S.39 50-0822  La Fe Sin Obras Está Muerta 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Fe Sin Obras Está Muerta

Cleveland, Ohio, E.U.A.

50-0822

1 Buenas tardes. Feliz de estar de regreso esta noche, para estar aquí en el servicio, y confío que significará mucho para cada uno de nosotros, que Dios sanará milagrosamente a alguien esta noche, para que Él pueda recibir gloria para Sí mismo… Estoy seguro que si solo creemos en Él con un solo corazón y de manera unánime, Dios lo concederá. ¿No creen Uds. eso? Yo lo creo con todo mi corazón.
Solo un poquito cansado esta noche y yo… solo parece que… Yo… desearía no haber….? … eso. Ahora, en cuanto a estar físicamente cansado, no. Es un… Me imagino que Uds. lo llamarían mentalmente cansado. Simplemente pareciera como que solo… la fuerza de uno se va, y no se sabe… a dónde se fue, pero se va. Pero Dios es nuestra Fuerza si confiamos en Él.

2 Hoy, ha sido un día bastante ocupado. He estado orando mucho hoy concerniente a las reuniones. Muchas personas mandaron telegramas y llamadas, sabiendo que voy a estar el viernes en casa. Y luego quieren saber quién va a hacer el primero que pasará…
¿Y entienden ahora por qué es? Es solo estarse moviendo constantemente, y uno no tiene tiempo para descansar. Eso es todo. Yo… De la única manera que puedo descansar es cuando no me voy a casa y simplemente voy a algún otro lugar, me escondo un poco. Entonces, cuando uno lo hace, pues, le hace a uno sentirse mal al pensar en las reuniones, y luego uno no logra orar por los niños pequeños, y parece que puedes escucharlos en la noche pidiendo oración, madres y personas lisiadas… Y lo que eso es, ese es el clamor de sus oraciones…llamando. Solo, solo piense…

3 Yo solo… Algunas veces cuando subo a las montañas… Yo tengo una fotografía de la audiencia. Y me siento, quizá al lado de un árbol, y me arrodillo y solo oro y oro y oro. Dios los sane. Y es mi interés… Vaya, me gusta ver que la gente se ponga bien. Nadie puede disfrutar, apreciar una buena salud más que yo, cuando pasé mucho tiempo, estuve muy, muy enfermo en los días de mi juventud. Yo… Una enfermedad, especialmente, afectó mi problema estomacal, por años estuve tomando agua de cebada, comía galletas, y tal vez comenzaba a caminar, empezaba a escupir eso inmediatamente, como…?…. algo. Fui a toda clase de doctores y clínicas, nada se podía hacer. Ellos solo decían: “Bueno, el… solo, nada le puede ayudar”. Me dieron medicina, y de todo, pero simplemente… no lo podían detener. Eso continuaba, igual.

4 Aproximadamente siete u ocho años de manera constante, y yo no comía. Y solo trataba de no ver la mesa, y ver a la gente comiendo y sentarme. Y yo intentaba tomar mi agua de cebada, Ud. sabe y tal vez un poquito de jugo de ciruela de desayuno, agua de cebada de cena y comer unas cuantas galletas, galletas saladas con agua de cebada. Tal vez una galleta dulce, ocasionalmente…?… así sucesivamente [La cinta se repite]
Cuando veo a la gente, lo que harían… Yo me iría a trabajar, con pico y pala, y trabajaba todo el día y me iba a comer, solo bebía agua de cebada, Ud. sabe y…?… [La cinta se repite] Miraría, vería a esos tipos comer y mi boca se hacía agua. Y yo tenía un constante dolor de cabeza todo el tiempo. Ese era el problema. Solo seguí adelante, caminando alrededor una vez con unos lentes muy grandes puestos, solo… Algunas veces me caía con… Simplemente me tenían que guiar, estaba tan ciego.
Pesaba alrededor de ciento dieciocho, ciento veinte libras. [53 kg. a 54 kg. Trad.]. Y al pensar eso ahora, después de todos esos años sufriendo con eso, y ahora, mis ojos son 20/20. Eso es tan perfecto como podrían ser los ojos humanos. Puedo leer la letra del periódico a cinco pies de distancia [152 cm. Trad.]. Y mi… mi estómago, yo… Alabado sea Dios, como todo lo que quiero y lo disfruto. Y estoy tan agradecido por eso, y me siento bien. Peso ciento cincuenta y tres libras [69 kg. Trad.]. Estoy tan agradecido.

5 Cuando era un niñito, yo… yo era irlandés, por supuesto mi conversión no cambió demasiado eso. Y yo…
Alguien dijo: “¿Cree Ud. que haya oportunidad para un irlandés?”.
Yo dije: “Sí. Hay uno de ellos en el cielo, Miguel”. Y así que yo… Yo dije: “Es un…”. Entonces sé que hay una oportunidad para mí“.
Pero ellos… Todos los… Cuando yo era niño, solía gustarme el boxeo, lo consideraba. Ahora, teníamos un… solo un campeonato allí en Falls City. Yo boxeé mucho allí. Y luego llegué al punto donde estaba teniendo ocho peleas y peleas de diez asaltos. Gané cincuenta y dos peleas seguidas profesionales. Y perdí mi cincuenta y tres con Billy Pritchard, West Virginia, Evansville, Indiana, en la… arena. Peleé en… Pensé que por poco daría empate…?… porque él me golpeó bien y lo hizo. La primera vez en mi vida que voltee a ver a Dios para hacerle una promesa. No me sentía seguro de mí cuando entré al cuadrilátero esa noche. Yo dije: “Bueno, yo… si me deja pasar por esto…?… Yo… no quería tener parte en eso.
Así que me paré en el cuadrilátero desde entonces. Pero estoy peleando contra otro oponente, el diablo. Eso es correcto.

6 Y estoy muy contento esta noche de que… Es mucho…?… y golpea, y me jala, así de esa manera. Pero aún si lo es así, tenemos un gran Maestro. Y podríamos simplemente predicar el Evangelio por entero y gratis, y soltarlo, las astillas caerán donde sea que quieran. Dios cuida del resto.
Ahora, quiero hacer esta afirmación. Yo… he sido solo un poco cauteloso con respecto a decirlo, pero esta noche me siento solo un poco bien vestido. No sé si Uds. lo notaron o no, es un traje que una hermana me dio. Yo… yo lo aprecio mucho. Muchas gracias. Eso es… Dios le bendiga hermana. Gracias a todos.
La gente me manda y regala buenas corbatas, camisas, calcetines. Tenía un poco de miedo decir algo al respecto desde la plataforma. Tal vez alguien pensó que yo estaba… se formara la impresión equivocada, que yo lo estaba diciendo solo porque tal vez… Oh, no. Solo no piensen eso. Pero es… se aprecia mucho. Simplemente no podría dejar que la gente hiciera cosas como esa y luego no dejarme mencionarlo de alguna manera. Ud. sabe, algunos ni siquiera le ponen su dirección.
No pudiera decir el nombre de la mujer que me compró ese conjunto de ropa. Yo… nunca pudiera dejar que ella… dejar la… que la mano derecha… mano izquierda sepa lo que hace la mano derecha, me supongo. Pero yo… yo lo apreció desde lo profundo de mi corazón.

7 Y voy a decir esto, mi querida hermana, y a todos ustedes. Ustedes nunca le han dado nada a nadie en su vida que lo aprecie más que yo. Eso es correcto. Yo lo aprecio.
Y la Biblia dice: “Por cuanto lo hicisteis a uno de estos Mis pequeñitos (Ese soy yo), a Mí lo hicisteis”. El que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá“.
Ahora, confío que Dios les recompensará cien veces más. Y estoy seguro, si Dios me permite mantener mi mente cabal, jamás estaré en bares con él puesto, porque yo no voy a esos lugares. Nunca he estado en uno. Y yo… Y yo… yo solo voy a la iglesia, y a mi casa, y salgo a visitar a los enfermos. Es a donde voy.
Y confío que Dios, mientras esté predicando con este traje, me permita ganar miles de personas. Y oro que el Espíritu Santo unja de tal manera, que aquellas personas que aún pasen, muchas de ellas, como lo hicieron en Arkansas, y que tocaron, sean sanadas por Su poder glorioso.
Y en gloria, cuando la vida haya terminado y nuestro viaje terrenal finalizado, espero estar parado cerca cuando lo vea a Él ponerles esa gran vestidura blanca. Yo inclinaré mi cabeza ante el Padre, le daré las gracias al Señor por Uds., vistiéndolos en Su justicia. Dios sea siempre con ustedes es mi oración.

8 En un tiempo, yo pensaba que no era correcto recibir un regalo que le dé alguien a uno. El Hermano Sharritt, un hombre me corrigió eso. Él dijo: “Hermano Branham, detesto tener que corregirle en algo”. Pero dijo: “En eso se equivoca”. Él dijo: “Ha causado en esa gente por no recibir sus regalos; usted hace que pierdan su… su recompensa”. Él dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir”.
Después él me contó su historia. Hice… Solo creo que diré esto ahora mismo. Simplemente vino a mi mente por un momento. Juan B. Sharritt de Phoenix, Arizona, uno de los administradores de negocios de la campaña…
Muchos de Uds. lo conocieron, sin duda. Si hay alguien aquí que de casualidad conoce al Hermano Sharritt, o alguien, ¿Juan Sharritt, de Phoenix, Arizona? Bueno, él es producto de la Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati, Ohio.
El rector del colegio me estaba hablando de larga distancia hace unos momento, un excelente hombre, el Hermano Stanley. Muchos de Uds. escuchan al Hermano Stanley de la… el evangelista de avivamientos de Dios. Él se encuentra en mi casa ahora esperándome.

9 Y él y el Hermano Raymond T. Richey… Muchos de Uds. escucharon hablar de él, ¿no es así? De Houston, Texas. Él pertenece a la iglesia, a las Asambleas de Dios, y tiene un…. Evangelístico… allá.
Y así que el Hermano Sharritt, el nació un tanto de… un tipo que no tenía mucho de los bienes del mundo. Su padre era un hombre muy pobre, y él era muy rudo. Y él dejó a su madre. Y Juan Sharritt, hace como quince años, estaba vendiendo manzanas a cinco centavos la pieza teniéndolas enfrente de él de esta manera en St. Louis, Missouri. Manzanas… En una pequeña bici… no podía tener un carretón para cuidar de su mamá.
Y él tenía un impedimento del habla. No podía hablar en lo absoluto. Si Ud. empezaba a hablarle, solamente se quedaba en solo…?… Él solo… él lo intentaba de nuevo. Y como si él fuera a decir: “Buenas tardes”, él diría: “Buee… [El Hermano Branham hace ruidos incomprensibles]”. Se esperaba un poco y decía: “Buee…”. Y de esa manera intentaba lograrlo; bastante grave…

10 Bueno, pero él comenzó a buscar al Señor cuando era un niño. Y todos los muchachos estaban corriendo a diferentes partes con jovencitas. Él dijo: “Señor, yo… yo voy a confiar en Ti. Yo…yo… yo estaría horrible allá afuera tratando de hablarle a las jovencitas. Pero quiero casarme y tener hijos. Y yo te voy a servir, y Tú dame una esposa”. Él se lo encomendó al Señor: a la edad de veinticinco años aproximadamente.
Si él hubiera pasado a cada mujer en el mundo, no podría tener una mejor que la que tiene. Dios le dio una pequeña santa encantadora.
Pero algo grandioso es que él amaba tanto a los niños… Ella era estéril. Llevaba casado muchos, muchos años, seis, siete, ocho, diez años, sin hijos.
Él quebraba concreto en la calle, por veinticinco centavos la hora para ganarse el sustento diario. Y ellos habían ahorrado su dinero, y compraron una casita de tres habitaciones. Creo que costó unos mil quinientos dólares allá atrás en el tiempo de la depresión. Y ellos la pagaron, y pagaron, y pagaron. Y…? …. la pagaron hasta que la terminaron de pagar.

11 Pero justo cuando llegó el tiempo que ellos la terminaron de pagar, tuvieron un avivamiento en Phoenix. Y allí estaba un hombre llamado el Doctor Sutton. No sé si Uds. lo conocen o no, un…?… Un predicador del Evangelio completo vino allí a Phoenix, y él se estaba quedando en un campo turístico.
Y el Señor se le apareció al Hermano Sharritt una noche en un sueño. Él le dijo a él: “Toma tus cubiertos y tu ropa y la de tu esposa, y deja tu hogar, y dáselo a este Hermano Sutton”.
Piénselo. Después de diez años de trabajo duro durante el tiempo de la depresión, ahorrando y esforzándose, y el Señor le dijo que le pasara ese lugar al Doctor Sutton, el cual era un —un ministro muy reconocido.
El Hermano Sharritt dijo: “Muy bien, Señor”.
Fue con su pequeña compañera, dijo: “Cariño, el Señor me habló y me dijo que le pasara nuestra casa a… Que solo tomara nuestros cubiertos y nuestra ropa, y que le pasara la casa al Doctor Sutton”.
Cuando él fue y se lo contó a ella, ella dijo: “Muy bien, querido”. Ella creía en su esposo, dijo: “Si el Señor dijo que hicieras eso, Dios nos tiene algo más por hacer”.

12 Así que ella… Él entregó todo lo que tenía en ese momento. Y ni siquiera tenía un lugar a donde llevar a su esposa esa noche. Y encontraron el campamento turístico que costaba setenta y cinco centavos. Y se quedaron en el campamento turístico esa noche, y ganando veinticinco centavos quebrando concreto en la calle (Eso es correcto), trabajando diariamente por… Él es un hombre grande, pesa alrededor de doscientos veinticinco libras [102 kg. Trad.].
Y como una semana después, una mujer rica le dijo que —que ella movería unas de sus cosas a la parte de atrás de su garaje, si él quería vivir en su garaje, allá arriba con rumbo a Camelback Mountain (Uds. saben en dónde está este lugar), es como un lugar viejo aristocrático esa parte del país allá. Dijo: “Tú… Si mantienes mi patio podado… ven, y mantén el pasto regado, y así sucesivamente”. Dijo: “Puedes vivir gratis en mi garaje”.
Él se mudó allá sin una cosa. Consiguió unas cajas, consiguió una… y se acostó en el piso, se consiguió un colchón… él y su esposa durmieron allí.
El hermano Sutton dijo: “Hermano Sharritt, yo no…”.
Dijo: “El Señor me ha dicho que haga eso. Está bien”.

13 Y él continuó. Y él estuvo de esa forma durante un año, vivía una buena vida Cristiana. Finalmente, la dama con la que vivía era una mujer multimillonaria. Y ella vio su honestidad. Él era un Cristiano igual como Daniel allá en Babilonia.
Ella fue a verlo un día. Ella dijo: “Juan”, dijo: “¿Sabes algo?”. El Señor me habló anoche en un sueño, y me dijo que debo prestarte diez mil dólares para que entres a los negocios“.
“Pues”, él dijo, (él no podía hablar) Dijo: “Dama, yo…yo ni siquiera puedo hablar. Nunca seré un hombre de negocios”.
Ella dijo: “Pero el Señor me dijo que lo hiciera, y aquí está el cheque”.
Él dijo: “Bueno, ah, yo… yo… yo no puedo dejarla hacer esto”. Dijo: “Yo… yo no quiero diez mil dólares puestos en mi… No, huh-uh”.
Así que ella dijo: “Pero el Señor me dijo que te los diera. Me he fijado que has sido un buen hombre honesto, te he visto leyendo la Biblia. Y yo me conseguí una Biblia y la estaba leyendo. Y el Señor me dijo que te diera el cheque, que te lo prestara, por diez mil dólares para que entres a los negocios”.

14 Así que él tomó el cheque. No sabía qué hacer. Así que él siguió adelante. Y una tarde él iba caminando y vio una casita vieja de cinco habitaciones en venta por dos mil dólares. Así que él fue para allá y cambió el cheque y la compró por dos mil dólares. Y fue allá, él y su esposa, y comenzó a quitarle el enyesado al lugar y lo enyesó muy bonito, él y su esposa trabajando juntos. Y él enyesó la casa, le arregló el terreno, y le puso un anuncio de venta. Y si él hubiera recibido tres mil, habrían ganado dinero. Y él la vendió por seis mil.
El día de hoy John Sharritts vale medio millón de dólares. De eso han pasado seis o siete años desde que él empezó, vale medio millón de dólares. Él es padre de tres excelentes niñitos. ¡Oh, vaya!
Él dijo: “Hermano Branham, ¿qué si yo hubiera…? ¿Qué si el Dr. Sutton no hubiera recibido…? … lo que Dios me dijo que hiciera. ¿Ve lo que hubiera sido?”.

15 Y ahora, él se paró allí, dijo: “Señor, cuando sea que vea Tu programa, haré…”. Simplemente, él tiene tanto dinero, dijo: “Yo no quiero…”. Es dueño de naranjales, casas de ranchos. Es dueño del gran Rancho Thunderbird, uno de los más grandes que hay en Arizona.
Y él dijo: “Todas estas cosas…”. Él dijo: “Yo… tengo más dinero de lo que sé qué hacer con él”.
Y Dios le dio una linda niñita, luego un niñito, luego una niñita. Esa es la razón por la que él no está con nosotros esta noche. La bebita acaba de nacer. Su esposa había sido estéril durante todos estos años. Y ahora, ella está teniendo niños, solo… al hacerlo. Oh, qué familia tan feliz.
Y él dijo: “Cuando vaya a Phoenix…”. Él dijo: “Fui a la reunión una noche”, y él dijo: “Señor, ¿no es allí que Tú hablaste al respecto?”. Y después dijo… vino a mí. Él dijo: “Hermano Branham, Ud. no me debe ni un centavo. Pero si puedo pasarle su sombrero, o traerle su saco, yo quiero estar en su campaña”.
Y yo había orado por él, y Dios le restauró de nuevo su habla. Ahora, él está sanado, con su casa bonita, en todas partes. Da sus diezmos al Señor de todo lo que gana. ¡Oh, vaya! Él está tan bendecido. Así que es más…

16 Ahora, si quieren escribirle, solo escriban a Juan B. Sharritt, Phoenix, Arizona. Yo lo contactaré. Y Uds. mismos pídanle el testimonio.
Ahora, él está imprimiendo folletos y todo, esparciendo el Evangelio a todas partes. Probablemente estará en breve con nosotros nuevamente en la campaña.
Más bienaventurado es dar que recibir. ¿Ven? Para…
Y ahora, esto no es estar diciendo… Deje Ud. que Dios le diga qué hacer. ¿Ven? Y cuando Dios le diga que la Sra. Jones allá es una mujer viuda, y necesita algo… algo de ropa, y Él le habla a Ud. para que vaya, ayude a esa mujer viuda, Ud. vaya a ayudarla. Usted… usted haga eso. Porque escuchen, amigos, todo el dinero que tenemos pasará un día. Eso es correcto. Ya no será más. Solo son las cosas eternas. Esas son las cosas que tenemos en nuestra alma. ¿Es eso correcto?
Llegamos al mundo desnudos; saldremos del mundo desnudos. Como Job dijo: “Jehová dio, Jehová quitó. Bendito sea el Nombre de Jehová”. Eso es correcto.

17 Ahora, todos sean reverentes. Estén orando ahora. Y Dios nos bendecirá, estoy seguro.
Les voy a pedir algo esta noche, si lo hacen por favor por mí mientras leo unas Escrituras. Tal vez esperaré hasta que lea las Escrituras. Vayamos a Santiago el capítulo tercero, o al capítulo segundo de Santiago, comenzando con el versículo 21.
Estaba un… un cierto hombre de esta ciudad que acabo de escuchar el nombre justo ahora. Él dijo que si yo regresaba para estar aquí el domingo en la tarde y el domingo, que rentaría un gran auditorio en alguna parte y tener el domingo en la tarde, servicios el domingo en la tarde. Y… esté próximo domingo. Así que tengo que orar ahora. Quiero que el Señor revele qué hacer —quiere que yo haga.
Ahora, yo aprecio eso, hermano, su oferta, independientemente. Dios le bendiga. Si Ud. tiene tanto así de corazón para la gente enferma, entonces su bendición vendrá a usted de la misma manera. Exactamente. Al ver a los necesitados…

18 Ahora, en Santiago el capítulo 3… el capítulo 2 y el versículo 21. Esto casi se puede ver como una contradicción en las Escrituras. Pero no hay contradicciones en la Escritura.
Usted sabe, la… Uno escucha a la gente decir que la Escritura se contradice a Si misma. No es así. Durante diez años, hubo un reto colocado en mi plat…. o en mi púlpito, para cualquier persona que pudiera mostrar una contradicción en la Palabra de Dios que no pudiera resolverse por la Palabra de Dios. No es así. Toda la Escritura está entrelazada. Eso es correcto. Está separada y colocada aquí dentro. Y esa es la razón que los seminarios, las escuelas teológicas nunca serán capaces de conocerla. Está escondida de los ojos de los sabios y entendidos, y será revelada a niños que quieran aprender. Usted tiene…. No es qué tanta escolaridad tenga usted….

19 Ciertamente… Un muchachito allá en Kentucky, cerca de la región de donde yo salí…
Alguien dijo el otro día, dijo: “Hermano Branham, ¿de qué parte de Kentucky es usted?”. Oh, vaya. Es un lugar allá en Kentucky donde ellos… Muy metido. Ni siquiera tienen caminos allí, solo fondos de arroyos.
Y así que tenían una pequeña y vieja escuela rural. El niñito como en el segundo grado… Él se levantó un día, y dijo: “Maestra, el Señor me llamó a predicar”.
Pues, ella se rió de él, cabello colgando en su cara.
Dijo: “El Señor me llamó a predicar”. Creo que el muchacho tiene quince, dieciséis años. Y dijo…
Pues, la maestra dijo: “La mera idea. Olvídate de eso”.
Bueno, él se fue con el director de la escuela. Y oh, no podían dejarlo predicar.
Pero unos meses después de eso, un gran ministro pasó por allí con sus grandes grados de D.D. en su nombre. Así que ellos lo dejaron usar la escuela. Entonces él predicó una reunión de dos semanas, no tuvo ni un solo convertido.

20 El papá del muchacho pensó que el muchacho realmente estaba llamado para predicar. Así que él fue con el director, dijo: “Bueno, si Ud. dejó que él la usara, ¿por qué no deja que mi muchacho lo intente?.
Así que fueron para allá, y él dejó que la usara. Todos ellos… Todos salieron a escuchar a este muchacho esa noche. Él subió allí, y no podía leer la Biblia. Así que dejaron que alguien más leyera la Biblia por él. Y él comenzó a predicar.
Entonces cuando él terminó de predicar, esa pequeña maestra con auto superioridad, junto con otros cincuenta, se hallaron en el altar, llorando por todo el camino hasta llegar a Cristo. ¿Ven? Eso es correcto. Y estalló un avivamiento en esa parte del país. Y literalmente cientos vinieron a Cristo.
¿Por qué? No se requiere de… de gran educación. Se requiere de un corazón totalmente rendido a Jesucristo. No importa qué tan analfabeta sea usted… “… por torpe que sea, no se extraviará…”. ¿Es eso correcto?

21 Así que presten atención ahora mientras leemos la Palabra.
¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.
Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

22 Ahora, la primera cosa…. Parece que Pablo estaba hablando en Romanos el capítulo cuatro, justificando a Abraham por fe; y Santiago está justificándolo por las obras. Pero no se contradice. Pablo estaba hablando de lo que Dios vio en Abraham, y Santiago estaba hablando de lo que el hombre vio en Abraham.
Pablo estaba hablando de lo que Dios vio en Abraham, en Génesis 6, cuando Él le dijo que iba a tener este hijo por Sara. Y Abraham le creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Él creyó la promesa. Eso es lo que Dios vio.
Y luego Santiago hablando, estaba hablando de lo que el hombre vio en Génesis 22 donde Abraham ofreció a Isaac.
Miren, lo que la fe es… La fe que Ud. tenga, eso es lo que Dios ve. Pero sus obras son, eso es lo que su vecino ve. ¿Ven? Muéstrame tus obras por tu fe —sin tu fe, y yo te mostraré mis obras por mi fe. ¿Ven?
Noten, yo creo que esta audiencia aquí tiene fe. Yo creo eso. Pero creo que Uds. tienen miedo de soltarla en obras. Porque yo… que si solo sueltan su fe… ¿Ven?

23 Ahora, hasta donde sé, tengo dos noches más. Anoche, aún esta noche estoy tratando lo mejor que puedo de retenerme tanto como pueda, y evitar desgastarme demasiado. Luego las últimas dos noches, si Dios es mi ayudador, voy a arrojar todo mi corazón y todo lo que tengo en el servicio…
Pero me gustaría hacerles llegar esto mientras estoy hablando. Porque probablemente mañana en la noche y la siguiente noche, ni siquiera quiero decir nada, solo tener la línea de oración, y prepararnos, y venir a la plataforma, y empezar orando por los enfermos.
Pero si Uds. hacen esto, queridos amigos, si solo le dan a Dios una oportunidad… Ahora, crean ustedes. Yo les pregunté si creían, Uds. dijeron: “Sí”. ¿Es eso correcto? Si Uds. creyeran, dirían: “Sí”.
Entonces si Uds. creen, tienen que actuar como que creen. ¿Es eso cierto? Tienen que actuar como creen.

24 Ahora, fíjense. Si pueden creer… Digamos, por ejemplo, que yo estuviera en el altar como un pecador… Ahora, de la única manera que podrán obtener algo de Dios es por fe. ¿Entienden Uds. eso? Porque toda la armadura Cristiana es fe: amor, gozo, longanimidad, bondad, mansedumbre, bondad, paciencia, todo lo que no se ve. Y nosotros como Cristianos, no vemos lo que nosotros vemos; vemos lo que nosotros creemos. ¿Ven lo que quiero decir? Lo creemos antes de haber cualquier evidencia natural.
La virgen María, cuando el Ángel de Dios se encontró con ella y dijo: “Salve, María, bendita seas entre las mujeres…”, comenzó a decirle que ella iba a dar a luz un hijo sin conocer ningún hombre, siendo una virgen, ella aceptó la Palabra del Ángel. Y comenzó a testificar y decirle a la gente que ella iba a tener un bebé sin conocer hombre antes de que hubiera cualquier evidencia natural en lo absoluto. Ella solo lo creyó. Y ella actuó en base a lo que creyó. Ahora, eso es lo que usted tiene que hacer para sanar.

25 Ahora, cuando… No había nadie que me pudiera decir qué hacer por un don cuando yo estaba en la clínica Hermanos Mayo en Rochester, cuando me vieron, los mejores doctores en el mundo y dijeron: “Usted ni siquiera tiene una oportunidad”. ¿Ven?
Pero una Escritura, que está en Hebreos 3:1… Yo vi eso. Que Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Él está sentado a la diestra del Padre para hacer efectiva cualquier cosa que confesemos que Él ha hecho. Pero Él no puede hacer nada por nosotros hasta que primero confesemos que Él lo ha hecho, y actuemos en base a ello. ¿Ven? Cuando usted… “Todo lo que pidiereis…”. Jesús hablando: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Esa es la orden. ¿Ven? Crea ahora que lo recibe y os vendrá. Eso es…. Porque Él es el Sumo Sacerdote para hacer intercesiones por sus confesiones. Y Él no lo puede sanar hasta que primero Ud. confiese que Él lo ha [Espacio en blanco en la cinta].

26 …?… puede Él salvarlo. No importa qué tanto Ud. llora… Ud. puede venir al altar, y llorar, y jalarse su cabello, y gritar, y decir: “Dios, Dios, ten misericordia”. Yo creo en un arrepentimiento chapado a la antigua.
Pero Ud. pudiera quedarse allí y arrepentirse año tras año, y nunca sería salvo hasta que crea en su corazón que Él lo salvó a usted, y resucitó, y lo confiesa. “Todo aquel que Me confesare delante de los hombres, también Yo le confesaré delante de los santos Ángeles”. ¿Es eso verdad?
Ahora, miren, Uds. no pueden ser salvos solo por fe y su confesión. ¿Es eso correcto?
Ahora, Él hará efectiva cualquier cosa por la que Él murió. ¿En esto dijo Él: “Murió Él por mi sanidad?”. Yo aceptaré a Dios. Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados. Él…

27 El ochenta por ciento de Su ministerio fue sanidad Divina. Ochenta por ciento de Su ministerio fue en el lado milagroso, mostrándole a la gente que el Dios sobrenatural estaba trabajando en carne humana.
Y mi hermano, hermana, permítame decir esto con reverencia. Es exactamente lo que Él está haciendo en esta carpa ahora, tratando de llegar a la gente. Pero si Él estuviera parado aquí esta noche, vestido en estas ropas, Él no podría hacer más por usted de lo que Él está haciendo aquí noche tras noche. ¿Es eso correcto? Porque Él no pudiera… Él les pudiera decir lo que… quién es usted, lo que Ud. ha hecho, lo que estaba mal con usted. Pero Él no pudiera sanarlo hasta que Ud. lo crea. Y cuando lo crea, el Padre se lo revelará a Él, y Él se los diría a ustedes: “Sigue tu camino; tus pecados te son perdonados”, y así sucesivamente. ¿Es esa la manera cómo Él actuó en Su ministerio?

28 Y escuchen a Sus propias Palabras sagradas saliendo de Sus labios sagrados. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. Es el Padre que se lo da a conocer al Hijo, y el Hijo habla lo que el Padre dice.
Bueno entonces, si Él estuviera parado aquí, y Ud. aceptara a Dios como su Sanador, y fuera sanado, entonces el… el Hijo se lo revelaría a usted, sus pecados desaparecen. Su sanidad está correcta.
Ahora, ¿no es eso exactamente lo que el Hijo de Dios está todavía haciendo, trabajando a través de la humanidad, Su instrumento? Oh, audiencia, cómo desearía tener las palabras para que pudiera tan solo hacerles llegar esto. Pero eso haría… traer gente, hacer cualquier cosa en el mundo por ustedes. Y sin embargo yo sé exactamente lo que Uds. necesitan, y sé lo que Uds. quieren, y ¿cómo se los puedo hacer llegar? ¿Ven?

29 Y si yo pudiera (¡Oh, vaya!), me pararía aquí, si se… Si yo tuviera pequeñas capsulas que pudiera darle a cada uno, y que todos sanarían. Y si yo supiera que funciona, conseguiría esas capsulas, si tuviera que tomar una de ellas con mi nariz y empezar a empujarla desde aquí hasta Columbus, Ohio, por el camino, yendo por la calle, empujándola con mi nariz; sabiendo que los sanaría a ustedes cuando yo llegara a Columbus, y si no me quedara nariz, yo comenzaría esta noche. Eso es correcto. Ahora, Dios sabe si estoy diciendo la verdad o no. Yo comenzaría por la calle, empujando esa cosa con mi nariz, sabiendo que este grupo de personas podría ser sanada.
Yo… Ustedes saben que yo quiero que mi Padre sea glorificado. Y cómo quiero que Él sea magnificado. Yo quiero que todo el mundo lo vea a Él. Y si ellos tan solo lo vieran a Él… Ahora, Él está más dispuesto a sanar cada persona en la carpa esta noche, de lo que Uds. están dispuestos a hacer sanados. Piensen en eso.

30 “Ahora, ¿cómo logramos sanar entonces, Hermano Branham?”. En primer lugar, Uds. no pueden ser sanados… Ustedes solo se están haciendo… Si yo… hasta que en su corazón crean que Uds. están sanados.
Porque ahora, recuerden, Uds. no pueden jugar con Satanás. Él sabe si Uds. creen o no. No trate solo de fingirlo. Crean realmente. Y ahora, piensen, amigos, si Uds. entran en materia con Dios, Él entrará en materia con ustedes.
Oh, cómo tengo que hacer… Miren, entonces por fe ahora Uds. miren. Él es el Sumo Sacerdote de su confesión. Ustedes están sanos por los mismos méritos que fueron salvos. Están salvos por los méritos de Cristo. ¿Es eso correcto? Ahora, no confíe en sus propios méritos; no hay nada que Uds. puedan hacer para ser salvos, solo creer en Él.
Yo no podría ir al cielo en mi justicia. Tampoco podría Ud. ir allá en su justicia. Dios no lo recibiría. Pero Él recibirá la justicia de Su Hijo. Y si nosotros creemos en Él como dice la Escritura, creer que Él es, y lo confesamos a Él, Él obrará la justicia en nosotros.

31 Si un pecador viniera y obtuviera —saliera esta noche, y dijera: “Bueno, yo fui salvó”…?… lo que ellos… Usted se mira igual como siempre. Usted es la misma persona. Bueno, si Ud. dice: “Bueno, tal vez yo no lo recibí. Tal vez solo pensé que lo hice”. Usted se volverá directamente a su pecado, y como la puerca a su cieno, y el perro vuelve a su vómito. Eso es correcto. Pero mientras esté Ud. dispuesto a…
¿Se pudieran imaginar tomando a una puerca de su cieno…? Ud. pudiera llevar a una puerca aquí afuera, y traer a esta puerca, y restregarla con bicarbonato, o lo que quieran, hacerle eso de pintarle las uñas de los pies, como las mujeres lo hacen en sus dedos, y arreglarla con… con… ponerle ropas, y colocarla en un piso de madera, y darle nueces de desayuno, y esa puerca morirá. Tómela usted y suéltela, aunque esté restregada, ella se iría directamente al cieno y se revolcaría tan pronto llegue allí. [La cinta se repite] ¿Por qué? ¿Por qué? La naturaleza del puerco… la naturaleza de puerco está allí…
Pero ponga un cordero allá, en ese cieno, él balará y llorará hasta que alguien lo saque de allí. Ahora si Ud. quiere mantener una puerca fuera del cieno, tendría que cambiarle la naturaleza a la puerca. Esa es la manera de mantener a un pecador fuera de las cosas de mundo, cambiándole la naturaleza de un pecador a un Cristiano. Y eso solo puede hacerse a través de esa gran obra poderosa. Yo he visto a prostitutas cambiadas. [Doble grabación. Espacio en blanco en la cinta].

32 Algunas veces… Esta es la primera carpa que hayamos tenido. En un gran auditorio solía tener un cuarto para los maniáticos. Les contaré una pequeña historia…
Entré a un cuarto no hace mucho, hay como unos quince casos de demencia acostados allí, llorando, golpeando sus cabezas y gritando y de todo… entré allí. Y cuando cerramos la puerta, miré, y allí estaba una dama joven de buen aspecto sentada allí. Parecía que sería el ídolo de cualquier hombre.
Yo dije: “¿Cómo le va?”.
Y ella dijo: “¿Cómo le va Hermano Branham?”.
Me asomé. Yo dije: “¿Cuál… en dónde está su paciente?”.
Ella dijo: “Yo soy el paciente”.
“¿Un paciente?”. Yo la miré a ella. Yo no podía detectar nada bien, así que pensé que me sentaría y hablaría con ella.
Ella dijo: “¿Está Ud. un tanto sorprendido?”.
Yo dije: “Sí, señora… con estas personas que está aquí”.
Ella dijo: “Bueno, Hermano Branham, quiero darle mi historia”.
Le dije: “Muy bien”.

33 Ella… ella comenzó a hablar. Ella dijo: “Cuando yo era una niñita…”. Dijo: “Pero yo salí una vez con un montón de muchachas y fumé. Ellas hicieron que empezara a fumar e hicieron que bebiera. Salí con un montón de muchachos. Me convertí en una borracha profesional. He estado tan borracha”. Y dijo: “Cuando comencé a beber, a fumar, y comencé a ser una prostituta en la calle”, vendiendo las morales de su vida. Y ella dijo: “Ellos me llevaron y me pusieron en la Casa del Buen Pastor”. Y dijo: “Cuando escuché el sermón allí dentro…”. Y dijo: “Por supuesto, mientras yo estaba allí adentro tenía que portarme bien”. Dijo: “Cuando salí, me fui directamente a eso de nuevo.
Y dijo: “Después la ley me recogió y me dio dos años en una prisión para mujeres”. Y dijo: “Luego volví a salir”. Y dijo: “Me aconsejaron que… Unas personas dijeron que debía ir a la iglesia, a una iglesia diferente, la gente protestante: y me dijo que viniera a esta iglesia protestante”. Y… y dijo: “Lo hice. Y fui y me uní a la iglesia protestante”. Y ella mencionó el nombre de la iglesia. Y ella dijo: “Yo volvía a salir y tenía los mismos deseos que siempre he tenido”. Y ella dijo: “Lo he intentado. He orado. He llorado, Hermano Branham”. Ella dijo: “He hecho todo lo que sé hacer, y he intentado todo lo que me han dicho”. Pero ella dijo: “Yo simplemente no puedo evitar hacerlo”.

34 Yo dije: “Mire, hermana”, y yo empecé a sentir lo que estaba mal. Dije: “Usted no quiere hacer eso. Como… como mujer bonita que es usted, espera un día casarse y tener un esposo y bebés como una verdadera mujer lo hace”.
Ella dijo: “Sí, señor”.
Yo dije: “Usted no podría estar de esa manera. Usted sabe que sería miserable consigo misma, una desgracia para sus hijos, y, oh, yo… Qué sería de todos ustedes”.
Y ella dijo: “Eso es correcto”.
Dije: “Usted no quiere hacer eso, ¿no es así, hermana?”.
Ella dijo: “No, señor”.
Yo dije: “Hay algo que la hace hacer eso, ¿no es así?”.
Ella dijo: “Sí, señor”.
Y yo dije: “Oh, por más anticuado que parezca, es el diablo en usted, hermana”. Dije: “Ahora, su doctor puede que no quiera creer eso, y así sucesivamente. Pero es el diablo que la hace… La obliga a hacer eso en contra de su voluntad”.
Ella dijo: “Eso es correcto”. Ella dijo: “Siempre pensé que eso es cierto”.

35 Yo dije: “Ahora, mire, si Ud. cree en el Señor, y ora, Dios…”.
Ella dijo: “He hecho eso, hermano”.
Le dije: “No estoy hablando sobre lo que Ud. ha hecho. Quiero decir ahora. Y Ud. solo haga lo que yo le digo que haga, y será libre de eso”.
Ella dijo: “Bueno, ¿puede usted liberarme?”.
Yo dije: “No, señora. Solo Jesucristo puede hacerla libre”.
Ella dijo: “Bueno, yo ya vine a Él para darle mi vida…”.
Dije: “Hermana, solo un momento. Por favor… Solo haga lo que le digo. ¿Lo hará?”. Ella dijo… Yo dije: “Solo oremos ahora”.
Y nos arrodillamos y oramos. Y ella estaba llorando. Y ella se levantó unos minutos. Ella dijo: “Pero, Hermano Branham, yo… yo… yo voy a salir esta noche”. Y ella dijo: “Yo… yo voy hacer lo mejor que puedo”.
Yo dije: “No. Usted va a regresar directamente a lo mismo.”. (¿Ven?) Yo dije: “No ha terminado”.
Ella dijo: “Pero yo he con… He hecho todo lo que sé hacer”.
Yo dije: “Pero todavía no es, hermana. Tiene que haber algo que saque esa naturaleza de usted y la cambie”.
Y ella dijo… dijo: “Bueno, yo oré. He llorado”. Ella comenzó a llorar y comenzó.

36 Así que me arrodillé para orar con ella, le pedí a Dios que hiciera que ese demonio la soltara. Y mientras hacía eso, e impuse manos sobre ella, me quedé quieto allí con ella con su rostro inclinado de esta manera por unos momentos. Ella volteó directamente, y me miró, y esos grandes ojos de terciopelo. Ella dijo: “Hermano Branham, algo que me ha sucedido”.
Yo dije: “Ahora, ha terminado”. Eso es correcto. “Ahora, ha terminado”.
Ella dijo: “Simplemente me siento… Bueno, yo no sé”.
Yo dije: “No hay suficientes diablos en el mundo que puedan molestarla en este momento, si solo sigue igual como está Ud. haciéndolo ahora”. De eso ha pasado más de un año. La mujer está casada esta noche con un hogar encantador, no volvió a beber desde ese tiempo, o ha tenido el deseo de beber, o de fumar o cualquier cosa. ¿Qué fue eso? No fue alguna medicina que tomó. Sino por el poder sobrenatural Divino de la transformación de su alma a través del poder de Jesucristo que la tomó y le quitó todo deseo e iniquidad. Y si ella muriera esta noche, su alma está tranquila como la de cualquier otra persona. Eso es correcto.
Bueno, ella vino en su matrimonio para vivir y casarse con el Señor Jesús, Quien la redimió. Y el Dios…

37 Escuchen. Ella era un personaje, en las cortes de la policía y… expedientes y de todo, una mujer criminal. Ahora, noten. Pero esta noche, ella es una mujer encantadora, a punto de ser mamá, se estableció como una buena Cristiana salva por Dios. ¡Qué diferencia! ¿Qué hizo eso? Cuando todo, toda ley falló, en donde fallaron las casas correccionales. En donde falló la ciencia médica. La Sangre de Jesucristo lo retomó y no puede fallar.
¿Por qué? Por fe. Pues, el poder de Dios que cambiaría de una prostituta a una santa, de una borracha a… a una mujer justa… Pues eso, por el mismo poder quitará cualquier cáncer, sordo, mudo, ciego, lisiado… Por la misma Sangre, del mismo Hombre, el mismo día, hizo la expiación por su sanidad como por su salvación. ¿No es eso verdad? Mas Él herido fue por las transgresiones de Uds.; por Sus llagas están sanados. La Sangre corre exactamente del mismo Hombre en el mismo día. ¿Es eso correcto?
¿Cómo fue que eso…? ¿Cómo lo recibe? No porque Ud. piensa, pero porque usted… algo lo impacta que Ud. sabe que lo tiene.

38 Miren esto, amigos. Permítanme darles esta ilustración. Tal vez lo he hecho antes. ¿De qué color es esa camisa? Es blanca. Cualquiera que tiene vista sabe que esa camisa es blanca. Uds. tienen cinco sentidos en su cuerpo: vista, gusto, tacto, olfato, oído. Ahora, ninguno de esos sentidos declarará a Dios. Cuando Dios hizo al hombre, Él lo hizo a Su imagen en lugar de la del hombre. Y Él le puso cinco sentidos para contactar su casa terrenal, no para contactarse con Dios. Esos sentidos no declaran a Dios. Ellos declaran la casa terrenal, donde el hombre tiene que contactar esta casa terrenal. Él tiene que ver, gustar, palpar, oler, escuchar.
Pero la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Ustedes no lo ven, gustan, palpan, huelen, o escuchan; pero lo creen. ¿Ven lo que quiero decir?
Ahora, si cada persona que está aquí… Si este muchacho que está sentado aquí, la damita sentada aquí, pequeña… la damita sentada aquí… Les estoy hablando a los lisiados, por supuesto, y aquí y allá, y la gente que tiene enfermedades, si Uds. creen, si oraran en este momento, hasta estar seguros de que fueron sanados, tan seguros como dicen que eso es blanco, allí termina.
Yo les seguro, si consiguen ese tipo de fe, Dios Todopoderoso hablará a través de mí y les dirá que están sanados, lo revelará. ¿Ven amigos?

39 Por lo tanto, (¿Lo ven?), lo estoy alejando de mi persona. No soy yo. Yo solo soy un… Si tan solo no pudiera respirar… Ustedes no pudieran respirar sin Dios, ¿verdad? Deje que su espíritu lo deje, usted está acabado. ¿Es eso correcto? Dios sostiene su vida en Sus manos. ¿Es eso verdad? Usted no puede hacerse vivir a sí mismo. Usted vive por Dios.
De igual manera como yo no puedo decir nada hasta que Dios diga algo. Yo no tengo control de ello. Él lo dice. Cuando Él lo dice, entonces es la verdad. Que es verdad. Dios lo confirma con señales y maravillas. Tengan fe. Coloquen su fe en Cristo.
Ahora, no hace ninguna diferencia si yo le llamara al Reverendo Markham, o a uno de estos ministros aquí arriba en la plataforma para que oren por usted, si usted… Es solo conforme a vuestra fe, que os es hecho.

40 Ese ministro tiene tanto derecho de orar, o cualquiera de los otros ministros, o no solo un ministro, pero cualquier Cristiano que es un creyente, para orar con fe, la oración de fe… Cualquiera que cree en orar por los enfermos, cualquiera que cree en sanidad Divina: mujer, hombre, muchacho, muchacha. He visto a mi niña pequeña, que solo tiene tres años de edad orar por un niña lisiada, y fue sanada. Eso es correcto. Porque su corazoncito comenzó a latir; ella dijo: “Papi, mira eso, la niñita”.
Yo dije: “Ora por ella, cariño”. Y una o dos semanas después de eso, la niña estaba bien, la niña. Dios escucha el clamor de cualquiera que creerá. Y la razón por la que Ud. le pide a otros que crean, porque ustedes están uniendo su fe para quitar ese poder de la… de duda.
El primer pecado que se haya cometido fue dudar la Palabra de Dios. ¿Es eso correcto? Dios dijo: “Porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
Satanás dijo: “Ciertamente no moriréis”. Y él hizo que Eva dudara la Palabra de Dios y que empezara a buscar conocimiento. ¿Es eso correcto?

41 Hoy día, todo el mundo… No tengo nada en contra de la educación. Pero el mundo tiene un programa educacional. Y lo han llevado a la iglesia. Y desde las plataformas, un ministro tiene que tener cierto grado o algo, o tiene que tener tantos grados o él no… o él no puede… no es bienvenido en la plataforma. Déjeme usted llegar a unas de estas iglesias aristocráticas para usar mis palabras de Kentucky: “haint,” “tis,” and “carry,” and “fetch,” [El Hermano Branham ilustró usando modismos Americanos y palabras mal pronunciadas.—Traductor] y… me echarían fuera.
Bueno mire, hermano, el Reino de Dios no viene por educación (Eso es correcto), viene por un corazón rendido a Dios. Y no estoy tratando de apoyar mi ignorancia. Pero estoy diciendo esto, mis queridos amigos, que una simple fe de niño… No busquen conocimiento.
Ahora, ustedes están pensando que soy un… o aventándoselo a los doctores. Yo creo en doctores. Creo en hospitales, instituciones. Lo que sea que pueda ayudar a cualquiera, Dios, manda más.
Pero no hay ninguno de ellos que alguna vez haya sanado a alguien. Y ellos no lo confiesan… profesan sanar a alguien. Ellos reclaman asistir a la naturaleza. Dios es el Sanador.

42 Si yo me cortó un lugar en mi mano, como lo dije hace unas noches, toda la medicina en el mundo no sanaría esa mano. Si yo muero y me embalsaman, y suturan esa mano y le ponen toda clase de medicina, cincuenta años a partir de hoy estaría todavía allí.
La medicina no cura. Usted le saca la vida de allí, no hay sanidad. La Vida es el Sanador. Y la Vida es Dios. Jesús vino para que pudieran tener Vida en abundancia, más Vida de lo que es su propia vida normal, el creer en Él para ser sanados por fe.
Ahora, no estoy emocionado. Pero sé de lo que estoy hablando. Esto… La actitud mental correcta hacia cualquier promesa de Dios lo traerá a cumplimiento. Allí está.
Dice: “¿Por qué está hablando de los dones?”.
Los dones son para edificar. Son adiciones. Aquí está el primer y único fundamento para sanidad Divina y cualquier cosa de Dios, es la Biblia. Si Ud. se sale de Ella, Ud. está fuera de la voluntad de Dios.

43 Y sanidad Divina no es un asunto de abracadabra. No es decir algunas palabras misteriosas sobre alguien e hipnotizando. Es la verdad revelada por medio de Jesucristo es la sanidad Divina. Eso es correcto. Los dones del Espíritu bajan para edificar. En otras palabras, es la bandera ondeando arriba en el edificio. Es la apariencia por fuera para atraer a la gente para que se quiten de la lluvia. ¿Ven lo que quiero decir?
Ahora, los dones vienen de Dios. Si ellos son de Dios, testificarán de Dios. Y Dios testificará de ellos. ¿Es eso verdad?
Si Ud. está enfermo, ore hasta que crea con todo su corazón… ¿Alguna vez solo oraron por algo que simplemente sabían que lo iban a recibir? Eso es fe. ¿Ven?

44 Ahora, si Uds. creen eso con todo su corazón, acéptelo y actúe en ello. Ahora, Uds. pueden creerlo tanto como quieran; si no actúan en ello, se quedarán allí mismo como lo haría un pecador… el altar. Si Ud. se arrodilla allí y ora y ora. Ud. dice: “Señor, yo sé que Tú me salvaste. Pero eso… eso solo es… sé que Tú dijiste…”. Él nunca pasará al otro lado hasta que se levanté y lo confiese, y se quede con ello, y muestre obras con ello.
Santiago dice: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”, no importa qué tanto usted crea.
Y eso es lo que les estoy diciendo, amigos, estos dones son introducidos para hacer que la Presencia de Dios sea real para ustedes. (Me imagino que los estoy dejando sordos al hablar) Los dones son traídos para hacer que la Presencia de Dios sea real para ustedes. Luego su fe mira arriba a Dios y acepta sanidad Divina, o salvación, o lo que sea que tengan necesidad de Dios. No es solo para hacer una cosa u otra. Cualquier cosa que necesiten para la jornada en esta tierra, Dios la suplirá si Uds. tienen necesidad de ello. Él prometió suplir sus necesidades, no sus deseos, sus necesidades. Y Él es Dios. Y Él solo puede hacérselos llegar si Uds. le creen. Y los dones son para hacerles sentir que Él está aquí. Y Su actitud para con uno es para con todos. Amén.

45 ¡Oh, vaya! Amigos, yo… yo… Pensarán que soy una clase de persona bastante peculiar. Pero desearía solo poder tomar la fe que está en mi corazón y esparcírselas a ustedes en este momento. ¿Ven lo que quiero decir? Habría algo espontáneo sucediendo aquí que cada persona en el edificio…
Usted dice: “Bueno ahora, Hermano Branham, yo no sé si puedo mover mi mano o no”. Usted nunca la moverá mientras piense así. Crea que Él lo hizo, y vaya a decir que Él lo hizo, y actúe como que Él lo hizo. Muévala una pulgada. Si no puede moverla, tomemos todo, muévala un poquito más lejos. Al día siguiente yo la moveré un poquito más lejos. Al siguiente día la moveré un poquito más lejos. Satanás dice: “Hasta allí es lo más lejos que puedes ir”.
Diga: “Oh, no, voy a seguir”. Siga con ello. Quédese con ello.
Una gran fe lo traerá inmediatamente. Una poquita fe lo traerá de todos modos si Ud. se queda con ello. Justo cuando vea el rayo de luz, sígalo. Quédese con ello; lo sacará a flote. ¡Oh, vaya!

46 Ahora, Jesús podía identificarse a Sí mismo. Él no se identificó a Sí mismo sino a Su Padre: “… el Padre hace las obras”.
Ahora, cuando llegó Felipe, Él le mostró a Felipe, a Natanael, a la gente en dónde estaban atadas las mulas, en dónde estaba el dinero en la boca del pez. ¿Es eso correcto?
Ahora, Él dijo: “Estas cosas que Yo hago, mayores que estás haréis. Ustedes hagan las cosas que Yo hago, y todavía más de ellas, porque Yo voy al Padre. Pero vendré otra vez y estaré con vosotros, aún en vosotros”.

47 Si el espíritu de un artista estuviera en nosotros, podríamos pintar un cuadro como un artista. Si el espíritu de un bandido estuviera en nosotros, tendríamos armas. Si el Espíritu de Cristo estuviera en nosotros, abandonaríamos nuestra maldad, haríamos igual a Cristo; actuaríamos como Él. Y luego si ese Espíritu está aquí, tendremos… Las cosas que Cristo tuvo, tendremos también. ¿Ven lo que quiero decir?
Pero Uds. no pueden hacerlo por sí mismos. Tienen que creer. Allí es donde pienso que están… están haciendo, amigos. Escúchenme. Allí es donde está el error. Uds. tratan… Ustedes tratan de trabajar hasta entrar aquí en esto. En lugar de hacer eso, solo siéntense con una fe de niño, y Dios los levantará… “Él me lo prometió. Dame fe para creerlo ahora mismo. Y cuando Él deja caer esa fe, él sale; acéptalo, Padre”. Levántense, y eso termina. Tan simple como es eso, amigos. Uds. tienen que tener cuidado, y ser reverentes, y creerle a Dios con todo su corazón.
Ahora, estos dones, señales, maravillas le traen la Presencia de Dios a ustedes. Ahora, crean esta noche con todos sus corazones. Dios de seguro hará… amigos. ¿Lo creen?

48 Inclinemos nuestros rostros. Nuestro Padre Celestial, oh Jesús, he hablado mucho. Yo… yo quería que la gente te viera, Señor, cómo Tú moriste para traernos fe, para redimirnos… Concédenoslo esta noche, Padre, Tus bendiciones. Sana a Tu pueblo esta noche. Muchos están sentados aquí, y algunos de ellos sin fe. Algunos de ellos tienen fe, y tienen miedo de trabajar con ella, Señor. Permite que su fe se suelte esta noche. Y a medida que vamos a casa, que nos podamos ir regocijando, felices, siendo sanados, a través de Jesús el Hijo de Dios, lo pido. Amén.
Solo un momento ahora. Mientras están preparándose para llevar a cabo la línea de oración, un hombrecito en Houston Texas, pasó recientemente por esta plataforma. Él era… Teníamos una línea, que estaba pasando igual como la tuvimos anoche, y diciendo: “Dios le bendiga”, y tuvo una pequeña oración. Él pasó y él… él se estaba sacudiendo, de esta manera. Y él pasó a través de la línea.
Y había estado una mujer en una línea lenta, allí abajo, que había sido sanada con un bocio. Y ella traía un paraguas, caminando de arriba abajo por las calles, gritando, y comportándose así.

49 El hombrecito pasó. Yo dije: “Dios le bendiga, mi hermano, ¿cree usted?”.
Él dijo: “Con todo mi corazón”.
Yo dije: “Vaya a casa ahora, y deje… Su fe lo ha sanado completamente”, pasó de esa manera. Aquí venía de vuelta en la línea. Él dijo: “Hermano Branham, usted… usted… usted me dijo que estaba sanado. Y todavía me estoy sacudiendo”.
Yo dije: “Hermano, usted me dijo que me creía”.
Y él dijo: “Es así”.
Yo dije: “Usted no se está comportando así”. Yo dije: “Debe creer lo que le dije”.
Él dijo: “Bueno, yo lo creo”.
Le dije: “Bueno, ¿por qué está regresando diciéndome que no fue sanado? ¿Ve qué tan fácil es?”.
Él dijo: “Bueno, Hermano Branham”, dijo: “¿Entonces estoy sanado?”.
Yo dije: “Sí, señor. Tal como cree que usted lo está. ¿Cree Ud. que Él escuchó mi oración? Él me dijo que si yo era sincero al orar, y lograba que la gente me creyera, nada se interpondría a la oración. ¿Cree eso?
Dijo: “Sí, señor. Lo creo con todo mi corazón”.
Yo dije: “Siga adelante”.
Él dijo: “Muy bien”. Comenzó a alejarse. Minutos después, aquí veía de nuevo por la línea. Dijo: “Aún no he parado, Hermano Branham”.
Y yo dije: “Bueno ahora, mire. No estoy hablando de que Ud. se detenga ahora. Puede ser que no se detenga hasta en una semana, o diez días, o tres meses, o cuatro meses, o dos años”. Dije: “Abraham esperó veinticinco años en lo suyo”. ¿Ven? ¿Es eso correcto? Y lo saben Escrituralmente. Dije: “Usted crea lo que yo le dije”.
Él dijo: “Bueno, no lo entiendo, Hermano Branham”.
Yo dije: “Hermano, el Ángel de Dios, Quien está declarando que yo he dicho la verdad, me dijo esto. Si lograba que la gente me creyera, y era sincero al orar…”.
“Oh, lo veo. Entiendo lo que quiere decir”. Dijo: “Yo… yo… yo ya tengo la sanidad, solo estoy esperando que se detenga”.
Le dije: “Eso es correcto”. Dijo: “Estoy sanado”. Y se fue, Ud. sabe, y siguió diciendo: “¡Alabado sea el Señor!”, que él había sanado.

50 Aproximadamente un mes después de eso, o dos, quizá, yo diría, seis semanas para estar seguros, yo estaba en otra reunión. Y salí de un transmisión, de un estudio, el cual estaba en el auditorio, y solo salí de allí, y un teléfono… El ujier estaba parado allí, dijo: “Se le requiere en el teléfono. Es de su propia casa, de Indiana”.
Bueno, sucedió que era de Indianápolis, era de allí, en lugar de Jeffersonville. Y una dama dijo: “¿Es Ud. el sanador Divino?”.
Yo dije: “No, señora”. Dije: “Yo soy el Hermano Branham”.
Ella dijo: “Bueno, mire, tengo un…”. Dijo: “Yo soy de aquí de Indianápolis, Indiana”. Y dijo: “Tuve un… un hijo que va y se queda con mi hermana cada año allá en Houston para sus vacaciones”. Dijo: “Él tuvo parálisis”. Dijo: “Se soltó cuando era un bebé y cayó de espalda, eso como que lo lastimó. Él ha tenido la parálisis”, dijo: “por años”. Y dijo: “Él vino aquí a casa hace unas semanas, diciendo que un sanador Divino lo sanó”. Y dijo: “Él solo ha estado dando vueltas aquí gritando: Alabado sea el Señor, que él estaba sanado, y todo como eso”. Dijo: “Él tenía a todo el vecindario destrozado”. Y dijo: “Pues, no había nada diferente en el muchacho”. Y dijo: “Él…”. Dijo: “Nosotros le dijimos”, dijo: “Ahora, nosotros somos gente Cristiana”.
Él dijo: “Pero, madre, yo… yo vi a gente ciega, ver, y… y gente sorda, escuchar, vi a paralíticos irse caminando”. Y dijo: “Pasé por la línea y él me dijo que creyera que yo estaba sanado”. Y él dijo: Él dijo que el Ángel le dijo a él eso. Y lo que el Ángel le dijo en las otras cosas es correcto, y eso es correcto. Y yo estoy sanado. Y nadie me hará decir algo diferente. Me voy a quedar exactamente con eso“. Él solo siguió así.

51 Y ella dijo: “Él hizo eso durante varias semanas”. Y dijo: “Él bajaría y se sentaría en una silla y le diría: Bueno, gracias a Dios por curarme, sacudiéndose tan fuerte como podía”.
Y dijo: “La gente… Pues, él tiene un reproche”. Dijo: “Los vecinos se reirán de él”. Y dijo: “Todos empezarán a decir: Bueno, me imagino que él está sanado. Allí va él. Mírenlo sacudiéndose. Ahora, ¿acaso no es una vergüenza que alguien pueda engañar a alguien de esa manera?. De esa forma. Dijo: No es eso una vergüenza, los vecinos dirían: Bueno, ese tipo debiera ser arrestado, debiera ser expulsado del país, y de esa forma: Por decirle a ese muchacho eso”.

52 Si yo no estuviera diciendo la verdad, yo debería ser expulsado. Eso es correcto. Pero es la verdad. Así que eso siguió. Y ella dijo: “Él…”. Cuando él vino la segunda vez (se me olvidó decirles), él dijo: “Hermano Branham, si Ud. me sana, le daré cien dólares en este momento”.
Y yo dije: “Hermano, si me ofreciera un millón, yo no podría sanarlo”.
Y entonces él dijo: “¿Qué de esa mujer con el bocio?”.
Y yo dije: “Su fe en Cristo es lo que la sanó, hermano”.
Y así que ella dijo: “Bueno ahora, él estaba haciendo eso”. Él dijo: “El sábado pasado… El viernes pasado por la noche, en la tarde (me imagino) él entró”. Y dijo: “Pero uno de nuestros… nuestros amigos de fuera de la región nos estaban visitando, y él entró, sacudiéndose, se sentó en la silla y dijo: ¡Alabado sea el Señor por sanarme!”.
Y dijo: “Mi pariente de la región, dijo: ¿Qué es lo que le pasa? ”.
“Oh”, dijo: “Él fue allá, y un predicador lo sugestionó y le dijo que él estaba sanado”. Y dijo: “Desde entonces se ha estado comportando de esa manera”. Dijo: “Por cuanto él tiene…”.
Él dijo: “Bueno, yo… yo estoy sanado”. Dijo: “Yo…”.
“Oh”, ella dijo… Empezó a reírse de él, Ud. sabe. Y luego la madre comenzó a reírse de él simplemente para que él dejara de estar diciendo eso, usted sabe. Dijo: “Estaba trayendo un reproche”.
Jamás traerá un reproche al testificar aquello por lo cual Cristo murió en el Calvario. No, señor. Él sanó a cada persona cuando murió en el Calvario. Él lo hizo. Eso es correcto. Usted tiene que aceptarlo.

53 Luego cuando esto… Bueno, ella dijo: “Él se sentó en la silla. Y se estaba sacudiendo, de esa manera, y seguía sacudiéndose”. Dijo: “él empezó a llorar”. Y dijo: “Nosotros comenzamos a reírnos de él”.
Y dijo: “De repente él pegó un brinco sobre sus pies tan quieto como podía estarlo”. Dijo: “Ahora, yo estoy sanado”. Eso es correcto. Dios lo había visitado.
Ella dijo: “Reverendo Branham”, dijo: “Hicimos que se quedara en una silla y se quedó allí durante horas para asegurarnos”, dijo: “él no se sacudió ni un poquito”. Y dijo: “Lo llevamos a nuestra iglesia, una iglesia Bautista muy distinguida”. Se transmite por aquí. Dijo: “Lo llevamos a la iglesia, y el pastor lo observó, y dijo: No hay… Es verdad”. Dijo: “Después el sábado lo llevamos con los doctores médicos. Y ellos lo revisaron, y dijeron: No tiene nada mal”. Dijo: “Ahora, hoy es domingo y él todavía está…”.
“Pues, yo les dije que estaba sanado”….
Ella dijo: “Ahora, él le prometió cien dólares, y yo quiero saber a dónde se los puedo mandar”.
Y yo dije: “Oh, hermana…”. Dije: “Si él es un hombre rico. Él tiene tanto dinero que no sabe qué hacer con él. Dígale que salga por la calle, y el primer niñito que vea harapiento, que vaya a comprarse mucha ropa y le dé a él algo”. Y yo dije: “Y que le dé gloria a Dios”, (Eso es correcto) yo dije: “por su sanidad”.

54 Ahora, lo que era… ¿Qué si él hubiera fallado cuando ellos comenzaron a reírse de él? Usted quédese con ello… Si Ud. lo cree, quédese allí mismo y no vaya a fallar en quedarse. Quédese allí mismo y Dios lo arreglará.
Muy bien. Ahora, recuerden, les prometí que mañana en la noche, voy a intentarlo lo más duro que pueda. Vamos a llevar a cabo una línea de oración en unos momentos. Vamos a formar a la gente aquí arriba, toda la gente enferma allí que tiene tarjetas de oración: vamos a orar por ellos todo el tiempo que pueda.
Y si alguno de ustedes comienza a pensar que Dios ya los sanó por aquí en la audiencia, piensa que está sanado, que Uds. están… Tal vez quieran que le pida a Él que les muestre, podrían solo levantar su mano, y decir: “Yo… usted quiere…”.
Vamos a tener solo una pequeña línea desde aquí mismo. Aquí está la gente enferma. Está aquí mismo, ¿no es así? ¿Justo en esta línea de gente? Muy bien. ¿Podría uno de…?

55 Bueno, vamos solo… solo vengan dándole la vuelta a la audiencia. ¿Creerán ahora y orarán con nosotros? Inclinemos nuestros rostros.
Nuestro Padre Celestial, Tú conoces mi corazón, y sabes de lo que tengo necesidad. Y Tú sabes que no estoy aquí para hacer un espectáculo. Solo estoy aquí para tratar de reclamar las promesas que Cristo le ha dado a la gente., y tratando de exaltarles a Cristo, para que puedan creer en Él y ser sanados. Ahora, Tú testifica de mí, Padre, que he dicho la verdad, que es Tu Palabra, y en los testimonios y así sucesivamente, que Tú estás aquí. Y yo sé que Tú vas a sanar a la gente. Y por favor, Padre Celestial, ayúdales a creer en Él, y a sanar esta noche. Concédelo, querido Padre.
Y ahora para… Si hay extraños dentro de nuestras puertas, y que pudieran estar enfermos, y tal vez esta es la última oportunidad, y es por eso que pido esto, Padre… Si Tú tan solo me muestras algo con alguien allá afuera, algo que está mal, y que sanará a esa persona… Igual como Moisés metió su mano en su seno y la volvió a sacar… ¿Harás eso por nosotros esta noche, Padre? Estoy esperándote, siguiendo adelante ahora, por fe, creo que Tú vas a hacer esto por nosotros en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.

56 Ahora, si el piano por favor, lentamente: “Permanece En Mí”. Simplemente amo ese canto: “Permanece En Mí”. Eso es lo que yo quiero que Dios haga.
Ahora, querida gente, Uds. saben que yo no sé. Yo no sé ni una sola cosa de ustedes. Y la única manera que tengo de saber, tendría que ser a través de Dios. Uds. saben eso. Estoy tratando de ser sincero con Uds. porque sé que un día tendré que pararme con Uds. delante de Cristo. Y de qué me serviría venir delante de Cristo si mi corazón no estuviera bien con ustedes. Ustedes incluso se reirían si estuvieran allí y se reirán, regocijarán, pasando un tiempo maravilloso; y yo sería un desechado.
Y yo estoy aquí batallando con todo mi corazón. Estoy cansado, y débil, agotado, tratando de ayudarles. Ahora, crean conmigo con todo su corazón. Y tal vez el Señor Jesús hará… Si tan solo consigo una persona en —aquí alrededor— alrededor del grupo, en alguna parte que… Ahora, todos Uds. están creyendo. Hay un grupo de gente…
Espero que un día entenderán lo que esto —lo que nosotros— este sentir, de la manera que es ahora. Sencillamente pareciera como que… como si hubiera diez mil jeringas clavándosele a uno, sacándole la vida, sacando, de esa manera.

57 Ahora, sean tan reverentes como puedan. Yo… veo a alguien tan atrás como alcanzó a llegar. No estoy seguro de dónde está. Pero en la distancia si yo… si estoy equivocado. Dios me perdone. Y estando débil y cansado…
Pero yo… pienso que la dama está sentada al lado del hombre con la camisa rayada que está allí. Creo que es su… ¿Acaso no está muy nerviosa, hermana, alguna clase de condición nerviosa? Si eso es correcto, levante su mano. Eso es correcto. Eso es porque…
Algo con la dama justo detrás de usted, pero no puedo ver qué es. Y aquí está esta otra dama que está llamando tan fuerte por esto.
Usted… usted está nerviosa, ¿no es así, hermana? Ahora, solo vaya a casa. Se va a poner bien. ¿Me cree? Muy bien. Jamás vuelva a decir que está nerviosa. Vaya a casa y solo regocíjese, y pase un buen tiempo, y críe a su familia. Dios le bendiga, querida.

58 Ahora, ahora, no estoy seguro. Estoy muy débil, amigos. Pero creo que esta dama sentad aquí con el vestido azul, sentada justo aquí… ¿Hay algo mal con usted, aquí al final de este asiento? ¿No es eso…? Ahora, no puedo descifrar exactamente esta parte, pero yo… ¿No hay algo mal en el sistema intestinal, problema de colon? ¿Es eso correcto, hermana? Si es así, levante su mano. Muy bien. ¿Me cree ahora? Muy bien. No vuelva a pensar en eso. Vaya a casa. Coma lo que quiera, y sea bendecida.
Creo que la dama perdió… Alguien perdió un bocio, justo en ese momento. Creo que es la tercera dama sentada allí. ¿Tenía Ud. un bocio, hermana? ¿Es eso correcto? Bueno, eso la dejó. Dios le bendiga, allí mismo con la mano levantada allí como… Es correcto. Muy bien. La bendición de Dios está sobre usted, hermana. Lo sentí sonando.

59 Ahora, vamos a movernos a otra parte. Vamos para… Todos sean tan reverentes como puedan serlo… La dama sentada aquí mismo, Ud. tiene una tarjeta de oración en su mano. ¿Tiene una tarjeta de oración para la línea? Tal vez no deba llamarla. Mire, algunos de Uds. van a estar en la línea…
¿Es su número de los últimos? ¿Qué tan atrás está su número? No sé de dónde van a llamar. Ud. ha tenido un problema, ¿no es así? No puedo decirle exactamente lo que es. Pero creo que… ¿Acaso no tuvo una operación? ¿Tuvo una operación? La veo en el cuarto de cirugías. (Ahora, amigos, desearía que pudieran ver lo que yo estoy mirando ahora). Sí, fue una operación de cáncer. Además eso regresó a usted, ¿no es así? Muy bien. ¿Me cree ahora con todo su corazón? Jesucristo la sana. Vaya a casa y crea con todo…

60 La dama sentada allí con ese cabestrillo en su brazo. Solo tiene algo mal en el brazo. Veamos un momento ahora. Ahora, tenga fe, hermana. Estoy tratando de llegar con la gente enferma. Cualquiera puede ver a la gente lisiada, pueden ver lo que está mal con ellos. Pero esto es algo de misterio.
Ahora, mire para acá, dama. Ella tiene su brazo en un cabestrillo. Oh, no. Eso también es cáncer. ¿No es así? Y por cierto, ¿acaso no se ha orado por usted? ¿No oró alguien por usted? Se está preguntando si acaso eso fue correcto o no, ¿no es así? Muy bien. Siga adelante ahora y crea con todo su corazón, y estará bien. Solo crea con…

61 Esa niñita, parada justo detrás de allí. Esa madre, su niñita con ellos, sentada allí al lado de la dama. Mira para acá, cariño. Pareciera que había algo mal contigo, algo que se miraba un tanto negro colgando sobre la niñita. Un momento. Mira aquí arriba, cariño, la niñita. Déjame verte. Oh, sí. Muy bien. La niñita tiene un… No estoy seguro ahora; es la vejiga o sus riñones, uno. Es un problema de riñón, estoy muy seguro, justo en… ¿Es eso correcto, hermana? ¿Un problema de riñón? Ponte de pie, cariño. Veamos en dónde eso… Allí está. Sí. Muy bien. El problema del riñón te va a dejar, cariño. Vas a ser una niña sana. ¿Amas a Jesús? Si amas a Jesús, levanta tu manita, de esa manera. Muy bien. Oh, eso está bien. Amén. Solo ten fe. Cree con todo tu corazón.
Pareciera como que… Ahora, yo estoy… Creo que esta dama que se estremeció, por aquí la segunda después de ella, allí. ¿Tenía Ud. un bocio, hermana? ¿Era un crecimiento allí, un bocio en esta dama sentada allí mismo, por ese lugar? Pareciera como que alguien allí tenía un bocio, en alguna parte, que se fue. Allí es donde fue. No podía… Muy bien, hermana, se lo tragó por la garganta. Muy bien, se ha ido. Allí ahora, Ud. está sanada. Dios le bendiga.
Podía ver que el bocio se fue. Pero no podía distinguir en dónde estaba.

62 Oh, ¿no es Él el Señor Jesús? Ahora, miren, amigos… Se siente bien ahora, ¿no es así, madre? Ella simplemente… Allí está.
Solo diga: “¡Alabado sea el Señor!”. Ahora, amigos, miren. Crean con todo su corazón.
Hay una dama sentada allí haciendo todo lo que puede por alcanzarlo. No puedo ver lo que está mal con usted, hermana, usted con el vestido rojo que está allí, con ese saco rojo atravesando aquí. Usted… usted estaba tratando de contactarme, ¿no es así, hermana? Tratando… Hay algo mal con usted, ¿acaso no hay algo mal con usted? Usted está… Yo no puedo… Sí, creo… No estoy seguro. Es una condición nerviosa, porque hay un, creo que convulsiones. ¿Es eso correcto, convulsiones? Si eso es correcto, mueva su mano. Muy bien, Dios le bendiga. ¿Me cree como el siervo de Dios, como Su profeta? ¿Cómo podía yo saber lo que estaba mal con usted excepto que Dios me lo dijera? Ahora, Ud. estaba tratando de buscarme aquí, y su vibración fue captada. Ahora, vaya a casa y olvídese al respecto, y solo diga: “Ya no tengo más convulsiones”, y Ud. nunca las volverá a tener. Y siga adelante y será sanada. ¿Cree eso? Usted ama… ¿Servirá a Dios toda su vida? Dios le bendiga.

63 Inclinemos nuestros rostros ahora solo un momento. Nuestro Padre celestial, quiero darte las gracias en este momento. Aparentemente, Señor, si solo pudiera hablar con la gente un momento, parece que tienen una apariencia inspirada en sus rostros. Y algunos de ellos están estirando la mano y alcanzando por fe… Gracias con todo mi corazón por Tu bondad y compasión. Gracias por todos lo que Tú has sanados durante estas últimas dos semanas: los cojos, ciegos, los paralizados, gente que tenía tuberculosis ha sido pronunciada sana por sus doctores; tumores han desaparecido, ni siquiera los pueden ya encontrar. Grandes y horribles cánceres que ataban a la gente se han ido; los doctores no pueden encontrar rastro de ellos. Se han ido, porque la fe en Cristo los ha quitado.
Bendice a estas personas, Padre. Esta noche a medida que comenzamos la línea de oración, que muchos cientos sean sanados esta noche. Concédelo, Señor, que Tú Nombre pueda ser glorificado, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

64 Muy bien, solo un momento. ¡Oh, vaya! Parece que todos están siendo sanados. ¡Qué glorioso! ¡Qué maravilloso! ¡Qué fe! Amigos, crean mis palabras. Uds. solo tienen miedo de soltarse. Tienen miedo de confiar a Dios en ello. No tengan miedo, ¿qué más podría hacer Él? Él no podría hacer nada más.
Y aquí hay algo. Yo nunca… Quiero dejar esto —esta noche, que su pastor… Ustedes no tienen que correr por todo el país buscando a alguien que ore por ustedes. Su pastor tiene el derecho de orar por ustedes.
Ahora, le voy a pedir a sus pastores en esta iglesia que están cooperando aquí, si pueden venir aquí y dejar que la gente pase primero por ellos antes que yo baje aquí. Quiero examinar algunos de los casos que vienen pasando. (Muy bien), de los… cualquier cosa que está mal con estas personas. ¿Pueden venir los pastores para acá solo un momento? Dios les bendiga. Quiero que formen una línea doble, aquí por toda esta plataforma. O aquí, suban por aquí y yo me pararé debajo de los escalones.
Ahora, quiero que la congregación aquí, quiero que crean. ¿Y me creen?

65 Eso adolorido está dejando ese lugar en este momento, de donde estaba, donde fue operado ese cáncer. ¿No es eso correcto, dama? Ahora, siga adelante.
Aquí hay algo más, hermana. Usted está… usted tiene el deseo de caminar más cerca a Dios, ¿no es así, acercarse más a Él? Ahora, siga adelante y haga eso. ¿Ven? Ud. quiere hacerlo. Ha estado orando por caminar más cerca.
Ahora, mientras se están formando, tengo algo que decirle. Pude ver que Eso se estaba moviendo sobre Ud. hace unos minutos, y no logré decírselo. Usted oró tan fuerte para poder venir esta noche a verme. ¿No es eso cierto? Y oró que Dios hiciera algo por usted aquí. También le prometió a Dios algo, ¿no es así? Que usted le serviría a Él el resto de su vida con todo su corazón si Él le permitía sanar. Él lo ha hecho ahora. Ahora, siga adelante y… y sírvale a Él con todo su corazón, y tenga fe en Dios.

66 Estoy contento por este grupo de ministros que están parados aquí con sus rostros inclinados para creer que Jesucristo va a sanar a estas personas. No sé si el hermano va a llamar la línea. Se lo voy a dejar a él.
Voy a bajar aquí al final. Y dejar que la gente pase por esta línea, cada uno, y que estos ministros oren primero por ellos. Quiero verificar su… aquí al final de la fila para ver que ha sucedido con las personas conforme vayan bajando.
Ahora, esos hermanos me dijeron que creían. Yo creo. Ellos creen. Si es así con ellos, y Uds. creen, entonces comiencen alabando a Dios. Y cuando… cuando bajen aquí… Si Uds. están lisiados, estarán caminando. Si están ciegos, estarán viendo. Si están… si están sordos, estarán oyendo. Eso es correcto. Y cuando bajen aquí… Y si tienen enfermedades, se habrán ido de ustedes.
Luego cuando yo me vaya, entonces se darán cuenta que su pastor tiene el derecho de orar por los enfermos. Ellos son hombres buenos, salvos por Dios y llenos con el Espíritu Santo. Eso es correcto. Y ciertamente yo coloco sobre ellos mi aprobación para que oren por los enfermos.

67 Muy bien. Mientras oro solo un momento… Padre Celestial, Tú conoces la debilidad de mi cuerpo. Tú sabes lo que estoy tratando de hacer. Y yo sé que hay personas aquí que quieren ser sanadas. Y oh, Dios eterno ayúdame ahora esta noche. A medida que he formado a Tus hijos aquí arriba en esta plataforma, Tus siervos que creen, cada uno de ellos con el rostro inclinado que ha ondeado en el aire manos santas sobre los pecadores, diciéndoles que crean en el Señor Jesús y sean salvos. Ellos han enseñado la sanidad. Ellos la creen. Y ahora, la confirmación de sus enseñanzas ha venido a cumplimiento. Y ahora, Padre, recompénsales delante de la gente ante la cual se han parado valerosamente. Yo los tengo parados aquí esta noche, y parados aquí como representantes de la sanidad Divina y de la cruz de Cristo.
Y ahora, Padre, cuando ellos pongan manos sobre esa gente, que cada espíritu inmundo deje a la gente. Que los demonios de ceguera salgan del ciego. Que el sordo escuche y que el mudo hable. Que el cojo camine. Que cánceres desaparezcan, tuberculosis, toda la clase enfermedades se vayan. Y que esta sea una de las noches más maravillosas que inspirará sus corazones, y establecerá un avivamiento chapado a la antigua que saldrá por aquí que nunca cesará. Que nunca cese hasta que Jesús venga. Concédelo, Señor.
Y yo estaré parado aquí al final de la fila, Señor. Y concede que cada persona que baje de la plataforma esté alabando a Dios por su sanidad. Escucha la oración de Tu siervo humilde. En el Nombre del Señor Jesucristo, lo pido. Amén.

68 Muy bien. Cada uno que tiene una tarjeta de oración, fórmenlos de la manera que quiera. [Un hermano llama la línea de oración].
Que cada uno esté en oración en cualquier otra parte. Tan pronto salgan estos, traeremos otro grupo y dejaremos que todo aquel que desee…
Ahora, si Ud. tiene algo que no sabe qué es, y quiere averiguarlo… Si tiene algo que lo está reteniendo en su vida, no pase por esta línea. Espere y venga mañana en la noche o la noche siguiente para que ese Espíritu de discernimiento capte lo que está mal con Ud. ¿Ven? Pero si tiene fe para creer, pase por aquí esta noche. Venga directamente y sea sanado. Cada uno, tan pronto terminen estos, que el resto de ellos…
Todos oren, en todas partes. Cristianos, este es su deber, el orar. Ustedes son soldados.


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