S.379 56-0408A  ¿Qué Es Una Visión? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Qué Es Una Visión?

Chicago, Illinois, E.U.A.

56-0408A

1 Oremos. Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias por todas Tus bondades para con nosotros. Dios, simplemente nos sentimos indignos y al mirar sobre esta audiencia hoy y ver este pastel de cumpleaños colocado aquí. Lo siento, Padre; perdóname. Simplemente no puedo hablar; pero ruego, Dios, que de algún modo, de algún modo, que este torrente de amor Divino ayude a cada uno. Bendice a estas personas que han hecho esta gran cosa, Padre, y solo pido que Tus bendiciones nos acompañen grandemente hoy; al punto que todo el edificio rebose con Tu gloria. Y pienso en el momento mismo al mirar esas personas sordas y mudas pasando, yendo al otro lado. Oh, ruego Dios, que de algún modo, hagas algo grande para nosotros hoy. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

2 Que las bendiciones de Dios reposen sobre Buchman. Simplemente oro que Dios les bendiga, mis queridos amigos. Me imagino que eso es lo más bonito que…
¿Se lo mostraron al público? ¿Lo hicieron? ¿No es eso hermoso? Quiero tomar este momento para darles las gracias. No existe manera en el mundo como yo pueda compensarle a cualquiera Uds. por sus cordiales bendiciones. Me fijé en los regalos que me dieron, y luego los regalitos en los sobres, y las tarjetas, y cosas. ¡Maravilloso! Simplemente me hace sentir como que quiero hacer una cita para regresar el próximo año para mi cumpleaños. Muchas gracias, muy amables. ¡Vaya! Eso es maravilloso. Miré alrededor, no sabía qué era eso, y sí que es bonito, y todos sus regalos.

3 Solo hay una cosa que puedo decir, y esto no es exactamente para decir, era una oración: “Dios les bendiga”. Y si no logro hacerlo y Dios no me permite hacerlo en esta vida, de mostrarles mi agradecimiento por todos estos regalos de cada uno… Incluso una pequeñita tenía allí un sobrecito, y era su diezmo de casi ocho centavos, creo que fue. Ella me lo envió como regalo de cumpleaños, sus diezmos. Desde eso hasta estos regalos grandes, aquí. Oh, que Dios les recompense ricamente, mis queridos hermanos y hermanas. Yo solo… No pensé que me tuvieran tanta consideración. Sí que lo aprecio.

4 El día de hoy lo hemos tomado para la charla de corazón a corazón, creo que hoy. En lugar de predicar, era solo para platicar y quizás explicar algunas de las cosas que pueden parecerles muy misteriosas en las reuniones. (Como que estoy sin aliento —no estaba esperando otro cumpleaños, hoy).

5 Al venir entrando por la puerta, encontré a mi buen amigo aquí, Art Wilson. Me supongo que todos los Hombres Cristianos de Negocios lo conocen. Su hogar está en Oregón, ¿no es así? En Reno, Nevada. El Hermano Art Wilson, a mi derecha; el siguiente hombre es el Sr. Wood, el Sr. Banks Woods, es mi amigo y vecino.
El señor Woods me ha estado acompañando, y muchos de Uds. lo conocen por vender libros en las reuniones. El hombre ha sido un contratista muy exitoso.
Un día, mientras yo estaba en Louisville, Kentucky, teniendo una reunión —siendo él mismo un Testigo de Jehová, siendo su esposa una Metodista —habían oído de las reuniones, así que simplemente condujeron hacia el lugar para averiguar qué tan cierto era.

6 Esa noche había una muchacha que estaba “petrificada”: llevaba acostada varios meses, sin poder siquiera mover ninguna articulación de sus caderas hacia abajo —una damita de casi… oh, una señorita de casi quince años de edad— se levantó de su camilla mientras era traída a la plataforma, caminó por todo el lugar. El día siguiente… Solo siguió adelante, regresó a la escuela en unos pocos días —bien y normal todavía. Y muchas cosas que el Señor hizo.
Así que, el señor Woods, teniendo algo que hacer, (una casa por terminar, o algo en que estaba, tenía que darse prisa y terminarla), se fue a Houston, Texas, a mi siguiente reunión. Allá, él estaba parado en la habitación esa noche cuando apareció el Ángel del Señor. Y las cámaras tomaron la fotografía del Ángel, y, la cual es la fotografía que Uds. mismos han visto, aquí.

7 Una de sus grandes alternativas… Él tenía un muchacho lisiado, y su pierna estaba doblada por debajo de él. Y entonces, el señor Woods… Cuando yo regresé (Fui a ultramar, y a Suecia y regresé), entonces pusieron la carpa en, creo que fue Cleveland, Ohio.
Y el señor Wood todavía, por supuesto, en la multitud solo siguiendo la reunión como muchos de Uds. hasta hoy, pero determinado a quedarse hasta que terminara. Esa es la manera; esa es la manera de hacerlo. Y él puso de lado su trabajo y trajo al muchacho a Cleveland.

8 Después de unas cuantas noches de estar en la reunión (Por supuesto, yo no lo recuerdo, solo por la cinta), él estaba sentado atrás en la carpa, bien atrás, él y su esposa, y el Espíritu Santo bajó y dijo: “La dama sentada allá atrás con su esposo, un contratista”, dijo: “ella misma tiene un tumor, y su muchacho está lisiado, pero ASÍ DICE EL SEÑOR—sanado”. Levantaron al muchachito; él es un muchacho con la pierna bien y derecha a partir de ese momento —tan normal como cualquier muchacho pudiera estarlo.
El señor Woods dejó lo de contratista y anda descansando conmigo. Así que, su muchacho y mi muchacho son grandes camaradas, y él está tan normal y bien como cualquier muchacho. (Esperando ir al ejército en cualquier momento). Así que, el Señor es bueno, ¿no es así? Y lleno de misericordia. ¡Y cuán grandes cosas ha hecho Él en nuestros medios!

9 Ahora, hoy… Ahora, esta noche, pienso, siendo que vamos a comenzar un poco temprano… (Tengo que estar en Louisville, Kentucky, para una cita en la mañana a las ocho en punto y tengo que conducir todo el trayecto esta noche, lo cual es como ocho o diez horas manejando, así que, llegaremos allá casi a tiempo para llegar a la cita. Nos iremos de aquí directo a Louisville en auto). Luego nuestro objetivo es iniciar los servicios un poco temprano esta noche, y apreciamos que vengan un poco más temprano, si gustan.

10 Me dijeron que podía estar en la plataforma… El Hermano Joseph dijo que “Las tarjetas serán repartidas a las seis en punto”. Solo estábamos… El ejército quizá reclute a Billy dentro de poco, así que el señor Woods está repartiendo las tarjetas de oración, y Billy lo está instruyendo.
Yo dije: “¿Cómo le está yendo, señor Wood?”.
Él dijo: “¡Vaya!”, dijo: “bien”, pero dijo: “Me quedé con dos tarjetas y había seis personas que las querían”. Él dijo: “¿Qué se hace en ese caso?”.
Yo dije: “Exactamente lo que Ud. hizo”. Yo dije: “Bueno…”.
Anoche él estaba tan feliz (él dijo) al ver a la gente que él le había dado las tarjetas, paradas en la plataforma y Dios sanándola y aliviándola. Él estaba muy feliz al respecto.

11 Ahora, esta noche se van a repartir a las seis, porque creo que estoy supuesto a estar en la plataforma a las ocho y cuarto, (Creo que eso es correcto) así que podemos despedirnos un poco temprano tomando en cuenta el viaje largo y cansado de esta noche.
Así que, gracias por venir esta tarde, en esta tarde fría y ventosa, y sin embargo salieron. Eso muestra que no vinieron para ser vistos. Uds. vinieron para ver qué provecho pueden obtener de la reunión de parte de Dios, y ruego que Él les bendiga abundantemente. Ahora principalmente, eso no quiere decir que la gente tenga que estar aquí a las seis en punto; solo Uds. que desean tarjetas de oración.
Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones al reunirnos todos juntos. Espero que algún día, si el Señor quiere, vuelva pronto a Chicago y para servir al Señor.

12 La Biblia dice, aquí: “Si hay entre vosotros alguien que es espiritual o profeta, Yo Jehová me apareceré a él en visiones”. Que el Señor añada Sus bendiciones a Su Palabra.
Ahora, solo una charla de corazón a corazón, voy a… Joseph no sabe esto, pero solo le voy a pedir si él solo… Cada vez que desee interrumpirme hablando o decir algo…
Tuvimos una entrevista como esta, esta mañana en la radio. ¿Escucharon todos el programa? Así que entonces hoy, pensé que quizá… solo como para captar el sentir de la gente para que Uds. puedan ver la operación de lo Sobrenatural y solo dar una charla de corazón a corazón uno al otro. Dejar que Uds. entren en Esto lo más que yo pueda avanzar. Nunca he… Muchas de estas cosas que tengo en mi corazón para decirlas, nunca las he dicho antes en mi vida ante una audiencia, por tanto que Él añada Sus bendiciones a lo que decimos.

13 Lo primero de lo que queremos hablar es: ¿Qué Es Una visión? ¿Qué podría ser? De modo que mucha gente… (No lo digo como lo dice nuestro Hermano Billy Graham…) respondiendo a mis críticos… estoy tan agradecido de tener muy pocos críticos. Casi todos… Algunos de ellos que nunca han estado en la reuniones, pudieran decir: “Oh, bueno, no hay nada en eso”; pero una vez que están en la reunión eso casi siempre lo resuelve, cuando Jesús se apodera de su corazón, y ellos miran, entonces, que eso es verdadero.

14 Una visión solo es… Mucha gente me pregunta: “Hermano Branham, ¿es algo material lo que usted mira, o solo está grabado en la mente, o qué es?”. No, es material. Es tan real como lo que estoy viendo ahora. Ahora, cómo eso sucede —es hecho por la gracia soberana de Dios. Cuando yo era solo un bebé, cuando recién nací, mi madre me dice que esta Luz entró y posó sobre la camita en la que nací; y luego desde que puedo recordar, esas cosas han sucedido ante mí.

15 Eso simplemente se abre. Solo parece como, (No hay manera que pueda realmente explicarlo, pero solo para obtener lo mejor que yo pueda) tan solo rendirse al Espíritu Santo, y simplemente comienza, y ahí está frente a uno. Uno está consciente de que está ahí parado, y sin embargo uno se encuentra a cuarenta años atrás en la vida de alguien, observando lo que ellos están haciendo. Entonces, lo único que yo digo es solo lo que estoy viendo; y entonces cuando más o menos reacciono, me doy cuenta que he dicho algo, pero muchas veces no sé lo que dije. De la manera que lo obtengo es porque estos muchachos (los que están sentados aquí abajo con las grabadoras), ellos me las reproducen. Así es cómo lo entiendo. Por lo tanto, no depende de mí en lo absoluto. Entonces, eso es dado por un propósito.

16 Ahora, pienso—y digo esto desde mi corazón— que la forma más grande y más elevada que tiene Dios de llevar Su mensaje a Su pueblo es para que la gente crea Su Palabra. Eso es correcto. Esa es la forma más elevada: predicar el Evangelio es la forma más elevada. Luego, si se fijan, la Biblia lo coloca de esa manera. Primero, apóstoles; segundo, profetas; y así sucesivamente. Entonces, sigue, sigue entonces hasta los nueve dones espirituales operando en cada cuerpo local.

17 Ahora, mis servicios en Estados Unidos no han sido muy buenos —como deberían haber sido, en los Estados Unidos. Mis servicios son más efectivos para el Señor en el extranjero. Se reúnen mejor alrededor de ello. Ahora, no sé por qué. Ahora, no estoy hablando de Uds. No, estoy hablando del público en general, por todo alrededor —como Chicago, en su totalidad, diríamos, o Durban, Sudáfrica, en su totalidad, ¿ven? Algo como eso; o la Ciudad de México, en su totalidad. Bueno, ellos responderán a eso un ochenta por ciento más que en los Estados Unidos.

18 Ahora, donde los estadounidenses responden más es en los servicios de sanidad, en mi opinión, es bueno, con el Hermano Oral Roberts. Ahora, el Hermano Oral Roberts es un orador poderoso, un verdadero predicador, y un buen hermano temeroso de Dios (El Hermano Oral Roberts), y un íntimo amigo mío —un hermano precioso. Le tengo un respeto muy profundo al Hermano Roberts. El Señor está con él y lo está bendiciendo tremendamente, y sus reuniones aquí en los Estados Unidos.
Vean, ambos podemos ir a una ciudad, y él programaría su reunión y yo programaría mi reunión. Sus audiencias superarían varias veces a las mías, con tan solo un poco de publicidad, porque su ministerio tiene un impacto mayor aquí en los Estados Unidos, porque él es un orador muy influyente. Él tiene una manera. Es listo, educado, y conoce la Biblia, y puede presentarla de tal modo que la gente educada escucha eso, porque ese es el nivel donde ellos viven.

19 Pero nosotros, cuando fuimos al África —bueno, no había comparación en lo absoluto, ¿ven? La gente que no tiene educación y por el estilo busca lo Sobrenatural, porque ellos no tienen la educación y no han sido enseñados académicamente como estas personas aquí. Así que entonces, es algo que el Señor ha dado para ganar a la gente.

20 Ahora, no pretendo decir que muchos educados, inteligentes, astutos… Algunos de los más elevados, aún los reyes, potentados, monarcas —ciertamente, ellos lo creen y lo reciben; pero en general, nuestras iglesias estadounidenses, ha pasado mucho desde que tuvimos un avivamiento, desde la edad remota de Wesley.
Las generaciones antiguas han muerto, cuando la gente de Wesley solía ser expulsada y la llamaban “santos rodadores” y “espasmódicos” porque sacudían sus cabezas y se tendían sobre la plataforma y por todos los pasillos. Les derramaban agua encima y los abanicaban cuando el Espíritu Santo estaba sobre ellos. Ahora, ese día se extinguió hace mucho tiempo. Todos nosotros nos hemos asentado a, oh, muy ortodoxos. Pero esa es la razón que ellos no pueden… A la gente se le enseña hoy —bueno, un orador que puede presentarlo en una forma magistral. Bueno, eso está muy bien. Eso es bueno y estupendo, siempre y cuando reciban a Cristo. Eso es lo principal: mientras Uds. reciban a Cristo.

21 Ahora, nos fijamos en nuestro Hermano Roberts. Quizás escucharon su programa esta mañana.
Leí el artículo en el periódico y lo supe de primera mano de cómo es que, allá en Australia (qué cosa tan horrible) ellos le gritaban insultos y llamándolo falso y de todo y lo expulsaron de esa manera —dónde quizás este tipo de ministerio hubiera sacudido esa cosa en este momento, ¿ven? Eso hubiera sido diferente.
Pero el Hermano Roberts… Sin embargo, Dios le ha dado una manera de trabajar con gente a la que yo no pudiera tocar, y quizás yo trabajo con gente que él no puede tocar. Pero juntos somos hermanos, tratando de hacer lo que podamos para el reino de Dios, ¿ven?

22 Las visiones solo son parte del Evangelio que se predica. Ahora, miren, si yo tuviera una educación y probablemente tuviera una buena voz y así sucesivamente, y hubiera presentado el Evangelio como… Probablemente yo hubiera sido un predicador de ese tipo. Pero Dios, sabiendo que yo no iba a tener una educación, Él tuvo que darme algo más con qué trabajar, ¿ven? Así es como Él lo hizo, es lo único que yo sé.

23 Ahora, Uds. pudieran preguntarse qué pasa en la plataforma cuando un paciente… o, yo no lo diría de esa manera, ese es un término demasiado médico. Pudiera decir, cuando un amigo está parado frente a mí, buscando ayuda, esto es lo que sucede.
Ahora, yo no tengo nada que ver con eso —ni una sola cosa. Es el paciente mismo, operando ese don Divino. No tengo nada que ver en lo absoluto. Yo solo me sigo rindiendo, rindiendo, hasta que el espíritu de ellos y el Espíritu que está en mí, al que me estoy rindiendo —hasta que el Espíritu Santo… (Llamaré esto… lo haré de esta manera mejor dicho, de modo que lo entiendan). Aquí está el Espíritu Santo, aquí arriba, y luego yo solo me sigo rindiendo a mí mismo a Él hasta que sé que Él está ahí. Y le sigo hablando a la persona hasta que puedo captar su atención. Hasta entonces, yo no sé nada más; y el Espíritu Santo, por estar mi espíritu rendido, me muestra su vida. Y cuando eso sucede, eso eleva la fe del paciente hasta un lugar como este; y muchas veces, entonces yo comienzo a decir algo más; y Eso me detiene y dice: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Ahora, observen eso. Eso es perfecto cada vez; nunca falla.
Él les dirá exactamente lo que está a punto de suceder, y será de esa manera. Anótenlo y vean si no es de esa manera. Ahora, el paciente está haciendo eso.

24 Ahora, explicaré esto en una pequeña forma infantil de modo que entiendan. Digamos que hay una gran… Todos somos muchachitos y muchachitas, estamos en… de regreso a la niñez. Hay una gran cerca aquí, y adentro hay un carnaval. Y yo resulto ser un poco más alto que Uds. Tal vez Uds. sean más fuertes que yo, pero yo soy más alto. Vean, Dios hace personas de diferente manera para trabajos diferentes. Bueno, entonces, aquí arriba, casi por donde puedo alcanzar a ver, hay un agujero en la pared. Bueno, ahora, yo puedo alcanzar la parte superior, porque alcanzo un poco más alto, y puedo levantarme con mis dedos, y ver a través de este agujero; puedo regresar y decirles lo que vi. ¿Entienden la idea? Ahora, ¿me están siguiendo?

25 Ahora, quizás el siguiente hombre, él es más fuerte, pero no puede ver a esa altura. Así que, él dice: “Hermano Branham, ¿qué ve Ud.?”.
Yo digo: “Un momento”, y yo salto muy alto, me agarro con los dedos en el extremo, me elevo a mí mismo bien fuerte, y digo: “Veo un elefante”, y me bajo, ¿ven? Es agotador, porque me estoy levantando. Estoy diciendo esto como una parábola para que se aseguren de entender.
Ahora, cuando yo me bajo: “¿Qué vio usted?”.
“Un elefante”, ¿ven?
Muy bien, eso es semejante a la persona parada en la plataforma usando el don Divino. Es una tensión, porque la persona misma está operando ese don. Ellos no están conscientes de eso, pero ellos mismos lo están operando.

26 Ahora, anoche me dijeron que estuvo un hombre parado en la plataforma. Él Hermano Joseph me dijo después que se encontró conmigo que el hombre era… Primero cuando llegó, yo pensé que era sordomudo. Yo dije: “¿Cómo está, señor?”, algo así. (Tal vez no lo cite correctamente. Estoy tomando lo que ellos me dijeron. Todavía no escucho la cinta.) Y dijeron, que el hombre solo se quedó ahí, y yo dije: “Bueno, quizás él sea sordomudo”.
Ahora, observen la gracia soberana, ¿ven? Eso es como el maniático en la plataforma. Eso es como el brujo en África ahí parado con huesos en sus dedos para hacerles un reto, ¿ven? La gracia toma el control. Uds. no tienen que preocuparse; no hay nada de qué preocuparse al respecto. La gracia toma el control.

27 Dios toma control cuando Uds. no pueden tomar control. Y entonces cuando el hombre estaba parado ahí ante… Yo dije: “Bueno, quizás él es sordomudo”, y de repente, apareció una visión ante mí. [Suena una alarma].
Disculpen esa alarma del reloj, era para venir aquí y comenzar. Sé que van a comentar sobre esto. Me dieron allá un reloj que sonó el alarma, pero todavía no es tiempo de parar, espero que no. Escucharé sobre esto.
Así que, el hombre ahí parado… la visión…yo rápidamente, quizás vi Finlandia, o algo. No recuerdo, pero lo que haya sido, dicen que le dije que él era finlandés. Y él… [Palabras inciertas]… algo por el estilo, entendí que era un finlandés. Bueno, Joseph, aquí, dijo que eso fue extraordinario para él, de cómo sabía de qué nacionalidad era el hombre. Dios en Su gracia mostró eso.

28 [El hermano Mattsson-Boze le dice al hermano Branham: “Fue esto, que Ud. no le dijo una palabra al hombre”]. Sí, señor. [“Así que, entonces Ud. dijo: ”Pensé que Ud. era sordomudo“, dijo. Pero Ud. dijo: ”No, no, Ud. no es sordomudo. Simplemente no entiende inglés“]. Eso fue. Eso fue. [”Eso fue“]. Eso fue. [”Y no podía entender cómo usted podía entender eso“]. Yo tampoco, y no lo hice. Pero luego Eso le dijo lo que tenía, creo, que era un problema con su hígado o algo así… [”Problema cardíaco“]. Problema cardíaco. [”Ud. le dijo que él era finlandés, que era un predicador, y que tenía un problema cardíaco“].
Me pregunto si por casualidad ese hombre está en el edificio hoy, y si alguien está sentado cerca de él si de algún modo…. Si ellos pudieran hablar finlandés, si vieran…. Si es así, levantarían su mano. Si el hombre está en el edificio hoy —el hombre finlandés que estuvo aquí anoche del que estamos hablando, que estuvo en la plataforma. Solo quisiera que… [“Yo conocía al hombre”]. Oh, Ud. conoce al hombre. [“Sí, conozco al hombre, así que sé que era correcto”. Pensé que tal vez había venido desde Finlandia solo para que se orara por él o algo así. [“Él lleva aquí uno o dos años, pero no era joven cuando vino, así que nunca aprendió inglés”].Oh, ¿es eso? [“Él tenía reuniones Finlandesas en Waukegan, Illinois”]. Bueno, supongo, que regresó quizás a su hogar.

29 Ahora, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él era el portavoz ungido de Dios. ¿Creen eso? Él era el unigénito Hijo de Dios, y Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo, sin medida. ¿Creen Uds. esa Biblia? Él era Emmanuel. No hay ninguno de nosotros que alguna vez llegue a ese lugar. No, no. Él era el Hijo santo de Dios nacido virginalmente, y nosotros nunca lo seremos. Nunca seremos capaces de hacer las cosas de esa manera, porque Él fue eso. Pero ahora, Él prometió que las cosas que Él hizo nosotros las haríamos también, porque llegaríamos a ser hijos adoptados de Dios a través de Él. ¿Es eso correcto? Ahora, eso es para cada uno de nosotros. Todo creyente llega a ser hijo e hija de Dios. ¿Es eso correcto?

30 Ahora, cuando la mujer con el flujo de sangre tocó Su vestidura, fue como estarse asomando por el agujero, ¿ven? Él sintió que virtud salió de Él. Él se puso débil, pero Él no supo lo que había sucedido. Alguien lo había tocado por fe. Él preguntó quién era, y todos lo negaron. Así que entonces, lo que sucedió después que Él hizo eso: pues, Él miró alrededor hasta que encontró… Ahora, ¿cómo supo de ella? Esa es la pregunta que quiero hacerles llegar. ¿Cómo supo de ella?

31 Ahora, permítanme tratar de explicárselos como su hermano (cómo Él supo de ella), porque cuando alguien ha hecho eso —puedo decir de las reuniones aquí, de la operación del Espíritu Santo— cuando alguien ha sido bendecido, simplemente parece como si fuera algo que lo está jalando a uno de esa manera (¿ven?), y uno llega a la persona. Entonces, justo encima de la persona, uno los ve, y lo que les sucedió, y lo que está mal con ellos. Y luego uno mira, y ve que es la misma persona. Es solo como una avenida o un canal que está obrando entre uno y la persona. Así es como yo pienso… (Él nunca lo explicó), así es como pienso que Él lo supo, porque el Espíritu Santo, obrando de manera similar… Esa es la manera en que se entiende.

32 Como por decir, a veces uno dice: “La señora que está sentada allí que tiene puesto un sombrero verde”, o algo por el estilo. “Usted ha estado sufriendo con tal y tal. Ud. viene de un cierto lugar”. Uno está escuchando eso, ¿ven? Uno está justo en la visión, viendo lo que está ocurriendo. Y entonces tal vez la ven que regresa de repente y hay luz alrededor de ella y todo. Entonces uno dice: “Pues, ella está sanada. Es ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Ven? El Señor, que está mostrando la visión, está justo… Su fe en Él me está usando a mí como portavoz para decirles lo que desean que Él les diga. ¿Ven lo que quiero decir?

33 Ahora, pero cuando es del otro…. Ahora, eso es solo Dios obrando de la manera permisiva. Digo esto con reverencia: la hora está a la mano —para decirles lo que la visión del Señor me mostró— que esto finalmente se hará a un lado, dando lugar a algo más allá de eso. Y eso es a lo que quiero llegar a esta tarde.

34 Ahora, la persona que está haciendo eso, si ellos lo creen, serán bendecidos y sanarán. Ahora, no que ellos fueron sanados, sino que su fe tocó a Dios y aceptaron su sanidad que ya ha sido destinada para ellos desde hace mil novecientos años, ¿ven? No es que, eso no tuvo nada que ver con su sanidad; solo fue un portavoz para hablar.

35 Cualquier lugar en la Biblia… No me estoy comparando con un profeta. No señor; no, yo solo soy un pobre pecador salvo por gracia, pero el don que el Señor le dio a los profetas y que los hizo profetas… Ellos eran el portavoz de Dios. Ellos tenían la Palabra del Señor, y ningún profeta hizo nunca algo por su propio deseo. Primeramente él lo hacía, después de que Dios se lo había dicho. Correcto. De esa manera fue con el Hijo de Dios, cuando vino, el cual fue el Dios de los profetas. Él dijo: “Yo solo hago lo que el Padre Me muestra que haga”. Eso es correcto. Solo tiene que venir a través de poderes Divinos para revelar a través de la carne, y Cristo fue el portavoz de Dios en la tierra. ¿Todos entienden eso?

36 Ahora, por ejemplo, algunas veces estaré en casa. (Gene, Leo y ellos, yo estaba hablando de eso anoche, sentado por aquí, el hermano Beeler y muchos del resto de ellos, y los que me conocen). En casa estaré caminando por la casa sin pensar en nada; quizás me siento en la sala, y llegará una visión. Y tal vez me quede completamente quieto por un rato. Y Eso dirá: “Ahora, vas a recibir una llamada telefónica en unos momentos, y vas a ir a esta ciudad. Y cuando vayas a esta ciudad, vas a ir a un cierto lugar. Será de esta manera. Y entrarás en la habitación, y pondrás abajo el sombrero, o la señora pondrá tu sombrero sobre la cama; pero no se supone que debe permanecer allí. Se supone que debe estar sobre la mesa, y otra dama entrará en esta dirección”.
Y uno ve que todo actuó exactamente de la manera que se supone que debe pasar; y si yo fallo en una de esas cosas, no sucederá. Tiene que ser exactamente el momento y el tiempo, y todo posicionalmente igual, porque es una visión. Se tiene que materializar perfectamente. Y luego cuando lo hace, tiene que suceder. Nunca ha fallado.

37 Ahora, eso es cuando Dios está usando Su don. Eso no me debilita. Eso no me molesta. Ahora, cuando Jesús resucitó a Lázaro de la tumba, fue un milagro mucho más grande de lo que fue con la mujer que tocó Su vestidura y que sanó del flujo de la sangre. ¿Admiten Uds. eso? Él nunca dijo una sola palabra sobre debilitarse y la virtud saliendo de Él, porque Dios estaba usando Su don, ¿ven? Son esa clase de visiones. Es ese tipo de visión. Pero cuando la gente usa el don de Dios… y lo que me debilita tanto en la plataforma, son Uds., Uds. mismos. Eso es lo que lo está haciendo. Uds., Uds. mismos están operando el obrar. Esa es la razón por la que está jalando. Ya sea que estén ustedes usando el don de Dios o Dios usando Su don.

38 Ahora, en comparación, yo diría… si me preguntan: “¿Qué hay ahí dentro?”.
“Bueno, es una jirafa”.
“¿Qué más viste?”.
Me estoy cansando, ¿ven? Es algo más, ¿lo ven?
Bueno, ahora, cuando Dios quiere que uno sepa lo que va a suceder, Él solo lo toma a uno y lo eleva por encima de toda la cosa, y dice: “Aquí está todo el circo. Este es el cuadro completo. Vas a hacer esto, y hacer esto, y hacer esto, y aquello”, lo vuelve a bajar a uno. Él lo tiene levantado a uno con Sus alas y brazos eternos, y no hay nada en el mundo… Uno vuelve a bajar, siente ganas de gritar la victoria, pero eso es.

39 Ahora, la mayoría de la gente piensa que alguien que ve visiones debería ser Divino. No señor. De ninguna manera. No señor. No hay nadie Divino sino Dios. Eso es todo, y no hay nadie… no hay diferencia en ninguno de nosotros. Todos somos pecadores salvos por gracia. Uno no está por encima del otro. Solo que a uno se le da algo, y él tendrá que responder por lo que hizo con ese talento que se le dio. Eso es correcto. Cada persona tiene que responder por eso.

40 Ahora, podría contarles una visión que acaba de ocurrir recientemente. El hermano Joseph me pidió que hiciera esto, para que la gente que está aquí en el edificio que no pudo obtener el número de esta revista, lo pueda entender.

41 Cuando recién me convertí en un siervo del Señor para orar por Sus hijos enfermos… (Uds. conocen la historia de cómo Él me dijo que yo había nacido para orar por los enfermos). Ahora, Uds. dicen: “Oh, yo he escuchado eso muchas veces, de diferentes personas”. Eso está bien. Yo no puedo responder por alguien más. Tengo que responder por mí mismo, y Uds. tienen que responder por Uds. mismos.
Ahora, eso es cierto. Y luego, cuando Él me dijo eso, yo sabía que en este ministerio habría muchas cosas que considerar —él dinero en primer lugar. Bueno, yo le hice una promesa a Dios de que no tomaría el dinero de la gente, y le pedí a Él que… Yo no quería el dinero de la gente, pero sabía que en eso implicaba que me darían mucho dinero, y tendría que rechazarlo. Así que le dije a Él, mientras Él prosperara mis caminos, así yo no tendría que rogar por dinero, yo me quedaría en el campo mientras Él me prosperara. Pero cuando Él se puso tal que Él me falló al punto que debíamos pedir o tomar horas o lo que sea que ellos hacen para levantar la ofrenda (como lo he visto muchas veces en mi propia iglesia denominacional a la que pertenecía en aquel entonces), entonces yo dije que me saldría del campo.

42 Él me bendijo durante unos nueve años, pero en California mi ministerio parecía… empezó a decaer, de alguna manera. El correo decayó. Parecía como que la gente no estaba interesada. Bueno, yo pensé: “Dios, todo eso está en Tus manos”. Donde yo solía recibir alrededor de mil cartas al día o algo así, que sería en ese lugar. Descendería hasta 600, luego 500, luego bajaría a 400, 300, 175 (bajando más o menos a eso), y serían 75 cartas al día, tal vez.
Yo pensé: “Bueno, ¿me pregunto qué habrá pasado? No sé si he hecho algo. Si lo he hecho, para la gente, pues lo siento. Por supuesto”, pensé: “bueno, no tengo… yo no vendo cosas; y por la única cosa que la gente me escribe es para obtener telas de oración, y nosotros no las vendemos. Se las damos a ellos; así que, Señor, tal vez te estás preparando para cambiar las cosas”.

43 Fui a California, y quedé endeudado con 15,000 dólares en la reunión. Y esa noche cuando me fui, le pedí a Billy que me lo dijera. Y la gente querida que lo estaba patrocinando, lo asumieron y fue muy, muy bueno. Pero esa no fue la promesa. Le prometí a Dios lo que yo haría. Y cuando un querido hermano me llevó a casa aquella noche a una pequeña cabaña donde yo me estaba quedando, salí a la montaña, solo, como a las dos de la madrugada, (E íbamos a partir como a las cuatro y media). Y yo oré —y la luna brillando intensamente. Puedo mirarla. Fue el otoño pasado.
Yo dije: “Padre Celestial, ahora, dejo el campo. Me voy a casa. Y lo que sea que Tú quieras que yo haga de ahora en adelante, solo revélamelo”.

44 Y así que, yo no podía decírselo a Billy y a los demás, no se los quise decir. No quería decírselo a mi esposa, pero, oh, yo dije: “Se los diré cuando llegue a Arizona”. Bueno, entonces dije: “Esperaré hasta llegar al gran y viejo estado de Texas, de donde vino mi madre”. Dije que se los diría allí, y luego llegué allí… Se los dije mientras llegaban a Jeffersonville, Indiana.
Bueno, Billy, dijo: “Papá, mejor ten cuidado con lo que estás haciendo. ¿No dice la Biblia: Ay de mí si no predico el evangelio?”.
Yo dije: “Yo nunca dije nada acerca de la predicación del Evangelio, me refiero a los servicios evangelísticos”. Y yo dije: “Mira, Billy”, dije: “Dios tiene hombres en el campo por todas partes. Él no me necesita allá fuera. Puedo regresar y recuperar mi trabajo, y pastorear, y pastorear el tabernáculo o algo así. Tal vez vaya y alquile el viejo teatro allá y tener una reunión internacional de domingo por la tarde y una transmisión o algo así”. Yo dije: “No puedo parar todo de una vez, porque mis gastos son alrededor de 100 dólares al día en casa, así que no puedo con mi oficina y las cosas”. Dije: “Simplemente no puedo terminar todo, porque no puedo hacerlo”.

45 Y así que mi esposa dijo: “Billy, espero que sepas de lo que estás hablando”.
Le dije: “Bueno, yo sé una cosa”.
Cuando yo vine aquí una vez a una convención… para una convención… Y Uds. conocen la historia. Porque le había prometido a este querido amigo Sueco que está aquí, el Hermano Boze, que yo vendría a predicar dos días para él en la Iglesia Filadelfia después que terminara esa convención; y me dijeron que si yo hacía eso, que no podría ser un orador. Que me decidiera. Yo dije: “Me quedaré con mi palabra”. Y fui con el Hermano Joseph, exactamente, porque yo lo haría de nuevo.
Un hombre que no cumple su palabra no es muy bueno. De esa manera es que tomo a Dios. Él da la Palabra, y yo creo cada palabra de eso, y si Él no la guardara, no sería Dios para mí. Él tiene que guardar Su Palabra, yo creo. Y Él lo hará, y yo sé que Él lo hará.

46 Luego después, aquella noche me fui a la cama cuando llegamos a casa; oh, y mi esposa estaba llorando. Ella dijo: “Billy, me temo que estás cometiendo un error”. Ella dijo: “Tú sabes que quiero que estés en casa con los niños y conmigo, pero”, dijo: “Bill, ¿ves lo que ha causado? Eso ha comenzado un avivamiento mundial, y no puedo ver cómo Dios te sacaría del campo”.
Yo dije: “Bueno, se lo prometí a Él”.
Ella dijo: “Pero Él nunca te lo dijo a ti”.
“Pero”, dije: “yo se lo prometí a Él, ¿ve? Eso es. Yo se lo prometí, y voy a cumplirle mi palabra a Él. Si se la cumplo a mis hermanos, de seguro se la cumpliría a mi Salvador”.

47 Así que entré y dormí muy bien durante toda la noche. A la mañana siguiente, a eso de las seis en punto, nos despertamos, y me estaba levantando de la cama; ella estaba en el otro lado. Yo solo estaba frotando mi cara de esta manera, yo dije: “Bueno, voy a llamar a la Compañía de Servicio Público hoy y preguntar si puedo recuperar mi antiguo trabajo”. Yo dije: “Si ellos no me dan mi trabajo, el señor Wood es un contratista; solo iré con él, y él y yo saldremos a demoler algunos edificios o algo así. Tengo que trabajar porque tengo que ir a trabajar. Se tiene que pagar este dinero, y tengo una deuda de 15.000 dólares”. Dije: “¿Entonces qué puedo hacer? Tengo que pagar eso. No importa cuánto ellos lo hayan asumido, yo voy a pagar eso. Correcto”.
Ella dijo: “Entonces, ¿vas a llamar al señor Barr esta mañana?”.
Le dije: “Sí, le voy a llamar y preguntar si puedo recuperar mi trabajo, y si ese trabajo… alguien lo tiene ahora, y no le pueden dar a él un mejor trabajo”, dije: “Entonces iré con el Hermano Woods, e iremos a construir edificios o algo por el estilo. Yo le ayudaré. Y entonces”, yo dije: “si dejo el campo, por supuesto, él también tendrá que salir, y regresará de contratista, y podemos ir a trabajar”.

48 Así que, entonces, ella dijo: “Bueno, espero que sepas de qué estás hablando, Bill”.
Le dije: “Bueno, yo…”, y miré, viniendo, bajando del techo… Oh, yo solo, quizás no puedo esperar que lo entiendan, pero eso es algo que… Cuando nos encontremos cara a cara con Jesús, tal vez Él lo dará a conocer.
Aquí venía algo moviéndose. Vi a dos pequeños niños de rostro oscuro que se acercaban, jalando un pequeño vagón, y yo dije: “Cariño, mira lo que viene aquí”. Ya para entonces yo estaba fuera de mí.
Ella dijo: “¿De qué estás hablando?”.
Yo podía escucharla, pero no pude contestarle; y esos niñitos venían caminando hacia mí —pequeños, como con cabello largo y negro, ojos oscuros, de rostro moreno, viniendo, caminando hacia mí. Vi entonces… Me empecé a mover alejándome de los niños, y vi al señor Arganbright, mi hermano, que fue al extranjero conmigo muchas veces… lo vi parado allí mirándome. Me acerqué a él. Ahora, todavía podía escuchar a mi esposa caminando por la habitación. Lo diré de esta manera de modo que lo entiendan. Puede que no sean las palabras correctas, pero para que lo entiendan. Esa dimensión en la que yo estaba, había entrado a otra entonces. Ya no podía escucharla caminando. Se había ido.

49 Vi al señor Arganbright, su pequeña manera peculiar, la manera en que él sostiene su cabeza y sonríe mientras me mira. Y él dijo: “Hermano Branham”, dijo: “repartimos las tarjetas por todas partes, tenemos una manera para que pueda entrar y salir, y todo está listo”.
Le dije: “Muy bien, Hermano Arganbright, ¿por dónde debo ir?”.
Él dijo: “Sólo siga adelante”.
Seguí caminando y pasé por algunos ministros. Entonces, caminé un poco más lejos, y llegué a un gran lugar panorámico: todo tipo de… parecía tener la capacidad para miles de personas. Justo entonces, escuché a alguien decir: “Despidieron la reunión”.
“Bueno”, yo dije: “¿quién la despidió? ¿Cómo es que fue despedida?”. Yo estaba disgustado, y dije: “¿Por qué la despidieron? ¿Qué ha pasado?”.
Estaba lloviznando, y algo me dijo: “Por esto lo sabrás”.

50 Entonces, yo dije: “Bueno, yo no…”. Y luego, entré más profundo en la visión; Y cuando fue así, yo estaba parado con un zapatito de bebé de alrededor de un año de edad. Conocen el pequeño ojal. No es un botín, sino un zapato. Y yo tenía un cordón en mi mano, tratando de encajar este hueco de octavo de pulgada en este ojal con un cordón de media pulgada: simplemente esforzándome tratando de empujar ese cordón a través de esa… cordón de media pulgada, a través de un octavo de pulgada del ojal. Y yo estaba rompiendo los hilos por todo el cordel tratando de meterlo de esta manera, y simplemente no funcionaba. El cordón se estaba rompiendo en la punta.
Así que, justo en ese momento escuché a alguien decir detrás de mí: “¿No entiendes que no puedes enseñarle cosas sobrenaturales a los bebés?”. Miré a mí alrededor, y estaba detrás de mí. Reconocí esa voz. Él dijo: “Estás usando el extremo equivocado del cordón”. Y miré hacia abajo al final de la cuerda, que estaba en el piso —una gran pila del cordón— y estaba atado a un bonito octavo de pulgada, para que pudiera pasar por el agujero. Yo dije: “Entiendo”. Y cuando me agaché para recoger el cordón, fui tomado de nuevo.

51 Ahora, anoten esto. Obsérvenlo suceder, ¿ven? Y cuando empecé a agacharme, me fui otra vez. Entonces, cuando reaccioné, yo estaba parado al lado de un hermoso lago —algo parecido al lago de Uds. que está por aquí en el verano, cuando es muy bonito y verde. Había pescadores alrededor de todo el lago, y estaban pescando, pero estaban atrapando peces pequeños.
Yo miré hacia el lago (y aquellas grandes y hermosas truchas arco iris por ahí) y dije: “Sé que esta es una visión, pero no puedo entender lo de esas truchas”. Pero yo dije: “Sabes, creo en lo profundo de mi corazón, que yo puedo atraparlas”. Así que cogí el cordón, pero en vez de ser un cordón, era una caña de pescar; y justo entonces, el que estaba detrás de mí dijo: “Ahora, te voy a enseñar a pescar, (cómo atrapar esas)”.

52 Así que Él tomó… Él dijo: “Pon el señuelo”, y yo puse el señuelo. Él dijo: “Ahora, aviéntalo lejos”. (Ahora, escuchen atentamente.). “Allá lejos en lo profundo”. Él dijo: “Cuando lo hagas, ahora, deja que el señuelo se hunda primero”. Y entonces dijo: “Jálalo lentamente”. Ahora, esa es realmente la técnica de los pescadores“.
“Así que”, yo dije. “Entonces cuando lo hagas, ahora sentirás algunos mordiscos en ello, pero no le digas a nadie lo que estás haciendo. Guárdatelo para ti mismo. Luego, cuando sientas que vuelve a mordisquear”, dijo: “jálalo un poco, pero no demasiado fuerte”.
Él dijo: “Y entonces se alejará de los peces pequeños, y cuando se dispersen, eso atraerá la atención de los peces grandes, y ellos lo agarrarán”. Él dijo: “Así es como los atraparás”. Dijo: “Luego cuando muerdan la tercera vez, prepara tu anzuelo para la captura”.
Yo dije: “Lo entiendo”.
Él dijo: “Pero mantente quieto. No se lo digas a nadie. Quédate quieto”.
Yo dije: “Está bien”.

53 Yo tenía el señuelo en mi mano, y todos estos pescadores resultaron ser ministros, y todos vinieron diciendo: “Hermano Branham, sabemos que Ud. puede capturar peces”.
Oh, por supuesto, eso me hizo sentir muy bien, y yo dije: “Oh, sí, soy un pescador, puedo capturar peces”. Él dijo… Yo dije: “Ahora, esta es la manera de hacerlo”. Yo dije: “Ustedes lo lanzan lejos”, y me fui lejos a las aguas profundas. Y yo dije: “Ahora, esos pequeños peces están bien, hermanos, pero también queremos los grandes”. Yo dije: “Miren, cuando se hunde… Ahora, vean, ahí está; casi donde debe estar. Ahora, miren, ahí están los peces pequeños”. Dije: “Ahora cuando se extienda de nuevo…”. Y yo le di un jalón fuerte. Y cuando lo hice, saqué todo el señuelo del agua. Y cuando lo hice, capturé un pez, pero me pregunté cómo había entrado el señuelo en su boca porque parecía que la piel estaba estirada sobre el señuelo, casi del mismo tamaño que el señuelo. Pensé: “¡Oh, vaya!”.

54 Justo entonces, Aquel que había estado hablando detrás de mí, se puso frente a mí. Era Él: el Ángel del Señor. Él tenía Sus manos cruzadas. Él me miró. Dijo: “Exactamente lo que te dije que no hicieras”.
Yo dije: “Sí, eso es correcto”.
Él dijo: “Ya ves, ese primer jalón era cuando solías poner las manos sobre las personas y les decías cuáles eran sus problemas”. Él dijo: “El segundo jalón fue cuando conocías los secretos del corazón como yo te dije”. Él dijo: “En lugar de reservártelo, trataste de explicar todo al respecto y decirle a la gente, y cuando lo hiciste”, Él dijo: “tú mismo no sabías nada al respecto. ¿Y cómo podías explicarlo? Has provocado que se levanten un montón de personificaciones carnales, y mira lo que has hecho”.
Yo dije: “Señor, lo siento”. Y yo dije: “Oh, lo siento mucho, no sé qué hacer”.

55 Yo estaba jalando de la línea de esta manera, y estaba tratando de desenredar mi línea, y Él me miró, dijo: “Ahora no enredes tu línea en estos tiempos”.
Pensé: “Tal vez Él me va a dar otra oportunidad”. Y yo dije: “Seguro tendré cuidado”, y estaba enrollando mi línea, y vi que lo estaba haciendo bien; y luego cuando Él dijo eso, justo entonces sentí que estaba más arriba, muy arriba. Cuando me bajó, entonces yo estaba debajo y de pie sobre una gran carpa: ¡Nunca he visto una carpa semejante! Parecía que yo acababa de hacer un llamado al altar; y cuando estaba allí, en el altar, miré, y había cientos de personas que estaban paradas alrededor del altar llorando porque habían aceptado al Señor Jesús. Ellos estaban llorando en voz alta. Yo dije: “Oh, eso está mejor, de esa manera”.

56 Y un caballero muy amable caminó hacia la plataforma y dijo: “Mientras el Hermano Branham descansa unos instantes”, dijo: “llamaremos la línea de oración”. Y dijo: “Todos con tarjetas de oración comenzando con”, un cierto número “párense a la derecha”.
Bueno, yo me fijé en la línea de oración: Parecía que iba por todo alrededor de la carpa y por fuera y a lo largo de la calle, ¡qué línea de oración!
Me fijé alrededor (lo que estaba entonces a mi izquierda, y ahí estaría a mi derecha si estuviera parado en la plataforma, sería en esa dirección). Había un pedazo de lona extendida allí y detrás de esta lona estaba un pequeño edificio cuadrado de unos doce pies [3.6 m] de ancho y veinte pies [6 m] de largo, algo así. Bueno, yo me quedé allí y miré eso.

57 Vi que trajeron a una dama en una camilla, y había una dama allí tomando su nombre y cosas en un papel. Y entonces, alguien vino por ella y se la llevó y fue abriéndose paso empujando su camilla y el siguiente hombre pasó por ahí con muletas. Yo los vi pasar por ese pequeño edificio y en el exterior la dama, salió clamando a voz en cuello, empujando esta camilla. Luego había otra dama al otro lado —parecía que era una mujer de cabello oscuro— y ella dijo: “¿Qué sucedió?”.
Ella dijo: “Simplemente no lo sé”. Ella dijo: “No podría decirle lo que sucedió”. Ella dijo: “He estado paralizada durante veinte años, y mire. Me siento como que si nunca estuve enferma”.
En ese momento salió el hombre brincando y saltando, con sus muletas en la mano. Y yo miraba a eso.

58 Justo entonces…. Ahora aquí hay algo. Pongan atención. Hay una diferencia entre el Ángel del Señor y esa Luz, porque escuché algo moviéndose, como sucede cuando Eso viene aquí a la plataforma por la noche. Como un “Whew-whew-whew”, y como un fuego azotando alrededor —una lengüeta de fuego. Eso me dejó, y bajó directamente arriba de la audiencia, y fue y se asentó sobre la parte superior de ese pequeño edificio, y luego se asentó encima de él. Y entonces, cuando lo hizo, Este que estaba parado junto a mí… detrás de mí —la misma voz, la voz del Ángel— Él dijo: “Te encontraré allí adentro, y este es el tercer jalón, pero nadie sabrá nada al respecto”.
Yo dije: “Bueno, no entiendo por qué allí adentro. ¿Por qué allí?”.
Él dijo: “Esta vez no será un espectáculo público”.
Yo dije: “No entiendo lo de entrar en ese aposento, de esa manera”.
Él dijo: “¿Acaso no está escrito por nuestro Señor, mas tú, cuando ores, no seas como los hipócritas que quieren ser escuchados delante de los hombres, sino entra en tu aposento y ora al Padre que ve en secreto, y el que ve en secreto te recompensará en público?”. Es perfectamente con la Escritura; lo es cada vez.
Yo dije: “Entiendo”.
Luego Él me llevó a este lugar, y me bajó en esta habitación donde yo estaba, y luego Él me dijo qué hacer por tercera vez.
Ahora, amigos Cristianos, cuando yo parta de este mundo, eso todavía estará en mi seno. Pero anoten mis palabras de lo que va a suceder.

59 Eso fue hace cinco meses (seis meses, ahora) y no teníamos ni idea de que íbamos a ir a México. Sino que yo pensaba que iría a Phoenix. Y nuestro querido amigo y hermano que estaba orando por los enfermos, el señor Allen, entró allí, y dijo: “No, yo me voy a quedar aquí, así que no me voy a ir por esa parte de mi…”.
Bueno, yo no iría entonces con mi hermano allí. Simplemente no haría eso. Así que, yo no conozco al Hermano Allen, pero sin embargo él está allá en la obra del Señor. Ellos dijeron: “”No, él se iba a quedar“.

60 Yo dije: “Bueno, los Hermanos me llamaron, la asociación allí, el grupo ministerial”, se suponía que yo iba tomar el lugar del Hermano Roberts mientras él estuviera en Australia. Yo dije: “Bueno, está bien si tienen a alguien allí, al Hermano Allen orando por los enfermos”. Yo no iría. Eso no sería fraternal. Así que, yo dije: “Está bien”.
Entonces el Hermano Arganbright me llamó unos días después y dijo: “Hermano Branham, he hablado con el Hermano Moore. ¿Por qué no ir a México?
Le dije: “Oh, el Barón Von Blumburg y todos ellos han tratado de llevarme a México. No me interesa ir. Tengamos solo una reunión estadounidense en alguna parte”. Y yo dije que quería instalar esa carpa allí por primera vez.
Él dijo: “Bueno, ¿por qué no ir a México?”.
Le dije: “Bueno, muy bien, piense al respecto”.

61 Así que, había otro hombre allá, y él llamó otra vez, dijo: “Las reuniones están preparadas para las mismas fechas”. Él dijo: “Las tienen en el interior de un gran auditorio allá”.
Esa noche estuve con el señor Woods y pensé: “Saben que eso es correcto. Niños pequeños de rostro moreno, parecían indios. Eso es lo que es la visión”. Y luego yo dije: “Pero lo extraño: se suponía que debía ser en una panorámica, y algo sobre despedir”.
Entonces, cuando nosotros… dos días después, el señor Arganbright llamó y dijo: “Hermano Branham, tenemos la gran plaza de toros y el gobierno mexicano lo estará trayendo a usted, por primera vez en la historia de México que es traído por el gobierno uno que no es Católico”.
Así que le dije: “Eso es maravilloso”. Así que, yo dije: “Ahora, algo está a punto de suceder”. Yo dije: “Vienen problemas”.
Ustedes saben, cuando llegamos a México y nos preparamos y fuimos a la plaza de toros, alguien… Llovió en el trayecto para llegar allá, y alguien había despedido esas reuniones, y ¡todavía no saben quién lo hizo! Correcto. ¡Eso es exactamente correcto!

62 Entonces volví a casa… volamos el segundo día. El Hermano Moore dijo: “Hermano Branham, lo averiguaré”. Y ni siquiera pudimos conseguir un ministro en eso en ninguna parte. Nadie sabía nada al respecto, y el Hermano Moore dijo: “Hermano Branham, si no le hubiera creído en todo el tiempo que lo he seguido a la fecha, ahora de seguro lo haría.”
Yo dije: “Eso es correcto.”

63 Así que nosotros regresamos y luego oí que el señor Arganbright estaba en camino para verme, y yo salí a orar a mi cueva y le pregunté al Señor qué… Él me mostró otra visión. Él dijo: “Estaban unos peces muertos”, y Él me dijo lo que era. Dijo: “Regresa, pero realmente este no es el momento, pero Yo lo bendeciré”.
Y yo volví allá y alrededor de cuarenta o cincuenta mil personas vinieron a Cristo. Un bebé muerto fue resucitado de entre los muertos, y grandes cosas sucedieron.
Ahora, yo estoy esperando la hora. Pueden imaginarse lo insignificante que esto parece ser ahora, que estas cosas están sucediendo… estas grandes cosas que ya se llevaron a cabo.

64 La otra noche, sin saber… ¿Cuántos estaban en la iglesia de Filadelfia cuando me oyeron decirle a una persona: “¡Maldita sea la persona que levante los ojos mientras estoy orando por esta mujer ciega!?”. Eso es lo que yo estaba haciendo, ¿ven?
El Señor se está preparando para visitar a Su pueblo en un gran algo maravilloso, amigos. Yo estaba… Tiene que ser un secreto en mi propio corazón, pero como Uds. me conocen, y me creen, y me aman, y me respetan como siervo de Dios -solo recuerden que les estoy diciendo, una bendición está en camino. Correcto, está llegando. Y no será para debilitar, ya no me debilitará más, y será mucho más allá de lo que haya ocurrido aquí o en cualquier otro momento. Simplemente es algo que el Señor ha dado. Y yo quiero… Eso me haría creyente en la gracia después de haber hecho… y las cosas que he hecho, y la forma en que había actuado, y condenado ante Dios, y sin embargo, cuando Dios habla algo y hace un… Él va a hacerlo, de todos modos. Amén.

65 Moisés mató a un hombre una vez, pero Dios estaba determinado. Él lo mantuvo allá por cuarenta años en la parte de atrás del desierto, pero él llevó a Israel a la tierra prometida. ¿No es Él maravilloso?
Él es el mismo Dios hoy que era en aquel entonces. Y amigos, les digo esto a Uds., a cada uno de Uds. creyentes Cristianos, sin importar a qué iglesia vayan… Allá en los estudios el otro día había un hombre al que le estaba hablando, un muy buen hombre y su esposa, (donde el Hermano Boze y yo estábamos haciendo algunas grabaciones para una transmisión) y él me estaba saludando de mano y hablando, y yo dije… Él amaba mucho al hermano Joseph. Yo dije: “¿Va Ud. a su iglesia?”.
Y él dijo: “No, yo soy un Metodista”.
Le dije: “Bueno, se le puede perdonar por eso”, y así que, solo bromeaba con él de esa manera. Y yo dije: “Solo estaba bromeando con usted”. Dije: “Mire Hermano, yo solía montar un poco, y mi padre era jinete”. Y yo dije: “En lo alto del Bosque Arapao, donde criábamos el ganado”, le dije: “nada puede entrar a ese campo que no sea un Hereford pura sangre, absolutamente. El guardabosque está parado en la cerca de retención y no dejará pasar nada a menos que sea un pura sangre registrado como Hereford. Y yo dije: ”Algunos de ellos entran con los del rancho Lazy Js, algunos vienen con un Bar W, otros con un Circle R, otros con un Trípode; ellos están marcados con diferentes marcas, pero todos son Herefords de pura sangre.

66 De esa manera es. Nosotros pudiéramos ser Metodistas, Bautistas, esto o aquello, o el otro, pero mientras Ud. sea un Cristiano pura sangre por el poder del Espíritu Santo —eso es lo único que puede entrar al pasto, al redil. Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un solo cuerpo, y llegamos a ser un pueblo, una iglesia, con una idea y un motivo: para glorificar a Jesucristo mientras estamos aquí en la tierra. Un cielo. ¿Es eso correcto? Estamos tan agradecidos por eso.

67 Ahora, estoy pasado de mi tiempo de hablar con Uds., porque tenemos que regresar de prisa dentro de un momento. Pero ¿cuántos aman una conversación de corazón a corazón? Parece que Uds. lo entienden. Pudiéramos hablar horas tras horas, y ahora Uds. dicen: “Hermano Branham, ¿podría explicarme esto?”.
No puedo, ojalá pudiera, pero no puedo. Es imposible. Ustedes no pueden explicar cosas Sobrenaturales. Y cuando tratan de hacerlo, es como Él me dijo: Provocas que se levanten las comparaciones carnales. Miren, Uds. lo hacen. De hecho causará eso, y es un obstáculo para el cuerpo de Cristo. ¿Saben a lo que me refiero? Causa conflicto.

68 Ahora, lo que deben hacer es ser fieles en su corazón, amar al Señor con todo su corazón, y solo estar agradecidos de que Dios está marchando con nosotros —el resucitado Señor Jesucristo.
Y digo esto y hago esta predicción… No lo estoy diciendo en el Nombre del Señor, ahora. Lo estoy diciendo como su hermano. Yo predigo esto, (y escuchen con atención). Yo predigo que Estados Unidos este año, Estados Unidos este año, o va a recibir a Cristo, o empezará a decaer a partir de este año.
Este es el tiempo de Estados Unidos para que se arrepienta, y si no lo hace… Yo predije eso, creo, alrededor del 15 o 16 de enero de este año, solo sintiéndome dirigido a decirlo, y me he quedado con eso, y miro las ruedas girando.

69 Me fijo en el gran evangelista famoso, Billy Graham. Él regresó de ultramar, y programó sus reuniones en Nueva York y estos lugares para pegar en las arterias principales y así sucesivamente. Y veo que el hermano Roberts fue excomulgado del país extranjero.
El señor Arganbright me quiere después de junio (y los demás) para ir a Alemania y bajar a Sudáfrica y por allí, pero algo me está deteniendo en los Estados Unidos. Y todos los demás parecen estar de la misma manera, y yo creo que Estados Unidos va a recibir su último llamado este año. Correcto. No me atrevería a… Miren aquí, a las cintas aquí abajo. Ellas pudieran ser tocadas veinte años a partir de hoy, ¿ven?

70 Uno tiene que vigilar de lo que está hablando —vigilar lo que uno está diciendo. Pero yo creo eso. Ahora, el Señor no me ha dicho eso, pero yo creo eso: que Estados Unidos o va a recibir a Cristo o va a rechazarlo rotundamente este año, y yo predigo que ellos lo van a rechazar. Lo predigo.

71 Miren lo que ellos le están haciendo a Jack Coe en Florida. Miren lo que están haciendo todo el trayecto. Cómo pudieran alguna vez… Eso incluso es inconstitucional expulsar a un hombre del estado. Tenemos la libertad de expresión; seguro que la tenemos. Pero de repente, intentarán detener todo esto. Intentarán detener la oración por los enfermos y prohibirlo. Solo recuerden que cuando la persecución se levante, la iglesia llega entonces a su punto más alto. Siempre es lo mejor. Sí señor, y Dios lo está obrando todo en conjunto. [Varias personas comenzaron a hablar en lenguas].

72 Alabado sea Dios Quien nos da la victoria. [Un mensaje en lenguas es dado desde la audiencia]. Aquí, esta noche, es una interpretación para darle continuidad a esto. Ahora todos muy reverentes. La dama que habló, quienquiera que haya sido… escuchen atentamente, y dejen a los que saben ahora… [La Interpretación no se puede escuchar en la cinta].
Ahora, con su rostro inclinado; Uds. han oído esa interpretación. ¿Cuántos aquí quieren recibir a Cristo como Salvador personal, para recordarlos en la oración? ¿Podrían levantar las manos bien arriba ahora mismo? Bien arriba para que podamos ver quiénes son —bien arriba.

73 Obtengamos un pequeño tono en el órgano, ¿si lo puede hacer por favor, solo unos momentos?
Mientras inclinan su rostro ahora, y crean con todo su corazón; mientras que la voz que dijo que esto era la verdad, si alguna vez van a entrar —vengan ahora.

74 Nuestro Padre Celestial, oramos que en el Nombre de Jesucristo, mientras Tu Espíritu se está moviendo sobre este edificio ahora, y la voz ha salido y dijo que este era el tiempo, esta es la hora.
Y yo ruego, Padre Celestial, que viendo todas esas manos que se levantaron (algunas, tal vez treinta manos o más subieron al aire, en este momento, para recibir a Cristo como su Salvador personal) escuchando el mensaje, sabiendo que estamos en el tiempo final. Estos fuegos de avivamiento en cada colina…. Dios prometió en los últimos días que Él levantaría estas cosas para probar que Él era Dios y en medio de nosotros y haciendo aquello que era correcto, y mostrando grandes señales y maravillas entre la gente: que los ciegos verían, los sordos oirían, y habría grandes ministerios Sobrenaturales llevándose a cabo. Y hoy, Señor, vivimos para verlo; y ruego, Padre Celestial, que cada uno de estos pobres y queridos hijos que levantaron sus manos en este momento que querían recibirte a Ti como Salvador personal, que Tú los salves del pecado. Concédelo, Señor.

75 Yo oro, también, que mientras estamos en este gran movimiento en este momento que el Espíritu Santo llene cada corazón nuevamente. Enciende el nuevo fuego, Señor, en sus almas. Que salgan con un celo después de escuchar, tan pronto como se habló esa palabra, que nuestra amada nación rechazaría el ofrecimiento.
Oh, Dios, los grandes reinos tienen que caer. Cada cosa mortal tiene que ceder a la inmortalidad. Oh, Dios, mientras vemos esto, nos paramos en las antiguas ruinas de Roma, vemos donde ese gran país monarca se paró un día como un lugar floreciente del mundo, el lugar más brillante de todo el mundo. Y hoy cavan seis metros bajo tierra para encontrar las ruinas del gran imperio. Allá donde estaba el templo, se sitúa la Mezquita de Omar. Muchos de los grandes reyes, las grandes naciones, el gran Alejandro Magno, y Grecia, y muchos otros lugares: cómo han caído los reinos.

76 Dios, vemos el fundamento de nuestra nación desmoronarse por causa de rechazar el Evangelio. Mientras grandes hombres han barrido a esta nación, peinado por todos los lugares, el mensaje del Evangelio ha salido. Un espíritu como Juan el Bautista —sin hacer milagros ni decir nada acerca de milagros, sino que barrió la nación; después el poder milagroso de Jesús lo siguió como lo hizo Juan. Y todavía nuestra nación —el whisky, el tabaco, los clubes nocturnos, el pecado amontonándose por todas partes— nuestra gran civilización está cayendo, cayendo. Todo tiene que ceder. Todos estos reinos tienen que caer, para que el Reino de Dios surja en su resplandor, y el gran Milenio tome su lugar.

77 Al ver un viejo árbol donde una vez hace unos años, cuando era niño, me senté mientras grandes ramas como reyes —cómo creí que ese árbol estaría allí por cientos de años—y hoy es un tronco. Sabiendo que todas las cosas mortales deben ceder.
Yo, también, Señor, una vez un joven, viéndome ceder, ahora. Llegando a lo alto de la línea más allá para ver la puesta del sol. Hoy muchas cabezas canosas están inclinadas en este edificio, donde alguna vez fueron hombres fuertes, jóvenes y guapos. Muchas mujeres con el rostro inclinado, arrugado, y ahora, las lágrimas delineando el camino de la arruga en su rostro, el cual una vez fue hermoso y bello como mujeres jóvenes.

78 Oh, Dios, toda carne es como la hierba: el fin se acerca. Oh Cristo de Dios, recibe a esta pobre gente en Tu Reino. Algún día debo pararme allá en el trono de Dios y rendir cuentas de mi ministerio, rendir cuentas de estas cosas que Tú me has permitido hacer, Señor: en medio del pueblo para declarar la resurrección del Señor Jesús. Dios, debo responder por eso. Oh, Dios, haz arder el celo en lo profundo de mi corazón más y más, y sabiduría para que yo pueda saber cómo guiar a la gente al Señor Jesús.

79 Hoy, Padre, Tú has prometido en Tu santa Palabra: “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”.
Muchas manos por aquí se levantaron, Señor. Muchas pobres personas perdidas —muchas de ellas descarriadas y apartadas del camino. Dios concede que en este mismo minuto el Espíritu Santo, dando testimonio de que estas cosas son verdaderas: que estamos en el tiempo final, y ellos se dan cuenta de que algún día tienen que morir. Que ellos reciban a Cristo, ahora mismo.

80 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿hay alguien aquí, ahora, que no levantó las manos en el primer llamado? ¿Levantarían su mano ahora y diría: “Quiero recibir a Cristo en este momento como mi Salvador”? ¿Lo harían? Alguien más que nunca… ¿Se fijaron cómo el fuego golpeó el edificio cuando salió esa palabra? Yo creo…. Y Dios le bendiga, mi amigo joven, el joven con la mano levantada. Dios conceda, mi hermano, que tenga Vida Eterna por creer en el Señor Jesús. Me pregunto si en el balcón en alguna parte… Si vemos que Dios prometió estas cosas… Estamos aquí para verlas acontecer. Sabemos que Dios lo prometió, y todo lo que Dios promete, Dios está obligado a hacerlo.
¿Habría otro? Dios le bendiga, señora; yo veo su mano. ¿Alguien más levantaría su mano? Dios le bendiga, señora; yo veo su mano. Dios le bendiga, jovencita; veo su mano. ¿Alguien más? Dios le bendiga, señora; yo veo su mano.

81 ¿Alguien en el balcón? Me gustaría ver a alguien en el balcón que no es Cristiano, me gustaría decir… Dios le bendiga. Sabía que estaba allí arriba. Algunos… solo alguien. Porque el Espíritu Santo parecía dirigirme al balcón. No sé por qué.
Yo no soy un fanático. Si lo soy, no pretendo serlo. Pero solo parecía que había alguien en el balcón. Dios le bendiga, hijo. Pudiera, y si esa es su esposa a su lado, que pueda Ud. servir al Señor Jesús con todo tu corazón. Que pueda cambiar su vida, su hogar. Lo hará. Que se convierta en Su siervo.

82 ¿Hay alguien más, antes de cerrar ahora, antes de entregar el servicio al Hermano Boze? Los muchachos tendrán que venir en unos minutos y empezar a repartir tarjetas de oración. ¿Podría, uno más, levantar la mano, en alguna parte del edificio? Hermano Joseph…. Si Ud. solo levanta su mano un momento, quiero orar con usted.
Sí. Sí, Dios le bendiga. Lo veo ahí abajo. Gracias, amable señor. Dios le bendiga, por allá, joven. Eso está muy bien.

83 Ahora, esto puede parecer un poco extraño para algunos de Uds.; cómo esa sola palabra desataría algo así, y el fuego se dispersaría. Vean, es porque es la verdad y (la nota clave para el mensaje, ¿ven?) de que estamos en el tiempo del fin. Dios le bendiga, señor. Veo su mano. Dios le bendiga, que Dios le bendiga. Ahora, ya les digo, amigos. Hay muchos aquí sentados, creo, que soportarán una horrible persecución por su fe antes de que sea sellada.
Dios le bendiga. ¿Alguien más levantó la mano? Que Dios le bendiga allá atrás en la parte de atrás. Veo su mano, señor. ¿Alguien más? Ahora, alguien levante su mano rápidamente mientras estamos esperando la oración de despedida, si levantan su mano. Dios te bendiga, hijo. Dios te bendiga, hijo. Que Dios le bendiga, que Dios le bendiga; veo su mano sobre el hombre allá arriba. Sí, Dios le bendiga, hermano.

84 Vean, eso es maravilloso. Solo aceptando a Cristo. Cuando Uds. levantan la mano, Dios lo escribe en el Libro de la Vida. En el mismo minuto que lo creen, Uds. pasan de muerte a Vida, cuando levantan la mano. ¿Cómo levantaron la mano? “Ninguno puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere primero”. Eso es. Dios los está trayendo. Uds. están levantando la mano. El Ángel está escribiendo su nombre en el Libro de la Vida; eso lo concluye. Ahora, Uds. recibirán el Espíritu Santo, si solo creen. Ahora, con nuestros rostros inclinados de nuevo.

85 Padre Celestial, envía Tus bendiciones, y te doy gracias, Padre, por esta gran multitud de personas que recién recibieron a Cristo. Te agradezco por vindicar Tu mensaje, Señor, y darlo, y por hacer las cosas que Tú has hecho por nosotros hoy. Estas personas serán felices todos los días de su vida. Tú les has dado Vida Eterna ahora mismo, porque han creído en el Señor Jesús.
Y Padre, cuando se haga ese llamado al altar dentro de un momento, para venir aquí y pararse personalmente alrededor del altar o en el pasillo, en algún lugar, y orar a Ti y agradecer por su salvación, oro que toda mano que se levantó se ponga de pie en el pasillo en algún lugar, y ore a Ti y te dé las gracias por recibirlos en Tu reino. Concédelo, Señor. Que Tu bendición Eterna descanse sobre ellos. Con nuestros rostros inclinados, el Hermano Joseph continuará la oración.

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