OBRAS DEL MENSAJE


Guiado Por El Espíritu De Dios
Shreveport, Louisiana, E.U.A.
56-0723
1 Oremos.
Nuestro Padre celestial, te damos las gracias esta noche por la bondad del Señor Jesús; por todo lo que Él ha hecho por nosotros y por sus misericordias que nos ha derramado, los indignos, pero por la gracia redentora nos ha acercado a Él. Y te damos las gracias por ello.
Te damos las gracias por Tu poder sanador. Te damos las gracias por la salvación, y por todas las cosas buenas que Tú has hecho por nosotros.
Ahora, háblanos esta noche en Tu Palabra y te daremos alabanza en el Nombre de Jesús. Amén.
2 Me siento tan contento de estar esta noche de nuevo en este servicio, confiando que el Señor los ha bendecido de manera sobreabundante el día de hoy. Y una cosa: Uds. están acostumbrados a este clima. Yo no lo estoy. Y por poco me mata.
Leo, uno de mis muchachos de las grabaciones, estuvo todo el día de hoy enfermo, vomitando; y Gene de la misma manera; Billy, también, de la misma manera. Es el clima… Y creo que tengo que venir y quedarme un tiempo en el verano… o, el invierno para acostumbrarme para el verano.
Pero me imagino que si Uds. vienen a mi casa cuando está como a veintiocho bajo cero, probablemente Uds. querrán quedarse dentro de la casa. Es cuando todos nosotros queremos ir a cazar conejos, cuando está como a veintiocho bajo cero.
3 Solo depende en qué lugar del país nos acostumbremos y algunas veces los diferentes lugares… La Hermana Moore, creo, me estaba contando hoy que David estuvo en el campamento del ejército en algún lugar de Texas, y él estaba acostumbrado al clima de aquí, dijo que él se enfermó tanto el año pasado que ni siquiera podía conducir su carro a casa, por el clima tan caliente.
Y ahora, pudiera parecerles a todos Uds. que el clima está agradable y fresco, pero a mí en verdad me está quemando. Bueno, hay una cosa, es un buen momento para predicar arrepentimiento, ¿no es así? Cuando el clima está de esa manera. Sí, señor.
4 Así que estamos contentos esta noche de saber que estamos en los terrenos del perdón de nuestros pecados, y en los terrenos de la salvación eterna, esperando la venida del Señor Jesús.
Muy contentos de saber que un día Él estará aquí, y todos nuestros problemas habrán terminado. Con solo ver a Chicago, después de todas las vacunas Salk y todo lo demás, los casos de polio están en todo su furor (vaya, vaya) peor que nunca.
Y parece ser que cuando una cosa se empieza a normalizar, pues, surge otra cosa. Y ellos dan alguna clase de medicina para algo, y luego parece que eso lo solucionará, y en unos cuantos años se presenta y resulta algo tremendo que entonces por poco mata al paciente.
Por lo tanto, una cosa a la que podemos aferrarnos es a la venida del Señor. Es entonces cuando todos nuestros problemas se habrán terminado.
5 Al tomar… al ver por encima de mi hombro a la Hermana Anna Jean, sentí tanta lástima anoche por ella. Me fui a casa con un nudo en la garganta. Ella estaba tocando el piano y un poco triste, y Don estaba parado atrás. Él se fue hoy, creo (¿No es así, Anna Jean?) para ultramar y a Sudáfrica y demás.
Y sé cómo se siente ella. Simplemente me lo puedo imaginar, por mi esposa. El teléfono sonará, Uds. saben, y cuando yo estoy en casa, pues, ella contestará el teléfono y…
Dicen: “¿Se encuentra el Hermano Branham?”.
“Sí”.
Y me da el teléfono y alguien dice: “Pues, Hermano Branham, ¿podría venir solo por dos noches?”.
6 Yo digo: “Me gustaría, hermano, pero…”. Yo solo la veo que se sienta y mira, preguntándose lo que voy a decir. Así que, yo sé cómo se siente Anna Jean, pero hay algo… Creo que la muchachita Palmer está aquí, su esposo también se fue ayer para algún lugar, muy lejano.
Así que, benditas sean estas jóvenes, y solo recuerden esto: Jesús dijo que aquel que no dejare padre, madre, esposa, hija, hijos o lo que pudiera ser y Me sigue, no es digno de ser Mi discípulo. Eso es correcto.
Entonces, Pedro dijo: “Nosotros hemos dejado todas las cosas, a nuestras esposas, a nuestros hijos, nuestros hogares y te hemos seguido. ¿Qué recibiremos en el reino?”.
7 Él dijo: “De cierto, de cierto os digo que vosotros os sentaréis sobre doce tronos juzgando a las doce tribus de Israel”. ¡Oh, hermano! Ahora, Uds. saben, yo no quiero hacer eso, y en verdad desde el fondo de mi corazón, yo no quiero nada grande, clásico. ¿Saben qué es lo que quiero? Yo solo quiero mirarlo a Él. Solo quiero verlo.
El hombre anciano de color, hace un tiempo atrás, fue salvo en una antigua reunión de campamento, y así que él regresó al lugar donde las gentes de color de allá del Sur solían ir a cantar himnos por la noche.
Así que a la siguiente mañana le estaba diciendo a todos los esclavos que él era libre. Sí. Así que el jefe lo escuchó decir eso, entonces le dijo: “¿Qué es esto, Sambo? ¿Dijiste que eras libre?”.
“Sí”.
Dijo: “Ven a mi oficina; quiero hablar contigo un rato”.
8 Entonces, ellos se fueron a la oficina. Él dijo: “Sam, escuché que dijiste que eras libre”. Dijo: “¿Si sabes que eres mi esclavo?”.
Él dijo: “Sí, señor, jefe. Yo sé eso”. Pero dijo: “Anoche el Señor Jesús me hizo libre de la pena del pecado y la muerte”. Él dijo: “Yo soy libre, jefe. El Señor me salvó”.
Él dijo: “¿En verdad lo dices en serio?”.
Le respondió: “Sí, señor. Lo digo en serio”.
Y él dijo: “¿Qué harías…? Si no fueras un esclavo, ¿qué harías?”.
Él dijo: “Yo pasaría el resto de mi tiempo diciéndoselo a mis hermanos”.
Dijo: “Muy bien”. Si me acompañas esta mañana a la corte, voy a firmar el boleto, la emanci… proclamación. Te voy a dar la libertad para que le prediques el Evangelio a tus hermanos“.
9 Después que hubo predicado por muchos años, la muerte vino a él. Él estaba acostado, enfermo de muerte, y muchos de sus hermanos blancos vinieron a verlo. Así que, ellos lo miraron, y él estaba acostado como si estuviera en estado de coma.
Después de un rato él despertó y miró alrededor, los vio a todos y dijo: “Bueno, ¿todavía no me he ido?”. Él dijo: “Yo estaba soñando o algo así que acababa de llegar a la puerta. Y ellos me dijeron: Ahora, Sam, ven, quiero ponerte tu túnica y tu corona. Dijo: ”No me hablen de túnicas y corona“. Dijo: Solo permítanme estar de pie y verlo a Él por mil años”.
Pienso que de esa manera es como todos Uds. se sienten, ¿no es así? No queremos coronas, ni cosas grandes. La única cosa que yo quiero es mirarlo a Él. Eso es todo. Si tan solo pudiera mirar Su rostro, eso me pagaría por todos los esfuerzos —solo mirarlo a Él, y verlo. Así que estoy confiando, creyendo, esperando, tratando de hacer lo mejor para un día lograr verlo.
10 Ahora, siempre he pensado que me encantaría simplemente arrodillarme a sus pies y darle como unas palmaditas a Sus pies por un momentito. ¿No les gustaría hacer eso? ¿No los haría eso sentir… sólo acariciarle Sus pies y averiguar cuál fue el que…?
Los mismos pies que la mujer lavó con sus lágrimas y secó con los cabellos de su cabeza. Cómo me haría sentir el solo estar allí y acariciar por un ratito esos pies. Creo que predicaría cien años para lograr hacer eso, ¿Uds. no? Sí, señor, daría toda una vida.
Ahora, siendo que hace calor esta noche y no lo hacemos… Solo es ahora el inicio de la semana, y mañana por la noche si hay alguien aquí por el cual orar, oraremos por los enfermos mañana por la noche, si el Señor quiere.
Y ahora no culpo a la gente por no venir a la iglesia si está así de caliente. Creo que yo tampoco lo haría. ¡Oh, vaya, qué caliente!
11 Y así que en Romanos el capítulo 8 y el versículo 1, queremos considerar esto solo por un ratito. Romanos 8 y 1.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Ahora, nuestro Padre celestial, oramos ahora que Tú centres nuestras mentes en el Espíritu de Dios, y que Él pueda guiarnos, no sabiendo qué decir, pero Tú proveerás las palabras.
Y oro que Tú nos guíes a una gran reunión, Señor, donde la semilla de Dios caerá profundamente en el corazón de cada persona, que los que no son salvos sean salvos y el pecador, el descarriado sea llamado de nuevo a Dios y que los enfermos sean sanados, porque pedimos esto en el Nombre de Cristo. Amén.
Guiado por el Espíritu de Dios. ¿Creen Uds. que el hombre de Dios es guiado por el Espíritu de Dios? Eso es correcto.
Ahora, Pablo hablándole aquí a los Romanos, dijo: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Ahora, los que no andan… si Uds. están en Cristo Jesús, entonces no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.
12 Ahora, Uds. saben que es algo peligroso, cuando comenzamos a pensar muchas veces que los Cristianos que están llenos con el Espíritu Santo seguirán caminando conforme a la carne. ¿Sabían Uds. eso? Ellos lo harán.
Y entonces el Espíritu Santo se aparta de ellos, como hemos estado diciendo. Ud. ve a las personas algunas veces, alguien se levanta y habla en lenguas, lo cual será Dios; y tal vez alguien diga: “¡Gloria a Dios! Yo también puedo hacer eso”. Esa es la carne, ¿ven? Uds. tienen que ser guiados por el Espíritu, ¿ven?
Y yo estaba diciendo el otro día cuando el Hermano Jack y yo estábamos visitando el seminario Luterano, y ellos estaban preguntando sobre estos dones divinos. Y yo les conté cómo lo hacía en mi iglesia. Lo veo muchas veces que siento que la gente del Evangelio Completo que cree en esos dones… no solo eso, sino que hay muchas iglesias bautistas, y muchas de ellas hablan en lenguas. Ciertamente.
13 Charles Fuller ha estado hablando en Long Beach de lenguas e interpretación; habló recientemente en la radio al respecto, diciéndoles sobre cómo ellos hablaban en lenguas e interpretaban. Dijo que, si no había alguien que interpretara, pues, era la carne; pero dijo que, si alguien hablaba, entonces todos ellos se mantenían muy quietos, y veían cuál era la interpretación.
Ahora, esta es la manera como lo hicimos en casa cuando yo recibí el Espíritu Santo, vimos que estas cosas eran para la iglesia. Hallamos que si alguien hablaba en lenguas luego si no había interprete, entonces hacíamos que ellos guardaran su paz. Eso es correcto. No se supone que deban hablar en público de esa manera.
14 Pero entonces, cuando se convierten en intérpretes, alguien podría interpretar… Ahora, no queríamos sólo un montón de tonterías; tenía que ser genuino. Así que, reuníamos a todas esas personas, a toda la gente dotada, a los que tenían revelaciones, a los que tenían la palabra de profecía, y los que tenían la interpretación, y el hablar en lenguas, y se reunían en la iglesia como una hora antes que comenzara el culto.
Ellos entraban con su propio ministerio, y se sentaban en la iglesia, en silencio, y el Señor hablaba un mensaje. Ahora antes que el mensaje pudiera ser recibido o entregado a la iglesia, tenían que estar allí tres con el espíritu de discernimiento. Y dos de esos tres tenían que dar testimonio que era de Dios.
15 Si no era así, ellos ni siquiera lo contaban en lo absoluto. Pero ahora, no podía ser citando la Escritura, porque Dios nos dijo que no usáramos vana repetición. Tenía que ser un mensaje directo a una persona en la iglesia, o no se recibía.
Luego digamos, por ejemplo, de esta manera: alguien se levantaba y decía: “ASÍ DICE EL SEÑOR, esta noche en el servicio estará una dama que entrará con una venda alrededor de la cabeza. Ella estuvo en un accidente automovilístico hace cinco años, y no ha podido sanar, y la traerán de un cierto lugar. Que el Hermano Tal y tal, tan pronto ella entre, (Estarán viniendo de Michigan) que imponga manos sobre ella, porque ASÍ DICE EL SEÑOR: Ella va a ser sanada”.
16 Ahora, que todos guarden silencio. Después de un rato uno de ellos con el espíritu de discernimiento dirá: “Yo creo que eso fue del Señor”, y otro… Bueno, ahora recuerden, su palabra está en juego. El otro dirá: “Yo creo que eso fue del Señor”.
Muy bien. Se escribe. Eso se coloca en mi escritorio. Yo estoy en el cuarto orando todo el tiempo. Muy bien. Y luego de repente alguien habla en lenguas y da un mensaje, dice: “ASÍ DICE EL SEÑOR, que el Hermano Henry Jones se quite del lugar donde está, porque allí hay unos árboles grandes, porque ASÍ DICE EL SEÑOR, mañana a las dos de la tarde, pasará un huracán, va a derrumbar todos esos árboles. Hagan que él se quite del camino. Es ASÍ DICE EL SEÑOR”.
17 Tenía que ser alguien… un mensaje a la iglesia. Ahora, luego, uno de los intérpretes o alguno de los hombres con el discernimiento dirá: “Yo creo que es del Señor”. El otro dice: “Yo creo que es del Señor”.
Bueno, si ellos hacen eso, entonces lo escriben, lo ponen en el escritorio. Y luego cuando yo salgo antes que empiece el servicio, le leo estos mensajes a la iglesia. Ya tienen sus nombres firmados para el discernimiento, que dice que fueron de parte del Señor.
El Hermano Henry Jones se quitó del lugar tan rápido como pudo, y quedamos en espera de ver a la mujer. Si ella no llegaba, o no llegaba la tormenta, entonces hago que cada uno de ellos se vaya al altar y que saquen ese espíritu malo de ellos. Eso es cierto. No es correcto. Dios no habla mentiras. Él dice la verdad. Dios dice la verdad. Por lo tanto, eso es lo que encuentro entre la gente, hay mucho de eso.
18 Aquí en California no hace mucho, estaba por hacer un llamamiento al altar, y una dama se levantó y comenzó a hablar en lenguas. Simplemente hizo pedazos el llamamiento al altar.
Ahora, no digo que… pero ellos… bueno, luego una mujer se fue a la parte de atrás y dio alguna clase de señal: “Prepárense todos Uds., el Señor viene”, y por el estilo. Sabemos eso. Eso no iba dirigido.
Así que yo no nunca dije nada. No era mi reunión. Entonces dos días después de eso, ella se encontró con Billy Paul allá afuera. Ella dijo: “Dile a tu papi que se prepare cuando empiece a contar la historia de su vida, porque tengo otro mensaje que debo entregar”.
19 Ahora, eso no funciona. Mire, esa es la carne. Yo no condeno a la persona, pero condeno la manera en la que están usando los dones de Dios. Si se usan correctamente, son las cosas más maravillosas que existen, pero si Uds. no las usan bien, traerán desgracia a la iglesia.
Así que debemos ser guiados por el Espíritu, y cuando somos guiados por el Espíritu, entonces Dios hace que todo trabaje exactamente en armonía.
Ahora, si ellos dan este mensaje y yo lo doy y la dama entra. Aquí está ella. Todos se están preguntando en dónde está ella. Después de un rato ella entra, cargándola en una camilla, y yo sé exactamente lo que tengo que hacer. El Espíritu Santo ya lo habló. Vaya a imponer manos sobre ella. Ella va a sanar.
Eso es exactamente lo que acontece.
20 Luego la siguiente cosa… al siguiente día, el Hermano Henry Jones se aleja de esos grandes árboles, o se aleja de las vías del tren, donde van a tener un accidente, o él no va a la esquina a hacer cierta cosa, o lo que pudiera ser. Y al siguiente día vemos que acontece, de manera perfecta, entonces decimos: “Gracias, Señor Jesús, por advertirnos. Te amamos porque Tú estás con nosotros y estás mostrando Tus señales y maravillas, y te amamos y adoramos, y simplemente derramamos ante Ti toda la adoración de nuestro corazón por ser tan bueno con nosotros”. ¿Ven?
Ahora, si se usan esos dones correctamente, son para edificar a la iglesia. Cuando Uds. dejan que entre uno sin la enseñanza y observa y ve que sucedió de esa manera, hallarán que le recorrerán escalofríos por la espalda, y él se irá a poner a cuentas con Dios.
21 Pero cuando solo son malinterpretados y los lanzan de cualquier manera… Yo creo que son dones, pero ellos nos aben cómo usarlos. Y eso es lo que necesitamos, es una enseñanza de cómo usar los dones de Dios.
Esa es la razón por la que empiezan a disminuir porque la gente no los usa correctamente, y debemos hacerlo. Pablo dijo que puso la iglesia en orden, diciendo cómo hacerlo. Tratamos de poner nuestra iglesia exactamente de esa manera.
Por supuesto… ahora desde que me salí de allí, pues ha sido… hay un pastor Metodista allí ahora con un Bautista antes de mí… o, justo después de mí, más bien. Ahora un hermano Metodista la tiene, y no enseñan esas cosas. Ellos solo continúan y predican el Evangelio, hacen el llamamiento al altar y se van a casa.
22 Pero lo que la iglesia necesita esta noche es saber cómo controlar esos dones, ¿ven? Porque los espíritus malignos pueden entrar y hablar igual como pueden hablar los espíritus buenos. Uds. saben eso, y tienen que tener el espíritu de discernimiento para saber eso. Ellos lo tenían en los tiempos Bíblicos.
Pues… Si no lo hacían, ¿entonces por qué Pablo dijo que uno juzgara y que la gente juzgara y así sucesivamente? Esos dones de profecía, se supone que todo se debe poner correctamente en orden.
Porque Satanás puede imitar cada don que Dios tiene. Cada don él lo puede imitar, y Uds. deben conocer lo correcto y lo incorrecto. Y por sus frutos los conocerán. Y observen si llega a suceder o si es veraz o no. Y de esa manera se conoce el Espíritu.
23 Ahora, pero los hijos de Dios, somos guiados por el Espíritu de Dios. “Ahora, pues, ninguna condenación hay (Ud. no tiene que preocuparse de esas cosas) para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne.
Dicen: “¡Oh, Aleluya! Yo puedo hablar en lenguas. ¡Gloria a Dios! Yo puedo hacer esto”. No, no. Esa es la actitud incorrecta. Esa es la actitud incorrecta. No haga eso. Pero esto es lo que es para aquellos… ninguna condenación hay para los que están en Cristo, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Ahora, lo que sigue es ¿cómo puede Ud. entrar en esos dones espirituales? La Biblia dice: “Por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo”. Y ese cuerpo es el cuerpo del Señor Jesucristo.
24 Ahora, esta es una gran cosa para que la diga un predicador Bautista Libre, pero yo creo que hay un Señor, un bautismo, y un llamado, y creo que ese bautismo no es en agua. Yo creo que es el bautismo del Espíritu Santo, que somos bautizados en el cuerpo de Cristo, no por agua, pero por el Espíritu (1 Corintios 12).
Y somos… Hijos e hijas de Dios son guiados por el Espíritu de Dios, después de haber sido bautizados en el cuerpo de creyentes. ¡Oh, qué maravilloso! Cómo es que el pecado abrió el corazón del Señor Jesús y nos dio un tema de sangre que salió de Él, a través de la vida en esa sangre, regresamos por medio del bautismo del Espíritu Santo al cuerpo de Cristo.
25 ¡Oh, vaya! Eso les hará olvidar el clima caluroso.
Noten, y mientras Uds. estén en ese cuerpo, están tan libres de condenación como lo está Él. Uds. nunca tendrán que pararse ante ningún juicio. Dios hizo que el juicio cayera en Su cuerpo, y si Uds. están en Él, Dios no puede juzgarlos. Él ya los juzgó cuando juzgó a Cristo. Amén.
Y Uds. ya no pueden estar bajo juicio. Cristo tomó la condenación suya, y cuando Uds. son bautizados en el cuerpo de Cristo, son libres del juicio de Dios. La ira de Dios pasará de vosotros. Eso es lo que Él dijo: “Cuando Yo vea la sangre, pasaré de vosotros”.
26 Ese fue el Cordero sacrificado. La sangre estaba en forma de cruz, en el dintel y en el poste de la puerta, y era una señal que la muerte no podía entrar a esa casa. Y cuando la muerte trata de golpearnos, (Eso es eterna separación de Dios), entonces se aplica la sangre por el Señor Jesucristo, y el Ángel de la muerte no puede tomarlo. No, señor, porque entonces estamos libres.
Nosotros estamos en Cristo y somos guiados por el Espíritu de Cristo. Guiados. Muchos hombres y casi todos los hombres… Yo diría que todos los hombres que alguna vez tuvieron una gran relevancia en esta vida han sido hombres y mujeres que han sido guiados a hacer las cosas con valentía, lo han hecho por el Espíritu de Dios.
Esta noche pienso en el general más grande que ha tenido Estados Unidos que fue Stonewall Jackson. Yo creo que nunca ha habido un general como él desde Josué. ¿Por qué lo fue? Él era un hombre valiente. Él era un hombre de oración. Él lo puso en primer plano, incluso hizo que sus generales, y demás, que ni siquiera desayunaran, ni nada, y que se postraran sobre sus rostros y buscaran a Dios. Sí, señor. El General Gran… o, estoy pensando en Stonewall Jackson, en lugar de Grant.
27 El General Grant fue un borracho, un alcohólico; pero Stonewall Jackson era un caballero Cristiano, y él amaba el libro de Josué. Y él quería ser semejante a Josué, y Dios le dio los deseos de su corazón. Y un día le preguntaron: “¿Por qué es, Sr. Jackson, que se puede mantener en tal posición, con tantos hombres en contra de Ud., y Ud. toma un pequeño puñado, y se mantiene firme?
Él era un hombre muy tímido, de baja estatura, de ojos azules y cabello oscuro. Él se sacudió el polvo de las botas, y dijo: “Yo jamás me llevo un vaso de agua a la boca sin haberle dado gracias al Dios Todopoderoso”.
En eso consistía. Correcto. Allí es donde estaba el secreto: confiando en Dios, siendo guiado por el Espíritu de Dios. Dios le habla al hombre; el hombre escucha Su voz.
28 Noé, muy al principio, en la destrucción antediluviana, cuando él era un hombre que temía a Dios, un granjero, vivía en la granja, y Dios le habló un día, y él fue guiado por el Espíritu de Dios, a construir un arca para que su casa se salvase.
Y ahora, el Dios que le habló a Noé es el mismo Dios que habla esta noche. Cuando Él le habla a Noé para que hiciera una vía de salvación para su casa, Él le habla a todo hombre. Y la vía ya ha sido hecha para la salvación de la casa suya: El Señor Jesucristo, Su sufrimiento vicario y muerte en el Calvario.
Y cómo fue que Noé… Ahora, no había señal de lluvia, nunca había llovido desde los cielos. Siempre… Dios regaba la tierra a través de los arroyos, a forma de irrigación. Nunca había llovido de los cielos, pero Dios le dijo a Noé que Sus juicios estaban por venir.
29 Y Él dijo: “Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”. Los juicios están destinados a caer, porque el hombre de continuo se torna al mal. Todos sus pensamientos son malos. Ellos tenían toda clase de instrumentos. Igual a como lo tenemos hoy en día.
Una gente mucho más inteligente de lo que somos nosotros hoy. Ellos construyeron la pirámide, y la esfinge, y muchas de esas cosas allá que nuestra maquinaria moderna no pudiera tocar. No pudiéramos de ninguna manera tocarlo.
Debieron haber tenido el control de la energía atómica. El poder de la gasolina, la energía eléctrica, o nunca hubieran levantado esas rocas y construido así como las pirámides. Pesan cientos de toneladas de peso, y se asientan en el aire, casi en su mayoría tal alto como una cuadra. ¿Y cómo las subieron tan alto? Ese es el misterio, y tan perfecta obra de albañilería al punto que uno no puede pasar una navaja de rasurar donde esas piedras se juntan. Está armada perfectamente. Eran obras maestras, de mente maestra.
30 Y ellos se volvieron tan inteligentes y tan astutos. Y la Biblia dice que llegaron a ser trabajadores de madera, de bronce, un gran día de ciencia. Y se volvieron tan inteligentes que pensaron que simplemente habían superado a Dios y que ya no lo necesitaban más.
Y luego Dios, no queriendo que nadie perezca, habló un día con un hombre en el campo —Noé— y le dijo que levantara un arca para protegerlo de los juicios. Dios lo guió a hacerlo. Y Noé, inmediatamente, tomó su vieja herramienta tosca, y demás, y comenzó a construir en el arca. Y a medida que construía, Dios le dijo cómo prepararla.
31 Muy a menudo me he preguntado por la clase de madera que Él dijo que usaran para construirlo. ¿Qué clase de madera debía ser? Madera de acacia [gofer]. Me preguntaba qué clase sería esa. Una vez al estar leyendo al respecto, encontré que era… Yo creo que fue madera de gofer la que Él dijo que usaran en la construcción, madera de gofer. Y al leer de esta madera de gofer, era la madera más liviana que había en el mundo, como el bálsamo, simplemente muy liviana. Y si Ud. la pone en el agua, se hundirá inmediatamente. Si la empapa de agua, se hundiría.
Y luego cuando nos damos cuenta que Dios le dijo que le pusiera brea por dentro y por fuera, ¿y cómo la calafateaban? Ellos tomaban otro árbol y le sacaban a golpes la resina, la hervían, y la vaciaban en estos poros que estaban tan abiertos y vacíos, y esa resina llenaba los poros, y quedaba tan calafateada que llegaba a ser tan dura como es el metal hoy.
32 Qué hermoso tipo de la iglesia del día de hoy. Está totalmente vacía; las cosas del mundo han desaparecido. El corazón se ha vaciado, y Dios golpeó a un hombre de nuestra especie: Cristo.
Y Él soportó nuestro juicio. Y por la Sangre del Señor Jesús a través del Espíritu Santo, Él lo vierte y llena cada hendidura, y cada lugar donde el mundo ha sido expulsado, el Espíritu Santo lo llena, y lo limpia, y lo sella (¡Amén!) hasta ese día de los juicios ardientes de Dios.
Hermano, hermana, mucha gente se ríe del bautismo del Espíritu Santo. Es la única cosa que lo salvará a Ud. —ninguna otra cosa. Dios no tiene otra manera provista, sino que los hombres y las mujeres sean llenos con el Espíritu Santo y que sean guiados por el Espíritu Santo. Correcto.
33 Dios tiene a Su iglesia toda calafateada. Recuerden, esa brea que le ponían —esa resina, que estaba por dentro y por fuera del barco— la empapaba completamente y la apretaba tanto como podía, y mantenía el juicio por fuera. Amén.
¡Oh, vaya! El agua era el juicio de Dios. Eso es correcto. Y la única cosa que lo mantenía por fuera era la brea, y de la única manera que nos vamos a escapar de la ira y condenación del juicio de Dios es vaciándonos a nosotros mismos, y dejar que el Espíritu Santo nos llene tanto del bautismo del Espíritu. Y en ese día, recuerden, la misma cosa por la que se rieron, cuando Noé vaciaba la brea, la misma cosa por la que se rieron; pero la misma cosa que Dios lo guió a hacer, ellos se rieron de eso.
34 Y la misma cosa que los hombres y mujeres llenos con el Espíritu son guiados a hacer hoy, el mundo se ríe de eso, le llama tontería. Pero fue la única cosa… ¡Aleluya! Fue la única cosa que separó a Noé del juicio.
La Sangre de Cristo, a través del Espíritu Santo, es la única cosa que separará a la iglesia del mundo. Las denominaciones y las barreras, y demás, y la educación nunca lo lograrán. Se requerirá del bautismo del Espíritu Santo en el corazón que se derramó a sí mismo delante de Dios y que se vació, y que Dios haya llenado a esa persona. Entonces ellos son guiados por el Espíritu Santo. ¡Amén! Me gusta eso.
Ahora, Él nos ha hecho los preparativos. Él golpeó y extrajo la vida de Cristo; el pecado lo hizo en la cruz. Y esa vida que fue golpeada y que se extrajo de un hombre que vivió y comió igual que Ud. y yo, se vierte en nosotros cuando estamos totalmente vacíos y livianos.
35 ¿Alguna vez se han arrodillado a orar hasta el punto que sienten como si estuvieran caminando sobre nubes? Es entonces cuando Uds. se están poniendo livianos.
La Biblia dice en Hebreos el capítulo 11… el capítulo 12: “… teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso (vaciémonos) y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en el autor y consumador de nuestra fe, el Señor Jesús.
36 Piénsenlo. Cómo Dios ha hecho un camino. Y por golpear Su cuerpo: Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Miren la vida que salió de Él. Uds. tomaron el árbol y lo pusieron allí y lo golpearon, y cuando lo golpearon, salió la resina de él. Y ellos tomaron la misma resina que salió de un árbol y la vaciaron sobre este otro para hacer una expiación — hacer la separación entre algo que flota.
Y de la única manera que Noé supo cómo hacerlo (No podía probarse científicamente), pero Noé fue guiado por Dios a hacerlo. De esa manera los hombres y las mujeres de hoy en día que han nacido de nuevo del Espíritu de Dios: son guiados por el Espíritu de Dios, viven como Cristianos, y actúan como Cristianos, y creen en el Evangelio completo del Señor Jesucristo. Amén. Es un liderazgo. Para el incrédulo todo es tontería.
Yo pudiera probarles esta noche por la Biblia que la iglesia del Dios viviente está edificada sobre una Verdad Espiritual revelada.
37 Cuando Caín y Abel estuvieron en el Jardín del Edén para comenzar con eso, Caín era tan religioso como lo era Abel. Pero ¿quién le dijo a Abel que tomara un cordero? ¿Quién le dijo a Caín, que se requería algo agradable para llamar la atención de Dios?
Y Caín adoró igual como Abel adoró. Caín hizo una ofrenda igual como la hizo Abel. Caín era igual de sincero que Abel. Así que la sinceridad no te salva. Dios tiene una manera, un programa, y Ud. tiene que caminar en eso.
38 Y Caín vino y adoró.
Si Dios solo requiere que un hombre se una a la iglesia, se incline en el altar, y adore a Dios, y dé el diez por ciento a la iglesia, o lo que sea, y todas las buenas obras y cosas que él pudiera hacer, y ello testificaría por él en la Gloria, entonces Dios sería injusto en condenar a Caín.
Pero Abel, no por obras, no por construir una gran organización, no por hacer algo más; haciendo grandes iglesias, y altares floridos, y discursos floridos. Pero de alguna forma él fue guiado por el Espíritu de Dios. Y él sale y consigue un corderito y le amarra un pedazo de vid alrededor de su cuello, y lo ofrece en el altar, y muere en el mismo altar donde murió su cordero. Eso es revelación.
Cada hombre que viene a Dios y es libre de los juicios tiene que morir en el mismo altar donde murió el cordero —vaciarse enteramente de sí mismo— para que Dios pueda verter el Espíritu Santo. Correcto.
39 Noten, Jesús bajó del monte un día (esto está en el Nuevo Testamento), al bajar del monte un día, Él vio a unas personas y les estaba hablando y les preguntó, Él dijo: “¿Quién dicen los hombres que Yo, el Hijo del Hombre, soy?”.
“Algunos dicen que Tú eres Moisés, Elías y el profeta y así sucesivamente”.
Él dijo: “Pero, ¿quién dicen Uds. que Yo soy? No me interesa lo que alguien más diga, sino ¿cuál es la opinión personal que tienen Uds. de Mí?”.
Pedro siendo guiado por el Espíritu Santo —sin tomar lo que alguien más dijo— él dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
40 Escúchenlo a Él. Él se da la vuelta y dice: “Bienaventurado eres Simón hijo de Jonás… o, Hijo de Jonás: porque no te lo reveló carne ni sangre. Nunca aprendiste esto de un libro. Nunca aprendiste esto en un seminario. No se te enseño esto en alguna iglesia. Papá, mamá nunca te dijo esto. Algún predicador no te dijo esto, tan bueno como pudiera ser todo pero aún eso no es”. Él dijo: “Mi Padre que está en los cielos te ha revelado esto, (Y tú has sido guiado, en otras palabras, tantas palabras), tú has sido guiado a hacer esta confesión, y sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Sobre una Verdad Espiritual revelada del Dios viviente.
41 Por lo tanto, si muchas doctrinas del Evangelio completo le parecen duras, solo arrodíllese y ore hasta que el Espíritu Santo entre en Ud., Él los guiará a la Fuente tan cierto como estoy parado aquí. ¡Vaya! Si Ud. solo se inclina a la Fuente, vacío para que Dios pueda llenarlo. ¡Guiados por el Espíritu! Los hijos e hijas de Dios son guiados por el Espíritu de Dios.
Abraham, el viejo patriarca, de setenta y cinco años; Sara, sesenta y cinco. Dios se encontró con él un día en el Valle de Sinar, ciudad de Ur, y Él le dijo a Abraham: “Te voy a bendecir, y te voy a dar un hijo a través de Sara”. Dijo: “Ahora, para hacer esto, si tú te quedas alrededor de toda esta incredulidad que hay por aquí, entonces comenzarás a dudar. Pero quiero que te separes”.
42 Regularmente si un hombre va a ser un creyente, él mismo se tiene que separar de sus amigos mundanos, de toda la gente. Sacúdase y salga de entre los incrédulos. Ellos solamente los van a llamar otra vez de regreso al mundo.
El ambiente tiene mucho que ver con ello. ¿Sabían Uds. eso? El ambiente de Uds. Claro que sí. Como el Hermano Bosworth solía decir, ponga Ud. un huevo de gallina debajo de un perrito y amárrelo allí, y el huevo empollará. El perrito sacará al pollo. ¿Ven? Es porque el perrito mantiene al huevo tibio, y es el ambiente lo que cuenta. Y cuando Ud. es un Cristiano, Ud. se asocia con Cristianos, y va con los Cristianos, y se comporta como Cristiano. Tiene que tener la clase correcta de ambiente a su alrededor.
Si Ud. va a los salones de billar, y a las pistas de baile, y a esos bailes ruidosos, y todo lo demás y se hace llamar a sí mismo Cristiano, cuando menos piense, Ud. creerá que es correcto hacer eso.
43 Ese es el problema con la iglesia Pentecostal. Ese es el problema con todas las mujeres Pentecostales, cortándose el cabello, y usando maquillaje, los hombres conduciéndose de la manera que lo hacen, es porque empezaron a asociarse. Uds. debieran de juntarse, no dejando la congregación y tanto más cuando veis que aquel día se acerca. Y Uds. bajaron la guardia.
Es por eso que uno ya no escucha aquella predicación chapada a la antigua, áspera, que hablaba del fuego y azufre del infierno. Los hombres tienen temor de predicarlo. Los predicadores tienen temor de hablar tal cosa, porque sus esposas actúan de la misma manera, y ellos tienen miedo de decirlo.
44 No hace mucho salí con un cierto hombre. Y yo tenía a un trabajador, que me estaba manejando la camioneta, y el hombre fumaba. Él era un buen hombre, pero fumaba. No profesaba ser un Cristiano, pero era un buen hombre. Y yo lo tenía para que me tendiera una mano.
Este hombre dijo: “No podemos hacer esto. Somos gente del Evangelio Completo. Eso molestaría absolutamente a nuestra gente al saber que Ud. trae consigo a un hombre que fuma cigarrillos”.
Yo dije: “Entonces lo despediré. Conseguiré a alguien más”.
Dijo: “Muy bien”.
Yo dije: “Lo intenté con dos o tres, y uno no puede depositar en ellos la confianza cuando es hora de partir, se van para otra parte”, y yo dije: “esa es la razón por la que lo puse a él”.
Dijo: “Bueno, somos gente del Evangelio Completo. Sería una piedra de tropiezo ante nosotros”, dijo el ministro.
Yo dije: “Muy bien entonces. Simplemente se lo diré al hombre de buena manera y lo despediré”. Y así lo hice.
45 La siguiente reunión a la que asistimos, fue en una gran carpa, tres o cuatro veces el tamaño de esta, me imagino, estaba completamente llena de gente. Subí a la plataforma con este ministro y él dijo: “Este es el superintendente”, o lo que sea que es —el supervisor general de una gran iglesia denominacional.
Le dije: “¿Cómo está, señor?”. Y estreché su mano.
Él dijo: “Sr. Branham, quiero que conozca a mi esposa”.
Y allí estaba parada ella. Nunca había visto tal cosa en mi vida. Tenía el cabello cortado bien corto, con un corte de muchacho, y rizado por fuera. Tenía el maquillaje tan espeso en su boca, y un vestido que parecía que se había vaciado en él. Nunca había visto tal atuendo en mi vida, y allí estaba parada ella, y con las uñas así de largas, parecía como si hubiera estado sangrando de los dedos. Jamás había visto tal apariencia en toda mi vida.
Y yo dije: “¿Es Cristiana su esposa?”.
Él dijo: “Oh, sí. Ella es una santa”. [“Saint”. En inglés. Trad.]
Yo dije: “Más bien me parece que ella es una haint”. [Una que no lo es. Trad.] Yo dije: “Por la forma en que se mira, con todo ese azul y esa cosa alrededor de sus ojos y cosas”.
¿Qué pasa?
46 Se alejaron de los linderos antiguos. Uds. se alejaron de la Biblia. Uds. se alejaron de la guianza del Espíritu Santo, y salieron como lo hizo el resto de ellos. Ese es exactamente el problema.
¿Creen Uds. que ese predicador hubiese predicado en contra de eso? El otro ministro que estaba conmigo, no el que me dijo esto, pero el otro hombre, otro hombre estaba conmigo el cual era su cuñado, su esposa me atacó cuando subimos al Hotel Antler, cuando fuimos a comer.
Ella dijo: “Escuche, Hermano Branham, Ud. va a arruinar su ministerio”.
Le dije: “Yo quiero pedirle algo, dama. Cuando mi ministerio se arruine por predicar el Evangelio, deje que se arruine”.
47 Eso es lo que dije una vez concerniente a un anciano de color. Ellos le dijeron: “Fíjate en esto, Sambo, quiero decirte algo. No andes predicando ese viejo fuego y azufre del infierno y el bautismo del Espíritu Santo”. Dijo: “De seguro arruinará tu iglesia si lo haces”.
Él dijo: “Escucha, jefe, cualquier iglesia que haya sido arruinada por la predicación del fuego y azufre del infierno y el bautismo del Espíritu Santo, déjame saber dónde está esa iglesia, ¿lo harás, jefe?”. Dijo: “Y te diré lo que voy a hacer. Me subiré por la parte exterior y pondré mi gran mano negra sobre su torre y diré: Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor, porque de aquí en adelante descansarán en la tumba”. Eso es correcto.
Nunca tengan miedo de que vayan a lastimar algo. Podrían lastimar el pecado, pero Uds. nunca lastimarán la justicia por la predicación de la justicia.
48 Guiados por el Espíritu Santo, hijos e hijas de Dios guiados por el Espíritu de Dios.
A Abraham no le importaba lo que dijeran los demás. Él dijo: “Ahora, sepárate”.
Así que, él juntó a su pequeño grupito, y a su esposa, y salió sin saber a dónde iba. Amén. ¿Qué le importa a Ud. hacia dónde va? Solo siga caminando.
“Hermano Branham, pues, ¿hacia dónde se dirige esto?”. Solo siga caminando. Él fue guiado por el Espíritu de Dios, y los hombres, los grandes hombres siempre… Ud. no tiene que cuestionar a Dios sobre de qué se trata todo esto y sentarse y calcularlo todo con la ciencia, y cómo es que el Espíritu, ese Ser sobrenatural viene y entra en nosotros.
49 Bueno, eso es igual a los Hotentotes. Allá en África lo llaman con la palabra, lo que no se ve, el Amoya: “El viento”. Dijeron: “Uds. adoran un Dios que es una fuerza que no ven”. Ellos tienen que ver algo antes de adorarlo. Eso es idolatría.
Dios es Espíritu y los que le adoran, le adoran en Espíritu y Verdad, y son guiados por el mismo Espíritu. ¡Aleluya!
Abraham. Moisés: Moisés fue un hombre de Dios guiado por el Espíritu de Dios. Oh, él quiso guiarse a sí mismo en una ocasión. Tenía todas las matemáticas, la milicia, todo en su mente. Él sabía el gran hombre que era, así que pensó en salir directamente y hacerlo por sí mismo, pero se encontró con el fracaso.
Cada técnica con la que empezaba estaba mal. Él mató a un hombre. Eso es lo primero que los militares le dan: mata a alguien… que te enseñan. Ve y mata a alguien más. Muy bien. Esa era su técnica.
50 Así que, él salió con su educación militar, y mató a un hombre y fue un extraño entre sus hermanos por cuarenta años. Pero un día un viejo pastor de ovejas iba caminando en la parte de atrás del desierto, y de repente, él se topó con la presencia de Dios. Y cuando lo hizo, el Espíritu Santo tenía un arbusto allí, y Él le dijo a Moisés más de Su guianza en cinco minutos que toda la… Él tuvo que sacarle lo militar y le puso el verdadero y genuino Espíritu Santo en él, para que pudiera ser guiado por el Espíritu.
Quiero que se fijen. Moisés fue un cobarde con todo su entrenamiento militar, con toda su teología, con todo su entendimiento de la Biblia.
51 Su madre le había enseñado desde niño lo que iba a suceder, cómo él había de ser el emancipador de la gran nación de Israel. Ella le enseñó todas estas cosas, pero aún en su propia mente era incapaz de lograr el propósito. Y todo hombre —a mí no me importa qué tanta educación tenga, que tan bien conozca la Biblia, qué tanta teología ha aprendido— Ud. no califica hasta que reciba el bautismo del Espíritu Santo, y sea guiado por el Espíritu de Dios.
Unos cientos veinte subieron al aposento alto. Estos apóstoles en Marcos 11:24. No, creo que está en Lucas 24:49. En Lucas 24:49, Jesús le dijo a los apóstoles (después que estuvieron con Él, y de haber predicado y todo), Él dijo: “Pero Me seréis testigos, pero primero quiero que vayan a la ciudad de Jerusalén y esperen allí hasta que sean investidos con Poder de lo Alto”. Correcto.
52 No importaba que se hubieran asociado con Él por tres años y medio, ellos vieron Sus milagros, sabían Su enseñanza; pero tenían que tener el Espíritu Santo para guiarlos.
Nuestras escuelas están bien, pero necesitamos el Espíritu Santo para guiarlos. Eso es correcto.
Ahora, cuando Moisés… Cuando el Espíritu Santo lo comienza a guiar a Ud., el Espíritu Santo lo guiará en algunas de las cosas más ridículas que el mundo haya visto, y lo hará hacer las cosas más ridículas que el mundo haya pensado alguna vez al respecto. Ud. será considerado un poquito fuera de sí. Solo recuerden que persiguieron a los profetas que fueron antes de Ud., ellos lo perseguirán a Ud. Jesús dijo: “Bienaventurados sois. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande”.
53 Noten. ¡Qué maravilloso! Los perseguirán. Cómo es que ellos lo harán por causa de las acciones peculiares de Uds.
Ahora, tomemos un minuto. Aquí está un hombre que tiene todo el entrenamiento militar. Tiene todo la teología de seminario en él. Él conoce la Biblia, pero es un cobarde. Él está parado en la parte de atrás del desierto, con miedo de bajar a Egipto, con miedo de su propio cuello. Tiene miedo de bajar, aún tiene miedo de visitar a sus seres amados.
Y cuando Dios se encontró con él allá arriba, y obtuvo una revelación de Dios, cuando Dios comenzó a guiarlo, él hizo la cosa más ridícula que cualquier hombre pudiera hacer: corrió y le dio un beso de despedida a su suegro, y puso a su esposa en la montura de una mula con un niñito a cada lado de la cadera, colocó en su mano una vieja vara torcida, y comenzó a bajar, el viento soplándole los bigotes, guiando a una pequeña mula vieja: “¡Aleluya! Vamos a Egipto para tomar control”.
Si acaso no era ese el cuadro más ridículo. Bajando al lugar donde se encontraban millones de hombres entrenados. “¿A dónde vas, Moisés?”.
“Vamos a Egipto para tomar control”.
“¿Cómo sabes que lo vas a hacer?”.
“Dios me está guiando. Algo en mi interior me está empujando”. Y lo mejor de todo fue que él lo hizo. Él descendió y tomó el control porque fue guiado por el Espíritu de Dios.
54 Usted grita, clama, salta de arriba abajo, no sabe que está ocurriendo.
En una ocasión cuando… Yo voy de cacería a las montañas, usualmente voy a un viejo lugar grande que está allá, que tiene la mejor agua que alguna vez haya bebido. Solo llego allí y me acuesto. Cómo me gustaría tomarla esta noche. Y me acuesto allí y bebo, y ese es el manantial más gozoso que haya visto en mi vida. Borbotea, borbotea, borbotea todo el tiempo
55 Bueno, en una ocasión me senté allí y le hablé al manantial. Le dije: “Ahora, ¿qué te hace tan feliz? ¿Será acaso porque los venados vienen y beben de ti?”.
“No. Eso no es”.
“¿Tal vez sea porque los osos beben de ti?”.
“No. Eso no es”.
“Tal vez eres feliz porque… lo que te hace borbotear es porque yo bebo de ti. Tú simplemente estás borboteando todo el tiempo para que yo pueda beber de ti”.
“No. Eso no es”. Si él pudiera hablar, ¿saben lo que me diría? Pues, diría: “No soy yo el que está borboteando. Es algo detrás de mí impulsándome, haciéndome borbotear”.
Y de esa manera es todo hombre que nace del Espíritu de Dios. Él ya no se conoce a sí mismo, ya no más, pero hay Algo detrás de él cuando es guiado por el Espíritu Santo que lo hace hacer cosas que pensó que no haría.
No es Ud. el que está borboteando; es algo dentro de Ud. borboteando. No son sus gritos, es algo dentro de Ud. gritando. No es Ud. el que está llorando, es algo que se metió en sus conductos lagrimales. ¡Amén! Eso es. Guiados por el Espíritu de Dios.
56 Descendió al lugar con su esposa en una mula y dos niñitos pequeños, con una vara en la mano, una vara vieja y muerta en su mano, cojeando con los bigotes así de largos, tal vez calvo, yendo de esa manera con sus bigotes, con su espalda encorvada, casi de cien años —ochenta años. Yendo por el camino bajando a Egipto para tomar el control de esa gran nación. Eso muestra que no importa cuánto sea en minoría mientras sea guiado por el Espíritu Santo, uno es mayoría.
57 No hace ninguna diferencia lo que diga el vecino. Ella dice: “¿Sabes algo? Sally… No sé que ha sido de ella. Ella solía ir al centro conmigo. Solíamos ir de compras y comprábamos todo tipo de ropas y cosas, pero, Ud. sabe, ella ya no las usa. Algo malo le pasa a Sally”. Claro que pasa algo. Dios tomó control de ella. Exactamente. “¿Sabes algo? Cada vez que suenan las campanas de la iglesia, aquí viene Sally con dirección a la iglesia”. Pues, ¡Gloria a Dios! Eso es bueno.
58 “¿Qué hizo la diferencia, Sally?”. Ella tiene algo por dentro que la está empujando, la está guiando, la está impulsando. Eso es correcto.
Yo solía observar… Yo estudio la naturaleza. Solía estar un viejo ruiseñor, en mi hogar hay estos sinsontes moteados. Vivo por la Colina Ruiseñor. Durante toda la noche, mantengo mis ventanas levantadas. Así es como la llaman, Avenida Ruiseñor. Y entre esos arbustos, hay docenas de ruiseñores.
Mantengo a los gatos ahuyentados todo el tiempo con un rifle .22. Espero no estar lastimando a alguien que ame los gatos, pero sí que lastimaría a un gato si atrapara a uno de mis pájaros. Por lo tanto, allá afuera… Ellos vienen y se juntan cada año porque tratamos de protegerlos. Levanto la ventana y me siento allí, y déjenme decirles, ellos se sientan en esos arbustos y cantan toda la noche.
59 Y en una ocasión empecé a leer sobre ellos, ¿y saben qué hacen? Ponen su mirada en una estrella, y directamente en la luz de la luna, si la luna está brillando. Y ellos cantarán. En una noche oscura dejan de hacerlo, pero luego las nubes se despejan un poco y ellos verán un puntito de luz, y empezarán a cantar. Mientras puedan ver la luz en los cielos, ellos saben que hay una luz en alguna parte donde el sol está pegando, y el sol volverá a brillar sobre la tierra.
Y así es como nos sentimos con respecto a una reunión chapada a la antigua del Espíritu Santo. Uds. no tienen que estar todo el tiempo en los basureros, pero cuando llegan hasta el punto que pueden sentir la primera pequeña caricia de Dios bajando del cielo a su corazón, hace que un hijo de Dios cante: “Gloria a Dios en las alturas”. No importa qué tan formal sea la iglesia o cualquier cosa al respecto. Pudiera ser en medio de la catedral en Roma y Ud. gritaría: “¡Aleluya!”.
60 No hace mucho tiempo allá en mi región, (espero que aquí Uds. no hayan llegado tan bajo), un muchacho fue salvo… o, se convirtió, y fue a unirse a una cierta iglesia denominacional, (Era una Metodista), él y su esposa. Así que se mudaron del campo a la ciudad, y tomaron su membrecía de la iglesia Metodista del campo donde obtuvieron la salvación, y se fueron a la iglesia de la gran ciudad donde tenían mucha teología. Oh, todo es tan almidonado como puede serlo.
Así que después de un par de años, la anciana madre del muchacho seguía escribiéndole, le dijo: “Querido, ¿Siguen yendo todos a la iglesia?”.
“Sí:”. Dijo: “Seguimos yendo a la iglesia. Molly y yo vamos todo el tiempo”.
61 Dijo: “Bueno, voy a ir a visitarlos”. Así que ella se encontraba arriba en las montañas de Kentucky, y cuando bajó, se puso su ropa de Kentucky —de cuello alto, de hombreras grandes y esponjosas y con unos zapatitos, un vestido bien largo hasta abajo. Y cuando iban a la iglesia, alguien dijo: “¿De qué tienda de antigüedad salió?”.
Ahora, el padre… el muchacho y su esposa no querían llevarla a la iglesia porque sabían que ella era muy ruidosa. Había salido de una iglesia ruidosa, así que tenían miedo de ser avergonzados. Así que esa mañana ella entró y le dijo: “Bueno, ¡Gloria a Dios!”, al ujier que estaba en la puerta.
Él dijo: “Ummmm”. ¡Oh, vaya! Allí obtienen su… esa es su teología. “Ummmm”.
62 Así que ella se consiguió un asiento y se sentó, la damita, su nuera, inclinó su cabeza y con su rostro y orejas rojas que podían encender un fósforo. Su hijo volteó a los lados. Vean, ya se habían metido con el grupo equivocado. Eso es todo. De esa manera se torna Ud. también cuando se mete con el grupo equivocado. ¡Oh, es tan astuto! Llega con tantas artimañas, con tan solo entrar en el lugar equivocado.
Después de un rato el predicador dijo: “Queridos amigos”, dijo él: “Tenemos un Redentor y ese es el Señor Jesús”.
Ella dijo: “¡Amén!”.
Él dijo: “Ummmm”. Vaya. Él dijo: “Y Él vino a la tierra a salvar a los perdidos”.
Ella dijo: “¡Aleluya! Eso es correcto”.
Así que él les hizo señas a sus diáconos. El diacono fue y le dijo, dijo: “Ahora, señora, nos gusta que venga a nuestra iglesia, pero Ud. está interrumpiendo al pastor. Si no se mantiene quieta, la tendremos que sacar por la puerta”.
63 Ella dijo: “Pues será mejor que me saquen de una vez porque yo simplemente no me puedo mantener quieta”.
¡Amén! Eso es. Cuando Ud. es guiado por el Espíritu de Dios, explotará si Ud. no dice algo. Amén. Guiado por el Espíritu de Dios.
Ahora, miren. Quizá ella ni tenga su nombre escrito en la revista “Quién es quién”, pero me puedo imaginar que fue escrito en el Libro de la Vida del Cordero. Yo prefiero tenerlo allí de todas maneras. Quizá ella no ha acumulado mucho aquí en la tierra, pero en el cielo, ella era una santa. Amén. Guiado por el Espíritu de Dios.
Moisés descendió a Egipto. Él liberó a los hijos porque fue guiado por el Espíritu de Dios. Todas las cosas que hicieron en el Antiguo Testamento —los santos, los profetas, Elías.
64 Qué gran hombre era Elías, y cómo subió allá, guiado por el Espíritu de Dios, y desafió a Acab. Dijo: “Traigan a todos sus sacerdotes a ese lugar, y veamos quién es Dios”. Amén. Esa es la manera. Vamos a hacer un reto. Ver quién es Dios. Y colocaron a todos los sacerdotes allí. Mataron su sacrificio, y se cortaron con las lanzas y saltaron sobre el altar gritando con toda la sinceridad del mundo. “¡Oh, Baal, contéstanos! ¡Baal, contéstanos!”.
Elías caminó alrededor y dijo: “Tal vez él se fue a un viaje de pesca o algo. Griten un poquito más fuerte”. Él supo desde el principio que él no era ningún dios. Pero luego justo cuando se llegó la hora del sacrificio de la tarde, Elías mató el buey y lo colocó sobre el altar, caminó hasta allá guiado por el Espíritu de Dios y dijo: “Dios, por mandato Tuyo he hecho todas estas cosas”. ¡Amén!
Déjeme decirle, los diablos temblarán, y los pecadores se despertarán, cuando hombres y mujeres se someten a Dios y son guiados por el Espíritu Santo. ¡Qué diferencia hace eso!
Ahora, así que él hizo la ofrenda y dijo: “Dios de Abraham, de Isaac y Jacob, escúchame”. En ese momento empezó a caer el fuego de Dios porque él fue guiado por el Espíritu de Dios.
65 Hombres y mujeres… Dice: “Aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios, ninguna condenación hay para ellos. Ellos están en Cristo. No andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu”.
Miren a la pequeña María de antaño. Un día ella era una muchachita de más o menos dieciocho años, que vivía en una ciudad muy mala, pero ella era virgen. Ella vivía correctamente, hacía lo correcto, actuaba correctamente, y Dios estaba buscando por todo el mundo para encontrar una mujer en donde depositar Su confianza. Y Él encontró a todas las mujeres sentadas en la iglesia cantando los grandes himnos, y con grandes plumas en sus sombreros (o lo que haya sido que usaban en aquellos días).
Pero una pobre muchachita que venía del pozo con una cubeta de agua sobre su cabeza. Dios dijo: “Voy a tomarla a ella”.
66 Y el Señor le habló y le dijo lo que ella iba a hacer. Ella iba a tener un bebé sin conocer varón. Ella dijo: “He aquí la sierva del Señor. Hágase conmigo conforme a Tu voluntad”. En otras palabras. Que… [Espacio en blanco en la cinta].
“Yo no sé cómo es que Tú vas a hacer esto. Yo no conozco varón. No conozco hombre en lo que respecta a la naturaleza de la vida humana. Yo no sé cómo es que Tú lo vas a hacer. No puedo probarlo científicamente, y yo no voy a ir al doctor a preguntarle algo al respecto. Yo no sé cómo es que se va a hacer, y no me importa lo que alguien más diga al respecto. Si Tú dices que así es, así es”. Y ella tomó a Dios en su Palabra.
67 Y si Ud. va a ser guiado por el Espíritu de Dios, no puede hojear esta Biblia y decir: “Los días de los milagros ya pasaron y no hay tal cosa como sanidad Divina”, y todas estas otras cosas, y luego caminar por el Espíritu de Dios, y ser guiado por él. El Espíritu de Dios dará testimonio que cada palabra en Ella es la verdad. ¡Amén! Dios hablará por Sí mismo. Sí, señor.
Entonces, ¿saben algo? Ella no se esperó hasta sentir vida. No se esperó hasta estar segura. Ella no se esperó más tiempo, en cuanto el Ángel le dijo, comenzó a regocijarse, diciendo: “Voy a tener un bebé”. Amén.
Ella tomó a Dios en Su Palabra. Ella fue guiada por Espíritu de Dios. Ella se convirtió en la madre del Señor Jesucristo. Tomó a Dios en Su Palabra.
68 La pequeña Martha, ella era una clase de niñita dilatoria, y así que siempre quería hacer que la casa se viera limpia. Ella tenía que limpiar todo, que todo se viera impecable mientras que María escuchaba las palabras de vida.
Bueno, me imagino, que Martha también estaba escuchando, porque ella lo probó un día. Un día cuando su hermano estaba muerto, que llevaba cuatro días muerto, apestando, la nariz se le había hundido, los gusanos salían y entraban de él, se lo estaban comiendo en el sepulcro, ella escuchó que venía Jesús. Ese es un buen mensaje. Ella escuchó que venía Jesús, y sabía que si en algún momento se contactaba con Jesús, sus preocupaciones terminarían.
69 Pienso que es bueno que nos sintamos así también hoy. Y mientras ella estaba pensando en esas cosas, el Espíritu Santo se apoderó de ella, y la guió directamente a Él. Ella fue guiada por el Espíritu Santo, y dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto, Pero aun ahora, yo sé que cualquier cosa que Tú le pidas a Dios, Dios te la dará”. Amén.
Dijo: “Tú hermano resucitará de nuevo”. ¿Cómo pudiera Él decir cualquier otra cosa? Dijo: “¿Crees que Yo soy capaz de hacer esto?”.
“Sí, Señor, lo creo. En mi corazón Algo me lo dice, estoy siendo guiada por el Espíritu a decir esto: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Dijo: “¿En dónde lo sepultaste?”.
“Ven y ve”. Él fue al sepulcro llorando. Cuando llegó al sepulcro… Él siempre era guiado por el Espíritu de Dios, porque Dios estaba en Él sin medida. Él era Dios… estaba en el interior de Él.
70 Él dijo: “Padre, te doy gracias porque siempre me oyes, pero digo esto, estoy haciendo esta oración (en otras palabras) para que… solo como ejemplo de estos que me rodean”. Así que Él dijo: “Quiten la piedra”. Y ellos quitaron la piedra. Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera! Y un hombre que estaba muerto, y podrido, se puso de pie y vivió otra vez. ¡Amén!
Una mujercita anciana en una ocasión fue guiada por el Espíritu de Dios. Ella tenía un flujo de sangre. Sencillamente puedo verla sentada allá arriba en la colina.
Oh, ella había gastado todo su dinero. Probablemente su esposo se había ido, y ella tenía una granja. Ella la vendió para poder pagarle la factura al doctor. Quizás ella vendió la yunta de bueyes, el arnés, para pagar la factura del doctor. Se había gastado todo su dinero, y no quedaba nada, y ella continuamente se ponía peor.
71 Por muchos años había tenido este flujo de sangre. Y un día, puedo verla asomándose por la ventana, muy pálida y miró por allí, dijo: “Me pregunto quién será ese que viene por allí, hay un gran alboroto”.
Ustedes saben, normalmente dónde está Jesús hay mucho ruido y alboroto. Ese día cuando entró cabalgando por Jerusalén sobre el lomo de una mula, déjeme decirle, Él dijo: “Si estos callaren las piedras clamarían, las rocas clamarían y gritarían”. En donde Él se encuentra hay mucha emoción. Siempre encontrará mucho ruido, pues, es allí donde me gusta andar.
Si hay algo que detestó, es esa calma tan silenciosa. Vaya a una de estas morgues de alrededor. Uds. también las tienen en Shreveport. Me hace recordar una de estas salas funerarias. Meten a un hombre muerto allí, y lo embalsaman hasta que ya no podría regresar. Lo mantienen muerto. Más o menos de esa manera les enseñan en esa teología que está tan muerta como pudiera estarlo allá, y nunca le hablan de ser llenos del Espíritu Santo y dándole una nueva vida y guiándolo. Muy bien.
72 ¿Qué sucedió? Esta mujercita, ella dijo: “¿Saben algo? Me siento extrañamente guiada. Si tan solo pudiera llegar allá y tocar Su vestidura, yo creo que sería sana”.
Ella dijo: “Ahora, el doctor no me dijo eso, y cuando mi pastor vea que voy para allá, oh, voy a ser excomulgada allí mismo. Eso lo va a concluir. Ahora, hay una cosa que tengo que hacer; es prestar atención a lo que el doctor dice, lo que el pastor dice, porque ambos dicen que Él es un fanático, y que no hay nada al respecto. Y la única cosa que Él está haciendo, al estar en otras iglesias y cosas… Pues, mejor es que no vaya para allá”.
Y el Espíritu Santo dijo: “Ahora, hija, si quieres ser sanada, mejor es que vayas”.
73 Así que, ella le prestó atención al Espíritu Santo y fue guiada por el Espíritu Santo. Y ella llegó hasta donde estaba Él. Había tantos diferentes Brigham Youngs, y demás alrededor de Él al punto que ni siquiera podían… ella no se podía acercar a Él.
Entonces, ¿saben lo que hizo ella? Ella se deslizó por abajo y se fue gateando entre los pies de ellos hasta que llegó y tocó Su vestidura. Porque el Espíritu Santo le había dicho, ella tenía fe para creer, y nada puede producir la fe sino el Espíritu Santo —aún la fe para ser salvo.
“Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero”, y ese es el Espíritu Santo. Y ningún hombre puede ser salvo sin que la fe actué primero en lugar suyo, actúe en Ud. Y ella tenía fe. Y el Espíritu Santo la guió hasta allá.
74 Después cuando ella llegó allá, el diablo dijo: “Ahora, mira a tu alrededor. ¿Cómo vas a entrar allí? Pues, estás tan pálida que no pudieras… Si das un paso allí te van a hacer pedazos”.
Pues, yo puedo simplemente escucharla decir: “Señor, ¿cómo voy a llegar?”.
Y el Espíritu Santo dijo: “Ponte de rodillas”. Eso es lo que Él siempre hace. “Ponte de rodillas y luego solo empieza a ir”.
Y se fue a través de toda la muchedumbre hasta que tocó Su vestidura, guiada por el Espíritu Santo, y se vino de regreso gateando, y se quedó por fuera. Jesús dijo: “Alguien Me tocó”. ¡Amén!
Esa es la única manera de hacerlo esta noche, es poniéndose de rodillas y quedándose allí hasta que llegue a… [Palabras no claras] “Alguien Me tocó”. Amén. Ella tocó el borde de Su vestidura y fue completamente sana porque fue guiada por el Espíritu Santo.
75 Un pequeño hombrecito allá, acostado en el estanque de Betesda, llevaba acostado allí treinta y ocho años con una enfermedad en su cuerpo, orando con todo su corazón. Y Jesús fue guiado por el Espíritu Santo directamente hasta donde estaba él, y lo sanó, cuando el resto de ellos estaba pensando en sus enfermedades y cosas, y Él se alejó de ellos, no les dijo ni una sola palabra.
Si quiere que Dios mande el poder sobre usted, empiece orando y creyendo. El Espíritu Santo se lo traerá a usted. Sanidad, salvación, lo que sea que Ud. pudiera necesitar, Dios se lo traerá.
Puedo ver a un grupo de gente que fue cobarde: a ciento veinte. Oh, unas personitas cobardes y allí estaban. Subieron una vieja escalerita en una ocasión porque Dios les dijo: “Ahora, ya no sigan predicando, ya no sigan cantando, ya no sigan testificando, hasta que sean llenos del Espíritu Santo. Después Él los va a guiar a predicar este Evangelio a todas las naciones”.
76 Y ellos subieron al aposento alto y se quedaron allí, acobardados, con la puerta cerrada, las ventanas cerradas, orando muy despacito entre ellos mismos, y escondiéndose de los judíos, hasta que el Espíritu Santo cayó sobre ellos.
“Y vino un estruendo del cielo, como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados. Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, y por puertas y ventanas, ambos, salieron ellos a la calle guiados por el Espíritu Santo. Y ese fuego que se encendió en el día de Pentecostés todavía sigue golpeando los corazones desde ese día hasta este día—en hombres que quieran ser guiados por el Espíritu Santo.
Si Ud. está listo para ser guiado por el Espíritu Santo, tómenlo en cuenta a Él, obedézcanlo, hagan lo que puedan hacer por Él. Cuando vean un lugar donde los puedan usar, permitan que Dios los use en eso. ¿Creen Uds. eso?
77 Yo creo que el Espíritu Santo está aquí para guiarnos. ¿No creen Uds. eso? Yo creo que Él nos guió aquí esta noche. No, señor, Ud. nunca vino solo para ser visto aquí debajo de esta carpa caliente esta noche, no señor. Dios lo guió hasta aquí.
Y si Dios lo guió a Ud. aquí, Él lo trajo con un propósito. Eso fue para poder darles algo. Estoy seguro que yo, estando aquí todo el día enfermo, y el agua enfermándome, y sintiéndome cansado, y rígido y adolorido, no vine esta noche solo para ser visto. Llegue aquí sin saber qué decir, pero el Espíritu Santo comenzó hablando. Ahora, tenemos el mensaje en nuestro corazón, hagamos algo al respecto. Amén. Hagamos algo al respecto.
78 Pidámosle a Dios esta noche, en el Nombre de Cristo, que llene nuestros corazones de nuevo y que nos despida de aquí con una nueva visión, con una nueva determinación de ser guiados por el Espíritu Santo, encerrados, y con una pared por fuera separándonos de las cosas del mundo, para ser nuevas criaturas en Cristo Jesús.
Inclinemos nuestros rostros un momento ahora para orar. Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y el pianista se está acercando al piano, me pregunto si hay un hombre pecador o una mujer, aquí esta noche, que no conoce a Cristo como Salvador; ¿Podrían Uds. en el Nombre de Cristo levantar su mano a Él y decir: “Cristo, yo soy un pecador?”.
Dios le bendiga, dama, Dios le bendiga, mi amigo. ¿Alguien más? Levante su mano y diga: “Yo soy un pecador, no conozco a Cristo en el perdón de pecados. Quiero que me recuerde en oración, Hermano Branham, mientras Ud. termina, porque yo sé que quiero esa clase de vida”.
79 ¿Hay alguien aquí sin el Espíritu Santo que pudiera decir: “Oh, Dios, yo sé que he dejado que el mundo se me suba, y sé que cuando el mundo se sube, el Espíritu Santo toma su vuelo?”.
Tal como prediqué la otra noche, la paloma y el cordero son las únicas dos criaturas que pudieran habitar juntas. La paloma no pudiera habitar con el lobo, tampoco pudiera el cordero.
Así que, si Ud. es un cordero, la paloma estará con usted. Pero si su alma no ha sido moldeada, y sus deseos, y la humildad en su vida no llena los requisitos de ser mansos, y humildes, y sumisos, y ser guiados por el Espíritu Santo, ¿podría levantar su mano y decir: “Hermano Branham, acuérdese de mí?”. Y: “Dios, esta es mi mano. Quiero que Tú me des el Espíritu Santo”.
Dios le bendiga, y a usted, a usted, a usted. Son bastantes.
80 Muy bien. Ahora, damita, Ud. que está sentada allí… Cada rostro inclinado ahora y cada ojo cerrado. Una damita sentada aquí, mi atención se dirige a ella. Yo no sé porqué. Estoy siendo guiado por el Espíritu Santo. Yo volteé a verla. Ella levantó su mano como pecadora. Quiere ser recordada en oración.
Me llamaron hace un momento, quieren que tome un vuelo en la mañana para que vea a una muchachita de veinte años de edad, el cáncer ha comenzado en su cadera y ella se está muriendo. Por lo tanto, la pobre muchachita, solo me pregunto si es salva. ¡Oh, hermano! Si ella no está, y tener que irse a encontrar con Dios en esa condición…
Y ahora amigo, uno de estos días todos nos tendremos que encontrar con Dios. Hermana, querida, ¿no rendirá esta noche su vida a Él? Y Algo la llamó para que hiciera eso, y Ud. no pudo haberlo hecho por sí misma, porque Jesús dijo que Ud. no podía. Dijo: “Ningún hombre puede venir si Mi Padre no lo trajere, y todo el que viene Yo le daré la Vida Eterna”.
81 Quiero que sea muy sincera, y que ore, y porque Ud. ha tenido ese deseo en su corazón, Dios le tuvo que dar ese deseo para darle salvación a su alma. Y para el resto de Uds. que levantaron sus manos por el bautismo del Espíritu Santo, Dios tuvo que hacer eso.
Voy a orar ahora en la oración, y le pediré a Dios y usaré toda la fe que yo sé usar, que Dios cumpla su deseo esta noche, y que los traiga aquí alrededor de la banca de oración chapada a la antigua —nada más que un piso de tierra, unos rieles viejos— pero hermano, hay manchas de lágrimas allí. Yo fui salvo en una de esas, y en toda ella había pecadores, penitentes, miró hacia abajo.
82 Y anoche lo dije, vi al Espíritu Santo que vino a la plataforma, lo vi a Él parado y hacer lo sobreabundante. Vi que Él se movió allí y obró en las personas, como los muchachos me estuvieron diciendo hoy de las cosas que Él hizo.
Si Él, el Dios del cielo, se puede humillar a Sí mismo para venir a esta carpa y sentarse en esta plataforma de esta manera, de seguro como pecador penitente, es suficiente para usted, es suficiente para mí.
Ahora. Padre Celestial, la Palabra corta como una espada de dos filos. Sale y encuentra el lugar, corta la carne del corazón. Corta todas las partes pedregosas, saca todo lo malo y coloca el apacible Espíritu Santo dentro del corazón. Haciendo que se abra una puerta para que el pecador penitente pueda descargar todas las cosas del mundo.
83 Eso es lo que hace la Palabra: corta la puerta de piedra, y entonces el pecador saca el mundo ante Dios, en penitencia, y luego el Espíritu Santo viene y llena ese corazón. ¡Y es algo maravilloso!
Padre Dios, Tú conoces los corazones de estos niños. Ruego que Tú salves a cada uno esta noche y les des el bautismo del Espíritu Santo.
Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, solo un canto suave. Me pregunto si les gustaría venir y pararse en el altar para una palabra de oración. Podríamos imponer manos sobre ustedes. Yo estaría encantado de hacerlo, hay otros ministros aquí. Solo quiero que mantengan su rostro inclinado, solo usted y el Espíritu Santo.
84 Ahora, recuerden que su sangre está delante de mí; la estoy colocando delante de Cristo. Como ministro, yo estoy obligado a la Palabra. Dios me juzgará si no predico la verdad. Y luego cuando predico la verdad, entonces está en las manos de Uds. Él dijo: “Si Uds. ven que se acerca el enemigo y no dan la advertencia, entonces Yo lo requeriré de sus manos, pero si lo hacen, entonces está sobre sus propias cabezas”.
85 Ahora, mientras lo cantamos suavemente. Me pregunto si alguien está buscando el Espíritu Santo, o si un pecador penitente quiere venir al altar, aquí estoy esperándolos.
Puedo oír la voz de mi Salvador llamando,
Dios le bendiga, mujercita. Dios bendiga su corazón. Una mujercita encantadora. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermano, que viene por el pasillo. Así está bien.
Puedo oír la voz de mi Salvador llamando,
Toma tu cruz y sígueme…
¿Están listos para ser cauterizados? Tomen la cruz y síganle a Él. Ahora, escuchen esto.
Seguiré do Tú me guíes…
¿Encontraron su lugar bajo el altar antes de irse a casa? Joven o viejo, de mediana edad o…
…. yo te seguiré,
(Dios le bendiga, jovencita).
…. yo te seguiré.
Yo iré con Él, con Él por todo el camino
¿Lo dicen en serio? ¿En verdad lo van a hacer? Una vez más.
…. Por el jardín,
Yo iré con Él, por el jardín.
Yo iré con Él, con Él por todo el camino.
Ahora, ¿vendrán mientras cantamos el coro?
Seguiré do Tú me guíes…
Dios le bendiga, madre. Eso es bueno. ¿Alguien más siente la convicción del Espíritu Santo, queriendo ser guiado, si Dios lo guía por este camino esta noche? Si es así, venga para acá, y reciba a Cristo como Salvador.
Seguiré do Tú me guíes,
Yo iré con Él, con Él por todo el camino.
¿Qué fue lo que dijo David? “Sí, aunque ande por valle de sombre de muerte, no temeré mal alguno: porque Tú estarás conmigo”. Caminen con Él ahora, Él caminará con Uds. en el valle. “Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento”. La corrección del Señor, me conforta. Me hace saber que Dios está conmigo porque Él me corrige de todas mis equivocaciones“.
86 Tal vez Él está tratando de corregirlo esta noche. ¿Por qué no deja que la vara y el cayado lo aliente? La vara es la predicación dura del Evangelio, pero me consuela el saber que Dios me habla cuando esa clase de Evangelio está siendo predicado para corregirme. Él me ama. Él quiere que camine con Él ahora, y luego Él caminará conmigo en esa hora.
Si Ud. lo rechaza a Él ahora, Él dijo: “En vuestras calamidades Él se reirá de Uds.”. Ahora, ¿no vendrá ahora mientras la misericordia está abierta? Si Ud. rechaza la misericordia, y desprecia la misericordia solo queda una cosa: juicio. ¿No vendrá, ahora?
87 Me pregunto, si algunos de los santos quisieran venir aquí y arrodillarse ahora mismo aquí alrededor —unos de ustedes, obreros del altar chapados a la antigua. La gente está llorando, hay convicción del Espíritu Santo, en estos terrenos donde están parados esta noche. Muy bien. Cristianos. El resto de Uds. que quieran oración [Palabras no claras]. Ministros, ¿pueden venir? Otros hombres, predicadores, santos, ¿pueden pasar a orar con ellos?
….con Él por todo el camino.
Seguiré do Tú me guíes,
(Dios le bendiga, pecador. Venga con ellos).
… Seguiré do Tú me guíes.
Seguiré do Tú me guíes,
Yo iré con Él, con Él por todo el camino.
Clamen ahora, hijitos. Díganle a Dios lo que quieren ahora. Si Uds. quieren el Espíritu Santo, solo díganle a Él lo que Uds. quieren ahora. Él hará cualquier cosa por ustedes. Dígale a esa niñita que solo crea en el Señor Jesús. Una damita que está allí, una damita fina, todo lo que ella necesita es creer en el Señor Jesús.
88 Padre Celestial, traemos estos niños a Ti, esta noche y en el Nombre de Cristo te los presentamos. Todos son pecadores penitentes, todos estos están buscando el Espíritu Santo, te los traemos a Ti en el Nombre de Cristo, pidiendo por misericordia Divina y guianza y perdón. Dios, yo mismo en el altar, clamo, Señor, que yo te necesito, así como ellos te necesitan, todos juntos te necesitamos.
Oh, Dios del cielo, por qué no vienes a nosotros ahora y derramas de Tus bendiciones sobre nosotros. Nos inclinamos humildemente ante Ti, creyendo que Tú harás así como prometiste que lo harías.
Manda el Espíritu Santo en el Nombre de Cristo. Sana a los enfermos en el Nombre de Cristo. Salva a los enfermos en el Nombre de Cristo. Concédelo, Señor. Solo recibe gloria de este servicio ahora. Humildad y mansedumbre está sobre Tu pueblo. Marcas de lágrimas en sus mejillas, hermosura, sobre el pueblo de Dios. Qué hermoso es. Yo oro Dios, que Tú nos concederás estas cosas en el Nombre de Cristo.
89 ¡Gloria a Dios! Solo sigan llorando. Solo sigan alabando al Señor [Palabras no claras]. Cristo, el Hijo de Dios, murió para que nosotros que antes estábamos lejos pudiéramos acercarnos al reino, de tal manera que fuésemos hechos hijos e hijas de Dios. Y ahora, mientras hay pecadores en la reunión, el Espíritu Santo está trayendo convicción… clamando [palabras no claras] en Dios, y ser completamente sanados. Dios, concédelo para la gloria de Dios.
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