OBRAS DEL MENSAJE


Adopción Espiritual
Jeffersonville, Indiana, E.U.A.
56-0923
1 Gracias, Hermano Neville. Buenos días amigos. Estoy muy contento de estar aquí esta mañana y por la introducción de parte del pastor. Eso fue muy bueno.
Oh, Uds. saben, hablando de caballos, Uds. saben, al ponerles el cabestro saben que hay trabajo por delante, bueno, estoy contento que el Señor nos hace como un caballo de trabajo para que podamos trabajar. Así que, nunca estamos demasiado cansados para hacer algo por el Señor si nos tocó hacerlo. A pesar de estar muy cansado el día de hoy…
2 Y acabo de pasar un tiempo terrible estos últimos días. De camino a California, tuve que irme en el asiento del auto; y déjeme decirle, si de hablar de sacudidas se trata, durante todo el trayecto brincamos. Cincuenta y tres horas para llegar allá, y llegamos a las dos de la mañana. Y a las cinco me tuve que levantar para ir a la radio a predicar un servicio.
Luego los Hombres Cristianos de Negocios, tuve que predicar de nuevo en su reunión internacional. Y después esa tarde, prediqué en un gran tabernáculo Bautista; y luego esa noche. Y después solo seguí hablando cada cierta hora hasta que finalmente terminé el lunes por la noche en el Templo Angelus; y luego tomé un tren a las once y tardé sesenta y cuatro horas para llegar a casa. Así que pueden imaginarse llegando el día de antier y solo…
3 Y ayer mi esposa registró cincuenta y tantas llamadas para que vaya a orar por las personas, solo ayer en la mañana, ¿ven? Cincuenta y tantas llamadas. Por supuesto que todas esas no eran locales; eran llamadas nacionales, pero solo: “¿Podría venir a la Florida?”, “¿Podría venir aquí, a Louisville?”. ¿Cómo pudiera uno contestar esas cincuenta y tres, miren, en una sola mañana? Así que, pueden imaginarse.
Entonces, ayer en la tarde… Vi entre algunos de nuestros queridos amigos, lo diabólico que es la enfermedad. Un joven que conocí hace años era el modelo mismo de la salud, un joven de apariencia atlética. Y él ahora tiene más o menos mi edad y bien pasaría por uno de noventa años. Y él está acostado, se está muriendo en Henryville. Un amigo de mi buen hermano que está aquí, el Hermano Neville, era Kermit Spurgeon. Su padre, un predicador del Evangelio y maestro de escuela y muy buen hombre.
4 Yo entré a la casa después que el Hermano Neville me dijo que el muchacho se estaba muriendo, y tuvimos ayer el gran privilegio de guiarlo al Señor Jesús para la salvación de su alma. Y su esposa y yo estuvimos de acuerdo y oramos sinceramente por él después que él cáncer se lo ha comido de doscientas y tantas libras [90 Kg.] que pesaba a… dudo que él esté pesando sesenta [27 Kg.]. Así que, estamos creyendo y aferrándonos que Dios lo sanará. No sabemos qué es lo que sucederá, pero una cosa sabemos que él ha pasado de muerte a vida.
Y yo me imagino lo que su pobre papá ciego pensó cuando le llegó el mensaje después de todos estos años que estuvo orando por él y después de todo… Instruye al niño en su carrera, ¿ven? Y yo sé qué él tuvo un buen ejemplo frente a él.
Y de allí nos fuimos a New Albany con la Sra. Slaughter que vive aquí mismo, y los doctores le habían dado de vida hasta las seis de la tarde. Así que, fue muy, muy lamentable. Y la espera, y los diferentes lugares.
5 Un hombre joven solía vivir al lado mío en ese lugar. Él solo andaba caminando, un muchacho normal, trabajando para la compañía de Teléfonos Bell, como de unos veintitantos años de edad, padre de tres o cuatro niños. Su niñita se cayó el otro día y se quebró el brazo. Comenzó a sentir un entumecimiento en la mano que lo paralizó. Él ni siquiera sabe lo qué está mal con él. Está allá acostado. Y allí está él.
Así que simplemente una cosa tras otra y enfermedades por todos lados. Estoy tan contento de que hay una vía de escape. Estoy tan contento también de que no tenemos que quedarnos aquí para siempre, ¿no lo está usted? ¿Qué haríamos si tuviéramos que quedarnos en esta casa pestilente para siempre? Estoy tan contento de que hay una puerta abierta. Y eso es todo lo que es la tierra, solo es una casa pestilente. Tan pronto uno piensa que le está yendo bien, entonces aquí viene otra cosa, y aún aquí viene otra cosa. Pero estoy tan contento que hay una vía de escape. Tan contento de que Jesús viniera e hiciera una salida para nosotros, una vía de escape.
6 Por lo tanto, esta mañana mi querida amada Hermana Cox me estaba diciendo que alguien iba a venir, que le pidiéramos a la gente de la localidad que viniera orar, y que tal vez no se podrían quedar sino unos cuantos minutos, y luego tal vez oraría yo por ellos antes de llevar a cabo el servicio. Y luego si ellos se tienen que regresar, y entonces pensé que para el resto de los que se quieran quedar, tendría un mensaje un tanto corto esta mañana, siendo que estoy ronco y me tengo que ir inmediatamente ahora a otra reunión. Así que estoy… Y las reuniones en Chicago comienzan el próximo sábado.
Y luego pienso que la hora ha llegado donde esta parte del país ha de recibir la gran visita de nuestro honorable Hermano Billy Graham en Louisville esta semana entrante. Él da inicio en Louisville al mismo tiempo que yo comienzo en Chicago. Así que, yo regresaré, aunque quiero conocerlo personalmente mientras esté él aquí. Y unos amigos me lo van a presentar. Y yo he estado en la misma ciudad en el extranjero, en muchas diferentes partes, pero simplemente… pero no tuvimos oportunidad de conocernos. Y sinceramente yo le pido a esta iglesia y a este grupo de gente que está reunida aquí esta mañana que lleven esta reunión en su corazón, la de Louisville.
7 Quiero aprovechar para decir esto: ¿Sabían Uds. que el ochenta por ciento de todas las bebidas alcohólicas vienen de Louisville, Kentucky, de las que se beben en los Estados Unidos, el ochenta…? ¿Sabían Uds. que el noventa por ciento de todo el tabaco y cosa viene de Louisville, Kentucky? ¿Sabían Uds. que es la silla de Satanás? Ciertamente que lo es. Ciertamente que lo es.
Uno de los lugares más duros que hay en el mundo es alrededor de esta localidad, más difícil de quebrantar para el Señor Jesucristo. ¿Cuántos han salido con lágrimas tratando de quebrantar este país, estas Falls Cities [Ciudades situadas sobre las cataratas del Río Ohio, como Louisville. Trad.], de vuelta al Señor Jesús? Miren, Erickson y todos aquellos que salieron aún llorando, de tanto que lo intentaron, e intentaron, e intentaron. John Sproule aún se desmoronó allá en Glory Barn [o El Granero de la Gloria, iglesia fundada por Hobart Freeman en un viejo granero—Trad.], dando su mejor esfuerzo para quebrantar la cosa para el Señor Jesús. Cómo otros se han parado en la plataforma por todas estas Falls Cities y lo intentaron, y no pudieron quebrarlo para el Señor Jesús.
8 Ahora, yo pienso que Billy Graham es uno de los hombres mejor conocidos en el mundo hoy en día en lo religioso… en mi opinión. Por supuesto nosotros tenemos obispos y arzobispos, pero en mi opinión él es un predicador del Evangelio, un hombre de Dios. Y por lo tanto, pienso que juntos como guerreros Cristianos, juntémonos y nuestros corazones y oremos por esa reunión como nunca antes. Y pidamos que Dios de alguna u otra manera nos dé almas y quiebre la silla de Satanás, que ellos cierren cada destilería, y quemen las fábricas de tabaco, y que se llenen las iglesias y tengan un verdadero derramamiento chapado a la antigua del Espíritu Santo. El Señor les bendiga…
Ahora, tengo algo un poquito diferente, un poquito inusual, para comenzar. Mi hermano tiene un pequeñito aquí que quiere dedicarlo al Señor. Y pienso que haremos eso un poquito antes de orar por los enfermos, si es la voluntad del Señor. Y si la Hermana Gertie viene al piano, y todos los que tengan pequeños bebés…
9 Ahora, en la Biblia se nos enseña que… Ahora, mucha gente lo llama “bautizándolos”, rociándoles un poco de agua, lo llaman bautismo infantil. Bueno ahora, eso está bien. No le hace daño al bebé, y estoy seguro que estará bien. Y otros tienen otras maneras de hacerlo, pero a nosotros siempre nos gusta (tan apegados como podamos) quedarnos con la manera de hacerlo de la Biblia. Y la manera de hacerlo en la Biblia… No hay un lugar en la Biblia donde alguna vez lo hayan hecho con los niños que fuera… bueno ahora, en el Antiguo Testamento los circuncidaban.
Me pregunto si un par de ancianos pudieran mover a la hermana un poquito por este lado de aquí, por favor, hasta que tengamos la dedicación —la hermana que está aquí en la camilla. Si no es mucha molestia, querida hermana. Es solo un momento y nosotros…
10 Y así que entonces, en el Antiguo Testamento circuncidaban al bebé. Y en el… ellos circuncidaban al bebé. Y en el Nuevo Testamento de la única manera que lo hicieron, le traían los pequeñitos al Señor Jesús, y Él los levantaba con Sus manos y los bendecía, y dijo: “Dejad a los niños venid a Mí, y no se lo impidáis: porque de los tales es el Reino”.
Ahora, si hay aquí alguna otra mamá que tiene a su pequeño bebé que le gustaría dedicarlo al Señor, estaremos gustosos de hacerlo en este momento. Y ahora, que podamos atentamente…
Ahora, ¿cuál es el nombre del pequeñito? Robert Lynn. Ahora, eso está muy bien. Ahora, esto es… Esto muestra el corazón de una madre hacia su hijo. Y pensando en esto: A pesar de que ellos no tenían hijos, sin embargo querían criar uno, y adoptaron a este pequeñito.
11 ¿Se dan cuenta que todos nosotros somos hijos adoptados? Dios nos amó de tal manera, que Él nos adoptó por Su Hijo Jesucristo, y todos nosotros somos hijos adoptados. Y recuerden, así como este padre y esta madre pensaron en este pequeñito que no tenía un hogar a donde ir, ellos le dieron un hogar para criarlo y para alimentarlo. Nosotros no teníamos un hogar a donde ir, y Dios nos dio uno.
Es un hijo adoptado. Su nombre es Robert Lynn Branham, un bebito muy bonito. Ahora, ¿inclinamos nuestros rostros?
Nuestro precioso Padre celestial, a medida que pasan los días, cuántos padres y madres ha puesto a sus pequeñitos en Tus manos. Y Tú has dicho: “Dejad a los niños venir a Mí, y no se lo impidáis: porque de los tales es el Reino de los Cielos”.
12 Y este pequeñito sin hogar ha sido dado a un hogar, y Tú les has colocado en sus corazones el amor para este bebé. Y Padre, oramos que Tú bendigas a esta madre y al padre al criar al niño, y que pueda ser instruido en un hogar de oración, y que se le enseñe ir a la iglesia y vivir para el Señor Jesús. Bendícelo, querido Padre Celestial.
Y ahora, si Tú estuvieras aquí en la tierra en un cuerpo corporal así como estamos nosotros esta mañana, ellos te darían al bebé para que lo cargaras en Tus brazos, pero Tú te fuiste al cielo y nos ordenaste que continuáramos en el ministerio hasta Tu regreso. Y Padre, mientras mi propio hermano de sangre coloca el bebé en mis manos, yo te lo entrego a Ti, en el Nombre de Cristo. Bendice a este niño y que pueda vivir y ser saludable y fuerte y crezca a ser un siervo Tuyo. Bendice al padre y a la madre y el hogar. Te lo entregamos a Ti, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Bendiciones, Aggie, sé una madre verdadera. Y Uds. solo sea un verdadero papi para este bebé. Y que Dios les bendiga en sus esfuerzos… [Palabras no claras.].
13 ¿Cómo está? ¿Cuál es el nombre del bebé? [La hermana dice: “Robert Daryl.] Otro Roberto. Bueno, está bien. Un Robert Daryl. ¿Y cuál es tu apellido? Ud. es un junior. ¿Y su apellido? [ ”McClelland“.] McClelland.
[Espacio en blanco en la cinta].
Trayendo las gavillas, trayendo las gavillas,
Regresaremos regocijándonos, trayendo las gavillas.
Sembrando por la mañana, sembrando la semilla con bondad,
Sembrando a mediodía y al rocío del amanecer;
Poco a poco al tiempo de la cosecha,
Regresaremos regocijándonos, trayendo las gavillas.
Trayendo las gavillas, trayendo las gavillas,
Regresaremos regocijándonos, trayendo las gavillas.
Trayendo las gavillas, trayendo las gavillas,
Regresaremos regocijándonos, trayendo las gavillas.
Bueno, eso es bueno; trayendo las gavillas. Eso es lo que hacen los padres y las madres: se los traen al Señor Jesús.
14 La hermana que está acostada en la camilla parece ser la más enferma de todos, hasta donde podemos ver. Ella está en camilla. Y vamos a… Si hay alguien… Ella quiere esperar solo unos minutos para escuchar el mensaje antes de que se ore por ella. Y pienso que eso está muy bien, muy bien.
Si hay alguien aquí que no puede esperar y que quiera irse, y si quieren oración ahora, estaremos contentos de hacerlo. Si pudieran levantar su mano. De lo contrario, tendremos el servicio de sanidad inmediatamente después de este corto mensaje, lo trataremos de ajustar al tiempo de la clase de la Escuela Dominical. Muy bien. Entonces leeremos la Escritura y tendremos rápidamente el mensaje, y luego nos tomaremos el tiempo para la línea de oración. Y ahora, antes de comenzar, quiero que todos los que están sanos esta mañana estén recordando a aquellos que están enfermos, porque debemos de orar unos por otros.
15 Y yo me puse tan feliz cuando llegué a California el otro día, y al entrar a esos tabernáculos donde ellos se estaban tratando de salir, empujándose; y en Clifton estaban parados por más de una cuadra, afuera en la calle, simplemente querían testificar y decían: “Hermano Branham, yo una vez tuve cáncer. Usted oró por mí”.
“Yo… yo era ciego”.
“Yo estaba de esta manera esa noche…”, y yendo por la calle. Y tal sensación.
Yo pensé: “Dios, ¿qué será cuando crucemos y lleguemos al otro Lado?”. Allá estarán reunidos por los diez miles, parados allá, y será algo maravilloso en ese tiempo. Así que entonces nuestros pequeños esfuerzos agotadores no significarán nada. Nos conducimos hasta el punto que parece que ya no podemos seguir más y estamos casi exhaustos y cayéndonos. Y entonces Satanás llega y dice: “¿De qué te sirve? ¿Para qué lo estás haciendo? Vaya”. Pero luego uno piensa en cosas como esas, y lo cambia por completo. Eso hace que… hace que la cosa sea diferente.
16 Ahora, antes de abordar la Palabra, oremos nuevamente solo un momento. Nuestro Padre Celestial, es ciertamente con corazones agradecidos que venimos a Ti, Señor. Tú conoces toda la hechura del hombre, y lo débil y frágil que es él, y cómo no hay fuerza en él. Y qué excusa como un siervo Tuyo, es el hombre, pero Señor, Tú por Tu gracia nos has llamado a ser Tu siervo.
Y estamos conscientes en esta mañana de nuestra indignidad, y te pedimos que nos aceptes Padre, este día y que nos unjas con el Espíritu Santo y háblanos las palabras de consuelo que Tú has hablado aquí en Tu santa Palabra. Y rogamos que el Espíritu Santo lleve cada palabra al corazón, así como tenemos necesidad y que allí puedan anclarse y crecer en gran gozo, en árboles de salvación. Concédelo, Padre.
17 Sana a los enfermos y necesitados. Sabemos que están aquí sentados, y muchos han venido de muchas millas y se quedan en los hoteles y cosas esperando la oportunidad para que se ore por ellos. Estamos tan felices por este gran privilegio, Señor, el saber que Tú estás aquí para sanar al enfermo.
Dios, los más enfermos que conocemos son los hombres y mujeres que están enfermos del pecado. Yo oro, Padre Celestial, que en este día de una manera especial Tu unjas hoy, y salves al perdido. Cada hombre perdido y mujer, que puedan venir dulcemente ante el Trono de gracia y sean salvos. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.
Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra a medida que entramos en Ella. Yo siempre he sido un gran creyente de la Palabra. Hace unas noches estuve predicando de alguna parte donde los profetas subieron a profetizar, pero Micaías… Después que cuatrocientos profetas dieron una respuesta sólida, sin embargo Josaphat dijo: “¿No habrá uno más?”. ¿Uno más después que cuatrocientos ya habían entregado la Palabra? Pero Micaías se quedó con la Palabra de Dios. Él sabía que algo estaba mal.
Y siempre que escuchamos algo fuera de la Palabra de Dios, sabemos que algo está mal. No suena del todo bien. Jesús dijo: “Mis ovejas oyen Mi Voz, al extraño no seguirán”.
18 Y gracias por las oraciones a favor del avivamiento en el Templo Angelus. La primera tarde allí… Solamente tiene capacidad para cinco mil quinientas personas. Dejaron entrar a seis mil y el jefe de bomberos cerró las puertas una hora y media antes de que yo llegara, en el Templo Angelus. Y cómo nuestro querido Señor Jesús salvó a los perdidos y sanó a los enfermos. Fue maravilloso. Y al siguiente día y…
Nuestra hermanita Hicks que solía ser una maestra de Escuela Dominical aquí, me la encontré y a sus hijos y esposo, y me encontré con el Hermano Ben Bryant y todos ellos que salieron de este tabernáculo, que fueron al Oeste para tener compañerismo allá. Qué maravillosa reunión fue esa donde tuvimos la oportunidad de volvernos a ver.
19 En el capítulo 17 de San Mateo, solo a manera de lectura esta mañana, quiero leer solo una porción aquí para tomar como texto. Y que el Señor nos dé el contexto en la Palabra.
… seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a Él oíd.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
20 Algunas veces Dios se reúne en los diferentes concilios de los hombres. Dios siempre ha amado el reunirse con el hombre. Y muchas veces en el Antiguo Testamento, cómo es que podemos irnos hasta atrás y darnos cuenta cómo Dios se encontró con el hombre. E independientemente del número de ellos. Dios se encuentra con el hombre. En una ocasión Él se reunió con quinientos, y después se reunió de nuevo con setenta, y se reunió de nuevo con doce. En una ocasión Él se reunió con tres, y luego se reunión con uno solo. E independientemente del número del concilio, Dios siempre ama el reunirse con el hombre.
Por lo tanto, aunque la iglesia esta mañana no sea grande en congregación o en tamaño como muchas grandes catedrales de hoy en día, pero Dios estará complacido de encontrarse con nosotros, porque Él dijo: “Donde estén dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en medio de ellos. Dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en medio de esos dos o tres”.
21 Y en el cuadro que pudiéramos colocar aquí hoy por el Espíritu Santo, pudiéramos tardar horas repasando ese texto —sí, yo diría semanas. Y ha sido repasado por años sin embargo ni siquiera la mitad de este maravilloso texto ha sido develado; y tal vez nunca suceda. Porque la Palabra de Dios no se parece a la palabra de un hombre. La palabra de un hombre tiene cierto significado en el aspecto y tiempo que se dijo, pero la Palabra de Dios tiene un significado eterno a través de las edades a medida que va fluyendo. Cada generación puede tomar la misma Palabra porque es una declaración de Dios inspirada, eterna, que dura para siempre y que no se disipa.
No importa si los apóstoles la leyeron en su edad, significó algo para ellos. Si Wesley la leyó en su edad, y Lutero en su edad, y Calvino en su edad, aún el día de hoy es tan brillante y luminosa y tiene tanto efecto como la tuvo para ellos el mismo día que se habló, porque es la Palabra de Dios.
22 Nuestras palabras solo dicen: “Juan, ven a mi casa. Estaré feliz de verte”. Esas son nuestras palabras. Y solo significan: “Juan, ven a mi casa”. Pero cuando Dios habla, es eterno. Sopla desde el mismísimo aliento del Creador inmortal y eterno. Por lo tanto, no hay manera de hallar el significado completo de cualquier expresión de Dios. Es para cada edad y cada generación.
Ahora, en este caso, en lo que tenemos frente a nosotros esta mañana, fue Dios hablándoles a tres individuos. Ahora, en primer lugar el tres, es el número escogido por Dios para perfección. Dios escogió el tres, y tres es el número de perfección de Dios. Siete es Su número de adoración. Cincuenta es Su número de jubileo. Cuarenta es Su número de tentación. Y tres es Su número que escogió para subir este día.
23 Ahora, el número tres es el de perfección, es en el que Dios se perfecciona, el único verdadero y eterno Dios se perfecciona en la manifestación de las tres dispensaciones de Su Deidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No significa que existan tres diferentes dioses individuales. Pero hay un solo Dios representado en el tres. Dios no es tres; Dios es uno. Pero tres manifestaciones de Su Deidad, es decir, tres dispensaciones de tiempo en la tierra, perfeccionan al único Dios vivo y verdadero.
Él se le apareció a Abraham en la zarza ardiente, y guió a los hijos de Israel en el nombre de Dios el Padre, el cual era una Luz que colgaba sobre el tabernáculo, que los guió en su jornada: Dios el Padre. Y luego el Padre, para poder traer la reconciliación entre Dios y el hombre…
24 Y hace un tiempo estuve hablando aquí (Creo que fue la última vez en el tabernáculo) de La Paloma Y El Cordero. Cómo únicamente Dios —nadie más podía hacerlo— Dios tuvo que venir a la tierra y hacer Él mismo el trabajo. Y cuando Él representó a Su hijo en la forma de un cordero, la criatura más mansa de todas, y Él mismo se representó en la forma de una paloma, el ave más mansa que vuela los cielos. Y la razón por la que Él hizo esto es para mostrarnos que únicamente la mansedumbre habitará con la mansedumbre. La humildad habitará con la humildad. Y tiene que coincidir.
Un carpintero o un ebanista que sabe lo que significa cuadrar (así lo llamamos), para hacer que encajen la lengüeta y la ranura, para que el tablero quede completo hay que ensamblar la lengüeta con la ranura. Y cuando se juntan, encajan tan apretados, si les cayera agua se hincharían, hasta el aire no pudiera pasar por allí.
25 Y cuando el creyente y Dios… Dios se perfecciona tanto que a través del corte y de moldear al creyente, cuando ellos se juntan… Pedro dijo: “Arrepentíos entonces y bautícense en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”, ¿ven? Eso lo hace tan completos.
Luego cuando Dios bajó en la forma de la paloma y se posó sobre el Cordero y permaneció en el Cordero y nunca se fue del Cordero, porque ellos eran uno, ese fue uno de los eventos más grandes que el mundo haya tenido jamás.
Fijémonos en eso por solo un momento. Está fuera de mi texto. Pero cómo fue que los cielos y la tierra se abrazaron uno al otro. Cómo Dios y el hombre se reconciliaron. Cómo es que aún las criaturas que vuelan en los cielos y las bestias que recorren los campos llegaron a ser uno, cuando el hombre y Dios se reconciliaron por el Hombre, el Señor Jesucristo. Qué cosa tan maravillosa.
26 Para poder permanecer con Dios, manténgase manso. Dios es manso. Para poder permanecer con Dios, manténgase con amor. Dios es amor. Manténgase manso, manténgase auto… no, nunca sea autosuficiente. Siempre dependan de Él. Nunca usen su propia mente, tomen Sus pensamientos. Que Sus pensamientos sean los pensamientos de Uds. Y llévelos a su mente carnal y repítalos una y otra vez, diga: “Oh, Dios, quita todas mis dudas y permite que mis pensamientos sean Tus pensamientos”.
Ustedes, los enfermos, hagan eso mientras hablamos: solo quítenlos, quiten los pensamientos de enfermedad. Tomen los pensamientos de sanidad de Dios. Dejen que lleguen a ser los pensamientos de ustedes. “En esto pensad”, la Biblia dice: “Si hay algo digno de alabanza, si hay virtud alguna…”.
27 Los tres, Dios les estaba hablando. Ahora, tres es una confirmación. Él tomó Consigo a Pedro (Fe), a Jacobo (Esperanza), y a Juan (Caridad). Fe, esperanza, y caridad, estos tres… Si Ud. puede tener fe, y esperanza y amor, Ud. entonces se encuentra cerca del Reino de los Cielos. Las tres cosas grandes, Dios las tomó como confirmación porque en boca de dos o tres testigos sea establecida toda palabra.
Y entonces de nuevo eso representó la colocación de un hijo. En el Antiguo Testamento un hijo nacía en una familia, a él se le daba un tutor para que lo criara y para que lo cuidara. El padre era un hombre muy ocupado en su reino. Y cada pequeño reino era llamado una casa. De esa manera dice en la traducción de King James: San Juan 13 dice: “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay”.
28 Ahora, eso no nos suena bien del todo a nosotros que somos gente del Oeste que tomamos mansión y casa como dos cosas diferentes, pero en los días en que se escribió la Biblia la mansión estaba en la casa, porque la casa quería decir un “reino”.
Y este padre tenía muchos inquilinos en su granja, docenas de ellos por todas partes. Y cuando nacía un hijo él tenía a una persona seleccionada, educada y humilde, una persona seleccionada que era uno de su confianza, parte de su reino, un tutor: solamente esa clase pondría el padre sobre su hijo.
Cómo el Padre en este día ha puesto la clase correcta de Tutor sobre Sus hijos, usted y yo. Uno seleccionado, ningún otro sino el mismísimo corazón y alma del Señor Jesucristo para criarnos en la admonición de Dios. Cómo es que debe seleccionarse este tutor. Él debe ser un hombre brillante, un hombre seleccionado, que ame al padre, uno que le enseñe al niño solamente los principios correctos.
29 Y como es que el Espíritu Santo hoy en día, cuando Él viene… Todas las otras cosas parecieran ser secundarias cuando llega el Espíritu Santo. La gente puede decir: “Los días de los milagros ya pasaron”, pero deje que un hombre que es nacido de nuevo del Espíritu Santo se tope una vez con eso, porque Él solo enseña lo que es real. Él solamente habla del Padre.
Yo prefería tener un hombre que no supiera sus ABC para enseñarle a mi hijo, que tiene el Espíritu Santo, que todos los profesores del mundo que no tienen el Espíritu Santo, porque él habla del Padre, ¿ven? Así como el Espíritu Santo habla del Padre. Y entonces le enseñará al niño a no zarandearse con todo viento de doctrina, sino a aceptar, y creer los principios que el Padre ha establecido.
Esa es la razón por la que sanidad Divina se vuelve tan simple para el verdadero creyente, porque ha sido enseñado del Espíritu Santo a creer todas las cosas.
30 ¿Cómo pudiera Ud. alguna vez dudar la palabra del Creador? ¿Cómo vino el mundo a existencia? ¿De dónde obtuvo Dios el material para hacerlo? ¿Alguna vez se han detenido a pensar en eso? Él solo lo habló.
Y después de todo, la creación misma que está aquí ahora no viene siendo nada más que la Palabra de Dios manifestada. Piénsenlo. Los árboles que crecen son la Palabra de Dios. Las montañas que alcanzan el cielo… Y nos causa, si deseamos ver una belleza, miramos hacia arriba a la montaña. Y entre más arriba suba uno a la montaña, más pura y limpia llega a ser.
Cuando uno se para allá en los campos de los glaciares al norte de Columbia Británica mirando hacia estos pantanos, un poquito más arriba el agua corre más limpia, y se vuelve cada vez más azul y más pura. Los árboles se desvanecen. Toda la naturaleza parece decir: “Mira hacia arriba”. Y muy arriba en la cima del gran glaciar de hielo, es tan brillante que incluso brilla como el sol, uno está mirando hacia arriba. Si quieres ver cosas saludables, reales y puras, siempre mire hacia arriba. La montaña le apunta hacia allá.
David dijo: “Alzaré mis ojos a los montes, ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová”.
31 El tutor siempre le apuntaba al niño hacia el padre, para que creyera en el padre. Y entonces el tutor era un entrenador.
Esta mañana a medida que miraba a mi querida compañerita, y vi a mi niñito cuando hizo un berrinche en la mesa con su pequeño plato con el huevo y cosas que esa madre tan fielmente había preparado para su desayuno, y ella estaba tratando de enseñarle a comer con su cuchara. Y él quería hacerlo con la mano equivocada. Bueno, en lo que a mí concierne, yo dije: “Déjalo que lo haga con esa mano”. Pero la madre sabía distinto. Ella sabía que si lo dejaba seguir así, o él sería ambidiestro o sería zurdo. Y eso no es normal. Así que, como un verdadero entrenador ella hizo que cambiara de mano, aunque a él no le gustó. Pero la madre sabe lo que es mejor.
32 Y muchas veces nuestro entrenador, el Espíritu Santo, nosotros tratamos de hacerlo de la manera equivocada, pero algunas veces nos hace daño. A veces caemos en lecho de aflicción, a veces el doctor pudiera decir que ya no hay esperanzas, pero es el Espíritu Santo enseñándonos a usar la mano derecha. Él sabe lo que es mejor. Él sabe cómo quiere el Padre que se haga. Él es el entrenador.
Y yo pensé… El pequeño José, no usaba la mano, así que la madre extendió la mano y tomó su vara de castigo, así de larga. Y ella le dio un golpecito a la mesa, y él volteó a verme. Pero aunque yo lo amaba con todo mi corazón, y libremente moriría por él, pero yo sabía que la madre sabía mejor. Yo dije: “Ella está entrenando al hijo”.
No podemos buscar comprensión y recibir demasiada empatía. Nosotros debemos prestar atención al entrenamiento de nuestro Padre. Él sabe lo que es mejor. Algunas veces decimos, cuando está siendo predicado el Evangelio: “Oh, simplemente me iré a mi iglesia. Ellos no… Yo voy a creer solo de esta manera”, ¿ven? Pero recuerden que el Espíritu Santo sabe mejor. Sabe como entrenarlo. A veces da unos golpecitos con la vara, para corregirlo. Y Ud. debe de recordar, Dios lo hizo a Él un entrenador del hijo para la iglesia. Y Él ama al Padre, y siempre apunta hacia el Padre.
33 Y ahora, cuando se estaba entrenando al hijo, eso no quería decir que el niño… Ciertamente que el niño es hijo del padre, pero si era un hijo desobediente, el entrenador siempre tenía problemas con eso, siempre estaba dentro y fuera, arriba y abajo, pues, entonces, este mensaje tenía que ser llevado al padre cuando el padre lo requería: “¿Qué tanto está progresando mi hijo?”. Entonces tenía que decir: “No le está yendo bien”. Bueno, entonces, por supuesto, eso contristaba el corazón del padre.
Y lo hace hoy día cuando el Espíritu Santo tiene que llevar nuestro historial ante Dios. Cuando llegamos a ser hijos de Dios, debemos de andar como es digno de nuestro llamamiento. Debemos de andar como es digno en todo lo que Dios nos ha establecido para que llevemos a cabo, porque el Espíritu Santo nos está entrenando, es el entrenamiento del hijo.
34 ¿Alguna vez Uds.…? Cuando yo era niño, mi papi era diferente a algunos de los padres modernos que tenemos hoy en día. Mi papi creía en dar palizas. Él en verdad que las daba. Nosotros nos acordamos de ellas. Y aún ahora con cuarenta y siete años, me acuerdo de ellas. Pero me sirvieron de algo. Me entrenaron. Si yo pudiera ir a la tumba hoy y resucitarlo, la primera cosa que haría sería estrecharle sus manos y abrazarlo por lo que hizo.
Si yo me siento de esa forma con mi padre terrenal, qué será aquel día cuando nos paremos en Su Presencia y veamos que todas las cosas nos sucedieron para nuestro bien, cuando Él tuvo que cortarnos un poquitito por aquí, y nos dio la instrucción como hijos y nos quitó las cosas del mundo, y nos hizo caminar como hijos humildes delante de Él. Pudiera parecer duro al principio, pero Dios sabe lo que está haciendo. Seguro, Él sabe lo que está haciendo. Y Él…
Luego a medida que el Espíritu Santo comienza a traer noticias, entonces si el hijo no ha sido obediente al momento que llega a la madurez, a la edad de la madurez, luego, el niño siempre es hijo, ciertamente, pero pierde algo.
35 Y aquí está un punto que quiero explicar claramente. Que el Espíritu Santo lo lleve a cada corazón de Uds. creyentes. Solo porque Ud. es un creyente… Ciertamente tiene Vida Eterna. Dios así lo dijo. Pero, ¿Querrían Uds. entrar a penas con, como dijo Job, con la piel de sus dientes? ¿Querrían Uds. solamente llegar ante el Padre y con el talento que Él le dio a cada uno, siendo negligente, y sin usarlo, o deja Ud. que algo más se interponga en su camino?
¿Permite que pequeñas cosas mezquinas e insignificantes para Ud., después de todo solo son pequeñas discusiones, y pleitos, y argumentos, y diferencias de iglesia le quiten la mansedumbre y la bondad de su vida? ¿Quisieran pararse ante el Padre de esa manera? No creo que lo haría. No creo que Ud. lo haría. Yo tampoco.
36 Cómo deseo que Él diga: “Bien hecho”. No llegar a penas con la piel de mis dientes, pero: “Bien hecho, Mi buen y fiel siervo. Entra al gozo del Señor, porque lo que tenías que hacer lo hiciste bien”.
Quizá Ud. es un ama de casa. Si lo es, Dios la hizo una maestra de sus hijos. Haga un buen trabajo. Independientemente de lo que Ud. tenga que hacer, hágalo bien.
Noten, luego si el hijo demostraba que sí era en verdad digno de las cosas que el padre tenía en su reino, y había sido un verdadero hijo fiel, entonces el tutor le traía el mensaje al padre: “Oh, tu hijo…”.
Ese es el mensaje que quiero que Él traiga de Ud. y de mí. “Oh, Tu hijo, todos sus pensamientos están basados en Ti. Todo lo que él está haciendo es para complacerte. Él está tan interesado en Tus negocios al punto que es difícil retenerlo”. Yo preferiría sobrepasarme un poco de celo hacia el reino del Padre que no tener celo en lo absoluto por él. Yo preferiría trabajar de más.
37 Y como el predicador de la Iglesia de Cristo me dijo en una ocasión: “Sr. Branham, yo preferiría gastarme que oxidarme”. Y eso es muy cierto. Yo prefiero gastarme, y morir en el arnés, como dice el Hermano Neville, que rechazar traer el arnés puesto. Ud. no puede hacer nada peor que dejar de intentarlo. Hagamos todo lo que podamos con lo que tenemos. Y el Espíritu Santo, nuestro Tutor, lo traerá ante el Padre.
Y ahora, noten, si el hijo se convertía en un hijo valiente entonces se le decía esto al padre, y en… ¡Oh, simplemente yo amo la Palabra! En el tiempo señalado, que solo el Padre establecía, el hijo era… su gloria y honor era manifestada ante el público. El padre llevaba a su propio hijo bajo una celebración y lo llevaba a los lugares públicos, después que su propio hijo nacía en su propia casa, aún así el hijo era posicionado en la familia para que heredase todas las cosas que el padre tenía. ¿Lo pueden ver?
38 Ahora, si nosotros nos comportamos bien, un día glorioso vamos a heredar todas las cosas. Dios en Su día señalado donde juzgará a todos los hombres por medio de Jesucristo, el tiempo vendrá cuando Dios dará las recompensas a aquellos que fueron fieles, y rechazará a aquellos que fallaron en ser fieles.
Justo antes de que el Señor Jesús partiera, estando Dios en Él —La Paloma guiando al Cordero— Él no vino a hacer lo propio, sino a hacer la voluntad del Padre que lo envió. Él fue guiado por el Espíritu a tomar a Pedro, Jacobo, y Juan a esta montaña extremadamente alta. Me encanta.
Y otro punto (si me disculpan por tomar tanto tiempo) que me gustaría poner delante de esta audiencia en esta mañana, que esto tiene otro significado también. Después de dejar la montaña, y al bajar, se hizo la pregunta: “¿Quién dicen los hombres que Soy Yo, el Hijo del hombre? ¿Qué dice la gente de Mí puesto que estoy con Uds., y me he manifestado a Uds.? Ahora, ¿Qué dicen los hombres de Mí, el Hijo del Hombre?”.
39 Obsérvenlo. Qué hermoso cuadro de hoy día. Después de que Uds. recibieron a Cristo, después que fueron llenos con el Espíritu Santo, ¿qué dicen los hombres de Uds.? ¿Qué dicen los hombres, cuando ven sus emociones, tan agitados que no pueden mantener su paz, con lágrimas bajando por sus mejillas, cuando Uds. no pueden mantener las manos abajo cuando están cantando los cantos de Sion, cuando Uds. no pueden mantener su paz al ver el pecado y tienen que hablar con ellos pacíficamente y quietamente? ¿Qué dicen los hombres al respecto?
Qué dicen los hombres cuando Uds. están en un lecho, muriendo, miserables, desgraciados, en una condición de muerte, y Uds. le piden a un hijo de Dios que se una con Ud. en oración por su sanidad. Ud. confiesa sus fallas, y coloca la cuestión delante del Padre, dice: “Padre, perdóname. Y ahora, yo acepto a Cristo como mi Sanador”, y usted es sanado.
“¿Qué dicen los hombres que Soy Yo, el Hijo del Hombre?”.
40 Estoy mirando una audiencia de personas y conozco algunos de Uds., miserables años atrás muriendo de cáncer, en la última etapa. Algunos de Uds. en todas las formas, figuras, ciegos, y Dios por Su gracia, los sanó. Y a medida que dan su noble testimonio ante la gente, ¿quién dicen los hombres que Soy Yo, el Hijo del Hombre? ¿Qué dicen ellos al respecto?
Cómo el cuadro aún ha cambiado desde ese día a pesar de lo negro que estaba. Algunos dicen que es fanatismo. Algunos lo llamaron Belcebú. Algunos dicen que solo es telepatía mental. Algunos dicen que es emoción. Algunos dicen que es fanatismo. Algunos dicen que es algo emocional. ¿Qué dicen Uds. al respecto? ¿Qué dicen Uds. de esta cosa? El impetuoso Pedro normalmente habla fuera de turno, pero esta vez él dijo. Él dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. A mí no me importa lo que el resto de ellos diga, eso es lo que yo sé. Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
41 Escuchen, pudiéramos pasar mucho tiempo en eso, pero prosigamos. Jesús dijo: “Bienaventurado…”. Aunque el hombre pueda maldecir, aunque el hombre pueda burlarse, los hombres lo pueden llamar un santo-rodador, los hombres lo pueden llamar cualquier nombre debajo del sol, pero Él dijo: “Bienaventurados eres Simón, hijo de Jonás, (Aquí está ahora, ¿están listos?) porque no te lo reveló carne ni sangre. Tú no lo aprendiste en algún seminario dogmático, tampoco lo aprendiste de alguna declaración de alguna teología de hombre. No te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los Cielos, te lo ha revelado”.
42 ¿Ven de dónde viene, a través del Tutor, el Espíritu Santo? Lo ha revelado por la revelación…
“Y Yo te digo, que tú eres Pedro, una pequeña roca. Yo soy la gran Roca. Yo soy la Piedra de Corona. Pero tú eres una pequeña roca que se coloca encima de Mí. Los edificadores te escogieron. Tú nunca te escogiste a ti mismo. Los edificadores te escogieron. Los Ángeles de Dios, una noche trabajando en la cantera, te llamaron, y tú te sometiste a Mí, y Yo te corté a Mí gusto. Yo te hice de la manera que quería que fueras. Yo hice el aserrado, tu solo te quedaste quieto.
“Y ahora te coloco como una pequeña piedra para que encajes con otra piedra que apuntará a esa piedra, y esta piedra apuntara a esa piedra, y esa piedra. Y el cemento de amor los está juntando, haciendo el fundamento el cual soy Yo, para ser encajados juntos con cada piedra que profesa Mi Nombre y recibe esta revelación. Y sobre esta roca, la revelación de Dios que se mantendrá quieta para ser cortada, la piedra por la revelación, Yo edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Mostrando, seguramente, que todas las puertas del infierno estarán en contra, pero nunca prevalecerán.
43 Y si me permiten tomar este momento para decir esto, mis amigos, que la iglesia entera del Dios viviente esta solemnemente edificada sobre la revelación espiritual del Señor Jesucristo. No importa qué tan educado sea Ud., qué tan inteligente sea Ud., qué tan bien piense que conoce la Biblia, Satanás la conoce mucho mejor de lo que usted la conoce; pero únicamente a través de revelación, Dios a través del Espíritu Santo su Tutor, le revela a Ud. que Él lo salva por Su gracia.
Si Él le revelase a Uds. esta mañana por revelación que aquí termina su sufrimiento, que aquí termina su enfermedad… Todos los diablos del infierno jamás sacudirían ese fundamento, aunque todo doctor diga que está mal. “Sobre esta Roca edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Aunque esté en contra, sin embargo no puede prevaler porque cuando el enemigo viene como río, el Espíritu de Dios levanta bandera contra él, cada vez. ¿Lo ven? ¿Lo captan?
44 Ahora, al revelarse Jesús a sus discípulos… Miren en el Jardín del Edén cuando Caín trajo una ofrenda en adoración, igual como lo hizo Abel. Él adoró, le pagó a la iglesia, sacrificó, él hizo cada obra religiosa más brillante, mejor, más acorde que Abel. Él construyó un mejor altar, lo hizo más bonito, le puso glamur a su adoración.
¿Pueden ver ese esfuerzo todavía obrando entre los hijos de Adán? Él puso glamur, con el fruto del campo, y con los grandes lirios, y no solo hizo eso, pero él adoró. Hay camino que al hombre le parece derecho. Pero lo que él hizo, adoró a través del conocimiento. Él no adoró por revelación.
45 Y es posible… Captenlo ahora. Escuchen. Uds. pudieran adorar a través del conocimiento. Pueden ir a una iglesia por el conocimiento que Uds. que tienen que hacerlo. Pero ir a la iglesia de esa manera es una adoración en vano. Pero cuando sucede algo en lo profundo de su corazón que los hace amar a Dios de tal manera que Uds. no pueden quedarse sin ir a la iglesia, eso es revelación. Es Dios revelando.
Ellos entonces no tenían Biblia. Ni siquiera tenían papel o pizarra con la cual trabajar. Ellos no tenían escuelas de enseñanza. Así que Abel por revelación… Le fue revelado por parte de Dios que no era la belleza, tampoco eran los frutos del campo, o las manzanas, que los había sacado del Jardín del Edén, sino que era sangre. Y le fue revelado, y él fue y se consiguió un cordero. Por revelación él vio con anticipación la venida del Cordero justo y se le fue revelado, así que tomó un cordero y por revelación se lo ofreció a Dios y fue aceptado. La iglesia entera está edificada sobre la revelación espiritual ¡Qué hermoso!
46 Ahora, ya para cerrar… Ellos estaban en la montaña, y después que Jesús había sido un hijo obediente, la carne, el Cordero, había sido guiado por el Espíritu Santo —Dios, moviéndose en Él. “No he venido a hacer Mi voluntad, sino la voluntad de Él que Me envió. Y el que me envió, el Padre que Me envió, está Conmigo. Y así como el Padre Me ha enviado, y fue Conmigo, así Yo os envío”. No únicamente lo envió, sino que fue con Él.
Y Dios no únicamente educa al hombre y lo manda con una declaración de experiencia de algún seminario, pero si él está equipado, Dios va con él. “Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin de la edad”.
Noten, que tan hermoso, oh, cómo la Palabra encaja tan bien. Cómo el Espíritu Santo lo cimenta en el corazón de la gente por revelación y amor del Señor Jesús.
47 Observen detenidamente. Allí, después de la obediencia, en boca de dos o tres testigos, los mejores testigos que estaban sobre la tierra: amor… Pedro, Jacobo, y Juan: esperanza, fe y caridad. Bajo el testimonio de la esperanza, bajo el testimonio de la fe, bajo el testimonio del amor, Dios coloca a Su Hijo posicionalmente ante el público de las tres más grandes manifestaciones —esperanza, fe y amor— que el mundo haya conocido.
Y allí, así como el padre en la antigüedad sacaba a su hijo y le colocaba un vestidura y llevaba a cabo una ceremonia, y después de eso el nombre de su hijo era tan bueno como el del padre, el hijo heredaba todas las cosas; y Dios llevó a Cristo al Monte de la Transfiguración dando testimonio la esperanza, la fe y el amor, y lo cubrió con una nube. Y la Biblia dice: “Sus vestiduras resplandecieron como el sol, y he aquí una voz desde la nube que decía: Este es Mi Hijo amado”.
48 Ahora, Pedro se entusiasmó como siempre. Él era un hombre muy celoso. Y desearía que todos nosotros fuéramos celosos. Muchas veces Ud. puede hablar cosas buenas en sus obras celosas. Pero Pedro se emocionó bastante cuando en verdad vio lo que había sucedido. Dios le iba a permitir tener ese testimonio en un ratito más cuando bajaran.
Pero cuando él vio a tres parados aquí: esperanza, fe y amor. Y había tres parados allá en la montaña. Pedro, Jacobo, y Juan aquí; Moisés, Elías y Cristo parados allá, confirmando a estos tres aquí. Ahora, ellos miraron, allí estaba primero Moisés, le seguía Elías, el profeta.
49 Y algunas personas nos preguntan: “¿Nos vamos a reconocer el uno al otro cuando lleguemos allá?”. Cuando hacía cientos de años que Elías y Moisés se habían ido… No solo nos reconoceremos uno al otro, vamos a reconocer a los que nunca hemos visto. Pedro, Jacobo, y Juan nunca habían visto a Moisés, y sin embargo los reconocieron en una abrir y cerrar de ojos cuando estuvieron parados bajo la sombra del Todopoderoso.
¿Cómo será cuando nos paremos allá? Yo reconoceré a Sankey cuando lo vea. Conoceré su voz aunque nunca lo escuché. Yo reconoceré a Wesley. Reconoceré a Moody, Calvin, Knox. Los reconoceremos a todos cuando lleguemos allá. Tomaremos un aspecto diferente a lo que somos ahora. Vamos a estar en temporalidad…. o, en un estado glorificado. Pedro, Jacobo y Juan lo estuvieron.
50 Por lo tanto, en esa prefigura, si ellos pudieron reconocer a los hombres sin ningún problema, que nunca habían visto o que nunca vieron ni en foto, que hacía cientos de años que se habían ido, pero en una prefigura pudieron reconocerlos al instante sin tan siquiera dudarlo, ¿qué será cuando nosotros estemos glorificados, parados en Su Presencia? ¿Nos reconoceremos uno al otro? Ciertamente, los reconoceremos a todos. Un poquito de lo infinito nos cubrirá así como Dios es Infinito.
Noten, tengo que cerrar. Mientras miraban, y Pedro (tal como lo diría un buen estudiante de seminario): “Uds. saben, yo creo que todas las iglesias están correctas”.
[Espacio en blanco en la cinta].
51 Si Ud. es un ortodoxo en su creencia, eso no interesa. Así que, simplemente tendremos a los mahometanos y a los budistas y los juntaremos a todos. Pedro dijo: “Bueno es para nosotros que estemos aquí; hagamos ahora aquí tres tabernáculos. Construiremos un seminario aquí para Moisés. Construiremos un seminario para Elías, y todos los que quieran adorar bajo la ley, y así sucesivamente, que adoren”.
Y ahora, notamos que ellos miraron y Pedro y ellos viendo a Moisés… Moisés representó la Ley. Dios les dio a los hijos de Israel la Ley por causa que ellos querían tener ley. Dios no quería que la tuvieran. Esa es la elección del hombre. En Éxodo 19, dijeron: “Dadnos algo que podamos hacer para merecer nuestra salvación”. Guardaremos una ley si Tú nos la das, en otras palabras. Pero nunca fue el plan de Dios. Es mejor dejar de hacer planes, por Ud. mismo, y solo use Sus planes. Encuentro que eso es mucho más fácil, tomar Su plan.
52 Allí estaba Moisés, la Ley. Pedro dijo: “Bueno, algunos de nosotros guardamos la Ley”. Ahora, no hay carne que se pueda justificar por la Ley.
Entonces después que la Ley de Dios estuvo allí, al lado estaba Elías. Es en ese orden numérico que vienen. El siguiente que estuvo allí fue Elías que vino después de Moisés. Y Elías representó la justicia de Dios, los profetas. Y Elías representó Su justicia tanto así que Elías hizo descender fuego del cielo y mató a los cincuenta. Y él estaba representando la justicia de Dios.
Por lo tanto, Pedro quería la ley de Dios y la justicia de Dios. Ningún hombre puede salvarse por la ley. Y si usted falla en… Si transgrede la ley, únicamente queda una cosa y es muerte. Esa es la justicia de Dios. Dios demanda eso. Su ley que es justa tiene que tener justicia.
Así que entonces, mientras Pedro aún hablaba, queriendo construir estos tabernáculos, y le pidió a Dios si podía hacerlos, entonces voltearon y miraron solamente a Jesús. La ley había fallado.
53 Que podamos, esta mañana, apartar la vista de nuestra justicia propia o de algo que hayamos hecho. Yo no ruego por la ley. Yo no puedo ser juzgado por la ley, porque no acato la ley. Ningún hombre guardó la ley. Ellos no pudieron guardar la ley. Y tampoco puede Ud. salvarse así mismo. Tampoco puede Ud. sanarse a sí mismo. Y como la ley es por la propia voluntad del hombre, Uds. quisieron proyectar eso en el plan, y solamente hay una cosa que la ley demanda si Ud. falla, y es justicia. Y la justicia lo tiene que condenar y debe morir para siempre. Requiere una aniquilación total, porque el que quebrantare un punto de la ley es culpable de toda la ley. Por lo tanto, Ud. tiene que morir.
Pero Dios, al mirar la ley de Dios y mirar la justicia de Dios… Volteemos a mirar al otro lado, miren para acá. Allí estaba Jesús representando el amor de Dios. No la ley ni la justicia, pero en Él se alcanzó el cumplimiento de ambos: la ley y la justicia. “Este es Mi Hijo Amado”. No más cosas hechas por uno mismo. Escuchen a su Tutor. Esa es la razón por la que Pedro pudo decir: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. La ley y la justicia se encontraron en Cristo, y es el amor de Dios hacia la raza humana. El amor de Dios… De tal manera amó Dios al mundo.
54 Misericordioso Dios en esta mañana, mientras ruego por esta audiencia, no rogamos por la ley. No pedimos ninguna ley. No queremos ser juzgados por nuestros propios méritos. Yo no quiero Tu justicia, Señor, no, no quiero que Tu justicia venga sobre mí, nunca, Señor. Pero ruego por Tu misericordia.
Él dijo: “A Él oíd”.
“¿Por qué debiéramos escucharlo a Él?”.
Él es el Único que tiene salvación. María, José, y todos los otros santos fueron grandes personas, pero solo Él. A Él oíd. Él es el único intercesor. Él es el único mediador entre Dios y los hombres, es Cristo Jesús. ¿Por qué yo lo escucho a Él? La ley no me podía dar paz; Él sí puede. La justicia no me traía nada, solo condenación; Él me da paz y reconciliación. La ley me podía condenar porque si yo me enfermaba, la ley decía que yo había violado las leyes de la naturaleza. Y se ejecutada la justicia de Dios sobre mí, así que yo debía pagar la pena.
Pero esta mañana yo aparto mis sentimientos y vista de ambos, la ley y la justicia, volteo a ver el amor de Dios que me reconcilió de nuevo con Él por gracia. No por la ley o por la justicia, pero a través de reconciliación Él pagó el precio para unir a Dios y al hombre, para que sean uno.
55 Allá lejos en Suiza, no hace mucho, (mientras termino con este comentario)… Muchos de sus hijos en la escuela, me supongo que todavía se lo cuentan, esta vieja historia que jamás debería morir, aunque en nuestro país va desapareciendo; pero nunca desaparecerá de Suiza donde aconteció. ¿Se recuerdan haber leído en la escuela de Arnold von Winkelried, el gran héroe de Suiza? Ud. puede mencionar su nombre el día de hoy en los Alpes Suizos y sus rostros se iluminarán, y las lágrimas correrán por sus mejillas.
Hace muchos años… Los suizos son personas que aman la paz. Son alemanes que muy allá en los primeros siglos descendieron de las montañas a donde no hay minerales ni nada. Pero ellos compraron… Ellos tenían la inteligencia de los alemanes.
56 Los alemanes piensan que son una raza superior, es verdad. Pero él está tratando de inventar una pistola, o una bomba, que conquistará todo el mundo con su inteligencia. Pero el pueblo suizo ama la paz. Él sale y se hace un… se consigue algún material y le hace a su vecino un reloj y vive pacíficamente.
Y luego, hace muchos años en las alturas de las montañas suizas cuando establecieron su reino o, yo diría, su gobierno… Ellos no eran una nación militar, eran una nación que amaba la paz. Y un día cuando los invasores llegaron a su país y estaban pisoteando todo lo que ellos tenían… Nada, nada, no importaba lo que ellos construyeran, ellos dejaban rodar piedras desde las montañas, y eso nunca los molestó. Y tenían al ejército suizo contra un campo a las faldas de la montaña.
57 Y es tan bonito en Suiza. Cómo yo los he observado, la manera cómo cultivan las tierras bajas, y lo siguiente es el ganado, y arriba en las montañas están las ovejas, y en lo más alto es donde crían a las cabras.
Y cómo es que tienen el yodel [Canto a la tirolesa. Trad.] que estos americanos de Hollywood que se hacen llamar cantantes de yodel tanto se burlan —jamás podrían compararse con ellos. Cómo es que suenan la trompeta cuando alguien está en problemas y cada vecino corre a ayudar cuando hay alguien en necesidad. Ahora nosotros lo usamos en una banda de jazz, rocanrol. Oh, es una… cómo se ha contaminado.
Escuchen, amigos, voy a hacer el comentario de mi administrador: Si Dios no manda rápido el juicio a esta generación adúltera, Él tendría que levantar a Sodoma y a Gomorra y pedirles disculpas por haberlos quemado. Eso es correcto, ciertamente. Él es justo, y no se puede hacer otra cosa, pero Dios tiene que hacerlo. Y mientras la misericordia sostiene sus brazos abiertos huyan a ello. Y allá…
58 Arriba en la montaña donde este pequeño ejército estaba armado con lo que podían encontrar, de escudos, y palos, y serruchos, y cuanto más que tenían, y rastrillos, arrinconados. El gran ejército extranjero entró como una solida muralla de ladrillo. Cada uno de ellos era un hombre entrenado, y con grandes lanzas, y estaban marchando, acercándose. Allá atrás en este pequeño ejército suizo contra la montaña estaban sin esperanzas. Todo lo que habían intentado estaba negro y oscuro, y nada podía salvarlos.
Después de un rato en medio de ellos surgió el grito de uno: Arnold von Winkelried. Y él dio un paso al frente y dijo: “Hermanos, este día yo muero por Suiza y por su libertad”. Él dijo: “Nosotros amamos nuestra patria y aquello por lo que nuestros padres pelearon, y aquello que nuestros padres pretendían que tuviéramos. Y hoy nuestra gran economía está en peligro. Y este día entrego libremente mi vida por Suiza”.
59 Él dijo: “Allá detrás de esa montaña está mi amado hogar, y mi dulce esposa amorosa y mis pequeños hijos, esperando mi regreso”. Pero dijo: “Yo nunca los volveré a ver en esta tierra”. Él dijo: “Este día yo muero por Suiza”. Él…
Ellos le dijeron: “¿Qué vas hacer, Arnold von Winkelried?”.
Él dijo: “Síganme. Voy a desbaratar las filas del ejército. Voy a desbaratar su guarnición. Y después ustedes tomen cualquier cosa que tengan y pelean lo mejor que puedan. Como hombres de guerra, peleen lo mejor que puedan con lo que tengan”.
Y él levantó sus brazos y observó alrededor hasta encontrar el punto más grueso de lanzas mientras avanzaba. Y él levantó sus brazos y gritó: “¡Abran paso a la libertad!”. Y él corrió hacia esa pared de ladrillos que se aproximaba. “¡Abran paso a la libertad!”, gritó él. Él corrió al punto donde estaba lo más grueso de las lanzas y él extendió sus brazos, las juntó y las llevó a su propio pecho y murió.
60 Después los hombres suizos, lo siguieron a él con lo que tenían, eso ocasionó tal conmoción al punto que dispersó sus filas. Cada hombre estaba fuera de lugar, no supo qué hacer. Y los suizos corrieron y ganaron la victoria, y desde entonces Suiza no ha tenido otra guerra. Será recordado por mucho tiempo en Suiza. Mientras exista una Suiza, Arnold von Winkelried será recordado.
Esa fue una gran muestra de heroísmo. Nunca ha sido superado. Pero es algo pequeño, solo algo pequeño comparado al día cuando los hijos de Adán, cuando la ley falló, y cuando la justicia de los profetas fallaron, cuando el mundo estaba débil, y no podía salvarse a través del sacrificio del cordero, la sangre animal y el espíritu animal no podían regresar, eso falló… Satanás sabía mejor que eso.
61 Y donde la justicia de Dios aún haciendo descender el fuego y quemando a los cincuenta, y los juicios que los profetas le dieron a la tierra, los hombres constantemente se fueron a la perdición. Toda esperanza había desaparecido. Dios envió la ley, Dios envió a los profetas, y todos ellos fallaron. Todas las esperanzas habían desaparecido para la humanidad.
Un día en medio de las esferas de la gloria, el Hijo de Dios dio un paso al frente y dijo: “Este día iré a liberar a los hijos de Adán”. Y cuando Él se paró en el más allá, cuando todas las esperanzas… El diablo nos ponía enfermedades, nos ponía pecado, y nosotros lo teníamos que recibir. La justicia de la ley lo demandaba. Y si fallábamos en recibir la ley, lo cual todos nosotros estábamos condenados por la ley, solo la justicia podía ejecutarse. No había salida, nada que pudiéramos hacer.
62 Pero Él dio un paso al frente. El Ángel dijo: “¿Qué vas a hacer?”. Él fue a la tierra y dijo: “Ahora, cada uno de Uds. hijos de Adán, tomen lo que Yo les doy para pelear y Uds. peleen como puedan, lo mejor que puedan”. Y Él no encontró el punto débil a través de teología, o tampoco construyendo seminarios o erigiendo iglesias.
Pero Él se fue al punto donde estaba lo grueso de las lanzas, por el valle de sombra de muerte. Y juntó a la muerte y a la enfermedad con sus brazos, y las llevó a Su propio pecho, y mandó de regreso el Espíritu Santo en el día de Pentecostés para colocarlo en nuestras manos y demandando que cada hijo de Adán peleáramos como pudiéramos. Aunque se burlen de Uds., aunque los persigan, aunque los llamen un santo-rodador, todo lo demás, peleen lo mejor que puedan, luego la victoria está asegurada; y gracias a Dios, el enemigo es derrotado. Sus guarniciones desbaratadas. Y el gran Capitán de nuestra salvación va guiando el día de hoy por el bautismo del Espíritu Santo.
63 Oh, hijos e hijas de Adán, ¿por qué se quedarán aquí sentados hasta morir? Levantémonos y hagamos algo. Tomemos lo que tenemos. Si no es más que un labio mortal que todavía se puede mover, alabemos a Dios. Démosle gracias por la Salvación.
Si Ud. es un pecador, nunca podrá salir de la cantera de esta tierra por sí mismo que Dios ha explotado por el Evangelio. Pero quédese quieto y deje que Dios lo asierre para colocarlo en el edificio. Si Ud. está enfermo recuerde que Jesús conquistó los dos, la muerte y el infierno, la enfermedad, la tumba y todo por lo que Él murió en el Calvario. Tomemos lo que tenemos esta mañana y peleemos con lo mejor de nuestro entendimiento.
Mientras inclinamos nuestros rostros con una palabra de oración… Y si yo le pido a la hermana que venga y toque en el piano un buen himno, mientras que todos nosotros, personas sensatas y cuerdas…
64 ¿Apreciaron esta mañana la muerte de nuestro Señor Jesús? Sus iglesias no funcionarán, por más buenas que sean. Sus escuelas fracasarán miserablemente, por más buenas que sean. Su doctor fracasará miserablemente, por más bueno que sea. Pero esta mañana volteemos para otro lado, dejemos de ver las leyes de las iglesias, y las denominaciones, y la oficina del doctor y, por más buenas que sean, y escuchemos esa Voz que viene de la sombra que nos cubrió esta mañana: “Este es Mi Hijo amado. A Él oíd”.
Querido Padre Celestial, con tanta humildad como pueden acercarse los Cristianos, venimos a favor de los perdidos y necesitados. Toma estas palabras hoy, y, oh Espíritu Santo que está guiando a la iglesia, asesora hoy a Tus hijos hacia Dios. Muchos se pudieron haber caído por el borde del camino y ya no conocen el camino de Dios. Se han oscurecido y ennegrecido. Sus esperanzas han fracasado, pero que ellos puedan volver a visualizar el Calvario donde Tú atrapaste los ardientes dardos del enemigo llamado muerte, el enemigo de la enfermedad, el enemigo de la tristeza, el enemigo de toda la humanidad. Y allí Tú te los llevaste al pecho y abriste el camino.
65 Y a través de esa sombra oscura esta mañana vemos nuestro hogar en la Gloria. Como dijo von Winkelried: “Detrás de la montaña está un hogar. Ellos esperan mi regreso, pero ya no me verán más”. Pero Jesús, Tú nunca dijiste: “Ellos no Me verán más”. Tú dijiste: “En la casa de Mi Padre muchas moradas hay. Voy pues a preparar lugar para vosotros y vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo”.
Cómo respetamos la muerte tan valiente de Winkelried, pero él era un mortal. Él solo podía morir y dejar todo atrás. Pero Tú viniste a morir y a redimir, y para traernos, no para alejarnos de nuestros seres queridos, sino para traernos a nuestros seres queridos; no para alejarnos de nuestros hogares, sino para traernos a nuestros hogares; y para cortar una línea a través de la oscuridad de la muerte para que pudiésemos ver más allá del velo donde se encuentran las bendiciones de Dios.
Y ahora en este día, querido Padre, si hay alguno de Tus hijos en los cuales hayas hecho una explosión con el Evangelio, en la cantera de la vida, y deseas tanto moldearlos y cortarlos esta mañana, y tallarlos, aserrando sus hábitos, y sus malos pensamientos, y sus murmuraciones y recaídas, y ahora Tú quieres colocarlos otra vez y encajarlos en el edificio, ¿hablarás ahora en sus corazones?
66 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, pudiera haber aquí un hijo hoy que se haya extraviado del camino, o tal vez nunca ha venido al camino, pero sienten hoy que les gustaría ser incluidos, que les gustaría ser una piedra encajada en el edificio de Dios. ¿Levantarían su mano a Cristo, diciendo: “Cristo, corta de mí toda mundanalidad?”. Dios le bendiga allá atrás, jovencito. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, mi hermana. Dios le bendiga. ¿Alguien más?
Ahora, con sus rostros inclinados mientras esperamos en el Espíritu Santo. Y Ud. sabe si le ha fallado a Dios o no. ¿Falló Ud. en ir cuando su gran Conquistador dijo: “Ven, sígueme. Toma tu cruz, niégate a ti mismo? Venid en pos de Mí, Yo romperé las filas del enemigo. Yo romperé las filas del pecado. Yo romperé las filas de la enfermedad. Y tú sígueme, y pelea lo mejor que puedas, porque yo abriré un espacio en medio de ello, y nuestros hogares serán preservados a Vida Eterna”.
67 ¿Es Ud. un extranjero alejado de Dios? Solo levante sus manos cuando… Dios le bendiga, pequeñito.
Alguien que no haya levantado sus manos que quiera levantar su mano, diga: “Recuérdeme a mí, Hermano Branham. Este día quiero venir a Cristo. Yo…”. Dios le bendiga, hermana. “Yo quiero ahora venir a Cristo para ser cortado por Su máquina. Algo en esta mañana ha tocado mi corazón. He sido sacudido en mí interior. He regresado aquí con hábitos mundanos. La tierra y la mugre de la tierra me ha descubierto… me ha cubierto, pero hoy el Evangelio me ha descubierto. Y estoy tan culpable delante de Dios, y lo sé. Y yo quiero que Dios me tome hoy como una piedra y que me corte y me dé una confesión del Señor Jesucristo, y del Espíritu Santo, y me coloque en Su reino. Quiero ser descubierto el día de hoy. Mientras estoy siendo descubierto quiero ser aserrado y colocado en Su reino”.
68 ¿Levantarían sus manos a Él, antes de orar por el pecador? Muy bien. Otras cuatro manos se levantaron. Voy a orar por ustedes.
Ahora, no tenemos, quizá, la manera de hacer un llamado al altar. Tal vez quizá si solo esperan un momento, voy a… Después de que ore por los enfermos, quiero que Uds. vengan para acá también. Pero voy a orar por Uds. ahora, que Dios les conceda algo especial en este momento.
Nuestro Padre Celestial, está escrito en Tu santa Palabra, de acuerdo a los escritos de Tu escriba, San Mateo el capítulo 5 y el versículo 24: “El que oye Mis palabras y cree en El que Me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida”.
69 Escucha la humilde y débil suplica de Tu siervo por cada uno de estos que levantaron su mano. Tu dijiste: “Ningún hombre puede venir si Mi Padre no le trajere”. Y Tú has estado trayendo esta mañana, y ellos han escuchado, y han levantado sus manos. La fe viene por el oír y el oír por la Palabra.
Y te doy hoy las gracias por ellos, y oro que Tú santifiques cada creyente y que llenes con el Espíritu Santo a aquellos que tienen hambre en sus corazones, que se han vaciado del mundo esta mañana y desean ser aserrados como una piedra apilada en el edificio del Maestro. Lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.
¿No se sienten simplemente diferentes? ¿Acaso el Espíritu Santo no toma la Palabra de Dios como un estropajo, para restregarles las cosas del mundo? Después Uds. se sienten como nuevos.
70 Cantemos este glorioso himno antiguo solo una vez más para la gloria de Dios ahora. Hay una Fuente llena de Sangre sacada de las venas de Emmanuel. Todos juntos ahora. Muy bien.
Hay una fuente llena de sangre,
Sacada de las venas de Emmanuel,
Cuando los pecadores se sumergen debajo de su raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Cuando los pecadores se sumergen debajo de su raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
71 Les voy a pedir ahora algo. Cuántos sienten que sus pecados están todos bajo la sangre, ¿levantarían su mano? “Yo ahora creo que Dios me perdona y que yo soy Su hijo”. ¡Oh, vaya!
Ahora, el ladrón moribundo se regocijó al ver esa Fuente en su día. Él se estaba muriendo. Él se regocijó al ver la Fuente en su día. Que allí yo, tan vil como él, me lave de todos mis pecados. Mientras estamos cantando este verso, y luego cantamos el coro, quiero que estrechen manos con alguien que esté sentado cerca de usted, diga: “Dios le bendiga, hermano Cristiano, hermana”. Quien sea.
Ahora, cantemos para el Señor ahora, el primer verso. Levantemos nuestras manos si podemos y cantemos: “El Ladrón Moribundo”. Ahora, y luego el coro, salúdense.
El ladrón moribundo se regocijó al ver
(Padre, te estamos adorando ahora)
… esa Fuente en su día;
Que allí yo, tan vil como él,
Me lave de todos mis pecados,
Me lave de todos mis pecados,
Me lave de todos mis pecados; (Ahora, tomen
a otro de la mano).
Que allí yo, tan vil como él,
Me lave de todos mis pecados.
72 Qué contentos estamos hoy como creyentes Cristianos, como ciudadanos del reino, que Dios nos haya lavado todos nuestros pecados y nos ha hecho nuevas criaturas en Cristo Jesús. Ahora, ¿están felices por el Señor? [La congregación dice: “Amén”.] Maravilloso.
Ahora, recuerden amigos, los servicios serán de nuevo aquí esta tarde. Dios les bendiga. Me tardé un poquito más esta mañana de lo que pretendía. Tengo una cita inmediatamente después de este servicio y voy a conocer a algunos de Uds., queridos amigos. Me pregunto si podría ser posible que podamos posponer eso hasta esta tarde cuando regrese para los servicios de la noche, porque yo simplemente…. Pensé que iba a terminar a las once y ahora tenemos que… ¿Cuántos van a recibir oración? Veamos sus manos por todos lados. Tenemos una gran audiencia por la cual orar.
[Espacio en blanco en la cinta].
73 Y les he contado cómo el hombre Luterano de allá me escribió tal carta y condenándome y dijo, un hombre que le predica a la gente como lo hago yo y diciéndoles que el diablo no puede sanar y demás. Y yo le respondí tan gentilmente como sé hacerlo. Él me contestó con una carta y dijo: “Me gustaría encontrarme con usted en la Convención de los Hombres de Negocios”.
Y yo le pregunté al Hermano Moore si podía darle a él un espacio. Él dijo: “Sí”. Y me llevaron al Seminario Luterano y programaron una cena allá, donde todos los estudiantes y los profesores… Y este era el rector, él se sentó a mi lado. Y cenamos juntos. Y ellos eran alemanes. Y colocaron una gran cena, y las damas, todas ellas nos sirvieron y demás.
Después que terminó la cena, este rector luterano del Colegio Luterano se puso de pie y dijo: “Hermano Branham, lo he traído hasta aquí con un propósito”. Él dijo: “Esto es, queremos encontrar a Dios en el bautismo del Espíritu Santo”.
74 Yo lo miré, miré al Hermano Moore, y el Hermano Moore me vio a mí. Él dijo: “Yo lo he criticado y lo lamento”. Dijo: “Hermano Branham, usted tiene razón. Y le pido que me perdone. Y ahora, nosotros queremos el bautismo del Espíritu Santo”. Dijo: “Hemos visto mucho de patear sillas y destruir cosas”. Pero dijo: “Queremos el verdadero Espíritu Santo”.
Yo dije: “¿Cree Ud.?”. Él dijo… Yo dije: “¿Qué es el sem…? ¿Qué es la denominación Luterana?”.
Dijo: “No nos importa lo de la denominación Luterana, nosotros queremos a Cristo”.
75 Y Bob Schuller, y demás, el editor del Heraldo Cristiano, y los demás acaban de recibir el Espíritu Santo, un amigo intimo de Billy, y todos esos hermanos están hambrientos del Espíritu Santo.
Y luego yo dije… Él dijo: “¿Es para los Luteranos?”.
Yo dije: “Es para todo aquel que quiera, que venga”.
Él dijo: “¿Cómo podemos recibirlo?”.
Le dije: “¿Es Ud. en verdad sincero?”.
Él dijo: “Sí, Hermano Branham, desde lo profundo de mi corazón”.
Dije: “¿Y qué de Uds. estudiantes?”.
Cada mano se levantó, y lágrimas corrían por sus mejillas. “Queremos a Jesús”.
76 Yo dije: “Llévense los platos, quiten las bancas, y recárguenlas contra las paredes”. Cada hombre lo hizo todo alrededor. Yo dije: “Ahora, arrodíllense y miren hacia la pared”, y yo comencé a pedirle a Dios el Espíritu Santo. Y tenía al Hermano Moore parado y orando. Y comencé a imponer manos sobre cada uno; y todos los setenta y dos estudiantes, y el rector recibieron el bautismo del Espíritu Santo, y están sacudiendo esa región allá con los milagros y trabajando para Dios. Están llevando a cabo servicios de sanidad y todo —el Seminario Luterano.
¡Oh, puedo cantar con alegría de corazón! ¿Por qué? Cuando Uds. están hambrientos y sedientos…
77 Esta pobre mujer que yace aquí, muriendo con cáncer… Ciertamente ella está con hambre y sed esta mañana de que Dios la sane. Y hay muchos sentados aquí con problemas de corazón. Ciertamente. Ustedes van a morir inmediatamente si Dios no los sana. Hay muchos que tienen otras dolencias que son muy graves, pero amigos, no miren la justicia. Uds. no pueden pagarle a la justicia. No miren la ley, porque la ley no se puede guardar. Pero miren solo a Jesús, porque Él es el Único que puede redimirlos, y por la fe en Su Nombre, Uds. podrían sanar esta mañana.
Y si Dios envió a setenta ministros luteranos a predicar el Evangelio con el bautismo del Espíritu Santo… por la imposición de manos… Jesús dijo cuando nos dio nuestra guerra (Igual como Von Winkelried dijo: “Peleen con lo que tenemos”), esto es lo que Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen; en Mi Nombre echarán fuera espíritus malignos y demonios; hablarán en nuevas lenguas; y si una serpiente les mordiere, no les hará daño; sobre los enfermos pondrás las manos y sanarán”.
78 Miren ese corte tan espectacular, por todo el mundo ahora. El Evangelio continúa, y los hijos de Adán que han tomado la gracia de nuestro Señor Jesucristo están luchando, abriéndose paso, y cortando la línea a través del enemigo ahora, y estamos tomando tanto como podemos.
Y mientras ustedes, personas que están sanas, que aprecian su buena salud, recuerden a estos mientras oramos por ellos. Ahora, les voy a pedir que coloquen la línea de oración por aquí a mi derecha. Y si los ancianos pueden venir y ayudarlos, por favor. Y les voy a pedir a los ministros del Evangelio si se pueden parar aquí cerca y que oren.
Luego no se vayan si pueden evitarlo. Queremos hacer otro llamamiento al altar en unos cuantos minutos, tan pronto podamos hacerlo. Los servicios no terminan con este servicio de sanidad.
79 Ahora, fórmense de este lado y le vamos a pedir al Hermano Neville, nuestro querido amado hermano, si puede hacerlo de la manera que normalmente procedemos. Si pueden…
Dios le bendiga, hermana. ¿Qué es? [Espacio en blanco en la cinta.]
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed…
¿Para dónde deben mirar? A Jesús. Los doctores han fracasado. Todo lo demás ha fracasado. “Pero este es Mi Hijo amado. A Él oíd”. ¿Qué fue lo que dijo Él? Él dijo: “A Él oíd”. ¿Qué fue lo que dijo Él? ¿Qué fue lo que dijo Él?
Solo creed…
Pues todas las cosas son posibles.
No temáis, manada pequeña,
De la cruz al trono.
De la muerte a la vida Él fue solo;
Todo el poder en la tierra, todo el poder de arriba,
Le es dado a Él para la manada de Su amor.
Todo el poder para la enfermedad, todo, se le ha sido dado a Él.
En… (A Él oíd. Solo creed).
Solo creed,
Todo es…
80 Cuando la ley falla, cuando el doctor falla, cuando todas las cosas fallan, ¿Qué dijo Él? Solo creed.
[Espacio en blanco en la cinta]
Unos cien, me imagino. Algunos de ellos vienen en sillas de ruedas, uno aquí en una camilla a punto de morir. Sus queridos médicos, como hombres, que cortan la parte del cuerpo, la anatomía, y ven y hacen todo lo que pueden según su conocimiento. Ellos tratan de salvarles la vida, pero muchas veces fracasan.
Estamos tan contentos que esta nube resplandeciente de gloria que estaba sobre Él, dijo: “Pero este es Mi Hijo amado”. Cuando la ley falló y la justicia falló en cumplirse, entonces Dios dijo: “A Él oíd”. ¿Y qué fue lo que Él dijo? “Todo es posible al que puede creer”. Ayuda Tú nuestra incredulidad. Y como ministro del Evangelio salimos ahora a ungir a los enfermos e imponer manos sobre ellos, mientras que una gente consagrada de este tabernáculo se une en oración. Dios bendiga nuestros esfuerzos y sane a los enfermos. Lo pedimos en el Nombre de Jesús.
81 Con nuestros rostros inclinados ahora en oración, y mientras la congregación está cantando suavemente Solo Creed, el Hermano Neville va a ungir, yo impondré manos sobre los enfermos.
Querido Padre Celestial, aquí atrás esta la plataforma donde nos paramos entre la muerte y la vida, entre el pecador y el juicio, señalándoles la vía de escape, yo [Palabras no claras] que están atrás ahora, y pongo mis manos sobre esta mujer enferma y mientras sus seres amados están aquí parados, mirándola, nada pudiera ayudar ahora, sino solo Tú. Impongo manos sobre ella así como Tú lo has ordenado…
Mensaje extraido de Messagehub
