S.221 54-0620A  Yo Restauraré 

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OBRAS DEL MENSAJE

Yo Restauraré

Des Moines, Iowa, E.U.A

54-0620A

1 Maravillosa reunión, allá en el lugar del Hermano Redigar, donde muchos grandes hombres se pararon en el mismo púlpito. Y este canto ha sido mi tema ahora durante ocho años: “Solo Creed”, cuando Paul Rader, quien lo escribió, pastoreó el tabernáculo después de la muerte del Hermano Redigar… Yo estaba justo en el cuarto, y lo escuché entrando, solo inspiración, y “Solo creed, todo es posible”, y sabía que Pablo hizo ese canto sentado allí mismo. Y él era un querido amigo, que se ha ido a la gloria.
Y al estar sentado allí, pues, sé que tuvimos un gran tiempo esa noche. Usted pueblo Pentecostal… o Asambleas de Dios, vieron el artículo que se escribió. La niñita había estado ciega, Uds. saben, y fue sanada. Los de “Nosotros La Gente”, lo publicaron en el libro de “Nosotros La Gente”. Y oh, salió por todas partes de la niñita ciega esa noche, que yo solo sostuve en mis brazos hasta que recobró la vista.

2 Y así que, después de casi terminaba la reunión, me habían llevado a un lugar para descansar un poquito, y luego me llevaron a la sala de emergencia, donde unos… no pudieron regresar para que se orara por ellos. Solo como que… Entró un hombre que realmente debió haberle enseñado al Sr. Webster a hablar. Él entró; él dijo: “Hermano Branham”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “Oh, señor”, dijo: “su gramática es muy mala”.
Le dije: “Sí, señor. Yo sé eso”.
Él dijo: “Pues, usted usó las palabras ”haint, git, [Modismos americanos y palabras mal pronunciadas] y todo eso“.
Le respondí: “Sí, señor. Eso es casi todo lo que sé usar”.
Él dijo: “Bueno”, él dijo…
Yo dije: “Bueno, fui criado pobremente, éramos diez niños; papá murió cuando tuve que hacerme cargo de ellos y de mi madre viuda”, y yo dije…
Dijo: “Esa no es excusa ahora; usted es un hombre”.
Yo dije: “Sí, señor. Eso es correcto”. Pero“, dije: ”ahora, desde que el Señor me llamó al ministerio“, dije: ”estoy orando por los enfermos día y noche, y no tengo oportunidad para eso“.
Él dijo: “Oh, usted podría…”. Dijo: “Por ejemplo, Ud. usó una palabra allá esta noche: pólpito”. Él dijo: “Usted dijo: La gente que esté pasando por este pólpito con fe será sanada”. Dijo: “Usted sabe, la audiencia lo apreciaría más si dijera: púlpito”.
Yo dije… Él como que me insistió un poquito. Yo dije: “Hermano, no creo eso”. Dije: “A esa gente no le importa si digo pólpito o púlpito, siempre y cuando predique el Evangelio, y viva la clase correcta de vida, y que produzca lo que esté hablando”. Esa es la llave. Yo lo creo. Eso es correcto.

3 Bueno, esta tarde, mi muchacho me dijo que iba a repartir tarjetas de oración faltando quince minutos para las seis. Por lo tanto las personas que están aquí que tienen a sus seres queridos y que quieren venir y que se ore por ellos, vengan a recibir su tarjeta esta tarde. Y faltando quince minutos para las seis, dijo el muchacho.
Y luego, quiero darle las gracias a una dama que probablemente está en el edificio. Está oscuro allá para mí ahora. Solo puedo ver una parte allá atrás. Puedo ver, pero no puedo distinguir caras. He buscado a la dama sentada aquí, si yo pudiera… Creo que no la reconocería. Yo estaba desayunando en un café esta mañana (mi esposa y yo), y había cuatro damas sentadas allí. Sabía que eran Cristianas, pero no sabía que ellas me conocían, puesto que estaban orando antes de comer.
Y luego, un hombre entró a mi habitación hace unos momentos y me dio un sobre que tenía diez dólares de ofrenda para el extranjero. Decía: “Lo vimos en el café esta mañana”. Si la hermana está aquí, quiero agradecerle mucho. Y que el Señor les bendiga, mis queridas hermanas.

4 Y ella pidió para que la iglesia ore por una petición (ellas son de otro estado) por una niñita —una niñita con parálisis cerebral, que sufrió daño al nacer.
Lo haremos, mi hermana. Y le estoy pidiendo a la iglesia que haga esto. Y no solo eso, sino que pondré su dirección allí. Y yo no sabía en qué hotel estaban ni nada para llamarles, así que yo… para darles las gracias. Y esta es mi oportunidad para hacerlo. Y no solo eso, sino que le enviaré un pañuelo por el cual acabo de orar. Lo recibirá en uno o dos días por correo. Que el Señor le bendiga grandemente.

5 Y ahora, esta noche vamos a, quizás, a tener de nuevo una línea de oración esta noche. La otra tarde, intenté algo nuevo. Y parece que no debería poner tanto a prueba la paciencia de todos ustedes, cuando intento esto, aquello o lo otro. Pero trato de llegar a mucha gente.
Mucha gente siempre me está refiriendo eso, que yo no llego a suficiente gente. Probablemente eso sea cierto. Los he escuchado decir que el Hermano Roberts… Creo que el Hermano Roberts ha visitado aquí la ciudad; he visto su periódico. Y tal vez muchos de Uds. asistieron a las reuniones del Hermano Roberts; un maravilloso soldado valiente de Dios, el Hermano Roberts. Yo lo amo a él con un verdadero amor Cristiano.
Y ellos han dicho: “Bueno, el hermano Roberts orará por quinientos mientras tú oras por uno”. Bueno, quizás eso sea cierto. Pero el hermano Roberts está haciendo lo que Dios le dijo que hiciera. Yo estoy haciendo lo que Dios me dijo que yo hiciera. Y juntos somos colaboradores en Cristo Jesús. Y la reunión del hermano Roberts es ese punto de contacto de la imposición de manos sobre los enfermos. Y él obtiene maravillosos resultados para nuestro Señor.
Y Dios está con el Hermano Roberts. Dios ama al hermano Roberts, porque lo prueba por el ministerio que Él le ha dado. Y Él está con otros hermanos también, en todas partes, que están ministrando. Y tenemos un gran compañerismo el uno con otro.

6 Ahora, esa es la manera del hermano Roberts de orar por los enfermos. La mía es en la línea profética, para reconocer la presencia del Señor Jesucristo.
En mi campaña africana fueron cinco personas que atravesaron la plataforma, y veinticinco mil fueron sanados con una sola oración, ¿ven? Miren, cuando ellos vieron y supieron que la presencia de Dios estaba allí, eso lo concluyó. Simplemente lo creyeron, y lo aceptaron, e hicieron exactamente lo que se les dijo.
Lo principal es, amigos Cristianos: Si yo tengo alguna influencia, la quiero usar lo mejor que puedo para Su gloria. Y quiero ser sincero por encima de todo. Quiero que mi palabra sea verdadera. Y se darán cuenta, entre más verdadero y sincero sea usted, mejor estará delante de Dios.

7 Y ahora, para esto es. Es para vindicar que el mensaje que les he dicho, que Jesús ha resucitado de entre los muertos y vive entre nosotros hoy, es para que Uds. lo crean y lo acepten a Él como su Sanador. Y cuando hagan eso, les aseguro que me escribirán una carta muy pronto: “Todo ha terminado”. Eso es correcto. Ustedes lo harán, porque esa es la forma en que se supone que debe hacerse.
Sin embargo, el Señor… Siento que tal vez, cuando regrese del extranjero, podría realizar unas reuniones para orar solamente por los enfermos. Uno no puede mezclarlo. Lo intenté anoche, y antes de llegar a… La gente, antes de llegar a mí, me preguntaba: “Dígame si… [Palabras inciertas]…”. ¿Lo ven? Uno lo capta, antes que Uds…. ¿lo ven? Uno casi no puede mezclarlo. Uno tiene que empezar toda la reunión, hacerlo sin usar el discernimiento, o usarlo junto para eso.

8 Dios les bendiga. Estoy parado aquí quitándoles el tiempo, y Uds. sudando allí en este edificio caluroso.
Y ahora, esta tarde, solo por poco tiempo, si es la voluntad del Señor… Y Uds. que tienen sus Biblias, quiero que vayan conmigo a una pequeña profecía aquí que fue dada por uno de los profetas del Antiguo Testamento, Joel. Y vamos a leer los primeros dos versículos de Joel, y luego nos colgaremos de una rama allí, y luego avanzaremos y leeremos el final después de eso, y luego tomar quizás de allí un texto, y hablarles solo unos minutos, Dios mediante.
Y yo vigilaré mi tiempo, para que todos tengan suficiente tiempo para llegar a casa, cenar y regresar. Y quiero agradecerle al hermano Mitchell; no creo que esté aquí. Y a todos los que me dieron esta invitación para que viniera. Me estaba poniendo nostálgico por tener una pequeña reunión y venir aquí a la convención. No es un servicio de sanidad. Es una convención. Y estamos felices de estar aquí para ayudar y hacer todo lo que podamos en esta reunión.

9 Ahora, en Joel, el primer capítulo de Joel, leemos estas palabras, de esta manera:
Palabra de Jehová que vino a Joel el…
Oíd esto, ancianos, y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto en vuestros días, o en los días de vuestros padres?
De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación.
Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado.
Parece que estuvieron comiendo. Ahora, vamos a tomar el versículo 13 del mismo capítulo.
Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación.
Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.

10 Y luego, continuando en el segundo capítulo. Parece que allí está tan oscuro y amargo. Leamos el resultado aquí y tomemos un texto de los versículos 25, 26 y 27.
Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.
Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.

11 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento para hablar con Él, el Autor. Padre, te damos las gracias esta tarde por el Señor Jesús, Tu amado Hijo, Quien nos ha redimido del pecado y nos ha dado el privilegio de sentarnos juntos esta tarde en lugares celestiales en Cristo Jesús.
Ahora, aquí está la Palabra. Recién he estado leyendo esto en los últimos días y estudiando. Qué gran texto es este. Y ahora oro para que Tú ayudes, sin saber yo mismo qué decir, para que Tú proveas las palabras, y que nuestros corazones sean bendecidos juntos y las palabras sean regadas por el Espíritu Santo. Y que muchos de los que están aquí hoy, antiguos santos, que han recorrido un largo camino, que podamos captar una visión de la próxima aparición ahora del Señor… la pronta aparición, mejor dicho, de Su venida.
Y que aquellos que todavía no son Cristianos, que ellos acepten a Cristo como su Salvador personal, esta tarde. Y que aquellos que están tibios, que tienen tanto como pertenecer a la iglesia y no son Cristianos de corazón, que lleguen a sentirse avergonzados de sí mismo, y que vengan, y se rindan completamente, y reciban el bautismo del Espíritu Santo. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

12 En el libro de Joel aquí, el profeta, esta señal que él vio acerca de, lo que parecía, un árbol, o… La herencia del Señor siempre ha sido considerada una vid o un árbol. Creo que fue llamada vid en el Antiguo Testamento. Y en el Nuevo Testamento, escuchamos a Jesús hablando mucho al respecto. Él dijo: “Cuando viereis a la higuera dar sus brotos y todos los otros árboles, sabed que el tiempo está cerca”, hablando de la segunda venida de Cristo, que el tiempo estaría a la mano por los árboles echando sus brotos.
En el Antiguo Testamento también, encontramos donde los dos árboles, un olivo silvestre y el buen olivo, y cómo es que el aceite de estos árboles venía por los tubos hacia el candelabro… o, las lámparas.

13 Luego hallamos de nuevo, a Jesús refiriéndose a eso, allá en el Nuevo Testamento. Y en el libro de Apocalipsis, lo encontramos otra vez como una vid o un árbol. E Israel era la vid de Dios. Y todas las cosas de las que hablamos y todas las cosas hoy…
Ahora, estamos viviendo, a mi honesta opinión… Y yo no diría nada de esta manera, amigos Cristianos, a menos que realmente crea que entiendo de lo que estoy hablando. Porque sabiendo que estoy en contacto, en todo el mundo, con unos diez millones de personas. Y ellos ven estas cosas que el Espíritu Santo dice de noche y de día, y cómo llegan a suceder, si me ven hablando sobre algo y se aferran a las palabras… [Palabras inciertas]. Así que tengo mucho cuidado con lo que estoy diciendo… con lo que diría, sabiendo que podría ser una piedra de tropiezo en el camino de alguien.
Pero si yo creo algo y sé que es la verdad, entonces yo seré… y no lo digo, entonces Dios me hará responsable por eso en el día final.

14 Ahora, todas estas cosas que vemos sucediendo hoy, no hay nada en la tierra que sea nuevo. Todo ha sido antes. Y si se fijan, el día en el cual estamos viviendo: diferentes días de cultos, e ismos, y así sucesivamente. Esas cosas no son nuevas. Siempre han existido. Han estado de diferentes formas.
Pero a veces he dicho que cuando regrese del extranjero, en lugar de tener solo una reunión corta, he tratado de hacer los preparativos desde hace mucho… Pero ahora, con la ayuda de Dios, quiero hacerlo. Quiero regresar y programar una reunión, y quedarnos allí durante seis u ocho semanas antes de que yo salga. Solo quedarnos allí hasta que Dios diga que es suficiente, y enseñar un poco de la Escritura.

15 Ahora, estos espíritus que Uds. ven moviéndose… Cualquier cosa hoy, como el gobierno, la iglesia o cualquier cosa, está controlado por un espíritu. Las organizaciones están controladas por un espíritu. Las organizaciones de la iglesia están controladas por un espíritu. Las iglesias están controladas por espíritus. Los individuos están controlados por espíritus. Las naciones están controladas por espíritus. Y el espíritu fue hecho antes que los asuntos cósmicos y la vida fuera hecha. Dios hizo al hombre a Su propia imagen antes de ponerlo en los cinco sentidos. Todos estamos familiarizados con eso. El primer hombre de Dios fue hecho a Su imagen, que era un hombre espiritual, no de carne. Y Él los creó, varón y hembra.
Y en el libro de Génesis todo comienza. Y en el libro de Apocalipsis termina: hermoso cuadro, si se ponen a estudiarlo.

16 Y por inspiración del Ángel de Dios que guía, a través del cual he servido a Dios… o, Él me lo envió para que me guiara, por la Palabra, y nunca ni una sola vez me ha dicho algo que fuera contrario a la Palabra de Dios. Cualquier cosa. La Biblia dice: “Si un Ángel del cielo predicara cualquier otra cosa, sea anatema”. Tiene que estar de acuerdo a la Palabra.
Entonces en el libro de Génesis, la palabra Génesis significa “el principio”. Allí es donde comenzaron todas las cosas: en “el principio”. Y luego termina en Apocalipsis. Y si observan el cuadro, a través de… hasta llegar al Nuevo Testamento: viniendo desde Génesis al Nuevo Testamento, tenemos un cuadro perfecto de todo lo que es ahora, y todo lo que será, y todo lo que fue. Surgen como las vides y cosas de la tierra, y se han abierto camino a través de cada dispensación, hasta que terminan y van a la semilla en Apocalipsis: desde Génesis hasta Apocalipsis.

17 Y vimos esto a través del Antiguo Testamento, y el día del Nuevo Testamento, culminando allí, lo cual todo en la Biblia por números es perfeccionado en tres, como: Padre, Hijo, Espíritu Santo; justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo; agua, sangre, Espíritu, y todas estas cosas. Tres, sietes, doces, veinticuatros, cuarentas, y cincuentas son los números de Dios. Que Uds. entienden. Cuarenta es tentaciones, y cincuenta es jubileo. Y oh, Uds. entienden eso por sus pastores.
Pero ahora, si se fijan, mientras se abren paso, verán que los espíritus que se movieron en aquellos días, viniendo a través del Antiguo Testamento, se revelan en el Nuevo Testamento, y está predicho por los profetas del Nuevo Testamento que actuarán en estos días en los cuales estamos viviendo ahora. Porque es la misma vid que surge, justo del Génesis, que viene moviéndose, y culmina, y va a semilla en Apocalipsis.

18 Ahora, en el principio, cuando Dios hizo al hombre a Su imagen, el primer hombre Adán era un hombre semejante a Dios. Él era un hombre espíritu. Más adelante, hallamos que después que Dios hizo al hombre a Su imagen, no había hombre que labrase la tierra, así que Él puso al hombre en cinco sentidos para contactar su hogar terrenal. Allí es donde el hombre cayó.
Ahora, Adán tenía una ayuda idónea, Eva. Y Eva se le fue dado… dio a luz dos hijos. El primer hijo fue Caín; el segundo hijo fue Abel. Ahora, cuando dos seres humanos más vinieron al mundo, luego después de Adán y Eva, dos espíritus más vinieron a ocupar estos seres humanos. Porque no podrían haber vivido sin espíritu.

19 Ahora, allí están los primeros dos con los que quiero lidiar esta tarde: Son esos dos muchachos y sus espíritus. Ahora, si ven algo… Como por ejemplo Babilonia. Babilonia aparece en Génesis. (Solo les daré eso para que puedan entender).
Babilonia aparece en Génesis. ¿Qué fue primero Babilonia? Babilonia fue el primer escenario de idolatría. Y había allí la adoración de un hombre, un hombre adorado. Su nombre era Nimrod. Él era descendiente de Cam. Después de eso, vinieron Sin y luego la esposa de Sin. Y ella comenzó la contaminación de inmoralidad y así sucesivamente. Y ellos adoraban raíces y viñas y por el estilo, como imágenes en el templo de Babilonia.
Babilonia aparece en Génesis como un lugar corrupto. Apareció en los días del rey Nabucodonosor en el tiempo de Daniel, como un lugar corrupto. Luego aparece en Apocalipsis, yendo a perdición. ¿Es eso correcto? Comienza en Génesis, viene a lo largo del libro, termina en Apocalipsis.

20 Ahora, cuando Caín nació y Abel nació, había dos hijos, dos muchachos, y ambos tenían un espíritu. Y uno era contrario al otro.
Ahora, yo estoy sentado aquí, quizás, ante una docena o más de iglesias. Y no enseñaría una doctrina que fuera contraria a algo que Uds. hayan escuchado. Yo tengo mi opinión de quién era hijo Caín y de dónde vino ese rastro de maldad. No pudo haber venido de Dios ni de Adán. Así que él era maligno para comenzar. Él nació malvado. Y siendo un poco Calvinista yo mismo, creo en pre ordenación, y predestinación, y así sucesivamente. Y veo que ese Caín nació un malvado. Y Abel nació un justo. Abel, por supuesto, siendo correctamente el hijo de Adán.
Y ahora, ambos muchachos, cuando fueron expulsados del Huerto del Edén, después del pecado de su madre, y fueron expulsados del Edén, tuvieron que desplazarse por sí mismos, y vieron que estaban envejeciendo a medida que crecían. Y estaban destinados a regresar al polvo de la tierra otra vez.

21 Y ahora, quiero que se fijen en eso. Muchos de nosotros vemos a Caín como algún tipo de bestia. Pero yo no sé; ese hombre, si lo miran en el ámbito moral, y de lo que era religiosamente hablando, él no era un mal tipo. Caín estaba lejos de ser un comunista. Y Caín no era un infiel. Caín era un creyente. Y era un adorador de Dios, y era un miembro fiel de iglesia.
Ahora, no vamos a omitir nada. Que el Espíritu Santo lleve la Palabra directamente a sus corazones, al lugar donde está dirigido, ahora. Para que puedan saber que si yo nunca los vuelvo a ver, en el día del juicio quiero estar libre de la sangre de todo hombre. “Porque no he rehuido”, como dijo el apóstol de antaño: “anunciaros todo el consejo de Dios”.

22 Ahora, observen estos dos espíritus surgir en estos muchachos aquí en Génesis y vean como termina en Apocalipsis. Y vamos a recorrer por la Biblia a estas dos vides por unos minutos. Llevaré a Caín a mi lado izquierdo, a Abel a mi lado derecho.
Ahora, y ahora, ambos muchachos eran religiosos. Ambos eran adoradores de Dios. Ahora, recuerden, Caín edificó un altar al Señor. En otras palabras, él tenía una iglesia. Y si la membresía de un iglesia es todo lo que Dios requiere, Caín era tan buen hombre como lo era Abel, y tan justo como Abel, si Dios solo requiere que el hombre vaya a la iglesia. Caín fue a la iglesia.
Bueno, Uds. dicen: “Espere un minuto ahora”. Muy bien. Caín también era un adorador de Dios. ¿Se da cuenta que Ud. podría pertenecer a la iglesia y adorar a Dios y todavía no ser un Cristiano? Caín en el principio… Ahora, no discuta conmigo. Solo quédese quieto un minuto; vamos a verlo a través de las Escrituras, ¿ven?

23 Aquí, en el principio Caín era un adorador, un creyente. “Pues, hermano, Ud. dice: Si un hombre cree en el Señor Jesucristo…”. Correctamente, eso es correcto. Pero Caín era un creyente. Él vino para adorar a Dios. Y no solo eso, sino que fue un gran contribuyente a la iglesia. Hizo un sacrificio a la iglesia. Construyó un jardín en el jardín… cerca del jardín, donde el Querubín estaba con una espada, quizás al lado Este de la puerta, y con la llama yendo y viniendo para mantenerlos alejados del Árbol de la Vida.
Ahora, quizás ellos, ambos muchachos llegaron allí y construyeron un altar… o, una iglesia, un lugar de adoración. Y Caín construyó un altar igual de bien, y tal vez más bonito, que el de Abel. Y vino con su regalo y adoró a Dios igual que Abel.
Y si Dios solo requiere fe en Él, adoración, una membresía en la iglesia, un sacrificio… Pues, hoy llamaríamos a eso un Cristiano de renombre. ¿Pero qué tan lejos estamos de la Palabra de Dios? Ese hombre era un adorador. No vino en vano. Quería que su alma se salvara. Vino con un corazón sincero y se postró para hallar favor con Dios.

24 Ahora, quiero que se fijen en lo que él hizo. Él trajo los frutos del campo. Tal vez puso unos lirios en el altar, lo decoró, lo hizo bonito, porque él era labrador de la tierra. Y un pastor… o, no un pastor, sino un labrador de la tierra, trabajador de la tierra.
Y miren. Conforme a su naturaleza de Satanás, él trató de embellecer las cosas para agradar a Dios. Ahora, esa es la forma en que nuestras iglesias se comportan hoy en día. No estoy aquí para criticar a las iglesias. Yo creo en cada una de ellas. Y amo a las iglesias. Pero, amigos, cuando algo va mal y uno ve el peligro que existe, es mejor advertir a la iglesia, que no se metan en esta cosa.

25 Ahora, Caín era un adorador. Y él vino y trajo sus presentes. Tal vez tenía los grandes lirios colocados en el altar… Yo estaba hablando con un ministro, no hace mucho. Y él dijo: “Hermano Branham, mi congregación”, dijo: “desearía poder hacer que vinieran a la iglesia”. Dijo: “Cada Pascua, todos están allí para mostrar sus sombreros y ropa nueva”. Dijo: “Todos traen un lirio y lo ponen en el altar”. Dijo: “Siempre les digo Feliz Navidad, porque ya no volverán hasta la próxima Pascua”.
Yo dije: “Porque ellos solo son miembros de iglesia y no nacidos de nuevo. Esa es la razón”. Un hombre que es nacido del Espíritu de Dios ama ir a la iglesia más de lo que ama comer su cena cuando tiene hambre. El hombre espiritual en el interior tiene que ser alimentado. Si ese hombre no se alimenta, morirá. El hombre exterior no se alimenta, morirá. Y también lo hará el hombre interior. Él tiene que alimentarse en…
La Biblia dice… Jesús le dijo a Satanás en el debate, Él dijo: “Escrito está, no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”. Así es como el hombre vive: no solo de pan, sino de la Palabra de Dios, vive el hombre. Su hombre exterior vive de pan. Su hombre interior vive del Pan de Dios. Muy bien.

26 Noten esto ahora, mientras avanzamos. Ahora, Caín vino e hizo sacrificio.
Y a propósito, Dios no quiere lirios en el altar. Él quiere pecadores en el altar. Dios no quiere su lirio; Él lo quiere a usted. Usted es la persona que necesita estar en el altar. Y sin embargo, y todo esto hoy…
Y vemos que Satanás en el principio, en el origen, de vuelta en la condición inicial, él estaba lleno de pompa. Él quería algo… un reino mejor que el de Miguel, así que se va al Norte y pone un reino mayor, más hermoso.
¿No ven qué tan engañosa es la belleza? Y cómo nuestras iglesias hoy están viendo quién puede construir la iglesia más grande, quién tiene las mejores bancas, quién puede conseguir la multitud mejor vestida, la gente más honorable en la ciudad para que asista. Todo eso es del diablo. Quizá se enojen conmigo después de esto, pero cuando me encuentre con Uds. en el juicio, sabrán que les he hablado en el Nombre del Señor. Eso es correcto.

27 Ya no podemos humillarnos más. Tenemos que tener lo grande, lo refinado, lo mejor, y todo, sabiendo que esas cosas vienen de Satanás, siempre lo han sido. Fue en el cielo. Esa es la razón por la que lo echaron. Eso es lo que él está haciendo aquí en la tierra: tomando las iglesias y engañándolas. Dios no habita en grandes edificios; no habita entre gente bien vestida; Él no tiene por qué tener eso. Dios quiere un corazón humilde en el cual habitar. Amén.
Y es una lástima que nosotros, la gente de santidad, la gente Pentecostal, nos estemos volviendo tan almidonados, al punto que nos hemos olvidado de eso. Amén. No me estoy diciendo “Amén” a mí mismo, pero “Amén” significa “que así sea”. Yo lo creo.

28 Noten, entonces cuando… No solo eso, pero él vino y adoró. Aquí hace un tiempo, estuve hablando con un gran hermano fundamental. Él dijo: “¿Qué más puede hacer un hombre sino creer?”.
Yo dije: “Eso es todo lo que él puede hacer, pero Dios puede hacer más”.
Él dijo: “Abraham le creyó a Dios, Hermano Branham, y le fue imputado a justicia”.
Le dije: “Eso es correcto. Pero Él le dio a él el sello de la circuncisión como confirmación de su fe”. Dije: “Si Ud. no ha recibido el Espíritu Santo desde que creyó, Dios no ha confirmado que aceptó su fe. Porque el bautismo del Espíritu Santo es una confirmación de que Dios ha aceptad su fe”. Amén.

29 Ahora, ¿qué es la circuncisión hoy? Es el Espíritu Santo. Dios circuncida nuestros corazones por el Espíritu Santo. Donde fue hecho por la carne con manos en los días pasados, pero ahora es hecho por el Espíritu Santo. Cuando creemos correctamente en el Señor Jesucristo, Dios nos da el Espíritu Santo para confirmar que nuestra fe ha sido reconocida ante Él y nos ha sido imputado a justicia. Sin el Espíritu Santo, usted todavía no lo ha reconocido.
Ahora, este hermano era un buen hermano Bautista mío. Dijo: “Recibes el Espíritu Santo cuando crees”.
Yo dije: “Hermano, en Hechos el capítulo 19, Pablo pasó con un buen grupo de hermanos Bautistas, y él dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?. Desde que creísteis, ¿recibisteis el Espíritu Santo?”. El Espíritu Santo es una confirmación que Dios ha aceptado la fe de usted. Amén.

30 Ahora, Caín era un creyente. Miren su espíritu cuando comenzó en… dónde comenzó, un espíritu religioso. Y mucha gente hoy está tratando de… Escuché a unos ministros al aire, tratando de decir que el comunismo es el anticristo. Oh, hermano. Yo no soy un sabelotodo. No quiero ser de esa manera. Dios no lo quiera. Pero esa es pura ignorancia religiosa.
Pues, el comunismo no tiene nada que ver con el espíritu anticristo. Jesús dijo en San Mateo el capítulo 24: “Los dos espíritus serían tan parecidos, que engañarían al mismo escogido, si fuera posible”. El anticristo es religión, no es anti-religión. El anticristo es tan parecido.
Judas estaba poseído con el espíritu anticristo y caminó todo el trayecto casi hasta Pentecostés con Él: se regocijó, echó fuera demonios, y gritó, y tuvo un gran gozo. Pero cuando llegó el tiempo para que recibiera el Espíritu Santo, mostró sus colores, lo que él era.

31 Noten ahora, Caín, un hombre religioso, un adorador de Dios, fue y colocó su sacrificio y regresó, y dijo: “Señor, recibe mi sacrificio. Todo esto he hecho y Tú conoces mi respeto y fe en Ti”. Miren qué hombre tan religioso fue él. “Señor, te he edificado una iglesia, y he pagado por ella. Y yo pongo mucho en el plato. Y yo te adoro todos los días con sinceridad e integridad de corazón. Tú me conoces. Y yo te adoro a Ti”. Y Dios lo rechazó.
Ahora, si Dios solo respeta una membresía, a una persona justa, mirando a Dios al rostro y alabando, si Dios respeta eso, y ese es Su requisito, luego Él sería injusto al condenar a Caín después que Caín hizo todo eso. Exactamente correcto.
Pero la Escritura dice: “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte”. Así que tenga cuidado, iglesia, mientras están en estos últimos días, y las cosas están flotando, y estos espíritus están llegando a la cabeza, y el trigo y la cebada y las vides y todo están llegando a una cabeza.

32 Escuché a alguien, no hace mucho, condenando la edad Luterana y condenando la edad de Wesley. Es fue la vid, igual como lo es la iglesia hoy. Pero la cuestión de eso fue, que ellos estaban solo dando las hojas entonces. Ahora está dando los frutos. La vid ha crecido; la misma iglesia. Ellos estaban en las hojas todavía dando hojas, pero todas conforman la vid. Como el trigo saliendo entre la cizaña. Y el trigo está produciendo su… El trigo está dando su fruto, y la cizaña está dando su fruto. Estamos en el tiempo del fin. Estamos en los últimos días.
Noten a este individuo. Entonces Abel, no tratando de ser reconocido por Dios por obras o por alguna justicia, sino por el Espíritu Santo revelándole que no fueron frutos o manzanas lo que nos sacó del Huerto del Edén; fue sangre. La vida no yace en manzanas. La vida yace en la sangre. Y él trajo un cordero, un pedazo de cuerda atado alrededor de su cuello… O no, me imagino que no tenían cuerdas, probablemente con una vid alrededor de su cuello jalándolo, lo subió y aventó en una roca. No tenía nada de bonito. Tomó su cabecita, y la jaló hacia atrás, y la cortó con una roca filosa. Y cuando él estaba sangrando, y el cordero estaba balando, y toda la lana blanca bañada, y el pobre corderito muriendo, Dios miró hacia abajo y dijo: “Eso es correcto, Abel”. Él fue justificado por su fe en Dios.

33 ¿De qué habló ese cordero? Habló de unos mil novecientos años más tarde, cuando el Cordero de Dios fue llevado a la roca de las edades, y allí con escupitajos colgando de Su barba, y Su corona en Su frente, la sangre chorreando por Sus hombros, Sus sangrientas guedejas chorreando, clamando: “Dios mío, ¿por qué Me has abandonado?”.
Recuerden, Abel murió en el altar con su cordero, Y todo hombre que viene a Cristo debe morir en el mismo altar que Jesucristo, en el altar de auto sacrificio, olvidándose de sus propias maneras, olvidando sus propias razones, y tomando la Palabra de Dios, y diciendo: “Es Tu Palabra, Señor, yo lo creo”, y allí morir, como Abel lo hizo en la roca con su mismo cordero con el que él murió… que murió por él, más bien.
Morimos para Cristo en los altares del sacrificio de Dios. ¡Oh, vaya! Eso me hace sentir un poco religioso, el pensar: Dios proveyendo un camino. En que no pude salvarme a mí mismo. Dios abriendo un camino a través de Cristo, no por obras para que nadie se gloríe, sino aceptándolo por fe, y Jehová Dios enviando el Espíritu Santo, estampando un sello en ello como confirmación. ¿Cuánto tiempo sellado? “Hasta el día de su redención”, Efesios 4:30. Amén.

34 Ahora, miren esa vid creciendo. Comenzó allí mismo en esos dos espíritus de esos muchachos. Y vino por el trayecto, el pro y el contra, a lo largo de la Biblia. Aún en el arca: había una paloma y un cuervo posando en el mismo lugar. La paloma podía decir: “Yo podría volar”.
El cuervo dice: “Yo también puedo”. Uno puede graznar y el otro también puede.
Noé soltó uno, y él estuvo satisfecho (el cuervo), volando sobre esos viejos cuerpos muertos y comiendo. Y cuando él soltó a la paloma, ella no pudo encontrar lugar para reposar la planta de sus pies. Y ella regresó y tocó la puerta para entrar.
Cuando un hombre nace del Espíritu de Dios, la simiente de Dios permanece en él. Todo deseo de pecado es eliminado. ¿Y quieren decirme que la gente puede andar por aquí todos los días, haciendo las cosas que hacen y aún así decir que han nacido del Espíritu de Dios? Sus frutos los condenan.

35 ¿Qué le pasa a la iglesia Pentecostal hoy? Dejamos de enseñar esas cosas detrás del púlpito y aceptamos otra cosa. Esa es la razón que nos estamos poniendo almidonados, y el Espíritu de Dios se ha ido triste de nosotros. Solíamos tener una reunión del Espíritu Santo chapada a la antigua, donde nos postrábamos en el piso, y llorábamos, y suplicábamos. Y hoy, hemos adoptado algún asunto social, como el resto de las iglesias. Amén. Eso es verdad. Ustedes saben que es la vedad.
¡Noten! La paloma no pudo encontrar un lugar de descanso. ¿Por qué´? La paloma no podía comer de esas cosas. El cuerpo de la paloma está hecho diferente al cuerpo del cuervo. La paloma es un ave que no tiene hiel. Si comiera eso, la mataría. No tiene hiel para digerir eso.
Y cuando el Espíritu de Jesucristo entra a un hombre, Él le da el bautismo del Espíritu Santo, lo hace a él una nueva criatura; le quita la hiel, y él ya no tiene más deseo de esas cosas del mundo. Han pasado y todo llega a ser nuevo. Él es una nueva criatura.

36 No es si yo puedo mantenerme o no. Es si Él se mantiene. No soy yo de todos modos; es Él. No es usted; es Cristo. La cuestión de eso es, que estamos empezando a sentir vergüenza como dijo Joel. La gente se avergüenza de tener reuniones chapadas a la antigua como solíamos tener. Tenemos miedo de que alguien sentado a nuestro lado pueda escucharnos decir: “Amén”. Nos ponemos tan almidonados, y rituales, indiferentes. Es una pena, la condición a la que ha entrado la iglesia.
¡Noten! Observen ese espíritu. Desearía tener el tiempo para repasarlo, en muchas cosas. Vamos a tomarlo en el viaje de Israel, por solo unos minutos.

37 Israel, cuando ellos salieron de Egipto… Qué cuadro tan hermoso hay aquí de estos dos espíritus. Israel era interdenominacional. No tenían ninguna tierra que pudieran llamar suya en ese momento, por lo que vivían en tiendas de campaña al otro lado de la tierra. Y Moab, la tierra de Moab, cuando querían pasar por allí, pues, Moab no se los permitió.
Ahora, Moab era hermano de Israel. Moab vino de la hija de Lot. Uno de sus hijos, a través del padre. Y allí es donde comenzó la tierra de Moab.

38 Ahora, noten. Un hombre puede ser tan fundamental en su doctrina; puede ser tan sincero en su corazón (Espero esto penetre; quiero que sea así), pero a menos que Dios lo confirme, no sirve. Dios vindica. Dios siempre lo ha hecho, desde el principio, desde Abel, directamente hasta el final aquí en Apocalipsis, encontrarán que Dios vindica a Su iglesia con señales y maravillas como los creyentes.
Los creyentes siempre han tenido señales y maravillas entre ellos. Jesús dijo, en San Marcos capítulo 16: “Estas señales seguirán a los que creen hasta el fin del mundo. Los que creyeren y fueren bautizados serán salvos. El que no creyere será condenado. Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas; si toman serpientes o bebieren cosas mortíferas, no les hará daño. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
Y hoy, las iglesias… Predican esa doctrina, toman como confirmación a un hombre que va a la iglesia, un hombre bueno, quieto, del tipo religioso, que paga sus diezmos, apoya la iglesia, cree en la iglesia. Hermano, esa no es señal de nada. Esa es la señal del mundo. Pero la señal de Dios es lo que Él dijo que era. Amén.

39 Aquí viene Israel por el desierto, caminando en la manera provista por Dios. ¡Aleluya! Si me pongo un poco emocional, ¿me disculparán? Cualquier cosa sin emoción está muerta. Yo estuve muerto una vez, pero estoy vivo, vivificado por Cristo Jesús. Cuando un día caminé en esas viejas órdenes formales allá atrás, el Señor me sacó de ellas.
Y aquí viene Caín ahora, el fundamentalista. Si Dios solo requiere fundamentalismo, Caín fue tan fundamental como Abel cuando se refiere a adorar, sacrificio, altares, y religión. Caín era tan fundamental como lo era Abel. Y si Dios solo requiere sinceridad, fundamentalismo, Caín fue justificado. Pero Dios vindicó al creyente por una señal.

40 Noten, aquí viene Israel en la marcha. Y ahora, ellos llegaron a la tierra de Moab; ellos querían pasar. Y ellos tenían a un profeta en la tierra de Moab. Y él era Balaam. Balac era el rey. Y Balac mandó a Moab para que trajeran a la cabeza oficial de la iglesia. Él dijo: “Ven y maldice a esta gente que viene como enjambres de Egipto, que no pasen por esta tierra”. Él no los dejaría cruzar por el país“. Ven y pon una maldición sobre ellos”.
Y noten, cuando este predicador comenzó, el Espíritu Santo le dijo rápidamente que no fuera, porque él escuchó que había toda clase de mezclas entre ellos. Se habían casado, casado entre ellos, y todo lo demás y los males que tenían, porque habían estado en las tierras de los paganos.

41 Y Balac, siendo un… o Balaam, más bien, un gran hombre, pensó seguramente que un Dios santo como Dios maldeciría a un pueblo como ese. Pero falló en ver la señal sobre Israel, la vindicación de Dios: Una roca herida, y la serpiente de bronce, haciendo una expiación por sus pecados. Y él desciende. Y en su camino hacia abajo, el Espíritu Santo se encontró con él. Y una mula habló en lenguas desconocidas y trató de hacerle volver. ¡Dios hablando a través de una mula! ¿Se imaginan que la mula se diera la vuelta hablando en inglés, o lo que sea? Una voz. Le estaba hablando al profeta.
Muy bien. ¿Ven la señal de Dios? No sean ciegos. Tengan los ojos abiertos. Sacudan su alma un poco.

42 Noten, y cuando él llegó allá… Aquí está; aquí está la parte impactante. Cuando Balaam bajó, siendo un fundamentalista, de este lado. De este lado está Israel; el vindicado, el fundamental.
Ahora, noten que Balaam era tan fundamental en su adoración como lo era Moisés. Balaam requirió siete altares. Eso es lo que Dios le requirió a Moisés. Él le requirió siete sacrificios limpios, bueyes, y no solo eso, pero siete carneros, (los carneros hablaban de su fe que Jesús venía, el cordero, el carnero, la oveja macho, ¿ven?). Él puso… Él es tan fundamental…

43 Ahora, se convierte en algo fundamental, allá abajo en el valle se encontraba Israel en los campamentos. Y tenían sus siete altares con siete sacrificios, el mismo tipo de sacrificios. Aquí está esto, aquí arriba, otro grupo aquí arriba: el mismo tipo de altares, el mismo tipo de sacrificio, el mismo tipo de ceremonia.
Hermano, si Dios requiere fundamentalismo, entonces Él tiene que aceptar a ese hombre igual como acepta a ese hombre. Si Ud. habla de fundamentalismo hoy, que no creen en sanidad Divina. Hable con un fundamentalista; ellos no creen en el bautismo del Espíritu Santo con señales y maravillas. Pero tengan cuidado de cómo hablan con ellos. Ellos dicen: “Nosotros creemos la muerte, entierro y resurrección. Creemos en la segunda venida de Cristo”. Ellos lo predican. Y ese rugir ha salidos por toda la nación. Y evangelistas han ido a todas partes predicándolo. Y se preguntan por qué no podemos tener un avivamiento. Es porque, hermanos, no estamos predicándolo de la manera correcta. Yo no soy nadie para decirlo. Pero sé lo que dice la Palabra de Dios como verdad. Correcto.

44 Si se quedaran con esa gente y se levantaran, diciendo: “Hago una decisión… Me levantaré y haré una decisión”, o levantaran su mano para servir al Señor. Si los pusieran en el altar y los dejaran orar hasta salir con el bautismo del Espíritu Santo, ellos se mantendrían. Pero cómo lo van a hacer, cuando ellos solo dicen, bajo un pequeño hechizo de emoción, levantar sus manos. Yo he visto a personas en la línea de oración hacer la misma cosa.
Pero dejen que el diablo ataque con un buen sufrimiento después de eso, ellos retroceden y dicen: “Bueno, fallé en recibirlo”. Ese hombre que sabe dónde está parado sabe que estuvo en la presencia de Dios, dice: “Quítate, Satanás. Yo creo en Dios”. Él sigue adelante.
Ahora, miren aquí. Ese montón, puedo escuchar, Balaam el gran profeta… o escucho al rey Balac, decir: “Ven y maldice a esta gente”. El fundamentalista tratando de maldecir a los santos-rodadores… Eso es correcto. Usted dice: “¿Me quiere decir que ese Israel eran santos-rodadores?”. Sí, lo eran.
Hermano, esa misma clase de espíritu estuvo sobre ellos en aquel día, está sobre lo que ellos llaman santos-rodadores hoy. Eso sigue viniendo. Usted dice: “¿Cómo…? ¿Puede probar usted eso?”. Sí, señor. Cuando ellos cruzaron por ese río allá, el Mar Rojo, y llegaron al otro lado, Moisés entró tanto en el Espíritu hasta que cantó en el Espíritu. Y Miriam sacudió un pandero, y se fue por la ribera, danzando, golpeando un pandero, y las hijas de Israel la siguieron, tocando los panderos y danzando. Si eso no es una reunión chapada a la antigua, entonces nunca he visto una. Correcto.
Ese mismo Espíritu está en la iglesia hoy, que ellos llaman santos-rodadores. Así que yo digo que ellos eran santos-rodadores para el mundo.

45 Puedo escuchar al rey decir: “Ahora, tú sabes que somos un grupo digno. Somos una gran organización. Tenemos todo el asunto detrás de nosotros aquí. Somos una nación. Ese grupo de habitantes de tiendas, y los interdenominacionales de ahí abajo, los santos-rodadores, pongamos una maldición sobre ellos. Detengámoslos de todo este alboroto que tienen”.
Y así que trajeron aquí al profeta, y le mostró las peores partes, las partes de atrás de Israel, la peor parte de ello.
Y me pregunto hoy, si en el corazón de muchos buenos Bautistas, Metodistas, Presbiterianos, Luteranos, Nazarenos, Peregrinos de Santidad, me pregunto si el pastor no les ha comentado a Uds. sobre este montón de santos-rodadores, la peor parte que él podía hallar. Él no ha dicho nada de la parte buena: el ciego recibiendo su vista, el sordo oyendo, la gente siendo salva, llenos de gozo.

46 Las peores partes, le mostró las peores partes y cuando el viejo Balaam salió a hacer su sacrificio, regresó, Dios dijo: “Solo habla lo que Yo ponga en tu boca”. Ahora, ya no es el profeta hablando; es Dios. Él dijo: “Yo no lo he visto desde la peor parte, pero lo he visto desde la cumbre de las peñas. Y no he visto perversidad en Jacob”. ¡Aleluya!
Dejen que digan lo que quieran; mientras sea Dios mirando desde la cumbre, ¿qué le importa a usted lo que la gente tenga que decir? ¡Aleluya! Mientras que Jesús esté sentado en las murallas de la gloria mirando hacia abajo y Él diga: “Estas señales seguirán a los que creen”, dejen que los llamen santos-rodadores o lo que quieran. Dios está contemplando la escena. Amén.

47 ¿Ven a estos dos viniendo juntos? Allí estaban ellos, justo por aquí ahora. Uno es fundamental, tan fundamental como lo era Caín, tan fundamental como lo era Abel. Y aquí están ellos tan fundamental como Moisés, también lo era Balaam, ambos, el mismo sacrifico.
Tal vez se los coloque de esta manera, para el día de hoy: Ambos leyendo de la misma Biblia. ¿Qué hizo la diferencia? Si ellos eran fundamentales, si eran miembros de iglesia, si eran creyentes en Dios… No estaban adorando un ídolo. Estaban adorando a Dios, el mismo Dios estaban adorando. Pero la diferencia de eso era, ellos tenían gloria aquí abajo; tenían señales, maravillas y milagros; y ellos no tenían nada sino fundamentalismo, ¿ven? ¡Aleluya! Ellos tenían una Columna de Fuego colgando sobre ellos. Ellos tenían señales y maravillas en el campamento. Cuando se enfermaban, tenían una Roca de sanidad. ¡Aleluya! Dios estaba vindicando a Su pueblo. Ambos eran fundamental, pero Él dijo: “Esto es”.
Dios está haciendo la misma cosa hoy. ¡Aleluya! Esa vid está subiendo, subiendo por las nubes ahora. Estamos preparándonos para el rapto.

48 Vean donde comenzó en Génesis. Aquí son fundamentales, ritualistas, con iglesias grandes hermosas, gente ortodoxa (¡Vaya!) en sus creencias, seguro. Pero no hay señales siguiéndolos. Jesús dijo: “Estas señales los seguirán”. Viene del Génesis y va a Apocalipsis, la misma cosa.
Estoy tan contento de que puedo decir que soy uno de ellos, por la gracia de Dios. No lo cambiaría por nada del mundo. Oh, seguro, ellos pueden llamarme esto, aquello o lo otro. Eso no hace ninguna diferencia lo que ellos me llamen. Dios me llama Su hijo. Amén. Eso es lo principal.
Vi a esa muchachita, aquella ocasión —la esposa de David— que se escondió detrás de su abanico, y abanicándose de esa manera, y ella pensó que David, su amado, era la cosita más linda. Pero cuando entró el arca, y David la vio, un avivamiento estaba en proceso. El pequeño David bajó allá y danzó alrededor del arca, tan fuerte como podía hacerlo. “Pues”, ella dijo: “me avergüenzas. ¡Vaya! Bueno, haré que el concilio general te expulse. Pues, me avergüenzas”.
Él dijo: “Si no te gusta eso, aquí, mira esto”. Y se fue y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas alrededor del arca empezó a dar, regocijándose, feliz, gritando, alabando a Dios, y regocijándose. ¡Aleluya! Dijo: “Si no te gusta eso, mira esto”.
Dios miró abajo desde el cielo, dijo: “David, eres un hombre conforme a Mi propio corazón”. ¡Aleluya! Así que no hace ninguna diferencia lo que el mundo diga; es lo que Dios dice. Amén.

49 Aquí vienen sus vides, creciendo. Sí, señor. Rápidamente, nuestro tiempo se escapa.
Noten, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, esos creyentes ortodoxos eran tan ortodoxos como lo era Jesús. Pero Dios vindicó a Jesucristo. Pedro dijo en Hechos el capítulo 2, creo que fue: “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno varón aprobado por Dios entre vosotros (¿Cómo? ¿Por Su gran enseñanza ortodoxa? No, señor. ¿Por Sus maneras de dignidad? No. ¿Cómo lo aprobó Él?) con prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis”. Dios vindicó que Jesucristo era Su pieza de mano aquí en la tierra con señales y maravillas. ¿Es eso correcto?

50 Miren al gran San Pablo. Él miró a través de los ojos de Dios. Por el Espíritu Santo (Aquí está), él vio estas dos vides saliendo en el fin. “Y acontecerá que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno (santos-rodadores), aborrecedores de lo bueno”.
“Oh”, Ud. dice: “Hermano Branham, eso de seguro era el comunismo”. No, señor. Esos eran fundamentalistas; esos eran creyentes. “¿Cómo sabe, Hermano Branham?”. El siguiente versículo: “Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”.
¿Creen Uds. que Pablo tenía el Espíritu de Dios en él? Pablo dijo: “Si un ángel del cielo (en Galatas 1:8) os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”. Pero el Ángel de Dios y el poder de Dios siempre reconocerán que la Biblia está correcta. Amén.

51 Aquí estamos viviendo en los últimos días. El fundamentalismo sí que está entrando a la semilla. Ellos conocen todos los pormenores y toda la Biblia, tan bien como lo hizo Satanás cuando se la citó a Jesús. Lo hicieron. La saben hoy. Y ellos se burlaron de las señales y maravillas, diciendo que los días de los milagros han pasado, tratando de firmar órdenes en las ciudades y demás para detener la sanidad Divina y el poder de Dios.
Pues, hermano, ¿se podrían imaginar el tratar de apagar un fuego en un día ventoso y con el viento fuerte? ¡Vaya, oh, vaya! Ellos intentaron quemarlo de un hombre en una ocasión; trataron de alimentar a los leones con él; y los leones no se lo comerían. Trataron de alimentar a un león con el Espíritu Santo. ¿Se pueden imaginar eso? Lo pusieron en una tinaja de aceite y trataron de quemarlo. Lo aventaron a un horno ardiente, pero todavía está ardiendo hoy, y lo seguirá haciendo hasta que Jesús venga. ¡Aleluya! Correcto.

52 Oh, al ver el día… Joel dijo: “Lo que quedó de la oruga comió la langosta, y la langosta comió lo que del revoltón había quedado”. Oh, la herencia de Dios es devorada, devorada. Lo que dejó el Luterano, se lo comió el Bautista. Lo que dejó el Bautista, se lo comió el Metodista. Lo que dejó el Metodista, se lo comió la otra langosta: Nazarenos, Peregrinos de Santidad e incluso el Pentecostés. Qué cuadro tan oscuro.
Pero Dios dijo: “Yo restauraré, dice el Señor”.
Yo regresé del África. El Hermano Baxter y yo, estábamos tan cansados. Nos fuimos lejos a la parte norte de Columbia Británica por un rato, después de la reunión allá arriba, para cazar un poco. Estábamos muy adentro en el bosque.

53 Llevaba allí unos quince, dieciséis días. Un día estaba persiguiendo a un viejo oso grizzly en mi caballo y me perdí. En el camino de regreso esa noche, pensé: Señor, ¿por qué me dejaste que me perdiera?
Dios siempre hace todo perfecto. Y me preguntaba; ¿Por qué me perdí? No podía entenderlo. Bueno, se me hizo oscuro, e iba siguiendo un pequeño viejo sendero de venado. Pensé que si subía a un lugar alto, hay unas nubes que van pasando, saldría la luna de vez en cuando. Pensé que si llegaba a un lugar alto, entonces podría ver. Pero todo se miraba igual cuando llegaba a un lugar alto.

54 Entonces crucé una pequeña bifurcación y dije: “Sí, recuerdo esto ahora”. Y empecé a subir. Mi caballo estaba cansado. Y había un lugar grande que fue arrasado, que se había quemado donde un viejo fuego había pasado hacía años y quemó todos los árboles y todo. ¿Alguna vez vieron un lugar así arrasado por el fuego? Unos viejos palos grandes sobresaliendo, de esa manera, unos viejos árboles que una vez fueron árboles grandes, parados allí.
Y de repente, Ud. sabe, la luna salió por detrás de las nubes, y si alguna ven han visto un lugar espeluznante. Esos viejos árboles grandes, y estaban tan lisos y desnudos, y tan blancos como podían estarlo; parecían lápidas. Y más o menos en ese momento llegó un viento, venía bajando. Y el viento pasó a través de ellos. Hicieron: “Mmmmmmm”. Pensé: ¡Oh, vaya! Este es el lugar más extraño. Pensé: Señor, ¿por qué me trajiste aquí arriba?
Pareció como que el Espíritu Santo dijo: “Amarra tu caballo por un minuto; te lo diré”.
Así que me bajé de mi caballo, lo amarré, me arrodillé y oré, fui y me senté en un tronco. Comencé a estudiar. Pensé en este gran y hermoso bosque, había estado abriéndome paso hoy, abriéndome camino a través de las maderas y las cosas. Y mira esto: una vez fue un gran bosque. Y mira, todo es como grandes lápidas, grandes árboles blancos y viejos, ampollados.

55 Y en ese momento, el viento sopló otra vez. Hizo: “Mmmmmmm”. Yo pensé: Qué lúgubre.
Y luego el Espíritu Santo comenzó a hablarme, dijo: “Esos árboles pueden decir: Una vez fuimos árboles”.
“¿Pero por qué ellos no se comportan de esa manera ahora?”.
“Porque la vida ha sido devorada de ellos, porque los fuegos del tiempo los han quemado”.
Pensé: “Sí, Señor. Eso es casi como algunas de estas grandes iglesias viejas de alrededor: sobresalen con una gran cantidad de campanarios. Una vez ellos tuvieron un gran avivamiento en los días de los Metodistas. Lo tuvieron en los días de los Bautistas. Pero, hermano, lo único que tienen ahora es un gran montón de lápidas que se ven lúgubres.
Y cuando ese viento recio poderoso baja del cielo, pasa entre ellos; lo único que hacen es gritar: “Mmmmmm oh, los días de los milagros ya pasaron, mmmmmm. Mmmmmmm. No hay tal cosa como el hablar en lenguas; eso fue solo para los discípulos, mmmmmm”. Y el viento soplando tan fuerte como podía, ellos no pudieran dar. Están muertos.

56 Pues, yo pensé: Señor, ¿qué vas a hacer al respecto? Y esta Escritura vino a mi mente. Yo dije: “Un día predicaré sobre eso, Señor, si Tú me das palabras, porque sé que eso es lo que Tú estás haciendo ahora”. Y de casualidad me preguntaba: ¿Por qué mandaste el viento si ellos se van a comportar de esa manera?
Pero casualmente me fijé, y el Señor dijo: “Yo restauraré”.
Muy por debajo de esos grandes y viejos pinos allí, donde una vez hubo esos árboles grandes, llenos de júbilo, de allí salió mucho sotobosque (Lo que el mundo le llama hoy, agua sucia. Oh, vaya), un montón de pequeños pinos saliendo. Y cuando ese viento los golpeó, ellos no solo se pararon allí haciendo: “Mmmmm”. Ellos empezaron a alegrarse, a saltar, y… [Palabra incierta]. Pensé: “Alabado sea Dios que Dios dijo: ”Yo restauraré. Yo levantaré una iglesia que me alabará“. ¡Aleluya! ”Justo debajo de ellos, Yo levantaré otra provisión; Yo restauraré, dice el Señor“. Amén.

57 Entonces pensé: “Sí, eso se mira como una buena reunión antigua pentecostal. Cuando el Espíritu Santo comienza a caer como el estruendo de un viento recio, señales y maravillas siguen. Los pequeños árboles con vida en ellos pueden alegrarse, y dar, y saltar, y regocijarse, y alabar a Dios.
Pero el que está viejo rígido almidonado: “Ohhhh, nosotros no creemos en tal cosa. Es del diablo. Mmmmmmm”.
¡Oh, vaya! “Yo restauraré, dice el Señor”. ¿Qué le produce a la iglesia un buen sacudimiento a la antigua? Solo le afloja las raíces, para que pueda profundizar más y afirmarse en los poderes del Señor. ¡Aleluya!

58 Le sigue la lluvia, lo afloja y salen las hojas. Es flexible; cuando el Espíritu se mueve, se mueve con él. Flexible, de un lado a otro, y se alegra, y salta y se comporta así, como los Metodistas solían hacerlo, como los Bautistas solían hacerlo. Pero ellos… [Palabras inciertas].
Los fuegos de persecución los han quemado, y los miembros han entrado, tienen una forma ritualista, e impía, y se les ha quemado la corteza. Y no son sino un montón de representantes muertos, solo gimen, y se quejan, y hacen mucho alboroto sobre algo que Dios está haciendo.

59 Pero hay un sotobosque saliendo. “Yo restauraré, dice el Señor. Todo lo que tuvieron los discípulos, Yo restauraré. Todo lo que ellos tuvieron allá atrás, Yo restauraré, dice el Señor”.
Yo dije: “Gracias, Señor”. Y yo tuve un espasmo, por poco, allá. Mi caballo quería correr. Yo salté sobre un tronco. Clamé. Grité. Corrí por el sendero. Brinqué de arriba abajo, aventé mi sombrero al aire y disparé mi pistola al aire, grité. Alguien pensaría que tenían a un maniático allá arriba.
¿Qué era eso? “Yo restauraré, dice el Señor”. Estaba feliz que el Espíritu Santo se estaba moviendo en mi corazón en ese momento. Y lo está haciendo ahora también. “Yo restauraré, dice el Señor”.

60 Oh, eso que… Ellos empezaron a sanar aquí. Ellos empezaron a gritar aquí. Ellos empezaron a hablar en lenguas aquí. Ellos empezaron a profetizar aquí. “Pero Yo restauraré, dice el Señor”. ¡Amén! Me siento religioso. ¡Vaya, me siento el doble de mi tamaño ahora!
[Cinta en blanco]. “Yo restauraré, dice el Señor”. ¿Ven en dónde están las iglesias? Están arriba en la vid, hasta el tiempo del fin. Vamos a ver. ¡Vaya! tenemos que terminar.
¿Le aman a Él con todo su corazón? ¿Están contentos de que el espíritu de Uds. está fresco, que cuando el Señor mande este gran avivamiento, alguien llega al pueblo, predicando un avivamiento chapado a la antigua, las iglesias se juntan, y el Señor simplemente está mandando al Espíritu Santo y Uds. están flexibles, solo creciendo en gracia de Dios, siguiendo adelante?
Déjenlos gemir y quejarse. ¿Ven de dónde vienen ellos? “Oh”, ellos dicen: “Déjeme decirle algo aquí. Yo soy un árbol. Una vez estuve…”. Oh, sí, lo fue. Eso es correcto. Pero usted una vez lo fue, pero, ¿qué es usted ahora?

61 Juan Wesley, cuando él estuvo aquí en América, cabalgando para ir a orar por una mujer enferma un día, su caballo tropezó, y cayó, y se quebró la pata. Juan tomó su aceite de ungir, y ungió al caballo, y dijo: “Tú hiciste ese caballo igual como me hiciste a mí”. Se subió en él, y lo cabalgó, y se fue cabalgando.
Eso es lo que los Metodistas tuvieron, lo que la madre de ustedes tuvo hace mucho tiempo. Pero está muerto. “Pero Yo restauraré, dice el Señor”. Dios enviará Su poder. Dios enviará a alguien que lo aceptará.

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