OBRAS DEL MENSAJE


Muéstranos Al Padre
Los Angeles, California, E.U.A.
54-0811
1 …y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
Inclinemos nuestros rostros otra vez.
Señor, esta es Tu Palabra, y oramos que Tú estés con nosotros de acuerdo a Tu gran gracia, y perdona nuestros pecados. Somos indignos, y oramos ahora que Tú no nos mires, sino que mires a Tu Hijo unigénito, Jesucristo, y veas que Él se paró en nuestro lugar, fue hecho carne, para retener el aguijón de la muerte para quitarlo de nosotros. Y allí Él llevó nuestras enfermedades, y esas cosas que Su carne llevó, nosotros tenemos redención y acceso a las cosas eternas de Dios esta noche, y ruego que Tú nos lo manifiestes a Él esta noche en una gran medida. Pedimos en Su Nombre. Amén.
2 Ahora, estoy realmente presionado por el tiempo, como saben, pero quiero preguntarles una cosa. El gran deseo de Felipe era ver a Dios, y ¿es ese su deseo esta noche de ver a Dios? Él dijo: “Muéstranos al Padre, y nos basta, si nos muestras quién es el Padre”.
Ahora, el deseo de Felipe es mi deseo, y el deseo de Felipe es el deseo de ustedes. ¿Es eso cierto? Veamos a Dios. Bueno, si por la gracia de Dios y la ayuda de Dios, puedo traer a Dios a este auditorio aquí y dejar que Uds. lo vean, ¿aceptarán entonces todas las cosas de la Biblia? y dirán: “¿Vamos a tensarnos esta noche?”. Y cuando el Espíritu Santo dispare sobre el pistón esta noche, creamos a Dios por todo. ¿Lo harán?
3 Si Dios puede entrar en esta habitación, aquí ahora mismo, y manifestarse a Sí mismo a nosotros aquí en esta habitación… ¿Puede algún hombre ver a Dios? ¿Ver? ¿Puede algún hombre ver a Dios? Ahora, vamos a mirar a Dios de cuatro maneras distintas. Quiero tomar a Dios en Su universo, y Dios en Su Palabra, Dios en Su Hijo, y Dios en Su pueblo. Vamos a observar eso solo por unos minutos.
Tomemos a Dios en Su universo. Cómo este universo puede mantenerse y girar como lo hace, inclinado hacia un lado para traernos la lluvia y así sucesivamente allá arriba al Norte y el hielo, y frío y lo gélido, y al Sur y así sucesivamente, el calor para producir el vapor para regar la tierra. ¿Cómo puede dar vueltas tan perfecto? Usted lanza una pelota al aire o la gira tan fuerte como puede, no se quedaría en la misma órbita ni una fracción de segundo. Estaría girando distinto y se movería distinto.
4 Pero este mundo, durante los últimos seis mil años nunca ha fallado en girar exactamente veinticuatro horas, darle la vuelta al ecuador, y dando la vuelta completa y regresar cada temporada. Y Dios prometió que eso nunca fallaría. Entonces, ¿cómo pudiera hacerse eso sin un gran poder gobernándolo y controlándolo? ¿Es eso correcto? Es Dios, Dios en Su universo.
Hace un tiempo yo estaba hablando… en las montañas donde estaba yendo a un viaje de cacería con un tipo, y él estaba comiendo en su mesa. Él decía que era un incrédulo. Yo dije: “No creo que exista tal cosa”. Dije: “He visto gente que quería hacerse la lista y decir esas cosas solo para ser diferente, pero la he visto cuando está a punto de morir, cambia de parecer”.
Bob Ingersoll y muchos de los otros lo hicieron, y también lo hará Ud., si está tratando de ser un incrédulo esta noche. Solo espere hasta que se acerque lo suficiente y entonces lo descubrirá.
Algunos de los que están aquí no creen en sanidad Divina, pero espere a que la enfermedad golpee su casa lo suficientemente fuerte. Le sacudirá eso de usted. Sí, señor.
Jairo era un creyente también, un creyente en secreto. La enfermedad golpeó su habitación una noche con su pequeña niña. Él se convirtió en un creyente al descubierto y un confesor enseguida, porque su hija yacía a punto de morir.
5 Dios trabajando en Su universo, moviéndose… No hay nadie con el derecho… Si un tipo pudiera… cualquier persona que se para frente a un gran lirio hermoso y dice que no existe Dios, el hombre está mentalmente turbado. Eso es correcto. Cualquiera que se pare frente a una gran rosa hermosa y dice que Dios no existe, hay algo mal con la mente de esa persona que pudiera hacer eso. Yo digo eso reverentemente, pero lo digo, porque es la verdad.
Y Dios en Su hermosura, ¿alguna vez lo vieron a Él en el atardecer, lo vieron en el amanecer? Qué hermoso es verlo a Él en el atardecer.
6 Estaba hablando aquí no hace mucho. Estaba arriba en las montañas. Y estaba en un viaje de cacería, y me encontraba muy arriba, porque ese otoño el arce estaba en lo alto. Y así que yo estaba allá arriba cazando, como unos dos días allí adentro con un caballo y un caballo de carga, y estaba acampando. Llegó una tormenta ese día, y me puse detrás de un árbol y estaba parado allí detrás del árbol, y los vientos estaban soplando y aullando.
Y después que la tormenta se calmó, pues, entonces, por supuesto, los vientos fríos causaron que los almácigos se congelaran. El sol comenzaba a meterse por las rocas aquí en el horizonte Oeste, y asomándose a través de la montaña de esa manera, las sombras del sol recorriendo el valle, salió un arco iris. ¡Oh, vaya! Ya saben, David dijo: “Cuando un abismo llama a otro abismo”.
Si un abismo está llamando, tiene que haber un abismo que responda a eso. Si hay un deseo en su corazón esta noche de tener más de Dios, hay más de Dios para que usted reciba. Si hay un deseo en su corazón esta noche para ser sanado por Dios, hay una fuente abierta en alguna parte o Ud. nunca hubiera tenido ese deseo.
7 Antes de que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear la creación. ¿Es eso correcto? Y si Ud. está con hambre de Dios, para ser sanado, hay un Creador en alguna parte creando ese deseo en su corazón. Eso es correcto. Y mientras Ud. crea que hay un Dios que lo va a sanar, hay un Dios en alguna parte que lo va a sanar. Eso es correcto.
David dijo: “A la voz de Tus cascadas”, ¿lo ven? Un abismo llamando a otro abismo.
8 Y a mí simplemente me encanta la naturaleza. Me gusta ver a Dios en Su naturaleza. Y parado allí… Me encanta la naturaleza. La naturaleza fue mi primera Biblia. Por eso es que cuando era un niñito, solía tomar mi viejo rifle veintidós; estaba viejo, y todo destrozado. Me gustan mucho. Todavía lo tengo hoy.
Alguien aquí en California (si ese hombre está aquí) él me dio aquí un rifle, la última vez que estuve aquí. Y todavía lo tengo, hermano. Lo tendré hasta que muera, a menos que alguien me lo robe. Si él lo hace, saldré en busca de él. Y simplemente me encantan las pistolas, y las cañas de pescar, y cosas, porque está todo al aire libre.
9 Y recuerdo de niño, solía salir de noche. Los muchachos estarían yendo a fiestas y cosas, pero yo salía y me acostaba bajo las estrellas, miraba los atardeceres y los amaneceres, y escuchaba a Dios hablar en el viento mientras rugía a través de los árboles y demás. Dios está en Su universo, si tan solo Uds. lo buscan alrededor ¿No creen eso?
Y luego me fijé aquí arriba que ese día en la montaña, salió este hermoso arcoíris. Yo salí de detrás del árbol; comencé a llorar. Y solo lloré como un bebé. Entonces escuché a la manada de alces; la tormenta los había dispersado. Los grandes machos llamándose unos a otros mientras la tormenta los separaba. El viejo lobo gris empezó a aullar aquí en la colina, la compañera respondiendo abajo. Les digo, un abismo llamando a otro abismo para mí. Me sentí como Pedro que dijo: “Es bueno estar aquí. Hagamos tres tabernáculos y quedémonos aquí”. ¿Cómo allá arriba entre lo salvaje…? ¿Por qué tendría que salir de allí? Pero hay enfermedad abajo de la colina, por supuesto.
10 Y allí en ese momento, regocijándome, levanté mis manos, y dije: “Gran Jehová Dios, qué maravilloso eres, el Gran Creador de los cielos y la tierra. Veo en Apocalipsis 1, a Jesús sentado allí con un arcoíris sobre Su cabeza. Cuyo aspecto es semejante a jaspe y de cornalina; esa es la piedra de Benjamín y de Rubén. El Primero y el Último, el que Era, que Es, y que Ha de venir, la Raíz y Linaje de David, la Estrella de la Mañana, la Rosa de Sharon, el Lirio de los Valles; parado con Su pacto con la iglesia no puede fallar. Los siete colores en el arcoíris, las siete edades de la iglesia todo ensamblado junto para hacer una gran resurrección del cuerpo de Cristo”. “¡Oh, vaya! Algo comenzó a exhalar en mí.
¿Y saben algo? Si alguien hubiera subido a esa ladera, hubieran pensado que tenían o a un maniático o al Ejército de Salvación allí arriba. Yo estaba corriendo y dando vueltas y vueltas alrededor del árbol, gritando con todas mis fuerzas. Lo bueno que estaba a treinta y cinco o cuarenta millas [46 a 64 km] de la civilización. No me importaba lo que pensara la gente. Yo estaba adorando al Señor. Y si los alces querían ver, los osos, podían ver; estaba bien. Pero yo simplemente estaba teniendo un buen tiempo.
11 Y yo miré de nuevo ese arcoíris y escuché a ese lobo aullando de nuevo, y vueltas y vueltas alrededor del árbol iría tan recio como podía, gritando: “¡Gloria a Dios, alabado sea el Señor!”, lo más fuerte que podía gritar. Sí, hubieran pensado que estaba un maniático, sacudiendo mis manos y gritando con todas mis fuerzas. Y me detuve. Solo estaba teniendo un gran tiempo de regocijo.
Escuché una vieja ardillita de pino que comenzó a chillar. Volteé a ver a esa pequeñita, y se subió a un tronco donde el viento había derribado el lugar, derribado unos cuantos árboles. Y yo pensé que me estaba chillando a mí.
Esas pequeñitas son de las más ruidosas en el bosque. Y él solo continuaba con este comportamiento, Ud. sabe, y sí que es un policía. Todo el juego comienza cuando ellas comienzan a gritar, porque saben que algo está cerca. Y pensé que me estaba ladrando a mí porque yo me estaba comportando de esa manera. Pensé: “Seguramente no me estaba diciendo amén a mí”. Así que yo la miré y ella seguía: “Cheap, cheap, cheap”. Y yo la miré, y después de un rato me di cuenta a qué le estaba ladrando.
12 Hay una gran águila que se vio forzada a bajar allí. La enorme se subió a una rama. Sus grandes ojos grises comenzaron a mirar de un lado a otro. Y yo pensé: “Bueno, ahora, ¿por qué me detuvo Dios para mirar esa águila? No hay nada bueno en ella; solo es una carroñera. ¿Entonces por qué tengo que mirar esa águila y no este arcoíris en este momento? Y pensé: Bueno, Señor, ¿por qué hiciste eso? Y dije: ”Ahora, ¿qué de esa águila? No veo nada en ella que sea hermoso. Solo es una gran vieja águila sentada allí“. Francamente, uno mata un venado y ella se lo comerá por usted, si no lo esconde. Así que pensé: ”Bueno, ¿para qué está sentada allí?
Yo la miré, y después de un rato: Aquí está la razón por la que el Señor quería que la viera. Miren qué tan valiente es. ¡Vaya! Es valiente. Dije: “Por cierto, ¿sabías que yo podría dispararte?”. Ella me miró de esa manera, solo parpadeó sus grandes ojos, y volvió a mirar a esa pequeña ardilla de pino. Pensé: “Ya sé que no le tienes miedo a ella, pero seguramente me tienes miedo a mí. Y así que yo dije: ”Veré qué tan asustada está“. Y me agaché como si fuera a tomar mi rifle, de esa manera. Y cuando me moví; ella me miró. Yo la miré. Dije: ”Bueno, ¿por qué es tan valiente? ¿Qué la hace tan valiente?“. Y de casualidad me fijé, estuvo moviendo las plumas de sus alas durante todo ese tiempo. Yo dije: ”Lo veo“. Dios le dio dos alas; ella le tiene confianza a eso. Y déjeme decirle, ella sabe que podría estar por encima de los árboles antes de que yo pudiera tomar el rifle del suelo. Eso es correcto.
13 Y yo dije: “Si un águila podía poner fe en sus alas, ¿cuánto más debería la iglesia poner fe en el Espíritu Santo que Dios les da para sacarlos del peligro?”. Así es. ¿Cuánta fe debieran de tener?
Yo seguí mirándola de esa manera hasta que se cansó de escuchar a la ardilla de pino. Yo la estaba admirando. Y me fijé que solo pegó un solo brinco; subió un poco arriba de los árboles de esa manera, aleteó sus alas como dos veces; no las volvió a aletear. Simplemente colocó sus alas. Y cada vez que el viento entraba, sencillamente cabalgaba sobre él. Si un viento volvía a entrar, solo lo cabalgaba, dejando a esa pequeña ardilla terrestre: “Cheap, cheap”, sentada allí. Yo dije: “Lo veo, Señor”.
14 Oh, si tan solo supiéramos; no es brincar aquí, y unirse a esta iglesia, y dejar las Asambleas y unirse a la Cuadrangular, y correr a esto y aquello, de un lugar a otro. Es solo saber cómo colocar sus alas, y cuando el Espíritu Santo entra, irse cabalgando con él, y seguir adelante, adelante, seguir, seguir, seguir, seguir. Me quedé y la observé hasta que llegó a ser solo un punto, y quedar fuera de la vista. Yo comencé a llorar de nuevo. Pensé: Eso es. Él nunca alteó. No le molestó ni un poquito. Solo colocó sus alas y cabalgó la oleada de esa manera, y se fue dejando a esa pequeñita terrestre, cheap, cheap por aquí. Pensé: “Eso es. Si la iglesia solo posiciona sus alas en el amor de Dios, y se va cabalgando de esa vieja cosa que dice que los milagros ya pasaron, esta pequeña algarabía terrestre. Nosotros no somos gente sujeta a la tierra; somos gente sujeta al cielo. Coloque sus alas en el Espíritu Santo, que lo sacará de aquí a las esferas que el mundo no sabe nada al respecto.
15 Dios en Su naturaleza. Si lo observan a Él, lo verán en la vida animal. Lo verán a Él en todas partes.
Recuerdo de un pequeño manantial del cual solía beber allá arriba. Aún en ese manantial podía ver a Dios. Yo iba para allá, y ese era el manantial más feliz que haya visto. Cada año cuando subo allá está: “Burbujeando, burbujeando, burbujeando, burbujeando”, tan fuerte como le es posible burbujear.
Yo lo miré un día, dije: “Oye, ¿nunca te cansas? ¿De qué estás tan feliz? ¿Por qué estás burbujeando?”. Si hubiera podido… Yo dije: “Tal vez eres feliz porque el venado bebe de ti”.
“No”.
“Tal vez eres feliz porque el oso bebe de ti”.
“No”.
“Tal vez eres feliz porque yo bebo de ti”.
“No”.
Yo dije: “¿De qué estás tan feliz?”.
Si él pudiera hablar, diría: “Hermano Branham, no soy yo burbujeando. Es algo detrás de mí empujándome, haciéndome burbujear”.
Eso es lo que pienso de una reunión del Espíritu Santo chapada a la antigua. No es la gente emocionada; es el Espíritu Santo viniendo en ellos y haciendo que se emocionen, burbujeándolos, dándoles poder, dándoles gozo. Eso es correcto. Es el Espíritu Santo burbujeando.
16 Si yo pudiera mirar afuera esta noche y mirar a esa gran estrella de la mañana… o la estrella de la tarde suspendida allá, yo diría: “¿Qué te hace brillar, estrella de la tarde?”.
Si ella pudiera voltear diría: “No soy yo brillando, Hermano Branham. Es el sol brillando en mí, eso es lo que lo está causando”.
Nosotros tenemos una reunión chapada a la antigua donde hay testimonios y poderes de Dios. No es la gente la que está brillando; es el Espíritu Santo del cielo brillando en la gente, dándoles luz para este mundo oscuro en la ausencia del Hijo de Dios. [Cinta en blanco]. ¡Aleluya! Hermano, eso es correcto. Eso es lo que necesitamos esta noche es una reunión burbujeante chapada a la antigua.
17 Yo solía ir, cuando pastoreaba la Iglesia Bautista Milltown. Me quedaba con unos amigos llamados Wrights. Yo solía ir allá en la noche, muy adentro en las colinas. Y cuando voy, hay un viejo ruiseñor… o, sinsonte, los llamamos, allá. Acostumbraba sentarme en un arbusto de un pequeño cedro, donde daba vuelta, abajo del granero, yendo media milla cuesta arriba, a través del bosque hacia el lugar. Este pequeño ruiseñor se sentaría allí, y solo haría… de vez en cuando en una noche nublada él esperaría un rato, luego él comenzaría a cantar lo más fuerte que podía.
Y yo comencé a estudiar qué era lo que lo hacía hacer eso. Estudié al ruiseñor. Él se sienta y mira hacia los cielos por la noche. Y cuando llega a ver una estrella brillar, empieza a cantar, porque sabe que el sol está brillando en alguna parte. Amén.
18 Pienso que cuando Uds. pueden ver el poder de Dios que recorre la reunión, significa esto: que Jesucristo está vivo en alguna parte. ¡Aleluya! Es el mismo poder del Espíritu Santo que los levantó en el día de Pentecostés y les dio la bendición de Dios. El poder todavía está en existencia en alguna parte, cuando pueden ver a una iglesia que está junto con Dios. Qué cosa tan maravillosa: Dios en Su universo.
19 A veces voy y subo el bosque allá en el Norte, observándolo a Él en Su gran universo. Hay unos pequeños patos que nacen allá arriba en el pantano, en el estanque. El macho y la hembra vienen de Louisiana y Texas, y cerca de la casa del hermano Jack. Y suben en la primavera, hacen un nido y ponen sus huevos. Y luego, en el verano, estos patitos nacen y se empluman. Hay todo un grupo de ellos en el estanque.
De repente, llega la noche, y la nieve vendrá por la cima de las montañas muy en lo alto, esas brisas frías bajarán por esa montaña. Y tan pronto como esa primera brisa fría atraviesa el pequeño estanque de agua, hay un viejo patito allí en alguna parte, un viejo patito que es un líder. Cada pato en el estanque conoce a su líder. Él correrá allá en medio de ese estanque, levanta su pequeña corneta al aire, y grita: “Honk-honk, honk, honk”. Cada pato en el estanque vendrá directamente a él. Él se levantará…
20 Recuerden, él nació en ese estanque. Nunca ha estado fuera de ese estanque; no tiene ninguna brújula, pero él se levantará de ese estanque y se irá tan directamente a Louisiana como puede irse. Nosotros lo llamamos instinto. Bueno, si un pato tiene suficiente instinto, suficiente sentido común para saber cómo escaparse del clima frío, ¿qué debería de hacer el hombre que tiene el bautismo del Espíritu Santo entonces? Eso es correcto. Deberíamos tener suficiente sentido como lo tiene el pato. ¿No lo creen? Eso es correcto.
Cuando ese Espíritu de Dios se mueve en el hombre, él ve que algo está por venir, él se va para alguna parte, se va para otra parte, glorificando a Dios. Se va directamente a Louisiana.
21 Miren, les diré otra cosa. Ustedes salen aquí y encienden la radio, dice: “Mañana habrá un clima bonito”. Levantan el periódico, el comentarista de las noticias dice: “Mañana va a hacer buen clima. Observe a esa vieja cerda sacar las cáscaras del lado Norte de la colina y venirse aquí al lado Sur de la colina y hacer su cama. No le presten atención a lo que dijo ese comentarista de noticias. Ese cerdo sabe más al respecto que él. Sí, señor. Cuando llega el frío, observe a los conejos cuando se meten debajo de la maleza; hace frío. ¿Qué es? Dios les dio un instinto. Eso es exactamente correcto.
Dios le dio un instinto animal para que se cuiden, y Él le dio al hombre el Espíritu Santo para cuidarlo. Pero un animal cree en su instinto, y un hombre tiene miedo de confiar en el Espíritu Santo. ¡Aleluya! Exactamente correcto. Lo que necesitamos esta noche es soltar nuestros brazos, y decir: “Señor Dios, yo creo que cada palabra que Tú escribiste es verdad. Me pararé por ello, viva o muera. Es Tu Espíritu Santo que está guiando”. Entonces vamos a llegar a alguna parte. Amén.
22 Dios en Su universo, moviéndose en Sus grandes poderes. Una vez yo estaba pastoreando un ganado, y traía un par de binoculares, y me subí a la cima de la colina, y estaba mirando. Era una vista hermosa, viendo a Dios en Su naturaleza, cómo Él se estaba moviendo. Y había una vieja águila que había hecho un nido muy arriba en los matorrales, en lo alto en las rocas es donde ella normalmente hace su nido. Y yo la vi. Ella estaba tratando de sacar a sus pequeñitos del nido. Extendía sus alas de esa manera y arrullaba, arrullaba.
Y yo tenía un par de binoculares con diez de potencia; estaba observando el ganado en la pradera, así que pude captar en dónde estaba esa vieja águila. Yo la observé. Ella estaba arrullando a esos pequeñitos, y oh, si alguna vez han estado cerca de un nido de águila, cómo huele. Y todas esas pequeñas águilas salieron y se subieron en sus alas. Ella los levantó de allí, los bajó a través de las hendiduras, y los bajó a los prados, y los colocó allí.
23 Ahora, esos pobres aguiluchos nunca antes habían estado en la hierba. La única cosa que conocían era el viejo nido, apestoso, y con espinas, y todo; de la manera como ellos hacen sus nidos de palos y espinas y cosas. Cuando esos aguiluchos bajaron de sus alas, empezaron a andar por allí y picoteaban un poco de hierba aquí y allá, pues, eran los pequeñitos más felices que se hubieran visto. Ella se dio la vuelta y se fue tan alto como pudo hasta el punto más alto de una montaña. Se sentó allá y movió sus grandes plumas. Levanté mis lentes para mirarla. Y ahí estaba ella. Yo estaba sentado en lo alto de un arbusto mirándola, mi caballo atado en la colina, observándola. Pensé, ¡oh, Dios! ¡Aleluya!
24 La volví a mirar; la vi allá arriba, con esa gran cabeza levantada, mirando alrededor de esa manera, observando esas águilas. Vi a esos aguiluchos mirar hacia arriba para ver dónde estaba mamá, Ud. sabe, y estaban tan despreocupados como podían estarlo. Se caían unos sobre otros, y agarraban… Esa hierba nueva se sentía tan bien bajo sus pies.
Y yo pensé: “Oh, hermano, si acaso no es esa una reunión del Espíritu Santo, nunca he visto una en mi vida. Eso es correcto. Habiendo estado en el viejo nido de vómito, (discúlpenme) el viejo nido de vómito del mundo, jugando allá con cosas, y Dios baja en Su misericordia, lo levanta a Ud. en Sus alas eternas, lo lleva y coloca en una gran reunión antigua a modo del Espíritu Santo, donde está Ud. sin preocupaciones.
Y el Señor Jesucristo subió las murallas de la gloria, está sentado a la diestra de Su Majestad esta noche; Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí. Él está mirando cada movimiento (Sí, señor) para ver lo que sucede. Déjenme decirles, permita que suba un coyote si quiere recibir la mayor paliza que haya tenido. Ella bajaría en picada de esa roca allí y le daría una paliza como nunca ha tenido. Así es.
Deje que el diablo venga molestando alrededor de una reunión Cristiana una vez y observe la paliza que recibe. Eso es correcto. Porque nuestro Gran Maestro de vida ha escalado a las alturas y está sentado en Su Majestad mirando hacia abajo. Sus ojos como en el gorrión y Él cuida cada uno de Sus hijos. Él sabe en dónde están y qué están haciendo. No teman; solo sean tan libres como puedan serlo.
25 ¡Vaya! De repente, vi a la vieja águila levantar su cabeza y olfatear el aire varias veces. Venía entrando del Norte, y llega rápido. Y casi en uno o dos minutos, los relámpagos estaban destellando, se acercaba una nube negra. Ella dejó escapar un grito y dejó la roca; se fue abajo directamente al campo, salió disparada como una bala, extendió esas grandes alas de esa manera y comenzó a gritar, a piar, y yendo así. Cada uno de esos aguiluchos vino tan rápido como podía, se acercaron y se agarraron de una pluma con su boca, aferrándose de esa manera, aferrándose a sus alas con sus pequeñas garras. Y ella solo levantó esa ala llena de águilas, se fue hacia esa tormenta encontrándosela directamente de frente. Siguió presionando adelante y entró en el hueco de la roca.
Yo dije: “¡Aleluya, aleluya!”. Un día esta gran vida feliz en la que estamos viviendo… Las tormentas estarán llegando, pero nuestro Salvador vendrá, extenderá Sus alas; yo me tomaré del Calvario, y me alejaré volando hacia la roca, a nuestro hogar celestial (¡Aleluya!), donde estaremos por siempre en Su presencia y Su gloria, salvos de todo. Dejen que arrojen la bomba atómica, las bombas de hidrogeno, ¿qué me importa eso? Tengo a Alguien que me está cuidando en la noche.
¿Por qué se preocupa la iglesia de eso? Pues, el humo ni siquiera estará seco, cuando nosotros estaremos en la Gloria gritando las alabanzas a Dios con los santos que han partido. Pues, ¿qué nos importan las bombas atómicas, y las bombas de hidrogeno, y las bombras-Z, y todas estas otras bombas? Hermano, tenemos una bomba que ha estallado todo diablo, y pecado, y tenemos una bomba del poder de Jesucristo, y nos ha encendido lo suficiente para volar a lo alto al cielo con Él. Amén.
26 Sí, señor, Dios está en Su universo. Dios se está moviendo en Su universo. Observe. Desearía que tuviéramos más tiempo para entrar en eso bien y profundo una vez
Aquí hace un tiempo un incrédulo… Él cruzó el país. Y estaba haciendo convertidos, yendo con personas y diciéndoles que no existía tal cosa como Dios. Él fue a Inglaterra. Ningún predicador parecía querer enfrentarse a él. Él era un hombre poderoso. Y cuando él regresó, su salud se deterioró, por lo que se fue al Oeste. Él pensó: “Saldré, haré un pequeño viaje y descansaré un poco”.
Mientras estaba él allá en un período de descanso, un día dio un paseo por el bosque. Los vientos comenzaron a mecerse a través de esos pinos. Hermano, esa música. Pasando por allí y él miró esas grandes rocas suspendidas en esas montañas, vino una convicción a él. La Biblia dice: “Si ellos guardan su paz, las rocas clamarán inmediatamente”.
Él cayó de rodillas y dijo: “Oh, gran creación, ¿he estado equivocado? ¿He estado equivocado? ¿Llegaste allí de acuerdo a la manera que lo pensé, o está la Biblia correcta?”. Y allí ese gran incrédulo acosador, al que los predicadores tenían miedo atacar, Dios desplegó allá la naturaleza, y convirtió a ese hombre. Él es un predicador en el campo hoy, predicando el Evangelio del Señor Jesucristo.
27 ¿Por qué? Si ellos guardan su paz las rocas clamarán inmediatamente. Dios habla en Su naturaleza. ¿Creen Uds. eso? Dios está en Su naturaleza. Observe cómo todo se lleva a cabo. Millones de cosas de las que pudiéramos hablar, si el tiempo lo permitiera, cómo Dios está en Su naturaleza. ¿Creen que Dios está en la naturaleza? ¿En Su universo?
Ahora, Dios en Su Palabra. Dios prometió bendecir Su Palabra. Él vigilará que se lleve a cabo Su Palabra, la cuidará. ¿Creen Uds. eso? La Palabra de Dios, Jesús dijo, que era una semilla, y es la semilla de Dios. Cada palabra es una semilla. “Un sembrador salió sembrando semillas”, dijo Jesús. Y la semilla era la Palabra de Dios.
Ahora, cada palabra de Dios es una semilla de Dios, y producirá exactamente lo que la Biblia dice que es. Si Ud. necesita salvación, tome la semilla de Dios: “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados”. Si Ud. necesita sanidad: “Yo soy Jehová que te sana”. Todo lo que usted necesite, es una promesa en esta Biblia, Dios se encargará de cada promesa. Y escuchen a esto. Digo esto con reverencia, lentamente, para que recuerden lo que Dios hará: La actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios la traerá a cumplimiento. Si Uds. toman la actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina la traerá a cumplimiento.
28 Miren la semilla, Uds., personas de aquí de California. Miren a sus pequeños… aquí afuera… sus huertas de naranjas. Ustedes toman su arbolito de naranja cuando no está más alto que eso allí. Eso vino de una pequeña semilla que sobre sale de esta manera, solo una cosita, como una burbuja. Cada naranja que va a estar en ese árbol está en él entonces. Eso es correcto.
Solo piénsenlo, ese arbolito así de grande, con cientos de fanegas de naranjas en él. Pues, Ud. dice: “Hermano Branham, ¿qué quiere decir?”. Está justo allí dentro en ese árbol en ese momento. Si no es así, ¿de dónde vienen? El árbol, lo único que tiene que hacer es sacar el agua de la tierra. Y tiene que sacar más de su porción. Porque tiene que beber mucho, hasta que produzca. Producirá ramas, luego tendrá que sacar. Producirá ramas, y luego sacará, producirá flores y dará naranjas. Está constantemente sacando y produciendo, sacando y produciendo.
29 De esa manera es el hombre que es nacido del Espíritu de Dios. Cuando él toma la promesa de Dios en su corazón… Y miren, la única cosa que Dios hace es plantarlo a usted en Jesucristo por el Espíritu Santo, y todo lo que usted necesita para esta jornada en la tierra está en usted cuando recibe el Espíritu Santo. Amén. La única cosa que Ud. tiene que hacer es sacar y producir.
Déjenme decirles lo que pasa con los Cristianos esta noche: Ustedes no están sacando dividendos de su bautismo del Espíritu Santo. Saque y beba, y beba, y beba, y beba hasta que produzca salvación, produzca sanidad Divina, produzca el bautismo del Espíritu Santo. Solo beba, beba, beba. Y Uds. están plantados al lado de la Fuente inagotable de Vida, la cual es Jesucristo. Él que tenga sed, que beba; escúchenlo a Él decir: “Venid. Y el que quiera, que venga y tome del agua de las fuentes gratuitamente”. Amén. Qué hermoso pensamiento de Él allí. Dios en Su Palabra. Dios tiene que guardar Su Palabra.
30 Solo tenemos tiempo… Estoy presionando ahora; dándome prisa. Miren aquí, solo rápidamente, un pensamiento más. Cuando Dios le dijo a Moisés… Ahora: “He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él”. Él dijo: “Yo te daré Palestina”. Se la dio a él… Sí, señor.
Ahora, el problema con la gente, cuando Ud. se convierte en Cristiano no mira en la Biblia y ve… Usted dice: “Bueno, yo acepto a Jesús como mi Salvador personal”. Eso es bueno. Eso no tiene nada de malo. Eso es lo que deben hacer. Pero después que se convierten en un Cristiano, vaya a la Biblia, mire alrededor y vea lo que es suyo. Amén.
31 Cuando compran una cosa, miran alrededor para ver lo que es suyo, ¿no es así? Pues, es como colocándome a mí en una gran galería. Yo andaré por esa gran galería. Eso es lo que es. Yo andaré alrededor; veo esto. Es mío.
Ahora, si usted se quiere mantener atrás y decir: “Sí… sí… sí, yo lo creo, pero yo… Tengo miedo. Tengo miedo de no poder hacerlo”. Bueno, siga así es tan lejos como llegará. Pero yo, a mí me gusta mirar alrededor como lo hizo Abraham, caminar de arriba abajo por la tierra, ver lo que tiene. Amén. Me gusta ver si acaso Su promesa es lo que Él dijo. Yo lo creeré. Está en Su Palabra.
32 Esta gran galería de Cristo, por un solo Espíritu somos todos bautizados en esta galería. Si algo se ve un poco alto para mí, solo voy y tomo la escalera, y me subo, y lo reviso, ver cómo se ve. Esa es la manera de hacerlo. Escalar por fe en las esferas que ningún hombre puede tocar. Está colgando allí; Dios se lo prometió. Allí está la escalera; solo súbase. Usted lo recibirá; extienda la mano para que lo tome. Amén.
¡Vaya! A veces me siento avergonzado de pensar en nuestra fe tan pequeñita, cuando la Palabra Eterna de Dios está allí, lo cual es Dios mismo manifestado en la Palabra.
33 Miren lo que Él dijo. Aquí está un buen pensamiento. Él le dijo a Josué… o, no a Josué, sino a Moisés: “Yo te he dado Palestina; es tuya”. Y estaba completamente amurallada y fortificada con filisteos y grandes murallas alrededor, pero Yo te la daré. Es tuya; ahora tómala. Allí está la idea. Ve a tomarla.
Sanidad Divina es suya; vaya a tomarla. Está fortificada con la creencia del doctor, y creencias agnósticas, y todo lo demás, pero vaya a tomarla. Dios dijo que es suya. Amén. El Espíritu Santo es suyo; vaya a tomarlo. Su pastor no lo cree, pero la Biblia dice que así fue. Vaya a tomarlo. Es la Palabra de Dios.
Usted sabe cómo esos diez que regresaron, dijeron: “Oh, nos vemos como langostas; no podemos hacerlo”.
Josué dijo: “Sí podemos. Dios así lo dijo; esa es la promesa. Yo lo creo”.
Pedro dijo: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Amén.
34 Yo creo en el bautismo del Espíritu Santo, y toda la plenitud de Dios está lloviendo sobre la iglesia hoy. Es para todo aquel que quiera. Dios lo prometió en Su Palabra. Es nuestra; vamos a tomarla. Vamos allá y poseamos la tierra.
Dios no fue allá y mató a todos los filisteos, y amorreos, y así sucesivamente, y los quitó a todos y dijo: “Ahora, vengan, amigos”. Esa no es la forma en que Dios lo hace. Él les da la promesa, y dice: “Vayan a tomarlo”. Eso es correcto.
Sanidad Divina es suya esta noche; vayan a tomarla. Dios prometió que usted podía caminar, y que usted podía caminar, y que usted podía caminar, y que usted podía caminar, y que usted podía ver, y lo que sea, Dios se los prometió; vamos a tomarlo. Dios así lo dijo. Si Él no es tan bueno como Su Palabra, entonces no es Dios. Vamos a poseerlo; es nuestro. Dios está en Su Palabra, ¿lo creen?
35 Dios está en Su Hijo, ¿creen Uds. eso? La Biblia dice eso, Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo. ¿Creen Uds. eso? Sí, señor. Cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él dijo que Él era Dios. Él se miraba como Dios; Él actuaba como Dios; Él predicó como Dios. Él sanó como Dios; Él murió como un príncipe, y se levantó como Dios. Él era Dios. Él probó que era Dios. ¡Aleluya!
Cada hombre y mujer que alguna vez llegó a ser algo ha creído en Él. Con razón él dijo:
Entre rocas partidas y cielos oscuros,
Mi Salvador inclinó Su cabeza y murió;
El velo abierto reveló el camino
Al gozo celestial y día interminable.
Con razón Eddi Perronett dijo:
¡Aclamen todos el poder del Nombre de Jesús!
Permitan que Ángeles caigan postrados;
Traigan la diadema real,
Y corónenlo a Él Señor de todo,
Eso es correcto.
36 Otro dijo:
Viviendo, Él me amó:
Muriendo, Él me salvó;
Sepultado, Él llevó lejos mis pecados;
Resucitando, Él me justificó gratuitamente para siempre:
Un día Él viene, ¡oh, glorioso día!“.
La pobre anciana ciega Fanny Crosby dijo:
No me pases, oh tierno Salvador,
Escucha mi humilde clamor;
Mientras a otros estás Tú llamando,
No me pases a mí.
Tú, el Torrente de todo mi consuelo,
Más que la vida para mí,
¿A quién tengo en la tierra aparte de Ti?
¿O en el Cielo sino a Ti?
Eso es correcto. Ella sabía quién era Él.
37 Dios estaba en Su Hijo reconciliando Consigo al mundo. La manifestación de Dios, Dios Todopoderoso se vació Él mismo en Jesucristo. Eso es correcto. Y Jesucristo se vació Él mismo en la iglesia. ¡Aleluya!
Dios está en Su universo. ¿Lo creen? Dios está en Su Palabra; ¿lo creen? Dios está en Su Hijo; ¿lo creen? Dios está en Su pueblo; ¿lo creen? Aleluya. Dios está en Su pueblo esta noche, realizando, obrando milagros, igual como Él lo hizo. “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Creen Uds. eso? ¡Oh, vaya! Amén.
38 Vamos a orar. Padre celestial, gracias por Tu bondad y misericordia. Oh, cuando pienso de Ti parado allá en Tu universo, mirando hacia abajo a la tierra… Pienso en Ti, cuando caminaste aquí en Galilea. En las montañas por la noche, mirando los grandes asentamientos y así sucesivamente, grandes planetas de los cielos y sistema solar, sabiendo que Tú los hiciste, los hiciste girar con Tus manos, soplaste Tu aliento en la palma de Tus manos y cada estrella llegó a existir. ¡Aleluya!
Hecho pecado aquí en la tierra para poder quitar el aguijón de la muerte para ponerlo en Tu propio cuerpo, para poner la enfermedad en Tu propio cuerpo, llevarlo en lugar de nosotros. Nos lo diste en la Palabra, confirmado por el Espíritu Santo. Tú en Tu Palabra en Tu Hijo, ahora en Tu pueblo. ¿Cómo podríamos seguir dudando: “Muéstranos al Padre y nos basta”?
39 Señor, creemos esta noche que Tú eres el mismo Dios que caminó en Galilea. Creemos que Tú eres el Mismo allá atrás antes que hubiera una estrella en los cielos, que dijo: “Sea la luz”. Y el sol vino a existencia. Dios ten misericordia de nosotros. Y yo oro esta noche que Tú mandes un avivamiento que recorra toda esta ciudad aquí, y todas estas grandes murallas de diferencias sean derribadas, y que el Espíritu Santo pueda tener la preeminencia en cada corazón. Concede esta noche que el cojo camine, el ciego vea, el sordo escuche, el mudo hable. Que grandes señales y maravillas sean hechas para Tu gloria, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
40 ¿Creen que Dios está aquí? ¿Creen que Dios está en Su creación? ¿Dios está en Su Palabra? ¿Dios estaba en Su Hijo? Ahora, Dios está en Su pueblo. Todo lo que Dios era lo puso en Jesucristo. Él era co-igual con el Padre. ¿Es eso correcto? No creo que sea un robo, sino que Él era co-igual con el Padre.
Yo solía pensar que Dios estaba enojado conmigo, pero que Jesús me amaba. Pero vine a darme cuenta que Jesús era el corazón mismo de Dios. Amén. Jesús estaba aquí, manifestando el amor de Su Padre a la gente. Entonces vi que Dios estaba en Su Hijo. Y ahora, Él dijo: “Todavía un poco y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré aún en vosotros”. Entonces Dios está en Su pueblo esta noche, mostrando las mismas señales y maravillas que Él hizo cuando estuvo en Galilea, mismas señales y maravillas que Él hizo cuando vino por el desierto en una Columna de Fuego. Él es el mismo Jehová Dios hoy como allá atrás en el Edén cuando Él bajó en la naturaleza. Amén.
41 ¡Oh, vaya! Cuando me fijo y pienso en lo pequeñito y lo pequeño… Y nosotros que confesamos haber besado el borde de la copa de las bendiciones de Su poder, y podemos quedarnos quietos, y mirar este mundo pecaminoso, y guardar nuestra paz, me pregunto a menudo si acaso no necesitamos otra zambullida de parte de Dios. Amén. Eso es correcto. ¿En dónde está vuestra fe? Levántense, vosotros estrellas de la mañana, y aclamen las alabanzas de Dios. Eso es correcto.
No dejen que el diablo ponga una cosa sobre ustedes. Él no es sino un fanfarrón. Él no tiene ningún poder legal. Cuando Jesucristo murió en el Calvario, Él lo despojó de todo lo que él tenía. La única cosa que él tiene esta noche es engaño. Eso es correcto.
42 Nosotros tenemos posesiones legales por Jesucristo. Cada creyente aquí tiene una chequera en blanco. [Cinta en blanco]… de un depósito que fue hecho en el Calvario en la Sangre de Jesús. ¡Aleluya! Allí es donde Él destrozó en pedazos a Satanás. Allí es donde Él le robó, lo despojó. Puedo ver a Jesús cuando Él murió allí como Emanuel en la cruz. Su alma, David dijo (con razón él dijo): “No dejarás Su alma en el infierno, ni dejarás que Tu Santo vea corrupción”.
Jesús dijo: “Destruid este cuerpo, y Yo lo levantaré en tres días”. Él estuvo en la tumba. Él sabía que saldría en algún momento de las setenta y dos horas. Él sabía que saldría de allí, porque David así lo dijo —una promesa— pero Él creyó la Palabra de Dios. Eso es correcto.
Miren, seiscientas y tantas promesas de sanidad Divina, y nosotros nos sentamos dormitando. ¡Oh, vaya! Reclaman ser Sus hijos. Levántense y crean en Él. Eso es correcto.
43 Puedo verlo a Él cuando murió. Su alma bajó a las regiones de los perdidos. Puedo verlo a Él tocar la puerta de los perdidos.
Alguien dijo: “¿Quién es?”.
Abrieron las puertas y allí estaban las almas concentradas allí en la prisión esperando el día del juicio. Él dijo: “Ustedes le deberían de haber creído a Enoc. Ustedes le deberían haber creído a los profetas. Yo soy el Hijo de Dios nacido de la virgen, que Enoc dijo que Él vendría con miles de Sus santos. Yo soy Él. Soy Aquel. Y todo lo que fue escrito de Mí en la Palabra de Mi Padre, Yo lo he confirmado allá lejos en la cruz. Consumado es”, cerró las puertas. Eso es todo al respecto. Ellos tuvieron que reconocerlo.
44 La tierra supo que era Él. Se estremeció con un gran terremoto cuando Él murió. La luna y el sol escondieron su rostro. El Creador mismo de ellos estaba muriendo en el Calvario. El sol se ocultó a la mitad del día. Lo vi a Él descender a las puertas del infierno. Oh, me siento religioso esta noche. Mire, hermano, sé de lo que estoy hablando. No estoy perdido en la niebla. No, señor. Sé exactamente en dónde estoy parado. Sí, señor. Y Él descendió directamente a las regiones bajas del infierno, tocó la puerta. Satanás salió, dijo: “¿Quién está allí?”.
Dijo: “Abre”.
“¿Quién eres?”.
“Abre”.
Satanás abre y dice: “Ahhh, así que finalmente llegaste, ¿no es así?”. Dijo: “Yo pensé que te tenía cuando maté a Abel. Cuando arrojé a Daniel al foso de los leones, pensé que te tenía. Pensé que te tenía cuando puse a los jóvenes hebreos en el horno ardiente. Cuando decapité a Juan el Bautista, pensé que te tenía, pero ahora, te tengo. Tú estás aquí. Has llegado, ¿no es así?”.
“Satanás”, dijo Jesús: “Dame las llaves de la muerte y del infierno. Tú no las posees”.
“Oh, sí. Yo las poseo, porque allá atrás en el Huerto del Edén, Adán pecó”.
“Pero”, Él dijo: “Yo soy el Hijo de Dios nacido virginalmente. He descendido del seno del Padre. Acabo de morir allá en el Calvario, Mi sangre todavía está goteando de la cruz. He venido para tomar el control. Eso es correcto. Ya no vas a asustar a nadie a partir de este momento. Una vez fuiste un fanfarrón. Tú las tenías, pero ya no las tienes más. Yo soy el poseedor. Eso es correcto. Yo le daré a Mi iglesia las llaves del reino”. Extendió Su mano y le jaló las llaves, lo golpeó en la cara, y lo mandó de regreso, y cerró las puertas tan fuerte que hizo temblar las clavijas del infierno frente a sus ojos. ¡Aleluya!
45 Él es el Conquistador desde que rasgó el velo en dos. Usted no lo va a fanfarronear. Él sabe en dónde está.
Lo puedo ver a Él regresando. Está casi por amanecer. Hay más gente allá arriba: los santos del Antiguo Testamento. Ellos no pudieron ir al cielo. Tuvieron que quedarse en el Paraíso, porque la sangre de toros y machos cabríos no quita el pecado. Solo cubre el pecado. Pero Jesús había derramado Su sangre que divorcia el pecado, la aparta, la elimina.
Lo puedo ver a Él. Hay otro lugar allá arriba llamado Paraíso. Puedo escuchar la puerta [El Hermano Branham toca]. Alguien dice: “¿Quién está allí?”. Abre la puerta: Abraham. Dice: “Sara, ven aquí; ven aquí, Sara. Ese es el Hombre que atendí aquel día bajo el roble”. ¡Aleluya! Allí está Él. Ese es Él.
Daniel dice: “¿Qué dijiste? Bueno, esa es la Roca que vi cortada de la montaña sin manos”.
46 Allí viene Ezequiel, dice: “Yo lo vi a Él, y Él estaba en los cielos, y las nubes parecían polvo bajo Sus pies”.
Él dice: “Muchachos, todos ustedes creyeron bajo la sangre derramada de los sacrificios de sangre de toros y machos cabríos, pero el pecado está divorciado ahora. Vamos a subir ahora. ¿No se acuerdan de lo que dijo David en los Salmos, Él llevó cautiva la cautividad y le dio dones a los hombres?”.
“Sí, recuerdo lo que David dijo. Y lo creo además. Sé que lo hiciste. Vengan”.
Escucho a Abraham decir: “Señor, el Dios de Abraham”. ¡Oh, vaya! Puedo escucharlo decir: “¿Podemos hacer una parada rápido en Jerusalén?”.
“Sí, tengo cuarenta días. Quiero darle instrucciones a Mis discípulos. Ellos tienen que ir al mundo y echar fuera demonios y cosas. Mejor es que hable con ellos un poco antes de subir. Así que ustedes pueden caminar alrededor solo un rato. Dense prisa ahora. Está llegando el amanecer; será la mañana de Pascua dentro de poco”.
47 ¡Vaya! Puedo ver esa gran estrella de la mañana mirando alrededor en los cielos, baja como un remolino, golpea la tumba, y la tumba se abre. Y Ángeles se pararon allí… Él se levantó y también lo hicieron los santos del Antiguo Testamento. La Biblia así lo dice. Mateo 27 dice: “Muchos de los que dormían en el polvo de la tierra, se levantaron y vinieron con Él, después de Su resurrección”. Abraham, Isaac, Jacob, (¡Aleluya!) fueron con Él después de la resurrección.
¡Vaya! Puedo verlo a Él parado allá mientras ellos vienen de Emaús; Él estaba hablando. Él caminó con ellos y les ganó a llegar allá, entró directamente en la habitación y dijo: “Toca Mi mano, mira… Dadme algo de comer. Dadme un pedazo de pan y pescado. ¿Puede comer un espíritu como Yo lo hago?”.
48 Puedo ver a Abraham y a Sara abrazados bajando la calle, y dice: “Sara, el viejo lugar no se ve igual como solía serlo. No. Se siente bien estar de regreso aquí otra vez, ¿no es así, Sara?”.
“Sí, señor, seguro que sí”.
Caifás, lo puedo ver a él parado allá, el sumo sacerdote diciendo: “Este alboroto sobre la resur… Por cierto, ¿quién en ese, esa pareja joven que va pasando por allí?”.
Abraham dice: “Sara, nos reconocieron”. Se desvanecieron de su vista con esa misma clase de cuerpo igual como Su propio cuerpo glorioso. Nosotros vamos a tenerlo, uno de estos días. ¡Aleluya! Igual como Él atravesó la pared sin ver… Él se desvaneció de su vista.
Y Caifás dijo: “Ya les digo, las cosas están extrañas aquí”.
49 Después de cuarenta días Él le dio a Sus discípulos para ir a todo el mundo y predicar el Evangelio. “Estas señales seguirán a los que creen. En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes, beberán cosa mortífera y no les dañará, pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. Mientras Él estaba diciendo eso, el último discurso a Su iglesia, Él fue levantado, arriba, arriba, arriba. Allí se fueron los santos del Antiguo Testamento con Él. Oh, qué gran tiempo de jubileo.
50 Después Él se fue de la vista de esa gente terrenal, lo puedo ver a Él darle la espalda entonces a la tierra, comenzar a marchar, los santos del Antiguo Testamento viniendo con Él. ¡Oh, vaya! Ellos pasaron la luna. Ellos pasaron el sol. Ellos pasaron la estrella más alta. ¡Aleluya! Los puedo ver entrando a la vista de la gran ciudad blanca como la perla. Puedo escuchar a los santos del Antiguo Testamento diciendo: “¡Alzad vosotras puertas eternas, y alzaos vosotras, y dejad que entre el Príncipe de gloria!”. ¡Aleluya, gloria!
Puedo escuchar a los Ángeles adentro de la muralla decir: “¿Quién es este Príncipe de gloria?”.
Puedo escuchar a los santos del Antiguo Testamento: “¡Jehová de los ejércitos, el Poderoso en batalla!”. Y ellos presionaron el botón y las puertas se abrieron. Aquí venía Jesús por la calle, el Conquistador con todas Sus tribus. ¡Aleluya! Victorioso, Él llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres. Por las calles de la Nueva Jerusalén, caminó ante la presencia del Padre, y dijo: “Padre, aquí están. Ellos murieron en buena fe, esperando por Mi sangre”.
Él dijo: “Súbete aquí, Hijo, y siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies”.
51 Ustedes piensan que estoy loco, ¿no es así? Si estoy loco, déjenme en paz; soy feliz de esta manera. Amén. Déjeme decirle, hermano, es algo que hará a los santos del Dios vivo… [Palabras inciertas]… hará a mis enemigos estrado de mis pies.
Bondadoso Padre celestial, bendice a cada hombre y mujer que están aquí esta noche, recibe gloria del servicio, bautiza de nuevo con el Espíritu Santo. Ruego que Tú sanes a cada persona enferma que está en el edificio esta noche. Que Tu Espíritu venga sobre ellos, que señales y maravillas sean hechas. Si yo hice mal al predicar, discúlpame. Manda el Ángel de Dios, unge a Tu siervo, y manda una gran línea de oración por aquí, Señor, para que sepan que Dios está en Su pueblo. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. ¡Amén!
52 ¿Qué tarjetas de oración repartiste? ¿H? H, ¿cuál? ¿Del 1 al 100? Dame la “H”. ¿Quién tiene la H, tarjeta de oración H-1? Veamos sus manos rápidamente ahora. Veamos quién tiene H-1 al 25, aquí mismo. H-1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 para arriba. Tóquenos algo hermana, por favor. Denos el canto… [Palabras inciertas]… muy bien. Siento como que está por llegar una tormenta. Amén. Muy bien, adelante, hermana. Amén. Adelante, lo que usted quiera. Adelante; eso está bien. Siga tocando.
[Cinta en blanco]. No, señor, dicen: “¿Qué los hace emocionarse?”.
Yo dije: “Hay algo haciendo que se emocionen, eso es correcto”. Es el poder del poder invisible del Espíritu Santo bautizando cada persona.
53 Aquí no hace mucho en Gary, Indiana, yo estaba allá en una reunión; y un tipo me llevó para mostrarme su gran fábrica. Y yo estaba mirando allá lo bonito que era; estábamos parados en una gran cúpula como esta o, en un gran lugar aquí mirando, y un pequeño silbato sonó cinco minutos antes de terminar la hora. Cada hombre tiraba su manta así… o, su cosita que usaba a su alrededor, el delantal pequeño, y se dedicaba a barrer virutas en el medio del pasillo. Cada hombre barrió sus virutas. Dijo: “Espere un momento, reverendo. Le mostraré algo peculiar”.
Yo dije: “Muy bien, señor”. Y después de sonar otra vez el silbato, todos ellos salieron.
Él dijo: “Ahora, observe esto”. Él tocó el botón, y escuché que algo se aproximaba, que emitía un rugido, un rugido.
Yo dije: “¿Qué es eso?”.
Dijo: “Solo observe”. Vino de lejos de algún lugar de la parte de atrás, baja directamente sobre un caballete, una pequeña pared, corre hacia abajo, y mientras corre a través de allí, todas esas virutas saltaron hacia arriba y lo encontraron, salieron directamente. Y él le quito el magnetismo, entraron en el horno de cubilote, se hizo de nuevo. Dijo: “Así es como recogemos todos los fragmentos”.
54 Yo dije: “Sí, señor”. Dije: “Lo que quiero saber: ¿Por qué no se fueron todos esos? Hay más virutas allí”.
Él dijo: “Bueno, verá, señor, esas son de aluminio. No están magnetizadas a eso”.
Yo dije: “¡Aleluya!”.
Y él dijo: “Oiga, ¿qué es lo que le pasa?”.
Yo dije: “No se excite. No he lastimado a nadie”. Y yo dije: “¿Por qué ese pedazo de metal no se fue?”.
Pues, él dijo: “Señor, esto está atornillado”.
Yo dije: “¡Gloria!”.
Él dijo: “¿Qué es lo que le pasa?”.
Yo dije: “Estoy pensando en un gran imán allá en el cielo. Eso es un dinamo del Espíritu Santo”. Y hay gente aquí abajo magnetizada. Si Ud. quiere ser aluminio o estar encadenado aquí abajo con un credo, siga adelante, pero hay una gente magnetizada a eso. Un día Dios va a presionar el botón; ese imán va a bajar, y ella se irá allá para ser hecha. ¡Aleluya! Amén. Ellos se irán a al horno de cubilote de la refinería de Dios y seremos hechos criaturas en Jesucristo que nunca más morirán. ¡Aleluya! Amén. Sí, señor.
55 Ellos serán moldeados y hechos semejantes a Su propio cuerpo glorioso. Nunca tendremos otra reunión de oración por los enfermos, u otra para los pecadores, porque ya no habrá más. Amén. [Alguien habla con el Hermano Branham]. (Muy bien, gracias). Amén. Discúlpenme. No, no me disculpen. No quise decir eso. No, señor. Me siento bien, y solo me estoy regocijando en el poder de Dios, Quien yo sé que está aquí. Sé que Él es el mismo ayer, y por los siglos.
Ahora, el Señor les bendiga, ayude. Les amo. Y Dios les ama. Dios quiere que estén sanos. Dios está en Su creación. ¿Creen Uds. eso? Dios está en Su Palabra. ¿Lo creen? Dios estaba en Su Hijo. ¿Lo creen? Dios se vació a Sí mismo en Jesucristo. ¿Lo creen? Jesucristo se vació a Sí mismo en la iglesia. ¿Es eso correcto? Entonces Dios está en Su Palabra. Dios está en Su creación, Dios está en Su Hijo, y Dios está en Su pueblo. ¿Lo creen? Entonces Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. ¿Es eso correcto? Lo que Él hizo en aquel entonces lo puede hacer hoy. ¿Es correcto? Nosotros le amamos a Él. Creemos en Él. Tenemos nuestras almas magnetizadas con poder esta noche que nos subirá en el rapto.
56 ¡Oh, vaya! Pienso en aquella hermana Rebeca esa tarde, dándole de beber a los camellos, dándole de beber a la cosa misma que la iba a llevar a su novio. Eso es lo que es. Agua, y el camello representa poder. Y la iglesia del Dios viviente hoy está regocijándose y dándole agua al poder del Espíritu Santo, que la recogerá un día y la llevará allá para que se encuentre con Isaac en el aire, para las Cenas de la Boda. ¡Aleluya! Amén. ¿Lo creen? Oh, hermana, cante algo para nosotros, alguien, por favor. Oh, simplemente no puedo parar de alguna manera. Muy bien. Discúlpeme, amigo…o, quiero decir, yo les amo, amigos. Amén.
Muy bien, vamos a cantar: “Solo Creed”, todos ahora. Hermana, por favor… Todos.
[La congregación canta: “Solo Creed”].
Vamos a cantarlo de esta manera:
Señor, yo creo, Señor, yo creo.
Todo es posible, Señor yo creo;
Señor, yo creo, Señor, yo creo.
Todo es posible, Señor yo creo.
57 Ahora reverentemente mientras nos paramos, solo muy lentamente ahora, ahora espere. Sí, yo creo. ¿Cuándo?
Ahora yo creo, (ahora mismo) ahora yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo.
Ahora yo creo, (ahora mismo) ahora yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo.
Padre, ayúdanos ahora. Oramos que Tú Espíritu manifieste la presencia del Dios viviente, porque lo pedimos en el Nombre de Su Hijo, el Señor Jesucristo. Amén. Pueden tomar asiento ahora. Sean reverentes; crean con todo su corazón.
58 ¿Cree Ud. dama, sentada allí con sus manos cruzadas sobre su bolsillo, mirándome? ¿Está teniendo alergias, no es así? ¿Es eso cierto? Ya no las tiene; se fueron de usted. Jesucristo la ha sanado. Crea con todo su corazón; no dude. Tenga fe en Dios. Dios le concederá estas cosas.
Jesús dijo: “Si puedes creer”. Solo crean con todo su corazón; eso es lo único que les pido que hagan; tengan fe en Dios. Dios se los concederá. ¿No creen esto? Muy bien. Discúlpenme. Miren. Captando el… ver el Espíritu Santo salir, saliendo. Oren por mí.
59 Les he estado hablando sobre Jesucristo: Dios en Su universo, y Dios en Su Palabra, en Su Hijo; Dios en Su pueblo también. Ustedes creen eso, ¿no es así? Dios está en Su pueblo. Su poder está aquí. Cuando Él estuvo aquí en la tierra, las cosas que Él hizo entonces las puede hacer hoy. Él será el mismo Dios por siempre. Nada, ninguna cosa en ningún momento se interpondrá en Su camino. Que Su omnipotencia, que Su presencia esté siempre con todos ustedes es mi oración.
El Espíritu Santo todavía no ha venido a la plataforma. Se está moviendo sobre la gente.
60 La damita parada allá, como a cuadros, un sombrerito como parado de esta manera, usted tiene hipertensión. ¿Cree que Dios la sanará sentada allí mismo? Si es así, lo puede recibir, y Dios la sanará. Dios le bendiga. Siga su camino ahora y regocíjese. Nuestro Padre celestial tiene todo poder.
Una dama allí está llorando. Ella está orando. Usted ha tenido una enfermedad, y la enfermedad ha sido neumonía, y se ha desarrollado en un problema cardíaco. Jesucristo la sana entonces. Usted estaba orando, diciendo: “Dios, permite que me hable”. ¿Es eso cierto? Si eso no es cierto… Mueva su mano de un lado a otro si eso es cierto. Eso es correcto. Mire, no estoy leyendo su mente, pero escuché a Dios hablar en su oración. Jesucristo puede decir la oración y escuchar la oración al mismo tiempo, yo no, pero Él puede. Él me puede decir. Usted está sanada hermana. Dios le bendiga. Tenía un caso grave de neumonía, ¿no es así? Casi para morir, y se desarrolló en un problema cardíaco. Se ha ido de usted ahora. Él la ha sanado. Dios le bendiga.
61 Crean con todo su corazón. Sean reverentes.
¿Cómo le va, señor? Discúlpeme. ¿Es este el paciente? Solo tenga fe, hermano. La única cosa que yo sé hacer es orar por usted. Eso es todo lo que sé hacer. ¿Cree que soy el siervo del Señor? Solo un ministro, como cualquier otro predicador, solo salvo por gracia, pero Jesucristo está en la creación. Él está en la Palabra. Él está en carne, y Él está en Su iglesia.
Y Él prometió que las cosas que Él hizo nosotros las haríamos también. Y las cosas que Él hizo: Él conocía los secretos del corazón de la gente. Él les dijo sus condiciones. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada a menos que el Padre Me lo muestre”. ¿Es eso correcto?
Usted está afectado con un problema de la garganta, el esófago de la garganta, misma cosa. Usted tiene problemas para tragar y cosas: es bastante grave. También tiene un problema en su hígado. Le está dando problemas. Usted no es de esta ciudad. Es de un lugar llamado P-h-i Philadelphia, no Philadelhia, Pennsylvania, porque es una ciudad pequeña. Está en el Sur. Es Philadelphía, Mississippi, creo. ¿Es eso correcto? Está sanado. Regrese a casa y sea sano. Jesucristo lo ha sanado.
¿Creen eso? Todas las cosas son posibles para los que creen. Tengan fe en Dios.
62 ¿Cómo le va, dama? Supongo que somos desconocidos el uno al otro. No nos conocemos, pero el Señor Jesús nos conoce a ambos, ¿no es así? Nunca antes nos hemos encontrado, no hay manera en absoluto de conexión, solo estamos aquí parados. Eso es verdad. Usted tiene muchos problemas; parece… ha estado negro. Tuvo una crisis nerviosa. Ha estado muy enferma. Y por cierto, ¿acaso no le llaman… acaso no es su nombre María? La llaman María, y usted vive en el número; es 1505 Sur Sierra Vista, algo como eso la calle, sí, calle. Es A-l-b-alham…, California. Usted está sanada. Regrese sana a su hogar, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Cómo le va? ¿Cree que soy el siervo de Dios? ¿Cree que Dios está con Su pueblo, en Su pueblo? ¿Cree con…? Está cargando un pañuelo en su mano para que yo ore por él, y eso va a un ser querido. Y el ser querido es su esposo; y él tiene diabetes; y no es Cristiano. Permítame tomar eso. En el Nombre del Señor Jesús, pido que el diablo deje el alma del hombre y cuerpo, en el Nombre de Jesucristo. Vaya, regocijándose. Póngalo sobre él, hermana.
Tenga fe en Dios. Dios en Su pueblo, magnificando…
63 ¿Quiere superar esa hipertensión, sentada allá atrás, dama, detrás del poste, mirándome? Si Ud. cree que Dios lo va a… Eso es correcto. Sí, usted. Levántese inmediatamente. Jesucristo la ha sanado. Póngase de pie. Eso es correcto. Dios le bendiga. Vaya a casa ahora. Usted está bien. Su fe la ha sanado, el Señor Jesús.
¿Cómo le va, dama? ¿Cree que Jesucristo, el Hijo de Dios, resucitó de los muertos? ¿Cree que esa sensación rara que está sintiendo ahora, una sensación gloriosa de satisfacción, viene de Él? ¿Cree que el Ángel del Señor, cuya fotografía sostengo aquí en mi mano, cree que Eso es lo que se está moviendo en usted en este momento? Entonces Dios le bendiga. Usted sabe que está a punto de morir. Los doctores la han desahuciado. Usted tiene cirrosis en el hígado y también del corazón. Los doctores dicen que Ud. no puede vivir, pero la Palabra de Dios dice que sí puede. ¿Lo cree? En el Nombre de Jesucristo, yo condeno la muerte y pido por la vida en esta mujer, por medio de Jesucristo el Hijo del Dios viviente. Amén.
64 Manténgase cerca; tenga fe. Venga, sea reverente. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que las cosas que vienen de la Palabra de Dios son verdad? Yo nunca la he visto en mi vida. Usted, probablemente, nunca me ha visto, a menos que hubiera estado sentada en la audiencia o algo. Somos desconocidos el uno al otro. Esta audiencia aquí: Les dije que Jesucristo estaba en Su pueblo. ¿Creen Uds. eso?
Ahora, amigos, estoy a punto de caerme aquí. Es solo… Pero quiero que crean. Esta mujer… Yo no la conozco. Nunca la he visto. Dios sabe para qué está usted aquí; yo no, pero Él sí. Pero un día usted y yo tendremos que pararnos en Su juicio para ser juzgados. Pero si Dios me deja saber cuál es su problema, ¿aceptará a Jesucristo como su Sanador y para lo que sea que tenga necesidad? ¿Lo hará? ¿Lo hará el resto de la audiencia de la misma manera? ¿Lo hará usted?
65 Ahora, míreme. Quiero decir con eso, como Pedro y Juan pasaron por la puerta llamada Hermosa, dijeron: “Míranos”. Eso fue solo para atraer su atención. Usted no está aquí por usted; está aquí por un ser querido, una hermana, alguien, una mujer. Y esa mujer ha estado gravemente enferma. Ella acaba de regresar de una institución. Es una institución psiquiátrica. Ella regresó… Y ella ha vivido o ha estado en una ciudad donde hay muchas huertas de naranjas alrededor. Y hay una montaña panorámica justo detrás de la ciudad parece, como yendo al Norte; y hay un hotel allí que tiene una cabeza de venado, unos cuernos, San Bernardino o algo. Allí está. Dios le bendiga. Vaya a casa y encuéntrela bien, en el Nombre del Señor Jesucristo.
Tengan fe. Crean en el Señor Jesucristo, pudieran ser sanados. ¿Lo creen? ¿Lo creen ahora mismo? Pónganse de pie solo un minuto. Crean con todo su corazón.
66 Oh, Señor, el Creador de los cielos y la tierra, manda Tus bendiciones sobre esta gente, Y que el Espíritu Santo recorra sobre esta audiencia en el poder de la resurrección de Jesucristo Quien está entre Su pueblo esta noche. Y que cada persona que está aquí sea sanada. Satanás, reclamo que tú estás derrotado. Ya no puedes retener más a estas personas. Estás expuesto; sal de aquí en el Nombre de Jesucristo. Vete de…
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