OBRAS DEL MENSAJE


¿Por qué Estoy Orando Por Los Enfermos?
Columbus, Ohio, E.U.A.
54-0314
1 Muchas gracias, amigos y buenas tardes. Pueden tomar asiento, por favor. Estoy feliz de estar aquí esta noche, feliz de saludarles en el Nombre de nuestro Señor Jesús. He espera un tiempo, para estar aquí para ministrarles, y confío en que este será un gran tiempo para todos nosotros.
Me dio pena llegar tarde al inicio, pero normalmente llego tarde, de cualquier modo. Aquí hace un tiempo, entré a una iglesia, y el ministro de la Iglesia de los Hermanos Unidos, en New Albany (yo les iba a hablar esa noche), él dijo: “Voy a presentarles al atrasado Sr. Branham”.
Yo dije: “Llegué tarde, pero no sabía que había fallecido”.
2 Bueno, estamos felices de estar en esta hermosa ciudad esta noche. Lo deseé por un tiempo con grandes expectativas. Solo un poco cansado. Manejamos todo el camino desde Phoenix, y nos quedamos en casa un día y nos vinimos para acá. Ha sido muy agotador durante los últimos meses en las reuniones, o al menos las últimas seis semanas, yo diría. Porque íbamos a ir a la India… Se suponía que estaríamos en África y en la India este mes. Y el Señor se me apareció y me dijo que no fuera hasta septiembre. Así que obtuve este tiempo libre, como para ir a los alrededores y hablarle a mis amigos y predicarles. Y así que, estoy feliz de poder compartir el compañerismo de Uds. aquí durante los próximos días en esta hermosa ciudad, para conocer a su pastor aquí, el Hermano Collette, y por supuesto, supongo, que debería haber muchos más de los hermanos ministros.
3 Y yo vine solo por el clima frío, ¿no es así? Viniendo de Arizona para acá, me gustó congelarme al venir. Mi sangre ya se había adelgazado. Sin embargo, yo soy un sureño para empezar, así que me imagino que nací con sangre delgada. Pero cuando yo nací la segunda vez, obtuve un tipo diferente de Sangre. Eso es correcto. Eso es correcto. Cuando recibí el nuevo nacimiento, recibí una Sangre nueva. Y así que Él quitó lo viejo y puso lo nuevo. Así que Uds. saben, cuando Él les da lo nuevo, simplemente los hace completamente nuevos, como poner vino en un odre viejo, Él dijo que se echaría a perder. Así que tenemos que ser hechos completamente nuevos.
Y ahora, siempre es un gran privilegio tener la oportunidad de venir a una iglesia por primera vez. Pero, por lo general, uno tiene que familiarizarse el uno con el otro y como una forma de sacar todo los temores, usted sabe, como para que podamos platicar entre nosotros.
4 Estuve hablando con nuestro hermano Collette cuando vino a mi lugar hace un rato, cuando llegamos. Y habíamos anunciado las reuniones como: “La Reunión De La Predicación Del Evangelio”. El Hermano había dicho que había llegado mucha gente para que se orara por ella, para una campaña de sanidad… o para la sanidad de los enfermos. Le dije, que tal vez la primera noche sería mejor tener eso entonces, para que podamos concluir con eso al empezar. Y entonces él dijo que vendrían, repartirían algunas tarjetas de oración, y el muchacho (mi hijo que está conmigo) él vino y dijo: “Papá, ellos no tenían sino solo como unas trescientas para repartir”.
Él tendría que traer a esos, creo, porque esos durarían hasta… Si tuviéramos que estar aquí un mes más, nunca los pasaríamos por la línea, de la manera que yo tengo que orar por los enfermos. Es por medio de visión. Muchos de Uds. han estado en las reuniones. Y eso privaría a todos los demás que ingresen. Estaríamos obligados a encargarnos de ellos primero. Así que sería… Cualquier otra persona que llegara, una emergencia o algo así, tendríamos tarjetas repartidas adelante de ellos, y no lograríamos orar por la emergencia durante el tiempo de las reuniones.
5 La forma en que lo hacemos es: Todos los días, repartimos tarjetas y solo oramos por ellas esa noche. Y al día siguiente, si sus tarjetas no fueron llamadas… su tarjeta de oración no fue llamada, Ud. puede recibir una tarjeta de oración al día siguiente, ¿ven? Y todos tienen los mismos derechos —oportunidades— cada vez, cada día. Entonces, si uno solo las reparte todas a la vez, entonces uno está… Y luego hay otra cosa, los pastores, cuando ellos las reparten, luego la gente si no las reciben, entonces piensan mal del pastor con respecto a eso. Así que hemos tenido bastantes situaciones de experiencia, en ese sentido.
Y ahora, confiamos en que Dios se encontrará con nosotros esta noche en lo mucho más abundantemente, y nos bendecirá en gran manera. Ahora, siendo que va a ser un servicio de oración por los enfermos, lo abordaremos de esa manera.
6 Creo que mañana por la noche vamos a obtener (o una o dos noches), vamos a conseguir un auditorio grande o a algún lugar, estaba diciendo el hermano. Y en estas pequeñas reuniones de iglesia es un tanto difícil llegar a las personas. Sin embargo, yo prefiero tener una reunión en una iglesia que en cualquier otro lugar que conozca. Porque no importa cuán hermoso sea el auditorio, siempre hay diversiones mundanas y cosas que pasan allí, y es solo… Ustedes como que me pudieran catalogar de ser un fanático cuando digo esto, pero, absolutamente, los espíritus malignos cuelgan en esos lugares. Eso es correcto. Yo no sé si Uds. lo creen o no, pero es la verdad. Y en las iglesias, Uds. encuentran a Cristo.
Así que siempre es mejor tenerlo, solo si… Uds. tienen espíritus todo a su alrededor (¿ven?), y cosas, y luego uno no puede controlar o cuidar a la audiencia de la manera que uno debería cuando se tiene más espacio. Todo el mundo está abarrotado y hacinado, y ellos se están cuestionando esto y lo otro, y eso simplemente lo molesta a uno, terriblemente.
Pero, ¿cuántos han estado antes en una de mis reuniones? Veamos sus… Bueno, no soy del todo un desconocido aquí, ¿cierto? Bueno, Dios les bendiga. Me da gusto verlos levantar las manos de esa manera. Eso está muy bien.
Y confío en que estaremos en muchas más juntos, y luego, en esa grandiosa en el día postrero. ¡Oh vaya! Cuando todos los santos estén sentados en esa gran Cena de Bodas, nos miraremos el uno al otro al otro lado de la mesa; ¿no será ese un momento maravilloso? Y les aseguro una cosa: no habrá ni una sola persona enferma por la cual orar. No, señor. Simplemente soltaremos nuestros cuellos, como fuere, y nos regocijaremos. Quiero hacer una cita con Uds. por mil años, con cada uno de Uds., ¿ven? Solo unos pocos momentos, Uds. saben, eso será fácil en la eternidad, solo para hablar a fondo de cosas que no pudimos hablar aquí.
7 Las reuniones por lo general…Yo estuve hablando con Jack Schuller hace unas noches. Muchos de Uds. lo conocen. Es un hermano; él tiene grandes campañas, junto con Billy Graham y demás. Y el Hermano Schuller dijo, cuando él fue a Fort Wayne, dijo: “Hermano Branham”, dijo: “lo primero cuando llegué allí”, dijo: “el pueblo Metodista había arremetido contra Ud. por tener una campaña de sanidad”. Y dijo: “Yo fui directamente con el Sr. Billings y traje a una muchacha que había estado unos cinco años en la institución para dementes”. (Una maníaca, saltaba por las ventanas y todo, bien conocida en la ciudad. Y la llevaron a las reuniones, fue puesta en su sano juicio por el Señor Jesús).
Dijo: “Yo la subí a la plataforma y dije: Ahora miren aquí. ¿Cuántos conocen a esta muchacha? Él dijo: ”Ahora, quiero que cada uno de Uds. a partir de ahora, cierre la boca sobre la sanidad Divina“. Así que como que eso lo eliminó. Él dijo: ”Bueno…“.
Yo dije: “Estoy tratando de predicar aquí, Hermano Schuller”.
Él dijo: “Usted no puede hacer eso, Hermano Branham”. Dijo: “A donde sea que usted vaya, ellos esperan que Ud. ore por ellos”. Dijo: “Mucha gente me dice”, dijo: “Jack, ¿por qué no dejas de dramatizar tanto?”. (Todo lo que él hace, está en un drama, Uds. saben. “El Regreso Del Hijo Pródigo”, y todo.) Dijo, el hombre que estaba hablando con él, él dijo: “Bueno, ¿es Ud. un pescador?”.
Él dijo: “Sí”.
Él dijo: “¿Qué es lo que usa como carnada para los peces? ¿Filetes de res?”.
Él dijo: “Pues, no”.
Dijo: “¿Qué usa como carnada?”.
Él dijo: “Gusanos”.
Dijo: “A Ud. no le gustan, ¿cierto?”.
Él dijo: “No, pero al pez sí”.
Él dijo: “Eso es lo que pensé”. Lo que la gente quería, eso es lo que el Señor quería que él hiciera. Y eso es lo que tenemos que hacer (¿no es eso correcto?); cualquier cosa que el Señor nos llame a hacer.
8 Ahora, cuando se ora por los enfermos… Hay algunos desconocidos con nosotros. No desconocidos; ellos son conciudadanos del reino. Todos Uds. lo son. Y todos nosotros somos de un solo reino.
Ahora, solo les contaré un poco del trasfondo religioso, y luego, una experiencia sobre cómo la predicación… por qué estoy orando por los enfermos. Y hablaremos un poco, unos momentos, sobre el Evangelio, y luego oramos por los enfermos esta noche.
Y confío que durante estas pocas noches de estar aquí, que será una estadía muy agradable. Confío en Dios. Y creo que lo será. Y yo sé que si hay algo que Uds. (como siempre he visto entre el pueblo de Dios, desde que llegué a estar entre ellos), que siempre intentan hacerme sentir bienvenido. Y todo lo que se puede hacer para que la estadía sea placentera; ellos siempre lo hacen. Y el pueblo de Dios, donde sea que estén alrededor del mundo, uno los encuentra de esa misma manera. Y yo sé que no son diferentes en Ohio, porque yo he estado aquí antes.
9 Y ahora, yo he… Bueno, como doctrina, yo no tengo mucho de eso. Yo no conozco muy bien el Libro, pero conozco muy bien al Autor, y eso es lo principal. Yo no trato de predicar doctrina. Yo los dejo… depende de aquellos que les gusta hacer eso. Yo tengo… Cristo es mi Cabeza. La Biblia es mi Libro de texto. Y el mundo es mi iglesia. Así que eso es todo lo que tengo.
Yo creo que Cristo murió para salvar a los pecadores, y creo que Su muerte en el Calvario fue con un propósito múltiple. Él herido fue por nuestras rebeliones, y por Sus llagas fuimos nosotros curados. Y yo creo que en cuanto a la doctrina se refiere, de eso… Que muchos de Uds., yo diría esta noche: “¿Cuándo fueron salvos? ¿Cuándo los salvó Cristo?
Uds. dirían: “El año pasado”. “La semana pasada”. “Hace cuarenta años”. Pero Él no hizo eso. Cristo los salvó hace mil novecientos años. Ustedes solo lo aceptaron la semana pasada, y hace cuarenta años, ¿ven? El precio ya estaba pagado. Él los salvó. Y ahora, lo único que Uds. tienen que hacer es solo aceptarlo; ¿es eso correcto?
10 Bueno, ahora miren. Él fue herido por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados. ¿Fueron sanados hace cuarenta años, o…? No. ¿Hace diez años? ¿Esta noche? Fueron sanados hace mil novecientos años. Lo único que Uds. pueden hacer esta noche es aceptarlo. ¿Es eso correcto?
Ahora, en cuanto a la sanidad: no hay ni una sola persona en el mundo que pueda sanar. Solo hay Uno en todas las edades que hayan existido, que podía sanar. No hay doctor que pueda sanar. No hay doctor que les diga que él puede sanar. Si lo hace, él es casi tan charlatán como lo es un predicador, que les dice que puede sanarlos. Porque solo hay… Solo hay un Sanador; ese es Dios. “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias”.
11 Un médico afirma que le ayuda a la naturaleza, no que sana. Ellos pueden cortarle un lugar en su mano, y si lo hicieran… Si Ud. cayera muerto, y ellos tomaran todos los medicamentos en el mundo, esa mano nunca sanaría, porque la vida se ha ido de su cuerpo. La vida desarrolla los tejidos. Ellos pudieran sacar un diente, pero no pueden sanar el lugar de donde salió el diente. Ellos pudieran cortar el apéndice, pero ¿qué pasa con el lugar de donde se sacó el apéndice? ¿Quién sana eso? Ellos pudieran colocar el brazo, pero no pueden sanarlo. Dios tiene que producir el calcio y las cosas para sanar el brazo. Por lo tanto la sanidad es solo de Dios.
He sido entrevistado dos veces en la clínica Hermanos Mayo. Así que ellos dijeron: “Nosotros no profesamos ser sanadores, Reverendo Branham; solo profesamos ayudar a la naturaleza. Solo hay un Sanador; ese es Dios”. Y eso es correcto. Ningún ministro puede sanarles a ustedes. No. Las personas que reclaman tener dones de sanidad… Los dones de sanidad no significan que uno sane a la gente; solo significa que Uds. tienen fe en la Palabra de Dios.
Predicando… Nunca hubo un predicador que salvara a alguien. Él solo les señaló a Aquel que los salvó hace mil novecientos años. ¿Es eso correcto? Entonces ningún hombre pudiera sanarles… Si Jesús estuviera parado aquí esta noche, con este traje que Él me dio, Él no pudiera sanarles, porque Él les diría que ya lo hizo hace mil novecientos años. Uds. tendrían que aceptarlo sobre esas bases. ¿Es eso correcto?
12 Ahora, lo único que un ministro puede hacer es señalarles a Aquel que sí los salvó; o, al Sanador: señalarles a Aquel que ya los sanó. Ahora, al hacer eso, Dios puso en la iglesia, primeramente apóstoles, maestros y profetas, y toda clase de dones para el perfeccionamiento del cuerpo. Uds. creen eso, ¿no es así?
Ahora, eso es lo que yo creo, que Dios ha puesto a estos en la iglesia: algunos que pueden predicar como algunos de los ministros aquí, y otros son grandes maestros y eruditos en la Palabra. Algunos son videntes que ven visiones. Algunos son los que hablan en lenguas. Algunos son los que interpretan. Algunos son los que tienen gran fe en la sanidad; que se llama don de sanidad… o, dones de sanidad. No existe tal cosa como: “el don” de sanidad, porque está en plural: son “dones”.
Dios obra de muchas diferentes maneras para sanar a los enfermos: a veces predicando la Palabra; a veces un vecino que está sentado a su lado, él solo pone manos sobre usted, siente que debería hacerlo. Siempre hagan eso. Lo que sea que un hijo nacido de nuevo de Dios sienta para orar por el enfermo; ese es el Espíritu Santo moviéndose en Ud. para que lo haga así. No importa quién va a orar por la persona, usted hágalo y ore por ellos de todos modos.
13 Acabamos de tener algo que sucedió en Louisiana hace unas noches. Fue en auditorio grande. La gente… Yo no iba a estar allí hasta las nueve en punto. Y a eso de las siete, una señora recibió una tarjeta de oración, y ella tenía un bebé pequeño, y ella mecía al pequeño bebé. Y otra pobre madrecita sentada allí, y ella sintió lástima por la pequeña madre con el bebé en brazos.
Y ella dijo: “Bueno, yo…”.
Algo simplemente le dijo: “Ve y ora por ese bebé”.
“Oh”, dijo ella: “Yo no podría hacer eso. El Hermano Branham va a orar por ese bebé. Ellos recibieron una tarjeta de oración”. Y así que eso simplemente siguió, presionándola para que fuera a orar por el bebito. Ella dijo: “Oh, yo… yo…”.
14 Después de un rato, la dama volvió a pasar por allí. Ella vio al bebé otra vez. El Espíritu Santo dijo otra vez: “Ve, ora por el bebé”.
Entonces la tímida y pequeña madre, Uds. saben, se acercó a la dama y le dijo: “Hermana, veo que Ud. tiene una tarjeta de oración. Tal vez el Hermano Branham va a orar por su bebé esta noche”.
Ella dijo: “Tenemos la esperanza que llamen el número, hermana”.
Y ella dijo: “¿Me disculparía si le dijera algo?”.
Dijo: “Claro que sí, hermana”.
Ella dijo: “Yo también soy Cristiana”. Y dijo: “Soy madre. Y solo para aliviar mi conciencia”, dijo ella. “Durante los últimos treinta minutos, desde que Ud. ha estado parada allí”, dijo: “siento que Dios quería que yo orase por el bebé. ¿Le importaría si solo orara por él antes de que Ud. lo lleve para allá?”.
Ella dijo: “Pues, claro que sí”. Y ella le enseñó al pequeño bebé. Y la madre oró por él, y dijo: “Gracias”.
Se regresó, muy tímida, una madrecita del Sur, se sentó. Y cuando regresó para sentarse, alguien había tomado el asiento. Entonces ella tuvo que irse muy arriba al balcón.
15 Y entonces, esa noche en la plataforma, efectivamente, cuando el… Ella estaba en la línea de oración, cuando se llamó la oración. Y entonces, cuando la dama vino a la plataforma, cuando se acercó…
Ahora, por supuesto, al orar por los enfermos, todos Uds. saben cómo sucede. Yo no sé lo que estoy haciendo, solo en una condición subconsciente. Y al revisar las grabaciones que se estaban tomando, se le dijo a la dama por el Espíritu Santo: “Su bebé tenía una cierta y cierta enfermedad”.
“Sí”.
Pero dijo: “Había una mujer hoy vestida de cierta manera, oró por el bebé, y ha sido sanado”. Y allí estaba la mujercita, sentada arriba en el balcón, simplemente gritando, ¿ven? Ahora, Dios había ordenado que esa mujer debía orar por ese bebé. ¿Ven cómo fue? Entonces el Espíritu Santo… La Biblia dice: “Confesad vuestras ofensas unos a los otros y orar los unos por los otros (¿Es eso correcto?), para que podáis ser sanados”.
16 Vean, no hay una persona individual que pueda sanar. Y no hay persona que pueda salvarles a Uds. en contra de su voluntad ni sanarles en contra de su voluntad. Tiene que ser su actitud hacia Jesucristo, lo que determina su sanidad.
Ahora, Dios ha enviado ministros para predicar el Evangelio. Él puso Su Palabra aquí, pero Él puso ministros para predicarla. Él puso las diferentes cosas. Pero Su iglesia… Pero Él tiene miembros en esta iglesia…o, personas en esta iglesia que… Dios ha puesto a la iglesia en orden. Si la gente solo entrara en el lugar donde Dios los puso, y entonces la iglesia estaría en orden.
17 Ahora, yo creo esto, que solo a través de eso, y siendo que yo he estado con la gente Pentecostal… Y yo explico eso como una doctrina. Yo creo que los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Vean, no hay manera en lo absoluto que Uds. hagan algo… Yo creo en la elección de Dios, que Dios hace la elección; Dios hace el llamamiento. Ud., con afanarse, no pueden agregar a su estatura un codo, ¿ven? Que cualquier cosa que Dios haya determinado que sea, será así. Y Ud. es llamado por elección.
He escuchado a la gente decir: “Oh, yo busqué a Dios día y noche”. Ningún hombre buscó jamás a Dios en ningún momento. Dios busca al hombre, no es el hombre buscando a Dios. La mera naturaleza desde el Huerto del Edén, Dios… En lugar de que el hombre corriera por el Huerto gritando: “Padre, Padre, ¿dónde estás Tú?”, fue Dios gritando: “Adán, Adán, ¿dónde estás tú?”. ¿Ven? Y hoy el pecador lo hace de la misma manera.
18 Bueno, podríamos tomar mucho tiempo en eso, pero solo para mostrarles que es verdad: Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, si el Padre que Me envió no le trajere primero”. Así que, el hombre no busca a Dios; Dios busca al hombre. Y Dios llama a los hombres por elección (¿ven?), previo conocimiento de Dios. Como cuando, Jesucristo, cuando Él nació, Él era el Hijo de Dios. Él no pudo evitarlo porque Él era el Hijo de Dios. Él fue preordenado el Hijo de Dios. Antes de que el mundo comenzara, Él era el Hijo de Dios. Y Él era la Simiente de la mujer desde el Huerto del Edén que había de herir la cabeza de la serpiente. Él no tuvo nada que ver con eso; ya estaba planeado.
Cuando Moisés nació, era un niño hermoso, no porque él era Moisés, no porque él hubiera hecho algo, sino porque Dios lo eligió antes de que naciera.
19 Juan el Bautista, setecientos doce años antes que llegara a estar en el vientre de su madre, Isaías lo vio y dijo: “Él es la voz de uno que clama en el desierto. Preparad el camino del Señor y enderezad Sus sendas”. Jeremías 1:4, Dios le dijo a Jeremías, dijo: “Antes que te formase en el vientre, antes de que salieras de su vientre”, dijo: “Te conocí, y te santifiqué, y te di por profeta a las naciones”. ¿Qué tuvo que ver Jeremías con eso? Nada. Dios lo hizo. Entonces, es la gracia soberana de Dios que Él hace cosas. Dios tiene una iglesia que va a aparecer sin mancha ni arruga. Él ya dijo eso. Esa iglesia está preordenada.
Confío esta noche en que todos somos miembros de esa iglesia. Y aquí está como yo creo que Ud. se convierte en un miembro: “Por un Espíritu, somos todos bautizados en un cuerpo”, y nosotros somos miembros de esa iglesia. Yo creo eso con todo mi corazón.
20 Ahora, Jesús dijo… Aquí están Sus palabras en San Juan 5:24: “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación; mas ha pasado de muerte a Vida”. ¿Es eso correcto? Esas son Sus palabras.
Ahora, “él.” No dijo el Metodista; “él.”, el Bautista. “Él” es un pronombre personal, significa el individuo. “Él”, ¿el Pentecostal? “él”, ¿el Evangelio Completo? No, solo “él”, ¿ven? “El que oye Mis palabras y cree al que Me envió, tiene (tiempo presente.) Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha (tiempo pasado) pasado de muerte a Vida”. ¿Creen Uds. eso? De esa manera es como Uds. son salvos, es por creer eso y aceptándolo de la misma manera. “Tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”.
21 Ahora, ahora, como una experiencia personal ahora, antes que leamos un poco de la Palabra e ir directamente al servicio de sanidad. Porque se nos está haciendo un poco tarde. En los próximos diez minutos espero estar listo para comenzar la línea de oración, si Dios quiere.
Ahora, mientras lo aclaro entonces: La doctrina, que yo no creo eso, o debato, o discuto con la gente acerca de sus creencias religiosas. Si ellos creen algo, dejen que lo crean. Eso está perfectamente bien conmigo. Mientras hayan aceptado a Jesucristo como su Salvador y hayan nacido de nuevo del Espíritu Santo, son mis hermanos y hermanas. Ya sea que sean… sean Metodistas, Bautistas, Pentecostales, Santidad, Unidad, Dualistas, Trinitarios, Cuadrangular, Lluvia primera, Lluvia segunda, Lluvia media, Lluvia tardía, todas las Lluvias juntas, no hace ninguna diferencia para mí. Yo soy estrictamente interdenominación, creyendo que todos somos hermanos. Correcto. Nosotros somos hermanos. Diferimos en ideas, pero en propósito, nosotros somos uno en Jesucristo. Eso es correcto.
Y es por eso que he tratado de mantener mis reuniones absolutamente, estrictamente interdenominacional. Porque es una hermandad, el pararme en la brecha y tratar de decir: “Nosotros somos hermanos”. Y cuando toda la iglesia rescatada de Dios vea eso en común acuerdo, el Milenio se estará llevando a cabo. Eso es correcto.
22 Ustedes son los mejores, gente del Evangelio Completo, creo que tiene… Ahora, por supuesto, Uds. saben que fui educado y criado en la iglesia Bautista y yo era un ministro Bautista. Nunca me fui u otra cosa; solo me vine para acá, porque pensé que Uds. tenían… Yo sé que Uds. tienen la luz más profunda de la Biblia. Eso es correcto. Es la verdad. El Ángel del Señor que se me apareció me ha enviado a Uds. Y esa es exactamente la verdad.
Ahora, yo no vengo como un fanático. Yo no creo en el fanatismo. Yo no lo apoyaría. Y yo sé que Uds. no creen en el fanatismo. Uds. creen en la verdad, y la verdad siempre hablará por sí misma. Eso es correcto. Uno jamás tiene que forzar la verdad. La verdad siempre será la verdad. Y por lo tanto, confío en que Dios nos bendecirá ahora.
23 Y ahora, un antecedente religioso, yo no tuve ninguno. Mi gente antes de mí era Católica. Mi padre y mi madre ambos son irlandeses. Cualquiera puede ser perdonado por eso; hay una oportunidad para todos nosotros, ¿no es así, por ser irlandés? Mamá y papá eran irlandeses. Mi madre es Harvey, mi padre es Branham. Así que yo nací en una pequeña cabaña aquí arriba en las montañas. Tendremos los libros — pero no para venderlos en domingo— en algún otro día de la semana. Y la diferente literatura y cosas estarán dentro de poco.
Ahora, amigos, yo solo puedo testificar de la verdad. Puede parecerle un poco extraño a algunos de Uds. Pero si yo digo la verdad, Dios testificará que es la verdad. Y si Él no lo hace, entonces yo no he dicho la verdad. Dejemos que Dios lo juzgue.
Y me dijeron que cuando nací, en una pequeña cabaña de montaña en Kentucky… Nosotros no teníamos ventanas como las que tienen aquí en sus hogares; era solo una puerta que uno empujaba, y una pequeña puerta como ventana; sin alfombra en el piso, ni siquiera un piso, solo la tierra. Y teníamos un tocón, que cortaron, clavijas en él, como nuestra mesa y una banca en la que nos sentábamos para comer, en la mesa, dijeron. Mi padre y mi madre eran muy pobres.
24 Yo nací en una pequeña cama de paja con una almohada de hojas de maíz. Supongo que ninguno de Uds. aquí durmió alguna vez en una cama de paja. Oh, ¿sí hay? ¿Hay alguien…? Pues, me quitaré el saco y me sentiré como en casa ahora. Si Uds. saben lo que una paja… ¿Cuántos bebieron de una jícara? ¿Veamos que…? Vaya, el campo se mudó a la ciudad, ¿no es así? Eso es todo. Sí señor. Bueno, eso es… No le prestarán atención a mis “hit”, y “hain´t”, y “fetch”, y “carry” y “tote”, [El Hermano Branham ilustró usando modismos Americanos y palabras mal pronunciadas. Trad.] ni a todos los errores gramaticales que cometo. Entonces, eso está muy bien. Bueno, eso me hace sentir mucho mejor ahora. Muy bien.
No había ningún doctor en un radio de 40 millas [64.37 Km] o una ciudad, en donde mi padre era un leñador. Y hay una partera; estoy seguro de que están familiarizados con lo que es eso. La anciana partera vino. Y mi madre tenía quince años cuando yo nací. Mi padre tenía dieciocho. Dos niños.
25 Y cuando ellos abrieron la ventana… Teníamos una vieja vela de grasa, ellos dijeron, para alumbrar. No sé si alguna vez tuvieron una latita de grasa con una… y una astilla de pino. Y quemaba la vieja astilla de pino durante la noche para dar luz. Y cuando ellos abrieron la ventana, en la mañana, a las cinco en punto de la mañana, cuando yo nací, había una luz (Tenemos la fotografía de Eso) dio vueltas en la habitación y quedó suspendida sobre la cama donde yo estaba.
Ahora, Uds. ven por qué tengo que creer en la preordenación de Dios, ¿ven? Tomado de una familia pecaminosa, ninguno de ellos siquiera iba a la iglesia; ninguno de ellos profesaba religión en ninguno de los dos lados. Pero Dios en Su gracia, por Su misericordia…. La gente de la montaña estaba perturbada; ellos no sabían lo que pasaba.
26 Lo primero que casi puedo recordar: yo tenía como unos tres años, cuando Él vino a mí y vi una visión, y me dijo dónde sería criado. A los siete años, Eso se me apareció y me dijo que nunca bebiera, fumara ni contaminara mi cuerpo. Yo nunca. “Habrá una obra que hacer”.
Alrededor de los veintiún años, fui convertido, asistí a la iglesia Bautista, prediqué durante varios años. Las visiones, tal como se me aparecerían, y me decían cosas que iban a suceder. Los ministros me dijeron que era el diablo. Decían: “Es el diablo haciendo eso. No prestes ninguna…”. Dijo: “Tú vas a ser un adivino”. Bueno, entonces una noche… Me asustó muchísimo, hermanos. Yo no sabía qué hacer. Yo amo al Señor Jesús con todo mi corazón. Y yo no… Yo no quería involucrarme en algo como eso. Y eso seguía viniendo a mí, y todo lo que me decía era la verdad, cada vez, solo la verdad.
Entonces yo dije, una noche yo estaba… Miren, yo trabajaba, pastoreaba la iglesia Bautista allí, el tabernáculo. Y yo trabajé doce años mientras era pastor, y nunca recibí un centavo de dinero. Yo no tomo dinero. Yo no estoy aquí por el dinero, amigos. Estoy aquí para ayudarles a amar al Señor. Si fuera por el dinero, yo no estaría aquí. Y yo no hago eso.
27 Le acabamos de decir al hermano Collette hace un rato, yo dije: “Lo que son nuestros gastos, pase el plato de recolección. Jamás (El administrador no se encuentra, y ellos saben bien que no deben hacer eso), rogar para eso”. Lo que el Señor quiere que yo tenga, Él siempre ha suplido mis necesidades. Y de esa manera es que vivo. Él cuida de mí. Yo no tengo nada esta noche. No tengo nada o espero tener. Si yo lo tuviera, se lo daría a alguien más, de modo que se iría para el Evangelio. Yo tengo un propósito; eso es ver que el reino de Dios venga a la tierra en poder (Eso es correcto.), ver el regreso de Jesucristo.
Yo creo que hemos fracasado miserablemente, amigos, de llevar el Evangelio que Jesús nos dijo que predicáramos. Él dijo… “¿Cuál será la señal del fin?”.
Él dijo: “Bueno, oirán de guerras y rumores de guerras, que… No os turbéis”. Todas estas otras cosas que pasan. Pero Él dijo que cuando este Evangelio haya sido predicado a todo el mundo, entonces Él regresaría.
Marcos 16:25
28 Él nunca nos ordenó construir alguna iglesia. Él nunca nos ordenó hacer un hospital, hacer una escuela o tener un seminario. Él nunca ni una sola vez nos comisionó que hiciéramos eso. Todas estas cosas están bien, pero sin embargo Él sí nos comisionó para predicar el Evangelio a todo el mundo. Y nosotros hemos construido escuelas y seminarios, y enseñado teología; y aun así solo un tercio del mundo ha escuchado de Jesús.
Pero a fin de cuentas, repartir folletos no es predicar el Evangelio. “El Evangelio no vino solo en palabras”, dijo Pablo: “Sino con demostración del Espíritu y de poder”. Miren, no solo enseñar la Palabra, sino predicar, hacer manifiesta la Palabra. La Palabra tiene que cobrar vida. Es una letra muerta hasta que es hecha manifiesta y luego es vivificada, y se lleva a cabo, lo que Dios dijo al respecto. Ese es el Evangelio en acción, el Cristianismo del Nuevo Testamento.
29 Una noche mientras oraba, apartado, un hombre vino a mí caminando por el piso. Y yo lo vi a Él; esto no fue una visión. Era un Hombre. Yo había escuchado Su voz muchas veces, lo vi a Él cuando bauticé en el río, y que recién fui ordenado como ministro Bautista. Tuve mi avivamiento, bauticé a quinientos -mis convertidos— después de dos semanas de reunión al pie de la Calle Spring. Y allí mismo, todos los periódicos locales publicaron el artículo: “Luz Mística Cuelga Sobre Ministro Mientras Bautizaba”. Y vino exactamente como una Columna de Fuego. Y se posó allí y ellos….
Y luego, la gente me preguntó al respecto, y me asustaron y me dijeron que era el diablo. Y una noche mientras yo estaba orando —muchos años después, justo antes de venir al pueblo del Evangelio Completo— yo estaba orando: “Dios, quítame esta cosa”. Yo dije: “Señor, Tú sabes que te amo, y ya no quiero eso, por favor”. Fui a orar toda la noche al respecto. Y escuché a alguien caminando. Lo vi acercándose por este lado; ahí venía un hombre alto, grande, cabello largo. No se parecía al retrato de Jesús. Yo creo —digo esto reverentemente— yo creo, que he visto a Jesús dos veces por medio de visión. Era un Hombre pequeño, pero no se parece mucho a como lo pinta el artista. Pero yo me desmayé cuando lo vi a Él. Él estaba parado a mi lado.
30 Pero ahora, en el mundo de las visiones, este Hombre no era una visión. Él caminó hacia mí. Oí Sus pies mientras caminaba. Él se acercó y me habló. Y yo estaba temblando de esta manera, y Él me dijo: “No temas”. Y cuando Él dijo eso, esa fue la misma voz que yo había escuchado desde que yo era un bebé —el mismo Hombre. Pero Él era un Hombre ahora. Yo lo había visto a Él en una nube, en una Columna. Y lo había visto entrar… Lo escuché a Él en un torbellino en un arbusto, hablándome, pero nunca lo había visto como un Hombre. Pero aquí estaba Él como un Hombre. Él dijo: “Soy enviado de la presencia de Dios Todopoderoso para decirte, que tu vida y nacimiento peculiares fueron para que vayas por el mundo y ores por los enfermos”. Dijo: “Tu ministerio se esparcirá por todo el mundo y, en esto, traerá el Evangelio y el poder lo cual traerá la segunda venida de Cristo”.
31 Entonces, cuando Él se paró a mi lado hablando, bueno, Él era un… Lo miré a Él. Y dije: “Bueno, Señor, yo no tengo educación, y solo tengo educación de primaria. La gente no…”.
Él dijo: “Así como a Moisés se le dieron dos señales de vindicación de su ministerio, así se te darán a ti dos señales”. Una sería: tomar a una persona de la mano, solo pararse allí, y tú sabrás lo que está mal con ellos. Lo siguiente era conocer los secretos mismos de su corazón. Y yo cuestioné eso. Y Él se refirió a Jesús de Nazaret, y a la misma cosa. Luego yo dije que iría, y luego la Luz que estaba sobre el Ser, Él subió a la Luz y se fue.
Y luego yo comencé y ha sido desde entonces. Luego se tomó la fotografía, auténticamente, muchas veces, por un reportero del periódico. Tal vez Uds. lo vean, aquí mismo en la plataforma antes de que termine la reunión. Y es una Luz.
32 Y aquí, no hace mucho tiempo en Houston, Texas, fue tomada, en un debate, donde un ministro Bautista vino y dijo que yo era un fanático religioso y que debería ser expulsado de la ciudad; él debería hacerlo. Y yo no iba a discutir con él. Pero el Sr. Bosworth, tomó el desafío, y esa noche donde miles de personas se reunieron en el Coliseo Sam Houston, ellos lo debatieron. Y, por supuesto, él ni siquiera comenzó. El Sr. Bosworth solo le hizo una pregunta; eso lo concluyó. Dijo: “¿Se aplicaron a Jesús los Nombres redentivos de Jehová, sí o no?”.
Si Él no era Jehová-jireh, Él no era el Sacrificio Provisto del Señor, Él no era Jesucristo, el Hijo de Dios, entonces nosotros todavía estamos en pecado. Y si Él era Jehová-jireh, también es Jehová-rafa, porque esos Nombres compuestos son inseparables: Jesucristo el Sanador, el mismo ayer, hoy y por los siglos. Así que eso lo concluyó de una vez para siempre.
33 Y luego él seguía diciendo: “Traigan a ese sanador y déjenme verlo”. Ahora, se suponía que yo no debía estar allí, pero yo estaba arriba en el balcón treinta, con mi esposa, y hermano, y yo. Y el Ángel del Señor vino, dijo: “Baja”. Quinientos ujieres juntaron sus manos; yo bajé, fui a la plataforma. Yo dije: “No quiero que sean duros con el Hermano Best. Él tiene derecho a creer eso — como creyente”. Yo dije: “Como ciudadano Estadounidense, él no tiene derecho a decir que la Biblia no lo enseña, porque él no tiene nada que decir ahora”. Pero yo dije: “Yo solo testifico la verdad. Si yo digo la verdad, Dios testificará la verdad”. Y aquí venía Él, descendiendo.
Entonces ella tenían la revista Look, Life, Times, Colliers y todas esas revistas allí. Y los Estudios Douglas de Houston, Texas, un miembro de la Asociación de Fotógrafos de los Estados Unidos tomó la fotografía —un Católico y el otro un judío. Se la llevaron esa noche y revelaron la fotografía para ver si era absolutamente auténtica. Y el hombre tuvo un ataque al corazón cuando la miró.
34 Al día siguiente fue enviada a Washington, DC, le pusieron derechos de autor, la trajeron de regreso, y fuimos y trajimos… George… o George Lacy, quien es el mejor en los Estados Unidos. Él es el jefe del FBI en huellas dactilares y documentos, y él la mantuvo en el Edificio Shell bajo observación durante tres días y nos mandó llamar a todos, dijo: “¿Quién es el Reverendo Branham?”.
Yo dije: “Yo soy”.
Él dijo: “Reverendo Branham, Ud. morirá como los seres mortales”, pero dijo: “Mientras haya una civilización Cristiana, su fotografía seguirá viviendo”. Dijo: “A menudo dije también que eso era psicología, pero el ojo mecánico de esta cámara no capta psicología. La Luz le pegó al lente. Estaba allí”.
35 Y así que, la fotografía ahora tiene derechos de autor. Por supuesto, ellos la vendieron y todo lo demás. Yo la obtengo de ellos, la reparto, a medida que la recibo. Y una cuelga en Washington, DC, en la Sala de Arte Religioso, como el único Ser Sobrenatural que se haya probado alguna vez, científicamente, que había un Ser Sobrenatural.
Y Él es el que ve las visiones. No soy yo; es Él. Y nosotros tenemos algunas de las fotografías (unas pocas). Ellos las van a tener aquí, tal vez mañana por la noche, o cuando sea, que nos vayamos al otro auditorio. Y los libros y así sucesivamente, Uds. pueden leer el resto de la historia.
36 Y ahora, solo por un momento ahora antes de que llamemos a la línea de oración, me gustaría solo citar una Escritura, si prestan atención, solo un momento. Solo para que… Mis palabras fallarán. Yo soy un hombre. Pero Sus Palabras nunca pueden fallar.
Tomémoslo desde aquí. Había ciertos griegos que vinieron a ver a Jesús una vez. Y ellos dijeron: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. Ahora, ¿cuántos Cristianos hay aquí? Quiero que levanten su mano. Solo para que yo pueda ver. Bueno, es un cien por ciento, casi, supongo. Todos estamos interesados en saber… en ver a Jesús, ¿no es así? Es por eso que estamos aquí.
Ahora, amigos, Hebreos 13:8 es siempre mi tema: Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ahora, ¿creen Uds. que Jesucristo resucitó de entre los muertos? ¿Lo creen? Bueno, entonces si Él… Lo que Él fue aquí en la tierra entonces, Él es el mismo hoy, o nosotros estamos viviendo en perfecta ignorancia, o estamos viviendo bajo falsas pretensiones. Ahora, hagámoslo correcto o incorrecto.
37 Ahora, el Dr. Reedhead… Muchos de Uds. lo conocen, Uds. gente Bautista aquí. Él es el Presidente de las Misiones de Sudán, la más grande del mundo. Hace unos meses, vino a mi casa… el obispo Pilai, el arzobispo de la India… ¿Está él aquí esta noche? [Alguien responde]. Él está. Él viene en camino; él va a estar en esta reunión. El Dr. Pilai, el arzobispo de la India, vino y recibió el bautismo del Espíritu Santo.
Y este Dr. Reedhead vino a mi casa, y él dijo: “Hermano Branham, yo he sido enseñado en toda la teología. Yo he aprendido…. tengo tantos títulos; ni siquiera sé a dónde pertenecen todos ellos”. Él dijo: “Pero, ¿en dónde está Jesucristo en todo ello? Todo nuestro aprendizaje, nuestras licenciaturas y cosas, todavía no conocemos a Jesús”. Y él dijo: “Yo quedé tan estupefacto. Un joven Indio…”. [Originario de la India, no un nativo Americano.-Trad.].
38 Ahora, amigos, Uds. no enfrentarán esto aquí en esta ciudad. No lo enfrentarán en los Estados Unidos, pero crucen al otro lado del mundo donde conocerán a los paganos, a los hechiceros y otras religiones. Recuerden, el Cristianismo es el tercero en la fila. La religión más grande del mundo es la Mahometana, la segunda es Buda y la tercera es el Cristianismo. Hemos bajado la guardia.
Y este hombre, un Indio educado en los Estados Unidos, dijo: “Bueno”, cuando él estaba hablando con el Dr. Reedhead, dijo…
El Dr. Reedhead dijo: “¿Por qué no renuncias a tu propio profeta muerto (que era Mahoma) y recibes al resucitado Señor Jesús?”. Como cualquier Cristiano exaltaría a Jesús.
Y así que el Mahometano dijo: “Amable, señor, ¿qué podría hacer su Señor Jesús, más de lo que mi muerto Mahoma puede hacer por mí?” Ahora observen, ahora, Cristianos. Esa es la razón por la que les pregunté si eran Cristianos.
“Pues”, él dijo: “nuestro Señor Jesús resucitó de los muertos”.
El Mahometano dijo: “¿Lo hizo Él?”.
Dijo: “Pues, sí”.
Él dijo: “¿Dónde está su evidencia?”.
Dijo: “Oh, Él vive en mi corazón”, ¿ven?
Él dijo: “También Mahoma vive en el mío”. Dijo: “Vea, nosotros estudiamos psicología igual como lo hicieron Uds.”.
Él dijo: “Oh, nosotros tenemos felicidad y gozo”.
Él dijo: “Nosotros también”.
Él dijo: “Bueno, nosotros…”.
39 Dijo: “Usted afirma que su Jesús resucitó de entre los muertos”. Él dijo: “Mahoma solo prometió vida después de la muerte”. Él dijo: “Eso es lo que Jesús prometió”. Y dijo: “Nosotros creemos que vamos a tener vida después de morir”. Y dijo: “Ambos escribieron Biblias. Nosotros las leemos y las creemos”. Dijo: “Ahora, ¿qué más podría hacer su Jesús por mí de lo que Mahoma ha hecho por mí?”. Él dijo: “Usted dijo que su Jesús resucitó de los muertos, y Uds. han tenido dos mil años para probar eso. Y solo un tercio del mundo sabe al respecto”. Él dijo: “Deje que Mahoma resucite de entre los muertos, en veinticuatro horas, todo el mundo sabrá al respecto”. El hombre tenía razón.
Ahora, él dijo: “Todo el mundo lo sabrá cuando Mahoma resucite de entre los muertos”. Él dijo: “Mahoma… Mahoma nunca prometió cosas como lo hizo Jesús”. Él dijo: “Mahoma solo nos prometió vida después de la muerte. Pero Jesús dijo en Su Palabra, en Sus Escrituras…”. Dijo: “Yo he leído los Testamentos”. Dijo: “Él promete que las cosas que Él hizo, que Uds. también las harían”. Dijo: “Déjeme ver a sus eruditos producir eso. Entonces creeremos que Jesús resucitó de entre los muertos, si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos”.
40 Y el hombre tenía razón. Exactamente, él tenía razón. “Oh”, el Dr. Reedhead dijo: “Bueno, por supuesto, Ud. sabe”, dijo: “Marcos 16 del versículo 9 en adelante, donde Ud. se está refiriendo”, dijo: “no está exactamente inspirado”.
Él dijo: “¿Qué clase de Biblia tienen Uds.? ¿Parte de ella inspirada y parte de ella no?”. Dijo: “¿Qué acerca de las cosas que Él dijo, cuando dijo: Lo que Yo hago, vosotros también lo haréis, y mayores, porque Yo voy a Mi Padre?”. Dijo: “¿Fue eso inspirado? ¿Qué acerca de Marcos 11:24: ”Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.? ¿Está eso inspirado?“. Y el Dr. Reedhead dijo que sacudió su pie en el polvo y cambió el tema frente a un Mahometano.
41 Cuán débil se ha puesto el Cristianismo, por teología, enseñanzas, escuelas, lectura, escritura y aritmética. Todo eso está bien. Pero, hermano, eso no toma el lugar del Espíritu Santo para manifestar los poderes de Dios y el… El mundo está hambriento esta noche por ver a Jesucristo.
Parado en Durban, Sudáfrica, hace unos meses, cuando yo estaba parado allí y Jesucristo se manifestó, treinta mil paganos desnudos vinieron a Jesús en un llamado al altar —treinta mil convertidos al mismo tiempo. ¿Cuándo leyeron ellos al respecto? Pero cuando ellos vieron a Jesús Mismo moviéndose.
Ahora, solo vamos… Si quisiéramos ver a Jesús, si Él está resucitado de entre los muertos, entonces Él está viviendo entre nosotros esta noche. ¿Creen eso? Ahora, regresemos y veamos qué tipo de persona era Él. Estoy destrozando mi charla, porque sé que se está haciendo tarde. Pero para que entiendan la idea, cuando lleguemos al otro lugar, tendremos servicios de sanidad, si Dios quiere, y entonces verán lo que quiero decir.
42 Vean, tiene que estar correcto o equivocado. No hay un terreno intermedio. O está bien, o está mal. O esta es la Palabra de Dios, o no es la Palabra de Dios. O está inspirado o no está inspirado. O Jesús quiso decir lo que dijo o no quiso decir lo que dijo. Y, ya sea que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, o Él no es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ya sea que Él es Dios Todopoderoso, o Él no es nada. ¿Es correcto? Si Él es Dios Todopoderoso, Él puede hacer todas las cosas. Si no puede hacer todas las cosas, Él no es Dios Todopoderoso. ¿Es correcto eso? Entonces esa es toda la cuestión, amigos.
Y si yo no pudiera creerle a Él por cada palabra que está aquí, yo no estaría aquí predicando esta noche. Yo era un guardabosque estatal de Indiana cuando fui llamado a esto y yo amaba mi trabajo. Pero yo sé que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos y vive en Su pueblo esta noche. Y Él simplemente es el mismo como siempre lo fue. Regresemos y visualicémoslo a Él.
43 Cuando Él vino a la tierra… Si tuviéramos que recorrer esta ciudad, esta noche, Columbus, y lo buscáramos a Él, ¿qué tipo de persona buscaríamos? ¿Un hombre altamente educado y pulido? No. Él nunca, hasta donde yo sé, no tuvo ni un solo día de escolaridad en Su vida, excepto lo que Su madre le enseñó. ¿Extraño? ¿Buscaríamos a un hombre que tuviera su cuello volteado, y todas… grandes túnicas, y refulgente, vestido de una manera diferente a las demás personas? No señor. Él vestía como un hombre común, como el hombre en la calle.
¿Buscaríamos a un hombre que tuviera una excelente forma de hablar, que supiera…? ¿Sería su gramática tan perfecta? La Biblia está escrita en el lenguaje común de la calle. Esa es la razón por la cual los traductores se enredan tanto en eso. Uno dice que la palabra Griega dice esto y la palabra Hebrea dice esto. Y están en desacuerdo con eso, porque ellos están tratando de aplicar un significado diferente. Se enseñó en un lenguaje normal como Ud. y yo usamos aquí —solo un idioma regular.
44 Usted no buscaría un erudito.
Bueno, ¿qué tipo de hombre era Él? ¿Era Él un hombre que caminaba con unos hombros grande anchos y unos excelente siete pies de altura [2.13 m]? La Biblia dice que no había hermosura en Él para que le deseemos. Sí señor. No había hermosura en Él para que le deseemos… probablemente un Individuo pequeñito. Entonces, Él no se miraba como un rey, sin embargo, Él era el Rey de reyes.
Pero fíjense ahora, otra cosa, obsérvenlo a Él. Él no era… No esperaríamos entonces hallar a un hombre… ¿Reclamó Él ser un Sanador? No. ¿Reclamó Él hacer milagros? No. Él dijo: “No soy Yo quien lo hace; es Mi Padre que mora en Mí, Él hace las obras. De Mí Mismo, nada puedo hacer”. Así que Él no recibió ninguna alabanza. Anduvo por allí… “El Hombre de la hora”, o algo así, ¿lo era? Él no recibió ninguna alabanza por nada, en absoluto. Él dijo: “No soy Yo el que hace algo. Yo no puedo hacer nada de Mí Mismo. Lo que el Padre….”. Él nunca reclamó haber sanado a una persona. Y Él nunca sanó a una persona.
45 Quiero darles… ¿Creen Uds. que Él estaba lleno de misericordia? ¿Creen que Él era amor y que estaba lleno de compasión? Quiero preguntarles ahora. Tomaremos eso… Tomemos San Juan 5. Había un estanque llamado Betesda, en las puertas de las ovejas, donde uno entraba por el mercado, tenías cinco pórticos. En estos yacían grandes multitudes de enfermos y lisiados: cojos, paralíticos, ciegos y marchitos. ¿Es eso Escritura?
Ahora, si no estuviéramos tan apurados, lo leería. Pero Uds. son académicos y entienden. Yacían bajo estos pórticos: cojos, paralíticos, ciegos, marchitos, esperando el movimiento del agua, porque un Ángel descendía de tiempo en tiempo, agitaba el agua. El primero que entraba, solo uno a la vez, uno cada dos o tres meses. Pero el primero que entraba después de la agitación del agua era sanado de cualquier enfermedad que tuviera, ¿es eso correcto?
46 Ahora, multitudes: se necesitan dos mil para formar una multitud. Y había grandes multitudes. Si Dios quiere, pretendo pasar por ese lugar en los próximos meses. Ahora fíjense, aquí viene Jesús caminando directamente por en medio del lugar. Él era Emmanuel. Dios estaba con Él. Dios estaba en Él. Él estaba lleno de misericordia, lleno de compasión. Una mujer acababa de tocar el borde de Su manto, fue sana de una plaga de sangre (flujo de sangre).
Y ahora, aquí… Vamos a…. Atentamente. Ahora solo, mantengan esto ahora de modo que cuando entremos en la campaña, la gran campaña por aquí, en el Coliseo o donde sea que vaya a ser… cuando estemos allí, ustedes se lo puedan contar a otros.
47 Ahora, cuando Él pasó por allí, pasó por… Demos un pequeño drama aquí, quizá lo capten mejor. Aquí está un pobre papá anciano con artritis, torcido, gritando: “Alguien tenga misericordia. Alguien tenga misericordia”. “Aquí está una madre con un bebé con hidrocefalia: ”Por favor, alguien, métame en el agua primero“. Una anciana madre ciega caminando por ahí: ”Yo he estado ciega por cuarenta años; alguien que me deje entrar primero“. Tal masa de humanidad: cojos, paralíticos, ciegos, marchitos, y aquí viene Emanuel caminando justo entre ellos. ¿Por qué no tuvo compasión? Si Él estaba tan lleno de amor, ¿por qué no tuvo compasión de ellos? La gente, que está…
Permítanme decir esto, no como reprensión. Permítanme decir esto con un amor Cristiano amable y tierno. La gente confunde la compasión con el amor: no Su compasión, Su amor. Eso puede sonar como hablar en acertijos, pero lo entenderán después de un rato, ¿ven? La compasión y el amor son contrarios el uno al otro. El amor es una cosa. La compasión es otra.
48 Pero Él caminó por en medio de esa multitud de gente, todos esos cojos, paralíticos, ciegos, y marchitos, y no les dijo ni una sola palabra a ellos. Ahora, si Él está lleno de amor y compasión y amaba a las personas enfermas, ¿por qué no las sanó? Porque Él no era un Sanador. Él dijo que no era un Sanador.
Ahora, Él se fue directo a un hombre que yacía en un lecho. Así es como lo llamamos allá en el Sur, una cama ahí tirada, un lecho. Y él podía caminar; él dijo: “Entre tanto que yo voy a las aguas, otro desciende antes que yo”. Él pudo haber tenido problema de próstata o algo por el estilo, o una diabetes retardada, o… Pues, él lo había tenido durante treinta y ocho años.
Y Él dijo: “¿Quieres ser sano?”.
Él dijo: “No tengo quien me meta en el agua. Entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.
Él dijo: “Toma tu lecho y vete a tu casa”. Sanó solo a ese hombre, y se alejó, y dejó a toda esa multitud de personas. ¿Es eso verdad? Y miren al amoroso, y compasivo Señor Jesús.
49 Ahora, si Uds. observan, leyendo las Escrituras, Jesús conocía a ese individuo, en dónde estaba y sabía todo sobre él. Ahora, para ahorrar tiempo, solo sigan leyendo, el versículo 19. Los judíos tomaron a este hombre; interrogaron a Jesús. Quizás hoy: “Déjenme verlo a Él sanar a este, y lo creeré. Déjenme ver a esta mujer que ha estado lisiada todo este tiempo; déjenme verla levantarse y caminar. Déjenme ver a este ciego… Yo lo creeré”.
Ese es el mismo viejo diablo que le dijo a Jesús: “Convierte estas piedras en pan y déjame verte… Haz un milagro aquí, déjame verlo”, ¿ven? ¿Ven? “Déjame verlo, y yo te creeré entonces”. El mismo diablo que le dijo a Jesús: “Baja de la… (Un diablo religioso además, ¿lo ven?) Baja de la cruz; entonces te creeremos”. Pusieron un trapo alrededor de Su cabeza y dijeron: “Dijiste que veías visiones”. Pusieron un trapo alrededor de Su cabeza, y lo golpearon en la cabeza con una vara, y dijeron: “¿Quién te pegó? Profetiza ahora, y dinos quién te pegó”. Él no payasea para la gente, nunca abrió Su boca. Él se paró ahí. Dios no le mostraba nada; Él no hacía nada.
50 Así que allá arriba, los Judíos le dijeron, dijeron… lo cuestionaron al respecto. (El capítulo 19 de San Juan, ahora.) Este hombre había sido sanado. ¿Qué de las otras multitudes? Ahora escuchen, las propias palabras de Jesús. Así que de prisa. Jesús dijo: “De cierto, de cierto (Eso es absolutamente, absolutamente.) De cierto, de cierto, os digo, no puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. ¿Es eso correcto? San Juan 5:19: “Sino lo que ve hacer al Padre; también lo hace el Hijo igualmente. Mi Padre hasta ahora trabaja, y Yo trabajo”.
Entonces las propias palabras de Jesús… En la semana, cuando estemos en el otro lugar, les voy a citar las Escrituras concerniente a eso. A través de todo el Antiguo Testamento, nadie en ningún tiempo avanzó osadamente, sin una visión, e hizo algo. Porque siempre fue Dios, ¿ven? Jesús dijo: “El Padre Me muestra (Yo veo una visión sobre qué hacer), y lo que Él Me muestra, eso voy y hago. Vean, Yo no puedo hacer nada de Mí Mismo”.
51 Miren a la resurrección de Lázaro, cuando Él se fue de la casa. Ellos enviaron por Él, y Él solo siguió adelante. Enviaron por Él de nuevo, Él solo continuó. Entonces después de muchos días, de que Dios le había mostrado en una visión lo que le iba a suceder a Lázaro. Entonces Él dijo: “Nuestro amigo, Lázaro, duerme. Ahora, por vuestra causa, me alegro de no haber estado ahí. Porque vosotros hubieses estado insistiendo que Yo hiciera algo al respecto, y Yo no podía. Dios ya me había dicho qué hacer. Pero voy a despertarle”.
Y obsérvenlo en la… Obsérvenlo a Él en la tumba de Lázaro. Él dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído, pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor”. Vean, Él sabía. Dios le había mostrado lo que iba a hacer.
52 Ahora, al principio de Su ministerio… Vean, Él no hizo nada a menos que primero… ¿Cuántos entienden eso? Jesús Mismo dijo, que Él no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba primero. ¿Es correcto eso? Y Él lo veía. Ahora. No solo la revelación, Él lo miraba. “Lo que el Hijo ve al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente”. “Lo que Yo veo”. Un vidente. Siempre. Él es el Rey de los videntes, el Rey de los profetas. “Sino lo que el Padre Me muestra, eso hago igualmente. Lo que el Padre hace, Él muestra…”. Él les mostrará algo más grande que la sanidad de este diabético aquí (lo que sea que haya tenido), para que vosotros os maravilléis, ¿ven?
Ahora, al inicio de Su ministerio, mírenlo a Él. Él estaba parado por aquí… Vamos a tomarlo a Él solo un momento más; los estoy reteniendo demasiado, pero miren. Solo un momento más, por favor.
53 Un hombre llamado Felipe se convirtió (El primer capítulo de Lucas). Y él va y encuentra a Natanael: Una buena señal de conversión, (¿No es así?) cuando él va y busca a alguien para que él también sea salvo. Así que encuentra a Natanael debajo un árbol. Y él dijo: “Ven y ve a Quien he hallado: A Jesús de Nazaret, el Hijo de José”.
Él dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”. Un hombre religioso, muy piadoso.
Él dijo: “Ven y ve”.
Entonces, digamos que Jesús estaba parado en la línea de oración, orando por los enfermos. Y aquí viene Natanael, caminando. “Veré quién es este Individuo que sabe tanto”. Se acercó a Él de esa manera.
Jesús lo miró y dijo: “He aquí, un Israelita, en quien no hay engaño”. Eso como que lo sorprendió.
“¿Cómo me conoció?”. Él dijo: “Rabí ¿de dónde me conoces?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”.
¿Saben lo que hubieran dicho en Columbus esta noche? “Telepatía mental, un brujo”. Eso es lo que dicen. Eso es correcto. “Oh, él está poseído del diablo. No pierdan el tiempo con esa persona”. Si Natanael hubiera dicho lo mismo, él no hubiera sido inmortal entre los hombres hoy. Pero él se postró y dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.
54 Miren a la mujer junto al pozo. Él despachó a los discípulos. La mujer salió al pozo para sacar agua. Jesús la miró. Ahora, observen Su contacto.
Dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que los Judíos le pidan tal cosa a los Samaritanos”.
Dijo: “Pero si conocieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”.
Dijo: “Bueno, el pozo es hondo, y no tienes con qué sacarla”. La conversación… ¿Qué estaba Él haciendo? Contactando su espíritu. Entonces Él halló dónde estaba su problema.
Él dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto. Tienes cinco”.
“Pues”, ella dijo: “percibo que Tú eres Profeta”. Y ella corrió a la ciudad, toda emocionada, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo lo que he hecho”. Pues, Él no hizo eso. Él sólo le dijo una cosa que ella había hecho, ¿ven? Pero si Él podía decirle una cosa. Él le podía decir todo.
55 Ahora, Él no reclamó… Vean, Él encontró su problema. Ahora, si… Y luego, cuando Él estaba parado en la audiencia de personas, Él miró alrededor. Él percibió sus pensamientos. Jesús era uno que leía la mente. Oh, eso los sorprendió. Él lo era. Si alguien puede decirme la diferencia… No uno de estos diablos de por aquí, sentados aquí afuera en una pequeña y vieja casa rodante, leyendo su mano. Eso es el diablo. Solo un… Todo lo que el diablo tiene, él lo copió de Dios. ¿No saben que ambos espíritus serían tan parecidos en los últimos días? Seguro, todo lo que el diablo tiene es una falsificación.
Miren al Urim y Tumim de la Biblia, hermanos. Si un profeta profetizaba, y eso no destellaba en el Urim y Tumim, no estaba correcto. Si un soñador soñaba y eso no destellaba en el Urim y Tumim, estaba errado. Y hoy, el Urim y Tumim de Dios es Su Biblia. Y si un profeta dice algo, o viene y les dice algo, o un soñador sueña un sueño que es contrario a la Palabra de Dios, olvídenlo. No es correcto. Ese es el Urim y Tumim de Dios. Porque ahí está el fundamento: La Palabra de Dios, ¿ven?
56 Pero el brujo… Ahora, el diablo fue y tomó una bola de cristal; él fija su mirada en eso y medio le dice a Uds., solo adivinando lo que Uds. están hablando al respecto, la mitad del tiempo es correcto, ni siquiera la mitad del tiempo es correcto a veces. Eso es el diablo.
Pero Jesús percibió sus pensamientos. Ahora, ¿cuál es la diferencia en percibir un pensamiento o leer la mente? ¿Podría alguien decirme la diferencia? ¿Qué diferencia hay en la palabra? Es la misma cosa: si yo puedo percibir sus pensamientos o leer su mente. Ahora, ¿cuál es? ¿Ven? La Biblia dice: “Jesús percibió sus pensamientos”. Él pudo decir lo que ellos estaban pensando al respecto (Según el Padre le mostraba).
Había una mujer…; Él no la vio mientras iba pasando por en medio de la multitud. Ella, de una u otra manera, ella lo contactó a Él al tocarlo. Él no lo sintió en Su cuerpo. Mas ella dijo en su corazón: “Si solo puedo tocar Su manto…”. Él se detuvo. Algo sucedió. Él miró alrededor, dijo: “¿Quién me tocó?”. Algo está sucediendo. Y Él miró alrededor; Él dijo: “Tú fe te ha salvado”, ¿ven?
57 Ahora, Ese Jesús vive esta noche. Ahora, miren. “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Es eso correcto? “Todavía un poco…”. (Estoy terminando) “Todavía un poco, y el mundo no Me verá más”. El mundo son los incrédulos. “Mas vosotros Me veréis”. Ahora, ¿quieren decir Uds. personas que los milagros fueron solo para ellos allá atrás, y Él solo le estaba hablando a los discípulos? “Vosotros Me veréis (la iglesia), porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Aquellos discípulos murieron hace dos mil años. Pero aún hay discípulos que están viviendo. “Yo (pronombre personal) estaré con vosotros, aún en vosotros (el Resucitado Señor Jesús), hasta el fin del mundo”. Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Sí, señor.
“Todavía un poco y el mundo no Me verá más; mas vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros; las cosas que Yo hago ahora, vosotros también las haréis, aún más, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso correcto? Entonces si Jesús resucitó de entre los muertos, y está viviendo en Su iglesia, Su vida será reproducida en la raza humana, probando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
58 Y ahora, en esta sola noche de servicio, escuchen esto, yo reto a este grupito de creyentes Cristianos a creer eso con todo su corazón. Y si Jesucristo viene a esta plataforma y reproduce Su vida, aquí mismo en esta audiencia esta noche, quiero preguntarles algo.
Yo sé que ustedes han estado ayunando, muchos de Uds., y orando. Esa es la razón que hay un espíritu tan maravilloso aquí, esta noche. Cuánto se está acumulando eso, mientras puedo sentir que se está moviendo.
Ahora, como les he dicho, yo no soy un fanático. Yo digo la verdad. Un hombre de honor dirá la verdad. Y, amigos, tengo alrededor de diez millones de personas con las que estoy en contacto alrededor del mundo. He estado alrededor del mundo… Tengo que vigilar lo que digo. Y yo no traería reproche sobre Jesucristo por nada. Yo digo la verdad, y Dios testifica que es la verdad. Si yo les digo algo, Uds. tienen derecho a no creerme; pero cuando Dios testifica que eso es la verdad, Uds. no deberían descreer a Dios. ¿Es eso correcto? Uds. no deberían. Entonces, que el Señor les bendiga.
59 Quiero que Uds. está noche, a cada persona en la audiencia: No se agiten. Sean reverentes. Uds. están en la iglesia. Y solo siéntense… lamento despedazar un mensaje de esta manera, pero simplemente tuve que condensarlo, para tener esta noche de servicio de sanidad.
Ahora, vamos a comenzar a orar por los enfermos. Y yo confío que Jesucristo, el Hijo de Dios, vendrá esta noche y traerá a cumplimiento estas cosas de las que he hablado. “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Porque Yo vendré y estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. Y que Dios conceda esta noche, ante esta audiencia de Columbus, que Jesucristo, la Persona de Su Ser, que venga a este grupo esta noche, y que manifieste, y asegure a cada creyente que Él se ha levantado de entre los muertos. Él no está muerto. Él está vivo. Él está entre nosotros esta noche y se manifestará a Sí Mismo. Dios les bendiga, mientras inclinamos nuestros rostros.
60 Nuestro bondadoso Padre Celestial, te queremos dar gracias desde lo profundo de nuestros corazones por Tu bondad amorosa al enviarnos a Jesús. Y, Oh, Dios, al pensar que nosotros pobre gente alejada, en un tiempo privados de la misericordia, gentiles… Hace dos mil años, nosotros el pueblo Anglosajón estábamos caminando por ahí con un palo sobre nuestros hombros —paganos, adorando ídolos, bestias cuadrúpedas y aves. A su debido tiempo, Jesús murió, el inocente por el culpable, y nos redimió de regreso a Dios.
Y ahora, esta noche, estamos tan cerca a Él hasta que somos llamados Sus hijos e hijas. Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser al final, pero sabemos, que tendremos un cuerpo semejante al de Él, porque le veremos como Él es.
Y te pido esta noche, bondadoso Padre Celestial, que tomes estas cuantas palabras entrecortadas, después de estar aquí parado, agotado, cansado, y así sucesivamente. Sin esperar tener este tipo de servicio aquí esta noche. Pero ruego, Dios, que Tú ignores la oposición y vengas y unjas a Tu indigno siervo inútil, para que Tu querido pueblo aquí, la compra de Tu Sangre, pueda saber con certeza, que Tu amado Hijo, Jesucristo, se ha levantado de entre los muertos y vive entre nosotros en la forma del Espíritu Santo. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
61 Apenas sé cómo empezar una reunión aquí. (¿En dónde está Billy Paul? ¿Qué tarjetas de oración repartiste? ¿Cuáles? Muy bien. Ellos repartieron algunas tarjetas de oración aquí, hace un momento, casi como cien de ellas o algo así. Es una tarjetita casi como esta aquí, y tiene mi foto a un lado, y en la parte de atrás tiene un número. Y esa será P allí. Y cuando lleguemos al otro lugar, bueno, se las vamos a repartir todos los días.
Pero Uds. no necesitan la tarjeta de oración para ser sanados. Lo único que necesitan es solo creer que lo yo les he dicho es la verdad, ¿ven? Ahora, yo he predicado, y oro que Dios venga y predique ahora. Qué Él lo haga. (¿Está la organista…? Muy bien, hermana).
62 Ahora, quiero preguntar esto ahora, antes… Si el Espíritu Santo viene y reproduce al resucitado Señor Jesús, tal como Él era entonces, ¿estarán todos agradecidos con Dios aquí esta noche y le darán gracias a Dios por eso? Dios les bendiga.
Ahora, a los enfermos y afligidos, que Dios esté con Uds., donde sea que estén. Pues, no miro a nadie que se vería como lisiado o enfermo, pero Uds. están destinados a estar aquí. Ahora, quiero decirles, que probablemente será… Es una semiinconsciencia. Una palabra más, de modo que yo pueda acercárselos.
¿Cuántos aquí han tenido un sueño antes? Veamos su mano. Hay más de la mitad de la gente o más. Bueno, eso es correcto. Casi un tercio de la gente nunca sueña un sueño. Bueno, ¿qué si yo les pidiera que me soñaran un sueño? Uds. no pudieran hacerlo. No hay manera que Uds. hagan eso.
63 Miren. Permítanme mostrarles. Aquí está la primera… ¿Qué están haciendo cuando están soñando? Es una subconsciencia. ¿Escucharon todos eso? Ahora, miren. Aquí está un hombre en su primera consciencia. Aquí está el hombre en su segunda consciencia, su subconsciencia. Ahora, cuando esta está inactiva, esta otra se activa.
Ustedes sueñan sueños. Muchos de Uds. sueñan. Uds. tuvieron sueños hace años; Uds. aun los recuerdan esta noche, eso que soñaron. ¿Es eso correcto? Bueno, ¿qué parte de Uds. estaba ahí? Si Uds. aún lo recuerdan. Cuando Uds. regresan aquí, se acuerdan de lo que soñaron. Y cuando están soñando, Uds. sueñan de cosas que hicieron por este lado. Eso es esa conciencia doble. Esa es la razón por la que la gente dice: “Oh, yo tengo fe, Hermano Branham”. Eso es solo la primera consciencia. Dejen que baje a esta una sola vez y observen lo que sucede, cuando ambas se ponen de acuerdo, ¿ven? Muy bien.
Pero solo es aquí arriba, un conocimiento que se cree. Pero cuando baja aquí, eso llega a ser una realidad, cuando ambos están en acuerdo con eso aquí arriba, ¿ven? Entonces los tres están de acuerdo. Pero ahora, hay algunas personas que no sueñan, Uds. que están aquí que no sueñan. Uds. tienen un sueño profundo, ¿no es así? Su subconsciencia está atrás allá en la pared. Uds. nunca llegan a ella.
64 Pero este hombre que está soñando, él no puede evitar soñar. Y Dios lidia en sueños algunas veces, si hay un intérprete. No es muy exacto. A menos que haya un intérprete. Ahí había uno con José y demás, y el rey Nabucodonosor, en muchos lugares de la Biblia.
Pero ahora, miren. Este hombre no puede evitar que no sueñe. Este hombre no puede evitar soñar. Dios lo hizo de esa manera. ¿Es correcto eso? Pero un vidente… o, un profeta, como lo… Un profeta es un predicador, o un vidente; su subconsciencia no está allá atrás, tampoco está aquí; está aquí mismo. Las dos están juntas. Ese hombre duerme bien profundo. Un soñador no duerme muy profundo, y un vidente no se duerme en absoluto. Solo del uno al otro. Dios habla a través de eso. ¿Ven lo que quiero decir?
65 Ahora, Uds. mismos no pueden hacer que… Y eso no los hace más que alguien más. Uno es Cristiano; este es un Cristiano. Todos ellos son hijos de Dios, ¿ven? Pero es solo la manera como Dios nos ha puesto para hacer esas cosas. Ahora, que el Señor les bendiga.
(¿Cuál dijiste que ese era? ¿Cien?) Muy bien. Simplemente no podemos llamar a muchos al mismo tiempo. Tenemos que llamar unos pocos. Miren su tarjeta de oración ahora. Y comencemos… Llamemos desde… comencemos a partir del 50 ahora mismo, para comenzar. ¿Quién tiene la tarjeta de oración P-50? Levante su mano. P-50. Miren su tarjeta de oración. Muy bien, ¿está aquí? Quizás salió. P-51, ¿quién tiene P-51? ¿51? Ud., ¿Ud. dama? Venga por aquí. P-52, ¿Quién tiene… 52? Vaya directamente… alinéese detrás de ella, por favor. ¿Quién tiene P-53, levante su mano, P-53? Ahí. 54. ¿Quién tiene 54? ¿Tarjeta de oración 54? Aquí mismo, muy bien, dama. 55, ¿quién tiene 55? ¿P-55, justo aquí, señor? Muy bien. ¿56? Muy bien, dama. ¿57,57?
[Cinta en blanco]…
66 … aparte de mi hijo y el Reverendo Colette, son las únicas personas que conozco y veo. Pero ¿saben que Jesucristo conoce a cada uno de Uds.? ¿Cuántos de Uds. allá en la audiencia ahora, no tienen tarjetas de oración, no tienen tarjeta de oración, sin embargo ustedes dicen: “Señor, quiero que me sanes esta noche?”. Quiero que levanten su mano. Eso es maravilloso. Es casi en todos lados, de modo que uno difícilmente puede decir cuál es cuál. Yo haré esto. Estas personas paradas aquí con tarjetas de oración… Uds. allá oren con todo su corazón, y digan: “Señor, yo creo que vas a sanarme”. Y observen al mismo Señor Jesús que pudo decirle a la mujer que tocó el borde de Su manto, obsérvenlo darse la vuelta y hablarles a ustedes, ¿ven? ¿Creen que Él es el mismo?
[Cinta en blanco]…
67 … su dedo lo tocó a Él. ¿No se volteará Él de la misma manera? Él volteó en la Persona de un Hombre. Pero Él todavía… sería el Señor Jesús. Yo no los conozco; Uds. saben eso. Pero Él los conoce a ustedes, ¿no es así? Muy bien. Si la organista desea, ¿puede tocar eso: “Quédate En Mí”, hermana? ¿Lo tiene ahí, por favor?
Ahora, quiero que todos sean reverentes. Ahora, recuerden en cualquier parte del edificio… Entonces tengo que decir esto. Es la ley en la mayoría de estados, porque han ocurrido cosas horribles. Si hay un crítico o un incrédulo presente, yo no seré responsable por lo que pase. Uds. deberían dejar el edificio ahora (¿ven?) un crítico o un incrédulo. Porque sea conocido que yo no soy responsable; no estamos jugando a la iglesia.
68 De hecho, los espíritus inmundos, los demonios epilépticos salen, y se van a otros. Yo soy responsable por un Cristiano, porque él es un creyente. Pero un incrédulo, Uds. saben… Muchos de Uds.… ¿Cuántos han estado en mis reuniones, y ven esas cosas suceder? Yo he visto hasta sillas levantarse cuando los demonios serían contrarios, y tantos como veinte o treinta caer al mismo tiempo con epilepsia, espuma en sus bocas, en el piso.
Así que uno tiene que tener cuidado. Entonces por ley estatal, yo tengo que dar ese aviso. Yo no seré responsable por críticos o incrédulos. De modo que si Uds. están aquí, como un hermano Cristiano, les pido que no se queden en el edificio ahora.
69 Ahora, mientras este precioso canto está sonando lentamente, ahora, que todos nosotros podamos entrar en oración silenciosamente. Ahora, cada cierto tiempo, alguien me hace saber… Ahora, va a ser muy difícil, porque miren. En la plataforma, Uds. que han estado antes en mi reunión, Uds. saben que todo alrededor está despejado. ¿Es correcto eso? Pero hay personas enfermas aquí sentadas, probablemente, y todo alrededor de esta manera y aquí hay espíritus moviéndose por todas partes, ¿ven? Y Dios me ayude a saber lo que es… para captarlo correctamente, ¿ven? Porque es de ambos lados.
Normalmente yo no… Nadie está en la plataforma excepto mi administrador, el Sr. Baxter. Él es el único que viene a la plataforma. Pero ahora, no podemos hacerlo en esta iglesia. Y para Uds. pueblo… Ahora, si el Señor Jesús reproduce Su vida aquí, ¿cuántos de Uds. lo van a aceptar como Sanador? Veamos sus manos. “Yo lo aceptaré como Sanador”. Si Él hace exactamente aquí lo que Él dijo que haría, ¿le creen a Él? Muy bien. El Señor les bendiga.
70 Muy bien, veamos. (¿Dónde está la gente que está enferma? ¿Están justo… aquí mismo? ¿Esta señora? Muy bien). Ahora, sean todos tan reverentes como puedan. Solo párese aquí, por favor. Ahora, todos, por favor… Miren, si el Espíritu Santo me unge, después de unos cuantos pacientes, llegaré a estar inconsciente, ¿ven? Uno entra en otra conciencia: otra dimensión, si quieren llamarla así. Y Eso ve lo que ha sido y lo que será, ¿ven?
Y quiero que sean reverentes y respeten al Señor Jesús, a Quien les estoy representando, a su Salvador. Y para Uds. Cristianos aquí, estoy seguro de que entienden lo que estoy tratando de hacer. Y a mí alrededor en todas partes es representarle a Jesucristo a esta audiencia.
Ahora, no se estén moviendo. Solo sean reverentes. Y ahora, muchas gracias, hermana.
71 Ahora, la dama aquí, por supuesto… Quiero hablar con ella, solo unos momentos. Solo quiero que me responda, igual como nuestro Señor se paró junto al pozo y respondió… llamó a la mujer. Lo que yo creo que Él hizo entonces, Él estaba contactando su espíritu, ¿ven?
Yo soy un hombre. Ud. es una mujer. Probablemente nos criamos… nacimos separados por años, y criados a millas de distancia, y tal vez esta sea nuestra primera vez encontrándonos en la vida. ¿Es eso correcto? Primera vez que nos hayamos encontrado en la vida. Yo no sé nada de Ud., nunca la he visto, no sé nada de Ud. Dios sabe que es verdad. Pero yo nunca la he visto, no sé nada de Ud.
Pero Jesús, quien es nuestro Salvador, Él nos conoce a ambos, a Ud. y a mí. Ahora, si Ud. es Su hija y está en necesidad, yo soy Su hijo y fui enviado para hacer algo como predicar el Evangelio, lo cual yo no soy muy…
72 [Cinta en blanco]… hospital. Es un… Es en una habitación, es un… Ha sido una operación. Hay una operación. Y esa operación fue un tumor de algún tipo. Y ellos han… Usaron algún tipo de tratamiento como… Es… es radio, un tratamiento de radio. Y le ha provocado… Ahora Ud. está sufriendo con algo mal en los riñones, un problema renal. ¿Son esas cosas verdad? Si esa es la verdad, ¿levantaría su mano si esa es la verdad? Ahora, eso, que escuchó, Ese no era yo. Esa era mi voz, pero ese es Él que le está hablando. ¿Ve lo que quiero decir? Ahora, audiencia, ¿entienden lo que quiero decir? Ahora, Él está aquí. Él está aquí para sanar a todo el grupo ahora, ¿ven?
Quiero orar por Ud. Amoroso y bondadoso, Padre celestial, permite que Tus misericordias sean sobre nuestra hermana, y que ella se vaya, y cualquiera que sea su necesidad, que le sea concedido. Tú has dicho: “Estas señales seguirán a los que creen: Si ponen sus manos sobre los enfermos, sanarán”. Y mientras Tu bendito Espíritu ungido está sobre Tu siervo inútil, yo condeno la enfermedad de su cuerpo, y la mando a casa para que se alivie. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya feliz, regocijándose. Creyendo con todo su corazón.
73 Muy bien, tráiganlo… Oh, ¿es este hombre? ¿Cómo esta señor? Quizás tal vez nosotros somos desconocidos el uno para el otro. [El hermano habla con el Hno. Branham.] Me vio en Connersville. Pero me refiero a conocernos el uno al otro allí. Muy bien. Ahora, siendo extraños el uno al otro, bueno, ahora percibo que Ud. es Cristiano, porque su espíritu se siente bienvenido, ¿ve? Y yo sé que es un espíritu Cristiano en Ud. Y Dios sabe todo acerca de Ud. ¿No es así?
¿Cree Ud. con todo su corazón? Solo tenga fe; no dude. Ahora, cada uno de Uds. allá…. Alguien se contactó en ese momento. Eso se fue de mí.
¿Cree que Dios la sanará de esa ruptura, esa hernia? ¿Lo cree Ud.? Póngase de pie entonces. Diga; Yo acepto mi sanidad ahora, en el Nombre del Señor Jesús. Dios le bendiga.
Tengan fe. El mismo Señor Jesús resucitado vive esta noche.
74 Supongo que siendo nosotros desconocidos, pero Ud. está consciente de que algo está sucediendo. Esa es Su Presencia. ¿Cree que yo soy Su siervo? Ud. tiene… El problema está en sus oídos. Y luego está… Lo principal es, está nervioso, muy nervioso, inquieto, y esa es su disposición. Ud. ha sido así prácticamente toda su vida, de una disposición. Pero usted ha venido a mí por otro motivo. Ud. ha venido a mí para que le imponga manos por cosas espirituales. ¿No es así? No estoy leyendo su mente. Pero Ud. no puede ocultar su vida ahora. Ud. está en Su Presencia. Muy bien. Oigo a alguien… [Cinta en blanco].
¿Es su nombre Don y Allen su apellido? ¿No es así? Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de Hamilton. ¿Es eso correcto? ¿Y es su número de casa 1111? ¿No es así? Regrese. Ud. recibirá lo que pidió. En el Nombre de Jesucristo.
Muy bien. Todos tengan fe ahora; crean con todo su corazón Ahora, Uds. no tienen derecho a dudar de Dios. Pero si yo digo la verdad, Dios testifica que digo la verdad. Esa es la manera como Él lo hace.
75 Muy bien, esta señora aquí. Nosotros somos… Ahora, todos sean reverentes. No estoy fuera de mí… Yo sé dónde estoy. Es el…. Por supuesto, eso lo debilita a uno. El profeta Daniel vio una visión y estuvo perturbado de su cabeza por muchos días.
Nosotros somos desconocidos, me supongo, ¿no es así, señora? No nos conocemos. Pero Dios nos conoce a ambos. ¿No es así? ¿Cree Ud. que yo soy Su vidente… o, Su siervo? ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? ¿Cree que yo soy Su siervo? [“Si seguro. Sí, lo creo”]. Bueno, entonces… No, solo esta noche. Bueno, Dios le bendiga. Veo que se oscurece alrededor… No, es una… es una operación. Ud. tiene un crecimiento en su cuello. Y esa operación está programada para mañana. ¿No es así? [“Eso es correcto”].
Oh Dios, que Tu misericordia venga a nuestra hermana, y que ella se recupere y se ponga bien y normal otra vez para la gloria de Dios. Pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Vaya regocijándose y dele gracias a Dios ahora. Conforme cree, que así sea con Ud. Dios le bendiga.
76 ¿Le gustaría recuperarse de ese problema de la vesícula biliar y ser sanado? ¿Cree que Dios lo haría? Si Ud. lo cree con todo su corazón, Ud. puede tener lo que pide. Solo acéptelo, si lo cree.
¿Cree Ud.? Somos desconocidos el uno al otro. Nunca le he visto en mi vida. Pero Dios sabe todo sobre Ud., ¿verdad? Y Él me conoce. Ud. está consciente de que algo está sucediendo, ¿verdad, señora? Ahora, solo para que esta audiencia lo sepa. Es una sensación realmente extraña alrededor de donde está usted. Ese es ese Fuego, eso…. Espero que la audiencia lo vea, ¿ven? Pero eso es lo que Ud. está sintiendo, ¿ve? Está allí. Le está contactando a Ud.
Veo una especie de habitación. Es blanco… es un… Oh, a Ud. la han operado. Su operación…. Y ellos han hecho algo, eso ha causado una condición intestinal. ¿No es así? Ellos cometieron un error allí. Pero Dios está aquí para corregirlo. ¿Lo cree Ud.?
Señor Jesús, yo… Satanás, pensaste que podías esconderte del doctor, pero no puedes esconderte de Dios. Sal de la mujer. En el Nombre de Jesucristo, te ordeno que te vayas. Amén. Vaya, mi hermana. Que Dios vaya con Ud. y le bendiga.
77 Tengan fe. Crean. Jesús dijo: “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.
Está teniendo dolores de cabeza, ¿no es así? ¿Dolores de cabeza muy persistentes? Ud. estaba sentada allí orando para que me diera la vuelta y hablara con Ud. No estoy leyendo su mente, pero eso es correcto. Y antes de que Ud. saliera de casa, Ud. oró la misma cosa ¿No es así? Ahora, quiero que se ponga de pie —ahí con el abrigo rojo— que se ponga de pie. Eso es migraña. Eso la ha dejado ahora; puedes irse a casa y estar bien. Jesucristo la sana.
¿Cómo está? Ahora, sean reverentes. Tengan fe. No duden. ¿Supongo que somos extraños el uno al otro? Dios nos conoce a ambos. Yo no lo conozco, pero Dios sí. Somos solo dos hombres que se encuentran aquí en la tierra, y nuestros caminos se han cruzado de esta manera. Pero Él sabe todo sobre nosotros. Y Él puede suplir todo lo que necesitamos, si solo creemos en Su Hijo, Cristo Jesús, y lo aceptamos. ¿Es correcto? Ud. es un Cristiano. Solo quería ver qué clase de espíritu tenía. Eso es exactamente… A veces, Satanás trata de poner algo sobre uno, así que lo pruebo en el Espíritu.
78 Muy bien. Ud. cree. Ahora, lo veo a usted… Ud. está teniendo… Usted sigue levantándose en una cama; solo sigue sentado… Oh, es que no puede dormir. Tiene… está nervioso. ¿No es así? Una condición nerviosa, no puede dormir por la noche. Y es un… Ud. no es de aquí. Veo que pasa por algún tipo de lugar donde le están revisando o algo así, es un… Oh, es inmigración. Ud. es de Canadá, Windsor, Ontario. ¿Es eso correcto? Y Ud. es un evangelista, un ministro. ¿No es así? Y su inicial es J. W. y su nombre es Price… Reed; J. W. Reed. Lo veo en la casilla postal donde está tomando su correo, ¿ve? Bueno, Ud. se va a ir a casa para estar bien ahora. Venga acá.
Amoroso, Padre celestial, el enemigo que ha traído esta condenación sobre el hombre, le ordeno a eso que lo deje. Así que, Satanás, suéltalo. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga hermano. Regrese ahora de donde sea que Ud. venga, regocijándose y sea sanado, porque Dios está con Ud. ahora y Él le va a sanar.
79 Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”. ¿Cree Ud.? ¿Cree que soy Su siervo? [“Sí, señor”]. Usted tiene que creer ahora, hermana, porque se da cuenta de su condición. Ud. tiene cáncer y no va a vivir mucho tiempo, a menos que Dios la toque. ¿No es así? Venga aquí, mi hermana.
Bondadoso, Padre celestial, permite que Tus misericordias se muestren a la mujer. Que ella se vaya de aquí esta noche normal y sana. Condeno a este enemigo, con esta iglesia y estas personas creyentes. En el Nombre de Jesucristo, que eso la deje. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya feliz ahora, regocijándose, agradeciendo a Dios. Solo crea que eso se ha ido de Ud. ahora; pero cuando eso se vaya, eso volverá otra vez. Si Ud. sólo dice: “Gracias, Señor”. Solo siga regocijándose. Eso no puede regresar entonces (¿Ve Ud.?) Ud. le está dando alabanza a Dios.
80 Muy bien. Venga, señor. Le diré algo. Ud. se sentó ahí hace un rato, y cuando yo estaba hablando, Ud. estaba creyendo lo que yo estaba diciendo. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. Bueno, su problema del corazón le dejó mientras estaba sentado ahí. Ahora, Ud. puede regresar por aquí y ser sano. Dios le bendiga.
¿Cree Ud. señor, con todo su corazón? Somos desconocidos el uno para el otro, pero Jesucristo nos conoce a ambos. Ahora, lo veo alejarse de mí. Sí, Ud. tiene problemas estomacales. Es un estómago ulcerado. Es causado por una condición péptica de un nervio… causó nerviosismo… afecta a la próstata, pues se está levantado de noche y cosas como esas. ¿No es esa la verdad? ¿Me cree como el profeta de Dios? Salga y coma su cena, una hamburguesa, y vaya a casa; olvídelo. Ud. va a estar bien en el Nombre de Jesucristo. Que Dios lo sane.
81 Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón, dama? Si yo pudiera sanarla, lo haría. Yo no puedo. Pero si soy el siervo de Dios, su vida no puede esconderse. ¿No es eso correcto? Ud. se da cuenta que está en la Presencia de Algo además de su hermano. ¿Es correcto eso? Es Su Presencia. Tuvo un tiempo difícil, ¿no es así, señora? Veo que para Ud. la vida no ha sido un lecho de rosas. Ha sido toda su vida, algo nerviosa, una condición molesta. Especialmente cuando era una niña escolar, tuvo muchos problemas con eso. Eso es verdad. Tenía trencitas. Pero ahora, Ud. sufre, con una condición estomacal. Eso es lo que era. ¿No es correcto eso? ¿Todo eso, una condición femenina? Venga acá, un minuto.
Dios Todopoderoso, que Tus bendiciones vengan sobre la mujer. Que ella se vaya a casa y sea sana. En el Nombre de Jesucristo, yo condeno al enemigo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya creyendo ahora, con todo su corazón y regocijándose, agradeciéndole a Dios por su sanidad.
82 Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? La enfermedad más temida del mundo: un problema cardíaco. Es un corazón nervioso. Me fijé, que normalmente tiene su problema, cuando se agacha, se asfixia. Lo que lo causa es cuando Ud. come, el gas sube a su corazón, eso lo causa. Es un corazón nervioso; no es una de esa clase… Pero Ud. se va a poner bien. Veo que se ilumina a su alrededor. Así que Dios le bendiga, hermana.
Bendigo a mi hermana, Padre. En el Nombre de Jesucristo, que ella viva. Dios le bendiga, hermana. Vaya, creyendo con todo su corazón ahora.
Usted también tiene un problema cardíaco. Algo la impactó cuando Ud… Eso fue cuando Ud. fue sanada. Vaya diciendo: “Alabado sea el Señor”.
¿El problema renal le ha estado molestando? ¿Creerá que Dios le sanó ahí sentado? Solo baje de la plataforma, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”, y Ud. será sano.
83 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. ¿Creen Uds.? Lo que nuestro Señor Jesús hace aquí, lo puedo hacer allá. Todas las cosas son posibles para los que creen. ¿Lo creen? Estén unánimes ahora. Ahora mismo, el Espíritu Santo puede sanar a toda persona aquí, hacer que cada uno de Uds. sea sano y salvo.
Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si Dios me permite saber cuál es su problema, igual como se lo dijo a la mujer junto al pozo: “Ve, trae a tu marido”. Ese era su problema. Si Él me dijera… (Las visiones me debilitan, ¿ven? Yo…) ¿Cree Ud.? Problemas renales en su espalda. ¿Es eso correcto? Ud. lo tenía. No lo tiene ahora. Vaya a casa, su fe la ha sanado. En el Nombre de Jesucristo.
La artritis y demás le molestaron durante mucho tiempo, ¿no es así, señora? ¿Cree Ud. que se va a recuperar ahora? Que lo pueda recibir, hermana. Vaya y créalo con todo su corazón. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.
84 Toda persona aquí puede ser sanada, ahora mismo, si Uds. solamente creen. Amigos, Dios sabe todas las cosas, ¿verdad? No hay nada oculto para Dios. Él sabe todas las cosas, antes que el mundo comenzara. Él sabe todas las cosas ahora. [Palabras inciertas].
¡Oh, vaya! Si tan solo pudieran ver lo que está recorriendo por este edificio. Cómo la gloria de la resurrección del Señor Jesucristo… Yo le conozco a Él ahora. Yo sé que Él está aquí. Por lo tanto, todo está sujeto a Él. No hay nada que Dios no pueda mover o hacer; todas las cosas están preparadas…
¿Vendría usted? ¿Cree Ud.? ¿Cree que fue sanado mientras estaba ahí sentado? Hay unas cuantas cosas en la vida que Ud. quiere dejar, ¿no es así? Ahora, vaya y ríndalo, y Ud. se va a recuperar. Dios le bendiga. En el Nombre de Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Oh, lo que Él pudiera hacer con esta audiencia, ahora mismo. Uds. pudieran… Uds. no tienen derecho de dudar lo que les estoy diciendo ahora mismo. Es como que está totalmente sobre esta audiencia, ahora mismo, igual como el Espíritu Santo simplemente moviéndose en la audiencia. ¿Me van a creer? Si me creen, digan: “Amén”.
85 Quiero que pongan su mano uno sobre el otro, y les mostraré lo que Dios le va a hacer ahora mismo al enfermo y al afligido. No me interesa que tan enfermos están, que tan graves están. Quiero que ahora crean que Dios lo va a hacer. Si Dios, aquí en esta plataforma, puede condenar cada enfermedad individual, Él puede condenar lo de todo el grupo. Ahora, quiero que Uds. crean. Toda persona en el edificio está sanada. Jesucristo lo hizo hace mil novecientos años. Uds. están aquí para aceptarlo. Solo hay una cosa que les impide tenerlo. Es ese pequeño pensamiento de duda. Así que, yo voy a reprender eso.
Señor Dios, yo condeno a ese demonio de duda que cuelga sobre esta audiencia. En el Nombre de Jesucristo, Satanás, sal de la gente. Sal de aquí. Ahora, yo te condeno, Satanás, sal de las personas.
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