OBRAS DEL MENSAJE


La Segunda Venida
Phoenix, Arizona, E.U.A.
55-0220A
1 Buenas tardes, amigos. Ciertamente me encuentro feliz de estar aquí esta tarde, para saludarles en esta hermosa gran ciudad en el desierto, estar de regreso en Phoenix. Había deseado estar aquí de regreso durante este tiempo. Mi muchacho dijo que van unas cinco o seis veces que he estado en Phoenix, en mi ministerio. Y eso es más de lo que he estado en cualquier ciudad. Que en cualquiera, quizás, aparte de Chicago y Shreveport, y en todo los Estados Unidos. He estado en Phoenix, Arizona quizá más veces de lo que estado en mi propia ciudad donde nací y fui criado. [Palabras no claras] Es mi oración que pueda regresar, eso espero. [La congregación dice: “Amén”]. Aprecio eso.
Tuvieron que prender la calefacción, y, usted sabe, se puso un poco frío, y yo estaba sentado allí sudando y tuve que irme para afuera, y luego volver a entrar, y eso me pone un poco ronco, por el calor.
Y noté que este clima caliente en el Sur, les adelgaza la sangre. Y allá en el Norte, pues, se pone gruesa. Y Ud. no puede tolerar el calor como la gente en el Sur. Y solo hay uno de mí y había tres de ellos, así que es mejor tener un poco de calor extra que hacer que tres de ellos se resfríen.
2 Pero voy a estar bien. El Señor siempre me provee. Estamos felices, muy felices de estar aquí hoy. Mis asociados, el Hermano Moore y el Hermano Brown, tienen a unos clérigos visitándonos, que vinieron de Texas. Y tal vez él, si es que no lo hizo ya, presentará a los hombres de negocios y al resto de ellos. Estamos contentos de estar aquí con el Hermano Fowler y con la comitiva de excelentes ministros.
Y solo tenemos que hacerlo de improviso, porque de aquí nos vamos a la Costa Oeste. Y luego estoy planeando ir a Honolulu después de eso. Así que quisimos detenernos y decirles un hola a nuestros amigos en Phoenix. Y pretendo quedarme unos diez u once días en esta ocasión. Tal vez nos podamos familiarizar durante ese tiempo. Eso espero.
Y el Señor bendecirá, oramos, en los servicios. Y estamos confiando que esta será la hora de nuestro… no nuestro, sino el tiempo más grande del Señor a medida que nos reunimos aquí en Phoenix, debido a Su presencia que está siempre con nosotros.
3 Acabo de escuchar que nuestro amado Hermano Roberts recién pasó por esta ciudad hace unas semanas, y que Uds. tuvieron una reunión maravillosa. Estoy tan contento de escuchar eso, que el Hermano Roberts estuvo aquí, y que el Señor le dio una gran reunión. Él es un hermano maravilloso, un siervo de Dios. Y yo creo que en donde la gente se junta y ora, que Dios honrará sus oraciones y ayudará a la gente. Y entonces sé que Uds. ya fueron bendecidos al tener al Hermano Roberts aquí, y estando el Señor con él. Y que podamos juntos ayudar a compartir algunas de las bendiciones. Ustedes son siempre una bendición para mí, y confío que yo lo sea para ustedes.
Y ahora, lo más grande que tenemos es este compañerismo maravilloso del uno con el otro alrededor de la Palabra de Dios, y viendo a nuestro Señor salvar a los perdidos, traer de nuevo aquellos que se apartaron del sendero, y luego ministrando en la sanidad de Sus hijos enfermos y afligidos. Ese es nuestro propósito de estar aquí, es tratar de hacer lo poquito que podamos con el conocimiento que tenemos. Tratamos de ayudar a lo largo de esta misión de peregrinación que tenemos aquí en la tierra, para hacer que sea un poco más fácil vivir correctamente en esta vida y un poco más difícil hacer el mal. Ese es nuestro propósito: ver que Jesucristo reciba la gloria que se merece entre Su pueblo.
4 Nuestra reunión no solo significa que algún evangelista pase por la ciudad, o que se junte un grupo de ministros. Significa que un avivamiento comience en cada corazón, y un deseo profundo salga entre la comunidad, y así sucesivamente, y orar junto con aquellos que tienen necesidad, y traer al perdido al Reino de Dios.
Y en la reunión misma, ser inspirados lo suficiente por el Espíritu Santo, para salir hacer tales obras. Y no solo una iglesia local, sino a través de cada iglesia en la comunidad, alguien podría ser bendecido por habernos reunido. Estoy seguro que eso sería lo que nuestro bondadoso Padre celestial desearía de la reunión. Y con la ayuda de Dios voy a hacer lo mejor que pueda, y estoy seguro que Uds. harán lo mejor que pueden para hacer de esto lo que el Señor Jesús quisiera que fuera. Y creemos que Él lo hará.
5 Y ahora, esta tarde, es la primera vez que vengo de esta manera para hablarle a la gente: comenzando con la reunión de la tarde. Normalmente el administrador, o uno de ellos, presentan las normas y demás, de la iglesia en la primera tarde. Pero hoy me tocó a mí venir y hacer eso.
Y la mayoría de Uds. han estado antes en la reunión, y conocen las normas de la reunión, que no estamos aquí para hacer proselitismo en las iglesias. Estamos aquí como hermanos interdenominacionales para representar al Señor Jesucristo. Y queremos ver que cada iglesia reciba los beneficios de nuestra estancia aquí. Y cada uno, no importa cuál sea la iglesia, o si Ud. no tiene ninguna iglesia en absoluto, Uds. son tan bienvenidos como pueden serlo.
Y confiamos que estos pastores, que ellos serán bendecidos, que ministros serán inspirados por la presencia del Señor Jesús en estas reuniones.
6 Y ahora, y luego por último, no estamos aquí para levantar finanzas. Desearía que no tuviéramos que levantar una ofrenda en la reunión. Pero tan pronto como…
Yo nunca he levantado una ofrenda en mi vida; nunca en mi vida he levantado una ofrenda. Pero en mi iglesia, donde fui pastor allá, como un ministro Bautista, por doce años nunca recibí un centavo de salario, pero yo siempre pensé, el Señor me hizo saludable, y yo podía trabajar. Así que por qué no trabajar y ser pastor.
Ahora, ese no es el ejemplo para cada pastor, porque ciertamente un ministro del Evangelio no puede salir y trabajar, y esclavizarse, y luego venir y trabajar justamente en la iglesia; él tiene que visitar entre los miembros, y así sucesivamente. Y los pequeños diezmos y cosas de los miembros y sus ofrendas ciertamente ayudan a ocuparse de él. Y yo creo que el obrero digno es de su salario. Pero en mi caso, yo estaba trabajando en la preservación, y… porque me gusta… en el bosque. Y me gusta hacer el trabajo de obras públicas.
7 Y las ofrendas… nosotros simplemente… normalmente hacemos un presupuesto de cuánto va a costar el auditorio por día, y los gastos, y el presupuesto y todo, y vemos cuánto necesitamos tener en cada ofrenda. Y tan pronto eso se levanta, pido que los administradores, todas las veces, que dejen de levantar ofrendas tan pronto como se paguen los gastos, con esa ofrenda será suficiente.
Y luego al final de la ofrenda… o, al final de los servicios, más bien, por lo general me dan una ofrenda de amor. Y desearía no tener que tener eso. Pero tengo una familia, y tengo que tener mis gastos, ya sea que esté ministrando o no, mis gastos rondan en cien dólares diarios, en mi oficina y por el estilo. Y le pago a los que me ayudan.
Y al final de los servicios, si no hay lo suficiente para cubrir los gastos que aún no se han pagado, sin estar rogando y jalando en la gente… Yo me niego rotundamente a hacer eso. No creo en eso. Alguien dijo: “Esa es la razón por la que Ud. es pobre, así como lo está”. Bueno, prefiero hacer eso y tener el favor de Dios, que hacerlo de la otra manera, y tener el presupuesto. Si no se lo logra cubrir, entonces doy mi ofrenda de amor para eso. Luego, si no tenemos suficiente entonces, tenemos que pedirlo prestado, y hacer que el banco… me puede dar tanto como cinco mil dólares a la vez con un cuota baja. Y ellos me aman, así que confían en mí como para hacerlo. Y estoy agradecido por eso.
Y hasta ahora, por la gracia de Dios, jamás hemos tenido que hacer eso. Y creo con todo mi corazón que Dios prefiere que sea honesto en mi corazón con Dios y con Sus hijos, yo nunca tendré que hacerlo. Digamos que Dios proveerá. Y queremos mantener siempre ese espíritu ante la gente.
8 Y nuestras reuniones no son grandes… tan grandes donde tengamos que tener miles cada noche. No tengo programas radiales, de televisión, ninguna de esas cosas, periódicos impresos y por el estilo, así que no se requiere de mucho. Y puedo ministrarle a la gente, tantos como puedo, en las pequeñas reuniones. Y de esa manera es como prefiero mantenerlo. Y así puedo visitar a la gente y hacer lo mejor que puedo para ayudar.
Sabiendo esto, que cada día me pongo más viejo. Y un día tendré que pararme en Su Presencia para dar cuenta de mi mayordomía aquí en la tierra. Y con todo mi corazón, las palabras que deseo escucharlo a Él decir en ese momento es: “Bien hecho”. Y todo habrá terminado entonces. Y quiero encontrarme con todos los que alguna vez ministré en Su Nombre aquí en la tierra, más los millones y millones que otros ministraron.
9 Y ahora, hemos estado, en los servicios… Tuvimos servicio en Lubbock, Texas, hace unos días, donde tuvimos una maravillosa reunión. La gente del Oeste siempre es muy amable con nosotros, al igual que la gente del Este. Y en Lubbock, simplemente tuvimos una reunión sobresaliente en la Presencia del Señor.
Y entonces nosotros… Estas cortas reuniones… Generalmente para mi ministerio no es que yo sea un sanador Divino. Cualquiera sabe eso. Yo creo que la gente que en verdad piensa, que está mentalmente bien, sabe que no hay ningún hombre que sea un sanador Divino. Eso reposa únicamente en Dios. Y yo jamás recibí algún poder para sanar a la gente enferma, y si otros piensan que lo recibieron, bueno, entonces espero y confío que eso sea verdad.
Me gustaría ver a nuestro Señor Jesús bajar y darle poder a la gente para sanar a los enfermos. Pero pienso que Él nunca lo hizo. Y aún Él mismo, no reclamó hacerlo, así que dudo que Él lo vaya hacer de esa manera. Él mismo dijo que no era un sanador. Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre. Él es Aquel que hace las obras”. Él dijo:“Yo no puedo hacer nada de Mí mismo. Pero lo que veo hacer al Padre, eso hago Yo igualmente”. En otras palabras, Él solo actuó en drama lo que el Padre le mostró que hiciera. Y así es ahora. Yo solo… podría ser.
10 Y, cuando Él me muestra algo, yo quiero ser obediente a Él y decirle a la gente lo que Él me dijo. Entonces, y en algún momento ven… Si en algún momento ven que no está con la Palabra de Dios, o hay algún error en ello, entonces, estoy equivocado. No importa lo que sea, está errado. Tiene que ser la Biblia.
Yo creo que en el Antiguo Testamento, ellos tenían profetas, soñadores, videntes, y por el estilo. Pero tenían una maneara de probar si esas cosas estaban correctas o no.
Si un soñador soñaba un sueño, o un profeta profetizaba, y no sucedía… si las luces no destellaban en el Urim y Tumim, lo cual estaba sobre el pectoral de Aarón, lo sobrenatural respondía que eso era verdad, no importaba qué tan sincera parecía ser la persona, está errado.
Y pienso que después que se quitó el Urim y Tumim, estando sobre el pectoral de Aarón, yo creo que este es el Urim y Tumim de Dios hoy, en Su Palabra. Si un soñador sueña un sueño, o un profeta profetiza de acuerdo a la Palabra, su ser en la Palabra, luego pienso que eso sería que la persona estaba enredada. Yo creo que este es el plan fundamental de salvación de Dios. Y todos los atributos que siguen a Su muerte, sepultura, y resurrección están en la Palabra de Dios. Y hasta ahorita, todavía no lo he visto en la reunión, hasta donde yo sé, que se haya dicho algo a menos que estuviera respaldado por las Escrituras.
11 Ahora, tal vez no encaja con la teología de diferentes iglesias, pero solo mírenlo, escuchen un rato, y se darán cuenta que puede estar respaldado en las Escrituras.
Y Jesús, cuando Él vino a la tierra, Su ministerio ciertamente no encajaba con la teología de aquel día, tanto así que pensaban que Él leía la mente, o porque percibió sus pensamientos. Y Él tenía la obra Sobrenatural que… Bueno, por último dijeron que Él era del diablo, un Belcebú. Y no encajaba con sus enseñanzas. Pero sí encajaba con la Palabra de Dios. La Biblia así lo dice. Simplemente ellos no lo habían leído en esa Luz.
Y esta Escritura, Jesús muy a menudo nos dice… Y cada Escritura, quizá, tienen un significado compuesto. Yo no sé si mis hermanos… Me imagino que en algún momento se han percatado de eso. Por ejemplo, en Mateo 3, donde dice allí que está escrito sobre Él, dice que: “De Egipto llamé a Mi Hijo”, —Mateo está citando la Escritura que usaron en el Antiguo Testamento, fuera de Egipto, Dios había llamado a Su hijo.
Ustedes leen en el margen de la lectura que en realidad se refiere a llamar a Isaac… a Israel fuera de Egipto, pero también Israel era Su hijo, y también Jesús era Su hijo. Así que la misma Escritura se aplica dos veces: “De Egipto llamé a Mi hijo”. Y en muchas otras partes en la Biblia.
12 Y nosotros creemos que son las promesas, y hoy tenemos una repetición… Y yo menciono estas cosas alrededor de muchos Ortodoxos, Metodistas, Católicos, y Pentecostales, y todos juntos. Hemos tratado de trazar una línea, debido a la doctrina de un hombre sobre su iglesia. Nosotros creemos esto: que cada persona que ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios, son hijos e hijas de Dios, independientemente a qué iglesia vayan.
Y pequeñas segregaciones, y por el estilo, que tienen por causa de barreras denominacionales, nosotros tratamos de pasarlas por alto, y de pararnos justo en la brecha. Lo he hecho desde que empecé. Y dejé la iglesia Bautista para hacer eso, y vine y me paré en la brecha y dije: “Somos hermanos. Vamos a juntarnos”. No podemos estar de acuerdo en muchas doctrinas y demás.
No hay dos mujeres, quizá, que puedan estar de acuerdo en la manera de mantener una casa. Por tanto, si ellas no pueden, hermanos, cuánto más nosotros, en mantener la casa de Dios. Así que vamos a… En cualquier caso, si ellas pueden ser vecinos; nosotros podemos ser vecinos también, ¿no lo creen? Vamos a sentarnos del otro lado de la cerca y hablemos el uno con el otro y estrechemos manos, y traigan sus vegetales del jardín. Creo que nos llevaríamos mucho mejor. ¿No lo creen?
13 Así que para eso estamos aquí. Los servicios están supuestos a comenzar cada tarde a las siete y media, me imagino. Y generalmente los preliminares, y después de eso… Todavía no sé cuáles son las bases para la reunión, si es para enseñar el Evangelio, o para tener servicios evangelísticos; o dejar que los otros hermanos hagan eso, y yo orar por los enfermos. Eso es lo que aún no hemos averiguado del Hermano Fowler y los diferentes obreros.
Por lo único que estoy aquí es para seguir las instrucciones de mis hermanos siempre y cuando no interfieran con los planes que Dios ha dado, o me ha dado a mí. Así que entraremos en eso después.
En esta tarde, al reunirnos, pensé que sería bueno, en esta tarde mientras nos reunimos, que pudiéramos… Les voy a contar de mi viaje que todos Uds. ayudaron a patrocinar para enviarme a la India, si les gustaría. ¿Les gustaría escuchar del viaje a la India? Gracias. Y vamos a hablar sobre misiones por los próximos treinta minutos y así sucesivamente.
Y hay personas nuevas aquí, pensé… Recuerden cuando estuvimos aquí el año pasado, antes de ir a la India, Uds. ofrendaron aquí, una ofrenda misionera para mí. Y yo la recibí de buena fe; Uds. la dieron de la misma manera, que iría a la gloria de Dios. Y pienso que se los debo, el decirles cómo fue que… qué fue de la ofrenda misionera que Uds. me dieron, y qué fue lo que logró.
14 Y antes de comenzar con esto, la lectura de la Palabra de Dios… No es que Dios bendecirá mis palabras, pero que Dios bendiga las de Él. Así que mis palabras fallarán, porque solo soy un hombre. Pero Sus Palabras no pueden fallar, porque Él es Dios. Y así que vamos a, antes de leer esto, vamos a pedirle a Él que se encuentre con nosotros ahora, y bendiga el edificio, y el lugar en donde nos encontramos mientras nos reunimos para Su gloria.
Queremos darle las gracias a los Shriners; ¿acaso no es el Auditorio Shriner? Los Shriners, han sido amables conmigo donde quiera que he ido; ellos han abierto sus puertas. Si estoy llevándolo a cabo en una carpa con mal tiempo, ellos abren sus puertas y dicen: “Venga”.
Finalmente, yo soy el único en mi familia, por parte de mi padre, o por parte de la familia de mi madre, o también por parte de la familia de mi esposa, que está vinculados ya sea a los Masones, Shriners, o algo en las organizaciones. Y que Dios les bendiga, es mi oración, que ellos puedan, cada uno… cada uno…
Ahora, nos damos cuenta que si yo puedo decir esto, que cada uno de Uds. sea Cristiano… Si la iglesia no puede producir que alguien sea Cristiano, cuántos menos podrían hacerlo las organizaciones. Pero oramos que el Señor Jesucristo en Su misericordia salve a cada uno de ellos antes que dejemos esta tierra. Dios les bendiga a todos.
15 Ahora, mientras inclinamos nuestros rostros y hablamos con este gran Príncipe de paz…
Nuestro bondadoso Padre amado, venimos a Ti hoy en ese Nombre todo suficiente del Señor Jesús, sabiendo esto, que Tú has prometido que “todo lo que pidieres en Mi Nombre, Yo lo haré”. Y venimos presentándolo a Él, no a nosotros mismos; porque Dios nunca prometió que… que Tú contestarías en nuestro nombre, pero prometiste contestar en Su Nombre. Así que lo colocamos a Él delante de nosotros, a medida que vamos a Ti. Escúchanos, Señor, a medida que hablamos a través de Jesús.
Te damos las gracias a Ti por la oportunidad que tenemos de reunirnos aquí en esta gran ciudad asentada aquí en el desierto, que lleva por nombre “Phoenix”, algo que fue sacado del caos. Y oramos, Padre, que justo aquí en esta gran ciudad, que Tú saques del caos de esta generación, una iglesia maravillosa del Dios viviente, llena con el Espíritu, ungida. Grandes hombres de Dios puedan salir de esta ciudad, proclamando el mensaje alrededor del mundo.
Bendice a cada iglesia en esta ciudad, a cada pastor. Y oramos que Tú bendigas a los oficiales, y bendice a la organización aquí que nos ha abierto sus puertas para tener su templo aquí en el cual adorar.
16 Padre, oramos para que el Espíritu Santo venga a este templo hoy y unja este lugar. Permite que cada Ángel tome su posición colocado [Palabra no clara]. Que cada persona que venga a este templo a partir de este momento, pueda ser llena con el Espíritu Santo, que sus vidas estén completamente dedicadas a Ti.
Nosotros ahora, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús, dedicamos este lugar para este avivamiento, que grandes cosas puedan llevarse a cabo, que pecadores vengan al altar buscando paz para su alma cansada. Que aquellos que se han apartado del camino marcado, como lo llamaríamos, que se han regresado, que puedan volver humildemente a la cruz de Cristo y aceptar el perdón por su recaída.
Señor, Tus hijos sufren en esta ciudad y por todo el mundo. Muchos de ellos, sin duda, han venido a este edificio. Padre, oramos que cada uno sea sanado. Que la predicación de la Palabra traiga fe, y la obra del Espíritu Santo complete la fe con liberación para cada uno.
Bendice cada canto. Bendice a los ujieres, a los pastores, a todos, y al ministro que ministrará desde esta plataforma. Úngelos con el Espíritu Santo con Tu mensaje. Muy a tiempo en la hora que ahora te estamos sirviendo. Concédelo, Señor.
Perdónanos ahora, de nuestros pecados. Colocamos nuestros pensamientos e iniquidades delante de Ti, que Tú los saques por medio del lavacro del agua de la Palabra. Sepáranos de toda inmundicia, malos pensamientos, pensamientos egoístas, todas las obras que no te pertenecen. Que podamos ser perdonados de esas cosas. Y que podamos salir de aquí con corazones puros, mentes limpias para servirte. Concédelo, Padre, porque lo encomendamos a Ti ahora en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén.
17 ¿Me pueden escuchar bien, a los lados? Si es así, ¿levantarían su mano para decir que sí pueden? ¿Por este lado? Muy bien. ¿En la parte de atrás? Muy en la parte de atrás, ¿me pueden escuchar bastante bien allá atrás? Eso está bien. Entre… Ahora estén en oración, y el Espíritu Santo guíe.
Ahora primeramente, queremos leer algo de Su Palabra. Y solo para una porción hoy, estoy hablando de visiones, pensé que sería bueno leer de San Marcos el capítulo 16, y comenzando con el versículo 14.
Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
Esta comisión que fue dada por nuestro Señor, era para predicar al Evangelio a todo el mundo. Ahora, algunas veces nos cuestionamos…
Y en mi corazón, yo no quiero premeditar en lo que voy a decir hasta que llego a la plataforma, porque no soy un erudito, y mi gramática sí que es mala. Y si escribo algo para hablar de eso, nadie más podría leerlo, y dudo aún si yo podría leerlo o no. Así que de nada me serviría. Así que solo tengo que depender en lo que Él me dice que diga. Y así he sobrevivido durante veintitrés años; estoy dispuesto a seguir confiando en Él. Y así que hasta aquí Él me ha ayudado.
18 Ahora, creo que en lo profundo de mi corazón, ha estado durante los últimos días, el predicar sobre La Segunda Venida del Señor Jesús. Luego lo intenté en Chicago, al pasar lo he intentado de predicar en Nueva York. Llegué a Lubbock, lo iba hacer allá el viernes. Pensé que lo haría la otra noche en Shreveport. Creo que lo voy a hacer esta tarde si puedo. Así que, sobre: La Segunda Venida…
Y ahora, estoy escribiendo un libro, no es como mis otros libros, porque están… están escritos por otras personas. Y yo no soy un erudito, así que probablemente Uds. entenderán mi manera sureña de hablar. Así que solo lo voy a escribir con mis propias palabras, como una especie de comentario sobre sanidad Divina, y mis propias relaciones personales con el Espíritu Santo, el Espíritu Santo siendo el tema, y sobre sanidad, o lo que es. Y yo tomo un poco como del libro de Génesis, Éxodo, Deuteronomio, y así sucesivamente, de cada uno, extractos de cada uno sobre sanidad Divina y lo traigo al Nuevo Testamento.
Y ahora, lo estoy grabando, para poder sacarlo muy pronto, y lo tendré.
Ahora, en el Evangelio siendo predicado…
19 Yo creo que estamos viviendo en uno de los días más maravillosos que hayamos vivido, y en el tiempo más grandioso que alguien pudiera vivir en la tierra; porque… Usted dice: “¿Qué del tiempo cuando Jesús estuvo aquí?”.
Bueno, ellos… Él vino solo para que ellos lo pudieran ver, luego si los podía perdonar. Pero ahora Él vendrá para que ellos nunca vuelvan a llorar. Ahora, pienso que estamos viviendo… Ahora, creo que estamos viviendo… Y eso fue justo en medio de la peregrinación terrenal que los seres humanos tuvieron aquí. Y ahora, estamos llegando en esta ocasión al final de toda vida de mortalidad, yendo a la inmortalidad ahora. Y luego todos los humanos…
Todo el pecado de todas las edades se está asentando en las generaciones de gente con las que vivimos ahora. Todas las debilidades de nuestros padres, las tradiciones consanguíneas, han llegado a enfermedades y patologías que nunca han sido contadas en todo el mundo.
20 Y luego otra cosa, yo creo que cuando Satanás, fue profetizado, que andaría como león rugiente en los últimos días para destruir la vida mortal, y la vida espiritual, y todo lo que podría… creo que si todos los desperdicios de todo el mal se vacían en la raza humana en este día, creo que todas las bendiciones serán vaciadas, como lo fue antes en nuestros hermanos, por nuestro Padre Celestial sobre la iglesia en estos últimos días. Y qué día en el cual estamos viviendo.
Oh, yo simplemente lo amo. Espero poder ver Su venida. Voy a estar allí de todas maneras. Pero solo espero vivir para ver el día cuando los vea viniendo de Arizona, de todo el mundo, tomándose de la mano para una reunión en el aire. Qué día será. Espero que su corazón lo esté anhelando; dándonos cuenta que las bombas atómicas, las bombas de hidrogeno, y las bombas de cobalto, están colgando en manos de enemigos malvados. Algún fanático podría destruir el mundo entero en unas cuantas horas, completamente; una aniquilación total. Ya tienen el armamento para hacerlo, en manos de gente impía y pecadora, quien se lo hará a sí misma. Solo van a hacerlo. Eso es todo.
Y hoy, en el día moderno en el cual estamos viviendo, que Dios prepare a Su iglesia. Oh, si pudiéramos tan solo dejar de un lado nuestro agarre ahora, y abrir nuestros ojos y ver lo que Dios está haciendo.
Ahora, yo sé que tenemos un pasado y cosas. Reconozco eso. Simplemente fanatismos y tal, levantándose. Pero Ud. puede ver que la misma cosa sucedió justo antes que el verdadero Jesús apareciera la primera vez. Y estamos destinados a tenerlo mucho más, justo antes que Él aparezca la segunda vez. Así que eso solo le dará vida al creyente para que se prepare, porque esa hora está a la mano.
21 Ahora, hoy día, es mi humilde creencia que la Escritura que acabamos de leer es uno de los mensajes más grandes y esenciales que se podrían predicar hoy. Sin embargo, no pretendo predicar sobre eso; solo estoy tomando eso como una Escritura base para la charla, sobre la experiencia misionera.
Pero nos estamos preguntando qué falta que suceda antes de la venida de Jesús. Yo creo que está sucediendo hoy.
Ahora, Jesús nunca nos dijo que saliéramos a construir iglesias, aunque eso es bueno. Jesús nunca nos dijo que tuviéramos una organización, aunque eso es bueno. Él nunca nos dijo que construyéramos hospitales, aunque eso es bueno. Él nunca nos dijo que tuviéramos seminarios, aunque eso es bueno. Pero lo que Él nos dijo que hiciéramos… Hemos sustituido estas cosas que acabo de decir en lugar de lo que Él nos dijo que hiciéramos: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”, no edificar iglesias, no organizar a las personas, no educar a los hombres, sino “predicad el Evangelio”.
22 Jesús dijo que habrá señales. Nosotros las tenemos. Pero aquí está la gran señal: que Él prometió regresar. Él dijo, cuando este Evangelio sea predicado a todo el mundo para testimonio, entonces Él regresará. Y Él no volverá, no puede regresar, hasta que eso se haya hecho. Jesús está dependiendo en la iglesia para que lleve a cabo Sus órdenes. Y nosotros sustituimos maestros de teología y por el estilo, y dejamos de lado la autentica comisión que Él nos dijo que hiciéramos: Predicad el Evangelio.
Bueno entonces, algunos de Uds. dirán: “Bueno, Hermano Branham, ¿acaso no hemos predicado el Evangelio todos estos años?”. Con reverencia digo: “No”, ¿ven?
¿Sabían que dos tercios del mundo nunca han escuchado ni una palabra de Jesucristo? Dos tercios de los habitantes de este mundo jamás han escuchado del Señor Jesucristo. Un tercio… Y el Cristianismo está a tres o cuatro pasos atrás: En primer lugar, los Mahometano; Budista; y así sucesivamente; luego el Cristianismo, incluyendo a todos los protestantes y Católicos juntos. ¿Se dan cuenta qué atrás nos encontramos de ellos?
23 Luego, en todo eso, luego tenemos nuestras diferencias entre unos y otros, entre los Católicos y Protestantes. Los Protestantes: “Este es el Evangelio completo”, y Evangélicos, y demás. Cada uno de ellos difiere uno de otro, y peleando unos contra otros.
Vaya, ¿lo pueden ver? Vamos a detenernos unos cuantos minutos y pensar en estas cosas. Y vamos a… Me encanta el gozo. Ese es uno de los frutos del Espíritu Santo, el gozo. Necesitamos tener este regocijo. Pero tiene que haber un tiempo de descascarar el maíz antes de poder comerlo. Así que, vayamos a las enseñanzas y pensamientos verdaderos y sólidos del Evangelio, veamos dónde podemos comenzar bien, y construyamos desde allí mismo.
El Evangelio no significa repartir folletos. Ellos están bien. Dios nos dé más sociedades de folletos. Es una manera de hacerlo. Y pienso que la sociedad de folletos ha hecho un mejor trabajo, al cumplir su parte, de lo que lo hemos hecho nosotros los predicadores del Evangelio, cumpliendo nuestra parte. Eso es correcto. Porque una pequeña competencia nunca me levantó.
24 El Evangelio no es: “Salir y enseñar la Biblia”. Eso no es el Evangelio. Es leyendo en las Escrituras que el Evangelio no vino solamente en Palabra, sino a través del poder y la demostración del Espíritu Santo. El Evangelio, que es la Palabra. Pero la letra mata; el Espíritu da vida.
Ahora, una semilla colocada en este púlpito plano, es solo una semilla hasta que muere y se vuelva germinada… se germine y muera, nunca hará nada. Así que la semilla… La Palabra aquí tiene que ser hecha manifiesta para poder que yo muera.
Él dijo: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios”.
Ahora, al pensar en lo que era la Palabra… Antes que una palabra sea la expresión de un pensamiento, tiene que ser un pensamiento antes de que pueda ser una palabra. Entonces Dios, en el principio, pensó en lo que sería, habló la Palabra para que fuera, nosotros recibimos la Palabra; y produce lo que era el pensamiento de Dios. La Palabra es el Evangelio en forma de semilla.
25 Si Uds. me piden un… Dicen: “Hermano Branham, en su territorio tiene árboles de bellota. ¿Me daría un árbol de bellota?”. Y yo les doy una bellota. Usted tiene un… tiene un árbol de bellota potencialmente. Pero está en forma de semilla. Ud. no puede decir que en realidad tiene un árbol hasta que la semilla haya producido un árbol.
Bueno, al predicar la Palabra es la bellota, pero hacerla vivir es el Evangelio. Eso es correcto. Si él prometió el Espíritu Santo, esa es la Palabra. Y el recibir el Espíritu Santo es haciéndola vivir, manifestándola. Si Él prometió estas bendiciones por la Palabra, entonces aceptando la Palabra y produciendo lo que Él dijo, es el Evangelio: “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”.
26 La siguiente línea es una prueba de que predicar solo la Palabra no lo logrará. Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen. En Mi Nombre echarán fuera demonios (espíritus malignos), hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes, o si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Ahora, ese es el Evangelio que ha llegado… ha sido. Y la teología y enseñanza ha sustituido ese lugar.
Ahora, creo que estamos viviendo en el día cuando el Espíritu Santo se está moviendo sobre los corazones de la gente. Independientemente de cuánta crítica, cuánto fanatismo, Dios está bajo obligación de sacar una iglesia de entre los gentiles tan cierto como estoy en esta plataforma, y Él lo hará.
Y creo que ahora se está moviendo y está llegando. Por lo tanto, mi corazón arde. Ahora, diré esto, me doy cuenta que no le estoy hablando a toda América, sino que le estoy hablando a los americanos, o como los llamamos. (El verdadero americano es el Indio. Dios le dio este territorio; nosotros se lo quitamos. Pero nos hacemos llamar americanos).
27 Pero yo creo que el gran llamado del avivamiento en los Estados Unidos ha sido rechazado por los americanos en su conjunto. Ellos simplemente no pueden concebir… percibir, más bien, la Palabra. Se ha predicado suficiente Evangelio en forma de Palabra a través de los Estados Unidos [Palabras no claras] país en un segundo jardín del Edén. Pero lo han rechazado. Y grandes evangelistas, Billy Graham y Jack Schuller, muchos otros grandes hombres, Oral Roberts, ha cruzado el país, predicando el Evangelio, Dios trabajando. El Espíritu Santo moviéndose entre la gente y aceptando en estos días… aceptando a Cristo como su Salvador personal, regresan directamente a la revoltura del mundo, tal como estaban en primer lugar.
Existe tal cosa como una fe intelectual. Aquí hace unas semanas en Chicago, leí algo que había estado en la radio que simplemente emocionó mi corazón. Cuando decía que… Aquí, Dios dijo: “Como un hombre piensa en su corazón”, en las Escrituras. Y del corazón… El científico dijo que Dios tenía todo enredado. No había facultades mentales en el corazón para pensar; él tiene que pensar con su mente. Su mente era lo único con lo que podían pensar, y no con su corazón, con su mente. Pero Dios no comete errores. Cuando Él dice: “corazón”. Él quiso decir “corazón”.
Y hace varias semanas la ciencia médica encontró que en medio del corazón humano, hay un pequeño lugarcito que no tiene que tener células de sangre, o nada alrededor de eso. Y ellos reclaman que ese lugar lo ocupa el alma. Los animales no lo tienen. Así que después de todo, Dios estaba correcto. El hombre piensa con su corazón.
28 Ahora, Ud. puede tener una fe intelectual por escuchar la Palabra, y percibirlo en su mente, y aceptándolo sobre esas bases, lo cual es una fe intelectual. Pero la fe de la cual Jesús estaba hablando en San Juan 5:24: “El que escucha Mi Palabra y cree en El que Me ha enviado, tiene Vida Eterna”. Eso no viene de una fe intelectual; eso viene de una experiencia del nuevo nacimiento.
Como un hombre piensa en su corazón, ha nacido de nuevo. Y de allí salen sus pensamientos —su alma, no de su mente, pero de su alma— algo en él que dice que está correcto cuando su mente le dice que está errado. Amén. Espero lo capten. Uds. lo saben de todas maneras. No lo que dice la mente, lo que dice el doctor, lo que el pastor dice, Uds. lo saben de todas maneras en su alma.
Cuando esa alma en verdad ha nacido de nuevo, usted lo tiene. Zoe — “La propia…. de Dios…”. Dios mismo se esconde en un hombre. Ese es el Evangelio para el hombre.
29 Al viajar al extranjero, yendo al África y a diferentes lugares… Viendo, creo que les conté la última vez que estuve aquí de cuando cerramos la primera reunión en África, donde tuvimos treinta mil convertidos que recibieron el Evangelio en un solo servicio de la tarde.
Luego nos fuimos a la India, después de pasar por aquí, cuando les dije que estaba por hacer un viaje a la India, nuestra primera parada fue, después que salimos de Nueva York, fue en Lisboa, Portugal. Allí estuvo un hombre con nosotros, quien conocía todo al respecto… un hombre alemán, quien conocía a todas las celebridades, me imagino, alrededor del mundo.
Allí tuve un encuentro con gobernadores, príncipes, y demás. Tenían una pequeña cena. Y tuve la oportunidad de testificar del glorioso Evangelio, en su presencia. Portugal es casi cien por ciento católico. Ellos no van a la iglesia, muchos de ellos, pero son… Esa es simplemente la iglesia nacional, así que ellos… son católicos por… porque son portugueses. Y de esa manera es como unas personas piensan que son Cristianos porque son americanos. Eso no significa que sean Cristianos.
Porque padre y madre eran Cristianos no es señal de que Ud. sea un Cristiano. Ud. es un Cristiano cuando ha nacido de nuevo con el Espíritu de Dios en usted. Después Ud. es un Cristiano.
30 Pero en ese lugar, encontramos una pequeña iglesia Pentecostal muy metida por una ladera de una montaña. Oh, están casi por todos lados. Y allí llevamos a cabo una reunión por un par de noches, donde volvimos a subir la colina. No estábamos supuestos a orar allá por los enfermos. Pero Billy y yo nos deshicimos de todos los que estaban con nosotros. Y subimos y oramos por los enfermos. Y si hablar de una reunión se trata, nosotros sí que tuvimos una. Oh, vaya, corazones hambrientos, amando al Señor.
Inmediatamente después fue el llamamiento al altar; un cien por ciento de su gente Católica creyó. Aceptaron al Señor Jesús. Oh, una reunión maravillosa…
31 Y de allí, nos fuimos a Roma. Y como Uds. saben, yo soy irlandés; mis parientes antes de mí eran todos Católicos. Y entonces, yo quería visitar Roma.
Bueno, no tengo nada… Y si la gente Católica está hoy presente, mis amigos Católicos, no tengo nada en contra de Uds. así como tampoco de los Protestantes. Yo no me hago llamar Católico o Protestante, ninguno de los dos. Me hago llamar un creyente en la Biblia, y un adorador del Señor Jesucristo.
32 Esta es la razón. Los Católicos dicen: “Esta Palabra está inspirada, toda ella, pero la iglesia está por encima de la Palabra”. Eso está errado.
Los protestantes dicen: “Esta está inspirada, creo tanto en Ella como que está inspirada. Marcos 16 no está inspirado, la sanidad Divina no está inspirada…”. Uds. solo toman, la parte, solo lo que su teología les permite decir que está inspirado.
Para mí, cada palabra está inspirada, y es el único fundamento para los Cristianos. Yo creo en Ella —la Palabra de Dios. Puede que yo no sea capaz de manifestarla. Mi fe puede estar muy débil para hacer muchas cosas que están allí, pero es verdad, tan cierto como estoy aquí parado, y mucho más también. Es la Palabra infalible de Dios, eterna y siempre presente. Y francamente, es Dios mismo viviendo en forma de Palabra.
¿No es eso maravilloso? Piénselo: Dios mismo en forma de Palabra. Porque, amigos, yo prefiero tomar eso que todos los concilios de los Católicos, y Protestantes arrojados juntos. Esta es la Palabra de Dios. Eso es Dios para mí. Él era en el principio la Palabra, y Él todavía es la Palabra.
33 Ahora, y después entramos a ver la Ciudad del Vaticano. Realmente yo quería ver por unas cosas que había escuchado que eran antiguas que se habían encontrado, y así sucesivamente, que era verdad. Y por el lugar, atravesamos por la Ciudad del Vaticano, hasta llegar a San Pedro, y demás.
Yo como que me desanimé un poco allá cuando dijeron que Pedro fue sepultado allí. Yo no creo eso. Así que, yo… Tuvimos una pequeña discusión con respecto a eso. Ellos no estuvieron de acuerdo. Entonces, después continué, bajamos a las catacumbas de San Ángelo. Pasando por allí viendo todos los cuadros y los trabajos de los primeros santos; y bajo tierra, simplemente era un cementerio bajo tierra. Los pequeños bebés, uno podía ver donde habían llenado la mayoría de los rincones, amontonados en la madera. Así que, bueno, Dios podría tener unas cuantas palabras para decir sobre eso. La gente quiere creer una cosa, y luego, yo creo que fue otra.
Dijo: “Aquí es donde Patricio fue sepultado”.
Yo dije: “Eso no se parece mucho a él, la manera como Uds. tienen allí esas tumbas”.
Dijo: “Oh, bueno, era Tal y tal”.
34 Y salimos de allí, y luego fuimos a ver en donde a Pablo le cortaron la cabeza. Y yo entré allí, una vieja celda lúgubre y fría, una vieja mesita al lado donde él escribió sus maravillosas cartas bajo la inspiración del Espíritu Santo. Nerón le cortó la cabeza, la lanzó por la ventada, para que él pudiera lavar la alcantarilla.
Y yo pensé, Dios, mi Biblia, significa tanto para mí. Yo creo que está inspirada, los escritos de estas epístolas.
Después lo siguiente fue que quisieron mostrarme una gran iglesia donde esta gran misa está todo el tiempo aconteciendo. Y yo fui para allá, y estaban teniendo una misa solemne, o alguna clase de misa.
Y había una dama que era la que me estaba llevando, y fui debajo del lugar, donde tenían el cementerio. Y ellos enterraban a todos los monjes, hasta que la carne desaparecía de sus huesos, luego tomaban los huesos y construían un edificio con eso. Todos los artefactos de iluminación eran de pequeños huesos de los dedos y cosas, conformaban los artefactos de iluminación y demás que colgaban, elaborados con huesos humanos. Y algunos más de las tumbas de los infantes. Y luego recogían sus huesos, y simplemente, conformaba como un cementerio debajo de la iglesia. Y ahora, estando parado allí, algo me impactó.
Pensé en esos rincones donde estaban los cráneos de esos monjes.
35 Los viajeros de las diferentes partes del mundo, que entran al lugar, han frotado tanto esos cráneos al punto que casi les han hecho agujeros. Eran blancos, pero el resto estaban corroídos, de color negro, marrón oscuro, negros. Lo estaban frotando para obtener una bendición de los cráneos de los hombres muertos.
Pensé, ¡qué supersticiosas pueden ser las personas! Ellos querían un milagro como poder.
Estaba colgado un pequeño anuncio en la parte de atrás, decía: “Recuerda viajero, una vez fuimos como lo eres tú ahora, y un día serás como somos nosotros”. Eso les da algo en qué pensar.
Al siguiente día, después de nuestra [Palabra no clara], tuvimos un… Yo iba a ser entrevistado por el Papa. Así que los hermanos habían hecho los arreglos para que yo me encontrara con el Papa de Roma, y él dijo que lo haría por mí.
Le pregunté a Baron Von Blumburg qué tenía que hacer. Sé que hay cosas que uno tiene que hacer para poder encontrarse con él, y así por el estilo. Tendría que vestirme bien para encontrarme con el Papa. Y ellos me dijeron que tendría que besar este anillo en su dedo, y llamarlo “padre”.
36 Yo le daré a cualquier hombre el merecido respeto —doctor, o lo que él pudiera ser— pero el adorar al hombre, eso es diferente. Yo trazo la línea. Dije: “Yo no lo veré”. No le quiero hacer ningún tipo de adoración a un hombre. La adoración va a Dios, y solo a Él. Ahora, esa es la manera como ellos lo hacen, esa es la manera Católica de hacerlo. Es su fe; eso es todo… Eso depende de ellos. Pero para mí, eso es un poco diferente. La Biblia dice: “No llaméis a ningún hombre padre”. Así que yo no pude hacerlo. Mi conciencia no me deja hacerlo. El Espíritu Santo me prohíbe hacerlo.
Así que encontré una pequeña misión Pentecostal muy metida en el rincón, justo bajo las sombras de la Ciudad del Vaticano. Fuimos para allá y tuvimos una gran campaña de sanidad, unas tres noches. Y Dios bendijo, y el Espíritu Santo cayó. Ellos sonaban como el Ejército de Salvación justo allí en la Ciudad del Vaticano. La gente corrió de arriba abajo por las calles durante la noche gritando, y aclamando, y alabando a Dios —así que tuve que irme de allí.
37 Viajamos hacia, casi hasta el Cairo subiendo a… después continuamos hacia Arabia, y de Arabia hasta Bombay. Viendo que allí estarían los ministros, y demás, grandes delegaciones. Ellos tenían que representar a cada iglesia. Con coronas de flores alrededor de sus cuellos. Y tenían una gran [Palabras no claras] de la manera que las arrojan. Cada uno tenía que usarlas, y empujarlas, me imagino. Guirnaldas, pienso que así las llaman.
Y así que entonces ellos… Nos fuimos al Hotel Taj Mahal, y pagamos por una habitación y rentamos para una reunión. Y había una dama que había entrado al lugar antes que yo, y tenía… como unos seis u ocho meses, o tal vez un poquito más, y había llevado a cabo una campaña de sanidad. Y eso provocó un poco de problema. Y los hermanos nos dijeron algo concerniente a levantar las ofrendas, o ella estaba tratando de levantar ofrendas. Dijeron: “Uno no puede hacer eso en público”.
Dijeron que hubo un disturbio donde mataron a dos hombres, así que ellos no me dejaron llevar a cabo las reuniones allí al aire libre. Y allí yo…
38 Y de allí el alcalde de la ciudad vino, y tuve una entrevista con el Sr. Nehru, y el presidente, nos juntamos. El Presidente de la India sobre cuatrocientos setenta millones de habitantes. Y yo fui para allá, con el alcalde de la ciudad. No puedo mencionar su nombre. Tengo su boleto aquí en mi bolsillo, su tarjeta.
Y en la India, simplemente depravados, creerán cualquier cosa. Creerán cualquier cosa que se les diga. Jamás había visto tanta confusión en mi vida. Así que me dijeron que no debía salir a la intemperie, pero que me tenía que quedar adentro, por causa de la hermana que provocó este problema.
Y si conseguíamos una iglesia, tal vez se podía llevar a cabo en la iglesia, porque ellos no podían protegernos afuera, pero lo podían hacer si era en una iglesia y así lograrían hacerlo. Y el mismo alcalde me dijo que había quinientas mil personas en la ciudad, que habían llegado allí para los servicios de sanidad, para las reuniones. ¿Y se podrían imaginar lo que sería eso en las calles de Bombay?
Y ellos tenían una gran iglesia, una especie de iglesia Episcopal, donde sería dos veces más grande que este auditorio. Una gran estrella enorme enfrente de ella que cubría aproximadamente medio acre. Y luego en cada micrófono… Y la gente se encontraba manzana tras manzana, al punto que tenían carros patrullando el lugar, con radioteléfonos tratando de abrir espacio para que yo pudiera pasar en automóvil, para llegar al lugar donde íbamos a orar por los enfermos. Ud. nunca ha visto tal en su vida. Las personas apiladas como leños, una encima de la otra.
39 Muy a menudo pensaba, que la gente, que los Estados Unidos tenía gente pobre, pero no hay ni un solo hombre pobre en los Estados Unidos después de haber visto la India. Si Ud. va a la calle esta tarde, y ve a un hombre comiendo su cena de un bote de basura, él no es pobre, eso es por una condición mental o así lo prefiere. Aquí tenemos caridad. Tenemos nuestras organizaciones de caridad que le ayudarán a él. Tenemos hogares para hombres ancianos, asilos de ancianos. Tenemos de todo aquí para ayudarle. Casi no hay nada que no lo ayudaría. Ya sea que él esté mentalmente perturbado, o que prefiera hacerlo. Esa es su preferencia.
Ahora, pero cuando Ud. ve a un hombre en la India, él no tiene nada que lo pueda ayudar. Y yo no estoy aquí para decir una palabra para enviar ayuda, y así por el estilo. Pienso que puede enviarse de muchas mejores maneras aparte de donde lo enviamos. Solo digo que yo pudiera decir mucho, pero no lo haré.
40 Pero en cualquier caso, yo tengo mis ideas y mis pensamientos en mi corazón. Pero allá es una de las escenas más lastimosas que los seres humanos hayan visto jamás. Vi en Sudáfrica con la gente de color de allí, viviendo en una pequeña choza con techo de paja. Esos pequeñitos quienes nunca han tenido un baño en su vida, y no conocían su mano derecha de su izquierda. Yo pensé que eso era algo triste.
Pero me olvidé de eso cuando vi la India, al verlos en las calles, leprosos, con pequeños muñones de manos, niños pequeños con dedos, tal vez así de gruesos parados en la línea; pequeñas madres en las calles con sus pobres bebitos, niños pequeños encogidos, y las manitas no eran ni de este tamaño, extendidas, llorando, y muriendo por comida, y nosotros lo rastrillamos al bote de basura.
Escuchen. Oh, les digo algo. Esto es aparte. Uds. saben que la Biblia dice, que en los últimos días los paganos se despertarían. Ellos lo están haciendo, además. Cuando vi a los americanos bajándose de ese barco allí, la manera en la que se comportaron frente a esa pobre gente, hizo que me avergonzara.
41 Un pequeño muchacho con un pie así de grande, arrastrándolo de esa manera, tratando de ayudar a un par de estadounidenses almidonados a subir. Ellos pusieron sus manos de esta manera, y se alejaron de ese pobre muchachito. ¡Dios tenga misericordia! ¡Fariseos! Y nos hacemos llamar Cristianos porque somos estadounidenses.
Escuchen. Permítanme decirles. Allí se sienta afuera ese pobre hombre, trae un pedacito puesto, con harapos o algo alrededor de su cara, el pobre hombre sentado allá… Nunca vi un par de zapatos mientras estuve en la India, nunca vi a una persona con ropa puesta, nada sino un taparrabo. Sus pequeñas piernas… los brazos así de gruesos en esos hombres, tanto así, pequeñas piernitas, sin zapatos, viniendo por la calle. Por supuesto, ellos estaban allí, por todas partes. No lo entiendo.
Caminando por las calles de esa manera, con un viejo pañuelito colgando detrás de él mientras camina. Él caminará hasta allí y solo caerá en la calle y se quedará allí; ese es todo el hogar que él tiene. Él no posee nada. Él no tiene a nadie que lo alimente. Si acaso es capaz de levantarse, se levantará. Si no puede, él morirá allí. Ellos pasarán y lo recogerán de esa manera, y lo suben en una cosa como esa, y se lo llevan a una gran tolva, un cilindro grande, y lo avientan allí, y simplemente lo incineran.
El muchachito, lamentable, lo alimentan con tanto así de comida, cada dos o tres días, no importa si está podrida o si es en una cáscara de coco, o lo que sea, él podía vivir. Y no me puedo imaginar cómo lo hizo. Ellos tienen recursos naturales; pero no la mentalidad para desarrollar lo que tienen.
42 Un hombre anciano sentado allí en este lugarcito donde hay un charco de lodo. Su esposa lava en el charco de lodo. Y si él quiere beber algo de agua, él bebe de este charco de lodo. Si quiere cocinar, él toma la misma agua donde su esposa lavó, y la toma para cocinar con eso, porque no tiene nada más. Él… Su bisabuelo estuvo en pobreza e ignorancia. Murió de hambre. Su abuelo hizo la misma cosa; su padre hizo la misma cosa. Aquí está él haciendo la misma cosa, y allí vienen sus hijos haciendo la misma cosa.
Y mucha gente grande de este mundo pasa por allí, con Cadillacs rosas y sombreados de azul, en ropa fina, y ricos, y sin embargo nos dicen que él… Ellos le dicen que todos venimos de un hombre. Todos somos iguales. ¿Qué ha pasado? Lo que ha pasado está por todo el resto del mundo: El comunismo se está apoderando, y nosotros somos los causantes de eso. Correcto.
El comunismo entra con una economía falsa, y le promete algo falsamente. Oh, claro que eso está mal. Miren lo que… lo que estos tipos han hecho, y así sucesivamente, igual que los Católicos, y demás. Todo el dinero lo tienen en ello. Y el pobre tipo tiene un alma, pero él está siguiendo las artimañas del diablo. Pero él le ha prometido algo. ¿Saben Uds. por qué? Es porque nosotros, con todo nuestro dinero de los impuestos del whisky, impuestos de la cerveza, y cosas como esa. Y la iglesia no tiene corazón de solo enviar misioneros para allá. ¡Vamos a pagar por eso! Despierten. Será mejor que me detenga en eso.
Eso es correcto, mis amigos. Vamos a despertar demasiado tarde.
Tan pobres, allí lo tienen, el cuadro. Billy y yo pensamos que podíamos escabullirnos por la parte de atrás. Cuando volteé hacia allá y vi a esas pobres cositas, yo le dije a la gente americana, que el dinero que me sobrara, después de las ofrendas misioneras, después de comprar el boleto, que yo alimentaría a esa gente. Y yo fui hacia allá, y no tenía sino muy poquito. Cuando miré hacia allá y vi eso, mi corazón se detuvo, simplemente yo no podía soportarlo.
43 Luego caminé hacia la ventana, después que llegamos al hotel; miré hacia afuera, y vi a la gente mendigando. Esta gente pasaba por el camino, sin sentir nada. Bajé las escaleras, salí a la calle. Me conseguí un montón de esas pequeñas viejas rupias, y las comencé a repartir, luego tuvieron que sacarme de allí, porque estaba muy sofocante —de tanta gente.
Luego Billy y yo salimos por la parte de atrás, vestidos un poco diferente nos fuimos por otro camino, y le dimos la vuelta. Solo hay una línea por la calle. Bajamos y había un gran charco de lodo como en la mitad de la calle. Estaba un viejo buey en la calle. Y uno tenía que aguantar la respiración para poder pasar por allí.
Y allí, estando allí con palos en las manos, recogiendo mortero, lo que ellos llaman mortero, unas piedras así de grandes. Y las pobres mujercitas con sus pequeños bebés muriendo de hambre, sentadas allí recargadas contra los lados de las paredes, no se podían sentar, algunas de ellas, tan débiles; las mujercitas con canastas de paja en sus cabezas… corrían de esa manera, a donde estaban construyendo un viejo edificio. La vaciaban, llenaban esa cosa con unas setenta y cinco libras [34 Km.]. Las pobres mujeres no pesaban tanto así. Se la colocan en la cabeza de esa forma, y corren aproximadamente tres o cuatro tramos de escalones, y lo vacían y vuelven a bajar. Y hacen eso desde antes del amanecer, hasta las nueve o diez de la noche, por doce centavos. Esas pequeñas [Palabra no clara] desgarrada, sin ropa puesta, solo un pedacito de taparrabo puesto así. Las pobres madrecitas, lo hacen para mantener…
Y ellos no hacen nada, no se detendrán para hablar, solo se tienen que parar de esa forma, por temor a perder su empleo. Toman esa rupia y compran un poco de grano de arroz, y curry, en un lugar donde uno apenas podría aguantar la respiración.
Escuchen. Ellos son seres humanos.
44 Ellos están hechos del mismo material que nosotros. No son solo polvo. No son marionetas. Ellos son los hijos de Dios. Tienen tanto derecho de sentarse y comer pollo frito si como Uds. tienen el derecho. Pero nosotros como nación hemos fallado. Como la iglesia Cristiana, hemos fallado. Exactamente correcto. Reposa en ellos.
Ahora noten. En el lugar, cuando terminamos esa noche, le dije a Billy: “¿Cómo lo haremos?”.
Él dijo: “Papá, no lo sé”.
Fuimos y conseguimos más rupias. Fui allí a la ventana, miré hacia afuera, y había filas de personas, por todas las calles de arriba abajo y cosas, todos estaban mendigando, y así sucesivamente. Y yo…
Primeramente, me trajeron mi cena; yo no pude comerla, pensando en esa pobre gente afuera. Simplemente no pude hacerlo. Así que tenía una naranja y unas cuantas galletas, y salí allí. Y había una dama que andaba con su pequeño bebé llorando de esa manera, y lancé… le grité a ella y lancé la naranja. Oh, qué cosa, pelada y todo, tan recio como podían ir por ese bebé.
Esa pobre madrecita sentada allí, miró hacia arriba, con lágrimas saliendo de sus ojos a medida que arrullaba al bebé. Los niños, con sus manitas extendidas de esa manera. Yo no podía soportarlo.
45 Observé eso, yo dije: “Oh, Billy”.
Y él dijo: “Papi, no puedo mirar eso”.
Yo dije: “Tampoco yo”.
Yo dije: “Vamos a arrojar la galleta para afuera, también”.
Regresamos para allá, yo dije: “Regresa y dame unas rupias otra vez”.
Entonces fui para allá, llegué allí, y comencé a arrojárselas por la ventana.
Hermanos, era el cuadro más lastimoso que Ud. haya visto, ver leprosos casi sin manos, casi sin pies, solo unas clavijas pinchando alrededor. Y no podían levantar la rupia. ¿Saben lo que hacen? Sostienen una sábana sucia y la lamen… se arrastran en el suelo, y la levantan de las calles con su lengua, y la llevan al mercado, y consiguen algo de comer con ella —con la pequeña rupia.
¿Piensan Uds. que estamos haciendo lo correcto como nación? ¿No deberíamos nosotros, los Cristianos, ayudar a algo así, en lugar de quemar todo el trigo y cosas en las praderas, y arrojar todo el trigo y las cosas al océano? Es tan irrazonable. Es verdad. Sé que duele.
Recuerden, yo nací aquí. Este es mi hogar. La nación más grande del mundo. Pero, hermano, bajo el estandarte del Cristianismo, somos un fracaso porque nos hemos descuidado de esa manera. Y luego vamos para allá, yo dije…
46 Esa noche cuando salimos a la reunión, ellos entran allí, era casi imposible. Al día siguiente, fui atendido por diecisiete religiones diferente de la India. Piénselo: diecisiete religiones diferentes, cada una de ellas no era Cristiana.
Me llevaron al templo de los Jaines. Ahora, ellos tienen a los Mahometanos, a los Hindúes, a los Sijs, y Budistas. Oh, vaya. Algunos de ellos adoradores del sol, y algunos adoradores de vacas.
Los Jaines… Ahora, voy a explicar eso, porque fue en su monasterio. Ellos no se pueden cortar el cabello; simplemente se lo jalan con sus dedos. No se pueden cortar la barba, así que se la jalan con sus dedos. Y tenían que llevar una cosa de papel para cubrirse la boca que se engancha alrededor de la oreja, porque tenían miedo de respirar un mosquito en el sentido de que podría ser su madre o padre que murieron, probablemente con otra vida —reencarnados. Tenían una cosita con la que barrían el suelo a medida que avanzaban, porque podían pisar a su tío o tía, o a alguien más, que murió y regresó en forma de pulga o algo así. ¿No es eso horrible?
Esa gente naturalmente, como hombres y mujeres, son nuestros hermanos y hermanas. Si Ud. se estuviera muriendo ellos le podrían dar una transfusión de sangre para salvarles la vida. Si Ud. fuera Chino, o un hombre de color, o lo que sea, ¿ha hecho Dios a todos los hombres de una sola sangre? Pero, Ud. sabe, si ponen una gota de sangre animal en usted lo mataría. Y ningún animal puede transfundir la sangre de uno a otro de una especie a otra. ¿Ven cómo lo hizo Dios? Nosotros nunca venimos de los animales; venimos de Dios. Dios hizo al hombre a Su propia imagen.
47 Ahora, miré hacia allá y los vi en esa condición (Tendré que darme prisa), y me fijé, cuando entramos a… fuimos a los servicios. Esa noche, fui a los servicios de los Jaines. Ellos me recibieron; uno tiene que quitarse los zapatos. Entró allí con una gran almohada, se sentó ante el sumo sacerdote, la cabeza de todos ellos, se sentó delante de mí. El mismo [Palabras no claras]. Y hay diecisiete religiones diferentes representadas allí. Así que, cada uno de ellos me miraba directamente. Yo estaba sentado en ese círculo de este modo, mirándolos. Y entonces, llevaron y tenían a un intérprete.
Y uno de ellos dijo: “Ustedes llaman… ustedes en América se hacen llamar Cristianos, se llaman a sí mismos religiosos”. Y dijo: “Inyectan cada investigación científica que pueden para encontrar alguna clase de bomba, o algo por el estilo que mataría a sus semejantes”. [Espacio en blanco en la cinta]
Dijo: “Ustedes quieren matar a todos en el mundo con alguna clase de bomba atómica, y luego dicen que son religiosos porque su Dios está lleno de misericordia”.
Piensen en lo que él dijo.
48 Ahora, escuche. Otro se levantó, dijo que era Mahometano. Él dijo: ¿Es Ud. Cristiano?“. Él dijo: ”Ud. dice que su libro se llama la Biblia“. Dijo: ”Tenemos hombres aquí, historiadores y de todo“. Dijo: ”Les hicimos unas preguntas de la Biblia“. Dijo: ”Por ejemplo, su Marcos 16“. Y mencionó otros lugares. ”Y luego les preguntamos: Si pudiéramos ver a este Jesús del cual Uds. hablan al respecto, dijo: “resucitado de los muertos. Si pudiéramos verlos a ustedes maestros producir lo que Él dijo que harían, nosotros creeremos que Él ha resucitado de los muertos”. Pero dijo: “Todos Uds. dicen que esa parte no está inspirada”. Él dijo: “Quiero que sepan una cosa: Todo el Corán aquí está inspirado”.
Allí lo tienen. Yo solo me quedé sentado y lo escuché; no dije nada. Luego cuando estaba a punto de irme, yo dije: “Caballeros, ¿asistirían a mi reunión? ¿Si logramos tener a la policía y por el estilo, para meterlos al lugar?”. Ellos prometieron que lo harían.
49 La siguiente noche, la cual era mi segunda noche… hubo una reunión la noche anterior. Este muchachito sordomudo fue sanado. Yo no pude expresar un pensamiento más, porque eso simplemente… eso lo concluyó, cada persona simplemente se puso frenética.
Y a la noche siguiente, cuando Billy y yo llegamos a la reunión, estuvimos por lo menos una hora y cuarenta minutos, tratando de entrar. Tenían filas de personas que estaban reteniendo con tres o cuatro filas de policías y milicia enfrente. Ellos no podían detenerlos. Y entonces, tratamos de ir por este lado, y por este otro lado, y dispersándonos hasta que subimos allá.
Y cuando llegamos a la reunión esa noche, tenían a todos estos hombres sentados alrededor. El Espíritu Santo vino. Oh, vaya.
Después de un rato… Ellos no podían repartir tarjetas de oración, así que dijeron que iban a bajar para seleccionar a uno y traerlo. No los podían formar, porque… ellos solo… no había manera de hacerlo. Así que bajaban y seleccionaban a uno, Billy y un par de los hermanos bajaban y seleccionaban a uno, y lo traían. Y uno no se podía escuchar pensando, porque por lo menos a dos millas a la redonda, era simplemente el estruendo de la gente.
Así que entonces, mandaron subir… dos o tres atravesaron, y Él me mostró cuál era el problema, pero no diría que fueron sanados. Ahora, yo lo puedo decir, por supuesto, era el diablo.
50 Y aquí venía un niño atravesando; yo pensé: Seguro, este será el momento. Y el niñito tenía lisiado un brazo. Le dijo quién era él, de dónde era, lo que había hecho, todo sobre él, pero no había una seguridad de su sanidad. Así que, dejé que pasara.
Luego llegó un hombre que estaba ciego. Ellos eran Sijs. Y cuando él vino, se paró allí, el intérprete le estaba hablando. Yo no podía hablar su lenguaje, por supuesto. Y lo primero que Él hizo fue decirle quién era él. Luego le dijo que era un hombre casado; él tenía dos hijos, y le dijo que él era un adorador del sol. (Ahora, lo que ellos hacen, se sientan y miran el sol. Y a medida que el sol va saliendo, ellos lo miran de frente, hasta que atraviesa y se oculta en el Oeste). Él llevaba veinte años completamente ciego, por adorar al sol.
Yo lo observé para ver que decía la visión. Pero tan pronto como la visión se esfumó, yo comencé a darme vuelta hacia la audiencia, para solo orar por el hombre y pasarlo. Aquí, una visión se mantuvo aquí enfrente de mí otra vez. Y allí estaba él con su vista. Yo pensé: aquí está.
51 Ahora, oh vaya. Uno no podría… ¡Oh, qué sensación! Yo pensé cada diablo del tormento podría ser el siguiente en venir a detenerlo. Se enojaron por lo que se estaba llevando a cabo. Yo pensé: Ahora es el momento.
Así que me di la vuelta para ver a la gente allí; yo dije: “Ustedes dijeron que si alguna vez veían a Jesucristo reproducir Su vida en Su iglesia, que Uds. lo recibirían a Él”. Yo dije: “¿Qué al respecto entonces? Esa es la misma cosa que Él hizo. Él nunca reclamó ser un sanador”.
Él dijo: “Yo solo hago lo que el Padre Me dice que haga, lo que Él Me muestra”. San Juan 5:19, Jesús dijo, cuando atravesó el estanque donde estaba toda la gente lisiada, no sanó a ninguno de los otros. Se fue hacia donde estaba un hombre postrado en un lecho, lo sanó, y continuó. Y cuando Él fue cuestionado, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; eso hace el Hijo igualmente”.
Yo dije: “Por supuesto, yo no podría sanar a nadie, pero si Dios me dice que diga que una cierta persona está sanada, yo haré eso”. Observen al hombre postrado en un lecho; Jesús sabía que él estaba allí. Dios le dijo al respecto, en dónde estaba el hombre.
Probablemente miles murieron, pero Su ministerio siguió adelante. Él solo pudo levantar a tres de la muerte, y eso es lo que el Padre le dijo que hiciera. ¿Me están siguiendo?
52 Ahora, yo dije: “Les quiero preguntar algo. (Me voy a dar prisa ahora para cerrar) Yo dije: ”Les quiero preguntar algo“. Yo dije: ”Caballeros de las religiones de la India“. (No hermanos, porque ellos no lo eran) ”Yo dije: “Aquí está un hombre que el Espíritu Santo ha dicho su nombre y le dijo quién era él, exactamente lo que nuestro Señor Jesús hizo. Aquí está un hombre que yo ni siquiera puedo hablar su lenguaje. Él es mayor que yo. Nacimos a doce mil millas aparte o más lejos”, y yo dije: “En diferentes naciones, diferentes nacionalidades, diferente lenguaje, yo nunca lo he visto en mi vida, pero el Espíritu Santo me dijo quién era él, de dónde venía, y lo que había hecho”, yo dije: “Eso es más que suficiente para convencerlos”.
Yo dije: “Ahora, él está ciego”. Dije: “Ahora, caballeros de las religiones del mundo, ¿puede su religión hacer algo por este hombre?”. Yo dije: “Solo le cambiarían su manera de pensar. Uds. dicen: Bueno, él es un adorador del sol; se volvió ciego, sincero de corazón, cree que él está adorando a Dios”.
Yo dije: “Ahora, él adoró a la criatura en lugar de al Creador… la creación, más bien, en lugar de la creación…. el Creador”. Yo dije: “Pero él está aquí”. Dije: “Ahora, ¿qué si Uds. quisieran hacer de él un Jainí? Uds. le dirían que se pusiera una máscara, y que adore al insecto. ¿Qué si Uds. quieren hacer de él un adorador de la vaca? Uds. le dirían que él esta errado y que adore a la vaca, los Mahometanos de la misma manera, un Buda de la misma manera. Uds. solo le cambiarían su manera de pensar, lo cual es psicología”.
Yo dije: “Nosotros tenemos la misma cosa en América, solo que no tenemos diferentes dioses. Pero un hombre quiere hacer de un Metodista un Bautista; o un Bautista quiere hacer Presbiteriano a un Luterano; o un Pentecostal quiere hacer de uno de las Asambleas uno de la Unidad; uno de la Unidad quiere que el otro sea otra cosa”. “¿Qué es eso? ¡Psicología! Eso es correcto. ¡Tontería! ¡Hay un verdadero Dios Vivo! Dios llama a un hombre a adorar.
53 Y yo dije: “Nosotros tenemos eso en América, solo que en otra forma. Tenemos solo al único Dios, pero tenemos mucho de estas diferentes organizaciones que tratan de hacer que la gente crea que la Metodista es la manera de pensar; es la Pentecostal la manera de pensar; es la Iglesia de Dios la manera de pensar. Esta manera, o aquella manera”. Yo dije: “Es solo psicología. Si un hombre ha nacido de nuevo, ha nacido de nuevo, eso es todo. No importa a qué iglesia pertenece, si él no ha nacido de nuevo, está perdido —él no es un hijo de Dios”.
Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo, ni siquiera puede ver el Reino”.
Ahora, yo dije: “Eso es. Tenemos la misma cosa en América, solo que en otra forma. El mismo diablo lo está haciendo; solo que está bajo otra forma”. Pero yo dije: “La cuestión es, si cada uno de Uds. dice que su dios es inmortal, en el principio…”. Pues, algunos de ellos se remontaban aún antes que Adán estuviera aquí. Ellos estaban leyendo las estrellas y etcétera.
Así que entonces, oh vaya, estaban mucho más allá que la religión Hebrea. Ellos no sabían nada sobre las estrellas.
Y yo dije: “Ahora, si es el principio, y toda la creación vino de su dios; esta es una criatura de Dios, seguramente Uds. pueden hacer algo al respecto”. Oh, hermano, todos Uds. saben a lo que me refiero.
Escuchen, ¿Creen Uds. que yo retaría a este grupo de esa manera allí? No, a menos que Dios lo diga. Pero cuando Dios lo dice, eso lo concluye. Uds. han estado antes en las reuniones. Uds. lo han visto.
Yo dije: “Ahora, si estoy diciendo la verdad que Jesucristo es el Hijo de Dios, Dios lo resucitó al tercer día como un testigo, Él ascendió a las alturas, y dijo: Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Id a todo el mundo, predicad el Evangelio. He aquí, Yo estoy siempre con vosotros, aún hasta el fin del mundo. Un poco y el mundo no Me verá más; empero vosotros Me veréis, porque Yo (pronombre personal) estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Eso es correcto. Yo dije: “Si Él ha resucitado de los muertos, Él ha vindicado absolutamente las mismas cosas que prometió hacer en la Biblia”. Yo dije: “Pasen al frente ahora. ¿Hay un doctor aquí, o alguien que quiera examinar primero al hombre?”.
54 Yo dije: “Si Jesucristo ha resucitado de los muertos, y yo estoy aquí como testigo de que he visto la visión del hombre que está aquí parado, que él va a recibir su vista”. Dije: “Ahora, si hay un doctor o alguien aquí…”. Piensen en quinientas mil personas. Dije: “Si alguno de Uds. caballeros de las religiones de la India, si su dios es un dios poderoso y omnipotente, vengan y produzcan algo aquí para este hombre”.
Todos guardaron silencio. Eso es correcto. Porque ellos no creían en visiones. No creían en lo sobrenatural. No tenían nada con lo cual creer.
Así que trajeron al hombre. Yo dije: “Si Jesucristo le da su vista estando parado aquí esta tarde, y les diré ahora…”. Y yo dije: “Si traen a alguien más que está ciego, yo no sabría qué hacer. Pero Cristo ha dicho que este hombre, que está parado aquí, va a recibir su vista tan pronto yo diga las palabras que Él me dijo que dijera”.
Allí estaban parados cientos y cientos de misioneros, parados observando. Y dije: “Ahora, esos hombres podrían imponer sus manos sobre las manos de las personas, de la misma manera”.
55 Miren, servimos al mismo Dios que ha estado en el principio, al Creador. Y Él lo prueba. Amén.
Luego pasaron al hombre enfrente. Yo puse mi mano sobre él así como fue en la visión. Dije: “Querido Padre Celestial, por causa de Tu Palabra, parado aquí delante de diecisiete religiones diferentes conocidas que se oponen a Ti. Y esta pobre gente es guiada ciega, que sea notorio hoy que Tú todavía eres el Señor Jesús, resucitado de los muertos. Y déjales saber que hemos dicho la verdad, que Él es el Hijo de Dios, y ha resucitado de los muertos, y testificó hoy, haciendo las mismas cosas que Él hizo. Y Señor, Tú lo prometiste en Tu Biblia. Pido que Tú lo concedas ahora”.
Y cuando quité mis manos de sus ojos, dejó escapar un grito que… Uno no necesitaba un micrófono para él. Él empezó a agarrar a todos, incluso al alcalde de la ciudad, y lo abrazó y lo besó. Él podía ver tan bien como cualquier hombre pudiera ver hoy en este edificio. Y ese hombre testificó ante el presidente de la India. Todos se callaron por un minuto. La milicia corría alrededor. Pues, a uno simplemente lo hubieran atropellado.
56 Y yo me agarré de esa manera; dije: “Ahora…”. Antes de hacer la oración por el hombre, yo dije: “Si Jesucristo le restaura la vista a ese hombre de acuerdo a esta visión, como lo dije, ¿cuántos de Uds. renunciarán toda otra religión, y aceptarán al Dios viviente que se prueba a Sí mismo que está aquí? ¿Cuántos de los que están aquí…?”. Y todas sus manos se levantaron por todas partes.
Y cuando yo dije eso, dije: “Ahora, ¿cuántos aceptan a Jesucristo como Salvador personal?”. Era como una masa negra de todas partes, la gente gritando, levantando sus manos al Dios Viviente. No les pudiera decir, nada más pudiera decirles, qué tantos miles aceptaron al Señor Jesús como su Salvador personal.
En la Gloria Uds. verán a dónde se fue su dinero. ¡Fueron Uds. quienes lo hicieron! Ustedes tienen una parte en ello. Eso es correcto.
Al salir de allí esa noche, ellos destrozaron los zapatos de mis pies, desgarraron mis ropas; mis bolsillos habían sido arrancados, mi….La milicia no pudo detenerlos cuando llegamos al carro. Había demasiados apilados sobre el carro, podrían haber aplastado el techo del carro. Aplastaron el cofre del carro. Ni siquiera los pudieron mover. La gente estaba redoblando las masas.
57 Oh, vaya, miré a la calle, las pobres mujeres ancianas, bebés, postrados allí, muriendo y todo lo demás, un hombre no podría siquiera atravesar eso.
Al siguiente día cuando comenzábamos a irnos, no había manera de evitarlo, de sacarle la vuelta. Ellos dijeron: “Reverendo Branham, lo mejor que puede hacer es irse de inmediato, y nosotros lo arreglaremos. En Nueva Delhi es donde tendremos un anfiteatro que alberga a un millón de personas”.
Voy a regresar, Dios mediante. Miles están viniendo al Señor Jesús. ¿Qué es? Uno podría… Tan bueno como lo es, Uds. pudieran repartirles millones de folletos. Ellos los podrían leer. Eso es bueno. Ustedes bien podrían haberles predicado el Evangelio de aquí, solo de la Palabra, tan bueno como es eso; eso está bien. Es perfecto. Pero, sin embargo, Ud. no ha terminado. El Evangelio es demostrando, o haciendo una demostración de la Palabra escrita. Es manifestando lo que la Biblia dice, es lo que el folleto ha dicho. Haciéndoles saber a la gente por la predicación del Evangelio en cada nación y a cada pueblo, entonces Jesús vendrá.
Yo creo que Él está sacando a un pueblo en estos últimos días. Yo creo que está recorriendo el mundo como nunca antes se había visto y está barriendo en este momento. Yo le amo a Él. Yo le creo a Él con todo mi corazón. ¿Le creen Uds. también desde lo profundo de sus corazones?
58 Algo ha acontecido aquí abajo. No porque lo hayan leído y creído. Eso es bueno. Eso es lo primero; eso es fe. Pero por fe Uds. han comprado esto que sucede aquí abajo. Por fe Uds. lo creen intelectualmente. Pero en realidad, ¿ha sucedido aquí abajo, amigo? ¿Hay algo allí abajo que está tocando a Jesús, el Dios de todos los hombres?
No importa lo que usted ha hecho; no es un grito, no es el correr, no es el “yo he hablado en lenguas”. Tal vez Ud. ha hecho todas estas cosas, pero no es eso de lo que estoy hablando. Estoy hablando de tener paz que tenemos aquí adentro, que lo pone a uno en paz con Dios y con todos; una paz que sobrepasa todo entendimiento.
Pablo dijo: “Si tuviera poder, fe para mover montañas, y así sucesivamente, y no tengo amor, caridad, de nada sirve. Si tuviera poder, o alimentara a los pobres, y toda la unción, y hablara lenguas humanas y angélicas, y todas estas otras cosas, nada soy”.
Paz en el corazón, el Evangelio. No el oír de la Palabra aquí arriba, pero recibir el poder aquí abajo en su corazón. Espero que Uds. lo hayan recibido, mientras inclinamos nuestros rostros solo un momento para una palabra de oración.
59 Padre amoroso, venimos a Ti al final de esta hora de hablar del Evangelio. Tú, oh Señor, sabes todas las cosas, conoces el corazón del hombre. Y Tú ves estos días que ahora estamos viviendo, cómo está cambiando el mundo. Cómo es que los hombres son “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”. Al ver que la edad ha llegado donde las sectas y los fanáticos se levantan personificando. Pero sabiendo que Tú has prometido, y se está cumpliendo, que en estos últimos días enviarías testigos. Y estamos aquí.
En este día, el verte a Ti hacer lo que dijiste que harías, dándonos cuenta que en cualquier momento este mundo podría ser completamente aniquilado con una bomba de hidrogeno. Poderes de grandes bombas de cobalto para quitarle la vida a cada insecto, a todo lo que está sobre la faz de la tierra, en unas cuantas horas.
¿Qué haría la gente hoy, si bombarderos invaden la tierra? Esta radio de Phoenix estará gritando, y en todas partes. Lo atómico se ha soltado y nadie puede detenerlo. Qué gritos habrá en las calles.
No es de extrañar que Santiago dijera: “Vamos ahora hombres ricos… arrojarán su dinero en las calles, llorad y aullad”, y así sucesivamente.
Pero el hombre rechaza la invitación del Señor Jesús, así como Él se las ofreció a ellos. Dios tenga misericordia.
Ayúdame, Dios. Yo no sé cuántos días más me tengo que quedar aquí en este mundo. Pero, ayúdame a ser verdadero. Ayuda a cada hombre y mujer que está aquí hoy para que encuentren su posición, ya sea dentro o fuera de Cristo. Y que ellos, si no están en Cristo hoy, entren en donde Dios los ha comprado con un gran precio, y los ha redimido. Que ellos lo acepten esta tarde, y sean salvos.
60 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto si en la audiencia, si el pianista nos puede dar algo de música, por favor. Si hay una persona aquí en el piso de abajo que no es Cristiana, dirán: “Hermano Branham, en verdad encontré algo en mi corazón. Quiero que Dios vea mi mano. Yo quiero aceptarlo a Él ahora, para una experiencia del nuevo nacimiento. Nunca he sido un Cristiano. En verdad quiero ser un Cristiano. Y al levantar mi mano, no a usted, Hermano Branham, pero a Dios, yo quiero aceptarlo a Él ahora mismo, puesto que aquí vengo”.
¿Levantará su mano, en algún lugar en el piso de abajo? Dios le bendiga. ¿Alguien más? Levante su mano ahora y acepte al Señor Jesús. Dios le bendiga. ¿Alguien más? Dios le bendiga. ¿Alguien más en el piso de abajo?
Piénsenlo, amigos. Antes que este sol se oculte esta tarde, yo no digo cuándo, pero tal vez ha terminado. Si Él está llamando al último, preste atención, o morirá. ¿Lo harán ahora, mientras están en su mente cabal? Solo deslice su mano para arriba y diga: “Señor, yo ahora creo… [Palabras no claras]”. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga, yo veo su mano. Eso está bien.
Arriba en el balcón a la izquierda, ¿lo harán, alguien allá arriba, levantará su mano? Dios le bendiga, jovencito. Dios le bendiga, mi pequeño hermano. Dios le bendiga. Alguien más por esa línea, levante su mano, no a mí, pero a Dios, diga: “Señor, con esto, quiero que me recuerdes cuando me esté muriendo. Quiero que recuerdes lo que hice hoy en este Auditorio Shrine. Levanto mi mano para aceptar a Jesucristo como mi Salvador en mi corazón para que me guíe y me conduzca”.
61 Al balcón, que está a la derecha, alguien levante su mano, diga: “Señor, esta es mi mano. Aquí estoy. Purifícame, Señor. Quita todo pecado e iniquidad de mi corazón”.
Alguien en alguna parte que ha sido un descarriado levantará su mano para decir: “Oh, lo he intentado tan duro. He venido por un tiempo y luego me voy un tiempo, y tal parece que simplemente no puedo establecerme”. Amigo, Ud. nunca creyó en su corazón.
Jesús dijo: “El que oye Mi Palabra y cree en El que Me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación; mas ya ha pasado de muerte a vida”. Porque ha creído desde su corazón, en el Hijo de Dios, no solo desde su mente; desde su corazón algo ha sucedido entonces. Es su corazón el que cree, no me importa lo que diga su mente —su corazón cree.
Ahora, si está alguien aquí hoy que ha vivido una vida medio descarriada, y Ud. quiere venir para ser un Cristiano, solo levante su mano, donde sea en el piso del balcón, descarriado, quiere renovarse con Dios. Arriba en el balcón a la derecha o izquierda. Descarriado, ¿Se atrevería a encarar a Cristo? Dios le bendiga. Alguien más, levante su mano, diga: “Estoy listo para llenar mi posición ahora en Cristo. Estoy regresando ahora con una completa seguridad en mi corazón que Dios me colocó justo en este momento”.
62 ¿Hay alguien aquí sin… el nuevo nacimiento, sin el Espíritu Santo? Diga: “Dios, yo ahora quiero recibir el Espíritu Santo. Yo he creído. Pero yo todavía no he recibido el Espíritu Santo, todavía no he nacido del Espíritu en mi corazón. Porque yo sé, en mi mente, yo creo cada palabra que la Biblia dice. Yo creo en las iglesias; creo en los pastores; yo creo todo. Pero sin embargo, no lo he experimentado en mi corazón, la paz (oh, vaya) como río. Me hace amar a Dios con un amor que no falla y no muere. Me hace amar a todos, sin importar lo que ellos hagan en contra de mí, yo los amo. No lo puedo evitar. Yo quiero esa experiencia”. Eso es cuando Ud. ha nacido de nuevo.
Si Ud. no ha tenido esa experiencia, sin embargo es un creyente Cristiano, pero simplemente no lo ha aceptado, o ha experimentado eso, ¿levantará su mano y dirá: “Hermano, por fe, yo levanto mi mano a Dios?”. Dios le bendiga, hermano. ¿Alguien más? Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, a usted. Eso es correcto, hermano. Dios le bendiga, a usted.
Arriba en el balcón, alguien, ¿nunca recibió el Espíritu Santo? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. ¿Arriba en el balcón a la derecha? Dios le bendiga. Muy bien. Dios le bendiga, a usted, a usted. Eso es maravilloso. ¿Alguien más, levante su mano? Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Eso está bien. “Yo ahora estoy levantando mi mano, pidiéndole a Dios, a medida que veo que el día se aproxima… el fin del mundo”.
¿Escucharon el domingo, de la semana pasada, lo que la ciencia dijo en la radio? Escuchen atentamente, ahora, y oren una oración en silencio. La ciencia dice… la investigación científica dice que el fin del mundo está a la vista. Está aquí, amigos. ¿En dónde está usted? ¿Está Ud. en Cristo hoy? “Dios, entra en mí ahora, mientras oramos”.
“¿Cómo lo voy a hacer, Hermano Branham?”.
Crea.
“¿Qué, con mi mente?”.
Con su corazón. Pídale a Dios ahora que lo llene con Su bondad, mientras inclinamos nuestros rostros.
63 Bondadoso Padre, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, hoy, este día, en el Auditorio Shrine en Phoenix, concede que cada pecador que levantó su mano sea salvo. Sabemos que ellos lo serán. Porque Tú has dicho: “El que a Mí viene, no le echo fuera”. Y Tú también dijiste, Señor Jesús: “Ningún hombre viene a Mí, si mi Padre no lo trajere primero”. Entonces el gran Espíritu Santo, Tú estás aquí en este edificio hablándole a los hombres, a las mujeres, a niños, a niñas, trayéndolos, trayéndolos. Con su naturaleza, ellos no lo podrían pedir. Tú los tocaste primero. El hombre no te busca a Ti, Tú buscas al hombre.
Jesús dijo que Tú tienes que buscarlos primero. Tú llamaste; ellos ahora vinieron a aceptar al Señor Jesús como Salvador. Concédelo, Señor. Ahora mismo. Que una paz se ancle en lo profundo de sus almas, como ríos que fluyen tan libres. Que el gozo de ser libre del pecado; recorra su ser ahora mismo. Míralos, Señor. Tú dijiste: “Aunque tus pecados sean como el carmesí, vendrán a ser blancos como la nieve.
Ruego, Dios, que cada descarriado Tú lo regreses al rebaño y aquellos que quieren nacer de nuevo. Concédelo, Señor, que el gran Espíritu Santo moviéndose en una forma mística, descendiendo en este edificio en este momento, y abra Su camino en cada corazón. Ocupa el lugar en el alma. Concédelo, Señor. Que este sea el principio del avivamiento más grande e importante del mundo que esta ciudad haya tenido. Que sanes Tú a los enfermos y afligidos, y da un gran gozo. Que pueda haber un avivamiento aquí igual como cuando Felipe descendió a Samaria. Bendice ahora, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
64 ¿Cuántos sienten en su corazón, ahora mismo, que si Jesús viniera, Uds. se irían con Él? Veamos su mano, quienquiera que sea. Dios le bendiga. Oh, ¿no es maravilloso? Muy bien, denos un pequeño acorde para “Poder, Poder, Maravilloso Poder”.
Vamos a cantar ahora, todos permanezcan sentados por un minuto.
Hay poder, poder, sin igual poder,
En Jesús, quien murió,
Hay poder, poder, sin igual poder,
En la Sangre que Él vertió.
Oh, quieres ser salvó de…
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