S.377 56-0406  La Palabra Infalible De Dios 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Palabra Infalible De Dios

Chicago, Illinois, E.U.A.

56-0406

1 Inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar.
El día ha terminado, el sol se ha puesto una vez más. Padre querido, venimos a Ti al final para dar gracias por lo que has hecho por nosotros durante el día. Dándonos de Tu aire fresco para respirar, y comida para comer, ropa para usar. Rogamos ahora, Padre, mientras nos reunimos esta noche para adorarte aquí en la iglesia, para que nos envíes a Jesús. Que seamos consolados por Su presencia, y que Sus grandes obras se manifiesten en nuestro medio. Bendice esta iglesia. Bendice al pastor, a cada iglesia que está representada aquí, y a cada persona. Concédelo, Señor. Al final del servicio, inclinaremos nuestros rostros humildemente, te daremos la alabanza.
Te pedimos que salves a los pecadores. Que llames a los descarriados de vuelta al redil. Sana a los enfermos, a los necesitados, a los heridos y a los ciegos. Concédelo, Padre. Pedimos todo esto para la gloria de Dios, en el Nombre de Su propio Hijo querido, Jesucristo. Amén.
Pueden tomar asiento. El Señor les bendiga

2 Es otro privilegio que tenemos esta noche de estar en la casa de Dios. Y nos estamos regocijando por el servicio de anoche. Me estaban diciendo hoy que el Señor hizo grandes cosas aquí anoche en medio de nosotros. Y estoy muy agradecido con Dios.
Entiendo que, por la mañana, voy a hablar en el desayuno de los Hombres Cristianos de Negocios, y generalmente pasamos un buen rato allí, donde esos hombres de negocios se reúnen. [El Hermano Branham tose]. Discúlpenme. Y hablamos del Señor Jesús y Su gloria. Este grupo de hombres, los Hombres Cristianos de Negocios del Evangelio Completo Internacional, ciertamente ha sido una bendición para mí y para la obra del Señor. Me han ayudado patrocinándome en muchos magníficos lugares y lugares de todo el mundo. Y estoy muy feliz por el privilegio de poder hablarles… o, porque les hablaré en la mañana, para la gloria de Dios. Y creo que es… No sé si el público está invitado, o si es solo para los Hombres de Negocios y las esposas, no lo sé. Quizás ya lo hayan anunciado, cualquiera que sea el caso.

3 Y luego, mañana por la noche, creo que comenzamos en Lane Tech. Lane Tech. Recibí una llamada de mi esposa hace un rato y ella… Un ministro amigo mío, el Sr. OBannon, se vino y él ha estado en el Lane Tech desde entonces, creo, esperando que empiecen los servicios. Y entonces él… No pudimos encontrarlo en el hotel, le dejamos una nota (probablemente ha salido), para que nos llame. El Lane Tech.

4 Pero los servicios comienzan realmente mañana en la noche. ¿Es eso oficial, Hermano Boze? Y entonces mañana en la noche en el Lane Tech. Y luego el domingo por la tarde y el domingo por la noche. Y luego desde allí vamos a Columbia, Carolina del Norte, para comenzar los servicios allí. Creo que eso es Carolina del Norte, Columbia, ¿Norte? Carolina del Sur. Esos se me… De todos mis viajes, y casi en todas partes del mundo, y todavía no he estado en Carolina del Norte o Sur. Nunca he puesto un pie en el suelo de Carolina del Norte y del Sur. Los únicos estados en la Unión en los que no he estado son Carolina del Norte y Carolina del Sur.
Y así que ahora esta noche… Anoche los retuve un poco tarde. Y el Espíritu Santo estaba aquí haciendo lo mucho más abundantemente. Un muy conocido ministro Bautista amigo mío estaba sentado en la audiencia anoche, que se reunió conmigo hoy y dijo: “Hermano Branham, eso es lo que yo llamo un verdadero servicio apostólico”. Y él dijo: “Si los Bautistas solo pudieran ver eso, ellos entrarían en este momento”. Así que ellos… Ha sido un amigo mío durante mucho tiempo. Y es un hombre muy destacado entre la gente Bautista.

5 Y ahora, en México, fue la iglesia Bautista la que patrocinó nuestras reuniones, Bautista y Presbiteriana, y todo, por supuesto, el resto de los evangélicos juntos. Y ahora aquí en los Estados Unidos encontramos que muchas de nuestras iglesias, en esas grandes denominaciones, tienen tantos supervisores al punto que simplemente no pueden aceptar el Espíritu Santo y Sus obras. Pero cuando salen al frente de batalla (ahora le estoy hablando esto a la gente del Evangelio Completo), nunca sabrían si fue un Bautista, un Presbiteriano o un Pentecostal. Nunca sabrían la diferencia, porque todos son lo mismo. Tienen que tirar duro y orar.
Pero nosotros aquí, vamos y le pagamos a nuestro pastor un buen salario, y si habla más de veinte minutos, lo llevamos a la junta y averiguamos por qué. Eso es todo. Y si él dice algo al respecto, es excomulgado, es sacado inmediatamente de la iglesia. Y si él protesta por eso, la denominación lo expulsa, eso es todo: “jugarse el todo por el todo o muere [húndete o nada – Trad.]”. Pero ahora de esa manera es. Entonces vean: “Nosotros lo sabemos todo”, ¿ven?
Pero esas personas allí, ya sean Presbiterianas, Metodistas o lo que sean, tienen que orar y permanecer ante Dios; y eso los hace espirituales. Así que no se preocupen, Dios tiene algunos hijos allí afuera. Va a llegar una gran presión uno de estos días, así que van a tener que orar. Nosotros no sabemos lo que es correr hacia un refugio antibombas, o ir a casa y no tener un hogar allí; y la madre correr por la calle con un bebé en brazos, y quemarse con una bomba que cae en la calle. No sabemos lo que son esas cosas, ¿ven? Pero no pasará mucho cuando sabremos lo que son. Y luego, Uds. orarán entonces. Y buscarán verdaderamente a Dios. No será un sermón corto y plácido y artificial de unos veinte minutos acerca de algún dignatario en alguna parte. Será el Señor Jesucristo y el poder de la resurrección, y Uds. estarán clamando por lo sobrenatural y todo lo demás cuando llegue ese tiempo.

6 Ustedes saben que esa religión casera documentada, de fabricación propia, está bien vivir con ella, pero es terrible morir con ella. Ya lo he visto muchas veces cuando llega el final. Simplemente no funcionará. Simplemente no funciona. Y he visto muchas veces al doctor aplicando inyecciones en el brazo para tratar de detener una confesión de lecho de muerte. Eso es cierto. De personas que se están muriendo y parado allí mirándolas morir. Y ellos tratando de decir: “Soy pecaminosa. Estoy perdida y….”. El pastor dice: “Será mejor que le den otra inyección de inmediato, porque ella está delirando”. No está delirando; ella solo sabe que ha estado equivocada, y está tratando de encontrar paz, eso es todo. Se nota al final del camino. Y si alguna vez fueron sinceros en su vida, sí que lo serán cuando le llegue la muerte, eso es una cosa segura.

7 Por lo tanto, ¿no es maravilloso saber que todo está arreglado? ¡Oh vaya! Me encanta, ¿y a Uds. no? Simplemente esa satisfacción perfecta, y saber que Su Espíritu vive en uno, dando testimonio del Jesucristo resucitado. Y viviendo correctamente, en amistad con Él todos los días, no tratando de vivir esto o aquello, sino que Él en Uds. simplemente vive Su propia vida. Yendo donde Él quiere que vayan, diciendo lo que Él quiere que digan, haciendo lo que Él quiere que hagan. Esa es la manera de vivir, ¿no es así?
Y Uds., personas que viven de esa manera, Dios los bendiga, queridos hermanos y hermanas. Y solo esfuércense y oren para que otros entren en la maravillosa fe en Cristo Jesús.

8 Si el hombre está aquí esta noche, espero que no lo tome como una ofensa. Espero que lo tome por la vía del amor. Un hombre me llamó y me dijo: “Hermano Branham, me gustaría contactarme con Ud.”.
Yo dije: “Bueno, permítame decirle, hermano, yo no tengo nada que ver con las citas, y especialmente mientras estamos llevando a cabo servicios de sanidad. Me quedo solo la mayor parte del día y oro, estudio, sometiéndome y rindiéndome al Espíritu Santo”.
Él dijo: “Pero quiero establecer un contacto con Ud. de la misma manera que Ud. hace el contacto en la plataforma”.
Le pregunté: “¿Qué pasa?”.
Él dijo: “Bueno, tengo un ser querido que está enfermo”. Y dijo: “Quiero que sane”.
Y yo dije: “Bueno ahora, Ud. sabe que yo no soy el sanador”.
Y él dijo: “Bueno, quiero hacer el contacto de la manera que la gente lo hace en la audiencia”. Y hacer contacto, porque él había notado que muchas personas que habían venido de su comunidad habían sido sanadas por medio de eso, solo haciendo contacto.
Yo dije: “Hermano, no es contactarme a mí, estoy seguro. Es contactar a Cristo”.
Él dijo: “¿Cómo puedo hacer eso?”.
Dije: “Creyendo en Él”. Eso es correcto. Al creer y descansar su fe en Sus obras terminadas, eso es todo. Y todo don genuino y verdadero de Dios señalará al Calvario a las obras terminadas del Señor Jesucristo. No hay nadie que pueda sanar, no hay nadie que pueda salvar, no hay nadie que pueda agregar algo a la salvación. Ni una cosa. Y esa es la razón por la que estoy hablando esta noche por unos momentos sobre el tema que pretendo hablar aquí esta noche: La Palabra Infalible De Dios.

9 Hay un momento en el que tenemos que tomar el plano para descubrir qué tan lejos estamos en el camino, qué tanto falta para que quede completo el edifico. Y yo, en lo que a mí respecta, y sé que junto con muchos y todos los creyentes que están aquí, descansamos nuestro destino eterno solemnemente en la Palabra de Dios. Eso es todo. Y cualquier cosa fuera de eso, yo no diría que no lo creo; diría esto: no lo entiendo. Tiene que venir por la Palabra.

10 Ahora, en Mateo, el capítulo 24 y comenzando con el versículo 34 y 35, leo esto:
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo acontezca.
El cielo y la tierra… pasarán, pero Mis palabras no pasarán.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.

11 Ahora, en el Antiguo Testamento, Dios tenía unas tres maneras en que podía hacer que la gente entendiera Su mensaje… o, traerle un mensaje a la gente. Ahora, lo primero que Uds. quieren es reconocer, primero es que tienen que tener una fe solemne en la Biblia. Hace poco estuve hablando con un psicólogo y me dijo: “Bueno, Sr. Branham”, dijo: “Si un hombre creyera que puede salir y tocar un poste o un árbol y ser sanado, sucedería”.
Yo dije: “¿Quién en el mundo tendría fe para saber que tocando un poste o un árbol, sería sanado?”.
La fe no está edificada en tales arenas movedizas como esas. La fe tiene su lugar de descanso firme sobre la Roca Eterna de la Palabra de Dios y no sobre las arenas movedizas de la teología del hombre; sino sobre la Palabra Eterna de Dios. La fe tiene que tener un lugar de descanso.

12 ¿Estoy mirando a la pequeña alcohólica que fue sanada en la reunión de Hammond? Dios le bendiga, hermana. La acabo de reconocer. No recuerdo su nombre en este momento y, sin embargo la he visto y he hablado con usted. Uno de los… de…
Si hubiera un alcohólico aquí esta noche, y los de Alcohólicos Anónimos han fallado y todo, aquí está una hermosa damita sentada aquí, que fue de los Alcohólicos Anónimos y todo, y Jesucristo la llamó y la sanó, solemnemente, sobriamente, y está sentada aquí perfectamente normal y bien ahora. Y eso fue hace como dos o tres años, ¿no es así? [La hermana dice: “Cuatro años”]. Hace cuatro años. Me pregunto, hermana, si se puede poner de pie solo un minuto. ¿A cuántos les gustaría verla? Solo levanten su mano. Allí está ella. Una respuesta al poder de Dios.
Cuando Dios en la habitación llamó a una mujercita y le dijo lo que ella era, quién era y todo sobre ella y le dijo lo que era, y Dios le quitó la bebida en ese preciso momento. Y ella no está glorificando su forma de beber, sino que está glorificando a Cristo Quien se lo quitó. Y si Uds. creen que no pueden deshacerse de los cigarrillos, el tabaco, la droga, el alcohol y cosas por el estilo, hablen con ella un minuto. Ella puede decirles dónde yace la salvación. Ahora… Oh, sí, y la aguja de opio o cualquier otra cosa. La marihuana, cualquiera que sea el caso, Cristo libera, perfectamente.

13 Ahora, Uds. no pueden descansar su fe, como dije, sobre cualquier cosa. Tienen que estar basado en hechos. Y la razón por la que yo descanso mi fe en esta Palabra, es porque creo que es la Palabra de Dios. Y entonces, si es la Palabra de Dios, es Dios mismo en forma de Palabra. Eso es correcto.
Ahora, entonces, si ese es Dios mismo, y ningún hombre es mejor que su palabra. Si yo les escribo una declaración aquí esta noche, o algo que yo haré, ahora yo no soy mejor que lo que es esa palabra. Y esa palabra es una parte de mí, es mi palabra. Y si esta es la Palabra escrita de Dios, no puede ser menos que Dios mismo, porque Él está obligado a Su Palabra. Ahora, ¿Creen Uds. eso?

14 Un ministro, hace algún tiempo, cuando acababa de entrar un grupo de hombres, Stuart Hamblen; muchos de ellos se tomaron fotografías en un estudio. Querían que yo fuera y que me tomara una fotografía. Y un joven erudito, él era muy intelectual, eso es verdad. Y él quería que el administrador se alejara de mí, porque él sabía que yo no tenía educación y que él simplemente me haría pedazos. Así que finalmente logró una forma de hacerlo. Y él le dijo al administrador, el Sr. Baxter, él dijo: “Si usted se va yendo a la reunión, yo quiero hablar con el Sr. Branham por un momento”.
Y él dijo: “No, no puedo hacer eso”.
Él dijo: “Sr. Baxter, lo tendré allí en un momento si me concede este privilegio, porque quiero hablar con él y la reunión está prevista en este momento”. Así que, finalmente, el Hermano Baxter me miró y yo asentí con la cabeza, y él se fue.

15 Y él dijo: “Ahora, Sr. Branham, como hombre, lo admiro. Pero en su teología, está tan equivocado como el día lo está de la noche”.
Y yo dije: “Gracias por el cumplido”. Le dije: “Pero Ud. me agrada también”.
Él dijo: “Creo que Ud. sería lo suficientemente honesto, que lo aceptaría, si se demuestra que está Ud. equivocado”.
Dije: “Absolutamente, hermano”.
Él dijo: “Ahora en cuanto a su predicación”, dijo: “y su mensaje de salvación, no hay nada de malo en ello. Todo está bien”. Él dijo: “Pero en cuanto a su doctrina de sanidad Divina, está absolutamente errada”. Y él dijo: “Está incorrecta por las Escrituras”.
Y yo dije: “Bueno, yo… No pretendo que sea así, mi hermano”.
Él dijo: “Bueno, así es. Está absolutamente mal”.
Y yo dije: “Bueno, tal vez, entonces Ud. podría corregirme”.
Él dijo: “¿Predica Ud. la sanidad Divina por medio de la expiación?”.
Yo dije: “Toda bendición redentora debe venir a través de la expiación, porque así fue como se hizo. Los atributos de la muerte de Jesucristo nos traen sanidad Divina”.

16 Y él me dijo entonces, él dijo: “Ahora, Sr. Branham, ¿aplica eso entonces a lo que dijo Isaías que Él fue herido por nuestras…?”.
“Sí señor, eso es correcto”.
Él dijo: “Si le demuestro que eso quedó anulado, ¿lo aceptaría?”.
Yo dije: “Sí, señor, correcto”.
Y él dijo: “De acuerdo, en Mateo 8, la Biblia dice que le trajeron cojos, paralíticos y afligidos, y demás. Y Él los sanó para que se cumpliera lo que fue dicho por el profeta Isaías”, ¿ven? “Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades”.
Dije: “¿Aplica Ud. eso a la expiación?”.
Él dijo: “Ciertamente. Isaías lo dijo”.
Yo dije: “Eso fue un año y seis meses antes de que el Cordero fuera inmolado”. Ahora, ¿cómo podría estar eso en la expiación? Eso fue un año y seis meses antes de que Jesús fuera crucificado. ¿Y cómo aplica Ud. eso a la expiación?“.

17 Y luego él comenzó a referir grandes palabras, Uds. saben. Y yo dije: “Ahora, solo un momento, la versión King James es todo lo que sé, ¿ve?”.
Y entonces, él dijo: “Bueno…”.
Bueno, yo dije: “No vamos a…”. Dije: “Le haré una pregunta a usted ahora. ¿Dice Ud. que la sanidad Divina está en la Palabra? Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis. ¿Está eso divinamente ordenado en la Biblia?”. Bueno, Ud. tiene que decir que sí porque Jesús lo dijo.
“Sí”.
“Pedid al Padre cualquier cosa en Mi Nombre, Yo lo haré. Cualquier cosa, Yo lo haré.”.
Y él dijo: “Sí”.
Pensé: “Ud. dijo la cosa incorrecta allí, hermano. Y Ud. la pone en la Palabra y no en la expiación”. Y yo dije: “Entonces tiene que estar en la expiación, si está entonces en la Palabra entonces”.
Y él dijo: “No”.

18 Yo dije: “Espere, hubo un rey una vez que tenía un gran reino y él hizo todas las reglas y leyes. Él era un hombre justo, un hombre de honor. E hizo reglas y penas de castigo, y demás. Y un día un esclavo cometió un crimen, él fue traído delante del rey. Y el rey dijo: Mi ley dice aquí que debes morir por esta pena; tendré que quitarte la cabeza. Y el pobre hombre comenzó a temblar, y él dijo: ¿Qué puedo hacer por ti antes de que te quiten la cabeza?. Y él dijo: Un vaso de agua. Así que le dieron agua al esclavo y él estaba temblando tanto que no podía sostener el agua. Él dijo: Ahora, antes de quitarte la vida, bebe el agua… o no te quitaré la vida hasta que bebas el agua. Y el esclavo arrojó el agua al piso”.
Yo dije: “Ahora, ¿qué va a hacer el hombre? Su ley dice que el hombre debe morir. Pero su palabra dice que no va a quitarle la vida al hombre antes de que beba el agua, y él no puede beber el agua. ¿Ahora qué?”.
Él dijo: “Oh, eso fue que metió la pata [deslice o equivocarse – Trad.] el rey”.
Yo dije: “¿Y luego quiere Ud. decir que Dios también metió la pata [deslice o equivocarse – Trad.]? ¿Cuándo Él lo puso en Su Palabra y no en la expiación? Aléjese de aquí con eso. No señor. Dios no puede meter la pata”. Cada palabra es la verdad. La Palabra de Dios.

19 Y el carácter de un hombre se muestra en sus obras. O un hombre muestra su carácter por sus obras. Lo sabemos. Igual que un contratista. Un contratista muestra lo que es por sus obras. Por ejemplo, si nos fueran a construir un gran edificio aquí en la ciudad de Chicago. Lo primero que harían los funcionarios de la junta de la ciudad sería tratar de seleccionar un contratista. No cualquiera que entra corriendo y dice: “Bueno, yo puedo hacer el trabajo, muy bien”. Ellos van a conseguir a un contratista que tenga una reputación. Y ahora, porque si no lo hacen, tal vez otro contratista sea más barato que ese contratista. Pero él pondría un mal material en el edificio, y tal vez lo construiría en miles de dólares menos
Y luego hallamos que el edificio colapsó. Con la primera tormenta que lo golpeó, se cayó. ¿Qué creen Uds. que la ciudad pensaría sobre ese contratista? Arruinaría su reputación para siempre. Eso es correcto.
Tal vez, ¿qué tal si hubiera sido un edificio escolar? ¿O algo donde muchos niños pequeños estuvieran sentados en la escuela? Y el mal material que se puso en el edificio cedió y colapsó y mató a cientos de niños pequeños. ¿Qué pensarían esos padres acerca de ese contratista? Por el amor al dinero, sin que le importara su reputación, y hacer un trabajo así. ¡Oh vaya! Ellos pensarían que él es una persona horrible. Y él lo sería. Sin duda, tendría que serlo, lo que llamaríamos un pícaro, que haría un truco como ese, poner tales materiales en un edificio que tenía un precio tan alto, que debía resistir.
Y luego teniendo tanto que ver con niños pequeños, que tienen que estar sentados aquí adentro, y luego ir y colocarle materiales de mala calidad y cuando menos se lo imaginan, los cimientos cederían y se derrumbaría. Él sería una persona horrible al hacer una cosa así.
¿Qué creen que pensaban los habitantes de Los Ángeles sobre el contratista que construyó la presa Saint Francis? Se invirtieron cerca de veinticinco millones de dólares. Un poco más bajo que cualquiera de los otros licitadores. Pero de repente, cuando las aguas de la inundación comenzaron a presionar contra la presa, las condiciones arenosas debajo de ella no estaban a la medida, y el material que entró en ella no era el tipo correcto de material. Y mientras los valles estaban en silencio con gente dormida que confiaba en esa presa, la cosa entera cedió y cientos de vidas se destruyeron cuando las aguas arrasaron por ese valle quitando las vidas de las personas.

20 Ahora, en esto, compararíamos la Palabra de Dios. Dios es un gran Arquitecto. Es un gran Constructor y Dios pone en Su edificio simplemente lo mejor.
Y me gustaría compararlo con una historia que leí del gran Puente Sídney en Sídney, Australia. Hace muchos años, cuando decidieron construir un puente a través del gran estrecho de agua que conectaba el norte y el sur de Sydney, muchos se presentaron a la licitación. Pero en Inglaterra, de allá vino un contratista famoso que tenía una reputación que lo respaldaba que él… Él quería construir este puente. Aunque sus precios eran altos, a la gente de Sídney no le importaba eso. Querían que el puente se construyera bien.
Y creo que todo Cristiano debería adoptar la misma actitud. Correcto. Queremos saber dónde estamos parados. No queremos que nuestro destino Eterno se construya sobre las arenas movedizas de la teología de la iglesia, sino sobre la Palabra Eterna del Dios vivo. Correcto. Porque recuerden, todos Uds. que están aquí sentados esta noche, tiempos tormentosos van a golpear ese edifico en el cual están esta noche. Eso es correcto. La muerte va a golpearlo, y es mejor que sepan sobre qué clase de arena están edificados, o qué clase de cimiento tienen.

21 Dios, al construir los cimientos, no pondría nada más que lo mejor que hay, porque Dios está atento a Su reputación. Él es un Dios de la eternidad. Él es un Dios de los cielos y la tierra. Él nunca pondrá nada en Sus planos arquitectónicos aquí, sino lo que resistirá la prueba del tiempo por la eternidad. Amén. Vaya, mejor dejo ese texto; nos pondríamos a gritar, al comenzar a pensar en eso. Porque eso es tan verdadero como lo es Dios.
Y ahora, Él pone lo mejor, y esa es Su Palabra. Y ahí es donde yo pongo mis esperanzas esta noche. Mis esperanzas están edificadas solo en la justicia y Sangre de Jesús. Cuando todo alrededor de mi alma ceda, esta Roca permanecerá para siempre. Correcto. La Palabra eterna de Dios

22 Y hoy, cuando hallamos que en nuestra gran economía y en nuestra gran civilización en la que vivimos, se están construyendo muchas cosas para ganar popularidad. Muchas casas las colocan en fila, chocando una contra la otra. Se construyen muchos puentes y otras cosas que no resistirán la prueba; les ponen materiales baratos. Y también muchas iglesias son construidas sobre la teoría y las doctrinas y dogmas hechos por el hombre que no resistirán la prueba de la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios declara que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. El mismo en poder, el mismo en principio, el mismo en sanidad, el mismo que siempre fue Él es ahora y siempre fue y siempre será. Y Su actitud tiene que ser la misma en todos los casos con los que Él ha tratado, o lo hizo mal la primera vez cuando trató el caso, de la manera en que Él lo hizo. Tiene que ser.

23 Noten. Dios usando y creando Su propio material. Dios conocía exactamente los árboles que serían cortados que se usaron en el arca. Cuando Él habló vida en el germen que vino de la semilla… o, en la semilla que hizo el árbol, Él supo en ese momento, que ese era el material que se usaría para salvar a Noé y su familia.
Dios, antes de la fundación del mundo, miró hacia abajo por el fluir del tiempo y vio todo lo que sería. Y por lo tanto, Él podía llamar y elegir a aquellos que Él sabía que pondría en Su edificio. Correcto. Y si Ud. ha sido llamado esta noche por el Espíritu Santo y se le ha dado la oportunidad de entrar en el Reino de Dios, Ud. debería estar feliz. Amén.
Si Ud. está en el reino de Dios, y es parte del cuerpo de Cristo, gracias sean dadas a Dios. Ud. vive la vida. Ud. hace las cosas que son correctas. Y recuerden —esto pudiera caer un poco pesado a medida que baja, pero asimílenlo un rato— si Uds. están en el cuerpo de Cristo, Él no tiene ninguna amputación. No, Su cuerpo es perfecto, no necesita ninguna amputación. Amén. ¡Fiuu! Esa es la verdad. Uds. saben que la otra noche, predicando sobre la escalera. Él no quita un brazo o una pierna. Cuando está colocado allí, está colocado allí. Es el material correcto. Asegúrense de estar colocados correctamente.

24 Luego, en el Antiguo Testamento, había tres maneras en que podían saber si Dios hablaba o no. Primero era por medio de un soñador… Primero era la ley y luego un soñador o un profeta. Y luego, si ellos querían probar eso para ver si estaba bien, en el pectoral de Aarón estaban las luces llamadas Urim Tumim. Y si un soñador contaba su sueño, o un profeta profetizaba, y no hacía brillar las luces en el Urim Tumim, ese profeta estaba errado.
Y ahora bajo el sacerdocio Aarónico, ese Urim Tumim fue quitado. Pero bajo este sacerdocio, Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras a los profetas… a los hijos por los profetas, pero en este día postrero nos ha hablado a por medio de Su Hijo Cristo Jesús. Y esta Biblia es el Urim Tumim de Dios. Y si un profeta profetiza, un predicador predica, o un soñador sueña un sueño, o se hace algo que no destella en esa Biblia, yo simplemente no lo tomo, eso es todo.

25 Y hoy día cuando los hombres con cicatrices de clavos en las manos, se toman fotos para probar la popularidad de alguien… Escuchen, si Jesús ha dejado el cielo, la Biblia dice: Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto; mirad está aquí; no lo creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Y toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará“. ¿Ven?
Toda esta idea de aceite saliendo de las manos, y sangre saliendo de las manos, como divino. ¿Qué pasó con la Sangre de Jesucristo? Si algo más es Divino… Les digo que cualquier verdadero don de Dios apuntará a las obras terminadas de la Palabra Eterna de Dios en la Biblia. ¡Amén! Escúchenme, yo hablo: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es correcto.
Vayan a la Palabra. Permanezcan en la Palabra. Y observen, la Biblia dice que en los últimos días cosas se levantarían y los falsos profetas engañarían a los mismos escogidos si fuera posible. Manténganlo en la Palabra. Dejen que sea de la Palabra de Dios. Si no es de la Palabra de Dios, no lo crean. Sólo aléjense. No lo critiquen, solo aléjense de eso. Correcto. No lo escuchen.

26 Ahora, cuando este gran arquitecto bajó para construir este puente, lo primero que hizo fue decirles que él podía hacerlo y que era un hombre de reputación. Entonces, lo que hizo, lo primero después de recibir el contrato, él sabía que si en algún momento podía construir ese puente y si lo hacía exitosamente, que su reputación sería mayor que cualquier otra reputación por construir este puente famoso.
Entonces, lo primero que él hizo, fue seleccionar primero lo mejor que pudo encontrar de arquitectura de mano de obra calificada. Y a todo lo que acudió, lo probó todo. Incluso todo el acero que metía en el puente, todo tenía que ser considerado: cuánto tiempo resistiría el clima, cuánto tiempo resistiría la sal, cuánto resistiría las tormentas, y si ocurría un incendio, cuánto, cuánto se expandiría en climas cálidos. Y todo tenía que ser probado.
De esa manera Dios lo hizo cuando creó este puente de salvación para que nosotros pasáramos de la tierra a la gloria: Él lo probó. Todo siervo que a Él viene debe ser examinado y probado por el tiempo. Cada hijo que viene a Dios, primero debe ser probado y examinado por Dios, entrenado como hijo, y llevado a Cristo; primero deber ser probado. Los profetas deben ser probados primero. Él dijo: “Si un profeta dice algo y lo que dice no llega a suceder, no lo escuchen”. Es algo probado por el tiempo.

27 Y si ese hombre que construye ese puente, lo prueba todo por el tiempo, incluso hasta los tornillos que puso en el puente. Les puso un imán para ver si eran de acero genuino o no. Cuando fue a arreglar la gran torre, dijeron que… lo llevaron hasta en medio de las aguas, no sé qué tan largo tiene que ser, para hundir esta columna allí. Y para asegurarse de que nadie perdiera la vida al hacerlo, en la medida de lo humanamente posible. Y él cavó, golpeó una capa, probó la piedra, no era del tipo correcto. Explotó más y más y más profundo, porque sabía que este gran arco aquí en el medio sería lo que daría—eso en el puente. Tiene que fijarse en el tipo correcto de roca.

28 Cómo Dios hizo eso cuando, entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, extendió el puente de Su plan de salvación, levantó una insignia en el monte del Gólgota, nada menos que el Hijo de Dios, para unir al hombre con Dios. Fue probado por el tiempo. Lo probó a través de la simiente de Abraham, descendiendo por Isaac, Jacob, José, descendiendo por David, y hasta el final hasta que vino la Simiente perfecta que podía pararse en el medio y sostener al pecador en un extremo y a Dios en el otro y tender un puente. Cada palabra que Él dijo, cada palabra que fue colocada en la Biblia fue probada por el tiempo por el Espíritu Santo. Por lo tanto, yo creo en cada tablón. Amén.
Cada precepto de Dios es correcto. Todo lo que está escrito en esta Biblia, yo estaría dispuesto a poner mi vida por ello. Puede que yo no tenga la fe suficiente para hacer realidad todas las promesas, pero nunca me interpondré en el camino de otra persona que tenga fe para hacerlo. Si yo no puedo caminar por donde Enoc caminó un día, y se fue a casa sin morir, yo no estorbaría el camino de alguien más que pudiera caminar de esa manera con Dios. Eso es correcto. Probado por el tiempo. Y yo creo que cada palabra de Dios es pura e no adulterada, porque Dios está colocando Su madero porque Él está seguro de que Su reputación como Salvador no será arruinada. Correcto. El tiempo lo probó, supo que estaba bien.

29 Cómo es que muchos, mientras este puente estaba subiendo, muchos profetizaron y dijeron: “Se caerá. Se caerá”. Cómo esos topógrafos salieron y comprobaron todo para estar seguros, al venir de ambas orillas para unirse aquí en el medio. Cómo todo debía ser perfecto. Debía cumplir con sus ajustes en el octavo de pulgada… o, una pulgada, de modo que se juntasen perfectamente.
Y en el día cuando se iban a juntar, cuando ambos extremos se unirían, ella… Porque el hombre había hecho todo lo que podía hacer con la reputación que tenía, lo había planeado tan perfectamente al punto que ambos extremos se unieran dentro de una pulgada de distancia, cada uno. Tan perfecto como podía ser. Cómo la gente gritaba y hacía bullicio cuando supieron que el trabajo se había completado.

30 Y cómo la gente de hoy que está perdida e incompleta sin Cristo, cómo podemos alegrarnos y alabar a Dios que la expansión cumplió correcto todo ensamblaje cuando Dios envió a Jesucristo a la tierra y murió en el Calvario para hacer un puente entre hombres y mujeres pecadores para encontrarse con su Redentor y su Creador. Y ningún otro es este puente sino Dios Todopoderoso, Él mismo. Su Palabra es Él, Él mismo. Y Él puso Su propia vida para que pudiéramos caminar sobre Él a la gloria. Un extremo del puente no era ningún otro sino Emanuel, Dios con nosotros. En el otro extremo del puente está el Señor Jesucristo resucitado, Quien se para en el poder y la gloria del Padre. ¡Amén! La conexión es correcta. Su Palabra.
Cada profecía del Antiguo Testamento apuntaba directamente al Calvario. Cada profecía del Nuevo Testamento apunta a la obra concluida en el Calvario. ¿Y por qué estaríamos aquí en los últimos días, tratando de señalar algo más? No estaría bien. Estaría mal.

31 Si un hombre se levantara, dijera: “Sí, yo tengo poder para sanar”. Él está equivocado. Si un hombre se levantara y dijera: “Este aceite es Divino”. Está mal. La sangre que sale de una persona se ha dicho en muchos lugares, que están sucediendo estas cosas, eso está mal. No hay nada que un hombre, o alguna mujer, ni nadie más pueda hacer para su salvación o su sanidad, sino señalarle a la cruz donde el poder de Dios crucificó allí a Jesucristo.
Y Él fue levantado el tercer día para nuestra justificación. Y ahí se pagó el gran precio supremo, que Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados. ¿Dónde? En la expansión, la gran torre en medio del río. Esta gran brecha que abarca desde la tierra a la gloria. Cristo es esa torre.

32 ¿Se fijaron?, Él no podía morir en la tierra y no podía morir en el cielo, así que Él fue el puente entre ellos. Él murió entre los cielos y la tierra. El mejor material que Dios pudo poner, Él habló a través de los profetas y dijo: “Estará allí”. Él reservó la simiente. “Tu simiente herirá la cabeza de la serpiente”. Y lo hizo. ¡Amén! ¡Él lo hizo!
Y el mismo Dios que dijo eso, prometió que enviaría a Jesucristo por segunda vez para aquellos que esperan Su venida y que aman Su venida. El mismo Dios que dijo eso, dijo que sanaría nuestras enfermedades si le creíamos, a través de la expiación que se hizo allí en medio del río. Amén. ¿Creen eso? Seguro. Él fue Quien pagó el precio. Él fue Quien hizo todas estas cosas por nosotros.

33 El día en que se completó el puente, la gente gritó y clamó a voces por toda la ciudad, en todo el país, porque el puente estaba listo. Y si no creen que ellos gritaron y clamaron a voces, lean Hechos 2. Cuando se completó el puente que hizo que el hombre volviera a tener compañerismo con Dios, averigüen si acaso no es así. No solo eso, sino que rodando por ese puente venían los dones Divinos de Dios desde el cielo, y ungieron a la iglesia para predicar el Evangelio en todas partes del mundo. Amén.
En Sídney, cuando llegó el gran día final después que se hizo la expansión, todos salieron y decoraron el puente con banderas y por el estilo, dando honor. Y luego llegó el gran momento crucial. El listón estaba estirado, el gobernador… el alcalde, más bien, fue el primero en cortar el listón a medida que cruzaba. ¿Qué va a pasar con el puente? Sin una pizca de duda en su mente, cortó el listón, porque él tenía confianza en el constructor y el material que usó en él.
Uno de estos días Ud. tendrá que cortar el listón también, hermano. Eso es correcto, eso se extiende de esta vida a la otra. Ud. está caminando sobre hilos muy finos y no sabe a qué hora van a romperse. Eso es verdad. Pero cuando se corte el listón, yo tengo confianza en la torre y en el puente que fue tendido como una carretera para que viajemos de la tierra a la gloria.

34 Y el alcalde cortó el… Y después de que él abrió el camino, cientos de otros lo siguieron. Muchísima gente, tres o cuatro grandes trenes eléctricos avanzaban a cada lado, sin ninguna duda en sus mentes. Y detrás de todo eso venían decenas de miles de automóviles y peatones caminando, y todos, cruzando el puente.
Y algún día cuando la vida haya terminado, al cortar esos hilos finos y veamos al Señor Jesucristo venir en Su poder y gloria, en el otro lado cuando el norte y el sur de Sídney se unieron por una expansión. Y cuando Jesús murió en el Calvario, tendió una expansión que unió a Dios y a los hombres. Que los hombres siguen siendo los hijos e hijas de Dios está en los hombres porque Jesucristo tendió el camino. Esa es mi confianza en Su Palabra, cómo Él lo hizo.

35 Luego, cuando él… En ese día cuando cruzaron el puente, el bullicio, los gritos y el puente se mantuvo sólido. No hubo una zigzaguear [oscilar, moverse de lado alado – Trad.] en él, en lo absoluto. ¿Pero por qué? Se había puesto el material correcto. Se habían hecho las cosas correctas. Se tomaron las precauciones correctas. Y si el hombre… Cómo su fama salió por todo el mundo; los periódicos lo publicaron por todas partes. Y fue el constructor de puentes más famoso en el mundo en ese momento, porque tomó precauciones. Él puso el mejor material. Él no estaba pensando en el precio, estaba pensando en el puente.

36 Y luego si los hombres pueden estar tan preocupados por el transporte de su prójimo como para tomar tales precauciones, cuánto más está preocupado Dios por Sus propios hijos que tomen precauciones de que se diga la cosa correcta.
Entonces, hermano, nuestra fe está anclada en la Palabra del Dios viviente. Y cuando Jesucristo dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis; y más que estas porque Yo voy a Mi Padre”. Yo creo que eso es la Palabra infalible de Dios. Yo creo cuando Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más; mas vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Yo creo que esa es la Palabra infalible de Dios.
Y yo creo que Él prometió que dondequiera que estén dos o tres congregados, que Él estaría en medio de ellos. Ese es el material infalible de Dios en el que están edificadas mis esperanzas esta noche, que nos lleva de esta tierra a la gloria. Yo creo que es la verdad.

37 Yo creo que Jesucristo murió y resucitó de nuevo. Yo creo que Jesucristo vive esta noche. Creo que es Jesucristo Quien le dio a esa mujer ciega su vista anoche. Creo que fue Jesucristo Quien resucitó a ese bebé muerto allá en México hace unos días. Creo que es Jesucristo, que está en medio de nosotros esta noche, lo que hace que nuestros corazones se sientan contentos y felices, eso nos da esta gran alegría que tenemos y la paz de saber que hemos anclado nuestra alma en un refugio de descanso para ya no navegar más por los mares tempestuosos. La tempestad pueda pasar sobre la enfurecida y tempestuosa profundidad, pero en Jesús esa torre, estamos anclados eternamente.

38 “Sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Sí señor. La revelación espiritual Divina de que Jesucristo es el Hijo de Dios. La Biblia dice: “Ningún hombre puede decir que Jesús es el Cristo solo por el testimonio del Espíritu Santo”. Y si niegan que el Espíritu Santo exista, si niegan que exista el bautismo del Espíritu Santo, ¿cómo pueden creer en Jesucristo? Solo pueden creerlo desde un punto de vista histórico.
Pero cuando Uds. han recibido a Cristo el Espíritu Santo en su corazón, y han sido regenerados y nacidos de nuevo, entonces el Espíritu Santo mismo da testimonio. Y esa es la razón por la cual la gente de hoy puede creer en la sanidad Divina en lo sobrenatural porque el mismo Dios que hizo la Palabra la creó, ha enviado Su propio Espíritu en el corazón para vindicar que eso es verdad. Y es por eso que hoy tenemos señales y maravillas y poderes obrando entre nosotros por todo el mundo.

39 Este gran puente maravilloso. ¡Oh vaya! Como solían cantar mis amigos de color: “Es una carretera al cielo, y estamos caminando por la carretera del Rey”. Verdaderamente, está concluido, Jesús lo consumó. Todo está completo. Jesús no se habría sentado si no hubiera completado la obra. Ningún hombre se sienta hasta que su trabajo termina. Correcto. Y cuando Jesús tomó Su Sangre y atravesó los cielos del cielo y condenó a todos los demonios, tomó las llaves de la muerte y del infierno y se sentó.
Cuando Él murió en el Calvario, inclinó la cabeza. En cuanto a la expiación y todo lo que Uds. tienen necesidad en esta jornada de la tierra a la gloria, Él clamó: “Consumado es”. No se le puede agregar nada más. Nada se le puede quitar. Eso lo concluye. La Biblia está consumada. El plan de Dios está consumado. La expiación está hecha. El diablo está derrotado. Y lo único que tenemos que hacer es mirar y vivir. Hermano, hermana, esta noche, que el Dios del cielo los ayude a mirar y vivir mientras oramos ahora e inclinamos nuestros rostros.

40 Nuestro amado Padre Celestial, mientras llegamos al final de este pequeño mensaje entrecortado, como una parábola, pero permite que la gente, Señor, se lo lleve a casa con ellos y lo reflexionen en su corazón. Y sabiendo que podemos descansar seguros de que estamos edificados con material sacado de la Biblia. Que cada plan de nuestra salvación proviene de “ASÍ DICE EL SEÑOR”, y sabemos que estamos correctos.
Y luego, Padre, pido que en vindicación de esto que he dicho, de que no hay otro, ningún otro camino bajo el cielo, ni otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en que puedan ser salvos, solo por medio del Nombre del Señor Jesús Quien fue la expansión entre los cielos y la tierra al ser expandido allá arriba. Él es la Torre fuerte. “Torre fuerte es el Nombre del Señor; a Él correrá el justo, y será levantado”. Te agradecemos, Padre, de que hemos hallado esto. Y ahora ruego que nos bendigas esta noche.

41 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto si habría alguien aquí que diría: “Hermano, predicador, yo creo eso, cada palabra de eso, pero yo he edificado mis teorías, tal vez, en otro lado, en mi automóvil. Pensaba en pagar la casa y educar a mis hijos”. Eso es legítimo, mi hermano. Eso es bueno. Eso no tiene nada que ver con Su salvación eterna. “Oh, me uní a la iglesia, Hermano Branham”. Pero eso no tiene nada que ver con su salvación.
Jesús nunca le pidió a nadie que se uniera a una iglesia. No señor. Pero Ud. dice: “En lo que se refiere a nacer de nuevo…”. Bueno, Jesús dijo: “A menos que nazca de nuevo, Ud. no entrará en el reino”. No importa a cuántas iglesias pertenezca, qué tan bueno sea, cuánto ha contribuido a la iglesia, a cuántos otros ha llevado a la iglesia y qué tan duro ha trabajado en los círculos de la iglesia; eso no tendrá nada que ver con eso. Él dirá: “Ni siquiera te conocí. A menos que un hombre nazca de nuevo del Espíritu y del agua, de ninguna manera entrará en el reino”.
Si levantan su mano hacia Dios en este momento y dicen: “Dios, yo no he aceptado esto, pero realmente lo quiero en mi corazón. Quiero que Ud., Hermano Branham, ore por mí. Y, Dios, quiero que tengas misericordia de mí mientras levanto mis manos a Ti”. ¿Levantarían su mano? Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud., a Ud. Sí, simplemente muchos, muchos, levantando sus manos. Ahora, recuerden, Uds. no hacen eso en vano. La veo, hermana. Ud. no hace eso en vano.

42 Ustedes no pueden, no pueden hacer un movimiento hacia Dios sin que Él les diga que lo hagan. “Ningún hombre puede venir a Mí, a menos que Mi Padre lo traiga”. Hay algo que les dice que lo hagan. Jesús dijo: “Todo lo que el Padre me ha dado (¿Cuándo? Antes de la fundación del mundo) vendrá a Mi”. Todos los que le fueron dados. La taberna pudiera haberles tenido mucho tiempo. La vieja y fría iglesia formal pudiera haberles tenido mucho tiempo. Es posible que hayan escuchado un Evangelio social, se les haya negado la eficacia de ello durante un largo tiempo, pero no se preocupen, están llegando a Cristo si creen. Él está aquí para hacerlo. Y al levantar la mano y aceptarlo, digan: “Dios, ten misericordia de mí, ahora vengo levantando la mano, lo único que sé hacer”. Dios le bendiga. ¡Vaya! Se levantaron muchas manos más en ese momento.
Recuerden, puede que yo ni siquiera vea su mano, pero Él la ve. Él sabe todo al respecto. ¿De qué tipo de material están construidos? ¿Metodista? ¿Bautista? ¿Católico? ¿Presbiteriano? ¿Luterano? ¿Pentecostal? ¿Nazareno? ¿Peregrinos de Santidad? Si no están construidos con material Bíblico, las tablas clavadas por el Espíritu Santo, será mejor que arranquen las tablas. Constrúyanse bien. Uds. creen que Él oye mi oración, creen que Él puede abrir los ojos de los ciegos a través de la oración, sin lugar a dudas, puede conocer cada pensamiento que hay en su corazón, y hacer las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en tierra, parado aquí en nuestro medio, entonces levanten su mano hacia Él, ofreceré oración por Uds. Muy bien. Dios les bendiga. ¿Alguien más?

43 Nuestro Padre Celestial, el hablar de la Palabra. En algún momento es difícil para el árbol aserrarlo, darle forma y podarlo, pero debe ser así para que produzca fruto. Así que rogamos, amado Padre Celestial, que cada persona, estas docenas que alzaron sus manos para aceptarte, que Tú pongas su nombre en este momento en el Libro de la Vida del Cordero. Inscríbelo [grábalo, escúlpelo – Trad.] en medio del aire, en esa mano que fue clavada en el Calvario. Concédelo, Señor, y que ninguno de ellos se pierda. Que cada uno de ellos llegue a salvo. Que puedan venir plenamente, de todo corazón, y recibir el Espíritu Santo en sus corazones y que sean transformados por medio de la renovación de su entendimiento. Concédelo, Padre. Que el Espíritu Santo haga esto. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.

44 Eso es muy hermoso que quiero cantarlo una vez con Uds. Todos Uds. juntos: “Cuán tiernamente”. Vamos a cantarlo ahora juntos.
¡Cuán tiernamente nos está llamando!
Cristo a ti y a mí.
Él nos espera con brazos abiertos
Llama a ti y a mí
Venid, venid, (Hay una carretera;
Todos los… vengan a la carretera.)
…………..cansados, venid.
Cuán tiernamente nos está llamando,
¡Oh pecadores, venid!
(¿Le aman a Él?)
Venid, venid (Oh, cómo les gustaría
oír eso en la hora de su muerte).
Si estáis cansados, venid;
Cuán tiernamente nos está llamando,
¡Oh pecadores, venid!

45 Ustedes saben, esa es la clase de Espíritu que amo: ese suave y tierno Espíritu del Señor Jesús. ¿Acaso no aman Uds. eso? Simplemente parece que le restriega el corazón a uno cuando entra. Suavemente, tiernamente, Jesús está llamando. Me encantan esos cantos antiguos, los viejos himnos de la iglesia. Me gustan más que mucho de esto aquí bailando y cosas que tenemos hoy en día. Solo soy un predicador chapado a la antigua, de alguna manera me encanta la manera antigua. “Más cerca, mi Dios, de Ti”, “Roca de la Eternidad, Fuiste Abierta Para Mí”, todos esos antiguos cantos famosos. Creo que fueron inspirados cuando el escribano los escribió bajo la inspiración del Espíritu Santo. ¿No creen eso?
Yo he observado a esos Cristianos ancianos al momento de partir, ver que se les ilumina el rostro y decir: “Puedo verlo a Él, Hermano Branham”.
Levantarlos en mi brazo de esta manera: “¿Puede todavía ver, hermano?”.
“Sí, Él es maravilloso”. Ir a Su encuentro. Yo amo eso
¿Cuántos recuerdan a Paul Rader? Seguro, lo recuerdan. ¿Recuerdan lo que dijo cuándo se estaba muriendo? ¿Cierto? Recuerdo las últimas palabras de D. L. Moody, Abraham Lincoln, muchos de esos hombres. El final cuenta la historia.

46 Ahora, amigo Cristiano, nuestro tiempo es fugaz, es muy tarde ahora. Me doy cuenta, yo voy a ser responsable en el día del juicio por mi ministerio. Dios me dio este ministerio para ganar almas. La sanidad Divina no es solo para la sanidad del cuerpo; es para atrapar almas, ¿ven? El cuerpo puede ser sanado, se enfermará de nuevo. Cierto. Y tiene que morir. Pero esa alma, una vez nacida y conectada en el Reino de Dios, tiene Vida Eterna, sempiterna. Cuando transcurran eones, eones de tiempo, seguirá siendo lo mismo.

47 Ahora, ¿qué si esto fuera todo lo que tuviésemos? Eso sería suficiente, ¿no es así? Correcto. Ahora, quiero que todos los que levantaron sus manos a Cristo esta noche, tan pronto termine el servicio de sanidad, quiero que se reúnan alrededor del altar. Yo creo, que Uds. se irían al cielo si murieran en este instante. Yo lo creo. Pero para que se fortalezcan. Escuchen lo que dijo Jesús: “El que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación; mas ha pasado de muerte a vida”. Eso es lo Él que dijo. Eso no es solo emoción o una sugestión mental. Eso es cuando Uds. lo creen verdaderamente.

48 Lejos en las montañas de Kentucky, predicando, viendo una camisa vieja— con parche en el parche y apestoso a sudor— un par de ojos grises de acero y cabello cayendo por su cuello, que necesita afeitarse, camina, y con lágrimas en sus ojos, levanta la mirada, y toma mi mano y dice: “Predicador, lo digo en serio”. Hermano, Ud. puede confiar en eso. Está allí. Algo sucedió. Ese individuo que les habría disparado en lo que se les cae el sombrero. Sí señor. Ahora daría la última gota de sangre que le queda por Ud. Correcto. Sinceridad.
Nosotros en la ciudad, nos ponemos almidonados. Estamos tan así: “Bueno, iré con el Dr. Jones. Tengo mi nombre en el libro en aquel lugar”. Eso no les hace ni una pizca de bien, eso es correcto, a menos que su nombre esté escrito allá arriba. Correcto. Uds. deben tomar el material de Dios, la Palabra de Dios. “A menos que un hombre nazca de nuevo, de ninguna manera entrará” De ningún modo puede ver.

49 Ahora, estamos muy agradecidos con Dios por Su Palabra, eso es verdad. Ahora, Su Palabra dice… Esto es lo que Su Palabra dice… Veamos lo que dice, veamos si tenemos edificada la iglesia con el material correcto. Él dijo que en los últimos días derramaría de Su Espíritu. Y los jóvenes verían visiones, los ancianos soñarían sueños. En Sus siervas y siervos derramaría de Su Espíritu en aquel día. Él mostraría señales en el cielo y abajo en la tierra.
Y Jesús, antes de irse (en San Juan 14:12), dijo: “De cierto, de cierto os digo, el que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también; mayores que estas hará”. La palabra mayores allí significa “más”. Uds. saben… Búsquenlo en las traducciones, se darán cuenta que en la palabra Hebrea original significa “más”. Uno no podría hacer mayores. Él levantó a los muertos, detuvo la naturaleza, hizo todo lo que se podía hacer, ¿ven? Por lo tanto, Uds. no pudieran hacer más en cantidad, pero pudieran hacer más en calidad. Porque el Espíritu Santo se va a propagar por toda la tierra.

50 Y Uds. saben esta noche, los incendios de avivamientos están en cada colina en toda nación. Es una cosa universal. Jesús viene. Él prometió esto en el último día. Y dijo otra cosa: “Un poquito” (piensen en esto), “el mundo no me verá más”. Eso es demasiado de eso, setenta u ochenta por ciento. Si tuviéramos todo el mundo reunido esta noche y Cristo viniera aquí y lo llevara a cabo, habría por lo menos el ochenta por ciento que se iría diciendo: “Yo no lo creo”. Eso es correcto. “Es una telepatía o algo así”. Ellos no lo creerían. Él dijo: “El mundo no me verá más, mas vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. No solo a través de la edad de los apóstoles, no a través de la edad de Wesley, no a través de la edad Luterana, pero en todas las edades, hasta el fin del mundo.

51 Entonces, cuando el mundo comienza a llegar al final, el clímax más grande, sobrenatural… Al final de cada empalme del tiempo siempre ha habido milagros y cosas que suceden, pero ahora es el más grande de toda la historia del mundo. ¿Qué está a punto de suceder ahora? Oh, es maravilloso. Y pensar que la vida pronto terminará. Y nosotros tenemos la verdad absoluta de la Biblia de que Jesucristo es el Hijo de Dios. Él ha resucitado de entre los muertos, y Él está aquí con nosotros. Él no está muerto, pero está aquí—aquí con nosotros esta noche.
Y ahora para Uds. recién llegados, le pido a Dios que se dé a conocer a Uds., si están por primera vez en la reunión. ¿Cuántos están aquí por primera vez, que nunca estuvieron en una reunión antes? Muchos de Uds. Dios les bendiga. Estamos contentos de tenerlos.

52 Ahora, ¿ven dónde coloqué el Evangelio? Que no hay poder en ningún hombre para sanar, no hay poder en ningún hombre para perdonar los pecados. Ya fue hecho; es una obra consumada. Pero si Jesús mismo estuviera parado aquí esta noche, Uds. le pedirían que los sane, Él diría: “Hijo Mío, ¿no puedes creer que Yo hice eso? Yo fui herido por tus transgresiones. Con Mis llagas fuiste sanado”. ¿Ven? Uds. fueron sanados. ¿No pueden creer eso? Entonces, ¿qué más pudiera Él hacer?
Al ser el Maestro de todos los videntes, el Señor del cielo, Él pudiera decirles algo, o alguna otra cosa sobrenatural que Uds. reconocerían, eso sería escritural, y sabrían que fue Él. Como lo hizo con aquellos en Emaús. Pero Él mismo dijo: “Yo no hago nada, excepto que el Padre me lo muestre primero. Lo que veo que hace el Padre, eso hago Yo igualmente”. Él sabía que las personas vendrían a Él, vinieron a Él y le hablaron por un momento, Él sabía exactamente dónde estaban sus problemas. ¿Es correcto eso?
Él le dijo a una mujer un día cuál era su problema, sentado allí, y ella dijo: “Bueno, esta es la señal del Mesías. No sabemos quién eres Tú, pero sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas, pero ¿quién eres Tú?”. La mujer junto al pozo. Él le dijo acerca de ella… dónde estaba su problema.
Él dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho lo que he hecho”. ¿Ven?
Y cuando Natanael vino a Jesús después de que Felipe se fue y lo llamó, y él era un creyente muy leal. Pero él no podía creerle a Jesús. Él dijo: “Ahora, mira, ¿de Nazaret puede salir algo bueno?”.
Dijo: “Ven y ve”.

53 El pequeño pastor de Uds. que está aquí, quien ha estado tan estremecido, el Hermano José. Hoy, caminando abrazados por la orilla del mar… o en la orilla del lago, él dijo: “Hermano Branham, mi corazón apesadumbrado, oh, mi gente, Chicago, quiero verlo sacudido”.
Yo nunca se lo dije. Le dije: “Hermano Mattsson, quiero decirle algo. Tal vez no va a creer esto”. ¿Ven? “Tal vez no lo crea. Pero la cosa por la que ha orado y ha luchado en su almohada por la noche, las lágrimas que ha derramado, las oraciones y los largos ayunos que ha tenido con sus manos en alto, y algo ardiendo en su corazón: Oh Dios, haz algo por Chicago, haz algo. Ya se ha hecho”.
Él dijo: “Pero, Hermano Branham, yo quiero ver a Chicago siendo sacudido”.
Yo dije: “Ha sido sacudido”. Así es, ha sido sacudido. Yo dije: “La Biblia dice, todos los profetas hablando de la venida del Señor, de Juan el Bautista que todo monte sería bajado. Todo valle sería alzado. Todos los caminos ásperos serían allanados”.
¿Y qué pensó esa gente? “Oh, los Ángeles bajarán, y ellos tocarán los tambores y las bandas, y qué tiempo tendremos allá”. ¿Pero qué fue eso? Un viejo pequeño profeta de cara velluda salió del desierto con la barba crecida como uno de estos gusanos velludos. Tenía un gran trozo de piel de oveja envuelta alrededor de él y una faja de cuero, medio vestido, predicando: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Ni siquiera traía zapatos. Estaba parado con los pies descalzos, el barro chapoteando entre los dedos de los pies en las orillas fangosas del Jordán. Y eso es lo que la Biblia llamó grandioso. Eso es correcto.

54 Pues, yo dije: “Incluso los árboles palmearon, las hojas lo hicieron.” Y dije: “Las montañas saltaron como corderitos”, cuando supieron que esto estaba ocurriendo. Pero, vean, lo que el hombre llama grandioso, Dios lo llama insensatez. Lo que el hombre llama insensato, Dios lo llama grande. Chicago ha sido sacudido una y otra vez. Correcto. Y “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá”. Oh, solo obedezcan a Dios. ¿Cómo puede un hombre venir a menos que Dios lo llame?

55 Anúncienlo en el periódico, si esta noche se levantasen cinco muertos de la tumba, y mañana por la mañana obtendríamos tanto así de espacio en el periódico sobre eso. Bien atrás en alguna parte. Eso es correcto, seguro. El mundo conoce lo suyo. ¿Qué creen que obtendría Jesús esta noche si viniera aquí y levantara un cierto número de personas muertas? Eso es lo que Él obtendría, así como obtuvo en los… ¿Qué diría la gente, los así llamados Cristianos, que van a estos grandes lugares ortodoxos, y no creen en la sanidad Divina y solo pertenecen a la iglesia? ¿Qué dirían ellos? “Es una especie de truco. Es telepatía mental”.

56 Dijeron lo mismo de Él en aquellos días. Dijeron: “Él es Belcebú. Él es un adivino. No escuchen nada al respecto, manténganse alejados de eso. Si alguien simpatiza con ese grupito de Él, pues, lo excomulgaremos”. Pero la Biblia dice que los que eran del común del pueblo le oían de buena gana. Los pobres fueron a… Es igual esta noche.
Diré esto, mi hermano: Chicago ha sido sacudido. No se preocupe, Hermano Mattsson. Dios bendiga su corazoncito. Ud. ha llorado muchas noches y orado y lo he visto ayunar hasta verse… ojeras bajo sus ojos. No se preocupe; su recompensa está esperándole allá arriba de la escalera. Correcto. Pero Chicago, simplemente no lo ve. Yo no… Al verlo de la forma natural, yo tampoco podría verlo, pero cuando uno lo mira más allá en esa dimensión, uno ve de qué se está hablando, ¿ven? Se ha hecho más… Dios… Ningún hombre puede venir hasta que el Padre lo llame, ¿ven? ¿Por qué Natanael se fue corriendo allá… Felipe, y trajo a Natanael? ¿Ven a lo que me refiero? ¿Ven? Uno de ellos.

57 Ahora, Jesús resucitó de los muertos. Él está aquí. Si tienen ojos, que puedan ver. Si tienen oídos para oír, que lo puedan oír. Pero si no tienen, no pueden. Así que, oremos.
Padre Celestial, ruego para que haya muchos aquí esta noche que lo verán, lo oirían. Y que caiga en lo profundo de sus corazones, y que ellos crean. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.

58 Muy bien. Él repartió… ¿Qué…? Ahora son 100, con la letra “D”. Hay 100 tarjetas de oración repartidas, en D. D. 100 tarjetas de oración con la letra “D”. Anoche llamamos la primera parte; llamemos la última parte esta noche. Tuvimos…. ¿Cuántos había en la línea anoche? Quince, ¿cierto? Alrededor de quince. Casi son todos los que puedo abarcar en una noche. No quiero que se paren en vano. Quizás no llegue a tantos así, haré lo mejor que pueda. Pero tomemos… Eso sería D-85. 85, 95? 85, D-85, ¿quién la tiene? Levante su mano. ¿Tiene alguien la D-85? ¿Se pone de pie? 85, 86. Levante su mano, 86. Alinéese por allí. ¿87? Venga por aquí, señora. ¿87? Muy bien. 87. ¿88? Muy bien, hermano, aquí a la derecha. ¿89? ¿D-89? ¿No vi su mano? ¿D-89? Muy bien. ¿90? ¿Quién tiene D-90? 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99 y 100. Permitan que esas personas se alineen aquí.
Y ahora, mientras se están alineando, y los ujieres… Hermano Woods, si los ayuda un poquito allí, Ud. y su hermano… algunos de Uds., así pudiéramos apresurarnos y reservar el tiempo. Quiero hablarle a la audiencia.

59 Ahora, quiero que miren en esta dirección solo un minuto. Ahora, especialmente a los recién llegados, quiero decir esto. Si Jesucristo, si mi Evangelio que predico de Su Palabra, es la verdad, entonces, ¿cuántos creen que la Biblia dice en Hebreos 13: 8, que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”? ¿Lo creen? Muy bien. Entonces, ¿cuántos saben esto? Que Jesucristo (Ahora, estamos hablando de Él ayer, cuando estuvo aquí en la tierra, de lo que es hoy, y de lo que alguna vez será). Cuando Jesucristo estuvo aquí en la tierra, el Hijo de Dios manifestado… Dios manifestado en carne, siendo Emanuel, cuando estuvo aquí en la tierra, ¿Cuántos saben que Él no reclamó ser un sanador? Veamos sus manos. ¿Cuántos saben que la Biblia dice que Él no era un sanador? ¿Cuántos saben que la Biblia dice esto? “No soy Yo quien hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí, Él hace las obras”. ¿Cuántos…? Muy bien. Entonces Él no reclamó ser un sanador.

60 ¿Cuántos saben otra vez esto? Que cuando Él estuvo aquí en la tierra, hizo esta declaración y dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre: eso hace el Hijo igualmente”. Veamos. Entonces cuando Jesús… Eso es San Juan 5:19, 5:19.
Cuando Él pasó por ese estanque donde yacían todos esos lisiados y ciegos y cojos allí, Él fue hacia un hombre. El Padre le había mostrado dónde estaba este hombre. Y fue a este hombre. Él sabía que él había estado enfermo todo este tiempo—treinta y ocho años. Y entonces Él le dijo que él estaba sanado. Y él levantó su lecho y caminó. Y los Judíos lo encontraron y lo interrogaron al respecto siendo sábado, y demás. Pero Él solo hacía lo que el Padre le mostraba. Entonces, ¿creen Uds. que Él estaba lleno de misericordia? ¿Lleno de compasión? ¿Tenía misericordia de la gente? Entonces, ¿cómo podía Él tener misericordia de la gente y pasar por todos esos cojos, ciegos, paralíticos, cojos y afligidos y no sanarlos? Porque ellos no saben… Uds. no sabrían lo que significa la misericordia, lo que significa la compasión.

61 Como siempre he dicho sobre el amor. Hay dos tipos diferentes de amor. ¿Creen eso? Algunas personas los confunden. Como algunas personas en ser nacidas del Espíritu Santo, lo confunden con el nuevo espíritu que Jeremías dijo que Dios dijo que en los últimos días: “Escribiré Mi Espíritu sobre sus corazones… escribiré Mi ley en su corazón, y les daré un espíritu nuevo”, y luego dijo: “Les daré Mi Espíritu”. Y muchas personas reciben el nuevo espíritu… Bueno, Uds. tienen que tener un espíritu nuevo; no pueden llevarse bien con su prójimo, y mucho menos con Dios, ¿ven? Entonces, Uds. tienen que tener un espíritu nuevo antes de que puedan llevarse bien con el Espíritu Santo.
A veces, cuando reciben el espíritu nuevo, piensan entonces que tienen el Espíritu Santo, pero no es; es el espíritu nuevo. El Espíritu Santo testificará de Jesucristo. Pero si sólo se unieron a la iglesia, fueron y supieron que tenían que hacer lo correcto, eso solo es un espíritu nuevo. Ese es un espíritu que Dios les dio, pero no Su Espíritu aún, ¿ven? Uno entra en Cristo por el bautismo del Espíritu Santo. I Corintios 13 dice: “Por un solo Espíritu, fuimos todos bautizados en un cuerpo”. El bautismo espiritual en el cuerpo de Cristo. Entonces Uds. están seguros con Cristo. Él no amputa brazos, piernas u ojos ni nada de Su cuerpo. Él es perfecto.
Y Ud. no puede ser perfecto, pero mientras esté en Cristo Ud. es perfeccionado por Su sufrimiento vicario y muerte en la cruz. Dios no ve sus pecados. Él no ve más que una persona perfecta, el cuerpo de Jesucristo. Él no puede hacerlo. Esa es la razón por la cual Balaam, el profeta asalariado, pensó que seguramente Dios maldeciría a Israel, porque, miraba las cosas que ellos habían hecho mal. Pero él falló en ver la roca herida y la serpiente de bronce yendo delante de ellos, haciendo expiación. Dios no podía ver a través de la expiación. Su Sangre que respondió en su lugar, ¿Ven?

62 Muy bien. Ahora miren en esta dirección y crean. Un día Jesús iba pasando por en medio de una multitud. Ahora, Uds. dicen: “Hermano Branham, ¿por qué se toma tanto tiempo?” Es mejor que entiendan bien una cosa, a que mastiquen un montón de cosas al azar y no las entiendan, ¿ven? Vean, Jesús estaba atravesando una multitud de personas. Y todos estaban a Su alrededor. Y una mujercita tocó Su vestidura y se alejó, y se escondió en la audiencia. Y Jesús se detuvo y dijo: “¿Quién Me tocó?”.
Ahora, Él no sintió eso en el borde de Su vestidura. Toquen el dobladillo de su falda, en la parte de abajo y averigüen si lo sienten, o su abrigo, en la parte de abajo y vean. Dejen que alguien toque el abrigo y vean si lo sienten. Claro que no. Pero Él lo sintió, el toque que ella hizo sobrenaturalmente. Fue su fe la que lo tocó a Él. Ahora, escuchen con atención, que no se les pase por alto. Su fe lo tocó a Él. Él dijo: “¿Quién Me tocó?”. Todos lo negaron. Ella también lo negó. Todos lo negaron. “¿Quién Me tocó?”. Nadie sabía. Él dijo: “Pero alguien Me tocó”. Dijo: “Yo me debilité”. Virtud, salió de Él. La virtud es “fuerza”. “Yo me debilité.” Todos lo negaron.
Y Pedro dijo: “Señor, ¿quién te tocó? Pues, toda la multitud te está tocando”. Pero ese fue un toque diferente.
Finalmente, siendo el Rey y Señor de los videntes, Él miró a través de la audiencia hasta que encontró a la mujer. Y dijo: “Tu fe te ha salvado”, el flujo de sangre. Entonces ella corrió y se postró a Sus pies y lo confesó todo, cómo lo había hecho. Él dijo: “Hija, ten buen ánimo, tu fe te ha salvado”.

63 Ese fue Jesús ayer. Ahora, si ese fue Jesús ayer, y Él tiene que ser el mismo Jesús hoy si la Biblia es la verdad, y sabemos que lo es, entonces ¿cómo pudiéramos tocarlo a Él hoy? Dicen: “Hermano Branham, Ud. dijo que era un fundamentalista, ¿qué hay de las Escrituras para eso?”. La Biblia dice que Él es nuestro Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Es eso correcto?
Entonces, si la fe de esa mujer pudo tocarlo en ese entonces, ¿qué estaba ella tocando? No a Jesús; ella tocó Su ropa. Pero, ¿qué es lo que ella tocó realmente? Ella tocó a Dios. Y Jesús no sabía quién había sido. El Padre no le había mostrado eso, pero ella sacó de Dios su deseo, y Jesús era el Portavoz de Dios. Así que Él le habló a ella, lo que ella hizo, y cómo lo hizo, y le dijo que ella había sanada. Ahora, Jesús se ha ido y está sentado en la presencia de Dios con Su propia Sangre como un Sumo Sacerdote. Ahora, Él tiene que usar a Su iglesia esta noche como portavoz. ¿Es correcto? “No piensen lo que han de decir, porque no sois vosotros los que hablan, sino el Padre que mora en vosotros, Él habla”. Entonces su fe toca a Dios…

64 Y las personas nacen en el mundo, algunos para ser apóstoles, profetas, maestros, evangelistas y pastores. Dios los pone en la iglesia. ¿Cierto? Entonces Él tiene personas que pueden predicar el Evangelio, enseñar la Palabra, ser misioneros. Un apóstol es un “misionero”. Las dos son la misma palabra: “uno que es enviado”, ¿ven? El por qué desean ser llamados misioneros, no lo sé. Un misionero es un “apóstol”. Y cómo fueron enviados. Y todos estos, Dios los ha puesto en la iglesia, entonces ¿cómo se le toca a Él?

65 ¿Cómo lo tocan Uds. a Él? Uds. dicen: “Oh Padre Celestial, estoy enfermo en mi corazón, necesito… Oh, yo creo que Jesús murió por mí y Su Sangre fue derramada en el Calvario. Él fue herido por mis transgresiones. He confesado eso. Y yo te creo. Y por Sus llagas estoy curado. Y dicen que esa Sangre está delante de Ti, que Él es el Sumo Sacerdote que hace intercesiones en base a mi confesión, y yo confieso que te creo. Ahora, gran Sumo Sacerdote, ¿puedo tocarte para que te compadezcas de mis enfermedades? Quiero ser sanado para Tu gloria. Habla”.
Entonces Él habla a través de Su siervo, voltea hacia Ud.: “Usted., que tenía tal y tal cosa; Ud. allá atrás. Ud. allá arriba, que tenía tal y tal cosa, ha estado sufriendo con cierta cosa, durante un cierto tiempo”, o algo así. O si han hecho esto o aquello, o lo que sea. “Tu fe te ha sanado”. ¿Qué hizo eso? Su fe nunca tocó al predicador; tocó a Cristo. Cristo obró por medio del Espíritu Santo, para Uds. El predicador no sabía lo que estaba diciendo; fue el Espíritu Santo hablando. ¿Lo creen? Ahora, eso es para Uds. Al resto, los llamaron aquí. Muy bien.

66 Permitan que la dama venga. Ahora, sean… Voy a preguntarles una cosa, amigos. Le voy a pedir a los hermanos, que me dejen parado aquí poco tiempo. Recuerden, es otro mundo. Justo afuera… ¿Creen Uds. que en esta sala hay Ángeles que no pueden ver con sus ojos naturales? ¿Creen que Dios está aquí? Bueno, Ud. puede probar… La electrónica puede demostrar que la televisión está en esta sala. ¿Creen eso? Uds. no la ven. Las voces a través de la radio están en esta sala, desde un transmisor. ¿Es correcto? Pero nosotros decimos que hay un Cristo resucitado que está vivo. Y nosotros sólo somos Su transmisor. Entonces, si Cristo está en la habitación y Él es el Dios de la raza humana, seguramente Él tiene alguna manera de contactar a Sus seres, ¿no lo creen así? Claro que Él lo hace.
Ahora, Él está aquí. Ahora, sean reverentes, estén en oración. Siéntense tranquilos, no se muevan, sólo estén quietos, por favor, durante los próximos quince minutos. Ellos despedirán a la audiencia probablemente en los próximos quince, veinte minutos, pero no se muevan, sino siéntense y estén… No piensen en nada más que en Cristo. Solo digan: “Oh Señor Jesús, yo te creo”. Y tal vez el Padre tendrá misericordia de Uds. Confío en que lo hará. Ahora, sean reverentes y estén en oración.

67 Ahora, aquí está parada una mujer. Quiero que me mire un momento, hermana. Somos desconocidos el uno para el otro, me supongo, pero Dios nos conoce a los dos. Yo no la conozco, y Ud. no me conoce, pero Dios nos conoce a ambos. ¿Correcto? Y Ud. es solo una mujer que le dieron una tarjeta… una tarjeta de oración, ya sea anoche o esta noche, y cuando un número fue llamado, ese era su número, y Ud. acaba de subir aquí. Eso es todo al respecto. ¿Correcto? Nunca la he visto, nunca la he conocido, y nunca me conoció. Probablemente nacimos a millas de distancia y años aparte y esta es nuestra primera vez que nos encontramos.
Pero hay Alguien aquí que la conoce. Hay Alguien aquí que me conoce a mí. Ud. es una mujer, yo soy un hombre. Ud. es una Cristiana, yo soy un Cristiano. Y el Espíritu entre nosotros es el Espíritu Santo. Y ese Espíritu está tratando… Ud. está tratando de contactar a ese Espíritu por algo, no sé lo que es. Tal vez sea por finanzas, no tengo ni idea para qué está Ud. aquí. Dios lo sabe. Él sabe qué es lo que Ud. necesita en este gran universo. Yo no. Pero, si Jesús resucitó de entre los muertos, y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos…

68 Una vez, una mujer se acercó a Él para sacar agua, en San Juan 4. Y Jesús dijo: “Dame de beber”. ¿Se preguntan por qué quería Él tener una conversación con ella? Para contactar su espíritu. Y Él dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que los Judíos le pidan tal cosa a los Samaritanos, o que tengan algún trato entre sí”.
Él dijo: “Pero si supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber. Y Yo te daría… te daré agua que no vienes aquí a sacar”.
La conversación continuó acerca de dónde adorar y así sucesivamente. ¿Qué estaba haciendo Jesús? Contactando su espíritu. Él estaba en Su camino a Jericó, pero subió por Samaria, muy arriba en las colinas, lejos de Jericó, porque el Padre le dijo que subiera allí. Él se sentó y despachó a Sus discípulos porque el Padre le había dicho así. Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre se lo mostrara.
Ahora, entonces la mujer, después de hablar con ella, Él halló dónde estaba su problema. Y Él dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Es correcto. Tienes cinco”. Ahora, ¿qué dijo ella?
Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres un profeta, sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas, pero ¿quién eres Tú?”.
Él dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es este el Cristo?”.

69 Ahora, si Él es… Esa fue la señal del Mesías. ¿Cierto? Si esa fue la señal del Mesías entonces, esa es la señal del Mesías ahora. ¿Qué dijo el mundo al respecto? ¿Qué dijo la iglesia al respecto? Dijeron: “Él es un espiritista. Él es un demonio, Belcebú”. ¿Pero qué dijo ella? “Él es el Mesías”. ¿Qué dijo Natanael cuando Él le dijo? ¿Qué dijo Pedro cuando Él incluso le dijo su nombre? Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.
Ahora, eso es lo mismo ahora, hermana. Ud. sólo puede decirlo. Y si es hecho (no digo que lo será), pero si lo hace, esa será una señal para Ud. y una señal para esta iglesia, de que Jesucristo está vivo esta noche y no muerto. Él está vivo. Eso no la sanará; se requerirá su fe en Él para que la sane. La sanidad solo viene a través de su fe individual en Él, o su deseo en Él, para lograr lo que Ud. quiere. Pero Él puede hablar a través de mí. Y no sabiendo yo nada de Ud., se requerirá lo sobrenatural para hacerlo. Eso es correcto.

70 Ahora, confío en que el público entienda esto, y que sean muy reverentes, porque yo sé que el Espíritu Santo está viniendo desde mi lado derecho en este momento. Y ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo ministro en su Nombre, para Su gloria, para que la gente pueda saber que Jesucristo todavía está vivo después de mil novecientos años y que será el mismo para siempre.
Si el público todavía puede escuchar mi voz, veo que mujer se está alejando, y ella está muy nerviosa, extremadamente perturbada. Y su nerviosismo, son nervios de miedo. Ella está asustada. Y ella siempre es asediada por esas cosas. No pueden hallarlo, incluso los médicos, qué lo causa. Ellos no saben lo que es. Y este mismo día ella ha estado en algún lugar por esto. Y eso fue un hospital. Y ella ingresa al hospital y le toman radiografías. Y las radiografías son de la columna vertebral y de las piernas, de modo que el médico intenta descubrir qué le pasa a la mujer. Esa es la verdad: “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Ahora, lo que sea que se le dijo fue la verdad, ¿fue así? [La hermana dice: “Sí.”] Si lo es, levante su mano. [“Esa es la verdad”]. Entonces Jesús resucitó de entre los muertos. Las últimas palabras que Él dijo cuándo ascendió: “Estas señales seguirán a los que creen; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Hay Algo aquí que la conoce. Eso es correcto. Hay Algo aquí. Y ahora puedo decirle dónde está su problema. Es un espasmo en los nervios. Eso es exactamente correcto. Cierto. Se siente aliviada, ¿verdad? Porque está sanada. Su fe la ha sanado. Amén. Ahora, siga su camino. Ahora, vea, yo ni siquiera la toqué. Su fe la sanó. Ahora Ud. sabe que Él ha resucitado de entre los muertos. Dios le bendiga. Tenga fe en Dios. Tenga fe en Dios. No dude.

71 ¿Cómo está? Somos desconocidos el uno para el otro, me supongo, señora. No nos conocemos. Y luego otro cuadro del momento que les estaba citando. Una dama de color, hombre blanco. Y era un Judío y una Samaritana; entre Jesús y una mujer Samaritana. Y había un problema racial en aquellos días, y siempre lo ha habido por el color de la piel de una persona. Pero Jesús le hizo saber a ella que no había diferencia en Dios. Todos somos hijos de Dios. Eso es correcto. Todos de la descendencia de Adán. Correcto. Los países en los que nos criaron, nos cambiaron de color. Eso no tiene nada que ver con nuestro Creador. Él es el Dios Todopoderoso Quien nos hizo. Y nos hizo a Su manera, y a Su deseo y a Su gusto. Dios es un Dios de variedad. ¿Cree Ud. eso, señora?
Si Dios solo tuviera flores blancas, pensaríamos que Él es blanco, solo cree… que solo quería un color. Pero Él tiene flores blancas, flores rojas, flores azules, todo tipo de flores. De esa manera hizo a Su pueblo: blanco, negro, moreno, amarillo, todos los colores diferentes. Dios es un Dios de variedad. A Él le encanta. Él hace montañas grandes y montañas pequeñas. Él hace praderas, Él hace desiertos, Él hace lagos, y mares, árboles grandes, árboles pequeños. Él es un Dios de variedad, Él nos hace de la manera que somos.

72 Ud. dice: “¿Qué está haciendo, Hermano Branham?”. Contactando su espíritu, porque Ud. está en una condición peligrosa. Eso es verdad. Ha tenido muchos problemas y su problema está en su garganta. Correcto. Lo ha tenido por un tiempo. La veo moverse. Está yendo a algún lado. Está dormida o algo así. La hicieron recostarse, y una cosa blanca sobre Ud. Oh, es una operación. Los doctores le sacaron las amígdalas. Pero aun así, Ud. no sabe si eso es todo o no. Correcto. Eso no es todo. Ud. es alérgica a una planta. Eso es verdad. Ahora, ¿cree Ud. ahora?
Ahora, Él que la conoce a Ud., ¿cree que Él puede sanarla? Déjeme tomar su mano, solo como un punto de contacto.
Oh Dios, aquí está una de las hijas de Simón, el que te ayudó a llevar la cruz al Gólgota. Tus siervos, los doctores, han intentado todo lo posible por ella, pero no pudieron encontrar a este enemigo, pero Tú lo conoces y él está expuesto aquí ahora mismo. Entonces, en el Nombre de Jesucristo, tú, enemigo de la vida de esta mujer, sal de ella. No puedes esconderte de Dios. Déjala, para la gloria de Dios. En el Nombre del Hijo de Dios. Amén.
Ahora, hermana. Él, Quien sabe lo que fue, seguramente sabrá lo que será. Vaya y sea feliz, y regocíjese y sea sanada.

73 ¿Cómo está? ¿Cree Ud.? ¿Con todo su corazón? Muy bien.
Ahora, el Espíritu Santo dejó el altar. Sentada allí orando, con ese problema pulmonar, ¿no era Ud., señora? Ud. lo tocó. Tiene problemas en sus pulmones. Póngase de pie solo por un minuto. La dama aquí mismo. Muy bien. Jesucristo la sana, hermana. Su fe lo tocó. Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de sus debilidades. Amén.
Solo oren. Desafíen su fe. Créanlo con todo su corazón. Jesús dijo: “Si puedes creer, todo es posible”. ¿Creen Uds. ahora que Él ha resucitado de los muertos? Ahora, tengan fe. Sólo digan: “Señor, ten misericordia de mí. Tal vez mi fe ha sido fe mental, tal vez ha sido emocional, pero ahora déjame calmarme. Déjame creerte, Señor. Déjame creerte”.

74 Ahora, yo no la conozco, señora. No hay forma de que yo la conozca, porque somos desconocidos el uno para el otro, pero Cristo nos conoce a ambos. Él me conoce a mí y la conoce a Ud. Y algún día, Ud. y yo tendremos que pararnos en Su presencia. Ay de nosotros si no somos profundos y sinceros en nuestros corazones.
Problemas con su espalda, ¿cierto? Sentado allí al final de esta tercera fila al final. Si cree… Sí, señor. Lo vi tratando de levantarse, agarrándose la espalda e intentando trabajar y agacharse. Esas cosas son verdad, señor. Si es así, mueva las manos hacia adelante y hacia atrás para que el público pueda verlas. Ud. estaba orando a Dios y dijo: “Dios, déjame ser incluido en esto”. Si eso es correcto, mueva sus manos nuevamente. Su fe lo ha salvado, hermano. Amén.
Tenga fe en Dios, amigo Cristiano. Créale a Él.

75 Perdóneme, dama. Solo puedo moverme a medida que Él me mueve. Ud. entiende eso, ¿verdad? Sí. Tal como Él me mueve. No está aquí por algo para usted misma. Está aquí por alguien más y ese es un pariente suyo, un nieto. Correcto. Y hay algo mal con la sangre. Los veo llevándolo de ida y vuelta al hospital y administrándole transfusiones de sangre, y no funcionan y Ud. está representando a este niño.
Hay algo relacionado con Ud. acerca de un Católico. Ud. es Católica. Correcto. Bueno, su fe es tremenda, hermana. ¿Puedo tomar esto?
Jehová Eterno, que levantó a Jesús de los muertos, los doctores han fallado, pero Tú no puedes fallar, Señor. Tú eres Dios Eterno. Bendigo este pañuelo para el propósito para lo que lo envío: la sanidad del que está enfermo. Y cuando se coloque sobre el que lo va a recibir, que el mal salga, y que pueda ser sano en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, señora. Cuando vea esto suceder, sirva al Señor con todo su corazón y viva para Él. No lo dude, Ud. puede tener lo que pide. Dios le bendiga. Que Ud…. esté agradecida con Dios, y sírvale siempre. Dios le bendiga.

76 ¿Cómo esta señor? Somos desconocidos el uno para el otro. Yo no lo conozco, Ud. no me conoce, hasta donde sé. Pero somos desconocidos. Si lo somos, levante su mano.
Ahora, solo sean muy reverentes. No se levanten, si pueden, por unos momentos. Miren, Uds. son, cada uno, un alma. Tú… cada uno tiene un espíritu. Hay gente orando y solo se está moviendo. Se sorprenderían. ¿Por qué me debilité? ¿Por qué estoy temblando? ¿Por qué estoy sudando aquí en esta noche fría? Deberían pararse aquí una vez. Uds. sabrían.
Aquí está un hombre parado. Solo pregúntenle. Él está parado así de cerca de la unción y el Espíritu entre nosotros. Hay un sentir en Ud., señor, que es muy tranquilo, acogedor y amoroso. Si eso es correcto, agite sus manos hacia la gente de esta manera, ¿ven? Justo entre él y yo. ¿Cuántos han visto alguna vez la fotografía de eso, la Columna de Fuego, que tienen en Washington D.C.? ¿Ven? Eso es lo que está entre él y yo ahora.

77 El hombre es un desconocido. Yo no lo conozco. Cristo lo conoce. Pero, señor, veo que Ud. está ensombrecido con una oscuridad. Veo que ellos lo están llevando a un edificio de… es un hospital y tuvo una operación. Luego tuvo otra operación, y fueron por cáncer. Y el cáncer sigue estando allí. El doctor no consiguió llegar a él, pero él no puede esconderse de Jesús.
Usted no es de esta ciudad. Es de una ciudad más pequeña que esta. Es de… Parece que he visto el… Es Rockford, Illinois, de donde es y Ud. se llama Leonard, creo que le llaman, Rango… Rangler. Y su dirección es 3034 Eighth Street.
Ahora, digo esto porque Ud. tiene fe, está ensombrecido por la muerte. ¿Cree Ud. que Jesucristo está parado aquí Quien supo cómo llamar a Cefas, Pedro? ¿Lo cree? Entonces hay alguna clase de Espíritu que me ha ungido. ¿Cree que es el Hijo de Dios? Venga acá.
Oh Jesús, Hijo de Dios, permite que Tu Espíritu Santo se mueva dentro de este hombre y lo sane y que salve su vida. Y yo condeno al diablo que lo está matando. Que lo deje esta noche y que él se mejore, que vaya a casa y sea feliz, y coma y viva. En el Nombre de Jesús, oro. Amén.
La oración de fe salvará al enfermo, y Dios lo levantará. Amén. Siga su camino y regocíjese. Jesucristo, el Hijo de Dios, hace Su gran obra, santa y redentiva. Tengan fe. No duden. Sólo crean.

78 Bendito el Señor. Yo no lo conozco, mi hermano. Nunca lo he visto. Correcto. Pero un día Felipe fue y tomó a un hombre llamado Natanael y lo trajo al Señor Jesús. Y Jesús, tan pronto como lo vio, vio su sinceridad y su honestidad. Él dijo: “He aquí un israelita”. Y yo le digo: “He aquí, un Cristiano, honesto, sincero”. Ud. es reconocido, incluso con su gente, por ser un Cristiano sincero. Eso es cierto, señor. Correcto. Está ensombrecido por un cáncer. El cáncer está en el cuello. Eso es correcto. Ud. no es de esta región. No. Viene de otro lado, ¿cierto? Ohio, Cleveland. Cierto. Su nombre es Emerson, ¿no es así? Ahora, regrese. Jesucristo, el amor eterno de Dios, lo sana, hermano mío, y lo restablece. Tenga fe. Tenga fe en Dios.

79 ¿Desea vencer esa diabetes y recuperarse? ¿Cree que Jesucristo lo va a hacer? Venga acá.
Oh Dios, Creador de cielos y tierra, Autor de la Vida Eterna, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones a la mujer a quien bendigo en Tu Nombre. En el Nombre de Jesús, que ella sea sana. Amén. No dude. Crea.

80 Ese es un nombre maravilloso el que usted tiene. El nerviosismo es algo horrible. La mantiene quebrantada todo el tiempo. Por supuesto, Ud. nació nerviosa. Ha sido nerviosa toda su vida. Incluso la veo nerviosa, como una niña de colegio. Nada puede ayudarla. Todo el mundo dice: “Tranquilízate”, pero eso no sirve de nada. Ud. no puede evitarlo, hermana. Hay algo que la asusta, pero Jesucristo está aquí para quitárselo. ¿Lo cree?
Dios, mientras pongo mi mano sobre esta jovencita que está aquí, justo en la flor de la vida, maldigo esta aflicción en su cuerpo. Ella quiere servirte, Señor, y servirte en libertad. Y lo quito de ella en el Nombre de Jesucristo. Que eso se vaya y que nunca regrese, para la gloria de Dios. Amén.

81 Ahora, no tema, jovencita. Mire. ¿Hará lo que yo le digo ahora? Se siente bien en este momento, mire, porque se ha ido. Cuando Ud. subió aquí, había una sombra oscura a su alrededor. Se ha ido ahora. La asusta. No puede evitarlo, eso viene a Ud. Pero mire, ahora el espíritu inmundo se ha ido de Ud. Él camina en lugares secos. Él intentará regresar de nuevo, pero solo tome mi palabra, como el profeta de Dios, nunca frunza el ceño. Cante todo el día y alabe a Dios, sin importar cómo se sienta, o lo que ocurra. Eso la dejará y no vendrá más. Ahora, vaya a hacer eso. Crea con todo su corazón. Correcto. ¿Cómo sabría eso, a menos que Dios me lo dijera?

82 ¿Me creen ahora? Eso es un asesino. Mata a más personas que cualquier otra cosa, pero Cristo es un Salvador. Él dijo que no quitará el bien a los que andan en integridad delante de Dios. ¿Le promete a Él que hará esto? ¿Caminará en integridad delante de Él, todos los días de su vida, si Él la perdona? Entonces venga aquí y déjeme orar por Ud.
Dios, Quien la conoce a ella, Quien conoce la condición de esta mujer de la misma manera que conociste a la mujer junto al pozo, envía Tus bendiciones sobre ella y bendícela y perdónale la vida mientras lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.

83 “La oración eficaz del justo puede mucho”. Santiago 5:15. Correcto. Ahora, nosotros no somos justos. Ningún hombre es justo. Solo el Hijo de Dios. Entonces no nos paramos, y yo no me paro en mi justicia. Me paro en Su justicia. Así que mientras esté ungido con Él, es la oración eficaz y ferviente del Cristo justo intercediendo por Ud., a través de mí, para que Ud. crea. ¿Cree Ud. eso? Entonces su problema del corazón se ha ido. Vaya y sea sana para la gloria de Dios.

84 Señora, ¿me cree? ¿Cree que soy el siervo del Hijo de Dios? Un punto de contacto con el Gran Sumo Sacerdote, labios para que Él le hable, u ojos para que Él vea. Entonces, si Él puede usar mis ojos para Su poder, Él podría decirme su vida. ¿Cierto? Cuanto más le hable, más será revelado. Me estoy debilitando, pero si Él sólo me dice para qué está usted aquí, ¿lo aceptará?
Usted no lo ve, no se puede ver, pero usted tiene una sombra. Déjeme decirle. Ud. se debilita en la tarde-noche, ¿verdad? Siéntese. La transpiración corre de Ud. por la noche. Es una tuberculosis. Correcto. Y solo Dios puede sanarle. Eso es correcto. ¿Creerá…? Esa es la primera enfermedad que Dios sanó: tuberculosis. ¿Creerá ahora que Jesucristo resucitó de entre los muertos y que está aquí en esta plataforma de una manera sobrenatural? Que sus ojos se abran como el siervo en Dotán cuando Eliseo estaba parado allá.
Oh Jehová, Dios Eterno, envía Tus bendiciones a esta hija, sánala y que se recupere. En el Nombre de Jesucristo, maldecimos esta enfermedad. Amén.
Dios le bendiga, hermana. No dude, sino crea.
No se muevan, solo un momento.

85 Señor, problema en el pecho, ¿verdad? Sentado aquí al final. Un tumor, a su lado. Sí. Tiene problemas en el pecho, el hombre de color sentado allí. Correcto. Solo déjeme ver esta línea. Todas las personas de color que están allí sentadas, ¿lo creen? ¿Creen que yo soy Su profeta? A pesar de ser un hombre blanco, ¿lo creen de todos modos? Muy bien. Mírenme y crean. Toda la línea de Uds. Señor, Ud. tiene problemas en el pecho. Tiene un tumor. La dama con las manos en alto tiene un problema nervioso. La dama siguiente tiene un problema estomacal. La dama siguiente tiene un problema nervioso. Levante su mano si eso es correcto. La dama siguiente tiene artritis. ¿Correcto? Una mujer con cáncer está sentada al lado.
Él está aquí, Jesucristo, el Hijo de Dios. ¿Lo creen? Y Él que sabe, Quien resucitó de los muertos, que sabe todas las cosas. La vida está aquí. La muerte no puede estar en presencia de la vida. Si creen esto con todo su corazón… Si están dispuestos a creer…
Usted que está allí con ese insomnio que no puede dormir, ¿cree que Dios le sana? Entonces puede obtener lo mismo. Todo el que cree que Jesucristo está aquí y que les ha sanado, sin importar lo que les pasa, pónganse de pie, levanten sus manos y alábenlo a Él.

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