OBRAS DEL MENSAJE


El Noble Romano
Zurich, Switzerland
55-0621
1 Buenas noches, amigos. Estoy muy contento de estar aquí en esta tarde, para hablarles en el Nombre del Señor Jesús. Y nosotros confiamos en que nuestro Señor estará con nosotros. Antes de acercarse a Él ahora, vamos a orar.
Nuestro Padre Celestial, nosotros venimos a Ti en el Nombre de Tu Hijo Amado, el Señor Jesús. Nosotros expresamos nuestro amor a Ti. Y nosotros te apreciamos a Ti, y confiamos en que Tú te encuentres con nosotros en esta noche, y que salves a los que no son salvos, y que sanes a los que están enfermos y necesitados.
Y cuando nosotros dejemos este edificio en esta noche, que podamos decir como aquellos que vinieron de Emaús, “¿No ardía nuestros corazones por causa de su Presencia? Haz algo un poco distinto para nosotros en esta noche, Padre. Hazlo un poco inusual, para que la gente puedan conocer que el Hijo de Dios se ha levantado de los muertos y está viviendo entre nosotros en esta noche. Porque lo pedimos en Su Precioso Nombre, amen.
(Usted lea la Escritura.)(El traductor Alemán lee Marcos 7:1-10.)
Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén;
los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban.
Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos si muchas veces no se lavan las manos, no comen.
Y volviéndose de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los
Utensilios de metal, y de los lechos.
Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas:
¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas?
Respondiendo el, les dijo: Hipócritas, bien profetizo de vosotros Isaías, como está escrito:
Este pueblo de labios me honra, más su corazón está lejos de mí.
Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.
Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.
Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irreversiblemente.
2 Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Les pido perdón por estar un poquito tarde en esta noche, pero hoy ha sido duro, lluvioso y malo. Y estamos anunciando que mañana, a las personas que deseen que se ore por ellos, que vengan a el anfiteatro temprano, y ocupen estos asientos del frente, Están reservados para ustedes, en cualquier momento, después de las seis, antes de que la multitud se reúnan para entrar.
Yo no creo que ellos pudieron repartir las tarjetas en esta noche, pero mañana en la noche estaremos orando por los enfermos, si es la voluntad del Señor. Así que, recuerde llegar temprano, eso es, a los que están esperando recibir las tarjetas de oración. En cualquier momento, después de las seis, hasta las siete, estén en el anfiteatro y estén sentados.
Ahora, en esta noche, vamos a hablar de un gran evento, y es acerca de este noble. Él era un Gentil, y el no conocía mucho de la religión judía. Pero él había escuchado acerca de Jesús, y su siervo estaba muy enfermo. Y si era judío o gentil, el tenia fe en Cristo, y envió a buscar a Jesús.
3 Yo quiero que ustedes noten su actitud. Él no se acercó sintiéndose como que se lo merecía; él se acercó como que era indigno. Yo quiero que tomen esa actitud, también, que usted no puede venir con una actitud predominante y recibir cualquier cosa del Señor. Usted debe venir reverentemente, humilde y entonces Dios tratara con usted. Y usted recibirá lo que usted está pidiendo.
Y esta es la actitud que este Romano tomo.
Miren su acercamiento al Señor Jesús. Él dijo: “Yo no soy digno para que Tu entres bajo mi techo. Así que yo sentí, yo mismo, que no soy digno para ir a Ti”. Dijo: “Solo habla la Palabra.”
Él dijo: “Yo soy un hombre bajo autoridad”. Y dijo: “Yo le digo a este hombre ven, y a este otro hombre que vaya, y van y vienen”. Dijo: “Solo di la Palabra, y mi siervo vivirá.”
Yo quiero que noten esto. Ese Romano, estando bajo autoridad, que sabía que lo que estaba bajo él tenía que obedecerlo. Con su testimonio, el testificaba que Jesucristo estaba sobre toda enfermedad. Él podía hacer que la enfermedad le obedeciera a Él, de la misma forma en que los soldados lo obedecían a él. Si unos de sus soldados fallaban en obedecerle, era pena de muerte. Y el reconoció esa misma autoridad en Jesús, sobre los espíritus malignos y sobre las enfermedades. Por eso le dijo: “Solo di la Palabra.”
4 Notaron ustedes cuando Él iba a orar por la hija de Jairo para ser levantada. Jairo era un judío, y él había sido entrenado para imponer las manos sobre la gente. Jairo dijo: “Ven, coloca tus manos sobre mi hija y ella vivirá”. Él había sido enseñado de: el imponer las manos.
Pero para el gentil, a él le había sido enseñado poder y autoridad. Es de acuerdo a lo que usted cree. La fe de ambos estaba en Cristo. Uno le dijo: “Di la Palabra, y será hecho”. El otro le dijo: “Impone tus manos, y será hecho”. Ven, es de acuerdo a lo que usted cree“.
Bueno, ahora, eso…. Ahora, esa es en la manera en que está en esta noche. Muchas personas tienen la idea, que cuando la gente ora por los enfermos, que hay algo en la persona que está orando por los enfermos, que esta sanando a los enfermos. Eso es un error. Es en Cristo que sana a los enfermos. Su muerte en el Calvario, El pago el precio por todos los pecados y por todas las enfermedades del mundo. Y cualquiera que crea sobre esa expiación que El hizo, pueden tener lo que han pedido. El problema está en la gente. Es una falta de fe.
5 En los días en la carne, aquí en la tierra, mientras las personas decían, “Él puede sanar a los enfermos”, pero cuando Él le perdono a un hombre sus pecados, ellos dijeron, “Eso no se puede hacer”. El diablo ha intercambiado eso. Ahora dicen, “Él puede perdonar los pecados, pero Él no puede sanar a los enfermos;” solo viceversa.
Pero Jesucristo murió bajo la orden de Dios. “Él fue herido por nuestras transgresiones. Y con sus llagas fuimos nosotros curados”. Y es la propiedad personal de cada creyente de creer esto.
Ahora, yo no vine aquí para engañarlos a ustedes. Yo vine por razón de la Biblia. Yo vine aquí a predicarles a ustedes. Y Dios está aquí para asegurarse de que usted lo entienda, al hacer las señales que la Biblia dice que El haría.
6 Yo creo que Él es tan sanador hoy como Él lo fue en ese entonces. La Biblia dice que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Si Él es capaz de sanar ayer, Él es capaz de sanar hoy, y si hubiera un mañana, El estaría sanando mañana. Si El salvo del pecado ayer, El salvara del pecado hoy, y salvara del pecado mañana. Pero todo eso fue apropiado en el Calvario. Ahí fue que todo el problema fue resuelto.
7 Ahora, si Jesús fue levantado de los muertos, como se nos ha sido enseñado en la Biblia… Ahora, la Biblia esta correcta o no esta correcta. La Biblia dice que Jesús es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Ahora, si eso es correcto, entonces Él es el mismo en principio, el mismo en poder, el mismo para salvar, el mismo para sanar. El hará lo mismo hoy como lo hubiera hecho ayer, en todo Su poder, en todas Sus obras, porque Él no está muerto. Él se ha levantado de los muertos. Y antes de El morir, aquí está Su declaración: “Id por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado.”
Hasta ahí es donde normalmente va un ministro. Yo estoy citando de Marcos 16.
Pero aquí está lo que Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán [falto acento] fuera demonios”. Y otras grandes señales que El da. Poniendo las manos sobre los enfermos, y sanaran.
En las primeras dos o tres décadas de la Biblia… después que la Biblia fue escrita, esas señales siguieron a los creyentes. Entonces, después de la segunda o tercera ronda de los apóstoles, ellos comenzaron a denominar a las iglesias, romper la hermandad, como logias. Ellos comenzaron a cortar distintas cosas del evangelio, hasta que lo cortaron todo, casi todo ahora.
8 Yo les declaro a ustedes en esta noche, que la Biblia es tan sagrada y verdadera en esta noche, como lo ha sido en cualquier momento. Yo estoy listo para confiar mi alma y vida sobre cualquier frase de ello. Yo lo creo. Está inspirada. Y cuando Jesús estaba aquí en la tierra, usted comprenderá que El nunca reclamo ser una gran persona que, pudiera hacer lo que se le antojará. Él dijo en Marcos 5:19, Jesús dijo: “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo. Primero, el Padre me lo muestra; y lo que Yo veo al Padre hacer, también lo hace el Hijo igualmente”. Así que, era una visión, que Dios le mostraba a Su Hijo que hacer.
Escudriñen las Escrituras mañana, vean si algún profeta, o en cualquier momento, si ellos salieron y profesaron que esos poderes estaban en ellos mismos. No, nunca. Dios siempre daba la visión de lo que debían hacer. Jesús, cuando Él estaba aquí, El miraba hacia afuera a las audiencias de las personas; y aquellos que tenían fe, El declaraba que su fe los había sanado.
9 Cuando ellos venían a Su fila de oración, Él sabía lo que estaba con ellos. Y Él dijo: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Y aún mayores que estas haréis, porque Yo voy al Padre”. Él dijo: “Un poquito más, y el mundo no me vera más, pero vosotros me veréis”.
Ahora noten, que El designo a dos clases de personas. Uno de ellos fue llamado el mundo, o el incrédulo; ellos nunca más lo verán a Él. Entonces, Él tiene a algunos de ustedes. Él dijo: “Vosotros me veréis a Mi”. Esos son creyentes. Él dijo: “Un poquito más y el mundo no me veras más, pero vosotros me veréis”. ¿No lo hace eso a Él, el mismo ayer, hoy y por los siglos?
Él está aquí en la forma del Espíritu Santo. Nosotros estamos viviendo en un día maravilloso. Nosotros estamos viviendo en el día, justo antes de la segunda venida del Señor Jesús. Yo no estoy diciendo esto para que se asuste. Su corazón este correcto con Dios, es un gozo para usted el conocer que El vendrá
10 Cuando Jesús venga por segunda vez, usted nunca más vera un lisiado. Todos los hombres ancianos y las mujeres ancianas tornaran de vuelta a ser hombres jóvenes y mujeres jóvenes de nuevo. La muerte es la que nos pone viejos como estamos.
Yo quisiera poder hablar su lenguaje; como a mí me gustaría mostrarle en la Escritura. Bajo un intérprete, es muy difícil, y toma el doble del tiempo. Yo espero que ustedes entiendan. Yo pongo mi confianza en el Señor Jesús, que El enviara Su Espíritu Santo en esta noche y les probara que todo lo que he dicho es la verdad.
Ahora, escuchen con atención.
(El muchacho coloco un rotulo aquí, dice que se han repartido algunas tarjetas de oración, así que tendremos una línea de oración, entonces.)
11 Ahora, quiero pedirles algo a ustedes. Yo soy un extraño, en alguna forma, entre ustedes. Vengo de miles de millas de distancia. Vengo por invitación. Yo fui invitado. En mi propia nación, el otro día, en mi oficina, había cuatrocientas ciudades mayores llamando; África, y por todo el mundo.
Yo estoy aquí porque yo siento que puedo ayudarles a ustedes a amar al Señor Jesús. Yo no creo que aquí hay una persona que normalmente, o en su sano juicio quiera morir e ir a un lugar de castigo, el infierno. Todos ustedes quieren ir al cielo, cada uno de ustedes. Si yo no estuviera aquí con el corazón incorrecta… Yo nunca he venido a pedir dinero. Yo no solicito nada de dinero. Yo nunca he venido por fama. Yo vengo aquí, por el amor de Dios en mi corazón, por ustedes. Y sé que algún día, en el tribunal de Dios, Yo tendré que rendir cuentas por lo que yo diga.
12 Preferencia para mí, yo estaría en mi hogar en esta noche con mi esposa y mis dos niñas pequeñas. Y había miles de lugares a donde ir a predicar. Yo acabo de cerrar diez días de avivamiento con cuarenta y dos mil personas atendiendo. ¿Ahora pueden ver que estoy aquí para ayudarles?
Ahora, si Jesús…. Ahora, si yo lo he representado a El correctamente…. Y viajando a través del mundo, encuentro dioses paganos, que las personas adoran. Ahora, a lo mejor ustedes sentados ahí, Católicos, Luteranos, Bautistas, Pentecostales, muchas otras distintas denominaciones. Pero, por lo general, todos ustedes adoran al mismo Dios.
Ahora, en el mundo, hay religiones llamado Mahometanos; ellos no creen en Jesús como el Cristo. Hay Budistas, Sijes, Jainistas, muchos cientos de religiones.
13 Solo recientemente en África, había miles que llevaban ídolos en sus brazos, salpicado de sangre. ¿Son ellos sinceros acerca de ello? Mucho más de lo que somos, nosotros llamándonos Cristianos. Allá en el Rio Ganges, una pequeña madre toma sus pequeños bebes de color y los echa a los cocodrilos, para que coman sus sacrificios a sus dioses. Eso es un poquito más que el Cristianismo haría… Quiero decir, un poco más sincero. En la India acuestan en camas de clavos, caminando en el fuego. En la China, ellos se rompen sus pies, dividen sus lenguas, y muchas cosas. Se disfrazan ellos mismos lacerados, y así sucesivamente.
Después de que toda estas cosas que representan a Dios, sin embargo, la religión Cristiana es la única verdadera religión en el mundo. Ellos solo adoran a ídolos. Ellos tienen una biblia para ello, pero no hay vida en ello. Si usted saca el Espíritu Santo del Cristianismo, nosotros no tendríamos más que ellos. Todos sus fundadores están muertos y sepultados, pero Jesús se levantó de entre los muertos.
Él dijo: “Nunca te dejare ni te desamparare. Yo estaré contigo”. Y Él está en esta noche, en el poder de Su resurrección. Yo lo sé, y quiero que ustedes lo crean.
14 Ahora, a tantos que están aquí, si el Señor Jesús viniera y nos unge, y haría las mismas cosas que El hacía cuando estaba en la tierra, ¿lo aceptaría usted a Él como su Salvador y Señor? ¿Y se uniría usted a una buena iglesia, y viviría usted para El, el resto de sus días? Si usted le promete eso al Gran Dios del cielo, ¿levantaría usted su mano? Muchas gracias.
¿Están todos escuchando muy bien en esta noche? ¿Me pueden escuchar por aquí? Si lo pueden hacer, muevan su mano. Ahora, muchas gracias. ¿Pueden escuchar? Ahora, ¿así está mucho mejor? Si es así, mueva su mano. Solo está en el medio.
Ahora, solo un momento. Ahora, a mi lado derecho si ustedes nos pueden escuchar a ambos correctamente, mueva su mano. Ahora, muchas gracias.
Ahora, en el lado izquierdo, ¿pueden escuchar a él y a mí? Si pueden hacerlo, levante su mano.
Ahora, en el centro. Muchas gracias. Ahora, todos en el centro que nos pueda oír, a ambos, levanten su mano. Muchas gracias. Eso lo hace mucho mejor.
15 Los hermanos han estado trabajando aquí, creo que todo el día en eso. Solo encontrándose en un país como este, y a lo mejor los hermanos no están acostumbrados a montar reuniones de este tipo, es difícil. Y estoy seguro que todos ustedes me ayudaran. Ahora, vigilen por este lado…. ¿Que no me están escuchando? ¿Qué dicen? ¿Que ellos no lo oyen? Bueno, vamos a ver. Vamos a virar por aquí de esta forma. ¿Es mejor de esta forma? Levanten sus manos. Eso está mejor. Muy bien.
Ahora, ellos estarán trabajando sobre esto de nuevo mañana. Son cosas que no se puede remediar en esto aquí. Y quiero darles las gracias a todos ustedes, con todo mi corazón, como un hermano cristiano, a ustedes, por cooperar con nosotros y por pararse firmes con nosotros en estos tiempos de problemas. Y ellos están tratando de hacer todo lo posible por hacerlo bien. Si las multitudes aumentan, entonces les pediré que alquilen el estadio. Yo creo que las acústicas [ cambio de genero] son mejores allí. Dios les bendiga.
16 Vamos a orar.
Amado Señor, ayúdanos ahora. Te necesitamos tanto, y oramos para que Tú nos ayudes en estos asuntos. Nosotros queremos que todos Tus hijos escuchen la Palabra. Y hazlo claro para ellos, Padre. En el nombre de Jesús oramos. Amen.
Ahora, si todos ustedes están alertas y solo se esperan un poco más…. Ahora, si Jesús estuviera aquí en esta noche, y si Él se mostrara aquí en la plataforma, entonces ustedes…. Lo que El hace aquí en la plataforma, es lo que Él quiere hacer allá afuera.
Ahora, cuando Él está haciendo algo aquí en la plataforma, ahora, eso no es una señal de que tiene que hacer algo para todos. ¿Lo entienden ustedes, amigos cristianos? La única cosa por la cual esto es hecho es para dejarle saber que Jesús está aquí.
El conoce a cada uno de ustedes. Él les envió todo el alimento que usted ha comido. Y si El hace algo para mostrar que está aquí, entonces usted lo aceptara. Si usted lo hace desde el corazón, toda esta fila de gente enferma se irá del edificio en esta noche sanos. Yo no lo puedo hacer por mí mismo. Yo solo lo puedo representarlo a Él. Es tu fe en El. Jesús dijo: “Tu fe te ha sanado”.
17 No que “Él los ha sanado”, “su fe los ha sanado”. Cuando Natanael vino a Él, y Jesús nunca lo había visto a él. Y Él dijo: “He aquí un Israelita, en quien no hay engaño”. Si yo fuera a decirlo en Suiza en esta noche, Yo diría, “He aquí, un hombre honesto, el cual es un creyente.”
Y Natanael dijo: “Maestro, ¿de dónde me conoces?”
Eso lo maravillo, que como era que ese pequeño hombre, parado allí, el cual nunca antes lo había visto, pudiera conocer que él era un hombre honesto y un creyente.
Él dijo: “¿De dónde me conoces?”
Y Jesús le dijo a él, “Antes que Felipe te llamara, estabas debajo de un árbol, orando.”
Y entonces Natanael dijo: “Tu eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel.”
18 ¿Pero qué fue lo que el Pueblo Judío dijo? “Él es un gran diablo. Él es Belcebú. Él está leyendo las mentes de las personas,” porque ellos tenían miedo de su popularidad en la iglesia. Amado amigo, Yo confió en esta noche en que usted tome el lugar en el cual Felipe estaba, y Natanael. Que usted reconozca que es El.
Después que Jesús primero fue levantado de entre los muertos, El camino con dos de sus discípulos casi todo el día. Hablo con ellos, y ellos no lo reconocieron a Él.
Cristiano, Él ha caminado con usted también, muchas veces y usted no lo sabía. Pero cuando ellos lo invitaron a Él para entrar, las puertas se cerraron tras ellos, Jesús entonces hizo algo que solo Él lo haría de esa manera. Y esos discípulos realizaron que era Jesús. Y El desapareció de su vista. ¿Cuántos de ustedes alguna vez han leído esa Escritura? Levanten sus manos. Eso está muy bien.
19 Ahora, si Jesús en esta noche…. ¿Porque usted no lo invita a Él a entrar a su corazón, y vea si El no hace algo un poco diferente que lo que un hombre ordinario haría? Y entonces aceptarlo a Él, y usted estará bien de su pecado, eso es incredulidad. Incredulidad es el único pecado. Usted solo…. Usted solo hace lo malo porque usted no cree. Usted hace lo bueno porque usted cree. Es fe o es incredulidad. ¿Qué tarjetas usted repartió? ¿B?
Los muchachos acaban de decir que repartieron las tarjetas de oración B. Ahora, cada uno que tenga una tarjeta de oración, téngalo a la mano, y mírelo. Usted encontrara que tiene una letra B. Ahora, anoche teníamos la A. En esta noche, tenemos la B.
20 Ahora, ¿quién tiene la tarjeta de oración B 1? Levante su mano ¿B 1? Muy bien. Tarjeta de oración B 1. Acá arriba, arriba en la audiencia. Muy bien, B 1, venga por aquí. Tarjeta de oración B 1. Yo solo estaré llamándolos uno a la vez, entonces no habrá confusión. Muy bien, B 1. Y ahora, mientras aquel esta de camino, déjeme hablar con ustedes por un momento. Muy bien.
Ahora, nuestro Señor Jesús, estando aquí… y ahora, ¿qué tal si alguien llegara a la plataforma en donde nuestro Señor Jesús estaba? Y qué tal si alguno… si alguno dijera,“ ¿Pudieras sanarme, Jesús? ¿Qué le diría Jesús? Yo quiero hacerle una pregunta a usted. Él le diría a usted, ”¿Si, Yo te puedo sanar?“ Él le diría a usted, ”No. Ya lo hice mil novecientos años atrás cuando morí por ti.“
¿Es ese el número uno, número uno?
Ahora B número dos, ¿podría ponerse en pie y pasar hacia el frente? Muy bien. Número tres, B 3, B 4, B 5, levanten su mano y muévala para que podamos verla. B 6, levante su mano, B 7, levante su mano.
Amigos, si usted no desea venir a la línea de oración, no acepte una tarjeta de oración. No puede haber intercambio entre uno y otro. Usted debe venir y recibir su propia tarjeta, y escuchar las instrucciones. Usted no puede sacarlo para otra persona. Usted debe mantener su propia tarjeta. No lo cambie con cualquiera. Volvería atrás en la línea. Usted debe agarrar su propia tarjeta. Todos pueden tener una tarjeta.
21 Ahora, número 8 , B 8, número 9, ,10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25. Yo creo que eso es lo más que podamos aguantar en la fila de una vez.
A ustedes sentados aquí, vengan mañana temprano en la tarde, traigan a sus amados; vengan temprano para que puedan obtener una tarjeta de oración, para así orar.
Ahora, usted pasaría por la oficina del doctor en cualquier momento del día, ¿porque usted no viene y ve a Jesús? Nuestros amados doctores han hecho todo lo posible, ahora ustedes tienen que confiar en Jesús.
Ahora, ¿cuantos que están aquí que están enfermos y no tienen tarjeta de oración y quieren que Jesús los sane? Levanten sus manos. Muchas gracias. Alrededor de dos mil o más.
Ahora, cada uno de ustedes que quieren ser sanados en esta noche, escúchenme como Su siervo. Yo les digo la verdad. Usted no me mire a mí; miren a aquel de quien estoy hablando, Jesucristo, el Hijo de Dios. Usted mírelo a Él. Y mientras usted está haciendo eso, usted comienza a orar allí, y diga, “Dios, confirma mi fe en esta noche. Y si el Hermano Branham se voltea y me dice lo que he hecho en mi vida o alguna otra razón por la cual Yo no puedo ser sanado, o lo que debo hacer, Yo lo aceptare.
22 La razón por la cual digo esto, amigos Cristianos, Él me dijo a mí en aquella noche mientras El restaba parado a mi lado… Y esa es la verdad. Ha sido declarado alrededor del mundo. Yo soy un hombre pobre y sin educación. Pero, cuando Yo nací, mis antepasados eran Católicos, llegaron de Irlanda. Y cuando Yo nací, había una Luz, una gran Luz que se posaba sobre la pequeña cuna en donde Yo nací. Mi padre y mi madre por poco se desmayan, y en toda mi vida ha estado conmigo.
Yo no fui a la iglesia hasta que tenía alrededor de veintitrés años de edad. Con todo, El me guiaba, y me decía cosas que iban a acontecer. Y entonces, una noche, mientras estaba orando, aquí viene esta Luz entrando, y este gran hombre caminando en la Luz. Cabello oscuro hasta los hombros, rostro suave, y vestido blanco puesto, Sus brazos doblados de esta forma, Y Él me dijo…. Yo tuve temor en ese momento, y Él dijo: “No temas.”
23 Yo había escuchado esa voz desde que era un niño pequeño, pero yo nunca lo había visto anteriormente. Yo lo había visto en formas, como torbellinos, cuando El habla. Él dijo: “Yo soy enviado de la presencia de Dios para decirte que tu haz de orar por los enfermos. Tú serás enviado a todo el mundo, y grandes milagros tomaran lugar. Dijo: ”Haz que las personas te crean, y luego se sinceró cuando ores, y ninguna enfermedad se parara ante tu oración.“
Yo dije: “Señor…”. Ahora, esto no es una visión. El hombre estaba parado allí, tan real como yo estoy parado aquí. Yo conozco lo que es una visión; esto no era una visión. Y él dijo…. Yo dije: “Señor, Yo vivo entre mi pueblo”. Yo le dije: “Yo no tengo educación. Yo no puedo ir.”
Él dijo: “Tu estarás orando por reyes y monarcas. Y lo he hecho. Yo he orado por cuatro reyes distintos; muchas señales y maravillas.
Y yo dije, “Ellos no me creerán, Señor.”
24 Él dijo: “Así como a Moisés el Profeta le fue dada una señal para probar a Israel que fue enviado por Mí, así también señales son dadas a ti”. Dijo: “Tu conocerás las enfermedades de las personas, lo que ellos tienen”. Y dijo: “Y si no creen eso, tu conocerás el mero secreto de sus corazones.”
Yo dije, “Eso siempre me ha perturbado; mis hermanos ministros han dicho que eso está mal.”
Y El hablo directo entonces. Él dijo: “Así como fue en la primera venida de Jesús, así también será en la segunda. Los ministros no conocían su día de visitación”. Entonces El refirió a Escrituras en la Biblia, para mostrar que eso fue lo que Jesús hizo. Él dijo: “Yo estaré contigo.”
Yo dije, “Yo iré”. Y fui.
25 Ha habido decenas de miles, y miles de personas que han sido sanas y salvas. Si Yo muriera en esta noche, y esta fuera mi última noche en la tierra, mis palabras han sido verdad. El mundo científico ha tomado el retrato de eso. Nosotros lo tenemos aquí. Y ha sido probado aquí en Washington, DC, el pasillo de artes religiosas, el único ser sobrenatural que alguna vez haya sido fotografiado con una máquina. Entonces, la iglesia lo sabe, por todo el mundo. Abran sus corazones, y ustedes lo verán, también.
Nuestro Padre, nosotros te pedimos a Ti ahora que estés con tu humilde siervo, y que pueda hallar gracia en los ojos del pueblo, para que ellos puedan conocer a Jesucristo, el Hijo de Dios, y Yo soy tu siervo. En el nombre de Jesús. Amen.
(Ahora, ahora, solo estén alertas.)
26 En esta parte del servicio, es muy difícil con un traductor. Yo no puedo esperar por el para traducir. Es la unción. Yo no sé dónde yo estaría, para ver visiones. Por favor, sean muy reverentes y no dejen sus asientos, y miren por este lado. Ellos no me dejaran estar mucho tiempo, Crean con todo su corazón.
Ahora, hay un hombre parado frente a mí. Yo nunca lo he visto en mi vida. Nosotros somos extraños el uno del otro. Si eso es correcto, señor, levante su mano. Ahora, si Jesucristo, quien está presente ahora, y el hombre mismo sabe que algo está aconteciendo. Él sabe que está frente a la presencia de algo más aparte de su hermano. Si eso es así, levante su mano. Yo quisiera que la audiencia estuviera en esta presencia. Esta Luz de la cual estaban hablando, está ahora entre este hombre y yo. Es el mismo pilar de fuego que guio a los hijos de Israel.
Ahora, si Dios ir revela a este hombre…. Ahora, si el hombre estuviera parado aquí ante Jesús, y El estuviera usando este traje que Él me ha dado, y usted le dijera, “Jesús, yo quiero que Tú me sanes.”
Jesús te diría entonces, “Ya lo hice cuando morí por ti”. El diría,“ ¿Tú crees esto”? Todo lo concerniente a la salvación y la sanidad fue hecho en el Calvario.
27 La razón por la cual estoy hablando con usted, es la misma razón por la cual Jesús hablo con la mujer samaritana: hasta que encontró cual era el problema. Entonces Él le dijo a ella cuál era su problema, y eso lo… dependía de lo que ella hubiese pensado de ello, si ella lo superaría o no.
¿Podrá esta audiencia, si Dios revela para que ese hombre está aquí, podrán ustedes creer de todo corazón que lo que les he dicho acerca de Jesucristo sea la verdad? Si ustedes lo hacen, ¿pueden levantar sus manos? ¿Lo harán, por aquí?
Este es uno de sus hermanos, y yo no lo conozco. Pero ahora, este hombre está comenzando a alejarse de mí. El hombre se está alejándose de mí, y él tiene un problema, y es en su lado. Es un cáncer. Es una muerte, asesino. Y él ha ido a ser examinado. Y el examen ha mostrado que el cáncer se ha ido de su lado, y ha corrido hacia el hígado., y está en una condición moribunda. Eso es verdad. Es cáncer. Ahora, cree usted que Dios…. Eso es verdad. Si es así, levante su mano. ¿Crees ahora?
28 Ahora, no hay nada que pueda ser escondido de Él. Cualquiera que sea esa voz, hablando hace solo unos momentos atrás, no era su hermano. Era Jesucristo usando mi voz. Ahora, eso depende de la actitud del hombre hacia eso, lo que el piense acerca de ello, determinara lo que el recibirá de eso.
Si hay un poder aquí, que te conoce, conoce tu condición, y usted sabe que es la verdad…. Si usted cree que eso era Jesucristo, entonces si Él todavía está presente…. Estas señales seguirán a aquellos que creen: si imponen las manos sobre los enfermos, ellos sanaran. ¿Usted lo cree? Pase al frente.
Oh gran Dios del cielo, que Tu misericordia descanse sobre este hombre. Dale a él, la sanidad de su cuerpo. Cuando yo… y condeno este cáncer, que él pueda salir de aquí contento y gozoso, y pueda alabar a Dios y ser sano, en el nombre de Jesús. Amen.
Ahora hay un sentir distinto. Se ha ido. Eso es correcto. El cáncer está muerto. Váyase. Que Dios este contigo.
Tengan fe en Dios. ¿Qué es un cáncer? ¿Qué es un tumor? Es una vida. No es tu vida. Es una vida del diablo, tomando tu vida.
29 Ahora, la dama que esta parada ante mí, es una extraña. Nosotros no podemos hablar el lenguaje uno del otro. Yo nunca la he visto. Y yo solo digo estas palabras por el Espíritu Santo, mientras El viene entre nosotros, y conocer lo que está pasando entre nosotros. Si eso es verdad, levante su mano. ¿Cree usted que yo soy profeta de Dios? ¿Cree usted que ese sentir que usted tiene ahora mismo es de Dios, que usted está parada en Su presencia? Entonces, míreme.
Veo un gran edificio y es un hospital. Una mujer, pelo gris, ha sido operada de sus pechos. Y cáncer está en el pecho. Los doctores estaban en el cuarto, tenían cosas sobre sus rostros, entonces usted fue enviada del hospital. Y ahora, usted va de vuelta a otro doctor, y encuentran otro cáncer en el otro pecho, y hay una oportunidad de perder el otro pecho, a menos que Dios hace algo. ¿Cree usted que Dios la va a sanar?
Querido Padre Celestial, muerte ha venido sobre nuestra hermana. Y tus siervos amados, los doctores, han hecho todo a su alcance, pero ellos han fallado. El diablo lo ha escondido de ellos.
Ayuda ahora, oh querido Dios, porque está escrito en Tu Palabra, “En Mi nombre echaran fuera demonios”.
Entonces, viejo Satanás, que es llamado cáncer, a lo mejor te has escondido del doctor y de su cuchilla, pero de Dios no te puedes esconder. Sal fuera de la mujer, en el nombre de Jesucristo. Amen.
Vaya regocijándose. Repórtese a nosotros el fin de la semana, sus condiciones y como le va.
Usted es… usted va a…. Recuerde, si El conoce lo que estaba en su vida, El conoce lo que será. Usted se va a sentir bien diferente, muy bien. En tres días, setenta y dos horas, usted se pondrá bien enferma, muy enferma, pero no se preocupe. Siga testificando de su sanidad. Dios estará con usted.
30 Que el Señor sea alabado. Y la gente dijo: “Alabado sea el Señor”. Dios ama el ser adorado.
La dama es una extraña. Eso es correcto. No sé nada de usted. Mientras más hablo con ella, más el Señor Jesús revelaría. Pero por amor a los que están parados en la línea, si Dios me dice por qué usted está aquí, ¿le creerás a Él como tu sanador? Entonces sea reverente mientras yo me reúno con El por usted.
Usted ha sido examinada por el doctor. Ellos quieren operarla a usted. Y usted tiene un problema en su estómago, y en el hígado. Usted tiene problemas de vesícula biliar. Y el doctor quiere operar, pero usted no quiere estar bajo la operación. Y por eso estas aquí. Y usted tiene… usted había orado para que usted pudiera tener una oportunidad para venir a esto. Usted estaba en un cuarto, cuando usted oro por esto; y cuando a usted la llamaron, usted estaba contenta, bien contenta. Eso es verdad. Su fe la ha salvado. En el nombre del Señor Jesucristo, Yo echo fuera a este enemigo que lo hace enfermarse, en el nombre de Jesús… en el nombre de Jesús.
Siga orando.
31 ¿Cree usted? Por favor, no se levante. Usted está inquietante. No se levante. Es muy irreverente.
¿Cree usted que el Señor Jesús le hará bien? Usted sufre de algo en el lado. Es un crecimiento. Está en su lado izquierdo. Usted teme que sea cáncer. Usted viene para que yo ore por usted, para que la deje y se vaya. Esa es la verdad.
Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, envía Tus bendiciones sobre esta mujer, en el nombre de Jesús. Amen.
Vaya, y que la paz de Dios sea sobre ti.
¿Cree usted con todo su corazón? Si Jesucristo está viviendo en esta noche…. Yo no puedo sanarla, solo soy un hombre. Y a lo mejor usted no está aquí para sanidad. A lo mejor usted está aquí por otra cosa. No tengo otra forma de saberlo. Pero Jesús, quien es verdadero, sabrá, y estará perfectamente correcto. Entonces, si es así, solo crea.
Usted tiene problemas del corazón, y usted tendrá una operación. Y eso es para cálculos biliares (palabras no aclaradas). ¿Usted quiere sobreponerse a eso? Acepte a Jesús. Y yo pondré manos sobre ella en el nombre de Jesús, para que pueda ser sanada. Amen. Dios le bendiga.
32 ¿Le creen ustedes a Él? Digan amen.
¿Qué tal ustedes por aquí? ¿Están ustedes creyendo con todo sus corazones? ¿Ustedes saben qué? Estoy seguro que esto es misterioso para ustedes. Ustedes no se han dado cuenta. No los estoy señalándolos, pero ustedes no han sido enseñados de lo Sobrenatural. Ustedes no lo entienden. Esa misma Luz unción que esta sobre mí, ha pasado sobre la audiencia dos o tres veces desde que estoy parado aquí, y ustedes no se mueven hacia eso. Usted debe ahora mismo, cada uno de ustedes, estar de pie, sanos. Él está aquí. Usted solo tiene que aceptarlo.
33 Ahora, miren a esta dama parada aquí. ¿Dama, quiere usted estar bien? Si Dios me dejara conocer que es lo que está mal con usted, ¿aceptaría usted su sanidad? Usted tiene problemas estomacales. Correcto. Entonces vaya y coma, si usted cree en el Señor Jesús. Amen. Dios le bendiga. Muy bien.
La señora sentada allí, mirándome., señora mayor. Parece que todos pudieran ver eso ahora. Ahí está esa Luz que está encima de esta señora de pelo gris, sentada allí. Ella sufre de artritis. Levántese, señora. La señora mayor sentada aquí al frente. ¡Si usted pudiera creer! La señora recibió su bendición, justo detrás de usted. El Salvador… la sano.
Ven, ustedes fallaron. Ustedes olvidan, amigos. Yo quiero que ustedes capten esto; ustedes contristan el Espíritu de Dios. Miren de este lado, y estén alertas. Olvídense de sus tradiciones. El Señor Jesús está aquí. ¿No pueden ustedes reconocer eso? Ustedes estarían espiritualmente muertos. Yo no estoy hablándoles duro, pero estoy tratando de que ese espíritu de incredulidad se aparte de ustedes.
34 ¿Quiere usted salir de esa condición asmática? Levante su mano, aquí al frente. Ahora, váyase de camino, regocijándose, dándole gracias a Dios, alabando a Dios. Vaya, amen.
Oh, ¿qué es lo que pasa con esta iglesia? Mi gente, si esto fuera en África, si esto fuera en América, si esto fuera en Suecia, estas personas estarían levantándose de las sillas de ruedas y de todo caminando de aquí. Ustedes no han sido enseñados correctamente por sus pastores. ¿No se dan cuenta que esto es la presencia de Jehová Dios?
¿Quieres salir de ese problema estomacal? Levante su mano. ¿Usted cree a Jesús? ¿Usted acepta su sanidad? Vaya a su hogar y coma. Amen. Dios le bendiga.
¿Lo cree usted? ¿Quiere usted salir de ese problema del corazón? Entonces siga su camino, regocijándose y que el Señor le bendiga. Amen.
Vamos a decir, “Gracias a Dios”. Vigile.
Señora, usted tiene un espíritu de oscuridad alrededor suyo. Es el espíritu de la muerte. Usted tiene cáncer. ¿Usted quiere estar bien? Levante su mano y acepte a Jesús. Él está presente.
En el nombre de Jesucristo, yo reprendo ese demonio llamado cáncer. Deja a la mujer. Sal de ella.
Vaya, regocijándose, dando alabanzas a Dios. Amen.
35 ¿Cree usted? Dama sentada allí con aquel niño pequeño, ¿cree usted que soy el profeta de Dios? El niño pequeño sufre de epilepsia. Eso es correcto. Levante su mano. Ahora, usted ve, Dios es verdadero, y en el nombre de Jesucristo, que deje al niño. Vaya, creyéndolo. Vamos a decir, “Amen”.
¿Quisiera usted salir del problema estomacal, y también del problema de mujer también? Vaya a su hogar, y coma. Jesús la ha hecho bien. Dios te bendiga. Dios te bendiga.
¿Cree usted que estas en la presencia del Dios Todopoderoso? ¿En Su siervo? Usted tiene un problema nervioso, y hace que su corazón palpite cuando usted se acuesta. Eso es correcto. No es… no es problema del corazón; es un corazón nervioso. Vaya por su camino, regocijándose, acepte a Jesús y estará bien. En el nombre de Jesús. Eso es correcto. Dios le bendiga.
Tengan fe. Solo un minuto. Hay un espíritu de sordera cerca. Esta aquí, en este hombre aquí. Todos bajen sus cabezas, y no las alcen hasta que me escuchen hablar. Pues él puede…. Es un espíritu de sordera, y tenemos que hacer que lo abandone a él. Así que, si usted no se quiere quedar sordo, usted no levante su cabeza, ni mire hacia este lado hasta que usted escuche mi voz.
36 Alabado sea Dios, Jehová, yo estoy aquí, un extraño, Señor. Pero Tú eres Dios, Tú puedes hacer todas las cosas. Ahora, vengo ante Ti, reverentemente, y yo oro que Tú harás que este espíritu de sordera deje a este hombre. El diablo ha hecho esto, para que el pasara ante un vehículo y ser matado antes de su tiempo, pero Tu estas aquí para recibirlo. Oh gran Dios, escucha mi oración, y haz que este espíritu malo salga de él. Y mientras yo vengo a Ti como un siervo humilde, y lo pido en el nombre de Jesús, ahora, espíritu de sordera, yo te conjuro por el nombre del Señor Jesucristo, que salgas de él. (Dígales que mantengan sus cabezas inclinadas.) Señor, ¿usted me puede escuchar ahora? Muy bien.
Levanten sus cabezas. Escuchen esto. (Señor, usted está sano.) Levanten sus cabezas. El hombre está sano. Escuchen, “Hola”. Señor, dele alabanzas a Dios. Usted está sano. Vaya por su camino, regocijándose.
¿Es esta la mujer? Señor, que Tu Espíritu sea sobre esta mujer, y que ella pueda estar bien. En el nombre de Jesús lo pido. Amen. Dios le bendiga. Vaya, y que Jesucristo la haga… (Palabras no claras).
Alaben al Señor. Dios, que está en el cielo, todo poder le sea dado a Él.
37 Solo un momento. Aquí hay un… esta mujer también es sorda. Inclinen sus rostros.
Amado Dios, sobre esta mujer yo pronuncio bendición. Deja que Tu misericordia llegue a ella. Y yo oro que Tú le harás bien. Esto yo lo pido en el nombre de Jesús. Concédelo. Amen.
La señora, en sus ojos, se le está deteriorando. Venga hacia acá. ¿Usted parece estar bien? ¿Ve usted mi mano? ¿Ve mis dedos? ¿Puede usted contar mis dedos? ¿Ve usted mi mano? ¿Ve usted mi mano por aquí? Ahora, coloque sus manos sobre… su dedo sobre mi nariz. Usted está sana. Usted está restaurada.
Las bolas de sus ojos estaban endureciéndose, y se estaban tornándose ciegos. Es como un hilo alrededor de mi mano, haría que mi mano fuera muerta. Es como un espíritu de sordera. Usted no lo puede entender… el doctor no puede entender el porqué. Los nervios murieron. De la única manera que el pudiera trabajar es por el sentir o ver. Él sabe que el nervio está ahí, pero él no sabe porque murió.
La Biblia dice que es un espíritu, un espíritu sordo, un espíritu ciego, y eso corta la circulación. Y cuando el hilo es liberado, usted sabe que se va a mejorar, porque el espíritu ya se ha ido de allí. Ahora, usted puede ver mejor. ¿No es eso correcto? Levante su mano, si usted me escucha bien, levante su mano. Ahora, vaya por su camino, regocijándose y este sana.
38 ¿Cree usted? ¿Quiere usted ser sanada? Usted tiene problemas del corazón. ¿Usted quiere que Jesús la sane? Solo váyase, y Jesús la sanara. ¿Usted tiene fe? ¿Cree usted?
¿Qué tal en la audiencia? ¿Creen ustedes allá fuera? Miren este lado. Miren este lado. Crean. Me parece a mí, que ustedes pueden ver eso. ¿No pueden ver ustedes Esa Luz circulando aquí mismo? Esta encima de este niño ahora mismo, como de dieciséis años de edad, que está sentado al final; él está teniendo dolores de cabeza. Eso es correcto, joven. Si, ¿usted cree? Si es así, póngase de pie. Levántese. Tu fe te ha sanado. Dios te bendiga. Amen.
39 Miren hacia este lado. Crean. Veo a una dama; la Luz esta sobre ella. Es el mismo Jehová Dios que guio a los hijos de Israel. Ella está sufriendo de un crecimiento en su estómago. Ella ha estado en los hospitales, y la han rechazado. No pueden operar sobre ella, pues ella tiene alta presión. ¿Cree usted, señora? ¿Y usted aceptara eso con todo su corazón? Entonces dele a Dios alabanzas y gloria. Eso es, señora. Párese sobre sus pies. Jesucristo la ha sanado.
Esta sobre todas estas personas aquí. ¿Creen ustedes? Este es el momento en que cada uno de ustedes puede ser sanado. ¿Creen ustedes que yo soy el profeta de Dios? ¿Creen ustedes que yo les he dicho la verdad? ¿Creen ustedes que Dios está aquí? Entonces hagan como yo les diga.
Mientras el Espíritu de Dios está aquí, pongan sus manos los unos sobre los otros. Pongan la mano el uno sobre el otro. Pongan las manos los unos sobre los otros. Estén listos. Este es el momento en donde ustedes verán grandes cosas.
40 Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesús, el diablo ha sido expuesto. Y Jesucristo vive y reina, y Tú tienes la victoria aquí en esta línea de oración. Y como siervo Tuyo, yo condeno y reprendo cada diablo.
Demonio de duda, salid de estas personas. Te conjuro a ti, en el nombre de Jesús, sal de ellos.
Cada uno de ustedes, pónganse de pie. Levántense, en todo lugar. Jesucristo los ha sanado.
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