OBRAS DEL MENSAJE


El Gran Avivamiento Venidero Y El Derramamiento Del Espíritu Santo
Chicago, Illinois, E.U.A.
54-0718A
1 Gracias. Gracias, amigos. Eso fue un… Tendría que vivir una vida bastante buena para respaldar esa reputación, ¿no es así? Eso es muy hermoso Hermano Joseph, pero él me ama de esa manera. Yo no era digno de eso, pero él me ama tanto. Y somos muy buenos amigos.
Pero estoy muy feliz de estar aquí esta tarde en esta maravillosa ciudad de Chicago para comenzar otra serie de servicios justo antes de ir otra vez al extranjero. Y cuando me enteré hace un tiempo que íbamos a conseguir aquí este hermoso pequeño auditorio para los servicios, me puse muye eufórico. Con buen aire acondicionado y podemos ahora simplemente relajarnos, y servir al Señor.
Y me siento muy agradecidos con ustedes, personas que han venido esta tarde, han venido en el calor del día para estar con nosotros y adorar a Dios con nosotros esta tarde.
Y a las personas que nos permiten tener el auditorio, los custodios y así sucesivamente, estamos muy agradecidos por todo. Que las bendiciones de Dios reposen sobre todos y cada uno de ustedes.
2 Acabo de escuchar ese buen canto, mientras entraba, del cantante. Eso fue realmente maravilloso. Ciertamente aprecio los buenos cantos. Yo he dicho: “Cuando llegue al cielo, que el Señor me deje entrar cuando toque la puerta, o de la manera que sea que entremos, yo quiero estar cerca de donde estén cantando, porque me gusta mucho. Y confío que muchos de estos maravillosos cantantes que hemos escuchado en el pasado, y ahora, que puedan estar allí, cantando esos viejos cantos gloriosos de redención por toda la eternidad.
Y ahora, otro factor tocante a la reunión ahora, es quizá, cuando regrese de nuevo a los Estados Unidos, voy a cambiar mis servicios durante un tiempo, un tipo diferente de servicios, con más de la predicación del Evangelio y así sucesivamente, y… en lugar de dedicarle mucho a la oración por los enfermos (Por supuesto oraré igual por los enfermos), pero haciendo más de mis propios llamamientos al altar y así de esa manera, dejando el discernimiento, solo cuando sea necesario tenerlo, para cuando alguien haya hecho algo en la vida que deba ser corregido, entonces yo espero hacerlo en ese momento, como el Señor guíe.
3 Pero me quedan tres reuniones en los Estados Unidos. Y viene siendo esta, y en California, y luego en Nueva York. Y dejaré esta reunión para ir a California, y luego partir inmediatamente de California, ir a Nueva York, y después nos vamos al extranjero.
Y estoy muy contento en mi corazón porque voy al extranjero bajo una visión donde el Señor ha prometido estas cosas. Y a Uds., a quienes les estoy hablando esta tarde como lo he hecho para otros miles por toda la nación, saben que lo que Él dice lo lleva a cabo, Él lo cumple. Y yo creo que será la reunión más maravillosa que el Señor me haya permitido llevar a cabo desde que he estado en Su servicio. Y eso acontecerá en la India, por supuesto. Luego de allí a Jerusalén, subiendo a Alemania, Inglaterra, y de regreso a casa…
4 Ahora, esta tarde, me toca hablar un poquito antes de orar esta tarde por los enfermos. Y yo no tengo mucho de orador. Yo soy quizá… No tengo la voz fuerte, y tengo que acercarme un poquito más. ¿Está eso mejor? ¿Me escuchan en todas partes? Muy bien. Trataré de hablar un poquito más fuerte, también. Eso está bien.
Ahora, esta tarde, debo hablar solo el tema del Evangelio habitual como ha sido anunciado en el periódico. Hablaremos sobre: El Gran Avivamiento Venidero: El Derramamiento Del Espíritu Santo.
5 Y luego esta noche vamos a tener las oraciones para los enfermos. Y mientras estamos en Chicago durante estos ocho días, esta esta gran ciudad encantadora de unos (Me imagino de unos cuatro millones, tres millones) cuatro millones de gente, hay muchos enfermos y afligidos. Tenemos buenos hospitales y doctores maravillosos, ante los cuales nos quitamos el sombrero y los saludamos a lo grande. Pero en medio de todo eso, y nuestra investigación científica, hay muchas enfermedades y cosas que los doctores no pueden controlar hoy.
Y seres mortales, como lo somos nosotros, y todos amamos vivir aquí y quedarnos en la tierra todo el tiempo que nos sea posible, yo creo que tenemos el privilegio, entonces, de pedirle a nuestro Padre Celestial que nos ayude. Si nuestros doctores no pueden hacer más por nosotros, tenemos el derecho de acudir a nuestro Padre Celestial, no por medio de solo unos pensamientos míticos o curiosidad teológica, sino por la promesa en la Palabra de Dios que Él nos sanaría cuando estuviéremos enfermos.
Y por lo tanto, yo haré mi parte para orar con todo corazón por cada persona enferma que me sea posible durante esta reunión, y pedirle a nuestro Padre Celestial que una mi oración con la de ustedes para ayudarles de alguna manera, para que regresen sanos para que pueden estar saludables y felices para servirle a Él. Luego, al hacer eso, pues, me hace sentir que estamos haciendo nuestra pequeña parte aquí en la tierra; que Dios nos ha puesto aquí para hacernos la vida un poco más placentera siendo que solo una vez pasaremos por este camino. Y pronto terminará.
Y yo creo, sin titubear al decirlo, que nos estamos acercando a una gran crisis (las naciones lo están; el mundo lo está): que estamos a punto de llegar al final del camino. Ahora, yo creo que la segunda venida del Señor Jesucristo, como lo enseña toda la Cristiandad, que estamos muy cerca de ese tiempo ahora.
6 Hace un tiempo, hace unas semanas, desayunando en la habitación en Washington, D. C, y un orador, el Sr. Nixon, el Vicepresidente de los Estados Unidos, estaba hablando en ese momento. Y él estaba hablando de cómo el comunismo está arrasando el territorio y el espacio que tuvimos que viajar. Por ejemplo, el objetivo al que se enfrenta el mundo… Ya el comunismo tiene bastante de esto, ¿ven? Y luego, esa parte está mezclada entre creyentes e incrédulos. Cristo dijo que el Evangelio debía llegar a todo el mundo.
Así que cada Cristiano tiene una tremenda tarea por delante. Y nosotros debemos estar de pie y dispuestos, rápidamente, justo en los negocios de nuestro Padre, de inmediato. Cada persona, y cada denominación, cada persona en su propia iglesia, para respaldar al pastor y el programa y respaldarlo con todo lo que tenemos para respaldar.
Y es por eso que estoy poniendo mi hombro en la rueda, como Dios me lo permita, para tratar de llevarle a cada uno la visualización, hasta donde tengo conocimiento, de la pronta venida de nuestro Señor Jesús. Y es por eso que he elegido esto para hablar en esta tarde. Es un tiempo muy desalentador para el incrédulo, pero un tiempo muy feliz para el creyente, porque creemos que el tiempo de la redención está cerca.
7 Ahora, deseo leer dos porciones de la Escritura esta tarde. Una de ellas se encuentra en San Lucas, y la otra se encuentra en Zacarías.
El Hermano Joseph me preguntó: “¿Puede la gente escuchar bien ahora?”. ¿Todos escuchan bien? En la parte de atrás, ¿pueden escuchar bien? Si pueden, levanten sus manos, si pueden escuchar. Todavía no escuchan bien. Solo un momento. [El Hermano Boze le pregunta a la audiencia: “¿Se escucha bien? Levanten su mano si pueden escuchar bien. Sí. Muy bien”].
8 Ahora, en San Lucas, el capítulo 21 y comenzando con el versículo 25 del capítulo 21 del Evangelio según San Lucas… Escuchen con atención, ahora, mientras leemos Su Palabra, porque Su Palabra nunca fallará. Mis palabras o las palabras suyas fallarán, porque somos mortales, pero estas palabras nunca fallarán, son la Palabra de Dios.
Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;
Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.
Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
Y en el libro de Zacarías en el versículo… (Disculpen) en el capítulo 14 de Zacarías, y el versículo 7, leemos esto:
Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz.
9 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento, para orar.
Nuestro amoroso, Padre Celestial, nos acercamos a Ti esta tarde en el Nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesucristo. Y te damos las gracias, primeramente, por su muerte en el Calvario donde Él nos redimió, los pecadores indignos, de vuelta al Padre. Y allá el gran sacrificio todo suficiente fue pagado para reconciliar al hombre de vuelta a Dios. Y te damos las gracias por eso. Y Él nos dejó esta Palabra, que: “Y todo lo que pidiereis al Padre en Mi nombre, Yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”.
Y oramos esta tarde que Tú recibas nuestra oración y nos des un gran derramamiento de Tu Espíritu a lo largo de esta reunión, Padre. Oramos que sea un momento que la gente de Chicago recuerde por mucho tiempo, debido a que Su Presencia estuvo en esta reunión.
10 Bendice este edificio donde estamos congregados. Aquellos que tienen la autoridad sobre él, te damos las gracias por ellos y por dejarnos tenerlo. Y rogamos que Tú simplemente los bendigas abundantemente.
Ahora, bendice a cada ministro que está cooperando en esta reunión, y a todos los laicos, en todas partes. Y bendice a los enfermos y afligidos y dales las fuerza para tener fe y coraje para creer y confiar en Dios.
Y también oramos, Padre, que Tú le des a cada ministro que habla, el poder y la autoridad para acercarle tanto el Evangelio al incrédulo, que él se convertirá en un creyente y aceptará al Señor Jesucristo como su Salvador personal.
Ahora, esta tarde, esconde a Tu siervo detrás de la cruz; circuncida los labios que hablan, los corazones que escuchan. Y cuando nos vayamos hoy, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros, debido a Su Presencia?”. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
11 Ahora, por solo unos minutos, para que le presten atención al gran avivamiento que yo creo que estamos ahora enfrentando. La primera cosa: Dios siempre trae advertencias al pueblo antes de mandar una bendición o un juicio. Siempre ha sido en las Escrituras que Dios da advertencias o señales.
Ahora, hemos sido enseñados en la Biblia, no demandar señales, porque sería una mala señal por parte nuestra, como una generación mala y adúltera, que demanda señales. Pero hay una gran diferencia entre demandar señales y reconocer las señales, ¿ven? Un apersona que demanda solo señales… en otras palabras: “Señor, si haces que llueva en este preciso momento, yo creeré que soy salvo”. Yo no tengo que preguntar eso. Yo soy salvo de acuerdo a la Palabra de Dios, cuando reúno los requisitos, ¿ven? No debemos buscar señales en ese sentido.
12 Yo creo que deberíamos… Mas cuando Dios ha hablado en Su Palabra, y ha dicho que nosotros debemos fijarnos en los diferentes postes indicadores a lo largo del camino, que deberíamos hacer eso, ¿no lo creen? Que deberíamos vigilar estos postes indicadores, y en cada generación siempre ha habido estos postes indicadores que Dios nos coloca para hacérnoslo saber.
Cuando venimos… es como si Ud. estuviera yendo de Chicago ahora, a Nueva York en su carro, habría señales a lo largo de la carretera que nos estarían apuntando a medida que nos acercamos a Nueva York… o la ciudad de Nueva York. Y así es como estamos ahora, mientras estamos en este viaje Cristiano, estamos cerca de esta curva, o esa curva, o cosas diferentes.
Y si conocemos muy bien nuestra nación, podemos decir qué tan lejos estamos de Nueva York si decimos: “Bueno, ahora, estamos entrando a Plattsburg”, y así sucesivamente, viniendo por la costa. Bueno, sabemos que nos estamos acercando a la ciudad de Nueva York.
13 Ahora, eso mismo es, si conocemos la Biblia y sabemos lo que Jesús dijo que acontecería (Ahora, eso no es estarlo buscando; es solo buscar lo que Él dijo que estaría; y entonces estamos vigilando, viendo que están apareciendo esas cosas), sabemos, entonces, que estamos llegando cerca de nuestro destino. Ahora, Él siempre ha hecho eso. Y antes de Él hacerlo, manda advertencias antes del juicio.
Por ejemplo, antes que el mundo antediluviano fuera destruido en los días de Noé, Noé predicó ciento veinte años y fue una señal en aquel día para la gente de la proximidad… Su mensaje el cual él estaba hablando, era una señal para la gente de que el mundo, conocido en aquel entonces, estaba cerca del fin: La predicación de Noé y su manera tan rara de hacerlo. Él tenía un mensaje que era bastante diferente a lo que la gente estaba acostumbrada a escuchar.
14 Noé había predicado, y muchos otros. Pero Noé tenía un mensaje extraño. Él sube a la colina y construye un arca, porque dijo que iba a llover del cielo; Dios así lo dijo. Y quién podría creer una cosa como esa, que la lluvia iba a caer del cielo, y nunca había habido lluvia arriba en los cielos. Pero si Dios había dicho que iba a bajar de los cielos, entonces Dios podía hacer que la lluvia bajara de los cielos. Él podía hacer que Su Palabra se cumpliera. Así que Noé martilló el arca, la gente se reía de él…
Podrían Uds. imaginarse a algunas de las personas distinguidas de aquel día, con cultura y mucho más educados de los que tenemos hoy, porque se prueba que ellos lo eran. Ellos hicieran cosas en aquel día que nosotros hoy no podemos hacer. En otras palabras, ellos tenían líquido para embalsamar que hacía las momias. Nosotros no podríamos producir eso hoy. Ellos construyeron la pirámide y la esfinge y muchas de las cosas allá que vemos de sus señales hoy.
15 Aquí recientemente ellos cavaron, en la Ciudad de México, una muy moderna obra hidráulica, donde existió una civilización moderna, probablemente en el tiempo antediluviano. Ellos estaban mucho más avanzados que nosotros en cultura, muchos más avanzados que nosotros en ciencia. Y probablemente, muchos más avanzados hablando en términos religiosos.
Pero en medio de todo eso, un fanático (que supuestamente lo era), comenzó a construir un arca, eso por una lluvia que iba a bajar de los cielos. Él tenía una cosa en la que podía basar su teoría, eso era “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Él sabía que Dios le había dicho que iba a llover, y que el mundo se había puesto tan malvado que Él le tenía que poner fin a toda la civilización para comenzar de nuevo, y Él lo iba a hacer al mandar una lluvia, y todo el mundo sería destruido.
Y Noé estaba… La construcción del arca era una señal para el mundo que se acercaba una destrucción, porque después que cruzamos la línea de la misericordia de Dios, no queda nada más que juicio.
16 Y temo… y no me gusta decir esto: después de viajar por muchas naciones y ver las condiciones de otras naciones, y al pensar en nuestra hermosa nación aquí… “Es grandioso”, dicen ellos: “ser un americano”. Y eso es más que un dicho. Es la verdad.
Pero en medio de todo eso, en esta gran civilización que tenemos aquí, yo veo las señales de destrucción colgando por todas partes, porque los hombres están caminando como lo hicieron en los días de Noé, en su propia voluntad en lugar de buscar la voluntad de Dios.
Y nuestro mundo se ha vuelto moderno. Toda civilización se edifica hasta que llega a un punto máximo, entonces el pináculo se inclina y vuelve nuevamente al fondo. Y estoy muy seguro, por la lectura de las Escrituras y por los postes indicadores que vamos pasando, que estamos cerca de la venida del Señor Jesús, de Su segundo advenimiento al mundo. Después Él tendrá un advenimiento más por venir.
17 Habrá tres venidas del Señor Jesús. La primera, para redimir a Su novia, cuando Él murió por ella; la segunda, para recibir a Su novia, cuando Él viene por ella; la tercera; con Su novia, para el Milenio. Y habrá tres venidas. Y una de ellas ya pasó, y los postes indicadores están señalando que estamos cerca de la segunda venida del Señor Jesús. Nosotros hemos intentado de todo. Hemos tenido toda clase de reuniones como la de los “Cuatro Grandes” y así sucesivamente. Y el mundo… el comunismo todavía se extiende, y las mentes de las personas se perturban y estamos en el… estamos en el clímax, eso es todo. Estamos destinados a llegar al fin.
Y ahora, como Uds. ven, la ciencia ha avanzado a los campos y ha inventado tales cosas destructivas como las armas atómicas, y las bombas atómicas, y ahora bombas de hidrogeno.
El otro día me enteré por un programa radial que tienen una nueva arma, la cual pueden dejar caer y se irá a… abarca mil quinientas millas [2414 km] hacia un lado y tres mil millas [4828 km] hacia el otro. Y deja todo desolado, debido al tremendo impacto poderoso y destructivo que puede desarrollar. Solo piénsenlo, que una de esas caiga geográficamente en Louisville Kentucky, y todo Estados Unidos será demolido en un segundo. No quedará una planta viva ni nada en la tierra… en los Estados Unidos, cuando la bomba caiga. Mil quinientos millas [2414 km] por este lado y tres mil millas [4828 km] por el otro lado, era un rango (más o menos así fue en el programa radial reciente; hace como dos semanas yo lo estaba escuchando).
18 Grandes postes indicadores apuntando… Noé tuvo la misma cosa. Ahora, noten, cómo estos grandes científicos están demostrando sus puntos hoy, lo que pueden hacer a través de la destrucción, y lo que pueden hacer en la ciencia médica, lo que pueden hacer por medio de la mecánica automotriz, y así sucesivamente, y la aviación, la potencia, los aviones jet… Estamos viviendo en el tiempo del fin. Estamos obligados a estar en el fin. Y así que Dios también hoy, Él está construyendo un arca para la salvación de la gente. Y esa construcción hoy, es el cuerpo del Señor Jesucristo, siendo reconciliado uno con el otro, saliendo de todo caos y reconociéndose uno al otro como hermanos y hermanas en el Señor Jesús. Trayendo el arca…
Hombres de gran fe están en los campos de batalla hoy, por todas partes… campos de batalla, quiero decir, en los campos de cosecha, trabajando. Dios los está bendiciendo y los está acompañando con señales y maravillas, y milagros, y así sucesivamente, como una señal de esta gran civilización de que el tiempo del fin está cerca. Él prometió eso en el tiempo del fin. Ese es uno de nuestros postes indicadores que están colocados, una de las señales que estamos pasando.
19 Yo los alentaría a Uds. a venir a la reunión esta semana, no como jactancia (porque yo no creo en hacer eso, Dios no lo quiera), pero sabiendo que nuestra fe y nuestro mensaje descansan exactamente en la promesa del Señor Jesucristo; por lo tanto, no tenemos miedo de decir: “Venid, y ved lo que el Señor hará”. Porque Dios lo ha prometido primeramente; y por lo tanto, con toda fe y perfecta seguridad, yo sé que Dios cumplirá Su Palabra y lo hará.
Miren, si nosotros no estamos… Este grupo de gente y está pequeña conmoción que Uds. han escuchado en diferentes partes del mundo irrumpiendo ahora, internacionalmente por todas partes, de grupos de gente que se están juntado de diferentes organizaciones religiosas y que se están uniendo por el poder del Espíritu Santo: Si acaso no se está formando el avivamiento más grande que el mundo haya jamás escuchado, está ahora. Allí es donde estamos en este momento. Y es una señal para el incrédulo de que estamos en el tiempo del fin. Estamos cerca del fin.
20 Ahora, como he dicho que la destrucción antediluviana, Noé fue una señal. Y Noé tenía una señal para empezar. Cuando él vio que Enoc fue arrebatado, entonces Noé… era el tiempo para que Noé empezara, porque él sabía que esa sería la señal para que él comenzara y luego el fin estaría cerca.
Y Enoc, por supuesto, fue un tipo del grupo raptado de la iglesia. Y Noé es un tipo de los que son llevados… o, los elegidos de los judíos que pasarán por el periodo de la tribulación. Y nosotros estamos viviendo ahora en ese día.
21 También en Sodoma y Gomorra: justo antes de la destrucción que le sobrevino a Sodoma y Gomorra, hubieron dos Ángeles que fueron enviados a Sodoma para tratar de averiguar cuántas personas justas podían encontrar. Y había un hombre justo allí, y su nombre era Lot. Aunque no hay mucho que decir de él, sin embargo era un hombre justo. Y la Biblia nos dice que los pecados de ellos afligían diariamente su alma justa. En otras palabras, lo ponía muy mal de los nervios al ver la manera en que la gente se conducía en pecado.
Y hay gente así en Chicago hoy, que puede caminar por las calles de Chicago, en un gran lugar hermoso como este y una nación maravillosa como los Estados Unidos, y ver las cosas que están sucediendo, de tabernas, y cerveza, y bebiendo, y diversiones, y mujeres medio vestidas y hombres en las calles, codiciando cosas carnales. Eso atormenta absolutamente el alma del alma justa, o al hombre que tiene un espíritu justo en él, al ver que sus propios parientes, como seres humanos, pueden caer tan bajo, por debajo del estándar de los requisitos de Dios. Y sin embargo, esa gente cree que está tan bien como cualquier otra persona. Pero en medio de todo eso, entonces nosotros debemos darnos cuenta que estas cosas son postes indicadores.
22 Y Noé… o, no Noé, más bien, pero este… aquí abajo en Sodoma. Y cuando Lot estaba allí, antes de que el lugar fuera destruido, vinieron dos predicadores, o dos Ángeles, bajaron de la gloria y trataron de tener un avivamiento chapado a la antigua en esa ciudad para traer a los hombres y mujeres de vuelta a Dios. Pero la gente fue tan indiferente hacia ellos, tan concupiscentes que su espíritu de concupiscencia se apoderó de ellos de tal manera que no pudieron hacer espacio para un avivamiento. ¿Qué fue eso? Fue una señal. Cuando aquellos Ángeles entraron a la ciudad, fue una señal de que debía haber pronto un arrepentimiento o que seguirían las destrucciones.
Y yo les digo esto hoy, gente en Chicago, si pudiera hablar solo de los Estados Unidos, las señales, y maravillas, y milagros que la religión Cristiana ha llevado a cabo en los Estados Unidos hoy es una señal: Prepárense, o la destrucción seguirá a este avivamiento. Habrá un avivamiento, después hay una destrucción.
23 Y los Estados Unidos está teniendo su avivamiento ahora. Quizá no puedan entenderlo. Quizá es difícil de ver, pero está un tanto oculto, igual como cuando Jesús estuvo aquí. Cuando Él vino a la tierra, Él fue una señal de destrucción. Los judíos, cómo se alejaron y complicaron la religión del judaísmo a tal punto que los pobres no pudieron entenderlo. Pues, ellos tenían que tener una licenciatura. Todos sus ministros tenían que ser grandes eruditos, y lo hicieron tan complicado a tal punto que los pobres vaciaron sus bolsillos de dinero para echarlo en la tesorería y así sucesivamente. Ellos ni siquiera entendían los servicios porque se hablaba en una lengua judaica ortodoxa muy elevada, y así sucesivamente a tal punto que ellos no podían entender aquello.
Y Jesús vino a los pobres, como una señal. Ahora, ¿qué estoy tratando de decir? Usted dice: “¿Fue Jesús una señal, al predicarle a los pobres?”. Eso es lo que Él dijo, Él mismo.
Él dijo: “Vayan y muéstrenle a Juan estas cosas: Los cojos andan, los ciegos ven, los sordos oyen y a los pobres les es predicado el Evangelio”. Una señal… una señal de tiempo del fin para esa civilización… o, esa nación de Judíos. Fue una señal, y ellos fallaron en reconocer su señal.
Jesús les dijo un día, cuando ellos estaban hablando; Él dijo… Ellos dijeron: “Danos una señal del cielo”.
Él dijo… Entonces fue cuando Él citó las palabras que una generación mala y adúltera demanda señales. Él dijo: “Cuando anochece, decís: Buen tiempo para mañana; porque el cielo tiene arreboles. Mañana se levantan y está nublado y dicen: habrá tempestad…”. O algo parecido. Él les dijo: “Hipócritas”, Dijo: “Que podéis discernir el clima, más las señales de los tiempos no podéis”. Dijo: “Si me hubieran conocido a Mí, habrían conocido Mi día”.
24 Seguro, Isaías y los profetas hablaron de Él, diciendo qué cosas serían, y la condición del mundo en ese tiempo de la aparición del Señor Jesús. Pues, deberían haber sabido que Isaías dijo: “Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; y el sordo escuchará”. Pero cuando ellos lo vieron… Aquí está: Quiero que cada uno de Uds. lo vea, y espero que penetre muy profundo. Dios, en Su ministerio… El ministerio de Dios Todopoderoso siempre ha estado acompañado de señales y maravillas. Cada vez a través de las edades, cuando Dios comienza a moverse, hay señales y maravillas que acompañan eso.
Y hoy, es terrible decirlo, pero nosotros, el pueblo estadounidense, tenemos nuestras iglesias tan complicadas y nuestros grandes reinos y por el estilo, hasta que los pobres no pueden entender de qué estamos hablando. Todos hablan como si hubieran sido amigos de Webster. Y, oh, todo es un ritual. Es una repetición, o algo de ciertas masas, o algo así que entramos y decimos; y sin embargo el verdadero espíritu de adoración del Dios viviendo queda afuera.
Pero en medio de todo eso, ha llegado un tiempo cuando un avivamiento chapado a la antigua ha irrumpido por todo el mundo entero; las decenas de miles… El año pasado, creo que los de “Visita Dominical”, de la Iglesia Católica, dio un estimado de las iglesias Pentecostales, que tuvieron un millón quinientos mil convertidos el año pasado. Piénselo. Oh, cuando escuché eso, hizo que mi corazón saltara.
25 Ahora, el problema que ha sucedido con Uds. pueblo Pentecostal y del Evangelio Completo, han estado divididos, separados en diferentes organizaciones, e igual como comenzaron las otras iglesias, como lo hizo la Iglesia Católica, como la Iglesia Luterana, y así sucesivamente. Pero en este día ahora, está apareciendo una señal. Las iglesias están derribando sus diferencias y su rigidez, juntándose en una gran unidad. La iglesia está saliendo: una señal que estamos en el tiempo del fin. Dios lo habló.
Y así como fue con Jesús, así como la estrella de la mañana fue una señal para los hombres sabios que vinieron del Este. Ellos escucharon que se levantaría Estrella de Jacob. Balaam, el profeta, lo profetizó. Y ellos sabían que se levantaría una estrella. Y esta estrella sería la señal de que nacería un Rey en la tierra, que sería un Salvador para todas las naciones. Y cuando vieron que esta estrella se levantó, fue una señal para ellos de prepararse, que la redención estaba cerca.
26 Ahora, si se fijan, ellos guardaban el tiempo por las estrellas. Ningún observatorio escribió en algún momento algo sobre la estrella. Nadie más escribió algo sobre la estrella, de que alguien más la hubiera visto; solo los hombres sabios. Y la razón por la que ellos lo vieron… o, la vieron, fue porque ellos la estaban buscando y esperando que viniera. Esa es la misma clase de señal que está en el día de hoy que estamos buscando. Jesús dijo que en los últimos días… o, la Escritura dice que ellos “serían impetuosos, infatuados, amadores de los placeres más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes y aborrecedores de lo bueno, con apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella: a los tales evita”.
También lo dijo nuestro Señor: “Estas señales seguirán a los que creen… hasta el fin del mundo. En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en sus manos; y si bebieren cosas mortíferas, no les hará daño. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
27 ¡Escuchen! Ha habido muchas falsas personificaciones de eso. Lo admito. Han salido muchos fanáticos, pero es solo el diablo tratando de cegar. Hay un verdadero Espíritu Santo genuino para llevar a cabo señales y maravillas, y ha llegado el día y la hora. Es asunto del diablo apagar esas cosas. Él lo hizo antes de la venida de Jesús. ¿No recuerdan la gran charla de Gamaliel, cuando hubo un criado llamado Justo (o, Jesús), que se llevó a cuatrocientas personas al desierto y todos perecieron?
Pero venía un Jesús verdadero. Y el Jesús verdadero llegó a la escena. No importa cuántos fanáticos lleguen en primera instancia y traten de hacer esto o hacer aquello para imitar, solo fue un poste indicador de que el verdadero Jesús genuino estaba por venir. Y cuando Él vino, ellos lo reconocieron. Muchos de ellos que lo estaban esperando, lo reconocieron. Y hoy hemos tenido mucho fanatismo bajo el nombre de esto, aquello o lo otro, pero solo ha sido un poste indicador para señalar que el verdadero Señor Jesús y el verdadero avivamiento del Espíritu Santo estaría aquí muy pronto. Y estamos viviendo en él. Estamos en él ahora. Ustedes están sentados en eso esta tarde. Está alrededor de ustedes.
28 El aire por completo ha sido contaminado con los poderes del mundo de abajo, los poderes de las tinieblas. Observamos al mundo ahora y nos damos cuenta de cómo el comunismo se está abriendo paso. Pues, podríamos salir a la calle, nosotros aquí en los Estados Unidos, tendríamos que decir… Tomemos por ejemplo, hace un momento yo iba pasando por un lugar de su ciudad, la hermosa ciudad (no solo esa, pero mi ciudad, y por todas partes), uno encuentra a estas madres trabajando allí en esas fábricas de armas y demás, dejando a sus hijos con niñeras.
Oh, es una desgracia que nuestras mujeres estadounidenses se hayan puesto un par de overoles y que se hayan ido a trabajar a fábricas de armas. No me interesa cuánto duela eso, pero es una desgracia. Está quebrando la médula espinal de esta nación. Ese pequeño bebé suyo la necesita. Dios le dio ese bebé para que Ud. misma lo criara, no una niñera. Eso es correcto.
29 Aquí no hace mucho, tenían a varios de estos doctores que dicen: “Acuesten al bebé y que llore”. Usted lo amamanta a una cierta hora; y no lo carga. Si llora, déjelo que llore. Ellos hicieron eso hace veinticinco años. Esa era una gran creencia entre los doctores. Vinieron a darse cuenta, que incubó a un montón de neuróticos. Dejen que la naturaleza siga su curso. Dios sabe lo que es mejor. Ese bebé necesita amor. Si Ud. le quita el amor, lo convertirá en un bruto. Ese bebé tiene que tener amor. Usted tiene que cuidarlo.
Y hoy las madres se han convertido en visitantes de bares, andan en las cantinas y cosas como esas. Y toda la moral de la nación y todo lo demás se está quebrando. Estamos al final del camino.
30 Leyeron lo que dijo Isaías: “Pero en aquel tiempo”, él dijo: “a los sobrevivientes de Israel será para hermosura y gloria”. Ellos escaparon, los que estaban vigilando.
Mucha de esa gente en los días de los hombres sabios, no le prestaron atención a la estrella; no la estaban buscando. Ellos tenían sus propios asuntos domésticos en los cuales ocuparse. Pertenecían a la iglesia, y era todo lo que les importaba. Pero ellos no tenían tiempo para tal cosa. Pero esos hombres sabios, leyendo la Biblia y sabiendo que esa estrella iba a aparecer, tan pronto como les vino al pensamiento que iba a aparecer, estuvieron vigilando eso día y noche.
Y los hombres y mujeres hoy en este mundo, quienes están vigilando por las señales de la venida del Señor, ven que está estallando el avivamiento; sus corazones comienzan a florecer, a regocijarse.
31 Yo podría dramatizar aquí, solo un momento, a esos hombres sabios. Me gustaría mostrarles solo un pequeño cuadro. Los puedo ver a todos ellos diciendo… bueno, ahora, tomemos, por ejemplo, a tres de ellos. Se nos enseña que había tres de estos hombres sabios. Cam, Sem y la gente de Jafet. Y cuando vieron que apareció esta estrella, me puedo imaginar que algunos de ellos se van a empacar un montón de cosas. No podían… Dijeron: “Ahora, tomaremos una brújula. Tomaremos esto y tomaremos aquello. Seguiremos la estrella. Saldremos juntos”.
Pero había uno allí, que nunca se tomó el tiempo para empacar nada. Uds. saben que la gente de hoy está tratando de empacar para ir a algún lado. Si tuviera una voz hoy para advertir a la gente, diría: “No empaquen, sino desempaquen para que estén listos para salir”. Es hora de descargar.
La Biblia dice: “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.
Hombres y mujeres están tratando de unirse a esta iglesia, o unirse a aquella iglesia, o tomar esto, o tomar aquello. Bueno, harán… “Ellos pueden jugar a las cartas en esta iglesia; no pueden en nuestra iglesia. Ellos pueden hacer esto en aquella iglesia; no lo pueden hacer en nuestra iglesia”. Uds. están tratando de empacar. Pero descarguen, quiten toda carga de Uds., y arrodíllense delante de Dios. El tiempo está a la mano.
32 Pero yo veo a este hombre… Puedo escuchar a su esposa decir: “Mira Juan…”. Lo llamaremos Juan (a nuestro personaje). “Pues, tú no tienes una brújula. No tienes ni una cosa. ¿Cómo vas a encontrar tu camino? Te encuentras lejos por aquí en los países del Este y allá mucho más lejos las estrellas y subiendo a Jerusalén, atravesando Palestina. ¿Cómo vas a atravesar estos pantanos, y desiertos, y montañas para llegar allá?”.
Puedo escucharlo a él decir esto: “Esposa, no tengo que llevar ninguna brújula conmigo. Dios ha provisto una brújula. La estrella allá a lo lejos es la manera provista por Dios para guiarme al Niño Cristo. Yo seguiré la estrella”.
33 Y hoy, estamos tratando de correr a esta iglesia y decir: “¿Tiene esta el mensaje?”. Por aquí: “¿Tiene esta el mensaje? ¿Es esta la correcta?”. Hay una cosa que Dios nos ha dado: una Estrella Eterna, ese es el bautismo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el Guía de la iglesia del Dios viviente hoy para guiarlos a la verdad y a toda luz. ¡Amén! (No les estoy gritando a Uds., pero eso es bastante fuerte ahora, y estaba retrocediendo un poco de ello).
¡Miren! El Espíritu Santo, cuando haya venido, los conducirá y guiará a toda verdad y les mostrará cosas por venir. Esa es la señal de la iglesia hoy. Observe hacia dónde se mueve el Espíritu Santo. Donde se está moviendo el Espíritu Santo, Ud. hallará amor, y gozo, y paz, y señales, y maravillas, y al Dios asociado. El poder de Dios entre Su puesto de esta manera estará mostrando señales y maravillas de la resurrección de Jesucristo. Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis; mayores cosas que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Y Uds. verán que las cosas que Jesús hizo estarán acompañando a ese grupo de gente.
34 Y verán que el mundo exterior se burla tanto de esa gente como lo hizo del Señor Jesús. Correcto. Ese espíritu no muere. Jesús le dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”. Eso es correcto.
Dios se lleva a Su hombre, pero nunca Su Espíritu. Él se llevó a Elías y el Espíritu vino sobre Eliseo. Él se llevó a Eliseo, Eso vino sobre Juan el Bautista: el mismo Espíritu. Él se llevó a Su Hijo, Cristo Jesús, y ese mismo Espíritu se mueve en la iglesia hoy.
Y esos fariseos y gente religiosa de aquel día, que andaba con estas formas, y burlándose, y apuntando con los dedos, y dijeron que ellos eran un grupo de analfabetas, y así sucesivamente, ese mismo espíritu vive en los hombres y mujeres hoy. Ellos llamaron a Jesús, porque Él podía discernir los pensamientos de la gente, porque Él sanó a los enfermos y así sucesivamente, ellos dijeron: “Él es un Belcebú”.
Y Jesús volteó rápidamente y les hizo saber que el diablo no puede sanar a los enfermos. Él dijo: “Si Satanás echa fuera a Satanás, entonces su reino está dividido”. El diablo no puede sanar a los enfermos. El diablo nunca sanó a los enfermos; él no podía. Si lo hubiera hecho, estaría derribando su propio reino, porque el diablo es el que pone la enfermedad en usted. Dios es Aquel que la quita. Entonces no puede ser… Satanás no puede echar fuera a Satanás. Jesús dijo que no podía. Pero ellos lo estaban acusando a Él de eso. ¿Y qué fue eso? Era una de las señales. ¿Y qué es hoy? La misma clase de señal en el tiempo del fin.
35 Ahora, nos preguntamos qué es todo esto… En los días de la Biblia, tenían un estanque de Betesda, con un gran pórtico, más o menos como este auditorio aquí. Hay un estanque adentro en el mercado de las ovejas. Y miles de personas yacían alrededor de allí: cojos, paralíticos, mancos, esperando el movimiento del agua. Y cada hombre tendido. ¡Oh, vaya! Puedo verlos mientras están allí acostados, y luego los ojos puestos en el agua. Al primer movimiento del agua en cualquier dirección, era una señal de que alguien iba a ser sanado. El primero que entrara, después de la agitación del agua, iban a ser sanados de cualquier enfermedad que tuvieran.
¿Se pueden imaginar esos miles de ojos puestos en esa agua? Otros pasaban y decían: “No hay nada al respecto”. Pero aquellos que creían estaban observando el movimiento del agua. Cuando esa agua comenzó a moverse, fue una señal. Las aguas fueron agitadas: Era una señal que Dios estaba allí y que algo iba a suceder.
Y yo estoy observando hoy el movimiento. Las aguas en la Biblia siempre son un símbolo de gente. . En Apocalipsis 17…17 dice que las aguas que has visto son muchedumbres y multitudes de gente. Siempre, cuando Uds. ven un movimiento entre la gente, ven que se están juntando, ¿qué es eso? Es una señal de que Dios se está preparando para hacer algo.
36 Yo veo un movimiento. David, en una ocasión, cuando estaba por salir a la batalla, yacía allí cuestionándose: “Oh, mira la oposición que tengo con los filisteos. Mira lo que me aguarda allá afuera. No puedo ir hasta que tenga una señal de Dios”. Después de un rato, escuchó que las balsameras se movían y se levantó, tomó su espada y dijo: “¡Vamos!”. Él supo entonces que Dios iba delante de él, porque había una señal yendo delante de él.
Déjeme decirle, hermano, hoy, si acaso hubo un tiempo, desde que puedo recordar, o cualquier momento que puedo leer en la historia, desde la partida de nuestro Señor Jesucristo, la venida del Espíritu Santo en la primera edad, es hoy. Hay una señal: Hay un movimiento en las balsameras. Dios está avanzando en esta nación, tan seguro como cualquier cosa. Señales y maravillas están comenzando a aparecer, que vemos que estamos en el tiempo del fin. Estamos entrando ahora mismo en el mayor avivamiento que este mundo haya jamás visto. Ahora mismo estamos entrando a la más grande destrucción que haya golpeado a toda la raza humana desde que existe un mundo.
37 Ahora, para aquellos sin esperanza, aquellos sin Cristo, sin Dios, perdidos en el mundo, Uds. están en una condición miserable. Pero aquellos que están en Cristo Jesús debieran de estar felices y de levantar vuestras cabezas, porque la redención está cerca.
Ustedes tuvieron una gran señal que sucedió aquí en Chicago hace unos días. Jesús dijo: “En los últimos días, el mar estará bramando, habrá perplejidad por el tiempo, angustia entre las naciones”. ¿Qué era eso? Hablando de estos maremotos, (nunca antes conocidos en toda la historia del mundo) nunca habían aparecido maremotos de esa manera, hasta los últimos días. Un maremoto el cual se profetizó desde esta plataforma, golpeó aquí mismo a Chicago, y arrasó a la gente y mató… a lo largo de la costa en Chicago.
Ninguna ciencia podía siquiera entenderlo, mucho menos… Dijeron: “Debió haber bajado un viento”. ¿Cómo pudo un viento descender de esa manera? ¿Cómo pudieran suceder estas cosas? ¡Es el dedo de Dios Todopoderoso moviéndose en Chicago, diciéndoles a ustedes que el tiempo del fin está a la mano! ¡Huyan de la ira venidera!
38 Esta gran ciudad de aquí, la cual se ha puesto tan malvada como el resto del mundo, uno de estos días Uds. no recibirán misericordia; tendrán que recibir juicio. Y mientras la mano de Dios se está moviendo en misericordia y las puertas están abiertas, corran a ello y pónganse a salvo, en el Señor Jesucristo. Es una señal.
Miren en la Costa Oeste; miren hacia el Puget Sound. Aquí, recientemente, cómo ese maremoto golpeó. Algo que jamás se había conocido que hiciera eso, cómo esas señales, terremotos, perplejidad por los tiempo, angustia entre las naciones… Mírenlo hoy en día.
Miren… Hablando de angustia entre las naciones, no queda esperanza… Uds. no podrían poner… poner hoy su esperanza en nada fuera de Jesucristo.
39 Pienso en Eddie Perronet cuando escribió:
¡Aclamen todos el poder del Nombre de Jesús!
Dejen que los Ángeles postrados caigan;
Traigan la diadema real,
Y corónenlo Señor de señores.
Pienso que otro dijo:
Nuestras esperanzas están edificadas
Solo en la justicia y Sangre de Jesús;
Cuando todo alrededor de mi alma ceda,
Entonces Él es toda mi esperanza y sostén.
Porque en Cristo la Roca sólida me paro;
Todo otro terreno es arena movediza.
Si Ud. pone sus esperanzas en su iglesia, si pone sus esperanzas en su ciudad, sobre su nación, sobre esto, todo es arena movediza. No estoy tratando de destruir sus esperanzas en la nación, no señor, si hay algo que estoy procurando hacer es elevar la esperanza en la gente, hacer que la gente se arregle y la nación se arreglará.
40 En los días de Juana de Arco, hubo una revolución, amigo. (Necesitaban una revolución para arreglar las cosas). Luego después que tuvieron una revolución, deberían haber tenido una contrarrevolución para arreglar cosas que ellos tenían.
Nosotros estábamos peleando recientemente solo por democracia: dictadura o democracia. Bueno, la democracia ganó. La democracia está bien. Yo creo en la democracia. Y si yo no creyera en ella, no estaría viviendo aquí. Pero yo vivo aquí y me encanta. Creo que la democracia está bien, pero lo que necesitamos hoy día es un avivamiento chapado a la antigua en la Casa Blanca, para enderezar algunas de las cosas que es llamada democracia, además. Exactamente correcto.
Nosotros necesitamos una contrarrevolución, una contra ofensiva, ahora, entre nosotros, y enderezar esta cosa, y parar algo de esta impiedad: hombres caminando en la calle, borrachos… le dan whisky para emborracharlo, después lo arrestan porque él está borracho. ¿Creen Uds. que eso está bien? Eso está absolutamente mal. Eso es exact… Ese es el problema hoy día. No solo eso, sino miles de otras cosas que tal vez citemos desde esta plataforma esta tarde.
41 ¿Qué es eso? Son postes indicadores. Son señales colgando allá de que estamos en el tiempo del fin. ¡Y miren! Justo en medio de todo ese caos, justo en medio de todo ello, Dios Todopoderoso se está moviendo entre la gente, construyendo otra vez un arca.
¿Qué es el arca? Todo sin el sello de Dios en su frente será destruido. La Biblia predice… Ustedes hablan de este clima caluroso. El predice que habrá un tiempo, en la Biblia, cuando los hombres cavarán hoyos en la tierra, procurando meterse en ellos para esconderse del calor.
42 Parado no hace mucho en Phoenix, Arizona, cuando el Jefe de la policía allí… Habíamos salido a cazar puercos al desierto por un par de días de descanso. Continué mi reunión un poco después. Parado allí, él dijo: “Hermano Branham, no lo entiendo”. Él dijo: “Cuando yo era solo un niño, Phoenix se mantenía verde hasta marzo”. Él dijo: “Ahora durante todo el año no se pone verde, excepto donde hay irrigación”. Dijo: “Uno tiene que subir hasta Flagstaff, en alguna parte…”. Dijo: “Lo he notado al venir desde Ajo hacia acá”.
43 Yo me he dado cuenta ahora que el Sur está ardiendo, yendo hacia el Norte, todo el trayecto. Los manantiales se están secando. Allá en Clewiston, Florida, esos grandes lagos y demás cosas allí, en un conocido periódico de Florida predijeron la semana pasada, que Miami pronto será un pueblo fantasma, porque en los alrededores de Clewiston y por allí van a tener que usar toda esa agua. (Ellos tienen mucha agua, pero es salada) Y tendrán que tomar esta agua dulce para beber y para otros usos. Y su población se está concentrando alrededor de la parte central de Florida, tendrán que tomar esta agua del lago para ellos mismos y no la pueden enviar para allá.
Otros lugares se están secando por todas partes: los agricultores están acarreando agua por toda la nación, en todas partes. ¿Qué es eso? En los días cuando Noé… Dios rompió las fuentes del gran abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas, y ayudó a destruir el mundo. Y la señal hoy, que Él no volverá a destruirla con agua, pero se quemará con fuego; y las cosas se están secando, preparándose para el tiempo de la quema, porque el juicio está a la mano.
La misericordia de Dios ha sido rechazada, han pisoteado al Dios de la Biblia, a Su pueblo le llaman fanáticos, y todo lo demás que existe debajo del sol. Y el tiempo ha llegado cuando Dios está bajando Su dedo para juicio. ¡Amén! Eso es correcto.
44 Ahora, la señal para nuestro día, miramos alrededor y lo vemos, cómo la gente dice que estás cosas serían, cómo los profetas dijeron que serían. Ojalá tuviéramos el tiempo para continuar con esto. Lo retomaremos después.
Al regresar del extranjero, después de ver estas cosas aconteciendo, es por eso que dije, al regresar, y me tomaré el tiempo, más tiempo en la venida del Hijo de Dios. Sabiendo que el tiempo se está acercando, conociendo que todas estas cosas están aconteciendo, luego sabiendo lo que es correcto, y luego fallando en advertirle a la gente, bueno entonces, yo sería culpable. Así que quiero predicar el Evangelio de esta manera después que regrese.
45 Hace cierto tiempo… No voy a darles ahora… Estoy a punto de darles la señal más grande que Uds. hayan alguna vez escuchado. Una de las cosas que les voy a mostrar: el avivamiento está a punto de estallar. Gentiles, escúchenme. Judíos, escúchenme también, solo un momento. No desfallezcas, Israel. Tu tiempo está a la mano.
Una de las grandes señales, y siempre ha sido en la Biblia, observe en dónde están los judíos. Uds. ven en dónde están los judíos. Si quieren saber qué día de la semana es, miren el calendario. Si quieren saber qué día están viviendo, la más grande señal que Dios ha dado, es vigilar a los judíos. Cuando Él dijo que ellos serían esparcidos entre toda la gente…
46 Aquí, hace unos días, yo estaba viendo una película. Un hermano de la Costa Oeste, el Hermano Arganbright (tal vez está en la reunión esta tarde), un Cristiano reconocido de los Hombres Cristianos de Negocios… Hace tres días él estuvo en Israel, donde estaremos nosotros dentro de unas seis semanas, Dios mediante. Ahora, ellos hicieron la película en Israel. Y él llamó a la obra: “Tres Minutos para la Medianoche”,… o llamó el drama. Y presentaron la profecía, y luego enfocaron las cámaras a Israel, mostraron exactamente lo que los profetas hebreos dijeron que ocurriría, cómo estaría en los últimos días, allí estaba en los últimos días.
Isaías dijo: “El desierto florecerá como rosa”. Y Palestina se ha convertido en una gran flor de jardín: el desierto. Cómo es que los judíos han regresado. Los niños pequeños hambrientos, y madres, y jóvenes, saliendo, recogiendo puñados de piedras, y en esos desiertos y colocándolas al lado, y construyendo cercas con ellas. Fue difícil; pero, amigo, ¿qué fue eso? Ellos no han tenido una nación. Han sido esparcidos entre las naciones, cualquier lugar que podían llamar hogar. No existía antes un lugar al que pudieran llamar hogar.
47 Miren cómo Dios endureció el corazón de Faraón para expulsarlos y darles la promesa. Miren cómo Dios endureció el corazón de Hitler. Miren cómo endureció el corazón de Stalin, el corazón de Mussolini: corriendo a los Judíos. Y ellos no tenían una nación. Los habían asesinado y abatido. Con razón ellos dijeron allá: “Que Su sangre caiga sobre nosotros y nuestros hijos”. Y ha sucedido, pero Dios nunca se olvidará de ellos, y tienen que recibir tres años y medio de predicación. El Mesías había de venir y profetizar, y a la mitad de las setenta semanas de Dios, Él debía ser cortado, y lo fue: Él le predicó tres años y medio solo a los judíos. Él no fue a los gentiles, pero Él fue a los judíos. Luego quedan todavía tres años y medio para ellos, de la predicación del Evangelio y la reconciliación con Cristo.
Ellos fueron cegados allá atrás para así permitir que los gentiles tuvieran un día para entrar.
48 Ahora, presten atención. Allí están ellos, trayéndolos a ese lugar. Y Uds. leen sus periódicos y así sucesivamente, cómo miles de miles y miles han sido traídos de todo el mundo en barcos, en aviones, viniendo a Jerusalén. Recogiendo piedras en los desiertos y amontonándolas. Y de repente, después de tanto estar esa tierra seca, brotaron ríos que ellos no sabían nada al respecto. Han puesto tremendos sistemas de riego. ¡Oh, vaya! Él dijo…
¿Y luego qué sucederá? Todas estas otras cosas: los judíos viniendo. Él dijo: “Que mis hijos vengan del Este, y del Oeste, y del Norte y del Sur”. El profeta lo dijo así. Y en los últimos días se llevaría a cabo. Y aquí están ellos regresando en barcos cargados, en aviones cargados, viniendo de todo el mundo, diferentes dialectos de todas partes, juntándose.
49 ¿Qué dijeron cuando los estaban trayendo, trayendo al cojo, al lisiado, al ciego, de todo? Allí llegaron ellos con la madrecita ciega, el anciano papá ciego, guiándolos; niñitos afligidos, guiándolos. Estas personas ancianas ciegas… Algunos de los hombres, los inmigrantes allí diciendo… Le dijo: “¿Para qué están viniendo a la patria? ¿Están viniendo al hogar en la patria para morir?”.
Respondió: “No, estamos viniendo para ver al Mesías”. Ellos creen que Él viene. Aun en sus maneras en que lo han rechazado a Él, hay algo: La Palabra de Dios tiene que cumplirse.
Algunos de estos judíos arrogantes, que tienen todas sus riquezas atadas a los Estados Unidos y otros lugares, se quedarán aquí. Pero Dios está llevando a esos pobres judíos ignorantes y humildes y por Su Espíritu los está haciendo regresar a Israel, para formar a los ciento cuarenta y cuatro mil que estarán allá (lo cual fue profetizado) ¡Ellos están allá! Están esperando ver que venga el Mesías.
50 Si escudriñamos las Escrituras, con eruditos parados allí, solo falta una cosa para el cumplimiento de cada profecía que yo sé concerniente a los judíos: eso es un despertamiento espiritual. Todo lo demás… Se ha convertido en un centro de agricultura. Por todas partes hay grandes sistemas de riego (bien regado). Los judíos están prosperando, el desierto está floreciendo como rosa, Israel está regresando, todo se está llevando a cabo.
Pienso en el canto:
Naciones confusas, Israel despertando,
Son señales que el profeta habló;
Los días gentiles
Contados han sido
La Eternidad pronto será.
La redención cerca está,
La humanidad teme ya,
Clama por Su Espíritu
Y se lleno de Él.
La redención cerca está.
51 Ahora, ¡noten! Al cierre de esto, estos judíos que están regresando, dicen estar esperando que venga el Mesías, que llegue un gran despertamiento espiritual.
La iglesia de Estocolmo en Estocolmo, Suecia, mandó (se me olvida qué tantos) miles de Biblias a esos judíos. Ellos la estaban leyendo. Ellos no habían escuchado nada sobre Jesús. Y leyeron esto: Ellos dijeron: “Si este es el Cristo —Jesús el Cristo— déjenos verlo a Él hacer la señal de profeta, y le creeremos a Él. Lo creeremos”. ¡Qué tiempo!
Oh, mi corazón salta de gozo cuando pienso en la oportunidad que está colocada allá ante nosotros, ahora. Inmediatamente, después de salir de la tierra, yendo directamente a Israel donde nunca ha habido ningún fanatismo, o bullicios ni nada, directamente a territorio virgen.
Y yo creo que habrá un despertamiento en esos judíos de uno a dos millones para recibir el bautismo del Espíritu Santo. Jesucristo vendrá a la escena tan cierto como cualquier cosa. Aún en la profecía Él dijo: “Se levantará pendón sobre Jerusalén en los últimos días”, otra señal. Y por primera vez en veinticinco años, la bandera más antigua que está en existencia hoy es la estrella de David de seis puntas, está volando sobre Jerusalén hoy.
Y algo extraño de eso, que probablemente no saben, el mismo día que el Ángel del Señor me llamó, el 6 de mayo de 1947, y emitió el don de orar por los enfermos, fue el mismo día que Israel se convirtió en nación por primera vez en veinticinco años. Oh, yo creo que hay algo en eso. No puedo dejar de creer que estamos cerca del tiempo del fin. Eso es correcto.
Allá están los judíos esperando el gran poste indicador. Todo está apuntando hacia ellos; observando a los judíos, ellos regresando, cargando a sus seres amados.
52 Hace tres semanas se tomó la película. Yo mismo escuché sus voces, a través de las grabaciones mientras estaban hablando de eso: dijo: “No, ellos estaban allí, viniendo para ver al Mesías”. Ellos creen que Él viene. Todos los profetas dijeron que Él vendría.
¿Por qué están viniendo justo en este tiempo? Miren cada señal. Miren aquí a las naciones. Miren a la gente desfalleciendo. Miren al comunismo extendiéndose. Miren los fuegos del Espíritu Santo edificándose en cada colina como esta, y los judíos regresando, esperando al Mesías, trayendo a sus cojos, lisiados, ciegos, a sus afligidos.
¡Oh, alabado sea Dios de Quien fluyen todas las bendiciones! Me gustaría ver el momento en que cerca de mil judíos recibirían el bautismo del Espíritu Santo, y una señal de sanidad, y milagros y maravillas llevándose a cabo en Israel. Estamos al final del camino.
53 “Estás señales seguirán a los…”. Su Mesías era Dios de poder, no de alguna teología formal. Su Dios es un Dios de poder. Él es Aquel que puede llevar a cabo milagros. Él es Aquel que conoce los secretos de los corazones de la gente. Él se para como Jehová. Eso es correcto. Y Jesucristo, Quien es Jehová hecho carne en la tierra, ha resucitado de entre los muertos y está viviendo entre Su pueblo hoy. Y los días gentiles se están terminando.
Ahora, un poste indicador más antes de cerrar. La última Escritura que leo, del profeta Zacarías dice: “Será un día, que no será ni día ni noche; (uno no podía diferenciar si era de día o noche) ”pero sucederá que al caer la tarde habrá luz“.
Noten, atentamente ahora, antes de cerrar. Cuando el sol se levanta, es en el Este. Se pone en el Oeste. Y este ha sido un día de teología humana.
54 Cuando el sol se levantó allá atrás en el Este en la gente Oriental, los judíos… Los judíos fueron los primeros en recibir el bautismo del Espíritu, el día de Pentecostés. Y a través de los primeros ortodoxos… o, la primera edad de la iglesia, solo eran judíos.
Luego se les fue dado a los gentiles. Pablo fue el predicador de ellos. Ahora, cuando los gentiles lo recibieron, no lo transmitieron. Ellos comenzaron a organizar sus iglesias. La primera iglesia organizada del mundo fue la iglesia Católica. La siguiente iglesia organizada en el mundo fue la Luterana. Luego pasó por Wesley, la iglesia superior de Inglaterra, y, oh, siguió a través de cada edad, Alexander Campbell, la Iglesia Cristiana y así hasta la última edad en la que estamos nosotros ahora, cada una se organizó igual como lo hizo la iglesia Católica en el principio.
Y a través de este tiempo, ¿alguna vez vieron un día que estuviera oscuro y lluvioso, un día sombrío? Ese es el día que hemos vivido. Bueno, ellos tienen suficiente luz para poder ver que Jesús fue el Cristo, y deberían aceptarlo como Salvador, pero todos Sus grandes poderes y cosas han estado escondidas de ellos. No pueden verlo. Durante todo el día dijeron: “Los días de los milagros han pasado. Todas esas cosas que tenían en Pentecostés, cesaron”. Eso fue cuando el sol estaba brillando allá en el Este.
55 Pero geográficamente hablando, observe. El sol ya ha cruzado al otro lado ahora, y por teología humana, por organización de iglesia, por denominaciones, y así sucesivamente, ha oscurecido estas cosas de los ojos Cristianos. Eso es correcto. Ha oscurecido la sanidad Divina. Ha oscurecido el poder de Dios. Ha oscurecido todos los dones. Lo han aplicado allá atrás donde el sol estuvo brillando.
¡Aquí está! Pero el profeta dijo: “Habrá luz al caer la tarde”. El sol se levanta en el Este. Se pone en el Oeste. Y nosotros somos la gente del Oeste, del hemisferio Oeste. Aquí, estamos en el Oeste, la gente del Oeste.
Y así como se levantó allá en el principio, y mostró que el mismo Espíritu Santo que cayó en el día de Pentecostés y las cosas que acompañaron a esa iglesia allá, las mismas cosas que sucedieron allá atrás, en los últimos días, en los últimos veinte o treinta años, ha caído aquí en el mundo del Oeste y mostrando las mismas señales aquí que acontecieron allá. “Habrá luz al caer la tarde”. Las nubes se abrieron. Las denominaciones se abrieron (¡Aleluya!), y el pueblo ha entrado al bautismo del Espíritu Santo con señales y maravillas tal como lo tuvieron en el principio. “Habrá luz al caer la tarde”.
56 Y recuerden, fue al atardecer cuando se escogió a la Novia. Rebeca fue llevada al atardecer. Fue al atardecer cuando se encontró con Isaac: él estaba en el campo. Es la hora del atardecer. Nuestro avivamiento gentil se acabará pronto. Los judíos recibirán el avivamiento. Tan pronto ellos puedan ver el poder de Dios manifestándose y reciban el Espíritu Santo, ellos recibirán el Evangelio. Nuestros días gentiles están terminando. Entren al Reino mientras tengan la oportunidad de entrar al Reino.
Me siento como aquel gran hombre destacado que solía estar en Chicago, algunos de ustedes… un amigo de ustedes, Paul Rader… Un día… Paul solía ser un leñador. Él predicó aquí en el Tabernáculo del Evangelio en Chicago, pastoreó aquí, me imagino, y muchos de Uds. lo han escuchado, un gran hombre. Yo lo escuché una vez en mi vida (Yo era un niño).
57 Pero yo estaba leyendo su libro hace un tiempo. Él dijo que había estado en algunos de los países allá haciendo una obra misionera, y contrajo alguna clase de fiebre, fiebre del agua negra, o fiebre amarilla, o algo. Y se le elevó tanto al punto que comenzó a quedar inconsciente. Él le dijo a su esposa: “No me dejes; quédate a mi lado y ora por mí”. Y dijo que ella siguió orando. Y dijo que él entró en coma.
Y él creía en Dios. Paul Rader predicó sanidad Divina. Él no solo la predicó, sino que la practicó. Así que él quedó inconsciente; y cuando lo hizo, soñó que estaba de vuelta en el bosque como leñador, como solía serlo, cortando madera. Y él dijo que cortó un tronco grande. Su jefe lo había mandado arriba a la colina para cortar un tronco. Y dijo que él cortó el tronco, hundió su hacha en la madera suave del árbol de hoja perenne, y comenzó a levantarlo. Y dijo que él simplemente no podía levantarlo; era demasiado para él.
Dijo, él dijo: “Pero, ¿por qué me pediría mi jefe cortar un tronco como este y sin poder levantarlo?”. Si captan la simbología de lo que esto significa, Dios nunca le dará a Ud. algo que haga este Evangelio, sin que Él le dé gracia con que hacerlo. Correcto. Él jamás prometerá esto o aquello sin que Él pueda cumplirlo. Y dijo que él trató de levantarlo y no pudo. Y dijo que solo se agotó jalándolo.
58 Eso es lo que las iglesias denominaciones han hecho hoy. Ella misma se ha agotado, jalando esto y jalando aquello, y tratando de hacer esto, aquello… Suéltelo y deje que Dios lo haga. Eso es lo que se tiene que hacer. Deje que Dios lo haga. Es demasiado para usted de todos modos.
Dios ha dejado que los hombres corran a su límite en este momento. Dios ha dejado que los hombres tengan este mundo, Dios con Su mano poderosa, muestra que este mundo no puede mantenerse. Eso es correcto. Dios gobierna el mundo. Él lo gobernará por medio de Cristo Jesús. Pero ahora el hombre quiere gobernarlo, y pueden ver en qué caos lo metió. Todo el tiempo lo mete en eso. Él lo metió en eso antes del mundo antediluviano cuando se dieron las señales. Él lo metió en eso cuando… en esa clase de condición antes de la primera venida de Cristo, y Uds. ven lo que sucedió, las señales aparecieron. Ahora, está en la tercera vez; esa es la última vez. Ahora es el fin de todas las cosas.
59 Paul dijo que él lo jaló, hasta que se puso tan cansado que simplemente no sabía qué hacer. Se sentó al lado del árbol y comenzó a llorar. Él dijo: “Oh, ni siquiera puedo levantarlo; he perdido mi fuerza”.
Dijo que él escuchó su voz hablar con su… (Discúlpenme). Él escuchó la voz de su jefe hablando con una voz amable, él dijo: “Pablo”, dijo: “¿Por qué estás batallando tanto con eso?”. Dijo: “¿Por qué no simplemente lo arrojas al agua? Esa agua baja hasta el campamento”.
Dijo que él volteó y miró a su jefe y era el Señor Jesús. Dijo que simplemente tomó el viejo tronco y lo empujó al agua, saltó y lo montó y comenzó a salpicar agua, cabalgándolo río abajo, gritando. “¡Voy encima de él! ¡Voy encima de él! ¡Voy encima de él!”. Y dijo que venía hacia el campamento montándolo, gritando con todas sus fuerzas: “¡Voy encima de él!”. Y cuando volvió en sí, él estaba parado en medio de piso con sus manos levantadas al aire, gritando: “¡Voy encima de él! ¡Voy encima de él! Era la promesa de Dios, y él fue sanado allí mismo en la habitación, y la fiebre lo dejó.
60 Y hoy, habrá luz al caer la tarde. Y el bautismo del Espíritu Santo en este avivamiento es la luz de Dios en los últimos días: Son las luces del atardecer. ¡Lo estoy cabalgando! ¡Lo estoy cabalgado! Yo creo que eso es la verdad. No me toca juzgarlo, pero solo estoy tomando a Dios en Su Palabra y cabalgando en ello, directo hacia el reino de Dios. ¡Amén!
¿Van Uds. encima de eso esta tarde, amigos? ¿Lo están creyendo? ¿Cuántos de los que están aquí tienen el bautismo del Espíritu? Levanten sus manos; veamos sus manos. ¡Vaya, qué hermoso! ¿Cuántos de los que están aquí que no tienen el bautismo del Espíritu Santo, y sin embargo les gustaría tenerlo? Levanten sus manos. Miren allá, otro grupo. Uds. que tienen las manos levantadas, pónganse de pie ahora mismo.
Habrá luz al caer la tarde,
La senda de la Gloria hallaréis,
Esta vía del Espíritu Santo, es la luz de hoy,
Mientras servimos a Jesús
En Su precioso Nombre.
Jóvenes y ancianos, arrepiéntanse de todos sus pecados,
El Espíritu Santo seguramente entrará;
(¿Creen Uds. eso?)
Esas Luces de la tarde han llegado…
61 Estamos aquí. El avivamiento está sucediendo. Todo el edificio está llenándose con Ángeles de Dios. Los Ángeles de Dios acampan alrededor de los que le aman (¿Es eso correcto?) de los que le temen.
Ahora, Uds. que no tienen el Espíritu Santo, pónganse también de pie con estas personas y pongan manos sobre los que quieren el bautismo del Espíritu Santo. Uds. con el Espíritu Santo, póngase de pie y pongan manos sobre aquellos sin el Espíritu Santo. Si hay un pecador, también póngase de pie.
Como siervo de Dios, dándonos cuenta de mi reputación con unos diez millones de personas, yo no diría nada errado por nada del mundo. Yo creo que ahora mismo cada pecador puede ser salvo, y cada persona que está buscando el bautismo del Espíritu Santo puede ser lleno ahora mismo en este minuto.
¿Ven las señales apareciendo
De Su bendita venida?
He aquí las hojas de la higuera
Están reverdeciendo ahora,
El Evangelio de Su reino ha llegado
A cada nación
Y estamos cerca del fin, se puede ver.
62 Estamos aquí. Levantemos nuestras manos ahora. “Por lo cual, levantad las manos caídas, esas manos débiles”, dice la Biblia, y vamos a darle las gracias a Dios y agradecerle por el bautismo del Espíritu Santo. (Joseph, mientras Ud. viene para acá).
Ahora, nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta tarde por este privilegio de reunirnos aquí en este edificio. Te damos las gracias por el bautismo del Espíritu Santo. Y mientras estas personas, pecadores y aquellos sin el Espíritu Santo, están parados, y aquellos con el Espíritu Santo, están parados, estamos orando juntos unánimes.
Oh Padre, que el Espíritu venga y sacuda a cada persona aquí y las llene con el Espíritu Santo ahora mismo. Arráncalos del fuego como brasas, justo antes de la venida del Señor Jesús. Arráncalos, Padre, esta tarde, antes que el diablo los atrape en alguna parte y sean arrastrados. Concédelo, Señor, en el Nombre de Jesucristo.
¡Alabado sea el Señor! Levanten sus manos ahora, y digan: “Gracias, Señor Jesús”, y alabadle por Su bondad.
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