OBRAS DEL MENSAJE


Mirando Al Invisible
Cleveland, Ohio, E.U.A.
50-0816
1 Buenas noches audiencia. Muy feliz de estar aquí nuevamente esta noche para hablarles acerca de nuestro Señor Jesús y Su gracia para salvar y sanar a los necesitados. Estoy seguro de que no es necesario que se diga nada más que lo que ya se ha dicho de Dios-Su grandeza.
Estuve solo unos momentos allí para disfrutar del discurso que el Hermano Baxter acababa de dar.
2 Y deseo leer solo un poco de la Palabra primero, que se encuentra en 2 de Reyes, el capítulo 6 comienza… [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]… el versículo 13… puedo comenzar en el versículo 12, es — se trata de un — un gran hombre poderoso de Dios que estuvo en — en un día, los días pasados, Eliseo. Y escuchen atentamente ahora. Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta.
El rey de Israel, ellos tenían guerra. Y el — el otro rey, se preguntó cómo era que estaban ganando. Y uno de su siervo se acercó; dijo: “Bueno, debe haber algún tipo de espía entre nosotros”.
Y el otro sirviente dijo: “No, sino que Eliseo sabe de parte de Dios lo que pasa en su dormitorio. Él es el que sabe estas cosas y se lo dice al rey de Israel”. Necesitamos más Elíseos hoy.
Y él dijo: Id, y mirad dónde está, para que yo envíe a prenderlo. Y le fue dicho: He aquí que él está en Dotán.
Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad.
Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?
Él le dijo: No tengas miedo… (Oh, amo eso. No importa cuán oscuro este, no te preocupes, no temas)… porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.
Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
3 Que Dios bendiga Su Palabra. Ahora, estamos pensando en un día que ya pasó, donde Dios se movió de una manera para revelarse a los hombres, para dar a conocer Sus caminos a los hombres a través de Sus siervos, Sus profetas.
Y este es el momento en que había guerra, el estado de guerra existente entre dos naciones. Y la otra nación no podía entender por qué los israelitas conocían todos sus planes y estaban listos para alterarlo en cualquier momento. Entonces llamaron a sus hombres y se dieron cuenta- para averiguar si no había un espía entre ellos que les contara sus secretos y sus planes. Y uno de ellos dijo: “No es un espía entre nosotros; es Eliseo-Elías en Israel. Puede sentarse en su dormitorio y conocer todos los planes futuros que sabemos. Y le cuenta al rey de Israel sobre esto”.
4 Saben, la mejor armadura que tiene Estados Unidos en esta crisis actual es la gente que ora y teme a Dios. Eso es lo mejor. Vale más que todas las bombas y tanques que podamos producir. Dios siempre luchará por Su pueblo. Vamos…
Si toda esta nación se arrojara unánimemente a Dios en cilicio y cenizas de arrepentimiento, y volviera a los antiguos caminos que recorrieron nuestros antepasados, no podríamos sufrir ni un poco de daño. Creo que valdría más que todas las plantas de municiones y las cosas que podríamos hacer (eso es correcto), y todas las bombas que podríamos tener. No hay nada tan grandioso como la oración. Dios tiene todo el futuro en Sus manos.
Alguien me preguntó no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, ¿qué piensa sobre el futuro?”
Dije: “No sé lo que depara el futuro, pero sé quién tiene el futuro”. Así que esa es la cuestión, si puedo mantenerme familiarizado con Él.
5 Luego, cuando él se enteró de que este profeta estaba en Israel, dijo: “Id, tráelo. Traédmelo.”
Y ellos fueron, y alguien les dijo que Eliseo estaba en Dotán. Y cuando llegaron a Dotán, entraron de noche y acamparon en la oscuridad. ¿Ven cómo el enemigo siempre trabaja de manera clandestina en la oscuridad? Y acampó alrededor de la ciudad para capturar a Eliseo.
Y así, cuando el joven, su criado, se levantó temprano en la mañana y salió … En otras palabras, era un tipo que lo llevaba dentro y fuera y alrededor, era como su criado. Cuando salió, regresó y dijo: “Ay, señor mío, toda la ciudad está acampada con caballos y carros del enemigo”.
Él dijo: “Bueno, hay más con nosotros que con ellos”.
Bueno, él no podía ver a nadie más que a Eliseo. Y Eliseo oró y dijo: “Señor, abre los ojos del joven para que vea”.
Y el Señor quitó el velo de delante del joven. Y él miró, y todas las colinas y montañas estaban llenas de carros de fuego, parados alrededor de ese anciano profeta. Bueno, entonces él no tenía miedo.
6 Oh, lo que pensaría esta noche: “Señor, miremos más allá de la cortina del tiempo, solo miremos un pequeño vistazo, veamos de qué se trata”. Estamos peleando aquí esta noche una gran guerra: el bien contra el mal: la Palabra de Dios contra la teología moderna, y tratando de hacer que la — la Palabra de Dios la lleve a la gente mientras el enemigo intenta acosarla en todos los sentidos. Pero Uno es la mayoría con Dios.
Ahora, fíjense, el punto que quiero que vean es que Elías, el hombre que era de Dios, llamado “el hombre de Dios”, no miró a lo natural. Miró lo sobrenatural. No miró lo que vio; él miró lo que no vio.
Y esta noche, queridos amigos Cristianos, miramos lo invisible. Eso vino a mi mente mientras el Hermano Baxter estaba dando esa maravillosa exhortación sobre lo sobrenatural. Lo sobrenatural es lo que Ud. no ve, sino lo que cree y actúa como si fuera. ¿Ven?
Todo en la armadura Cristiana es sobrenatural. No miramos lo que vemos; miramos lo que no vemos. No puede ser sanado, solo mirando lo que no ve.
7 Alguien me escribió una carta hoy, una mujer que fue sanada de cáncer. Ella dijo: “Durante los primeros dos o tres días, estuve gloriosamente, me sentí maravillosa. Luego, al tercer día”, dijo, “tuve un malestar terrible. ¿He perdido mi sanidad?”
Ahora, eso debería explicarse en cada, en cada caso, cada noche. No, ese es la señal más perfecta de su sanidad. Después de setenta y dos horas, la corrupción se está asentando en el crecimiento. Está muerto. Será… Puede ser… Dios a veces lo hará, puede realizar un milagro, y ni siquiera habrá crecimiento.
8 Ahora, yo… puedo decirle esto. Dios, quién es mi juez, ante quién me paro, yo… Por recortes de periódicos, titulares de primera plana que tiene esto, podría mostrarse aquí en la plataforma. He visto el momento en que la gente llega a la plataforma con cánceres colgantes, colgando de sus cuerpos; y mientras se oraba, su cáncer se volvía blanco, se caía y rodaba por el suelo mientras yo oraba por ellos. Dios, que está en el cielo, que mira hacia abajo, sabe que eso es verdad. Cuando el periodista está parado allí y tomó la foto de eso, y lo declaró en los periódicos en la primera página. Ese es el periódico Cristiano, ¿ven? Donde consiguieron editores Cristianos, hombres que creen en Dios y sienten un sentimiento por los enfermos, por los perdidos.
Ahora, ninguna de estas cosas nos conmueve. Dios puede revelar en mi habitación de hotel lo que Uds. nunca sabrían. Así que está bien. Todas esas cosas allí, simplemente Él las pone, simplemente… Siempre deje que el Señor lo haga a Su manera.
9 Ahora, recuerdo un caso… Si alguien quisiera una copia del periódico, todavía se puede obtener de la “Arkansas Gazette”, se llamada “Sun”. Está en Associated Press, [La Asociación de Prensa-Trad.] un gran periódico, circula con muchos miles de suscriptores. Bueno, allí estaba en la plataforma … su foto. Si lo desea, puede escribirle y obtener una copia, si lo desea. Y tal vez haya un periodista alrededor (que sé que hay), para que pueda escribir Ud. mismo; estar satisfecho.
Muy bien. Fíjense, en la portada, verán una gran página grande, en toda la portada de la página, una imagen, una mujer declarada muerta, tendida en la fila, trayendo del hospital con cáncer de corazón, colon, e hígado; y le dijo a la enfermera ya los que la traían, empujándola por las calles de Phoenix, Arizona; que los doctores le dijeron a su esposo quien… Su nombre es Sra. Hattie Waldorff, vive en …? … calle en Phoenix, Arizona. Su esposo es dueño de un gran establecimiento de plomería allí.
El Doctor Bosworth va a estar en la reunión, según tengo entendido, hoy y el próximo… [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] Y solo ha sido una noche. Él y yo cenamos con ella no hace mucho.
10 Y allí, ella tenía cáncer de corazón, colon e hígado. Y solo le dieron unas pocas horas de vida. Cuando llegó a la línea de oración, estaba a dos cuadras de la ciudad y ella … su vida la estaba abandonando. Y ella dijo: “Llévame. Si muero, es mi petición que me presenten ante el hermano”.
Y me dijeron después de que ella estuvo en la puerta; le pusieron la cosa en la cara y dijeron que había un cadáver en la habitación.
Bueno, vinieron, su marido llorando. Y vi a la mujer, tomé su mano y la palpé. Ella… Aparentemente, tenía frío. Yo no sabía cuál era su estado. Y comencé a orar por ella, y le pedí a Dios que le diera la vida, porque su fe era grande. Y aquí, en unos momentos, se levantó del catre y se fue a casa.
11 Eso fue hace unos tres años. Y su médico tiene radiografías. Vino a la reunión. Él dijo: “Sólo una cosa que quiero hacer es acercarme y estrechar la mano del Hermano Branham, y hacer esta declaración”. Y allí, un hombre Cristiano que la había estado esperando (ahora puede obtener su testimonio), dijo: “No hay rastro de cáncer en ninguna parte”. Eso estará en una esquina. Y ella se acercó a esta reunión para estrechar la mano.
Y en la siguiente esquina estaba un lugar allí donde había un hombre, un GI [Soldado del ejercito Americano-Trad.], ex GI hinchado tan mal cuando lo trajeron en avión, sus piernas estaban… Sus dedos de los pies eran así de grandes: cáncer. Y estaba sentado allí y mientras oraba por él… Esto está en el periódico. Mientras oraba por él, el reportero dijo: “Vi con mis propios ojos la hinchazón que caía de sus extremidades”. Y no había podido comer durante semanas debido a su crecimiento. Y se comió medio pollo frito y remató con medio litro de helado. Y volvió a casa: Everett Sumpter.
El Hermano Lindsay puede tener una copia aquí con él. Lo tiene. No sé si es con él o no.
12 Y en la siguiente esquina, había al otro lado un ministro que tenía un cáncer (este es el reportero hablando él mismo) colgando de su cuello, causado por un corte de afeitar unos dos años antes, y se convirtió en cáncer. Y él dijo: “El cáncer, cuando el hombre llegó a la plataforma, lo miré. Estaba en carne viva y con sangre. Y en unos momentos después de que el Reverendo, el Señor Branham oró por el hombre, el cáncer desapareció y rodó sobre su pie, y lo levantamos, y aquí está. Y había una cavidad profunda en su cuello donde se cayó”. Allí estaba la foto del hombre pegada allí con una cavidad en su cuello donde se cayó el cáncer. Jonesboro, Arkansas, el periódico “Arkansas Sun”, escriban para él. Si lo desea, consígalo, su declaración.
13 Por allí, unas veintiséis mil personas se habían reunido desde… desde Canadá hasta México. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] Tormenta y lloviendo … era gente sencilla y que amaban a Dios. ¿Ven? Fe…
Ahora, miramos a lo invisible y creemos en esas cosas que no se ven, pero de las que Dios habló, se convierten en realidades. Eso es.
Muchas veces funciona. En sanidad, allí … Anoche, estaba tratando aquí en la plataforma (hasta que me volví en una condición subconsciente) de hablar con la gente, una por una.
14 Siempre he querido un tiempo en el que pueda quitar las tarjetas de oración, no tener tarjetas de oración, para que la gente, unánime, crea sin nada más. Él me dijo que tenía que… “Estas señales solo se hacen para que la gente cree”. Dijo: “Naciste en el mundo para llevar este don de sanidad Divina a los pueblos del mundo”. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] Luego dijo… [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] “…Gente para creer”. Dijo: “Si eres sincero cuando oras, y haces que la gente te crea, nada se interpondrá ante la oración, ni siquiera el cáncer”.
Ahora, eso es cierto. Quiero llegar a un lugar donde no haya concentración para las tarjetas de oración, pero donde todos, unánimes, crean, sean sanos y se vayan. Un día en una ciudad, en otra, un día en una ciudad, ir a otra; y miles en todas partes siendo sanados, y la gloria del Señor cayendo, eso es lo que quiero.
15 Moisés, sobre sus señales… Él fue y las ejecutó una vez ante Israel, y siguieron un viaje de cuarenta años. ¿Es correcto eso? Sí señor. Lo hizo una vez… Sanó su mano de lepra, hizo que la vara, el bastón que tenía, la vara convertida en serpiente, y de nuevo en vara. Ellos creyeron. Y cuando hubo mucha magia, personificaciones hechas en ese día… Janes y Jambres resistieron a Moisés. Pero Dios vio que Su poder siempre predominaba y lo venció. ¿Lo ven? Siempre.
Tienen mucho de verdadero y falso en este día. Es la verdad. Y el falso siempre querrá decir que lo suyo es verdadero. Pero por estas señales Dios lo pronunció así. Y no tenemos que aceptar la palabra de nadie más que la Palabra de Dios. Su Palabra es infalible. Las visiones son maravillosas. Esa es la forma inicial.
16 Solo por una pequeña historia de una sanidad que me viene a la mente. Rápidamente tendré la línea de oración en un minuto. Fui, al anochecer a casa de mi madre. Yo estaba orando. Parecía que había tenido una visión, algo. Me preguntaba qué estaba pasando. Miré…
Somos gente muy pobre. Mamá, cuando lava su ropa, simplemente la deja en una silla. No tenía demasiado espacio para guardarlos y solo en una silla.
En mi habitación, yo estaba— pensé que era una silla de ropa, alrededor de la una de la mañana. Y por lo general las visiones vienen entre una y tres. Entonces estaba mirando eso; Pensé: “Esa es la ropa de mamá”. Pensé: “Seguramente, alguien lo necesita, o no me sentiría así”. Yo no duermo mucho. Estoy tan cansado ahora mismo que apenas puedo estar aquí. Así es. De noche …
17 Uds. personas que están orando, recuerden, eso me afecta. ¿Ven? Cuando — cuando Uds. están orando y pidiendo esas cosas, me viene a mi, y — y me mantiene despierto muchas horas por la noche.
Y pensé que tal vez eso era lo que era. Y empecé a preguntarme. Después de un tiempo, comenzó a acercarse a mí. Noté que era un molino blanco, como una nube. Y entré en la nube. Y cuando lo hice, pude escuchar una voz, como un corderito que gritaba: “Bee, bee”. Y yo estaba en la oscuridad. Y yo estaba vagando por ahí. Y pensé: “Ahora, un momento. Déjame ver ahora. Es tan simple”. Dije: “Ahora no estoy soñando. Recuerdo que estaba en mi cama orando. Esta es una visión”. Y dije, dije: “Oh, ¿dónde está, Señor?”
Eso en la oscuridad, y yo estaba tratando de llegar a él, arrancando enredaderas de arbustos espinosos y cosas así. Escuché de nuevo. Y agarraba zarzas, y se estaban pegando en mi mano. Y dijo, “Bee”, solo llorando. Pensé: “Pobrecito, perdido en la oscuridad”. Y estaba saliendo adelante, así. Y pensé: “Señor, no sé qué significa esta visión, pero intentaré llegar al cordero”.
Y a medida que me acercaba, era la voz de un humano. Estaba llorando, “Milltown, Milltown”, muy débil y llorando. Pensé: “Oh, Dios. ¿Dónde? ¿Dónde? ¿Milltown?” Dijo: “Nunca escuché de eso. Bueno, intentaré irme ”. Y seguí intentando.
18 Después de un rato, comencé a escuchar a alguien gritando: “¿Hermano Branham? Oh, Hermano Branham”. Y yo — yo me desperté de esta visión, miré alrededor. Pensé: “¿Dónde estoy?” Estaba de pie en una habitación con las manos en alto y escuché a alguien en la puerta y me estaba llamando.
Luego, cuando llegó la mañana, fui a mi iglesia esa noche y dije: “Tuve una visión y escuché el nombre de Milltown. ¿Alguien sabe dónde está?” Nadie sabía. El domingo siguiente, dije: “Hay alguien en problemas en un pequeño lugar llamado Milltown. Probablemente recibiré una… una carta en algún lugar que me llame a una ciudad, Milltown. Hay alguien en problemas. No sé lo que será. Tendré que ir allí”. Dije: “Puede que esté en alguna otra parte de la nación”.
Y mientras estaba hablando, había un hombre sentado allí, dijo: “Hermano Branham, sé dónde está Milltown”. Dijo: “Se trata de … Es sólo un pequeño lugar en el sur, treinta, cuarenta millas abajo de Jeffersonville o New Albany, hacia la parte sur de Indiana”. Dijo: “Vivo cerca de allí”.
Dije: “¿Qué … cómo se escribe?”
Dijo: “M-i doble l-t-o-w-n, Milltown”.
Dije: “Eso es todo”.
Y cuando él dijo eso, sentí que el Espíritu del Señor testificaba que ese era el lugar. Entonces dije: “Lo encontraré. Ud. dígame cómo ir ”. Y me dijo las carreteras.
19 Y fui a su casa, y él me condujo varios kilómetros a través de la región hasta un pequeño pueblo. Ahora, ahí estaba Milltown.
Era un sábado. Pero qué… Toda la gente de la ciudad moviéndose, haciendo sus compras, una pequeña ciudad de unos mil habitantes, o no tantos.
Y yo — yo dije: “Bueno, tal vez el Señor quiera que predique aquí mismo en la esquina de la calle”. Y entré y le di a un hombre diez centavos por una vieja caja de jabón en la que podía estar de pie. Salí; No sabía qué hacer, pero me fui a Milltown. Eso era todo lo que sabía. Y dije: “Hay alguien en problemas aquí”. Y dije: “Podría ser una persona borracha o algo así”.
Y comencé a subirme a la caja de jabón y mirar alrededor. No podía hacerlo. Algo decía: “No hagas esto”.
Bueno, preparé la caja de jabón; y un montón de personas querían preguntarme, dijeron: “¿Qué vas a hacer con eso?”
Y dije: “Soy un ministro”. Dije: “Pero yo… siento que el Señor quiere que yo haga algo más”.
20 El Sr. Wright salió de la tienda, el hombre que estaba conmigo dijo: “Tengo que subir a la colina para llevarle huevos a un hombre. Quiere subir conmigo”.
Y dije: “Sí, señor”.
Dimos la vuelta a la colina y subimos. Pasamos por una gran iglesia vieja, una gran iglesia blanca. Y dije: “Esa es una hermosa iglesia antigua, con vista a la ciudad”.
Él dijo: “Esa es la antigua iglesia Bautista, Hermano Branham”.
Dije: “¿Cuál Bautista es?”
Dijo: “Misionera”.
Dije: “Oh, bueno, ese es el Bautista que yo …” Dije: “¿Qué pasó?”
Él dijo: “Bueno, algo salió mal aquí hace años. Un ministro se metió en problemas y hubo un gran tiroteo”. Y dijo: “La iglesia se derrumbó, y la — la gente de la iglesia la entregó a la ciudad. Solo tienen servicios funerarios”.
Subí hacia la puerta. Y mientras me dirigía hacia la puerta, parecía mejor. Traté de abrir la puerta y no se abría. Y yo — yo dije, “Vaya. Esperaré aquí en los escalones hasta que regrese”.
21 Cuando él subió a la colina, me arrodillé. Le dije: “Señor, si este es el lugar donde me quieres, quieres que realice una reunión aquí, ábreme esta puerta. Abre la puerta.”
Yo estaba… Mientras todavía estaba en oración, escuché a alguien que se acercaba y cruzaba la colina de esta manera, y era un hombre, silbando. Él dijo: “¿Hola, predicador?”
Dije: “Hola”.
Él dijo: “¿Estás mirando la iglesia?”
Y yo dije: “Sí. ¿Cómo supo que era predicador?”
Dijo: “Sr. Wright dijo que eras predicador. Pensé que tal vez querrías mirarla ”. Así que traje las llaves, abrió la puerta.
Y dije: “Gracias”. Entré y miré a mi alrededor. Dije: “Gracias, Padre celestial”. Miró alrededor, una iglesia bonita, tenía capacidad para unas trescientas personas. Dije: “¿Quién es el dueño?”
Dijo: “La ciudad”.
Y fui para verlos. Y compraron electricidad a la empresa, la empresa de servicios públicos en la que entonces trabajaba.
Y él dijo: “Adelante, vaya allá arriba. Haga un anuncio. Es suya mientras la quiera”.
“Gracias”. Y puse un anuncio. Anuncié un avivamiento para el domingo siguiente.
22 Esa noche … El día que salí y le dije a un hombre que estaba cerca de la colina, le dije: “Señor”, le dije: “Soy el Hermano Branham. Voy a tener una reunión aquí. ¿Vendrá?
Él dijo: “Mire, predicador”. Dijo: “No tenemos tiempo para la religión aquí. Criamos pollos ”.
Dije… dije: “Bueno, está bien, compañero. Pero uno de estos días, vas a encontrar tiempo para morir”. Tres semanas después lo enterraron.
Y así seguí por la ladera de la colina. Encontré a muchos otros que se mostraron muy indiferentes. Comencé la reunión, y la primera noche tuve al Sr. Wright, su hija, sus dos hijas y su hijo, su esposa, cinco personas. Prediqué tan duro como pude.
Y así continuamos. La noche siguiente tuvimos el mismo grupo, solo a la hora de que estuviera en la plataforma leyendo algunas de las Escrituras … Tuve que conducir bastante distancia.
23 Y escuché algo golpeando en el costado de la casa. Un tipo golpeaba la casa con su vieja pipa de mazorca de maíz. Entró, un … Oh, un tipo de aspecto horrible, los pelos colgando de su cara. Miró a su alrededor, así, con un diente al frente. Miró alrededor del edificio y dijo: “¿Dónde está ese pequeño Billy Sunday del que hablan?”
El Sr. Wright me lo había dicho, dijo: “Hay un tipo difícil”. Dijo: “Él es un … Él solía pertenecer a la iglesia nazarena, pero se descarrió y maldice a todos los predicadores que vienen a la región”.
Me volví y dijo: “Este es el Sr. Hall, Sr. Branham”.
Dije … dije: “Me alegro de conocerlo”.
Dijo: “¿Es Ud. el predicador?” Dijo: “No lo parece”. Y arrancó con groserías, así.
Dije: “¿Quisiera sentarse?”
Dijo: “Bueno, podría sentarme un rato. Me gusta cantar”.
Y dije: “Bueno, haremos todo lo posible para entretenerlo. Siéntese”. Dije: “¿Quiere pasar al frente?”
Él dijo: “No, me importa subir allá”. Dijo: “Me sentaré aquí”.
Yo dije: “Está bien. Tenga un himnario. Siéntese como en casa, señor”. De la vuelta y regresese.
24 El Sr. Wright subió a la plataforma. Cuando se preparó para empezar a cantar, dijo: “Ese es el peor tipo que hay en la región”.
Así que me levanté y tomé mi texto del “Hombre rico alzó los ojos en el infierno …” [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] …? … está en el altar. Él es el pastor de la iglesia Bautista de Milltown ahora allá, un hermano muy encantador. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
Ahora, obtenga este nombre ahora, para que pueda escribirle. Ella… Esperaré un minuto antes de decir por su nombre y dirección, para que consigan su lápiz y una hoja de papel. Y ella vivía debajo de la colina. Y su gente pertenece a cierta denominación de iglesia que no cree en absoluto en el Espíritu o … [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
La Palabra está muerta hasta que el Espíritu la aviva. Pero ellos no creen en eso. Una iglesia, no sé si los tiene aquí o no. Pero entonces habían hecho un anuncio de que cualquiera que asistiera a mi iglesia se les entregará su carta cuando regresaran.
Así que dije: “Muy bien. Alguien vendrá ”. Así que tuvimos una iglesia llena ese invierno.
25 Y entonces el Sr. Hall vino a mí, y dijo: “Hermano Branham, hay una niñita acostada sobre la colina aquí; tiene unos veinte años. Ha estado acostada de espaldas durante nueve años y ocho meses, sin moverse de la cama, tuberculosis hasta el fondo. Los médicos ni siquiera la han visitado en los últimos tres o cuatro años. No han hecho nada desde el año pasado. Tiene tuberculosis en la garganta, tuberculosis en los pulmones, tuberculosis en el tracto intestinal, tuberculosis en los órganos femeninos”. Y dijo: “Ella recibió su librito hace un par de meses. Y ella ha estado llorando y orando, y quiere que Ud. vaya. Pero su padre es diácono en esta iglesia y su madre es organista allí. Así que no le permitirán ir”.
Y justo cuando él dijo eso, algo me dijo: “Ahí está el cordero que está enganchado en el desierto”.
Así que pensé: “Oh, bueno, Señor, abrirás un camino. Solo te esperaré”. Pero sabía que ese era el testimonio del Espíritu. Esperé.
26 Y así, finalmente, cuando terminó la reunión, unos ocho días, me iba a ir a casa. Y en … Y ese día, la madre dio su consentimiento para venir. Dijo: “Saldremos todos de la casa si él quiere que venir solo para satisfacerla. Así que saldremos de la casa. Ni siquiera nos quedaremos mientras él esté allí”. Hipócritas.
Y entonces dije: “Bueno, iré de todos modos”.
Así que bajé y entré en la habitación. Cuando entré en la habitación, supe que era la mujer. Yo la miré. Pesaba treinta y siete libras. Ella no era más que hueso. No podía levantar la mano. No podía levantar su bacinilla. Su madre había tomado la paralítica, bastante joven, se puso tan canosa y se quedó allí. Y ni siquiera … la mujer tenía … La niña nunca había visto por la ventana durante ocho años. Nueve años y ocho meses, se acostó en la cama. Ellos … Esto es claro, pero esto es … Ni siquiera la podían poner en la bacinilla. Tenían una sábana de goma debajo de ella y simplemente cambiaban las sábanas de esa manera. Y luego … Y ella … Sus extremidades, aquí arriba, eran así de grandes.
27 Y escríbanle ahora. Les voy a dar su nombre. Señorita Georgie Carter, C-a-r-t-e-r, G-e-o-r-g-i-e, Señorita Georgie Carter, Milltown, Indiana. Ella recibirá el correo. Y ella les escribirá su testimonio. Escuchen en caso de que ella le diga lo mismo. Y pídale las declaraciones de su médico y demás, para que les llegue a Uds.
Entonces, cuando bajé al otro lado de la colina, todos los Cristianos dijeron: “Si esa niña se cura, todo en esta región llorará”.
Pero ese es el momento que quieren ver. Dios no sana para mostrar. ¿Ven? Y no lo harán. Por lo general, esa es la persona más difícil de sanar del mundo. Cuando todo el mundo está mirando, todos los demonios con poder se centraron directamente en ellos en su incredulidad. La incredulidad es el poder del demonio, por supuesto. Él que no cree, ya ha sido condenado.
28 Ahora fíjense, entré y oré por la niña. Y me estaba contando acerca de leer dónde, en el periódico, donde otra chica, por visión (había estado lisiada toda su vida, lisiada, pertenecía a la iglesia Metodista en Salem, Indiana. Su nombre era Nail), y cómo el Señor, movido por una visión, me envió por el desierto, cazando por las colinas, y la encontré. Y los periódicos llevaban el artículo de cómo fue sanada. Sus piernas se estiraron y todo, simplemente conmovió al país a través de allí. Ella re … Ella fue a la escuela después de eso. La mujer está casada ahora. Tenía unos dieciséis años, unos veinte ahora, supongo, dieciocho, veinte. Y ella estaba en una condición terrible. Ella me estaba contando sobre eso.
Bueno, vi que su rostro estaba en la visión. Oré por ella y salí. Muy bien. Unas semanas después de eso, le dije … Él dijo: “Si el Señor le habla, Hermano Branham, venga a mí”.
Dije: “Yo lo haré”.
Tuve que humillarme. Ella no podía levantar su bacinilla. Ella se ponía a toser, se iba … [el Hermano Branham ilustra-Trad.] “¡Ah-Ah!” Y la madre debía que levantar la taza, así. Ni siquiera podía levantar las manos. Sus manos … Su rostro aquí no tenía carne en él, solo se veía como los huesos de su cráneo, y los – sus ojos entraban. Oh, es lo más… No podía girar su cabecita.
29 Y miré hacia atrás, y dije … Aquí hace unos días, estaba allí abajo, y miré su pequeña cama vieja. Ella me llevó para mostrárselo. Y ahí estaba, donde toda la pintura se borró alrededor, allí mismo, donde año tras año yacía allí gritando y llorando, suplicando, así, agarrándose a eso, frotando la pintura de las barandas de la cama, así. Pero Dios la escuchó llorar sin importar en qué haya sido criada.
Entonces yo… salí, y estaba teniendo una reunión. Y fui a la casa del Sr. Wright unos días después de eso para cenar. La gente de allí dijo … Cuando estábamos teniendo un servicio bautismal en las orillas del río, y muchos de los miembros de este mismo hombre estaban parados allí. Salí al río. Y dije: “Parece que los Ángeles de Dios están cerca”. Empecé a bautizar. Y allí, grandes candidatos, uno tras otro, de la iglesia de ese hombre, salieron directamente al agua y fueron bautizados con sus buenas ropas puestas y todo, salieron ahí mismo.
Dios se moverá. Solo estén quietos y dejen que Dios lo haga. ¿Ven? Así es. Tengan fe en Él; Él lo resolverá todo.
30 Y luego estaba entrando-despierto esa noche. Fue la última noche del servicio; Iba a cenar con el Sr. Wright. Y estábamos levantados. Y dije: “Hermano Wright, me parece que debo ir al bosque a orar. El Espíritu Santo me está guiando a no a comer, sino a orar”.
Y subí al bosque y me arrodillé. Y ahí estaba anocheciendo. Y ore. Y cada vez que levantaba mis manos, agarraba esas enredaderas de arbustos, rascándome las manos. Yo … Parecía que no podía arrodillarme; me dolían las rodillas. Uds. saben cómo es. Y seguí intentando orar. Y simplemente me caí.
Ahora, ella dijo, me dijo antes de irme, “Cuando la madre toque el timbre, Ud. venga a … a cenar ahí mismo”.
Y entonces lo escuché sonar, pero estaba en el Espíritu, orando, y simplemente me quedé allí. Y seguí orando: “Oh Dios, ¿qué es esta carga en mi corazón? ¿He hecho algo, o es algo que quieres? Y sentí que el Ángel del Señor se acercaba y me levanté.
Brillando a través de un pequeño arbusto de cornejo había una luz verde amarillenta. Escuché una voz que decía: “Ve a donde los Carter”.
31 Me levanté desde allí y grité a todo pulmón. Caminé por el campo. Habían estado cazando, grupos de cacería buscándome. Y salté casi directamente en los brazos del Hermano Wright.
Él dijo: “Hermano Branham”. Dijo: “Madre lo ha estado esperando para cenar durante horas”. Dijo: “Llegaremos tarde al servicio de cierre”.
Dije: “No vamos a cenar. Pero esta es la noche, DICE EL SEÑOR, Georgie Carter estará completamente sana, solo en unos momentos”.
Él dijo: “Hermano Branham, ¿quiere decir eso? ”Él dijo:“ ¿Eso viene de Dios, para que toda esta región se vuelva a Dios?”
Dije: “ASÍ DICE EL ÁNGEL DE DIOS, que me ha alimentado desde los días en que nací en esta tierra, y nunca me ha mentido, Georgie Carter estará sana en la próxima hora”.
Entonces la gente comenzó a reunirse en las colinas, diciendo: “Vamos”, dos hombres.
32 Y al mismo tiempo, su madre crítica … Georgie estaba llorando y orando porque su madre me había tratado de la manera en que ella lo había hecho. Y entonces salió a la cocina y se arrodilló para orar. Ella dijo: “Oh Dios”, dijo, “ese réprobo que ha venido a través de la región aquí, llamado Branham”, dijo: “Él tiene a mi hija todo confundida allí”, y dijo, “pobrecita que yace allí muriendo. Y hoy”, dijo,“ ella lloró y sus ojitos están rojos”. Dijo: “Él la tiene muy nerviosa por mucha psicología”. Dijo: “Oh Dios, maldice a ese hombre, o haz algo”, así, continuando, dijo: “Oh …” orando.
Y cuando empezó a orar, pensó que su hija, que vivía al lado, pasaba. Vio la sombra en la pared. Y ella dejó… (Obtenga su testimonio concerniente a … cuando le escriba). Ella dijo tan claro como nunca lo había visto en su vida, venía Jesús, caminando a través de esa pared. Él lo atravesó. “No toques a Mi ungido”.
Dijo: “¿Quién es ese el que viene?” Y él miró y dijo que ella me vio venir. Esta misma Biblia, la tenía sobre mi corazón, así. Dijo que vio mi cabello, adelgazándose en el frente. Ella dijo: “Bueno, ese es ese predicador”. Y ella se levantó de un salto. Ella dijo: “Oh Dios, por favor. ¿Estaba yo en un trance o qué está pasando? Estoy perdiendo la mente.”
Y ella corrió a la habitación y dijo: “Georgie, ¿sabes qué?”.
33 Y en ese momento la puerta se cerró. Y aquí venía yo, de acuerdo con la forma en que ella vio la visión. Aquí venía caminando con una Biblia sobre mi corazón, y dos hombres me siguieron. Oh, hermano.
Cuando hay… No hay demonio del infierno que pueda detenerlo. Dios lo ha dicho; la oración es contestada. Así es. Tiene que pasar algo.
Comencé a caminar hacia; El Hermano Hall seguía diciéndome, dijo: “Hermano Branham, ¿quiere que yo vaya primero?”
No dije nada. Y amigos, como su hermano aquí esta noche, sentí que algo me abandonaba, y parecía que podía verme a mí mismo subiendo los escalones.
34 Subí a la puerta y abrí la puerta. Y ahí estaba ella tendida ahí, pobrecita. Y sus labios temblando. Su madre se sobresaltó, no pudo terminar de contarle lo que había sucedido, así. Caminé hasta la cama y puse mis manos sobre ella. Dije: “Georgie, Jesucristo, quien me dio la visión de un cordero balando en el desierto aquí en algún lugar, se me apareció hoy en el bosque y me envió aquí para que pudiera imponer mis manos sobre ti para que estés bien”.
La tomé de la mano y dije: “Como el… el Señor Dios me ha dicho: En el Nombre del Señor Jesucristo, levántate y sé sana”.
¿Y cómo se iba a levantar, con las extremidades así de grandes, sin moverse durante nueve años y ocho meses, acostada en una cama? Pero cuando Dios habla, da fuerzas. Así es. Tomándola de la mano… Me miró, así, y sus ojos parecían fijos. Y la tomé de la mano y la levanté de la cama. En menos de un momento estaba caminando por la casa. Ella estaba gritando. Su madre dio un vuelco en la habitación, se desmayó por el frío.
La niña abrió la puerta y salió, se puso en la hierba y comenzó a bendecir la hierba y a bendecir las hojas. Bendito su corazoncito. La primera vez que había visto las hojas y la hierba desde casi una niña, más de nueve años entonces. Si ella estaba acostada en esa cama, y la gente del vecindario comenzaron a correr por todas partes.
35 Salí y comencé a subir hacia las colinas, hacia la iglesia. No podía quedarme allí, la unción era simplemente bendición por todos lados. Empezó a subir la colina …
Aquí ella volvió corriendo a la casa y se sentó al piano. En unos momentos, su padre llegó del otro lado de la colina con un pequeño balde de leche de donde estaba su granero. Al cruzar, vio a la multitud. Empezó a escuchar la música. Él dijo: “¿Qué, tenemos visita? Escuchando a la gente allí”. Cuando entró por la puerta, allí estaba sentada su única hija amada, tocando,
Jesús mantenme cerca de la cruz
Hay una fuente preciosa
Gratuitamente para todos, una corriente sanadora,
Que brota de la fuente del Calvario.
Luego, estando allí, dejó caer su balde, la abrazó y dijo: “Cariño, ¿qué pasó?”
Ella dijo: “Aquel a quien llamaste el réprobo, el Señor Jesús lo ha enviado aquí. Me impuso las manos y ahora estoy sana ”.
Y ella es mi pianista en la iglesia bautista de Milltown hoy. Perfectamente normal con buena salud, tan saludable como cualquiera que esté sentado en este edificio esta noche. Escríbanle y dense cuenta.
36 Aquí viene el médico que la había estado esperando … [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] … Jesucristo. Amén. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
Tan grandioso esta noche como Él lo fue allá. Miren, gente de aquí, esto puede parecerles extraño. Quizás no sean … [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] …? … el príncipe del poder del aire. Satanás siempre está cerca para tratar de que algo se les ocurra. Pero esta noche, ponga sus afectos en las cosas de arriba, donde Cristo está a la diestra de Dios. Y recuerde, la Biblia dice: “Él es el mismo, ayer, hoy y por los siglos”. Y si Su Espíritu está aquí, Él revela las cosas hoy como lo hizo en los días pasados. Los cielos y la tierra pasarán, pero Sus Palabras no pasarán. Tengan fe en Dios. No duden.
37 Escríbanle a Georgie. Pregúntenle eso. No solo ella, sino que podría quedarme aquí hasta que amanezca en la mañana, contando esos casos que han sucedido en los últimos cuatro años. Día tras día sucede, infalible.
Dios está aquí ahora. Su actitud … Diles que crean en el Señor con todo su corazón. Reciban a Dios. Muy bien, oremos.
Oh Padre, oh, si mis labios solo pudieran formar palabras, mi lengua solo pudiera pronunciar las alabanzas que corresponden a Ti. Dios, sabes lo de Georgie. Lo sabes todo. Señor, Tú sabes que Tu siervo ha dicho lo que es verdad. Y ante estas personas en el gran juicio, estaré para rendir cuentas. Si dije mal, entonces seré un náufrago, alejado de mis seres queridos, alejado de Jesús, sin esperanza, condenado. Oh Dios, no quiero hacer eso. Quiero ser sincero y honesto.
Y sé que hay mucha incredulidad en el mundo. Tú dijiste que en los últimos días se levantarían burladores, impetuosos, altivos, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, incluso odiadores. Y serían un grupo religioso, con apariencia de piedad, pero negarían el poder. Devuelta. Dijo que los Espíritus que expresamente hablaron, que en los últimos días estarían estas señales.
38 Padre, estamos aquí, y somos felices, como los discípulos, de llevar el oprobio de Tu Nombre. Esta noche queremos un testigo como el Pablo de antaño. “El camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres”. La forma en que se habla del mal, llamado herejía, demencia, locura, neurótico, Dios verdaderamente… Satanás tiene a su hombre en el trabajo, pero estoy agradecido de que Tú también tengas el Tuyo. Y nos alegra estar de Tu lado esta noche, creyendo todas las cosas. Y nos alegra que estés con nosotros, confirmando la Palabra con señales y prodigios. Deja que la gente vea, Señor, y se vuelva de su maldad y se vuelva a Cristo esta noche antes de que sea demasiado tarde para siempre, antes de que sean destruidos de la faz de la tierra para ir al infierno del diablo y una tumba sin Cristo para pasar una eternidad sin fin, sin Dios, sin esperanza, sin piedad. Este es el día del arrepentimiento. Este es el día del hombre. El día del Señor viene.
Ahora, ayúdanos, Dios. Tú tienes a muchos de Tus hijos aquí reunidos esta noche, enfermos. Los moviste con ellos como hiciste con Simeón en los días de antaño, y los trajiste aquí con el propósito de que fueran sanados. Ayúdame a tener fe con ellos, Padre. Que su fe se mezcle, y todos nosotros como uno ahora, una unidad, y nuestras oraciones continúen sin cesar… Mientras él oraba en la casa de Juan Marcos, sin cesar, Tú enviaste un Ángel, abriste las puertas de la prisión y sacaste al apóstol.
Muchos de Tus hijos están en prisión por aflicciones, enfermedades y dolencias. Que el Ángel de Dios venga sobre Tu siervo esta noche y rompa todas las cadenas. Concédelo, Señor. Que salgamos por las puertas de la ciudad regocijados, felices, alabando a Dios por Su bondad. En el Nombre de Su santo Niño Jesús, te pedimos esta bendición. Amén.
39 Tengan fe; no duden. Me tomo mucho tiempo. Lo siento. Y de pie aquí y sabiendo que muchos no pueden entrar en la fila… Si no lo hacen, ¿para que? Si tiene su fe en la Palabra de Dios, será sano en de todos modos.
¿Cree eso, señora, con todo su corazón? La dama con el bebé, está en problemas, ¿no es así, hermana? Dios bendiga su corazón. Veo que tiene un espíritu de preocupación. ¿No es así? Mire hacia aquí, hermana. Lo siento por Ud… Sí, Ud. es… no Ud. está-está preocupado por su bebé. ¿No es cierto eso? Hace un rato estaba orando o haciendo algo, ¿verdad? Le pedía a Dios que me dejara hablarle a Ud. acerca ese bebé. ¿No es así? Sin leer su mente, lo sentí hace un tiempo cuando… Hay un grupo entero en ese rincón orando. ¿Qué … qué le pasa a su bebé? ¿Se das cuenta de que Jesús sanó a ese bebé cuando murió allá en el Calvario? É pagó ese precio.
Ahora, su bebé, lo que le pasa a… Su bebé tiene unos tres años, supongo, algo así. ¿No es eso cierto? Y eso dejó de crecer, no tiene uso de eso. ¿Es eso cierto? ¿Me creerá? Muy bien. Si cree, acepte su sanidad ahora mismo.
Allí ahora está sentado solo en los brazos de la madre, sin que ella lo sostenga. Ella tiene sus brazos lejos. Digamos: “Alabado sea el Señor”. El bebé tiene uso en su espalda ahora. Muy bien. Todo el mundo sea reverente.
40 La niñita sentada allí junto a Ud., cariño, ¿crees que el Hermano Branham te dice la verdad? La niñita que está ahí con los ojos malos. ¿Vas a creer que Jesús te sanará? ¿Lo crees? Muy bien, quiero que te pongas tu manita sobre los ojos, así. Digas: “Querido Jesús, sáname”. Dios te bendiga, cariño; tendrás tu vista.
Señora, ¿qué le preocupa? sentada junto a ella allí, el pañuelo. Bien. Mire a hacia acá, hermana. Algo anda mal con Ud. Si. También tiene mal ojos y Ud. es un caso nervioso, ¿no es así? Tiene una verdadera …? … depresión demoníaca. ¿No es así? La opresión le molesta todo el tiempo, el nerviosismo. ¿No es así? Dios le bendiga. Si le digo que está sanada, ¿me creerá? Muy bien. Vaya a casa; está sana. Dios le bendiga.
41 ¿Qué le parece, hermana? ¿Lo hace? Veo que también está teniendo problemas, ¿verdad? Ahora, sean todos reverentes. Ahora, es un cruce de espíritus. Este niño sentado aquí me está sacando. Ahora, todos tan reverentes como puedan.
Mire, hermana. Ud. está preocupada por algo; algo anda mal, porque está muy oscuro a su alrededor. Ud…. ha ido al médico recientemente, ¿no es así? Y ha tenido un examen. Ahora veamos. Tenga fe. Créame con todo su corazón. Sí, tenía un problema femenino. Él no está muy seguro de eso; Él tiene razón. Dijo que era … podría ser cáncer. ¿Es correcto? Muy bien, lo es, o más bien lo fue. Está sana ahora. Tiene su sanidad …? … Ahora, mire hacia aquí, hermana. ¿Cree eso?
Por favor, sean todos reverentes. No…. dejen … dejen, sean reverentes, por favor.
Rápido, hay algo … Hay algo … una conexión. Ud. aquí, señor, sentado aquí con la “Voz de la Sanidad” en la mano, sentado en un asiento del frente. Hay alguna conexión entre Ud. y esta mujer. Ud. estaba tan feliz cuando ella era … Puede que sea su … es su hermana o su esposa, una. Es su esposa, ¿verdad? Así es. Ud. también está preocupado. Estaba. Ud. y su esposa regresen a casa y sean felices, porque están sanados.
42 ¿Y Ud., hermana, sentada ahí llorando? Ud. tiene un problema de nervios. ¿No es así? Muy bien. Dios también le ha sanado. Ud. …
¿Por qué inclinaste la cabeza, cariño? Justo detrás hay una niña. Tú también estás en muchos problemas, ¿verdad? ¿Eh? Problemas de garganta, ¿no? Preparándose para ser operada, ¿verdad? Estás lista para una operación. Se supone que operan en tu garganta. ¿No es así? Muy bien. Cree en el Señor ahora mismo y sé sana. ¿Harías eso?
Tenga — tenga fe en Dios. Él está aquí para hacerlo…
Ahora, un momento. Hay alguien aquí, muy preocupado y muy sufriendo. Sólo un momento. Hay tantos que apenas puedo decir. Ahora, es un caso muy serio, esté donde esté. Sólo un momento.
Sí, aquí está. Es una dama sentada aquí con ese florido vestido negro de flores. ¿No está en problemas, hermana, con el sufrimiento? ¿No es así? ¿No es cierto eso? Todo …? … mire en esta dirección. Si hermana. Hay que hacerle algo si … Ud. está llena de tumores (¿no es así?), Tumores o algo en Ud. Levántese. ¿Es eso cierto? Tenga fe en Dios y su tumor desaparecerá, hermana. ¿Cree con todo su corazón? Ahora, mira, ¿verdad …? … Ahora se sientes mejor, ¿no es así, hermana, aquí en el lado del asiento? Si. Sí, señora. Ya se fue. Va a estar bien.
43 La señora, su amiga sentada allí, sigue hablando con Ud. Le está preguntando por qué no la llamé allí, ¿verdad? Así es. Le estaba preguntando. No estoy leyendo su mente, pero le preguntaba por qué no la encontré allí. Aún no puedo decirle qué le pasa, hermana. Póngase de pie, ¿quiere? Ahora, crea con todo su corazón. Mire, le llevo arriba de donde esas otras vibraciones vienen tan rápido que no puedo… Ahora, un momento. Extienda su mano, así. No estoy muy seguro de algo. Doble su puño, así, póngalo detrás de Ud., así, muy atrás, muy atrás como el mío. Lo tocó allí. Es su hígado. ¿Es correcto? Así es. No sabía si eran sus riñones o su hígado. Muy bien. Jesucristo le sana completamente, hermana. Anímese y tenga ánimo …?… para Dios qué …?…
44 Tenga fe en Dios. ¿Cuántas tarjetas de oración más hay en el edificio?
Dios le bendiga, madre. Hágase en Ud…. Muy bien. ¿Va a creer con todo tu corazón?
Me pregunto cuántos creen ahora mismo. Ahora, no se emocionen ahora, solo con reverencia. Tengamos sólo … Estoy un poco indeciso aquí sobre la forma en que el Espíritu del Señor se está moviendo. Muchos de ellos quieren tener una línea de oración, y muchos de ellos quieren orar ahora mismo. No sé por qué tampoco. Muy bien. Sean reverentes por unos momentos.
El Espíritu del Señor está aquí. ¿Van a creer con todo su corazón? Lo estoy intentando ahora mismo. Deberían simplemente rendirse a Dios, una dulce vida entregada a Él, lo llevaría a …?…
45 Oremos. Padre Celestial, Tú sabes todas las cosas, y sabes lo que es y lo que no es, y lo que estás haciendo. Dios, bendice a esta audiencia de personas; concédelo ahora. Que Tu Espíritu esté sobre la audiencia, hazlo en este momento, Padre. Con todo mi corazón, por favor, querido Dios, si tenemos una línea de oración, los que vienen a la plataforma serán solo para ellos. Pero ahora debemos creer que Tú estás aquí, Señor, y Tu unción está paralizando a Tu siervo, cayendo como olas. Oh Jesús, que la gente reciba solo un toque de esto en este momento, podrían ser sanados. Concédelo, Señor, por Jesucristo.
Oh, todos Uds. … Por favor, mi querido hermano y hermana, créanme como Su siervo. No hay nadie en este edificio que no pueda ser sanado. ¿Lo creerán en un…
46 ¿Cuántos aquí aceptan su sanidad ahora mismo? Digan: “Desde este momento, por la gracia de Dios, estoy sanado”, y regrese a casa y diga: “Estoy sano por medio de Cristo”. Pónganse de pie, Uds. que aceptan la sanidad, ahora mismo. Y eso es correcto. Amén. Esa es la manera de hacerlo. Aleluya.
Oh Dios, cuánto te agradezco por Tu bondad, Señor, sabiendo que no puedo …? … ya no. Ha llegado la hora en que han aceptado su sanidad.
Oh demonios, han perdido su poder. Han perdido el control. Ahora estarán en las tinieblas de afuera, y la gloria de Dios será conocida en esta ciudad y en el país, que el Señor Jesús está sanando al pueblo.
Gracias Padre. Gracias Señor.
Todos aceptando su sanidad, levanten las manos y digan: “Gracias, Jesús, por sanarme. Gracias, Jesús, por sanarme”. Denle a Él alabanzas.
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