S.298 55-0501A  Compañerismo 

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OBRAS DEL MENSAJE

Compañerismo

Chicago, Illinois, E.U.A.

55-0501A

1 Pueden tomar asiento. Buenas tardes, amigos. Estoy muy feliz de estar aquí en Chicago esta tarde para hablar con este encantador grupo de hijos de Dios. Y parece tan bien estar parado otra vez detrás del púlpito. Han pasado varios días. Yo estaba sentado allí en la habitación, esperando hace unos momentos, cuando Uds. comenzaron a cantar “Solo Creed”. Billy volteó a verme. Una pequeña lágrima goteó dentro de mi corazón. No sé si Uds. saben a lo que me refiero o no; en el interior. El escuchar ese canto otra vez: Solo Creed. Y pensé: Eso es que una vez más voy a la plataforma. Nosotros conducimos esta mañana; llegamos hace solo un rato, y nos vinimos para acá. Y así que, la razón por la que estoy aquí hoy, una de las razones, por supuesto es verlos a Uds., gente querida. Siempre me encanta venir a Chicago. Simplemente me siento realmente como en casa. Ahora eso es… No tengo que decir eso esta tarde, pero esa es la verdad. Y luego, lograr decir, poder estar con mi Hermano Boze.

2 Y escuché… Él me llamó el otro día y dijo: “¿Puede venir el domingo?”.
Y respondí: “No puedo, Hermano Joseph”. Dije: “Solo estoy… Mi esposa está por dar a luz al pequeñito en cualquier momento”. Yo dije: “Simplemente no pudiera ir”.
Él dijo: “Bueno, yo me iba a ir; voy a ir al extranjero”. Y dije: “Yo…”.
Dije: “Yo iré”. [Risas de la congregación]. Para decir: “adiós” o “hasta pronto”, según lo decimos. Y como predicadores, no nos decimos “adiós”, porque vamos a vivir juntos para siempre. Solamente decimos “hasta luego” hasta que él se vaya, y le deseamos las bendiciones de Dios, y lograr decirlo aquí ante la iglesia.

3 Y luego, pensé que tal vez yo llegaría a decirlo frente a él y la iglesia —normalmente, en estos servicios de sanidad que tengo, no logro expresarme— mis sentimientos a la gente de la manera que quiero. Pero quiero expresarle a esta iglesia en esta tarde, de la mejor manera que tengo, lo cual es muy deficiente, pero mi aprecio al Hermano Boze, su pastor.
Como lo digo cuando se lo digo a mi esposa. Yo digo: “Hay un pequeño Sueco que amo mucho”. [Risas de la congregación]. Él me llama “Brudder Branham”, y yo le llamo: “Yoseph”. Por tanto, ya saben qué clase de amigos somos. Y este es el niño que vamos a tener. Su nombre va a ser también Joseph. [El Hermano Branham se ríe]. Eso es correcto. Así que realmente apreciamos al Hermano Joseph. No solo porque él está sentado aquí. Eso es… Si él no estuviera fuera mejor. Pero tengo muchos amigos adorables y leales que ciertamente aprecio mucho.

4 Justo cuando venía hace unos minutos, subiendo por el Drive Southshore, me imagino que así lo llaman allá, que… Billy y yo estábamos hablando. Y él dijo: “Papá, ¿te vas a regresar esta noche?”.
Yo dije: “Estaré tan cansado, Billy. Voy a predicar dos veces, me imagino, hoy”. Y dije: “Voy a estar demasiado cansado”.
Y él dijo: “¿Sabes qué?”. Dijo: “Pienso que el Hermano Boze es uno de… uno de los hombres más finos que haya conocido”. Lo diré con las palabras de mi muchacho, y diré lo mismo. Eso es correcto.

5 He aprendido a amar al Hermano Joseph. Esto es lo que me gusta de él, muchas cosas. Primero, siendo un hermano Cristiano. Segundo, uno puede depender en lo que él dice. Me gusta eso. Me gusta un hombre que cuando le dice algo a uno, él se mantiene con eso. Otra cosa es esta: él es mi amigo sin importar que yo esté correcto o equivocado. Ahora cualquiera puede ser su amigo mientras Ud. esté correcto. Pero cuando Ud. está equivocado, entonces él todavía es su amigo.
Ahora no todas las veces yo estoy en lo correcto, Ud. sabe. La mayor parte del tiempo quizá estoy equivocado. Pero ya sea que yo esté correcto o equivocado, Joseph Boze es mi amigo. Lo he visto a él en las pruebas difíciles, lo he visto a él en los momentos donde el público no sabe nada al respecto, cuando nos topamos en tiempos de prueba. Él siempre se paró a mi lado como un hermano. Y yo aprecio eso mucho. La gente trata de desanimarlo a uno y dice que el Hermano Joseph es de Los Santos De Los Últimos Días, o del Último Día [risas], ¿cómo es? ¿De la Lluvia Tardía? Yo digo que no me importa si él es de la primera, segunda, tardía, o en medio de todo. [Risas]. Él es mi hermano.

6 De la manera que nos encontramos. Una vez se canceló una reunión en Chicago, Illinois, en una reunión de carpa, porque ellos… yo nunca lo había visto a él en mi vida, yo cancelé una reunión de carpa debido a que ellos no iban a invitar al Hermano Joseph a la reunión. Todos Uds. no saben eso, pero es cierto. Yo acababa de regresar de Estocolmo, Suecia, y el grupo que estaba conmigo, dijo… Yo dije: “¿Están cooperando con esto todas las iglesias?”.
“Sí”.
Y yo dije: “Ese hombrecito del cual ellos hablan allá arriba (¿Cómo se llama la iglesia Sueca que está allá?), Hermano Pethrus”. Yo dije: “¿Está él cooperando?”.
Bueno, el hombre que estaba hablando conmigo dijo: “No. Mire, Hermano Branham, sería… dañaría nuestra reunión”, dijo: “porque él es de la Lluvia Tardía”.
Yo dije: “Si él no puede estar allí, yo tampoco. Eso es todo”. Dije: “Si nosotros somos interdenominacionales, eso significa todos. A mí no me importa quién sea. Si es Metodista, Bautista, Testigo de Jehová, lo que sea, ellos estarán allí de todos modos. Y nosotros no podemos tirar los dados y decir: ”Este hombre no tiene derecho, porque juntos somos perfectamente hermanos, y de esa manera queremos permanecer“. Así que no importa a qué iglesia ellos vayan: Todos somos hermanos en Cristo, cuando somos nacidos de nuevo por el Espíritu. Y yo aprecio al Hermano Joseph con todo mi corazón.

7 Y luego solo me imagino… Ahora, no me dijeron esto, no pensé nada con premeditación. Pero solo me imaginé cuando él estaba hablando conmigo allá, que antes de irse, sabiendo que él es un hombre pobre, solo vive de la limosna de la gente así como yo, que antes de irse, probablemente ellos levanten una ofrenda de amor para el hombre antes de que salga para allá. Yo desearía poder hacer eso. Le pregunté hace unos momentos, dije: “Hermano Joseph, ¿estaría levantando una ofrenda de amor para usted mismo?”.
Él dijo: “Tal vez, Hermano Branham. Esta noche probablemente harán…”.
Yo dije: “Desearía poder levantarla por usted, hermano, pero”, yo dije: “usted quedaría en la quiebra si yo lo hiciera”. Pero dije: “Solo me gustaría… Uds. nunca me han escuchado decir esas cosas desde la plataforma, porque yo nunca he levantado una ofrenda en mi vida.

8 Pero, hermano, cualquier cosa que yo pudiera hacer para ayudar a ese hombre, yo lo haría. Porque, les diré por qué. Cuando yo me encontraba en una situación difícil (Todos Uds. no sabían nada al respecto), Uds. lo hicieron. Una vez estuve aquí, iba saliendo para el extranjero y haciendo los preparativos y listo para ir, me estaban haciendo falta dos mil dólares para tener lo suficiente para pagar los boletos. Eso es correcto. Lo suficiente para pagar los boletos. Pero por fe Dios me había llamado y yo iba a ir.
Y Joseph, por inspiración —yo nunca le dije, pero por inspiración— él fue allá y levantó eso con la gente. No… no estar diciendo las cosas: “¿Está yendo al extranjero? ¿Necesita dinero para continuar?”, o algo por el estilo, y levantó esa ofrenda de Chicago. Él lo hizo por fe. Yo compré los boletos al día siguiente y partí.

9 Quiero decir en cuanto a él yendo… todo lo que se haga esta noche, que el buen Señor lo bendiga mucho y lo envíe. Quizás Ud. nunca ha estado en esta parte del país antes, ¿lo ha estado, Hermano Joseph, a donde va? [El Hermano Boze responde: “No”]. Él tampoco se da cuenta de lo que le espera. [Risas]. Así que, yo sé que es algo difícil cuando uno entra al África.
Ruego que Dios esté con mi hermano y lo bendiga en todo, y que él gane almas allá para Cristo. Y espero que el buen Señor haga posible que él simplemente pueda… que tenga la reunión más exitosa que haya tenido en toda su vida. Y que regrese a Chicago, renovado y así sucesivamente, y listo para traerles a ustedes las noticias de un gran avivamiento. Esto lo hará a él un misionero, cuando vaya esta vez. Yo sé que eso suena un poco extraño para Uds. personas en otras iglesias.

10 Escuchen. Un misionero no es una persona que cambia su nación para vivir. Un misionero es una persona que va y regresa. Pablo fue el más grande misionero que el mundo haya conocido. ¿Es eso correcto? Si Ud. solo entrena a un hombre, y lo manda allá, y hace de su hogar aquel lugar y se queda toda su vida, él solo cambió de nación. Ese no es un misionero. Un misionero es de un lugar a otro lugar y a otro lugar. Pablo anduvo todo alrededor, luego regresó, y volvió a salir, por todo alrededor y regresó. Así que Pablo era un misionero. Hermano Joseph, que Dios lo traiga a salvo como un misionero. Luego que vuelvas otra vez. El Señor le bendiga.

11 Y a Uds. querida gente aquí en Chicago, iba a preguntar si quizá, ¿hay algunos enfermos entre nosotros hoy? Si los hay, levanten su mano. Alguien… Bueno tal vez tendrán Uds. una reunión de oración esta noche. Digamos para orar por los enfermos. Si les gustaría oración por los enfermos esta noche, levanten sus manos, todos los que les gustaría una reunión por los… Bueno, muy bien. Eso es bueno. Entonces estaremos orando por los enfermos esta noche. Dejaré unas tarjetas aquí para que ellos las repartan alrededor de las seis y media, algo como eso, y vengan ustedes y reciban su tarjeta de oración y oraremos por los… [Alguien dice: “Seis”]. Seis, ¿a las seis en punto? [Alguien dice: “La reunión es a las siete”]. Sí, muy bien, es a las seis en punto entonces esta noche. Eso va estar bien. Muy bien.
Ahora, primeramente: si Billy Paul me está escuchando, busca en el carro y ve si tienes algunas tarjetas de oración. Si no tienes… ¿Tienes algunas? ¿Tienes algo con lo que puedas hacer unas? [El Hermano responde]. De acuerdo, eso estará bien. Muy bien. Y esta noche estaremos orando por los enfermos.

12 Ahora esta tarde, se está haciendo tarde, y nosotros solo… nunca ni comenzamos. Ya saben cómo somos, un poco lentos para empezar, y luego lentos para terminar. Eso es correcto. Pero a mí simplemente me encanta venir para acá y hablarles a ustedes queridas personas. Y ¿estarán orando por mi amada esposa? ¿Podrán hacer eso por el pequeñito que viene en camino? Pobrecita mujer, ella ciertamente está pasando un gran tiempo, y estamos esperando en Él Quien es el invisible para nuestra liberación.

13 Ahora en el libro de San Juan, me gustaría leer solo unas cuantas palabras y hablarles por unos minutos y… [Un hermano habla con el Hermano Branham]. Oh, sí. Gracias, hermano. Y ahora trataremos de irnos en unos treinta minutos, si es la voluntad del Señor. Y quiero hablarles el día de hoy… vamos a leer algo en las Escrituras, en San Juan… o no San Juan; 1 de Juan, el primer capítulo.

14 Ahora, veo que están aquí abajo, mis amigos Leo y Gene, un par de muchachos de aquí de su vecindario, hacen las grabaciones. Y, por cierto, estos muchachos van a todas las reuniones y con las grabadoras, y lo tienen en cinta.
Mandé pedir una cinta de… Alguien había predicado un sermón el otro día, y yo mandé pedir la cinta. ¡Vaya! Pensé que tendría que comprar todo el país para conseguir la cinta. Unos nueve dólares por cinta. Pensé: “¡Oh, vaya! Le pregunté a estos muchachos. Dije: ¿Qué de esto?”. Bueno, ¡vaya! que gran diferencia había en lo que ellos tenían. Y tienen cada mensaje y así sucesivamente. Son con sinceridad chapados a la antigua, alimentados con pan de maíz, pero les harán bien. Les ayudarán mucho.
Me trajo a salvo hasta aquí; estoy listo para tomarlo. He confiado estando en las mismas sombras de muerte, esta religión antigua; me salvó. Puede que no esté tan pulida como debiera de estarlo, pero yo quiero las bendiciones de Dios conmigo, independientemente de qué tan pulida esté. Y el Señor bendiga a estos dos muchachos, que acaban de entregar sus vidas con ese propósito, en sus… en su trabajo.

15 Ahora, vamos a comenzar leyendo en el versículo cinco, bajando incluyendo el versículo siete.
Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
¿No es eso hermoso?

16 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento. Nuestro Padre Celestial, hablándole hoy a esta audiencia hermosa de gente destinada a eternidad, tal vez la mayoría de ellos ya están lavados en la Sangre del Cordero; emblanquecieron sus vestiduras, limpios, perdonados de todos sus pecados y transgresiones, y están esperando su comparecencia en las alturas. Y hemos venido a hablar y tener este pequeño compañerismo con nuestro hermano antes de partir al extranjero, para cumplir la gran comisión: “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”.
Bendice a nuestro querido amado hermano, Señor, en su misión. Bendice a la pequeña iglesia que espera ahora que él regrese, esperando en oración por su amado pastor. Bendice a su asistente que tomará su lugar, y a todos los ancianos y a las personas. Bendice la lectura de la Escritura, y ahora danos compañerismo Contigo, en este momento, alrededor de la Palabra, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.

17 Ahora hablando en la Palabra, y de la palabra compañerismo. Pensaba, al llegar allá, que sería un tiempo maravilloso para hablar solo de compañerismo por unos minutos. Esa es una de las cosas más grandes.
Cada uno desea compañerismo. La gente hoy, todos ellos dicen: “¿Por qué no vienes… conmigo aquí a la casa por un rato? Vamos a tener un tiempito de compañerismo”. Entonces muchas veces, los hombres de negocios dirán: “¿Podrás venir a comer conmigo hoy en la cena?”. Salir y solo tener juntos un pequeño almuerzo, comer un pedazo de pastel o algo. Un tiempo de compañerismo, comiendo. El comer va junto con el compañerismo.

18 Y mientras estamos hablando esta tarde, que el Espíritu Santo de Dios tome la Palabra de Dios y alimente cada corazón hambriento que está aquí. El comer acompaña el compañerismo. Y no solo de pan vivirá el hombre, dice el Señor, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. El Espíritu Santo, le gusta comer y tener compañerismo con el creyente.
¡Qué tiempo! Estamos todos reunidos alrededor de una gran mesa ahora. Porque las cosas buenas de Dios están servidas apiladas hasta arriba. Dios tiene en Su generosidad de bendiciones todo lo que necesitamos, todas las vitaminas, todo lo que nosotros necesitamos, para llenarnos, para hacernos unos Cristianos fuertes y saludables llenos con Su Espíritu, lavados en Su Sangre. Y qué tiempo en el cual podemos tener compañerismo.

19 Y alguna vez pensaron, el viejo proverbio que el hombre dijo una vez (Mi madre solía usar mucho esto). “Pájaros del mismo plumaje vuelan juntos”. Eso es correcto. Obsérvelos. Ustedes no verán a las palomas y a los buitres juntos, porque ellos no pueden comer la misma dieta. Un buitre, carroñero, puede comer cualquier cosa. Un cuervo puede sentarse allí afuera en un cadáver y comer. La paloma no pudiera hacer eso. Si ella se lo comiera, eso la mataría. Ella no puede comer eso. Ella se va a un campo de trigo y comienza a comer en el trigo. Está asociado con su misma especie.
Pero aquí está la parte solemne. ¿Sabían Uds. que el cuervo puede comer de un cadáver y también comer trigo? Él puede comer las dos cosas, ¿ven? Así que Ud. tiene que vigilar a esos tipos, a esa clase, que puede sentarse en la reunión y fingir disfrutar la reunión y vuelve a salir y toma las cosas del mundo. De esa manera son los creyentes sociales hoy. Pero a nosotros nos gusta congregarnos juntos con aquellos que se han separado de las cosas del mundo; llamados a salir fuera y han sido hechos nuevas criaturas en Cristo Jesús, y están teniendo compañerismo alrededor de las bendiciones del Espíritu Santo. ¡Qué cosa tan maravillosa!

20 Ahora, el hombre nació para tener compañerismo. El hombre, en el principio, atrás en el Huerto del Edén, él tenía un compañerismo maravilloso. Dios bajaba y tenía compañerismo con Su compañía de hombres y mujeres cada tarde. En la frescura de la tarde, Dios bajaba en las grandes palmeras. Quizá Su Luz sagrada, como era, brillaba sobre Adán y Eva, en esa gran catedral al aire libre: ¡Compañerismo con Dios! No tenían nada de qué preocuparse siempre y cuando estuvieran teniendo compañerismo.
A mí me encanta el compañerismo con los hombres. Me gusta salir y hablar con la gente que ama al Señor. Y tener compañerismo con ellos porque nosotros vemos la misma cosa. Nuestros motivos son los mismos. Nuestros ideales son los mismos. Me gusta platicar con la gente en… Tengo un amigo sentado aquí mismo que le gusta pescar y cazar. Muchas veces hemos tenido bastante compañerismo juntos, simplemente sentados hablando de esas cosas, porque nos gustan esas cosas. Ahora, pero el compañerismo más grande que cualquier hombre haya jamás tenido fue cuando tuvo compañerismo con Dios, cuando Dios Mismo se abrió al hombre para tener una comunión mutua con Su criatura —el Creador con Su criatura.

21 Ahora, cuando Dios estaba teniendo compañerismo con Adán en el Huerto del Edén, Adán no tenía nada de qué preocuparse. Todo corría bien y en tranquilidad. Él no tenía que preocuparse de su ropa; no tenía que preocuparse de qué comer. No tenía que preocuparse de la enfermedad. No tenía que preocuparse de la muerte, tristeza. Él no sabía nada de esas cosas. Solo la libertad como un niño. Él tenía un Padre Celestial que cuidaba de él y tenía compañerismo con él a diario.
¿No sería maravilloso si pudiéramos regresar a eso de nuevo? Y sabían Uds. cada alma redimida hoy, que está viviendo bajo sus privilegios de esa tipo de compañerismo con Dios. ¿Creen Uds. eso? Dios cuidará y proveerá todo lo que necesitamos para este viaje. Y al final del cierre de este viejo tabernáculo mortal, Dios prometió darnos otro. Amén.

22 Saben que, tengo una idea un poco curiosa sobre el momento cuando morimos. Mejor será que lo exprese; estoy en casa. El Hermano Joseph dijo una vez (yo iba a responder la pregunta de una mujer; pudiera ser un poco contrario), él dijo: “Hermano Branham…”.
Yo dije: “Ahora, Hermano Joseph, esto es lo que quiero decir”.
Y él dijo: “Mire, no lo diga”. Dijo: “Cuando nosotros escribimos nuestras reglas y lo que creemos en esta iglesia, lo terminamos con una coma, no con un punto. Nosotros creemos esto, más mucho más a medida que lo podamos escuchar”. Entonces, eso es muy bueno. Me gusta eso.

23 Ahora, cuando Juan 14, cuando Él dijo: “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay”, hablando con Sus discípulos antes de partir, no me puedo imaginar siendo eso piedras y ladrillos y mortero. Yo creo que el tabernáculo del cual Él estaba hablando no era otra cosa sino un cuerpo en el cual vivir, ¿ven? “En la casa de Mi Padre muchos tabernáculos hay”, o mansiones. “Destruid este tabernáculo y Yo lo levantaré en tres días”. Y otra vez: “Si este tabernáculo terrestre se deshiciere, tenemos otro ya preparado y esperando”, ¿ven?
Que yo creo, que cuando nosotros… Yo estaba parado hace unos días en el Monte Wilson… Palomar, más bien, allá en California, en ese gran observatorio, donde Ud. puede ver a ciento veinte millones de años luz. Y ellos estaban calculando, y cómo la ciencia se confunde en su teología; déjeme decirle, cuando yo fui a la escuela, y escuché a esa ciencia, déjeme decirle, no se parece en nada a lo que me enseñaron en la escuela.

24 Usted sabe, mi papá solía escabullirse, y él decía de la Biblia… él dijo: “Billy, ¿cómo en el mundo puede…?”.
Yo dije: “Papá, el sol se mantienen perfectamente quieto, se prueba científicamente, y el mundo da vueltas alrededor de él”.
Él dijo: “Josué dice que él detuvo al sol”.
Y yo dije: “¿Cómo vas a hacer eso? Dije: ”Papá, eso se nos enseña en la escuela. Y“, yo dije: ”lo han comprobado científicamente“.
Él dijo: “Bueno, tal vez lo han hecho, pero esa no es mi clase de ciencia”, él dijo: Él creía, dijo: “Josué… Y yo le pregunté al maestro Bíblico en la escuela. Él dijo: Bueno, por supuesto, Ud. sabe, Josué, esa gente en aquellos días era ignorante y Dios solo miró a la ignorancia de él y en lugar de eso detuvo el mundo”.
Pero ahora, ellos tienen que retractarse. El sol sí da vueltas. El sol también da vueltas. Ellos lo han probado científicamente. El sol da vueltas.

25 Cuando yo era un niño que iba a la escuela; se decía que cuando el sol se oculta, muestra una luz sobre las estrellas, y luego las estrellas, eso refleja la luz del sol. Ahora la ciencia prueba que eso no puede ser así. Se requeriría de billones y billones de años para que la luz del sol, viajando a tantos millones de millas por hora, lo que sea que es, viajando del sol, para llegar a una de las estrellas. Así que no es… Ahora una estrella da luz propia.

26 El hijo del Hermano Moore se graduó, y uno de los más grandes científicos vino aquí hace unas semanas, y lo abrazó y le dio su licenciatura. Él dijo: “En Washington, DC, tienen los cientos veinticuatro libros científicos más recientes de toda la ciencia moderna que se ha probado científicamente”. Dijo: “Joven, te tomaría dos años leer completamente esos libros. Y después que termines de leerlos, tendrás que desechar todo lo que aprendiste, porque habrá algo diferente”.
Y cuando él dijo eso, yo solté un pequeño “Amén” allí mismo. Pero pensé, yo podía pararme y decir esto, pero yo tengo un Libro aquí que las edades seguirán y seguirán y seguirán, y ellos nunca tendrán que arriesgarse. Siempre será el mismo porque está inspirado. Tendrán que regresar a eso cada vez. Todos los adultos tratan de aprender… se ponen canosos tratando de estudiar ciencia. Solo estudien la Biblia de Dios, porque es el libro más puro de todos.

27 Luego pienso que cuando sea que esta alma abandona el cuerpo, nos vamos a otra casa no hecha de manos. Nos vamos a la Presencia de Dios y allí tabernaculizar con Él en la presencia del Señor Jesús, y eso es omnipotencia… Quiero decir, omnisciencia… omnipresencia. Y luego, si Él es, nosotros lo somos cuando entramos en nuestro nuevo tabernáculo en aquel lugar.
Y entonces, si Él dijo: “Porque donde están dos o tres congregados, allí estoy Yo en medio de ellos”, entonces Él está sujeto a estar aquí en esta tarde. Tan seguro como hay un cielo y una tierra, ¡Jesucristo está presente ahora! Pero lo que es, Él está en una condición invisible. No podemos verlo a Él, pero hay algo con respecto al alma de un Cristiano, que cuando el hombre se da cuenta que Su presencia está allí, él está parado en la presencia de algo que no puede ver.

28 Nosotros sabemos que hay radio pasando por aquí ahora. Hay televisión pasando por aquí ahora. Yo no puedo captarlo. Pero está en otro mundo. Y de igual manera hay Ángeles de Dios colocados alrededor de este cuarto observando esta tarde. Los Ángeles de Dios acampan alrededor de los que le temen. Jesús es todo presente, todo el tiempo, cuidándonos. Y sabemos que esa es la verdad. Pienso en Elías allá en Dotán, cuando Giezi salió y miró y dijo: “Oh, todo el ejército Sirio, míralos. Ya tienen sitiada la ciudad y estamos rodeados”.
Elías dijo: “Más son los que están con nosotros que los que están con ellos”.
Él dijo: “Bueno, no pude ver a nadie”.
Dijo: “Dios, abre los ojos de este muchacho”. Y cuando se abrieron sus ojos, las montañas estaban en fuego, y Ángeles de fuego, carruajes de fuego. Seguro.
Él está aquí. Y cuando Cristianos creyentes pueden creer que está presente ahora, ahora mismo, sentados juntos, sentados aquí en lugares celestiales en Cristo Jesús. En Cristo Jesús, teniendo compañerismo (¡Amén!) alrededor de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo aquí tomando la Palabra de Dios por visión, moviéndola a cada corazón de esa manera, a medida que la Palabra está saliendo y cada creyente recibiéndola.
Oh, si nos paráramos y reclamáramos nuestros privilegios dados por Dios. Ese es el momento cuando Dios puede quitar ese hueso de pechuga de la espalda de una persona y poner un verdadero espinazo chapado a la antigua en él. Alguien que se parará por la verdad, sin importar qué tan oscuro se mire.

29 Dios se encontró con los jóvenes Hebreos, caminó directamente en el horno ardiente antes de Él intervenir, Él siempre está allí; no tengan miedo. Él siempre está presente. ¡Amén!
Luego si por Jehová son ordenados los pasos del hombre, ¿de qué temeremos? Si Dios por vosotros, ¿quién contra vosotros? ¡Oh, vaya, piénsenlo! Todas las fuerzas dinámicas del cielo se juntan en una reunión. Amén. Tan solo tratando de averiguar eso, ese es el Espíritu Santo tomando la Palabra martillando como un martillo de aire contra una roca. ¡Oh, vaya! Quiebra nuestros corazones de piedra y quita la incredulidad… la incredulidad, y tenemos compañerismo alrededor de la Palabra. El compañerismo es maravilloso.

30 Cuando Adán y Eva se separaron a sí mismos de Dios por pecado —los separó— se convirtieron en errantes entonces, sin compañerismo. Vagando, debilitándose. Ese es el problema con los hombres hoy. El pecado ha separado a los hombres de ese tipo de compañerismo. Hoy nos preguntamos cómo vamos a hacer esto, y nos preguntamos cómo vamos a hacer aquello. Jesús dijo que los paganos buscan tales cosas, qué vamos a comer, o cómo nos vestiremos, o qué haremos con esto, aquello o lo otro. Puesto que todas esas cosas, Él dijo que los gentiles, los incrédulos, las buscan. Pero vuestro Padre Celestial sabe de qué tenéis necesidad aún antes de que se lo pidan. Qué condición tan despreocupante entonces.
Pues, yo tengo una niñita de ojos café allí, pues ella brincaría la cerca, cualquier cosa… A ella no le preocupa, siempre y cuando yo esté parado allí. Ella dice: “Papi me levantará”. Ella está tranquila.
Yo pensé: Oh, Dios, si tan solo yo pudiera ser así: sin preocupaciones.

31 Hace unos días, el Hermano Joseph me animó bastante. He visto muchas cosas surgiendo en las iglesias que no deberían ser así, y oh, siendo un irlandés, oh, tengo que ir y detenerlo yo mismo. Y yo iba a salir e iba a decir: “Esto no puede ser de esta manera, y esto no puede ser de esa manera. No pueden hacerlo, porque van a echar a perder el programa de Dios. Están metiendo cosas allí que no deberían estar, y todo esto”. Y yo sabía que estaba errado, Escrituralmente errado. Y de repente, comencé a darme cuenta que yo me estaba saliendo un poco de línea, me estaba amargando.
Me paré allá afuera en el rancho, comencé a orar, y Joseph llegó. Él dijo: “Mire, acabo de leer la historia de Martín Lutero, y la cuestión era que ellos no se maravillaron que Martín Lutero fuera capaz de protestar a la Iglesia Católica y salir bien librado de eso. Pero de lo que se maravillaron fue que con Martín Lutero con todo el fanatismo que siguió, y él se levantó por encima de todo eso”. Eso es lo principal. Entonces escuché que esto era, como Cristo dijo: “¿Qué a ti? Sígueme tú. Yo me encargaré del resto de eso. Tú solo continúa y sígueme”. Esa es la manera. Luego regresa a la tranquilidad otra vez. Muy bien.

32 Cuando el hombre se separó de Dios, se convirtió en un errante, vagando alrededor, por todas partes. Y qué cuadro es eso del día de hoy. Cuando el hombre realmente se sale del compañerismo con Dios, esta semana él es un Metodista, la siguiente semana es un Bautista, y cuando él es esto y aquello y lo otro. Vagando, arrojado de un lugar a otro por todo viento de doctrina. El corazón debiera de estar establecido. No digo que Ud. tiene que ser un Metodista, Bautista, o lo que sea. Usted debería estar bien con Dios. ¡Allí!
No importa a qué iglesia vaya, qué grupo… tenga compañerismo con cualquier grupo, o si acaso es las Asambleas, o la Unidad, o Dualistas, o de la Lluvia Tardía, o lo que sea que es, mientras su compañerismo esté limpio con Dios. Amén. La Biblia dice: “La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado, y entonces tenemos compañerismo el uno con el otro”. Amén. Yo amo eso. ¡Oh, vaya! La manera… entonces Dios viendo al hombre fuera del compañerismo, entonces Él tiene que hacer algo para restaurar a Su criatura de vuelta a donde Él pueda alcanzar su corazón otra vez, donde pueda encontrar su camino otra vez de regreso. Ahora allí es donde comienza la parte triste en este momento.

33 Ahora, el hombre ha tratado de sustituir algo por el compañerismo desde el mero principio del tiempo. Ahora este día, nosotros decimos: “Seguro, todos vengan y únanse a nuestra iglesia. Nosotros lo tenemos”. El Metodista quiere creer eso en la de ellos, los Bautistas en la de ellos, el Católico en la de ellos, el Presbiteriano en la de ellos, el Pentecostal en la de ellos, la Apostólica en la de ellos. Y en eso formaron una declaración de credos. Y ellos tienen establecida esta iglesia y un montón de credos, y alrededor de eso reclaman que ese es el camino para tener compañerismo.
Escuchen, Uds. no pueden tener compañerismo de esa manera. Podrían unirse a cada iglesia que existe en el país y todavía estar fuera del compañerismo con Cristo. Dios estableció el único plan allá atrás en el principio, cuando Él mató un cordero, o una oveja, y sacó la alfombra de bienvenida para la raza humana para que regresara al compañerismo, y eso fue a través de la sangre. Amén.

34 Ahora, Uds. escuchan tan poco sobre la sangre hoy. Siempre estamos hablando de otras cosas. Estamos hablando de los tiempos y sobre las bombas atómicas. Esas cosas están bien, pero, hermano, para mí, sin el derramamiento de sangre no hay remisión de pecados. Y cuando la Sangre ha sido aplicada correctamente, el pecado desaparece, y el hombre regresa al compañerismo con Dios. ¡Amén! ¡Lo que necesitamos hoy es un buen avivamiento comprado por la Sangre! Amén. La vida yace en la corriente sanguínea.
Y cuando la Sangre de Cristo nos limpia de toda injusticia, entonces tenemos compañerismo con Dios. Ud. puede arrepentirse, o venir y hacer una confesión, pasar seis meses a prueba, y que salgan con un salero y lo rocíen y pertenecer a la iglesia Metodista. Sí, señor. Y tener compañerismo con cada uno de ellos. Eso es correcto. O Ud. puede venir a la iglesia Bautista y recibir la diestra de compañerismo y hacer una confesión y ser bautizado en agua, tener compañerismo con la iglesia Bautista. Déjeme decirle. En la iglesia Pentecostal Ud. puede orar un poquito mientras está hablando en lenguas, y tener compañerismo con cada uno de ellos. Pero, mi hermano, hermana, hasta que su alma haya sido lavada en la Sangre de Jesucristo, Ud. nunca tendrá compañerismo con Él. Eso es correcto.

35 Y cuando su alma ha sido lavada en la Sangre del Cordero, toda malicia, odio, envidia, contienda, todas estas cosas mueren. La Sangre hace una expiación. Amén. Esa es la razón que hoy en nuestros compañerismos Pentecostales, en nuestros diferentes compañerismos del Evangelio Completo, hay muchos comportamientos, muchas divisiones y cosas en nuestro cuerpo… por causa de nuestros diferentes ismos y cosas, más bien, que han entrado. Es porque uno jalaría y haría esto, y otro jalaría y haría esto otro, y uno jalaría y comenzaría una denominación o una organización.
La razón misma de eso es porque el corazón de la persona no estaba bien con Dios para empezar. Dios nos quiere a todos en un solo cuerpo: un cuerpo de creyentes bautizados en el Espíritu Santo. ¡Amén! ¡Oh, vaya! Dios extendió una alfombra para encontrarse allí con la gente. Esa fue la alfombra de bienvenida. Del compañerismo que una vez cayó, la restauración de nuevo es la Sangre. A través de la Sangre para tener compañerismo. Una restauración al compañerismo con Dios.

36 Adán no podía tener el encuentro bajo su propia teología. Él cosió hojas de higuera alrededor de él, pero no funcionaría. Él hizo su propia organización, hizo su propia denominación, pero no funcionaría. Y hoy…
Oh, cuando pasé conduciendo por un lado de su colonia nudista aquí abajo… Está por el camino aquí subiendo. Ni siquiera se pueden esperar hasta que ellos… a que caliente el sol. Acostados desnudos en la playa allá, hombres y mujeres juntos, se miran como un montón de… ¡no sé qué! Y cada uno de ellos quizá perteneciendo a alguna iglesia en alguna parte, diciendo unos cuantos rezos en sus rosarios, o cantando la doxología en alguna parte, tal vez en coros, y acostados de esa manera. Eso muestra que en algo se falló. Seres morales, gente sensata, no actúa de esa manera. Hermano eso es verdad. Si alguna vez entran en contacto con Cristo en su corazón, Uds. se mantendrán lejos de tales lugares. Amén. Ahora, eso podría no estar de acuerdo… Uds. pudieran estar en desacuerdo con eso, pero arreglen bien ese corazón una vez, y vean lo que Dios hará con respecto a eso.

37 Déjeme decirle, aun mi pobre niñita (Ella no tiene sino dos años) salió de la habitación allí… el otro día en el patio, y estaba una mujer allí podando el césped, con una ropita puesta que se miraba horrible, y esa niña de dos años de edad entró y dijo: “Oh, papi, esa señora olvidó su falda”.
Ahora, allí lo tiene. Miren, una bebé sabe mejor. Pero cuando hombres y mujeres dejan que sus corazones lleguen a estar cauterizados, son demonios, poderes del diablo. Nunca hubo sino una sola cosa en toda la edad que desnudaría a los hombres, y esos fueron diablos… desnudaría a mujeres, más bien. Exactamente: o a los hombres, a cualquiera de los dos. Se ve como un montón de animales prehistóricos, tendidos, desnudos allí sin conciencia. La Biblia dice que ellos tendrían su conciencia cauterizada con una plancha caliente.
Y esa misma gente, es de la que estoy hablando en particular que yo conozco ahora, cantan en un coro. ¡Oh, vaya! Ellos tienen compañerismo con sus grupos. Ciertamente. Pero, ¿compañerismo con Cristo? Sí, señor. Yo sé que eso es fuerte, hermano, hermana. Pero Dios nos ayude si la iglesia Pentecostal no regresa a la Sangre de Cristo otra vez, ¡están acabados! Eso es correcto. Regresen. Solía ser pecado, hace mucho tiempo, que nuestra gente Pentecostal actuara de esa manera. Ellos no lo hacían hace mucho tiempo. Pero ahora sí lo hacen, ahora. Es porque el púlpito se está poniendo flojo.

38 Usted comienza a pensar al respecto, pertenece a esta iglesia, o denominación, o algo por el estilo. ¡Mejor es que tenga compañerismo otra vez con Cristo! Amén. Va a ser algo horrible uno de estos días, una de las decepciones en el juicio. El contrabandista de licores no va a estar… él sabe que está condenado. El mentiroso y el ladrón, ellos saben cuál es su condenación cuando estén parados delante de Dios. Pero donde viene la decepción, es con aquellos que pertenecen a las iglesias Pentecostales, serán rechazados, y juzgados, porque ellos sabían mejor y voluntariamente entraron en eso. ¡Amén! ¡Aleluya!

39 ¡Lo que nosotros necesitamos hoy es un buen avivamiento chapado a la antigua que sacuda! Regresemos a un lugar otra vez bajo la Sangre del Señor Jesús, bajo compañerismo. Ha sido la manera de acercarse siempre a lo largo de la edad, en el trayecto de la gente, obsérvelo por todo el trayecto fue la única manera de Dios.
El libro más antiguo en la Biblia es Job. Y Job se acercó a Dios y tuvo compañerismo con Dios a través de la sangre derramada. Job ofrecía un cordero cada vez que iba a tener compañerismo. El adorador del Antiguo Testamento siempre a través de Génesis directamente hasta el Nuevo Testamento. Cada vez que tenían compañerismo con Dios, ofrecían un holocausto. Mataban primero un cordero, porque se están acercando bajo la sangre. Job, cuando él se acercaba a Dios, mataba un cordero.
Ese es el libro más antiguo en la Biblia; fue escrito antes que se escribiera Génesis. Moisés escribió Génesis, ahora, cientos de años después. Pero noten, Job era el libro más antiguo, y todo el trayecto desde el Edén, Job haría un sacrificio, derramaría la sangre de un cordero, y a través de esa sangre él confesaría sus faltas: “Que Dios tenga misericordia de mí ahora. Y yo me acerco a Ti a través de la sangre”.

40 ¿Saben por qué las oraciones de la gente no están siendo respondidas como deberían? Están viniendo por una sugestión psicológica en lugar de por la vía de la Sangre. Eso es correcto. Vengan por medio de la Sangre.
Querido Cordero moribundo, Tu preciosa Sangre
Nunca perderá su poder,
Hasta que toda la iglesia rescatada de Dios
Sea salva para no pecar más.

41 Es a través de eso que tenemos que pasar: la Sangre derramada. Y allí Job ofreció la sangre derramada a medida que se acercaba a Jehová, sabiendo que Dios lo recibiría, que bajo ninguna otra cosa.
Si Ud. se acerca a Él hoy en el nombre de algún buen hombre: “Yo pago mis deudas, no defraudo al gobierno, pago mis impuestos; hago todas estas cosas. Soy un buen vecino”, su Dios nunca lo escuchará. Si Ud. dice: “Yo soy un miembro fiel de iglesia, doy diezmo de mi dinero, doy una gran cantidad de ofrendas a la iglesia, soy un pilar de eso”, Dios nunca lo recibirá a usted. Nunca. En absoluto. Ud. dice: “Bueno, mi madre era una buena mujer, mi padre era un buen hombre, mi abuelo era un predicador. Yo hago todo eso. Yo nunca he hecho esto, nunca robo, nunca bebo, nunca fumo, nunca miento, nunca hago estas cosas”. Dios nunca lo escuchará.
Y no importa quién es usted, que tan malo ha sido, si Ud. viene de la manera provista por Dios, a través de la sangre del sacrificio, tomando y poniendo su mano sobre la cabeza de un cordero muerto, del Cordero moribundo, y confiesa su falla, y lo acepta a Él, entonces Dios lo va a llenar en su alma con el Espíritu Santo, quemando toda la iniquidad, carnalidad, y haciéndolo a usted una nueva criatura.

42 Job: pienso de Job en aquel día como un papá. Él tenía un montón de hijos. Ellos eran un tanto rebeldes. Y él siempre estaba pensando en sus hijos. ¿No sería mucho mejor si todos los miembros de iglesia de Chicago tuvieran esa misma clase de idea sobre sus niños? Ustedes no tendrían delincuencia juvenil. No verían estos disturbios raciales… Quiero decir, estos disturbios y cosas que ellos tienen aquí alrededor hoy: tiroteos, matando, robando, violaciones, y todas estas cosas. Es porque la gente no está preocupada de sus hijos.
Lo primero que ellos dicen: “Bueno yo lo puse en la lista de niños de cuna cuando eran pequeños, el resto se lo dejé a la maestra de escuela dominical. Y ella anda aquí afuera, en un baile quizá toda la noche, entra, muy arreglada como alguna clase de… ella está yendo a un circo en lugar de una iglesia”. ¡Y ponen a sus hijos en las manos de algo como eso! Madre, ¡vergüenza le debería de dar! Debería de poner a ese hijo de rodillas aquí abajo, y leer la Biblia. Ponga sus manos sobre su cabeza. Clamen a Dios. “Dios, ten misericordia. Perdona la vida de mi hija, mi hijo”. Sí.

43 Yo amo hacer eso: tomar a esas niñas mías, sentarlas allí y que sus ojitos destellen. Sus pequeños oídos escuchando y ojos mirando. Yo les hablo todo sobre Jesús, y cómo Él las ama y cosas. Ellas se arrodillan justo en sus sillas y oran igual que el resto de nosotros. Esa es la manera que queremos hacerlo, ¿no es así? Esa es la manera como muchos de Uds. lo hacen. De esa manera debería de ser. Yo he entrado a muchos hogares, y los niños están siempre todos reunidos alrededor para la oración familiar. Dios, bendice a esa familia. Ese es el lazo que une. Si Uds. hicieran eso en su hogar, no habría tantos casos de divorcios, y cosas sucediendo de la manera que están. Uds. tienen que tener compañerismo el uno con el otro.

44 Entonces yo veo a Job, como hijos se casaron, y se fueron en sus distintos caminos, como lo hacen parecido a los pájaros fuera del nido. Job sabiendo que no había ninguna otra manera, ningún camino posible, en el cual ese hombre pudiera alguna vez acercarse a Dios y tener compañerismo con Él, solo a través del sacrificio del cordero, a través de la sangre. Job decía: “Quizá habrán pecado mis hijos, así que yo ofreceré un cordero por ellos”. Algo le dijo a Job que mejor era que lo preparara. Mejor era que estuviera listo. Y luego cuando él hizo la ofrenda del sacrificio del cordero por sus hijos, un día sucedió. Las tormentas llegaron y mató a muchos, les prendió fuego, y así sucesivamente, y simplemente se los llevó. Pero antes que esto sucediera, Job se aseguró de que cada uno estuviera bajo la sangre. Amén.

45 Rechazando, lo rechazan a Él hoy… Esta nación mata a Cristo tan rápido como pueden. Contristando al Espíritu Santo con credos y formas de religión. Contristando al Espíritu Santo.
Yo estaba leyendo no hace mucho… Escuché que en alguna parte en este gran evangelista, Billy Graham, cuando él estaba en Escocia… ¿Saben cuál es el problema? Si las personas pentecostales se unieran en lugar de dividirse y hacer todo como lo hicieron, sus servicios continuarían como los Bautistas, pero los Bautistas se los quitaron a ustedes. Eso es correcto. Están teniendo un avivamiento. Yendo a algún lugar. Porque tiraron todo lo que ellos tenían, su profeta, y allí salieron. Y ellos se mantuvieron detrás de él. Pero hoy, dejen que se levante uno de las Asambleas, o…

46 [Cinta en blanco]… con capacidad para sentar unos siete mil, y yo tenía como siete mil parados afuera, y él tenía como tres mil. Vamos a intercambiar. Así que, cuando yo fui a verlo, pensé en un muchachito parado como con rimas infantiles. Jesús siendo un niño nacido en un pesebre. Pero, cuando vi a ese niño pequeño, era diferente. Ese hombrecito así de alto. Yo ni siquiera sabía que era el pequeño David. Él aventó su saco, tomó un texto, y predicó como un predicador. Yo sabía que Dios estaba con él. Yo dije: “Allí está un muchachito enviado de Dios”.
Ahora, si los papás de la iglesia lo rodearan, no dejando que se le infle la cabeza y que salga corriendo con un montón de dinero, y si lo rodearan y ejercieran la influencia correcta sobre él, entonces salvará a miles de niñitos.

47 Pero yo estaba parado allá en Oregón, Grants Pass, Oregón, una mañana, ante el Hermano Hall y los demás, yo dije: “Observen, no funcionará”. Le dije a algunos del grupo, dije: “Qué de conseguir al pequeño David ahora para que venga a una ciudad como esa”.
“Pues”, dijeron: “él es de la Unidad”.
Yo dije: “A mí no me importa lo que él sea. Dios está con él”.
Bueno, por supuesto, ahora las Asambleas tuvieron que conseguirse un pequeño David. Y la Iglesia de Dios se consiguió un pequeño David. Y de repente, hay miles de pequeños Davides. El principio mismo que Dios estaba tratando de hacer llegar a los niños, ellos lo destruyeron. No conocen su día.
“El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; mi pueblo no tiene conocimiento”, dijo Dios. Eso es correcto, ellos no conocen el día de su visitación. Es la cosa más curiosa, ellos tratan de… cosa extraña, hacer que el pueblo de Dios vea el día de la visitación. Ellos ciertamente comienzan a jalar de alguna cosa, personalidades o algo, y no saben cómo manejarlo. Trasladan su compañerismo a una denominación en lugar de a Cristo.

48 Luego cuando Job vio lo que él había hecho, cómo es que había ofrecido ese sacrificio, la Biblia dice que sus hijos se reunieron con él. Ahora, haciendo preparativos.
Otro pensamiento: Israel, cuando ellos tuvieron compañerismo, noten lo que hicieron. Antes que llegara la destrucción, el Ángel que destruyó sus corderos, el Ángel destructor… Lo primero que sucedió, a Israel se le ordenó que tomara un cordero y lo matara, y que pusiera la sangre sobre la puerta, y cada familia entraba y comía de ese cordero, teniendo compañerismo alrededor del cordero rostizado. Comer el cuerpo del sacrificio muerto que murió en su lugar. Dios dijo: “Cuando Yo vea la sangre, pasaré de vosotros”. El Ángel de la muerte no podía tocarlos, porque la sangre del cordero estaba sobre la puerta y ellos estaban aquí teniendo comunión, compañerismo alrededor del cordero.
De esa manera es en nuestro corazón cuando aplicamos la Sangre del Señor Jesús quitando todo pecado. Entonces podemos tener compañerismo, comiendo la Palabra de Dios alrededor de la mesa de Dios, teniendo compañerismo sobre las cosas piadosas.
¿Predica Ud. sanidad Divina? Cada uno de ellos en Cristo dice: “Amén”. Eso es correcto. Predica que debemos despojarnos de todo pecado, malicia, contienda y cosas. “Amén”, dice el creyente verdadero. “Eso es correcto”. Teniendo compañerismo alrededor de la Palabra. ¿Ven lo que quiero decir?

49 Ahora, ahora, siempre, el único lugar en el que Dios ha dicho que se encontraría con el hombre… Él no prometió encontrarse con nosotros en denominaciones. Él no prometió encontrarse con nosotros de ninguna otra manera sino a través de la sangre derramada.
Israel, en el Antiguo Testamento, sin importar donde estuvieran, antes de adorar a Dios, vienen a un lugar común de encuentro, el cual era el tabernáculo, en el desierto.
Si un hombre estaba en la cima de una colina, y él quería tener compañerismo con Dios, él venía al tabernáculo, en el desierto, allí para encontrarse con Dios.
Moisés, cuando Miriam fue herida con lepra, entró y cayó delante de Dios, bajo la sangre derramada, ¿ven?

50 Póngase posicionalmente en su lugar ahora para esta noche. Métase debajo de la sangre. Todas estas cosas que están en su corazón, sáquelas. Vaya ante Dios bajo la sangre, confesando sus faltas y clame y arréglelo: “¡Ayúdame!”. Moisés tuvo la respuesta a su oración de inmediato porque él fue en la manera de Dios, bajo la sangre. Antes de que él pudiera tener compañerismo, se metió debajo de la sangre. Ahora noten, el cordero era inmolado.
Allá atrás en el Antiguo Testamento ellos tenían un vaca bermeja. Se le dijo a Moisés cuando comenzaron su jornada, dijo: “Ahora, haz provisión para la limpieza del pueblo a medida que continúan su jornada, porque si ellos hacen mal, están fuera del compañerismo. Y antes de que ellos puedan tener compañerismo, quiero que hagas las aguas de separación para ellos”. Y luego se le ordenó a Moisés: “Toma una vaca bermeja, una novilla”. Ahora, quiero que se fijen que la palabra bermeja significa algo. Para usted y para mí, el rojo significa “peligro”. Pero rojo en la Biblia significa “redención, redención por medio de la sangre”. Por todo el trayecto desde Génesis hasta Apocalipsis está una raya roja de sangre por todo el trayecto, rojo por todo el camino. Noten, ellos tenían que venir bajo la sangre derramada.

51 “Ahora”, yo digo: “Tome una vaca bermeja”.
Ahora, alguna vez se han fijado que científicamente, Ud. toma algo realmente rojo, y mira el rojo a través del rojo y se mira blanco. ¿Alguna vez lo supieron? ¿Él rojo a través de rojo se ve blanco? Y entonces Dios, sabiendo que el hombre era un pecador por naturaleza, sabiendo que él estaba errado para comenzar, Él hizo los preparativos para la sangre derramada, y Dios, mirando a través de la Sangre del Señor Jesús, Él sacó a un pecador rojo blanco como la nieve. Ud. ya no tiene más pecado. Cuando Dios mira a través de la Sangre de Cristo, no importa lo que Ud. ha hecho, qué tanto pecado ha cometido, lo que ha hecho, si la Sangre de Cristo ha sido aplicada en su corazón, Dios lo ve a usted perfecto.

52 Escuchen ahora, les diré un pequeño secreto en unos minutos sobre sanidad Divina, y sobre cosas. Primeramente, amigos, es la preparación en el corazón humano. Sí, señor. Aquí, hace unos días, yo estaba allá en Chicago, donde la vieja ciencia solía decir: “¡El hombre piensa con su corazón! — ¡Tonterías! La Biblia está errada. No hay facultades mentales en el corazón con las cuales pensar. El hombre piensa con su cabeza, con su mente”.
Pero ahora ellos encontraron que Dios tenía razón. Miren, el hombre no piensa con su cabeza, su mente. Él es una personalidad dual. Mire, persona, aquí adentro primero es lo intelectual. Pero ellos dicen que en el corazón humano, no está en el corazón del animal, no está en ningún otro corazón, sino justo en el corazón humano hay un pequeño compartimento en medio del corazón humano que ni siquiera tiene allí células sanguíneas. Ese es el lugar que ocupa el alma. Así que, el hombre realmente piensa con su corazón, no con su cabeza.

53 Ahora, si piensa ese es el problema, tenemos hoy muchos miembros tibios de iglesia. La gente tiene una fe intelectual. Ellos simpatizarán, dicen: “Oh, la Biblia está correcta, seguro. Eso es bueno”. Miren, tienen intelectual… “Oh, yo creo que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios. Lo he tomado como Salvador personal”; —fuman cigarrillos, beben whisky, entran y salen de bailes, se acuestan en estas playas y cosas alrededor de aquí. Seguro. “Cristo es mi Salvador. Oh, seguro. Ciertamente, yo pertenezco a la iglesia”. Esa es fe intelectual. Mucha gente ha entrado en la línea de oración, y dice: “Oh, hermano, yo tengo fe, seguro”. Esa es fe intelectual.

54 Pero cuando esa fe intelectual desciende a este pequeño compartimento aquí, se vuelve positivo. Todos los diablos del infierno no pueden moverla. Correcto. Cuando baja aquí, la pregunta sobre el pecado queda concluida. ¡Amén! Cuando Él dice: “Yo soy Jehová que te sana”. Cuando eso viene a través de la fe intelectual, baja a ese pequeño compartimento, no hay suficientes doctores en Chicago que le diga que Ud. va a morir. No, señor. Por supuesto que no. Eso está muy bueno; eso es lo que Dios hace. Él entra de inmediato y toma esa fe intelectual, y la habla en el corazón humano. Y cuando entra en el corazón, se convierte en positivo. En realidad Dios mismo entra en el corazón humano y hace de eso un hecho positivo. (¡Amén!), cuando esa fe sale de la mente y entra al corazón humano. ¿Ahora ven lo que quiero decir?

55 Ahora, bajo la sangre derramada, Él dijo: “Toma esa novilla, de tres años, y ella tiene que ser roja”. Y ellos la sacan allí, primeramente, la cual no se haya puesto yugo en su cuello. ¡Oh, me encanta eso! Ahora, escuchen; esto pudiera arden y quemar y echar chispas, pero es mejor hacerlo durante un rato que hacerlo por siempre. Miren, esa novilla representaba a Cristo, y Cristo nunca se enyugó con nada, (Amén), pero era Dios solo. Ahora, no os desigual… no os unáis en yugo desigual con incrédulos. Yendo a esto y aquello y perdiendo el tiempo tontamente, enyugado con estas fiestas y bailes, y cosas. Manténganse alejados de eso. Únanse Uds. mismos con Cristo. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí.

56 Esta novilla no podía tener un yugo sobre ella. Tenía que ser sin yugo sobre ella. Y luego debía ser degollada en presencia del sumo sacerdote. Y luego cuando el sumo sacerdote, Aarón, veía que la novilla era matada, Eleazar tomaba de la sangre con sus dedos, e iba y la rociaba en la puerta siete veces; sobre la puerta del tabernáculo, un testimonio público. Y luego tomaban la novilla y la ponían en el fuego y quemaban. Quemada y luego la sacaban, fuera del campamento. Noten, tan hermoso, (tengo que darme prisa) fuera del campamento, esto era colocado en un lugar limpio, porque eran las aguas de separación.

57 En Efesios, Pablo dijo allá que Dios, por la predicación de la Palabra, las aguas de separación. La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios son las aguas de separación. Porque es por la renovación por las aguas por la Palabra. El oír la Palabra lo separa. Ahora el incrédulo, o el pecado del hombre, estaba afuera.
Aquí hay un pequeño punto que no queremos pasar por alto: que las aguas de separación debían mantenerse en un lugar limpio. Y el predicador que predica el Evangelio debe ser un hombre limpio y recto. No un diablo del cigarrillo, no un adicto a la droga, no un borracho o un apostador de perros los domingos por la tarde y así sucesivamente de esa manera. No, debe mantenerse en un vaso santo limpio y santificado, el que sostiene el misterio de Dios en su corazón. Debe estar en una iglesia limpia. No donde están jugando bingo en el sótano, loterías, que tienen cenas de sopas allí y bailes para los jóvenes.
Pues, hermano, si en algún momento llega al punto que yo tenga que hacer eso para mantener una audiencia, yo renunciaré y tomaré un montón de cheques y subiré a Canadá y empezaré a poner trampas para ganarme la vida. ¡Amén! Yo preferiría hacer eso que saber que comprometí el Evangelio de Jesucristo puro y sin adulteración. Denme compañerismo con Él. Amén. Predicar la Palabra.
Ustedes no tienen que tener toda esta tontería. Manténganse con la Palabra. Y la Palabra separa a los pecadores de su pecado.

58 Entonces, cada hombre fuera del compañerismo venía primero a las aguas de separación en la congregación. Y él era rociado con estas aguas. Ahora, ¿qué era eso? Esas aguas hablaron de un sacrifico muerto que iba delante de él. La muerte de la novilla que moría en su lugar.
Y cuando nosotros predicamos la Palabra, no es en alguna denominación. Es en Cristo, el sacrificio que murió en su lugar, en lugar del pecador. Ud. está fuera del compañerismo; no puede recibir respuesta a su oración; todo es negro alrededor de Ud.: fuera del compañerismo. Regrese a la Palabra ahora. La Palabra empieza a cortar, lo separa a usted. Bueno, Ud. no debería de hacer esto, no debería de hacer aquello. Esto está aquí, y Ud. ya no tiene compañerismo. Ud. mismo se salió de la comunión. Esas son las aguas de separación. Le dice lo que debe de hacer.

59 Luego de repente, el creyente después de hacer eso, lo siguiente que él hacía, él caminaba hacia adelante entonces. Él está entrando en —el creyente ahora— él está caminando hacia adelante. Cuando él llega a la siguiente puerta, mira y ve siete franjas de sangre, lo cual significa que esa sangre salió delante de él. Ahora, él viene bajo esas siete franjas de sangre, entra bajo la sangre, y luego tiene compañerismo. ¿Lo ven? Compañerismo con Dios. No compañerismo en ninguna otra parte. Y todo por completo, en el tabernáculo, a justificación bajo el atrio, santificación en el altar, el Espíritu Santo detrás del velo. Eso entró y descendió. ¡Todo un cuadro de Cristo!
No importa qué tanto ellos se organizaron… Coré organizó una organización, dijo: “Hay más hombres santos que Moisés, así que solo saldremos”.
Dios dijo: “Sepárate de él ahora mismo, porque él ha quebrantado el programa de Dios”, ¿ven? El compañerismo era solo en un lugar; eso es bajo la sangre derramada.

60 Ahora escuchen, Cristianos, atentamente. Miren, no hay compañerismo fuera del cuerpo de Jesucristo. Uds. no pueden tener compañerismo sin Dios. Con razón la gente no cree en sanidad Divina. Con razón ellos no pueden creer en un avivamiento chapado a la antigua enviado de Dios. Con razón no pueden creer en estas cosas que limpia el corazón del hombre. Uds. tienen que entrar primero en el compañerismo antes de recibir cualquier cosa. Entren, escuchen la Palabra, los separa, los lava. Después vengan bajo la sangre al cuerpo de Cristo; lo cual el tabernáculo era un tipo perfecto de Cristo.

61 “Destruid este edificio; Yo lo edificaré en tres días”, ¿ven? Él era… Y luego por un Espíritu, somos todos guiados por el Espíritu Santo al cuerpo de Cristo, luego venimos bajo la sangre. Toda la pregunta del pecado queda resuelta afuera, a través de la predicación de la Palabra, a través del sacrificio del Cordero en el altar. Y ahora estamos en el compañerismo con Cristo y podemos entrar y tener comunión con el resto de ellos.
Aquellos que están dentro del edificio en Cristo, nosotros entramos. Una vez Ud. lo llamó a él un santo-rodador, una vez Ud. dijo que él estaba loco, que había perdido su mente. Pero una vez que Ud. viene bajo la sangre derramada y tiene compañerismo, Ud. se acerca a ese hombre el cual pensó una vez que gritaba demasiado fuerte; esa mujer que escuchó gritando aquella noche; ese vecino del cual Ud. habló, que vino a decirle sobre sanidad Divina. Anhelará poner su mano en la de él y ella, y tener una palabra de compañerismo. Pues, Ud. ha venido bajo la Sangre.

62 Sin el derramamiento de sangre, no hay remisión de pecado. No importa qué tan bueno sea Ud., a cuál iglesia pertenezca, qué credos diga, qué oraciones haga, a menos que Ud. venga bajo la sangre, Ud. todavía está fuera del compañerismo con Dios.
No sería maravilloso ahora, si el grupo entero de nosotros aquí —unas seiscientas… o, quinientas o seiscientas personas, las que sea que están aquí en esta audiencia; toda esta gente reunida esta tarde— unánimes, venir justo bajo la Sangre, así como estamos bajo este techo aquí: bajo la Sangre del Señor Jesucristo. ¿Qué piensan que sucedería en este momento? ¿Qué piensan que sucedería? Pues, no quedaría persona enferma entre nosotros en los próximos cinco minutos. ¡Oh, vaya! el pecador sentado al lado de usted estaría tan condenado que él ni siquiera se quedaría quieto por más tiempo. El Espíritu Santo viniendo alrededor. Las aguas de separación siendo derramadas, el Evangelio, predicando al Señor Jesucristo, en Su Supremo sacrificio. Y el poder de sanidad derramándose bajando por el Calvario. Pues, tendríamos simplemente un tiempo maravilloso, ¿no es así?
¿No sería eso algo maravilloso, si todos entráramos en compañerismo? ¿A cuántos les gustaría estar en ese compañerismo? Levante su mano.

63 Ahora escuchen, amigos. He hablado unas cosas duras esta tarde sobre organización. Ahora, no es que yo estoy en contra de la organización. Dios sabe que eso es verdad. A mí no me interesa con respecto a organización. Pero la cuestión es, cuando Ud. piensa que la organización va a hacer algo por usted, ¡no es así! La Sangre de Jesucristo es lo único que puede hacer algo por usted. Eso es verdad. Y luego cuando esa Sangre viene a su corazón, toda su concepción mental es diferente, porque Ud. piensa desde aquí entonces, ¿ven? Aquí es donde Cristo llega al corazón y los pensamientos de Uds. son positivos.
No es: “Bueno, la Sra. Jones dijo que ella podía ir a los bailes, eso no le molesta a ella”. Miren, Uds. están pensando sobre la Sra. Jones. Pero cuando está en su corazón, Ud. piensa sobre el Señor Jesús, lo que Él hizo por usted. Miren, todos sus pensamientos están aquí atrás de nuevo. Y eso es lo que necesitamos hoy, es este maravilloso compañerismo del Señor Jesucristo, y a Dios de regreso en nuestros medios hablándonos.

64 Ahora miren, ahora, si esas estrellas están… Yo lo estaba calculando el otro día, en el observatorio… Antes de cerrar quiero darles un pensamiento. Si esas estrellas… ellos dicen que tardarían años luz, viajando, se me olvida qué tantos miles de años, para la velocidad… viajando a una velocidad de años luz, la luz viajando lo más rápido, para venir a esta tierra. Miles de miles de miles de miles de miles de años, la luz viajando, para llegar a esta tierra de una de esas estrellas.
Y podemos ver a ciento veinte millones de años luz, y más allá de eso está tan estrellado como aquí. ¿Cuánto tiempo tardaría un Ángel para llegar de allá hasta aquí?

65 Ahora, si Ud. habla del cielo, o cuando nosotros morimos, que nos vamos a un lugar en alguna parte donde Ud. ni siquiera puede mirar allá arriba, ¿no pueden ver que es Dios que ha escondido la gloria del ojo natural?
¡Estamos sentados aquí en lugares celestiales! Ahora el Espíritu Santo está aquí. Ahora Cristo está aquí. Y el cuerpo que nosotros recibimos cuando nos vamos de aquí, entramos a otra dimensión, a un lugar bendito con el Señor Jesús. Y al regreso de Cristo en Su cuerpo físico, regresando a la tierra, Su regreso espiritual y recogeremos un cuerpo totalmente nuevo y viviremos para siempre. ¡Amén!
¡Oh, vaya! Si la gente pudiera captar la idea en este momento, de Ángeles subiendo y bajando por esos pasillos; de Cristo, el Hijo de Dios, moviéndose en el edificio. ¡Oh, vaya! ¡Qué diferencia! ¡Ustedes están en Su Presencia!

66 Y cuando el espíritu de Uds. se carga tanto con ese mundo exterior, igual que un imán o un cristal en una radio. Y cuando ese dispositivo allí dentro llega a cargarse tanto o a magnetizarse a esas palabras que están alcanzando, al punto que lo impacta y los hace positivo. La radio que está pasando por aquí… las palabras, no las podemos oír con nuestros oídos. No lo podemos captar. Pero ese cristal en la radio lo capta. La televisión de la misma manera. Llega a ser positivo. ¡Y cuando nuestra fe intelectual baja al corazón, y llega a estar tan cargada con el mundo invisible que cada Palabra de Dios se convierte en una verdad positiva! ¿Ven lo que quiero decir?

67 Cuando Dios lo dice, hace eco contra usted, igual como lo hace en ese cristal, la radio, y lo hace perfecto. Dios dice: “Yo soy Jehová que te sana”. Eso lo concluye. Amén. Eso lo hace real. “Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Eso lo hace real. Él está aquí ahora.
Ahora de esa manera es cuando yo lo tomo en sanidad Divina. Cuando ese Ángel del Señor apareció aquella noche, dijo: “Yo estaré contigo; no tengas miedo”, ¿qué haría él? Él dijo que mostraría señales y maravillas entre la gente.
Yo lo cuestioné. Dije: “Yo… Ellos no creerán eso”.
Él dijo: “Llegará a suceder, que tú conocerás aún los secretos mismos del corazón de ellos. Les dirás de esas cosas”. Y yo cuestioné eso. Él se refirió de vuelta a Cristo. Él dijo: “Yo estaré contigo”.
Entonces, cuando yo camino a la plataforma, a la gente enferma, o algo por el estilo de esa manera en esas cosas, llega a ser una cosa positiva. Yo lo creo.

68 Desearía tener fe en este momento para creer que toda persona enferma que está en este edificio será sanada, así como tengo fe para saber que Él está parado aquí a mi derecha. Desearía tener esa clase de fe, ojalá cada uno de Uds. pudiera tenerla. Que si nuestros pensamientos y nuestro compañerismo sale de alrededor de las esferas de las cosas que vemos entrando a cosas que no vemos, entonces se convierte simplemente tan positivo como las cosas que vemos, o más positivo. Que el Señor les bendiga mientras inclinamos nuestros rostros solo un minuto.

69 Padre celestial, oh, para el compañerismo alrededor del cuerpo de Cristo, y alrededor de la Palabra. “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios, y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”.
¡Oh, nosotros le amamos a Él! ¡Cómo apreciamos Su presencia aquí ahora! El gran Hijo de Dios, el Resucitado, cuyas palabras no pueden jamás fallar. Está escrito en la Biblia, que donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estaré Yo en medio de ellos. Y Él está aquí.
Dios, que cada incrédulo que no está regenerado, que nunca ha pasado a través de la Sangre, que solo ha estado yendo a la iglesia, todavía tiene temperamentos, todavía tiene hábitos del mundo a los cuales se están aferrando. Una fe intelectual, pero nunca ha sido lavado y limpiado para que pueda tener un compañerismo perfecto. Dios, concede esta tarde eso ahora mismo, en este preciso momento, que cada corazón sea lavado, sea limpiado en la Sangre del Cordero. Ellos entrarán a un compañerismo que esta noche de sanidad producirá la sanidad más grande que se haya tenido en esta audiencia. Concédelo, Señor. ¿Lo harás para la gloria de Dios? Lo pedimos.

70 Y con nuestros rostros inclinados, me pregunto, con cada uno orando, si por favor… Sé que se está haciendo tarde, pero miren, amigos, se está haciendo tarde de dos maneras. El día ya ha declinado. Este día domingo en la tarde, el primer día de mayo; y el año ha declinado también. Es más tarde de lo que pensamos que es. La venida del Señor está cerca. Los corazones de los hombres, Ud. ven esta gran civilización cayéndose, hundiéndose ahora mismo. Solo miren a los Estados Unidos. ¡Qué desgracia!
Miren lo que Jesús dijo, en los últimos días como fue en los de Noé, se darían en casamiento y cosas. Miren los divorcios en las cortes, y en los Estados Unidos son más que en todas las naciones juntas. Miren a la inmoralidad. Miren a la perversión, la perversión sexual, en la Costa Oeste, y todo alrededor. Miles y miles de veces aumentando cada año. Suciedad, inmundicia, impiedad, tomando el uso natural del cuerpo y siendo pervertido a algo… La gente con mentes pervertidas. Los hombres saliendo y comportándose de la manera que lo hacen. Las mujeres usando estas ropitas afuera. No piensan que están mal. Claro que no, sus mentes están pervertidas; el diablo se ha apoderado de ellos; no lo saben. ¡Vaya, qué día!

71 ¿Está Ud. bajo la sangre, creyente? Si no lo están, entonces mientras el Señor Jesús y yo miramos únicamente a esto… Si hay alguien aquí honesto en su corazón, y sabe, y, por la predicación de la Palabra, ha llegado a creer esto: que Ud. está errado, hay algo en su corazón diciéndole que está equivocado. Si Ud. todavía tiene estas cosas, y desea esas cosas… No tiene que hacerlas necesariamente; solo tener el deseo de ellas, ¿ven? El que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón.

72 Ahora, aquél que toma una pistola y dispara a su hermano, o “está enojado con él sin causa…”. Si Ud. sabe que está equivocado, levantaría su mano, diga: “Hermano Branham, ore por mí ahora. Ruego que Dios me traiga bajo la Sangre y me dé una experiencia chapada a la antigua y esté mi corazón limpio delante de Dios”.
Si esta persona está aquí, levantaría su mano, ahora mismo, antes de tener la oración, y diga… solo levante su mano, no a mí, sino a Dios, diciendo: “Dios, ten misericordia de mí. Ahora quiero un corazón realmente limpio delante de Él”. ¿Hay una persona en alguna parte en el balcón? Dios le bendiga; Dios le bendiga. Usted, Dios le bendiga dama; Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, mi hermano. Dios le bendiga, mi hermana. Eso es bueno. Ahora Dios le bendiga a usted, mi hermano. Eso es correcto. Sea honesto con Dios.
Ahora, no es a mí; usted no está levantando sus manos a mí; a Dios. Dios le bendiga, dama. La veo allá atrás. Alguien más que tenga… Dios le bendiga, dama; a usted, señor; a usted, señor. Dios le bendiga; a usted, señor. Esa es la manera de ser honesto, esa es la manera de ser hombres y mujeres. Estamos delante de Dios. Dios le bendiga, dama. Quieren que esas cosas sean quitadas de sus vidas. Seguro, Dios lo va a hacer. La única cosa que él tiene que hacer es solo dejar que Él lo haga ahora. ¿Hay alguien antes de orar?

73 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados: Querido Dios, oh, Padre, esas almas humanas, nos damos cuenta, Señor, que aquí en el edificio está Quien nos juzgará en aquel día. Ni siquiera un gorrión puede caer a la calle sin que el Padre lo sepa. Cuánto más conoces Tú a esas personas que levantaron sus manos en sinceridad, sentadas aquí en estás horas largas desde que comenzó la tarde. Escuchando la Palabra.
Ruego, Dios, que Tú limpies cada corazón en este momento con la Sangre del Señor Jesús. Que cada hábito, cada pecado de opresión, o cualquier cosa que esté mal con esta querida gente, Dios, oro que Tú lo quites de ellos ahora. Concédelo.
Que ellos lleguen a ser unos Cristianos dulces y humildes, aborreciendo la iniquidad y amando la justicia. Concédelo, Señor. Oh, bendito Salvador.
Y ahora, Padre, que cada persona que está aquí reciba una gran fe justo ahora. Estamos esperando el servicio de esta noche, Señor, para la sanidad de los enfermos. Oh, ¿no vendrás una vez más, Señor? Permite que suceda una vez más. En la víspera de nuestro hermano que estará saliendo al extranjero, que él pueda ir con una visión fresca en su corazón de ver el reino de Dios presentado ante los hijos de los hombres. Que pueda ser un servicio maravilloso esta noche. Que cada persona enferma que entre por la puerta esta noche sea perfectamente sano. ¿Lo concederás, Señor? Sana a aquellos que tienen necesidad, de cuerpo entero, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

74 Estando quieto por unos días. Estando en casa y tuve muchos problemas y cosas. Uds. saben cómo es alrededor del hogar. Salí desde antenoche hasta el amanecer, llegué, estando fuera todo el día de ayer. Anoche, dormí tan poco. Y levantándome esta mañana y llegando aquí. Es un tanto difícil. Los he retenido mucho tiempo. Lamento haberlos retenido todo ese tiempo. Espero que ustedes… Si el Espíritu Santo… Me he fijado… No diría esto…
Prefiero darles un pequeño capullo de rosa ahora que toda una corona de flores después que hayan partido. No nunca he… He tenido grandes audiencias alrededor del mundo. Pero nunca había tenido una audiencia tan atenta como la que he tenido aquí en esta pequeña iglesia aquí en Chicago, con Uds. estando aquí alrededor. Me fijé esta tarde, yo tenía en mi corazón, cuando vine a la plataforma, hablar de otra cosa. Realmente el Espíritu Santo fue… [Palabras inciertas]… en el arca de los pactos, es de lo que iba a hablar. Y cuando subí aquí a la plataforma, pensé que “Compañerismo” sería algo bueno para hablar.

75 He hecho algo que… he cruzado mi propia línea donde el Espíritu Santo me dijo que no lo hiciera, pero he tratado de luchar todo el trayecto. Permítanme decirles algo, he hablado sobre el Hermano Joseph, hace unos minutos sobre cuando yo tengo la razón, o estoy equivocado. También ustedes. No ha habido una sola persona que se haya levantado o que se haya ido del edificio esta tarde. Durante todo el tiempo que han estado sentados aquí, todo el tiempo sabiendo que el servicio de sanidad estaba por venir, y muchos aun no se han ido a casa a cenar, Uds. se han quedado sentados aquí conmigo. Bendito sea su corazón. Yo los amo. Los llevo ante Dios. Y se han quedado al lado de ello cuando me han visto aun batallando. Miren, a eso me refiero cuando yo estoy equivocado a veces, ¿ven?… cuando yo estoy equivocado.

76 Ahora, ruego que Dios les dé todo lo que están necesitando, cada deseo de su corazón. Y que ustedes… ¿Cuántos quieren ser sanados esta noche? Levanten su mano. Simplemente todos en el edificio. Dios les bendiga. ¡Oh, vaya, que Su gracia sea con Uds.! Ahora, si se tienen que ir a casa, por qué no van y descansan un rato. Regresen a las… después de un rato y recojan una tarjeta de oración, regresen en la noche para que se ore por ustedes. Y yo simplemente creo que vamos a tener una reunión maravillosa, ¿Uds. no? Amén, amén. Dios les bendiga. Le paso el servicio ahora el Hermano Joseph. Los veré en un par de horas.

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