S.327 55-0826  Jesús Es El Mismo Esta Noche 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jesús Es El Mismo Esta Noche

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

55-0826

1 …saber que Dios estaba en ese hombre. Ella corrió hacia Él; ella bajando su rostro, es la manera correcta de acercarse. Ella miró hacia arriba, a Él y le dio a Él Su título correcto. Ella dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Vea Ud. la reverencia. Ahora mire. Aquí está un corazón fiel al lado de la Fuente de Vida, algo tiene que suceder.
Está viniendo de la manera provista; ella lo está reconociendo a Él como Señor. Frente a la muerte, ella todavía le cree a Él. “Si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Pero observe este versículo siguiente; ella dijo: “Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. Amén. A mí me gusta eso.

2 Mire aquí, dama, Ud. no puede salir de esa silla por medio de un médico. Ud. tampoco puede, señor y Ud., Uds. con cáncer jamás pueden recuperarse. Uds. con problemas cardíacos, tal vez fueron con todos los médicos del país. Han hecho de todo. No hay nada que se pueda hacer. Miren hacia arriba ahora y digan: “Mas también sé ahora, Señor. No importa lo que diga el doctor. El hombre ha hecho todo lo posible. Yo lo respeto por eso. Mas también sé ahora, Señor, todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”.

3 Mírelo a Él. Sentado a la diestra del Padre con Sus viejas vestiduras ensangrentadas, intercediendo por Ud. Él está en Su presencia, Ud. podría pedirle a Él, mientras diga así como Marta: “Mas también sé ahora, Señor, el doctor dijo que yo iba a morir. Mas también sé ahora, Señor, todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. El doctor dijo que yo nunca volveré a caminar, mas también sé ahora, Señor, todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. Amén.
Ahora, algo tiene que suceder. Es como engranajes moviéndose juntos. Cuando llegue el tiempo correcto, cada engranaje tomará su lugar. Hay una mujer con un deseo en su corazón, con fe en quién era Él, parada junto a la Fuente de Vida, lo reconoció a Él. No importa cuál fue su pasado; Ud. está en Su Presencia nuevamente. Aleluya. Ahí está ella. “Todo lo que pidiereis a Dios, Dios te lo dará”. Eso hizo voltear Su gran corazón. Él la miró a ella: “…resucitará”.
Ella dijo: “Sí, Señor, yo sé que él fue un buen chico; él resucitará nuevamente en la resurrección general”. Esos judíos creían en la resurrección. “Él se levantará algún día en los días postreros en la resurrección”.

4 Escuchen, el único hombre que jamás haya vivido que podía hacer esta declaración… La Biblia dice que Él no tenía atractivo al verle, probablemente una personita de apariencia frágil.
Yo puedo verlo a Él enderezar Su pequeño cuerpo y hacer esta declaración. “Yo soy la Resurrección y la Vida”. Nunca un hombre pudo decir eso, ni después habrá uno. “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente”. Oh, cómo eso emociona a mi corazón, saber con certeza, que ahora nosotros tenemos Vida Eterna. Nuestro nombre está escrito en el Libro de la Vida del Cordero…
Hay una tumba que está allá lejos; el cuerpo está todo enmohecido. Lo primero que se cae del cuerpo es la nariz. Los gusanos de la piel entrando y saliendo. Una hermana quebrantada de corazón. Pero Marta, de pie junto a la Fuente de Vida, ha escuchado esa Palabra. ¡Oh, yo amo eso!

5 Permítanme decirles; ella tiene que creer en lo imposible ahora. Eso es lo que Ud. tiene que hacer. Ud. tiene que creer en lo imposible para tener una nueva vida. Permítanme también decir esto como el siervo de Dios, porque yo sé de qué hablo: los imposibles se hacen realidad, cuando se toma Dios en Su Palabra. Cuando cualquier persona toma esa misma Palabra, traerá siempre los mismos resultados, cada vez que Ud. lo pida.

6 Ahora, escuchen, ella lo escuchó a Él decir: “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá”. Y ella lo creyó.
Ella dijo: “Sí, Señor, yo creo que Tú eres el Hijo de Dios, que has venido al mundo”. Miren la confesión de ella. Miren cómo ella lo abordó. Y no les estoy gritando; no es mi intención hacer eso.

7 Además, ella está parada allí. Oh, parada en su posición. ¿Puede pararse ahí esta noche, hermano? ¿Puede pararse ahí esta noche, hermana? En su posición, con sus dificultades, parada en la Fuente de Vida, sabiendo que Jesús está a la diestra de Dios con un juramento jurado en Su propia Sangre, de que Él les dará todo lo que pidan en Su Nombre. Amén.
Observen a Jesús. Él dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en Mí, vivirá; aunque esté muerto, vivirá”. Él dijo: “¿Crees esto?”.
Ella dijo: “Sí, Señor, yo creo que Tú que eres el Hijo de Dios”. Eso es exactamente lo que Él dijo que era. Eso es lo que Dios lo había vindicado ser. ¡Oh, vaya! Él se levantó de entre los muertos y eso es lo que Ud. ve que está pasando aquí esta noche. ¿Crees esto?
Él le dijo a ella: “Yo… tú… ¿Crees esto?”.
Dijo: “Sí, Señor”.
Dijo: “¿Dónde le pusisteis?”. Oh, algo se tiene que mover. Todo está en orden. Algo se tiene que mover. Personas, pongan su corazón en orden con Dios esta noche, y los cielos descenderán en su lugar, y Uds. verán la gloria de Dios. Arreglen su corazón. Entren en fe, con viento en popa; y cuando el viento del poder de Dios se mueva por el edificio, Ud. será alcanzado por ello, y navegará fuera de sus enfermedades y problemas. Aleluya. La Resurrección y la Vida… Aquí va Él, hasta la tumba.

8 Una mujer en los Estados Unidos no hace mucho tiempo, ella dijo: “Hermano Branham, Ud. se jacta demasiado de Jesús en Su jornada terrenal”. Ella dijo: “Usted lo hace a Él Divino”.
Yo dije: “Él lo era”.
Oh, ella dijo: “No”. Ella pertenecía a una cierta denominación de iglesia que no… que no cree en el nacimiento virginal. Ella pensaba que Jesús era un profeta. Esa es una gran enseñanza en el mundo hoy: una de las mentiras más negras que el diablo haya jamás dicho. Él era el Hijo de Dios nacido de la virgen. Amén. O Él fue Dios o fue el mayor engañador que el mundo haya tenido. Una sangre de profeta no es más que la de usted o mía.

9 [Cinta en blanco]… cuando el Espíritu Santo hizo sombra sobre ella, y puso una célula de sangre en su vientre. En creación Dios el Creador hizo eso, y ese vino a ser el Hijo de Dios. Amén. Aparte de eso Ud. está perdido. Aparte de creer eso Ud. está perdido. Lo único que Ud. podría hacer, Ud. tiene que creer eso para ser salvo.
Un compañero me dijo no hace mucho, él dijo: “Predicador, Ud. conoce mejor que eso, porque Ud. sabe que ese era el hijo de José”.
Yo dije: “Ese era el Hijo de Dios”.
Él dijo: “Escuche, eso va en contra de todo orden científico”. Él dijo: “Eso no puede ser”.
Yo dije: “A mí no me importa lo que diga la ciencia”. Ellos dicen una cosa este año, y se retractan el próximo año, dicen otra cosa, la Palabra de Dios permanece para siempre. Ahora, ¿no cree Ud. que Dios pudo haber formado ese bebé?“.
Él dijo: “No”.
Yo le dije: “Le voy a preguntar algo. Entonces, ¿cree Ud. que Él tuvo una madre?”.
Él respondió: “Sí”.
“¿Cree Ud. que Él tuvo una madre? ¿Pero Él tenía que tener un padre terrenal o Él no podría haber nacido?”. Pues, yo dije: “Quiero preguntarle algo. Usted me acaba de decir hace un tiempo, que el hombre vino de los monos. Entonces le quiero preguntar algo. ¿De dónde vino el primer hombre? Ya sea mono o lo que sea; él tenía que tener un padre y una madre. ¿De dónde vino el primero?”. Eso lo detuvo a él. Según su declaración, Él tenía que tener tanto padre como madre. ¡Oh, vaya! Sus argumentos están más diluidos que el caldo hecho de la sombra de una gallina que se murió de hambre. Oh, aquí está en lo que yo creo: la Biblia de Dios.

10 Y la mujer dijo: “Yo le puedo probar a Ud. que Él no fue nada más que un hombre. Yo puedo probar por medio de la Biblia que Él no era Divino”.
Yo dije: “Yo quiero ver que lo haga”.
Ella dijo: “Aquí, en San Juan 11, cuando Él iba a la tumba de Lázaro, la Biblia dice: Él lloró”. Dijo: “Nada excepto un hombre podría llorar”.
Yo dije: “Oh, señora, vea. Él era un hombre cuando estaba llorando. Pero cuando Él se paró allí con lágrimas en Sus ojos, y allí estaba tendido un hombre muerto, su alma llevaba cuatro días de viaje, su cuerpo se había podrido, y Él dijo: ¡Lázaro, sal fuera!. Y un hombre que había estado muerto durante cuatro días se paró en sus pies y vivió de nuevo. Ese era más que un hombre; ese era más que un profeta; ese era Dios en Cristo”. Yo dije: “Él era un hombre cuando descendió de la montaña y que tenía hambre, buscando en el árbol. Él tenía hambre como hombre. Pero cuando Él tomó cinco panes y dos peces y alimentó a cinco mil, ese era más que un hombre. Ese era Dios el Creador”. Amén.
“Él era un hombre acostado en esa barca aquella noche. Él había estado orando y predicando todo el día. Su pobre cuerpecito frágil estaba tan cansado, que ni las olas lo despertaron. Puedo ver esa pequeña barquilla, como pequeño corcho de botella en el mar. Diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían esa noche. Él estaba acostado allí como un hombre dormido, tan cansado. Pero cuando Él se despertó, salió, puso Su pie sobre la proa del barco, miró hacia el cielo y dijo: ”¡Calla, enmudece!“. Ese era más que un hombre; ese era Dios que los vientos y las olas le obedecieron”. Sí, señor.

11 Ese era un hombre colgando en el Calvario, un sacrificio supremo, y la sangre corría de Sus manos, y de Su costado donde Él fue herido por nuestros pecados, y Él clamó por misericordia. Eso era un hombre muriendo. Pero en la mañana de Pascua cuando los sellos fueron rotos, y la piedra rodó hacia atrás, y Él resucitó, Él probó que Él era Dios.
Con razón el profeta dijo: “Viviendo, Él me amó; muriendo, Él me salvó; sepultado, Él llevó mis pecados. Resucitando, me justificó libremente para siempre. Algún día Él viene; ¡oh, día glorioso!”.

12 Cuánto anhelo verle a Él, de verlo aquí en Su Espíritu. Algún día, el Espíritu Santo abandonará la iglesia. Y nos encontraremos con Él en el aire. Y estos viejos cuerpos serán cambiados, y hechos semejantes a Su propio cuerpo glorioso; tomarlos de las manos y pasar mil años con Uds. Los problemas terminarán… [Palabras inciertas]… fallarán, y nosotros viviremos en Su Presencia para siempre. Él es el mismo Jesús esta noche. ¿Crees esto?
La Biblia dice que Él es Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. ¿Crees esto?
Él es el mismo Jesús esta noche, que una mujer tocó Su vestidura cuando virtud salió de Él. Él es el mismo Jesús esta noche. ¿Crees esto?

13 Cuando los jóvenes hebreos estaban en el horno ardiente, por causa de la Palabra de Dios, Jesús el Hijo de Dios estaba parado al lado. ¿Crees esto?
Yo creo que Él es el mismo que envió un Ángel al foso de los leones con Daniel, para que no sufriera ningún daño. ¿Crees esto?
Yo creo que Él es el mismo que vino al hombre en el estanque de Betesda. Enfermo durante treinta y ocho años y dijo: “Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa”. Él es el mismo Jesús esta noche. ¿Crees esto?
Él es el mismo Jesús que le dijo a la mujer junto al pozo, después de hablar con ella unos momentos. Él le contó sus problemas. Él es el mismo Jesús esta noche. ¿Crees esto?
Él ha resucitado de entre los muertos; Él está vivo para siempre. ¿Crees esto? Yo creo que Él está aquí ahora mismo, en Su mismo poder. ¿Crees esto? Yo creo que los enfermos van a sanar en un minuto. ¿Crees esto? Yo creo que estas personas enfermas que están sentadas aquí… Hay gente por aquí que ni siquiera pueden levantarse en este momento. Ellos se estarán levantando, caminarán dentro de un momento. ¿Crees esto? Amén. Él es mi Señor. Hablemos con Él en oración.

14 Jesús de Nazaret, envía Tu Espíritu esta noche, Tu Espíritu creador, y Tu gran presencia, para alejar la oscuridad del enemigo. Y que todas las personas tengan un poder creativo en su corazón esta noche, el poder de la fe. Oh Creador, concédenos esto. ¿Puedes venir y tomar a este pobre y débil cuerpo de Tu siervo indigno, quitar todo pecado de eso? Ven, vive, Señor Jesús, aquí esta noche, una vez más, para que la gente pueda saber que Tú has resucitado de entre los muertos. Y ellos creerán en Ti, yo pienso, Señor. Dales una oportunidad más a ello.
Que estas personas que están sentadas aquí en estas sillas, tendidas en camillas, que ellos se levanten y salgan caminando esta noche, creyendo en el Señor Jesús. Que todos los que están cerca de la muerte salgan sanados esta noche. Oh, Padre, yo sé que Tú estás más dispuesto a verlo que yo. Pero Tú has hecho un camino por el cual los hombres deben creer. Oh Dios, abre todos los canales esta noche del corazón de los hombres, para que ellos puedan creer. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu único Hijo amado. Amén.

15 Tengan fe en Dios. No descrean. En los Estados Unidos tenemos un dicho, “Seguir a pie juntillas”. Encontrarse con Satanás en su propio terreno; echarlo fuera. ¿Qué pasaría si Ud. se va a casa esta noche, a su propio hogar, y hay una gran grupo de gente mala en su casa, destrozando sus muebles, ensuciando su casa, bebiendo y comportándose de esa manera? Ud. abriría la puerta; diría: “¿Qué están haciendo Uds. aquí?”.
Ellos dirían: “Esta casa fue construida para seres humanos. Y soy un ser humano; Tengo un derecho aquí”.
Pero Ud. diría: “Espere un minuto; esta es mi propiedad”. Usted podría probarlo. Va y toma su título, y eso podría probarlo. Y luego, presenta ese título. Ellos tienen que irse. Si no lo hacen, los oficiales vendrán y los echarán fuera. Y vea, Satanás le está haciendo ese mal a Ud. Él es quien le dio el cáncer, los problemas del corazón, todas estas enfermedades. Usted es un hijo e hija de Dios. Y Ud. tiene el abstracto del título de Dios, que Él fue herido por sus transgresiones, y por Sus llagas Ud. ha sido sanado. La sanidad es de su propiedad personal. No deje que el diablo le quite eso con engaños, físicamente. La fe viene por el oír, el oír por la Palabra. Y el Espíritu Santo… El Espíritu Santo es el oficial de Dios. Él vendrá a echarlo a él fuera. Amén. Tenga fe.

16 Ahora, ellos repartieron, ¿qué tarjetas… [Cinta en blanco]… esta noche, y Ud. viene aquí enfermo? Ahora, sea cuidadoso al responder. ¿Podría Él sanarlo? No, no, Él ya lo hizo. Él diría: “Yo lo hice en el Calvario”. En el Calvario es donde Ud. fue sanado, no en la plataforma, no en su asiento: en el Calvario, donde Ud. fue sanado. Ahora, Ud. podría aceptarlo aquí en la plataforma, o podría aceptarlo allá. Pero en realidad Ud. ya fue sanado en el Calvario.
Digamos que hay una persona muy grave en el edificio esta noche, una verdadera… [Palabras inciertas]… ¿Podría Jesús salvarlos esta noche? No, huh-uh. Él ya lo hizo en el Calvario. Ahí es donde se pagó el precio. No importa que tan grave estuviera la persona; ellos podrían aceptarlo esta noche, lo que Jesús ya hizo. Amén. Vean, ya está hecho, así que Ud. solo tiene que aceptarlo ahora.

17 ¿Pero qué haría Jesús si Él estuviera aquí? Él podría saber por qué; Él podría decirle algo a Ud. así como lo hizo en la Biblia: Él le dijo a la mujer dónde estaba su problema, le dijo a Natanael dónde estaba él cuando Felipe lo encontró. Y Él dijo: “Yo no puedo hacer nada por Mí mismo; sino lo que veo hacer al Padre en una visión. El Padre Me da una visión, luego Yo hago lo que Él me dice.”. ¿Lo vio Ud. esta noche en la resurrección de Lázaro? Jesús tuvo una visión. El Padre le dijo a Él lo que iba a suceder. Amén.
Ahora, Él puede hacer lo mismo esta noche. Y si Él… ¿Cuántos han estado aquí antes? Levanten su mano.
[Cinta en blanco] Padre, yo sé que no hay virtud en un hombre. No hay virtud en los pañuelos, pero es una señal de fe. No había virtud en los pañuelos por los que Pablo oró. No había virtud en la serpiente de bronce. No había expiación. Pero era el obedecer la Palabra de Dios. Así que esto es lo que yo hago. [Cinta en blanco].
Yo envío miles al mes por todo el mundo. Los testimonios simplemente se acumulan en todas partes.

18 Recientemente, alrededor de Alemania, en los alrededores de Berlín, había una pequeña mujer que llevaba varios años en silla de ruedas con artritis. Yo oré por un pañuelo y se lo envié a ella. Cuando ella lo recibió… Cuando ella lo recibió, se lo sujetó a la ropa interior así como yo se lo dije. Y ella dijo… [Cinta en blanco].
Si nosotros le desobedecemos a Él, y rechazamos la Sangre de Su Hijo… Ahora, si el Señor Jesús… [Cinta en blanco]… y sabe lo que está mal con Ud. [Cinta en blanco]. ¿Cree Ud. solemnemente que es Su Presencia? Tendrá que creer que es algo sobrenatural. Así que, si Ud. lo acepta que es Jesús, entonces Él puede ayudarle. ¿Haría Ud. eso? En el pulmón… tuvo una operación. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús está presente? Venga acá.
Señor Jesús, yo bendigo a este hombre en el Nombre de Jesús. Amén. Vaya, mi hermano, y crea con todo su corazón. Tenga fe en Dios. Crea con todo su corazón. Amén.
Creamos en Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma. Bueno, si yo he dicho la verdad, entonces Dios va a vindicar que yo he dicho la verdad. Luego Ud. tiene que ser el juez. Amén.

19 Usted ha estado muy enferma. Después de… hace mucho tiempo (Usted era mucho más joven de lo que es ahora.), Ud. está padeciendo una condición nerviosa. Y la condición nerviosa ha seguido molestándole. Ahora yo la veo a Ud. orando con el cabello canoso. Y le pasó algo mal a su estómago. Y llegó a un punto que su comida se torna agria, y no se digiere. Y estaba inquieta por la noche.
Y a Ud. la revisaron por esto. Y fue a una clínica, o a un lugar, y allí estaba un hombre fuerte, un hombre grande, que la revisó. Y él llevaba puesto un traje como gris, y luego ellos querían operarla, en el estómago. Y ellos le sacaron algo del estómago, donde hay una, dos, tres, tres úlceras que salieron del estómago. Y luego, cuando ellos lo hicieron, lo suturaron de nuevo. Y Ud. ha venido a casa. Y eso no ha sanado; no está bien hecho. Usted todavía no puede comer bien. Y su peso no está bien. Ud. no puede subir de peso.

20 Esas cosas son verdad. ¿Cree Ud. ahora? ¿Quién conoce su vida sino Dios? Es Su amor para Ud.
¿Habla Ud. Inglés? [La mujer dice: “Sí”]. Yo escucho a alguien decir, “Alice”. Su nombre… Ud. se llama Alice y su apellido es Humbert. Amén. Ud. está sanada. Ud. Puede irse a casa y estar bien. Amén.
Tenga fe en Dios. No se asombre ahora. Pero si Ud. se está cuestionando de nuevo, no haga eso. Eso es Escritural. En los Estados Unidos, pues todo es… Yo escucho los nombres de las personas, pero yo no puedo pronunciar esos nombres en francés. Pues, cuando Pedro vino a Jesús, Jesús dijo: “Tu nombre es Simón, y el nombre de tu padre es Jonás”. Amén. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Él le conoce a Ud. Amén.

21 ¿Cómo está usted? Usted está hablando holandés. ¿Cree Ud.? Yo solo soy un hombre, su hermano, su amigo en Cristo. Y nosotros somos desconocidos el uno para el otro. Yo nunca la he visto a Ud. en mi vida.
La mujer con el suéter rojo puesto, tiene cáncer, Jesús le sana, si puede creer con todo su corazón. Amén. Tenga fe.
Ahora, eso no le hará daño; es el Espíritu Santo. Ud. está sufriendo con un problema cardíaco. Ud. tiene un desorden cardíaco, oh, un problema estomacal grave, muy malo. Ud. podría morir, si Dios no la sana. Es un cáncer en el estómago. Ud. es religiosa; la veo a Ud. en una iglesia. Yo veo que es Católica. Ud. es Católica. Yo la veo con un rosario, diciendo la oración. ¿Cree Ud. que yo soy el profeta de Dios? ¿Aceptará Ud. a Jesús ahora como el Divino para salvar su vida? Venga a mí, mi hermana.
Oh, Dios del cielo, ten misericordia de esta mujer moribunda. Y que las misericordias de Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, descansen sobre esta mujer, y que ella viva. En el Nombre de Jesucristo Amén. Dios sea con Ud. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.

22 ¿Cómo está usted? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Tenga fe en Dios. Algo la impactó a usted cuando escuchó lo que estaba mal con la otra mujer. Cáncer. Eso es terriblemente malo. ¿Cree Ud. que Dios puede sanarle de esto? ¿Lo cree Ud.? ¿Lo cree ella? Mire hacia acá. Usted tiene fe, madre. Ud. es un poco mayor de edad; eso no le importa a Dios. Él le ama a Ud.; Ud. es solo una niña para Él. El cáncer está en el seno, en el seno derecho. Eso es verdad.
Padre Dios, yo miro a esta pobre mujercita, y pienso en mi querida madrecita del otro lado del mar, en algún lugar de rodillas ahora, orando por su muchacho predicador. ¿No ayudarás a esta pequeña madre? Oh, Dios, permite que la virtud del Calvario le diga a ella acerca de su vida, a través del Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga.

23 Buenas tardes. Nosotros somos extraños el uno para el otro. Nosotros no nos conocemos. Pero míreme a mí por un momento. ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? La mitad de esta audiencia está sufriendo con su problema. Voltee para este lado; permítame mostrarle algo. ¿Cuántas personas en esta audiencia están sufriendo con un problema nervioso? Levanten su mano. ¿Se lo dije acertadamente? Acerca de….
[Cinta en blanco]… la haría sentirse peor. Eso no puede ayudarle; es el flujo de la mente a través de los nervios. Y eso está en el reino sobrenatural. Dios nunca ha permitido que la ciencia tenga una sola cosa para el nerviosismo. Ellos tienen tratamientos de electrochoque, pero eso es un disparo en la oscuridad: a veces los hace sentirse peor. Pero Jesús no puede fallar. ¿Cree Ud. eso? Dama, Ud. está en una muy mala condición, porque su mente sigue distraída. Ahora, crea con todo su corazón. Yo puedo hacer que eso la deje en este momento, pero yo no puedo mantener eso alejado. Solo su fe puede mantener eso alejado. ¿Lo va a creer Ud. con todo su corazón?

24 [El Hermano Branham le repite al intérprete]. ¿Creerá ella con todo su corazón? Incline su rostro. Deje que la audiencia también se incline. Oh Dios, en el Nombre de Jesús, esta pobre mujer… Viendo más adelante en el camino, esa trampa que le ha tendido Satanás a ella… Y yo sé, Señor, si algo no sucede, qué pasará en unos pocos meses… oro por misericordia. Oh Dios, quita este mal. Aligera esta carga ahora para que ella pueda tener fe.
Satanás, yo te echo fuera de ella en el Nombre de Jesucristo. Amén. Se ha ido ahora. ¿Siente ese suspiro de alivio? Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Amén.
Si yo le dijera que Dios le sanó de su problema de espalda cuando estaba sentado allí, ¿lo creería Ud.? ¿Lo haría? Amén. Entonces, siga adelante. Amén. Se acabó. Amén. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Venga, dama. Siguiendo a esta dama, viene una sombra oscura de muerte. La dama tiene cáncer. Pero no tema; Jesús está aquí para hacer que se recupere. Venga aquí, mi pobre hermana.
Oh, Satanás, yo vengo en el Nombre del Señor Jesús aquí. Este espíritu asqueroso… arrinconaste a esta pequeña madre… [Palabras inciertas]… a ti en el Nombre de Jesús, sal de la mujer. En el Nombre de Jesús…
[Cinta en blanco] ¿Ve Ud. la sonrisa? Dios sana. Amén.

25 [Cinta en blanco]… que Él dijo que lo haría. Y nuestros ojos lo ven; nuestros oídos lo oyen; y nosotros contemplamos la gloria de Dios. Eso es maravilloso. Oremos.
Padre, oramos en el Nombre de Jesús, que Tú nos ayudes esta noche. Ahora, sabemos que cuándo Tú… [Palabras inciertas]… para ser un Sanador. Tú dijiste: “No soy Yo el que hace las obras. Es Mi Padre que mora en Mí”. Tú dijiste: “Yo no hago nada por Mí Mismo, sino lo que el Padre Me muestra hacer, y eso hago”. Y, Padre, vemos que Tú… lo que hiciste con nuestro Señor, cómo Tú pudiste hablar con la mujer junto al pozo y decirle dónde estaba su problema. Y cuando le dijiste a Felipe dónde había estado él, y le dijiste a Natanael, y muchas otras cosas maravillosas que Tú hiciste. Y nos diste la promesa de que las cosas que Tú hiciste, que nosotros también las haríamos.
Padre, nosotros lo creemos especialmente en el tiempo del fin. Perdónanos, Padre, por nuestros pecados. Y oro a Ti esta noche, para que Tú te manifiestes de la misma manera a esta audiencia esta noche. Sana a los enfermos y salva a los perdidos. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

26 F. J. Palms, y el Sr. Bosworth ya han hablado. Y ahora vamos a llamar a la línea de oración y oraremos por los enfermos.
Por favor, recuerden esto, amigos: no es necesario que nadie ore individualmente por Uds. La parte necesaria es su fe en Dios. Observe lo que nuestro Señor hace. Los paralíticos se levantan sanos; los ciegos reciben su vista; los sordos y mudos hablan y oyen; los secretos de los corazones son dados a conocer, tal como Jesús lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Él todavía es Jesús, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
Hermano Bobby, venga y participe de esto. Ellos enviaron varias tarjetas: C, D, E y F. Así que, tendremos que llamar de alguna parte para traer a un grupo aquí arriba.
Comencemos en la “E”. “E”…. Digamos E-65. ¿Podría levantar su mano? E-65, ¿Podría levantar su mano? Esta dama levantó su mano. E-65, 66, E-66. [Cinta en blanco].

27 …propósito. Dios lo sabe, y Ud. entiende que yo no. Si hubiera algo que yo pudiera hacer para ayudarle a usted, o cualquier otra persona, y yo no lo hiciera, yo sería un bruto. Si yo pudiera ayudar a alguien y no lo hiciera, yo sería muy cruel. Lo único que yo puedo hacer es tomar un don que Dios me dio para que Ud. tenga fe en Su Hijo, Jesucristo. Y Él prometió en la Biblia que Él vendría en nosotros y haría estas cosas a través de cada edad, hasta que Él físicamente regrese. ¿Cree Ud. eso? Ahora, aquí es igual como la mujer parada junto al pozo.
¿Ha leído Ud. alguna vez…? Ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres profeta”. Y ella dijo. “Yo sé que cuando el Mesías venga (el Cristo), Él hará estas cosas”. Vean, esa fue la señal de Cristo. Ella dijo: “Pero, ¿quién eres Tú?”.
Jesús dijo: “Yo soy Él”. Vean, el saber lo que estaba con la mujer era la señal del Cristo. Todavía sería la señal de un profeta. Y aquí estamos esta noche, como un hombre y una mujer, parados aquí en esta plataforma dos mil años después.

28 [Cinta en blanco] ¿… con todo su corazón que Jesús la sana? La damita sentada allí, si Ud. cree con todo su corazón, puede ser sanada. Amén.
La dama sentada aquí, teniendo dificultad para respirar. ¿Cree Ud. que Jesús le sana, dama? Muy bien, póngase de pie. Ud. ha tenido un problema nervioso, lo que hace que se cierre. Respire ahora. Ahora se ha ido. Mueva la mano. Miren, Uds. no necesitan tarjetas de oración; Uds. tienen que tener fe. La fe de la mujer tocó al Señor Jesús. Por eso ella fue sanada. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
¿Cómo está usted? ¿Cree con todo su corazón en el Señor Jesús? Yo solo soy su hermano, pero Jesús sabe todo sobre Ud. Usted está consciente de que está en Su Presencia.
Usted, sentada allá atrás mirando hacia acá, detrás del poste, con el problema estomacal, muy atrás. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Sí, la dama, con su cabello blanco. Eso es correcto. Ella se está poniendo de pie ahora. Ud. está sanada. Jesucristo la sana.

29 Miren, Satanás estaba haciendo el mal. Cuando Ud. subió aquí… Vea, Ud. también tenía problemas estomacales, la misma cosa. Entonces Dios puede sanarle. Usted ha tenido mucho problema con eso. Uh, huh. Ud. tuvo una operación en un hospital. Ellos la abrieron. Eso es verdad. Usted tiene… De un lado a otro, una y luego la otra… Para que Ud. lo sepa: Yo no puedo hablar su idioma. Míreme y crea con todo su corazón. ¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? Creo que sí lo cree. Aquí hay otra cosa para que lo sepa: Ud. es una mujer casada. ¿Y cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que Jesucristo está aquí para sanarle?
Usted tiene un ser querido que está teniendo problemas en sus pulmones. [Palabras inciertas]… quiere que se ore por él. Ud. ha estado. Eso es correcto. ¿Cree Ud. ahora que Dios los va a sanar? Venga acá.
Señor Jesús, ten misericordia y sánala, querido Dios, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora vaya creyendo, y no tendrá que tener más operaciones. Solo sea fiel, eso es todo.
¡Alabado sea el Señor! Si puedes creer, todo es posible. ¿Le creen a Él con todo su corazón?

30 La dama que levantó su mano aquí atrás, unas tres o cuatro filas atrás. Ella está sufriendo con un problema de hígado. Si Ud. cree, Ud. puede ser sanada. ¿Creerá Ud.? Muy bien. Vaya y sea sanada entonces, en el Nombre de Jesús. Amén.
¿Cree Ud. con todo su corazón, dama? Yo nunca la he visto a Ud. Su fe es grande. Yo apenas puedo ver a la audiencia en este momento. Yo no soy un fanático. Dios me sea por testigo.
Nosotros nunca nos hemos visto antes; somos desconocidos el uno para el otro. Jesucristo nos conoce a los dos. Usted tiene problemas con sus piernas, la mala circulación, debido a su trabajo. Usted trabaja de pie. Usted se rodea de gente enferma o algo así. Usted es una enfermera. Hay dos de Uds. Usted tiene una hermana gemela y ella también es enfermera. Y ella tiene problemas de espalda. Amén. Venga.
Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesús, que esta, nuestra hermana, sea sanada y su ser querido. Yo las bendigo en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén. Dios le bendiga.
Si pueden creer, todo es posible, pero tienen que creer.

31 La dama sentada, mirándome allá atrás… hacia la parte de atrás, sufriendo con un problema nervioso… ¿Cree Ud. con todo su corazón, dama? Si Ud. puede creer, Ud. puede ser sana. Por ejemplo, por si desea saber quién es: hay una dama allí, la que está sentada a su lado, que miró hacia otro lado, ella está sufriendo con un problema de hígado. ¿Entiende? Sí. Eso es correcto. Ahora, si Ud. quiere saber… Ahí está, dama. Muy bien.
Ahora, si Ud. quiere creer en Dios con todo su corazón, la dama que está a su lado, en el otro lado, ella está sufriendo con un problema en la cabeza. Eso es correcto, dama. Ahora, todas pueden irse a casa y recuperarse. Jesucristo las sana. Amén.
¿Creen ustedes? Solo tengan fe en Dios.
La dama, ¿cómo está Ud.? Somos desconocidos el uno para el otro. Dios nos conoce a los dos. Y algún día, Dios y Ud. y yo vamos a estar juntos. Y tendremos que dar cuentas de nuestras vidas. ¿Creen Uds. eso?
¿Está Ud. creyendo, allí sobre la camilla, dama? Ud. está cerca del reino ahora. Sean reverentes, todos.
Discúlpeme. Yo solo tengo que seguir al Espíritu Santo. Yo no pensaría eso. Esto no es un espectáculo. Ud. está equivocado; no haga eso. Algo malo puede sucederle.

32 Usted está sufriendo con un problema en su boca. Está muy oscuro alrededor de usted. Es un cáncer. Ud. es una madre. Veo a un niño a su lado, de unos diez o doce años, también está enfermo, algo en el pulmón: tuberculosis en el pulmón. Y aquí hay algo de Ud.: toda su vida, Ud. ha tenido un anhelo, diciendo que algún día Ud. se convertiría en Cristiana. Usted necesita a Jesús como su Salvador. Estas cosas le han sucedido para acercarlo a Él. ¿Acepta ahora a Jesús como su Salvador personal? Que sus pecados le sean perdonados, hijo mío. Vaya en el Nombre de Jesús y viva, y deje que su hijo viva también. Amén.
Tenga fe en Dios. No dude, sino crea con todo su corazón, que Jesucristo, el Hijo de Dios, está aquí. Ahora, ¿le cree Ud. a Él?

33 [Cinta en blanco] ¿Puede creer Ud. ahora que Jesucristo, el Hijo de Dios…? Eso es lo que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Hermano y hermana, no soy yo; es Jesús.
Ahora, la señora que está parada aquí… Yo no leo la… esto no es estar leyendo la mente de la gente. ¿Cree Ud. que las personas están pensando en cosas que hicieron hace muchos años? Deje que la dama se acerque a mí, solo tome mi mano. Si Dios me dice cuál es el problema con la dama, ¿lo aceptará a Él? Ud. será la… Dama, aquí, si Jesús me mostrara cuál es su problema, si Ud. quiere, levantará su mano, si Ud. lo acepta.
Usted sufre con un problema de damas, un desorden femenino. Cristo le sana; Ud. se puede ir. Dios le bendiga.
Tenga fe; crea con todo su corazón. Si puede creer, Dios le sanará.

34 Aquí se sienta una dama aquí atrás, justo detrás de esta fila aquí, ella está sufriendo con problemas de damas, con un espacio blanco en su cabello… en su ropa. Su fe le sana, señora. Dios le ha sanado. Dios le bendiga. Amén.
Yo no conozco a esa gente. ¿Cómo sabría yo lo que estaba mal con ellos? Es la fe de ellos.
Esa señora en ese momento estaba, en su corazón, diciendo: “Yo creo eso”. Eso es verdad, y Dios la sanó. Ella no se daba cuenta de lo mal que estaba. Sino que la dama de allá atrás estaba parada aquí en la plataforma. Y yo vi una visión, el Ángel del Señor se fue con ella. Así es como supe quién era ella. Y ella estaba diciendo en su corazón: “Yo creo eso”. Si eso es correcto, señora, levante su mano. ¿Cree Ud. ahora? Ud. no tiene ninguna tarjeta de oración; no tiene alguna manera, nada en absoluto. Solo su fe la sana, y lo que yo le dije que vi en una visión aquí, y lo que Ud. estaba diciendo, si eso fue correcto, levante su mano. Digamos: “Alabado sea el Señor”. Ahora, ¿creen ustedes? Él está aquí para sanar a cada uno de ustedes.

35 Un niño pequeño, venga aquí. Yo creo que tú eres un buen niño. No ha pasado mucho tiempo desde que mi hijito era así. Yo tengo un niño pequeño en casa con solo seis semanas de nacido, el pequeño Joseph. Y yo lo dejé para poder venir a ayudarles a Uds. ¿Te gusta ir a la iglesia? Te acuerdas cuándo solían enseñarte que Jesús tomaba niños pequeños y les ponía las manos encima y que ellos se curarían ¿Lo crees…? Yo creo que tú eres un buen niño. Ahora, querido, Jesús subió al cielo, pero su Espíritu regresó. Entonces el Hermano Branham ha venido para ayudarte en Su Nombre.
Ahora, eso es maravilloso, Jesús que vivió allá atrás, si Él estuviera aquí, Él pondría Su mano sobre ti y Él te bendeciría, y tú sanarías. ¿Crees eso? Bueno, Él me envió a mí a poner mis manos sobre ti en Su Nombre, entonces tú también sanarás. Ahora, Jesús sabría cuál sería tu problema, ¿no es así? Entonces, si Jesús me dice cuál es tu problema, entonces tú creerás que el Hermano Branham está diciendo la verdad, ¿no es así? Asma. Amén.
Querido Padre celestial, yo bendigo a este pequeño muchacho en Tu Nombre. Yo oro para que Tú lo sanes. Quítale este nerviosismo, esta condición asmática, y que el niño viva para ser un hombre fuerte. Yo oro en el Nombre de Jesús Amén. Vaya, ahora y él se pondrá bien.
Dios puede sanarle de su problema de espalda tal como Él lo hizo con el que acaba de pasar hace unos momentos. Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”.
Usted sufre con un problema estomacal. Yo la veo alejarse de una mesa, porque Ud. no puede comer de todo. Eso le causa molestias. Lleva mucho tiempo de esa manera. Usted comenzó así cuando era una dama de mediana edad, poniéndose muy nerviosa, y Ud. ha estado nerviosa desde entonces. Eso es lo que provocó que su estómago esté en esa condición. Venga aquí, mi… [Palabras inciertas].
Querido Dios…

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