OBRAS DEL MENSAJE


El Arca
Jeffersonville, Indiana, E.U.A.
55-0522
1 Buenos días, amigos. Es como una casualidad que me encuentre aquí hoy. Yo estaba yendo… Hice una promesa, en ese momento, que cuando yo viniera a orar por los enfermos, que sería anunciado en la transmisión radial, por el Hermano Neville. Pero de algún modo la secretaria no se lo dio ayer, y esa es la razón por la que no se publicó, no se puso en la transmisión. Y unas personas han llamado y quieren que se ore por ellos esta mañana.
2 Así que, me encontraba un poco emocionado, como ellos dijeron, por la llegada de un niño nuevo; como cada vez, muy agradecido por eso. Cuando la enfermera lo sacó de la habitación y lo trajo, yo dije: “José, llevó años esperándote, pero sí que estoy feliz de que estés aquí”. Hace como cuatro años, yo estaba… Justo antes de que la niñita naciera, antes de saber que ella vendría, pues, yo estaba orando un día, después de estar leyendo la vida de José en la Biblia, y yo pensé: Qué hombre tan perfecto. Abraham era elección. Isaac era justificación. Y Jacob era gracia. Pero José era perfección. Allí terminó, no se habla más al respecto. Así que pensé de José, de su nacimiento, amado de su padre.
Por cierto, recibí un telegrama o mensaje de África dijeron que le están haciendo un abrigo de muchos colores. Ellos lo habían estado esperando. Así que había un…
Yo estaba de regreso, entré al pequeño armario, y comencé a orar. “Dios…”. Simplemente solté el llanto, al pensar en esa hermosa persona que fue José. Y cómo fue vendido por treinta piezas de plata, casi prácticamente treinta piezas de plata, como Jesús… Judas (discúlpenme) vendió a Jesús. Y él fue sacado de la tumba, Uds. saben, y se sentó a la diestra de Faraón, y ningún hombre podía ver al rey excepto José. Y al sonido de la trompeta, y toda rodilla debía doblarse a medida que él pasaba. Y la misma cosa con Jesús, Ud. sabe: “Todo lengua confesará”. Y yo solo regresé y comencé a orar.
3 Ahora hay tres elementos en los cuales la gente vive. Primero está lo humanístico. Segundo la revelación Divina. Y tercera es una visión.
Ahora esto, como en la oración, cuando Ud. está orando por alguien, en lo humanístico, decimos: “Bueno yo… yo espero que se mejore. Vean, yo tengo la esperanza. Estoy creyendo con usted, tratando de usar toda la fe que puedo”. Eso es humano.
Segundo, es la revelación Divina, cuando algo le es revelado a Ud. Usted sabe en su corazón, que va a pasar, sin embargo no hay nada sino solo la revelación.
Y tercero, es una visión. “Por supuesto, eso es ”ASÍ DICE EL SEÑOR“. Eso es perfectamente positivo.
4 Ahora, eso entró a esta esfera aquí. Y Algo solo me dijo: “Vas a tener un niño, y llamarás su nombre José”.
Bueno, yo tenía una niñita. Así que, pensé: Bueno… gloria a Dios por eso. Y como un mes después de eso, descubrimos que íbamos a ser padres de nuevo, y así que pensé que tal vez ese era mi José. Así que resultó, que era Josefina; era una niña.
Muchos pensaron que yo dije que ese era José. Y dije: “No, no. Yo no dije que ese sería José”. Y algunos de ellos dijeron: “Bueno, ¿acaso no dijo Ud. que había visto una visión de esto?”. Uds. saben cómo la gente enreda las cosas. Yo dije: “Tengo las cintas sobre eso, ¿ve? Vengan, escuchen. Yo nunca dije que era José”. Dije: “El Señor ha puesto en mi corazón que voy a tener un hijo de nombre José, ¿ven?”. Yo dije: “No sé cómo, cuándo, o qué, pero será así”. Entonces, yo no sabía. “Tal vez tenga seis niñas antes de tenerlo a él, pero él va a llegar aquí”. Bueno, eso nunca se fue de mi corazón. Y seguimos adelante.
5 Y después, un día, él llegó; él está aquí, así que estoy muy agradecido por él, sabiendo que cuando el Señor promete algo, el Señor hará aquello que Él ha prometido, ¿ven? Él tiene que hacerlo. Para poder ser Dios, Él tiene que cumplir Su Palabra.
Yo no soy capaz de cumplir la mía, en ocasiones. Uds. no son capaces de cumplir las suyas. Porque nosotros hacemos promesas, con buenas intenciones, pero no somos capaces de llevarlas a cabo. Circunstancias, dificultades, y así sucesivamente nos coloca en un sitio donde a veces no podemos hacer lo que queremos hacer.
Pero Dios es capaz de cumplir Su Palabra, y Él lo hará. Simplemente es imposible que Él no lo haga. Es por eso que lo amamos a Él esta mañana. Descansamos sobre la perfecta seguridad de que: “Dios es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”.
6 Ahora, es un mal día allá afuera, pero lo suficientemente fresco en el tabernáculo para no estar sofocados, y no hay mucha gente para estar atestados, y recargados unos con otros, y de pie por los pasillos; así que es un buen tiempo, pienso, para empezar y enseñar la Palabra.
Durante las últimas horas he intentado intensamente ver si el Espíritu Santo… Aún tengo a Billy, allá atrás, las tarjetas, y así sucesivamente para formar una línea de oración. Pero sin embargo, yo no puedo… Yo no gobierno eso. Eso me gobierna a mí, ¿lo ven? Yo no tengo nada que ver con eso. Depende de lo que Él diga al respecto.
7 Ahora, el Hermano Neville aquí estaba anunciando el avivamiento: este Hermano Kant de por aquí. Yo no conozco al hombre. Solo pasé anoche cuando venía del hospital de ver a… El Hermano Roberts estaba mostrando anoche su película. Y en la parte de atrás del edificio, el Hermano Krantz y su padre… El Hermano Krantz mismo es solo un muchacho, se ve de quizá unos veinte, veintiún años de edad, más o menos. Pero su padre está con él. Y luego el Hermano Matheny de New Albany, un Pentecostal… Creo que este Hermano Krantz es Pentecostal también.
Y así que ellos fueron unos hombres muy amables; querían que me hiciera cargo del servicio esta semana que viene. Y por supuesto, no puedo hacer eso, Uds. saben. Y luego se preguntaron si yo estaría allí el sábado en la noche. Todavía no lo sé. Le dije que tendría que ver. El Hermano Cauble se encontraba allá y quiso el viernes, sábado y domingo que viene. Y el Hermano Hall tiene que estar en Milltown una noche de esta semana, porque la siguiente semana tenemos que partir durante el verano. Así que entonces, tengo unas cuantas reuniones repartidas en varias partes alrededor. No sé exactamente cuándo será. Le dije que le avisaría un poco después.
8 Mi esposa ha estado muy bien. Y ciertamente aprecio la oración de todos ustedes. Solo fue por la oración. Siendo que es una audiencia mixta, y no pudiera decir lo que sucedió. Pero se supone que no deben pasar por el tiempo habitual, y ella lo hizo; pasaron horas, y horas, y horas; ¿ven? Y así que, por lo regular el corazón se dispara y se mueren inmediatamente. Pero por la gracia de Dios, ella está mejor de lo que estuvo en cualquiera de los otros partos. Así que yo sé que fueron sus oraciones que ayudaron. Y ciertamente aprecio eso con todo mi corazón. Y oren ahora, nosotros…
Con la llegada de este pequeño niño, ha marcado un punto decisivo en mi vida. Y tengo… Hace unos días, cuando parecía que quizás él no llegaría del todo bien, y las cosas parecían que estaban en contra de nosotros —la oposición. Regularmente es más oscuro justo antes del amanecer; Uds. saben, esa es la rutina normal del humano. Y así que nosotros… Yo subí a Greens Mill, la reserva de los exploradores, a mi viejo lugar allá. Y yo simplemente no podía soportarlo más, así que regrese, a solas con el Señor Jesús por un tiempo. Y Él me aseguró que todo iba a estar bien. Luego, yo dije entonces: “Señor, solo te prometo, que a partir de este momento…”. He tenido tantas dificultades y cosas, a veces.
9 Miren, probablemente estén dos o tres desconocidos aquí esta mañana con nosotros. Yo no sé. Tengo un par de nombres aquí, de personas que quieren que se ore por ellas. Entonces, me imagino que solo está aquí el grupito del tabernáculo.
Pero yo atravieso cosas que el mundo no sabe nada al respecto, tampoco la gente, ¿ven? cosas muy difíciles. El enemigo trabaja en las líneas de adentro, Ud. sabe. Afuera, uno no se da cuenta. Son las líneas adentro las que cortan. Y así que, me encuentro con eso en cada esquina. Y así que… Pero uno espera eso. Yo como que… Si yo no lo hiciera, solo me pregunto si quizá… Yo no sé; podría ser amistad del diablo. Yo sé que él es mi enemigo, y lo tengo que enfrentar en campos de combate. Por lo tanto, estoy agradecido por el material con el cual luchar: la Palabra del Dios viviente; permanecerá para siempre.
Y ahora, solo espero que Dios me ayude a reprogramar mis reuniones, tales lugares donde ya no me puedo quedar por más tiempo, y así sucesivamente. Estén en oración.
10 El Hermano y la Hermana Schoeman de Sudáfrica vienen en camino hacia acá (Y viene siendo el jefe de la Asociación Ministerial de Sudáfrica) para ver sobre ir este otoño y de ir a la India, y por el estilo.
El Hermano Toms está aquí de Sudáfrica. Me encontré con él el otro día. Él está haciendo un gran trabajo allá entre los nativos. Razón por la cual me gusta el programa del Hermano Toms es porque el programa del que él habla, y que lo tiene en operación, él y el Hermano Tommy Osborn, es lo que pienso que está correcto, digno de apoyar: porque él está enviando misioneros nativos. Miren, después de todo, el nativo sabe más sobre el nativo.
Y podríamos enviar un hombre desde Australia, aquí. Él sería un hermano, lo amaríamos, lo aceptaríamos y todo. Pero él no conoce las costumbres estadounidenses, los modos estadounidenses. Se requiere de un estadounidense para hacer bien este trabajo. ¿Y qué pasaría si enviáramos aquí a uno de China? Pues, que fuera un misionero, y probablemente podría hablar un poco de inglés. Sería despedazado, y simplemente no tendría efecto como un hombre que conoce cómo entrar en los estadounidenses, cómo trabajar con los estadounidenses, para hacerlo en sus costumbres, y así sucesivamente. Y de esa manera pasa. Nosotros tenemos gente aquí, del Norte, el Sur, Este y Oeste, con su acento y todo lo demás.
11 Aquí no hace mucho, yo estaba en Cali… en la Florida. Y una noche había un querido y precioso hermano que tiene una campaña, de nombre Hermano Jackson, y, Gayle Jackson, uno de mis convertidos a la sanidad. Y entonces, yo estaba muy atrasado y… normalmente, Ud. sabe, en mis ofrendas y así sucesivamente; simplemente no dejo que la gente se entere. Si el Señor provee, muy bien. Y si Él no lo hace, pues, lo conseguimos de otra parte. Entonces… Y Gayle vino, y le dijo al administrador, él dijo: “Bueno, ¿cómo van las finanzas?”.
Él dijo: “Oh, casi unos mil dólares, o más, tal vez mil quinientos, para recuperarnos”.
Él dijo: “El problema de ello, Uds. no saben cómo manejar a estos sureños”. Entonces, él solo sube allí… Dijo: “¿Podría yo recoger la ofrenda esta noche?”.
Dijo: “Sí, pero no esté rogando, porque al Hermano Branham nos llamará la atención por eso”. Dijo: “Nosotros nunca rogamos”. Así que, él se subió allí, y solo dijo unas cuantas palabras, y había dos mil dólares en la ofrenda. Él dijo: “Vea, Hermano Baxter, Ud. simplemente no sabe cómo manejar a los sureños, eso es todo”.
Así que de esa manera es. Ud. tiene que estar acostumbrado a los sureños. Ud. tiene que estar acostumbrado a los norteños. Ud. tiene que estar acostumbrado… Y pienso de un nativo, al conocer sus costumbres y su propia tribu, es la mejor manera que… es la persona más adecuada para poner con su propia gente, que todos los a la medida que tenemos… [Palabra incierta]. Eso es correcto. Así que, estoy muy agradecido por los hermanos.
12 Ahora, esta mañana, solo quiero hablarles uno momento. No voy… Conociendo que probablemente está será mi última reunión que tendré oportunidad de estar con Uds. por un periodo de tiempo. Ahora nos vamos a Macon, Georgia. Y eso está patrocinado por, según entiendo, cuarenta y dos Iglesias Bautistas del Sur. Así que entonces, de allí nos vamos con los Hombres Cristianos Del Evangelio Completo Internacional, en Denver. Y luego yo tengo que subir a Canadá por un pequeño episodio.
Y veremos entonces lo que el Hermano Schoeman, de qué… si acaso nos vamos al extranjero, o continuamos en los Estados Unidos. Y el Hermano Moore, por supuesto, hace todos los programas, todo el itinerario, y eso es para aquí. Y él va a estar con nosotros allá donde nos encontramos con el Hermano Schoeman. Espero que el Hermano Schoeman venga (Uds. lo conocerán), y él hará… que logre hablarles aquí a Uds. en el Tabernáculo. Un hombre muy fino él y su esposa. Me trató como un hermano cuando estuve en África; así que trátenlo de la misma manera cuando él pase por aquí, en el amor del Señor.
13 Ahora, al entrar y sabiendo… Me dijeron que el Hermano Neville no le llegó eso para la transmisión. Yo estaba escuchando. ¿Cuántos escuchan la transmisión? Déjenme decirles, esos cantos son sublimes, y la predicación sube un poquito más alto que eso. Fue realmente un muy buen mensaje el de ayer. ¿Apreciaron eso todos Uds.? No para hacerlo sonrojar, pero es la verdad. Si yo creyera que el Hermano Neville está haciendo algo mal, lo llevaría al cuarto de atrás, y platicaríamos al respecto, y oraríamos por eso. Si él lo está haciendo bien, me gustaría decirle al respecto, ¿ven? Eso nos hace sentir mejor.
Las tarjetitas bonitas y presentes que, todos Uds. saben, que le enviaron allá al pequeñito. Quiero decirles, los aprecio también. Mi esposa manda su amor y saludos a todos ustedes.
Y ahora, vamos a la bendita antigua Palabra aquí. Pero antes, vamos a hablar con Él el Autor, antes de hacerlo.
14 Nuestro amado Salvador, venimos para usar Tu Nombre, solo unos minutos, mientras nos acercamos al Todopoderoso, el Creador, Quien Te concibió en el vientre de la virgen, y ella dio a luz a este Maravilloso, Quien se para como mediador entre los vivos y muertos, el único Camino, el único Mediador. Y estamos tan felices de saber que a través de Su Divina promesa, que Él nos dio estas palabras: “Todo lo que pidieres al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”.
Por lo tanto, te pedimos el día de hoy, en el Nombre del Señor Jesús, querido Padre, que Tú recibas el agradecimiento de nuestros corazones, puesto que Tú siempre te reúnes en Tu santuario para escuchar las alabanzas de Tus hijos. Y estamos agradecidos el día de hoy por todas las bendiciones, por la salud, y la continuidad de la iglesia, y el trabajo, por todo el mundo. Estamos tan agradecidos por eso. Y, Padre, oramos que Tú continúes, y no solo que continúes, sino que derrames una doble porción sobre la obra en todas partes, porque creemos que se nos está agotando el tiempo. Todas las cosas están señalando el fin. Exactamente cuándo, no lo sabemos, pero deseamos estar preparados, como nuestro Señor Jesús nos ordenó hacerlo.
15 Y ahora, Padre, te damos las gracias. Quiero darte las gracias hoy, yo mismo, personalmente, por el niñito. Tu promesa tardó cuatro años. “Pero, Yo Jehová la he plantado; Yo la regaré día y noche”. Tú siempre haces real Tus promesas, Padre. Por medio de visión, aunque tardaré, sin embargo hablará. Tiene que hacerlo, porque es la Palabra y la promesa de Dios. No tememos, solo avanzamos, sabiendo que todas las cosas ayudan a bien.
Gracias por traer a la madre a salvo. Ahora, en miseria y dolor hoy, ruego para que Tú la alivies. Sabemos que es algo natural, pero dale comodidad, Padre. Bendícela allá donde está hoy, y que pueda volver pronto a casa, y párate al lado de Tu siervo, mientras seguimos adelante ahora juntos, allá a los campos de batalla, para cosechar el grano y traerlo al granero, por amor al Maestro.
Bendice a la iglesia aquí. Bendice a nuestro amado pastor, Tu siervo, fiel en el puesto. Y oramos que Tú bendigas a todos los diáconos, a los síndicos, y demás. Permite que Tus bendiciones reposen sobre todos ellos.
16 Bendice, rogamos esta mañana, a los clérigos que están de visita, a los desconocidos que están aquí. Y cuando termine el servicio, que podamos decir como aquellos que vinieron de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros, por causa de Su Presencia?”. Entra en la Palabra, Padre. Que el Espíritu Santo venga, tomando la Palabra. Nada premeditado, sin saber qué decir, pero encomendándolo todo a Ti. Hágase Tu voluntad, en el Nombre de Jesús. Amén.
17 Pasemos a la lectura de una pequeña Escritura, si gustan, en el libro de Génesis, comenzando con el capítulo seis, solo para leer una pequeña cita aquí en la Palabra. Y comenzando con el versículo ocho del capítulo seis. Y el tema esta mañana, si es la voluntad del Señor, enseñando solo unos minutos de la Palabra, antes de orar por los enfermos, y luego el pastor para que termine el servicio.
18 Estamos orando que Dios multiplicará y bendecirá…
Y veo a una niñita sentada aquí en el asiento de enfrente. Creo que la madre está sentada aquí que… Creo que oramos por la niña hace un tiempo. Y me parece, si bien recuerdo, ella no podía caminar o algo, o… Se ve que ella está mucho mejor ahora, y estoy agradecido por eso.
Orando constantemente que Dios derrame más Espíritu y poder sobre Su iglesia y Su pueblo, en todas partes, que nuestra fe pueda elevarse por encima de todos los defectos de la vida, que podamos ser más que vencedores y conquistadores por medio de Él que nos amó y dio Su vida por nosotros.
19 Ahora, ustedes que tienen sus Biblias:
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.
Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.
Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
Y que el Señor añada Sus bendiciones ahora a la lectura de Su Palabra. Quiero hablar esta mañana, si es la voluntad del Señor… o, enseñar, más bien, por unos minutos, en la Palabra, sobre: El Arca, lo que el arca significaba, y de qué era tipo y sombra. Porque el arca perfectamente, y todo en el Antiguo Testamento, tipificaba a Cristo. Y Cristo es el cumplimiento de todo el Antiguo Testamento; se cumplió en Cristo Jesús.
20 Ahora, era un tiempo de destrucción… el tiempo justo antes de la destrucción. Toda la tierra estaba llena de violencia.
Si se fijan, en el momento que empiezan a ver que los hombres se multiplican, la gente comenzó a juntarse, grandes reuniones de personas, y permanecían allí, las ciudades comienzan a poblarse, más población. Cuando de repente, empieza a traer mecanismos de recreación; de allí pasan a las apuestas, de las apuestas a tomar, de tomar a la prostitución, destruyendo hogares, matrimonio, divorcio, luego asesinato. Simplemente sigue aumentando, aumentando, aumentando, como una cadena sin fin.
Cuando Dios caminó solo con el hombre, a solas, él tenía el favor de Dios. Pero cuando el hombre comenzó a multiplicarse, y comenzó a conseguir a otros y a otros y a otros, entonces ellos comenzaron a… Satanás tuvo un margen más amplio para trabajar. Esta mente tal vez cree un poquito, inclinándose para ese lado; y el otro, un poquito para este lado; entonces cuando Satanás entra enciende la mecha. Entonces se convierte en esto y aquello, y comienzan a aumentar las imaginaciones, y entonces la corrupción entra. Y cuando Noé…
21 Si se fijan, entre las generaciones, después del asesinato de Abel, Dios lo reemplazó con Seth. Por supuesto hemos sido enseñados por los historiadores, que Adán y Eva tuvieron setenta hijos e hijas. Pero la Biblia registra solo los tres hijos, a Sem, a Cam y a Jafet, fueron los hijos de Noé. Perdónenme. Fue Caín, Abel y Seth, fueron los hijos de Noé… o, los hijos de Adán.
Entonces, solo estoy un poco emocionado. Lo he estado durante los últimos dos días desde que llegó mi José, así que confundo un poco las cosas.
Noten, luego a través de este linaje de Cam, después que lo llevamos por todo el trayecto, a la destrucción antediluviana, toda su generación cae en maldad.
Y cuando llegamos al linaje de Caín, hizo la misma cosa. Se fueron a la tierra de Nod, Caín se fue, y allá se casaron. Tomó a su esposa y entró allí; y después los hombres llegaron a ser como gigantes.
Cuando los hijos de Israel pasaron por allí, encontraron hombres; incluso algunos de ellos tenían dedos de catorce pulgadas [35 cm] de largo. Y piensen en eso: grandes gigantes. David mató a Goliat, que era un tipo grande, y él dijo que su espada era como un rodillo de telar. Y cuántos… Más de nueve pies [2.74 m] de alto, y que tipo tan poderoso era él.
22 Pero si se fijan, llegó una gran civilización a través de ese linaje de Caín allá atrás, que comenzó a venir. Cuando el hombre comenzó a multiplicarse, ellos se fueron tras distintos aprendizajes, y así sucesivamente, y descubrimiento de cosas, invenciones. Uno, un gran trabajador de la madera. Oh, cómo ellos edificaron y comenzaron a edificar y edificar y edificar; era una señal de que el tiempo del fin estaba cerca. ¿Han visto los edificios que tenemos ahora? Otra vez es una señal del tiempo del fin.
Había grandes trabajadores del metal. Y ellos descubrieron cómo podían… lo que podían hacer con el metal. Y miren lo que están haciendo con el metal hoy en día, están haciendo incluso… Escuché en la radio el otro día, haciendo acero… o, casas de metal ahora. Ya casi cortaron toda la madera, así que las están haciendo de aluminio, y de acero, y así sucesivamente. Y grandes descubrimientos en la educación, y grandes avances en la ciencia, la ciencia progresando, una señal del tiempo del fin. Miren lo que la ciencia ha hecho en los últimos años. ¡Oh, vaya! simplemente las cosas que están hechas. ¿Qué es eso? Acercándonos al tiempo del fin. Una señal de que todos los creyentes…
Los ministros en el púlpito deberían estar predicándolo con todas las fuerzas que tienen, mostrándole a la gente: Estamos pasando todas las señalizaciones. Y todas las cosas apuntan al fin. Lo Escritural, en primer lugar. La Biblia de Dios que leemos y creemos hoy está apuntando al fin, no tan lejos. El zodíaco en el calendario y así sucesivamente, la astronomía y todo dice que el fin está a la vista. La Pirámide dice que el fin está a la vista. Cada gran lugar que señala algo dice que el fin está a la vista. Estamos en el tiempo del fin.
23 Noten. Pero Dios en Su gracia soberana, antes del tiempo del fin… Él se refirió a eso ahora en Jesús. Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé, antes del diluvio, lo que la gente estaba haciendo, eso se repetirá una vez más”. Y nosotros lo vemos. Entonces, solo tenemos que tener una ceguera espiritual, o lo podemos ver. Dense cuenta, miren alrededor.
Hay una gran diferencia entre ceguera física y ceguera espiritual. Yo creo que si tuviera que elegir, tomaría la física, en cualquier momento. Sí. Existe tal cosa como estar ciego.
24 Aquí no hace mucho, un ministro dijo: “Si Ud. es un siervo del Señor, hiérame con ceguera”.
Yo dije: “Usted ya está ciego”.
Él dijo: “¿Ciego, yo?”.
Yo dije: “Sí, señor”. Porque él estaba ridiculizando la sanidad Divina, ridiculizando el bautismo del Espíritu Santo, diciendo que no existía tal cosa. Yo dije: “Usted está ciego”.
Él dijo: “No, ese es un invento suyo”.
Yo dije: “Esa es la Escritura. La Biblia así lo dice”.
Dijo: “¿Cuándo estuvo la mente alguna vez ciega?”.
Yo dije: “Bueno, muchas veces. Jesús le dijo a los padres de usted, dijo: ”Vosotros fariseos ciegos. Teniendo ojos no veis, (¿Es correcto eso?) o habrían conocido Mi tiempo“.
Yo dije: “Elías se encontraba allá, ese gran profeta, en Dotán aquel día. Y allí todo el ejército Sirio rodeó el lugar para tomar a Elías. Y Giezi le dijo, dijo: ”Padre, están sobre nosotros. Toda la ciudad está rodeada, con el ejército de los Sirios“.
Él dijo: “Pues, son más los que están con nosotros que los que están con ellos”.
Él dijo: “Bueno, yo… (En otras palabras), yo no puedo ver a nadie sino a ti”.
Dijo: “Dios, abre sus ojos”. Y cuando sus ojos se abrieron, él miró, y alrededor de ese viejo profeta había carros de fuego, y las montañas ardían en fuego, y Ángeles de fuego.
Él salió hacia donde ellos estaban, y él dijo que los hirió con ceguera. ¿Salió, cómo? No físicamente. De cierta forma ellos estaban físicamente ciegos. Él salió y dijo: “¿Están buscando a Elías?”. Él era Elías, él mismo“.
Dijeron: “Sí, lo estamos buscando”.
Dijo: “Vengan, síganme; los conduciré directamente a él”. Ellos no lo sabían. Estaban ciegos.
25 Y hoy, los hombres son heridos con ceguera, porque están rechazando la misericordia de Dios. Eso solo deja el juicio. Pero Dios, en Su amor y misericordia, ha apropiado tanto una manera para que antes que el juicio Divino impacte, hay un camino. Dios hace una vía de escape para todos aquellos quienes desean seguir ese camino. Esas son las misericordias de Él: haciendo una vía de escape. “No queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Él está en el mundo hoy, mostrando señales y maravillas, y levantando a la gente, grandes cosas aconteciendo, mostrando señales arriba en el cielo, y abajo en la tierra. Señales. Señales de platillos voladores por el aire, cuando aún el Pentágono y todos no saben qué pensar al respecto: señales arriba en el cielo. Y en la tierra: la sanidad de los enfermos, levantando a los muertos, abriendo los ojos de los ciegos, echando fuera demonios, el Evangelio siendo predicado; señales antes de Su venida. “No queriendo que ninguno perezca, sino que todos en humildad se inclinen dulcemente en arrepentimiento”. Pero aquellos que rechazan ver, tienen que caminar ciegos.
¿Qué si yo, hoy, rechazara tener mi vista, que se apagara? Si rehusara mantener mis ojos, tomara algo y me los sacara. Yo no quiero ver, entonces.
De esa manera es espiritualmente. Si un hombre rehúsa ver en la Palabra de Dios, y ver el plan, y ver a Dios, él automáticamente se saca los ojos. Él mismo apaga sus ojos a las cosas de Dios. ¡Qué día! ¡Qué tiempo! ¡Qué lección debiéramos de aprender hoy con mirar alrededor, en el tiempo del fin!
26 Pero Dios en Su gracia soberana, en los días de Noé, Él dijo: “Quiero que vayas y prepares algo para todos los que deseen escapar de este juicio” ¿No es eso maravilloso? Dios, no queriendo que ninguno perezca, abre una vía de escape para los que quieren ir por la vía de escape de Dios. Entonces Él dijo: “Noé, quiero que construyas un arca”.
Ahora, la palabra arca es y un cofre pequeño, o un lugar de escape, un escondite. Se habla de tres de ellos en el Antiguo Testamento. Y queremos ver a esos tres ahora, por unos minutos. Esos tres estaban tipificando una gran arca, Cristo, para la iglesia hoy. Tres es una confirmación; todas las cosas antiguas solo siendo la sombra.
27 Estaba leyendo el otro día mientras estudiaba a orillas del arroyo, de cómo esas madres hebreas que dieron a luz a los patriarcas allá… Y cuando ella daba a luz a cada uno de ellos, mencionaba su nombre en el alumbramiento, pronunciaba lo que él llegaría a ser, y en dónde estaría en el día final; sin saber ella lo que estaba haciendo, y murmurándolo. Llévelo a Génesis 49, y tipifíquelo, dónde en su tiempo en el fin, en dónde están ellos, y observen lo que es. Está allí mismo. ¡Vaya!
Cómo, si tan solo pudiéramos abrir nuestros ojos en algún momento, y nuestro oído espiritual, la Palabra saliendo, que nos daríamos cuenta de lo que es, y el Espíritu nos lo revelaría. Y ruego ahora que el Espíritu Santo tome estas cosas de Dios y las coloque en el corazón de cada hombre y mujer, joven y jovencita que están aquí.
28 El arca. Hay una de ellas que construyó Noé: una vía de escape. La segunda que se habla, fue donde metieron a Moisés. La tercera fue el Arca del Testimonio, para Israel. Y la cuarta, todo se cumple en la cuarta, siendo Cristo Jesús.
Vamos a regresar ahora y comenzando al inicio de Génesis, y ver cómo se hizo la preparación para el arca, y ver si acaso no tipifica a Cristo exactamente. Y todos aquellos que se reunieron en el arca, o bajo el… llegaron a reconciliarse por el arca, todos fueron protegidos a través de los juicios. Y tan cierto como ellos fueron protegidos en el tipo, cuánto más estamos nosotros protegidos en Cristo, el antitipo verdadero de todas las arcas. ¡Oh, Él es maravilloso!
29 Luego nos damos cuenta allá atrás, que Dios le dijo a Noé, dijo: “Quiero que hagas esto de una cierta madera en específico”. Ahora, cualquier madera no funcionaría. Tenemos que tener un cierto tipo, y tenía que ser madera de gofer. Ahora la madera de gofer era… Yo estaba estudiando aquí, hace unas semanas sobre lo que era la madera de gofer. Y era una madera suave, maleable. Con eso fue que se hizo el arca, era una madera que podía manejarse fácilmente, una madera maleable.
Ese es el creyente. Una vez en las manos de Dios, cortado de su propio árbol de justicia propia, llega a ser maleable en las manos del Constructor. No es llevado por todo viento de doctrina, sino que es maleable para encajar perfectamente en la Palabra de Dios, para usarse con facilidad.
30 Y nos fijamos que era madera que podía absorber humedad con gran facilidad, que absorbe humedad. Y ahora, una cosa, el hombre, maleable en las manos de Dios, podría ser una gran cosa para Dios, o podría ser una gran cosa para el diablo.
Ahora, si el arca fue construida de madera que era maleable y al colocarla en el agua, en muy poco tiempo estaría empapada. Y se hundiría inmediatamente, se pondría pesada, porque la madera de gofer es muy liviana. Y el agua la empaparía completamente.
Entonces, eso es lo que pienso hoy. Esto es. Yo creo que el problema hoy es que muchos hombres y mujeres sinceros hoy: no están dispuestos a entregarse por entero, sino que se fueron tras el error. Y es por eso que el arca se llena de agua, no puede avanzar. Sube y baja, a punto de hundirse.
31 Entonces, observen cómo el Espíritu Santo allí hizo un camino. Ellos no podían soportar continuar de esa manera, entonces Dios le dijo a Noé: “La calafatearás con brea por dentro y por fuera. Ambos lados la calafatearás”.
Entonces yo estaba estudiando de qué estaba hecha la brea. Regresé y lo tomé, y me fui a un diccionario viejo, y comencé a buscar qué significaba brea. En el griego, encontré que brea significa una cosa, quiere decir… una sustancia. Pero de cómo obtenían la brea: se la sacaban a golpeas a otro árbol. Era como una resina, y la sacaban a golpes, y la hervían, y luego la vaciaban. Y se convertía en brea.
Qué cosa tan hermosa, de la madera antes de ser cortado, un cierto tipo de madera, siendo humano. Cristo, en Su humildad, siendo humano. Y la iglesia… Su arca hoy, viniendo a Su iglesia, que no viene siendo más que Su propio cuerpo espiritual aquí en la tierra. Que Cristo fue cortado, y la vida fue sacada a golpes de Él, para que se pudiera aplicar en la iglesia.
32 Ahora, esta madera suave de gofer, cuando ellos vacían esta brea caliente sobre ella, la empapa rápidamente, por dentro y por fuera, y la convierte en un escudo. Amén. Oh, ¿lo ven Uds.? Un escudo. Suave, empapada de la Palabra de Dios. Cristo vaciando el Espíritu Santo, bien caliente. Amén. No fluirá al estar fría. Tiene que estar caliente. Lo que nosotros necesitamos hoy es una reunión del Espíritu Santo chapada a la antigua, un derramamiento bien caliente.
Ellos tomaron esa madera suave de gofer, el gran cucharón, y la vaciaron en eso, y la madera de gofer tan suave, lista. Luego por dentro y por fuera, esa brea la atravesaba y la endurecía como acero. No le podía entrar agua en lo absoluto. Era una protección.
Y todo hombre que viene y recibe a Cristo, y se empapa con el Espíritu Santo, llega a ser de una sola mente hasta que no ve otra cosa que Cristo. A él ya no le importa el mundo. Ud. puede toparse con él, botarlo, expulsarlo, hacer cualquier cosa que Ud. quiera, pero él está calafateado. En otras palabras, él está sellado. Todas las grietas están selladas. Eso es lo que ellos hicieron con la brea. Y la Biblia dice…
¿Sabe Ud. para qué es el sellamiento de esta… para esta arca hoy? Efesios 4:30 dice: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados (o calafateados, con brea) para el día de la redención”. Amén. Bien sellado. Cada pequeña porción de madera, cada pequeña hendidura, cada pequeño hoyo, cada pequeña grieta, cada pequeño poro en la madera, simplemente sellada y calafateada, con el Espíritu de Dios. ¡Oh, qué maravilloso!
33 Vean, si Ud. la pone fría, tendrá burbujas de aire en ello. Si alguna vez la golpea contra un tronco o algo, se pudiera reventar, porque tiene una falla. Pero cuando es calentada, vaciada encima, entonces la atraviesa completamente y sella ambos lados, por dentro y por fuera. Amén.
Un tipo perfecto de Cristo en Su iglesia. Cómo es que un árbol tuvo que ser cortado, para golpearlo y herirlo y sacarle todo el jugo; y luego aplicarle eso a otro árbol, para preservar el árbol a través del juicio. Cristo fue cortado, para que a través de Su vida, y por el Espíritu Santo, la iglesia pudiera ser transportada por el juicio. ¿Lo ven? Qué cuadro tan hermoso. ¡Oh, vaya! Eso lo emociona, ¿no es así? Simplemente hace que su corazón brinque de un lado a otro. Miren, todo ello está hablando de Cristo; todo en el Antiguo Testamente fue de Cristo, siendo la sombra.
34 Alguien dijo, el otro día, él dijo: “Hermano Branham, ¿por qué es que esto sucede y aquello sucede?”. Bueno, él está sentado aquí presente. Yo estaba comiendo en su mesa. Dije: “Hermana, regrese a todas estas cosas, y regrese al principio”. Yo dije: “Lo primero que esa persona fue, antes que cualquier otra cosa, antes que fueran una sola célula, eran espíritu. Esa es la parte fundamental. Mantenga ese espíritu correcto. Todo lo que viene de ese espíritu, por este lado, va a perecer. Ya sea casas, tierras, hogares, salud, lo que pudiera ser, es perecedero, y se irá directamente de regreso a ese espíritu de nuevo”. ¡Aleluya! De regreso al espíritu de nuevo, así que mantenga eso correcto.
No importa lo que Ud. tenga aquí en este mundo, lo que no tenga, mantenga su corazón exactamente en sintonía con Dios. Porque todo es… Todo, todas sus casas, terreno, todo su dinero, todas sus enfermedades, toda su salud, todos sus hijos, todo, todo lo que Ud. tiene aquí en la tierra, todo lo dejará, y Ud. se irá directamente de nuevo al principio. Si eso está correcto con Dios, usted saldrá de nuevo tan cierto como hay un Dios en el Cielo. Si no está correcto con Dios, Ud. tiene que tomar otra ruta. Usted está aquí para hacer su elección. Hágala hoy por Cristo.
35 Noten. ¡Oh, vaya! Otra cosa que significa la palabra, cuando dice: “Calafatear, calafatéala con brea”, (ponle brea, o remójala con resina), significa: “expiar”. Ahora, la palabra calafatear con brea significa: “expiar”. En Levíticos, la misma palabra que se usó para calafatear con brea en Génesis, en Levíticos se usó como una expiación, para “hacer una expiación”. Bueno, ahora, expiar es “pararse en medio”. Y la brea que estaba en la madera de gofer, en el arca, era para mantener fuera, o para expiar al creyente de la ira. ¿Lo ven?
Noé no podía entrar en la ira, las aguas de juicio. Oh, yo lo veo ahora. ¿Lo captan? Miren. Él no podía entrar en el juicio, porque había una expiación entre él y los juicios. Y el juicio era el agua del mundo.
Y el creyente, en Cristo, está seguro (¡Amén!), no sobre los méritos de él mismo, sino en su obediencia, obediencia para entrar al arca. La única cosa que Noé tenía que hacer era entrar al arca. Él ni siquiera tuvo que cerrar la puerta; Dios mismo hizo eso. Entrar. Eso es todo lo que el creyente hace, es caminar por fe en Cristo. Dios se encarga del resto de eso. “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio”. Ha pasado de muerte a vida: en el arca, seguro para siempre. ¡Amén! Dejen que el juicio lo meza si quiere.
Pues, yo me imagino que algún momento el arca estaba inclinada, e invertida y todo lo demás. Pero Noé estaba a salvo. La brea se mantuvo entre él y el juicio.
Y, hoy, la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, se mantiene entre nosotros y todo el juicio. ¡Amén! “… no vendrá a condenación, o no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a Vida”. ¡Amén! ¿Por qué? Porque Él es el arca. ¡Qué cuadro tan perfecto!
36 Árboles, cortados. De la manera que ellos comenzaron en el mundo: primeramente siendo cortados. Ese viene siendo todo hombre que viene al mundo: “Nacido en pecado, formado en iniquidad, vino al mundo hablando mentiras”. Incompleto, no es amado, impío, alejado de Dios, un extranjero, sin esperanza, sin Cristo, muriendo, yendo al sepulcro de un pecador, listo para el juicio.
Luego llega la Palabra, más cortante que toda espada de dos filos, corta el árbol, lo labra, le quita todas las astillas y espinas. Corta la mejor parte de él, y es maleable (¡Amén!) en la mano del Constructor, Cristo.
37 Luego Su vida fue vaciada en el Calvario, para que a través del derramamiento de la sangre, pueda hacer una expiación para proteger al hombre que está en el arca de salvación. ¡Oh, vaya! ¡Qué cuadro! Luego, para conseguir la brea para ponerla en… Porque, se inundará. Quiero que se fijen en esto. Un hombre solo dice: “Bueno, yo creo la Palabra. Solo tomaré esto, aquello”. Sin la Sangre, usted queda para el mundo. No importa qué tanto esté Ud. en el arca, cuánta arca… o, en qué tabla se encuentre, Ud. tiene que ser calafateado con brea, bien empapado, bien empapado con el Espíritu Santo, manteniendo al mundo afuera.
38 Luego quiero que se fijen, qué hermoso. Para poder… Se tenía que cortar otro árbol, cortar un pariente redentor, y golpearlo hasta que saliera toda la resina. Y esta resina entonces fue vaciada sobre el otro que fue cortado, para preservarlo. Amén. Y hoy… ¿Preservarlo por cuánto tiempo? Pues, eso fue hace seis mil años. Y ellos ven todavía la antigua arca, asentada sobre la cima de una montaña. Ninguna otra madera ha durado, y nunca lo hará. ¿Por qué? Fue calafateada con brea por la muerte de otro. El arca aún se mantiene, calafateada con brea por dentro y por fuera, como un memorial de lo que la brea hará.
Oh, qué cuadro tan perfecto de cómo Cristo es… la posición del creyente en Cristo. Una vez en Cristo, calafateado por fuera con el… Lo único que Ud. tiene que hacer… El arca está preparada. La única cosa que Ud. tiene que hacer es venir y creer.
Noten, Noé, cuando él entró, eso es lo única que tenía que hacer, entrar. Dios cerró la puerta, y estuvo a salvo hasta que pasaron los juicios. Dios fue el que cerró. Dios fue el que abrió. Ese es el creyente hoy, en Cristo.
39 Noten. Rápidamente ahora. La siguiente arca de la que se habló (la mencionaremos solo un momento) fue Moisés. La Biblia declara que esa pequeña canasta era un arca. Y noten que fue provista por la madre, la que lo trajo a luz. Amén. No a través de un seminario, no una experiencia teológica, sino por Aquel Quien le da el nacimiento al creyente, prepara el arca para él, lo lleva a través del juicio.
40 Así que ella lo tejió con un pequeño… pequeños juncos que tenían entonces, como pequeños tallos de maíz, tallos de lino. Todavía lo tienen en Egipto. Todavía se puede ver a las madres llevar a sus pequeños bebés por río Nilo, empujarlos, mientras ella va cruzando. La pequeña canasta, de la misma manera, lo empuja en una canasta por el río Nilo.
Y ella fue y le hizo una pequeña arca. Y de la manera que las hacen, se tejía por dentro y por fuera, cuando la estaban haciendo. De esa manera lo hacen los tejedores, la tejen al derecho y al revés.
Y luego cuando ella fue y la embetunó con asfalto. El asfalto es una brea, de nuevo. La misma palabra asfalto: revísenla, y vean si acaso no dice “brea” o “expiar”. Luego, miren, los tejedores tejen los juncos por dentro y por fuera, hacen pequeños espacios allí, para que pueda mantener la brea.
¡Oh, vaya! Cómo el creyente… Qué pena hoy que estamos todos separados; uno es Metodista, el otro es un Bautista, y uno es Luterano, y uno es de la Unidad, y uno de la Trinidad. ¡Qué pena! Todos deberíamos estar tejidos tan pegados, que cuando se vacía la brea, entonces todos nos pegamos y nos unimos fuertemente, haciéndolo seguro. ¡Maravilloso! Derramando la brea encima.
41 Luego el pequeño bebé Moisés fue colocado en la cesta y empujado por las aguas del juicio. Agua siempre significa “Muchedumbre y multitud de gente”. El pequeñito allá afuera, probablemente con una cobijita sobre su rostro, colocado en el arca, afuera en el Río Nilo, avanza veloz. Y allí, pasando por allí, por las hierbas y arbustos, y los cocodrilos y todo lo demás, alrededor del Nilo. Y las lluvias y tormentas, y las ventiscas, soplando por allí, vientos fuertes. La pequeña arca pasó por eso. ¿Por qué? Pues el sacerdote estaba en el arca. ¡Amén! Él era un sacerdote. Él era un dador de la ley. Él era un rey.
También lo fue Noé. Noé también fue un padre. Y el padre mismo, que hizo el arca, estaba en el arca con su sustancia.
Cristo, nuestro Padre, Quien hizo el arca con Su propia Sangre, dentro del arca con el creyente, teniendo compañerismo. ¡Vaya!
42 Mientras todos los hijos y todos los animales escuchaban la predicación de Noé, mientras estaban cayendo los juicios, el arca se mecía en las olas, era probada de un lado a otro, Noé dijo: “Mantengan su paz, hijos. Dios hizo esta arca. Esta construida de acuerdo a Sus instrucciones. Soportará todo lo que el diablo pueda enviar contra ella”. Noé en el arca, predicando, a salvo del juicio.
43 El pequeño Moisés allá afuera, mirando hacia arriba a la noche de cielo estrellado, cuando los vientos huracanados comenzaron a soplar por el lugar, el viejo Nilo brincando, los cocodrilos merodeando por debajo de la canasta. ¡Aleluya! Salvo, protegido, parada en medio estaba la expiación, entre él y los vendavales y vientos fuertes que el diablo podía mandar. Nada dañaría esa pequeña arca. Ella flotó atravesando directamente.
Puedo ver al gran Espíritu Santo encima de ella. Puedo ver a los Ángeles de Dios sentados cerca, con sus espadas desenvainadas. No, señor, nada la va a tocar.
Puedo ver al diablo tratando de hundir el arca allá. Y Noé cantando: “Jesús, mantenme cerca de la cruz”, o lo que haya sido. Todos los diablos en el infierno no podían hundirla, porque estaba construida de acuerdo a las instrucciones de Dios. Se había hecho una expiación entre el juicio y la misericordia.
Ese viene siendo cada creyente hoy, no importa qué tan fuerte sea la sacudida, qué tan difícil parezca la vida. Mientras Ud. esté en Cristo Jesús, no hay nada presente, nada futuro, muerte, enfermedad, tristeza que pueda separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Amén. El diablo podrá soltar cada ventarrón que hay en el infierno sobre usted, pero Dios tiene una expiación entre usted. Flotará por cada ola. Atravesará todo lecho de cocodrilos.
44 ¿En dónde reposó? Exactamente en la línea de ser el rey de todo Egipto. ¡Aleluya!
Y uno de estos días, cuando esta vieja arca aterrice del otro lado después del Jordán tormentoso, saldremos como reyes y sacerdotes para Dios, parados bajo la expiación de la Sangre del Señor Jesucristo. Es dado gratuitamente a todo aquel que quiera: la expiación, la misericordia.
45 En el Antiguo Testamento, Él dijo: “Ahora harás un arca”. Y Él especificó la madera: “madera de acacia”. O, la harás de esta madera. Es llamada, en la Biblia: “madera de sittim”, pero en realidad es llamada “madera de acacia”. Y la harás de la misma cosa, el arca. Y dijo: “Y la harás, y la cubrirás con oro”.
Observen el arca, a través del tipo, Cristo. Noten, es tipificada cada vez. Noé fue un tipo de Cristo, abriendo camino. También lo fue Moisés.
Ahora, observe el Arca del Pacto, Él dijo: “La harás de madera de acacia, y la cubrirás con oro”. Cualquier que conozca la Escritura, sabe que ese oro habla de “Deidad”, y la madera habla de “humanidad”. Estas, Él dijo: “La deberán cubrir, cubrirla con oro, sobre la madera”. Eso es Deidad sobre la madera; Cristo sobre la iglesia, por fuera y por dentro. Deidad, recubierta.
46 “Tendrás una cubierta encima de ella. Será un Propiciatorio [Sitio de misericordia], y todas las leyes reposarán dentro de ella. Pero antes que la tomes, la rociarás con sangre”. La ley habla de juicio. Pero entre la ley y la congregación, no podía, porque Deidad se paraba en su lugar.
Un tipo de Cristo. Entre la ira de Dios, el juicio en el infierno, entre eso y el creyente se para la Deidad Misma, Cristo, parado en el camino, con una expiación lista, para salvarnos de nuestros pecados, y sanarnos de nuestras enfermedades. La Deidad se para en el camino, entre el juicio.
47 La ley era un juez. La ley juzgaba, pero la expiación se paraba entre el creyente confesado y el juicio. Allí yacía el juicio en el arca, lista para llevarse a cabo. Pero cuando lo hizo, no pudo, porque había una expiación entre eso y el creyente. Y el creyente venía y aceptaba a Cristo, en la sombra del tipo, la sangre derramada rociada sobre el Propiciatorio. Entonces él tenía misericordia, y podía alejarse, regocijándose, porque él era libre de juicio.
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Y cuando un hombre sabe que él ha muerto a las cosas del mundo, y resucitado de nuevo en Cristo Jesús, y camina acorde al Espíritu Santo, y no en los caminos de este mundo pecaminoso, no hay ninguna condenación para él. Él puede mirar de cara el infierno y juicio, y regocijarse, porque hay una Sangre de Cristo haciendo una expiación, parada entre él y el juicio. ¡Amén! Allí lo tienen.
Cada creyente una vez que entra, y con la cubierta encima, eso lo concluye para siempre. ¡Amén! Oro, Deidad, la cubierta encima, por abajo, y todo alrededor. Recubierto en Deidad. Todo hombre que ha entrado en Cristo, está recubierto en el Espíritu Santo y llegan a ser hijos e hijas de Dios.
48 Probando este oro golpeado, ellos lo calentaban y lo golpeaban. Y el batidor del oro golpea el oro. Él tiene que golpearlo con un martillo. Y golpean el oro hasta que él ve su reflejo en eso. Luego lo calientan, y lo vacían encima del arca, y empapaba la madera. ¡Oh, vaya!
Cuando el Espíritu Santo, siendo el poder, el Espíritu Santo y fuego, es vaciado sobre el creyente, a través de la Sangre de Cristo, hace una expiación allí por él. Él está a salvo de todo juicio Divino. “¿Eso incluye la enfermedad?”. Sí, señor. Absolutamente, claro que lo hace.
49 No digo que no lo vaya a empujar, que no lo vaya a tumbar, que no llegará a usted, que no hará esto. “Pero muchas son las aflicciones del justo”, (Muchas veces el arca será aventada de aquí para allá), “Pero de todas ellas le librará Jehová”.
Muchas sacudidas tuvo la antigua arca. Muchas subidas y bajadas, pasó por muchos vendavales, pero reposó sobre el Monte Ararat a salvo.
Muchos lechos de cocodrilos cruzó la pequeña arca, muchos vendavales que atravesó de noche, muchas tormentas oscuras que navegó, pero reposó a salvo en los arbustos, donde el contenido podía ser llevado al trono de la nación; desde el lugar más bajo al más alto. Amén.
Nosotros unos miserables, infelices, los más bajos de todos los insectos, los más bajos de todas las criaturas, contaminados moralmente, muertos espiritualmente podemos ser levantados de ese lugar, por el arca de la Sangre del Señor Jesucristo, para ser hijos e hijas, y reyes y sacerdotes para Dios. ¡Qué cuadro! ¿Qué tenemos bajo consideración? ¿Cómo puede el hombre rechazar tal proposición, que Dios ha hecho con el hombre?
50 Allí, otra cosa que quiero que noten. Cuando el arca se fue a su lugar, Él dijo: “Una cornisa de oro colocarás encima de ella”. En otras palabras, cuando el arca fue calafateada con brea por encima y alrededor, con todo esto, la ley estaba adentro. Y noten otra cosa: el pan, el kosher, o el maná, que cayó al principio, ese maná estaba en vasijas, guardado dentro del arca.
Y, hermano, si Ud. nunca ha probado a Dios, para ver que Él es bueno, entre al arca una vez, porque allí es donde está el maná. No afuera en algún credo frío y carnal u otra cosa. Pero en Cristo, adentro. Entre por la puerta; Dios cerrará la puerta detrás de usted, mantendrá los juicios por fuera.
51 Noten, a medida que él entra. Él tomó esta arca… Además, la vara de Aarón fue puesta allí, y floreció; una vara vieja que estaba muerta: un bastón, un palo, no más que un pedazo de madera justo allí donde toda la vida ya se había ido de ella. Está tan seca como puede estarlo. Pero una vez colocada en ese lugar sagrado, volvió a vivir.
Todo pecador, a mí no me importa que tan seco, qué tan negro, lo que haya sido su vida, en la Presencia de Cristo, Ud. volverá a vivir, y florecerá y producirá flores, los frutos del Espíritu. Qué tan enfermo esté: eso no interesa; Ud. vivirá aun, en la Presencia de la expiación. ¡Qué maravilla! ¡Qué cosa tenemos bajo consideración! ¡Qué Escritura! ¡Qué Dios! ¡Qué perfecto… qué fundamento tan seguro! Todos los otros terrenos son arenas movedizas. Todos los otros terrenos son arenas movedizas.
52 Noten, ponle una cornisa encima. ¿Por qué? Era un rey. ¿Qué significaba esa cornisa de oro encima de la caja? Significaba que aquí estaba ese oro cubriéndolo: la humanidad estaba cubierta de oro. La sangre rociada encima de él, y una cornisa colocada sobre eso.
Qué tipo tan perfecto de Cristo, y Su Deidad, Su amor. Él vino al mundo, y Él mismo se puso sobre la humanidad, su iglesia, Sus creyentes. Sobre so, Él roció Su propia sangre, y salvará a “todo aquel que quiera”. Y dos Ángeles, recubiertos de oro, y las alas de cada uno tocándose en el Propiciatorio, donde todo creyente viene, confesando sus pecados, y recibe reconciliación por su pecado.
53 Allí está Él. Ahora, mírenlo a Él. La cornisa de oro; ¿representa eso a Cristo? Sí. Cuando Cristo estuvo aquí en tierra, Él fue coronado con una corona de espinas, para derramar la sangre. Eso es correcto. Pero cada creyente que viene a través de esa sangre derramada, le quita esa corona de espinas y lo corona a Él con la gloria de alabanzas y honor. Cada creyente que entra en Su Presencia, acepta esa sangre de Su frente presionada por las espinas, y lo corona a Él con gloria y alabanzas y majestad, como Rey de reyes, como Sanador, como Alfa y Omega, como el Principio y el Fin, como Consejero, el Príncipe de Paz, Dios fuerte, el Padre Eterno.
54 Noé era el padre en su arca. Moisés era padre en su arca. Cristo es el Padre en Su arca, con Sus súbditos —Uds. la iglesia, el creyente— seguros.
Quiero que se fijen de nuevo: la manera de acercarse al arca… era una manera que… Se fijan, cada hombre que venía al arca, tenía que pasar, primero, por el atrio exterior; enseguida él tenía que pasar por, era el velo interior, luego al lugar Santísimo. Ese era Cristo como profeta, como sacerdote, como Rey coronado. Lo primero que viene, Uds. ven que Él habló aquí, cómo vino primero: Él era un profeta.
55 Un hombre que viene a Cristo debe venir primero a la cruz. La cruz era Su sacerdocio. La cruz estaba allí donde Él fue representado en muerte. Es allí donde estaba la cruz: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito”. No hay hombre en su mente cabal, que pueda llegar ante la cruz, que sea traído ante Él, sin que escuche a Cristo predicándole. Cristo: el profeta, el predicador.
56 Entonces, lo siguiente que Él hace, pasa entonces para la expiación. Él pasa por el velo como sacerdote, para interceder, intercesiones: “Haciendo intercesiones, sentado a la diestra de Dios, haciendo intercesiones por el creyente”. Y el creyente viene ante Su Presencia, y luego Cristo hace intercesiones por él, en base a la confesión de lo que él cree.
Cuando él viene a la cruz, llega ahora ante Cristo. Él dice: “Oh, Cristo, yo sé que Tú me predicaste a través de la cruz, Tu Palabra. Yo te creo. ¿Tendrás misericordia de mí?”. Y Cristo, el intercesor, intercede. Entonces Él entra directamente al arca, al juicio allí, y toma todo su juicio, quitando todo pecado y vergüenza, y reconciliándolo con Dios, por medio de la propiciación de la Sangre, lo trae de nuevo de regreso reconciliándolo con Dios, a través de la propiciación de la Sangre, lo devuelve al compañerismo con Dios y lo pone en el arca a salvo para siempre.
57 Nada de qué preocuparse. No puede sufrir ningún daño. Ud. está tan seguro como puede estarlo. Deje que vengan las tormentas. Deje que… oh, que acontezca de todo, que venga la enfermedad. Deje que ocurra lo que Satanás quiera enviar. Dios lo mecerá a través de cada cosita de eso. No empiece a brincar y salirse. Quédese en Cristo. Diga: “Señor Dios: Sobre esta Roca, Tú dijiste: Edificaré Mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ella. Yo te creo, Señor Jesús. Ahora anclo mi alma en el puerto de descanso”. ¡Oh, vaya!
Cristo, el Capitán en Jefe de nuestra salvación. Allí está Él parado, el Gran Conquistador. Él rompió el velo en dos, derribando la pared intermedia de separación; invitando “a todo aquel que quiera”, que venga y sea partícipe de Su vida, que se cubra con Sus bendiciones Divinas, no habrá juicio que lo toque a usted.
Y si el juicio cae no puede lastimarle. Usted podrá estar enfermo por un tiempecito. Es posible que tenga que pasar por algo por un tiempo, pero recuerde, Cristo está al final. Él nunca dijo: “Esta arca quedará en un pequeño remolino de esa manera donde no habrá calma… con tanta calma como puede ser”. No, señor. Él nunca los llevó a través de un lecho de rosas. Él nunca prometió cosas fáciles, pero Él prometió gracia para sustentarlo durante ese tiempo.
Pienso en el poeta que dijo:
¿Deberé ser llevado al Cielo
En un lecho de rosas de facilidad,
Mientras otros pelearon para ganar el premio
Y navegaron por mares sangrientos?
No, para reinar tendré que pelear;
Aumenta mi valor Señor.
Sí, señor. No se fijen cuando vengan las pruebas duras. Solo quédense en el arca y digan: “Dios, estoy a salvo por siempre. He anclado mi alma en el puerto de descanso. Navegaré ya no más en el mar turbulento. Pueda que venga la tempestad sobre el abismo insondable, pero en Jesús soy salvo por siempre”.
Deje que venga la enfermedad, que vengan los problemas, dejen que el desánimo, y todo lo demás venga; eso no tiene nada que ver. Hemos recibido un reino que no puede ser conmovido. No dice que no sería aventando de un lado y para otro, pero Dios lo hará aterrizar lo más seguro que Ud. pueda en Su reino uno de estos días. Quédese justo en Su arca.
Que el Señor les bendiga, mientras tenemos nuestros rostros inclinados por solo un momento.
58 Nuestro Padre Celestial, hoy, al ver allí Tu Majestad, lo vemos a Él allá atrás con Noé. ¿Quién estaba navegando esas olas? ¿Quién estaba en esa pequeña arca de gofer? Los barcos de guerra más grandes que tenemos ahora no podrían haber soportado eso. La tierra entera se estremeció y se sacudió, miles y miles de kilómetros se salieron de su órbita, girando como un torbellino y las olas saltaban por el aire a millas de altura. Todo el mundo entero fue cubierto, estas viejas montañas grandes fueron desplazadas de su nivel terrestre, daban vueltas en la oscuridad de la media noche. Era el juicio, los cadáveres se volteaban y flotaban.
Y un pequeño barco de madera de gofer, calafateado con brea por dentro y por fuera; y aquellos, Tus amados creyentes, iban dentro del arca tan seguros como podían estarlo. A ellos no les preocupada. Ellos habían hecho exactamente lo que Tú les habías dicho. Siguieron Tus instrucciones.
Y aquel que sigue Tus instrucciones no será condenado o confundido. Finalmente Tú calmarás la tormenta, las tormentas de la vida habrán terminado, entonces aterrizaremos seguros en un mundo nuevo. Querido Padre Celestial, hoy sobre este tormentoso mar de la vida, no sabemos cómo se hace, en el día cuando la ciencia médica es grande, cuando las iglesias están haciendo grandes cosas tan excelentes. Pero nosotros solo estamos anclados en Jesús. Llegan las tormentas, las persecuciones se levantan, pero nosotros seguimos las instrucciones. Tú te encargarás de cuidarnos. Concédelo, Padre Celestial, estas bendiciones para cada uno. Bendice al desconocido entre nosotros esta mañana. Bendice al que no es salvo, y que ellos lleguen a ser Tus hijos.
59 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto si hubiera alguien aquí que está fuera de Cristo, que podría levantar su mano, decir: “Hermano Branham, estoy levantando mi mano a Dios, solo para que usted y Él pueda verla. Yo quiero ser recordado, y entrar en el arca antes de que sea demasiado tarde. ¿Orará Ud. por mí?”. Levantaría su mano, diga: “Recuérdeme a mí”. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermano. “Cuando estén furiosas las tormentas, párate a mi lado”.
Yo no puedo decidir por usted, amigo. Solo puedo orar por usted. Usted tiene que hacer su decisión. No creo que haya una persona con corazón honesto que pudiera venir en la presencia de Su majestad, y ver el amor que Él ha prometido… Ahora, ¿para qué levantó Ud. su mano? Algo está tocando en su corazón. Ese es Dios, tratando de jalarlo y meterlo en el arca. “Nadie viene a Mí, excepto que Mi Padre lo traiga. Y todo el que a Mí viene, no le echo fuera. Yo le daré Vida Eterna, lo levantaré en el día postrero”.
60 No tengan miedo. Dios está conduciendo los vientos. Dios está conduciendo el arca. Él tiene todo provisto. Pues, Noé no hubiera tenido victorias, si no hubiera tenido tormentas y pruebas. Si nosotros solo somos conducidos por un pequeño túnel seguro para pasar al otro lado, no hay gozo. Las tormentas de la vida, eso es lo que nos hace tener el gozo. Nunca sabríamos lo que es la luz del día a menos que tuviéramos oscuridad. Nunca sabríamos lo que es la cima de la montaña a menos que tuviéramos una montaña. Nunca sabríamos lo que es buena salud a menos que tuviéramos algo de enfermedad. Usted nunca sabrá cómo disfrutar la salvación si nunca fue un pecador. Dios ha hecho todas las cosas, la ley del contraste. Él le ama a usted.
Ahora, mientras tienen sus rostros inclinados, y sus manos levantadas…
61 Padre Dios, ruego que hoy, mientras las puertas están aún abiertas, la gente está viniendo del Este y del Oeste, del Norte y del Sur, juntándose. Grandes señales aconteciendo. En los cielos, habrá terrores; lo atómico en el aire ha sido dividido; el hidrogeno siendo explotado. Platillos están volando; los misiles no se pueden entender, alguna especie de inteligencia, ellos piensan, de alguna otra parte, ellos no saben, y la ciencia no puede averiguarlo, aparecen misteriosamente en escena, a la velocidad de la luz. ¡Oh, Dios, estamos cerca del fin!
Y la gran Pirámide que construyó Enoc, la última cámara es pasado, está listo para la cámara del Rey ahora, la venida del Señor, justo arriba, para la piedra de corona. Todo el calendario astronómico apunta directamente; las estrellas lo están declarando. Como lo hicieron la primera vez, cuando los hombres sabios miraron hacia arriba y vieron las estrellas, ellos dijeron: “Allí, el gran Rey ya viene”. Ahora las estrellas lo señalan de nuevo.
Toda la naturaleza está gimiendo: Los corazones de los hombres desfallecen del temor, la perplejidad por los tiempos; angustia entre las naciones; el mar está rugiendo; grandes marejadas estallando por todos lados, matando a centenares de personas de arriba abajo por las costas; carruajes sin caballos yendo por las autopistas y avenidas, parecen antorchas encendidas corriendo como relámpagos. Y nosotros hemos pasado al lado de estos postes indicadores como si no fueran nada.
62 ¡Oh, Dios, detennos rápidamente! Detén este mundo pecaminoso, por medio de la predicación del Evangelio. Salva aquellos que levantaron hoy sus manos, Señor Jesús. Concédelo hoy. Que Tu misericordia provista repose sobre cada uno de ellos. Que ellos puedan estar ahora mismo… Nada que yo pudiera hacer, nada que alguien más pueda hacer. Depende de ellos dar el siguiente paso.
Tú mandas el Espíritu Santo. Él puso la Palabra en sus corazones. Ellos levantaron la mano, que lo creen. Tú dijiste: “El que creyere esto nunca morirá, sino que tendrá Vida Eterna”. Ven, Señor, arréglalo con ellos para siempre. Ellos te creen. Y creen Tu Palabra ahora. Como Tú dijiste: “El que oye Mi Palabra, (Ha sido predicada) cree al que Me envió, (Lo creemos) tiene (por cuando lo hizo) Vida Eterna, y no vendrá a juicio; sino que ha pasado de juicio a Vida”, seguro en el arca.
Señor, que ellos se levanten como un hombre nuevo, una mujer nueva, unos jóvenes y jovencitas nuevos; que se vayan de este pequeño viejo tabernáculo hoy, donde está congregado este puñado de personas, que salgan a vivir vidas nuevas, para predicar el Evangelio, para enseñar, y hacer, exaltar a Cristo en todas partes. Concédelo, Señor. Bendícenos ahora; oramos, en el Nombre de Jesús. Amén.
No me pases, oh tierno Salvador,
Oh, escucha mi humilde clamor,
Mientras a otros Tú bendices,
Oye mi clamor.
Salvador, Salvador,
Oye mi oración;
Mientras otros Tu bendices,
Oye mi clamor.
Permite que en Tu trono (el propiciatorio, ¿ven?)
…misericordia.
Encuentre (solo deje que su alma le hable a Dios)
… descanso (de nuestros pecados);
Sana mi espíritu herido y quebrantado,
Ayuda mi incredulidad.
Inclinemos nuestros rostros.
Salvador, Salvador,
Escucha mi humilde clamor;
Mientras a otras Tú bendices,
No pases de mí.
63 Con nuestros rostros inclinados. Oh, solo pienso en los tiempos maravillosos, cada vez que entro a este viejo caparazón aquí. Yo creo que está calafateado, se ha mantenido bajo muchas tormentas. Me ha arrullado, en los días de problemas y pruebas.
Veo a Billy sentado allá atrás. Él está… Aunque simplemente me siento guiado, para hacer algo diferente ahora. Solo siento que Dios quiere que haga algo un poco diferente. Tengo a unas personas aquí, al Sr. D. Cook, al Sr. Long, Erwin, varios otros que tienen sus nombres en un papel aquí, que han venido por una pequeña oración, y para platicar las cosas. Escúchenme ahora, mientras estamos en oración entonces. Le acabo de decir a Billy: “Ven por el pasillo, y reparte unas tarjetas de oración.
Pero el Espíritu Santo dijo: “No hagas eso”. Es por eso que canté: “No pases de mí, oh, tierno Salvador”. Yo pensé: Señor, ¿qué pasa?
64 Quiero decirles esto. Ahora, si Uds. me creen, escuchen. Lo que sea, que está en su corazón… Lo que sea que Ud. quiera saber, cualquiera que sea su enfermedad, créanle a Él ahora. Él le hablará ahora. Él lo va a hacer. Él les va a hablar individualmente. Yo lo creo con todo mi corazón. El Espíritu Santo lo va a hacer: hablarle a usted, decirle de qué tiene necesidad. Lo que sea que Él le diga a usted, hágalo. Si Ud. está lisiado; Él dice: “Levántate y anda”, usted levántese y camine. Si Ud. tiene un cáncer, y Él dice: “Olvídate de eso a partir de hoy”, hágalo. Vean si no acontece.
Si Ud. está parado en peligro, no sabe qué rumbo tomar, Él les dirá exactamente qué hacer. Él lo pondrá en su corazón ahora mismo. No dude de Él. Vaya a hacerlo. Haga exactamente lo que Él le diga que haga. Él lo hará.
65 Ahora, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, estos que llamé por nombre, quiero que vengan aquí arriba al altar por solo un momento, si vienen caminando. Y luego si hay alguna de nuestra gente local, también, que quiera venir por oración, entonces pueden ir pasando mientras mantenemos nuestros rostros inclinados.
Algo muy extraño: Acabo de recibir una advertencia muy extraña, por el Espíritu Santo, por algo. Me estaba preguntando cómo hacer eso, pero Él me acaba de decir, y sé que Él está correcto. Mientras aquellos que desean tener una palabra de oración, una cosita delante de Dios, que tenga una necesidad, enfermedad, finanzas, físico, material, cualesquiera que sean sus problemas, ¿podrían caminar al altar ahora solo un momento, mientras cantamos ese verso una vez más?
Mantengan sus rostros inclinados, todos excepto los que están viniendo. Y la madre aquí con la niñita, quiero traerla aquí, aquí al altar. Muy bien.
Salvador, Salvador,
Escucha mi humilde clamor;
Mientras a otros Tú bendices,
No me pases a mí.
Permite que en el trono de misericordia
Encuentre dulce alivio;
Sana mi espíritu quebrantado y herido,
Ayuda mi incredulidad.
Salvador…
66 Mis amados amigos, con sus rostros inclinados, yo he tratado toda mi vida ser cualquier cosa menos un falso. He tratado de ser honesto en mis tratos con Dios y con mi prójimo. Y he tratado, cada vez, de moverme y hacer solo lo que el Espíritu Santo me diría. Esa es la razón por la que me llevan de un lugar a otro, y detengo reuniones, y voy a lugares, porque yo sigo la guianza del Espíritu.
Cuando esta mañana, al estar predicando aquí… Iba a tener una línea de oración; vine… traer a la gente para el discernimiento, y hablar con ellos. Pero Algo me habló, dijo: “Dile a la gente…”. Esa es la razón por la que me detuve de repente, eso sucedió. Dijo: “Llama a la gente aquí arriba, y diles: Vengan, pídanme a Mí. Si les hace falta, Yo se los diré”.
67 Usted se pregunta cómo esa niñita puede sanar; cómo usted con cáncer puede sanar; cómo usted por aquí con el problema en la garganta puede sanar; cómo Ud. con este bastón puede sanar; cómo Ud. en la camilla puede sanar; cómo el ciego puede lograr ver; cómo Ud. que está angustiado y en problema.
Si hay alguien aquí que tiene un problema doméstico, problema familiar: “¿De qué otra manera puedo recuperarme, Hermano Branham?”. Él le dirá en este momento.
Otros problemas, Uds. se están cuestionando sobre esto, aquello o lo otro. Solo lo que impacte su corazón, ahora siga eso y vea si acaso no es correcto. Solo sígalo y vea si acaso no es eso correcto. No cambie de parecer. Quédese con eso. Él dijo que Él les hablaría.
Ahora, mientras están todos orando.
68 [El Hermano Branham deja el micrófono del púlpito y comienza a orar por la gente en el altar].
Padre en el cielo, bendice a mi hermano. Dale todo deseo de su corazón, lo que sea que él desee.
Mi hermana, querido Dios, bendícela. Quita toda carga de su corazón hoy.
Bendice a mi hermana, Padre, Que el Espíritu sea sobre ella.
Dios le bendiga mi hermana. Dale el deseo profundo de su corazón.
De igual manera, a mi hermana aquí, en el Nombre de Jesús, Padre, concédelo.
Mira a esta querida niñita; estamos agradecidos que hayas hecho tanto por ella, Padre. Tú nos ayudaste, no hace mucho. Ruego que Tú sanes completamente a esta niña, y una revelación a otros, que ellos puedan creer en Ti. Yo bendigo a esta niña, esta mañana, en el Nombre de Jesucristo, y maldigo esta enfermedad de su cuerpo, Señor.
Bendice a mi amado hermano hoy, Señor. Que su fe nunca falle, a medida que él ve hacia el Calvario, sabiendo que allí; la fe… cualquier fe que se deposite allí, Dios la confirmará y la traerá a cumplimiento.
69 Bendice a mi Hermano Morgan. Dale el deseo de su corazón. Lo que sea que él pida para hoy, que Tú se lo des, en el Nombre del Señor.
Bendice a mi hermana allí atrás, Señor, y dale esas cosas que ella desea, por medio de Jesucristo.
Padre Dios, mi hermano, oro por el deseo de su corazón, que sea cumplido… [Palabras inciertas].
Mi hermano aquí, Señor, que Tú lo bendigas. Padre Celestial, concede el deseo de su corazón. Y que él encuentre ese deseo en Jesucristo, y te dé las gracias por la sanidad de su cuerpo.
Padre Dios, yo oro, con mis manos sobre mi hermano, que el deseo de su corazón sea concedido en el Nombre de Jesús.
Bendice a mi hermanito, Padre. Dale de Tu paz al muchacho… [Palabras inciertas]… en el Nombre de Jesús.
La niñita, Padre, yo la bendigo. En el Nombre del Señor Jesús, que ella reciba lo que ha pedido, en el Nombre de Jesús. Concédelo.
Bendice a mi hermana, Señor. En el Nombre de Jesús, que así sea. [Palabras inciertas].
[En este punto, el Hermano Branham se aleja del micrófono y ora por varias personas en la línea].
70 Dios Todopoderoso, siendo que Tú eres el gobernante de los cielos y la tierra, Tú pones en orden el corazón del hombre. Tú pusiste las estrellas en los cielos, y ellas permanecen. Tú colgaste el sol en órbita, y se queda allí. Tú pusiste la luna allá arriba en los cielos, y pusiste un guarda sobre el mar. Tú pusiste límites que no puede traspasar. Tú hablaste, y ellos obedecieron. Señor Dios, Tu hablaste al corazón del hombre. Que siempre sea maleable y esté listo a empaparse en el Espíritu, y que haga las cosas que Dios ha mandado.
Y, Padre Celestial, Tú hablaste a mi corazón esta mañana, Tu siervo indigno. Y yo le he hablado a la gente, que Tú quieres hablar; y sucedió con cada uno de ellos. Y ahora, Padre, yo he bajado, en conmemoración a Tu revelación que me diste, y puse manos sobre ellos.
Y, Padre, lo que sea que Tú pusiste en el corazón de ellos en ese momento, Dios, que sea su decisión eterna allí mismo, sabiendo que Tu Espíritu está aquí ahora, colocándolo en el corazón de ellos exactamente. Si ellos están lisiados, que puedan caminar. Si están ciegos, que puedan ver. Si están angustiados, que puedan ser felices. Si tienen problemas, que sean quitados. Concédelo, Señor. Si ellos están tratando de hacer una decisión, que la decisión correcta venga ahora mismo. Que el Espíritu Santo revele todas estas cosas de las cuales tenemos necesidad. Concédelo, Señor. Estamos aquí en el altar, esperando en Ti, adorándote.
71 Ahora, Padre, si hay alguien aquí al cual Tú todavía no le has hablado, que Tú Espíritu escudriñe ahora. Que se mueva y aquí abajo del altar, y revele todo. Asegura cada corazón, Señor. Hazlo positivo; no quedará duda, en ninguna parte. Que Tu Espíritu quite toda la fricción.
Y atrás en la audiencia, de esta querida gente, los que están sanos, aquellos que no están en problemas, aquellos que Tú has bendecido, y que están sentados aquí sanos y fuertes esta mañana. Oh, ellos están orando por estos otros, son compañeros, Señor. Ellos han tenido problemas parecidos, y saben que Tú los has ayudado.
Y ahora, Padre, estamos orando unánimes, que Tú envíes Tu Espíritu y confirmes todo, Señor, ahora mismo, a cada corazón, mientras esperamos humildemente con Tu gran Espíritu Santo ungiendo, moviéndose, haciendo eso que sentimos que es correcto. Concédelo, Señor.
72 Ahora, con nuestros rostros inclinados, todos estén orando, vamos a cantar unos cantos. No estén cansados ahora.
Yo no soy un fanático. Uds. saben eso. Si lo soy, yo no lo sé. Pero Algo definitivamente me habló, dijo: “Yo hablaré con ellos. Tú solo llámalos aquí arriba”. Yo hice lo que Él dijo que hiciera.
Ahora, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y cantando cantos, solo vean lo que Él les dirá. Lo que sea que Él les diga, ese es Él hablando. Caminaremos en la luz, en tan preciosa luz; mira las gotas de gracia caer; brillan de día y de noche también; Del mundo Jesús es la Luz. Mientras cantamos suavemente, todos estén en oración.
Caminaremos en la luz, preciosa Luz,
Mira las gotas de gracia caer;
Brillan de día y de noche también,
Del mundo Jesús es la Luz.
Caminaremos en la luz, preciosa Luz,
Mira las gotas de gracia caer;
Brillan de día y de noche también,
Del mundo Jesús es la Luz.
Caminaremos en la luz, (¿cuál luz?
Él la está dando ahora) Luz,
Mira las gotas de gracia caer;
Brillan de día y de noche también,
Del mundo Jesús es la Luz.
Venga, confiéselo a Él como su Rey,
Del mundo Jesús es la Luz.
Entonces las campanas del cielo sonarán,
Del mundo Jesús es la Luz.
Caminaremos en la luz, preciosa Luz,
Mira las gotas de gracia caer;
Brillan de día y de noche también,
Del mundo Jesús es la Luz.
Caminaremos en la luz, preciosa Luz,
Mira las gotas de gracia caer;
Brillan de día y de noche también,
Del mundo Jesús es la Luz.
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