OBRAS DEL MENSAJE


La Escritura En La Pared
Jeffersonville, Indiana, E.U.A.
56-0902
1 Solo me gustaría preguntarle al Hermano Neville si él y la hermana podrían cantar antes un especial para nosotros. ¿Les gustaría eso? Todos nosotros disfrutamos escucharlos en la radio. Muy bien. [El Hermano Neville dice: “¿Se encuentra ella aquí o no?”]. [Alguien más dice: “Ella no está aquí esta noche, me parece que no”].
Ella dice: “Ella todavía no llega”. [El Hermano Neville dice: “Ella aún no llega. Se supone que debería estar aquí”.] Bueno, si llega antes de que comencemos, le pediremos que cante, de todas maneras. Así que nos gustaría eso.
Bueno, estamos felices de estar en la casa del Señor esta noche para estarle sirviendo con todo nuestro corazón. Solo queremos que todos se sientan libres ahora, y estamos para adorar al Señor. Es por eso que estamos reunidos aquí todos juntos en esta noche, es con solo ese propósito: para adorar al Señor Jesús.
2 Y ahora, hemos estado teniendo unos momentos maravillosos en el Señor, el Señor nos ha estado bendiciendo en las oraciones por los enfermos y afligidos. Allá arriba en Saskatchewan, Canadá, de donde acabamos de regresar, nuestro bondadoso, Padre Celestial contestó las oraciones de una manera maravillosa allá arriba. Y tuvimos una maravillosa, maravillosa reunión entre la gente. Y mucha gente fue salva y luego aquellos que regresaron al Señor que se habían descarriado. Y muchas grandes señales hizo nuestro Señor en nuestros medios. Y por lo tanto, estamos felices por todo eso.
Acabo de dejar un caso muy lamentable. Nuestro Hermano Burns que solía venir aquí al Tabernáculo, el otro día le encontraron cáncer en su cuerpo, y así que nosotros… Ellos pensaron que él solo iba a durar unos pocos días más. Él va a venir ahora a adorar con nosotros, tal vez el miércoles en la noche. Y de vuelta en el servicio del Señor.
3 Y llegamos de paso a orar por un muchachito que está aquí en el hospital. Yo creo… El Hermano Curtis Hooper, no sé si él está aquí está noche o no, pero él estaba…
Y el Hermano Cox me llamó y un muchachito que ha estado inconsciente por diez semanas, que chocó un lugar por la colina Bull Creek, por ahí. Le fallaron los frenos cuando bajaba la colina. Y yo hablé con su mamá, y ellos van a la iglesia, pero ninguno de ellos en realidad, no creo, que hayan tenido un nuevo nacimiento. Y ellos le hicieron una promesa a Dios, que si el Señor permitía que el muchachito despertara, que le servirían al Señor con todo el corazón.
4 Así que, eso es algo bueno. Y yo creo que Dios va a permitir que el muchachito despierte ahora. Él solo es un niño, así se miraba acostado allí, y él está tan acabado. Ellos no pueden comer, por supuesto. Lleva inconsciente diez días. Y sus piernas están quebradas, y ni siquiera le pueden acomodar las piernas o nada, porque no está consciente como para acomodárselas.
Y ese es un caso lastimoso. Y piense qué tal si ese fuera su hijo. Y es algo que en verdad debiéramos de pensar. Y estamos orando. Y quiero que Uds. se unan conmigo ahora. La madre le ha prometido a Dios que ella lo buscará a Él con todo su corazón y que hará… El muchachito, tan pronto despierte, le dije que me mandara llamar. Y que si no estoy aquí, que me lo dejen saber en cuanto llegue. Quiero ir con el muchachito para hablar con él.
5 Y de momento no me puedo acordar de su nombre. Lo tenía en mi bolsillo, pero lo olvidé. Ellos viven en algún lugar allá en North Charlestown, en algún lugar allá arriba. Y es un caso muy lamentable. Así que, oren por ese muchachito el cual yo… O, solo después de que oremos, démosle las gracias a Dios, porque Él va a contestar la oración.
Ustedes saben, Abraham se fortalecía, dándole alabanza a Dios por las cosas que parecían ser imposibles. Y todo el tiempo él se fortalecía en lugar de debilitarse. Él espero diez años, todo seguía igual, veinte años, todo seguía igual. Y después que él tenía noventa… o cien años de edad, y él seguía dándole alabanza a Dios, porque él sabía que sucedería. Dios así lo dijo. Y eso lo concluye. Eso es suficiente cuando Dios así lo dice. Eso es suficiente para dejarlo resuelto.
6 Ahora, en la adoración esta tarde, nosotros…. El domingo pasado yo estaba aquí, pero estaba tan cansado que casi no podía venir. Por tanto, pensé en venir esta noche. La siguiente semana, vamos a ir a California para la reunión de la Calle Azusa.
Y hace dos años en California cuando estábamos en el Cow Palace en la reunión de California, pues, de repente pensé que este año Pentecostés cumpliría cincuenta años en los Estados Unidos. Son cincuenta años de Pentecostés. Hace cincuenta años, el Espíritu Santo cayó por primera vez en la Calle Azusa en la vieja misión de la Calle Azusa en California.
Y luego, el Señor mediante, yo creo, tal vez, si el Señor me da la entrada a este servicio en el próximo… es el dieciséis. Y después tendré las primeras dos noches. Y luego, Oral Roberts toma el siguiente, y luego, creo que Jack Coe el que sigue y los demás. Así que entonces, por varias noches.
Y yo me iré solo un poquito antes, porque el Hermano Espinoza quien fue mi interprete allá en México, hace unas semanas, donde veinte mil vinieron al Señor Jesús en una sola noche por causa de la resurrección de un pequeño bebé muerto, que había muerto esa tarde en los brazos de su madre…
7 ¿Y cuántos tienen la revista “Voz de Sanidad” de este mes? Me supongo que han visto ahí la fotografía de eso. Y es un… Él tiene a la gente mexicana de todo el Valle de San Fernando reunida allá bajo una carpa o algo para una reunión de tres días previo a la reunión de la Calle Azusa. Así que, estén orando mucho por mí durante esta semana.
Después, si es la voluntad del Señor, el siguiente fin de semana estaríamos de regreso aquí en el Tabernáculo para otro servicio aquí. Y luego de allí arriba a… hasta Idaho, y luego de regreso a California, en una carpa allá en Phoenix. Y ellos están ahora planeando la temporada de verano para el extranjero. Y solo nos estamos regocijando junto con Uds. en las bendiciones del Señor.
8 Ahora, esta noche veo que es noche de Santa Cena, y amamos eso. Y no hablaremos mucho, pero solo hablaré un momento, y luego si hay enfermos presentes que… Creo que sacaron una camilla para meter a alguien. Y así que oraremos por aquellos que tienen necesidad.
Un hombre de color me preguntó estando aquí la noche pasada, qué si estaría bien que viniera y se hiciera una oración por él.
Yo dije: “Claro que sí, mi hermano, todos…”.
Él dijo: “Todo aquel que quiera, que venga”. Es para todo aquel. El que sea de cierto color no marca ninguna diferencia en eso. Su alma pudiera estar tan clara a los ojos de Dios como un hombre de cualquier otro color, ¿ven?
Dios ha hecho de una sola sangre todas las naciones, de una sola sangre. ¿Sabían que si un hombre de color se estuviera muriendo, él le pudiera dar a Ud. una transfusión? ¿Sabían que el hombre amarillo le puede dar al hombre café, el hombre café al hombre negro, el hombre negro al hombre blanco? Pero Uds. jamás se ponen sangre de animal, Uds. se morirían. Así que eso muestra… Así que nosotros no procedemos de los animales. Somos sangre humana. (Eso es correcto), creada por Dios.
9 Y ahora, solo para una pequeña lección en esta noche, pensé que sería oportuno… quiero… en… Mi tema esta noche es: La Escritura En La Pared. Y conociendo el tiempo en el que estamos viviendo, justo antes de la venida del Señor Jesús…
Y viendo la antigua Calle Azusa, caí en cuenta ahora de los cincuenta años que el Espíritu Santo ha estado en América, y verlo rechazado en todo su conjunto, yo creo que sería muy apropiado en esta noche si leemos en Daniel y averiguamos algunas de las cosas que han sido prefiguradas para nosotros en este día. Pero antes de abrir Su libro, ¿podemos inclinar nuestros rostros y hablar con Él solo un momento?
10 Nuestro Padre Celestial, a Ti damos la gloria esta noche por toda la bondad y misericordia que nosotros pobres e indignas criaturas hemos recibido de Ti por Tu sublime gracia. Oh Dios, cuando estemos allá por siglos mil como dijo el poeta, yo cantaré por siempre allí, Su amor que me salvó. Qué tiempo será ese. Sabiendo que está en un futuro próximo, que tenemos esta gran esperanza y esperamos con gran anticipación ver el rostro de Él que ha sido invisible en nuestro medio y nos ha bendecido milagrosamente.
¿Puedes venir esta noche, Padre? Mientras abrimos la Palabra, que el Espíritu Santo entre directamente en la Palabra y la lleve a la audiencia, a cada corazón preparado. El terreno está listo; la semilla cae en buena tierra y produce al ciento por uno. Concédelo, Padre, porque lo pedimos en el Nombre de Tú hermoso Hijo, el Señor Jesús. Amén.
11 Al leer la Palabra, yo siempre siento que mis propias palabras no son mucho. Sino que ellas fallarán, porque solo es la palabra de un hombre. Pero la Palabra de Dios jamás falla.
Le estaba citando a un hombre hoy que había como pensado que él había confiado en el Señor para su sanidad, y había fallado en recibir su sanidad. Y luego de desanimó y dijo: “Si no tengo la fe suficiente para ser sanado, quizá no tengo la fe suficiente para ser salvo”.
Yo le dije, le dije: “La base de sanidad Divina no está en el mismo nivel que el de la salvación”. Sanidad Divina es algo que se le arrojó al creyente, pero la salvación, cuando Ud. está… cuando Ud. recibe a Cristo, y nace de nuevo, Ud. tiene vida inmortal que no puede perecer o envejecer; no puede jamás morir. No puede jamás… Simplemente concluye para siempre cuando Ud. nace del Espíritu de Dios.
Pero este cuerpo, se enferma, y se debilita, y Dios nos ayuda, y nos sana, y nos volvemos a enfermar. Solo es temporal hasta que la jornada termine. Pero la salvación es permanente para siempre. Amén. Eso no falla.
12 Y ahora, en la Palabra: “La fe viene por el oír y el oír por la Palabra”. Y en el capítulo 5 de Daniel, leemos como texto en el versículo 22:
Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
Todas las cosas en el Antiguo Testamento eran solo una sombra de las cosas nuevas por venir. Esas cosas sucedieron allá para darnos el conocimiento previo de lo que podríamos esperar en este día si servimos al Señor, y lo que podríamos esperar si no servimos al Señor, y si le servimos a medias o de todo corazón.
13 En Hebreos, dice así: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo pecado… todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.
Ahora, todas esas cosas antiguas… Daniel, yo escogí el libro de Daniel, me gusta mucho, hace ya un rato que no enseño de él, pero porque era una prefigura del gran día en el cual estamos viviendo. Y en el día de Daniel fue la entrada para la edad gentil.
Dios había lidiado con los judíos hasta este tiempo, y ahora Él se estaba volviendo a los gentiles. Y en esta gran profecía, y visiones, y sueños, de Daniel, y de Nabucodonosor, y Belsasar, y muchos de los personajes que están en el libro de Daniel fueron puestos en un determinado orden para que nosotros lo pudiéramos ver hoy en día.
14 Y cómo es que en la visión de Daniel, al ver la interpretación de la imagen de la bestia y todo de la edad gentil, cómo un reino sucedería a otro hasta llegar a los últimos días en los cuales estamos viviendo ahora.
Y al ver en el Medio Oriente todas estas cosas levantándose, estos problemas. Pequeñas naciones allá que ni siquiera eran consideradas o que no se habló de ellas por cientos y cientos de años, sí, miles de años… Quizá dos mil años o dos mil quinientos años, no se había dicho nada de esos pequeños países, hasta apenas estos últimos días.
Y precisamente las cosas de valor que pensamos que eran insignificantes, lugares como el Mar Muerto, y descubrimos que el Mar Muerto tiene más tesoros en él que todo el resto del mundo juntos. Y todas las minas iraníes y todo lo demás. Solo una cosita que Inglaterra estaba dispuesta a devolverle a los árabes y dijo: “No tiene nada de importancia. ¿Para qué iban a querer esas tierras rocosas? Pero ellos fallaron en conocer lo que la Biblia decía, que florecería como una rosa y que produciría su abundancia.
15 Poco sabían ellos, cómo los hombres en el pasado y aún en este día, cómo juzgaron mal las cosas al no tomarlo desde el punto de vista de la Palabra de Dios. ¡Qué error tan vital cometió Inglaterra en aquel entonces! ¡Qué error tan vital cometieron al devolverle sus derechos a la India!
Pero no se dan cuenta de esas cosas, porque no leen la Biblia. Y si eso es cierto entre las naciones, ¿cuánto más lo es entre la humanidad esta noche, que no valora su vida día a día para leer la Biblia y ver lo que Dios ha puesto en Su Palabra para cada hombre? Y la actitud suya hacia Dios y hacia Su Palabra…
16 Durante el tiempo que fueron llevados a Babilonia fue un tiempo muy marcado. Primeramente, fueron llevados a Egipto. Segundo, fueron llevados a Babilonia, y la edad gentil comenzó. Y luego, lo tercero, ellos fueron llevados… o, dispersos por el imperio romano, y en mayo 7 de 1947, fueron reconocidos una vez por las naciones del mundo por primera vez en dos mil quinientos años, los judíos lo fueron.
El principio del fin, la higuera echando sus retoños. La antigua estrella de David de seis puntas, la bandera más antigua que haya ondeado en la tierra, se elevó en el asta de nuevo por primera vez en dos mil quinientos años, marcando una promesa definitiva que Dios había dicho a través de los profetas hebreos que sucedería: Él levantará una insignia.
Y cuando vemos eso siendo mecido sobre Jerusalén esta noche, viendo a Dios endureciendo los corazones de hombres como Stalin, Hitler, Mussolini, y todos esos que persiguieron a los judíos y los hicieron regresar a su patria, sabemos que el tiempo está a la mano.
17 Oh, qué día y qué oportunidad tiene hoy aún el Cristiano más débil de testificar para la gloria del Señor Jesús. Qué oportunidad para hacer algo que los profetas desearon hacer, y está puesto en las manos del Cristiano más débil, la pequeña ama de casa. Está en las manos de ella hoy testificar al Señor Jesús y Su resurrección.
Y los judíos se habían alejado de Dios, se enfriaron, se descarriaron. Y Dios permitió que entrara una nación extraña (lo cual había sido profetizado por los profetas), y los dispersó, y los apartó, porque ellos se habían alejado de Dios.
Y ahora, si Dios amó de tal manera a los judíos, y fueron Sus primeros elegidos como un pueblo… Él llamó a los judíos fuera, y sin embargo cuando ellos sembraron, tuvieron que cosechar lo que habían sembrado.
Y nosotros no estamos expulsados… o, no estamos exentos de los juicios de Dios cuando desobedecemos Sus mandamientos. Eso es correcto. Eso aplica a las naciones, o a individuos, o iglesias, o lo que sea. Cuando nosotros desobedecemos a Dios, recibiremos juicio por ello. Dios es justo y no puede hacer nada más, sino que cada hombre recibirá una justa paga de retribución por las obras que ha hecho.
18 Y ahora, cómo es que en ese gran día de deslizamiento y apostasía de los judíos… Y Dios permitió que una nación pagana viniera y se llevara a los elegidos en cautiverio, porque ellos no habían servido al Señor de todo corazón: un cuadro hermoso del día que estamos viviendo. Sin embargo hemos sido escogidos y somos un pueblo selecto, un pueblo bendecido por encima del resto del mundo, pero cuando nos olvidamos de los mandamientos de Dios, y provocamos grandes borracheras, y disturbios, y divorcios, y adulterios, y las cosas que estamos colocando y haciéndolo completamente legal en esta nación, Dios tiene naciones que pueden venir a tomarla en cualquier momento que Él lo desee.
Ustedes escucharon al comentarista el otro día que acaba de dejar a Rusia, dijo que ellos tenían por lo menos diez mil aviones bombarderos que ni siguiera se detienen a cargar combustible, y los cargan en sus hangares con bombas atómicas que pudieran volar sobre los Estados Unidos y regresarse sin recargar combustible. Piénselo, cada avión cargando por lo menos ocho o diez bombas atómicas y de hidrogeno las cuales pudieran aniquilar a ciento cincuenta millones de personas de esta nación en una sola hora.
Y nosotros vamos vadeando en pecado, corrupción, rechazando al Señor, haciendo las cosas que son contrarias a Su voluntad, y riéndonos, y burlándonos de aquellos que están tratando de hacer bien. ¿Qué otra cosa pudiésemos esperar sino la repetición de la deportación a Babilonia? Muy cierto.
19 Noten que allí dentro, Dios tenía un siervo en ese lugar que se llamaba Daniel, un profeta joven como de cuarenta años, quien estaba sirviendo al Señor con todo su corazón. Y Dios le tenía un trabajo por hacer.
Y en la deportación de Babilonia… Recuerden, si Dios tiene un trabajo para que usted haga, todos los demonios en el tormento no se lo pueden llevar a usted. Ellos simplemente no lo pueden atemorizar de ninguna forma. Dios tiene un propósito para el Espíritu Santo de la iglesia. Y todos los diablos del infierno jamás serán capaces de arrebatarlo. Dios tiene un propósito en ello. Y nunca será destruido hasta que Dios permita que cumpla el propósito que Él ha ordenado que haga, y lo hará.
Y recuerde, así como Daniel entró a ese lugar con los jóvenes hebreos, quiero que noten, muchos de ellos ya con mentes mundanas, a muchos de ellos no les importaba, mientras se iban con la corriente de menor resistencia. ¿Acaso no es ese casi el mismo cuadro de nuestro país hoy?
Y esto quizá sea impactante, pero es casi el cuadro de la iglesia hoy, cuánto más de la nación: simplemente flotando con la marea de menor resistencia. Hacia cualquier lado que sople el viento, solo comience a navegar, y así continúe.
20 ¡Oh Dios, danos hombres como Daniel! Danos Cristianos como Sadrac, Mesac y Abed-nego, quienes están dispuestos a sacrificar… o, ceder cada derecho que tienen para llegar a ser un siervo del Señor.
Noten, Daniel, cuando él entró allá a Babilonia, sabía que estaría entre incrédulos, los incircuncisos. Y cuando él fue para allá, sabía que estaría enredado con ellos. No porque él hubiese querido estarlo, sino porque la nación había caído, y él tenía que entrar en cautiverio con ellos. Pero Dios estaba con él como un extranjero. Yo amo eso. Aunque nosotros seamos extranjeros, Dios seguirá estando con vosotros.
La pequeña historia… Yo no sé, la he contado tantas veces; tal vez se la he contado al tabernáculo, pero viene justo a mi corazón en este momento.
Aquí, hace algún tiempo, en las tierras del Sur, solían comprar esclavos. Y los compraban, y tenían a los agentes que iban a comprarlos, así como lo hacen hoy en día en un lote de autos usados: vendiendo personas, la raza de color, como esclavos.
Y cuando lo hacían, la gente pasaba por las viejas plantaciones y miraban a un grupo de esclavos; si se miraban como buenos trabajadores, él ofrecía un cierto precio, compraban a estos esclavos, y se los llevaban, y los vendían como buenos trabajadores en alguna otra parte y sacaban una ganancia en el intercambio.
21 Ahora, un día pasó un agente de compraventa, y vio a un grupo de esclavos trabajando en una cierta plantación, unos cien esclavos o más. Y ellos estaban tristes, porque estaban lejos del hogar. Muchas veces los azotaban porque no trabajaban. Ellos pensaban que jamás regresarían de nuevo al hogar, con bebés que jamás volverían a ver, un papá y una mamá que jamás volverían a ver, sus relaciones que jamás volverían a ver. Y estaban muy abatidos, siendo tan fácil ponerse así, especialmente cuando Ud. está siendo oprimido.
Es así como al diablo le gusta obrar en Uds. y oprimirlos. Uds. saben, el truco del diablo es oprimir. Pero cuando un Cristiano conoce sus derechos legales (¡Amén!), cuando Ud. puede citar la Palabra de Dios: “Yo nunca te dejaré ni te desampararé”, eso quita toda opresión. Y las nubes comienzan a retroceder. Pero si Ud. simplemente sabe que Dios lo ha prometido y que Dios es fiel, Él puede cumplir Su promesa o nunca lo hubiera prometido.
22 Y luego este agente de compraventa pasó por el lugar, y se fijó en uno de esos esclavos. ¡Oh, vaya! Él no era como el resto de ellos. Usted no tenía que azotarlo a él. Él estaba con su pecho erguido y su mentón en alto. Él estaba dispuesto a trabajar y a hacer cualquier cosa, simplemente muy eficiente, un tipo brillante.
Y el agente de compraventa dijo: “Me gustaría comprar ese”.
Él dijo… El dueño dijo: “Él no está a la venta”.
Le preguntó: “Pues, ¿qué es él?”. Dijo: “¿Acaso es jefe sobre los demás?”
Dijo: “No, él solo es un esclavo”.
Bueno, dijo: “Tal vez, Ud. lo alimenta un poco mejor que al resto de ellos”.
Le dijo: “No, él come en la galera junto con el resto de ellos”.
Bueno, dijo: “¿Qué lo hace a él tan diferente?”.
Dijo: “Yo siempre me preguntaba eso, hasta que un día me enteré de algo”. Dijo: “¿Saben de qué me enteré? Que su padre es el rey de la tribu. Y aunque él sea un extranjero, sin embargo él sabe que es el hijo del rey”. ¡Amén!
23 Hermano, aunque somos extranjeros en este mundo donde está el pecado y el caos, sin embargo saque su pecho y voltee a mirar hacia arriba; Uds. son hijos e hijas de un Rey. Qué clase de personas debiera de… Él hacía eso para subirle la moral al resto de ellos.
Y eso es lo que tenemos que hacer quienes hemos nacido del Espíritu Santo: mantengan un buen ánimo. Qué clase de personas debiéramos de ser, sabiendo que nuestro Padre celestial es el Rey. Solo una cosa que el esclavo no sabía, él jamás regresaría de nuevo al hogar. Pero hay una cosa bendita, nosotros sabemos que un día nos iremos al hogar. ¡Amén!
Jesús dijo: “Yo vendré y Me tomaré a Mi Mismo; para que donde Yo estoy vosotros también estéis; y no se turbe vuestro corazón. No piensen en nada más, pero mantengan su mente en estas cosas”. Eso haría cantar a un ruiseñor en medio de la noche al momento de saber esto.
24 Muy a menudo me he preguntado… Veo al Hermano Wright sentado por aquí. Yo solía predicar allá en la iglesia Bautista. Y miraba ese viejo ruiseñor sentado allá afuera por la noche y cantar en ese arbusto de cedro. Y me preguntaba qué lo hacía cantar. Y empecé a leer sobre las aves, y me vine a dar cuenta de lo que él hace.
Me fijé que en una noche nublada, él solo cantaba de vez en cuando. Él está buscando las estrellas. Y cada vez que ve una estrella brillar, él sabe que el sol está brillando en algún lugar. Así que él comienza a cantar.
Y yo creo que de esa manera es con los Cristianos. Mientras podamos nosotros sentir y saber que la Presencia de Dios está con nosotros, una pequeña gloria cayendo de vez en cuando, un buen avivamiento chapado a la antigua, o un viejo canto aleluya que nos hace cantar con todo el corazón, porque sabemos que el Espíritu Santo sigue cayendo en algún lugar. Dios aún está recibiendo la gloria. Qué cosa tan maravillosa.
25 Daniel, un extranjero lejos del hogar, muy allá… Pero observe lo que él hizo. Él se propuso en su corazón no contaminarse con los hechos del rey en aquel lugar. Todas las comidas elegantes del rey y todas las entradas que iba a comer y su vino, licores, que él se propuso en su corazón, mientras era un extranjero, que se guardaría a sí mismo para Dios. ¡Amén!
¡Allí lo tienen! Aunque el mundo los desprecie… Sin embargo, todo el mundo se ríe de Ud. y lo llama con cada nombre fanático que se puede nombrar, propóngase en su corazón hacer aquello que es correcto. Propóngase en su corazón que Ud. no tendrá nada que ver con el mundo. Estamos viviendo en las sombras de la venida del Señor.
¿Qué puede prometerse usted, alguien? ¿Qué puede prometer alguna nación? No queda ni una promesa. No queda nada. Es el caos y demás. No hay nada de este lado que pueda ver, pero mire hacia arriba. Cada promesa en la Palabra es verdadera. Algún día glorioso, Jesús vendrá y todas estas cosas serán quitadas y Cristo reinará.
26 ¿No es una esperanza maravillosa saber que estos viejos cuerpos viejos y frágiles en los que vivimos y estos pequeños y frágiles hilos de vida en los que estamos caminando, algún día cederán, y cada rueda mortal que está girando se detendrá y tomaremos un viaje a la Colina de Sion para vivir en la Presencia de Dios para siempre, de regreso a un hombre nuevo y una mujer nueva, jóvenes y en el esplendor de la juventud para ser de esa manera para siempre?
Los viejos serán jóvenes allí para siempre, transformados en un instante, inmortales, resplandecerán a Su semejanza, para opacar a las estrellas y al sol. Qué gloriosa seguridad tenemos de esto, porque la Palabra eterna de Dios que ha sido verdadera en todas las edades se lo ha prometido al creyente. ¿De qué tenemos que preocuparnos? De nada, sino solo alegrarnos al respecto.
27 Ahora, Daniel dijo: “Me voy a proponer esto en mi corazón. No importa qué tanta presión ejerzan sobre mí, cuánto se rían y digan que soy un santo rodador, eso no me molestará ni un poquito. Eso no me importará ni un poquito. Voy a permanecer verdadero para Dios no importa lo que suceda”. Esa es la manera. Entonces Ud. llegará a un lado cuando comience con esa actitud.
Recuerde, es el motivo que Ud. tiene hace cualquier cosa que determina lo que Ud. va a sacar de ello. Son sus motivos. Si sus motivos son correctos, Ud. estará bien. Pero procure que sus motivos siempre sean correctos. Sirva al señor con un solo propósito: porque Ud. le ama a Él; no porque Ud. tenga miedo del infierno, no porque tenga miedo de morir, pero porque Ud. le ama a Él Quien le amó a Ud. cuando no era deseado. Eso es.
Querido Cordero Moribundo, Tu preciosa Sangre
Nunca perderá su poder,
Hasta que toda la iglesia rescatada de Dios
Sea salva para ya no pecar.
Eso es correcto.
Y desde entonces, por fe, yo vi ese torrente
Que Tu herida fluyente suplió;
Amor redentivo ha sido mi tema,
Y será hasta que yo muera.
Qué cita tan maravillosa del poeta. Y eso es cierto. Llévese todo del resto, pero deme a mí el amor.
28 Si yo tuviera cada don de la Biblia y lo pudiera intercambiar por el amor, yo ni parpadearía. Yo lo tomaría inmediatamente. Déjenme sentir las bendiciones del Señor Jesús y Su amor Divino dentro de mi corazón que fue derramada abundantemente por el Espíritu Santo, y yo intercambiaría cualquier don en la Biblia por eso. Sí, señor. Yo intercambiaría un dominio si yo fuera un rey y estuviera sentado en un trono, y el mundo fuera mi dominio, yo daría cada centavo de eso y rechazaría un millón de años en esta vida en este mundo aquí para tener el amor de Jesucristo, que ha sido derramada abundantemente en nuestros corazones por el Espíritu Santo. No hay nada que se le pueda comparar.
Así que propóngase en su corazón ahora que va a servir al Señor, sin importar lo que el mundo diga. Oh, qué tramposo es el diablo, qué tan sigiloso es, amigos. Obsérvenlo a él.
29 Allá en el ámbito de mi pequeño ministerio que el Señor me ha dado alrededor del mundo en diferentes naciones, y viendo esa mano astuta del diablo, tan tramposo. Qué tan fácil lo puede perturbar a uno y hacer que parezca la verdad. Sí, señor. La mentira más grande que haya sido dicha tenía verdad en ella. La primera mentira que haya sido dicha tenía verdad en ella. La primera mentira que el diablo le dijo a Eva tenía mucha verdad en ella.
Dijo: “Que ella tendría los ojos abiertos, ella sería sabia, tendría más conocimiento”. Todo eso era verdad. Y entonces él dijo: “De seguro, no moriréis”. Pero Dios dijo que Ud. moriría. Así que eso simplemente lo concluye. Manténgase verdadero a la Palabra.
30 Y Daniel se lo iba a proponer en su corazón, él se mantendría verdadero a Dios y a la Palabra de Dios. Y mientras él estuvo allá, el Señor lo podía usar. ¿Por qué podía Él usar a Daniel? Porque él se lo había propuesto en su corazón. Y si Ud. quiere que Dios lo use, propóngase en su corazón que Ud. lo amará a Él y que le servirá, y todo estará bien.
El rey soñó un sueño. Y oh, cómo me gustaría tener el tiempo para entrar a… Yo prediqué sobre esto en una ocasión aquí en el Tabernáculo durante semanas y semanas, hace muchos años, unos quince años, quizás hace unos veinte años.
Cómo es que en la entrada del día de los gentiles, cuando Dios se volvió allí a los gentiles, y le mostró favor al rey Nabucodonosor y le dio un gran trono… Lo primero que sucedió, el rey se exaltó en su corazón. Eso simplemente corre en la naturaleza de los gentiles, el hacer eso: Enorgullecerse, somos una gran persona.
31 Eso es lo que le ha sucedido a las iglesias. Nos hemos enorgullecido: Nosotros somos una gran denominación. Eso es lo que le sucedió a la Presbiteriana, Metodista, Bautista, Pentecostales, y todo el resto de ellas. Uds. se enorgullecen, son algo grande. Es justo en ese tiempo cuando Dios los deja cuando Uds. hacen eso.
Uds. se convierten en una organización poderosa. Pero yo prefiere ser un siervo humilde del Señor, que tener todas las organizaciones que hay en el mundo (Sí), o ir a la iglesia más grande o pertenecer a la mayoría. Yo prefiero estar en la minoría, de todas formas, y estar bien con Dios (Sí), en cualquier momento.
32 Y luego, cuando vemos entonces a este rey, al rey Nabucodonosor, como él se exaltó en su corazón, y Dios lo tuvo que hacer que comiera pasto como un buey durante varios años, cómo es que sus cabellos le crecieron como plumas de águilas y sus uñas como garras de aves. Y cómo es que él tuvo que… hasta que el rey reconoció en su corazón que él no era nada. Y era el Dios del cielo Quien estableció a quién Él quiso y quitó a quien Él quiso.
Y muchas veces quizá nuestros cabellos no nos crecen como plumas de águilas, y nuestras uñas quizá no crecen como las garras de las águilas, y quizá tampoco comamos pasto como buey; pero algunas veces Dios tiene que poner una aflicción en nosotros para hacernos saber que Él sigue siendo el gobernante de nuestra vida. Y nosotros estamos aquí únicamente porque Él nos permite estar aquí, y es por Su gracia que estamos aquí. Y queremos servirle a Él.
33 Hace un tiempo, yo estaba hablando con un hombre aquí arriba en Idaho, y él dijo: “Bueno, Sr. Branham”, él dijo: “Yo crío cerdos”. Él dijo: “Mi abuelo tenía esta manada. Él nos educó a nosotros sus hijos. Y de la misma manada, yo eduqué a mis hijos. Y mis hijos vendrán y educarán a los suyos con esta misma manada”.
Yo dije: “Eso está muy bien, señor. Y ese es un trabajo legítimo para aumentar el inventario”. Pero dije: “¿Sabía que Dios lo puso a Ud. aquí con otro propósito aparte de criar cerdos y educar a sus hijos? Dios los puso aquí para ser hijos e hijas de Dios, y si Ud. falla en captar eso, Ud. falla en recibir el mero propósito por el cual Dios lo puso aquí en la tierra”. Eso es correcto.
No importa qué tan honesto, qué tan decente, qué tan moral sea usted, que tan bueno pueda ser, que tipo tan más sociable y fino pueda ser; aún así se le pasará por alto el llamado a menos que Ud. sirva al Señor Jesús y llegue a ser un hijo e hija de de Dios. No importa qué tan buen vecino sea Ud., que tan bueno sea en cualquier cosa, todo eso es bueno y apreciamos eso. Pero mi hermano, hasta que Ud. llegue a ser un hijo de Dios, Ud. falla en responder el propósito por el cual Dios lo puso aquí en la tierra. Eso es correcto.
34 Ahora, el rey Nabucodonosor, él era un hombre arrogante. Él dijo: “Miren lo que yo he hecho”. Entonces el Señor le dio un sueño, y eso lo perturbó. Y cuando lo hizo, él vio una gran imagen. Y estamos bien familiarizados con esa imagen. Y noten la precisión de la Palabra eterna de Dios.
El rey Nabucodonosor vio una imagen con una cabeza de oro, y su pecho aquí era de plata. Y los muslos eran de bronce, y luego los pies de hierro y barro. Ahora, noten cómo esos reinos… El material más blando es el oro. El siguiente vino más duro que es la plata. El siguiente es el bronce, y el más duro de todos es el hierro. El hierro es el más duro.
Y noten cómo comenzará el mundo gentil. Comenzará como blando. Y solo seguirá poniéndose cada vez más y más duro, más y más duro, hasta que finalmente entra al barro y el hierro, mezclados. Y cada uno de esos reinos…
Ahora, piensen, hace dos mil quinientos años, una sola persona se propuso en su corazón que ellos servirían al Señor y que no se contaminaría a sí mismo, prefigurando este día puntualmente, y cada otra edad que vendría, perfectamente: cómo es que el reino Babilónico sería quitado. Los Medos y Persas tomando el control, y Grecia tomando ese control, y Roma apoderándose e irrumpiendo en ambos pies lo cual era el Este y el Oeste de Roma.
35 Y cómo es que en el romano tenían las dos diferentes iglesias entre los gentiles. Una sería católica y la otra protestante. El hiero de la iglesia Católica romana y el barro de la protestante. Cómo ellas no se mezclarían, Cómo no se mezclarían, pero cuando se mezclan esas semillas casándose uno con el otro e intenta romper el poder del otro. Simplemente perfectamente, exactamente cómo Dios dijo que ocurriría.
Y eso ha sucedido tan perfecto como podía suceder. Y cualquier otra promesa de Dios sucederá tan perfecta como fue esa. Un día nos iremos a casa a la gloria. Un día Jesús vendrá.
Yo creo (volviendo al texto ahora) que estamos viviendo precisamente en el día en que Dios prometió que derramaría Su Espíritu en la iglesia de los gentiles. Él derramó Su Espíritu sobre la iglesia hebrea allá en el principio en el día de Pentecostés. Él dijo que habría una lluvia temprana y la lluvia tardía. Los dos pueblos diferentes, el judío y el gentil. Y en estos últimos días, Él derramaría Su Espíritu sobre la iglesia gentil.
36 Ahora, quiero que se fijen. Tan pronto como el rey vio la visión y que la hizo, obligó a cada persona en el reino de su dominio que adorara esta imagen. Él hizo una imagen. Y se cree por los académicos —y lo cual yo creo que una persona llena del Espíritu podrá verlo— que, que… Él adoró a Daniel, eso fue lo que él hizo. Y le hizo una imagen a Daniel. Y él la llamó Belsasar. Él llamó a Daniel, Belsasar, el cual era el nombre de su dios. Y él hizo una imagen y forzó a cada persona a que adorara la imagen.
Quiero que se fijen que al principio con los gentiles, cuando Dios lidió con ellos, se volvieron orgullosos en su corazón y obligaron a cada hombre que adorara la imagen de un hombre santo. Y la edad gentil entró con eso; saldrá de la misma manera.
De la misma manera un boicot de la marca de la bestia que forzará a la gente a adorar imágenes y hacer las cosas que hemos sido enseñados que fueron contrarias a la Palabra de Dios.
Y hermano, será tan sutil y engañoso al punto que engañaría a los mismos escogidos si fuera posible. Así que le conviene proponerse en su corazón esta noche y ser lleno con el Espíritu Santo de Dios, para que pueda ser capaz de discernir la cosa correcta de la incorrecta cuando se emita la proclamación. ¡Aleluya!
37 Cuando vemos todos los poderes del oriente, del Medio Oriente, cuando vemos al mundo oriental y occidental uniéndose otra vez, vea esos dos pies de la visión de Daniel. ¿Ven? Solo se está volviendo a repetir, y es un avivamiento del viejo imperio romano levantándose, tan cierto como estoy aquí parado. Es la verdad. Es tiempo para que Daniel se levante. Es tiempo para que la gente se proponga en su corazón que vivirá fiel a Dios, y al Espíritu Santo, y a los principios de la Biblia, independientemente de lo que el resto del mundo diga.
Miren estas grandes cosas que tienen por hacer. Primeramente, se empezó a poner peor y peor cada vez.
Ahora, lo vemos llegando a una cabeza. Y por todo el trayecto hasta la cabeza de la cosa, llegó a un punto donde ellos comenzaron con la inmoralidad, y se casaron con esposas, y mezclaron los matrimonios, y todo lo demás. Y finalmente el rey llegó a un punto cuando mandó llamar a todas sus esposas, casándose y dándose a casamiento. Y mandó llamar a sus señores, y a sus concubinas, y junto a todos en una gran noche de fiesta; mandó llamar a todos para tener un gran baile de granero, como lo llamaríamos hoy en día: ni más ni menos. Correcto.
38 Un gran jubileo cuando toda la gente y quizá muchos de los judíos estaban junto con ellos. Y los mandaron llamar para que todos entraran. Y cuando habían bebido bastante bien, sintieron que podían entrar y traer las cosas religiosas y burlarse un poquito de eso.
Y cuando un hombre se intoxica con whisky o con una bebida fuerte, él no está mentalmente bien. Así que, si él se encuentra mentalmente bien, lo suficiente como para saber que no debe hacerlo, entonces él va y lo hace de todas maneras; Dios lo hará responsable por ello, independientemente si está borracho, porque Él lo probó esa noche que Él lo hizo. Eso es correcto.
Usted sabe mejor que hacer eso en primer lugar. Ud. sabe mejor que cometer adulterio. Si Ud. es atrapado en el acto, usted solo es culpable. Y Dios lo atrapará. No se preocupe de eso. Eso es correcto.
Y si usted miente o roba o cualquier otra cosa, Dios lo atrapará. Recuerde, sus pecados lo alcanzaran. Seguro que sí. Por lo tanto, propóngase en su corazón esta noche que Ud. va a servir al Señor.
39 Y ellos tenían todos los ejemplos de lo que Dios iba a hacer. Se les dijo con anticipación a través del rey. Realmente, Belsasar es llamado su hijo, pero era su nieto. Era su hija… Nabucodonosor tenía una hija, y ella se casó con un general y el niño de este general era Belsasar. Así que entonces, era su nieto.
Y él sabía lo que Dios había hecho con su abuelo por haber llegado a esa condición. Y él tenía todas esas cosas que él había hecho, y sin embargo ignoró todo lo que Dios había dicho. Él lo ignoró y continuó a su propia manera.
Y hermano, hermana, si acaso no es ese el cuadro de nuestro país hoy, entonces yo no sé qué es. Cuando la Biblia dice que está mal que se hagan todas estas cosas, y la iglesia continuamente sigue así y lo hace…
Hicimos que fuera legal beber whiskey. Hicimos que fuera legal el beber cerveza. Ellos dejaron que las mujeres…
40 Aquí el otro día, mi compañero allá atrás y yo íbamos a un viaje de cacería, y salimos… Y yo he usado pistolas toda mi vida. Y pusimos una gran barricada de acero y todo lo demás y disparamos un par de balas para ver si nuestras miras telescópicas estaban ajustadas, allá en el patio. Y mandaron llamar a la policía. Y ellos llegaron al lugar y dijeron que era peligroso vivir en el vecindario.
Les dije: “Yo debiera llamar a la policía entonces para decirles: Es peligroso tener a esas mujeres desnudas acostadas allá afuera en ese patio, y la gente conduciendo de arriba abajo en la calle”. Ellos saben mejor que eso. La misma naturaleza le dirá a usted mejor que eso.
Pero ha llegado el día, que ignoran cada ley de Dios. Ellos hacen sus propios cercos hechos por el hombre y sirven de esa manera. Hermano, no tenemos nada en el mundo sino otra Babilonia. Exactamente. Tenemos una manera moderna de Babilonia.
Y una gran fiesta de borrachos, llevándose a cabo. Y la iglesia, no solo los pecadores, pero los miembros de iglesia hacen eso el domingo en la tarde, conduciendo, bebiendo. Las muchachitas en la calle con algo parecido a un saco en el frío, casi congelándose sin ropa por debajo.
41 Solamente hay una cosa y un solo lugar en la Biblia que se llevó a cabo e hizo que una persona se quitara la ropa y ellos estaban poseídos de demonios. Eso es correcto. Es la verdad, y no hay complim…. nada comprometedor en eso. Es la verdad. Es el diablo que entra en esas personas que las hace quitarse la ropa. Es el diablo. No es la intención de Uds. estar mal, pero mujeres, es el diablo haciendo eso.
Solía estar mal que las mujeres de la santidad usaran pintura en sus rostros. Y ahora, ellas se la ponen de todas maneras y cantan y gritan y alaban al Señor como si no significara nada.
¡Oh, hermano! ¿No se dan cuenta que es el diablo que está haciendo eso? Propónganse en su corazón que Uds. vivirán. Si es chapada a la antigua, vivan chapada a la antigua y sirvan al Señor Dios de los cielos y la tierra. Propónganselo en su corazón.
42 Noten, cómo ellos se salieron con la suya. Solía estar mal que los hombres bebieran. Pues, ahora es popular. A todas partes que uno va. En las habitaciones… Yo estaba en una convención de escuela dominical no hace mucho. En la habitación, en la habitación del hotel donde nos estábamos quedando, el grupo más espantoso de borrachos que jamás me haya topado en mi vida. Y ellos estaban subiendo y bajando en los elevadores en una convención de escuela dominical. Y muchachitos y muchachitas entrando juntos a la misma habitación y quedándose toda la noche. Y sus arzobispos sentados allí permitiéndolo.
Hermano, ellos ignoran voluntariamente. La Palabra de Dios dice separaos vosotros mismos de tal caos y suciedad. Y nuestra nación americana tiene el más alto índice de divorcio en las cortes que el resto del mundo junto. ¿Qué sucede? Nos estamos madurando para juicio.
Uno puede predicar la Biblia, y el poder del Espíritu Santo, y la resurrección de Cristo, y las señales y maravillas seguirán al creyente, hablar de los dones regresando a la iglesia, la restauración de todas las cosas; y los predicadores aún se reirán de usted y dirán que Ud. ha perdido la mente.
Hermano, yo me he propuesto en mi corazón, independientemente de lo que tengan que decir en la tierra, si yo tengo que ser excomulgado, yo predicaría toda la Biblia o nada de ella y me quedaría verdadero. Ciertamente. Propóngase en su corazón hacer aquello que está correcto, piensen en aquello que es santo.
43 Yo tengo una pequeña cruz colgando frente a mi carro, viniendo de Sellersburg, el otro día. Estaba un hombre y entró al carro, dijo: “Billy, quiero hacerle una pregunta”. Él dijo: “¿Sabía Ud. que eso es católico?”.
Yo dije: “¿Qué?”.
Dijo: “La cruz”.
Yo dije: “Oh, no. ¿Desde cuándo los católicos tienen la alternativa de la cruz?”. Amén. Le dije: “Ese es un emblema de la fe Cristiana”. Dije: “El catolicismo es adorando a gente muerta, tal como a María y Santa Cecilia y todos esos pequeños… diez miles de pequeños santos que tienen ellos. Eso es catolicismo. Pero el protestantismo es la cruz y el Cristo que ha resucitado de los muertos y está vivo esta noche para siempre, y el único Mediador entre Dios y el hombre”. Amén. Yo dije: “Le diré el por qué la traigo allí colgando”. Yo dije: “Es porque quizá yo me mude uno de estos días. Me dicen que el alcalde de Miami está haciendo una proclamación para que cada mujer que salga a la calle tenga que estar cubierta desde el cuello hasta las rodillas”. Yo dije: “Yo me mudaré a Miami, sin importar cuánto lo detesto”. Sí.
Yo dije: “La razón es, a cualquier lado que uno mira, Este u Oeste, a la derecha o a la izquierda, siempre hay alguna clase de vulgaridad. Está frente a uno siempre. Y cuando yo miro la cruz, puedo ver algo mejor, y pienso en el precio de rescate del Dios Todopoderoso del cielo Quien salvó mi alma. Y pienso eso de la cruz, el emblema de afrenta y dolor. Fue en esa vieja cruz que Jesús sangró y murió para salvarme y santificarme de las cosas del mundo. Y Él siempre está delante de mi rostro”. Eso es correcto.
44 Ahora, en el día que estamos viviendo y las cosas… Noten, en todo ese caos, ellos fueron y trajeron los vasos santos del Señor, y salieron y bebieron vino en ellos, y se mofaron, y se burlaron de las cosas santas de Dios. Eso es justo lo que están haciendo hoy. Eso es justo lo que han hecho por cincuenta años. Eso es justo lo que han hecho desde la Calle Azusa. Eso es exactamente lo que están haciendo aquí.
Ellos se burlan de ello, y dicen: “No hay nada al respecto. Dicen: ”El don Divino de sanidad, el don Divino de hablar en lenguas, el don Divino de interpretar, el don Divino de previo conocimiento, de profecía, todo eso es adivinación. No hay nada al respecto. Todo es del diablo“. Y no se dan cuenta que cuando hablan esa palabra, se sellan a sí mismos fuera de Dios para siempre.
Jesús dijo: “Cualquiera que hablare una palabra en contra de Mí le será perdonado: pero cuando el Espíritu Santo venga y haga la misma obra, el hablar una palabra en contra de eso nunca le será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”. Y ella ha sido pesada en la balanza y ha sido hallada falta. Y la escritura está en la pared esta noche. Correcto.
45 Hermano, de seguro nos vamos a hundir. No me refiero a la iglesia, me refiero a la nación. Se va a hundir tan seguro como es una nación. Tiene que hundirse, porque todo se ha convertido en una pestilencia ante el rostro de Dios. Y los llamados practicantes de la religión se han vuelto peores que los comunistas, porque ellos saben conducirse mejor y no lo hacen.
Solo piense en el día, solo piense. La espina dorsal de esta nación son esas buenas madres antiguas y papás allá afuera, y en su reunión de oración, orando de rodillas. La gente que sirve a Dios es la columna vertebral de cualquier nación. Y sin embargo, se burlan de ellos, se burlan de ellos, los llaman de todo lo que hay bajo el sol para llamarlos así. Y se burlan.
Recuerden, después de un rato, la escritura aparece en la pared, “MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN”, que significa: “Pesado has sido en balanza y fuiste hallado falto”.
46 Hermano, cuando veo la insignia siendo levantada allá lejos en Jerusalén, cuando veo a los judíos regresando de nuevo, cuando veo ese problema del Medio Oriente, la pequeña India ha sido puesta allá todos estos años y ahora ella es una pieza clave, gente analfabeta, pero una pieza clave. Nosotros fallamos en predicarles el Evangelio. Hemos hecho todo lo demás. Hemos construido grandes iglesias y gastado millones de dólares para invertirlo en una iglesia, y los misioneros no pueden ir porque no tienen las finanzas para continuar.
Y nosotros fuimos para allá. Y los misioneros que han ido para allá y que han tratado de hablarles del Señor, aquí venían los otros haciendo una gran gala, y aún burlándose y rechazándolos. Yo me paré y los observé con mis propios ojos.
Hermano, hemos sido pesados en la balanza y fuimos hallados faltos. El misionero hizo la marcha del centavo en el altar, y la compañía de cerveza recibió el dinero de los diezmos que debería haber ido a Dios. Exactamente la verdad. Esa es exactamente la verdad.
47 Entregamos donaciones a la cosa equivocada, absolutamente. Pusimos todo en esas así llamadas organizaciones, pequeñas caridades y cosas como esas. Cuando los hombres circulaban alrededor en unos grandes Cadillacs verdes con un anillo como tocón puesto, un cigarro de cincuenta centavos en la boca, recibiendo quinientos dólares a la semana para distribuirlos entre sus amigos. Eso es correcto. Esa es la columna vertebral de todo eso.
Y el diablo ha venido desde París donde está la gente más baja, sucia y asquerosa del mundo, y ellos vienen para acá y nosotros vestimos a nuestra gente a la moda de ellos. Todas las mujeres obtuvieron su idea modernista.
¿Recuerdan que yo estaba leyendo el otro día unos reportes de Hollywood? ¿Y saben Uds. cuál fue la primera canción sin censura que pusieron en la radio que hizo que comenzara a rodar la bola de nieve? Con lo primero que comenzó fue con esa vieja cancioncita: “Bájenlas… bajen sus medias niñas y enseñen sus rodillas”. Mírenlas ahora. Ellas ya no traen medias que puedan bajar.
48 Fíjense en eso. Miren la suciedad; miren la inmundicia. Miren lo que ha provocado. Miren a las desnudistas, miren todo lo demás en la radio… no en la radio, pero en la televisión. Uds. ponen películas y tratan de mantener a sus niños alejados de las películas —Uds. gente de santidad, gente buena, gente que ha tratado de predicar la verdad, gente que ha tratado de respaldarlo, y el diablo está tratando de dar un salto más al frente.
¿Saben lo que él ha hecho? Él la colocó dentro de la casa de ustedes en el nombre de la televisión. Sí, señor. Y ahora, hemos llegado a ser tan bajos y tan corrompidos y tuvimos éxito y sobrepasamos a París al punto que ahora ellos vienen y se visten según la moda de nosotros. ¡Oh, vaya!
Cuando pienso, de cuando yo caminaba por las calles de París y con esos viejos urinarios que tienen, cómo es que apestan en la calle. Yo pienso que toda la nación de los Estados Unidos ha llegado a ser un moderno urinario en la vista del Dios Todopoderoso. Cuando el divorcio y las violaciones y el crimen… Y trate de detenerlo si puede; no lo puede detener. Dios dijo que así sería, y ella está madura para el juicio. Propóngase en su corazón que Ud. no se contaminará a sí mismo con las cosas del mundo.
49 Damas, dejen crecer su cabello; quítense la pintura de la cara, y no usen esa ropa sucia. Hombres, aléjense de esos cigarros, y cigarrillos, y cantinas, y salas de billar, y vengan al Dios vivo y propónganse en su corazón [Palabras no claras]… con Dios, despójense de todo peso que tan fácilmente los asedia y corran con paciencia la carrera que está puesta delante de vosotros.
¡Qué día! Qué tiempo en el cual estamos viviendo: Una Babilonia moderna. Luego Dios Quien es justo para derramar Su juicio allí, tiene que ser el mismo Dios justo hoy para derramar… aquí.
Así como entró la edad gentil bajo un descontrol, y bebiendo, y mujeres, y jolgorio, la dispensación gentil va a salir de la misma manera. Estamos yéndonos al caos por la bebida, borrachos. Nuestros pequeños hijos adolescentes aquí en la escuela, ellos los inician fumando cigarrillos, y de allí se pasan a la mariguana.
Y muchas escuelas les están permitiendo a los niños que fumen en clase justo antes de presentar un examen. Y hace unos años cuando: “Bajen las medias y enseñen las rodillas”, le era muy inmodesto a las muchachitas, una cosa impactante. Y hoy en día, la así llamada mujer Cristiana sale a las calles, vergonzosamente. Déjenme decirles, eso haría sonrojar a un Arcángel. Eso es cierto. En qué caos estamos metidos. En qué condición se encuentra el mundo.
50 Ahora, amigos, no dejen que estas palabras pasen descabelladamente. Ellas son verdad, y son sanas, y son la Biblia. Y están saliendo de mi corazón. Y si yo sé que estoy intentando mantenerlas claras delante de Dios. Y hermano, hermana, recíbalo en el Nombre del Señor Jesús de la manera que deben entregarse.
Y yo quiero que se fijen en esto ahora. Quiero que presten atención. ¿Se fijaron en algo? Justo antes del mero clímax de todo ello, cuando tenían la escritura en la pared, y dijo: “¿Qué es todo esto?”. Ellos fueron y trajeron a sus hombres sabios. Trajeron a los Caldeos; trajeron a los adivinos. Y ninguno podía interpretar ese lenguaje. Nadie sabía de qué se trataba.
Solamente quedaba un hombre en el reino que podía interpretar lenguas desconocidas. Dios habló en lenguas desconocidas y escribió con Su dedo en lenguas desconocidas. Y había un hombre allá quien tenía el don de interpretación, y ese era el hombre que se había propuesto no contaminarse con la comida del rey. Amén.
Y él tenía la verdadera interpretación. Hay un grupo falso (Eso es verdad), pero había un hombre que tenía el artículo. Y él lo podía leer, e interpretó lo que era.
51 Noten, la edad gentil cesó con los dones sobrenaturales de Dios en operación. Comenzó con los dones sobrenaturales. Termina con los dones sobrenaturales. Y los dones sobrenaturales han regresado a la iglesia que está llena del Espíritu Santo, y está en operación hoy. Y ellos están leyendo la escritura en la pared. Estamos en caos. ¡Amén!
Propóngase en su corazón no servir a nadie más sino al Señor Jesús. Propóngase esta noche que Ud. vivirá para Él. Estamos en el tiempo del fin, amigos: estamos en el día final. Miren lo que ha pasado.
Yo me acuerdo de la primera cancioncita vulgar. Y ahora, todo lo que puede sintonizar en la radio… Si no sintoniza algún buen programa religioso, entonces es uno de estos boogie-woogies o rocanrol. Eso es correcto. Solo piense en lo que está sucediendo.
52 Miren el hogar moderno estadounidense. ¿Saben en dónde? Papá, ¿saben en dónde se encuentra? Él está allá en algún salón teniendo un trago social con el vecino. ¿En dónde está mamá? Bueno, ella está en la fiesta de costura, jugando a las cartas. ¿En dónde está junior? En su carro de carreras, jugando carreras en la calle, juntándose con todo mundo, abrazando a una muchacha con un brazo y en el otro tiene un cigarrillo. ¿En dónde se encuentra la hermanita? Ella se encuentra en la cantina haciendo un rocanrol, toda la noche fuera con un grupo de soldados y con todo lo que se puede topar.
Ese es el hogar moderno estadounidense, la escritura está en la pared. Eso es correcto. Pesado has sido en la balanza y fuiste hallado falto.
Y grandes hombres han atravesado esta nación. Billy Graham, Jack Schuller, Oral Roberts, y ellos predicando el Evangelio inadulterado del Señor Jesús. Y la gente se ha reído de ellos y se han burlado de ellos y rotundamente lo han rechazado. Y solamente resta una cosa; eso es juicio Divino, y viene en camino. Y Rusia está sentada allá esperando por ustedes.
53 Hermano, ¿se dan cuenta que ciento cincuenta millones de personas pudieran morir en una hora y eso pudiera ser antes que amanezca en la mañana? La nación entera podría ser aniquilada. ¿Y qué creen ustedes que sucederá?
Cuando, digamos que por lo menos; si diez mil aviones cargados con bombas atómicas, si cada uno de ellos arroja una bomba atómica o una bomba de hidrogeno sobre esta nación, el mundo entero se saldría de su órbita. ¿Qué haría eso? Cumpliría cada palabra que Dios dijo que sucedería. ¿Qué haría eso?
En el tiempo del mundo antediluviano cuando construyeron la esfinge y demás, esas grandes pirámides, que no podríamos reproducir hoy en día si fuese necesario, en ese mismo país donde el alboroto está comenzando ahora en Egipto, una impactante profecía Bíblica, si tuviéramos tiempo para entrar en ella. Pero no tenemos.
Pero fíjense, Dios profetizó en Ezequiel en el capítulo noveno o decimonoveno (no recuerdo por el momento cuál era), es por allí. Que en el día antes de la venida del Señor, habría una carretera que saldría de Egipto y subiría a Siria. Y acaban de completar esa carretera después de dos mil quinientos años de profecía.
54 Y en aquel día, cómo es que Jerusalén: habrá una insignia levantada, la vieja estrella de seis puntas de David volaría; y cómo es que florecería como rosa, y los judíos regresarían de todas partes, regresando de nuevo a su patria.
Aquí, el otro día, el Hermano Arganbright me mostró esa película: “Tres Minutos Antes De La Medianoche”. Esa no era Cristiana, esa fue la ciencia que dijo eso. El viejo reloj se ha gastado y el péndulo ha ido de un lado a otro, de un lado a otro a través de problemas y caos, y sermones del Evangelio, y mensajes, hasta que finalmente se encuentra a tres minutos antes de la medianoche.
55 Y yo vi esa película. Y los vi trayendo a esos judíos, viniendo de Irán, viniendo de Egipto, viniendo de todo el mundo. Y los estaban cargando: muchachos cargando en sus espaldas a su mami anciana, y ellos subieron allá a entrevistarlos.
Cuando nosotros aterrizamos un poco abajo, y yo aterricé en el Cairo, Egipto, vi a esos aviones grandes entrando, cargados con esa gente. Se les acercaron y les dijeron: “¿Para qué están regresando a su patria? ¿Están regresando para morir y así poder ser sepultados en su patria?”.
Esos viejos judíos con lágrimas bajando por sus mejillas dijeron: “No, vamos a encontrarnos con el Mesías”. ¡Aleluya! “Vamos a ver al Mesías. Él estará pronto allá”.
Y cuando la higuera comience a dar sus retoños, el tiempo está a la mano y aún a la puerta: “De cierto os digo, no pasará esta generación hasta que todo sea cumplido”.
56 Cuando vemos a los Estados Unidos, la última gran civilización, hermano, una nación tan grande como lo es, tenemos que entregar todo. Lo mortal tiene que dar lugar a la inmortalidad.
Yo me paré aquí hace un tiempo en el bosque y lloré como un bebé. Fui aquí a la tumba de mi papá. Solía verlo cuando se lavaba la cara, sus pequeños brazos cortos y rechonchos, un hombre leñador tan fornido como podía serlo.
Y vi como el Sr. Coots me dijo, dijo: “He visto a tu papá cuando él solo, Billy…”. Dijo: “Tu deberías ser un hombre fornido”.
Yo dije: “Pero no lo soy”.
Él dijo: “Yo he visto a tu padre cargar un madero él solo que pesaba novecientos cincuenta libras [430 Kg. Trad.]”.
Y pensé: “Tremendo, mi papá vivirá hasta los ciento cincuenta años”. Murió a los cincuenta y dos años.
¿Qué fue eso? No tenemos aquí una ciudad permanente. Todo lo mortal cede. No me importa qué tan fuerte sea usted, qué tan saludable sea; su aliento está en la mano de Dios Todopoderoso. Él se lo podría quitar en el próximo segundo. Eso es correcto.
57 Yo me paré al lado de un viejo árbol aquí arriba cuando recién fui salvo. No sabía cómo hablar con el Señor, pero yo quería arreglarme. Nunca hablé con Él. Así que ¿saben cómo oré mi primera oración? Yo lo iba a escribir en un pedazo de papel. Siendo un hombre de bosque, siempre viví en el bosque, la mayoría del tiempo. Y me fijé que yo lo había visto a Él en el bosque. Lo podía escuchar a Él. Podía escuchar Sus huellas, como, cuando Él pasa en la noche en el torbellino. ¡Oh, Él cabalga en el torbellino! ¡Aleluya! Su oleada está en un torbellino.
Yo lo podía ver a Él a medida que palmeaba Sus manos con las hojas de esa manera. Todo diciendo en una voz: “Adán, ¿dónde estás tú?”. Oh, acostado debajo de la cobija sacando mi cabeza, mirando las estrellas, yo sabía que Él se quedaba en el bosque.
58 Y yo escribí mi oración. Dije: “Dios, he sido un hombre terrible. Si tan solo me perdonas”. La tomé y la clavé en un árbol. No sabía cómo pedirle a Él. Pensé que si Él pasaba, que la podría leer, y saber que yo estaba arrepentido por lo que había hecho. No sabía cómo orar. Pero el Dios del cielo entendió eso, y Él salvó mi alma perdida. Sí, sí, señor.
El otro día me paré con los viejos árboles allá arriba en el bosque y comencé a llorar. El Hermano Wood y yo estábamos en el bosque. Y me fijé en eso. Ese gran árbol tenía sus ramas grandes y fuertes extendidas de esa manera. Yo pensé: “Qué árbol tan maravilloso”. Yo solía cortarle pedazos, (no podía costear una tienda de campaña), y hacía un pequeño refugio de descanso para meterme debajo de ella durante la noche cuando estaba lloviendo mientras pescaba, quedándome toda la noche.
Y cuando yo, siendo solo un niño, pensaba: “Este árbol va a permanecer aquí cientos y cientos de años”. Ahora no es más que un tocón. ¿Qué es eso? No importa qué tan fuerte y qué tan poderoso fue, todo lo que es mortal tiene que dar paso a la inmortalidad.
59 Y hermano, nosotros hemos sido una gran nación. Hemos sido un gran pueblo. Hemos sido una gran iglesia. Hemos sido algo grande en todo. Pero permítanme decirles, todo lo que es mortal tiene que ceder. Y el tiempo está a la mano. Y les diré, todo ya está colocado, y el mundo se ha vuelto un gran caos con esta corrupción y peste delante de Dios. Esta nación, bebiendo su whisky, bebiendo cerveza, y nuestros impuestos se pagan con este whisky, y cosas que financian a nuestra nación, y es dinero sangriento.
Si Ud. piensa que está mal beber whisky y dice: “Déjelo en paz, predicador, Ud. no debiera decir nada sobre beber. Es nuestro derecho americano”. Yo sé que son sus derechos americanos, pero no son sus derechos celestiales.
Y hermano, si usted está dispuesto delante de Dios, usted estará… usted en su corazón renunciará a todo derecho inmundo que tiene para poder servir al Señor, y se propondrá en su corazón a no contaminarse con las cosas del mundo.
60 Usted dice: “Hermano Branham, otros Cristianos fuman. ¿Por qué no puedo fumar yo?”. Posiblemente Ud. tenga el derecho de fumar como ciudadano americano, pero usted no tiene derecho de hacerlo como Cristiano. Porque es una piedra de tropiezo en el camino de otra persona. Exactamente correcto. Y Ud. no debería de hacerlo; usted coloca una piedra de tropiezo.
Todas estas otras cosas. Y su manera de vestir, Ud. dice: “Bueno, el resto de las mujeres, ellas se visten así, las otras muchachas. Ellas se visten así, ellas hacen esto, ¿por qué no puedo hacerlo yo?”. Yo sé que es su derecho americano. “La ley no dice que no deba hacerlo”. Yo sé eso. Casi no dice nada, Ud. puede hacer lo que quiera. Eso es cierto, casi cualquier cosa.
Pero hermano, no está en el corazón Cristiano hacer eso. Si Ud. se propone en su corazón que vivirá una vida limpia y pura delante de Dios, la naturaleza misma le enseñará que esas cosas están mal.
61 Pero aquí estamos. Hemos llegado a este punto. ¿Qué es? Es porque estamos al final del camino. Propóngase en su corazón esta noche, que nunca más, nunca más, mientras el mundo esté en pie o mientras usted tenga vida, que no se seguirá contaminando con la porción del estilo de vida estadounidense. (Sí, señor) —el estilo de vida estadounidense, así llamado. Ahora, el estilo de vida estadounidense de antaño estaba bien. Siendo un buen vecino y honesto y así sucesivamente, eso es bueno. Pero esta manera moderna de su desnudez, y bebiendo, y banqueteo, y separándose, y casándose, y dándose en casamiento, y toda esta tontería. Propóngase en su corazón que se abstendrá de todo eso mientras usted viva. Oremos.
Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, cada corazón delante de Dios, sinceramente. Yo creo que estamos al final del camino. Estas señales siempre llegan en la encrucijada del tiempo. Recuerden, justo antes de la destrucción antediluviana, Dios levantó un profeta. Dios mandó ángeles a la tierra. Grandes señales y maravillas sucedieron, y vino la lluvia, y el mundo fue destruido.
62 Poco antes de la salida de Egipto, Dios mandó un profeta. Él mandó a un Ángel en una zarza ardiente. Señales y maravillas fueron hechas. ¡Oh, qué cosa tan horrible! Y Egipto se ahogó en el mar detrás, y la iglesia obtuvo la victoria.
Justo antes de la venida del Señor Jesús, hubo un profeta que se levantó, Juan el Bautista. El mensaje salió, Ángeles aparecieron, señales y maravillas fueron hechas, y llegó Jesús. Y el Salvador del mundo fue crucificado.
Estamos al final del camino. Hemos atravesado por la edad del catolicismo, mil quinientos años de edades de oscurantismo. Hemos atravesado cientos de años del Luteranismo de Martín. Pasamos de eso a la Metodista de Juan Wesley. Pasamos de eso a Calvin, Knox, Finley…. Finney, todo el resto de ellos, bajamos hasta el Pentecostalismo. Y estamos al final de los cincuenta años de Pentecostés, ella está tan descarriada como el resto de ello.
Ella se ha apagado ahora. Las mujeres han llegado a comportarse como el mundo. Los hombres han llegado a tomar las cosas del mundo. El predicador en el púlpito está avergonzado o temeroso de hablarlo, porque tiene miedo que lo corran de la organización. [Espacio en blanco en la cinta].
Dios nos ayude a tener hombres libres de toda atadura, libres de todo, que puedan predicar la Palabra sin compromisos y que llamen a lo negro, negro y a lo blanco, blanco.
63 Mi amigo, ¿es Ud. un Cristiano esta noche? ¿Está Ud. salvo? ¿Sabe Ud. que está salvo? Estamos al final del camino. Y una de estas noches, va a ser demasiado tarde. Él vendrá, y el rapto puede acontecer en cualquier momento.
Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿hay alguien que pudiera levantar su mano y decir: “Hermano Branham, recuérdeme en oración esta noche. Yo quiero proponerme en mi corazón que a partir de esta noche, nunca más volveré a servir al mundo?”. ¿Pudiera levantar su mano? “Yo dejaré de fumar. Yo dejaré de bailar. Renunciaré a mis bajezas del mundo”.
Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. ¿Alguien más? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, compañero. Dios les bendiga allá al final, hermano. Dios les bendiga allá atrás, damita.
64 Alguien más, levante su mano, diga: “Con la gracia de Dios esta noche, me doy cuenta que estoy en Babilonia. Me doy cuenta en la condición en la que me encuentro. Lo escucho estallando por todas partes, Hermano Branham, y yo sé que estamos al final del camino. Yo ahora levanto mi mano a Cristo Jesús y le pido que tenga misericordia de mí. Y yo me propongo en mi corazón a partir de esta noche parar todas las cosas sucias que he estado haciendo y servir al Señor”.
Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. ¿Alguien más? Levante su mano, diga: “Yo ahora me freno de todas las cosas del mundo, y serviré ahora al Señor a partir de esta noche”.
Ahora, mientras cantamos suavemente, con nuestros rostros inclinados, si alguien se siente condenado al respecto, quiero que usted, si así lo desea, pase para acá y arrodíllese bajo el altar para que podamos orar con usted. Al hacer esto… ¿Qué dijo Jesús? “El que oye Mis Palabras y cree en Él que Me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida”.
65 Qué simple es. Hombres, mujeres, ¿pueden darse el lujo de perderse el cielo? ¿Qué es… qué es todo cuando las edades estén pasando? Miles y cientos de miles de año a partir de esta noche, cuando este mundo viejo va a explotar, la Biblia así lo dice. Rusia lo está pensando ahora. Ella tiene una bomba colgando allá, con el nombre suyo escrito en ella.
No temáis al que puede destruir el cuerpo sino a Aquel que puede destruir ambos cuerpos, arrojar el alma al infierno, ¿ven? Teman a Dios; ámenle a Él. Propónganse en su corazón esta noche que le van a servir a Él.
Y en algún momento cuando este mundo estalle con estas bombas, ella volará directamente al sol. Y el sol abrasará a la tierra. Y el mundo será destruido por fuego, quemando a los átomos: millones, billones de veces de grados Fahrenheit. ¿Podrían hacer una cosa muy simple mientras Dios le está hablando en el corazón? Levanten su mano a Él, digan: “Dios, te voy a servir a partir de esta noche. Dios, te voy a servir”.
Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Eso está bien. Ahora, inclinemos nuestros rostros, ahora.
66 Bondadoso, Padre Celestial, una predicación de la Palabra brusca y dura. Pero, oh Padre Dios, estoy tan cansado de escuchar estos sermoncitos de Hollywood con biberón, con guantes de bebé que no penetran el corazón de la gente sino más bien solamente le dan un revestimiento por encima. “Vengan y únanse a la iglesia”.
Dios, queremos una arrepentimiento chapado a la antigua. Queremos hombres y mujeres que se levanten y que vengan al Señor Jesús. Dios, queremos que se arregle esto, porque esta será la última vez que tendremos para ser mortales. Esta será la última vez y quizá la última oportunidad que tendrán estos hombres y mujeres aquí esta noche de venir a Ti.
Este pudiera ser el tiempo de sellamiento. Tal vez para muchos no habrá un mañana. Entonces en aquel día, yo tendré que pararme cuando esta gran noche aquí, estará en la grabadora del cielo. Yo tendré que rendir cuentas por lo que he dicho. Y las personas tendrán que rendir cuentas de cómo respondieron.
67 Señor, esta noche decenas de manos o más se levantaron buscando salvación. Dios, Tú eres el Cristo. Y oramos que Tú los recibas esta noche, y los bendigas, y los salves del pecado en este momento. Y que se propongan en su corazón a medida que salen de este edificio, a una Babilonia moderna, donde un día ella tendrá que ser sacudida…
Los Medo-Persas estaban esperando en la puerta. Él dijo: “Has sido pesado en la balanza y hallado falto”. Y cuando escuchamos esta noche, que una nación poderosa tiene más bombas y más aviones y miles de veces más hombres, y preparados… Una nación impía que no conoce a Dios, que está preparada para venir del Este al Oeste, y son hábiles y capaces de hacerlo… Y aquí estamos sentados todavía transitando en pecado con una fiesta de borrachos, con whisky, cantinas de cerveza abiertas, bebiendo, en juergas.
68 Y se mofan de la iglesia que lo está intentando, que ha lavado sus vestidos en la Sangre del Cordero. Se están burlando de ello. Pero los dones de Dios han regresado, las grandes señales y maravillas que Tú dijiste que seguirían al creyente: “Estas señales seguirán a los que creen”, Tú dijiste. “En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán en las manos serpientes, o beberán cosa mortífera y no les hará daño, sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”.
Y esas señales han regresado para mostrarle a la gente que la escritura está en la pared. El tiempo del fin está aquí. Dios, despierta a cada incrédulo está a noche para que se dé cuenta de la salvación de su alma, lo pedimos en el Nombre de Cristo.
69 Y con nuestros rostros inclinados, si alguno de Uds. desea, de los que han aceptado a Cristo como Salvador personal esta noche, si quiere, me gustaría que viniera y que se arrodille en el altar y se arrodille aquí y ore solo un momento.
Amigos, ¿saben lo que sucede? Dios le bendiga, jovencito. ¿Alguien más lo seguirá? Un hombre acostado en una camilla levanta su mano. Un hombre que quizás está lisiado o algo o enfermo, muy enfermo, acostado en una camilla levanta su mano. Quizá no puede llegar hasta el altar. Dios se puede encargar de él allí mismo en donde él está, no solo eso sino sanarlo, también, y que se recupere. Vamos a llevar a cabo un servicio de sanidad.
¿Se pueden levantar de su asiento y venir para acá solo un minuto? ¿Ustedes que quieren servir al Señor y que quieren hacer un compromiso? Dios le bendiga, mi hermano de color, mientras camina ahora hasta el altar, para hacer su compromiso. Otro hombre viene caminando desde la parte de atrás, venga para acá. Eso está bien.
Hay una Fuente llena de Sangre,
Sacada de las venas de Emmanuel,
Cuando los pecadores se sumergen bajo el raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Mientras cantamos suavemente ahora, ¿vendrán?
Hay una (Está abierta)… con Sangre,
Sacada de las venas de Emmanuel,
Y los pecadores…
¿Por qué no vienen y se arrodillan aquí solo un momento para platicarlo? Vengan para acá. Arrodíllense aquí.
70 Todo Cristiano que conoce el valor de la oración, ore. Todos los que saben cómo orar, estén orando ahora. Recuerden, un hombre sentado a su lado, esta pudiera ser su última oportunidad. Esa pudiera ser la última oportunidad de la joven damita. Esa pudiera ser la última oportunidad del joven. Esta noche Dios pudiera estar tocando Su última vez. “No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre”.
Tal vez, Ud. no vuelva a tener la oportunidad de venir otra vez. Aquí están tres hombres arrodillados en el altar, todos son adultos. Todos ellos se dan cuenta de lo que están haciendo, sabiendo que están en la Presencia de Jehová Dios ahora mismo. Jesús dijo: “El que a Mí viene, no le echo fuera”. Saben que han hecho mal, saben que han transgredido las leyes de Dios. Y vinieron a ponerse de rodillas para decir: “Dios ten misericordia de mí, un pecador”.
71 ¿Qué fue lo que dijo Jesús? “El publicano no pudo hacer más que golpearse el pecho y decir: Dios ten misericordia de mí, pecador”. Él se fue a casa justificado. ¿Vendrá y se arrodillará? Váyase a casa justificado esta noche. Diga: “Que las bombas atómicas exploten, que la muerte golpee, todo lo que quiera, ya nada me aplastará, ya no más”.
Estoy ahora mirando directamente al rostro de un hombre que está sentado allá atrás. Dios bendiga su corazón. No hace mucho él vino, un hombre que se estaba muriendo con cáncer en la garganta. Yo recuerdo… Él no lo sabe, pero yo le pregunté al médico que conocía el caso. Él dijo: “A él no le quedan más que unos cuantos días”.
Y él vino para acá, y yo oré por él aquí en el altar. El precioso Señor Jesús lo sanó. Lo conozco muy bien. Solía ir con su hija. Aquí están ellos sentados, él y su esposa, esta noche.
Me encontré con él el otro día mientras podaba el césped. Al verlo allá afuera, simplemente tuve que derramar una pequeña lágrima. Cuando yo lo vi, pensé: “Si no hubiera sido por las misericordias de Dios, él habría estado en el cementerio esta noche, pero cómo Dios lo salvó”.
72 Miré al pobre Hermano Burns hace un rato. Después que el Espíritu Santo entró al cuarto donde él estaba, él se levantó y sonrió, dijo: “Voy a regresar a la iglesia, Hermano Branham”. Obsérvenlo, él va a estar aquí. No se preocupen. No existe ni una duda en mi mente en lo absoluto. Él va a estar aquí.
Vengan ustedes, ábranse paso ahora alrededor del altar, el altar de la oración chapado a la antigua. Dios le bendiga, damita, mientras viene, arrodíllese por este lado por favor. ¿Quién más va a venir en este momento? Mientras cantamos una vez más:
El ladrón moribundo se regocijó al ver,
De ver esa Fuente en su día,
Y ahí pueda yo, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.
73 ¿Lo cantarán conmigo, ahora? Cristianos oremos. Vengan ahora. Levántense y vengan aquí. Quiero bajar y orar con ustedes.
El ladrón moribundo se regocijó al ver,
Que…
¿No vendrán? La Palabra de Dios dice: “Todo aquel que quiera, que venga”. Enderecen esa vida arruinada y perdida.
…ahí pueda yo, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.
Lavar todos…
¿No vendrán? Esta es su oportunidad. Les estoy suplicando ahora.
Cuando los pecadores se sumergen bajo el raudal,
Pierden…
Dios le bendiga, dama. ¿Puede alguien más venir, también? Esta es la hora y el tiempo. Dios le bendiga, hermana. Colóquese por aquí con estas damas por favor. Observen [Palabras no claras]… ustedes vengan ahora. De esa manera me gusta verlos venir, llorando, con pesar, viniendo para proponérselo en su corazón. ¿Qué ocasionó eso? El Espíritu Santo.
74 Me siento muy constreñido. Y Uds. me conocen lo suficiente para saber que yo… Si soy un fanático, yo no lo sé. Y dándonos cuenta de las decenas de miles de personas que se aferran a cada palabra que uno dice, les conviene ser muy cuidadosos con lo que están diciendo. Dios los va a hacer que respondan por eso.
Yo siento el constreñir en mi corazón. Hay muchas personas aquí esta noche que en verdad quieren pasar para acá. Pero la opresión del diablo está tratando de detenerlos. ¿Por qué no se sueltan como esta dama? La única cosa que ella hizo fue rendir una pequeña voluntad. Esa fue su voluntad, y Dios tomó Su voluntad y la trajo a ella aquí. Ahora mismo, ella tiene Vida Eterna. Es porque ella vino a confesarlo a Él. ¿No vendrán? Oh, simplemente me siento… Oremos una vez más, ¿lo harán?
75 Padre Celestial, sabiendo la gran carga de presión sobre mi alma esta noche, sabiendo que hay muchos aquí que debieran pasar. Muchos aún lo confesaron levantando sus manos. Y yo reteniéndolo un poco más, Señor, sabiendo que quizás este es solo un momento más.
Significó algo para esta dama aquí. Significó la muerte… la diferencia entre la muerte y la vida. Ella vino. Y Tú dijiste: “El que viene no será echado fuera”. Sino que Tú lo recibirás a él.
Ahora, al saber que estamos al final… Y Dios, te doy las gracias por la damita que está viniendo ahora. Y yo oro para que los otros sigan. Concédelo, Señor. ¿No vendrá, pecador? Venga ahora, mientras estamos esperando en oración. La oración cambia las cosas.
Otra jovencita que está en la encrucijada de la vida donde Satanás la pudiera retener allí. Algunos de ustedes son personas de edad y aún canosas. Uds. necesitan estar aquí. Oh, hermano, hermana, sus días de juventud ya pasaron. Todo ha terminado. Si estos niños pueden pasar, ¿por qué no ustedes? ¿No vendrán? Se los suplico en el Nombre de Cristo.
76 Señor Jesús, una vez más oro, oro para que ninguna piedra, Señor, sino que todas sean volteadas, para que todos los que están aquí lo puedan ver. Y que vengan esta noche y tomen la forma y la vida del señor Jesús y que puedan ser soldados valientes de la cruz, proponiéndose en su corazón renunciar a las cosas del mundo y venir a Cristo esta noche.
Concédelo, Señor, mientras estamos esperando pacientemente en el Espíritu Santo para que riegue la Palabra y para que les haga saber que estamos hablando del Hijo de Dios que está pronto a venir. Ellos ven en los periódicos, y todo lo demás, las radios lo están vociferando, y sabiendo que los grandes concilios y las conferencias están todas fallando. Y Rusia está marchando adelante igual como con el rey Nabucodonosor de antaño.
Oh Dios, el día gentil ha terminado. La escritura está en la pared. Los dones espirituales están en la iglesia para aquellos que se ha lo han propuesto en su corazón: MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN. Pesados hemos sido en la balanza y fuimos hallados faltos.
77 Y Dios, mientras el Evangelio ha sido predicado aquí en este tabernáculo, cientos de personas que se sentaron aquí, muchos están sentados aquí a quienes se les ha predicado el Evangelio. El llamamiento al altar se hizo y después se les escribió MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN. Dios, se dio el llamado al altar. El hombre está sin excusa.
Tú predijiste; Tú profetizaste; Tú mostraste señales y maravillas. Tú has sanado cánceres; Tú has abierto los ojos del ciego. Hiciste caminar al cojo; Hiciste al sordo oír, al mudo hablar. Tú has hecho toda clase de señales aquí mismo en este tabernáculo. Y la gente está sentada aquí como testigos en este momento.
Oh, Dios, ¿qué sucederá cuando el sol se oculte? Oh Dios ¿qué pasará cuando se les pida a los hombres dar una respuesta? ¿Cómo será? Concede esta noche, Padre, en el Nombre de Cristo que muchos vengan.
78 ¿Vendrán ahora, mientras hacemos un llamado más, se abrirán paso hasta el altar? No importa cuánto tiempo hace que te uniste a la iglesia. ¿Has nacido de nuevo? ¿Conoce Ud. a Cristo como su Salvador? Vengan, arrodíllense.
Solo quiero esperar un momento. Oremos, ahora. ¿Escuchan ese canto que está tocando? Cuando se les pida que respondan… ¿Qué si Jesús viniera antes del amanecer? ¿Qué si camino a casa esta noche, un conductor borracho se estrella contra ustedes, y vuela el vidrio atravesando las arterias de su cuerpo, y esté usted sangrando hasta morir, y tenga que pararse ante el juicio? Se les va a pedir una explicación. ¿Entonces qué?
¿Entonces qué? ¿Entonces qué?
Cuando el gran Libro se abra, ¿entonces qué?
Cuando aquel que está rechazando este mensaje en esta noche,
Se le va a pedir una explicación, ¿entonces qué?
¿Entonces qué? ¿Entonces qué?
Cuando el gran Libro se abra, ¿entonces qué?
Cuando aquel que está rechazando este mensaje en esta noche,
Se le va a pedir una explicación, ¿entonces qué?
¿No vendrá? No lo rechace. Él está llamando en su corazón. Es el Salvador. Decídanse mientras oramos por estos que están en el altar. Y todos los demás inclinen sus rostros y oren profundamente.
79 Hay seis o siete almas en el altar esta noche. Querido hermano, Ud. allí en la camilla, Dios vio su mano también. ¿Qué ha hecho usted? Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, excepto que Mi Padre primero lo llame”. Dios habló a su corazón. Esa fue la gracia de Dios para con usted. Luego usted vino y Jesús dijo: “El que a Mí viene, no le echo fuera”.
¿Entonces qué está Ud. haciendo? Solo pídale que lo perdone. Eso es todo lo que Él pide de usted. Lamente lo que Ud. ha hecho. Él lo recibirá. Diga: “Dios, me lo estoy proponiendo en el corazón en este momento”. Jovencita, usted igual, ambos, ustedes tres que están en el altar: tres hombres y tres mujeres. Solo oren.
80 Querido Padre Celestial, mientras miro aquí abajo y veo a hombres y mujeres inclinados en el altar bajo la influencia del Evangelio, oh, tan feliz, Señor que tenemos algo que nos pone bajo una influencia. No es una bebida fuerte; es el vino de Pentecostés. Nos influye para hacer lo correcto. Quita todo lo incorrecto y lo corrige. Estamos tan felices por esto, Señor.
Estos hombres han probado a Dios. Estas mujeres han probado a Dios. Esta noche, tal vez por primera vez en su vida, Algo les habló en su corazón y dijo: “Hijo Mío, Yo fui Aquel que te libró de tener ese accidente. Yo fui Aquel que te salvó aquí cuando estabas muriendo. Ahora, ¿no vendrás y regresarás y Me darás de nuevo tu vida y dejarás que te guíe y te lleve a tu hogar? Y yo te amo y quiero ser bueno contigo”.
81 Y ellos han venido, arrodillándose en el altar, aceptando esta promesa, Dios, que Tú has hecho, que Tú no los echarás fuera. Y oro Padre Celestial esta noche, que bendigas a cada uno de ellos. Que se levanten de aquí, sabiendo esta seguridad, que Dios Quien hizo la promesa, cumple la promesa. Y que ellos puedan tener paz en sus almas a partir de esta noche en adelante.
No solo estos, pero aquellos allá atrás que levantaron su mano. Dios, oro que Tú estés con ellos. Oro que en este momento en su asiento se puedan dar cuenta que han cometido un error al no levantarse. Después que puedan decir ese eterno “Sí” a Dios.
“Señor, yo me propondré en mi corazón en este momento, que yo te serviré a partir de esta noche. Te prometo esto, Señor, a medida que levanto mi mano. Lo haré por Tu gracia, Dios. Yo ahora creo en Jesucristo. Yo ahora lo acepto a Él como mi Salvador, mi Guía. No seguiré la guianza de mi propio sentir. Seguiré la guianza de Su Espíritu a partir de esta noche, hasta que me encuentre con Él personalmente al final del camino”. Concédelo, Padre.
82 Ahora, me pregunto mientras tenemos nuestros rostros inclinados, si hay alguien en la audiencia que hizo esa dedicación a Dios, que no vino al altar, que pudiera levantar sus manos y decir: “Yo hice esa dedicación en mi corazón. Dios, a partir de esta noche, yo te voy a servir independientemente del precio. No voy a seguir mis propios pensamientos. Voy a seguir la convicción del Espíritu Santo”.
¿Levantaría su mano? Diga: “Yo hice eso en mi corazón, Hermano Branham, esta noche”. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga allá atrás, dama. Dios le bendiga. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Eso es bueno. Eso es bueno. Dios le bendiga por aquí, mi hermano. Dios le bendiga, hermano, allá atrás. Yo lo veo. Eso está bien. Muchos de ellos.
83 Ud. dice: “Hermano Branham, ¿tienen que pasar ellos al altar?”. No, no. No, no. Es en su corazón. Su corazón es el altar de Dios. Pero es bueno venir, y arrodillarse, y orar como estos. Sí. Ellos pasaron para confesarlo públicamente. Me gusta verlos hacer eso.
Pero esta es solo una manera chapada a la antigua que tenemos, pasando al altar, para hacer nuestra confesión. Pero cuantos creyeron en el Señor Jesucristo fueron salvos. (Eso es lo que la Biblia dice) y lo aceptaron a Él como Salvador personal.
84 Ahora, ustedes que están alrededor del altar, ustedes hombres y mujeres que están aquí en el altar que creen que Dios los mandó aquí arriba al altar, y que Él los llamó esta noche, y sienten que Dios los ha perdonado de su vida pasada, y que a partir de estar noche, ustedes se han propuesto en su corazón servir al Señor Jesús, y apartarse de sus caminos de pecado, y le van a servir a Él a partir de esta noche mientras haya vida en su cuerpo, por Su gracia, ¿levantarían su mano? ¿Alguno de Uds. que está en el altar?
Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermano. ¿Qué de eso, damas? Dios le bendiga, hermana. ¿Qué de…? Dios le bendiga, hermana. ¿Qué de los que están abajo en el otro extremo, las otras dos damas allá? Pídale perdón a Dios, hermana. Todos excepto dos ahora, han sido salvos en el altar. Ahora, ¿qué debe hacer? Nada. Crea, acepte. Ya está hecho. Jesús lo hizo cuando murió en la cruz.
Ahora, muy reverentemente, cantemos suavemente.
Hay descanso para el fatigado,
Hay descanso para el fatigado,
Hay descanso para el fatigado,
Desde que Él los liberó
En el otro lado del Jordán,
En los dulces campos del Edén,
Donde el Árbol de la Vida florece,
Hay descanso para ti.
Ahora, Jesús rompe (eso es lo que
Él hace)… cada cadena,
Jesús rompe cada… (Todo el
Fumar, beber, mentir, robar)
Jesús rompe cada cadena
¡Cuando Él los liberó!
Yo siempre, siempre Le alabaré,
Yo siempre, siempre Le alabaré,
Yo siempre, siempre Le alabaré,
Desde que Él me liberó.
85 ¿Alguien más ahora, con sus rostros inclinados? ¿Qué de usted en la camilla, hermano, acepta al Señor como su Salvador personal? Dios le bendiga, mi hermano. Sus pecados están bajo la Sangre ahora. Yo lo veo allí postrado en la camilla, quizá lisiado. No se preocupe. Cristo lo sanará y su vida será perdonada.
Usted que está allá atrás, levante sus manos ahora, diga: “Yo he aceptado a Cristo esta noche”. Y estas dos damas en el altar, ¿se dan cuenta ahora, damas, que Jesucristo las salva del pecado? ¿Qué tienen que hacer? Nada. Él ya lo hizo por ustedes. La única cosa que tienen que hacer es aceptar lo que Él hizo por Uds. Acéptenlo, y luego Uds. son un candidato para recibir el bautismo del Espíritu Santo. Dios prometió que Él llenaría con el Espíritu Santo a aquellos que vienen.
86 Pedro dijo: “Arrepentíos cada uno de vosotros. Bautizaos en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecados. Recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Estamos en los días del derramamiento del Espíritu, grandes señales y maravillas en la iglesia. Todos en oración ahora. Quiero ir a hablar con estas damas solo por un momento. [Espacio en blanco en la cinta].
¿Qué es?
Precioso es el raudal,
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
¡Sólo de Jesús la Sangre!
¿Qué me puede dar perdón?
¡Sólo de Jesús la Sangre!
¿Y un nuevo corazón?
¡Sólo de Jesús la Sangre!
Todos juntos.
Precioso es el raudal,
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
¡Sólo de Jesús la Sangre!
87 Ahora, su atención solo un momento. Quiero preguntarles algo. Este hombre… La razón por la que hice eso que hice con el hombre lisiado, él estaba imposibilitado. Sabiendo en el Espíritu que el hombre, que esta es su noche para aceptar al Señor Jesús, sabiendo que él está más allá de toda esperanza, y al saber que toda esta vida que él ha vivido sin Cristo… Pero si el hombre está presente para escuchar mi voz… Yo no lo reconocería si lo viera ahora.
Pero sabiendo esto que durante las últimas semanas, este hombre ha estado buscando a Dios. Y su hija vino y fue salva. Y el hombre… Esa es la razón por la que hice lo que hice.
88 La mujer ciega… La razón por la que hice eso, porque era echando fuera un espíritu maligno. Ahora, echando fuera un espíritu maligno… Mi iglesia sabe esto, yo procedo con mucho cuidado en esas cosas cuando no estoy bajo la unción de una visión, ¿ven? Porque, primeramente, si alguien ha estado en mis reuniones, observen antes de yo llamar a un demonio de esa forma, tengo que saber de qué estoy hablando. ¿Cuántos se fijaron en eso?
Lo repasé con cuidado. Pero yo le pedí al Señor, para la gloria de Dios, que Él hiciera esto como… La otra noche con la damita allá que estaba sordomuda con sus nervios dañados, no podía ya nunca más volver a escuchar o hablar de nuevo, y yo le pedí a Él… Vi al África delante de mí.
Yo dije: Señor, si eres Tú llamándome de regreso al África, sana a esta muda que ha estado en ese accidente“. Y ella no podía hablar ni escuchar como cualquier otro.
89 Ahora, esta noche cuando esta mujer ciega estaba parada aquí, justo entrando en el Espíritu, me fijé en una sombra de oscuridad. Ahora, si la mujer está todavía presente, si ella está o alguien que la conozca… Ahora, en este momento, ella puede ver mejor que hace unos cuantos minutos. En la mañana, ella aún verá mejor. ¿Está la dama allá atrás? ¿Es eso…? Muy bien, usted ve mejor, ¿no es así, dama? Eso es cierto.
Ahora, en la mañana, todavía verá mejor. Pasado mañana, todavía verá mejor. Pero al siguiente día, se empezará a ir otra vez. Ud. comenzará a actuar como…
Recuerde, no falle. Son esos crecimientos inflamándose. Están muertos. Lo que es, es un crecimiento sobre su ojo como eso es el… es el diablo. Y está creciendo en un cuerpo. Y cuando ese espíritu de vida sale de cualquier tipo de carne, se encoge.
90 Mate a un animal, déjelo en la balanza y péselo esta noche y no lo moleste, estando allí por la mañana, será unas libras más liviano. Ahora, déjelo allí un ratito, como un perrito tirado en la calle. Déjelo allí un ratito antes de que se deteriore o se pudra, se hinchará y se pondrá grande.
Ahora, cuando se inflame, su vista comenzará a ponerse mal otra vez después de unas setenta y dos horas; solo alabe a Dios con todo su corazón. Eso es todo. Se ha ido entonces, ¿ve? Solo crea.
91 Ahora, ¡bendito sea el Nombre del Señor! ¿Están felices por el Señor Jesús? Lo que es, yo lo he visto a Él hacer señales y maravillas. Y amigos, nosotros ya no tenemos que seguir adivinando. Jesucristo está aquí. Él sana a los enfermos; Él hace al cojo andar. Yo lo he visto levantar a los muertos de sus camillas. Yo sé que Él es el Señor Jesús y yo creo que Él viene pronto.
Estoy tan contento esta noche de que Ud. lo aceptó a Él como su Salvador personal. ¿Y cuántos Cristianos están aquí ahora (Levanten su manos), que están esperando la venida del Señor? Bendito sea el Señor.
Nuestro Padre Celestial, te agradecemos esta noche por todas estas cosas. Te damos las gracias por la reunión, por la Palabra áspera de Dios, que en verdad divide; y el juicio comienza por la casa de Dios. Te agradecemos por todas estas cosas. Te agradecemos por salvar a los perdidos y por salvar a las diferentes naciones de gente.
92 Te vimos a Ti esta noche trayendo al altar, a un muchacho etíope, a un hermano de color y lo salvaste del pecado, impuse manos sobre él para que el asma no lo moleste más. Aquí pasó una de sus hermanas, ciega, trastabillando en oscuridad. Y de repente, la luz alumbró en sus ojos; el demonio se fue. Oh, que él nunca regrese. Dios dale fe y que ella permanezca sanada.
Te damos las gracias por cada alma que estaba en el altar. Te damos las gracias por este hombre que estaba acostado en la camilla con las muletas alrededor de él, y luego se levantó y se alejó sin el apoyo de ellas: un hombre salvo, un hombre sanado. Y su hijo alrededor de él, regocijándose en la gloria de Dios. ¡Qué diferente hogar será ese!
¡Oh, te damos las gracias a Ti, Señor, por cada uno! Te agradecemos por el esposo de Betty y por aquellos que vinieron. Ahora, Dios, recibe gloria de todo ello. Todo es Tuyo. Y concede, Señor, que un avivamiento chapado a la antigua irrumpa aquí alrededor de este tabernáculo, Señor, que mande a gente de alrededor del mundo, y que una gran campaña se lleve a cabo aquí en Jeffersonville para la gloria de Dios. Concédelo, Padre.
Ahora, estamos listos para romper el pan y tomar la comunión. Y oramos, Señor Dios, que Tú estés con nosotros y nos bendigas y nos manifiestes Tu amor, a medida que hacemos esto porque lo pedimos en el Nombre de Cristo.
93 Ahora, a ustedes que se tienen que ir, los vamos a despedir. Hermano Neville, le pido que tenga las Escrituras listas para la lectura de la Palabra para la comunión.
Y a ustedes que se pueden quedar, quédense con nosotros para la comunión. Ustedes que no pueden, están despedidos con las bendiciones de Dios sobre ustedes, y regresen y vuelvan a estar con nosotros en otra ocasión. Ahora son las diez con ocho minutos.
Y ahora, si se tienen que ir, Dios les bendiga por haber venido, y esperamos verlos otra vez de este lado de la Gloria; si no es así, del otro Lado. Y ustedes que se pueden quedar, son bienvenidos a quedarse por los próximos treinta minutos donde tomamos la comunión y llevamos a cabo el lavatorio de pies.
94 Ahora, a los extraños dentro de nuestras puertas, salúdenlos, todos salúdense de manos unos a otros y bendigan al Señor mientras cantamos: “De Jesús el Nombre Invoca”. Muy bien.
De Jesús el Nombre invoca,
Búscale con vivo afán,
Dulce hará tu amarga copa,
Tus pesares cesarán.
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