OBRAS DEL MENSAJE


A Él Oíd
Indianapolis, Indiana, E.U.A.
56-0611
1 Muchas gracias. Ahora, antes de tomar asiento oremos solo un momento, mientras inclinamos nuestros rostros.
Bendito Padre celestial, mientras nos encomendamos a Tu Presencia esta noche, con corazones contentos… Oh, el escuchar los testimonios de Tus hijos que has liberado de la paga del pecado; y has sanado sus cuerpos enfermos; y dándoles un corazón feliz y gozoso para servirte a Ti, estamos muy felices. Y oramos, Dios, que este sea el comienzo de muchos otros, que quizás, están sufriendo esta noche, que ellos puedan ser sanados y liberados de sus aflicciones. Que pueda ser la hora, cuando muchos harán su decisión eterna para su destino eterno, al estar escogiendo al Señor Jesús y rechazando el mundo. Concede estas bendiciones.
Escóndenos detrás del Calvario esta noche. Y que podamos verle a Él, Quien dijo: “Yo Soy la Resurrección y la Vida”. Y a medida que pensamos, en esta hora oscura que estamos ahora viviendo, en lo que pudiera suceder, estamos tan contentos de saber que una fe establecida en Cristo puede tomar su postura en la Roca de las Edades mientras las aguas turbulentas están golpeando a sus pies, y ver a través del mar, Quien dijo —A Él Quien dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida”. Su descanso es la seguridad de que un día su Creador y Hacedor vendrá a llevárselo. Ayuda esa fe para que esté anclada en cada corazón esta noche, a medida que entramos en el servicio para Ti. En el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús, lo pedimos. Amén. Pueden tomar asiento.
Este día ha sido grandioso y un día maravilloso para mí, esta tarde y a través del día, con muchas entrevistas y así sucesivamente, con las diferentes delegaciones que vienen y planeando los servicios a futuro y demás. Y luego, de vez en cuando por la calle pasa alguien que está enfermo y vemos la mano de nuestro Señor extendiéndose en misericordia por ellos.
Esta noche, mientras comía un emparedado en la tienda del emparedado, me emocioné mucho cuando llegaron unos hermanos italianos, y uno de ellos dijo que era amigo de mi muchacho de las cintas que está aquí, Gene Goad. Dijo: “Gene por poco no me reconocía”, él dijo: “porque cuando él y yo andábamos juntos nos metíamos en salas de billar. Pero ahora estamos al servicio del Señor”. Él dijo: “Yo lo creo…”.
Y él me trajo a su bebé. Católica, su esposa una católica italiana, y el pequeño bebé estaba en la última etapa del cáncer. Y yo oré por eso, y el bendito Señor Jesús sanó al bebé. Está viviendo esta noche después de dos o tres años, perfectamente normal y sano. Y ambos son salvos y están llenos con el Espíritu de Dios. Eso emocionaría el corazón de cualquiera.
2 Hace solo un momento, es un tesorito que está aquí por el camino, otro estado de leucemia, por el cual orar e imponer manos, la fiel madrecita y el papá… Me hace recordar que hace dos años aproximadamente, un día cuando recién llegaba de andar lejos, y yo estaba tan cansado que apenas podía mantenerme en pie. Ya casi al amanecer entró una llamada desde un motel: “Al bebé, le quedan siete días de vida”, y ellos enfrentaron tormentas de nieve a través de Kansas y Missouri, e Illinois, para que se orara por el bebé. Yo fui para allá, y un ministro Presbiteriano, y su nuera, y su hijo estaba en la habitación con este pequeño tesorito, y los doctores le acababan de dar siete días más.
El Espíritu Santo bajó y le dijo al muchacho y a la muchacha, al padre y madre del bebé, su condición y lo que debían hacer y de cómo ellos debían aceptar a Cristo. Ellos con sus manos levantadas alrededor de su bebé moribundo, le prometieron a Dios que le servirían reverentemente a partir de ese día. Y dos semanas después de eso el bebé estaba saltando la cuerda en la escuela, y fue pronunciado por los doctores sano y salvo. Y está viviendo esta noche glorificando a Dios, por causa de la gloria de Dios.
3 En las entrevistas privadas de esta tarde, en la habitación, una joven mujer, yo diría de mediana edad, entró, llevaba años de maestra. Y algo había estado mal con la dama por un largo tiempo. Aún cuando el Doctor Lee Vayle, ha sido presentado aquí, el pastor de la Primera Iglesia Bautista allá en Spencerville, Ohio, un amigo íntimo mío, estaba manteniendo las entrevistas a diez minutos con cada uno a medida que pasaban. Y la dama entró, y su caso requería el mover de Dios y que mostrara algo. Ella había hecho de todo, se había orado por ella. Pero luego cuando el bendito Espíritu Santo bajó y desenvolvió toda la cosa, y mostró la cosa, y la dama fue perfectamente liberada. Después de muchos años, veinte o más, de tormento, el Espíritu Santo la liberó. Esa gran sonrisa en su rostro cuando se terminaron sus diez minutos, dejó la habitación regocijándose. ¿Qué es lo que nosotros decimos? La fe que ha sido una vez dada a los santos ha sido dada otra vez esta noche para aquellos que creen. Bendito sea el Señor.
4 Ahora deseo tomar solo un momento aquí; pienso que es mi turno enseñar mañana por la tarde aquí, creo, en el tabernáculo. ¿Es a las dos y media? A las dos y media por solo unos treinta minutos me imagino, o el tiempo que sea que me haya tocado. [El Hno. José Bozé dice: “Dos horas”.] No pudiera hacer eso, Hermano José. Pero Él…
Tenemos a unos en… Es muy amable de su parte decir esas cosas, porque yo… yo sé que simplemente hay…. hay una cosa…. Alguien estaba tratando de darme un grado de doctorado no hace mucho. Y yo dije: “Soy demasiado inteligente para eso”. Dije: “Yo… yo sé mejor que eso; la gente también”. Por tanto… Si un hombre conoce sus limitaciones y…“. Mire, con mi forma de hablar kentukiana ”his“, ”haints“, y ”tote“, y ”fetch“, y ”carry“, [Modismos americanos y palabras mal pronunciadas.—Traductor.] Uds. saben que la gente sabrá que yo no soy ningún doctor en divinidad. Y yo solo… solo soy el Hermano Branham, ¿ven? por lo tanto…
Y por lo tanto, pero en la audiencia esta noche hay muchos hombres que lo merecen que son doctores en divinidad. Ojalá yo tuviera la educación de ellos y su habilidad para hacer lo que ellos pueden hacer, pero yo no la tengo. Así que solo tengo que depender en Dios para que trabaje en sus corazones para que crean lo que yo digo, eso es todo, es de la única manera que sé.
5 Entonces ahora, el Señor les bendiga a medida que leo solo un pequeño texto corto, el Señor mediante, en el capítulo 17 del Evangelio de San Mateo, y las últimas palabras del versículo 5. Y estando ocupado no tengo mucho tiempo de leer y orar, pero quisiera abordar este tema en esta noche, el Señor mediante, sobre:
“A Él Oíd”.
Tres pequeñas palabras. Pero eso… Ud. dice: “Ese es un texto bastante pequeño, Hermano Branham”.
Pero es… no es el tamaño del texto; es lo que contiene. Es lo que — lo que determinará el destino eterno de cada hombre que lo escucha, y su actitud hacia eso. Algunas veces no nos podemos basar en el tamaño de las cosas.
6 Yo estaba hablando, o escuché hace un tiempo, creo que fue en la radio, donde este niño andaba buscando cosas en un ático. Y se topó con unos viejos baúles, y abrió uno. Y buscando allí encontró una pequeña estampilla postal, quizá solo era de media pulgada cuadrada. Bueno, él la miró, pensó que debía ser una estampilla antigua. Así que yendo por el camino se dio cuenta, se acordó que había un coleccionista de estampillas. Y corrió rápidamente por la calle, y le dijo al coleccionista de estampillas: “Hoy me encontré una estampilla antigua. ¿Cuánto me daría por esta estampilla?”.
Y se miraba amarilla y vieja, así que el coleccionista de estampillas la examinó, y dijo: “Te daré un billete de un dólar por la estampilla postal”.
Bueno, siendo la estampilla de media pulgada y el billete de dólar tenía varias pulgadas, medía como dos por cuatro pulgadas cuadradas, había mucho más papel en el billete de dólar de lo que había en la pequeña estampilla, así que el pequeño niño dijo: “Es tú estampilla y es mi dólar”.
Y luego ese coleccionista de estampillas, dos semanas después, vendió esa estampilla por cincuenta dólares. Y como dos meses después de eso, la misma estampilla fue vendida por quinientos dólares. Y lo último que escuché de esa estampilla, valía un cuarto de millón de dólares.
7 Miren, no es el tamaño, es lo que está escrito en ello. Hay suficiente en este texto en esta noche, el valor de esto, porque son tres palabras de la Palabra eterna de Dios. Cuando todos los cielos y la tierra hayan pasado, pero esa Palabra permanecerá para siempre.
A través de las edades el hombre ha enseñado por dos mil años este mismo tema. Y sigue siendo igual de inspirador en cada generación tal como lo fue con la primera generación a la que se le leyó, porque es la Palabra eterna de Dios. Y si el tiempo sigue corriendo por muchos miles de años o eones de tiempo, seguirá teniendo el mismo significado.
Si yo le escribo una carta, Ud. pudieran apreciarla, pero Ud. sería el único que pudiera apreciarla, porque es de mí mismo para usted. Pero esta aquí es para todo aquel que quiera. Y nunca muere. Mi carta dejará de ser cuando, de tener valor, cuando Ud. muera. Pero la Palabra de Dios nunca dejará de ser, porque es Dios mismo. “En el principio era la Palabra; la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”.
8 Así que ningún hombre es mejor que su palabra. Yo no soy mejor que mi palabra. Ud. no es mejor que su palabra. Dios no es mejor que Su Palabra. Y Su Palabra es una parte de Él. Su palabra es una parte suya. Mi palabra es una parte de mí. Así que Dios siendo infalible, Su Palabra tiene que ser infalible. Dios siendo omnipotente, Su Palabra tiene que ser omnipotente. Así que puede ver, es el valor de ello. Y es una —es una— una invitación a cada mortal sobre la tierra si se recibe adecuadamente. Pero si Ud. la rechaza, entonces no tiene ningún valor en lo absoluto.
No hace mucho tiempo hubo un caso que se juzgó al respecto en las cortes Federales de nuestro país. Un hombre cometió un crimen, y el gobernador del estado lo había sentenciado —a ser fusilado, o a morir en una ejecución pública. Y mientras el hombre estaba en la prisión esperando su tiempo de ejecución, alguien intercedió ante el gobernador hasta que el gobernador encontró motivos para perdonar al hombre. El gobernador escribió solo una pequeña línea en un pedazo de papel y firmó su nombre: “Este hombre está perdonado, Gobernador Tal y tal”.
Y cuando se le presentó esto al hombre, que el abogado se lo mostró, él dijo: “Yo no lo voy a recibir. Un perdón conlleva mucho más que eso. Yo creo que es falso. Por consiguiente, yo creo que alguien está tratando de colocarme una trampa”.
9 Cómo es que el diablo le dice la misma cosa a la iglesia esta noche: “La Biblia está mal interpretada; y no significa lo mismo. Solo fue para otra generación”. Pero oh, mi amigo, permítame decir esto en esta noche; es para todo aquel que quiera, que venga. Es tan poderosa esta noche como lo fue la noche que fue pronunciada, o el día que Sus labios lo pronunciaron.
El hombre, al rechazar este perdón, porque no tenía mucho escrito, el hombre entonces al rechazarlo fue ejecutado a la mañana siguiente. Y entonces aquí está el perdón del gobernador, y aquí está el hombre ejecutado después que el gobernador había firmado el perdón. Así que eso se juzgó en una corte Federal. Y la decisión final fue esta, y quiero que cada uno de mis oyentes en esta noche piense en ello muy seriamente. Y cuando la decisión de las cortes Federales de nuestro país, y la Suprema Corte, mejor dicho, de nuestro país emitió su decisión, esto es lo que dijeron: “Un perdón no es un perdón al menos que sea recibido como perdón”.
Y la gracia perdonadora de Dios, la sanidad Divina de Dios es la propiedad de cada creyente si se recibe como tal. Pero si se rechaza, entonces queda sin efecto. Dios no es culpable, porque Él se la ofreció a usted.
10 Jesús nuestro Señor, cuando caminó en la tierra, Él no andaba de lugar en lugar con grandes entretenimientos, y el aplauso de los hombres, y el aplauso de las audiencias, y de grandes cosas floridas mediante los cuales los hombres de este mundo, o los maestros, pudieran alabarlo. Pero cada paso que Él daba estaba ordenado por el Señor. Oh, simplemente me encanta eso, cuando aún a sus doce años Él dijo: “¿No sabíais que en los negocios de Mi Padre Me es necesario estar?”. Cómo eso nos hace sentir avergonzados cuando nosotros andamos todo el tiempo deambulando. Y la Biblia dice: “Por Jehová son ordenados los pasos del justo”. Debiéramos de caminar en lo que Él nos ha ordenado. Caminar como Cristiano; hablar como Cristiano; vivir como Cristiano.
Y lo vemos a Él reuniéndose en concilios de hombres. Oh, Él algunas veces se reúne con grandes concilios de hombres. Una vez lo vimos que Él se reunió con quinientos, después con setenta, en una ocasión con doce, una vez con tres. Y Él aún prometió que: “Donde dos o tres estén reunidos, allí estaré Yo en medio de ellos”. Es la ordenación de Dios el que Él se reúna en el concilio. No importa qué tan pequeña, es Su deber, y Su privilegio, y Su amor el guardar los mandamientos de Dios para reunirse con Uds. donde sea que haya dos o más reunidos en Mi Nombre. Él se reunirá con uno en una cámara secreta, y allí en donde sus corazones se derramen Dios prometió llegar.
11 Por tanto se pueden dar cuenta de que no se requiere de grandes cosas para traer a Cristo; no se requiere de grandes organizaciones; tampoco se requiere de grandes iglesias, grandes asambleas; pero se requiere de la sinceridad de un solo corazón para traerlo a Él.
Pienso que en la Biblia, cuando Felipe estaba llevando a cabo una gran campaña de sanidad y el Espíritu Santo lo llamó de la campaña y se fue al desierto a encontrarse con un etíope para guiarlo a un conocimiento salvador del Señor Jesús…
¿Cómo fue que Jesús cruzó un mar tempestuoso en una ocasión para ir a la tierra de Gadara, en auxilio de un solo maniático? Y dejó la tierra de Gadara y cruzó por eso. No solamente eso, pero Él vendrá de los portales de la Gloria al Tabernáculo Cadle esta noche por cualquier persona que creerá en Él y que lo aceptará.
12 En este texto del cual estamos hablando en esta noche, Jesús llevaba a tres de Sus discípulos. Porque está escrito en la Palabra que “En boca de dos o tres testigos, sea establecida toda palabra”. Dios estaba a punto de hacer algo. Y Dios nunca hace algo sin que primero Él prepare las cosas. Él coloca una escena para Su gran drama.
Permítanme decir esto en esta noche si acaso nunca vuelvo a pronunciar otra palabra. Yo creo que Dios está colocando la escena para el drama más grande que alguna vez haya golpeado la tierra, la preparación de la Iglesia y la venida de Su bendito Hijo, el Señor Jesucristo. Él está juntando a Su pequeña manada, y le está mostrando el Evangelio al mundo con cada señal, maravilla y forma, que aquellos quienes son participantes del mundo, perecerán con el mundo. Y ahora es un tiempo de escogencia.
13 Y a medida que Él sube al monte llamado Monte de la Transfiguración, debió haber sido un lugar maravilloso. Pedro después se refirió a él como el Monte Santo en el cual estuvo. Ahora, eso no significa que la montaña era santa; significaba que el Dios santo estaba en la montaña. ¡Oh, desearía poder hacerles llegar eso a Uds.! No es la iglesia santa; es el Espíritu Santo en la iglesia que la hace lo que es. No es el hombre santo; es el Espíritu Santo en el hombre que lo hace lo que él es.
Y al ir subiendo, mientras Dios se preparaba para colocar un drama, Él se llevó a tres testigos: Pedro, Jacobo, Juan. Ahora, a mí simplemente me gusta verlo desde esta perspectiva, mientras Pedro estaba representando la fe, Jacobo estaba representando la esperanza, y Juan el amor, la caridad; esperanza, fe y caridad, esos tres grandes testigos. Y en la tierra esos son los tres testigos, fe, esperanza, caridad. La Biblia enseña eso. Y Él trajo a la fe, a la esperanza, y a la caridad para que atestiguaran lo que Él estaba punto de hacer.
14 Ahora, yo sé que muchos maestros Bíblicos en esta noche están diciendo: “¿A dónde quiere llegar?”. Yo conozco el cuadro correcto de esto, hermanos, está prefigurando la venida de Jesús. Pero esta noche deseo tomarlo desde un ámbito poco diferente, de una manera un poquito diferente. No es… Cada tema en la Biblia, y todo en la Biblia se conecta con cada Palabra en la Biblia. La Biblia entera, cada palabra está conectada con Jesucristo, todo. Cada tipo, cada sombra, todo está conectado. Es por esa razón que en esta noche creo solemnemente en la Palabra del Dios viviente, esta bendita Biblia antigua. Yo creo que cualquier fundamento fuera de eso se desmoronará tan cierto como el mundo.
Y encontramos que ellos iban subiendo al monte. Y había tres testigos: Fe, esperanza, y caridad. Y luego Dios va a hacer algo; Él trajo a tres testigos del cielo. Pedro, Jacobo y Juan en la tierra, y Él tenía a Moisés, a Elías, y a Jesús en el monte: tres seres celestiales, tres seres terrenales. ¡Oh, yo simplemente amo cuando Él hace eso! Me puedo imaginar que aún las hojas dejaron de soplar cuando esto tomó lugar. Uds. saben que en la Biblia está escrito: “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”.
15 Ese es el problema de hoy entre las iglesias. Dios no puede hacer que se queden quietos lo suficiente. Andan corriendo de aquí para allá, y correteando de aquí para allá, y trotando de misiones, y uniéndose a la iglesia. ¿Por qué no se detienen y se quedan quietos un minuto? Cuando Dios iba a conducir a Sus hijos a través del Mar Rojo, Él hizo que el Mar Rojo se quedara quieto. ¿Por qué? Él mostró Su poder.
Un día cuando el sol se estaba ocultando en el Oeste, y Dios mostró Su poder, Él hizo que el sol se quedara quieto cuando les mostró a los hijos de los hombres lo que Él iba a hacer. Un día Él le iba a dar su vista a un hombre ciego. Y la Biblia dice: “Jesús se detuvo”, mientras Dios trabajaba con Él, o trabajaba a través de Él. Y yo estoy seguro de esto en esta noche, mis amigos Pentecostales, Metodistas, Bautistas, y lo que Ud. pudiera ser, si Ud. se aquieta lo suficiente, deja de estar agitado, ¡quédese quieto! Dios revelará Su propósito Divino para usted. Deténgase, estad quietos, delante de Él.
16 No hay nada como esas horas hermosas, cómo me encanta salir en la mañana después que la noche ha pasado, y la tierra se ha aquietado. Salga al jardín de las flores. Toda la fragancia de las flores cuelga allí abajo y el perfume de las… Aquí en Indiana tenemos las madreselvas. Cómo amo el salir a pasear al amanecer. Pero cuando el alboroto, el estruendo del día llega, pareciera que la fragancia se disipa.
De esa manera es la iglesia hoy; no conoce lo que cree; simplemente brinca de pilar a poste. Y se va detrás de cada cosita que aparece; y por consiguiente, toda la belleza y el perfume de la iglesia se ha disipado. Eso es correcto. Estad quietos. Un día todo se va a detener. El tiempo se va a detener, y se armonizará con la eternidad. La luna se quedará quieta; el sol se quedará quieto. El hombre se quedará quieto. Yo estoy diciendo en esta noche esto, hermano, ese será un gran tiempo. El pecador estará allí.
17 Oh, Ud. que anda corriendo de un club nocturno a otro y todo lo demás tratando de encontrar paz, un día Ud. se quedará quieto. Hermano, Elvis Presley estará allá, y él en verdad que estará todo sacudido también, en ese tiempo si no se arrepiente. Arthur Godfrey estará allá con todas sus cositas de Godfrey, con las rubias, con las morenas, y por el estilo; será un tiempo de sacudimiento para él. Todas las Aves Marías en el mundo jamás le limpiarán su alma culpable; se necesitará de la Sangre de Cristo. Tal tontería como esa, que cuatro o cinco psiquiatras están tratando de hacer que continúe. Se necesita la Sangre de Cristo para limpiar el alma del hombre. Y la contaminación de las almas…
Yo pudiera lastimar su pequeña idea preferida, a su ídolo. Este es un púlpito. Esa clase de cosas es lo que está condenando a nuestra nación. Todo el rocanrol y el boogly-woogly y toda la otra clase de cosa y tontería que el diablo ha colocado en los corazones a través de tales boberías. Dios tenga misericordia, pongámonos quietos una vez y lleguemos ante Dios.
Ellos se quedaron quietos, Dios estaba mostrando un cuadro de lo que Él iba a hacer. Dios nunca le ha pedido a un hombre que haga algo que Él no haría. Dios hizo un camino para el hombre.
18 Ahora, el cuadro que deseo poner delante de Uds. en esta noche es este: en el Antiguo Testamento había un —una ley llamada la colocación de los hijos. O bien dice en Efesios 1:5, creo, que Cristo, Dios nos ha predestinado para hijos de adopción por medio de Jesucristo. Si Uds. corren su referencia en eso, encontrarán que los lleva al Antiguo Testamento a la colocación de un hijo, el hijo siendo colocado.
Ahora, en la Biblia encontramos como en Juan 14, tal parece que para algunos de nosotros nos resulta muy extraño. “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay”. Eso no nos suena bien, ¿verdad? “¿En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay?”. Algo parece estar mal. Creo que fue Moffatt, uno de los traductores, lo hizo más ridículo aún, dijo: “En la casa departamento de Mi Padre hay muchos departamentos”, como si Ud. se fuera a ir para allá a rentar un departamento. Eso es ridículo.
Pero la traducción original es esta: “En el Reino de Mi Padre hay muchos palacios”. Ahora, la razón que los traductores lo tradujeron de esa manera para el King James, hasta el día del rey de Inglaterra. Un gran reino era llamado una casa. Y el rey era el padre sobre esta casa. Esa es la razón que ellos lo pusieron como “En la casa de Mi Padre…”. Era Su Reino. Vino de las enseñanzas del Antiguo Testamento.
19 En la época del Antiguo Testamento un padre poseía una gran porción de tierra. En esta él tenía pequeños edificios. Y allí dentro tenía siervos. Y cuando un hijo nacía en esta familia, este hijo, tan pronto nacía, era un hijo, porque él había nacido como hijo. Ahora, esto pudiera parecer un poquito extraño, pero confío que Uds. lo tomarán y lo mirarán primero.
Cuando la iglesia Pentecostal y la gente del Evangelio Completo recibieron el Espíritu Santo, dijeron: “Esto es. Hemos nacido en el Reino; todo queda concluido”. Ese fue un error. Cuando el hijo nacía en la familia, es verdad que él era un hijo en su nacimiento. Pero este padre, él era un hombre ocupado; tenía muchas cosas que hacer. Así que él buscaba por todo el país, y conseguía al mejor tutor que pudiera encontrar, un hombre que educara a su hijo, y para que lo criara como su hijo, y para hacerlo la clase correcta de muchacho.
20 Y qué tan típico es eso en nuestro Padre celestial. Cuando Sus hijos nacen en el Reino, no se les da un obispo, tampoco se les da una persona terrenal, pero Dios el Padre ha dado el mejor Tutor que la iglesia pudiera tener, el Espíritu Santo, como el criador de la iglesia. “Cuando Él venga les enseñará y guiará a toda verdad”, el Espíritu Santo.
Y ahora, el deber de este maestro encargado de criar al hijo, era el hacerle llegar palabra al padre de cómo él había progresado. Y su conducta determinaba su herencia. Si él era un buen hijo, heredaba todo lo que el padre tenía. Si él no era un buen hijo, entonces no recibía nada; él no era digno, sin embargo era un hijo.
Y solo porque Ud. ha recibido el Espíritu Santo; eso no significa que todo le será entregado en las manos. Esa es la razón por la que la iglesia si se tranquiliza un poquito y deja de tratar de decir: “Yo soy de las Asambleas. Yo soy Unitario. Yo soy Trinitario. Yo soy —yo soy esto, aquello, y lo otro”. Ustedes son de Cristo, y la compra de Su Sangre. No tienen derecho de romper el compañerismo de esa manera con la gente, al menos que ellos estén viviendo la vida incorrecta, el trazar cercos o barreras. Todos somos uno en Cristo Jesús. Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, el cuerpo de creyentes.
21 Noten ahora, qué si este tutor, este criador… Pablo lo enseña muy claro en los Evangelios, o en los libros del Nuevo Testamento. Quiero que noten: tal como este tutor, él tiene que ser un hombre honesto. Ahora, él no debe andar con rodeos. El hijo no pudiera aventajar sobre el tutor, porque el tutor, o el maestro, le tenía que decir al padre exactamente la conducta del hijo. Y cómo el tutor debió haber bajado la cabeza en vergüenza cuando fue ante el padre a decirle: “Tu hijo no es obediente. Él es demasiado flojo”. Cómo debió haber escondido su rostro…
Y yo me pregunto cómo el Espíritu Santo es, cómo se ha de sentir, como el profeta de la antigüedad, que se avergonzó al pararse ante la Presencia de Dios, cuando Él le presenta el carácter y la conducta de la iglesia en este día. Cómo se ha de avergonzar Él cuando se para delante del Padre y dice: “Oh, ellos están todos separados; están actuando como el mundo. Se están casando y dando en casamiento. Las mujeres se están vistiendo y actuando casi igual a las rameras de la calle. Cómo los hombres están fumando cigarrillos, y diciendo chistes sucios, y quedándose en casa por la noche y escuchando a ”Quién ama a Susy“, y todas esas cosas en la televisión, y descuidando la iglesia… Cómo el pastor está dejando su puesto del deber por más dinero en alguna otra parte… Cómo la mesa directiva está apostando y demás…”. Cómo debe eso hacer que el Espíritu Santo se avergüence en la Presencia de Dios.
22 Permítanme decir esto. Ud. dice: “Hermano Branham, cada vez que Ud. viene para acá golpea a la gente”. Bueno, si Uds…. Tal vez ellos lo necesiten. Tenemos que coincidir con este Libro. Permítame decir algo, hermana. ¿Qué sucedió con la iglesia de santidad? ¿Qué le sucedió a nuestra gente? Yo aprecio la decencia que Uds. sí muestran. ¿Pero sabían que hace años era incorrecto que Uds. se cortaran el cabello? La Biblia dice que lo era. Bueno, ¿Por qué tenemos tantas mujeres con el cabello cortado hoy en día? Solía ser errado que Uds. usaran esa manicura, lo que sea, ese es el nombre equivocado para ello, pero esa cosa que Uds. se ponen en la cara, esa pintura. Solamente hay una mujer en la Biblia que se haya pintado la cara, y Dios se la dio de comer a los perros. Eso es correcto. Así que cuando Uds. ven a una mujer usando eso, pueden decir: “Qué tal, señorita comida para perro”. Es exactamente lo que ella es en la Presencia de Dios. Ahora, esa es la verdad. Está errado. Allí tienen su ejemplo en la Biblia.
23 Y una de las cosas que quiero preguntarles es esta: Se supone que estamos viviendo en la cumbre de la civilización; algunas veces me lo cuestiono. Las mujeres de las iglesias hoy, modernas, y muchas de las Pentecostales que tienen esto de la liberación femenina… ¿Dolió eso? Debería de doler. Se quitan la suficiente ropa como la ley les permite quitarse. Y luego Uds. dicen que con Cristianos viviendo en la civilización.
En las tierras oscuras del África donde las mujeres etíopes llegaron a mi reunión por miles, paganos nativos, nativos genuinos, que no sabían cuál era la mano derecha o izquierda, venían con tan solo un pequeño trapo cubriéndoles la parte de enfrente con un cordón alrededor de la cintura, su cuerpo entero expuesto, pero cuando bajó Dios en Su poder y los salvó del pecado, nadie dijo nada de la ropa, pero cuando empezaron a dejar las audiencias (yo me quedé mirando, llorando), las mujeres se cruzaron de brazos de esta manera para ellas mismas cubrirse para poder salir a ponerse ropa. Luego nos llamamos civilizados. Nosotros, que nos llamamos Cristianos con el Espíritu Santo. Vergüenza les debería de dar a Uds. predicando la liberación femenina. Hermano, debiéramos predicar la liberación del pecado. Dios nos libera toda esa cosa.
24 Noten, si un pagano nativo, que ni siquiera sabe cuál es su mano derecha y cuál es su mano izquierda, el Espíritu Santo mismo le enseña que ella está desnuda, luego Uds. que reclaman tener el Espíritu Santo y se quitan toda la ropa que la ley les permite hacer, hay algo mal en algún lugar. ¡Oh, vaya! Lo que el Espíritu Santo ha de pensar cuando viene ante la Presencia de Dios, por cómo están actuando Sus hijos. Ud. dice: “¿Qué de los hombres?”.
Usted hermano, es su turno. Ud. se hace llamar el hombre y la cabeza de la casa, y si Ud. le permite a su mujer desnudarse a sí misma y salir afuera con la cortadora de césped con un cigarrillo en su mano delante de los hombres, eso muestra qué tan hombre es usted. Viene siendo lo mismo. Eso es correcto. Uds. saben que es la verdad.
Lo que necesitamos hoy en día es un avivamiento chapado a la antigua del Espíritu Santo para que limpie la iglesia. Eso es correcto. No estoy diciendo eso para bromear; este no es un lugar para bromear, porque estamos lidiando con el destino eterno de las almas de los hombres por las cuales yo tendré que responder en el día del juicio. Pero eso es verdad. No es de extrañar que la iglesia se tenga que ir tras toda clase de pequeños ismos, y cosas fantásticas, pequeñas sensaciones y cosas.
¿Por qué tomar ese sustituto? ¿Por qué no se limpian y se mantienen quietos? Los cielos Pentecostales están llenos del verdadero Espíritu Santo que los hará lo que Uds. deberían de ser. ¿Por qué toman cosas como esas, esos pequeños ismos? Porque Uds. están tratando de vivir en pecado y poseer el Espíritu Santo a la misma vez. Él ya levantó su vuelo y los dejó. Eso es lo que pasa con la iglesia. Exactamente correcto. Tanto así, que entraremos en eso un poquito más adelante.
25 Pero entonces, si ese hijo es obediente, un muy buen hijo, cómo le gustaría al Maestro pararse ante el Padre y decir: “Oh, Señor, Tu pequeño hijo es un perfecto caballero. Oh, él está tan involucrado, no se queda en casa con la televisión, sino va a la reunión de oración cada noche, en su puesto del deber, en la calle testificando. Él vive una vida por encima del reproche. Él simplemente anda en los negocios del Padre. Cuando están comiendo en el molino, o donde sea, él tiene Tu Libro bajo su brazo. Él lo lee; les testifica a otros hombres. Por las tardes cuando se va a casa y se lava, no se queda en el patio trasero con cerveza, pero se va a una parte a dar testimonio del amor de Dios que está en su corazón”. Dice: “Ud. sabe, Señor, oh, Ud. tiene un excelente hijo”.
Puedo ver al Padre sacando su pecho, dice: “Oh, sí, de tal palo tal astilla. Sí”.
26 Algunas veces en la tarde cuando los niños están dormidos, la Sra. Branham y yo nos metemos silenciosamente al cuarto y vemos al pequeño José. Y yo lo veo a él mientras está allí durmiendo, y digo: “Mamá, ¿sabías que tiene unos ojos grandes igual a los tuyos?”.
Ella dice: “Sí, él tiene los labios igual a los tuyos”.
Son las características de los dos que están representadas en el hijo. ¡Oh, cómo es que Dios quiere ver el reflejo de Sí mismo, y a Su iglesia reflejando el poder y la gloria al mundo!
En el Antiguo Testamento cuando los martilladores golpeaban el oro… Cuando Ud. obtiene un oro que está lleno de pirita de hierro (Ese es el oro de los tontos), en verdad brilla mejor que el oro verdadero. Tiene residuos y todo lo demás en él. Pero el martillador solía golpear el oro. Y la manera que tenía de saber que le había sacado toda la tierra, era cuando veía su mismo reflejo en él, como un espejo pulido. Él lo golpeaba, y lo golpeaba, y lo golpeaba, hasta que miraba su propio relejo.
De esa manera es como el Espíritu Santo está tratando de hacer con la iglesia, es golpearla, y darle vuelta, y golpearla, hasta que la gente pueda ver el reflejo de Cristo en la iglesia, probando Su resurrección. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él está tratando de hacer que la gente se saque a golpes el mundo de ellos. El diablo está descargando todo en ellos. Y el Espíritu Santo, si Uds. se quedan quietos y lo dejan a Él, Él les golpeará la vida, hasta que la paz amorosa de Cristo se refleje en las vidas de ustedes.
27 Ahora, este hijo era obediente, luego llegaba un cierto día cuando este hijo maduraba. Ese es el día en el que la iglesia Pentecostal debería de estar ahora. Uds. Presbiterianos deberían haber estado así desde hace mucho tiempo, Bautistas y Metodistas, pero, ¿cuál es el problema?
Luego llegaba un cierto día, cuando el padre reunía a toda la gente de las regiones del alrededor que venían a la ciudad, o a algún gran lugar. Y él tomaba y colocaba al hijo en un lugar alto, y le ponía una hermosa túnica. Y llevaban a cabo una ceremonia, y ese padre adoptaba al mismo hijo que había nacido, él lo adoptaba en su familia. En otras palabras, él lo colocaba, posicionalmente en lo que él era en la familia, y luego él llegaba a ser el heredero de todas las cosas que el padre tenía. En otras palabras, su nombre en la chequera era tan bueno como el de su papi.
Y es allí donde la iglesia debería de estar hoy; debe de estar en un lugar… Y digo esto para usted y para mí: Oh, qué pena me da cuando camino alrededor y veo el pecado, y las aflicciones, y las enfermedades de la gente y así sucesivamente. Nosotros debiéramos de estar en un lugar de fe en Dios, tan separados que cuando le pidiéramos al Padre en el Nombre de Su Hijo, Él nos lo concedería. Eso es correcto.
28 Él se lo llevó a un lugar, y allí él lo adoptó en su familia, o como un tiempo especial cuando él lo apartó. La iglesia debería de ser de esa manera esta noche, un Ángel vino a Ud., lo puso aparte y le dijo cuál era su posición, en dónde se encuentra. No un montón de hombres imponiendo las manos sobre usted, eso es terrenal. Yo me refiero a Dios; Dios lo aparta a Ud. al lugar donde pertenece. Dios lo hace; el Tutor suyo hace eso. Él está presente cuando eso sucede.
Ahora, noten, Dios estaba haciendo aquí exactamente como Él le pidió al hombre que lo hiciera. Su Hijo había sido obediente, había tenido en cuenta al Padre. Él no había deambulado por lugares y diciendo: “¿Ven quién soy Yo? Mis campañas son las más grandes que hay en el país. Sí, señor”.
Él había sido obediente. Él había sido obediente al Padre. Él no había deambulado alrededor de las cosas del mundo, asociándose con ellas; Él había sido obediente. Y Dios llevó a testigos de la tierra, Pedro, Jacobo, y Juan, hizo descender a Elías y a Moisés de los cielos, y los paró allí, y adoptó a Su propio Hijo. Él fue glorificado en presencia de estos testigos. Y el —Dios bajó y lo cubrió. Y la Biblia dice: “Sus vestidos resplandecieron como el sol”. ¿Pueden ver la túnica, la glorificación de Él? Él le puso una túnica ante los testigos del cielo, ante los testigos de la tierra.
29 Ustedes saben que Pedro se emocionó. Por supuesto es suficiente para que un hombre se emocione. Él como que se emocionó cuando llegó lo Sobrenatural. Escuchen con atención. Eso es lo que hace que los hombres se emocionen. Pero Uds. no deberían estar emocionados. Miren, eso es lo que hizo que una multitud mixta saliera de Egipto, que pereció en la contradicción de Coré. Eso es lo que provoca que la iglesia Pentecostal se encuentre en la confusión en la que está esta noche. Lo Sobrenatural se ha efectuado, y una multitud mixta ha salido.
Pedro se emocionó, él dijo: “Señor, esto es tan grande que mejor es que comencemos algunas denominaciones aquí”. Eso es correcto. “Construyamos una catedral aquí, o una escuela. Y la llamaremos a esta una escuela para la ley, para Moisés y todos los suyos. Sí, tendremos eso”.
30 Ahora, ¿quién pudiera ser salvo por la ley? Nadie podía ser salvo por la ley. La ley no vino para salvarnos. La ley fue para magnificar nuestros pecados, para señalárnoslos. Y escuche, Uds. que son creyentes legalistas, les quiero preguntar algo: No hay ni una sola cosa que Ud. pueda hacer para salvarse a sí mismo. No señor. Ud. es salvo solamente por gracia, y solamente eso, y Ud. no tiene nada que ver con ello. Dios lo escogió en Cristo antes de la fundación del mundo. Eso es correcto.
No hay ni una sola cosa que pueda hacer Ud. para merecerlo. Así que guarde Ud. todos los mandamientos que quiera, únase a todas las iglesias que quiera, Ud. todavía está perdido. Ud. pudiera saber su catecismo, decir el Ave María. Pudiera saber el credo de los Apóstoles, la doxología; pudiera saber toda la doctrina de la Biblia. Pero el conocer la Biblia no es Vida. El conocer el credo de la iglesia no es Vida. Pero el conocerlo a Él es Vida. El conocerlo únicamente a Él… Ud. pudiera bautizarse de esta forma, de aquella forma, de esta forma, aquella forma, o ser rociado, derramado, lo que pudiera ser; Ud. todavía está perdido hasta que lo conozca a Él. El conocerlo a Él es Vida. La iglesia y su condición…
31 Noten, allí estaban ellos. Y Pedro dijo: “Construiremos simplemente un tabernáculo aquí para Moisés”. Ahora, la ley solamente lo mete a Ud. en la cárcel. La ley solamente lo pone a Ud. bajo condenación. La ley solo magnifica. Fue el policía que vino, y lo agarró del brazo y le dijo: “¡Usted es culpable, y está bajo pena de muerte!”. La ley no tiene gracia redentora. La gracia vino por Jesucristo, no por la ley. Yo no ruego por la ley; no quiero tener nada que ver con la ley.
Bueno entonces, Pedro dijo: “Les diré entonces algo; nos construiremos otro tabernáculo: lo haremos para Elías”. ¿Qué fue lo que Elías representó? La justicia de Dios. ¿Quién quiere justicia? Hermano, yo no; yo quiero misericordia, no justicia. Todos hemos nacido en pecado, fuimos formados en iniquidad, venimos al mundo hablando mentiras. Somos culpables de principio a fin. No hay ni uno de nosotros que pueda redimir a otro, si somos arzobispos, Papas, lo que pudiéramos ser. Seamos profetas, o lo que sea, aún si fuéramos Ángeles, todavía seríamos incapaces de redimirnos unos a otros, ciertamente. Yo no quiero justicia; nunca clamo por justicia; yo quiero misericordia. Dios, dame de Tu misericordia.
32 Miren a Elías, la severidad de la justicia de Dios colocada sobre la montaña bajo la —la voluntad de Dios. Dios así le dijo. Y el rey mandó a un montón de hombres, dijo: “Suban allá y tráiganlo”.
Cuando ellos se acercaron a él, él levantó la línea de la justicia de Dios, dijo: “Si soy un hombre de Dios, que fuego descienda de los cielos y los consuma”. El fuego cayó y consumió a los cincuenta.
“Bueno”, el capitán dijo: “Uds. saben, eso debió haber sido solo el relámpago; una tormenta que pasó. Vamos a intentarlo de nuevo. Uds. saben, es solo un acto de la naturaleza”. Así que mandó a otros cincuenta.
Y la justicia de Dios subió en Su profeta, y dijo: “Si soy un hombre de Dios, que el fuego descienda del cielo y los consuma”. Y el fuego vino y los consumió. La justicia de Dios… Misericordia hermanos, nosotros no queremos justicia.
33 Pero Pedro lo acababa de decir, cuando quería denominar la iglesia, cuando quería tener barreras denominacionales, uno para este y uno para el otro. Una Voz habló desde el cielo y dijo: “Este es Mi Hijo amado; a Él oíd”. Y cuando ellos voltearon de nuevo vieron solo a Jesús. La ley había desaparecido; todos los juicios habían desaparecido; y Dios dijo: “Este es Mi Hijo amado; a Él oíd”.
¿Qué representó Él? El amor de Dios. “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida Eterna”.
Dios, Su naturaleza, es tan amorosa, que cuando el amor Divino… Eso es lo que la iglesia necesita. Estamos parados en eso, no en la necesidad de una doctrina Bíblica, no en la necesidad de denominaciones; estamos parados en la necesidad del amor de Dios. Ese ha sido mi tema y lo será hasta que yo muera. El amor de Dios es lo que la iglesia necesita.
34 Si tuviéramos el amor de Dios en las Asambleas, en la Unida, en la Iglesia de Dios, en la Metodista, en la Bautista, entonces las barreras denominacionales serían derribadas, este Tabernáculo Cadle esta noche estaría lleno hasta las calles, y el poder y la gloria de Dios, y un avivamiento chapado a la antigua barrería esta ciudad y… completamente.
Si la gente en esta ciudad que es llamada por el Nombre del Señor Jesús como creyentes, se unieran en esa condición mañana por la noche, una semana a partir de ahora, todo contrabandista de licores y todo club de whisky no se encontraría en esta ciudad. ¿Qué es lo que sucede? La falta de amor.
¿Qué representó Jesús? Moisés, la ley. Elías, la severidad, su justicia. ¿Qué representó Jesús? Su amor. Y cuando Dios siendo amor, y Él era —de tal manera amó al mundo. Y cuando el Amor Divino es proyectado, produce su objetivo. Dios no podía hacer otra cosa sino enviar algo que tomara el lugar de Su amor. Así que la ley no lo podía hacer; Su justicia no podía hacerlo; así que el amor tomó su lugar.
¡Oh, querido Cordero moribundo, Tu preciosa Sangre
Nunca perderá Su poder!
Hasta que toda la Iglesia rescatada de Dios
Sea salva para ya no pecar.
Y desde entonces, por fe, yo vi ese torrente
Que Tu herida fluyente suplió;
Amor redentivo ha sido mi tema,
Y será hasta que yo muera.
35 ¡Amor! El amor de Dios, tomará el lugar del hablar en lenguas, y eso está bien. Tomará el lugar de los dones, y maravillas, y señales, y de todo lo demás. Si Ud. no tiene amor para acompañar eso, ¿de qué le sirven a Ud. las señales? Dios ha tratado de hacerlo a través de la nación, pero no funcionará. El mayor de todos los dones es la sabiduría, el segundo es el conocimiento. Si Ud. no tiene conocimiento, Ud. no tiene sabiduría, ¿cómo puede —controlar su conocimiento, de qué le va a servir su conocimiento? ¿Ven lo que quiero decir? Busquen primero lo primero.
Nos hemos ido detrás de los dones; nos hemos ido detrás de esto; nos hemos ido detrás de lo otro, por cuando se llevo a cabo lo Sobrenatural. Pero, hermano, no busque dones; no busque el favor con las denominaciones; busquen el amor de Dios. Háganlo, hermanos.
36 El amor lo constriñó a Él. Eso es lo que Él era: El amor en Su gran seno, salió hacia la raza caída de Adán y los redimió a través de Su Hijo, Jesucristo. Leyes, profetas, denominaciones todo ha desaparecido: “Este es Mi Hijo amado; a Él oíd”. El amor toma su lugar.
Usted no puede personificar el amor. Ud. lo tiene que tener. Tiene que ser un producto que Dios le ha dado a usted. No es lo que Ud. se imagina. Es algo que Dios ha hecho. Igual como yo estaba hablando con alguien el día de hoy. Cuando me estoy preparando para salir e ir al extranjero, yo no tomo a mi esposa y le digo: “Mira Sra. Branham, te voy a decir algo: No tendrás más esposos; yo soy tu esposo. Nomás escuche que has estado saliendo con alguien más, ¿sabes lo que vas a recibir cuando llegue a casa? No coquetearás con nadie más”.
Ahora, acaso no sería eso un hogar. Es casi parecido a lo que la iglesia es. “Si vas a ese avivamiento, te voy a dar los papeles de tu iglesia”. Eso es correcto. Oh, somos la iglesia rescatada de Dios, allí lo tienen. Oh, necesitamos amor, seguro que sí.
37 Ahora, ella no me toma del cuello y me jala alrededor diciendo: “Espera un minuto, jovencito: Nomás escuche que saliste con una mujer mientras estuviste fuera, vas a recibir tu merecido cuando llegues a casa”. Eso no es. No es una ley; es amor. Yo la amo a ella, ella me ama a mí. Cuando nos preparamos para salir, los dos lloramos un poquito; nos arrodillamos en el piso y oramos que Dios me cuide y que la ayude a ella, y para que Dios me ayude a ganar almas para Él. Y yo oro que Dios la ayude a ella y que cuide a los niños. Nos levantamos y yo le doy un beso de despedida; ella dice: “Billy, voy a estar orando por ti mientras no estés, querido”.
“Muy bien, querida”. Eso lo concluye. No lo pensamos más. ¿Por qué? Yo la amo. Si yo estuviera en el extranjero y lejos de casa por un año, a mí no me importa quién fuera la mujer, si ella se acercara, alguna jovencita, o alguna mujer, y dice: “Billy, ¿me sacarías a cenar?”.
Yo pensaría: “A Meda no le gustaría que yo hiciera eso”. Pero si yo supiera que me puedo librar de eso, si supiera que puedo regresar y decirle a ella: “Meda, tomé unas muchachas, o una mujer, salí a cenar. Yo hice eso, aquello o lo otro. Yo… yo… yo te diré, la tomé de la mano antes de partir, perdóname, ¿verdad que lo harás, Meda?”.
Yo creo que ella lo haría. Pero hermano, yo no lo haría por nada. Yo no la lastimaría por nada. Yo la amo. Y mientras yo la ame, ella no tiene de qué preocuparse. Y mientras ella me ame a mí, yo no tengo de qué preocuparme. Y mientras Ud. ame a Cristo, Ud. no tiene de qué preocuparse, y Cristo lo ama, Ud. sabe eso. Es el amor lo que hace eso. No algo que yo hice para merecerlo, es el amor Divino de Dios.
38 Ya para terminar con Uds. pudiera decir esto. Hace un tiempo, como Uds. saben a mí me gusta cazar; yo simplemente amo cazar, no tanto para matar el animal, sino para estar en el desierto. Y yo solía cazar en los bosques al Norte, muy arriba en la parte Norte de New Hampshire, y arriba en Maine. Y solía cazar con un tipo allá arriba, un pequeño yanqui; era un buen muchacho. Me agradaba mucho. Su nombre era Burt Caul. Lo tenía en un buen concepto; él era un cazador muy útil. A mí me gusta caminar, veinticinco o treinta y cinco millas diarias [40 a 56 Km. Trad.] a través del desierto. Él era bueno para caminar, me seguía el paso. Y era un buen rastreador; era un buen muchacho, un buen cazador. Pero era la persona de corazón más cruel que haya visto. A él simplemente le gustaba dispararle a los pequeños cervatos solo para hacerme sentir mal.
Ahora, si la ley dice que él puede tener un cervato, muy bien. Pero no ocho o diez de ellos al año.
39 Así que a él le gustaba hacer eso solo para ser malo. Y él solía dispararle a esos pequeños cervatos y se reía. Yo le decía: “Burt, ¿cómo puedes hacer eso?”.
“Oh”, él decía: “Eres un predicador con corazón de gallina, pensé que eras un cazador”.
Yo dije: “Soy un cazador, pero no soy un asesino”.
Y él dijo: “Aw, ¿no me digas?”.
Y yo decía: “Abraham, claro, mató un carnero para que Dios comiera. Eso es correcto. Pero Burt, no para ser tan salvaje como lo eres tú”.
Él dijo: “Ah, tienes un corazón de gallina”.
Un año subí allá arriba, él dijo: “Ven aquí, Billy, quiero mostrarte algo”. Y él se había hecho un pequeño silbato. Y lo podía hacer que sonara igual que un bebé venadito, un pequeño cervato, llorando. Yo dije: “Burt, ¿no vas a usar eso?”.
Él dijo: “Ah, vuelve en sí predicador”.
40 Salimos a cazar ese día, y estábamos en el desierto caminando alrededor. Probablemente llevamos medio día. Se estaba acercando la hora de la comida; no habíamos visto ni una sola huella. Era un gran lugar al descubierto, y la nieve se había derretido bastante bien allí donde le pegaba el sol. Y el cómo que se agachó. Yo pensé: “¿Qué está haciendo?”.
Y yo lo vi que se llevó la mano al bolsillo; y sacó ese pequeño silbato. Yo pensé: “¡Oh, vaya! Y él tomó ese pequeño silbato y sonó igual como un pequeño venadito llorando. Y en cuanto él hizo eso, atravesando el lugar una hermosa madre venado, llamada gama, se levantó. Ella miró alrededor.
Puedo simplemente verla en este momento, con esos grandes ojos café, esas grandes orejas, las venas en su cara; qué tan bonita se paró. Ella miró alrededor. Vi que Burt volteó a verme e hizo una mueca; yo pensé: “Oh, Burt, no irás a hacer eso”.
Sonrió y agachó su cabeza. Yo no podía ver eso; me di la vuelta. Y escuché la cámara que retornaba a medida que — la palanca cargó el cartucho al cañón. Oh, él tenía una puntería mortal.
41 Y yo sabía que ese venado no estaba parado ni a treinta yardas [27 m.]. Y volví a mirar alrededor; y lo vi que calmaba su nervio, apuntando directamente esa cruz al corazón de esa madre. Ella miró alrededor; ella escuchó el llanto de ese bebé. Ella salió caminando directamente al centro de ese lugarcito, justo al descubierto.
¿Por qué? Ella no podía evitarlo; ella era una madre. Ella por naturaleza era una madre. No lo estaba fingiendo, pero para comenzar ella era una madre, y había un bebé en problemas, y ella debía llegar a él; estaba en problemas. Era algo en ella. En cualquier otro momento ella hubiera estado muerta de miedo; por eso es que se estaba escondiendo entre los arbustos, para alejarse de ese lugar al despejado hasta que se hiciera de noche, y entonces saldría y comería. Pero el bebé estaba en problemas. El instinto de madre la llamaba. Era un deber.
42 Ella salió, escuchando de nuevo con esas grandes orejas paradas. Y yo vi el nervio de él mientras se calmaba; yo me di la vuelta; pensé: “Oh, Dios, no dejes que él haga eso”.
Yo sabía que en un momento, solo un segundo o dos, y esa bala 30-06 de rifle le estallaría a pedazos el corazón de esa madre atravesándoselo. Y yo pensé; ese valiente despliegue de verdadero amor, esa madre amando a ese pequeño bebé tanto que ella estaba caminando hacia afuera… Y yo miré, y ella vio al cazador; se detuvo. Esas grandes orejas llegaron a un punto; ella captó el aroma de él, y ella se quedó allí. Pero el amor de madre, ella no podía evitarlo. Ella salió caminando buscando a ese bebé. [Espacio en blanco en la cinta.] No lo estaba fingiendo, era la cosa verdadera. Ella estaba caminando encarando a la muerte, porque ella era una madre.
Yo volteé mi cabeza, dije: “Dios, ¿Cómo puede ese hombre de corazón cruel hacer eso?”.
Y mientras yo estaba orando, noté el silencio. No escuché nada; yo pensé: “¿Por qué el rifle no dispara?”.
Y cuando me di la vuelta para ver, vi el cañón del rifle moviéndose de esta manera. Él arrojó el rifle al suelo, y se dio la vuelta, y me tomó de las piernas del pantalón, y dijo: “Billy, he tenido suficiente. Ya no lo puedo soportar más. Dime más de ese Jesús que pone esa clase de amor en el corazón del hombre”. Allí en ese terreno nevado, ese hombre de corazón cruel, por el despliegue de un verdadero amor genuino, guió a ese hombre a Cristo.
43 Cuando la iglesia del Dios viviente llegue a un punto y se salga de sus pequeños viejos ismos y sensaciones, hasta el punto que pueda desplegar ese verdadero amor genuino de Dios, entonces Uds. serán la sal de la tierra que creará una sed en el corazón del pecador, que lo hará querer ser igual a Ud. Dios lo conceda para cada incrédulo esta noche, mientras inclinamos nuestros rostros.
“Este es Mi Hijo amado; a Él oíd”, el corazón de Dios.
Querido Jesús, mientras mi mente se remonta a ese lugarcito despejado en la cima de la —o al lado de la montaña ese día, hace doce, catorce años, cerca del lugar llamado Estanque de Seguridad, el ver a esa vieja madre venado que ella no pudo evitarlo; ella era una madre por naturaleza. Dios, ella tuvo que desplegar su amor, su amor valiente, porque era su naturaleza.
Oh Jesús, hay personas en este edificio esta noche, que hace años se unieron a la iglesia, quizá unos de ellos no, pero son seres humanos a los cuales Tú les has proyectado Tu Hijo, y el amor de Dios. Y ellos de una manera fría y formal se unieron a la iglesia, o quizá lo han ignorado por completo. Pero ellos siempre han deseado el tiempo de poder tener la cosa real. Han tenido sus altas y bajas y entrando y saliendo. Dios, concede a cada persona esta noche, mientras Tu gran Presencia está aquí, que ellos acepten a Jesús, el Salvador, y que Él pueda colocar en su naturaleza, en su carácter, las características de Jesucristo, que se puedan amar unos a otros, y amarte a Ti tanto, que se podrán ir a casa, y actuar como Cristianos, y vivir como Cristianos, y tener compañerismo con todos los Cristianos, y ser Tus hijos, y ser tales en el vecindario, hasta que así como la madre venado desplegó el amor de una madre, y un incrédulo a Cristo, que ellos puedan desplegar la sal del Reino de Dios en amor Cristiano, hasta que ellos se ganen a sus vecinos y a todos alrededor de ellos para el Cristo de Dios. Concédelo, Padre, Tú conoces el corazón del hombre. Por favor, Espíritu Santo, muévete en esta audiencia y toca cada corazón ahora mismo.
44 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, nuestros ojos cerrados, esta pudiera ser la última vez que Dios toque su corazón. “Oh,” Ud. dice: “Yo pertenezco desde hace años a la iglesia, Hermano Branham”. No me refiero a eso. “Oh, yo he danzado en el Espíritu, Hermano Branham”. Todavía no es eso a lo que me refiero. “Hermano Branham, yo hablé en lenguas; tuve las interpretaciones. Aún he orado por los enfermos, y ellos han sanado”. Todavía no es eso a lo que me refiero, amigo. Me refiero al amor de Dios, algo en su corazón que simplemente lo hace poner a Cristo primero en todo.
Si Ud. no lo tiene, ¿harán algo esta noche? ¿Podría levantar su mano, no a mí, pero a Dios, y decir: “Dios, dame el amor Cristiano para los hermanos, para la iglesia, que esa madre venado tenía en amor de madre para el bebé?”.
¿Podrían levantar su mano a Él? Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Eso está bien. Son innumerables para contarlos al mismo tiempo, cien o más manos fueron levantadas aquí de personas. Eso está bien, Dios les bendiga. Dios le bendiga, allí, seguro. ¿Hay alguien más? Dios le bendiga, a usted, dama, a usted, a usted. Sí, joven, Dios le bendiga, cariño. Dios le bendiga, señor, aquí. Dios le bendiga, dama. A Ud. Hermano. Sea reverente, todos. Dios le bendiga, dama. Deje que el Espíritu Santo hable ahora. El Mismo que estuvo aquí anoche que conoce el secreto del corazón, lo está revelando directamente en su corazón ahora, diciéndole: “Sí, Ud. debiera de levantar su mano. Sabe que tiene el suficiente temperamento para —lo ha arruinado a usted. Ud. nunca se ha liberado de esto. Ud. nunca se ha liberado de su lujuria y amor por las cosas mundanas. Ud. sabe que no coloca a Dios primero”. Ese es Su Maestro. Ese es su Maestro tratando de decirles. ¿No lo quieren a Él? ¿No quiere esa clase de experiencia con Dios, donde el amor lo constriñe a hacer todas las cosas para Cristo?
45 Diga: “Hermano Branham, ¿qué significa?”. Dios le bendiga, en la parte de atrás, hijo. “¿Qué significa que levante mi mano?”. ¿Saben lo qué hace? Rompe toda ley de la ciencia. Por la gravedad de esta tierra hace que sus manos se mantengan abajo. Y si Ud. levanta su mano, eso muestra que hay un poder Sobrenatural en Ud. que lo ha llevado a tomar una decisión. Y Ud. ha levantado su mano hacia el cielo a donde Cristo ascendió, y descenderá, para atestiguar ante Él que algo dentro de usted le dice que usted está mal y Ud. quiere Su perdón. Eso es lo que significa cuando usted levanta su mano.
Hemos tenido llamamientos al altar. Yo amo los altares. Por supuesto, eso se inició en la iglesia Metodista. Dios le bendiga, señor. Eso comenzó hace años, y yo no lo condeno, pero eso no es. Y los que creyeron fueron añadidos a la iglesia: no solo mental, pero en realidad, en su corazón creyeron. Jesús dijo: “El que oye Mis Palabras y cree en Él que Me ha enviado, tiene Eterna, Vida Eterna, y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida”.
Solo levante sus manos a Él y diga: “Dios, recuérdame. Yo quiero Tu amor en mi corazón”. Dios le bendiga en la parte de atrás, hermano. Dios le bendiga de este lado, hermano, un hombre anciano. Dios le bendiga aquí, señor. Aquellos que aún no han levantado su mano, cuando Ud. levanta sus manos… Dios le bendiga… Veo a una niñita que está tratando de agitar su manita desde hace un minuto. Seguro, cariño, Jesús ve tu mano. La Biblia dice: “Dejad a los venid a Mí. No se los impidáis”. Dios le bendiga a Ud. que está sentado aquí, papá. Dios le bendiga, querida hermana. Ud. recibirá su recompensa. Allá atrás, Dios le bendiga, hermana. Solo estoy esperando un momento. Dios le bendiga, hermano, aquí a mi izquierda. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Eso está bien.
46 Usted dice: “¿Acaso eso significa algo?”. Dios le bendiga, hermano. Claro que sí. Cada vez que Ud. levanta… Ud. no puede hacer cualquier movimiento, no puede pensar en… ¿Qué es… qué está entrando en su corazón? Ese es su Maestro. Luego Uds. se dan cuenta que han estado errados. Ahora, Uds. saben que han estado errados; es la razón por la que yo lo tomé y trabajé en Ud. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Eso está bien. Sean honestos. ¿Qué le importa lo que el hombre diga? A usted no le importa; Ud. quiere estar bien con Dios.
“Padre, yo quiero que Tú me lleves a un lugar para… Que allí coloques ese amor en mi corazón”. ¿Podrán levantar su mano? Dios le bendiga, jovencita. Dios le bendiga, jovencito. Dios le bendiga, damita, aquí. Dios le bendiga allá atrás. Seguro, Dios ve sus manos, las jovencitas en la parte de atrás. Dios le bendiga, hermano, a usted, hermana. Vea cómo el Espíritu Santo está hablando. Solo siga orando; eso es lo que lo logra. Dios le bendiga, hermana.
47 Usted dice: “Hermano Branham, ¿qué dijo usted…?”. Dios le bendiga, niñito. “¿Qué significa eso?”. Dígame cualquier cosa, pero la mejor cosa que Ud. pudiera decir es: “Dios le bendiga”. Si Él me bendice, todo lo demás está bien. Dios le bendiga, hermana, querida. Dios le bendiga, hermana. Ciertamente, esa es mi sincera oración. Dios le bendiga, mi hermana. Dios le bendiga, hermana querida. Dios le bendiga en la parte de atrás, hermana. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. A usted, mi hermano. Eso es correcto. Dios le bendiga, hermana. A ustedes hermanos. A usted, hermana. A toda la familia, como es, que viene a Cristo. Dios le bendiga, damita. Dios le bendiga, hermano. ¡Oh, qué tiempo! Dios le bendiga, Dios le bendiga, parado en la parte de atrás, muy atrás, señor, contra la pared. Ud. allá, hermano, que está viniendo. A Uds. también allá, y a Ud., aquí atrás, damita, Dios la ve; claro que sí.
Solo levante su mano. No esté… No hay necesidad… Dios le bendiga, dama. No hay necesidad de ninguna otra cosa, solo diga: “Dios, ten misericordia de mí. Estoy mal. Aquí está mi mano, Señor. Aquí está mi mano”. No crean que el Ángel registrador no escribe eso. Hay algo dentro de usted; ese es el Tutor, ese es el Espíritu Santo diciendo: “Hijo, estás mal. Tú sabes que estás mal. Estoy cansado de llevarle este reporte al Padre. Deja que Yo te lo cambie de aquí en adelante”. Dios le bendiga, hermano. “Deja que Yo te lo cambie de aquí en adelante. Déjame decir que tú eres un hijo verdadero, un hija verdadera”. Dios le bendiga, hijito. Ciertamente. Ciertamente, Él lo quiere hacer.
¿Hay alguien más antes de que oremos? Yo solamente voy a ofrecer una oración. Dios le bendiga, señor. Sí, Dios tenga misericordia de usted. Si se me pasó alguien… Dios le bendiga, hombrecito. Dios lo verá, seguramente. Él conoce todo al respecto. Muy bien, quietamente… Dios le bendiga, hermano.
Aquietémonos ahora mientras tarareamos:
Jesús conoce todos nuestros problemas (Dios le bendiga, hermano).
Él va a guiar hasta que el día se haya terminado.
No hay amigo como el humilde Jesús. (Dios le bendiga, hermano).
No, ni uno solo, No, ni uno solo.
No hay iglesia, no hay organización, no hay obispo, no hay pastor, no hay profeta; no hay ángel; no hay nada que lo pueda ayudar a usted sino el Señor Jesús. Lentamente ahora. Dios le bendiga, mi hermano, justo aquí enfrente de mí.
Jesús conoce todos nuestros problemas.
Él va a guiar hasta que el día se haya terminado.
No hay amigo como el humilde Jesús.
No, ni uno solo, No, ni uno solo.
48 Oremos. Bendito Señor, Tú conoces todo sobre nuestras batallas. Tú eres Aquel Quien nos conoce. Tú nos conociste, Señor, desde antes de nacer. Tú conoces cada naturaleza y cada hilo que está en nosotros. Y mientras caminamos por este hilo delgado de la vida mortal, sin saber en qué momento se romperá y nuestra alma se irá directo a la eternidad, ten misericordia, Oh Cristo. Y por los frutos del mensaje de esta noche, unos doscientos o trescientos o más han levantado sus manos. Tú conoces a cada uno de ellos. Fuiste Tú Quien les habló a través del Espíritu Santo, y ellos levantaron sus manos porque algo dentro de ellos les habló, y ellos, con su propio espíritu, decidieron que estaban ya terminando con una vida a medias, o de rechazar a Cristo, y quieren el verdadero amor de Dios en sus corazones esta noche. Dios, concédelo.
Este es un lugar para el nuevo nacimiento, y permite que cada uno de ellos reciba el amor de Dios en sus corazones. Saldrán de este edificio en esta noche, como aquellos que venían de Emaús diciendo: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras Él nos hablaba por el camino?”. Y levanto mis manos a Él, y digo: “Señor, ten misericordia de mí. Estoy mal”. Oh, yo sé que Tú lo harás, Señor, porque ofrezco esta oración a Ti a favor de ellos. Quizás yo nunca pueda estrechar sus manos en esta vida, pero un día, parados en el más allá en un futuro cercano, cuando esta vida termine y la gran mesa esté dispuesta, y miles de millas a través del firmamento, y nos miremos a través de la mesa uno al otro, y las lágrimas rodando por nuestras mejillas… Me encantaría poder escucharlos decir: “Sí, Hermano Branham, esa noche en el Tabernáculo Cadle, mi ser cambió”.
Mientras estemos tomados de la mano unos con otros y las lágrimas de gozo corriendo por nuestras mejillas, el Rey saldrá y enjugará toda lágrima de nuestros ojos, dirá: “No lloren, hijitos. Todo ha pasado ya. Entren al gozo del Señor que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Mantéenlos dulces, humildes, llenos de misericordia, siendo la sal de la tierra hasta la hora que Tú vengas por nosotros. Te los presento a Ti. Tú dijiste en Tu Palabra: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero. Y todo el que a Mí viene, Yo le daré Vida Eterna y lo resucitaré en el día postrero”. Sabemos que esa es la verdad.
Y ahora, Padre, por los frutos del mensaje esta noche, cientos han levantado sus manos. Y yo ahora se los presento a Cristo como regalos de amor de Dios, y ningún hombre puede arrebatarlos de Su mano. Dales de Tu amor, Señor. Hazlos que sean de bendición para que puedan guiar a otros. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo Tu Hijo. Amén.
49 [Alguien habla una palabra de profecía]. Amén. Y oh qué tan bendito es sentir el Espíritu de Dios. Solo levantemos nuestras manos de esta manera. Pianista, nos puede dar “Yo le amo”. Todos los que le aman a Él ahora…
Yo le amo. Yo le amo.
Porque Él a mi me amó,
Y me compró mi salvación,
Allá en la Cruz.
Ahora, mientras nos miramos uno al otro, simplemente estrechemos manos unos con otros. Metodistas, Bautistas, digan: “Dios le bendiga”, a medida que… A través de la audiencia verán a aquellos que levantaron sus manos, digan: “Dios le bendiga”, mientras lo cantamos otra vez.
Yo le amo. (Eso es correcto) Yo le amo.
Porque Él a mi me amó,
Y me compró mi salvación,
Allá en la Cruz.
¿No se sienten muy bien? Oh, yo… El amor ha sido… Yo sé que me critican mucho por eso; pero hermano, déjeme decirle, deme Ud. ese corazón real y honesto lleno de amor; yo prefiero tenerlo más que cualquier cosa que conozco. Sí, señor.
50 Ahora, solo estaba viendo mi reloj. Y yo le dije a mi muchacho… Creo que él ni siquiera repartió tarjetas de oración. Yo le dije que iba a empezar a orar por los enfermos exactamente a las nueve y media, y faltan quince minutos para las diez. Lo lamento. Yo iba a… Quizá esta noche, debiera llamar solo a unos cuantos aquí a la plataforma y orar por ellos, y solo igual como lo hice anoche. Quizás mañana por la noche comencemos temprano. Yo predicaré mañana por la tarde. Quizá llame a unos poquitos más. Y así que…
Oh, ustedes son una gente tan encantadora. Y yo… Hace un momento los observé cuando les pedí que levantaran sus manos, y simplemente algo dentro de mí dijo: “Mirad allí, lo que será algún día cuando veas esas mismas manos levantadas al Dios del cielo, cuando le coronen Rey de reyes y Señor de señores. Piénsenlo. Cuando Jesús venga y los redimidos estén allí, cantando esas canciones de redención, los Ángeles estarán en círculo alrededor de la tierra con los rostros inclinados, sin saber de qué estamos hablando. Ellos nunca han necesitado redención; ellos no saben lo que significa estar perdidos y ser hallados. Pero nosotros estuvimos perdidos, y hemos sido hallados, y cantamos la historia de redención. Miles de diez miles con sus manos levantadas, cantando las historias de redención mientras estaremos coronándolo a Él Rey de reyes, y Señor de señores, cuando los Ángeles con sus rostros inclinados alrededor de la tierra, y… ¡Oh, qué gran día será, qué gran día será! Dios, permíteme predicar las más ricas… las inescrutables riquezas de Cristo hasta que la muerte me libere, es mi oración.
51 Cariño, ¿repartiste algunas tarjetas de oración? ¿Las repartiste? Ahora, ¿Cuáles son las que repartiste? La “B”….
[Espacio en blanco en la cinta] Ud. tiene una cinta que me gustaría escuchar. En… Yo la compraré. “En el Nombre de Cristo, nuestro Salvador, como un escudo hoy…”. Recuerdo que una mañana, al levantarme en la habitación, una pequeña estufita… Meda y yo llevábamos poquito de casados. Teníamos una vieja estufita, pequeña, la llamábamos “estufa changuito”, así de grande, la teníamos sobre un bloque o una pequeña caja, tenía un horno con un tubo. Tomábamos el pan y lo horneábamos o lo tostábamos encima de él. Y la escarcha estaba por todo el piso. Y yo estaba descalzo y mis pies fríos. Y no podía hacer que el fuego encendiera. Y yo… finalmente me senté. Encendí la radio. Y pensé en el Tabernáculo Cadle: “Ese programa de la mañana aún no lo han quitado”, y yo lo encendí. Y la Sra. Cadle, y creo que Russell Ford estaba cantando… No, creo que la misma Sra. Cadle estaba cantando: “Quiero ver a Jesús, ¿usted no?”. ¡Oh, vaya! Yo simplemente me arrojé al piso y comencé a llorar como un bebé, simplemente así sobre mi rostro. “Cuando llegue a la tierra de esa lejana ribera, yo quiero ver a Jesús, ¿usted no? Esa alma inmortal de ella, reposa en el seno de Cristo esta noche. Esa voz nunca será olvidada mientras exista gente aquí que la recuerde. Dios la bendiga.
52 Ciertamente queremos cooperar con el Tabernáculo Cadle con todo lo que tenemos. Que permanezca mucho tiempo hasta que Jesús venga es mi oración.
Ahora, las “B´s”, ¿esas dijiste, hijo? Las “B´s”, ¿del 1 al 50? Del 50 al 100. Muy bien, comenzaremos con la 50. ¿Quién tiene la B-50, levante su mano? La tarjeta de oración B-50, vamos a comenzar y tomaremos solo unas pocas. [Espacio en blanco en la cinta].
… amigo, un verdadero hermano canadiense. Pudiera decir algo sobre él en este momento, pero de seguro él no querrá que lo haga; estoy seguro. Pero un verdadero y genuino Cristiano, él y su esposa y su familia y sus seres amados de Canadá. Su suegro ha sido mi intérprete, noruego. Sin embargo, el Sr. Sothmann no es noruego; él es alemán. Su madre es… su esposa es noruega. Su suegro ha sido mi intérprete en Canadá durante muchos, muchos años. Hemos estado asociados por mucho tiempo, y son muy buenos amigos.
Muy bien. Ahora, después de esto… Tenemos mucho tiempo para orar por los enfermos. Lo primero, hermano, es la salvación de las almas. [Espacio en blanco en la cinta].
53 Ahora, todos sean muy reverentes. Y a medida que traerán a los enfermos en un momentito más, me pregunto cuántos de los que están aquí esta noche, que no tienen tarjetas de oración y quieren ser sanados por el Señor Jesús, veamos sus manos en donde quiera que estén. Solo miren. ¿Acaso no es un mundo enfermo? Cómo Dios seguramente concederá esto.
Ahora, miren. Si he hallado gracia en sus ojos, permítanme decirles esto. Independientemente, independientemente, Ud. solo tenga fe en Dios. ¿Qué ha hecho Él? Él envió a Su Hijo para redimirlo a usted. Ud. lo aceptó por fe y lo creyó.
Ahora, recuerde, cualquier bendición redentiva no puede Cristo duplicarla esta noche, porque cuando Él hace algo, eso lo concluye por la eternidad. ¿Cuántos creen eso? Ciertamente, absolutamente. Cristo murió, una vez por los pecados y las enfermedades de este mundo. Eso lo concluye. Todos Uds. están… Cada pecador, que fue salvó hace unos minutos, ha estado salvo por mil novecientos años. Ud. aceptó su salvación hace unos cuantos minutos. Cada persona enferma fue sanada cuando Jesús murió en la cruz. Cómo…
¿Hay alguien aquí que nunca ha estado antes en nuestras reuniones? Veamos sus manos. ¿Nunca han estado antes en una de mis reuniones? Solo miren a la gente nueva, cada noche.
Bueno, mientras que los muchachos están preparando a los enfermos, deseo que, si pudieran, si lo pueden hacer, quedarse quietos solo unos cuantos minutos ahora, mientras se lleva a cabo esta parte del servicio. Solo serán unos cuantos minutos y luego estaremos cerrando.
54 Ahora, miren hacia acá, solo un minuto. Denme toda su atención. Yo reclamo que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, porque la Biblia así lo dice. Ahora, ¿es esa la verdad? Ahora, si no es la verdad, yo no quiero tener nada que ver con esto.
Muchas veces me he parado con el Corán en una mano y la Biblia en la otra y decir: “Una de ellas está correcta y una está errada”, ante diez miles de mahometanos, y he visto a miles de ellos venir a Cristo. Pero lo que ellos… Cuando yo fui a la India… Y tenemos aquí a unos hermanos de la India que estuvieron allí mismo en esa reunión, cuando se encontraron conmigo allá, y tantas guirnaldas que tuvimos que juntarlas en un hoyo. El… el hombre allí dijo: “Hermano Branham, no queremos que venga para acá y diciendo que Ud. es un misionero”. Dijo: “Nosotros conocemos más de la Biblia de lo que Uds. occidentales pudieran alguna vez conocer”. Y eso es verdad; es un Libro Oriental. Dijo: “Hemos tenido la Biblia por cientos de años antes de que Uds. fueran una nación”. Eso es correcto. Santo Tomás fue a la India. Su iglesia todavía permanece en la cual él predicó. Ciertamente. Y todo el Libro fue escrito con costumbres orientales, y nosotros gente occidental conocemos muy poquito de sus costumbres. Uds. saben que eso es verdad.
Miren. Pero él dijo: “Lo que nosotros queremos saber es: ¿Los ha visitado Dios a Uds. yanquis allá con la suficiente fe para hacer que esta Biblia cobre vida otra vez?”.
55 ¿Estoy viendo a la hermana Smith, sentada allí? ¿Es el Hermano y la Hermana Smith? Dios les bendiga, Hermana Smith: recientemente se estaba muriendo con cáncer. La acabo de reconocer… Ud. es de Tulsa, de… Ud. escribe esa revista. ¿Acaso no se encontró conmigo cuando fui a Minneapolis, hace unas semanas, por su esposa que estaba postrada a punto de morir en la clínica Mayo? Tan contento de verla, Hermana Smith. ¿Cómo se siente? Me da gusto. Dios le bendiga. Muy bien. Es la sublime gracia, ¿verdad que sí?
Ahora, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, ¿reclamó Él ser un sanador? ¿Cuántos dicen que Él no reclamó ser un sanador? No, Él no dijo eso. Él dijo: “No soy Yo el que sana; no soy Yo el que hace las obras, es Mi Padre que mora en Mí”. ¿Es eso cierto? “Un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Él no reclamó sanar a nadie. Él no lo reclamó diciendo: “Tráiganme a ese tipo; les voy a mostrar que Yo soy un sanador”. No. Esto es lo que Él dijo: “No puedo hacer nada por Mí Mismo, sino lo que veo al Padre hacer, eso hace el Hijo, igualmente”. ¿Cuántos saben que esa es la Escritura? Ahora, si eso no es correcto, nada del resto de la Biblia es correcto. Eso está en San Juan 5:19. “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí Mismo”.
56 Él fue criticado por eso, por un hombre que estaba llevando su lecho en día sábado. Sin duda estaban un montón de lisiados en el lugar, Él pasó a través de grandes multitudes que estaban cojos, ciegos, paralíticos, y secos —los pasó de largo, no los sanó. Se fue directamente y encontró a un hombre acostado sobre un pequeño lecho y tenía problema de próstata o algo; eso no lo iba a lastimar; no lo iba a matar, llevaba treinta y ocho años con eso. Así que Él dijo: “¿Quieres ser sano?”. Ahora, recuerde, Él… Jesús sabía que él estaba allí, sabía que había estado en esta condición. Cuando lo cuestionaron sobre el resto de ellos y sobre lo que sea que lo hayan cuestionado a Él, dijo: “El Hijo no puede hacer nada de Sí Mismo, sino lo que ve al Padre hacer, eso hace el Hijo”. ¿Es eso correcto? Entonces de acuerdo a las propias palabras de Jesús, antes de poder Él hacer cualquier cosa, el Padre le mostraba primero en visión qué hacer.
57 Miren la resurrección de Lázaro. Él se fue. Lázaro llevaba cuatro días muerto. Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme”.
Ellos dijeron: “Él está bien”.
Él dijo: “Él está muerto. Y me alegro por vosotros de no haber estado allí”. ¿Ven? El Padre lo envió lejos. Cuando Él regresó a la tumba, escúchenlo a Él, dijo: “Padre, gracias te doy porque me has oído. Pero lo dije por causa de la gente que está alrededor: ¡Lázaro, ven fuera!”, y un hombre que llevaba cuatro días muerto, se puso de pie y volvió a vivir. El Padre se lo había mostrado.
Tomen cualquier Escritura que quieran en la Biblia y vean si no apunta directamente a otra Escritura, se conectan. La Biblia no dice: “Esto aquí, y esto aquí”, para contradecirse. No hay contradicciones en la Biblia. Cada una de ellas corre exactamente bien. Jesús dijo: “Nada se puede hacer excepto Mi Padre…”.
58 Vemos que en una ocasión un judío vino a Él, un hombre. Y el hombre dijo… Había estado orando, por el otro lado antes que otro hombre lo encontrara; Felipe fue y encontró a Natanael, como lo citamos anoche. Cuando él vino a Jesús, Jesús lo conocía. Él dijo: “He aquí, un israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí?”.
Dijo: “Antes que Felipe te llamara. Cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi”.
Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios”. ¿Fue esa la señal del Mesías? Lo fue entonces para el judío. ¿Cuántos saben que Natanael, el judío acérrimo, cuando Jesús le dijo en dónde había estado antes de que él aún llegara a la reunión, que él lo reconoció a Él y lo llamó el Hijo de Dios, el Rey de Israel? ¿Cuántos saben que él reconoció que esa era la señal del Mesías, levanten sus manos? San Juan el capítulo 1.
¿Cuántos saben que la mujer junto al pozo, cuando Él le dijo de algo que ella era… lo que estaba mal con ella? Y ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga Él nos dirá estas cosas”. Esa era la señal del Mesías para los judíos y los samaritanos. ¿Es eso cierto? Bueno, si lo fue… Si esa es la señal del Mesías para el judío y el samaritano, ¿qué será para los gentiles, si Él es un Cristo inmutable, el mismo de ayer, hoy y por los siglos? Será la misma cosa.
¿Qué fue lo que ellos dijeron que era en aquel día? Espiritismo, Belcebú. ¿Qué dicen ellos en este día? Un adivino pulido, telepatía mental, adivinación. Exactamente igual. Sin el suficiente Evangelio verdadero, doctrina sana en su corazón y revelación espiritual, porque la iglesia entera del Dios viviente está edificada sobre una revelación espiritual verdadera del cielo. Esa es la cosa que la iglesia… No está edificada sobre enseñanzas; no está edificada sobre teologías; no está edificada sobre denominaciones. Jesús le dijo a Pedro; Él dijo: “Carne ni sangre te ha revelado esto, sino Mi Padre que está en los cielos te lo ha revelado. Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no se lo revela y le trajere primero. Mi Padre que está en los cielos te lo ha revelado. Y Yo digo: Tú eres Pedro. Sobre esta Roca… ”. No sobre Pedro, pero sobre la revelación espiritual verdadera de que Él es el Hijo de Dios“. ”Sobre esta Roca, edificaré Mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella“. Cuando Dios le hace algo a la persona…
59 Ahora, cuando Dios permitió que Felipe reconociera… o que Natanael, esa fue la señal del Mesías. Cuando Él permitió que la samaritana se diera cuenta que era la señal del Mesías, entonces Él les permitirá la misma cosa a los gentiles, porque Él es el mismo.
¿Cuál es su…? Oh, discúlpenme. Estaba esperando eso. Es… Muy bien, venga, dama.
Ahora, si Uds. nos dan unos quince minutos… [Espacio en blanco en la cinta].
Dama, si hubiese una cosa que yo pudiera hacer por usted, si tiene necesidad financiera, o de sanidad, o lo que pudiera ser, si yo… si hubiera una cosa que yo pudiera hacer para ayudarla, y no lo hago, yo sería… sería un hipócrita, o sería una persona indigna. Pero yo no tengo nada; tengo un poquito de dinero; creo que como unos cuarenta dólares. Estaría gustoso de compartirlo con usted. Pero en lo que concierne a su sanidad, si Ud. necesita sanidad, Cristo ya murió por eso. Si… si Ud. necesita salvación, si necesita un empuje espiritual, lo que pudiera ser, Cristo murió por eso. Todo lo que estaba en la expiación le pertenece al creyente.
Pero yo digo ahora que Ud. es una creyente, porque su espíritu pareciera estar dando la bienvenida. ¿Ve? Yo… yo sé que usted es una Cristiana. No me refiero a una que se subió furtivamente; Ud. es una Cristiana nacida de nuevo. Eso es correcto. Ud. es una Cristiana. Y si Dios me revela la razón por la que está aquí, dama, ¿lo aceptará como Cristo? Ud. sabe que tendría que venir a través de lo Sobrenatural. La dama, lleva tiempo con esto; veo que comenzó hace mucho tiempo atrás. Y es algo con respecto a la garganta. Y se está desarrollando en algo severo. Ud. le tiene miedo al cáncer. Eso es correcto. Ahora, si eso es correcto levante su mano.
Ahora, no hay algo visible en ella. Pero si yo dijera… Bueno, yo no veo a una persona lisiada, pero si yo digo que un cierto hombre… Aquí veo a un niñito aquí abajo. Si yo dijera: “Ese niño está lisiado”.
Usted diría: “Seguro”.
Pero esta es una mujer de apariencia saludable, ¿qué de ella? Allí está el misterio. Allí está el milagro; allí está el milagro. Ahora, mire, entre más hablo con la dama…
60 Es un don que Dios prometió: apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, y pastores. ¿Es eso correcto? Un espíritu, un vidente…
Ahora, si yo hablo con la dama… ¿A cuántos les gustaría perder un poquito de tiempo y hablar con la mujer? Veamos sus manos. Muy bien. Muy bien, hermana, ahora, ¿Qué fue lo que Él le dijo, solo su problema? Ahora, vea, de la única forma de conocer lo qué se dijo; yo tendría que… lo tendría que escuchar en la cinta. ¿Ven?
Ahora, si Ud. simplemente es reverente y cree con todo el corazón, tal vez Él hará otra cosa, encontraremos algo, tal vez la causa, o qué, algo al respecto. Yo no sé.
61 Ahora, hay algo extraño, la dama es alguna especie de trabajadora, o… o algo en un coro. No, trae puesta una clase de túnica, de mujer, y es una, oh, es una iglesia Cuadrangular con la que Ud. está asociada. Ud. es maestra en la Iglesia Cuadrangular. Exactamente correcto. Y Ud. está perdiendo su voz, y por lo tanto no puede enseñar más. Y Ud. vino de Chicago. Y usted… Veo a alguien que está Ud. saludando de mano, un hombre anciano que está un poco calvo… Es el Hermano Bosworth. Ud. conoce al Hermano Bosworth, o está asociado con él. Y yo veo a una dama que conozco; es una dama como… Bueno, vea si logro… es la Sra. Domico. Ud. está asociado de alguna forma con la Sra. Domico. Eso es cierto. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es… ¿Cree Ud. ahora? Vaya y reciba su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Tenga fe. Si puedes… ¿Cuántos creen ahora? Solo crea. Si eso no es Cristo la resurrección, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
62 Mientras los están trayendo, ¿qué de los que están en la audiencia, lo creen? Usted acaba de recibir a Cristo hace unos minutos, dama, sentada allí al final del asiento. Yo la vi levantando su mano para aceptar a Cristo. Ud. tiene ahora su mano levantada. ¿Me cree Ud. que soy el siervo de Dios? ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? ¿No la tiene? Muy bien, Ud. no necesita una. ¿Cree Ud. que Dios puede revelarme aquí cuál es su problema? ¿Cree que Dios lo puede revelar? Entonces el cáncer no la matará; Ud. puede ser sanada si lo cree. Amén. Muy bien, Dios le bendiga ahora. Solo siga su camino regocijándose.
¿Cómo le va, señor? Somos desconocidos el uno al otro. Ahora, solo sea… Si pueden tomar su asiento solo un momento. ¿Ve? Cuando Uds. se mueven, cada uno es un espíritu. Y con Uds. moviéndose, interrumpe el contacto que yo tengo con el mundo espíritu, los cuales son los Ángeles de Dios, y el Espíritu Santo, en la audiencia.
¿Se acuerdan que Jesús se llevó a la gente y la puso afuera en un cuarto cuando Él resucitó a la hija de Jairo? ¿Cuántos se acuerdan de eso? Sacando al hombre fuera de la ciudad… Vean, sean muy reverentes. ¿Ven? ¿Cuántos han leído alguna vez mi libro? Él dijo: “Si eres sincero y logras que la gente crea en ti”, y cuando yo diga cualquier cosa, créanla, esa es la cosa, créanla. Y si Dios no vindica que es la verdad entonces yo soy un mentiroso. Entonces si Él sí lo vindica como verdad, entonces no era yo, era Él.
63 Yo no lo conozco, señor, pero Dios sí lo conoce a usted. Él sabe todo sobre usted. Pero si… Aquí está… El otro fue una mujer; este es un hombre. Ahora, si Dios me revela cuál es su problema, ¿lo creerá? Ud. está seriamente enfermo y tiene una sombra de cáncer. Es en el recto. Eso es correcto. Ud. no es de esta ciudad; Ud. viene de lejos, ¿no es así? Ud. está en una ciudad asentada como al lado de una colina. Tiene una gran fuente en la calle. Veo que Ud. ha tenido… Es Hot Springs, Arkansas, de dónde es usted. Eso es correcto. Eso es correcto. Ello lo llaman Mack, ¿no es así? Eso es correcto. Permítame decirle algo: Usted… usted tiene un buen espíritu. Le voy a decir algo más: su esposa está aquí con usted. Ella también quiere recibir oración, ¿verdad que sí? Si yo le digo lo que está mal con su esposa, ¿me creerá que soy Su profeta? Ella tiene un problema en el colon, colon e intestinos. Eso es correcto, ¿no es así? Muy bien, todos ustedes regresen a Hot Springs y regocíjense. Lo que Hot Springs Water [Aguas Termales. Trad.] no podía hacer, la salvación en Cristo lo hace, en el Nombre de Jesús. Amén. Solo tenga fe, solo crea.
64 Señor, Ud. allí orando con su rostro inclinado. ¿Cree Ud. que Él le escuchó? ¿Lo cree? Leroy, es Ud. a quién le estoy hablando, Leroy Carl. Ud. es de Midland, Pennsylvania, ¿cierto? Yo nunca lo he visto en mi vida, no lo conocía. Pero Ud. está sufriendo con una ruptura, y está orando para que Cristo lo sane. Si eso es verdad levante su mano. Muy bien, vaya a casa y reciba lo que ha pedido. Usted lo tocó a Él. Amén. No se asusté de que Él conozca los nombres; Él conoce quién es Ud., ciertamente que sí.
Ese hombre se puede poner de pie si gusta. Yo nunca lo he visto en mi vida, que yo sepa, ¿es eso cierto? Pero Ud. estaba allí orando para que Dios hiciera eso. Ahora, Él ha contestado su oración. Ahora, Ud. solo sea… Crea, crea con todo su corazón, puede obtener lo que ha pedido. Dios le bendiga.
65 ¿Cree Ud., dama? ¿Con todo su corazón? Si yo pudiera sanarla, lo haría. Yo no puedo, Cristo sí puede. Pero Daniel, en el Antiguo Testamento, le dijo al monarca, que Dios conocía los secretos de los corazones de la gente. Cuando Dios fue manifestado en carne en Jesucristo, Él conoció los secretos de los corazones y percibió sus pensamientos. ¿Es eso verdad? Si Él es el mismo de ayer, en el tiempo de Daniel así como Él lo era en los días de Jesús, Él es el mismo hoy en Su iglesia, o Su Biblia está equivocada. Por lo tanto Su Biblia no está equivocada, así que Él se está declarando que es el mismo.
Permítanme tener solo a esta dama, después saquen Uds. sus percepciones, lo que sea que Ud. piensen. A propósito, Ud. no está aquí por usted, porque yo veo a un hombre. Y ese hombre está en una terrible condición. Y no es… es un… es su pastor. Y Ud. no es… Ud. es… él es de Columbus, Ohio. Originalmente él es de Illinois. Y a él le dio un ataque al corazón; está paralizado. Y su nombre es Ginter, Ganter. Eso es correcto. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Entonces ese pañuelo que tiene en su mano, mándeselo a él. En el Nombre del Señor Jesús. Dios le bendiga.
66 ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Qué de Uds. aquí? Una línea de Uds. Alguien crea. Solo comience a tener fe. ¿Ven? Esto pudiera seguir, y seguir y seguir. Bueno, ¿qué es lo que hace? Solo vindica Su resurr… Les reto su fe a creer. ¡Qué cosa! La Biblia dice que Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Es eso correcto? Él ahora es un Sumo Sacerdote. Él siempre ha sido un Sumo Sacerdote. Y Él ahora es un Sumo Sacerdote que puede compadecer de nuestras enfermedades.
Bueno, la mujer tocó Su manto, y Él se dio la vuelta y reconoció quién era ella y le dijo de su condición. Y su fe la sanó. Y si Él todavía es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de las enfermedades, Él es la Vid; nosotros somos los pámpanos. Los pámpanos llevan el fruto. Ud. lo tocó a Él y los pámpanos respondieron. ¿Es eso correcto? ¿Lo creen Uds.?
67 ¿Qué piensa Ud., sentada allí, dama? ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Lo cree? Si es así, usted entonces dejará de toser. Amén.
¿Qué de Ud., dama, que levantó su mano al lado de ella? ¿Lo cree con todo su corazón? Su problema de la garganta se terminará entonces. Amén.
¿Qué de usted, dama, sentada al lado de ella? ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Lo cree? Ud. tiene problemas con sus piernas, con su espalda, y problemas en su estómago. ¿Es eso cierto? Entonces usted puede obtenerlo.
¿Qué de Ud. sentada al lado de ella? ¿Cree Ud.? Ud. tiene artritis. O la tenía. Desde Chicago… Eso es correcto.
¿Creen Uds.? ¿Por qué no pueden creer? Esperen, tenemos a otro paciente delante de nosotros, la dama que trajeron. Yo no la conozco, dama; Dios sí la conoce. Ud. estaba muy feliz cuando fue llamada a esta plataforma, porque esta es su última noche aquí. Ud. se tiene que ir inmediatamente a casa. Es verdad. Eso significa que Ud. no es de aquí; Ud. es de un lugar que se llama Canton, Ohio. Es correcto. Ud. quiere que yo ore porque Ud. está nerviosa. La razón por la que se está yendo a casa; Ud. tiene dos hijos que tienen que someterse muy pronto a una operación. Eso es correcto, ¿no es así? Vaya a casa y encuéntrelo así, como lo ha creído. En el Nombre del Señor Jesucristo.
68 Yo reto… No se estén moviendo. Yo reto su fe a creerlo. ¿No lo creen ustedes? ¿Lo creen? Qué de los que están en la línea de oración, ¿lo creen con todo su corazón? Si pueden creer, pueden ser sanados cada uno de ustedes. ¿De qué es esta señal? Esta es la señal de que Uds. van a ser sanados, que esta no es una historia ficticia; es la verdad de un Jesús resucitado, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Esa es la idea. Seguro: “¡Aleluya!”, significa “¡Gloria a Dios!”. Él está en nuestros medios, Él es digno de todas las alabanzas. Ud. no pudiera alabarlo lo suficiente.
¿Cree que Él la sanó estando parada allí, dama? Entonces siga su camino regocijando, diciendo: “¡Gloria a Dios!”. Amén.
¿Qué del resto de ustedes? ¿Lo creen con todo su corazón? Esta es la hora de su sanidad. Yo los reto a creerlo, a cada uno de ustedes. La Biblia lo dice primeramente. El Espíritu da testimonio. Cristo lo vindica. Les estoy diciendo la verdad. Uds. ya están sanados, y lo han estado desde que Jesús murió por ustedes. Uds. tienen que tener la suficiente fe para alcanzarlo y obtenerlo. ¿Lo hicieron? Si es así, pónganse de pie y reclámenlo, en el Nombre de Jesucristo.
Levantémonos y démosle a Él la alabanza.
Padre celestial, ahora reto al espíritu de duda y le pido que se vaya de este edificio y no vuelva más. En el Nombre de Jesucristo.
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