S.421 56-1002A  Padre, La Hora Ha Llegado 

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OBRAS DEL MENSAJE

Padre, La Hora Ha Llegado

Chicago, Illinois, E.U.A.

56-1002A

1 Gracias, Hermano José. Gracias. Oremos. Nuestro Padre, te damos las gracias hoy por el Señor Jesús, por Su gracia hacia nosotros, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió en nuestro lugar para justificarnos a nosotros, gente impía y traernos de nuevo al compañerismo con el Padre, a través de la reconciliación por Su propia Sangre en el Calvario, donde Él la entregó tan gratuitamente por todos nosotros. Y hoy estamos disfrutando estos privilegios porque Él estuvo dispuesto.
Y ahora, Padre, que nosotros estemos dispuestos a ir y compartir esta gran bendición con otros. Ayúdanos a conocerte a Ti mejor al congregarnos esta tarde, porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Feliz de ver hoy, es nuestro anfitrión el pastor James Jones, de Indianápolis, allá atrás. Muy feliz, y al hermano de Spindale, también. El Hermano Winston Hare de California, creo. Solo estaba observando, vi al Hermano Sothmann aquí a lo último de Canadá, donde acabábamos de tener una gran reunión allá arriba. Y muchos otros amigos, que acaban de llegar… Ciertamente es un privilegio hoy hablarle a tal grupo de personas, con los cuales espero vivir una eternidad en Gloria. Y tengo el privilegio hoy de estar ante Uds. para hablarles y tener compañerismo con Uds. alrededor de la Palabra de Dios… Y ciertamente es un privilegio hacer esto.

3 Ahora, anoche tuvimos un gran tiempo en el Señor, el Espíritu Santo realmente derramó Sus bendiciones en nosotros anoche de una manera tremenda. Y esta noche vamos a tener una línea de oración chapada a la antigua que solíamos tener hace años, porque vamos a…
Les iba a hablar poco tiempo esta tarde, tener compañerismo con Uds. en la Palaba, y luego, hablar de nuevo esta noche. Y a veces, de esa manera, la unción del Espíritu Santo para esas visiones Divinas no viene exactamente de la manera que debieran si uno está un tanto alterado. No quiero decir alterado. Quiero decir demasiado entusiasmado o algo; simplemente parece no funcionar bien. Así que el Hermano Joseph, le dije que me gustaría tener una noche de eso antes de irme. Y él ha sido tan amable al otorgárnoslo y de tenerlo de esa manera.
Y ahora, estoy esperando que Dios sane a muchos enfermos y afligidos. Le voy a pedir a los muchachos si pueden ir y repartir las tarjetas de oración de todos modos, un gran número de ellas esta noche, para que podamos mantener un orden en la línea de oración, para que los enfermos pasen. Por tanto, si Uds. tienen seres queridos que necesiten oración, y Uds. creen que en la imposición de manos es el poder de Dios para la sanidad de los enfermos hoy, pues, tráiganlos esta noche, porque estamos esperando pasar un gran número de ellos por la línea.

4 Y ahora, tenemos tan poco tiempo para hablar y tanto que decir al respecto. Mientras hablemos del Señor Jesús, tenemos mucho de qué hablar, cómo cada palabra está tan inspirada. Y le voy a pedir al pastor Joseph si se puede preparar para leer un texto por mí… o, una lectura de las Escrituras, ya que yo…
Otra cosa que me viene a mente en este momento, y yo solo traigo conmigo el Nuevo Testamento, así que quiero que él lea del Antiguo Testamento como base, en 2 Crónicas 18:22-27. Le voy a pedir que lea esto para nosotros, y Uds. lo pueden leer junto con él si lo desean, como base para mi texto esta tarde. [El Hermano Joseph, dice: “2 Crónicas”] 18:22 como hasta el 27. Y que el Señor añada Su bendición ahora a la lectura de Su Palabra.

5 Mientras la está buscando, le voy a preguntar a este hermano aquí de California: ¿Ha escuchado algo sobre la reunión a la que iremos, a qué hora vamos a estar allí en su ciudad, en Oakland, y por allí? El hermano la estaba programando hace unos días, y yo… [Un hermano contesta]. Sí, bueno, gracias, hermano. Sí, muy bien. Gracias. Me estaba preguntando si acaso iba a ser…
Creo que nos iremos al Este después de Idaho en Noviembre o Diciembre, e iremos allá en Enero o Febrero, creo, los últimos de Enero y los primeros de Febrero, o en esta otra parte que va a ser en el Este. O ya sea ir a la Costa Oeste y luego ir al Este. Pero espero verlo allá, hermano, escuchar un poco de esa maravillosa enseñanza. Muy bien, Hermano Joseph [¿2 Crónicas?“] del 22 al 27.
[El Hermano Boze lee la siguiente Escritura, de 2 Crónicas 18:22-27]:
Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de estos tus profetas; pues Jehová ha hablado el mal contra ti.
Entonces Sedequías hijo de Quenaana se le acercó y golpeó a Micaías en la mejilla, y dijo: ¿Por qué camino se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a ti?
Y Micaías respondió: He aquí tú lo verás aquel día, cuando entres de cámara en cámara para esconderte.
Entonces el rey de Israel dijo: Tomad a Micaías, y llevadlo a Amón gobernador de la ciudad, y a Joás hijo del rey,
Y decidles: El rey ha dicho así: Poned a éste en la cárcel, y sustentadle con pan de aflicción y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz.
Y Micaías dijo: Si tú volvieres en paz, Jehová no ha hablado por mí. Dijo además: Oíd, pueblos todos.
Ahora, yo leo en el capítulo 17 de San Juan leo para el texto:
Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado…
Y que Él añada Sus bendiciones a Su Palabra.

6 Hoy, pensando usar esto como plataforma, la lectura de la Palabra que es del Antiguo testamento como plataforma para el texto en el Nuevo Testamento, y orando que Dios nos dé el contexto mientras esperamos en Él.
Este tiempo en el Antiguo Testamento ha sido un… fue un tiempo muy inestable. Ahora, Josafat era rey de Judá durante ese tiempo, mientras que Acab era rey de Israel durante ese tiempo; se habían dividido. Y siempre que nosotros estamos divididos podemos esperar problemas. Debemos estar unidos y entonces prevaleceremos.
Y Josafat era un hombre justo, un buen hombre. Había tenido una buena crianza y muchos ejemplos, como los hemos tenido nosotros hoy. Él había visto a su papá, Asa, cómo cuando Asa sirvió al Señor, entonces Dios estaba con él. Pero cuando Asa falló en servir al Señor y se puso testarudo, entonces Dios se apartó de él.

7 No importa cuánto nos ame el Señor, y cuánto ame Ud. al Señor, cuando Ud. se aparta de servir y de adorar al Señor, entonces solo recuerden, no puede esperar sino que comiencen los problemas. Porque Dios le dijo a David en una ocasión: “Tú eres un hombre conforme a Mi corazón”. Y luego cuando David hizo mal, David tuvo que cosechar lo que había sembrado. Y Él nunca nos dijo que nosotros éramos conforme a Su corazón, así que de seguro tendremos que cosechar lo que sembremos.
Pero durante este tiempo, Asa se enfermó de los pies, y se murió de eso, porque no le pidió al Señor por sanidad Divina; él simplemente se fue con los doctores solo. Él no le pediría al Señor; era demasiado testarudo. Y él solo llegó a un punto donde simplemente comenzó a escuchar unos puntos de vista modernos y no creía, tal vez, o no creía que el Señor sanaba, así que no consultó al Señor nada al respecto. Pensó: “Bueno, mis doctores pueden ayudarme; no hay necesidad de nadie más”. Así que, la Biblia dice que él durmió. Él fue llevado a las tumbas de su padre… sus padres, y allí él descansó.

8 Y ahora, Josafat su hijo, siendo criado para tomar su lugar, tenía un buen antecedente en el cual fijarse, para ver que cuando un hombre va a caminar para Dios, y camina con Dios, Dios caminará con ese hombre. Pero cuando el mismo individuo le da la espalda a Dios, entonces Dios lo deja que se desplace por sí mismo.
Y hallamos que es algo muy malo cuando tenemos que movernos por nuestra propia cuenta. Yo nunca intento confiar en mi propia sabiduría, porque no tengo ninguna. Estoy tan contento de que no tenga. Si tuviera alguna, tal vez yo trataría de confiar en ella. Pero el Señor vio apropiado que yo no tuviera ninguna, así que yo solo tengo que confiar en Él. Y creo que sería bueno si todos nosotros solo lo intentáramos durante un tiempo, ¿no creen? Solo no tome sus propias ideas con respecto a las cosas, sino descanse solemnemente sobre “ASÍ DICE EL SEÑOR”. No trate de entenderlo, porque Ud. no puede entenderlo. Si lo puede entender y ver exactamente cómo va a acontecer, ya no sería un acto de fe.
La fe es lo que Ud. no ve; es lo que Ud. cree, que usted no… no lo ve, pero hay algo dentro de Ud. que lo ve. Y ese es Dios que está por dentro que ve Su propia Palabra siendo manifestada. Pero Ud. no podría razonarlo. Yo solo… No hay manera de hacerlo. No se puede entender a Dios, porque Él está más allá del razonamiento; Él es Dios. Y nosotros solo tomamos lo que Él dice al respecto y lo llamamos la verdad.

9 Ahora, en este día convencional, y mientras esto está sucediendo, y teniendo este gran compañerismo, pensé que tal vez, que solo unas cuantas palabras de cómo presentárselo a la gente, sabiendo que muchos de Uds. aquí están muy avanzados tocante a la enseñanza de la Escritura… Y yo sé, de seguro, hay hombres sentados aquí que, ¡vaya! que me siento pequeño al estar parado aquí al lado de ellos. Pero viendo que estamos asociados juntos, me gustaría darles mi punto de vista de lo que es, y mi advertencia a aquellos que se niegan a caminar en el sendero de Dios el cual Él nos ha ordenado que recorramos.
Ahora, durante este tiempo, Acab era rey de Israel, y él era muy indiferente. Tenemos a personas así el día de hoy, que yo llamaría una especie de creyente fronterizo. Simplemente va en cualquier dirección que sopla el viento. Creo que hoy lo llamamos “trote misionero”. Y a cualquier dirección que sopla el viento, tienen sus velas preparadas para entrar en eso. La Biblia no quiere que nosotros seamos así. Él quiere que estemos firmes, inconmovibles, siempre abundando, teniendo colocadas nuestras velas directamente hacia el Calvario. Si los vientos soplan contrarios, hay una manera de maniobrar esa vela, o barco, y hacer que ese viento vaya… Al venir directamente hacia su rostro, Ud. puede navegar directamente hacia el viento; es de la manera que Ud. coloca su vela. Eso es.

10 Y nosotros colocamos nuestro navío directamente hacia el Calvario, y no importa qué dirección sople el viento, seguimos mirando hacia el Calvario, ya sea opuesto o si… sea lo que sea, todavía estamos colocados hacia el Calvario. Ese es el creyente verdadero. Y entonces no somos fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, y aquello viene, y esto sucede; solo tenemos un rumbo firme: eso es directamente hacia el Calvario.
Y pienso que eso es a lo que Dios se refirió cuando Él habló allá por medio de Judas y dijo: “Nubes sin agua, estrellas erráticas…” solo deambulando. Eso no es correcto; no debiéramos de hacer eso. Solo deberíamos… cuando un Cristiano recién nace en el reino de Dios, sus afectos, su vida, todo está colocado exactamente en Cristo. Él es solo un poquito inteligente; si no vigilan, él lo colocará todo en la educación y se desviará a una teología muy fría y formal e indiferente, o alguna gran interpretación de palabras griegas.

11 Conocí a un hombre hace un tiempo, y él dijo: “Billy, acabo de aprender una cierta palabra griega. Llevo cinco años tratando de aprender el verdadero significado de esta palabra griega”. Dijo: “Oh, cuando lo descubrí, es una bendición”.
Yo dije: “¿Lleva cinco años aprendiendo una sola palabra griega?”.
“Sí”.
Yo dije: “En esos cinco años, por gracia de Dios, he ganado medio millón de almas para Cristo, sin conocer ninguna palabra griega”. Así que eso es… No es lo que Ud. conoce; es a quién conoce: Conocerlo a Él es vida. Y nosotros pasamos mucho tiempo en esas cosas que son necias. Solo, no quiero decir necias, pero no nos sirven de nada… Cuando llega a saberlo, ¿de qué le sirve a usted? De nada. Así que, mejor es que lo conozca a Él.

12 Y luego, si él llega (esta persona bien centrada en Cristo), si él es un poquito nervioso o emocional, si uno no cuida bien a ese individuo, él se irá por este lado, al fanatismo. Y llegará a ser uno que se va con cualquier viento, por allá se va. Donde quiera que suene algo, allá va tras eso.
Pero Ud. no quiere eso. Uno es tan contrario como lo es el otro. Pero lo que queremos es estar centrados: Cristo y solo allí. Mire al Cordero de Dios. Mire y viva.

13 Ahora, y así que Josafat había visto, cuando su padre esperó en Dios, que Dios lo bendijo. Y él había visto que Acab se alejó de Dios, porque su esposa no quería que él fuera a la iglesia los miércoles en la noche y así sucesivamente, Ud. sabe. Entonces, se dieron cuenta que él se había puesto tibio, debilucho, le daban de puntapiés.
Usted sabe, yo creo que si no creyera en Cristo, estaría firmemente en contra de Él. Y creo que si yo pudiera expresarme, y en mi corazón yo estuviera en contra de Él y no creyera en Él, si me pusiera en contra de Él, Él me respetaría más, de lo que lo haría si yo fuera un debilucho lazando de un lado para otro. Eso es correcto.
Yo creo que aún en la vida humana… Tome Ud. a una mujer, a una jovencita… Ahora, estamos solo en la escuela, en una clase. Una jovencita, tal vez no sea bonita, pero si es una verdadera dama, y mantiene su lugar como dama, Ud. sabe, ella sería más respetada que una mujer bonita que no mantiene su lugar, ¿ven? Eso es correcto. Porque es… Cualquier hombre que tenga una pizca de hombre en él, respetará esa verdad y lealtad.

14 Y entonces, si nosotros llegamos a ser un Cristiano, debemos poner toda la lealtad, y respeto, y honor en el Señor Jesucristo. Y luego, si no lo somos, y no lo creemos, no sea solo un debilucho al respecto, solo déjele saber al mundo dónde está Ud. parado; esa es la mejor manera. Y será un gran día cuando la iglesia llegue al lugar… sus miembros, más bien. Si acaso… Será para Cristo o en contra de Cristo. Entonces todo el mundo sabrá su postura.
No me gusta que nadie me dé una palmadita en el hombro y diga: “Ahora, Hermano Branham, yo en verdad le amo a usted”, cuando Ud. sabe que yo sé que no es así, ¿ven? Él sabe que yo sé que no es así, porque su espíritu sencillamente no encaja bien, y simplemente no está allí. Y entonces, luego pierdo el respeto por esa persona.
Me gusta ver a un hombre si él dice: “Ahora, mire, estoy en desacuerdo con usted en eso”. Bueno, entonces, él es honesto al respecto. Pero Acab no era esa clase de persona; él era alguien que en una ocasión quiso servir al Señor, y su esposa quería hacer otra cosa; entonces él se volteó para ese lado e hizo que mataran a los profetas y así sucesivamente, uno de esos indecisos, de arriba abajo, entrando y saliendo, y Dios no puede hacer nada con una persona así. Él no pudo hacerlo en aquel día ni en ningún otro día, jamás podría usar a una persona así.

15 Entonces, nos damos cuenta que Josafat había visto los resultados de esa clase de vida; él había visto los resultados de su padre cuando sirvió al Señor, luego cuando él no sirvió al Señor. Así que, juntando todo eso y tomándolo bajo consideración, Josafat se propuso en su corazón servir al Señor y aferrarse a las cosas que su padre David hizo en el principio. Me gusta eso: “En el principio…”, dice la Biblia.
En otras palabras, regresó al antiguo punto de referencia y luego limpiaron las filas. Sería bueno para la Pentecostal volver al antiguo punto de referencia. Sería bueno para todos nosotros volver a los viejos puntos de referencia y limpiar las filas.
Lo que sucedería hoy en… Le estoy hablando, me supongo, en su mayoría a gente Pentecostal que está aquí esta tarde. ¿Qué pasaría si en realidad la iglesia regresara al antiguo punto de referencia? Refiriéndonos a una limpieza, verdaderamente habría una en la iglesia Pentecostal; seguro que habría. Ahora, ¿cuántos saben que esa es la verdad? Pues, claro que lo es. Ciertamente habría un… ciertamente, una reformación, sucediendo. Oh, la gente estaría actuando diferente, vistiéndose diferente, hablando diferente, en todo su conjunto sería una iglesia diferente si regresáramos al antiguo punto de referencia desde donde comenzamos.

16 Ahora, así que entonces, Dios lo bendijo. Dios bendecirá a cualquiera que regrese al antiguo punto de referencia de la Biblia y comience desde la Biblia, no de acuerdo a la teología, sino de… o, alguna teología hecha por el hombre, sino desde la verdadera teología Bíblica, y comenzar desde el antiguo punto de referencia y avanzar; Dios se moverá con usted.
Entonces, Dios comenzó a bendecir a Josafat, y de repente, Él comenzó a prosperarlo. Y él construyó todos los cuarteles, para que estos incircuncisos no pudieran entrar.
Y eso es lo que la iglesia necesita hoy, es un cuartel de la antigua enseñanza apostólica, para que estos tibios, formales, que entran y salen, de arriba abajo, no entren en nuestra iglesia. ¿Qué fue lo que dije? Eso es correcto, sin embargo. Correcto. Hemos permitido que sigilosamente entren muchas cosas, hermanos, demasiadas cosas que dejamos el antiguo punto de referencia del inicio; nunca acuartelamos la iglesia. Y ahora tenemos de todo en ella. Eso es correcto. Oh, “ismos” y “hisms” y de todo lo demás en la iglesia, porque nunca nos guarnecimos por la Palabra.

17 Hoy estuve hablando con el Hermano duPlesis y el Hermano Joseph, y estaba hablando sobre las misiones en el extranjero y el avivamiento mundial, que es un viaje misionero mundial que estoy preparando para darle la vuelta al mundo, en cada ciudad unas cuantas noches, en cada ciudad importante del mundo. Luego pensando en darle el seguimiento, yo dije: “Es como…”.
Ellos dijeron: “Si Ud. no le da el seguimiento, entonces pierde lo que iba buscando”.
Como si yo tuviera una bala en mi mano. Les diría qué tan famoso era ese proyectil, cómo la velocidad de este proyectil penetrará a una cierta distancia, y qué velocidad de salida de la boca del cañón tiene, viajará a una velocidad de cinco mil pies [1524 m] por segundo. Ahora, el proyectil está muy bien, si yo coloco el cartucho en su mano, pero ¿qué puede hacer Ud. con eso? Usted no tiene una pistola para usar eso.
Entonces, allí lo tienen. Tenemos que darle seguimiento; tenemos que tener un cuartel; tenemos que tener a la iglesia en orden, marchando, un gran frente para seguir adelante. Solo estamos perdiendo tiempo hasta que la iglesia llegue a esa clase de condición. Nosotros hallaremos… Uno encuentra a unos pocos aquí (Eso es verdad), pero no como si fuéramos todos un gran grupo de gente sin divisiones, un gran frente.

18 El enemigo… En un ejército si todos ellos fueran… los kentuckianos estuvieran disparándoles a los nativos de Indiana [Hoosiers] y los nativos de Indiana disparándole a los kentuckianos, los de Illinois a los de Missouri en una guerra, pues, los ejércitos solo se pararían de lejos y dirían: “Déjenlos que se maten entre ellos mismos”. Pero cuando todos ellos se unen, es entonces cuando el enemigo para las orejas y se va. Y cuando toda la gran hueste de Dios se une bajo una bandera —la guianza del Espíritu Santo— y avanza como una gran iglesia del Dios vivo, entonces el enemigo levanta el vuelo. Él tiene que hacerlo.
Y vemos en la Biblia nuestro ejemplo. Entonces, si se fijan, después que Dios bendijo a este gran hombre Josafat, lo prosperó, y todo comenzó a ir bien, un día él pensó que podía ir a visitar a su vecino Acab. Y a medida que bajaba para visitar a Acab, pensó: “Bueno, tendré compañerismo allá abajo”. Ahora, allí es donde él se equivocó, allí mismo, porque el aceite y el agua no se mezclan. Eso es correcto. Tampoco se mezclará un creyente con un incrédulo. Usted tiene que estar de un lado o del otro. Tendrá que tomar su postura y seguir posicionado.

19 Así que, a medida que él iba a ver a Acab, oh, qué gran recepción recibió. ¡Oh, vaya! Acab mató un buey, y una oveja, y así sucesivamente, y corderos, e hizo una gran fiesta y… Ahora, exactamente de esa manera entra el enemigo. De esa manera lo hizo con ustedes hermanas. Cuando comenzó, unas mujeres entraron, y la iglesia comenzó a darle palmaditas en la espalda, y ella era una mujer con el cabello cortado y usaba maquillaje y cosas como esas. De repente, comenzó a entrar sigilosamente de manera gradual, y ahora toda la iglesia lo está aceptando. Amén. Eso es correcto. Ahora, usted… No dejen que les lastime, pero necesitamos una operación. Eso es correcto.
Y cuando el hombre llegó a un punto cuando ya no era un hombre, su esposo, y la dejó a ella hacer eso, eso mostró su debilidad. Eso es correcto. Se supone que él es la cabeza de la familia.

20 Entonces… Pero hoy día toda la nación está en esa tendencia. Y los Estados Unidos ya no son en realidad los Estados Unidos; ya no es una nación Cristiana; es una nación de la mujer. La pequeña Jezabel va por la calle toda pintada y, hermano, los hombres caerán de rodillas por ella. Eso es correcto. Sé que eso duele, pero esa es la verdad. Necesitamos la operación.
Ahora, eso está en el mundo, Hollywood. Eso no está solo en el mundo y en Hollywood, está en la iglesia Pentecostal. No estamos acuartelados contra esas cosas. Y el pastor fue lo bastante débil como para dejárselos pasar. Si Ud. clama en contra de la cosa —toda la iglesia como un gran ejército unido— entonces habría cesado hace mucho tiempo. Pero oh, lo tenemos ahora hasta que no hace ninguna diferencia; simplemente hacen lo que quieren: liberación de la mujer, usan esta ropita sucia que se ve vulgar y salen a la calle.
Y permítanme decir algo aquí mismo, mis damas. Espero todas Uds. me amen, y yo no estoy aquí para criticarlas; estoy aquí para saber que más allá en el tribunal del juicio yo tendré que responder por saber estas cosas y no decirlas; luego si yo sí les doy la advertencia, entonces la sangre ya no está en mis manos.

21 ¿Sabían Uds. que Jesucristo dijo: “Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”? ¿Alguien sabe eso?
Y si Ud. se viste con apariencia sexy, no importa qué tan modesta Ud. piense que es, y sale a la calle, y algunos viejos pecadores la codician, en el día del juicio Ud. será culpable de cometer adulterio con ese hombre cuando él responda por eso. ¿Por qué es? Fue usted la que lo hizo. Ud. se presentó de esa manera, así que es la culpable. Y Ud., no importa qué tan virtuosa y pura haya vivido, será culpable delante de Dios de cometer adulterio con ese pecador, igual como si hubiera llevado a cabo el acto. Jesús así lo dijo. Esa no es leche descremada; esa es la verdad. Es alambre de púas. Pero es lo que la Palabra de Dios dice; más cortante que toda espada de dos filos.
No sé si el pastor apreciará eso o no. Pero ya le digo, mi hermana, en el tribunal del juicio yo tendré que responder por eso, y si yo no digo estas cosas… A mí no me importa qué tanta gente diga liberación de la mujer; esa es una doctrina del diablo. Y no está en la Biblia. Eso es correcto.

22 Ustedes ven lo que sucedió allá en Roma; ven lo que sucedió en Grecia; ven lo que sucedió allá atrás en las antiguas colonias Romanas hace mucho tiempo, a la iglesia Cristiana cuando comenzó a comportarse como el mundo. Uds. conocen la historia, o su pastor debiera de enseñárselas. Y ven lo que en cada edad le sucede a esa cosecha. Y Uds. ven exactamente dónde está ahora en la iglesia Pentecostal. Es tiempo de marca una línea, y hacer un cuartel, y predicar la verdad. Uds. tienen ejemplos igual como Josafat los tenía. Por lo tanto, marquemos una línea, vamos a enderezarnos, y caminemos como deben de hacerlo los hombres y las mujeres, y presentarnos así.

23 Ahora, el hombre, por supuesto, en su vestimenta, él no es… no es algo sagrado… o, no es una persona como el cuerpo de la mujer; nos damos cuenta de eso. Ahora, es la mujer. Y la mujer es maravillosa. Yo he sido llamado uno que odia a las mujeres. Cualquiera que diga eso… no… hay algo mal. Yo no lo soy. Pero yo las amo, y quiero que sean las hijas de Dios, y que actúen como las hijas de Dios, igual que los hombres. Nosotros debemos de hacer eso.
Entonces, vemos esas cosas como un ejemplo, y mientras tienen aquí sus comités, mientras se están llevando a cabo sus convenciones, hermanos, ¿qué les sucedió? Uds. están leyendo la misma Biblia; saben que la Biblia enseña esas cosas. Así que, vamos a ponernos serios en el asunto. Pongámonos ya sea con Dios o en contra de Dios. ¿Cuándo fue que Dios respondió más? ¿Cuándo actuamos como Cristianos o no? Pues, el movimiento de Juan Wesley se levantaría y condenaría esta generación Pentecostal, allá atrás en los tiempos de la antigua santidad.
Ahora, Uds. saben que es así. Juan Wesley fue más respetable en su enseñanza, y en la antigua iglesia hace mucho tiempo, de lo que hemos sido nosotros los Pentecostales. Ahora, eso es verdad. Miren lo que ellos hicieron; hicieron cosas que nosotros no sabemos nada al respecto. Pero Dios los honró y bendijo, porque caminaron con rectitud delante de Dios. Eso es correcto. Y sabemos que eso es un ejemplo.

24 Ahora, pero cuando él bajó y tuvo compañerismo con Acab, entonces se metió en problemas. Ahora, Acab… Y cuando Ud. toma el mundo que está tratando de tener compañerismo con usted, solo recuerde, hay un conejo en el montón de leña en alguna parte. Cuando Ud. toma a ese muchachito fumador de cigarrillos que quiere salir con usted durante toda la noche, jovencita, muchachas Pentecostales, ese pequeño bebedor, con su cabello peinado tan liso hacia atrás lo suficiente para mantenerle la boca abierta, permítame decirle algo ahora: está tramando algo. Y él dice: “Me casaré contigo, querida, si… Y luego me uniré a tu iglesia”. Él le está mintiendo. Si él la amara y amara al Señor, lo haría en ese momento; no tiene que tomarla a usted. Eso es correcto.
Y Uds. hombres, jovencitos con algunas de esas pequeñas Jezabeles pintadas, de la misma manera. Uds. no deberían de hacer eso. Vergüenza le debería de dar a los pastores por no decir eso en sus iglesias. Nosotros somos llamados a salir fuera, a estar separados, un pueblo diferente, santificado al Señor. Sí, señor, conocemos el punto de referencia; ellos escribieron eso, una vista clara de eso. Pero somos tan fluctuantes. Solo entran y dicen: “Oh, esto, aquello, y oh, esto, aquello”. Nosotros solo seguimos en pos de ello. Seguro. La Biblia dice que el diablo estaría haciendo eso en los últimos días. Y es exactamente lo que él está haciendo.

25 Ahora, luego él le hizo una gran cena y lo invitó. Ahora, ellos tenían un móvil al hacer eso, él dijo… (Porque sabía que él era un hombre poderoso), él dijo: “Ahora, unámonos nuestras filas, y vamos a juntarnos todos en una gran fila, y luego subiremos a Ramot de Galaad. Y luego iremos allá, derrotaremos al enemigo, porque este cierto y cierto grupo nos pertenece de todas maneras. Ramot de Galaad nos pertenece. Y en realidad es de nuestra posesión, así que tú ayúdanos a subir y tomar lo que es nuestra posesión”, ¿ven? egoísmo.
Y allí es donde Josafat se equivocó. Luego siendo un hombre espiritual pensó, él dijo: “Sí, yo iré contigo, pero primero, consultemos al Señor”. Allí hay algo bueno: orar para todo.
Y luego, él dijo: “Muy bien, haremos eso. Ahora, yo tengo un seminario por aquí; tengo algunos de los mejores profetas que hay. Oh, están educados al día. Son los hombres más listos que hay en el país, porque yo me he encargado de eso. Los he cuidado. Yo apoyo el seminario. Y tengo algunos de los mejores, así que llamaré al elegido para que venga”.

26 Así que, él fue y tomó a todos los excelentes eruditos y los llevó allá arriba. Y todos ellos se juntaron: cuatrocientos de ellos. Y él dijo: “Vamos a…”. Puedo ver al rey, y a todos, yendo directamente a la manera… Lo que sea que el rey decía; lo que sea que el obispo decía, todos lo hacían. Uds. saben. El supervisor general, Ud. sabe, ellos hacen lo que él dice, ¿ven? Con el saco en su mano, Ud. sabe, y dijo: “Ahora, caballeros, ¿debo subir a Ramot de Galaad o debo desistir?”.
Uno dijo: “Sí sabes quién es ese, ¿verdad? Tú sabes de dónde viene nuestra comida; seremos excomulgados; no tendremos esto, y no tendremos nada que nos respalde. Uh-huh, ahora, mejor es que vigiles”.
“¿Qué dice Ud. al respecto, pastor?”.
“Bueno, déjame decirte; yo creo que es mejor que lo hagamos. Sí, creo que sí. ¿Qué del superintendente, qué dice él?”.
“Oh, él les dirá de inmediato; mejor es que digamos cosas buenas del rey”. ¡Oh, vaya! Mejor es que digamos: “Oh, esta es la más grandiosa denominación que existe y ninguna como ella; nada puede hacerlo sino esta. Somos los únicos que tenemos algo que decir con respecto a eso”.

27 Entonces, todos salieron en común acuerdo y dijeron: “Oh, el Señor dice: Sube; Él está contigo”.
Acab dijo: “Lo ves, seguro, vamos a subir”.
Pero Ud. sabe, había algo tocante a un hombre espiritual, cuando es… No importa cuántos digan: “sí”, si es contrario a la Palabra, ese hombre no lo cree. Josafat dijo: “Bueno, ¿a cuántos tienes allá?”.
Él dijo: “Cuatrocientos. Y todos son estudiantes de seminario; son grandes hombres; y en común acuerdo nos están dando luz verde. Oh, simplemente tendremos que ganar”.
Y él dijo: “Pero… pero… pero… pero, ¿no tienes a uno más?”.
“Bueno, ¿para qué necesitas uno más? Aquí están cuatrocientos, los mejores; ¿qué diferencia haría uno más, si tienes a cuatrocientos diciendo que sí?”.
Bueno, después de un rato él dijo: “Pero tú sabes, ¿no tienes a uno más?”.
Él dijo: “Sí, tengo a un santo-rodador allá. Pero él…. Bueno, él es un santo-rodador; él era un marginado, usted sabe”. Él dijo… él dijo: “Yo tengo a uno allá abajo, pero yo lo aborrezco”. Oh, sí, seguro, tenía que: siempre le pisaba los callos. Un tanto áspero arañándolo un poco. Él dijo: “Te diré antes que él venga, yo lo aborrezco”. Él dijo: “Porque él siempre dice mal contra mí”. Seguro, ¿qué otra cosa podía hacer? La Palabra decía mal en contra de él.

28 Así que, ¿cómo podría yo mantener mi paz sobre las mujeres Cristianas pintándose? ¿Cómo mantengo mi paz sobre la debilidad de la iglesia Cristiana cuando la Palabra está en contra de eso? Seguro, así es. La Palabra está en contra de eso. A mí no me interesa lo que diga el pastor; la Palabra así lo dice; vamos a quedarnos en la Palabra. Oh, cómo ellos estaban dando el consentimiento, que estaba bien seguir adelante y hacerlo. “Oh, está bien; no hará daño; no les crean a ellos, él es un débil mental”.
Pero Micaías tenía la verdad. Eso es lo que nosotros queremos, es la verdad. Y entonces si la Palabra duele, circuncida, o a quien corte, queremos la verdad: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Amén. Oh, seguro.

29 Oh, él dijo: “Miren a quién tienen; tienen a ese grupo de santos-rodadores allá arriba ahora”. Escúchenlo ahora, dijo… Quiero que se fijen, antes de que él llegara allá, ellos enviaron al comité para que fuera a su encuentro, y dijeron: “Ahora, mira, todos los muchachos del seminario teológico están allá arriba, y cada uno le dijo al rey que estaba bien que él hiciera lo que quería hacer. Ahora, Micaías, no vayas a decir nada contrario a lo que ellos dicen. Ahora, él quiere la unidad ahora, tú querrás decir la misma cosa que él dijo”.
Si hubiera sido de acuerdo a la Palabra, habría sido correcto; pero era contrario a la Palabra. Eso es correcto. Como un ministro estaba diciendo no hace mucho; él estaba yendo… un evangelista yendo a una iglesia a llevar a cabo una reunión. Y espero que no tomen esto como un chiste, porque este no es un lugar para chistes; se me dijo a mí como cierto, absolutamente. Y se supone que sucedió en una fina iglesia denominacional.

30 Y la junta de diáconos lo recibió en un lugar determinado en el tren y se subió y dijo: “¿Es Ud. el evangelista?”.
Él dijo: “Lo soy”. Él estaba leyendo su Biblia, escribiendo unas notas mientras estudiaba y oraba.
Él dijo: “Ahora, fuimos enviados de parte del comité de nuestra iglesia para decirle unas cosas ahora, unas cuantas cosas sobre nuestra iglesia”.
Él dijo: “Muy bien, me gustaría escucharlas. Antes de que llegue allá sabré cómo abordar a la iglesia y a la gente”. Él dijo: “Quiero ser una bendición para ustedes mientras yo esté aquí”.
Dijo: “Muy bien, eso es lo que queremos que sea. Ahora, solo le diremos, evangelista: No diga nada sobre las carreras de caballos aquí porque el pastor es propietario de un caballo de carreras. Y él dijo: ”Él apuesta todo el tiempo en las carreras. Y no permitiremos que lastime los sentimientos del pastor en absoluto“.

31 Y dijo ahora: “Por lo general, los evangelistas son bolas de fuego ardientes”, y dijo: “pero nosotros pensamos otra cosa de usted, así que no diga nada… Regularmente ellos siempre están dando de puntapié a estos juegos aquí de bunco en la iglesia”. Dijo: “Ahora, la Asociación de Mujeres de Auxilio siempre tienen un juego de bunco los miércoles en la noche después del culto de oración, en el sótano. Así que, asegúrese de no decir nada sobre eso”. Y él siguió adelante con una lista larga de cosas, de lo que él no podía hacer, de lo que no podía hablar.
El evangelista dijo: “Entonces, ¿de qué hablaré?”.
Y él dijo: “Puede hablar sobre los judíos, porque solo tenemos uno de ellos en la iglesia”.

32 Ahora, hay tal cosa… Así es el evangelismo hoy en Pentecostés. Tienen miedo de hablar la verdad. Correcto. A mí no me importa si lastima al pastor o quién lastima; es la Palabra eterna de Dios. Y somos responsables por eso, de predicarla. Debemos decir la verdad; no me importa qué tanto duela.
Pero Ud. sabe, ellos le hablaron al hombre equivocado cuando le hablaron de esa manera a Micaías. Oh, él no era uno de esos dispuestos a negociar con sus alas colocadas para ver si él recibiría una buena oferta o no. Oh, no, no, no. Él era un hombre de Dios.
Pues, me pudiera imaginar —la Escritura no dice, pero tal vez a lo mejor— ellos dijeron: “Ahora, si tú dices la misma cosa, lo que estos profetas dicen, del seminario, ¿sabes qué? Ellos tal vez te den un grado de su colegio. Ud. sabe, ellos absolutamente, probablemente después de un rato, si aprendes a hablar con mejor gramática, ¿sabes qué? Hasta quizá podrían hacerte uno de ellos, si dices la misma cosa que ellos dijeron”. Oh, sí, ellos todavía harán eso hoy también. Seguro, que lo harán.

33 Pero, ¿qué dijo este pequeño santo-rodador? Él dijo: “Yo solo diré lo que mi Dios ponga en mi boca para decir”. Amén. Esa es la clase de hombre para tener. Con razón el Espíritu Santo en el corazón de Josafat, dijo: “Aun hay alguien más; él te dirá la verdad: él te dirá la verdad. Solo uno más, y él en realidad será honesto contigo”.
Así que entonces, viene el pequeño Micaías después de orar y ver una visión. Y Josafat sentado, porque todos sus cuatrocientos predicadores estaban alrededor de él, el Dr., Ph.D y todo el resto de ellos, Ud. sabe allí alrededor. Y el superintendente general, y los obispos, y todos ellos, todos estaban allí alrededor. Oh, un gran compañerismo, comiendo los filetes de cordero y así sucesivamente, teniendo un tiempo maravilloso. Y todos estaban vestidos correctamente, con sus cuellos volteados, y sus vestiduras largas flotando, Ud. sabe, con “El Santo Padre”, escrito en ellos y todo como ellos lo hacen. Y están muy bien vestidos.

34 Pero Ud. sabe, eso no complació al hombre de Dios, en lo profundo de su corazón. Él pensó que había algo diferente de eso. Yo también; en verdad. Me recuerda de Saúl tratando de poner su chaleco eclesiástico sobre David; simplemente no funcionó en un hombre de Dios; eso es todo. Eso no le queda bien, dijo: “Quítenme esta cosa”, él dijo: “Yo nunca he probado eso”.
Ahora, eso es lo que necesitamos hoy, es que se quiten unos de estos chalecos eclesiásticos y que pongan la justicia de Jesucristo, traten y dejen de hablar grandes palabras pomposas donde la congregación no sabe de qué estamos hablando de todos modos. Eso es correcto. Solo una predicación directa y sincera es lo que los salvará. Es la verdad. No importa qué tan franca sea, es solo la Palabra de todos modos; ellos la entenderán de esa manera. Nosotros no somos ricos y no estamos al día en todas estas grandes cosas; somos chapados a la antigua, o deberíamos de serlo. Ahora, a menudo nos preguntamos cómo usan una gran gramática y cómo hacen todas estas grandes palabras y cosas. Solo hable con claridad.
¿Entonces qué sucede? ¡Qué tiempo! Lo siguiente que nos damos cuenta, que estos grandes eclesiásticos parados allí…

35 Y permítanme hablar esto solo un minuto. ¿Sabían Uds. de dónde viene la clase? La clase es del diablo. Ahora, eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. La clase y la pompa vienen del diablo. En el mero principio cuando Caín y Abel subieron a adorar, Caín vino ante el Señor con clase. Abel vino en justicia por revelación.
Ahora, miren, cuando Caín vino, él trajo de los frutos del campo, de todo lo que crece, las flores y todo, y decoró su altar; y él adoró a Dios: un fiel cuadro del miembro de iglesia carnal de hoy, y del pastor de mente carnal que quiere una iglesia que sobresale del resto de las demás en la ciudad, y sus asientos acojinados y un órgano de un millón de pesos. A Dios no le importa [El Hermano Branham da un chasquido] eso. Correcto.
Entonces todas las cosas… Ustedes van a todos estos grandes lugares como esos y le exigen a su gente al punto que quedan pobres y todo lo demás con todas las cosas que ponen en la iglesia, y miles de paganos muriendo en el campo misionero sin conocer a Cristo una sola vez. Correcto. Es una desgracia para la Cristiandad. Sí.
Oh, si tan solo pudieran ver una vez, sabrían de lo que estoy hablando. Les construyen un templo de un millón de dólares, y dos terceras partes del mundo ni siquiera han escuchado de Jesucristo. ¡Qué pena!

36 Ahora, obsérvenlo a él. Entonces era clase, y Caín vino ungido con Satanás e hizo una gran cosa grandiosa con clase. Pero ahora, Abel, cuando él vino, no vino con clase, sino vino en revelación.
La Biblia dice en Hebreos 3 que: “Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín”. Y de la única que él lo hizo fue por fe y ¿fe en qué? La Palabra de Dios, porque es en lo único que Ud. puede tener fe. Dios le había revelado que era la sangre. Y Caín tenía una ofrenda hermosa, aunque no estaba cubierta con sangre. Y Abel no tenía una ofrenda bonita, pero estaba cubierta en sangre, y era de acuerdo a la Palabra. Y Dios lo reconoció, porque era Su Palabra.
Y hoy, Dios no está observando esa gran iglesia grande, cómo construir… su gran constructor, qué tan bien puede cantar el coro, y todo esto, aquello y la clase de la gente, si está bien vestida o si no está bien vestida en la iglesia de ellos. Él no está buscando cosas como esas; no, ni en millones de millas, no lo está haciendo.

37 Él está observando por alguien que venga por la vía de la sangre: revelación. Y Abel, por fe, él escuchó la Palabra de Dios, y tomó a Dios en Su Palabra; y por fe en la Palabra de Dios, Dios lo recibió. Esa es la única manera que Dios alguna vez recibirá a alguien, es por tomar a Dios en Su Palabra por revelación que Dios guardará Su Palabra.
Dios dice que el Espíritu Santo es bueno para este día; eso lo concluye para mí. Si Dios puso el poder en la iglesia para sanar a los enfermos y echar fuera demonios; y los profetas y así sucesivamente, los puso en la iglesia, y lo prometió, que ellos estarían hasta el fin del mundo; yo quedo satisfecho con eso. El hecho de que tuvieran algún teólogo, o cuánto pueden hacer como un gusano en un limón —correr aquí y exprimir allá, y exprimir allá— eso no hace la menor diferencia. Dios lo dijo, y eso lo concluye. Quedémonos con Dios; tengan fe en Su Palabra.

38 Ahora, Dios le dijo a Caín, dijo: “Si bien hicieres, (¿Ven?) y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta”. Seguro. Caín fue un tipo del creyente carnal de hoy, que sale, piensa: “Me uniré a la iglesia más grande que hay en Chicago, si Tal y tal y el Dr. Tal y tal. Iré y me uniré a eso, por allá”.
Entonces usted empieza a leer en la Biblia y se da cuenta de que muchas de las cosas que Jesús dijo estaban sucediendo en la iglesia: “Estas señales seguirán a los que creen”. No están siguiendo. Jesús dijo que seguirán a los que creen, no que tal vez lo hará, que quizá lo hará, que lo hará por un cierto tiempo. Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”.
Y fue prometido hasta el fin del mundo. Yo quiero la página y la Escritura donde Él dijo que Él se lo quitó a ellos. Entonces Él contradeciría Su propia Palabra. ¿Ven en qué desastre se meterían? “Estas señales los seguirán a ellos”. Ese fue un memorial marcado, una marca para creyentes verdaderos, que Él estaba en medio de ellos. Porque Él solo se está mostrando a Sí mismo y manifestándose a Sí mismo por medio de esas señales. Amén.

39 Ahora, al pensar en una iglesia edificada sobre eso, que entre sigilosamente el mundo. Ahora, ciertamente elevaría la justa indignación de un verdadero siervo de Dios. Seguro, está mal; saquemos la cosa de allí. Aléjese de esta vieja tibieza, a medias, diciendo una pequeña oración en la mañana, una pequeña oración en la noche, y se va a dormir, y se levanta a la mañana siguiente.
Con razón nos estamos volviendo mundanos. Con razón el mundo entra sigilosamente en la iglesia. Porque nosotros no decimos una oración; no hay más agonía; no hay más de quedarse delante de Dios. No hay más de estar excavando y sacando, limpiando. Necesitamos un avivamiento chapado a la antigua. Nosotros solo nos jactamos: “Somos de las Asambleas. Somos los Pentecostales. Somos de la Unidad. Somos los Trinitarios. Somos esto, aquello o lo otro. Nosotros no tenemos nada que ver con aquel otro grupo”.
Allí es cuando el Espíritu Santo los deja a Uds., allí mismo. Cuando meten eso en sus mentes, hermanos, en todo caso es mejor que regrese al altar, porque ese es el lugar al que pertenecen. Eso es correcto. Amén. Así es como lo mundano entra sigilosamente. Olvidémonos de eso. Pongamos nuestros afectos en Cristo y miremos a Cristo y solo a Él (¡Amén!), y tengamos compañerismo el uno con el otro, mientras la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado. Y Él viniera a marcar hoy, a todos nosotros sin falta alguna, ¿a quién marcaría Él?

40 Si Ud. piensa que el hombre de enseguida está en error, recuerde, la gracia de Dios es tan real para él como lo es para usted. Detestaría que me marcara hoy, ya sea que estuviera sin falta o no. Yo no confío en eso; yo confío en la gracia del Señor Jesucristo para que me lleve todo el camino. Solo en Su gracia me paro. No traigo nada en mis brazos. No tengo nada; no tengo nada que decir que valga la pena. Como yo estaba diciendo que: “Señor, yo dependo totalmente de Ti, solo de Ti, de Ti nada más”.
Seguro, Señor, si yo te amo con un corazón verdadero, ciertamente te amaré, y caminaré, y trataré de hacer mi mejor esfuerzo para no hacer nada que pueda lastimarte. Y si te hiciera algo mal, me arrepentiría tan rápido como lo hiciera.
Yo amo a mi esposa, si yo le hiciera algo mal a ella, yo me arrepentiría inmediatamente por eso, si lo hiciera sin querer. O me arrepentiría, y le diría que lamentaba haberlo hecho, como de seguro lo haría con mi Señor. Y no haría nada para lastimar a la pobrecita por nada en el mundo. Y tampoco le haría daño a Dios, millones de veces más que a mi esposa. Si Ud. lo ama a Él, lo respetará. Usted sabe que es correcto.

41 Allí, noten, pero en lo que nos salimos fue en nuestra teología. ¡Oh, vaya! “Usted sabe, el Dr. Tal y tal, él es un hombre con clase. Oh, ¿sabías que habla dos o tres idiomas diferentes? Él hace todo esto, y aquello. ¿Sabías eso? Él pastoreó la gran iglesia tal y tal en una ocasión”. Ahora, miren nomás. “Oh, deberías escuchar cómo él dice: Aaa-mén. Es lo más hermoso”.
Leí un artículo en el periódico el otro día, así de largo, donde decía que un cierto obispo de una cierta iglesia, oró la oración más bonita para una cierta denominación que jamás se haya orado. Es a ella a la que le oró, a la denominación, no a Cristo. Eso es correcto. Se requirió de media página en el periódico para escribir su oración. Él se la oró a la denominación, una oración bonita. ¡Oh!
Y eso está entrando en la Pentecostés también. “Oh, sí, estamos arreglando muy bonito el lugar, haciendo las cosas tan bonitas, y se mira tan bonito”. Seguro, nos ponemos igual que el resto de ellos. Es tiempo de sacudirnos. ¡Salgan de eso! Eso es correcto.

42 ¿Qué de la sangre? No sean como la ofrenda de Caín. Mantengan la sangre sobre ustedes; a mí no me importa qué tan feo, y crudo, y lenguaje entrecortado, y sea todo lo demás; mantengan la sangre. Eso es lo que se necesita. Manténganse bajo la sangre.
Nos fijamos en esto clásico. Sí, Dios le dio a él una oportunidad. Él dijo: “Ahora, si bien hicieres, estará bien; serás aceptado. Pero si no hicieres bien, entonces el pecado está a la puerta. Ahora, viste que acepté este plan aquí. Y Yo no he aceptado el tuyo. Pero ahora, si bien hicieres, vendrás para acá y tendrás compañerismo aquí. Estas señales seguirán a los que creen. Y si ves que Yo he aceptado esa doctrina, Mi Biblia, he guardado Mi Palabra, la he confirmado entre la gente, ahora, si bien hicieres, ven acá con ellos. Tengamos compañerismo el uno con el otro”.

43 Pero, ¿qué hizo el rey? Exactamente lo que ellos hacen hoy. Él buscó la manera de sacarlo de orden. Eso es correcto. Hermano, uno de estos días no se preocupe: Si Ud. es un real y verdadero Cristiano, su cuero estará a la venta. Eso es… no se preocupe por eso. Y ahora mismo Ud. es aborrecido entre toda la gente por causa de Su Nombre, despreciado y rechazado, ¿ve?
Y Él dijo: “Ahora, si bien hicieres…”. Pero él no hizo bien. Sino que asesinó a su hermano. Siempre clásico… Pero sin importar qué tanta clase tenían estos predicadores ante estos dos reyes, aun así, Micaías dijo: “Yo vi, en una visión, a Dios sentado en Su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a Él, a su derecha y a su izquierda. Y ellos dijeron: ¿A quién mandaremos para que engañe a Acab, para que suba allá y cumpla la Palabra de Dios?”.

44 Si Ud. quiere ver visiones, si quiere estar bien, quédese en la Palabra. Dios trabaja exactamente en la Palabra; ese es el plan, ¿ven? Ahora, Micaías… Escuchen, aquí está un secreto: Micaías se estaba quedando exactamente con lo que el profeta dijo, el profeta Elías. Porque Acab había hecho el mal, él dijo: “Los perros lamerán tu sangre, y cómo… por la muerte del justo Nabot”.
Y cómo la Palabra de Dios a través de ese profeta (lo cual era la Palabra de Dios), vino por medio del profeta. Y ellos se quedaron exactamente con eso. Y Micaías no podía desviarse a la derecha o a la izquierda en eso, porque ya estaba confirmado, la Palabra de Dios. Eso es correcto. La Palabra de Dios estaba con los profetas en aquellos días. Él tenía la ley, pero Él tenía Su Palabra con los profetas. Y Micaías, siendo un profeta, un verdadero profeta…

45 Ahora, mire, permítame mostrarle algo. Oh, lo veo. Mire esto; esto está fresco. Había cuatrocientos estudiantes de seminario que afirmaban conocer la Palabra y no la estaban respetando. Pensaron que la pasarían por alto debido a la pompa. Trataron de pasarlo por alto, porque era el rey para darle una palmadita a alguien en la espalda.
Pero este pequeño santo-rodador, como lo llamé hace rato, a él no le importaba que tantas palmaditas en la espalda dieran, él se quedó con la Palabra de Dios. Y no podía profetizar nada ni predicar nada más que lo que la Palabra decía. Amén. ¡Gloria! Quédense con la palabra. [Palabras inciertas]… hermano. Dios respaldará esa Palabra cada vez. A él no le importaba lo que enseñaran los seminarios; no le importaba lo que fuera el resto de ellos; él sabía que la Palabra de Dios pronunciaba una maldición sobre Acab, y ninguna otra cosa podía reemplazarla.

46 Por lo tanto, estando con la Palabra y alineado con la Palabra, el Espíritu Santo se alineó con él, porque él se alineó con el Espíritu Santo y vio una visión. ¿Qué fue eso? Oh, me siento muy bien, muy religioso. Consiga la Palabra. Quédese con la Palabra. Y si en algún momento llegase una visión verdadera, vendrá por la Palabra. Amén. No había pensado en eso antes. Eso es nuevo. Gracias Señor. Quédese con la Palabra, hermano.
Elía… o, Micaías estaba con la Palabra, porque la Palabra había pronunciado maldiciones sobre esa cosa. ¿Y cómo podía Micaías decir alguna otra cosa sino quedarse con la Palabra? Entonces, al quedarse con la Palabra, Dios le mostró una continuación de la Palabra. ¡Aleluya! Allí lo tienen. Espero que esto profundice en Uds. como lo hace en mí. Pero allí está. Dios mostrará la continuidad de la Palabra.
Dijo: “Seguro, continúa si quieres. Muy bien, ve a hacer lo que los predicadores te dicen que hagas, pero yo vi a todo Israel esparcido como ovejas que no tienen pastor”. Dijo: “Yo vi a Dios en el cielo: vi el trono, todo el ejército de los cielos estaba junto a Él, a su derecha y a su izquierda. Dijo: ”¿A quién podemos conseguir para que vaya y engañe a Acab? ¿A quién podemos conseguir para que lo traiga para acá para que cumpla la profecía de Elías?“.

47 Miren, Micaías estaba justo en esa Palabra. Esa Palabra tenía que cumplirse. Y un espíritu de mentira se levantó, salió del infierno, subió allá y dijo: “Yo puedo hacer algo por usted”. Dijo: Sabes que, yo puedo entrar en ese seminario muy fácilmente, porque ellos no tienen ningún… muchos cultos de oración, no agonizan. No hay nada alrededor de allí, no hay sangre, así que yo puedo entrar en cualquier momento que quiera. Puedo tomar posesión de esa cosa, de toda la denominación. Puedo tomar la cosa completa; ellos ni siquiera creen en la sangre. Así que, yo puedo tomar toda la cosa
Dios dijo: “Eso es correcto, tú puedes hacer eso”.
Dijo: “Yo bajaré y entraré en esos tipos y haré que profeticen una mentira, todos esos predicadores. Cada uno de ellos, toda su gran teología, simplemente cegaré sus ojos de la Palabra. Eso es todo lo que tengo que hacer es guardar esa Palabra para que ellos no puedan verla”.
Usted sabe, Dios hace eso muchas veces. Dijo: “Tienen ojos y no pueden ver, oídos y no pueden oír”. ¿Es eso correcto? Seguro. Dijo: “Yo cegaré sus ojos, y no podrán ver. Así que yo solo iré y haré que se inspiren, y profetizarán una mentira. Entonces lo llevarás allá arriba”.

48 Y entonces muchos de estos predicadores, oh, acaso su… su gran prestigio llegó a ser tan… ¿qué podría decir yo? Se degradó tanto delante de la gente, que él se acercó y lo golpeó en el rostro. Él dijo: “¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a ti?”.
Ahora, él pensó que tenía el Espíritu de Dios. Pero era un espíritu de mentira, porque era contrario a la Palabra. Ahora, si la gente dice: “Señales y maravillas no siguen”, es un espíritu de mentira; es contrario a la Palabra. Si la Biblia dice… la gente les dice a Uds. que el Espíritu Santo no está en este día igual como lo estuvo en otros días, es un espíritu de mentira. Son esos falsos profetas, les están diciendo una mentira. Si el espíritu se pone así, dice, oh, libera a las mujeres, y hace todas estas otras cosas, y sale, actúa como el mundo, es un espíritu de mentira. No está alineado con la Palabra. Quédese en la Palabra. Eso es correcto. Quédese allí mismo.

49 Ahora, y Uds. saben cómo terminó a historia. ¿Qué fue eso? Habían pasado años. Pero había llegado el momento de que se cumpliera esa Palabra. Cuando las estaciones siguen rodando, no se preocupen, la cosecha estará allí. Eso es correcto.
Y hermanos, si alguna vez hubo un tiempo… Durante los próximos cinco minutos ahora, quiero hablarles, a sus corazones. Si alguna vez hubo un tiempo, cuando el tiempo ha llegado para el cumplimiento de la Palabra, es ahora. Este es el día. Las semillas han sido plantadas; es tiempo de tomar el azadón y salir aquí afuera, e ir a cortar algunas de estas malezas y cosas que tenemos que han crecido: cardos y hierbas, y todo lo demás que creció entre la gente: escépticos, incrédulos, tibios, todo lo demás. Es hora de que saquemos el azadón y las cortemos. Y no hay nada mejor que una espada de Dios de dos filos para cortarlas.

50 Había llegado el tiempo en el mundo antediluviano para que Dios mostrara Su Palabra hecha realidad al pueblo antediluviano. Y Él respetaba a Noé.
Había llegado el momento en Babilonia, donde se habían reído de Dios con desprecio. Se burlaron de los jóvenes hebreos. Se burlaron de ellos, les dijeron que eran unos anticuados y de todo. Ellos tenían que ser modernos. Pero ellos se mantuvieron firmes. Dios respeta cuando se mantienen firmes. Y se habían reído de ellos, los aventaron a la cárcel, les hicieron de todo. Pero finalmente, llegó el tiempo para que Dios hablara. Y Él mostró Su poder. Él fue capaz de librarlos del horno ardiente. Él mostró Su poder cuando el tiempo llegó.

51 Cuando Daniel fue arrojado al foso de los leones. El tiempo llegó para que Dios se moviera y hablara. Y Él le cerró la boca al león al enviar un Ángel dentro del foso con Daniel.
Jesús, un poco antes del Calvario… El tiempo llegó cuando se tenía que firmar la proclamación. Llegó el tiempo cuando la raza de Adán estaba al final del camino; algo que se tenía que hacer. Fue en ese tiempo cuando Zacarías, parado en el templo. Vio un Ángel de Dios, que le advirtió y le dijo lo que iba a suceder. El tiempo estaba a la mano. Y él dudó la palabra del Ángel y quedó mudo.
El tiempo llegó cuando María venía del pozo un día con un cántaro sobre su cabeza. El tiempo había llegado para la visitación del Salvador. Y ella siendo una virgen… concibió y dio a luz un hijo. El tiempo estaba allí, independientemente que el mundo ni siquiera creía: no concordaba con la enseñanza de ellos. Pero llega el tiempo, y cuando el tiempo ha llegado, va a suceder. Amén. El Ángel Gabriel se encontró con la virgen y le dijo que el Espíritu Santo le haría sombra y que daría a luz un hijo, y que Él sería el Hijo de Dios. Nunca había sucedido en todo el mundo, pero el tiempo había llegado.

52 Cuando cada mujer judía había esperado y vigilado el tiempo para esto, con la esperanza que fuera ella. Pero llegó el tiempo en que Dios hizo su elección. Dios hace una elección.
Llegó el tiempo cuando Juan el Bautista nació como precursor para cumplir la Palabra de Dios. Porque él era la voz de uno clamando en el desierto en Isaías 40, que habría uno —varios cientos de años antes de que él viniera. Llegó el tiempo para que Juan naciera. Y cuando llegó el tiempo, Juan llegó a la escena. Amén.

53 Este tiempo había llegado después de la muerte de Jesús, después del Calvario; llega el tiempo allá cuando Él debe morir por los pecados del mundo. Y Él murió de acuerdo con las Escrituras, porque todos creían eso, alineados con la Palabra; y llega el tiempo en que debe cumplirse.
Y Él murió entre dos malhechores. Ellos iban pasando quebrando las piernas con martillos. Y el romano levantó el mazo para quebrarle Su pierna, pero el tiempo llegó cuando la Biblia tenía que cumplirse, donde decía: “No será quebrado hueso Suyo”. Y él mantuvo su paz. ¿Qué fue eso? El Ángel de Dios retuvo su mano. Había llegado el tiempo para que la Escritura se cumpliera.

54 Ellos lo colocaron a Él en la tumba. Le pusieron un sello a la tumba. Guarnecieron a un grupo de soldados, una centuria, cien hombres, armados, alrededor de allí para asegurarse de que nada fuera a suceder. Él estuvo allí tres días, desde el viernes, sábado y domingo. Pero el domingo por la mañana, la primera Pascua, sin importar cuántos ejércitos estuvieran allí, qué tan bien estaban guarnecidos, había llegado el tiempo de que se cumpliera la Palabra de Dios: “Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que Tu santo vea corrupción”.
El tiempo había llegado. A mí no me importa lo que acontezca, va a suceder de todas maneras. El tiempo había llegado. Y un Ángel vino del Cielo, y los hombres cayeron como hombres muertos, y la tumba se abrió, y Cristo salió victorioso sobre la muerte, el infierno y la tumba. El tiempo había llegado. ¡Amén!
Después que Él comisionó a Sus discípulos para que fueran a todo el mundo y predicaran el Evangelio a toda criatura. Él dijo: “Antes que vayan… A Mí no me importa qué tan bien educados estén. No me importa qué tanto caminaron Conmigo. Antes de que puedan ser Mis testigos, tienen que quedarse allá hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”. ¿Qué era eso? Él estaba alineado con la Palabra.
Joel dijo: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas”.
Jesús antes de eso dijo: “Este Evangelio será predicado en todo el mundo para testimonio de Mí, y debe comenzar en Jerusalén”. Lucas 24:49.

55 Noten, luego ellos subieron al aposento alto. Uno de ellos diría: “Bueno, ¿cuánto tiempo tenemos que esperar aquí?”.
Otro dijo: “Yo creo que voy a salir”.
Lo puedo escuchar decir: “Él nunca dijo cuánto tiempo esperar; Él dijo: Quedaos hasta que seáis investidos de poder”.
“¿Cuánto tiempo vamos a esperar?”.
“Esa no es la pregunta; esa no es la comisión; es esperar hasta que seáis investidos”.
“¿Cuánto tiempo va a tardar? ¿Cuántos días más tengo que esperar? Hasta que irrumpa un avivamiento”.
Hermano, espere a Dios hasta que derrame Su poder, no hasta que se elija al nuevo obispo, no hasta que pongan al nuevo pastor, esperen hasta que el Espíritu Santo venga del Cielo como un viento recio. No esperen hasta que elijamos quién va a ser el obispo de este grupo, no esperen y vean quién va a ser el supervisor de este grupo, sino esperen hasta que se hayan organizado, no, señor. No esperar hasta que Uds. nos envíen al presbítero del distrito, no, señor. No esperen hasta que tengan suficientes finanzas para construir una iglesia nueva, no, señor. Pero esperen hasta que seáis investidos con poder de lo alto. Amén.

56 Y después, cuando ese número completo de Pentecostés se cumplió —cincuenta días— el tiempo había llegado. ¡Aleluya! El tiempo había llegado para que la profecía de Joel se cumpliera. El tiempo había llegado para que Jesús derramara de Su Espíritu. El tiempo había llegado para que una completa… [Cinta en blanco].
“… quedaos quietos para lo que es bueno, porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo. Y este es el refrigerio”. Amén. Este es el resto que vendrá de la Presencia del Señor. No importa si no habían vuelto hablar desde Babilonia. Pero había llegado el tiempo de que Dios uniera a las naciones, y que se juntaran, en un solo corazón, y unánimes juntos, ya sea que aquel, o lo que se dijera en cada dialecto bajo los cielos. Un grupo de gente, todos galileos. El tiempo había llegado. Amén.

57 Hermanos, el tiempo ha llegado. Estamos en los últimos días. Estamos en la edad atómica. El tiempo ha llegado donde ellos tienen un arma que puede sacar a este mundo de su órbita en un tiempo de cinco minutos hacia el sol y provocar la aniquilación total. Ellos ni siquiera podrían haber hecho antes. Pero el tiempo ha llegado. ¡Amén!
El tiempo ha llegado cuando hay una apostasía. La Biblia dice: “Porque excepto que venga una apostasía, el hombre de pecado no se revelará a sí mismo”. La iglesia Pentecostal está viviendo en el tiempo de la apostasía. El tiempo ha llegado.
El tiempo ha llegado para que las señales sigan a los creyentes. Estamos en el tiempo del fin. Estamos en la lluvia tardía. Estamos en el tiempo cuando los hombres serán impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno. Impetuosos, infatuados… El tiempo ha llegado cuando ellos están enseñando doctrinas de demonios, pervirtiendo la enseñanza de la Biblia en teorías y teologías para atraer grupos de gente hacia sí mismos.

58 El tiempo ha llegado cuando Dios juntará a Su iglesia también, bajo un gran estandarte del Señor Jesucristo y derramará Sus poderes en medio de ellos. Y grandes señales y maravillas se llevarán a cabo; el tiempo ha llegado.
El tiempo ha llegado para que la iglesia Pentecostal tome su posición. El tiempo ha llegado para circuncidar a la iglesia y eliminar esta necedad. El tiempo ha llegado para regresar al antiguo punto de referencia. El tiempo ha llegado para el derramamiento. El tiempo ha llegado para que le pueblo se reúna. El tiempo ha llegado para que Jesús venga. El tiempo estará aquí muy pronto para repartir las recompensas.
Hermano, tenga cuidado de que su corona no esté puesta en la cabeza de otra persona. El tiempo ha llegado. Estamos en el tiempo del fin. Si vamos a hacer algo en algún momento, hermanos, lo vamos a hacer ahora. El tiempo está a la mano. El tiempo ha llegado cuando Dios está sacudiendo cada denominación debajo del sol.

59 Yo estaba leyendo un artículo donde un gran teólogo de la iglesia Bautista vino a una de las reuniones, y vio al Espíritu Santo obrando. Estaba en la “Voz De Sanidad”. El Hermano Boze lo va a imprimir de nuevo.
Escuche lo que él dijo: “Un escriba Bautista se encuentra con un profeta Pentecostal”. Y él tiró su literatura. Él tiró toda su teología, se arrodilló, y dijo: “Dios, si Tú puedes hacer eso por ese hombre, hazlo para mí”. Y su alma fue asegurada en la Gloria y él habló en tres diferentes lenguajes, y se fue a esa plataforma orando por los enfermos, y Dios obrando señales y maravillas. ¡Amén! ¡Gloria!
El tiempo ha llegado que las joyas… El tiempo ha llegado para que los buscadores empiecen a cavar. Las joyas están saliendo de cada denominación y están siendo pulidas, y se les dan dones, y son puestos en orden. ¡Aleluya! El tiempo está aquí.
El tiempo está aquí ahora. El bautismo del Espíritu Santo se mueve por la ciudad otra vez. Es tiempo para que los pecadores se arrepientan. Es tiempo para que el descarriado se arregle con Dios. Es tiempo para una limpieza en la iglesia. Es tiempo de señales que Dios mostró. Todos esperaron la señal. Las señales de Marcos 16 se han cumplido. Seguro que sí.

60 David espero por una señal. Él había escuchado y esperó. Él esperó para comenzar. Luego de repente escuchó ruido en las balsameras. Él supo que Dios iba delante de él. Hermanos, el tiempo ha llegado cuando la balsamera Pentecostal está siendo sacudida de nuevo por el derramamiento del Espíritu Santo como cayó en el día de Pentecostés, ese estruendo como un viento recio que viene del cielo. Es tiempo ha llegado… [Palabras inciertas]. El tiempo… [Es dado un mensaje en lenguas e interpretación]. Amén. Así sea, dice el Señor. Amén.
Ahora, cuando Uds. escuchan la Palabra, escuchan al Espíritu, las lenguas, las interpretaciones, alinéense con la Palabra, ¿cuántos solemnemente en su corazón dicen: “Yo sé que he estado errado, y a partir de este día, con la gracia de Dios, me paro por la verdad y Cristo”? ¿Se pondrán de pie? ¿Se pueden parar? Al decir esto: “Yo ahora me paro por Jesús, independientemente. Ahora tomo mi posición solemnemente”.
Mis esperanzas están fundadas en nada menos
Que en la Sangre y Justicia de Jesús;
Cuando todo alrededor de mi alma ceda,
Entonces Él es toda mi esperanza y morada.
En Cristo, la Roca sólida me paro;
Todo otro terreno es arena movediza,
Todo otro terreno es arena movediza.

61 [Es dada una profecía] Amén. ¿Qué? Salid de en medio de ellos, separaos, alinéense con la Palabra. Dios está con nosotros. Dios está mostrando Su mano de misericordia.
Amigos, pienso que lo que necesitamos hacer es solemnemente un quebrantamiento chapado a la antigua delante de Dios, y diciendo: “Dios, me arrepiento de toda mi maldad; y ahora perdóname y ayúdame a ser un Cristiano verdadero”.
Que no sea con… de ninguna otra manera, sino con un corazón quebrantado de nuestra maldad, mientras Dios está en nuestros medios, quizá por última vez durante mucho tiempo. Si Él está en nuestros medios ahora para darnos este tiempo de arrepentimiento, arrepintámonos con todo nuestro corazón, y démosle a Dios la gloria, y tómense de nuevo hoy y sírvanle a Él y salgan. Ustedes mujeres, límpiense. Ustedes hombres, sean Cristianos. Uds. predicadores, vayan a sus púlpitos predicando. Dios está con nosotros.

62 Si alguna vez hubo un tiempo… Cuando yo estaba en Suecia… o Finlandia, ellos estaban jalando gradas y rascando la tierra para meter una semilla. Si no lo hacían, pronto la nieve llegaría; se morirían de hambre al año siguiente.
Hermano, hermana, la semilla está siendo sembrada en tierra rascada por el Espíritu Santo. Dejemos que se arraigue ahora y crezca. Jesús de Nazaret, solo sabe. [Se da un mensaje en lenguas e interpretación].
Amén. ¿Escucharon esos tres mensajes? La Biblia dice que habrá tres mensajes al mismo tiempo. Aquí fueron, y el último salió para los predicadores, ¿ven? el otro para los laicos, este para los predicadores. Hermanos, Dios está en nuestros medios; Dios está en nuestros medios. Él ciertamente lo está. Vamos a darle a Él alabanza.

63 Oh, Jesús, Hijo de Dios, precioso Cordero, sea conocido este día, Señor. Sea conocido, oh, Dios, esto es Chicago, como nunca antes. Extiende Tu mano de Tus santas bendiciones para sanar a los enfermos y afligidos, que señales y maravillas, Señor, que puedan descender, que la gente pueda caminar en ellas. Bendícelos, Señor. Dadle gloria, todos vosotros, porque Su Sangre nos puede lavar cada mancha.
Cómo te damos las gracias, Señor. Cómo nos arrepentimos de nuestros pecados. Cómo miramos a Ti, el Cordero de Dios y creemos en Ti, Tú eres el Cordero, el Único Santo, el Único Santo, el Dios vivo y verdadero. Te damos alabanza y gloria mientras yo honro esto, y te pido, Señor, nos perdones, y nos ayudes, oh, Dios, a ser ejemplos, no solo salir y vivir a ciegas solo en justicia, y predicar la Palabra a tiempo, y fuera de tempo. Como Tú nos has dicho que lo hagamos.
Bendice a esta gente, Señor. Perdona cada pecado. Quita toda nuestra iniquidad, y elimina toda mancha de nosotros; lávanos en Tu Sangre. Y que el Cordero de Dios, oh, nos haga oveja hoy a cada uno de nosotros; esquílanos, Señor, de nuestros privilegios terrenales de estas cosas del mundo. Quita todo de nosotros, y permite que la paloma de Dios se asiente en cada corazón en este momento, que este sea uno de los tiempos más grandiosos que Chicago haya visto. Lo es para esta habitación esta tarde, por causa de la venida del Señor Jesucristo en Su poder.

64 Oh, Cristo, recibe a esta gente, yo oro por ellos. Y a estos ministros, y a mí mismo, mientras nos paramos aquí, Señor, como testigos, y sabiendo que Tú estás en nuestros medios, y sabiendo que nos pararemos en Tu presencia un día para dar cuentas de nuestras palabras, aún de nuestros pensamientos… Y oramos, Padre, que Tú nos laves y limpies de todo pecado. Y haznos de puro corazón y mente limpia, y con un solo motivo: el ver que almas nazcan para el Señor Jesucristo. Haznos de una mente misionera.
Oh, Dios, que podamos ir a las calles. Oh, ¿dónde está la voz en las calles? Ya no hay cultos en las calles. No hay nada de nada. Y el mundo se está convirtiendo en un lugar apestoso, Señor. Todo porque hemos bajado la guardia. Perdónanos, Señor. Que podamos clamar como los profetas de antaño. Oh, ayúdanos, Señor Dios. Oramos que Tú recibas nuestro arrepentimiento, y nos laves, y limpies, y nos des el don del Espíritu. Y muévete en nosotros, oh, Señor, renuévanos este día, y desde este día en adelante. Yo presento esta oración a Ti para la gente y por mí mismo, en el Nombre de Jesucristo.

65 ¿Qué ha sucedido? ¿Qué es esto? Háganse esta pregunta. Es el mismo Espíritu Santo que conoce el secreto de cada corazón. Vamos a darnos la mano unos a otros y decir: “Si te he dañado, o he hecho algo, Dios me perdone”.
Esto es para ustedes… de mí para ustedes: si he hecho algo contra alguien, Dios me perdone. Si he decepcionado o comprometido, Dios me perdone. Yo quiero ser el siervo del Señor. Quiero amar a todos. Y sobre todo, quiero amar al Señor, para que yo pueda pararme entre los vivos y muertos, para ministrarle a Él. Yo le amo a Él. Estoy esperando que algo grande suceda ahora desde esta maravillosa visitación. Yo lo creo con todo mi corazón.
Yo le alabaré,
Alabad al Cordero por pecadores inmolado;
Dadle gloria todos vosotros
Porque Su Sangre puede lavar cada mancha.
(¡Oh, vaya!)
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabad al Cordero por pecadores inmolado.
Dadle gloria todos vosotros,
Porque Su Sangre puede lavar cada mancha.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabad al Cordero por pecadores inmolado;
Dadle gloria todo pueblo,
Porque Su Sangre puede lavar cada mancha.
Inclinemos nuestros rostros en humilde adoración, mientras el Hermano Mattsson, nos despide en una oración por favor, o las palabras que desee decir, o que ore por esta noche.


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