S.353 56-0108  Dios ha provisto un camino. 

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OBRAS DEL MENSAJE

Dios Ha Provisto Un Camino

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

56-0108

1 Buenos días, amigos. Estamos contentos de estar aquí en esta mañana una vez más en el tabernáculo, en el nombre del Señor Jesús para ministrar a Su pueblo, por medio de la Palabra escrita y orar por los enfermos. Es un poquito tarde, me parece y…

2 Muy contento de estar aquí y ver este hermoso día y a todos Uds. servir al Señor. ¿No está contento que recibió la fuerza suficiente para estar en la iglesia en esta mañana? Vean, hay mucha gente que no pudo venir. Ellos agarran el teléfono allá en su casa, a lo largo del día, y sencillamente escuchan a la gente. Les decimos, digo: “Bueno, el domingo en la mañana oramos por los enfermos allá en el tabernáculo.” La gente que entra, pues, ellos no se han movido en años. Solo piense, entonces, Ud. puede estar aquí hoy. ¡Qué cosa tan bendecida es poder salir!
Saben, había un antiguo dicho que una vez leí: “Me quejé por no tener zapatos hasta que vi a un hombre sin pies.” Así que, es así, si Ud. mira por todas partes, siempre hay alguien que está en peor condición que Ud. Así que es…
Pero al pensar, en esta mañana, que sobre todas las cosas tenemos a un amoroso Salvador que nos ama y cuida de nosotros, y que conoce que esta inmensa tarea por la que estamos pasando, y por los momentos y las pruebas en las que estamos, es solo una parte negativa de esta jornada. Y algún día vamos a recibir un cuerpo que nunca se enfermará, o nunca envejecerá. Nunca se… Y nunca tendremos que separarnos el uno del otro; siempre estaremos juntos.

3 Me agrada el compañerismo. Creo que cada uno, especialmente los cristianos, aman el compañerismo. Y pensar en nuestro maravilloso compañerismo y luego algún día, vamos a estar juntos y nunca tendremos que marcharnos, simplemente nunca tendremos que irnos. Nunca tendremos que preocuparnos si los hijos se van a lastimar o nada; no habrá tal cosa. Solo será… nunca tendremos que preocuparnos de dónde vienen nuestros alimentos; siempre estarán preparados y listos para nosotros. ¿No es eso maravilloso? En esa gran edad que viene.
Y es por eso que tenemos iglesias y el Espíritu Santo está aquí hoy. Atrayendo a la gente al corazón de Dios, para prepararlos para ese momento, es para aquellos que tomen la decisión ahora para ese lado, son aquellos que se regocijarán de las bendiciones eternamente.
Y confío que si hay alguien aquí hoy, que nunca ha tomado esa clase de decisión de servir al Señor Jesús, este será el día que lo hará. Y desde hoy en adelante, Ud. se unirá a esta gran hueste de creyentes y marchará hacia la victoria. Algún día esto terminará.
Hermano Fleeman, creo que justo aquí hay una banca, si le gustaría tomar esa ahora, tal vez, Ud. pudiera sentarse en esta… aquí hay una silla. Nuestro tabernáculo aquí es tan pequeño. No tenemos el espacio apropiado para la gente. Pero, aun así, desde todos los viernes en la noche, normalmente procuramos hacerlos pasar, y acomodarlos donde podemos orar por ellos aquí en el tabernáculo los domingos por la mañana.
Y el mundo, sin duda tenemos un mundo enfermo, muchas personas, enfermedades, problemas, angustias; pero, como decimos, habrá un tiempo que eso ya no existirá. ¿No será maravilloso cuando ya no tendremos que orar más por los enfermos? Nunca oraremos por un pecador, todo habrá terminado, todo se habrá desvanecido en los grandes olvidos de la edad, y entonces moraremos con Él.
Fíjese, sabemos que estamos un poquito congestionados aquí adentro, ojalá pudiéramos hacer que Ud. estuviera más cómodo, pero no podemos. Solo oramos que nuestro bondadoso Padre celestial le haga sentir tan entusiasmado en su corazón de Su presencia, que ni siquiera notará la condición tan apretada en la que se tiene que sentar mientras los servicios continúan; que Ud. esté muy cómodo en Él.

4 Y ahora, hoy, vamos a estudiar la Palabra por unos momentos, y después oraremos por los enfermos y los necesitados. Mi ministerio, principalmente… yo no me considero un maestro de la Palabra de Dios, y probablemente no sé mucho de Su libro, pero como siempre digo: “Yo conozco al Autor muy bien.” Y esa es la cosa principal. Yo quiero conocerle a Él. Conocerlo a Él es vida. Y tengo vida por conocerlo a Él: vida eterna que no puede perecer. Es para siempre. Dios da Su don de vida eterna, y lo bueno es que es para siempre. Nunca perece y nunca envejece ni se puede disminuir. Algún día su cuerpo envejecerá si vive. Pero su alma, su espíritu nunca envejecerá.
Una vez conocí a una persona anciana que pasaba de los cien años, dijeron que habían sido cristianos desde los siete años. Y yo dije: “Hermano, ¿Cómo le va con eso al día de hoy?
Dijo: “Oh, Hermano Branham, Él se pone más dulce a medida que pasan los años.” Era como de ciento cuatro o cinco años de edad.
Y yo pensé: “Aún más dulce a medida que pasan los años, como noventa y siete, noventa y ocho años sirviendo al Señor, y Él se pone cada vez más dulce.” Imagino, cuando las edades pasen, será aún mejor siempre, cuando miramos atrás en el pasado y vemos lo que Dios nos ha traído, de lo que nos ha sacado y hacia dónde nos ha metido.
La vida cristiana es una jornada, este es un peregrinaje aquí, y solo estamos de paso por esta tierra, no nos vamos a quedar aquí, Uds. saben eso. Muchas veces edificamos una casa y decimos: “Bueno, la familia y yo anclaremos aquí.” Pero, ¿Por cuánto tiempo? Ud. no lo sabe. A todos nos agradaría conseguir un lugar donde pudiéramos decir: “esto es para nosotros para siempre.” Pero no es aquí en la tierra. No tenemos tal lugar aquí en la tierra.
Pero hay algo en Ud. que clama por ese lugar. Y antes que pudiera haber alguna cosa en Ud. clamando por ese lugar, ese lugar tiene que existir, o no habría nada por qué clamar. Un abismo no puede llamar a otro abismo a menos que haya un abismo que responda. Por lo tanto, tiene que haber algo dentro, que clame por un lugar…Primero tiene que haber un lugar, mejor dicho, para hacer que este abismo responda. Y luego, cuando hay algo aquí adentro que desea…

5 Veo algunos de mis amigos con los que crecimos juntos, aquí estamos juntos. Y al meditar en años atrás, éramos muchachos jugando con canicas aquí afuera en la calle, jugando con trompos, montando a caballo. Y hoy, llegamos, somos hombres de mediana edad. Y me doy cuenta que sus padres, dos o tres, están sentados aquí en esta mañana, eso es, oh, cuando eran jóvenes, hombres de cabellos negros, y ahora están sentados aquí, temblorosos y viejos. Tendremos que encontrarnos con aquella experiencia temblorosa y vieja. Pero, uno por uno, estamos girando hacia abajo, solo peregrinos y extranjeros viajando.
Ahora, el bendito asunto aquí… hablaba con una jovencita hace unos momentos que estaba sufriendo de una condición nerviosa. Y la condición nerviosa, Yo… ella dijo, como había tratado de vencerla. Ahora, yo no me considero un Cristiano Científico, o un Unitario. Yo no creo en eso de “La mente sobre la materia.” Yo creo que Dios es un sanador. Ahora, la joven nació con esa condición nerviosa. Su madre y su padre murieron cuando ella una niña, una bebé, y ella creció entre sacudidas por todas partes, y nunca tuvo el amor y el cuidado apropiado que tiene un bebé.
Ud. sabe, madre, quiero decirle algo. Sé que tengo aquí atrás a un muchacho, él está muy mimado en realidad. Pero, prefiero tenerlo de esa manera, creo que eso hará de él un mejor hombre, si Dios le permite vivir, dejarlo llorar y gritar y enojarse él mismo.
Escuche. Hace algunos años, algunos modernos doctores brujos dijeron: “Dejen al bebé llorar y gritar. No lo levante.” Todo ese tipo de cosas. “No deje que la abuela lo toque” y ¿saben que lograron? ¿Ven lo que es? Una delincuencia juvenil, un montón de neuróticos. Dios hizo al bebé para ser amado. Para eso fue que Él hizo una madre que amara al bebé. Es por ello que estamos supuestos a ser de esa manera. Dios lo hizo de esa manera. Y cada vez que Ud. perturba el programa de Dios, Ud. debe recordar, que estará errado y siempre estará errado, mientras, Ud. está perturbando el programa de Dios. Siga el programa de Dios. Hágalo de la manera que Dios dijo que se hiciera.
Ahora, la única manera que eso puede… simplemente Ud. nació como un pecador, y la única manera que Ud. puede llegar a ser algo más que un pecador, es que tiene que haber otro nacimiento. Ud. tiene que nacer un cristiano. Si Ud. nació un pecador, entonces Ud. tiene que nacer para ser un cristiano. Y tiene que haber algo que tome ese lugar dentro de Ud. Y es la misma cosa que tiene que ocurrir en la sanidad divina. Algo tiene que tomar lugar, no una emoción elaborada, tiene que ocurrir algo de verdad, y Ud. sabe que ocurre. No es solo: “Oh, bueno, solo lo pensaré de esta manera, y lo estudiaré de esta manera.” Eso no lo hace, tiene que haber algo que ocurra.

6 Fíjese, hoy, y estamos esperando un par de ambulancias cargadas de gente para que entren en unos momentos, vienen por avión. Queremos entrar en una lección en esta mañana para los que están presentes, que están enfermos y necesitados, sobre el tema de sanidad divina, para que su fe se edifique en la sanidad divina; saber lo que verdaderamente es y saber qué hacer, y cómo hacer los preparativos por Ud. mismo para su sanidad.
¿Cuántos leyeron la revista Vida Cristiana este mes? ¿La leyeron? La revista Vida Cristiana, yo creo que… No, disculpen, yo la recibí este mes, pero me la enviaron. Un famoso doctor en Illinois, le hicieron una pregunta, “¿Qué de sanidad divina?” Me hubiese gustado traerla esta mañana. Y él dijo: “¿hay tal…?” Ellos le preguntaron: “¿Hay tal cosa como sanidad divina?”
Y él dijo: “Sin duda.” Y si el doctor no lo explicó exactamente de la manera que yo he explicado acerca de cómo mi mano siendo cortada, eso no reconstruye el tejido, la medicina. Pensamos que la medicina es maravillosa, y no diríamos: “no la use porque es algo…”Simplemente como yo no diría: “No use el jabón para lavar sus manos.” Es un químico, pero después de todo, la medicina no sana. La medicina lo mantiene limpio, mientras Dios obra la sanidad. Ud. no puede arreglar su brazo y… el doctor no puede entrar y arreglar su brazo, y decir: “Ya está sanado. Él solo acomoda su brazo, y se va, y deja que Dios lo sane por Ud. Ese es del único modo que puede ser hecho.
Bueno, fíjese, de esa misma manera sucede al tomar la medicina. La medicina está bien. Está bien arreglar su brazo si se fractura. Pero Dios tiene que obrar la sanidad.
Bueno, ahora, esto es… esta sanidad…Ud. debe tener fe. Es llamada “sanidad por fe.” Y este doctor dijo: “Bueno, hay una cosa como los milagros.” Él dijo: “Y yo lo he visto muchas veces.” Él era un cirujano notable. Él dijo: “Muchas veces,” él dijo: “ahora, cuando Ud. viene a esos cultos sin derramamiento quienes dicen que algún hombre lo hace, o algunos como los Unitarios y demás,” dijo: “Yo sencillamente no pondría mis manos en eso. Pero,” dijo: “Yo sé y creo que la sangre de Jesucristo es toda suficiente para curar cualquier enfermedad,” vean.

7 Ahora, viene por medio de Cristo. La sanidad viene solo por Cristo. Y todo viene… si su conversión… Ahora, he visto a personas que fingieron, decir: “Bueno, voy a pasar a una nueva página, es año nuevo, trataré de hacerlo un poquito mejor este año que lo que hice el año pasado.” Pero Ud. se da cuenta que eso no funciona. Y así es con las personas que toman su sanidad así sin cuidado. Eso no funciona, no dura. Pero cuando un hombre o una mujer vienen a Cristo con un corazón completamente rendido, y creen hasta que algo los cambia absolutamente por dentro, esa persona tiene vida eterna.
Y es lo mismo con la sanidad divina. Cuando un hombre viene a Cristo, sobre la base de creer que la sangre derramada de Cristo fue para su sanidad —“Por sus llagas fuimos curados”— y la acepta, hasta que algo sucede en su corazón, que dice: “Así es. Voy a estar bien.”
Les digo, no hay manera de evitar que ellos se recuperen. Van a estar bien, eso es correcto. Ud. no tiene que decirle a otra persona que deje de pecar después que ha nacido de nuevo. Eso se detiene por sí mismo. Bueno, es la misma cosa, Ud. no le dice a la gente: “ahora siga aferrándose,” eso…después que han sido sanados. Ellos solo… algo ocurre dentro de ellos, y no es de afuera hacia adentro, es de adentro hacia afuera. Sucede aquí primero. Ud. lo cree absolutamente. Y luego, a partir de allí, va a funcionar. Y luego, yo lo he visto acontecer tan espontáneamente que hace que ocurran milagros extraordinarios.

8 Ahora, antes que abordemos sobre tema en la Palabra de Dios, inclinemos nuestros rostros por un momento para orar. Y cada uno en su propia manera ahora, encontrémonos con el Señor.
Nuestro bondadoso Padre celestial, venimos ante Ti, muy humildemente en el nombre del Señor Jesús, Tu Hijo amado. Entramos en Su nombre porque Él nos ha encomendado hacerlo así al decir: “cualquier cosa que pidieres al Padre en Mi nombre, Yo lo haré,” entonces si colocamos Su nombre, sabemos que estamos ligados para tener una conversación con Dios. Y esta oración será llevada hasta Él.
Padre, estamos desesperadamente en necesidad hoy día, de la respuesta a esta oración. Y venimos después de una noche de oración y de consideración, estudiando la Palabra, pidiendo solo lo que Tú tienes que decirnos en esta mañana, a la gente enferma que se está muriendo; sabiendo que esta es una solemne obligación, y que algún día tendremos que responder por la lealtad de nuestra mayordomía sobre la herencia de Dios.
Entonces venimos creyendo humildemente, con corazones inclinados hacia Ti, diciendo: “Dios, ten misericordia de nosotros en este día. Perdónanos de todo pecado, Señor.” Que el corazón de estas personas aquí hoy, estén tan completamente purificado que el Espíritu Santo se moverá en una forma maravillosa, tomando Su Palabra y con ella libertando a cada corazón. Y que todo incrédulo hoy, llegue a ser un verdadero hijo de Dios, nacido de nuevo. Y que toda persona enferma llegue a ser sanada hoy. Que el Espíritu Santo nos dé para alcanzar esa fe para escalar más allá de toda sombra y de toda nube. Aferrarnos de Dios y traerlo a nuestra presencia, o traernos a Su presencia. Elévanos sobre todas las sombras. Que ni una sombra sea dejada. Que todas nuestras almas entren en contacto con Dios ahora.
Ven a Tu Palabra, Señor. Tú prometiste que bendecirías Tu Palabra donde quiera que fuera hablada. Y Tu dijiste que no regresaría vacía, sino que cumpliría el propósito.“ Y Padre, que has enviado Tú Palabra…
Ahora, que el Espíritu Santo tome la Palabra ahora, y vaya directo a los corazones de las personas, y establezca una fe inamovible, Señor, que sanará al enfermo y al afligido. Salva al perdido.
Da una experiencia a aquellos que no la tienen. Escóndenos en Cristo, Señor. Y permítenos, que todo nuestro hablar, y predicar, y el testificar, cualquier cosa que se lleve a cabo, que sea por medio de Cristo. Porque Te lo pedimos en Su nombre. Amén.
Cuando pienso en Su bondad…

9 Ahora, este es un texto familiar. Toda la noche, parece que después que me había acostado, no podía sacar este texto de mi mente. Tuve que mantenerlo en mi mente, aunque lo había abordado varias veces, solo lo mantenía en mi mente. Y hoy, con la ayuda de Dios, quiero ver un poquito, no sabiendo lo que… o sin una palabra preparada o nada. No predicamos con algunas notas, solo lo que el Señor dice que hagamos. Comenzar, y parar, e intentándolo en Su mandato.
En el libro de Génesis, el capítulo 22 y el verso 7, leemos este… el verso 7 y 8, solo para un texto.
Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; más ¿dónde está el cordero para el holocausto?
Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Ahora, leyendo la Palabra, un texto muy familiar, pero quiero tomarlo para un tema, si Dios permite, un ratito en: Dios ha provisto un camino.
Ahora las autopistas… el departamento de carreteras ha provisto una autopista para que Ud. venga a Jeffersonville, de donde Ud. venga para el servicio de esta mañana. Él ha provisto una autopista. Ud. solo siga la autopista, consiga un mapa, siga la autopista. Es muy fácil, ir por cualquier parte en los Estados Unidos, solo con conseguir un mapa de carreteras.
Dios tiene un mapa señalizado para nuestra sanidad, para salvación, y un mapa señalizado para la Gloria; este nos guía por ese camino. Y mientras estamos viajando por esta gran autopista antigua, si necesitamos un lugar para la sanidad… Ud. lo hallará en el mapa, hay pequeñas estaciones a lo largo del camino, donde el Señor ha provisto un lugar para la sanidad. Él tiene ministros por todo el camino que creen en sanidad divina, y ellos oran por los enfermos y necesitados.

10 Como el viajero que cayó viniendo de Jericó…de Jerusalén a Jericó, y los llevaron a una posada, el pequeño lugar provisto, y pusieron algo de aceite en él, le dieron algo de dinero, y él se recuperó. Y el señor dijo… o, mejor dicho, el hombre dijo: “Si te debo algo más que esto, cuando regrese, te lo pagaré, cuando venga otra vez o en mi siguiente viaje.” Entonces sabemos que Dios ha provisto un camino
En el personaje de Abraham, hablando en esta mañana, o tomándolo a él como un pensamiento base, él, en mi opinión, es uno de los personajes más sobresalientes de la Biblia, y uno de mis personajes favoritos para traer a la gente como ejemplo.
Ahora, en Hebreos el capítulo 11… o, el capítulo 12, el primer versículo, dice:
… Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta.
Ahora, nos damos cuenta de la única cosa que es el pecado: Es incredulidad. “Pecado” está en singular. Pecados… Ud. es un pecador porque Ud. es un incrédulo. Ud. es un cristiano porque es un creyente. Eso no significa… En una ocasión…o, muchas veces yo he dicho que fumar, beber, apostar, y cometer adulterio, mentir, eso no es pecado; esos son los atributos de la incredulidad. Eso es lo que la incredulidad produce: la razón por la que Ud. hace eso es porque Ud. es un incrédulo. Pero cuando Ud. llega a ser un creyente, entonces todas estas cosas desaparecen, y es una nueva vida de fe, que produce; justicia, paz, gozo, amor, longanimidad, bondad, paciencia, ternura. Esos son los atributos porque Ud. es un creyente. Ahora, Dios…
¿Alguna vez se detuvo a pensar por un instante? Miremos directamente a la Escritura. Y yo la amo, porque es la senda de Dios. Es la justicia de Dios. Y todas estas cosas que acontecieron allá en el Antiguo Testamento fueron un ejemplo de lo que podemos ser si tomamos la misma cosa, el camino que ellos tomaron.

11 La Biblia dice que ellos escaparon del filo de la espada, ellos hicieron todas estas cosas, resucitaron a sus muertos. Y Ud. dice: “Pero eso fue en el tiempo de la Biblia.” Eso está ocurriendo hoy en día. Este es el tiempo Bíblico. Desde que el Espíritu Santo ha venido, es un tiempo Bíblico continuamente. Nunca salimos de ello. Aunque sabemos que tenemos persecución por estas cosas, y la gente que no cree, se burla, se mofa. Ellos tuvieron lo mismo allá en el pasado. Pero algún día, cuando toda esta vida termine, la historia será contada más allá de la Gloria, cuando el cántico de redención sea entonado.
Oh, casi puedo ver el tiempo cuando Jesús viene a la tierra y los redimidos se paren delante de Su presencia con manos levantadas; la misma historia, “Redimidos por gracia, cuando los ángeles se paren en círculo alrededor de la tierra con sus rostros inclinados, no sabiendo de qué estamos hablando.” Ellos nunca tuvieron que ser redimidos. Somos Ud. y yo lo que necesitamos la redención. Es por Ud. y por mí que Cristo murió. Esa es la razón por la que podemos cantar: “Gracia Redentora.” el Ángel no sabe nada de esto: él nunca cayó. ¡Qué tiempo será aquel! ¡Oh, vaya!
Cuando pienso en todas estas viejas arrugas de este cuerpo que serán planchadas, todos los cabellos grises se desvanecerán, los hombros encorvados se enderezarán, digo: “Miren lo que Él ha hecho por mí.” Hablando de la gracia redentora, Uds. oirán mi voz, seguro que sí. No solo la mía, pero la de todos. Ud. oirá su voz cuando canten la historia: Gracia Redentora, como Él nos redimió. Y ahora, solo tenemos los atributos de eso. Solo tenemos el pago inicial, la ganancia de eso. Algún día recibiremos el pago completo.

12 Jesús nunca vino a la tierra y murió en vano. Jesús nunca se hubiera arriesgado a venir a la tierra. Jesús no hubiese tenido que hacer eso. Dios no maneja su negocio de esa manera en el cielo, a la ligera. Jesús vino a la tierra a morir por un propósito, no solo para ver si sería por alguien. Dios, antes de la fundación del mundo, estableció… vio anticipadamente todo el asunto. ¿Lo creen? Lo vio anticipadamente, por previo conocimiento Él lo sabía de antemano.
Por lo tanto, Él sabía que iba a haber una iglesia llamada a salir fuera, sin mancha y sin arruga. Tenía que haber preparativos hechos para salvar a aquella iglesia, entonces, Él envió a Jesús, no solo para que “Tal vez alguien pudiera ser salvo,” sino que Él sabía quién lo iba hacer. Él tendría un pueblo llamado fuera y Uds. son ellos. Él tendría un pueblo que creería en sanidad divina, que aceptaría las llagas para su sanidad, Uds. son esos. Dios lo sabía. Él sabía que habría incrédulos. Los hubo entonces. Él sabía que ellos serían. Él lo supo de antemano. Entonces, por lo tanto, Él pudo predecir que sería de esa manera. Y Él sabía anticipadamente que habría alguien que lo creería. Así que Él envió a Jesús para aquellos que lo creerían.
Y aquí los tienen el día de hoy, reunidos en un solo punto, para aceptar lo que Dios pre-anticipó que sucedería. Dios hizo los preparativos para aquellos que creerían. Y Ud. es parte de aquel preparativo. Dios de antemano lo sabía antes que el mundo fuera formado, que estos días estarían aquí. Es por eso que Él pudo predecirlo: Él lo sabía de antemano. Y Él hizo los preparativos para aquellos que lo aceptarían.
Y Uds. son el pueblo, esta mañana, que viene para que se ore pues para eso fueron hechos los preparativos. Dios lo sabía de antemano. ¡Oh, vaya! Eso despierta las emociones de nuestras almas. Note que, el Espíritu Santo cuando Él toma la Palabra, y la pone en medio de la congregación, vea las emociones de la audiencia. ¿Saben lo que hago entonces? Sé que es la presencia de Dios en el edificio, cuando Ud. ve el camino, el efecto. Eso mueve a la gente, cuando Ud. ve, es justamente la Palabra. Dios haciendo los preparativos y proveyendo.

13 La misma cosa es al venir a este tabernáculo en esta mañana. Dios lo sabía anticipadamente, y lo puso en orden para que Ud. pudiera recibir la misma cosa que viene a recibir en esta mañana. Amén. ¿Lo captan? Vean, todo está listo y en orden. Lo único que tenemos que hacer es recibirlo ahora mismo. Dios ya lo ha enviado. Está aquí. Ahora, lo único que tiene que hacer es levantarse y recibirlo.
Ahora, se le tiene que mostrar a Ud. cómo alcanzarlo y echar mano de ello. Y luego cuando lo reciba, entonces sabrá que está allí. Nada va a borrarlo; es indeleble. No puede ser cambiado.
Fíjese. Dios dándonos aquí un ejemplo: Abraham y su muchachito Isaac. Estaba pensando allá en el pasado cuando Abraham era un hombre ordinario. Él no era más que cualquier hombre. Tal vez, su padre era un adorador de ídolos, que vino a la tierra de los Caldeos, la ciudad de Ur, saliendo de Babilonia, donde habían adorado las raíces de los árboles. Y tenía algunas mujeres allá arriba, y ella supuestamente era algún tipo de diosa, y todo fue construido por Nimrod. Y allí fue donde se estableció primero la adoración de ídolos en Babilonia. Y la gente se esparció. Y Babilonia los juntó en un solo grupo, como una gran cabeza o una gran organización.
Pero Abraham salió del grupo que se apartó. Su padre…él se casó con su media hermana y bajó y habitó en los valles de Sinar, los valles. Y allí Dios le habló a la edad de sesenta…o, setenta y cinco años. Y le prometió un caso de sanidad divina. Y su esposa, Sara, tenía sesenta y cinco años. Y prometió que por medio de la fe de él, en Él, que obraría sanidad divina para Sara. Amén.
¡Qué cuadro tan hermoso! ¡Cuán sobresaliente! Como Ud. puede notar, siempre fue la fe de Abraham, aun Sara dudó y se río y discutió con el mismo Dios, por algo que ella se rio de Él. Pero Dios por medio de Su soberanía, no podía retractarse de Su promesa
Oh, si Ud. puede ver eso, amigos enfermos, ahí es cuando algo va a tomar lugar, tiene que suceder. Está fundamentado sobre su fe en Dios.

14 Fíjese, Dios le dijo a Abraham, Él iba a hacer, y proveer, de alguna manera para que esto acontezca. Cualquiera aquí que pasó… o, en cualquier lugar un adolescente sabría, que eso tenía que ser sobresaliente… algo tenía que acontecer. Pero antes que Dios lo hiciera… o, lo prometiera… Él hizo preparativos para eso antes de hacer la promesa. Y tendrá que ser.
Las personas sentadas aquí esta mañana con cáncer, con problema del corazón, ciegos: tiene que haber un mover sobrenatural que lo hiciera. Tuviera que ser un movimiento sobrenatural.
El domingo en la mañana, el domingo pasado en la mañana, tenían que agarrar aquella señora de la camilla acostada aquí, con los tobillos fracturados y con esclerosis, que no podía alcanzar su bata; y en quince minutos ella podía vestirse. Se hicieron los preparativos. ¿Lo ven?
Oh, ¡qué cosa tan gloriosa! Se hicieron los preparativos. Dios sabía anticipadamente que Él enviaría a Abraham, y Él solo lo dejó avanzar hasta que cumplió los setenta y cinco años de edad para mostrar que eso sería un milagro: dejar que Sara siguiera avanzando en el viaje. Él les pudo haber hablado cuando tenían diecisiete o veinte años de edad. Pero Él solo les permitió llegar a un punto en el que sería un milagro.
A Dios le agrada mostrar Su poder, no es que Él tenga que hacerlo, pero Él ama hacerlo. A Él le complace, en Su omnipotencia y permitirle saber a Sus súbditos quién es Él. Estoy muy contento por eso, porque Él me mostró Su poder. Normalmente cuando Dios muestra Su poder, sin importar lo que la gente piense de eso, a la gente siempre le hará ruido eso cada vez. Eso prepara sus corazones. Los prepara. Eso los hace animarse y estar listos para poseer algo nuevo.
La gente que no cree en sanidad divina y en el obrar de milagros, con razón nuestras iglesias se está muriendo, con razón se están secando hasta tener cultos sin sangre. Con razón el Evangelio social es tan predominante hoy en día, es por causa de nuestros seminarios y todo lo demás, estamos quitando todo lo sobrenatural de Dios. Y Dios mismo es sobrenatural. Él es el Ser creador; Él es Jehová. Él es la gran realidad. Él es la gran sustancia de todo lo que fue hecho en la tierra y fue hecho por Él. Y Él despliega Su poder al levantar el sol todas las mañanas, al enviar sus lluvias, al poner los arcoíris, al descender a Sus súbditos, y sanarlos de sus enfermedades y salvarlos de sus pecados. Amén.

15 La misma palabra, Dios, Él mismo… la Palabra Dios significa: “Objeto de adoración” y nosotros le adoramos a Él porque en Su majestad Él puso estas cosas delante de nosotros. Y las vemos claras delante de nuestros ojos. Cuán glorioso es servirle. Cómo es que Él sabe anticipadamente estas cosas y las pone en orden.
Tal vez, hoy en día, Ud. diga: “Hermano Branham, yo soy un cristiano, ¿por qué me pasa esto a mí? ¿Porque me metí en este estado?” Bueno, tal vez, Dios hizo igual que lo hizo con Abraham y Sara. Pues, posiblemente Sara se casó con Abraham cuando solo era una jovencita adolescente, y posiblemente Abraham un joven en sus veintes. Había diez años de diferencia en la edad de ellos. Tal vez, ella de dieciséis y él con veintiséis años.
Pues, Él pudo haberle hablado a ellos y decirles: “Uds. van a tener un hijo en su juventud. Uds. podrían amar a su bebé mientras están jóvenes, y pueden disfrutar de él mucho, y van a criarlo, y va a ser un tipo del Salvador que vendrá, y demás. Lo pudieron haber tenido en aquel momento. Pero a Dios le agrada hacer milagros. Oh, discúlpenme. Pero saber lo que Él ha hecho…
Observo el rostro de las personas: vi a una mujer sentada aquí muriendo de cáncer, y no era nada menos que una sombra de mujer, y ella estaba a punto de irse de aquí. Aquí está ella sentada en esta mañana, sana, fuerte, con las mejillas rosadas.
Aquí esta sentada una joven en el asiento frontal (estaba hablándole hace un momento) una de las peores escenas de un alcohólico. Y aquí está ella, ya no con un aspecto neurótico, dulce y humildemente.
Miro más allá y veo a una mujer allá atrás que estaba ciega, y ella está aquí en esta mañana, ni siquiera tiene lentes sobre sus ojos. Oh, es Dios abriendo camino. Y Él lo hizo en el Calvario. Allí, nuestras esperanzas están fundamentadas en nada menos que la sangre de Jesús con justicia. Oh, cómo Él lo hace, va más allá de descubrirlo. Pero Él lo hace. Lo hace para Su Gloria, Él ha hecho los preparativos para eso.
Si Ud. fuera a llevar a su hija a algún tipo de fiesta, ¿no prepararía? Le alistaría el vestido y demás, o su pequeño traje, o lo que sea que fuera su hijo, niño o niña. Ud. haría los preparativos para eso.
Si Ud. fuera a amenizar una cena, ¿no prepararía Ud. primero la cena? Ud. se alista para estas cosas. Ud. se prepara para estas grandes bendiciones que vienen, para que se las pueda dar a las personas. ¿No le gusta a Ud. deleitar a la gente? ¿No le agrada a Ud. salir y llevar gente a su casa parar amenizarlos? Ud. limpia todo, Ud. arregla todo, pone una florecita aquí: “Esta es la manera que a ellos les gustaría.” Y Ud. arregla una cosita aquí. “Yo veo que a ellos les gusta esto,” entonces lo prepararía, simplemente haciendo los arreglos. “Y sé que a ellos les encanta este tipo de carne,” entonces Ud. prepara esa carne muy bien y condimentada, porque… Y si Ud. no se siente como que pueda hacerlo, entonces Ud. busca a otra persona para que lo prepare mejor. Ud. está haciendo los arreglos, los preparativos para alguna cosa, porque Ud. quiere que sus invitados estén deleitados en gran manera.

16 Dios, habiendo hablado muchas veces. Él quería que Sus hijos tuvieran lo mejor, entonces Él hizo los preparativos. Él hizo sombra sobre los profetas. Lo reveló en Cristo. Y la mesa está servida, y cada hombre y mujer que está invitado tiene una invitación para venir a la mesa:“ Más Él fue herido por nuestras iniquidades, y por Sus llagas fuimos curados.” Todo está visto anticipadamente. Está provisto y preparado. La comida está lista. Se ha hecho el llamado. Él lo vio anticipadamente. Él hizo los preparativos. Es el camino provisto de Dios para Ud.; cuando sus almas tengan hambre.
Una señora me dijo, justo esta mañana, dijo: “Yo entré a una de estas reuniones, y vi a las personas muy felices.” Dijo: “Yo no era feliz, y los vi a ellos tan felices y dije: sin duda que ellos tienen algo. Ojalá tuviera eso.” Seguro, la mesa estaba servida para esa pobre alma hambrienta. Y antes que terminara el servicio, ella estaba comiendo de la misma mesa. ¡Oh, vaya! [Una señora de la audiencia dice: “Hermano Branham esa era yo.”] Correcto. [“Y ahora, soy feliz hoy.”] Amén.
Borracha, con la mirada perdida, alcohólica hasta el límite, los doctores la habían desahuciado. Y aquí está ella feliz, regocijándose. Y eso fue hace como dos años, supongo… hace tres años; y miren, ella todavía resiste.
Si alguna vez Ud. viene a esa mesa, y pone sus pies debajo de ella, Ud. nunca se volverá a ir. ¡Es tan grandiosa! El mundo no tiene nada con qué compararla. Es tan maravilloso conocer Su amor para Ud. Dios haciendo los preparativos.
Fíjese, Él dijo: “Dejaré que Abraham, en lugar de llamarlo cuando tenía veintiséis y Sara dieciséis , voy a esperar a que envejezcan, voy a esperar que Sara pase la menopausia, Oh, eso normalmente ocurre a los cuarenta, luego a los cincuenta, sesenta, pasen como veinticinco años, luego la llamaré a ella. Y voy a dejar que Abraham llegue a los setenta y cinco, y luego lo llamaré.” Fíjese, Él dijo: Abraham voy hacer algo por ti“ eso es suficiente. Mientras Dios lo dijo que Él lo iba hacer.

17 Abraham dijo: “Bueno, Señor, estoy contento de recibirla” Y él se fue actuando como si ya lo hubiese recibido. Amén. Esa es la manera. Si Dios tiene… Él no lo habría dicho a menos que Él lo haya preparado. Si Él lo ha preparado, es como si Ud. ya lo hubiese recibido.
Si yo le dijera que le daría un árbol de roble, y Ud. dijera: “Muy bien, hermano Branham.” aquí vengo con una pequeña bellota y se la doy. Ud. tiene el árbol de roble. (Seguro que sí.) Está en la forma de una semilla, pero solo déjela quieta. Siémbrela en la tierra, y esta producirá un árbol de bellotas. Sin duda que sí. De esa manera es con la Palabra. La Palabra es la simiente. La Palabra vino a Abraham, la Palabra de Dios vino a él, y dijo: “Abraham Yo te he escogido.” ¿Lo captan? Oh, yo solo amo eso. No fue: “Tú me escogiste a Mí” sino: “Yo te elegí a ti.”
Ahora, ¿Por qué está Ud. aquí esta mañana, está enfermo? Dios lo eligió. Hoy es el día para su sanidad. “Yo te he elegido a ti. Yo preparé mi cena. Yo te hice venir. Ahora, cada uno de Ud. es un invitado y ha entrado. Y yo tengo todo, preparado y todo los confites están en la mesa, y cada uno de Ud. lo puede recibir ahora.” ¡Qué invitación!
Ahora, Dios dice… ahora, algunas veces, Abraham…Abraham no tendría duda de decir: “Gracias, Señor. Yo estoy tan feliz de recibir esta promesa que Tú me das, porque aquí estoy, estoy viejo y siempre quise tener hijos. Entonces, estoy viejo y me gustaría tener esa promesa”
Bueno, Abraham salió como si creyese que el bebé iba a nacer ese mismo año. Pero Uds. saben, día tras día, no hubo cambio. Y luego pasaron día tras día, luego semana tras semana, año tras año, sin cambio alguno. Pero la Biblia dice…Fíjese, si fuéramos Ud. y yo —Bueno, tal vez, no digo que Ud. y yo, pero algunas personas— ellos dirían: “¡Oh, vaya! Dios me desilusionó; Él no guardó Su promesa.” Pero Él si guardó Su promesa.
Y Abraham, la Biblia dice: “Se fortaleció en Dios,” todo el tiempo se fortaleció más. Ahora, él tiene setenta y cinco, fíjese, han pasado diez años, él tiene ochenta y cinco—diez años. Solo piense, eso fue cuando yo comencé a predicar estas reuniones, ya pasaron diez años, y nada había sucedido —la primera persona por la que oré—pero todavía estaba dando gracias a Dios por lo que iba a suceder. ¿Por qué? Dios lo preparó. Dios nunca le va a dar una promesa a menos que primero haya un depósito para eso.

18 Un buen hombre no le daría a Ud. un cheque sin fondos en el banco; un hombre honesto no lo haría. Bueno, Dios no le daría a Ud. Su cheque para su salvación o para su sanidad, a menos que haya primero un depósito para eso. Dios lo ha preparado. Él le dijo a Abraham que iba a tener un hijo. Eso lo concluye.
Él le dijo a Noé, Él dijo: “Quiero que me construyas un arca. Constrúyela, para la salvación de tu casa, un arca.” Y Noé, ¿no es eso bueno en Dios? Antes que ocurra este gran desastre, Dios siempre da una advertencia y da una vía de escape. Él la prepara. Él dijo: Ahora, Noé, mira. Quiero que construyas un arca.“ Pues, ellos no habían tenido agua en la tierra; solo unos pequeños brotes de agua. Nunca llovió. No había agua allá en los cielos. Y cuán absurdo parece algunas veces para la mente carnal, cuando Dios le da a una persona una promesa, la cual el mundo no entenderlo.
No hay duda, pero cuando Ud. recibió la bendición de Dios y cuando nació de nuevo, la gente pensó que Ud. estaba loco. Ellos dijeron: “Esa persona está un poquito mal de la cabeza.” Vea, Ud. se mueve por fe. ¡Oh, vaya! Ud. está haciendo los preparativos para algo que el mundo no sabe nada al respecto. Ellos solo viven tan lejos como pueden ver. Pero nosotros vivimos por las cosas que no vemos, creemos que lo que Dios dijo era verdad. La fe no mira al asunto que Ud. ve. La fe mira las cosas que Ud. no ve.

19 Entonces, ¡cuán felices deberíamos de estar en esta mañana! Todos aquí adentro preparándose para su sanidad. Seguro. ¿Cómo voy a hacerlo? Yo no sé, pero Dios lo preparó para mí; vengo a recibirlo, eso es todo. Yo solo voy a estar exactamente como Él dijo que lo haga, y voy a recibirlo,“ vean. Porque es el camino provisto por Dios para hacerlo. Él hace los preparativos.
Ahora, Noé salió allá a construir un arca: la bondad de Dios para con él. Él dijo: “Yo sé que están a punto de venir algunos problemas, y todo aquel que no esté en esta arca se va ahogar, así que prepárate, y métete en esta arca, y mete a tu familia allí. Díselo a todos. Todos son bienvenidos para que vengan, más Yo estoy seguro que no lo harán. Pero de todos modos haz los preparativos para ellos. Aquí está el arca. Ahora, tu haz el arca, y todo el que quiera entrar puede entrar y salvarse.”

20 Entonces, Noé salió a construir, como Uds. hoy aquí: construyendo con su testimonio. Uds. están construyendo un arca espiritual para la salvación de su propia alma, para su testimonio y para la gloria de Dios.
Ahora, ellos estaban edificando el arca, y las personas venían y se reían y burlaban de él… y decían: “Hey, ¿escucharon de aquel fulano decir que va caer agua? ¿De dónde va a venir? Pues, no puede haber agua allá arriba. Miren. ¿Ven algo de agua? Eso está tan azul como puede estar. Oh, nosotros hemos vivido aquí estos años, y nunca ha habido nada de agua. ¿Cómo podría llover? No hay agua allá arriba. Y este fulano dice que toda la tierra va a estar cubierta de agua. Bueno, ese hombre debe ser un poco raro. Algo anda mal en su cabeza” Pero, ¿por qué lo hizo? ¿Por qué hizo los preparativos para encontrarse con Dios? Dios iba a prepararse para destruir a los enemigos del mundo, y Noé tenía que construir un camino que lo preparara para soportar aquello.
Y de esa manera es hoy en día. Dios ha provisto una manera para destruir ese cáncer, Dios ha provisto una manera para quitar esa ceguera de los ojos de ellos, Dios ha provisto la manera y lo que estamos tratando de hacer con esta Palabra en esta mañana, es edificar algo para Ud. con que pueda seguir: su victoria, la Palabra de Dios. “Así dice el Señor” ¿ven? Seguir avanzando con Su Palabra. “Dios así lo dijo.”
Después de un tiempo, cuando Dios estaba listo para que aconteciera, la lluvia estaba allá arriba. Y cuando Dios está listo para que acontezca, eso estará siempre allí, vean. Dios provee Su camino, después que Él ha hecho los preparativos.

21 Muy bien. Él hizo esta misma cosa… Él iba a glorificarse a Sí mismo en los jóvenes Hebreos. Él hizo los preparativos, ¿Cuándo los hizo? los jóvenes Hebreos no tenían promesa, no podían regresar aquí y leer en la Biblia y decir: “Señor Tu prometiste en Tu Palabra que cualquiera de Tus hijos que entrara en el horno ardiente, Tú los librarías. Muy bien, Señor, venimos directo a eso.”
Bueno, eso no hubiese sido difícil de hacer —solo la fe de ellos—porque ya Dios lo había prometido. Pero Dios no les había prometido nada parecido, pero ahí estaban las palabras que ellos tenían. Dios era tan real para ellos, que ellos dijeron: Nuestro Dios es capaz.“ ¿Qué tal eso, para el individuo que no cree en sanidad divina?

22 “Dios es capaz de librarnos, venir a este horno ardiente, pero no nos inclinaremos a sus imágenes.” Y cuando entraron al horno ardiente, al descubierto, con fe pura, que Dios era capaz, no que fue prometido, pero Él era capaz. Dios envió a Cristo al horno ardiente y les sopló para apartar el fuego de ellos, y los protegió, y los sacó (por supuesto), afirmando, “Dios es capaz.”
Ahora, no venga diciendo: “Dios puede.” Ud. no tiene que venir así… “Dios, Tu lo prometiste. Amén. Lo preparaste en el Calvario, y yo he venido a recibirlo. Y Tú lo prometiste. Y yo veo a otros recibirlo, así que vengo también, Señor, a recibir mi parte.”
Ud. se irá como una persona diferente, Ud. se irá con un ancla dentro de su alma, que nada lo puede molestar. Ud. sabe que Ud. es sanado. Ud. sabe que Dios ha tenido cuidado de este asunto por Ud., porque Él lo ha prometido. Él le da a Ud. pruebas y luchas con estas promesas. Muchas veces Él dejó que los jóvenes Hebreos sintieran el peso del fuego viniendo hacia ellos.

23 Él le permitió a Daniel oír al león rugir; tal vez, el aliento caliente directo en contra de él. Aquellos leones con sus bocas abiertas, hambrientos ahí abajo en esta fosa. Y los leones se apresuraron hasta él, y con un gran rugido estruendoso, ellos estaban listos para agarrar a Daniel. Y de repente él fue cubierto por el Ángel. Amén. La luz giró como un remolino alrededor de Daniel. Sin duda, esa era la columna de fuego que guio a los hijos de Israel. Los animales le temen al fuego. Ud. sabe eso: ellos le temen a la luz. Ud. puede arrojar una luz en la cara de los animales, y este correrá. Y tal vez, Dios la hizo brillar, porque Dios vive en el resplandor. Dios es un fuego consumidor. Quizás, de repente, sin saber, él dijo, lo que ocurriría, pero ellos lo lanzaron a la fosa de los leones, y entonces el Espíritu Santo estaba allí, los leones retrocedieron y se acostaron. ¿Cómo fue eso?

24 Con razón, San Agabo, cuando él estaba muriendo, cuando llegó a la cruz y ellos lo iban a matar, él corrió y la abrazó y la besó. Ellos lo iban a humillar. Y él dijo: “Oh, cruz de Cristo, lamento tener solo una vida para darla por Ti. Lamento que solo tengo una vida para darla por Ti.”
Ellos dijeron: “¿No tienes miedo?”
Y él dijo: “¿Miedo?” Y ellos envolvieron sus manos en la cruz, y lo empaparon con alquitrán y lo llenaron de plumas, colocaron un barril de brea en la parte inferior y lo hicieron cabalgar en un carruaje y le lanzaron una antorcha encendida, y esta giró alrededor de él. Y después que la gente se gozaron y se pasaron las piedras unos a otros, y se habían desecho de esta peste, un predicador de la justicia; ¿qué aconteció? el fuego quemó y el santo estaba colgando sobre la cruz, alabando y bendiciendo a Dios. Dios había preparado una vía de escape para él justo en el medio del fuego. Él había preparado el camino. Pues, él vino valiente, ¡audazmente! Esa es la manera en que venimos a las promesas de Dios. Venimos audazmente para aceptarlas. No venimos temblando, diciendo: “Tal vez, lo haré. Tal vez yo… El domingo siguiente, tal vez este será…”
Ahora venimos con una seguridad en nuestro corazón. Dios por medio de Cristo ha provisto un camino y yo vengo para aceptarlo. Es una cosa fácil cuando Ud. mira y ve lo que la promesa ha hecho. Si Ud. ve que fue Dios el que hizo la promesa. Si Dios hizo la promesa, Dios es capaz de guardar Su promesa.

25 Cuando aquella anciana madre piadosa, el domingo pasado, yaciendo allí y yo dije: “Madre, ¿cree Ud. que Dios guardará Su promesa?”
Ella dijo: “Con todo mi corazón.”
¡Oh, vaya! Eso fue todo. Eso fue lo que lo hizo. Eso es lo que lo hizo aquí no hace mucho. Parado en Karlsruche, Alemania, cuando mi muchacho y algunos hombres estaban enviando gente a la línea de oración. Aquí venía una muchachita totalmente ciega, no sé qué andaba mal con la niña. Ellos solo la enviaron acá arriba, y la pobrecita estaba bajando de la plataforma, alguien la agarró. Y ella tenía pequeños rizos, cintas para el cabello colgándole, trenzado, sencillamente una típica niñita alemana; nunca había visto en toda su vida. Y cuando ellos la trajeron hasta aquí, ella estaba… solo no sabía a donde ir. Y ella me puso sus brazos alrededor mío (a propósito, era este mismo traje que traigo puesto.) —puso sus bracitos a mi alrededor. Ella balbuceó algo en alemán, no supe que era. El intérprete dijo… yo dije: ¿Qué dijo ella?“
Dijo, “Ella dijo: ¿Es Ud. el hermano que va a orar por mí?” ¡Oh, vaya! La pobrecita como de este tamaño, como mi pequeña Rebeca.
Y yo dije: “Sí, cariño, vengo desde toda esa distancia de Estados Unidos para orar por ti.”
Ella puso su….envolvió sus bracitos a mí alrededor, recostó su cabecita sobre mi hombro: con toda la seguridad, ¡la sencillez de un niño! Dios del cielo iba a moverse de alguna manera.
En unos momentos, ella abrió sus ojitos; ella dijo: “¿Cómo se llaman estas cosas?” Luces. Su madre saltó y se echó a llorar y corrió dejando sus zapatos hasta la plataforma.
Ella dijo: “¡Cariño!”
Ella dijo: “Madre, oh, eres tan hermosa.” ¿Por qué? El Calvario preparó, hizo los preparativos para la sanidad de sus ojos. Sin duda. Ella vino aceptar lo que Dios había provisto. Dios ha provisto para cada uno. Dios da la seguridad.
Tal vez su enfermedad ha perdurado por mucho tiempo. Tal vez Ud. la ha tenido por años, y Ud. ha intentado e intentado. Ud. intentó. Abraham intentó cuando él tenía casi los cien años de edad. Dios se le apareció un día y Él le dijo: “Abraham, yo soy el Dios Todopoderoso, camina delante de mí y se perfecto.” Cien años de edad, avanzando a los cien. “Camina delante de mí y se perfecto, Yo soy el Dios todopoderoso.”

26 Y si Ud. entendiera estas palabras… Alguna vez, quizás, me agradaría tener un avivamiento aquí en el tabernáculo en Jeffersonville, cuando tengamos lista la carpa y las cosas en alguna parte donde podamos explicar estas palabras y ver lo que significan, -solo el significado de esas palabras.
“El Todopoderoso” en el Hebreo es El Shaddai, que significa “los pechos,” como los de una mujer. “Abraham, vengo a ti en el nombre de Aquel que tiene pechos, que nutre, el dador de vida.”
Como cuando un bebé está enfermo, Ud. sabe, la madre lo sostiene en su pecho y lo amamanta, y el bebé está inquieto y llorando, y delgadito, pero el solo se mantiene allí, y se alimenta y se pone fuerte. ¿De dónde viene ese nutriente de vida? De la madre. Y Dios se nos aparece hoy, como el El Shaddai, El de pechos, los dos: El Nuevo y el Antiguo Testamento. Tan llenos de promesas como pueden ser. No un pecho, sino pechos: dos. ¿Por qué? Él murió por un propósito compuesto. Él fue herido por nuestras rebeliones, y por Sus llagas, Dios proveyó un camino para nuestra sanidad, vean. Uno para salvación, y uno para nuestra sanidad. “Yo soy el de pechos. Yo tengo dos testigos. En boca de dos testigos conste toda palabra.”

27 En el Antiguo Testamento, Él era Jehová Jireh, el sacrificio provisto por el Señor. Él era Jehová Rapha, el Señor que te sana. En el Antiguo Testamento, en Sus nombres compuestos, Él era Jehová Rapha el sanador. En el Nuevo Testamento Él es Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por siempre. La preparación. Pudiéramos tomarlo de los dos; el Nuevo y Antiguo Testamento, tomarlos a los dos.
Esa es la razón, principalmente, que yo tomo el Antiguo Testamento para escoger un texto, porque lo traigo al Nuevo Testamento, y lo junto, para mostrar que es el mismo Dios de pechos. El mismo Dios que hizo escapar a Daniel de la muerte al enviar un Ángel es el mismo Dios que está aquí en esta mañana. Es el mismo Dios que le dio la vista a Bartimeo, el que sanó a la niñita alemana. Él nunca falla. Él no puede. Él es Jehová Dios. Él hace los preparativos. Y Él ha provisto un camino para cada uno de nosotros. Él ha provisto un escape.
Y Él le dijo Abraham: “Yo soy el de los pechos. Ahora, Abraham, la única cosa que tienes que hacer es seguir nutriéndote, nutriéndote.”

28 Y note, un bebecito, si él está enfermo, no importa cuán enfermo esté…Ahora, a las madres, sepan esto, no importa cuán enfermo esté el bebecito, mientras él se esté nutriendo, él está satisfecho. Y algunas veces, Ud. le prepara el biberón de leche, y Ud. le prepara su lechita y le pone las vitaminas allí. Oh, ¡cuán amoroso! Uds. saben. Tal vez todos somos los bebes de biberón de Dios, diríamos.
Y Dios ha provisto las dos botellas, el Nuevo y el Antiguo Testamento. Y Él ha soltado todas las vitaminas en esos dos. Y mientras nos agarramos de Él para nutrirnos, no solo estamos satisfechos, sino que estamos siendo sanados al mismo tiempo. Tenemos las vitaminas espirituales. Eso nos mantiene edificándonos, haciéndonos más fuertes, y más fuertes. Tiene calcio para los huesos, tiene vitamina con complejo B para los nervios. Oh, tiene de todo en ello. Toda la caja de la medicina de Dios está adentro. Todo estaba en el biberón, lo puso en el biberón. Y Él lo abrió en el Calvario. Por lo tanto, por medio del Calvario podemos volvernos a nutrir de cualquier bendición redentora por la que Jesús murió.
Una lanza, representando el pecado en nuestro lugar, punzó Su costado, Sus pies, Sus manos, Su cabeza. Y por medio del derramamiento de sangre de Su vida, nutrimos otra vez nuestra vida. Y todo lo que perdimos allá en la caída más allá, Dios nos ha provisto un camino. Dios ha provisto una vía de escape.

29 Ahora, aquí tenemos al pequeño Isaac que nació de Abraham a los cien años, y Sara cercana a los noventa años. Dios trajo al pequeño Isaac a existencia. Nació el pequeño Isaac. Y cuando él nació, bueno, cuán feliz estaba la familia. Hicieron una fiesta el día que fue destetado. Abraham lo circuncidó al octavo día. Y él llegó a ser un joven, como de dieciséis años.
Dios dijo: “Ahora, Abraham quiero ver cuanta fe realmente tienes. Voy a dar un retroceso a tu sanidad divina. Para ver qué tanto confiarás en Mí.” Ud. sabe, algunas veces Ud. tiene como recaídas; ¿sabía eso? he tenido muchas de ellas. Sí. He estado predicando el Evangelio por años, me doy la vuelta y me pongo tan enfermo, algunas veces no sé qué hacer. Pero mi ancla se sostiene. Amén. Anclado alrededor del Calvario, y digo: “Dios, oh, no puedo ver el Calvario. Las olas son tan duras. Mi gente está diciendo todo eso. El doctor dice que no puedo vivir.” Pero algo aquí adentro, la línea de la vida aún está sosteniendo. ¡Sosteniendo!

30 ¿Alguna vez vio en un barco la red de pesca de arrastre…la mar… mejor dicho, la red de arrastre? Esta pasa a través de las olas. Algunas veces estamos debajo de las olas; Ud. no puede ver alrededor o a ninguna parte. Pero deje que su ancla lo sostenga allí. Lo mantendrá a Ud., y a medida que el ancla comienza a recoger la enfermedad y demás, Dios, entonces, saca todo muy bien. Los cielos finalmente se aclaran. Todo sale bien. Lo está sosteniendo dentro del velo.
Él dijo: “Ahora, te voy a dar una prueba Abraham” Él dijo: “Quiero que tomes este muchacho tuyo de dieciséis años, quiero que lo pongas aquí, y quiero que lo sacrifiques ahora.”
“¿Cómo voy a ser padre de naciones? ¿Cómo es que de este muchacho va a salir la prole de Cristo? ¿Y qué va a pasar si lo sacrifico?” Bueno, ahora él piensa: “Si Dios hizo la promesa, depende de Dios cuidar del resto.”
Entonces él toma al muchachito (no le habría dicho a la madre,) y se va a un viaje de tres días de vuelta al desierto. Ahora, un hombre puede caminar veinticinco o treinta millas por día, entonces él debió estar a cientos de millas de la civilización. Y a los lejos él miró una montaña, él le dijo a los que sostenían las mulas, les dijo: “Permanezcan aquí.” Fíjese, quiero que note esto, Uds. los que están enfermos. Dijo: “Permanezcan aquí mientras el muchacho y yo subimos a la montaña a adorar, y regresaremos. Regresaremos.”

31 “¿Cómo va él a regresar? Si vas a tomarlo y sacrificarlo, y Dios te dijo que lo mataras, las palabras exactas, tomar su vida, y vas a tomar su vida, ¿Cómo es que van a regresar?” Eso depende de Dios. Oh, ¡vaya! ¿Pueden captarlo? Tal vez, soy solo yo, emocionado en esta mañana, ¿ven? “¿Cómo va él a regresar?”
Pero Dios le dijo a Abraham: “Ve y hazlo.”
Abraham dijo: “yo lo recibí como uno de entre los muertos. Y si lo sacrifico, Dios es capaz de levantarlo otra vez. Dios dio la promesa que por medio de él vendría el Salvador y Dios lo hará de algún modo.”

32 Moisés: el padre y la madre de Moisés tuvieron que hacer algo parecido a eso. ¿Cómo Moisés iba a ser el libertador del pueblo si cuando ellos vieron que era un niño hermoso, ellos lo arrojaron allá afuera en un caos con un montón de cocodrilos? ¿Cómo es que iba a ser el libertador? ¿Cómo él lo iba hacer?
Bueno, ellos lo recibieron de esa manera, así que ellos lo empujaron donde los cocodrilos, sabiendo que Dios podría encargarse de eso.
Dios tiene Su mano en Su iglesia. Dios tiene Su mano en Su hombre, en Su mujer. Dios puede encargarse de la situación.
Entonces Abraham dijo: “Regresaremos.”
Cuando Ud. salió de su casa esta mañana, Ud. le dijo a su esposo “Cuando yo regrese, me sentiré un poco distinto.” Sí, señor.
“¿Cómo lo va a saber Ud.?”
Yo no lo sé, pero lo haré.“ Amén.
Seré diferente cuando regrese, tú solo observa y mira.“
“¿Cómo lo vas a hacer?”
“¡Dios proveerá!”
Allá, cuando esa hora crucial viene, y ellos subieron a la cima de la montaña, y Abraham tomó su cuchillo y tomó al muchachito. Y él dijo cuestionándolo, él dijo: “Padre, aquí está el leño, y aquí está el altar, ¿Pero dónde está la ofrenda de sacrificio?”
Y él dijo: “Dios proveerá una ofrenda.”
¿Es esa una lección para nosotros? Dios proveerá. No hay necesidad de ponerse todo molesto por cualquier cosa. Dios lo proveerá.

33 Estoy mirando algo justo ahora que pudo destrozarme y arruinarme. Ahora, Ud. me escuchó salir de los servicios, irme a trabajar con el hermano Wood, de vuelta ahí, pero Dios bajó hace pocas noches en una visión, y me dijo, y me mostró qué hacer. Si Ud. solo confía en Él, Él es maravilloso. Él sabe todo. Él va a darle a Ud. lo mejor que hay.
Miré mi viejo Pontiac el otro día, estaba todo estropeado. La transmisión hidráulica se le iba a salir, y… yo tengo dos muchachitas que se balancean por todo los asientos, y rompieron los asientos del carro todo por fuera. Y fui y lo llevé a arreglar. El hombre dijo: “Billy, te diré lo que haré,” dijo: “Te voy hacer un buen intercambio por eso.”
Yo dije: ¿Cómo puedo intercambiar eso? Yo dije: “No puedo hacerlo.”
Y él dijo: “Bueno, estas… Oh, tu crédito es bueno por aquí, mientras quieras. Te haré una nota.”
Yo dije: “Eso está bastante bien, pero no puedo hacerlo.”
Él dijo: Te daré un buen precio por él.“ Dijo: ”Siendo un predicador, te lo venderé al precio de mayorista.“ Yo dije: ”eso está muy bien, pero no puedo hacerlo.“
Y él dijo: “Bueno, si alguna vez tienes la idea de intercambiarlo, me avisas.”
Y yo dije: “Muy bien.” Así que entonces, pensé: “Bueno, Dios, este viejo carro está bien para mí. Está bien y es genial. Ese, y mi vieja camioneta,” yo dije: “podemos andar por todo el país con él. Está bien. Lo he estado haciendo por todos estos años. Puedo seguir.”
Y la otra noche entró una llamada telefónica de California, un hombre me llamó por teléfono, el hombre es un multimillonario. Él dijo: “Hermano Branham, ¿Qué clase de carro tiene Ud.?”
Yo dije: “tengo un Pontiac de cuatro años.”
Y él dijo: “Para el treinta y uno de este mes, habrá uno de los Cadillac más grandes que se hayan fabricado, será traído y puesto en su puerta para servicio.”

34 Y yo dije: “No, No, hermano, por favor,” dije: “No lo haga.” Dije: “Si…No.” Dije: “Mis vecinos no entenderían eso, y la gente… yo no necesito un Cadillac.” Dije: “Tome la diferencia y déselo a alguien más. Y si Ud.me quiere ayudar, consígame un Ford (muy bien) o un chevy.”
Y él dijo: “No, este ya fue comprado y está parado aquí.”
No sé qué hacer con él, pero vea Ud. lo que es, es Dios. Dios proveyendo en Su misericordia. Algunas veces la cosa se pone muy baja donde nos preguntamos, ¿Cómo va a ser esto? Pero, Dios ya ha provisto. Él solo lo sostiene y le saca interés a eso, ve Ud., para dárselo a Ud.
Y ahora, por una visión, me tambaleo asombrado. Aquí está una carta, viniendo de allá, por medio de un hombre, el otro día, me la enviaron, era el rey de una nación, del extranjero. Y decía: “Oh, los milagros y demás cosas que han ocurrido en Alemania.” El rey de Dinamarca, él dijo: “Venga hermano Branham, y predique a mi pueblo en el nombre del Señor Jesús.” Y justo en el momento donde pensé que Dios me había desechado y que yo estaba acabado. Él está renovando. ¡Aleluya!
Y cuando solía llevar a la gente por medio del discernimiento, uno por uno. Él ha colocado en mi corazón ahora, algo de lo que no me atrevería hablar, en este momento, y no soy un fanático y Uds. lo saben. Sin duda que Uds. me conocen lo suficiente; pero, observe lo que ocurre ahora. Oh, ¡vaya! Irá más allá de eso. Vean, algunas veces justo en los momentos más difíciles, entonces ahí llega Dios. ¡Aleluya! Así es como lo hace Dios.

35 Así fue como lo hizo Dios con la mujer del flujo de sangre. En su hora más oscura, ahí apareció Jesús. Era la hora más difícil para los jóvenes Hebreos, entonces llegó Dios en los vientos del tiempo, y abanicó apagando el fuego de los jóvenes Hebreos. Fue la hora más difícil de Abraham cuando él retrocedió el cuchillo y apoyó la espalda de su propio hijo, y le volteó su cabeza, y su corazón en su boca, mientras esto acontecía. Su propio hijo, él jaló el cuchillo para cortar su garganta, porque así lo había dicho Dios. Fue el momento más difícil cuando Dios, Jehová apareció en la escena. Dijo: “Abraham, reten tu mano. Yo ya he provisto.”
Tú has hecho, ¿Qué?
“Ya yo he provisto el sacrificio.”
Abraham dijo: “Llamaré a este lugar Jehová Jireh porque el Señor ha provisto.” Y para ese momento un carnero comenzó a berrear en el desierto, atorado, con sus cuernos enganchados en algunas ramas. ¿De dónde salió ese carnero? Y ese estaba a cien millas de la civilización. Los animales, los leones, y los lobos, y demás, y las hienas, uno que anda ambulante por las praderas donde habría sido muerto. Y además de eso, él está justo en la cima de las montañas donde no hay agua, no hay manantiales, allí no hay nada que comer. Y en el momento justo, aquí estaba este carnero con los cuernos enganchados en el desierto.

36 ¿Qué fue eso? Jehová Dios habló y el carnero vino a existencia. Sin duda que Él lo hizo. Eso no fue una visión. Y él mató al carnero, y sangre salió de el. Y el carnero vino a existencia en un minuto, y en el siguiente minuto salió. Fue la vía provista de Dios para dar una bendición a Su hijo que había confiado en Él hasta el fin del camino.
Dios puede en este minuto hablar para que todo cáncer salga de este edificio, abrir los ojos de todos los ciegos, dar libertad a todos y liberar. Dios ha provisto un camino. Él ha provisto un camino. Él envió a Su Hijo, Cristo Jesús. Y el Espíritu Santo está haciendo nido en nosotros hoy. El Espíritu Santo está sobre nosotros. Nos está bendiciendo. Nos trae una atmósfera.
¿Por qué es que Ud. puede agarrar el huevo de una gallina y ponerlo en casa de cría? La madre de la gallina no tiene que estar sobre el huevo para madurarlo, solo tiene que calentarlo sobre el, y el huevo se empollará.

37 Oh, Dios, Él envió Su Palabra. Eso es lo que estoy tratando de darles a Uds.: Su Palabra, Su promesa, Él la preparó en el Calvario. Él preparó el sacrificio para Su sanidad en esta mañana. Él la tiene aquí y Él la vigila. Y Ud. la está recibiendo en su corazón, y el Espíritu Santo la está anidando, este tomará la vida, y producirá exactamente lo que Dios dijo que produciría. Toda Palabra producirá exactamente lo que prometió, porque Dios la ha provisto.
Miren a la preparación. Cuando una persona se está alistando para poner su….poner sus pollos y demás, como ellos seleccionan a sus huevos, y los ponen debajo del anidadera, y los ponen bajo la casa de cría, y como el calor es regulado. Ese calor mantiene al huevo hasta que es empollado.
Y Dios es así para poner orden, para que un día, por medio de todos los tipos, por Adam, a través de Eva allá abajo, por todos los profetas, desde Adam, Él puso orden. Él lo puso todo en el Antiguo Testamento, mostrando lo que Él iba hacer. Y Él lo concluyó en el Calvario, cuando envió a Jesús, que fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre Él; y por Su llaga fuimos nosotros curados. Él la concluyó en el Calvario.

38 Luego Él ungió a los predicadores y los despachó para traer la Palabra, para poner los huevos en la posición correcta. Luego Él envió esta misma Palabra y la ancló allí, y luego la calienta por medio del Espíritu Santo, hasta que esa Palabra llega a ser vida en el corazón humano, y todos los demonios del infierno no pueden mantener la vida fuera de esta. Sí, señor.
No, no, cualquiera que sea el huevo, si es de un pato, nacerá un pato, si es de un pollo, nacerá un pollo, si es una ave, nacerá una ave. Si Dios prometió salvación llévela en su corazón. El Espíritu Santo la procreará y calentará hasta que llegue a ser vida. Si Él prometió la sanidad, llévela en su corazón; es el camino provisto por Dios.

39 Él envió señales y maravillas. Él dijo: “En los últimos días acontecerá, dice Dios. Oh, Yo enviaré mi Espíritu Santo al mundo, y enviaré a Mis ministros con grandes señales y maravillas que sucederán. En Mi nombre echarán fuera demonios. Ellos hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes o beberán cosa mortífera, no les dañará. Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán.”
Y la Biblia dice que en este último día vendrán la lluvia temprana y la tardía juntas.“ Y hoy, por toda la nación, de este a oeste, de norte a sur, es un gran avivamiento constante de sanidad divina, los poderes de Dios. Y el hombre que lo ha desparramado, algún hombre que lo ha recogido. Dios trató de meter a estas grandes iglesias, pero no pudo encontrar espacio. Ellos lo rechazaron, dijeron que no se podía hacer, cuando eso solo fue un pensamiento aquí hace algunos años.
Pero Dios alcanzó en la parte más baja del caminar de la vida a la gente campesina más humilde, de allí levantó —iletrados. ¿Por qué Dios hizo eso? Oh, si esto hubiese venido por medio de las grandes iglesias y demás, ellos habrían tenido algo para glorificarse al respecto. “Oh, nuestros grupos se juntaron. Decidimos esto.” Pero Dios descendió a hombres y mujeres que algunas veces no podían ni leer su propio nombre. Dios toma de la nada y saca algo de ello. Cuando ellos se rindieron, y Dios tomó hombres de esa clase y los levantó en el mundo. Y hoy, un rugir de bendiciones, hasta los doctores lo están publicando en periódicos que la sanidad divina es verdad, tienen que reconocerla frente a su rostro. ¡Aleluya!

40 Estamos viviendo en el día de la venida del Señor. La noche está cayendo rápidamente. Los ministros están trabajando duro, orando. Dios está mostrando señales y maravillas. Se acerca una tormenta. Oh, Él viene. Se aproxima una tormenta y un gran tiempo de avivamiento. Un tiempo que este mundo nunca antes ha visto, un tiempo como el que está aconteciendo ahora mismo. Nunca ha habido un tiempo en la historia del mundo, en alguna edad o en algún tiempo donde el Evangelio del poder de Dios alguna vez haya sido demostrado justo como ahora. Por medio de la radio, por la televisión, por medio de los fieles ministros, en los campos misioneros, a los hotentotes, a los africanos, a los distintos lugares en la China, en diferentes lugares, grandes avivamientos de sanidad, poderes y obras y señales y maravillas saliendo por doquier. Nunca hubo algo como esto en el mundo entero.

41 Amigos, Dios lo ha provisto. Dios lo ha hablado. Dios lo está llevando a cabo. Dios está aquí en esta mañana. Él ha provisto para Ud. esta mañana. Este es su día. Este es su momento. Si Ud. está disponible y listo esta mañana. Si lo cree con todo su corazón. Si Ud. lo prometiera a Dios: “Dios, ya no juguetearé más con eso. Vengo solo… algo ha sucedido en mi corazón, algo pequeño ha ocurrido aquí en esta mañana; mientras estábamos predicando y trayendo la Palabra, parte de ella hablaba de mí. Cuando veo la… Él llamó a las cosas que no son como que son.”
Abraham salió diciendo: “Vamos a ser de esta manera… va a ser de esta manera. Vamos a tener un bebé.”
“¿Cómo lo vas a tener?”
“Mi esposa está demasiado anciana. El doctor dice que es imposible. Bueno, vamos a tenerlo, porque Dios así lo dijo.” Y cuando él enfrentó el último momento crucial de ello, allá arriba, él llamó aquel lugar Jehová Jireh, el mismo Señor proveerá este sacrificio.

42 Algunos de Uds. vienen de largas distancias. Vienen aquí muriendo, sus llamadas telefónicas son anotadas sobre el pequeño bloc de notas, la libretita, en casa. Algunos que tienen cáncer, algunos ciegos, algunos sordos, algunos mudos, algunos padres y madres con sus bebecitos y demás con sus pequeñitos con toda clase de condiciones. ¿Qué pasó? ¿Que causó todo eso? ¿Qué hace que las emociones del ser humano sean así? ¿Cómo ha hecho Ud. tal cosa?
“Bueno, lo llevamos a él al hospital, lo tuvimos en todas partes.”
“Pero, ¿Por qué los traen aquí en esta ocasión?” Porque algo en sus corazones ha comenzado a moverse. ¿Qué es eso? Dios proveyendo un camino. Dios preparando. Los preparativos de Dios. Dios proveerá un camino.
Muchos de Uds. han oído la historia de la madre zarigüeya que no hace mucho estaba en los libros. Si Dios fue suficientemente consciente con una pobre e ignorante zarigüeya, no solamente esa, sino en otras ocasiones con los animales, hasta donde yo sé. Ud. dice: “¿apartaría tiempo para orar por un animal?” Si Dios lo envía, sí, sin duda que sí. Dios es Jehová, Él obra a Su propia manera, y nosotros solo le servimos a Él. Somos Sus siervos.
Y fíjese, mi hermano, hermana, Dios ha provisto el camino perfecto para su sanidad esta mañana. ¿Sabía Ud., que yo en una ocasión estaba casi ciego? Me tuvieron que guiar poniendo sus brazos a mí alrededor. Usé unos lentes grandes y gruesos en mis ojos, mi cabeza se estremecía así. Ni siquiera podía tener un corte de cabello a menos que alguien me sostuviera la cabeza.

43 Fred Montgomery, aquí abajo en la Calle Sexta, para Uds. que han… muchos de Uds. solían conocer a Fred Montgomery, el barbero aquí. Cuántas veces tuve que acomodarme mis lentes. Fred sosteniendo mi cabeza con una mano, y con la otra intentando cortar mi cabello, y moviéndola así. No podía ver a mi alrededor. Yo andaba por las calles de Louisville, algunas veces tan ciego, tenía que seguir mi camino por la cerca de esta manera. Y me paraba y esperaba un rato para que mis ojos se aclararan, un colapso nervioso. ¡Oh, sublime gracia! Hoy, cuán glorioso es Él para mí.

44 Yo sé que los hermanos Mayo, allá arriba, dijeron: “Pues, señor Branham, Ud. no puede vivir.” Dijeron: “Pues, es imposible que Ud. se recupere de eso.” dijeron: “Ud. sencillamente no puede.” Dije: “Eso lidia con su alma” y él dijo: “Ningún hombre puede encontrar el funcionamiento de la energía que fluye a través del nervio, la cual es su alma, y crea en su mente.” Dijo: “Es imposible.” Dijo: “Hemos tenido miles de casos que vienen aquí.” Dijo: “No hay nada que podamos hacer por ellos.” Dijo: “Señor, Ud. no tiene esperanza, lamento decirle eso.”
¡Oh, vaya! Yo salí. Dije: “Mi ministerio está acabado.” Entonces Jesús vino con una visión y dijo: “No te preocupes, Yo estoy contigo. Yo estoy contigo.”
Y él dijo: “Si Ud. vive, Ud. solo sería una cosita larguirucha como de ciento diez, quince libras, (aproximadamente 50 kilos- traductor) de la forma que está Ud. ahora, tal vez veinte. Y estoy aquí en esta mañana con ciento setenta, me siento bien. ¿Qué es eso? Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, hizo los preparativos allá en el Calvario, y yo lo acepté. ¿Por qué lo hizo Él? no por mi causa, sino para que yo pudiera decirles, en esta mañana, y Uds. pudieran aceptar lo mismo. Y contárselo a alguien más. Y así continuar, ese es el camino que Él está preparando, un camino para difundir el Evangelio.
¿Lo creen hoy? Dios ha provisto, oremos por un momento, inclinemos nuestros rostros. Y si la hermana, la pianista, viene por un momento. Quiero que toque suavemente:
El gran médico está cerca,
El comprensivo Jesús,
Él habla a los corazones para animarlos,
No hay otro nombre como el de Jesús.
Ahora, Uds. los que están aquí fuera de Cristo y no Le conocen como Salvador personal, y nunca lo han aceptado, hay otra cosa aquí en esta mañana, hay algo alrededor de su corazón; mientras todos inclinan sus rostros. Algo se está moviendo en su corazón, diciendo: “Sabes que algo sencillamente dice, es mejor que esté listo. Ese gran día pronto viene y tengo que pararme. Y ahora, Señor, no para el hermano Branham, sino para Ti, voy a levantar mi mano, y decir: ”Si Tú me ayudas desde este día en adelante, yo voy a… yo voy a servirte, a partir de este día.“
¿Hay alguna persona que quiera hacer eso? Levante su mano, diga: “Por la gracia de Dios, desde este día, serviré a Dios.” Alguien en el edificio, no sé. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Eso está bien. Eso es bueno. “A partir de hoy en adelante, quiero que mi vida sirva para el Señor.”
“Yo soy un cristiano, ya he aceptado a Cristo, pero siento como que ahora quiero ser mejor cristiano, quiero levantar mi mano y decir: Dios, al hacer esto quiero…”
Dios le bendiga. ¡Oh, eso es maravilloso! Eso es maravilloso. Dios sea con Ud.

45 Ahora, Cuántos con sus rostros inclinados, que están enfermos, dicen: “Querido Dios, ahora, voy a aceptarte justo ahora. Tengo un tumor. Tengo un cáncer. Tengo aquí a un hijo enfermo. Tengo…” Sea lo que sea. No importa qué ande mal. “Tengo algo que anda mal, Tú lo sabes, y ahora mismo, estoy aceptando esta Palabra, Tu Palabra. Justo como vine por fe para ser salvo. Yo creo, en mi corazón, yo realmente creo, Dios, que ahora mismo, Tu Palabra está anclada en mi corazón, y yo voy a mejorarme. No lo sé. Hace rato no pensé en eso, más yo lo creo ahora mismo, yo voy a estar bien ahora mismo. Voy a levantar mi mano, y hacerte saber que yo lo creo con todo mi corazón, voy a estar bien.” ¿Levantaría su mano Ud. que está enfermo? Oh, ¡vaya! Miren cuántas manos.
Amado Padre celestial, Tú ves todas estas manos. Son solo recién convertidos. Ahora, si ellos son recién convertidos, Señor, y han levantado sus manos para salvación, los traemos aquí a la pila para bautizarlos; ese es el siguiente paso.
Pedro dijo: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para la remisión de sus pecados. Y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Ahora, Señor, eso es lo que haremos.
Ahora, todos estos que levantaron sus manos, y lo dijeron, ellos creen que Tú has sembrado en su corazón. Ellos han visto que Tú los has preparado ya para su sanidad, y están listos para recibirla, y la aceptan en su corazón. Y Padre, hay una cosa que nos queda por hacer. Eso es traerlos para hacer la oración de fe por ellos. Poner las manos sobre ellos. Tú dijiste: “Ellos sanarán.” Nada los puede alejar a ellos de eso.“
Y Padre, creemos eso por la gracia de Dios, que Tú nos enviarás ahora una reunión de sanidad que será gloriosa. Ellos ya la han aceptado, estaremos agradecidos. Te daremos alabanza. Y te daremos toda la gloria a Ti. Les contaremos a otros. Iremos a nuestras casas testificando. Algunos están muriendo de cáncer, algunos que no pueden ver de cerca, otros no pueden caminar. Oh, ellos están en toda clase de situación, Señor. Pero Tú estás aquí para para enderezar toda senda encorvada. Tú estás aquí para tomar todo el desastre y poner gloria allí.

46 Señor, ellos se están vaciando a sí mismos, y yo mismo me estoy vaciando. Llénanos, Señor, con el Espíritu Santo, llénanos con Tus bendiciones, que este sea un nuevo día, que Tu entres en el horno ardiente justo en este momento, ventiles todas las olas lejos de Tus hijos, y líbralos con toda seguridad. Concédelo, Señor, por medio de la preparación de Jesucristo en el Calvario. Porque Te lo pedimos en Su nombre. Amén.
El gran médico está cerca,
El comprensivo Jesús,
Él habla a los corazones para animarlos,
Oh, escucha la voz de Jesús.
Amigos, mientras están tocando y esta música va a terminar. Fíjese, este es un gran momento de mi vida. Este es un gran tiempo para mí. Me siento con confianza y seguridad en mi corazón que Dios va a sanar a Su pueblo esta mañana, mientras estoy parado aquí mismo en esta plataforma. Yo solo lo creo. Eso solo me hace sentir, verdaderamente… les digo. Creo que ya está hecho, lo único que voy hacer es poner las manos sobre ellos porque Él así lo dijo. Solo como el bautismo en agua o algo más.

47 Fíjese, esto es lo que me da confianza aquí. Vengo con este tipo de confianza hacia Ud., vea. Yo sé que Él me envió para hacer esto. Con mi Biblia sobre mi corazón, y si nunca viviera para salir por aquella puerta, yo sé que Él me envió para orar por Su pueblo. Eso lo sé. Yo no puedo sanar a la gente; bueno, Él ya ha hecho eso, eso está provisto. Más Él me envió para orar por Su pueblo y para animarlos a creer eso.
Ahora, permítame mostrarle si es correcto o no. Primero tomemos la manera de Dios en esto. Miremos por todo el mundo: cuántas decenas de miles de lisiados, ciegos, cojos, paralíticos, agobiados con cáncer, y todos los que han sido sanados. Ahora, eso es lo primero. Después que Su Palabra dice que Él lo llevaría a cabo, luego Él viene y lo prueba.
Lo siguiente es, hay personas aquí sentadas que han sido sanadas de esto. ¿Ven? Eso es lo siguiente. Luego miremos de nuevo. Hace años justo en este tiempo, quedan algunos pocos en el tabernáculo, tal vez, esta mañana; algunos de ellos no viene cuando hay cultos de sanidad porque la multitud aprieta. Pero miren, aquí mismo, justo aquí en Jeffersonville, para Uds. los visitantes, donde aquella luz, la Estrella de la Mañana apareció primero. Aconteció aquí mismo en la plataforma muchas veces. Justo aquí. Por supuesto la gente pensó que era fanatismo. Pero el mundo científico la ha fotografiado, y dicen: “Es verdad.” Entonces, yo les he dicho la verdad. ¿Es correcto? Y Ahora todo ha terminado…

48 La fotografiaron aquí recientemente en Alemania. Todos Uds. han visto la fotografía de eso. La gran cámara alemana quiso ver si podían fotografiarla, entonces, vinieron y tomaron la foto. Cuando descendió, comenzaron a enrollar esta gran cosa allí y tomaron la fotografía. Y allí se demostró que venía del cielo; cuando viene la inspiración. Demostró quién era el hombre parado allí, le dijo quién era él, y que había sucedido, como él estaba guiando a un montón de comunistas y demás. Y dijo: “Ud. no es un alemán de todos modos, Ud. es un italiano.” Le dijo eso a él. Y aquel alemán allí, tomó de esta manera esta foto, y disparando, y volteando este rollo de esta manera, disparando así. Y aquí salía, mostrando cómo descendía, mostrando cuando estaba en la unción, y mostrando como se movía y salía del edificio. Es correcto. La prueba. Es la verdad. Vean. ¿Para qué es eso? Es para Ud., para Ud.

49 Y pensar, en el mundo animal, cómo Dios lo hará en la simplicidad. ¿Podría Ud. imaginar… Alguien… Mucha gente se burla de eso. No los cristianos. ¿Más sabe Ud. que Dios conoce a cada pequeño gorrión que existe? ¿Sabe Ud., que Él tiene cada pluma de sus alas enumerada? ¿Él sabe todo al respecto? Él dijo: “Ninguna de ellas cae a tierra sin que el Padre no lo sepa.” Él sabe dónde está cada animalito. Él conoce cada parte de Ud. Él sabe todo al respecto. Y al hacer eso, vea Ud., y me asegura… Y la coronación de todo esto vino la otra noche, cuando Él me mostró, parado allí al lado de este lago. Nunca lo olvidaré. Ud. lo verá en los periódicos. Los buscaré para Uds. Ud. lo verá en la revista La Voz de Sanidad, las otras revistas.
Como yo al ver esto, frente a ese primer jalón, y Él dijo: “Eso es cuando conociste las enfermedades de las personas, por sus manos.” Y luego el segundo jalón. Dijo: “¿Por qué jalaste tan fuerte? ¿Por qué trataste de explicar todo eso?” Dijo: “¿Ves? Solo atrapaste un pececito, pero era muy pequeño.” Él dijo: “Ahora, solo echa tu carnada por esta vez.” Dijo: “Arregla tu anzuelo.”

50 He visto esa luz moverse así. Dijo: “Me encontraré contigo.” Oh, ¡vaya! Lo sé. Simplemente lo sé. Más que saber que yo…que sé que estoy vivo, parado en este púlpito esta mañana, yo lo sé. Solo aleje su fe de acá arriba, y póngala aquí abajo.
Diga: “Amado Dios, vengo sabiéndolo, también. Vengo sabiéndolo. Vengo a Ti, y voy a ser sano esta mañana.”
Como hombre, yo puedo orar por Ud. Ud. dice: “¿hace algo la oración…? ¿Ayudará la oración? Sin duda que sí. Se supone que eso es lo que debemos hacer. La oración… oración cambia las cosas. La oración de fe salva al enfermo. ¿Es correcto? Algunos son puestos en la iglesia para orar. Algunos son puestos en la iglesia para profetizar. Algunos son puestos en la iglesia para predicar; algunos para enseñar. ¿Es correcto? Sin duda que sí. Estamos puestos para estas cosas.

51 Por lo tanto, yo supe que fui traído a este mundo para orar por los enfermos. No podía orar por todos los hijos de Dios enfermos cuando comencé allá en el pasado cuando todo estaba muerto, hace unos cuantos años. Pero Dios levantó del ministerio a Oral Roberts, y oh, a otros cientos, por todas partes; salieron a África (ellos están teniendo un gran avivamiento); salieron a otros países (allá están teniendo un gran avivamiento). Los hombres de Dios, en todas partes, trabajando juntos -no uno contra el otro—todos juntos como una gran unidad, para la gloria de Dios, tratando de sanar a Sus hijos y demostrarles la gloria del Señor Jesucristo, de acuerdo a Su Palabra. Él lo ha prometido.
Ellos acostumbraban tratar de atacarnos y debatir con nosotros —los predicadores. Ellos no creían en sanidad divina. Ya Ud. no oye mucho del tema, ¿cierto? Es correcto. Eso solo los expuso y demostró cuánto conocían de la Escritura. Y luego, Dios solo vino y confirmó la obra con señales siguiéndole, y eso solo lo concluyó.
Ahora, ¿Cuántos están aquí hoy, de fuera de la ciudad, de fuera del estado en algún lugar, que quieren que se ore? ¿Levantaría la mano? Dejen que ellos vengan primero, la gente de fuera del estado; y luego los de fuera de la ciudad, y luego los locales.

52 Ahora, los de fuera del estado, vengan primero al altar. No tenemos mucho espacio aquí. Pero creo que si solo, como este hermano aquí, amablemente se alinearan de esta manera. Los de fuera del estado, y luego trataremos de tener a aquellos; y los siguientes serán los fuera de la ciudad; y luego los siguientes serán los de la ciudad, solo hagan la fila para la oración.
Ahora… [El Hermano Branham habla al pianista, “ahora, Solo Creed.”] Ahora, hay muchos de pie, algunos de Uds. desde luego, tal vez vienen, a lo mejor, para ver lo que el Señor hará. Observe y vea lo que Él hace. Bien. Nosotros sabemos lo que Él va hacer: Él va hacer que la Palabra sea tan real como puede ser. Sí, Señor. Ud. verá lo que Él hará. Él sanará al enfermo y al afligido, Él los sanará por medio de Su poder y Su gloria.

53 Ahora, voy a preguntarles si harían algo por mí. Lo primero, quiero que todos Uds. con total seguridad de fe, que crean que Dios sanará a estas personas enfermas que están en la fila. Fíjese, ellos son de fuera del estado, ellos no son de Indiana. Ellos son de otro estado. Estamos contentos de tenerlos aquí, esta mañana -su fe en Dios.
Ahora, ¿Cuántos creen que Dios va a hacerlo, (Uds. los de aquí ahora) creen que Dios los va a sanar? Levanten su mano, digan: “Yo lo creo, —creemos con todo nuestro corazón.”
Fíjese, estamos aquí para ayudarles, queridos amigos. [Alguien habla con el hermano Branham] (Muy bien, oraré por ellos) Muy bien. Quiero que Uds. amado pueblo aquí que es de fuera del estado crea esto ahora. Quiero que crean con todo su corazón, que Jesucristo es el preparativo de Dios para su sanidad. Que Dios trajo a Jesús al mundo para su sanidad.
Ahora, recuerden, no hay nada dentro de mí para poder sanarlos. Pero lo único que estoy haciendo, es seguir el mandato que Dios me dio para hacer. Y Uds. han oído de las reuniones cómo todo ha sucedido. Desde luego, Él lo hará. Él lo hará en esta mañana para Uds., y Uds. pueden regresar a su amado estado, sencillamente regocijándose, y contándole a la gente las cosas buenas que Dios ha hecho.
Fíjese, el cojo anda, el ciego ve, el sordo oye, el mudo habla, esas son las cosas que están en el poder de Dios para hacer. Ahora, quiero que crean con todo su corazón. Fíjese, lo único que voy hacer: Voy a orar y poner mis manos sobre Uds., orando la oración de fe. Y Ud. debe aceptarla sobre la base de la sangre derramada de Jesucristo, y Dios hará el resto por Ud. ¿Cree eso ahora con todo su corazón? ¿Está listo para recibirlo? Créalo allí dentro de su corazón, primero la Palabra que está en su corazón para hacer eso. Muy bien.

54 Ahora quiero que todos estén muy quietos, o solo tarareando, o lo que quiera, mientras oramos congregacionalmente, luego uno por uno; y el hermano Neville los ungirá con aceite mientras pasan para que se ore. Muy bien.
Ahora, inclinemos nuestros rostros, en todo lugar, y en breves momentos levanten sus nosotros.
Ahora, Padre celestial, Te agradecemos en esta mañana por Jesús. Y aquí está de pie esta fila, en esta mañana, con diferentes achaques; Tú sabes lo que ellos son. Yo no lo sé. Pero, hasta donde yo sé, Señor, he tratado de decirles que Tú has provisto ya la sanidad para ellos. Tal vez algunos de ellos están solo a días de la muerte, pero, Padre, la oración cambia las cosas.
Ezequías oró a Dios, Tú enviaste a Tu profeta allá arriba y le dijiste que él iba a morir. Pero él oró y Tú extendiste su vida.

55 Ahora, Señor, estoy orando con todo mi corazón por estas personas para que Tú prolongues sus vidas para un propósito, Señor: para Tu gloria, que ellos le cuenten a otros, y otros le puedan contar a otros. El día del Señor está cercano y debemos darnos prisa. Y sabemos que se debe predicar este Evangelio en todas partes. Y ayúdanos hoy, ahora, y unge aquí a Tus siervos. Unge este edificio con frescura e intensamente. Que el gran Ángel de Dios se mueva aquí adentro con gran poder, que se mueva por la línea de oración, aunque invisible, sabemos que Él está aquí. Y oro que Tú sanes a todos por medio del nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, con nuestros rostros inclinados, todos lentamente ahora. Solo creed, muy lentamente, mientras el hermano Neville unge a los enfermos y los hace pasar hasta donde yo estoy.
Solo…………………

56 Ahora sean todos reverentes. Aquí está un hombre que tartamudea y tiene dificultad para hablar, y él quiere predicar la Palabra de Dios. Y él quiere ser liberado para predicar la Palabra de Dios. Quiero que sean reverentes y crean que Dios quitará este espíritu de tartamudeo de este hombre para la gloria de Dios.
Ahora, nuestro Padre celestial, parado aquí en este pequeño y antiguo tabernáculo de construcción rústica, aun así, sabiendo que la gloria Shekina de Dios, que habitó bajo las alas entrelazadas de los Querubines, está aquí presente en este momento. Y a medida que nuestras almas pueden soltarse de las cosas inmundas del mundo que se mueve a Su presencia, y podemos sentir y saber que Él está parado aquí. Y nosotros audazmente sabiendo que nosotros…sabiendo esto, que moriríamos si no fuese por la gloria de Cristo aquí, pero Su sangre derramada provee el camino. Podríamos venir audazmente a Tu trono bajo las alas entrelazadas de la cruz.

57 Dios este hombre aquí, alto, robusto, bien parecido. Está parado aquí queriendo predicar el Evangelio, ¡qué cosa tan gloriosa! Y aun así satanás le ha dado un espíritu de tartamudez, una voz de tartamudeo .Pero hoy él quiere que eso se quite para que pueda predicar el Evangelio. Oh, Dios eterno, sabemos que en tiempos pasados Tú has usado a los tartamudos y los que hablan lento, pero este hombre quiere ser libre, porque él se siente avergonzado por eso. Por lo tanto hoy, por los méritos del Señor Jesús, por el programa y camino provistos por Dios, y teniendo como testigo al Espíritu Santo, y la presencia de Dios, y como Su siervo, yo pongo mis manos sobre él. Y condeno a este espíritu; en el nombre de Jesucristo, que salga de mi hermano. Y que esta cosa perversa salga de él que está impidiendo el Evangelio. Y que él vaya y pueda predicar el Evangelio con un sonante timbre de voz para la gloria de Dios.
Señor, yo pongo mis manos sobre él porque es Tu comisión, es Tu mandato el hacer esto. Que Tú lo concedas por medio de Jesucristo, para la gloria de Dios.
Quiero que todos mantengan los rostros inclinados, y nadie levante sus rostros hasta que me oiga decirlo, por favor.
[El hermano Branham habla con el hombre.] Ahora, solo mantengan los rostros inclinados y escuchen a este hombre. Yo amo a Jesús. [El hombre repite después del hermano Branham: “Yo amo a Jesús.”] Alabado sea Dios. [“Alabado sea Dios.”] Yo predicaré el Evangelio. [“Yo predicaré el Evangelio.”] Sin tartamudeo en lo absoluto. Él está curado. Dios le bendiga mi hermano, siga su camino y regocíjese.

58 Ahora, levantemos nuestros rostros y demos la gloria a Dios. Digamos: “Gracias, Señor Jesús.” Allí va el hombre con el ministerio de predicar el Evangelio, el que una vez fue un tartamudo. ¿Qué dijo Moisés? “Soy un hombre tardo en el habla, y torpe de lengua.”
Dios dijo: “¿Quién hizo los labios del hombre?”
¿Cree Ud. ahora? Tenga fe ahora.
¿Podrían inclinar nuevamente sus rostros para otra persona? Todos sean reverentes. Todos en oración.
[El hermano Branham habla con la persona enferma en la fila de oración.] Ahora, la señora tiene un problema en su costado, y ella ha venido desde Hamilton, Ohio. Y ella es extremadamente nerviosa Podría no haber nada que ocurriera que Ud. pudiera ver, pero Dios lo hará igualmente, los dolores se irán de ella, yo creo, si Ud. cree conmigo.

59 Nuestro amado Padre celestial dándonos cuenta que en algún lugar presente está parado el Señor Jesús. Y nuestra hermana ha venido desde muy lejos hasta aquí para que se ore por ella. Ella tiene problema en su costado, nervios. Pero, Tú, Señor, quien resucitó a Jesús e hizo los preparativos….
En aquel tiempo, hace años, como un muchachito parado debajo de un árbol, Tú dijiste: “Nunca bebas o fumes, ni deshonres tu cuerpo. Habrá una obra para ti que harás cuando seas mayor.”
Aquí está cumplido. Tú lo confirmaste por el Ángel de luz. Tú enviaste animales para que se orara por ellos. Tú has barrido el mundo con un avivamiento como lo prometiste aquí abajo en el rio que Tú lo harías. Y aquí está parada esta mujer hoy, para ser libertada.

60 Y Padre, por medio la sangre preciosa de Jesús, por medio de la predicación de la Palabra, yo pongo mis manos sobre mi hermana, y libértala de acuerdo a su fe y a la Palabra de Dios. Yo condeno esta cosa que la está perturbando a ella, esta vieja sombra de oscuridad que la está poniendo nerviosa. La echo fuera en el nombre del Señor Jesús, tomando la iniciativa.

61 Satanás, ya no la puedes retener más. Ella ha venido desde muy lejos, ella va a regresar sin ti, tú te has ido, por medio de Jesucristo el Hijo de Dios. La oración de fe salvará al enfermo. Tú así lo afirmaste. Ella estará bien. Echamos lejos al enemigo ahora mismo, y rogamos que la sangre del justo Señor Jesús esté entre ella y el enemigo, en el nombre de Jesús. Amen.
Esto no puede ser nada externo, pero Ud. siente que es sana, ¿no es así hermana? Los dolores ya no están en su costado, se han ido. Y Ud. se siente bien y calmada. Ahora justo aquí.
Aquí está la señora (Ud. puede levantar su rostro) de Ohio, con un problema del costado. Ella dice: “Todos los dolores han desaparecido.” Sus nervios se han aquietado, al igual que aquel hombre… ¿Es correcto, hermana? [La hermana dice: “Eso es correcto.”] Ahora, vaya a casa y sea sana, Jesús, el Hijo de Dios, que está aquí en esta mañana, le ha hecho sana. Sea una sierva valerosa para Él. Dios le bendiga. [“Gracias.”]
Ahora, digamos: Alabado sea el Señor“ ¿Qué si fuera Ud. el que estaba sufriendo de eso? Muy bien.
Ahora, inclinemos nuestros rostros una vez más para un momento de oración. Muy bien.
[El hermano Branham habla con una señora en la línea de oración] Ahora, sean todos reverentes, si pueden.

62 Ahora, nuestro Padre celestial, esta damita viene sin la ayuda de los médicos. Ellos han hecho todo lo que saben hacer. El rostro de ella se está retorciendo, los nervios, algo salió mal. El médico está procurando encontrarlo, pero no pueden hallar porqué el nervio no funciona correctamente. Y eso allí adentro, ella está toda enferma. Verdaderamente, Señor, ¿no es ese el camino del mundo hoy en día? Pero sabiendo que ella está parada aquí, sin ayuda, en Tu presencia. Y entonces como Tu siervo, la traigo ante Ti, con toda la fe que conozco, sabiendo que satanás ha quebrantado ese nervio, es algo invisible que los médicos no pueden hallar, y ese nervio está causando que su rostro y su ojo se tuerzan, pero Tú puedes hacer que la deje, Señor. Porque Tú eres Jehová Dios. Tú eres Aquel que proveyó el sacrificio en el Calvario, y en este momento lo aceptamos.
Vete, espíritu, tu que tuerces su rostro, el que ha atormentado su cuerpo. Venimos en el nombre de Jesús, fresco desde el Calvario, de la Palabra. Y te condenamos a ti. Te decimos que no puedes permanecer por más tiempo. La mujer ha intentado con los médicos, y ellos han hecho todo lo que saben hacer. Te has escondido de los médicos, pero tú no te puedes esconder de Dios. Él sabe quién eres. Por lo tanto, como Su siervo, y Su representante, te ordeno que te vayas de mi hermana. Sal de ella.

63 La Palabra de Dios dice: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.” Por lo tanto, tu estas derrotado por la expiación en el Calvario. Vete de esta mujer en el nombre de Jesucristo. Yo la libero a ella de ti, por la comisión de Jesucristo, que pondríamos las manos sobre los enfermos y echaríamos los malos espíritus, y tú eres un demonio y tienes que salir de ella. Y ella se va a casa y estará bien, en el nombre de Jesucristo.
Ahora, con nuestros rostros inclinados un poco más. Ahora, Sra. Kinzer, yo creo que ese era su nombre. [La señora dice: “Sí, señor.”] No hay otra cosa sino solo la fe suya que pueda detener esos movimientos, dado que ya oramos de este lado. Pero, yo creo con todo mi corazón que. Ud. está bien. Ud. es sana. Era por este lado, aquí adentro, justo de este lado del rostro.

64 Ahora, podría venir para acá. ¿De dónde es Ud.? [La señora dice: Boston, Kentucky.“] Boston, Kentcuky, ¿podría levantar su cabeza? La señora, de este lado de su rostro, tenía algo aquí abajo en la garganta, torciéndose, moviéndose hacia arriaba y abajo, un nervio. ¿Qué es eso? es como la Biblia dice: ”El espíritu de sordera salió del hombre.“ El médico no podía encontrarlo porque había funcionamiento del nervio. El nervio aún está allí, pero hay algo en ese nervio, haciendo que salte y siga moviéndose. Los médicos no podían hallarlo, desde luego porque… [La señora dice: ”He ido a trece.“] Ella ha ido a trece médicos distintos. Y ahora, Jesucristo lo ha detenido. Y aquí está ella ante Uds. y ella se mejorará. Ella estará muy bien ahora. Dios le bendiga, hermana Kinzer. Dios le bendiga.
Resulta que es su cumpleaños, y dije: “El más feliz que ha tenido” Mírenla mientras se va, ¿no es eso maravilloso?
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios. Gracias sean dadas a Dios.”
Ahora, amamos a nuestro amado Señor Jesús con todo nuestro corazón. Aquí en el tabernáculo, hemos aprendido a amarlo a Él, y confiar en Él por todo lo que hemos necesitado.
Ahora, gracias por mantener sus rostros inclinados. Y ahora, ellos traerán al siguiente paciente mientras inclinan sus rostros y se mantienen en oración. Son sus oraciones también.
Ud. está… [El hermano Branham habla con la señora en la línea de oración.] Esta hermana viene desde Ohio. Su problema está en los oídos; se revientan y escurren; y eso le está causando mucho problema. Nosotros creemos que Jesús puede derrotar esto…o, ya lo ha derrotado. Y venimos para reclamar la victoria de ella en el Calvario.

65 Ahora, nuestro bondadoso Padre celestial traemos ante Ti a nuestra amada hermana que ha venido por todo ese trayecto desde Ohio hasta aquí hoy, para ser sanada. Y con todo mi corazón, y largas oraciones hechas toda la noche, Te he pedido, Señor, que hagas estas cosas. Yo sé que es fácil pedírtelo, porque Tú dijiste que lo harías. Y yo estoy tan agradecido que lo has hecho.
Y ahora, la traemos ante Ti a la luz de la cruz del Calvario, donde Jesús parado allí, hizo la expiación. Cómo oscilando entre los cielos y la tierra, reconciliando lo celestial con lo terrenal al derramar Tu propia sangre. Y cómo ascendiste de la tierra. Tú moriste en medio del aire. Y allí la sangre goteaba sobre la tierra, para teñir la antigua cruz del Calvario. Fue allí donde despojaste principados. Fue allí donde Le quitaste a satanás todo lo que tenía. Tú lo recuperaste y se lo diste a los hijos de Dios, sus pertenencias legales. Allí fue donde nos diste vida eterna. Fue allí donde nos diste la promesa de la resurrección.

66 Oh, nuestro Padre celestial, eso pagó el precio. Y hoy en día. Tú pagaste por la sanidad de ella y yo me paro como Tu siervo, con estos otros cientos de siervos en este edificio. Y condenamos a este demonio que está atormentando a nuestra hermana. Y declaramos por medio de la justicia de Cristo, por medio de Su mandato en el Calvario, lo echamos fuera de nuestra hermana. Y la enviamos a su casa en Ohio, porque estos nunca perturbarán allá, ni se reventarán otra vez, pues ella estará completamente sana, lo pedimos por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.

67 Ahora, desde luego hermana, solo para mostrar algo Ud. no podría hacerlo. Pero Ud. lo cree, ¿no es cierto? [La hermana dice: “Sí, lo creo.”] Ud. lo cree. Quiero que salga por aquí.
Ahora, con Uds. ya pueden levantar sus rostros. Nuestra hermana aquí no pudo demostrar nada porque no estaban escurriendo en este momento, sus oídos. Pero nosotros tenemos, en esta mañana, la seguridad en mi corazón, y en el de ella, y sin duda en el corazón de Uds., que Dios ha sanado a nuestra hermana. ¿Lo creen? Y será un testimonio. Dios le bendiga hermana. Amén.
Gracias sean dadas a Dios.
Ahora, ¿hay alguien más para orar antes de inclinar nuestros rostros?

68 Bien, hermana, la veo en una muleta, así que es eso hasta donde sé. Ahora, ¿oramos? Inclinen sus rostros solo por un momento mientras hablo con la hermana. Ahora, ¿Cuál es su problema? [La hermana le habla al hermano Branham.]
¿Es Ud. cristiana? Y ahora cree Ud. que ha venido al Señor Jesús, ¿no es cierto?
Ahora, la hermana tiene los tobillos lastimados. Ella camina con la ayuda de la muleta. Tiene la presión alta y otras cosas que andan mal con ella. En este momento la llevamos a Jesús para su sanidad. Y Uds. manténganse en oración para que su oración sea hecha a favor de ella.
Ahora, querido Padre celestial, nuestra amada hermana esta parada aquí, siendo una mujer joven. Pero satanás le causaría una embolia si pudiera. Él la pondría más allá en una cama de aflicción. Si pudiera la sacaría del juego. Pues él no quiere su testimonio. ¿Por qué le sucedió esto a esta cristiana? ¿Por qué? Nosotros cuestionaríamos, o aquellos que no entendieran. Pero, Padre, sabemos que es para Tu gloria.
Una vez se dijo: “¿Quién pecó, este muchacho, o su madre, o su padre?” Tú dijiste: “Ninguno, sino para que las obras de Dios san hechas manifiestas.”

69 Creemos eso a favor de nuestra hermana, en esta mañana. Creemos que esa es la razón por la que sus tobillos se pusieron en esa condición. Creemos que esa es la razón por la que la presión alta la agitó, para que Tú pudieras mostrarle a ella Tu amor y Tu bondad. Para que le puedas probar a ella que Tú eres Jehová el que sana nuestras enfermedades.
Dios, oramos que esta presión sanguínea baje en tal forma, que el médico diga: “¿Qué aconteció con Ud.?”
Entonces ella le dirá al médico: “Jesús me sanó.”
Te rogamos, Dios, que hagas que ella camine en sus tobillos sin este soporte, que ella pueda caminar y vivir y estar como ella quiere estar.

70 Y Padre, la Palabra ha salido, y aun en su simplicidad y forma en que corta, pero sin duda ya ha tomado un lugar en el corazón de esta señora. Y ahora, mientras está parada aquí, ella está esperando su sanidad. Tú nunca pasas a una persona. Y oro, Padre celestial, que sanes a nuestra hermana, y le hagas estar bien. Y ahora, como Tu siervo, como uno que cree en Ti, junto con estos otros siervos Tuyos que se han inclinado en oración, traemos a nuestra hermana al Calvario.
Más allá cuelga el Señor Jesús. Oh, ¡cuán maravilloso! Parado más allá, la tierra debajo de Él, los cielos por arriba de Él, reconciliándose Dios y el hombre juntamente. Y venimos en Su nombre. Y lo que evita a esta mujer de ser una sierva completamente liberada es el diablo. Y allí, Jesús, Tú lo desenmascaraste, y le quitaste todo derecho legal que él tenía. Y hoy, él solo es un fanfarrón y no lo recibiremos. No lo recibiremos, porque Jesucristo, el Hijo de Dios, nos dio la prueba de que Él nos dijo que podíamos hacerlo. Y lo creemos. Y recuperamos aquello que estaba procurando robar de nuestra hermana. Le damos su salud. Le quitamos esta debilidad de sus tobillos. Llevamos de vuelta la presión sanguínea a su condición normal, y reprendemos al diablo que lo ha causado. En el nombre de Jesucristo, en la luz del sacrificio del Calvario.

71 Sal de ella satanás, eres un demonio y ya no la puedes retener más tiempo. Y Tú, Señor, el que dio la visión la otra noche y dijo que acontecerían estas cosas, Tú eres verdadero y no puedes fallar. Y ahora Te pido por la liberación de nuestra hermana por medio del nombre de Jesucristo, quien recibirá toda la alabanza y la gloria.
Todos, con sus rostros inclinados. Ahora, hermana, la única cosa que puedo decir, aparentemente, es que su rostro que estaba muy rojo y brillante cuando subió hasta acá, eso ha desaparecido. Yo no sé si Ud. siente…. [“Me siento calmada.”]… se siente tranquila y relajada. Y ahora, veamos aquí su muleta, solo por un momento. Yo no creo que la necesite más; solo camine alrededor sin ella. Solo camine… solo de la vuelta por aquí. Fíjese, eso está bien.

72 Ahora, quiero que todos miren. La señora que estaba toda sonrojada de su rostro, ella se siente calmada. Ahora miren como luce. Uds. vieron el aspecto que tenía su rostro. Y aquí está ella…Y ella se siente normalmente, porque Dios la sanó y la curó. Y su muleta, ella no la necesitará más; no importa dónde ella se encuentre. Siga adelante, hermana. Aquí, solo agarre la muleta, y llévesela y cuélguela en su casa como un recuerdo. Vean.
Digamos: “Alabado sea Dios.”
Muy bien. ¿Podemos inclinar nuestros rostros una vez más ahora para orar?
Muy bien. ¿Podrían traer a la hermana?
¿Y cuál es su problema hermana? [La señora habla con el hermano Branham.]
Esta hermana tiene artritis y algunos problemas internos graves. Yo no sé qué sucedería si Dios no la sana. Ella probablemente deba tener una operación quirúrgica y eso es muy peligroso en estos momentos. Por lo tanto, oremos porque Dios tenga misericordia y la sane.
Nuestro bondadoso Padre celestial, traemos ante Ti hoy a nuestra amada hermana, que ha venido todo el trayecto desde Madisonville, Kentucky, hasta aquí para que se ore por ella. Y Tú eres el sanador, divino. Y la traigo a Tu omnipotente y gran presencia: Tu poder y Tu presencia reprendan esta vieja artritis pues pondrás y depositarás calcio en todos los huesos de sus manos, y que ese calcio se deposite en estos tobillos y rodillas. Ella estaría allí recostada sobre una cama, y alguien alimentándola por medio de un tubo. Oh, tu espíritu malo, habrías hecho que su vida fuera tomada por causa de esta otra enfermedad; pero hoy la traemos a Jesucristo.

73 Y Oh, Dios, para aumentar mi propia fe para ella, sabiendo que la oración de fe está siendo hecha, yo condeno este demonio, y lo echo fuera por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios. Libérala de la artritis y de estas otras enfermedades, para que ella se pueda ir a casa y estar bien, y dé su testimonio por todo el país para la gloria de Dios.
Satanás, has perdido la victoria y ganó el Señor Jesucristo. Y ella puede estar bien por Jesucristo el Señor. Hermana amada, pudiera no haber nada que la gente pudiera ver, pero yo creo que Ud. es sana. Levante sus pies, vea si se siente mejor de su artritis. ¿Se siente mejor ahora? Ahora todos pueden ver que ella está moviendo sus pies y todo. Camine hacia abajo; ahora camine como una jovencita, solo es que Ud. ni siquiera… Ud. no…solo alabamos al Señor Jesús por toda Su bondad y misericordia.

74 Ahora, sean todos reverentes, mientras oramos. Solo por un momento, mientras oramos por este bebé, luego daremos un pequeño receso, luego podrán irse. Esto nos tomará como unos tres minutos, luego tendremos un pequeño receso, y después comenzaremos con más personas. Muy bien.
Ahora, sean todos reverentes en verdad. Muy bien. ¿Es este el bebé por el que quieren que se ore? ¿Y también que se ore por Ud.? Hermano Wilson, me alegra poder estrechar su mano. Y su bebé está… [La dama habla con el hermano Branham.]
Oh, sí, ya veo, es el que tiene algo como convulsiones que se cae. [La dama habla con el hermano Branham.] Entiendo, se machucó su carita allá arriba.
Bueno, entonces, hermana, creerá Ud. y el hermano Wilson hoy, que Jesús quitará esto de su bebé, y estará bien?
Ahora, algo anda mal con el bebé que está aquí. Tuvo convulsiones y se cayó, y sus ojitos están morados y demás. Y el padre también quiere la sanidad.

75 Ahora, oramos que Dios quitará esta maldición de este bebecito. Ahora, la audiencia, ¿creen que nuestro bondadoso Padre celestial, en Su misericordia sanará al bebé, y no tendrá estas convulsiones, que saldrán de él? ¿Creen que si le pedimos a nuestro Padre celestial, Él lo hará? Muy. Bien. Oremos.
Y hermano Wilson, ¿Cuál es su problema? Se me olvidó. [El hermano habla con el hermano Branham.] Muy bien. Ahora, seamos muy reverentes.
Ahora, nuestro bondadoso Padre celestial, traemos primero a Ti, como primero vino al mundo, el Padre del bebé, y las cosas malas que le han ocurrido a él. El diablo le ha conquistado en muchas ocasiones. Pero hoy, lo traemos a él a la presencia de Jesucristo, por la vía de la oración. Lo traemos al Calvario, allí donde Jesús murió para que él pudiera tener los cinco sentidos plenamente.
Y te rogamos, Dios que tendrás misericordia de él, creemos que estas cosas que hacemos es de acuerdo a Tu Palabra. Tú dijiste: “En Mi nombre echarán fuera demonios.” Nosotros creemos eso. Aunque a veces las personas…

76 …Me dijeron una cierta cosa qué hacer y algo que decir, y yo nunca pude recordar que fue lo que Él dijo cuándo me desperté. Ud. recuerda eso. La otra noche cuando Él habló conmigo en una visión, y estas cosas que no serían hechas en público; son para ser hechas en privado. Y el hermano Cox, que está parado cerca, sugerimos, que tal vez lo mejor era dejar que la gente viniera de esta manera, para poder atender a uno por uno a la vez para que se hiciera —en el cuarto de oración.

77 El domingo pasado, cuando estuve aquí, estaba haciendo primero esto en el Tabernáculo. Hice que todos inclinaran sus rostros, para que pudiera bajar a donde esta mujer lisiada estaba recostada en una camilla. Y ella fue completamente liberada.
Y en esta mañana, yo dije: “Dios, si tan solo Tú me ayudaras por un rato, hasta que la multitud se inquieta, bueno… Ayúdame, hasta que tal vez, si hago que la gente mantenga sus rostros inclinados, para que no vean lo que se hace… Vean, todos, si cuando yo comenzara a poner las manos sobre las personas y todos comenzaran a ponerse: ”Oh, lo siento en mi mano.“ ¿Ven? De esta manera, y cuando Eso viene, todos comenzarían a ver como Eso ocurriría; lo cual serían personificaciones carnales absolutamente. Eso es exactamente correcto. Ese fue el mismo Espíritu Santo que me dijo que lo hiciera, así lo dijo. Así que yo sabía que eso estaba mal.

78 Eso fue lo que Él me dijo la otra noche. Dijo: “Haz causado que se levante mucha personificación carnal. Y al hacer eso…” Dijo: “Ahora, no permitas que nadie vea esto.” Y eso es lo que he estado haciendo en esta mañana. Solo para que todos lo sepan y vean que les he dicho la verdad. Solo vigile lo que el Señor va a hacer en los avivamientos venideros. Va a ser sumamente abundante por encima de cualquier cosa que se haya hecho. Ud. solo véalo ahora. Recuerden, yo no soy un falso profeta. Yo digo la verdad. Dios no mentiría. Y vean si esto no va a ser más grandioso de lo que ha sido alguna vez.
Ahora, amado pueblo, hay muchos de Uds. aquí en la fila de oración para que se ore por Uds. Y se está haciendo tarde. Yo… Y yo sé que quieren que se ore. Y yo quiero orar por cada uno. La señora que está aquí parada que tiene la niñita, y la madre sosteniendo a la bebecita, y a todos. Queremos orar por todos ellos, queremos que todos ellos sea liberados, ¿no es cierto? Queremos que todos ellos sean sanos, cada uno, estos jovencitos arrodillados aquí. Y todas las personas que están allá atrás. Y las personas que están aquí con cáncer en malas condiciones y que van a morir.

79 Ahora, ¿no creemos que Jesús está aquí ahora mismo? ¿Creemos que Él está aquí? Y creemos con todo nuestro corazón que Él va a sanar a todos. ¿No cree Ud. eso? Él nos ama a todos. Dios no hace acepción de personas. Él va a sanar a la niñita, ¿no es cierto, hermana, allí con la…? Él va a… [Una hermana dice: “Él ya ha comenzado.”] Ya ha comenzado… Bendito sea su corazón. ¿De dónde es Ud., hermana? Crestwood, Kent… [“Este hombre aquí oró por ella la otra noche y ella se ha estado recuperando desde entonces, está mejorando.”]

80 Oh, digamos: “Alabado sea el Señor.” [La congregación dice “Alabado sea el Señor.”]
El hermano Neville vino y oró. Esta pequeña… Bueno, mi amigo aquí, el hermano Wood es de Crestwood y su… ¿Ud. conoce al hermano Wood, cierto? Ajá. Él es un contratista allá. Sí.
Y el bebecito aquí, ¿de dónde es, hermana? De Gary, Indiana. Ud. cree que irá -regresará a Gary sana, ¿no es cierto? Sin duda que sí. Muy bien.
Y ¿de dónde son los jovencitos? Austin, Indiana. Ud. cree que también regresarán sanos, ¿no es cierto? Claro que sí.
¿Hermana, es ese el bebé por el que hay que orar? ¿De dónde es Ud.? Indiana. ¿De dónde? De New Albany. ¿Cree Ud. que el bebé va a estar sano? Desde luego que sí. ¿Y cree que todas estas personas que están aquí se van a sanar, todos ellos?
Ahora, unámonos todos y digamos: “Jesucristo vive y reina.” Oh, piense en la supremacía del Señor Jesús, Quien puede hacer abrir completamente los ojos del bebé. Él que puede hacer que el tartamudo se pare aquí y hable con audacia normalmente. Quien puede Hacer que todas estas cosas sucedan. Dios es Dios. ¿No es cierto? Esas son cosas menores a lo que Él va a hacer. Él simplemente va a hacer grandes, grandes cosas, y solo las seguirá haciendo, hasta que Él venga. Eso es correcto.

81 Fíjese, les diré con qué actitud se entra. Entre con esta actitud: “Jesús Tú estás aquí, estoy ahora mismo aceptando la sanidad. Yo creo con todo mi corazón, y ahora está concluido.” Y en su corazón, justo como viene a Él para ser salvo, diga: “Señor Jesús, rindo mí todo. No hay más nada que yo pueda hacer. Aquí está mi corazón. Aquí está mi vida. Me entrego a Ti.” Eso es todo lo que se puede hacer. Y diga: “Yo creo, Señor Jesús.”
Y de repente, algo aquí abajo dice: “Sí, tú crees. Sí, tú crees.”

82 Hermano, ¿Por cuánto tiempo ha estado el bebé enfermo? Desde que nació. ¿Cuál es el problema? ¿Con retraso mental? Mire. Ud. sabe que el diablo hizo eso. Es correcto. El diablo hizo eso. Dios puede hacer sano de vuelta al bebé. Solo piense. He visto docenas de casos como esos, que están perfecta y normalmente ahora. Y yo quiero…yo sé. Yo también tengo un bebé. Y sé cómo se siente eso. Solo tenga buen ánimo.
¿Los dos son cristianos? ¿Ninguno de los dos son cristianos? ¿Rendirían parados allí su vida a Jesús en esta mañana? ¿Y prometen vivir para Él si Dios sana y deja que su bebé sea normal? Lo hará. ¿Lo hará hermano? Lo hará. ¿Lo hará hermana? Dios les bendiga. Ahora, Uds. llegan a ser cristianos cuando aceptan al Señor Jesús como su Salvador. Ahora, lo aceptamos a Él como el Sanador para el bebé.

83 Ahora, Padre celestial, al poner las manos sobre este bendito pequeño, son dos recién nacidos que han venido, el padre y la madre. Y este bebé tuvo que tomar parte para traerlos a la Vida Eterna. Tal vez, si no hubiese sido porque el bebé está de esta manera, habrían estado perdidos por siempre. Pero el bebé ha sido un temporal, o un salvador menor para ellos, al traerlos al Señor Jesús para su salvación. Te agradecemos Padre. Y ahora bendícelos. Ellos son Tus hijos. Ellos te aceptan.
Tú dijiste en Tu Palabra: “El que oye Mis Palabras y cree en el que Me ha enviado, tiene vida eterna, y no vendrá nunca a condenación.” Mirando aquí a esta joven pareja, y viendo la Luz que se posa sobre ellos, a medida que comencé a ir al final de la línea, y viendo esa Luz posándose sobre esta joven pareja, pensé que sería bueno conversar con ellos, Padre, no a la audiencia aquí, sino solamente a Ti.

84 Y ahora, ¿qué fue eso? Fuiste Tú jalando a sus corazones en este momento crucial. Oh, Dios, estamos tan agradecidos que ellos son cristianos. Bendecimos a su bebé en el nombre de Jesucristo. Venimos porque así lo dijo Dios, o Jesús lo dijo en Su Palabra: “Pedid al Padre lo que sea en Mi nombre, y Yo lo haré.” Y por lo tanto pedimos al Padre en el nombre de Jesucristo, Tu Hijo, que bendigas a este bebé, y concede que haya un cambio en este bebé en las próximas veinticuatro horas, hasta que el padre y la madre estén regocijados, y sepan lo que ha sucedido, y sepan que su recién hallado Señor Jesús está sanando a su bebé. Concédelo, Señor. Reprendo las obras del diablo, Padre. Los pecados están confesados. Los padres son cristianos.

85 Ahora, satanás, ya no tienes más derecho, todo se ha terminado. Por lo tanto, imploramos por medio de la sangre de Jesucristo Quien nos mandó que hiciéramos así, y te echamos fuera de este niño. Y ahora, que él pueda comenzar a crecer y desarrollarse, y – y recuperarse normalmente y bien, y que sea de él un buen muchacho que haga que los padres estén orgullosos de él, en el nombre de Jesús lo bendecimos. Amen.
Ahora, Uds. son cristianos, los dos, en Cristo. Vean la diferencia en su bebé. Y ¿ahora en donde viven? Gary, Indiana, escríbanme o llámenme en los próximos cuatro o cinco días, para entonces ver qué cambio ven en su bebé…?… Agradezcamos a Dios por esta maravillosa obra.
Yo comencé a bajar aquí al final de la línea de oración, y comencé a orar. Seguí notando, la unción está aquí en gran manera ahora. Normalmente noto a las personas y demás. Pero yo como que estaba haciendo eso en segundo lugar, poniéndolo a un lado hasta que debía hacerlo, como con la señora hace un momento. Pero viendo Eso posando sobre la pareja, y continué preguntándome dónde estaba. Y pensé: “Es allí donde estaba Eso, justo en aquellas personas de allá”

86 En este momento, vamos a orar por todas las personas. Se orará por cada uno de Uds., mientras Dios me permita vivir. Y vamos a comenzar y orar para que podamos salir. Estamos aquí al final de la línea de oración.
Hermano Fleeman, ¿ya tiene el —preparado aquí para que podamos terminar? Ahora, voy a bajar hasta allá para para orar por cada uno. Y quiero que sigan adelante regocijándose y agradeciendo a Dios por su sanidad.
A las personas de por aquí, observen al hermano Neville en la trasmisión del próximo sábado, para el culto del próximo domingo, si llego a tiempo para el próximo domingo. Muy bien.

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