S.304 55-0606  Las Aguas de Separación 

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OBRAS DEL MENSAJE

Las Aguas de Separación

Macon, Georgia, E.U.A.

55-0606

1 Amigos, estoy muy feliz de estar aquí esta noche para ministrar en el Nombre de nuestro amado Salvador, el Señor Jesucristo. Al escuchar ese antiguo canto: “Sólo creed, todo es posible… Solo pienso cuántas veces he sido llamado al púlpito con eso, en diferentes idiomas alrededor del mundo, todos los diferentes tipos de iglesias, y gentes, por todo el mundo.
Ahora, antes de comenzar el servicio esta noche, sabiendo que tenemos un tiempo limitado, inclinemos nuestras cabezas y hablemos con el Rey de reyes por un momento.
Nuestro Padre Celestial, venimos a Ti esta noche, en el Nombre del Señor Jesús. Primero, colocando ese Nombre, porque se nos ha prometido que si pedimos algo en Su nombre, lo recibiremos. Nosotros no tenemos justicia propia. Venimos indignos, suplicando por misericordia, no por juicio, misericordia.
Y te pedimos que seas misericordioso con nosotros esta noche. Perdónanos de nuestros pecados y ofensas. Sin saber pero esta pudiera ser la última noche que estaremos sobre la tierra. Mañana podemos estar en Tu casa. Oramos, Dios, si hay alguien entre nosotros que no está listo en este momento, o algún pecado entre nosotros, quítalo ahora mismo, que tengamos libertad en la hora de nuestra muerte y la separación de esta vida.
Recuerda, Padre, a aquellos esta noche que están enfermos y afligidos. Que el Espíritu Santo en gran misericordia venga esta noche y sane a todos los enfermos y afligidos. Concédelo, Señor. Perdónanos, lo pedimos de nuevo; entra en la Palabra, oramos, y entrégala a los corazones de las personas y edifícalos por la fe. Pues pedimos esto en el Nombre de Jesús. Amén.
Ahora, mañana, supongo… pensé, tal vez esta noche… No lo he visto todavía; se supone que el hermano Moore debe estar aquí para hablarnos, y él… Estoy en algo que muy pocas veces hago: eso es tratar de hablar y luego orar por los enfermos. Y la comprensión de esto, si bien somos solo un pequeño grupo de nosotros en este lunes por la noche… pudiera decir que es un tipo diferente de ministerio, especialmente del tipo que el amado Padre Celestial me ha dado para ministrar a la gente. Es un tipo diferente de unción, el mismo Espíritu; al igual que hay diferentes dones, pero el mismo Espíritu. Y un Espíritu: cuando están predicando, sólo sienten que se están edificando a Uds. mismos.
Y el otro tipo: una visión les afectará más que predicar seis horas en el púlpito tan duro como puedan predicar. Eso les quita algo.
Y confío en Dios que el Hermano Moore se apresure, porque ciertamente lo necesito.

2 Ahora, tal vez mañana por la noche… y el Hermano Arganbright, uno de los, creo, presidente de los Hombres de Negocios Cristianos Internacionales del Evangelio Completo, estará aquí mañana por la noche y se quedará con nosotros algunas noches. Lo cual inmediatamente después del servicio aquí, volamos a Zurich, Suecia para comenzar allí, solo un día después de que dejemos este servicio. Un programa bastante pesado para largo rato, hasta Canadá y los alrededores.
Y entiendo que el Hermano Toms… No he logrado hablar con él, pero su esposa vendrá mañana, creo yo. ¿Es eso correcto, Hermano Toms? Todo el camino desde Sudáfrica para visitarlo aquí mientras él está aquí. Tengo algo de qué hablar, Hermano Toms, un poco más tarde, tan pronto como llegue el Hermano Jack para que él pueda continuarlo.
Y sobre su negocio aquí en Estados Unidos, y lo que hace en Sudáfrica por la gente. El Hermano Toms estuvo en la mayor parte de la reunión Africana, mientras estuvimos allí, y vio al Señor en Sus grandes poderes.
Entendí esta noche, cuando vinieron y me trajeron, que él está llevando a cabo el servicio de instrucción de la tarde. El Hermano Toms es un hombre muy bien instruido, en las Escrituras sobre sanidad Divina. Él se sentaba con mi anciano amigo, el Hermano Bosworth, y Tommy Osborn, y muchos de los grandes maestros del día.
Ahora bien, le digo esto halagando al Hermano Bosworth: no sé de una persona viva en la tierra hoy que sepa más de las Escrituras de sanidad Divina que F. F. Bosworth. ¿Cuántos conocieron de F. F. Bosworth? Veamos sus manos. Por supuesto, él no es extraño en ningún parte, difícilmente, en el mundo. Probablemente esté aquí esta semana. Tuve la invitación de venir a Boston para un gran auditorio con capacidad para, según creo, doce mil personas, por cien dólares a la semana solo por tres semanas. ¿Pudieran imaginar eso? Tomar un par de ofrendas, y eso lo arreglaría.
Pero no pude tomarla, porque ya estaba programado por bastante tiempo. El Hermano Schoeman de Sudáfrica, creo, el Presidente de la Asociación Ministerial se va de Suecia inmediatamente después de que nos vayamos de allí, y estamos por unir seis servicios, regresar a África, y subir a Tanganica, y demás, alrededor de las diferentes partes del mundo.

3 Ahora, esta noche, queremos hablar un momento de la Palabra. Porque la fe viene por el oír y el oír de la Palabra.
Hermano Toms… Acabo de escucharlo hace unos momentos, leer un pasaje de las Escrituras de la Biblia, el cual ciertamente aprecio.
Ahora, quiero leer solo un poco para acompañar eso, que se encuentra en el capítulo 5 de Efesios. Me gusta el libro de Efesios, ¿A Uds. no? Solo pienso… Sé que los ministros apreciarán eso. Efesios… si no fuera por el libro de Efesios, difícilmente sé cómo pudiera abordarlo.
Si ven, hay dos escuelas de pensamiento. Una de ellas es la Calvinista; la otra es la Armeniana. Bueno, por supuesto, Uds. saben que pertenezco a la escuela Calvinista, al ser un Bautista. Entonces, lo que causó, ambos se fueron a los extremos. Uno fue a sembrar de esta manera, y el otro se fue a sembrar de esa manera. Pero creo que el libro de Efesios los devuelve a los dos y los coloca en el lugar al que pertenecen. Entonces, realmente me gusta el libro de Efesios. De alguna manera nos mantiene en orden, hermanos, en nuestra teología, ¿no es así? El libro de Efesios, y me gusta bastante.

4 Ahora, esta noche, deseo leer del quinto capítulo, un versículo o dos, y los versículos 25 y 26.
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo también amó a la iglesia, y se entregó a Sí mismo por ella;
Para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua por la Palabra,
“El lavamiento del agua por la Palabra”. El tema es: Las Aguas de Separación.
Volviendo al Antiguo Testamento, de donde nuestro hermano acaba de leer la lección de las Escrituras esta noche, para enseñar un poco de la Palabra, si el Señor lo quiere.
Ahora, tan maravilloso, el Antiguo Testamento: Mucha gente simplemente descarta ese Libro antiguo cuando realmente es… Es la sombra del Nuevo. La única manera en que puedo sentir que estoy medio alineado es mirar atrás en el Antiguo Testamento y ver las sombras, entonces sé cómo debería ser el Nuevo Testamento. Si el Antiguo Testamento era una sombra… Si Uds. ven el sol poniéndose a sus espaldas, y Uds. yendo hacia su sombra, muy bien pueden decir lo que Uds. son, desde el aspecto de su sombra. Y todo el Antiguo Testamento era una sombra del Nuevo. De esa manera, al enseñarlo desde los puntos de vista del Antiguo Testamento, uno tiene una idea general de lo que será el Nuevo Testamento.

5 Ahora, en este gran viaje en el que estaban los hijos de Israel -en el momento en que se establece este pasaje que ahora tenemos ahora bajo consideración- fue cuando Moisés descendió a Egipto y sacó a los hijos de Israel, y Dios en Su misericordia estaba haciendo preparativos de cómo Él podría hacer un camino para que Su pueblo, después de haber pecado, se reconciliara de nuevo a Él. ¡Un maravilloso y bello cuadro del tipo antiguo!
Ahora, quiero que lo vean, mientras Moisés descendía para liberar a los hijos de Israel, cómo fue que Dios hizo milagros. La gente había llegado a un tiempo casi como ellos lo están ahora. Por cierto, el viaje de Egipto a Palestina fue un tipo de la iglesia en su viaje hoy.
Mientras ellos fueron guiados naturalmente, nosotros somos guiados espiritualmente. Sé que muchos maestros de las escuelas dicen que la tierra prometida representa el cielo, pero yo creo que representa el milenio. Porque todavía tenían guerras y problemas en la tierra prometida.
Se acercaron, y, en mi opinión, la iglesia esta noche está en la etapa de la antigua edad de la iglesia en Cades-Barnea, donde están vagando después de negarse a caminar en la luz.

6 Es por eso que creo que América esta noche, que nuestra hermosa tierra aquí está en la confusión; no parece que podamos tener un avivamiento. Pues se ha predicado suficiente Evangelio en América, y Dios ha obrado suficientes señales y maravillas, para convertir a mil naciones de este tamaño. Grandes hombres han cruzado el país; Billy Graham y Oral Roberts, y muchos de los grandes hombres en el mundo predican hoy el Evangelio de la liberación, y demás, y salen grandes muchedumbres y gentíos; ellos escuchan, vuelven, se sientan, siguen en su misma rutina.
Si Ud. sólo supiera amigo, eso es espiritual. Ud. tiene que darse cuenta que cada persona tiene un espíritu en ellos. Y si la persona solo pudiera ver qué tipo de espíritu domina su vida, Uds. que actuaron de manera diferente hacia Cristo, estarían avergonzados de Uds. mismos.
No importa cómo estén vestidos y cuán bien… cuán populares sean con las personas, aún en su corazón… si Dios solo pudiera voltear el espejo hacia su corazón…

7 Muchas veces al tratar con cosas espirituales, Uds. los ven cuando se mueven. Alguien me estaba preguntando aquí no hace mucho tiempo. Yo estaba en Calgary, Canadá, y entró un muchacho; lo tenían en una camisa de fuerza. Y ellos entraron por la parte posterior de la habitación; y él estaba maldiciendo y haciendo escándalo, y yo jamás he escuchado eso en mi vida. Y el padre estaba tratando de dominarlo, y cuando estuvieron adentro, me miró y dijo: “William Branham, tú no tienes nada que hacer conmigo”. Bueno, el padre levantó la vista. Dijo: “Él ni siquiera sabe su propio nombre. ¿Cómo supo su nombre?”
Yo estaba parado a una gran distancia de él. Oh, cómo me maldecía y se alborotaba. Y él dijo: “No tienes nada que hacer conmigo”. Y le pedí a la audiencia que fuera reverente. Los ujieres vinieron a sacarlo.
Justo entonces vi al Espíritu Santo moverse, el Ángel del Señor. Le dije: “Ahora tráigalo aquí sólo un minuto”. Cuando fueron a traerlo, él comenzó a patear, a echar espuma y a morder. Él estaba en una camisa de fuerza, y lo trajeron cerca…
Y luego, cuando la visión vino y dijo lo que era: un pecado que había sido cometido por su padre que causaba que el muchacho estuviera en esa condición. El padre cayó y se arrepintió. Y cuando ese espíritu maligno se alejó de ese chico, miles de personas en los terrenos de la estampida ahí esa noche, miraron, y como una gran y enorme araña en una sombra negra flotando alrededor. ¡Oh vaya! Estaban muy callados. Y eso salió del lugar, salió por el edificio y se fue.

8 Muchas veces los ven en diferentes formas. Aquí, recientemente, vi uno saliendo de una mujer, que parecía un murciélago con grandes pelos colgando debajo de las piernas, y así por el estilo; y sus alas saliendo, directo hacia arriba. Son espíritus malignos. Y muchas veces es alguien que se ve tan hermoso por fuera, si solo pudieran mirar por dentro y ver lo que eso es. Estamos dominados por un espíritu.
Ahora, vemos que los hijos de Israel, después de que Dios prometió a Abraham que su simiente viviría cuatrocientos años y los sacaría bajo la mano de liberación. Hubo un hombre que nació, con el nombre de Moisés, un niño muy peculiar.
Por supuesto, creo que los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Uno no puede hacer de Ud. algo que no es. Uno no es… no es… Yo difiero un poco de Uds., algunos de Uds. hermanos de la Lluvia Tardía en eso, de la imposición de manos y de los dones. Yo difiero con Uds. Escrituralmente.
Yo creo que Uds. son nacidos de Dios; Dios ha puesto en la iglesia ciertas cosas. Dios lo hizo. Y no importa cuánto quieran ser otra cosa… Yo no pudiera hacerme tener ojos marrones si los quisiera; son azules.

9 ¿Quién podrá, por mucho que se afane, agregar a su estatura un codo? Debemos hacer lo que podemos con lo que tenemos que hacer. Lo que Dios nos ha ordenado que hagamos… Si Uds. se quedan en su llamado y permanecen allí, Dios los usará. Si tratan pasar por encima y hacer otra cosa, se encontrarán arruinados en alguna parte. Siempre es así. Y sin embargo, esa es la raza humana; la encuentran haciendo eso.
Cuando Moisés salió… un niño extraño, nacido peculiar; Dios estaba con él. Y cuando él tenía la edad de cuarenta años, él pensó seguramente que los hijos de Israel entenderían que él los liberaría, pero no lo entendieron. Así que tuvieron que permanecer en esclavitud cuarenta años más.
Pero cuando él salió y comenzó a hacer milagros en Egipto, Dios estaba con él. Luego, cuando sacó a los hijos de Dios, entonces dijo: “Una multitud mixta fue con ellos”.
Vean, lo sobrenatural había sido hecho, y cuando lo sobrenatural es hecho, realmente llamará a todas las clases y a todos los tipos juntos. Todo el mundo quiere mirar más allá de la cortina, sin importar dónde uno se encuentre, quién sea Ud.

10 Aquí hace algún tiempo, estaba sentado en California. Un hombre muy conocido entre la gente del Evangelio Completo, tiene una gran iglesia allí. Y el hombre salió; él se viste muy bien. Y había un ministro Presbiteriano sentado a mi lado. Ahora, nadie me conocía; sólo me escabullí al lado, con el abrigo puesto así. El hombre es un querido amigo muy personal.
Y el hombre estaba hablando, por supuesto, él tiene una forma predominante. Y este hombre me dijo, sentado allí, dijo: “¿Cree que eso parece un siervo de Cristo?”
Y yo dije: “Bueno, yo no soy su juez”. Le dije: “Para mí, todo se ve bien para mí”.
Y él dijo: “Bueno, escuche”, dijo: “Todo este fanatismo acerca de la sanidad Divina”. Él dijo: “¿Sabe qué?” Dijo: “Hace poco vinieron muchas personas aquí”. Dijo: “ Una vez, la iglesia Presbiteriana tenía toda la costa oeste monopolizada”. Él dijo: “Tuvimos iglesias, iglesias grandes en todas partes, grandes congregaciones, la principal iglesia en la costa Oeste”. Él dijo: “Entonces viene esta Ciencia Cristiana”, y dijo: “luego, cuando aparecieron, comenzaron como si tuvieran una condición mental para pensar sobre la materia”. Y dijo: “Sabe, eso destrozó a la iglesia Presbiteriana”. Él dijo:“ Ahora aquí viene esto”, y dijo: “entonces eso comienza a entrar”.
Le dije: “Mire, amigo, no sé quién sea Ud.”
Él dijo: “Bueno, yo soy un ministro Presbiteriano”.
“Bueno,” le dije: “Yo soy un predicador Bautista”. Entonces le dije: “Déjeme decirle algo”. Si Uds., los Presbiterianos, se hubieran quedado en la voluntad de Dios y hubieran enseñado la Palabra de Dios, ellos nunca hubieran tenido ninguna excusa para que viniera el fanatismo“. Yo dije: ”La razón por la que levantaron estas cosas es porque Uds. dejaron que se cayeran las trancas, porque Uds. han fallado en darle el pan de vida a los hijos hambrientos. La hora está aquí. Y si ellos no pueden comer de la Palabra verdadera, comerán de un bote de basura o de cualquier otra cosa de la que puedan comer, porque ellos tienen hambre“.

11 Qué es esta noche: los hijos de Dios necesitan ser alimentados con la verdadera Palabra de Dios, de “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
La sanidad Divina es correcta; las almas están hambrientas por ello. Si no viene de una manera, el diablo lo disfrazará y lo traerá de otra. Entonces, ellos están hambrientos por eso. Y ellos saben que esa es la verdad; a medida que los hombres se acercan a Dios, ellos descubren eso.
Bueno, cuando Uds. hallan lo sobrenatural, todo hombre está tratando de mirar más allá de la cortina. No importa quién sea, él quiere ver de dónde viene, a dónde va, todo al respecto. Solo hay un Libro que puede decirles eso; eso es todo. Les dice quiénes son Uds., de dónde vienen y hacia dónde van. Es el único Libro que existe, y esa es la Biblia, que les dirá quiénes son, de dónde vienen y hacia dónde van.

12 Ahora, quiero que noten: ellos subieron, una multitud mixta, y eso causó problemas entre ellos cuando llegaron allí. Pero Dios, en Su misericordia soberana, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos lleguen al arrepentimiento, siempre hace una preparación de una vía de escape para aquellos que desean venir por la vía de escape.
Lo hizo en el mundo antediluviano. Lo hizo en los días del llamamiento de Noé… o, más bien, Moisés llamando a Israel. Lo hizo en los días del Señor Jesús, y Él lo está haciendo aún hoy, justo antes de que los juicios golpeen al mundo.
Dios está llamando a un pueblo: aquellos que estén dispuestos a caminar y tomar la preparación de Dios, cómo escapar de la ira que viene sobre la tierra. Y confío en que ninguno que está en Presencia Divina esta noche, o estará, tenga que quedarse aquí y sufrir la gran ira de Dios que pronto va a venir a la tierra. No hay manera de escapar de eso.

13 Escuchen, si… escuchen esto, márquenlo: si Dios no hace algo y envía juicio a estas naciones de inmediato, Él tendrá que resucitar a Sodoma y Gomorra y disculparse con ellos. Así es, estamos al final del camino. Él es justo, y no puede permitir que nos salgamos con la nuestra, con las cosas que ellos se están saliendo con la suya ahora, y ser justo. Él tendría que disculparse con aquellos a quienes destruyó en los días pasados. Así que, estamos al final del camino.
Les conviene verificar su condición espiritual cada hora del día y estar preparados. Porque no saben a qué hora viene. Dios ha hecho un camino; Él está enviando todo, la predicación de la Palabra, señales, maravillas. Él le da a uno el mensaje de la predicación, a otro el mensaje de la señal, a otro otra cosa. No deseando que ninguno perezca, poniendo Sus dones en orden en la iglesia, y demás, y todavía la gente continuamente comportándose igual y simplemente como si ni siquiera le prestaran atención.
Si ellos solo se dieran cuenta de que en su alma hay un espíritu del diablo que domina sus vidas. No puede ser nada más.

14 Una noche antes de que me vaya, quiero hablar sobre demonología y mi conocimiento personal del tema, para que entiendan de qué se trata.
Ahora, fíjense cuando llegaron allí al desierto y tuvieron problemas, y demás. Nuestro amoroso Padre Celestial, no queriendo que ninguno perezca, como dije, haciendo todos los tipos antes del tiempo del fin, o antes de este tiempo. Él les dijo a Moisés y Aarón: “Id y tomad una vaca bermeja sin mancha, que nunca ha tenido yugo, y ella debe ser matada delante del sumo sacerdote, y cómo era que ella debía ser traída, y luego quemada y las cenizas, hechas agua de separación”.
Repasemos ese proceso solo en unos momentos. El primer lugar, siendo una becerra, era un animal de sacrificio de la que el Señor habló, un portador de la carga. El buey de trabajo, que sale y trabaja. La siguiente cosa es que habló que debía ser roja, un rojo sólido, ni una mancha, o una mancha de nada más que rojo.
Ahora, rojo, para nosotros, habla de peligro. El rojo no es un buen color para nosotros, en la forma de hablar mundano. El rojo a veces significa la señal de peligro. Pero rojo, también, en las Escrituras, habla de redención. El rojo ha sido el símbolo de redención de Dios. Castigo.
Notaron todo el trayecto a través de la Escritura desde los días de Adán, todo el trayecto hasta el día de hoy ha sido una franja escarlata de rojo: la sangre.
A menudo me pregunto cómo las personas pueden evitar la sangre del Señor Jesús de la manera en que lo hacen después de que ven Su sufrimiento.

15 Aquí hace algún tiempo mataron a un gánster en Chicago; y donde la sangre de su prójimo se derramó en el suelo, la rodearon para evitar tocar la sangre cuando le dispararon al criminal en la calle.
Entonces pensé: ¿No es extraño? Ellos son muy cuidadosos de manera que no pisarán la sangre de su prójimo, pero cada día caminan directamente a través de la sangre de Jesucristo como si no fuera nada. Teniéndola como algo impío, solo caminando, despreocupados. Prediquen la Sangre: se ríen en su rostro, al predicar de la Sangre.

16 Fíjense, cómo eso debiera ser apreciado. En Illinois, en cierto museo, hace algún tiempo, yo estaba de paso, mirando a mí alrededor. Me gusta mirar diferentes cosas de lugares de interés, y escenas, y artes. Me gusta ver a Dios en todo lo que veo.
Y, por casualidad, noté a un anciano de color allí, con un mechón de pelo en la parte posterior de la cabeza. Él tenía su sombrero sobre su pecho así, caminando alrededor mirando. Y miró hacia lo que parecía una pequeña vitrina de vidrio. Y de repente dio un paso atrás, saltó. Y lo veo con los ojos cerrados, y él estaba haciendo una pequeña oración o algo por el estilo.
Me detuve y lo miré por unos momentos, sorprendido por el anciano de color. Levantó la cabeza y dijo: “Gracias, Señor”. Volvió a bajar la vista; las lágrimas corrieron por sus mejillas.
Pensé, “Me pregunto qué está mirando el anciano”. Caminé hacia allí donde estaba. Y dije: “Buenas tardes, tío”.
Él dijo: “¿Cómo está, señor?”
Y yo dije: “Quiero hacerle una pregunta”. Le dije: “Yo soy un ministro. ¿Qué le hizo retroceder y decir esa oración que estaba haciendo?”
Él dijo: “Mire hacia abajo ahí”.
Y miré hacia abajo y dije: “No veo nada más que un vestido”.
Él dijo: “¿Ve esa mancha allí?”
Yo dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “Hay una marca del cinturón de esclavos a mi alrededor”. Él dijo: “Esa es la sangre de Abraham Lincoln. Y la sangre de ese hombre allí me quitó un cinturón de esclavos”. Dijo: “¿No le haría a Ud. estar un poco emocionado también?”
Levanté mi mano y dije: “Dios, cómo te agradezco. Si un hombre de color pudo saltar ante los pensamientos de la sangre de Abraham Lincoln quitándole un cinturón de esclavos, qué debería hacer un Cristiano con la Sangre de Jesucristo, que lo sacó de la esclavitud y le dio libertad”. Lo que debería ser ¡Oh, vaya, cuando pienso de eso!

17 Entonces, Dios haciendo un camino, siempre una vía de escape. Luego veo allá atrás que la becerra roja era roja, y aquí está lo científico de rojo.
Tomen… Rojo significa “pecado” para nosotros. El Rojo: “Si vuestros pecados fueren rojos como— carmesí”. Pero tomen el rojo y vean el rojo al rojo, se vuelve blanco. ¿Sabían eso? Mirar a través del rojo al rojo, se vuelve blanco.
Y eso es lo que Dios hizo en Jesucristo. La Sangre de Jesús fue derramada, que Dios al mirar a través de Su Sangre a nuestros pecados rojos los vuelve blanco como la nieve. “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”.
Oh, cuando lo pensamos. Esa hermosa ilustración de cómo Dios, para que Él no pudiera, no viera el pecado del pueblo hizo una preparación.

18 Aquí hace un tiempo estaba parado aquí en Ohio, donde estaba teniendo una reunión. Estábamos teniendo una reunión maravillosa. La gran arena… Había mucha gente hasta que no pude quedarme en la ciudad. Tengo que orar todo el día. Si vamos a tener estas reuniones, debo mantenerme alejado de las personas. Incluso del administrador y todos ellos.
Entonces, me aparto en oración. Y había estado fuera orando y, lo primero que sé, cuando… Cuando comía, subíamos a un pequeño restaurante allí, a un pequeño restaurante de Dunkard, y las señoritas de allí eran tan pulcras, agradables y de aspecto limpio, y caminaban muy agradables, actuando como damas.
Y después de un tiempo, llegó el domingo y cerraron y se fueron a la iglesia. Todos allí eran muy religiosos. Y cerraron y fueron a la iglesia.
Entonces, tuve hambre; No iba a tener un servicio de sanidad esa tarde, así que iba a predicar. Y pensé, será mejor que vaya a buscarme un emparedado, porque no he comido desde hace un par de días.
Fui y el pequeño restaurante estaba cerrado, así que simplemente crucé la calle para llegar a un auto restaurante, como sea que lo llaman. Y cuando entré, ahí estaba un policía, más o menos de mi edad, un hombre de unos cuarenta años, con su brazo alrededor de una mujer, jugando en una máquina tragamonedas. Y el apostar es ilegal en Ohio. Ellos son la ley.
Pensé: ¿A qué está llegando este mundo? Hermanos, todos temen el comunismo. Todos tienen miedo que Rusia vaya a venir o que Alemania vaya a venir. No tengan miedo de que ninguna nación nos golpee; no nos van a golpear; nos estamos golpeando a nosotros mismos. Nuestra propia moral es lo que nos está contaminando. No es el petirrojo que picotea la manzana lo que la lastima; es el gusano en el núcleo lo que pudre la manzana. Nuestra propia moral entre nosotros es lo que nos está matando. Rechazando a Cristo, viviendo la vida de la manera en que lo hacemos: eso es lo que nos está matando.

19 Ahí estaba un policía para defender la ley, parado ahí, quizás, un hombre casado con un montón de niños en casa, jugando a una máquina tragamonedas. Pensé, ¡Oh, misericordia!
Volví a mirar hacia la parte posterior, una joven camarera parada allí, muy vulgarmente vestida, y algunos chicos medio borrachos con sus brazos alrededor de ella, y haciendo cosas que no deberían hacer. Pensé: “¡Oh, Dios mío! Déjame salir de aquí”. Y miré hacia la derecha, y allí estaba sentada una anciana, lo suficientemente mayor como para ser mi abuela, probablemente sesenta y cinco o más. Ella tenía puestas esas ropas sucias, pequeñas ropas cortas, con la cosa de aspecto púrpura en su rostro, y sus uñas pintadas de la misma manera. Pobre cosita anciana, su piel estaba arrugada y colgando, el cabello bien corto, y de color azul, donde había sido gris, y todo rizado.
Y pensé: “¿no es terrible?” Y sentado con dos hombres ancianos y ellos borrachos, uno de ellos en verano con un gran abrigo del ejército puesto.
Y yo dije: “¡Oh, Dios mío!” Dije: “Dios, ¿cómo puedes soportarlo?” Dije: “¿Por qué no lo limpias de la faz de la tierra?”
Entonces estaba sentado allí pensando eso, y de repente; algo me llamó la atención, y el Señor me dijo que me sentara. Fui a una esquina detrás de la puerta y comencé a orar. Pensé: “Señor, parece que Tú solo romperías por completo… ¿Tendrán mis pequeñas Rebeca y Sara, mis dos niñitas, que criarse aquí en el mundo bajo tal cosa como esa?” Pensé: “¿Cómo puedes soportarlo, cuando eso hace estremecer a un pecador como yo, al pensar de semejante cosa?

20 Bueno, volví allí y vi una visión que cambió mi imagen por completo. Vi un mundo girando. Y me fijé que había una franja, como rojo, alrededor.
Y me pregunté qué sería y, cuando me acerqué, me vi a mí mismo como un muchacho. Y cuando pecaba, bueno, entonces veía a Jesús de pie enfrente… entre yo y Dios, y Su Sangre actuaba como un parachoques. Cada vez que yo hacía algo mal, eso lo golpeaba. Y Él decía: “Padre, perdónalo; él no sabe lo que está haciendo”. Y yo hacía algo más, y entonces era como el parachoques en el auto para guardarme. Dios no puede soportar el pecado. El día que Ud. peca Ud. está acabado; eso es todo. Pero la Sangre de Jesús me estaba protegiendo, la ira de Dios de mí, y mi pecado la atraparía. Y Él decía: “Padre, perdónalo; él no sabe lo que está haciendo”.
Y miré, y dije: “Señor, ¿te están tratando así mis pecados?” Y la Sangre le corría por la cara. Me arrastré un poco más cerca. Y vi un libro allí, y mi nombre estaba en la parte superior, todo tipo de pecado escrito sobre él. Yo dije: “¿Me perdonas?” Él tocó Su costado y escribió “¡Perdonado!” Lo tiró por la espalda, detrás de Él, en el Mar del Olvido. Y yo dije: “Oh, cuánto te aprecio, Señor”.
Él dijo: “¡Ahora, Yo estuve dispuesto a perdonarte tus pecados, pero tú quieres condenarla por los de ella!”

21 Eso entonces cambio mi perspectiva. Cuando salí de la visión, me acerqué a ella. El hombre se había levantado y había salido. Le dije: “¿Cómo está?”
Miró a su alrededor, soltó un hipo y fumando un cigarrillo, que creo que es lo más bajo que una mujer puede hacer. Y entonces ella estaba fumando un cigarrillo. Ella dijo: “Oh, hola”.
Le dije: “¿Podría hablar con Ud. por un momento?”
Ella dijo: “Tengo compañía”.
Yo dije: “No de esa manera. Solo me gustaría hablar con Ud. un minuto”.
Ella dijo: “Siéntese”.
Dije: “Yo soy un predicador del Evangelio, señora”. Ella tiró su cigarrillo. Y yo dije: “Mi nombre es el Hermano Branham”.
Ella dijo: “¿No es Ud. el hombre aquí abajo?”
Yo dije: “Sí, señora”.
Ella dijo: “Siento estar en esta forma”.

22 Y le conté exactamente la visión que había tenido. Yo le dije: “La Sangre de Jesús, hermana, todavía expía por Ud. Mientras Ud. sea mortal, Ud. todavía tiene una oportunidad de ser salva”. Pero yo dije: “Cuando Ud. va más allá de esa Sangre, Ud. ya está juzgada”. Le dije:“ ¿No está dispuesta…? ”
Ella me contó su historia, y fue suficiente para moler el corazón de un hombre de piedra, cómo fue que una vez fue criada en un hogar Cristiano, con padres Metodistas chapados a la antigua que fueron a la iglesia e hicieron lo correcto.
Ella se casó con un esposo; él comenzó a beber. Ella tenía hijas, e incluso eran miembros de la iglesia. Y cómo ella había tomado el camino equivocado. Ella dijo: “He pecado en mi día de gracia”.
Le dije: “Mire, ¿Tiene Ud. todavía respeto por el Señor Jesús?”
Ella dijo: “Sí, señor”.
Yo dije: “Entonces Él no la ha abandonado”. Le dije: “No, Él aún tiene misericordia para Ud.”
Dijo: “¿Cree que Él me recibiría bien así?”
Yo dije: “Sí, señora”. La tomé de la mano, me arrodillé allí, ese lugar, y, hermano, rompimos ese lugar en una reunión de oración, cuando la guiamos al Señor Jesús. ¡Sí!

23 Eso es. Estamos buscando ver a la gente y cómo la Sangre, esa Sangre carmesí, todavía en todo el mundo, para proteger a quien quiera. Ud. puede salirse con la suya ahora, porque Dios no puede verlo; Ud. todavía está bajo la Sangre.
Pero cada vez que Ud. trata de dejar… Ud. no sabe esta noche, es posible que tenga que seguir su jornada fuera de este mundo. Entonces Ud. va a la Presencia de Dios, y Ud. ya está juzgado. Porque Ud. es juzgado por la forma en que lo juzgó a Él.
Ahora, el rojo… Cuando Dios mira hacia abajo a través del rojo, Él no ve el rojo; Él ve blanco. “Si vuestros pecados fueren como escarlata, como la nieve serán emblanquecidos”.

24 Y luego, me doy cuenta que la becerra roja, cómo Él dijo que debía ser… nunca tener un yugo sobre ella.
Si se fijan cómo ella representó a Jesús. Cuando Él vino, Él nunca se unió con ninguna orden mundana. Él nunca tomó el lado Fariseo o Saduceo; Él se mantuvo libre de ambos. Él declaró a Dios a ambos lados.
Y en otra forma, que ella debía ser matada en presencia del sumo sacerdote. El sacerdote debía ver a la becerra sacrificada.
Y así fue Jesús, cuando Caifás incluso lo sentenció a Él y demás. Allí fue asesinado en presencia del sumo sacerdote, justo en el Gólgota, desde donde él podía mirar desde el templo y verlo morir— en presencia del sumo sacerdote.
¡Qué escena! Cómo eso habla del Señor Jesús. Y luego él debía tomar sus dedos y recoger la sangre y hacer siete franjas a través de la puerta, justo en la puerta de la congregación. Para que nadie pudiera entrar por la puerta excepto reconociendo que algo murió para ir delante de ellos. Eso fue un testimonio público del Señor Jesús.
Oh, amigo, ¡cuánto quiero que vea eso! ¡Un testimonio público! Siete franjas, representando las Siete Edades de la Iglesia; las cuales, según Israel, las Siete Edades de la Iglesia. Nosotros estamos en la última, la de Laodicea.
Y para cada Edad de la Iglesia, Él fue el Cordero inmolado desde la fundación del mundo. Entonces tenía que ser quemado. Todo el cuerpo tenía que ser quemado, y tenía que ser echo unas aguas de separación—mezclado con agua, y guardado en un lugar limpio afuera del atrio.
Fíjense, eso representó… Las aguas de separación representaron la Palabra de Dios ahora; lavándonos por el agua, por medio de la Palabra. La Palabra es las aguas de separación. Cristo fue el animal de sacrificio. Y Él murió con el fin…
Uds. personas enfermas escuchen esto. Cristo murió con el fin que Él pudiera cumplir la Palabra. Él era la Palabra. “En el principio era la Palabra [En Inglés la Biblia King James dice ”En el principio era la Palabra“ En lugar de Verbo-Trad.], y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios… y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”, y murió haciendo las aguas de la separación, ya que esta es la Palabra.
Este es Cristo. Toda palabra aquí es Dios mismo escrito en impresión. Recíbanla en su corazón y vean lo que sucede después que la reciban.
Sólo tomen cualquier promesa Divina. Escuchen esto, y Uds. pueden hacer esta declaración; está en la grabación, todo. Pero yo digo esto, y reto a cualquiera: La correcta actitud mental hacia cualquier promesa Divina de esta Palabra la traerá a cumplimiento, sin importar lo que sea. Si Dios lo dijo, Uds. tomen la actitud mental correcta hacia esa Palabra, y vean lo que sucede. Dios está obligado a Su Palabra. Él juró por eso. Vamos a entrar en eso en unas cuantas noches.

25 Cómo es que la Palabra viene a nosotros como las aguas de la separación. Ahora, recuerden, tenía que ser almacenada (Ahora, presten atención). Ella tenía que ser almacenada en un lugar limpio. ¿Lo entienden? No en un lugar sucio, y asqueroso: jugando cartas, teniendo juegos de bunco, jugando un poco de lotería en el sótano, teniendo fiestas sociales, y bailes. La Palabra de Dios debía ser almacenada en un lugar limpio, santo, consagrado: la genuina iglesia del Dios vivo. Almacenada en un lugar limpio, pues son las aguas de separación.
Yo sé que como que eso quema un poquito, hermanos. Pero es bueno para Uds. Almacenadas en un lugar limpio, fuera de los atrios. Pues es para separar al pecador de su pecado antes que entrara en compañerismo. Fíjense. Entonces cuando un hombre pecaba, lo primero que él hacía, era venir a las aguas de la separación. Un creyente en su jornada, en su camino, y él hacía algo errado, igual que nosotros en nuestro caminar. Y esta becerra que tenía que ser quemada, para las aguas de separación, tenía cedro, escarlata, e hisopo que se quemaba con ella. Tomaremos eso en unas cuantas noches, Dios mediante, ver lo que es.
La madera de cedro. Muchos dicen que Cristo murió sobre un árbol de cerezo. Desearía tener tiempo para entrar en eso. Oh, y el hisopo, donde siempre rocía la sangre, era una raíz viva que ellos extraían, una artemisia, arrancaban la raíz y todo, y era puesta con eso. Todo ello hablaba de los oficios de Dios. El cedro, la escarlata, y el hisopo; igual que Padre, Hijo y Espíritu Santo, los oficios de la Deidad. Cómo ese mismo Dios vivió en la Paternidad, en el oficio de Hijo, y en la dispensación del Espíritu Santo. Todo el mismo Padre, el mismo Dios. Y cómo es que cada una de esas maderas representó la misma cosa, el mismo Dios.
Fíjense, eso también representó sanidad Divina. Cuando Moisés, de regreso en los mandamientos, cuando dio órdenes para la sanidad de la lepra, cómo las palomas tenían que ser sacrificadas, y sobre esta escarlata, hisopo, también, y la madera de cedro. Una separación de su enfermedad. Lo mismo como la separación de su pecado. Dios ha tenido siempre una preparación para sanidad, en todas las edades, todo el tiempo.
Cuando Moisés sacó a los hijos de Israel, y ellos comenzaron a retar y a protestar contra Moisés. Dijeron: “Coré es tan buen hombre como lo es Moisés. Y hay más santos además de él”, y todo esto. Y ellos comenzaron a ir por la vía que siguieron, murmurando contra Dios y contra Su siervo. Ahí entraron serpientes y los mordieron, y Moisés intercedió por ellos y Dios le dijo que hiciera una serpiente de bronce. Eso fue por una razón compuesta: para perdonarlos de su desafío, y para sanarlos de su enfermedad, de las mordeduras de la serpiente.
Jesús vino más tarde, y dijo: “Y como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”.

26 ¿Cómo puede Ud. hermano, enseñar el Evangelio, sin incluir la sanidad Divina? No puede ser. Eso es inseparable. Él herido fue por nuestras rebeliones, por Sus llagas fuimos nosotros curados. El mismo Cristo; la misma cosa; la misma Sangre. La enfermedad es la pena del pecado. Toda enfermedad proviene del pecado. Puede que no directamente del pecado, sino heredada. Antes que tuviéramos cualquier enfermedad, no teníamos pecado. Cuando viene la enfermedad… Cuando la enfermedad vino… La enfermedad es un atributo, o un resultado del pecado. Y Uds. no pueden tratar con el pecado en ninguna manera, sin que traten con la enfermedad. Y no pueden tratar con la enfermedad, sin que traten con el pecado. Ambos van mano a mano.
Si un animal enorme me tuviera aquí esta noche, y sus garras estuvieran en mí, simplemente cortándome, pero su boca no me estuviera molestando, pero si fuera… Su garra estuviera sobre mí, no tengo necesidad de que intente cortarle su dedo, o cortarle su garra, o lo que sea con lo que me estuviera agarrando. Golpeándolo en la cabeza, mata la cosa completa. Eso es correcto. Y cuando uno golpea el pecado en la cabeza, uno mata la enfermedad con eso. Todo tiene que ser matado al mismo tiempo. Uds. no pueden separarlos. Amén. No me estoy diciendo “Amén” a mí mismo, sino que amén significa: “Así sea”. Muy bien.
Yo lo creo. Pudiera haber muchas promesas en la Biblia por las que no tengo suficiente fe para obrar. Pero eso todavía…. Es lo mismo de todas formas. Yo lo creo.

27 Aquí no hace mucho, todas las cosas de las que fui enseñado alguna vez en astronomía en el sistema solar en la escuela, tuve que retractar cada pizca de ello. La ciencia se levantaba y declaraba una cosa ser perfectamente, que es científicamente probada. Unos pocos años y ellos probaron científicamente que eso estaba errado.
Pues, hace ciento cincuenta años, uno de los más grandes científicos que teníamos en Francia, dijo: “Si un hombre alguna vez alcanzará la terrorífica velocidad de treinta millas [48.28 Kms.-Trad.] por hora, está probado que la gravedad lo sacaría inmediatamente de la tierra”. Hermano, ellos no le ponen ninguna atención a eso hoy en día. Ellos corren a mil seiscientas millas [2574.95 Kms.-Trad] por hora y aun tratando de ir más rápido. Pero el problema de eso es, con la ciencia, que ellos están avanzando, y nosotros los predicadores nos quedamos quietos. Eso es. Ellos avanzan al punto que pueden partir un átomo. Pero cuando nombramos la sanidad Divina, o algo más: “Veremos lo que Moody dice al respecto; lo que el Dr. Fulano de tal dijo”. Ellos estuvieron bien en su edad, nosotros estamos avanzando. La ciencia sólo puede escalar así de lejos y cae de nuevo. Nosotros tenemos las insondables promesas de Dios, recursos inexplotados, más allá. Pero la cosa de eso es, ellos tienen que mirar atrás y ver si su escuela de pensamientos enseñó eso.

28 No me interesa lo que la escuela dijo. La Biblia lo dijo, y ese es el Libro de la Ciencia de Dios; jamás puede fallar. Aunque pasen los cielos y la tierra, si la Palabra de Dios dijo así, es la verdad. Amén. Esa es la verdad.
Fíjense. Cómo… Aquí hace algún tiempo, ellos me dijeron… Yo estaba predicando. Hubo un hombre que se me acercó y dijo: “Oiga, predicador, quiero decirle algo. Ud. sigue diciendo: El hombre piensa en su corazón.”
Yo dije: “Así lo dice la Biblia”.
Dijo: “Bueno, los hombres que escribieron la Biblia, eran ignorantes simplemente, ¿Ve?” Dijo: “No hay tal cosa… No hay facultades mentales en su corazón con las cuales pensar”. Dijo: “Uno piensa con su cabeza, su cerebro. Su mente es lo que piensa”. Dijo: “Eso es desde donde uno piensa. No hay facultades mentales en su corazón”.
Yo dije: “Yo no sé dónde está, pero Dios dijo que era en el corazón, y yo lo creo. Eso es todo lo que sé”.

29 Y hace como seis meses, yo estaba en Chicago, y una gran línea en el encabezado, donde la ciencia ha hallado eso en el corazón humano, en el centro del corazón humano, es un pequeño compartimiento donde incluso un glóbulo o célula de sangre nunca llega. La vida animal no lo tiene, pero el corazón humano lo tiene. Y la ciencia dice: “Es la ocupación del alma”. ¡Aleluya! Entonces Dios está correcto de todas maneras. Él siempre está correcto. Sí, señor.
Así que, ese es el problema con la gente hoy. Uno viene a la iglesia, el agua de separación. Eso está bien. Oyen la Palabra, eso es muy bueno. Uds. se separan de su pecado. Pero salen con una fe intelectual. Esa es la razón por la que Uds. no pueden creer. Esa es la razón que salen y pecan de la manera que lo hacen, la razón que no pueden sostenerse de un avivamiento al otro. Si Uds. dejaran esa fe intelectual bajar a través de su cerebro, dentro de su corazón, entonces llega a ser una realidad, con un nuevo nacimiento. Entonces se quedará ahí, anclado para siempre. Dios los sella dentro por medio del Espíritu Santo, y eso lo establece para siempre.

30 Se alejan… La fe intelectual está bien, eso es lo más lejos que el Cristiano nominal va. Él oye la Palabra. Él la cree. Él tiene una concepción mental de ella. Eso está bien. Nosotros creemos eso. Pero, noten, cuando el hombre llega a las aguas de separación, que es la Palabra: “La fe viene por el oír, el oír la Palabra de Dios”. Nosotros creemos eso. Dios quiere que lo creamos. Eso es parte de eso. Pero eso es lo más lejos a lo que él llegará alguna vez. Él jamás entra en el compañerismo más allá. Él sólo llega a las aguas de separación. Y cuando Él llega a esa parte, él encuentra una concepción mental: “Sí, yo lo creo”, piensa que está en su mente, levanta sus manos, lo acepta, y veinte días a partir de ahí, él está de regreso en la misma ruta que estaba en el principio. Porque eso jamás fue más lejos que su cabeza. Correcto.

31 Un buen, y gran ministro, de aquí abajo en el Sur, tomó un avión y voló para verme, aquí no hace mucho. Él dijo: “Hermano Branham, estaba leyendo uno de sus sermones en un periódico”. Él dijo: “Sólo hay una cosa que quiero arreglar con Ud.”
Y yo dije: “Muy bien”.
Él dijo: “¿Qué más puede hacer Ud. sino creer?” Él dijo: “Abraham fue el padre de la promesa, y cuando él… Él creyó a Dios y le fue contado por justicia. ¿Qué más pudo hacer Abraham sino creer?”
Yo dije: “Eso es correcto, señor. Eso es todo lo que él pudo hacer. Pero, Dios le dio el sello de la circuncisión, como una confirmación de su fe”. Y yo dije: “Efesios 4:30, dice: No contristéis el Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de vuestra redención. Si Ud. se levanta y confiesa a Cristo, y dice que le cree a Él con fe intelectual, y Dios nunca le ha dado el Espíritu Santo, todavía, Él nunca ha confirmado su fe aún”. Amén.

32 ¡Esa es la confirmación! Es el Espíritu Santo. Ud. cree; Dios lo confirma con el Espíritu Santo. Entonces uno lo cree con su cabeza; Dios lo pone en su corazón por medio de un nacimiento. Amén. Eso como que es un poco pasado de moda, pero, hermano, eso me ha guardado todos estos años, y yo he visto la muerte a la cara. Estoy listo para confiar en eso. Y si fue lo suficiente bueno para mí, fue lo suficiente bueno para Pablo, fue lo suficiente bueno para Silas, fue lo suficiente bueno para los hijos Hebreos, eso también los llevará a Uds. al otro lado, si Uds. tan solo lo creen.
Muy bien. Las aguas de separación. Vengan a oír la Palabra. Igual como normalmente la gente viene… Yo sé, pasé a través de la ciudad, y viendo estos hogares enormes. Yo aprecio eso. Pero no hay ninguno de Uds. que no viva en una casa de tres habitaciones. Eso es todo donde pueden vivir. Uds. viven solamente en una casa de tres habitaciones. Cuando Dios estuvo aquí, Él vivió en una casa de tres habitaciones. Eso es todo donde pueden vivir. El primero es su cocina. La siguiente es su comedor…o, sala. Y lo siguiente es su habitación. Uds. pudieran tener tres o cuatro habitaciones, o un par de salas, o algo, pero realmente, esas solo son habitaciones adicionales.

33 Uno primero llega a la cocina. La cocina es donde Uds. comen. Después que viene y come, como la iglesia, uno se sienta en la banca y oye la Palabra. “La fe viene por el oír, el oír la Palabra”. Entonces, después que Ud. ha comido la Palabra, entonces Ud. entra a la sala, la cual es el compañerismo con el resto de la iglesia. Entonces después de eso, el lugar secreto es el dormitorio, donde uno entra y se arrodilla. Donde muchas de Uds. madres solían, hace mucho tiempo, entrar ahí y orar por sus hijos cuando ellos estaban fuera en la noche.
Ese es el problema hoy con el mundo, en vez de esas madres chapadas a la antigua del pasado allá, hace mucho tiempo, que oraban por sus hijitos y cosas, ellas están fuera con sus hijitos esta noche, fumando, bebiendo, comportándose como ellos. Esa es la razón que tenemos delincuencia juvenil. Ellos hablan de que nosotros somos más civilizados de lo que ellos fueron. Yo dudo eso. Seguro que nosotros no actuamos como eso. Esa es una cosa verdadera.
A mí me gusta esa manera chapada a la antigua. Pues, permítame decirle, hermano, ellos hablan acerca del analfabetismo de Kentucky. Yo he predicado allá arriba en esas montañas, cuando estuvimos parados en la ladera de la colina, y esas madres ancianas allá, con esos grandes y viejos tocados puestos. Y las mujeres alrededor burlándose de ellas. Decían: “Mírenlas. ¿No lucen ellas como antiguas modelos o algo parecido?”

34 Permítame decirle algo, deje que una de sus hijas salga y se quede toda la noche, llegue a la mañana siguiente, de la manera que algunas de las suyas lo hacen, hermano, ósea, habría una diferencia en esa familia. Sí, seguro que la habría. Ella como que la ampollaría toda sobre esa ladera con una vara de tabaco o algo. Uds. saben que esa es la verdad, y luego Uds. la llaman analfabeta.
¡Miren! Yo tengo dos hijas, también; Yo no sé en lo que ellas se convertirán.
Yo las veo ahí recostadas, extendidas en estos patios incluso por acá a los alrededores. Yo no pensé que el Sur alguna vez permitiría eso. Yo estaba sorprendido. Recostadas en las calles, con esas ropitas decrépitas puestas, bronceándose.
Mis niñas pudieran hacer eso; no digo que no lo harán. Pero, hermano, ellas recibirán bronceando, pero será el hijo de mi padre, bronceándolas con una tablilla de barril, tan fuerte como pueda, trayéndolas adentro. Esa será la clase de bronceado que ellas recibirán. Y lo que hoy necesitamos es algo más del nuevo nacimiento del bautismo del Espíritu de Dios chapado a la antigua del Espíritu Santo enviado de Dios, que pueda…? bautizando del Espíritu de Dios. Donde la Palabra, predicando bajo la Sangre-Una cosa centrada en Cristo que separa. Cristo odia el pecado. El Espíritu Santo odia el pecado. No me sorprende que la gente odie el pecado… No me sorprende que la gente odie al Espíritu Santo, quiero decir, es porque ellos no pueden amar la luz mientras están caminando en tinieblas. Amén. Eso es cierto, y Uds. saben que es cierto.

35 Cuando un hombre viene a las aguas de separación, todo eso está bien. Pero no se detengan ahí. Lo siguiente, la sangre iba delante de él, y hacían siete franjas sobre la puerta. Y todo creyente, después que una vez viene y oye la Palabra, viene a Cristo, diciendo: “Sí, yo creo eso”. Eso es intelectual. Eso está bien. Entonces él camina hacia la puerta, y antes que él pueda llegar a la puerta, hay una insignia erigida ahí, para mostrar que algo murió y fue delante de él, para abrir un camino dentro de la puerta. Cristo murió por todo pecador y toda persona enferma aquí esta noche. Él lo hizo. La insignia fue levantada, la cual fue…

36 En el Antiguo Testamento encontramos a Ruth ahí, y Booz, un bello tipo del Redentor. Cómo es que redimió como una insignia levantada. Cómo es que Noemí había dejado las tierras, salió en el tiempo de la depresión, y ella estuvo muy hambrienta. Y perdió a su esposo y demás. Ella trajo a su nuera con ella—Ruth. Y cuando ellas regresaron, en la época de la cebada; un hermoso tipo de Cristo aquí. Algunas personas sólo miran eso. No hay una palabra en el Testamento, sino que hable de Cristo. Todo en la Biblia apunta directo a la cruz; en todas partes.
Ahí, esa historia de Ruth, sólo un momento (salgamos de nuestra lección sólo un momento). Véanla, cuando regresó, y ella había perdido todo lo de su estado; todo lo que ella tenía, había sido tomado. Ella fue dejada pobre, nada. Y cuando ella llegó, envió a la joven Ruth, la cual había dejado sus dioses (un tipo de la iglesia Gentil), había dejado a sus dioses para venir y vivir con Noemí. Dónde ella viviera, ella viviría; donde ella muriera, ella moriría; y su Dios sería su Dios.

37 Y más tarde, hallamos que fue a espigar en los campos. Y cuando lo hizo, espigó en los campos de Booz, quien era un pariente cercano. Y cuando él la vio, fue amor a primera vista. Y él averiguó quien era ella, y quiso casarse con ella. Para hacer eso, él tenía que redimir a Ruth… o, Noemí, mejor dicho. Y para hacer eso, él debía ser un pariente. Ahora, fíjense, qué hermoso cuadro aquí de la insignia, mientras nos fijamos en eso un momento.
Ruth en el campo, pobre—un tipo de la iglesia. Nosotros entramos por la iglesia Judía, a través de un Judío, nacido bajo la ley. Cristo murió. Yo solía pensar que era sangre Judía. Tuve que corregir eso. Él no fue ni sangre Judía ni Gentil. Él era la Sangre de Dios. Su madre era una Judía; Su Padre era Dios, Él Mismo. La sangre viene del macho. Fue una Sangre creativa, no sexual en lo absoluto. Era la Sangre de Dios. Él no fue ni Judío ni Gentil, pero Dios manifestado en carne. Entonces, cuando Él estuvo aquí sobre la tierra… Mírenlo a Él, mientras caminaba.
Ahora, de regreso a Ruth, sólo un momento, y mírenlo. Cuando Booz la vio, él se enamoró de ella. Y él le mandó que no dejará ese campo, sino que se quedara ahí y espigara rápidamente. Eso es lo que Dios le hace a todo creyente que una vez viene a Cristo: ¡Quedarse con Él! No sean movidos con cada viento de doctrina; quédense justo con Cristo.

38 Y él dijo: “He mandado a un joven”. Dijo: “Ahora, a medida que avanzas, los segadores, los ángeles”, él dijo: “de vez en cuando, déjenla espigar donde sea que ella quiera, y luego boten un manojito a propósito”. A mí como que me gustan esos manojitos, ¿A Uds. no? Sólo un pequeño y buen avivamiento del Espíritu Santo chapado a la antigua de vez en cuando, Uds. toman un manojo. Ella había recogido los manojos, y los sacudió, feliz, llevándolos de vuelta.
Y esa noche, ella fue donde él estaba aventando trigo esa noche, en el granero, en el cobertizo. Booz se acostó. Y cuando se acostó, Ruth (fíjense en esto), no avergonzada de disponerse a sí misma a este hombre. Igual que la genuina iglesia nacida de nuevo, esta noche, no está avergonzada de disponerse a sí misma al llamado del Espíritu Santo de Dios. Fue directamente dentro del granero con este hombre, dándole confianza. Todo hombre que viene a Cristo debe dejarlo todo, en ambos lados, y poner su fe completa en el Señor Jesús. Sin importar lo diga su madre, lo que diga su papi, lo que éste dice, o lo que dice mamá, lo que alguien más diga; confíen en Cristo. No teman.
Ella entró. Y cuando él descubrió que ella le había dado esa confianza, él puso su túnica sobre ella. No tengo que decirles lo que eso significa: El Espíritu Santo, por supuesto, para cubrir con Su propia túnica. Y él dijo: “Ahora, sigue tu camino. Cuando llegue el día, tengo que hacer la obra de un pariente antes que yo pueda recibirte”.

39 Y así descendió él a las puertas (ahora miren), para hacer la obra de un pariente. Uds. ministros, esto no es nuevo para Uds.; sino para la congregación. Descendió a la puerta, donde entraban todos los ancianos de Israel, y un pariente ahora para redimir, él debía ser un pariente cercano. Él sólo… No puede ser cualquiera solamente; él debe ser un pariente.
Y miren cómo Dios, estando de nuevo en Espíritu, fue manifestado en carne, y tomó la forma humana de un hombre, para llegar a ser parientes a la raza humana; para saber lo que significa el sufrimiento; para saber lo que significa la enfermedad; para saber lo que significa la tentación. Dios llegó a ser un hombre, para llegar a ser pariente con el hombre, para redimir al hombre de regreso a Sí Mismo. Oh, cómo, si Ud. tan solo pudiera ver eso, pecador esta noche, eso debiera derretir su corazón. Vean a ese Dios, más allá… al principio, santo… cuando Él caminó con Moisés, como una Columna de Fuego, en la cima de una montaña, si cualquiera tocaba la montaña, él debía ser muerto. Dios tratando de entrar al corazón del hombre…
Lo siguiente que Dios hizo fue manifestarlo en la carne: Cristo. Dios fue manifestado en Cristo reconciliando el mundo para Sí Mismo. Él nació un hombre aquí, se hizo pariente, con el fin de pagar el precio de redención. Luego Él fue matado allá con el fin de que Su Espíritu pudiera ser libre de venir en la forma del Espíritu Santo. Todo ese Dios fue Él vaciado en Cristo. Todos los grandes eternos de Dios fueron vaciados dentro de Cristo; y todo lo que Cristo era, Él lo vació dentro de la iglesia. Y los hombres y mujeres están temerosos de reclamar sus privilegios dados por Dios, y pararse sobre la verdad de ello.

40 “Un poco y el mundo no me verá más, mas vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros, Yo estaré en vosotros, hasta el fin del mundo”.
Cristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Su pariente Redentor, Dios Mismo hecho carne aquí en la tierra, para quitar los pecados y limpiar el camino, que Él pudiera confraternizar de nuevo con Su criatura. Amén. Dios en vosotros, la esperanza de Gloria. El Espíritu Santo Mismo, viniendo dentro del corazón humano, para quitar el pecado y la condenación, para sanar y hacerles bien, y tener compañerismo con Él. Ahí lo tienen.
Booz tenía que llegar a ser un… fue, y él era un pariente cercano. Y entonces, para dar un testimonio público… Tenía que ser un testimonio público que él tenía que redimir a Noemí y todo lo que ella había perdido. Amén. Yo sé que actúo un poco gracioso, pero simplemente no puedo evitarlo. Mi corazón palpita cuando pienso de ese gran cuadro: cómo él tuvo que redimir a Noemí con fin de obtener a Ruth. Cuando él tenía que redimirla, él tenía que redimir todo lo que ella perdió.

41 Y cuando Cristo vino, para llegar a ser un hombre sobre la tierra, y ser un Pariente Redentor, Él redimió al hombre a todo lo que él perdió en la caída; Cristo lo restauró a él en el Pariente Redentor. Cuando Él murió en el Calvario, su salud, su vida eterna, todo lo que Uds. perdieron en la caída: Cristo los redime de regreso a eso, pues Él es su Pariente Redentor. Su salud, su fuerza, y todo lo que perdieron, pertenece de nuevo a Uds., esta noche, por medio del Señor Jesús. Él llegó a ser pariente para quitar el pecado y enfermedad.
Él la redimió de regreso a todo lo que ella tenía. Él se quitó su zapato e hizo una señal pública, de modo que todo el que entraba y salía, supiera que él había redimido todo lo que Noemí perdió, y él estaba en posesión completa. ¡Qué cuadro hermoso!
Cristo, la antigua y cruenta cruz colgando en el Gólgota, pagó la pena del pecado. “Él fue herido ahí por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Todo lo que la raza humana perdió en Adán, fue redimido cuando Cristo, Dios, Él Mismo, llegó a ser pariente con la raza humana y la ganó para Su Hacedor. Todo lo que fue perdido, Él lo redimió de regreso. ¡Qué cuadro tan maravilloso! ¿No pueden verlo, amigos?
Entonces Él está aquí esta noche, en Su gran Santo Ser; Su gran Augusta Presencia, moviéndose entre la gente, queriendo que crean eso. Eso es todo lo que Uds. tienen que hacer, sólo crean eso; nada más sino sólo creerlo, y obsérvenlo reconciliándonos.

42 Fíjense. Entonces todo hombre llegando… después de llegar a las aguas de separación, oyendo la Palabra, entonces él debía llegar a la señal pública, el testimonio, el testimonio público, de que antes que él pudiera entrar ahí dentro, algo tenía que morir en su lugar, y él llegaba bajo la sangre entonces, dentro de la tercera habitación del compañerismo. Luego tenemos compañerismo el uno con el otro, mientras que la Sangre de Jesucristo, Dios el Hijo de Dios erigido como una insignia, nos limpia de todas nuestras injusticias, de todo hábito inmundo de la carne. Hay un torrente de sangre sobre el mundo entero, esta noche, que: “Cualquiera que quiera venga y beba de las aguas de la vida gratuitamente”.
Dios envía ministros, los unge para predicar la Palabra. Él envía a algunos con grandes dones. Él establece a algunos en la iglesia, primero, profetas… o, primero, apóstoles, y maestros, y evangelistas, y profetas, y demás. Todas esas cosas para la perfección de la iglesia. Envió Su Palabra; ellos la predican. Son las aguas de separación. Aquí vienen los otros, desempeñando sus oficios.

43 ¿Por qué nos sentamos y dilatamos, sabiendo que algún día tenemos que pararnos en Su Presencia? Esta misma noche nuestro corazón puede dar su último latido y nuestra alma tomar su jornada. Entonces, no tenemos que ser juzgados; ya estamos juzgados. Cuando Dios dijo en el jardín del Edén: “El día que de él comiereis ese día morirás”. Esa es la Palabra de Dios. Cristo murió en su lugar, fue hecho aguas de separación para Uds., fue hecho una sangre de limpieza para Uds., fue hecho un sello para sellarlos por medio del Espíritu Santo, para que sean reconocidos en la Presencia de Dios. Luego Uds. caminan justo sobre eso, y fallan en rechazarlo… fallan, mejor dicho, para recibirlo. Entonces, Ud. se juzga a Ud. mismo. Amigo pecador, esta noche, ¿Cuál es su situación?
Hoy me han dicho, que estoy reteniéndolos un poco, y ya termine mi tiempo ahora. No pretendo quedarme. Tal vez, mañana en la noche el Hermano Moore estará aquí, y él puede predicar, y entrar directamente y comenzar a orar por el enfermo.

44 Me pregunto, esta noche, si Uds. esta noche sólo miraran más allá y vieran qué precio tuvo Cristo que pagar por su alma. ¿Qué si yo tuviera un puñado de pequeñas capsulas aquí, esta noche, que yo les garantizara que han sido probadas a través de las edades?, si Uds. se tomaran esta pequeña capsula Uds. vivirían quinientos años. Pues, Uds. estarían corriendo a esta plataforma para obtenerlas. Si ellas costaran miles de dólares, Uds. empeñarían todo lo que tuvieran, y lo venderían inmediatamente, para obtenerlas, para asegurarse con cien años de vida.
Pero yo les estoy diciendo esta noche, no una pequeña capsula, sino una mirada hacia el Calvario, no sólo quinientos años, sino que vivirán por siempre en la Presencia de Él, con un cuerpo inmortal. Y Uds. no tienen que pagar nada; todo precio ya está pagado. Lo único que tienen que hacer es levantar su mano, decir: “Señor Jesús, yo lo creo y lo acepto con todo mi corazón ahora”.

45 ¿Inclinaríamos nuestras cabezas un momento?
Mientras tienen sus cabezas inclinadas, alrededor de la arena, quiero que piensen de ello justo ahora. Las aguas de separación, predicando la Palabra, levantar al Señor Jesús como una insignia. ¿No vendrán ahora a Él humildemente y dulcemente y se inclinarán a Sus pies y dirán: “Señor Jesús, en mi corazón, he estado todo confundido por mucho tiempo; pero esta noche, yo creo que entiendo un poco mejor ahora. Creo que el Espíritu Santo me ha hablado, así que quiero recibirte ahora mismo, como mi propio Salvador personal. Y, Dios, a cambio, me darás el Espíritu Santo de la promesa, y me sellarás dentro de Tu reino? Toma esta fe intelectual que ahora tengo, y hazla una realidad poniéndola en mi corazón por medio del Espíritu Santo”.

46 Nuestro Padre Celestial, mientras nos acercamos a Ti, sabiendo que el gran Redentor, el Amigo de verdad y en la necesidad, se encuentra cerca ahora. Mientras miro alrededor de esta arena, estoy pensando en Roma, donde me paré allá y vi la vieja cruz levantada, donde los Cristianos han muerto. Esta noche, la Cristiandad, para todo incrédulo, está en juicio. Dios, concede que muchos esta noche, lo reciban a Él, viendo lo que Él ha hecho por ellos. Él es las aguas de separación por medio de Su Palabra, aquí, para todo el que oiga.
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.]… creerán que Él es la vida eterna para aquellos que lo reciban. Concédelo esta noche, Padre, así como has hecho muchas cosas por todo el mundo, mostrando grandes señales y maravillas de Tu infalible prueba que Tú estás aquí con nosotros. Que toda persona que esté atribulada, abatida en arenas movedizas de las ideas de los hombres. Que sólo lo hagan a un lado esta noche, diciendo: “Señor Jesús, yo he podido venir muchas veces, pero esta noche, vengo con todo mi corazón. Ahora vengo, Señor”.

47 Mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas, voy a preguntarles algo, una pregunta seria. Estén en oración. Sólo me pregunto esta noche, en este mismo instante, ¿Cuántos alrededor, en todas partes ahora, simplemente… Uds. no se salvan por levantar sus manos. Pero, Uds. quieren que Dios sepa que Uds. en verdad en su corazón, sienten que quieren acercarse un poco más a Él, y quieren que Él los salve. ¿Levantarían su mano a Dios, no a mí? Nadie mire, pero sólo déjenme y al Espíritu Santo. Dios le bendiga. Dios le bendiga. A Ud. a Ud. a Ud.… [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
“Yo estaré con vosotros aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, en principio, en poder.
Ahora ¿Qué si Jesús estuviera parado aquí esta noche, y trajera a este hombre sentado aquí arriba a mí y él estuviera enfermo y—y—y Jesús estuviera parado aquí usando este traje que Él me dio? Ahora escuchen con atención. Qué si el subiera aquí y estuviera parado aquí en la plataforma ahora usando este traje, que Él me dio. Ahora Él miraría alrededor de Uds., y mirara tal vez a esta dama aquí, veo que ella tiene a este pequeño bebé recostado ahí en su regazo. Y veo a una dama postrada aquí y algunos postrados en camillas, catres.
¿Qué haría Él si estuviese—Si Él estuviese parado aquí? ¿Diría Él: “Ven acá y déjame sanarte?” Él no pudiera hacerlo, Él no pudiera hacerlo, porque Él ya lo hizo. ¿Ven? Él ya lo hizo. “Por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Él diría: “¿No creen que morí por Uds. allá? ¿No creen que Yo, que fui Yo Quien murió allá por su enfermedad? ¿No creen que Yo fui herido por sus transgresiones, por Mis llagas fuisteis vosotros nosotros curados? ¿No pueden creer Mi Palabra?”
Vean Él no puede… Eso es algo que el hombre no puede hacer, el hombre no puede perdonar pecados, y el hombre no puede sanar la enfermedad. Ellos no pueden hacer algo que Dios ya ha hecho. ¿Ven? Uds. no pueden hacerlo. Uds. sólo tienen que tener su fe en la obra consumada de Cristo en el Calvario.

48 Ahora, Él puede enviar predicadores para predicar la Palabra. Y Él… si Él se ha levantado de los muertos, Él puede de hecho entrar en Sus videntes. ¿Saben lo que es un vidente? Una persona que nace para ver visiones, y demás. Si Él estuviera parado aquí… Él era un vidente: el Rey de los videntes.
José, Cristo estuvo en José, ¿Creen eso? Y José nació un vidente. Él miraba visiones e interpretaba sueños. Él nació de esa manera. Sus hermanos lo odiaban. Hoy es la misma cosa, siempre lo ha sido. Siempre. Pero él fue un vidente. Sus otros hermanos eran tan buenos como él lo era, pero, el resto de ellos, pero él lo fue. Pero él fue un vidente, espiritualmente. Dios lo hizo un vidente.
Y Cristo, cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó ser un gran sanador. Él sólo dijo: “Sólo hago lo que el Padre me muestra”. ¿Es eso correcto? Él miró sobre Su audiencia, Él percibía lo que estaba en sus corazones. Él le dijo a alguien: “Tu fe te ha salvado”. ¿Por qué razonan en su corazón?“ ¿Es eso correcto? Eso es lo que Él ha hecho sobre la tierra.
Y con Él resucitado de los muertos, Él puede hacer la misma cosa. Pues Él dijo: “Las mismas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Entonces si Él repite eso esta noche; si Él viniera aquí mismo en persona, invisible al ojo humano, Uds. pudieran verlo por visiones algunas veces.
Ellos tienen la imagen de Eso aquí, o algunos tienen muchas veces donde miles lo miran: una luz. Para mí es el mismo Pilar de Fuego que guio a los hijos de Israel. Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Ven? Y no soy yo. Yo sólo lo represento a Él con el grupo. Él está aquí. Está con Uds., también. Está con todos, ¿Ven? Él está aquí esta noche. Y entonces algunos de ellos son enviados como predicadores. Algunos de aquellos ministros pudieran tomar el texto que yo tomé esta noche, y, vaya, sacar un genuino sermón de ahí, pero… y… porque fueron llamados para ser predicadores, ¿Ven?

49 Ahora, para mí, yo fui llamado… dado un don para ver visiones. No soy yo. El predicador no querría sólo él predicar la Palabra; es el Espíritu Santo en él predicando la Palabra. Y no soy yo viendo las visiones; es Dios viendo la visión. Es usando sus ojos, usando su lengua, usando sus labios. Ahora eso es correcto.
Y si Cristo viniera esta noche, aquí a esta plataforma; y mientras yo llamo una fila, arriba a través de esta plataforma, si puedo conseguir el orden y así por el estilo, sin que él salga y repartiendo tarjetas… sólo deseo preguntarles: si yo puedo subir a la gente aquí a la plataforma, y Uds. verán al Señor Jesucristo venir en esta audiencia de gente y obrar las mismísimas cosas que Él hizo allá entonces, ¿Estarían Uds. dispuestos a aceptarlo, y agradecer a Dios por eso, y tener su fe puesta justo en eso? ¡Seguro que lo estarán! Entonces si hacen eso…
Sólo preguntémosle esto… Preguntémosle, antes que llamemos a alguno, o algo más… El muchacho no repartió tarjetas. Sólo, antes que alineemos a alguien, sólo pidámosle que me muestre visiones para Uds., antes que incluso alineemos a alguien. Eso sería justo ¿No? Ahora, oremos.

50 Padre Celestial, Tú conoces el momento crucial. Siento que Tu Espíritu está aquí. No estoy diciendo eso para que estas personas pueden oírme, pero te lo estoy diciendo a Ti. Yo siento Tu unción aquí mismo en la plataforma. Señor, Tú conoces mi corazón; Tú sabes si esa es o no la verdad.
Y siento que iba hacer el llamamiento al altar e irme, pero, aparentemente, hay algo más que Tú quieres. Ruego, Padre, que me ayudes en este asunto. No sé que hacer, pero algo me detiene de dejar la plataforma. Y ruego en este momento, como he dicho esto, que me ayudes, y visites estas personas. Lo que sea que me hagas decirles, ahora yo me someto a Ti, Señor. Y si Tú envías Tu gran Espíritu y unges a Tu siervo, estaremos muy felices y agradecidos. Y que toda la audiencia pueda ser sanada de una vez, Padre. Ruego que concedas esto en el Nombre de Jesús, Tu amado Hijo. Y para Su gloria, solamente. Amén.

51 Ahora, sólo quiero que miren en esta dirección. Quiero que sean muy reverentes. Sólo quiero hablar a la audiencia. No hay ninguno de Uds. allá que yo conozca. Uds. se dan cuenta de eso. Yo no los conozco; nunca los he visto, en caso de que… Si los he visto, yo no lo sé. Conozco a algunos de estos muchachos aquí sentados.
Ahora para Uds. allá atrás, quiero que vengan en su compañerismo. Esto es lo mismo. Es un compañerismo del Espíritu. Ahora todos estamos en Cristo, Vean. Estamos sentados en lugares celestiales, en Cristo Jesús. ¿No es Él maravilloso?

52 Ahora sólo quiero que miren. Como Pedro y Juan dijeron: “Míranos”. Y ellos lo hicieron, esperando algo. Si yo tomo gloria por esto, yo sería un mentiroso y un hipócrita. Nada puedo hacer. Yo sólo soy como Uds., pero ahí está una audiencia de gente, probablemente— No sé cuántos están aquí sentados— unos cuantos miles sentados alrededor del lado. Pero, si Cristo quiere, Él puede.
Y Él puede venir a esta plataforma, esta noche. Si yo puedo someterme a mí mismo a Él, como Su siervo, Él puede decirme qué decirles. Eso es correcto. Uds. lo creen, ¿Verdad?
Y si Él hace eso, Uds. verán, amigos, que yo les he dicho… ¿Creerán que les he dicho la verdad? ¿Y entonces qué es la verdad? Que Uds. ya están sanos, cada uno de Uds. Uds. sólo tienen que aceptarlo. Eso es todo. Y entonces, si yo les he dicho eso, y Dios lo confirma ser la verdad, de seguro Uds. tienen fe suficiente para actuar en eso, entonces, ¿No la tienen?

53 Ahora, cantemos sólo un canto, si desean. Uds. saben que el tiempo de los discípulos, el tiempo de la Biblia, ellos cantaban himnos. Cantemos: Sólo Creed. Si nos da un tono, para…. Esto es algo nuevo; nunca he hecho esto. Pero, no sé si siquiera será…. Si no, voy a tener a algunos ujieres, y demás para reunir en unos cuantos minutos, y formar una línea de oración. Si puede ser… Si Dios lo concede. Amén.
Mientras Pablo hablaba estas palabras, miró sobre un hombre, y fijó la mirada en él, dijo: “Señor, percibo”. ¿Es correcto eso? ¿Ven? ¡Escrituralmente! Ahora, que Él añada Sus bendiciones. Oh, ¡Qué tiempo! Algún día, yo tengo que encontrarlos, a cada uno. Y Dios Todopoderoso sabe que esa Luz que Uds. ven en esa foto, está a no más de dos pies [0.61 Cm. -Trad.] de donde yo estoy ahora mismo. Es la verdad. Se está acercando a mi lado derecho, aquí mismo. ¡Su gracia, Su misericordia! Yo le estoy pidiendo si Él quiere, vindique la verdad.

54 La verdad, Señor, Tu Palabra es verdad. O Dios eterno, Quien formó los cielos y la tierra, Quien hizo todas las cosas por medio de Jesucristo, a Quien amamos y apreciamos. O Dios, este día oscuro en el que vivimos. Los hombres, yendo por la tierra, sin conocerte. “Maestros, amontonándose maestros con comezón de oír, que se apartarán de la verdad a las fábulas, impetuosos, infatuados, teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de ella”.
O Dios, ten misericordia esta noche. Manifiéstate a Ti Mismo, Señor Jesús. Tú estás aquí. Te amamos. Te creemos. Y sé que estás aquí. Hazte manifiesto, Señor, a esta audiencia. Tú conoces esta audiencia; yo no los conozco. Pero que ellos puedan saber que Tu siervo les ha dicho la verdad acerca de Ti, pido esto por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Tengan fe en Dios. Jesús, pasando junto a un árbol un día, Él no vio fruto en él, Él dijo… Él nunca tuvo que pisotearla o patearla. Él dijo: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti”. Y no hubo nadie que comió de él. Se secó. Dijo: “Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

55 Dios, esa es la fe que queremos. La fe que fue una vez dada a los santos. La fe que nuestro Señor Jesús buscó y vio en una mujer con un flujo de sangre. Ella tocándolo con su fe, dijo. “Ten ánimo. Tú fe te ha salvado”.
Yo veo… Sí, gracias sean dadas a Dios. Veo a un hombre sentado, mirándome; él está en oración. Entre él y yo, se convierte en luz, una franja en movimiento. El hombre es un hombre fornido. Él me está mirando directamente. Él está sufriendo con problema del corazón, él hombre sentado justo allá atrás. Eso es correcto, señor. Puede irse a casa ahora, un hombre sano. Su fe le ha sanado.
Esa pobre mujer sentada justo a su lado ahí. Vea en esta dirección, hacia mí, hermana. ¿Me cree ser el profeta de Dios… o, siervo? ¿Cree Ud. eso con todo su corazón? Si Dios me hace saber para qué está aquí, si Ud. tiene problemas, si Él me dice cuál es su problema, ¿me creerá como Su siervo? ¿Lo hará?
Su problema está en su pierna. ¿No es eso correcto? Ahora, ¿No es esa la verdad? Puede ponerse de pie entonces. Jesucristo la sana. Amén.

56 ¿Qué acerca de la dama sentada a su lado? ¿Lo cree, señora? ¿Cree que soy el siervo de Dios? ¿Su profeta? Ud. se ve como una mujer saludable.
Pero cree que Dios puede decirme aquí mismo— Ud. sabe; yo no— ¿Lo que esté mal con Ud.? ¿Lo creerá entonces con todo su corazón? Ud. sufre con un problema de espalda. Esa es la verdad, ¿No la es?
Eso como que impactó a la señora sentada junto a Ud. ¿Cree Ud. eso, dama, con todo su corazón? Ud., mire hacia mí. ¿Me cree ser Su profeta? Si yo le dijera la verdad, ¿Creerá? Ud. sabe que es la verdad. Entonces Ud. creerá que le estoy diciendo la verdad. La Luz de Dios cuelga sobre Ud. Ud. sufre con un problema de riñón. Eso es correcto. Póngase de pie, porque puede irse a casa sana.

57 ¿Creen? Alguien en esta sección por acá, ¿creen? Tengan fe. Alguien muy atrás en la parte posterior del campo, allá bien atrás. ¿Tendrían fe? Por supuesto, Uds. tratan con un montón de espíritus; Uds. se dan cuenta de eso. Veo una sombra oscura, justo ahora moviéndose alrededor; es un poder demoníaco. Está entre yo y ahí aquí; está entrando. Es una damita sentada… Ella ha estado orando; ella se llevó su dedo a su boca. La mujer tiene cáncer. Ella usa anteojos. Eso es correcto, ¿no lo es, dama? Sentada ahí con ese vestido blanco. ¿Se pondría entonces de pie, sólo un minuto? Eso es correcto. Eso es verdad, ¿No lo es? Muy bien. ¿Cree que Dios puede sanarle?
¡Vaya! Quiere decirle algo. Ud. conoce su condición. Su nombre es Johnson. Beatrice Johnson. Ud. vive en el 1920 de la calle Jeff Davis, aquí en Macon, Georgia. Eso es correcto, ¿No lo es? ¿Acepta al Señor Jesús ahora como su Sanador? Levante a Él su mano.
Padre, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús, yo condeno al espíritu de muerte colgando sobre esta mujer. Y que ella sea sana para Tu gloria. Le pido a todo hombre y toda mujer aquí, que creen ahora, que Jesucristo está aquí, el Hijo de Dios, que se pongan de pie ahora y lo acepten a Él como su Sanador.
Dios Todopoderoso, el Autor de la vida, Tú te has manifestado a Ti mismo. Sana a toda persona aquí. Y yo condeno toda enfermedad.
Satán, sal fuera. Yo reprendo a todo espíritu malo, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.

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