OBRAS DEL MENSAJE


Jesucristo el Mismo De Ayer, y Hoy, y Por Todos Los Siglos
Campbellsville, Kentucky, E.U.A.
55-0806
1 Gracias hermano Neville. Buenas noches amigos, pueden tomar asiento si desean. Estamos contentos de estar aquí en esta noche en el servicio del Señor. Muy feliz de estar otra vez en este amoroso estado de Kentucky: mí estado natal. No importa a dónde Ud. vaya, hay algo respecto a donde Ud. nace y se cría que siempre lo hace a Ud. anhelar volver. No he tenido muchas reuniones en Kentucky, especialmente este tipo de reuniones de orar por los enfermos y demás. Pero he predicado un poquito en Kentucky, un poquito más allá en… Cerca de Glasgow… o, Burkesville, mejor dicho, donde nací.
No sé si algunos de Uds. conoce la antigua iglesia Metodista cerca del Arroyo Renox allá arriba, justo en las afueras de Glasgow, llamado Whitehill; allí es donde toda mi gente está enterrada, prácticamente todos ellos aquí… que murieron en este estado. Y tuvimos varios buenos momentos allí en la iglesia. Solía ser en el Día de la Condecoración que solía ir allá y hacer servicios. Y ciertamente tuvimos grandes bendiciones de parte de nuestro Señor.
2 Ahora, solo en…Mi buen amigo, los Woods, esos son sus vecinos de aquí abajo, ellos han estado hablando conmigo sobre venir aquí a estos campamentos para tener una reunión por la noche o dos servicios. Nosotros amamos tanto al Señor Jesús a nuestra manera. Hemos aprendido a amarle con todo nuestro corazón. Y sabemos que Uds. allá abajo también Le aman. Y pensamos que tal vez venir aquí haría… Trayendo nuestro compañerismo y amarle a Él mientras estamos juntos. Y para eso estamos aquí. No venimos como una denominación: interdenominacional. Nuestros servicios son de esa manera. Y nosotros solo amamos al Señor Jesús, y queremos tener compañerismo con Uds. alrededor de Sus bendiciones.
3 Y por supuesto el fenómeno de orar por los enfermos y el gran éxito que el Señor nos ha dado ha sido un alcance mundial. Y siempre estamos contentos de reunirnos y orar por los enfermos. Muchas personas en las revistas y demás, Ud. los escucha decir: “Hermano Branham, el sanador divino”. Bueno, eso es un error. Ud. sabe, algunas veces, las revistas y los periódicos mezclan todo un poquito. Yo no soy un sanador divino; yo solo soy su hermano. Cristo es su sanador, ¿ven? Y la sanidad Él la obró para Ud. en el Calvario.
Y yo soy un firme creyente en orar por los enfermos. Yo no creo que las personas puedan sanar una a la otra. Eso no es Escritural. Yo creo que Cristo murió para que nosotros pudiéramos ser sanados; Él hizo eso en el Calvario cuando Él pagó por nuestros pecados. Más “Él fue herido por nuestras rebeliones, y por Sus llagas fuimos curados”. Y eso es una fe personal e individual en la obra culminada del Calvario que lo salva de todos sus pecados o lo sana de todas sus enfermedades. No es el individuo que está orando (Eso ayudará.), pero no es la persona que… El ministro no puede salvar ni puede sanar. Él solo predica y representa lo que Cristo ya ha hecho por Ud. en el Calvario. Y estoy seguro que todos los hermanos ministros, y su congregación creen eso.
4 Quiero decir esto a la iglesia Metodista y a la comunidad quienes amablemente nos han dado el privilegio para tener estos dos cultos por la noche y un servicio por la tarde aquí en sus campamentos: Confío que eso se tornará en grandes bendiciones para Uds., que nuestro amoroso Padre celestial hará eso. Vengo casi como un extraño para Uds., solo por correo o de alguna manera o por escrito. Y Uds. solo abren los terrenos, nunca me hicieron alguna clase de pregunta, solo me lo conceden.
Solamente trataré de hacerles bien mientras estoy aquí. Y confío que el Señor Jesús salvará a todos los pecadores que están en la comunidad, y sus iglesias estarán repletas con nuevos miembros después de estas reuniones. Y todo aquel que no le conoce a Él en la forma del perdón, y que no le conoce a Él como su Salvador personal, confío que serán perdonados y salvos antes que termine el culto.
5 Ahora, en esta noche fue bastante difícil para mí venir aquí y ofrecer una noche para orar por los enfermos, apenas antes de familiarizarme con Uds. Y lo hice, porque solo… por causa de este apretujón del tiempo. Mucha gente, cuando Ud. viene… Ahora, todos nosotros solo somos seres humanos. Y dese cuenta que las personas son solo personas alrededor del mundo. Los primeros días Ud. solo se sienta y se pregunta, especialmente si es algo que Ud. nunca ha visto anteriormente. Ud. lo observa y dice: “¿Cómo puede ser eso?” y Ud. sacará las conclusiones. Y algunas veces están equivocadas.
Y solo… no es solamente a la causa, solo para quedarse unas cuantas noches como esta, pero que estoy confiando en Dios que sea Dios el que se apodere del corazón de cada uno en tal forma, y que Él me ayude a explicarlo de tal forma, por medio de las Escrituras, que habrá… que no habrá duda en su mente. Y si Ud. está bien, que Ud. Le ame con todo su corazón. Si Ud. es un pecador, que Le acepte a Él con todo su corazón. Y que, cuando los servicios terminen no haya una persona débil en el vecindario, es mi oración.
Ahora, esto solo se puede hacerse mientras Uds., como pueblo de Dios, coopera con nosotros y da su fe al el Señor Jesucristo y creen a Él con todo su corazón y alma, echen fuera toda duda, y solo crean la Palabra de Dios con todo su corazón.
6 Ahora, nosotros somos muy fundamentales. Creemos que cualquier cosa que es contraria a la Palabra de Dios, no es de Dios. Creemos que tiene que proceder de la Biblia, esa Biblia es la base de toda la verdad. Este es el libro de texto de Dios, es Su fundamento, este es Su plano. Y nosotros no podemos sobrepasarla en ninguna manera. Debemos venir tal cual como Él lo dijo. Y le aseguro hasta ahora, que me mantendré conforme a las páginas de la Escritura. Y Uds. que tienen lápices y papel y que les gusta tomar notas de las Escrituras, son bienvenido. O estas cintas que pudieran ser su caso.
7 Ahora, al repartirse en una noche, solo hay una forma legítima que hemos encontrado para hacerlo. Muchas veces al cruzar los mares… Solo hace un par de semanas que llegué de Zúrich, Suiza, donde el Señor nos dio cincuenta mil convertidos en cinco noches. Y recientemente en África, tuvimos treinta mil en una sola tarde. Ahora, tan pronto salga de esta reunión voy a casa para luego ir a Frankfurt, Alemania, al estadio que construyó Hitler ahí, el de los juegos de Cricket, pero yo voy a hacer servicios del Evangelio allá, y confío que el Señor salvará a muchos en Alemania.
Luego subimos a Berlín por dos noches. Allí con Hal Herman, el muy notorio director de películas que fue convertido en las reuniones, en mis reuniones en California, y él está predicando el Evangelio para los alemanes. Y luego de allí para Alsace-Lorraine, Francia. Y luego a donde el famoso hermano Jack Schuller. Quiero hacer una parada para verlo, un hermano Metodista, el muchacho del viejo Bob Schuller que está allá…un amigo personal mío, que está en ultramar en Irlanda ahora. Y estamos a la expectativa de un gran tiempo, un tiempo de compañerismo. Hace unas cuantas semanas estábamos juntos justo antes que él predicara para el hermano Fuller, en la Hora del Avivamiento Chapado a la Antigua cuando él estaba allá justo en… allá en Pasadena en una reunión de carpa.
Ahora, luego regresar para unas cuantas reuniones en California. Y luego, si es la voluntad del Señor, iremos a Sidney, Australia, y regresar. Queremos ir al Rio Amazonas donde sabemos que hay mucha gente que nunca ha oído el Evangelio por primera vez. Y de esta manera, es un asunto de punta de lanza y pionero. Es algo que no solamente trae la teología de la Biblia, sino un Cristo vivo entre la gente, que se los prueba. Funciona mucho más en las grandes naciones del extranjero que en América porque hemos sido tan adoctrinados con enseñanzas distintas y demás, que muchas veces fallamos en llegar al verdadero poder del Evangelio; porque procuramos hacerlo tan complejo que fallamos de esa manera en ver lo sencillo que es.
8 Y allá adentro, los nativos de África, los nativos de aquellas naciones, Ud. puede venir y hablar con ellos sobre la Biblia, y se reirán en su cara. Pero deje que haya un hombre completamente lisiado o ciego y que se levante con el poder del Señor, deje que el Espíritu Santo, después de enseñar la Biblia, se levante y haga algo que solo los deje todos sorprendidos, toda persona caerá sobre sus rodillas y le dará la gloria a Dios.
Donde nosotros los americanos nos asombramos, estamos llenos de estupor y demás. No quiero decir los Kentuckianos aquí; yo no creo que Uds. sean de esa manera, ¿ven? Yo creo que son los de las grandes ciudades los que tenemos tantas cosas, pero afuera en aquellos pequeños pueblos Ud. normalmente se encuentra con gente humilde de corazón. Y si sé algo sobre espíritus, estoy parado en medio de esas personas en esta noche. No digo esto solo por decirlo, porque yo no creo en hacer eso. Yo creo en decir la verdad. Ud. debe, si va a enfrentarse a Dios y al enemigo, Ud. debe ser sincero.
9 Fíjese, mucha gente puede abrir esta Palabra así, pero se requiere del Espíritu Santo para interpretar la Palabra. ¿No lo cree Ud.? Vean, podemos voltear las páginas, pero se requiere de Dios, el Espíritu Santo, para revelarla. La Biblia es un libro misterioso y oculto. Y no hay necesidad de intentar aprenderlo por medio de la educación; no viene de esa manera. La Biblia claramente dice… Dios dijo: “Yo lo escondí de los ojos de los sabios y de los entendidos y se lo revelaré a los pequeñitos, aquellos que aprenderán”.
La Biblia no es un libro occidental; es un libro oriental. Unos cuantos viajes cruzando el mar le permitirán a Ud. familiarizarse con las costumbres y cosas de la Biblia… será un libro nuevo para Ud. una vez que viva con el pueblo judío y donde la Biblia fue escrita, los tipos orientales.
10 Fíjense, mañana por la tarde a las dos en punto… o, a las dos y media, creo, voy a estar en la plataforma para comenzar a predicar. El servicio de cánticos comenzará a las dos ¿Es correcto eso, hermano Neville? Y después de todo, algunos de Uds. aquí, resulta ser que el hermano Neville es un predicador Metodista de… creo que de Asbury, ¿no es cierto, hermano? De la universidad de Asbury, ¿Cuántos han oído de la universidad de Asbury? Oh, ¡vaya! Ese es un lugar maravilloso. Está justo cruzando el patio de mi casa. Así que, es un lugar maravilloso. Ojala viviera cerca de allí para enviar allá a mis hijos a medida que crecen. Y allá en África y en todas partes he conocido a sus misioneros.
Un día conocí a un pequeño… algunos jovencitos y jovencitas, allá había misioneros un día; ellos dijeron: “Oh, ¿habla Ud. inglés?
Yo dije: “Sí”.
Dijeron: “¿Es Ud. americano?”
Yo dije: “Claro”. Yo dije: “¿De dónde son Uds.?
Dijeron: “Kentucky”. Yo dije,
“Bueno hermano, ¿Cómo está Ud.?” Solo parecía tan bueno. Yo dije: “Si Ud. solo dice: …so no tiene nada que…” [Expresión con acento de Kentucky -Trad.], dije: “yo sabré si Ud. es realmente de Kentucky”. Correcto, si Ud. solo lo usa de esa manera“. Pero ellos eran niños muy buenos. Y ellos eran de la universidad de Asbury.
11 Ahora, mañana por la tarde será un mensaje del Evangelio, traiga a los suyos que no sean salvos, ¿lo harán? Y saldremos y vamos a orar para que Dios nos dé un gran derramamiento de Sus bendiciones. Mañana a las dos y media estaré en la plataforma para que Uds. puedan salir temprano. Y mañana por la noche hay otro mensaje de la Biblia y servicio de oración y cierre de la pequeña campaña.
Ahora, por un momento, inclinemos nuestros rostros y pidámosle a Él si es Su voluntad que nos abra la Palabra, ¿harán eso conmigo mientras inclinamos los rostros?
12 Nuestro bondadoso Padre celestial, nos acercamos a Ti en el todo suficiente nombre del Señor Jesús. Sabiendo esto, que estamos seguros que tendremos una audiencia contigo cuando lo pedimos en Su nombre. Porque Él mismo dijo cuando estuvo aquí: “Cualquier cosa que pidan al Padre en Mi nombre, Yo la haré”. Así que venimos creyendo que recibiremos lo que pedimos.
Ahora, Padre celestial, Te agradecemos en esta noche el tener a este grupo de personas leales que se han reunido aquí en esta noche. Eso demuestra que ellos no están aquí para ver qué clase de ropa está usando cada quien. Están aquí porque sus corazones están hambrientos. Ellos te aman, y todo hombre, Padre, está procurando ver a través del velo, solo para ver qué hay del otro lado.
Y yo Te ruego, Padre, que esta noche si es agradable a Tus ojos, y si Tus siervos han hallado gracia contigo, ¿nos dejarás ver más allá de la cortina en esta noche? Permite que el Espíritu Santo tome la Palabra y la haga tan genuina a todo corazón. Y luego entonces, con ojos de visiones, podamos ver más allá del velo, ver que Dios no está lejos. Él está cerca, tan cerca que se puede sentir en nuestros corazones, a todo creyente. Toma ahora la Palabra, Padre, y habla. Y que podamos tener compañerismo alrededor de Tu Palabra ahora mismo. Porque Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amén.
13 Viniendo esta tarde, conduciendo en el carro, estaba pensando… Ahora, tal vez, hay un montón de Branhams sentados aquí, y Harveys, por el lado de mi madre. Y mi tío Jim está aquí; espero ver al tío Jim antes de marcharme de… tan cerca de Uds.
Fíjense, estaba pensando en qué debería decirle al pueblo en esta noche. Mí… no me considero maestro, pero mis palabras nunca son premeditadas. Yo solo… Sea lo que sea que Él me diga para expresar, yo lo digo. Y en el libro de Judas resulta ser que escogí una pequeña Escritura muy familiar que he usado, y tal vez abordarla desde un punto de vista distinto de lo que he predicado otras veces. Pero es en el libro de Judas, solo tiene un capítulo, como Uds. lectores de la Biblia saben eso. Y quiero leer en esta noche el versículo tres para un texto, como lo llamaríamos…o la lectura de una Escritura, mejor dicho.
Amados, [Leyendo la Escritura.] “Amados… por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
Este es Judas escribiendo a la iglesia treinta y tres años después de Pentecostés. Ahora, esto es solo para un texto, diríamos, leeré… usaré eso para una lectura bíblica, y para un texto quisiera usar Hebreos 13:8, una muy conocida para todos Uds.: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”
14 Ahora, antes de llamar a la línea de oración, después de la enseñanza, todos queremos ir directo a la Palabra ahora, directo a la Biblia. Y pudiera sonar un poquito contrario de lo que tal vez algunas veces hayan escuchado predicarse. Pero solo veamos cómo se lee la Escritura y cómo les parece a Uds.
Fíjense, lo que escribe Judas aquí, treinta y tres años después de la inauguración de la iglesia en el día de pentecostés, él dijo: “por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos…” Ahora fíjese lo que les dijo que hicieran: “que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
Ahora, contender no significa discutir, exactamente, sino más bien por el contrario: “aferrarse” o “defender”, y “quedarse con ello”, como lo diríamos en una expresión de la calle: “Quiero que Uds. ardientemente”, no a medias solamente, sino más bien con toda su alma y fuerza, “contender por la fe que una vez fue dada a los santos”.
15 Fíjese, hoy en día en ocasiones se ha dicho entre muchos creyentes, dicen ciertas cosas, “Oh, eso está en contra de mí fe. Nuestra fe no enseña eso”. Hay solo una fe verdadera; así lo afirma la Biblia. Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios, y hay una fe y esa fe es la del Señor Jesucristo. Vean.
Ahora, nosotros los Metodistas queremos creer que eso es lo que es nuestra fe. Y yo lo creo. Y nosotros los Bautistas queremos creer que eso es lo que es nuestra fe. Y nosotros los Presbiterianos y Pentecostales y Nazarenos y Peregrinos de la santidad, todos queremos decir: “Eso es lo que tenemos”. Bien. Yo creo eso. Yo lo creo.
Pues ahora, la diferencia es que ellos difieren tanto unos con otros. Fíjese, si Ud. puede creer lo que cree y finalizar su fe con una coma en lugar de un punto, y decir: “Yo creo esto y nada más,” si le pone una coma. Si finaliza con un punto: “Yo creo esto, más todo el resto que Dios me quiera mostrar.” Ahora, esa es la manera de hacerlo. Yo creo que esto que tengo es fe. He recibido esta parte de ello, y estoy listo para aprender algo adicional que Dios me dirá y me enseñará“. Entonces Ud. tiene un corazón abierto. Y la Biblia dice: ”Si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo, del Hijo de Dios, nos limpia de toda injusticia“. ¡Qué Escritura tan hermosa! Y son las eternas enseñanzas de Dios.
16 Fíjese, la fe es el tema a considerar ahora mismo. ¿Qué es la fe? Mucha gente sustituye la esperanza por fe. Pero es tan distinto como lo es el día de la noche. Porque la Biblia en Hebreos el capítulo 13 [capítulo 11 – trad.] dice: “Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Vean, no es una esperanza mítica; es absolutamente una certeza. Oh, yo espero que Uds. vean esto; luego verán cosas acontecer.
Vean, mucha gente puede tener esperanza en su pensamiento mental. Y lamento decir, que la posición de muchos cristianos, que profesan hoy en día, es un pensamiento mental. Tienen una concepción. Pero nunca han tenido la experiencia con lo que Jesús dijo, cuando Él dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino”; o, la palabra traducida correcta es “entender” el reino de Dios. Ud. mira cualquier cosa y dice: “Yo simplemente no lo veo”. Ud. no quiere decir que no lo puede ver con sus ojos; Ud. no lo ve con el corazón, Ud. no lo entiende.
17 Fíjese, hay dos elementos…Solo por unos momentos en este tema. Hay dos elementos que componen al ser humano. Uno de ellos es su mente y el otro es su alma. Y la mente es su pensamiento mental, su intelecto. Y su alma es una parte de Dios que está en Ud.
Ahora, un hombre puede… cuando Ud. nace en este mundo, como niño, Ud. crece en un alma viviente y a la edad de elegir, Ud. oye el Evangelio de algún modo, y algo dentro de Ud. le dice que reciba a Cristo. Ud. dirá: “Bueno, yo ahora estoy demasiado joven; esperaré un poquito más”. Es allí donde está su primer error, justo allí. Porque Ud. aflige por dentro a esa persona. Dios no le va a juzgar por el hombre aquí arriba: Su intelecto. Él lo va a juzgar por su alma.
18 Mucha gente tiene fe por medio de sus intelectos; otros tienen fe en el alma. Ahora en el intelecto aquí arriba, eso razonará con la Palabra de Dios: “Es irrazonable”. Pero el alma no la razona en absoluto; esta dice: “Es la verdad”. Y eso lo concluye. Vean, el alma lo cree. El intelecto dirá: “me pregunto, esto podría haber sido para días pasados. Eso pudo haber sido para los discípulos, o pudo haber sido algún… No para nosotros porque estamos viviendo en un día diferente”. Más el alma dice: “Cristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. No hay razonamiento, para nada lo razona. Lo cree.
Fíjese, el gran porcentaje de nosotros, amigos, lo razonará en lugar del alma y es por eso que fallamos en recibir las maravillosas bendiciones de Dios. Ahora, esto no es una cosa mitológica. Esto no es un tipo de varita mágica. Es la verdad del Dios viviente. Ahora yo creo esto, Ud. no puede estar ebrio y sobrio al mismo tiempo. Ud. nunca ha visto un hombre ebrio-sobrio en su vida, y nunca lo verá, ¿ven? Ud. nunca vio a un pájaro blanco-negro, o es uno o lo otro.
Ahora, si Dios es Dios, Él todavía está vivo. Si la Biblia dice que Cristo resucitó de entre los muertos y vive por siempre jamás, o eso es la verdad o es un error. Y si es un error, yo no quiero tener nada que ver con eso. Pero si es la verdad, estoy listo para morir por esa verdad. Correcto. Ahora, eso debiera ser razonable para alguien.
19 Fíjese lo que sucede aquí. Cuando el hombre comienza, él lo irá a razonar, él irá a las escuelas de teología. Y él irá de iglesia en iglesia preguntándose si esta tiene la verdad, o si esta otra tiene la verdad. O él tomará una membresía de una iglesia a otra. Ud. nunca debería hacer eso. Ud. debe poner su membresía en el cielo, en el libro de la vida. Y allí estará por siempre.
Ahora, todas las iglesias —las iglesias cristianas— tienen una buena intención, cada una de ellas, y yo creo que cada una de ellas tiene verdad. Y ahora, no procuro decir que ellas no tienen toda la verdad. Seguro, yo creo… si ellas creen que Jesucristo es el Hijo de Dios, esa es la verdad. Amén.
Ahora, pero qué hará un hombre, él oirá un poquito de algo y se mantendrá moviendo sus papeles. Ahora bien, Ud. nunca hallará a Cristo moviendo sus papeles. Ud. tiene que mover sus pensamientos, Ud. tiene que deshacerse de su pensamiento, alejarse del razonamiento y mover sus pensamientos de su propia forma de pensar sobre lo que Dios piensa. “Permita que la mente que estaba en Cristo esté en Ud.”. Y entonces cuando Ud. comienza a pensar los pensamientos de Él, Ud. comenzará a vivir la vida de Él y hará las cosas que Él hizo. ¿Entienden lo que quiero decir? Fíjese, porque no es Ud., es Cristo.
20 Ahora, un hombre haciendo eso, él dirá: “Bueno, ahora…” Él comenzará a razonarlo primero “Ahora estoy yendo muy lejos (hablando de la enfermedad). Los doctores dicen que no puedo vivir”. El doctor con todo el conocimiento que el hombre tiene…y agradecemos a Dios por nuestros doctores, los hospitales y el conocimiento. Agradecemos a Dios por cada uno de ellos. Y por ningún medio debería evitar a su doctor o estar en contra de él, o del hospital o tratamiento médico alguno. Todos ellos son enviados de parte de Dios. Todo lo bueno viene de parte de Dios, ¿ven?
Pero lo que es, es que estamos viviendo el día cuando tenemos a los mejores doctores que alguna vez hemos tenido, los mejores hospitales que alguna vez hemos tenido, la mejor medicina que alguna vez hayamos practicado, y hay más enfermedad que el mundo alguna vez haya conocido. Porque tenemos más pecado e incredulidad que el mundo alguna vez haya conocido. Tenemos demasiadas cosas que tienen las mentes de las personas todas destrozadas. “¿Es correcto eso?” ¿Es correcto eso?“ La pobre gente no sabe qué hacer. Y es por eso que el pecado y la violencia han entrado.
Es muy lamentable que la iglesia del Dios viviente alguna vez comience a despedazarse en organizaciones y quedarse sin miembros. Es muy lamentable que no podamos estar en una fe, en un acuerdo. Y el Espíritu Santo aún viniera si lo mantuviéramos como ellos lo tuvieron en el día de Pentecostés: en un lugar, en un acuerdo. Pero cuando comenzamos a romper el compañerismo con otras personas, entonces comenzamos a colonizar, y Dios se va de nosotros.
21 Ahora, para apurarnos y entrar directo en el punto. Fíjese, si el hombre por medio de sus intelectos finalmente contristará esto… El Espíritu Santo continua diciendo: “Deberías”. Y Ud. dice: “Bueno yo estoy muy joven. Bien, si yo… bueno, yo pertenezco a la iglesia”. Pero Ud. debería nacer de nuevo. “Bueno, si yo recibo esa clase de experiencia, no podré hacer esto o aquello, o no puedo ir aquí o allá”.
Bueno, vea Ud., el diablo le dirá que va a perderse un buen momento. Que Ud. va a perder algunos privilegios, pero él le está mintiendo, especialmente a los jóvenes. Oh, ¡vaya! Uds. no tienen que beber. Uds. no tienen que fumar. Uds. no tienen que andar por estos lugares de entretenimiento. Pues, el Espíritu Santo es un millón de veces mejor que todo lo que el diablo pudiera ofrecerle. Pues, Ud. no tiene que embriagarse con bebidas fuertes para pasar un buen momento. Los pecadores hacen eso, pero Ud. no tiene que hacer eso. Porque yo he estado predicando por veintitrés años, y yo he estado embriagado todos estos veinte tres años con el Espíritu Santo. Es una estimulación por sí misma, y nunca se termina.
Yo siempre tengo gozo, siempre tengo paz, siempre me siento bien. El Señor está aquí. Si estoy enfermo en el cuerpo, Él me hace feliz en el alma. Si las cosas van bien, las cosas van bien en mi alma y mal en mi cuerpo o viceversa, hace alguna diferencia, Dios siempre está allí y yo siempre estoy estimulado con un placer que es ese “gozo inefable y lleno de gloria”. Eso es lo que Él hace por el creyente.
Oh, ¡vaya! Si yo puedo llegar a sanidad divina… eso suena como una antigua reunión de avivamiento. Así que entonces, pensar en lo glorioso que es Él y el gozo y las cosas que Él da a Sus hijos creyentes.
22 Fíjese, si continuamos contristando a esta amiguita llamada alma, después de un tiempo se irá de nosotros. La Biblia dice: “El alma que pecare, esta ciertamente morirá”. Fíjese, la muerte no es como nosotros la definimos, muerte significa “separación”. Si yo muriera aquí en el púlpito ahora, yo no estaría muerto. Si Ud. muriera allí Ud. no estaría muerto. Ud. estaría muerto… nosotros estaríamos muertos unos a los otros. Aquí está uno que está vivo, y el otro se ha ido. Quiere decir: “Separar”. Pero todos estaremos vivos si somos cristianos en la presencia de Dios. Si no lo somos, entonces estamos torturados eternamente, en la presencia del enemigo, el diablo.
Ahora, el alma que pecare, será separada. Y después de un tiempo Ud. no tiene ese sentir que lo condena cuando está haciendo lo malo. En una ocasión cuando yo era instalador de líneas hace muchos años, recién había comenzado a predicar, y recién había sido ordenado en la iglesia Bautista. Y entonces me encontraba en una esquina predicando el Evangelio. Y había un anciano… hablando de su alma. Y un anciano de color apareció, él dijo: “Predicador”, dijo: “¿sabe Ud. lo que es el alma?”
Y yo dije: “Yo creo que sí, tío”.
Y él dijo: “Es esa cosita que tiene cuatro cuartos (checar traducción correcta de pints) en ella. Son afilados. Se establece justo en su corazón, cuando Ud. hace algo malo, esta comienza a girar”. Dijo: “Ud. déjela girar, cortará una vena y no lo puede sentir en lo absoluto.” Pensé que esa era una buena expresión. Solo siga haciendo lo mismo una y otra vez: “El alma que pecare morirá”.
23 Pero, fíjense amigos, hay una sola traducción, hay una sola palabra para el pecado, y esa es “Incredulidad”. “Aquel que no cree ya es condenado”. Beber whiskey no es un pecado. Cometer adulterio no es pecado. Juegos de azar no son un pecado. Esos son los atributos de la incredulidad. Si Ud. cree a Jesucristo y lo acepta a Él como su Salvador, Ud. no hará aquellas cosas. Esos son los frutos de su árbol. Entonces si Ud.…
Dese cuenta, el no beber, el no fumar, el no jugar juegos de apuestas, y el no cometer adulterio, y esas cosas diabólicas, porque yo no las hago, esa no es la razón por la que soy un cristiano. Esas cosas son los atributos porque yo he aceptado a Jesucristo y le creí a Él. Entonces, es creer o no creer. Eso nos lleva nuevamente a la fe.
24 Ahora, este hombre puede seguir adelante; él puede ir a la iglesia y creer que él es un buen miembro (puede serlo), apoyar a su iglesia; vivir como buen vecino… vivir en un buen vecindario; ser miembro de los Kiwanis, y ser lo que él quiera en los rangos de la sociedad; aun ser un buen hombre; dar a los pobres, y hacer lo que quiera.
Pero al fin del tiempo, con esta pequeña alma que está afligida, y él piensa que está muy bien, él en su lecho de muerte y menguando al final y la primera cosa que Ud. sabe, él gritará: “¡Dios mío, estoy perdido! Y el doctor le pondrá una inyección de hipo en su brazo diciendo: ”ya, ya, está bien, está bien, estás delirando ahora“. Y la aguja de hipotensión ha detenido muchas confesiones chapadas a la antigua en el lecho de muerte.
Escuche, una inyección de hipotensión le calmará sus labios, pero esa alma que sube más allá, y que Ud. la ha alejado, le perseguirá mientras haya eternidad. Vean. Así que recuerde, crea a Dios, acepte Su Palabra. No la dude; solo dígala como es. Y no la razone; solo dígala como es de cualquier modo, porque así lo dijo Dios. Todo hombre o mujer que alguna vez ha llegado a alguna parte con Dios, fueron hombres o mujeres que hicieron eso.
25 Ahora, Judas dijo: “Quiero que Uds. contiendan eficazmente por la fe que una vez fue dada a los santos”. Fíjese, si tenemos que volver a… [El hermano Branham tose] Disculpen. Y si podemos hallar… Ahora, quiero que tomen esto para Uds. ahora mismo antes de avanzar más adelante. Si pudiéramos hallar la clase de fe por la que contendía la iglesia primitiva, creo que deberíamos contender por el mismo tipo de fe hoy en día. ¿No cree Ud.? Los tiempos cambian, la gente cambia, pero Dios es inmutable. Él nunca cambia. Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Él nunca cambia. Él escribió Su Palabra; es un plano trazado. El constructor debe edificar de acuerdo al plano; no hay más nada adicional.
26 Y ahora volvamos al libro para hallar cuál fue la fe que una vez fue dada a los santos por la que hemos sido dirigidos por los santos para creerla y para contender por ella: “La fe que una vez fue dada a los santos”.
Ahora, con el fin de hacer eso, tendremos que tomar el Nuevo Testamento, porque el Antiguo Testamento… ellos eran llamados los santos cuando llegaron a ser santificados. Eso no debería herir a los Metodistas en lo absoluto. Santificado, o los santificados, separados, limpiados por el lavamiento por la sangre del Señor Jesús. Limpiados y apartados. Dios bendiga a John Wesley quien fue el que lo inicio.
27 No hace mucho cuando yo estaba en Inglaterra orando por la notable Florence Nightingale, cuya fotografía está en el libro que Uds. recibieron esta noche. Y estaba muriendo de cáncer y pesaba veintisiete libras, creo que fue así, cuando ella fue sanada. Y su majestad, el rey, quien había sido golpeado con esclerosis múltiple, también fue sanado.
Me llevaron hasta el santuario de John Wesley. Me llevaron al lugar donde predicó sus sermones a mil quinientas personas cada mañana a las cinco en punto. Tuve el privilegio de sostener sus zapatos, sentarme en las alforjas que él cabalgó en América cuando él regresó de vuelta a su pequeño escritorio. Me senté en su silla allá con mis brazos donde él había ganado una pelea de gallos para Cristo y le dieron la silla para el estudio. Y en la habitación hicimos oración donde los ángeles vinieron y se lo llevaron lejos.
Cuando Calvino había entrado en Inglaterra y la gran iglesia Anglicana había entrado en tal forma. Ellos creían que la predestinación, o lo que fuera que iba a ser, iba a ser, no había necesidad de avivamiento. Y Dios envió a John Wesley con el poder del Espíritu Santo y John Wesley creía en sanidad divina y en lo sobrenatural. Tengo su libro texto en casa.
28 Note, él creyó el mensaje de la forma que la Biblia lo expresó. Es una lástima que nos alejamos de eso. Correcto. Pero John Wesley creyó la Biblia. Yo me paré por donde estaba el santuario, donde sacó el foxhound, había uno de la iglesia Anglicana que soltó los zorros entre ellos y cosas como esas. Y él señaló con su dedo en su cara y dijo: “El sol no se pondrá sobre tu cabeza tres veces antes que estés llamándome para orar por ti.” Y él murió aquella tarde con espasmos llamando a John.
Y John cabalgando en su caballo, y se cayó del… se cayó el caballo y se rompió la pata. Y él salió, tomó su aceite ungido de su bolsillo, y ungió con el aceite a su caballo, se volvió a montar y cabalgó. Pues, Uds. los Metodistas de seguro tienen que creer en sanidad divina, el poder de Dios.
Claro, es una lástima que nos alejemos de esto. También Uds. los Bautistas, los Presbiterianos, los Peregrinos de la santidad, y todos los demás que tenemos, Pentecostales y todos los demás. Note, Dios no respeta las denominaciones, Dios respeta al individuo. Eso es correcto.
29 Fíjese, ahora, él dijo contender eficazmente por la fe que una vez fue dada a los santos. Bueno, si se requiere del Nuevo Testamento, tendremos que volver a comenzar desde el principio del Nuevo Testamento. El primero, el mediador entre el Nuevo y el Antiguo fue Juan el Bautista. Y él vivió una vida corta que solamente duró tanto como la voz que clama en el desierto para preparar el camino del Señor—seis meses de predicación.
Y cuando llegó Jesús, él fue considerado, Juan fue el más grande de todos los profetas, porque el resto de ellos habló de Jesús, pero Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Él introdujo al mundo el Mesías que había sido profetizado desde el Edén. Y él no hizo milagros, sino que fue el precursor del Señor Jesús.
30 Cuando Jesús entró a la escena y comenzó hablar a la gente… Amo esta parte: Dios siempre está dando la vindicación. Ahora, solo manténgase quieto por un momento. Escuche. Dios siempre vindica la verdad. No importa lo que el hombre… El hombre… esa es la razón por la que hoy no tenemos fe. Vean, la fe no está basada sobre las arenas movedizas de la teología del hombre. La fe solo se puede basar sobre la roca solida de la Palabra eterna de Dios. Ese es el único lugar donde la fe puede descansar. Es el único lugar de descanso que la fe tiene porque así lo afirma la Biblia. No lo que dice el predicador, no lo que dice el papa, sino lo que dice Dios, es allí donde la fe es sólida. Para el creyente, si Dios lo dijo, eso lo concluye. Vean, allí está su lugar de descanso.
Y con tal condición inestable como lo estamos hoy en día, ¿cómo puede la fe descansar por si misma? Ud. tiene que regresar a la Biblia, de regreso a la verdad. Y cuando Jesús, el hijo de un carpintero, físicamente hablando, (cuando Él vino aquí a la tierra, eso era todo lo que se conocía de Él), y el día que Juan lo bautizó, Dios lo vindicó. Dios habló desde los cielos. Juan lo vio descender en forma de paloma y dijo: “Este es mi Hijo amado en el cual me complazco morar”, la traducción correcta aquí es: “en quien me complazco morar dentro”. Jesús inmediatamente ungido con Dios, hasta ese momento Él era un hombre, más ahora Él llegó a ser Dios-hombre.
No hace mucho alguien aquí me estaba diciendo, como yo muchas veces me referí a esto en este día insensible, que Él fue solo un profeta, Él era un buen hombre. Él fue más que eso, Él fue el Dios ungido. La Biblia dice: “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo para Sí mismo” Dios en Cristo. Amén.
31 Nótelo, cuán hermoso. El Padre hablando desde los cielos. Cuando Él fue obediente al bautismo, dijo: “Este es mi Hijo amado en quien me complazco morar”. Con razón Jesús podía decir: “Todo el poder en los cielos y la tierra me es dado en Mis manos”.
Aquí va Él. Ahora, observemos su vida: Creo que es hermosa. La primera cosa que lo vemos haciendo es: comenzando a orar por los enfermos. Tomémoslo en una de sus primeras reuniones, en el primer capítulo de Lucas. Ahora, tipifiquémoslo otra vez y veamos lo que Jesús fue ese día.
32 Y escuchen. ¿Me oyen? Escuchen atentamente. Lo que Jesús fue entonces, Él es hoy, o la Biblia está errada. ¿Es correcto? Lo que fue la fe para aquel entonces (por la que ellos contendieron) es igual hoy, o somos falsos acusadores, o la Biblia está errada. Fíjese, eso no puede ser y las Escrituras dicen: “Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre”. Si Él murió y fue a la tumba, eso lo concluye: Él es otro hombre como Buda o Mahoma o cual quiera de ellos. Pero si Él se levantó de entre los muertos, entonces Él es el mismo —si Él resucitó. Si Él no resucitó, entonces Él solo es uno de los filósofos; Él fue solo un profeta. Más si Él resucitó de entre los muertos, Él es Dios, Él es inmortal, Él está con nosotros ahora.
Y si Dios no prueba que está aquí en estos campamentos, entonces yo soy un falso acusador y un falso profeta. Jesucristo está viviendo en esta noche, puede probar que Él está aquí en la tierra, aquí mismo en Campbellsville, Kentucky, en esta noche al igual como Él estuvo allá en Galilea. Amén. ¡Qué afirmación! Pero Su Palabra, o está correcta o está errada. Y yo sé que está correcta, porque he visto delante de medio millón de ateos Su gran majestad levantarse en poder, callar a cada brujo doctor aquí abajo y tomar la gloria para Él mismo. Oh, ¡vaya! Cuán maravilloso es poner su fe sencilla en el Señor Jesucristo vivo y resucitado.
33 Sin duda que eso nos emociona un poco. Ud. no lo puede evitar. Pensando en los días: una bomba atómica colgando sobre el hangar más allá que pudiera destruir a las naciones, cobalto y todo lo demás, cuando tres de ellas pondrían al mundo entero fuera de comisión, una aniquilación total, ¿qué quedaría para la raza humana?
Más hay un Señor Jesucristo, y un cielo, y una eternidad. Y las bendiciones de Dios esperan para aquellos que esperan en Él y crean en Él. Cuán maravilloso. Con razón es emocional. Con razón nos hacen sentir de la forma en que nos sentimos. Él es glorioso.
34 Ahora, quiero preguntarles algo. Notemos. Cuando Él vino a la tierra y comenzó, en Lucas 2, Él tenía una reunión, tal vez orando por los enfermos. Y había un hombre llamado Felipe, y Felipe se convirtió. Y tan pronto él se convirtió al Señor Jesús, él fue rápidamente a buscar a su amigo, esa fue una buena señal de conversión, cuando Ud. le quiere contar a alguien más sobre eso.
Y él corrió rápidamente. Luego, él salió de la reunión de oración y se fue a la colina a varias millas de distancia; y encuentra a su amigo quien lleva por nombre Natanael. Y él dijo: Ven y ve a quién hemos hallado, a Jesús de Nazaret, el hijo de José“.
Y cuando él dijo eso, Natanael, un hombre justo, se levantó y dijo: “¿Puede salir algo bueno de Nazaret? Jesús de Nazaret, una ciudad perversa como esa, ¿y podría salir algo bueno de allí?”
Dios normalmente agarra las cosas malas para convertirlas en buenas. Eso es correcto. La vida tiene que salir de la muerte. ¿Sabían eso? Él agarra las cosas malas para convertirlas en buenas.
“¿Podría salir algo bueno de Nazaret?”
Y creo que Felipe le dio la mejor referencia que alguna vez se haya oído, dijo: “Ven y ve”. Eso es algo bueno.
¿Acontece algo?“
“Bueno, si tu no lo crees, ven y ve por ti mismo”. Esa es la manera. Fíjese, dijo: “Ven y averigua”.
35 Entonces ellos se marcharon, los dos juntos, los dos teniendo un tiempo junto. Pasaron a lo largo de la orilla. Y la primera cosa es que Jesús (un pequeño drama aquí) tal vez estaba parado orando por los enfermos a medida que se acercaban. Y allá arriba en la multitud viene Natanael y Felipe; Él nunca lo había visto anteriormente. Jesús sentía que algo se movía en Su corazón, Él miró por todos lados, y vio venir a Natanael, y Él dijo: “He aquí”. Eso significa “Mirar hacia arriba”, vean. “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Si lo dijera de esta manera para que lo entiendan aquí en casa, diríamos: “Aquí viene un hombre, un cristiano. Ese es un hombre honesto.” “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Puedo ver a Natanael decir: “¿Yo?”
“Sí, tú” dijo Jesús.
Y él dijo: “Rabino, ¿cómo me conociste?, Pues, él dijo: ”Tú no me conoces. Esta es tu primera vez en esta ciudad, y yo soy un desconocido. Tú nunca me has visto. Así que ¿cómo sabrías que soy un creyente y que no tenía engaño? ¿Cómo es que sabes cualquier cosa acerca de mí?“
Jesús se dio la vuelta y lo miró y dijo: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi”. ¡Oh, vaya! “Antes que Felipe te llamara. Cuatro o cinco millas alrededor de la curva. ”Antes que tu vinieras a la reunión, yo te vi debajo del árbol orando, cuando Felipe subió“.
Oh, ¡vaya! ¿Qué hizo él? él se postró a Sus pies y dijo: “Rabino (Maestro) Tú eres el Hijo de Dios, pues, Tú eres el Rey de Israel”.
36 Y note. Pero los fariseos de aquel día, el mundo religioso, pues, eso estaba en contra de sus enseñanzas. Eso estaba en contra de su teología. “Pues”, ellos dijeron: “este hombre es un diablo. Él es un Belcebú, el adivino, el de la telepatía mental, eso es lo que es ese fulano”.
Ahora, el mundo religioso lo clasificó como un diablo. Pero Natanael, en quien se hizo el milagro dijo: “Tú eres el Hijo de Dios. Y el diablo se volteó… Los ministros dijeron: ”Tú eres un demonio. Tú eres un adivino. Estas cosas son hechas por Belcebú“. Pero el diablo se voltea y dijo: ”Tu eres el Hijo de Dios, el Santo de Dios“. El diablo en ese caso tenía razón, sabía más de eso que lo que sabía el ministro. Él dijo: ”Tú eres el Hijo de Dios“. ¿Creen eso? Seguro, el… seguro, Uds. creen eso. Si no, entonces están perdidos.
37 Fíjese, luego un poquito más tarde lo hallamos a Él en Su camino. Tomémoslo aquí como que si… tomemos… yo creo que Nicodemo lo expresó muy bien al pueblo, cuando allá Nicodemo dijo, cuando vino a Jesús de noche. Muchos de Uds. lo critican porque él vino de noche; pero él llegó allí, él arribó. Lo siguiente, ¿Ud. lo hizo? Así que, si Ud. no ha llegado a los pies de Jesús todavía, pues, no critique a Nicodemo.
Así que, él vino de noche, y llegó hasta Jesús. Y dese cuenta: Un rabino, un maestro, llegándose hasta donde un hombre del que no tenemos un registro de que Él alguna vez haya ido a la escuela un día en su vida. Y aun hoy en día ponemos el énfasis en la escuela. Él vino… un hombre con gran dignidad, con todo tipo de diplomas y títulos de doctor, viene a un hombre que no tenía ningún diploma. Véalo de esta manera. Un millonario vino al humilde, que no tenía dónde recostar su cabeza, cuando las zorras tenían cuevas y las aves sus nidos. Cuando un multimillonario vino de noche a donde un humilde, cuando un viejo sabio, doctor en DLD vino a un joven para aprender sabiduría. Amén.
38 Ahora, fíjese por qué Él lo hizo. Escuche. ¿Por qué Él lo hizo? Escúchelo cuando se dirigía a Él. “Rabino (Maestro, vean)… Rabino, nosotros sabemos…” ¿Quiénes nosotros? Los fariseos, el mundo religioso. “Sabemos que eres un maestro que viene de Dios”. ¿Por qué? ¿Porque Uds. tienen un título? No. ¿Porque eres un hombre muy elocuente? No. ¿Porque eres un hombre con educación? No. ¿Porque perteneces a una denomi…? “Sabemos que eres un maestro y vienes de Dios (¿Por qué?) Porque ningún hombre puede hacer las cosas que haces a menos que Dios esté con él”. Allí lo tienen. No, “ningún hombre puede enseñar las cosas que Tú haces”. No: “ningún hombre puede enseñar la teología que Tú haces”. No: “ningún hombre puede enseñar estas cosas, o enseñar la Biblia como Tú lo haces”, sino: “ningún hombre puede hacer las obras que Tú haces”.
Una cosa es enseñar algo, hay otra cosa que Dios la confirme y la exprese como la verdad. Una cosa es decir algo y otra es hacer algo. No son oidores sino hacedores. “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe”, dijo Pablo: “por mis obras”. Si lo cree, Ud. actuará sobre eso y luego su fe llega a ser obras, y Dios entonces puede ir con Ud.
“Sabemos que tú eres un maestro y vienes de Dios”. Nosotros los fariseos.
“Bueno, ¿entonces porque no vienen y se unen a mí?” “¿Por qué no me creen?”
“Bueno, por supuesto, nosotros tenemos un reglamento. Y nuestro reglamento es una tradición de los ancianos, los cuales dicen que si no perteneces al Sanedrín o la denominación de aquí en Jerusalén, pues, todos seremos excomulgados. Y por lo tanto, no podemos aceptarlo”. Y aun así, estaba dispuesto a admitir que ningún hombre puede hacer las cosas que Él hizo a menos que Dios estuviera con él. ¿Por qué? Dios está probando Su Evangelio. Dios siempre lo ha hecho.
39 Ahora, mis amigos hermanos clérigos, y maestros de la escuela dominical, razonemos esto por un momento. ¿Sabían Uds. que la religión es una cosa y la salvación es otra? ¿Sabían que esta surgió desde Génesis? ¿Se dan cuenta que Caín era un hombre religioso? Justo tan religioso como Abel lo fue. Él vino delante del Señor, se dio cuenta que era un mortal, él tenía que morir. Y él le edificó un altar al Señor, una iglesia. Él lo incluyo e hizo un sacrificio para el Señor. Él pagó sus diezmos y sus ofrendas, como si fueran para el Señor. Y aparte de eso, se arrodilló y adoró al Señor.
Entonces, si pertenecer a la iglesia, y apoyar a la iglesia, traer sus diezmos y ofrendas, y arrodillarse y adorar, es todo lo que Dios requiere que un hombre haga, entonces Él sería injusto en condenar a Caín, porque Caín hizo un poquito de todo lo que hizo Abel. Pero la única manera en que Abel fue justo: Fue una revelación espiritual de que no era por las obras, esto era por medio de la fe. “No el que obra, sino el que cree. ” Y no por manzanas, y duraznos, y peras o los frutos de la tierra que nos sacó del huerto del Edén, pero fue por la sangre.
40 Y Jesús vindicó la misma cosa cuando Él dijo: “Ni carne ni sangre te lo reveló, Simón Pedro”, cuando él lo confesó a Él ser el Señor. “Nunca aprendiste esto en un seminario. Nunca aprendiste esto en una iglesia, sino que mi Padre que está en los cielos, te lo ha revelado a ti. Y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. La verdad espiritual revelada de Dios.
Cuando Dios le ha revelado, por medio del Espíritu Santo, no por teología, no por pensamiento mental, sino por medio del verdadero nacimiento del Espíritu Santo, que Jesús resucitó de entre los muertos, Ud. tiene vida eterna. Esa es la revelación. Desearía que tuviéramos más tiempo para explicarlo por medio de la Biblia.
41 Mire a Coré, Moab, en la Biblia, cuando Israel subió. Allí estaba Moab, vinieron de los hijos de Lot, lo cual fue por medio de su hija. Ellos tuvieron un gran lugar, una gran iglesia. Y cuando bajaron para maldecir a Israel, pues ellos edificaron las mismas clases de altares, oraron al mismo Dios, hicieron los mismos sacrificios: bueyes. Y ofrecieron una oveja, representando la venida de Cristo. Y fundamentalmente hablando, todo lo que Moisés estaba ofreciendo allá abajo, Balam lo estaba ofreciendo aquí arriba, entonces si Dios solamente requiere la enseñanza intelectual fundamental, Dios no podría rechazar la ofrenda de Balaán.
Pero la razón por la que Él rechazó a Balaán y aceptó la de Moisés es porque había señales y maravillas. Dios era la vindicación. Ellos tenían sanidad divina, una serpiente de bronce. Ellos tenían una roca herida. Ellos tenían gozo. Ellos tenían la guianza del Espíritu. Ellos tenían la columna de fuego. Ellos tenían de todo entre ellos, señales y maravillas, Dios probando que Él los había aceptado.
42 Hoy en día es de esa manera. Lo fue cuando Jesús y Nicodemo se pararon juntos. Nicodemo—en una fina iglesia, tan ortodoxa como podía ser— que se podía enseñar hasta la última palabra, y también estaba Jesús. Pero Dios estaba con Jesús. “Rabino, sabemos que eres un maestro y vienes de Dios, porque ningún hombre puede hacer los milagros que haces a menos que Dios esté con él.”
Felipe… o, quiero decir, Pedro expresó la misma cosa en el libro de los Hechos 2. Dijo: “Uds. hombres de Israel, Jesús de Nazaret, (Escuchen), un hombre aprobado por Dios entre vosotros por medio de señales y maravillas las cuales el hizo en medio de todos Uds., los cuales todos Uds. son testigos”.
43 Tomémoslo a Él cuando Él fue un día, bajando. Y terminaremos solo en un momento para la fila de oración. Tomémoslo… Él tenía que descender a Jericó. Pero extrañamente Él subió por el camino hacia Samaria. Y en el camino por allá, Él despachó a los discípulos, siendo mediodía; me pregunto. Él le había dicho a Natanael dónde él estaba cuando Felipe lo trajo. Y allí Él despachó a los discípulos y se sentó a la puerta de un huerto. Si Ud. alguna vez estuvo en el Oriente y ve cuán hermosos son aquellos pozos. Él estaba sentado recostado sobre el muro.
Y salió una mujer. Aquí la conocemos como una prostituta. Yo no creo que ella lo era; por causa de las costumbres que ella hacía, ella no pudo haberlo sido. Pero lo diremos por causa de un punto aquí ahora, que ella era una mujer de mala fama. Y ella vino al pozo a buscar agua. Jesús estaba fijando sus ojos en ella, observándola mientras sacaba agua del pozo. Y Él dijo: “Dame de beber”.
Y ella dijo: “Pues, no es costumbre que los judíos le pidan tal cosa a los samaritanos”. Dijo: “nosotros no nos tratamos.”
Él dijo: “Pero si supieras con quién hablas, tú me pedirías a Mí de beber y Yo te daría agua que no tuvieras que venir a sacar”.
Pues, ella dijo: “Pues, el pozo es hondo y no tienes nada con qué sacar”
44 Y el discurso continuó, mientras ellos seguían. Y finalmente…ahora, yo tengo mi propia manera en la cual llegaré a Uds. en unos momentos para mostrarle lo que Jesús hacía. Él procuraba hacer contacto con el espíritu de aquella mujer. El Padre le había dicho que fuera hasta allá, entonces es por eso que Él estaba sosteniendo esta conversación con ella, para hacer contacto con el espíritu de ella.
Así que, tan pronto Él captó el espíritu de ella, después de hablar con ella, Él dijo: “Ve y busca a tu marido” ese era el problema de ella. Él conocía su problema. Dijo: “Ve y trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”
Él dijo: “Es verdad, porque cinco has tenido, y con el que estas ahora no es tu marido”.
Entonces, ella se volteó y dijo: “Pues, Señor, me parece que eres profeta”. Ahora, escuchen atentamente, maestros. Ella dijo: “Nosotros”, los samaritanos… “Sabemos que cuando venga el Mesías, Él nos declarará estas cosas. La misma señal del Mesías, a la que los judíos llamaron Belcebú, los samaritanos dijeron: ”Nosotros sabemos que cuando venga el Mesías; Él nos declarará estas cosas. Él sabía que yo tenía cinco maridos. Sabemos que Él hará eso: la señal Mesiánica“.
45 Es una lástima que ese espíritu no muriera aquel día, no murió. Fíjese, la gente en la que estaba murió, pero el espíritu aún vive. Exactamente como el Espíritu Santo: Dios recoge su hombre, más no Su Espíritu. El diablo toma su hombre, más nunca su espíritu. El espíritu de aquellos maestros aún vive hoy en día. Los maestros están muertos, pero los demonios aún están vivos poseyendo a cuantos puedan, muy eruditos, y demás, “pero negando… teniendo forma de piedad,” dice la Biblia. “Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: y a éstos evita”.
Noten, ahora, aquí en la enseñanza. Ella dijo: “Yo sé que cuando venga el Mesías, Él nos declarará estas cosas”.
Él dijo: “Yo soy El que habla contigo”.
¡Qué impacto debió haber sido para aquella mujer! “Yo soy El que habla contigo”
Eso la asustó a ella “Bueno, yo soy un desconocido, ¿Cómo es que sabes algo de mí? Bueno, tú debes ser un profeta. Bueno, ¿qué clase de profeta eres tú? Nosotros sabemos que cuando venga el Mesías, Él hará esas cosas”.
Cuando Jesús venga, Él va a hacer eso. Fíjese, Jesús vino e hizo eso, entonces si Jesús ha resucitado de entre los muertos, y es el mismo de ayer, hoy y por siempre, Él todavía lo hace, o Él no es Jesús. Correcto.
“Sabemos que cuando venga el Mesías, Él hará estas cosas. Pero ¿Tú quién eres? ¿Eres un profeta?”
Él dijo: “Yo soy Él, el Mesías”. Y ella se fue, dejó el cántaro y se fue a la ciudad toda emocionada, y dijo: “Vengan y vean a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”. Ahora, Él no hizo eso, Él solo le dijo eso. Él le pudo haber dicho a ella si el Padre se lo había mostrado a Él. Más ella dijo: “Vengan a ver a un hombre. ¿No es este el Mesías?”
46 Fíjese, un poquito más adelante, lo habrían sabido. Simón vino en una ocasión; Jesús lo miró y dijo: “Bueno, tu nombre es Simón pero desde ahora en adelante te llamarás Pedro,” una piedrecita. Le dijo su nombre cuando salió, extraño, ¿no es cierto? Dijo: “Tú eres Simón” Él hizo eso muchas veces. Él sabía dónde estaba aquel pez con la moneda en la boca para pagar los diezmos. Ojalá tuviera más tiempo para contarles una pequeña historia como… algo similar sucedió el otro día. Lo haré quizás más tarde.
47 Noten, y luego cuando esto… Jesús en una ocasión estaba parado frente a algunas personas, y una mujercita estaba abriéndose paso entre la multitud. Ella estaba tan entusiasmada porque ella había oído de Jesús. Fíjese, ella se abrió paso. A ella no le importó lo que ellos le decían: ella quería llegar a donde estaba Él. Y cuando ella llegó allí, ella tocó Su vestidura, y se regresó porque ella tal vez era de baja estatura, había tenido un flujo de sangre por años, probablemente había perdido mucha sangre y se había debilitado, ella se arrastró a través de la multitud; ella solo tocó Su vestidura, salió y se sentó afuera en la audiencia.
Jesús se detuvo; se dio la vuelta y dijo: “¿Quién me tocó?”
Pues todos negaron: “Yo nunca te toqué”.
Pedro miró alrededor, y dijo: “Señor ¿tú haces una pregunta cómo esa? Pues, todos te están tocando, y tú dices: ¿Quién me toco?”
“Pues”, Él dijo: “Yo percibo que me estoy debilitando”. Virtud, “debilidad” siento que virtud salió de mí. Me estoy debilitando. Alguien me tocó. Su fe me ha tocado“.
Y Él miró por todas partes en la audiencia. Finalmente sus ojos se fijaron en la mujercita. Ella tenía un flujo de sangre. Él dijo: “Tu fe te ha salvado”.
48 Fíjese, ese fue Jesús de hace dos mil años hoy en día. Si Él ha resucitado de entre los muertos, tiene que ser el mismo Jesús en esta noche. ¿Lo creen? Es la verdad. Él resucitó de entre los muertos. Una vez más y luego terminamos. Obsérvelo. Él está aquí… vamos a San Juan 5. Podemos tomar toda la Biblia, exponiéndola desde Génesis hasta Apocalipsis. Él siempre es el mismo Jesús.
Fíjese en San Juan 5. Él iba bajando hasta el estanque de Bethesda, el cual tenía cinco portales…cinco portales puestos, había allí un mercado de ovejas, donde tenía un estanque de agua. Y grandes multitudes, cientos de personas allí esperando que las aguas fueran removidas por un Ángel que descendía a cierto tiempo para remover el agua. Uds. los que viven cerca de los ríos. ¿Saben lo que es son aguas turbulentas? La corriente yendo de un lado al otro, como, estropeando, el viento soplando contrario. Convirtiendo aguas muy peligrosas.
Y Él dijo… Cuando esta agua era removida de esta manera, cualquiera que teniendo fe y entraba primero, era sano de cualquier enfermedad que tuviera. Ahora note, fíjese en la clase de persona (fíjese, ya terminando) vea qué clase de personas yacían allí. Ciegos, cojos, secos, lisiados. ¡Qué multitud! Lisiados, ciegos, cojos, y secos, yaciendo allá, esperando que el agua fuera removida.
49 Y aquí viene Él, vestiduras llenas de virtud. La mujer tocó Su vestidura y fue sana. Aquí viene Él caminando justo por el estanque. Pasó por donde estaba la madre con el bebé con hidrocefalia. Pasó por donde el pobre padre ciego, parándose allí con el de artritis, y el ciego, pasó por donde los otros que estaban allí. ¿Por qué? Siendo un Dios misericordioso teniendo compasión.
Pero amigos, un poquito más tarde nos familiarizaremos, Ud. no sabe lo que es la compasión. La compasión humanamente hablando es una cosa. La compasión piadosamente hablando es otra cosa. Como los dos tipos de amor. Ud. tiene un amor, y ese es el amor phileo, se llama así en el griego. Luego Ud. tiene el amor ágape, ese es el amor divino, son contrario el uno del otro. El amor phileo podría hacer que Ud. le dispare a su hermano porque el ama a su esposa. Más el amor ágape haría que Ud. le pusiera el brazo y orara por él. Eso es correcto. Vean, son totalmente diferentes.
50 Y fíjese, es la misma cosa con la compasión, Él pasa por esa gran multitud, cientos de personas yaciendo allí. ¿Puede imaginarse? El amoroso Jesús pasando en medio de las camillas y sillas de ruedas y catres, y llegó hasta donde un hombre yaciendo allí sobre un camastro, así le decimos en Kentucky. ¿Cuántos saben lo que es un camastro? La mitad de vida mi vida dormí en uno de esos. Fíjense. Un camastro. Y aquí abajo en la colina, Uds. aún no están lo suficientemente lejos de ser unos genuinos Kentuckianos, esperen a que se tiren al suelo cuando casi visiten un viñedo de uvas; así es cuando Ud. realmente es Kentucky. Así que, casa de troncos viejos, y el viejo piso casi pelado, y los niños en la puerta durante la noche para mantenerse frescos sobre un camastro. Y mamá durante el día con un gran y antiguo mata moscas para espantar las moscas de encimas de ellos. Oh, sí. Yo sé lo que es todo eso. Sí. Estoy contento por eso. Amén.
Note, Dios vino a uno de esos lugares y me salvó del pecado. Creo que todo está bien. Muy bien. Permítanme predicar el Evangelio por todo el mundo. Casi un millón de almas ahora, he sido capaz de ganar para Él, por medio de Su gracia. Medite en eso.
51 Ahora, allí estaba Él con este hombre en un camastro viejo y le dijo: “¿Quieres ser sano?” ¿Por qué? Observe lo que dicen las Escrituras: “Porque Jesús sabía que él había estado un largo tiempo…” Treinta y ocho años. Ese hombre había estado enfermo la misma cantidad de años desde que yo era un bebé por aquí en estas colinas, unos cuantos kilómetros de aquí. Treinta y ocho años él había estado en este achaque. Tal vez la glándula de la próstata o tuberculosis. Era congénito, eso no lo iba a matar a él. ¿Por qué Jesús pasó a los que estaban lisiados, cojos, los ciegos, y los secos, y llegó hasta allí?
Note que Él dijo: “¿Quieres ser sano?”
Y él dijo: “Señor, no tengo quien me meta en el agua. Puedo caminar y todo lo demás, pero mientras voy a descender, alguien se precipita y se me adelanta”.
Él dijo: “Toma tu lecho y vete a tu casa”
52 Y cuando Jesús lo encontró… lean todo el capítulo, el capítulo cinco. Tomemos el verso 19, escuchen lo que Él dijo, verso 19. Los judíos lo cuestionaron. Si Jesús estuviera en Campbellsville en esta noche, Él también sería cuestionado. Si Él pasara. Y con una escena como esa. Él pasó por allí y dejó la gente yaciendo allí. Observe lo que Él dijo. Ellos dijeron: “Rabino,” concerniente al hombre. Y Él dijo, escuchen ahora, en el verso 19: “De cierto, de cierto”, esa es una palabra hebrea, no es utilizada aquí; significa “Absolutamente, Absolutamente”. “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; también lo hace el Hijo igualmente”.
Ahora escuche atentamente. Jesús nunca afirmó ser un sanador. Jesús dijo: “No soy yo el que hace las obras; es el Padre que mora en mí; Él me las muestra por medio de la visión y yo voy y la hago.”
53 Ahora, para ahorrar tiempo… pudiéramos ir por toda la Biblia. Jesús, cuando Él fue a salir de la tierra, Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más” ¿Es correcto? Todos los lectores de la Escritura saben eso, los lectores de la Biblia. “Un poquito y el mundo no me verá más” esos son las personas mundanas, la multitud mundana, los incrédulos. Él era para ellos un fanático, y ahora para ellos Él es un fanático. “Un poquito y el mundo no me verá más: más vosotros me veréis” van a haber unos cuantos vosotros. “Más vosotros me veréis, porque Yo” pronombre personal “yo estaré con vosotros aun hasta el fin del mundo” ¿es correcto? ¿Es Escritural?
Jesús dijo en Juan 14:7 “Las cosas que yo hago vosotros también las haréis”. La misma clase de ministerio que estoy haciendo, esto es la fe que les estoy presentando a Uds. los santos. Las cosas que yo hago vosotros también las haréis: y mayores“ la traducción correcta, cualquiera de los traductores aquí en la Biblia, la traducción correcta no es mayor en cantidad porque no podría hacer mayor. Él detuvo la naturaleza, se levantó de entre los muertos. Sanó al enfermo. Hizo todo. Más Él dijo: ”Mayor que esto vosotros haréis; porque yo voy al Padre“ Jesús es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”
54 Ahora, Ud. está en un lado o en otro en esta noche. Ud. está ya sea de un lado del mundo que no creería, si lo ha visto, o Ud. está del lado que lo puede ver y regocijarse porque Dios ha levantado a Jesús de entre los muertos. ¿Lo hicieron los discípulos? Pedro estaba en el tejado de la casa, y él vio en una visión, para ir a la casa de Cornelio. Hechos 10:49, ¿es eso correcto? Muy bien.
Veamos si…hubo un personaje llamado Pablo, él era un gran hombre, (Saulo, primero), y él estaba persiguiendo a los santos que contendían por la fe. Entonces el Señor lo sacudió dejándolo ciego, y él yacía en una calle llamada Derecha, en un pequeña posada. Y allí había un hombre que tenía visiones llamado Ananías. Y un día él estaba en oración, y el Señor le dio a él una visión; y le dijo: Sube hasta la calle llamada Derecha y allí te encontrarás con un hombre llamado Saulo; pon tus manos en él para que pueda recibir la vista y sea lleno del Espíritu Santo“.
Pues, él dijo: “Señor, este hombre es un perseguidor. No le agradamos a él. Yo sé que él es un hombre religioso, pero nos odia, hemos oído las cosas que él ha hecho”.
Y Él dijo: “He aquí él ora”.
Y aquí venía él por medio de una visión, y halló la casa, pasó por la plaza pública a través de… por la fuente, y halló la casa que había visto en la visión y entró, puso sus manos sobre él y le dijo: “Hermano Saulo, el Señor quien se te apareció…” no Saulo diciendo a él, él diciéndole a Saulo. Allí lo tienen. La fe que una vez fue dada a los santos. “El Señor que te encontró en el camino, me ha enviado para que ponga sobre ti las manos para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo”. Pablo.
55 Nunca dude de Su Palabra. En Hechos cuando lo soltaron de Creta y salió al mar por catorce días con sus noches y sin esperanza de que todos ellos se salvaran. Ciento ochenta hombres allá que tenían cadenas en sus pies y las manos, con rumbo hacia Roma para ser ofertados y cortarles la cabeza. Y allá afuera, donde toda esperanza de salvarse, oración y todo lo demás se había desvanecido. Pero nada sucedería. Pablo era un santo. Jesús estaba vivo de entre los muertos.
Y Pablo bajó hasta la galera para orar. Después de un rato este pequeño judío salió alzando sus manos y dijo: “Todos Uds., tened buen ánimo”. El mar todavía rugía. Dijo: “Porque el Ángel de Dios, de quien soy siervo, se paró junto a mí en una visión, y dijo: ”Pablo, no temas; porque debes ser traído ante el Cesar, y Dios te los ha dado a todos ellos para que naveguen contigo. Sin embargo la nave debía estar en dañada en cierta isla, por lo tanto tened buen ánimo“. Amén.
56 ¿Qué? Una visión. El Espíritu del Señor en Su iglesia. Ahora, escuchen, amigos, eso fue… podríamos tomar horas con esto. Pero ¿qué clase de fe fue presentada a los santos por medio de Jesucristo? Jesucristo dijo: “Las mismas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Los discípulos vinieron e hicieron la misma cosa. ¿Qué sucedió? ¿Qué acompañó a eso? ¿Qué hizo Él? ¿Cuál fue la última comisión de Jesús? “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen; porque pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. Ocurrían grandes señales y maravillas.
¿Qué sucedió con eso? Nuestras escuelas lo enseñaron. La pusimos a un lado. Adoptamos otra cosa: la educación. La educación es un asunto maravilloso, pero Jesús nunca dijo que recibieran educación. Los seminarios son maravillosos, pero Jesús nunca ordenó a la iglesia que tomara un seminario. Es maravilloso construir iglesias, pero Jesús nunca dijo a la gente que construyera iglesias. Sino que Él dijo: “Prediquen el Evangelio por todo el mundo”. Y fallamos en hacer eso.
¿Qué es el Evangelio? Bueno, Ud. dice: “aquí está en la Biblia” No. No. Eso es parte de ello. Esa es la simiente. Más Pablo dijo: “El Evangelio no vino a nosotros solo por la Palabra sino por medio de poder y demostraciones del Espíritu Santo”. La Palabra está toda correcta…
57 Cuando salí en la India con los grandes obispos que se encontraron conmigo allá, ellos dijeron: “Hermano Branham hemos, oído mucho de su obra”. Dijeron: “No venga aquí procurando ser un misionero”. Dijeron: “No venga aquí a tratar de enseñarnos la Palabra porque nosotros sabemos más de ella. Tuvimos aquí la Palabra hace como dos mil años cuando vino Tomás”. Y yo prediqué en la iglesia Santo Tomas. Dijo: “Tomás vino aquí y nos trajo el Evangelio hace dos mil años”. Dijo: “La hemos tenido por ochocientos años antes que Uds. fueran una nación. Así que no trate de venir a decirnos respecto al Evangelio. Sabemos más de la Palabra. Pero lo que queremos saber: ¿Dios lo ha bendecido con el regreso del Espíritu Santo para hacer viva una vez más la Palabra de Dios?”
Yo dije: “Señor, Jesús resucitó de entre los muertos”.
58 Allí estaban parados aquellos maestros, diecisiete diferentes religiones, entreteniéndome, y las diecisiete todas en contra de Cristo. Allí estaba parado el que hacía adoración a una pulga, el otro adoraba una vaca, uno adorando al sol, el otro adorando a Mahoma, el otro a Buda, toda clase de distintos dioses, burlándose de la cristiandad. Ellos tenían las Biblias y nos las pasaban y decían: “Uds. maestros que dicen que Jesús resucitó de entre los muertos…” y el Dr. Reedhead parado allí, el presidente de la misión de Sudán, la más grande en el mundo, él dijo: “Si Uds. maestros de la cristiandad probaran que Jesús resucitó de entre los muertos, nosotros lo aceptaríamos”
Dije: “¿Qué quiere decir con probarlo?”
Él dijo: “Hagan las cosas que Jesús dijo que harían y nosotros creeremos. Háganlo, y nosotros le creeremos” Yo estaba sentado mordiéndome mis dientes, él dijo: “Déjenme verlos a Uds. los maestros producirlo”. Dijo: “Mahoma escribió una biblia”. Se llama el Corán, Uds. lo saben.
Entonces uno de los obispos dijo: “¿A qué se refiere Ud. señor?” “¿Tal vez a San Marcos 16?”
Él dijo: “Sí, a uno de ellos”
“Pues” él dijo: “Señor, eso es un error en nuestra Biblia. Marcos 16 desde el verso 9 en adelante no está inspirada”.
Él dijo: “¿Qué clase libro está Ud. leyendo?” ¿Parte está inspirada y el resto no lo está?“ Dijo: ”Permítame decirle, amable señor, todo el Corán está inspirado“.
59 Oh, ¡qué profundo! ¡Qué golpe para la cristiandad! Yo me levanté, pensé, Oh Dios. Uds. son ateos. Esperen a que llegue la hora. Dios está obligado a Su Palabra. Jesús vive y reina.
Ellos, los obispos, caminaban hacia él, y él dijo: “Déjenme ver a Uds. los maestros producirlo”. Dijo: “Mahoma enseñó la vida después de la muerte; nosotros lo creemos. Su Jesús enseñó vida después de la muerte, y Uds. lo creen”. Dijo: “En otras palabras, toda la resurrección y todo ese asunto,” dijo: “pruébenlo”. Dijo: “Han tenido dos mil años para hacerlo” y Uds. los cristianos están en el quinto puesto“. Y nosotros lo estamos. ¿Por qué? Porque los maestros han fallado, al enseñar teología en lugar de enseñar la resurrección, el poder y la vida. Sí, eso es un comentario, pero es la verdad.
Él dijo: “Uds. han tenido dos mil años para hacerlo”. Y dijo: “Dos tercios del mundo nunca han oído de Jesucristo”. Y es la verdad. ¿Por qué? Porque construimos iglesias, porque tenemos organizaciones blandas. Hemos trabajado para ellas en lugar de humillarse y hablarlo con Cristo hasta que el Espíritu Santo llegue a ser para nosotros una manifestación viviente y veraz. Amén.
60 El doctor Reedhead sacudió sus pies en tierra así, dio la vuelta y se marchó. Así que, esa noche en la reunión estaban reunidas unas quinientas mil personas: Estaba el Primer Ministro, estaba el Alcalde de la ciudad, todos ellos sentados allá afuera en el anfiteatro. Yo dije. “Ahora, caballeros de las religiones del mundo, hoy fue el día de Uds., pero ahora este es el momento de Dios. Amén. Ud. dijo: Permítanme ver a Jesús regresar y que haga las cosas que Él dijo que haría y nosotros creeremos que Él resucitó de entre los muertos. ¿Todavía lo creen? Dije: ”haré un desafío, si Él no hace lo mismo en el poder de Su resurrección en esta noche, entonces yo soy un falso testigo. Pero si Él lo hace, entonces ¿se olvidarán de su religión y llegarán a ser cristianos?“ Todos ellos levantaron las manos.
Aquella noche cuando la gente venía hacia la plataforma, yo ni siquiera podía hablar su idioma, y Dios diciéndome quiénes eran y qué andaba mal con ellos y todo lo demás; ellos cayeron postrados. Un hombre que había estado ciego por veinte años en su ceguera recibió su vista y bajó de la plataforma y besó al alcalde de la ciudad.
¡Vaya! ¿Por qué? Porque Jesucristo vive y reina hoy. Y aquí estamos para contender por la fe que una vez fue dada a los santos. “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por siempre”. Y Él vive en esta noche. Y Él es omnipresente. Él es omnisciente. Él es omnipotente. Él es el mismo Señor Jesús resucitado en el mismo poder, el mismo en principio, el mismo en vida, el mismo en amor. Él es el mismo como lo fue ayer, Él está viviendo por siempre jamás en Su iglesia.
Oremos.
61 Padre celestial, Te agradecemos por Tu ilustre Palabra, Señor. Lámpara es a nuestros pies Tu Palabra, Te agradecemos por ella, Te agradecemos por dárnosla.
Y ahora, amado Dios, aunque en esta noche pocos en número, solo un puñado de gente que está aquí y allá afuera en las granjas y sus alrededores, se han reunido aquí en este campo, donde previamente se ha estado llevando a cabo una reunión chapada a la antigua, donde se ha predicado el reino de Dios y los pecadores van llorando en su camino al Calvario.
Oh Dios, afirma la fe en ellos que son hijos que creen. Hazles saber que Tú estás aquí. Tú estás vivo en esta noche. Vives por siempre jamás. Y que se dé a conocer que eres Cristo en esta noche, resucitado de entre los muertos. Padre, me doy cuenta qué declaración es esa para que la haga un mortal, pero yo Te creo Dios. Yo creo toda Palabra.
Y Te ruego que Tú tomes este cuerpo indigno, y por medio de la sangre de Jesús y por la omnipotente gracia de Dios, muevas Tu Espíritu dentro de ello esta noche, Señor, y que pruebes que lo que he enseñado es la verdad. He testificado de Ti, Padre. Tú testifica de mí que he dicho la verdad. Y la gente la recibirá, y Tú tendrás la gloria. Porque lo pedimos en el nombre del Jesús. Amén.
62 Discúlpenme por extenderme tanto en esta noche. Esta noche es sábado; mañana podrán dormir un poquito más. Lamento haber tomado mucho tiempo en esto. El calor… pero recuerden, hace mucho calor aquí. Pero yo le amo a Él, ¿y Ud. no? Le amo a Él con todo mi corazón.
Ahora, si nuestra pianista en algún lugar, quien quiera que sea la dama que venga y toque el piano aquí o algunos de los caballeros quien quiera que sea, venga al piano por un momento. Quiero que toque suavemente si lo desean, “Solo creed” o “Mora en mí” o algo.
63 Y fíjese, al inicio de este servicio, estoy preguntando si hay algún crítico o algún incrédulo, aquí adentro o afuera que no cree y viene a criticar… Solo recuerden amigos, que no soy responsable por lo que le suceda a los incrédulos o a los críticos. No soy responsable porque se los he dado a conocer, que si Jesús resucitó de entre los muertos…
¿Recuerdan en una ocasión cuando un fulano se movía alrededor, el diablo salió del hombre y quería entrar en los cerdos de Gadara? Vean, demonios, cuando no están en los cuerpos, parecen estar desamparados. Tienen que tener un cuerpo y estarán muy bien si es el suyo. Y sin duda este es un lugar de cría junto con la incredulidad. Entonces no se quede el resto del culto si Ud. es un incrédulo.
Si Ud. es un creyente, yo creo que puedo hacer que cualquier cosa suceda, con la ayuda de Dios de acuerdo a Su Palabra, que eso saldría de Ud. Entonces, que el Señor le bendiga.
Y por favor no se esté moviendo por allí mientras estamos en la oración. Cuántos sencillamente dirían: “Hermano Branham, me sentaré y estaré reverente. Miraré la Palabra que Ud. predicó esta noche y la compararé con lo que Dios hace. Y luego sí parece ser que Dios alrededor… ahora, yo lo he oído, Ud. es un hombre, tengo el derecho a dudar de usted. Pero sé que Ud. citó eso de la Biblia; yo lo he leído. Y luego si Dios viene y prueba que eso que es la verdad, entonces voy a aceptarla”. ¿Cuántos harán eso con sus manos levantadas? Digan los de adentro y los que están afuera, “yo lo aceptaré”. Si Dios viniera esta noche y lo probara que lo que he dicho es la verdad. Ahora yo hable de Él, que Él hable de mí.
64 Ahora, en el edificio en esta noche, creo que han repartido algunas tarjetas de oración, hace un momento los muchachos lo hicieron. Y ¿Cuántos tienen tarjetas de oración? Veamos sus manos levantadas. Muy bien. Ahora, no podemos llamar a todos al mismo tiempo. Y mi ministerio no es un asunto de contacto personal, es por la presencia para que la gente crea. No hay nada en mí; yo solo soy un hombre. Más de lo que estoy hablando es a quién estoy representando, a Jesús.
Ahora, Uds. las madres mantengan sus hijos con Uds. porque hay una epilepsia presente en esta noche, es muy fuerte mientras comienzo a sentir al Espíritu moverse.
65 ¿Cuántos han leído la historia de mi vida? Veamos las manos. ¿Sobre el edificio en algún lugar? Muchos de Uds.; otros no. Uds. saben de la visitación del Ángel del Señor, y así, la cual está en Washington DC, con la fotografía verificada. No la tenemos con nosotros en esta noche, pero la hemos llevado a la Asociación Americana de Fotógrafos. La misma columna de fuego parada allí cuando George J. Lacy, el jefe del FBI, la tenía. Todo eso está redactado y todo lo demás. La redacción está en nuestro libro aquí.
No estamos vendiendo libros. No señor, no estamos aquí para… nada de dinero, nada relacionado con eso. Solo queremos su atención hacia Jesucristo, es la única cosa. No, señor. No estamos aquí para eso, no para dejar una denominación; estamos aquí para que regresen a su iglesia, para eso es que estamos aquí, y amen al Señor con todo su corazón. Y su pastor les apreciará más. Dios les bendecirá.
66 Ahora, ¿quién tiene la tarjeta?…veamos. ¿Cuántos?… ¿a cuántos él le repartió? ¿Serían como cuarenta o cincuenta o algo similar? Muy bien. ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? ¿Hay alguien que la tenga? Verifíquela, son unas cositas muy pequeñitas con números.
La razón por la que damos estas tarjetas de oración es para que las personas puedan hacer la fila, mantener la gente alineada, ponerlas en una fila, para que no haya irreverencia y todo el mundo esté en la fila alineado, pero observe habrá más sanos en la audiencia que no tienen tarjetas de oración. Fíjense, solo nótenlo.
¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? ¿Podría levantar su mano rápidamente? Mire detrás de la tarjeta de oración, todos miren, puede ser que alguien no se pueda levantar, puede ser que alguien sea sordo y no puede oír, ¿Dónde está el muchacho, Billy Paul? ¿Está aquí? Tal vez un ujier, o alguien, ¿podría ayudarnos?
67 Tarjeta de oración número 1, levante su mano rápidamente, ¿lo haría? Me quiere Ud. decir que él no repartió… ¿tarjeta de oración número 2? ¿Alguien tiene la tarjeta número 2? Número… quién tiene… ¿Ud. tiene la 1 o la 2, hermana? ¿Número 2? ¿Podría venir aquí? ¿Tarjeta de oración número 1? Fíjese, Ud. debe responder al llamado o perderá su lugar en la fila. ¿Tarjeta de oración número 2? Por aquí.
Muy bien, tarjeta de oración número 3. ¿Alguien que tenga la tarjeta de oración número 3? ¿Podría levantar la mano donde quiera que se encuentre? ¿Tiene la señora la número 3? Muy bien. Tarjeta de oración… por aquí, señora. Tarjeta de oración número 4. ¿Alguien tiene la tarjeta número 4? Este hombre aquí. Muy bien. Tarjeta de oración número 5 ¿podría levantar su mano rápidamente para que no nos tome mucho tiempo? ¿Número 5? Muy bien. Número 6. Número 7. Levante su mano rápidamente cuando sea llamado su número. Número 6. Muy bien. Número 7. Número 8. Vean, Uds. no tienen que estar en desorden; nosotros solo llamamos uno por uno.
68 Número 8. Muy bien. Número 9. ¿Quién tiene la tarjeta número 9? Tarjeta de oración número 9, ¿podría levantar su mano? ¿No está aquí? Tarjeta número 10, ¿podría levantar su mano? Muy bien, señora, tarjeta de oración número 10, tarjeta de oración 11, ¿podría levantar su mano? ¿Tarjeta de oración 11? ¿12? ¿Tarjeta de oración 12? Muy bien. Ahora, ¿Cuál… cuál tenía Ud. señora? ¿La 12? ¿Cuál tenía Ud. hermana? Fíjese, no puede haber dos tarjetas número 12, ahora, aquí hay algo errado. Once. Muy bien. Esas son las 11 y 12. Muy bien. ¿Tarjeta de oración 13? ¿Tarjeta de oración 13? No. ¿Tarjeta de oración 14? No. ¿Tarjeta de oración 15? Sí. Muy bien, señor, 15. Muy bien. Así estará bien.
Tienen las tarjetas… todos aquellos de la 1 a la 15 ¿ya han llegado? ¿Cuál fue número de tarjeta de oración? ¿Ud. es el número…? Disculpe, lo perdí a Ud. hace un rato. Tarjeta de oración 2, 3, 4, 5. Solo hagan la fila, algunos de los ujieres o alguien que tome el lugar del ujier, si es tan amable. 15,16, 17, 18.
Alguien atienda a este hombre aquí, tal vez, en este catre paralizado con ellos. Veo que él tiene una tarjeta en su mano. Por allá hay una señora que tiene una tarjeta. Vean. Muy bien. 18, 19, 20. Me temo que vamos a tener a demasiados fuera de la puerta. Comencemos a orar por estos aquí de una vez.
69 Muy bien. ¿Cuántos aquí adentro que no tienen tarjeta, adentro o afuera…? (Gracias, amable señor, por ayudarme aquí)… adentro o afuera, aquel que no tiene una tarjeta de oración y aun quiere que Jesús le sane en esta noche y cree que Él lo hará, levante su mano, donde quiera que esté. El que no tiene tarjeta de oración ahora. Vea, Ud. no tendrá oportunidad de entrar a la fila de oración. Muy bien, quiero que Ud. crea. Quiero que crea con todo su corazón, y con toda su alma, con toda su mente que Jesús le sanará, y Él lo hará.
70 Ahora, en esta fila, hasta donde tengo entendido, no conozco a nadie personalmente, y no hay nadie en el edificio que yo conozca excepto a estos hombres que están sentados aquí; ellos son grabadores de mis campañas regulares. Ellos las graban. Cualquier cosa que diga el Espíritu Santo, Ud. puede venir y hallar justo lo que dijo. Y entonces, yo creo que reconozco al hermano Funk que está sentado aquí atrás, y tal vez —su esposa y un… y otro hermano de allá de Jeffersonville, sentado por aquí atrás; el hermano Ben, así lo llamamos. Creo que esa es la hermana Beeler, esa es la única… y la Sra. Spencer, sentada aquí mismo. Creo que esas son las únicas personas que reconozco en el edificio en esta noche que yo sepa.
Todos Uds. son desconocidos para mí. Sin embargo, aún hay personas a las que he hablado, y no las conozco. Si habría algo errado en sus vidas, no lo sé, pero fíjense, ¿Qué si Jesús estuviera aquí usando estas ropas que Él me da? Él los conocería a cada uno de Uds. ¿no es cierto? ¿Cómo? Mientras el Padre lo revele. “Yo no puedo hacer nada a menos que el Padre me lo muestre primero”. ¿Es correcto? “Y lo que Él me muestre, eso hará El.”
71 Fíjese, el mismo Jesús que resucitó de entre los muertos, si Él estuviera parado aquí y Uds. allá afuera, sin una tarjeta de oración, y no pudieran llegar hasta la plataforma, y sabiendo que no llegaría hasta aquí arriba, ¿no le creería con todo su corazón como aquella mujer que tocó el borde de Su vestidura, que Él podría darse la vuelta y decirle a Ud. lo misma cosa que le dijo a ella? ¿No lo cree Ud.? ¿Si Él se levantó de entre los muertos?
Aquí hay gente parada en la fila, hay gente allá afuera que… si resultara que yo llamara a alguien o dijera algo a alguien que me conociera, bueno, solo levante su mano y diga: “Yo lo conozco a Ud. hermano Branham”. Quiero a alguien que no conozca, ¿ven? Para que Ud. pueda ver que Dios se levantó de entre los muertos.
72 Fíjese, este es un don divino. El resucitado Señor Jesús. Ahora, lo preguntaré una vez más. Ahora Ud. dese cuenta en esto, tiene que ser la unción de un Ser sobrenatural el cual es el Señor Jesús, quien ha prometido que haría las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra.
“Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis; mayores que estas haréis; porque Yo voy a donde Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más; más vosotros Me veréis, porque estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por siempre, haciendo las mismas cosas. Nada en absoluto, sino lo que el Padre le mostró a Él.
Traté de una forma apresurada, llevarlos a través de la multitud y mostrarles, Él no sanó a todo el que se le acercaba. No, señor. Él solo hizo lo que el Padre le mostraba. ¿Es correcto? Ahora, Ud. argumente con Él. San Juan 5:19. Léalo y vea si eso es la verdad. “No hago nada de Mí mismo, solo lo que el Padre me muestra; lo que veo, eso hago”.
Fíjense, miren a Felipe cuando vino hasta acá arriba, y Natanael vino. Él dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Dijo: “¿Cuándo me conociste?”
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, Yo (¿qué?) te vi”. A muchos kilómetros de distancia. Él es Jesús esta noche, ¿no es cierto? Amén. Muy bien.
73 Ahora, esto pareciera ser… si el Espíritu del Señor viene entre nosotros, lo cual sé que es así, y Él me usara como Su instrumento, solo como… este es un micrófono. Este es un escritorio. El micrófono no sostiene la Biblia; el escritorio sí. Todo tiene su lugar. Este es un dedo, esta es la boca, este es un oído, y un ojo. Todos somos partes del cuerpo.
Ahora, si Dios viene con nosotros en esta noche, y Él usara Su don divino, Su don profético, que ha sido dado soberanamente a Su humilde hermano y siervo del Señor, entonces ¿lo aceptará a Él como Salvador y creyente? Veamos poner nuevamente sus manos. Yo sé que el Espíritu Santo ama hacer eso para ustedes. Veamos. Me gustaría ver al cien por ciento decir que harán eso. Se los agradezco mucho. Es muy amable de parte de Uds. hacer eso. Ahora, que el Señor les bendiga.
Ahora, Teddy, si lo deseas, hijo, toca lentamente “Mora en mí” o “solo Creed” o algo. Cantemos “Solo creed”, muy lentamente. Todos juntos ahora, muy lentamente.
Solo creed, solo creed,
El Espíritu Santo. Todos llegando a… llegando a creer. Ellos cantaban himnos.
……… solo creed,
Solo creed, solo creed,
Todo es… (Obsérveme para que
no me quede mucho tiempo, ¿lo harán?
Uno de Uds. jóvenes, ¿lo harán?
…….. Solo creed.
(Ahora, si Uds. los hermanos…. No veo a Billy Paul por aqui. Pero no me dejen… No dejen que él. ..No dejen que me quede mucho tiempo, ¿ven? porque tengo otro servicio, y voy para Alemania, vean. Oh, aquí…Muy bien. Muy bien.
74 Ahora, Padre celestial, me encomiendo en Tus manos. No para ser visto, Señor, o para ser respetado, sino porque Te amo. Y porque sin merecer, Tú has enviado a Tu don. Permite que Tus hijos creyentes aquí en Kentucky vean que Te has levantado de entre los muertos, que Tú estás aquí, y que haces lo mismo hoy como lo hiciste cuando estuviste en la tierra. Y ellos le dirán a otros, y ellos creerán, y ellos Te amarán, Padre. Y algún día glorioso cuando esta vida termine, queremos venir a Tu casa. Y cuando toquemos a Tu puerta, creemos que nos dejaras entrar, Padre.
Ahora, Tu Palabra dice: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Tú Palabra dice que Tú eres el mismo de ayer, hoy y por siempre. Tú lo dijiste con Tu propia voz: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. Yo Te creo, Señor. Y ahora, en el nombre de Jesucristo, que así sea en esta noche para Tu gloria. Amén.
75 Ahora, la señora aquí, si ella viene. Venga justo hasta aquí por favor. Ahora, quienquiera que sea el ingeniero está encendido este micrófono… Por favor ahora, permítanme preguntarle otra vez. Sin duda esto es subconsciente; Ud. se da cuenta de eso. Y eso te debilita. Si una visión hizo debilitar tanto al profeta Daniel, que él estuvo turbado de su cabeza por varios días, ¿qué le haría eso a una persona como yo? Si una visión de parte de Dios hizo sentir a Jesús que virtud salió de Él. Pues, ¿qué le haría eso a un hombre como yo? Entonces Uds. entiendan.
76 Supongo que esta señora aquí, somos desconocidos uno del otro, este es nuestro primer encuentro en la vida, ¿no es cierto? Fíjese, la mujer es una desconocida, nunca la he visto en mi vida, esta es mi primera vez que la veo. Dios sabe que eso es la verdad. Probablemente nacimos a muchos kilómetros de distancia, tal vez años distintos, pero Dios conoce a la mujer. Él nos conoce a todos nosotros. Y si Jesús de Nazaret estuviera parado aquí ahora… tal vez la mujer estuviera enferma, no lo sé. Dios lo sabe. No podría decirle. Nunca la he visto.
Si somos desconocidos, y esta es la primera vez que nos encontramos, para que la gente aquí, tal vez justo aquí, sus asociados aquí en Campbellsville se… levantaran su mano, si somos…somos totalmente desconocidos; nunca nos hemos visto. Pero la señora aquí sabe que algo está cerca, algo está sucediendo.
¿Cuántos han visto la fotografía del Ángel del Señor? Déjenme ver sus manos en el edificio. Ahora, eso es exactamente lo que ella está sintiendo ahora. Ella está consciente que está cerca de algo, no es su hermano, es el Espíritu Santo. Está parado aquí mismo. La audiencia comienza como a…Bueno, yo no lo puedo explicar, pero Él está aquí.
77 Ahora, si el Espíritu Santo me permitiera hablar con ella, ella es una completa desconocida, y hacer la misma cosa que Jesús hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra, ¿creerán que eso es Jesucristo? Si yo le dijera que el espíritu de un pintor estuviera en mí, Ud. esperaría que yo pintara un cuadro. Si le dijera que el espíritu de un forajido estuviera en mí, Ud. esperaría que yo tuviera grandes armas, y sería peligroso estar cerca. Si le digo que el Espíritu de Cristo está en mí, Ud. espera que yo haga las cosas que Cristo hizo, porque Él así lo dijo.
Ahora, señora, si el asunto es doméstico, o si es financiero, si es… no sé por qué está Ud. aquí. Ud. lo sabe, ¿no es así? Yo no sé nada sobre Ud. Pero si el Espíritu Santo lo revelara, para qué está Ud. aquí, tal como Él lo hizo con la mujer en el pozo, ¿lo aceptará y creerá que viene de parte de Dios? Ud. está consciente que algo… Ud. tiene un verdadero y dulce sentir humilde. ¿No es cierto? Si eso es así, levante su mano. Vean. Es el Espíritu Santo. Tal vez ahora, esta es otra dimensión. Veo entre la mujer y yo una luz que se está moviendo alrededor. Es el Espíritu Santo, la misma columna de fuego que guio a los hijos de Israel.
Ahora, la única manera que yo supiera, hermana, si Él le hablara a Ud., Él tendría que hacerlo a través de mí como Él lo hizo con la mujer en el pozo. Es extraño Ud. siendo una mujer y yo un hombre aquí en esta noche, justo nos encontramos. Así con Jesús y la mujer en el pozo. Él sabía todo sobre ella. O Él hizo como el Padre le reveló. Fíjese, Él puede hacer lo mismo en esta noche, ¿no es cierto?
78 La primera cosa, la señora, como pueden ver….desde luego, ella no me está mirando a mí, ella está mirando hacia un lado. Pero veo a la señora como enojándose en su casa. Ella está sufriendo de una condición nerviosa. Eso es la verdad. ¿Ahora cree? Le aseguro, Ud. se pone muy cansada. Y algunas veces en su trabajo, Ud. tiene que sentarse y descansar porque se siente muy nerviosa. Y Ud. también está soltando cosas. Es correcto. Es verdad. Es correcto. Lo otro es que Ud. tuvo una operación recientemente, eso la puso nerviosa. Es la verdad. La veo ingresando a un hospital para una operación. Y la han operado, lo cual eso la ha puesto muy nerviosa. Es verdad. Él es maravilloso, ¿no es cierto?
Ud. no es de esta ciudad, Ud. es de un lugar llamado Elkhorn, Kentucky. Su nombre también es Campbell, ¿no es verdad? ¿Correcto? Ud. es sana, señora, Jesucristo la sana. Ud. está bien. Venga hacia acá un momento, algo le ocurrió a Ud. ¿es correcto? Algo sucedió. Sus nervios se inquietaron ¿es eso verdad? Ud. está sana. Ud. está en Su presencia.
Digamos: “Gracias a Dios” ¿cree con todo su corazón? Solo Dios… no soy yo; es Él. Si solo puedes creer, todo es posible“ ¿no es cierto? Si solo puedes creer. Solo tengan fe. No duden.
79 La damita sentada justo allá atrás como a uno, dos o tres puestos al final de la segunda fila; tiene un problema en su costado, ¿no es cierto, señora? Tiene problema en su costado, en su costado. ¿Cree con todo su corazón? Ud. la que está sentada allí mirándome con su pequeña pañoleta blanca ¿cree que Dios la sanará de ese problema en el costado? ¿Ajá? Si Ud. lo… Dios le bendiga entonces; Ud. puede recibirla. Amén.
Digamos: “Gracias a Dios”. Ud. solo tiene que tener la fe. Si Dios… si puede creer. Ahora, ¿cree con todo su corazón, señora? ¿Soy yo un desconocido para Ud.? Yo no la conozco, ¿verdad? Dios la conoce a Ud. ¿no es cierto? Más si el Señor Jesús me permitiera hablar con Ud. como Él lo hizo con la mujer en el pozo… ¿para qué estoy hablando con Ud.? Es un contacto personal con su espíritu.
Ahora, Ud. está aquí por algo. Ud. puede estar parada solo para engañar. Si es así, se dará a conocer. Él la conoce a Ud., Él me puede decir, si Ud. cree. Pero Ud. no está como engañadora; Ud. es una cristiana. Ud. es una creyente. Se está volviendo blanco a su alrededor. Y su problema es… Ud. está enfrentando una operación. Y la operación es en la garganta. Es un espíritu ahogador. Ud. se pregunta si es una protuberancia o un tumor en su garganta. Es un demonio en forma de crecimiento. Pero Jesús está aquí para sanarla, ¿Creéis en esto?
Entonces en el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo condeno a ese espíritu ahogador. Satanás, tu estas derrotado por la sangre del Señor Jesús. Sal de la mujer, ya no la perturbarás más con eso. En el nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, mi hermana. ¿Ahora cree con todo su corazón? Vaya y nunca tendrá esa operación. Crea con todo su corazón.
Gracias a Dios que lo concede. ¿Creen en todas partes? Tengan fe en Dios. Solo miren y vivan. Miren y crean. Eso es todo lo que les pido que hagan. Tengan fe. Dios se encargará.
80 Venga señora, parece que la he visto en alguna parte. La he visto en algún lugar, no sé dónde. Desde luego, es en la unción ahora, supongo que la razón… pero, pareciera que he visto su rostro. Pero Ud. está consciente, señora, que yo no sé porque está Ud. aquí. No sé nada de la razón porque está Ud. aquí. Podría haberla visto en algún lugar, pero no lo sé. Pero Dios la conoce a Ud. ¿no es cierto?
Ud. no está parada aquí por Ud. misma, Ud. está por otra persona, es una mujer, es una mujer anciana, es su mamá y algo anda mal con ella en su cintura, y, Ud. tiene una hija, es una niñita por la que ha estado orando, de cabello oscuro, de ojos negros, es una jovencita atractiva con parálisis cerebral, y ella está muy mal. Esa es la verdad, señora, ¿no es cierto? ¿Lo cree ahora? Entonces vaya y reciba lo que pidió. Y Dios del cielo la sana y estará bien. Lo pido en el nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga.
¿Creen? Todo es posible.
81 ¿Qué opina Ud. señora? Ud. tiene un problema intestinal, ¿no es cierto? Sí. Ud. estaba sentada allá mirándome, sí, la señora que está junto a aquel hombre. Muy… problema intestinal. Ud. estaba sentada allá pensando, ¿que si él se volteara y me dijera algo? No estoy leyendo su mente, Ud. sabe eso, pero eso es la verdad, ¿no es cierto? Si es así, levante su mano. Nunca la he visto en mi vida, Ud. es una desconocida. Pero su fe la sana.
¿Por qué era ese problema intestinal? ¿Por qué dije eso? ¿Ah? Porque el hombre que está parado aquí tiene lo mismo. Son los demonios pidiendo ayuda. Es correcto. Ud. tiene una colitis en el colon. Esa es la verdad. Ud. también es muy nervioso, ¿no es verdad? Muy nervioso. Ud. simplemente siempre ha sido muy aprensivo, un pensador, pensador profundo. Déjeme decirle algo. Ud. está buscando por algo muy valeroso. Por sobre todas las cosas del mundo Ud. quiere nacer de nuevo y recibir el Espíritu Santo. Es correcto. Ud. puede recibirlo. Vaya y que la paz de Dios sea sobre usted. En el nombre de Jesús lo bendigo, mi hermano, por el deseo de su corazón. Amén. Vaya y que Dios le bendiga. Tenga fe.
82 La damita sentada allá cuando esta dama fue sanada del problema intestinal, sentada justo allí atrás, la segunda en aquella fila, ella tenía lo mismo; ella también fue sanada. ¿Es correcto eso, la damita con el vestido púrpura?, Es correcto. Levante su mano, eso es cierto. Si, señora. Eso es verdad.
Muy bien. Ponga su mano en el hombre que está junto a Ud. porque él tiene problema con su espalda. Él está sentado allí queriendo ser sano, él tiene problema de la espalda, correcto, señor, ¿no es cierto? Levante su mano si eso es la verdad.
¡Aleluya! Jesucristo vive y reina. Él nunca falla. Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre. Su amor es omnipotente, Sus bendiciones, ¿lo creen?
83 La damita sentada allá atrás con… sentada allá llorando; se le han endurecido las arterias. Correcto, hermana, la sangre está procurando ejercer presión; el doctor puso algo recientemente alrededor de su brazo, y lo bombea hacia arriba, le notificó a Ud. al respecto. Vean, en el endurecimiento de las arterias… la medicina es muy buena, pero Jesús puede limpiar esas arterias por Ud. La fe suya… ¿cree? ¿Lo aceptará? Póngase de pie y acepte su sanidad. El Señor le bendiga, mi hermana.
Amén. Si Ud. no cree, Ud. es un incrédulo en esta noche. Jesucristo está aquí para probar las mismas cosas que Él hizo en los días pasados.
84 ¿Quiere ser sano, señor? Fíjese, no estoy leyendo la mente del hombre…Ahora, Ud. viene… No acepte ese pensamiento alrededor de su puerta; no haga eso. Vea, no piense que puede esconder eso. No puede. No puede esconderse ahora. No estoy leyendo la mente del hombre. No señor. Ponga su mano sobre mi hombro, señor. ¿Quiere irse Ud. a casa y comer su cena, y que se acabe ese problema del estómago? Entonces vaya y coma su cena, Jesús le sana. Amén.
Venga. Crea con todo su corazón. No dude. Tenga fe en Dios. Muy bien.
85 Venga señora. Amén. Esa deteriorada artritis es una cosa terrible, pero Jesucristo le puede sanar de eso, ¿no es verdad? ¿Cree que Ud. va a reponerse de eso? ¿Cree Ud. que está parada en Su presencia, no en la de su hermano? Si esta iglesia y yo oramos por Ud. ¿Cree que va a sanar?
Nuestro Padre celestial, las manos arrugadas de esta madre, parada aquí y sin duda que ha limpiado las lágrimas de muchos bebés llorando. Hace años tal vez se lastimó, una anciana madre que probablemente pasó más allá del velo, la toma en sus brazos y la besa. Y todo acabaría en unos momentos; ella sería mecida para dormir, se levanta y olvida el asunto. Dios, el beso de una madre no puede quitar, pero Señor, Tu sangre puede. Te pido, en el nombre de Jesús, por mi hermana, que sea sana. Amén.
Dios le bendiga, madre. Vaya, no dude nada y crea con todo su corazón, y estará bien.
86 ¿Cree? El problema del corazón no es nada para que Dios lo sane, ¿cierto? Él sencillamente los puede sanar. ¿Lo cree? ¿Con todo su corazón? En el nombre del Señor Jesús. Bendigo a esta mi hermana, que ella esté bien en el nombre de Jesucristo. Amén. Ahora vaya creyendo con todo su corazón. Créalo. Muy bien.
¿Cree Ud.? Yo no la conozco. Pero si Dios me permitiera saber por qué está Ud. aquí, ¿lo aceptará? El asunto está en su espalda, ¿no es cierto? ¿Es correcto? Eso estuvo allí, no está ahora. Si Él lo que Ud. es, Él sabe lo que será, ¿no es cierto? Si Él sabe lo que ha sido en su vida, Él le dirá que le será de Ud. en el futuro… si Ud. sabe que eso es la verdad, lo otro también es cierto. ¿No es verdad? Ud. está sana. Regrese por su camino regocijándose y diciendo: “Gracias, Señor Jesús”.
87 ¿Cree Ud. que fue sanada mientras estaba sentada en la silla? ¿Creería con todo su corazón que Dios la sanó? Entonces puede volver a casa y estar bien.
Digamos: “Gracias a Dios” todos. Tengan fe en Dios. ¿Pueden creerlo? Si solo pueden creer, eso es todo lo que les pido que hagan. ¿Cuántos creen que Él resucitó de entre los muertos, y está aquí? Levante su mano. Ud. crea eso con todo su corazón. Y que Su abundante gracia esté con Uds.
Mis amados amigos cristianos, yo solo les estoy hablando, del Evangelio, que Jesús es el mismo de ayer, hoy y por siempre, y que resucitó de entre los muertos. Y no soy yo, es Él que está sanando a estas personas. Yo no lo conozco. Dios lo conoce. Es la fe suya, pero si Ud. comenzará así para la reunión, que será dentro de dos semanas, cuando comience a limar las diferencias de su reunión, cuando comience a sacar completamente las preocupaciones y cosas.
Muchos de Uds. se preguntan, muchos de Uds. están asombrados. No me lo digan; yo conozco sus corazones. Yo no, Él sí. Puedo sentir el jalón del Espíritu. Ud. dice: “¿Cómo hace Ud. eso, hermano Branham?” No lo puedo explicar. Jesús lo hizo. Los apóstoles lo hicieron. Y Jesús lo está haciendo en esta noche, a través de usted. Tenga fe en Dios. No dude. Más bien crean con todo su corazón.
88 ¿Podría venir señora? Tenga fe. ¿Cree que Dios la sanará? Ahora, mire, señora, me gustaría sanarla si yo pudiera. No puedo, Ud. sabe eso. Yo soy un hombre; no puedo sanarla. Pero puedo orar por usted. Pero fíjese, si Jesús, del que prediqué anoche, ha resucitado de entre los muertos y parada aquí, Ud. en Su presencia, no la de su hermano. ¿No cree Ud. que pudiera ser sanada?
Ud. está seriamente enferma, Ud. sabe eso. Es su estómago que la está perturbando. Pero Jesucristo… Ud. también tiene problemas femeninos. Pero Jesús está aquí para sanarla. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Él la sanará? Si Ud. puede, puede ser san. Si no puede, desde luego eso depende de Ud., ¿ve? Señora, Ud. en su mente se pregunta, se ha orado por Ud. anteriormente. Ud. ha estado en la línea, vea, y eso es lo que todos tienen… no estoy leyendo su mente, pero eso es la verdad. ¿Es correcto? ¿Porque no cree mientras está en Su presencia? ¿Puede?
Nuestro Padre celestial, mientras me debilito en mi cuerpo, pongo mis manos sobre esta mujer y viendo que ella debe creerte, o algo debe pasar rápidamente. Te pido que ella esté bien, y la bendigo en el nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga señora. Vaya ahora; y conforme ha creído le será dado a Ud. El Señor le bendiga. El Señor ponga Su gracia en Ud.
89 Señora, Ud. está delgada y cansada, suda por las noches, nadie le ha dicho lo que es. Ud. sabe que el doctor no puede hacerlo, pero esa fue la primera enfermedad que Jesús curó. Ud. cree eso, ¿no es así? Pues, la tuberculosis no es más para Él… Él simplemente puede hacerla sana en un momento. ¿Lo cree? Venga hacia adelante.
Dios Todopoderoso, el Dios omnipotente, omnisciente, el Señor Jesús resucitado, esta pobre mujer parada aquí muriéndose, Señor. Satanás ha hecho esta maldad, y ella está haciendo un esfuerzo. Y yo me hago cargo de satanás por medio de la autoridad de la Biblia y por medio de la Palabra del Dios eterno, yo condeno a satanás. En el nombre de Jesucristo, suelta a esta mujer y que ella vaya y sea sana. Amén.
Dios le bendiga hermana. Le diré qué hacer para saber si le he dicho la verdad. Ud. vaya el lunes y pésese, y luego vaya el próximo lunes y pésese de nuevo, y verá lo que le he dicho. Amén.
Venga y crea. ¿Tiene fe?
90 Ahora, pareciera que cualquiera pudiera ver esa luz parada sobre esta señora vestida de verde sentada allí: el Ángel del Señor. Ella está pensando en alguien más. Ella está orando por alguien. Correcto. Es una hermana, y esa hermana no está aquí. Ella tiene cáncer, ¿No es verdad, señora? Está muy mal. Agarre el pañuelo de su bolsillo y colóquelo sobre ella. Pida a Dios, ella sanará. ¿Cree Ud.? Amén.
91 Señor, ¿quiere deshacerse de esa artritis? Es una cosa desagradable, ¿no es cierto? ¿Me aceptará como el profeta de Dios? Sabiendo que no lo conozco, nunca lo he visto a Ud. Pero lo veo tratando de salirse de la cama en la mañana, empujándose por los lados tratando de salir. Esa es la verdad. ¿No es cierto? Muy bien. Camine hasta el final del pasillo aquí y levante su mano y diga: “Gracias Señor, voy a estar bien”. Amén.
Digamos: “Alabado sea el Señor”. Muy bien. ¿Cree Ud., señor? ¿Cree que esa cosa saldrá de Ud. ahora mismo y será sano? En el nombre del Señor Jesucristo, condeno al enemigo, y pido que mi hermano sea sano por medio del nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, mi hermano, vaya orando. Vaya creyendo con todo su corazón, y Dios le sanará.
92 Oh, ¡vaya! Ud. está nerviosa, está molesta. Tiene muchos altos y bajos en su vida. No estoy leyendo su mente, no. Ud. también tuvo un susto. Ud. siempre ha sido una persona asustadiza. Ud. ha tenido miedo cuando era una niñita. Cuando era una niñita tuvo muchos escrúpulos sobre cosas del hogar. La veo caerse de una cosita deslizadora, una tablita u otra cosa. Eso es lo que lo causó. Ud. siempre ha tenido ese punto adolorido en su espalda. Correcto. Ud. tiene un problema con el estómago que fue causado por eso. Eso es cierto. Es una ulcera péptica, eso hace que la comida se amargue y haga más sensible sus dientes. Esa es la verdad, señora. Correcto. ¿Cree con todo su corazón? Entonces vaya y sea sana. Coma su cena y ya no dude más. En el nombre de Jesucristo. Amén.
Fíjese, fue extraño cuando le dije a ella; algo le sucedió a Ud. sentada allí, ¿no es cierto? Ud. tuvo en sentir extraño, porque Ud. tenía lo mismo. Una úlcera péptica en el estómago. Vaya y coma su cena. Tenga fe.
¿Cuántos creen con todo su corazón? ¿Creen? Si creen, pueden recibir.
93 El nerviosismo es nada para que Dios la sane, señora. ¿Cree que Él sanará esa condición nerviosa? Hay un grupo de personas aquí sufriendo de lo mismo. ¿Cuántos allá afuera están sufriendo de una condición nerviosa? Sostenga su mano. ¿Ven lo que quiero decir? Son demasiados para llamar. Pero esos demonios se están llamando los unos a otros, rayas negras corriendo por todas partes. El demonio sabe que está derrotado. Él sabe que si puede llegar hasta esas personas… Si las personas solo pudieren creer, eso saldrá de Uds. ahora mismo, cada uno de ellos. Ellos estarán bien.
Vean, es la verdad. No es algo que Ud. tenga que preguntarse al respecto. Él está aquí. Él ha resucitado de entre los muertos. ¿Pueden creerlo? Si pueden digan: “Amén” a Él. “Amén” con todo su corazón. Dios vive y reina, es un pecado no creer. Ud. está descreyendo a Dios. No soy yo; es Él. Él sabe todo de Uds. Yo no puedo sanar. Si yo pudiera sanar, yo sanaría a estas personas aquí, en las camillas y las sillas de ruedas.
94 ¿Qué piensa Ud. de eso, el que está postrado allí mirándome? ¿Cree que yo soy el siervo de Dios? Nunca lo he visto en mi vida. Ud. es un desconocido para mí. Yo no puedo sanar, pero Ud. no puede esconder su vida si tuviera que hacerlo. El Espíritu Santo está aquí.
A propósito, Ud. ha venido de un hospital hoy. Es un gran hospital, está sobre una gran colina y bosques alrededor. Ud. es un veterano. Ud. viene del hospital de veteranos de Louisville, Kentucky. Ud. viene aquí para ser sanado. Ha sido operado de un cáncer, un cáncer con tumores. Cruzó y se fue para el otro lado. Ud. está estudiando en el ministerio para ser un ministro. ¿Es correcto? Ud. está a punto de casarse, se suponía que este mes se casaría. Oh, mi hermano, crea en el Señor Jesús, y puede ser sano. ¿Lo cree?
¿El resto lo cree? ¿Cuántos lo creen? Todos los que estén dispuestos a creer, pónganse de pie y crean al Señor Jesús. El hombre suba acá arriba de… Ud. está… puede ser sano. En el nombre del Señor Jesús.
Mensaje extraido de Messagehub
