S.281 55-0221  Cristo 

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OBRAS DEL MENSAJE

Cristo

Phoenix, Arizona, E.U.A.

55-0221

1 … sus cantos, no se los compraban, ellos… y un día después de haber sido perseguido, se dejó caer en la silla de su escritorio, y escribió el canto de la inauguración de la segunda venida del Señor Jesús, cuando escribió:
¡Demos gloria al Nombre de Jesús!
Que los Ángeles se postren;
Traed la diadema real,
Y coronadle Señor de todo.
Y qué maravilloso canto. Cómo los poetas y autores siendo inspirados por Dios escribieron esto:
William Cowper escribió:
Hay una fuente llena de Sangre,
Que fluye de las venas de Emmanuel,
Cuando los pecadores se sumergen bajo el raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
El ladrón moribundo se regocijo al ver
Esa Fuente en su día;
Y ahí pueda yo, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.
¡Vaya! ¿Acaso no será eso maravilloso? Me gusta esta parte.
Desde que por fe vi ese raudal
Fluir de Tus heridas
El amor Redentor ha sido mi lema,
Y lo será hasta que muera.
Entonces en un dulce y noble canto
Cantaré de Tu poder salvador,
Cuando esta pobre lengua balbuciente y tartamuda,
Yazca silente en la sepultura.

2 ¡Vaya! Jesús, cuando Él estuvo aquí en la tierra, citó los cantos de David. Cómo es que David, bajo inspiración escribió esos cantos, lo cual era profecía.
Ustedes saben, yo siempre fui el tipo de persona tímida. Esto es un poquito de mí mismo; es lunes por la noche, así que podemos quitarnos nuestros cuellos y platicar un momento.
Cuando vi por primera vez a la gente del Evangelio Completo, y los escuché palmeando sus manos… Y yo siempre era como un Bautista: “Ahora ellos sí que tienen unos miembros de iglesia… o, dignatarios en cualquier caso”. Yo pensé: ¡vaya! Eso es horrible. Y luego para superar todo eso, alguien vino y empezó a danzar de arriba abajo por el piso. ¡Oh, hermano! Yo simplemente no lo podía entender.

3 Una noche, yo estaba llevando a cabo una reunión en mi Tabernáculo, y tenían una noche de vigilia de Año Nuevo en el Tabernáculo. Y yo estaba enseñando sobre la Segunda Venida de Cristo. Y tenía un pizarrón allí arriba, y lo estaba dibujando de la mejor manera que sabía —cómo Él descenderá, para que nosotros podamos ascender a la gloria. Y había un… Yo les di un pequeño receso, y ellos estaban cantando unos cantos mientras yo descansaba, porque llevaba como cuatro horas y media enseñando, sin parar. Y ellos estaban cantando un especial.
Y estaban unas personas que habían venido de Louisville, que era gente del Evangelio Completo. Y dijeron que tenían un especial. Unas jovencitas querían tocar unas pequeñas latas y cosas, y tenían un lavadero con unos dedales…o, en sus dedos. Estaban tocando con este lavadero, me imagino que Uds. han visto cómo se acoplan. Y una estaba tocando el piano. Y comenzaron a tocar ese canto: “Habrá en el aire un encuentro con Jesús, en el dulce hogar más allá. El Hijo de Dios nuestra guía será en el encuentro celestial”. ¡Oh, vaya!

4 A esa damita se le puso muy blanco alrededor de la boca y comenzó a golpear ese piano. Creo que si hubiera tenido tres teclados, los habría tocado todos. Nunca había visto que tocaran así en mi vida, y esa dama en el lavadero golpeándolo con esos dedales. Y la hermanita rubia, así de alta, pegó un brinco al piso, y comenzó a danzar.
Y yo estaba sentado allí adentro en mi Tabernáculo, una iglesia Bautista. Y pensé: Oh, vaya, aquí está. Y pensé. Ahora, cómo hizo… ¿por qué tuvieron que hacer eso? Así que esperé, miré alrededor a la gente, y ellos me vieron, y yo miré alrededor. Yo pensé: “Yo soy un fundamentalista, Uds. no me pudieran mostrar eso en la Biblia”. Y pensé: ¡Vaya! Simplemente hay demasiadas cosas que muchos de nosotros fundamentalistas no sabemos que están allí, eso es todo.

5 Entonces, miré alrededor, pensé: Vaya, ¿de dónde salió eso de danzar? Y yo estaba sentado allí en la silla del escarnecedor, por supuesto, usted sabe, sin decir nada. Tenía miedo de decir algo, porque tenía miedo que ellos pudieran estar correctos y yo equivocado. Así que solo lo dejé pasar de esa manera. Así que pensé: Ahora, no obstante, ¿no es eso terrible, justo aquí en mi Tabernáculo? Y esta damita allá, simplemente con sus ojos cerrados, solo danzando alrededor. Y de repente, otro se levantó y comenzó. Y yo pensé: Oh, vaya.
Luego yo empecé a repasar en mi mente que en la Biblia sí danzaron. Y pensé: Cuando danzaron, ¿por qué fue? Se habla de danzar cuando ellos… Faraón estaba persiguiendo a Israel, y todo el enemigo se ahogó. Miriam tomó un pandero, comenzó a sonar el pandero, y comenzó a danzar, y todas las hijas de Israel la siguieron, danzando. Pensé: Bueno, ellos tenían victoria.

6 Y leí donde David, cuando el arca había estado tanto tiempo fuera, y cuando regresó, pues él estaba tan feliz que comenzó a danzar. Él tenía la victoria. Su querida se burló de él, como riéndose de él. Él dijo: “Bueno, no te gustó eso, observa esto”. Y salió, y empezó a dar vueltas y vueltas otra vez. Pensé: Bueno, ella se sentó allá arriba y se rió de él, y Dios puso una maldición en ella. Y dijo: “David, eres un hombre conforme a mi propio corazón”.
Bueno, pensé: El único problema soy yo, yo simplemente no tengo la suficiente victoria, tal vez. Y en unos cuantos minutos, algo sucedió. Ahora esto los pudiera impactar. Cuando volví en mí, yo estaba allá con esa muchachita danzando, allí mismo en el piso. Justo la cosa que pensaba que no haría, la hice. Y cuando yo estaba… Yo nunca estuve en una pista de baile en mi vida, pero me imagino que lo hice muy bien. No era…. En verdad que me sentía muy bien. Yo tuve mucha victoria después de eso. Eso estaría bien entonces, me imagino.

7 Así que, Dios está en la música. ¿No creen Uds. que Dios está en la música? Ciertamente. Dios está en la música, y está en el arte, y Dios está en el universo, está en Sus criaturas, está en la iglesia, Él está en Su creación, está en el Universo; Dios está todo alrededor, simplemente en todas partes. Él está aquí en el Auditorio Shriner ahora mismo esta noche, correcto, presente. Dios está en todas partes. Solo me pregunto a veces si Él simplemente nos quita la sombra de nuestros ojos, al punto que nuestra vista sea lo suficientemente rápida para captar Su Presencia, en el edificio.
Usted sabe, hay toda clase de cosas sucediendo a través de este edificio. ¿Saben eso? Hay mensajes de radio pasando por aquí. Hay imágenes de televisión atravesando directamente su cuerpo. ¿Es eso correcto? Pero su ojo no lo puede captar, ¿ven? Pero está atravesando de todas maneras.
Entonces, también, si somos un poste magnético del Espíritu Santo, entonces Dios manda Su mensaje desde la Gloria, nosotros lo podemos detectar, ¿lo ven? simplemente captarlo. Y eso es maravilloso, ¿no es así? Seguro que lo es.

8 Ahora, queremos hablar un poquito esta noche en la Escritura allá en Números el capítulo 19. Deseo leer solo un poquito de la Palabra, antes de llamar la línea de oración. Y cada noche, esto es algo diferente al tratar de tener un sermoncito pequeño, como fue, o plática, antes del servicio. Normalmente, el hombre encargado, el administrador, o uno de ellos, lleva a cabo los servicios y yo solo entro y oro por los enfermos.
Pero cada noche estoy vigilando y preguntándome qué es lo que el Espíritu Santo me guiará a hacer antes de hacer algo. Solo vengo orando, y solo me paro aquí arriba y leo y hablo un poquito, o lo que sea que Él diga que se haga.
Números 19:
Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo;
Y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia.
Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y la golpea… rociará (más bien) hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con la sangre de ella siete veces;
Ahora, en el versículo 9 para ahorrar tiempo en la lectura.
Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca, y las pondrá fuera del campo en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de separación: es una expiación.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la Palabra.

9 Ahora, estamos hablando esta noche sobre Cristo. Eso es todo lo que sé. Hace un tiempo… (O, todo lo que quiero saber, mejor dicho)… Yo estaba con mi muchacho, y estábamos en Woodriver, Illinois. Y yo acababa de salir del servicio, llevaba allí varias noches; tuvimos una audiencia maravillosa, varios miles de personas reunidas. Y el Señor estaba obrando, salvando a la gente. Y Él estaba sanando a los enfermos, y simplemente como el Señor lo hace en Su misericordia.
Y después del servicio (yo no había comido desde esa mañana), entonces, Billy dijo: “Papi, vamos a comer algo”. Le dije: “Casi me muero de hambre, también”. Así que entramos a un pequeño restaurante, y tenían un juego de pelota o algo que se estaba llevando a cabo en la ciudad. Estábamos en la Ciudad Granite donde nos estábamos hospedando. Y, así que todos los adolescentes estaban allí, pequeños impulsivos, usted sabe, así de alto, bailando por el lugar… o, andando alrededor, no bailando. Tenían una de estas cajas de ruido en una esquina, usted sabe, con todo eso allí aconteciendo.

10 Yo simplemente odio tener que comer en un lugar donde suceden ese tipo de cosas. Mi comida no me hace ningún bien. Entonces, alguien había puesto una cierta pieza en eso, y la estaban tocando, y yo solo seguía comiendo.
Por supuesto Billy, solo un adolescente, Ud. sabe, él dijo: “Papi, ¿no es esa una bonita canción?”.
Yo dije: “¿Qué canción?”. No me daba cuenta. Me había aislado de eso. Yo no quería escucharlo.
Y él dijo: “Sabes, papi”, él dijo: “Tú simplemente estudias tanto la Biblia, y oras tanto que la única cosa en la que puedes pensar es en Jesucristo”.
Yo dije: “Gracias, querido, en verdad aprecio eso”.
Dijo: “Eso es lo único que tienes en mente”.
Yo dije: “Aunque, eso es todo lo que quiero tener en mente, al Señor Jesús”.

11 Alguien dijo: “Usted alardea demasiado de Él”. No, no puedo. No. Él es digno de más alarde y exaltación que cualquier ser humano le pudiera dar. Los labios mortales jamás podrían expresárselo, por la gratitud y el agradecimiento que le tenemos a Él.

12 Todo el Antiguo Testamento, siendo… todas las ordenanzas del Antiguo Testamento siendo la sombra del Nuevo. Por lo tanto, no siendo educado, y yo solo soy más o menos un tipólogo. No soy un erudito. Así que, sabiendo que yo no tengo forma de saber cómo pronunciar las grandes palabras griegas y hebreas como los hermanos que saben hacer esas cosas, yo solo tomo todas las cosas de la antigüedad como un tipo o una sombra. Y si veo cómo se ve la sombra de algo, entonces me da una muy buena idea de cómo se verá la cosa real cuando llegue allí.

13 Si veo mi sombra en la pared, podre reconocer bastante bien cómo me veré cuando el negativo y el positivo se junten. Así que todo el Antiguo Testamento fue una sombra del Nuevo.
Ahora en esto, los hijos de Israel iban en su trayecto, yendo de Egipto a la tierra prometida. Dios prometió proporcionarles todo lo que necesitaran en el viaje. Lo cual era un tipo en sí mismo, de la iglesia ahora, saliendo de Egipto, fuera del caos, viajando hacia la tierra prometida.
¿No creen que tenemos una tierra prometida? Seguro que sí. Jesús dijo: “En la casa de Mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a Mí mismo”. Eso lo concluye para mí. Hay una casa; hay un palacio, y nos dirigimos para allá. Eso es todo.

14 Estamos en nuestro peregrinaje en este momento, vagando por el desierto, en nuestras diferentes naciones, así como también los hijos de Israel viajaron. Ahora, y a medida que salieron, se les fue dado un Ángel que los guiara, o para traerlos al lugar que Dios les había prometido. A ese Ángel lo vieron con su ojo natural, el cual era la Columna de Fuego que los guió a través del desierto.
Dios nos ha dado la misma Columna de Fuego, que no viene siendo otra cosa en el mundo… Quién… ¿Qué era la Columna de Fuego? ¿Qué era ese Ángel? Algún erudito que esté aquí, alguno de estos hermanos, o Uds. hombres instruidos allá sabe que el Ángel del pacto era Cristo mismo. Seguro que lo era.
Moisés rechazó a Egipto, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que las riquezas de Egipto. Así que, Cristo, en el desierto con los hijos de Israel. Y era la Columna de Fuego. Y nosotros tenemos la misma cosa hoy con nosotros, aún probado científicamente. La misma cosa guiando a la iglesia hoy.

15 Ahora, aquí afuera, para hacer una manera de acercarse a Cristo, Dios les estaba dando el agua de la separación, para que un creyente, en su viaje, fuera del compañerismo, pudiera tener una forma de acercarse otra vez al compañerismo. Y este es el tipo que leemos aquí en las Escrituras.
Ahora, noten, lo primero que tenían que traer era una becerra, la cual era una bestia de carga, o un animal de sacrificio. Y la becerra era un animal de sacrificio, joven.
Cuando Él le dio a Abraham la confirmación del pacto, Él requirió una becerra de tres años. Un sacrificio —hablando de Cristo. Ahora esta becerra debía ser una becerra destacada, o una diferente. Debía ser una becerra que fuera de color rojo, sin mancha en ella. Ahora, todas esas cosas tenían un significado para ellos. Tenían un significado. Cada detallito tenía un significado.

16 Oh, nos encantaría juntarnos todo unas vacaciones de invierno en algún momento, y solo tomar el Antiguo Testamento y simplemente enseñarlo, todas esas cositas. Déjeme decirle, tendríamos un tiempo maravilloso. Quedarnos exactamente con la Palabra, enseñándola, y mostrando los tipos y así sucesivamente, sacando esas viejas pepitas y puliéndolas, solo para ver lo que realmente son.
Lo que significaron para esa gente en el tipo, lo qué debería de significar para nosotros en el antitipo. Lo que hicieron con ello bajo la ley, lo que nosotros pudieran hacer con ello bajo… con ello hoy, bajo el bautismo del Espíritu Santo, ¿ven? Si ellos tenían la sombra y nosotros tenemos el positivo. Ellos tuvieron el negativo, nosotros tenemos el positivo. Ellos tuvieron la fotografía en un negativo, nosotros la tenemos en un positivo, después que fue revelado en el Calvario. Amén. Y nosotros fuimos al Calvario con el Cordero.

17 ¿Se fijaron? Abel, cuando ofreció un sacrificio más excelente (en lo cual Dios testificó que él era justo), Abel mató su cordero sobre la roca, y Abel murió en la misma roca, con su cordero.
Y cada creyente que viene a Cristo debe venir a la misma cruz de abnegación propia, y morir allí con el Cordero, con su Cordero. Morir a los propios pensamientos; morir a su propia manera de pensar. Tomar solo lo que el Espíritu Santo dice en su corazón, luego vivir para Cristo.

18 Ahora, el rojo para nosotros es un color de peligro. Pero rojo, también, es un color de redención. Redención viene a través de la sangre. Y Dios testifica que la sangre es, que fue, y siempre será el único recurso de redención. Desde el Edén, por toda la Escritura, es la sangre. Sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecado. Eso está en la sangre.

19 No hace mucho tiempo, en una gran y famosa iglesia denominacional, tomaron himnarios y dijeron: Vamos a sacar todos los himnos que están allí que pertenecen a la sangre. No queremos una religión de matadero“.
Hermano, sin el derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados. Saquen la sangre, y no les queda nada más que un credo frío y formal. La vida está en la sangre. Eso es correcto. La vida viene de la sangre, y la sangre viene del sexo macho, exactamente.

20 Una gallina puede poner un huevo, pero si ella no ha estado con el pájaro macho, nunca empollará, porque no es fértil no tiene la célula de sangre. La gallina produce el huevo, pero no empollará. La vieja madre pájaro producirá un nido lleno de huevos, y ella puede calentarlos, e incubarlos, y quedarse en el nido hasta quedar tan débil que ni siquiera pueda volar del nido. Y si no ha estado con el pájaro macho, esos nunca empollarán. No pueden empollar. No tienen nada dentro con lo cual empollar.

21 Eso es como algunas de nuestras viejas iglesias frías y formales. Eso es cierto. Tienen un gran nido lleno de huevos, simplemente se quedaron allí y se pudrieron. Eso es todo al respecto. Nunca han estado con el macho; no saben lo que es el Espíritu Santo. Uds. nunca lograrán que crean la sanidad Divina; ellos no pueden. Simplemente se quedan allí y se pudren. Eso es correcto. Lo que necesitamos hoy es limpiar los nidos, y comenzar de nuevo, eso pienso. Después un avivamiento significará algo. Amén.
Yo no digo eso como chiste, porque no es un chiste. Este no es un lugar para bromear, aquí arriba. Ese es el problema con el púlpito hoy, tenemos demasiado evangelismo de Hollywood, solo bromeando y comportándose de esa manera que no es del Evangelio.

22 Sí. Pero a lo que me refería con eso, que el tipo con el pájaro en el nido, no importa… Uds. los puede tratar bien, los puede visitar todos los días, y pueden hacerlos diáconos de la iglesia o cualquier cosa, si no hay una vida allí dentro, entonces él todavía es un pecador. A mí no me importa si él es un predicador, todavía es un pecador. Eso es correcto. Un hombre no puede ver a Dios hasta que él nazca de nuevo. Y él nace por medio del agua y la sangre.
Así como Uds. lo ven en el nacimiento natural… ¿Qué constituye un nacimiento natural, en el nacimiento natural de un bebé? Primeramente, agua, luego la sangre, y después la vida.
Es la misma cosa en el nacimiento espiritual. Puesto que del cuerpo de Cristo salió agua, sangre y espíritu. ¿Ven lo que quiero decir? Tenemos que tener esos elementos. Y tenemos que morir a nosotros mismos para poder nacer de nuevo. Entonces, la redención viene mediante la sangre. Ahora, desde Génesis hasta Apocalipsis es una línea roja de redención, por toda la Biblia.

23 Así es como la casa de Rahab la ramera se sostuvo sobre los muros de Jericó, cuando todo el resto de ello cayó, porque había un cordón escarlata colgando por el exterior. Y Dios honró esa línea escarlata.
Eso fue lo que causó que los hijos de Israel no fueran muertos en Egipto, el hijo mayor, porque había sangre en la puerta cuando el Ángel de la muerte pasó.
Eso es lo que causa la iglesia de hoy, (en la última plaga, la muerte). La iglesia es la única que vivirá hoy y no saldrá al universalismo y demás, y a este Evangelio moderno y social, son aquellos quienes tienen la sangre en el dintel de la puerta, la Sangre del Señor Jesucristo —nacidos de nuevo. Ellos saben en dónde están parados, si realmente han nacido de nuevo. Ellos no están siendo enredados con cada yugo, y cada doctrina, y arrojados de aquí para allá, y a cada secta. Ellos saben en dónde están parados: en Cristo, por medio de la Sangre.

24 Noten. La becerra debía ser roja. Y el rojo es una señal de peligro, sin embargo, el rojo es una señal de redención. Y si alguna vez se han fijado, nuestros pecados, en la Biblia, están representados como escarlata, el rojo. Entonces por qué el rojo… Cualquier cosa… Como mi madre solía decir, el viejo dicho: “El pelo de la espalda del perro es buena para la mordedura”.

25 Cuando Cristo, en el Antiguo Testamento, fue hecho en la forma de una serpiente. ¿Por qué se representaría el Señor Jesucristo como serpiente? Porque la serpiente representaba al pecado, y Cristo fue hecho pecado para quitar el pecado. ¿Lo ven? Se hizo pecado para quitar el pecado. La serpiente representó el pecado ya juzgado, en el jardín del Edén. Esa es la serpiente en el poste.

26 Y ahora, la prueba científica muestra que si usted toma el rojo… un pedazo de tela… o un cristal rojo, y mira un pedazo de rojo, no se ve rojo. Rojo a través de rojo se ve blanco. ¿Lo ven? El rojo a través del rojo. Entonces si la sangre roja de Cristo… Dios mira a través de la sangre de Cristo como sangre roja, a través de nosotros, como pecadores rojos, se convierte en blanco. Amén. Entonces, nuestros pecados son perdonados. Cuando la sangre de Jesucristo se aplica una vez al corazón humano, él está bajo la sangre y redimido por el Cordero. “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8: 1.

27 Noten. La becerra debía ser una roja. Y ahora, sobre la cual no se haya puesto yugo en su cuello. Oh, eso tiene un gran significado, también. Ojalá tuviéramos el tiempo para entrar en todo esto, pero no lo tenemos. Pero el yugo significaba que Cristo no estaba en yugo con alguna cosa de la tierra. Él no estaba en yugo con alguna afiliación u organización. Él era libre de moverse a donde sea que el Señor lo movía.
“Y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; y apartaos”. Cristo está en yugo con una cosa, y eso es con Su iglesia, la cual no es una organización terrenal, pero un grupo de gente nacida del cielo, que está regenerada por la sangre de Su propio sacrificio. Porque Él no tiene ningún yugo de esta tierra, tampoco lo tiene Su iglesia. Libres, no están unidos a ningún yugo. Pero ellos son libres, y están en yugo con Cristo.
Ahora, el yugo jamás deberá estar sobre su cuello. Un tipo hermoso de Cristo. Y ahora, aquí hay algo que es muy sobresaliente. A ella la deben matar en presencia del sumo sacerdote. Un tipo de Cristo otra vez, así como Caifás tuvo que atestiguar Su muerte. Y ella deberá morir fuera del campamento, ¿ven? Sacarla fuera del campamento y matarla. Y Cristo murió fuera del campamento, lo mataron en presencia del sumo sacerdote, siendo testigo, como un testimonio público.

28 ¡Oh, que maravillosas son esas cosas! Solo deje que penetren bien profundo. Y cuanto más deje entrar en usted, más profundo será, y más enraizado y arraigado estará en el Señor Jesús. Todas esas sombras y tipos, miren, todas ellas se compaginan y vienen individualmente a cada creyente en el mundo hoy. Tan libre como puede ser.

29 Ahora, y ella era matada fuera del campamento. Y Eleazar la tenía que ver cuando la mataban. Entonces, cuando estaba muerta, tenían que tomar la sangre, y la rociaban en la puerta del Tabernáculo, siete veces; mostrando que era un testimonio público ante el pueblo que un sustituto inocente había muerto por una víctima culpable. Un testimonio público a todos los que pasaban por allí sabiendo que entraban bajo la sangre de un sustituto inocente por sus pecados. Luego, cuando ella fuera quemada, y sus cenizas fueran recogidas y puestas en un lugar limpio fuera (¡Observen!) fuera del Tabernáculo, en un lugar limpio. Un lugar limpio, porque era un agua de separación, o purificación, del pecado.
Ahora, Ud. no puede lidiar con el pecado, a menos que lidie con la enfermedad. La enfermedad es el resultado del pecado. Antes de que tuviéramos alguna enfermedad, no teníamos pecado. Pero cuando entró el pecado, la enfermedad fue lo siguiente. ¿Y cómo puede una persona que predica el Evangelio tratar con la salvación sin pensar en ello? Cómo es que puede verlo en las Escrituras, que tiene que tratar con el pecado, también… o, con la enfermedad, también.

30 Por ejemplo, si estuviera un oso aquí en la plataforma, y su cabeza estuviera volteada hacia acá, para este lado. Y su pata me tuviera atrapado por las costillas con sus garras. No hay necesidad de cortarle la pata; solo golpéelo en la cabeza. Eso se ocupa de todo lo demás, ¿ven?

31 Y cuando Cristo murió por el pecado, Él murió por cada atributo del pecado. “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones; molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Cada atributo por el que Él murió es suyo.
Dios le dio a usted una chequera, con el Nombre de Jesús firmado en la parte de abajo, para cualquier atributo Divino por el cual Cristo murió, y Ud. tiene miedo de llenar el cheque. Amén. ¿Acaso piensan que el banco del Cielo no lo honrará? “Cualquier cosa que le pidan al Padre en mi Nombre, Yo lo haré”. Amén. “Solo fírmenle Mi Nombre y preséntenlo aquí arriba”. Eso es correcto. Cóbrelo esta noche. Amén. Hermosa póliza de seguros.

32 Yo no tengo nada en contra de los seguros. Pero un agente, no hace mucho estaba tratando de venderme seguros, y yo dije: “Ah”.
Él dijo: “Mira, Billy, no tienes nada de seguros”. Dijo: “Debieras obtenerlos. Tú eres un padre; tienes estos niñitos, y demás”. Dijo: “Debieras…”.
Yo dije: “Yo tengo seguros”.
Él dijo: “¿En verdad?”. Dijo: “Pensé que tu esposa había dicho que no tienes seguros”.
Le respondí: “Oh, yo tengo seguros”.
Y mi esposa volteó y dijo: “¿Billy?”.
Yo dije: “Sí, yo tengo seguros”.
Dijo: “¿Qué tipo de seguros tienes?” ¿Con qué compañía?“.
Yo dije: “Bendita seguridad, Jesús mío es. ¡Oh, qué probada anticipada de la Gloria Divina! Soy ahora un heredero de salvación, he sido comprado por Dios, nacido de Su Espíritu, lavado en Su Sangre”.
Ese hombre de seguros, un amigo mío, se quitó su sombrero y dijo: “Billy, respeto cada cosita de eso”. Pero dijo: “Billy, eso no te pondrá en el cementerio que está aquí arriba”.
Yo dije: “Me sacará de allí. No me preocupa el entrar allí. La cuestión al respecto es, es salir de allí”.
Eso es lo que necesitamos esta noche, no entrar allí, sino una salida. Esa es la única póliza de seguros que lo sacará, la sangre derramada del Señor Jesucristo; la única póliza de seguros que hay. Y es una póliza perfecta, está escrita con la sangre de las venas de Emmanuel. Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal, pierden todas sus manchas de culpabilidad. Amén. Noten, la sangre hace la diferencia.

33 Ahora, estas cenizas de la becerra iban a ser las aguas de separación, que iban a separar al creyente de sus pecados. Todo hombre en su peregrinaje. Y cuando él hacía algo mal, venía a las aguas de separación. Y luego en esta separación, él era separado de su pecado.
Hay mucho más que va junto con eso, por supuesto, cómo es que ella debía ser quemada con cedro, escarlata e hisopo, y esos tres elementos. Luego cómo… los mismos elementos que se usaron. Madera de cedro, no de árbol de cornejo que representaba la cruz; cedro, rojo, que hablaba de redención. Pero el cedro… El hisopo. El hisopo, como cuando mataban a las dos tórtolas sobre aguas corrientes. Y el cedro, y el hisopo, todo hablaba de Cristo y la cruz, y así sucesivamente.

34 Bajo el Antiguo Testamento, cuando la sangre era puesta sobre el dintel de la puerta, era puesto con un arbusto de hisopo. Ahora, el cedro puede tallarse, separarse; se pueden sacar astillas, pero el hisopo no era separado, en ningún momento. Era un pequeño arbusto que crecía, solo lo arrancaban. Y estaba junto. Y lo tomaban y lo mojaban con la sangre, y rociaban, significando que era Cristo mismo, la madera de cedro y el hisopo. Cristo es inseparable. Ud. puede separar la cruz y diferentes cosas, y que signifique esto, aquello o lo otro, pero Cristo, Ud. no lo puede separar. Eso es correcto. El arbusto entero tenía que estar allí.
Era el mismo arbusto que fue cortado en la ribera y que se arrojó a las aguas amargas, las volvió dulces. Si Ud. ha tenido una experiencia amarga, solo tome el arbusto de hisopo una vez, tome la ruta del hisopo. Eso es correcto. Es la salida. Es la manera de convertir toda su amargura en dulzura y de arreglarlo bien, como un Cristiano.

35 Ahora, entonces un creyente, que viene ahora, que está fuera del compañerismo, alejado de Dios, alejado del compañerismo principal. ¿Qué hace él? El viene al atrio exterior, primeramente, a este lugar limpio donde las aguas de separación lo estaban esperando; un tipo de la iglesia hoy. Y las aguas de separación de hoy es la Palabra.
Ahora, Pablo, en Efesios 5:26, dice que Dios compró a la iglesia limpiándola en el lavacro del agua por la Palabra. Y la Palabra es Cristo. “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”, y es Dios, todavía. Y las aguas de separación que lo separa a usted de su iniquidad, y así sucesivamente, es la predicación de la Palabra, en los atrios. ¿Lo ven?
Aquí hay algo bueno para los pastores. Ahora, estoy mirando para este lado, mejor debo mirar para este lado. Las aguas de separación se debían mantener en un lugar limpio. La iglesia debe ser un lugar limpio. Amén. No la habitación de toda ave sucia, todo tipo de cosas sucediendo, discusiones. ¿Es eso correcto? En un lugar limpio, se debían mantener las aguas. Y la Palabra se debe guardar en un lugar limpio, un corazón limpio, una consciencia limpia, la que ha de ser entregada al oyente.

36 Ahora la gente, que estaba en los atrios, era gente como esta noche, Uds. han venido a los atrios. Nosotros vamos de viaje. Y la predicación de la Palabra es el agua de separación. Porque Dios ha tomado a Su iglesia, y la ha lavado con las aguas de separación para limpiarla para Su propia gloria. Y la Palabra separa.
Usted sabe, hoy día, la gente quiere mezclas en su iglesia. Algunas personas hacen unas de las elecciones más horribles al momento de escoger a sus pastores. Salen y buscan a un hombre, uno grande y alto, de seis pies [1.82 m.] vestido como una estrella de cine de Hollywood, o algo, que sabe cómo pararse en el púlpito, y por el estilo. Dice: “Ah-mén” muy bonito. Porque Uds. quieren entretenimiento. Se fijan en el exterior. Quizá un viejo hermano sube con un par de overoles puestos, sabe más de Dios de lo que el hombre supo alguna vez. Eso es correcto. Eso es correcto. ¿Ven la elección? Dios mira el corazón.

37 Cuando iban a elegir a un hombre para que tomara el lugar de Saúl, Dios le dijo al profeta: “Toma este cuerno de aceite y sube y unge a uno de los muchachos de Isaí”. Así que Isaí, de manera carnal, sacó a su hijo mayor —grande, enorme, de hombros anchos, un hombre de buena apariencia.
Dijo: “Este es él, pues, él será un rey hermoso. Déjeme decirle, él se mirará bien con una corona puesta en su cabeza. Qué tipo tan maravilloso será con todos estos mantos escarlatas. Él es tan grande y guapo. Qué hombre de tan buena apariencia será con… ese es el que el Señor elegirá”.
Samuel tomó su botija de aceite y corrió a ungir al que la gente pensaba que era el correcto. Dios dijo: “Lo he rechazado”.
“Bueno”, dijo: “Tenemos a otro unas cuantas pulgadas más bajito que él, lo probaremos”.
Dios dijo: “Yo lo he rechazado, también”. Entonces él pasó por todos sus hijos hasta que llegó al último. Él dijo: “¿Tienes otro?”.
Dijo: “Oh, sí. Tengo uno pequeño de apariencia desaliñada allá lejos. Él del tipo de persona que se queda a solas en la parte de atrás del desierto”. Dijo: “Oh, Dios no pondría una corona en algo como eso”. (Esa misioncita allá, usted sabe) Dijo: “Él no pondría una corona en nada como eso”.
El profeta dijo: “Ve a traerlo”.

38 Así que, me imagino que cantaron unos himnos hasta que fueron por el pequeño David, y lo trajeron. Un hombrecito rojizo, usted sabe, solo un pequeñito de apariencia seca. Ellos lo trajeron, y metieron allí, y tan pronto lo trajeron, me puedo imaginar a Isaí diciendo: “Bueno, eso no funcionará”. Y todo el resto de ellos diciendo: “Eso no funcionará”. Pero el Espíritu Santo le habló al profeta, dijo: “¡Yo lo he escogido a él! Porque el hombre mira la apariencia exterior, ¡pero Dios mira el corazón!”.
No importa si Ud. está en una catedral, eso no tiene nada que ver con ello; si Ud. tiene una misión, o un culto de oración en su casa. ¡Dios mira al corazón honesto! ¡Amén! Eso pudiera ser algo directo chapado a la antigua, pero se pegará a sus costillas. Es bueno con usted, ciertamente lo hará. Sí, señor. Dios mira el corazón, no la apariencia exterior.

39 Así que, noten. Cuando el hombre viene por justificación, él viene a las aguas de separación. Entonces: “La fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios”, las aguas de separación.
El hombre viviendo en adulterio, la mujer que no está viviendo bien, los muchachos y muchachas que no están viviendo bien, ellos vienen al atrio, y allí mediante la predicación de la Palabra, los separa. El Espíritu Santo dice: “Eso está mal. No hagas eso”. Separación.
Luego, a través de eso, son lavados por las aguas de la Palabra. Al escuchar la Palabra ellos reciben fe intelectual —fe intelectual. Ahora, eso es hasta donde llega la mitad de la iglesia, o más: fe intelectual. Dice: “Oh, sí, yo creo eso”. ¡Pero espere! Aún hay más de eso antes que la redención quede completa. Tiene que pasar a través de algo más.

40 Recuerden, Uds. están en los atrios ahora. Pero la siguiente cosa, es entrar en el compañerismo con los creyentes en el terreno común de compañerismo. Y antes de que pudieran entrar después de que las aguas de separación los separaban de sus pecados, tenían que pasar por el testimonio público de siete franjas de sangre, mostrando que la muerte pasó antes que ellos para pagar el camino.
Y, cada creyente, después de escuchar la Palabra, tiene que llegar al reconocimiento del Señor Jesucristo. La muerte yendo delante de ellos para meterlos en el compañerismo. Luego adentro, pasando a través de la sangre rociada en la puerta. Recuerden, eran siete franjas. Las siete franjas hablaban de las siete edades, siete edades de la iglesia. Siete es el número perfecto de Dios. Ninguna otra manera de redención solo a través de la sangre a través de los siete años, seis mil años aún hasta el milenio. Nada sino la sangre será reconocida, en cualquier momento. Un testimonio público que a través de la sangre viene la vida. Y ellos tenían que entrar en cada edad a través de la sangre. Y, después de entrar por la sangre, ellos entraban en el compañerismo. Qué hermosa cosa hay aquí.

41 El único terreno… ¡Aquí está, cáptelo! ¡Oh, me siento religioso, en verdad que sí! Miren. En los únicos terrenos que un creyente puede encontrarse con Dios, es en la sangre. El único terreno, no hay otro terreno, solo… En el Antiguo Testamento no había otro lugar en ninguna parte que Dios recibiera… ellos tenían que venir al tabernáculo, y el tabernáculo representaba a Cristo. Porque en el templo el cordero era inmolado, y la sangre era derramada. Solo sobre las bases a la sangre derramada Dios se encontrará con el creyente. ¡Amén! Toda su teología rígida y seca nunca agradará a Dios hasta que Ud. entre a la sangre de Jesucristo. Amén. Bastante fuerte, pero le hará mucho bien. Solo en la sangre está el compañerismo.

42 Ahora, en la sangre del Señor Jesús… Dios bajó de la Gloria, se trajo a Sí mismo al vientre de la mujer. Y allí, Dios, el Creador, se envolvió a Sí mismo y creó una célula de sangre; la virgen sin conocer a ningún hombre. Si Ud. no cree eso, Ud. está todavía en pecado. Ella no tuvo nada que ver con el hombre. Dios mismo. Cristo no fue judío. Su sangre no era judía ni gentil. Era la sangre de Dios. La célula de sangre viene del macho, y el macho era Dios. La Biblia dice: “Somos salvos por la sangre de Dios”. Así que nada de sexo en lo absoluto. Allí está.

43 El Ejército de Salvación solía cantar un canto:
Oh, precioso es el raudal,
Que quita todo mal,
No hay otro manantial,
Solo de Jesús la sangre.
¿Qué me puede lavar los pecados? Solo de Jesús la sangre. Ud. se pudiera bautizar hacia enfrente, hacia atrás, tantas veces como quiera, Ud. sigue siendo un pecador hasta que la sangre de Jesucristo lo lave de todo pecado. Se pudiera unir a cada iglesia, poner su nombre en cada libro, pero Ud. sigue siendo un pecador hasta que sea lavado en la sangre del Cordero.

44 Dios, Emmanuel, creando alrededor de Sí mismo una célula de sangre que trajo al Hijo, Jesucristo. Cuando Él nació aquí en la tierra, Él vivió y se burlaron de Él; lo llamaron Belcebú, lo escupieron, en vergüenza, desgracia, subió al Calvario. Y allí en el bolsillo de su corazón, una espada cruel romana lo abrió, y rompió la célula de sangre; para no alojarse más. Luego fue traída, ya no una célula de sangre en una casa, sino que era una sangre rociada, rociada alrededor. La célula de sangre había sido rota, para que al rociar a cada creyente que viene a través de las aguas del lavacro de las aguas por la Palabra, recibiera justificación por la fe.
Él toma esa misma fe que él tiene en Dios, y se va directamente a la célula de sangre; que ya no está encapsulada, sino pasa por ese rocío, y perdiendo sus pecados entra a este compañerismo. Aquí atrás, por el Espíritu Santo, mismo, que estaba envuelto en esa célula de sangre, él se convierte en una parte de ello. Entonces él puede creer en sanidad Divina. Porque la misma mente que estaba en Cristo está en el creyente. ¿Lo pueden ver? “Porque con una sola ofrenda (Hebreos 10), hizo perfectos para siempre a los santificados”. Dios, trayendo al creyente por medio del lavacro del agua por la Palabra. “La fe viene por el oír”. Eso no lo salva. Es por fe que Ud. es salvo. La fe es solo el poder adquisitivo.

45 Si yo tuviera un… Si Ud. quisiera comprar una barra de pan, y costara veinticinco centavos, y yo tuviera veinticinco centavos. Los veinticinco centavos no son la barra de pan. Los veinticinco centavos es el poder adquisitivo de la barra de pan.
Usted dice que tiene… “Oh, yo creo la Palabra”. Eso está bien. Pero es a través de fe que compra al Espíritu Santo, ¿ven? Amén. Solo una fe intelectual no funcionará. Todavía no está en compañerismo. Usted tiene una fe intelectual y discutirá cada Escritura; hace todo lo que puede, al revés, y todo lo demás. Ud. dice: “No hay tal cosa como sanidad Divina; no hay tal cosa como una religión que se siente en el corazón; no hay tal cosa como el Espíritu Santo”. Usted discutirá y se acalorará todo el tiempo y no sabe de qué está hablando.
¿Cómo puede Ud. creer cuando no hay nada por dentro con lo cual creer? Ciertamente. ¿Cómo puede sacarle sangre a un nabo cuando no hay sangre en el nabo? Usted tiene que nacer de nuevo del Espíritu de Dios o nunca será capaz de entrar en los terrenos de compañerismo con el Dios Todopoderoso, Él mismo. Porque es solo sobre las bases de la sangre derramada que Él recibe a cualquier creyente. ¿Cómo puede creer cuando no hay nada allí con lo cual creer? Está la mente carnal a través de una concepción mental. Ud. no puede hacerlo. Esa es la razón por la cual la gente no cree en sanidad Divina, porque ellos nunca han caminado a través de ese torrente de sangre hacia el compañerismo del Señor Jesucristo.

46 Usted tiene una fe intelectual. Oh, Ud. cree la Palabra, y la mezcla y la ajusta a su teología. Pero una vez que entra en el reino de Dios mediante la sangre del Señor Jesús, encontrándose bajo la sangre derramada, comprado a través del testimonio, del testimonio público de la sangre carmesí del Señor, usted está aquí adentro en el compañerismo donde Dios puede bendecirlo. Y Ud. puede gritar y alabar al Señor, y los poderes de Dios están trabajando. Porque, es Dios mismo, Su propio cuerpo. El cuerpo místico del Señor Jesucristo aquí en la tierra operando sobre las bases de la sangre derramada. ¿Ven lo que quiero decir?
No sobre las bases de la Metodista, Bautista, o iglesia Pentecostal, o cualquier otra iglesia. No sobre las bases del bautismo en agua, aunque es bueno, está bien, pero no sobre las bases del bautismo en agua. No sobre las bases de unirse a la iglesia; el unirse a la iglesia es bueno. Pero es sobre las bases de la sangre derramada. Usted pudiera tener compañerismo con la iglesia, la congregación, pero nunca tendrá compañerismo con Dios hasta que venga sobre Sus bases, Sus términos, Sus términos son a través de la sangre.

47 Y a través de la sangre Ud. llega a ser una parte de Él, en la misma célula de la que Él salió. Y la misma presencia y parte de Dios viene a usted. Por fe Ud. la compra. Y ese mismo Espíritu Santo que estaba en el Señor Jesucristo viene a usted. Y luego Uds. son hijos e hijas de Dios, adoptados por medio del Señor Jesucristo en el cuerpo de Cristo. ¡Amén! Eso haría a un Metodista gritar.
Piénselo, hermano, cómo Dios en Su infinita misericordia, comprándonos mediante la sangre de Jesús. Y ahora, está sentado a la diestra de la Majestad (diestra significa “en poder y autoridad”) como un Sumo Sacerdote, para hacer intercesiones en base a cualquier cosa que nosotros confesamos que Él ha hecho. Una vez entrando en el compañerismo, escriba el nombre de usted en el cheque, diga: “Aquí está”. ¿Lo captan allí? Creemos que recibimos lo que pedimos, porque hemos juzgado que Dios guarda Su Palabra.

48 Ahora venga a encontrarse con Él bajo esas bases, esta noche. Venga si Ud. solo ha sido un miembro tibio de iglesia. No deje su iglesia, regrese. Regrese a su iglesia y será un mejor miembro de iglesia. Usted regresará con un conocimiento en su corazón. Ud. dice: “Yo no puedo creer la sanidad Divina, no puedo creer en lo milagroso. Oh, yo he visto esto…”. Oh, tenemos mucha burla, pero nosotros tenemos un Espíritu Santo real, también. Eso es correcto. Eso es correcto.
¿Por qué hay tanta burla en ese lado? ¿Por qué hay tanto de ese lado? ¿En dónde colocan los palos en las huertas de manzanas? Bajo los mejores árboles. Eso es correcto. Ciertamente. Usted tiene que tener una falsificación. Luego, si no hay una falsificación, luego lo que Ud. está viendo es una falsificación. Pero si hay una copia, alguien está tratando de hacer algo parecido, eso prueba que hay uno verdadero. Solo abra su mente una vez y piense un poquito por su cuenta, y no tome la palabra de otra persona al respecto, ¿ve? Tome la Palabra de Dios al respecto.

49 Usted no está usando sus propios pensamientos; Ud. está usando Sus pensamientos. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Miren, piense Su manera de pensar; diga lo que Él dice. Confesar significa decir la misma cosa. Diga… Confesar es confesar la misma cosa, decir la misma cosa. Entonces no confiese su propia concepción mental. Nazca de nuevo y confiese Sus palabras, confiese lo que Él dice. Eso es confesar. Diga. “Por sus llagas, yo fui curado”. Por sus llagas, yo tengo derecho… por Sus llagas, ahora mismo, yo tengo derecho a la salvación. Tengo derecho al Espíritu Santo. Él me lo prometió. Dijo: “Es para vosotros y vuestros hijos, para los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
Yo lo creo. Es para nuestra generación. “He aquí Yo estoy con vosotros todos los días, aún hasta el fin del mundo”. Él murió para poder resucitar de nuevo y estar con Su iglesia todo el camino hasta el fin del mundo, para confirmar la Palabra con señales siguiendo. ¿Qué tan lejos había de ser? “Id a…”. ¿Se acabó con los apóstoles? Marcos 16 dice: “Id a todo el mundo, predicad el Evangelio a toda criatura”. Todavía no ha llegado a eso, solo a una tercera parte de eso. Dios está dependiendo de nosotros.

50 Encontremos con Cristo ahora bajo esas bases, sobre la promesa de la sangre derramada. Vengan a Su presencia esta noche mediante la sangre derramada y digan: “Señor Jesús, he venido a las aguas de separación ahora. Yo lo creo. Ahora lo acepto con todo mi corazón, y aquí vengo, Señor. Sobre las bases de Tu sangre derramada, vengo a encontrarme Contigo esta noche”.

51 Yo sé que estamos viviendo en un tiempo oscuro y sombrío cuando los niños están en contra de los padres; los casos de divorcio están a la alza. Y cómo, oh, inmorales del mundo. Cómo están colgando las grandes bombas y las cosas, listos para el juicio. Hemos rechazado la misericordia, por lo que no queda nada más que el juicio Divino. El mundo ha rechazado la cruz, y ahora están recibiendo una doble cruz, a través del comunismo. Se está haciendo tarde, amigos. Es más tarde de lo que piensan. El sol se está ocultando.
¿Se fijaron en el profeta, en el Antiguo Testamento? Él dijo: “Habrá un día, que no será llamado día ni noche. (Será como brumoso). Pero al caer la tarde, las luces brillarán”.

52 Observe. Si se fijan de cerca ahora en lo geográfico, antes de orar. Viniendo sobre las bases… ¿Qué estaban predicando los apóstoles? La sangre. ¿Cuál fue el enfoque que predicaron los apóstoles? La sangre. ¿Cuál era su lema, qué credo tenían los apóstoles? No el que llamamos así. Pero los apóstoles avanzaron, el Señor obrando con ellos, confirmando la Palabra con señales que seguían. Eso fue con lo que ellos siguieron adelante.
Su credo era: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales”. Pedro dijo: “A Éste prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó. Por lo tanto nosotros somos testigos. Y por fe en Su nombre, este hombre está sano”.
Ellos dicen que los días de los milagros pasaron con Moisés, pero aquí Pedro dijo: “Es el día, porque venimos sobre la sangre derramada que ustedes gente malvada, con manos inicuas, crucificaron al Príncipe de la Vida, y Dios lo resucitó”. Ahí lo tiene.

53 Esa es la luz. Mire. La civilización viaja junto con el sol, del Este al Oeste. Ahora, esta es una Biblia oriental, es un libro oriental. Y cuando el sol brilló allá lejos, al amanecer, comenzó en Pentecostés. La gran iglesia, inaugurada. Grandes señales y maravillas lo siguieron. Entonces es sobre las bases de la sangre derramada, con el Espíritu Santo avanzando, con grandes señalas y maravillas siguiendo.
Luego, de repente, entró la siguiente edad de la iglesia, comenzó a menguar. Luego se desplomó, al punto que entró en los mil quinientos años de las edades del oscurantismo. Luego volvió a salir. ¿Qué? No ha habido luz desde el día de Pentecostés. Ciertamente que no. El sol se levantó allá y dio su luz. Ha sido un día (observe), un día largo, desde el amanecer de la luz del día cuando el sol salió. Luego se puso tenue y se oscureció, y se oscureció y se oscureció.
Zacarías 14:6
El profeta dijo que sería un día que no podía ser de día o de noche, un tiempo como lleno de humo y nublado. Ha habido suficiente luz del Evangelio como para que pudieran creer en el Señor y ser salvos. Ellos lo podían aceptar a Él en esa manera, pero en realidad la luz del Evangelio nunca brilló hasta que fue el tiempo del atardecer.
Y luego por acá, brilló intensamente en el mundo del Este en Pentecostés. Y a medida que el sol está bajando, esta brillando intensamente en la gente del Oeste. Un día con luz otra vez. “Habrá luz en el tiempo de la tarde, la senda a la Gloria de seguro encontrarás”. En estos últimos días cuando Dios está derramando la luz del sol sobre la gente de esta manera; y el mismo Espíritu Santo con la misma experiencia que estuvo allá atrás está aquí hoy para la gente de la luz del atardecer. Justo antes de anochecer.

54 Mire. En el Antiguo Testamento cuando se llegaba a un acuerdo, era bajo las bases de la sangre derramada. Rápidamente, ahora, escuchen. ¿Qué hacían ellos?
En el tipo del Oriente ellos tomaban un animal, y lo cortaban y mataban, y lo partían en dos. Y se lo llevaban para acá, después de haberlo desgarrado en dos, desgarrado el animal en dos, y lo ponían aquí. Cada hombre entraba allí y escribían un acuerdo entre ellos. Y cortaba ese… o, lo partían en dos. Un hombre tomaba una pieza, y la otra pieza la tomaban así. Y hacían un voto sobre el cuerpo muerto del animal. Si ellos fallaban en guardar su pacto, entonces que sean como este animal muerto sobre el cual hicieron este pacto, ¿ven? La promesa se hacía a través de la sangre. El pacto se hacía a través de la sangre. ¿Ven lo que quiero decir?
Ahora, nuestra promesa se hizo a través de la sangre. Dios Todopoderoso llevó el cuerpo, del Señor Jesucristo, hasta el Calvario. Y allá Él lo partió en dos. Él se llevó el cuerpo a la Gloria para sentarlo a la diestra de la Majestad, y envió el Espíritu Santo de vuelta aquí. Y cuando estos creyentes se juntaban con este pacto, los dos pedazos de papel tenían que encajar exactamente, o era absolutamente el pedazo de papel equivocado.

55 Y de la única manera que Dios recibirá a un hombre es cuando él venga sobre las bases de la sangre derramada del Señor Jesucristo; con el mismo Bautismo del Espíritu Santo, con el mismo poder, con las mismas señales, con las mismas maravillas, con la misma gloria, con los mismos milagros, con aquello que es exactamente como fue allá atrás cuando Él fue partido. El Espíritu Santo está aquí hoy juntando a una iglesia, hace la misma clase de iglesia que fue en el día de Pentecostés. Sobre las bases de la sangre derramada; el pacto de Dios.
Cuando Cristo fue partido, Su cuerpo fue recibido arriba, y Su Espíritu vino a la tierra para buscar una iglesia para Él. Y aquí está, trayéndole a Ud. la misma cosa, con las mismas señales, las mismas maravillas. Las mismas cosas que Jesús hizo, dijo: “Vosotros también las haréis, Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Y aquí estamos sobre las bases de la sangre derramada. ¿No quisieran venir a algo como eso, amigos?

56 Si el día de hoy, si alguien viniera aquí alrededor y dijera: “Les voy a dar una pequeña píldora, y los va a vacunar absolutamente de toda bomba de hidrogeno que pueda caer. Y Uds. vivirán aquí en la tierra por diez mil años, a través de los milenios y todo lo demás; Uds. vivirán aquí a través de eso”. Pues, ustedes se darían prisa para acá (misericordia) para obtenerla. Y esta noche, si hubiera tal píldora en forma física, forma material, que se pudiera repartir.
Pero les estoy diciendo esta noche, que el Evangelio del Señor Jesucristo los vacunará del pecado y la muerte, y los conservará para siempre en Cristo Jesús a través de las edades por venir. Si Uds. vienen sobre las bases de la sangre derramada. No hay muerte que los pueda molestar. Dios prometió cuidarlos. “Por Jehová son ordenados los pasos del justo”. No es si Ud. aguanta o no, es si Él aguanta o no. No es lo que yo hago, es lo que Él ha hecho por mí.
Yo vine a Él. No importa lo que Ud. piense de mí, mientras yo esté bajo la sangre derramada, estoy protegido por la sangre. Dios no ve mis pecados. Él solo mira a través de la sangre de Jesucristo. Y aunque mis pecados puedan ser como escarlata, se ven blancos para el Dios Todopoderoso porque Él está viendo a través de la sangre derramada en el Calvario. ¿No quiere Ud. eso, esta noche? ¿No les encantaría estar en ese estado?

57 Mientras oramos. Inclinemos nuestros rostros, por favor. ¿Es usted la pianista, dama? Denos solo un pequeño acorde, por favor. Todos sean reverentes, por favor, mientras oramos.
Padre, la sangre derramada del Señor Jesús, cómo la amamos. Cómo la becerra roja, el sacrificio todo suficiente de una vez para siempre. Cristo murió por pecadores, el mensaje, llegamos por escuchar la Palabra. “La fe viene por el oír”. Las aguas de separación nos dan un conocimiento del pecado, lo que es el pecado. Luego nos damos cuenta nosotros mismos a través de las aguas de separación, la Palabra, que somos pecadores por naturaleza. Pecamos porque somos de una naturaleza pecadora.
Luego hay una provisión, una fuente llena con sangre sacada de las venas de Emmanuel, que los pecadores se sumergen debajo de su raudal. Luego a través de esta célula de sangre es rociada, el Espíritu Santo nos atrae a Él mismo. Pasando a través… lavando toda culpa, quitando a todos los capataces, igual como en el Mar Rojo. Después podemos danzar como Miriam. Después podemos cantar en lenguas desconocidas como Moisés, el canto de Moisés, el canto victorioso; cuando hemos pasado a través de la sangre, y los capataces quedan atrás.
Estamos en la promesa, la promesa que Pedro dio en Pentecostés, si nos arrepentimos y somos bautizados, cada uno de nosotros. Te damos las gracias por esto. Y oramos, Padre, que traigas a cada persona, ahora, que cree la Palabra a este compañerismo profundo Contigo. Que ellos puedan tener fe para que los conduzcas, y para que el amor de Dios los envuelva. Porque una sola vez, por un solo sacrificio, Él ha perfeccionado para siempre. No viniendo año tras año, o reunión tras reunión, avivamiento tras avivamiento; pero una sola vez, perfeccionados. El adorador no tiene ya más consciencia de pecado o deseo de pecado. Él ha pasado de muerte a vida entonces, al compañerismo con el Señor.

58 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, cada persona que sabe cómo orar, ore. Hay alguien aquí quien solo ha pertenecido a la iglesia, pero Ud. está convencido esta noche que en realidad necesita venir sobre las bases de la sangre. Haga tierno ese corazón suyo; ese espíritu egoísta, de debatir y discutir, sin embargo se hace llamar un Cristiano. Ud. en realidad nunca recibió algo que le quita todo eso de usted. Ud. escuchó la Palabra, la ha creído. Ahora por medio de esa Palabra, compre por fe al Señor Jesús. Quizá sea la última reunión que Ud. asistirá. Puede que sea su última oportunidad. Espero que no, pero espero que Ud. aproveche esta oportunidad.

59 Alguien en el piso de abajo, quiero que haga esto ahora, no a mí, pero a Dios. Levante su mano, y diga (al hacerlo así), diciendo: “Señor, yo vengo”. Gracias, querida. La damita sentada aquí levantó su mano. “Yo vengo, Señor, sobre las bases de la sangre derramada. Yo ahora creo. He escuchado la Palabra, y me separa”. Dios le bendiga, hermana. Yo veo su mano. ¿Alguien más que levante su mano? Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermano. Y a usted, hermano, el hermano hispano. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermano. Eso es. Eso es.
Aún en el piso de abajo, mientras están llamando, el Espíritu Santo moviéndose. Dios le bendiga, hermano, veo su mano, el hombre grande sentado allí. Dios tenga misericordia de usted. Él lo hará. El Espíritu Santo allí, ahora mismo, hablándole a usted. “Ningún hombre puede venir a Mi, si Mi Padre no lo trajere. Y todo el que a Mi viene, no le echo fuera. El Padre los ha traído, así que Yo les doy Vida Eterna. Lo levantaré en el día postrero”.

60 Están viniendo ahora, no por emoción, Uds. están viniendo sanamente, sobre las bases de la sangre derramada. Después de oír la Palabra, Uds. lo han aceptado, creen que es la verdad. “Pero ahora, yo creo que esa agua de la Palabra ahora me ha lavado a un lugar donde veo que tengo necesidad de Cristo. Y ahora, Señor, levanto mis manos, y pido entrar al compañerismo del Espíritu Santo. Sobre estas bases, yo levanto mis manos a Ti, Dios”.

61 Han sido como una docena que levantó su mano. ¿Levantará Ud. su mano? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermano. Eso es maravilloso. El Espíritu Santo está aquí. Dios le bendiga, hermano, yo lo veo allá. Dios le bendiga. ¿Alguien más? Eso es bueno. Alguien más en el piso de abajo ahora, que simplemente levantará su mano. Dios le bendiga allá en la parte de atrás. El hermano anciano, yo lo veo. Dios le bendiga. Dios le bendiga, por allá.
Eso está bien. Solo sigan levantando sus manos al sentir que Cristo… Dios le bendiga, mi hermano. Dios le bendiga, niñita. Eso está bien. ¿Alguien más? Dios le bendiga, niñita, la pequeña niñita de color. La vi con su mano levantada. Dios te bendiga, cariño. Pudieras pensar que eres muy joven, como de unos doce años. No, no lo eres. Es el Espíritu Santo hablándole a tu tierno corazón, querida. Solo amalo a Él. Ven a Él ahora solo por fe. Ven creyendo, y di: “Señor, ten misericordia de mí, un pecador”. Él lo hará.
¿Alguien más, mientras estamos esperando solo unos momentos más? Oh, muchos, quince o veinte han levantado su mano. Dios le bendiga, joven. Ese es un comienzo maravilloso que puede hacer ahora en la edad adolescente.
[Espacio en blanco en la cinta].

62 La Palabra es necedad para el mundo, pero un agua de separación para los que creen la predicación de la Palabra. Que cada uno, ahora, que ha sido separado de su pecado, que viene reconociendo la Palabra. Que los ha hecho… Algo vino a su corazón que dijo: “Tú estás mal. Tú estás mal”. Levante su mano.

63 Padre, oro que Tú lleves a cada uno a Tu Divina protección, y amor. Y oro, Padre, que esta misma noche sus almas puedan ser salvas, y sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero en Gloria. Que en aquel gran día, cuando la trompeta suene —“¡Presente!”. ¡Alabado sea Dios! Me gustaría estar allí parado, Padre, pensando que fue en la reunión de Phoenix. Y que trabajamos un poco más duro e hicimos algunos esfuerzos, y oh, valdrá tanto la pena entonces. Tú dijiste: “Aquel que viene, Yo no le echo fuera”.
Recíbelos en este momento en Tu cuidado. Y que los puedas meter al tabernáculo ahora, con esa gente que está buscando el Espíritu Santo. A través de la sangre allá, Señor, por fe venimos a cuerpo de Jesús. Nada en nuestros brazos traemos, simplemente hacia la cruz. Venimos a Cristo ahora, para ser llenos con el Espíritu. Dios concede que esta misma noche, antes de dejar el edificio, que cada creyente sea lleno con el Espíritu Santo, a medida que vienen al cuerpo de Cristo. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta].

64 Él predica diferente, no predica de acuerdo a nuestras formas de creer. Él no se une a nuestros círculos. Él es uno que lee la mente, es un diablo, es telepatía mental, es esto. Y el diablo dijo: “Sabemos quién eres. El Hijo del Dios altísimo”. Allí lo tienen.
Pero la gente ordinaria le escuchaba con alegría, mas a todos los que vinieron a Él, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. En la Gloria, esta noche, están anclados hasta el día de la redenc…. el día de la completa redención, el cuerpo siendo levantado de nuevo.
Oh, yo los quiero ver, ¿ustedes no? Pero lo más importante, yo quiero ver a Jesús. Yo quiero ver a mi papá. Quiero ver a mi madre, Quiero ver a mi esposa, a mi familia, a todos, quiero ver a mis seres amados. Pero primeramente, yo quiero verlo a Él.

65 No hace mucho, allá abajo en el Sur, un hombre anciano de color que se convirtió — en una pequeña reunión de oración. Él salió la mañana siguiente diciéndole a todos: “¡Cristo me hizo libre! ¡Cristo me hizo libre!” Así que, el amo, el jefe, vino y dijo: “¿Qué es esto que escuché que dijiste, Sambo? ¿Eres libre?”. Dijo: “Ven a mi oficina”.
Él dijo: “Sí, señor”. Él fue a su oficina.
Y él dijo: “Sambo, ¿escuché que dijiste que eras libre?”.
Y él dijo: “Sí, amo”. Dijo: “Jesucristo, anoche, me hizo libre de la ley del pecado y de la muerte”. Dijo: “Soy libre, hoy. Si yo muero, me voy al cielo”.
Él dijo: “Sambo, si Cristo te ha hecho libre de la ley del pecado y de la muerte, yo voy a ir allá y voy a firmar la proclamación esta mañana; eres libre de mí, para predicar el Evangelio”.

66 Así que el anciano predicó muchos años. Cuando él llegó a su lecho de muerte, muchos de sus hermanos blancos vinieron alrededor para verlo en su última hora. Él entró en coma; duró así un rato. Enseguida, él se despertó, miró alrededor, parpadeó sus ojos, y con una sonrisa en su rostro anciano y oscuro. Uno de sus hermanos blancos dijo: “¿Qué es lo que pasa, Sambo?”.
Dijo: “Yo acababa de cruzar”. Él dijo: “Estaba parado por dentro de la puerta”. Dijo: “Alguien se acercó a mí, y dijo: Sambo, ven ahora, y toma tu manto y tu corona. Dijo: Haz trabajado tan duro”.
Él dijo: “¡No me hablen de manto y corona!”.
“Bueno”, dijo: “¿Qué quieres como recompensa?”.
Dijo: “¡Solo déjenme mirarlo a Él por mil años!”.
Pienso que así en general es nuestro sentir. ¿Lo lo creen? Solo déjenme verlo a Él. Eso es todo. ¡Oh, yo quiero verle! Solo mirarlo a Él sería suficiente.

67 Padre, concede que cada uno de los que están aquí esta noche te vean. Con la sangre sobre ellos como señal de que te han aceptado a Ti. Y estos pecadores esta noche, muchos que levantaron sus manos, aplica la sangre para que ellos puedan pararse por dentro de la puerta. Que yo pueda pararme junto con ellos, Señor, y tomarme de sus manos mientras lo miramos a Él. En el Nombre de Jesús. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta]

68 Yo estaba listo para dejar el edificio. Dije: “Todos los que quieran ser sanados, levanten sus manos”. Luego cuando llegue afuera, la pequeñita estaba llorando tanto. Yo apenas estaba volviendo en mí; saliendo. Y podía escucharla llorando, su madre tratando de calmarla. Yo dije: “¿Qué es lo que pasa, querida?”. Ella estaba llorando. Yo dije: “¿Qué es lo que pasa, cariño?”.
Ella dijo: “Papi, esta noche”, ella dijo: “todos los que querían ser sanados, levantaron su mano”. Dijo: “Toda esa gente se puso de pie, y una pobre mujer anciana acostada en una camilla allá atrás, ella no se podía parar; estaba paralizada. Ella estaba levantando su mano. Y tú no podías verla, papi”. Y ella estaba simplemente llorando.
Yo dije: “Pues, querida, Jesús la vio”. Dije: “No hacía ninguna diferencia si yo la miraba o no”.
Pero dijo: “Papi, ella quería que tú la vieras, porque estaba tratando de levantarse”. Y la pobre pequeñita lloró hasta las dos de la mañana.
Y yo dije: “Bueno, Jesús la vio, cariño”.

69 Y entonces. A la noche siguiente fui al servicio y acababa de comenzar. Y sentí que algo se movió en mí, y miré por aquí abajo, y allí estaba un catre con una mujer anciana de cabello canoso. Me fijé en la visión que estaba arriba de ella; subiéndose en un avión y viniendo. Cómo es que la metieron allí y todo. Luego la miré a ella, y la vi que andaba caminando por el pasillo con la gente de esa manera, moviendo su mano.
Y yo dije: “Dama, tu fe te ha salvado, hermana. Jesús te ha sanado. Has estado paralizada por…”. Se me olvida qué tanto tiempo. Yo dije: “Levántese”. Llevaba varias noches allí, esperando entrar a la línea. Ni siquiera podía conseguir una tarjeta de oración ni nada.
Y tan pronto se levantó, y la gente comenzó a gritar a medida que ella caminaba por los pasillos. Dio la casualidad que volteé, sentada debajo de un asiento detrás de ella, y mi pequeñita se había ido gateando por el lugar y había llegado al asiento, y estaba orando por ella para que Dios la sanara. Allí lo tiene. Ella movió su manita para que la viera, y solo se rió de esa manera. Ella ha hecho eso varias veces.
Orad unos por los otros, ahora. Jesús escucha todas las cosas. ¿No lo creen así? Él ve las manos, seguro. Solos sean reverentes.

70 Ahora, vamos a… [Espacio en blanco en la cinta]… fue a Emaús, mejor dicho. Y salió un Hombre, y caminó con ellos todo el día, a medida que viajaban. Empezó a enseñar la Escritura. Ellos pensaron que Él enseñaba un poquito diferente a alguien más, porque dijeron: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras caminaba Él con nosotros?”. Él solo es un poquito… Ellos lo escucharon y dijeron: “Vaya, Él es… ese Hombre es un maestro maravilloso. Él comenzó con Moisés, y en el Antiguo Testamento, y comenzó a enseñarles de cómo ese Cristo debía morir, y derramar Su sangre, y así sucesivamente.
Entonces, Él hizo —cuando llegaron al hotel, al restaurante— hizo como que se iba. Pero ellos le constriñeron a que entrara. Ahora noten, atentamente. Y una vez adentro con ellos, y que la puerta estaba cerrada, Él hizo algo un poquito diferente.

71 Ahora, si pudiera Él meterlo a usted adentro junto Él ahora, y que su incredulidad se quedé por fuera, confío que Él hará algo solo un poquito diferente a lo ordinario, para que Uds. se puedan dar cuenta que Aquel que los hizo venir aquí esta noche, es el Señor Jesús, ha caminado con usted todo el día.
Muchos Cristianos caminan con Él, hablan con Él, y no se dan cuenta que todo el tiempo estuvo Él con ellos. Que Él haga algo, esta noche. De la manera que Él partió el pan, simplemente lo hizo diferente de otros hombres. Que Él lo haga esta noche, de tal manera, que Uds. se den cuenta que tiene que ser Él, ¿ven? y que Él lo conceda.
Ahora, en el Nombre del Señor Jesús, tomo cada espíritu bajo mi control, para la gloria de Dios. Amén.

72 Ahora, mirando a la gente, hasta donde yo sé, cada uno es un total y perfecto desconocido para mí, en la línea. Estos que están formados, somos desconocidos el uno al otro, ¿no es así? No nos conocemos el uno al otro. Si eso es correcto, levante su mano, por toda la línea entonces. Muy bien. Ahora, no hay nadie en la audiencia que en verdad pueda ver, hasta donde yo sé, excepto el Hermano Fuller sentado aquí y algunos de los ministros, por supuesto. Esas son las únicas personas que conozco. Yo veo a la Hermana Sharritt y ellos sentados aquí abajo.

73 Ojalá pudiera decirles qué sentir se está moviendo ahora. No por sentir, pero es algo que está sucediendo. Esta mujer, parada aquí mismo, nunca la he visto en mi vida, pero ella se da cuenta que algo está sucediendo en este momento. La dama, nunca la he mirado, hasta donde yo sé, a menos que usted solo, le hice una seña para que viniera para acá. Usted se da cuenta que hay algo un poquito extraño en este momento. ¿Es eso cierto? Si así es, levante su mano, ¿ven lo que es?
Todos ustedes han visto la fotografía, me imagino, esta noche. Los muchachos (pienso), Leo y Gene trajeron unas pocas. La fotografía de la Columna de Fuego. Eso es lo que se está asentando aquí, alrededor de aquí, en este momento, ¿ve? Eso es correcto. Está entrando, igual como alguien que se está acercando a usted. Eso es lo que ella siente. Ella está parada cerca de mí.
Ahora, quiero hablar con ella. Ahora, qué si esta mujer y el Señor Jesús estuvieran parados aquí (yo me quitara de aquí ahora) y Jesús entrara. Ella pudiera estar aquí… Tal vez tiene alguna clase de problema financiero. Tal vez tiene un problema doméstico. Tal vez tiene problema con el pecado. Tal vez tiene un problema de enfermedad. Cualquiera que fuera su problema, el Padre me lo mostraría y Él se lo diría. ¿Es eso correcto?

74 Igual como Él lo hizo con la mujer junto al pozo. ¿Qué fue lo primero que hizo Jesús? Él comenzó a hablar con ella. Y Él comenzó a hablar con ella, captando su espíritu. Después encontró lo que el Padre quería. Y Él le dijo a ella, dijo: “Tienes cinco maridos”.
Y ella le dijo a Él que sabía que esa sería la señal del Mesías. ¿Es eso correcto? Capítulo cuatro de San Juan. Esa es la señal del Mesías. Si fue la señal de la señal Mesiánica en aquel entonces, es la señal Mesiánica hoy.
Ella dijo: “Tú debes ser un profeta. Pero sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá todas las cosas”.
Él dijo: “Yo soy Él”.
Así que ella se fue, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho…”.

75 Él es el mismo Jesús esta noche, resucitado de los muertos.
Esta mujer es una desconocida para mí, y yo no la conozco. Si el Mesías, el Señor Jesús, viene y hace la misma cosa para esta mujer… Por supuesto, pudiera no ser… pudiera ser su problema. Yo no sé. Pero el problema que sea que ella tenga, si el Señor Jesús lo revela, ¿lo aceptará a Él entonces, como Mesías? Y dirá: “Yo lo creo con todo mi corazón”. Que Él lo conceda.

76 Por favor manténganse reverentes, quédense en su lugar, no se estén moviendo. No importa lo que suceda, solo manténganse con reverencia. Y espero verlos aquí mañana en la noche. Si la unción impacta, por supuesto… Y escuchen, cuando está llamando en la audiencia, tengan cuidado. Observen, cada persona, esté preparada. Donde sea, arriba, en cualquier lugar, estén listos. Porque, algunas veces Uds. se están moviendo con mucho espíritu para entrar a ello, pero yo tengo que seguir lo que Él dice.

77 Ahora, dama, solo unas cuantas palabras con usted, hermana. Y luego, que el Señor conceda estas cosas que Él nos prometió, que así serían. Ahora, somos desconocidos el uno al otro, nunca la he visto en mi vida. Entonces, tendrá que haber algo Sobrenatural, en alguna parte. Si sé algo sobre usted, tendrá que venir de algún recurso aparte de un hombre. ¿Es eso correcto? Tendrá que venir de un recurso Sobrenatural. Bueno, entonces, si sucede, entonces, lo que usted piensa que es, bueno, eso determinará lo que usted está… lo que sucederá, ¿ve? Es la manera cómo Ud. lo aborda, la manera cómo lo aborda.
Pero ahora estamos parados esta noche, solo un hombre y una mujer; igual como Cristo y la mujer junto al pozo, solo un hombre y una mujer. Yo no la conozco, pero Él sí. Pero Ud. está sufriendo como… Usted se da cuenta de que está entre usted y yo. La veo a usted, está sufriendo con una clase de condición nerviosa. Muy nerviosa, y Ud. casi no puede descansar. Se para y se acuesta, y no duerme bien. Y a usted se le están cayendo las cosas todo el tiempo, soltando trastes, y cosas como esa (yo lo veo), a medida que va. Eso es verdad.
Ahora, lo que sea que se le dijo, esa voz que lo estaba hablando, era mi voz, pero yo no la estaba usando, ¿ve? No podría decirle en este momento lo que se dijo. Porque, pareciera que mis oídos no se detienen, y demás. Así que, yo simplemente me fui a otro mundo.

78 Y ahora, le quiero preguntar algo. Aún la forma como se siente en este momento, Ud. se da cuenta de que algo ha sucedido, aparte de lo que fue cuando estaba diciendo lo otro. ¿Es eso correcto? ¿Cree Ud. ahora? Ahora mire, solo hablando con ella, Él dijo lo que estaba mal con ella, o lo que haya sido, y ahora, ella se convierte en una creyente.
Ahora, entre más uno habla con la gente cuando la unción está obrando, más se revelará. Pero miren la línea de oración, miren a la gente allá, ¿ven? Así que solo tengan fe.
Ahora, solo un momento. El Espíritu Santo quiere decir algo más. Usted se da cuenta de eso, ¿no es así? Hay algo más. Yo veo. Es una condición nerviosa; Ud. está sufriendo con [Palabras no claras]. Usted está… que fue provocado… Ud. ha tenido un accidente automovilístico, es lo que hizo eso. Por cierto, veo un caballo, como, corriendo. Un caballo la arrojó, también, ¿no es así? Veo un caballo. ¿No es eso correcto? [Eso es correcto]. Usted está sanada. Jesucristo la ha sanado.

79 Ahora, tengan fe, crean. Ahora, toda persona aquí debería creer. Ahora, si el Espíritu Santo le habla a alguien allí en la audiencia, mire, Uds. deberían creer. ¿Creen ustedes?
Ahora, realmente, de acuerdo… Cuando a Moisés se le dieron señales para que se las entregara al pueblo, él lo hizo una vez, y todo Israel lo siguió. Si Uds. hicieran exactamente lo mismo, en este momento, con verdadera fe, Uds. seguirían exactamente lo que yo dije. Ahora, déjeme decirle, en este momento, que si Ud. puede aceptarlo, Jesucristo sanará a cada uno de ustedes… Ustedes ya están bien a los ojos de Dios. Ustedes solo tienen que aceptarlo. Esa es exactamente la verdad.
Alguien me preguntó por qué continuamente me frotaba la cara. Bueno, no sabría decirles; es solo un entumecimiento, ¿ven? Así que, sentí que aquel que me preguntó eso, o que me escribió eso en una nota que está aquí en el edificio, ¿ven? Entonces…

80 Ahora, este hombre. Venga para acá, señor. Somos desconocidos el uno al otro. Yo no lo conozco. Usted es un perfecto desconocido para mí. Usted no está aquí por usted mismo. Usted está aquí por alguien más. Y es un hombre más joven que usted. Y es un… la persona lo es, es algo como, no tiene control, como una parálisis cerebral, o algo parecido a eso. Es su… es su hijo. Y él no está aquí. Él está en Nebraska, en alguna parte allá arriba en esa región plana. ¿No es eso correcto? Venga para acá. Padre, concédele esto, a nuestro hermano, el deseo de su corazón. A medida que lo mando por delante, en el Nombre de Jesucristo para que lo reciba. Amén.

81 Lo veo sobre [Palabra no clara]. Casi no puedo distinguir en dónde está. Solo tenga fe. ¿Están Uds. creyendo? ¿Cuántos de los que están allá están orando en este momento, que Dios los sane? Sin tarjetas de oración. (Salvador).

82 La damita que está allá limpiando las lágrimas de sus ojos, sentada por aquí con un saco rojo puesto. Veo la Luz suspendida un poco arriba de usted. Pienso que es usted. Usted ha estado orando por mí para que yo le dijera algo. No estoy leyendo su mente, pero esa es la verdad. Usted está sufriendo con un problema, ¿no es así, dama? Y su problema yace justo por este lado, en su lado derecho. Es su hígado. Eso es correcto. Mueva su mano, si es eso cierto. ¿Acepta su sanidad ahora, del Señor Jesús? Póngase de pie y recíbalo. Padre, Dios, en el Nombre de Tu Hijo, concédele a esta mujer, su fe ha jalado la visión desde Tu siervo. Oro que la sanes a través del Nombre de Jesucristo. Amén.

83 Se sigue moviendo en la audiencia. ¿Para qué levantó su mano, dama? Sentada allá atrás detrás de ella orando, diciendo: “Dios, haz que él me llame, también”. Sí. La damita con el saco puesto que se ve como verde. Usted, con el sombrero negro, con sus dedos levantados de esta manera. Justo estaba usted orando, diciendo: “Dios, haz que él me llame”. Eso es eso, con su mano levantada. Sí. ¿Le cree Ud. a Él? Dios puede hacer que esos cálculos biliares se vayan de usted y sanarla completamente. La razón fue que… ¿Sabe lo que provocó que Ud. estuviera de esa manera? La dama aquí tenía problema del hígado. Y lo de usted son cálculos en el hígado. ¿No es eso correcto? Dios le bendiga.
Damita, sentada allí al lado suyo, está como preocupada ahora, preguntándose si se le podría llamar a ella. ¿Me cree que soy Su siervo? Lo de usted son los pulmones. ¿Es eso correcto? Si es así, póngase de pie. No lo es, ¿estoy correcto? Él está correcto, ¿no es así? Él siempre está correcto. Ustedes dos damas párense juntas. La dama, sentada al lado de ella orando allí, también; con un vestido rosa. Ella quiere ser sanada del problema cardíaco. Quiere superar eso. ¿Cree Ud. que Dios la sanará, dama? Póngase de pie, también, entonces. Todo el grupo podría hacer la misma cosa.
Padre Dios, en el Nombre de Jesús, Tú Hijo, oro que Tú concederás esta bendición. La fe de la gente, Señor, dejándote hablar, jalando fe. Concédelo, Padre Celestial, que cada uno será sanado, todo el grupo completo.

84 Tú estás aquí. Tú simplemente… Estás tan complacido con nosotros, porque pecadores vinieron al hogar. Los descarriados se están ellos mismos renovando a través del lavacro del agua por la Palabra. Ellos han venido sobre las bases… y los Ángeles de Dios están parados en los pasillos esta noche. Allí están ellos, aquí, y el gran Espíritu Santo se está moviendo de arriba abajo por el pasillo. La gente se da cuenta de que Tú estás aquí, Padre. Oro que Tú sanes a cada uno a través del Nombre de Jesús. Amén.

85 ¿Es este el paciente? Venga para acá solo un minuto, dama. Ahora, quiero hablar con usted solo un momento. ¿Somos desconocidos el uno al otro? [La dama dice: “Yo lo he visto a usted antes aquí”]. Me ha visto antes, pero yo no la conozco. Y Dios sabe que yo no sé para qué está usted aquí. Pero Él sí sabe por lo que está usted aquí, ¿no es así? Si Dios me deja saber para qué está aquí, ¿creerá que cuando prediqué el Evangelio, esta noche, que…? Cualquier hombre puede decir lo que quiera. Usted tiene derecho de dudar al hombre, pero Ud. no tiene derecho de dudar a Dios. Eso sería blasfemia, ¿no es así?
Y ahora, si Dios, a través de la resurrección del Señor Jesús, lo que Él hizo aquí en la tierra, si Él regresó, y eso fue… Yo prediqué Su mensaje mediante la Palabra. Y ahora, Él está aquí confirmando eso, probando que yo he dicho la verdad, que fue Jesús que murió por usted. Entonces si Él está aquí, y yo reclamo que Su resurrección está aquí, si somos creyentes, entonces Dios podría hacer la misma cosa a través de mí como un hijo adoptado, así como Él lo hizo a través de Su propio Hijo amado, Hijo unigénito. Porque Cristo lo prometió, ¿no es así?
Usted está sufriendo con un nódulo en su seno. Y eso está en su seno izquierdo. ¿Cómo podría saberlo? Yo la vi en el cuarto cuando le estaban revisando eso. [La dama habla con el Hermano Branham]. Eso es correcto. Otra cosa con la que está sufriendo, es algo raro, serio, una enfermedad en la sangre, le provoca erupciones por todas partes. ¿Fueron esas cosas la verdad? [“Eso es correcto”] ¿Cree usted y acepta a Jesucristo el Hijo de Dios como su Sanador en este momento?“. [”Sí“]. En obediencia a Su Palabra, y orden, yo pongo mis manos sobre usted como creyente, en el Nombre de Jesucristo, para su sanidad. Amén.

86 Tenga fe, no dude. Que el Señor Dios le bendiga, y añada Sus bendiciones es mi sincera oración. ¡Alabado sea Dios!
Levante su mano allí, dama, ¿quiere ser sanada? Usted está orando por estar en problemas con ese problema intestinal del cual quiere deshacerse. ¿Es eso correcto? Ese es su esposo; él está enfermo. ¿Quiere que se ore por él, también? Muy bien. Pongan sus manos uno sobre el otro, usted esposo y esposa. Y que el Señor Jesús los sane. Oh, Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, manda Tus bendiciones sobre ellos. Que puedan ser sanados por medio del Nombre de Jesús. Amén.
Miren, su fe lo está haciendo, amigo. ¿Creen allá arriba en los balcones? ¿Creen por todas partes? Solo tengan fe ahora, no duden.

87 Este es el paciente. Mire, la gente en la línea de oración no significa que ellos… Son ustedes allá así como lo creen. ¿Es Ud. el paciente, dama? ¿Me cree que soy el siervo de Dios? [La dama dice: “Yo creo que Ud. es el siervo de Dios”]. Gracias, hermana. Dios le bendiga. Entonces, quizá, Dios me dejará saber algo a la manera del Evangelio para ayudarla a que reciba el deseo de su corazón.
Ahora, yo no la conozco, usted sabe eso. Que Ud. es una desconocida para mí. [“Eso es cierto”]. Yo no la conozco, pero Dios sí. Ahora, ¿está Ud. consciente de que está también ungida, en este momento? Porque esa Columna de Luz está entre nosotros. La veo moviéndose para atrás. Son sus ojos. Ud. se está volviendo ciega. El endurecimiento de sus globos oculares, los nervios se están muriendo. [“Eso es correcto”]. Eso es exactamente lo que le dijeron. Y el parche al lado de su cara fue provocado por… Usted se acaba de caer. Usted se cayó de un escalón y se hizo eso. [“Me lo hice ayer”]. Ayer. Esas cosas son verdad. [“Esas cosas son verdad”]. Usted le cree ahora como su Sanador y Salvador. [“Sí lo creo con todo mi corazón”].
Señor Jesús, la traigo a Ti para su sanidad. Colocando mis manos humanas e indignas sobre esto, mi hermana. Pido que el deseo de su corazón le sea dado mediante Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén. [“Gracias”]. Dios le bendiga.

88 Tenga fe, no dude. Sea reverente. ¿Le cree a Él? ¿Cree que Él lo va a sanar? Solo tenga una poquita más fe.

89 ¿Es este el paciente? ¿Puede venir para acá, dama? Somos desconocidos el uno al otro. Pero Dios nos conoce a ambos, ¿no es así? Ud. está consciente que está parada en presencia de algo aparte de un hombre. Yo soy solo su hermano. Pero Ud. está consciente de algo. Si Dios me deja saber para qué está aquí, ¿aceptara su sanidad, o lo que sea por lo que está usted aquí? ¿Lo hará? Es un crecimiento. Usted lo ha tenido por años. Quiere deshacerse de eso, ¿no es así? Usted ha intentado entrar en la línea. Está tratando de aceptar la fe, ahora. ¿Es eso verdad? Usted vive aquí. Usted está… Ud. vive en el 1119 Sur de la Calle 18. Su nombre es la Srita. Elizabeht Keel, ¿no es así? Ahora vaya, tenga fe y sea sanada en el Nombre del Señor Jesús.

90 Tengan fe. Crean con todo su corazón. ¿Creen ustedes?
No se estén moviendo, por favor. Casi me mata cuando se están moviendo. ¿Qué quiere decir con eso? Cada espíritu está colocado justo delante de mí, ¿ve? Puedo darme cuenta en dónde está usted. Y yo estoy tratando de ayudarlos, ¿ven? No puedo si ustedes… miren, eso interrumpe. No lo puedo explicar; ustedes están colocados, ¿ven? Como alientos. No podrían esconder sus vidas si lo tuvieran que hacer ahora.

91 ¿Le gustaría irse a casa y estar bien y comer; deshacerse de ese problema estomacal, y ser sanada? Y otra cosa, tome su pañuelo y póngalo sobre su esposo cuando llegue allá. Él se recuperará de esa tuberculosis [Palabra no clara]. En el Nombre del Señor Jesús. Amén.
Tenga fe. ¿Cree usted? ¿Quiere recuperarse de esa asma? Diga: “Yo amo al Señor Jesús, y lo acepto como mi sanador”. [“Yo amo al Señor Jesús, y lo acepto como mi sanador”]. Dios le bendiga. Siga su camino regocijándose, y sea feliz.
Hermano, ¿quiere recuperarse de esa diabetes y ser sanado? ¿Cree que Dios lo va a sanar? En el Nombre del Señor Jesús, que sea sanado. Amén. Tenga fe, no dude. Crea con todo su corazón.
El problema cardíaco no es nada para Dios como cualquier otra cosa. Él lo puede sanar allí mismo. ¿Lo cree con todo su corazón? Venga para acá solo un minuto. Señor Jesús, sana completamente a nuestra hermana, yo oro, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

92 Venga. ¿Cree que Cristo la va a sanar? El problema de riñón no es nada que Él no pueda sanar. Él la puede sanar de eso. ¿Lo cree usted? En el Nombre del Señor Jesús, que Ud. pueda ser completamente sana. Amén. Dios le bendiga. [La hermana habla con el Hermano Branham]. Ud. va a estar bien entonces. Vaya creyendo con todo su corazón.
Usted. Si yo le digo que Ud. fue sanado estando sentado allí, antes que viniera, ¿me creerá como siervo de Dios? Entonces siga su camino y regocijándose.
¡Oh, vaya, lo que pudiera acontecer ahora! (Yo simplemente no lo puedo detener).
¿Es Ud. el paciente? ¿Me cree como Su siervo? No puede descansar bien. Usted está nervioso. Usted tuvo muchos problemas. Y luego otra cosa, usted tiene una tos asmática. Usted está tosiendo todo el tiempo. ¿Es eso correcto? ¿Quiere ser sanado? ¿Acepta a Jesús ahora como su Sanador? Dios le bendiga. Vaya y que la paz de Dios sea sobre usted, y lo sane. Muy bien.

93 ¿Lo cree usted, dama? Usted tiene la cosa más seria que hay en el mundo; mata a más gente que cualquier otra cosa —problema cardíaco. Pero ese es el lugar que ocupa el alma. Deje que Jesús entre, en este momento, para que la sane, ¿lo hará? Que la fe caiga en su corazón. En el Nombre del Señor Jesús que pueda ir y ser sanada.
Venga dama. ¿Lo cree con todo su corazón? Si Dios me deja saber lo que está mal con usted, ¿aceptará su sanidad? Con todo su corazón, ¿lo hará? Hay demasiado llegando desde allá. Hay muchos allá que están sufriendo con la misma clase de problema estomacal que usted tiene. No puede comer. El ácido es provocado porque los nervios trabajan de más. Eso es correcto, mi querida hermana. Todos ustedes con problema estomacal, pónganse de pie, allá en la audiencia. ¿Está Él correcto? Él conoce donde cada uno…

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