S.41 50-0824  ¿Sobre Quién Se Ha Manifestado El Brazo De Jehová? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Sobre Quién Se Ha Manifestado El Brazo De Jehová?

Cleveland, Ohio, E.U.A.

50-0824

1 Muy feliz de estar aquí. Lo siento, es la última noche de esta … No, no es la última noche. Tenemos el domingo todavía, ¿no es así?, El domingo por la tarde y el domingo por la noche. Eso está muy bien. Así que estoy feliz de que tengamos eso. Porque … Sí, señor. Y mañana por la noche también. Viernes noche, sábado noche descansamos. Luego el domingo por la noche, el domingo por la tarde, el domingo por la noche.
Uno hace los anuncios …? … saludos …? … cuando empiecen los servicios …? … Eso está muy bien. Y ahora, vamos a esperar un gran momento.
Tengo que salir de aquí a las 3:30 o 4:00 de la mañana, y conducir doscientas millas [321Kms] para estar en el servicio mañana por la noche, y luego regresar. Y al día siguiente, volver aquí para el domingo del día siguiente. Y luego, dos servicios uno tras otro.

2 Pero es algo glorioso estar sirviendo a Jesucristo, el Hijo de Dios, verdaderamente feliz de estar aquí. Creo que esta noche, si esta fuera nuestra última noche en la tierra para estar juntos, pues, todavía tenemos el testimonio del Señor Jesús, ¿no es así? Seguro que le creemos con todo nuestro corazón.
Ahora, vamos a hacer esta pregunta ahora mismo. ¿Cuántos han sido sanados en esta reunión, que sienten que han sido sanados? Veamos sus manos. Eso está muy bien.

3 Hace un rato, dije: “Una cosa de dejar a la gente, cuando uno se familiariza con la gente, tiene que decir adiós”. ¿Pero no es un adiós en nuestros servicios…?… es para… por un rato.
Y Uds. han sido tan amables conmigo, y todo, así que lamento mucho que nuestros servicios terminen.
Y le dije a mi niña hoy; ella está lista para irse. Ella quiere irse a casa inmediatamente después de… No hay niños con quienes jugar.
Y dije: “Cariño, ¿quieres ir a casa?”
Ella dijo: “No, papi, me gusta estar aquí”.
Así que yo … Ella está bien. Todo el mundo la está cuidando y todo, así que está muy contenta de quedarse. Y …[Espacio en blanco en la cinta]…

4 Iglesia hogar del Hermano Rediger, uno de los valientes héroes de la fe en estos tiempos. Su hija está …? … Águila …? … pasa …? … Dios la había sanado. Ella …? … se casará este mes. Y una chica muy encantadora…
Señor Bosworth, Fred Bosworth. Ahora, muchos de ustedes lo conocen …? … Estoy seguro de que está aquí. Un hermano Cristiano muy bueno … Y es uno de nuestros …? … que va con nosotros, Hermano Bosworth. Y él estaba conmigo entonces como organizador.
Y recuerdo cuando lo conocí en Miami, Florida. Él acababa de renunciar a toda sanidad Divina, y descansando, supongo que ya tenía setenta y tantos años. Así que cuando él … Él me hizo venir a un servicio y verlo, bueno, el anciano volvió hacer un niño. Y le dije: “¿Cuántos años tiene, Hermano Bosworth?”

5 Una noche parado junto a un hotel en Miami. Yo acababa de salir, mirando hacia la playa; era invierno. Tan derecho, ya saben, se fue caminando alejándose, sólo con el resorte de un joven, ya saben. Aquí yo tenía alrededor de un tercio de su edad y me arrastraba. Él me miró.
Le dije: “Hermano Bosworth, ¿cuándo estuvo en su mejor momento?”
Él dijo: “Ahora mismo”. Él dijo: “Hermano Branham, solo soy un niño que vive en una casa vieja”.
Y ese es el Hermano Bosworth. Sabes, es un gran bromista. Y él y su … Fred, y su hermano…?… también.

6 En una reunión, la Sra. Bosworth, su esposa, estaba vendiendo libros en un puesto de libros a la entrada del tabernáculo, cuando había una — una señorita llamada …? … Bryan, bizca. Y ella dijo: “Traté de conseguir una tarjeta de oración …” Y todo lo que ella había hecho para tratar de estar en la línea, pero fue … No sirvió de nada. Ella no había podido.
Creo que fue la última noche, la noche en que el hombre fue sanado de esclerosis múltiple, que le contó al rey Jorge de Inglaterra, de la cual tengo su declaración. Dios lo había sanado. Y el hombre llevaba diez años en cama con esclerosis múltiple. Él está perfectamente bien esta noche, glorificando a Dios.
La niña estaba llorando, una señorita. Y la Sra. Bosworth dijo: “Cariño, tú, no lo entiendes”. Así es. Algunas palabras para eso. Dijo: “Ahora, tú no necesitas una tarjeta de oración. Si simplemente caminas por aquí y te paras en el pasillo”, y dijo,“ cree con todo tu corazón que Dios te va a sanar, y ”dijo:“ Dios le hablará al Hermano Branham en la plataforma”.

7 Y yo tenía una línea de oración, teniendo una la línea de oración. Y la chica, sin embargo, fue muy educada, ya saben, y había … Ella se fue … la ultima noche de servicio … Ella salió y se acercó a Dios. Y de repente, sentí que algo me vino y me jalo. Ella estaba parada mucho más lejos que la distancia de este edificio aquí.
Le dije: “Muy bien, hermana, Dios le ha sanado de esos ojos bizcos”. Ambos ojos se pusieron derechos. La chica está aquí en algún lugar del edificio. Me hubiera gustado que se presentara, si está escuchando mi voz, hermana …? … En algún lugar … Aquí está, aquí mismo ahora.
Digamos: “Alabado sea el Señor”. Todos. [La congregación dice: “Alabado sea el Señor”] [La hermana testifica].
Dios hizo sus ojos …? … ahora. Digamos: “Alabado sea el Señor”. Todos. [Espacio en blanco en la cinta]…

8 Dura tanto como dura la fe. Eso es. Cuando se debilite en la fe, volverá de nuevo. Siempre que se debilite la fe, sus pecados volverán directamente a Ud., los mismos viejos deseos, solo que peores. ¿Es correcto? Así que vaya y crea.
La pequeña dama estaba parada muy lejos de mí. Y su fe … ¿Ven ?, su fe tocó a Dios. Dios había dicho que lo único que tiene que hacer es hablar con ella ahora, y …? … sus ojos se ven derechos. Ella está bien …
Ahora, miles de esos casos … Creo que tuvimos cuatrocientos sesenta algunos casos extraños con ojos bizcos, casos de sanidad Divina, con ojos bizcos, los cual se pusieron perfectamente derechos y normal. Eso fue menos de un año en los servicios que tuvimos en la ciudad …? … El Señor Moore ha estado …?… Gente bizca que fue sanada. Estamos muy agradecidos por eso y por todo.

9 Veo a un bebé sentado aquí ahora, con sus patitas en yeso. Pequeño bebe…
Ella recuerda que en Fort Wayne esa noche, un bebé estaba allí, y sus pequeños pies estaban muy torcidos. Oh, hermano. Era horrible. Lo tenían con apartados. El médico dijo que siempre estaría así.
Cuando pasó por la línea, dije: “Hermana, ahora vaya y quítele esas cosas”. ¿Ven?
Aquí venia el bebé caminando de regreso tan normal como podría ser. La puso de pie en la plataforma. Ahí tenía sus pequeños pies tan derechos, continuó. Es maravilloso lo que el Señor Jesús puede hacer por nosotros, si tan solo tenemos fe y creemos. Eso es todo. Sólo creer.

10 Ahora, deseo leer solo un poco de la Palabra. Y de nuevo yo… Antes de dejar esta parte del servicio en esta carpa, la vieja carpa ha sido una bendición para nosotros. Y estoy muy agradecido por ello. Y yo— oro para que Dios permita que aguante muchas, muchas grandes tormentas … Que muchas almas se salven bajo ella. Y el …? … ir de esta reunión a pagar con la carpa, y …? … mientras yo esté aquí. Muy agradecido por ello, por ello. Es solo para uso del Evangelio. Es propiedad de la “Voz de Sanidad”, de Shreveport, Louisiana. No se usará para circos y cosas así. Se usará para el Evangelio.
Y los hombres que lo usan, lo alquilan. Lo alquilamos. Pagamos el alquiler, el alquiler paga la carpa. Y cuando eso sucede, todo lo que está cuidado, le agreguemos más secciones. Continua así. Entonces el dinero que vendría de la renta allí, simplemente seguirá yendo para diferentes cosas y simplemente continuará así.
Siempre, la organización sin fines de lucro, la “Voz de Sanidad”. El Hermano Lindsay es el editor, el Hermano Moore es coeditor y la Hermana Anna Jean Moore es una editora circulante. Es un trabajo que se encarga de todo, cualquier grupo que esté teniendo servicios de sanidad Divina en estos últimos días.

11 Muy bien. En Isaías 53, es una de mis Escrituras favoritas. Sólo …? … es hora de leerlo esta noche. Es tan apropiado ahora mismo.
¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

12 ¿Oramos? Nuestro Padre celestial, al acabar de leer la Palabra ahora, que el Espíritu Santo tome las Palabras ahora y vaya directamente a los corazones de la gente; y que lleguen a un pleno conocimiento, esta noche aquí debajo de la carpa, que es de Jesús de quien hablamos. Él herido fue por nuestras rebeliones. Él fue molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre Él; y por Sus llagas fuimos curados.
Oh, cómo le amamos con todo nuestro corazón. Con gratitud, llegamos a inclinar nuestros rostros ante el polvo de la tierra del que fuimos tomados, y algún día regresaremos, si el Señor se demora.
Y te pido, Padre, que nos bendigas en esta noche, y que actúes sobre nosotros de una manera muy maravillosa, y que se hagan muchas grandes sanidades esta noche, debido a Su Presencia. Que esas queridas personas aquí se acerquen, se aferren Señor. Concédelo, Señor. Y allí, que se aférrense a la Roca de las Edades hasta que el poder del Señor los lleve a través de la puerta hacia la libertad, fuera de las garras del enemigo, hasta que estén libres del pecado y la enfermedad. Concédelo, Padre. Escucha la oración de Tu siervo mientras oramos en el Nombre de Jesús. Amén.

13 Esto es… Esta noche, no nos tomaremos mucho tiempo para decir muchas palabras, solo quiero agradecer a todos los que participaron en el servicio. Quiero agradecer a los ministros cooperantes. Dios los bendiga. Estos desconocidos aquí deberían asistir a su iglesia. Denles una visita, una llanada. Y estoy seguro de que son — que son buenos hombres salvados por Dios, enviados por Dios.
Nunca he estado en un lugar donde los ministros y las personas estuvieran en tal armonía y amor como este grupo de hombres. Y la audiencia ha sido maravillosa, simplemente …
Nunca he tenido que decirle a una persona, que tenga su cabeza inclinada. Me maravilla eso. Por lo general, en las reuniones, a veces, Dios tiene que enviar …? … media docena o más, para hacerlos llegar al respeto. Ahora, eso es … Esto aquí, la gente simplemente es reverente, cree en un solo un corazón y unánimes. Esa es la manera de hacerlo. Y ahora, eso es maravilloso.

14 Y todos nuestros gastos han sido cubiertos. Simplemente estamos agradecidos. Me dieron una ofrenda de amor que agradezco desde lo más profundo de mi corazón, a todo lo que …
Alguien me escribió una pequeña carta hace un tiempo. Y, vaya, como si no me hubieran molestado por la reunión del domingo por la tarde. Oh, hermanos. Alguna dama. Ella dijo: “Vine a ver milagros, no a escuchar lo que sucedió en la vida de alguien”.
Con esa actitud, hermana, nunca los verá, hasta que suceda uno en Ud., y eso es cuando Ud. se convierta. Así es. Así es. Porque su corazón no está bien con Dios, teniendo algo así. La actitud hacia eso lo demuestra. La fruta- el sabor del pudín es su fruta. Así que fíjense, “Por su fruto los conoceréis”.

15 Ahora. Y ahora, hemos tenido un éxito glorioso para Jesucristo. ¿Saben que Jesús ha hecho más aquí de lo que pudo hacer en Su propia ciudad, verdad? Porque no había obras poderosas que Jesús pudiera hacer en Su propia ciudad. Y en esta ciudad, Él ha hecho obras poderosas, ¿no es así? Así que Él ha tenido más éxito en esta ciudad que en Su propia ciudad.
Piensen en eso. Jesucristo, después de mil novecientos años, ha tenido más éxito en Cleveland, Ohio, en reuniones de seis semanas aquí, o en una reunión de tres semanas, que en la jornada de Su vida en Su propia ciudad. Piense en eso.
Mostrando que el glorioso Barco del Antiguo Evangelio tiene el mismo poder que tenía al principio, (Eso es correcto), donde hombres y mujeres creerán en ellos. Ahora, estamos agradecidos por eso y oramos para que Dios los bendiga a todos.

16 Y espero verte el domingo por la tarde. Y el domingo por la tarde es el servicio de predicación. Si el Señor no cambia de opinión, quiero hablar sobre el tema del regreso del hijo pródigo, para el domingo por la tarde. Y salir si están dentro …? … Y luego … Entonces nosotros …
Luego, el domingo por la noche, confío en que tendremos el mejor servicio de sanidad que hayamos tenido. Confiando que el lugar simplemente será iluminado con el poder de Dios.
Tal vez estaré un poco descansado después de algunas noches de descanso, conduciendo el sábado por la noche, estaré más preparado para entrar al servicio. De esta manera, me vuelvo pesado, cansado, como. Y yo —y lo estoy— cuando me canso y me desgasto, los sentidos de este don se vuelven más o menos fatigado. Creo que cualquier hombre en cualquier cosa natural lo estaría. Después de tanto tiempo, uno se vuelve un poco fatigado, desgastado…? … así es como esto …? … Y confío en que Dios nos dará un gran comienzo nuevo el domingo por la noche. Vengan creyendo. Vengan orando, todos.

17 Gracias a todos los ujieres y los oficiales, y todos los que están colaborando, aunque me dan …? … esta tarde. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] … unos minutos de tiempo extra. No … estaba en el estacionamiento, se suponía que debía salir de aquí a las cuatro en punto. Y yo estaba corriendo por aquí y por allá. Y el Señor me llamó en dos visiones hoy, para salir a …? … en las calles hoy. Estaba sentado en la habitación. El Señor descendió y dijo: “Ve a esta esquina y gira a la izquierda, baja aquí y párate allí. Llegará una mujer con un traje gris y un pequeño sombrero blanco. Dijo: ”Ella tiene cáncer para sanar“.
Y allí estaba ella, viniendo por la calle. Ella dijo: “¿No es Ud. el Reverendo Branham de esa carpa?”
Dije: “Si”.
Ella dijo: “Oh, traté ir, pero mi esposo no me deja ir a.…”
Le dije: “El Señor le ha sanado de su cáncer, hermana. Vaya en paz”.
Dijo: “Oh, Dios mío”. Ella se fue por la calle llorando así. Dios sabe todo sobre esas cosas. Y es maravilloso.

18 Creo que vi a un hermano descarriado venir al Señor esta tarde también, regresar a la casa del Señor, a la comunión de Su — Su Hijo, Jesús. Ahora, oren mucho.
Y yo solo estaba mirando a dos dulces niñas sentadas aquí. Benditos sus corazoncitos …? … Igual de dulces. Yo …? … dos de las niñas que están sentadas allí con el cabello un poco rubio.
Recuerdo que uno de las escenas más patéticas que he visto en mi vida fue en México, donde vamos a intentar hacer esos viajes este invierno si es posible. Recuerdo que cruzamos la frontera en Juárez. La primera vez que estuve en México. Y cuando el Hermano Moore y yo cruzamos la frontera y entramos, caminé por la calle. Y oh, Dios mío, la gente en las calles, tuberculosis y todo.
Me agaché y traté de darles dinero y tomar su mano. Vaya, cómo estaba sacudiendo esa tuberculosis. intenté decírselo; yo no podía entender su idioma y ellos no podían entender el mío. Ellos retrocedieron. Tenían miedo, como … Seguí calle abajo. Pasamos por una iglesia. Y oh, era muy pobre.

19 Vimos a un hombrecito que estaba sacando tomates podridos en un poco …? … calle abajo. Les digo. Eso hace sentirse que Ud. no es bueno cuando uno ve eso.
Noté otra escena. Había un pequeño allí. No tenía ropa, solo un abrigo. Tenía un pequeño billete viejo, abrochado todo lleno de papel todo roto. Estaba metiendo la mano en una vieja caneca de basura. Estaba sacando algo, ya saben, y se sacudía el agua, se quitaba las cosas de la mano y lo miraba. Casi todos estaban parcialmente ciegos. Él lo miró así, y lo puso en un balde pequeño y viejo.
Su abuela de pie allí, descalza, y sus pies como un oso en la parte de abajo, tan callosos como podría ser, con un pedazo de un chal viejo y sucio, de pie allí, manteniendo el frío en sus manos. Y él se agachó y sintiéndolo de nuevo.
Y dije: “Voy a ir a ver eso”.
Dijeron: “Oh, no debería ir allí”. Dijo: “Ellos …”

20 Fui para allá. Qué era, este niñito mexicano estaba sacando pedacitos de papas, así, del fondo de la caneca de basura. Cuando México tira algo, es realmente malo. Pero tenía alrededor de media docena. Ahora, y él solo se estaba riendo, y ellos se estaban riendo. Estaban mirando sus papas.
Pensé: “Vaya, y me fui de allí. Y mis hermanos habían pagado al menos setenta y cinco centavos o un dólar por mi desayuno cuando cruzamos la frontera”. Miré a ese niño pobrecito. Yo… Parecía que su corazón simplemente se hincharía y se saldría de él.
Ahora, podría ser un poco mexicano. Pero tiene tanta hambre como un pequeño estadounidense. Cuando tiene hambre, tiene hambre. Sí señor. Y Jesús murió por él de la misma manera que — como murió por todos nosotros. Y lo miré; Pensé: “Pobrecito. ¿Y si ese fuera mi pequeño Billy Paul? Lo mire…

21 Y caminé hasta donde estaba, y la abuela me vio acercarme. Ahora, tal vez era la abuela. Ella regresó corriendo. Y toqué al pequeño, así. Y vaya, saltó a la calle, pensó que alguien le iba a pegar o algo por llevarse esas patatas. Él miró. Y sus ojitos con un poco de lágrimas en ellos, y temblando así, y como mirarme…?… Sostenía al pequeño…?… Yo estaba apuntando hacia el cielo sosteniendo mi mano sobre mi corazón . Y le hice saber que yo era un ministro. Seguí señalando así. Y …? … por todos lados, mirando lo que estaba pasando allí. Y yo … me arrodillé.
Yo sabía que él era Católico, todos allá son Católicos…?… Empecé a hacer cruces, ya sabe, en mi corazón. Y sostenga mi… [Espacio en blanco en la cinta]…

22 En todos los asientos, agradecidos por la ofrenda de amor, [Espacio en blanco en la cinta]… comienzan a subir esos…?…

23 Me acerqué. Metí la mano en el bolsillo, tenía unos, oh, cinco o seis dólares en mitades y veinticinco centavos, y cosas que tenía en el bolsillo. Y le hice mantener sus manitas hacia abajo. Y le dije que tomara sus manos así, ya saben. Y él me miró, sabes. Y finalmente logré que tomara sus manitas. Dejé todo eso en sus manitas.
Y lo miró así. Se agachó y lo miró de cerca. Se quedó allí un rato, se lo guardó en el bolsillo y me miró así, se quitó la gorra, se arrodilló y me tomó de la mano.
Oh, hermano. Dije: “Dios te bendiga, cariño. Te volveré a visitar uno de estos días, tan pronto como pueda ”. Así es.

24 Tenemos muchas cosas que podríamos hacer con dinero, si los estadounidenses lo hiciéramos. ¿Uds. lo saben? Así es. Allí es donde realmente se necesita, donde están sufriendo y necesitándolo. Pobres pequeños …
El Hermano Gordon y yo, si el Señor quiere, en Navidad, vamos a hacer un viaje para ver a esos pequeños.
Dios es misericordioso con nosotros, ¿no es así? Nosotros, los estadounidenses, no sabemos lo bien que estamos. Así es. Sabiendo la necesidad de este mundo, cómo ellos lo necesitan. Y, sin embargo, tenemos mucho y … [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] Sin sentimiento. Él dijo: “Tuve hambre; no me diste de comer. Estuve desnudo; no me vestiste. Estuve en la cárcel; no me visitaste. ¿Cuándo estuviste, Señor? En cuanto lo que hicisteis a uno de estos mis pequeñitos, a Mí lo hicisteis ”. ¿Es eso correcto?

25 Muy bien. Ahora, vamos a comenzar la línea de oración, porque quiero orar tanto como sea posible esta noche por los enfermos. Comenzando como treinta y cinco minutos temprano esta noche, porque quiero orar todo el tiempo que pueda. Quiero irme, porque tengo que irme a la cama muy temprano para poder conducir por la mañana, volver a casa para los servicios mañana por la noche.
Así que inclinemos nuestros rostros de nuevo, por así decirlo. Amigos, puede que se rían demasiado: puede que hablen demasiado; puede caminar demasiado; pero nunca orarán demasiado. “Quisiera que los hombres orarán en todas partes, levantando manos santas sin …”

26 Nuestro Padre celestial, hemos llegado al final de diecisiete noches de servicio, uno de los servicios más largos que jamás le hayas permitido tener a Tu siervo. Ahora, mañana por la noche es otro aquí con el Hermano Lindsay y el Hermano Hall. Padre, oramos para que te encuentres con ellos aquí. Bendice a esos dos queridos hermanos Cristianos. Que el poder del Espíritu Santo esté cerca para liberar a los enfermos y afligidos, a los que tal vez no estén aquí esta noche. Te pedimos en esta noche que limpies todo el edificio, Padre, de cada persona enferma. Que haya un gran derramamiento del Espíritu. Muchos cientos, todo los que necesitan esta noche, que lleguen aquí en la plataforma esta noche, Señor, y en la audiencia en sus asientos.

27 Y como testificó nuestra hermanita, parada allá atrás, en la parte de atrás del edificio, Dios descendió sobre ella con esos ojos bizcos desde que era una bebé, movió esos ojos derechos. El poder del Espíritu Santo quitando. Dios, sin vacilar en la fe, ella siguió adelante, y su corazón joven bendecido, yendo a todas partes ahora, vino hasta aquí solo para decir: “Jesús sana”. Es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Pensando en la niña que estaba allí, bizca, ciega, con problemas de estómago, fue sanada. Y permitiste que se incluyera en el gran libro de Quién es Quién. Oh Dios, te damos gracias por Tu misericordia y bondad. Quédate con nosotros esta noche ahora, ¿Lo harás, Padre? Derrama Tu Espíritu sobre nosotros y danos una gran liberación esta noche, porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

28 Ahora, todos en esta noche, desearía que intentáramos entender esta única cosa: que Dios está aquí. Me pregunto si me hará esta promesa antes de que comencemos a orar por los enfermos. Si me hacen esta promesa y dicen: “Si Dios me toca en lo más mínimo esta noche, me levantaré y reclamaré mi sanidad en ese momento. Que sea la primera vez que la fe se ancle en mi corazón, Señor, aquí vengo”.
¿Se acuerdan de los leprosos sentados a la puerta? Dijeron: “¿Por qué nos sentamos aquí hasta que muramos? Hagamos algo al respecto”. Y ahora, Uds. hagan lo mismo esta noche. Hagamos algo al respecto.
Su presencia está aquí… Un bebé sordo, estaba sentado allí anoche. Y esa madre, oh, cómo se veía, cómo se esforzaba. Yo podía sentirlo jalar, jalar. Luego, consiguió que todo el mundo se pusiera a jalar. Y sé que varios de ellos se detuvieron.
Me di la vuelta; dije: “Alguien allí, hay varios de ellos que Él sanó. No sé quiénes eran”.

29 La madre se dio la vuelta y le habló al bebé, y levantó la tarjeta con lágrimas rodando por sus mejillas. Dijo: “Mi bebé está oyendo”. ¿Mírenlo? Eso es. Eso es todo, solo vayan creyendo con todo su corazón. Así será. Es su fe lo que le hace sano. ¿No eso correcto? Su fe, de ninguna otra manera puede ser sanado, solo a través de la fe. Ahora, Dios bendiga el corazón de estas personas aquí [Espacio en blanco en la cinta].
Muy bien. Ahora, queremos intentar tener tantos como sea posible … Puede llamar Ud. mismo. Lo pondré en sus manos por esta noche. [Espacio en blanco en la cinta]…?… Ore para que Dios le ayude a tomar la decisión.

30 Muy bien. Ahora, ¿cuántas tarjetas tienes cien? Creo que, tal vez, después de que tengamos una línea avanzando un poco, tal vez no tengamos que demorarnos tanto con una. Entonces déjelos pasar y todo el grupo será sanado. ¿No sería maravilloso verlo? Solíamos tenerlo …
¿Cuántos estuvieron alguna vez en una de las líneas rápidas? Qué, cuando solíamos tener líneas rápidas entonces… Los pasamos por allí, y los testimonios simplemente llegaban a raudales. Lo único que querían hacer era acercarse a uno. Solo para llegar allí cuando la unción estaba encendida, luego pidieron su bendición y se fueron regocijados. Y fueron sanados. ¿Ven?

31 La serpiente de bronce no podía orar por nadie, ¿verdad? El estanque de Betesda, el Ángel no oró por nadie. Era un agua agitada. ¿Es eso correcto? Ellos simplemente miraron y vivieron con la serpiente de bronce. Y en los días de los apóstoles, se acostaron a la sombra de Pedro y fueron sanados.
Ahora, si no cree que estos son tiempos bíblicos nuevamente, una repetición. En estos últimos días, Dios está llamando a un pueblo de los gentiles. Está llamando de los judíos ya una iglesia gentil, lo mismo, un contrato.

32 En los viejos tiempos, cuando se hacía un contrato, ¿saben lo que hacían? Fíjense, Dios me acaba de decir esto, no lo sé.
Una persona iba y escribía un contrato en una hoja de papel. Escribían el contrato. Y luego, en el contrato, escribían lo que iban a hacer, luego romperían el papel en dos y mataban una bestia. Y sobre de la bestia, rompían el contrato. Le daban a una persona una parte y la otra parte a la otra persona.
Y cuando se reunían… Cuando se traía este acuerdo, tenía que ser exactamente el mismo pedazo de papel roto a través de las letras, y tenía que encajar exactamente con eso o el contrato no estaba bien. Miren, el acuerdo no era bueno. El mismo trozo de papel que se rompió, tenia que regresar y encajar con el otro, así, para hacerlo perfecto.
Y luego, como su promesa, ellos mataban una bestia cuando hacían su promesa.

33 Ahora, Dios hizo un contrato con los pueblos de este mundo. Por lo tanto, envió al Hijo de Dios y lo mató en el Calvario. ¿Creen eso? “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas. Dios cargó sobre Él la iniquidad de todos. Herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestro pecado; el castigo de nuestra paz sobre Él; con Sus llagas somos sanados”. Ese fue el contrato de Dios con la Iglesia. ¿Es correcto? Entonces Dios mató al Cordero en el Calvario. ¿Uds. lo creen? Y de Él, Él lo desgarró. Él tomó parte de Él, el cuerpo se elevó a la gloria, lo puso a la diestra de la Majestad. ¿Lo creen? Y el Espíritu Santo, lo envió de regreso a la gente. ¿Es eso correcto?
Luego, cuando se une, cuando este contrato se una en el día del juicio, el mismo Espíritu Santo que cayó el día de Pentecostés se está agrupando alrededor de un grupo de personas; volverá directamente al mismo Cuerpo, para encajar directamente en ese mismo Cuerpo. Es un contrato.

34 Entonces, el mismo Espíritu que estaba en ese día, está aquí hoy. Se están realizando las mismas señales, maravillas, milagros. Las mismas personas están creyendo de la misma manera.
Cuando vieron al apóstol Pedro, y reconocieron que tenía el don de Dios en él, cuando llamó y le dijo a la gente lo que habían hecho… Y ellos reconocieron, les dijo a Ananías y Safira sus pecados. Sabía lo que Dios puso en su corazón para hacer. Y luego en eso, después de que ellos reconocieran eso, las líneas de oración se hicieron tan largas, que Pedro no pudo orar por ellos, y acostaban a la gente en las calles que incluso ese viejo pescador, no un gran DD, sino un viejo pescador, para que su sombra pasará sobre ellos. Y todos por los que la sombra de él pasaba por encima eran sanados. Ahí lo tienen.
No hay Escritura para eso. No había ninguna en ese entonces. Pero Dios los sanó porque respetaron el Evangelio de Jesucristo. Y hará lo mismo hoy. No era Pedro. Era… Ellos respetaban a Dios a quien él representaba. ¿Es eso correcto? Él era quien era. Y su sombra pasó sobre ellos, y fueron sanados, porque ellos le creyeron.

35 Estamos de vuelta en los mismos días nuevamente: Dios moviéndose entre Su pueblo, grandes señales y maravillas. Ahora, Ud. no tiene que estar acostado en una sombra, pero Ud. está bajo esta carpa esta noche, alrededor de ella, donde el Espíritu Santo está aquí. Déjelo pasar sobre Ud. Luego levántese y diga: “Sí, lo creo. Ahora mismo lo acepto”. Sea sano. Amén.
¿Cree eso, hermana? ¿Lo cree? Ese tumor le ha estado molestando mucho, ¿verdad? Si. ¿No le ha estado molestando ese tumor? Muy bien. Aunque ahora está muerto, hermana. Dios le sanó, porque Ud. creyó. Tengan fe en Dios. Amén.
Oh, hermano. ¡Qué maravilloso! Él está … Él está aquí y puede sanar todas las cosas. Solo tengan fe. Dios se lo concederá. Vaya, cómo está entrando eso ahora. Oh, gente. Ojalá pudieran solo… Si…
Miren. Les diré. Si solo ha tenido un poco de miedo, tome mi palabra esta noche, ¿verdad? Tomen mi palabra y actúen para hacer lo que les diga, y seré responsable de Uds. en el día del juicio. ¿Ven? Así es. Si creen en Jesucristo con todo su corazón, y creen que Él le sanó ahora, y lo aceptan de esa manera, eso es todo lo que tienen que hacer. Vayan testificando, contando que están sanos, y sigan adelante, y Dios verá que está libre. Es verdad. Alabado sea el Señor.

36 He estado mirando hacia atrás en la multitud, solo viendo hacia dónde viene. Mucho más atrás de lo que nunca podría venir. Eso es exactamente correcto.
Alguien de este canal fue sanado con un cáncer hace unos momentos. No estoy seguro. Creo que es la dama que está ahí con el sombrero blanco justo ahí, justo ahí. Estoy seguro… Es ahí mismo en esa sección.
Señora, ¿tenía cáncer? Sentada allí, la mujer levantó la mano. ¿Fue un caso de cáncer? ¿Tenía Ud. cáncer? Muy bien. Se le ha ido, querida hermana. Le ha dejado. Dios le bendiga. Amén. Muy bien. Digamos: “Alabado sea el Señor”.
Vaya, otro caso de cáncer aquí mismo. ¿No lo aceptará Ud. con esa rinitis alérgica también? Dios le bendiga. ¿Es eso correcto? Levántese. Le vi …? … Ahí está. Está libre de eso. Ud., hermana, con el caso del cáncer. Levántese. Jesucristo sana y hace …
Vaya, Ud. podría parase en el edificio y ser sanado, si tan solo lo creyera ahora mismo. Él está aquí con gran poder.
Oh Jesús, Hijo de Dios, Autor de la Vida, Dador de toda buena dádiva, envía Tus bendiciones sobre el pueblo. Que se hagan señales y prodigios esta noche en el Nombre del Señor Jesús. Concédelo, Padre. Aleluya.

37 Vaya, miren. Me pregunto cuántos de Uds. creerían esto ahora mismo. Si llegáramos aquí, y dejáramos que la gente pasara y pusiéramos nuestras manos sobre ellos para bendecirlos, que serían sanados. ¿Cuántos creen eso? Levanten la mano.
¿Les ha sido confirmado? ¿Lo creen? Se los dije, que la última noche les pediré esto. Si estas cosas no sucedieron como dije la primera noche, llámenme falso profeta. ¿Cuántos estuvieron aquí la primera noche y me oyeron decir eso, levanten la mano? Dije que si esto sucediera, entonces le creyeran a Dios. ¿Es correcto eso? Bueno, ¿sucedió? Es la verdad. Muy bien.
Ahora miren. Jesucristo dijo esto: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Seguirán a quiénes? “Los que creen; si ponen las manos sobre los enfermos (no oran por ellos), si ponen las manos sobre los enfermos, sanarán ”. ¿Son esas las últimas palabras que Él dijo? ¿La última promesa que Él le dio a la Iglesia antes de ascender al cielo? ¿Es correcto? Él dijo: “Si encuentran creyentes y ponen las manos sobre los enfermos, sanarán”. Ahora, quiero preguntarte: ¿Tienen suficiente fe esta noche?

38 Si tan sólo… yo bajaría aquí mismo en este pasillo, me quedaría allá abajo, y me quedaría allí y oraría. Y todos pasen, impongan las manos sobre esa persona y déjenlos… Y si tienen fe para decir que sigan adelante y sean sanados, salgan de aquí regocijándose y alabando a Dios. Lo haré, si Dios o alguien tiene que sostenerme para hacerlo. Si quieren que haga eso, estoy… Estoy aquí para servirle en la capacidad que quiera. Nosotros…
¿Cuántos preferirían tener eso, que simplemente seguir adelante con la línea normal, levanten la mano? Por todo el edificio ahora, quiero ver. Muy bien. Miren, Howard. Al contrario ahora. ¿Quién prefiere seguir adelante con la línea normal y decir algunas cosas? Si eso es … pon tus manos. Muy bien. Entonces vamos a hacer fila y orar por toda la gente. Amén.

39 Sólo un momento. Solo … yo — yo — les pregunté algo más. Oh, hermano. ¿Creen con todo su corazón ahora? Ahora miren. La Escritura dice: “Estas señales seguirán a los que creen; si ponen las manos sobre los enfermos, sanarán”. ¿Es eso correcto? ¿Dónde están mis hermanos ministros esta noche? Vengan acá. Van a ver la gloria de Dios esta noche. No señor. Quiero que vengan aquí abajo. Quiero llegar allí mismo con la gente. Para todas estas personas, algunas de ellas sentadas aquí, algunas de estas pobres personas ni siquiera tienen una tarjeta de oración.
Ahora, todos sean, sean reverentes por un momento. Quédense ahí. Voy a ser… bajaré con Uds. Simplemente haga una línea doble, ahora solo de los ministros, no del resto de ellos, solo de los ministros. Vamos a tener que hacer una línea para que ellos vengan por este camino. En un momento, mi hermano comenzará a llamar a los números, primero obtendrá todas las tarjetas de oración. Y luego comenzaremos con las tarjetas de oración, luego obtendremos el resto que no tiene tarjetas de oración. ¿Es Ud. ahora? … Cada persona simplemente sea reverente. Todos permanezcan de pie, tan reverentes como puedan.

40 Ahora, veamos cuántas tarjetas de oración tenemos en el edificio. Veamos sus manos. Probablemente haya entre cien y ciento cincuenta tarjetas de oración. Ahora, primero, vamos a tener las tarjetas de oración para archivar en número, y tendremos un lugar para que se detengan en un momento. Entonces quiero que Howard o alguien se pare aquí, o… Quizás algún ministro se pare aquí en esta plataforma. Y tan pronto como las tarjetas de oración estén terminadas, entonces siga haciendo que todo el grupo se alinee y pase y se ore por cada uno, pasando, cada uno para que se ore y tener manos …
Ahora, debe saberlo ahora. ¿Está seguro de que cree? ¿Está seguro? ¿Está convencido de que el Espíritu que se mueve aquí en la iglesia es el Señor Jesucristo? ¿Está convencido? ¿Cree en el don Divino que Dios les ha dado? ¿Creen que viene de Dios? ¿Lo creen? Entonces, si les he dicho la verdad durante diecisiete noches seguidas, entonces les estoy diciendo la verdad ahora. ¿Verdad?
Yo diré esto: Si cada persona aquí ahora se compromete, ahora mismo con Dios … ¿Ven?, hagan su compromiso con Dios. Y lo único que tiene que tener para cumplir la Palabra…

41 Ahora, la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Es correcto? “Si ellos…” Ahora, esas son las últimas Palabras que Jesús le da a la Iglesia. “Si ponen las manos sobre los enfermos…” ¿Qué pasará? “Ellos se sanarán”.
Ahora bien, si surgieran síntomas, ¿qué diría Ud.? “Escrito está”. ¿Es correcto?
¿Está listo con su fe para decir: “Ahora estoy listo para comprometerme con Dios de esta manera”? Si es así, ¿levante su mano? Ahora, Él … Ahora Ud. se está comprometiendo con Él para seguir la orden, como el bautismo en agua, como cualquier otra orden de la Iglesia: la Cena del Señor.

42 Esta es una orden sagrada de la Iglesia, que, “Estas señales seguirán a los que creen; si ponen las manos sobre los enfermos, sanarán”. Ahora, no fui yo quien dijo eso; ese fue Jesucristo quien dijo eso.
Ahora, lo primero que debe hacer es entregarse completamente a Cristo y entregar su mente a Su Palabra. “Señor, no actuaré sobre mis propios sentimientos, sobre mis propios pensamientos. Solo actuaré según Tu Palabra. No tendré control sobre mis propios pensamientos al respecto. Actuaré de acuerdo con Tu Palabra”. Ahora, entiéndalo bien.
Ahora, no debe irse y decir: “Bueno, he perdido mi sanidad”. Si lo hace, hermano, será peor que nunca si se compromete. Debe pararse ahora mismo. Recuerde, como entrar a la iglesia; se supone que debe hacer este compromiso y decir: “Señor Dios del cielo, mantendré Tu Palabra, así que ayúdame hasta que la última gota de sangre salga de mi cuerpo o aliento”. ¿Ven?
¿Cree que cuando su bebé pase por la línea, se va a sanar, hermana? ¿Lo cree? Francamente, ya está sanado, pero quiero que pases por la línea de todos modos. Se sanó hace un rato. Muy bien. Pero solo, quiero que venga para que siga el orden…
Ahora, todos los que quieran hacer este compromiso, pongan la mano en su corazón, así. Los que están aquí, los que no pueden, pongan sus manos allí. Ahora, levante la mano. Ahora, ahora comprométase con Dios, que desde este momento en adelante, creerá que es sanado por el poder del Dios Todopoderoso. ¿Hará eso?

43 Dios Todopoderoso, ahora te encomiendo esto, como Tu humilde siervo, en el Nombre de Jesucristo …? … Hijo del Dios viviente, que sufrió, sangró y murió bajo el — para la remisión de nuestros pecados, y la sanidad de nuestros cuerpos … ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Aquí está esta noche. Creen el anuncio. El brazo del Señor se revela. Creemos en el Señor Jesucristo, y ahora reprendemos a todo espíritu del diablo que ata a estas personas en el Nombre de Jesucristo, el Hijo del Dios viviente. Que los deje, Señor Dios, mientras pasan por esta línea, y les imponemos las manos. Que la misma reunión sea esta noche, como fue en las calles de Jerusalén, cuando la sombra de Pedro pasó sobre el pueblo. Nosotros los gentiles creemos en el don. Creemos en Dios. Creemos en Cristo tal como ellos lo hicieron entonces. Y estamos igualmente agradecidos.
Y Señor Dios, que Tu poder se apodere de esta audiencia y sane a todas las personas en el edificio. Y al pasar por esta línea, que se levanten, gritando y alabando a Dios por Su gloria. En el Nombre de Su Hijo, Jesucristo, lo pedimos. Amén.

44 Muy bien. Ahora, él va a alinear las cartas. Y quiero que… Escuchen. ¿Todavía harán algo más por mí? Cuando la primera mano le toque, levante las manos y diga: “Gracias, Jesús”. Salga por el edificio alabando … [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] Dios diciendo: “Gracias, Jesús. Gracias”. No tenga nada más que alabanzas a Dios constantemente rodando por su corazón todo el tiempo. Sí señor.
Ahora, aquí dirijo el servicio ahora a hermano, mientras bajo aquí en la línea para comenzar esto… [Se llama la línea de oración. Espacio en blanco en la cinta].

45 Encuentro que puedo decir desde mi corazón que muchas personas fueron sanadas. Es la línea rápida más grande que he visto pasar en mi vida. Ahora, podría decir que al menos el ochenta o el noventa por ciento de las personas que pasaron por la línea están sanadas ahora mismo. Lo comprobé con sus manos. Traté de alcanzar con mi mano para sentir, para captar vibraciones, y eran tan claras como podían ser a medida que pasaban. Prácticamente todos los que pasaron por la línea ya están sanados. Dios, quien es mi juez, ante Quien me presento, sabe que digo lo que es verdad.
Veo a un ciego que ha estado en reuniones durante mucho tiempo, caminando por aquí ahora. Parece que está viendo, parado aquí frente a nosotros aquí. Digamos: “Gracias al Señor por eso”.

46 Ahora, creo que lo que deberían hacer es que todos los hermanos, alineemos. Y todos pongan sus manos sobre las personas en los catres con ruedas y déjenme bajar donde están. Todos los ministros, muévanse. Y todos en oración ahora por esta gente.
Ahora, Uds. que están en las sillas de ruedas y en los catres, cuando se haga la oración por Uds., crean con todo su corazón. Dios les bendiga.
Miren amigos, desde lo más profundo de mi corazón, los amo con Cristiano- con un amor caluroso Cristiano. Maravilloso.
Ahora, mientras se mueve. Que todas las personas inclinen la cabeza mientras oramos.


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