OBRAS DEL MENSAJE


Fe En Acción
Chicago, Illinois, E.U.A.
55-1003
1 Solo creed, solo creed,
Todo es posible,
Solo creed.
Permanezcamos de pie solo un momento para orar.
Nuestro Padre Celestial, inclinamos nuestros rostros y te damos las gracias por toda la generosidad, misericordias que Tú nos has otorgado, sabiendo que no merecemos nada de lo que harías por nosotros. Pensar que un día estábamos alejados de Ti sin esperanza, sin misericordia, sin Dios, sin Cristo; viviendo en este mundo para el enemigo de nuestro alma. Y un día Jesús nos encontró y nos salvó y limpió de una vida de pecado y nos dio el Espíritu Santo y nos colocó en el servicio para Dios.
2 Oh, Padre, un día glorioso Él vendrá por segunda vez, y nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, no estorbaremos a los que duermen. Porque la trompeta de Dios sonará y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
¡Qué día! Nuestras esperanzas están puestas en nada menos que la Sangre y Justicia de Jesús. Estamos esperando la venida del gran Rey.
Ahora, estamos reunidos aquí en Chicago esta noche, Padre, en este auditorio, para glorificarle a Él, para levantar nuestras voces y alabarle a Él; cantar cantos, enseñar Su Palabra, y orar por nuestra gente enferma que está en la jornada. ¿No te encontrarás con nosotros, Padre, y nos bendecirás en estas cosas? Pedimos humildemente estas bendiciones, en el Nombre de Jesús. Amén.
Pueden tomar asiento.
Buenas tardes a toda nuestra familia. Estamos contentos de estar aquí esta noche para encontrarnos con Uds. y saludarlos en el Nombre del Señor Jesús. No pensé que alguien fuera a regresar de nuevo esta noche después de tanto bullicio que hice anoche. Cuando uno no sigue al Espíritu Santo, uno siempre se mete en problemas, ¿cierto?
3 Yo estaba parado detrás de la cortina escuchando ese maravilloso canto, y algo me dijo: “Ahora es el momento para que hables sobre el tema: ”Guarda, ¿Qué De La Noche?“. Luego salí aquí y pensé otra cosa, y, bueno, los retuve tanto tiempo. Así que, lo siento. Pero esta noche, quizá el Señor por Su gracia Divina y previo conocimiento solucionará la situación y nos dará esta noche un gran derramamiento de Sus bendiciones.
4 Estamos felices por el Señor Jesús. Y el día de hoy conocí muchos buenos amigos y conocí unos hermanos ministros que nunca antes había conocido en mi vida.
Y ahora esta noche, no los vamos a retener por mucho tiempo porque tenemos aún varias noches hasta el siguiente domingo por la noche, Dios mediante, en el servicio. Y estoy agradecido con Uds. personas que vinieron a escuchar los servicios y escuchar entonar estos maravillosos cantos que estamos teniendo, y adorar a nuestro Señor Jesucristo en el compañerismo alrededor de Su Palabra y alrededor de Sus bendiciones que Él nos concede.
5 Y tal parece que… Estaba hablando con un hermano hoy y él dijo…o, esta mañana. Él dijo: “Hermano Branham, ¿siente Ud. como que debiera empezar grandes servicios aquí en América?”.
Le respondí: “No. En primer lugar, si uno comienza grandes servicios, tendrá que lidiar con grandes cosas que van junto con esos servicios. Va a tener que tener una radio y programas de televisión y por el estilo, a la manera moderna americana. Yo prefiero mantener mis reuniones pequeñas para no tener que tener mucho dinero para encargarme de eso, y solo encontrarme con pequeños grupos aquí y allá”.
6 Ahora, en el caso que… Por años, en los últimos ocho o nueve años, he estado yendo alrededor de los Estados Unidos y predicando en diferentes partes del mundo. Y el Señor dio un don que se hizo manifiesto. Por supuesto que fue dado la misma hora cuando nací; Uds. conocen la historia de eso. Y eso es tan verdad como… Ha sido probado en todos los hornos de fuego en los que el diablo pudiera arrojarlo por todo el mundo.
Y aparentemente en los Estados Unidos, se ha vuelto algo común; la gente dice: “Oh, he visto que han hecho eso antes. Oh, yo conozco al respecto”. Pero la gran reacción es cuando dicen: “Pues, el Hermano Branham no ora por suficiente gente”. Allí es donde siempre impacta de nuevo: “No hay necesidad de ir a su reunión, porque, oh, él tomará a veinte o a treinta por noche, algo como eso; el resto se irá a casa sin que se haya orado por ellos”.
7 Bueno, un individuo me escribió una carta no hace mucho, una carta buena de crítica, la cual… Estaba buena; yo lo aprecio; porque hablaba de mi postura. Él dijo: “Hermano Branham, llevo mucho tiempo siguiendo sus reuniones”. Él dijo: “Y pienso que sus reuniones son maravillosas; nunca he visto algo parecido en mi vida”. Él dijo: “Pero Ud. sabe, usted es tan flojo”, él dijo: “al punto que Dios tuvo que levantar a Oral Roberts y a otros para orar por Sus hijos enfermos”. Él dijo: “Ud. orará por unos treinta, y ellos lo sacan cargando a usted del púlpito”. Y dijo: “Entonces Ud. está acabado hasta el siguiente día, y nadie puede verlo”. Dijo: “La gente cree lo que Ud. está hablando; baje y vaya allí y ore por ellos”.
Bueno, yo pensé, bueno eso está muy bueno. Uds. saben, me supongo que eso está muy bien, quizá eso tenga mucho de verdad.
8 Así que, hace unos días desde que regresamos de Alemania… Y ahora en el viejo país y en Alemania y alrededor de las otras partes del mundo, oh, vaya, pues, en la primera noche de reunión, uno puede esperar desde treinta, a cincuenta, a cien, y doscientas mil personas en una sola reunión. Miles sanan al mismo tiempo. Tan pronto como ven algo sucediendo, eso lo concluye; ellos están listos. Pero en los Estados Unidos, tenemos demasiada enseñanza; tenemos demasiadas diferentes enseñanzas. Uno dice, usted sabe…
9 Como por ejemplo el otro día se llevó a cabo una gran conferencia aquí. No sé si muchos de Uds. se enteraron o no, entre una gente de iglesia que había visitado todas las reuniones, de los servicios de sanidad y así sucesivamente. Así que, se juntaron, tuvieron una conferencia e iban a sacar la conclusión a la que llegaron, y uno de ellos dijo: “¿Qué piensa Ud. con respecto al Sr. Allen?”.
“El más grande radical que haya visto”, dijo el grupo.
Dijo: “¿Qué piensa sobre Oral Roberts?”.
Respondió: “Psicología en masa”.
Dijo: “¿Qué de William Branham?”.
Respondió: “Un adivino pulido”.
¿Cómo espera que se haga demasiado alrededor de eso? Mire, Jesús mismo no pudo obrar en una audiencia como esa. Cuando, Él… Ud. tiene que creerlo, eso es todo. Cuando Él fue a su propia región, no pudo hacer muchas maravillas por causa de su incredulidad.
Después durante la semana, quiero explicarles eso. Y en Chicago, quiero hacer algo que no he hecho en años, si es la voluntad de Dios.
10 El otro día… Normalmente voy cuando tengo una visión, pero en esta ocasión no fue una visión; solo fue algo que me impresionó. Estaba sentado en el bosque. Llevaba allá como ocho o diez días, solo me venía por las noches alrededor de las nueve, regresaba a la siguiente mañana como a las cuatro. Simplemente para mantenerme alejado del público y para descansar y orar.
Y sentado allí, como que algo vino a mí. Yo dije: “Señor, ¿por qué es que no puedo ir al extranjero? Tengo que tener alguna clase de patrocinio; no puedo ir allá y tomar dinero de esa gente. Así que, ellos son pobres. El público americano tiene que patrocinarlo. Y yo tengo que regresar y llevar a cabo uno o dos años de reuniones, luego ir allá y gastar lo que tengo y luego regresar y tomar más reuniones”. Yo dije: “No sé, al parecer entonces, si uno deja los Estados Unidos, los servicios de uno decaen. Entonces todo acaba durante un tiempo, tal parece, y es tan difícil levantarlo de nuevo”.
Y algo me dijo: “Pero no has hecho lo que Yo te dije”.
Y yo dije: “Bueno, ¿qué es?”. Ahora, solamente me estaba respondiendo a mí mismo. Ahora, simplemente me relajaba y dejaba que el Espíritu fuera el que hablara. Ahora, no era una visión; ni siquiera digo que era una revelación; yo no sé; solo parecía que algo seguía diciéndome. Y dije: “Bueno, ¿qué sucedió?”, ¿ven?
Yo dije: “Bueno, ¿qué no me dijiste que fuera a hacer esto?”. Y yo lo he observado y verificado.
Y el Sr. Baxter me dijo en una ocasión… Ahora, cuando el Ángel del Señor se encontró conmigo la primera vez, Él dijo: “Ahora, tú naciste para orar por la gente enferma, y llévale este don a la gente del mundo”.
11 Ustedes han leído este testimonio una y otra vez, y si lo verifican… Ahora, en aquellos días, para ser honesto, yo no sabía que la Escritura decía “don” en lugar de “dones”. Pero si se fijan, lo único que hice fue escribir lo que Él dijo. Y muchas veces Él me dice cosas, yo solo escribo lo que Él dice, porque yo no sé lo que significa; simplemente lo escribo, y me doy cuenta que llega a suceder.
Y mire, yo cuestioné mi habilidad. Yo dije: “No soy de educación, sin personalidad; y ¿qué pudiera hacer yo? La gente no me creerá”. Y Él me dijo que estos dones serían una confirmación, igual como Moisés hizo señales delante del pueblo. Y yo salí. Y empecé mis líneas de oración y se formó la línea de oración, orando por la gente enferma, continuando así; y grandes cosas estaban sucediendo. Muchos de ustedes lo recuerdan a inicios de mi ministerio.
12 Y después de un tiempo me topaba con una mujer o un hombre o algo que no estaba bien; yo los detenía allí mismo. Y cuando hacía eso, le decía a la gente el problema y lo que deberían de hacer y así sucesivamente, los pasaba y oraba por otros.
Después la gente empezó a ver que se hacía eso, oh, ellos se reunían para eso. Y luego finalmente simplemente cortamos la cosa por completo, todo a un perfecto discernimiento todo el tiempo. Y eso es lo que Él no quería que yo hiciera. Eso es correcto. Se suponía que yo solo debía orar por la gente enferma (Eso es correcto), solo orar por la gente. Y, después de todo, ustedes saben, si la gente, especialmente aquí en casa, si se les ha enseñado la imposición de manos sobre los enfermos y orar por ellos, de esa manera ellos lo creen. Y uno dice: “¿Tiene eso algo que ver al respecto?”. Ciertamente que sí.
13 ¿Por qué Jesús se paró aquí una vez mirando la mies…? ¿Cuántos creen que Él era el Señor de la mies? Seguro, todos nosotros. Y Él miró la mies y dijo: “Rogad al Señor de la mies que envíe obreros a Su mies”. Ahora, en otras palabras, usted me pide que haga solo lo que yo sé que se tiene que hacer, pero sin embargo Ud. me lo tiene que pedir. Dijo: “No tenéis porque no pedís”. ¿Es eso correcto? No pedís porque no crees.
14 Un profeta una vez tuvo una vara en su mano… o, una flecha, y él le dijo al rey: “Golpea la tierra”, ustedes saben. Y él solo la golpeó dos o tres veces. Dijo: “¿Por qué no la golpeaste más? ¿Ven? Y hay ciertas cosas que nosotros tenemos que hacer. Y creo que si yo pudiera en verdad llegar a más gente y orar por ella, imponer manos sobre ella, y… especialmente en los Estados Unidos.
Yo he atravesado la nación de un lugar a otro, una y otra vez, y se han efectuado miles de cosas. Y los milagros y señales y demás que se han hecho. Pero aparentemente, yo creo que si voy solo a un grupo como este donde todos saben al respecto y solo orar por la gente, luego solo verificarlo en un día o dos, y observe lo que sucede. Tiene que haber algo…
Y Él dijo, (Escuchen, verifiquen Sus palabras) yo nací para orar por la gente enferma. Miren, eso fue: Orar por ellos. La oración cambia las cosas. Algunas veces si ellos no lo pueden comprender en sus mentes, la oración cambia las cosas, ¿ven? Y casi todos en los Estados Unidos por toda la nación conocen al respecto y todo lo demás.
15 Así que, una de estas noches en Chicago, no sé exactamente cuándo, pero quiero comenzar y solo orar por todo un grupo de gente. Que los traigan, solo… Si puedo llegar a la plataforma y jamás tocar la unción de ese tipo de discernimiento. Después que les explique cómo eso viene (Yo nunca lo he hecho públicamente; lo haré quizá mañana por la noche o en algún momento), luego quiero empezar y solo orar por la gente enferma y verificar a cada uno, y dejar que ellos lo reporten a las veinticuatro horas, lo que sucedió. Y yo creo que Uds. verán grandes resultados. El Señor conceda Sus bendiciones.
16 Ahora, el otro día en Alemania… ¿Cuántos de los que están aquí han visto la fotografía del Ángel del Señor que fue tomada en Houston? Veamos sus manos. Está aquí en el edificio, ellos la tienen aquí, y fue tomada en diferentes lugares. Y el otro día la tomaron en Alemania.
Y ahora, la iglesia del estado en Suiza estaba en contra de mí. Ellos estuvieron en contra de Billy Graham, tal como vieron que lo escribió el hermano en el periódico. Hmm. Y decía… Entonces, después que él se fue… Y la razón por la que ellos estaban en contra de él, porque él creía en la Suprema Deidad de Jesucristo. Ahora, la iglesia Suiza no cree que Jesús era el Hijo de Dios nacido virginalmente. Eso vino de Zwingli. Primero fue Lutero y luego vino Zwingli y Calvino y así sucesivamente. Y Zwingli estuvo en Suiza y la iglesia del estado estaba basada en su doctrina. Ellos creen que Él era… En sus propios libros y en todo lo declaran, que ellos creen que Él era el hijo de José, llamado el Hijo de Dios. Él era el profeta que Moisés habló que vendría, pero en realidad José fue Su padre.
Eso derriba todo el apoyo bajo el Cristianismo. Eso le quita cada cosa Divina. Él era absolutamente el Hijo de Dios nacido virginalmente, y José no tuvo nada que ver con ello así como nosotros no tuvimos nada que ver con ello. Eso es correcto. Él era el Hijo de Dios nacido virginalmente. Y yo creo eso con todo mi corazón, alma, mente y fuerza.
17 Y luego, yo entré inmediatamente después de Billy Graham y comencé con la misma cosa. ¡Oh, vaya! Ellos se opusieron terriblemente a eso. Y después cuando escribieron en contra de mí, y luego que dieron esa reseña en contra de Billy, entonces los Católicos llegaron diciendo: “Miren, los dos no sirven”. Oh, si la gente tan solo pudiera enderezar su mente o su corazón, una vez. Así que, entonces cuando ellos lo hicieron, eso llegó hasta Alemania. Y cuando nosotros estábamos por ir a Karlsruhe, Alemania, ellos le escribieron a la iglesia del estado y les dijeron que no me recibieran porque yo era un impostor. Por tanto, la iglesia y el estado allá están unidos: Lo que la iglesia dice, el estado lo tiene que hacer.
Así que, después tuvimos la gran catedral que podía sentar a miles de personas (la tuvieron que edificar porque a ellos no les rentarían un lugar), entonces las autoridades les dijeron que no podían tenerlo.
El Doctor Guggenbuhl, un abogado muy listo, uno de nuestros patrocinadores allá, él no tomó un “no” como respuesta. Él fue allá directamente con el Sargento Mayor del Ejército de los Estados Unidos. Él dijo: “Dígale al Hermano Branham que venga. Si el resto de ellos puede venir, él también puede”. Así que, me dio una oportunidad de entrar a Alemania.
18 La primera noche tuvieron que circular alrededor de mí para evitar que los comunistas me dispararan en alguna parte. Llegó muy… llevaba a Billy mi muchacho. Pero, el Señor fue con nosotros; y ellos solo siguieron caminando alrededor para que en la oscuridad ellos no pudieran hacer un disparo, ustedes saben, porque estaban firmemente…
Y en la segunda noche, Dios le dio la vista a una niña totalmente ciega, de ocho años. Entonces la iglesia del estado y sus pastores y todos se juntaron y querían llevar a cabo una reunión conmigo; querían hacerme unas preguntas. Fuimos a un desayuno, y en el desayuno, ellos llevaron una gran cámara alemana y la colocaron de esta manera. Avanzado el día; hay suficiente luz, no necesitaban el flash ni nada. Ellos estaban tomando las fotografías del desayuno.
19 Y entonces, cuando hicieron esto, ellos estaban… Habían tomado varias fotografías, y dijeron: “Ahora, Hermano Branham, nosotros creemos que Dios está con usted, pero esas visiones, no las podemos entender, no las entendemos”.
“Pues”, yo dije: “Yo no puedo explicarlo, porque es Dios, y uno no puede explicar a Dios. Ustedes tienen que creerle a Dios. A Dios no se le conoce científicamente. A Dios se le conoce por fe”.
Bueno, ellos no podían ver eso en lo absoluto, Uds. saben. Y justo en ese momento (la soberanía de Dios justo cuando se sentía la tensión)… Yo dije: “Esperen un momento; Él está aquí ahora”. Y dije: “Él está llegando en este momento”.
Bueno, la cámara alemana, ellos la movieron directamente hacia mí, y el alemán pensó que intentaría varios disparos. Así que, él tomó las fotografías; y cuando lo hizo, el Espíritu Santo descendió.
Yo dije: “El hombre parado aquí a mi izquierda; él es un desconocido entre todos nosotros esta mañana”. Dije: “Él no es un alemán, tampoco es un francés”. Yo estaba en Lucerne en ese momento. Yo dije: “Él no es francés, ni alemán ni…”. Dije: “Él es italiano, y ha sido el líder de 32,000 comunistas”. Y el muchacho comenzó a llorar. Y yo dije: “Ahora, él tomó una Biblia. Su antecedente era Católico. Y él tomó una Biblia un día y estaba leyendo donde Jesús murió por sus pecados. Él aceptó a Cristo. Ahora él es perseguido. Él dirige un pequeño orfanato arriba en las montañas. No puede comer su desayuno en esta mañana; es por eso que lo empujó de su mesa… alejó el plato de su mesa… de la mesa porque tiene una úlcera en su estómago”.
El muchacho levantó su mano, dijo: “Cada palabra de eso es la verdad”. Entonces él dijo…
Yo lo miré. Él todavía estaba… Él era canoso y se estaba comiendo un buen plato de comida. Yo dije: “Pero, ”ASÍ DICE EL SEÑOR“, coma su comida, porque Jesús lo ha sanado”. Él se sentó y empezó a comer.
20 Bueno, esa cámara alemana estaba colocada allí tomando esas fotografías. Y después que se fue… Luego tomaron doce fotografías más. Habían tomado como doce fotografías antes y doce después. Y cuando las revelaron, allí estaba el Ángel del Señor exactamente en la fotografía, descendiendo. Lo mostró a Él bajando, cuando se acercó alrededor de donde yo estaba parado. La siguiente cosa mostró cuando Él se estaba alejando, y solo se vio la mitad de esa manera, a medida que se alejaba, y yo tenía mi mano levantada y diciendo: “ASÍ DICE EL SEÑOR: está terminado”. De esa forma.
Y yo las tengo aquí esta noche para poder mostrárselas a ustedes. No sé qué tan bien podrían verlas desde aquí de la plataforma. En algún momento podríamos revelarlas si conseguimos a alguien que las quiera, y tal vez podamos hacer negativos de ellas e imprimirlas.
21 Pero solo muestra que cada vez… Nunca he tenido un momento en el que se haya cuestionado el don de Dios en el que no baje Dios inmediatamente y haga algo sobresaliente. Así que, la crítica es perfectamente bienvenida (Amén), amamos verlo, porque siempre estamos esperando ver la gloria de nuestro Señor Dios.
Ahora, yo las tengo aquí. Tal vez no alcancen a verlas; no sé qué tan bien la… ¿Las pueden ver de donde estoy parado? Es una fotografía del desayuno. Ahora, aquí están todos los ministros; la cámara está colocada aquí atrás. ¿Ven en dónde están las luces en el edificio, aquí arriba? Y son las nueve del día. No necesita nada… ningún tipo de luz. Ahora, esa es la primera fotografía. Y aquí es cuando todos ellos se pusieron de pie, y allí está el Ángel del Señor descendiendo. Y aquí está el hombre parado, y ese soy yo y mi mano está apuntando hacia él, y este es él, parado aquí con el cuello romano, eso es… explicándole de qué se trata todo esto. Y es cuando está bajando, justo cuando empieza a bajar. Miren, está arriba. Este soy yo parado aquí y está justo arriba de mí.
Ahora, aquí está la siguiente fotografía, cuando ya se había asentado sobre la cabeza, de esa forma. Está entonces aquí abajo y la visión está sucediendo. Y aquí está la siguiente fotografía cuando se está alejando y solo la mitad de mí se puede ver allí, donde el Ángel del Señor todavía lo tiene enmascarado, solo la mitad de ello se está alejando. Y aquí está la siguiente fotografía después de eso. Está perfectamente clara y normal. No hay nada allí, ¿ven? después que ya se había ido. Jesucristo todavía vive y reina.
22 Ahora, eso no significa nada para mí. Esta gente aquí abajo, no me di cuenta que no lograron verlo, así que trataré de mostrárselas, si no les importa, solo un momento. Allí está la que se tomó antes, ¿ven? ¿Ven? Esa es la fotografía antes de que se tomara algo, y aquí está el Ángel del Señor descendiendo, ¿ven? Y aquí está la fotografía después que ya se había asentado sobre mí en donde estaba parado, ¿ven? Y aquí está la fotografía simplemente decreciendo, miren, y solo se ve la mitad de mi rostro al momento que se está retirando de esa manera. Y si se fijan, se está yendo por el lado derecho; y yo siempre llamó a mis enfermos en todas partes, por mi lado derecho. Y el Ángel del Señor siempre se me aparece por mi lado derecho, cada vez. Y allí, para probar que es la verdad, y allí el Ángel del Señor se va por el lado derecho, exactamente.
Y aquí está una fotografía después de eso, que no quedaba ya nada en el edificio. Y tenemos, tenemos alrededor de veintitantas fotografía entre estas dos cosas, y la cámara colocada de manera estacionaria en el mismo lugar, y nada en lo absoluto mostró lo contrario. Así que, solo muestra que nuestro querido Señor Jesús todavía vive y reina, ¿verdad? Y Él es maravilloso, de sobremanera abundante, y le amamos a Él con todo nuestro corazón.
23 Ahora, el Señor sea con ustedes. Ahora, no vamos a tratar de retenerlos más que unos cuantos minutos esta noche. Y predicar solo un ratito, llamar la línea de oración, y luego quizá un poco después, traigan Uds. a todos sus amigos que quieran que se ore por ellos, y cuando las masas comiencen a llegar de esa manera, quiero empezar una línea de oración y solo venir y tomar ese día para visitar y estrechar manos con el Hermano Bozé y demás y venir a la plataforma esa noche y solo empezar a orar por los enfermos, eso es correcto, solo entrar directamente y comenzar orando, imponiendo manos sobre los enfermos, Y yo creo que si fue… Dios contestará mi oración de esa manera, eso revolucionará mi ministerio delante de Dios. Y yo creo por esa inspiración allá en el bosque el otro día, solemnemente creo con todo mi corazón que Dios quiere que lo haga. Esa es la verdad.
24 Quiero leer un poco esta noche, solo un versículo o dos, de la Palabra eterna de Dios, antes de que empecemos a orar por los enfermos. Y trataremos de salir en un ratito más, para que Uds. puedan regresar mañana en la noche.
Ahora en el libro de Romanos, leemos comenzando con el versículo 19 del capítulo 4 de Romanos:
Y no se debilitó en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya como de cien años), ni la matriz muerta de Sara.
Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
Plenamente convencido que todo lo que Él había prometido, era también poderoso para hacerlo;
Y ahora quiero tomar el texto por unos cuantos minutos, para hablar de esto: Fe En Acción.
25 Ahora, la fe no se basa en las arenas movedizas de las ideas de los hombres. Así que Ud. no pudiera… Si yo llego a este lugar y les digo que un Ángel del Señor estuvo en el edificio, y sucedieron estas cosas, si no tengo algo con qué comprobárselos, Ud. tendría el derecho de dudarlo. Si digo que Dios dio un don para hacer una cierta cosa y Ud. ve que eso regresa y falla, falla, falla, Ud. diría: “Eso está mal”. Pero cuando regresa y Dios prueba cada vez que es perfecto, entonces está correcto; Dios lo ha probado. Por tanto, de esa manera es como nosotros tenemos que… La fe tiene que tener un lugar de reposo.
26 Fe… Si Ud. se va a casar: algunos de Uds. jóvenes, si se fueran a casar, la mujer con la que se casará, Ud. tendrá que tener fe en ella, ella tendrá que tener fe en usted, porque no se puede basar en ninguna otra cosa. Usted tendrá que tener fe en lo que estamos haciendo. Y el único lugar solido de descanso para la fe es en la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios es una roca solida. Cualquier fe que alguien quiera tener en lo Sobrenatural, primeramente debe ser colocada en la Palabra del Dios viviente. Cómo… Ha sido a través de la edad, como es que los hombres de la antigüedad, en todas las edades, cuando ellos en verdad encontraron la Palabra de Dios y pudieron captarla, la fe entró inmediatamente en acción.
27 Miren a Noé allá atrás en Génesis. Cuando Dios le habló a Noé ese día, la Palabra de Dios vino a Noé y le dijo que construyera un Arca para la salvación de su casa, y Uds. saben que el mundo estaba de manera vertical antes de la destrucción antediluviana (no estaba inclinada de esta manera, para traer agua), y cuando Dios le dijo a Noé que Él iba a enviar un diluvio, una lluvia, pues, Uds. saben que él tuvo críticos. Pero la fe no mira lo que son las circunstancias; la fe mira lo que Dios dijo. La fe no trata de razonarlo; la fe simplemente lo toma en su valor nominal.
Ahora, hay dos clases diferentes de lo que hoy llamamos fe. Lamento tener que decirle esto a mi audiencia esta noche, pero estoy muy seguro de esto… o, realmente seguro de esto, de que hay demasiada fe intelectual en lugar de ser una fe de corazón.
28 Miren, hay tantos avivamientos atravesando el país y la gente reclamando ser salva, y grandes evangelistas diciendo que salvaron a tantos miles y por el estilo. Yo creo que es… y luego uno regresa y se da cuenta que esa gente no permanece. Ellos solo… solo una emoción en la reunión, y están sugestionados. Mucha gente en la reunión se pone de pie y reclama sanidad y se va, más por emoción o más por algo físico que por una verdadera revelación Divina del Señor Jesús. Y cuando les pega el primer dolorcito, se rinden y dicen: “Bueno, yo no obtuve mi sanidad”. Ahora, si Ud. en verdad cree eso con todo su corazón, diez mil dolores jamás lo harían renunciar a eso. Eso es correcto; porque su fe ya se puso en movimiento. Usted se encuentra en acción en ese momento.
29 Ahora, cuando Dios habló con Noé y le dijo lo imposible… Ahora, no había lluvia, nunca había llovido, y nunca hubo nube en el cielo o ninguna otra cosa; pero Noé sabía que iba a llover, porque Dios así lo dijo.
Ahora, él era considerado un fanático. Él era considerado un poquito loco, me imagino, en su día, un verdadero fanático. Y casi siempre, cuando uno encuentra gente que se atreve a tomar a Dios en Su Palabra, ellos son considerados neuróticos, o fanáticos. Eso es correcto. El creyente real y verdadero nunca ha tenido al mundo dándole palmaditas en la espalda; siempre está en contra de él, porque él toma a Dios en Su Palabra. Y Dios nunca ha sido un amigo para el mundo… a la manera del mundo de ser un amigo de Dios, quiero decir; ellos están en contra de Dios, porque no pueden entender a Dios. Y Uds. nunca conocerán a Dios, solo por fe.
30 Pero Noé, él se movió con temor, sabiendo que venía una destrucción. Y él construyó un arca, porque tenía su fe descansando en la Palabra eterna de Dios. No importa qué tanto diga la gente que no se puede hacer, no importa qué tanto investigue la ciencia el globo y diga que nunca habrá nubes allá arriba, no hay lluvia que pueda caer, si la Palabra de Dios dice que va a llover, depende de Dios abrir camino para la lluvia. Si Dios así lo dijo, entonces eso lo concluye.
Eso es lo que nosotros deberíamos de hacer. Eso es lo que este grupito aquí debería de hacer esta noche: Tomar a Dios solo en lo que Él dice. No hace ninguna diferencia cómo se mira; no lo razone. Si Ud. solo tiene fe intelectual, Ud. razonará la Palabra de Dios, tratará de razonarla. Dice: “Ahora, déjame ver; ahora, el doctor dijo que no puedo mejorar, y si el doctor así lo dice, eso lo debiera de concluir”. Eso es razonamiento. La fe no razona, la fe lo cree de todas maneras.
31 Miren cuántos han estado… cuántos, me imagino, de los que están aquí adentro saben que el doctor se ha rendido. Miren las grandes clínicas, John Hopkins, Hermanos Mayo; y a través de mi propio humilde ministerio, yo he visto al Dios Todopoderoso convertir esas personas en nada, y sanar a los enfermos que ellos dijeron que era imposible que se recuperaran. Y las revistas y por el estilo publicaron los artículos de eso. Miren, es la fe de la gente. Esos hombres… Yo no tengo nada en contra de las clínicas, ahora entiendan, o de los doctores; ellos están bien. Pero son hombres, su conocimiento es limitado. Pero Dios es ilimitado. Y cuando Dios dice algo, es simplemente de esa manera. Sencillamente tiene que ser.
32 Y Uds. observen, la ciencia tratará de probar que Dios es un mentiroso. Hace un tiempo, dijeron que de seguro Dios había cometido un error cuando Él dijo que había hecho el firmamento antes que hubiera un sol que alumbrara —que Él se equivocó. ¿Pero saben algo? Ellos comenzaron a escalar en el laboratorio de Dios y se dieron cuenta que Dios tenía razón. Sí. Ellos tienen ahora unos rayos-X que le pueden tomar a Ud. su imagen sin ninguna luz. Así que, Dios dijo que el cuerpo de Ud. está lleno de luz. Y venimos a darnos cuenta que la vieja ciencia dijo que eso era una locura; que no había luz en su cuerpo. Pero la Biblia dice que todo el cuerpo de ustedes está lleno de luz, y nos damos cuenta hoy que su cuerpo está hecho de rayos de luz. Los rayos-X lo prueban. Toma sus propias luces que están en sus cuerpos para tomar la imagen del interior de Uds. Así que Dios estaba en lo cierto después de todo.
33 Hace un tiempo, dijeron que la Biblia estaba equivocada donde dice que el hombre piensa con su corazón. Dicen: “No hay facultades mentales en el corazón con las cuales pensar”. Pero nos venimos a dar cuenta, que Dios estaba correcto. Muy en lo profundo del corazón humano, hay un pequeño compartimento, una pequeña célula, un lugarcito más pequeño que una célula, que aún la sangre no puede morar allí dentro. No está en el corazón del animal; solamente en el corazón humano. Y ellos dicen que es el que ocupa el alma. Así que, después de todo, Dios vive en el corazón, y el hombre piensa desde su corazón, no desde su mente. Él razona aquí, pero cree desde aquí.
34 Por tanto, si usted solo tiene una concepción mental de la Biblia: si Ud. dice: “Bueno, yo lo creo porque lo leí…”. Dios se lo tiene que revelar a Ud. por medio de su corazón. Ningún hombre puede llamar a Jesús el Cristo, solo por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo lidia en el corazón. Así que, si un hombre cree en verdad desde su corazón, él no tiene miedo de ponerlo a prueba. Pero, si Ud. está solo mentalizado, Ud. lo razonará; dirá: “Bueno, yo no puedo hacer eso. Ellos podrán hacer eso, éste quizá lo pueda hacer, ella quizá se mejore, pero yo no sé con respecto a mí”. Pero si Ud. verdaderamente ha basado su fe en la Palabra eterna de Dios y está en lo profundo de su corazón, todos los diablos del tormento no pueden molestarlo. No señor. Ud. se tiene que quedar allí.
35 Yo sé de qué estoy hablando, porque lo he visto y yo mismo lo he puesto a prueba, y sé que es la verdad. ¿Por qué me pararía aquí en la plataforma de noche desafiando a una audiencia de miles? Me paré en Bombay, India, ante quinientas mil personas y los reté —diecisiete diferentes religiones— a que vinieran a la plataforma y me mostrarán una señal visible de un ser sobrenatural. Y parado en medio de ateos e incrédulos y brujos y todo lo demás parados allá por docenas tratando de aventarme un hechizo, y desafió a un hombre ciego. ¡Aleluya! Y Dios le dio su vista allí y le dio completamente la vuelta al asunto. ¿Por qué? Dios dijo que lo haría. Eso es todo. La única cosa que Él haría… Dios así lo dijo.
Eso es suficiente para mí. Si Él me dijo que estaría conmigo y que me ayudaría en estas cosas, Él lo hará. Amén. Él lo ha hecho; ocho años… han pasado nueve años en el ministerio, y Él sigue haciéndolo. Y Él continuará haciéndolo, porque Él es Dios y no puede mentir. La Palabra de Dios está correcta, cada vez. ¡Si Uds. solo miran y ven lo que la Palabra dice!
36 ¿Qué si Faraón hubiera visto en la Palabra de Dios? Él habría cambiado sus actitudes hacia Moisés y con el resto de los israelitas. Si hubiera mirado y visto donde Dios prometió por Su Palabra, que Él iba a sacar a los hijos de Egipto, él lo habría hecho; él habría cambiado su actitud hacia el pueblo.
Pero él estaba tan ocupado. Él fue a la iglesia, seguro, un hombre muy religioso. Y él fue a la iglesia y era lo que uno llamaría un creyente mental, un creyente físico, o lo que sea que Ud. quiera llamarlo. Él tenía conocimiento de lo que estaba haciendo, a manera mental. Pero el tener una verdadera revelación de que Dios iba a guardar esa Palabra, si él hubiera tenido eso, no habría actuado con Moisés de la manera que lo hizo.
37 Pero Moisés, con su pie sobre el trono —un hijo de Faraón, se iba a convertir en el gobernante, y sería el capitán en jefe sobre la nación más militarizada del mundo, que tenía el mundo a sus pies. Egipto era la nación comercial de todo el mundo en ese tiempo. Y Moisés, con su pie sobre el trono, un joven, de cuarenta años, y él hubiera entrado directamente en… Pero él prefirió…, porque, pues, él miró en la Palabra de Dios y vio que Dios había hecho una promesa.
38 Y la fe de Moisés no descansaba en lo que podía él hacer con el ejército más grande del mundo. No descansaba en lo que él podía hacer estando sentado en el trono de Faraón como un faraón. Su fe descansaba en lo que el “ASÍ DICE EL SEÑOR” decía. ¿Qué tendría que hacer él? Si hubiera elegido sentarse en el trono de Faraón, habrían venido pequeñas doncellas y le habrían dado vino y todo, y le habrían traído comida y todo.
39 Pero él miró hacia ese desierto: llevaría a dos millones de judíos (no eran más que un montón de paganos), para llevarlos allá al desierto donde no había ni una sola cosa creciendo. Él tenía que alimentarlos durante la jornada de cuarenta años. Él tenía desiertos y desilusiones y de todo delante de él. Pero la Palabra de Dios dio la promesa que él los llevaría a la Tierra Prometida, y Moisés salió conforme a la Palabra de Dios.
40 ¿Por qué? Si Moisés hubiera tomado el trono de Faraón, habría sido conocido como otro faraón. Se habría ido y estaría hoy en el tormento. Pero hoy es inmortal entre los hombres porque eligió, en lugar de eso, y puso su fe en acción.
“¿Cómo lo vas a hacer, Moisés? ¿Qué puedes hacer? ¿Cómo puedes tú, un solo hombre, guiar a dos millones de personas a una tierra prometida?”.
“Dios así lo dijo”.
Él fue vindicado por un Ángel quien bajó y habló con él y le dijo que había nacido para este propósito. Y Moisés sabía de qué estaba hablando. Así que, él no se reclinó y se puso a jugar con eso. Él puso su fe en acción.
41 Eso es lo que se requiere. No importa cuánta fe tenga usted, si no la usa, no le sirve a usted. Eso es correcto. ¿De qué sirve un Dios de Moisés si Él no es el mismo Dios hoy? ¿De qué sirve un Dios histórico? Ustedes personas que van a la iglesia, y su iglesia solo enseña algún hecho histórico sobre el Espíritu Santo regresando en el día de Pentecostés: “No hay tal cosa hoy. La sanidad fue allá atrás. Hay…” ¿De qué le sirve eso a usted? Viene siendo igual como leer que George Washington vivió una vez. Eso es correcto, Abraham Lincoln vivió una vez, de acuerdo a la historia. Abraham Lincoln vivió, de acuerdo a la historia. George Washington vivió. Pero ellos están muertos y enterrados, de acuerdo a la historia.
Pero mire, Jesucristo vive; Él murió, Él resucitó, de acuerdo a las Escrituras —vivo para siempre. Eso es lo que Washington hizo. Uds. creerán en Washington y dudarán de Cristo. ¡Aleluya!
42 Lo que necesitamos hoy día es una verdadera fe genuina puesta en acción. Sí, señor. Necesitamos una verdadera fe y hombres que se atrevan a poner las palabras de Dios en su corazón y que se la puedan aplicar ellos mismos. Uds. tratan de aplicarla en una generación que ya pasó, pero la Biblia dice: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Él es Dios por siempre. Él nunca falla. Él es el mismo en principio, Él es el mismo en poder. Él es el mismo esta noche como lo fue cuando Él caminó las riberas de Galilea, y aparece cada noche en esta plataforma y se prueba a Sí mismo vivo de los muertos. ¡Amén! Ustedes no tienen que tomar algo de la historia para eso. Es un ahora mismo, es un hecho de tiempo presente que vemos. Amén.
43 Hace unos días cuando una mujer se levantó de una silla de ruedas, dos mujeres ciegas recibieron la vista. El poder de Dios bajó revelando cosas y secretos de los corazones, llamando a través de las reuniones y cosas como esa, lo cual es una prueba infalible que Jesús ha resucitado de los muertos.
¡Oh, vaya! Eso quita el espinazo de gallina y coloca una columna vertebral en su espalda. Cuando uno viene a darse cuenta que Jesús… En realidad, tenemos el hecho que Él resucitó de los muertos y está aquí esta noche, probándose a Sí mismo vivo. ¡Acción! Su fe puesta en acción.
¿De qué le va a servir a usted leer de un Dios histórico si Él no es el mismo Dios hoy? ¿De qué va a servir leer sobre el antiguo George Washington si está muerto y ya no está? Es solo un hecho histórico. Pero Jesús resucitó de los muertos y Él es el mismo hoy.
44 ¿De qué le sirve un fuego pintado a un hombre que se está congelando? Muéstrele un buen cuadro de un gran fuego caliente y el hombre congelándose. Eso es algo que fue. Así es como la gente está tratando de mantenerlo vivo a usted hoy en día. No es de extrañar que tengamos un fracaso en la religión en Estados Unidos. No es de extrañar que las revistan digan que el ir y venir espiritual fue un estallido. Es porque han fallado en representarles la cosa correcta. Están tratando de enseñarles un Dios histórico.
Pero lo que nosotros necesitamos hoy es un Dios resucitado de los muertos y a la mano ahora, para hacer lo que sea que Él prometió que haría, para confirmar Su Palabra. Y necesitamos delegados allá en la audiencia que estén dispuestos a descansar su alma en cualquier palabra que Dios dice y ponerla en acción. ¡Amén!
Eso es lo que necesitamos hoy. Eso es lo que necesitamos, son hombres y mujeres que se pararán al frente y le dirán mentiroso al diablo. Y dirá: “Jesucristo te despojó y te robó todo derecho que tenías, y yo estoy en Cristo Jesús, y el mundo me pertenece”. ¡Amén! Correcto.
45 ¿De qué sirve tener un pájaro con dos alas mientras Ud. lo tiene en una jaula? Él no puede volar; no necesita las alas. Si Ud. lo tiene en una jaula… Oh, de esa manera está mucha de esta gente. Ella está en una jaula: les enseñan: Los días de los milagros ya pasaron: “Oh, hay un Dios. Oh, sí, creemos que Jesús era Su Hijo. Lo hemos aceptado a Él como Salvador personal. Pero permítame decirle, todas esas cosas son de los días de la antigüedad; son pasadas. Los días de los milagros pasaron”. ¿De qué les van a servir las alas que tienen? ¿De qué le va a servir la fe que Ud. tiene, si no la puede liberar? ¿De qué le va a servir su fe, si Ud. no la puede poner en acción? Ciertamente, si yo creo que Jesús vive hoy, lo pondré en acción.
Amén.
46 Él vive hoy. Él es el mismo Jesús; ciertamente lo es. Si el ciego Bartimeo puede confiar en Él, entonces yo también puedo. Si la mujer con el flujo de sangre pudo tocar Su vestidura, entonces yo también puedo. Porque Él está abierto y dispuesto, y suplicando y aceptando. “Cualquiera que quiera, que venga y tome del agua de Vida gratuitamente”. Lo que necesitamos hoy es un avivamiento de ese tipo.
Oh, usted pudiera tomar su pájaro y alimentarlo con una muy buena comida ortodoxa. Oh, sí. Le pudiera dar harina de pescado, alpiste y todo lo demás, pero ¿de qué le va a servir? ¿De qué le va a servir la harina de pescado? ¿De qué le va a servir el alpiste? Desarrollar alas. ¿De qué le van a servir sus alas, si Ud. lo tiene en una jaula?
De esa manera es hoy día: Ud. pudiera mandar a sus muchachos al seminario y enseñarles toda clase de teología, y todo sobre esto, aquello y lo otro; pero si Ud. tiene miedo de soltar su fe para confiar en Dios, ¿de qué sirve que les enseñen? ¡Amén! Lo que necesitamos es una liberación. Deje que su fe entre en acción.
47 A mí me gusta David. Él sabía que Samuel profeta había derramado aceite sobre su cabeza. Subió ese día donde estaba el ejército, y allí estaban todos… el gran Goliat estaba allí haciendo sus alardes, y los ejércitos de Dios estaban respaldados con su teología —que ellos eran israelitas y circuncidados y así sucesivamente— pero con miedo.
Oh, eso me recuerda de la iglesia de hoy día: con miedo de hacer un movimiento. Él salió e hizo su alarde, pero el hombre equivocado lo escuchó (para ellos). Un pequeñito escuálido de esa manera, envuelto en un pedacito de piel de oveja, dijo: “¿Me quieren decir, que Uds. cobardes se pararán aquí y dejarán que ese filisteo incircunciso desafíe a los ejércitos del Dios viviente?”. Él estaba listo para poner en acción lo que tenía. ¡Aleluya!
48 Eso es lo que necesitamos esta noche, es conseguir a alguien que tome lo que Ud. tiene y que lo ponga en acción. Suelte su fe. Pues, él dijo… le dijo a Saúl, dijo: “Tu siervo estaba pastoreando las ovejas de su padre, y vino un león a tomar un cordero, y yo tomé la honda y lo derribé. Él se levantó en contra de mí, tomé mi cuchillo y lo maté”.
Él dijo: “Un oso se fue detrás de otro, y yo se lo quité de la boca”. Él dijo: “Dios me ayudó hacer eso, y cuánto más hará Él… ese filisteo incircunciso que está desafiando a los ejércitos del Dios viviente”. ¡Amén! Me gusta eso. Sí, señor.
49 Ahora, Saúl quería mandarlo a un seminario, Uds. saben: arreglarlo. Él fue y tomó su gran armadura y se la puso; hizo que se le encorvaran las piernas.
Ese es el problema hoy día: Tenemos demasiadas teologías y diferentes grados y doctores y todo lo demás, al punto que está… Pues, Uds. saben, Saúl se dio cuenta que su chaleco eclesiástico no le quedaba a un hombre de Dios.
Él dijo: “Quítenme esto de encima. No me sirve. No me queda”.
50 Ahora, yo no veo cómo le pueden quedar estos grandes nombres y por el estilo a un verdadero hombre de Dios. El Espíritu Santo me salvó, el Espíritu Santo me dio esto, el Espíritu Santo es lo suficientemente bueno para que yo pueda tenerle confianza. Sé que si la puedo poner en acción, a Su Palabra, Dios la traerá a cumplimiento.
Ciertamente, si Ud. tan solo supiera lo que sabe y pone su fe a trabajar, Dios hará la misma cosa para usted. El Dios de Moisés no está muerto; el Dios de David no está muerto. Este Dios todavía está vivo.
51 Jesús vino; Él sabía quién era Él. Cuando Él fue allá a la tumba de Lázaro después que el Padre le había mostrado una visión. Le dijo: “Ve, deja la casa de Lázaro”. Se fue por cuatro días. Ellos mandaron llamarle. Él no se regresó. Él sabía lo que iba a suceder después que se cumpliera el tiempo de la visión.
Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme; voy a despertarle”. Cuando Él llega a la tumba, dice: “Padre, gracias te doy que me has oído”. Seguro, Él estaba llorando cuando se fue a la tumba; Él era compasivo con la gente. Pero cuando Él llegó allá a la tumba, no había duda en Su mente. Dijo: “Padre, gracias te doy que me has oído. Pero lo dije por causa de los que están alrededor, Yo digo ¡Lázaro, ven fuera!”. Y un hombre que había estado muerto por cuatro días, salió de la tumba.
¿Por qué? Él sabía en dónde estaba parado. Él sabía que Él era el Cristo ungido. Él sabía que tenía la Palabra de Dios. Él sabía que aquello que Dios le mostraba era la verdad.
52 Y esa misma Palabra… Y Él se la prometió a usted: “Cualquier cosa que pidieres en Mi Nombre, Yo lo haré”. Eso es correcto. Él derrotó al diablo en la Palabra de Dios.
El diablo vino a Él y le dijo: “Ahora, haz un milagro delante de mí. Escucho que Tú vas a hacer un obrador de milagros. Haz algo delante de mí”. Ese diablo aún vive. “Convierte estas piedras en pan y come, y te creeré”.
Jesús dijo: “Escrito está, no solo de pan vivirá el hombre, sino de cada Palabra que sale de la boca de Dios”.
53 Allí es donde Su fe estaba anclada. Es allí donde la fe de cada hombre y mujer debería estar anclada esta noche, en la Palabra viviente de Dios. Ustedes creen eso; pueden ponerlo en acción. Jesús, cuando estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, Yo no puedo hacer nada de Mí mismo (Yo soy el Hijo; no puedo hacer nada.), sino lo que el Padre Me muestra, eso hago. Yo vengo a hacer la voluntad de Dios”. Y cuando Él se fue, dijo que este ministerio no cesará ahora. “Porque las mismas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo. Y esto será una señal (¡Aleluya!), Las mismas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, hasta el fin del mundo”.
54 “Habrá gente que no Me verá más, pero vosotros Me veréis. Porque Yo estaré con vosotros aún en vosotros hasta el fin del tiempo”. Jesucristo está resucitado de los muertos esta noche. Sus poderes sobrenaturales están aquí con nosotros. Sus grandes señales y maravillas están aconteciendo. Cosas que jamás sucedieron desde el día de los apóstoles se están llevando a cabo esta noche. Yo lo digo humildemente. Pero aquí está una evidencia directa por la ciencia: que Jesucristo ha resucitado de los muertos.
55 La misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel a través del desierto, el mismo Ángel de Dios que entró al lugar y liberó a Pedro de las rejas, el mismo Señor Jesús que se paró delante de Pablo y mandó la Luz brillante que cegó sus ojos… Y los hombres alrededor no pudieron ver ninguna luz en lo absoluto. Sino Pablo: le cegó los ojos. Y él estaba ciego y tuvo que ser guiado de la mano a la ciudad, la Luz estaba tan brillante a su alrededor. Esa misma Luz, el Señor Jesucristo, está aquí esta noche en Su Ser resucitado, y probándose Él mismo por medio de señales y maravillas infalibles que Él está aquí.
¡Oh, gente, pongan su fe en acción! No tengan miedo. Pues, vergüenza les debería de dar. No tengan miedo. Y estad firmes en la libertad con que Cristo os ha hecho libres. No se meta usted mismo en una jaula por más tiempo. Salga de eso. Rompa las paredes. Cristo derribó la pared intermedia de separación —nos hizo libres. Estamos listos para volar. ¡Amén! Me gusta eso.
56 Muy seguido he dicho de una ocasión al estar observando a un águila… Y después que deje esta reunión, vienen mis vacaciones; voy a ir a las montañas. Cómo me gusta alejarme y estar a solas, arriba en las montañas, y observar la naturaleza. Dios está en la naturaleza.
Un día mientras estaba observando allá a una gran águila, cuando me preguntaba qué estaba haciendo, ella me estaba mirando y una pequeña ardilla le estaba ladrando, yo pensé, Dios, ¿por qué me presentas esto delante de mí? Y después de un rato, esa gran ave… Tomé mi rifle; dije: “Yo te puedo disparar”. Y ella no estaba preocupada de eso. Yo seguía…. Noté que estaba jugando con las plumas de sus alas de esa manera. Pensé: ¡Eso es! Ella tiene confianza en sus alas. Dios le dio dos alas y es un ave libre. Se puede escapar del peligro en cualquier momento que quiera.
¡Aleluya! Eso es. Si un águila puede tener confianza en las alas que Dios le dio, ¿cuánto más debiera Ud. tener confianza en el Espíritu Santo que salva su alma, y lo bautiza con Su espíritu?
57 Después, ella no se esforzó y brincó y discutió. Solamente dio un gran paso y se fue de un brinco, colocó sus alas y las aleteó un par de veces y se fue por encima de la vegetación arbórea y solo colocó sus alas. ¿Qué fue lo que hizo? Puso en acción la fe en sus alas. En eso entró un gran soplo de viento. Ella no volvió a aletear en el viento; solamente cabalgó en el viento y subió más alto; vino otro viento, se elevó más alto. Se fue elevando más alto, más alto, hasta que ya no pude verla. Me quedé allí y lloré como un bebé.
58 ¿Por qué? No significa “correr a esta reunión, correr aquí y unirse a esto y aquello; y llevar su carta a la Metodista, a la Bautista, a las Asambleas, a los Unitarios, y así sucesivamente”. Eso no es. Es colocar su fe en acción en la Palabra de Dios, e irse cabalgando en cada viento que sopla el Espíritu Santo sobre el ser humano mortal que está dispuesto a colocar su fe en Dios y decir que la Palabra de Dios está correcta.
Aquí están mis alas, (¡Aleluya!) ambos, el Nuevo y el Antiguo Testamento. Yo creo exactamente cada palabra de Ella. Me trajo de un pecador a un Cristiano. Me trajo de un pecador que maldecía a un predicador. Me colocó de un hombre ciego a tener buena vista. Me sanó cuando estuve enfermo. Me llevará de la tierra a la gloria un día de estos. Mi fe reposa únicamente en Cristo el Señor. ¡Oh vaya! ¡Fe en acción!
59 Los héroes del Antiguo Testamento tenían fe; ellos la pusieron en acción. Ustedes los tienen como ejemplos, ahora nosotros tenemos fe, pero Uds. no la ponen en acción. Aléjense cabalgando en los poderes del Espíritu Santo.
¿Oramos?
Padre Celestial, en el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús, que el Espíritu Santo acampe alrededor de cada creyente que está aquí esta noche. Y que el Espíritu del Dios viviente entre aquí y que lleve a los que están en lechos de enfermedad y aflicciones a una tierra de buena salud. Que ellos puedan salir de aquí bajo el poder del Espíritu Santo, sabiendo que Jesús resucitó de los muertos y de seguro está vivo entre nosotros esta noche. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
60 Muy bien, tenemos unas tarjetas de oración que se repartieron. Me siento muy religioso en este momento. Me siento muy bien. Acción: Permita que su fe empiece a trabajar. ¿Para qué se la dio Dios?
Creo que dijeron que repartieron cien tarjetas de oración anoche, y llamamos, quizás, la mitad de ellas, o algo así. Comencemos, como en el… Comencemos con el 51, por ejemplo. Número impar. ¿Quién tiene la tarjeta de oración 51? Levante su mano rápido aquí. Mire su tarjeta de oración. Solo levante su mano si sé quién es.
Está bien, venga para acá, señora. 52, ¿traerá su…? De acuerdo, una dama de color. De acuerdo, 53, ¿puede traer su tarjeta de oración… levante la mano? “Tal vez no puedo…”. 53, 54, 54, ¿levantaría la mano de inmediato? Muy bien, 55, 55, ¿levantaría su mano de inmediato? De acuerdo, 56. Fórmese por aquí. 57, 58, 59, 60. Veamos si podemos colocarlos allí. 60. Mirar por donde vienen. 61, -2, -3. -4, -5, miren, si podemos formar una línea.
61 No hace ninguna diferencia quién es usted, de dónde… solo para formar una línea aquí arriba y comenzar la oración.
¡Oh, yo le amo! Cuando pienso en Sus bendiciones Omnipotentes, eleva mi fe.
Oh, Salvador, eleva mi fe en Ti al punto que pueda mover una montaña. Señor, yo creo. Todas mis dudas están sepultadas en la fuente. Jesucristo el Hijo resucitado de Dios está aquí por una prueba científica. El Señor lo ha probado una y otra vez. Una y otra vez los ciegos ven, el sordo oye. En cada noche, los imposibles. Científicamente imposible que el ser humano haga lo que el Espíritu Santo hace aquí todas las noches delante del rostro de ustedes. Amén.
Absolutamente imposible, pero Jesucristo el Hijo resucitado de Dios lo hace de todas maneras. ¿No es Él maravilloso? Vamos a mover nuestra fe.
62 ¿Cuántos en esta noche dicen: “Hermano Branham…?”. Oh, yo sé que el edificio no está ni medio lleno, pero cuántos dirán: “Hermano Branham, esta noche, estoy alistando mis velas. Estoy colocando todo lo que tengo en mi fe en Jesucristo. Me estoy preparando. Estoy creyendo en Él”. Dios les bendiga.
¡Oh, vaya! Paremos de estarlo deseando y entremos verdaderamente en acción con Dios. Entremos y pongámonos serios con Él. ¿Cómo pueden seguir dudando por más tiempo? ¿Cómo pueden hacerlo, cuando el Espíritu Santo, con el mundo científico, una y otra vez, probando Su Presencia; mostrando que Él está aquí? Mostrando por señales infalibles en el mundo científico, bajó directamente en la reunión e hizo las mismas cosas que Jesús de Nazaret hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra. Probando por señales infalibles que Él está vivo hoy y viviendo entre vosotros.
Oh, debería de hacer que su fe viva a una fe que pueda decir: “Alabado sea Dios. Yo te creo, Señor. Tengo necesidad de esto y aquello. Y, esta noche, me paro solemnemente en Tu Palabra y me iré de aquí una persona sana, o un Cristiano”, o lo que sea que usted esté necesitando. Amén.
63 ¡Oh, vaya! ¡Qué maravilloso cambio en mi vida se ha producido desde que Jesús vino a mi corazón! Cómo mis ojos alguna vez fueron ciegos. Sublime gracia, que a un infeliz salvó. Perdido y Él me halló. Yo ciego fui, más hoy veo ya.
En los peligros y aflicción que yo he tenido aquí… (El diablo tratando de decir: “Oh, esto es… ahora esto es otra cosa”.) En los peligros y aflicción que yo he tenido aquí, Su gracia siempre me libró y me guiará feliz. ¡Aleluya!
Y cuando en Sion por siglos mil, brillando esté cual sol, yo cantaré por siempre allí, Su amor que me salvó.
64 Cuando esas grandes huestes de los redimidos estén parados alrededor del Trono de Dios, moviendo las palmas blancas… o la palmas en sus manos, y las vestiduras blancas lavadas en la Sangre del Cordero; contaremos la historia de cómo vencimos. ¿Cómo vencieron ellos? Por la Sangre del Cordero, y su testimonio. ¡Aleluya! ¿Cuál es su testimonio? ¡Jesús vive!
Oh, que suene por las montañas, hacia las colinas. Manden el mensaje a lo largo y ancho: ¡Jesús vive! No está muerto, pero Él está vivo. Estoy tan feliz de estar parado aquí en una de las ciudades principales del mundo, Chicago, Illinois, y reclamar que Jesucristo resucitó de los muertos y por Su gracia poder probárselos. ¡Amén!
Entonces permitan que su pecado cese. Saque los ídolos de su corazón y crean en el Dios viviente y acepten las bendiciones por las que Él murió y que apropió para ustedes. Pongan su fe en acción.
65 Aquí está una mujer en la plataforma. Dios del cielo sabe que es la primera vez que pongo mis ojos en ella. Ahora, tal vez… Yo no sé cuántos cientos de personas estaban sentadas aquí adentro. No hace ninguna diferencia si todo el mundo estuvo sentado aquí. No importa. La mujer está aquí por algo que yo no sé.
“Pues, Hermano Branham, ¿quiere decir que esa mujer…?”.
Sí, señor. Eso es correcto.
“¿Qué si ella está enferma? ¿La puede Ud. sanar?”.
No, señor. No hay nadie más que lo pueda hacer. Si yo puedo hacer que ella crea que Jesús lo hizo cuando Él murió en el Calvario, ella está lista para aceptarlo. Está concluido. Correcto. Eso será la fe de ella. Jesús dijo: “Como creíste, te sea hecho”.
66 Allí está la mujer. Nunca la había visto. Ella nunca me ha visto a mí. Eso es correcto, me imagino, dama. Somos desconocidos el uno para el otro, ¿lo somos? Lo somos. Tiene una apariencia como de una mujer piadosa y el tipo de mujer maternal. Y allí está ella y aquí estoy yo, años más joven que ella, probablemente nacimos separados por muchas millas de distancia, y primera vez que nos encontramos en la vida.
¿Por qué está ella aquí? ¿Quiere Ud. tomar mi lugar? Ciertamente. Permítame decirle, yo tampoco lo haría, a menos que el Espíritu Santo haya dicho: “Yo estaré contigo”. Amén. Pues, el Ángel del Señor dijo: “Yo estaré contigo”. Por lo tanto yo no tengo miedo. Amén. ¿Por qué? Estoy confiando en lo que Él dijo. “Pues, ¿confiaría usted en un Ángel?”. Mientras él hable de acuerdo a la Palabra. “Bueno, ¿cómo está eso de acuerdo a la Palabra?”.
Jesús se encontró con una mujer de esa manera un día. Él nunca la había visto en Su vida. Él habló con ella unos cuantos minutos y le dijo exactamente cuál era su problema. ¿Es eso correcto? Jesús dijo, cuando Él estaba resucitado, dijo: “Un poquito y estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Aún más que estas, porque Yo voy al Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis. Yo estaré con vosotros, Yo estaré en vosotros hasta el fin del mundo”.
Jesús hizo esas declaraciones y Él es verdadero. Yo sé que Su Palabra es verdad. Eso es correcto. Y Su promesa para mí es verdad. Y Su promesa para usted es verdad. Amén.
67 Si se trata de hablar de un milagro. Dicen: “Los días de los milagros ya pasaron”. Qué haría que esa mujer… que yo conozca a esa mujer, lo que cualquiera de ustedes allá, ¿lo qué sería? Yo no pudiera hacerlo. Ud. quizá diga: “Bueno, ella subió aquí. ¿Qué si Él no le dice?
Bueno entonces yo no lo sabré. Eso es correcto. Pero si Él sí me lo dice, entonces yo lo sabré. Si acaso no es ese un milagro, yo nunca lo dije. Pero mire, esa es la misma clase de cosas que la Biblia llamó un milagro. Y es un milagro. Está en la línea de lo Sobrenatural. Si le digo a usted que yo mismo lo hice, yo sería un mentiroso. Pero les estoy diciendo, Jesucristo ha resucitado de los muertos. Él está aquí esta noche. Él todavía es el Señor Jesús. Ustedes crean.
68 Les voy a pedir que estén reverentes y que estén en silencio, no se estén moviendo. No me molesta que estén alabando a Dios. Por supuesto que usted no puede… Eso es algo que me ha preocupado: El porqué es así la gente en los Estados Unidos. Ellos pueden ver al Señor obrando y aún se quedan sentados muertos, no se mueven y se quedan sentados como si fueran verrugas en un pepino. No puedo entender eso; me parece como… Emociona mi alma al punto que yo puedo… Oh, me parece que yo pudiera gritar a voz en cuello: “¡Jesús vive!”. Pues, yo soy un mortal. Estoy aquí en el mundo. ¿Qué soy yo? ¿De dónde vine? ¿A dónde voy?
Y Jesús vino y dijo: “Yo seré tu compás; Yo seré tu guía”. Él ha resucitado de los muertos; no se preocupen. “Cuando la vejez se acerque… No se preocupen de eso. Cuando golpee la enfermedad, no se preocupen, Yo estoy aquí. No temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios está contigo donde quiera que vayas”. Amén.
69 Muy bien, hermana. Puede venir por este lado solo un momento, por favor.
Yo quiero retar esta audiencia. He hablado de Jesús. Jesús es Aquel que yo amo. Jesús es Aquel que yo creo. Y Jesús es Aquel que prometió estas cosas. Y si Jesús se las prometió a ellos, Jesús las hará, ¿no es así?
¿Cuántos de los que están allá no tienen ninguna tarjeta de oración ahora, y quieren ser sanados por el Señor, levantarían su mano? Ahora miren esto, permítanme preguntarles algo. Reto la fe de ustedes; los reto para que pongan su fe en acción.
Miren hacia acá, digan: “Dios, yo creo que el hombre ha dicho la verdad. Si Tú te das la vuelta y me dices… permites que él, igual como Jesús lo hiciera, cuando le dijo a la mujer. Yo voy a creer que Tú me sanas, y si permites que él se dé la vuelta y permites que diga la misma cosa, yo lo aceptaré. Yo lo creeré con todo mi corazón”. Si Él le dice eso uno de los que están allá, eso debiera hacer que cada uno de ustedes lo crea. Seguro.
70 Si Jesús… Aquí, esta pobre mujer parada aquí, yo no sé el motivo por el cual está ella aquí. Dios conoce eso, pero si Jesucristo… si alguien… si aconteciere algo aquí y le dice a ella por qué está aquí, bueno, eso sería un milagro, ¿cierto? Y ahora en lo que concierne a su sanidad, si ella está enferma, yo no sé. Pero, debería hacer que cada uno de ustedes crea. Provocar que cada uno de ustedes sepa que el mismo Ángel que está en esta fotografía, está allí abajo. Está prometido en la Biblia; vino a través de la edad de la Biblia. Todavía está viviendo aquí esta noche.
Los mismísimos ángeles que ellos tuvieron… Un ángel es un mensajero, y cualquier sabe que la Columna que guió a los hijos de Israel era el Ángel del pacto. ¿Es eso correcto, ministros? Bueno, ¿quién era? Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
71 Es Jesucristo.
Esa misma Luz se le apareció a Pedro y lo liberó de prisión. La misma Luz se le apareció a Pablo, lo cegó, y lo derrumbó. Uds. dice: “¿Lo dejó ciego?”.
Sí, señor. La Biblia dice que lo hizo. Y esa es la misma cosa que hará para la gente. El día de hoy, si Ud. no acepta la Luz, la Luz lo dejará ciego, y Ud. caminará en oscuridad. Usted la recibirá o la rechazará. ¿Es eso correcto? Por tanto, crea con todo su corazón.
Ahora, estoy esperando Su Presencia; por supuesto, lo estoy. Y yo sé que Él está aquí en la plataforma, pero estoy esperando por Su unción. Ahora, ustedes crean con todo su corazón. Y Dios tenga misericordia y pueda ir por los enfermos y traerlos.
72 Y ahora, hermana, quiero hablar con usted solo un momento. Igual como… Estamos parados aquí, diferentes edades. Esa Luz está justo en su rostro; de esa manera lo sé. Pero usted y yo, siendo desconocidos el uno al otro y sin conocernos, tendría que haber alguna forma de que me dijeran, o que supiera, o algo tendría que suceder si sé para qué está usted aquí. ¿Es eso correcto? Sí… [La dama habla] No, no quiero que usted… no, yo digo, si yo le digo a usted… Si Ud. me dice (¿ve?), si Ud. me dice, entonces de seguro yo lo sabría si usted me lo dice. Pero si usted no me lo dice, entonces Algo me lo tiene que decir, ¿no es así? Bueno, entonces, si el Señor Jesús… ¿Es esta una de las primeras ocasiones en la reunión? Oh, es su primera vez, ya veo; muy bien.
Bueno, entonces, en la reunión… En el pasado cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él anduvo alrededor con la gente y recorría los lugares y Él no sanó a la gente. Él dijo que no hacía… Él dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo, sino lo que veo hacer al Padre, eso hago”, ¿ven? Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre”. Y en la Biblia cuando Él se paraba… En una ocasión en la Biblia, Él miraría a Su audiencia y le decía a la gente (en esta cierta ocasión…), “Tú fe te ha sanado de una cierta cosa”.
73 Y un día Él estaba hablando con una mujer junto al pozo. Y Ud. probablemente han escuchado la historia en la Biblia. Sí, sí, y luego usted [La dama habla]… leyendo la historia. Bueno entonces, se da cuenta que Él despachó a Sus discípulos, porque el Padre le había dicho que subiera allá. La mujer llegó y estaba hablando… Él empezó a platicar con ella.
Y cuando Él comenzó a hablarle, dijo: “Tráeme de beber”.
Y ella dijo: “Oh, no es costumbre que Uds. judíos le pidan tal cosa a los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si tú supieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Y la conversación continuó. Finalmente Él encontró exactamente en dónde estaba su problema. Y ella no está viviendo correctamente.
Así que, Él dijo: “Ve y trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Dijo: “Eso es correcto. Tú tienes cinco”.
Ahora observen lo que ella dijo. Ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Ahora sé que cuando el Mesías venga, (el Mesías era Jesús)”, dijo: “Yo sé que cuando Él venga, Él nos dirá estas cosas”. Pero ella no sabía quién era Él.
Él dijo: “Yo soy Él, el Mesías”.
Y ella corrió a la ciudad diciéndole a la gente.
Ahora, Jesús dijo: “Después que Yo me vaya, el mundo ya no Me creerá más, así que ellos no Me verán”. Pero dijo: “Vosotros, Me veréis, porque Yo resucitaré de los muertos, regresaré y viviré en vosotros, a través de cada edad, hasta el fin del mundo”.
74 Ahora, si esa Biblia es verdad, Jesús está obligado a Su Palabra, ¿no es así? Ahora, si Jesús está aquí esta noche (y usted y yo somos desconocidos) y me dice algo con respecto a usted que Ud. sabe que yo no sé… Y usted escucha… probablemente escuchó a otra gente decir cómo es que ellos se estaban recuperando de diferentes enfermedades y ciegos, afligidos, Ud. sabe que es Jesús haciendo eso, porque ningún hombre puede hacerlo.
Ahora si Dios me ayuda esta noche, yo creo que Él lo hará, para ayudarla (La unción no me está impactando bien; yo no sé porqué), pero si Él lo hace, entonces Ud. creerá y aceptará eso por lo que sea que está usted aquí… Yo no sé lo que es; pudiera ser finanzas, pudiera ser doméstico, pudiera ser enfermedad; yo no sé. Pero, si Él me lo dice, entonces Ud. creerá que el mismo Jesús que resucitó de los muertos está aquí hablando esta noche. ¿Es eso correcto? Muy bien, ¿lo creerán ustedes, la audiencia? Cada uno de ustedes, crean con todo el corazón.
75 Ahora, pueden ver en qué situación se encuentra. Ahora, tendrá que ser Dios, o la mujer tendrá que bajar de aquí sin nada, ¿ven? Ahora, si ella está enferma, y yo pudiera sanarla y no lo hago, yo sería un bruto. No puedo sanar a la mujer, pero por medio de un don Divino por Jesucristo… Si Él mismo estuviera parado aquí con este traje puesto, Él no podría sanarla. Él le diría que Él ya lo hizo cuando murió. ¿Murió Jesús para sanarla? ¿Para salvarnos? Entonces eso está completo, ¿ven? Nosotros solamente confesamos nuestros pecados, y luego Él es justo para perdonar, porque Él ya lo hizo. Nosotros aceptamos lo que Él hizo.
76 Ahora, esta damita delante de mí… Que el Espíritu Santo… Él está aquí. Y ahora que Sus bendiciones reposen sobre cada uno, cada uno de ustedes. Sean muy reverentes. Ahora, solo quiero hablar un minuto con la dama.
Muy bien, hermana. Ahora, confío que el Espíritu Santo, el cual está parado aquí cerca… Y ahora mismo quiero preguntarle algo. En estos últimos momentos más o menos, ha habido una extraña sensación que vino sobre usted, ¿no es así? Algo como raro, una sensación dulce y calmada como si algo estuviera a punto de suceder. Porque ese es el Espíritu Santo que está parado entre nosotros, vea, una Luz. Y ahora, Ud. está aquí, y veo lo que está mal con usted. Ud. está sufriendo de un problema cardíaco. Ud. tiene un problema cardíaco. Sí, señor. Y luego usted tiene un… usted tiene a alguien del cual está preocupado, un ser amado; es un muchacho. Y ese muchacho está en una condición mental. Eso es correcto, ¿no es así?
Ahora, le quiero decir en dónde tropieza usted conmigo. Veo que no hace mucho estaba usted en una iglesia Católica o algo como eso, diciendo una oración, pero Ud. se convirtió recientemente y ha llegado a ser protestante recientemente. ¿Es eso correcto? Muy bien, ahora, ¿me cree Ud. a mí como profeta de Dios? Muy bien, vaya y reciba su sanidad entonces en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén. Dios le bendiga.
77 Tenga fe en Dios. Solo creed. Deje que se eleve su fe, y crea con todo su corazón, y Jesucristo la sana.
Miren la manera tan distinta de caminar de la dama en este momento.
Digamos: “¡Gloria a Dios!”, todos nosotros. Seguro, Dios quiere ser alabado, mientras está Él aquí. ¿Qué provocó eso? En este momento, no pudiera decirles lo que le fue dicho a esa mujer. ¿Qué lo hizo? Yo jamás lo hice. Aquí está Aquel que lo hizo, aquí mismo, y es Aquel que está aquí en este momento. Dios conoce eso.
Muy bien. Muy bien, cada uno sea reverente ahora. Aquí está otro caso típico. Un dama, una mujer de color parada aquí, siendo yo un hombre blanco. Y ese fue un Etíope, no un Etíope, discúlpenme… o, una mujer samaritana se encontró con Jesús que comentó sobre la relación racial. Miren, ellos la tenían en aquel día, pero Jesús le hizo ver que no había diferencia; todos somos iguales. Jesús murió por cada uno de nosotros.
78 Ahora, somos desconocidos el uno para el otro. Somos de dos razas diferentes, ¿ven? Y nuestros antepasados fueron criados en países diferentes. Hizo que unos se pusieran blancos y otros amarillos y otros café y otros negro. Todos venimos de Adán, eso es todo. Y Jesucristo murió por cada uno de nosotros para hacernos a todos uno con Él. Ustedes creen eso, ¿no es así? Lo creen.
Y ahora, siendo usted una mujer de color, yo un hombre blanco, y nacimos probablemente a millas aparte, y nunca antes nos habíamos conocido hasta este momento. Usted me conoció antes.
[La Hermana habla con el Hermano Branham].
¿Escucharon eso? Dos… ¿En dónde fue eso, hermana?
[La Hermana dice: “Aquí mismo”].
Aquí mismo, hace dos años un cáncer se la estaba comiendo. Y yo oré por ella aquí en la plataforma y Dios la sanó completamente. Digamos: “¡Gloria a Dios!”.
79 ¿Está Jesús vivo? Claro que lo está. Ahora, probablemente si ella no me hubiese dicho eso, yo lo hubiera sabido en unos minutos, cuando llegara la visión. ¿Ven? Pero si impacta en este momento, por supuesto que puedo decirlo otra vez; no sé. Me encuentro en otro mundo, y tengo que decir únicamente lo que estoy viendo, ¿ven?, no lo sé. Oro que Dios me dé algo diferente a eso para que pueda ayudar la fe… Ella no necesita eso. Uno no tendría que decir nada. Ella solo quiere que se ore por ella, o puede ser que ella tenga algo en su corazón: yo no lo sé. Que el Señor me lo revele en este momento. Muy bien. Sé que Ud. me creyó en aquel entonces, hermana. Ud. está obligada creer.
La Biblia dice que en una ocasión, dijeron: “Jesús era el diablo”, algunos de los fariseos. Otro dijo: “¿Puede el diablo abrir los ojos del ciego?”. ¡No, señor! No, el diablo no puede sanar en lo absoluto. Él no tiene virtud de sanidad en lo absoluto. Solo Dios. “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”, dijo Él. Eso es correcto. Sí.
80 Pero Ud. está sufriendo con otra cosa, hermana. Eso es correcto. Veo que usted… Lo primero que usted tiene es un problema cardíaco. Ud. está sufriendo con un corazón con palpitaciones como alrededor de su corazón. Eso es verdad. Y veo como otra cosa: Ud. tiene algo como dolores de cabeza o algo; es sinusitis, un problema de sinusitis. ¿Es eso correcto? Esa es la verdad, ¿no es así? Ahora veo, Jesús todavía vive, ¿no es así? Mire.
Ahora, la mujer… No sé a cuantos puedo meter en la línea de oración, pero solo observe al Espíritu Santo ahora. Si puedo hablar con ella ahora por solo unos cuantos minutos, tal vez Él dirá algo más. Él le dijo algo a ella. Lo que haya sido, fue la verdad. Simplemente se abre. La veo en algún lugar, se me olvida en este momento en dónde fue, pero yo la he visto. Ahora, usted solo crea, porque Ud. tiene una buena fe. Usted está… Sin duda recibirá lo que ha pedido. Pero, yo en verdad creo que aquello que Ud. pidió, ya lo recibió. Así que, solo quiero hablar con usted un minuto para que la audiencia lo sepa, y otra gente de color que está aquí que la conoce a usted y por el estilo, para que sepan.
81 Ahora, tal vez Él le diga algo que va a suceder en unos días, o algo como eso, o algo que sucedió allá lejos, hace mucho tiempo. Solo algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto: simplemente que anime a la otra gente. Espero que Él lo haga; solo puedo pedirlo. Y este es un don Divino. Después durante la semana explicaré de la mejor manera que puedo, cómo es que viene.
Algo raro. Veo a la mujer guiando a un niñito. Es un niñito de ocho años de edad. Y el niñito está… ha estado con un doctor; él está afectado de constipación, y hace que sus pequeños intestinos sangren. Y el doctor no puede examinarlo. Eso es verdad. Ahora, vaya a colocarle ese pañuelo que tiene en su mano, él se pondrá bien. Amén. Dios le bendiga.
82 ¡Aleluya! Alabado sea el Dios viviente, Quien conoce todas las cosas. Conoce los secretos de su corazón. El Ángel que se me apareció, dijo: “Conocerás los mismos secretos, las cosas que están en su corazón”. ¿Acaso no es lo mismo que Jesús hizo cuando estuvo aquí en la tierra? ¿Entonces por qué no va a hacer Él lo mismo, si Él es el mismo? Él está obligado a hacer lo mismo. Dios únicamente lo sabe.
83 Ahora, aquí está una mujercita encantadora delante de mí. Yo nunca la he visto en mi vida. Ella es una total desconocida para mí. No la conozco, pero Dios la conoce. Eso es verdad. Y Dios puede ayudarla, y la única manera que Él puede hacerlo en este momento, es que Él mande Su Palabra. ¿Cree que eso es verdad, no es así? En Su Palabra, dijo que Él puso en la iglesia apóstoles, profetas, maestros, evangelistas. Ud. cree eso, ¿no es así? El apóstol tiene que hacer su parte. El profeta tiene que hacer su parte. Los dones de sanidad, obrando milagros. Todas estas cosas, todo está incluido en Dios.
Y en esta noche usted tiene mucha necesidad, ¿no es así? Porque usted está sufriendo con un problema de damas, una condición femenina que la está molestando. La tiene asustada y preocupada. Ud. no sabe de qué se trata. Por cierto, Ud. también ha estado en el hospital. Eso es correcto. Y usted es el tipo de persona que es muy nerviosa. Y veo que tiene un problema estomacal, y cada vez que come, su estómago entra en un espasmo. Eso es correcto. Ahora vaya y coma, crea en Dios con todo su corazón. Venga para acá, hermana, para que le pueda pedir a Él que la bendiga.
Ahora, nuestro Padre Celestial, ten misericordia de esta joven persona parada aquí, quien está en necesidad de Tus bendiciones, y la bendigo con la unción del Espíritu Santo que está sobre mí. Impongo manos sobre ella en el Nombre de Jesucristo y pido que sea sanada. Amén. Bendiciones sobre usted, hermana.
84 Bendito sea el Señor Jesucristo. Bendito sea Jehová-jireh, Jehová-rapha, Quien resucitó a Su Hijo Jesucristo, y lo colocó en las alturas. Quien lo resucitó de los muertos. Él está vivo esta noche. Tan seguro como Dios vive, Cristo vive. Y Su Espíritu está aquí. Es infalible. Ponga su fe a trabajar esta noche. Crea en Él con todo su corazón.
Ahora, eso me pone muy débil. Tan pronto como empiezo a bajar, puedo sentir que me alejo, como mareándome, porque todo el tiempo me estoy debilitando —hablando.
85 Si uno solo pasa a la gente y ora por… Ahora, en este momento está llegando una visión. Veo esa Luz suspendida sobre esta persona parada aquí. Es una mujer que está parada aquí al final. Ella está estudiando a alguien. Es sobre su hermana, y la hermana tiene cáncer. Si eso es correcto dama, póngase de pie. ¿Es eso…? Levante su mano de esa manera. Eso está bien. Muy bien. Ud. está preocupada de su hermana con cáncer, ¿no es así? Vaya y dele las buenas noticias: Jesús ha resucitado de los muertos. Amén. Crea con todo su corazón. Amén.
Amén.
86 Tenga fe en Dios. Crea en Él con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente, con toda su fuerza. Tenga fe en Dios. Si puedes creer, todas las cosas son posibles.
¿Qué ocasionó eso? El Hermano Branham no tiene nada que ver con eso. ¿Qué lo hizo? La fe de la mujer en el resucitado Señor Jesús. El Espíritu, Aquel Sobrenatural que está aquí ahora, Quien lo conoce a usted.
Solo deje que su fe vuele con Él esta noche. Solo colóquese en Sus brazos y aléjese. Solo deje atrás este viejo graznar del mundo. Cruce la separación entre fe e incredulidad y muévase de aquí en fe. A muchos millones de millas alejado de todo este parloteo del mundo, diciendo que los días de los milagros ya pasaron y… Jesús murió y eso lo concluye. Él resucitó. Amén. Han pasado dos mil años y Él aún está aquí esta noche en Chicago. Y cuando los eones de tiempo, cuando la bóveda del tiempo ya no sea más, cuando cada estrella cesé de brillar, cuando la luna se derrita y vuele al espacio, y el mundo ya no sea más, Jesucristo todavía estará vivo.
Y “Porque Yo vivo, Uds. pueden vivir también”. Y nosotros estaremos con Él cuando ya no haya más mundo, y no haya más luna y no haya más estrellas, el Amado que está con nosotros esta noche. Estaremos para siempre con Él, en Su Presencia en la casa del Padre. ¡Aleluya!
87 Seguro, Uds. dicen que estoy exaltado. No estoy exaltado; estoy feliz. Tengo algo por lo cual estar feliz. Mi fe se está acercando más en Dios. Me he dado cuenta que Dios ha hecho tantas cosas por mí; vindicó una obra alrededor del mundo, alrededor del mundo, a través de cada crítico. Estoy comenzando a creer que aquello que yo pida, Él lo hará. Amén. Tengo fe en Él, y quiero que Uds. tenga fe en Él, quiero que lo crean. Amén. Dios sea alabado y bendecido para siempre. ¡Aleluya!
88 ¿Cree, hermana? ¿Es la paciente?
Cree usted, muy bien. Si puede creer, solo Dios puede sanarla, yo no puedo sanarla. Si Ud. está enferma, yo no lo sé. Pero mire ahora: Si yo me paro aquí y hablo con usted unos minutos, Dios me hará saber cuál es su problema. Pero si yo… creo que si solo impongo manos sobre usted, usted creerá de todas maneras que sanó, ¿ve? Usted lo hará, ¿no es así? Seguro, Ud. lo hará. Pero, Dios… Solo por causa de la audiencia, para que pueda ver… Yo no puedo en esta clase de reuniones: no podría pararlo ahora y empezar a hacerlo, porque no funcionaría, ¿ven? Pero para que la audiencia sepa.
Hablemos un momento. Ahora, probablemente sea nuestra… ¿Es esta la primera vez que nos conocemos en la vida? La primera vez que usted me conoce. Ud. estuvo aquí ayer en la reunión. Pero no la conozco personalmente como para saber algo respecto a usted. Solo escuchó de mí.
Muy bien, solo quiero que me mire unos minutos y quite todo pensamiento de su mente, y solo diga: “Dios, yo sé que este gran sentir que tengo ahora no viene de ese pobre hombrecito parado allí. Tiene que venir de Ti, porque está trabajando en mi alma”. Y Ud. sabe que eso es verdad, ¿no es así? Pero, tiene que venir de Él, y solo de Él. Y ahora, si lo puede creer con todo su corazón, y Dios revela algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, y si Él se lo revela en este momento en la plataforma, Ud. aceptará aquello por lo cual está aquí; ¿no es así? ¿Hará la misma cosa la audiencia? Que Él lo haga ahora.
89 Esto debiera de concluirlo, si Dios lo hace. Yo no digo que Él lo hará; puede ser que no. Él aún no me ha fallado, pero yo creo que Él lo hará. Y si Él no lo hace, diré: “Hermana, yo no sé”. Porque yo solo soy un hombre; no tengo forma de saberlo. Pero si Él me lo dice y me unge, entonces yo lo sabré. Ahora, que Él lo conceda, es mi oración.
Ahora, Ud. está consciente de que algo está comenzando a moverse en usted. Es esta misma Luz que usted ve aquí en la fotografía. Eso es correcto. Eso es lo que es.
Ahora, usted está… Ud. está sufriendo con algo que tiene en su mano. Y Ud. tiene una mano paralizada. Y esa mano fue por causa de… Usted se la cortó hace un tiempo con algo como un vidrio o algo, y algo sucedió. Veo a la mujer; ella la está sosteniendo. Estaba envuelta con algo y tiene manchas. Y le pegó septicemia. Y la septicemia se torno grave, y comenzó a bajar, y se desparramó. Y Ud. ha estado con doctores, y ellos no pueden hacer nada al respecto.
Y usted es una mujer… usted trabaja, y su trabajo es en una clase de oficina, como una… Usted está mecanografiando y está haciendo trabajo de mecanografía, y esa mano… Y alguien le dijo no hace mucho sobre las reuniones. Y le hablaron de mí. Ud. vino anoche a la reunión inmediatamente después del trabajo sin haber cenado. Obtuvo una tarjeta de oración y salió y cenó y luego regresó, para así venir y ser llamada en la línea, ASÍ DICE EL SEÑOR. Amén. Eso es verdad. ¿Ahora cree? Vaya y reciba su sanidad en este momento. Dios en el Nombre de Jesucristo concédelo.
90 Tenga fe en Dios; no dude. Dele a Él alabanza. Jesús ha resucitado de los muertos y está vivo en este auditorio en Chicago esta noche. Él hará cualquier cosa que usted le pida que haga, si lo cree. Pero Él no puede hacerlo hasta que Ud. lo crea. ¿Lo cree? Bendito sea el Nombre del Señor.
Yo le amo a Él con todo mi corazón. ¿No es Él maravilloso? ¡Oh, cuánto le amo! Acaso no le hace algo sentirse muy bien en lo profundo de su corazón, cuando sabe que Ud. ya no tiene que seguir preguntándose. Todo el cuestionamiento se ha ido. La Biblia es verdad. Jesús ha resucitado de los muertos; Él está aquí ahora. Ese es Él que está aquí ahora mismo. No soy yo. Pues, yo no puedo hacer eso. Yo no sé esas cosas, y no sano a las personas. Es Jesús, el Hijo de Dios. Tengan fe en Él.
91 ¿Qué piensa, madre, sentada allá mirándome? Usted está sufriendo con un problema en la cabeza, ¿no es así? ¿Cree que Jesús la pondrá bien? Una damita anciana sentada aquí. Sí, eso es correcto. Ud. estaba sentada allí orando, ¿no es así, madre? Usted está presentado problemas con su cabeza. Eso es correcto. Ahora, ¿cree que Él la va a sanar? ¿Lo cree? ¿Me puede hacer un favor? Ahora, siendo que Dios ha sido tan bueno con usted, ponga su mano sobre ese hombre allí. Él está sufriendo con un problema cardíaco. Él… ha estado… Pues, él lleva mucho tiempo con un problema cardíaco. Eso es correcto. Amén.
Ahora, señor, usted estaba allí sentado diciendo: “Bueno, Señor, ¿por qué no pasas…? No me pases mientras estás Tú hablándole a ella”. ¿Es eso cierto? Levante su mano. Eso es correcto. Ahora, Él no lo va a pasar de largo; Él lo va a sanar a usted si tan solo lo cree. ¿Lo creerá? Amén. Que el Señor Jesús lo sane. ¡Aleluya! Tenga fe en Dios.
Simplemente Él se está moviendo por la audiencia. ¡Oh, vaya! Desearía poder… ¡Oh, como ama Él el ser adorado! Él le ama a usted. Alabado sea Su Nombre. Ud. debiera de creer en este momento, cada uno de ustedes. Tenga fe y crea.
92 Aquí está parado un hombre delante de mí. ¿Cómo le va, señor? ¿Somos desconocidos el uno para el otro, señor? ¿No nos conocemos? Oh, usted ha estado en la reunión solo… Yo no lo conozco, pensé que sabía… No. Pero hay Alguien aquí que lo conoce; ¿no es así? Y Él conoce todo de usted y Él puede sanarlo, ¿No es así? ¿Hacer que Ud. se recupere? Seguro, Él puede. Él es hermoso, y eso es lo que lo hace a Él ser tan bueno, es porque Él es Dios, y Él ama a todos.
Ahora, si Jesús me dijera para qué está Ud. aquí, ¿me creerá que soy Su profeta? Y entonces, si Él me dijera, entonces, yo vendré… Eso es la unción de Algo sobre mí, ¿no es así? Entonces si yo impongo mis manos sobre usted de acuerdo a la Biblia, ¿entonces cree Ud. que se pondrá bien? Ahora, Ud. está sufriendo con sus pies, ¿no es así, señor? Y también son sus piernas. ¿No es así? Ahora, si yo impongo manos sobre usted, ¿piensa usted que se pondrá bien?
Aquí está otra cosa. Ud. ha estado preocupado por alguien, y es su sobrino, un hombre, y él no está aquí. Él está en una gran ciudad, una ciudad grande que está cerca de una frontera; es Detroit, Michigan. Y en esta precisa noche, él está en el hospital. Él está bajo una tienda de oxigeno, y tiene un problema cardíaco. Mándele a él ese pañuelo que tiene usted en su mano para su sanidad, y vaya usted en la fortaleza del Señor. Crea ahora con todo su corazón. Que el Señor Jesús lo sane.
93 ¡Aleluya! ¿Cree Ud. que fue sanado, sentado allí en la silla? Yo lo creo con todo mi corazón. ¡Oh! ¿No es Él maravilloso?
Sean reverentes. Ahora, no se levanten y se vayan. ¿Es hora? Muy bien, entonces vamos a terminar. Muy bien. Que el Señor bendiga a cada uno. Cuando Uds. se agitan, vean yo no puedo… no hará… Dios es reverente, Él no puede… Él simplemente no se moverá cuando la gente está irreverente; no podemos hacerlo. Tal vez los he retenido mucho tiempo.
Tenga fe, ahora. Mire, les he dicho, quédense quietos. Mire, si empiezan a moverse, y eso me molesta. Mire, son almas; no puedo explicarlo; Uds. son espíritu, y cuando se mueven interrumpen al Espíritu Santo. Ud. dice: “¿Qué de eso en la Biblia?”. Pues, seguro. Jesús sacó a la gente de la casa para resucitar a la niña muerta. Él tomó a un hombre y lo guió fuera de la ciudad, alejado de la gente, para que estuviera a solas.
94 ¿Qué piensa al respecto esa damita, sentada allá al final? Ud. estaba justo entonces orando: “Dios, que esta sea mi noche”. ¿Es eso correcto? Si eso es lo que Ud. le estaba pidiendo a Dios, póngase de pie. Ahora, ¿sabe algo? Ese problema estomacal que tenía está sanado. Ahora puede ir a comer lo que Ud. quiera. Dios le bendiga. Amén.
¿Qué piensa sobre eso, papá, sentado justo detrás de ella? Vi que se movió hacia usted, sentado allí. Ud. tiene reumatismo. ¿Cree que Jesús lo va a sanar? Muy bien, póngase de pie, zapatee de arriba abajo, y vaya a casa, diciendo: “Gracias sean dadas a Dios”. Él lo sanó a usted. ¡Aleluya!
95 Dama, sentada allí con sus manos dobladas, diciendo: “Señor permite que esta sea mi noche”. Si lo cree, ya no tendrá más ese problema cardíaco. ¿Lo cree? ¡Aleluya! Entonces vaya y reciba. ¡Gloria a Dios! Tenga fe en Dios.
El problema del corazón no es nada que Dios no pueda sanar, ¿verdad hermana? Él puede sanarlo. Él puede hacer cualquier cosa que quiera, ¿no es así? ¿Cree Ud. que Él lo hará?
Damita, sentada allá atrás al final de esa hilera, la primera hilera por aquí, sentada con un problema de vesícula, sentada allí orando. ¿Cree que Dios la va a poner bien? En la hilera corta, allá al final. ¿Cree que Jesucristo la va a sanar? Si lo puede creer, puede tener lo que ha pedido. Dios le bendiga, hermana. Reciba Ud. su sanidad. ¡Amén!
96 Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. ¿Lo creen en común acuerdo? Pongan sus manos uno sobre el otro y oremos la oración de fe en este momento, y que todos sean sanados al mismo tiempo.
Dios Todopoderoso, en el Nombre de Jesús Tu Hijo, que esta sea la hora cuando la gente pondrá su fe en Dios, y el gran Espíritu Santo sanará a cada uno que está aquí adentro. Concédelo, Señor. Que su fe se extienda ahora, se tome de Dios, y que cada uno sea sanado. Permite que el Espíritu Santo caiga aquí mismo en este edificio y que cada uno sea sanado. Yo reprendo al diablo; lo condeno en el Nombre de Jesucristo. Lo echo fuera de cada persona que está aquí. Amén.
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