S.255 54-1203  La Ley Teniendo La Sombra 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Ley Teniendo La Sombra

Binghamton, New York, E.U.A.

54-1203

1 Gracias Hno. Neville. Aprecio ese breve anuncio, muy, pero muy bueno. Me alegra estar aquí en esta mañana para dar comienzo nuevamente a los cultos. He estado de vacaciones durante una temporada, y ésta es la más larga que he tomado en mucho tiempo. Así que me alegra estar de regreso esta mañana y dar comienzo, quizás a otro año al servicio del Señor.
Uds. oren por mí. Yo tengo que… Inmediatamente después del culto de esta mañana, tengo que ir a Owensboro, Kentucky, donde comienzo cultos esta tarde…, más bien esta noche, en una campaña. Y me supongo que… de allí en adelante, Uds. saben cómo es eso. Entonces, nos alegra agradecer…
Queremos agradecer al Señor, quiero decir, más bien, por (yo lo hago)- por el tiempo maravilloso… “que me dejo pasar durante las vacaciones, he descansado y me siento mejor de lo que me he sentido en años. Completamente relajado, con la mente despejada en cuanto a los cultos. Tan pronto me fui de cacería a Colorado con los hermanos de aquí de la iglesia, me olvidé de todo eso. Los Hombres Cristianos de Negocios me llevaron a Oregon hasta el Río Salmón y fue completamente relajante. He regresado sintiéndome listo para los cultos.

2 Estoy ordenando los cultos de manera distinta, espero que todos Uds. lo han entendido y como ha sido publicado… He procurado… Bueno, no fue mi intención procurar que la sanidad Divina fuera puesta antes que la salvación, pero me he dado cuenta que muchos de los que debían hacer el llamado al altar y demás lo hacen después que yo salgo de la plataforma… Bajo esa unción y el discernimiento difícilmente me doy cuenta cuando salgo de la plataforma. Por lo tanto, no puedo hacer un llamado al altar en ese momento. Pero, me he dado cuenta que miles de veces se me ha escapado la oportunidad de hacer un llamado al altar cuando están sentados allí bajo convicción. Y se les permite salir así sin hacer ningún llamado al altar y ni nada.
Entonces si Dios lo permite, de ahora en adelante, yo mismo voy a hacer el llamado al altar. Y si hay algún servicio de sanidad, será después de eso, de manera que para alcanzar a las almas. He sabido de muchas cosas que han sido hechas con relación a la sanidad Divina.

3 Ahora, la sanidad Divina está bien, el mensaje está bien, el propósito es correcto – eso es Escritural. No se puede predicar el Evangelio completo sin predicar sanidad Divina. Todos sabemos eso.
Les quiero mostrar un pequeño artículo… que me entregaron hace un momento sacado del periódico El Mensajero de esta semana. ¿Alguien leyó eso… sobre los médicos? La Asociación Médica Americana aquí en San Luis anunció que cualquiera que no crea que Dios es un Sanador, no debería tener nada que ver con la práctica de la medicina en lo absoluto. Eso proviene de los cuarteles generales de la Associa… Eso está en el periódico de esta semana. La Hna. Gertie fue la que me lo presto y creo que es el del lunes o el del martes. Si alguno lo tiene, a mí me gustaría que me sacara una copia de eso para ponerlo en mi álbum. Dice: “La medicina sin fe y deidad, no tiene derecho a ser practicada”. Esto es correcto. El doctor que vaya a practicar la medicina y no crea a Dios ni le acepte, no tiene derecho a practicarla. Eso proviene de las más altas autoridades médicas que tenemos en Estados Unidos.

4 Bueno, todos ellos entenderán… sabrán lo mismo que nosotros hemos comprendido todo este el tiempo, ¿verdad? Esos hombres grandes e inteligentes finalmente entenderán de qué se trata todo esto. ¿No creen Uds. eso? Desde luego, Uds. saben que nosotros hemos sabido eso por mucho tiempo, ¿verdad? Nosotros sabíamos eso hace muchísimo tiempo que el Señor nos dijo que Él era el que sanaba todas nuestras enfermedades; y aquí los médicos… los líderes médicos han dicho que eso es cierto.
Yo siempre he dicho esto: “Un hombre que no crea en Dios, de seguro no podría acomodarme un brazo”. Cierto. Buscaría a otro que creyera en Dios para que me lo acomodara; y si tuviera que ser operado, me aseguraría que sea un hombre que creyera en Dios. Sí señor. Porque la medicina no sana, Dios es el sanador.
Uds. deberían escuchar este pequeño artículo, la forma en que está escrito, es maravilloso. Yo quiero una copia para ponerlo en mi… Siempre he tenido un deseo en mi corazón de que me gustaría escribir un comentario en cuanto a la sanidad Divina. Hasta donde yo sé no existe ninguno en el mundo, un comentario sobre la sanidad Divina. Algún día, me gustaría ir a la montaña y quedarme allí el tiempo suficiente para escribir un comentario sobre eso. Luego, venir y dárselo a alguien que tenga educación y que pueda pulirlo con las palabras y cosas para publicarlo. ¿No sería eso algo bueno para comenzar? ¿Hacerlo al comienzo el prefacio del libro?
Entonces, Gertie, yo le regresaré esto si no lo pierdo. Bueno, si alguien no lo quiere, gracias se lo agradezco muy amablemente. Muy bien. Sacare una copia fotostática, así que me aseguraré de no perderlo.

5 Tenía otra cosa que compartir, pero no la traje porque se me olvido y. La recogí en Bombay hace unas semanas. Como Uds. supieron, hubo un terremoto tremendo allá en Bombay, en La India; y miles y miles de personas quedaron sin hogar y demás. El asunto es que antes que esto ocurriera, todas las aves y la vida silvestre abandonaron el área completamente; y regresaron otra vez después que terminó todo. ¡Hermano! Dios advirtiéndole a Sus aves y cosas: “apártense del camino”. Las aves aceptan la advertencia de Dios, pero Sus hijos no hacen caso. ¿Se fijan? Todas las aves se fueron hasta… se alejaron del área y ninguno de ellos pereció, pero todas regresaron después que el volcán y las erupciones se aplacaron. Escaparon de la tremenda tragedia.
Eso demuestra que el mismo Dios que los llamó a entrar en el arca en los días de Noé, todavía vive y todavía es el Señor.

6 Creo que había algo más, oh sí, el anuncio sobre… Ciertamente aprecio que nuestro pastor, el Hno. Neville, esté aquí como un verdadero siervo del Señor. Uds. saben, un verdadero pastor vigila y si algo anda mal con las ovejas, él está en guardia, ¿verdad? Un verdadero pastor. Pero un asalariado huye y deja que el asunto pase y que maten a las ovejas. ¿No es verdad eso? Pero un verdadero pastor está en guardia.
Hasta donde yo sé, esta semana repartieron un tratadito y se lo enviaron a muchos miembros de la iglesia por aquí. Tiene que ver con una doctrina de una secta que se originó en West Virginia. Amigos, esto no es nada nuevo, eso es viejo. Ellos niegan a Jesús y niegan que Su Nombre es Jesús. Tan pronto como el pastor se dio cuenta, directamente vino a mí y me lo contó para ver que podía hacer.
Yo le dije: “Seguramente la iglesia, bien establecida en el Evangelio de Jesucristo, sabe más que eso”. ¿Ven? Lo llaman: “Jehová, Josué, o Jehovah”.

7 “Nuestro viejo querido hermano Ryan”, que nos visita aquí de vez en cuando, está también metido en eso; y la señora Larson que una vez estuvo aquí con nosotros, ella está metida también en eso y ayudo a que saliera un grupo de ellos.
Ahora, amigo cristiano, la palabra “Josué”… Dicen que la Biblia fue impresa incorrectamente, malinterpretada y otras cosas. Vean, no le presten ninguna atención a lo que dice la gente en cuanto a que la Biblia ha sido mal impresa. Ellos dicen que está mal imprentada y otra cosa que dicen es: “Esto es un error de impresa”. Entonces, ¿Dónde está fundamentada su fe? Ésta es la Palabra de Dios y es esta la manera que debe ser como la tenemos. ¿Entienden? Y yo la creo, así como esta.
Ahora, la palabra de… Aquí está el punto: La dama que se me acercó aquí hace cierto tiempo y que no creía que Su Nombre era Jesús. Ella dijo: “Su Nombre debería ser Jehová Junior”.
Yo le dije: “Señora…”. Fíjense de qué se trata esto amigos: La gente que tiene esa mentalidad son receptáculos para los “ismos”. Lo primero que ocurre es que reciben un espíritu de engaño y salen a creer en un error. Ellos están preparados para algo como eso. No hagan eso, permanezca bien Firme. La Biblia dice: “que seamos firme e constantes” ven, “abundando en Cristo”.

8 La primera persona en mi vida que yo saqué de mi casa fue a esa mujer. Le dije: “No venga aquí si Ud. no puede hablar de algo distinto a eso, porque eso es… Yo creo que Jesucristo es el Hijo de Dios, mi fe está fundamentada sobre eso”.
Ahora, la palabra, para que Uds. lo entiendan y cuando lo oigan, reténgala. Josué, realmente la palabra correcta es Josuaé. ¿Se fijan?
Ahora, quiero decir algo aquí: “Olkaa-hyva”. Dudo que alguno excepto Billy Paul que está allá atrás sepa lo que eso significa. Olkaa-hyva. ¿Sabe alguien qué significa la palabra “kiitos”? ¿Sabe alguno lo qué significa la palabra baie-dankie? ¿Sabe alguno lo qué significa la palabra dankeschon? Se levanta una mano, dos, que saben lo que es danke. Muy bien. ¿Qué significa la palabra gracias? Eso fue lo que dije todo el tiempo. Olkaa-hyva, kiitos, o baie-dankie, todo eso es gracias en diferentes idiomas.
Josué es el Nombre de Jesús en hebreo. Eso es todo. En inglés es Jesús, que significa Josuaé, Joshua o Josué. Esto es todo lo mismo. ¿Entienden?

9 Ahora, si Uds. quisieran decir: “Se debería pronunciar la palabra hebrea”. Entonces deberíamos decir todo lo demás en hebreo, todos deberíamos entender hebreo y dejar que el hebreo sea el dialecto internacional. ¿Se dan cuenta entonces de lo débil que es esto? Allí no hay nada. ¿Ven?
Es Josué, Yavé… Yavé es Dios. Yah, Yavé o Josué son todas esas palabras hebreas que están relacionadas con Dios. Pero si nosotros estuviéramos pronunciando la misma palabra, diríamos: “Jesús o Josue” ¿Ven? Josué es Jesús.
Ahora, si yo estuviera hablando con un hebreo y él no entendiera el inglés, yo tendría que decirle: “Josué” para hacerle entender de qué estoy hablando. Pero si estuviera hablando con Uds. en esta mañana y les dijera Josué, Uds. se preguntarían qué estoy diciendo yo. Yo diría: “Jesús” que es la misma palabra, es lo mismo. Así que no le presten atención a…
Uds. saben que la Biblia dice que esas cosas acontecerían antes de la venida del Señor y todas estas cosas que se están apareciendo.

10 Como enseñanza, no hace mucho por aquí, creo que fue por aquí en alguna parte, demostré cómo esos espíritus comenzaron en Génesis y desde allí continuaron. Todas las sectas en el mundo hoy tuvieron principio en Génesis, en el principio. Cierto. Cada una de ellas. Babilonia tuvo su comienzo, todos los distintos “itas” y demás comenzaron allá con todos los distintos dioses. Ellos comenzaron adorando aun las raíces de los árboles y demás. Esas cosas se fueron esparciendo. Fíjense en la naturaleza de lo que ellos hicieron, si estudiaran históricamente lo que ellos hicieron, cómo adoraban allá. Se darán cuenta hoy que encontrarían lo mismo por acá bajo otra secta, bajo el cristianismo y demás; es lo mismo: imitación.

11 Así que recuerde esto mi amado amigo cristiano: Para pararme aquí como un engañador mejor prefiero estar allá en las montañas y saber lo que es la verdad.
Hace un momento un hombre (un hermano) me regaló un libro. Y El Dios Todopoderoso quien me juzgará en el juicio… Cuando yo tomé aquel libro y lo puse sobre la Palabra de Dios, el Ángel del Señor se paró a mi lado hace un momento y me dijo: “Quita eso de allí”. Cierto. Eso no está bien. Cierto. Él ni siquiera lo quería junto a Su Palabra. Ahora, eso es verdad. Dios lo hará… cuando todos nos encontremos en el juicio… Fíjense, Uds. sabrán que hace unos minutos el Ángel del Señor se paró junto a mi silla cuando el Hno Neville estaba orando y me hizo apartarlo de Su Palabra. Eso es exactamente correcto. ¿Ven?
Son cosas que… no están bien. El caballero me lo dio para que lo leyera, el hombre es un hermano de aquí de la iglesia, y me dijo: “Vea esto”. Yo lo recibí en mi mano, eso es todo lo que yo sabía. Pero el Espíritu Santo sabía que aquello no estaba bien, entonces no está bien. Entonces nosotros tan solo… Aquí está la Palabra de Dios y fuera de Ella nosotros tan solo… Nuestra fe está cimentada aquí, ¿no es así?

12 Creo que el siguiente anuncio es… Esta semana no voy a estar aquí en el tabernáculo durante algunas noches como prometí hacerlo, tal vez nosotros hagamos un poco después.
Pero un pobre, querido hermano se acercó a la casa del Hno. Wright el otro día, pasando entre esos arbustos por allá atrás, hasta el Hno. Roy Roberson y yo, de aquí mismo. Él está en una condición terrible y él quería que yo fuera y le predicara algunas noches; él anunció ocho noches. Y consiguió ese estadio donde estuvimos la última vez, en Owensboro con el Hno. Rodgers. Yo le dije a él que no lo hiciera, que solo me permitiera tener dos noches y lo dejo saber a su iglesia.
Le dije: “Bueno, que… yo no he estado ayunando ni orando”.
Y él me dijo: “Hno. Branham, si tan solo Ud. viniera y cantara un himno, estaría bien”.
Así tanto me ama él a mí y por eso lo voy a ayudar esta tarde. Y oren por mí, puede que me quede unos días más, porque ha sido… anunciado para dos días. Así que siento que eso es lo que el Señor quiere que haga.
Amigos, me doy cuenta al ver a mi hermano que ya tiene cincuenta años y al saber que mi próximo cumpleaños será el cuarenta y seis, me doy cuenta que no pasará mucho hasta que… y si vivo ya no tendré suficiente tiempo para andar por allí como lo hago ahora, seré un verdadero anciano y no podré hacerlo. Sé que seré mortal una sola vez, y por eso quiero que cada minuto de mi tiempo cuente para el Señor Jesús.
Entonces alguien dijo: “Bueno, ¿por qué entonces se fue a la montaña?”.
Bueno mi hermano, si no hubiera ido para allá, temo que estallaría antes de llegar muy lejos, por eso uno debe descansar. Le dije a mi esposa, que está presente en alguna parte aquí en esta mañana, cuando veníamos le dije: “Sabes, yo creo que soy un mejor cristiano cuando salgo de las montañas que cuando me adentro, porque me pongo…”. La gente aquí y esto que vienen y… “Bueno, el Señor ha dicho que Ud. haga esto y demás”. Eso me confunde todo. Pero cuando vengo de la montaña estoy descansado y amo a todo el mundo. Uds. saben, uno regresa a la normalidad nuevamente. Hno. Neville, eso es lo que es.

13 Ahora, haré lo mejor que pueda para terminar en unos… Oh sí, las clases de escuela dominical… Ahora, ¿dónde se acomodan ellos, Hno. Neville? [Hno. Neville responde] La clase dominical de los niños se acomodará en la parte trasera del auditorio. Si los adultos desean moverse hacia adelante un poco, pues Uds. estarían más que contentos. Si Uds. tienen niñitos aquí en esta mañana y los quieren enviar para allá, pues mándenlos atrás. Estoy seguro que allá tienen un buen maestro que no les enseñará otra cosa sino al Señor Jesús.

14 Nosotros los adultos vamos a leer un Salmo antes de comenzar. ¿Les gustaría hacerlo? Vayamos al Salmo 70, uno corto en nuestras Biblias. Leamos en este maravilloso Salmo. El Salmo 70. Sucede que apareció delante de mí cuando lo busqué y supongo que podríamos elegir ése.
Por lo general como costumbre nos ponemos de pie, yo leeré el primer versículo, Uds. el segundo y así sucesivamente hasta el último leeremos todos juntos. Pongámonos de pie mientras leemos este Salmo y al final haremos la oración modelo.
Oh Dios, acude a librarme; Apresúrate, oh Dios, a socorrerme.
Sean avergonzados y confundidos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados Los que mis males desean.
Sean vueltos atrás, en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: ¡Ah! ¡Ah!
Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
Todos Juntos.
Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate a mí, Oh Dios. Ayuda mía y mi libertador eres Tú; Oh Jehová, no te detengas.
Inclinemos nuestros rostros mientras juntos repetimos esta oración modelo: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre. Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad así en el cielo como en la tierra. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy, y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque Tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos. Amén.

15 Pueden sentarse.
No se olviden de orar para que Dios me ayude a preparar mis reuniones para que estén perfectamente en Su voluntad, exactamente donde yo pueda ver con facilidad, ya que las reuniones no se han extendido de la manera en que deberían haberlo hecho, cosas de las que yo no sé nada.
Ahora creo que hoy… haremos un corto estudio, ¿a cuántos les gusta estudiar la Biblia desde distintos ángulos? ¿Verdad? Bueno, eso está bien. Entonces vamos a comenzar con San Juan. Ahora, esto es tan… Cuando vengo al tabernáculo yo nunca sé lo que voy a decir hasta que llego aquí arriba. Vayamos a San Juan capítulo 3, creo que es allí. Ahora debo buscarlo para asegurarme. San Juan 3 como en el verso 14. Sí, allí es donde quiero leer.
Hace un momento, estando sentado meditaba sobre la bondad del Señor Jesús y lo que Él ha significado para nosotros y lo que es ahora para nosotros. Quiero hacer esto corto e ir directamente al punto, si es que podemos. Después vamos a tener un culto de sanidad o de oración por los enfermos. He sabido que hay muchos necesitados esta mañana y que algunos de ellos los han traído de lejos para que se ore por ellos. Como el Señor en Su misericordia ha fijado Su mirada en nosotros y nos ha guiado en estos asuntos, nos gustaría compartir lo que tenemos de parte de Él con todos nuestros conciudadanos.

16 Ahora, si es la voluntad de Dios, quiero tomar el tema sin saber ni siquiera dónde usaré la siguiente Escritura, pero viene a mí de esta manera: Redención Por Juicio. No hace mucho enseñamos aquí sobre redención por la misericordia y redención por la expiación. Ocurre que pienso en redención por juicio.
Ahora, en San Juan 3, comenzaremos en el verso diez, Jesús hablando dice:
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, Y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿Cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; El Hijo del Hombre, que está en el cielo.

17 En este momento quiero hacerle una pregunta a la iglesia: ¿Cómo podía el Hijo del Hombre estando en la tierra, estar en el cielo y al mismo tiempo estar en la tierra? “El Hijo del Hombre que está en el cielo”, pero está aquí parado en la tierra.
En una ocasión alguien me preguntó: “Hno. Branham, si Ud. cree que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo así mismo, si Dios habitaba en Cristo, ¿entonces a quién le estaba orando Él en el Jardín del Edén?”.
Y yo le hice esta pregunta a la dama: “Dígame entonces, ¿cómo era que Él estaba en el cielo y al mismo tiempo estaba parado aquí hablando con Nicodemo?”. ¿Se fijan? Él no solamente hace la oración, sino que la responde. Fíjese, Él es el que responde Su propia oración. ¿Entienden? Ahora:
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, Así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
Para que todo aquel que en Él cree, No se pierda, mas tenga vida eterna.
¡Si eso no es lo más hermoso!
Y como Moisés levantó… la serpiente en el desierto… así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado:
Para que todo aquel que en Él cree, No se pierda, mas tenga vida eterna.

18 Todavía no me ha sido revelado qué sucederá después que hayamos muerto. Hasta este día, yo no creo que a los hijos de los hombres les haya sido concedido saber la clase de destino que recibiremos después de la muerte. Mucha gente ha creído que cuando morimos permanecemos como espíritu hasta el regreso del cuerpo en la resurrección. Pero eso no es precisamente así, porque dicen las Escrituras que, si este tabernáculo terrenal se deshiciere, ya tenemos otro que nos espera. ¿Ven? Hay cierto tipo de cuerpo al que vamos, no un espíritu; sino que nuestro espíritu va a un cuerpo.
Ahora, siendo un tipo… tipologó, creemos esto: Dios es perfeccionado en tres como Padre, Hijo y Espíritu Santo. La ley, la dispensación cristiana y la dispensación del Espíritu Santo. Los tres se juntan y forman un Ser en una personalidad trina.

19 Existen tres venidas del Señor: El Señor Jesús vino primero a redimir a Su Novia, la segunda vez viene a recibir a Su Novia y la tercera viene con Su Novia. ¿Entienden? En la próxima venida Él no viene a la tierra, porque seremos arrebatados para encontrarle en el aire.
Fíjense en la hermosa historia de Rebeca, como ella con Eliezer cabalgaron en camellos y se encontró con Isaac siendo tipo de Cristo, el Hijo de Dios. Él era el hijo de Abraham que había heredado todos los bienes y todo cuanto Abraham tenía. Estaba allá en el campo al atardecer paseando por el campo cuando vio a la hermosa Rebeca que venía en el camello.
¡Oh hermano! Eso me da escalofrío. Él nunca había visto a la hermosa Rebeca, ni sabía quién era ella, pero Eliezer la andaba buscando y la encontró por testimonio del Espíritu Santo. Él oró diciendo: “Dios, concédeme favor hoy para que pueda hallar una esposa para mi amo”.
Cuando Rebeca fue a darle agua a los camellos, lo cual era señal, entonces ella estaba dispuesta a ir. Cabalgó en el camello y se fue a encontrarlo. Él estaba en el campo a mitad de camino de la casa de su padre.

20 Tal vez Jesús (a mí me gustaría pensar que así es, pero no podría decirlo) ya dejó la Gloria, descendiendo entre las estrellas y demás y descendiendo hacia la tierra. Uno de estos días, quizás hoy, la iglesia a la cual Él nunca ha visto, (sólo por el testimonio que el Espíritu Santo ha dado de esta), ven…
¡Fíjense! cuando Rebeca vio a Isaac se cubrió el rostro, bajó del camello y se dio prisa a encontrarse con él. Fue amor a primera vista.
Yo no sé qué aspecto tendrá Él; puede ser un Hombre grande, puede que sea un Hombre pequeño, podría ser castaño, blanco o negro, yo no sé de qué color será, qué clase de cabello o qué color de ojos tendrá; pero le amo. No importa qué aspecto tenga, yo le amo. Sí señor. Y la Iglesia lo amará. Él está en camino ahora, yo lo creo, dejó los palacios de marfil descendiendo para recibir a Su Novia;
Entonces seremos arrebatados en el aire para encontrar al Señor. ¿Es cierto eso? Después iremos a las bodas, como hizo Isaac con Rebeca. Y luego, cuando salieron de la ceremonia matrimonial, él era un poseedor. Cuando Jesús venga otra vez con Su Novia para reinar en el trono de David Su Padre, en el Milenio, vendrá con ella como Rey y Reina.

21 Yo creo que, en cuanto al cuerpo es lo mismo. A nosotros nos es dado el primer cuerpo que es natural, mortal, y hecho de pecado. El otro cuerpo es un cuerpo glorioso, un tipo de cuerpo al que el cristiano creyente entrará cuando muere. No es exactamente de carne, no diría que es tangible, pero sí es real. Entonces al final, en la resurrección, ese cuerpo regresa para levantar al tabernáculo de barro. Luego seremos a Su semejanza por siempre. Oh, eso es maravilloso.
Fíjense, Uds. dirán: “Hno. Branham…”, vean, si fuera un espíritu Uds. no lo podrían ver, pero no es espíritu.
Cuando la bruja de Endor llamó al espíritu de Samuel, Saúl lo reconoció. Allí estaba él con su manto de profeta. La bruja se asustó y cayó en tierra diciendo: “Veo dioses que suben”.
Él no solamente llevaba puesto su manto de profeta sino que todavía era profeta, y le dijo: “¿Por qué me has llamado, siendo que te has convertido en enemigo de Dios? Mañana estarás conmigo, caerás…”. Le dijo cómo caería en batalla y cómo caería su hijo exactamente. Y ellos allí parados reconocieron que era él.
Mire, Ud. dirá: “Hno. Branham, yo no estaría muy seguro de eso”.
Muy bien. ¿Qué tal cuando Jesús estaba en el Monte de la Transfiguración y allí estaban Moisés y Elías; y Pedro, Jacobo y Juan los estaban mirando? Correcto. Sí. Seremos algo así cuando salgamos de aquí. Así es. Vamos a ser alguien y algo. Y oh, ¡qué clase de gente deberíamos ser nosotros hoy al saber que por Su gracia Dios [palabras inciertas – Trad] ! pero que cosa.

22 Yo medito en este tabernáculo frágil de nuestra humillación aquí y…. ¿Qué es esto? Solo unas pocas vitaminas, calorías y demás echadas juntas todas aquí. Un pequeño lugar para que el alma se ancle. Eso es todo.
Pero uno de estos días gloriosos esto será cambiado y lo que está allí dentro se irá, yo me supongo, que esto no podría entrar allí de inmediato, porque tiene que entrar gradualmente. Aun después de morir y entrar en aquel tipo de cuerpo no sabemos qué será.
Pablo Dijo: porque todavía no se ha manifestado lo que seremos al final; pero sabemos que tendremos un cuerpo como Su propio Cuerpo, porque le veremos tal como Él es. Sera algo así, “Porque le veremos tal como Él es”.

23 Ahora, ¿qué precio se necesitó para conseguir esto? Hablaremos de eso a través del juicio.
Vayamos ahora a: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto…”. Por la misma razón que Moisés levantó la serpiente de bronce, debe ser levantado el Hijo de Hombre.
Ahora, Moisés levantó la serpiente de bronce con un propósito doble, porque ellos se estaban quejando y la otra cosa es que estaban enfermos. Eso traería sanidad Divina allí mismo para los hijos de Israel. Éxodo… vayamos a Números como en el capítulo 21 y veamos si eso no es algo mejor. Números capítulo 21 aquí. Lo tenía marcado exacto en Números 21.
Vamos a ver aquí por un momento a los hijos de Israel comenzando su jornada que es un tipo perfecto de la Iglesia hoy abriéndose paso hacia la tierra de la Gloria. ¿No creen Uds. que nosotros diariamente estamos ganando un poco de terreno mientras avanzamos? Construyendo una fogata en el camino para ver nuevas cosas todas las noches y así nos sentimos un poco más cerca que ayer, yo lo creo, ¿y Uds.? Encendiendo una nueva fogata todas las noches, avanzando hacia arriba.

24 Mientras Israel iba de viaje, avanzaba hacia la tierra prometida. Después de un tiempo se convirtieron en murmuradores y quejumbrosos, porque fallaron en recibir a Dios en Su gran forma de poder.
Oh, me gustaría jactarme un poquito aquí, si los que nos visitan y demás aquí en el tabernáculo me disculpan. Si todos somos uno en Cristo aquí, Ud. es uno de nosotros, no tenemos diferencias y nos amamos unos a otros.
Ahora, nosotros hemos procurado estar parados firme en el Evangelio completo, el sobrenatural. Si Dios dice que Él puede hacer algo, Él es Dios el Creador y nosotros lo aceptamos y lo creemos. Cuando Dios hace algo, nosotros decimos: “Sí Señor”. Y creemos que las Escrituras no son para alterarlas o interpretarlas y decir: “Bueno, exactamente no quiso decir eso”. Nosotros creemos que Ella quiere decir exactamente lo que dice. Nosotros no nos metemos con ella en lo absoluto. Decimos: “Así es”. Si mi fe no llega hasta allá, bueno, ésa es mi falta no la de Dios.

25 Ahora, durante la jornada los hijos de Israel no tenían que ir muy lejos realmente. Pudieron haberlo hecho en una semana si hubieran continuado. Pero en el camino se presentaron las murmuraciones y quejas. Luego, Dios había obrado con ellos cuando se acercaban a la tierra prometida y escogieron a uno de cada tribu. Y de las doce tribus solo dos de ellos, Caleb y Josué, regresaron diciendo: “Nosotros podemos conquistar la tierra”. Pero diez de ellos regresaron diciendo: “Es demasiado, no podemos hacerlo porque el pueblo es grande, sus ciudades son amuralladas y nosotros parecemos langostas delante de ellos. No podemos hacerlo”.
Para entonces estaban en el lugar llamado “Cades-barnea”. Cades-barnea fue el trono de juicio del mundo. Había un gran manantial y muchos manantiales pequeños se desprendían de él, lo que es nuevamente un tipo perfecto: Cristo como el gran manantial y la Iglesia como el manantial pequeño que sale de Cristo. El trono de juicio, porque el juicio comienza por la casa de Dios y es aquí donde somos juzgados.
Es una lástima que cuando nos damos cuenta que estamos mal y estamos haciendo lo malo, viviendo la clase de vida incorrecta, asociándonos equivocadamente y demás, que no somos lo suficientemente grandes para acercarnos y decir: “Dios, lo siento. Yo soy el que está mal. Tú tienes la razón y yo estoy mal, perdóname y ayúdame a hacerlo mejor la próxima vez”. Si fuéramos así de sinceros respecto a los que nos toca, pero no lo somos. Escuchamos que se predica el Evangelio y decimos: “Oh bueno, yo ni siquiera creo de esa manera”.

26 Ahora, si no me equivoco, creo que la última vez que estuve aquí, antes de irme a la montaña, prediqué sobre El Pecado Imperdonable. ¿Es cierto eso? El Pecado Imperdonable. Al que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado. “Porque si no creyéramos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda ningún sacrificio por el pecado”. Hebreos 10. ¿Se fijan? Después que tenemos conocimiento de la verdad – que es lo que deberíamos hacer.
Y entonces no lo hacemos. Entonces nosotros no podemos avanzar más con Dios hasta que hagamos eso. ¿Ven? Dios sólo nos presenta algo con el propósito de que esta clase de vida pare. Deberíamos dejar de vivir para el mundo y profesar ser cristianos. Pero nosotros seguimos en lo mismo y entonces ya no podemos avanzar más con Dios. Si llegamos al punto donde se nos revela algo y allí algo nos detiene, hasta que arreglemos ese asunto no podemos continuar avanzando con Dios. Solo podemos avanzar cuando arreglamos las cosas y entonces estamos de regreso en la gracia de Dios.

27 Ahora, Israel llegó a Cades-barnea y allí se regresaron. Josué y Caleb estaban realmente avivados, ellos debieron haber tenido un culto de oración por allá o algún tipo de avivamiento entre ellos, porque cuando regresaron, dijeron: “Sí, nosotros podemos tomarla”. Pero los otros diez dijeron: “Oh no, no podemos hacerlo, es demasiado para nosotros”. Falta de fe. ¿Ven?
Presten atención Cristianos: Todo está basado en la fe, y la fe no puede estar bien a menos que tenga algo en qué fundamentarse. Ud. no puede tener fe y decir: “Bueno, yo creo que esta es mi creencia…”. Mi creencia no es buena si es contraria a la de Dios. Pero si mi creencia concuerda con la de Él, entonces tengo un fundamento sólido. No importa lo que suceda, de todas maneras, vamos porque Dios así lo dijo. Ésa es la clase de fe que tenían Caleb y Josué.

28 Antes de partir, Dios le había dicho a Moisés, le había dicho a Abraham, antes de que naciera alguno de sus hijos, que él y su simiente moraría en una tierra extraña y luego Él les daría la Palestina. Se lo prometió a Abraham. Luego, confirma Su promesa visitando a Moisés y diciéndole que ya le había dado la tierra. “Sólo ve a conquistarla”.
Entonces Josué… Oh, esto aquí me gusta. Josué no basó su fe en lo que veía sino en lo que Dios había dicho. No importaba lo grande que fueran los gigantes, cuántas murallas hubieran, ni cuánta artillería tuvieran, Josué veía la Palabra de Dios. Eso es lo que nosotros queremos mirar hoy.
Ud. dirá: “Oh, es que yo tengo tantas altas y bajas, Hno. Branham”. Pero si Ud. tuviera las altas y bajas mías…
No hace mucho aquí una dama fue a cierto médico. El médico estaba maldiciendo, pataleaba y no paraba. La dama le dijo: “Doctor, si yo estuviera en su lugar no haría eso”.
Él le respondió: “Si Ud. tuviera mis preocupaciones, también lo haría”.
Ella le dijo: “Oh, yo tengo tantas preocupaciones como Ud. y por nada hago eso”.
Así que al doctor lo pusieron en el lugar correcto. Cierto. Desde entonces ha respetado a la dama.
Así que una palabra a tiempo logrará eso. No importa cuáles sean sus preocupaciones ni cuáles sean sus tentaciones, párese firme en la Palabra de Dios. Cuando todo parezca ir mal, párese firme en la Palabra de Dios. Él así lo dijo.

29 Entonces, cuando llegaron al punto donde iban a cruzar al otro lado, Josué sabía que Dios les había prometido darles la tierra y ella les pertenecía, sin importar cuál fuera la oposición.
Ése es un tipo de la Iglesia hoy – los verdaderos miembros del cuerpo de Cristo. Nosotros tenemos mucha gente que asiste a las iglesias. Pero en esa iglesia prácticamente… en muchas de ellas, me supongo (yo espero) en cierto grupo en esas iglesia que hay miembros que realmente creen con todo el corazón.
Yo sé que eso es así, porque los he captado desde la plataforma bajo la inspiración y he visto que eran genuinos. Aunque puede que no entiendan el Evangelio completo y demás, pero en sus corazones son genuinos. Lo que ellos creen, realmente lo creen con todo el corazón.
Pero todo sin fe es pecado. La incredulidad es absolutamente pecado y todo lo que no proviene de fe, no es de Dios. Ud. debe creer y la única manera en que se puede tener fe es viendo primero lo que Dios haya dicho en cuanto a eso luego, y creer Su Palabra. Eso es cierto. Ésa es la única manera de hacerlo.

30 Así que Josué y Caleb sabían que Dios lo había prometido y ellos regresaron y no tuvieron miedo de decir: “Podemos conquistarla”, porque no basaron su fe en lo que veían sino en lo que creían.
Hoy en este tabernáculo nosotros podemos basar nuestra fe como ciudadanos americanos… Ahora, no podemos… mejor dicho, podemos basar nuestra fe como cristianos en lo que Dios ha dicho sin importar el médico, el científico y ni las pruebas que haya.

31 Hace cierto tiempo atrás quizás hace dos semanas, estaba escuchando una transmisión radial en alguna parte… o no, estaba leyendo un periódico allá en Oregon o en Idaho. Decía que estaban alabando a un científico porque ya estaba a punto de probar que la vida animal y la vida vegetal eran la misma vida. Bueno, ¿cómo salió entonces el animal de la vida vegetal? Y las plantas… en otras palabras, los árboles y los peces son lo mismo. ¿Ven?
Bueno, eso es un poco más de lo que mi mente puede comprender. Yo creo que Dios hizo un árbol e hizo un pez. ¿Ven? Hasta allí puedo llegar yo y no creo nada fuera de eso, eso es todo. Tiene que estar basado en la Palabra del Señor. Él hizo una palmera e hizo un roble, los dos no son el mismo árbol. Si así fuera, el roble daría cocos o palmas, lo que sea. ¿Ven? Es la vida que esté allí. Yo lo acepto a Él en Su Palabra, tan simple como parezca y así lo creo. ¿Y Uds.?

32 En esta mañana nosotros podemos basar nuestros pensamientos… Como gente que viene para que se ore por ella. Podemos basar nuestros pensamientos en esto: Dios lo ha prometido. Si Ud. estuviera aquí en esta mañana y dijera: “Bueno Hno. Bill, yo he tenido una vida con altas y bajas, siempre he querido vivir una vida cristiana, pero no he conseguido asentarme”.
Bueno, yo puedo basar mi promesa… mi fe en esta mañana, en esto: Si ahora mismo Ud. hace esa completa consagración… No espere hasta pasar al altar. Ud. puede venir aquí y decir: “Yo lo he aceptado”. Pero, allí donde se encuentra ahora, diga: “Dios, ten misericordia de mí (descarriado, pecador o lo que sea) y ahora pongo mi esperanza en nada más que en Tu Palabra. Lo creo”.
Entonces hermano, algo va a ocurrir porque Ud. tiene un verdadero fundamento ya que Dios en ninguna manera lo desechará a Ud. Vendrán tentaciones, pero jamás habrá una tentación sin que Él le dé gracia para soportarla. Él ha prometido encontrarse con Ud. justo en cada frente de batalla y le bendecirá. Entonces, es allí donde está tu esperanza.
Ud. llegará a un punto donde dirá: “Bueno, Hno. Bill, yo tengo muchas tentaciones”.
Dígame de un cristiano que no tenga tentaciones. Nosotros no hemos venido a un día de campo sino a una batalla y estamos aquí para combatir al enemigo. Pues, ciertamente no nos ponemos la armadura para que nos vean. Si Ud. es un cristiano para que lo vean, temo que Ud. está en el lugar equivocado.

33 Algunas veces a los cristianos los desprecian o les hacen burla, pero venimos como guerreros. Amén. Venimos rociados con la Sangre de la antigua y dura cruz delante de nosotros, con la Estrella de la Mañana alumbrándonos el camino, y vamos camino a alguna parte. No importa lo que diga el mundo sino lo que Dios ha dicho. El campo nos pertenece, porque Dios así lo dijo. Sigamos adelante marchando y si caemos en el campo de batalla aquí…
Si este tabernáculo terrestre se acaba, pues ya tenemos uno que nos espera más allá. No hay nada que temer. Si señor, todo nos pertenece porque Cristo nos lo ha devuelto todo a través de Él, porque Él nos amó.
Y nosotros no podíamos venir a Él a menos que Dios nos trajera hacia Él. Él dijo: “Ninguno puede venir a Mí si el Padre no le trajere; y a todos los que vienen les daré Vida Eterna y los resucitaré en el día postrero”.
¿Cuál es la preocupación que tenemos? No hay nada por lo cual preocuparse, nada que temer.
Dicen: “¿Quién será el presidente?”. “Vamos a tener una depresión”.
Eso a mí no me importa, lo único que yo sé, es que Dios me dijo… que Él me sacaría con bien, así que yo tomo Su mano y acepto Su Palabra. Así que, nosotros aquí vamos camino a la Tierra Prometida. Cuando lleguemos a Cades-barnea creamos la Palabra de Dios y sigamos avanzando. Correcto. Oh, la parte gloriosa… De vez en cuando nos da un tremendo racimo de uvas como evidencia. Uds. saben, que hay una tierra más allá del río a la que llaman el dulce porvenir. ¿Es cierto eso?
Entonces vivamos o muramos, ¿cuál es la diferencia? Sigamos avanzando.

34 Ahora, si estamos viviendo una vida a medias, recuerden que eso no es bueno. Ponga ahora mismo eso a un lado y diga: “Dios, en esta mañana vengo poniendo mi fe en Tu Palabra, no importa si en mi vida nunca grite, no importa si nunca en mi vida lloro, y no importa si nunca me ocurre algo. Yo baso mi fe en Tu Palabra y voy camino a la Tierra Prometida. Si el mundo me ha dicho… o si alguien me dijo que si no sentía algo extraño cuando era salvo o algo así…”
No estoy diciendo nada malo en contra de eso ahora. Eso está bien, pero no se trata de eso. Amén.
Mi fe está puesta en nada menos
Que la Sangre de Jesús y la justicia
Cuando todo a mí alrededor ceda
Él es toda mi esperanza y sostén.
Quiero ser un cristiano en esta mañana, porque he aceptado el camino provisto por Dios. Su Palabra así. Yo la acepté así. Y eso es suficiente. Correcto.

35 Si el diablo viene y dice: “Bueno, una vez yo también sentí algo raro, ¿me hace eso salvo?”.
Yo no sé, pero hermano, Ud. tiene que llenar los requisitos de esta Palabra aquí. Jesús dijo: “El que oye Mis Palabras y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna”. Oh hermano, escucho aquel torbellino… Me hubiese gustado haber estado allá para escucharlo decir eso, ¿y a Uds.? “El que oye Mis Palabras y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna. Y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.
Vaya, si eso no derriba a todos los metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Pentecostales y a todos, no sé qué lo hará. Eso acaba con todo y produce un: “Él” de uno. ¿Es cierto eso? Así es. “El que oye Mis Palabras (sea cual quiera quien pueda ser, eso es correcto) y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna”. ¡Oh que cosa!
Que se sacuda el barco y cruja la madera, de todas maneras uno de estos días va a naufragar; pero no naufragará hasta que llegue a la otra orilla. Eso es tan cierto como puede serlo. Lo va a lograr tan cierto como cualquier cosa, porque Dios lo prometió. ¡Oh hermano!
Cuando pienso en eso me quita todo el temor, quita todas las contiendas, toda la malicia, y hace que el individuo que lo maltrató a Ud., sea de nuevo tu hermano y así vamos a tomarlo de la mano, muy bien. Oh hermano, “Él o ella aquí ha hecho lo malo, pues, ¿qué importa eso? Yo también lo he hecho”. Permíteme abrazarlos y decir: “Vamos hermano, avancemos un poco más adelante, cíñete el…”.

36 A mí me gusta esta pieza de la parte media que Pablo menciona aquí, Uds. saben, la hebilla. ¿Se habían dado cuenta Uds. que la hebilla es la parte principal? No se menciona mucho en la Biblia, pero es una parte verdadera. La hebilla es la que sostiene el arnés, ¿es cierto eso? Yo me pongo el yelmo y todas las demás piezas, la coraza; pero no se olviden de la hebilla, que es la que ajusta y ciñe. Oh hermano. Entonces cíñase, dese una buena ajustada y avance nuevamente, Ud. sabe, comience a moverse.

37 Josué regresó diciendo: “Seguro que podemos tomarla, Dios lo dijo”. En Cades-barnea fue donde ellos se enfrentaron al juicio, allí fue donde Dios los juzgó. Ahora, ¿por qué fue el juicio de Dios? Por no haber creído. Cades-barnea fue el lugar de juicio para Israel por no creer la Palabra (ven). No la que ellos observaron.
Ahora, aquí estaban ellos en el desierto. Ojalá tuviéramos tiempo para leer lo suficiente, pero no lo tenemos. Pero el desierto, el viaje y lo que ellos decían: “Éste no es lugar de granadas, no es lugar de uvas y ni higos. Tú nos sacaste de Egipto donde teníamos muy buenos hogares y nos has traído para que muramos en este desierto sin agua, sin alimentos y sin nada. Hasta aquí nos has traído”. Todas las evidencias estaban en contra de ellos. “Nos has traído hasta aquí junto a este río donde estos manantiales y oasis apenas dan agua para beber de ellos”. ¡Oh que cosa!
¿No es esa la manera en que el quejumbroso actúa cuando se salva?
Entonces: “Aquí estamos, no tenemos nada que comer, no tenemos granadas, y lo único que recibimos es un maná que cae de noche. Cuando los hombres regresaron de allá, nos dijeron: Oh, qué cosa, todo ha sido en vano. Nosotros hemos abandonado nuestro país y no podemos volver. Nuestros hijos tendrán que crecer en esta condición, aquí. Y todas las ciudades son fantásticas y todo dar. Ellos pueden hacer carreras de carruajes alrededor de ellas. Nosotros no tenemos nada, sino unos pocos viejo ganchos de podar, y espadas y cosas en nuestra mano. Se fijaron en ese tremendo ejército allá – la oposición – son tan grandes. Porque, uno de ellos puede acabar con una docena de nosotros”.
¿No es así como lo presenta el diablo?

38 Puedo ver a Josué y Caleb parados allí solos, con sus rostros iluminados y diciendo: “Gloria a Dios, de todas maneras, podemos conquistarla”.
“Oh, ¿cómo la van a conquistar?”.
“No es como que la voy a conquistar yo, no es asunto mío imaginar eso. Sino que Dios dijo que nos pertenecía a nosotros, por lo tanto, es mía, Dios así lo dijo”.
Entonces la sanidad me pertenece a mí en esta mañana, la sanidad le pertenece a Ud., la salvación le pertenece a Ud., y la salvación me pertenece a mí.
Ud. dirá: “Yo no puedo vivir la clase de vida correcta”.
Sí, sí puede. Dios dijo que nosotros podíamos y yo lo creo, ¿Uds. no?
¿Cómo puede vivir uno en este mundo presente sin ir y juntarse con los demás y hacer las cosas que ellos hacen?
Dios dijo que nosotros podíamos. Su gracia es suficiente, eso basta. Así que vamos a ceñirnos y a avanzar.
Cades-barnea, el asiento de juicio donde todos fueron juzgados en Cades-barnea y sólo dos resistieron el juicio. ¿Cómo dicen que lo resistieron? Poniendo su fe en el “Así Dice El Señor”. Eso es todo. No solamente Dios lo prometió, si no que ellos lo probaron. Amén. Eso es lo que hay que hacer. Amén.

39 Ahora, el capítulo 21 de esta… No, creo que es el capítulo 19. Ése es un hermoso capítulo. Primero, hablando del juicio por medio de la sangre y todo el juicio por medio de la misericordia… Disculpen, quise decir su redención. Redención por misericordia, redención por gracia, redención por sangre y redención por juicio. Esta mañana queremos tratar eso durante los próximos minutos, para centralizarlo en su lugar si Dios nos ayuda, donde el juicio es la clave.
Ahora, en primer lugar… sangre… hace la expiación. En el huerto del Edén Dios tuvo que derramar sangre antes de poder dictar juicio. Porque Él ya había hablado Su Palabra y Su Palabra no necesita nada más. Dios había dicho: “El día que de él comieres, ese día morirás”.
¿Se han dado cuenta Uds. cómo fue que Satanás le encubrió aquello a Eva? Le dijo: “Sí, Dios lo dijo, pero seguramente no quiso decirlo de esa manera”. ¿Ven?
Ahora, ¿no es así como le dice el diablo al creyente hoy? “Oh bueno, tú no tienes que hacer estas cosas”.
Pues hermano, si Ud. es un cristiano querrá hacerlo, querrá hacerlo. El mayor placer que tiene un creyente es saber que está viviendo o haciendo algo que le agrada al Señor. Si nosotros estuviéramos esperando la venida del Señor, como deberíamos hacerlo, pues, no habría fricciones en ninguna parte, todos amarían y habría armonía. ¿No sería eso maravilloso? ¿Saben Uds. que Él puede venir hoy? Yo no sé qué falta. Cierto. Es tiempo de que Él venga. Pero, ¿Qué tal si todos nosotros esta mañana o hoy fuera el último día? Y deberíamos vivir todos los días como si fuera el último día – este es el último día, y todo con amor.

40 Algunas veces yo me alejo de casa. Yo amo a mi esposa y quiero hacer algo por ella. Le compro una caja de dulces o alguna otra cosa que yo sé que ella quiere que yo haga. Uds. saben. A mí me gusta hacer algo que ella quiere que yo haga. Ahora hermanos, puede que esto parezca un poco extraño, y no es un buen lugar para decirlo, pero a mí me gusta ayudarla a lavar los platos, porque yo sé que para ella es difícil hacerlo todo el tiempo. Yo voy allí y lavo los platos por ella. Ella no dice mucho, pero yo sé que ella aprecia eso. ¿Entienden?
¿Qué es lo que estoy tratando de probar aquí? Estoy tratando de decir que yo quiero hacer eso, aunque alguien diga… Supongo que los vecinos pensarán que soy un tonto por estar allí sacudiendo las alfombras, barriendo el piso y haciendo esas cosas, trabajos de mujer; pero a mí me gusta hacerlo porque amo a mi esposa, ¿entienden? Yo la amo. Y me gusta hacer cualquier cosa que pueda para hacerle saber que la amo.
Bueno, con cada creyente es igual. Allí está. Dejen que eso penetre bien ahora, abran bien la copa ahora. Si Ud. es un creyente y está enamorado de Jesús, a Ud. le encantará hacer todo lo que pueda para hacer que Él lo ame más. Ud. tan solo ama hacerlo.
Si el estar parado aquí testificándole a este hombre, hace que Él me ame más, a mí me gusta hacerlo. Si huir de estas cosas malas, no importa si soy tentado, si huir de ellas me hace a mí amarlo y saber que Él amara… Si yo creo que eso lo haría a Él amarme un poco más, dejo esto y aquello que no le agrada. A mí me encantaría hacerlo, ¿y a Uds.? Porque estamos enamorados de Él.

41 Ahora, Dios amó tanto a Adán y Eva que primero tuvo que derramar sangre antes de poder… El juicio era la muerte y algo tenía que morir en lugar de ellos, así ellos podían estar en Su presencia.
Ahora, allí había juicio. Primero, Eva escuchó a Satanás y él le encubrió la Palabra. Ellos dejaron de creer la Palabra y entonces la Palabra se convirtió en el juicio de Dios.
Esta Palabra, la Palabra de Dios, juzgará a cada persona. Esta Palabra que está siendo predicada aquí en esta mañana, que está siendo predicada allá en Wall Street, allá en la iglesia cristiana, allá en la presbiteriana y dondequiera que la Palabra sea predicada se convierte en juicio. Los hombres son juzgados por la Palabra de Dios.
Aquí hay algo bueno que saber: El juicio nuestro o va delante de nosotros o nos sigue.

42 Ahora, no todo individuo que está aquí hoy tiene que ser juzgado al final, puede ser juzgado en esta mañana, si quiere ser juzgado.
Ahora, que haber preparativos para el juicio. Ahora Dios, tuvo que hacer preparativos para volver a Adán y a Eva a Su presencia. Ahora, ¿qué hizo eso, si Uds. no creen en la gracia? Gracia proveyó un medio. ¡Oh, que contento estoy por eso! La gracia proveyó un medio. La gracia es amor, y de tal manera amó Dios a Sus criaturas caídas, que hizo preparativos para tenerlos en Su presencia antes del juicio. Dios fue y mató una oveja o animales, les puso las pieles para que se cubrieran, y antes del juicio primero hubo sangre. El juicio fue por medio de la sangre, por supuesto. Luego Él derramó la sangre del inocente para cubrir el pecado del culpable.

43 Ahora, en el capítulo 19 del libro de Números, creo que es aquí, Dios… El Señor hace…
Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca bermeja, perfecta, En la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo;
Y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera Del campamento, y la hará degollar en su presencia.
Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, Y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión Con la sangre de ella siete veces.
Oh, sí se fijan es una vaca bermeja. Fíjense, siendo hembra tipifica a la iglesia. El color era rojo, no podía tener manchas y debía ser de un color sólido. El rojo siempre significa redención. Ud. dirá: “El rojo siempre significa peligro”. Para nosotros, así como la luz roja, pero también es siempre redención, también. Pare, no prosiga.
Así que en toda la Biblia el rojo siempre ha sido una señal. Rahab la ramera bajó a los espías por medio de una tela o un cordón escarlata, lo cual era señal de que Dios mantendría su casa en pie.

44 Fíjense ahora, Rojo aquí: La vaca roja tenía que ser llevada y sacrificada en presencia de Eleazar. Él tenía que tomarla y quemarla, pezuña y todo. Mientras ella moría, él metía sus dedos en la sangre y rociaba hacia el tabernáculo, metía sus dedos en la sangre y rociaba hacia el tabernáculo, haciéndolo siete veces. Eso significaba las siete dispensaciones o las siete edades de la Iglesia en las que la Iglesia sería rociada con sangre. El juicio era puesto sobre la vaca y la sangre era rociada siete veces. El sacrificio de sangre era haciendo la expiación ocupando el lugar del juicio siete veces. Después la vaca era puesta en el fuego y convertida en cenizas.
Entonces cada vez que Israel… Se hacía lo que llaman las aguas de separación que era escarlata e hisopo quemado … las juntaban y las quemaban. Eso significaba las dispensaciones de la gracia: Justificación, santificación y bautismo del Espíritu Santo: por medio de la madera de cedro, hisopo y escarlata que eran quemadas juntas.
Y esto hizo, al leer en (si gustan leerlo… por causa del tiempo, yo no tomaré tiempo para leerlo, pero…)

45 En el capítulo 19 hacían el agua de separación para que, si alguno había hecho lo malo o alguna cosa las cenizas de esta vaca eran puestas sobre él y él era apartado de su culpa si él era inmundo. Entonces, ésta era un agua de separación como memorial por todas sus generaciones para saber que esta vaca, una vaca seleccionada y especial… la sangre estaba entre él y la iglesia, y las cenizas hacían separación entre él y su culpa. ¡Oh que tremendo!
Cuando Ud. ve eso y lo traslada a Cristo Jesús, cuando somos culpables miramos la separación. Él se paró allá en el juicio, la Sangre de su cuerpo roció la tierra entre aquello y el Tabernáculo Santo de Dios. Para que todo creyente que viene a Su presencia atravesando el velo de carne, abandonando las cosas del mundo y sepa que la Sangre hace expiación y las aguas de separación.

46 Y Dios por Su misericordia, nos ha lavado y apartado por medio del lavacro de la Palabra, por medio de las aguas; y ha separado a Su Iglesia de las cosas del mundo a una vida apartada y consagrada. Para vivir para Él andando en este mundo actual sin condenación.
Por tanto, no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, aquellos que no andan conforme a la carne, sino que han sido separados por las aguas, por medio de la Palabra, y ungido con el Espíritu Santo. Las cenizas de la separación han sido rociadas sobre ese individuo y él se conduce en este mundo presente libre de condenación por el Espíritu Santo. ¡Qué hermoso! Sabiendo que él debía ser el culpable, ser llevado ante todos y a la presencia de Eleazar el sumo sacerdote. Y allí su garganta debía ser cortada y su cuerpo quemado sobre el altar de bronce.
Todas estas cosas debían ser hechas en su lugar debido…?… Se hizo separación por la sangre que ha sido rociada entre los cielos y la tierra. Abriendo la puerta para que todo creyente en Cristo Jesús tenga derecho a una senda de sangre hasta el trono de Dios.
La rociarás siete veces, por cada edad de la iglesia“. A través de los metodistas, a través de los bautistas y en cada edad que existió la senda de sangre fue rociada por medio de la separación.

47 Ahora, él dice que cuando nosotros llegamos allá, ahora, el juicio debe llegar. Ahora hablando Dios, … Ojalá pudiéramos ir a otros puntos aquí en esta mañana.
Pero vayamos acá a Éxodo ahora, quise decir… Números capítulo 21. Hablaremos de la serpiente de bronce (volviendo a nuestro texto para concluir dentro de unos minutos, porque ya debemos darnos prisa). Noten, en el juicio.
Ahora, en el capítulo 20, creo que es un versículo del capítulo 20, más o menos el verso 7. Presten atención a esto:
Y habló JEHOVÁ a Moisés, diciendo,
Toma la vara…
Oh, esto suena muy bien. Tengo que tomarme otro minuto y leer un poco aquí. Comencemos acá en el verso 2 del capítulo 20.
Y porque no había agua para la congregación, Se juntaron contra Moisés y Aarón.
Y habló el pueblo contra Moisés (o contendieron con él) diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron Nuestros hermanos… ¡delante de El SEÑOR!
¿Por qué hiciste venir la congregación de JEHOVÁ A este desierto, para que… muramos aquí nosotros y nuestras bestias?
… ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, Para traernos… traernos a este lugar tan malo? Fíjense, no es lugar de sembrados… Ahora, la gente no se reúne mucho con Ud., cuando Ud. se convierte en un verdadero creyente. ¿Es cierto eso? Es un lugar extraño para estar allí. Muy bien. No hay higueras, no hay mucho compañerismo, nadie quiere tener algo que ver con Ud., dicen: “Perdió la mente, se volvió loco; pues, allá en el mundo la pasábamos mejor”. Fíjense ahora, no es lugar de higueras, de viñas, ni de granadas. Ni siquiera hay agua para beber…

48 ¡Oh, qué momento! Fíjense. “El agua” significa cuando ellos se gozaban, ¿se dan cuenta? “No hay mucho gozo” Ud. Dice: “Lo único que hacemos… ya no vamos a los espectáculos los domingos, no vemos los juegos de pelota y ni todas las cosas que hacíamos anteriormente. Esto aquí es un lugar horrible”. Ahora, fíjense que eso era murmuración.
Será mejor que me detenga allí, ¿Si no lo hago? Muy bien. Bueno, vamos llegando al juicio ahora. Fíjense. Y el Señor…. Así es como se pone la cosa, ¿se dan cuenta? Algunas veces esas pruebas vienen sólo para probarnos. Todo hijo que viene a Dios debe ser castigado por Dios y si no podemos soportar el castigo, entonces somos hijos ilegítimos y no hijos de Dios.
Hermano, hay algo respecto al cristianismo: cuando un hombre nace de nuevo, eso pone algo en él que lo guarda. Hay algo allí dentro que le produce algo. Yo no me puse del lado del Señor sólo para divertirme; yo vine para acá porque le amo a Él y debo ayudarlo a llevar la carga.
¿Debe Jesús cargar la cruz solo
Y ¿todo el mundo libre estar?
Hay una cruz para todos,
Y hay una cruz para mí.
¿Es así? Entonces, ¿cómo deberían cantar los cristianos? La siguiente estrofa:
Ésta consagrada cruz yo llevaré
Hasta que la muerte me libere.
(Así es.)
Entonces iré a casa a usar una corona,
Porque hay una corona para mí.
No es sólo una corona de oro puesta sobre su cabeza, sino algo mucho más allá de eso.
En una oportunidad Pablo vio un poco de eso y dijo: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”. No es una corona, porque una corona de oro no tendría mucho significado para mí. De cualquier manera, a mí no me interesan mucho esas cosas. Mi corona es un cuerpo nuevo, un nuevo ser coronado a Su semejanza. Un cuerpo semejante a Su propio cuerpo glorioso donde yo pueda vivir con Él. Eso es suficiente corona para mí.

49 No hace mucho, allá en el Sur un anciano de color fue salvo una mañana y que estaba parado por allí … El salió a contarle a sus amigos diciéndoles que Cristo lo había libertado. El encargado de los esclavos llegó por allí y le dijo: “Sambo, ¿qué es eso que te he oído decir que Cristo te libertó?”.
Él le respondió: “Sí”.
Aquel le dijo: “Ven para mi oficina en unos momentos”
Él le respondió: ¿Sambo, es en serio lo que dices?“
Él le respondió: “Jefe, lo digo con todo el corazón que Cristo me libertó del pecado y la vergüenza”
Aquel le dijo: “Bueno, si Cristo te libertó de eso, por la mañana iré a firmar los papeles para que seas libre de la esclavitud y prediques el Evangelio”.
Él se fue a predicar el Evangelio y después de muchos años de haberse ganado a muchos de sus hermanos blancos para Cristo, el anciano esclavo se estaba muriendo. Muchos de sus hermanos blancos llegaron de distintos lugares a verlo. Creían que estaba muerto. Él estuvo tendido allí un rato y luego dio la vuelta, miró a su alrededor y dijo: “¿Todavía no he partido? ¿Todavía no estoy allá?”.
Le preguntaron: “Oh, Sambo” dime “¿tú nunca no has…? Dime ¿Fuiste tú más allá…? ¿Qué fue lo viste?”.
Él respondió: “Oh, yo estaba parado junto a la puerta” y continuó diciendo: “Un ángel se me acercó y me dijo: Ahora, Sambo, dicho esta que tú has hecho una gran obra, pasa y recibe tu corona, tu manto y tu lugar”.
Y él le respondió: “Oh, no me hables de un manto o corona para mí”.
Le preguntaron: “Sambo, ¿qué es lo que quieres hacer?”
Y él contestó: “Permíteme pararme aquí y mirarlo a Él dijo: ”Toda la corona que necesitaré es mirarlo a Él. Permíteme pararme aquí un millón de años y fijar mis ojos en quien me libertó del pecado y la vergüenza“.

50 Yo creo que ése es el mismo sentir de todo creyente en esta mañana. Yo no quiero ir al cielo para usar una corona, yo no quiero ir allá para llevar puesto un manto, yo quiero ir allá para verlo a Él. El que me amó y me redimió cuando yo estaba en el mundo todo arruinado, me lavó, me renovó y me hizo una nueva criatura en Su presencia. A Ése es a quien yo quiero ir a ver, a Él. A mí no me importa si este lugar tiene granadas, tiene buenos momentos, si hay hambre o lo que pueda tener. No hay nada que pueda separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Yo creo que en esta mañana se trata sobre los juicios de las cosas que la gente hace.
Recuerden amigos, la única forma en la que Ud. puede recibir eso en esta mañana: Es que alguien se pare su lugar. “De tal manera amó Dios al mundo que dio… puso todos Sus grandes juicios sobre Él.

51 Fíjense en aquella roca, cuando él los reunió delante de la roca. Ellos golpearon la roca y ésta tenía una grieta en ese lado. Ahora, la vara que estaba en manos de Moisés no era la vara de Moisés si no que era la vara de Dios. Era la vara de juicio de Dios.
Vean cómo juzgo él a Israel con aquella vara. Él salía allí y levantaba la vara y venían moscas, levantaba la vara y venía salpullido y los juicios se derramaban sobre Egipto por aquella vara de juicio. Era que el juicio de Dios estaba en la vara.
Fíjense, en aquel juicio cuando la sequía alcanzó la roca, había una hendidura en la Roca y aquella Roca era Cristo Jesús. Todo el juicio que Ud. debería haber recibido cada uno de Uds. creyentes en esta mañana. Todos los juicios que Uds. debieron haber recibido, toda condenación, toda separación y todas las cosas desagradables que Uds. han hecho, por su amor Dios cargó todo eso sobre Su Hijo Cristo Jesús.
Él fue herido en un costado, igual que la roca.

52 De la roca salió agua. Y un pueblo agonizante que moría de sed, vivió porque la vara de juicio de Moisés… o la vara de juicio de Dios en manos de Moisés puesta en el costado de la roca produjo vida para la agonizante congregación.
Que hermoso cumplimiento en esta mañana: De tal manera amó Dios al mundo, al impío, al que no se podía amar y que dio a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree, no perezca.
Pero el juicio… dictaba que yo debía haber muerto como un pecador. Ud. debería haber muerto como un pecador. Nosotros no somos dignos del cielo y no hay nada que pudiéramos hacer para ser dignos. ¿No siente Ud. vergüenza consigo mismo en esta mañana? Yo sí. Por la forma en que lo hemos tratado a Él. Sin embargo, Dios en Su misericordia tomó todo mi pecado y lo puso sobre Su Hijo. Allí el juicio abrió en dos Su costado, puso la corona sobre Su cabeza y lágrimas y saliva corrían por Su costado. Él pagó el precio para que Ud. y yo jamás tengamos que pararnos en el juicio.

53 Medito en aquel canto:
Oh, ¡qué precioso amor el del Padre!
El que tuvo por la raza caída de Adán
Entregó a Su único Hijo para que sufriera
Y nos redimió por Su gracia
Lo veo colgando en el Monte Calvario
Sufriendo allí amarga agonía
Clamando: Elí, Elí, Padre
¿Por qué me has desamparado?
Rechazado en vida, rechazado en la muerte y toda la ira de Dios cayó sobre Él cuando llevó nuestros juicios. Dios tomó nuestros juicios y los llevó a un lugar desolado y a las regiones más allá. Las leyes de Dios condenaban y dictaban el juicio. Él llevó nuestros pecados allí, la mañana de resurrección resucitó para nuestra justificación y ahora está en la persona del Espíritu Santo, para salvar a todo pecador perdido que haya en el mundo.
Vamos a Orar.

54 Padre celestial, al meditar en eso mi corazón da vueltas dentro de mí. Dios, permíteme apartar también mi mente de toda cosa inmunda que exista, para que yo pueda servirte. Concédele ese mismo privilegio a cada persona aquí. Los que están aquí en esta mañana que se han sentido como si todavía no fueran exactamente cristianos, que más o menos han jugado con esto y tenían la idea de que sí existía algo en esto, pero todavía no han rendido sus vidas a Ti.
Concede Señor que en esta hora se rindan a Ti por medio de la Palabra. La fe viene por el oír y el oír por la Palabra. Ahora que saben que Cristo llevó sus juicios y que todo lo que deben hacer es confesar sus pecados ahora mismo en sus corazones, diciendo: “Señor, ten misericordia de mí que soy pecador”. Y Tú, humilde y dulcemente, perdona a cada uno, no importando si ellos han tenido quejas, han sido egoístas o si han hecho mal las cosas; Padre, si ellos han pecado en alguna manera, perdónalos en este momento
Y que, desde este día en adelante, puedan centrar sus esperanzas y fe en lo que Tú has dicho; para que nosotros, igual que Josué y Caleb, podamos poseer la tierra algún día: La inmortalidad. Concédelo por medio de Tu Hijo.

55 Mientras mantenemos nuestros rostros inclinados, esto es un asunto secreto entre Uds., y yo y Dios.
Me pregunto, mientras todos los rostros están inclinados y los ojos cerrados, si alguien desea levantar su mano y decir: “Billy, recuérdame”. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. A Ud. hermano. Dios le bendiga.
Oh Dios, mira hacia abajo en esta mañana, mira las manos de esos pobres hijos; ellos te aman, ellos son hijos de Adán como todos nosotros, ellos se han dado cuenta que la vida ha sido de altas y bajas en ella… Señor, pero ellos quieren aceptar a Jesús ahora, quieren hacerlo desde lo profundo de sus corazones. Ellos no descansarán ya más en otra cosa sino en Tu Palabra, porque Tú dijiste: “El que oye Mis Palabras y cree en el que Me ha enviado, tiene vida eterna”.
Sálvalos ahora y quita toda culpa de las muchas manos que se levantaron. Que desde este día en adelante ellos se consagren renovados, nuevos para Ti. Tú conoces todas las cosas, Tú conoces los secretos del corazón. Te ruego que cada persona aquí ahora, renueve sus votos con verdad.
Padre, como Tu humilde siervo, indigno de las bendiciones que Tú me permites compartir con la gente, me apena haber cometido en mi vida tantos errores. Padre, te pido en esta mañana, cuando comienzo nuevamente a salir al campo, que Tú pongas a un lado todo lo que yo he creído ser contrario a Tu voluntad;
Te ruego Dios, al ir solo contigo, que me ayudes y me guíes. Me consagraré Señor, para Ti y Tu servicio, que Tú recibas la gloria de la vida de Tu siervo, Señor. Que el tiempo que me queda pueda ser para Tu gloria. Padre, perdóname por todos mis errores, todos mis pecados y errores.
Ruego también por los pecados de este pueblo en esta mañana. Que podamos recordar este día de hoy en el cual hemos renovado nuestros votos en la casa de Dios. Porque lo pedimos en el amado Nombre de Jesús. Amén.

56 Tengo un canto y me gustaría… Todos Uds. lo cantaran conmigo, si lo desean. Muchos de Uds. lo recuerdan: Voy a terminar. ¿Alguna vez lo han oído cantar? Muy bien, vamos a cantarlo juntos aun sin la música, si es que podemos ahora.
Voy a terminar, sí, voy a terminar
Pagaré el precio, sin importar lo que otros hagan
Tomaré el camino con la minoría despreciada del
Señor He comenzado con Jesús y voy a terminar
¿Cuántos de Uds. dirán realmente: “¿Señor, aquí está mi mano, esto es en serio, por Tu gracia voy a llegar”? Dios le bendiga. Dios le bendiga. Yo sé que Uds. lo dicen de corazón. Pongamos ahora a un lado toda cosa y desde hoy, no diga: “Señor, quiero que des algo especial… lo único que quiero Señor, es estar en Tu Palabra. Señor, aquí vengo, aquí estoy y contigo terminaré”.
El Señor les bendiga.

57 Creo que ahora vamos a tener… Antes de que pasemos a… ¿Hay algún enfermo en su cuerpo aquí para orar por él? Si hay alguien para orar por él, permítame ver sus manos levantadas. Está bien. Antes de hacer eso, antes de que lo olvide, creo ahora… [Hno. Branham habla a un lado, “¿tienen algo que reportar? ¿Hicieron algún reporte?]
Muy bien. Eso sería lo siguiente. Creo que es la ofrenda de la escuela dominical, lo había olvidado. ¿Quieren pasar adelante los ancianos? Teddy, ve al piano, pasa si lo deseas. Que pasen adelante los ancianos para la ofrenda de la escuela dominical en este momento. Luego tendremos el servicio de sanidad dentro de un momento. Ahora inclinemos nuestros rostros por un momento.
Nuestro bondadoso Padre celestial, Tú nos has enseñado en la Palabra que cada uno ponga aparte aquello con lo que Dios lo ha prosperado, para que cuando nos reunamos el primer día de la semana podamos traer nuestros diezmos y ofrendas a este lugar, a Tu casa. Te agradecemos por tener el privilegio de adorarte de esta manera, la cual es muy insignificante, pero te damos gracias por eso, Padre. Con corazones agradecidos damos en esta mañana.
Bendice a todos los que dan y tienen para dar; bendice a los que no tienen de estas cosas naturales para dar. Como Tu mayordomo, rogamos que les proveas suficiente de las cosas naturales. Ayúdanos para cuidar de esto de la manera correcta, y que esto sea gastado en las cosas correctas. Lo pedimos en el Nombre de Cristo, Tu Hijo. Amén. Muy bien.

1 Gracias, Hermano Smith. Buenas tardes amigos. Es un privilegio estar aquí en Binghamton esta noche representando a nuestro Señor Jesucristo y Su amor a toda la humanidad. Es algo extraño que me encuentre aquí. Yo me estaba preparando para ir a otro lado, y en cuestión de un instante algo sucedió que hizo que yo viniera a Binghamton. Y yo todavía no lo entiendo.
Nosotros acabamos de regresar del extranjero, de la India, mi hijo y yo. Luego yo tuve una pequeña reunión en Owensboro, Kentucky, con las Asambleas de Dios. Y estuvimos allá unas cuantas noches, llegamos de allá y había muchos lugares, como Uds. saben, muchos de los hijos de Dios están enfermos y necesitados.
Y de alguna manera yo me propuse en mi corazón predicar el Evangelio un tiempo y dejar la sanidad un poco de tiempo. No estoy diciendo que yo la dejaré, sino… relajarme, para poder hablar con la gente. Generalmente bajo esa tremenda unción del Espíritu Santo… Hay muchos de ustedes, probablemente todos, que han estado en las reuniones. Esto de alguna manera tiene un efecto terrible sobre mí, debilitándome y por el estilo.
Y no he tenido la oportunidad de saludar a los ministros, y de conocernos, y demás. Solo iba a tomar un poco de tiempo para familiarizarme con cada uno. Bien podríamos familiarizarnos aquí; tendremos que conocernos allá arriba durante mucho tiempo, ¿no es así? Por lo tanto, es mejor que nos acostumbremos el uno al otro aquí.

2 Y generalmente en ese tipo de reunión, me mantienen encerrado en una habitación. Uds. saben cómo es eso. Y vienen y tocan la puerta, y uno está solo todo el día, y toda la noche, y de allí a la reunión. Y, por supuesto, con cada uno que uno conoce, uno comienza a hablar con ellos, y allí comienza la visión, ¿ve Ud.? Entonces, eso simplemente lo desgarra a uno para la reunión que sigue por la tarde.
Así que, nos hemos tomado este tiempo para solo ir alrededor y visitar a nuestros hermanos; muchos de ellos están llamando de diferentes partes de la nación.
Y el Sr. Boze, en Chicago…. Ellos tienen el Tabernáculo del Evangelio de Chicago, y luego ellos tenían allí el estadio deportivo interior para el servicio. Y el Sr. Boze acababa de venir. Yo estaba a punto de ir y decirle: “Está bien”, y él estaba en el aeropuerto. Y yo me puse el abrigo y comencé a salir por la puerta, cuando lo hice, sonó el teléfono en la casa. Y pues nosotros tenemos cuatro teléfonos en los que podemos contestar, así que me regresé y levanté el teléfono, y era el señor Gardner de aquí de la ciudad, uno de los Hombres Cristianos de Negocios. Y así que yo lo conocía bien, y él dijo: “Venga y lleve a cabo una reunión para nosotros, Hermano Branham”.

3 Y yo dije: “Pues, Hermano Gardner, Ud. sabe”, dije: “Justo voy salieron para el aeropuerto a encontrarme con el Sr. Boze para una reunión en Chicago, o algo así”. Yo dije: “Yo no sé lo que ellos van a hacer. Yo he estado de humor durante los últimos días, sin saber qué camino tomar”.
Y él dijo: “Pues, nuestra iglesia ha estado ayunando y orando”. Y Algo me dijo: “Será mejor que vayas para allá”. Así que, aquí estoy. Entonces, yo estoy como en las manos de ustedes ahora. No sé exactamente qué hacer. Y yo vengo para ministrar, para hablar de la Palabra del Señor. Nuestro Hermano Smith aquí: lo conocí en una ocasión, a su pastor, un hermano encantador. No lo digo porque estoy parado en su púlpito, sino que él lo es. Y luego, el hermano de Nueva York, que fue nuestro cantante, lo conocí a él antes; y hoy he conocido a muchos de los diferentes Hombres Cristianos de Negocios. Y ha sido un tiempo grandioso desde que he estado aquí en Binghamton estos últimos dos días.
Y yo siempre he sido un poco partidario de Nueva York. A mí me gusta Nueva York. Es uno de mis estados favoritos en la Unión. Y yo pensé que algún día me gustaría vivir aquí en uno de estos lagos.

4 Cuando yo era un niño pequeño… a mí me gusta cazar, y mi conversión nunca sacó eso de mí. A mí todavía me gusta cazar. Así que, Nueva York es uno de mis estados favoritos, en los alrededores de Lake Placid y en las montañas de Adirondack, Uds. saben. Y creo que ese es simplemente uno de los mejores jardines botánicos del mundo, en mi opinión. Y me gusta el buen clima frío. Y yo he iniciado bien esta noche. Entonces, nosotros simplemente… a mí me gusta mucho, mejor que el clima caluroso del Sur. Y su gente aquí es amable, y siempre me han tratado tan bien en Nueva York. Mi tío vive en Plattsburgh y la hermana de mi esposa vive en White Plains, así que tengo muchas cosas en común en Nueva York.

5 Por lo tanto, es un gran privilegio estar esta noche aquí en esta hermosa iglesia con este grupo encantador de personas, para ministrarles en el Nombre de nuestro Señor Jesús. Y yo no me siento y hago itinerarios, porque mis reuniones son solo un poco… a veces un poco diferentes; no son… No es mi intención que sea de esa manera, pero solo… Dios lidia con los individuos de diferentes maneras. Y a veces he estado en reuniones en las que se han reunido diez mil personas y Él me jalaría hacia una sola persona en alguna parte. Y así que yo solo tengo que seguir la guianza del Espíritu Santo. Estoy seguro de que todos nosotros entendemos eso, como Cristianos, ¿no es así? Seguir la guianza del Espíritu.
Así que, no sabemos exactamente lo que sucederá. Así que, simplemente estoy aquí, eso es todo; y lo que sea que Él dirija, bueno, así es como continuará, me supongo.

6 Gracias por su amabilidad de venir esta noche. La noche de apertura, la primera vez en este país, probablemente… Uds. saben, tal vez tengamos un poco de curiosidad y por el estilo. Vamos a sacudirnos eso de nosotros esta noche, y solo dejemos que el Señor nos hable y que nos diga a lo que Él quiere que nosotros hagamos. Y si Él quiere que me quede más de estas dos o tres noches, está bien. Yo solo quiero quedarme hasta que Él diga: “Quiero que vayas a otra parte, a Macedonia”. Y así que esa es la manera que me gusta; y estoy seguro de que todos nosotros hacemos eso, amando a nuestro Señor Jesús y siendo Sus siervos.
Y ahora… Acabamos de regresar de la India, de un viaje maravilloso y exitoso. Cuando íbamos llegando hace unos momentos, cuando comenzaron a cantar esa alabanza: Solo Creed. Oh, yo solo pienso en cuántas veces eso me ha llamado a la plataforma en los últimos años—miles de veces.

7 Y en la India, tuvimos una gran reunión y predicamos y tuvimos un servicio de sanidad Divina justo en las sombras del Vaticano, en Roma. Y en Portugal, viniendo de Lisboa, descendiendo a Egipto y luego a la India. En donde yo creo que nuestra audiencia más grande estuvo en la India, que jamás hayamos tenido. Nosotros ni siquiera podíamos verlos. Se estimó alrededor de quinientas mil personas en la reunión. Así que, esa fue mucho más grande que la reunión africana en la que hubo aproximadamente… Oh, podíamos poner alrededor de cincuenta o setenta y cinco mil dentro del hipódromo, luego uno no podía verlos a lo largo de las calles. Nada por allá que fuera… La gente estaba allí. Nuestro Señor Jesús fue maravilloso para con nosotros allí.
Y lo que conmovió mi corazón más que las miles de sanidades y milagros que hizo nuestro Señor Jesús, fue ver a treinta mil paganos nativos venir a Jesucristo, en un llamado al altar. Treinta mil personas que nunca habían aceptado a Cristo antes, adorando ídolos y por el estilo, vinieron al Señor Jesús a la vez. Ahora, imaginen cómo se sentirían. Uds. simplemente sentirían que podían llorar, o, bien, se sentirían un poco religiosos, Uds. saben. Algo así como que Uds. solo… muy bien. Misioneros llorando, tendidos en el suelo; y así que ese fue realmente un tiempo maravilloso.

8 Quizá Dios no nos dé muchos convertidos, pero Él estará con nosotros aquí en Binghamton. ¿No lo cree Ud. así? Aquí mismo. Él nos ama igual de bien como ama a esas personas de allá y en las denominaciones. Por supuesto, nosotros no representamos ninguna denominación —perfectamente interdenominacionales.
Mi familia que me precede era irlandesa, los cuales eran Católicos. Yo me convertí y me uní a una iglesia Bautista, obtuve la licencia y fui ordenado bajo la iglesia Bautista Misionera, en la convención Bautista del Sur. Y luego, después de eso, bueno, el Señor se me apareció para que orara por Sus hijos; y eso se entendió un poco mal en la iglesia Bautista. Y entonces, yo pensé que seguramente si Dios quería que orara por Sus hijos, Él tendría a alguien para creerlo. Así que me fui con la gente Pentecostal y eso fue como cuando uno se pone un guante en la mano. Eso fue tan… encajaba perfectamente, porque ellos creían en eso, así que me sentía como en casa.

9 Y yo siempre fui un tanto malentendido de niño. Tal vez Uds. han leído La Historia De Mi Vida, cómo Él se me apareció y dijo: “Nunca vayas a beber ni a fumar, y así sucesivamente”. Ahora, tal vez algunos de Uds. aquí pueden fumar y todavía decir que son Cris… Eso depende de Uds., ¿ven? Yo no estoy diciendo esas cosas. Él me dijo que no lo hiciera. Así que, yo no debía fumar ni nada ni contaminarme a la manera de la vida inmoral, porque tenía que hacer un trabajo cuando tuviera mayor edad.
Y entre mis hermanos, mis asociados, yo era un tanto inadaptado. Y luego, cuando me uní a la iglesia Bautista, ellos pensaron que yo tenía demasiada religión, me supongo. Así que, yo era un inadaptado. Entonces, Uds. saben lo que dicen: “Aves del mismo plumaje…”. (Ja, ja.) Así que cuando llegué aquí, yo simplemente estaba como en casa entonces. Así que, me he sentido bien al respecto desde entonces. Y me encanta tener este tiempo de compañerismo.

10 Ahora, yo creo que la Biblia es la Palabra de Dios. Y yo creo que todo… todo se tiene que basar en la Biblia —cualquier tema, sea lo que sea. Y la gente muchas veces difiere conmigo (¡Oh, vaya!), pero eso no me molesta. Yo los amo de igual manera, ¿ven Uds.? Y ellos todavía son mis hermanos y hermanas, y yo no discuto con nadie. Y me acaban de atender en la India, donde diecisiete religiones diferentes, anti-cristianas, se reunieron conmigo en el Sikhara… en el Templo de los jainistas y son diecisiete religiones diferentes— anticristo. Bueno, yo nunca discutí con ellos. Yo simplemente los dejé que expresaran lo suyo, y luego el Señor vindicó de lo que yo estaba hablando esa noche. Entonces, miles y miles de ellos vinieron a Jesucristo en esa sola reunión, ¿ven Uds.? Entonces, es la cosa…

11 Un hombre puede hacer una declaración; él puede estar equivocado, porque él es solo un hombre. Todos nosotros estamos sujetos a errores, pero cuando Dios hace una declaración, eso es verdad. Eso es verdad.
Y ahora, hasta que nos familiaricemos y veamos qué es lo que el Señor quiere que hagamos, siento que si solo leemos algo de Su Palabra y hablamos de eso esta noche… No queremos retenerlos demasiado tiempo en las reuniones de la noche. El Señor nos puede dar un gran servicio de evangelismo. Él nos puede dar un servicio de sanidad. No sabemos. Lo que sea que Él haga, nosotros diremos: “Amén, querido Señor”. Eso está bien.
Ahora, hay muchos… cualquiera de nosotros que sea capaz de sostener una Biblia, podría abrirla de esta manera, pero no hay nadie que pueda realmente abrirla, excepto el Señor, ¿ven Uds.? Porque, ¿recuerdan la visión en Apocalipsis, Él vio a Uno sentado en el trono? Y Él tenía el libro en Su mano y ningún hombre en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra era digno de tomar el libro, ni siquiera de mirarlo, ni de abrir los sellos. Y un Cordero que había sido inmolado desde antes de la fundación del mundo, vino y tomó el libro de la mano derecha de Aquel que está sentado en el trono, y abrió y desató los sellos, porque Él era digno. Y ese es el Cordero de Dios, el Autor de este libro. Así que, antes de que nosotros intentemos abrirlo, hablemos con el Autor de este libro mientras inclinamos nuestros rostros.

12 Nuestro amado y amoroso Padre, venimos a Ti esta noche en la humildad del Espíritu, y pedimos perdón por nuestros pecados, y Tú a través de Tu Gracia, serás clemente con nosotros para perdonarnos todos nuestros delitos y pecados. Y ahora, Padre Celestial, te pedimos esto al acercarnos en el Nombre del Señor Jesús, ya que no tenemos otra forma de seguridad. Pero Él nos ha dicho: “Todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, eso Yo lo haré”. Entonces estamos seguros de tener un poco de tiempo Contigo, si tan solamente pedimos en Su Nombre, sabemos que Tú lo oirás.
Por tanto, Padre, oramos ahora para que en Su Nombre Tú nos perdones a cada uno de nosotros por nuestros delitos y pecados en contra Tuya. Y si hay algún pecado en nuestras vidas, sácalo, Padre. No queremos que eso esté allí, porque eso solo corrompería nuestra jornada aquí en la tierra y fallaríamos al final. Por tanto, rogamos que Tú nos perdones de cada falta, y que la Sangre de Tu Hijo, el Señor Jesús, nos limpie de toda maldad esta noche.
Bendice esta pequeña iglesia, Padre, a los miembros, al pastor, a todos sus trabajadores, y a las iglesias que están representadas aquí. Bendice a las ciudades, Padre, aquí y alrededor.

13 Y oramos para que Tú envíes al Espíritu Santo, y que Él pase por estas ciudades y que recorra, y ponga una marca sobre la gente. Concédelo, Padre. Que este sea un tiempo para marcar y de separación entre Tu pueblo, que los hombres que tienen un deseo en su corazón de servirte puedan acercarse a Ti. Que los corazones de los santos sean llenos del Espíritu Santo. Concédelo. Y que los pecadores encuentren la gracia perdonadora en el altar de sus corazones. Concédelo, Señor.
Ahora, si es Tu voluntad que nosotros tengamos servicios, la sanidad de los enfermos, o cualquier cosa que Tú tengas para que la hagamos, manifiéstanoslo Señor; danos un testimonio de eso: aparece y muéstranos. Nosotros estamos aquí, Padre, moviéndonos lentamente y esperando ver lo que Tú harás.
Ahora encomendamos todas estas cosas, estas bendiciones en Tus manos. Y ahora ven, Señor Jesús, y toma la Palabra; que el Espíritu Santo lo lleve a cada corazón según la necesidad que tengamos esta noche. Y cuando nos vayamos, que podamos decir como los antiguos que vinieron de Emaús: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros porque el Señor Jesús nos estaba hablando?”. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.

14 Esto es algo nuevo para mí, comenzar a enseñar en la Palabra. Ahora hace años, como pastor en el tabernáculo como ministro Bautista, solíamos tener unas clases estupendas. Y continuábamos quizá con una serie de temas durante un año completo. Comenzábamos en el libro de Génesis y simplemente entrelazábamos la Biblia; y empezábamos en el libro de Éxodo y lo recorríamos, y el libro de Daniel, el que sea, y tal vez el libro de Apocalipsis. Y simplemente tomar todo el libro de un lugar a otro.
Y toda la Palabra de Dios está escrita por inspiración. No hay ni una contradicción en toda la Biblia; si acaso existe, quisiera buscarla. No hay nada allí escrito que no se pueda aclarar por la Palabra de Dios, si se coloca correctamente en su lugar. Pero nosotros nunca lo haremos por entendimiento humano. El Espíritu Santo escribió la Biblia, y el Espíritu Santo es el Único que puede interpretar la Biblia. Y Él nos lo daría según nuestra necesidad.

15 Ahora, en la Escritura esta noche en la que yo estaba pensando, mientras venía para acá, era leer algo y dar una pequeña enseñanza, si el Señor quiere, del libro de Hebreos. Uno de mis lugares favoritos en las Escrituras es este gran libro porque está separando.
Y ahora, en el capítulo diez, comenzaremos y leeremos solo un rato, y veremos qué tiene el Espíritu Santo para nosotros; confiando en que Él bendecirá cada corazón de cada creyente, y si hay algún incrédulo, que ellos se convertirán en creyentes esta noche.
Ahora, este gran libro del libro de Hebreos. Por supuesto, los eruditos están en desacuerdo, en quién lo escribió. Por lo que a mí respecta, me suena como la escritura de San Pablo. Parece su técnica, la manera como él abordó el Evangelio. Ahora, aquí él le está escribiendo a los Hebreos. Y aquí…. Siendo que los Hebreos vivieron bajo la ley… Es bueno comenzar aquí mismo donde empieza:
…Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

16 Ahora, la ley teniendo la sombra… Muchas veces Uds. han escuchado a las personas referirse al Salmo veintitrés diciendo: “Aunque ande por las sombras oscuras” o “El valle de sombras”. Nosotros siempre usamos una oscuridad ahí, no lo es, ¿ven? El valle de sombra, no las sombras oscuras, o el valle oscuro; es el valle de la sombra de muerte. Ahora mostrando que si es… si tiene una sombra tiene que haber un cierto porcentaje de luz o no haría una sombra. Entonces, la muerte misma, es solo una sombra. En otras palabras es un espantapájaros para el creyente, tratando de asustarlo cuando hay suficiente luz mezclada en ello para mostrar que hay luz en alguna parte. Y ahora la ley teniendo la sombra de los bienes venideros.

17 En el capítulo doce de Apocalipsis, leemos donde apareció la mujer en el cielo, y estaba en la angustia del alumbramiento para dar a luz al hijo, y la luna estaba debajo de sus pies, y el sol estaba en su cabeza. Ahora eso representaba la ley. La iglesia, por supuesto era… La mujer era la iglesia, y la luna bajo sus pies representaba la ley, y el sol en su cabeza representaba la dispensación de gracia. Y la luna es una sombra del sol. La luna y el sol representan a Cristo y la iglesia. En otras palabras, la luna y el sol son marido y mujer. De modo que la luna, solamente está reflejando la sombra del sol; el sol está brillando en la luna; eso refleja la luz a la tierra, cuando está oscuro.

18 Ahora, cuando Cristo se fue, como cuando el sol se oculta, sale la luna para dar una luz hasta que el sol regrese. Pero cuando regresa el sol, la luna simplemente se apaga y el sol hace la luz. Y eso es lo mismo con la ley y la gracia. La ley estaba para reflejar, o para ser la sombra, de la luz hasta que viniera la luz, y la luz era el Señor Jesús. Y la ley se desvaneció, ¿ven? cuando la luz tomó su lugar. Ahora, pero la luna allí… Había suficiente en el reflejo para reflejar la luz, mostrando que había una esperanza, y un lugar bendito a donde ir después de que la vida hubiera terminado, porque la ley reflejaba eso a la luz del Evangelio. Ahora la luna es para dar luz mientras está oscuro, en ausencia del sol.

19 Y ahora la iglesia está para dar luz, una luz menor, en ausencia del Señor. Y luego, cuando la luz de la luna está brillando, y el sol entra en la luna, ambos se integran, y hacen una sola luz, así será cuando el Señor Jesús regrese. La luz que la iglesia ha reflejado… Y el mismo Jesús, las mismas obras, la misma luz, lo mismo que Él hizo aquí cuando estuvo aquí en la tierra es reflejado en Su iglesia, mostrando que Él está viviendo en algún lugar.
Cuando miro afuera esta noche y que puedo ver la luna brillando, las estrellas brillando, la luz menor, cuando yo puedo ver eso, eso garantiza una cosa, que el sol está brillando en alguna parte. Eso es correcto.

20 No hace mucho tiempo, hace unos años, yo solía pastorear la iglesia Bautista de Milltown. Y yo me iba a casa por la noche con unos amigos con los que me quedaba, lejos en el campo. Y pasábamos por un viejo bosque de cedros; subíamos por la colina. Y muy abajo, en el sur de Indiana, hay mucho relieve ondulado como el que Uds. tienen aquí. Y allí solía haber un ruiseñor (me imagino que los tienen aquí), y él cantaba toda la noche; y a mí simplemente me encanta escuchar a ese pájaro. Y al pasar por allí de noche, yo lo escuchaba. Él cantaba toda la noche. Y me fijé que en una noche nublada él cantaba un rato y luego se detenía otro rato. Luego él cantaba un rato y luego se detenía por un rato. Y después de un tiempo, él se soltaba y cantaba de nuevo.
Entonces yo empecé a estudiar la naturaleza del ruiseñor. Y él se sienta por la noche mirando hacia el cielo. Y mientras miraba hacia arriba, él observaba las estrellas; y cuando él no podía ver nada, él no cantaba; pero cuando podía ver una estrella brillando, él miraba directamente a esa estrella y comenzaba a cantar. Yo pensé: Qué lección. Ahí lo tienen.

21 Oh, si yo pudiera salir esta noche y preguntarle a las estrellas: “Pequeña estrella, ¿qué te hace brillar?”.
Si esa pequeña estrella pudiera responderme, diría: “Hermano Branham, no soy yo que está brillando; es el sol brillando sobre mí que me está haciendo brillar”.
Así es con todo Cristiano que ha nacido de nuevo, cuando están dando una vida de testimonio o haciendo algo así—dando su testimonio, viviendo una vida para Cristo—no es el individuo; es el Espíritu Santo reflejando Su luz sobre el individuo, haciéndolo una luz que brilla.
Y mientras ese ruiseñor pueda ver una estrella brillando, él cantará. Disculpe esta expresión, pero mientras yo pueda escuchar un buen y fuerte “Amén” de vez en cuando, sé que Cristo todavía vive y reina en Su iglesia—cuando uno puede escuchar algo que refleja algo del Evangelio, que regresa el reflejo, de nuevo.
Oh, cómo Ud. puede mirar a Dios si tan solo observa los elementos de la naturaleza.

22 Aquí hace algún tiempo, me encontraba arriba en las montañas, y pasé por un viejo manantial del que yo siempre bebo, cuando voy para allá. Y ese era el manantial más feliz que yo había visto en mi vida. Simplemente burbujea, burbujea, burbujea, burbujea todo el tiempo. Y yo pensé: Pequeño manantial, ¿qué es lo que te hace tan feliz? ¿Por qué estás burbujeando y saltando todo el tiempo? Yo pensé: Tal vez porque los ciervos beben de ti es lo que te hace burbujear y saltar.
Si él pudiera hablar, diría: “No, Hermano Branham, no es por eso que estoy saltando”.
Yo diría: “Bueno, ahora, tal vez porque el oso viene de vez en cuando y bebe de ti; tal vez eso es lo que te hace burbujear y saltar”.
Él solo respondería, él diría: “No, Hermano Branham”.
Yo diría: “Bueno, tal vez es porque yo estoy bebiendo de ti, eso es lo que te hace burbujear y saltar”.
Él diría: “No, no es eso”.
Yo diría: “Bueno, ¿qué es lo que te hace estar tan feliz y saltar todo el tiempo?”.
Si él pudiera hablar, diría: “Hermano Branham, la razón por la que estoy saltando, no soy yo; es algo detrás de mí empujándome, haciéndome saltar”. Y eso es la fuerza del agua expulsando hacia arriba.

23 Y así es cada hombre y mujer que ha nacido del Espíritu de Dios, en el instante que Ud. ha sido cambiado, hay algo en Ud. que ha entrado, que lo hizo una persona diferente. Usted ve la vida diferente, Ud. ve las cosas de manera diferente. No es Ud. el que está burbujeando. Es algo dentro de Ud. empujándolo hacia afuera. Es Cristo empujando el testimonio y la vida. Y todo regresa a Cristo.
La ley teniendo la sombra de los bienes venideros no podía hacer perfectos a los que se acercan. ¿Cómo se llama el tema al hablar de esto? Perfección. Dios demanda perfección Nadie pudiera llegar alguna vez al Cielo sin esta perfección… [Palabras inciertas]. Perfección. Ud. debe ser perfecto. Y, sin embargo, la Escritura dice: “No hay ninguno perfecto”. Entonces, si Ud. debe ser perfecto para venir al Cielo, y la Escritura dice que ninguno es perfecto, y todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios, ¿cómo vamos a entrar al lugar donde Dios vive y mora, cuando Él requiere perfección? Jesús dijo, creo que en el… en el Sermón del Monte, Él dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en os cielos es perfecto”. Piensen en la perfección que Dios requiere de la persona —la perfección.

24 Vemos el primero, colocado en el Jardín del Edén… El hombre estaba en un estado perfecto. Después de un tiempo él cayó, y luego estropeó su perfección. Él arruinó su herencia con Dios, perdió su comunión y fue separado de Dios. Cuando yo pienso en la perfección, ¿cómo podríamos nosotros ser perfectos? Ahora, el escritor aquí dijo: “Nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan”. Su vestimenta es la perfección, y el sacrificio de la vida animal nunca podía hacer perfecto al que se acercaba.
La vida animal, la sangre de los animales, la de toros, de los machos cabríos y ovejas, y demás era sangre de animales, y en el torrente sanguíneo yace la vida. La vida está en la célula de sangre. La vida yace en la sangre.

25 Aquí hace unas semanas, estaban los sijs, o los jainistas, más bien, con algo en su boca para nunca respirar un mosquito. Ellos pensaban que si respiraban un mosquito, si lo mataban, pudiera ser alguno de sus familiares que estaba regresando en forma de insecto. Y esa es la manera como anduvieron asegurándose de no sentarse sobre una hormiga o algo.
Yo dije: “¿Cómo pudiera esa gente aceptar el sacrificio de sangre?”. Y ni siquiera matarían a una hormiga, ni siquiera esterilizaría un cuchillo para operar cuando se cortaban uno de sus dedos, porque tenían miedo de que pudieran matar un germen que estuviera en el cuchillo. ¿Se pueden imaginar? Yo dije: “¿En qué se basa su religión?”.

26 Él dijo: “En el hombre”. Todo en la bondad, todo en las obras; nada de gracia, ¿lo ven? Todo en la bondad, lo que un hombre puede hacer. Si un hombre vive lo suficientemente bien, él será Dios mismo—si puede vivir lo suficientemente bien.
Yo dije: “Vea. La vida yace en la célula de sangre. Y sin el derramamiento de sangre no hay remisión de pecados, un sustituto inocente tiene que tomar el lugar de un pecador culpable”. Oh, quiero que Uds. entiendan esto ahora. Noten. Un sustituto inocente tiene que tomar el lugar del culpable, y eso sucedió en el Edén de la misma manera; que cuando Adán pecó, él cortó su comunión con Dios el Padre. Y cuando él había pecado, antes de poder comparecer ante Dios, Dios tuvo que matar una oveja, tal vez, lo que haya sido, y hacer una cobertura. La sangre tenía que ser ofrecida en substancia porque la sangre… donde estaba la vida, y Dios requería vida en el momento del pecado.

27 El juicio del pecado es tomar la vida. Observe cómo la gente ahora puede mirar y ver cómo creemos tan supremamente en la Sangre del Señor Jesús. Jesús, yo solía pensar que era judío, o que Él era de sangre judía. Él nació de una madre judía, pero Él no era de sangre judía. Él tampoco era de sangre gentil. Él era la sangre de Dios, ¿ven? Dios el Padre le hizo sombra a la virgen María, y creó una célula de sangre en el vientre, que dio a luz al Hijo, Cristo Jesús. ¿Ven lo que quiero decir? Cada macho… La célula de sangre viene del macho.
Parecido a la gallina cuando puede poner el huevo pero no es fértil a menos que ella haya estado con el pájaro macho. Y yo he dicho esto a menudo, no como una broma, porque yo no creo en hacer eso en la plataforma, sino como una expresión: Ud. toma una vieja ave madre que puede poner un nido lleno de huevos, y ella puede empollarlos; ella puede voltearlos; ella puede ser tan leal con ellos hasta quedarse allí sentada en ese nido hasta ponerse tan débil, que ni siquiera pueda volar del nido—tan leal a esos huevos. Pero a menos que esa madre ave haya estado con el macho, nunca empollarán. No son fértiles.
Así es con muchas iglesias hoy. Ud. puede conseguir un buen grupo de gente, los pueden mimar, y esto, y aquello, y lo otro y lo que Ud. quiera, pero si ellos no han estado con Cristo Jesús y si no han nacido de nuevo, Uds. solo tienen un nido lleno de huevos podridos, eso es todo. Eso es correcto.

28 Es hora de limpiar y aferrarse a algo, o de alguien que ha estado en contacto con el Señor Jesucristo, y que ha nacido de nuevo. Uds. nunca podrán lograr que ellos crean lo sobrenatural, porque no hay nada en ellos con lo cual creer. Amén. Ahora esa no es leche descremada. Miren. Eso es correcto. Un hombre tiene que nacer de nuevo por el Espíritu de Dios, y luego el Espíritu del Creador mismo entra en el individuo, y reclama relación en condición de hijo. ¿Lo ven? Entonces esa persona es linaje de Dios, y Dios Quien por Su Palabra trajo los mundos a existencia, y este hombre es un descendiente de Él. Él puede creer cualquier cosa. Todas las cosas le son posibles, porque cree que él es parte de Dios. Él es un hijo de Dios, o una hija de Dios.
Dice: “¿Cree Ud. en la sanidad Divina?”
“Ciertamente, Dios así lo dijo. Sí, señor”.
“¿Cree Ud. en el nuevo nacimiento…?”.
“Por supuesto. Sí señor. Dios así lo dijo”. Ellos creen cualquier cosa. Cualquier cosa que Dios dice, eso está bien, porque la Palabra de Dios será hecha…“.

29 Cualquier promesa Divina en esta Biblia se cumplirá, si Ud. cree que lo hará. La actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina lo traerá a cumplimiento. Noten. Entonces, ¿cómo llegaremos alguna vez al Cielo?
Les quiero preguntar algo esta noche: Si Uds. solo pertenecen a la iglesia aquí, si en realidad nunca han nacido de nuevo, les quiero preguntar ¿cómo van a ir al Cielo y la Biblia dice que Ud. debe ser perfecto? Y la ley testificó de la perfección. La ley teniendo la sombra nunca pudo perfeccionar al creyente. Entonces, ¿cómo va a ser Ud. perfecto?

30 Noten. En el Antiguo Testamento, el creyente, cuando él venía, él salía—John Doe—y tal vez cometió adulterio, dijo una mentira o algo. Él venía con un cordero. Cómo testificó el gran Cordero, el Cordero inmolado desde la fundación del mundo. Primeramente, el cordero tenía que ser perfecto. El cordero tenía que ser sin defecto para la ofrenda por el pecado. ¿Pueden imaginarse eso? Mucha gente piensa, y sé que hay gente en esta ciudad: “Pues, yo podría ser Cristiano si tan solo pudiera dejar esto. Si yo pudiera ser un mejor hombre. Si yo pudiera ser una mejor mujer”. Ud. nunca será mejor en ese estado. Usted no puede mejorar hasta que algo entre en usted para hacerle mejor, y luego Ud. nace de nuevo, ¿ven? Ustedes no pueden hacerlo.

31 Al igual que bajo la ley antigua, si un poco… digamos, la mamá caballo dio a luz a un pequeño bebé mula en aquel lugar, y el pequeño nació con las orejas caídas, los ojos bizcos, patizambo. Qué criatura de aspecto más horrible. Cualquiera aquí que sepa de arado sabe lo que es una mula de orejas caídas, ¿ven? Oh, él no sirve para nada. Y si usted lo mira, diría… Bueno, si el pequeño pudiera ver y entender, él miraría y diría: “Bueno, no pasará mucho tiempo, él dejará de alimentarme. Cuando él salga… Cuando salga el dueño del lugar y me encuentre, me va a golpear en la cabeza y me arrojará en la zanja, porque nunca seré útil. Mírame; no sirvo para nada. Mira mis orejas están caídas, mis ojos están cruzados, mis rodillas están zambas, ni siquiera puedo caminar derecho. Yo soy una persona horrible”.

32 Pero si la anciana madre fue instruida correctamente, ella diría: “Pero espera un momento, hijo; déjame decirte algo. El sacerdote nunca te verá, sino el hombre de la casa, cuando él salga esta mañana y vea que naciste bajo una primogenitura; tú eres el primero, tú tienes una primogenitura. Entonces el maestro tendrá que ir a buscar un cordero que el sacerdote tendrá que examinar, sin una mancha y tendrá que morir en tu lugar para que tú puedas vivir. Pues, el pequeñito podría, ¡oh vaya!, golpear sus talones y correr y pasar un gran tiempo, pues, él nunca lo va a ver. El sacerdote no lo va a ver. El sacerdote va a revisar el cordero, para ver si hay alguna falta en el cordero—no a la mula; al cordero—porque la mula nació con una primogenitura. ¡Oh, vaya! Empiezo a sentirme religioso, ¿ven?

33 Dios nunca revisa al creyente porque Ud. está muerto, y su vida está escondida en Dios por medio de Cristo, sellada por el Espíritu Santo. Dios mira al Cordero. Cristo murió en su lugar. El Cordero, sin mancha. Noten. Esta pequeña mula, entonces, podía pasar un buen tiempo.
Aquí hace algún tiempo, solo un pequeño agricultor, él era un buen agricultor. Él no tenía muy buen granero, y no tenía mucho con qué trabajar, pero él era un hombre trabajador. Me recuerda a algunos de los pastores, tal vez: tal vez no tengan una iglesia muy grande, o muchas de estas cosas, pero ellos son trabajadores. A ellos les gusta trabajar y llevar algo de comida espiritual a la iglesia, predicar toda la Palabra.

34 Así que el granjero, levantó una buena cosecha. Su vecino tenía algunos tractores, y por el estilo. Y él tenía un granero grande y bonito y casi catorce quilates en la perilla de la puerta de los graneros. Y tenía un granero maravilloso, pero él era demasiado flojo para trabajar. Entonces, ese año creció maleza por toda la granja. Y así que cuando llegó la hora de la cosecha, lo único que podía hacer el granjero con aquel gran granero hermoso y todo lo demás, era cortar sus malezas y ponerlas allí para alimentar a su ganado. Pero él tenía un hermoso granero; oh, era lindo. Entonces, con el otro granjero, él era un hombre trabajador. Él no tenía un gran granero, pero él había cultiva buena alfalfa. Entonces, él la colocó en el desván del granero para alimentar a su ganado.

35 En cada establo hay un pequeño becerro que nació ese año. Entonces, a la siguiente primavera, cuando ellos los dejaron salir, de repente, dejaron salir al becerrito y no tenía mucho corral donde correr. Así que, él salió allá. Y él era un pequeñito, él salió allá, y estaba redondo y gordo. ¡Y oh vaya! Él comenzó a golpear sus talones al aire en ese agradable viento cálido de primavera. Y él la estaba pasando muy bien, solo pateando en el aire y corriendo y pateando y divirtiéndose. Todo gordo y redondo, Uds. saben, comió buen heno todo el invierno. Él estaba bien.
Y el otro hombre dejó salir a su becerrito, el pobrecito que había comido malezas. Él estaba tan flaco, el viento casi lo derribaba. Él salió. Casi no podía caminar alrededor así, Uds. saben. Y él se asomó por el… Él tenía una iglesia hermosa… o, granero (discúlpenme). Él miró a su alrededor para ver lo bonito que era su granero, pero él era tan flaco que no podía pararse por la presión del viento.
¿Saben Uds. de qué tipo de viento estoy hablando? Ese viento—como el que vino en el día de Pentecostés, vino bajando por allí. El viento comenzó a soplar. Eso lo estaba haciendo tambalear, él no podía soportarlo.
El otro compañerito era gordo y redondo—más le gustaba. Lo hizo sentir bien. Uds. saben a qué me refiero, seguramente. Muy bien.
¿Saben lo que hizo ese becerrito flaco? Él echó un vistazo por la rendija y miró hacia allá al otro becerro gordo que saltaba de arriba abajo. Él dijo: “Tsk, tsk, tsk. Ese fanatismo. Oh Dios, oh Dios, ese fanatismo”. El pobre pequeñito no había sido alimentado.
De esa manera es hoy en muchos lugares, hermano. Lo que nosotros necesitamos hoy es un buen avivamiento del Espíritu Santo chapado a la antigua que recorra el país para llenar a las personas con las vitaminas de la Palabra de Dios—donde ellos sabrán dónde están parados y lo saben.
Sacando el miedo de la iglesia. Ahora, la gente… donde sabemos que somos salvos por gracia y estamos llenos del Espíritu Santo y sellados para el día de la redención. Sí señor. Sacar todo el miedo. Cómo Dios bendice…
Noten. Luego, cuando el hombre vino al pecado, él tuvo que hacer una ofrenda por el pecado. Él trajo el cordero. Él sabía que debía morir, porque Dios había dicho: “El día que de él comieres, ciertamente morirás”. Así que, ella vio que algo tenía que morir en su lugar. [Cinta en blanco]. [Palabras inciertas].
Él confesó sus pecados.
Luego, se hacía una nota al respecto y la ponía en el libro. Entonces él le llevó el corderito al sacerdote, lo acostó allí, confesó sus pecados sobre su cabeza. Él sacó el cuchillo, el sacerdote lo hizo, cortó su garganta. ¿Alguna vez han escuchado a un cordero morir? Es la cosa más horrible que hayan escuchado. El pequeñito está allí pateando, saltando, su sangre saliendo de él y su pequeña lana blanca siendo bañada mientras la sangre salpicaba sobre él. Y este pecador sentado allí con sus manos sobre el cordero, confesando: “Ese debería ser yo que está muriendo, Señor, pero el cordero ha tomado mi lugar”. Así que, al sentir al pequeño temblando, y sacudiéndose, y sus pequeños músculos y su lana bañada y sus manos ensangrentadas… Mientras moría el pequeñito, él confesaba sus pecados.

36 Después, se hacía una nota de eso y se ponía en el libro. Y si ese hombre pecaba por segunda vez, él moriría sin piedad, bajo dos o tres testigos. Pero él tenía que saber que ese cordero murió por él, y por tanto fue un sustituto inocente. El hombre volvía a salir de la iglesia con el mismo deseo que tenía en su corazón cuando entró, porque la célula de sangre del cordero era una vida animal y no una vida humana. Así que no podía expiar el pecado. Eso era solo una sustitución; eso solo era una cobertura. La ley solo cubría, pero la sangre de Jesucristo divorció el pecado, lo erradicó, ¿ven?
Noten. Luego ese hombre… incluso con la muerte del cordero, él sintió los resultados de eso allí en sus manos a medida que levantaba la vista y confesaba sus pecados, y él era rociado con la sangre del cordero. Él salía con el mismo deseo en su corazón. Porque, la ofrenda de ovejas y de machos cabríos no puede hacer perfectos a los que se acercan.
Pero…. (¡Oh, vaya! Aquí esta.) Pero un creyente, no exaltado emocionalmente, no a causa de algún pariente que ha partido, sino viéndolo de una manera sensata y sensible, sabiendo que él es culpable de pecado, camina hacia el altar del Señor Jesucristo, coloca sus manos sobre el Cordero moribundo con respeto al Calvario, y se entristece en corazón sabiendo que Cristo fue clavado allí en la cruz por él y que murió en su lugar.

37 El adorador limpio una vez con la sangre de Jesucristo no tiene más conciencia del pecado. El pecado se ha ido. Vea aquí, en el versículo 10:
Por medio… cual… somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. (No continuamente cada año).
Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;
Pero (Vean.) Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios;

38 ¿Lo creen? Observe. Muy bien, Cristianos. Esto los toma a Uds. ahora; esto lo sella; obsérvelo.
De ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; (Y el último es la muerte).
Porque con una sola ofrenda (¿qué?) hizo perfectos (Eso es correcto) hizo perfectos para siempre a los santificados.
Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:
Este es el pacto que haré con ellos. Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré Mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré;

39 Noten. Pero un cordero cada año, ellos venían y hacían otra ofrenda. Todos los años regresaban y hacían otra ofrenda. Cada año traían a memoria el pecado. Pero este Hombre, una sola vez que ofreció Su sangre, se sentó a la diestra de Dios y de la Majestad en las Alturas y ha perfeccionado para siempre a todos los creyentes que han venido y han nacido de nuevo del Espíritu de Dios. Dios ha protegido para siempre a los que están santificados en Cristo Jesús. Amén. ¡Oh vaya! ¿De qué tenemos miedo? ¿De qué se preocupan? No escuchen lo que el diablo tiene que decir; crea lo que Dios dijo.
Ahora, ¿cómo podría yo ser perfecto? Yo no podría ser perfecto. Ud. no puede ser perfecto. Pero Dios no nos mira a nosotros… Cuando nosotros nacemos de nuevo en el cuerpo de Cristo, Dios mira a Cristo. Él tomó mi lugar; Él tomó su lugar. Y Él es Aquel que es perfecto y nosotros estamos en Él perfeccionados esta noche ante Dios el Padre a través de la ofrenda de Su Sangre. ¡Amén!

40 Oh, cómo me gusta eso. Esas son buenas vitaminas, espiritualmente hablando; Uds. saben esas que lo engordan a uno.
Noten. Oh, Cristo: para que todo el énfasis sea puesto en Él, no sobre las iglesias Metodistas, Bautistas y pentecostales; debe ser puesto sobre Cristo. Él fue quien murió.
Noten. Ahora, en la célula de sangre que Dios el Padre cuando dio a luz a Cristo Jesús desde el vientre de María… Miren. Él creó una célula de sangre. Y ahora esa célula de sangre… en eso estaba la vida: Dios mismo. Cómo Él mismo se formó dentro de esta…
Miren un germen; vean su propio cuerpo. Uds. pudieran ver fácilmente la sanidad Divina si miraran esto, vean de dónde vienen los tumores cancerígenos y demás. Esos son demonios. Yo puedo probar eso por la Palabra de Dios. Véase a Ud. Una vez, Ud. era solamente un pequeño germen; véalo a través de la lente de un microscopio, lo cual yo he tenido el privilegio en sanatorios, y clínicas, y lugares en los que he sido entrevistado. Y vi el germen en la esperma, de la esperma humana, simplemente millones de ellos, pequeños gérmenes pequeñitos, tan pequeñitos que no los pueden ver con el ojo natural. Eso fue en una ocasión cada individuo que está aquí.

41 Ahora, ese pequeño germen entonces frío, la madre es la incubadora. Cuando eso llega allí comienza a desarrollar esa célula, se expande y desarrolla otra célula, otra célula, otra célula. Y cada semilla dará fruto según su género: el perro, un perro; el pájaro, un pájaro; el hombre, un hombre—lo mismo.
Ahora, de ahí es de dónde Ud. viene, pero ¿de dónde vino el cáncer? Ese es un… también es un crecimiento grande; está desarrollando células, comenzó a partir de un germen. ¿De dónde vino ese germen? Del diablo. Eso es lo que es. De ahí es de donde el tumor, la catarata y cualquier otro germen de enfermedad es: demonios. Eso es exactamente. Jesús dijo que Él dio poder para echar fuera demonios en Su Nombre. Ese es exactamente el Evangelio, hermano. El Evangelio viene por medio de la demostración del Espíritu Santo.

42 Noten. Ahora en el germen… Pero cuando Dios, cuando Cristo estaba en el vientre de María… Ud. es solo un pequeño germen. Antes de que eso fuera un germen… ¿Qué hay detrás de ese germen? Hay una vida. Entonces Ud. está en lo sobrenatural, Ud. está en la sexta dimensión, sale directamente del razonamiento humano, Ud. está en la vida espiritual. Cada pequeño germen tiene una vida; esa vida viene de algún lado. La vida del cáncer viene del diablo. La vida de usted viene de Dios Esa es la diferencia.
Y Dios, siendo manifestado en carne era Cristo Jesús el ungido, se envolvió a Sí mismo en una célula de sangre (¡Oh, vaya!) en el vientre de María, dio a luz Su vida. Él vivió como un hombre, Él murió como un hombre para dar Su sangre para que a través de Su cuerpo y el derramamiento de Su sangre cada creyente pudiera envolverse en esa célula de sangre con Él. Lo cual el Espíritu en un hombre que ha nacido de nuevo, está envuelto en la célula de sangre del Hijo de Dios, y Dios no puede negarse a Ud. así como Él no puede negarse a Sí mismo. Porque por un solo Espíritu, somos todos bautizados en un Cuerpo y llegamos a ser participantes del mismo Espíritu que está en esta célula de sangre.
Y la iglesia está envuelta en la célula de sangre de la vida de Jesucristo. ¡Aleluya! Entonces somos hijos de Dios, coherederos con Jesucristo en el Reino.

43 ¡Oh vaya! Ud. dice: “Hermano Branham, el diablo me atrapó”. No, el diablo no lo hizo. Ud. salió a donde está diablo. El diablo no puede atraparlo a Ud., porque Ud. está muerto. Las personas muertas no discuten ni calumnian. Ud. está muerto y su vida está escondida en Dios por medio de Cristo, y Ud. está sellado allí por el Espíritu Santo. ¿Cómo puede el diablo atraparlo a Ud.? No puedo hacerlo. Eso es correcto. Entre Ud. una vez. Por un solo Espíritu, no es por una carta que estamos todos unidos en un solo cuerpo, no es por una sola denominación que entramos todos al cuerpo, sino por un solo Espíritu. Somos todos bautizados por el bautismo del Espíritu Santo en un cuerpo. Ya sea que nosotros seamos Metodistas, Bautistas, Pentecostales o lo que nosotros seamos, un Espíritu nos ha bautizado en un cuerpo de creyentes. ¿Lo creen Uds.?

44 Jesús dijo en San Juan 5:24 (Asegúrense de leerlo, piensen en un puñado y dos docenas de huevos: 5:24, Juan 5:24): “Él” (pronombre personal, individualmente no a los grupos de lo que sea), “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene”, (tiempo presente) “Vida Eterna, y no vendrá a condenación; más ha pasado de muerte a Vida”. Amén.
En Cristo la Roca sólida me paro, todo otro terreno es arena movediza. Ud. puede decir que tiene que ser Metodista, Bautista si Ud. quiere, pero Él dijo: “El que oye Mis Palabras y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna y no vendrá a condenación; más ha pasado de muerte a Vida”. Esa es Su Palabra.

45 Permítame decirle, hermano, el diablo puede fabricarle explicaciones sobre cómo se sintió Ud. cuando lo recibió. Alguien dice: “Yo me siento bien, esa es la razón por la que yo sé que lo tengo”. Esa no es la razón por la que yo sé que lo tengo. La razón por la que yo sé es porque he cumplido la condición de Dios y el diablo no puede pisotear la Palabra de Dios, eso es un “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es todo. Sobre la base de la promesa de Dios, he cumplido las condiciones de Dios y sé que tengo Vida Eterna. Así es como lo hace cada creyente: porque él ha cumplido las condiciones de Dios y los requisitos que se le han impuesto. ¡Oh, vaya!
Hace algún tiempo… Es tan fácil condenar y condenar a los demás. Hace algún tiempo nosotros estábamos teniendo una reunión aquí en algún lado, creo que fue en Pensilvania; creo que por Erie, o en algún lugar allí. No, fue en Ohio. Toledo, creo que fue. Y estábamos teniendo una gran reunión en alguna arena—miles estaban allí—y casi no podíamos entrar ni salir. Y ellos me mantuvieron lejos en el campo, en un motel. Hay un pequeño lugar al otro lado de la calle donde estábamos comiendo; era un lugarcito encantador; eran Dunkards. Uds. saben, Amish o Dunkards, lo que sea que ellos son. Y las señoritas que trabajaban allí eran unas señoritas tan limpias y agradables. Y estábamos pasando un buen tiempo comiendo allí—la pasamos muy bien. Bueno, llegó el domingo, todos cerraron y se fueron a la iglesia. Entonces, eso es lo que hay que hacer.

46 Bueno, a mí me dejaron allá. Y el Sr. Baxter, el administrador, algunos de ellos iban a hablar. Y entonces Billy y ellos habían ido a repartir tarjetas de oración. Y yo estaba allá. Y yo pensé: Bueno, tengo un poco de hambre. No he comido ahora por dos días. Creo que iré a buscar un emparedado, porque yo voy a hablar esta tarde. Era en domingo. Y generalmente los domingos por la tarde cuento la historia de mi vida, o hablo con ellos. Entonces yo pensé: Bueno, yo encontraré… miré al otro lado y dije: “Ese lugar es un restaurante”, —solo un lugar ordinario. Y yo crucé hacia allá, y esto es impactante.

47 Hermano, tan pronto como yo entré por la puerta, había un policía parado allí con su brazo alrededor de una mujer, jugando en una máquina tragamonedas. El juego de apuestas es ilegal en Ohio, y allí estaba la autoridad que se supone que defiende la justicia, él mismo jugando. Y él era un hombre tan viejo como yo. Así que él debió haber estado casado y con una esposa en otro lugar. ¡Qué desgracia!
Yo miré allí atrás y había una joven en la mesa esperando a unos muchachos, y estaban todos borrachos. Y la forma en que la joven estaba comportándose… dejando que los muchachos se comportaran así con ella, fue una desgracia. Y yo pensé: Mira allí, si no es de… desde el Paraíso a una guarida de ratas, por poco.

48 Escuchen. Déjenme decirles esto: No se preocupen porque Rusia venga aquí y azote a los Estados Unidos. No se preocupen porque alguna nación venga y nos azote. Nosotros nos estamos azotando a nosotros mismos. Toda la moral está colapsando. Sí, no es el pájaro que picotea la manzana lo que la lastima; es el gusano en el centro que mata a la manzana. Eso es lo que daña la manzana. Entonces no es ninguna otra nación; somos nosotros mismos.
El comunismo no es Rusia. El comunismo es un espíritu. Eso es correcto. Y está barriendo este lugar y carcomiéndolo. Uds. saben que eso es verdad. Es correcto. Puede que tenga más que decir sobre eso en otro momento.

49 Pero fíjense, esta mujer cuando ella estaba sentada allí en esa mesa, esa joven, yo pensé: ¡Oh, vaya! Y miré por aquí y vi a un anciano sentado allí, y estaban allí sentados dos tipos borrachos, uno con un gran abrigo largo del ejército, y una querida madre anciana sentada allí, lo suficientemente mayor como para ser mi abuela. Y la ropa que llevaba puesta la mujer, eran unos pantaloncillos cortos, y los pobres brazos arrugados y carne. Y ella tenía esta manicura aquí, como Ud. lo llamen en sus labios, Uds. saben. Con eso… yo sé que no es la cosa correcta. Yo no puedo… lo que haya sido; es pintura Y ella lo tenía en todos sus labios de esta manera. Era azul, de aspecto azul, Uds. saben. Y ella tenía su… Y yo miré a la pobre anciana, ella estaba sentada allí con un cigarrillo, fumándolo.

50 Y yo miré, pensé, ¡Oh, qué cosa! Y dos ancianos… Dije: “Dios, ¿por qué no simplemente acabas con esto?, Simplemente bórralo del mapa Si yo, un pecador, puedo mirar y despreciar algo así, ¿cómo puede Tu gran santidad ver algo así y soportarlo?”. Yo pensé: Oh Dios, mi pequeña Rebeca y Sara van a tener que venir para acá, una de ocho y la otra de tres. Pensé: ¿Cómo van a venir y ver tal cosa? ¿Qué será en su día? Dios, ¿por qué no simplemente limpias esa cosa?
Y luego Dios me enseñó una lección. Eso es correcto. Los dos hombres se levantaron y fueron al baño. Y yo estaba parado allí mirando alrededor. Y yo pensé: Oh Dios, mira aquí. ¿Qué es esto? Nadie me atendió; yo simplemente estaba parado en la puerta mirando alrededor. Estaba un poco oscuro hacia la puerta.

51 Y el Espíritu Santo me dijo: “Ven acá”. Y yo fui. Y cuando me senté, yo miré, y vi como el mundo y estaba dando vueltas. Y alrededor de este mundo estaba un arcoíris. Parecía como una franja roja, como un arcoíris dando vueltas y vueltas alrededor del mundo.
Luego yo entré directamente en eso, y cuando yo estaba allí parado en eso, miré y vi a alguien parado justo arriba de eso con Sus brazos extendidos de esta manera. Era nuestro Señor. Y me fijé en mí mismo, y cada vez que yo hacía algo mal, en ese momento según la gracia… según la Palabra, el Padre me hubiera quitado la vida justo allí. Pero Cristo… Cada vez que yo pecaba, entonces eso lo golpeaba a Él de esa manera. Él sacudía su cabeza de esa manera. En otras palabras, Su Sangre estaba actuando como un parachoques en el automóvil. Me estaba protegiendo de la muerte. Y yo pensé: Oh, ya veo.
Y yo lo vi venir otra vez, y allí estaba un viejo libro colocado allá, mi nombre estaba escrito en la parte superior. Y era un libro tiznado de pecadores. Y mi nombre estaba en la parte superior. Y si yo pecaba, eso se grababa en mi contra. Dios me habría quitado la vida, pero la Sangre de Cristo me protegió. Cada vez que eso golpeaba, yo lo veía de esa manera. Y yo veía esas cicatrices en Su rostro, de esas espinas, y la sangre corría por Su… golpeaba Sus cansados ojos.
Él me miró y dijo: “Padre, perdónalo”. Y luego, yo continuaba y hacía otra cosa, y allí volvía eso nuevamente. Él decía: “Padre, perdónalo”.

52 Pensé: Oh, ya veo. Si esa es la razón por la que Dios no puede quitarle la vida a esas personas, —pecadores—porque ellos aún están protegidos. Ellos todavía tienen una oportunidad. La Sangre de Jesús todavía los está protegiendo. Es como un parachoques para el mundo. Yo dije: “Oh, lo veo. Lo veo, Señor, a qué te refieres”.
Sí, la Sangre de Jesucristo cubrió el mundo de esta manera, y cada hombre mientras Ud. está aquí, sigue estando con libre albedrío. Si Ud. lo rechaza y lo rechaza, y luego muere y su alma va más allá de eso, entonces Ud. mismo se ha juzgado, Dios no tiene que juzgarlo a Ud. ¿ven? Si Ud. muere sin la Sangre de Cristo, Ud. es un pecador y está perdido. Si Ud. acepta la Sangre, entonces Ud. está en Cristo, protegido.

53 Y luego yo lo había visto a Él allí, como que mis pecados seguían golpeándolo. A mí se me partió el corazón. Yo me arrastré hasta Él. Me incliné de esta manera; Dije: “¡Señor, mira mi nombre allá arriba!”. Yo dije: “¿Es ese mi nombre?”.
Él dijo: “Sí, ese es tu nombre”.
Yo dije: “Dios, perdóname. Yo no quise hacerte sufrir de esa manera. Yo no sabía que mis pecados te estaban lastimando tanto así. Cuando yo hice cosas, Tú me protegiste con Tu propia vida. Por favor perdóname”.
Él tomó Su mano en Su costado, de esta manera, y escribió por todo allí: “¡Perdonado!”. Y lo puso detrás de Él de esta forma para no recordarlo más. Y Él me miró. Él dijo: “Ahora, Yo te perdono, pero tú quieres condenarla a ella”.

54 Entonces eso hizo las cosas diferentes. Yo salí de la visión. Miré hacia allí, a esa pobre anciana sentada allí, moviéndose con dificultad, tratando de fumar este cigarrillo y ni siquiera podía llevárselo a la boca, moviéndose así con dificultad. Yo dije: “Señor, Dios, por favor perdóname. Yo ya no seré un crítico”.
Yo caminé hacia donde ella estaba, y dije: “¿Cómo está Ud.?”.
Ella levantó la vista y dijo: “Oh ¿cómo está Ud.?”.
Y yo dije: “¿Podría sentarme un minuto?
Ella dijo: “Lo puede hacer”.
Y yo me senté y la miré. Pensé: es la madre de alguien sin duda. Pensé: Hay algo detrás de esa vida; yo no sé de qué se trata Y yo dije: “Señora, discúlpeme…”.

55 Ella dijo: “¿Quiere fumar?”.
Y yo dije: “No, señora, gracias”.
Ella dijo: “¿Le gustaría un trago?”.
Y yo dije: “No, señora, gracias”. Le dije: “Yo soy un ministro del Evangelio del Señor Jesucristo”. Y dije: “Yo estaba parado allí condenándola a Ud. y preguntándole a Dios por qué Él no le quitaba la vida. Y yo le conté lo que acababa de suceder, allí mismo.
Ella dijo: “Oh, yo sé quién es Ud.”. Dijo: “Usted es ese predicador de allá abajo”.
Yo le dije: “Eso es correcto”. Y le dije: “¿Qué hay detrás de su vida?”.
Y esa pobre anciana comenzó a contarme cómo había sido maltratada y agredida de esa manera. Cómo ella había pertenecido a la iglesia en una ocasión, y se extravió.
Yo le dije: “¿Tiene hijos?”.
Ella dijo: “Yo tengo dos hijas, casadas, ambas son Cristianas”.
Y yo dije: “Y Ud. sentada aquí. ¿No se siente avergonzada?”.
Ella dijo: “Si lo estoy, señor”.
Y yo dije: “¿No quiere Ud. aceptar a Cristo?”.

56 Yo empecé a hablar con ella y la tomé de sus pobres manos viejas y débiles, y las lágrimas caían… Ella arrojó el cigarrillo al suelo, se arrodilló y humildemente vino al Señor Jesucristo. Qué diferencia cuando uno se mira una vez a sí mismo. ¿Quiénes somos nosotros? ¿De dónde venimos? Allí ella se levantó limpiando las lágrimas de sus ojos. Ella dijo: “Me siento avergonzada de mí misma, señor”.
Yo dije: “Ahora, madre, vaya y vístase. Vaya a la iglesia. Consiga una buena iglesia, y afíliese a ella, y sea un miembro fiel del cuerpo de Cristo”. Yo dije: “En este día hay cientos sentados allá queriendo entrar a una línea de oración o así sucesivamente, y aquí el Espíritu Santo trata conmigo, para Ud. y yo aquí de pie criticándola”.
Y Dios… Y yo, como ministro, me hace saber, ¿dónde estoy yo? ¿Quién podría…? ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo yo? ¿Qué hay de mí? Puede que yo no lo haya hecho, es posible que yo no haya hecho cosas inmorales, pero yo, sigo siendo un pecador ante los ojos de Dios, y la Sangre de Jesucristo tuvo que protegerme. Y yo lo acepté, y ella lo aceptó.

57 Mi hermano, uno de los cuadros más horribles que yo puedo pintar en mi mente es el Jardín del Edén, cuando Dios hizo allí a Su hermosa pareja y los puso en el jardín. La pequeña Eva, cuando Dios despertó a Adán esa mañana y él miró… Hace poco yo estuve en Grecia, y vi donde un artista griego pintó una imagen de Adán y Eva; es lo más horrible, oh, la cosa más horrible que he visto. Qué deshonra a la Biblia o incluso a la civilización, que tal cosa pudiera llegar a ser famosa siendo una pintura así. Adán con un hombro hacia arriba y el otro hacia abajo, con los pelos colgando de la nariz así; y Eva, la apariencia más horrible, que Ud. alguna vez haya visto como Eva. Todo sentido común diría que estaba mal.

58 Vea esa tendencia, vea al hombre hoy cuando peca. En lugar de salir ante Dios y decir: “Padre, he hecho mal; aquí estoy”. Miren la tendencia en el Jardín del Edén, cuando Adán hizo mal. Y en lugar de correr por el jardín diciendo: “Padre, Padre, ¿dónde estás Tú?”. Era Adán escondiéndose detrás de los arbustos, y Dios clamando: “Adán, Adán, ¿dónde estás tú?”. Esa tendencia aún permanece en el hombre. En lugar de salir y confesar sus pecados y decir que él está equivocado, él intentará todo en el mundo. Se unirá a esta iglesia porque no enseña muy estricto. Él se irá para allá y si también es demasiado estricta para él, se apartará de esta iglesia e irá por la otra, intentando hacerse una religión como lo hizo Adán. Eso está en él; esa es su tendencia.

59 Miren esto. Si Eva tenía esa apariencia salvaje, cada hombre del mundo admiraría a una mujer que se mirara sucia e impía de esa manera. Pero no hay un hombre, a mí no me importa quién sea él, que no admire a una mujer que se queda en su lugar y que es limpia y se comporta bien. Si él tiene una pizca de hombría en lo absoluto, él lo hace. Entonces eso muestra la misma tendencia de que Eva era la criatura más hermosa que jamás haya existido en la tierra. Eso es correcto. Ella no necesitaba ningún Max Factor para arreglarse. Ella lo tenía de Dios. Sus hermosos dientes nunca se volverían amarillentos ni se caerían, y eso… Yo la veo a ella sentada allí y su cabello colgando por su espalda, y sus ojos tan brillantes como las estrellas del cielo. Cuando Adán la miró, eso causó tal conmoción; eso todavía vive en la humanidad. Eso es correcto. Yo lo creo.

60 Ahí estaba ella, una hermosa especie. Y él la tomó en sus brazos, y la miró. Y dijo: “Bueno, ella es carne de mi carne y hueso de mi hueso”. Como novios… Dios Todopoderoso los aparejó y realizó la ceremonia de matrimonio. Y él la tomó del brazo, y se fueron por el Edén. Perfecto: los hijos de Dios.
Y yo creo que cada mujer y hombre que ha nacido de nuevo que estás en este edificio esta noche, regresará a eso un día.
Oh, hermano, cuando Ud. ve la luz del Evangelio, ¿qué importa la enfermedad, la muerte o cualquier otra cosa? Nada puede separarnos del propósito Eterno de Dios.
El otro día, yo le estaba contando al hermano hoy: yo estaba parado ante un espejo, peinándome el poco cabello que me queda. Mi esposa dijo: “Billy, te estás quedando calvo”.
Yo dije: “Pero alabado sea Dios, cariño, ninguno de ellos ha perecido”. Aquí hace unos años yo tenía cabello negro muy abundante.
Ella dijo: “Bueno, ¿en dónde están, cariño? Dime”.
Yo le dije: “¿En dónde estaban antes de que yo los tuviera? Donde sea que estuvieron es donde están otra vez. Y Dios me los devolverá”. ¡Aleluya! ¡Sí señor!

61 La muerte ha entrado en este viejo cuerpo mortal aquí. Está entrando sigilosamente, y volviéndome canoso, y lo está acabando, pero bendito Dios, cada átomo y cada luz y cada luz que se podía medir que estuvo en este cuerpo volverá a la perfección en la resurrección. ¡Aleluya! La muerte no puede reinar sobre el justo. ¡Aleluya! El alma del hombre nunca muere. Cuando mi espíritu se suelte más allá con el Rey de los espíritus en la resurrección, eso gritará. Y cada átomo que haya formado este cuerpo, cuando él era tan fuerte y en su mejor momento, tomará su lugar de nuevo. ¡Aleluya! Sí señor.

62 La muerte no me molesta; no molesta a ningún creyente. No es de extrañar que David la viera y dijera: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?”… o, Pablo: “¿Dónde está, oh sepulcro, tu victoria?”. Sí, señor.
Allí, cuando Adán pecó, entonces… La cosa más horrible que yo puedo ver es ese día cuando esos hijos pecaron. Y Dios los llamó de detrás de los arbustos y les arrojó esos viejos delantales ensangrentados. Allí estaba Su herencia, Sus propios hijos parados allí. Miren a Eva. Alrededor de ese hermoso cuerpo de ella estaba envuelto con una vieja piel de oveja ensangrentada, la sangre escurriendo de ella de esta manera, y goteando por su cuerpo formado tan perfecto. Ahí estaba Adán parado, no una bestia; un hombre perfecto. Sus músculos en sus brazos, los músculos de sus grandes piernas, su cabello abundante en sus hombros, su oscura barba colgando: un hombre perfecto.

63 Vea eso ahora. Yo veo sus hombros encorvados, alrededor de su gran cuerpo caía una vieja piel de cordero ensangrentada; bajando por esas grandes piernas varoniles, cae la sangre, las lágrimas están cayendo de sus mejillas, acariciando la parte superior de la cabeza de Eva mientras ella se recarga en su pecho. Y la pequeña Eva llorando, las lágrimas golpeándola mientras se mezcla con la sangre corriendo por su pecho. ¿Qué pasa? Algo está pasando. Ellos ahora pueden llorar. Ellos son mortales ahora. ¡Ellos están muriendo ahora! Ahí lo tienen.
Puedo ver a Dios decir: “Aléjense de Mi Presencia”. No lo podía soportar. Puedo ver a Adán retirándose y él dice: “Sí, puedo escuchar algo haciendo [El Hermano Branham bate las palmas lentamente.] ¿Qué es eso? Una vieja piel de oveja ensangrentada va golpeando contra sus piernas mientras él iba saliendo. Oh, yo puedo ver a Dios que cubre el espacio y el tiempo, Quien no tiene principio ni fin. Yo puedo ver todo embotellado como un embudo descendiendo de esta manera a una palabra de cuatro letras pequeñas: a-m-o-r. Él no podía ver a Sus hijos apartándose de Él. ¿Qué? Él había hecho el pacto condicional con Adán, pero ahora lo hace incondicional. Él dijo: ”Yo pondré enemistad entre la simiente de la mujer“, y Él herirá la cabeza de la serpiente, y demás: prometiendo al Salvador.

64 Pasemos nuestra cámara a otro cuadro. Cuatro mil años después nos encontramos en Jerusalén, estamos en una ventana. Yo escucho un ruido. ¿Qué es eso? Una multitud gritando, clamando a gran voz. Un pobre hombre ha venido se ha topado con ella. Nosotros levantamos la persiana y miramos por la ventana. Bajando por las calles viene una vieja cruenta cruz de madera rebotando sobre los adoquines, llevando… borrando las huellas ensangrentadas del portador. Él va al Calvario. Su espalda golpeada al punto que casi se le podían ver Sus costillas. Allí Él comienza a subir por el camino, yendo por allí mientras avanza. Véalo. Yo veo toda Su espalda. Las pequeñas manchas rojas sobre esa pequeña prenda vieja tejida sin costuras.

65 Vean esos pequeños puntos rojos. ¿Qué son? Enseguida se hacen más grandes, más grandes, más grandes. De repente se convierten en una gran mancha. Ahora yo escucho algo de nuevo. [El Hermano Branham bate las palmas lentamente.] ¿Qué es eso? Ahí va el segundo Adán. Uno trajo muerte. Aquí va el Otro trayendo Vida. Ahí está aquel que quitó la vida del mundo. Aquí está Aquel que está trayendo vida al mundo. El segundo Adán con Su propia sangre golpeando contra Sus piernas de esa manera, el Hijo de Dios yendo al Calvario para llevar allá nuestros pecados, para que a través del derramamiento de sangre perfeccionar a un hombre o mujer incondicionalmente.
Oh: “Ningún hombre puede venir a Mí, si mi Padre no le trajere; y todo aquel que a Mi viene, Yo le daré Vida Eterna y lo resucitaré en el día postrero”.

66 ¡Oh vaya! Ahí está. Mientras Él sube allá, puedo ver un pequeño viejo… algo pequeño punzando alrededor de Él. ¡Oh, vaya! ¡La muerte! Zumbándole como una abeja mientras Él va allá para ser crucificado. Una abeja saltando alrededor de Él diciendo: “Oh, te tengo ahora; te tengo ahora”, mientras Él sigue avanzando, avanzando. La abeja de la muerte lo iba a picar a Él. Dios mismo, hecho carne para así quitar el pecado. Dios el Padre y el Espíritu, no podían morir, por supuesto—Él era sobrenatural—pero Él tuvo que hacerse carne. Y allí estaba Él arrastrando la cruz, y esa abeja punzando alrededor de Él: La muerte.
¿Pero saben qué? Los insectos abejas, todos Uds. las conocen aquí; Uds. levantan mucha miel en esta región. Si una abeja pica una vez, deja su aguijón. Ya no puede picar. Y Dios mismo viniendo y revelándose desde el cielo fue hecho carne en la forma de hombre, tomó sobre Él la forma del hombre, y se fue al calvario para anclar el aguijón de la muerte, y la muerte picó al Hijo de Dios en el camino al Calvario. Él la ancló, sacó el aguijón de la muerte, y hoy la muerte no tiene ningún aguijón para el creyente.
Porque nosotros somos perfeccionados en Cristo Jesús. ¡Aleluya! Es la Sangre de Cristo, que lo hace. El aguijón de la muerte… Pablo, cuando iban a cortarle la cabeza, y esa vieja abeja que zumbaba a su alrededor, él dijo: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde está, oh sepulcro, tu victoria?”. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

67 ¡Oh vaya! Allí está el Cordero de Dios que le sacó el aguijón a la muerte. Allí está Aquel que fue perfecto cuando el Padre dijo: “Este es Mi Hijo amado; a Él oíd”. Ahí está la perfección. Eso es lo que la ley no pudo hacer. Sino que la ley fue una sombra allá atrás bajo la ofrenda de ovejas y machos cabríos, fue una sombra del Cordero de Dios inmolado desde antes de la fundación del mundo. Cuando Él vino y se hizo carne, y ancló el aguijón de la muerte, y lo sacó de modo que Ud. y yo podemos caminar de cara a ello. La muerte no puede molestarnos. ¡Aleluya! No tiene ningún aguijón. Ella puede zumbar y zumbar y amenazar, fanfarronear, pero eso es todo lo que puede hacer. La muerte no tiene más aguijón. Porque cada creyente que está en Cristo Jesús está perfeccionado para siempre. ¡Alabado sea el Señor!

68 No es cuando Ud. está en la iglesia haciendo un novenario, no es cuando Ud. está diciendo un “Ave María”, sino cuando Cristo le da a Ud. el bautismo del Espíritu Santo y lo acepta a Ud. en el Amado. Él lo selló a Ud. allí hasta el día de su redención. Si va viajando en un avión, donde sea que esté, Ud. está perfeccionado hasta el día de su redención. Y cada hombre y mujer que nace del Espíritu de Dios no tiene más deseo de pecado. El pecado ha pasado de él, y su motivo principal es hacer la voluntad de Dios. Si Ud. tiene otro motivo principal aparte de eso, hermano, es hora de que Ud. encuentre un lugar en el altar y ore, porque Ud. solo… el diablo lo está engañando.

69 Porque un grano de maíz no pueda producir abrojos, tampoco los abrojos pueden producir maíz. Y si Ud. está sembrado con la semilla incorruptible de Dios, nacida de nuevo del Espíritu de Dios, todo su motivo principal, todo en su vida entera, va hacia Dios.
Y el día cuando Dios soltó el… o, Noé soltó el cuervo… Él era un pájaro que se colocó en el arca, colocado en el arca justo en el mismo piso con la paloma. Él podía volar tan lejos como la paloma. Podía chillar y hacer un ruido como la paloma. Pero cuando los soltaron… El cuervo era un carroñero. Él podía volar de un cadáver al otro y satisfacerse a sí mismo. Pero la paloma no podía satisfacerse a sí misma. Ella voló de regreso al arca y picoteó en la ventana, hasta que el padre Noé abrió la ventana. Ella era una paloma. Una paloma es un pájaro que no tiene nada de hiel. No puede digerir cosas podridas.

70 Y cada hombre que alguna vez nació del Espíritu de Dios adquiere una naturaleza que ya no puede digerir el mundo. “Porque si amas el mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. Y, hermano, si Ud. aún ama el mundo y profesa ser hijo de Dios, por amor a su propia alma, encuentre un lugar en el altar y ore profundamente hasta que Dios le quite el mundo. Porque Él ha perfeccionado para siempre a los que son santificados (o limpiados) por el Espíritu Santo, entonces estamos en perfección.
Porque la ley teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan, sino que un creyente una vez que entra en Cristo, y fue bautizado por un Espíritu en ese cuerpo, Él ha perfeccionado para siempre a los que están en Cristo Jesús.
Entonces las cosas del mundo… ¿Ven? Y él, el adorador, una vez limpio no tiene más conciencia (o la interpretación correcta de eso: no tiene más deseo) de pecado. Porque el adorador una vez limpio no tiene más deseo (o conciencia) de pecado. Él ni siquiera quiere pecar. Él hará cosas que están mal. Y tan pronto como lo haga, él confesará su pecado allí mismo y dirá: “Dios, perdóname. Yo no quise hacer eso. Tú lo sabes, Padre”. Dios nunca lo ve, sino que él tiene un abogado. Él tiene una confesión y la hace.
Pero el hombre que sigue adelante y peca y dice: “Bueno, yo pertenezco a una iglesia; no hace ninguna diferencia”. Allí mismo se muestra que en él se prueba que no tiene lo que él dice tener. No, señor. No se puede sacar agua amarga y dulce de la misma fuente. Eso es correcto.

71 Porque Dios ha hecho un sacrificio para perfeccionar a cada creyente que está en Cristo Jesús para que cuando estemos en Su presencia, no tengamos que pararnos en nuestro propio ser, estamos parados y Cristo se paró en nuestro lugar, para tomar nuestro lugar, y Él ha juzgado a Cristo y no a Ud. y a mí. Nosotros lo hemos aceptado. Lo hemos aceptado. Y si Ud. no lo ha aceptado esta noche, mi hermano, hermana, cuando Ud. ve la agonía y el precio que le costó a Dios Todopoderoso salvar su alma, ¿podría Ud. rechazarlo sobre esa clase de fundamento? Por supuesto que no. Seguro, Ud. no podría.
Si Dios quiere, mañana por la noche quiero hablar sobre el pecado imperdonable. Lo que es pecar contra el Espíritu Santo y nunca ser perdonado.
Ahora, que el Señor les bendiga mientras inclinamos nuestros rostros por un momento. Si el organista o el pianista pudiera venir un momento. Ahora vamos a inclinar nuestros rostros por un momento.

72 Nuestro amado Padre Celestial, al ver ese reloj en la pared moviéndose con tanta rapidez, recién comenzaba a hablar sobre las cosas de la Vida Eterna. Y viendo a las personas, Señor, sabiendo que ellos tienen necesidad. Todos nosotros tenemos necesidad, Padre, de saber más sobre Ti y Tu amor.
Yo te ruego, Dios, que seas misericordioso con cada persona aquí. Yo no conozco a esta gente; Tú los conoces. Y ahora yo oro para que Tú envíes al Espíritu Santo de arriba abajo por el pasillo en este momento. Mira por la audiencia y si hay alguien que realmente sabe en su corazón que nunca ha cumplido con este requisito, que se rindan completamente, que mueran a todo lo del mundo y que el Espíritu Santo tome el control completo para matar todos los deseos del mundo y las cosas del mundo. Dios, concede que esa persona ahora acepte a Tu Hijo amado y que sea llena del Espíritu Santo.

73 Mientras nosotros tenemos nuestros rostros inclinados… Me pregunto: En la audiencia, la gente, (todos con el rostro inclinado), si hubiera alguna persona aquí que pudiera decir: “Hermano Branham, por mi parte, yo sé que aún no he estado angustiado… o nunca lo alcancé, más bien. Nunca he llegado al punto donde yo me haya tenido completamente bajo control. Yo todavía, en mi corazón estoy vacilando. A mí me gustaría estar anclado, Hermano Branham, por el Espíritu Santo con Cristo, para que las cosas del mundo estén muertas para mí. Hay pequeñas cosas que parece que no puedo abandonar. Ore por mí, hermano”.
¿Levantarían su mano, hombre o mujer, niño o niña? Diga al hacer esto… No mire a nadie. Solo déjenme a mí y al Espíritu Santo hacer esto. Solamente levanten su mano.

74 Dios le bendiga, señor. ¿Alguien más? Dios le bendiga, señor. Alguien más, alguien más alrededor solo algún niño o niña, que no lo sabe realmente. Ahora Ud. está delante de Dios. Dios le bendiga hermano. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Eso está bien. Está bien. Ahora alguien más acaba de levantar… Dios le bendiga, señora. Eso es sincero. Nosotros queremos ser since… Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, señor. Es correcto.
Diga: “Yo quiero hacerlo, Hermano Branham. Yo realmente… mi alma, yo sé que voy… Estos pequeños hilos frágiles de la vida en los que estoy caminando se van a romper uno de estos días y voy a ser lanzado a la eternidad, en el más allá. Dios sabe a qué hora. Diga: Yo querré ir al cielo. No me quiero perder y ser condenado. Y yo lo he intentado durante mucho tiempo, pero yo aún no lo he logrado. Ore por mí para que yo lo acepte”. Y Ud. que quiere que Cristo lo recuerde y quiere decir lo mismo mientras levanta su mano.

75 ¿Habría alguien más que no haya levantado la mano, que le gustaría hacerlo? Esto no le salva a Ud., claro que no; pero responde a su conciencia ante Dios que le conoce a Ud.
En la mañana, puede que Ud. ya no esté en esta tierra; es posible que Ud. se haya ido. Como evangelista, he viajado tres veces alrededor del mundo, y mirando a millones de personas, viendo cosas en contacto con Dios por medio de visiones y Espíritu, dándome cuenta de que yo no diría esto por nada en el mundo a menos que yo supiera de lo que estoy hablando. ¿Levantaría su mano, no a mí ahora, sino a Dios? Diga: “Dios recuérdame. Yo quiero estar bien cuando muera. Recuérdame, Dios”.
¿Hay alguien más en el edificio que quisiera levantar su mano, en cualquier lugar? Levante su mano. Hay como una docena, me imagino. Dios le bendiga; yo veo su mano, hermana. ¿Alguien más levantaría la mano? Diga: “Acuérdate de mí, Dios”. Ud. no está diciendo: “Acuérdese de mí, Hermano Branham”. Ud. está diciendo: “Acuérdate de mí, Dios”, mientras Ud. levanta su mano. Diciendo: “Yo quiero ser recordado en una palabra de oración en el cierre de este servicio, Hermano Branham. Me doy cuenta de que estoy muy lejos de haber muerto a la naturaleza del pecado en mi vida. Yo lo quiero para poder ser solo un siervo del Señor Jesús”.

76 ¿Hay alguien más? ¿Levantaría su mano para que Dios pueda ver? Voy a pedir oración por Uds. dentro de un momento. Muy bien. Permanezcan con su rostro inclinado.
Ahora, bondadoso Padre Celestial, dándonos cuenta de que cada palabra que decimos nos encontrará en el juicio. Tú has visto a esas personas levantar su mano. Está escrito en la Palabra de nuestro Señor Jesucristo que: “Ninguno hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”. Entonces, esa es una señal segura de que Tú estás en la audiencia tratando con estas personas. Algo les ha tocado el corazón.
Padre: “Ningún hombre puede venir a Mí, si el Padre no le trajere”, eso demuestra que Tu Espíritu se está moviendo en los corazones. “Y al que a Mí viene, no le echo fuera”. Esa es Tu Palabra, Padre. Y aquí están ellos. Ellos han levantado su mano. Tú los has visto.

77 Ahora, si Tu pobre e indigno siervo ha encontrado gracia en Tu ojos, ruego para que Tú los perdones, Padre. Y a partir de esta hora, allí mismo donde están sentados en su asiento ahora, que se vayan de esta iglesia esta noche como una nueva persona. Que el Espíritu Santo se mueva sobre ellos, ahora mismo, y quita toda culpa y condenación del pecado, todas las dudas y que lleguen a ser Tus siervos. Concédelo, Señor. Tú conoces todas las cosas. Yo oro para que Tú lo concedas ahora, por medio del Nombre de Jesús. Amén.
Jesús lo pagó todo.
Todo a Él lo debo.
El pecado había dejado una mancha carmesí,
Él lo lavó blanco como la nieve.

78 Se sienten esta noche… Este pequeño altar aquí está abierto. Si hay alguien aquí mientras cantamos otro verso de ese himno, si a Ud. le gustaría venir aquí, para recibir oración, pues nosotros estaríamos felices de orar con Ud. yo les amo, mis amigos; eso es de mi corazón Si hay algo que nunca quiero hacer es encontrarme con Dios como… Yo prefiero encontrarme con Él como un pecador que como un hipócrita, porque yo estaría perdido de cualquier manera. Pero yo no quiero pararme aparte de un pecador, y luego ser un hipócrita con eso. Yo prefiero quitarme del camino. Quiero ser sincero. Y yo amo a la humanidad; es por eso que he ido como lo he hecho, es porque amo a la humanidad. Quiero ver a las personas bien con Dios.

79 Y, hermano, ¿qué tenemos nosotros en este mundo? Pues, eso no nos servirá de nada. ¿Qué pasaría si tuviéramos que dejarlo esta noche? ¿Ven? Y todo esto que seguimos posponiendo, posponiendo, tal vez lo hagan otra vez por última vez. Y recuerde ahora, como su hermano…
Este altar está abierto. Yo voy a bajar aquí mismo. De seguro si Él escucha mi oración para abrir los ojos de los ciegos, los sordos y los mudos… Y Ud. ha escuchado sobre eso alrededor mundo. Ud. lo verá un poco más adelante, así que solo… Si Él escucha mi oración para hacer eso, seguramente Él escuchará para su alma. ¿No cree Ud. eso? Ciertamente Él lo hará. Estos otros ministros aquí que aman al Señor y son siervos de Dios…

80 Mientras cantamos Jesús Lo Pagó Todo, una vez más, ¿quisieran venir, solo para que se paren en el altar orando? Quieren acercarse a Dios. Quieren… quieren la salvación, quieres ser salvos o están buscando el Espíritu Santo para nacer de nuevo, están invitados esta noche, mientras cantamos una vez más. Muy bien.
Jesús lo pagó todo.
Todo a Él lo debo.
El pecado había dejado una mancha carmesí,
Él lo lavó blanco como la nieve.
¿Cuántos lo aman a Él con todo su corazón? Levanten sus manos a Él de esta manera: yo te amo, Señor. Eso es maravilloso, casi el cien por ciento de las personas que lo aman a Él.

81 Yo le aprecio mucho, mi hermano, hermana, tanto. Simplemente les amo con todo mi corazón y espero pasar una eternidad sin fin con Uds.
Ahora, mañana por la noche, si Dios quiere, quiero hablar sobre el pecado imperdonable, si es la voluntad de Dios. Solo un poco más abajo en el capítulo. Yo lo miré esta noche allí. Y está un poco más abajo. Entonces, hablaremos de eso mañana por la noche, si Dios quiere, sin saber exactamente lo que Él va a hacer. Yo estoy esperando en Él.
Ahora, ¿hay algún enfermo aquí que levante su mano, enfermo o necesitado?
Ahora vamos a inclinar nuestros rostros para orar por ellos.

82 Nuestro bondadoso y amoroso Padre, oramos que Tú sanes a los enfermos y necesitados aquí en la reunión de esta noche. Pensando en los días, y viendo a Tu gran Espíritu moviéndose sobre las personas y sanando a los enfermos, y dándole la vista a los ciegos, y sacándolos de las camillas, catres y sillas de ruedas alrededor del mundo. Y los reyes, potentados y monarcas… El mundo está temblando y se está estremeciendo esta noche bajo el impacto de un gran avivamiento que está recorriendo la tierra.
Y la gente lo deja pasar y no lo está recibiendo. Así como dejaron pasar al Hijo de Dios por las puertas, y los templos del palacio, y así sucesivamente y no reconocieron que era Él. Y, oh, si ellos pudieran regresar a la tierra esta noche para otra prueba. Pero mientras está Él pasando esta noche condenando el pecado en la carne, las personas están levantando sus manos y reconociendo que no están donde deberían estar en Ti, yo ruego, Dios, que Tú sanes a todas las personas enfermas aquí. Que Tu Espíritu esté sobre ellos, y que ellos sean perfectamente normales y sanos.

83 Y ahora, Padre, para un servicio de sanidad, nos encomendamos en Tus manos. Deja que Tu Espíritu se mueva, Señor, en cualquier manera que lo desee. Nosotros te estamos esperando, Señor, viendo lo que Tú dirás. Sin saber en qué minuto, o en qué hora, a qué hora el Espíritu de Dios irrumpirá aquí, Señor, y simplemente sacude todo el valle. Oramos para que Él lo haga, Dios. Concédelo. Que se haga para Tu gloria. Recibe gloria de Tus siervos. Bendice a cada desconocido en nuestros medios, Padre, en el Nombre de Jesús.
Ahora, el Señor bendiga a cada uno de Uds. ahora. Y ahora esperamos que mañana por la noche… Busquen a alguien, hablen por teléfono rápidamente y consigan a alguien. Queremos que vengan para acá. Traigan a los necesitados y… catres, camillas, y por el estilo; pónganlos aquí y vean lo que el Espíritu Santo dice, ¿ven? Nosotros estamos llamando a los pecadores, ahora.
Mientras inclinamos nuestros rostros solo un momento, y para nuestra oración de despedida, le entregaré el servicio entonces al hermano aquí, mientras Uds. inclinan su rostro, y el hermano…

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