OBRAS DEL MENSAJE


La Vid Verdadera Y La Vid Falsa
Macon, Georgia, E.U.A.
55-0607
1 Buenas tardes, amigos. Feliz de estar aquí otra vez esta tarde para servir en el Nombre del Señor. Pensé, quizás, las nubes tormentosas asustarían a todos, pero veo que no. Así que, eso me hace pensar mucho más en Uds., al ver que son lo suficiente fieles para salir, independientemente de cómo se mira el clima.
Me sorprendí cuando Billy llegó, y tocó la puerta hace un rato. Y normalmente, él toca, y si yo no contesto, bueno, él sabe que estoy orando, y él se va y espera hasta que estoy listo para venir. Así que, algunas veces un niño, algunos de ellos vienen acompañándole, y él seguía tocando, y gritó: “Papi”.
Y yo dije: “¿Qué?”.
Dijo: “Mejor es que vengas; vas a tener que predicar otra vez esta noche; el Hermano Jack no ha llegado”. Por tanto, tuve que salir y venir a prisa; así que, supongo que llegué un poco temprano, al llegar allí. Yo entré, y no quería que él llegara mientras estaban Uds. cantando y demás, y el Hermano Toms estaba leyendo la Escritura.
2 Bueno, estamos felices sin embargo de estar aquí; yo simplemente no entiendo la razón. Oh, parece que mi administrador renunció; ¿alguien quiere un trabajo? Estoy a punto de contratar a alguien, porque eso lo hace difícil en las reuniones cuando tengo que hablar, y luego entrar a las reuniones. Por supuesto, uno está cansado para comenzar (¿Ven?), y entonces ciertamente hace la diferencia. Y espero que él sí llegue enseguida, a menos que haya renunciado.
Entonces, yo tuve un administrador por muchos, muchos años, que ha sido el Hermano Baxter; la mayoría de Uds. lo conoce, de British Colombia. Y él no está conmigo en este momento; él tiene muchas cosas que hacer. Y él entro a una organización, y a un compañerismo de algo, y luego a una especie de transmisión a Rusia. Demasiados fierros en el fuego, él no puede estar en demasiadas reuniones.
3 Y mis reuniones simplemente son un poco diferentes; yo solo tengo que seguir la manera que el Espíritu del Señor me guía. Puedo estar en una reunión; a donde sea que Él me llame yo solo voy de inmediato, porque tengo que hacerlo en ese momento. Y es como difícil para el administrador el tratar de… Él no sabe qué camino tomar, así que tienen toda una lista de reuniones. Tal vez de hombres que han escrito.
El otro día, me dijeron que tenían cuatrocientas y tantas ciudades importantes en los Estados Unidos pidiendo servicios en este momento. Y así que, cuando hacen eso, pues, entonces yo simplemente me sentiré guiado tal vez por decir alrededor de Chicago, o por este lado. Yo digo: “¿Qué tienen por ese lado?”.
“Bueno, podemos conseguir a alguien”.
“Bueno, arréglenlo; iremos para allá de inmediato”. Así que, de esa manera es como lo hacemos.
4 Ahora, de esa manera, no hay un programa cerrado; nosotros solo estamos, como los Cuáqueros: De la manera que el Espíritu se mueve, bueno, nosotros nos movemos con ello. Uds. saben, pienso que esa es una idea bastante buena, ¿no creen?
No hace mucho estaba llevando a cabo una gran reunión en una cierta ciudad… Y yo acaba de tener problemas con eso allá en África, por no ir a donde el Señor me dijo; y yo le prometí a Él que jamás lo volvería a hacer.
Justo en el calor de la gran reunión donde varios miles estaban congregados en un gran auditorio, el Espíritu Santo vino sobre mí una tarde y me mandó a otra ciudad. Bueno, hablando de problemas; nosotros en verdad los tuvimos entonces. Ellos cerraron la gran reunión. Un ministro, el presidente, dio un brinco y dijo: “Hermano Branham, Ud. reclama ser un fundamentalista”. Él dijo: “¿En dónde encontraría Ud. algo así en la Escritura?”.
Yo dije: “Bueno, eso solo… Está allí”.
Él dijo: “¿En dónde?”.
Respondí: “Felipe estaba llevando a cabo un gran avivamiento allá en Samaria, y el Espíritu Santo lo sacó de allí, lo envió al desierto a un solo hombre”. ¿Es eso correcto? Él ya no regresó a Samaria, como sabemos. Pero obediencia: Eso mandó el mensaje del Evangelio a Etiopía.
5 Oh, ¿no es maravilloso solo moverse con el Espíritu Santo? ¿Cuántas personas de las que están aquí esta noche, en la Presencia Divina, han nacido de nuevo? Veamos sus manos, ¿nacidos de nuevo? Oh, vaya, ¿verdad que eso está bien?
Y estamos aquí conformados de, por supuesto me imagino, de todas las diferentes denominaciones: Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Peregrinos de Santidad, y Nazarenos, y Pentecostales, y la Iglesia de Dios, y Asambleas, y oh, cuánto más. Pero de esa manera va a ser cuando lleguemos al cielo, todos estaremos sentados juntos; ¿no creen Uds. eso? Seguro, no van a tener a los Metodistas por este lado y a los Bautistas por aquel lado.
6 Solía ser que un viejo compañero, vivía allá en New Albany, debajo de mí, muy buen hombre. Él era pastor de una iglesia Metodista. Y yo estaba pastoreando una iglesia Bautista. Así que, teníamos buen compañerismo el uno con el otro. Ahora, solíamos bromear mucho el uno con el otro. Él conseguía a alguien… Yo conseguía a alguien allá arriba que quería ser rociado. Ellos decían: “Bueno, mi madre fue rociada, y yo creo en rociar”. Bueno, él de todas maneras no me sería un buen miembro. Así que, yo sabía en dónde estaba una buena iglesia Metodista, y simplemente lo llevaba allá abajo con el Hermano Johnson.
Yo decía: “Ahora, Hermano Ron, aquí está un hombre que quiere ser rociado. Simplemente no le puedo enseñar suficiente agua, así que Ud. va a tener que rociarlo”. Yo decía… Así que, yo decía: “Es un lugar bastante seco allá abajo ahora. Sin embargo si Ud. quiere ser rociado, este es el mejor hombre que yo conozco”.
Entonces, él me decía cuando llegaba alguien allá que quería ser bautizado por inmersión, él le decía: “Ahora, yo te llevaré allá arriba con Billy, pero él de seguro te ahogará”. Así que, teníamos un verdadero compañerismo el uno con el otro, y de esa manera es como nosotros debiéramos de tenerlo. ¿No piensan Uds. así? Todas las pequeñas diferencias no hacen ninguna diferencia de todas maneras.
Jesús dijo: “El que no naciere de agua y del Espíritu…”. Eso es lo principal. Uds. tienen que nacer de nuevo. Si Uds. han nacido de nuevo, son mi hermano y hermana. Independientemente, si Uds. son Metodistas, Bautistas, Católicos Romanos, o lo que sea, somos hermanos y hermanas en Cristo, porque todos hemos bebido del mismo Espíritu.
7 Bueno, no tengo ningún texto. Yo solo tendré que depender en lo que el Señor me dará. Porque en verdad pensé que el Hermano Moore estaría aquí esta noche sin lugar a dudas. Y yo, después de todo este tiempo, pues, esperaba en él, que prometió estar aquí el lunes; y hoy es martes, y él todavía no llega. Así que, yo lo perdonaré esta ocasión. Pero si él no está aquí para mañana, le voy a hacer una llamada y ver qué le está pasando.
Vayamos a una Escritura, en alguna parte aquí en… vayamos al Antiguo Testamento en alguna parte. Yo solo estaba… Algo me vino en mente hace unos momentos. Y tal vez, lo podamos encontrar en el libro de Joel. Y vamos a leer allí, el Señor mediante, por unos cuantos momentos.
A Billy le gusta asustarme. Él dijo: “Ven, papá, rápidamente; te están esperando; quieren que estés allí a las ocho y cuarto”. Dijo: “Tienen… El Hermano Moore…”.
8 Aquí estamos, en el libro de Joel el capítulo 1, deseo leer solo una porción de la Escritura y hablar un poquito, y ver qué nos dirá el Espíritu Santo que hagamos. En el versículo 4 leemos esto:
Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado.
Ahora, allá en, creo, es el siguiente… o, el que sigue, en el 20… en el versículo 25 leemos esto:
Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
9 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar. Nuestro Padre Celestial, nos hemos reunido aquí esta noche, bajo los mantos de este cielo, para dar gloria y alabanza al Creador de los cielos y la tierra, Quien nos da este privilegio. Estamos agradecidos esta noche, muy agradecidos por estar aquí, y estar saludables y felices. Muchos aquí están enfermos, Señor. Y nos hemos reunido por este propósito esta noche, para que estos que están aquí, que no tienen salud esta noche, que puedan dejar estos terrenos, saludables y felices esta noche. Concédelo, Señor. Y que, si hay algunos pecadores aquí, que ellos se puedan ir, espiritualmente saludables esta noche, llenos con el Espíritu de Dios. Concédelo, Señor.
Y que la gloria de Dios descienda sobre nosotros y nos bendiga, así como fue en el día de Pentecostés. Dios repítelo otra vez aquí esta noche. Danos un derramamiento de Tus bendiciones; que nos podamos sentar no con un paraguas sobre nosotros, pero con una copa levantada, lista para que caigan las bendiciones de Dios.
Y ahora, estamos bajo expectativas, no sabiendo qué decir. Pero Tú has prometido: “Si abres tu boca, Yo la llenaré”. Y creemos que Tú lo harás. Por tanto, te encomendamos todas estas cosas esta noche. Y entra Tú en la Palabra, por favor, Padre. Sabemos que el Espíritu Santo se alimenta de la Palabra. Y que el Espíritu Santo de Dios tome la Palabra y la dé a cada corazón, así como tenemos necesidad. Y luego, que haya un gran servicio de sanidad también. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
10 Ahora, el Señor añada Sus bendiciones. Ahora, ¿pueden escuchar alrededor? Levanten sus manos, si pueden escuchar todo alrededor, solo levanten sus manos. Me parece que está rebotando, por supuesto yo no sé. Pero alguien, algunos de los vendedores de libros y demás, me dijeron que se escuchaba mejor en el área de arriba, de lo que se escuchaba aquí abajo. Aquí es donde viene el rebote, regresa de esta manera. Pero Uds. están más cerca ahora.
Y ahora, vamos todos a olvidar si somos Metodistas, o si somos Bautistas, o si somos Presbiterianos, o Pentecostales. Solo tengamos un tiempito de compañerismo ahora y regocijémonos en el Señor.
Y ahora quizás, si el Hermano Moore llega mañana para encargarse del preámbulo como este y les da el mensaje, entonces yo solo saldré directamente a la plataforma, aquí y empezar orando por los enfermos, vean, puesto que tenemos a cientos de personas aquí por las cuales orar.
11 Y quiero decir antes de comenzar a hablar: el pueblo estadounidense no es como la gente en el extranjero. Cuando tienes personas en el extranjero, en África o en otro lugar, no son como los estadounidenses. Allá en África, por ejemplo, de donde es nuestro hermano Toms… Bueno, allí, cuando pueden ver una vez el mover sobrenatural, y saben que es genuinamente sobrenatural, eso lo concluye. Solo dígales, diga: “Levántese y vaya a casa”. Y cada lisiado se levantará y se irá caminando. Y todos los que están sordos estarán escuchando, y cada ciego estará viendo. Ellos simplemente… simplemente levantan sus muletas y cosas y las apilan en las esquinas.
En Suecia cuando estuvimos allá, estábamos sentados allá, y sin saber siquiera cómo hablar su lenguaje, el Espíritu Santo se movía entre la audiencia, y le decía a alguien, hablaba en inglés lo que serían sus nombres en algo más, un intérprete. Por ejemplo si sus nombres eran Aguas Corriendo o algo como eso. Les decía quiénes eran ellos, lo que estaba mal con ellos, de dónde venían. Todo el entorno por entero se levantaba, arrojaban sus muletas y cosas, y se iban caminando. A mí no me importaba cómo se sintieran. Ellos lo creían de todas maneras. Si Dios estaba así de cerca de ellos, se irían y lo creerían de todas maneras. Ellos se fueron testificando.
12 Eso es real, lo que nosotros debiéramos de hacer. Pero nosotros la gente estadounidense, ¿saben lo que pasa con nosotros? Hemos sido arrastrados a cada escuela de teología, una viceversa de la otra.
Una se queda sentada y dice: “El Dr. Jones dice que eso es leer la mente”.
“Bueno, mi pastor dice, el tipo es un Belcebú; él es un diablo”.
El otro dice: “Bueno, no es el Señor; eso se los reitero”.
Y la gente no sabe qué creer. Uds. créanle a la Biblia de Dios; eso es lo que está correcto. “La palabra de todo hombre sea mentirosa; pero la Mía sea verdadera”, dice Dios, no importa de qué se trate. Y la prueba está en probar el pudín, (como dice el viejo dicho), es al comérselo. Si Dios dice que está en Su Palabra y Él lo produce, créalo, y siga adelante. Olvide el resto de ello, y solo deje que Dios sea veraz.
Ahora, vamos a hablar un poquito esta noche, Dios mediante, solo algo antiguo evangelístico, quizás, si el Señor nos ayuda en “La Vid Verdadera Y La Vid Falsa”.
13 Ustedes saben que la historia más grande jamás contada… la mentira más grande que se haya contado es una que tiene mucho de verdad en ella. Ahora, la mentira más grande que se haya dicho, fue la que Satanás le dijo a Eva. Mire, tenía mucho de verdad en ella. Y ahora, usted viene y dice algo que es abiertamente una mentira, pues, Ud. no creerá eso; más le vale que no. Pero cuando llega a un punto donde tiene aproximadamente el noventa y nueve por ciento de verdad y un uno por ciento de mentira, ese es del tipo engañoso. Es esa clase que Ud. tiene que vigilar, la de esa clase. Y eso es justo en lo que el diablo es bueno. Él le dijo a Eva toda la verdad, excepto una cosa, ¿ven?
Él dijo: “Ahora, tú no sabes lo que es correcto e incorrecto; no sabes lo bueno de lo malo. Y ahora, si tomas de este fruto”, dijo: “tus ojos serán abiertos, y sabrás lo que es correcto e incorrecto. Serás sabia; sabrás como Dios”. Bueno, eso es verdad. Eso es exactamente. Todo eso era la verdad.
Pero ella dijo: “Dios dijo que moriremos”.
Él dijo: “Oh, seguro que no morirás”. Y él la persuadió. Ahora, ahí es donde viene la mentira.
Ahora, podemos predicar alrededor de todo y dejar de lado la principal raíz fundamental, y ahí es donde viene la mentira, ¿ve? Ahí es donde viene el problema.
14 Ahora, vamos a regresar a las vides por unos minutos. Dios compara a Su iglesia con una vid.
Él dijo: “Yo soy la Vid; vosotros los pámpanos”, y así sucesivamente. Y si la vid es una vid de uvas, y produce vida de uva, tiene que producir uvas en la vid. ¿Es eso correcto? La vida que estaba en Cristo tiene que estar en cada pámpano. Y si la vida de Cristo en Él fue predicando el reino de Dios y sanando a los enfermos, cada pámpano tendrá que tener la misma sustancia en él, a medida que sale. No puede ser otra cosa.
La vida de Cristo en usted… Si yo les dijese a Uds. en esta noche, que la vida de Juan Dillinger está en mí, esperarían que yo tuviera aquí unas pistolas grandes, algo por el estilo. Uds. estarían en peligro, si su espíritu estuviera en mí.
Si yo les dijese a Uds. que la pintura… que el espíritu del pintor está en mí, como un gran artista famoso, esperarían que fuera capaz de pintar una escena, tal como pudiera hacerlo el pintor, porque su espíritu está en mí.
15 Y si yo les dijese a Uds. que el Espíritu Santo está en mí, esperarían verme hacer las obras que el Espíritu Santo hizo cuando estaba aquí en la tierra, manifestado en el Señor Jesucristo, vivir esa clase de vida, predicar esa clase de Evangelio, hacer la misma cosa. Porque la vid siempre producirá lo que es la vida de la vid.
Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. Correcto. “Por sus frutos los conoceréis”.
Ahora, Ud. pudiera tomar un árbol que parece que tiene corteza de sicómoro, y está produciendo manzanas; a mí no me importa qué clase de corteza parezca, es un árbol de manzana para mí, porque está produciendo manzanas, muestra que la vida en el árbol es vida de árbol de manzana y está produciendo manzanas. Y no importa cómo está Ud. vestido, o lo que Ud. haga, mientras esté produciendo los frutos del Espíritu, muestra (uh) el Espíritu de Cristo… muestra que Cristo está en usted.
16 Ahora, todas las cosas se originaron en Génesis. ¿Les gusta estudiar Génesis, hermanos, Uds. ministros? Oh, yo pienso que es el mejor libro de la Biblia, uno de ellos. Todo lo que Ud. encuentra hoy día se originó en Génesis. Génesis significa: “El principio”.
Cada culto que uno encuentra en la tierra hoy comenzó en Génesis. Cada iglesia real y verdadera en la tierra hoy comenzó en Génesis. Todo lo que vemos, aún toda la ciencia, comenzó en Génesis.
¿Se fijaron que Jesús se refirió a eso, dijo: “Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”? Miren lo que ellos hicieron; fueron grandes constructores. Miren como está construida su ciudad aquí.
Ellos comenzaron a trabajar el metal; la ciencia era muy notable. Ellos construyeron la Esfinge, las pirámides, y todo, algo que nosotros no podemos hacer hoy; exactamente, una repetición del tiempo. Y ellos tenían cultos; tenían todo igual como ellos tenían… tienen hoy día. Es un gran señalador hacia el tiempo del fin.
17 Ahora, y noten. Ahora, para nuestro comienzo esta noche, vamos a ir atrás y comparar la vid verdadera y la vid falsa.
Tal vez pueda tomar estos dos micrófonos; no conozco al hombre que los colocó aquí hace unos minutos, no sabía lo que él estaba haciendo, me imagino. Pero eso es justo lo que quería que él hiciera. Porque voy a tomar este como la vid correcta, y este, la vid incorrecta, y compararlo ahora, solo por el bien de la ilustración.
Ahora, en el Jardín del Edén, hallamos que primero había un hombre, Adán. Dios le hizo una ayuda idónea, la cual era Eva. Después vino Caín, y luego vino Abel.
Vamos a comenzar allí mismo. Ahora, los espíritus no mueren. El hombre muere, pero los espíritus no mueren. Dios se lleva a Su hombre, nunca Su Espíritu. Dios se llevó a Elías, y una doble porción de Su Espíritu vino sobre Eliseo, como unos ochocientos años más tarde vino sobre Juan el Bautista, y está predicho que vendrá otra vez en el día final. Dios sacó a Cristo de la tierra, pero el Espíritu Santo regresó.
18 El diablo se lleva a su hombre, pero el espíritu permanece igual. Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre, el diablo”. Dijo: “¿A cuál de los profetas que mostraron la venida del Justo, no apedrearon vuestros padres?”, y así sucesivamente, hablando de los fariseos.
Recuerden, y tengan esto en cuenta: El espíritu anticristo no es el comunismo. El espíritu anticristo es muy religioso. Jesús dijo: “Será tan semejante que engañaría a los mismos Escogidos si fuere posible”.
No es algo como un asunto comunista anti-Dios; es un espíritu religioso. Juan lo vio en Apocalipsis, y se quedó maravillado con gran admiración, como es que se sienta como la iglesia del Dios viviente, y así sucesivamente, y sin embargo en ella se encontró la sangre de cada mártir del Señor Jesús que haya sido asesinado“.
19 Ahora, allí en el Jardín del Edén, solo vamos a dejar que Adán y Eva pasen y comenzaremos con los dos muchachos, Caín y Abel. Estábamos hablando de ellos hace unos días. Cada uno de esos muchachos eran espíritus. Y en mi opinión, allí mismo estaba Judas y Jesús en una prefigura. Así como Caín mató a Abel en el altar, también Judas mató a Jesús en el altar al traicionarlo y negarlo.
Algunas personas solo ven tres cruces en el Gólgota; estaban cuatro. La cruz representa un árbol. Y allí estaba Cristo, un ladrón a cada lado, y Judas mismo se colgó en un árbol sicómoro. Él estaba en una cruz tanto como Cristo lo estaba, porque maldito sea aquel que es colgado en un árbol.
20 Y noten, aquí estaba el Hijo de Dios, bajó de la gloria, yendo de regreso a la gloria, llevándose con Él al pecador arrepentido. Aquí estaba el hijo de perdición, vino del infierno, retornando al infierno, llevándose con él al incrédulo. “Si eres el Hijo de Dios”. Miren, tan perfecto. Pero esos dos, Caín y Abel, ambos muchachos eran muchachos religiosos. Ellos eran en verdad muy religiosos. Caín, sabiendo que cuando salió de allí y dándose cuenta que él era mortal, él no podía salir y encarar la muerte, sabiendo que tenía que salir del mundo sin ser sincero.
La sinceridad no es lo que Dios requiere. La sinceridad está bien, pero eso no es suficiente. Tal vez esta noche, si bajáramos al río Ganges, miráramos a esas madres con esos pequeños bebés negros, metiéndolos con los caimanes. Y los mordisquean a muerte en su boca, sacrificando a los dioses. Eso es sinceridad.
21 ¿Qué tal si Uds. me siguieran a la India y vieran a esa gente quitarse los zapatos y caminar a través del fuego, y sus pies quemados con ampollas? Vayan conmigo a China y descubran sus pies pequeños quebrados de esa manera, y caminan en sus dedos, cómo ellos hacen sacrificios, y todo lo demás, profundamente sinceros; pero aún eso no es salvación. La sinceridad no tiene nada que ver con eso.
Muchas veces los paganos quienes se cortan a sí mismos, y se alancean a sí mismos, y mucho más profundo que cualquier cosa que Ud. haya visto actuar en el Cristianismo… Pues, los Cristianos casi no pueden cruzar la calle para ir a un avivamiento. Eso es correcto.
Pero esa gente hará cualquier cosa, aún sacrificar a sus hijos y sus vidas. Pero eso es; la sinceridad no aplica. “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte.”.
22 Y nos conviene revisarnos ahora, para averiguar en dónde estamos parados. Estamos en el tiempo del fin. No hay tiempo para jugar. Es hora de hacer las cosas bien, y que se asegure que está bien.
Si Ud. fuera a la… aquí en alguna parte, a la tienda… o, a un restaurante, y Ud. comprara un plato de sopa, y tuviera una mosca, Ud. la devolvería; de seguro no la aceptaría. Ud. está vigilando lo que pone en este cuerpo, pero Ud. le pone cualquier cosa a esa alma, sin importar lo que es, cualquier clase de dogma o doctrina. Pero será mejor que Ud. lo verifique con la Palabra de Dios pura e inadulterada, y descubra si realmente está en la categoría correcta o no.
Recuerde, no importa qué tan bien trate a este cuerpo… Un hombre de ciento cincuenta libras [68 Kg. Trad.] solo tiene el valor de ochenta y cuatro centavos. Eso es correcto. Pero Ud. tiene un alma que vale diez mil mundos. Ud. cuidará de esos ochenta y cuatro centavos, y deja que esos diez mil mundos se vayan para cualquier lado. Examínelo.
23 Ahora, regrese al Génesis conmigo. Observe a esos muchachos venir a adorar, ambos adorando. Ahora, Caín adoró a Dios con todo su corazón; él hizo un sacrificio, edificó un altar, adoró al Señor con tanta sinceridad como sabía adorar. Sinceridad, altares, perteneciendo a la iglesia, todo eso no aplica, ni un poquito.
Luego vino Abel, no con hermosura. Quiero que se fijen. Siempre recalquen esto; especialmente Uds. gente que está aquí alrededor algunas veces… Eso es lo que… Les voy a predicar a Uds. hermanos Pentecostales, los que están patrocinando mi reunión, ¿ven?
Escuchen, estamos… Por alguna razón hay algo mal. Eso es correcto. Me temo que estamos empezando a actuar demasiado como el resto de las iglesias y cosas. Uds. se están descuidando. Hermano, nos conviene… Necesitamos… Lo que necesitamos esta noche es un buen avivamiento chapado a la antigua, rompiendo el almidón y sacando a la gente al descubierto.
24 Ahora, de repente, uno se viene a dar cuenta que esa misma cosa metió a Israel en problemas: ellos querían un rey como los otros gentiles… o, las otras naciones y los gentiles. Ellos se metieron en problemas con eso. No traten de amoldarse a nada sino al Señor Jesucristo; dejen que Él sea el centro de su deseo. Profundícense. Tiren las cosas; despójense de todo peso. Comiencen de nuevo en el Evangelio.
¿Se dan cuenta que la gente hoy día está aceptando miembros? Ellos lo hicieron… cuando vino el avivamiento Metodista, hubo un gran quebrantamiento. Ellos tuvieron un verdadero avivamiento. Pero solo deje que uno de ellos comience a dividirse, y luego entra gente nueva, ellos se comienzan a poner fríos y formales. Los Metodistas tenían sanidad Divina; tenían el poder de Dios.
Pues, el propio ritual de Juan Wesley, que tengo en mi casa con unos textos de su libro. Él estuvo aquí en los Estados Unidos, él y Asbury. Y él iba cabalgando un caballo mientras iba a orar por una mujer; el caballo se cayó y se le quebró la pata, y él se bajó, y ungió al caballo con aceite en el Nombre del Señor, y se subió y se fue cabalgando. Ud. predica sanidad Divina hoy, ellos lo sacarán de la iglesia Metodista.
25 Y Juan Smith, el fundador de la iglesia Bautista, mi propia iglesia, pues el oraba tanto durante la noche, al punto que su esposa lo tenía que guiar a la mesa; sus ojos estarían cerrados por la hinchazón por estar llorando. Uno ya ni siquiera le puede sacar una lágrima a un ojo Bautista. ¿Cuál es el problema? Algo salió mal, porque… Yo no tengo nada en contra de las iglesias Metodistas o Bautistas; ellos son mis hermanos. Pero la cuestión es, hermano, unas pocas rondas de apóstoles como fue en el principio, comenzaron a bajar la guardia, bajaron la guardia, este entró con mucha teología, mucha educación, y sacaron a Dios por la puerta. Jamás reemplazará el poder de Dios.
Orgullo, algo grande, haciendo una gran iglesia, construyendo… teniendo un gran nombre; ese es el problema con nuestras iglesias hoy día. Estamos tratando de conseguir más miembros. Cada iglesia tratando de discutir por su organización; jalando por esta causa. Ellos están bien. Yo sé que esto es un poquito chispeante, pero es bueno, ¿ven? Eso es correcto. Es bueno.
Pero las Asambleas quieren la más grande. Los de la Unidad quieren su gran… que la de ellas sea la más grande, cada una. ¿Cómo pueden hacer algo por Dios cuando Uds. están tratando de hallar honor… buscan honor el uno del otro? Hermano, lo que pasa es que, todos somos seis pies [Un metro ochenta y tres centímetros. —Traductor] de tierra, y Dios podría llevarnos en cualquier momento. Busquen a Dios con todo el corazón. Las iglesias están bien, cada una; yo no tengo nada en contra de ninguna de ellas. Todas están bien. Pero lo que nosotros necesitamos es a Cristo en esas iglesias. Ustedes están dejando por fuera lo más importante. Eso es correcto.
26 Ahora, miren a Caín; él vino con sinceridad. Pero vean, el antecedente: su papi, el diablo. ¿Quién es él? Él fue influenciado por él, su papi. La razón que en el cielo… Cuando él estaba allá arriba, estableció un reino más hermoso, más elaborado, bonito, más que el de Miguel. Él trató de obtener un reino más grande. Es por eso que él fue echado: orgullo, belleza, engreído. Y cuando él vino aquí, había una naturaleza de él en su muchacho. Y todavía no muere. Eso es correcto. Oh, una gran iglesia, dicen: “Yo pertenezco a la iglesia más grande de la ciudad”. Eso no significa nada, nada.
Lo que es: ¿cómo está su corazón con Dios esta noche? Eso es lo que sigue. Esa es la pregunta.
27 Jesús nunca vino por nosotros para edificar grandes iglesias. Escuchen aquí, permítanme decirles algo, y esto es aparte. Jesús nunca nos pidió que ordenáramos… que hiciéramos alguna iglesia. Él no nos dejó dicho que construyéramos una iglesia. Él no nos dejó dicho que tuviéramos una organización. Él no nos dejó dicho que tuviéramos un seminario. Él no nos dejó dicho de un hospital. Él no nos dejó dicho para una escuela o una educación. Pero Él sí le dijo a la iglesia: “Predicad el Evangelio a todo el mundo, después Yo regresaré”.
Nada en contra de la organización, iglesia, hospital; ellas están bien. Pero le ponemos tanto énfasis a eso, en lugar de llevarle el Evangelio al mundo, cuando dos terceras partes del mundo esta noche nunca han escuchado del Señor Jesucristo. ¿Cómo puede Él venir? Él vendrá cuando el Evangelio haya sido predicado. No pasando folletos ahora; eso está bien, pasando folletos, pero predicad el Evangelio significa: “Demostrar el poder del Espíritu Santo a todas la naciones que Yo llamaré como testigo”. ¡Amén! Eso es correcto.
28 Noten, Caín allá atrás, tan religioso como podía serlo, llegó y construyó un altar hermoso, ofreció su sacrificio, se arrodilló con toda su pompa, igual como su papi. Él no era un ateo; él no era un incrédulo. No, señor, él era un creyente. Exactamente correcto. Así que, existe tal cosa como ser un creyente y sin embargo ser condenado. El diablo cree y tiembla. Los diablos, cuando ellos vieron a Jesús, confesaron públicamente que Él era el Hijo de Dios y pidieron misericordia. Eso es correcto.
Allí, Caín se arrodilló, adoró, arregló los grandes lirios, me puedo imaginar, sobre su altar, y trajo los frutos del campo, y los colocó allí arriba, y se arrodilló, y dijo: “Ahora, Jehová, mira qué tan bonito está este altar; mira aquel viejo altar común que ese montón de santos-rodadores tienen allá. Simplemente mira ese viejo lugarcito común en el cual están ellos adorando; ese tipo de Abel, ese viejo corderito apestoso colgando allí arriba. Mira aquí lo que yo he hecho para Ti. Yo he construido esta gran iglesia; he puesto todo aquí en este lugar. ¿Ves lo que soy yo? Yo he hecho algo grande. Yo mostraré psicología. Traeré a las personas”. ¡Oh, vaya, esas son las obras del diablo! Eso es correcto. Él dijo: “Ahora, recíbeme, Jehová. Tú sabes que yo creo en eso”. Y Dios lo rechazó rotundamente. Eso es correcto.
29 Aquí venía el pequeñito de Abel, jalando ese cordero, con una revelación espiritual, que él sabía que no fue fruto lo que los sacó del Jardín del Edén; él sabía que fue sangre. La vida no yace en las plantas; yace en la sangre. Aquí venía él con una pequeña cuerda enrollada…. o, una enredadera alrededor de ese pequeño cordero, lo aventó allí arriba, y dijo: “Esto es, Señor”.
Dios dijo: “Eso es justificación”. ¡Amén!
Luego miren; Su hermano estaba celoso de él. Ese rastro de celos jamás deja a esa alta sociedad. No, señor. Todavía está allí. Amén. Todavía está allí, no se irá; hará raíces y camas en el infierno. Noten, allí eso lo movió a él allí arriba y mató a su hermano.
30 Noten esos dos espíritus, guiando desde allí. Observen como ha dominado el mundo. Salieron de aquí del Génesis. Observen lo que Uds. quieran; observen el orden mundial; observen todo. A medida que viene a través de Génesis, pasa a través de un proceso, y ahora, ha subido hasta aquí, y está floreciendo en la semilla para producir la misma cosa que fue en Génesis.
Aquí está la vid falsa; aquí está la vid verdadera. Y ambas están creciendo lado a lado. ¿Se dan cuenta, que Judas Iscariote era el tesorero de la iglesia, de la misma tribu del Señor Jesús? Él era un hombre grande, hermano con el resto de ellos, se sentó en la misma banca, cantó los mismos cantos, adoró al mismo Dios, predicó el mismo Evangelio, y era Judas. ¿Se dan cuenta que el mismo espíritu se ha movido a través de la iglesia? Pero donde Judas mostró sus colores fue en Pentecostés, justo antes de Pentecostés, antes que ellos en verdad nacieran de nuevo.
La gente no cree esta noche; mucha de la gente no cree que haya tal cosa como una experiencia de ser nacido de nuevo. Ellos dicen: “Todo está en su mente”. No, está en su corazón, hermano. Eso es correcto.
31 Noten, aquí vienen saliendo esas vides; vamos a seguir a esos dos espíritus ahora. De repente, las veremos… Primeramente en el arca: Allí estaba una paloma, y allí estaba un cuervo. Los dos eran pájaros; uno podía volar exactamente al mismo lugar donde estaba el otro, y ambos se sentaron en el mismo gallinero, quizás, en el mismo piso, en el segundo piso del arca; ambos eran pájaros. Uno podía volar hacia donde estaba el otro. Uno de ellos el Espíritu de Cristo, y el otro el del anticristo. La única manera que podía diferenciarlos, era haciéndoles la prueba de su dieta.
Ellos dejaron salir al cuervo, y ese cuervo estaba satisfecho comiendo los viejos cuerpos muertos, volando de uno al otro, y arañando alrededor. Él vino… Él estaba satisfecho de estar allá afuera en las cosas del mundo.
Pero cuando salió volando la paloma, ella no pudo encontrar lugar de descanso para la planta de sus pies, y ella se regresó de nuevo. Hermano, déjeme decirle, si Ud. alguna vez nace del Espíritu de Dios, el mundo apesta para usted, y las cosas del mundo se han ido. Eso es correcto. Ya no puede tener el estómago para eso. ¿Por qué la paloma no podía comérselo? Porque la paloma es un pájaro que no tiene hiel; no podría digerirlo.
Y cualquier hombre que ha nacido del Espíritu de Dios, o cualquier mujer, no hace las cosas del mundo. Ellos han salido del mundo, y están separados en una vida diferente, porque ellos no pueden digerirlo. Sus órdenes de digestión han sido cambiadas, convertidas; sus apetitos son las cosas de Dios, mirando arriba, cultos de oración y así sucesivamente. Ellos no tienen tiempo para pistas de patinaje, y bailes, y salones de baile y así sucesivamente. Ellos han pasado de muerte a vida, y han llegado a ser nuevas criaturas. Ellos ya no desean esas cosas.
32 Pero yo quiero mostrarles algo. Ud. puede poner un cadáver muerto afuera en el campo, y una paloma no se acercará a eso; una paloma se sentará aquí y comerá trigo. Pero ese cuervo puede sentarse allí, y comer el cadáver muerto, y venir y comer trigo también. Exactamente. Así que, Ud. tiene que vigilar a ese tipo. Miren, él es un hipócrita para comenzar. Eso es correcto. Observen esa línea avanzando, a los dos. Lo podríamos tipificar por todo el trayecto.
Sale en Esaú y Jacob, de la misma manera. Llevémoslo con Israel, un tipo hermoso. Ahora, aquí estaba Israel, la salida de Egipto, en su camino a la tierra prometida, un tipo perfecto de la iglesia hoy día, en su camino a la tierra prometida desde Egipto; subiendo a la tierra prometida, la cual Dios había prometido que les daría esta tierra. Y camino arriba, yendo al lugar bendito, camino arriba ellos entran en contacto con los Moabitas. Moab era un hermano de él, de Israel. La tierra de Moab… esa tribu venía desde muy atrás al comienzo de los días de la esposa de Lot… o, de los hijos de Lot. Lot tuvo hijos de su propia hija, y ellos llegaron a ser los Moabitas.
33 Ahora, ¿tienen todos sus paraguas bien agarrados? Les quiero mostrar algo en un minuto, el Señor mediante. Noten, Uds. saben, la gente hoy día dice: “Bueno, nuestra iglesia es fundamental. Creemos en los grandes fundamentos evangélicos”. Eso es correcto, y aún así pueden estar errados. Uds. pueden ser tan fundamental y ortodoxos, e ir de camino al infierno. ¿No creen eso? Escuchen a la Palabra solo un minuto.
Aquí venían ellos, camino arriba, y se encontraron con su hermano, así que mandaron decir: “¿Podemos cruzar a través de su territorio?”.
Él dijo: “De ninguna manera. No dejaremos que ese montón de fanáticos pasen por aquí”. Allí estaban ellos. Bueno, ahora miren. Moab estaba todo organizado, una gran nación, con todos estos príncipes y todos estos diferentes, y Balac, y todos sus grandes reyes, y así sucesivamente. Pero Israel era interdenominacional; era solo un pequeño grupo de tiendas dispersas, viajando bajo el Espíritu de Dios. Pero Moab estaba toda organizada, la más grande… una de las naciones más grandes de la tierra. Y él dijo: “No dejaremos que ese montón de santos-rodadores pasen por aquí, de ninguna manera. Miren las cosas que ellos están haciendo”.
Usted dice: “¿Santos-rodadores, Hermano Branham?”. Sí, señor, yo creo que lo eran. Absolutamente. Cuando ellos salieron de Egipto y que cruzaron el Mar Rojo, y tenían milagros y cosas delante de ellos… Y cuando Dios hizo llover del cielo los vientos y partió el Mar Rojo, y ellos pasaron por tierra seca, y los egipcios tratando de hacer igual, incircuncisos, tratando de burlarse del Espíritu de Dios, todos ellos se ahogaron.
34 Miriam entró en el Espíritu, recogió un pandero, y se fue por toda la ribera golpeando el pandero; todas las hijas de Israel la siguieron, golpeando los panderos y danzando. Y Moisés levantó su mano y cantó en el Espíritu. Si acaso no es esa una reunión de santos-rodadores, yo nunca he visto una en mi vida. Eso es correcto. Ellos en verdad iban por toda la ribera regocijándose, señales y maravillas entre ellos.
Cuando tuvieron sed, Dios simplemente les dio agua de la roca. Cuando tuvieron hambre, Dios hizo llover maná desde los cielos. Y cuando ellos tuvieron este maná, comenzaron a comerlo, dijeron: “Sabe a miel”. Uds. saben, ese maná era un tipo del Espíritu Santo. Eso es correcto. Justo después de que cada creyente haya atravesado el Mar Rojo, que representa la sangre (como dije anoche), entra en el compañerismo por el Espíritu Santo.
35 Noten, tan pronto ellos cruzaron el Mar Rojo, iban en su jornada, Dios hizo llover maná hasta que la jornada terminó: un tipo del Espíritu Santo. Cuando ellos salieron del judaísmo y recibieron el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo llovió sobre esos apóstoles, y ha llovido desde entonces, y lo hará hasta que esta edad termine. Eso es correcto.
Quiero que se fijen, tan pronto como la lluvia… o, el maná comenzó a caer, Él le dijo a Aarón: “Sal y recoge varios gomer llenos, y ponlo atrás en el lugar santísimo, para que cada generación que proceda esta generación… cada generación que venga después de esta, cada vez que un hombre se convierta en sacerdote, él pueda entrar detrás del lugar santísimo y tomar un puñado del maná original que cayó en el principio”. Qué cuadro tan hermoso fue ese en el día de Pentecostés, cuando nuestro maná espiritual (así como ese era el maná natural), el maná espiritual que cuidó a la iglesia por… y dio de todas Sus vitaminas espirituales por las cuales vivir.
36 Cuando, en el día de Pentecostés el Espíritu Santo descendió, ellos salieron al exterior, trastabillando y actuando como un montón de hombres borrados y mujeres. Sí. Y Pedro dijo: “Esto es aquello, que fue dicho por el profeta Joel; esto es aquello”. Hermano, si esto no es aquello, yo seguiré con esto hasta que aquello llegue. Yo en verdad disfruto esto de todas maneras, y esperando aquello. Y cuando ellos salieron al exterior, el poder de Dios se estaba moviendo sobre ellos. Y Pedro…
Todos ellos dijeron: “Hombres y hermanos, ¿Qué podemos hacer, para tener esta misma cosa?”.
Pedro dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícense en el Nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. No algo que se le parece, nosotros no recibimos algo que lo imita, pero un… No un bocado, pero un corazón lleno del bautismo original del Espíritu Santo, que cayó en el día de Pentecostés con las mismas señales, mismas maravillas, mismas acciones.
37 Cuando hombres y mujeres están listos para rendir sus vidas, dice: “Sabe a miel sobre la roca”. Ud. sabe, David habló bastante sobre la miel en la roca. Él era un pastor. Él solía cargar una alforja a los lados —los pastores lo hacían. Y cada vez que su oveja enferma empezaba a correr alrededor, bueno, el pastor metía la mano y tomaba algo de miel de la alforja; la ponía en la roca. Y la oveja llegaba y empezaba a lamer la roca. Mientras estaban lamiendo la miel, pues, obtenían un poco de esa piedra caliza. Y la piedra caliza sana a la oveja enferma. ¡Oh, qué cuadro!
Escuche, hermano, yo tengo una alforja entera completamente llena de miel esta noche. Y la voy a poner en la piedra correcta, Cristo Jesús, no en cualquier iglesia, en Cristo donde pertenece; y Uds. ovejas enfermas empiecen a lamer rápidamente; y de repente, Uds. van a obtener algo de esa piedra caliza. Y le sanará su enfermedad, y se darán cuenta que hay poder en el Espíritu Santo para levantar a un hombre y mujer de una vida de pecado o de una vida de enfermedad a una saludable. Empiecen a lamerlo, Uds. que están en las camillas, y Uds. que están en las sillas de ruedas, y Uds. que están ciegos, Uds. que están sordomudos, y dense cuenta si no hay poderes de sanidad en el Espíritu Santo que cambien la vida de un hombre y lo hagan una nueva criatura. Seguro lo hará; lo hará pasar de muerte a vida.
38 Puedo ver a Israel mientras va viajando; allí estaban ellos; es verdad. ¿Los han escuchado alguna vez decir…? Oh, sobre la iglesia, ellos dicen: “Oh, mira allá abajo a Israel”. Dijo Balac: “Pues, vayan y tráiganme a Balaam”. Y dijo: “Cuando Balaam llegue aquí arriba…”. Ellos tenían un viejo predicador fundamental en aquel lado, medio descarriado. Así que, dijeron: “Vayan por él y vengan aquí, y él maldecirá esta gente por mí”.
Así que, ellos fueron y trajeron a este viejo profeta. Y llegó allá, y él pensó: “Ahora, déjenme pensar esto bien. Ahora, yo sé que ellos han hecho de todo. Yo sé que han vivido con las esposas de los demás. Ellos… ellos han hecho todo lo que está mal en el calendario. Ahora, un Dios santo maldecirá a esa gente”.
Entonces, él subió allá con esa intención, de maldecir a esa gente, por esta gran nación, porque consiguió una mejor iglesia y obtuvo un mejor salario. Pues, él estaba forrando sus bolsillos. Claro, él dijo: “Subiré y haré eso”. Y cuando iba camino abajo, Dios tenía una vieja mula muda para que le hablara en lenguas, y para decirle que volviera allá arriba a donde él pertenecía. Y él no tenía suficiente sentido común para saberlo. Eso es cierto. Amén.
Y allá… Ud. dice que él no habló en lenguas; él habló en una voz humana. Las mulas no hablan con voz humana; él sí que lo hizo. Ciertamente que lo hizo. Sentí eso llegando; alguien dijo que esa mula no habló en lenguas. Seguro que sí; él ciertamente lo hizo. Una mula no le habla a Ud. en su propio idioma; Ud. no le entendería, ¿ven? Pero él… él obtuvo esto.
39 Noten, y allí estaba él. Y cuando él descendió allá, él se acercó, y miró a Israel. Y miren la hipocresía. El rey lo llevó alrededor, dijo: “Ahora mira, ven por este otro lado”, y le mostró solo la parte de atrás, la peor parte de Israel. Ahora, observen. Es esta vid. Ahora, aquí está esta vid tratando de maldecir esta vid.
Ahora, noten. Él le dijo que le mostraría la parte más extrema. De esa manera es como el diablo lo hace con la gente de Dios. Ellos no dirán nada, dirán: “Le daré mil dólares a cualquiera que me muestre alguien que haya sido sanado. Tráiganmelo para acá”.
Yo desafié a uno de esos en una ocasión. Él dijo: “Déjeme hacerle una cortada en el brazo a una niña, y párese Ud. allí y sánela, y yo creeré que Ud. es un sanador”.
Yo dije: “Usted necesita sanidad más que nadie, que yo conozca, y es sanidad en la cabeza”. Yo dije: “Hay algo mal con usted”. Eso es correcto.
40 Mire, ellos mostraron las partes más extremas. Dijeron: “Bueno, yo conozco alguien por el cual se oró, no sanó”. Ciertamente, yo conozco a muchos a los cuales se les predicó que no fueron salvos, tampoco. Eso es exactamente verdad. Miren, pero ellos muestran las partes más extremas, la parte de atrás, la peor parte. De esa manera lo hace el diablo. Y miren cómo sucede. Lo llevó allá y le mostró las partes de atrás de eso. Y luego noten. Cuando él dijo que los había reunido a todos… Ahora, aquí está el cuadro. Observen esto, hermanos; observen esto.
Esta vid aquí, y esta vid aquí, esta es una de Abel que está brotando, esta es de Caín que está brotando. Caín era religioso, esto es religioso. Caín era fundamental; ellos eran fundamentales. Abel tenía la manera correcta, por revelación, por señales y maravillas. Dios siempre tiene, y siempre tendrá, vindicará a Su iglesia y a la gente por medio de señales milagrosas y maravillas. Menciónenme un avivamiento que se haya desatado a través del tiempo en la historia, que no haya tenido señales y maravillas siguiéndolo.
Lo que pasa hoy día, mis hermanos, es esto: Estamos descuidándonos. Nos estamos descuidando con teología mental. Nos estamos descuidando con fe intelectual, cuando debiéramos de orar hasta que Dios se mueva en la audiencia y comience haciendo algo por nosotros.
41 Cuando aterricé en la India, los hombres de la India todos fueron a recibirme allá y dijeron: “Ahora, mire, Hermano Branham, en cuando a teología, Ud. no tiene nada en los Estados Unidos que entienda este Libro”. Y eso es verdad. Porque ese es un Libro de Oriente. Y no es un Libro del Occidente. Tiene una perspectiva totalmente diferente. Dijo: “Nosotros conocemos la Biblia; la teníamos desde antes que Uds. aún fueran una nación, cientos de años”.
Eso es exactamente la verdad. Santo Tomás fue para allá. Yo estuve exactamente en la iglesia donde él predicó. Eso es correcto. Dijeron: “Sabemos más acerca de la Biblia de lo que saben todos sus maestros juntos. Pero lo que deberíamos saber, lo que nos estamos preguntando es: ¿Podemos encontrar a un hombre con la suficiente fe para manifestarlo? Eso es lo que queremos saber. Queremos ver la Biblia reactivada y viva de nuevo. Si Ud. pudiera, entonces tiene la diestra de compañerismo”.
Yo dije: “Jesucristo resucitó de los muertos; y Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Amén. Eso es verdad.
42 Ahora, allí estaba Moab sentado allá arriba. Ahora mire, la primera cosa que hizo Moab… Noten, él fue y trajo a todos sus dignatarios, todos los, bueno, el concilio de hombres, y todos estaban allí, y todos los obispos, y los reverendos correctos, y los reverendos honoríficos, y los que tenían grados de PhD, y de DBD, o como sea que Ud. quiera llamarlo; y los trajeron a todos, pensó, le mostraremos a Dios nuestros dignatarios. Vean el mismo viejo espíritu del diablo, ¿ven?
Bueno ahora, ellos eran fundamentales; dijeron: “Ahora, veamos”. Ellos construyeron siete altares allí arriba en la colina, siete altares. Eso es exactamente lo que Dios requería. Mataron a los siete bueyes; Dios requería sacrificios limpios. Noten, y mataron siete carneros, hablando de la venida del Hijo de Dios, fundamental.
43 Aquí abajo en el valle ellos tenían siete altares, siete bueyes, y siete carneros. Este grupo era tan fundamental como este grupo. Si Dios solo requiere una doctrina fundamental, entonces ¿por qué Él aceptó a este y rechazó aquel? Y todos sus dignatarios se quedaron alrededor, y levantaron sus manos, y glorificaron a Dios, mientras el profeta comenzó a profetizar. Y si Dios solo requiere una enseñanza fundamental, Él está obligado con este grupo, porque allí están siete bueyes, siete altares, siete carneros, hablando de la venida del Señor, tan fundamental en todos los sentidos como estaba esta iglesia, ¿ven?
¿Pero cuál era la diferencia? ¿Cuál era la diferencia? Ellos únicamente tenían la carta, solo tenían la Palabra; y esta gente tenía señales y maravillas siguiéndolos. Ellos tenían una roca herida de la cual podían beber. Tenían una serpiente de bronce para sanidad. Ellos tenían señales y maravillas, yendo delante de ellos, llevando a cabo señales. Ellos tenían una Columna de Fuego colgando sobre ellos. Yo sé que ellos habían hecho todas las cosas mal, pero Balac olvidó mirar y ver que allí estaba una roca herida delante de ellos; se había hecho una expiación. Y Dios los estaba vindicando con señales y maravillas. Él estaba diciendo: “Ese es Mi pueblo”.
44 Ahora, si enseñando la Biblia, si las acciones fundamentales es todo lo que Dios requiere, entonces Él está obligado con cualquiera que las haga; pero Uds. son llamados por elección, mis hermanos. Dios conoce a Su iglesia y vindica a Su iglesia con señales y maravillas. Observe mientras avanza.
Aquí viene Jesús; aquí vienen los fariseos tan fundamentales como podían serlo, la misma vid saliendo de Génesis a través de Caín, a través de los hijos de Israel. Todo lo que es ahora estaba en Génesis, todo Génesis… Quiero decir, todo hasta llegar al Nuevo Testamento.
Aquí están los fariseos, tan fundamentales como podían serlo en base a la doctrina. Ellos creían en Jehová, ofrecieron sus sacrificios. Aquí llegó Jesús, absolutamente un creyente, y fundamental también, pero Dios lo vindicó con señales y maravillas. Eso es correcto. Dios probó que esta era Su iglesia, porque Jesús salió predicando, y sanando a los enfermos, y viendo visiones, y profetizando. Y estos se quedaron fríos y tiesos fundamentalmente en su iglesia. Allí están las dos vides. Obsérvenlas que van creciendo.
45 Miren a San Pablo, cuando él recibió una visión del último día, él dijo: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios amadores de los deleites más que de Dios, traidores, impetuosos, infatuados, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, (les llamarán un santo-rodador, todo lo que pueden), que tendrán apariencia de piedad…”. Pablo mirando por medio del Espíritu a esta edad: “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella; a éstos evita”.
Allí lo tienen, fundamental en doctrina pero impotente en poder. Ellos niegan la existencia de sanidad Divina; niegan el poder del don. “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella; a éstos evita”. Amén. Uds. están en el día.
46 Hace un tiempo allá arriba en Canadá, me encontraba allá cabalgando (acaba de llegar de África) con el Hermano Toms y ellos. Yo llegué, y estaba tan cansando, y el Hermano Baxter y yo fuimos muy al norte de Canadá. Íbamos a ir de cacería, y yo había estado cabalgado detrás de un viejo oso grizzly ese día. Y alcancé al viejo amigo; yo solo lo miré y lo dejé ir. Y Uds. saben cómo me gusta cazar. Bueno, yo observé al viejo amigo, y solo seguía cabalgando camino abajo en esta otra colina, y está muy adentro donde Ud. estaba como a unas doscientos cincuenta millas [402 Km. Trad.] atrás con veintiún caballos, y bien lejos. Eran setecientas millas [1126 Km. Trad.] de un camino pavimentado. Así que, estamos muy metidos en la naturaleza, simplemente para estar a solas.
Y yo observé a este viejo grizzly, lo seguí alrededor, lo estuve observando esa tarde. Cuando llovió un poco, que empezó a llover, yo como que me desubiqué. Yo crecí en el bosque, así que pensé: Oh, yo sabré cómo salir de aquí. Solo seguía caminando, porque allá no hay senderos o nada qué seguir, así que solo tengo que seguir las instrucciones generales. Y se me oscureció.
47 Bueno, yo pensé, bueno, gracias al buen Señor no llueve demasiado, así que puedo recostarme en alguna parte y dormir el resto de la noche. Y entonces, me fui a un pedacito, y después de un rato la luna salió y alumbró. Yo pensé: Bonito. Solo cabalgaré; tal vez iré a la cima de una de estas montañas aquí, y averiguaré en dónde me encuentro.
Entonces, yo cabalgaba hacia arriba, y me tope con una escena; y siempre me ha molestado. Y fue una experiencia curiosa. Mientras cabalgaba, llegué a un lugar que había sufrido un incendio, donde había muchos viejos árboles que hacía años se habían quemado —algún incendio forestal— como es que el sol se pone caliente y quema tiras de esa manera, prende fuego. Y todos los pinos, grandes árboles altos y ondulantes, estaban quemados. Sólo un gran grupo grande de árboles blanqueados quedaban en pie, y esa luna brillando sobre ellos. Mmmm. Bueno, parecía un cementerio con todas las grandes lápidas blancas. Bueno, de alguna manera el Espíritu Santo, me dijo: “Detente un minuto”. Me detuve. Mi viejo caballo, se estaba cansando de todos modos; y lo enganché alrededor de una vieja rama que estaba allí. Me paré sobre un tronco y miré alrededor. Dije: “Bueno, Dios, no sé por qué estoy aquí arriba, pero me tienes aquí por algo”.
48 Yo solo seguí observando. Escuchaba el viento venir, Uds. saben, y soplaba sobre esos viejos árboles. Ellos gemían: “Mmmm”. Yo pensé: “Oh, vaya, qué lugar, muy atrás en la tierra, este viejo lugar blanqueado, quemado completamente. Yo dije: ”Qué lugar. Parece un cementerio“. Y yo escuchaba ese ”Mmmm, mmmm“. Pensé: Bueno, Señor, ¿para qué me quieres aquí?
Y justo entonces el Espíritu Santo me habló, y me dio esta Escritura: “Lo que dejó la oruga, se lo comió el saltón; lo que dejó la langosta, se lo comió el revoltón”.
Yo pensé: Sí, me viene en mente que en un tiempo fue un gran árbol verde, pero los fuegos le quemaron toda la vida, ¿ve?
Yo pensé: Eso es verdad. Lo que dejó la Bautista, la Metodista se lo comió. Lo que dejó la Metodista, la Presbiteriana se lo comió. Lo que dejaron los Presbiterianos, la Pentecostés se lo comió. Pensé: Oh, vaya, está completamente arrasado.
Pensé: Bueno, ¿qué le pasa a esos viejos árboles? Son demasiado almidonados. ¿Por qué no se doblan con el viento? Y ese viento soplando; ellos hacían “Mmmm”, solo gimiendo. Pensé: bueno, vaya, que cuadro tan más espeluznante.
Pensé: Sí, eso me recuerda estas grandes y antiguas iglesias con altos campanarios alrededor de diferentes lugares, tan muertas como pueden estar. Oh, pueden decir que una vez fueron una iglesia. “Oh, puedo referirme a nuestros fundadores donde tuvimos allá atrás…”. Pero, ¿qué tienen ahora? Eso es lo que quiero saber.
49 ¿Cuál es el problema? Lo que una dejó, la otra se lo comió. Está totalmente cortado. Bueno, miré aquí en la Escritura, y Él dijo: “Pero Yo restauraré, dice el Señor”. ¿Qué manera difícil es esa? El viento comenzó a soplar. Pensé: ¿De qué sirve mandar el viento si ellos se van a comportar de esa manera? Miré hacia abajo, y debajo de allí venían saliendo un montón de sotobosque, lo llaman en el mundo hoy, que no sirve para nada —algo como eso.
Pero ellos eran verdes y flexibles. Cada vez que el viento los golpeaba, ellos simplemente se inclinaban de atrás para adelante y se retozaban tanto como podían. Yo dije: “¡Gloria a Dios! Yo restauraré dice el Señor, aunque se les sople”. Yo dije. Vino un estruendo del cielo, como de un viento recio llamado el Espíritu Santo, y todo lo que esas viejas iglesias grandes y formales podía gritar era: “Mmmm, los días de los milagros ya pasaron. Mmmm, no hay tal cosa como sanidad Divina. Mmmm, es del diablo. Mmmm, yo no lo creo, no vaya a eso”. Pero todo el tiempo, Dios está creciendo algo [Palabras no claras]. “Yo restauraré dice el Señor”.
50 Toda Su gloria antigua regresará a eso otra vez. Y que fue en primer lugar regresará de nuevo. Yo pensé: ¿Para qué envía Dios un viento en cualquier caso? Para sacudir esos árboles. Cada vez que uno sacude un árbol, sus raíces se aflojan, y causa que crezca más profundo, más profundo. Cada vez que el Espíritu Santo cae en la iglesia en un avivamiento chapado a la antigua, sacude las raíces de esta manera para que pueda enraizar y fundamentarse, prepararse para las tormentas y pruebas como vienen sobre la tierra. ¡Aleluya!
“Yo restauraré, dice el Señor, todos sus días pasados, todo había sido devorado”. Uno sacó el bautismo. El otro sacó el gozo. El otro sacó el Espíritu Santo. Y otro sacó la sanidad. Otro sacó los dones. Y de repente, Ud. no tiene nada más que un montón de grandes arbustos viejos, muertos y blanqueados parados allí. Pero aquí abajo en alguna parte, la vida reservada de Dios está saliendo, de todas maneras: la iglesia.
Y mientras haya una tierra aquí, Dios tendrá una iglesia representándolo. “Yo restauraré, dice el Señor, toda la gloria de los días pasados. Yo restauraré lo que dejó el revoltón. Yo restauraré la sanidad. Yo restauraré el Espíritu Santo. Yo restauraré el gozo. Yo restauraré todo lo que tenía la primera iglesia. Yo restauraré otra vez en los últimos días”. Y nosotros estamos viviendo aquí en el día cuando acontece. Hermano, bájese de esta cosa y venga para acá tan rápido como pueda. ¡Amén!
51 “Yo restauraré, dice el Señor”. ¡Amén! Hermano, me siento lo suficientemente bien para predicar en este momento, por poco. Déjeme decirle, me siento muy bien. Pues, piénselo: qué día en el cual estamos viviendo, cuando Dios está aquí y estamos viendo las cosas surgir. Eso no es mítico. Lean la Biblia. Sigan las Escrituras y vean si es correcto.
Allá salió de Génesis. Aquí sale de Génesis. Este aquí, es fundamental, este acá es fundamental, pero Dios vindicó a este durante todo el trayecto con señales y maravillas. Él todavía está vindicando a Su iglesia con señales y maravillas. “Estas señales seguirán a los que creen, hasta el fin del mundo. En Mi Nombre echarán fuera demonios; sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Habrá un pueblo que lo reconocerá, y lo conocerá mientras haya un Dios en el cielo que envíe el Espíritu Santo sobre las personas. ¡Amén!
Oh, es una cosa real, hermano, cuando Ud. se alejó con solo… “La letra mata, pero el Espíritu da vida”. Así es. La carta está bien. Pero, ¿de qué sirve la semilla si solo es una semilla? Entiérrela y deje que se pudra. Producirá vida y una mazorca de maíz. Oremos.
52 Padre Celestial, esta noche, sabiendo que la hora está cerca, sabiendo que estamos viviendo en el tiempo del fin, sabiendo que esos viejos árboles continúan, aquí está esa vid que trae esta noche, llena con el Espíritu Santo, produciendo el fruto, la evidencia del Espíritu Santo, estando entre nosotros. Cuán agradecidos estamos, Señor. Podríamos levantar nuestras manos y alabarte y alabarte una y otra vez por todas Tus bondades y misericordia. Cuán maravilloso y cuán maravillosos son Tus caminos. Te damos las gracias y te alabamos con todo nuestro corazón.
Ahora, Padre, oramos que Tú salves a los perdidos y llenes con el Espíritu Santo, aquellos que están afuera — aquellos que solo te conocen por una concepción de la Palabra. Déjales saber que Caín creyó la Palabra. Judas creyó la Palabra. El diablo cree la Palabra. Pero un hombre tiene que nacer de nuevo del Espíritu de Dios. Y cuando Dios viene en él, se convierte en una nueva criatura y cree que todo lo que Dios escribió en la Biblia es la verdad. Oh, Padre, oramos que Tú concedas estas bendiciones esta noche, sobre Tu pueblo, y que muchos, muchos sean llenos con el Espíritu Santo, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
53 Y con nuestros rostros inclinados solo un momento, por favor, me pregunto mientras estamos orando, mientras la gente está aquí buscando y orando a Dios, yo solo me pregunto si habrá una persona en alguna parte que levantaría su mano y diría: “Hermano Branham, solo antes de que Ud. tenga la línea de oración, ¿me recordará en oración, que yo reciba el Espíritu Santo? Quiero bajarme de este viejo credo seco en el que he permanecido por tanto tiempo. Yo en verdad quiero nacer de nuevo. Yo quiero, que cuando el viento empiece a soplar, yo quiero ser flexible al Espíritu de Dios, que cualquier cosa que me mueva, yo pueda ir por las calles con gozo, felicidad en mi alma. ¡Cómo quiero en verdad nacer de nuevo!”. ¿Levantaría su mano y diría: “Hermano Branham, ore por mí”? Dios le bendiga, a usted.
Solo mire alrededor. Arriba en los balcones, alrededor de los sectores, ¿creen Uds. esta noche? ¿Quieren el Espíritu Santo en su vida? No importa quién sea usted; si es Bautista, Metodista, Católico, amarillo, negro, lo que pudiera ser, levante sus manos a Dios y diga: “Dios, con esto, yo quiero que me des el bautismo del Espíritu Santo”.
54 Ahora mire, amigos, ustedes… A los Bautistas y Metodistas: El Dr. Reedhead acaba de estar en mi casa. Uds. saben quién es él, el presidente de la más grande… una de las más grandes misiones fundamentales que hay en el mundo. Él dijo: “Hermano Branham, yo sé, siendo Ud. un Bautista, ha lidiado con los Pentecostales”. Dijo: “¿Hay algo al respecto?”.
Yo dije: “Seguro. Hay muchos de ellos que tienen un montón de fuego salvaje”. Eso es verdad. Hay muchos de ellos que tienen un montón de personificaciones como las que tenemos en la iglesia Bautista“. Pero yo dije: ”Hermano, detrás de todo eso, hay un verdadero y genuino bautismo del Espíritu Santo“.
Él dijo: “¿Puedo recibirlo?”.
Le respondí: “Sí, señor”.
Él dijo: “¿Cuándo?”.
Dije: “En este momento”.
Él dijo: “Tengo suficientes títulos para cubrir esa pared aquí, —títulos honoríficos, pero Hermano Branham, ¿dónde está Jesús en todo esto?”.
Yo dije: “Él está en el nuevo nacimiento”.
Él dijo: “Yo lo quiero”. Y se fue, y recibió el Espíritu Santo allí mismo en la mesa de café de mi casa. Sí señor.
55 Oh, es para todos ustedes. Si Ud. es Católico, es para usted. Si Ud. es Bautista, es para usted. Si Ud. es Metodista, es para usted. Si Ud. es un imitador Pentecostal, es para usted. Eso es correcto. Si Ud. lo quiere, levante su mano a Dios, y diga: “Dios, no dejes que esta reunión… no dejes que esta reunión termine hasta que yo reciba el Espíritu Santo”. Ahora, con sus manos levantadas, sus rostros inclinados, oremos.
Señor Jesús, que esta sea la noche de una decisión perfecta para cada uno. Permite que vean la prueba. Que vean que el tiempo está a la mano. Que se puedan bajar del árbol de la formalidad y que se vayan al árbol de la Vida, donde reciben vida, donde pueden creer todas las cosas; salir con la Palabra de Dios y decir: “Cada promesa en el Libro es mía, cada capítulo, cada versículo, cada línea”. Créalo, vívalo, párese por ello. Concédelo, Señor. Y que cada alma con sus manos ahora levantadas, que lo reciban, Padre, y sean llenos con el Espíritu Santo. Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Amén.
56 Oh, vaya, simplemente detesto tener que cortarlo en este momento. Yo apenas estoy llegando a…. Yo estoy como en… No sé; me siento bien. Uds. pudieran pensar que actúo un poco raro. Simplemente soy un poco raro. Usted dice… Tal vez Ud. piense que no estoy en mi mente cabal. Si no lo estoy, solo déjenme en paz. Me siento más satisfecho con esto de lo que estaba con el que tenía antes de esto. Así que, estoy mejor de esta manera. Por tanto, solo déjenme en paz. Soy feliz de esta manera. Tengo un sentir, si un día viene Jesús, yo me iré con Él. De la otra manera, yo tenía miedo de encontrarme con Él. De esta manera, yo me siento bien. Así que, prefiero quedarme de esta manera. Amén.
Vi un pequeño cartel, no hace mucho… escuché allá en California. Hay un hombre caminando por la calle. Él tenía un letrero enfrente de él. Él decía: “Yo soy un loco para Cristo”, caminando. Y cuando se dio la vuelta por el otro lado, en la espalda, decía: “¿Por quién está loco usted?”, con un signo de interrogación escrito. Así que, Ud. pudiera ser un loco para el diablo. Yo prefiero ser un loco para Cristo, ¿ustedes no? Amén. Y servirle a Él, y amarlo, y valorarlo, y honrarlo a Él con todo lo que recibí, con mi voz, con todo lo que tengo, honrar al Señor Jesucristo. Amén.
57 Quizá mañana por la noche el Hermano Moore estará aquí, y podremos pasar más tiempo en la línea de oración, orando por los enfermos. Él estará predicando para nosotros. Y esperamos que él llegue enseguida. Yo sé que tengo que ir al extranjero, en unos cuantos días —inmediatamente después de dejar este lugar, e iremos directamente a Zúrich, Suiza, donde están esperando con una gran arena de gente (donde Billy Graham ha estado allí y de alguna manera los hizo conscientes de Dios). Y alguien les dijo que Dios todavía sana a los enfermos, así que ellos están esperando verlo. Y por tanto, solo estamos esperando llegar allá y ver qué hará nuestro Señor. El Señor sea bendecido.
58 Ahora, es costumbre que… Pienso que anoche, yo iba saliendo, y dije: “¿Cuántos teníamos en la línea de oración?”. Y los muchachos me sacaron y…
Ellos dijeron: “Bueno, ni siquiera llevaste a cabo una línea de oración”. Dijeron: “Solo comenzaste con la gente en la audiencia. [Espacio en blanco en la cinta].
Ahora, solo por un rato… otro pedacito de verdad por un minuto. ¿Qué si Jesús ha resucitado de los muertos? Si eso es verdad, lo cual sabemos que es la verdad, entonces Él no está muerto, Él está vivo, ¿no es así? Entonces si Él ha resucitado de los muertos, Él hará las mismas cosas ahora que hizo entonces, porque Él estuvo en Abel. Él estuvo con los Israelitas. Él era el Ángel que los guió a través del desierto. ¿Creen Uds. eso? Esa Columna de Fuego era el Ángel del Pacto. Y cualquiera sabe que el Ángel del Pacto era Cristo, el Mesías. Y aquí estuvo Él en el desierto con los hijos de Israel. Aquí estuvo Él manifestado en la tierra, en un cuerpo de carne.
Y aquí está Él hoy en la forma del Espíritu Santo: el mismo Jesús, en la misma iglesia, haciendo las mismas cosas, y los mismos críticos criticando las mismas obras. Eso es. Simplemente no hay nada más al respecto.
59 Y estoy muy contento de estar de Su lado, ¿no lo están ustedes, Cristianos, que están aquí alrededor? Esta noche, pregunté cuántos tienen el nuevo nacimiento, y pienso que cada mano que se levantó firmemente que Uds. han nacido de nuevo. Las que no, levantaron sus manos para que se ore por ellos. Confió que eso es correcto. Y Dios les bendiga es mi oración.
Ahora, Billy normalmente reparte unas tarjetas de oración. Si supiera en dónde está él. ¿Cuáles fueron las…? La “U”. Muy bien. Él repartió tarjetas de oración con la letra “U”, hace un momento a la gente. Y no podemos llamar muchas de ellas al mismo tiempo. Pero nosotros solo… Mi ministerio, la razón por la que no es muy efectiva, me supongo, en los Estados Unidos, es porque la gente estadounidense se encuentra muy ansiosa de que uno imponga manos sobre ellos. ¿Por qué? De esa manera se les ha predicado. De esa manera han sido indoctrinados. Esa es una tradición judía (¿Ven?), simplemente solo una tradición. Ud. saca eso de la Biblia, la imposición de manos (lo cual está perfectamente bien).
60 Permítanme mostrarles algo. Jairo dijo: “Ven, pon Tu mano sobre mi hija, y ella vivirá. Yo sé que ella se está muriendo, pero si Tú vienes, impones Tus manos sobre ella (Él era un judío), vienes e impones Tus manos sobre ella, y ella vivirá”. Pero el romano, él no había tenido esas tradiciones. Él dijo: “No, no soy digno de que entres bajo mi techo. Yo sé que soy un hombre que tiene autoridad: Yo le digo a este hombre: Ve, y él va, y le digo a este hombre: Ven y él viene”. Él dijo: “Por lo tanto, yo… (En otras palabras como esto), yo sé que he escuchado de Ti, que Tú le ordenas a la enfermedad, y Te obedece. Solo habla la Palabra; mi siervo vivirá. Eso es todo lo que Tú tienes que hacer”. Ese era el romano. Él dijo: “Habla la Palabra”. (Pero no el judío; uno tiene que imponerle las manos).
Esa es la razón por la que alguien me dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, hay una falla en sus reuniones”. Dijo: “El Hermano Roberts orará por quinientas personas mientras usted ora por cinco”.
Yo dije: “sí, pero el Hermano Roberts está haciendo lo que Dios le dijo que hiciera; yo estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera”. ¿Lo ven? Yo no puedo ser el Hermano Roberts, y el Hermano Roberts no puede ser yo. Así que, los dos servimos al Señor. Eso es.
61 Por tanto, les digo, la cuestión entera es esta, es de la manera que usted cree. Yace en el individuo. Depende de usted. Es su creencia en la obra terminada de Dios en el Calvario.
Ahora, el Hermano Roberts es un orador poderoso. Yo no creo que el hombre reclame algún don, no más que solo el de sanidad. Eso es predicando. Eso no significa que él sane a alguien. Eso significa que él solo predica sanidad. Y no solo eso sino que cientos de cientos y cientos de otros hombres alrededor del mundo, están predicando la misma cosa.
Ahora, ellos son predicadores; se les ha enseñado predicar. Saben cómo predicar. ¿Yo? Lo mío es ver visiones, ¿ven? Eso es solo el… solo el ministerio en otra forma. Dios dijo: “Habrá algunos apóstoles, algunos profetas, algunos maestros, algunos evangelistas, algunos dones de lenguas, hablando en lenguas, obrando milagros”, y toda clase de dones. Todos son puestos en la iglesia para manifestar al Señor Jesús. Eso es correcto. Y para eso es.
62 Ahora, en estas tarjetas de oración esta noche, veremos tal vez cuántos podemos pasar. Y yo no sé; no estoy familiarizado con alguien aquí, solo con dos o tres de estos hombres que están sentados aquí en frente, los cuales son los muchachos que están grabando las reuniones y así sucesivamente. Luego si alguien quiere saber qué dijo el Espíritu Santo, pueden venir con estos muchachos, y averiguar exactamente lo que fue dicho aquí arriba… lo que Él les dijo. O, si quieren los mensajes o algo, pues, también lo pueden obtener, de ellos.
Y ahora, solo vamos a tener que llamar a unos cuantos a la vez, porque yo soy lento con ellos. Y yo he observado, y estoy orando. Quiero que sepan esto, que Dios me dará algo diferente un día de estos: cuando una cierta persona pase por la línea (cuando todos mis allegados —ha estado en la radio y todo lo demás— saben, estará una mujer cargando un bebé), y será ese el tiempo. Luego a partir de entonces yo solo comenzaré a imponer manos sobre los enfermos orando por ellos y así sucesivamente, como Él lo diga. Ahora, eso se ha buscado, durante semanas y meses. Así que, probablemente será así. Dios lo sabrá, pero todavía no.
63 Así que ahora, mientras estamos llamando esta noche, vamos a traer a unos cuantos aquí arriba ahora. Miren, dijeron que hay cien tarjetas que están repartidas. Yo no sé exactamente a quién llamar. Nadie lo sabe. Es una cosa extraña… Cuando recién comenzamos a repartir tarjetas de oración, al principio, yo solo trataba de alinearlos. Oh, uno tenía todo tipo de desorden y demás; uno no podía hacerlo. Después, le dábamos a cada ministro… le mandábamos a cada uno cien tarjetas. El primer ministro que llegaba con su grupo; con eso era suficiente para la reunión —tres o cinco noches.
Luego había un enredo con los ministros. Entonces conseguí a un hombre que me acompañara para repartirlas, y me vine a dar cuenta que él estaba vendiendo las tarjetas. Así que, él solo duró una noche.
64 Así que después, la siguiente cosa con la que nos topamos, nos dimos cuenta entonces, fui y traje a mi hermano. Y luego, él iba para allá, y el diría… después que había repartido como veinte, veinticinco tarjetas, o los que hayan sido, él decía…
Alguien decía: “Yo no la quiero. Él nunca llamará esa. No, él solo llamará como unas quince, veinte, veinticinco cuando mucho. Vaya, yo… yo… yo no quiero esa”. Ellos no la recibían.
Bueno, yo dije: “Te diré lo que vas a hacer. Solo ve allá y revuelve las tarjetas, y entrégalas, solo dale una a cada uno de esa manera”. Bueno, ellos la miraban, si no estaba en los veintes, ellos simplemente la tiraban; no la querían.
65 Así que, yo dije: “Te diré lo que vamos a hacer. Vamos a conseguir a un niñito que suba y que cuente por dónde empezar. Y luego dejen que suba el niñito, y él empezará quizá 1, 2, 3, 4, 5…”, y donde sea que él se detenía nosotros empezábamos justo con ese número. Por extraño que parezca, la gente hacía que sus niñitos empezarán precisamente en el número que ellos tenían. Así que, eso no… pero es igual…
Entonces, oré al respecto y le pregunté al Señor. Luego otra cosa que hice: fui a las reuniones y conseguí un grupo de hombres, y les daba todas las tarjetas, suficientes tarjetas para cubrir la cosa. Y luego ellos empezaron a quejarse: “Si Ud. no estuvo en las reuniones del Hermano Branham el primer día, ya no hay objeto que regrese: se reparten todas las tarjetas, y él nunca llegó ni a la mitad de ellas”. Entonces, allí se encuentra usted.
66 Así que entonces, la única forma que encontramos de hacerlo, es repartir cada día un montón de tarjetas nuevas; eso permite que cada persona tenga oportunidad de venir a la plataforma. Si Ud. pierde una oportunidad, tiene otra oportunidad. Y luego si llega un individuo, si es su primera noche, segunda noche, o ya sea que haya estado diez noches, o ya sea un caso de emergencia, todos tienen exactamente la misma oportunidad.
Pero ahora en todo eso… Y luego cuando ellos las reparten, no saben con cuales se empezará. Nadie sabe y solo Dios. Yo solo vengo a la plataforma de esta manera, y solo aquello que me viene en mente, lo diré: “Bueno, vamos a empezar de aquí”. Y algunas veces tomo uno de aquí, y uno de acá, y uno de aquí. Lo único que hay que hacer es lograr que el Espíritu se mueva entre la gente; luego, oscila sobre todos ellos, de todas maneras, ¿ve? Así que, Uds. lo verán. Cuando hay dos o tres o cuatro aquí arriba en la plataforma, habrá veinticinco o treinta sanados allá. Ud. no tiene que tener una tarjeta de oración. La única cosa que tiene que tener es fe en el Señor Jesús. Eso es lo que lo logra de todas maneras, ¿ven?
67 Ahora, nosotros hacemos eso, y eso lo hace equitativo, para cada persona, porque queremos ser ese hermano verdadero, y ser honestos delante de Dios sobre todo. Y si Ud. no es honesto con su hermano, nunca será honesto con Dios. Eso es una cosa, ¿ven? Uds. tienen que ser honestos el uno con el otro. Y entonces, hagan eso y serán honestos con Dios: traten a su hermano así como les gustaría tratarlo a Él.
68 Ahora, esta noche, solo llamemos a unas cuantas personas. Veamos…. Vamos a comenzar como en el número 50. ¿Qué les parece? ¿Tengo… tiene alguien la oración U-50? Tal vez no he llamado el… ¿La tiene Ud., U-50? Muy bien. Busquen quién tiene la U-50. Miren su tarjeta de oración, y encuentren quién tiene la tarjeta de oración U-50. ¿Está en la audiencia? U-50, alguien mire… tal vez es una persona sordomuda. Tal vez es alguien que no se puede poner de pie. U-50. ¿Se encuentra aquí? Tal vez tengo el número equivocado. Tal vez he tomado la cosa equivocada. U-50, ¿está aquí la U-50? Allá en la audiencia, oh, sí. Bueno, venga para acá entonces. Excelente. Venga… Lo siento. En la audiencia, U-50, venga directamente.
¿U-51, quién tiene la U-51? ¿Cuál es la dama? Ahora, todos nosotros… U-52, ¿quién tiene la U-52, se podría poner de pie? O, la 52, ¿alguien en la audiencia? U-52. Miren la tarjeta del vecino, todos, porque si alguien esta sordo y no pueden oír, entonces perderán su lugar en la línea. U-52, ¿está aquí? Muy bien, dos.
69 ¿Muy bien, 53? Eso está bien, están llegando de allá arriba. Muy bien 53, ¿quién tiene la 53? Esta dama aquí. 54, ¿quién tiene U-54? ¿Levantarías su mano? ¿54? 55, ¿quién tiene U-55? De acuerdo, ¿56? ¿57? ¿58? ¿Alguien más? ¿58? Está bien. 59, ¿59? ¿Alguien tiene la 59? En la audiencia, allá arriba, ¿tiene la 59? Aquí, ¿59? Gracias. 60, ¿quién tiene la 60? De acuerdo, 60. ¿61? ¿La podría ver… 62? 62, ¿quién tiene la 62, que se mencionó, la 62? 63, ¿fue la 63…?
Miren a esta señora aquí sentada en el catre. ¿Tiene una tarjeta, señora? ¿Tiene una tarjeta de oración? Usted no tiene. 63, ¿qué hay de la dama aquí con un bastón que es ciega, tiene ella una tarjeta de oración? ¿Alguien que revise y vea? 63, 63, ¿64? Muy bien. 65, ¿65? Está bien, venga para acá. Si un hombre está demasiado débil para ponerse de pie, denle una pequeña camilla o algo para acostarlo allí hasta que sea llamado; o que alguien lo traiga, de alguna manera. Se ve muy enfermizo, así que…
70 Muy bien, vamos a esperar entonces, solo un minuto, hasta que traigamos a ese hombre por lo menos; él está… Tal vez tenemos tiempo de traer a alguien más, pasar otro grupo.
Muy bien, señor. Ahora, vamos a orar por los enfermos, el buen Señor dispuesto a ayudarnos. Que Sus bendiciones, Sus grandes, maravillosas e inigualables bendiciones sean añadidas esta noche a esta congregación que se ha reunido en Su Nombre.
Mientras los muchachos se están preparando, inclinemos nuestros rostros para orar, por favor.
Amado Padre bondadoso, envía Tus misericordias ahora sobre nosotros, Señor, dándome cuenta de lo difícil que es pasar de una unción, de la predicación, a esto. Y dándome cuenta de que el ministerio, hasta ahora, ha sido por medio de ver visiones.
Ruego, querido Padre celestial, sabiendo que no somos dignos, no somos dignos de ver Tu manifestación aquí con nosotros. No somos dignos, Padre. Estamos confesando nuestra indignidad y creemos en Ti como nuestro gran Sumo Sacerdote y Mediador.
¿Y enviarás el Ángel de Dios esta noche, y ungirás a los siervos que están aquí, a cada uno de ellos? Unge sus corazones para creer, Padre. Y unge los ojos de Tu siervo, Señor, para ver, para hablar, o para decirles lo que Tú hubieras dicho, para que la gloria de Dios sea conocida en esta asamblea de gente.
Ahora, Señor, en mi pobre manera analfabeta y en la humildad de corazón, traté de presentarles el Evangelio de la mejor manera que yo sé. ¿Lo honrarás esta noche, Padre? ¿Lo harás, y permitirás que toda esta gente enferma conozca esto, lo que les he dicho, que Tú has resucitado de los muertos, y que los sanaste en Tu muerte? Que lo puedan reciban, Padre. Oramos en el Nombre de Jesús. Amén.
71 Ahora, les voy a pedir una cosa, a todos Uds. Yo sé que es un poquito tarde. Y a los guardias de estos terrenos, les estoy agradecido, mis hermanos. No los conozco. Y a la ciudad que nos permitió tener esto, mucha gente buena… Esta noche, pudiera haber dicho algo en mi predicación… Yo no tengo mucho de predicador; solo soy la llanta de repuesto. Yo solo lleno el espacio cuando el Hermano Moore y demás no se encuentran.
Y no es mi intención lastimar los sentimientos de las personas cuando hablo de los fundamentales, ¿ven? Uds. tienen que ser fundamentales más un extra, ¿ven? No es mi intención lastimar sus sentimientos. Yo no haría eso, porque Ud. es mi hermano, y yo lo amo. Dios sabe si estoy diciendo una mentira o no. Estoy abordando demonios aquí. Uds. se dan cuenta de eso. Y yo no soy inmune a ellos, de ninguna manera. Solo la Sangre puede protegerme, ¿ven? Y oro que Dios concederá esa bendición esta noche para Su gloria.
72 Ahora, ¿para cuántos es esta la primera vez? Veamos sus manos, ¿primera vez que han estado en una reunión? Vaya, mírelos. Primerizos, estamos contentos de tenerlos. Es tan difícil. Uno no obtiene un buen grupo en general de la reunión cuando tenemos que mezclarlos de esta manera. Pero solo por un momento, espero que me toleren un poco. Por un momento, ¿Qué piensan que haría Jesucristo si Él estuviera parado aquí esta noche, resucitado de los muertos, en la forma de un cuerpo visible? Él haría la misma cosa que hizo cuando estuvo aquí en la tierra. ¿Es eso correcto?
La Escritura dice: “Él es el mismo”. ¿Es eso correcto? Ahora, sabemos que eso es verdad. Bueno, no podemos negar eso, porque la Escritura lo dice. Ahora, Jesús, cuando Él estuvo aquí en la tierra… nos dimos cuenta de lo que Él hizo. Ahora, esto es para los nuevos. Él no vino para ser un sanador. Él dijo que no era un sanador. ¿Es eso correcto? “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo. No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí, Él hace las obras”. ¿Es eso correcto? Por tanto, Jesús no hacía nada.
73 ¿Sanó Jesús a todos los enfermos con los que entró en contacto? Un millón de millas alejado de eso. ¿Sanaron los apóstoles a todos? No, señor. Ellos no sanaron a nadie. Dios no sanó a todos a través de ellos. Miren a Jesús pasando a través del estanque de Betesda. Allí las grandes multitudes, más de los que están aquí esta noche, yacían allí lisiados, cojos, ciegos y secos, esperando el movimiento del agua. Y Jesús caminó directamente a través de eso, de ese montón de gente, moviéndose a través de allí, y nunca sanó a ninguno de ellos. Pasó al lado de ellos, y se fue con un hombre que yacía en un lecho, porque Él sabía que ese hombre estaba allí en esa condición. Y Él lo sanó, y se fue.
Los judíos comenzaron a cuestionarlo a Él. ¿Sería Él cuestionado en Macon, esta noche, al sanar a un hombre acostado en un lecho, y dejar a dos o tres mil personas postradas allí lisiadas, ciegas, y paraliticas, profesando ser el Hijo de Dios, lleno de misericordia? Seguro que lo sería. Lleno de compasión, y alejarse y dejar una multitud mixta, ciegos, cojos, secos, paralíticos, torcidos, postrados allí, y caminar entre ellos y ¿no sanar a ninguno de ellos? Seguro, Él sería cuestionado. ¿Pero que dijo Él entonces? Él volteó a ver a esos judíos y dijo (San Juan 5:29): “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente. Lo que el Padre Me muestra, eso es lo que hago”.
74 Ahora, Él dijo: “Las mismas cosas que Yo hago, vosotros las haréis también. Aún más, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso correcto?
Ahora, Jesús haría lo mismo si Él estuviera aquí esta noche. Él sería capaz… Ahora, tocante a sanidad, Él pagó el precio de eso en el Calvario. Cada persona ya ha sido sanada, tanto como Dios podría hacer por usted. Solo a través de la predicación del Evangelio, o alguna señal o maravilla, ya ha sido hecho, depende de Ud. aceptarlo. ¿Lo captan? Depende de Ud. aceptarlo.
Entonces, si Dios baja y lo predica en la Palabra y Uds. no creen Su Palabra, entonces si fuera usted o yo, diríamos: “Déjenlos en paz”, pero no Dios. Él no está dispuesto, no. Él baja, después que Él manda la Palabra, entonces Él manda señales y maravillas, y profetas, y visiones, y todo lo demás, tratando de acercar a la gente a Él. ¿Es eso correcto?
Ahora, si Él viene esta noche y lleva a cabo la misma cosa aquí en esta iglesia, en este grupo de gente, que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, ¿creerán que Él ha resucitado de los muertos? ¿Lo harán? ¿Lo aceptarán bajo la misma base?
75 Muy bien, es su… Muy bien, traiga a la dama aquí. Ahora, si el ingeniero vigila estos micrófonos. Miren, mi voz allá afuera, porque algunas veces yo no sé, que tan fuerte está o cómo está llegando, Uds. entienden, me imagino. Ud. simplemente regúlela como corresponde.
Ahora, aquí está parada una dama, parada aquí a mi lado. Yo solo… Yo soy un hombre; ella es una mujer. Nunca he visto a la dama en mi vida. Probablemente, ella nunca me ha visto en su vida, a menos que haya sido estando sentada en alguna parte entre la audiencia —que me haya visto. Así que, me supongo que somos desconocidos el uno para el otro, ¿es así, dama? Somos desconocidos, sí. Y nacimos probablemente separados por millas, muchas millas y muchos años aparte, y aquí estamos esta noche, encontrándonos por primera vez.
Ahora, ¿Qué haría Jesús si esta mujer…? Yo no sé para qué está ella aquí. Dios lo sabe pero yo no. Si Jesús estuviera aquí, ¿qué haría Él y que le diría a esa mujer? ¿Cuál creen que sería Su actitud? Ahora, ella pudiera estar aquí… Ella puede tener problemas domésticos. Ella puede tener problemas financieros. Ella puede estar enferma. Ella puede estar buscando a Dios. Ella puede querer saber dónde ha sucedido algo, o algo, o con respecto a… Yo no sé. No sé decirles. Pero Él sí lo sabe.
76 Ahora, lo único que Dios podría hacer, si es de sanidad… Bueno, Él diría: “Yo hice eso cuando morí por ti en el Calvario”. ¿Es eso correcto, clérigos, Uds., ministros? Allí es donde Él hizo toda la sanidad que alguna vez estaba… que se podía hacer, fue allí mismo. El precio ya está pagado. Ahora es algo que hace que la gente lo crea. ¿Todos ustedes en el área entienden eso? Si es así, levanten la mano, si lo entienden. Es solo algo para que la gente se dé cuenta (Gracias) de que Él… que Él está aquí, que Su presencia está aquí… solo predicando la Palabra, tal vez por algún otro don u otra cosa.
77 Ahora, si Él estuviera parado aquí, Él conocería a esta mujer, si el Padre se lo hubiera mostrado. Ahora, ¿Qué haría Él? Ahora, me pudiera imaginar, si Él hiciera igual como lo hizo en Samaria cuando esa mujer salió en Samaria. Él subió y se sentó junto a un pozo. Ella vino a Él y comenzó a sacar una cubeta de agua, y Él dijo: “Dame de beber”. ¿Se pregunta Ud. por qué?
Ella dijo: “Pues, no es costumbre que los judíos le pidan a los samaritanos tal cosa”.
Él dijo: “Pero si supieras con Quien estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”, ¿ven? “Yo te daría agua que no vienes aquí a sacar”. Ella siguió adelante y tuvo una conversación.
Ahora, en mi honesta opinión, esto es lo que Él estaba haciendo: contactando su espíritu (¿ven?), averiguando qué era su espíritu. Así que, Él habló con ella, hasta que encontró en dónde estaba su problema, Entonces, cuando Él encontró el problema, le dijo qué era. Él dijo: “Ve y trae a tu marido”
Ella dijo: “No tengo ningún marido”.
Dijo: “Tú tienes cinco”.
Pues, ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Ahora, yo sé… se nos ha enseñado que cuando el Mesías venga, el Mesías hará estas cosas, pero Tú debes ser un profeta”.
Él dijo: “Yo soy Él que habla contigo”. ¿Es eso correcto? “Yo soy Él que habla”.
78 Ahora, ¿qué era esa señal? Para decirle lo que estaba mal con ella, en dónde estaba su problema: era la señal del Mesías. ¿Qué viene siendo para los predicadores más educados y eruditos de hoy? Telepatía mental, adivinando, Belcebú. Exactamente la misma cosa entre esa tipo de clase en las calles de aquel día. Ellos miraron alrededor y dijeron: “Bueno, no podemos negar que Él conoce sus pensamientos”.
Jesús… ¿Leyó Él la mente de las personas? Tengan cuidado. Sí. Si Uds. me dicen la diferencia entre percibir un pensamiento y leer una mente, quiero que lo coloquen aquí arriba en la plataforma y me digan cuál es la diferencia: percibiendo un pensamiento o leyendo una mente. No como lo hace el diablo ahora. Algunas de estas obras del diablo que están aquí afuera leyendo la palma de la mano y adivinando demasiado, de esa manera, eso es el diablo. Todo lo que el diablo tiene, se lo copió a Dios.
79 Pero Dios, en Sus profetas y en Sus videntes y así sucesivamente, saben absolutamente que estas cosas… a medida que Dios lo revela.
Hay muchas cosas que Él no le revela a Sus siervos. Miren al anciano Jacob sentado en una piedra. Sentado allá y le trajeron el saco del muchacho… Y Uds. saben que él era un profeta. Le trajeron de vuelta su saco y dijeron: “Una bestia mató a tu muchacho”. Eso era errado. Durante cuarenta años él no supo la diferencia.
Miren a Isaac, sentado allá arriba totalmente ciego, y llegó Jacob y dijo: “Yo soy Esaú”. Él lo bendijo, en lugar de Esaú —y un profeta.
Miren a Elías sentado allá, y aquí viene la mujer sunamita y cayó a su lado de esa manera. Dijo: “Dios afligió su corazón y lo ha encubierto de mí”. Ellos no saben todas las cosas. Ellos solo saben a medida que Dios les deja saber. Ellos no son personas infalibles.
La Biblia dice: “Elías era un hombre sujeto a pasiones así como nosotros”, con sus altibajos, y diferencias.
80 Ahora, si Jesús ha resucitado de los muertos, Él está ungiendo esta noche —y yo contiendo por eso, que Él ha resucitado de los muertos— entonces Él vendrá y se manifestará a Sí mismo igual como lo hizo aquí en la tierra. Entonces depende de Uds. a partir de entonces, si lo van a creer.
Si esta mujer, sabiendo que ella es totalmente desconocida para mí y yo para ella, y si algo llega aquí, y me unge, y me dice lo que ella quiere preguntarme o lo que sea, entonces dependerá de usted. Ud. sabe que tendría que venir a través del poder sobrenatural. Entonces dependerá de Ud. lo que crea al respecto. Cómo Ud. lo aborde, eso determinará lo que Ud. saque de ello. Eso es correcto.
81 Aquellos que pensaron que Él era Belcebú, lo golpearon en la boca, y no sintieron ninguna virtud. Pero la mujer que tocó el borde de Su vestidura, corrió, ella sanó. Es la manera que Ud. lo aborda, eso es correcto, la manera que Ud. lo aborda. Ahora, que el Señor Jesús añada Sus bendiciones.
Dirá: “Hermano Branham, Ud. se está alargando por algo”. Exactamente lo estaba. Seguro, me estaba alargando hasta que llegara esta unción, pero Él está aquí ahora. Y en el Nombre de Jesucristo, yo tomo cada espíritu bajo mi control para la gloria de Dios.
Ahora, sea reverente, siéntese quieto, porque hay espíritus asquerosos y malignos en la reunión esta noche, ¿ven? Y siéntense quietos ahora, porque recuerden, cuando dejan a uno, pueden ir directamente a otro. Así que ahora, sean reverentes y estén en silencio mientras hablo con la mujer solo un rato, para ver exactamente cuál es su problema y para qué está ella aquí.
Ahora, hermana, sin conocerla, me doy la vuelta hacia usted ahora de manera individual. Después de hablar con la audiencia, volteo a verla como persona individual, solo para hablar con usted igual como nuestro Maestro lo hizo con la mujer junto al pozo. Un cuadro otra vez, un hombre y una mujer (¿ven?) de la misma manera.
82 Ahora, usted me recuerda bastante a mi madre. ¿Qué piensa de eso, Leo? Casi igual que mi madre, más o menos ese tamaño, una mujercita Irlandesa, Tal vez está orando por mí en este momento, porque ella sabe que entro a la reunión aproximadamente a esta hora. Y ella está orando por mí.
Y si yo fuera una clase de engañador, sería un bruto sin corazón, el tratar de engañar a alguien, y personificar, o deshacerme del Señor Jesús. Yo no haría eso, dama. Ud. no cree eso de mí, de ser un… [“Yo creo que Ud. es un hombre de Dios”]. Gracias, mi hermana. Gracias. Entonces por decir eso, seguramente Dios honrará aquello por lo cual está usted aquí.
83 Ahora, Ud. solo míreme como su hermano, y sabiendo que es… que soy su hermano. Y gracias por ese cumplido: “siendo un hombre de Dios”. No soy digno de esa expresión, pero yo creo que Dios la honrará por decir eso, porque Él ha hecho esas declaraciones.
Ahora, sin conocerla… Y si el Señor Jesús, Su santa Presencia en la cual estamos ahora, me deja saber que quiere Ud. aquí, para qué subió a la plataforma, bueno entonces, Ud. sabrá si es verdad o no. Entonces Ud. estará dispuesta a aceptarlo y decir: “Sí, yo creo que viene de Dios, porque sé que ese hombrecito parado allí no pudiera saber algo de mí”. Entonces, crea Ud. ahora, con todo el corazón, a medida que me fijo para ver que puedo ver por usted —ver si Él me dirá algo. Puede que no lo haga. Pero puede que sí. Y luego si Él lo hace, yo estaré muy agradecido con Él.
84 Pero veo ahora que, para esta mujer que está cerca, ella tiene un espíritu muy lúgubre y raro. Es un espíritu de preocupación, temeroso. Ella está nerviosa y molesta. Y ella se incomoda mucho con una condición nerviosa. Y ella está… Se trata de una condición de su cuerpo, de la que está preocupada, porque está planeando un estudio, en una clínica, una especie de clínica de hospital, para tratar el cáncer. Es un cáncer que le preocupa a usted.
Y Ud. estaba orando justo antes de venir. Y le fue revelado a Ud. mientras oraba, que si venía aquí y yo oraba por usted, que ellos no encontrarían cáncer. Ud. vino aquí, y Ud. no es de este estado. Ud. viene de la Florida, para acá, ¿es eso verdad? Ud. va a recibir el deseo de su corazón. Ud. lo tiene en este momento. En el Nombre del Señor Jesucristo que sea recibido, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya feliz, regocijándose.
Pase por este lado si quiere. Hermano Woods, si pudiera venir y tomar…
¿Creen Uds.? Todas las cosas son posibles a los que creen. Oh, solo deseo que Uds. puedan entenderlo en este momento, lo que significa, lo que significa estar aquí en la Presencia del Señor Jesús. Que diferente se ve la audiencia, de hace cinco minutos. Uds. pueden pensar que solo estoy diciendo eso, pero eso está entre usted y Dios. La Presencia del Señor Jesús está aquí mismo ahora.
85 Ahora, hay un espíritu maligno moviéndose en la audiencia. Está llegando a esta mujer sentada aquí… parada aquí. Ahora, solo un momento. Es un espíritu gritando por ayuda. La mujer quien está parada aquí… Es esta mujer sentada justo aquí con su pie arriba en la silla. Ahora, miren para acá solo un minuto, ambos, mientras esta raya oscura se encuentra entre ustedes. Esta dama aquí tiene una condición cancerosa, y una operación de la garganta. La mujer sentada allá tiene cáncer. Ella tiene algo mal en su pie, y tiene cáncer en su seno. Y solo Dios puede sanar a cualquiera de ustedes. ¿Lo creen?
Ahora, a ustedes, esos espíritus se están jalando uno al otro. Ahora, siendo que Ud. está más cerca de mí, quiero hablar con Ud. solo un minuto. Ahora, todavía se está moviendo entre las mujeres. Ahora, tenga fe, dama, ambas, porque Ud. está ahora mismo en los terrenos de decisión. Ud. está muy nerviosa, también. A Ud. le hicieron una operación. La veo a usted hablar a través de este lugar en su garganta, como si su voz lo atravesara, donde ellos le cortaron el cáncer. Y Ud. no es de esta región, tampoco. Ud. ha venido de aquí abajo, de un lugar, Florida. Y Ud. ha venido de una ciudad llamada Melrose, Florida. Y su nombre es la Sra. E. M. Robison, Ud. viene de Melrose, Florida. Y Ud. quiere que yo imponga manos sobre usted para que pueda ser sanada.
Dios Todopoderoso, en el Nombre de Tu Hijo el Señor Jesús… Satanás, yo te reprendo. Sal fuera de esta gente, para que puedan ir y ser sanadas por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Vaya. Amén.
86 Tenga fe. ¿Cree usted?
Muy bien, dama, ¿cree Ud. con todo el corazón? Soy un desconocido para usted, pero ninguno de nosotros somos desconocidos para Dios. ¡Oh, vaya! Oh, qué maravilloso es Él, qué maravilloso: el Príncipe de Paz, el Rey de reyes, Padre Eterno, el gran YO SOY, la Rosa de Sharon, el Lirio de los valles, la Estrella resplandeciente de la Mañana. Todos los poderes de los cielos y la tierra están en Sus manos. Él está entre Su pueblo, con brazos extendidos, todo aquel que quiera, venga y beba gratuitamente.
Damita, sentada mirándome, aquí al final de la hilera, Ud. tiene un problema de vesícula, ¿no es así? ¿Cree Ud. que Jesús la sanará? Ud. tiene una hemorragia interna también, de la vesícula. ¿Cree que Dios la sanará? ¿Lo acepta con todo su corazón? Sacuda allí su pañuelo, dama. Sí, allí lo tiene; eso es correcto. Póngase de pie; Jesucristo la sana. Amén, amén.
87 Hermana, Ud. tiene cáncer. Ese cáncer está en el seno. ¿No es eso correcto? Veo su estudio, y veo que está en su seno. ¿Cree Ud. que Jesús está aquí para quitárselo? Acérquese. Mire, hay Algo aquí que la conoce, ¿no es así? que simplemente lo sabe que está parado aquí presente.
Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. ¿Cree Ud. que nosotros somos creyentes? Entonces, en el Nombre de Jesucristo yo condeno este diablo que le está quitando la vida a mi hermana. Te conjuro por el Dios viviente, que te apartes de ella, Satanás, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, dama. Vaya, tenga fe y crea con todo el corazón. ¡Oh, qué maravilloso!
88 Mire para acá solo un momento, dama. Somos desconocidos el uno para el otro. No nos conocemos el uno al otro, tal vez es nuestra primera vez que nos encontramos en la vida. Dios nos conoce a ambos, ¿verdad? Ahora, ¿cree Ud. que el Señor me envió; las cosas que he dicho son la verdad? Con todo su corazón. Entonces, si yo pudiera hacer algo por usted, Ud. sabe que yo lo haría, si pudiera hacerlo. Si Ud. me cree de esa manera, como siervo de Dios, yo haría cualquier cosa que pudiera por usted, hermana, pero simplemente estoy limitado a un don. Eso es todo. Pero si el don declara que Dios está aquí y dispuesto, seguramente, sabría de alguna concepción de Él si me deja hacer estas cosas, ¿no es así? Yo sabría tener alguna concepción de Dios, tendría que tenerla. Pero nosotros siendo desconocidos el uno del otro…
Pero aquí, veo que Ud. no está aquí por usted misma. Está aquí por un niño; es su hijo. Y es algo… Lo veo revisándole su cabeza. Es un… El doctor dice que es una célula retardada o alguna otra cosa en el cerebro. Y Ud. es la esposa de un predicador. Y su esposo, se está como volviendo canoso, y como que tiene sus dientes muy separados [“Sí”] ¿No es eso cierto? [“Sí”].
Dios Todopoderoso y Omnipotente, el Autor de la Vida Eterna, manda Tus bendiciones sobre la mujer a quien bendigo en Tu Nombre, y que se cumplan sus deseos, en el Nombre de Jesucristo, oramos. Amén. Amén. Tenga fe; no dude. Solo crea con todo su corazón.
89 ¿Qué piensa usted, hermana? ¿Lo cree con todo su corazón? Muy bien, si cree, es para usted. Dios honra al creyente. ¿No es eso cierto? “Pero aquel que cree…”. Si yo no le digo ni una sola cosa, e impongo manos sobre usted, cree que será sanada de todas formas, ¿no es así? Me gusta esa clase de fe. Tenga fe en Dios.
Ahora, eso me debilita, ¿lo ven? No estoy fuera de mí, pero yo no puedo… No puedo explicarlo, ¿lo ven? Ahora, eso que está sobre mí… Nunca puse mi mano sobre ese micrófono solo para esto, ¿ve? Ud. está solo un poquito agitada, usted sabe. Así que, quiero que venga muy reverente (Vea). Solo crea.
Ahora, mire para este lado, para que Dios pueda decirle que… algo que la pueda animar. Su problema lo tiene en la cabeza; tiene un problema en la cabeza. Y luego, recientemente tuvo algo mal en Ud. como un… un ataque al corazón. Ud. tuvo un ataque al corazón, acaba de tener un ataque al corazón, recientemente. ¿Cree Ud. que Él la va a sanar? Venga aquí.
Oh, Dios, Príncipe de Paz, Padre Eterno, manda Tus bendiciones sobre esta mujer a quien bendigo en Tu santo Nombre, para su sanidad. Lo pido por causa de Jesús. Amén.
90 Muy bien, tengan fe ahora; crean con todo su corazón.
Venga, señor. Creen, ¿cada uno de ustedes? Solo tengan fe allá atrás, ahora. Si puede creer, lo puede recibir.
Damita sentada allá con ese problema de colon, ¿cree que el Señor Jesús la sanará? ¿Lo cree? Puede entonces ser sanada. Jesucristo la sana.
¿Qué piensa Ud. —la dama sentada allí?; Ud. tiene un tumor debajo del brazo, ¿no es así? Sí, y tiene un problema cardíaco también, ¿no es así? Todos Uds. abrásense unos a otros, Jesús les ama, y Él los sanará. Dios les bendiga.
¡Alabado sea el Dios viviente! Miren, Uds. no necesitan una tarjeta de oración; Uds. necesitan fe. Amén. Yo los reto a creer que lo que les he dicho es la verdad ahora. Uds. miren y crean. Miren a Él, todos los confines del mundo.
Ahora, señor, somos desconocidos el uno para el otro. ¿Me cree que soy Su siervo, el siervo del Señor? Entre usted y yo viene una mesa; usted se aleja de ella; Ud. tiene un problema estomacal. ¿Cree que Jesucristo lo sanará? Una especie de ardor en su estómago, como una úlcera. Una úlcera péptica. Ellos dicen que se localiza en la almohadilla del estómago, la parte baja del estómago. Ud. está nervioso, alterado, preocupado todo el tiempo. Ud. es una persona que piensa profundamente; siempre está cruzando puentes, antes de llegar a ellos, planeando cosas que nunca suceden. Esa es su naturaleza. En su estómago, Ud. está sanado. Vaya, consígase una cena y cómala, porque su fe lo ha sanado. Alabe a Dios. Amén.
91 Esa es la manera; tenga fe. Señor, ¿cree con todo su corazón? Ud. tiene una enfermedad que ha matado a más personas que cualquier cosa: problema cardíaco. Pero ¿cree Ud. que Dios lo sanará de eso esta noche? Levante sus manos, diga: “Yo acepto al Señor Jesús”. Venga para acá. Y diablo, te conjuro, por el Dios viviente; tú estás expuesto, sal del hombre. Que él vaya en paz por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.
Mire para acá, dama. ¿Cree usted, con todo su corazón? Somos desconocidos el uno para el otro, pero Ud. sufre con un problema de damas; es un problema femenino. Causa mucho flujo, moco, y la causa de eso viene… Por supuesto eso solo puede ser visto… Ud. sabe dónde se hizo eso, eso es en… en un lugar secreto, solo Dios lo conocería. Lo que es, Ud. tiene un absceso en el abdom… Ud. está sufriendo principalmente en el costado izquierdo. Por tanto, Jesucristo la sana. Su fe la sana. Siga su camino ahora y regocijándose y diga: “Gracias Dios”.
92 El niñito, ¿crees que Dios te sanará? Entonces ve y toma tu cena. Tu problema estomacal se ha ido. El de usted también, madre. Solo siga adelante con él y alabe a Dios y crea con todo su corazón.
¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que Dios puede sanar ese problema del riñón y ponerlo bien? Él lo ha hecho. Solo siga caminando, diciendo: “Alabado sea Dios Quien nos da la victoria”.
Usted está nervioso en primer lugar, siempre ha estado alterado. Y Ud. tiene un problema estomacal, también. Ahora, siga su camino regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”, y sea sanado. Muy bien.
Venga, dama, ¿cree Ud. con todo el corazón? Por supuesto Ud. está preocupada; veo que cuando se levanta en la mañana, un poco como rígida, lo cual es una artritis que está apareciendo. Y un problema estomacal también; es una malestar nervioso que causa eso, la hace eructar y el acido sube a su boca y cosas. Eso es verdad, ¿no es así?
Padre Dios, pongo manos sobre ella en el Nombre de Tu Hijo el Señor Jesús y reprendo este diablo, y le digo a él que se vaya en el Nombre de Jesús. Amén. Vaya, dándole gracias a Dios y regocijándose y siendo feliz, hermana, y alabando a Dios. ¡Amén!
93 ¿Me cree, mi hermano, como profeta de Dios? [“Sí, lo creo”] Si Dios me dice cuál es su problema, y ¿obedecerá Ud. como siendo Su profeta? [“Lo haré”] Lo veo que está tratando de quitarse del lado del camino con artritis; Ud. tiene artritis. Levante su mano. Levante sus manos… levante de arriba abajo su pie de esta manera. Ahora, baje de la plataforma, regocijándose y sea sanado en el Nombre del Señor Jesús. Sí, hermano, Dios le bendiga. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Muy bien, venga. ¿Cómo le va, dama? La veo que se está volviendo… su condición de ceguera… un espíritu de ceguera está atacando sus ojos. ¿Cree Ud. que Dios le restaurará la vista y que se pondrá bien? Inclinen sus rostros solo un momento para esto.
Dios Todopoderoso, ten misericordia del ciego. Restáurale la vista a este mujer, Señor, sabiendo que estos ojos, si Satanás puede hacerlo, muy pronto quedará ciega. Pero te pido ahora, con misericordia, con mis manos sobre ella, Señor, como Tu representante, pido que su vista regrese a ella en el Nombre de Jesucristo. Amén.
94 Dios le bendiga, hermana, siga su camino regocijándose. Mire por allí. Ahora, ¿puede ver ahora? Solo levante sus manos y alabe al Señor por ello. Amén.
¿Puede pasar, dama? Epilepsia… La damita. Dios le bendiga, hermana, la dejó en ese momento. Tenga fe en Dios; no regresará. Crea en Él; su fe tocó eso en ese momento, hermana. Tenga fe en Dios. Crea.
¿Cree usted, dama? ¿Me obedecería como el profeta de Dios? Si yo le digo lo que está mal con usted, ¿me obedecería como Su siervo? Usted tiene artritis. ¿Es eso cierto? ¿Es esa la verdad? Levante su mano si es así. Baje de la plataforma regocijándose; Jesucristo para sanarla. Amén. Tenga fe.
¿Cómo le va, señor? Usted y yo somos desconocidos el uno para el otro, me supongo; no nos conocemos el uno al otro. Yo, quizás, nunca lo he visto en mi vida. Pero Dios lo conoce; ¿no es esa la verdad? Si Dios me revela cuál es su problema, ¿aceptará su sanidad de parte del Señor Jesús? ¿Hará lo mismo el resto de ustedes? Quiero mirar al hombre un minuto.
Mire, sin conocerlo, y sin haberlo visto, pero sabiendo que Ud. está obligadamente a ser un hombre enfermo o Ud. no estaría en esta condición: Ud. se ve delgado y mal. Pero yo veo un espíritu de oscuridad moviéndose sobre usted; es cáncer. Y veo una, dos, tres… tres operaciones que le han hecho, tres operaciones para este cáncer. Eso es verdad. Y aún no le han servido para nada. Y Ud. va en decadencia, cada vez se pone más mal y mal. Permítame decirle a usted su problema. ¿Me recibirá como profeta de Dios? [“Sí”] Usted tiene un hábito, fumando cigarrillos, [“Sí”] y esa es la cosa que le dio cáncer. Aviente esas cosas. Nunca las vuelva a usar, y vaya a casa, y sea sanado. En el Nombre de Jesucristo, yo reprendo este diablo. ¡Aleluya!
¿Creen ustedes? Pónganse de pie en el Nombre de Jesucristo, cada uno de ustedes. Dios Todopoderoso, en el Nombre del Señor Jesús yo reprendo cada diablo y espíritu inmundo, y los echamos fuera en el Nombre del Señor Jesucristo.
Mensaje extraido de Messagehub
