S.361 56-0212  Compañerismo 

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OBRAS DEL MENSAJE

Compañerismo

Minneapolis, Minnesota E.U.A.

56-0212

1 Muy feliz de estar aquí esta tarde en el Nombre del Señor para disfrutar este gran tiempo de compañerismo aquí en esta convención.
Pasé bastante tiempo para llegar aquí arriba. Ustedes tienen nieve en esta región, y eso es un tanto difícil para mi sangre sureña. Al venir atravesando por unas ocho pulgadas [20 cm] de nieve ayer en Chicago, pues, había… [Palabras inciertas]… pasaron por alto algo allí. Hace unos momentos estaba observando mientras estaban ellos cantando Solo Creed, y estos niñitos a lo largo de aquí con sus manos levantadas cantando Solo Creed. Reconocí a los niñitos Stadsklev allí; estaban cantando Solo Creed. Está muy bien. ¿Creen Uds.? ¿Cree Ud. Hermano? Eso está bien.

2 Pues, es bueno estar en Minneapolis esta noche. No conozco ningún lugar en el que prefiera estar, salvo en la Gloria. Ustedes saben que todos estamos esperando ese gran día, pero estar reunidos aquí en esta convención.
Estaba hablando con uno de los hermanos allá afuera hace unos momentos, cuando llegué, y me estaba contando acerca de la cosa maravillosa que el Señor estaba haciendo aquí en esta área de Twin City: Cómo es que todos están llegando a ser unánimes y de un mismo corazón. Ahora, eso me suena a lluvia en abundancia, cuando vean que comenzamos a derribar las barreras y a unirnos, entonces la Biblia dice: “Si el pueblo sobre el cual mi Nombre es invocado se reúne y ora, entonces Yo oiré desde el cielo”. Esa es la única forma en que tendremos un avivamiento es cuando nos unimos.

3 Recientemente escuché a dos clérigos sobresalientes discutiendo el tema de sanidad Divina en la Biblia. Cada uno dijo que sería radical pensar que los muertos pudieran resucitar o que los milagros de Jesús pudieran ser absolutamente posibles, dijo, porque era demasiado que cosas como esas que no podían tomar forma en la sanidad de los enfermos y los leprosos y demás.
Ellos dijeron: “Oh, tal vez, quizás eso fue un cuento que dijeron alrededor o algún efecto psicológico que tenía sobre las personas y…”. Pero la cuestión es que Jesús lo hizo. Y luego al final de su conversación ambos podían creer en el milagro de salvación. El perdón de pecados va más allá que cualquier sanidad física que pudiera hacerse, era el milagro del perdón de pecados.

4 El milagro más grande que se haya llevado a cabo es cuando Dios toma algo y lo convierte y lo trae de regreso a sí mismo. Igual como Ud. podría tomar un animal por la ciencia y dejar caer una gota encima de un puerco y hacerlo un cordero. Ahora, ese es el milagro de eso: cambiar toda su naturaleza, apetitos, actitudes, todo. Eso es lo que Dios hace cuando Él salva a un hombre del pecado. Él cambia toda su hechura. Así que el milagro más grande que cualquier clase de sanidad Divina que yo he visto; y por la gracia de Dios, he visto casi todo lo que podía pensar o escuchar, realizado por nuestro Señor Jesús, incluso resucitar a los muertos después de haber partido y todavía creo que la salvación es el milagro más grande.

5 Ahora, tenemos grandes cosas que podemos hacer en la esfera de la fe. La fe obra grandes cosas para nosotros, y si Uds. hermanos aquí obtienen su… Y Uds. no pueden tener fe hasta que tengan amor. Eso es todo lo que hay al respecto. Uds. solo… El amor perfecto hecha fuera todo temor, y mientras tengan temor no pueden tener fe. Así que, tienen que tener amor primero. Eso saca todo temor, y entonces la fe entra… toma el lugar del temor. Así que cuando Uds. tienen esto, vienen de una manera correcta.
Ahora, estaba pensando en cómo Jesús… o, Dios dice en Salmos 103:33: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Bueno, vemos hoy, y vemos la ciencia; y están haciendo grandes cosas. Los doctores están haciendo grandes operaciones, y grandes cosas están sucediendo, y los quiroprácticos avanzando, y vemos a los practicantes avanzando y todo lo que vemos está avanzando; y luego también la iglesia del Dios vivo está marchando hacia adelante. Pues, están sucediendo cosas hoy que hace diez, quince años la gente pensó sería una perfecta imposibilidad para que las cosas sucedieran, pero hoy las estamos viendo suceder.

6 Alguien dijo: “Pues, ahora, Hermano Branham, ¿es usted un apóstol o un profeta?”.
Yo dije: “Nunca dije que yo era ninguno de los dos”. Dije: “Yo dije: Yo soy un siervo del Señor”.
Él dijo: “Bueno, ¿cree Ud. que tiene el Espíritu Santo?”.
Yo dije: “Sí, creo eso”.
Él dijo: “Bueno, si Ud. lo tiene, ¿por qué no va aquí al hospital y dice: Toda la gente enferma levántese y sígame, porque Uds. están sanados? He venido para que se pongan bien”.
Yo dije: “Le quiero preguntar algo, hermano. ¿Cree Ud. que es un ministro?”.
“Sí”.
“¿Cree en la salvación para el alma?”.
“Ciertamente”.
Yo dije: “¿Por qué no va a las tabernas y dice: Todos Uds. pecadores vengan. Están salvos?”.
Él dijo: “Bueno, lo pudiera hacer si ellos creyeran”.
Le dije: “También yo pudiera”.
Así que, eso es lo que se requiere. Es la fe del individuo en el Señor resucitado que trae los resultados.

7 Ahora, al final llega a esto, amigos. Estoy muy agradecido por el avance de la ciencia. Y a propósito, un científico hizo una declaración el otro día y dijo: “Si el mundo pudiera resistir mil años…”. (Cortaré novecientos cincuenta de eso). “Si el mundo pudiera resistir otros mil años esa cirugía sería algo en lo que ni siquiera se pensaría”. Él dijo que la gente se está poniendo tan lista y entrando en las esferas del espíritu que la cirugía ya no se tendría que realizar más“.
Yo dije: “¡Alabado sea el Señor!”. Yo creo eso, que cuando los corazones de los hombres comiencen a ponerse bien con Dios y a enderezarse, y miren la propuesta directamente a la cara, entonces creo que no será necesario realizar una cirugía. Y si ellos detuvieran… Estoy muy gradecidos por los hospitales y la ciencia médica y lo que hemos aprendido en esa línea, pero aquí está mi aplicación a todo eso, amigos: Cuando ministros y doctores y quiroprácticos y todos puedan arreglar las cosas con Dios y seguir adelante con nuestros brazos y corazones juntos para el beneficio de la humanidad, será un gran día cuando eso suceda.

8 Y todo egoísmo y todo se haya ido. El ministro… o, el doctor se enoja con el ministro porque muchas de las veces es un boleto para el sustento diario, y él quiere quitar la sanidad Divina de la gente. Entonces eso hace que el ministro hable del doctor, cuando ellos debieran de trabajar juntos mano en corazón para el reino de Dios tratando de ayudar a su hermano o hermana que está en necesidad. Y espero ver el día en que la iglesia del Dios viviente se vuelva tan fuerte en la fe hasta que esas cosas sucedan.

9 Este mismo hombre… Yo no debiera decir esto, me supongo, pero como que me siento en casa con Uds. hijitos, pero miren. El hombre dijo: “Preste atención. Yo lo escuché a usted decir en su sermón que Jesucristo ha resucitado de los muertos y Él era el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y cada atributo es el mismo”.
Yo dije: “Eso es verdad. La Escritura dice eso”.
Dijo: “Entonces, ¿por qué no parte el pan, alimenta a cinco mil, y convierte el agua en vino?”.
Le respondí: “Bueno, Ud. tendrá que admitir una cosa”. Yo dije: “Si tan solo pudiéramos conseguir unos más… [Palabras inciertas]… como usted fuera del camino, estaríamos haciendo exactamente eso que… Vamos avanzando. Simplemente seguimos adelante. Vamos subiendo la escalera todo el tiempo”. Yo dije: “Aun todos los doctores ahora admiten sobre sanidad Divina. Ellos dicen que se puede hacer. Solo espere. Solo denos un poco de tiempo. Estamos creciendo, progresando”. Por tanto, alabado sea el Señor por eso, estamos subiendo la escalera.

10 Bueno, un día glorioso yo creo que Jesús vendrá, y ya no tendremos más sanidad Divina. No la vamos a necesitar, y no tendremos más predicación para el pecador, porque no habrá pecadores a los cuales predicarles. Ese es el día que estamos esperando.
Quiero hablarles solo un rato esta noche, sabiendo que Uds. han estado en el servicio. Yo no sabía, ahora… Hubo en error en alguna parte, supuestamente yo debía estar aquí esta tarde. No llegamos hasta tarde, no obstante, podía haber manejado más tiempo anoche y hubiera llegado aquí esta tarde, pero simplemente no lo entendí. Lamento que debía estar aquí. El Hermano Moore dijo que comenzaba el domingo en la noche hasta el domingo en la noche, y yo me propuse en mi corazón nunca, con la ayuda de Dios —aunque tuvieran que meterme en una camilla— el cancelar una reunión… [Palabras inciertas]… hasta llegar al lugar donde estuvieran mis citas.

11 Y acabo de iniciar este Año Nuevo, y el Hermano Joseph Boze estará aquí unas cuantas noches si Uds. no han… ¿Cuántos reciben ese Heraldo De La Fe? ¿Es así como se llama: Heraldo De La Fe, el periódico del Hermano Boze? ¿Leyeron la visión? ¿Cuántos leyeron la visión? Eso está bien. Bueno, él va a estar aquí en unas cuantas noches y yo hablaré un poco más sobre eso. Una de las cosas más grandes que creo… Una de las cosas más sobresalientes que me ha pasado en mis días sirviendo al Señor fue eso. Los mejores días de todos están justo delante de mí. Recuerden eso.

12 Y yo creo que este 1956 es un tiempo de plantar. Yo predigo esto —no por inspiración espiritual; ahora, no digo eso; no por visión— pero este es un tiempo de plantar en los Estados Unidos. O ellos lo aceptarán este año o serán rechazados. Miren, de todos modos solo hay una cantidad limitada de peces para pescar, y cuando el estanque esté completamente seco, no servirá de nada seguir aventando la red. Entonces, habrá un tiempo.
Yo me paré no hace mucho en la gran ciudad de Roma y vi el gran Nerón y emperadores que una vez vivieron allí. El gran poder del mundo existió en Roma, y ahora Uds. tienen que cavar treinta pies bajo tierra para encontrar los restos de eso. Estando en Atenas, Grecia, donde el gran Alejandro el Grande, donde estuvieron muchos de esos grandes hombres. Viejas ciudades antiguas se hundieron, muchas de ellas.

13 Luego yo mismo pensé hace unos cuantos años, parecía… Yo solo era un niño, y ahora está cambiando. Fui a un viejo árbol que solía ir hace años y observé sus grandes ramas, cuán magistralmente soplaba el viento a través de ellas y cuán fuerte parecía ser. Lo revisé hace unos días y estaba casi destruido. ¿Qué es? Es una entrega mortal a la inmortalidad.
Y algún gran día, esta nación en la que ahora vivimos, y amamos, se derrumbará bajo el césped de la tierra si Jesús se tarda, pero vendrá una ciudad y un cuerpo para todos los creyentes. “Si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, ya tenemos una esperando”, solo para salir y entrar en él. Tendremos una ciudad Cuyo Constructor y Hacedor es Dios. Algún día glorioso cuando todos estos que son mortales se deshagan, el último, iremos a vivir a esa ciudad donde el Árbol de la Vida estará a ambos lados del río. Nunca será un tocón, siempre será un árbol. Para ese día glorioso trabajamos ahora en el campo para el Maestro.

14 Oremos solo un momento.
Nuestro bondadoso Padre celestial, nos acercamos a Ti esta noche en base a la invitación de nuestro Señor Jesús. La promesa es: “Si pidieres cualquier cosa al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”, y nosotros ni siquiera tenemos que tener mucha fe. Aunque fe y oración esta noche, o nada que yo merezca, sino en base a la invitación que Jesús prometió: “Porque si pidiereis cualquier cosa al Padre en mi Nombre, Yo lo haré”.
Ahora, le pedimos al Padre esta noche, en el Nombre del Señor Jesús, que si Él permite que Su Presencia venga a nuestros medios… o, continúe estando en nuestros medios, más bien, y nos bendiga mucho más abundantemente sobre todo lo que pudiéramos pensar esta noche. Entra en la Palabra, Señor, que el Espíritu Santo la lleve directamente a cada corazón según tenemos necesidad. Recibe la gloria.

15 Estamos tan agradecidos de saber que este gran compañerismo aquí en Twin Cities entre los ministros. Dios, eso significa que hay un sonido en las balsameras. Dios va delante de nosotros. Dios, ruego que Tú les des no solo un avivamiento a lo ancho de la ciudad, sino a lo ancho de la nación sacudiendo justo antes de la venida del Señor.
Dios, que este semana que viene sea una de las semanas más grandes, no porque nosotros estamos reunidos aquí, o diferente —nosotros no somos diferentes— pero solo porque la mies está ya lista. Es tiempo. Todo se ve ya maduro y oramos, Padre, que esto produzca una de las reuniones más grandes que esta ciudad haya tenido. Concédelo, Señor.

16 Que pecadores simplemente se derramen en el altar, sean salvos, y aquellos que no tienen el Espíritu Santo, sean llenos. Que toda la noche se lleven a cabo cultos de oración en sus hogares y que la gente esté tan hambrienta al punto que las comidas se pongan a un lado. Dios, danos un avivamiento chapado a la antigua una vez más antes de ver la venida del Señor Jesús. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.
Para esta semana que viene, si es la voluntad del Señor… Estoy agradecido por la oportunidad, primeramente, de hablar. Yo no soy muy buen orador. Normalmente mi ministerio es en las líneas de sanidad y así sucesivamente, y Uds. saben por visión, lo cual explicaré exactamente lo que viene, otro… lo mucho más abundante. Pero mientras estoy esperando eso, tengo un mensaje para la iglesia.

17 Ahora, yo no soy una persona con educación, y disculpen eso, por favor; pero conozco muy bien al Autor de este Libro, y tengo un mensaje para la iglesia.
En unas noches solo estaremos continuando durante unas cuantas noches. Y quiero que cada pecador mientras estamos hablando, que tome inventario de su propia vida y lo coloque en la pesa del Evangelio y vean cómo resulta.
En Hebreos el capítulo 10 deseo leer para la lectura esta noche de la Escritura solo unos cuantos versículos:
Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.
Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;
Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.
Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí.
Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),
Y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la Palabra, la lectura.

18 Ahora, vamos a hablar esta noche como un texto aquí para tratar de encontrar un contexto de eso que acabamos de leer, sobre la reconciliación al compañerismo con Dios. Ustedes saben que es justo el tiempo cuando… Yo nunca pensé en eso hasta que entré por la puerta hace unos momentos y este hermano aquí, se encontró conmigo y estrechó mi mano y me dijo sobre esta cosa grande que está sucediendo en nuestra ciudad. Luego eso vino rápidamente a mi mente: Compañerismo. Pensé: “Eso es algo maravilloso. Dios mediante, deseo hablar sobre eso —compañerismo— esta noche”. Lo que significa tener compañerismo.
Ustedes saben, en cada corazón humano hay algo que anhela un compañerismo. ¿Por qué estamos aquí juntos esta noche? Ustedes nunca saldrían en una noche como esta, solo para estar parados alrededor de las paredes y por el estilo solo para mostrar que tienen un traje nuevo o una falda nueva o algo. Ustedes vienen porque la iglesia se ha reunido, y nosotros deseamos ese compañerismo con la gente. Es por eso que yo vine a través de la nieve para estar aquí, es porque yo amo el compañerismo. Hay algo sobre los Cristianos que a ellos les gusta asociarse.

19 Mi madre solía decirme, ella decía: “Pájaros del mismo plumaje se juntan”. Bueno, eso tiene mucho de verdad, y entonces Ud. tiene… Nunca ven a los cuervos y a las palomas comiendo juntos, porque sus apetitos no son los mismos. Sus dietas no pueden ser las mismas, su conversación no es la misma. Y también lo es el hombre que está fuera del compañerismo de Dios no tiene más… no desea ir a la iglesia o hacer lo correcto, y aquellos que están con Dios anhelan ese compañerismo. Él simplemente no puede soportarlo.
Aquí hace un tiempo cuando yo estaba pastoreando la iglesia Bautista, estaba bajando un poste siendo que siempre trabajé para ganar mi sustento, y estaba trabajando en el servicio público, y estaba bajando el poste después de leer un medidor, y llevando unos artefactos de iluminación allá… unas cosas para arreglar las luces, más bien, de un lugar a otro. Y al ir bajando, un ministro de otra iglesia prominente, dijo: “Billy, ¿sabes lo que sucedió?”.
Yo dije: “No”.

20 Él dijo: “Envié quinientas tarjetas de oración intentado que la gente… o, tarjetas, más bien, para conseguir que la gente venga y prometa que ellos vendrán a la Escuela Dominical por lo menos seis meses del año, a nuestros quinientos miembros. ¿Sabes cuántos respondieron eso?”.
Le dije: “No tengo ni idea, Dr. Brown”.
Él dijo: “Dos”, ¿ven?
Bueno, yo sabía que ellos eran muy formales e indiferentes. Así que yo dije: “Sabe, Dr. Brown, la razón de eso, ellos no tienen la cosa correcta en su corazón. Si un hombre está correcto en su corazón y suenan las campanas de la iglesia, él no puede mantenerse quieto. Él solo… Él tiene que ir. Eso es todo. Es vida o muerte para él. Él se tiene que mover”.

21 Ahora, el hombre siempre ha anhelado por este compañerismo, y la razón por la que él lo hizo… ¿Alguna vez se detuvo a pensar qué hace que la gente anhele esto? ¿Qué hace que hombres y mujeres anhelen asociarse uno con el otro y cuando Ud. se convierte en Cristiano, cómo anhela Ud. entrar en la presencia de Dios? No hay persona aquí que haya tenido una experiencia con Dios, que su gozo más grande en la vida no sea cuando se queda a solas un rato con Dios. Solo suelte amarras y entre en su cámara secreta, y cierre la puerta, y levante sus manos y solo entre en esa comunión. Oh, hay algo al respecto que es maravilloso.
Yo tengo que entrar allí (y Ud. también) y solo arrodíllese, llore y llore hasta que ya no pueda soportarlo más. Solo diciendo: “Dios, simplemente ya no puedo soportarlo”.

22 Recuerdo al pequeño José, mi niñito. ¿Saben en dónde él me fue prometido? Aquí mismo en Minneapolis hasta unos seis años antes de que él naciera. Yo estaba por aquí un día leyendo José en la Biblia, y vi qué hombre tan perfecto era él. Teníamos una niñita en ese momento, habían pasado cuatro años antes de que ella llegara, y fue una cesárea y luego habían pasado aproximadamente cuatro años otra vez. Ellos dijeron que no pensaban que ella fuera a… que la esposa fuera a tener otro niño, y yo entré y estaba llorando y el gozo simplemente derramándose. Yo estaba en el armario donde tenía mi ropa colgando por aquí en el hotel.
Estábamos llevando a cabo la reunión de carpa por aquí, y yo solo estaba llorando, y Algo como una voz me habló y dijo: “Vas a tener un hijo. Ponle el nombre de José”.

23 Bueno, salí eufórico y feliz, y empiezo a contárselo a todo el mundo; y unos tres o cuatro meses después, la madre, supo que volvería a ser madre. Algunos de ellos dijeron: “¿Es este José?”.
Yo dije: “No lo sé”. Entonces, cuando nació, fue una niña. Entonces todos se rieron. Dijeron: “Yo pensaba que el Señor nunca te decía nada errado”.
Yo dije: “Él nunca lo hace. José estará aquí. No se preocupen”. Pasaron años. Él siempre cumple Su promesa. ¿No creen Uds. eso? Así que, podemos amarle a Él y poner nuestra confianza porque Él es fiel, Quien lo prometió.
Noten. Pasaron años. Pasaron de nuevo cuatro años o más. No hay señal, ya no más. Y un día nos enteramos de que volvería a ser madre. Algunos dijeron: “¿Es este José?”.
Yo dije: “No lo sé, pero”, dije: “él va a estar aquí”. Y así que entonces cuando él nació, vino la enfermera. Había un grupo de hombres sentados allí en la habitación.
Ella dijo: “¿Reverendo Branham?”.
Yo dije: “Sí, señora”.
Ella dijo: “Usted tiene un buen niño de siete libras y tres onzas [3.260 Kg]”.
Yo dije: “José, has tardado mucho tiempo en venir, hijo, pero sí que me alegra que estés aquí”. Así que, eso es.
Ella dijo: “¿Por qué lo llamó José?”.
Le dije: “Ese es su nombre. Ese es su nombre, José”.

24 Luego durante ese tiempo de compañerismo y comunión, de esa manera es que Dios me habló. De esa manera es como queremos entrar en el Espíritu de eso. ¿Les gusta orar hasta entrar en el Espíritu? De esa manera pueden hacerlo. Apártense de todo el resto del mundo, y quédense a solas con Dios, y la razón por la que les gusta hacer eso, porque cuando la primera pareja vino a la tierra, Adán y Eva, eso es lo que ellos hicieron.
En la frescura de la tarde ellos venían de los viñedos y se metían debajo de los árboles, la gran catedral, como fue, y a medida que el sol, quizá, comenzaba a ocultarse, mandando sus rayos por los arbustos, Dios bajaba en la frescura de la tarde y tenía compañerismo con Adán y Eva. ¡Oh, vaya! Eso baja directamente. Sabiendo que cuando Uds. entran en contacto con Dios, y el hombre, cuando Ud. entra en contacto con su amigo, y Dios es su amigo. Así que, Ud. ama tener comunión con Él y hablar con Él.

25 Ahora, desde que el pecado rompió ese compañerismo, el hombre ha sido sacudido con todo viento de doctrina, y todavía es sacudido. Él fue sacado del Huerto del Edén para conducirse él mismo, y entonces desde ese gran tiempo él todavía está siendo sacudido.
Dios preparó algo para que los hombres sean restaurados de vuelta a ese compañerismo. Oh, ninguna otra cosa que nosotros hemos intentado, Él le ofreció a la raza humana, la sangre era el camino de regreso al compañerismo. Dios mató unos animales y tomó sus pieles, derramó la sangre inocente del animal, y trajo la piel y envolvió a Adán y a Eva con eso, y tuvo compañerismo con ellos otra vez, después del derramamiento de la sangre.
Esta es la manera de Dios. Era la manera de Dios. Siempre será la manera correcta, para tener compañerismo a través de la sangre: reconciliación, trayendo al creyente de nuevo al contacto con su Hacedor. Nosotros hemos tratado de educar a la gente a ello. Nunca funcionará. Hemos tratado de poner barreras denominacionales y decir: “Porque tienes que ir a esta iglesia o esta iglesia”. Denominación, educación, señales o cualquier otra cosa aparte de la Sangre derramada del Señor Jesucristo nunca le traerá el compañerismo a la gente otra vez con Dios.

26 Nosotros siempre nos ponemos cercos y hacemos sectas y clanes, pero Dios quiere derribar las barreras como deberíamos estar haciendo nosotros por aquí ahora: traer a todo el cuerpo completo del Señor Jesús y tener compañerismo alrededor del Sacrificio, el Señor Jesús.
Bueno, ahora Ud. habla sobre dones espirituales en la iglesia; solo mantenga ese compañerismo y observe lo que sucede. Se derramará. Dios, automáticamente… Si logran que la cosa funcione correctamente, funcionará y Dios añadirá a eso, pero primero tienen que tomar el camino correcto. Y Uds. están en el camino correcto ahora cuando empiezan a derribar las barreras denominacionales, abrazándose unos a otros y decir: “Nosotros somos hermanos”. Y entonces Uds. están en su camino de regreso. Están en su camino al original.

27 Luego la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de toda injusticia. Tenemos compañerismo el uno con el otro entonces. Entonces la sangre nos limpia de toda injusticia. La única manera que Dios ha reconocido ha sido a través de la sangre derramada.
Yo no tengo nada en contra de las denominaciones. Esas están bien. Nada en contra de la educación. Eso está todo bien. Nada en contra de los grandes festivales de cantos. Eso está bien. Nada en contra de unirse a la iglesia, o lo que sea que Ud. es. Está bien. Pero nunca, nunca producirá hasta que la sangre haya sido aplicada. La sangre aplicada al corazón humano siempre traerá un resultado. Eso es lo que necesitamos esta noche, y cuando lo reciban, las cosas sucederán automáticamente cuando hagamos eso.

28 Ahora, vemos a lo largo de la edad cómo Dios siempre ha reconocido una cosa, la sangre. Es la única cosa que Él aceptará, será la sangre.
Ahora, después del Edén… después que los hijos de Dios fueron sacados del Edén debido a sus pecados, Dios hizo un camino para que solo permaneciera hasta que llegara el día de la completa redención. El libro más antiguo de la Biblia es Job. Ahora, el antiguo, el antiguo Evangelio, este Evangelio chapado a la antigua, no tiene que tener palabras elegantes debe ser desplegado en simplicidad; y aceptado bajo esas bases, producirá resultados. ¿Lo creen? Sí, señor. Solo acéptelo en esta manera simple. Nada partido. Nada grande y alto que no pueda alcanzar. El reino del cielo está justo a su mano.

29 Muchas veces nosotros lo hacemos tan complicado con credos y diferentes cosas con las cuales lidiar, diferentes ismos, y cosas que nosotros hemos inventado dentro de nuestra mente carnal, y muchas veces a través de eso, alejamos a los pecadores de Dios. Pero solo hágalo simple para que niños pequeños puedan entenderlo, y entonces levantará a Cristo. Y Él dijo: “A todos atraeré a Mí mismo”.
Noten. Job, el libro más antiguo en la Biblia, él era un hombre justo. Dios dijo que no había ninguno como él en la tierra, y luego él se metió en problemas, y Dios soltó a Satanás contra él. ¿Se fijaron cómo es que Dios tuvo que hacerlo primero?
Hace un tiempo me quedé sorprendido al estar parado en un país del Este, un país Oriental, y escuché esta Escritura de San Juan el capítulo 5 donde Jesús dijo: “Yo soy la puerta del redil”. Siempre me preguntaba cómo podía ser eso, que Jesús, un hombre, pudiera ser una puerta para el redil. No podía entenderlo hasta que entré en el país y vi lo que realmente era eso.

30 Es asombroso ver cómo la Biblia cambia cuando uno entra en la tierra donde fue escrita y ver cómo nuestra interpretación del Oeste de eso es muchas veces contraria a las tradiciones del Este. Y cómo ellos lo hicieron: El pastor tiene un rebaño, y él guía a sus ovejas allí dentro; y después que las ovejas están adentro, él se acuesta en la puerta. Por lo tanto, ninguna oveja puede salir, o ningún lobo puede entrar a menos que pase sobre el pastor. Piénselo. Qué a salvo está usted.
Hace unas noches me desperté y tenía un sermón en mi corazón, sobre el descanso. No tenía una audiencia, así que tuve la audiencia de una sola mujer, mi esposa. La desperté. Yo dije: “Querida, simplemente tengo que predicarte un minuto”. Lo hice durante tres horas. ¡Oh, descansando!

31 La experiencia Cristiana se basa solemne y totalmente en el descanso. “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar”. Ustedes son sacudidos con todo hasta que vienen a Cristo, entonces todo está terminado. Descansando en Cristo, paz perfecta. No importa lo que venga o vaya, nada puede tocarnos sin que pase por encima del Pastor. Él tiene que permitirlo.
La Biblia dice: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. Tiene que pasar primero por encima del Pastor. Dijo: “Yo soy la puerta. Ningún hombre puede venir a Mí excepto…”. Déjeme decirle que cuando Dios permite algo, está obrando para bien. Así que, si la enfermedad, sería la misma cosa. Ciertamente. Para que Dios pueda sanarlo para mostrarle un gran testimonio. Le dará alguna cosita por lo cual avance. “Todas las cosas ayudan a bien”.

32 Notando entonces cuán hermoso que el pastor mismo se acuesta en la puerta para ser el intermediario, o el obstáculo. Pensé entonces en mi texto de Job, cómo es que Job fue probado y examinado, cómo es que él sabía que era justo porque él ofreció el sacrificio, el holocausto y se paró firme en eso. Sin importar cuántos miembros en su iglesia dijeron: “Job, estás equivocado; eres un pecador en secreto”, Job sabía que había confesado sus pecados y había ofrecido a Dios la ofrenda apropiada, la que Dios había requerido que se ofreciera, el holocausto. Él sabía que era justo a la vista de Dios.

33 Oh, si los Cristianos ahora que apostatarán, y se regresan, y se salen, y entran y salen, y luego Ud. piensa: “Bueno, yo no puedo lograrlo”. Usted no podía lograrlo en primer lugar. No le corresponde a usted lograrlo. Dios ya lo hizo por usted, en Cristo. El precio está totalmente pagado. Lo único que Ud. tiene que hacer es aceptar la manera provista por Dios, y pararse en ello, sin importar lo que suceda. No se mueva. Descanse. El Pastor está observando a Su oveja. Él aun conoce cada gorrión. Cuánto más Él sabe sobre usted.
Me fijé en otra cosa (si me disculpan por salirme de mi línea de conversación un momento), mientras estaba pensando en pastores: Ustedes saben, un pastor en esos países del Este tienen más respeto que nadie. Yendo por las calles, al mismo tiempo los silbatos, los carros, las señales, y todo; me preguntaba: “¿Qué está sucediendo?”. Nos encontrábamos en un pequeño Jeep Británico, y de repente, era un pastor cruzando la calle con sus ovejas, y todo el tráfico se detuvo. Le dieron el derecho de paso.

34 De esa manera es nuestro Pastor. Amén. Él tiene el derecho de paso. Él guiará a Sus ovejas. Nada va a dañar o molestar.
Yo no sé por qué, arriba en la montaña, me fijé que había muchos pastores allá arriba y estaban pastoreando diferentes clases de animales. Había unos burros que estaban pastoreando, y algunos eran camellos, y algunos eran chivos, y yo dije: “Pues, un pastor significa solo un apacentador”.
“Sí”, él dijo: “eso es correcto, Hermano Branham. Un pastor es un hombre que les da pasto o un apacentador”.
Pero él dijo: “Usted sabe lo extraño, que ese pastor está más apegado a su oveja que cualquier otra cosa”. Él dijo: “Ahora, los dos comen la misma comida, el mismo pastor, pero cuando llega la noche, la mula, los chivos, todos quedan afuera, y el pastor llama a sus ovejas y las lleva al redil”.

35 Yo pensé: “Oh, Dios, eso es lo que yo quiero ser: un pastor. La noche caerá uno de estos días. Solo las ovejas van a entrar”. Dios está llamando. Si Ud. solo es un miembro de iglesia, si no sabe más que solo unirse a la iglesia, o si no conoce a Cristo por una experiencia…
“Oh”, Ud. dice: “Yo conozco nuestro credo. Conozco mi catecismo”. El conocer el catecismo no es vida. El conocer a Cristo es vida. No conocer su credo, no conocer su doctrina de la iglesia, pero conocerle a Él, solo Él es vida. El conocerlo a Él.
Otra cosa asombrosa que noté. El pastor pasó directamente por la ciudad, y al lado, los hombres estaban con sus productos colocados allí afuera, había toda clase de cosas apetitosas para las ovejas, pero ese individuo que me estaba llevando en el pequeño Jeep, se estacionó a un lado. Dijo: “Ahora, Hermano Branham, observe esto”. Dijo: “¿Ve a ese pastor que va entrando allí a la calle del mercado?”.
Yo dije: “Sí, señor”.

36 Dije: “Ahora, obsérvelo por unos minutos”. Y él caminó a través de esa calle y como unas cincuenta ovejas siguiéndolo. Pasó directamente por en medio de todas esas cosas buenas: peras y vegetales y cosas colocadas allí que podían ser de mucha tentación para las ovejas. Pero esas ovejas siguieron al pastor y nunca miraron a izquierda o derecha. Atravesaron por allí con el pastor. Ese pastor podría salirse de la línea de esta manera y cada una de las ovejas tomaría la misma línea pasando por allí. ¡Oh, vaya!
Yo dije: “Hermano, discúlpeme un minuto. Yo solo tenía que alabar al Señor”. Siguiendo las huellas del Pastor. “Mis ovejas conocen Mi voz, a un extraño no seguirán”. Solo muévase donde Él se movería. Él iría por allí, y fue tentado a cada mano, en todas partes. Mantenga sus ojos en el Pastor. No se mire a sí mismo. Mire al Pastor y siga adelante.

37 Ahora, Job, él ofreció el sacrificio. Él sabía que él era justo, no en sí mismo, pero era justo porque había reunido los requisitos de Dios.
Así es cómo yo sé que nosotros somos justos: cuando cumplimos lo que Dios dice. Dios no dijo en ningún tiempo que nos uniéramos a la iglesia, aunque eso es bueno. ¿Sabían Uds. que nunca se dio una comisión en el Nuevo Testamento para que construyamos iglesias? ¿Sabían que nunca hubo una comisión para que nosotros estableciéramos organizaciones? ¿Sabían Uds. eso? Permítanme llevarlos un poco más lejos. ¿Sabían que nunca fuimos comisionados para construir una iglesia, o una escuela, o un hospital?
Todos ellos…

38 Eso está muy bien, pero la comisión de la iglesia fue: “Predicad el Evangelio a toda criatura, entonces Él regresará”. Predicad el Evangelio a todo el mundo, entonces Jesús regresará“. Y nosotros estamos viviendo en el día cuando este mundo tiene la sacudida más grande que haya tenido en la historia del tiempo. Vamos a llegar a eso esta semana cuando entremos al lugar secreto permanente, y a la encrucijada al fin del camino, como lo repasamos en la semana, y observen y tomen notas y revísenlo, y a la siguiente noche regresen y dense cuenta si eso es correcto o no. Mírenlo a la luz de las Escrituras entonces sabrán si están correctos.

39 La Biblia dice que vendría el tiempo cuando Satanás sería tan astuto y tan listo que engañaría a los mismos escogidos si fuera posible. Tenemos que vigilar. Observen nuestras iglesias. Se están levantando cosas en el mundo hoy que no son correctas. Uds. lo saben. Incluso señales y maravillas llevándose a cabo que no están de acuerdo con las Escrituras. Eso es correcto. Está fuera de lo común. Por tanto, es por eso que me he tomado este tiempo aparte, como llegar a una iglesia y decir: “Estén listos. Observen si no se ajusta con las Escrituras entonces no está correcto. Tiene que venir de la Biblia”.
Esta Biblia dice que habría falsos profetas y falsos cristos y así sucesivamente que se levantarían en los últimos días, mostrando grandes señales y maravillas que hasta engañarían a los mismos elegidos si fuera posible. Un tiempo peligroso. Nuestra iglesia está sentada al borde de eso.

40 La gente del Evangelio Completo puesto que aceptaron señales y maravillas, pero tengan cuidado de dónde viene eso. Tiene que venir del Señor. Recuerden, el anticristo va a hacer la misma cosa. Solo hay una manera en que Uds. pueden estar seguros. Eso es meterse bajo la sangre. Quédense bajo la sangre. Esa es la manera de Dios. Ustedes están escondidos, entonces el diablo no puede llegar a Uds. aunque tuviera que hacerlo.
Ahora, si el Pastor está acostado en la puerta, el diablo tendría que cruzarlo a Él primero. Él no puede hacerlo. ¡Correcto! Entren a este lugar secreto con Dios, sabiendo que no importa lo que venga, o vaya, Él todavía se queda en eso.
El único lugar de Israel en el Antiguo Testamento donde alguna vez tuvieron compañerismo fue bajo la sangre derramada. No importa dónde estuvieran las personas, ellas subían por el templo donde se derramaba la sangre, y allí tenían compañerismo entre ellos allí bajo la sangre derramada. Ningún otro compañerismo en ningún lado. Cuando él entraba al templo la primera cosa que hacía, subía, era purificado por el lavamiento del agua, una separación del exterior venía bajo las siete franjas arriba de la puerta, mostrando que alguien murió para ir delante de él. Siete franjas de sangre, luego al compañerismo. Por fe sois salvos, por medio de la gracia. Eso es correcto, pero entonces por un Espíritu, fuimos todos bautizados en un compañerismo —el cuerpo del Señor Jesús— luego participantes de Sus bendiciones y ese maravilloso compañerismo.

41 Noten. Israel se reunía en este templo y allí se juntaban. Un prosélito, antes de que él pudiera entrar, tenía que ser circuncidado. Eso viene al cortar la carne del prepucio del varón. Entonces un hombre, antes de que él pueda venir a Cristo, lo primero que tiene que llevarse a cabo, él tiene que ser circuncidado. Circuncidado, no por carne, sino por el Espíritu. Corta todo el mundo y la necedad del mundo lo corta de él por el Evangelio. Este es ese bendito cuchillo de circuncisión y el único que conozco.
Hebreos 4 dice: “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir los tuétanos, y discierne los pensamientos de la mente”. Dios conoce los corazones.

42 Noten. Entonces cuando él se circuncidó —todo el mundo cortado como al creyente— viene a través de las aguas de separación, lo cual es la Palabra, predicando la Palabra. Entonces él viene y reconoce que algo murió para ir delante de él. Allí están las siete franjas que estaban en la puerta donde Eleazar las puso con su dedo al matar la vaca bermeja, y le puso franjas a la puerta con la sangre para que los adoradores la vieran.
Éxodo, como en el capítulo 16, léanlo si quieren leerlo mañana, y luego se darán cuenta que al matar esta vaca, quemándola, la hizo las aguas de separación que se mantenía en los atrios exteriores, para cada vez que un hombre pecaba, o era expulsado del compañerismo, lo primero que hacía era venir y ser purificado por las aguas de separación.

43 La única manera que un hombre puede reconocer que él es pecador es por el oír la Palabra de Dios. La fe viene por el oír. Y en el Antiguo… en el Nuevo Testamento dice: “Somos lavados a través de las aguas por la Palabra”. Y la Palabra es lo que nos separa de las cosas del mundo.
Ustedes no pueden tener fe. La fe no se basa en las arenas movedizas de teologías de hombres. La fe no se basa en el documento de una cierta iglesia o algún credo. La fe se basa sólidamente en la Palabra inmovible de Dios. La fe viene por el oír, y un hombre a través de eso se separa de las cosas del mundo cuando viene a Cristo.

44 Entonces como Eleazar, después de matar la vaca, quemando las partes que estaban sangrando, él hizo un testimonio público, metiendo sus dedos y rociando siete veces arriba de la puerta. Esas siete veces (si tuviéramos tiempo para entrar en eso), representa las siete edades de la iglesia. Cada edad, cada persona, cada vez debe reconocer la sangre. Porque sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado. Entonces antes de que Ud. pudiera entrar en el compañerismo, él tenía que mirar arriba y reconocer que algo murió en su lugar y fue delante de él.
Todo hombre hoy, no importa a cuántas iglesias Ud. se una, a cuántas páginas le dé la vuelta, tiene que reconocer que Cristo murió en su lugar y fue delante de usted y abriendo un camino; y a través de Su sangre Ud. está santificado, bendiciéndolo a través del Señor. ¡Amén!
No su santificación, no apoyándose en algo que Ud. hizo, sino Su santificación. A través de Él Quien se dio a Sí mismo por nosotros, murió en nuestro lugar. Deje que esa fe comience a trabajar una vez en lo profundo de su corazón y observe lo que sucede. Todos Uds., no tienen que tomar la teoría de algún hombre; Uds. tienen la Palabra. Eso es correcto.

45 Entonces este creyente, a medida que él entraba en el templo, reconociendo que esta sangre fue delante de él cuando cruza bajo la sangre, no sobre la sangre, sino bajo la sangre. Amén. Iglesia, allí es donde cometemos un error. Nosotros salimos del seminario, y pensamos que sabemos más sobre eso que Dios, y descartamos la sangre de Jesucristo como si no fuera nada, y confiamos en nuestra educación, nuestros estudios y nuestro día de ciencia y cosas, y creo que tenemos mejores iglesias y demás, pero tenemos púlpitos más débiles. Así es. Es verdad.
Fíjense, amigos. Cuando respetan la sangre del Señor Jesús…

46 Hace un tiempo allá en la Florida, un amigo mío estaba en el Alsace-Lorraine, France, y lo estaba llevando a él al jardín, él y su esposa, y le estaba mostrando las estatuas, y así sucesivamente, y allí estaba una estatua de Cristo. Juan se paró y la vio y dijo: “Hermano Branham, yo miré y simplemente no se miraba bien. Yo no podía ver por qué ellos pusieron una estatua como esa como un relicario de Cristo”.
Él dijo: “No había un sufrimiento, no daba lástima. Solo un pedazo viejo de roca que parecía estar colgando allí, tallado en la cruz y”, dijo: “el guía me dijo: Bondadoso, señor, dijo: quizás Ud. está criticando la estatua”.
Él dijo: “Sí, lo estoy haciendo”.
Él dijo: “Usted simplemente no la está viendo bien”. Él dijo: “Pues verá, hay un altar debajo de eso”. Dijo: “Ahora, vaya y arrodíllese en ese altar, y luego mire para arriba, y luego regrese y dígame lo que piensa”.

47 Así que, él fue y se arrodilló, él dijo, en el altar. Levantó su cabeza y dijo: “Su corazón casi fallaba. Allí estaba el sufrimiento. Allí estaba la agonía de Cristo. El escultor había cortado la cara del cruel sufrimiento que sufrió, y eso marcó la diferencia.
Convirtió al crítico a lágrimas. Así es con la Palabra de Dios. No se supone que la Palabra de Dios se aprenda como una historia de periódico. Se supone que no se debe intentar razonarla. Es para arrodillarse, mirar hacia arriba.
Diciendo: “Dios, ten misericordia de mí y dame fe para creer Tu Palabra. Yo acepto ahora la sangre del Señor Jesús para mis pecados”. Entonces se mirará muy diferente. Hará que críticos crean en sanidad Divina. Hará que aquellos sin el Espíritu Santo, que nunca han nacido de nuevo, no saben nada de Dios como el nuevo nacimiento, se conviertan en uno que busca el Espíritu Santo, y no para ser un argumento. Pondrá un amor en su corazón cuando él mira a través de la sangre de Cristo a la Palabra, y dice: “Sí, Dios, Tú moriste para hacer que esa Palabra fuera real para mí”. Cambiará toda su actitud. Lo convertirá en una persona diferente.

48 Noten. Qué tiempo. Ahora, el adorador ya entró. Él estaba en ese compañerismo bendito de los creyentes. Y ahora hoy cuando el adorador viene a través de la sangre del Señor Jesús y entra al tabernáculo… o, la tienda del creyendo con el primogénito de la iglesia, la iglesia del Espíritu Santo, entonces Uds. tienen compañerismo el uno con el otro mientras la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.
He pensado muchas veces que allá en el… el Antiguo Testamento fue mi primer estudio estando allá en la escuela. Y pensaba en cuánto amaba yo el Antiguo Testamento, porque era un tipo del Nuevo, y el adorador al venir, sabiendo que era culpable, y tiene que morir porque él se rebeló contra Dios. Él ha quebrantado Sus leyes, y vino con un cordero debajo de su brazo, y le trajo el cordero al sacerdote, y acostó al cordero. Puso sus manos sobre el cordero y confesó sus pecados, y su garganta fue lanceada.

49 ¿Ha escuchado a un cordero cuando muere? Es la cosa más lastimosa que hayan escuchado. Incluso una pobre ovejita… Cuando uno va a matarla e incluso cuando ve los instrumentos con los cuales va a matarla, empieza a llorar y a balar.
Hace un tiempo las observé. Iban a cortarle la cabeza a un cordero —un carnicero— para matarla; cuando esa pobre ovejita vio esa hacha aproximándose y simplemente comenzó a llorar y a comportarse de esa manera. Yo no pude quedarme allí. Yo observé… al pensar en ese pobre corderito allí dentro con el cuchillo yendo a su garganta; y cuando está muriendo, está pateando. Sus manos están bañadas con la sangre, y mira hacia arriba a Jehová y dice: “Jehová, ese debería ser yo, pero el cordero está tomando mi lugar”.
Pero ese hombre regresaba con el mismo deseo en su corazón de pecar que alguna vez tuvo, porque la vida que estaba en la sangre del cordero era una vida animal, y la vida animal, espíritu animal, no podía regresar y mezclarse con el espíritu humano, porque uno es animal y el otro es humano.

50 Pero cuando Jesús murió en el Calvario y el adorador llega a venir al Calvario, y por fe pone sus manos sobre la cabeza del Hijo de Dios cuando él está confesando su falta, y siente el desgarro y la agonía del Calvario que realmente pagó su precio —la deuda que él debía pagar— él siente eso en su propia alma.
Y la vida que estaba en la célula de sangre de Jesucristo no fue otra sino Dios mismo, y cuando ese Espíritu Santo que estaba en la sangre de Cristo regresa sobre él y lo hace una nueva criatura en Cristo Jesús. Por lo tanto el espíritu del hombre se mezcla, y Dios entra y toma el control. Entonces ellos tienen compañerismo el uno con el otro, y el mismo Dios que crió los cielos y la tierra, que escribió Su Palabra, mora en Ud., y Ud. creerá que todo lo que Dios escribió es la verdad, y lo aceptará y lo creerá y se aferrará a eso, y tendrá compañerismo.

51 Es por eso que estamos aquí esta noche. Es por eso que nos congregamos en grandes concentraciones. Así es como nos juntamos, es porque algo en nosotros nos constriñe el uno con el otro. Tenemos cosas en un terrero en común. Su corazón duele por venir a la iglesia. Su corazón duele por compañerismo. Al pensar: la hora oscura viene justo delante de nosotros, donde seremos privados de esto.
Solo un momento antes de cerrar, quiero decir esta palabra. En el Huerto del Edén cuando Adán fue rechazado, y Eva, porque ellos habían pecado y Dios no puede tolerar el pecado. Aquí hay una cosa que Dios es… Yo puedo prometer algo; yo puedo romper eso. Yo puedo hacer una promesa y no ser capaz de cumplirla, pero Dios no puede prometer sin cumplirlo porque Él es Dios. Él tiene que guardar Su Palabra. No importa lo que venga o vaya, Dios está obligado a Su Palabra.

52 Es por eso que Eso está parado delante de la congregación en sanidad; es por eso que está parado por las visiones; Dios hizo la promesa. Él tiene que cumplirlo. Él está obligado a Su Palabra. No importa qué tan malo yo sea, y qué tan malo sea usted, acéptelo; y Dios está obligado a cumplirlo. Él lo hará.
Es por eso que en África entre los brujos, entre los vudúes que entran ahí, tratando de hechizarme, y todo eso, yo no me asusté. ¿Por qué? Sabía que estaba cubierto por la sangre del Señor Jesús. Yo había tenido compañerismo con Él. Yo hablé con Él. Él era Aquel que me dirigió a ir, y yo sabía que Él guardaría aquello que le había encomendado para aquel día. Los vi sentados en la silla y paralizados cuando estaban sentados allí. Cómo ellos llamaron la tormenta y trataron de sacudir el lugar. Levantamos nuestras manos al cielo y dijimos “Dios del cielo, Tú hiciste todas las cosas. Detén la tormenta”. En cinco minutos el sol estaba brillando. ¿Qué es eso? Es una vida escondida, consagrada con Cristo donde todas las cosas son posibles.

53 Las grandes cosas que solían ser… Nosotros no las vemos y solo echamos una mirada a ellas y decimos: “Bueno, ellas eran otra cosa”. Arrodíllense y volteen hacia arriba y véanlas a través de la sangre una vez y vean qué tan diferentes se miran. Ellas son promesas reales. Lo son para usted.
Cuando Dios al guardarle Su Palabra a Adán y Eva, quien tuvo que partir de sus medios… Y luego puedo ver mientras esos hijos, Adán y Eva, grande hermoso. Me puedo imaginar a Eva siendo la mujer más hermosa que el mundo haya jamás visto.
Parados en Atenas no hace mucho yo estaba mirando un… Donde un artista tenía un cuadro pintado de Eva y Adán. Oh, era un desprestigio para la humanidad. Eva parecía como un animal prehistórico. Y allí estaba parada ella en un condición que se miraba horrible, y Adán con sus cabellos saliendo de su nariz, salían de esa manera. Eso muestra que la mente que no está convertida tiene esas concepciones.

54 El corazón de un hombre que ha entrado en contacto con Dios sabe que Dios no hace cosas como esas. Ellos eran perfectos. Luego después de que ellos habían pecado, noten, cuando ellos habían pecado y se dieron cuenta que habían hecho lo malo, y Eva… Adán nunca pecó. La Biblia dice que él no era… Eva pecó, y Adán amaba a Eva tanto al punto que él tomó el lugar de ella para dejar el Huerto. Adán no fue engañado. Eva fue engañada. Adán no lo fue, y Adán era un tipo de Cristo en cada figura, y Cristo no fue engañado y tampoco fue Él un pecador, sino que Él descendió y de tal manera amó a Su iglesia, Eva, al punto que fue al Calvario por ella para redimirla de nuevo. Cristo vino para tomar el lugar del pecador.

55 ¿Alguna vez pensó en eso, pecador? Yo pensé esto: “Nosotros, los no deseados. Yo, indigno, y Cristo, el Hijo de Dios, descendió y se hizo yo para que yo a través de Su gracia llegara a ser Él. Y nosotros nos paramos en la presencia de Dios no como pecadores, sino como hijos e hijas de Dios, lavados por la preciosa sangre de Jesucristo. Amén. Eso debiera de desgarrar el corazón de cualquier pecador al darse cuenta que Cristo llegó a ser pecado para que Ud. a través de la justicia de Su obediencia a Dios llegue a ser Él en la presencia de Dios, para pararse sin falta, sin un… en usted a través de la sangre de Su ofrenda.
Veo a Eva y a Adán parados allí, escucho su sentencia de muerte pronunciada sobre ellos, y las lágrimas bajando por las mejillas de Adán y cayendo en la cabeza de Eva, y ella con su cabecita sobre su hombro, y ellos tienen que marcharse de la presencia de Dios. Parados allí envueltos en esas viejas pieles ensangrentadas de ovejas; y cuando empiezan a salir del Jardín de la presencia de Dios, puedo escuchar esas viejas pieles de ovejas golpeando en sus piernas de esa manera a medida que salen. Dios, el Padre, mirando para abajo y viendo a Sus hijos siendo rechazados de esa manera por causa de desobediencia.
Él se detuvo y no podía suportarlo. Él dijo: “Pondré enemistad entre la simiente de ella y la simiente de la serpiente, y su cabeza herirá su calcañar, y el calcañar de ella herirá su cabeza”, prometiendo un liberador.

56 A través de los años el único lugar para compañerismo vino entre ese tiempo, esperando la venida de esa promesa fue a través de la ofrenda de un holocausto, un cordero. Y finalmente un día cuatro mil años después, en la ciudad de Jerusalén…
Tomemos un pequeño viaje por las calles de Jerusalén, que conduce por la puerta de Damasco, o va hacia la colina del Gólgota. Vamos a bajar las cortinas. Yo escucho un ruido afuera. ¿Qué es eso? Escuchan a algunos de ellos diciendo: “¡Fuera con ese tipo!”.
Veo a una mujercita corriendo, que cae, y dice: “¿Qué ha hecho Él sino predicar el Evangelio y sanar a sus enfermos y hacer cosas buenas?”.
Puedo ver a unos de ellos arrojándola a un lado y decir: ¿Escucharán a esa mujer en lugar de al sacerdote? ¿Rechazarán eso que… aceptarán a esa mujer en lugar de rechazar a su sacerdote, allí? Ciertamente. Fuera con Él“.

57 “¿Qué ha hecho este hombre?”. Escucho algo arrastrándose, golpeando, viniendo por los adoquines, y yo miro. Veo un cuerpecito frágil de aproximadamente ciento veinte libras [54 kg], con una cruz igual que Su peso colocada en Su hombro. Viniendo por la calle arrastrándola, frotando Su cabeza contra el lado de eso, y las espinas rompiendo Sus cejas, y la sangre bajando. Su cuerpo siendo restregado de esta manera mientras Él caminaba por las calles. Escucho un retumbe, retumbe, retumbe de la vieja cruz.
Después de un rato comencé a fijarme que por todo su pequeño manto que caía por su espalda, tejida sin costuras, viendo que lo habían llevado al Calvario, y que se la quitaron de Él, y vulgar desnudez lo expuso a Él allí. Pero con este manto sobre Su hombro mientras Él caminaba por la calle, noto pequeños puntos rojos por toda la espalda en ese manto; y mientras sigue adelante al Gólgota, noto que se ponen más y más grandes, más y más grandes. Después de un rato todas se juntan en una, una gran masa sólida roja.

58 Escucho algo latiendo también. ¿Qué es eso? Es esa promesa que Dios hizo allá atrás en el Huerto del Edén. Ese es el segundo Adán yendo más allá para morir en su lugar. Esa es la sangre del Señor Jesucristo, que goteó un día, y la sangre bajando por Sus piernas y dejando huellas del portador a medida que sube la cruz.
¿Lo ven a Él cayendo en Su camino al Gólgota mientras Él sube la colina allá? La abeja de la muerte picando alrededor de Él, tratando de zumbar, y diciéndole: “No falta mucho. Tú vas yendo… estás yendo al Calvario. ¿No te quieres retractar? Jesús no le prestaría atención a eso. Esta abeja picándole a Él. El aguijón de la muerte siempre ha sido algo horrible que ha mantenido a los hombres callados durante años.

59 ¿Pero se fijaron? Aquí hay un pequeño insecto como abejas y cosas que tienen aguijones: si ese aguijón alguna vez se ancla profundamente, se retira cuando la abeja se va, y el aguijón se le jala a la abeja, y la abeja no puede picar más.
Eso es lo que Jesús le hizo a la muerte, al creyente, cuando la muerte le estaba picando. Él jaló el aguijón de la muerte cuando Él subió allá al Gólgota, y ahora la muerte no tiene aguijón. Con razón el gran San Pablo podía decir: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. El aguijón ha sido jalado de la muerte para cada hombre que confiese sus pecados y acepte a Jesucristo, aunque en su pecado. ¿Creen Uds. eso? Ya no tiene aguijón.

60 Un creyente no hace mucho… Yo entré a un cuarto donde estaba una dama anciana que estaba partiendo una mañana, y ella me miró y dijo… Yo dije: “Bueno, Hermana Fullman, ¿qué al respecto?”.
Ella dijo: “Yo le amo a Él, Hermano Branham, con todo mi corazón”. Dijo: “Piénselo. No tardará mucho ahora cuando yo estaré en Su presencia”. Y qué gloriosa mañana será esa.
Parado al lado de Paul Rader… Muchos de Uds. conocieron a Paul Rader, ¿no es así? Cómo el peleó para ganar el premio y estando parado allá en California bajo la influencia de una gran denominación lo había quebrantado, y allí estaba él muriéndose de cáncer en la habitación.
El pequeño cuartero del Bible Moody estaba allí y cantando para él, y cuando él estaba a punto de morir (Paul tenía un buen sentido del humor), él dijo: “Oh, ¿quién se está muriendo aquí, yo o ustedes?”. Dijo: “Levanten esas cortinas y canten para mí unas canciones alegres del Evangelio”.
Y ellos comenzaron a cantar:
Allá en la cruz donde mi Salvador murió,
Allá para limpiarme del pecado yo clamé;
Allá fue aplicada la sangre a mi corazón;
¡Gloria a Su Nombre!
Paul dijo: “Eso suena mejor”. Él dijo: “¿En dónde está Luke?”. Ese es su hermano, que siempre andaba con él. Ellos viajaban juntos como Billy, mi muchacho y yo. Y cuando él llegó…
Él dijo: “Él está en la habitación de al lado”. Él no podía soportar ver a su hermano partir.

61 Él dijo: “Díganle que venga aquí”, y cuando él se acercó a él, él lo alcanzó y tomó la mano de Luke. Él dijo: “Luke, hemos venido por un largo trayecto juntos, hermano”. Dijo: “Piénsalo, en cinco minutos a partir de ahora estaré parado en la presencia de Jesucristo, vestido en Su justicia”. Apretó las manos de su hermano y se fue a encontrarse con Dios.
Oh, dejen que mi fin sea de esa manera. Déjenme, cuando llegué al final del camino, hay un lugar grande colocado más allá delante de mí; está colocado para cada persona aquí. Es llamado muerte. Cada vez que sus corazones laten, se acercan un latido más cerca de eso, y uno de estos días Uds. van a entrar por esa puerta. Eso pudiera ser antes de que el sol se levante en la mañana, para algunos. ¿Alguna vez pensaron en eso? Ustedes no saben a qué hora su tarjeta será quitada del estante allá arriba en Gloria, y Uds. tendrán que responder. No hay suficiente medicina en el mundo para mantenerlo aquí.

62 Y aquí está lo que quiero hacer cuando llegue yo mismo al final del camino, cuando yo vea, y escuche las olas rompiendo allá, y yo tenga que entrar en eso, quiero tener esta seguridad que yo lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él llame de entre los muertos, yo saldré y seré Suyo. Ustedes únicamente lo pueden hacer a través de la sangre derramada del Señor Jesús. Inclinemos nuestros rostros un momento para orar.
Mientras tenemos todos nuestros rostros inclinados y todos están en oración, me pregunto esta noche si hubiera en nuestros medios, (yo no sé, mi hermano), pero me pregunto si hay uno aquí que realmente nunca se ha sometido al Espíritu Santo, dado su vida completamente hasta que Dios gobierne y reine supremamente, y la vida que Ud. ahora vive es una vida cambiada. Yo he visto a Cristianos que han tratado de hacer eso. Ellos simplemente no pudieron hacerlo. Pareciera que solo tienen tantos altibajos, no pudieron hacerlo.

63 Me pregunto si hay una persona aquí en Presencia Divina, en este momento que tiene confianza en Cristo que quiere ser recibido en Su reino. Diciendo: “Hermano Branham, yo ahora levanto mis manos a Dios Todopoderoso y le pido a Él que tenga misericordia de mí. Quiero que me recuerde en oración ahora mismo que Dios me dé esa vida con Él, que yo pueda saber que tengo ese compañerismo que una vez deseé y que siempre deseé. Yo lo quiero ahora”.
Mientras tenemos nuestros rostros inclinados. Me pregunto si alguien levantaría su mano a Dios y diría: “Dios, esta es mi mano. Yo quiero ese compañerismo real y verdadero”. Dios le bendiga, a usted. Arriba en el balcón, Dios le bendiga. Yo la veo, hermana. Alguien más que levante sus manos y diga: “Dios esta es mi mano. Esto es todo lo que yo puedo hacer, Señor. Tú conoces mis deseos, así que solo estoy levantando mi mano para pedir que Tú tengas misericordia de mí y…”.

64 Sí, la dama por aquí. Dios le bendiga, y a la dama allí. Dios le bendiga, hermana. Alguien más, solo levante su mano. No a mí. Yo solo soy un hombre, pero a Dios y diga: “Dios, realmente quiero ese compañerismo. Quiero que la sangre me limpie ahora mismo de todos mis caminos pecaminosos, mis pensamientos pecaminosos. Llegué a un punto donde pertenezco a la iglesia, pero yo simplemente no he recibido lo que necesito, yo sé. Si yo muriera, si supiera que mi tiempo es llamado ahora mismo, yo diría: Dios, dame otra hora para arreglarme. Dios, quiero hacerlo por mí ahora que puedo venir a este compañerismo perfecto, que yo sé que Tú vienes pronto. Todo el mundo está en una turbulencia, y yo espero la venida del Señor, y quiero ser recordado, Dios, cuando llegue al final del camino. Quiero levantar mi mano ahora a Ti, Dios, y pedir que Tú me ayudes”.

65 ¿Levantaría alguien más su mano? Cuatro o cinco manos fueron levantadas, y lo veo a usted arriba en el balcón. Dios le bendiga allá atrás, mi querida hermana. Ahora, ¿alguien más arriba en el balcón?
Diga: “Dios, ten misericordia de mí. Necesito a Jesús ahora mismo. Lo quiero a Él con todo mi corazón”. Si Ud. tiene confianza… Yo he estado aquí en servicios de sanidad y así sucesivamente, y digo esto en humildad, con reverencia. Uds. saben que es así. No es mi intención decir esto por algo personal, sino para ver que sucedan las visiones. Observen lo que sucede en contacto con ese otro mundo más allá de aquí. Oh, si yo no tuviera eso esta noche, no sé lo que haría, amigo. No sé cómo enfrentaría… cómo podría enfrentar al público, cómo podría enfrentar a mi esposa, mis hijos, y mucho menos enfrentar a Dios.

66 Ustedes creen que Dios escucha mi oración, y quieren ser recordados, ¿levantarían su mano y dirían: “Por favor Dios”? Algún amigo pecador, tal vez que nunca ha aceptado a Cristo en toda su vida y quiere ser recordado en oración ahora mismo, ¿levantaría su mano? Dios le bendiga damita. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Eso está bien. Alguien más que está parado allí. “Señor, solo siento que Tú estás hablándole a mi corazón ahora mismo, y quizás no nos vuelvas a hablar”.
Aquí hace una noche fui llamado a un lugar donde una mujer que había sido la pianista en una iglesia. Oh, ella pensó que de seguro estaba bien; ella nunca había venido a ese lugar. Y cuando ella se estaba muriendo, comenzó a gritar y su pastor llegó allí y dijo: “Ahora, tranquila, tranquila. Te estás exaltando”.
Ella dijo: “Tú, engañador. ¿Por qué me dejaste partir de esta manera?”.
Él dijo: “Venga aquí, doctor. Pónganle una inyección”.

67 Ella dijo: …[Palabras inciertas]… y él le puso la inyección y dijo: “Pónganle otra”. [Palabras inciertas]. Bueno, él detuvo sus labios con la inyección, pero esa alma, ella tendrá que vivir con eso por todas las edades. Eso ha sido contristado en muchas reuniones cuando se hizo un llamado al altar y ella rechazó venir porque pensó que estaba bien.
“Hay camino que al hombre le parece derecho”. Y mi hermano, hermana, si Ud. no permanece constantemente en compañerismo con Cristo, Ud. se encontrará con Él. No sea engañado. Levante su mano y diga: “Dios, soy yo. No me importa qué tanto tiempo he ido a la iglesia, ese soy yo. Yo quiero compañerismo. Quiero saber en dónde estoy. Yo quiero estar Contigo, Señor”. ¿Levantará su mano ahora y dirá: “Recuérdeme en oración”?

68 Dios le bendiga, dama, Dios le bendiga, hermano. Eso es bueno. Dos o tres manos más levantadas. Solo un poquito más ahora. Solo esperando unos minutos más“. Yo ahora creo en Ti, Señor. Yo quiero venir a través de la sangre. Quiero un lugar donde estoy dulcemente permaneciendo”.
Dios le bendiga, hermana… El Espíritu Santo simplemente sigue hablando, a los diferentes. “Yo quiero que me recuerde, Hermano Branham”. Dios le bendiga, hermana, por aquí. Veo su mano por aquí a la izquierda“. ”Yo quiero ser recordado ahora mismo. Quiero que me ayudes, querido Dios“. Ahora, mientras el resto de ellos se está decidiendo, la música está tocando dulcemente.

69 “Porque yo prometo, yo creo. Oh, Cordero de Dios, aquí vengo. Voy ahora mismo al altar”. Solo quisiera que viniera y se parara aquí en el altar por un momento. Déjeme orar con usted. Imponer manos sobre Ud. como lo hago con los enfermos, los ciegos y los afligidos.
Esta semana estaremos contando sobre las experiencias en la India donde quinientas mil personas o más vinieron a las reuniones, y las cosas que Dios hizo. Y solo observe, y… Seguramente, Uds. saben que yo no soy un fanático. Yo no solo trato de representar mal las cosas. Yo trato de ser honesto y decir la verdad porque es… [Palabras inciertas]… para decir. Si Uds. creen que Dios escucha la oración, quisieran que yo orara por ustedes, ¿vendrían aquí y me darían la mano y se pararían aquí? Solo ábranse camino mientras la audiencia con su rostro inclinado canta muy dulce y suave.
Porque Tú promesa, yo creo.
Oh, Cordero de Dios, aquí vengo.
[Ruptura en la cinta]. Así como Él quiere que sean… “Yo quiero ser cubierto con la sangre. Quiero venir tal como soy. No tengo nada que ofrecer”. De esa manera quiere Dios que Uds.…. [Palabras inciertas].

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