OBRAS DEL MENSAJE


La Preparación De Dios
Louisville, Kentucky, E.U.A.
54-0401
1 Buenas noches, amigos. Es un placer estar aquí de nuevo esta noche, para saludarlos a todos en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Y confiando en que Dios haya sido bueno con Uds. durante este día, y que se estén sintiendo bien en esta noche, y listos para adorarlo a Él en Espíritu y en verdad. Que Sus bendiciones sean añadidas a Uds.
Anoche me debilité un poquito. Muchas veces la gente no entiende exactamente lo que eso significa para el ser humano, el ver visiones. Es algo que no se puede explicar. No tiene explicación. Es otro mundo en el que uno vive, y Uds…. es simplemente…
2 ¿Cuántos aquí alguna vez han tenido un sueño? Veamos sus manos, los que alguna vez han soñado. Bien, supongo que hay al menos dos terceras partes de las personas con sus manos levantadas. Eso sería lo correcto. Probablemente hay una cuarta parte en todo el mundo de gente que nunca sueña. Ahora, la razón por la cual ellos no sueñan es porque son gente de sueño muy profundo. Y nos es dicho por la ciencia que ese es su subconsciente. Es cuando Ud…. Digamos por ejemplo que aquí está un consciente. Entonces cuando eso se vuelve inactivo, pues, Ud. entra en este otro consciente. Y cuando Ud. está aquí, Ud. sueña con cosas que Ud. hizo mientras que estaba despierto. Y cuando Ud. está despierto, Ud. recuerda cosas con las que soñó cuando estaba dormido.Ahora, ese es un doble consciente. Esa es la parte principal.
3 Me gustaría detenerme aquí sólo un momento aquí. Allí está la razón por la cual la gente no recibe sanidad y las bendiciones que a veces piden tan reverentemente. Uno se acerca… Si yo le preguntara, quizás al noventa y nueve de cada cien aquí en esta noche: “¿Uds. creen que Jesucristo les puede sanar?”
“Sí”. Y sin lugar a dudas ellos lo creen.
Pues entonces, Jesús dijo: “Si tú lo crees, lo recibirás”. Pero eso es sólo el consciente creyéndolo. Ahora, Ud. tiene un subconsciente que tiene que actuar también. ¿Ven? Como un hombre cruzando el mar. Cuando Ud. entra al barco, el hombre que dirige el barco… o que lo guía, se sienta aquí arriba en la cabina del piloto. Y el hombre que realmente dirige el barco baja a la proa del barco – al casco. Él es el maquinista. No importa lo que diga este tipo aquí arriba, éste acá es el individuo que hace el trabajo. Ese es su subconsciente; este es su primer consciente.
Ahora bien, este hombre aquí recibe una orden del compañero, o quien sea, sobre qué hacer. Él la pasa para abajo; él guía el barco, pero éste otro hombre es el que lo hace andar. No importa qué tanto él guíe, de nada servirá a menos que él tenga vapor acá abajo, o presión jalándolo.
4 Ahora, ¿qué si él envía una orden para abajo: “Dos nudos hacia la izquierda”, y este otro hombre gira dos nudos hacia la derecha? De nada servirá en qué dirección él lo haga girar aquí, Ud. sólo está todo… Ud. simplemente estará dando vueltas y vueltas en el puerto. Ud. nunca saldrá. Ahora bien, ese es el consciente y el subconsciente. Ahora, este individuo aquí, él lo cree, eso sí, pero éste no coopera con él.
Ahora, la razón por la cual no coopera: Cuando Ud. pasa aquí y se ora por Ud…. Cada noche yo digo: “Pongan las manos los unos sobre los otros, crean con todo su corazón, y Uds. recibirán lo que piden”. Dios viene y confirma exactamente lo que es dicho que es la verdad, de Su Presencia estando aquí. No existe un mortal que esté bien mentalmente que no sepa que esa es la verdad.
Luego Ud. dice: “Sí, yo creo”. Pero a la noche siguiente vuelve otra vez a la línea de oración. ¿Ven? Eso demuestra que aquí abajo hay un poco de temor. Ud. dirá: “Sí, yo lo creo, pero, ¿será para mi realmente?” Ese es el subconsciente diciendo eso.
5 Ahora, si el subconsciente y este consciente están totalmente de acuerdo, entonces cuando viene una orden: “Yo soy Jehová que te sana. Aquí mismo… Yo soy Jehová…” “Él es Jehová que me sana”, y el subconsciente dice: “Él es Jehová que me sana”, el barco entonces sale al mar. ¿Ven?.
Allí lo tienen. Todo tiene que estar en acuerdo: Dios, el primer consciente, y el subconsciente. Entonces no hay una sombra de duda, no importa si al día siguiente Ud. estuviera dos veces más enfermo de lo que estaba cuando Ud. vino a la iglesia esa noche, Ud. está sano de todas maneras. Sólo… Ud. está sano de todas maneras. No hay nada se lo pueda quitar. Será hecho. Y eso… por supuesto, Ud. lo ha aceptado. Algo está anclado allí, que está mucho más allá de la vista, de alguna cosa física o mental que Ud. pudiera tener. Ninguno de los sentidos lo declararían como la fe. Cuando la fe lo dice…
Muchas veces Uds. han escuchado a la gente decir una cierta y determinada cosa. Y no importa cuánto parecía que iba a ser de esa manera, sin embargo Ud. sabía que no era así. Fue solamente algo que le dijo a Ud.: “Será de esta manera”. Y normalmente, Ud. lo vera así. ¿Ven? Eso es cuando hay un perfecto acuerdo entre el consciente y el subconsciente.
6 Ahora, notaremos esto, que en el subconsciente… Ahora, cuando Ud. está dormido, dice Ud., y está soñando… Ahora, ¿cuántos de Uds. alguna vez tuvieron un sueño hace muchos años que todavía recuerden? Veamos sus manos. Ahora bien, ¿qué parte de Uds….? ¿Dónde fue eso? Hubo alguna parte de Ud. en alguna parte, porque Ud. todavía recuerda lo que soñó hace muchísimos años. Ahora, eso era alguna parte de Uds. en alguna parte, porque aquí mismo donde están sentados esta noche, Ud. todavía recuerda ese sueño. Ud. estaba en alguna parte.
Bueno, entonces la persona que no dice… la persona que sí tiene un sueño, él no duerme profundamente. Un soñador nunca duerme profundamente.
Ahora, Dios sí lidia en sueños (sabemos eso), pero no es preciso a menos que haya un verdadero intérprete de ese sueño.
7 Ahora, sabemos que Nabucodonosor tuvo sueños, y Daniel interpretó, lo cual colocó todo el mundo gentil – lo mostró desde el principio hasta su fin, la segunda venida de Cristo, y todo, en el sueño de un hombre. Cómo es que el rey Faraón tuvo sueños, y José, el intérprete, le dijo lo que significaba. ¿Ven? Y José, el padre de crianza de Jesús, él fue advertido por el Señor en un sueño.
Muchas veces Dios puede advertir a la gente en sueños, pero eso no es preciso a menos que haya un intérprete.
Ahora, digamos que el hombre en su primer consciente está aquí, su segundo consciente está allí – el subconsciente. Ahora, cuando éste está inactivo, este acá, está activo, él está soñando. Y él sale de eso y despierta aquí arriba.
Ahora bien, el hombre que no sueña en lo absoluto, su subconsciente está muy lejos de él. Él duerme pesadamente, profundo; él no sueña para nada. Ahora, este hombre no puede evitar soñar. Si Uds. pueden, alguno de Uds. tengan un sueño ahora mismo. Uds. no pudieran hacerlo, aunque quisieran. Pero sea lo que sea que les hace a Uds. tener sueños puede darles a Uds. un sueño, si él lo quisiera (¿es correcto?) de mí. Pero ese hombre allí atrás, él no puede evitar no soñar.
Ahora, Dios hizo a ese hombre para que no soñara. Él hizo a éste hombre para que soñara. Todo está en Dios.
8 Pero ahora, un vidente – profeta, vidente, como Uds. lo quieran llamar – su subconsciente no está aquí atrás, ni tampoco está aquí; está justo aquí. Ambos están juntos. Él no se duerme. Él está parado con sus ojos totalmente abiertos y ve cosas exactamente como que si él estuviese soñando.
¿Pudiera Ud. imaginarse parado aquí, y alguien parado frente a Ud.; y sabiendo que Ud. está parado aquí, y sabiendo que gente está escuchando su voz, y sin embargo Ud. está hablando de algo que ellos hicieron hace veinticinco, treinta años? Allí mismo donde ellos están, y todo al respecto, algún pecado que ellos cometieron o algo así. Luego vuelve en sí, y Ud. se da cuenta que dijo algo, pero Ud. no sabe lo que dijo.
Luego unos cuantos minutos después de ese, quizás lo observa, ve que se está poniendo oscuro, y sabe que el paciente va a morir. Uno no sabe qué decir. A veces yo sólo les digo a ellos que sigan delante de todas maneras, y que el Señor los bendiga y los sane, porque la oración pudiera cambiar eso. Aun si Dios había pronunciado la muerte sobre ellos, la oración cambiará las cosas. ¿Sabían Uds. eso?
9 La oración cambiará incluso el programa de Dios.
Una vez hubo un profeta que fue al rey Ezequías y le dijo que ordenara su casa porque iba a morir: “Así dice el Señor…”, y él se dio la vuelta y salió. Fue a través de los atrios diciéndole a todo el mundo: “Así dice el Señor, él va a morir”. Salió y le dijo a los soldados: “Su rey va a morir”. Le dijo a los pobres frente a la puerta: “Su rey va a morir”.
Y entonces el rey Ezequías volteó su rostro hacia la pared y comenzó a llorar amargamente. Él dijo: “Señor, te ruego que me consideres. Yo he caminado delante de Ti con un corazón perfecto, y quiero quince años más”.
Ahora, pareció como… El rey era el hombre más importante de la tierra en aquel día. Parece como que si él estuviera hablando cara a cara con Jehová Dios, que Jehová le hubiera respondido y dicho: “Mira, rey, yo escucho tus palabras y te voy a sanar”. Pero Dios tiene maneras de hacer las cosas. ¿No es correcto eso? Al enviar al hombre más grande de la tierra, el rey, y el rey hablando cara a cara con Jehová… ¿Uds. creen que él estaba hablando con Jehová? Claro que sí; la Escritura dice que sí.
Y entonces, en vez de Jehová responderle al rey, Él vino sobre el profeta y le dijo: “Mira, date la vuelta y regresa. Regresa a dónde estabas, anda allá y di: ”Él va a vivir, pues Yo he oído su oración y le he dado quince años más“.
¿Cómo se sentiría ese profeta, al volver allá nuevamente y decir: “Así dice el Señor, él va a vivir. Así dice el Señor, él va a vivir”, habiendo acabado de decir: “Así dice el Señor, él no va a vivir?” Miren, cómo se sentiría él. Pero fíjense, la cosa fue que, la oración cambió las cosas. Todavía lo hará.
10 Ahora, allí, eso es lo que… Ahora, estas visiones que Uds. ven aquí en la plataforma solo son algo temporal. Es un don Divino. Uno tiene que escalar a una esfera al tomar algunas palabras que me fueron dichas (lo cual eso es entre Dios y yo, y yo no lo puedo decir; Uds. saben como es. Hay muchas cosas que uno tiene que saber que es entre Dios… esta parábola de palabras.) Y luego uno ve algo que desciende, y quizás no ve más nada. Eso lo debilita a uno. Pero cuando Dios desea mostrarle a uno una visión por medio de Su propio poder, Él simplemente, quizás…
Es como he dicho frecuentemente, unos muchachitos… Nosotros solíamos mirar a través del nudo de la cerca y mirar pasar el carnaval. Uno dice: “Yo veo una jirafa”. Y el otro dice: “Yo veo un leopardo”, o algo así. Ud. sólo ve una cosa a la vez, parado en puntillas tratando de mirar a través de la cerca en el parque de pelotas donde está el carnaval.
Pero miren, cuando Dios quiere que Ud. vea una visión por Sus propios poderes o… manera de demostrarle a Ud. por Su gracia, Él simplemente lo levanta a Ud. así. Ud. no sabe cuando eso viene. Él simplemente le muestra a Ud. la cosa entera de principio a fin. Esa es la manera como Él lo hace, y eso…
Yo tengo una escrita aquí en la parte de atrás de mi Biblia que me fue dada hace casi un año, lo cual se cumplirá al pie de la letra. Exactamente como dice allí, así será. Y muchos de Uds. saben cómo es eso.
11 Ahora, por lo tanto, eso trae debilidad y uno se siente como que casi no puede mantenerse de pie después de que pasan dos o tres personas. Y recuerden Ud. dice: “¿Cómo pudiera ser eso en una persona?” Bueno, fue de esa manera en Jesús de Nazaret. Él percibió que fuerza había salido de Él. ¿Es correcto eso?
Miren al profeta Daniel, él vio una sola visión y dijo: “Yo estuve turbado en mi cabeza por muchos días”.
La única cosa es que Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, y mayores (no en calidad sino en cantidad), en otras palabras: más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Ningún hombre pudiera hacer mayores porque Él cambió la naturaleza, y Él levantó a los muertos, y… Todo lo que hubiera para hacerse, Él lo hizo. Uds. no pudieran hacer mayores, pero Uds. pudieran hacer más de ello. La palabra allí interpretada correctamente es “más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”.
12 Y Él está obligado a Su Palabra. Dios tiene que cumplir Su Palabra. ¿Sabían Uds. eso? Dios ha jurado por Sí mismo que Él cumpliría Su Palabra. Él sencillamente tiene que hacerlo para ser Dios. Él no puede retractarse de Su Palabra y ser Dios.
Así que, si Uds. pudieran hacer que eso quedara claro en este hombre aquí, y este hombre acá, Uds. llegarán a algún lado. Correcto. Si Uds. pueden llegar a entender esto. ¿Qué piensa Ud. de eso, hermano Neville? ¿No es correcto eso? Cuando Uds. pueden aclarar todas las dudas, la Palabra de Dios es hablada, y Uds. aquí dicen que es correcto. Ahora, la mayoría de Uds. comprenden eso. Ahora permitan que eso baje aquí esta noche, y que esto aquí abajo diga que es correcto. Entonces a mí no me importa qué cosa diga algo distinto, eso nunca cambiará su curso. Ud. ya ha salido. Nada lo puede detener. Ud. se va dirigiendo hacia los mares profundos entonces. El Señor les bendiga.
13 Ahora, deseo leer una porción de Su Palabra aquí, sólo por unos momentos. Ellos me quitaron el reloj esta noche, así que… [Un hermano le dice algo al hermano Branham]. Eso está bien. Está bien. Vigilaré aquí e intentaré… Hoy me fui de la casa, después del día… Hubo muchos camiones llenos de gente que salieron esta mañana, dijo mi esposa, y ellos vinieron y me dijeron eso. Y, queridos amigos cristianos si da la casualidad que alguien está presente que haya estado en las reuniones, por favor no piensen que yo no les amo. Yo sí les amo. Pero, para poder tener estos servicios en la noche, yo debo permanecer a solas con Él. Amén. Yo debo hacerlo. Y yo los amo a Uds. Y trato lo mejor que puedo de hacer todo lo que sé hacer, trabajando para el bien de Uds. Yo estoy parado, por decirlo así, entre Uds. y Dios, procurando hallar exactamente cuál es la mejor cosa que Él me dirá que haga por Uds. Seguramente Dios le hará saber eso a Uds., que yo estoy tratando de ayudarlos.
Y yo sé que, si no los amo a Uds., y menosprecio su amor, yo estaría menospreciando Su amor, (¿ven?), cuando hago eso, porque Él sencillamente… Yo prefiero que Uds. amen a mi hijo (él está aquí en alguna parte) a que me amen a mí. Si Uds. tienen a alguien a quien no quieren amar, entre él y yo, no me amen a mí, ámenlo a él. Y esa es la misma manera como Dios se siente de Sus hijos. Uds. amen a Sus hijos, y Él los amará a Uds. Así que, tenemos que amarnos unos a otros.
Y para poder hacer eso – la tendencia del Cristianismo hoy – ellos piensan que un ministro debiera besar a todos los bebés, Uds. saben, y estrechar las manos e ir a cenar con todos. A mí también me gustaría hacer eso, pero no puedo, y luego servir a Dios en la manera como yo le sirvo a Él.
14 Uds. saben… Todos saben cómo he sido – si disculpan la expresión – la oveja negra de la familia, y, así sucesivamente, y entre los hombres. Y así ha sido siempre.
Cuando yo era un niño, yo no bebía o… Y en ese entonces yo no me la podía llevar bien con mi gente. Y luego cuando tuve la edad suficiente como para salir con jovencitas, yo no iba a los bailes, no iba a lugares así, y yo no fumaba. Bueno, yo ciertamente era una oveja negra para ellas. Y entonces, ellas no tenían nada que ver conmigo.
Luego cuando encontré la salvación, me uní a la iglesia bautista, y ellos pensaron que yo era un santo rodador. Ellos dijeron que yo iba a perder la mente. Así que entonces, yo no pude encajar con ellos. Luego, cuando yo vine a Uds. que realmente conocen a Dios y el poder de Su resurrección, fue como un guante que es puesto en una mano. Y el único grupo que sentí en mi vida, con el cual encajaba, era gente que le cree a Dios. Y eso es… Toda mi vida he anhelado ser – oh, yo no sé – que yo le agrade a alguien.
15 Mi suegra, ella está sentada aquí en alguna parte en esta noche. Y yo había comenzado a subirme en un poste un día cuando estaba escalando (yo solía trabajar para los servicios públicos), y el viento, vino una corriente fuerte. Y yo corté la parte superior de un poste como de setenta pies [21 mts] que había estado empapado en agua, la corteza se le cayó. Y había un nudo metido allí, y éste golpeó el nudo y se balanceó de esa manera, y casi se cae. Y yo creo que ella se puso a orar de rodillas. Y oh, ella se preocupó por tres o cuatro días, de yo estar subiendo… Y el sólo saber que ella pensó lo suficiente en mí como para orar por mí; déjenme decirles, yo realmente la aprecio mucho a ella. Eso siempre se me quedó presente, el sólo pensar que ella pensó tanto así de mí (¿ven?), que me amó tanto así para orar por mí cuando yo estaba subiéndome a los postes, y demás de esa manera.
Yo amo a la gente, y quiero estar con ellos. Pero lo que estoy tratando de hacer ahora, mientras estoy en el frente de batalla, yo estoy batallando con todo lo que tengo de manera que pueda llegar a tantos… Cuando lleguemos allá, yo ciertamente me sentaré y disfrutaré de un buen tiempo con Uds. entonces cuando lleguemos Allá. Me quedaré mil años con cada uno de Uds. No habrá llamadas de emergencias que atender, ¡Alabado sea Dios! No habrá ningún servicio para predicarle a los impíos. Allá no habrá impíos. Y los pecadores todos serán convertidos (así espero) Allá, así que sólo tenemos…
Los niños no se van a escapar y a lastimarse en ninguna parte. Ellos podrán subirse en el lomo del león, y del tigre, y pasear por allí todo el día. No habrá nada que haga daño. Y no tendrán que preocuparse por la cena, sólo estiren la mano y obténganla del árbol que está a su lado. Así que, todo estará allí mismo.
Entonces, la cosa principal, si no arreglamos las cosas aquí, no vamos a encontrarnos allá. Así que trabajemos duro aquí. Uds. lo entenderán mejor en aquel día.
16 Es como… Una vez uno de mis directores, el Sr. Baxter, dijo en Canadá: y había un premio que sería dado a cualquiera que pudiera manejar una bicicleta sobre un tablón de cuatro pulgadas por una distancia de media cuadra. Y ellos tenían a todos los expertos allí. Y había un muchachito miedoso allí. Y todos ellos pensaban que él realmente era un miedoso. Y todos esos ciclistas expertos que podían ir al centro de la ciudad, traer una caja de víveres en sus brazos y volver sin tocar el manubrio, ellos pensaron que iban a ganarse esta bicicleta nueva Ivory-Johnson. Y dijeron…
El Sr. Baxter dice que él se montó en la bicicleta y que avanzó como veinte pies [6 mts] y se cayó. Bueno, todo el resto de ellos lo intentaron, y este muchachito miedoso saltó allí y manejó directo hasta el final sin ningún problema en lo absoluto. Entonces todos los muchachos se juntaron a su alrededor y le preguntaron: “¿Cómo lo hiciste? Bueno, ¿qué hizo que lo lograras?”
Él dijo: “Yo les diré lo que Uds. muchachos estaban haciendo”. Dijo: “Uds. estaban mirando hacia abajo así, tratando de mantenerse en el tablón”.
Dijo: “Yo miré la meta, lo que estaba en la meta. Yo simplemente me mantuve mirando la meta y me mantuve fijo y seguí hasta el final. Pero, si Uds. están mirando así hacia abajo, Uds. se ponen nerviosos y con cada tambaleo, pues, Uds. empujan así hacia un lado y se caen”.
Así es como hacen los cristianos. Hermano, yo tengo la mirada puesta allá en el final. Correcto. Alguien pudiera decir: “Billy Branham es un espiritista. Él es un brujo. Él es un hipócrita”.
Eso no me afecta. Yo tengo la mirada puesta allá en el final. Para allá es adónde voy. Y yo voy manejando para obtener vida preciosa, pues hay un galardón de vida que yo deseo ganar allá en el final.
Como dijo Pablo al final: “Yo pelee la buena batalla, acabé la carrera, guardé la fe. De ahora en adelante me está guardada una corona de justicia – la cual el Señor, el Juez justo me dará en aquel día. No sólo a mí, sino a todos aquellos que aman Su venida”.
17 Que el Señor nos bendiga ahora mientras que abrimos las páginas aquí, y sólo leemos un pequeño texto muy conocido, de manera que el servicio no esté sin algún logro. Mis palabras son las palabras de un hombre. Ellas fallarán como las de cualquier otro hombre. Pero Su Palabra será para siempre… Ella permanecerá para siempre. Así que inclinemos nuestros rostros ahora mientras hablamos con Él.
Ahora, bondadoso Padre Celestial, es nuestro privilegio al estar aquí, esta noche, reunidos bajo este techado, fuera de este viento frío y del clima afuera, para servirte a Ti. Estamos agradecidos por esta iglesia, y por su pastor, y por sus diáconos, y por todos los que están asociados con esta iglesia: por los músicos, y todos los laicos. Estamos muy agradecidos por todos ellos, y por la bienvenida que ellos nos han brindado al venir aquí para orar por Tus queridos hijos enfermos en esta ciudad y de las otras ciudades que están reunidas aquí.
18 Ahora, yo ruego que Tú bendigas este lugar. Y que, oh, que prospere, y que almas sean salvadas aquí, y sea llamada la casa de Dios hasta que Jesús venga. Concédelo, Padre. Bendice este pastor. Unge su vida, Señor, como Tú lo has hecho. Hazlo aún más grande, Señor; y que su ministerio se extienda grandemente. Concédelo, Padre. Y que su humilde corazón que ha hambreado por traer almas en aquel día, que él pueda poner muchas preciosas gavillas a Tus pies al final de su jornada. Concédelo, Señor. Y todos los demás que están reunidos con nosotros aquí esta noche, que con el ministerio de ellos sea de igual manera.
Y ahora, bondadoso Padre, es el privilegio de tu siervo en esta noche, si es Tu voluntad, yo confío, de partir el pan de vida ahora para los hijos. Y ahora, en estos pocos momentos del resto del servicio, rogamos que Tú bendigas especialmente a los enfermos y necesitados en estos momentos. Concédelo, Padre. Estas noches, ahora, son apartadas para esos. Y mientras que Tu gran Espíritu Santo se esté moviendo en la audiencia, que traiga convicción sobre los pecadores.
Y, oh Dios, esa damita que me detuvo en la calle hace un rato y dijo: “Hermano Branham, ¿cómo se salva uno?” Dios, yo ruego que esa jovencita viva una vida cristiana el resto de sus días aquí en la tierra. Y que muchos aquí esta noche que tienen esa misma clase de actitud hacia Ti, esta noche: “¿Qué debo hacer para ser salvo?”
Ahora, Padre, toma la Palabra; y que el Espíritu Santo, la tercera Persona de esta trinidad, venga y tome la Palabra de Dios y la reparta al pueblo y la coloque en cada corazón donde haya necesidad – donde Dios la quisiera enviar. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
19 En Lucas el capítulo segundo, el versículo 25, deseo leer un texto que quizás a lo mejor he leído aquí antes. Yo no sé, sólo… Esta noche llegué un poco tarde de allá donde había estado orando y esperando en el Señor. Y sucedió que pensé, viniendo para acá, este texto pudiera ser usado en una esfera diferente.
… Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.
Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.
Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley,
Él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a Tu Palabra;
Porque han visto mis ojos Tu salvación.
20 Que el Señor bendiga Su Palabra.
Ahora, deseo hablarles por unos momentos sobre “La Preparación De Dios”. Dios siempre hace una preparación. Antes de que Él haga algo, Él siempre da tiempo suficiente – mucha advertencia. Y entonces aquellos que menosprecian ese amor de advertencia, no queda más nada sino juicio. Ellos deben recibir juicio.
Antes que Dios destruyera el mundo antediluviano en los días de Noé, Él envió una voz de advertencia, y advirtió al pueblo a que huyeran de la ira que había de venir. Y la advertencia… la voz de advertencia era tan contraria al programa de la iglesia de aquel día, al grado que la gente se burlaba de él y pensaba que él era un hombre loco. Porque él hablaba de algo que era imposible, en cuanto al hombre se refiere, de que eso sucediera. Pues él decía que iba a llover agua de los cielos, y ni siquiera rocío había caído, hasta ese tiempo. Pero él decía que Él lo iba a hacer. Y aquí está donde él basó su texto, donde él basó su pensamiento, y su fe estaba, en que Dios dijo que Él lo iba a hacer. Esa es una buena razón.
Cuando Dios dice que Él va a hacer algo, simplemente créalo porque Él lo hará.
21 Si Dios bajara a este edificio esta noche y dijera: “Va a llover mañana”, bueno, si yo fuera a algún lado, yo me llevaría mi paraguas. Sería fácil para mí llevar el paraguas, aunque el sol estuviera brillando tanto, porque yo sabría que va a llover. Y cuando Dios dice alguna cosa, Él lo va a hacer. Y Uds. pueden contar… Si Él dice: “No siembres este año porque no se cosechará nada”, Uds. no me verán a mí sembrando ninguna semilla en el suelo, porque sería fácil para mí creerlo. Dios lo dijo. Y lo que Dios dice, es fácil para mí creer que Él lo hará. Así es hoy, en el ministerio.
22 Ahora, amigos, hay muchas cosas que la gente hace y dice, que quizás, a lo mejor… Yo no soy el juez de la gente, pero yo pienso que cualquier ministerio, o cualquier demostración del Espíritu de Dios que no puede ser respaldado por esta Biblia, yo lo dejaría quieto. Si alguien dice algo que no es respaldado por la Escritura, entonces yo no pudiera estar de acuerdo con ello. Aunque, yo no diría que no fuese de Dios hasta que yo vea los frutos. Entonces yo no diría nada al respecto; yo simplemente lo dejaría así.
Yo no creo en hablar de la gente. Yo no creo eso. Yo creo en reprender el pecado y así por el estilo; pero de hablar acerca de: “Bueno, esta iglesia no está bien, y ellos no son nada sino hipócritas, y este pastor no es nada”. Eso está mal. La Biblia…
23 Una vez, un hombre llamado David, quien pudo haber matado a sus enemigos; Dios lo guió directo hasta el enemigo, el hombre que lo estaba buscando para quitarle la vida. E incluso su general dijo: “Dios lo ha entregado en tus manos; quítale la vida”.
Y él le cortó un pedazo de su abrigo, y se regresó; él dijo: “Dios no permita que yo toque a Su ungido”. Correcto. Así que no digan nada malo acerca de los cristianos. No traten de hacerles daño a los cristianos, porque Uds. cegarán lo que siembran cada vez. “No toquéis a Mis ungidos, ni hagáis mal a Mis profetas. Porque mejor fuera que se ataran una piedra de molino en el cuello y se ahogaran en lo profundo del mar, que ofender a Mis ungidos”. ¿Es correcto eso? Así que no digan nada acerca de los cristianos.
Quizás algunos de ellos no vivan correctamente, o hagan lo correcto, pero son hijos de Dios. Dejen que el Padre cuide de Sus propios hijos. Uds. saben, si nos ponemos a pelear el uno con el otro, Dios quizás nos dé una paliza a ambos. Así que, dejemos quieto al otro y oremos por él; tratemos de amarlo y corregirlo, y tal vez Dios lo ayudará.
24 Y así que, Dios prepara y envía voces de advertencia. Y Él siempre ha hecho una preparación. Antes de que Él enviara a Elías allá al Monte Carmelo, para probar que Él era Dios, y que la nación se había descarriado, pues, Él mandó a Elías para que diera una advertencia, y para que hiciera preparativos para estas cosas. Y Él siempre hace eso. Dios siempre provee un camino para la gente. Luego si el pueblo rechaza Su misericordia, sólo queda una cosa por hacer, y esa es esperar Su juicio.
Es como por ejemplo, si Ud. va por la derecha, y eso es correcto, e ir por la izquierda es lo errado; Ud. no puede esperar ir en la dirección equivocada y estar correcto. [en vez de: salir airoso.] A Ud. le tiene que ir mal. Puede que Ud. piense que va bien, pero al poco rato se dará cuenta que estará errado. Y Ud. no puede hacer lo bueno y lo malo al mismo tiempo. Así que manténgase haciendo el bien todo el tiempo, y Ud. está destinado a salir bien. Ud. algunas veces piensa que está obrando mal cuando va en esta dirección, pero siempre y cuando Ud. esté haciendo lo que es correcto, le irá bien; tiene que irle bien.
Así que, piense lo correcto: Esa es su obligación para con Ud. mismo. Haga lo correcto: Esa es su obligación para con Dios. Y a Ud. le irá bien tan cierto como yo estoy parado en esta plataforma esta noche. Piense correctamente, obre correctamente, y a Ud. le irá bien.
25 Así que, Dios siempre envía Su advertencia. Así como en los días antes de la venida del Señor Jesús, Dios siempre hace una preparación, así que Él envía un ángel. Ahora, mucha gente no cree en ángeles. Y miren, yo no creo en una adoración de ángeles. Yo no soy mormón y no creo en adorar ángeles. Y un ángel verdadero no permitiría ser adorado. No. El ángel de Dios no permitirá ser adorado. Él dirá que adoren a Dios siempre Y él declarará que Jesucristo es el Hijo de Dios cada vez. Y él dará toda alabanza y toda gloria a Dios; no tomará ninguna para sí mismo.
26 Y luego Uds. ven, muchas veces, que pequeños ángeles menores vienen, y demás, y visitan a la gente… quizás los que nos visitan a nosotros hoy; yo no podría decirles. Yo no conozco su nombre. Nunca le he preguntado. Nunca he sentido que tenga suficiente aliento como para preguntarle cuando él estaba parado cerca y yo le estaba hablando. Él es un individuo grande; pesa como doscientas libras. Él tiene cabello oscuro hasta los hombros, mantiene sus brazos cruzados así cuando me habla. Y siempre aparece al lado derecho. Por esa razón yo traigo a mi audiencia de esa manera en mi línea de oración cuando estoy orando por ellos.
Ahora, Uds. no tienen que hacer su línea de oración de esa manera; esa es simplemente mi propia manera. Yo los traigo hacia mi derecha cada vez. Él siempre aparece a mi lado derecho, desde que yo era un muchachito y vi… mejor dicho lo oí. Yo nunca lo vi a él sino hasta hace unos años. Lo había visto en formas, como un remolino en un arbusto, y lo había visto en forma de una luz, pero esta vez él era un hombre parado allí.
Ahora, eso no era una visión. Yo sé lo que es una visión. Pero este hombre se acercó, así como Uds. caminarían, conversando y todo eso. No estaba en otra dimensión, nada de eso. Yo estaba parado allí mismo mirándolo directamente, igual como yo lo estaría mirando a Ud., y hablé con él. Él caminó en el piso, y sus pies hicieron el sonido mientras él caminaba, así como Ud. lo haría, o alguien más. No era una visión. Él estaba parado allí.
27 Y así que, cuando Dios va a hacer algo, Él siempre envía un mensajero. Un mensajero da testimonio de algún individuo, y ese individuo lleva a cabo la Palabra.
Ahora, cuando Dios está a punto de hacer algo importante, Él siempre manda a un gran ángel, por ejemplo, Gabriel. Gabriel anunció la primera venida de Cristo. ¿Sabían Uds. eso? Y Gabriel anunciará la segunda venida de Cristo. Eso es correcto. Él sonará la trompeta y el tiempo no será más.
Entonces [Palabras inciertas] poco antes de la primera venida de Cristo, hubo un anciano llamado Zacarías. Y él era un hombre justo, un buen hombre, él y su esposa Elizabeth. Y ellos estaban guardando toda la orden de la ley y eran irreprensibles en eso. Y la mujer era estéril; ella no tenía hijos. Y Zacarías se mantenía aferrándose a Dios, sabía que Dios respondería. Y un día mientras él estaba… su oficio quemar incienso en la iglesia.
Y mientras él estaba quemando incienso, él miró hacia allá, en…
28 Oigan, a propósito, fue a su lado derecho donde Gabriel apareció. Yo no había pensado en eso sino hasta este instante. Fue a su lado derecho. Ahora, yo he hablado sobre eso tantas veces, pero esa es la primera vez que pensé en eso. Gabriel estaba parado a su lado derecho frente al altar. Creo que eso es correcto. Examinen eso en la Escritura, y pienso que es correcto: parado a su lado derecho.
Y él miró hacia allá, y allí estaba parado Gabriel el arcángel. Y él le dijo que no temiera, que después de los días de su ministración allí en el edificio, en Silo, que él iba a ir… o mejor dicho en el templo, y que él iba a ir para estar con su esposa. Y que ella iba a concebir y dar a luz un hijo.
Bueno, ese hombre con todo el antecedente de la Biblia, sin embargo sólo porque él había estado asociado con la forma ritualística de la iglesia, él dijo: “¿Cómo pudieran ser estas cosas? Pues, ella es vieja y yo soy viejo. ¿Cómo pudiera ser esto?”
Él dijo: “Yo soy Gabriel que está en la Presencia de Dios”. Dijo: “Por cuanto has dudado mi palabra, ella se cumplirá a su tiempo, pero tú quedarás mudo hasta el día en que el bebé nazca”.
29 Oigan, más vale que le crean a Dios. Correcto. Cuando Dios dice algo va a suceder de todas maneras. No importa si todo el resto de la iglesia lo rechaza, Dios lo va a traer a cumplimiento de todas maneras. Cuando Él dice que lo va a hacer, Él lo hará.
Por esa razón, hoy sabemos que las cosas que Jesús dijo que Él hizo, se repetirían otra vez antes de que Él viniera. Y así tiene que ser. Su ministerio, Su vida, Su poder, así como Él fue aquí en la tierra en aquel entonces, así lo es hoy. Así tiene que ser, porque Jesús lo dijo.
Y Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también haréis, y aun más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es correcto eso? Así que no hay nada que no sea Escritural.
Observen lo que Él hizo. Miren allí en la Biblia y vean lo que Él hizo en Su vida. Él no reclamó ser un sanador. Él no reclamó ser una persona importante. Pero Él podía percibir sus pensamientos, y Él veía visiones del Padre. El Padre le mostraba a Él qué hacer, y Él iba y hacía exactamente lo que Dios le decía a Él – San Juan 5:19. ¿Es correcto eso? Y Él no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba primero. ¿Es correcto eso? El Padre le mostraba a Él una visión. “Lo que el Hijo viere hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente”. Y entonces Él dijo: “Ahora, estas cosas que Yo hago, Uds. también las harán”. Amén. Allí lo tienen.
30 Fíjense. Entonces, vean, está perfectamente en armonía con la Escritura. Quizás no sea la tendencia normal de teología de la manera en que Uds. lo han oído, pero es la Escritura. La tendencia normal de la teología negó a Jesucristo en Su primera venida y lo negará a Él en Su segunda venida. Eso es correcto.
Cuando esos sacerdotes se paraban allá, hombres, hombres de renombre, hombres santos, hombres sin tacha, eruditos al pie de la letra. ¡Vaya! Todo lo que ellos hacían, día y noche, generación tras generación, era vivir allí en esa Biblia. Y ellos tenían que ser sin tacha. Un hombre tenía una mancha en él, y lo sacaron afuera y lo apedrearon. Él tenía que ser…
Él no podía ser sólo cualquier hombre: “Pues, yo tengo un llamamiento para el ministerio”. Él tenía que provenir de un linaje de cierto sacerdocio, o no podía ser un sacerdote. Correcto. Él tenía que ser Levita, o no era un sacerdote. No importaba cuanto él quisiera serlo. Tenía que ser su tátara – tátara – tátara – tátara – tátara – tátara – tátara – tatarabuelo, así sucesivamente, que tenía que ser un sacerdote, y él un ministro, ministro, ministro, ministro. Tenía que venir a través de esa línea, que en su casa, nadie más sino sólo el clérigo todo el tiempo.
31 Y miren cómo ellos habían pasado una y otra vez por encima de esa Palabra, y por encima de esa Palabra, y esperando la venida de Jesús desde un principio; y Jesús vino en una manera que ellos ni siquiera lo reconocieron. ¿Es correcto eso? Lo que Él hizo en aquel entonces, Él lo está haciendo hoy, y Uds. no lo reconocen.
Cristianos, yo digo eso con corazón humilde, no porque yo estoy aquí tratando de representarlo a Él, pero yo estoy aquí diciéndolo por medio del poder, o por la autoridad de Dios que ha venido en una manera diferente, y el clero no lo reconoce. Correcto. Ellos lo miran y dicen: “Bueno, él es sólo uno que lee la mente.
¿No recuerdan Uds. que Jesús dijo que ellos lo llamaron a Él beelzebub, el príncipe de los demonios, el mejor de los adivinos que existía? Él dijo: “Si al Amo de la casa llamaron beelzebub, ¿cuánto más los van a llamar a Uds.?” Así que, Uds. tienen que esperar eso.
Ud. dice: “Bueno, yo escuché al Dr. Fulano de tal decir que el hermano Branham, – que esto era aquello y que todo esto de sanidad Divina era lo otro”.
Simplemente espérenlo.
“Oh, ese hombre tiene un D.D.
A mí no me importa lo que él tenga, hermano. Si él no tiene un cambio de corazón, él nunca lo reconocerá. Eso es algo seguro. Él necesita un C.C “cambio de corazón”; eso, en lugar de un D.D. Muy bien.
32 Fíjense, ahora… Y Gabriel vino y le dijo a él eso. Y él quedó mudo. Él lo dejó mudo. Y entonces la gente que estaba afuera se preguntaba por qué él no salía. Al poco rato él salió, y les hizo señas por lo cual ellos percibieron que él había visto una visión.
Así que él se fue a casa, y estuvo con su esposa, y ella concibió. Y ella se escondió por seis meses. Al final de los seis meses, una pequeña virgen estaba cargando agua un día. Yo quiero visitar el Pozo de la Virgen muy pronto. Y entonces cuando… Solamente hay un pozo allí en Nazaret, y allí es donde ellas cargan el agua.
Y la manera oriental de cargarla (muchos de Uds. probablemente han estado en el oriente, y entienden): Ellas colocan un cántaro de agua… yo las he visto ponérselo sobre sus cabezas, lo cual serían cinco galones, y se ponen uno sobre su hombro… aquí arriba en su cadera, más bien, y otro así. Y las mujeres se reúnen todas alrededor de estos pozos y conversan. Luego se ponen el agua sobre su cabeza de esta manera, y dos cántaros (probablemente quince galones de agua) y sólo caminan, tan derechas como pueden con un equilibrio tan perfecto como Uds. jamás han visto.
Yo las he visto poner como un maletín, y un maletín, y otro maletín; luego ponen un fardo encima de eso y colocan una botella encima de eso – y sólo siguen caminando, caminando, simplemente hablando, con un equilibrio perfecto al caminar. Y cómo es que ellas lo hacen.
33 Y ahora, puedo imaginarme viendo a la pequeña María, estando desposada con José – comprometida con él – antes de que se juntasen. Bueno, ella estaba de novia con este hombre. Y ella estaba en el pozo ese día, sacando agua – quizás en un día de lavar. Y ella se dirige hacia su pequeño y humilde hogar. Ella era una virgen, una verdadera damita, proveniente de una familia muy pobre. Y no importa… Y viviendo en el pueblo más perverso que había en el país, donde vivían todos los hombres perversos e impíos; pero, sin embargo, ella era una virgen.
Así que, sus pruebas algunas veces son joyas. ¿Sabían eso? La Biblia dice que era más preciosa que el oro, su fe cuando ha sido puesta a prueba.
Ahora, no piensen que las pruebas de fuego vienen sobre nosotros para purificarnos. Cuando Ud. pase por la tentación, simplemente manténgase firme. Si alguien dice: “Pues mira, tú estás todo descarriado”, quédese allí donde Ud. está hasta que Dios le hable. No permita que todo viento lo sacuda. ¿Ven? Quédese allí mismo. Uds. saben, hombres, que Dios… Aun si Ud. está un poquito fuera del camino, si Ud. en su corazón es realmente sincero y se para firme en lo que Ud. cree, Dios honrará eso. Eso es correcto.
34 Uds. saben, una mujer… una mujer que mantenga su posición… Ella pudiera ser fea a más no poder, pero si ella mantiene su posición y es una dama, no existe un hombre en el país que tenga una onza de caballero en él, que no la respete a ella. Correcto. Sí, señor. Si ella sabe lo que es correcto, y se para por lo que es correcto, y se conduce correctamente, la gente tendrá un buen concepto de ella. Eso es exactamente correcto.
Y Dios hará la misma cosa en el ámbito de la religión. Si Ud. se ubica allá en el Calvario, y se da cuenta que es un… que el Espíritu Santo que Ud. tiene tipifica eso.
35 Uds. saben, este es un gran día de tipólogos. Si Ud. no cree eso, pinte sus escalones de rojo la semana que viene, y vigile la semana después de la proxima, si sus vecinos no tienen escalones rojos. Vaya Ud. a la iglesia con un nuevo tipo de sombrero, sin importar lo horrible que luzca, vea si la vecina que vive al lado suyo no trata de obtener el mismo tipo de sombrero. “¿Dónde compraste ese?” ¿Ven? Use un cierto… o cambie de carro. Cómprese un Plymouth después de haber estado manejando un Ford, y vea si despues su vecino no quiere un Plymouth.
¿Ven? Todos quieren algo para parecerse al otro. Yo he dicho siempre que a mí no me importa si mis pantalones combinan con mi abrigo, o si mi abrigo combina con mi corbata, yo quiero que mi experiencia cuadre con la Palabra de Dios; con lo que Dios dijo.
Si aquella gente en el día de Pentecostés recibió el Espíritu Santo y tambaleó y gritó y actuó como un montón de maníacos, esa es la clase de experiencia que yo quiero. Si los apóstoles salieron, los cuales reclamaron el Espíritu Santo, y obraron señales y maravillas, y el Señor Jesús resucitado vivió entre ellos, y fueron llamados “locos”, y “herejes” y de todo, yo quiero que mi experiencia sea exactamente así. Eso es lo que yo quiero. Yo quiero cuadrar con eso.
36 Y recuerdo cuando yo… Yo siempre quise ser así. Cuando era muchachito, yo leí: “Tarzán Y Los Simios” de Edgar Rice Burroughs. Yo corté en pedazos un vestido viejo de mi mamá, o alfombra… (Ella está sentada aquí en alguna parte esta noche. Ella todavía pudiera darme una paliza por eso) y yo viví en un árbol casi por seis meses; leí “Tarzán Y Los Simios”. Yo leí “El Llanero Solitario” por… No recuerdo quién era el autor, y pues yo leí el… Zane Grey… Yo estuve en su casa allá en las Islas Catalinas, no hace mucho. Y él escribió el “Llanero Solitario”. Yo lo leí. Déjenme decirles, yo cabalgué hasta el cansancio la escoba de mamá como un caballo de batalla alrededor de la casa.
Lo que Ud. lee es lo que… Esa es la razón por la cual hoy día hay tanta delincuencia juvenil.
37 Yo estaba estacionando mi carro por aquí en un estacionamiento. Un hombre dijo: “Predicador, ¿qué va Ud. a hacer con respecto a todos estos niños, y esta delincuencia juvenil?”
Yo dije: “Quiten toda esa vulgaridad en la televisión, y todo ese otro tipo de cosas así, y hagan que ese espíritu comunista se empiece a mover y se moverá. Pero mientras que los niños tengan eso dentro de ellos, inculcado en ellos; lo ven en casa, lo ven entre su padre y su madre, van a la escuela y se comportan de manera insolente, y todo así, ¿cómo puede una sola iglesia lograrlo? Hermano, Ud. los está metiendo a ellos en…”
El comunismo es un espíritu, no es sólo una nación; es un espíritu. Y ese es el espíritu que se está introduciendo gradualmente en América. Se está introduciendo gradualmente en las iglesias. Se está introduciendo en las escuelas. Se está introduciendo en los individuos. Y el comunismo es la cosa que está destruyendo a la nación.
Observe a estos americanos impetuosos y soberbios y vea si el comunismo los tiene agarrados o no. Pues, ellos están arraigados tan profundo como lo está Rusia en estos momentos. Correcto.
38 No tengan temor de que ese petirrojo, que picotea la manzana la vaya a dañar. No es el petirrojo que está picoteando la manzana lo que la dañará; es el gusano en el corazón lo que daña la manzana. Correcto. No piense en que Rusia va a venir a hacernos daño; es el espíritu del comunismo, cabeza dura, impetuosos, altivos, amadores de deleites, abandonando a Dios, haciendo burla del Espíritu Santo; eso es lo que nos está arruinando. Eso es lo que nos está haciendo daño: el gusano en el corazón. Allí es donde está el problema. Amén.
No es mi intención ponerme a predicar, pero fíjense, llegaremos a eso mañana en la noche, o en algún momento.
39 Pero bueno, volvamos a nuestra historia. Las miramos a ellas allá. Entonces cuando ella concibió y se escondió, la pequeña virgen entonces estaba cargando agua (mientras seguimos adelante con nuestra historia), yendo por allí al lado del camino. Me imagino que ella se estaba preguntando, su corazoncito estaba feliz: “Uno de estos días, yo estaré casada. José y yo viviremos en este lugarcito aquí” – y así iba por el camino.
Y al poco rato, una luz destelló frente a ella. Y ella miró, parado en esa luz – la pequeña virgen nunca antes había visto una visión, quizás, y allá estaba un poderoso Arcángel parado allí. Eso la atemorizó. Lo atemorizaría a Ud. Sí. Ahí estaba él parado. Y él dijo: “Salve, María. (En otras palabras, Detente.) Bendita eres tú. Mira, tú has vivido una vida limpia y decente entre toda esta vulgaridad y cosas aquí, y tú has hallado favor con Dios”. Amén. Eso es lo que a mí me gusta. “Tú has hallado favor con Dios”.
40 Y miren, él fue y le dijo a ella acerca de Elizabeth allá, en qué condición se encontraba ella, y Elizabeth y María eran primas hermanas. Y fue y dijo lo que había sucedido allá, y dijo: “Mira, tú vas a dar a luz un niño, sin haber conocido varón”.
Pues, ella dijo: “¿Cómo serán estas cosas?”
Y él dijo: “Bueno, el Espíritu Santo va hacer sombra sobre ti. Y ese ser santo que nacerá en ti será el Hijo de Dios”.
Ella dijo: “He aquí la sierva del Señor. Hágase en mí conforme a Tu palabra”.
41 Ahora, miren a ese erudito. Miren a Zacarías, el sacerdote erudito. El hombre que pasó por los seminarios y tenía el D.D y P.H.D, y tenía bastantes ejemplos. Él tenía a Agar de allá en el pasado… o mejor dicho a Ana; y él tenía a Sara, y a muchas mujeres, mucho más viejas que su esposa, las cuales tuvieron hijos después de haber pasado de la edad, pero él dudó de si este pudiera ser su caso o no.
Pero la pequeña María tenía que creer algo que nunca antes había ocurrido. Nunca antes había habido un niño nacido de una virgen. Pero ella no lo cuestionó a él; ella simplemente tomó su palabra. Dijo: “He aquí la sierva del Señor. Sea conmigo conforme a Tu palabra”. Y se fue. Y, aquí está lo que a mí me agrada de ella: Ella comenzó a testificar de que iba a tener el bebé antes de que ella tuviera una sola señal de evidencia sino, únicamente su palabra.
¿Puede Ud. hacer eso esta noche, Ud. persona enferma? Cuando Dios dijo: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”, ¿puede Ud. decir: “Gracias al Señor, yo estoy sano. Alabado sea el Señor. Correcto. Yo voy a salir de aquí, y estaré perfectamente normal y sana?” ¿Por qué? “El Señor así lo dijo”.
42 Ahora, la pequeña María corrió por las calles, y dijo: “¿Saben qué? Yo voy a tener un bebé, sin conocer varón”.
Dijeron: “¿Qué? Tonterías. Pues, ¿cómo sabes tú?”
“El Espíritu Santo así lo dijo. Esa es la razón. El Espíritu Santo me dijo que yo lo iba a tener”. Ella tenía una buena razón para creerlo. ¿Es correcto eso? Si el Espíritu Santo lo dijo así, eso entonces lo concluye. Así es. Eso lo concluye.
Y la puedo ver entonces. Ella dijo: “Creo que iré a ver cómo le está yendo a Elizabeth. Y ella se puso su pequeño chalecito, y se fue subiendo por las colinas de Judea, saliendo de Belén, y subió a Judea. Y cuando ella llegó allá… Elizabeth se había escondido, y entonces ella estaba mirando por la ventana, y vio que María venía subiendo. Y la manera en que las mujeres lo hacían en aquellos tiempos, ellas se amaban las unas a las otras, Uds. saben. Así que ellas salieron corriendo y pusieron sus brazos alrededor la una de la otra, y se abrazaron. Y oh, ellas estaban tan contentas de verse la una a la otra.
43 Oigan, es una lástima que perdimos esa clase de amor el uno para con el otro, ¿no es así? Correcto. Hoy en día, parece como que el amor es la última cosa en la cual la gente piensa, y ese es el mismísimo principio. Si Uds. desean saber lo que yo pienso que es la evidencia del Espíritu Santo, es el amor. Correcto. A mí no me interesa cuánto Ud. pudiera gritar, chillar, o lo que Ud. quiera hacer, si Ud. no tiene amor, Pablo dijo que Ud. no tiene nada. Correcto. Ud. tiene que tener amor para que acompañe a esto allí. Si Ud. tiene eso sin amor, Ud. aún no lo tiene, porque Dios es amor. Y allí va. Y sube llegando a esa región…
44 Y ella amaba… comenzó a amar a su hermana.
Y hoy, Uds. saben el amor es tan difícil de encontrar. Bueno, la Biblia dice que vendría un tiempo en que ni siquiera habría amor el uno para con el otro. Que el padre estaría contra la madre, y la madre contra el padre; y los hijos contra los padres, y así sucesivamente; y que el único amor que quedaría sería entre los escogidos, y eso es correcto. El amor es una cosa escasa hoy.
Miren las cortes de divorcios entre esposo y esposa, miren la delincuencia juvenil, miren los hogares rompiéndose, y todo. No hay amor. No hay amor. Ahora, la única vez en que Ud. incluso sabe que su vecino ha muerto, es cuando Ud. lo lee en el periódico. Eso es correcto. Uds. ya no saben más el uno del otro. Ya no hay amor.
45 Y me puedo imaginar que salen corriendo allá y se aman la una a la otra, y se saludan de mano, y conversan acerca de… Y puedo oír a María decir… Escuchemos ahora y sintonicemos su conversación.
Puedo oír a María decir: “Oh, Elizabeth, yo estoy muy feliz – muy feliz”. Por supuesto, al mirarla, ella dijo: “Yo sé que tú vas a ser madre”.
Ella dijo: “Sí, María, eso es correcto. Yo voy a ser madre, pero estoy asustada, María”.
“Bueno, ¿por qué estás asustada, Elizabeth?”
“Bueno, ya van seis meses de embarazo, y todavía no hay nada de vida”.
Eso es totalmente anormal. Cualquiera sabe eso; músculos se tuercen y saltan.
Ella entonces dijo: “Yo estoy preocupada al respecto”.
María dijo: “¿Sabes qué? Yo estaba volviendo a casa hace unos días, regresaba del pozo, y de repente vi una gran Columna de Luz delante de mí. Y resultó que miré dentro de esa Luz, y allí estaba parado el Arcángel Gabriel. Y él me dijo que yo iba a ser cubierta por la sombra del Espíritu Santo, y de que también yo iba a dar a luz un niño”.
“Oh, ¿es correcto eso, María?”
Dijo: “Sí. Y dijo que Su Nombre se llamaría Jesús”.
Y tan pronto como ella dijo “Jesús”, el pequeño Juan recibió el Espíritu Santo, y comenzó a gritar y a saltar de alegría en el vientre de su madre.
46 Y escuchen, si la primera vez que el Nombre de Jesús fue pronunciado por labios humanos trajo vida a un bebé muerto, ¿qué no hará a una iglesia nacida de nuevo? ¿Qué no hará a las enfermedades? Pues, sencillamente libertaría la cosa así de rápido si Uds. lo toman reverentemente. Uds. no pueden utilizarlo como una expersión popular allá en la calle y volver a la iglesia esta noche y esperar ser sanado por Él. Correcto. Uds. tienen que respetarlo, y amarlo, y apreciarlo, y ponerlo por delante de todo lo demás. Lleven el Nombre de Jesús con Uds. como un escudo contra todo enemigo. Correcto. Mantengan el Nombre de Jesús delante de Uds. siempre.
47 Y la primera vez que ella dijo “Jesús”, el pequeño Juan comenzó a saltar de alegría en el vientre de su madre. Y ella dijo: “¿Por qué viene a mí la madre de Mi Señor? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, mi bebé saltó de alegría en mi vientre”.
¡Hablar acerca de un nombre! Allí está. “Mi bebé saltó de alegría”. – y comenzó a gritar y saltar en el vientre. Y la Biblia dice que él nació desde el vientre de su madre lleno del Espíritu Santo. ¿Es correcto eso?
Uds. saben, que el Espíritu Santo infunde vida cuando viene. Dio vida a un bebé muerto la primera vez que el Nombre de Jesús fue pronunciado.
48 Fíjense. Ellas prosiguieron y cuando Jesús vino… Continuaremos con Su nacimiento sólo por unos momentos. Ahora, Dios nunca se ha quedado sin un testigo. Él siempre ha tenido un testigo en alguna parte. Algunas veces se ha reducido hasta un solo hombre, pero Él nunca ha estado sin un testigo en la tierra.
Ahora, recuerden, Dios quita a Su—a Su hombre de la tierra, pero Él nunca quita Su Espíritu de la tierra. Si ese Espíritu alguna vez se va, ella ha llegado a su fin.
Esa es la razón por la cual esta noche tenemos guerras y problemas y demás. ¿Por qué? Este mundo – cada nación está dominada por satanás. Fiu. No escuché muchos “amenes” a eso, pero es la verdad: ASÍ DICE EL SEÑOR. Cada nación sobre la tierra está dominada por satanás. Satanás llevó a Jesús arriba de una montaña y le mostró los Estados Unidos y a todos los demás reinos. Él dijo: “Yo te los daré todos si te postras y me adoras”. Jesús sabía que Él iba a ser heredero de ellos de todas maneras. Él dijo: “Escrito está, al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás”. Satanás dijo: “Ellos son míos. Yo hago con ellos lo que quiero”. Esa es la razón que tenemos guerras y problemas. Pero uno de estos días, esa Roca que fue cortada de las montañas va a golpear a estos reinos, y los derribará.
49 En el Libro de Apocalipsis dice: “Alegraos cielos y vosotros santos profetas (aquí está) pues los reinos de este mundo han venido a ser los reinos de nuestro Señor y de Su Cristo”. Y Él gobernará y reinará sobre la tierra por mil años. Allí lo tienen.
Entonces ellos no estudiarán más guerras. Pero mientras que satanás tenga el dominio, él simplemente… Este edificará un poquito, y unos cuantos hombres justos llegarán al poder, y ellos edificarán un poquito, luego satanás vendrá por acá y derribará la cosa. Correcto.
Luego, cuando uno menos lo piensa, con ese gran Príncipe que viene algún día, cada hombre, cada nación peleando: “Que este sea el idioma internacional, que esta sea la bandera internacional”. Y ellos están peleando por poder, y no se dan cuenta que están reuniendo a un montón de gente loca. Y nosotros estamos en el reino que poseerá el mundo. Correcto. Sí, señor.
El reino de Dios gobernará y reinará y destruirá cada nación, cada bandera. Y habrá una sola bandera, y esa será la dura cruz antigua. Habrá un solo idioma, y ese será el celestial. ¡Aleluya! Un solo pueblo que serán los santos. Y ellos gobernarán y reinarán con Cristo en el trono de David, Su Padre; y gobernarán y reinarán aquí durante el milenio de mil años, y luego en la nueva tierra. ¡Oh, qué cosa tan maravillosa!
Oigan, eso sencillamente me pondría a predicar en un momentito, creo yo, el pensar en eso; nos pondría a gritar a todos nosotros los metodistas.
Fíjense, pensando en ese tiempo que viene…
50 Fíjense, entonces, la siguiente cosa que vemos viniendo a la escena ahora, fue otro hombre. Dios tenía un remanente. Había un hombre… Bueno, por supuesto, allí estaba Juan el bautista, estaba esperando que apareciera Jesús. Y allí estaba Zecarías… Zacarías quise decir, el padre de Juan el bautista, el cual era Zacarías, él lo estaba esperando.
Y había un anciano en el templo llamado Simeón. Él estaba esperando la venida del Señor. Y ellos estaban muy alejados de todo ello. Ellos estaban disfrutando de cosas buenas, y estaban… El imperio romano los había capturado, y ellos estaban cautivos. Y a ellos les iba muy bien.
Pero Uds. saben, un día mientras que Simeón estaba orando, el Espíritu Santo vino a él y le dijo: “Simeón, tú eres un hombre anciano, pero tú no vas a ver muerte hasta que veas al Cristo”. Miren, piensen en eso: Un sabio anciano, con barba blanca y larga, probablemente de ochenta años de edad, cabello canoso, había sido maestro entre sus hijos. Todos ellos lo consideraban a él como “padre”, miles de veces, miles de judíos. Un anciano muy sabio. Y de repente, el Espíritu Santo le dijo, dijo: “Mira, tú no vas a ver muerte hasta que veas al Cristo”.
Qué cosa tan tremenda la que ese hombre tuvo que salir y testificar en aquel entonces. Pero ¿lo hizo él? Sí, señor. Salió allá y les dijo a todo el mundo que él no iba a morir hasta que viera al Cristo.
51 Me puedo imaginar, así como la misma cosa que sucedió aquí en Louisville acerca de la sanidad Divina y el Espíritu Santo. Dijeron: “¿Saben qué? El hermano fulano de tal como que se volvió loco. ¿Saben qué? Algo anda mal con él”.
Bueno, ese anciano… “Pues, David lo esperó a Él, y allá atrás el apóstol… allá atrás los patriarcas lo esperaron a Él. Y aquí estamos nosotros en la condición que estamos hoy. Luego él dice que él va a ver al Cristo. Pues, pobre Simeón. Algo le sucedió al anciano.
Claro que sí. Él echó mano del Espíritu Santo… o mejor dicho el Espíritu Santo echó mano de él y le habló; logró que se aquietara lo suficiente una vez.
La gente probablemente pensaría la misma cosa acerca de Ud. si Él alguna vez pudiera aquietarlo lo suficientemente a Ud. de manera que pudiera hablarle. Correcto. Ud. vendrá y se unirá a nosotros. Vaya, eso caló profundo, ¿no fue así? Muy bien. Bueno, eso es verdad. Sí. Ud. llegará a ser uno de ellos. Ud. sabe, él dijo: “Uno de ellos, y de esta manera…”
52 Fíjense. Entonces nos fijamos en el anciano. Él fue por todos lados diciéndole a la gente que iba a ver al Cristo. Así que ellos pensaron que él estaba un poco loco. Entonces un día, finalmente sucedió. Arriba en la cima de la montaña, hubo algunos ángeles que descendieron y le cantaron a unos pastores: “Hoy en la ciudad de David ha nacido Cristo el Salvador”.
Ahora, ¿por qué no fue Él allá y le dijo a los sacerdotes al respecto? Ellos no los recibirían. Dios lidia con la gente común. Él siempre lo ha hecho. Y Él le cantó a la gente más pobre que había. Cuando los ángeles vinieron, ellos visitaron a la gente más pobre y desechada que había, los cuales eran los pastores.
Cuando Jesús vino a la escena, Él escogió como Sus apóstoles a los campesinos más pobres que había: pescadores allí en el río. Y entonces, los eruditos impetuosos y altivos aún creen que ellos lo tienen. Ellos lo tienen. Muy bien.
53 Fíjense, luego allá arriba en la colina, cuando Él nació… Luego habia unos magos que vinieron a adorarle: astrónomos que vinieron del este, en el oriente. Y ellos dijeron: “Su estrella hemos visto en el oriente y hemos venido a adorarle”.
Quiero mostrarles algo. Alguien dijo la otra noche mientras estuvo aquí en la reunión, dijeron que vieron al ángel del Señor parado cerca. Dijo: “Hermano Branham, yo quise levantarme y decir algo, pero me quedé quieto”. Dijo: “Yo no dije nada”. Eso ha sucedido muchas veces.
Bueno, la otra mujer que estaba con ella dijo: “Yo quiero preguntarle algo”. Dijo: “Si ella lo vio, y yo siendo una cristiana, ¿no lo hubiera visto yo también?”
Yo dije: “No. No necesariamente”. Dije: “Piense en esa estrella que se levantó en el oriente, y vino todo el trayecto a través del país; semana tras semana, mes tras mes, viajando en camello. Ellos nunca vinieron a un bebecito infante como Uds. piensan. La Biblia dice que ellos vinieron a un niño joven. Él tenía dos años de edad cuando ellos llegaron allá. Herodes mató a todos los niños de dos años para atrás, para asegurarse de atraparlo a Él. ¿Ven? Él mató a todos los niños de dos años de edad. No un infante, como lo llama el cristianismo, sino era un niño joven”.
54 Y cuando estos astrónomos llegaron allá, esa Luz mística pasó por encima de todo observatorio, según sabemos. Y recuerden, había alguien en la torre de cada ciudad marcando la hora por medio de las estrellas. ¿Es correcto eso? Así es como ellos decían la hora. “Guarda, ¿qué de la noche?” ¿Ven? Ellos veían cómo se movían las estrellas, y así sabían qué hora era.
Y Él pasó al lado de cada uno de esos hombres inteligentes y eruditos. Y aquí iban esos ancianos en estos camellos cabalgando, mirándola; y aquellos se preguntaban: “¿Qué les pasa a aquellos tipos que están mirando hacia arriba?” Ellos no veían nada. ¿Por qué? Ellos no lo estaban esperando. Correcto.
Ud. dice: “Bueno, yo fui a la reunión anoche, hermano Branham, y yo no vi nada tan sobresaliente”. La razón es que Ud. no lo estaba buscando. Correcto. “Yo nunca veo nada en una de esas reuniones, llamaron a todas… reuniones de gente de santidad, o como sea que Ud. se llame a Ud. mismo, una de esas personas. Yo no veo nada”. Es porque Ud. no lo está esperando. Ud. generalmente recibe lo que Ud. está buscando. ¿Saben?
55 Así que ellos nunca la vieron. Ellos dijeron: “Bueno, yo soy un astrónomo. Yo conozco cada estrella en el cielo. Conozco todo al respecto. Y esos hombres pasaron justo al lado mío. No había estrella allí”. Pero la Biblia dice que sí había. Aunque algunos de esos fundamentalistas seguramente se desorientaron todos allí. ¿No es así? Claro que sí. Aquí venía la estrella pasando por allí, y ellos parados allí tan fundamentalistas en su astrología a más no poder, pero no pudieron verla. Pasó frente a ellos, y fue y se posó sobre Cristo. Y entonces ellos adoraron y regresaron. Uds. conocen la historia.
56 Y entonces, veámoslo, digamos que es un lunes por la mañana. Muy bien. Él nació en Belén. Ellos no tenían los medios de enviar las noticias como los tienen hoy. Nosotros tenemos el telegrama, la televisión, y todo, a través de los cuales podemos enviar las noticias. Pero la única manera que ellos tenían en aquel entonces era decírselo a alguien y que él llevara una carta, o mensaje a alguien de labio a oído. Y el mensaje no había llegado.
Ahora, cada bebé, según las leyes judaicas de aquellos días, cada bebé, después de ocho días de nacido, la madre tenía que ir y ofrecer un sacrificio para su purificación, y la circuncisión del niño. Así que, tomemos… Es lunes por la mañana ahora, y hay como dos millones de judíos en Palestina en ese momento, así que probablemente hay centenares de bebés para ser circuncidados cada día.
57 Muy bien. Digamos que es un lunes por la mañana, el gran templo… Hay miles de personas allí. Y por este lado, hay una larga fila de mujeres, paradas allí con sus bebecitos en sus brazos. Y algunos de ellos vestidos con bordados muy bonitos, Uds. saben. Y las madres acariciando a sus criaturitas, Uds. saben; los pequeños judíos riéndose.
Y de repente, por allá a lo largo de la fila… Miremos allá abajo a medida que viene. Aquí estaba una pobre mujer, ella estaba parada allí. Allí más abajo, veo a una mujer joven, ella es muy joven. Ella no parece tener más de dieciocho años, más o menos, y ella está vestida de manera pobre. Y ella tiene un bebé, y miren lo que Él tiene puesto. Él está envuelto en telas de pañal.
Me cuentan que pañales de tela es lo que ellos quitan de lomo del yugo del buey, cuando ellos están arando, Uds. saben. Y ellos le pusieron ese paño encima; ellos no tenían ropa para ponerle a Él, así que simplemente lo envolvieron en pañales de tela: sin embargo, era el Rey de la Gloria, el Príncipe de Paz. El más poderoso que alguna vez fue o que alguna vez será, estaba allí envuelto en pañales de tela.
Vino a través de una puerta de establo y salió a través de pena capital con escupitajos de burla colgando sobre Él provenientes de la gente religiosa de aquel mundo – de este mundo, mejor dicho. Sí. Por cuanto Él no era del mundo. Su reino no era de este mundo. Y esa es la razón de que Él murió de esa manera. Él murió de esa manera para que nosotros gente culpable pudiéramos seguirlo a Él a la gloria algún día.
Él fue herido por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados.
58 La Sangre… La escena más sangrienta que yo he visto jamás, es verlo a Él subiendo el Gólgota. Pequeños puntos rojos por toda la parte de atrás de Sus ropas aquí. Nosotros nos preguntamos qué es eso. Lo seguimos mirando. A medida que surge, esos puntos se hacen cada vez más grandes, hasta que finalmente todo es una gran sangre, y hay algo golpeando contra Su pierna. ¿Qué era? Era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Esa sangre que estaba goteando de Su Cuerpo allí era para mí sanidad y para la sanidad de Uds. Para la sanidad de cada individuo.
Allí estaba Él; la sangre corriendo por Su rostro debido a los escupitajos de soldados escarnecedores y demás. Una corona cruel de espinas alrededor de Su cabeza, y clavos fueron clavados a través de Sus manos, a través de Sus pies; una espada traspasó Su costado. “Él fue herido por vuestras rebeliones, molido por vuestra iniquidad. El castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros sanados”.
59 Y aquí está Él ahora, a medida que lo vemos a Él viniendo al mundo a través de la puerta de un establo. Allí está Su pequeña mamá parada allí con un bebé en sus brazos envuelto en tela de pañales. Dos tortolitas: la ofrenda de una campesina. Un bebé rico podía ofrecer un corderito, (que era la ofrenda de un bebé rico) pero Él tenía, quizás, dos tortolitas allí en la mano de la madre.
Bueno, puedo oír a alguien decir: “Miren eso. Allí está esa mujer que anda por allí dando esa… una noticia, aquí no hace mucho, de que ella iba a… Pues, yo sé que ella estaba saliendo con ese hombre, y eso… El caso es que ella tuvo ese bebé fuera del santo matrimonio. No se paren cerca de ella. Yo no tendré que ver con ella”.
Eso realmente me hace recordar a la gente hoy en la iglesia, que trata de menospreciar al hombre y la mujer nacidos de nuevo, que saben de lo que ellos están hablando, por cuanto ellos han recibido algo de Dios. No importa como lo llame el mundo, ¡Ud. sabe lo que Ud. es!
60 Oh, nuestro querido hermano anciano, Pablo, cuando él estaba listo para ser decapitado, cuando se paró allí ante Cesar, creo yo, o Agripa. Él dijo: “Según el camino que llaman herejía, así adoro yo a Dios”.
Me gustaría unirme a él, esta noche, y decir: “Amén, Pablo”.
“El camino que es llamado herejía (locura), así adoro yo a Dios”. Entre… con la gente que es llamada gente loca. “Que actúa así, y hace toda clase de… habla y grita y vocifera, y cree en sanidad Divina, el poder de la resurrección, y demás; esa es la clase de gente con la cual yo adoro”. Eso es lo que él dijo. “Ellos los llaman locos, así que yo soy uno de ellos”.
Y él dijo: “Pablo, tú tienes demasiadas letras. Tú estás loco”.
Él dijo: “No, yo no estoy loco”.
“Tú casi me persuades a ser un cristiano”.
Dijo: “Ojalá que tú fueses como yo, excepto estas cadenas”. Correcto. Allí estaba él. Fíjense en él.
61 Ahora, aquí está Jesús en el templo. Digamos que Simeón estaba por acá en alguna parte del cuarto, leyendo un poco de la Escritura. Quizás: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; mas Jehová cargó en Él la iniquidad de todos nosotros. Con todo eso, le plació a Dios afligirlo, y herirlo. Y Él herido fue por nuestras transgresiones”.
Simeón dijo: “Me pregunto quién era ése”.
Ahora, si el Espíritu Santo le había prometido a Simeón que él iba a ver al Cristo, y Cristo estaba en el templo, era cosa del Espíritu Santo guiarlo a él a Cristo. ¿Es correcto? Si Dios ha hecho una promesa, Dios está obligado a Su Palabra. ¿Es correcto eso? Si Dios ha prometido sanidad Divina, Dios tiene la obligación de colocar sanidad Divina aquí. Si Cristo prometió que Él era el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él está en la obligación de colocar eso sobre alguien que lo represente a Él, si Él lo prometió.
Si Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”, Él está obligado a esa Palabra. ¿Es correcto eso? Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen”. Él está en la obligación de hacer que esas señales sigan. ¿Hasta dónde? A todo el mundo, hasta el fin del mundo. Él está en la obligación de hacerlo en alguna parte.
Y no importa cuánto ellos persigan y lo que ellos intenten hacer, eso se va a cumplir de igual manera. No hay forma de detenerlo porque Dios lo ha dicho. Y Uds. pudieran detener el mundo más fácil de lo que pueden detener eso. Seguirá adelante a pesar de todo. Así que más vale que el comunismo y todo lo demás se quede quieto, por cuanto Dios va a seguir adelante de todas maneras.
62 Ahora, quiero que sepan… Me daré prisa. Rápidamente. Ya me quedan como cinco minutos.
Fíjense, aquí está Él, y Simeón está parado allí en el templo – metido por allá en un cuarto de oración. El Espíritu Santo le dijo: “Simeón, ponte de pie”. Y Simeón se puso de pie. Aquí va él saliendo del templo, sin saber adónde va. Guiado por el Espíritu Santo, va a lo largo de esa fila, hasta que encuentra… se detiene enfrente de esa mujercita con ese bebé, se acerca. Y las lágrimas bajan por su barba canosa. Tomó al bebé en sus brazos, y bendijo a Dios, y dijo: “Señor, despide a Tu siervo en paz conforme a Tu Palabra, pues mis ojos han visto Tu Salvación”.
El Espíritu Santo le había prometido a él eso. El Espíritu Santo estaba en la obligación de hacer eso. Y sin embargo, él no sabía nada acerca de eso, pero Dios lo guió a él al Cristo, cuando Cristo estaba en el templo.
63 ¿Cuántos de Uds. creen en sanidad Divina? Bueno, entonces, si… David dijo: “Cuando el abismo llama al abismo, tiene que haber un abismo que le responda”.
¿A cuántos les gustaría tener más de Dios esta noche? Levanten su mano. Bueno, por cuanto Ud. desea más de Dios, esa es una buena señal de que haya más de Dios para Ud. Como yo he dicho con frecuencia: “Antes de que hubiera una aleta en la espalda de un pez, tenía que haber agua primero para que él nadara, o él no tendría aleta. Él primero tiene que tener aleta. Antes de que creciera un árbol en la tierra, primero tenía que haber una tierra donde creciera, o no habría árbol alguno”.
64 Y como les he contado acerca del niñito que se comía los borradores de un lápiz, aquí hace dos noches. Ahora, la razón por la cual ese niño se come los borradores de los lápices, y se come el pedal de goma de una bicicleta… Los doctores lo examinaron en una clínica y descubrieron que él necesitaba azufre. Y el azufre está en la goma.
Ahora, antes de que pudiera haber un deseo aquí por el azufre, tiene que haber azufre por allí que responda a ese deseo. Antes que Ud. pueda desear más de Dios, tiene que haber más de Dios que responda a ese deseo. Antes de que Ud. pueda tener…
Aunque la Biblia ni siquiera enseñara la sanidad Divina, pero si Ud. creyera en ella, tiene que haber algo en alguna parte. Amén. Tiene que haber un abismo que responda a cada abismo. Tiene que haberlo. El mero hecho de que Ud. crea en ella muestra que existe una fuente abierta en alguna parte.
65 Y la razón por la cual Simeón creía que el Cristo vendría, es que el Espíritu Santo se lo había dicho. Y el Espíritu Santo, sin importar cuán extraño le parecía a la gente, qué locura parecía ser, con todo eso él lo creyó por cuanto había algo dentro de él que se lo dijo. [Interrupción en la cinta.]… para traerlo a él a ese lugar adonde estaba, para encontrarlo.
¿Ven lo que quiero decir? Así como… obligado a traer azufre a su cuerpo, obligado a traer agua al pez… o mejor dicho, el pez al agua. ¿Ven?
Y Dios está obligado con Uds. en esta noche que creen en sanidad Divina, de traerlos a Uds. a la fuente. Es por eso que Uds. están aquí en esta noche. El mismo Espíritu Santo que guió a Simeón al Cristo, por cuanto Él lo había prometido – Uds. lo han leído en la Biblia, Uds. lo creen – y el mismo Espíritu Santo los guió a Uds. aquí en esta noche. Yo estoy seguro que el diablo no lo haría.
66 El Espíritu Santo los ha guiado a Uds. aquí en esta noche, a la fuente de sanidad Divina y yo se los garantizo a Uds. Se los estoy mostrando, que si la resurrección de Jesucristo, el poder de Dios, que está aquí esta noche fluyendo gratuitamente para todo hombre: “Quienquiera, que venga y tome de la fuente de agua de vida gratuitamente”.
Sin fármacos extraños, sin nacionalidades, sin títulos, sin… ya sea Ud. pobre, sea rico, sea Ud. analfabeta, sea Ud. educado, sea Ud. negro, amarillo, café, o blanco, no importa quién sea: “Quienquiera, venga”. Sea Ud. metodista, bautista, presbiteriano, pentecostal, lo que Ud. sea: “Quien quiera, venga y beba gratuitamente de la fuente de agua de vida que fue herida en el Calvario para un mundo pereciendo que estaba enfermo y muriendo. Venga y beba gratuitamente”.
67 El mismo Espíritu Santo que le dice a Ud. que hay sanidad, lo ha traído a Ud. aquí en esta noche.
Miren al Espíritu Santo guiar a Simeón. “Ponte de pie, Simeón”.
Y ahora, en esta noche, Ud. estaba apurado. Ud. comió su cena, dijo: “Esposa, démonos prisa y vayamos a la iglesia rápidamente. Quizás el Señor se moverá sobre nosotros esta noche. Sólo iremos para ver el poder del Señor. Nosotros creemos. Vamos a estar sentados allí orando, cuando el hermano esté predicando y hablando, puede que nosotros lo veamos”. “Bueno, démonos prisa. Yo… Oh, mejor deja esas patatas a un lado. Me las comeré cuando regrese a casa”. ¿Qué es eso? El mismo Espíritu Santo moviéndose allá. Hay hombres y mujeres sentados aquí ahora mismo que están enfermos y afligidos que van a salir de aquí sanos en esta noche. Alguien se va a ir. Amén. Les aseguro eso. Correcto.
68 Hay gente enferma sentada aquí ahora mismo, que saldrán de aquí esta noche para estar bien. No cabe duda que hay gente moribunda sentada aquí mismo esta noche, que saldrán de aquí con vida para vivir otra vez. Alabado sea Dios. ¿Por qué? El mismo Espíritu Santo que guió a Simeón los ha guiado a Uds. hasta aquí en esta noche.
No tengan miedo de beber. Acérquense libremente con mucha valentía. Venimos valientemente ante el Trono de Dios, pues Dios es fiel a Sus promesas. No tengan miedo. Alcen la mano y obténganla; es suya. Él los ha guiado a Uds. hasta la fuente.
Ahora, si Ud. está sediento, beba. Beba con abundancia. Beba hasta que no pueda beber más. Beba hasta estar tan ebrio con la salvación de Dios que Ud. no escuchará a los críticos; no escuchará a sus sentimientos – ningún síntoma. Ud. mirará al Calvario y dirá: “Dios, yo quiero oír los rugidos del Calvario. Eso es todo lo que oigo”. Amén. Allí lo tiene.
69 Aquí viene Simeón, guiado por el Espíritu Santo – como Uds. fueron guiados hasta aquí en esta noche – vino caminando y se detuvo. Él dijo: “Veo la señal Mesiánica. Este es Él”. Lo tomó en sus brazos y dijo: “Señor, despide a Tu siervo en paz conforme a Tu Palabra, pues mis ojos han visto Tu salvación que Tú has preparado para todos los hombres”.
Bien atrás allá en la esquina, como a una cuadra, estaba una anciana ciega sentada allí. Su nombre era Ana. Ella era profetisa – espiritual – llena del poder de Dios. Ella estaba sentada allí, y siendo que ella nunca dejaba el templo, ellos le daban algo de comer, y ella se quedaba allí y oraba por la gente. A medida que ellos pasaban, Ana oraba y decía: “El Señor te bendiga y te consuele”. Y ella dijo: “Algún día, habrá… Oh, aunque estoy ciega, pero a través de esta ceguera yo veo a un Amoroso viniendo”.
Oh, hermanos. Ella tenía mejores ojos que la mayoría de Uds. [Palabras inciertas] este día. “Yo veo un Amoroso viniendo”.
70 Puedo oírla testificando a alguien.
En ese momento el Espíritu Santo le dijo: “Ana, ponte de pie. Él está en el templo”.
“¿Dónde está Él, Señor?” Ella escuchó ese silbo apacible hablar en su corazón. Se levantó. Ahí viene esa anciana ciega, yendo alrededor entre la gente, tropezándose con uno y luego con otro. ¿Qué pasa? Guiada por el Espíritu Santo. El abismo llamando al abismo para verlo a Él.
Ella se acerca y Simeón parado allí, y las lágrimas bajando por su rostro. Y puedo oír a alguien decir: “Pues, miren, allí está ese viejo sacerdote fanático. ¿Ven Uds. lo que él ha hecho? Él se ha acercado allá. Ahora miren a ese viejo predicador parado allá, tan loco como puede estar. Ahí está él parado allí. Miren con quién está él tratando. Miren la clase de gente. ¿Ven lo que él está haciendo? Mírenlo parado allí llorando sobre ese pequeño bebé, envuelto en esa vieja vestimenta apestosa colgando allí. Uds. pueden ver qué clase de gente son. Ajá. Bueno, nosotros sencillamente no tendremos nada que ver con ellos”.
“Y miren aquí a esta anciana ciega. ¿Adónde va ella?” Aquí viene ella, tambaleándose de un lado a otro. “Pues, es esa pobre bruja miserable. Pues, alguien debería sentarla”. No lo intenten. Aquí viene ella. Uds. no pueden hacer que los siervos de Dios se sienten cuando ellos se están moviendo en el Espíritu. Ellos están viniendo – Correcto – viniendo.
71 Ella llegó directo adonde estaba Simeón. Se detuvo y dio gracias a Dios. Amén. Allí lo tienen. Hermano, ¿está Ud. Ud. esperando verlo a Él esta noche? ¿Creen Uds. que Dios está preparando misericordia ahora antes que el juicio caiga sobre las naciones? Su misericordia está presente, extendida sobre cada uno de Uds. aquí esta noche. Yo les declaro a Uds., en el Nombre de Jesucristo, que Jesús se ha levantado de los muertos. Y las cosas que Él dijo en Su Palabra acontecen aquí y obran exactamente de la manera que Él dijo. El mismo Señor resucitado del Calvario, está aquí esta noche para dar vida eterna a todos, para dar bendiciones eternas a todos, para dar paz eterna a todos, para dar salvación, para dar sanidad Divina, para dar… Toda bendición redentora por la cual Él murió, Él está aquí esta noche para hacer eso por Ud.
72 Y seguramente, amigos cristianos, si yo fuera un tremendo impostor, y una persona tan terrible, ¿cómo confirmaría Dios Su Palabra por medio de eso, alrededor del mundo? ¿Cómo podría suceder? Dios nunca respaldaría un error. Dios nunca tendrá nada que ver con un error. Él se parará por la verdad, y solamente testificará de la verdad. Si yo digo la verdad, Dios dirá que es la verdad. Si yo digo una mentira, Dios la respaldará como una mentira. Él no tendrá nada que ver con ella. Él no dirá nada de eso.
Pero yo nunca he temido, porque yo sé que es la verdad; y yo hablo la verdad; y seguramente yo tendría alguna idea de lo que estoy hablando, si Dios me ha permitido hacer estas cosas por Su gracia.
Y yo digo en esta noche, que cada persona sentada aquí, que está hambreando en su corazón por sanidad, es suya tan gratuita como Ud. la pueda recibir. Inténtelo. No lo intente; obténgala. No es solamente intentarlo; cualquiera lo puede intentar. Pero se requiere de un verdadero hombre o mujer para ir y obtenerla. Correcto. Creamos.
73 El Espíritu Santo guiándolos a Uds., ahora. Que Él guíe a cada uno de Uds. en esta noche. Que Él guíe su espíritu a estar en contacto con Su Ser. Que Él hable a muchos de Uds., en esta noche: “Paz a su alma”. Que Él perdone cada pecado en la gente que está aquí. Que Él sane a cada persona enferma.
Y cuando esta reunión haya terminado, si esta reunión en esta noche pasa a la historia, que la gente se vaya de este edificio esta noche diciendo como aquellos que iban de Emaús aquella vez… Ellos caminaron con Él todo el día, conversando con Él. Él les explicó las Escrituras, pero ellos no se dieron cuenta que era Jesús con quien ellos estaban hablando. Y muchos de Uds. vinieron a la iglesia esta noche, preguntándose, hablando; pero no se dieron cuenta que era Él.
Ahora, cuando Él los tuvo a todos ellos en el interior de la casa, Él hizo algo un poco distinto a lo que hacen otros hombres. Y ellos dijeron: “Ése es Él”. Y se fueron a casa, tan rápido como pudieron ir, diciendo: “Verdaderamente Él ha resucitado de los muertos”.
Y que Él venga esta noche, y haga cosas sólo un poco diferente, de manera que Uds. sepan que Él está aquí. ¿Entienden lo que quiero decir? Dios les bendiga mientras oramos.
74 Padre, he allí el pequeño mensaje entrecortado, justo como Tú me lo diste a mí aquí en la plataforma, ya ha salido. Queda registrado en los libros del Cielo. Yo no sé cuáles serán los resultados. Yo ruego que pecadores y descarriados aquí esta noche, tomen la decisión ahora mismo que van a servirte a Ti. Y que todos los enfermos que están en el edificio esta noche: enfermos, cojos, mancos, secos, con cáncer, con problemas del corazón, sea lo que sea; que cada uno de ellos se decida ahora mismo: “Por Sus llagas, yo soy sanado”. Y que ellos sepan que eres Tú aquí, el Señor Jesús resucitado, confirmando Tu Palabra con señales siguiéndole.
Bendice todas las iglesias en todas partes. Las iglesias que están representadas aquí, bendice los miembros. Y, Dios, danos un avivamiento chapado a la antigua. Y esta noche, que el Señor Jesús venga, el Resucitado, y haga las mismas cosas a través de Su pueblo humilde que Él hizo allá para confirmar Su Palabra, para que se cumpla lo dicho por el Señor Jesucristo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. En el Nombre de Jesús. Amén.
75 “Sólo Creed”, por favor, hermano, sólo un momento.
Siento mucho tomar este tiempo así al hablarles; es tan hermoso. Y yo pienso que ya es casi la hora, después de todo, esta es la Palabra. Si el predicar la Palabra de Dios no marca la diferencia, yo no sé qué lo hará: la verdad. Pudiera haber milagros obrados aquí. Uds. pudieran pasar a la plataforma. Y yo todavía no he visto uno solo que haya pasado a la plataforma, que no haya sucedido algo – no lo he visto en toda mi vida – algo sucede.
Esperen quizás, unos cuantos días. Cuando menos lo piense, ahí viene el enemigo otra vez. Entonces Ud. dice: “¿En dónde está el hermano Branham?”
Bueno, es difícil decirlo. Yo estaré el Shreveport, supongo, la próxima semana, si el Señor lo permite; y luego en Denver, y después en Canadá, y luego en ultramar.
Bueno, miren, si Uds. tienen, no el hermano Branham. Pero si Uds. tienen “ASÍ DICE EL SEÑOR”, sólo dejen que la tormenta aúlle. ¿Ven? Ud. dice: “Yo fui salvo, hermano Branham. Yo sé que sí, porque me sentí muy bien”. El diablo puede ganarle a Ud. en eso todo el tiempo. Yo no soy salvo porque me sienta muy bien. Yo no soy salvo porque grite. Yo no soy salvo porque vea visiones. Yo no soy salvo porque predique el Evangelio. Yo soy salvo porque yo he reunido las condiciones de la Palabra de Dios.
“El que oye Mis Palabras y cree en El que Me envió tiene Vida Eterna”. El diablo no puede ganarle en eso. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR” encontrándose con él frente a frente.
76 Muy bien. Creo… ¿Repartió él otras tarjetas de oración? (¿Repartiste otras tarjetas de oración?) Muy bien. Veamos. Comencemos con las primeras esta noche, y pongamos de pie unos cuántos grupos ahora. (¿Cuál es su número? ¿Cómo? Q.) Muy bien. ¿Quién tiene la Q, número 1? Yo no sé en dónde está Ud. [Espacio en blanco en la cinta.]
… eso concluye el asunto. Uno nunca tiene… Muchos de Uds. personas… Yo estoy recibiendo sus cartas y escuchando sus llamadas telefónicas que llegan a mi esposa y seres queridos allá. Y ellos me dicen: “¿Bueno, cuál es el problema?” ¿Ven? Bueno, es sólo porque es allá en casa. Esa es una cosa. ¿Ven?
Primeramente, hay gente sentada en este edificio aquí que me conoce desde que yo era un niñito. Eso es correcto. Eso es sólo porque estamos en casa. Jesús así lo dijo, y tiene que ser de esa manera.
Otra cosa, es una iglesia. La iglesia es el mejor lugar para tener una reunión. Pero de repente, la gente viene y dice: “Bueno, esto es – esta es la iglesia del hermano Cauble”. Esta no es la iglesia del hermano Cauble; esto pertenece a Jesucristo. ¿Ven? El hermano Cauble es simplemente uno de nosotros. ¿Ven? Pero ellos todos hacen eso.
77 Si los metodistas la tienen, los bautistas dicen: “Bueno, eso es de los metodistas. Esperaremos hasta tenerla en nuestra iglesia”. ¿Ven? Bueno, eso… Ellos lo hacen de esa manera. Y luego, otra cosa, en una iglesia donde Uds. están congestionados así, miren, yo tengo espíritus todo a mi alrededor (¿Ven?), en todas partes.
Esta mañana mi hijo llegó y me estaba hablando cuando yo estaba en el estudio. Él dijo: “Papá, una persona de los de el hermano Cauble estuvo allí y se oró por ella anoche”. Era alguien, un cantante, o algo así.
Y, la noche anterior… la noche antes de eso, esa misma persona (si es la misma persona) que estaba sentada aquí con una fe tan tremenda – uno de ellos – se dio vuelta completamente así, con la fe, sentado allí, esperando. Y aquí estaba yo, a punto de llamar el problema de esa mujer sobre alguien más que estaba parado allí en la plataforma. ¿Ven? Está todo alrededor de uno. Eso sencillamente está viniendo así.
¿Sabían Uds. que Jesús los tomaba a ellos de la mano, a veces, y los llevaba a otra parte del lugar? Correcto. ¿Ven?
78 Uds. no se dan cuenta que cada uno de Uds. es un espíritu. Hay un cuerpo declarándolo a Ud., pero cada quien es un espíritu. Y muchos de Uds. sentados aquí, mirando alrededor; Uds. son encantadores, yo los amo y Dios sabe eso. Pero, vean, su fe está en esta primera persona aquí; esta primera consciencia.
Y cuando Ud. mira hacia arriba, en lo profundo de su corazón, el temor más mínimo entrará allí. “Me pregunto cómo…” Sólo eso me corta a mí aquí adentro (¿ven Uds.?), uno puede sentirlo. Viene algo así como “fiu”, así. Yo puedo sentirlo. Y, oh yo, miro y pienso: “Bueno, Dios bendiga el corazón de ese hombre. Yo sé que él no quiere decir eso”.
Y oigo algo por acá atrás decir: “Me pregunto cómo…” Y luego preguntarse entonces… “Fiu”. Acá, es por este lado, y luego aquí atrás. Uno piensa: “Oh, ellos no dicen eso en serio. Dios bendiga sus corazones”.
Luego al oír su… Una visión se está abriendo aquí y acá está alguien sentado aquí con una fe al cien por ciento; ellos están entrando, y uno está viendo algo aquí que se está moviendo; aquí hay algo… Ahora, ¿en dónde estas? Es todo… Esa es la razón que yo procuro tener a la persona primero frente a mí o algo así, de manera que no haya ningún espíritu alrededor.
79 Dios sea misericordioso con Uds., amigos. Sea misericordioso conmigo. Y ahora, que Su gracia y bendiciones…
Ud. dice: “¿De que está Ud. hablando, hermano Branham?”
Uds. saben que me estoy demorando. Así es. Yo quiero sentirlo a Él. Me puse a predicar hace un rato y me desvié en…
Vean, hay dos unciones. La unción para predicar me hace sentir como que yo pudiera salir y hacer pedazos una ciudad con mis manos. Eso es correcto. Pero, cuando esta otra llega, entonces uno se siente como que quiere quedarse quieto y observarlo a Él hacerla pedazos. ¿Ven? Uno simplemente… Hay una diferencia. Uno simplemente… Algo le sucede a uno, y uno se siente, oh, hermanos, simplemente como que está cambiando, pasando de… Pero todo es el mismo Dios; simplemente diferentes manifestaciones del mismo Espíritu. ¿Ven? Una es para una cosa, y otra es para otra.
¿Cuántos creyentes aquí esta noche, levantarán su mano y dirán: “Hermano Branham, nosotros lo estamos apoyando a Ud., ahora, en oración?” Dios le bendiga. Yo hago eso. Y yo creo que Uds. están levantando su mano, [Palabras inciertas] delante de Dios, pidiendo como creyentes. Y yo ruego que Él venga. ¿Por qué? Yo no lo sé. Y yo ruego que Dios bendiga a cada uno de Uds., y permita que Sus bendiciones… Por supuesto, si Él no viene, yo soy tan inútil como cualquiera otra persona que estuviese parada aquí, tratando de ocupar mi lugar. Esa es la pura verdad.
80 Y ahora, intentemos cantar eso un poquito, juntos: “Sólo Creed” si gustan, sólo por un momento. Vamos.
Que el Espíritu Santo en la presencia de este pueblo, en el Nombre de Jesucristo, venga a su… el siervo de Dios, para que yo pueda saber estas cosas. Y para que Tú puedas ungir a Tu siervo para Tu gloria. ¿Por qué estás Tú tan lejos de mí? Yo ruego que Tú te acerques ahora, para que yo pueda hablar del Señor Jesús. Y que Él vindique las palabras que yo he intentado decir, yo oro en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo tomo todo espíritu aquí bajo mi control, para la gloria de Dios. Estoy seguro que Uds. saben lo que eso significa. Un solo movimiento de parte de Uds., uno se da cuenta lo que eso sería. Sería una maldición de Dios reposando sobre Ud. Sean reverentes y obedezcan lo que se les dice que hagan ahora, en el Nombre de Jesucristo. Muy bien.
81 Ahora, si hubiera sanidad que yo pudiera efectuar para la gente, yo estaría muy agradecido en hacerlo. Pero yo no puedo sanar a la gente; Dios sabe eso. Pero Dios sí puede sanar a la gente. Yo solamente puedo, por medio de un don Divino, ayudar al pueblo de Dios al ver visiones, o lo que sea que Él me concediera.
Ahora jovencito, si tú vienes aquí sólo un momento, acércate un poquito más a mí, por favor. Me supongo que somos desconocidos, ¿no es así? Yo no te conozco. Creo que esta es la primera vez que nos encontramos en la vida. Pero tú sabes que el mismísimo Dios del Cielo, en cuya Presencia estamos parados ahora, nos juzgará a los dos un día de estos por lo que – según hayamos hecho, y por la manera en que hemos tratado Su mensaje y a Su Hijo. Y estando parados aquí en Su Presencia temblando de temor, así es como yo me paro aquí en esta noche, preguntándome qué dirá Él en aquel día.
82 Hay algo extraño acerca de ti. Yo no sé, pero hay algo, en algún lugar que no está exactamente bien. Se sigue tornando negro todo a tu alrededor, y apartándose. Y cada vez que yo avanzo para encontrarme contigo, tu espíritu, se mueve hacia atrás por alguna causa. Yo no lo sé. La audiencia me será testigo de esto, que hay algo, en alguna parte, que yo no puedo entender, que Dios sigue apartándome de ti todo el tiempo. Y hay algo, en alguna parte, que ciertamente está… Sí, yo… Jesucristo el Hijo de Dios, cuyo Espíritu está presente para hacer todas las cosas, y para hacer todas las cosas bien.
Tú estás en problemas. De eso se trata la oscuridad. Es un problema. Y no eres tú. Es en tu hogar. Es familiar; es tu esposa. Ella te ha abandonado. Yo vi esa oscuridad alejarse, y era tu esposa: una mujer que una vez estuvo a tu lado, que se ha separado, enviando oscuridad. Eso es lo que es.
Y hay otra cosa. Tú tienes… en esto, tú has perdido tu experiencia con Cristo. Tú te has descarriado y le has dado la espalda a Dios. Ven aquí, hermano.
Bondadoso Padre Celestial, sé amable y misericordioso. Y que Tú Espíritu sea sobre este pobre hombre querido, Tu pródigo errante. Que él venga, esta noche, a la casa del Padre. Y que Tú suplas todo y le restaures a él una doble porción. Concédelo, Señor. Yo lo envío a él ahora por el camino, para que se encuentre contigo, Señor; en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios te bendiga, muchacho. Ve ahora, y arroja todos esos vicios y cosas en el mar del olvido. Tus pecados te son perdonados ahora. Ve, y Dios se moverá y trabajará contigo. Dios te bendiga, mi hermano.
83 ¿Aman al Señor Jesús con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente?
Venga, señora. Yo quiero que Ud. crea y tenga fe.
Ahora, cada persona en este edificio debiera creer ahora mismo, y aceptar a Jesús como su Salvador ahora mismo, y como su Sanador.
Me supongo que somos desconocidos el uno al otro. ¿Es así, señora? [La dama le habla al hermano Branham.] Ud. ha estado en una de mis reuniones, pero yo no la conozco a Ud. Muy bien. Desde luego, aun si yo… Quizás si yo sí la conociera a Ud., en estos momentos yo no la conocería. ¿Ve? Lo único que yo reconozco es que hay alguien parado allí, y eso prácticamente es todo… Es… Las cosas han cambiado ahora.
Allá afuera, yo hago como los otros hombres. A mí me gusta ir a cazar, a pescar. Pero en estos momentos, es algo diferente. Yo vengo a ser Su testigo ahora.
Entonces nosotros somos desconocidos el uno al otro. Ambos tenemos que pararnos en Su Presencia algún día, señora. ¿Ud. me cree a mí sinceramente, con todo su corazón, como el siervo de Dios, delante de Dios? ¿Ud. toma este voto? [“Sí”.]
Hay algo que parece estarse moviendo. Su mente o algo está viajando… No, Ud. está parada aquí por alguien más. No es Ud. que está enferma. Es un hombre. Y él es un familiar, o algo así, un yerno, o algo de esa índole. ¿Es correcto eso? Yo veo a una dama joven que parece algo como… yerno. Y él no está aquí. Él está en un lugar que comienza con una “H”. Hamilton. Hamilton, Ohio. ¿Es correcto eso? Él está en Hamilton, Ohio. Y el hombre es un pecador.
Yo lo veo a él ahora; se está poniendo oscuro. Y él ha ido donde un doctor, o algo, y él va a ser sometido a una operación. Y se trata de algo en la espalda. Es un crecimiento… o mejor dicho, es un quiste en un riñón. ¿Es correcto eso? [“Sí. Cada palabra”.] Muy bien. Deme su pañuelo por un momento. ¿Cómo sabía yo que Ud. tenía el pañuelo allí? Inclinemos nuestros rostros.
Padre Celestial, en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios, yo envío esto. Que los pecados del muchacho sean perdonados, que su cuerpo sea sanado; en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ud. está nerviosa, y perturbada. [Palabras inciertas]. Ahora, Ud. puede regresar, y ponga eso sobre su cuerpo. Dígale que le crea a Dios y sea sano. Dios le bendiga. No permita que más nadie toque ese pañuelo. Póngalo sobre él Ud. misma.
84 Digamos: “Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Tengan fe.
¿Ud. está creyendo, señora, con todo su corazón? ¿Esa es su esposa, señor? Algo le ha sucedido a Ud. recientemente también, ¿no es cierto? [Si, señor. Es verdad.] Ud. tenía sus manos puestas sobre ella. Ud. es un creyenye estricto. Yo no la puedo sanar a ella, pero ella no puede esconder su vida, ahora. Ud. sabe eso. Si yo le digo a Ud. cuál es su problema por el poder de Dios, ¿lo aceptará Ud. como sanidad Divina para su cuerpo por medio de Jesucristo?
Por una parte Ud. tiene nerviosismo. Y otra cosa, Ud. tiene hemorroides. ¿No es correcto eso? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Lo acepta Ud. ahora, como sanidad? Jesucristo le sane. Ponga su mano sobre ella, hermano.
Señor Jesús, que Tu Espíritu se mueva ahora. Y que la mujer se vaya a casa y esté bien. Que su fe la salve ahora mismo; en el Nombre de Jesucristo. Amén.
85 Tengan fe. No lo duden. Sólo crean con todo su corazón y recibirán eso que han pedido. El Señor los bendiga ahora.
Si Ud. cree, se recuperará de esa sinusitis; si Ud. realmente cree que Dios le sanará de ello. ¿Lo cree Ud.? Muy bien. Póngase de pie y diga: “Yo acepto a Jesús como mi Sanador”. Dios le bendiga. Vaya y que el Señor le sane. Dios le bendiga. Amén.
Todo lo que Uds. tienen que hacer es tener fe, y Dios los bendecirá.
Ahora, algo le sucedió a Ud. en ese momento, ¿no es así, señor? Si yo le digo a Ud. lo que sucedió, ¿me creerá Ud. como el profeta de Dios? Ud. tenía un problema en su espalda, ¿no es así? Póngase de pie. Se ha ido de Ud., ahora. Dios le bendiga. Ud. está sano. Ahora, váyase a casa y sírvale a Dios.
Ahora, aquí viene Él. Oh, ¿por qué no le aman Uds. a Él? ¿Por qué no le creen Uds. a Él, todos Uds.? ¡Cuán maravilloso! ¡Cuán real y maravilloso es nuestro Señor!
86 Muy bien. ¿Es éste el paciente, aquí? Venga y tenga fe. Es un hombre joven con problemas. ¿Cree Ud. que Él lo va a sanar? ¿Lo cree? Ponga su mano sobre el hombre a su lado que tiene artritis, sentado allí mismo, también. ¿No es correcto eso?
Señor Jesús, sánalos a ellos dos. Yo condeno al enemigo. En el Nombre de Jesucristo que los deje. Amén.
Dios les bendiga.
Ud. cree que eso es maravilloso, ¿verdad, señora? ¿Ud. piensa que Él le sanó su garganta entonces al mismo tiempo? Eso la sorprendió a Ud., ¿no fue así? Levántese. Jesucristo le sana, ahora. Ud. puede irse a casa y ser sanada. Dios le bendiga.
87 Muy bien, señora. ¿Ud. cree con todo su corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios ha venido para salvar, y para sanar, para sanar a los enfermos y a los afligidos? ¿Me cree Ud. como Su siervo con todo su corazón?
Somos desconocidos el uno al otro en la tierra, pero Dios nos conoce a los dos. Él conoce todo acerca de Ud. Él conoce todo acerca de mí. Y Él puede hacer cualquier cosa que Él desee hacer al respecto. Y aquí está una cosa que Él hará: si nosotros le creemos a Él, Él confirmará Su Palabra.
Ahora, mire hacia acá sólo un momento. Yo quiero decir con eso, como cuando Pedro y Juan pasaron por la puerta la Hermosa, y dijeron: “Míranos”. ¿Ve? En otras palabras, ellos querían llamar la atención del hombre.
Muy bien. Ahora, Ud. sólo crea con todo su corazón, y crea que Dios va a conceder la bendición.
Ud. está yendo a doctores acerca de algo, ha habido alguna clase de problemas. Ud. está… Es un problema de la vejiga. Y Ud. ha estado yendo a… Ud. fue a cierto lugar de renombre. La veo a Ud. un poco perturbada por… Oh, es un especialista al cual Ud. ha estado yendo en esta ciudad. Yo conozco al hombre. Y Ud. también está… Ud. tiene algún… es un niñito. Creo que es un muchachito como de ocho años de edad. Y él tiene una especie de problema renal, porque hay sangre en la orina. Yo lo veo a él siendo examinado. Ud. sabe que eso es verdad, señora.
Mire aquí sólo un momento. Yo la veo a Ud. con algo en su mano. Oh, es un… Su nombre es Elta, algo así. Es un nombre raro: Elta. Pero su apellido es Cox. Y Ud. vive en 2514 Jefferson, o algún… ¿No es correcto eso? Vuelva a casa. Créame como el siervo de Dios, Ud. va a sanar. Dios le bendiga, en el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanada.
Tenga fe, no dude.
88 Muy bien, traigan al próximo paciente.
Ahora, sean reverentes, todos, hagan silencio lo más que puedan. Se está poniendo ciego aquí.
¿Me cree Ud. como Su siervo, señor? Sí. Ud. estaba sentado allí, pensando mucho acerca de algo, preguntándose si esto lo tocaría a Ud., o lo llamaría. Yo no lo conozco a Ud. Nunca lo había visto en mi vida. Pero, Ud. está tratando de abrise paso para tocar a Jesucristo – y Ud. lo ha logrado. Ud. lo ha tocado a Él, El Mismo que se volteó hacia la mujer y le dijo cuál era su problema. Su fe lo ha tocado a Él.
Ud. ha tenido una especie de problemas en su espalda. Es un problema del hígado. ¿No es correcto eso? Dios le bendiga. Venga. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Somos desconocidos el uno al otro aquí en este peregrinaje de la vida. Pero no somos desconocidos delante de Dios. Él nos conoce a los dos. Él nos ha alimentado desde que éramos bebés. Él lo conoce a Ud., Él me conoce a mí. Y Él seguramente nos puede bendecir si nosotros tan sólo se lo permitimos.
89 Pequeñito, tú sentado allí, mirándome de frente. Sí, tú. Levanta tu dedo. Tú estabas sentado allí orando, ¿no es así? Algo te tocó hace unos momentos. Tú comenzaste a llorar porque tú crees. ¿Es esa la verdad? Si es la verdad, levanta tu mano. ¿Tú crees que yo soy el profeta de Dios? Tú has estado padeciendo de un problema intestinal, ¿no es así? ¿No es correcto eso? Sólo mueve tu mano así. Eso te ha dejado ahora. Puedes irte a casa. Tú fe te ha salvado. Tú tocaste al Señor Jesús. Amén.
Estén orando. Uds. no necesitan una tarjeta de oración. Uds. no necesitan estar aquí arriba. Uds. necesitan tener fe. Su fe lo tocará a Él cada vez. No soy yo, cristianos; es Él. Yo no los conozco a Uds.; Dios sí los conoce. Yo no puedo hacer nada por mí mismo; es Él dirigiéndome a Uds. Yo lo veo a Él suspendido allí al lado de Uds. Y la veo salir.
90 Muy bien, el siguiente paciente. Oh, discúlpeme. Discúlpeme, señora. Muy bien. (¿Estaba yo hablándole a Ud. hace un rato? Yo le he estado hablando a Ud. Discúlpeme).
Ahora, quiero que Ud. mire en esta dirección, sólo un momento. Sea sincera. Así como somos aquí en la tierra, desconocidos el uno al otro, Jesucristo nos conoce a los dos. Ahora, yo no podría sanarla a Ud. si Ud. está enferma. Una cosa sí sé, y es que Ud. es cristiana, porque su espíritu es bienvenido. Ud. es una creyente cristiana, pero Ud. tiene muchos problemas. Y su problema es… Primeramente, es acerca de un niño, un pequeñito que… Algo anda mal con el niño. Está bajo de peso, o algo así, o no… Es que no alcanza su peso correcto, y Ud. está preocupada al respecto.
Y Ud. está teniendo algún tipo de problemas. Oh, es una… Ud. ha tenido una operación, y esa operación le ha dado problemas. Y Ud. ha tenido… Ud. está sumamente nerviosa. Yo la veo a Ud. tratando de hacer cosas… Oh, no. la cosa se tornó… Ud. ha tenido una crisis. Eso es lo que es, una crisis nerviosa.
¿No está Ud. conectada con alguna especie de movimientos religiosos? ¿Y su esposo es alguna especie de maestro, o algo, en un grupo de personas, o de alguna manera así? Ud. pertenece a algo donde ellos se ponen muy alegres. Parece ser… Difícilmente creo que sea pentecostal, pero es algún tipo de religión donde Uds. gritan. Veo a su esposo hablando y gente gritando. Ud. es metodista.
¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Ahora, tome mi palabra. Su hijito aparece aquí ante mí nuevamente. Míreme sólo un momento, mujer. Su bebé ha nacido durante el tiempo de la menopausia, allí, y eso es lo que lo hizo… Pero va a estar bien. No tema. Lo veo más tarde, ¿ve? Se está moviendo. No tema. Ud. va a salir de todo esto que tiene que ver con su problema, ahora mismo. Y yo… Venga aquí sólo un momento.
Oh Dios, el Padre misericordioso de nuestro Señor Jesucristo, yo envío bendiciones a mi hermana que está necesitada. Y ahora, cual fuere su necesidad, súplela. Yo pido esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén.
El Señor la bendiga, señora.
91 Muy bien, su paciente. Venga, señora. Me supongo que Ud. y yo somos desconocidos el uno al otro. ¿Cree Ud. con todo su corazón que Jesucristo el Hijo de Dios está cerca? Ud. sabe que Ud. está cerca de un agua muy profunda. Porque hace rato ha habido un crecimiento en Ud., viniendo. Y eso es un tumor. Y se ha metido en un lugar malo. Ese tumor está en el seno.
Yo quiero que Ud. vaya a esa dama que está tocando el órgano. Deje que ella ponga las manos sobre Ud. mientras Ud. pasa. Ella fue sanada de la misma cosa. Ponga las manos sobre ella, mientras yo oro.
Señor Jesús, que eso se vaya así como el de ella. Y que ella pueda sanar; en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios yo pido la bendición. Amén.
Tengan fe en Dios. ¿Están todos Uds. creyendo con todo su corazón?
92 Muy bien. Venga, señora. ¿Le cree Ud. a Él? Se está esforzando, pero no presione ahora; simplemente relájese. Desde luego, Ud. seguramente tiene que sentirse un poco diferente parada aquí. Ud. va a procurar servirle a Él mejor ahora, ¿no es así? Oh, al menos, Ud. le prometió a Él eso. Yo no le estoy leyendo la mente, pero yo escuché lo que Ud. hizo. Porque si Ud…. Esa es la única esperanza que Ud. tiene ahora para ese problema estomacal que Ud. tiene. Casi le está produciendo una úlcera a medida que avanza. Eso comenzó debido a una condición nerviosa, causándole un problema péptico, reflujos, causó que Ud. enfermara. Pero Ud. le prometió a Él que Ud. le iba a servir, y servirle a Él de cerca – caminar más cerca con Él. Eso es lo que Él desea.
¿Cree Ud. que Él ya le ha sanado? ¿Cree Ud. que va a estar bien? Venga aquí.
Dios Todopoderoso, envía Tus bendiciones sobre esta mujer, a quien yo bendigo en Tu Nombre. Que ella salga de aquí esta noche, sana y normal, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora mire, señora. Vaya y coma su cena. Sólo coma lo que Ud. quiera y no le ponga atención a eso. Ahora, vaya. Sólo coma lo que Ud. quiera, y dele alabanzas a Dios. Con todo su corazón, alábenlo a Él.
93 Ahora, mientras yo estaba orando por ella, y pidiendo por esa condición, mientras Ud. estaba sentada allí, Ud. me notó a mí tomándome mi tiempo y mirándola a Ud., por cuanto Ud. tenía la misma cosa: un problema estomacal. Y así como eso la dejó a ella, la dejó a Ud. al mismo tiempo, así que Ud. puede irse, sea sanada. Muy bien.
¿Ud. cree? Bendita sea su alma, mi hermana. Pues Ud. está sufriendo con el enemigo más temible; mata a más personas que cualquier otro enemigo que tenemos en esta nación: Problemas del corazón. Y no es solamente la indigestión; Ud. tiene problemas del corazón. Ud. lo ha tenido por largo tiempo: un escape, un murmullo en el corazón. Venga aquí. Ud. tiene una sola esperanza. Acéptela.
Había unos leprosos sentados frente a la puerta una vez, y dijeron: “¿Por qué quedarnos sentados aquí hasta morir? Si nos quedamos aquí, seguramente moriremos. Si entramos a la ciudad, moriremos”.
Los doctores han hecho todo lo que pueden. Ud. tiene una sola esperanza. Esa no es una esperanza; eso es un hecho. Venga a Cristo ahora mismo. Ud. no puede perder. Olvídese de que alguna vez tuvo problemas del corazón. Váyase de aquí dándole gracias a Dios por su sanidad, y Ud. será sanada. ¿Lo aceptará Ud. ahora? ¿Levantará Ud. su mano para aceptarlo?
Dios Todopoderoso, yo pongo las manos sobre la mujer y reprendo el problema del corazón mientras que Tu Espíritu está aquí, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga.
94 Venga. Tal vez somos desconocidos, señor, el uno al otro. Únicamente Dios conoce estas cosas. Si nuestro bendito Padre Celestial, entre nosotros ahora, revela lo que Ud. está buscando, lo que Ud. está deseando, ¿lo aceptará Ud.? Y si Él me lo dice a mí, sabiendo que yo no lo conozco a Ud., no sé nada de Ud., amigo… Me estoy poniendo bastante débil. Si Él tan sólo me permite saber cuál es su problema, ¿aceptará Ud. su sanidad? [El hombre dice: “Diabetes y sordera”.] Ambas se han ido de Ud. Ahora, para que Ud. sepa que su diabetes ha desaparecido, vigile su audición. ¿Me oye? [“Sí”]. Amén. Yo amo al Señor. [“Amén”]. Ambas le han dejado ahora. Dios le bendiga. Dios le bendiga, mi hermano.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”.
¿Me obedecería Ud. como el siervo de Dios? Vaya y coma su cena. Su problema del estómago le dejó. Vaya y sea sanado. Su nerviosismo es lo que lo causó. También ha desaparecido. Dios le bendiga.
Digamos: “Alabado sea el Señor”.
95 Bueno, su condición es esta, hermana: Ud. ha sido nerviosa desde niña. Su condición nerviosa fue muy mala, especialmente en la escuela. Ud. tuvo un tiempo difícil. La menor cosita la perturba a Ud. ¿No es verdad eso? Luego eso le causó una úlcera en el estómago también. Ud. tiene un problema del estómago. Y otra cosa, es que Ud. está buscando a Dios. Ud. está buscando tener una caminata más cercana con Dios. ¿No es verdad eso?
Ahora, ¿cree Ud…? Eso le hace a Ud. saber cuál era su vida. Ahora, ¿cree Ud. que yo soy Su siervo? Entonces si yo le pregunto a Ud., y este es el Espíritu Santo hablando, conociendo su vida, y revelándola, seguramente Ud. se pondrá bien, ¿no es así?
Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen. Y si estas señales les siguen a ellos, entonces ellos pondrán sus manos sobre los enfermos y éstos sanarán”. ¿Ud. cree eso? Venga aquí.
Bondadoso Padre, muestra Tu misericordia a esta mujer, y que ella salga de aquí esta noche y sea bendecida, que el Espíritu Santo de Dios se mueva sobre ella y la sane. Lo pido en el Nombre de Jesucristo.
96 Quiero que se voltee hacia acá, señora, sólo un momento. Ese nerviosismo que causa tanto problema… una gran cantidad de estas personas aquí esta noche están padeciendo de la misma cosa.
¿Cuántos de Uds. allá en la audiencia están padeciendo de eso? Levante su mano. Alce su mano. ¿Ven a lo que me refiero? Ahora, mantengan sus manos alzadas sólo un momento.
Ahora, Ud. levante su mano, hermana. ¿Acepta Ud. su sanidad? ¿Cree Ud. que va a sanar ahora? ¿Acepta Ud. su sanidad? ¿Cree Ud. que va a ser sanada ahora? Entonces en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios yo reprendo a ese demonio que la ha atado, que salga de cada uno de Uds., y sean sanados.
Ahora, póngase de pie y testifique. Ud. que fue sanado en ese momento, póngase de pie. Todo el que tenga problema del corazón, póngase de pie ahora mismo; esa misma cosa. Todo el que tenga cáncer, póngase de pie. Todo el que esté enfermo, póngase de pie. Póngase de pie.
Yo quiero que levanten sus manos así. Denle gracias a Él. Ahora, levante su cabeza y mire hacia acá. “¿De dónde viene su socorro?” Viene de Jesucristo. Cada pecador aquí, póngase de pie ahora mismo, y levante su mano. Cada descarriado, póngase de pie y levante su mano. Eso es correcto. Yo los veo a Uds. viniendo allá atrás. Correcto. Póngase de pie. Correcto. Todo el que esté buscando el Espíritu Santo, póngase de pie y levante sus manos al cielo ahora mismo. Todo el que tenga una necesidad, levante sus manos. Ahora unámonos nuestras voces:
97 Oh Dios, Creador de cielos y tierra, envía Tus bendiciones sobre nosotros, pues estamos necesitados. Necesitamos sanidad, necesitamos salvación; necesitamos ser llamados de vuela al redil. Y Tú has hecho eso para nosotros en esta noche. Por eso es que estamos parados con nuestras manos alzadas a Ti. Y te damos gracias por sanarnos, por salvarnos, por redimirnos nuevamente. Y te damos alabanzas por ello. Y desde este momento, en adelante, te serviremos con todos nuestros corazones.
Ahora, mientras levantan sus manos para darle alabanzas a Él, yo quiero dar gracias por Uds.
Bondadoso Padre Celestial, yo te doy gracias por cada sanidad. Satanás ha perdido su poder esta noche; él ha sido expuesto; se ha ido. Estas personas están libertadas. Que él no sea capaz de volver. Descarriados están volviendo a casa, a Dios. Pecadores se están arrepintiendo. Dios, recibe la gloria en esto. Yo te alabo; en el Nombre de Jesucristo, pues toda la gloria y el poder…
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