S.410 56-0814  Amor Divino Y La Gracia Soberana 

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Amor Divino Y La Gracia Soberana

Prince Albert, Saskatchewan, CANADA

56-0814

1 Estaba contento cuando salí de la habitación para encontrar al hermano José Boze de Chicago, un amigo mío personal, parado esperándome. Y él está ahora mismo en la plataforma, y en esta ocasión me gustaría presentarles al hermano Mattsson Boze de Chicago, Illinois.
Boze [El hermano Mattsson Boze saluda a la audiencia brevemente]
Gracias hermano José.
La Biblia dice… yo creo que David dijo: “Yo me alegraba con los que me decían, a la casa de Jehová iremos”. Y donde la gente se reúne es la casa del Señor.
Ahora, anoche, estábamos retrasados, y estamos contentos de ver algunos de Uds. en el teléfono o algo, y la gente se están reuniendo. Esperamos que para el final del servicio la gente estar reunida, el lugar estará repleto para la gloria del Señor.

2 Y ahora, anoche, hablábamos de: “Contendiendo ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos”. Y de cómo Dios se encontró con nosotros y nos dio a conocer qué clase de fe ellos tenían. Y entonces hoy estamos contendiendo ardientemente por esta misma fe que una vez fue dada a los santos. Y ver que estamos contendiendo por ella…
Ahora, eso no es estar el uno con el otro, con los Metodistas, contendiendo con los Bautistas, los Presbiterianos, o los Pentecostales, o cualquier otro; nosotros solo estamos contendiendo en contra de las asechanzas del diablo, contra el Budismo, el Mahometismo, y los cientos de ídolos y dioses del mundo, y contra el dios de América, el dios de Canadá, y muchos otros ídolos de la mundanalidad. Estamos contendiendo que hay un verdadero Dios viviente, y Él está tan vivo en esta noche como alguna vez lo estuvo. Y aquí no estamos con una creencia fingida; no estamos aquí envueltos emocionalmente en alguna emoción, o una psicología o entusiasmo. Estamos aquí en la Presencia del Jesucristo viviente y resucitado, quien está de pie todas las noches y Él demuestra que está vivo, resucitado de entre los muertos, y ahora está aquí nosotros.

3 Y les aseguro, eso hace que el corazón de un hombre o una mujer se regocije con ese gran gozo excepcional el saber que no estamos inventando algo, no estamos procurando… Estoy tan contento que hablar del asunto es la verdad, ese es Jesucristo.
En una ocasión yo trabajé para una compañía de servicios públicos, ellos tenían una campaña activa, estaban vendiendo luces eléctricas y bombillos de bajo voltaje, de la General Electric, y ellos tenían un… Veían quien podía vender más (no los precios), solo quien podía vender la mayor cantidad, y nosotros todos los hombres nos reuníamos, teníamos un… Yo era un hombre de los cables de alta tensión y muchos otros de ellos eran vendedores. Pero yo antes de ir a vender un bombillo, antes de presentar mal alguna cosa a la gente tenía que conocer primero lo que era. Entonces me fui a la compañía y dije: “¿Qué hay de este bombillo? ¿Qué es? ¿De qué está hecho? ¿Qué harán Uds.? ¿Qué hay detrás de la presentación?”

4 Y ellos me dieron todos los detalles, cuanto tiempo era la garantía y aún así pensé: “Voy a probar uno de ellos para ver de qué están hecho antes, incluso la afirmación de la compañía… Yo tengo que experimentarla para ver de qué está hecho”.
Siendo al mismo tiempo un electricista, lo desarmé y saqué todo para averiguar cómo y de que estaba hecho, como eran los interruptores, como estaban apretados, como eran los cables y como funcionaba la corriente, como estaba aislada, y cómo funcionaba el reflector y que tan ajustado estaba, y de que material era. Hallé que era una luz genuina, entonces cuando iba a la casa de una persona para vender el bombillo, no siendo un vendedor, pero vendí más bombillos que todos ellos, porque los tomé con el conocimiento en mi corazón que lo que estaba hablando era la verdad.

5 Yo dije: “Ahora, no vengo aquí para venderle este bombillo, yo vengo para dejar un bombillo aquí. Ud. pruébela, y si no es exactamente lo que digo que es entonces me la llevaré”. Bueno dejé como unas tres o cuatro mil, y me llevé solo como cuatro o cinco bombillos de dos o tres mil. Todos, cuando veían que era verdad, tenían tiempo para observarla, inspeccionarla, y probarla, y la garantía de la compañía que lo respaldaba; y si alguno de ellos salía malo, ellos me conocían; yo iba directo a la compañía, la compañía tenía que repararla por mí, porque yo tenía que responderle a la persona por ello. Por lo tanto, yo podía caminar con la frente en alto, y podía mirar a la persona en la cara y decirle: “El producto es bueno, si lo quiere”.

6 Y de esa manera es con Jesucristo. Yo encontré un Salvador para el pecador, yo sé que Él salva del pecado, yo lo experimenté. Y yo sé que Él sana la enfermedad, porque yo lo he experimentado. Y en esta noche con todo el respeto que le puedo dar a Él, yo puedo mirar a la gente en la cara, y el precio de Su sangre.
Recuerde, para Dios, Ud. es más que la sangre de Jesús, porque Él dio Su sangre por Ud. Ud. es el precio pagado de la sangre de Él, yo puedo mirarlo a Ud., sabiendo que me encontraré con Ud. en el día del juicio en el fin del mundo, y decirle solo una cosa: que el producto del que estoy hablando, Jesucristo, el Hijo de Dios ,vive y reina en esta noche; Él es tan poderoso, tan real, Él vive como lo fue alguna vez. Correcto, y todo lo que el hombre debe hacer es ser honesto, Dios lo respetará cuando Ud. llega a ser honesto.
Yo estaba hablando de eso allá en la iglesia del hermano Boze esta noche. Él me contaba hace unos momentos sobre eso, ser honesto los unos con los otros.
Si Ud. no será honesto el uno al otro con el que Ud. ve ¿Cómo va a ser honesto con Dios a quien no ve? ¿entiende? Ud. tiene que ser honesto y leal los unos a los otros, amor fraternal, y Dios le bendecirá.

7 Ahora, antes de acercarnos a esta bendita Palabra en esta noche, y procuraremos salir… Ahora, en mi casa allá en mi campo, bueno, a esta hora ya ha oscurecido desde hace dos horas, entonces yo estaba en una ocasión allá en Laponia, [Zona norte de Escandinavia-Trad.] donde no oscurece del todo, y parece como si estuviera allá nuevamente, allá en… allá arriba en Finlandia, allá arriba en Noruega en Laponia. Y allá yo pude… La tierra de la media noche del sol. Nunca sabía a qué hora acostarme, pues había sol todo el tiempo. Estaba todo confundido. No sabía cuándo comer ni nada. Simplemente era de día por seis meses y luego noche por seis meses. Así que, por casualidad, estuve allí cuando era de día.
Bueno, uno no sabía cuándo terminar el servicio; porque aún era de noche. Se iban a casa cercano a la medianoche, pues uno podía leer el periódico justo allí en medio de la calle en cualquier parte. Está solo un poco oscuro como está ahora así es la media noche. Entonces el sol salía otra vez, como una clase de sombra, se ocultaba un poco más tarde. Había solo todo el tiempo.
Así que, en esta noche, mientras nos reunimos con un propósito para servir al Señor Jesucristo. ¿Tiene algo que decirnos?

8 [El hermano Boze habla brevemente: “Me gustaría decir esto, hace unos cuantos días que el hermano Branham está aquí, me agarraron de sorpresa cuando entré, no sé cuántos de Uds. me conocen, pero yo soy el hermano Mattsson, el pastor de la Iglesia Filadelfia en Chicago; soy el editor de la revista ”Heraldo de Fe“ tal vez algunos de Uds. amigos han leído ”Heraldo de fe“ por aquí. Si, unos cuantos, eso lo sé. Y estoy contento, mi esposa también está aquí, pero no estará pasado mañana].
[Y quiero decirles que tienen una oportunidad excepcional de escuchar al hombre de Dios. Ahora, resulta que tengo el placer de tener al Reverendo Branham en Chicago muy a menudo, y unos cuantos están un poquito celosos de mí porque el hermano Branham me vista a menudo. Tuvimos una reunión allá, ahora, cuando el hermano Branham iba para allá, y todos los días, desde que se llevo a cabo la reunión, la gente que venía a mí, uno tras otro, donde sea que conocía a gente, ellos decían: “Nunca hemos tenido algo así en nuestras vidas”].
[Fue un avivamiento espiritual chapado a la antigua, que la gloria del Dios viviente solamente puede crear un aviamiento así. Ahora, he estado parado aquí con el Reverendo Branham, aquí en la plataforma muchas veces. Pienso y me atrevo a decir eso. He visto su don de profecía, el don que Dios le ha dado a Él. El don de discernimiento en operación, nunca he visto un error cuando el Reverendo Branham dice: “ASÍ DICE EL SEÑOR” sé entonces que eso es así].
[Y mis amados amigos, quiero que sepan que hay gente probablemente que nunca conocieron al Hermano Branham, o que no oyeron de él o aprendieron a conocerle. Ahora, estos cuantos cultos, solo son cinco reuniones, entiendo que hasta el viernes. Llamemos por teléfono y llenemos este lugar, aún esta noche, y verán lo que nunca han visto en su vida. Y dirán: “En verdad tenemos al mismo con el Señor”].
[Conocí a un Católico en el comedor del tren, le hablé, llegamos a hablar bastante, y le conté de lo que Dios estaba haciendo. Bien, él dijo: “¿Ud. no cree que Ud. es tan bueno como Cristo?”]
[“No”. Dije: “Yo no soy eso, exactamente, pero si creemos que Cristo es tan buen como Él alguna vez o fue, porque Él dice que Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”, yo digo: “Tenemos a un Dios vivo en medio nuestro”. (¡Aleluya!) Y Ud. lo verá en esta noche. Y yo sentí decir que vale la pena una introducción para el hermano Branham, abran grandemente su vida. No me digan: “Me pregunto qué va hacer él o que va a decir o donde está, me pregunto cómo es él y así sucesivamente”. Olvídense de todo, estamos aquí mismo delante del Dios viviente, que el poder de Dios venga sobre nosotros desde el mero principio de esta reunión].
[Mientras el Reverendo Branham comienza abrir y derramar la… [Palabras insiertas]… cubos dentro de su alma porque eso es lo que es. Abrámonos completamente, y todo el pueblo diga: “Amén”. Gracias Dios bendiga sus almas]. Gracias hermano.

9 Si estuviera a la altura de esa reputación, sería un buen hombre. Pero Uds. saben cómo son los suecos, cuando le aman a Ud. le aman a Ud. y Él sencillamente me ama, y cuando un Sueco puede amar a un irlandés, eso es gracia. Entonces hermano José es un buen amigo mío, él simplemente me ama demasiado, y yo también le amo. Hemos sido amigos por bastante tiempo.
Ahora, estamos aquí con el propósito de servir al Señor, y hoy escuché el anuncio en la radio, y entiendo que el honorable alcalde de esta ciudad envió anoche a su representante para abrir la reunión para nosotros. Espero verlo para estrechar su mano, eso me hace sentir verdaderamente agradecido con el hombre. Que Dios lo bendiga y al que habló anoche es mi oración sincera.
Ahora, antes empezar hablar en unos instantes, y luego tomar un poco más de tiempo, hasta que se llene la audiencia lo suficiente donde podamos tener verdaderamente un servicio de sanidad a la antigua. Solo hablaremos junto con la Palabra y recibir… Uds. que están aquí y entienden y que le pueden decir a otros… lo que se escucha explicarlo, le pueden decir los otros.

10 Pero ahora, antes de abrir la Palabra en la mejor manera, inclinemos nuestros rostros y hablemos al Señor Jesús por la vía de la oración.
Nuestro Padre celestial, nuestros corazones están agradecidos en esta noche porque nos acercamos a Ti como al verdadero y único Dios vivo. La sabiduría de Dios, el amor de Dios, la fuente de todos los buenos dones y bendiciones vienen de Ti, nuestro Señor. Y reconocemos como pecadores delante de Ti en Tu presencia, y no confiando ni una pizca de nuestra justicia, porque no tenemos ninguna. No estamos confiando en nuestros méritos porque no tenemos ninguno; sino más bien nos acercamos humildemente en el nombre del Señor Jesús, confiando en Sus méritos, viniendo en Su nombre; porque Él nos convida a que pidamos cualquier cosa al Padre en su nombre; y Él prometió que lo haría.
Y te ruego Padre que Tú nos oigas en el nombre de Cristo, y santifica esta reunión para Tu propia honra, recibe la gloria de este servicio. Ayúdanos mientras hablamos y ministramos a Tus hijos, porque ese es el propósito por el que estamos, para glorificar a Dios, porque te lo pedimos en el nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesús. Amén.

11 En el libro de Éxodo, el capítulo 14… y solo queremos leer una línea o dos luego un pequeño texto… Mi tema es en esta noche, tal vez un poco extraño, y es… Quiero hablar sobre el tema: “Amor Divino y Gracia Soberana”. Y cuando ha sido proyectado y llega a su final, su destino, luego viene la gracia soberana y se encargará. Y en el libro de Éxodo…
Moisés… y Moisés le dijo al pueblo, no temáis, quedaos quietos y verán la salvación de Jehová…
Eso es para un texto… o (mejor dicho) la lectura de la escritura.

12 Ahora, estamos enfrentando un día que es profetizado para nosotros, ese amor fraternal llegaría a ser un asunto extraño entre la gente. Y es a mi humilde creencia que ese es el mayor de todos los dones que hay en la Biblia de Dios.
Si el Señor Jesucristo se parara en la plataforma en esta noche, y me mirara a la cara, y dijera: “Te voy a dar tu elección: Puedes ser una gran persona, un gran ministro; te daré un don de predicar el evangelio, o te daré el don de sanidad Divina; te daré el don de profecía; te haré un profeta, o cualquiera de los afables dones de la fe. Cualquiera de los dones que están en la Biblia te los daré todos a ti, pero te retendré el amor de ti; o más bien, te daré el amor y te retendré el don de ti”.
Yo diría: “Señor, quítame todos los dones, pero déjame tener el amor”. ¿Ven? Porque no importa cuántos dones tengamos, ellos no nos harán ningún bien, excepto el amor de Dios es el motivo detrás del don. Debemos tener amor.

13 Y al ver este gran día aparecer en el que estamos viviendo, donde el egoísmo y la indiferencia entre la gente, tribus de seres humanos de la tierra, eso entristece mi corazón. Y meditaré sobre eso en una forma distinta, si Él ya no hubiese dicho que este día estaría aquí, donde estarían en contra el uno del otro, y las cosas que acontecerían. Y el amor sería un asunto extraño en estos días.
Ahora, ¿Se dio cuenta que Ud. siendo la persona que es, que Ud. no es del todo carne? Ud. es espíritu y carne. No solamente eso, pero Jesús dijo que la Biblia dice, que somos, en una forma miniatura, dioses. Jesús dijo eso. Somos… Él dijo, si eso fue con los profetas y así sucesivamente del Antiguo Testamento, a lo que Jesús se estaba refiriendo, dijo: “Está escrito en vuestra ley, que sois dioses”. Si Él los llamó dioses, a quienes viene la Palabra de Dios, y entonces ¿porque no Él mismo, siendo el Hijo de Dios, cuando Él se hace igual con Dios?“ Ahora somos… en una forma amateur somos creadores.

14 Yo solo quiero hablarles desde mi corazón ahora, antes del servicio, porque cuando lo predico me enfada. Hay dos unciones diferentes; una de ellas es para las visiones, y la otra es por la Palabra. Y entonces, si uno sigue verdaderamente la Palabra y la predicación, entonces el servicio… no se puede aguantar mucho las visiones. Son dos dones diferentes, y si Ud. está fundamentando la congregación con uno de esos, y después se vuelve hacia el otro, entonces es… Uds. saben a lo que me refiero. Entonces… Pero, aunque somos una audiencia pequeña aquí, queremos colocarla alrededor de la Palabra lo más posible que se pueda, y luego tener un pequeño servicio de sanidad por causa que hay muchos enfermos.
Ahora ¿Alguna vez vio a alguien que Ud. simplemente le encanta estar a su alrededor? Seguro que sí. Hay gente a la que Ud. conoce y con la que se relaciona, que Ud. simplemente ama estar cerca de ellos. Hay un ambiente con ellos que Ud. solo quiere estar reunido con ellos, luego hay personas finas que Ud. conoce, son gente muy fina y aun así hay algo con ellos que Ud. de alguna manera, no se siente en cómodo cuando está cerca de ellos. Ud. solo… Ud. no quiere herir sus sentimientos; ellos son sus amigos. Ud. los ama, pero simplemente hay una diferencia entre ellos y esta otra persona. Bueno, lo que es, es que creamos esa atmosfera alrededor nuestro.

15 Ahora, yo soy un conversador la vida salvaje y demás, y lidié con la vida salvaje. Mi madre es mitad india cherokee, y me agrada la vida salvaje, por lo tanto, yo estudio a Dios. Mi primer estudio de Dios fue por medio de la naturaleza, observando lo que Él hizo en la naturaleza, como Él observa y lo que Él hace.
Y hay uno de los mayores impedimentos en la iglesia hoy, aquí mismo en Edmont, y en toda… o no en Edmont (No quise decir eso). Quiero decir en Prince Albert, y entre otras personas por todas partes en donde hay miedo, pero el amor, el perfecto amor echa fuera el temor. Entonces, la razón por la que Ud. tiene mucho miedo es porque la verdadera templanza aún no ha entrado. Y cuando hay amor genuino, todo temor se va, cuando Ud. verdaderamente ama al Señor…

16 Ahora, yo no los estoy condenando; yo solo estoy procurando traer algo a la luz para que Ud. pueda mirar a… Porque después de todo, si hay un… Estas personas enfermas que están sentadas aquí, y pecadores etc., y las diferencias, ¿Qué hace todo esto? Yo no creo que Dios esté complacido con eso. Entonces, debe haber algún remedio. Y si podemos encontrar ese remedio, tenemos que usarlo. Y la cosa que es, es la falta de amor. No importa cuantas profecías tengamos, cuantos grandes predicadores, cuanta teología sepamos, a cuál iglesia grande pertenezcamos, si el amor no moldea todo eso, no tiene efecto.
Y aun en primera de Corintios 13, Pablo dijo: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia; y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo amor, nada soy”.

17 Entonces, nosotros las personas vamos más o menos atrás de los dones en lugar de buscar al dador de estos. ¿Ven? Debemos regresar a ese lugar. Uds. son una gente maravillosa, pero primero deben volver, y la llave que abre toda puerta para todos… Hemos dejado la llave y hemos corrido hacia la puerta, y luego cuando Ud. llega allá, se da cuenta que la puerta no abre porque Ud. no tiene la llave.
Digo esto muy a menudo, en los viajes por el mundo he hallado dos diferentes clases de personas; una de ellos son los fundamentalistas, el grupo de donde salí: los bautistas.
Posicionalmente, ellos saben dónde están, pero no tienen mucha fe con eso, y el otro grupo son los pentecostales. Ellos tienen mucha fe, pero no saben quiénes son.
Es como un hombre que tiene su dinero en el banco y no sabe escribir el cheque, y el otro hombre no tiene dinero en el banco, pero sabe escribir el cheque, si pudiera juntar a los dos, Ud. lo recibiría.
Ahora a la iglesia lo que le falta es el amor divino, no quiero decir amor afectuoso los unos con los otros. Lo que quiero decir es el amor ágape, el amor santo, y tenerlo en abundancia en su corazón hasta el punto que Ud. ama al Señor y a todo… Ud. solo toma Su Palabra por ese amor. Ud. no debe de desconfiar en Él.

18 Mi esposa está presente aquí sentada. Cuando nos casamos. La tomé para que fuera mi esposa. Yo le prometí vivir y serle fiel hasta que la muerte me separara de ella; y ella prometió… nos separara; y ella me prometió lo mismo. Ahora, eso no es una ley, cuando salgo para el extranjero o algún otro lugar que voy a estar lejos por un largo tiempo, yo no tengo que ir y decirle: “Señora Branham, te voy aplicar la ley mientras estoy fuera, no vayas a coquetear con algún otro esposo, no quiero que hagas tal y tal cosa”. Yo no digo eso.
Ahora, ella no viene a mí y dice: “Señor Branham, y te diré. Tú no vayas a coquetear con algunas esposas, y no debes hacer esto o aquello”. Nosotros no pensamos de esa manera, solo nos amamos el uno al otro.
Cuando estoy listo para irme, nos arrodillamos en el cuarto, y los sostengo a cada uno por la mano, y la otra mano la levantamos hacia Dios, y decimos: “Gracias Padre, por ayudarnos y ser tan bondadoso con nosotros, ahora debemos separarnos porque Tú dijiste: Si no dejaras esposa, hijos, y todos, y seguir en pos de mí, no eres digno de ser mi discípulo. Y ahora Padre, no importa lo que yo haga, todavía no soy digno de ser tu discípulo, pero esto es solo una cosa pequeñita que podemos hacer, pero estamos dispuestos de hacer esta cosa pequeñita por el amor que tenemos por Ti, como sabemos que Tú lo tienes por nosotros”.

19 Cuando terminamos con la oración, le doy un beso de despedida y le digo: “Adiós, cariño”.
Ella dice: “Adiós, estaré orando por ti, Billy”. Eso lo concluye. No hay un, “No harás, no tendrás” nada de eso.
Ahora, cuando estoy allá dentro en el campo, cuando estoy allá afuera en el campo, yo sabría, y… ella no tiene que preocuparse por mí. Yo no me preocupo por ella, mientras la ame de la manera que lo hago, ella nunca tendrá que preocuparse, entonces tenemos confianza el uno con el otro, como esposo y esposa, porque nos amamos el uno al otro, eso sencillamente lo concluye, nosotros no… solo continuamos con nuestro rumbo de la vida.

20 Ahora, aun sabiendo que yo pudiera hacer algo malo y salirme con la mía, ir donde ella, confesar mi pecado, y decirle que hice algo errado, aun así, no lo haría. Si ella me perdonara y me dijera: “Está bien Billy, sé que eso fue un asunto que me has explicado; yo te perdonaré; solo olvidemos eso”.
Aun así, no lo haría porque la amo demasiado para hacer eso. Yo la amo; no la lastimaría, aunque me perdonara.
Yo sé que eso haría una cicatriz en su corazón si hiciera algo malo. Y si pienso eso con ese amor filio, amor humano hacia mi esposa, ¿cuánto más tengo que tener con mi Salvador? No importa si es esto o aquello, yo quiero complacerlo a Él; yo quiero amarlo a Él, y que Él pueda decir: “Ese es mi siervo”. Yo le puedo decir a él ve allá y él obedecería“.
Yo quiero decir: “Ese es mi Señor, si Él me envía aquí, yo iré”. Y eso es el amor, es algo que nos empalma junto con Dios, y eso elimina todo el temor.

21 Ahora, si alguien viene y dice: “La señora Branham no le es fiel”. Yo no lo creería; no pudiera hacérmelo creer. No, señor, porque yo tengo confianza y amor. Yo no diría: “Oh, ¿cree que ella es así? ¿Qué acontecerá con mis hijos?” No, en primer lugar, no lo creería porque yo la amo, y mientras yo la ame de esa manera, tengo confianza en ella como mujer.
Y no importa lo que Ud. diga: “Los días de los milagros ya pasaron; Dios no hace esto, y Dios no hace aquello”. Más vale que guarde su aliento. Yo lo amo a Él, y le creo, y lo tomo a Él en Su Palabra, entonces eso lo arregla todo; eso es todo. Dios así lo dijo. Y si Ud. puede llegar al punto de amarlo a Él, eso echara fuera el temor que Ud. tiene de que Él no guardará Su Palabra. Eso es la verdad.

22 Ahora, Israel, en nuestro texto de esta noche ha llegado al punto donde Dios, por Su gracia por medio de Su Palabra, le había prometido al padre Abraham que su simiente moraría en una tierra extraña y entre gente extranjera por cuatrocientos años y serian extranjeros-mas Dios concedió, al final de los cuatrocientos años, que Él los sacaría. Cuando se acercaba el tiempo de la promesa, como se pueden imaginar en nuestro texto de esta noche, llego el momento que la promesa de Dios se acercaba. Y Dios siempre mantendrá Su promesa, no importa cuán absurdo parezca, Dios guarda Su promesa, ¿creen eso? Siempre guarda Su promesa, y algunas veces Él lo hace de la manera más absurda.
Ahora, Moisés había fallado con todo su entrenamiento militar en liberar al pueblo, él fue entrenado por el faraón, bajo las enseñanzas bíblicas de su madre, que él iba a ser el libertador. Él fue entrenado para tomar el lugar del Faraón, ser un gran líder militar de la nación imperial; él tenía todo para derrotar al mundo. Y un día él pensó: “Es hora que me vaya, tengo mi grado de Licenciado en Artes, y Doctor en Divinidad, solo iré y tomaré el control del asunto”. Y mató a un egipcio y se halló que estaba fuera de la voluntad de Dios, y fue extranjero en la tierra por cuarenta años.

23 Pero un día en la parte de atrás del desierto, después que habían pasado cuarenta años, y él era un hombre de ochenta años, con las barbas largas, y el cabello blanco colgándole desde su calvicie en la cabeza, tal vez, caminando por allí con su bastón en su mano, Dios se encontró con él en la zarza ardiente, porque Dios guarda Su promesa, ¿Lo ven? Dios cumple cada promesa, y Dios había traído a Moisés al mundo que para cumpliera con un trabajo, y Dios decidió que Moisés iba a llevar a cabo su plan, entonces le dio una educación un poquito diferente.
Y amigos, me temo que, en esta noche, y lo digo con respeto y reverencia: me temo que le estamos dando a la iglesia la educación errada; les estamos dando la educación de la letra muerta, y no la experimentalista desde el punto de vista del nuevo nacimiento para conocer el verdadero, vivo Señor Jesucristo resucitado, el cual es el mismo en esta noche como lo fue en los días pasados.

24 Moisés, en la luz de aquella zarza ardiente, como todos Uds. los cristianos la conocen, Moisés encontrándose con el Ángel del Señor en la zarza ardiente, estuvo mejor equipado con cinco minutos en que habló con Dios cara a cara que los cuarenta años de entrenamiento de teología. Y yo digo en esta noche, con todo respeto… Aquí lo tienen, es mejor que se abrochen los cinturones porque aquí viene. Mire, un hombre está mejor equipado para predicar el evangelio y pararse frente a la audiencia al tener cinco minutos delante del Dios Todopoderoso que si todos los seminarios alcanzaran cien años de experiencia. Correcto. Hay algo que ocurre, y algunas es absurdo.
Mire a Moisés, asustado y huyendo de Egipto lo más lejos que pudo, allá en la parte de atrás del desierto, mirando hacia atrás, quién venia. ¿Lo iba atrapar el Faraón?

25 Se dirigió a la parte atrás del desierto, se casó con esta joven de color y tuvo dos hijos. Con temor de regresar a Egipto, pero en la presencia de Dios y viendo la gloria de Dios, y la gloria de Dios fue la sanidad Divina, sanando su mano con lepra y obrando un milagro, él tenía dos dones diferentes, y él llevó a cabo este milagro y luego…
Echemos un vistazo a Moisés, vean cuan absurdo parecía. Ahora, esto es para algunas personas que creen que Dios no hace cosas absurdas, algunas veces, para la mente suya, ¿ven? La sabiduría del mundo es necedad a la vista de Dios. Correcto. No importa cuanta sabiduría Ud. tenga. Ud. es un necio a la vista de Dios. Y la sabiduría de Dios, a veces parece necedad para la mente humana. Esa es la manera de cómo se contradicen los unos a los otros.

26 Miren a Moisés, hablando de algo que parece absurdo. Ahora, Moisés camino por cuarenta años antes, como un joven entrenado del mero principio con todo el ejército egipcio detrás de él, y todo lo demás, huyó de la presencia del Faraón. Y aquí está él, con ochenta años de edad, con una vieja vara en su mano… Véanlo descendiendo la mañana siguiente. Tenía a su esposa sentada en una mula con un hijo en la cintura, guiando a su pequeño y viejo asno, el viento soplando, con un bastón camino a Egipto.
“¿A dónde vas Moisés?”
“Voy bajando para conquistar a Egipto”.
“¿Qué? ¿Qué vas hacer?”
“Voy bajando para conquistar a Egipto”. La nación militar más grande del mundo, con millones de hombres armados y carruajes y lo mejor que había en el mundo… Sería hoy en día como ir a Rusia u otro país con nada en las manos.

27 ¡Bajando para conquistar! Con ochenta años y las barbas grises, guiando una mula con su esposa y un hijo en cada lado de la cintura, caminando rápido a lo largo del camino… “¿A dónde vas?”
“Voy hasta Egipto para conquistarlo”. Pero lo hermoso del asunto es que él lo hizo porque Dios así lo dijo, eso lo concluye. No importa cuán absurdo parezca, si Dios lo dijo, eso lo concluye. Eso es todo.
No importa cuán extraño parezca. Ud. dice que Ud. actúa extraño; ellos parecen extraños; ellos son raros. Algunas veces el pueblo de Dios es raro. Él dijo que lo eran, ¿ven? Y ellos actúan raro a la mente carnal, pero una vez entran en la presencia del mismo Ángel de la zarza ardiente, Ud. actuará de la misma manera, Ud. tendrá un cuidado extraño de las cosas. Ud. dirá: “Primero tengo que ver eso, tengo que saberlo”. Pero tiene que ser una mente convertida.

28 Ahora, ellos eran… en nuestro texto de esta noche: de cómo Dios quiere proyectar a Ud. Su Divina gracia soberana.
Ahora, ellos saldrían, aquí están los Israelitas, habían escuchado a Moisés, habían asistido reverentemente, habían tomado el cordero de sacrificio y lo inmolaron, pusieron la sangre sobre el dintel de las puertas, y sobre los postes, una señal de la cruz, que el ángel de la muerte no entraría en sus hogares. Se habían separado de todas sus posesiones.
Uds. saben, el problema del asunto es que no queremos separarnos. No nos agrada hacer eso, pero Dios quiere que nos separemos. Nosotros queremos ser sociables; Dios quiere separadores. Y Ud. algunas veces tiene que salir y pararse solo, si alguna vez camina con Dios.

29 Y entonces, aquí está moisés; ahora, él sacó los hijos de Israel; ellos lo siguieron a él, ellos estaban saliendo. Y en lugar de bajar a la tierra de los filisteos… Dios pensó si… El pueblo dijo… “Seguramente si ellos ven la guerra, sus corazones se deprimirán, y se devolverán”. Y entonces Él los guío por todo el desierto.
Y estoy tan contento que Dios siempre nos lleva por medio de la jornada del desierto. Allí Él nos puede tener a solas, estar solo con Dios. Y en esta experiencia del desierto… ¿No es extraño de cómo Dios nos guía en las grandes pruebas y tribulaciones? Fíjese en aquellos israelitas fueron guiados. Observe las aguas del Mara y como… El desierto del pecado y todos esos distintos lugares.

30 Como la ruta de Dios guía, a unos por medio del agua, a otros por medio de inundaciones, a otros por fuertes pruebas, pero a todos por la sangre; Dios guía a Sus hijos de formas muy extrañas y raras. Pero Dios obra de formas misteriosas, para llevar a cabo sus maravillas, tiene que ser formas misteriosas o Él no podría ejecutar las maravillas.
Aquí los tienen, separados de todo lo que ellos tienen, de todos sus asociados, los sacó bajo la guianza del Espíritu Santo, el Ángel de Dios, la columna de fuego. Ellos seguían la columna de fuego y la luz, llegaban a un lugar donde estaban todos arrinconados, todos arrinconados en un lugarcito. De este lado estaba el desierto, las montañas, el desierto, y aquí el Mar Rojo, el ejercito del Faraón persiguiéndolos con espadas y carruajes. Y aquí estaba en un pueblo que se había separado, y amaban al Señor, y creían en el Señor, habían sido traídos a una sin salida.

31 Pienso en este jovencito que está sentado en una silla de ruedas, he visto a la madre levantarlo de la silla de ruedas. Mi esposa que anoche estaba sentada allá atrás y casi llora al ver al jovencito solo jugando pacientemente con sus dedos, una criaturita lisiada.
Al meditar en las maravillas aquí, tal vez algunos de Uds. que tienen cáncer. El doctor dice: “Sencillamente se ha hecho todo lo que se puede hacer, mis habilidades me enseñan que ya no puedo hacer más”. Y algunos de Uds. con esa cosa horrible de problemas cardiacos, ahí sobre Ud., se sienten bien, fuertes y con buena salud, y tal vez dentro de una hora ya son un cadáver. Libres y aún cristianos…
Pero Dios algunas veces permite eso, solo para mostrar Su soberano amor hacia Ud. y Su soberana gracia. Él quiere hacerlo. Y ahora, ¿cómo puede Ud. entender a menos que alguien le diga algo acerca de eso? La fe viene por el oír y el oír de la Palabra. Eso es la Escritura. Y todas las cosas que hacemos tienen que estar basadas en la Escritura, o yo mismo no la recibiría. Alguien dice: “Hermano Branham cree Ud. que Dios hizo esto…”
Yo digo: “Yo no digo eso… Él puede hacer cualquier cosa que Él quiera, pero a mí solo me agrada quedarme con la Palabra; sé que eso es lo correcto porque Dios así lo ha dicho, y yo lo creo”.

32 Ahora fíjese en Israel, justo en el rincón, con la muerte justo detrás de ellos allí acechándoles, ¿lo ven? Ahora, tal vez Ud. está sentado en el mismo lugar en esta noche. Ud. ama al Señor; Ud. se salió y viene a la iglesia en esta noche, sabiendo que la muerte está justo detrás de Ud. el cáncer, problemas del corazón, tuberculosis, muchas cosas.
Una dama acaba de llamar; la traen desde Calgary para estar aquí mañana; una madre que está a punto de tener su bebé, no la pudieron meter en el avión, y ella viniendo hasta aquí en un tren Pullman, con tuberculosis, y en pocos días será una madre. Pero, ella dijo que venía con fe, creyendo. Allí lo tienen, algo se está moviéndose en su corazón.
Cuando un abismo llama a otro abismo, tiene que haber algo que responda a eso, antes que pueda haber un abismo que llame, tiene que haber un abismo que pueda crear a ese abismo, algo que llame. Yo creo que la mujer estará sana; yo creo con todo mi corazón. Una cristiana, una mujercita alemana, pero Dios de seguro por Su gracia sanará a esa persona.
Dice: “Hermano Branham, ella ¿una cristiana en la sin salida? Dios hace esas cosas para mostrar Su amor.

33 Ahora, allí estaba Israel justo en el rincón, después de salir, el temor del Señor. Aquí los tienen, justo de espaldas, la muerte exactamente acechándoles, el polvo de las ruedas acercándose. El desierto… Ellos estaban enredados allá en alguna parte y se los tragarían si salían por ese camino, delante de ellos estaba el Mar Rojo, y no lo podían cruzar al otro lado, ¿Qué iban hacer? ¿No es extraño? Nuestro Padre celestial justo sentado atrás diciendo: “Solo miraremos este cuadro desarrollarse”.
Entonces, ¿qué hicieron? Ellos apelaron su caso a Dios. Y Moisés comenzó a orar, el Señor habló a Moisés, sin duda que fue por visión. Moisés salió entre el pueblo y dijo: “Estad quietos”. Me encanta eso. “Estad quietos y ved la salvación de Dios”. Esa es la forma de hacer esto. Solo quédense quietos y observen. Oh Él es real. “Estad firmes, y ved la salvación de Dios, porque estos egipcios que estáis viendo hoy, nunca más para siempre los veréis”.
Como le gustaría saber que esa tarjeta que Ud. vio en el consultorio del doctor, y que él la volteó y escribió en ella: “Muerte”, Ud. no la verá más, porque Dios con toda certeza vendrá en Su magnificente gracia y lo libertará, cuando el amor se proyecta.

34 Ellos dijeron: “Señor, te amamos. Salimos en Tu Palabra, Tu profeta nos advirtió, vemos que Tú estás con él por las señales y maravillas que haces con él, y sabemos que Tú estás con él. Y la Palabra de Dios está allí, Y nos ha ordenado venir, y él nunca nos dijo algo que fuera contrario a Tu Palabra porque Tú nos diste la promesa”. Amén. Allí está.
Tenemos el derecho de creer, dijeron: “Tú dijiste en Tu Palabra que nos libertarias, y ese momento se está acercando”. Aquí viene el hombre con señales y maravillas que le siguen, y que no podemos argumentar. Sabemos que él es Tú profeta. Y sabemos que fue enviado, que Tú lo enviaste, y te amaremos Señor, porque somos el pueblo, ovejas de Tu prado, y ahora te seguimos a Ti. Y estamos aquí afuera, y sabemos por señal que Tú estás con nosotros, y aquí estamos, la muerte viene detrás de nosotros“.

35 Ahora, ¿qué hicieron ellos? Proyectando el amor, el amor divino de Dios. Y la gracia soberana tendrá que actuar en su lugar, ¿Lo ven? ¿Qué aconteció? Dios le dijo a Moisés: “Diles que se queden quietos, ellos me aman, que no estén alterados. Los pasos del justo son guiados por Jehová”.
No importa lo que venga, Dios lo ordena. Tal vez por medio de pruebas, tal vez por problemas y tribulaciones, pero mientras Dios este guiando, ¿Qué diferencia hace? Dijo: “Ahora diles que se queden quietos. Ellos me aman, ellos me están proyectando al probar que creen en Mí, dando un paso en Mí Palabra, y ellos lo creen. Y ahora ellos están al final del camino. El amor los ha llevado tan lejos como se puede, entonces ahora Yo me proyectaré a ellos. Ellos me proyectaron amor hacia mí. Yo proyectaré Mi Divina gracia y poder para con ellos”. Dijo: “Ellos están en el fin; ya no pueden hacer más. Pero ellos aún Me aman y Me creen. Entonces la gracia obrará en este caso”.

36 Y ella obrará en su caso en esta noche, obrará en cada caso. Obsérvenlo a Él. Entonces ¿Qué aconteció? Dios hizo que un viendo del oriente descendiera. Moisés no hizo nada, solo caminó directo hacia la orilla del mar… o al costado del Mar Rojo y solo ondeó su mano. El mar retrocedió. ¿Qué ocurrió? El pilar de fuego que les estaba alumbrando, y guiándoles, se dio la vuelta y se paró entre ellos y el peligro. Y para ellos había oscuridad; para Israel fue luz durante toda la noche. Estoy tan contento que hay una luz bendita y santa cuando el mundo está caminando en tinieblas. El cristiano camina en la hermosura de la luz del Espíritu Santo. Amén.
Recuerdo que hace muchos años en la antigua iglesia bautista, acostumbrábamos cantar: “Caminaremos en la luz, hermosa luz, viene donde las gotas de rocío de misericordia son brillantes; Brilla a nuestro alrededor día y noche, Jesús es la luz del mundo”. Camine con Él. El mundo estará en tinieblas, ellos lo tildan a Ud. de toda clase de cosas, porque ellos caminan en las tinieblas, pero Ud. está caminando en la luz. Él está parado entre Ud. y el peligro.

37 Entonces, ¿qué aconteció? Moisés no hizo nada sino estirar sus manos, retroceder. Y luego el Señor hizo levantar un viento fuerte del oriente. Y mientras Israel estaba cómodamente, sin una pizca de duda en su corazón, tal vez recostados, tomando una siesta, en la luz del Ángel del Señor y el ejercito del Faraón avanzando en contra los unos a los otros. Ellos no sabían que hacer. Estaba tan tenebroso que Dios estaba obrando a favor de ellos.
¿No es eso maravilloso? Dios obrando a favor de ellos.
¿Qué estaba haciendo Él? Aquel viento comenzó a soplar: “Fiu” y el mar comenzó a retroceder. Entonces Él puso a todo el mar como una pared retrocediendo. Entonces, ¿qué aconteció? Luego Él comienza a secar la tierra, lo suficiente para que ellos pasaran, no con carros que rodaban, lo suficiente para que caminaran. Dios en Su infinita misericordia, cuando el amor divino los había llevado a esa situación, la gracia Divina se proyectó para aquellos amorosos. Y Dios los libertó con seguridad hasta el otro lado.

38 Hace unos días en una reunión, de los Hombres Cristianos de Negocios de Minneapolis, yo estaba hablando. Y allá estaba un hombre, el Señor Krause, un caballero cristiano muy fino, un inventor de la gran compañía de arado en América, una de las más grandes obras de arado en América, él es el dueño. Él estaba en la plataforma y lo oí en esta convención contando un testimonio.
Y él era un gran amigo de amigo, Oral Roberts. Y él amaba a Oral Roberts. El hermano Oral Roberts es un caballero cristiano fino, y entonces él dijo… Pero tenía su confianza en Oral, él dijo: “Ahora…” él solo había sido un miembro tibio de iglesia, pero vino a las reuniones de Oral Roberts y fue salvo, y él recibió el nuevo nacimiento, y él solo dijo que estaba pasando un buen tiempo; pero su confianza estaba en Oral Roberts.

39 Entonces, un día el contrajo una enfermedad. Bueno, Ud. ve, Ud. puede poner la confianza en el asunto errado. Si Ud. tiene la confianza en el hombre o en su iglesia o en su organización, es mejor que la saque de allí ahora mismo y ponga su confianza con su amor en Cristo. No funcionará. Él amaba al Señor, pero él pensó: “Bueno Oral Roberts es su representante, entonces yo solo… iré hasta donde Oral”.
Entonces, él contrajo un serio problema en su cuerpo, él va a cenar con el hermano Roberts, este es su testimonio.
El hermano Roberts estaba hablando con él, y él le dijo que tenía una condición seria con el riñón, o algo muy malo.
Oral Roberts dijo: “El Señor se encargará de eso”. Se acercó y oró por él, Dijo: “¿No se siente mejor?”. Él dijo: “Si, me siento mejor”. Entonces, cerca de unas pocas horas, aquí volvió esto de nuevo. Él va como unas tres o cuatro veces hasta donde Oral Roberts.
Bueno, eso no le hizo ningún bien, entonces él dijo: “Señor, ¿qué es lo que sucede?”, él dijo: “Ya sé lo que haré: iré y me pararé frente al hermano Branham, y él me dirá por profecía que fue lo que causó eso”.

40 Bueno entonces él fue hasta Shreveport donde yo estaba, él procuró entrar en la línea noche tras noche, y no lo lograba. Ninguna tarjeta fue… él obtuvo una tarjeta, pero nunca fue llamado a la línea de oración, entonces yo me fui a México, eso le falló. Entonces él iba a todo aquel que sabía que predicaba sanidad Divina y hacia que ellos le colocaran las manos para orar por él. Bueno, eso no le causó ningún efecto, él dijo: “Bueno…”
Él fue a la clínica de los hermanos Mayo para detectar. Su doctor le dijo que había ocurrido, entonces él fue a donde los hermanos Mayo para hallar lo que ocurría, entonces cuando él fue allá, ellos le dijeron: “Ud. tiene una sola oportunidad entre diez mil que han salido de la mesa quirúrgica”.

41 “Bueno” dijo él: “Entonces, creo que este es el fin”. Luego él regresa a casa y ora; él dice: “Señor Jesús, Tú conoces de antemano mi caminar; ahora conoces mi caminar, sabes que he procurado vivir para Ti. He hecho de todo. He testificado por todo el país con los hombres de negocios. Te he dado mi vida entera, he hecho todo lo que se puede desde que llegué a ser cristiano hace cuatro o cinco años, para servirte. Y aquí ya es el fin del camino. Te amo Señor, tengo solo una salida, y tal vez sea una operación. Estoy confiando en Ti”. Regresó y le dijo al doctor: “Opéreme”.

42 Y cuando él se fue a dormir, él dijo: “Bueno Señor ahora, Tú sabes que te amo, quiero que sepas que te amo, y si tengo que morir en la mesa quirúrgica, bueno te amo con todo mi corazón”.
Y se durmió por causa del éter, alabando al Señor, porque él lo amaba a Él. ¿Qué ocurrió? El amor había llegado a su fin. Correcto, él amaba a al hermano Roberts, el hermano Roberts es un hombre. Él me amaba. Yo soy un hombre, él amaba a otros hermanos, Valdez y a otros más. Ellos eran hombres, Pero cuando él se dio cuanta, y que todos los hombres habían fallado, y lo único que él solo tenía una cosa que mirar, y eso era Cristo. Ese es el único. Allí, él estaba en el carril correcto.
Y cuando él estaba entrando a la sala de operación, él dijo: “Ahora Señor si muero, te amo con todo mi corazón, ellos le habían dicho que tenía una oportunidad entre diez mil (Los mejores doctores en el mundo), una solo oportunidad entre diez mil”.
Y cuando él despertó, toda la sala estaba alumbrada con la gloria de Dios. Y el doctor dijo: “Nunca he visto algo como eso en toda mi vida”.
En unos cuantos días él se recuperó normalmente, él nunca había visto algo así acontecer. ¿Que fue eso? cuando el amor divino se había proyectado en la dirección correcta, entró la gracia soberana y tomó su lugar. Amén. Lo hará siempre.

43 Ojalá pudiera contarles unas cuantas experiencias solo por un momento. ¿Cuántos han leído mi libro de la historia de mi vida? Uds. recuerdan allá… Gracias. Allá donde ese maniático en Tacoma, Washington, creo… o fue en Portland, Oregón. (Creo que el libro narra ese caso). Aquella noche parado allá en la plataforma delante de miles de personas, un maniático corrió a la plataforma para matarme. ¿Recuerdan haber leído eso? y ¿qué aconteció?
Ahora cuando aquel hombre corpulento avanzó hacia allá arriba… yo pesaba ciento veintiocho libras, y él pesaba casi las doscientos cincuenta o doscientas setenta y cinco libras, cerca de siete pies de altura [2.13 mts], un hombre realmente corpulento, salvaje como él solo, sus ojos eran dominantes, él acababa de golpear a un predicador en la calle; él se había escapado de una institución mental, se escapó, golpeó a un predicador. Él tenía una obsesión por los predicadores, él golpeó ese individuo, le rompió la mandíbula, su clavícula.
Yo acababa de guiar a Cristo a dos oficiales de la policía, allá atrás en el vestidor. Una de las madres había sido sana la noche antes, y ellos habían llegado allí, y estaban en el vestidor esperando para verme, yo los guie a ellos al Señor Jesús.

44 Y mientras hablaba de la fe, este hombre corpulento bajó por el edificio, corrió para subirse en la plataforma de esta manera, y todos los predicadores estaban asustados. Ellos lo conocían, y él dijo: “Tú eres una víbora en la grama, tú hipócrita”, y él dijo: “Tú ahí, haciéndote pasar como un siervo de Dios. Yo te demostraré que tan hombre de Dios eres, romperé cada uno de tus huesos de ese debilucho cuerpo”.
Ahora, él podía hacerlo. Subió hasta donde yo estaba con sus manos así, y apretando sus dientes, hizo “Rrrrr” y cuando llegó hasta mí [El hermano Branham hace el sonido de escupir] justo en mi cara. Yo solo me paré y lo miré.
Y ¿saben qué? Ojalá siempre me pudiera sentir como en aquel momento. Y en lugar de despreciar aquel hombre, en lugar de odiar aquel hombre, sentí lastima por él. Lo amé, “Pues”, pensé: “Ese hombre no quiere ser así, no importa lo que él haya dicho, no es él que habla así, él quiere ser un hombre normal; él quiere amar a sus bebés, a su esposa como su dulce esposita, él quiere entrar en la noche y agarrar a sus bebecitos y jugar con ellos, salir y trabajar, y llegar y poner en sus brazos alrededor de su esposa, y tener un hogar como cualquier otro hombre, ese no es el hombre. Ese es el diablo en ese pobre hombre”.

45 Y haciendo eso… Ahora, escuche con atención. Al ocurrir eso… Desearía que eso sucediera justo aquí a cada alma. No habría ni una persona débil entre nosotros en los siguientes cinco minutos, Ud. no puede obligarse a hacerlo, tiene que ser por medio del don de Dios. Y mientras estaba parado allí, yo lo amé. Y pensé: “Pobre individuo”, y justo cuando yo hablaba, proyectándole…
Ahora, Ud. no puede aparentar. Eso es lo que ocurre con la llamada cristiandad. Ud. está procurando de actuar algo que no es. Ud. no puede engañar a un animal salvaje. Muchas veces yo he enfrentado toda clase de animales, algunos dicen: “¿Hermano no tiene miedo?” No, Señor. Yo los amo, y ellos lo saben. Ud. no los puede engañar.

46 Yo he andado… Yo acostumbraba a montar mucho, cabalgué en diferentes rodeos por muchos años; Yo caminada hacía caballos salvajes, y de alguna manera en pocos minutos, aquel caballo ponía su cabeza sobre mi hombro. Yo solo le ponía una manta sobre él, y lo caminaba con un poquito con una manta sobre él. Luego le colocaba las alforjas encima de él, y lo primero que Ud. sabe es que lo cabalgaba, ¿ven? Él lo ama a Ud. y si Ud. lo ama verdaderamente, él lo sabrá.
Ahora, escuche, quiero contarles algo. Los seres humanos son más inteligentes que los animales, Ud. no puede decirle a la gente que Ud. les ama… Ellos no lo creerán, a menos que eso genuino esté allí para probarlo. Entonces Ud. dice: “Oh hermano, Ud. sabe, nosotros tenemos un gran compañerismo” ¿Y allá adentro en su corazón guarda rencor? Él sabe la diferencia. Dios lo sabe, su vecino lo sabe. Ud. tiene que estar limpio y sin tapujos decir: “Señor Dios, crea en mí un corazón limpio para amar”.

47 Y cuando aquel pobre individuo parado allí… en lo más profundo de mi alma, sentí lastima por él, y justo cuando sentía lastima, el Espíritu Santo comenzó hablar, y el hombre cayó sobre mis pies. Es maravilloso ver lo que Dios puede hacer cuando el amor…
El amor es la fuerza más poderosa que hay. ¿Sabe Ud. que Dios es amor? Aquel que ama es de Dios. Ahora. No quiero decir ese amor cariñoso; quiero decir ese amor divino; el amor afectivo crea lujuria, más estoy hablando del amor piadoso, el amor genuino.
Yo solo quiero abrir mi corazón y hablarles de ese lado interior de mi vida. ¿Les gustaría saberlo? Uds. son desconocidos… no, no lo somos. Somos hijos de Dios. Esto está sobre mi corazón decir esto ahora. Iba por otra cosa, pero pareciera que… Les contaré un poquito sobre el lado interno de mi vida.

48 Estoy tan agradecido en esta noche con el Señor Jesús por lo que Él me permite hacer por su pueblo. Yo amo al pueblo. Dios sabe eso. No puedo estar con el pueblo como quisiera estar, porque no puedo ser al mismo tiempo un siervo de Dios y un siervo del hombre. Tengo que pasar mi tiempo… El hombre no lo entiende, porque tal vez él solo conoce una sola clase de amor. Pero yo estoy en una habitación en alguna parte orando, tratando de ayudarlo, y él piensa que debo estar allá afuera de un lado a otro cenando con él o algo así. Pero esa es la diferencia, ¿ven? Él no lo entiende, y nunca lo sabrá hasta que crucemos el rio. Y luego en aquella… Pero el amor, el amor verdadero, yo sencillamente amo a la gente.

49 Yo fui un jovencito que creció en un hogar, no era de buena familia, y parecía que nadie me cuidaba, y en mi propia familia, muchos de los hermanos… Todos ellos bebían y fumaban, y yo no lo hacía. Y yo era la oveja negra en la familia, y cuando hallé que alguien me amaba de verdad, cuando alguien me hizo saber que Jesús me amaba. Pensé: “¿Ud. quiere decir que el Altísimo, el más alto de los altos, el Dios del cielo me ama? Bien, ahora si Él me amará y…”
La primera vez que oré, yo no podía orar, ¿Sabe cuál fue mi primera oración? Yo era un cazador, vivía en el bosque. Yo iba a escribir mi oración y la iba a clavar en un árbol en el bosque. Para que Él… decirle a Él lo malo que yo era y tal vez… Yo sabía que Él descendería por aquel camino en algún momento, y Él leería aquello y me perdonaría. Lo escribí en un trozo de papel, y comencé a pensar: “Pues, me dijeron que Él era un hombre, y si Él es un hombre, entonces Él me entenderá como hombre”.

50 Entonces, salí al cobertizo; estaba completamente mojado busqué un saco y me arrodillé. Yo oía a la gente decir: “Dios me habló”. Bien, yo dije: “Ahora, ¿Cómo debo… si sostengo mis manos de esta manera? O ¿Qué hago?” No sabía cómo hacerlo.
Entonces, pensé: “Bueno, yo creo que en una ocasión yo vi un cuadro de alguien con las manos de esta manera, y puse mis manos así”, y dije: “Apreciado, querido Señor, Señor Jesús deseo hablar contigo por un momento, ¿vendrías aquí por un momento? Quiero hablar contigo por un momento”. Yo dije: “No te escucho, ¿Dónde estás? Yo dije: ”Tal vez no sostuve mis manos correctamente“, y dije: ”Tal vez cruzaré mis manos“, yo dije: ”Señor Jesús si no cruzo mis manos correctamente o lo que sea que esté haciendo erradamente, perdóname, no es mi intención hacer eso de la manera errada; pero ¿vendrías aquí solo por un momento?, quiero hablar contigo, solo un poquito“. Yo dije: ”No te oigo, Señor“.

51 Ahora eso era todo lo que sabía acerca de Dios, pero exactamente allí, cuando le amé a Él… Y dije: “¿Sabes qué? He sido tan malo que Él ni siquiera hablará conmigo”, dije: “supongo que estoy perdido para siempre”. Y comencé a llorar. Dije: “Bueno Señor, de todas maneras, voy a confesar mis pecados”. Dije: “Yo no soy bueno, y”, dije: “Todos Uds. son buenos, pero cuando yo estaba muriendo en aquel hospital, te dije, yo lo hablaría contigo, esto es todo lo que puedo hacer”.
Para aquel entonces, una luz circulaba en frente, y una cruz vino hacia la pared. Mis pecados se fueron. Cuando el amor había sido proyectado, llegó la gracia soberana. Esta respondió. Solo amor genuino, eso es todo lo que Ud. tiene que hacer. “Ame al Señor con todo su corazón, con toda su mente, con todas sus fuerzas”. Obrará en un humano, hará…

52 Aquí hace un tiempo, yo estaba… Tal vez alguien ha visitado los Estados Unidos; agradezco la vista de muchos canadienses finos que van de paso.
Y en esa casa parroquial, yo estaba intentando cortar la grama, y venia gente de todas partes.
Yo salía allí y cortaba como dos o tres hileras, y la primera cosa que Ud. sabe, tenía que correr dentro de la casa, correr detrás de la casa, cambiarme la ropa de trabajo, entrar y orar por algunas personas enfermas, y tal vez entonces el siguiente día antes de salir otra vez, la mañana siguiente salgo muy temprano, y nadie por ahí afuera, ponerme mis overoles, y cortar un par de veces más. Alguien pasaba y decía: “Hola hermano Branham”. Me ponía a conversar y otra carga de la máquina venia. Uds. saben, cuando llegaba al patio trasero, el del frente ya había vuelto a crecer.
Una tarde, estaba detrás del patio, con mucho calor, y yo tenía mi pequeña y vieja máquina corta-grama, y ella estaba avanzando, me quité la camisa; nadie me podía ver allá atrás, solo con mis pantalones a la cintura. Yo estaba cortando con la maquina bien fuerte, y me olvidé de un gran nido de avispas que se encontraba en el rincón, y golpeé fuerte con la maquina cortadora de grama justo en el nido, en un momento estaba cubierto por todas partes de avispas.

53 ¿Saben Uds. los que son los avispones aquí arriba? Son unos insectos grandes que lo matan a uno. Una picadura potente, lo tira a uno al suelo. Entonces, supongo que eran como treinta o cuarenta, tal vez cincuenta avispones grandes, y no tenía la camisa puesta. Y todas ellas estaban sobre mí, ¿Saben que aconteció? Solo antes que pudiera pensar, algo sucedió. Ahora esto suena muy infantil, suena como cosa de niño, pero es la verdad. Pensé: “Pobres bichitos, saben, yo los perturbé. Uds. criaturitas de Dios, de seguro tienen un aguijón; con eso se protegen. Y Uds. son criaturas de Dios, yo las perturbé. Uds. estaban descansando en su nido, y yo las molesté”.

54 Y en lugar de odiar a esas pequeñitas y tratar de pelear con ellas, yo las amé. Y dije: “Pequeñas creaturas de Dios, yo soy el siervo del Señor. Tengo prisa, ese es el motivo que golpeé el nido o la cerca”. Dije: “El pueblo de Dios entra para que yo ore por ellos, y yo soy siervo del Creador, su Creador, ahora en el nombre del Señor Jesús, regresen a su nido. No las molestaré más, regresen directo a su nido”.
Y Dios tendrá las llaves del juicio en aquel día, aquellos avispones solo eran un zumbido tan fuerte como se podía. Y ni una de ellas me tocaron. Y una de ellas tomo el liderazgo y cada avispón hicieron una solo fila regresaron directo y entraron a su nido. ¿Qué fue eso? no lo sé. Algo aconteció. O Dios convirtió su audición para que me oyeran o Él cambió mis Palabras al lenguaje de ellas, o se proyectó el amor que tuve por ellas, algo aconteció. Los avispones regresaron a su nido.

55 Cuando era guardabosque, pasaba por un campo, y fui para poner a un pez en la corriente. Oh, se suponía que debíamos empacar una pistolita vieja, y yo tiré la cosa en el carro, y al otro lado había una persona que estaba enferma. En esa época yo era un ministro, entonces yo iba a visitar al hermano enfermo, trabajaba para vivir. Y acababa de sacar la pistolita, y tiré en el carro, cerré la puerta, y salí hacia el campo.
No pensé en eso, pero dos meses antes de eso, un toro Guernsey había matado a un hombre de color, y él se encontraba en aquel pasto, y yo no sabía eso. Se lo vendieron a otro hombre por allá. Él era un animal fino, y no querían matar, entonces vendieron el animal a este hombre de… a ese hombre allá, el otro lugar. Yo iba cruzando ese campo, y allá afuera en el campo, donde estaban unos pequeños arbustos, de repente se levantó este gran animal. Oh, me pesó el arma. Me alegra que no la tenía, porque probablemente hubiese matado al toro y luego tendría que pagarlo. Pero mientras estaba allí observando, miré hacia atrás, estaba como a unas doscientas cincuentas yardas o trescientas de la cerca [270 mts aprox.], no había ni un árbol ni nada por donde entrar.

56 Bueno, el toro se levantó, y lanzó un bramido, y arrojó sus cuernos al suelo, sacudió la tierra de esta manera, dio patadas, y ahí venía. Yo pensé: “Vaya, este es el fin. Bueno, de seguro que no quiero llegar a mi fin como un cobarde, quiero pararme y enfrentarlo como un hombre”. Pensé que ese era el fin.
Y cuando aquel toro, estando tan lejos como este estadio de largo de mi… en lugar de odiar aquel toro, algo ocurrió, yo lo amé. Y pensé: “Ahora, un momento. Yo estoy en su terreno, él no me estaba molestando, yo lo estaba molestando a él”. Y dije: “Criatura de Dios, yo soy el siervo del Señor; voy camino a orar por Su hijo enfermo. Ahora, ya no te perturbaré más, en el nombre del Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, vuélvete a recostar, y yo no te molestaré más”.
Y aquí venía aquel animal, aquí venía, y yo ya no estaba más asustado por aquel toro de lo que estaría por estos hermanos que están sentados detrás de mí. Y aquí venía. Ojalá pudiera suceder ahora. Y el toro corrió, y cuando estaba a pocos pies de mi, echó las patas hacía fuera, se detuvo, y miró hacía ese lado y hacía este, tan agotado, se dio la vuelta, se acercó y se recostó. Y yo caminé como a cinco pies [1.50 mts] de aquel animal, y el solo me miró, y yo seguí, pasé. Cuando llegué a la carretera y eso me dejó, me sacudí por todas partes. ¿Que fue eso? En la emergencia el amor se proyecta, y entra la gracia.

57 Muchos de Uds. han leído la historia de la zarigüeya, ¿no es cierto? Aquí atrás están sentados Leo y Gene. El julio pasado, hace como un año, ellos estaban en mi puerta, y había una jovencita de color en la ciudad, una mujer hermosa, y había tenido un hijo ilegitimo. (Ya estamos terminando, solo un momento). Y este hijo ilegitimo que había tenido ella no lo quería.
Ella agarró al bebecito y lo envolvió en una manta, le puso un cable a su alrededor asfixiándolo hasta morir. Hizo que un taxista la llevara hasta el puente del Rio Ohio, que se extiende alrededor de una milla [1.609 mts] y le dijo al taxista que tenía que lanzar algo, y él se detuvo, y ella arrojó al bebé al agua. Y el taxista vio algo sospechoso y llamó a la guardia costera. Ellos buscaron y hallaron al bebecito, entonces les dije a Leo y a Gene, a los que llamo mis estudiantes, los jóvenes que graban aquí. Dije: “Eso no es una madre, eso es solo una hembra. Una madre no haría eso”.

58 Y mientras hablábamos, algo salió de allá arriba en el camino. Lo observé. Era una zarigüeya; una zarigüeya transita de noche. Si aquí hay zarigüeyas Uds. saben que ellas transitan de noche, pero noté que la zarigüeya se estaba arrastrando de esta manera.
Dije entonces: “Miren aquella zarigüeya, y aquí viene arrastrándose, tal vez se contagió de rabia”, le dije a Gene y a Leo. Salimos para mirarla. Y cuando lo hicimos. Yo halé un rastrillo de jardinería, allí estaba la zarigüeya, y él… en lugar de jugar a la zarigüeya [hacerse la muerta. Trad.], y comenzó a morder el rastrillo, y noté que tenía todas sus patas mordidas, había sido atropellada por un carro o había sido mordida por los perros, estaba en una condición moribunda. Hay solo dos animales que tiene bolsa; son el canguro y la zarigüeya. Y cuando la zarigüeya se recostó, ella tenía nueve cachorritos desnudos como de este tamaño, por eso era que estaba luchando. Y aquellos cachorritos estaban tratando amamantarse.
Le dije: “Leo, Gene vengan aquí”, dije: “Aquí está una zarigüeya muriendo. Ahora, esta zarigüeya es más madre que era aquella mujer, porque no le quedan más de treinta minutos para vivir”.
Porque había gusanos por todas partes, moscas verdes por donde estaba hinchada.
Y dije: “Le quedan como treinta minutos, su vida se acabará, pero ella pasará esos treinta minutos con sus bebés, ella luchará por ellos”.

59 Justo en ese momento el Señor Wood quien es un vendedor de libros en la reunión… Su muchacho había sido sanado, todo paralizado por causa del polio, es un joven de unos dieciséis años, y ellos tenían… Él era un contratista, había vendido y seguía a las reuniones. Él vive-somos vecinos. Su esposa es una veterinaria. Ellos salieron, y otro hombre salió.
Ella dijo: “Bueno hermano Branham agárrelos…” Ahora, la zarigüeya está tal vez muriendo. Ella dijo: “Mátenla, y luego tomen a sus cachorritos”, dijo: “Tienen boca redonda, no se les puede poner una botella, son muy pequeñas y simplemente hay que matarlos”.
Yo dije: Hermana Wood, no puedo hacer eso“.
Y ella dijo: “Bueno hermano Branham, Ud. no va a dejar ese pobre animalito tirado ahí sufriendo”. Dijo: “Eso es una cuestión humana”.
Yo dije: “Yo sé que Ud. tiene razón, pero no puedo hacerlo”.
Ella dijo: “Pues, deje que mi esposo lo haga”.
Y yo dije: “No, yo quiero”.
Dijo: “¿Quiere decir que va a dejar a ese pobre animalito tirado ahí sufriendo de esa manera?
Yo dije: “Bueno, es que no puedo matarla”.
Y dijo: “Bueno, entonces solo agarre a los cachorritos y golpéelos, en un segundo estarán muertos y no sufrirán”.

60 Entonces, mientras ella decía eso, ella dijo: “Vaya busque una de sus armas, Ud. es un cazador”. Dijo: “Dispáreles”, dijo: “Ud. es un cazador”.
Yo dije: “Yo soy un cazador, pero no un asesino”, dije: “sencillamente no puedo hacerlo”.
Aquella vieja madre zarigüeya, cuando la dejé se fue cansada derecho al umbral de mi puerta. Los jóvenes están aquí sentados. Ella se recostó todo aquel día, y la noche. A la mañana siguiente, me levanté. Allí estaba ella recostada, como estirándose por causa del frio, ella ya no se movió más durante el día y aquellos cachorritos zarigüeyas procurando alimentarse.

61 Mi hijita Rebeca, una niñita muy espiritual ahora como de nueve años, salió, la mañana siguiente muy temprano, y miró hacia abajo. Yo estaba parado allí afuera mirando a la vieja madre zarigüeya, nadie estaba por allí, era bien temprano. Y allá estaba ella recostada, tenía rocío como congelado sobre ella, Uds. saben, pero era rocío, y aquellos bebecitos todavía tratando de alimentarsen, parecía como un cuerpo muerto yaciendo allí.
Y Becky mi niñita me dijo, ella dijo: “¿Papi que vas hacer con ella?”
Yo dije: “Cariño no lo sé”.
Ella dijo: ¿Está muerta?
Y yo dije: “yo creo sí, cariño”.
Y con mi dedo del pie la toqué así; ella no se movía, y la volví a dar un golpecito, y vi salir aquella sonrisita, y dije: “No, ella todavía está viva, cariño”.
Y dije: “Mira aquella pata, oh, la grande” y normalmente sería así, solo suspiraba, y todo esto encima de ella, y las moscas todas encima, y dije: “Pobre animalito”, acostada en su lado izquierdo. Dije: “No tardará mucho en morir” dije: “Cariño, mejor regrésate rapido a la cama”, dije: “Corre y metete en la cama cariño. Es demasiado temprano para que estés despierta”.

62 Entré en el cuartito de este lado, y me senté y estaba allí frotándome la cabeza así, allí donde han acontecido muchas de las visiones. Estaba frotándome la cabeza y pensé: “Bueno, no sé qué haré con aquella zarigüeya; no la puedo matar a ella ni a sus cachorros; no hay manera que haga eso”.
Y sentado allí así, escuche algo decirme: “Bueno, ayer predicaste a aquellos jóvenes un sermón de que ella ser era una verdadera madre”.
Dije: “Eso es correcto, yo dije que ella era una madre”. Dijo: “Bien” dijo: “Yo te la envié y ella ha estado recostada en tu puerta por veinticuatro horas, en tus escaleras esperando como una dama a que se ore por ella, aún no has dicho nada al respecto”.
“Pues” dije: “No sabía que, que…”. Pensé ¿Con quién estoy hablando?
Pensé: “Oh, no puede ser que sea conmigo mismo”.
Pensé: “¿Es Dios? Pues, yo sé que Él lidia con salvaje… Él conoce al gorrión; Él sabe que hay un salvaje…”
Yo dije: “Señor, si eso es así…”

63 Volví a salir y la pequeña Becky aún estaba parada allí, salí. Yo estaba donde estaba la zarigüeya, dije: “Padre celestial, si Tú por Tu soberana gracia, esta pobre y tosca zarigüeya no tiene un alma, pero ella quiere vivir para criar a sus cachorritos, y Tú la enviaste a mi umbral de la puerta para orar por ella, y ella ha estado aquí por veinticuatro horas, yo no sabía…” Dije: “Perdona a Tu siervo por ser tan torpe. Y yo ruego que, en el nombre de Cristo, que, si Tú la enviaste aquí, harás algo por esta zarigüeya, aunque es torpe, pero Tú la creaste a ella, entonces si Tú quieres que ore por ella, perdóname, y oro que Tú la sanes”.
Y amigos, Dios es mi Juez solemne, aquella zarigüeya se dio la vuelta, y me miró, recogió a sus cachorros en su bolsa, la pierna estaba tan normal como la otra, caminó contoneándose hasta la puerta, recogió su cola así, se dio la vuelta y me miró como diciéndome: “Gracias bondadoso Señor”. Directo hasta el camino, ni si quiera cojenando, se fue al bosque, hasta donde sé, están felices con sus cachorros en esta noche.

64 ¿Qué fue eso? He visto eso acontecer vez tras vez. Cuando se proyecta el amor, la soberana gracia tiene que entrar y tomar su lugar, si Dios, nuestro Padre estaba preocupado por una ignorante y torpe zarigüeya… Bueno, aquella zarigüeya conoce más de sanidad Divina que la mitad de los predicadores en Canadá. (Eso es correcto) o de América, cualquiera de los dos. Correcto.
Ella sabía cómo seguir la guianza del Espíritu Santo, ella llegó como una ignorante y torpe y esperó; y Dios es mi Juez que yo me pararé en aquel día del juicio, que Él puso Su mano Sanadora en aquella torpe zarigüeya y la sanó porque yo creo en mi corazón que ella quería vivir por aquellos bebés para probar con un ejemplo que cuando los seres humanos se alejan de Dios caen más lejos y más bajo que los animales que andan en las calles y en los campos.

65 Eso es correcto. Ella amó y la gracia tomó su lugar. ¿Cuánto más Ud. en esta noche, más que aquella vieja zarigüeya? ¿Cuánto más de aquella madre parada con su bebé? ¿Cuánto más esta madre aquí con su bebé? ¿Cuánto más cada uno de Uds. allá? ¿Cuánto más valioso es Ud.?
Jesús habló de aquellos gorriones, “Ni un gorrión” Él dijo: “Ningún gorrión se puede caer en la calle sin que el Padre no lo sepa”. Dijo: “Mas ¿no valéis más vosotros que los gorriones? ¿No sabe vuestro Padre de que tenéis necesidad? Ahora solo hay una manera que Dios pueda hacer esto, es para que Ud. tenga amor por Él, eso echará fuera todo el temor y Él no lo hará, diga: ”Señor Jesús, yo te amo“. Luego Él descenderá aquí en esta noche y se manifestará aquí en la plataforma y allá afuera y adentro porque Él está vivo entre Uds. Eso es la gracia. Luego Él hará la misma cosa en esta noche como lo hizo con aquella zarigüeya o cualquier otra persona, si Ud. solo le cree a Él. ¿Oramos?

66 Nuestro Padre celestial, te agradecemos en esta noche por Jesús. Te agradecemos a Ti por el amor de Dios que el Espíritu Santo ha derramado en nuestros corazones. Y ahora, Señor por medio del hablar la Palabra, y lo extenso, y la multitud que no se ha reunido aun, pensamos que sería prudente hablar al pueblo por un poco más de tiempo, o prolongar en esta noche. Entonces ruego que en los siguientes momentos después de haber hablado contigo, te declararás de ser un Dios viviente entre nosotros en esta noche, y les harás saber que Tu gracia es tan grande para ellos en esta noche como en cualquier otro momento. Y si ellos solamente te amaran, les darías gratuitamente Tu gracia, perdonando sus pecados y sanándolos de sus enfermedades. Concede estas cosas, Dios Padre. Te lo ruego en el nombre de Cristo. Amén.
Muy bien. Vamos a llamar a unas cuantas personas a la plataforma.

67 Ahora, quiero pedirles que hagan algo por mí. Si quieren. Si solo amablemente pueden guardar sus asientos, y permitan que los pequeñitos se mantengan cerca de Uds.; que nadie se mueva. Solo quédense ahí donde Uds. están, solo por un momento. Ahora voy a…
Veamos, llamemos… creo que tenían cien tarjetas anoche. Creo que anoche llamé desde la 1 hasta la 15 ¿correcto? Esa fue la primera parte.
Entonces llamemos en esta noche la última parte, eso sería desde la 85 hasta la 100. Muy bien, llamemos… solo avancemos… Esos son los que normalmente puedo atender. Algunas veces, si va bien, puedo atender a veinte o treinta. Algunas veces solo puedo atender a dos o tres, pero eso solo depende de cómo esté cimentada la fe del pueblo.
Muy bien. ¿Quién tiene la tarjeta de oración 85? Mantenga su mano levantada. Tarjeta de oración 85. Muy bien. ¿Vendría aquí tarjeta de oración 85? 86, Muy bien. 87, 88, 89, 90, muy bien. ¿Dónde está Billy Paul, o uno de los ujieres o alguien? Hermano José, ¿podría ayudarlos allá abajo, si puede? Ahora. Muy bien. Ahora solo voy a llamar unos cuantos más para ver donde llegamos.
No podemos decir; las tarjetas de oración mezcladas. Ya se han repartido. Nosotros solo llamamos desde cualquier lugar. Muy Bien. 85, 86, 87, 88, 89, 90. Esos son cincos, uno, dos, tres, demasiados. Muy bien. 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100. Aliénense de acurdo al número que fueron llamados si pueden. Gracias apreciado hermano.

68 Ahora, mientras esperamos un momento, tal vez si ellos no vienen, quizás podemos llamar a otros para que se pongan en la fila. Muy bien. Ahora, aquellos números que llamaron, entonces podemos tener reverencia… ¿Cuántos aquí están enfermos, y quieren que el Señor los sane, y no tienen tarjeta de oración? Veamos sus manos, por todas partes, en todo lugar. Muy bien. ¿Cuántos aquí nunca han estado en una de mis reuniones? Veamos las manos, son bastantes. Muy bien. Ahora mientras ellos se ponen en la fila, veremos cuantos son, si todos llegan allí. Luego quiero pedirles algo. Ahora, si lo desean, por favor solo sean muy reverentes por unos momentos; estamos en la casa de Dios.
Ahora, quiero pedirles algo, ¿Creen que Jesucristo resucitó de entre los muertos? Levanten sus manos. ¿Creen que Jesucristo está vivo en esta noche y que resucitó de los muertos? Pues, la Biblia dice: “Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. ¿Es correcto? ¿Cuántos creen eso?

69 Ahora, quiero preguntarles algo. Si Él estuviera esta noche aquí en la tierra, ¿Dónde lo encontraría Ud.? ¿Con que clase de gente lo hallaría Ud.? Los pobres. ¿Es correcto? Si Él es el mismo, Él estuvo con los pobres allá, ¿Estaría Él con los eruditos y los educados? No, no. Pocos de ellos son salvos. Bien. Ahora Ud. dice: “Ellos son gente fina, culturizada”. Eso no tiene nada que ver con el asunto, así fue con Caifás, el sumo sacerdote, aparentemente los hombres santos y justos.
Pero ¿Qué es el pecado? ¿Le gustaría saber que es el pecado? Veamos las manos levantadas a los que les gustaría saber lo que es el pecado. El pecado es solamente una cosa: Incredulidad. “Aquel que no cree ya es condenado”. ¿Saben? El fumar cigarrillos no es pecado. ¿Saben que el maldecir, usar el nombre de Dios en vano no es pecado? ¿Sabe que el cometer adulterio no es el pecado? Sin duda que no lo es. Esos son los atributos del pecado. Esos son los atributos de la incredulidad. Ud. comete esas cosas porque no es un creyente. Si fuera creyente Ud. no haría esas cosas.

70 Un árbol de duraznos lleva duraznos porque es un árbol de duraznos. Tiene la vida de un árbol de durazno dentro de el. ¿Es correcto? Sí, Señor. ¿Ven? Son los atributos del pecado. La incredulidad es un atributo del pecado. Si Ud. cree, esas cosas llegan a ser muertas para Ud. Pero si Ud. no es creyente, entonces esos frutos y señales le siguen a Ud.
Ahora, quiero que sean muy reverentes, ahora, ¿Qué hizo Jesús en este caso? ¿Qué haría Él si estuviese aquí, si actuara como lo hizo en los días cuando Él estuvo en la tierra en la carne? Ahora, Él está aquí en esta noche, ¿en qué forma? ¿Espíritu? ¿Es correcto? Digan: “Amén”. Espíritu. Ahora, cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “No puedo hacer nada por Mí Mismo”. En San Juan 5:19. “De cierto, de cierto os digo: no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; ¿Cuántos saben que eso está en San Juan 5:19? Jesús nunca hizo alguna cosa hasta que el Padre se lo mostraba por visión, de acuerdo a Su propia Palabra, la cual es Él, Él es Dios, y Él no puede mentir.
Él dijo: “De cierto, de cierto (Eso es absolutamente, positivo) os digo, que el Hijo no puede hacer nada, a menos que Él vea al Padre hacerlo primero”. Correcto.

71 Cuando Él estuvo aquí en la tierra, cuando Felipe se llegó hasta Él, y Natanael halló a Felipe, o mejor dicho Felipe halló a Natanael, cuando Él llegó, Él conoció. Él dijo: “Tú eres un hombre justo, un hombre en quien no hay engaño”. Y Él le dijo dónde estaba. ¿Es correcto? Antes que él… ¿Cuántos sabe que Él hizo eso en San Juan capítulo 1? Él le dijo a Felipe donde… o le dijo a Natanael que clase de persona era, cuál era su problema, y dónde estaba cuando Felipe lo halló. Y ¿Que dijeron los fariseos? Ellos dijeron: “Él es un adivino, Belcebú”.
Y Jesús dijo: “Uds. dicen eso en contra de Mi, el Hijo del hombre, yo los perdonaré. Mas cuando venga el Espíritu Santo y haga la misma cosa, y Uds. digan eso, nunca habrá perdón”. ¿Cuántos saben que la Biblia dice eso? Correcto.
Muy bien. Ahora esta es la dispensación del Espíritu Santo, Cristo viniendo después que Él ha sido glorificado, no hay excusa para él.
Ahora, voy a preguntarles algo más. ¿Que hizo el hombre en el cual fue hecho el milagro? ¿Qué dijo al respecto? Él dijo: “Tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente”. ¿Es correcto?
La mujer en el pozo, Él habló y conversó con ella para hallar cuál era su problema. Y cuando Él lo descubrió, Él se lo declaró, y ella dijo: “Ahora Tú debes ser profeta”, ella dijo: “porque sabemos que cuando venga el Mesías, Él hará estas cosas, pero ¿Quién eres tú?”
Él dijo: “Yo soy Él”. ¿Es correcto? ¿Cuántos saben que eso está justo en San Juan 4? Seguro.
En una ocasión una mujer tocó Su vestidura, salió y se sentó entre la multitud, o se levantó, de donde quiera que estaba, y Jesús dijo: “Alguien me tocó”.
Y ellos dijeron… Todos lo negaron; ella lo negó: “No, yo nunca te toqué”.
Pero Jesús dijo: “Yo…”
Pedro dijo: “Pues, Señor todos te están tocando, y Tú dices: ”¿Quién me tocó?
Él dijo: “Yo percibí eso y me debilitó; virtud salió de Mí”. Dijo: “Alguien me tocó”. Él miró por todas partes hasta que halló a la persona, y le declaró todo al respecto.

72 Ahora, si ella tocó Su vestidura y recibió lo que deseaba… Ella haló de Dios por medio de Cristo. ¿Dice la Biblia que Él aún puede ser tocado? La Biblia dice que Él es el Sumo Sacerdote y que Él puede ser tocado por el sentir de nuestras dolencias. ¿Es correcto? Entonces Ud. le puede tocar en esta noche, y si Ud. se rinde al amor de Dios, y yo me rindo al amor de Dios, Dios proyectará Su presencia hacia nosotros y hará las mismas cosas que Él hizo cuando estaba aquí en la tierra. ¿Lo creen? Él dijo que lo haría.
Jesús dijo: “Estas cosas que yo hago, vosotros también las haréis; y mayores que estas haréis, porque yo voy al Padre”, porque Él podía estar en más de un lugar. ¿Cuantos saben que Él dijo eso?
Y Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá… (El mundo son los incrédulos) el mundo no me verá más”. No importa lo que ocurra, hay gente que ha nacido para ser incrédulos. Ellos nacieron con ese espíritu en ellos, saldrán de este mundo de esa manera. La Biblia dice: “Pre ordenado desde la antigüedad”. Judas dijo: “Para esta condenación”. ¿Sabían eso? ¿No detestaría Ud. ser esa persona?

73 ¡Vaya! Miren a Caín y Abel. Vean a Esaú y a Jacob, antes que nacieran, Dios los conocía. Él dijo: “A Esaú aborrecí y amé a Jacob”. ¿Ven? Por el conocimiento anticipado, Él lo sabía, y habrá gente que no creerá…
Entonces Jesús dijo: “Un poquito y aquellos incrédulos, (serán millones, masivamente), ellos no me verán más; más vosotros me veréis porque Yo (Yo en pronombre personal) estaré con vosotros (¿Cuánto tiempo?) Hasta el fin del mundo, y las mismas cosas que yo hago vosotros también las haréis”
Y la Biblia dijo: “Jesucristo es el mismo de hoy, ayer y por los siglos”. Ahora, si Él viniera e hiciera eso en esta noche, después de decir que Él lo hizo, y Él prometió que lo haría, si proyectáramos ese amor hacia Él, Él está comprometido a hacerlo, ahora Dios ha establecido en la iglesia, maestros, evangelistas, profetas, todos para la perfección o crecimiento de toda la iglesia.

74 Ahora, no digo que Él lo hará, pero las visiones que vienen a mí, es simplemente lo mismo como si Ud. estuviera cenando. La primera cosa que recuerdo fue una visión… Cuando nací mi madre… Uds. han oído la historia, de como aquella luz se paró allá, cuando yo era solo un muchachito, lo primero que recuerdo es que Él se encontró conmigo allá en el bosque, justo detrás del patio. Yo estaba-no podía haber tenido más de dos o tres años, era muy niñito, lancé una piedra y mi hermano estaba gateando detrás de mí, él tenía como un año, año menor que yo. Y Él estaba parado allá, y Él me dijo donde viviría, y fui y le conté a mi mamá. A través de toda mi vida, Él me ha declarado esas cosas. Y ninguna de ellas ha fallado alguna vez, y nunca fallarán. ¿Ven?
Ahora, mantenga un registro y observe cuando que dice: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Algunas veces soy yo hablando, luego cuando me rindo, es Él hablando. Entonces solo soy yo, que me rindo a mí mismo, como aquí, eso no tiene nada que ver con el asunto. Cuando Ud. se rinde, Él solo se encarga, ahora, allá afuera solo ríndase a Él, todos aquí en la línea de oración.

75 (Billy, ¿están ellos y todo listo?) Muy bien. Todos en la fila. Todos en la línea de oración, si soy un desconocido para Uds. levanten sus manos. Si no me conoce, y yo no lo conozco a Ud., levanten su mano muy arriba, en la línea de oración. ¿Cuántos allá afuera saben que no los conozco a Uds.? Levanten sus manos. Cada uno de Uds. que saben que yo no los conozco. ¿Ven? Muy bien. No importa donde esté… Ahora, aquí está lo que le estamos poniendo a Dios…
Ahora, solo hay una cosa, correcta o errada: esta Biblia o está correcta o está errada. Si es un error, cerremos este edificio esta noche, y salgamos de aquí, y olvidémonos del cristianismo, no hay tal cosa. Pero si es la verdad, entonces Jesucristo está obligado a pararse por Su Palabra y proyectarse a sí Mismo en Su iglesia, porque Él dijo… Su Palabra dice: “Las mismas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis; y mayores que estas, porque Yo voy al Padre. Un poquito y el mundo no me verá más, mas vosotros me veréis; porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. La Biblia dice: “Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre”.

76 Ahora, a toda persona aquí, si Cristo viniera en esta noche e hiciera lo mismo que Él hizo cuando Él estaba aquí en la tierra, lo único aparte de el cuerpo corporal… Que está sentado en el trono de Dios. (¿Cuántos saben eso?) Esperando por Él. ¿Ven? Cuando Él regrese en ese cuerpo… Pero Él está aquí en esta noche en nuestro cuerpo. Y aquí están los dones en la iglesia, si nosotros nos rendimos, entonces el Espíritu Santo comenzará a moverse.
Ahora, por favor sean muy reverentes, solo siéntense y oren. Y si Ud. está enfermo, diga: “Padre celestial, haz esto por mí. Yo sé que el hombre no me conoce, pero yo te amo; y te voy a poner a prueba en esta noche; haz que el hombre me hable; haz que el hombre me hable, que me llame. Yo sé algo que algo está errado conmigo, y si Tú me sanas de eso, haz que él se dé la vuelta, y me diga lo que es, yo te creeré”. Eso es exactamente la Biblia. Eso cuadra perfectamente con las escrituras. Es Jesucristo; eso es exactamente lo que la Biblia ha hecho. ¿Ven?

77 La mayoría de las personas han sido enseñadas en una escuela normal, y no se pueden alejar de eso. Por eso es que fallaron en ver a Jesús cuando Él vino la primera vez. Ellos tenían su propia manera, la forma de como el Mesías vendría. Pero Él nació en un pesebre, y ellos dijeron: “Ese no es nuestro Mesías” ¿ven? Y hoy, Uds. esperarían que Él viniera a la ciudad del vaticano, o la gran iglesia de Inglaterra o algún otro lugar similar, algún aristócrata. Y Él está justo aquí con los pobres, moviéndose entre ellos, y ellos no lo sabían. Correcto.
Yo no digo que Él no lidia con el católico, o con algún anglicano, o presbiteriano, o con un pentecostal, o con un nazareno o quien quiera que sea, o un testigo de Jehová o quien quiera que sea Ud. no importa. El asunto es: si su corazón está bien con Él. Él tratará con Ud.

78 Ahora, Padre celestial, he hablado de Ti, le he hablado a al pueblo de Tu bondad y misericordia. Ahora, rindo mi alma a Ti, ayúdame, Padre celestial, para que estas personas en el día del juicio, cuando me tenga que parar delante de ellos, y con ellos delante de Ti, entonces no habrá excusa. Te ruego que les concedas estas bendiciones, en el nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús. Amén.
Ahora, tengan fe. Muy bien. Ahora no estén moviéndose, por favor siéntense quietos y reverentemente por unos momentos. Estos niños no me dejaran que me quede mucho tiempo. Porque uno está en otro mundo, esto es algo que toma la vida a uno. ¿Cuántos saben que una visión y saben por medio de la Biblia, lo que le hace a Ud.? Veamos las manos. Cuando Daniel vio una visión, él fue turbado en su cabeza por muchos días. ¿Ven? Ahora, solo sean reverentes. Muy bien. Hermano Cox, comencemos con estos tráiganlos aquí.

79 ¿Cómo está Señor? Ahora aquí está un hombre parado delante de mí, es un desconocido, yo no conozco al hombre; nunca lo he visto en mi vida, somos completamente desconocidos el no al otro. Y yo… Si hay algo errado con el hombre o con el resto de Uds. yo pudiera ayudarlos y no lo hiciera, yo sería malo, yo no sería digno de pararme detrás de este escritorio sagrado y predicar la Palabra del Señor Jesús. Yo no sería digno; sería una persona horrible, entonces estoy procurando hacer mi mejor esfuerzo con el don que Dios me ha dado para que Ud. vea que Jesús le ama a Ud.
Ahora, yo digo que Él resucitó de los muertos, ahora, yo creo que el hombre es un desconocido para mí, ¿Cierto Señor? No nos conocemos el uno al otro, nunca nos hemos conocidos, nunca nos hemos visto el uno al otro, y somos diferentes en edad, y tal vez él sea un canadiense, yo nací en los Estados Unidos y aquí somos de dos naciones distintas y somos desconocidos. Sí, Señor. Bien ahora, ahora aquí no nos conocemos el uno al otro. Ahora Dios sabe por qué está él aquí, yo no lo sé, él está enterado de eso, nunca lo he visto. Más quiero preguntarle algo [Palabras inciertas].

80 Ahora, tal vez Dios no lo haga, pero si Él lo hace, si el Espíritu Santo descendiera, y yo hablara con Él, así como cuando Natanael trajo… o vino delante de Jesús, y Jesús dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño…” ¿Dijo Él eso?
Y ¿Qué dijo el hombre? Rabí (o predicador, maestro) ¿Cómo me conoces?“
“Pues”. Él dijo: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol, yo te vi”.
“¿Me vistes a treinta millas [48.28 Kms] detrás de la montaña?”
“Pues”. Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
Ahora, el fariseo nunca habría dicho eso, pero nosotros como cristianos, creemos que Jesucristo prometió que ellos que las mismas cosas estarían en Su iglesia y que ellos manifestarían hasta que Él viniera otra vez, ¿lo creen? ¿No es cierto?
Y si Él lo hiciera, la cosa principal es el hombre, delante de Dios al igual que estoy parado aquí, sabe que no conocemos nada el uno del otro, entonces Dios tendrá que hacerlo. ¿Cree eso? Y si Él lo hace, y lo hará ¿Aceptarían, cada uno de Uds. a Jesús como su Sanador y Salvador? ¿Lo harían? ¿Lo harían, levantarían su mano? [Palabras inciertas] Correcto, muy bien.

81 Ahora, sean reverentes, ¿Cómo está, señor? Ahora, para hablar con Ud. Yo solo quiero contactar su espíritu, exactamente como sería, si yo estuviera… Al igual que Jesús le dijo a la mujer en el pozo, Él comenzó hablar con ella, y es como Él hablando y cambiando. Pero nosotros, siendo desconocidos el uno al otro, no conociéndonos el uno al otro, entonces Dios tendrá que hacer algo. Y si algo me llegara y el Señor Jesús me permitiera saber algo de Ud. que Ud. sabe y yo no, y no conociéndolo a Ud.… no sé nada de Ud. entonces Ud. sabrá que proviene de alguna clase de fuerza sobre natural. ¿Correcto? Entonces Ud. tendría que aceptarlo de parte del Señor Jesús, como lo he afirmado plenamente ante la Biblia… Todos Uds. ¿Lo creen? Eso está bien.

82 El Señor le bendiga, señor. Eso está bien. Ahora confío que Él obrará. Ahora vean, si se lo digo a Ud. tal vez algo que está errado, si le digo: “Adelante señor, el Señor va a… estar bien. ASI DICE EL SEÑOR; va a estar bien, Ud. tiene derecho a dudar, porque soy yo el que está diciendo eso. Pero cuando hay Algo aquí que sabe lo que Ud. ha hecho, y puede traer eso de vuelta a su memoria, entonces Ud. sabe si es verdad o no. Entonces creerá que fue Cristo. ¿No es cierto? Ud. diría que no fue la carne o algo similar. Ud. creerá que fue Cristo.
Ahora yo estoy esperando que Él responda, yo solo estoy hablando con Ud. hasta que Él me responda, ¿ven? Y luego cuando Él venga a mí, yo solo puedo decir lo que veo. Eso es todo. Ud. no tendrá que decir nada; Ud. Solo sea el juez, mire si Él obra.
Ahora, por medio del nombre de Cristo, el Señor Jesús, tomo bajo mi control a todo espíritu en este edificio para la gloria de Dios, mientras siento Su unción bajar hacia mí, el Ángel del Señor, el mismo que guío a los hijos de Israel, el cual fue Cristo.

83 Este hombre que está parado delante de mí, él está sufriendo de un problema de nervios, él tiene… También tiene un problema en el riñón, ¿es eso correcto? Ahora, eso me deja. Ahora Ud. sabe si eso era cierto o no. ¿Es cierto? Eso es cierto. Y la audiencia sabe que eso es cierto. Ahora, solo hablar con Ud. por un momento.
Esto es donde… Ahora, mire a la audiencia, ¿Uds. creen?
Eso es infalible. Pero ahora, eso ha sido… ¿ven? Eso no hace ninguna diferencia… ¿ven? Es la actitud de Dios hacia este hombre, es Su actitud hacia Ud. Ahora lo que lastima fuerte son las visiones.
Solo déjeme hablar con él, solo un poquito más y veré lo que el Señor dirá, hasta… Tal vez no sería… [Palabras inciertas] Pero solo diría… ¿Entiende? Después terminaremos allí y luego comenzaremos a orar por ellos de otra forma. Pero solo… Escuche, hale su fe de Él. Este hombre es un verdadero creyente, porque su espíritu se está uniendo aquí, maravillosamente. Yo solo… Quizás el Señor me dejará hablar algo que lo anime a él o a los otros. No digo que Él lo haría. Yo digo lo que sea Su voluntad. No puedo decir.

84 Pero yo creo que le estaba hablando algo relacionado del problema que Ud. tenía… Sí, yo veo algo más. Ahora, el hombre está viniendo a esta ciudad; él no es de esta ciudad. El es de una ciudad lejana, pero él todavía está… es en Canadá. Es en Canadá, y es como de sureste de aquí. Correcto. Y es de una ciudad llamada Beechy o algo similar. Y su nombre es Collins, Señor A. Collins.
Y su edad es alrededor de setenta y siete años de edad. Eso es correcto. Ud. tiene una hija y que Ud. quiere que yo ore por ella; es una niña. Ella solo tiene como diez años, y tiene un brazo lastimado. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Cree que fue Él?, lo bendigo mi hermano. Que reciba por lo que ha venido, en el nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga.
¿Cree Ud. en el Señor Jesucristo? Ahora santos, ¿qué tiene Él que ver? Él le ama a Ud. Ud. dice. “Hermano Branham, ¿Sanó Ud. al hombre? No, señor, la sanidad ya fue comprada en el Calvario hace mil novecientos años. Eso fue solo su fe. ¿Y Por qué Ud. no lo ama a Él o lo toca? Eso no sana al hombre, eso solo eleva su fe donde él puede estar.

85 Ahora, uno más, aquí está otro hombre. Ud. es… este es el. Ahora, algunas veces es de forma inconsciente
[Cinta en blanco. Trad.] …viviendo en dos mundos. Pero señor, Ud. sabe inmediatamente que no está en la presencia de su hermano. Ud. está en la presencia de Dios. Ud. sabe eso. ¿Es Ud. un creyente? Ud. es un cristiano, y está aquí en una misión, Ud. no está aquí por cuenta propia. Ud. está aquí por alguien más, es un hombre, una ruptura y la tensión alta y baja. ¿Es cierto? ¿Ahora cree? Vaya y encuentre de acuerdo como ha creído.
Y Ud. mi hermano, yo bendigo en el nombre de Cristo el Señor, que reciba lo que pidió. Amén. Dios le bendiga, señor.

86 La siguiente persona. ¿Todos aman al Señor? ¿En verdad le ama a Él? ¿No es Él maravilloso? Él está aquí, Él es aquel, el grande, el Cristo magnificente. Oh, estamos en Su presencia. Desearía poder vivir en… con Uds. hermanos y hermanas canadienses, ojalá pudiera llevarlos hasta… Uds. podrían… Uds. lo conocerían Él de esta manera. Cuán maravilloso es Él. Cómo me hace sentir que todo en el mundo… [Palabras inciertas] de Jesús. Seguro. Cristo está aquí, el Señor Jesús, Aquel que murió por los pecados suyos, Aquel que le salvó, Aquel que le sana, Aquel que ama darle Su poder o bendiciones. Solo tenga fe en Él. No dude. Sino que crea en toda Palabra que Él dice, y Él hará que se cumpla. ¿Lo cree Ud.?

87 Ahora, dama, yo no la conozco. Somos desconocidos el uno al otro, pero hay un cuadro en esta noche de una mujer y un hombre, como el de nuestro Salvador y la mujer en el pozo, parado hablando el uno con el otro. Ahora, si hubiera algo malo con Ud. yo pudiera ayudarla, pero no lo hiciera, yo no sería su hermano, yo sería un torpe. Si yo fuera un doctor, y Ud. estuviera enferma, yo pudiera hacer algo por Ud. si Ud. no tuviera un centavo, de todas maneras, la ayudaría, ¿ven? Yo quiero ayudarla, porque al mirarla pienso en mi propia madre. ¿Ve? Tal vez Ud. sea la madre de alguien. Entonces ¿Cómo me sentiría si mi madre estuviese aquí parada? ¿Que si fuera mi madre y algún otro hermano estuviese parado delante de mi madre?
Querría que él fuera tan sincero como pueda. Cualquier cosa que él pueda hacer para ayudar a mi apreciada y anciana madre, lo agradecería, y creo que sus hijos se sentirían de la misma manera. Y si yo pudiera lo haría, pero no hay nada que pueda hacer, solo por medio de el don divino pudiera hacer que su fe se levantara en Cristo.
Pero sin conocerla a Ud. Cristo sí la conoce a Ud. Y si Él me revelara que es lo que hay en su corazón para pedirme o para que yo haga algo por Ud. ¿Lo aceptaría?

88 ¿Allá lo creería la audiencia? La damita sentada allí, también es una madre anciana, la veo parada, con florecitas sobre su sombrero, sentada allá al fondo, sufriendo con dolores de cabeza, ¿cree que Jesucristo la sana ahora mismo? La damita sentada allá, me está mirando ahora mismo, con una flor sobre su sombrero allá. ¿Cree que Jesucristo la sana? ¿Cierto? Muy bien. Puede irse a casa creyendo; ya eso no lo tendrá más.
Jesús es bueno con Ud. y… [Palabras confusas] ¿le ama? Levante su mano allí, la dama con la flor blanca sobre su sombrero, eso es, dama, levántese. ¿Ven? Eso es. Ud. estaba… Ud. tiene… [Palabras inciertas] ¿Ama Ud. le ama? Ahora, todos los… Esas migrañas y dolores de cabeza y cosas que la han estado perturbando, ahora, todos la van a dejar. Ud. va a estar bien. La fe suya lo tocó a ÉL. ¿Ven? Ahora vaya a casa y esté bien. Amén. Tengan fe.

89 [La Señora habla con el hermano Branham -Ed] ¿Cierto? Eso es correcto. Ahora Ud. se está marchando, se está alejando, y tuvo una caída, y se lastimó su cintura y sus piernas, y apenas puede moverse, y Ud. está bajo el cuidado de un doctor. Veo a ese doctor; él es como un osteópata o masajista de la cadera, él es un buen hombre. Él es un cristiano, él es un creyente. Y él le aconsejo para que viniera hasta mí, ¿Es correcto? ¿No es cierto? Eso es exactamente correcto, un buen hombre… ¿ven?
Para que Ud. sepa que yo sea el siervo del Señor. No soy yo, yo soy un hombre humilde, pero es Él que habla con Ud.

90 Hay alguien con Ud. en esta noche que quiere que oren por él. Ese es su esposo. ¿No es cierto? Si Dios me declara lo que anda mal con su esposo que está aquí, ¿Creería Ud. que él recibiría lo que pidió? ¿Creería eso si Dios me lo declara? Porque hay una sobre negra sobre él; está en sus ojos, él tiene mal sus ojos, ¿no es cierto? Él está perdiendo la vista. Pero el Señor lo sanará, ¿Cree eso? si esas cosas son ciertas, levante su mano para que el pueblo la vea. Ahora. ¿Cree? Ahora si yo le pidiera a Dios que Ud. esté bien, ¿cree? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”.
Dios Todopoderoso, esta apreciada madrecita, inclino mi rostro en humillación y humildad hacia Ti, sabiendo que Tú estás aquí, y oro que esta mujer sea sana, y esté bien y normal. Y las bendiciones que ella ha rogado que las reciba mientras Tu Espíritu está aquí como testigo para ella de Tu resurrección y Tus motivos hacia el enfermo y el afligido. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén. Que el Señor le bendiga mi hermana y le conceda los deseos de su corazón.

91 Ahora, ¿Cómo está Ud. señora? Ud. es una mujer joven para estar enferma. Tal vez no lo está; no lo sé. Cristo sabe eso. ¿Cree que está parada en la presencia de Él y no la de su hermano?
Ahora, sea tan reverente tanto como pueda. ¿Ven? Cada uno de Uds. es un espíritu; y cada uno… no sé. Una visión sale, y cuando lo hace, tengo que encontrarla donde está, para ver que aconteció. Alguien fue sano. Fue en esta dirección, tal vez se fue con aquellas personas que se levantaron. Pudo haber sido eso.
Miren, cada uno de Uds. es un espíritu; Uds. saben eso. Si no lo fueran, Uds. no estarían o no podrían estar vivos. Uds. saben. Ahora mismo en cada uno con el Espíritu Santo… cada espíritu está sujeto. ¿Ven? Ud. puede sentir al escéptico; Ud. puede sentir a las personas descreyendo; Ud. puede sentir al burlador, estoy luchando en contra de todo eso. Y dependiendo de Uds. los cristianos que estén orando por mí. ¿Ven? Yo estoy representando a Su Padre, a su Dios. Y Ud. se da cuenta que tremendo estrés es pararse aquí.
Ahora, solo sean reverente. Yo sé que es tarde, pero en un minuto saldremos, si Ud. solo fuera reverente, Él ha hecho suficiente para convencerlo a Ud. si es que Ud. alguna vez va a ser convencido. ¿No lo creen? Seguro que Él sí. Pero solo sea reverente por unos momentos. Trataremos de mover a esta gente por medio de la línea por un momento.

92 Ahora, señora, yo solo quiero que Ud. crea. Mire hacia mí solo por un momento. Solo mientras llevo a cabo esta conversación como nuestro Señor Jesucristo lo hizo con la mujer en el pozo. Él le dijo a ella: “Dame de beber”. Uds. saben la historia como sigue. Él habló con ella. ¿Cree Ud. que Él estaba haciendo contacto con el espíritu de ella? La única cosa que Él pudo estar haciendo. Porque Él no sabía. Él solo apareció allí. El Padre lo envió a Él allí. Y Él solo estaba parado allí. Ahora el Padre me envió aquí, y yo solo estoy parado aquí y aquí está Ud. y debo tener alguna manera de saber porque está Ud. aquí.
Y si Él me revelara porque está Ud. aquí, ¿Le creería? Que así Él lo conceda mientras lo miramos en oración, y yo me rindo al Espíritu Santo.
Sigo viendo a un hombre que aparece delante de mí que está orando, el hombre está sentado allí con un problema del corazón, Dios le bendiga; su fe lo ha sanado señor, Dios le bendiga, señor, ¿tiene tarjeta de oración? Bueno, entonces ya no la necesitará, la puede romper… [Palabras inciertas] Señor, ¿me haría un favor? Se siente diferente. El hombre que está sentado junto a Ud. también tiene el problema, ponga su mano sobre él para que él también reciba lo suyo. El Señor Jesús, la fe de ellos te está tocando, Señor. Yo ruego que Tú sanes perfectamente para que el mundo sepa que Tú eres Cristo, el resucitado. Amén.

93 Ahora tenga fe en Dios. No dude, más bien crea con todo su corazón y reciba lo que pidió. Ud. es casi un naufragio, complicaciones; Ud. tiene problemas de mujeres, problemas femeninos que son muy malos, más serios de lo que Ud. piensa. Otra cosa Ud. es extremadamente nerviosa, toda hecha pedazos. Y yo creo que hay un lugar en Ud. que… Ud. tiene dentro de su estómago, algo como una hernia o una ruptura en su estómago. Correcto. Eso es cierto, ¿no es cierto, hermana? ¿Quién puede sanarla? ¿Quién puede hacer crecer esos músculos? Jesucristo el Hijo de Dios. ¿Cree que es Él que le está hablando por medio de mí? Ud. se siente como nunca antes, ¿No es cierto? Ahora si eso es correcto, levante su mano.
Sabe, yo parado aquí, un pobrecito hombre como yo, no la pudiera hacer sentir de esa manera. Entre Ud. y yo hay una luz que va y viene, el Espíritu Santo, el mismo Ángel de Dios. ¿Cree que Jesucristo está en la forma de esa luz hoy en día después de su resurrección? ¿Sabe que eso lo dice la Biblia?

94 El último apóstol que halló a Jesús… ¿Qué dijo? y ¿Quién fue el último en ver a Jesús?, ¿predicadores? Pablo, ¿En qué condición estaba él? Una luz, ¿Quién era? la luz que pasó por aquellas celdas de la prisión aquella noche. (¿Es correcto?), sacó a Pedro de la prisión. Ud. está muy cerca de Él. ¿Lo cree, hermana? Entonces si es aquel que está hablando aquí, lo cree. Entonces yo tengo que ser un creyente, ¿no es cierto? Entonces Él dijo: “Si ponen las manos sobre los enfermos, ellos sanaran”. ¿Cree eso? Entonces, venga para acá.
Padre celestial, esta pobre mujer, caminando en las sombras, te ruego por ella, y te pido que, en el nombre de Cristo, sánala ahora mismo y libértala por medio del nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga hermana. Tenga fe.

95 ¿Ud. cree, señora? yo no la conozco, pero Dios si la conoce. ¿Sabe Ud. que Cristo, el Hijo de Dios, está cerca? Ud. tiene miedo ¿No es cierto? No tiene por qué tener miedo.
Jesús vive; Él quiere que ese temor se aleje de Ud. Ahora Ud. tiene miedo porque tiene cáncer, (eso es correcto) sobre su pecho, eso es correcto, ¿no es cierto? Y ¿qué si le digo, que Ud. no lo tenía, que Ud. fue sana cuando llego en a la línea allá atrás? ¿Lo cree?
Hay muchos de ellos que fueron sanos antes de llegar aquí, sanos completamente. Muy bien. Regrese por su camino regocijándose. Crea a Dios; agradezca a Dios, y créale con todo su corazón. Lo pido en el nombre de Cristo. Amén.
Venga señora, ¿cree que Dios la puede sanar de ese problema en la espalda, y que va a estar bien, y sanar? Eso la hostiga y la perturba, pero Ud. cree que Él está aquí y la conoce. ¿Cree que Él sana? Señor, en el nombre de Cristo, bendigo a mi hermana por su sanidad, ahora mismo. Amén. Dios la bendiga

96 Muy bien, ahora, alguien allá atrás está pensando que les estoy leyendo la mente a las personas. Eso está mal. Miren aquí. Cualquiera sabe que Ud. tiene aspecto de telépata, Ud. tome un número y Ud.… yo no miraré a la señora.
Señora, si Ud. pone su mano sobre mí. Si Dios el Padre me mostrara lo que anda mal con Ud. al ver de esta manera y no… le pido a la gente que me mire, porque se… hay tantos espíritus de distintas clases y todos ellos están metiéndose a la fuerza.
Si Dios me revela cuál es su problema, ¿aceptaría a Cristo como su Sanador? Si lo acepta, ¿levantara su mano que está sobre la mía? Muy bien. Ahora ponga su mano en la espalda. Y si Ud. cree con todo su corazón, la diabetes saldrá de Ud. Y estará bien. ¿Lo cree? Muy bien. Puede irse y recibir su sanidad. Dios le bendiga. Digamos: “Alabado sea Dios”

97 Ahora, dejemos que pase esta persona. Ahora, señora, solo ponga su mano sobre la mía. ¿Cree con todo su corazón? Ahora fíjese Ud. es extremadamente nerviosa, y ese nerviosismo es por causa que tiene un problema femenino y quiere que ore por Ud. ¿No es cierto? Correcto. Si es así, levante su mano. Es muy malo ese problema femenino, tiene dolores, especialmente con eso del lado izquierdo. Eso es correcto, es una ulcera sobre el ovario que está causando el drenaje. Pero si Ud. cree con todo su corazón, eso saldrá de Ud. y se irá ¿Ahora cree?
Padre, bendigo a esta mujer. En el nombre de Tu Hijo el Señor Jesús, yo oro por su sanidad. Amén. Muy bien.

98 Querida hermana, ¿Ud. cree? La veo en la ciudad. Se está mudando aquí por la calle, parece muy temprano en la mañana, Ud. está bajando la acera y se está encorvando muy fácil mientras baja. La artritis la está haciendo que se ponga rígida y adolorida, apenas se puede levantar en la mañana, algunas veces, le duele demasiado. Eso es cierto. ¿Es correcto? ¿Cree que está en Su presencia? ¿Le aceptará como su Sanador? Entonces yo la bendigo, mí amada hermana por su sanidad en el nombre de Cristo. Amén. Regrese, crea ahora; no dude. Tenga fe en Dios.

99 Señor, ¿Ud. cree? ¿Le cree a Dios? ¿Cree que yo soy el siervo de Él? ¿Cierto? Tiene demasiada tos, ¿no es cierto?
El asma es una cosa terrible, pero Dios es el Sanador del asma, ¿cree eso, con todo su corazón? Eso es correcto.
Ahora Ud. tiene otro problemita, es-un hombre de su edad tendría que levantarse en la noche, una pros…
Solo aguarde un momento, cada sea reverente. Una sombra negra… Algo anda mal. Sean reverente, cristianos. El Espíritu Santo se está moviendo entre la audiencia. Mire para acá señor otra vez, el hombre que está sentado justo allí mirando, Uds. dos, Uds. tienen problema de la próstata. Véanlos, ¿demonios allí simpatizando unos con otros? Él pensó que se las podía arreglar con eso, pero Satanás lo hizo, pero falló.
Tener allí ese tipo de fe es bueno para un pecador. Ud. tiene que aceptar a Jesucristo como su Salvador, ¿lo hará? ¿Se levantaría y aceptara al Señor Jesús como su Salvador? Eso es correcto. Ud. nunca lo ha confesado con Él; Ud. es un pecador y Ud. ¿quiere aceptar a Jesús como su Salvador? Entonces Cristo el Dios perdona sus pecados y lo sana de sus problemas, en el nombre de Jesucristo. Amén. Vaya a casa y esté bien. Él lo salva hermano. Haga lo mismo mi hermano. El Señor Jesús estando sobre su…

100 Bendito sea el nombre del Señor. ¿Cómo alguien puede dudar de nuestro Señor Jesús? ¿No es Él maravilloso? Él salvó y vino y sanó de las enfermedades. Él resucitó de entre los muertos. Amén.
¿Quiere deshacerse de esa diabetes y estar sana? ¿Cierto? ¿Cree que el Señor Jesucristo se lo concederá?
Nuestro Padre celestial, bendigo a esta mujer por su sanidad en el nombre de Jesús. Amén. Vaya creyendo.
Venga señora, ¿cree con todo su corazón? ¿Cree que yo soy el siervo de Él? Quiero preguntarle algo. Parece ser algo raro.
Algo aconteció. Ahora sea reverente tanto como pueda. Oh gente de Prince Albert, Uds. que están en este pequeño edificio en esta noche, cuan afortunados somos de tener a Jesucristo el Hijo de Dios aquí con nosotros en esta noche.

101 Ahora, dama, solo deténgase por un segundo, le pregunto algo. Ud. ha estado nerviosa por algún tiempo. Eso es por estar en el tiempo de la menopausia, tiempo de cambio. Y durante este tiempo, Ud. se está enfermando con espasmos, problema del estómago. No puede comer bien. No digiere bien su comida. Es una condición digestiva en su estómago. ¿Quiere cenar? ¿Quiere ir a comer y sentirse bien otra vez? La veo alejándose de la mesa (¿ven?) moviéndose de esta manera, yo sé que eso está en su estómago. Eso es correcto. ¿Creería con todo su corazón?
Nuestro Padre celestial, bendigo a esta mujer en el nombre del Señor Jesús, que Tú la sanaras y ella estará bien para Tu gloria. Amén. Muy bien.

102 ¿Cree con todo su corazón? ¿Cuántos de Uds. creen? ¿Cuántos están dispuestos a creer? Hay una sombra negra sobre aquel hombre que está sentado en la silla. ¿Señor Ud. sabe que está muriendo? Es un cáncer. Jesucristo puede sanarlo y estar bien. ¿Lo cree? Nunca lo he visto en mi vida; hay una sombra negra colgando sobre Ud. eso quiere decir que tiene una sombra de muerte. Fíjese, los doctores no pueden hacer nada por Ud. está desahuciado.
Había unos leprosos recostados a la puerta, allá en una ocasión en Samaria. Ellos iban a morir, estaban pasando hambre en la ciudad, si entraban a la ciudad no podía hacer nada por ellos, si se quedaban allí igual iban a morir. Ellos dijeron: “Tenemos una sola oportunidad, si bajamos hacia el enemigo, los sirios…”. Ellos los tenían sitiados. Dijeron: “Tal vez ellos tengan misericordia de nosotros”. Dios en Su soberana misericordia tuvo misericordia de ellos, salvaron sus vidas. Y no solamente eso, sino que ellos salvaron a otros, dice la Biblia.

103 Fíjese, Ud. está en la misma condición, Ud. está al final del camino, pero no tendrá que ir a donde su enemigo, Ud. es bienvenido a la mesa del Padre en esta noche. Se espera que Ud. venga, Él envió Su Espíritu para decirle que venga. ¿Qué de aquellas personas que están en sillas de ruedas? ¿Qué de estas personas aquí? Ud. que está en silla de ruedas, ¿cree que estoy bromeando?, pero, no, no estoy bromeando. Ud. piensa: “Oh, no se puede hacer por mi”. Seguro que si puede. Mire y crea. [Palabras inciertas]… en la incredulidad, de seguro se quedará allí… ¿Creerán todos? ¿Estarán dispuestos a… ahora mismo? ¿Tienen fe en Dios?
Señora la que tiene el problema con la vesícula; esos malestares han salido de Ud. por lo tanto no tenga temor.

104 Inclinemos nuestros rostros por un momento, ¿lo harán? ¿Inclinaran sus rostros junto conmigo? Todos, reverentemente, si lo desean.
Ahora mismo Les voy hacer una pregunta solemne en la Divina presencia del Espíritu Santo, sé que han aguantado mucho tiempo, y sé que es hora que me vaya, los hermanos me están dando palmadas en el hombro. Sé que es hora que me despida.
No sé cuanta fuerza se me va, pero, tengo que estar de vuelta mañana por la noche. Crean ahora. Uds. me prometieron que lo harían; Uds. le prometieron a Dios. Y como su hermano, ¿no proyectaran ese amor Divino de Cristo justo ahora? Digan: “Señor Jesús, yo sé que te amo; perdóname por todo lo que he hecho, quiero que me sanes ahora mismo, creeré que lo vas hacer”.

105 Y ahora voy a orar por cada uno de Uds. Ahora si he hallado gracia delante de Uds., entonces estaré diciendo la verdad. Cristo está aquí. Él resucitó de entre los muertos. Él le ama. Ahora, vengan humillados a Él y reciban su sanidad y salvación, mientras oramos.
Nuestro Padre celestial, hay un sentir, debilidad viniendo en mi cuerpo mientras Tu Espíritu y el don comienza a irse. Con razón Elías caminó en el desierto por cuarenta días y de regreso se encontró en la montaña, gateo en un pequeño hueco sin saber dónde estaba. Con razón Jonás se sentó y clamó a Dios para que le quitara la vida cuando estaba… [Palabras inciertas] después que el Espíritu lo dejó. No es extrañar que Daniel caminara con el problema en su cabeza por muchos días. Con razón el Ángel salió del estanque.

106 Con razón Jesús dijo: “Percibo que virtud salió de Mí”. Es Tu Espíritu, Señor. Y fuiste bondadoso esta noche, porque has descendido y has tomado nuestro lugar, nunca hemos sido dignos; no lo podríamos ser. Nacimos pecadores, formado en iniquidad, venimos a este mundo hablando mentiras, todos transgresores. Estamos sin esperanza sin Dios. Te amamos, Señor Jesús. Tú viniste y tomaste nuestro lugar. Él vino en lugar nuestro, y está parado ante Dios esta noche. Su justicia nos fue imputada para traer reconciliación entre el hombre y Dios, para que el Espíritu Santo pudiera continuar la obra de la presencia de Jesús viniendo. Y este grupo aquí conmigo ha sido testigo esta noche de la resurrección del Señor Jesús.
Padre oro, yo oro con todo mi corazón, solo como Tu siervo que puede orar, Dios, mira este escenario, y sana toda persona enferma justo ahora, que puedan sentir las amorosas y estimulantes olas de Dios entrando en sus corazones y diciendo: “Hijo mío, ese soy Yo que está aquí esta noche. Esperando sanarte”. Concédelo Señor.
Igualmente, a estos pañuelos envían con ellos Tu Espíritu para sanar a quienes los reciban.

107 Y ahora Padre, que cada uno que está en la Divina presencia sienta Tu Espíritu moverse entre ellos. Que te acepten a Ti ahora mismo. Dios, no sé una cosa más de lo que Tú sabes, Tú has hablado Tu Palabra. Tú has mostrado que estas vivo; Tu Palabra ha sido clara. Tú estás redimiendo. Tú dijiste: “Cuando venga el Espíritu Santo, el mostraría estas cosas acontecer”. Él está aquí con nosotros. Te amamos, y te ruego, justo ahora que el poder del Cristo resucitado descanse en cada corazón. Haz que lo pecadores se avergüencen de sus vidas. Quizás que los que asistían a la iglesia toda su vida, y aún son incrédulos, y eso los hace pecadores.
Entonces Padre, te ruego que ellos estén llenos de fe para que pasen a este altar ahora mismo, y digan: “Señor ten misericordia de mí, soy un incrédulo, hazme Tu hijo”. Concédelo, Señor. Para eso estas aquí para salvar al perdido. Tú lo probaste, Dios, que Tú enviarías Tú Espíritu a Tu pueblo… Y me tengo que parar ante ellos en el día del juicio y dar cuenta, por favor Dios, te ruego con estas lágrimas en mis mejillas, que Tú lo hagas. Envía Tú Espíritu esta noche, Señor, y sanes cada persona enferma. Tú dijiste: “La oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”.
Oh, Dios ruego en el nombre de Cristo, que, a través de la promesa Divina, que Tú apartes esa sombra de duda y oscuridad. El diablo está tratando de inyectarlo y mantenerlos alejados. Dios, trata con ellos en el nombre de Cristo, deja que el Espíritu Santo y la presencia Divina de Dios los libere.
Y ahora, en el nombre del Jesucristo, yo pido que el demonio de incredulidad sea echado de este lugar and de la gente. Y que el Espíritu Santo se haga cargo de sus corazones y que los pecadores sean salvos, y los descarriados vuelvan otra vez a Cristo, y las personas enfermas y afligidas sean sanadas en el nombre de Jesucristo.

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