S.280 55-0220E  Contendiendo Por La Fe 

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OBRAS DEL MENSAJE

Contendiendo Por La Fe

Phoenix, Arizona, E.U.A.

55-0220E

1 Buenas tardes, amigos. En verdad es un privilegio estar de regreso en este auditorio esta noche, una vez más. Confiando bajo el liderazgo del Espíritu Santo traerles el mensaje del Señor tal como Él me lo da a mí, para la edificación de Su reino, para la gloria de Su iglesia, son nuestras intenciones para la reunión esta noche.
Y estamos felices de ver el auditorio lleno la primera noche. Por tanto solo confiamos que el Señor Jesús continúe bendiciéndonos mientras continuamos noche tras noche en los servicios del Señor.
Ahora, cada tarde llevan a cabo servicios, creo, aquí. Él lo revisó y… ¿Es eso así, Hermano Fowler? ¿Son a las dos? A las dos y media. Y es una reunión de instrucción. Y creo, a lo mejor que entendí hace un ratito, estoy pidiendo un día durante las reuniones para ir a la reservación India de los Apaches, (veo que unos de ellos están aquí en la reunión esta noche) para llevar a cabo otro servicio en la reservación Apache.

2 Nunca olvidaré las reuniones con los Apaches. Y ahora estamos tratando de programar una fecha para eso. Y ellos verán al misionero y demás de la reservación India para hacer los arreglos para esta reunión. Cada tarde y cada noche tendremos los servicios aquí, el Señor mediante, hasta que anunciemos qué día estaremos yendo para allá.
Y ahora, confiamos que todos Uds. están en terrenos de oración y aman al Señor con todo el corazón. Esa es la manera de estar. Y ahora, a todos los que están aquí, tal vez, son desconocidos, tal vez es su primera vez. ¿Cuántos nunca han estado en una de nuestras reuniones? Veamos sus manos, que nunca han estado en una de nuestras reuniones. Solo mire las manos. ¿No es eso…? Bueno, a los que han estado en las reuniones, nosotros, y junto conmigo, ciertamente les damos la bienvenida al primer servicio.
Y ahora, que el Señor les bendiga, y haga algo por Uds., y les dé lo sobreabundante de Su amor y gracia.

3 Y ahora, iba a empezar la reunión para simplemente venir y tener un servicio evangelístico. Me he fijado tanto en mis reuniones yendo alrededor, que lo fenomenal… el fenómeno de esta manera en la cual el Espíritu Santo se mueve en las reuniones ha sido muy extraño para la gente americana, porque hay tal enredo entre la gente americana: Tantas diferentes denominaciones con tantas diferentes fases en la manera que ellos creen. Y se adoctrinan tanto con sus creencias al punto que ellos casi no saben qué rumbo tomar.
Si alguna vez hubo un lugar que realmente se haya convertido en una Babilonia moderna, es América. Espero que nunca toque las costas de África o ninguno de estos países paganos. Espero que los maestros verdaderos y sólidos del Evangelio lleguen primero a esa gente.

4 Bueno, ¿qué provoca que estas cosas se pongan en marcha? Hijos con corazones hambrientos de Dios, gente con hambre y sed de Dios. Ellos ven algo, y se lanzan sobre eso y hacen toda una cuestión al respecto: Allí está: separa la hermandad, destruye a la iglesia. Pero, eso es en América.
Y yo he dicho desde que regresé, que lo haría, en las reuniones americanas, a mis muchas decenas de miles de preciosos amigos que valoro con todo mi corazón, y unas de las personas más adorables que Dios tiene en su Reino, considero que son mis amigos en los Estados Unidos. El Señor me ha dado miles y miles de ellos. Y aprecio a cada uno de ellos con todo mi corazón.
Y luego pensé, después de cruzar de un lado a otro por todo el país, me di cuenta que una de las cosas más grandes… dificultades que tengo en mi reunión… Cuando estoy orando por los enfermos por medio del don que Dios me ha dado, no es para sanar a los enfermos; yo no tengo poder para sanar a los enfermos, y no creo que alguien más lo tenga. Eso yace solo en Dios. Lo único que puedo hacer es señalarles hacia la obra consumada de Jesucristo Quien pagó por la redención y sanidad de ustedes en el Calvario. No creo que haya alguien que pueda salvar a una persona.

5 Alguien dijo no hace mucho: “Para la gloria de Dios, Hermano Branham, yo tengo una niñita que está lisiada, y quiero que Ud. la sane para la gloria de Dios, entonces creeré en usted”. Y dio la casualidad que estaba un incrédulo parado allí cerca.
Yo dije: “¿Cuánta más gloria sería que la niñita sea sanada de lo que sería que un pecador viniera al Señor?”. Dije: “Aquí está parado un hombre que es absolutamente un incrédulo, un perfecto infiel. Sálvelo usted, y yo sanaré a la niña”. Yo dije: “Para la gloria de Dios… Esta niñita se irá al cielo si muere en esa situación, pero ese hombre no se puede ir al cielo en su situación. Ahora, para la gloria de Dios usted sálvelo a él, y yo sanaré a la niña”.
Allí lo tienen. Miren, todo se basa en la obra consumada del Señor Jesucristo. Si Ud. fuera un pecador, y viniera esta noche, Ud. no podría ser salvo esta noche. Ud. tendría que aceptar su salvación que fue pagada por usted hace mil novecientos años, ¿ven? Jesús lo salvó cuando Él murió. Es cuando Él lo salvó a usted. Pero Ud. lo tiene que aceptar cuando Él toca en su corazón. Entonces Ud. acepta su salvación; Ud. acepta a Jesús como su Salvador personal. “El fue herido por las rebeliones de usted; por Sus llagas usted fue curado”. Ud. lo tiene que aceptar a Él como su sanador sobre las mismas bases que Ud. lo aceptó a Él como su Salvador.

6 Si acaso no es ese el Evangelio, entonces no lo conozco, amigos, durante todos estos años; ese es el Evangelio tan claro como yo lo conozco. No hay hombre que lo pueda salvar; él solo puede presentarles la Palabra de Dios. Eso es lo único que él puede hacer, es la Palabra escrita de Dios, él la puede presentar. Ud. actúa sobre lo que cree, ya sea verdad o no.
Y luego en sanidad Divina es la misma cosa. No hay hombre que lo pueda sanar a usted. Aún los doctores no reclaman sanarlos. Ellos pueden remover la causa, algo que los sentidos pueden ver o sentir. Pero no pueden sanar, porque Dios es el único que puede sanar.
Nosotros no tenemos un doctor que pueda desarrollar un tejido. Si pudiera, podría regenerar un brazo de esta manera si hubiera sido cortado, ¿ven? Ud. se pudiera cortar en algún lugar e ir a la oficina del doctor y él pudiera regenerar ese tejido, y Ud. saldría completamente nuevo.
Usted entra a la oficina del doctor con un brazo fracturado, él se lo ajusta, y lo une, y lo sana, vuelve a salir en unos minutos, su brazo estaría perfectamente sano. Usted no puede hacer eso. El doctor puede… Si Ud. se cortó en algún lugar, él puede suturarlo. Si Ud. tiene un lugar fracturado, él lo podría ajustar. Pero Dios hace la sanidad [Palabra no clara]. Eso es correcto.

7 Así que Dios es el Sanador. Y Dios es el Salvador. Salmos 103:3 dice: “Yo soy Jehová que perdona todas tus iniquidades, que sana todas tus dolencias”. Así que tiene que venir por medio de Dios.
Y ahora queremos abordar esto, mi amigo, sanamente, reverentemente, y Escrituralmente. Tiene que venir de las Escrituras. Y si no está en las Escrituras y la reunión no se lleva a cabo Bíblica y Escrituralmente, entonces está errado; es solo algo manufacturado, mítico, pero no real.
Entonces tiene que venir Escrituralmente. Debemos abordarlo sana y reverentemente, y fielmente para creerlo.

8 Ahora, en las reuniones a medida que continúan… Ahora me he fijado que muchas veces la gente se pregunta por qué no puedo lograr más de lo que hago. Es por debilidad, no por debilidad física. Le doy gracias a Dios, que estoy muy fuerte físicamente. Y cuando llega el momento de predicar o lo que yo… Me imagino que puedo predicar tres o cuatro servicios al día y no prestarle atención a eso, en lo que concierne a estar débil.
Pero un momento en una visión sacará la vida de mí. De seguro los Cristianos pueden entender eso. Miren, no soy yo el que hace la obra, son ustedes mismos. Ustedes son quienes lo hacen, es su fe en Dios. Yo solo me paro como Su siervo. Y luego, cuando su fe llega a un punto donde jala de… jala de Dios… Y Dios solo usa mis labios para decirles lo que Él les diría. ¿Lo entienden?

9 Cuando la mujer tocó el borde de la vestidura del Maestro, cuando pensaba en su corazón, si puedo hacer eso, seré sanada. Y ella se escabulló entre la audiencia.
Y Jesús volteó alrededor y dijo: “¿Quién me ha tocado?”.
Y los apóstoles estaban muy sorprendidos, porque él dijo: “Todos están tratando de tocarlo… de tocarte”.
Él dijo: “Pero Yo percibo que Me he debilitado. Virtud ha salido de Mí, me debilité”. ¿Lo entienden? Una persona, se debilitó.
Y entonces Él comenzó a buscar de dónde venía ese proceder, y mientras miraba alrededor, encontró a la mujer. Él dijo: “Tú fe te ha salvado”; no: “Mi poder te ha salvado”, sino “tú fe” al creer en lo que Él era. Porque ella creyó lo que Él era.

10 Ahora, aquel que lo abofeteó a Él en el rostro cuando tenía el trapo alrededor de Sus ojos, y que le pegó a Él en la cabeza, y dijo: “Ahora, Tú eres uno que profetiza; dinos quién te pegó. Nosotros te creeremos”. Ellos no sintieron ninguna virtud saliendo… Él no sintió virtud yendo allí. Era incredulidad. Uds. tienen que creer. “Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay”.
Ahora, Uds. pueden venir a Dios. ¿Cómo? Solamente hay un Mediador. Ese es Jesucristo. Pero los ministros son enviados a predicar la Palabra. Y Uds. pueden escuchar al ministro y venir a Dios a través del mensaje del ministro, porque si el ministro está predicando la Palabra de Dios, el Espíritu Santo que está en su corazón se alimentará de la Palabra de Dios. ¿Entienden lo que quiero decir?

11 Ahora, por lo tanto no es… Eso es lo que trae la debilidad. Y es para todos y cada uno.
Cada noche, cada día repartimos tarjetas de oración, cada día nuevas tarjetas, para que todos puedan obtener una tarjeta de oración para venir. Ya sea que Ud. haya entrado, en la reunión o haya…. Pero debe venir al servicio de la tarde para las instrucciones. La tarjeta de oración debe traerla la persona que la recibió. Porque la persona primeramente tiene que venir a las reuniones y recibir las instrucciones antes de que puedan recibir una tarjeta de oración, no es intercambiable. Así que las personas mismas, no alguien que nunca escuchó la reunión, que no sabe nada al respecto y entra a las reuniones, ellos jamás podrán recibir sanidad, porque no saben cómo hacerlo. Uds. tienen que saber cómo acercarse a Dios para sanidad, igual como lo hacen con la salvación.

12 Y luego otra vez, eso… No es un contacto personal: el ministerio no es para hacer un contacto personal. Eso es algo que daña a la gente estadounidense, y a mi propio ministerio. Ellos creen que se les tiene que imponer manos o algo de ese modo, porque se les ha enseñado eso, especialmente entre la gente del Evangelio Completo. Los Nazarenos, Peregrinos de Santidad, Metodistas, Bautistas, y por el estilo creen en la unción del aceite. De esa manera han sido enseñados. Así que ellos ven algo donde uno simplemente tiene que ver, gustar, y vivir, que es un poquito raro para ellos.
En los países del extranjero, una sola cosa en lo Sobrenatural, y todo el grupo cree de manera unánime (¿Ven?), porque no están adoctrinados con diferentes cosas. Ellos solo lo ven y saben que debe ser algo Sobrenatural. Ellos aceptan que sea lo que uno les dice que es. No lo clasifican como alguna otra cosa.

13 Los estadounidenses tienen telepatía mental, adivinos, los que leen la mente. Los judíos con su teología en aquel día, dijeron: “Él es Belcebú, el diablo, el príncipe de ellos, el mejor adivino del país”, todo como eso. Y de esa manera ellos fallaron en recibirlo. De esa manera el pueblo estadounidense está fallando en recibirlo.
Pero a los que en verdad creen y lo abordan, es— no importa en dónde esté en el edificio— si Ud. lo aborda en reverencia, le hablará a usted. Eso es correcto. Eso es verdad. Pruébenlo y vean si acaso no es eso cierto, con un corazón completamente rendido para hacer la voluntad de Dios, y prométanle a Él que Uds. lo harán, y vean lo que sucede.

14 Ahora, he dicho que iría por todo el país. Nunca tengo oportunidad de encontrarme con mis amigos. Porque tan pronto uno conoce a alguien cuando la unción está allí, bueno, allí está de nuevo justo al lado de la persona. Y luego en la noche, termino antes de que sea de noche.
Pero pensé que podría comenzar en Phoenix. Los ministros me siguen llamando: “Oh, Hermano Branham, no lo haga”. Pero en California con los Hombres Cristianos de Negocios, después del Templo Ángelus (tengo que estar allí unas cuantas noches). Luego los Hombres Cristianos de Negocios, con la ayuda de Dios, mi objetivo es predicar el Evangelio sobre las bases de la Sangre derramada, y traer a la gente, y solo orar por ellos a medida que van pasando.
Intenté eso en mi tabernáculo hace unas semanas. De unas cien personas más o menos que pasaron por la línea de oración para que se orara por ellos, dieciséis milagros sobresalientes se realizaron antes que la gente dejara el edificio (¿ven?), solo imponiendo las manos y orando. Dieciséis: Eso es polio, y brazos lisiados, y torcidos y todo se llevó a cabo.

15 De esta manera, de vez en cuando me llega una persona así. Porque yo solo… Lo que yo sienta, solo traigo a unos cuantos para arriba… unas personas para acá para empezar. Tal vez mire a una persona allá y tal vez: “Algo está mal con éste; puedo verlo”. Pero no hay necesidad de decirles; no hay fe allí para su sanidad. Entonces simplemente no digo nada, solo sigo adelante.
Aquí está por este lado, y está por acá. Pero hasta que uno ve algo que está bien seguro que va a suceder, algunas veces le hablo a esa persona entonces, ¿ven? Eso es todo, ahora, de eso.
Sobre la base de eso… Lo primero para la sanidad: La fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios. Eso es primero. Luego después de eso, Dios ha puesto en la iglesia apóstoles, profetas, dones de sanidad, milagros, hablar en lenguas, interpretación de lenguas, y todos esos dones Él ha colocado en la iglesia para la… en otras palabras, para llamarlos juntos a la edificación del cuerpo del Señor Jesucristo.
Dios ha puesto unos maestros, evangelistas, profetas, el obrar de milagros, dones de sanidad. Todas esas cosas son para la perfección de la iglesia. Igual como los miembros activos en su cuerpo, no solo en Pentecostés, treinta y tres años después de Pentecostés cuando la iglesia en Corintios fue puesta en orden, ¿ven? Para que esas cosas continuaran.

16 Ahora, vengan y oren con nosotros. Yo les amo. Y estoy aquí con todo mi corazón para tratar de ayudarles, tratar de ayudarles a hacer de su hogar un lugar mejor para vivir, para hacer de la comunidad donde Ud. vive un lugar horrible para hacer el mal y un lugar más fácil para hacer el bien. Esa es la idea. Que Dios los sane, no solo para mostrar Su poder de sanidad. Él no tiene que hacer eso. Miren el atardecer; Uds. pueden ver Su gloria. Miren a los árboles creciendo. Uds. pueden ver Su gloria. Escuchen a los pájaros cantar. Ellos no siegan, tampoco cosechan, pero Dios los alimenta. Uds. pueden ver Su gloria en cualquier parte.
Pero para que su testimonio de sanidad pueda ser para la gloria de Dios, para que pueda contarle a alguien al respecto, que ellos también puedan creer en el Señor Jesucristo como su Salvador. Para eso es.

17 Ahora, en esta bendita Palabra, hablando con el Hermano Ballard, uno de los presidentes, me supongo, del comité que nos trajo aquí… Estábamos hablando hace un momentito, justo antes de venir a la reunión. Y voy a tratar de reprogramar algo en unas cuantas noches. Y quiero que oren por mí.
Ahora, esta es la Palabra de Dios. Yo creo que cada palabra de Ella es la verdad. Y ahora, antes de… Nosotros podemos abrir las páginas de esta forma, pero se requiere del Espíritu Santo para que nos abra la Palabra. Porque estamos ciegos en un mundo oscuro, y solo Cristo puede hacer estas cosas por nosotros.
Por tanto antes de abordarlo a Él, vamos a… antes de abordar Su Palabra, más bien, vamos a abordar al Autor de esta Palabra y pedirle que simplemente Él nos la abra, que nosotros como niñitos podamos ver en Ella tranquilamente, sanamente, y fundamentalmente. ¿Lo harán mientras inclinamos nuestros rostros solo un momento en oración?

18 Nuestro amado Salvador, estamos tan felices esta noche, porque podemos decir desde nuestros corazones, por el testimonio de la Palabra y el Espíritu Santo, que Tú eres nuestro Salvador. Porque nuestro espíritu da testimonio con el Tuyo, que somos hijos e hijas de Dios.
Aún no se ha declarado exactamente lo que seremos al final, cuando el mundo ya no exista más. Pero sabemos que tendremos un cuerpo semejante al de Él, puesto que le veremos tal y como es Él. Qué gloriosa esperanza y gozo en nuestros corazones, ¿cómo pudiéramos sentirnos mal y creer eso? Que un día nos vamos a encontrar con Él y le veremos, le tocaremos, caminaremos con Él. Y sentados en las Cenas de las Bodas, saldrá y con Sus manos horadadas por los clavos, limpiará toda lágrima de nuestros ojos, quitará todo nuestro sufrimiento y pesar, entrando a los gozos que el Señor ha preparado desde antes de la fundación del mundo.
Dios, permite que cada hombre y mujer que está aquí esta noche se tome de esa promesa y la crea con todo su corazón. Y al creerla así recibir la Vida Eterna. Porque lo pedimos en Su nombre. Amén.

19 Por solo unos momentos. Quiero leer del libro de Judas, solo un capítulo. Y está en el tercer versículo de este capítulo el cual deseo leer para la lectura de la Escritura en este momento:
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
Solo la mantendré por unos cuantos momentos para esto. Y Uds. oren por mí para que Dios tome la Palabra de Dios y por el Espíritu Santo la entregue a cada corazón así como tenemos necesidad.

20 Ahora, Judas aquí escribiendo unos treinta años después del primer inicio de la dispensación Cristiana, el nacimiento de nuestro Señor Jesús y el comienzo tal como se emitió en la primera dispensación … o, la dispensación Cristiana, más bien.
Ahora, para hacerlo más claro, Lucas 16:16 dice que la ley y los profetas eran hasta Juan, y desde entonces el reino de los cielos ha sido predicado. Juan predicó durante seis meses, su ministerio. Después Jesús fue presentado por él, y luego él menguó, entonces Jesús aumentó, como él dijo.

21 Noten, Judas dice aquí que tenía gran solicitud de escribirle a la iglesia, para que ellos contendieran ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
Ahora, eso sería… Queremos pensar que esa era nuestra iglesia. Nosotros los Metodistas quisiéramos pensar que esa es nuestra iglesia. Nosotros los Bautistas queremos pensar que esa es nuestra iglesia. Nosotros los Presbiterianos queremos pensar que esa es nuestra iglesia. Nosotros los Católicos queremos pensar que es nuestra iglesia. Y nosotros los Pentecostales queremos pensar que es nuestra iglesia. Y cada uno de nosotros queremos pensar que eso es lo que nuestra iglesia está haciendo.
Ahora, amigos, solo hay una manera lógica, sensata y fundamental de ver qué es eso: eso es regresar y averiguar qué clase de fe tenían ellos. Luego si nosotros tenemos esa clase de fe en nuestra iglesia, entonces contendamos por ello. Esa es la verdad. Esa es la manera de hacerlo. Esa es realmente la Escritura y la única forma básica que yo sabría para abordar el tema.

22 Ahora, noten que no dice: “Contendamos por la fe que una vez fue dada a Israel en el desierto”; “Contendamos por la fe que una vez fue dada a los santos”. Y para poder ser un santo, se tiene que aplicar a la dispensación Cristiana.
Porque la palabra “santo” viene de la palabra “santificado, los santificados”. Y la santificación viene a través del derramamiento de la Sangre del Señor Jesucristo. Hebreos 13:12 y 13 dice: “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo, padeció fuera de la puerta”. ¿Lo ven? Los santos entonces tienen que estar en el Nuevo Testamento. Contended por esa fe, porque fue en la dispensación de gracia y no bajo la dispensación de la ley.

23 Ahora, luego Aquel primero que introdujo el mensaje, o la fe, sería nuestro Señor Jesucristo. Juan acababa de introducir al Señor Jesús, y Jesús fue el producto de lo que Dios nos tenía destinado a contender. Él lo era. El todo de la fe Cristiana reposa en Jesucristo, y nuestra fe en Él.
Ahora, si tan solo entendiéramos qué clase de fe enseñó Él, qué clase de fe practicó, entonces podríamos ver por medio de eso, si la iglesia primitiva practicó lo mismo, entonces nosotros debiéramos contender ardientemente por esa clase de fe. Por cuanto es una comisión que nosotros debemos continuar. Mantener hasta que Él venga.

24 Ahora, lo primero que nos damos cuenta cuando Jesús nació, y conocemos la historia hasta que llega el momento cuando Sus grandes obras milagrosas comienzan, o cuando Él comienza a enseñar después de Su bautismo. Y si nos fijamos, rápidamente, atentamente, que Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo… o, Consigo al mundo.
La Biblia dice que Dios mismo habitaba en Cristo Jesús. Jesús dijo: “El Padre mora en Mí. Entonces si Uds. pueden averiguar lo que piensa Dios sobre la raza humana, se darán cuenta lo que Jesús dijo sobre la raza humana, y sabrán lo que el Padre piensa de Mí”.
Aún el Padre mismo en el Monte de la Transfiguración dijo: “Este es Mi Hijo amado, a Él oíd”. No escuchen ninguna otra cosa sino a Él.
Ahora, eso… Entonces tendremos que averiguar cuál era la actitud de Dios hacia… Si podemos descubrir a través de la vida de Jesucristo, cuál fue la actitud de Dios hacia el pecador, hacia el enfermo, hacia la prostituta, hacia el apostador, hacia el limosnero, podremos descubrir cuál es la actitud permanente de Dios hacia los mismos asuntos hoy.

25 Porque Él era la expresión de Dios. ¿Creen Uds. eso? Dios estaba expresando Su actitud hacia Su creación caída a través del Señor Jesucristo. Él mismo se expresó de esa manera.
Y ahora, pienso que Pedro en el capítulo 2, nos dio un claro ejemplo de qué pensar cuando dijo esto: Varones Israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales que Dios hizo por Él en medio de vosotros, como también vosotros sois testigos…“. Miren, Pedro dijo: ”Vosotros varones debiste haber sabido que este era el mensaje de Dios para el pueblo. Porque Dios estaba con Él, dando Su mensaje a la gente y probando cuál era Su actitud hacia la raza caída de Adán.

26 Pienso que Pedro se lo explicó muy bien a la iglesia. Pienso que Nicodemo dio una muy buena descripción de lo que el Sanedrín pensaba del Señor Jesús — Nicodemo, el hombre, el gobernante que vino a Él de noche.
Mucha gente se rió porque él vino de noche. Pero él finalmente llegó. Eso es lo principal. Uds. que se ríen de él, ¿lo han hecho tan bien como lo hizo él? Él finalmente llegó allí. Él vino de noche, y le dijo al Señor: “Maestro, nosotros (¿Quién? ¿Quiénes nosotros? Los judíos, el Sanedrín) sabemos que has venido de Dios como Maestro, porque ningún hombre puede hacer los milagros que Tú haces, si no está Dios con Él. Nosotros lo sabemos”. Pero debido a los prejuicios, debido a la afiliación de la iglesia, debido a la superstición, debido a la falta de conocimiento espiritual, no pudieron aceptarlo.
“Sabemos que Tú eres un Maestro (Lo sabemos) que has venido de Dios, porque ningún hombre puede hacer las cosas que Tú haces, si no está Dios con él”. Eso muy bien describe la actitud del Sanedrín ante el público.

27 Ahora, noten, nos vamos a dar cuenta qué fue lo que Jesús presentó. Al inicio de Su ministerio Él no era un Hombre de gran vestimenta. Él no era un Hombre que se hiciera notorio, algo diferente a cualquier otro hombre. Él se vestía tan parecido a la otra gente, Él podía caminar entre los hombres y ellos no sabían quién era Él.
Así que si fuéramos a buscar al Jesús correcto esta noche en Phoenix, no pudiéramos buscar a una persona vestida diferente en una manera clerical. Él estaría vestido como un hombre ordinario. ¿Es eso correcto? Él solo caminó entre los hombres. No pudiéramos buscar a un gran teólogo y erudito, con una gran cantidad de títulos honoríficos y por el estilo detrás de Su Nombre, porque Él nunca tuvo uno.

28 Miren a Nicodemo viniendo a Él. Nicodemo era un erudito que venía a un Hombre que no tenía un certificado. Él era un aristócrata que venía a un pobre. Él era un maestro anciano que veía al joven. ¿Ven la diferencia? Pero cuando él vino, vino con un corazón abierto buscando la verdad. Venga Ud. de la misma manera. Solo venga de la misma manera con un corazón abierto buscando la verdad. “Buscad y hallaréis, tocad y se os abrirá; pedid y recibiréis”. Eso es. Esas son las bases sobre las cuales Jesús dijo que vinieran.
Ahora, cuando Jesús estuvo aquí, fue un Hombre humilde y ordinario, no tanto como un gran predicador encendido. Él dijo que Su voz ni siquiera era escuchada en las calles. Él solo era un hombre ordinario. Pero había algo con respecto a Él, que la gente se daba cuenta que esas cosas, esas cualidades que estaban en Él iban más allá del hombre común. Ellos sabían que así era.

29 Bueno entonces, si ellos… Y yo acabo de decir que Él era el ejemplo de Dios para toda la Cristiandad. Y Él era el deseo de Dios. Él era el Don de Dios. Y francamente, en Él mismo era Dios mismo, presentándole la fe a la gente.
Ahora, a Él lo vemos… Oh, yo simplemente amo esta parte aquí, mirar lo que Él hizo. ¿Qué fue lo que hizo Él que era diferente?
Notamos que al inicio de Su ministerio cuando recién comenzó, había un hombre que se llamaba Felipe que fue convertido. Así que él sale y busca rápidamente a Natanael, y le dice a Natanael que: “Ven, ve a Quien hemos hallado, a Jesús de Nazaret, el Hijo de José”.
Bueno ahora, Natanael era aristócrata, un hombre recto, muy creyente, y él se volteó rápidamente, dijo: “¿Podría salir algo bueno de Nazaret?”.

30 Oh, amigos, ustedes no entienden… Ahora, para algunos de Uds. personas que solo quieren ir a una iglesia grande porque es un gran edificio hermoso y no vendrían a un lugar, sin importar lo mucho que pensaran que Dios estaba allí, solo porque es entre un montón de gente pobre y analfabeta, permítanme mostrarles cuán equivocados están.
¿Se dan cuenta que solo a través de muerte puede venir vida? ¿Saben que de la corrupción sale la vida? ¿Sabían que incluso su vida natural proviene de la corrupción? ¿Todo lo que comen es sustancia muerta para traer células sanguíneas? Si Uds. se comen un bistec esta noche, una vaca murió para que pudieran vivir. Si se comen una papa, la papa murió. Si se comen sus verduras de col rizada, eso murió. Algo tiene que morir para producir vida. Esa es la razón por la que con una fe fría, intelectual y formal, nunca podrán recibir a Jesucristo. Uds. tienen que morir para poder nacer de nuevo y vivir de nuevo, yendo más allá (¿ve?), de la corrupción.

31 Felipe dijo… o, Natanael dijo: “¿Podría salir algo bueno de Nazaret?”. ¡Qué ciudad!
Ahora, pienso que Natanael al hacer esa pregunta, Felipe le dio la mejor respuesta que se puede dar, dijo: “Ven y ve”. No se quede allá afuera y criticándolo ahora, solo venga y averígüelo. Venga Ud. y averígüelo por su cuenta. Esa es la mejor manera de hacerlo. Eso lo concluye, ¿no es así? Venga, vea por Ud. mismo —una buena respuesta.
¿Entonces qué sucedió? Natanael siendo honesto de corazón, siguió a Felipe. Y cuando viene… Oh, tanto se podría decir aquí, pero por causa del tiempo.

32 Miren. Cuando él vino, y llegó a la línea… o, a la audiencia… Pudiera haber sido en la línea de oración, pudiera haber sido entre la audiencia, allá en algún lugar. Pero cuando Felipe se acercó: “Quiero averiguar ahora si puedo presentarle a Natanael a Jesús”.
Y yo puedo ver a Natanael al pensarlo mentalmente. Él camina hasta la audiencia, y de repente, Jesús está allí hablando, orando por los enfermos, o lo que normalmente hacía, que era Su procedimiento. Como un ochenta por ciento de Su ministerio era orando por los enfermos. Por lo tanto me supongo que Él pudo haber estado orando por los enfermos, teniendo a muchas personas que pasaban y orando por ellas.

33 Y de repente me imagino que Natanael dijo: “Bueno, ese tipo es un poco diferente del escriba ordinario. Él no trata de vestirse tan elegante. Y Él solo es un hombre ordinario”. Tal vez… “Me gusta su conversación”.
Y cuando llegó a pensar esas cosas, Jesús se dio la vuelta, lo miró y dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”. En otras palabras, en la versión Cristiana, en el inglés de hoy, Él diría: “He aquí hay un creyente que es honesto”.
Bueno, Natanael pensó: “Ahora, espera un minuto; yo acabo de llegar del otro lado de una montaña”. Quizá el viaje lo habían iniciado un día antes. “Ahora, Felipe mi amigo quien se convirtió, vino y me lo contó. Ahora, aquí estoy parado, y el Hombre me dice que soy un creyente y un hombre veraz, lo cual es cierto”. Él dijo: “Rabí, ¿te refieres a mí? ¿Cómo supiste eso? ¿Cómo supiste algo de mí? Yo soy un desconocido para Ti”.
Ahora, ¿qué estaba haciendo Jesús? Introduciéndole al mundo lo que Dios quiere que el mundo tenga: la fe por la cual dijo Judas que contendiéramos.

34 Bueno, me puedo imaginar a algunos de ellos parados alrededor, diciendo: “Uh-huh. Él le leyó su mente. Eso es lo que hizo”, ¿ven?
Él dijo: “¿De dónde me conoces?”. Ahora, miren qué tan imposible por poco hubiera sido esto. Jesús dijo… Ahora, él se lo estaba cuestionando en su mente. No podía haber sido telepatía. Así que él se lo estaba cuestionando: ¿Cómo lo supo ese Hombre?
Y Jesús dijo: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas allá debajo del árbol, te vi”. Eso lo concluyó.

35 Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel”. Eso lo concluyó.
Me puedo imaginar a los Fariseos diciendo: “Ahora, allí Él supo eso. Ahora, hay un truco en algún lado. Tiene que haber algo allí”. El hombre… Y finalmente sacaron sus… Ellos no lo pudieron descifrar, porque uno no puede descifrar a Dios.
A Dios hay que recibirlo por fe, no por conocimiento. Ud. pudiera leer completamente la Palabra, y aprenderse cada palabra de Ella, y todavía estar perdido. Usted no puede descifrarlo. Es por fe que son salvos y eso por gracia, no por obras a fin de que nadie se jacte.
Pero rápidamente tan pronto como él vio el fenómeno, dijo: “Tú eres el Hijo de Dios (El creyente hizo eso) el Rey de Israel”.
Él dijo: “Porque te dije eso, ¿crees?
Dijo: “Sí”.
Le dijo: “Entonces cosas mayores que esta veréis”. Por cuanto él es un creyente.

36 Ahora, veámoslo a Él una vez más. Esa fue la fe que Jesús estaba introduciendo al mundo. Ahora, Él no dijo ni una sola vez, que yo haya leído, que le haya dicho a la gente: “Traedme a éste aquí, y les mostraré que puedo sanarlo”. Él nunca reclamó ser un sanador. Uds. no pueden hacer que la Palabra de Dios se contradiga a sí misma. Jesús dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí. Él hace las obras”.
Un día Él tenía que subir a Samaria… o, bajar a Jericó. En lugar de irse directamente abajo a Jericó, Él tuvo necesidad de pasar por el camino a Samaria. Y cuando llegó allá arriba, Él despachó a los discípulos, siendo como las once del día, a la ciudad para conseguir algunos víveres. Y mientras ellos se habían ido, una mujer (como lo decimos por acá “de mala fama”) llegó al lugar para sacar una jarra de agua. Uno prácticamente tendría que ir al Oriente una vez para descubrir qué son en realidad esas cosas.

37 Entonces ella llegó por el agua, eran como las once del día. Jesús estaba sentado recargado contra la pared, probablemente sentado allí mirando hacia abajo, esperando que ella llegara. Entonces cuando la mujer llegó, eso quizás era para cumplir aquello por lo cual el Padre le dijo que pasara por allí. Así que Él volteó a mirar a la mujer.
Él dijo: “Tráeme de beber”.
Y ellos tenían segregación en aquel día, algo racial, parecido a lo que tenemos hoy. Y dijo… ella dijo: “Pues, no es costumbre que Uds. judíos le pidan tal a los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber. Y yo te daría agua que no vienes aquí a sacar”.
Bueno, ahora, ¿qué si la mujer lo hubiese reprendido inmediatamente? Pero la conversación continuó. Y en mi honesta opinión, Jesús estaba tratando de contactar el espíritu de la mujer.

38 Ahora, las Escrituras dicen claramente que Él percibió sus pensamientos. ¿Es eso correcto? No como un lector psíquico. Eso es del diablo. Y todo lo que el diablo tiene, él se lo copió a Dios, porque Dios es el Creador y el único Creador.
Ustedes tienen el bailar; eso comenzó primeramente con Dios. El diablo tomó eso. Todas las cosas, que quieran ver, que el diablo tiene, él se lo falsificó a Dios.
Pero Jesús hablaba con la mujer, hasta que encontró exactamente en dónde estaba su problema, luego se fue directamente a la causa, y dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto. Tienes cinco”.
Ahora, escuchen la respuesta de la mujer, igual que Nicodemo. Jesús ahora, el introductor de la fe de los Cristianos, dijo: “Tienes cinco, y el que ahora tienes no es tu marido”. Sobrenatural.
Y ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Ahora, sé que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas”. La mismísima señal del Mesías, lo que Uds. llaman “el diablo” hoy. Dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas, nos dirá todas las cosas. Pero, ¿quién eres Tú?”.
Él dijo: “Yo soy Él que habla contigo”.

39 La mera señal del Mesías. Esta mujer samaritana sabía eso. Dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, esa será la señal Mesiánica, que Él hará estas cosas”.
Bueno, entonces, si Jesús, siendo el Mesías… ¿Creen Uds. eso? ¿Y ha resucitado Él de los muertos? ¿Es Él el mismo de ayer, hoy, y por los siglos? Bueno, ¿acaso no hará Él la misma cosa? ¿Ven?
Dijo: “Cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas”.
Él dijo: “Yo soy Él que habla contigo”.
Y ella corrió a la ciudad, dijo: “Venid, ved a un hombre Quien me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el mismísimo Mesías?”. Él nunca le dijo todas las cosas. Él solo le dijo eso. Pero si Dios podía mostrarle a Él eso, Él le podía mostrar todas las cosas. Ese era el Mesías.

40 La mujercita que tocó el borde de Su vestidura y corrió a la audiencia. Su fe jaló ese don de Dios. Bueno, Él era Dios, a través de Sus labios. Esa es la razón… ¿Ven? Cuando el Padre le mostró una visión, eso no lo debilitó. Pero cuando la fe de la gente lo jalaba a través de Él, eso es lo que lo debilitaba. Él dijo: “Percibo que Me he debilitado”. Y Él miró alrededor, la vio, le hizo saber que su flujo de sangre se había detenido, que ella estaba sanada. Dijo: “Tu fe te ha sanado”.
Si ese fue Jesús entonces, y esa es la fe que Él enseñó, eso debiera ser el mismo Jesús esta noche, si Él ha resucitado de los muertos, porque Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.

41 Ahora, un hombre ciego en una ocasión, en los muros de Jericó, llamado Bartimeo. Él estaba sentado allá llorando, mendigando. Él clamó por Jesús. Tal vez miles de personas lo estaban siguiendo, ¿cómo podía Él escucharlo? Algunos de ellos gritaron: “¡Fuera, tú adivino! ¡Fuera con Él! Él es Belcebú”. Los sacerdotes lo estaban injuriando.
Y Jesús, con los pecados del mundo puestos sobre Sus hombres y Su rostro fijo en el Calvario, sabiendo que iba directo a Jerusalén para morir por los pecados del mundo, abriéndose paso a través de esa muchedumbre.
Algunos de ellos gritaron: ¡Hosanna al Rey de Jerusalén! ¡Hosanna! ¡Hosanna!“, gritando a cada lado.
Los sacerdotes dijeron: “Estás loco. Ese tipo es un brujo. Él es Belcebú, el diablo. Él es un adivino. Apártate de tal hombre”. Toda esa turba gritando.

42 El viejo Bartimeo dijo: “¿Quién va pasando?”. Él empezó a clamar: “¡Tú Hijo de David, ten misericordia!”.
¿Piensan Uds. que Jesús probablemente allá lejos del camino pudo haber escuchado el clamor de este hombre? No a través de todos esos gritos de la multitud. ¿Pero qué lo ocasionó? Su fe detuvo en seco a Jesús en Su caminar. Jesús se detuvo con lo mismo, a mi opinión, que hizo la mujer, cuando se dio la vuelta, dijo: “Tú fe te ha salvado”.
Con toda esa carga y preocupación, y el destino de cada alma que alguna vez vivió colgaba en Sus hombros, y Él lo sabía, y estaba yendo a pagar el supremo sacrificio; y sin embargo con todos esos que lo estaban oprimiendo, la fe de un mendigo ciego, analfabeta y harapiento lo paró en seco en Su caminar y recibió aquello que pidió de Él. No un sacerdote, ellos no creían eso. Sino un mendigo ciego, analfabeta y harapiento, eso es lo que lo ocasionó.
¡Oh, alabado sea Dios en las alturas por un Salvador así que se humillaría a Sí mismo! y que bajaría a una forma de carne pecaminosa, y que se preocuparía por el hombre más pobre que podría vivir en el país. Él se hizo pobre, para que a través de Su pobreza pudiéramos nosotros ser ricos. Oh, hombres y mujeres en esta noche, crean en Él y acéptenlo.

43 Ahora, un día Él pasó por el estanque de Betesda. San Juan 5. Y la gente dijo que… o, la Escritura dice, más bien, que grandes multitudes… Escuchen con atención. Síganme ahora. Grandes multitudes de gente impotente yacía allí. Ahora, veamos cómo se miraban, como esta gente impotente… ¿Qué problema tenían? Ellos estaban lisiados, ciegos, cojos, y secos. Qué masa de humanidad sufriente.
Solo un poco después que la mujer había tocado Su vestidura, lleno de virtud, y aquí viene el Hijo de Dios pasando justo por en medio de un desastre de gente como esa, tal vez diez veces más de los que están sentados en este edificio esta noche, esperando el movimiento del agua. Una madre con un niño con agua en su cabeza, un pobre papá anciano ciego, uno sentado lisiado con artritis, ciegos, leprosos, y todo lo demás, torcidos, paralíticos, ciegos, cojos, esperando el movimiento del agua.

44 Y Jesús, Dios, Emmanuel, lleno de virtud, lleno de amor, lleno de compasión se abrió paso a través de la audiencia sin tocar a ninguno de ellos. Miren, amigos, Uds. fallan en entender entre lo espiritual y lo natural.
Yo he visto hombres, teólogos en el más alto nivel y no sabían más de las cosas espirituales de lo que un hotentote sabría de un caballero Egipcio, ¿ven? Ellos entienden las cosas Escriturales pero no las cosas espirituales.
El Fariseo, muy fundamental y ortodoxo, pero falló en entender las cosas espirituales, por tanto dijeron que Él era un espiritista, o un diablo; eso es un espiritista, ¿ven? Porque habían visto lo fenomenal, y no lo reconocieron; porque solo estaban muy letrados: fundamentales en doctrina, pero nada en vindicación. Amén. Espero que lo vean.

45 Noten, ahora esa gente llegó como la gente de hoy con amor, ellos hablan del amor. Hay dos clases diferentes de amor: Amor ágape, amor filio. El amor filio, el amor ágape y el amor filio, uno es Divino y el otro es terrenal.
El amor ágape, eso lo hará… Si Ud. vio a un hombre colocando sus brazos alrededor de su esposa, el amor ágape lo hará dispararle y tumbar al hombre al suelo y matarlo. Porque es amor humano con el que Ud. ama a su esposa tanto así.
Pero el amor filio, el amor de Dios, lo hará poner sus manos alrededor de él y orar por su alma perdida, como su hermano perdido. Le da a usted completamente la vuelta.

46 Y de esa manera Jesús, lleno de amor y compasión, pasó a través de esta gente, con amor y compasión. Pero cuando pensamos, este pobre hombre postrado aquí. Este pobre niño que se está muriendo. Esto, aquello. Ese es el amor ágape. Ese es nuestro amor. Esa es la compasión que tenemos. Eso es hablando humanamente.
Pero el amor filio es hacer la voluntad de Aquel que lo envió —amor Divino. Él pasó por en medio de esa multitud con todos esos torcidos, y lisiados, gente paralítica, se dirigió a un hombre postrado sobre un pequeño lecho. Ahora, observe; Jesús sabía… voy a regresar a esto en un minuto. Jesús sabía que el hombre había estado allí. Y Él buscó alrededor hasta que encontró al hombre. ¿Se preguntan por qué? Miró por toda esa audiencia, hasta que Él encontró al hombre, igual como lo hizo con la mujer, miró a todos lados para encontrar quién había tocado Su vestidura. Cuando Él encontró al hombre, dijo: “¿Quieres ser sano?”.
Él dijo: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el agua. Yo puedo caminar. No estoy lisiado. Estoy bien. Pero tengo una enfermedad que ha estado retardada durante treinta y ocho años”. El hombre nunca dijo eso, pero Jesús lo sabía. Así que él dijo: “He tenido una enfermedad…”. No lo iba a matar. Pero dijo: “Entre tanto que yo voy, alguien más rápido que yo, en otras palabras, desciende antes que yo”.
Jesús dijo: “Levántate, toma tu cama y entra a la casa”. El levantó su cama y anduvo.

47 Los judíos lo encontraron. Ellos comenzaron a cuestionarlo. Luego trajeron a Jesús y lo cuestionaron. Y cuando cuestionaron a Jesús… Escuchen. ¿Qué se diría esta noche en un servicio de sanidad Divina si el alcalde de la ciudad fuera un desfigurado y estuviera postrado aquí para ser sanado, y aquí estuviera el presidente de los Estados Unidos, el gobernador, el congresista, y todos ellos, tal vez, con cáncer, o tuberculosis postrado aquí torcido y atado, acostado en un catre, y Dios pasara alrededor y sanara a una pobre mujer de color analfabeta o a un niño? ¿Ven? De esa manera Dios lo hace. ¿Entienden lo que quiero decir?
Sube aquí a la reservación Apache y lo sana. Él ni siquiera conoce su abecedario. Dios no mira el prestigio humano. Él mira la simplicidad de la fe. Allí está.

48 Jesús les dijo… Sin duda ellos le dijeron: “Déjame verte ir allá y sanar a este. Yo lo creeré”. Ellos le dijeron a Él: “Baja de la cruz, y te creeremos”. Le pusieron un trapo alrededor de Su rostro, dijeron: “Ahora, Tú percibes los pensamientos. Le dices a la gente lo que está mal con ellos y así sucesivamente”. Le puso un trapo alrededor de Su cabeza, y lo golpeó en la cabeza, y dijo: “Ahora, dinos quién te pegó. Nosotros creeremos que eres un profeta”. Él no abrió Su boca. Dios no payasea para la gente. No. No es un espectáculo en escena. Es la iglesia del Dios viviente en operación.

49 Luego noten, Jesús entonces, tan pronto se realizó esto, Él les dijo… Escuchen a Sus palabras, San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, se lo muestra al Hijo”. ¿Es eso correcto?
Léanlo cuando se vayan a casa, el capítulo 5 de San Juan. Jesús dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo”. ¿Dijo Él la verdad? Él tenía que decir la verdad. Para poder ser Dios. Él tenía que decir la verdad. Sus palabras eran infalibles. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo”.
Por lo tanto Él no sanó a una persona por Sí mismo. Él dijo: “El Padre me muestra primero por visión qué hacer, luego Yo voy y lo hago. De cierto, de cierto os digo (San Juan 5:19), no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo; sino lo que viere hacer al Padre, esto también hace el Hijo juntamente. El Padre hasta ahora obra, y Yo obro”.

50 Ahora, cuando Lázaro murió… cuando él estaba enfermo, Jesús dejó el lugar. Él se fue a un día de camino. Y ellos mandaron llamarle, Él se fue otro día de camino. Y Él simplemente seguía adelante. Muy extraño, ¿no es así? Pero luego Él se dio la vuelta cuando vio el tiempo que el Padre le había dicho todo al respecto en la visión y lo que iba a suceder, Él se dio la vuelta y dijo: “Nuestro amigo Lázaro está muerto. Y por vuestra causa, me alegro de no haber estado allá. Pero voy a despertarle”.
Y cuando Él vino a la tumba, miró, mostrando que el Padre le había mostrado, dijo: “Padre, te doy gracias porque ya… Pero por causa de estos, lo dije por causa de estos que están alrededor”. Entonces Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera!”. Y un hombre que había estado muerto cuatro días se puso de pie y caminó de nuevo y vivió. Porque el Padre le mostró qué hacer.

51 Ahora, para ahorrar tiempo, esa era la fe que fue dada a los santos. Ahora, vemos si los santos la guardaron. Ahora, ¿la entregaron? Ud. dice: “Hermano Branham, Ud. solo habló de Jesús”. Muy bien.
Jesús dijo: “Un poco y el mundo no Me verá más”. El mundo allí es el cosmos, significando “el orden del mundo”. “El mundo no Me verá más, ya no más. Empero vosotros Me veréis”.
Ahora, dice: “Seguro, eso eran los apóstoles”. Miren lo que Él dijo.
“Vosotros me veréis porque Yo (pronombre personal), porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo ”. ¿Es eso correcto? Quién…. Ahora, tiene que haber unos “mundos” hoy que no lo verán. Y tienen que haber unos “vosotros” que lo verán.
La Biblia dice en Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo…”. El mismo en principio, el mismo en poder, el mismo en amor, el mismo en compasión“; ”El mismo de ayer, hoy y por los siglos…“. ¿Es eso correcto?
Jesús murió y resucitó de nuevo y creemos que Él resucitó de los muertos. Él no está ahora muerto. Él el está viviendo. Nosotros tratamos de hacer que Él esté muerto. Pero Él está vivo de todas maneras. Él está vivo.

52 Ahora, noten rápidamente mientras nos acercamos al cierre. Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago (las mismas cosas que Yo hago) vosotros también, aun más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Ud. dice que la palabra es “mayores”. Búsquenla y vean lo que es. Es “más”. ¿Cómo podría Ud. hacer mayores? Solo más de ello, porque Él podría estar… en cada iglesia, en todas partes.
“Más que esto haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso correcto? Él iba a ascender a Dios, antes Él descendería de nuevo en la forma del Espíritu Santo. Él iba a hacer la expiación, luego regresaría en la forma del Espíritu Santo.
Y Él dijo: “Un poco y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo: Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

53 Él le dio esa comisión a Su iglesia. Ahora, vamos a ver lo que la iglesia hizo al respecto. Pedro, uno de los hombres clave, en una ocasión cuando estaba en la prisión, todas las esperanzas habían desaparecido, atado con grilletes, una Columna de Fuego, un Ángel de Luz entró al edificio, y desató los grilletes de las manos y pies de Pedro, abrió la puerta delante de él, y lo liberó de la prisión.
Pedro estaba en la azotea, y un judío no queriendo mezclarse con los gentiles, y un día Dios le mostró una visión alrededor de mediodía, y le dijo que fuera con Cornelio, porque él estaba orando y esperándolo. ¿Son esas las mismas cosas que hizo Jesús?

54 Pablo camino a Damasco fue derrumbado y cegado en sus ojos. Y allá en Damasco, el Evangelio había sido predicado allá. Y había un hombre de nombre Ananías, quien había recibido el Espíritu Santo —un pequeño pastorcito del Evangelio Completo allá de nombre Ananías. Y él había recibido el Espíritu Santo. Y estaba un día orando en su cuarto, sin saber nada de ninguna otra cosa. Y él era un profeta. Y el Señor le habló y dijo: “Ananías”.
Él dijo: “Heme aquí, Señor”.
Él dijo: “Ve a la calle que se llama Derecha”. Le dio una visión. Y dijo: “Ve, pon las manos sobre Saulo, para que recobre la vista y sea lleno con el Espíritu Santo”.
Él dijo: “Señor, he escuchado grandes cosas sobre él, que él amenaza a la iglesia, y los arresta, y así por el estilo”.
Él dijo: “He aquí, él ora”. Eso lo cambia.

55 Entonces Ananías va, sube por la calle de tal vez alguna otra avenida, hasta que topa con la calle llamada Derecha. Llega a la fuente de la ciudad mirando alrededor diciendo: “Ahora, veamos. De acuerdo a la visión era una casa tal y tal, que debía buscar. Allí mismo está”.
Entra directamente. Allí estaba un hombre rodando allí dentro, cegado por haber sido derribado de la Columna de Fuego que colgaba delante de él, brillando como el sol en su resplandor. Y él dijo: “Hermano Saulo (Amén), el Señor Jesús se te apareció en el camino. No digas que ”no“ Saulo, porque yo ya tuve una visión. El Señor ya me lo contó”. Allí lo tienen. “Me dijo que viniera a poner manos sobre ti para que puedas recobrar tu vista”.

56 Ahora, qué si su credo dijera: “Mira, tengo a otro hombre cruzando aquí la calle para que le impongas las manos a él para que recobre su vista”. Él no podría hacerlo. Él solo podía hacer lo que Dios le mostró que hiciera. Amén.
Dijo: “Que ponga las manos sobre ti para que puedas recobrar la vista y seas lleno con el Espíritu Santo”. ¡Aleluya! Él puso sus manos sobre él en obediencia a la comisión, lo que Dios le dio para que hiciera, el poder de Jesucristo en la resurrección. Y todo lo que Dios le dijo sucedió al minuto. Dios todavía lo hace de esa manera. Esa es la fe que una vez fue dada a los santos.

57 Después Pablo… Cuántos podríamos mencionar de estos personajes y tales cosas sucediendo con los santos. Pablo andaba fuera en un viejo barquito. Él les dijo que no se soltaran de Creta. Pero ellos salieron allá y catorce días y noches, toda esperanza de ser salvos en algún momento había desaparecido. El barco estaba inundado. Y allí rebotaba en las aguas, la gente gritando. Ellos no comían. Sabiendo que nunca volverían a ver a sus esposas y sus familias.
Pablo, tan asustado como el resto de ellos, caminando con cadenas en él. En cualquier minuto el viejo barco iba a zozobrar y volcarse. Ese hubiese sido el fin de ello. Sin luna y estrellas, catorce días y noches. Siendo lanzada de un lado a otro en la tormenta, sin forma de sostenerla ni nada.
El ancianito de Pablo pensó quizás en orar profundamente, porque él era… Toda esperanza había desaparecido. Él era un hombre. No importaba cuánto estuviera familiarizado con Dios, todas las esperanzas se habían ido.

58 Pablo se metió al mamparo en algún lugar para orar y se quedó toda la noche. A la siguiente mañana, este pequeño judío salió corriendo y dijo: “Sed de buen ánimo”. ¿Qué sucedió? “Porque esta noche ha estado conmigo el Ángel de Dios al cual yo sirvo, diciéndome: Pablo, no temas, es menester que seas presentado delante de César; y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo. Cómo es que este viejo barquito que yo vi anoche en la visión, tendrá que dar en una cierta isla. Por lo tanto, hermanos”, él dijo: “Sed de buen ánimo, porque yo creo en Dios. Será así como Él me lo ha dicho”.
Esa es la fe que una vez fue dada a los santos. Pablo, mientras predicaba, miró a un hombre y percibió su fe y dijo: “Levántate. El Señor Jesús te sana”.
¿Tienen Uds. esa fe en sus iglesias, es eso lo que está operando? Entonces contiendan por ella. Contienda ardientemente por ella, por la fe que una vez fue dada a los santos.

59 Yo creo que Jesús ha resucitado de los muertos, iglesia. Creo que Él está vivo entre nosotros esta noche. ¿Lo creen ustedes? Y Él está aquí ahora mismo. Y yo creo que Él lo hará. No puedo decir que Él lo hará. Mi fe me hace creer que Él lo hará, de alguna manera hará esta noche las mismas cosas que hizo cuando Él caminó por las riberas de Galilea.
Esa es la fe en la Biblia hasta donde yo sé. Jesús la prometió. Jesús la introdujo. Jesús la vivió. Dios la produjo a través de Él, salió de Él, nada sino lo que el Padre mostraba. Los apóstoles hicieron la misma cosa. Ellos se toparon con obstáculos y no pudieron hacerlo. Pero cuando Dios les mostró algo, salieron y lo hicieron. Eso es correcto. Y esa es la fe que una vez fue dada a los santos.

60 Ahora, les quiero preguntar algo ahora, mientras cierro. Si nuestro precioso amado Señor Jesús, el Hijo de Dios, en Su poder de resurrección, viniera a esta audiencia esta noche como un Ser viviente en la forma de… como el Espíritu Santo, y lo hace otra vez a través de usted y de mí las cosas que Él hizo aquí en la tierra, ¿lo aceptarán a Él como su Salvador personal, y no tendrán más dudas en su mente? Si lo harán, levanten sus manos y digan, al levantar sus manos…
¿Me quieren decir que solo una tercera parte de ustedes creerá? ¿Qué les queda por hacer, sino ser condenados entonces? Quieren decir, que si el Señor Jesús mismo… ¿Cómo podrían alguna vez ser perdonados? Permítanme decir una palabra. ¿Cuál es el pecado imperdonable? El rechazar la verdad cuando se les presenta. ¿Es eso correcto?
Hebreos 10 dice: “Si descreemos (o pecamos, es la misma cosa, pecado es incredulidad: El que no cree ya está condenado)… si descreemos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado, sino una horrenda esperanza de juicio y hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios”. ¿Es eso correcto?

61 ¿En qué parte lo dijo primero Jesús? Cuando Él estaba haciendo las mismas cosas que yo prometí, con la ayuda de Dios, que Él hará en algún momento mientras estamos en Phoenix. Tal vez esta noche, tal vez mañana, yo no sé, pero preguntándoles que si Él lo hace… Y la gente vino y lo juzgó mal a Él, y dijo: “Él hace esto por Belcebú”.
Él dijo: “Ahora, cualquiera que hable en contra del Hijo de Dios, le será perdonado. Pero cuando Yo muera y resucite de nuevo y que Uds. digan eso, rechazar la misma verdad a través del Espíritu Santo, nunca les será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”. ¿Es ese el Evangelio? Eso es lo que se les presentó a los santos.
Nunca les será perdonada la incredulidad cuando se les presenta la verdad. ¿Oramos?

62 Nuestro Padre Celestial, sobre la base de la Sangre derramada de Tu amado Hijo, el Señor Jesús, por el testimonio de la resurrección estando Él aquí, yo ahora vengo a Ti para pedirte perdón y misericordia, por mí y por esta audiencia, que a través de Tu gracia Divina, que puedas pasar por alto nuestros pecados e incre… y equívocos.
Padre, sabiendo que pecado es incredulidad… Y yo oro, Dios, que Tú borres toda incredulidad de nuestros corazones. Porque nos damos cuenta que somos seres mortales. Ahora estamos inclinando nuestros rostros al polvo de donde fuimos sacados y regresaremos. Y quizás antes que el sol salga en la mañana, tengamos que pararnos ante Tu presencia para rendir cuentas de cada palabra ociosa y de todo lo que hayamos hecho aquí en la tierra. Sabiendo que en breve, sí, aún la ciencia dice ahora que está a la vista, que el fin vendrá.
Y un día por Phoenix dentro de poco, y por esta tierra, no quedará piedra sobre piedra. Ella explotará en pedazos por la bomba atómica, para cumplir la Palabra de Dios que dice que cielos y tierra estarán ardiendo en aquel día. Los átomos de la tierra detonando y explotando, gritando, y la gente buscando a Dios.
Él dijo: “Yo me burlaré y reiré de vuestras calamidades”. Qué tiempo. Padre Dios, oro en el Nombre de Jesús que Tú salves a los pecadores esta noche.

63 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto si hay alguien aquí que no sea Cristiano, solo levante su mano, diga: “Yo levanto mi mano a Dios y digo: Ahora te acepto”. Dios le bendiga, señor. Alguien más que diga: “Yo ahora acepto a Jesús como mi Salvador”. ¿Levantará su mano, en algún lugar en el piso de abajo? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, muchachita, yo veo su mano. Dios le bendiga, la damita de color allá atrás. Yo también la veo.
Alguien más diga: “Yo ahora levanto mi mano, digo: Señor, ahora creo”. Dios le bendiga, joven, allá atrás con su mano levantada entonces. Alguien… Dios le bendiga, por aquí, dama. Yo la veo. Dios le bendiga, allá abajo. Yo lo veo. “Yo ahora creo”. Dios le bendiga, niñito. Alguien más en el piso de abajo que dirá… Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señor. El Espíritu Santo está mirando ahora.

64 Miren, la verdad los hará libre. Jesús dijo: “El que oye Mis palabras y cree en Él que Me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. Porque él creyó en el Hijo de Dios.
Alguien más levante… Ahora, puede ser que Ud. tenga una fe intelectual. Puede ser que Ud. lo crea desde el punto de vista de la Palabra. Pero en su corazón, en su alma, ¿alguna vez le ha llamado el Espíritu Santo allí? No importa lo que su mente diga, algo en su alma cree. Si no es así, entonces Ud. está fuera de Dios, fuera de Cristo, muerto, alejado de Dios, muerto en delitos y pecados, un pecador destinado al infierno.

65 Levantará su mano y dirá: “Yo ahora, al levantar mi mano, Dios, quiero aceptar a Jesucristo como mi Salvador personal. En mi corazón algo me dice que debo hacerlo en este momento”. ¿Levantará su mano? ¿Alguien más en el piso de abajo? Que Dios le bendiga, damita, yo la veo.
¿Solo uno más en el piso de abajo? Solo haga su decisión en este momento. Ahora, en el balcón que está a mi izquierda, ¿alguien allá arriba levantará su mano a Dios, no a mí, solo a Dios? Diga: “Señor, al levantar mi mano, yo ahora acepto mi perdón por los méritos del Señor Jesús, Tu Hijo. Yo ahora lo acepto para mi salvación”. ¿Levantará su mano, a la izquierda en el balcón?
Dios le bendiga, señor. Yo veo su mano. La paz de Dios repose sobre usted, mi hermano hispano. [Espacio en blanco en la cinta].

66 Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Usted no lo puede entender. Es místico, una cosa mística hasta que Ud. nace de nuevo. Entonces la misma vida de Dios entra en usted. Eterna, la vida eterna, Zoe, la propia vida de Dios entra en usted, y entonces Ud. es una parte de Dios. Ud. es un hijo o hija de Dios. Y luego usted ve como Dios ve. Ud. cree como Dios cree. Entonces Ud. será una nueva criatura en Cristo Jesús. El Señor les bendiga ahora.
Creo que ahora oraremos por los enfermos. Les quiero preguntar algo, amigos. Dios podría hacer más en un minuto para convencer a la gente, de lo que yo pudiera predicando toda la noche.
Les voy a preguntar algo, si pueden allí, tener a sus hijos cerca de ustedes, y por favor que nadie esté caminando alrededor durante esta parte del servicio.
Ahora, si Ud. es un incrédulo, no se quede. Ahora, si Ud. es un creyente… Y recuerden, por críticos, o incredulidad, no soy responsable, para que lo sepan.
Ahora, todos tomen su lugar, tomen asiento, y luego solo oren, y pídanle a Dios que les ayude, y Dios los bendecirá, estoy seguro. No se estén moviendo. Se los explicaré más tarde; no tengo tiempo esta noche. Esto es solo una noche. No podemos hacer todo en una sola noche. Así que solo les pediré ahora que sean reverentes y tomen un asiento y siéntense por favor. Hagan esto por causa del reino de Dios.

67 Ahora, ¿cuántos en el edificio tienen tarjetas de oración? Levanten sus manos. El muchacho repartió hoy tarjetas de oración. Muy bien. Aquí, están sentados aquí mismo. ¿Está esto reservado para…? (Muy bien)… los enfermos que están aquí. Muy bien. ¿Del 1 al 100? Muy bien.
Él repartió tarjetas de oración. Ahora, por la parte de enfrente estará mi fotografía y un lugar para su nombre y dirección, para que los ministros puedan tenerla en caso que ellos quieran buscarlos. Y en la parte de atrás estará una letra A y un número, y empezará del 1 al 100.
Y vamos a formar a algunas personas aquí arriba para orar por ellas. Ahora, recuerden como he dicho, no le estoy diciendo a nadie que yo puedo sanar a la gente. Solo la fe de ustedes en Jesucristo los sanará. Ahora, quiero…

68 ¿Quién tiene la tarjeta de oración 1? Veamos… ¿Tiene el número 1 la tarjeta de oración que está allí? 1, 1… Veamos, tomemos los primeros cinco: 1, 2, 3, 4, 5. ¿Pueden venir todos para acá? Vean si pueden subir para acá. Si no pueden, bueno, alguien puede ayudarles. Y si alguien es sordo, bueno, miren a alguien…. No se levantaron los cinco; hay tres de ellos.
¿En dónde está el 4 y el 5? Allí están los otros dos; ¿pueden venir para acá, damas? Por aquí a mi derecha, por favor. Muy bien, 5. 1, 2, 3, 4, 5.
¿Quién tiene la tarjeta de oración 6? Levante su mano. 6, 7, 8, 9, 10, veamos que se levanten. Esos serían cinco más. 6, 7, 8, 9, 10, se pueden levantar rápidamente, esos ahora, para que podamos ver en dónde están. Pónganse de pie para que podamos ver en dónde se encuentran. 6, 7, 8, ¿en dónde están los otros dos? ¿9 y 10? ¿Qué? Oh, usted está… Discúlpeme, dama. Pensé que tal vez estaban todos sentados aquí. Muy bien. Venga el 9 y el 10. Muy bien. ¿Pueden venir para acá?

69 1, 2,3, 4. Falta uno. Alguien con tarjeta de oración del 6 al 10. ¿Se pueden poner de pie? Miren a alguien. Tal vez él está sordo y no puede escuchar el llamado de su número. Tal vez es alguien… alguien… ¿Podrá uno de los trabajadores o algo verificar estas dos sillas aquí? Quizá la gente no se puede parar. Oh, allí está. ¿La tiene usted? Muy bien. Eso está bien.
Muy bien. Muy bien. 6, 7, 8, 9, 10. Muy bien. Ahora, ¿Quién tiene la tarjeta de oración 11, se pondría de pie? ¿11? ¿12? ¿Quién tiene el 12? 13, 14, tarjeta de oración 14. ¿15? Muy bien. Veamos cómo está eso ahora.
Vamos a esperar un minuto y empezar con estos; luego comenzaremos orando primero por estos. Para que no tengan que permanecer mucho tiempo de pie.
Muy bien. ¿Tiene una tarjeta de oración, señor? Entonces venga en este momento por favor.

70 Ahora, ¿serán todos muy reverentes? Y confíen que el Señor Jesucristo, en Su infinita misericordia, nos mostrará misericordia a nosotros los indignos.
Ahora, ¿cuántos están en el edificio? Ahora, sean muy reverentes; escuchen atentamente. ¿Cuántos de los que están en el edificio no tienen una tarjeta de oración, y sin embargo, quieren que Dios los sane? Levanten sus manos. Solo levanten su mano. ¿Alguien en el edificio? Tienen tarjetas de oración… Bueno, simplemente están por todos lados, y arriba en el balcón.

71 Ahora, miren, ustedes sin tarjetas de oración, si el Espíritu Santo viene y comienza Su obra del Señor Jesús aquí en nuestros medios, les pregunto… Ahora, esta gente que está aquí, eso no significa que Uds. vayan a ser sanados, si van a pasar por la línea de oración. No significa eso. Uds. tienen la misma oportunidad, allá en la parte más atrás y aquí atrás, en donde sea que quieran, si creen absolutamente el Evangelio sencillo, Jesús murió por ese propósito, y acéptenlo.
Ahora, si Uds. hacen eso y creen con todo su corazón en cualquier lugar por aquí, que Uds. creerán con todo su corazón que el Señor Jesús les concederá eso… Arriba en el balcón, donde sea que esté, vean si el Señor Jesús no se da la vuelta y les vindica lo mismo a ustedes.

72 Ahora, si Él hace eso, ¿lo creerán? Dios les bendiga. Ahora, vamos a cantar suavemente, por favor. Ahora, eso es bueno, solos sean muy reverentes, estén muy quietos. Ahora, mi hijo y mi administrador aquí, el Sr. Moore, el otro asistente aquí, el Sr. Brown, y los que están en la plataforma, ellos observan.
Llega a ser algo subconsciente. Yo no sé lo que está sucediendo. Puedo saber; entra a otra dimensión. Lo explicaremos después de unas noches, lo que sucede de la mejor manera que podamos. No lo podemos explicar. ¿Pero qué sucede? Uno entra a otro mundo. Y entonces queremos verlos mañana en la noche. Todos sean reverentes.
Ellos observan, y cuando piensan que he tenido suficiente, entonces me sacan de la plataforma.

73 Ahora, por lo único que son estas líneas, es solo para que comience la unción del Espíritu Santo. Luego la fe de ustedes…. Miren, desciende aquí, y su fe lo opera. Yo no. No tengo… Ahora, estas personas en la línea, no hay una persona allí que yo conozca. Francamente, no veo una persona aquí adentro que reconozca excepto por…
Vi a un ministro aquí que yo pensé hace rato que conocía, creo que está sentado aquí. Si no estoy equivocado, este es el hermano que tiene el tabernáculo. Un hombrecito, aquí mismo, el Hermano Fuller, ¿es eso correcto? El Hermano Fuller… Ahora, puede ser que haya otros que conozca, y no puedo reconocerlos en este momento. Son las únicas personas que están aquí que en verdad reconozco por el momento, en este momento.

74 Ahora, todos ustedes son desconocidos para mí. Ahora, si Jesús estuviera parado aquí con este traje, que Él me dio, parado aquí en persona, y si Uds. están enfermos, ¿podría Él sanarlos? No, señor. ¿Cómo puede hacer algo que Él ya hizo? ¿Podría Él salvarlos? No, Él les diría: “Yo ya hice eso”. La obra… Cuando algo está terminado, está terminado. ¿Es eso correcto? La obra, el plan completo de redención fue consumado en el Calvario.
Y Uds. no pueden en ninguna manera lidiar con el pecado sin lidiar con la enfermedad, porque la enfermedad es un atributo del pecado. Así que la obra fue terminada…

75 Ahora, la única cosa que Él puede hacer es mandar algún buen predicador inspirado para predicarles la Palabra. Si Uds. no creen eso, Él pudiera tener a alguien más con un don de hablar en lenguas para que Él pueda hablar y decirle a una persona: “Si vas, devuelves esto, o haces algo, o cierto…”, algo como eso a través de interpretación. Eso es igual a la profecía.
O Él tiene dones proféticos, que Él pone en la iglesia que magnifica, y lo ensalza a Él, y le muestra al pueblo. Luego ustedes, allí mismo donde están sentados, entonces aceptan eso. Entonces Uds. son sanados. ¿Ven lo que quiero decir? O entonces Uds. son salvos, cualquiera de los dos. El Señor les bendiga ahora. Mientras cantamos bajito, por favor solo una vez. Y todos sean reverentes ahora.
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.
Solo Creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.

76 A medida que sé que Su unción se está acercando, puedo ver a alguien… o, escuchar a alguien lejos como en otra tierra, diciendo: “¿Por qué está cantando?”. Mire, esto es.
Ustedes recuerdan cuando tocaron música cuando Elías… y el Espíritu de Dios vino sobre él. Él era un hombre hasta ese momento; luego él era el siervo de Dios después de eso. Él vio una visión. Ciertamente. Ud. tiene que obtener a Dios en medio de ello, ¿ven? Eso es correcto.
El profeta estaba completamente desanimado y había estado reprendiendo a la gente falsa que estaba parada a su lado. Él dijo: “Traedme un tañedor”. Y ellos comenzaron a tocar, el tañedor, la música comenzó; luego Elías entró en el Espíritu y comenzó a ver una visión, ¿ven?
Es el mismo Dios hoy. Si Él amó la música en aquel entonces, Él ama la música hoy. El mismo Señor Jesús… El Señor les bendiga ahora.

77 Para la gloria de Dios, y para la edificación del reino de Dios, tomo a cada espíritu bajo mi control, para la gloria del Señor Jesucristo. Y en Su Nombre, puedan Uds. sentarse con reverencia y en silencio, y escuchar al Espíritu del Señor.
Ahora, si el operador, ingeniero de estos micrófonos, si los pueden subir solo un poquito, porque una vez que comienza, no tengo idea de qué tan alto o bajo estoy hablando. Solo sean muy reverentes.

78 Ahora, esta mujer que está comenzando a subir aquí en este momento, me supongo que somos desconocidos el uno al otro, ¿es así, dama? Usted y yo somos desconocidos el uno al otro. Nunca la he visto en mi vida. Y yo no la conozco a usted. Entonces si se pudiera hacer algo por usted, y yo no lo hago, sería un bruto al no hacerlo. Pero el Señor Jesús la conoce. Él me conoce a mí. Y Ud. siendo una mujer y yo un hombre, si Dios puede venir a usted y usar su fe y si puede poner Su Espíritu aquí, sobre mí, para usarme para decirle algo al respecto, entonces alabamos a Dios por ello. ¿No es cierto? Si se puede.
Por supuesto, si Él no me puede ungir para mostrarme algo que la ayude a usted, bueno entonces, es mi culpa o algo, o Él no desea hacerlo. Y si Él no puede ungirla a usted, para que su fe logre que eso suceda, entonces no puede… será su culpa entonces.
Pero, yo no sé para qué está usted aquí. Ud. sabe eso. Pero Dios sabe para qué está usted aquí. Así que ahora, igual como con la mujer junto al pozo, nuestro Señor Jesús habló con ella un momento. Yo pienso con todo mi corazón que Él estaba captando su espíritu. Miren, porque Uds. son seres humanos igual que yo.

79 Y si Ud. está… si es… lo que pudiera ser. Si Ud. está agobiada, o si Ud. está pecando, o si hay algo mal en su vida, o si está enferma, o lo que pudiera ser, el Señor Jesús me dejaría saber eso. ¿Acaso no sería ese el mismo Señor Jesús que resucitó de los muertos, el mismo que estuvo aquí en la tierra? ¿Cree la audiencia eso, el mismo Señor Jesús?
¿Es Ud. de aquí de Phoenix? Bueno, entonces la gente de aquí la conoce, ¿ve? Yo no la conozco. Pero el Señor Jesús la conoce. Ahora, nosotros siendo completamente desconocidos el uno al otro, y entonces que el Señor me ayude. Ahora, si Él se va al lugar preciso y me dice para qué está usted aquí parada, entonces Ud. lo aceptará como su… para darle lo que sea que usted quiere, por lo que está aquí. ¿Es eso correcto? ¿Lo hará el resto de la audiencia…? Si Dios hace eso mientras ven a la mujer y mi mano… Nunca antes en mi vida había visto a la mujer, no sé nada de ella. Ahora, ¿lo aceptará a Él como su Sanador y Salvador si Él lo hace? Gracias.
Ahora, al hablar con usted, para que su espíritu y mente… Ahora, su espíritu con su fe, y mi espíritu era la unción del Espíritu Santo ¿ve? para saber lo que está mal.
Ahora, a la mujer, si la audiencia puede todavía escucharme, la mujer parece estar muy consciente de que algo está sucediendo. Porque ella sabe que está parada en presencia de algo. Entre ella y yo está una Luz, muy brillante, una Luz que se ve esmeralda, la cual es el Ángel del Señor. Y la mujer está consciente de que algo está sucediendo.
Y ella está aquí para que yo ore por ella. Y su problema es depresión, una condición mental que la está molestando. Ella está mentalmente molesta. Y también ha estado muy enferma con un caso de… Estaba en sus pulmones. Era neumonía. Ha tenido neumonía y ha estado muy enferma, y es… Esas cosas son verdad, ¿no es así, dama? Si eso es verdad, levante su mano.

80 ¿Creen Uds. ahora? Esa voz que estaba hablando entonces no era mi voz. Era mi voz, pero yo no la estaba operando. Yo no sé lo que está mal con la mujer. Lo que sea que Él le dijo está en la cinta aquí abajo y ustedes la pueden leer mañana. Lo que sea que Él dijo es la verdad. Esa es la verdad.
Ahora, la mujer sabe. Ella sabe si eso fue la verdad o no. Ella es testigo de eso, lo que estaba en su vida, que está mal. ¿Fue eso la verdad, dama? ¿Cada palabra que se dijo de eso fue la verdad? Y mientras estaba yo hablando, o lo que sea que estaba sucediendo, eso la impactó, ¿no es así? Porque hay una Luz alrededor de usted. Usted está sanada. Puede… [Palabras no claras].
Solo sean muy reverentes y crean con todo su corazón.

81 Ahora… ¿Está creyendo, señor, con todo su corazón? Usted es el paciente con el cual estoy hablando. ¿Somos desconocidos el uno al otro? ¿Lo somos, señor? No nos conocemos el uno al otro. Venga aquí solo un poquito más cerca, por favor, señor. ¿Me había visto antes? A lo mejor de su conocimiento usted nunca me había visto antes. Sí, sí, señor.
La gente puede escuchar su voz entrando. Los espíritus se piden ayuda unos a otros. Usted ha estado muy nervioso recientemente. Ud. tiene un problema de sinusitis que le molesta. Tiene un problema de sinusitis.
Sentada allí mismo también tiene sinusitis. Eso es correcto. Usted está orando para ser sanada de sinusitis. Su fe lo hace, dama. Esos espíritus se llamaban el uno al otro.
Usted tiene a alguien más por quien está interesado, ¿no es así? ¿Cree Ud. que Dios me dejará saber quién es y lo que es? Él puede. Es por una sobrina, ¿no es así? Tiene un problema de riñón, ¿verdad? ¿Es eso correcto? Algo lo impactó en ese momento, ¿no es así? Eso era el Espíritu Santo testificando. Vaya y encuentre así como lo ha creído.

82 Solo tenga fe. No dude. [Cinta rota] La persona que fue sanada, ¿se fue de regreso a la audiencia, por aquí en algún lado? Algo más acaba de… Hay una mujer que apareció… Oh, aquí está. Es un… está colgando sobre esta dama aquí. Es un problema de garganta. La dama tiene un problema de garganta. ¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Con todo el corazón? Muy bien. Solo levántese y acéptelo entonces, y sea sanada. Bendiciones, ¿ve?
Usted no necesita una tarjeta de oración; solo necesita fe. Tenga fe en Dios.
¿Es este el paciente?

83 Discúlpeme, dama. No estoy fuera de mí. Es tal impresión que me sobrecoge. Somos desconocidos el uno al otro me supongo, ¿es así, hermana? Ahora, esta es nuestra primera vez que nos encontramos hasta donde yo sé. Oh, yo he orado por usted. Cuando estuve aquí la última vez, oré por usted. Oh, Ud. fue sanada de cáncer, la última vez que estuve aquí. Bueno, estoy tan feliz de escuchar eso.
Ahora, probablemente hubiera dicho eso un poco más adelante, o lo que haya sido. Eso no lo sabría decir. Yo solo… Mañana yo no la recordaré. Lo único que se puede hacer, es tomar esta cinta aquí, y yo lo encontraría de esa forma.
¿Pero estuvo Ud. en una línea de oración de esta clase? ¿Igual como esta? Y exactamente lo que se le dijo a usted, ¿fue la verdad? Y lo que le dijo que llegaría a suceder, ¿sucedió así como se le dijo, que sería sanada y que el Señor…? Oh, llamó desde la audiencia en la silla. Oh, en la silla, sentada en la silla… Estamos agradecidos por eso, hermana.

84 Ahora, usted está aquí de nuevo. Yo soy un desconocido para usted. Yo no la conozco. Nunca la he visto en mi vida, excepto de esa vez, pero no como para conocerla. Ahora, si la audiencia… La dama está aquí en Phoenix. Ustedes la conocen. Escuchan nuestras voces aquí, de cada uno. Este micrófono las está captando. Si el Señor Jesús… Ahora, ella me dijo que había sido sanada de… ¿Qué fue, hermana? Cáncer. En otra reunión, mientras estaba sentada en la silla, quizás, como esas damas o personas, quien sea que haya sido sanado allá en la audiencia.
Ahora, ella aquí es un testigo viviente. Ahora, si el Espíritu Santo le revela a la mujer… ¿Cuál es la razón por la que ella está aquí? Pudiera ser algo financiero. Pudiera ser un problema doméstico. Yo no lo sabría decir. Solo Dios lo sabe. Yo no. La dama sabe eso. Yo no tengo forma de saber por lo que está ella aquí ahora. ¿No es eso cierto, dama? No hay manera en lo absoluto de saber por lo que ella está aquí, pero Alguien aquí sí lo sabe.

85 Y la fe que una vez fue dada a los santos es la fe con el Señor Jesucristo en Su resurrección. Él me puede decir lo que está mal con ella. Ahora, si Él lo hace, yo estaré agradecido. Si Él no lo hace, aún estaré agradecido, porque sé que Él está aquí.
Y si Él lo hace, ¿el cien por ciento de ustedes, todos, creerá con todo el corazón? Ahora, solo un poco más cerca, hermana. Mire, los espíritus están llegando de todas partes ahora. Y es… ¿Saben a lo que me refiero? Cuando las visiones comienzan, yo no tengo manera de saber de dónde están llegando. Solo tengo que contactar el espíritu de la persona involucrada.
Ahora, solo para hablar con usted un momento. Ud. no tiene que voltear a verme. Solo mire a donde Ud. quiera. Solo para que yo pueda captar su espíritu. A eso me refiero.
¿Está Ud. creyendo? Muy bien. Dios sea con usted. Su fe la sanó. Usted ha estado… Algo mal, es en el interior aquí abajo en los intestinos. Es un… Ha tenido un… La veo que está yendo a una clase de lugar, es un… con algo blanco sobre usted. Es un hospital. Ud. ha estado en el hospital. Y ellos están… Es una operación, y ellos le quitaron algo de su interior, lo están sacando. Es el intestino del colon. Lo sacan y cortan. Y luego los veo que están colocando algo de vuelta a su lugar. Es una cirugía plástica que están realizando en el colon. Y ahora, lo veo otra vez. Está torcido de esta manera. Y es por lo que está usted aquí. “ASÍ DICE EL SEÑOR”.

86 Esas cosas que Él dijo, lo que haya sido, ¿es la verdad, dama? Si es así, ¿levantará su mano y dirá que es la verdad? ¿Cree Ud. que está en Su presencia? Usted sabe que su hermano no tiene forma de saber esas cosas. Únicamente Dios, ¿es eso correcto? Venga para acá un momento.
Bondadoso Padre celestial, mientras el Espíritu Santo está ungiendo aquí, yo, siguiendo instrucciones de Mi Señor, el cual dijo: “Estas señales seguirán al creyente: Si ponen las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Esto hago en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, dama. Que Dios le conceda su deseo.

87 ¿Creen en Él con todo su corazón? Sean muy reverentes; no se muevan. Miren, cada uno de ustedes, cada espíritu se está moviendo aquí, ¿lo ven? Y cuando Uds. se cambian, de esa manera me desconcentran. Así que sean muy reverentes ahora, por favor. Él se sigue moviendo entre la audiencia, ¿lo ve? Si uno se da vuelta, mirando hacia la audiencia, lo puede sentir como… Oh, no puedo explicarlo. Pero solo tengo que seguir lo que Él dice que haga.
¿Cómo le va, dama? Somos desconocidos el uno al otro, me supongo, madre, ¿no es así? Somos desconocidos. Muy bien. Solo quiero hablar con usted un minuto. Ud. se da cuenta en este momento que está en presencia de Algo aparte de un hombre. Eso es correcto. Usted se da cuenta de eso porque usted es una creyente, y usted sabe que hay algo aparte de este pobre hombre parado aquí.

88 Usted está sufriendo con una condición de sinusitis. Y usted tiene una carga en lo profundo de su corazón. Mire, su condición es poco grave, pero hay algo que apareció delante de mí. Sí, veo que está regresando. ¡Oh, vaya! Ud. es madre y tiene una hija. Y la hija está haciendo lo malo. Y usted quiere oración por ella. Ella es una alcohólica. Usted quiere oración por su hija. Esas cosas que se dijeron son verdad, ¿no es así? Venga para acá solo un minuto.
Oh, Padre misericordioso, el Dios del cielo dale misericordia y paz a esta nuestra amada. Y que el deseo profundo de su corazón, lo que pudiera ser, sea concedido. Esto pido en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana.
Solo crea; tenga fe. No dude. Crea y lo recibirá. Por favor no se estén moviendo. Un día, un día glorioso cuando todo esto termine, se darán cuenta…

89 ¿Cómo le va, dama? ¿Somos desconocidos el uno al otro? Nunca nos hemos conocido el uno al otro, nunca en la vida. Bueno, pero Jesús la conoce desde que Ud. nació. Él me conoce a mí desde que yo nací. Y tal vez desde mucho antes que cualquiera de los dos hubiese nacido, Él sabía que se iba a encontrar con usted aquí esta noche. Él es un Dios infinito que sabe todas las cosas. Predestinó ciertas cosas para que se llevaran a cabo, aún antes de que el mundo fuera formado, Él por previo conocimiento supo todas las cosas.
Si Dios me ayuda a saber cuál es su problema, ¿está Ud. dispuesta a aceptar lo que Él le diga? ¿Lo hará? Ahora, nosotros siendo desconocidos, nunca nos habíamos visto el uno al otro… Ellos le entregaron una tarjeta de oración, y su número fue llamado. Eso es todo al respecto. Y luego… Pero Dios conoce todo al respecto.
Ahora, solo crea que Ud. está… Crea en el Señor Jesucristo, y crea que yo soy Su siervo. Yo no tengo nada con qué ayudarla. No puedo hacer nada. Será lo que le dije sobre el Señor, que Él le ama y quiere hacer algo por usted. Ahora, la única cosa que Él puede hacer, es hacer algo que eleve su fe a un punto donde usted pueda recibir aquello por lo que ha venido. ¿Es eso correcto?

90 En realidad no hay demasiado mal con usted. Usted está nerviosa, y preocupada. Veo que se está volviendo oscuro, por un momento. Es un… Veo un valle desértico y una colina por este lado. Y es concerniente a un ser amado. Es una hija. Y ella…. Si no estoy equivocado, esa colina que estoy viendo frente a mí, está en Tucson, Arizona. Y esa hija está muy infeliz. Y ella está sufriendo con una condición mental. Ella piensa que está perdiendo la mente, que se está volviendo loca. Ella camina bastante por el piso y hace muchas cosas. Sigue mirando por la ventana, contantemente se asoma por allí, por el camino. Esas cosas son verdad. Ahora, deme el pañuelo que trae en la mano.
Nuestro Padre celestial, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, y Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones a esto, Señor. Y oro que cuando esto se lleve a cabo que Tu gran Espíritu honre la fe. Porque lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga. El Señor se lo conceda, hermana, el mismo deseo profundo de su corazón, que Jesucristo, el Hijo de Dios….

91 ¿Está creyendo, joven? Usted está tratando de llegar a mí, ¿no es así? Su fe… Está solo un poquito desilusionado, porque no fue llamado hace un momento. Ud. no tiene que hacer eso. Usted está tratando de liberarse de algo. ¿No es así? No exactamente de una enfermedad; es un temperamento, muy volátil, se enoja. ¿Aceptará mis palabras como que vienen del Señor Jesús? ¿Me creerá como Su siervo? Póngase de pie. Ponga su mano sobre su corazón. Levante su otra mano a Dios.
Nuestro Padre Celestial en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, la fe de este joven te tocó a Ti. Yo reprendo el problema que está mal con él, y que nunca más lo vuelva a molestar. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga.

92 ¿Cómo le va, dama? Mire para acá un momento. ¿Cree usted? No es usted; es para un bebé. Si Dios del cielo me revela la condición de ese pequeño bebé, y me deja saber lo que es, ¿creerá que Jesús murió para hacerlo, lo que haya sido? Veo que es una cierta enfermedad. Ahora, el bebé está sufriendo con algo mal con sus… está en los pulmones. Y a ese bebé le faltan tres costillas y una parte de su pulmón.
Padre Dios, en el Nombre del Señor Jesucristo, bendice a este a quien yo bendigo en Tu Nombre, Señor, en el Nombre de Jesús. No lo resista. Vaya teniendo fe.

93 ¿Creyendo? Mire para acá por solo un momento. El problema cardiaco no es nada que Dios no pueda sanar. ¿Cree que Él lo sanará? ¿Acepta su sanidad ahora de esa enfermedad cardíaca, y cree que Dios lo sanará?
Padre, en el Nombre del Señor Jesús, que esto sea así para la gloria de Dios. Amén. Dios le bendiga. Vaya, creyendo en Él con todo el corazón.
¿Cree usted? Algo extraño cuando esa mujer estaba tosiendo. La hizo sentir muy extraña ¿no es así? Porque usted hace eso por la noche. Es una condición asmática que lo está provocando. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que eso…? ¿Lo acepta a Él ahora como su sanador? Entonces en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que se pueda ir libre, hermana, sobre la base de su fe.
El Señor le bendiga. Solo tenga fe. Algo está mal en su costado, ¿no es así? Ustedes tienen un problema en el costado, ustedes dos que están en la línea. Sí. Y la dama justo enfrente de usted también. Muy bien. Jesucristo los sana ahora. Sean sanados. Dios les bendiga.

94 Dama, sentada por aquí, la dama con su mano en la boca, ¿quiere librarse de esa artritis? ¿Cree Ud. que Jesucristo la sanará? ¿Lo cree con todo su corazón? Si es así, puede obtener su deseo. Solo diga: “¡Alabado sea el Señor!”. Y acepte su sanidad y Dios se lo concederá.
Hermana, ¿cree usted en Dios? Usted sabe, que yo no tengo forma de saber lo que está mal con usted. Dios únicamente sabe eso, ¿no es así? Si Dios me deja saber cuál es su problema, ¿me obedecerá como Su siervo y creerá en Dios? Entonces coma su cena. Esa úlcera que estaba en su estómago, y su problema estomacal la ha dejado. Puede ir a comer su cena. Dios le bendiga.
Soy un desconocido para usted, me imagino, señor. Pero alrededor de usted está una sombra muy oscura moviéndose, viene de su espíritu. Usted se está muriendo con cáncer. Eso es verdad. Pero puede vivir a través de Jesucristo. ¿Lo cree? ¿Lo acepta? Venga para acá.
Dios Todopoderoso, en el Nombre de Tu Hijo el Señor Jesús, sana a este hombre. Dios le bendiga. Vaya, y crea con todo su corazón.

95 Mire para acá, dama. Ahora, no me refiero a que me tenga que ver a mí. Como Pedro y Juan dijeron: “Míranos”. En otras palabras, capte la atención. ¿Quiere superar esa diabetes y ser sanada? ¿Dejar que Dios la sane? ¿Cree que Él ya lo hizo y lo aceptará ahora con todo su corazón? Muy bien. Siga su camino regocijándose. En el Nombre del Señor.
Dios le bendiga, cariño. ¿Oras por tu abuela? ¿Y también quieres oración para ti? ¿Crees que Jesús te puede dar una sangre nueva, y quitarte esa condición anémica, y sanarte? Dios te bendiga.
Padre Dios, a esta niña quien todavía no está completamente desarrollada… a esta pequeña niña. Yo la llevo al Calvario en mis brazos, en el Nombre de Jesucristo, para una transfusión de sangre y que venga. Amén. Dios le bendiga, cariño. Encuentra a tu abuela sanada.

96 ¿Están creyendo con todo el corazón? ¿Lo cree, señor? Ese es su hijo allá atrás; es padre e hijo. Si Dios me dice lo que está mal con su hijo, aún con él estando sentado del otro lado de usted, y luego me dice lo que está mal con usted, ¿estará dispuesto a aceptar al Señor Jesús para su sanidad? Usted tiene un problema cardíaco, ¿no es así? Su hijo tenía los ojos cruzados, pero ya no. Ahora, siga su camino regocijándose.
¿Cree usted? Puedo sentir que me están tocando el hombro, lo cual significa que me van a sacar de la línea. ¿Cuántos quieren amar al Señor y servir al Señor? Ustedes creen que Él es el Hijo de Dios.
Cada uno de ustedes que ha sido un incrédulo y que ahora cree, ¿se pondrán de pie solo un momento? Cada incrédulo que ahora es un creyente, que aceptó a Jesús, ¿se pondrán de pie? Solo permanezcan parados por un momento. Si Dios escuchará mi oración por estas otras cosas, Él de seguro lo hará por esto. Dios les bendiga. Arriba en el balcón, ¿se pueden parar? Alrededor del altar. Simplemente pareciera que toda la cosa se está ahora abriendo. El Espíritu Santo está aquí, amigos. Solo póngase de pie cada uno.
Ahora cada uno que quiere recibir el bautismo del Espíritu Santo y que quiere nacer de nuevo, ¿se pondrán de pie solo un momento? Ustedes verán la gloria de Dios. Solo párese un momento.

97 ¿En dónde está el ministro? Pregúntenle en dónde está el cuarto de oración.
Ahora, le voy a pedir a Dios. Quiero que encuentren su lugar en el cuarto de oración, para que nos podamos encontrar allí con ustedes.
Padre Celestial, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús, concede el perdón de los pecados. Jesús, Tú has resucitado de los muertos, querido Señor. Tú estás aquí ahora, más allá de cualquier sombra de duda. Te estás moviendo entre la gente por última vez. Ten misericordia de cada uno, Padre.
Concede la sanidad de sus cuerpos, para cada persona enferma que está aquí. Que cada persona en la Presencia Divina sea totalmente y enteramente liberada de cada enfermedad que han tenido en su vida. Como Tu siervo, yo condeno la enfermedad de cada persona que está aquí, y la aflicción, y pido por medio de Jesús que sea removida en esta anoche, cada maldición del diablo.
Y para aquellos que están parados para aceptar salvación y el bautismo del Espíritu Santo, Dios Todopoderoso, si he hallado gracia en Tus ojos, oro que Tú le concedas a esta gente con corazones hambrientos el mero deseo de su corazón, por medio del Nombre de Jesús.
Pido que la gente que está de pie que pase al cuarto de oración inmediatamente por favor.

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