OBRAS DEL MENSAJE


Separados De La Incredulidad
Phoenix, Arizona, E.U.A.
55-0228
1 Gracias, Hermano Jack. Buenas tardes amigos, estoy contento de estar otra vez aquí esta noche en el servicio del Señor. Yo mismo me siento un poquito débil esta noche. Ayer fue un gran día para mí, y al parecer después de tres servicios de dura predicación, y luego el servicio anoche después de dejar la Reservación India también, lo hizo como un poco difícil para mí, y me he sentido bastante mal hoy. Estoy muy cansado esta noche. Si fuera solo esta pequeña reunión aquí, sería diferente, pero, pues, es una tras otra en todas partes, así que me canso un poquito.
Pero, es bueno estar aquí esta noche en el servicio de Dios, y para orar por los enfermos otra vez esta noche. Esperamos que en esta reunión de Phoenix, podamos tener un gran cierre de los servicios, durante las próximas dos noches.
2 Después nos vamos a California al Templo Ángelus por cinco noches. El sábado en la mañana tenemos que estar con los Hombres Cristianos de Negocios Internacionales, para la transmisión, y en el desayuno en Cliftons, y luego de allí al Templo Ángelus para el domingo, para continuar hasta el miércoles. Y después, el jueves comenzamos en… Creo que terminamos el jueves allí y comenzamos en la Exhibición Ganadera para los Hombres Cristianos de Negocios, donde estuvimos el año pasado, durante cinco días o más. Está en medio, sin embargo, cómo…
Todos saben, me supongo, que muy pronto vamos a tener un recién nacido en nuestra casa, y yo no sé qué tanto tiempo me pueda quedar allí en este siguiente llamado. Así que entonces, esperamos que el Señor se encuentre con nosotros y nos bendiga en estas reuniones.
3 Después voy a Macon, Georgia. Y luego creo que arriba a… no, de allí, de vuelta a Colorado, creo que es, para los Hombres Cristianos de Negocios Internacionales, para su convención que tendrán en Denver. Y luego, quizás, de allí a Durban, Sudáfrica, y arriba a Tanganica, y Kenia, siguiendo a la India, y tal vez, a muchos otros países antes regresar.
Apreciamos su amabilidad, y su lealtad al estar aquí con nosotros, y ayudándonos.
Anoche, el lugar estaba atestado y demás, estaban parados por las paredes, lo hace a uno sentir lástima por la gente, pero durante el día, recibo pequeñas notas y cosas… Ojalá pudiera leer todas sus cartas, de gente diciendo cómo fueron sanados, y así sucesivamente, y enfermedades y por el estilo se fueron de ellos. Estoy tan feliz de escuchar al respecto. Para eso estamos aquí, para tratar de hacer el servicio al Señor. No lo podría hacer sin la ayuda de ustedes, sin importar lo que sea.
4 Si el mismo Señor Jesús, estuviera parado aquí, en forma humana, pues, Él no pudiera hacer ni una sola cosa, hasta que Ud. primero creyera que Él lo puede hacer. Cuando Él estuvo aquí la otra vez, dijo: “No pudo hacer muchas maravillas, por causa de incredulidad”.
Y para el don de Dios, el pequeño, oh, el pequeño don que el Señor me ha dado, yo aprecio los cumplidos que los hermanos dicen, y por el estilo, pero solo es algo pequeñito que el Señor nos ha dado, y estamos agradecidos. No es para mí; es para ustedes. Yo solo soy el administrador de ello.
5 Mucha gente dice: “Oh, desearía que eso fuera para mí”. Ud. simplemente no sabe lo que está deseando, mi hermano. Si supiera lo que eso implica, pues entonces, Ud. no estaría… estaría deseando todo lo contrario.
Yo deseo que el Señor me haga solo un orador, un muy buen orador, para poder ganar gente para Dios. Eso es lo que quiero ser. Saldría de las reuniones, feliz y fuerte, salir, y comer una buena cena, ir a la cama, levantarme la siguiente mañana, ir al centro, estrechar manos con todos, entrar a la reunión, caminar de arriba abajo por los pasillos, estrechar manos con todos; oh, cómo me encantaría hacer eso. Esa sería una de mis ambiciones más grandes.
Pero no es de esa manera; no puedo hacer eso. Uno no puede encontrarse con la gente. Uno ni siquiera pudiera decir… Algunas personas lo mal entienden. Piensan que uno es un aislacionista. Yo no lo soy; yo amo a las personas, pero Ud. no puede ser un siervo de Dios y un siervo del hombre al mismo tiempo, ¿ve? Así que uno se tiene que apartar en oración, y observando.
6 En el lugar donde me estoy quedando, las visiones se derraman allí y le dice cosas a la gente y lo que sucede, algunas veces revela cosas.
Recuerdo que aquí, creo que fue la última vez que estuve en este auditorio. Yo estaba sentado por aquí en el hotel (El hombre pudiera estar sentado aquí ahora mismo), y el Espíritu Santo me elevó, Él dijo: “Ahora, no comiences una línea de oración hoy, hasta que veas a cuatro hombres vestidos en trajes oscuros, estarán trayendo a un hombre en una camilla, con hemorragia de muerte, muriendo”. Y dijo: “Él será traído directamente a la plataforma, y allí será sanado”. Y recuerdo que me quedé aquí y me demoré casi veinte minutos; no decía nada, simplemente en unos cuantos… Algunos de los ministros lo sabían, porque yo se los conté.
Yo dije: “Tendrá que venir alguien, creyendo, con hemorragia. Su rostro es muy rojo”. Y entonces lo trajeron a la parte trasera, lo cargaron por la audiencia en una camilla, lo subieron aquí. El Señor lo sanó, y él continuó.
7 Creo que el Hermano Sharritt me dijo el otro día, se me olvida cuál era su nombre, pero él es un hombre de concreto, o acabados, o algo parecido. ¿Me pregunto si el hombre está en el edificio esta noche? ¿Alguien aquí lo conoce? ¿Alguien? ¿Lo conoce usted? ¿Cuál es su nombre? No puede… ¿Sheldon? Shelton… Mr. Shelton.
Luego yo sé que Él dijo en la línea de oración: “Cuando pases por toda la línea de oración, van a haber muchas cosas, pero te vas a topar con un muchachito usando un saco deportivo, con un ojo salido de esa manera. Tan pronto él sea sanado, entonces te alejas de la plataforma”. ¿Recuerdan lo que sucedió? El muchachito con el saco deportivo, vino y fue sanado, ¿ven? Cosas como esa suceden, y usted… Ahora, si uno está hablando con las personas, cuando esa unción está sobre uno, uno empieza a hablar con ellos, luego aquí viene una visión para ellos, ¿ven? Cuando uno viene a la plataforma, está agotado, así que no se les puede ministrar a ellos. Muy bien.
8 Ahora, hemos tratado esta noche, siendo lunes, que sea solo una noche de descanso; trataremos de hablar solo un poquito de la Palabra, solo un texto simple aquí de alguna clase, si es la voluntad del Señor, y luego partir de allí, tener el servicio, como sea que el Señor guíe. Ya sea que Él llame a la gente arriba a la plataforma, si tenemos que llamar a unos cuantos, o ya sea que Él empiece simplemente en la audiencia, o de la manera que Él lo guíe.
Y ahora, solo estaba pensando, estas fotografías… ¿Cuántos tienen las fotografías? ¿Las tienen en su hogar? Bueno, eso está bien.
Yo estaba hablándole a un… Alguien me dijo anoche, o me mandó decir a través de alguien hoy, que… El día de hoy ha estado brumoso para mí. Pero una de las damas había estado llorando o algo aquí anoche, lo vio cuando descendió a la plataforma. Bueno ahora, si Ud. nunca lo ha visto, aquí está una vindicación más grande de que es la verdad, es el ver la fotografía de Ello.
Y no es mi fotografía, hermano, hermana. Es Su fotografía; no la mía. Y Él está con la iglesia, no solo conmigo; Él está con todos, con cada Cristiano, en todas partes. Él sabe que es Cristo, la misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, yo lo creo con todo mi corazón. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Cuando Él estuvo allá, Él los guió.
9 Miren, ¿cuántos han leído el Antiguo Testamento? Veamos sus manos. Bueno, eso está bien. Pues, cualquiera sabe que el Ángel del Señor que iba delante de los Hijos de Israel era el Ángel del pacto, lo cual era Cristo. ¿Sabían eso? ¿Creen Uds. eso? Seguro que lo era. Muy bien. Él estaba en la Columna de Fuego. ¿Es eso correcto? Bueno, eso es lo que Él era ese día; eso es lo que Él era —lo que ellos llaman ayer. Cuando la Escritura fue escrita lo que llamamos hoy… cuando Él estaba hoy…
Ahora, esa es la manera como Él entró en la forma de una Columna de Fuego. Ahora, vemos eso en la reunión, noche tras noche, y lo vemos en la fotografía. El mundo científico lo sabe. Así que eso significa que en realidad Él era el mismo de ayer, y luego hoy… Cuando Él estaba aquí en la tierra, veremos lo que Él era. Él anduvo alrededor, y cómo vio visiones, y le dijo a la gente, y sanó al cojo y al lisiado, Él mismo atestiguó que no hacía ni una sola cosa hasta que el Padre le mostraba primero por visión qué hacer. ¿Es eso correcto?
Aquí Él regresa otra vez, la mismísima cosa, para ser para siempre, el mismo Señor Jesús: Lo que Él hizo en los días de Moisés, lo que hizo en los días de Su carne aquí en la tierra, lo que hace hoy, Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, el mismo Señor Jesús.
10 Ahora, en el Libro de 2 de Reyes, lo leeré para solo una porción de la Escritura aquí, que se encuentra en los versículos 14 y 15 de 2 de Reyes.
Y estando cansado esta noche, solo voy a hablar por unos minutos. Esto es lo que lo hace… Nunca antes había hecho mi propio llamamiento al altar y predicación. El administrador normalmente lo hace, y luego yo entro directamente y llevo a cabo la línea de oración. Pero desde que el Hermano Baxter se fue, pues, el Hermano Jack Moore y yo estuvimos de acuerdo que… Él quiere que yo intente hablar un poquito, dijo… Pero oh hermano, soy tan mal predicador. Y así que cuando…
Y él dice: “Oh, si la gente… A ellos no les importa si usted dice his or haint, or fetch, or carry, or tote. [El Hermano ilustró usando modismos Americanos y palabras mal pronunciadas. —Traductor] Solo diga algo y ellos lo creerán”.
Así que yo aprecio eso; me hace sentir muy bien saber eso. Ud. sabe, y como teólogo, no conozco con respecto al Libro en lo absoluto, pero lo que sí sé, lo sé muy bien. Y una cosa, conozco al Autor de ello; esa es la mejor parte, conocerlo a Él Quien lo escribió. En el versículo 14 leemos esto:
Y Eliseo dijo: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josafat rey de Judá, no te mirara a ti, ni te viera. Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo.
11 Ahora, inclinemos nuestros rostros, mientas hablamos con el Autor del Libro.
Nuestro amado Padre, esta noche nos acercamos a Ti en ese Nombre todo suficiente de Jesucristo, el amado Hijo de Dios. Porque esto sabemos, que Él nos escuchará, porque por Él se nos prometió: “Todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”.
Y sabemos que Él no nos escuchará en nuestro nombre, o quizás Él no… Él no ha prometido escuchar en nuestro nombre, sino que prometió escuchar en Su Nombre. Así que venimos presentándolo a Él; y dándonos cuenta que mientras lo estemos presentando a Él, es como si Él Mismo estuviera parado hablando. Recibimos lo que pedimos, por cuanto venimos con esa clase de fe.
Oramos que Tú hagas llover lluvias de bendiciones sobre la Palabra esta noche, y que cada uno en la Presencia Divina sea bendecido con un gran derramamiento de las bendiciones de Dios. Y que cada alma se vaya de aquí esta noche, feliz, regocijándose. Y si hubiera desconocidos dentro de nuestras puertas, quienes nunca antes han estado con nosotros, cuando se vayan a casa esta noche, que puedan decir como aquellos que vinieron de Emaús aquel día: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros?” por causa de Su Presencia.
12 Haz algo esta noche, un poquito diferente a lo ordinario de una reunión, que la gente pueda saber que Tú has resucitado de entre los muertos. Haz una señal segura para la gente por medio el Espíritu Santo, así como Tú lo hiciste con aquellos en Emaús, cuando resucitaste de los muertos esa mañana de Pascua y estás vivo por los siglos de los siglos.
Y te damos las gracias por esto, después de mil novecientos años. Tú no has envejecido ni un solo día más. Te fuiste de tiempo a eternidad, y serás el mismo Señor Jesús hermoso para siempre, por los siglos de los siglos.
Ahora, bendícenos esta noche en la Palabra. Ayúdame, Señor, siendo que estoy cansado y agotado. Bendice a la audiencia; han venido fielmente durante todas estas noches y han atestado este lugar. Oramos que Tú les des una bendición especial esta noche. Sana a todos los enfermos y afligidos. Haz que cada persona vea al Señor Jesús esta noche, y que mire y viva, y sea sanada. Salva a los perdidos y a los necesitados. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
13 Acabo de pensar en la palabra “salvos”. Todos dicen: “Oh, yo creo que puedo ser salvo”.
Pues, el ser salvos es… Usted puede ser salvo ya sea físicamente o espiritualmente. Se usa la misma palabra en: “Tu fe te ha salvado”, es la misma palabra que se usa: “La oración de fe salvará al enfermo”. Y cuando Ud. está perdido “salvos” se traduce cada vez para los dos: física y espiritual. “Sozo” lo cual significa que Ud. está salvo físicamente o espiritualmente por creer en el Señor Jesucristo.
14 Nuestro texto esta noche lleva nuestra mente atrás a una cosita: no mezclarse con los incrédulos. La Escritura dice: “No os juntéis en yugo con los incrédulos. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. Muchas partes de la Escritura nos enseñan que debemos separarnos. Lo primero que Dios le requirió a Abraham que hiciera cuando Él lo llamó, fue que se separara de su gente, su parentela, y después Él lo bendijo.
Ahora, no significa que Ud. tenga que dejar su hogar; significa solo que se separe de sus asociados mundanos. Ud. sabe, hoy día, la gente está buscando, los pastores y demás… Cuando las iglesias llaman a su pastor, quieren a uno grande de seis pies [1.82 m. Trad.], hombros anchos, cabello oscuro ondulado, atractivo. Eso es lo que quieren. Eso es cierto. Y quieren a alguien que se mezclará, y que salga y diga unos cuantos chistes, y ocurrencias, y así sucesivamente. Pero la Biblia quiere separadores. Dios llama a separadores. Eso es correcto.
El Espíritu Santo nos separa de las cosas del mundo, de los afanes de este mundo, y todos nuestros afectos se basan en Cristo Jesús. Ya sea que vivamos o que muramos le servimos y le amamos a Él, y vamos adelante, haciendo todo lo que podemos para magnificarlo a Él para la gente.
15 Ahora, en el día, pues, justo a la media noche de la historia de Israel… si se fijan, el Rey Salomón, en el día de Salomón, Israel estaba en su viraje más brillante. Entonces el rey de Acab, en el tiempo del rey Acab, estaba en su momento más oscuro. Justo en el tiempo de oscuridad de Israel, cuando Acab se casó con una vieja adoradora de ídolos, y trajo idolatría a la religión judía, también la iglesia del Espíritu Santo se casó con el mundo y trajo idolatría en las edades del oscurantismo: un tipo hermoso de ambas iglesias.
Y Acab era un creyente fronterizo, solo un individuo que creía lo suficiente como para hacerlo miserable. ¿Alguna vez han visto personas así? Bueno, ellos tienen la idea que les gustaría ir a la iglesia, y hacer lo correcto; sienten que los haría una mejor persona social en sus vidas sociales. Y tal vez por el bien de sus hijos, piensan que deberían, tal vez, pertenecer a la iglesia. Si esa no es la persona más miserable que conozco.
Les digo algo; que lo mejor es cortar todo amarre a la costa y lanzarse a las profundidades, o no ir en absoluto. Simplemente quédese en casa o siga todo el camino con Cristo. Dios quiere a alguien que realmente vaya todo el camino, que le dé todo lo que tiene, alma, cuerpo y espíritu al servicio del Señor.
16 Ahora, este creyente fronterizo, como lo llamé hace un momento, oh, él tenía una especie de concepción mental de su teología, que pensó: Bueno, hay un Dios, pero tal vez Baal también es un dios, y los otros lo son, y así sucesivamente. Y su esposa lo confundió en eso.
Ustedes saben, muchachos, les estoy diciendo esta noche, y a ustedes jovencitas, tengan cuidado con quién se casan; tendrán un hogar roto cuando menos se lo imaginen. Y no es bueno el… que se casen pecadores y Cristianos. No os unáis en yugo desigual, porque eso es lo que atrapó a Acab. Ella era una cosita bonita, sí, con pintura en su rostro, y los ojos como lagartija, pero ella era una… La cuestión era que…
¿Sabían Uds. eso? Es la verdad. Eso es lo que… Acab se enamoró de ella, porque ella era, quizás, bonita, porque él no podía haberse enamorado de ella por su carácter, porque ella era una asesina y todo lo demás. Eso es correcto. Y Acab se enamoró de ella porque era bonita. Y luego, quedó obsesionado con ella, y entonces ella simplemente lo gobernó con su dedo.
17 ¿Sabían Uds. que el hombre más sabio en la Biblia aparte de Cristo murió como un pagano idólatra por causa de un montón de mujeres bonitas? Salomón. Lo alejaron de Dios. Muy bien.
No os unáis en yugo desigual. Y he visto a mucha gente subir a la plataforma, y ser sanados, y alejarse, y mezclarse con incrédulos, y sus enfermedades regresan otra vez a ellos.
18 Un individuo llamado el Dr. Church, un Metodista; nunca lo conocí. Él escribió un libro, y dijo: “Esta es la razón por la que no creo en William Branham”. Él dijo: “Conocí a un hombre hace un tiempo que vino de una de sus reuniones, tenía un problema de próstata”. Y dijo: “Él fue para allá, y William Branham le dijo, y oró por él, y dijo: ASÍ DICE EL SEÑOR, usted está sanado”. Y dijo: “Yo me encontré con el hombre un año después y le pregunté: ¿Qué con respecto a eso?. Él dijo: Bueno, Sr. Church, él dijo: Estuve sanado aproximadamente seis u ocho meses, y, Ud. sabe, la cosa regresó a mí de nuevo. Así que eso muestra que William Branham es falso”.
Y el mismo hombre, en el campamento cada año, lleva a ese grupo de Nazarenos y Peregrinos de la Santidad allá arriba, que se descarriaron durante el año y afirma que fueron salvos en el altar. Eso es correcto.
Hermano, la sanidad dura tanto como dure la fe y también la salvación. Ud. puede ser salvo esta noche y perderse la siguiente semana. Y Ud. puede ser sano esta noche y estar otra vez lisiado mañana, enfermarse otra vez mañana. El doctor puede ir por aquí y poner a un paciente en el hospital, ponerlo bajo una tienda de oxígeno, y darle penicilina para la neumonía, y pasado mañana pronunciarlo sano y salvo, y el siguiente miércoles puede morir con neumonía. ¿Es eso correcto? Esa no fue señal de que no hubiera sanado, desde luego que no.
La Biblia dice: “Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda por lugares secos, buscando descanso, viniendo… Y de repente, él va y toma consigo otros siete diablos, y regresa, entra por la fuerza”. Si el buen hombre de la casa no está parado allí para combatirlo, él entrará y el postrer estado viene a ser peor que el primero. Así que si Ud. acepta su salvación, ponga las barreras de la Sangre de Jesucristo delante de la puerta. Ellos no pueden pisar eso.
19 Y luego cuando Ud. es sanado, acepte su sanidad, ponga la Sangre de Jesús siempre delante de usted. Eso no son sus sentimientos; no es su teología. Lo único que es, es su fe puesta en Jesucristo sobre la obra terminada en el Calvario, sabiendo esto, que usted, usted mismo, ha muerto con su sacrificio como lo enseñé ayer. Esa es la razón que la sangre de un cordero no podía traer la cosa al hombre, que matara la naturaleza de su pecado, porque la vida animal que salía de la sangre no podía regresar al hombre.
Pero en el caso de Jesucristo, cuando Él murió, y la sangre alrededor de Su célula, lo cual Él era el Hijo de Dios nacido virginalmente. Y el Espíritu Santo estaba envuelto en esa célula virginal, y cuando fue rota, cuando nosotros venimos a través de esa Sangre y lo aceptamos a Él como nuestro sacrificio, el Espíritu que estaban en la célula de Sangre, lo cual es el Espíritu Santo, regresa al hombre, y lo trae al Reino de Dios. Y él es una nueva criatura en Cristo Jesús. Esa es la razón que él puede creer en sanidad; puede creer cualquier cosa que Dios dice, porque él es una parte de Dios. Él llega a ser un hijo de Dios, o una hija de Dios.
20 Ahora, Acab se había ido tras su encantadora y joven dama, y se había descarriado, derribó todos los altares de Dios, y construyó los de ella. Y ella tenía suficiente temperamento como de diez mujeres. Y tenían que complacerla, y darle palmaditas, y mimarla. Así que él tuvo que matar a los profetas y todo lo demás. Pero Dios tenía algunos que no se inclinarían ante los Baales.
Dios siempre ha tenido un remanente; Él Mismo tenía… Nunca hubo un tiempo que Él no haya tenido por lo menos un solo hombre sobre quien pudiera poner Sus manos como un testigo.
21 Y luego, después de las cosas malas que él hizo, y Elías le dijo cómo los perros iban a lamer su sangre y así sucesivamente… Ahora, después que Él murió, entonces Joram, su hijo reinó en su lugar, tan malvado como él, un fronterizo como lo era su padre: misma naturaleza. Él nunca se apartó de los pecados de su nación.
Y entonces Moab —medio hermano, como lo era, en aquel lugar habiendo salido de los hijos de Lot— entonces él se rebeló. Ahora, él era un pastor de ovejas en los días de Acab, le dio a él varios miles de ovejas y de su lana como para hacer una ofrenda de paz. Israel estaba bastante fuerte en los días de Acab. Pero entonces, se debilitó durante el reinado de Acab, y cuando Joram tomó su lugar, entonces Moab se rebeló en contra de Israel.
22 Ahora, Joram dijo: “Subiré a ver al rey de Edom, iré a ver si él irá conmigo, y luego también iré y conseguiré a Josafat”.
Ahora, Josafat… Israel estaba dividido en aquellos días: Judá e Israel. Y Joram reinaba sobre Israel, y Josafat reinaba sobre Judá. Y Josafat era un hombre justo, un buen hombre, un hombre temeroso de Dios. Pero cuando Joram vino a él, y para empezar, probablemente, hablaron de él, mezclaron a sus acompañantes y tal vez cenaron o los dos juntos, o lo que hayan hecho, luego bajo ese hechizo mostrándole las grandes cosas que habían hecho en la nación, él cayo victima al engancharse con un incrédulo.
23 Qué tan cierto es hoy día, cuando algunas veces alguien viene y está un poquito más arriba en el mundo, tal vez con un poco más de educación de la que tiene su pastor, diciéndole que los días de los milagros ya pasaron, y que solo es… que no crea en ello y por el estilo, de esa manera. Ud. piensa: “Bueno, él es un erudito; él tiene grados de educación de aquí y de allá. Él debiera de saber de qué está hablando”. Tenga cuidado; está en terreno peligroso. Eso es correcto. Una vez que Ud. acepta a Jesús en su plenitud, entonces quédese con Él de la misma manera hasta que muera. Eso es correcto. Si Ud. lo acepta a Él como su sanador, independientemente de lo que suceda, quédese con ello de todas maneras.
A veces es justo cuando llega el momento más oscuro de su vida, es Dios dándole una pequeña prueba para ver si Ud. realmente lo cree, cuando Él realmente se lo da a conocer a usted, perfectamente.
24 Ahora, cuando Josafat vino e hizo alianza con Joram, que iría a batalla con él, el creyente enganchándose con el incrédulo, o el tibio, solo porque había unos cuantos israelitas más de los que estaban en Judá, eran una gente un poco más rica que en Judá.
Cómo es que las riquezas de este mundo le han cegado los ojos a la gente. Cómo es que hoy, ese es el problema con nuestra nación. Pues, tome Ud. uno de los países paganos, deje que una cosa suceda en una reunión de medio millón de personas, de las que suceden aquí noche tras noches en esta plataforma, y cada uno, prácticamente cada incrédulo allí llorará por todo su trayecto al Calvario en ese preciso momento. Los lisiados se levantarán; los ciegos recibirán su vista, así de simple. Pero aquí en nuestra nación… No ustedes, la gente que viene a esta clase de reuniones no es la altanera y rica; ella es por lo regular gente pobre y común. Pero esa es la que dice la Biblia que lo escucha a Él de buena gana.
25 Pero tome Ud. a toda la gente de los Estados Unidos en su conjunto, ¡oh, vaya! están muy bien comidos y vestidos. Y no se tienen que preocupar de nada. Tienen todo el dinero que quieren, y miles y millones de dólares, que ganan al año, y carros finos, grandes casas de verano, y lugares, y de todo. No se tienen que preocupar. ¿Qué es la religión para ellos? Solo un lugar para sentarse, un lugar para decir: “Bueno, yo pertenezco a la iglesia”. Y encontrará la iglesia más alta y clásica a la que puedan asistir. ¿Y sabían, que ese es precisamente el lado de Satanás? Espero no nos pongamos ásperos al respecto, pero recuerden, en el cielo, ¿qué hizo que Lucifer se pusiera celoso? Él se va para el Norte y se coloca un mejor reino; él quería un reino más grande, más brillante, mejor, más bonito.
El diablo siempre trabaja en la belleza. Seguro que lo hace. Esa es la razón que Caín ofreció lo que él hizo por su ofrenda. Pero no había belleza en Abel trayendo su cordero, pero Abel tenía revelación espiritual de Dios, que eso es lo que le agradaría a Dios. Y como hemos dicho: Solo a través de revelación espiritual, puede Ud. alguna vez conocer a Dios. Uds. nunca lo conocerán a Él por conocimiento.
[Gen 2:9, 16, 17].
26 En el Jardín del Edén había dos árboles: Uno era el árbol de la vida; y el otro, un árbol de conocimiento. El hombre dejó el árbol de la vida para comer del árbol del conocimiento. Y la primera mordida que le dio, él separó su compañerismo de Dios. Cada vez que él le da una mordida a eso, él mismo se destruye. Él mordió la pólvora de las pistolas, miren lo que eso ocasionó. Mordió la de los automóviles; mata a más gente que todas las guerras. Él mismo se consiguió una bomba de hidrogeno ahora; ¿me pregunto qué irá hacer con eso? Miren, él mismo se destruye. Dios no destruye nada. El hombre, por medio del conocimiento, se destruye a sí mismo.
Él va al seminario; aprende todo sobre todo. Luego regresa; él sabe más que nadie al respecto. Él regresa, y con explicación saca toda la Sangre de la Biblia. “Esta parte está inspirada; esa parte no está inspirada”. Solo lo que él quiere creer está inspirado. Cuando hace eso, se separa a sí mismo y a su congregación de las bendiciones de Dios. Amén.
27 No hace mucho tiempo… No digo esto como chiste; el púlpito no es lugar para bromear, pero para hacer un punto. Una mujercita tenía un hijo y lo mandó lejos a… Él tenía un llamado a ser ministro… en el ministerio. Así que ella lo envió a la escuela.
La madre anciana, mientras él no estaba, se contagió de neumonía y por poco muere. Mandó decirle al hijo que estuviera al pendiente, porque podrían llamarlo. El doctor la había desahuciado.
Y la mujercita anciana fue a la misión allá abajo y escuchó al respecto. El Señor la guió allá arriba y vino, y dijo: “Mira hermana”, dijo: “Nuestro pastor ora por los enfermos, ¿no dejaría que él subiera y orara por usted?”.
Ella dijo: “Pues, sí, querida, me daría gusto”. Así que él subió e impuso manos sobre ella, y oró por ella, leyó Marcos 16. Puso sus manos sobre ella, y oró por ella, y la mujer anciana estuvo bien la siguiente mañana. Así que mandó decir, le dijo a su hijo que ella se encontraba bien, no tendría que venir a casa.
Así que entonces, como un año después él regresó a casa de visita. Él dijo: “Madre, le quiero preguntar”, dijo: “¿Qué sucedió?”. Dijo: “Usted sabe, me mandó avisar que estuviera al pendiente; Ud. quería que viniera a casa; Ud. se estaba muriendo con neumonía. Y a la siguiente mañana llegó una carta… o, un telegrama, que yo no tenía que venir, que Ud. estaba bien”. Dijo: “¿Qué clase de medicina le dio el doctor, que de repente todo cambió?”.
Ella dijo: “Bueno, hijo, quiero contarte”. Ella dijo: “Hay una gente aquí abajo en el pueblo, en la parte baja, allá abajo en el barrio pobre, que tiene una pequeña misión”. Y dijo: “Una dama subió aquí y me dijo que su pastor oraba por los enfermos”. Dijo: “Querido, él vino para acá arriba y me leyó de la Biblia, que la gente está supuesta a poner manos en la gente cuando está enferma. Y Ud. sabe, el Señor me sanó”.
Él dijo: “Oh, madre”. Dijo: “Tal cosa como esa, pues”, dijo: “esa gente es analfabeta”. Dijo: “No saben mejor que eso. Pues”, dijo: “¿Él estaba leyendo de Marcos 16?”.
Dijo: “Sí”.
“Pues”, dijo: “Nosotros aprendimos en el seminario que Marcos 16, desde el versículo 9 no está inspirado”. Dijo: “Esa gente es analfabeta; simplemente no saben mejor. Ellos no conocen la Palabra como nosotros la aprendimos en el seminario”.
La madrecita dijo: “Bueno, ¡Gloria a Dios!”.
Él dijo: “Madre, pues”, dijo: “te estás comportando como ellos”. Dijo. “¿Qué te pasa?”.
Dijo: “Solo estaba pensando: si Dios pudo sanarme con una palabra que no está inspirada, ¿qué pudiera hacer Él con aquella que realmente está inspirada?”; esos otros lugares. Así que de esa manera es. Nosotros…
28 Los llevan allá y les introducen fluido de embalsamar y les quitan todo lo de Dios que estuvo alguna vez en Uds., se lo sacan, y les enseñan teología. Pues, Uds. no pueden conocer a Dios por conocimiento. Es imposible. Usted tiene que… Por gracia sois salvos y eso por fe. Solo creed en el Señor Jesucristo. De esa manera Ud. lo conoce a Él, no por todas sus palabras de astucia; que lo aleja de Dios. Entre más sabe, entre más estudia y trata de averiguar al respecto, menos sabe. Deje de estudiar y de averiguarlo; solo suéltelo y crea.
Yo solía predicar allá en la iglesia Bautista un pequeño sermoncito; lo llamé: “Suéltelo y permítaselo a Dios”. Eso es correcto. Suéltelo y permítaselo a Dios; mientras esté Ud. involucrado en ello, está estorbando. Uds. saben que el enemigo más grande que tengo es William Branham. Él siempre está estorbándole el camino a Dios. Si puedo quitarlo del camino, entonces Dios puede comenzar a trabajar. Ese es su peor enemigo, usted mismo. Solo quítese del camino, y luego Dios puede comenzar a trabajar.
Ahora, tenga cuidado con sus asociados cuando salga allá, y se meta entre esa gente, y este comience a decirle esto, y aquel, lo otro. Luego Ud. mismo se mezcla; Ud. no sabe lo que cree.
29 Hace unas semanas —oh, han pasado unos meses, más bien, cuando regresé de África— yo tenía una amiba. Y ellos me iban a colocar en cuarentena cuando volví, porque dijeron que tenía una amiba. Uds. conocen la historia de eso. Un doctor me llevó adentro, y dijo: “Quiero que beba algo…”. Era barrio, eso es lo que era“.
Y oh, a él se le habían acabado las ideas esa mañana; yo pensé: Dios, ¿por qué me enviaste aquí?
Y él estaba tomando ese alimento de barrio.
Dijo: “Alcance respiración”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Y él empujó de esta manera, y empujó alrededor, parecía que me atravesaba con sus manos. Y él dijo: “Acuéstese en la mesa”. Él dijo: “¿Me dicen que Ud. es misionero?”.
Yo dije: “Bueno”, dije: “Yo soy un evangelista misionero”.
Él dijo: “Bueno”, dijo: “Los doctores me dijeron que Ud. era un predicador”.
Y yo dije: “Eso es correcto”.
“Sabe algo, yo estudié esa cosa una vez”.
Yo dije: “¿Lo hizo?”. Yo dije: “¿Qué salió mal?”.
Él dijo: “Me di cuenta que no era correcto”.
Yo dije: “¿Lo hizo? Le dije: ”Bueno, yo he estado veintitrés años, y aún no me he dado cuenta de eso“. Dije: ”Solo me he dado cuenta que cada día se pone mejor para mí“.
“Bueno”, él dijo: “Esto es lo que sucede, Reverendo”. Él dijo: “Usted sabe”, él dijo: “Yo estudié cuatro años en el seminario Presbiteriano”. Y dijo: “Conseguí unos libros”. Él dijo: “Usted sabe, todos los mahometanos, tienen nacimientos virginales, y tienen toda clase de resurrecciones”. Él dijo: “Me vine a dar cuenta que toda la cosa era tontería. Uno no puede entenderlo”.
Y yo dije: “Doctor, Ud. está tratando de comparar lo ridículo con lo sublime”. Yo dije: “No hay comparación en lo absoluto. Ellos afirman que tienen, pero no tienen un testigo al respecto”.
Él dijo: “Tampoco nosotros”.
Yo dije: “Oh, sí, lo tenemos”.
Él dijo: “No se puede producir ni una sola cosa que pruebe que existe un Ser sobrenatural”.
Yo dije: “¿Lo aceptará, si se le prueba a usted?”.
Y él dijo: “Bueno, ¿Cómo puede probarlo?”.
Le respondí: “Lo puedo probar, científicamente, que existe un Ser sobrenatural”. Eso es correcto.
Y él dijo: “Yo no lo creo”. Él dijo: “Yo lo estudié”, dijo: “Todas estas cosas diferentes”.
Yo pensé: Señor, dame sabiduría, porque estoy hablando con un hombre listo y yo un campesino. Así que sabía que yo tenía que tener la ayuda de Dios, así que…
Él dijo: “Bueno”, dijo: “Yo simplemente no creo que exista tal cosa”.
Yo dije: “Bueno, le quiero preguntar algo, doctor”. Y comencé a hablar con él; dije: “La cuestión es esta, usted trata de entender todo”. Le dije: “Yo aprecio la ciencia”. Dije: “Ud. miró directamente por mi estómago, hace un rato, con la luz que hay en mi cuerpo. La pequeña tabla que colocó allá, y mi medidor de luz simplemente se mostró a través de eso y Ud. recorrió todo mi estómago para decirme que ya no tenía ningún síntoma de estas cosas ni de ninguno de esos parásitos”. Yo dije: “Bueno, aprecio eso, y eso es bueno”.
Pero yo dije: “Esto es lo que es. La ciencia no conoce a Dios”. Yo dije: “Uds. trepan tan alto en este árbol… Y el árbol del conocimiento solo va hasta cierto punto, y luego es lo más alto que Uds. pueden ir”. Yo dije: “Trepe por el árbol de conocimiento tan lejos como Ud. Pueda, luego suba por el árbol de fe y vaya creyendo para arriba de esa manera”.
Él dijo: “Bueno, ojalá yo pudiera hacer eso”.
Yo dije: “Ud. lo puede hacer, si lo puede creer”.
Y él dijo: “Bueno…”.
Yo dije: “¿Alguna vez leyó del Señor Jesús en la Biblia, de las cosas que Él hizo y por el estilo?”.
Él dijo: “Oh, sí”.
Y para ese tiempo, el Señor me dio una visión de algo que él hizo. Yo dije: “¿Qué con respecto a eso?”.
Él dijo: “¿Cómo supo usted que…?”.
Allí lo tiene. ¿No es extraño, que la gente, la mismísima cosa que traerá gozo y satisfacción perfecta al corazón del incrédulo, ellos quieran clasificarlo otra cosa?“.
30 Salvos por fe, eso es lo que creemos… Y la fe es… Ud. no es salvo con fe; por fe Ud. es salvo. La cosa que nos duele, es lo que Ud. pide. Porque hace eco en su corazón, o se establece en su corazón, y Ud. sabe que lo cree, y Ud. sabe que lo tiene, aún antes que lo reciba. La fe es la sustancia. Y si la gente solo… Lo que es, la gente está tratando de creer para ser salvos. Esa es fe intelectual. La Palabra producirá fe intelectual, pero Dios tiene que producir los resultados.
Ahora, si su fe está en su mente, eso no es muy bueno. Ponga su fe aquí abajo. Deje su mente, lo razonará completamente, dirá: “Bueno, ahora, veamos. Dice eso, el doctor dice esto, y la madre dice esto, y el papá dice esto, el pastor dice esto”. Ahora, esa es la fe intelectual. “Oh, yo creo la Biblia. Sí, señor, pienso que está bien, pero Ud. sabe…”. Mire, Ud. está tratando de razonarlo. Esa es fe intelectual.
Pero cuando su fe sale de las esferas intelectuales, el Espíritu Santo lo pone en el alma y en el corazón, Ud. ni siquiera pensará en estas cosas. Ud. no tratará de ver nada. La única cosa que Ud. sabe, que va a suceder, independientemente de quién diga que no. Eso es. Está en el corazón; Dios lo pone allí. Allí está. Cuando Dios lo pone allí, todos los diablos del tormento jamás lo moverán.
Si Ud. se estuviera muriendo, agarrándose, batallando por respirar, el ruido de la muerte en su garganta, cincuenta doctores parados alrededor diciendo: “Él se irá con Dios en los próximos cinco minutos. Está partiendo en este momento”, y en lo profundo de su corazón, Ud. cree que Jesucristo lo ha sanado, eso no lo molestará ni un poquito. Tan seguro como hay un Dios en el cielo, Ud. saldrá de eso. Sí, señor. Porque Dios está obligado; Él tiene que guardar Su Palabra.
Y Ud. nunca sabrá lo que es Cristo o lo que es la Palabra, hasta que primero el Espíritu Santo se lo haya revelado personalmente en su corazón. Entonces Ud. sabe que Jesús es el Señor, cuando su corazón así lo dice. No cuando su conocimiento lo dice; cuando su corazón lo dice, entonces es cuando Ud. lo sabe.
31 Ahora, Acab no tenía estas cualidades, tampoco Joram. Ellos solo eran creyentes intelectuales. “Oh, sí, leí allá atrás donde Moisés guió a los hijos de Israel. Oh, yo creo eso, ese es mi pueblo antiguo”. Esa es la manera… Mírenlo… Comparen eso con el día de hoy.
“Oh, nosotros creemos que Dios es un gran Dios. Sí, leemos allá atrás donde Él estuvo con el pueblo allá atrás, oh, hace dos mil años”. Eso es intelectual. Eso es algo que Dios hizo. Eso es como un hombre muriendo de frío y píntele un gran fuego en la pared, y dígale: “Mira qué hermoso fuego fue ese. ¿Ve este cuadro aquí? Bueno, tenemos un gran fuego que vendrá. Mire como todos se estaban calentando”.
Todos se estaban calentando en aquel entonces, ¿pero qué de usted? Usted no se puede calentar con un fuego pintado. Usted tiene que tener el fuego mismo. Ud. tiene que tener la misma cosa que ellos tuvieron. Y lo que la iglesia necesita hoy, es un buen calentamiento Pentecostal chapado a la antigua, 33 D. C por medio del Espíritu Santo y fuego, que trae de vuelta la fe a la iglesia, la fe ha sido una vez dada a los santos.
32 Ahora, Acab en su condición tibia, murió en ese estado. Y ahora, aquí venía Joram alrededor igual que él, pero la peor parte es Josafat, un hombre justo, en fuego por Dios, aquí viene él y se une con este hombre tibio. Allí es donde viene el problema. Un creyente tibio es peor que un infiel. Eso es correcto. Dios, acelera el día cuando todos lleguen a ser un Cristiano o un pecador, y digan lo mismo.
Noten, pero Josafat, el hombre justo, vino bajo el hechizo de la emoción, saliendo a la guerra, los tambores sonando, Israel con todas estas cosas: “Seguro, iremos, siendo que tenemos objetivos comunes”. Y quiero que se fijen: todos apurados, se fueron con suficiente comida que les duraría siete días, anduvieron rodeando por siete días. Y la cuestión era, que salieron sin haber tenido por lo menos una reunión de oración o consultado a Dios. Esa es una mala manera de salir a la batalla, ¿no es así?
33 Es una mala manera para que Uds. vengan a la iglesia esta noche, esperando ser sanados, sin haber tenido una buena y larga temporada de oración antes de dejar su hogar. Diciendo: “Señor, quiero que esta noche, Tú hagas algo por mí. Cuando yo llegue allá esta noche, permite que el Espíritu Santo simplemente penetre cada palabra en mi corazón, y la fe se anclará allí, y me pueda levantar en la reunión, y recibir mi sanidad, y salir caminando perfectamente sano”. Entonces Ud. irá sanando. Pero si se come un gran plato de cena, y discute alrededor de la casa un rato, y discute durante todo el trayecto, pues entonces, cuando Ud. llegue aquí, probablemente se regresará de la misma manera que entró. Eso es correcto.
Eso puede que sea un poquito duro. Es igual como… Cuando yo era un muchachito, solíamos tener una manera de vivir bastante difícil. Por supuesto, no es muy fácil ahora, pero era horrible en aquel entonces. Vivíamos en una pequeña vieja cabaña. Mamá solía hervir cueros de carne para sacarle la grasa para hacer con eso pan.
No sé si Uds. tuvieron que hacer eso o no, ponerlos en el sartén, usted sabe, trocitos de carne. Uno los conseguía en la tienda, todo un paquete grande de esos por veinticinco centavos. Y los colocaban allí y los hervían, luego ella vaciaba eso en el pan de maíz, y teníamos tortitas de maíz y frijoles negros. No sé si todos Uds. saben lo que es eso o no. Frijoles negros con tortitas de maíz, ese es un buen plato sureño, y melaza de sorgo y sémolas de desayuno. Así que entonces…
34 Y cada sábado por la noche, ella tenía una forma chapada a la antigua. Tenían una vieja bañera de cedro, y una tetera en la estufa, o colgado sobre la chimenea. Y vaciaban esta agua allí, y todos nosotros pequeños Branhams teníamos que venir y meternos en la bañera, todos en la misma agua, en la misma bañera. Así que entraba uno por uno. Y siendo yo el mayor, era el último. Por supuesto, ella bañaba a los pequeñitos primero, le echaba un poco más de agua solo para calentarla. Pues, me imagino que muchos de Uds. hicieron la misma cosa. Eso es correcto. Eso es correcto. Eso es correcto.
Solo porque nosotros podemos usar ropa un poquito mejor, y un mejor automóvil, seguimos teniendo el valor de ochenta y cuatro centavos en químicos. Eso es todo. Usted tiene que pesar ciento cincuenta libras [68 Kg. Trad.] para ser eso.
35 ¿Sabían que un hombre solo vale ochenta y cuatro centavos en químicos? Solo los suficientes químicos en él, un poquito de calcio, y solo suficiente cal para esparcir en un nido de gallinas, y Ud. sabe, solo unos cuantos químicos, y luego Ud. camina como si valiera un millón de dólares. ¿Y qué es Ud. de todas maneras? Eso es lo que cualquiera de nosotros es. Después de un rato vamos a estar colocados allá en el cementerio y nos pudriremos. Pero esa alma, hermano, que está allí dentro esta noche en frente de Dios vale diez millones de mundos. Eso es correcto. Ud. cuidará de esos ochenta y cuatro centavos, pero dejará que cualquier cosa entre en esa alma. Seamos sensatos, hermano; sirvamos realmente al Señor.
Y mi madre, recuerdo que ella solía… Cada sábado por la noche, nosotros no teníamos las suficientes vitaminas y cosas (¿Lo ven?), así que teníamos que tomar aceite de ricino. Yo tomé tanto de esa cosa, al punto que hoy casi no soporto ver la botella. Y solía apretar mi nariz, y le decía: “Oh, mamá, por favor no lo hagas. Eso me enferma tanto”.
Ella decía: “Ahora, fíjate en esto, hijo; si no hace que te pongas muy enfermo, no te hace ningún bien”. Así que tal vez, de esa manera es con la predicación del Evangelio. Si no nos volvemos bien duros con ello de vez en cuando, no le hace ningún bien. Que logremos agitarlos. Amén. ¿Lo escuchó? Eso es lo que necesitamos: un acepillado.
36 Usted simplemente se mete en la misma vieja rutina todo el tiempo. Salgamos a las profundidades, bajemos, no sea uno atado a la orilla. Todos están atados con una cierta cosa; ellos están bien. Pero Ud. mismo se ata alrededor de algo: “Esto es lo que creemos nosotros los Metodistas. Esto es lo que creemos nosotros los Bautistas. Eso es lo que creemos nosotros los de Pentecostés”. Pero esto es lo que la Biblia dice. Amén. Eso es lo que…
Creo, lo que Él dice. Todavía puedo pertenecer a la Metodista, o Bautista, o lo que sea que era, pero yo quiero creer lo que la Biblia dice, porque el Espíritu Santo en Ud. lo hará que lo crea. Si alguna vez entra, lo cree por sí mismo. Porque Uds. mismos se han considerado muertos. Amén. Su vida está escondida a través de Dios, en Cristo, sellados por el Espíritu Santo. Entonces Ud. dice: “El diablo me atrapó”. Él no pudo haberlo atrapado. Usted lo tiene a él. Es simplemente al revés.
37 Ahora, Acab va para allá ahora… Quiero decir, Joram va para allá, y hace esta alianza, y salen en un viaje de siete días por el desierto. Aún no habían llegado a la mitad. Y de repente, se les acabó el agua. Su suministro de agua fue cortado, por falta de oración.
¿No piensan que hay mucho de eso alrededor de Phoenix, y en todas partes hoy, a través de la nación? El Espíritu Santo tipifica… el agua es un tipo del Espíritu Santo, la roca herida. “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda”.
Así como el agua salió para un pueblo moribundo, para evitar que murieran salió de la roca herida, así el Espíritu Santo va a un pueblo moribundo. ¿Creen Uds. eso?
38 Usted sabe, vi un cuadro no hace mucho en un gran museo de esa roca dando su agua. Si acaso no era… Era tan malo como lo que les dije la otra noche sobre Adán y Eva. Pues, tenía un pequeño chorrito cayendo, una cosita del tamaño de mi dedo. Si yo tuviera mucha sed, me pudiera beber esa cosita yo mismo hasta secarla. Pero mire, le dio agua a dos millones de personas, aparte de los camellos, el ganado, y cosas. Hermano, salió en un gran chorro. El Espíritu Santo no solo rocía un poquito; bautiza todo junto. Pierde toda consciencia de todo, cuando el Espíritu Santo bautiza. Hermano, Ud. pudiera nadar en ello. Amén.
39 Cuando yo era un muchachito, solía decirle a mi papi que yo podía nadar. Yo estaba en un pequeño estanque; él me llevó atrás de allí, a un pequeño acueducto. Pasé por allí hace un tiempo, un pequeño… así de profundo, Ud. sabe, y él me quería ver nadar.
Y yo llegué allí a los arbustos de sasafrás, y me quité la ropa, bajé y salté sobre una pequeña caja, y apreté mi nariz (yo tenía como siete años de edad) golpeé ese lodo, y simplemente salpiqueé por todos lados, aquí venía saliendo, con lodo, simplemente arrastrándome a través de él, mi pequeño y viejo estómago arrastrándose en el lodo. Él se sentó allí; vi esa mirada de decepción en su rostro. Cuando levanté la vista, él dijo: “Sal de allí, y báñate y vete a casa”. ¿Ven?
Esa es precisamente la forma como se les debería decir a unos de estos Cristianos que se arrastran en el lodo. Eso es cierto. Eso es exactamente. Están arrastrándose en el lodo.
40 Un día mi tío me puso en la parte trasera de un barco sobre unos treinta pies [9.1 m. Trad.] de agua. Y yo seguía insistiendo que sabía nadar. Él tomó el remo y me tiró al agua. Entonces yo tenía que demostrarlo.
Algunas veces Dios simplemente deja que Ud. contraiga un buen caso de enfermedades, algo como eso, en alguna parte, una enfermedad que el doctor dice que él ya no puede hacer nada más por usted, para evitar que usted se siga arrastrando por el lodo, para que se suelte y comience a nadar. Amén. Deje que algo le suceda a su familia en algún momento, que algo aparezca, para que Ud. en verdad tenga que nadar, pueda salir al chorro.
41 Su suministro de agua se había secado. No tenían agua para ellos o para sus camellos, y sus caballos y así sucesivamente. Oh, estaban todos turbados y dijeron: “Oh, Dios nos sacó aquí —estos tres reyes— para que nos maten aquí afuera. De seguro ellos nos atraparán”.
Luego era un tiempo horrible al pensar en ello, pero lo bueno que estaba entre ellos un hombre justo, en cualquier caso. Había un hombre que tenía un poquito de Dios en él. Él sabía a dónde ir en tiempo de problemas —Josafat. Él dijo: “¿No hay en alguna parte profeta, para que consultemos al Señor y ver lo que salió mal?”.
Uno de los tipos se acercó, dijo: “Sí, está Elías allá abajo… Eliseo”. Dijo: “Él daba agua a manos a Elías”. En otras palabras, sus asociados han sido los correctos.
42 Usted sabe que es juzgado por sus asociados. Pájaros del mismo plumaje se juntan. ¿Alguna vez han escuchado eso? Es la verdad. Es un viejo proverbio, pero es la verdad. Nunca han visto a buitres y palomas teniendo compañerismo entre ellos. Sus dietas son diferentes. Y tan seguro como Ud. obtenga a Dios en su corazón, su dieta será diferente también. Ud. saldrá de las cosas.
¿Sabían que la paloma no puede comer con el buitre? La paloma tiene una hechura diferente; ella no tiene hiel. No puede digerir esas cosas. Y de esa manera es. El viejo cuervo se sentará allá afuera. Saben que un cuervo, puede sentarse sobre un cadáver, comer la mitad del día, salir y comer trigo la otra mitad del día. Pero la paloma puede sentarse y comer trigo pero no puede comer cadáver.
43 Así que pueden ver, Ud. puede tener a alguien fingiendo ser un Cristiano, cuando no lo es, fingiendo ser un Creyente, cuando no lo es: vuela arriba, retrocede al siguiente día y baja al bar, se sienta medio día, discute con su esposa durante todo el día, se arrastra con una vieja pipa como un gran gato, o algo por el estilo, luego se hace llamar un Cristiano: sí, va a la iglesia, y grita, se comporta como el resto de ellos. Esa es la verdad. Eso es muy abrasador, pero, hermano, es la verdad. Amén.
Bueno, les voy a dejar eso a los pastores para que lo prediquen. Mejor es que me salga de eso. Estamos en sanidad Divina.
44 De todas maneras fíjense, cuando él llegó allá entonces se dio cuenta, dijo: “Allá está Elías; el mantuvo buenas amistades (Eliseo), porque él solo se asociaba con el profeta, un profeta verdadero. Y entendemos, que él tiene una doble porción. ¿Saben Uds. de qué es tipo eso? Ese es tipo de la iglesia del Espíritu Santo asociándose con Jesús. ¿Lo creen?
Eliseo se fijó. Él dijo: “Ahora, para…”. Cuando él se enteró que iba a ser llevado, trasladado, le dijo a Eliseo, dijo: “Ahora, espera aquí, porque yo voy a ir a otro lugar”.
Y Eliseo dijo: “Vive Jehová y tu alma nunca muere, no te dejaré”. Se iba a quedar con él. Así que él lo estaba probando. Algunas veces Dios nos da pruebas (¿Sabían eso?), les da un entrenamiento de hijo. Oh, lo mete en un aprieto como ese, solo para ver lo que Ud. va a hacer al respecto, ¿ven?
45 Así que él dijo: “Vive Jehová, y tu alma nunca muere, no te dejaré”. Él se fue a la escuela de los profetas. Él se levantó allá donde estaban todos estos profetas. Y luego él dijo: “Quédate aquí ahora; yo voy a cruzar el Jordán”.
Dijo: “Vive Jehová, y tu alma nunca muere, no te dejaré”.
Así que él desciende al Jordán; cruzan juntos el Jordán sobre tierra seca. Elías se da la vuelta y dice: “Eliseo, ¿Qué quieres?”.
Respondió: “Quiero una doble porción de ese Espíritu”. Eso es algo bueno.
Él dijo: “Ahora, has pedido una cosa muy difícil, sin embargo, si me ves cuando vayas… cuando yo me vaya, ciertamente lo recibirás”.
Ahora, ¿se pueden imaginar a Elías quitándole los ojos de encima en algún momento? Él mantenía sus ojos en él. No importaba si pasaba junto a alguien, que le dijera: “Oye, tenemos una mejor organización que la tuya”. Él no le prestaba atención a eso; el mantenía sus ojos en Jesús, seguía avanzando hacia adelante. “Oye, déjame decirte, te vas a volver un fanático si sigues esa vieja línea de doctrina en la que estás metido”. Pero solo mantenía sus ojos en Jesús, solo seguía moviéndose hacia adelante. ¿Y por qué? Él quería una doble porción. Y entonces, mire, cuando Jesús fue levantado como un tipo, la misma cosa sucedió.
46 Ahora, Elías… Cuando Elías se fue, él arrojó su manto, y Elíseo lo recogió, y se lo puso, y recibió una doble porción del Espíritu que estaba sobre Elías.
Ahora, cuando Jesús se estaba preparando para partir, una mujer dijo: “Permite que mi hijo se siente uno a la diestra, y a la izquierda en el Reino”.
Él dijo: “¿Podéis beber de la copa que Yo bebo?”.
Dijo: “Sí”.
Le dijo: “¿Podéis ser bautizados con el bautismo con que Yo soy bautizado?”.
Ella dijo: “Sí”.
Él dijo: “A la verdad, pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es Mío darlo”. Así que Él dijo: “Estas cosas que Yo hago, un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis. Porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo. Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, aún mayores (una doble porción) que estas haréis, porque Yo voy al Padre”. ¿Es eso correcto? Correctamente.
47 Ahora, y cuando Eliseo regresó con este manto, ellos sabían que él tenía una doble porción. Así que fueron a consultar a este profeta.
Ahora, usted sabe, esto les va a doler poquito a Uds. gente, esta doctrina Armeniana. Y yo mismo no soy un Calvinista demasiado estricto. Pero Ud. sabe, llegó al punto, ¿y saben qué? Ese predicador, por supuesto, él no se enojaría, pero su justa indignación se agitó. Él vio a ese hipócrita allá, y a ese hombre justo junto con él, y al mirarlo, él como que explotó un poco. Él dijo: “Si no fuera porque respeto la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría a ti”.
Vaya, se le fue el sentido del humor. Bueno, solo hay una cosa que se puede hacer cuando un hombre llega a esa condición, la misma cosa que Eliseo hizo. Dijo: “Ahora, traedme un tañedor y que empiece a tocar”. Y cuando empezaron a tocar la música, entraron en el Espíritu“.
Vergüenza les debería de dar a ustedes que no creen en la música. Eso es lo que trae al Espíritu del Señor algunas veces. Dios no cambia. Si a Él le gustó en aquel entonces, a Él le gusta ahora. Bueno, usted dice: “Tengo que vivir…”. Si Ud. no puede ser Eliseo, sea uno de los instrumentos, sea una de las cuerdas del tañedor entonces. Haga algo, haga algo para el Señor, una parte de ello al juntarlo todo trajo al Espíritu de Dios. ¿Es eso correcto? La presencia del profeta y lo que tocaba el tañedor…
48 Y ellos comenzaron a tocar un buen himno antiguo en esta música de cuerdas, y golpearon el pandero, y todos entraron en el espíritu. ¿Y saben algo? Aquí está otra cosa. Estando él allí sentado todo acalorado sobre esto, aquello y lo otro, el Espíritu de Dios no podía lidiar con él. Uno se tiene que alejar de esa clase de condición. “Yo soy un Metodista. Yo soy un Bautista. El Dr. Jones no cree en esto. Mi pastor dice: Es tontería; no vayan para allá. No le presten atención a esto”. Mientras… Uds. Nunca verán nada. Uds. tienen que entrar en el Espíritu. Amén.
49 Así que cuando Eliseo entró en el Espíritu, entonces Dios comenzó a mostrarle algunas cosas. Y si Ud. realmente quiere ver algunas cosas, entre en el Espíritu.
Y de repente, cuando él entró en el Espíritu, bueno entonces, de repente se levantó y dijo: “Así dice el Señor, quiero que salgan allá y que caven todo este valle con estanques (un desierto seco como de aquí a South Mountain). Quiero que caven todo con estanques, porque Así dice el Señor, ustedes no van a escuchar vientos, o truenos, o escuchar nada, pero estos estanques se van a llenar de agua por la mañana. Así dice el Señor”.
50 Ahora, el deber era… Eso se miraba ridículo para la mente carnal. “Bueno, Eliseo, seguro, si quieres que saquemos agua, nos podrías decir que perforemos por aquí en alguna parte, en tu bomba, o en alguna parte”.
Pero él dijo: “Vayan para allá, a la parte más seca que haya, y comiencen a cavar estanques”. Mire, todavía no había agua, no podrán sacar arena. Pero Uds. se están preparando para el agua. Amén. Fe es la sustancia de las cosas que se esperan. Porque la Palabra de Dios lo dijo, créalo de todas maneras. No importa lo que suceda, lo que su mente intenta decir, si Dios lo dijo, deje que la mente que estuvo en Aquel que lo dijo, esté en usted. Amén Prepárese.
51 Puedo ver al pequeño Juan Doe, un viejo soldadito salió allá y cómo eso le golpeó su prestigio usted sabe, tomó su pala, y la enterró de esa forma, y golpeó un adoquín viejo y grande. Vaya, lo enterró un poquito más, y golpeó una vieja tetera, una vieja olla de café, había de todo enterrado allá en el desierto. Tírelo. Esa es la única cosa… En todas partes donde esos viejos escépticos y esta vieja tetera se levantaron diciendo: “Bueno ahora, el Dr. Jones dijo que eso era telepatía mental. No hay nada al respecto”. Tire esa cosa; haga espacio para el agua. Eso es correcto.
Aquí está un viejo adoquín, diciendo: “Los días de los milagros ya pasaron”. ¿Por qué está mirando de esa manera? Tírelo. Deje que el agua tome su lugar. Amén. Deje que la fe tome el lugar de la incredulidad, de incredulidad y superstición. Tírelo. Porque entre más profundo se ahonde, más agua obtendrá. Ud. tiene que excavar eso más profundamente; esa es toda el agua que obtendrá. Dios lo quiere así de profundo. Es tanto así de agua que Ud. obtendrá. Así que empecemos a excavar ahora mismo. Tiré todo.
Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia. Tome… ¿Qué es pecado? Incredulidad. Esa cosita que dice: “Bueno, no se puede hacer. Vaya, el doctor dice esto, o…”. El doctor puede estar en lo cierto, hasta donde él sabe, pero Dios dice diferente: “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”. Entonces tire la cosa fuera del camino, dé oportunidad para que el Espíritu Santo abra camino a través de este edificio esta noche. No importa lo que Ud. haya hecho; aunque su pecado sea como escarlata, serán limpios como la nieve. Abra camino para ello; cave unos estanques.
52 Y a la siguiente mañana, Dios intervino y llenó todos los estanques, y cada uno de ellos obtuvo agua. Y el otro ejército extranjero fue atacado y perseguido, y tomaron rocas en sus manos, y fueron hacia esos enemigos y taparon todos sus pozos. ¿Acaso no fue esa una victoria maravillosa? No solo ganaron la victoria, pero taparon sus pozos (Amén), esos estanques estancados de los cuales estaban bebiendo, en cualquier caso.
Lo que necesitamos esta noche, es que la gente excave profundo y obtenga una poca de salvación en su alma, que meta allí la victoria, y sea sanada, salva, llena con el Espíritu Santo, y tape las bocas de algunos de estos viejos críticos que están diciendo que los días de los milagros ya pasaron. Aviente la piedra de fe en eso, y de esa manera, y pare la cosa por completo. Amén. Eso es lo que necesitamos esta noche, es un avivamiento así. ¿No lo creen Uds.? Uds. pueden, si lo creen. Amén. Oremos.
53 Padre Celestial, te amamos porque Tú nos amaste primero y nos has dado de Tus bendiciones. Te amamos porque has prometido, que todo aquel que quiera venga y beba de las aguas gratuitamente, las aguas de Vida, de Vida Eterna. Escuchamos a nuestro Maestro decir: “El que oye Mis palabras, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna (Ya tomó de las aguas de Vida gratuitamente, porque él creyó), y no vendrá a condenación mas ha pasado de muerte a Vida”. Oh, cómo amamos eso, Padre, y amamos citarlo de nuevo.
Cuando Satanás empieza a rugir alrededor de nosotros, le citamos esta Escritura; Jesús también dijo: “Resistid al diablo y huirá de vosotros”.
Te damos las gracias por todas estas cosas. Bendice a los que están aquí, esta noche, tal vez, Padre, que no te conocen, sin saber, quizás, antes de que puedan llegar a casa el viejo carro podría sufrir un accidente contra el costado de la carretera, algún borracho venir y… Quizás su corazón dejará de latir esta noche, un doctor correrá a la puerta, entrará corriendo, pondrá su estetoscopio en el corazón, dirá: “Pues, lamento decirle, pero se acabó. Él está partiendo”. Sentirá el escalofrío de la muerte subiendo por su manga, entonces se pondrán a pensar: “Oh, cuando yo estaba sentado en la iglesia, cuando el Espíritu Santo estaba tocando en mi corazón, ¿por qué no le dije: Sí”?
Porque tengo una promesa, si tan solo lo creo, que yo tendré Vida Eterna. Dios, eso tiene que llegar para cada uno de nosotros, un día, de alguna manera, tenemos que encontrarnos Contigo. La muerte está a la puerta; nos sabemos cuándo llegará, pero hay que estar preparados, Padre. Y que todos los que están aquí estén preparados.
54 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, si el organista puede tocar: “Quédate Conmigo”, me pregunto… Yo sé, amigos, normalmente es cuando Ud. escucha a un evangelista predicar, y hacer algún tipo de llamamiento, o decirles algo sobre mamá que se ha ido al cielo. Yo no quiero que vengan porque mamá está allá; quiero que vengan porque el Espíritu Santo le está diciendo que vengan.
Vengan sobre las bases de la Sangre derramada de Jesucristo, un camino consagrado que Él ha consagrado a través del velo, esto es, Su carne, y Ud. créalo. Solamente hay una cosa que Ud. tiene que hacer para recibirlo, es decir en lo profundo de su corazón: “Señor, yo ahora lo acepto. Veo a esta gente que está tan feliz. Ellos se llevan bien. Ojalá yo pudiera hacer eso”, eso diga. Ud. puede. “¿Qué tengo que hacer, Hermano Branham?”. Solo levante su corazón a Dios, y diga: “Señor, yo ahora acepto a Jesús como mi Salvador personal”. Dígalo con sinceridad de corazón, y Ud. no tendrá que moverse de su asiento. Dios está allí mismo para hacerlo. Si Él está en su corazón, hablándole al corazón, Él está más cerca que cualquier otra cosa; Él está allí mismo en la puerta de su corazón.
55 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto si hay uno aquí esta noche, que está alejado, que no está bien con Dios, ¿levantaría ahora su mano a Dios? No a mí, solo para que Dios pueda ver su mano, diga: “Señor, yo lo acepto”. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, a usted, a usted. Dios le bendiga, hermana, a usted. Dios le bendiga, dama, a usted, a usted, señor. Atrás a la derecha, alguien allá atrás, diga… Dios le bendiga, a usted, a usted. Dios le bendiga. Oh, eso es maravilloso. Oh, déjenme decirles, amigos, es maravilloso, una convicción chapada a la antigua.
A mí izquierda aquí, alguien levante su mano, diga… Dios le bendiga, dama, yo la veo. Dios le bendiga. Dios le bendiga, joven indio. Allá atrás, sí, yo lo veo. Dios le bendiga. Sí. Muy atrás, sí.
Arriba en el balcón de la izquierda, alguien allá arriba. Dios le bendiga, damita. Dios le bendiga, cariño, el muchachito allá. ¿Alguien más? Dios le bendiga, cariño, yo lo veo. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. Yo lo veo. Sí, señor, Dios lo ve también.
El balcón a la derecha, levante su mano, diciendo: “Dios acuérdate de mí”. Dios le bendiga, hermano. En base a que levantó su mano. Dios le bendiga. Dios le bendiga, a usted. En base a eso, yo digo, desde el fondo de mi corazón, si Ud. me cree… Dios le bendiga, mi hermano allá atrás, el hermano hispano. Si puede creerme… Dios le bendiga, la dama sentada aquí en la silla de ruedas, aceptando a Cristo como Salvador personal. Aquí está la Palabra de Dios.
56 “Hermano Branham, ¿qué tengo que hacer?”. Solo acéptelo. Créalo. Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no lo trae”. Ese es Dios diciéndole a Ud. que levante su mano. “Y todo el que viene, de ninguna manera le echo fuera. Yo les daré Vida Eterna”. Ahora, aquí están Sus propias palabras: “El que cree en Mí, el que escucha Mis palabras, y cree al que Me ha enviado, tiene Vida Eterna y no vendrá a condenación, mas ya ha pasado de muerte a vida”. ¿Por qué? Ud. creyó en el Hijo unigénito de Dios.
57 Ahora, si Ud. está solo… Si hay Algo tocando en su corazón, ese es Dios. Ese es Él diciendo: “Levanta tu mano”. Él les está hablando: “Ese soy Yo aquí”. Ahora, cuando Ud. levanta su mano, no es tanto si yo lo veo o no; eso no hace ninguna diferencia. Dios lo ve.
Y recuerden esto: Yo tengo que pararme al lado de cada uno de Uds. ante el tribunal de Cristo. Tengo que encontrarlos allá, y yo seré responsable por ustedes. Si Uds. creen con todo el corazón, ahora mismo, que Jesucristo es el Hijo de Dios, que Él murió para tomar su lugar para redimirlos de vuelta a Dios, y lo aceptan enteramente de corazón, y levantan su mano a Dios, que así lo hicieron, por la autoridad de la Palabra del Dios Todopoderoso, y el Espíritu Santo, el cual está aquí en la plataforma ahora, ustedes tienen Vida Eterna en el minuto que lo hacen.
Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, en la parte de muy atrás. Dios le bendiga, señor. Eso es maravilloso, simplemente por todas partes, los nuevos están levantando sus manos. Usted, jovencita. Ud. jovencita, otra. Sí, Dios le bendiga y a usted. Sí, una damita encantadora, eso es correcto, hermana, justo en el momento crucial de la vida, solo una damita. Dios le bendiga; esa es la manera. Tome el camino correcto.
58 Dios les da Vida Eterna, en el minuto que levantaron la mano y lo aceptaron. Él prometió que lo haría. Él no puede mentir. Él es Dios. Vida Eterna… Dios sea con Uds. ahora. ¿Están todos seguros ahora? ¿Se está moviendo todavía el Espíritu Santo? ¿Hay uno que no haya levantado su mano, levantaría su mano? Diga: “Ahora mismo, yo lo acepto”. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, jovencito. Sí. Eso es. Dios le bendiga, dama. Eso es maravilloso. Dios le bendiga, dama, madre, sí. Esos son los nuevos, por todas partes. El Espíritu Santo todavía está lidiando.
Ahora, solo recuerden a medida que están… Todos estén orando. En algún momento entre ahora y el día en que Ud. deje esta tierra, si está consciente de la hora que está partiendo, recordará que en esta reunión, levantó la mano. Eso es correcto. Dios prometió que lo haría, y lo hará.
59 Unas cincuenta o sesenta personas, o más, levantaron sus manos, tal vez unas cien esta noche, que quieren salvación para su alma. Muy bien. Ahora, oremos por estas personas que levantaron sus manos, mientras el órgano y el piano siguen tocando suavemente: “Quédate Conmigo”.
Llevemos nuestras mentes ahora al pasado, después… [Espacio en blanco en la cinta]… después que la tierra haya estallado, simplemente cenizas atómicas por todas partes, Dios la coloca de nuevo en su ciclo correcto, grandes palmeras surgen sobre la tierra, manantiales de aguas frescas burbujeando, los grandes pájaros volando de árbol en árbol, el león acostado con el cordero….
Una mañana gloriosa, Jesús vendrá. Desde esa tierra más allá del velo de tristezas en la cual vivimos, cuando estas ruedas mortales, que nos están dando ahora vuelta, se detengan, nuestra alma tomará su vuelo, regresará de nuevo en la resurrección, y Uds. le verán a Él, el Amado, y justo, esta noche, casi cien personas, aquí mismo en la audiencia, ahora, que no habrían ido, ahora irán.
60 Padre, estamos agradecidos por esto. Te damos las gracias, porque fue Tu Espíritu. El hombre, en su propio espíritu, no puede aceptarte, porque él está alejado. Su naturaleza es completamente diferente. Ellos escucharon la Palabra, y la creyeron. Y ahora, Padre, oro que Tú les des a cada uno Vida Eterna, y llénalos ahora con el Espíritu Santo. Y cuando este servicio termine, que cada uno se reúna aquí en el cuarto, se arrodille delante de su Creador, le dé las gracias a Él por salvar su alma. Y que cada uno que entre a ese cuarto, sea lleno con el Espíritu Santo. Concédelo, Señor.
Y ahora, ¿vendrás a la escena y sanarás a los enfermos? A estos nuevos convertidos, probablemente, es la primera vez que han estado en la reunión, déjales saber que Tú has resucitado de los muertos, Señor, que el mismo Espíritu que les habló está noche, para que levantaran la mano, para que te aceptarán, es el mismo Espíritu que estará sanando a los enfermos, si Tu vienes y lo haces así. Entonces, Padre, ven. Háblanos ahora. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
61 Oh, ustedes no saben cómo me hace sentir eso, simplemente se siente que el Espíritu Santo está en mí, sencillamente llorando con gozo. ¿Cuántos de Uds. levantaron sus manos, que se sienten ahora diferentes? Veamos sus manos una vez más, si se sienten diferentes. Por todas partes, por todo el edificio, en todas partes, levanten sus manos, que levantaron sus manos que se sienten diferentes. Vaya, solo miren. ¿No es eso maravilloso? ¿Por qué? Algo sucedió. El Espíritu Santo vino a su corazón, perdonó sus pecados. Jesús entró.
Ahora, esa pequeña semilla que entró allí, empezará a crecer, y a crecer, y a crecer, y usted se convertirá en un verdadero santo de Dios de la sazón, y un veterano dentro de muy poco.
62 Ahora, les quiero preguntar ahora, antes de comenzar la línea de oración. Ahora, para los principiantes, probablemente Uds. que están aquí nunca han visto antes una de las reuniones, entonces para que puedan saber más allá de toda sombra de dudas: Yo no reclamo ser un sanador. Yo no puedo sanar a nadie, y no creo que exista alguien en el mundo hoy que pueda sanar a alguien. Yo no creo que exista doctor que pueda sanar a alguien. Francamente, ellos ni lo reclaman. Y en realidad, yo nunca he conocido un ministro en mi vida, que reclame sanar al enfermo. Ellos no hacen eso. Nosotros únicamente les señalamos a la Persona que ya los ha sanado, ¿ven?
Ahora, Uds. que levantaron sus manos, ustedes no fueron salvos hace solo unos minutos. Uds. fueron salvos hace mil novecientos años, pero Uds. lo aceptaron hace unos minutos. Ahora, la misma cosa, Ud. fue sanado cuando Él murió por usted, y ahora, Ud. lo ha aceptado. Ahora, lo primero para comenzar, es por la predicación de la Palabra. “La fe viene por el oír, el oír por la Palabra”.
Ahora, aparte de eso, Dios ha puesto en la iglesia, dones; determinó que todos deben tener una oportunidad. “Él no quiere que nadie perezca, sino que todos puedan tener Vida Eterna”.
63 Así que ahora, veamos lo que Jesús hizo en Su día. Ahora, los hermanos, en el campo, para Uds. nuevos, la mayoría de ellos salen, y ungen a los enfermos con aceite, y oran por ellos, e imponen manos sobre ellos. Esa es exactamente la manera como Dios dijo que se hiciera. Exactamente. Los dones de sanidad. Ellos tienen una fe sobrecogedora; ellos toman la situación por fe, y se ponen duros con el enemigo. Hacen eso para edificar su propia fe, y así salen. Ponen manos sobre los enfermos, algunos de ellos; algunos de ellos ungen a los enfermos y oran por ellos. Eso es exactamente como la Escritura dice que se haga.
64 Ahora, ahora, ese es su ministerio la manera como ellos lo hacen. Ahora, para mí, los dones y llamamientos de este tipo no son por la imposición de manos. Ud. nace con estos dones, ¿ve? Ud. viene al mundo con ellos. Ahora, es tan natural para mí ver una visión como lo es para usted el tomar un vaso de agua cuando está sediento, ¿ven? No tengo nada que ver al respecto. La propia fe de ustedes lo hace, ¿ven?
Ahora, vendrá a la plataforma, este mismo Ángel, si lo hace; hasta ahorita nunca ha fallado. Confió que Él lo hará. Entonces es la fe de ustedes que opera Eso. Miren, cuando el Ángel de Dios, el Espíritu Santo, Dios mismo, estaba con Jesucristo, la mujer tocó Su vestidura. Él no vio ninguna visión al respecto. Y sin embargo, Él dijo: “Yo no hago nada, excepto que el Padre me lo muestre”.
65 Pero la mujer tocó Su vestidura, que… Él se debilitó. Él dijo: “¿Quién Me tocó? Yo me debilité. Salió virtud”. Y Él miró alrededor y la encontró, y dijo: “Tu fe te ha salvado”.
Ahora, la mujer misma operó el don de Dios, a través del Hijo de Dios, Jesucristo. ¿Es eso correcto? Pero ahora, Dios, cuando Él le mostró un don, pues era dife… o, le mostró a Él una visión. Jesús dijo, cuando pasó al lado de la gente lisiada y afligida, Él dijo… no sanó a ninguno de ellos sino solo a un hombre en un lecho. San Juan 5, le preguntaron al respecto, lo cuestionaron, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí Mismo, sino que ve al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente. El Padre hasta ahora obra; Yo obro, pero no hago nada, excepto que el Padre Me lo muestre”.
66 Ahora, eso no significa que usted sane. Eso significa que su propia fe lo acepta. Ud. lo puede aceptar igual creyendo la Palabra, ahora mismo. Pero Dios en Su misericordia, no queriendo que nadie se vaya enfermo, sino que ha enviado todo tipo de dones a la iglesia para edificar su fe, para permitirle ver que Él está presente.
Ahora, cuando Él estuvo aquí en la tierra, tenía un poder sobre Él, que podía percibir sus pensamientos. ¿Es eso correcto? La mujer vino a Él en el pozo; Él dijo: “Tráeme de beber”. Uds. conocen como sigue la historia.
Y ella dijo: “No es costumbre que los judíos le hablen a los samaritanos”, y así sucesivamente.
Y Él fue y encontró su espíritu. Él le dijo en dónde estaba su problema, dijo: “Ve y trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto, tienes cinco”.
Ahora, observe lo que ella dijo (para los nuevos); ella dijo: “Percibo que Tú eres un profeta”. Ella dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas. Él nos mostrará cosas como esa. Pero ¿Cómo supo Usted que ese era mi problema? Mesías, esa será la señal del Mesías. Pero, ¿quién eres Tú?”.
Él dijo. “Yo Soy el que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad, y dejó su cántaro, dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho”, (Ella estaba emocionada, por supuesto) dijo: “todo lo que he hecho”. Él solo le dijo una cosa, pero Dios le podía haber mostrado a Él todo. ¿Creen Uds. eso?
67 Así que ahora, si Jesús ha resucitado de los muertos, Él no está muerto, Él ha resucitado de los muertos. Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso correcto? “Un poquito y el mundo no Me verá más (Ese es el incrédulo), empero vosotros Me veréis, porque Yo (pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aún en vosotros (¿Hasta cuándo? ¿La edad de los apóstoles?), hasta el fin del mundo. Jesucristo el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Que el Señor bendiga.
(¿Cuántas tarjetas de oración se repartieron?) Muy bien.
68 Ahora, solo mencionemos el ministerio del Hermano Roberts, Hermano, oh, Jaggars, y muchos más, es contacto, imponiendo las manos, contacto. Dios no me envió para eso. Él me envió por un don Divino para magnificar o para probarle a la audiencia que Jesucristo está en el medio de la gente, y luego ellos miran al Calvario y viven. Esa es la diferencia, ¿ven? No es imponiendo manos sobre ellos; es mirando y creyendo.
Mi ministerio es un ministerio de fe, créalo. Hay la imposición de manos, echando fuera demonios. Eso es bueno. Esa es la Escritura. Bueno, ese es un tipo de ministerio. Ellos obtienen a trescientos o cuatrocientos por noche. Yo pudiera obtener tres o cuatro en una noche. Esa es la diferencia, ¿ven? Pero si uno… Si se prueba absolutamente que Jesús ha resucitado de los muertos, y que está aquí en nuestros medios esta noche, cada uno de ustedes debiera de aceptarlo, cuando la Escritura dice que es para todo aquel que quiera, que venga. ¿Es eso correcto?
69 Ahora, el muchacho dijo que repartieron unas tarjetas de oración: “Q”. No podemos ponerlos de pie a todos; sabemos eso. Así que solo pongamos de pie a unos cuantos por este lado para orar por ellos.
Ahora, las pequeñas tarjetas… las pequeñas tarjetas tienen mi fotografía; en la parte de atrás tiene un número, y una letra: “Q”. ¿Dijo Ud. del 1 al 100? Vamos a… ¿Quién tiene la Q-1? Ahora, veamos, que tenga la tarjeta de oración número 1. ¿La tiene usted, dama? Venga para acá. Dos, ¿quién tiene la 2? Muy bien, señor, venga aquí. Tres, Q-3, ¿podrían levantar sus manos, rápidamente?
Si no pueden, dígale a alguien que esté sentado al lado suyo. Miren las tarjetas de sus vecinos. Tres, ¿podría levantar su mano? Tres. Cuatro, ¿quién tiene la número 4, podría levantar su mano? ¿Cuatro? Muy bien. Cinco, tarjeta de oración 5, ¿levantaría su mano? Pudiera ser alguien sordo. ¿Qué dijo? Oh, ¿muy atrás? Muy bien. Cinco. ¿Seis? ¿Seis? Muy bien. ¿Siete? Muy bien. ¿El hombre indio que está allí? ¿Siete? ¿Ocho? ¿Nueve? ¿Diez? ¿Once? ¿Doce? ¿Trece? ¿Catorce? ¿Quince? Ahora, podríamos poner de pie al resto de ellos. Pero la cuestión es, Uds. tendrían que permanecer de pie mucho tiempo.
70 Ahora, mientras los está formando en la línea de oración, solo unos minutos, quiero preguntarles algo. ¿Cuántos de los que están aquí no tienen una tarjeta de oración, sin embargo, Uds. creen solemnemente que Jesucristo es el Hijo de Dios, y creen que Él murió para sanarlos de sus enfermedades, y levantarán su mano para que yo pueda verlos? Dios les bendiga. Dios les bendiga.
Haré esto por medio del mérito del Señor Jesús, por el testimonio de Su Espíritu Santo, si Uds. miran hacia acá, y creen con todo su corazón mientras se está llevando a cabo el servicio, y quitan todo escepticismo de su mente, y dicen: “Es difícil para mí creer, pero verdaderamente creo que Jesús ha resucitado de los muertos, y este es Su Espíritu moviéndose aquí”, y acepta el Espíritu de Dios, que este es el Espíritu de Dios, y observe y mire si Él no se dará la vuelta y le dirá que Ud. está sanado, o lo que sea que Ud. tenga necesidad.
71 Ahora, les voy a pedir que no se muevan alrededor, mientras oramos por estas personas.
Aquí están unos pañuelos. ¿Pueden inclinar sus rostros junto conmigo?
Nuestro Padre Celestial, mientras estos pañuelos salen de aquí, a partes del mundo, para el necesitado, permite que Tu misericordia sea sobre ellos, Padre. Concede a cada uno de esos pañuelos, sudarios, y pequeños calcetines, y demás, que están aquí, mascadas, corbatas, serán colocados sobre aquellos que están necesitados. Padre, yo solo me uno a la oración de ellos también, diciendo: “Señor Jesús, ten misericordia y concede su petición”. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
72 Faltan dos. Falta el número 2. Tarjeta de oración número 2, ¿Q número 2? Miren alrededor; que alguien se fije en estas personas aquí, tal vez… Si Ud. no se puede levantar, o si está sordo, o algo, miren a su vecino. Tal vez, alguien está sordo o no se puede levantar. Tal vez no puede siquiera hablar inglés o algo. ¿Tarjeta de oración Q, número 2? ¿Podría…? Bueno, la llamé, si no vienen, pues, está bien. ¿La encontraron? Es… Oh, muy bien. Eso está bien. Muy bien.
73 Ahora, ¿me pueden hacer un favor todos ustedes, si son tan amables? Sé que es difícil, jóvenes. Yo mismo fui joven hace muchos años así que… Es un tanto difícil, yo sé, quedarse sentados, pero inténtenlo esta noche para el Señor Jesús, y por amor al Hermano Branham, por estos que están en la línea de oración. Miren, cada uno de Uds. es un espíritu. Y luego, será… Mire, Uds. solo son…
Cuando yo entro en contacto con ese espíritu, tal vez, su madre está sentada por aquí. Tal vez su madre está sentada por aquí, o aquí arriba, o su papi, y ellos quieren ser sanados. Quizás, es su amigo, y quizás el Espíritu Santo está entrando, y Uds. están susurrando, revoloteando, los saca de eso a ellos de esa forma. Yo no puedo explicarlo. Solo les pido que lo crean, ¿ven? Es solo un contacto con cada espíritu. Y Uds. están observando cada minuto para ver lo que el Señor Jesús hará. Muy bien.
74 Ahora, Dios Todopoderoso, ven ahora, ¿lo harás Padre, estos próximos minutos? Estoy cansado esta noche, agotado, pero la Palabra, Tú la das, Señor, de la mejor manera que yo sabía para este pequeño sermoncito, enseñándoles a las gentes que se separen de la incredulidad…
Y ahora, Padre, ¿vendrás, ahora, después de haber enviado a esa gente encantadora a Tu trono, y ellos te han aceptado como Salvador personal? ¿Vendrás ahora, para que su fe sea confirmada, con grandes señales y maravillas del resucitado Señor Jesús? Señor, le estamos diciendo a la gente que Tú no estás muerto, que Tú estás vivo, y que estás aquí.
Y ahora, ¿vendrás esta noche y tomarás el control de este cuerpo pobre, indigno y cansado? Pero, Dios, es todo lo que tengo para ofrecerte. Y yo te creo; y permite que cada persona que está aquí, que sus cuerpos se conviertan en súbditos del Espíritu Santo, para que su fe pueda hablar. Y el Espíritu Santo pueda venir a Tu siervo y hacer algo que los haga creer a todos. Concédelo, nuestro Padre celestial, porque lo pedimos en el nombre del Señor Jesucristo. Amén.
75 Ahora, para la gloria de Dios, tomo todo espíritu aquí bajo mi control, en el Nombre de Jesucristo.
Ahora… Solo sean reverentes ahora, lo más que puedan. Solo a medida que el Espíritu Santo entra, amigo, este mismo Ángel que está en esta fotografía, está aquí mismo ahora, y hay un epiléptico aquí en alguna parte, gritando, ¿ven? Ahora, esa es la clase que yo… Quiero que mantengan a sus hijos cerca de Uds., por favor, porque eso irá de uno al otro. No sé en dónde está, pero está aquí. Así que tenga fe ahora, crea. Manténgase quieto, y no importa lo que pase, quédese sentado. Solo haga lo que Él diga que haga.
Ahora, no podré hablarles, ya me está tomando, la unción está ahora sobre mí. Así que los veré mañana en la noche. Y sean los hijitos de Dios. Sean reverentes. Vayan al cuarto de oración tan pronto termine el servicio y los hombres me saquen. Así que Dios sea con Uds., ahora, y les bendiga.
76 Ahora, esta es la dama que está aquí por la cual se va a orar. Muy bien. ¿Cree Ud. de todo corazón, dama? Eso es bueno. Ahora, siendo usted mi primera persona por la cual orar esta noche, solo quiero hablar con usted un minuto, solo hablar con usted un poquito. Y luego para poder hacer eso, es para entrar en contacto con su espíritu humano.
Ahora, inmediatamente sé, al estar parada allí así de cerca, usted es una Cristiana, una creyente, porque su espíritu es bienvenido. Pero ahora, si el Señor Jesús, si Él estuviera parado aquí con este traje puesto… Ahora, que usted quiera sanidad, eso yo no lo sé. Ud. sabe eso. No tengo ni idea para qué está Ud. aquí, como nada en el mundo. Pero si Ud. está queriendo sanidad, Él no la pudiera sanar ahora, porque Él ya hizo eso. Pero ahora, Él pudiera hacer algo, o decirle algo que haría que su propia fe lo acepte, ¿no es así? Eso es correcto.
77 Así que ahora, esto es otra vez, esta noche, igual como la mujer junto al pozo, y nuestro Maestro: un hombre y una mujer. Nosotros nacimos probablemente a millas de distancia, por años, nunca nos hemos visto en la vida, y solo llegamos aquí y nos encontramos esta noche. Eso es que alguien le dio una tarjeta de oración, y dio la casualidad que le tocó venir aquí a la plataforma. Oh, Ud. me vio hace un año.
Bueno, sin embargo yo no sé nada sobre usted, ¿verdad? No. Nada en lo absoluto, ¿correcto? Muy bien. Ahora, la audiencia de esta mujer aquí, ella dice que me vio hace un año. Ahora, en dónde, yo no lo sé. Probablemente estuvo en otra de mis reuniones o algo, cuando yo estuve aquí. Probablemente ella estaba sentada allá y me vio hace un año o algo, cuando estuve aquí. ¿Fue en ese entonces que sucedió, cuando estuve aquí hace un año? Eso es lo que fue.
Pero ahora, si Jesús ha resucitado de los muertos… Ahora, Él conoce a esta mujer. Yo no. Él sabe para qué está ella aquí. Yo no. Pero si Él le revela a esta mujer la razón por la que ella está aquí, y siendo la verdad… Si Él puede decir lo que sucedió en su vida, pues, si Él sabe lo que sucedió en su vida, y ella sabe si eso es verdad o no, entonces Él ciertamente puede decir lo que será en su vida, y será verdad también. ¿No es así? Si Él sabe lo que fue, Ud. es un testigo de eso. Pero si Él lo hace, estaremos agradecidos. ¿Y cuántos aquí dirán: “Eso lo concluye para mí, lo creeré con todo mi corazón”? Dios le bendiga.
78 Ahora, hermana, solo para hablar con usted, solo un momento. Como he dicho: “Nosotros siendo desconocidos”. Veo que tiene mi libro allí. Espero que disfrute leyéndolo. ¿Lo hizo? ¿Mandó pedirlo? Bueno, bueno, eso está muy bien.
Ahora, solo estoy hablando con usted como nuestro Señor le dijo a la mujer junto al pozo, ¿ven? “Dame de beber”. Él solo estaba tratando de iniciar una conversación, ¿ve?
Usted tiene un espíritu humano; yo también. Los dos somos Cristianos. Ahora, si hay algo mal, o algo que Ud. está necesitando, o algo que quiere, su espíritu sabe eso, también el Espíritu Santo lo sabe. Y entonces si Dios me ha dado un don, esos dos espíritus trabajarán juntos, ¿lo ve? Entonces, Él hablará a través de mí lo que Ud. quiere, y le dirá si lo va a recibir o no, o lo que pudiera ser, y luego, por supuesto, será la fe de usted que lo haga. Yo no podría hacerlo. Es su fe que tendrá que aceptarlo. Ahora, si Él hace eso, entonces Ud. lo sabrá. Y yo no sabiendo nada al respecto, Ud. tendrá que saber que viene de algún poder, ¿cierto? Eso es correcto. Entonces usted aceptará que es el poder del Señor Jesús.
79 Ahora, la dama está perfectamente consciente de que algo está sucediendo, que ella está en presencia de Algo aparte de un hombre. Entre la dama y yo, viene esta Luz. Y yo… Ella tiene algo mal en su garganta. Es un problema en su garganta y en su nariz, ese es su problema. Y Ud. quiere que ore por eso. Eso es verdad. Si eso es verdad, levante su mano. Ahora, siendo un desconocido para la mujer… Allí está. Lo que sea que Él dijo es la verdad. Ahora, entre más hable con ella, por supuesto, más se diría. Ahora, eso solo… Lo que sea que le haya dicho a ella.
Ahora, quiero hablar con ella otra vez, solo para ver si el Espíritu Santo dirá algo más. Yo no sé, pero solo algo… Si no me equivoco, le dijo su enfermedad o lo que era. Pero ahora, solo véalo moverse nuevamente, si yo… Ahora, Ud. solo créame como siervo de Dios. Solo estoy tratando de… Sí, yo sé que Ud. lo hace, porque tiene un espíritu maravilloso.
80 Sí, yo… Usted está… Esa era mi reunión. Ud. estaba en mi reunión, y fue sanada. Y fue de su garganta que fue sanada y su nariz. Y ahora, se está yendo a sus pulmones, eso fue provocado por alguna clase de quemadura, una quemadura con ácido. Y Ud. ha estado de viaje, y estuvo en un país donde había mucho de… algo estaba sucediendo en un… Lo están rociando. Una avioneta estaba pasando, rociando la cosa. Eso fue en Texas, cerca de Houston, y lo tiene en sus pulmones, y eso le ha regresado. Esa es la verdad. Dios le bendiga.
Su nombre es algo parecido a Rush o algo como eso, Rush, eso es correcto. Debiera ser algo con “A”. Rush, y vive en la Avenida11, 110 Norte. Eso es verdad. Usted se va a poner bien, hermana. Su fe la ha sanado.
Tengan fe. Solo creed; todas las cosas son posibles. Sean reverentes, muy reverentes.
81 Dama, usted, sentada allá con su mano levantada en el aire, orando. ¿Está creyendo? Quiere deshacerse de ese problema de cabeza, ¿no es así? ¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Lo cree? Muy bien. Ponga su mano sobre la otra dama allí con su mano levantada. Ella tiene alta presión arterial, problema de alta presión arterial. El Señor Jesús la sana completamente ahora. Siga adelante. Su fe lo ha logrado. Dios le bendiga.
Usted es la paciente, ¿no es así, dama? ¿Cree la verdad, que Jesús ha resucitado de los muertos? ¿Está consciente de que algo está sucediendo? Ese es el Ángel del Señor. Usted está sufriendo con un crecimiento. Es una cosa maligna. Eso es… Está multiplicándose, haciéndose más grande. Está desarrollando células. Las veo presionando la… Es en el estómago. El crecimiento está en el estómago. ¿Cree Ud. que Él Quien ahora ve todas las cosas, y sabe todas las cosas, que le quitará eso de usted? Pase adelante para su bendición. Señor Jesús, bendice a esta mujer y quita la maldición de ella, ante el trono de Dios, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
82 Ahora, solo crea, tenga fe. No dude. Crea con todo su corazón.
Mire, dama, ¿cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que Dios me envió como Su siervo?
Tal fe tan maravillosa en la audiencia ahora. ¡Vaya, vaya! ¡Oh, lo que pudiera suceder!
Una dama… Míreme, solo un minuto. Usted tiene cáncer. Ese cáncer está en la pierna, en la pierna izquierda, justo debajo de la rodilla. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Jesús la va a sanar, que ya la sanó en este momento? Dios le bendiga. Él, que habla estas palabras [Palabras no claras]… ya, en Su Nombre. Tenga fe. Crea con todo su corazón, Dios la va a sanar.
83 Pareciera que la he visto en alguna parte, dama. No sé. Pero sin embargo, Ud. está aquí por algo. No hay gran cosa mal con usted; Ud. tiene un crecimiento en su muñeca. Lo tiene escondido, pero no tiene que ser así. Luego Ud. está interesada en alguien más, lo cual es su madre. Ella tiene alta presión de sangre, ¿no es así? Su esposo tiene… Él también está enfermo. Él tiene artritis y un problema estomacal. ¿No es eso cierto? ¿Cree que va a recibir lo que ha pedido? Entonces lo recibirá, hermana, si se va creyendo en el Señor Jesucristo. Dios le bendiga, en el Nombre de Jesús.
Solo creed. Tenga fe en Dios. Jesús dijo: “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.
84 Sí, el epiléptico está sentado justo allí. Es usted, hermano; su fe lo tocó a Él ahora.
El hombre sentado a su lado, orando allí con esa hernia, él quiere ser sanado también. ¿Es eso cierto, señor?
Esta damita, sentada aquí abajo, tiene una hernia también, sentada justo detrás de aquí. La mujercita mexicana. Sí.
¿Quieren ser sanados todos ustedes? Pónganse de pie entonces allí mismo. Dios Todopoderoso, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, condeno al enemigo, que ellos puedan ser sanados. Amén. No duden. Solo tengan fe.
85 ¿Es Ud. la paciente, dama? Muy bien. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Usted, dama. Mire. Ud. está consciente de que algo está sucediendo. La ha puesto un tanto preocupada, porque Ud. está justo en Su presencia. Pero Ud. está sufriendo con una condición nerviosa, problema de sinusitis. Luego tiene algo que no quiere que yo diga, ahora mismo, es un problema doméstico. Eso es correcto. Ud. vive aquí en Phoenix, ¿no es así? su casa es el número 3056 Garfield. Eso es correcto. Va a encontrar las cosas diferentes ahora. Dios le bendiga.
¿Cómo está, dama? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Le parece un poquito extraño donde está parada ahora. No estoy leyendo su mente. Usted está justo en Su presencia. Usted está en una etapa agonizante. Tiene un problema en su garganta. Y tiene cáncer en su garganta. Y la razón que la está haciendo sentir un poco extraña, donde usted está parada, siendo al lado de un protestante, porque usted es Católica para comenzar. Eso es correcto. ¿Cree en el Señor Jesús ahora, que Él le va a perdonar la vida y le servirá el resto de sus días? Pase adelante.
Dios Todopoderoso, Quien resucitó a Jesús de los muertos, extiende su vida a esta, Tu hija, mientras yo condeno el cáncer. Y en el Nombre de Jesucristo, que la deje. Amén.
86 ¿Cree usted? ¿Entiende el inglés? Si el Señor me dice exactamente lo que está mal con usted, ¿aceptará su sanidad? La diabetes que está en su cuerpo, de… ¿Cree que Jesucristo le quita la diabetes? Venga aquí. Padre Dios, oro que Tú lo sanes. Que él vaya al Calvario ahora, para una transfusión de sangre para que pueda ser complemente sano, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga.
87 Dios conceda su petición, mi querido hermano.
Venga dama. ¿Quiere deshacerse de esa artritis? Camine al final de la plataforma y diga: “Jesús” y solo golpee sus pies. Muy bien. Crea con todo su corazón y lo tendrá.
88 Sí, venga. ¿Le cree a Él? Usted tiene asma para comenzar. Se introduce en el estómago y los síntomas le provocan problemas estomacales. Eso es correcto. ¿Quiere superarlo? Acepte a Jesús como su Sanador. Dios, condeno a este demonio que está atormentando, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Tenga fe.
89 ¿Quiere terminar con ese problema femenino, dama? Muy bien. Levante sus manos. Esta noche se detendrá el flujo. Si cree en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Muy bien. Venga, dama.
Una madrecita canosa, sentada allá con colitis, sentada en… Problema de colon, sentada al final allí, orando. ¿Cree que Jesús la va a sanar, que se lo quitará? Muy bien. Entonces puede… Sí. ¿Cree que Jesús la sanó? Si es así, puede tenerlo. Amén.
Sentado justo aquí abajo, también la misma cosa; problema de colon. Crea con todo su corazón, lo recibirá muy pronto. Dios le bendiga. También lo puede tener. Su fe lo ha sanado. Amén.
90 ¿Quiere ir a comer una hamburguesa? ¿Cree que Jesucristo le quitará ese problema estomacal? Mire, dama, Ud. está teniendo hechizos, como nerviosismo. Es solo esa etapa de la vida que está viviendo, toda preocupada, todo sale mal. En realidad nada está mal. Ud. tiene una úlcera péptica, porque su estómago está amargo y cosas; vaya a comer su cena. Jesucristo lo sana.
Muy bien, venga. ¿Cree que Dios lo sana de esa asma? Muy bien. Entonces puede irse regocijándose: “¡Alabado sea Dios!”.
Muy bien, venga. El problema que sea, Dios, problema cardíaco, cualquier cosa, Él lo sana de todas maneras. ¿Lo cree Ud.? Entonces vaya y sea sanado en el Nombre de Jesucristo.
91 Muy bien. Venga, dama. ¡Oh, vaya! Se movió, hermana. ¿Lo cree con todo su corazón? Jesucristo la sana, su problema estomacal y todo. Siga adelante, y coma su cena. Usted está sanada.
¿Lo cree? Extraño que dije: “Problema estomacal”, ¿verdad? Ud. tiene la misma cosa. Aparte de eso, tiene un problema de sinusitis. Luego Ud. quiere que ore por su hija que está poseída con espíritus malignos. ¿Es eso correcto? Dios le bendiga. Vaya y reciba lo que ha pedido.
¿Le creen a Él con todo el corazón? No vamos a tener que seguir pasando a más por la línea de oración, si lo creen, si hacen lo que yo les digo ahora que hagan. Pónganse de pie. Y en el Nombre de Jesucristo, echo fuera todo diablo de la presencia de la gente. Dios Todopoderoso, irrumpe sobre esta audiencia ahora… [Palabras no claras].
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