S.207 54-0331  La Resurrección De La Hija De Jairo 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Resurrección De La Hija De Jairo

Louisville, Kentucky, E.U.A.

54-0331

1 Buenas tardes, amigos. Feliz de estar otra vez aquí esta noche, para saludarlos en el Nombre del Señor. Llegué justo a tiempo, ¿no es así? Quiero ser más rápido que eso cuando llegue al Cielo; llegar un poquito más a tiempo. Bueno, tuvimos que darnos prisa; tardé en estacionarme.
¿Se están sintiendo todos bien? Eso es bueno. Eso está muy bien. Ahora, hoy ha sido un gran día para mí. Acabo de… Pareciera que hoy, las bendiciones del Señor simplemente parecen estarse derramando. Y sin tan solo tuviera el tiempo suficiente para llegar a todos los lugares de donde han estado llamando, es lo único. Creo que hay alrededor de cuatrocientos o más, constantemente, de lugares en las ciudades.
Y la pobre gente está necesitada, y oro que Dios solo sea lo suficientemente bueno conmigo, para inspirarme para dejarme saber a qué lugar ir… simplemente qué hacer.

2 Y tengo algo en mi corazón esta noche que yo… Esta mañana, Billy Paul llegó y me estaba diciendo sobre la reunión de anoche. Y me dio una carta de la hermana Caubles. Y era sobre un niñito por el que yo había orado en Chicago. Y ha estado en mi corazón todo el día encontrar la situación que la madre y el padre tenían…
Tal vez una noche me gustaría tenerla a ella, o alguien que le lea esa carta a la audiencia: solo una carta típica de gente en necesidad. Pero, el pobre bebito, yo no lo sabía… Por supuesto, solo pasó por la línea. Y la madre dijo que el Espíritu Santo solo comenzó a revelar, y a decir todo hasta llegar al caso, lo mencionó, hasta el tiempo presente y luego se detuvo. No supo qué decir a partir de entonces.
Y ella está frenéticamente… El pequeño bebé, creo, dijo que tenía cáncer, y que le quitaron parte de su lengua y en su garganta por aquí. Y es…. Uno de los pastores en el Bible Moddy en Chicago; él es un misionero, acaba de regresar de África; creo que del África Francesa… África Francesa Oeste. Y recibió una carta hace unos días, los dos, que su iglesia está casi erradicada; y el comunismo está arrasando, tomándolo. Y oh, solo piense en el predicamento.
Ahora su pequeño bebé está tendido allí a punto de morir, esperando que muera en cualquier momento. Y, allí la pequeña iglesia fue arrasada; el comunismo está tomando control de las cosas. Simplemente no pude evitar llorar un poco. Yo dije: “Dios, si Tú solo… No sé lo que Tú vas a hacer. Pero, si perdonas la vida de ese bebé, te prometo que se abrirán las puertas para mí en África Oeste donde el comunismo está tomando el control de las iglesias allá… tomando control de su iglesia”.
Y quiero que Uds. oren conmigo que Dios haga algo y ayude. Por supuesto, nosotros queremos que se haga Su voluntad en cada caso.

3 Creo que yo estaba testificando la otra noche sobre George Wright. Resulta que lo acabo de ver sentado aquí. Tengo que… Aquí está un hombre que desahuciaron para morir, y vi una visión al mismo tiempo que la hija de la Sra. Baker… Aquí está él, aquí él que nunca más se levantaría y está lisiado; sus piernas lo habían levantado de esta manera. Y aquí está él esta noche por el poder de Dios. La misma noche que vino la visión de la Sra. Baker, su hija…
¿Está Ud. aquí, Sra. Baker? ¿Está la muchacha aquí, también? ¿Es su hija? [La Sra. Baker testifica sobre su hija]. Alabado sea el Señor. Es maravilloso; ciertamente lo es. Bueno, es la misma vez que su hija, mientras estaba yo en el hospital, que ellos estaban hablando que no pensaban que la jovencita iba a vivir. Y cuando yo la miré a ella, yo tampoco pensé que lo haría. Y así que entramos, y mientras estaba parado, orando, vi esa Luz que vino sobre su cama. Fue cuando Eso le dijo lo que sucedería exactamente de la manera, y la hora, que sería enviada a casa; y la enviaron.

4 Y la misma noche, yo había estado en Lexington, Kentucky, vine y llegué a casa como al amanecer. Y me acosté y dormí hasta aproximadamente las nueve en punto; y me levanté y comencé a caminar por el pasillo. Y mientras lo hacía, allí estaba una joven parada allí y ella estaba hablando. Y yo pensé: Bueno, ¿qué está haciendo ella aquí?
Y ella dijo: “Madre, eso es lo que el Hermano Branham dijo”.
Yo me fijé y vi a su madre hablando por teléfono en su casa. Y supe entonces que eso era una visión. Luego escuché algo como terrones cayendo. Y yo acababa de dejar al Hermano Wright dos días antes de eso, donde le dije a su hijo, y a todos ellos, que quizás él iba a morir. Yo había estado cuatro o cinco días orando por él… que él iba a morir. Los doctores lo habían desahuciado y todo.
Y luego, yo escuché esos terrones cayendo. Habían estado unas personas allí que no creen en sanidad Divina. La iglesia donde él solía pertenecer —no alguna crítica— la Iglesia de Cristo, y ellos no creen en eso.
Así que, habían estado allá burlándose de él porque me tenía allí orando por él después que el doctor dijo que él se iba a morir. Y cuando yo miré, había unos terrones cayendo debajo de un sauce. Yo nunca supe que el hombre cavaba tumbas. Y dijo: “Así dice el Señor: Él cavará la tumba de algunos de esos que se están riendo de él”. Aquí está él.

5 Yo llamé a la Sra. Wright en el teléfono, y le dije inmediatamente lo que había sucedido. Y dije: “Cuando yo entre al edificio uno de estos días, él estará caminando por el tabernáculo, girará a la izquierda, y se acercará y estrechará mi mano, y dirá: ”Hermano Bill…“.
Y luego, el domingo, primera vez que había estado allí durante bastante tiempo. Yo no ni siquiera sabía que el hombre, en dónde estaba él; salió del tabernáculo, sin él saber esto, caminó directamente de la misma manera. Y yo me detuve y esperé y observé. Vino directamente de la misma manera, de la manera que fue dicho, se acercó a mí, y me tomó de la mano: exactamente de la manera como dijo.
Ahora, cuando yo digo algo; pudiera estar errado; pero cuando lo escuchan a Él decir algo, es simplemente de esa manera. Él es el Señor. ¿No estamos tan felices por esas cosas?

6 Hoy estaba pensando en lo que nuestro Señor ha hecho por nosotros. Mi esposa… La sorprendí llorando hoy. Y, yo salí de estudiar, y ella estaba llorando. Yo dije: “¿Qué pasa?”, solo una cosita. Este es mi país natal, Ud. sabe; es difícil aquí, el lugar más difícil en el mundo.
Y, uno puede notar la diferencia. Era algo sobre niños en la escuela, y Uds. saben cómo son las mujeres: Ellos son tan tediosos en esas cosas. Y algunas personas que van a una iglesia un poco mejor de lo que sería nuestro tabernáculo allí. La gente no tiene nada en mi contra, ahora. Les caigo bien. Y les gusta… Pero, preferirían que sus hijos no se asociaran con nuestros hijos mientras pudieran estar con los niños que van a su propia iglesia, o algo por el estilo, Uds. saben. Y eso como que le dolió un poco a mi esposa. Y ella dijo: “Bueno, yo mantengo a mis hijos limpios e intentamos…”.
Yo dije: “Eso no es, querida”. Dije: “Esa no es la idea. Esos pastores, ellos hablan, dicen… Aquí el otro día, un ministro amigo mío, parado… no sabía que él estaba sentado justo en la congregación con estos tipos, y salió a relucir mi nombre.
Él dijo: “Él es un buen chico. Todos lo amamos y nos gusta. Pero, él es como un tipo de iletrado, y él no habla bien”.
Eso es verdad, Ud. sabe. Eso realmente es verdad. Pero, resulta que pensé en esas mismas palabras que dijeron sobre nuestro Señor, la misma cosa. Estos grupos con los que Él viajaba: la gente común…
La Biblia dice: “La gente común le oía de buena gana”. Solo lo común e iletrado, y así sucesivamente. Y Él nunca tuvo un grado de doctorado, o lo que sea, hasta donde sé. Ellos ni siquiera registraron a qué escuela fue, pero Él era el Hijo de Dios de todos modos. Eso es lo principal.

7 Así que, ahora, queremos hablar solo unos momentos. Hace un rato, hubo tan terrible emergencia. No hemos estado tomando llamadas durante el tiempo de las reuniones, porque uno solo se pone tan… Pero, había una dama que llamó, estaba en una condición desesperada. Y mi esposa entró a la habitación, dijo: “Querido, detesto llamarte de tu estudio, pero”, dijo: “está es solo una emergencia tan terrible”. Y dijo: “La mujer está a punto de suicidarse”.
Y, así que fui al teléfono. Y mientras estaba en el teléfono, el Espíritu Santo le dijo exactamente quién era ella, lo que estaba haciendo, cómo estaba vestida, qué era lo que le pasaba y lo que lo provocó; y la sanó allí mismo mientras estábamos parados en el teléfono.
¡Oh, vaya! Ya les digo. Escuché llantos, su madre gritando, sosteniéndola y todo, mientras yo… Y ella solo alabando al Señor, ella… Así que, Él es bueno en todos lados. Si uno solo piensa en cómo… Compare eso con el Nuevo Testamento en la iglesia primitiva. Solo compárenlo y vean cómo coincide con la iglesia del Nuevo Testamento, los apóstoles, cómo vinieron las visiones, cómo todo… Cómo el Señor obró.

8 Yo iba para el África; supuesto a estar en la India este mes. Envié una fecha y todo. La había enviado y tenía una fecha programada para cenar con el Sr. Nehru, antes de ir, y con el Primer Ministro. Ese fue William Branham haciendo eso. Y tenía todo arreglado y preparando mi visa.
Yo estaba orando por unas personas en la casa, y salí de mi casa, fui a otra habitación. Regresé para contestar el teléfono, y pasé por un pequeño pasillo, regresando a otra habitación (Había entrado un grupo más de carros desde que estaba en la habitación), contestando este teléfono: una emergencia de larga distancia.
Y cuando comencé a pasar por el cuarto, allí estaba un hombre parado. Él tenía una toalla, se veía como una, en su cabeza de esta manera, colgando. Él era hombre que se miraba de complexión oscura. Parecía que su nariz estaba un poco chata al final, o como un tocón parecido. Y él estaba parado allí mirándome directamente. Yo pensé que era un paciente que acababa de entrar. Y dije: “¿Cómo le va, señor?”. Y él estaba parado justo en mi camino. Así que yo dije: “¿Cómo le va, señor?”.
Y él dijo… miró de esa manera, y dijo: “Hermano Branham, no vaya al extranjero hasta en septiembre”.
Ahora, yo dije: “¿Qué…?”.
Bueno, yo miré y el hombre se había ido. Ahora, si acaso no es eso como el llamado Macedonio que fue para… [Palabra incierta]. El mismo Ángel del Señor, ¿ven?

9 ¿Qué es eso? Es el Señor Jesús que nos ama a todos. Él los ama a todos ustedes. Él está aquí mismo esta noche. Él pudiera no… Él pudiera lidiar con ustedes de otra manera, pero es el mismo Señor. Y Él pudiera lidiar con Uds. en un corazón amoroso. Es el mismo Señor. Él pudiera darles una pasión por las almas perdidas. Es el mismo Señor, ¿ven?
Pero Él puso a unos en la iglesia, maestros, apóstoles, profetas, dones de sanidad, obrando milagros; y todas esas cosas están puestas en la iglesia. ¿Creen Uds. eso? Yo nunca he visto donde eso pudiera colocarse fuera de la iglesia. Él los pone en la iglesia para la perfección de la iglesia y para estar en la iglesia hasta que Él venga otra vez.
Ahora, en esas cosas… Ahora, muchas veces, por supuesto, yo sé, amigos Cristianos, tenemos muchas imitaciones en esas cosas. Eso es de esperarse; eso siempre. Dijimos la otra noche en una de nuestras lecciones, cuando Israel subió, una multitud mixta se fue con ellos. Eso es verdad.
Pero ahora, lo que Uds. son, lo son por la gracia de Dios. “Lo que Dios ha…”. Usted es un Cristiano, no porque Ud. buscó a Dios; sino porque Dios lo buscó a usted. Eso es correcto, ¿ve? El hombre no puede buscar a Dios —él no puede; es su naturaleza ser un pecador. Igual como el cerdo: Dígale que está mal comer porquería; no podrían hacerlo. Él es un cerdo para comenzar. Así que no pudieran cambiar eso. Él solo es para comenzar… Pero Dios busca al hombre. Y el hombre viene a Dios; y cuando él viene a Dios, Él le da Vida Eterna.

10 Queremos leer algo de la Palabra por solo un momento. Ahora… Y esta noche, si es posible, solo quiero hablar, por unos momentos, y tal vez llamar unas de esas tarjetas de oración que dejamos la semana pasada… o el domingo pasado. Hemos estado teniendo más o menos reuniones de predicación esta semana, porque hemos estado esperando una audiencia. Este es un vellón ante el Señor.
Ahora, vamos a inclinar nuestros rostros solo un momento para hablar con el Autor antes de leer Su Palabra.
Nuestro bondadoso y amoroso Padre Celestial, nos acercamos a Ti, esta noche, en el hermoso Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Le amamos a Él porque Él nos amó primero y dio Su vida por nosotros. Y nosotros una vez estuvimos alejados de Dios, cortados sin misericordia, sin esperanza en el mundo; pecadores por naturaleza, muriendo en desgracia, yendo a un infierno del diablo en una eternidad sin fin. Mientras estábamos en esta condición —enemigos de Dios— Dios envió a Su propio Hijo, hecho semejante a carne pecaminosa; tomó sobre Sí mismo la forma de hombre; sufrió, sangró, y murió para redimirnos de nuevo al Padre. Y ahora nosotros somos hijos e hijas de Dios por Su gracia. ¡Oh, cómo te damos las gracias por eso!
Grande eres, en Tu majestad, esta noche, oramos que Tú bendigas nuestro encuentro. No somos dignos de tener estas bendiciones, pero las pedimos porque Tú las has prometido. Y lo que Tú prometes, eso harás, oh, Dios. En estos años de servicio, hemos descubierto que eres exactamente lo que Tú prometiste.
Y oramos esta noche, ahora, que el Espíritu Santo esté aquí —el Señor Jesús resucitado— y que extiendas Tu gran poder sobre esta audiencia. Salva a los perdidos, recupera a los descarriados de vuelta al hogar, sana a los enfermos, regocíjate con Tus santos, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.

11 En San Lucas, el capítulo ocho, y comenzando con el versículo cincuenta leemos esto:
Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva.
Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña.
Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme.
Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta.
Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate.
Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer.
Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.

12 Ahora, solo por unos momentos, si tan solo hablo un poco de la Palabra escrita de Dios, la reunión sería un éxito aún por la lectura de Su Palabra. Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones.
Estamos hablando ahora de Jesús en este gran tiempo de la resurrección. Había tres personas que Él resucitó mientras estaba en la tierra. Él dijo, antes de que fuera a la tumba de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente”. Y Él tenía el poder de resurrección en Él. Él dijo: “Destruid este templo, y Yo lo levantaré en tres días”.
Ahora, si Él era la resurrección y la vida, pero durante todo el tiempo de Su ministerio, Él solo resucitó a tres personas de la muerte. Ahora, sin duda que Él tenía muchos críticos en aquel día que dijeron: “¿Por qué no resucita a estos?”. Y: “¿Por qué no resucitó a este?”. Y: “Este sacerdote acaba de morir, este hombre santo acaba de morir. ¿Por qué no los resucitó a ellos?”.
Jesús declaró claramente que Él solo hacía lo que el Padre le decía que hiciera… lo que el Padre le mostró en visiones. Jesús vio visiones, y solo obró a medida que el Padre se lo mostraba por visiones únicamente.
San Juan 5:19, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”, solo lo que el Padre le mostraba a Él, y nada más. Nada que Él pudiera hacer excepto que primero Dios lo revelara.
Entonces, tres es un testigo. Porque está escrito en la ley que tres es una confirmación. En boca de dos o tres testigos, sea establecida toda palabra.

13 Un hombre judío, aquí no hace mucho, me dijo, dijo: “Yo puedo probar que Jesús era un ladrón”.
Y yo dije: “¿Cómo?”.
Él dijo: “Él pasó por los campos de maíz en el día sábado y comió maíz que no le pertenecía a Él, probando que Él era un ladrón”.
Yo dije: “Usted está tratando de comparar el orden de aquel día con este día”. Dije: “Él dijo que Él era el Señor de la cosecha”. Y Él lo era. Y otra cosa, yo dije: “¿Acaso no está escrito en su ley que si un hombre pasa por el campo, y tiene hambre, que él puede comer lo que quiera comer; pero que no le es lícito llevarse algo? Así que Él estaba dentro de la ley”. Eso es correcto. Aun en sus propias leyes.
Oh, sus corazones fueron cegados para que nosotros pudiéramos tener un día de gracia (eso es todo), nosotros los gentiles. Y estoy tan agradecido por eso. Y estoy seguro que ustedes lo están.

14 Ahora, el Hijo de Dios pasó mucho tiempo en oración antes de la cruz, y sanando a las personas. Solo estamos previo a nuestro mensaje esta noche, Él cruzó todo el camino al mar; subió a la cima de la montaña una tarde después de partir el pan y alimentar a cinco mil. Me pregunto de dónde consiguió Él los átomos… o, qué átomos soltó Él, más bien, cuando alimentó a cinco mil personas con dos pequeños peces y cinco panes…. Cinco pequeños panecillos que tenía un niñito.
No solo era el pez pescado, sino que era un pescado cocinado, y pan cocinado. Él hizo algo, nadie sabía todavía, pero Él lo hizo porque Él era el Señor de la creación. Y allí, arriba en la montaña, Él se paró y observó a los discípulos a medida que ellos cruzaban el mar; el pequeño bote siendo sacudido y casi listo para hundirse, tal parecía. Y ellos vieron a alguien viniendo. Y aquí venía Él, caminando sobre el mar.

15 De esa manera Él lo hace. Justo en el momento cuando la hora se pone más oscura, entonces Jesús llega. Nosotros nos desesperamos y preocupamos, nosotros los Cristianos, y el bebé se enferma, o algo sucede, o alguien no llega. Somos tan nerviosos y preocupados. Deberíamos de solo sentarnos quietos. Él es Quien lo ordenó. Nosotros estamos viviendo bajo Su dispensación, viviendo bajo Su gracia. Solo quédense quietos; Él llegará en un rato. No se preocupen. Él abrirá un servicio de sanidad en alguna parte, o serán guiados a alguien que ora por los enfermos cuando Uds. se enferman. Si no es así, Él simplemente lo pondrá en su corazón tan fuerte, que se arrodillarán en la habitación y le pedirán a Él con respecto a ustedes. Eso es correcto.
Así que, solo recuerden, Él obra todas las cosas para bien.

16 Él se subió a la barca, la tormenta se detuvo. Él cruzó ese mar tormentoso esa noche. Así que, el llamado de un alma necesitada —un maniático— allá arriba en Gadara; era tan malo al punto que él se estaba cortando a sí mismo con rocas. Y ellos lo ataban con cadenas y él las rompía.
Ahora, ese es el poder del diablo. ¿Alguna vez estuvieron alrededor de alguien que era un maniático? Si alguna vez llegan a ver a alguien con el doble de su poder, es un maniático, porque ellos están completamente ungidos con Satanás. Y ese poder satánico les da el doble de su fuerza.
Ahora, si una persona completamente rendida al diablo le dará el doble de su fuerza, ¿qué hará un hombre completamente rendido a Dios? Miren. Le hará tan débil. Tal vez Ud. está lisiado y no se puede poner de pie. Pero ríndase a Dios y una nueva vida y nueva fuerza entrará, y se irá caminando.
Yo he visto a personitas cuando sus pequeñas extremidades no eran ni siquiera así de grandes, hombres maduros y mujeres comidas por el cáncer, levantarse del piso; que no se habían sentado en meses. Tan débiles que no podrían haberse levantado de otra manera que no fuera bajo el poder de Dios. Y levantarse y caminar por la casa, alabando a Dios, y sanar.
¿Qué es eso? Una entera rendición a Dios. Amén. Eso es lo que se requiere: una completa rendición.

17 Y noten, cuando ese hombre, ese maniático, estaba tan completamente rendido a Satanás, Satanás usó su lengua. Y él dijo: “Somos Legión”.
Jesús dijo: “¿Quién eres?”.
Y el hombre ni siquiera podía hablar él mismo. Satanás habló a través de él: “Somos Legión, porque somos muchos”.
Jesús dijo: “Guarda tu paz, pero sal de él”.
Y cuando ese maniático fue sanado, esos diablos salieron y entraron en los cerdos —como unos dos mil cerdos— y ellos salieron. Porque les iba a costar una cosita tener un avivamiento, le pidieron a Jesús que se fuera de su región. Se sentían más en casa con el diablo y los cerdos que con el precioso Jesús. Eso es correcto. Y ellos dijeron… dijeron: Oh, deja nuestra región. ¡Vaya! Tú eres demasiado espiritista para nosotros. No podemos soportar eso. Ahora, si vas a sanar a personas por aquí alrededor, tal cosa como esa, vete de nuestra región“.
Bueno, Él nunca se queda donde no es bienvenido, así que se regresó. Pero había un alma necesitada por lo que Él cruzó un mar tormentoso para llegar a él, y Él es el mismo Jesús esta noche. Él vendrá de la gloria a un alma necesitada sentada aquí en esta humilde iglesia esta noche. Es el Mismo. Él vendrá cada vez a donde es querido, pero nunca vendrá donde se duda de Él.
Así que, si Ud. está dudándole a Él, solo recuerde: Él nunca tocará a su puerta, ¿ven? Pero si usted le ama a Él y lo quiere, Él vendrá en cualquier momento que Ud. lo llame. Él está listo a venir.

18 Ahora, nos fijamos que estamos tomando a este hombrecito, Jairo. Muchos como que critican a Jairo, que tuvo a esta hija que murió. Él era un sacerdote en el templo, o uno de los hombres grandes, hombre principal, alrededor del templo. Pero yo creo que él era una especie de creyente secreto. Yo creo que en lo profundo de su corazón realmente creía en Jesús, pero él solo tenía… él se enredó con la multitud equivocada.
¿Y saben algo? Yo encuentro eso por todas partes esta noche. A veces en una gran sociedad de gente clásica, hay creyentes secretos en ese lugar. Grandes multimillonarios, y sin embargo, ellos son creyentes secretos, pero solo tienen miedo de asociarse con esta clase de gente. Ellos tratan de venir de la noche y tocan la puerta. Eso es correcto.
Nicodemo era uno de esa clase. Vino y dijo: “Ahora Maestro, sé que Tú no eres tan popular. Oh, hay un montón de estos santos-rodadores siguiéndote, o algo, o gente común. Eso es lo que ellos afirman, que te asocias con ellos; la gente común y de clase baja. Pero nosotros en el templo sabemos que Tú eres un maestro que ha venido de Dios, porque ningún hombre puede hacer las cosas que Tú hiciste sin que Dios esté con él”. Allí está una verdadera confesión, ¿ven? Pero él se asoció con la clase equivocada.
Y hay mucha de esa gente en Louisville, Kentucky, esta noche, tal vez muchos están sentados aquí mismo. Eso es correcto. Ustedes solo llegaron a una iglesia grande en alguna parte, tiene el nombre más grande que existe en el país. Piensan que eso los lleva a alguna parte. Provocará que pierdan su alma. Hará eso por ustedes.
Solo humíllense a sí mismos. Siempre recuerden: El bajar es subir con Dios, ¿ven? “El que se humilla, Dios lo enaltecerá”. Él que se ensalce será humillado“, dijo Jesús. Así que humíllense, vengan, entren de la misma manera que lo hace el resto.

19 Una noche tuve un llamado al altar en el tabernáculo hace muchos años. Estaba un buen hombre que era un maestro Bíblico en una clase allá en una cierta iglesia. Había una dama arrodillada en el altar llorando y solo comportándose así. Él dijo: “¡Oh, vaya!”. Él dijo: “¿Me quiere decir que ella tiene que hacer eso?”.
Le dije: “Yo no dije que ella tenía que hacer eso, pero ella lo estaba haciendo”.
Él dijo: “Bueno, yo nunca lo recibiré si eso es lo que se requiere”.
Le dije: “No se preocupe. No lo hará”.
Naamán dijo: “¿No hay agua allá arriba en mi región mucho mejor que estás aquí abajo?”. Pero esa era la Palabra de Dios. Él no tenía que zambullirse, pero regresaría con su lepra. Eso es correcto. Así que fue cuando él obedeció la Palabra de Dios, que se deshizo de su lepra.
Entonces, a veces Dios nos hace hacer cosas que no queremos hacer a veces.
También fue muy difícil para mí en algunas cosas, pero Él tuvo que quitarme el almidón por completo. Él sabe cómo hacerlo, además, de una manera real.

20 Y así que, me fijo que, Jairo tenía una postura social entre la gente. Y él saldría ese día… Y sin duda, la gente hablaba de Él en la región. “Ese fanático que está predicando sanidad Divina. Ese Jesús de Nazaret. Tonterías. Los días de los milagros ya pasaron. Desde nuestros padres en el desierto, tales cosas no han sucedido. El hombre es un espiritista. Es uno que lee la mente. Mírenlo a Él parado allí, mira sobre la audiencia y le dice a gente diferente cosas diferentes que están pensando. ¡Ah, fuera con tal cosa!”. Eso es lo que decían.
El pequeño Jairo sentado allá atrás: “Yo le creo a Él, pero no puedo decir nada. Tengo un prestigio que debo mantener”.
Muy bien. Y de repente, él iba caminando un día, y cada vez que alguien comenzaba a hablar de Jesús, él como que se mantenía callado. No quería decir mucho al respecto, porque él era un creyente secreto.
Luego un día su muchachita se enfermó. Usted sabe Dios sabe exactamente como trabajar en usted algunas veces.

21 Su muchachita se enfermó. Entonces, bueno, me imagino que la cosa razonable para hacer, él probablemente llamó al doctor. El doctor dijo: “Bueno, le daremos unas de esas medicinas homeopáticas”, o lo que sea que era con lo que ellos ejercían: “y ella se pondrá bien en unos días”.
Así que, él le dio las medicinas y se puso peor. Y llamaron al doctor quizás dos o tres veces y ella continuó poniéndose peor. Entonces, ahora, llega el golpe. El doctor sale por la puerta con Jairo y dice: “Odio decirle aquí, hombre, pero su muchachita está a punto de morir. Ella se va a morir. No hay nada en el mundo que pueda ayudarla. Todo mi conocimiento médico tiene… Le ha dado cada cosita, y la muchachita todavía se va a morir. No hay nada que se pueda hacer. Ella va a ser llamada a casa por Jehová. Por tanto, mejor es que se prepare y consiga la tumba y su sudario y prepare todo, porque ella se va a morir”.
Oh, me podría imaginar viendo el corazoncito de Jairo temblando de esa manera. Muy en lo profundo de allí había un pequeño pensamiento: “Me pregunto en dónde está Jesús”.
A veces se tiene que poner de esa manera en su hogar para que se pregunte en dónde está Jesús… dejar esa cosa que está haciendo, y venir y buscar en dónde está Él.

22 Oh, tan pronto se fue el doctor, puedo escuchar que viene con su esposa y dice: “Querida, tú sabes, durante todo el tiempo, en lo profundo de mi corazón…”.
Ella dijo: “Sé de qué estás hablando, querido. Estas pensando sobre en dónde está ese tipo que está orando por los enfermos, llamado Jesús de Nazaret”.
“Sí, eso… Tú sabes, querido, realmente, me he fijado que has estado escudriñando las Escrituras todas las noches. Creo que tú como que crees en Él. ¿Sabes algo? Yo también creo en Él”.
“Bueno, esposa, bendito tu corazón. Vamos a buscarlo”.
Alguien debió haberle dicho que Jesús venía. Él venía cruzando el mar entonces, remando en su pequeño bote, Ud. sabe, cruzando el río… el mar… el pequeño lago allí. Y Él cruzó, Ud. sabe, le dijeron que Jesús venía… La fe viene por el oír, (¿Es eso correcto?) el oír por la Palabra. Así que alguien le dijo que Jesús venía para llevar a cabo una campaña de un solo día, tal vez en su región.

23 Así que, rápidamente, lo puedo ver que toma su saco y jala hacia abajo su pequeño turbante sobre su cabeza y salió. Escucho a unos miembros de su iglesia parados allí diciendo: “¿A dónde vas, Jairo?”.
Los escuchó decir: “¿Sabes algo? Me dicen que ese santo-rodador viene hacia acá. Él está orando por los enfermos. Te apuesto que Él viene para acá”.
Puedo escuchar a los diáconos salir y decir: “Ahora, espera un momento, Jairo. Ahora, tú sabes que cada vez que tenemos la conferencia, elegimos un pastor nuevo, si lo deseamos. Ahora, no queremos que caiga ninguna desgracia sobre nuestra iglesia. Ahora, si vas a tener algo de esa cosa de sanidad Divina por aquí, quiero que sepas ahora mismo, que no lo vamos a tolerar”.
Hermano, había llegado el momento de actuar. Jairo tenía que actuar. Puede que les llegue a Uds. el momento de actuar. Y si quieren saber, yo creo que el momento de Louisville es ahora para que actúe. Eso es correcto. El momento para la iglesia, es el tiempo de actuar. Ellos han jugado y han aventado esto a una esquina, y han ignorado esto, y lo han llamado esto, aquello. Vamos a actuar. Amén. Louisville, ponte de pie, reclama tus privilegios dados por Dios.
Y, es tiempo de acción. No: “Bueno, déjeme decirle, me inclinaré en el asiento y veré si yo… Iré esta noche”. Como Nicodemo que vino de noche. Pero, Jesús tenía una necesidad ya… quiero decir, Jairo tenía una necesidad justo entonces.
Y, hermano, nosotros tenemos una necesidad ahora mismo, y eso es, llegar a Él. No esperar hasta la próxima reunión, esperar y ver si alguien más viene y predica la misma cosa. Tenemos una necesidad ahora. Vamos a presionar para llegar a Él. La hora de medianoche está aquí.

24 La niñita estaba a punto de morir; los doctores habían fallado. Ahora, puedo escucharlos dándole una buena conversación brusca; y la mesa directiva, y todos, refiriéndose a él. Pero él tenía una necesidad: Un ser querido estaba tendido a punto de morir, así que él debía llegar a Jesús.
Aquí él emprende el camino. Aproximadamente a esa hora, la pequeña vieja barca se detuvo allí abajo y Jesús se bajó. Y un montón de espectadores estaban parados en la ribera. Los sacerdotes parados allí atrás, decían: “Mm-hmmm. Allí está Él. Miren qué clase de multitud tiene Él ahora. Allí viene ese montón de analfabetas, iletrados, gente rústica que viene de la ribera allí abajo. Esos pescadores, caminando por allí. ¿Ven la clase de multitud con la que Él se asocia? Pájaros del mismo plumaje, eso es…”…parados allí, criticando.

25 Muy atrás en la colina, puedo ver a una mujercita haciendo su tejido. Ella había gastado todo su dinero en doctores y no pudieron ayudarla. Ella llevaba varios años con un flujo de sangre. Ella miró: dijo: “¿No es extraño? Justo anoche estuve soñando con Él”, tal vez. “Y yo creo que si tan solo llego a ese Hombre y tocó Su mano, no tendré que entrar en la línea de oración. Él solo se volteará y me dirá que ha terminado si tan solo me acerco lo suficiente a Él”. Esa es la manera de hacerlo. Eso es. “Si tan solo me acerco lo suficiente a Él, eso es todo lo que necesito”.
Bueno, la veo a ella caminar por aquí. Allí está parado su pastor. Ella mira. “Ahora, ¿a dónde vas? Me supongo entonces que vas a esa reunión. Bueno, quiero hacerte saber esto: Tú conoces las órdenes de por aquí. Cualquier persona que se asocie con esa tribu, le van a dar su carta”.
Dijo: “Puedes quedarte con ella”. Aquí va ella, directamente. Tenía que llegar a Jesús.
Y tan pronto como ella llegó allá, puedo verla parada delante de un gran grupo, mira hacia allá. “Bueno, me sorprendes. Una mujer a la cual los doctores han desahuciado —no podían hacer nada por ella— y luego tú… Y una mujer con una reputación como la que tienes, como una buena mujer, la reputación y el prestigio que tienes entre la gente; y aquí te estás asociando con ese montón de santos-rodadores. Nunca he visto tal, qué audacia. Hmm. Los días de los milagros ya pasaron”.
La escucho que se da la vuelta y dice: “Tal vez lo sea para usted, pero no para mí. Solo déjenme acercarme un poco más a Él”. Ella va presionando. Tiene que llegar allá.

26 Y después de un rato unos tipos dicen: “Le diré ahora mismo, tía Lydia, simplemente no voy a dejarla hacer eso. Solo nos vamos a parar aquí y no la dejaremos hacer eso”.
Puedo verla que simplemente se agacha y camina por entre sus piernas y sigue adelante. Ella está determinada a llegar a Él independientemente del costo, independientemente del precio.
De esa manera debiéramos de ser nosotros. No importa lo que este diga o qué lado, Dios lo dice en Su Palabra y eso lo concluye para mí. Dios así lo dijo, eso es exactamente… eso es todo. Yo lo creo.
Así que, aquí viene ella. Y llega al lugar, y vio a toda esa gente alrededor y poniendo sus brazos alrededor de Él. Ella solo se deslizó detrás de Él y tocó Su manto de esa manera. Y ella pensó: “Oh, Señor, eso solo me satisface. Llegué a la reunión, así que eso es suficiente para mí.
De repente, había algo… Él tenía una forma de saber cosas. Él se dio la vuelta, dijo: “¿Quién me tocó?”. Miró alrededor por sobre la audiencia hasta que encontró en donde estaba ella. Dijo: “Tu fe te ha salvado. Tu flujo de sangre ya se detuvo ahora”.
Pues, Él es el mismo esta noche, el mismo Jesús. Si Él ha resucitado de entre los muertos, Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Es eso correcto? Y Él dijo: “Si crees”, eso es todo lo que Ud. tiene que hacer. Muy bien. Y ella fue sanada.

27 Y luego más o menos en ese momento, veo a este pequeño sacerdote empujando por la multitud. Algunos de ellos dijeron: “Bueno, mira esto. Bueno, allí está Jairo, el que acaba de recibir su título el año pasado. Bueno, me quieres decir que él acaba de recibir su licenciatura y aquí está relacionándose con ese grupo ahora”.
¿Por qué estaba él allí abajo? Él tenía una necesidad. Eso es correcto. Él tenía un hambre en su corazón. Dios le iba a mostrar todo sobre estas cosas. Así que, él se abre camino hasta donde estaba Jesús y dice: “Señor, mi muchachita está a punto de morir. Ven y pon Tus manos sobre ella, y sanará”.
¡Vaya! Simplemente me gusta eso. Oh, cuando él vio que pudo acercarse lo suficiente a Él como para captar Su atención —si él podía captar la atención del Hombre… Dios ya estaba lidiando con su corazón, así que si él podía captar la atención del Hombre, obtendría lo que quería, porque sabía que Dios estaba en Su Hijo.

28 Me gusta la mujer Sunamita en eso, cuando su bebé había muerto y estaba tendido en la recámara del profeta. Ella dijo: “Ensíllame una mula y ve adelante. No te detengas hasta que yo te lo ordene”.
Y cuando ella vino… Dios no siempre le revela a Sus siervos todo lo que sucede; solo a medida que Él lo quiere revelar. Y entonces la mujer llegó rápidamente… Dejaremos aquí nuestra historia por un momento. La mujer se levantó rápidamente. Y Eliseo se levantó, miró, salió de su cueva y miró alrededor de allí. Y dijo, le dijo a Giezi, dijo: “Aquí viene la Sunamita”. Dijo: “Su corazón está afligido y no sé lo que le pasa”.
Así que él llegó. Dios todavía no le decía lo que estaba mal. Él dijo: “¿Está todo bien contigo? ¿Está todo bien con tu esposo? ¿Está todo bien con tu hijo?”.
Me gusta esto: Ella dijo: “Todo está bien conmigo, y todo está bien con mi esposo, y todo está bien con el hijo”. Y el bebé estaba acostado, muerto.
Bueno, ¿qué? Ella había llegado al hombre de Dios. Era el mismo hombre de Dios que le dio el bebé por medio de una promesa. Y ella sabía que Dios estaba en Su profeta. Y si ella lograba llegar al profeta, ese profeta le podía dar a conocer el por qué Dios se llevó al bebé.
Ella dijo: “Todo está bien ahora”. Luego se postró y comenzó a decir acerca de ese bebé. Y Uds. conocen la historia, cómo él fue y puso su cuerpo sobre el bebé… vino a vida.

29 El pequeño Jairo había trabajado a través de la multitud hasta que llegó allá abajo. Y él dijo: “Ahora, todo está bien. Finalmente llegué a Él. Me alejé de los pastores, me alejé del obispo, me alejé del Papa, y me alejé de todos ellos. Y ahora, me aparté de todos los miembros de iglesia, y de todas las sociedades y todo lo demás, ahora. Ahora he llegado aquí donde puedo realmente adorarlo a Él”.
Él dijo: “Señor, estoy tan contento de estar aquí. Y mi muchachita está tendida a punto de morir. ¿Vendrás a poner Tus manos sobre ella?”.
Ahora observe. Su fe estaba en la imposición de manos, pero Pedro no era de esa manera. Cuando él estuvo en el mar tormentoso la noche anterior, y Jesús estaba parado allá afuera, él dijo: “Señor, si eres Tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Solo pídeme que vaya”.
Jesús dijo: “Ven”. Usted sabe: “Buscad y hallaréis. Pide y recibirás”.
Así que, Pedro se bajó del barco y allí iba.

30 Los sacerdotes: Cuando Josué dio la comisión de cruzar al otro lado del mar… del río, más bien, su fe estaba cuando sus pies tocaran el agua. Tan pronto las suelas de sus pies tocaron el agua, ellos sabían que el mar retrocedería. Allí es donde estaba su fe.
Para el centurión romano: él dijo: “No soy digno de que entres Tú bajo mi techo. Solo habla la palabra”. Me gusta eso. Miren esto: él dijo: “Yo soy un hombre bajo autoridad. Ahora yo le digo a este hombre: Haz esto, y él lo hace. Le digo a este hombre: Ve, y él va; a este hombre Ven y él viene. Y saber lo que tengo… Todo debajo de mí tiene que obedecerme”.
Ahora, observe. Él reconoció que Jesucristo tenía a la enfermedad bajo Su control. Él dijo: “Solo habla la palabra (Eso es todo lo que tienes que hacer), y la enfermedad de tu siervo obedecerá lo que Tú digas que haga”.
Dadnos esa clase de fe aquí, esta noche, y Uds. verán algo sucediendo. Eso es correcto. “Solo habla la palabra. Lo que sea que Tú digas, de esa manera será. Solo di la palabra”.
Y Él dijo: “Tu hijo vive”.
Y al día siguiente, cuando él llegó aproximadamente a las once en punto, estaba cerca del hogar. Él viajó todo el día, y toda la noche. Y al día siguiente él entró. Algunos de sus siervos fueron a su encuentro, dijeron: “Tu hijo vive”.
Él dijo: “¿A qué hora comenzó a mejorar?”.
Dijeron: “Ayer alrededor de las once en punto la fiebre lo dejó”.
El hombre dijo: “Es exactamente cuando Él me dijo”. Eso es correcto. El hijo comenzó a mejorar a esa hora.

31 Ahora, Jairo quería que Él impusiera las manos. Dijo: “Ven y pon Tus manos sobre mi hija, y ella sanará”.
Jesús dijo: “Yo iré”.
Y Él comenzó a ir para allá, porque sabía que si la fe del hombre… ya sea que Él tuvo una visión o no. Jesús ya había dicho que no hacía nada hasta que el Padre se lo mostrara. Tal vez no había una visión al respecto, pero sin embargo, Él sabía que la fe del hombre era suficiente para hacer la obra.
La mujer que lo tocó a Él allá atrás: Él nunca dijo: “Yo te sane”. Él dijo: “Tu fe te ha salvado”.
Y Él tomó sus dedos… Dos hombres ciegos lo siguieron a Él un día por la calle. Dijeron: “Señor, ten misericordia de nosotros”. Él no tenía visión sobre esos hombres. Así que Él siguió adelante y los dejó solos. Ellos clamaron tras Él hasta que Él entró a la casa. Ellos entraron a la casa y dijeron: “Ten misericordia de nosotros, Señor”.
Ahora observe. Él tocó sus ojos, y dijo: “Ahora, conforme a vuestra fe, os sea hecho”, ¿ven? Pero ahora, lo que Él mismo hizo es lo que el Padre le mostró que hiciera. Pero Él tocó sus ojos. Ellos tocaron Su manto e hicieron todo como eso. Esa era su propia fe. “Tu fe te ha salvado”.

32 Así que, aquí viene el hombre ahora. Jesús yendo con el pequeño Jairo con su hija, enferma. Ahora, allí van ellos. Puedo ver a Jairo yendo por el camino ahora. Todos los sacerdotes mirándolo y decían: “Ah, así que eso es lo que elegiste”.
“Sí. Esto es”,… yendo por el camino. Él se acercó a Jesús. Tenía una oportunidad de corazón. Y todo hombre que realmente se acerca a Jesús nunca podrá seguir siendo el mismo. No. Usted ya no puede asociarse a esa vieja religión, seca y formal. Usted tiene algo en usted que lo cambia y lo hace diferente, si alguna vez se acerca… Ahora, usted puede acercarse a la iglesia y hacer todo, pero no puede acercarse a Jesús y seguir siendo el mismo.

33 Así que, Jairo caminando, sacando su pequeño pecho, Ud. sabe, de esa manera. “Sí, seguro. Estoy contento de estar caminando al lado de Él. Sí, señor. Esta es mi salvación, ahora”. Sí, señor.
Luego el gran impacto llegó. Aquí venía un hombre con cenizas en su cabeza, como el tipo Oriental de luto. Y dijo: “Ya no lo molestes más. Tu hija ya murió”. Ese fue el estallido de medianoche.
Puedo ver las lágrimas del pequeño Jairo venir en sus ojos. Su corazoncito comenzó a temblar. Él miró alrededor. Puedo ver a Jesús, con esos ojos sagrados miró y dijo: “No temas. Cree solamente”. Eso es suficiente. Él presionó una sonrisita a lo largo de sus labios, y comenzó a avanzar.
“Bueno, yo sé lo que Él dice… Él es Dios ungido. Yo sé que lo que Él dice está bien”. Así que, siguieron adelante, él sabía que iba a estar bien, ¿ven? Él sabía que algo estaba bien.
Cuando ellos llegaron a la casa, aquí estaban ellos gritando y salieron al patio: “Oh, ella está muerta, se ha ido. Hemos embalsamado su cuerpo. Ella está acostada en el sofá, y está muerta, ella está muerta, la pobrecita”.
Jesús empezó a entrar, todos comportándose de esa manera. Él dijo: “Guarden su paz. Manténganse quietos un poquito”. Él dijo: “La muchacha no está muerta; ella solo duerme”.
Y ellos se rieron de Él. ¿Saben lo que Él hizo? Cuando ellos se rieron de la Palabra de Dios, Él los sacó. Eso es algo bueno de hacer. ¿No lo creen? Eso es correcto. Él lo sacó.

34 ¿Cómo podía Él hacer un milagro con algo como eso alrededor?
Bueno, una vez Él tuvo que tomar a un hombre y sacarlo de la ciudad para poder sanarlo a causa de tanta incredulidad. Él vino a Su propia región donde había sido criado, ni siquiera podía hacer algo: nada de obras. Ellos dijeron: “Hemos escuchado que Él ha hecho milagros allá. Déjame ver que los haga ahora”.
Y todas las personas que lo conocían a Él cuando creció de niño: “Este es el hijo del carpintero. Conocemos a Su papá, y los conocemos a todos. Conocemos a Sus hermanos y hermanas. Sabemos que son un montón de gente pobre allá. ¿De dónde recibió Él esta sabiduría? ¿De qué escuela salió Él?”.
Jesús se maravilló de su incredulidad. Él no se quedó allí sino solo un poquito, Él siguió viajando. Entonces Él dijo: “Un profeta no tiene honra entre su propia gente, en su propia tierra”. Eso es correcto. Y ha sido así desde entonces. Ahora, porque esa es la Palabra de Dios, ¿ven? Tiene que ser.

35 Pero ellos se rieron de Él. Y de lo que Él dijo que era la Palabra de Dios. Y así que entonces Él les dijo esas palabras, y lo sacó de la casa. Y miren a quién se llevó consigo: Pedro, Jacobo y Juan, amor, fe, y caridad… Quiero decir, fe, y esperanza, y caridad. Pedro, Jacobo y Juan, esos tres. Eso es lo que Uds. se quieren llevar con ustedes. Esperanza, fe y caridad entraron al cuarto del enfermo.
Y noten, Él se llevó al padre y la madre; puso al resto de ellos afuera. Ahora, Él está a solas con los quebrantados de corazón, con el pequeño Jairo y su esposa quien le creía a Él con todo su corazón. Él dijo: “Te dije que no tuvieras temor; vas a ver la gloria de Dios”. Muy bien.
Luego mientras Él entra en la casa, mira el sofá. Allí yacía la pobre niñita, tendida allí, muerta, tendida en el sofá, de unos doce años. Y Jesús se acercó a donde estaba ella, la tomó de la mano, y le habló en una lengua desconocida: “Talita”, la llamó.
Allá afuera.

36 Allá afuera estaban todos alrededor. Miren afuera, todos dudando, dijeron: “Bueno, qué ocurrencia. Ese hombre sacándonos de la casa. Oh, esperen hasta que agarre a Jairo. Mmm, solo esperen a que lo agarre. ¡Oh, vaya! El doctor dijo que la niña se iba a morir, y sucedió exactamente lo que el doctor dijo. La niña está muerta. Y aquí está él ahora trayendo desgracia a nuestra iglesia. Mmmm, solo esperen hasta que salga de la casa. Le diremos lo de la iglesia ahora mismo. Esperen a que el concilio general se reúna. De seguro le mostraremos qué hacer. Lo vamos a arreglar. Solo esperen a que tengan la siguiente conferencia. De seguro ya no tendremos a ese individuo por aquí”.
Jesús, con toda esa medida de incredulidad afuera, Él estaba empoderado con un Espíritu que podía hablar en otra tierra; allá en otra lengua. Y Él llamó al espíritu de muerte desde la tierra del más allá y dijo: “¡Regresa!”. Y la niña que estaba tendida muerta, por el toque de Su mano, se levantó.
Dijo: “Ahora denle algo de comer, ella está débil. Se va a poner bien”. Dijo: “No digan sobre esto ahora. No me tienen que poner en toda clase de periódicos, y anuncios alrededor”. Muy bien.
Él era el Hombre de la hora, lo era; pero Él mismo lo sabía. Dios lo sabía, y eso era suficiente. Muy bien.

37 Y dijo: “No temas, cree solamente”. Ahora, ese mismo Señor Jesús que estaba allá en esta escena está aquí esta noche en esta escena.
Cuando Él estuvo aquí en la tierra, vemos Sus misericordias. En la resurrección de esa niñita, el Padre le había mostrado una visión mientras siguió por un tiempo. Dijo que Él no hacía nada… Cuando Él miró alrededor a Jairo, quizá Él ya había visto lo que iba a suceder, porque Él dijo con Sus propios labios…
Cuando Él pasó por el estanque donde estaban los lisiados, y cojos y ciegos, pasó por allí y encontró a un hombre en un lecho. Porque Dios le había mostrado en dónde estaba ese hombre. Él llevaba treinta y ocho años con una enfermedad. No lo iba a matar. Así que Él se acercó allí y sanó a ese hombre, siguió en Sus negocios. Y allí yacían por lo menos dos o tres mil personas o más, tendidas en este estanque aquí, esperando el movimiento del agua: cojos, ciegos, mancos, marchitos, esperando allí. Y sin embargo un Padre amoroso y compasivo pasando por en medio de allí.
Pero, a veces la gente no sabe lo que es el amor. Ustedes confunden el amor y la simpatía, ¿ven? Amor es obediencia. Dios habla… Es obediencia, independientemente de la simpatía, o de lo que es cualquier otra cosa.
Con razón Él dijo allí en el Huerto del Getsemaní, Su simpatía de dejar a Sus amigos y todo, pero dijo: “Hágase Tu voluntad”. Eso es correcto. Eso es amor. Ese es amor verdadero, es obediencia.
Allí Él pasó. Seguro, Su corazón sangró por esa pobre madrecita parada allí con el bebé con hidrocefalia, y el pobre padre ciego lisiado con artritis. Llevaba parado allí años y años tratando de entrar en ese estanque cuando el Ángel bajaba, pero no podían hacerlo.

38 Grandes multitudes: Se requiere de dos mil para formar una multitud. Y multitudes (en el plural) yacían allí día y noche. El Ángel vendría, agitaba el agua. El primero que entraba con fe era sanado, entonces ellos tenían que esperar hasta que el agua volviera a agitarse.
Así que entonces, yacían allí año tras año. Y sus seres amados les traían algo para comer. Los pordioseros yacían allí, tratando, quizás, de entrar al estanque una vez y ser sanados, probar su fe contra el Ángel… o, con el Ángel cuando bajaba.
Y allí esa gran multitud yacía allí… La Biblia dice que gente indefensa yacía allí, era lisiada, ciega, coja, marchita… esperando. Y Él pasó al lado de cada uno de ellos, y no les dijo ni una sola palabra. Caminó hacia este hombre, dijo: “¿Quieres ser sano?”.
Él dijo: “Bueno, alguien se me adelanta”. Él dijo: “Cuando yo estoy yendo al estanque, alguien corre más que yo. Se adelanta, y se mete antes que yo, y así es como sucede”.
Él dijo: “Muy bien. Toma tu cama y vete a tu casa”. Los judíos lo cuestionaron. Pues, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”.

39 Cuando Él estaba aquí en la tierra, conoció los pecados secretos de la gente. Él sabía lo que ellos habían hecho, dónde habían estado. Cuando Felipe vino a Él después que encontró a Natanael, él se acercó y dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”. Ese fue el inicio de Su ministerio.
Pues, Felipe estando en la línea de oración, dijo: “Bueno, ¿de dónde me conoces, Rabí? (o Reverendo lo que sea que quiera llamarlo. Maestro, creo, o Maestro es la interpretación correcta). ¿Cómo me conoces?
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara. Cuando estabas debajo del árbol, te vi”. Él no dijo…
Ahora, ¿saben lo que dijeron los de fuera que estaban allí parados? “Ese hombre es un espiritista. Él es un Belcebú. Ese es el príncipe de los demonios”. En otras palabras: Él era el mejor para leer la mente que había; él es el príncipe de los demonios.
¿Pero saben algo? Felipe dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Y él tuvo Vida Eterna.

40 Ahora Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Más que esto haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Vosotros haréis más de esto”.
Entonces si Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, entonces Él está aquí esta noche. Él nunca se fue de la tierra, en cuanto ascendió y regresó en la forma del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Él empoderó a los discípulos y les dio poder. ¿Y hasta donde debía ir? ¿Solo a los discípulos?
Escuchen Su última comisión: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. ¿Es eso correcto? Eso es a todo el mundo y a toda criatura en el mundo. Y todavía no llega a eso. Y ¿cuánto debía durar? A todo el mundo. Predicad el Evangelio. El Evangelio no vino en palabra solamente. Es la Palabra hecha manifiesta.
Pablo dijo: “El Evangelio no vino en palabra solamente, sino en poder y demostración del Espíritu Santo.
Ahora observe y vea si eso coincide con lo que Él dijo: “Id a todo mundo. Predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo. El que no creyere será condenado”.
Ahora hoy día, hasta allí llega el predicador. Eso es correcto. “Él que creyere y fuere bautizado será salvo. Él que no creyere será condenado. Y, (conjunción, conectándolo) estas señales seguirán a los que creen”. Oh, no se les enseña eso, ¿verdad? “Estas señales seguirán a los que creen. En mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas. Si toman serpientes o bebieren cosas mortíferas, no les harán daño. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. Eso es correcto. Observe en dónde están sucediendo esas cosas y verán la Columna de Fuego siguiendo a la iglesia. Dios vindicándolo.

41 Pablo iba por la ribera un día —naufragó. Él levantó unos palos y los estaba arrojando al fuego. Y una vieja víbora grande lo agarro de la mano. Él la miró, y dijo: “Bueno, Dios ya me dijo que iba a comparecer en Roma. Esa cosa no me hace daño”, y se la sacudió en el fuego.
Todos los nativos dijeron: “Observen a ese tipo caer muerto ahora”. Él se dio la vuelta, recogió más palos, y se dio la vuelta y comenzó a calentarse. Ellos dijeron: “No, él es Dios”. Eso es correcto. ¿Por qué? Él estaba tan lleno y cargado con el Espíritu Santo al punto que el veneno de esa cosa ni siquiera lo lastimó.
Él es el mismo Jesús esta noche. Él nunca falla. Él sigue siendo el mismo Señor Jesús. ¿Le creen a Él?

42 Siendo que Él quiere que ore por los enfermos. Ahora, recuerden. Vamos a tomar un cuadro de lo que Jesús es ahora. Tomemos… ¿Cuántos de los que están creen que hubo un resurrección de los muertos, y que Jesucristo es las primicias de los que durmieron? Gracias por su fe.
Ahora, la Biblia enseña en Hebreos 13:8 que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. ¿Es eso verdad? Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Es eso correcto? Y cuando Él estuvo aquí en la tierra, no reclamó ser un sanador. Él no reclamó ser nada sino solo el Hijo de Dios. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada hasta que el Padre me lo muestre”. Pero sin embargo Él podía pararse con una persona y hablarles un poquito y decirles cuál era su problema. ¿Es eso correcto?
Luego el Padre le daría una visión, le diría que fuera a hacer una cierta cosa, Él lo hacía.

43 Él le dio una visión a Él sobre la resurrección de Lázaro. ¿Es eso correcto? Él dejó la casa y se fue. Primer día, mandaron por Él; no vino. Segundo día, mandaron; Él solo siguió adelante. El tercer día… Entonces Él se dio la vuelta y dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme. Y me alegro por causa de vosotros de no haber estado allí, pero voy a despertarlo”. Eso es correcto. “Yo iré a despertarlo”.
Ahora, noten. Y cuando Él vino a la tumba, dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído. Pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor”. Miren, Él sabía lo que iba a suceder. Si las palabras no se condenan a sí mismas, y la Biblia no condena una parte de las Escrituras… Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre me lo muestra”. Eso es correcto. “Si puedes creer”, dijo Él, “todas las cosas son posibles”.
Así que crean esta noche. Y vamos a pedirle a nuestro señor Jesús si Él se levanta en la escena esta noche, tome control sobre nuestros cuerpos, y fe, y poder, y nos junte ahora. Hemos estado teniendo llamados al altar, y gente siendo sanada, y viniendo a Dios. Ahora vamos a pedirle a Él que sane a los enfermos esta noche. ¿Inclinamos nuestros rostros mientras hablamos con Él?

44 Ahora, querido Padre celestial, estamos agradecidos por Tu Palabra escrita. Y ahora ruego que, mientras estoy parado aquí representándote ante estos queridos amigos Cristianos aquí esta noche en la iglesia, pido, querido Dios, que Tú vengas y tomes control del cuerpo de este hombre miserable que soy. Solo para Tu gloria, y por causa de Tu elección, por causa de Tu llamado. Y habla y permite que Jesucristo el Hijo de Dios venga al cuerpo de Tu siervo. Y habla a Tus otros siervos, y que el mismo Jesús entre en sus cuerpos y responda a la Cruz. Y que grandes señales y maravillas se lleven a cabo esta noche. Concédelo, Padre, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amén.

45 Ahora pienso que tenemos las tarjetas de oración “Y” que se repartieron el domingo en la noche. Y luego, no hemos repartido tarjetas de oración entonces. Así que pienso que las hemos tomado desde el principio de las primeras a… la primera parte de las cincuenta allí. Ahora esta noche, vamos a tomar la última parte de esas cien tarjetas. Vamos a ver… Y… Vamos a tomar unas… Tuvimos veinticinco, creo, anoche. Veamos, o antes… Vamos a tomar unas quince esta noche e intentar eso. Vamos a decir del 85, Y-85 al 100.
¿Quién tiene la Y-85? Veamos; levanten su mano. La dama sentada aquí. Muy bien. ¿Pudiera venir por aquí, dama? 85. ¿Quién tiene la 86? ¿Alguien tiene la tarjeta de oración 86, Y-86? ¿Pudiera venir? ¿La tiene, dama, 86? Muy bien. ¿87, 88, 88? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 88? Perdón. ¿88? ¿89? ¿Quién tiene la tarjeta de oración Y-89? No está en… Alguien mire alrededor, tal vez alguien está sordo. O, aquí veo a un joven sentado en una silla de ruedas. ¿Es esa la tarjeta de oración, señor? Muy bien. 89, ¿es esa…? Discúlpeme. 89, 90. ¿Quién tiene la 90, tarjeta de oración 90? 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100.
Solo fórmense ahora y vean si podemos llegar a esos primero. Tal vez podamos retomarlo y traer a más.

46 Si la organista en el órgano toca para mí, si me da un acorde. ¿Cuántos aman ese viejo canto: “Quédate Conmigo”?
Solo siento como una gran mañana de resurrección, que cuando toda la vida termine, y nuestra obra aquí en la tierra esté terminada; hayamos estado en casa para la Cena de las Bodas, regresando para el Milenio. Solo me imagino una música suave angelical recorriendo por el aire. Los Ángeles de Dios estarán cantando en la resurrección cuando nosotros regresemos. Yo quiero permanecer en Él entonces, ¿Uds. no? Mientras ella está tocando esto suavemente.
Ahora, les voy a pedir algo. Les voy a pedir: Cuántos de los que están aquí tienen necesidad, no tienen tarjetas de oración, que no van a estar aquí arriba esta noche, diga: “Hermano Branham, recuérdeme en oración. Yo quiero que Dios tenga misericordia de mí y me sane esta noche”. ¿Levantarían sus manos? Por todas partes… quieren que Dios los sane esta noche, muy bien, solo para una idea en general de dónde están ustedes. Ahora, no necesitan una tarjeta de oración, amigos. Una tarjeta de oración es solo para formar la línea: de la única manera legítima que podemos hacerlo.

47 Ahora, si Uds. miran por esta fila, yo creo, quince o veinte personas… ¿Están todos allí? Muy bien. No creo que haya una persona en esa línea que yo conozca, a menos que sea esa damita que bajó de la plataforma aquí hace solo unos minutos. Y ni siquiera sé su nombre. Sé que ella canta aquí (eso es todo lo que sé de ella), o va a esta iglesia, o algo. Yo no la conozco. Y pienso que esa es la única persona que conozco aquí a lo largo de esa línea.
Ahora, estando aquí en casa es muy difícil. Hay unas personas que conozco. Al Sr. Woods y su esposa aquí, los conozco a ellos. Y luego conozco a este hombre sentado aquí. ¿Es Garrett, su nombre, hermano? ¿Cómo? Bryant. Sé que Ud. estuvo colocando ese anuncio grande afuera de New Albany allí con esa espada partiendo el mundo o algo, diciendo: “La Palabra de Dios”… Usted es el hombre que hizo eso, ¿no es así? Eso es lo que pensé.
Luego, esta dama sentada aquí mismo, yo no la conozco, pero ha estado en alguna parte en una reunión conmigo en alguna parte, o algo. ¿Acaso no la he visto en alguna parte, dama? Phoenix, Arizona. Phoenix, Arizona, en el Tabernáculo en Carlsbad. Solo recuerdo haber visto su rostro. Y me pareció familiar.

48 Y si no me equivoco, creo que este ministro y su esposa sentada allí mismo. No recuerdo su nombre, pero suena judío. ¿Es eso correcto? ¿Acaso no estuvo Ud. en mi casa y su esposa para recibir oración, o algo hace un tiempo? Los recuerdo a ellos.
Y… muy bien. Me imagino que eso es solo… Si acaso no lo reconozco a usted, disculpe mi ignorancia, pero me imagino…
Ahora, veo al hombre del hermano la misma mañana que la Sra. Shane de la iglesia Metodista fue sanada. Tenía cáncer en el hígado, o algo así, de la iglesia Bautista de aquí, él y su esposa sentados allí mismo. Lo recuerdo a él. Levante la mano, hermano. Ese es el hermano que está ahí. Sí.

49 Ese es más o menos el límite hasta donde yo sé ahora, excepto estas dos muchachas aquí: La hija del Hermano Cauble; la jovencita aquí acaba de ser sanada de tumores en el seno. Me imagino que escucharon su testimonio. Su padre es un reconocido médico aquí. Y los tumores en el seno; vino directamente a la plataforma. Dios sabe que yo no sabía nada al respecto. Pero sé que ella ha estado sufriendo con nerviosismo.
Ahora, esto es todo lo que ellos me dijeron. Yo no puedo decir… Solo tengo que seguir por lo que ellos dicen. Dicen que yo hablé con ella y le dije que yo la conocía… Yo sabía que ella estaba nerviosa. Pero entonces, vi a su papá revisándola y encontrando los tumores en su seno; y eso fue verdad. Y luego hablé con ella: “Así dice el Señor, no se va a requerir de la operación, porque Dios los va a quitar”. Y ahora la han revisado dos o más doctores en la ciudad; regresó con su padre y la revisó. No hay ni rastro de eso en ninguna parte, ¿ven? Todos se desaparecieron… se fueron.
Ahora, ese solo es nuestro hermoso Señor.

50 Ahora, hay otros, quizás, aquí que han sido sanados de toda clase de enfermedades y cosas, pero yo nunca sané a ninguno. Y nadie más alguna vez sanó a alguno, fuera de Dios. “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Yo solo soy Su siervo, nací en este mundo. Como el Hermano Caubles nació aquí para predicar… Dios lo envió como un predicador; Él me mandó a mí como un vidente. Y yo solo veo visiones, eso es todo. Y nací de esa manera. No es nada…
Lo primero que puedo recordar fue haber visto una visión cuando era un bebé. No solo es como esto; predice cosas meses, y semanas y años por venir.
Y yo le pregunto a cualquiera aquí en este edificio, si alguna vez o en cualquier parte que quieran, si alguna vez yo… (Discúlpeme, veo a mi madre anciana sentada aquí. Vi por encima de ella, a ella y al Hermano y Hermana Simms) y de algún momento que haya hablado que no haya pasado absolutamente exactamente de la manera que se dijo que sería. Excepto esta cosa que habrá de acontecer, cuando llegue al extranjero. Está escrito en mi Biblia. Le puedo dar una copia de eso si quiere. Observe y vea. Si acaso no aparece en los periódicos, en los periódicos religiosos y cosas, por lo menos, exactamente lo que dice aquí.

51 Muy bien.
Ahora llamen a su… Oh, este es el paciente. Ahora, quiero… Recuerden, a Uds. gente Cristiana, estas cosas son terribles. Y no es la práctica de algo. Es absolutamente el Señor Jesucristo en Su poder de resurrección. Como un poder dado a la gente, no para sanar, sino para predicar, enseñar. Todo está bajo inspiración. Ninguno de Uds. ministros sentados aquí quisieran decir que solo… no hay tal cosa como inspiración. No quisieran decir que predican su sermón por ustedes mismos. Ustedes le piden a Dios que los ayude. Es por inspiración.
¿Por qué no podría su hermano, o alguien a su lado, predicar de la misma manera que usted? Él no fue llamado para eso. Usted es el que fue llamado. No lo hace a Ud. mejor que él si él es un Cristiano, pero Dios lo puso a usted como predicador, y tal vez a él como un miembro laico, ¿ven? “Dios puso en la iglesia…”.
Y ahora, en estas cosas… Yo digo esto ahora porque es la ley del estado, la mayoría de los estados, que yo no seré responsable por los críticos o incrédulos, a partir de esta parte de reunión hasta el final.
El Señor les bendiga. Yo sé que Su presencia está aquí. El Ángel del Señor está cerca. Él está aquí ahora. Y todos Uds. que tienen Su fotografía saben, y lo verán en el día del Juicio, Él no está parado ni a cinco pies [1.5 m] de donde yo estoy ahora mismo. Eso es correcto. No soy yo. Él solo entra, yo me suelto, entonces Él habla. El Señor les bendiga.

52 Y ahora si Ud. es un crítico, si algo sucede, yo no soy responsable, pero lo soy para un Cristiano, porque por gracia de Dios podemos hacer que eso se vaya de un Cristiano. Pero no podemos con un crítico, muy bien, porque es un castigo. Tendrían que arrepentirse.
Así que ahora, el Señor les bendiga ahora. Y que todos ustedes. No se muevan, lo que sea que hagan, no dejen su asiento. Solo quédense donde están por los próximos minutos, y crean.
Y si el Señor Jesucristo viniera aquí a la plataforma, esta noche ahora, y lleva a cabo las mismas cosas que Él hizo en Galilea, y por el país, ¿lo aceptarían a Él para su sanidad y Salvador y todo? ¿Lo harán? Levanten su mano, digan: “Lo haré. Creeré con todo mi corazón”. Dios les bendiga. Ahora, de cara a eso, que Él lo haga.
Ahora en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo a cada espíritu aquí bajo mi control para la gloria de Dios. Muy bien, ahora. La dama… venga.
Ahora solo… Quiero que la audiencia esté reverente, y solo escuche. Y quiero que el paciente solo mire hacia acá, y solo crea, y solo hable a medida que le pregunto. Y quiero que Uds. que están en la audiencia sean lo más reverentes que puedan. Y solo obedezcan lo que se les diga que hagan, pero presten atención a lo que Él dice.

53 Y ahora, quiero hablar con la dama. Creo que la dama es una desconocida para mí. Nunca la he visto a usted en mi vida, pero Dios nos conoce a ambos, ¿no es así? Y esta es nuestra primera vez que nos conocemos. Muy bien. [La dama dice: “Yo estuve aquí anoche”]. ¿Lo estuvo… señora? [“Yo estuve aquí anoche”]. Muy bien. Ella estuvo aquí anoche, pero anoche fue solo predicación hasta donde yo sé. Ellos dijeron, que al final, Eso empezó a llamar a la gente por la audiencia, allá, de diferentes enfermedades y los sanó.
Ahora, si somos desconocidos, tal vez, quizás de la misma edad, quizás criados en diferentes partes del país. Primera vez que nos conocemos en nuestras vidas. Si hay algo acerca de usted, o algo que yo llegara a saber, tendría que venir a través de Dios de alguna manera. ¿Es eso correcto? o tal vez algún pecado secreto en su vida. Tal vez está Ud. aquí queriendo algo financiero. Tal vez está aquí para pedirle a Dios por un ser amado, o una carga, o algo en ese orden, que está en su corazón o algo. Yo no sé. Pero lo que sea que es, bueno, solo viene a mí para que interceda por usted como un intercesor para ayudarle a recibir a Cristo. Porque percibo que Ud. es Cristiana, cuando subió aquí; usted es una creyente.

54 Ahora, entonces si Jesús de Nazaret estuviera aquí, y estuviera parado aquí, tal vez Él le hablaría como lo estoy haciendo yo con usted. Él habló con la mujer junto al pozo un día. Él dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “El pozo es profundo. No tienes con qué sacarla”, y así sucesivamente, y la conversación continuó. Él se fue directamente a donde estaba su problema. Ella tenía un problema, y ese problema era cinco maridos. Él dijo… Y ella dijo: “Percibo que Tú eres profeta”. Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”.
Él no hizo eso. Él solo le dijo una cosa, pero encontró su problema. Y cuando Él encontró su problema, se lo dijo a ella. Ese fue el remedio.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, y yo afirmo que Él me envió para representarlo igual como el Hermano Caubles lo representa a Él de otra manera, entonces Él puede hacer lo mismo con usted. Y si Él le dijera la misma cosa a usted, ¿estaría feliz y lista para decirle a la gente que Jesús ha resucitado de entre los muertos? Lo haría. Bueno que el Señor le bendiga, mi hermana, y le ayude.

55 Ahora, solo míreme a mí como el siervo de Dios. Usted está consciente de que algo está sucediendo. No sabe exactamente lo que es, pero es algo que usted sabe. Así que la audiencia… a veces estoy bajo esa unción, yo no, Ud. sabe, no me doy cuenta en dónde estoy, pero la gente lo sabe. Y para que la audiencia pueda saber que la mujer sabe absolutamente que hay algo sucediendo ahora mismo. Si eso es correcto, levante la mano, dama. Ahora lo que es, es ese Ángel ungiendo. Se está moviendo entre ella y yo.
Y ahora en esta dimensión, lo cual está ahora… Y solo sigue rompiendo como aliento. Veo que se ve muy lechoso frente a nosotros. Ahora se acaba de mover. Aquí se está como desvaneciendo, entrando. De esa manera puede sentirlo, como oleadas. Ahora aquí viene de nuevo, entra de esa manera, regresa.
Aquí está. Veo que algo se abre alrededor. Está entrando a un lugar. Es un hospital. Y usted ha tenido una operación que fue… Veo a alguien parado aquí levantando dos dedos. Hace dos años desde esa operación. Usted está… Es un ser angelical parado cerca de la puerta. Ahora es algo en su costado. Le está molestando su costado y costillas. ¿Es eso correcto? Se va a poner bien, hermana. La veo después en un…
Oh, Dios Todopoderoso, pronuncio bendiciones a mi hermana. Y que ella se vaya y reciba esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga. [La dama dice: “Eso es verdad”]. ¿Señora? [“Eso es verdad”]. Ahora, lo que Él dijo que estaba en su vida pasada, ¿fue verdad? [“Sí, señor”]. Bueno, lo que Él dice que será el futuro será exactamente verdad como lo fue eso. [“Me operaron de cáncer hace dos años”]. Dios le bendiga. Muy bien. Ahora puede irse y estar bien. Jesucristo la sanó.
Usted está consciente de que algo le sucedió también, ¿no es así, dama? Sí. Si eso es correcto, ¿levantaría su mano, solo dígalo? De acuerdo. Dios le bendiga. Maravilloso.

56 ¿Le creen a Él? Lo único que tienen que hacer es tener fe. Jesús dijo: “Al que cree, todo le es posible”. Ahora solo sean reverentes. Eso es lo mismo que nuestro…
¿A dónde se fue esa dama que acaba de ser sanada? Oh, es la dama sentada al lado de usted, orando. ¿Cree que soy Su siervo, dama? ¿Con todo su corazón? Usted está sufriendo con, algo está mal con su sangre. ¿Es eso correcto? Es baja presión sanguínea. ¿Es eso correcto? Póngase de pie si eso es correcto. Jesucristo el Hijo de Dios la sana, hermana. Vaya a casa y crea. Amén.
Tengan fe en Dios; no duden. Solo crean y verán la gloria de Dios. Amén.

57 Muy bien.
Venga. ¿Cómo le va, dama? ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo el Hijo de Dios está aquí para que se alivie? ¿Para sanarla? Bueno, si Ud. está consciente de Su presencia, Ud. sabe que algo está aquí aparte de su hermano, ¿no es así?
No estoy leyendo su mente, ahora; dejen de pensar eso. No lo estoy. Recuerden que sus pensamientos están aquí igual que… Bueno, Ud. dice: “Eso es leer su mente”. Bueno, Jesús hizo la misma cosa: percibió sus pensamientos.
¿Cree Ud. eso, señor, con todo su corazón? Si lo hizo, y quiso creer con todo su corazón, se recuperará de esa hernia que tiene. ¿Lo cree? Bueno entonces, póngase de pie y sea sanado en el Nombre de Jesucristo. Dios le bendiga. Vaya. Amén.
Oh, Ud. tiene una clase de hechizos. Es un… No, no es epilepsia. Es una clase de desmayos, o desvanecimientos. Oh, Ud. ha tenido un accidente, un accidente automovilístico que le provocó hechizos de desmayos, y Ud. solo se marea y desmaya. ¿No es así? Venga aquí.
Oh, Jesús, Hijo de Dios, ten misericordia de ella ahora, mientras impongo las manos, mientras la unción del Espíritu Santo está aquí en la habitación. Y ahora, que vaya a esta mujer y le dé fe, y que ella no tenga este problema, lo que pudiera ser, ya no más. Yo condeno eso en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya ahora en paz. Las bendiciones de Dios sean sobre usted. Muy bien. Tenga fe.

58 Venga. ¿Cómo le va, señor? Me supongo, quizás, siendo desconocidos en esta vida, pero Dios nos conoce a ambos. Él nos alimentó, ha estado con nosotros, y todo lo que tenemos viene de Dios. Solo estoy tratando de contactar su espíritu, mi querido hermano, solo para que las bendiciones de Dios puedan reposar.
Ahora, solo un momento. Eso me dejó y está jalando por este lado. Es un hombre sentado aquí orando, mirándome directamente. Oh, es por ese niño allí. Se está quedando ciego; son sus ojos. ¿Es eso correcto? Ponga sus manos sobre el pequeñito allí, y pediré la bendición de Dios.
Padre, ruego que Tú sanes al niño, y que no le moleste más. En el Nombre de Jesús, sana sus ojos. Amén.
Tenga fe, hermano. Va a estar bien.

59 Ahora, quiero hablar con Ud. solo un momento. ¿Me cree que soy el siervo de Dios? [El hombre dice: “Amén. Con todo mi corazón”]. Yo creo eso. Y usted está consciente de que algo se está moviendo entre usted y yo ahora. Ahora, Ud. está sufriendo con una condición nerviosa. Solo llega a un punto, parece que simplemente va a perder su mente. Por cierto, Ud. es un ministro, además. Sí, señor. Usted es un ministro. Acaba de abrir un lugar de trabajo nuevo, un trabajo de misión. [“Eso es verdad. Absolutamente”]. Y ese lugar es en Indiana. [“Sí, señor”]. Muncie, [“Es correcto. Es correcto”]. Indiana.
Y otra cosa, Ud. está esperando que yo imponga manos sobre usted para empoderarlo con una bendición para su ministerio. Y veo que está levantando una carta que tiene un nombre en él. Es su nombre, porque tiene “Reverendo George G. B-u-t-z”, o algo como eso. ¿Es eso verdad? [“Eso es correcto. Absolutamente”]. Vaya, señor. Jesucristo le va a conceder el deseo de su corazón a través de Sus bendiciones. Amén. Dios le bendiga.
Digamos: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
Solo tengan fe. Atrás en la audiencia, crean con todo su corazón y verán la gloria de Dios. El Señor Jesucristo, Quien resucitó de los muertos, está parado aquí en esta audiencia ahora. Su gran Ser magnífico, el Ungido en la gloriosa altura, Quien sopló los mundos de Sus manos como fue, Quien creó todas las cosas por Jesucristo, se ha levantado de los muertos, y derramó esto que ahora Uds. ven y escuchan. No es su hermano; es siendo sumiso al Espíritu Santo. ¿Creen Uds. eso?

60 Usted está teniendo problemas con su cuello, sentada allí, ¿no es así, dama? Sentada allí con esa pequeña bufanda amarilla. ¿No es eso correcto? Usted estaba orando justo entonces. Tenía su rostro inclinado y le pidió a Dios: “Si Tú dejas que el Hermano Branham voltee y me hable, yo aceptaré mi sanidad”. ¿No es eso lo que usted estaba orando? ¿Son esas las palabras que dijo? Si es así, levante su mano. Póngase de pie ahora; por lo tanto, Jesucristo le sana su cuello y puede irse a casa.
¿Cómo escuché su oración? No se da cuenta en qué lugar se encuentra ahora mismo. Usted está bajo Su poder. Toda la audiencia está bajo el dominio del Espíritu Santo. ¡Alabado sea Dios!

61 Muy bien.
Discúlpeme, dama. Creo que la reconozco. Usted es la dama que cantó aquí la otra noche. Pero de saber algo de usted de otra manera, usted es el juez. Yo no sé nada de usted hasta donde… solo que la miré que estaba cantando aquí cuando yo… algo por el estilo. Pero Dios sabe todo sobre usted, hermana. Él la conoce desde que nació. Y yo sé que Ud. es una creyente, y me cree como su hermano. Así es.
Su problema… Usted tiene sinusitis, o algo, que la molesta. Tiene una hemorroide. Es un problema rectal. ¿No es eso verdad? Este es su esposo que está sentado aquí. Hay algo de algún tipo moviéndose entre todos ustedes. Mire esto, joven, solo un momento. Oh, veo una persona que está parada aquí. Es su suegra. Y ella vive en un lugar donde hay muchos lagos o algo. Es Michigan. Y ella es una mujer lisiada. ¿Es eso correcto?
Dios Todopoderoso, deja que Tus misericordias vengan ahora, y bendice esto, Señor… esta bendición. Y lo pedimos en el Nombre de Jesucristo que esto sea para Tu gloria. Amén.
Dios le bendiga. Que la paz de Dios descanse sobre usted. Pongo manos sobre usted para la bendición mientras está la unción aquí. Amén. Amén.

62 Tenga fe en Dios. Muy bien. (¿Es este el paciente?) ¿Creen ustedes? Entonces si un hombre dice algo, como hombre, usted tiene derecho a dudar de ese hombre. Pero cuando Dios testifica que eso es verdad, entonces Ud. no tiene derecho de dudarle a Dios, sino decir que eso es verdad. Y yo les he testificado que Jesucristo el Hijo de Dios resucitó de los muertos, y prometió que las mismas cosas que El hizo se harían también. Y aquí está Él esta noche, haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí.
¿Quiere superar ese problema de cabeza que está teniendo? ¿Cree que Dios lo va a sanar de eso? Si es así, puede recibirlo. Dios le bendiga. Vaya a casa, sea sanado.
Y usted con la artritis sentado allí mismo, Él lo sanó también, hace unos minutos. Solo tenga fe y no dude.

63 Traiga el… (¿Es este su paciente, Dr. Cauble? Discúlpeme. Me estoy poniendo débil, ahora. Yo o…) Acérquese. ¿Cree usted? ¿Me cree que soy el siervo de Dios? Bueno, soy un desconocido para usted, o usted es una desconocida para mí. Me supongo que somos desconocidos, ¿no es así? [La dama dice: “Bueno, he estado en varias reuniones”]. Ha estado en varias de las reuniones. Quiero decir, el conocerla, no la conozco. No la conozco, pero Dios nos conoce a los dos. Muy bien.
Entonces si yo pudiera hacer algo por usted, y no lo hiciera, yo sería un bruto. Pero si yo pudiera hacer algo por usted, y si pudiera darle su deseo, lo haría, pero no puedo. Pero siendo que nací en el mundo para ver visiones, y en Su presencia, lo cual Ud. está segura ahora, que está parada… Porque yo creo, bajo esta unción, Ud. probablemente pasará a la eternidad. ¿Me cree entonces, con todo su corazón?
Usted ni siquiera es de esta ciudad. Ha venido de otro estado. Y ese es el estado contiguo al Norte, que es Ohio. ¿Es correcto? Y Ud. está teniendo problemas. Tuvo… Ha tenido serios problemas desde que ha estado aquí. Tuvo un infarto. La han tenido en el hospital desde que ha estado aquí. Usted tiene un problema de vesícula biliar. ¿Es eso verdad? [“Esa es la verdad”].
Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra, yo condeno esta enfermedad y pido que se vaya de ella, que ella pueda irse a casa normal y bien. Y mientras está aquí Tu presencia ungida, los dos nos damos cuenta, y sabemos que un día tendremos que pararnos en Tu presencia, ahora que esto pase de ella. Y que ella vaya y sea sanada en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Regrese feliz, saludable, y ame a Dios toda su vida. Muy bien.

64 ¡Cómo Dios sanaría a toda esta audiencia de gente en este preciso momento si Uds. creen con todo su corazón! Si tan solo tienen fe y no dudan. Eso es todo lo que les pido que hagan, es creer en Jesucristo el Hijo de Dios.
Ahora, no importa si Ud. está aquí arriba, o si está allá afuera… [Ruptura de cinta].
¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Sí? Ante Dios dice Ud. eso; usted entiende eso. Y hay una vibración, o se está moviendo en una canal que vino por la audiencia hace unos momentos. Se fue ahora. Ellos pensaron que era telepatía mental leyendo la mente. Pero no lo es. Yo nunca miré a la mujer.
Quiero que ponga su mano en mi hombro, dama. ¿Me cree que soy el siervo de Dios? ¿Estoy diciendo la verdad? Si yo le pido a Dios, y Él me dice cuál es su problema, ¿aceptará a Jesús como su sanador? ¿Lo hará? Usted tiene un problema cardíaco. Si eso es correcto, levante su mano, ahora. Ahora, vaya y sea sanada en el Nombre de Jesucristo. Recibirá lo que ha pedido. Dios le bendiga. Muy bien.

65 Muy bien, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Quiere ser sanada? La vida no ha sido un lecho de rosas para usted, ha tenido muchas pruebas, y altibajos. Ha estado extremadamente nerviosa toda su vida, especialmente durante este tiempo, justo en la que está entrando ahora para estar nerviosa y preocupada. Hace que sea peor que nunca, porque está entrando a la etapa de la vida de la menopausia. Pero en su vida, Ud. siempre ha deseado caminar más de cerca con Dios. Aun hoy, lo ha intentado todo el tiempo.
Ahora, entre usted y yo, está goteando sangre. Y se está volviendo de un color blanco. Usted está anémica. ¿Es eso correcto? Ahora, solo vamos al Calvario ahora, por fe, para una transfusión de sangre.
Dios Todopoderoso, que la sangre de Jesucristo traiga de vuelta la vida a la sangre de mi hermana. Y que ella se vaya de aquí y se ponga bien, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya, y que la paz de Dios repose sobre usted, y sea sanada.

66 Muy bien.
(¿Es este el niño?) Ven aquí, hijito. Muy bien. Este es un muy buen niño. Él solo está un poco exaltado, por supuesto, el niño, algo parecido. Y esa unción que está tocando al niñito ahora.
Mira, hijito, cuando nuestro Señor Jesús estuvo aquí en la tierra, Él tomaba a los niñitos como tú, y se sentaba y ponía sus manos sobre ellos y los bendecía. Y ellos se ponían bien. Y, ¿alguna vez te gustó escuchar a tu maestra de escuela dominical hablar sobre esto, cuando Jesús estuvo aquí, cómo Él bendecía a los niños y niñas? Bueno ahora, Él subió a los cielos y regresó en la forma del Espíritu Santo.
Ahora, si Él estuviera aquí, Él te diría lo que estaría mal contigo. ¿Es eso correcto? Y entonces, tú sanarías. Crees tú eso, ¿no es así, querido? ¿Crees que esos riñones se pondrán bien? Eso es lo que está mal contigo, ¿no es así? problema de riñón. Si eso es correcto, levanta tu manita para que… Ahora, ven aquí solo un minuto.
Padre celestial, yo bendigo a este niño, y condeno este problema en su cuerpo, y pido que lo deje. En el Nombre de Jesucristo, que eso se vaya. Amén.
Dios te bendiga, cariño. Puedes regresar con tu gente y decirles que te vas a poner bien ahora. No tema, hermana. Él se va a poner bien, ahora. Todo lo dejará. Se va a poner bien.

67 Muy bien. ¿Pudiera venir? ¿Está creyendo con todo su corazón? Y dándonos cuenta que uno de estos días usted y yo nos vamos a parar en Su presencia para dar cuentas de nuestras vidas. Entonces nos conviene vivir como Cristianos, ¿no es así? Para vivir fiel y rectos delante de Dios.
¿Se da cuenta que tiene algo mal con usted ahora que pudiera quitarle la vida si avanza un poco más? Esa es la condición en la glándula femenina. Pero, ¿cree Ud. que Dios la pondrá bien ahora, y que será sanada? ¿Lo acepta de esa manera? Dios le bendiga. Se ha ido de usted ahora.
Ahora, la razón por la que yo hice eso —esperando a la mujer— fue solo porque yo sabía que ella fue sanada mientras estaba parada aquí. Dios sanó a la mujer mientras estaba parada aquí, para aliviarla.

68 Y yo sé que en este edificio ahora, Uds. nunca sabrán qué tan débil eso hace… Miren el sudor encima de mi mano, ¿ven? Estoy a punto de derrumbarme y golpear la plataforma. Se está poniendo lechoso alrededor sobre el edifico y todo.
Recuerden, el Señor se dio la vuelta y dijo: “Fuerza salió de Mí”.
Ahora, yo no soy Él, pero es Él, Aquel que está haciendo el… Si fue Dios en el Señor Jesucristo, en ese cuerpo nacido de virgen, lo hizo sentir a Él cuando todos lo tocaron por fe, ¿qué piensan que le haría a un pecador como yo que solo ha sido convertido y que fue traído al camino?
Cada uno de ustedes, ¿creen con todo su corazón? Escúchenme ahora como el siervo de Dios: Yo les digo la verdad. Cada persona aquí, de acuerdo a la Palabra de Dios, está sanada ahora mismo. ¿Creen Uds. eso? Quiero que hagan algo. Podríamos traer línea tras línea, pero quiero que se impongan las manos el uno al otro, y me permitan orar solo antes de seguir adelante. Pongan manos unos sobre otros los que quieran ser sanados. ¡Oh, vaya! Si pudieran pararse aquí y ver cuán complacido está el Espíritu Santo con eso, con sus manos sobre el otro.

69 Bondadoso y amoroso Padre, mientras mi fuerza se va tan rápido, y mis piernas casi no me sostienen por más tiempo, verdaderamente entiendo por qué Tú pudiste acostarte en la barca después de un servicio de sanidad y ni siquiera las olas te despertaron. Ahora yo pido misericordia. Hay muchas madres, y papás, y hermanas, y hermanos, sentados aquí esta noche que están realmente en necesidad. En el principio tratando de hablar un pequeño sermón; y ahora Tú viniste a la escena y realmente confirmaste que era la verdad.
Ahora escucha mi oración, querido Dios, con la simplicidad en mi corazón, la ofrezco con una fe sincera. Escúchame, mi Señor. Que el hermoso Espíritu Santo ahora mismo baje sobre cada una de estas personas. Y que toda duda sea removida. Y que Dios mismo solo toque una pequeña bendición especial para cada corazón, y les dé fe para que sepan que Su presencia está cerca. Oh, el Eterno, concédelo, por medio de Jesús Tu Hijo.
Hermano Caubles, termine esta oración.

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