OBRAS DEL MENSAJE


Dios Tiene Una Manera Provista
Louisville, Kentucky, E.U.A.
54-0404E
1 Buenas noches, amigos. Es un gran privilegio estar aquí esta noche en este auditorio. Para ministrarles a los hijos de Dios, a los enfermos y afligidos, y para predicarles a los que no son salvos. Y lamentamos que esta tenga que ser nuestra última noche en esta campaña especial, una serie de estos cultos, pero, sin duda agradecemos a todos y a cada uno de Uds. por su buena contribución, por todo lo que han hecho por nosotros, dándonos su fe, todos los que han colaborado. Lo agradecemos desde lo más profundo de nuestros corazones. Solo la eternidad expresará cuán agradecidos estamos.
Y queremos agradecer a nuestro hermano Cauble por patrocinarnos aquí en la ciudad; y por su distinguida colaboración que hemos tenido con él y su iglesia y su pueblo. Y queremos agradecer a todos los que vienen de distintos lugares, de los alrededores de Indiana, los otros estados. Ni siquiera fue publicado. Supongo que lo hicieron por medio del correo, de alguna manera para estar aquí. Porque sabemos que no tendríamos espacio en la iglesia. Y pensamos, si el asunto no funcionaba, entonces tal vez podríamos conseguir una o dos noches en el auditorio.
Ahora, estamos muy agradecidos con las personas que nos permitieron tener este auditorio en esta noche. Agradecemos eso, al abrir este lugar para estos servicios del domingo por la noche para la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Damos gracias a Él.
2 Y ahora, justo cuando iba entrando, Billy y mi hermano, y algunos de ellos estaban parados allá afuera, me dijeron que era adecuado, y con suficientes fondos para saldar todas las deudas pendientes. Ellos pagaron el alquiler de la iglesia, y el periódico, y los vigilantes de la iglesia, y la música, y todos los anuncios del periódico, la transmisión radial. Todo había sido pagado hasta esta noche. Creo tenían suficiente, por eso quedó libre la ofrenda de amor para mí.
Siempre, como saben, he procurado mantener una reputación en cuanto al dinero. Nosotros no hacemos eso. Y si no hay suficiente para cubrir los gastos; entonces yo los sacaría de mi ofrenda de amor. Y en cuanto a la ofrenda de amor: ni siquiera la tomaría, si no fuese un hombre pobre y tuviera que vivir como el resto de nosotros lo hace. Si pudiera trabajar y aun dirigir estas reuniones por toda la nación, ni siquiera mencionaría una ofrenda de amor para mí. Todo lo que requerimos es que todos los gastos estén pagados. Y eso no solamente ha sido en Louisville, sino en todo el mundo. Y mientras viva y Dios me ayude, me mantendré de esa manera. No por dinero; no estoy tras el dinero. Estoy procurando hacer que la gente crea al Señor Jesucristo, para su salvación y su sanidad.
3 Y sus diezmos y demás, que entraron la semana pasada, se ha gastado para ese propósito. Y el domingo por la noche, ellos normalmente o la última noche de la reunión o lo que fuere, una o dos semanas, diez días o algo así, ellos levantan para mí una ofrenda de amor. Y si habría algo que quedara, eso iría directo a las misiones para el extranjero. Tal vez mi secretaria y ellos que se encargan de manejar el dinero, y demás, están sentados aquí, mi esposa y ellos, saben que es la verdad. Y el Dios Todopoderoso quien es nuestro Juez sabe que eso es cierto. Estamos muy agradecidos por todo lo que Uds. han hecho.
4 Ahora, siendo esta la noche de cierre del servicio… Fíjense, comenzamos mañana en Shreveport, Louisiana para comenzar allí los cultos en el Auditorio Municipal; allá comenzarán los próximos servicios.
Y luego vamos desde allí hasta Denver, Colorado, es allá donde nos patrocinan los Hombres Cristianos de Negocios en una campaña. Creo que es el Centro Cívico o el Auditorio de la Ciudad. Ninguna de la iglesias patrocinan eso; únicamente los Hombres Cristianos de Negocios.
Y de allí nos vamos hasta Edmonton, Alberta. De allí hasta Grand Prairie, en la Columbia Británica; Dawson Creek; hasta arriba en la tierra de los Esquimales.
5 Y de allí regresamos otra vez, por…bajando hasta los Estados Unidos para comenzar de nuevo, cerca de Junio, lo cual terminaremos en Des Moines, Iowa. Y vamos a los campamentos Metodistas en el Lago Cedar para la convención allá. Y de allá hacia el Pacifico Nordeste.
Y luego de allí hacia Durban, Sudáfrica. En esta ocasión no es mi elección, mi determinación. Es “Así dice el Señor” para ir a África; India; Palestina; Luxemburgo; Frankfurt, Alemania; y Londres; y luego a Paris; después de regreso a casa.
Y luego de allí, tenemos que llegar como en enero o febrero, vamos a Nueva Zelanda, Australia, y hacia el Este.
Y estaré esperando sus oraciones para venir a Louisville, Kentucky, en apoyo del itinerario a esta reunión que vamos.
6 Una de esas veces, si resulta que regrese en un año a partir de hoy, hay muchos sentados por aquí en esta noche, que tal vez no estén aquí, si escatimo. En una audiencia de este tamaño, oh, de mil personas o más, o los que habrán… muchos de Uds. se habrán partido. Luego me encontraré con Uds. otra vez. Una de estas gloriosas mañanas, en la resurrección cuando los santos (los redimidos) sean traídos de vuelta otra vez a la tierra para el gran Milenio. Espero pasar la eternidad sin fin con Uds. en el reino de Dios al cual represento aquí en esta noche.
Dios les bendiga a todos. No quiero excluir a nadie. Las damitas que tocan la música y, oh, a cada uno. Dios les bendiga.
7 Ahora, esa es mi porción. Esta noche voy a hablar otra vez por unos momentos. No sé a qué hora tenemos que cerrar el auditorio. Más comenzando a las ocho treinta, y tal vez hablar una media hora; luego empezar nuestra línea de oración para orar por los enfermos.
Y ahora, Uds. apreciado pueblo cristiano aquí, de Louisville, Kentucky y de Jeffersonville, New Albany. Uno de estos días, me gustaría anunciar la reunión a nivel nacional, y tener puesta aquí una gran y antigua carpa con capacidad para sentar a unos cuantos miles de personas para tener un avivamiento chapado a la antigua. Creo que eso es lo que necesitamos aquí en Louisville, un avivamiento enviado por Dios chapado a la antigua. Uds. oren para que el Señor lo dirija de esa manera, yo vendré.
8 Ahora, hay dos o tres campañas de sanidad en curso en la ciudad. Esa es la razón por la que nunca hicimos la reunión a nivel nacional. Solo vinimos a la iglesia del hermano Cauble, ¿ven? Y no venimos aquí para competir con estos otros hermanos. No creemos en ser rivales a la religión de Jesucristo. Nosotros somos hermanos, unidos, trabajando por todos con los que podamos, por el bien del reino de Dios, de toda iglesia y de cada uno.
Pudiéramos diferir un poquito en cuanto a las ideas con los ministros, más no con el pueblo. Todavía creemos en la sangre de Jesucristo que nos limpia de toda injusticia. Llegamos a ser hijos e hijas de Dios al confesar nuestros pecados y aceptando esta sangre, no importa a qué iglesia Ud. pertenezca. Y lo creemos con todo nuestro corazón. Mis servicios siempre son inter-evangélicos… o inter-denominacionales, por lo tanto confiamos que Dios los bendecirá a todos Uds.
9 Ahora, al pararnos principalmente en una ciudad o un lugar, no estamos aquí para representar la sanidad divina. Ni siquiera estamos presentando la sanidad divina. Estamos presentando a Jesucristo, el Hijo de Dios. Y cuando Ud. presenta a Cristo, Ud. presenta a la sanidad divina, porque son los atributos de Su muerte, lo cual nos da la salvación y para la sanidad de nuestros cuerpos.
No hay poder dentro de ningún hombre que pueda sanar a otra persona. La sanidad ya has sido comprada en el Calvario. Y lo único que podemos hacer es apuntar al hombre a donde una vez fue hecho el todo suficiente sacrificio de Jesucristo, el Hijo de Dios. Allí adentro, solo miramos y vivimos. Dios proveyó la manera y nosotros la aceptamos.
Un ministro no podría salvar a nadie; él solo podría predicar el Evangelio, si él está ungido con el Espíritu Santo, y señalarle a la gente el lugar donde fueron salvos. Fueron salvos hace mil novecientos años en el Calvario. Ud. tiene que aceptarlo como su Salvador Personal para tener los beneficios o dividendos de Su muerte, y gozar de los atributos por los que Él murió.
10 Fíjese, con la sanidad divina es la misma cosa: “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre Él; y por Su llaga fuimos nosotros curados.” Todo en el mismo día, por el mismo hombre. Inseparable: Van paralelos, el uno con el otro; la sangre saliendo de Su espalda y la otra saliendo de Su herida, las dos se juntan y bajan hasta Sus pies, ¿ven? Eso es. La salvación, la sanidad, la paz, la recompensa, el gozo y de todo lo que necesitamos en la jornada terrenal fue cumplida en el Calvario. Y Dios le ministrará a todo el que lo acepte sobre ese fundamento y lo crea con todo su corazón.
11 Ahora, “Dios estableció en la iglesia, a algunos maestros, apóstoles, profetas, dones de sanidad” y, oh, distintas clases de dones, Él puso eso en la iglesia “para la perfección de la iglesia”, para unir a la iglesia.
Y, los días han pasado desde la primera ronda de los apóstoles. Ellos tenían obrando los nueve dones en la iglesia. La segunda ronda, ellos comienzan a enfriarse. La tercera ronda, todo se había ido. Luego desaparecieron en los años mil quinientos durante las edades oscuras. Luego vino la Reforma.
Después de la Reforma, vino la santificación. Después de la justificación vino Juan Wesley, predicando santificación. En aquel tiempo surgió Calvin, Knox, y todos aquellos que vinieron en la Pentecostal, Nazarenos, esa edad.
12 Y nos estamos moviendo directo a esta otra gran edad que viene para el rapto de la iglesia. Y en esta edad, estamos viviendo en el tiempo de la restauración de los dones. Mucha gente tropezó con eso en las iglesias grandes y finas; esta envió hacia atrás a los Nazarenos; convirtió en fanáticos a muchos Pentecostales. Pero, justo igual, Dios está avanzando, trayendo fe de rapto a Su iglesia. Es correcto. Por lo tanto, en esta noche, yo represento a esa fe, “La fe que una vez fue dada a los santos” en la forma de un don divino.
A la cual, en mi opinión “Dones y llamamientos…” no mi opinión; más la Biblia dice que los “dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. No hay nada que Ud. pueda hacer al respecto. Ud. no puede hacerse ojos azules cuando los tiene cafés, Ud. es lo que es por la gracia de Dios.
Ud. ni siquiera puede venir a Dios sin que Dios primero lo llame. Ud. no puede buscar a Dios sin que Dios primero lo busque y lo llame a Ud. “Nadie puede venir a mí, si mi Padre no lo trae primero”. Entonces, Dios está buscando. “Dios ha puesto en la iglesia…”
13 Y luego, desde niño, nacido aquí en el estado de Kentucky, las visiones sencillamente vienen a mí mientras como o haciendo cualquier otra cosa. Es solo a la voluntad de Dios, Él las da. Yo solo hago lo que Él me dice que haga.
Sin duda que tengo muchos críticos. Tengo mucha gente que no lo cree. No importa lo que suceda, ellos de todos modos no lo creerían. Yo preveo recibir eso. Y si no recibiera eso, bajaría algún lugar en el altar y diría: “Amado Dios, ¿Qué anda mal conmigo?”
“Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución”.
14 Entonces, Jesús la recibió. Y Él dijo, si… cuando Él pudo pararse en Su audiencia, y saber qué andaba mal (con la gente), y si eran o no sanados. Y ellos Le tocaban por causa de la fe de ellos. Cuando Él se dio la vuelta y dijo: “¿Quién me ha tocado?” Él dijo: “Tu fe te ha salvado y ahora, tu flujo de sangre se ha detenido. Tu fe te ha sanado”.
En una ocasión una mujer vino hasta Él… o Él estaba parado donde ella estaba: en el estanque… o, en el bebedero, en el pozo, el pozo de Jacob. Y la mujer vino, y Él mantuvo una conversación con ella por unos momentos hasta que halló su problema. Dijo: “Ve y busca tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Es correcto. Cinco has tenido”.
15 Cuando Él estuvo aquí, Él sabía dónde estaba el pez, tenía una moneda en su boca, Él sabía dónde estaban paradas las dos mulas enganchadas, o donde dos caminos se unieron. Y Él sabía dónde estaría el hombre recogiendo el cántaro. Él sabía muchas cosas. Él conocía a Felipe cuando se le acercó a Él, y él había estado orando debajo de un árbol antes de venir. Él sabía que él era bueno, un hombre justo.
Más Él dijo en Sus propias palabras: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo hasta que el Padre Me muestre qué hacer”. Todos los que creen esa Escritura digan “Amén”. Eso está en San Juan 5:19.
16 Él pasó a través de una gran multitud, dos o tres mil personas allí adentro; lisiados, torcidos, cojos, rencos, ciegos, paralíticos; y lleno de amor y compasión, caminó con cada uno de ellos. Él sanó a un hombre que tenía una enfermedad, algo como…Oh, no lo sé; él debió haber estado sujeto a terribles refriados, hasta donde yo sé. Y él tuvo eso por treinta y ocho años. Eso no lo iba a lastimar o a matar; era deficiencia. Y Él sanó a aquel hombre, se alejó y salió dejando la multitud postrada allí. Y luego Él fue cuestionado, y Él dijo: “No puedo hacer nada de Mí mismo sino lo que veo hacer al Padre”.
17 Fíjese, algunas veces la gente quiere que Él haga payasadas con eso, cuando han visto que Él tiene ese poder. Ellos lo interrogaron…Herodes dijo: “Haz un milagro. Déjame verte hacer algo”. Y él le dijo que hablara por Sí mismo. Él se paró como enmudecido delante de sus trasquiladores, como oveja enmudecida delante de los trasquiladores.
Ellos le envolvieron un trapo alrededor de Su cabeza, un día, un montón de soldados criticones, Le golpearon en la cabeza, y dijeron: “Ahora, si dices que eres un profeta, si sabes todas estas cosas y demás, dinos quién Te golpeo. Haz un milagro delante de nosotros”.
18 Cuando satanás se encontró la primera vez con Él dijo: “Ahora, si me haces un milagro, creeré que eres el Hijo de Dios. Convierte estas piedras en pan. Déjame ver hacerlo”. Jesús solo le citó inmediatamente la Escritura.
Y entonces, satanás, quería que Él siempre hiciera un milagro. Las personas que estaba poseídas por satanás, querían verlo a Él: “Hazme un milagro. Déjame ver que sanas a este. Déjame hacerte un arañazo en Tu mano; lo sanas y Te creeré”. Allí lo tienen. El mismo espíritu malo que decía: “Bájate de la cruz y Te creeremos. Tus manos están clavadas allá arriba. Estas llamando a Elías; déjanos verlo venir, liberarte. Si has hallado tan favor con Él, en Dios, veamos que Él te libere. Bájate de la cruz y te creeremos. Haz un milagro delante de nosotros”.
Los milagros siempre han pisoteado al incrédulo. Exactamente igual, nuestro Padre celestial es un Dios obrador de milagros. Correcto. Donde Él ha estado o donde sea que Su ministerio ha estado, donde ha tenido a Sus ministros, ahí ha habido señales, maravillas y milagros.
19 El Señor les bendiga, mientras leo por un momento el texto de la Escritura, y luego… entraremos al servicio, y luego directo al servicio de sanidad.
20 Ahora vean. Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, y mayores que estas haréis, porque Yo voy al Padre. Ahora, un poquito,” Estoy citando a Jesús: “un poquito y el mundo no me verá más, pero vosotros Me veréis, porque estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo. Jesucristo el mismo, de ayer, hoy y por los siglos”.
¿Cuántos cristianos aquí adentro creen con todo su corazón que Jesucristo resucitó de entre los muertos y está vivo en esta noche? Permítame ver su mano. Bien. Si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, ¿no producirá Él en Su iglesia esta noche la misma cosa que Él hizo en su iglesia cuando estuvo aquí en la tierra, en carne? Vean, es solo… el Espíritu Santo es el Espíritu de Jesucristo. Él está aquí en una forma espiritual, y tan vivo como Él lo estuvo; aquí, viviendo en nosotros, haciendo las cosas que Él hizo cuando estuvo en la tierra, como una confirmación de Su ser con nosotros: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. El Señor les bendiga.
21 Oremos.
Padre celestial, recibe la gloria en esta noche, Padre celestial, de nuestros esfuerzos que tratamos de presentar para Tu gloria. Ahora, aquí está Tu Palabra, abierta sobre el púlpito. Pero, ¿quién puede entenderla? Cuando fue escrita por inspiración, prometida, que fue escondida de los sabios y de los entendidos, y que sería revelada a los pequeñitos los cuales aprenderían Ahora, Padre, oramos para que Tú nos consideres como pequeñitos, no sabiendo nada, para que podamos aprender algunas cosas por medio de la revelación del Espíritu Santo. Que Él tome la Palabra de Dios y la de cada corazón. Porque Te lo pedimos en Su nombre. Amén.
22 En Génesis…
Hace un poco de calor aquí; creo que allá afuera también. Si los encargados ventilaran un poco el edificio para que la gente se sienta un poco mejor, veo a algunos ya ventilando.
23 Ahora, en Génesis el capítulo veintidós, quiero llamar su atención en unas cuantas palabras aquí; al terminar esta reunión del Evangelio. Siempre me agrada decir… o, leer algo de la Palabra aquí, porque esta Palabra nunca pasará, es eterna y perpetua.
Si dijera algo sobre el texto para esta noche, desearía hablar sobre el tema: Dios Tiene una Manera Provista. Él tiene una manera provista para acercarse a Él. Él tiene una manera de escape provista. Él tiene una manera provista para todo lo que necesitamos. Si solo pudiéramos hallar esa manera provista de Dios, entonces de seguro podemos conseguirlo. Si Dios…
Si este edificio fue provisto para cuidar de… o mantenernos alejados de la lluvia: mientras entremos al edificio, entonces no nos cae la lluvia.
Si Dios tiene una manera provista para la salvación, podemos hallar esa manera provista, podemos tener salvación. Si Dios ha provisto una manera para sanidad divina, entonces podemos entrar de esa manera, y hallamos sanidad divina, si Él proveyó la paz para el inseguro, podemos entrar en esa manera y hallar la manera provista de Él, podemos tener paz.
24 Ahora, al leer el versículo siete del capítulo veintidós. Fíjense en esto; la gran historia dramática que está delante de nosotros.
Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; más ¿dónde está el cordero para el holocausto?
Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Podría leer en respuesta a eso también el verso 14.
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de JEHOVÁ será provisto.
25 Jehová Jireh era el nombre de redención de Dios. Dios… La palabra Jehová Jireh significa: “Dios mismo se proveerá un sacrificio”, “Dios proveerá la manera”, dicho de otra forma. Note, Dios tenía siete nombres compuestos redentivos; Jehová Jireh, y Jehová Manasés, Jehová Rafa, el Sanador, y todos estos distintos nombres compuestos que Él tuvo, lo que Él fue, representando lo que Él fue para el pueblo. Y este sacrificio provisto, en esta noche, Jehová Jireh: “El mismo Señor proveerá un cordero”.
La gran y dramática historia está puesta delante de nosotros… Mientras avanzamos, que el Espíritu Santo tome las siguientes palabras y las ate a cada corazón.
26 Note, esta es la última noche del servicio, y quiero que cada uno me dé su completa atención, y escuchen atentamente ahora. Estamos procurando entrar a la más grande victoria de la reunión. Esta es la última noche. Normalmente hay más personas sanas en el última noche que en el resto de las reuniones; la gran anticipación.
Satanás pelea más fuerte. Todo sale mal, aparentemente, porque satanás está procurando mantener la tensión en las personas, y todo lo demás, para que él los pueda mantener alejados de este gran tiempo de tensión al que estamos entrando para lo grande, como diríamos: “entrando para matanza”.
Y él ya ha sido vencido, en la esquina. Él ha sido desenmascarado y todas sus artimañas están al descubierto. Y los hombres y mujeres han aceptado a Jesucristo como su Salvador personal. Las personas con cáncer y tumores y todo lo demás han sido sanadas; las declaraciones de los médicos prueban que es la verdad.
27 Noten, aquí está sentado un grupo de personas en esta noche, esperando bajo gran anticipación. Y satanás, si él puede interrumpir su mente, eso es todo lo que tendría que hacer, pero entremos en la gran matanza, ahora mismo, para repeler a satanás y a todos sus poderes fuera del edificio para que Dios tenga el derecho de paso y sane a toda persona enferma, para la gloria de Dios.
28 Fíjese, Abraham el patriarca descendió de Sinar, lejos de la torre de babel. Él y su padre viajaron por las llanuras. Y allí, Abraham, a la edad cercana a los setenta y cinco años, Dios lo llamó por elección, y lo sacó de su propio país, diciéndole que iba a tener un hijo con su esposa Sara, quien tenía sesenta y cinco años para ese tiempo. Dios lo prometió. Quiero que Ud. vea como las promesas de Dios son tan reales para aquellos que lo acepten. Y Él le dijo qué iba a hacer, y él salió sin saber para donde iba, más moró en una tierra extranjera.
Dios, cuando Él llama a Su pueblo, Él llama para una separación total de todas las cosas del mundo; aniquilación de las cosas mundanas. Sepárese, y Dios le bendecirá. “Salga de entre ellos”, no seas participe de sus pecados. No se someta entre los incrédulos“. Más bien sométase entre los creyentes, con conciudadanos del reino.
29 Y Abraham tuvo que tomar a su esposa y salir del país. Más él creyó a Dios por fe. Ud. no pudiera razonar eso. No hay manera de hallar como pudiera alguna vez hacerlo. Como esta mujer: vivió desde su juventud desde que era una jovencita—ambos eran jóvenes, personas saludables— todos esos días, hasta que ella llegó a los cuarenta, cincuenta, sesenta; probablemente a los sesenta y cinco había pasado la menopausia. Y Dios dijo: “Tú vas a tener un hijo con esta mujer” y Abraham creyó a Dios; en contra todo razonamiento, contra toda investigación científica, aun en este día. ¿Cómo es que una mujer de sesenta y cinco años va a tener a un bebé? Pero Dios dijo que ella iba a hacerlo, así que Abraham lo creyó.
Entonces, él salió no sabiendo para donde iba. Y, finalmente, después que Sara tenía casi cien años, Abraham seguía creyendo (quiero que vea esto), seguía creyendo que Dios iba a mantener Su promesa. Él tenía todo listo para el bebé, y finalmente el niño llegó. Dios siempre lo hace de esa manera, Él trajo al bebé justo a su debido tiempo.
30 Vean, mientras más tiempo pasaba, Abraham se preguntaba: “Bueno, no lo recibí hoy. No lo recibí este mes. No lo recibí el mes pasado. Pero no importa cuánto tiempo sea, mientras más tiempo pasa, me pongo más viejo, mayor será el milagro”. Le da la gloria a Dios por eso.
En lugar de debilitarse, como lo haríamos nosotros: oramos esta noche para que se sanen; Ud. dice; mañana empeorará; Ud. dice: “Oh, bueno, no hay nada en eso”. Esa es la razón: Ud. no puede guardar la Palabra de Dios.
“¡En mi corazón he guardado Tus dichos, oh, Señor!” —decía David. Guarda la Palabra de Dios en tu corazón, y entonces Dios guardará esa Palabra. Dios tiene que guardar Su Palabra. Dios no tiene que sanar para probar Su poder. Más Él tiene que sanar para guardar Su Palabra. Es correcto. Dios no tiene que probar nada. Él es Dios. Más lo que Él dice, Él está obligado a Su Palabra. Entonces Ud. y yo estamos obligados a nuestra palabra. Y Dios está obligado a Su Palabra.
31 Por lo tanto sanidad divina está en la Palabra, eso lo concluye, si “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, y por Su llaga fuimos curados”. Ese fue el sacrificio; eso lo concluye. Hasta donde yo sé, eso es todo. Si Dios lo hizo allá, Él prometió hacerlo. Eso lo concluye.
32 De esa manera fue con Abraham, no importa lo que venía o iba, Abraham lo creyó de todos modos. Tal vez tenía todo listo para el bebé, luego Dios lo dejó ir hasta que tuviera cien años de edad; lo transformó a él y a Sara en jóvenes otra vez, y les dio un bebé.
33 Allá, qué cuadro tan hermoso que tenemos delante de nosotros para considerar. Aquí está el bebé, llegó a tener como dieciséis, diecisiete años de edad, el propio corazón de estos ancianos; amorosos, el muchachito.
Note, Dios le habla a Abraham una noche, le dijo: “Abraham, llévalo a él a la montaña, y ofrécelo en sacrificio. Mátalo”. Y aunque Dios le había prometido a Abraham que “por medio de Isaac serían benditas todas las naciones”. De qué manera él iba a creer, después de esperar todos estos años; note, después que había pasado todo este tiempo, cómo es que el bebé… La única esperanza de la promesa de Dios, y Dios le dijo a Abraham que destruyera una vez más toda esperanza que él tenía.
34 ¿Ven cómo es que Dios hace? ¡Pruebas! Dios permite que algunas veces Ud. se ponga peor después que han orado por Ud. ¡las pruebas y las dificultades de la fe! Pero: “Aquel que permanece….” Allí lo tienen. Espere; tome a Dios en Su Palabra. Crea toda palabra de ella. No importa lo que algo o alguien más diga o haga, de todos modos crea. No importa cómo luce la circunstancia, crea a Dios de todos modos.
35 Luego Dios dice: “Toma a tu muchacho y llévalo allá arriba. Voy a bendecir al mundo entero con él. Has esperado todos estos años; ahora tienes cien años de edad… y como de dieciséis o dieciocho años de edad. Ahora, quiero que tomes al jovencito y lo lleves allá arriba a la colina para que lo mates”.
¡Qué cosa! Oh, parece muy extraño, irrazonable, que Dios le pidiera a Abraham que destruyera a su único hijo. Pero note, detrás de eso, vemos el cuadro que Él estaba pintando: Dios dando a Su único Hijo.
36 Abraham no le quiso decir a la madre; desde luego, eso destrozaría su corazón. Ensilló algunas mulas, y se llevó algunos siervos, y salió cabalgando hacia la montaña.
Me encanta esta parte aquí. Luego él llegó hasta la montaña, y le dijo a sus siervos: “Esperen aquí, mientras el muchacho y yo vamos adorar. Y el muchacho y yo regresaremos”.
¿Cómo iba él a regresar, si lo iba a matar? Pero Abraham sabía esto, que lo había recibido en figura, como uno de entre los muertos, y que Dios era capaz de levantarlo de los muertos. De alguna manera, Dios haría una vía de escape. ¿Cómo? él no sabía. Dios le dijo: “Toma al muchacho y mátalo,” y eso era lo único que tenía que hacer.
“Esperen aquí. El muchacho y yo iremos allá para adorar, y el muchacho y yo regresaremos”.
37 Note, el pequeño Isaac recogió la leña, subió a la colina. El padre, guiando; Isaac detrás, con la leña en la espalda. Observen esto, un hermoso cuadro de unos ochocientos años más tarde: Dios guiando a Su propio Hijo hacia el Calvario, con el madero en Su espalda para el sacrificio. El cuadro: Dios proveyendo una vía de escape.
38 Fíjese, cuando llegó a la cima de la montaña, juntó las piedras e hizo el altar, acomodó la leña; hasta que el muchacho dijo: “¿Padre?”
Y él dijo: “Heme aquí, hijo”.
Y él dijo: “Aquí está el altar, y aquí está la leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio?
Y Abraham con una voz temblorosa dijo: “Dios proveerá un cordero para el sacrificio”. Note Ud. esa hora oscura. Con todo, la fe, inadulterada, no permitiría que le descreyera a Dios. Note. Oh, solo al fijarme en esta historia algunas veces lloro de gozo.
39 Abraham ató por las manos a su propio hijo, y lo acomodó en el altar; sacó el cuchillo de su cinturón, y estaba listo para quitarle la vida a su propio hijo, porque Dios le había dicho que así lo hiciera.
Y en ese momento, una voz increpó desde los Cielos, dijo: “¡Abraham detén tu mano!” Y cuando el Espíritu Santo sujetó su mano, dijo: “Veo que no negaste a tu propio hijo, Yo sé que me amas”.
40 Y en ese momento, algo comenzó a gemir en el desierto, atrapado por allá, y ahí estaba un pequeño carnero. Dios proveyó el sacrificio.
¡Observe! Un carnero. Tenía que ser una oveja, un macho, un carnero. El tipo de Cristo, quien tomaría el lugar de la muerte. Hay un sacrificio provisto por Dios. Y Abraham ofreció el sacrificio en lugar de Isaac. ¡Qué cuadro tan hermoso aquí! Note, Dios siempre proveyó una manera. Él proveerá una manera en esta noche para todos Uds.
41 E Israel, cuando estaban allá abajo en Egipto, ellos estaban en esclavitud y en aprieto, comenzaron a clamar a Dios por liberación. Note, la manera que Dios proveerá es cuando estamos en la Palabra de Dios. Israel tenía la Palabra de Dios para cuando les tocara salir algún día. Así que, ellos fueron y clamaron a Dios, de acuerdo con la voluntad de Dios, para que Dios proveyera lo que Él había prometido hacer.
Allí lo tienen. Ud. está orando por algo que está fuera de la voluntad de Dios, Ud. no puede tener fe para eso. Pero cuando Dios promete alguna cosa, yo creo que Él guardará Su Palabra. Así, ellos lo sabían.
Esa es la razón por la que Abraham sabía que de algún modo Dios lo iba a librar, porque Él había prometido que, por medio de Isaac, todas las naciones del mundo serían benditas.
Los hijos de Israel, allá en Egipto, ellos sabían que Dios les había prometido que los libertaría, entonces se fueron a orar por la promesa.
42 Ud. dice: “Hermano Branham, si yo supiera de la sanidad divina, que Dios había prometido”.
Muy bien. Tomemos un momento a Santiago 5:14. Si no hubiese ninguna campaña de sanidad en alguna parte de la ciudad, él dijo: “¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo”. Esa es la Palabra de Dios, la manera provista por Dios. Correcto.
43 ¡Note! Cuando Israel comienza a clamar, Dios comienza a oír, y proveyó una vía de escape: les envió a Moisés. Qué extraño fue eso: Después que clamaron por liberación. Y cuando les llegó la libertad, fallaron en reconocerla, y tuvieron que sufrir cuarenta años más.
¿No es eso característico de hoy en día? Dios le traerá algo y eso lo asustará.
Dios envía el Espíritu Santo para Uds. a quienes no les agradó esta iglesia formal, religión ritualista. Dios le envió a Ud. el Espíritu Santo; los grandes grupos le tienen miedo a eso.
44 Los discípulos estuvieron a punto de hundirse en un bote una noche, este se balanceaba en el mar, y comenzaron a clamar por ayuda. Y cuando vieron venir al único hombre que podía detener las olas, tuvieron miedo de Él y pensaron que era un fantasma. Ellos tuvieron miedo de la única esperanza que tenían.
45 Sin duda que aquí en esta noche hay hombres y mujeres que están sufriendo de cáncer, problemas del corazón, enfermedades peligrosas. Y la única esperanza que tienen, después que el médico ha hecho todo lo que él puede hacer, Ud. simplemente tiene miedo de alcanzar y confiar en Él.
No tenga temor. Tome Su Palabra. Párese allí mismo. Esa es la manera provista de Dios para usted. Dios lo envió a Ud. aquí para ese propósito. Él nunca lo envió a Ud. aquí en esta noche para que yo orara por usted. Él lo envió a Ud. aquí en esta noche para que aceptara su manera provista: Jesucristo, el sacrificio de la expiación para el pecado y la enfermedad. Espero que lo capte.
46 ¡Dese cuenta! Ellos clamaron por libertad. Dios les envió la libertad. Tuvieron que esperar nuevamente cuarenta años para recibirla.
Dios había prometido que Él supliría en el desierto todo cuanto necesitaran. Ellos recibieron el pan. Y el mismo Jehová Jireh: “Dios proveerá el sacrificio” para Abraham, cuatrocientos años más tarde, todavía era Jehová Jireh para proveer todo los que Sus hijos necesitaran.
47 Aquí lo tienen. Quiero que esto caiga en lo profundo del lado izquierdo, bajo la quinta costilla. Escuchen. Él aun es Jehová Jireh: “El sacrificio provisto del Señor”. Acéptelo. No trate de explicarlo. No trate de razonar; Ud. no puede razonar. Los caminos de Dios son inescrutables. No razone a Dios. Ud. no lo conoce a Él por medio de conocimiento. Ud. no lo conoce a Él por medio de la educación. Ud. lo conoce a Él solo por medio de una cosa: ¡la fe! Ud. no puede razonar. Es insensato que Ud. pudiera explicarlo. No puede. Ud. solo tiene que aceptarlo.
48 Note, otra vez, en este gran y tremendo tiempo. A ellos se les acabó el pan. “¿Qué vamos hacer?” Si Dios les dijo que iban a la tierra prometida, depende de Dios el cuidar de ellos hasta que llegaran allá. Y el propio Jehová Jireh estaba con ellos. Y entonces cuando se les acabó el pan, Jehová Jireh proveyó una manera para el pan, por todo el desierto llovió maná del Cielo.
Se les acabó el agua ¿Cuál es la razón de preocuparse? Jehová Jireh, el sacrificio provisto del Señor estaba con ellos. Y él golpeó la roca. Y ellos hablaron a ella, de allí en adelante, salieron aguas abundantes, agua para todo el ganado, miles de galones por segundo, derramándose de una peña en un desierto seco. Inexplicable, ¿no es cierto? Más Dios proveyó. No razone cómo Él lo hace. Él solo lo hace porque Él dijo que lo haría.
49 Como podría un paciente, postrado muriendo de cáncer, los mejores médicos dicen que no hay ninguna esperanza, ¿Cómo podrían mejorar? Es irrazonable. Pero Él es Jehová Jireh, el sacrificio provisto del Señor. ¡Cuán hermoso!
50 Un día, ellos se enfermaron en el campamento. No tenían probabilidad de tener médicos o tratamientos. Lo que… Moisés allá afuera con todo aquel grupo de personas, como dos millones, ancianos y jóvenes, y enfermos y todo; cuando salieron del desierto, no hubo uno débil entre ellos. Pero fíjese, cuando estuvieron allá afuera, y pecaron, y las serpientes comenzaron a morderlos, no había nada que pudieran hacer. Y Dios, mientras Moisés estaba hablando con Él, proveyó una expiación; le dijo a Moisés, “Ve y busca un trozo de bronce. Haz una serpiente, y ponla sobre un asta. Y sucederá que cualquiera que mire a esta serpiente será sanado”.
Un tipo perfecto, nuevamente. Una serpiente, la serpiente en sí misma, hablaba del pecado ya juzgado; el Edén, cuando Dios pronunció juicio sobre la serpiente, ya había sido juzgado.
51 La serpiente hablaba del juicio divino, sobre el altar de bronce donde los cuerpos de las bestias eran quemados. Después que la sangre se recogía; todas las mañanas a las nueve en punto, a las doce en punto, y a las tres en punto, galones de sangre se lanzaban sobre este altar, sobre los cuerpos de las bestias muertas, se levantaba el humo negro. Todo Judío en Palestina caía sobre sus pies y sus manos levantadas hacia el Cielo; y, a medida que aquel humo ascendía, sus oraciones subían con el humo. Muy bien. Juicio divino; los cuerpos quemados sobre el altar de bronce.
Exactamente como en Israel cuando Acab hizo pecar a Israel. Y Elías salió a mirar los cielos, sin lluvia por tres años y seis meses. Él dijo: “Eso parece bronce,” juicio divino.
En Apocalipsis, cuando vieron a Jesús, en Apocalipsis 1: “Sus pies como de bronce”, juicio divino.
52 La serpiente hablaba del juicio divino, para apaciguar a Dios. Sus juicios son divinos, entonces el asta representaba la cruz. Y la serpiente representaba a Jesús, el amoroso Señor Jesús; Él descendió y fue hecho pecado. Dios mismo se reveló en un cuerpo, se hizo carne pecaminosa para quitar la enfermedad y el pecado del mundo. ¡Cuán hermoso! Allí Él proveyó una manera. Jesús dijo: “Así como Moisés levantó la serpiente de bronce, así será levantado el Hijo del hombre”.
Ahora, ¿para qué fue levantada la serpiente? Por una razón múltiple. Ellos habían pecado y estaban enfermos. Y, entonces, Jesús fue levantado: “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, y por Su llaga fuimos nosotros curados.” Múltiples-razones. Y en esta noche es tan real para Cristo sanar al enfermo, como lo es para salvar a los pecadores.
Más que un milagro para Él de salvar a un pecador; él tiene que cambiar sus maneras. Y, sin duda, después que él ha cambiado, él sabría cómo creerle a Dios para su sanidad. ¿Ven a lo que me refiero?
53 Otro ejemplo hermoso, rápidamente: apenas me puse a meditar en el libro de Rut. Muchos de Uds. pasan por encima de ese libro, sin pensar lo que es. Es una de las más grandes historias en todo el Antiguo Testamento, es un tipo de Cristo.
En el primer capítulo del libro de Rut, Noemí… la palabra Noemí quiere decir: “Agradable”. Ella, su esposo, y sus dos hijos, salieron del Palestina: un tipo de la iglesia. Y salieron de Palestina, y se fueron a la tierra de Moab. Y allí ocuparon una propiedad, fuera de su tierra natal. Eso es un tipo del recaído, como lo hizo Israel, cualquier Judío que salga de la tierra de Palestina está fuera de la voluntad de Dios. Dios les dio Palestina a los Judíos, y dijo: “Permanezcan allí”. Y Rut salió… no Rut, sino Noemí.
54 Y sus dos hijos se casaron. Y todos los hombres murieron— su esposo y sus dos hijos. Ella comenzó a volver a su casa. Sus nueras anduvieron parte del camino con ella. Una de ellas levantó sus ojos y miró a su tierra natal; se regresó. Pero Rut, la Moabita, no se fue. Ella amaba a su suegra.
Ella dijo: “Regrésate a tu pueblo, yo estoy anciana, y si tuviera más hijos, pues…” Uds. conocen las leyes, cómo tenía que ser en aquellos días, Uds. estudiosos de la Biblia. Dijo: “Si tuviera un hijo, sería…. Estarías anciana para cuando crezca. Así que regrésate, y te puedes volver a casar”. Oh, amo esto.
55 Noemí el tipo de la iglesia Judía. Rut, tipo de la iglesia Gentil. Note. Y aquí va de regreso, vean.
Rut siendo una Gentil, una adoradora pagana, ella la miró y dijo: “Yo iré contigo. Donde tú vivas, yo viviré. Donde tú mueras, yo moriré. Donde seas sepultada, yo seré sepultada. Que tu Dios sea mi Dios”. Esa es la iglesia Gentil aceptando la salvación por medio de Jesucristo nuestro Señor. Note ¡qué cuadro tan hermoso! Ojala tuviéramos tiempo.
56 El segundo capítulo de Rut revela su tiempo de regresar, cuando ella regresa justo en el tiempo de la cosecha, la temporada de la cebada. Y cuando ella vio…miró a su tierra natal y lloró: “¡solo anhelo volver a Palestina!” Vean, ellos estaban llorando mientras veían a su tierra natal.
57 Aquellos Judíos, por miles, derramados en Palestina. Ese es el calendario del día, hermano.
Les aseguro, Uds. están viviendo al final del camino. Yo no estaría ni un poquito sorprendido que mucha gente sentada aquí, de edad avanzada, verán el tiempo cuando no quedará piedra sobre piedra, en Louisville, Kentucky. Ese tal vez sea en otro año. No lo sé; no diga que mencioné un año. No lo sé; nadie lo sabe, pero estamos al final del camino. Eso lo sé. Esas bombas de hidrógeno y demás listas para explotar en cualquier momento.
Los Judíos están regresando a Jerusalén. Y las seis estrellas de David, la bandera más antigua del mundo, ondea sobre Jerusalén, por vez primera en dos mil años. ¡Señal del tiempo!
58 Y, fíjese, al igual que Noemí, que perdió todo lo que tenía, y estaba regresando justo en el tiempo de la cebada.
Y Palestina hoy en día está llegando a ser como un pétalo de rosa. Se ha encontrado una de las cosas más grandes, las riquezas de todas las tierras del mundo; se encontraron químicos en el Mar Muerto, para mencionar el precio es incalculable. Palestina, el mayor productor de cítricos, limones que pesarán hasta cinco libras por unidad, cultivados cerca de allí. ¡Medite en eso! Toda la Palabra divina de Dios cumpliéndose. Regresando a casa, los Judíos regresando en el tiempo de la cebada.
59 Ella levantó sus manos y lloró. Y ellos dijeron: “Aquí viene Noemí”.
Ella dijo: “No me llamen Noemí, porque Dios ha lidiado conmigo amargamente”. Sin saber lo que traía con ella. El Judío no tenía la menor idea que al rechazar a Jesús eso solamente le dio una oportunidad al Gentil de entrar. Oh, sencillamente amo esto. Note, luego ella alzó sus ojos, y lloró.
60 Y note. Luego ellos tuvieron que llegar…. Toda la herencia de ella le había sido quitada, entonces ellas tuvieron que ganarse la vida. Rut, siendo una joven, mujer hermosa, Salió a espigar en los campos de Booz. Ese era el trabajo que hacían los campesinos—los pobres.
Quiero que note que ese es el tipo de la iglesia. Es una iglesia pobre. Rut, siendo un tipo de la novia Gentil hoy, salió detrás de los segadores para recoger unas cuantas pajitas con algo de trigo en ellas; quitarles el forro de esta manera, meterlas en un saco, para ganarse la vida. Espigando, descalza, en los campos de Booz.
Y Booz era el señor de la cosecha, representando a Jesucristo, el Hijo de Dios, noten, el gran Señor de la cosecha. Y él salió a mirar en sus campos. Él vio allá afuera a los espigadores, vio a los cosechadores. Y cuando sus ojos se fijaron en Rut, él se enamoró de ella; Cristo con Su iglesia, Él dijo: “¿Quién es aquella doncella que espiga en el campo?”
Ellos dijeron: “Es Rut traída de vuelta”.
61 La iglesia Judía, bajo el liderazgo de la columna de fuego—bajo la guianza de Jehová— proveyó una manera, del Antiguo Testamento, para el Espíritu Santo cristiano del Nuevo Testamento. La trajeron con ellos. Oh, ojalá tuviéramos el tiempo para hacer una pequeña pausa en esto.
62 Noten, regresando. Luego él dijo: “Háganla que entre y se siente bajo el toldo, y coma algo de la comida con nosotros”. Oh, si tuviéramos tiempo para poner un poco de énfasis en eso.
Note, en el momento que Booz se fija en ella, viendo que ella era una “mujer virtuosa”. Sin duda que eso debe ser santidad. Entonces él dio la vuelta y le dijo a todos los segadores, él dijo: “Ahora, cuando esta joven venga detrás de Uds.”, sin hacérselo saber, dijo: “pero cuando ella se ponga detrás de Uds. de vez en cuando dejen caer un manojo extra para que ella lo recoja”. Oh, ¡vaya!
63 Andando por ahí, teniendo una pequeña reunión por aquí, y una reunión aquí en una casita de campo, se rieron, otros se burlaron, los otros cosechadores. Recogiendo una pajita aquí, y quitando el forro. Dejándole una bendicioncita aquí, y conduciendo cincuenta millas para otra reunión. Más estoy tan agradecido por ese gran manojo, de vez en cuando, la iglesita nacida de nuevo encuentra un avivamiento chapado a la antigua: un manojo.
64 Ella había recogido esto, supongo, y decía: “Bendito sea el Señor”. Le quitaba el forro y para la noche ya tenía un saco lleno.
Booz, representando a Cristo, se va a la ciudad rápidamente, Él no quería que esta jovencita se escapara. Dijo: “¿A quién pertenece ella?”
Dijeron: “A Noemí”.
Y la iglesia Judía Ortodoxa dio a luz a la iglesia Gentil. Es correcto.
Dijo: “¿Quién es ella?”
Dijo: “Ella es Noemí”. Así que ella va…
Y entonces él baja, Él dijo: “Ahora tengo que redimir todas sus posesiones”. Ahora, la ley de la redención en el Antiguo Testamento, era que tenía que ser un pariente redentor. La ley exigía, no cualquiera podía redimir una condición perdida, sino que tenía que ser algún familiar cercano; y luego esa persona podía redimir, lo suficientemente digno para poder redimir, financieramente capaz.
65 ¡Cuán hermoso! Oh, ¡vaya! Cristo, digno, ¡doblemente digno! El Rey del Cielo, viendo a la iglesita, llena del Espíritu Santo, soltándole un manojo de vez en cuando.
Note, la única manera que Dios podía redimir, era que Dios tenía que descender y ser un pariente con nosotros. Dios estaba en Espíritu. Dios descendió y fue hecho carne. “Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo para Sí mismo”. Luego, con el propósito de redimir al hombre, Él tuvo que llegar a ser un hombre, parientes. ¿Puede Ud. imaginarse a la Deidad descendiendo y hacerse carne? ¡Amor!
66 ¿Qué hará un joven por su novia que quiere como esposa? Él está ciego. Él hará cualquier cosa. Sí, señor, él la quiere a ella. Nada lo puede detener; él la va a poseer.
Así fue como hizo Dios cuando vio a su iglesia. Él la amó. Nada lo iba a detener. Él estaba listo para dar su vida, y Dios descendió en un cuerpo humano. Digno, el Rey del Cielo, hecho pariente. Luego, Dios, después que vino en carne, en Jesucristo, llegó a ser un pariente Redentor.
67 Observe a Booz. Note, antes de él poseerla, tuvo que preguntar si había algún pariente redentor, que pudiera tomarla. Con el fin de…no hubo nadie que pudiera hacerlo, entonces él tuvo que dar un testimonio público ante Israel, que él había redimido a Noemí. Él redimió a Noemí para poder conseguir a Rut. Oh, ¡vaya!
“A los Suyos vino, y los Suyos no le recibieron”. Pero él tuvo que redimir a Noemí, para recibir a Rut, ¿ven? Y él redimió a Noemí, oh, ¡qué cuadro tan hermoso! Dígame que la Palabra de Dios no está inspirada, ¡cada parte de ella habla de la venida! Y Rut esperando.
68 Y Booz, el rey de la cosecha… o el señor de la cosecha sale hacia los portones, y llama a todos los acianos de la ciudad; e hizo una afirmación pública, fuera de los portones, él dijo: “¡Todos Uds. pueblo, vean esto!” Él se quitó su zapato, y lo lanzó frente a ellos, como testimonio. Dijo: “Yo, en este día, he redimido toda la herencia que Noemí había perdido. Y todas sus posesiones son mías, este día”. Oh, ¡vaya!
Prepárense; aquí lo tienen. Oh, yo solo siento algo moviéndose. ¡Noten! Cristo, delante de los ancianos de Israel, guio a los portones de la ciudad, e hizo una declaración: “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: y por Su llaga fuimos nosotros curados.” Un testimonio público, ¿de que Él ha redimido a la iglesia? De su condición de pérdida. En el huerto del Edén; no teníamos enfermedades; en el huerto del Edén no teníamos pecado, no teníamos muerte en el huerto del Edén: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado Su Hijo unigénito” Él hizo una declaración pública fuera de los portones, Él había provisto una manera de escape para todo aquel que quisiera venir. ¡Qué cuadro tan hermoso! Espero que puedan verlo. Ahora, ¡bendito sea el Señor!
Y como lo veo yo, tal vez, mi tiempo se está acabando.
69 Dios haciendo, una manera provista, y Él la proveyó en Jesucristo. Cuando Jesús subió a la colina del Gólgota, herido, sangrando. La cruz prolongando las sangrientas huellas a medida que ascendía la colina. Subió hasta allá… una declaración pública: “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones; y por Su llaga fuimos nosotros curados.” Murió, ascendió a lo alto, ¿lo creen? Y envió de vuelta a la iglesia los dones espirituales, proveyendo una manera. Y este gozo que tenemos en nuestros corazones es solamente el pago inicial. El dinero ganado, o lo que seríamos cuando seamos completamente redimidos. Y esta sanidad divina que tenemos es el compromiso de la redención de nuestro cuerpo. Somos redimidos. Dios proveyó el sacrificio.
70 Tendré que detenerme, amigos porque la gente está levantándose y saliendo.
El otro día le dije a mi esposa: “He predicado sobre… no sé a cuantas distintas naciones, en cada ciudad por todo Estados Unidos. Y Louisville, Kentucky, fue el único lugar donde la gente siempre se levantaba y se iba cuando predicaba”. Correcto. En mi pueblo natal, ¿ven? El único lugar en el que alguna vez lo haya visto.
Si alguien ha notado eso, eso ha sucedido en otras reuniones conmigo, levanten sus manos, por todo el edificio. Sin duda.
Por todas partes, y nunca en mi vida había acontecido en otro lugar, sino aquí en mi propio pueblo natal, Louisville, Kentucky. La gente se levanta y se va, cuando Ud. va a colocar el Evangelio directo en la línea de la plomada. Ellos lo harán. Y no había sucedido en ninguna otra parte, en ninguna parte en el mundo, donde yo he estado; ni siquiera en África, o en los otros sitios, Suiza, Noruega, donde estaban sentadas diez mil personas. En mi humilde opinión, nunca he sido testigo que una persona haya salido, se haya levantado y salido mientras la predicación estaba en curso; aquí solamente.
Vean, amigos, he batallado duro esta semana al procurar convencer a algunas de las personas, que…
71 Las palabras de Jesucristo, no importa lo que sean, tienen que estar correctas. Él dijo: “No hay profeta deshonrado sino en su tierra, y entre sus parientes, y en su casa.” Y eso es exactamente correcto. Ellos sencillamente no lo recibirán. No sé por qué. Jesús así lo dijo, y eso lo concluye. Tengo gente por este país que estaría dispuesta a morir por mí. Ellos me aman. En términos generales, es la Palabra de Dios; y Dios debe guardar Su Palabra, para que sea Dios. Correcto.
Y si alguien ha estado anteriormente en las reuniones, fuera de aquí, hemos tenidos unas cuantas señales y milagros que han acontecido en cualquier reunión que se haya visto… de esta magnitud. Normalmente hay ciegos, sordos, mudos, lisiados, y de todo, sillas de ruedas apiladas en una esquina, y las personas yéndose a sus lugares, catres, y camillas
Y hay solamente, hasta donde yo sé, hay dos personas sentadas aquí, vi a una de ellas, delante de este muchacho aquí, sentada allí. He visto al Espíritu Santo pararse sobre él la otra noche, vino muy cerca… pude haber declarado su sanidad, mientras yo solo… antes que terminara con la predicación; pero vi al Espíritu Santo retroceder de él, comenzó… algo se cruzó allí en su lugar, y lo mantuvo lejos de él. Es la única persona que alguna vez haya visto afligido de esa manera, aparte de la pareja de sordos o algo que vino a la plataforma, ellos me contaron sobre eso. No lo sé. Pero allí lo tienen. Es en casa. Está alrededor de Uds.
72 Ahora, mi buen amigo el Sr. McSpadden, el Sr. McDowell, y los que están sentados en el edificio, en esta noche, a quienes les he tratado de decir esto, y Uds. los de Jeffersonville, los de fuera del Tabernáculo, ¿ven de lo que estoy hablando? Uds. no pueden cambiar la palabra de Dios, será eternamente de esa manera, porque Jesús así lo dijo.
Ahora, a las personas que me estaban rogando que regresara al Tabernáculo, ¿ven el motivo? Donde posiblemente se han salvado unas cincuenta personas esta semana, y los de por aquí, en un avivamiento, quizás no tantos así, tal vez ni siquiera diez, hasta donde sé. Donde, normalmente, en ocho días, se convertirían cientos y cientos y cientos, en alguna otra parte, vean, ¿Ven la diferencia? Es aquí en casa. Está entre Uds.
No porque ellos no me aman, sino porque Jesús así lo dijo. Y cuando Él fue a los suyos, lo único que Él podía hacer era poner las manos sobre los enfermos y se sanaban; no tremendas obras que podía llevar a cabo. ¿Es correcto? Eso es citar la Escritura, y tiene que ser de esa manera. Correcto. No soy yo, después de todo. Es Él, es sencillamente Él. Si yo fuera un sanador…
73 Tengo un hermano postrado en el hospital, en esta noche, Dios me mostró eso, hace un año. Supongo que hay doscientos testigos aquí mismo. Es un muchacho fino y saludable. Pero Dios envió una visión y dijo: “Él se va. Y no importa lo que suceda, él se va”.
No hace mucho, el médico dijo: “Podemos salvarlo”. Pero no lo hicieron, y no lo harán.
He visto al Espíritu Santo venir, mostró una visión y marcó su tumba, y dijo: “Él es el siguiente”. Y será de esa manera. ¿Cuántos me oyeron decir, hace mucho, mucho tiempo? Levanten sus manos. Eso es correcto. Y el joven está grande, robusto y saludable; se debe ir. Eso es todo. ¿Cómo? Si fuera un sanador, yo lo sanaría. Es de los míos, mi propio hermano.
Más cuando Dios lo ha dicho, Dios guardará Su Palabra. Y esa es la razón por la que sé que: “Así dice el señor”. Moriré por eso, porque es la Palabra de Dios, y Él la guardará. Él ha provisto una manera, y yo estoy contento de aceptarla en esta noche, el Señor Jesucristo. ¿Uds. no? Que Sus eternas bendiciones reposen sobre Uds.
74 Y digo nuevamente, el sacrificio provisto por Dios, la vía de escape en esta noche, es por medio de Jesucristo. [Cinta en blanco] Luego, Jesucristo proveyó una iglesia para los incrédulos, para que pudieran entrar y vieran la manifestación de Su resurrección, y sepan más allá de cualquier sombra de duda que Él resucitó de entre los muertos. Jesús resucitó de entre los muertos, proveyendo una manera para cualquiera que mire y viva. Más si rechazan mirar, ¿Cómo puede hacer alguna cosa sino morir? Jesús dijo: “Si no creéis que yo soy Él, morirán en sus pecados”. Eso es cierto.
75 Amigos, yo siempre he tratado de mantener un balance del camino. Ud. salga del formalismo, tan formal y litúrgico como puede ser. La gente agarra mucho de eso. Y si Ud. no vigila se saldrá por completo al otro lado, y sea un fanático como pueda, pero hay un centro del camino, donde está la verdad, sana, el sano Evangelio es predicado, y Dios se mueve allí, vindicando la verdad. “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino, y pocos son los que la hallan”. Muy bien.
76 A Uds. que son un grupo pequeño aquí en esta noche, que el amor de Dios los cubra en esta noche. Y en especial a los enfermos y a los necesitados, oro que no quede ninguno aquí y que todos regresen a casa sanos. Si yo pudiera hacer algo, con gusto lo haría, pero no puedo hacerlo. Lo único que puedo hacer es representarlo a Él con Uds. en la forma del don divino.
Ahora, si hablo la verdad en cuanto a Dios que ha provisto el sacrificio; y ese sacrificio, Jehová Jireh, fue Jesucristo. Y todos los siete nombres compuestos, los nombres redentivos reposan en Jesucristo. Jehová Jireh: “El sacrificio provisto del Señor”. Jehová Rapha, “el Señor sana tus enfermedades”. Y Jehová… “la bandera”. Y todos los demás, los siete nombres compuestos. Todos estaban en Cristo Jesús. Y ahí es donde estaban todos los tipos y sombras del Antiguo Testamento. Todos se acoplan en Jesucristo. Él pagó el precio supremo, ascendió a lo alto, y envió de vuelta al Espíritu Santo, en esta noche, la cual es la vía de escape provista de Dios para Ud.
[Cinta en blanco]… si tuviéramos tiempo para entrar.
77 Puedo ver a los sabios preparando a los camellos, rápidamente: “¿Para dónde vas cariño?” diría la esposa
“Voy rumbo a Palestina a ver al joven Rey que ha nacido”.
“Bueno ni siquiera has tomado la brújula”.
Y dijo: “No necesito una brújula”.
“¿Cómo vas a pasar por el desierto, los valles y colinas, sin una brújula?”
Y él señaló a la estrella, dijo: “Voy a seguir la vía provista de Dios”. La estrella lo guio directo a Jesús.
78 Preste atención, antes que terminemos. En esta noche Dios tiene una manera provista; no por medio de la iglesia, no por medio de la teología. Sino por medio del Espíritu Santo, le guiará a la manera provista por Dios para la santificación suya, la sanidad de su cuerpo, el bautismo del Espíritu Santo, para gozo, paz, y todo lo demás que Ud. necesite. Jesucristo es el sacrificio provisto de Dios.
Y yo digo que Él resucitó de entre los muertos, envió de vuelta al Espíritu Santo, ascendió a lo alto, como la manera provista de Dios para guiar a la iglesia. Él dijo: “Él no hablará de sí mismo, sino que él testificará de mí” Jesús dijo: “Y cuando Él venga, Él os hará recordar estas cosas, y os demostrará estas cosas al venir, porque las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. El mundo no lo verá, pero vosotros lo veréis. Estaré con vosotros, en vosotros hasta el fin de la edad”
79 Óigalo, Louisville, ¡mi último mensaje para Uds.! El sacrificio provisto es Jesucristo, el resucitado que está fortaleciendo a la iglesia por medio del Espíritu Santo. Esta es la luz. Caminen en ella, hallen el descanso para su alma, la sanidad de su enfermedad.
Oremos.
80 Padre celestial, oh Dios, adentro en mi alma, me pregunto, me pongo a pensar, al ver esta gran hermosa nación de América, al ver estas grandes bombas allí al cruzar el mar. Hombres malos e impíos negando a Dios, negando al Señor Jesucristo, el Espíritu Santo, con toda la perversidad y picardía y engaños que satanás puede poner en su mente para destruir este mundo, haría exactamente lo que dijo que haría: “Arderá con el calor”. Y aun los grandes científicos del mundo diciendo: “Dentro de diez años habrá una aniquilación total, no quedará nadie, no quedará nada vivo sobre la tierra; será barrida con una bomba de hidrógeno”.
Oh, Dios, hay hombres sentados aquí, que no están preparados en esta noche. Has sido glorioso para nosotros esta semana. Nos hemos sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús, Te agradecemos por estos santos en Louisville. Dios, que ellos salgan de esta reunión, con una voz de advertencia, a todos los que están aquí.
81 Amado, Padre celestial, Te ruego que envíes a alguien aquí adentro con un avivamiento chapado a la antigua que rompa los muros alrededor de Louisville. Oh, hazlo, Dios. Que muchos seres amados sean traídos a la salvación del conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
He dado lo mejor de mí, Señor Jesús, de lo mejor que sé hacer, alzando la voz contra el pecado lo más fuerte que se pueda, hasta donde sé, y Tú has sido más glorioso para nosotros. Tú has confirmado cada palabra con señales y maravillas, y Te agradecemos, ahora, Padre para los resultados, nos encomendamos a Ti, que Tu voluntad sea hecha.
82 Bendice al hermano Cauble, Señor, nuestro hermano. Y bendice a todo su personal, y a todos los demás ministros. Pensamos en nuestro hermanito Durban, aquí abajo, y a todos estos hermanos que están aquí, quienes son unos hermanos finos; dando lo mejor para martillar en contra del pecado y la maldad, el whisky y la bebida, y demás, y la unificación y todo lo demás alrededor de la ciudad. Ellos están procurando dar una voz de advertencia. Dios les bendiga a esos hombres y los unjas con el Espíritu Santo. Concédelo, Señor, permiten que ellos sean buenos administradores, teniendo tremendos éxitos por medio del llamamiento para sacar de la oscuridad y entrar a la maravillosa luz.
Y ahora, Señor, en el cierre del servicio, esta noche, ¿no vendrás? Solo ven una vez más, gran Espíritu Santo, poder divino, y encubre con Tus bendiciones. Y que el Ángel del Señor se pare aquí en la plataforma como un testigo de la resurrección del sacrificio provisto por Dios, el Señor Jesucristo. Y que Él haga grandes señales y maravillas, en confirmación de la Palabra. Porque Te lo pedimos en Su nombre, Tu amado Hijo, Jesucristo. Amén.
83 Que el Señor les bendiga, amigos cristianos. Ahora quiero orar por los enfermos. Quiero pedirles de antemano: ¿Hay alguien en el edificio que no ha sido salvo, que nunca ni siquiera ha sido convertido, que le haya pedido a Cristo que le perdone sus pecados? Le estoy pidiendo públicamente, de una manera áspera. Y creo que Ud. será lo suficiente hombre o mujer, o chico o chica para hacerlo. Si nunca ha aceptado a Jesús como su Salvador personal, y desea hacerlo ahora mismo, ¿se pudiera poner de pie como creyente, y decir: “Desde este momento en adelante seré un creyente en Jesucristo”? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, señora, Dios le bendiga, señora.
Ud. está confesando su fe en Jesucristo, al hacer esto. Hace como cinco minutos, cinco almas pudieron haber muerto, se habrían ido a las tinieblas eternas. Si ellos mueren ahora, son cubiertos por la sangre.
84 Uno más, ¿dónde está? Justo aquí atrás, Dios le bendiga. Sí, mi hermano. Dios le bendiga hermano. Dios le bendiga, hermana. Correcto., aquella antigua y ruda… Dios le bendiga, hermano, aceptando a Jesús. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga. Allá arriba en el balcón, ¿en alguna parte? Dios le bendiga hermana.
Eso es maravilloso. Oh. ¡Vaya! Ojalá tuviera más espacio para tener un gemir chapado a la antigua y un llamado al altar. Eso es lo que necesitamos ahora mismo.
85 ¿Cuántos aquí adentro dicen: “Hermano Branham, yo he sido un pecador, pero ahora estoy confesando, y aceptando a Jesucristo en mi corazón, el sacrificio provisto por Dios”? como veinticuatro personas se han puesto de pie. ¿Podrían levantarse y decir…? Dios les bendiga, Dios le bendiga, joven. Eso está bien. Dios le bendiga. Alguien más de pie que diga: “Ahora mismo estoy aceptando a Jesucristo como mi Salvador personal, estoy haciendo mi confesión públicamente delante de estas personas y delante de Dios, que acepto a Jesucristo, el remedio de Dios por mis pecados.” ¿Habría alguien más, en alguna parte por aquí? Dios le bendiga joven. Qué valiente. Dios le bendiga. Eso está bien.
Alguien más podría ponerse de pie y decir: “Ahora, acepto a Jesucristo como mi Salvador personal, recibo el sacrificio provisto por Dios por mi pecado”. Dios le bendiga, papá, un hombre de edad, de cabellos grises, temblando, poniéndose de pie para aceptar a Jesucristo como su Salvador.
86 Ahora, Dios conoce su corazón. Él lo está mirando a Ud. ahora mismo. Dios le bendiga, joven. Veo por allá la persona con el suéter rojo. Muy bien. Alguien más, levántese y diga: “Yo acepto” Dios le bendiga. A Ud. la señora con su muchacho por allá. Dios le bendiga. Que Dios…
Su nombre va al libro de la vida del Cordero cuando Ud. se para públicamente delante de esta audiencia. “Aquel que me confesare delante de los hombres, yo le confesaré delante de Mi Padre, y los santos ángeles. Si te avergüenzas de Mi aquí delante de los hombres, Yo me avergonzaré delante de ti en aquel día.”
87 ¿Ha sido un pecador, y quiere ser perdonado? Cualquier otro que no se haya levantado aun, y quiere ponerse de pie solo para aceptar el sacrificio provisto por Dios por su pecado, ¿se pondría de pie? Alguien… Dios le bendiga. Dios le bendiga. Ese es un joven soldado, Dios le bendiga también. El Señor sea con Ud. mi hermano.
¿Alguien más? Muy bien. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, hermana. Eso está bien. ¿Alguien más quiere vida eterna, al aceptar a Jesucristo? Dios le bendiga. Sí, Dios les bendiga a Uds. tres, allá arriba en el balcón, ¿no es eso maravilloso? Como treinta o más. Muy bien.
Dios le bendiga. Esa es la manera, aceptar a Jesús, el sacrificio provisto por Dios. Él es Jehová Jireh. Muy bien. El Señor le bendiga en el balcón, mi hermana concediéndole la vida eterna.
88 Ahora Ud. halla favor con Dios. No hay cristiano aquí adentro que sepa cualquier cosa de Dios, pero sabe que en los últimos cinco minutos, la atmósfera ha cambiado completamente dentro de este edificio. Correcto. ¿Ven? Justo en el momento más difícil, entonces llega Jesús.
Alguien más diga: “Ahora yo acepto a Jesucristo. Dios le bendiga, señora. ”Yo lo acepto a Él, quiero que mi nombre se escriba en Su libro. Yo lo acepto a Él ahora mismo como el supremo Gobernador de mi vida“. Dios le bendiga, señor. Dios les bendiga.
89 Alguien más, algún descarriado, ¿se pondría de pie y diría: “Hermano Branham, yo una vez fui un cristiano, pero me he desviado de Dios, en esta noche vuelvo a casa”? Dios le bendiga hermana. Dios le bendiga, hermano. Oh, Dios lo mira a Ud. Es correcto. Oh, ¡vaya! Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermano; los veo allá arriba en el balcón. Dios le bendiga, hermano el que tiene las manos levantadas. ¿Alguien más? Dios le bendiga, señora. Eso es maravilloso, Dios le bendiga, hermana. Eso es maravilloso. Solo sigan viniendo. Dios le bendiga, hermana; veo que están de pie. Dios le bendiga, señor. Allá arriba en la plataforma con su mano levantada. Dios les bendiga.
Allá atrás, muy atrás, diría alguien: “Hermano Branham, yo me he descarriado; voy de vuelta a casa, yo acepto mi remedio, a Jesucristo, el sacrificio provisto por mi descarrío. Vengo a casa. Justo en esta noche, concluyo con eso aquí ahora mismo, de una vez por todas, porque sé que cuando…” [Cinta en blanco]
Con los brazos abiertos de amor,
Señor, vengo a casa.
Vengo a casa, vengo a casa
Nunca más deambular
Con los brazos abiertos de amor,
Señor, vengo a casa.
90 Me pregunto si podemos tararearlo. [El Hermano Branham comienza a tararear; Señor, Vengo a casa].
Mientras ellos lo tararean, ¿queda alguien aquí adentro que diría: “Señor, Tú me ves mientras estoy de pie. Vengo a casa, estoy cansado de vagar, con una paz que no está afianzada. Acepto Tu via de escape, a Jesucristo como mi Salvador personal, vengo ahora, Señor, tal como soy, vengo; levanto mi mano. Voy a ponerme de pie para que me veas, y esta audiencia, que ahora yo creo, y vengo a casa”? [El hermano Branham tatarea: Señor, vengo a casa] Dios le bendiga hermana.
Vengo a casa, vengo a casa.
Nunca…
Alguno que sienta en su corazón que quieren aceptarlo a Él, solo póngase de pie.
Con los brazos abiertos de amor,
Señor, vengo a casa.
Solo continúe, si así lo desea, hermana.
91 Ahora, les voy a pedir algo. Cada persona que se puso de pie, quiero que se levanten mientras ofrezco una oración por ustedes. A toda persona que se levantó, póngase de pie otra vez, solo por unos momentos, solo levántese. En alguna parte del edificio, todo el que se levantó, levántese otra vez. En alguna parte, en los balcones y en todo lugar para que podamos hacer una oración. Eso es todo. Eso es todo. Cada uno de Uds. que se levantó, que se levantaron hace poco. Y si hay alguien más que desea levantarse con ellos para aceptar a Cristo, ¿se pondrán de pie? Dios les bendiga.
Ahora, inclinemos nuestros rostros.
92 Bondadoso Padre celestial, estos aquí vienen como Tus hijos. Ellos ya han venido. En el momento que el Espíritu Santo les habló a sus almas, ellos se levantaron y Te aceptaron y Tú les diste la vida eterna. Dios, bendícelos, camina con ellos en su vida, Padre, algunos de ellos han sido Tus siervos, el tiempo ha pasado, y han caído, y en esta noche, el Espíritu Santo, por el predicar de Tu Palabra, ha bajado y los ha ungido. Y aquí están de pie, aceptándote y dándote gracias por la vida eterna que ahora poseen en Jesucristo. Gracias, Padre. Que sus vidas estén contentas y placenteras, que la enfermedad se aleje de sus puertas, y que tengan larga vida, vidas felices; y que vengan en paz, y entren al reino de Dios, en el fin del mundo. Lo pedimos en el nombre de Jesucristo. Amén.
93 Dios les bendiga. Y el pueblo dice…. [La congregación dice “Amén”] Amén. Dios les bendiga a cada uno de Uds. si están sentados cerca de alguien que se levantó; estrechen su mano, y díganle cuán felices están por ellos.
No tenemos el espacio suficiente para llamarlos al altar, no tenemos espacio para hacer eso. El Señor les bendiga; muchas, muchas almas.
94 Fíjense, Uds. saben, de acuerdo a la Palabra de Dios, ¿qué ocurrió en el Cielo en este momento? Los ángeles se están regocijando. Las banderas de satanás han sido derrotadas; han sido bajadas. Y los ángeles y sus banderas blancas están volando por todo el Cielo en esta noche. Y las campanas de la gloria están sonando, sonando melodías, mientras un pecador viene a Cristo, el Señor sea bendito y alabado por siempre. Oh, ¡vaya!
Yo creo que vamos a tener un genuino servicio de sanidad ahora. [Alguien habla con el hermano Branham] ¿Sí? ¿Qué? ¿Las tarjetas de oración?
[Cinta en blanco]
95 Yo, en este servicio, tomo bajo mi control en el edificio a todo espíritu para la gloria de Dios. El motivo por el que digo eso, es para poner el nombre de Jesucristo por toda la audiencia. Si satanás se pone incontrolable, entonces verán lo que acontece. Seguramente los empacarán sacándolos por la puerta, fuera de este mundo. Ven.
Noten. Uds. deben ser obedientes. No se levanten y caminen por ahí. Siéntense quietamente. Estas enfermedades van de una persona a otra.
Uds. eruditos de la Biblia saben eso, eso es la verdad, ¿ven? No juegue a la iglesia. No soy responsable por los críticos y los incrédulos. ¡Escúchenlo! Yo hablo en Su nombre.
96 Fíjese, el Ángel del Señor está cerca, confío que Dios manifestará la resurrección de Su Hijo.
Ahora, acérquese, hermana, supongo que Ud. y yo estamos aquí parados y que somos dos extraños el uno del otro. Yo no la conozco. Nunca la he visto. Pero Dios nos conoce a los dos. Ud. es solo una persona que fue traída de la audiencia. Algunos de ellos le dieron una tarjeta de oración que tenía un número en ella. Ud. solo recibió el número, fue llamada, y aquí está.
97 Y Ud. no tiene que tener la tarjeta de oración. Cualquiera que esté sentado en la audiencia, solo comience a orar; vea si el Espíritu Santo no es el mismo en esta noche que está en la iglesia, que estuvo en Jesucristo. Vean si no lo está. Si no es así… si no lo es, entonces yo he mal representado el Evangelio para Uds. y entonces llego a ser un falso testigo de la resurrección. Si Dios lo confirma que es verdadero, entonces yo les he dicho la verdad, y Dios ha dicho la verdad.
98 Ahora, la señora aquí, una desconocida, nunca la he visto en mi vida. Ella nunca me ha visto, supongo. Acabamos de conocernos aquí mismo, eso es todo. Yo no la conozco. Dios la conoce a ella.
Fíjense, cuando nuestro Señor Jesús estuvo aquí, en una ocasión Él habló con una mujer un largo rato para captar su espíritu, luego Él le dijo cuál era su problema.
Y ella dijo: “Bueno, me pareces que eres profeta”.
Fíjese, Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, exactamente hasta el fin del mundo”.
99 Un hombre entró en su línea de oración, en una ocasión, él era un hombre justo. Él dijo: “Tú eres cristiano, un buen hombre, un hombre honorable”.
Y él dijo: “¿Cuándo me conociste, Rabí? O reverendo, maestro, o lo que sea como esto se interprete.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi”. En otras palabras, “Tú oraste antes de venir a la reunión, y te vi hacer eso”.
Y él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel”.
Ahora, si Jesús ha resucitado de entre los muertos, entonces Él hará lo mismo.
100 Fíjense, audiencia, Él está aquí ahora, el Ángel del Señor, Uds. están conscientes de eso, que algo está por suceder, ¿no es cierto? Eso es la verdad. ¿Está aquí?
Ahora, yo no podría sanarlos, Ud. no podría esconder su vida, porque Ud. no está en la presencia de su hermano, está en la presencia de Él. ¿No es cierto? Y Ud. le cree a Él con todo su corazón, que Dios nos envió aquí para tratar de ayudarlos. Aparte de estar enferma, Ud. mismo tiene algún ser amado que está enfermo. Ese es su esposo, él tiene una ruptura, ¿no es cierto? Sí, Uds. dos están sanos. Ud. puede irse a casa. Que Dios esté con Ud. y que la bendiga. Dios le bendiga, hermana. Fe sencilla tocó y sanó a la mujer.
101 Adelante, ¿cómo está Ud. hermana? Me supongo que somos desconocidos el uno con el otro. No nos conocemos. Ahora, yo solo soy su hermano. Es por su bebé. Por eso está Ud. aquí. Hay una sombra negra que posa sobre el bebé. Su enfermedad es incurable, hasta donde saben los médicos. ¿Cree que Él me revelará lo que anda mal con el bebé? ¿Lo cree con todo su corazón? Ha habido cierta experiencia en el hospital. El bebé ha tenido una operación. Y es algo relacionado con sus intestinos, y algo anda mal con un cierto hueso. El bebé tiene el hígado inflamado. ¿No es cierto? Esa es la verdad. ¿No es así? [“Sí, señor”].
Ahora, no fui yo el que dijo eso, esa fue completa rendición a Jesucristo. Y Su presencia está aquí. Ahora, lo único que puedo hacer es pedir a Dios por el bebé. ¿Acepta Ud. la sanidad del bebé? [La hermana dice: “Sí, señor”].
Cristo, Hijo de Dios, ten misericordia de este bebé muriente, que esté bien en esta misma noche, concédelo, Señor Jesús, que Tus bendiciones vengan sobre él, y que esté bien. Porque Te lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, madre. Notifíqueme sobre el bebé, lo que ocurra. Ud. va a notar la diferencia en él en las siguientes veinticuatro horas. Ahora, recuerde lo que le dije. Él sabe lo que fue, y sabe lo que será. Muy bien.
102 Adelante, señora. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que el Señor Jesucristo está aquí para sanarle y para que esté bien? ¿Cree que yo soy Su siervo? Ud. está consciente que Ud. está en la presencia de algo aparte del hombre, y ese es el Espíritu de Él.
103 Tal vez la audiencia no entienda esto, pero, fíjese en la expresión facial del paciente cuando ellos se acercan aquí, no por mi causa; yo no tengo nada que ver con eso. Yo solo soy una voz. Pero esta mujer aquí o cualquiera del resto, entienden y saben que aquí hay algo sobrenatural. Y Ud. lo puede ver como un milagro. ¿Qué es un milagro? Algo que no se puede comprender.
104 Fíjense, la mujer, es una desconocida para mí. La mujer y yo no nos conocemos, tal vez, es la primera vez en la vida que nos encontramos. Pero Dios nos ha alimentado a los dos desde que nacimos.
Señora, ¿Cree que el mismo Señor Jesús que habló con la mujer en el pozo, al que yo he representado aquí en esta noche, que trescientas… que ciento tres almas lo han aceptado a Él como su Salvador? ¿Cree que Él conoce su corazón, y sabe todo lo que Ud. ha hecho? Si Él me revelara lo que Ud. está deseando ahora, ¿aceptará eso? Neuritis. ¿Es correcto? ¿Ahora me cree? Ahora, aquí hay algo más, Ud. está interesada en un ser amado, es un jovencito. Y ese jovencito tiene problemas con el corazón, y él es miembro de una iglesia aquí en Louisville. Una iglesia Bautista. Vaya, el Señor Jesús la bendiga y le conceda el deseo de su corazón. Amén.
105 Solo sean reverentes; Acepten, crean.
106 Ahora, veo a una señora de color, sentada, orando, ella tiene problema de riñones. Ahora ya no lo tiene, señora. Su fe la ha sanado, póngase de pie. Dios le bendiga. Solo crea, con todo su corazón, y lo recibirá. El Espíritu Santo, ¡la religión del Nuevo Testamento! Amén.
¿Cree que ese problema de la presión alta se irá de Ud., señor? El que está sentado allá, ¿me está mirando? Sí. Muy bien. Ud. puede recibirla. Dios le bendiga.
Solo crean en Él.
107 Tenga fe, hermana, la que está sentada mirando hacia acá. También la que está orando. Algo anda mal con su garganta, ¿no es cierto? La que está sentada justo detrás de la niñita allá. ¿Cree que Dios la sanará, la damita que está sentada aquí? Ud. está sentada allí orando por mí para que le diga algo. Yo conozco la condición de su garganta. Ud. no necesita una tarjeta de oración. Ud. solo necesita lo que tiene, fe. ¿Acepta ahora su sanidad? Dios le bendiga. Vaya a casa y que se mejore. Ahora. Amén.
¡Tengan fe en Dios! Crean con todo su corazón. Jesucristo hará que suceda. Oh, yo Le amo, ¿lo ama Ud.? Muy bien.
Venga, señor.
Tenga fe en Dios. Crea con todo su corazón. Dios lo traerá a cumplimiento.
108 ¿Cómo está Ud. señor? ¿Era Ud. uno de los que estaba de pie hace unos momentos? Veo que todavía está esa luz a su alrededor. Ud. aceptó a Cristo como su Salvador personal. Ud. está sufriendo de una condición nerviosa. ¿Es correcto? Ud. había tenido el vicio de fumar. Dios no quiere que Ud. haga eso, está lastimando sus nervios al hacer eso, ¿no es esa la verdad? ¿Ud. quiere deshacerse de eso; olvidarse de los cigarrillos, olvidarse de todo? Jesucristo ya ha tocado su cuerpo. Ud. va a estar bien y a servirle. ¿Ahora cree?
Para que sepa esto: Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de fuera de la ciudad. ¿No es cierto? Ud. es de Indiana. Ud. cruzó el rio. Ud. es de una ciudad llamada Greensburg o algo así, Indiana. ¿Es correcto? Ahora Ud. está muy bien. Sí. Ahora puede volver a casa y estar bien. Dios le bendiga.
109 La audiencia sea reverente, y manténgase en oración, y en expectativa que Dios le sane y bendiga. Amén. ¡Tengan fe en Dios!
Ud. que está sentada allá, señora, la que tiene el dedo levantado de esta manera, está sufriendo de… ¿Cree que Dios le va a sanar de esa presión baja que tiene? ¿Lo cree? Sí. Ud. cree que Él está aquí. Póngase de pie y acepte la sanidad. Este problema se irá de Ud., y puede irse a casa y estar bien.
Ud. dice: “¿Qué causó eso?”
El mismo Jesucristo que se dio la vuelta con la mujer del flujo de sangre, dijo: “Tu fe te ha salvado” Él conoce todas las cosas, Él lo revela como Él quiere. Muy bien. Traiga a su paciente. Tenga fe.
110 ¿Cómo está Ud., señor? ¿Cree que yo soy siervo de Él? ¿Cree que está en Su presencia, no la de su hermano, sino que sabe que algo está sucediendo?
Alguien dijo que yo estaba leyendo su mente, eso es incorrecto. Jesucristo “percibió los pensamientos de ellos”. ¿Es correcto? Las personas no están pensando en sus pecados y en las cosas que hicieron. Es el Espíritu Santo. Muy bien.
Mire para acá señor, y crea. ¿Somos dos desconocidos? No nos conocemos. Probablemente nunca nos hemos visto en la vida el uno al otro, solo en esta reunión. Entonces si hay algo en Ud. o alguna cosa, su enfermedad o alguna cosa. Solo Dios lo sabría, hasta donde tengo entendido. No lo sé.
111 Veo que le han llevado al hospital. Ud. acaba de salir del hospital. Algo anda mal con el rompimiento de los glóbulos sanguíneos—o algo así. Y Ud. tenía…lo veo en una cama, hay algo colgando sobre Ud. es un goteo… es sangre. Veo una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete transfusiones de sangre que acaba de tener. [“Alabado sea el Señor, eso es correcto. Eso es correcto.”] ¿Es cierto? [“Es correcto. Ese es el Señor.”] Esa es la verdad [“Es verdad”].
Ud. tiene una esposa que está enferma. [El hermano dice: “Sí, eso es correcto.”] Ella tiene artritis y problema con el hígado. [“Correcto.”] ¿Es correcto? [“Es correcto.”] Y Ud. no es de esta ciudad. [“No.”] Ud. viene del rio arriba. [“Es correcto.”] De Cincinnati [“Eso es correcto.”] Ohio. [“Si. Es el Señor.”] Su nombre es Berghaus. [“Es correcto.”] Sus iniciales son R. P [“Es correcto.”] Regrese a casa y esté bien. [“Es el Señor Dios.”] Jesucristo le ha sanado completamente.
¡Tengan fe en Dios! ¿Declarando a él su nombre? ¿No le dijo Jesucristo a Pedro: “Tú eres Pedro”?
112 Amigos, sean reverentes ahora. Las visiones lo debilitan tanto a uno. Uds. han estado en estas reuniones, esta semana, y Uds. saben de lo que estoy hablando. ¡Solo tengan fe! ¡Crean! Y ahí hubo algo…. Espere un momento.
Veo a una señora delante de mí. No, es la dama sentada aquí al final. Ud. es… No es Ud.; es una persona de aspecto diferente. Es un ser amado que está en el hospital, y ellos tienen cáncer. Es una señora, y ella está en una condición de muerte. Y ella es su cuñada. ¿Es correcto? Póngase de pie y acepte la sanidad de su cuñada que está en el hospital. ¡El Señor Jesucristo es quien conoce todo al respecto!
113 Muy bien. Hermana, aplauda con sus manos, regocijándose. Algo andaba mal con sus manos, ¿no es cierto? Muy bien. Ellas están sanas, y Ud. puede irse a casa.
Y Ud. la que está sentada junto a ella, Ud. tenía cálculos renales, ¿no es cierto, señora, la que está sentada allí? Póngase de pie. También puede irse a casa y ser sana. Salen de Ud., en el nombre del Señor Jesucristo.
¡Solo crean! “Todo es posible para los que creen.” ¡Tengan fe en Dios!
114 Traigan a la señora. ¿Cree Ud. señora, mientras pasa? ¿Acepta Ud. a Jesús como su Salvador y me acepta como Su profeta?
Entonces si es así, yo he testificado de la resurrección de Jesucristo; quien se levantó y habló con la mujer en el pozo, sabía exactamente lo que andaba mal con ella. Él dijo: “Ve y busca a tu marido”.
Ella dijo: “Vengan, vean a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho”. Él nunca le dijo todo lo que ella había hecho. Pero Él sabía, a medida que el Padre le revelaba, todo lo que ella había hecho. ¿Es Él el mismo Señor Jesús resucitado?
Ud. había tenido un accidente. No, Ud. tuvo algo como… Ud. ha estado… Es el Espíritu Santo lo que Ud. está buscando, el bautismo del Espíritu Santo. Es correcto. Ud. tiene… habría visto algo. Ud. tiene la… Ud. también tiene la presión alta, ¿No es cierto?
Espere un momento, una visión apareció delante de mí. Oh, es la mujer sentada allí. Orando. Es Ud. que tenía un… Ud. se lastimó su pie, ¿no es cierto? Un accidente y se lastimó su pie. ¿Es correcto? y Ud. tiene problema con el riñón. ¿Es correcto eso? Venga para acá con la señora. Uds. dos van a estar bien. Jesucristo…
115 ¡Aleluya! Oh, el glorioso, incomparable Señor Jesucristo quien salvó su alma, hace un momento, es una vindicación de Su presencia. Amén. Verifique en la grabación de la cinta y vea si lo que Él dice no es la verdad. Oh, ¡Tengan fe en Dios! ¡Crean! “Todo es posible para aquellos que creen”.
Muy bien. Billy. ¿Es este tu paciente? Hazlo pasar.
¿Está creyendo con todo su corazón? También tiene un ser amado en problemas, ¿no es cierto? Ellos tampoco están en esta ciudad. Tiene una clase de contoneo. Es como la danza de San Vitus. ¿Es correcto? Y ellos viven en una ciudad donde hay un rio. Es una gran ciudad donde el rio corre de un lado, hay muchos ladrillos… es en San Louis. ¿Es correcto? es correcto.
Y Ud. tiene otro familiar, es su hermana o algo, y ella es de un campo que tiene colinas, y mucha vegetación. Es en Arkansas. Ud. tiene problemas del corazón. [“Es correcto”] Vaya, sus deseos son concedidos por Jesucristo el Hijo de Dios.
116 Digamos: “¡Alabado sea el Señor Jesucristo, el resucitado, Aquel del Calvario!”
Sean reverentes. No se agiten. Solo un momento, y terminaremos en un momento. No se agiten por allí. Eso me interfiere. Tengo… aquí en esta noche, observando. Sea reverente.
117 Que pase la señora. ¿Cree Ud. que podría mejorar, por medio de la fe y que ese tumor saldrá sin ser operado? ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Acepta su sanidad? En el nombre de Jesucristo, conforme a su confesión de fe. Amén.
118 Señor, el que está sentado que tiene puesta la corbata roja. Ud. está sufriendo de una ruptura. ¿Cree que el Señor Jesucristo le sana? ¿La acepta? Ud. también es de fuera de la ciudad. Veo que Ud. viene del rio arriba, también de Cincinnati. ¿Es correcto? Muy bien. Mientras están obrando juntamente, ambos póngase de pie y sean sanos ahora mismo en el nombre de Jesucristo. Dios les bendiga. Eso se va de Uds. Vayan a casa; estén bien.
119 Venga teniendo fe, señora. ¿Cree que ese problema femenino se ha ido de Ud.? Acepte a Jesús como su sanador por ello ahora. Eso era un absceso, tenía un drenaje, y pronto se habría convertido en un cáncer. Pero su fe la ha salvado. Ahora. Vaya. Dele la gloria a Dios por eso. Y recibirá lo que ha pedido.
Pase señor, crea con todo su corazón. ¿Si Dios me revelará cuál es su problema, aceptará Ud. su sanidad? Problema del corazón. ¿Es correcto? ¿Cree que Él le sana ahora mismo? Entonces así lo hace Él. Su fe le ha sanado completamente. Regrese, y vaya en paz con Dios.
Pase señora, ¿Cree que Dios sanará al bebé mientras pasa la plataforma? Tiene un problema del riñón. Regrese, Jesucristo sana al bebecito, en el nombre de Jesucristo. Amén. Ud. era nerviosa, eso también se ha ido de Ud. Dios sea con Ud.
¿Le cree a Él? ¡Tenga fe en Dios!
120 ¿Quiere Ud. sobreponerse de esa condición bronquial? ¿Cree que Dios le sana de eso? si lo cree con todo su corazón, póngase de pie, señora. Acepte su sanidad. Dios le bendiga. Regrese a casa y sea sana. Muy bien.
¿Cree con todo su corazón? ¿Aceptará su sanidad si Jesucristo hablando revelará su problema? Somos desconocidos, pero Él conoce su problema. Ud. tiene un problema, femenino, es el vientre y un ovario. Ahora, vaya. Dios la ha sanado. Su fe la salva, señora, en el nombre de Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor! Cada uno de Uds. puede estar sano en este momento, si lo creen.
121 Ahora, señora, póngase de pie donde está. Mire para acá, toda esta audiencia, un gran porcentaje de ella, sufre de nerviosismo. Algunas veces Ud. piensa que va a perder su mente. ¿No es cierto? Ud. es tan nerviosa. Recientemente Ud. dejó caer algo; fue un plato o algo, Ud. iba a cruzar con eso. Pero Jesucristo la ha sanado de eso, y Ud. lo sabe. Ahora, regrese por su camino, regocijándose.
122 Ahora, en el nombre de Jesús el Hijo de Dios, yo reto a todo creyente aquí adentro para que crea que esto es la verdad. ¿Lo creen? Bien, entonces, si esta es la verdad vindicada de Dios, escúchenme. Pongan sus manos el uno con el otro, mientras oro por Uds. Quiero que toda persona aquí adentro acepte ahora su sanidad.
123 Dios Todopoderoso, ten misericordia del enfermo y del necesitado. Pónganse de pie aquí, y en todo este espacio parece estar una gran pilar de luz ahora, sabiendo que alguien está parado cerca con sus manos a mi alrededor, poniendo los pañuelos; bendícelos, Señor. La sanidad para el enfermo y todas estas personas necesitadas aquí, con sus brazos y manos puestas el uno con el otro. Que el poder, la manera provista de Dios, el Hijo de Dios, en Su gran poder y majestad, barra por todo el edificio como un viento recio, y condene a toda enfermedad, eche fuera a todo espíritu malo.
Ahora, yo condeno a satanás, reclamo la victoria sobre Él, y satanás sal fuera de estas personas en el nombre de Jesucristo.
Y que cada uno aquí adentro que cree que Jesús les sana, póngase de pie y den la gloria a Dios, en el nombre de Jesucristo.
Dios, en el nombre de Jesucristo, ellos aceptan ahora mismo su sanidad.
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