S.394 56-0610  Perfección 

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OBRAS DEL MENSAJE

Perfección

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

56-0610

1 Gracias, Hermano Neville. Buenos días amigos. Feliz de estar en esta mañana, y puedo pasar el mismo comentario sobre nuestro hermano. Yo le prometí estar en el programa radial, y una semana se me pasó y a la siguiente semana lo olvidé. Así que pensé que la tercera ocasión debía ser cuando en verdad lo debía hacer.
Así que llegué al lugar con solo un minuto de tiempo, solo un minuto. Y el Hermano Snyder estaba afuera, así que entramos rápidamente y finalmente logramos estar en la transmisión. Y pienso que los hicimos enojar (eso fue lo que hicimos) cuando entramos de esa manera, con tan poquito tiempo. Y allí me encontraba, y yo… En el trayecto pensé un texto sobre el cual predicar, Uds. saben, y normalmente en el mío me toma aproximadamente una hora y media, y llevaba como quince, dieciocho minutos que había empezado. Y luego, miré hacia arriba y el reloj decía que era tiempo de salir. Así que continuaremos el sábado siguiente o en algún otro momento. Así es.

2 El domingo pasado, estuvimos en Hebreos en el capítulo 10 y comenzamos con el primer versículo, y no avanzamos más.
No olviden los servicios esta semana en Indianápolis. Si alguno de Uds. tiene amigos por ese rumbo, pues, escríbanles y déjenles saber. Los servicios darán inicio mañana por la noche a las siete en punto en el Tabernáculo Cadle en Indianápolis.
Y hay bastantes asientos, y tiene la capacidad para unas once mil personas. Y es una convención pequeña. Es una pequeña organización. En realidad yo ni sé cuál es el nombre de la organización. Van a tener una reunión… o, una convención, y en esta convención me pidieron ser el orador de la noche. Así que pienso que el compañerismo en sí, la iglesia, la organización, tiene solamente muy, muy pocos miembros. Y entonces, estaré hablando en el servicio de la noche, cada noche, de lunes a viernes. La noche del viernes finaliza la convención.

3 Por lo tanto si tienen amigos alrededor de Indianápolis, pues, que vengan. Y el día veintitrés, la mañana del veintitrés, si de casualidad alguien pasa por el lugar que ande vacacionando, puesto que normalmente es el mes de vacacionar: Junio; en Minneapolis, los Hombres Cristianos de Negocios Internacionales tendrán su convención en Minneapolis, y el servicio de apertura es el veintitrés. El desayuno, la mañana del desayuno es el veintitrés de junio. Estoy programado para hablar en la mañana del desayuno, en el servicio de apertura.
Luego el veinticuatro estaré todavía en Minneapolis, y estaré en el Tabernáculo Hearts Harbor con el Reverendo Gordon Peterson. Y ellos tienen el programa de teletransmisión, por lo tanto si Uds. andan cerca, pues, lleguen al lugar. Y luego en el día veinticuatro… el veinticinco, mejor dicho, comienza la convención, y estaremos allí.

4 Es un programa muy inusual. El Sr. Roberts, el Sr. Hicks, y yo mismo, muchos más ministros estarán allí, y no hay un programa establecido. Los Hombres Cristianos de Negocios, siendo los Hombres Cristianos de Negocios del Evangelio Completo, quieren dejarlo abierto para que sea el Espíritu Santo el que diga qué hacer; que estemos allí todos. Y así que ellos nunca habían tenido una de esa manera, y no anunciaron a ningún orador. El único que se anunció es el de la mañana del día veintitrés: yo estoy supuesto a hablar en su desayuno, y eso se anunció. Por lo demás, todos estaremos simplemente esperando en el Espíritu Santo.
Eso debería ser bastante bueno, ¿no es así? Si todos podemos someternos al Espíritu Santo, eso es todo, y dejar que Él nos use de la manera que Él quiera usarnos.

5 Ahora, y entonces, el siguiente servicio programado, del que tengo conocimiento, es la Reunión Calle Azusa. Esa se va a llevar a cabo el quince de septiembre. Yo abro el servicio de allí para la Reunión Internacional de la Calle Azusa, cincuenta años de Pentecostés en los Estados Unidos. Están cumpliendo cincuenta años este próximo septiembre, la primera vez que el Espíritu Santo cayó en la Misión de la Calle Azusa, el antiguo… Creo que era una vieja Misión Bautista, en la Calle Azusa en Los Ángeles, California, es donde el Espíritu Santo cayó por primera vez hace cincuenta años en este próximo mes de septiembre.
Y cuando yo estuve en el Cow Palace hace un par de años, dije: “Bueno, cincuenta… La palabra pentecostés significa ”cincuenta“, entonces ¿por qué no llevamos a cabo simplemente una gran reunión?”. Y Uds. saben que eso prendió fuego, y ellos tienen una reunión internacional. Y se estará efectuando en el Templo Angelus, y cinco días antes de eso, voy a dar una pequeña vuelta panorámica alrededor a los diferentes lugares. Oh, allá por el Puente Este… quiero decir, por el Puente Sur y arriba a la ciudad de… Oh, varias de esas pequeñas ciudades, cinco diferentes ciudades, para dar una pequeña panorámica, un servicio por noche luego ir directamente a la gran reunión.
Y si Uds. andan por California o por ese lugar… Algunos de Uds. de California, recuerden eso. Estamos con la expectativa de pasar un gran tiempo de compañerismo con el pueblo de Dios durante ese tiempo.

6 Ahora, oremos. Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta mañana por el gran y glorioso privilegio que tenemos de venir ante Tú Presencia con corazones gozosos y agradecimiento, porque este Jesús, el Hijo de Dios, nos ha permitido hacer esto; y Su gracia nos ha traído hasta este momento, y estamos contentos de estar aquí hoy. Contentos de tener este lugarcito para congregarnos. Es un lugar abierto, una Biblia abierta, y corazones abiertos para recibir la Palabra de Dios y Su mensaje.
Y oramos que el Espíritu Santo venga y llene cada ranura de nuestro corazón con Su bondad a medida que leemos Su Palabra. Porque escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre; sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
Por lo tanto, oh Dios, abre nuestra boca hoy, que sea Tu hablar, y nuestros corazones, que sea el Espíritu Santo al cual escuchemos. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.

7 El domingo pasado comenzamos con el capítulo 10 del Libro de Hebreos y luego nos fuimos a otro tema, sin saber exactamente de dónde el Espíritu Santo nos guiará a enseñar, nada premeditado; solo esperando Su mover.
Regresamos al preconocimiento. A partir de allí… Por cierto, estoy contento de ver a la Hermana Hooper sentada aquí esta mañana. Hermana Flo, en verdad que es un gusto verla. Muchos de Uds. quizá la conozcan, algunos de Uds.; y por años y años ha estado tuberculosa y encamada y ha recorrido toda la nación tratando de obtener liberación. Y estamos contentos este día de tenerla sentada en el Tabernáculo, hoy se mira muy bien. Gracias a Dios.

8 Ahora, se supone que el escritor de la carta de Hebreos debió haber sido Pablo, porque suena parecido a su forma de escribir. Y la carta de los Hebreos fue para los judíos, los hebreos. Y fue Pablo tratando de separar la Ley de la Gracia, mostrando la diferencia entre lo que fue la Ley y lo que la Gracia viene siendo, porque los Hebreos estaban bajo la Ley. Y entonces Pablo estaba tratando de mostrarles lo que era la Gracia.
Y yo mismo pienso, que el capítulo 10 y el versículo 1 sería la clave perfecta para toda la situación. Ahora, tenemos el primer capítulo que comienza así: “Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, Jesucristo”.
Nos vamos al capítulo 7, donde aparece Mequisedec. Bajamos hasta el capítulo 9 del sacerdocio. Cómo es que Cristo llega a ser nuestro Sumo Sacerdote para tomar el lugar del antiguo sumo sacerdote.

9 Luego llévelo al capítulo 10. Llegamos a la Ley siendo una sombra de las cosas por venir. Nos vamos al capítulo 11; y todo viene siendo sobre las sombras maravillosas de la fe, los héroes de la fe: cómo es que por la fe hicieron tal y tal cosa, y cómo no pudieron ser perfeccionados sin nosotros, porque ellos son de la sombra de esto que está por venir.
Y luego, nos vamos al capítulo 11 y Pablo… o, el capítulo 12, es Pablo diciendo: “Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta”.
El capítulo 13 —el capítulo final— termina con esto, ya para terminar: que Jesucristo es el todo en todo, que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos (¿ven?), mostrando que era Cristo allá atrás antes de la Ley; era Cristo en la Ley; era Cristo en los días de la Gracia, y será Cristo por siempre: Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Qué hermoso cuadro nos pintó la carta a los Hebreos.

10 Ahora, comenzando de nuevo ahora con el primer versículo, regresémonos a ese lugar. El domingo pasado, pensamos que abordaríamos el tema de “Perfección”. Pero luego Dios nos hizo retroceder y tomamos el “preconocimiento”, mostrándonos que antes de que el mundo fuese formado… ¿Cuántos estuvieron aquí el domingo pasado? Veamos sus manos. ¿Lo captaron? Antes que el mundo fuese formado, fuimos colocados en Cristo. Piénsenlo. Dios siendo infinito, quien no puede mentir, no puede decir algo que sea contrario, conoce todo a la perfección desde el principio así como hasta el final, y es tan perfecto al final así como lo fue Él en el principio.
Dios es interminable como la eternidad. Ud. jamás encontrará la esquina de un círculo perfecto. Podrá correr y correr por las edades y eternidad, y nunca, nunca, nunca tendrá un final, y de esa manera es Dios. Y, primero fue Dios que siempre existió; Él era infinito, para comenzar era perfecto. Y Él siempre será el mismo. Él nunca puede cambiar. Él es perfectamente el mismo.

11 Ahora, esta gran cadena de perfección fue rota por el espacio del tiempo. El tiempo vino por causa del pecado. Dibujemos un cuadro del tiempo. Veamos un círculo perfecto: para siempre, para siempre. Y luego de repente, entró el pecado y puso un pequeño (como lo llama mi esposa) un pequeño boquete, [Desfase. Trad.] o una pequeña gota en la cadena, ahora continúa así. La eternidad continúa, pero no en su condición perfecta.
Hay una pequeña brecha que se abre, rompe por este lado, y sale por este otro lado. Dios tuvo que hacer eso porque Satanás lo causó. Y se redujo a un espacio de tiempo para someter a prueba, y para la perfección, y para purgar al perdido, para que Dios por medio de Su gracia soberana pudiera un día quitar ese pequeño boquete o esa brecha regresándolo de nuevo al círculo perfecto. Luego seguirá desenvolviéndose igual. ¿Lo ven?

12 Tiempo. Miren, el tiempo es este pequeño lazo que se enlaza. Jesús era de eternidad a eternidad, pero Él entró a los espacios del tiempo, fue hecho carne, y entró por aquí para poder santificar, o para poner un trazo de sangre por todo este lugar para redimirlo y volverlo a conectar otra vez con Dios por toda la eternidad. ¿Lo pueden ver?
Eso es todo lo que es el tiempo. Luego cuando Dios comenzó aquí al final de la pequeña torcedura en el círculo perfecto que la hizo torcer un poquito; cuando Dios comenzó allí, Él era perfecto. Todo lo que Él decía era perfecto. Todo lo que Él hace es perfecto. Por lo tanto la Biblia dice que Jesucristo fue el Cordero inmolado desde el principio de esa pequeña torcedura, al principio del mundo. Cristo fue inmolado en el principio.

13 Ahora, en realidad Él no fue inmolado hasta cuatro mil años después. Pero la razón por la que Él fue inmolado entonces es: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”. ¿Lo puede ver, Hermano Egan, lo que quiero decir? ¿Ven? Él era Dios en el principio y cuando…
Ahora, Satanás no creó este pequeño lazo, esta pequeña torcedura. Él no creó eso. Satanás no puede crear. Satanás solo puede pervertir lo que Dios ya ha creado.

14 Miren. Yo digo esto para que puedan entender. Esta clase es para adultos, y casi todos somos personas casadas, probablemente el noventa y nueve por ciento. Y espero que las mujeres jóvenes y los hombres puedan entender, o muchachos, lo que yo… Entiéndanme solo para explicar algo. Si un hombre toma para sí una esposa, una mujer, y ella llega a ser su esposa, y ellos viven juntos como esposo y esposa por cincuenta años, ellos son tan limpios y puros e inadulterados como si nunca se hubieran conocido el uno al otro. Ese es el programa de Dios.
Pero para que ese hombre o esa mujer salgan y vivan con otro hombre o mujer, eso pervierte, hace que nazcan hijos ilegítimos. Pero si ellos viven juntos en una perfecta armonía, esa es la manera de Dios. Pero Satanás viene y pone lujuria en el hombre o la mujer, y ellos viven de una manera contraria a los votos del matrimonio, y eso es estar pervirtiendo. Es el mismo acto sexual, pero está pervertido.
Así que eso es lo que Satanás hace con la cosa correcta de Dios. Él la pervierte. Eso es lo que Satanás está haciendo hoy con el verdadero y genuino (escuchen), con el mensaje verdadero de Dios. Él lo pervierte, hace otra cosa, hace que parezca ser algo que no es.

15 En el mundo hoy en día, encontramos que hay una gente (La Biblia lo predice), tres clases de gente. Una de ellas es la fría, almidonada, formal e indiferente. Ellos solo siguen así, solamente perteneciendo a una logia. Ellos van a la iglesia, hablan poquito de esto, aquello y del Señor, y así sucesivamente, regresan pero no hay una experiencia real del nuevo nacimiento.
Oh, algunos de ellos lo reclaman, pero su vida prueba que no está allí, ¿ven? Ahora, eso es por un lado, bien lejos. Y ahora, aquí por el otro lado, los fanáticos… Y la verdadera iglesia… Jesús así lo dijo: “Sería tan semejante, que engañaría a los escogidos”.

16 Ahora, mucha gente, tan pronto ven que el fanatismo está enredado con lo verdadero: “Ah”, dicen: “No hay nada en eso. Siga así”. Vean, es la misma cosa que hicieron los fariseos. Satanás no se toma la molestia de intentar pervertir eso. Él está tratando de pervertir esta verdad, y este fanático aquí está tratando de imitar esa verdad, ¿ven? Es allí donde Uds. encuentran la línea peligrosa, allí mismo. Ahora, nos conviene quedarnos espirituales. Lean la Palabra. Y cualquier cosa que se levante por fuera, contraria a la Palabra, entonces háganla a un lado.
Esa es la razón por la que muchas veces dicen que yo soy demasiado duro con las mujeres predicadoras. La Biblia dice que ellas no deben de hablar en la iglesia. La Biblia prohíbe que hablen en lenguas o cualquier cosa en la iglesia. Yo me tengo que quedar con la Palabra. Observar donde está.

17 Fíjense en eso. En el mundo hoy, donde se levantan todos estos ismos. Observen esas sectas que prohíben comer carne, y a un legalista que dice: “Yo tengo que hacer esto y lo otro. Si no hablo en lenguas; si no hago esto; si no grito; si no danzo, hay algo mal en mí”. Eso es legalismo. Nosotros somos salvos por la gracia a través de la fe.
Nada que Ud. haya hecho. Es lo que Él hizo. Él hizo lo que Ud. no podía hacer. Si Ud. se hubiera podido salvar, entonces Él no habría tenido que morir. Pero Él murió para salvarlo, puesto que Ud. no se podía salvar a sí mismo.
Ese viejo proverbio que deshonra a Dios dice: “Dios ayuda a aquellos que pueden ayudarse a sí mismos”… o, “Ayúdate que Dios te ayudará”, dicen. Eso es viceversa. Si Ud. se puede ayudar a sí mismo, Dios espera que Ud. lo haga. Dios ayuda a aquellos que no se pueden ayudar. Y Ud. no puede ayudarse a sí mismo a ser salvo, así que Dios por Su gracia lo salva a Ud.

18 Ahora, noten qué hermoso. La Ley, grande en la eternidad, cómo es que Dios vio anticipadamente este lazo. Y si Él es infinito y no puede ser algo más… Permítanme tomar solo como unos cinco minutos para amarrar bien esto, y martillarlo para que nunca se les vuelva a escapar de la mente.
Que el Espíritu Santo venga entonces y lo suelde con amor, para que Uds. nunca lo abandonen. Ahora, miren. Dios que no puede mentir, Dios quien es infinito… Y digo esto de nuevo por aquellas personas que no parecen centrarse ellas mismas en sanidad Divina: Si Dios lo prometió, Dios tiene que cuidar Su promesa, no la puede abandonar.

19 Ahora, miren. Antes de que Él pusiera la Palabra impresa, y esta es la mente de Dios. Aquí está: Esta es la mente de Dios que Él pensó antes que la fundación del mundo fuera colocada. Lo es. Esa es la razón que Él pudo ponerlo en palabras impresas y decir lo que sería, porque Él lo vio desde antes de la fundación del mundo y supo exactamente lo que sería, y lo habló.
Y luego Él entregó Su conocimiento a los profetas, y lo escribieron, y año tras año y siglo tras siglo, lo vemos aconteciendo, exactamente. Dios nos da las sombras de lo viejo para predecir lo nuevo, y nosotros vemos que se cumple palabra por palabra. ¡Qué fe debiéramos tener establecida en Dios!

20 Ahora, obsérvenlo a Él; a Cristo siendo inmolado desde antes de la fundación del mundo… Cuando Dios miró hacia abajo y vio que la única cosa que salvaría al hombre perdido, Él dijo (yo no sé si estas son las palabras, pero tuvo que haber sido algo como esto), “El hombre no puede ser salvo, porque él va a pecar. Pero Yo miro a través de eso y veo miles de corazones honestos que querrán venir. Veo a miles de personas que querrán ser salvas y que no quieren ir a esta horrible destrucción que Yo tendré que hacer para el diablo y sus ángeles, porque ellos tienen que entrar a un castigo eterno. Y gente sincera verá eso”.
“Ahora, Yo tendré un hombre llamado Esaú, el cual nacerá. Habrá un Jacob, y Jacob no será tan bueno para comenzar, pero en su corazón amará las cosas de Dios. Así que elegiré a Jacob”.

21 Él lo vio a Ud., y supo que Ud. quería ser salvo. Así que Él dijo: “La única cosa que puedo hacer es descender Yo mismo y que nazca un Hijo… o, un cuerpo de carne y hacerme como ellos”.
El antídoto es que Dios mismo se convierta en pecado, para que pueda pagar el precio, porque se requerirá de lo más alto que hay para levantar al hombre de la condición perdida. Y mire. Él está por sobre todo Ángel, todo Arcángel. El Altísimo descendió a la tierra, y vivió entre los hombres y fue a la ciudad más baja en la tierra: Jericó.

22 Y Él se bajó tanto que el hombrecito más pequeño de la ciudad tuvo que mirar hacia abajo para verlo —Zaqueo— y luego murió por los pecados del hombre, vino por la vía del pesebre, pobre. El más rico (Oh, yo espero que lo capten) el más rico llegó a ser el más pobre.
Aún en una noche de tormenta, dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos, pero Yo no ni siquiera tengo donde reposar Mi cabeza”.
El más Alto de todos los cielos de los cielos, llegó a ser el más bajo de lo bajo, aún la vida animal, tuvo más privilegio que Él, por encima de Él —en lo que concierne a las comodidades de la vida. No solo eso, pero en Su muerte, Él murió una muerte como ningún otro haya sufrido jamás. Nunca ningún hombre sufrió con un corazón tan quebrantado al punto que Su sangre y agua se separaron antes de Su muerte.

23 ¿El más pobre? Desde el más rico hasta el más pobre, desde el más bendecido hasta el más horrible sufrimiento. Y luego aparte de eso bajó a las profundidades más bajas del infierno más bajo, llevando nuestros pecados, y tomo el extremo de la cuerda… o, el extremo de la cuerda donde estaba torcido, y la levantó en la resurrección y la conectó con la otra parte de la eternidad, e hizo una carretera de santidad, para que el sucio pudiera venir y ser limpiado en la fuente que está llena con la Sangre que fue sacada de las venas de Emmanuel; donde los pecadores cuando se sumergen en el raudal, pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Venga a la carretera, y un día Aquel que estuvo cuando comenzó el tiempo, se parará como el Anciano de grande edad y jalará esa gran cuerda del Evangelio. Y todos los que están en la carretera desde el principio del tiempo, los del tiempo antiguo, cuando serán levantados al final del tiempo, a medida que Él saca el tiempo de la existencia a la eternidad. ¿Lo ven?

24 Allí está Él, el único verdadero Potentado, el Rey de reyes, y Señor de señores. ¿Cómo lo hizo? Por previo conocimiento, Él sabía. Entonces Él dijo que… Él fue el Cordero inmolado. Entonces, si Él lo era, cuatro mil años después, simplemente vino a… El tiempo se agotó. Él nació. Hicieron con Él lo que Él dijo que harían, y luego fue crucificado e inmolado; pero a decir verdad Él fue inmolado antes de que el mundo comenzara, porque Dios lo vio con anticipación y dijo lo que ocurriría. Y cuando Dios habla, tiene que ser. ¿Lo entienden?
¡Oh, vaya! Dios vio con anticipación a Cristo, y tiene que ser. Es por eso que estaba ya finalizado. Cuando Dios dice una palabra, eso lo concluye. Esa es la razón por la que Él en realidad fue prefigurado, inmolado cuando Dios habló la palabra antes del mundo.

25 Noten, no solo Cristo fue inmolado para quitar el pecado, pero el nombre suyo fue escrito en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo; Dios escribió su nombre asociado con el de Él, antes de la fundación del mundo. Ahora, Satanás, hace que ahora estén con temor, hace que duden eso.
Antes que comenzara el mundo, Dios llamó su nombre, el Uds. Cristianos, y lo escribió en el Libro de la Vida del Cordero antes que aún comenzara el mundo, dice la Biblia. Esa es la Palabra de Dios. Él habló allá atrás, lo reveló a través de Sus siervos, los profetas; y nosotros estamos disfrutando la bendición de descansar y esperar en la venida del Señor. Esperando eso. Todo ha concluido. Nosotros estamos esperando.

26 Oh, no es de extrañar que la enfermedad, el peligro, nada pueda separarnos del amor de Dios que es en Cristo. Él nos colocó en esa gran carretera antigua desde la fundación del mundo, colocó el arcoíris horizontal, hasta el pináculo del principio del tiempo otra vez, sosteniendo las cuerdas en Su mano. Y un día nosotros subiremos.
Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que murieron en la carretera. Porque la trompeta de Dios sonará y los muertos en Cristo resucitarán. Y nosotros seremos arrebatados juntamente con ellos para encontrarlos ya con las cadenas levantadas de regreso al ciclo de la eternidad. Y luego a medida que las edades se desenvuelven, Sus alabanzas cantaremos.

27 ¿Qué está haciendo Él? Está allá arriba construyéndonos un hogar. “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay; si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho; y Yo he descendido, pero voy, pues, a preparar lugar para vosotros: lo voy arreglar todo. Y si Yo me voy, vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo”.
¡Oh, hermano! Y Él está preparando un hogar. Cuando esta cosita mortal que está aquí en la tierra sea… nos vamos a separar de eso. Será lanzada fuera de la cadena de eternidad. Será afuera en el abismo, donde ningún hombre puede cruzar o cruzó alguna vez o lo cruzará. Y cuando este eslabón que está aquí sea levantado a esa parte que es la carretera santa pavimentada, donde Dios dijo en el principio que no había nada allí que contaminara, nada que destruyera y el pecado causó este lazo.

28 Luego cuando este lazo continúe justo por debajo de aquí, para traer a los delegados y cuando se junten los dos extremos, se desenvolverá la eternidad. Aquellos que son redimidos caminarán por allí. ¿Lo captan?
Oh, desearía poder cantar. Me gusta cantar ese canto antiguo:
Sí hay más allá del claro río, Una tierra eterna y dulce;
Llegaremos hacia allá confiando en fe;
Cruzaremos los portales; A vivir como inmortales;
Cuando las campanas suenen, Por ti y por mí.
Ya sea una gran tienda o una cabaña, qué me podría importar;
Están construyendo un palacio para mí del otro lado,
De rubíes y diamantes y plata y oro;
Sus tesoros están llenos; Sus riquezas no se pueden contar.
¡Oh, sublime gracia! Qué dulce su sonido
Que a un infeliz salvó, yo ciego fui,
Mas hoy veo ya,
Perdido y Él me halló. (Nada que yo haya hecho)
Su gracia me enseñó a temer,
Mis dudas ahuyentó,
¡Oh cuán precioso fue a mí ser,
Cuando Él me transformó!

29 El saber que no había nada que yo pudiera hacer, o que podría hacer, o tener la idea, o el privilegio de hacerlo, fue Él que lo hizo por mí. Él descendió y me redimió, me colocó en la carretera, se paró al otro extremo y jaló los dos extremos juntos para hacer que la cadena junto con la eternidad se empezara a desenvolver. Yo tengo el derecho de caminar en esa eternidad, porque Él murió en mi lugar, quitando mis pecados. ¡Maravilloso!

30 “La Ley teniendo una sombra, una sombra de los bienes venideros”. ¿Qué es una sombra? Una sombra es “la proyección de un objeto”. Uds. saben, muchas veces la gente cita Salmos 23: “Aunque ande en valle de sombra oscura de muerte”. Eso está errado. Dice: “Aunque ande en sombra”. No “sombra oscura”. Si fuera oscura, no daría una sombra. Tiene que haber cierto porcentaje de luz para proyectar una sombra. Así que la Ley proveyó la suficiente luz para ver la sombra de la cosa verdadera que estaba por venir.
Cristo fue representado en la Ley de la somb…. Él fue representado anticipadamente, y José, bajo la Ley, José siendo la sombra de Cristo, amó a su padre, porque él era un hombre espiritual. Él vio visiones, interpretó sueños, muy espiritual, y despreciado por sus hermanos, correctamente con Cristo.
Él vio visiones del padre, y él era un hombre espiritual. Y sus hermanos lo aborrecieron sin causa, y supuestamente lo mataron, al padre le presentaron una vestimenta sangrienta. (¡Oh, qué hermoso! Oh, si empiezo con eso, nunca voy a llegar a esta lección). Le llevaron de vuelta la vestimenta al padre, con sangre, representaba que su hijo había muerto —Isaac. Y hoy en día, la vestimenta del Señor Jesús, Su vida santificada y Su sangre derramada por los pecadores está delante de Dios, como un memorial de que el precio está pagado. ¿Lo pueden ver?

31 Y a él lo vendieron por casi treinta piezas de plata igual como lo fue Cristo. A él lo sacaron de la fosa, del hoyo, donde lo habían arrojado; a Cristo también. Fue sacado de la tumba y colocado a la diestra de Faraón; ningún hombre podía ir a Faraón excepto a través de José. Se hizo una proclamación, que cuando José pasara, que salieran hombres delante de él (pregoneros) diciendo: “Doblad toda rodilla. José viene”.
Ahora la Biblia dice eso: “Toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará al Nombre del Señor Jesús”. Él podía obligar a los siervos de Faraón según su propio deseo. Tenía todo el poder y la autoridad de Egipto en sus manos. Y cuando el carruaje avanzaba por la calle, cuando salía el grito, todos los egipcios —no importaba qué tanto lo odiaran— doblaban la rodilla ante José.

32 Un día, amigo pecador, no importa qué tanto Ud. le quiera llamar fanatismo, no importa qué tanto diga que está mal, qué tanto se horrorice y viva en el mundo y desprecie a la iglesia y las cosas de Dios, un día doblaras tu rodilla ya sea que lo quieras hacer o no.
Pero qué glorioso será para aquellos que aman a José… cómo es que le aman. Decían: “Oh, aquí viene el gran príncipe, José. Y ellos doblaban su rodilla y decían: ”Oh, José, tú salvaste nuestras vidas. Hubiéramos muerto de hambre de no haber sido…“. Pero otros ingratos: ”Oh, tontería“. Malagradecidos. Tenemos esa clase de personas en el mundo hoy. No se dan cuenta que el pan que comen y el mismo aire que respiran viene de Dios. Y ellos lo adoraban.

33 Hace un tiempo cuando el Sr. Baxter era mi administrador, cuando el rey de Inglaterra, cuando estuvimos de visita, cuando la Reina salió, una dama hermosa, con su túnica bonita, su cabello canoso; y el Rey estaba sentado tan enfermo en ese momento que casi ni podía soportarlo. Él tenía un problema en el estomago y esclerosis múltiple (Eso fue antes de que se orara por él), que casi ni se podía parar. Pero sin embargo la sangre real de él lo hizo sacar ese pequeño pecho suyo, y cabalgó por la calle en el carruaje.
El Sr. Baxter estaba parado allí, y cuando él pasó yo volteé a mirarlo a él. Sus labios estaban temblorosos; las lágrimas corrían por sus mejillas. Él colocó su gran brazo alrededor de mí, dijo: “Hermano Branham”.
Yo dije: “¿Sí, Hermano Baxter?”.
Él dijo: “Ud. sabe, yo soy canadiense”.
“Sí”.
Él dijo: “El hombre que está en nuestra tierra, el rey, él y su hermosa novia y esposa, van pasando. Es por eso que no puedo contener mis emociones. Tengo que desahogarlas”.
Yo puse mi brazo alrededor de él. Yo dije: “Hermano Baxter, como un Cristiano junto con usted, ¿cómo será ese día glorioso, cuando el Rey venga con Su Novia? Si un hombre puede pensar eso al ver a un rey terrenal, el cual es mortal como nosotros, ¿qué será cuando veamos al Rey de reyes viniendo en gloria? ¡Qué tiempo tan más glorioso será!

34 Él fue prefigurado en José. Él fue prefigurado en David. La Ley prefiguró a Cristo. David… Cristo siendo el Hijo de David, y luego cuando Cristo estando en David como sombra, hizo que David fuera rechazado por sus propios hermanos, cuando le quitaron el trono, no solamente sus propios hermanos pero su propia sangre: Absalón, y sus propios hijos… Aquí está. Ellos despreciaron a su propio padre, y pidieron su sangre, y le quitaron el trono; y él subió a una colina, al Monte de los Olivos, mirando hacia atrás, llorando sobre Jerusalén. Cómo fue que Dios prefiguró a Cristo en David. Porque cuando Él fue destronado —rechazado— y sus propios delegados, Su propio pueblo, los judíos, clamaron por Su sangre: “Fuera con tal hombre”.
Él se sentó arriba en el Monte de los Olivos y miró sobre Jerusalén y lloró, diciendo: “Jerusalén, oh, Jerusalén, ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”.

35 Cristo fue prefigurado también en Melquisedec en el sacerdocio (en el capítulo 9 y en el capítulo 7 de Hebreos). Cómo es que Melquisedec… Abraham también fue sombra… Allá muy atrás, todas las cosas buenas, solo una sombra… y cómo ese Melquisedec… En el capítulo 7 leemos de Él aquí. Lo leeremos solo por un momento.
Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes y le bendijo; (Amén)

36 Abraham… Lot, su sobrino, era un descarriado. Pueden ver el real y verdadero Espíritu de Cristo (Espero que lo capten); no importaba qué tanto él se descarriaba, cuando él estaba en problemas, aquí venía Abraham por él con un ejército. Los extranjeros que estaban alrededor, por los valles de Sodoma habían venido, y capturado a Sodoma y su rey, y tomaron de allí… se llevaron a Lot. Y Abraham, su tío (una relación de sangre, el hijo de su hermano), cuando él miró y vio que el enemigo se había llevado a pariente de sangre, él formó un ejército con sus propios criados, y se fue por él.
Eso representó a Cristo. Cuando Él vio a la iglesia del Dios viviente que había sido capturada por el error del diablo, Él formó una legión de Ángeles y vino a la tierra a perseguir al diablo. Lo alcanzó (¡Aleluya!), dispersó al enemigo. ¡Oh, cómo le amamos a Él por eso! Alcanzó al enemigo, y lo hirió y le robó todo lo que tenía, echándolo a un lado.

37 ¿Y qué fue lo primero que ellos hicieron? Abraham, de regreso con Lot, su esposa, sus hijos, y todas sus posesiones, triunfante, caminando de regreso a la vieja casa de nuevo, él se encontró con Melquisedec. Melquisedec era el Rey de Salem. Salem es Jerusalem. Cuando los judíos entraron a Jerusalem, ellos le llamaron J-e-r-u-salem, Jerusalem. Salem significa “la ciudad de paz”. Él era el Rey…. Escuchen, vamos a leerlo.
Al cual asimismo dio Abraham los diezmos de todo primeramente a él se interpreta: Rey de justicia; (¿Quién era este Rey que se encontró con él? Regresando con el triunfo de la victoria, así como la iglesia viene hoy del Calvario)… y luego también: Rey de Salem, que es, Rey de paz;
Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida…

38 ¿Quién es este Rey de Salem? Un gran Rey de Jerusalén, no el terrenal, el celestial. La Jerusalén terrestre fue un tipo de la celestial; y aquí viene el Rey de Salem, primeramente es el Rey de justicia, el Rey de paz. Él no tuvo padre, no tuvo madre. Él no tuvo principio de vida, ni fin de días. ¡Oh, vaya! Sin descendencia, ningún otro sino Cristo, Él mismo. Es con Quien la iglesia se encuentra cuando ellos suben a los aires.
Y cuando Abraham se encontró con Él, le dio los diezmos de todo lo que poseía. ¿Saben lo que ellos hicieron? Lo primero que hicieron fue sentarse. (Me siento muy emocionado) Se sentaron y rompieron el pan y bebieron vino y tomaron la comunión después de terminada la batalla.

39 Y la Biblia nos dice, Jesucristo dijo, que no comería más del fruto de la vid, hasta que lo coma de nuevo con vosotros, en el reino de Mi Padre. Luego cuando la última batalla termine y sea ganada la victoria y los descarriados hayan sido traídos de nuevo al reino de Dios, nos sentaremos en el reino de Dios, y con nuestro Melquisedec Quien no tiene principio de días o fin de años (¡Oh, vaya! Él es el Rey que es eterno), comeremos la comunión otra vez con Él. Oh, qué cuadro tan hermoso le da este maravilloso Antiguo Testamento a los creyentes del Nuevo Testamento.

40 La Ley teniendo la sombra de las cosas venideras y no… Escuchen. La Ley teniendo la sombra de los bienes venideros; y no la imagen misma de esas cosas. Era una sombra de la imagen.
David gobernó el mundo en la edad de oro de Israel. ¿Qué fue él? ¡Una sombra! David sentado en el trono, con todo el mundo bajo sus pies. ¿De qué era sombra? Estaba siendo la sombra de algo, envolviendo al Hijo de David, quien es el Hijo de Dios, quien es Melquisedec, quien es el principio de los días y el final de los años; Él no tiene. La sombra de… Durante el milenio Él se sentará en el trono de David y gobernará a todas las naciones: la sombra de los bienes venideros.

41 ¿Qué es hoy en día? Miramos y vemos la sombra. Hombres y mujeres que profesan ser Cristianos y viven como el mundo. Ellos dicen: “Oh, yo pertenezco a la iglesia. ¿Qué diferencia hace eso?”. Es una sombra del engañador del Jardín del Edén, que pretendió ser bueno, que pretendió tener luz, que pretendió tener conocimiento, pero era un engañador. Y de esa manera lo hacen los hombres y las mujeres hoy que se hacen llamar del nombre de Jesucristo y no se apartan del pecado. Prefigurando el castigo que ellos recibirán con aquel que es un engañador.
Jesús le dijo a esos fariseos religiosos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”.

42 Espero que lo encuentren. Espero que esto penetre muy profundo —la sombra del engaño. Entonces lo que hace ese Cristiano verdadero, que es de la realeza, que ha nacido de nuevo un cien por ciento del Espíritu de Dios, cuyo nombre fue escrito en el Libro de la Vida del cordero desde antes de la fundación del mundo, que toma, que suelta, lo que se necesite; ellos se aferran a la mano incambiable de Dios.
¿Qué hay en su corazón? Es un hambre por algo que está más allá. Porque ellos, dice la Biblia, que tal hacen, plenamente dan a entender por su testimonio y sus vidas que buscan una ciudad cuyo artífice y arquitecto es Dios.
¿Qué es esa hambre en sus corazones esta mañana de querer pararse en Su Presencia? ¿Qué es esa hambre en sus corazones esta mañana que los hace tratar de alcanzar con todo lo que está en Uds.? Toda su alma y su vida está clamando por algo al punto que Ud. dice: “No me importa lo que venga o vaya”. Oh, Dios, algo en Uds. mira el mundo, y las lágrimas corren por su corazón.

43 Oh, hermano perdido, vean a las mujeres en su manera denigrada y desmoralizada y vean a los hombres bebiendo, y fumando, y maldiciendo, y apostando, y yendo a la iglesia. ¿Qué hay en el corazón suyo que clama, mi hermano perdido y desobediente? Ud. tocó algo allá arriba. Ud. se conectó con el otro extremo de la línea. Ud. tocó una cadena, una carretera que encadenó a la eternidad en el principio, cuando su nombre fue puesto allá y fue visto por ese gran atributo o tensión del conocimiento de Dios, miró hacia abajo y vio que Ud. había vuelto a casa, y sin embargo, ciego por las cosas del mundo allí abajo, Ud. tenía una concepción.
Cuando el Espíritu Santo corre por esta cadena de sangre y captura su corazón, le habla de una tierra mejor, de un lugar mejor, y de una ciudad mejor. Por lo tanto Ud. dice: “Este mundo no es mi hogar. Yo solo voy de paso. Mis tesoros están todos arriba más allá de lo azul”.

44 Dios hablando… Que venga, vaya, o lo que sea. Su corazón está todavía centrado. Es una sombra. La sombra está delante de Ud. Eso es lo que lo hace una sombra. La Ley teniendo la sombra del bautismo del Espíritu Santo. La ley teniendo una sombra… Esa es la razón por la que Él dijo en la Biblia que Ud. tiene que tomar y comparar las Escrituras y hacer que corra en continuidad, y si llega a un corte, recuerde que Ud. está fuera de línea. Quédese con la línea de la Escritura.

45 Ahora, “Porque la Ley teniendo la sombra de los bienes venideros, nunca puede hacer perfecto al adorador. Nunca puede hacer perfectos a los que se allegan, porque…”. Escuchen el versículo 2 (Lo vamos a intentar durante los próximos cinco minutos). Miren. “¿De otra manera no hubieran cesado de ofrecerse?”. Si la sangre de toros, y de los machos cabríos, y ovejas, y terneras… Y si el sumo sacerdote estaba en el orden correcto, entonces el mundo hubiera tenido que continuar igual. La muerte hubiera cesado bajo eso. ¿Lo entienden? Déjenlo que penetre un minuto.
Y Caifás, el sumo sacerdote… el sacrificio de la vida animal hubiera perfeccionado al hombre y le hubiera dado vida eterna, entonces no habría razón para que aconteciera otra cosa. Eso hubiera continuado. La vida eterna se hubiera establecido y desarrollado, pero tenía que haber una sombra del verdadero Cordero de Dios que venía para quitar el pecado del mundo, lo cual había sido dicho anticipadamente por Dios.
Y luego los hombres y las mujeres hoy en día, los que antes conoció Dios desde antes de la fundación del mundo, sus nombres fueron escritos en el Libro de Vida del Cordero. Si ellos gritan, muy bien; si no lo hacen, muy bien; si hacen esto, muy bien, si no lo hacen, muy bien, porque Dios ya lo dijo. Tiene que llegar a suceder.
“No es del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. La escogencia de Dios, no la de nosotros.

46 Ahora, noten. Entonces las ofrendas no dejarían de existir, porque no habrían dejado de ser ofrecidas, ¿por qué? Aquí estamos llegando al cierre ahora. Ya salió la escuela. Porque el adorador… ¿Por qué? Porque… Oh, me siento como un niño con un juguete de Navidad ahora. Estoy tan feliz por esto.
Cómo me gusta dárselo a la iglesia, a ustedes creyentes, para dejarles ver lo que es la verdad, que ellos hubieran estado bien, y nunca hubiera cesado. Hubiera continuado, vida eterna. “Porque el adorador…”. Ahora, léanlo conmigo: “Porque una vez que el adorador… (no cada avivamiento, no cada domingo por la mañana), porque el adorador limpio de una vez, no tendría más conciencia de pecado”. ¿Qué? “El adorador una vez limpio…”. Una vez que es completamente purgado con la Sangre del Cordero, el adorador queda limpio. La mera conciencia de pecado se ha ido.
Piénsenlo. La palabra conciencia en la correcta interpretación que usamos aquí… Esta es la versión King James, en Inglaterra significa “una consciencia”. Aquí, significaría “el deseo”. El adorador una vez purgado por la limpieza de Cristo en el Calvario, no tiene más deseo de pecado. Las cosas viejas pasaron; todas las cosas son hechas nuevas.

47 Ahora, Ud. puede cantar como una alondra y todavía tener odio, malicia y luchas en su cuerpo… en su alma. Puede gritar como, no sé qué. Aún lo tiene. Ud. puede bailar en el Espíritu; puede hablar en lenguas; Ud. puede profetizar; puede predicar —cualquiera de esas cosas— y todavía tener malicia, envidia, contienda en su corazón.
Pero cuando la real y verdadera preordenación de la Palabra eterna de Dios, cuando su nombre fue escrito allí, y la sangre limpia a esa persona, los mismísimos pensamientos lo condenan en el acto mismo donde está parado. Dicen: “A mí no me condena. Yo voy a estos lugares, eso no me condena a mí”. “¿Por qué no? Usted como un adorador negativo nunca ha sido purificado por la sangre de Jesucristo.

48 Y el legalista se tomó de esta idea: “¡Aleluya! Yo voy a usar mi vestido así de largo y mi vestido de esta manera. Me voy a dejar crecer el cabello largo, y voy a estar bien”. Eso es una mentira. Y señalan a la mujer con cabello corto y con vestidos cortos y dicen: “Ella se va a ir al infierno”. Yo no puedo decir eso. Todavía sigo pensando que esas cosas están bien. No las estoy condenando, pero cuando descansan sus esperanzas eternas y la salvación sobre esa doctrina, usted es condenado junto con ella.
Un hombre o mujer, no importa si Ud. es esto, aquello o lo otro, venga Ud. a la fuente que está llena de Sangre que fue sacada de las venas de Emmanuel, y permita que la purificación de la Sangre del Señor Jesucristo purgue sus pecados.

49 Hermano, no va a importar: Ud. puede aún tener vestidos, así de largo; puede aún no usar camisas manga corta, Uds. hombres, y esas cosas, o lo que sea que quiera; pero si Ud. todavía tiene malicia, y envidia, y discordia… Ud. pudo haber corrido, danzado, hablado en lenguas, gritado, predicado el Evangelio, o cualquier cosa, pero Ud. está perdido hasta que esa Sangre lo haya lavado y puesto en amor Divino del Señor Jesucristo en su corazón, y su vida habla del respaldo de Cristo en Ud. ¡Amén!
“Donde hay lenguas, cesarán; donde hay profecía, estás fallaran. Donde hay conocimiento, se acabará; pero cuando venga aquello que es perfecto, aquello que es en parte será quitado”.

50 Y hoy estamos descansando en legalismos, sobre alguna cosa legal que hicimos. Pues, cuando yo era un pecador, yo era un leopardo. Entre más trataba de renunciar a esto y renunciar a aquello, solamente abrillantaba más mis manchas. Yo era un hipócrita con eso y también usted, pero hoy cuando Ud. viene al Calvario para la purificación donde el verdadero Cordero… Bajo el Antiguo Testamento ellos trajeron a un cordero. Ellos salían y cometían adulterio. Se enojaban, y discutían, y peleaban, y maldecían, Y cuando lo hacían, traían un cordero, se lo traían al sacerdote, y decían: “Oh, sacerdote de Dios”.
“Sí”.
“Yo maldije a mi vecino; cometí adulterio; dije una mentira; robé”. Ponía sus manos sobre este cordero moribundo sin mancha. El sacerdote lo examinaba. Lo sostenía para ver que estuviera bien. Le ponía las manos encima, y le cortaban la garganta y la sangre corría por sus manos. Y el corderito sangrando, pateando, y muriendo, y el adorador que estaba allí parado decía: “Sí. Ese debería ser yo, pero el cordero está tomando mi lugar”.

51 Pero él se regresaba con el mismo deseo. Él lo volvía a hacer, tan pronto tuviera una oportunidad. Y de esa manera lo hace la gente hoy. Ellos entran y confiesan y dicen esto, aquello o lo otro, y salen de nuevo y se dan la vuelta y hacen la misma cosa otra vez. Se unen a la iglesia, a otra; si esta comienza con alguna cosita, se van a esta otra o a aquella. Pero, ¿de qué era sombra? Era imperfecto. Eso nunca podía quitar el pecado, pero era la sombra de la doble cura que estaba por venir.
Y entonces Jesucristo, el Hijo de Dios, vino y murió en el Calvario, y el adorador una vez que pone sus manos encima de la cabeza del Señor Jesús y sabiendo que el grito y el llanto en la cruz, esa muerte, ese sufrimiento vicario, que él debería haber pagado por sí mismo y las profundidades del infierno donde él debería haber ido. Él sabe que Cristo pago el lugar y confiesa sus pecados.
¿Entonces qué sucede? ¿Qué hizo la diferencia? ¿Qué salió de la sangre del Cordero? Salió la vida. Y la célula de sangre estaba en sus manos; la vida daba vueltas en el altar, pero la vida del cordero no podía regresar sobre el adorador, aunque él confesaba que estaba errado, y el cordero tomaba su lugar, porque un adorador tiene un alma, y él no podía vivir como un animal. Correcto.

52 Pero, oh, Dios, jala hacia atrás ambos percutores en la escopeta y que los dos cañones le disparen a esta iglesia, es mi oración. Pero cuando el adorador… “El que oye Mis Palabras y cree en el que Me ha enviado, tiene Vida Eterna (el Espíritu Santo), no vendrá a condenación más ha pasado de muerte a vida”.
Cuando el adorador coloca sus manos en la cabeza del Cordero moribundo del Calvario y confiesa sus pecados, y Dios reconoce que eso es una prueba que desde su corazón ha confesado su pecado, esa Luz circundante llamada el Espíritu Santo de Jesucristo regresa al adorador, y él es purgado y no tiene más deseo de pecado, porque a partir de ese momento él es guiado por el Espíritu de Dios y no por su propia vida.
Él cometerá errores, ciertamente, pero esa vida lo sostendrá. Observen. Vayamos hasta el versículo 14. Tenemos tiempo para terminarlo. Tomemos el versículo 12.
Pero éste hombre (no el cordero… Cristo) Pero éste hombre…

53 Él está hablando ahora del orden del sumo sacerdote, como es que el sacerdote entraba al templo y así sucesivamente, para adorar. Ahora el adorador salía con los mismos deseos.
Los hombres vienen al altar y dicen: “Sí, yo no me quiero ir al infierno”. El predicador les predica de qué tan caliente está el infierno y el altar se llena de gente. “Oh, Dios, yo no me quiero ir al infierno”.
Pero nunca están dispuestos a entregarse a sí mismos, dicen: “Sí, Señor. A partir de este momento, que no sea mi voluntad, sino la Tuya”. Realmente se da cuenta de lo que está haciendo. Dice: “Dios, ten misericordia de mí”.

54 La Sangre de Jesús está en sus manos en ese momento. No salga y empiece a vivir la misma vida que tenía. Esa Sangre lo condenará al final en el juicio. Mejor es que tenga la Vida que está en esa Sangre que regresa a la vida de la sangre suya, regresa a su corazón y lo hace vivir como una persona diferente.
El adorador una vez limpio. Observe esto.
Pero Éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio (¿Por cuánto tiempo?) para siempre (esa cadena que es eternidad) para siempre, está sentado a la diestra de Dios; (Al final del camino. ¿En dónde está Él? Al final del camino).

55 ¿Recuerdan del domingo antepasado, el domingo cuando prediqué e ilustré la pequeña barquita de Moisés que iba bajando a través de los matorrales y todo lo demás? ¿Se acuerdan de cómo Uds. ancianos comenzaron a llorar y a gritar cuando le estaba predicando a los niñitos? Tenía a todos esos ojitos negros y azules sentados aquí arriba en primera fila, diciéndoles que si perdían su vida, la hallarían. Si se quedaban con su vida, la perderían. ¿Se acuerdan de eso, iglesia?
Yo recuerdo cuando se los estaba ilustrando, les di la ilustración de esa mañana cuando Jocabet y cuando Amram, Aarón y Miriam estaban todos con sus manos levantadas al aire antes del amanecer, diciendo: “Dios, Tú nos diste al bebé, ahora nosotros te lo estamos devolviendo. Tú nos lo diste. No era de nosotros. Era Tuyo. Tú nos lo diste, y ahora nosotros te lo estamos regresando”. [Espacio en blanco en la cinta.]… Si nos quedamos con él, las brujas del infierno lo matarán. Y esas mujeres de narices largas y ganchudas salen, y toman sus cabecitas y las estrellan contra la pared. Lo vamos a perder si nos quedamos con él, pero si se lo regresamos a Aquel que nos lo dio, lo conservaremos“.

56 Es igual con la pequeña barquita de Uds., hermano, hermana. Uds. llevan un cargamento allí dentro, ese cargamento precioso del mundo; se llama alma. Sigan adelante, quédense con ella. Vivan de la manera que quieran. Uds. la perderán tan cierto como estoy parado aquí; y si Uds. se la regresan a Dios y rinden su voluntad, Uds. la conservarán. La hallarán. Jesús dijo eso.

57 Recuerden, cuando ellos empujaron esto, el tesoro de su corazón; cuando ellos lo empujaron por el río, los viejos cocodrilos empezaron a llegar. Puedo ver a Dios, como dije, que se levanta de Su trono.
Ustedes saben que hay muchas dificultades aquí abajo, pero hay Alguien que los está mirando todo el tiempo. Ellos no amaron sus vidas hasta la muerte. Cuando el pobre anciano Amram con su único hijito amado, la pequeña Jocabed acababa de amamantarlo en su seno y luego tuvo que colocarlo en el arca y empujarlo a través de los matorrales, cuando aquellos caimanes habían engordado con esos pequeños bebés… Cuando ella estaba parada allí y las lágrimas bajaban por sus mejillas, Dios dijo: “Ven aquí, Gabriel, ven aquí un minuto. Quiero mostrarte algo. Tengo a alguien que en verdad cree en Mí”. ¡Amén!

58 Dios, permite que yo sea ese tipo de persona que pueda decir: “Dios así lo dijo. Eso es correcto”. Y estar tan muerto a cualquier otra cosa, al punto que llega a ser metal que resuena o címbalo que retiñe.
Dijo: “Ven acá, Gabriel. Todos Uds. Ángeles vengan para acá. Les quiero mostrar algo. Ven al hombre allí abajo con sus manos levantadas, él mismo empujó a su bebé. Yo se lo di, ahora él me lo está regresando. Me voy a encargar de que él lo conserve”. ¡Amén! Dijo: “Gabriel, llama a diez mil Ángeles en órdenes de marcha. Los quiero aquí”. Gabriel sonó una pequeña trompeta y atravesó los corredores de la eternidad. Diez mil Ángeles armados bajaron. Dijo: “Distribúyanse de arriba abajo por todo el río. Asegúrense que ningún caimán, ninguna otra cosa vaya a tocar eso. Me lo han regresado”.
Gabriel dijo: “Señor, Capitán en Jefe, ¿en dónde vas a estar Tú?”.
“Yo voy a estar en el otro extremo. Yo lo voy a recibir de aquel lado”. Es lo mismo que Él hace hoy cuando el hombre pone su confianza en el Señor Jesús, confiesa sus pecados; el Espíritu Santo se apodera de ese hombre, y Cristo se para en el extremo receptor.

59 Aunque a través de muchos remolinos, y caimanes, y temores, y todo lo demás, salimos adelante… A través de peligros, trabajos, y trampas que he tenido que pasar; la gracia me trajo seguro hasta aquí; es la gracia que me llevará hasta el final.
¿Quién está en el extremo receptor? Escuchen.
….Para siempre, está sentado a la diestra de Dios,
Esperando lo que resta, (más allá al final del camino) hasta que Sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

60 ¿Están listos? Aquí está. Esto le da el último giro al tornillo. Aquí soldaremos el último lugar que hace falta. Aquí está donde colocamos el último clavo. Éste es quien asegura la eternidad con la eternidad, y en ello la espada de Dios que liberta y que atravesó el corazón y coloca a su delegado en el Espíritu Santo.
Aquí está. Hebreos 10:14. Escuchen. No mi palabra, pero la Palabra de Dios que lo habló desde antes de la fundación del mundo. Tiene que ser así.
Porque con una sola ofrenda hizo perfectos (P-e-r-f-e-c-t-o-s) para siempre a los santificados.
¿Por cuánto tiempo los perfecciona? ¿Hasta la próxima vez que Ud. salga con su vecino, hasta la próxima vez que Ud. vea a alguien, a un hombre o mujer o lujurioso, hasta la próxima vez que Ud. vea la oportunidad de decir una gran mentira, hasta la próxima vez que pueda atrapar a alguien, lastimarlos, y alejarlos de la iglesia, hasta que pueda criticar a alguien? Sí, para siempre santificados, para siempre perfeccionados, donde el Espíritu Santo….

61 Algunas veces Uds. pudieran decir algo errado; eso es verdad. Pudieran hacer algo errado en alguna ocasión; es verdad. Pero tan pronto lo hace… Fíjense en el siguiente versículo.
Y atestíguanos lo mismo el Espíritu Santo; (¡Oh, vaya! Simplemente ya no puedo seguir predicando. Miren.) … el Espíritu Santo… nos atestigua (¡Vaya!); atestíguanos el Espíritu Santo;… que después que dijo:
Y este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Daré Mis leyes en sus corazones, y en sus almas las escribiré; Añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades.
¡Oh, Dios!
…. Y cualquiera que tiene esta esperanza en Él, se purifica, como Dios también es puro.

62 Oremos. Padre Celestial, te damos las gracias en esta mañana por la purificación del Espíritu Santo, por la gracia del Dios viviente. Éramos pecadores, injustos, impíos, indeseables, sin Dios, sin esperanza, marginados del mundo; y Cristo vino y tomó nuestro lugar. Por previo conocimiento Dios nos vio en esta condición, sabiendo que estábamos hambrientos y sedientes. Con razón Jesús dijo: “Ellos serán saciados”. No: “se convertirán en miembros”, no: “se unirán a una iglesia”, sino “ellos serán saciados”. Con hambre y sed de justicia. En otras palabras, hambrientos y sedientos, sabiendo que no podemos hacer nada por nosotros mismos, sin importar lo que hagamos.
El diablo nos puede hacer que personifiquemos cada don, nos puede hacer que salgamos y que impongamos las manos en los enfermos, y que sean sanados, nos puede hacer que hablemos en lenguas, nos puede hacer que interpretemos las lenguas, nos puede hacer que tengamos sabiduría, conocimiento, pero no es lo que se requiere, Señor.
Tú dijiste: “Muchos vendrán aquel día y dirán: Señor, Señor, ¿qué no hicimos todas estas cosas en Tu Nombre?”.
Tú dijiste: “Apartaos de Mí, obradores de maldad. Nunca os conocí”.

63 Oh, Dios, que nuestras esperanzas estén edificadas en nada menos que la Sangre de Jesús con justicia; que todo el resto se desvanezca, entonces Él es toda nuestra esperanza y sostén. Porque en Cristo, la Roca sólida, me paro; todos los otros terrenos son arenas movedizas. El conocerlo a Él es vida —no el conocer los lineamientos— el conocerlo a Él, la Persona.
Ruego, Padre, por cada pecador que está hoy en el edificio para que Tú los salves en este momento; que ellos puedan, sin ninguna emoción, sin ninguna contradicción del diablo, sino que ellos con un corazón verdadero, con una fe inadulterada, puedan creer la predicación que escucharon, y acepten al Espíritu Santo que lo trajo. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en Su Nombre.

64 Y con nuestros rostros inclinados, me pregunto si hay alguien aquí esta mañana… Ahora, quiero su valor, honestidad, sinceridad… No importa lo que Ud. haya hecho, no importa cuántas veces lo ha emprendido, o cuánto tiempo lleva perteneciendo a la iglesia, ¿es sincero en esto desde lo profundo de su corazón, como para saber que las cosas del mundo pasaron de Ud., saber que día tras día, y año tras años, el ancla suya continua sosteniéndose? Hay alguien más allá al final de la carretera siendo la sombra donde está gran torcedura será sacada. Hay Alguien allá que le hace sentir un tirón en su corazón, sabiendo que un día Ud. será levantado.

65 Si hasta el día de hoy eso no ha desaparecido de sus corazones, amigos, conciudadanos, peregrinos, pobre manadita, Dios bendiga sus corazones. Al verlos sentados con cabellos canosos, y hombros encorvados, ver a los pobres niñitos que tal vez tuvieron que perderse de una comida, y luego pararme yo aquí y decirles algo errado que… Bueno, Dios no lo permita. Yo sería un… Debería bajarme y arrepentirme aún antes de predicar. Yo los amo y eso es con un verdadero amor Cristiano.
Sean honestos ahora con el Espíritu Santo. ¿Todas esas cosas han pasado de Uds., o los ha engañado Satanás y Uds. están viviendo una vida a medias?

66 Algunas veces Uds. piensan: “Bueno, muy bien”. A la próxima ocasión, pues, dicen: “Bueno, yo no sé”. Y suceden cosas que Uds. saben. Y si esa es su condición y en esta mañana Uds. quieren rendirlo todo a Cristo, recuerden lo que Él dijo: “El que oye Mis Palabras y cree en el que Me ha enviado, tiene (ahora mismo) Vida Eterna”. El juicio terminó. A partir de ese momento la cosa estará muerta. Si Uds. en verdad lo aceptaron, se probará por sí mismo. Ahora, miren. No sean engañados.

67 Ustedes recuerdan que aquí hace unos años teníamos el orden de la iglesia. (Yo les estoy hablando. Uds. están orando, con los rostros inclinados) ¿Se acuerdan cuando teníamos el orden de la iglesia, cuando se daba un mensaje en profecía… o, en lenguas e interpretación, cuando lo escribíamos y lo colocábamos aquí en la plataforma, con tres hombres como testigos? Yo daba el mensaje desde la plataforma. Si no llegaba a suceder, tenían un espíritu maligno entre Uds. Ustedes subían aquí y lo arreglaban.
Si una persona hacía algo mal, una hermana o un hermano los miraba haciendo algo mal, ellos iban a verlos. Cuando venían a la iglesia, los tomaban del brazo, entraban aquí atrás al cuartito, le decían: “Hermano, yo te vi en el lugar equivocado. Lo voy a decir ante la iglesia, porque yo te amo. Estuviste mal. Oremos ahora”. ¿Ven?

68 Ahora, Ud. sea honesto consigo mismo. Si el amor de Cristo está en su corazón por sobre todo, Dios le bendiga. Ud. está bien. Pero si no es así, no sea engañado. Esos espíritus son tan engañosos como lo pueden ser. Ellos le engañarán.
Eso fue lo que aquel le hizo a Eva: le dijo bastante de una nueva verdad. “Oh, sí, Dios lo ha dicho. Uh-uh.”. Pero hay una pequeña falla en eso. Eso es lo que nos rompió esta mañana; vimos esta pequeña falla en la cadena. Eso es lo que ocasiona todo el problema.
Hermano, si no está corriendo en perfección con el corazón de Dios, podría levantar su mano ahora a Dios y decir: “Dios, con esto quiero en verdad estar bien”. Nadie mire, solo yo. Levante su mano. Dios le bendiga, dama. Alguien más. Dios le bendiga. Dios le bendiga, y a usted, a usted, a usted, a usted. Dios le bendiga.

69 Ahora, Él lo conoce a usted. Él los conoce a cada uno de ustedes. Él conoce su deseo. Ahora, a la manera chapada a la antigua (mientras tienen sus rostros inclinados) es para que la gente venga al altar. Eso está bien. Me gusta eso. Eso no es un asunto de la Biblia. Es solo una doctrina de la iglesia. “Mas a todos los que lo recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos e hijas de Dios”.
Mientras están sentados, y han levantado su mano, una docena o más que están aquí, ¿aceptarán ahora desde lo profundo de su corazón, después de decir que sienten hacerlo, el mismo grupo que levantó sus manos, podría levantar su mano y decir: “Ahora aceptaré esto, Hermano Branham. Ahora aceptaré a Jesús. No importa lo que haya hecho. Ahora lo acepto como mi Amor y mi Salvador?”. Dios le bendiga, señor. Que Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Que Dios le bendiga, señora.

70 “Yo ahora lo acepto a Él. Algo en mi corazón me está diciendo que quiero hacer esto. Hay algo diciéndome que debo hacerlo, justo en este momento. Este es mi día. Tal vez la próxima ocasión esté inalcanzable”. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, dama, yo veo su mano.
“Ahora, yo siento que debo hacer esto”. Amigos, la iglesia se está enfriando. América va a hacer juzgada muy pronto. Cada nación lo recibió. ¿Qué va a hacer Ud. dentro de cien años? Ud. va a estar en algún lugar. En algún momento entre este minuto y cien años a partir de ahora, Ud. saldrá de este mundo.
Es mejor que se asegure. No juegue con ello. La Palabra ha sido predicada por el Espíritu Santo, y es la verdad que sale de la Palabra de Dios. Hay Alguien que los ama.

71 Ahora, Ud. no pudiera levantar su mano, al menos que Alguien le diga que lo haga. Ese es el Espíritu Santo. “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero”. Y si Él lo ama lo suficiente como para tocar su corazón y decir: “Sí, me estoy refiriendo a ti. Este es el tiempo. Quiero entrar antes de que Yo tenga que sacarte de esta tierra prematuramente”. Ahora les voy a pedir que levanten su mano. ¿No lo harán entonces?
Uno más que diga: “Yo ahora desde el fondo de mi alma lo acepto”. Ahora, voy a orar por Uds. Dios le bendiga, dama. Solo sentí, querida hermana, que era usted. Miré allá atrás. Por supuesto, todos se dan cuenta que estoy solo a unos cuantos días, a unas cuantas horas antes de la reunión allá lejos. Ahorita me voy a quedar en mi cuarto, orando —servicios de sanidad. Él Ángel del Señor está cerca. Grandes cosas sucederán. Miré para atrás y miré algo parado en el cuarto. Estaba sobre una mujer joven. Vi que otros levantaron sus manos. Sentí que alguien atestiguaba que eso era verdad.

72 Pensé que si hacía un llamado más, que esa mujer levantaría su mano, y lo hizo. Eso fue. Ahora, Dios, el Amor de nuestra alma, ¿Quiénes somos nosotros de todas maneras? Pues, antes que el mundo fuese formado Tú conocías cada mosquito que estaría en la tierra, cada hormiga, cada jején. Tú eres infinito. Tú sabías que esta mañana esa gente levantaría su mano. Tú lo sabías. Pues, Tú los viste desde antes que comenzara el mundo. Siempre lo has sabido, y Tú sabías que esto sucedería, para así expresarle Tu amor a Tu pueblo. Tú dijiste que levantaste a Faraón y endureciste su corazón para así poder mostrar Tu poder. ¿Cuánto más expresarás Tu amor?

73 Satanás, ese maligno que pervirtió del bien al mal. Tú dejaste que lo hiciera, porque entonces expresarías Tu amor a Tu pueblo. Oh, Dios, te amamos tanto. Te apreciamos, y ruego, Dios, que esta gente viva una vida humilde Cristiana a partir de este día, puesto que ellos te han aceptado.
Y si acaso hay otros… Quizá yo no los vi a todos. Quizá Tú no me los mostraste, pero Tú has hablado con ellos. Si hay otros, bendícelos también. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Hay una Fuente llena de Sangre,
Que fluye de las venas de Emmanuel,
Y los pecadores que se sumergen debajo de su raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.

74 (Lentamente, ahora, hermana). Ustedes saben, ayer el Hermano Roberson fue con el Hermano Woods. Yo me salí; estaba esperando la visita de un ministro. Él mostró unas fotografías, y la fotografía era… Estábamos viendo muchas de ellas, pero una en particular, cuando la iglesia iba saliendo por la puerta.
Y me vi saliendo junto con ellos, y me fijé en esa. Oh, vaya, hermano, cómo… lo que unos cuantos años ha hecho con uno. La miré de nuevo. Eso me vino a la mente esta mañana. Solo nos restan unos cuantos días más con sus afanes y pecados.
Y pienso en las veces que escuchaba ese canto al comenzar, los miraba cuando subían aquí, se paraban alrededor del altar para tomar la comunión. He escuchado las ruedas del ataúd chirriando a medida que atravesaba el cuarto, al momento de sacarlos.

75 Recuerden, la predicación de esta Palabra se levantará en el día del juicio. Y yo tendré que pararme detrás de él, pararme allí. Tendré que atestiguar eso. No me puedo retractar, ya lo dije. Me tengo que quedar con eso. Me va a encontrar en el juicio, así como Dios dijo Su Palabra y no se puede retractar, ¿ven? Ahora, yo peso primero cada palabra en mi corazón y veo si lo quiero decir yo mismo. Si se ve incorrecto, yo no lo digo. Dejo que Él lo diga, pero si Él dice algo contrario, aunque yo no lo crea, lo digo de todas maneras, porque es Él. Yo quiero estar seguro, porque yo no quiero cometer ninguna equivocación ese día.

76 Ustedes saben, ese día va a estar terriblemente oscuro en el río. No habrá nadie para ayudar. Ud. no va a llevar dinero para ese sitio. Sus amigos van a estar en la misma condición que usted. Va a estar terriblemente oscuro. Ud. tiene que cruzar. Yo quiero asegurarme de que mi boleto esté bien.
Quiero asegurarme que al verlo, yo vea la Sangre roja de mi Maestro. Después de un rato cuando escuche al viejo barco sonar, entonces todo estará bien. Pero yo no quiero problemas allá en ese momento. Yo lo quiero arreglar ahora. Si hay algún problema, yo lo quiero arreglar ahora. Voy a necesitar cada pedacito de gracia que pueda obtener ese día. Yo voy a hacer honesto.

77 Como dijo un gran maestro el otro día: Que él no quería ser popular; él quería ser honesto. Yo lo digo junto con él. Yo quiero ser honesto. Quiero decir la verdad, para que aquel día cuando en verdad llegue, escuche los gritos alrededor de la ribera. Quiero mirar eso, estar seguro.
Como los niños hebreos cuando miraron esas alas negras que venían con la muerte, el pequeño niño le dijo a papá: “¿Estás seguro que la sangre está en el dintel?”.
El padre volteó a ver: “Sí, hijo. La sangre todavía está allí”.
“Bueno, entonces todo está bien. Estamos seguros”.
Si no está allí esta mañana, amigo, asegúrese. Ahora, Ora Mae, sé que viene para que se ore por Ud. hermana. Esta pobre muchachita, cómo es que ha estado sentada allí en la hilera como una cosita pequeñita. La pequeña Shirley sentada aquí. Acabamos de llegar de Arizona.

78 Me pongo a pensar en esos niños pequeños. Todos Uds. se acuerdan de ellos, cuando estaban aquí en una vieja casa como caja que su pobre papá anciano les había ensamblado aquí detrás de la iglesia. Recuerdan a esos pequeñitos, cómo todos los conocíamos. Cómo la pobre pequeña Ora Mae… Se necesita a dos para criar una familia. Oh, Dios, esta cosa horrible del casamiento y divorcio, y cómo es que Curtis, hizo lo mejor que pudo por ellos. Él trabajó duro, pero una criatura, no importa quién sea, necesita el amor de una madre, alguien que los ame. Es algo natural, para calmar las emociones.
Yo soy un cazador. Estudio la vida salvaje. Eso es solo… Y yo salgo y simplemente lo estudio. Una madre oso cuando sale en el otoño del año, está en ella volverse a reproducir. Ella aleja a sus cachorritos. Ella tiene uno o dos. Los aleja. Los manda a hibernar por sí solos, para que se vayan acostumbrando.

79 Al año siguiente cuando ella sale, tiene dos bebés más —uno o dos más. Ella se queda como madre para ellos durante el verano, luego en el otoño los vuelve a alejar. Y para el siguiente verano ella tiene a dos más.
¿Pero qué pasa si ese año ella no tiene bebés? ¿Saben qué hace? Ella sale; trata de encontrar a esos cachorritos. Están tan grandes como ella. Si no los puede encontrar, ella tomara a un par de lobos pequeños. Tomará a un par de coyotes. Ella tomará, en realidad, un bebé humano. Seguro, ya ha sucedido.
Ella tomará a ese bebé o cualquier cosa, y lo cuidará como una madre. Es su naturaleza. No lo puede evitar.

80 Miren a la niñita con su muñeca. Pues, ni siquiera tiene tres años. La otra noche vi a mi pequeña Sara. Entré a la habitación, es una cosita nerviosa. Allí estaba dormida ella con su muñequita en el brazo. Me quedé allí y la observé. Yo pensé: “Pobrecita. Uds. saben, no pasarán muchos años, cuando papá se volverá viejo más de lo que estoy ahora, tendrá canas y morirá, pero eso solo es la sombra de la verdadera niñita que estará acostada allí. Eso simplemente está en usted”.
Y si Ud. no ama a esos pequeñitos, algo más tomará su lugar. Si un hombre no adora a Dios, él adorará a su carro. Él irá a la cantina. Él hará alguna otra cosa. Él andará dando vueltas, porque algo tiene que tomar ese lugar.

81 Ahora, nuestra hermana (no es mi intención ponerla sentimental), pero al no tener el cuidado correcto de una madre, algo más tomó el lugar. Y la pobrecita está sufriendo esta mañana con una crisis nerviosa; con dos niños pequeños. Ella ha cometido errores; yo también, y quién no. Y estoy tratando de decir, hay Alguien que ya lo perdonó. Ella levantó su mano hace un momento. Todo se ha ido. Eso salió de un corazón sincero, lo cual yo quiero creer que así fue. Observen lo que sucede. Cuando ella sea una mujer anciana de canas, todavía permanecerá. Eso es correcto, pero ella está nerviosa.

82 No hay medicina en el mundo que pueda ayudar a los nervios. Si Ud. toma medicina para calmar sus nervios, le hará sentir doblemente enfermo cuando deje de tomarla. No hay un remedio para el nerviosismo, pero estoy tan contento de que existe una cura. Uds. saben, yo también los he sufrido. Hay una cura, no un remedio, una cura, una doble cura.
En mi sermón de ayer en la radio: “La Flecha De Liberación”, el predicador golpea tan poco como Joash. Debería haber golpeado un poco más.

83 Pero mire, mi hermano, hermana, el remedio es Cristo. O diré esto en el púlpito detrás de esta vieja caja construida aquí… Pero es tan sagrada como cualquier púlpito para el Evangelio; ha sido dedicado a Dios. Somos un pueblo pobre. Quizá no tenga una capa de oro encima, pero el Espíritu Santo ha venido a este lugar y ha hecho grandes cosas para nosotros.
Mi querida hermana, Dios bendiga tu corazoncito. Como madre y como hija, si aceptas lo que el Hermano Bill ha dicho… o, lo que te dice ahora, te aseguro, querida, que vas a salir de aquí, vas a estar bien.
Ahora, cuando Ud. levantó su mano hace un rato, en ese momento Ud. aceptó a Cristo. Quiero que Ud…. En unas cuantos minutos, quiero que venga para acá, y le puedo probar, Ud. sea el juez, por la gracia de Dios y el Espíritu Santo que está ahora parado aquí, puedo hacer que eso se vaya de Ud. Eso es cierto. Yo nunca lo he visto fallar, pero entonces eso volverá a Ud. cuando se vaya de aquí (¿ven?) si Ud. lo permite. Pero si Ud. ya no lo recibe de vuelta, no importa cómo se sienta, Ud. salga diciendo: “Jesucristo me sana”.

84 Miren, Ud. ha caído, Ora Mae, de aquí arriba donde solía ser feliz, y andar en bicicleta, y correr de arriba abajo por aquí por la calle; entonces Ud. era feliz. Ud. no tenía el sentir que ahora tiene, ¿verdad? ¿Ve? Ahora, Ud. ha caído hasta aquí. Es porque no había nada allí que la agarrara, querida. Ud. cayó hasta aquí abajo.
Pero ahora tiene que creer que está aquí arriba, y creerlo; y la fe sin obras es muerta. Si Ud. lo cree, entonces actúe como si está aquí arriba, y luego Dios simplemente la volverá a subir.

85 Allí está su tía Meda sentada allá atrás. Ella tenía la misma cosa. Yo tenía la misma cosa. Sé lo que es, pero Dios es la cura. ¿Lo va a creer Ud. esta mañana, Ora Mae? ¿Puedes venir para acá?
¿El resto de Uds. que está enfermo, para ser ungidos? Muy bien. Inclinemos nuestros rostros solo un momento.

86 Iglesia, todos Uds. conocen a Curtis. Conocen a Ora Mae. Solo al ver a Ora Mae, pueden ver que algo sucedió. Ella está cansada y preocupada. Ora Mae, este es un tiempo decisivo.
Le quiero preguntar algo. Muchas veces, Ora Mae, Ud. dijo: “Si tan solo pudiera encontrar un lugar para volver a empezar. Si tan solo pudiera comenzar en este momento a sentirme mejor, creo que yo misma me pudiera ayudar a salir”. ¿Ve? Eso es correcto; ¿no es así? Bueno, Ud. está ahora en el lugar, Ora Mae. Ud. se encuentra en el mejor lugar del mundo, en el altar donde está la única Persona en el mundo que la puede ayudar, y que lo hará. Ese es Dios. Quiero que inclinen sus rostros, todos, y únanse conmigo en la oración.

87 Querido Padre celestial, mientras que esta pobre muchachita… La vida es tan corta. Ahora, ella es una madre jovencita. Yo sé que hace un momento cuando ella levantó su mano, todo pecado fue quitado. Dios, Tu Biblia atestigua eso. Tú lo hablaste desde el cielo que recibirías a aquel que creyera.
Ahora, a ella le espera una batalla tremenda, Señor. Y Satanás la arrojaría lejos, le quitaría a sus bebés, y la pondría en una clínica psiquiátrica para aventarla contra la pared. Pero hoy ella ha venido al lugar correcto, al altar. Ella ha venido a la casa del Dios viviente. Ella está parada aquí, así fue, sola en el altar, pero no sola. Los Ángeles de Dios acampan alrededor. El Espíritu Santo está también cerca, y ella es testigo al ver tantas cosas que han sucedido y sabe que Tú eres Dios.

88 Y ruego con todo mi corazón, con toda mi alma que este día ayudes Tú a Ora Mae. Ahora, Padre, estoy tomando de este altar, que está aquí en este lugar sagrado, donde el Espíritu Santo ha hecho sombra, se llama aceite de olivo… o, aceite ungido, aceite de la unción. Es de acuerdo a Tu especificación: el aceite de las aceitunas de la rama. Y ahora, mientras voy a ungir a mi hermana con este aceite, Tú dijiste: “La oración de fe salvará al enfermo”.
Después de predicar el Evangelio, sabiendo que nos esperan grandes servicios, sea hecha Tu voluntad ahí en Indianápolis, donde muchos neuróticos, sordos, mudos, ciegos, y de todo estarán allí parados. Oh, no tenemos ni un poquito de temor. Tú lo hablaste desde antes que comenzara el mundo. Tenemos un toque de cielo allá que nos dice que es la verdad.

89 Avanzamos entonces para retar al diablo. Nuestra gente está en problemas. Igual como Lot lo estaba en el sermón esta mañana, cuando Abraham fue por él.
Satanás, venimos contra ti esta mañana. Nuestra pobre hermanita desamparada está en problemas, y venimos contra ti con el aceite ungido y con el bautismo del Espíritu Santo, con la Palabra Divina de Dios y el Evangelio. Vamos a imponerle las manos en el Nombre de Jesucristo y te echamos fuera de ella. Jesús así lo dijo y no puede fallar. Dijo: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”, y tú eres un demonio. En obediencia a Su mandamiento, te echamos fuera de esta cansada, pisoteada mujercita al parecer desamparada. La Sangre de Jesucristo la limpia de todo pecado.
Este día ella viene pura, santa a los ojos de Dios, por la confesión de sus pecados. Por la virtud de este Evangelio echamos fuera este nerviosismo. Oh, sí, tú puedes empujarla, pero no puedes tocarla. Nosotros suplicamos la sangre entre ella y [palabras no claras] el cual se para como mediador, y ahora deja a esta muchacha. Déjala libre, y a partir de este día, que ella pueda ser feliz con esos bebitos acostados allí, y que su esposo pueda también venir y ser un Cristiano. Y que todos los suyos un día en gloria, el gran círculo familiar, esté intacto allá. Que su mamá, su papá, o que todos, cada uno. Oh, Dios, concede esto. Que ella pueda ser libre a partir de esta hora. Nosotros la liberamos. Y Padre, nombrando el amor según lo ordenado a través de la Biblia en la muerte, entierro y resurrección de Jesucristo a través de Su sangre y el Espíritu Santo la traemos a Ti a través del Nombre de Jesucristo. Amén.
[Palabras no claras]. Se siente bien, ¿no es verdad? Parece que Ud. va a estar bien. Mírelo Ud. Ahora ya ha concluido, la hace Ora Mae otra vez, solo que una nueva Ora Mae, una muchacha feliz en Cristo, y todo se habrá ido. Regrese dentro de un año a partir de hoy…? … Diga: “Hermano Bill, ¿se acuerda de la mañana cuando Ud. oro por mí allá en el altar, que lo concluyó…?…”. ¡Gloria a Dios! Inclinemos ahora nuestros rostros.

90 Nuestro Padre celestial, en obediencia a la comisión de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, te amamos este día con un amor puro, santo, e inadulterado. Y permite que Tu bondad y misericordia reposen sobre cada uno. Te damos las gracias por los extraños que nos visitan y oramos que bendigas a cada uno.
Bendice a nuestro querido pastor, nuestro Hermano Neville, quien se para junto con nosotros en el arnés del Evangelio, no en yugo con el mundo, sino con el arnés puesto junto con Cristo, con todo el arnés de Dios, jalando el viejo carruaje del Evangelio hacia adelante y adelante, unidos en yugo como conciudadanos y siervos de Dios…
Bendice a todos los diáconos, síndicos, al tesorero, a todos los que están interesados: a todos los miembros, a los laicos, a los extraños.

91 Dios, viene una reunión allá en Indianápolis. Dios, yo no soy digno de ser bendecido, pero ¿bendecirás a la gente a través de la predicación de la Palabra? Sin duda cientos de personas asistirán.
También ungimos a los…. En el Nombre de Jesucristo que la puedas ayudar y quítale sus problemas a medida que pongo mis manos en ella a través de Jesús…?… Ahora, Padre celestial, concede que Tú misericordia sea extendida sobre ella en el Nombre de Cristo.

92 Y ahora con nuestros rostros inclinados, me pregunto ahora si hay alguien aquí que quisiera —hubiera querido venir al altar, que quisiera venir y arrodillarse para una palabra de oración, que ha aceptado a Cristo. Siento como si Uds. quisieran orar solo un ratito después de la visitación del Espíritu Santo. ¿No se sienten muy bien al respecto? ¿No se sienten bien? Venga para acá, Hermano Neville.
¿Cuántos levantarían sus manos, digan: “Me gustaría venir al altar por solo una pequeña oración?”. ¿Podrían levantar sus manos ahora? “Me gustaría purificarme solo un poquito”. Oh, Dios les bendiga. Muy bien.

93 Ahora, vean, nuestro Hermano Neville, pienso que, al verlo en todo su caminar, siendo un hombre verdadero. Lo encuentro igual cada día. Ya sea que la batalla esté yendo bien o mal, el Hermano Neville permanece igual. Le doy gracias a Dios por eso. El Hermano Neville no pudiera hacer eso por sí mismo. Se requiere de Dios. Y estoy contento de que este montón de ovejas tenga un pastor como el hermano Neville. Ruego que el Espíritu Santo lo ayude y bendiga. Yo lo amo, y amo a su gente, y a todos Uds., amamos. Y oro que Dios les bendiga.
Pero ahora, mientras inclinamos una vez más nuestros rostros, le voy a pedir a aquellos que quieran oración, que se quieran arrodillar y purificarse a sí mismos si pudieran venir humildemente al altar.
Ahora, Hermano Neville, ofrezca Ud. una oración por ellos por favor. Quiero que esté Ud. involucrado en esto. Y todos oren. Ábranse paso hasta el altar.

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