S.424 56-1004  Una Cena De Bodas 

Tiempo de lectura: 58 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Una Cena De Bodas

Chicago, Illinois, E.U.A.

56-1004

1 …tan solo un momento.
Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta noche por el Señor Jesús y por lo que Él significa para nosotros. Nuestra salvación, nuestro gozo, nuestro Rey venidero, nuestro Sanador, nuestro todo en todo es Él para nosotros. Y estamos tan felices que nosotros, estando en un tiempo alejados de Dios, pecadores sin esperanza en el mundo; Cristo tomó nuestro lugar como pecador en la cruz y murió por nosotros para que, mediante la reconciliación de Su propia Vida, podamos regresar de nuevo a Dios. Estamos tan agradecidos por eso.
Ruego para que Tú te reúnas con nosotros esta noche de una manera especial, Señor, y continúes estando en esta reunión a medida que nuestros hermanos llegan para darle continuidad. Oramos que Tú simplemente nos bendigas abundantemente, Señor, durante toda la campaña. Perdónanos de nuestros pecados y ayúdanos a ser Tus siervos. Lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

2 Pueden tomar asiento. Estoy muy contento de estar aquí esta noche en el servicio del Señor (discúlpenme) y estar… Lamento que sea la última parte del servicio, de mi parte. Después de mí continuará el Hermano Tommy Osborn y el Hermano Tommy Hicks y el Hermano Wilber Ogilvie. Y conozco a estos hombres y ellos son hombres maravillosos. Y creo que después de mí continuará mañana el Hermano Osborn, y qué privilegio es. Ojala me pudiera quedar y escuchar al Hermano Osborn. Les espera un gran tiempo con el Hermano Osborn, un hombre maravilloso de Dios, con fe y…

3 ¿Cuántos conocieron al hermano F. F. Bosworth? Veamos sus manos. Oh, estoy tan contento. Les quiero decir que el Hermano Bosworth está muy bien. Cuando estuve en Indianápolis hace unas semanas, llevando a cabo una campaña, me llamaron y dijeron: “Él se encuentra bajo una tienda de oxigeno”. Y la Sra. Bosworth dijo: “Hermano Branham, manténgase cerca. Él quiere que Ud. predique su funeral tan pronto fallezca”. Él tiene casi ochenta… ochenta y siete años, algo así. Y dijo: “Él quiere que usted… Él siempre ha querido que Ud. predique en su funeral”.
Y yo dije: “Hermana Bosworth, ¿no quiere decir que mi hermano se está yendo?”.
Dijo: “Sí”. Dijo: “En cualquier momento”.
Nos arrodillamos inmediatamente y oramos por él con todo nuestro corazón, y a la siguiente tarde él me llamo, dijo: “Sabe, Hermano Branham, creo que voy a ir a Indianápolis y le voy a ayudar en esta reunión”. Así que yo…

4 Y el Hermano Osborn ha estado con el hermano Bosworth. Y el Hermano Osborn es un joven Hermano Bosworth con todo el conocimiento que el Hermano Bosworth tenía de la Palabra, y un adicional. Y así que estoy seguro que Uds. tendrán un gran tiempo con un verdadero Cristiano cuando escuchen al Hermano T. L. Osborn.
Y ahora, el hermano Tommy Hicks seguirá después, y estoy seguro que Uds. están familiarizados con Tommy Hicks. Tommy Hicks no era conocido hasta hace solo unos cuantos años. Ni yo mismo lo conocía. Y no lo diría, pero creo que él estuvo en una de las reuniones o algo, y fue liberado, y simplemente se nutrió de Dios.
Y ese hombrecito salió para… allá en algún lugar en Argentina, prácticamente sin un centavo en su bolsillo. Y Dios se encontró con él allá y le dio uno de los más grandes avivamientos, creo, que se han llevado a cabo en los últimos días, en aquel lugar entre la gente de Sudamérica. Y cómo es amado en aquel lugar. Y grandes reuniones, Uds. lo han visto en las revistas que han publicado el artículo. Un orador poderoso, un verdadero hombre de Dios. Yo he trabajado con el Hermano Tommy Hicks durante mucho tiempo, y ha sido un verdadero Cristiano, un verdadero hombre. Uds. disfrutarán cada minuto escuchándolo mientras les esté hablando y orando por los enfermos.

5 Y también el Hermano Wilber Ogilvie va a estar. Yo no conozco al Hermano Ogilvie tan bien como conozco al Hermano Hicks, pero él ha estado en el campo misionero, me imagino, durante más tiempo que el Hermano Hicks. Pero yo me he encontrado con el Hermano Ogilvie varias veces, y es un verdadero caballero Cristiano. Nunca lo he escuchado predicar, pero me dicen que es un orador poderoso. Tendría que serlo para llevar a cabo las reuniones de la manera que lo hace, y tener el favor de Dios que él tiene. Así que pueden ver, les espera una gran reunión el resto de esta semana. Asegúrense de asistir y escuchar a estos verdaderos Cristianos predicar y orar. Van a llegar mañana, y ellos estarán hablando.
[El Hermano José habla con el Hermano Branham] El Hermano José me vino a decir que están en algún lugar en la reunión. Bueno, hermanos, yo… Bueno, se los dije entonces de frente. Se los diría tras sus espaldas. Yo no sé en dónde se encuentran ustedes, pero de todas maneras que el Señor les bendiga. Tal vez no hubiera alardeado tanto de haber sabido que estaban ustedes aquí. Pero son verdaderos hombres de Dios de todas maneras, y yo los amo. Espero poder saludarlos antes de partir. Ahora, ¿se dan cuenta? De esa manera pasa. Pero bueno, ellos les dirán. Dejaré entonces el tema. Muy bien.

6 Bueno, estamos contentos de tener un Señor real y resucitado, ¿verdad que sí? ¡Oh, tan contentos por eso! Ahora, este tiene que ser uno de mis viajes más sobresalientes a Chicago. Y yo nunca pensé que predicaría sobre esas cosas duras como lo hice, y pensé ahora, en la corrección de la iglesia y trayendo de nuevo la moral a la iglesia. Pero cuando llegan las cartas y las llamadas telefónicas diciendo: “Eso es justo lo que necesitábamos, Hermano Branham”. Me hace sentir muy bien, pensé que había herido los sentimientos de alguien.

7 Ustedes saben, yo vine como dos o tres veces con ciertas cosas. Anoche tenía un tema en mente que iba a predicar. Dije: “Sí”. David, en el primer Salmo dijo: “Bienaventurado el varón…”. Iba a predicar sobre El Hombre Bienaventurado. Y me di la vuelta y prediqué sobre Jezabel La Cara Pintada cuando llegué aquí.
El otro día fui a predicar algo a una iglesia, y cuando llegué a la plataforma yo pensé: “Hay algo en la Biblia tocante a algo”. Y le pedí al Hermano José que leyera el texto y comencé a predicar de allí. Por tanto, ha sido un verdadero jubileo para mí el tener este compañerismo con ustedes y ver que están siendo tolerantes conmigo. Y yo lo aprecio, porque yo no tengo mucho de orador; para este tiempo ya se habrán dado cuenta. Pero quiero dejar constancia en el cielo que cuando me presenté ante esta generación, yo me paré por Dios y correcto, ¿ven? Quiero que esté muy claro en el cielo. Y estoy seguro que ustedes también.

8 Y ahora, esta noche vamos a tener servicios de oración y ellos repartieron muchas tarjetas y probablemente no logre llegar a todos ustedes, pero las que no pueda atender, pues los hermanos que seguirán después de mí, cada uno, con un ministerio destacado, mucho más que el mío en lo que se refiere a la oración por los enfermos, absolutamente. Estos hombres tienen más éxito orando por los enfermos que yo. El mío es como de un tipo profético. Y estos hombres son verdaderos dones de sanidad. Y estoy tan feliz de saber que ellos vienen a orar por Uds., gente enferma y para predicarles el Evangelio a ustedes, salvos y no salvos.

9 Ahora, oren por mí, adónde voy. Estoy planeando ahora una gira mundial, a cada ciudad importante del mundo, si puedo. Y conseguir obreros nativos que le den seguimiento. Y ahora, eso es el próximo junio. Mi próxima reunión más cercana que es de mi conocimiento… De aquí me voy a Salmon, Idaho. Pero la próxima reunión cercana será en Lima, Ohio, y viene siendo en Enero del 10 al 15, con la gente Bautista. Y después de allí iremos al Este y luego regresamos a la costa. No, discúlpenme. En Enero, después de eso regresamos a la Costa Oeste y luego nos preparamos para ultramar.
Ahora, oren por mí. Y si no los alcanzo a ver a todos en Chicago hasta que me vaya al extranjero o en el algún momento… Recuerden, cuando los vientos estén soplando calientes, que el diablo esté tentando en todos los sentidos, hechiceros parándose para hacer un desafío, ¿puedo depender en Uds. para que estén orando por mí? Muy bien, bien.
Y un día glorioso, si no nos volvemos a encontrar de este lado del cielo, yo espero que en aquel gran día glorioso de jubileo cuando los santos de Dios lo coronen a Él Rey de reyes y Señor de señores y estando parados los Ángeles alrededor de la tierra con rostros inclinados mientras nosotros cantamos los cantos de redención, espero encontrarme con ustedes vestidos en Su justicia y entrando al gran mundo que está por venir, donde ya no habrá más enfermedades, no más oraciones por los enfermos, todas las cosas habrán pasado. Hasta entonces, que Dios los guarde saludables y felices y sirviéndole a Él.

10 En el libro de San Mateo. Solo para hablar un poco. Y como que me siento un poco en la mira, yo sé que estos otros hermanos están aquí. Pero en el libro de San Mateo el capítulo 13 y comenzando… quiero decir, el capítulo 22 y comenzando con el versículo 12, los versículos 12, 13, y 14. Deseo leer una porción de Escritura para un pequeño texto, o para ver si el Señor nos dará el contexto de ello.
Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.
Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

11 Y que el Señor añada Sus bendiciones a Su Palabra. Ahora, tenemos un gran tema aquí bajo consideración, lo cual es una parábola que el Señor enseñó en la Biblia. Y yo nunca he podido… Siendo un joven predicador, a menudo intentaba preguntarme qué significaban estas parábolas. Y nunca podía entenderlas bien hasta una ocasión cuando visité el país del Oriente. La Biblia es un libro del Oriente. Y nosotros, estamos tratando de entenderlo con un entendimiento del Occidente. Cuando uno va al Oriente llega a ser un Libro totalmente diferente para usted, porque está escrito a la luz del conocimiento Oriental.
Y la gente del Oriente recibió primero el Espíritu Santo, y la civilización siempre viaja con el sol, y de la misma manera el Evangelio viajó junto con el sol. Pero la civilización, a mi opinión, vino por el Evangelio. Tome usted cualquier país que no respeta a Dios, oh, vaya, no hay mucha civilización en ello. Y así que la civilización… El Cristianismo es la base de la civilización. Y ese es un comentario que el Sr. Nixon dijo una mañana en un desayuno en el que estábamos en Washington, DC, para los Empresarios Cristianos.

12 Y ahora, como el sol viaje al Oeste, el Evangelio ha viajado al Oeste. Ahora, el profeta dijo: “Habrá un día que no será ni día ni noche. Pero habrá luz en la tarde”. Ahora, hace dos mil años, sobre la gente del Este, el Espíritu Santo se derramó sobre la gente del Este. Los judíos y demás, en el Este.
Y después en la primera ronda de apóstoles comenzó a menguar. En la segunda ronda casi había desaparecido; entró a las edades del oscurantismo, regresó solo una pequeñísima lucecita en la reforma, pasó a través de la edad de Wesley. Pero hemos viajado todo el trayecto desde el Este hasta toda la Costa del Oeste. Estamos tan lejos en el Oeste como podemos estarlo, y el Evangelio ha cruzado junto con ello.
Pero ahora: “Ha sido un día”, dijo el profeta: “que no será de luz ni de oscuridad”. Un día como lúgubre. Como neblinoso y nublado. Tenemos la suficiente luz para decir: “Sí, Jesús es el Hijo de Dios. Sí, Él salva del pecado. Pero, oh, los días de los milagros y cosas, sucedieron muy atrás, allá en el Este”. Pero el profeta dijo: “Habrá luz en la tarde”.

13 Y ahora sobre la gente del Occidente, y este hemisferio Occidental aquí, es derramado, el bautismo del Espíritu Santo. El sol ha salido para alumbrar otra vez sobre la… al ocultarse así como lo hizo cuando salió. Y el mismo Espíritu Santo que cayó sobre la gente del Este hace dos mil años, ha sido ensombrecido por credos y denominaciones al cruzar hasta este día que ni es oscuro ni de luz. Pero en el tiempo de la tarde cuando se esté ocultando, el bautismo del Espíritu Santo es derramado sobre la gente del Oeste con la misma porción, las mismas señales, y las mismas maravillas que ellos hicieron sobre la gente del Este. Exactamente.
Entonces cuando Ud. vaya al Este, se dará cuenta que especialmente las parábolas, de la Biblia, simplemente le hacen despertar a usted. Llegan a ser una nueva realidad. Ellas tienen un significado. Y en el Este rara vez cambian sus costumbres. Lo que ellos tuvieron en el principio, todavía se aferran a esas costumbres.

14 Y ahora nuestro texto esta noche es lidiando con una cena de bodas. Oh, deberían verlo. Y Jesús enseñó sobre esto aquí. Y en muchas partes Él dio estas parábolas. Y si Uds. alguna vez visitan el país del Este se darán cuenta exactamente de esas parábolas, todavía siguen viviendo esas mismas costumbres que tenían en aquel entonces.
Ahora, en este lugar, se realizó la cena de las bodas, (Mateo 22 da una muy buena descripción al respecto). Él dijo que (en el libro de Mateo), que había un rey que tenía un hijo. Y él hizo una cena para su hijo. Y era una cena de bodas. Qué hermosa parábola o anuncio profético que el Rey del cielo estaba haciendo una cena para Su Hijo, Cristo Jesús. Ese era el significado de la parábola. Así que Dios haciendo una cena para Su Hijo, Cristo Jesús.
Y si Uds. observan el escenario, mientras tratamos de profundizar en él y encontrar los parámetros de la manera que la cena había de prepararse en los tipos del oriente y occidente, es un hermoso cuadro de la venida del Hijo de Dios y la Cena de las Bodas a la cual todos nosotros iremos, uno de estos días, aquellos que han nacido de nuevo del Espíritu de Dios. Hermoso.

15 Ahora, él dijo, en primer lugar, si la cena estaba lista, no se permite que venga ninguna persona a esta cena a menos que haya sido invitada. A Ud. lo tienen que invitar primero antes de ir a cualquier comida de ese tipo. Ahora, no me gusta llamarlo “comida”. Yo simplemente soy lo suficiente chapado a la antigua para creer que sigue siendo “cena”. Nosotros no tomamos la Comida del Señor, tomamos la Cena del Señor. Y esto aquí de comida, siempre hace que me dé hambre; en algún lugar pierdo una comida. Así que a mí me gusta la comida, el desayuno, y la cena. Así que yo sigo creyendo que es la Cena del Señor la que tomamos.
Y así que de todas maneras, cuando a Ud. lo invitan a una cena, tiene que haber sido invitado primeramente antes que le puedan dar la bienvenida por haber asistido. Y si a Ud. no lo invitaran y Ud. fuera de todas maneras, Ud. sería un intruso. Y eso no estaría bien. Ud. estaría descalificado.

16 Ahora, qué cosa tan hermosa es, es Dios preparando un día cuando Él a va tener una gran cena preparada, para celebrar, para su Hijo, el Señor Jesús, Quien le ha agradado a Él en todos los sentidos. Y Dios el Padre está invitando a los que Él escoge. Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí excepto que Mi Padre lo invite primero”. ¿Es eso correcto? “Ningún hombre puede venir a Mí excepto que él tenga una invitación de Mi Padre”. Miren, el Rey tiene que dar la invitación. Y Uds. esta noche que tienen esa invitación, qué tan felices debieran de ser.

17 Déjeme decirle, si el Presidente Eisenhower… Y yo no soy un político, pero pienso que Eisenhower ha sido uno de los más grandes presidentes desde Lincoln. Me agrada él. Él es un verdadero caballero. Y si el Presidente Eisenhower invita alguna gente a una gran comida que él va a dar… o, una gran cena, ¿qué haría usted…? Oh, usted se inflaría. Ud. querría que todos lo supieran. De ninguna manera Ud. lo rechazaría o le escribiría diciendo: “Inválido, domicilio equivocado”, y para devolverlo. Ud. estaría cacareando al respecto. Mostrándoselo a todos. “Miren, el Presidente me invitó”. Bueno seguro, Uds. debieran de estar felices al respecto.
Cuánto más debiera Ud. de estar cacareando al respecto, como lo diríamos, si Dios lo invita a Ud. a la cena de las bodas de Su Hijo. ¡Cuánto más debiera Ud. de estar agradecido por eso! Ahora, el Sr. Eisenhower, tan gran hombre como lo es él, sería un honor sentarse a la mesa con Eisenhower, pero cuánto más honor sería sentarse con el Hijo de Dios. ¡Qué honor sería ese!
Cómo me gustaría contarles a todos que he sido invitado a la cena de Eisenhower Pues, estaría feliz. Pero cuánto más feliz estoy al saber que he sido invitado a la Cena del Hijo de Dios. Amén. La Cena de Bodas de Su Hijo. Y vamos a tener una participación en ello también cuando lleguemos allá, vamos a estar incluidos en eso. Nuestro nombre ya está en el registro. ¿Qué? “A los que Él antes conoció, a estos justificó: a los que justificó, a estos también ya (ya lo hizo, tiempo pasado) glorificó”. Eso es lo que dice la Escritura. ¿A qué le tienen miedo, entonces?, ¿ven? Si su nombre está escrito allí… Ocupaos de vuestra propia salvación. Pero si está escrito allí, Ud. va a estar allí, no se preocupe. Sin embargo, asegúrese de que esté allí.

18 Ahora, si Eisenhower le enviara a Ud. la invitación, qué tan feliz estaría Ud. Y otra cosa, no creo que Ud. intentaría insultar al Sr. Eisenhower al ir a su cena vistiendo su ropa vieja grasosa. ¿No lo piensa usted así? Todo sucio, y con un par de botas con tachuelas, con bigotes en la cara, o algo por el estilo. Ud. no saldría así, diciendo: “Mire esto, quiero decirle algo. Eisenhower [El Hermano Branham escupe] me dijo que podía asistir [El Hermano Branham escupe de nuevo] y dijo que yo…”. Oh, eso sería vergonzoso para Eisenhower.
Bueno, ¿cuánto más vergonzoso es, Ud. que reclama tener una invitación a la Cena de las Bodas? Camina alrededor con maquillaje y se comporta como el mundo, y fumando y bebiendo y sigue adelante. Límpiese si Ud. planea ir a la Cena de las Bodas. Ud. no quiere hacer eso. Salgase de eso, ¿ven? Compórtese como si estuviera yendo a alguna parte. Amén.
Yo creo que si Ud. está… Si Ud. en verdad recibió la invitación y la aceptó, lo hará. ¿Se imagina? Vaya, yo me limpiaría la suciedad de debajo de mis uñas y todo lo demás. Quite cada cosita sucia que trae colgando. “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en el autor y consumador de nuestra fe”. ¡Oh, hermano! Qué ejemplo nos dio Él. ¿Qué debiéramos de hacer entonces? Nos estamos yendo a un lugar, a una Cena de Bodas.

19 Y este es Dios hablando al corazón. Uds. no se dan cuenta que es Aquello que Uds. están rechazando en cada noche de servicio evangelístico. Cuando Dios toca su corazón y dice: “Hijo, Te estoy invitando para que vengas a Mí esta noche. Ven por la vía de la cruz donde Mi precioso Hijo pagó el precio. Ven a la puerta, te estoy invitando”, y Uds. lo rechazan. Me imagino que no rechazarían al Sr. Eisenhower sino una vez.
“Pero Dios es paciente, no queriendo que ninguno perezca”. Y Él dice: “Venid luego y estemos a cuentas dice el Señor. Ven ahora. Vamos a platicarlo”. ¡Oh, me encanta! Ven, y sentémonos esta noche en la iglesia, olvida todos los afanes del día, y estemos a cuentas. “Venid luego y estemos a cuentas, dice el Señor”. Piense que Dios, está queriendo razonar contigo tus problemas. Y en ello, mostrándote en dónde estás errado por medio de la predicación de la Palabra, y luego dándote una invitación para que vengas a Su casa para Vida Eterna, y tú la rechazas. ¿Podrían imaginarse eso? Bueno, eso es lo que hace la gente.

20 ¿O pudieran imaginarse aceptándola y no ponerse eufórico, y feliz y lleno de gozo? Dicen: “Bueno, yo fui y puse mi nombre en el libro. He llegado a ser miembro fundador de la iglesia”. Bueno, eso es lo que Ud. hizo. Pero nunca obtuvo… Nunca aceptó una invitación al cielo. Ud. le estaría diciendo a todo el mundo al respecto. Sí. Cuando Dios en verdad baja y le da la invitación, y Ud. la acepta en verdad de corazón, Ud. está feliz de contárselo a todos. “¡Me voy a la gloria! ¡Gloria al Señor! Dios habló a mi corazón. Seguro, yo soy un Cristiano”. Ud. ama hacer eso, ¿ven? si en verdad está usted entusiasmado con ello.
Y Dios llamando a pecadores que son extranjeros y enemigos. Dios llamando a enemigos para tratar de reconciliarse con ellos. No el presidente ahora, Dios del cielo llamando a extranjeros, a enemigos que están en Su contra, para que se reconcilien con Él y darles Vida Eterna y traerlos a Su hogar para que vivan eternamente como hijos. Pues, es más de lo que una mente humana pudiera comprender, pensar que el Dios del cielo haría algo como eso. Pero Él lo hizo. Y Él aquí lo enseñó.

21 Ahora, las invitaciones fueron dadas. Y nadie puede dar la invitación excepto Dios mismo. Eso es correcto. Dios tiene que dar la invitación. Muy bien. Ahora, cuando Dios entrega la invitación… Él preparó la cena, el rey la preparó. Y él preparó todas las cosas antes de enviar sus invitaciones. El novio siempre hará eso en la ceremonia de bodas en el oriente: prepara todas las cosas. Él dijo en la Biblia aquí: “He aquí, he matado animales engordados, he matado mis corderos y mis toros y así sucesivamente. Y la mesa está lista, todo está dispuesto”. Él preparó todo antes de repartir las invitaciones. Esa era la costumbre en aquellos días. Preparar todo.
Ahora, Dios ha preparado todo. Ud. no tiene que esperar nada, todo está listo. Cristo ya murió una vez, el justo por el injusto, para así Él hacer un camino de reconciliación, por Su Sangre, para traerlos a Sí mismo. Y Él ya preparó todo… El cielo ya está preparado. “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay. Voy pues a preparar un lugar y vendré otra vez y os tomaré a Mí Mismo”.
La preparación ha sido propiciada para su salvación. Cristo murió una vez y resolvió de una vez para siempre la pregunta del pecado. Ud. fue salvo en la misma hora que Cristo murió. Cada persona que ha vivido en el mundo a partir de ese entonces, fue salva en ese momento. Y cada sanidad que se ha efectuado, la propiciación de la Sangre fue derramada en el Calvario para cada sanidad que se iba a llevar a cabo, cuando Jesús murió en el Calvario. Resolvió la pregunta del pecado y de cada atributo de pecado.

22 ¿Cómo puede el hombre…? ¿Cómo puede Ud. pararse en el púlpito y predicar el Evangelio y negar la sanidad Divina? Pues, el pagano de África puede producir un mejor dios que el que Uds. intentan producir. Uds. que niegan y llaman… Si Uds. me llamaran eso, estaría listo para hacer que los arrestaran: Haciendo a Dios un debilucho; Uds. saben más que Él. Dios es fuerte. Es así. Cuando Dios habla, todo lo demás salta al rincón. Toda la teología de Uds. y su iglesianismo y todo su “yo sé cómo” y todo lo demás se queda en el rincón.
Cuando Dios habla, Su Palabra toma lugar y es predominante sobre toda palabra de hombre. “Toda palabra de hombre sea mentirosa, mas la Mía sea verdadera”. La Biblia dice: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”. Eso lo concluye por lo que a mí respecta. Seguro. Él no es un debilucho, Él todavía es el Dios Todopoderoso. Todo está provisto; estamos esperando.

23 Ahora, Cristo vino, la ley vino, Moisés vino, Elías vino, los profetas vinieron, y todo lo que apuntaba al Calvario llegó allí y el Cordero fue inmolado. Y todo está provisto y esperando. Ahora, la siguiente cosa que sigue es, la invitación tiene que repartirse. Y únicamente Dios viene y las reparte. El predicador dice: “Todo está listo”. Ese es el predicador hablando: “Todo está listo”. Se extendieron las invitaciones, el predicador dijo: “Todas las cosas están listas”. Dios entregó la invitación después de la predicación de la Palabra. ¿Cómo sabe que todas las cosas están listas? Está escrito en la Palabra: “La fe viene por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios”.
Su sanidad está lista. Su gran jubileo está listo esta noche. ¡Aleluya! La gran campaña de sanidad Divina de Dios está lista para usted. Amén. Cristo ha sido muerto; Su Sangre ha sido derramada; el Espíritu Santo está aquí y el Padre les está dando una invitación. “Todas las cosas están listas”. ¿Quién lo dice? La Palabra: “La fe viene por el oír, y el oír, por la Palabra”. Dios usa predicadores para traer la Palabra. Uds. oyen por fe.

24 Elías estaba sentado arriba en la montaña y Dios le dijo que descendiera, porque allá abajo estaba una mujer viuda que se encontraba en problemas. Y ella andaba afuera en el patio tratando de recoger dos palos. Y aquí venía el predicador por la calle, el profeta. Y cuando se acercó, se recargó en el cerco, y esta viuda en el patio, él dijo: “Tráeme un poco de agua y un bocado de pan”.
Y ella dijo: “Vive…”. Observe, ¿ve como Dios sabe cómo enviar? Dios ya le había dado a ella la invitación. Aquí venía el predicador para predicar la Palabra —Elías. Y él dijo: “Tráeme este bocado de pan y un poco de agua”.
Y ella dijo: “Vive Jehová”, dijo: “Solamente tengo un puñado de harina”. En otras palabras: “Ya raspé completamente la tinaja, hasta el polvo. Y solo tengo la suficiente manteca como para hacer un pequeño pastelito. Y estoy aquí recogiendo dos palos. Y voy a hornear el pastel. Mi hijo y yo vamos a comerlo y morir.

25 Oh, ojalá tuviera el tiempo para entrar en eso. Lo siento como derramándose del cielo. Miren, los dos palos eran la cruz — el viejo indio haciendo fuego de la manera antigua. Uds. hombres del bosque, mis hermanos, saben lo que quiero decir. Uds. tomarían y prenderían un fuego en el centro de los dos leños y empujarían los extremos constantemente hacia el centro. El calor está en el dentro.
Y ella dijo: “Voy a entrar y tomaré estos dos palos y haré un fuego y cocinaré la torta”. Y la torta era hecha de sémola, lo cual significa la “ofrenda medida” la cual es Cristo. “Y la voy a hornear en el fuego” Ese es el fuego del Espíritu Santo, (si tuviéramos tiempo de entrar en eso), en medio de la cruz. “Y el hijo y yo vamos a comerlo y morir”.

26 ¡¿Qué?! Aquí viene la Palabra. El predicador. “La fe viene por el oír, el oír, por la Palabra”. Escuchen a Elías. “Busca primero a Dios. Hornea ese pastelito y tráemelo. Porque ASI DICE EL SEÑOR, la harina no escaseará, ni la vasija se secará hasta el día en que Dios haga llover sobre la tierra”. Amén. ¿Lo ven?
Después, con el último sustento de vida que ella tenía, ella lo puso en el fuego de la cruz y buscó primeramente a Dios. Trajo toda la torta completa y se la dio a Elías. Y él comió. A mí me gustaría tener una torta como esa, ¿Uds. no? Y él se la comió. Y ella regresó y sacó de la tinaja para una gran torta, suficiente para hacerle una a su hijo, y comió hasta que vino la lluvia. ¿Por qué? Dios envió a Su predicador. “La fe viene por el oír, el oír, por la Palabra”. Las invitaciones se repartieron.

27 Ahora, tan pronto se repartieron las invitaciones, entonces se formularon las excusas. Oh, sí, uno se había casado con su esposa y el otro había comprado unos bueyes. Uds. conocen la historia.
De esa manera es hoy en día. Dios preparó la Cena, envió predicadores para que predicaran la fe. ¿Qué sucedió? “Oh, no puedo ir, porque soy diácono en otra iglesia. Simplemente no podría hacer eso”. “Bueno, no podría ir, porque se reduciría mi prestigio”. Su prestigio. Luego “Oh, no podría ir, porque no le creo a esos viejos santos-rodadores que se están comportando de esa manera. Yo solo… Voy a vivir mi vida”.
Hicieron excusas. “Oh, es demasiado estricto, no me gustaría hacer eso”. Excusas. Dicen: “Bueno, estoy tan cansado cuando llego en la noche. No puedo ir a la iglesia”. Esas son las excusas de este día. “Oh, tengo miedo que a mi esposo no le guste”. “Tengo miedo que mi esposa me corra de la casa”. Ella debería, si Ud. es esa clase de hombre. Eso es correcto. Pero como pueden ver, hicieron excusas. Muchas de ellas que pudiéramos nombrar. Excusas.

28 Ahora, luego el siervo regresó y dijo: “Señor…”. Eso fue desde Lutero hasta la edad de Wesley. Se hicieron toda clase de excusas. “Oh, bueno, tenemos que hacer otras cosas”.
Pero luego, cuando el siervo regresó, dijo: “Todo esto he hecho, y ellos tienen puras excusas”, observe lo que él le dijo al predicador ahora. “La cena ya está preparada”. Amén. Ya está pasada de la hora. Dijo: “Quiero que ahora den el llamado de la cena”. “Déjenlos en paz, ellos no vendrán de todos modos”.
Pero salgan y comiencen una campaña de sanidad. Traigan a los cojos, a los ciegos, a los lisiados. Y hoy todos están gritando sobre campañas de sanidad para conseguir una multitud. “¿Qué le pasa, predicador?”. Esa es la luz de la Biblia. Eso es correcto. “Traigan a los cojos y lisiados”. Ese es el último llamado antes de la venida del Señor, de acuerdo a la Biblia. Salgan y convoquen campañas de sanidad. Milagros y señales y maravillas serán hechas. Y métanlos, porque voy a tener mis mesas llenas“. Amén. ”La he preparado, he matado mis animales engordados, voy a tener una cena de verdad y ustedes vayan y traigan al lisiado, al cojo, al ciego, al afligido“. Hermano, ese es el llamado a una comida.
Sanidad Divina es el programa del día. Ese es el último llamado de Dios, es sanidad Divina. Y luego estos hombres que no la aceptan y se recargan con su gran teología vieja y seca, tratan de decir que publicamos sanidad Divina en el periódico para obtener una multitud. Jesús dijo que lo hiciéramos. Amén. Oh, eso haría a un Bautista gritar si tuviera la misma cosa. ¿Cierto? Sanidad Divina es el orden del día.

29 Ahora, Él no solo subió volando para decir: “Ahora, en este último llamado quiero que salgan y los metan y les den una gran y fina denominación por la cual vivir. Yo no quiero que hagan esto, aquello, o lo otro”. Eso no estaba en el programa. Él dijo… Ahora, en el oriente, regresemos y tomemos la costumbre, lo que dijo que hicieran.
Cuando el rey hizo su cena… Ahora, ¿saben algo? El novio, después que las invitaciones se repartieron, y todos los cojos, los lisiados, y que los ciegos venían, o aún quien fue llamado y tenía la invitación para venir. Ahora, era costumbre que… ¿Cómo podrían entrar si eran pobres y con diferentes maneras de vestirse, y cómo podrían verse bien? Uno sentado con un traje fino, el otro sentado con un par de overoles, ellos no se mirarían bien. Así que Él dijo…
Ahora, cuando se repartieron las invitaciones, el novio tenía que proporcionarles las túnicas. Esa es la costumbre oriental. El novio tenía que ir y comprar una túnica para cada uno que fue invitado, así que cuando llegaba la persona… Y ellos solo tenían una manera. ¡Gloria! Gracias sean dadas a Dios por eso. No novecientos sesenta maneras diferentes, sino una sola manera. Jesús dijo: “Yo soy ese camino”.

30 Y el hijo del rey, el novio, se paraba en la puerta para recibir las invitaciones. Y cada uno que venía con una invitación, el novio recibía la invitación, el padre había dado la invitación, él venía y se la entregaba al novio. El novio, a cambio, le ponía una túnica a cada uno que iba entrando, como una identificación. ¡Oh, vaya! Le ponía una túnica a cada uno que era bueno o malo, rico o pobre; todos se miraban igual. Amén.
Ahora, esta túnica no es otra cosa sino el bautismo del Espíritu Santo. Esa es la túnica.

31 En tipo, la túnica que Elías, el cual era el viejo profeta, un tipo de Cristo, Eliseo que le siguió, que le sucedió, fue el tipo de la iglesia. Pues Elías hizo cuatro, creo que sobre…. (Pudieron haber sido ocho, cuatro u ocho, no estoy seguro ahora) milagros sobresalientes, y Eliseo, la iglesia, pidió una doble porción de su espíritu. Una doble porción.
Y él dijo: “Mantén tus ojos puestos en el cielo entonces, y si me vieres subir, lo tendrás”.
Y mientras Elías era subido en un torbellino, una nube de fuego, y apartado de los ojos de Eliseo, Elías aventó su túnica, y Eliseo se la puso, descendió hasta el Jordán y lo golpeó, dijo: “¿Dónde está el Dios de Elías?”. E hizo el doble de milagros que Elías.
Jesús le dijo a la iglesia. “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, y más que estas”. Una doble porción de esto. Y ellos subieron en el día de Pentecostés, asustados, sin poder, indefensos, y esperaron después de la ascensión del Señor Jesucristo, y Él les aventó algo, hizo descender del cielo, el mismo poder, la misma túnica que Él usó, regresó y cayó en la iglesia. El Espíritu Santo, la túnica.

32 Y es algo, que cuando cada hombre ha sido invitado… Y Ud. no se puede ir por la puerta de la iglesia. Jesús dijo: “Yo soy el camino”. Si Uds. se van por la iglesia, se van a enredar en teología, adoctrinados. Pues, una de estas viejas morgues frías aquí alrededor, el termómetro espiritual marca los cuarenta bajo cero. Si Ud. dijera: “Amén”, lo sacarían de la iglesia. Lo que necesitamos hoy es un avivamiento del Espíritu Santo chapado a la antigua, enviado de Dios, nacidos del cielo, que les sacará el almidón a los miembros de iglesia y los pondrá de nuevo en el sendero correcto para el bautismo del Espíritu Santo. Eso es lo que necesitamos hoy día.

33 Jesús dijo: “Yo soy la puerta del redil”. Solía preguntarme cómo podía Él ser la puerta. En el oriente, me di cuenta que el pastor es la puerta. Él mete a sus ovejas y luego se acuesta en la puerta para asegurarse que el lobo o para que nadie más entre allí sin que él lo sepa —lo tiene que despertar. Él es la puerta. Solamente hay una puerta para el redil. El resto de ello es panorámico. ¡Amén!
“Yo soy la puerta del redil. Por Mí es que entran. Ningún hombre puede venir al Padre excepto por el Hijo”. Ningún hombre puede venir por su iglesia. Ningún hombre puede venir por su sacerdote. Ningún hombre puede venir por ningún ídolo. Ningún hombre puede venir por ninguna teología hecha por el hombre. “Yo soy la puerta”. Y si Ud. entra a través de Cristo, usted… La vida de Cristo fue tomada en el Calvario, se le abrió una herida en Su costado, y por ahí derramó la sangre, la invitación para la iglesia. Y la única cosa que hace es reclamar a un pecador perdido y regresar de nuevo al mismo Dios de donde salió. ¡Amén! El Espíritu Santo. Jesús mismo dijo: “Excepto el hombre nazca del agua y del Espíritu, no puede de ninguna manera venir a mi Cena”. Ud. tiene que venir por medio del agua y del Espíritu.

34 Allí estaban ellos. Cuando está túnica vino sobre… No me refiero a una gran túnica que alguna compañía hizo por aquí. Eso es en el exterior para que el hombre lo vea. Pero la túnica que Cristo les da… Ud. dice: “¿Es una túnica?”. Sí. Él le dijo a la mujer que dijo: “Concede que mi hijo se siente en un lado y en el otro…”.
Él dijo: “¿Podéis beber de la copa que Yo bebo?”. ¿Podéis ser arropados… o, bautizados con el mismo bautismo que con que Yo soy bautizado?“. Él dijo: ”En verdad lo seréis“. Amén.
El Espíritu Santo que estaba en Cristo viene al creyente que tiene la invitación para la Cena. Y él es contado como hijo porque tiene una parte del Padre, (Amén) —un hijo. Sé que piensan que estoy loco. Pero si lo estoy, déjenme en paz; soy feliz de esta manera. Me siento mejor de esta manera que de la otra manera cuando estaba en mi mente cabal. ¡Oh, es maravilloso, gozo inefable y lleno de gloria!

35 Cuando entra esa túnica, hay un pequeño poder escondido que desciende a su corazón que todos los diablos del infierno no se lo pueden quitar. Ese poder escondido. No con algo grande por toda la frente, y un desplegado de doctor de divinidad escrito por este lado. Es un poder interior escondido. ¡Amén! Está en el programa de Dios desde que el primer Cordero fue inmolado en el jardín del Edén… o, fuera del jardín. Correcto.
Sansón lo tenía. Él tenía un poder escondido, un toque del Espíritu Santo. Ahora, mucha gente dice: “Sansón tenía hombros como una puerta de establo”. Bueno, no era… Bueno, algunos de estos artistas tratan de pintar este cuadro. Ese no sería ningún misterio para mí, el ver a un hombre con hombros como puertas de establo matar un león, o tomar una puerta e irse con ella.
Pero Sansón era solo un niñito pequeño de mamá; un camaroncito con cabello rizado, de esta altura. Ahora, eso es lo que engaña a la gente. Y él solo era un muchacho ordinario. Tenía siete rizos colgándole por la espalda. Se miraba un poco afeminado. Eso es correcto. Todos se reían de él: un tipo del Espíritu Santo. Y él era un debilucho. Pero cuando llegó la hora que Dios quiso usarlo, él era un gigante, hermano.
Dios quiere una iglesia en la cual Él pueda imponer Sus manos. A mí no me interesa qué tan pequeña es. “Dos o tres reunidos en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios”. No solo hablar de Su Nombre. Ud. dice: “Bueno, nos reunimos en Su Nombre”. El hablar el Nombre de Jesús por palabra no es tanto a lo que Él se refería como lo es la actitud con la cual Uds. se reúnen, el ambiente del Nombre de Jesús. “Cuando Uds. se reúnen en Mi Nombre, entonces pidan lo que quieran”. Es el móvil con el cuál Uds. llegan, la actitud. Es la actitud en lugar de solo mencionar un nombre. Los pecadores nombran ese Nombre en la calle, lo maldicen y todo lo demás. Pero es el ambiente en el cual Uds. están, la actitud con la que llega, al venir en el Nombre de Jesús.

36 Puedo ver a Sansón; él iba de camino a ver a su novia. Un muchachito afeminado, va con su mami, le arregla sus ricitos, y aquí iba a ver a su pequeña novia. Y un gran león salió y le rugió. Él estaba indefenso. Y la Biblia dice que el Espíritu de Dios vino sobre él. Y él tomó al león como si fuera una pequeña cabra y lo partió en dos. Qué hombre era cuando el Espíritu de Dios venía sobre él. Él tenía un poder escondido (Amén) que se le había sido dado. Bueno, ese mismo Espíritu de Dios es el Espíritu Santo. Es un poder escondido. Sí. Y él mató al león como si hubiera sido un niño. Qué tan poderoso era él, porque tenía un poder escondido.
Ahora, el hombre con este poder escondido no es tanto como un… Ud. no pudiera hacerle una operación y encontrarlo. El doctor lo pudiera cortar en pedazos, pero él se miraría como un hombre ordinario. Y ellos se preguntan qué es. Algunas personas piensan que es un pie de conejo el que uno frota detrás de la oreja. Pero no lo es. Es el poder del Espíritu Santo que ha sido traído por gracia Divina, por Dios nuestro Padre, y llenó a ese individuo con Su Presencia. “Recibiréis Vida, Vida Eterna”, Zoe, la propia Vida de Dios, habitando en Ud. ¡Oh, qué poder oculto!

37 Daniel lo tenía. Y cuando corrieron los leones hacia él, el poder escondido se mostró y los leones se asustaron. Daniel tenía un poder escondido. Los jóvenes hebreos lo tenían. Y cuando el fuego comenzó a quemarlos, fue más caliente que el fuego en sí. Así que apagó el fuego, y les cortó las cuerdas. Un poder escondido.
Pedro lo tuvo después de Pentecostés. Y él fue a la puerta llamada la Hermosa. Y allí yacía un hombre cojo desde el vientre de su madre. Dijo: “No tengo oro ni tengo plata, pero tengo un poder escondido que te lo daré si lo puedes creer”. Y tomándolo de la mano lo levantó y dijo: “En el Nombre de Jesucristo, levántate y anda”. ¿Y saben algo? Él proyectó un poder escondido. Y los huesos del tobillo del hombre se pusieron fuertes, él saltó en el aire como ciervo y comenzó a brincar y a alabar al Señor. Y estos doctores de teología dijeron: “Ahora, ¿me pregunto de qué se trata todo esto?”. Un poder escondido.

38 Las túnicas se repartieron. Cómo es que el rey, repartiendo túnicas. Oh, el día de hoy Dios, amigo pecador, tú miembro tibio de iglesia, Dios es longánimo. La razón por la que vino este último llamado, llamando a los enfermos, y a los afligidos y ciegos, para que fueran traídos, porque se ha pasado por mucho la venida del Señor Jesús. Ahora, quizás Ud. difiera conmigo en eso, maestro, pero quiero decirle algo. Jesús dijo en San Mateo el capítulo 24: “Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del hombre”. Y Dios no queriendo que nadie perezca, sino que fue longánimo. Dios es paciente hoy, y Él está haciendo Su último llamado: a los afligidos.

39 Ahora, observe. Y cuando todos entraron y tenían sus túnicas puestas, entraron por la puerta, el Señor Jesús… Ud. dice: “¿Es esa la manera cómo uno viene?”. Sí, señor. Sí, señor, exactamente correcto. Pedro introdujo el camino en el día de Pentecostés. Cuando el Espíritu Santo estaba cayendo, todos esos teólogos se estaban burlando, y diciendo: “¡Ja, ja! Mira a este montón de fanáticos, todos actuando como personas borrachas”. Y recuerde, mi querida hermana, la virgen María tenía que estar allí de la misma manera. Y si Dios no le permitió entrar sin recibir ese fanatismo, entonces Ud. nunca llegará allá con algo menos de lo que ella hizo; Uds. saben eso. Ella estaba allá arriba junto con el resto de ellos. Y ella se comportó igual como el resto de ellos: borracha. Amén.
¿Qué les pasa a Uds. gente Pentecostal? Yo creo que la Pentecostés está entrando a esa misma vieja rutina como el resto. Uds. mismos se han denominado y han trazado líneas y barreras y todo lo demás; eso es lo que les sucedió a Uds. ¡Derriben las paredes de separación! Aléjense de esa vieja cosa espeluznante. Sean libres con Dios. Lleven a cabo cultos de oración.

40 Un tipo me estaba diciendo esta tarde… (No digo esto para lastimar, o no lo digo como chiste). Después del mensaje de anoche, se me acercó una hermana de color, dijo: “¿Sabe algo? Ella dijo: ”Yo había estado usando durante mucho tiempo unas tortas de maquillaje para esconder los granos de mi cara“. Pero dijo: ”Cuando el predicador terminó anoche de predicar, yo me fui y me lavé la cara“. Eso es correcto. Dios le bendiga, hermana. Ud. no está lejos del reino. Sí, hermano, métase de nuevo a la línea exacta de antaño.
Ustedes permitirán que los miembros vengan, diciendo: “Oh, ¿sabes quién es este? Es el Sr. Jones que vive a la vuelta de la esquina. Oh, él tiene un flamante… Él maneja un Cadillac. Bueno, no pudiéramos… ¿Sabe algo? No podemos darnos el lujo de no recibirlo, porque él le puso los vitrales al edificio, Ud. sabe. Tenemos que recibirlo en la iglesia”. Es allí dónde Uds. se debilitan, hermano. Tendrá que pagar el precio igual que los demás.
Conozco una iglesia que aceptó a un miembro recientemente, y él era tan mundano al punto que no quería salir en público en la iglesia y confesar a Cristo. Y el pastor se lo llevó a la parte de atrás a la antesala y allí lo aceptó en la iglesia. Él lo debería de haber sacado del pie y haber salido por la puerta con él, es lo que debería haber hecho, o haber ido directamente al altar. Exactamente correcto.

41 Oh, hermano, cuando el predicador es un debilucho, tiene un boleto de comida en mente. Ud. debiera de tener la cruz en mente y a Cristo en mente. Al saber que Dios los hará pagar por sus viejas maneras afeminadas que están haciendo. Dios quiere hombres. Eso es correcto. El hombre no se mide por qué tan grandes son sus brazos o… El hombre se mide por carácter. Ciertamente. Grandes brutos con su marca. Yo vi a un hombre que pesaba doscientas libras [90.72 Kg. Trad.], que no tenía ni una onza de hombre en él. Pero el hombre se mide por carácter. También la mujer se mide por carácter. Y si nosotros somos hijos e hijas de Dios, ¿qué tipo de carácter debiéramos tener? Ahora, este es el problema.
Pedro dijo en el día de Pentecostés… Estos hombres dijeron: “Bueno, ¿cómo podemos entrar a esta Cena?”.
Pedro dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros”. No: Caminen al frente y estréchenle la mano al predicador. No: Suban y tomen la primera comunión. No, señor. No hay tal cosa escrita en la Biblia
Pudieran imaginarse leyendo en Hechos 2 de esta manera: “Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente el Doctor Obispo salió y dijo: Ahora, vamos a tomar la diestra de compañerismo de este hombre y le daremos… lo pondremos en la iglesia”. ¿Se imaginan? “Y como se cumplieron los días de Pentecostés…”; esa es la manera protestante. La manera católica: “Cuando se cumplió el día de Pentecostés, el sacerdote salió, el pecador vino al altar, sacó su lengua, se le puso una galletita, y el sacerdote se bebió el vino, lo recibieron —la santa eucarística. El Espíritu Santo”, en otras palabras. Eso no suena bien.

42 Pero la Biblia dice: “Y como se cumplieron los días de Pentecostés”, no vino por el camino o por detrás de la cortina: “pero vino un estruendo del cielo como un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados”. Y estaba tan caliente allí que el fuego comenzó a prenderse como lenguas. Esa es la manera para deshacerse de la cosa.
El Hermano Woods y Billy y yo caminamos hoy al lago. Y ese viejo lago en verdad que estaba saltando. ¡Oh, vaya! Déjeme decirle, esas olas estaban espumosas. Me encanta el agua; a mi Bautista le encanta. Así que, oh, cómo estaba saltando el agua. Y yo miré allá y el Hermano Wood dijo: “Mira, esa cosa está agitada”. Yo dije: “Está teniendo un avivamiento”. Él dijo: “¿Un qué?”. Él volteó a verme, y dijo: “Ahora, yo sé que usted es un Cheechako”. Un “Cheechako”, ese es un nombre indio para decir un novato en Alaska. Él dijo… Yo dije: “Seguro que tiene un avivamiento”. Yo dije: “¿No puede ver qué tan feliz está? Simplemente está batiendo las manos y saltando”. ¿Ve? Pero yo dije: “Hermano Woods, no tiene más agua que cuando está en perfecta calma”. Eso es correcto.
Bueno entonces, uno se pregunta, ¿por qué necesita Ud. un avivamiento? ¿Qué es lo que agita al agua de esa manera? Un viento estaba llegando. [El Hermano Branham sopla] Eso hace un avivamiento. Y cuando el Espíritu Santo viene como un viento recio y poderoso, trae un avivamiento. ¿Y qué le hizo el avivamiento al lago? Cada pedacito de basura que estaba en el lago fue arrastrado hasta la orilla.
Para eso es que necesitamos un avivamiento, es para sacar algo de la basura mundana de la iglesia del Espíritu Santo. Necesitamos un viento recio y poderoso viniendo del cielo. Algo de la basura mundana denominacional que entró con eso. ¡Whew! Vaya, quizá no debí decir eso. Pero aún digo que es la verdad. La Palabra de Dios. Tenga un avivamiento. Que las olas comiencen a saltar otra vez. Uds. verán todo este Max Factor quedándose sin negocio en lo que respecta a la iglesia Pentecostal entonces.

43 Y algunos de Uds. hombres sáquense ese espinazo de gallina y consíganse una verdadera columna vertebral de héroe y hagan que su esposa se enderece. Denle unas nalgadas a esa niñita de Uds. que anda corriendo por la calle y un hombre la insulta y luego usted va y quiere que arresten a ese hombre. A Ud. le deberían de dar la paliza. Es a usted, a usted hermano. Eso es correcto. Es a usted.
Usted debiera ser el gobernante de la casa. Dios lo hace a Ud. responsable por la forma en que permite que la niña se comporte. La deja que llegue de noche con el cabello todo desordenado y con un cigarrillo y pintura por toda su cara. Yo tengo dos. Yo no sé lo que ellas harán, pero una cosa, hermano, mientras yo tenga vida y una tabla de barril a la mano, yo haré mi parte. Sí, señor. Sí, señor. Yo creo que ellos deberían de…

44 ¡Si acaso se trata de hablar de los iletrados de Kentucky! Hermano, a todos ustedes todavía les falta mucho antes de compararse con ellos. Eso es correcto. Deje que una de esas muchachas llegue de esa manera y observe lo que esa pequeña madre con su sombrerito hará. Ella diría: “Ven para acá, con una vara de nogal, hermano”. Quiero decir, ella no saldrá de la casa en tres o cuatro días, porque no podrá hacerlo. Eso es correcto. Luego Ud. dice. “Ella está loca”.
Ellos dijeron la misma cosa de Elías sentado allá arriba con unos de estos cargadores de color llamados cuervos trayéndole algo de comer. Hmm, bebiendo todo el tiempo cuando quería, [Palabras no claras]… llenándose. Y allá estaban ellos mordiéndose las lenguas de dolor, sin nada que comer, y muriendo de hambre. La estaba pasando muy bien.
No sienta pena por estos individuos que están gritando y alabando a Dios y teniendo un buen tiempo y viviendo una vida santa. No sienta pena por ellos. Sienta pena por usted. Eso es. Es usted por quien uno necesita sentir lástima.

45 Ahora, Pedro dijo allí… Él dijo: “Ahora, ¿qué haremos si queremos recibir esto?”.
Él dijo: “¡Arrepentíos!”. ¿Qué es arrepentirse? Significa “Darse la vuelta”. Ud. se estaba yendo con el mundo, dese la vuelta y suba hacia Dios. Ahora, Ud. está mirando hacia abajo, mire hacia arriba. “¡Arrepentíos!”. Caminan con una cara así de larga: “Bueno, Dios le bendiga, yo llevo cuarenta años yendo a la iglesia”. Entonces arrepiéntase, mire hacia arriba, diga: “¡Aleluya!”. Allí está. Sí. Eso es lo que Ud. quiere hacer. Dese la vuelta, véase diferente. Eso es lo que Ud. debería de hacer.
“Arrepentíos, cada uno de vosotros”. Y no: sean rociados. No hay tal cosa en la Biblia. Ese es un dogma que Ud. sacó de la… antes de la reforma. La Biblia no enseña eso. Dice: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados y recibiréis una túnica. Porque para vosotros es la promesa”.
¿Por cuánto tiempo se van a estar repartiendo las túnicas? Hasta que se lleve a cabo la Cena de las Bodas. Eso es correcto. Oh, ¿es para los primeros días? No, hasta… “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos”. ¡Observe! “Para cuantos el Padre dé la invitación”. ¿Es eso correcto? “Para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. ¿Es esa la Escritura? Bueno, si Dios todavía está repartiendo las invitaciones, Él todavía tiene túnicas. ¡Gloria! Estoy muy contento esta noche por eso, ¿Uds. no?
¿Cómo? ¡Arrepentíos! Cambien su manera de vivir. Miren arriba hacia Dios. Dios tocó su corazón. Entonces, dese la vuelta y arrepiéntase, diga: “Sí, Señor”. Ya no siga mirando a la iglesia. Ya no siga mirando a la gente. Mírelo a Él. Arrepiéntase, mire para este lado. “Luego sea bautizado”, él dijo: “en el Nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Eso es lo que dice la Biblia. “Porque (citando la Escritura) para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
La Cena de las Bodas está vigente, Dios todavía está dando las invitaciones. Todavía…. Jesús es la puerta. “Yo soy la puerta”. Él todavía está parado allí y a cada uno que viene por Su invitación, Él le da una túnica. Qué cosa más asombrosa.

46 No hace mucho el Hermano Price acababa de regresar de Siam (y si el Hermano Tommy —no lo veo allá atrás, pero me imagino que está aquí en alguna parte —él estaba con él).
Y el Hermano Price me dijo en una Convención de Hombres Cristianos de Negocios, ante la audiencia, él dijo: “Hermano Branham”,… o, a la audiencia mejor dicho, discúlpenme. “Esa gente ni siquiera sabía distinguir entre la mano derecha y la izquierda. Nunca habían visto un periódico en su vida. No sabían que había un Eisenhower o un MacArthur o ninguna otra cosa. No habían visto algo como una puerta mosquitera. Pero deje que esa gente que era perfectamente pagana, y cuando reciben el Espíritu Santo, se comportan y hacen lo mismo que las personas en Chicago cuando reciben el Espíritu Santo”. Porque la misma túnica que se pone aquí se pone allá. “Para cuando el Señor nuestro Dios llamare”. ¡Aleluya!
¡Oh, hermanos, sacúdanse eso eclesiástico que tienen! Sacúdanse esa doctrina de iglesia lejos de ustedes. Regresen de nuevo a Dios. Eso es lo que la iglesia necesita esta noche.

47 La súper llamada está vigente. Las túnicas se están repartiendo. Dios está tomando de los gentiles un pueblo para Su nombre en estos últimos días, trayéndolos a través de campañas sanando a los cojos, ciegos, lisiados, y secos. Estos grandes almidonados ni siquiera vendrán. Ellos piensan que son mejores. Así que Jesús dijo: “Ellos no probarán Mi Cena”. ¡Aleluya! “Gustad y ved que es bueno Jehová”. Sabe a miel en la roca. Amén. ¡Oh, qué bueno es!
Yo lo he visto en la iglesia cuando la gente queda llena, una reunioncita de oración en alguna parte, hasta el punto que los niños aún se lamen con sus lenguas: tan rico hablando espiritualmente. Maravilloso. Seguro, es miel.

48 Me recuerda de un viajecito de pesca en una ocasión. Yo amo pescar. Y me encontraba muy arriba en la parte Norte en Maine… o, New Hampshire, el hogar del venado cola blanca. Hay mucha trucha de arroyo por allí, y estuve allá acampado como tres días en una tienda de campaña. Y yo tenía un viejo rifle oxidado calibre 22 recargado allí, pero yo estaba pescando. Y una mañana muy temprano, me alejé de mi pequeña tienda y bajé para cortar algunos palos para poder bajar la mosca en un buen agujero donde vi algunas buenas truchas. Pensé: “Conseguiré algunas truchas allí antes de la cena”.
Así que bajé temprano y estaba allá abajo cortando unas ramas. Y me quedé jugando por ahí, mirando estas truchas y lanzando pequeños bichos y viendo cómo los atrapan, y así sucesivamente. Y pensé: “Será mejor que regrese a mi tienda tal vez y tome un poco de desayuno”.

49 Así que, cuando regresé a la tienda, una madre osa y dos cachorros se habían metido allí. Deliberadamente la habían destruido a pedazos. Y allí estaban. Y un oso, no es lo que él se come, es lo que destruye. Él solo toma el tubo de una estufa y brinca sobre eso para oírlo romperse. Y él simplemente es travieso.
Y estos pequeños cachorros, nacieron en febrero, la madre no sabe nada al respecto, son solo una cosita pequeñita como un ratoncito cuando nacen. Y la madre está bien dormida. Pero ella produce leche para ellos hasta como a mediados de mayo cuando llega un deshielo, y luego el osito tiene un buen tamaño y la madre los ve y sale al exterior. Y luego a lo largo de esta época del año, alrededor de junio que es cuando fue esto, esos ositos tienen un muy buen tamaño: oh, algo se para en las cuatro, así de alto, parados como…

50 Así que me puse a mirar. Cuando subí, la vieja madre me vio, y así que llamó a sus cachorros y le dio una palmada en la oreja a uno de ellos y corrió. Y ella se fue para allá, y uno de los cachorros la siguió pero el otro no lo hizo. Así que arrulló… Tienen que saber, ellos tienen un pequeño tono como gorjeo, como pájaro. Si Uds. escuchan a un oso, él no actúa tan mal como la gente dice. Y ella estaba haciendo un pequeño ruido y estaba tratando de traer al otro cachorro. Bueno, yo vi a este otro cachorrito sentado dándoles la espalda. Y yo dije: “¿Qué le pasa a ese pequeñito?”.
Bueno, ella se comportó como si se fuera a regresar. Bueno, ella podía trepar mejor que yo. Así que yo no quería… No la quería matar (yo tenía un hacha en la mano) y dejar a esos dos huérfanos en el bosque. Así que pensé: “Aléjate de allí pequeño. Así que, vete allá con tu mami”. Pero no se iba. Él simplemente se iba a quedar allí sentado. Entonces, yo no sabía lo que él estaba haciendo. Y la madre gorjeó varias veces y seguía corriendo alrededor con este otro cachorro, y me di cuenta que se estaba poniendo nerviosa.

51 Así que pensé: “Veré que le resulta tan interesante al pequeñito que le llamó la atención, aún yo parado aquí, con una hacha en mi mano, (una pequeña hacha para cortar). Y yo dije: ”¿Me pregunto por qué no corre?“. Normalmente un oso sale corriendo. Pero caminé por el otro lado, y para mi sorpresa, estaba lo más curioso que he visto.
Ustedes saben, a mí me gustan los panqueques y la melaza. No sé si Uds. lo hacen así. Y me gusta mucha melaza en mis panqueques. Y yo soy Bautista, Uds. saben, y no creo en rociar; simplemente le vierto demasiado. Así que, siempre me llevo una cubeta grande de melaza. Y este osito había entrado allí y agarró mi cubeta de melaza, y le había quitado la tapadera. Estaba sentado de esta manera, abrazándolo completamente, remojando su patita allí dentro y lamiéndosela, de esta manera. Bueno, yo dije: “Aléjate de allí”. Y cuando él miró alrededor no me podía ver (Sus ojos estaban pegados por la melaza), él me miró de esa manera, volteó otra vez y comenzó a remojar su patita otra vez, hasta que limpio la cubeta.
Pensé: “Hermano, si acaso no es esa una reunión Pentecostal de antaño que él está teniendo, entonces nunca he visto una”. Metió su mano allí, la cubeta de miel cayó por su brazo de esa manera, simplemente empapado, sin ninguna condenación en lo absoluto. Sin temor, ni nada. La única cosa que está haciendo es empapándose. Con razón sabe a miel en la roca. Pero lo más extraño fue que, cuando finalmente vació la cubeta, se fue hacia donde estaba su mami, su hermanito y su mami comenzaron a lamerlo, obteniendo algo de la miel. ¡Oh, es maravilloso! Noten, qué maravilloso.

52 Ahora, cuando se repartieron las túnicas, y la gente vino por el camino, cada hombre que pasó por la puerta recibió una túnica. Así que, la Biblia continúa ahora, (para cerrar, por un momento). Noten, mientras continúa, la Biblia dice que la cena se preparó, y todos los cojos y lisiados y ciegos vinieron y se alistaron. Se pusieron una túnica y entraron. Y después de un rato, después que la gran mesa quedó lista, el rey mismo salió, el novio.
Y para su sorpresa allí estaba un hombre que no traía una túnica puesta. ¿Me pregunto qué era él? ¿Era un Presbiteriano? ¿Era un Pentecostal? Miren, él no traía una túnica puesta. Él solo estaba vestido con su traje ordinario de calle. Ahora, Jesús nunca lo llamó un diablo. Él dijo: “Amigo, ¿cómo entraste?”. Algo sí es seguro: Él no había entrado por la puerta. Si hubiera entrado por la puerta, se habría puesto una túnica. Pero se había trepado de otra manera. Había pasado por medio de su iglesia.
Ahora, tan cierto como estoy parado aquí, va a haber ese tipo de personas allá .Él debe haber venido por medio de la iglesia. Él debe haber venido por alguna teología hecha por el hombre, un estrechar de mano, el ser rociado, o algo así. Él no vino por la puerta. Si lo hubiera hecho, se habría arrepentido, habría sido bautizado en el Nombre de Jesucristo y habría recibido el bautismo del Espíritu Santo, exactamente como lo hicieron los apóstoles. Esa es la puerta por la que entraron. Esa es la puerta por la que deben entrar ustedes. Esa es la puerta a la que todos deben acceder. Porque Él es la puerta, Él es el Novio. Él se para allí y el Padre da las invitaciones, los llama, y Uds. vienen y Él les da una túnica para que entren.
Y todo hombre lo recibe de la misma manera. El bautismo del Espíritu Santo, viene directamente y recibe a Dios, acepta a Dios, se bautiza, invocando el Nombre del Señor; y el Espíritu Santo entra y lo llena, igual como ellos lo hicieron en el día de Pentecostés; de la misma manera.

53 Pero este hombre debió haber entrado por una ventana. Él entró sigilosamente. Ahora mire. Y cuando el rey, el novio, le dijo: “Amigo, ¿cómo entraste?”.
Eso mostró que hubo buenos predicadores del Espíritu Santo chapados a la antigua en el territorio. Puesto que él se enmudeció. Tal vez él se sentó en la reunión en Chicago, ¿ven? Él sabía mejor, y sabía ante Dios que no podía decir: “Nunca escuché al respecto”. Así que había estado en alguna reunión del Espíritu Santo. Él había visto al cojo sanar, al cielo, y había visto los grandes milagros de Dios, así que enmudeció.
¿Y qué fue lo que dijo Dios que hicieran con ese hombre?“. Atadlo de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes”.
Usted elija, amigo. Eso es el Evangelio. Esas son las propias palabras de Jesucristo. No era solo una parábola; era una profecía. Y un día será de esa manera. Por lo tanto, esta noche mientras las puertas están abiertas y las aguas están fluyendo libremente, y todo está listo, y el Padre toca en su corazón y dice: “Hijo, ya has jugado a la iglesia por mucho tiempo, es hora que te arregles”. Yo les aconsejo que vayan a la Puerta y se pongan la túnica y entren a la Cena.
Oremos.

54 Querido Dios, nada emociona más nuestro corazón que el oír Tu Palabra: “La fe viene por el oír, el oír, por la Palabra de Dios”. Te ruego, Dios, que este avivamiento que se está llevando a cabo en este momento… o, esta convención, se convierta en un avivamiento chapado a la antigua del Espíritu Santo la siguiente semana… siguientes días, mejor dicho. Oro que envíes tales bendiciones ungidas sobre las personas al punto que los cojos y los ciegos y los paralíticos y lisiados y mutilados sean sanados. Y que muchos de los que están postrados al lado del camino y en la calle hoy, sean traídos y que sanen no solo físicamente, pero que se les dé una invitación para que asistan a la Cena de las Bodas y reciban una túnica. Concédelo, Padre. Bendice…
Y si hay algunos de ese tipo aquí esta noche, Padre, que puedan saber ahora que Tú estás tocando en su puerta, la puerta del corazón, la mera puerta del alma. Y yo oro, Padre, que si hay algunos aquí en esa condición que nunca han venido a Ti ni han nacido de nuevo y que nunca han recibido el Espíritu Santo, yo oro, Padre, que Tú les pongas tal convicción en su corazón en este momento y ellos reverentemente levanten su mano a Ti y digan: “Por medio de esto, Señor, yo sé que estoy mal y quiero que Tú tengas misericordia de mí, y me des el manto de justicia del Hijo de Dios”.
Porque, Señor Jesús, frente a nosotros está una gran puerta oscura para cada mortal que está aquí esta noche, y en el mundo; es llamada la puerta de la muerte. Cada vez que nuestro corazón palpita, nos acercamos un paso más a esa puerta. Un día vamos a tener que entrar. Oh, Dios, hablando por mí mismo, Señor, yo quiero entrar por esa puerta con esta sola cosa: Me quiero arropar en el manto de Su justicia. Con la seguridad que lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él llame, Él me llamará de entre los muertos.
Querido Dios, concédelo solemnemente esta noche, el deseo de cada corazón, por cuanto sabemos que no conocemos cuántos latidos más tenemos antes de encontrarnos con la eternidad. Dales ese deseo en su corazón, y que ellos lo puedan expresar de la misma manera mientras les pido que levanten sus manos.

55 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, solemnemente en la Presencia de Dios, me pregunto si está Ud. sin una túnica esta noche. Si Jesús viniera, aunque Ud. es un miembro de la iglesia literal aquí en la tierra, pero nunca ha entrado por la puerta, nunca ha recibido la túnica de Cristo. No trate de pararse en su propia justicia, no se pare en su propia habilidad de la Palabra de Dios. Ud. pudiera ser un predicador maravilloso. Satanás puede ganarle predicando en cualquier momento. Él conoce más de la Palabra que lo que Ud. sabrá alguna vez. Ciertamente. Esos fariseos y saduceos, pues sabían más acerca de la Palabra de lo alguna vez sabrá cualquiera de nuestros académicos. Pero ellos no conocían a Jesús.
El conocer la Palabra no es vida. El conocer su catecismo no es vida. El conocer la doctrina de su iglesia no es vida. Pero conocerlo a Él es vida. ¿Lo conoce a Él? Desde que Él ha entrado en contacto con Ud., para darle una invitación, y Ud. recibe Su túnica, Su justicia. Dios no lo permita, no podría pararme en mi justicia; no tengo ninguna. Tampoco lo podría hacer usted. Tomemos Su justicia esta noche, y solo rindámonos a Él y dejemos que Él nos llene de Su justicia, el Espíritu Santo, luego trabaje para Él hasta que regrese otra vez.

56 ¿Está ese deseo en el corazón de alguien aquí que lo haga levantar su mano a Dios? Dios le bendiga, joven, que sea Ud. un ministro para Él. Dios le bendiga, y a usted, a usted, y a usted. ¡Oh, vaya! Solo miren las manos. Arriba en los balcones. Dios les bendiga allá arriba. Eso está bien. Levante su mano. Tal vez no se vea como mucho, pero el Ángel registrador lo escribirá tan cierto como estoy aquí parado. Dios le bendiga, mi hermano de color allá. Eso está bien. Levante su mano.
¿Hay una persona desobediente aquí que se ha salido del camino? Dios le bendiga por aquí, dama. ¿Alguien más? Dios le bendiga, mi hermano. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, jovencita, y a usted, a usted, dama. Eso está bien. Que se ha desviado del camino. Y al levantar su mano dice: “Jehová, Tú estás tocando mi corazón. Tu Palabra me está diciendo en este momento: Has estado equivocado. Nunca has recibido el Espíritu Santo, tu vida prueba que no lo tienes”.
A mí no me importa, tal vez Ud. habló en lenguas, tal vez saltó y gritó, todo eso va con ello. Pero a menos que Dios vindique eso, eso no tiene nada que ver al respecto. Yo he visto brujas hablar en lenguas e interpretar, y saltar y danzar y todo lo demás. Pero quiero decir, una verdadera vindicación del amor de Dios derramado dentro de su corazón. Después el hablar en lenguas y cosas está bien, cuando esa clase de vida lo respalda. Pero si Ud. tiene un temperamento y es egoísta, y de mente denominacional, y Ud. no quiere tener compañerismo con nadie más porque ellos no pertenecen a su iglesia, hermano, Ud. está equivocado. El Espíritu de Dios no haría eso. Ama a sus hermanos, en cualquiera iglesia que estén.

57 ¿Levantarían su mano a Cristo, alguien que no lo haya hecho? Diga: “Por medio de esto, Dios, perdóname por mi estupidez, y yo ahora aceptaré esa túnica, si Tú tan solo me la das”. Dios le bendiga. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga por allá. Sí, más. Dios le bendiga, dama, a usted, a usted. Abajo los que están aquí yo veo a uno. Alrededor por el lado de la mano derecha del balcón.
Si no lo han hecho mis queridos amigos, es posible que nunca volvamos a encontrarnos en este mundo, quizás tengamos que irnos de aquí sin volver a vernos. Pero que se escriba en los libros del cielo esta noche, y que el Ángel registrador lo escriba: He invitado a cada uno de ustedes para que reciba a Cristo, para que nazcan de nuevo. No he rehusado declararles todo el Evangelio, aunque a veces duele; pero digo esto: soy inocente de la sangre de hombres y mujeres. ¿Están listos para recibir a Cristo? Una vez más.
Venid, venid,
Si estáis cansados, venid al hogar;
(Oren, Cristianos)
Encarecidamente Jesús os está llamando,
Llamando, ¡Oh pecador, venid al hogar!

58 Mientras la música sigue tocando, ¿qué es un pecador? Uno que duda, un incrédulo. Pecado es incredulidad. Pero Ud. se puede ir, decir: “Yo pertenezco a la iglesia”. De lo que estoy hablando es: ¿Cree usted? Ud. no cree en lo sobrenatural, no cree en el bautismo del Espíritu Santo, Ud. es un pecador. La Biblia dice que usted lo es. “Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que lo buscan”.
Hace un tiempo estaba hablando sobre un mensaje como este: “Hay camino que al hombre le parece derecho (Un hombre piensa que está bien), pero su fin es camino de muerte”. Yo estaba tomando a una persona de la mano, y ellos pensaban que estaban bien, yo también, pero cuando la muerte los golpeó, sus ojos vidriosos de esa manera, y comenzó a gritar y a llorar. Fue muy tarde para entonces. Ellos se fueron. “Hay un camino que parece derecho”.
Así que si Ud. no está positivo de haber pasado de muerte a vida, el Espíritu de Dios está dando testimonio con el suyo… Un verso más, y mientras cantamos este verso, no a mí, no a alguien más. Todo rostro inclinado, ojos cerrados. Levanten su mano a Dios, digan: “Acuérdate de mí, Padre, quiero quedar registrado esta noche en el cielo, mi nombre, que te estoy buscando, quiero que me perdones de mis pecados estúpidos. Y quiero perdón y quiero el bautismo del Espíritu Santo. Levanto mi mano a Ti diciendo que lo acepto”.
Venid al hogar, (Dios le bendiga. Dios le bendiga.
Dios le bendiga. Eso está bien. Una docena o más).
Los que no están seguros, vengan al hogar;
Encarec… (¿Encarecidamente? El Padre
Les está dando una invitación esta noche)… está llamando,
Llamando, ¡Oh, pecador, venid al hogar!

59 Nuestro Padre Celestial, Tú viste las manos, cada una de ellas. Y sabiendo que estamos viviendo en un mundo natural y sobrenatural al mismo tiempo. Hay Ángeles congregados en este lugar. Cristo está aquí. Cada mano que se levantó, ellos están recibiendo la invitación del Padre. Él tocó en su corazón. Y Tú dijiste: “Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a Mí”. Sabemos que eso es verdad, Padre, y estamos tan agradecidos.
Ahora, a Tú manera, ¿les puede dar a ellos el bautismo del Espíritu Santo? Colócales la túnica de Cristo alrededor de ellos y que puedan pararse en Su justicia únicamente. Concédelo, Señor.
Bendice sus almas, y jóvenes levantando sus manos, llámalos al ministerio, Señor. Que vayan por los vallados y caminos y zanjas; que saquen a los cojos, lisiados, y ciegos. Concédelo, Padre. Hasta que nos encontremos todos en aquel día, te alabaremos.
Ahora, Tu Palabra dice: “El que oye Mi Palabra, y cree en Él que Me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio; mas ha pasado de muerte a vida”. Concédelo, Señor, que puedan vivir una vida pacífica y feliz, amando y sirviéndote, y produciendo los frutos. Concédelo, Señor, hasta que nos encontremos en ese gran día. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

60 Dios les bendiga. Muy feliz de tener este tiempo para platicar con ustedes y pequeño compañerismo más tarde esta noche que nunca, cuando yo estaba… Los muchachos y demás les tocó conducir por casi trescientos millas [482 Km.] esta noche.
Ahora, ¿cuántos se sienten muy bien? Solo diga: “El Señor simplemente me está bendiciendo y yo me siendo muy bien”. Gracias. Me siento muy bien con ustedes.
Ahora, hay muchos aquí por los que hay que orar. ¿Cuántos están en el edificio para que se ore por Uds.? Veamos su manos… que quieren que se ore por Uds., levanten sus manos por todas partes, en los balcones y por todas partes que desean oración. Oh, hermanos, si Ud. está en alguna parte para ver el trabajo que tiene uno a la mano ahora.

61 ¿Cuántos creen que Jesús ha resucitado de los muertos? Si Jesús ha resucitado de los muertos, Él haría la misma cosa hoy que hizo cuando Él estuvo aquí, si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿Lo hará Él? ¿Creen que Él lo hará? Cuando Jesús estuvo aquí, ¿reclamó Él ser un sanador? Observe ahora. No. Él reclamó que no era el sanador. ¿Es eso cierto? “No soy Yo el que hace las obras, es Mi Padre que mora en Mí”.
Ahora, ¿creen Uds. que Dios estaba en Noé? ¿El Espíritu de Cristo en Noé? Seguro. ¿Estaba en Abraham? ¿En Isaac? ¿En José? ¿Estaba en David cuando él miró sobre Jerusalén, siendo destronado y rechazado, y que lloró? ¿Y el Hijo de David vino varios cientos de años después y lloró sobre Jerusalén también? Ese era el Espíritu de Cristo en David.
Pero entonces estaba en una porción, como profetas y así sucesivamente. Pero cuando viene en Cristo, Él era la plenitud de la Deidad corporalmente. En Él habitaba todo. Dios estaba en Cristo. Cristo era Dios. Cristo era un cuerpo humano de Jehová Dios. Dios y Cristo eran uno. Y Dios estaba en Él reconciliando Consigo al mundo. Así que Él tenía el Espíritu sin medida. Él no hizo nada, dijo, excepto lo que el Padre le mostró.
Ahora, Él conocía los secretos de los corazones. Él podía percibir sus pensamientos, y todo eso. Y entonces Él sanó a los enfermos así como el Padre le mostró. ¿Acaso sanó Él a todos con los que entró en contacto? No. Unh-uh. Solo como el Padre se lo mostraba, Él dijo. San Juan 19… o, 5:19, Él dijo: “Yo solo hago como… De cierto, de cierto os digo, no hago nada de Mí mismo… el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo, sino lo que el Padre le muestra al Hijo, eso hace el Hijo igualmente”.

62 Ahora, hay unas tarjetas de oración que se repartieron. Y hay desconocidos entre nosotros que nunca han estado en una reunión. Ahora, amigos, no somos sanadores. No van a escuchar al Hermano Osborn, o no van a escuchar al Hermano Tommy Hicks, o al Hermano Ogilvie, a ninguno de ellos diciendo que son sanadores. No lo somos. No, señor. Ellos son hombres buenos. No dicen que son sanadores. Ellos dicen que Dios los envió a orar por Sus hijos enfermos. Eso es lo que hacemos.
Ahora, pero nosotros no hacemos… Ahora, se les fue dado un don. Ahora, el Hermano Osborn es un maravilloso orador. El Hermano Tommy también es un orador, y ambos con una fe verdadera, en verdad se toman de la fe. El Hermano Ogilvie de la misma manera. Y así que ellos se toman de Dios. El mío es un don profético, que ve, que predice. Y por lo tanto esa es la diferencia. Pero todo es el mismo Espíritu.

63 Ahora vamos a llamar unas tarjetas de oración… ¿Del 1 al 100 en cuál letra? ¿Qué? Q´s. ¿En dónde empezamos anoche, del 7 para arriba hasta el… 15 o 20? Vamos a comenzar esta noche del 25. Q.25. ¿Quién tiene Q-25? Levante su mano. Muy bien, vayan para allá por favor. Muy bien. Billy, si puedes ir para allá solo un momento. Ahora, quiero que todos estén muy reverentes.
Ahora, si hay alguien que siente que se tiene que ir en los próximos diez minutos o quince, yo me iría en este momento para no estorbar… ¿Qué dije? 25. Ahora, quiero que haga esto. Ahora, si usted se tiene que ir, si en verdad se tiene que ir…
[Espacio en blanco en la cinta]

64 Manifestación y todo lo que Él fue, Él lo es hoy. ¿No creen Uds. eso? Ahora, si Él regresa a esta audiencia… Ahora, quiero que sepan, este pequeño don que Dios me dio, y yo lo aprecio, puesto que yo no soy un predicador, soy Su siervo, ¿ven? Y yo no opero eso, Ud. mismo lo hace. Es su fe que hace eso, yo no tengo nada que ver al respecto. Solo soy yo rindiéndome al Espíritu Santo.
Ahora, miren, había una mujer que tenía un flujo de sangre en una ocasión. ¿Cuántos creen que Dios estaba en Cristo? Seguro. Muy bien. Una mujer con un flujo de sangre se acercó y tocó Su vestidura y se regresó y se escondió y aún negó que ella lo hubiera tocado a Él. Y Jesús dijo: “Alguien Me tocó”.
Pedro dijo: “Todos te tocan. ¿Por qué dices eso?”.
Él respondió: “Pero Yo me debilité”. Virtud salió de Él. Y Él miró alrededor; todos lo negaron. Y esa fuerza hacia donde iba, iba directamente con la mujercita y se le dijo a ella. ¿Es eso correcto?
Ahora, ¿qué era eso? Jesús no sabía. Él era un hombre en carne humana. Él era un hombre. Pero la mujer tocó a Dios a través de Cristo. ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, Uds. tóquenlo a Él de la misma manera.

65 Ahora, el cuerpo corporal de Jesús está sentado a la diestra de Dios en la Majestad en las alturas, como ofrenda por el pecado. Y luego el Espíritu que estaba en el cuerpo ha regresado en oficios predestinados y preordenados en la iglesia, y usted toca a Dios de la misma manera a través de estos cuerpos, que no están en su propio ser, no son dignos, claro que no. Pero ellos no se paran en su propia justicia; se paran con el manto del Señor Jesús, en Su justicia, para declarar Sus obras. ¿Ven lo que quiero decir? Muy bien. Ahora, tengan fe.
Ahora, son ustedes quienes logran esto. Jesús hacía solo como el Padre le mostraba. Ahora, si Dios hace eso, si regresa esta noche antes de pasarle el servicio a nuestro querido amado hermano evangelista que va a continuar la reunión, ¿Cuántos de Uds. dicen solemnemente: “Con todo mi corazón, yo lo creo; si Él lo hace otra vez esta noche, yo lo creeré con todo mi corazón y lo aceptaré?”. Veamos sus manos. Por todas partes ahora, delante de Dios. Dios les bendiga. Muy bien.

66 Ahora, Hermano Wood, es… Sí. Antes que se me olvide, voy a pedir oración por estos pañuelos.
Padre Celestial, Tú conoces a la gente que mandó estos pañuelos esta noche, oro mientras pido de Tus bendiciones. Me doy cuenta Señor, que no es mucho, pero ¿pudieras recibir la pobre oración de Tu siervo indigno, y sanarías a cada uno que estos pañuelos están representado? Permite que cuando vayan a esos niñitos enfermos y a papá, y a mamá, y al hijo, la hija, yo oro, Padre, que Tú sanes a cada uno de ellos, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

67 Ahora, ¿se van a quedar todos Uds. conmigo y van a orar? Ahora, miren, esto es difícil, amigos. Me imagino que todos Uds. que están aquí son Cristianos, espero que lo sean, ¿ven? Si Ud. no lo es, debería serlo. Pero ahora, Dios viene en Su Palabra, vindica Su Palabra. Ahora, quiero que sean muy reverentes, así como si tuvieran mucho tiempo. Y Uds. no querrán estar nerviosos. Luego Uds. molestan, molestan a alguien más y todos Uds. son una parte de Dios, ¿ven? Es el cuerpo en movimiento. Si esta mano está dolida y tiene un calambre, ¿cómo pudiera esta mano trabajar bien? ¿Ven? Todo tiene que estar en unidad y quietud como lo fue en Pentecostés. Todos con la expectativa de que algo va a suceder.

68 Ahora, da la casualidad esta noche, que este es un momento muy destacado otra vez de dos personas encontrándose como lo hicieron en el tiempo de la Biblia. Yo creo como lo dije la otra noche, la razón por la que Micaías tenía la verdad, contra cuatrocientos profetas es porque él tenía la Biblia, la Palabra de Dios. Él se quedó con la Biblia. Y todo tiene que estar exactamente con la Biblia. Si no es así… Yo no digo que Dios no pudiera hacer algo que… pero yo creo sencillamente lo que Él dice y eso es suficiente para mí, ¿ven?

69 Ahora, aquí está una mujer, una dama de color. Siendo yo un hombre blanco. Y aquí viene ella subiendo hasta aquí esta noche. Yo nunca he visto a esta mujer en mi vida. Me imagino que somos desconocidos el uno al otro. ¿Lo somos, dama? ¿Me conoce? [La mujer habla con el Hermano Branham] Esta mujer dice que hace cuatro años ella vino a la iglesia de Filadelfia, y que era solo una cosita pequeñita como así, comida por el cáncer, y que yo oré por ella; y mírenla ahora. ¿Acaso no es ese un testimonio maravilloso? Dios la bendiga.
Pero ahora, cómo es que probablemente en cuatro años, probablemente he orado por muchos, muchos cientos de miles de personas desde entonces. Y al venir usted a la plataforma, y especialmente si la unción viniera esta noche, y me impactara, ¿saben que para mañana, saben cuál es la única manera que tengo de saber lo que yo les dije? Cuando esas grabadoras que están allí… Véanlas grabando, ¿las ven allí? Cuando me vuelven a tocar esas cintas me doy cuenta de lo que dije, ¿ven? Pero el conocerla a usted, o el saber porqué está usted aquí, yo no lo sé, ¿verdad que no? No lo sé, no. No sé ni una cosa al respecto.

70 Y luego hay una mujer de color, un hombre blanco. Una vez eso sucedió cuando Jesús iba bajando a Jericó. Y Él tuvo necesidad de pasar por Samaria. Me pregunto por qué. Yo creo que el Padre lo envió allá arriba, ¿no creen Uds.? Porque los pasos del hombre justo con ordenados por Dios, y dictaminados por Dios.
Ahora, Jesús sube allá, así que Él despacha a Sus discípulos. Y una mujer samaritana… Y había una gran segregación en aquellos días igual como lo es hoy, entre las diferentes razas. Pero Jesús le dijo rápidamente: “No hay diferencia, todos somos uno”. El país donde fue criada usted, el país natal de donde viene usted, allá en el Sur, en África, hace calor allá y oscurece la piel. Yo vengo de arriba de un país anglosajón donde hace frío y nos emblanquecimos, pero todos somos… Nos podemos dar transfusiones de sangre uno a otros. Somos iguales. Dios hizo de todas las naciones, una sangre. Eso es correcto.

71 Y solo sucede que esta noche el mismo cuadro se invierte y viene de nuevo, ¿no es así? Aquí está un… Y así que Jesús le dijo a la mujer cuando ella salió… Ella era una mujer de mala fama, creemos eso. Y Jesús le dijo —sin conocerla a ella, nunca la había visto en Su vida— Él dijo: “Dame de beber”.
“Pues”, ella dijo: “No es costumbre que los judíos le pidan a los samaritanos tal cosa. No tenemos trato entre nosotros”. Miren, lo racial, la segregación. Y Jesús dijo: “Pero si tú supieras con quién estás hablando, Me pedirías a Mí de beber”. Y Yo te traería agua, te daría agua que tú no vienes aquí a beber“.
La conversación continuó un rato. ¿Se han puesto a pensar para qué estaba Jesús llevando esa conversación? ¿Lo ha pensando alguna vez la audiencia? Ministro, ¿se ha puesto a pensar por qué Él habló con ella? Ahora, aquí está mi propia creencia: Yo pienso que Él estaba contactando su espíritu, ¿ven? Porque sé que funciona de la misma manera aquí, ¿ven? Contactando su espíritu.
Y tan pronto como Él contactó el espíritu de ella, encontró en dónde estaba su problema, y le dijo qué era su problema. ¿Es eso correcto? El problema que tenía. Y Él dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Él dijo: “Eso es correcto. Tienes cinco, y el que ahora tienes no es tu marido”.
¿Y qué fue lo que dijo ella? Ella dijo: “Señor, yo percibo que Tú eres”, ¿un qué? “Profeta”. Ella dijo: “Ahora sabemos”, nosotros los samaritano: “Sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas. Él nos dirá estas cosas. Pero, ¿Tú quién eres?”.
Él dijo: “Yo soy Él, que habla contigo”. Y ella dejó caer su cántaro y se fue corriendo a la ciudad.

72 Esa era la señal del Mesías. ¿Es eso correcto? Cualquiera que ha leído el capítulo 4 de San Juan, ¿es eso cierto? Cualquier que haya leído el capítulo 1 de San Juan cuando vino el judío a Jesús y Él dijo… “He aquí un israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Dijo: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi”.
Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”. ¿Es eso cierto?“.
Si esa era la señal Mesiánica para el judío, la señal Mesiánica para los gentiles… o, para la samaritana, ¿qué será para los gentiles? Ahora, Dios en estos últimos días está tomando a los gentiles para Su Nombre. Un samaritano era mitad judío, mitad gentil. Muy bien. Pero ahora, ¿qué viene siendo para nosotros? Será la misma señal, si el Mesías es el mismo. ¿Creen Ud. que Él lo es? ¿Dice la Biblia que Él lo es? “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Las cosas que Yo hago, un poquito y el mundo”, es este almidonado: “ellos no Me verán más. Ellos no prestarán atención, no se quedarán sentados el tiempo suficiente para escuchar. Ellos no Me verán más, empero vosotros Me veréis, porque Yo, (Pronombre personal) estaré con vosotros, en vosotros, hasta el fin del mundo”. Ahora Él mismo se le tiene que manifestar a usted, así como lo hizo con esa gente en aquellos días, o Él no es el mismo Jesús. ¿Es eso correcto? Ahora, Él no sana, la sanidad ya fue dada en la propiciación en el Calvario. Es para hacer subir la fe de la persona a ese lugar. ¿Es eso correcto? La sanidad y la salvación fueron compradas allí mismo. La única cosa que nosotros podemos hacer es apuntar a la gente hacia allá. Dios puso dones en la iglesia por fuera de Su Palabra para que le apuntara a la gente hacia allá. La… La Palabra lo declara. Ahora hermana, al momento de hablar con usted, ahora si el Señor Jesús, después de hablar con usted, me hace saber, o me dice o usas mis labios para decirle el motivo por el cual está usted aquí o algo por el estilo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, Ud. tendría que saber que viene de alguna fuente espiritual. ¿Es eso cierto? ¿Creerá la audiencia eso? Bueno entonces, siendo usted un ministro del Evangelio, y usted me conoce desde hace cuatro años de todos modos, y yo, hasta donde sé yo amo al Señor Jesús con todo mi corazón. ¿Cree que sería el Señor Jesús trabajando a través de Su siervo indigno hablándole a usted, tratando de captarla? Tal vez tenga Ud. un problema financiera, pudiera tener un problema doméstico, yo no sé para qué está usted aquí, pero Él sí. Ahora, póngase usted en mi lugar. ¿Quiere alguno de ustedes, ese escéptico, quiere subir y tomar mi lugar? Venga. Díganos, si usted es un escéptico y no cree que sea el poder de Dios. Suba e inténtelo. Es bienvenido. Yo les pregunté eso una vez en la India. Yo hice esa pregunta una vez en el África. Pero ciertamente, yo no sé nada de la mujer. Pero Él sí. Pero si Él mismo me revela aquí en la plataforma ante esta gente, entonces es una vindicación que Él ha resucitado de los muertos y que Él es el mismo. Ahora, estoy titubeando, ciertamente. Estoy esperándolo a Él, estoy esperando la visión. Yo no puedo conocer a la mujer, y yo no puedo decir ni una cosa, si Él no me habla, yo… yo no puedo decir nada. Pero una vez que Él inicia la unción, entonces está bien. Porque yo he estado predicando y amablemente tratando de rendirme ahora y hablar con usted, pero, gloria al Señor, Él está aquí.

73 [Espacio en blanco en la cinta]… audiencia puede todavía escuchar mi voz, la dama parece alejarse de mí. Y ella tiene un problema en su costado. Y eso está en su costado izquierdo. Y ella… Y también la veo como asfixiándose, o algo. Es cuando se acuesta especialmente. Es en su problema de corazón que le está causando tener esa condición cardíaca. Eso es verdad.
Sigo viendo a alguien más que viene a usted. Yendo en una visión. Es otra persona por la que usted quiere que se ore. Ud. me quiere pedir oración por una persona. Es alguien que tiene algo mal en su pie. Es un problema en el pie. Heridas en su pie. Exactamente. Eso es verdad. ¿Cree Ud. que Jesús está aquí? ¿Creen Uds. que Jesús está aquí? Venga para acá, mi hermana.
Padre Celestial, Tu bendito Ser está aquí tan cerca, nosotros mortales tenemos el privilegio de estar viendo aquí Tu Espíritu en pruebas infalibles, moviéndose entre Tu pueblo. Oro a Ti, Padre celestial, que tengas misericordia. Y si Tú sanas a esta mujer que una vez estaba carcomida por el cáncer, qué insignificantes son estas cosas. Entonces, Padre celestial, la Palabra ha dicho: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Y esto hago en el Nombre de Jesús. Amén.
Que el Señor la bendiga, mi querida hermana, y le conceda las bendiciones de Dios.
Ahora, allá en la audiencia, quiero que crean. Uds. sin tarjetas de oración, Uds. que no tienen tarjetas de oración comiencen a creer, orando que el Señor los visitará. Crean con todo su corazón.

74 Ahora, me imagino, dama, que somos desconocidos el uno del otro. Muy bien. Ahora, aquí la escena cambia. Esta es una mujer blanca. Ahora, aquí estamos parados por primera vez en la vida. Pero Jesucristo, el Hijo de Dios, nos conoce a ambos.
¿Están creyendo en verdad? Solo tenga fe ahora. Algo sucedió en la audiencia; no lo capté muy bien. Ahora, si Uds. solo se mantienen orando. Sigan creyendo. Seguro Dios está aquí para sanar aquellos que desean ser sanados.
Ahora, la dama que está a mi lado, yo solo… Ud. no tiene que voltear a verme ni nada, pero yo solo quiero hablar con usted. Siendo un desconocido para usted, por supuesto, solo Dios la conoce, yo no. Pero si Dios me habla aquí y me deja saber algo de usted o porqué está usted aquí, ¿lo creerá con todo su corazón? ¿Y aceptará a Cristo como su proveedor para cualquiera que sea su necesidad? Muy bien, que Él se lo conceda.
Usted está preocupada por un crecimiento. Y ese crecimiento está en su pecho. Y está en su pecho izquierdo. Eso es correcto. Ud. es esposa de un ministro también. Ud. no es de esta región; usted es de otro estado, el estado de Missouri. Yo creo que de la pequeña ciudad llamada Sullivan, o algo como eso. Usted está orando por alguien más también. Esa persona tiene un tumor, por el cual está usted orando. Su nombre es algo como Garner, o algo como eso, ¿no es así? Ahora, ¿cree Ud. al Señor Jesús? Eso es correcto. Ahora, Él supo quién era Pedro, es así como yo sé quién es usted. Ahora, ¿lo acepta para todo lo que usted vino aquí buscando? ¿Puede acercarse ahora, para que pueda pedir de Su bendición?
Ahora, Padre Celestial, la mujercita prácticamente está fuera de sí en este momento por esta gran proyección del Espíritu Santo moviéndose en ella, y se da cuenta que el hombre no puede hacer estas cosas, que eso viene solamente de Dios. Yo pongo mis manos sobre la mujer, no recuerdo en este momento lo que mostró la visión, pero cualquiera que sea su deseo, Padre, oro que Tú se lo concedas. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana.

75 Muy bien, puede traer a su próximo paciente. “Si puedes creer”, dijo nuestro Señor Jesús: “Todas las cosas son posibles”. ¿Creen Uds. eso?
¿Cómo está, señor? Hay una línea viniendo de esta mujer, de esta mujer, a este hombre. Espíritu. Ojalá lo pudiera explicar, no puedo. No es para que se explique. La dama tiene una especie de problema cardiaco, asfixia. Sí, eso es correcto. Este hombre también. El diablo está tratando de salirse con la suya en eso, miren, pero él no puede hacerlo. Ud. tiene una ruptura también, ¿no es así, hijo? Por cierto, Ud. es un predicador, un predicador Pentecostal. ¿Quiere que le diga a qué iglesia pertenece? Asambleas de Dios. Vaya creyendo, mi hermano. Los ha dejado a ambos. Amén. Así que el Señor le bendiga.
Tenga fe en Dios. No dude. “Si puedes creer”.

76 Damita, sentada en la misma fila de la dama que acaba de ser sanada, usted está orando allí abajo por su nieto. Lo vi parado frente a usted. Él está sufriendo de una condición asmática, como tosiendo en su garganta. Y él tiene fiebre del heno también, eso le molesta. Eso es verdad. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Tome ese pañuelo que usted levantó a Dios y póngalo sobre el niño. Tenga fe, no dude. “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.

77 ¿Cómo le va, señor? Nunca lo he visto en mi vida, señor. Soy un total desconocido para usted. Se da cuenta que está entrando a algo que no es su hermano, ¿verdad? Sabe que está entrando en Su Presencia, y no de un hombre. La presencia de un hombre no lo haría sentirse de esa manera. Pero es Él.
Ahora, Dios es un sanador. A usted le dieron una tarjeta de oración, suba para acá. Mire, esa gente no subió para acá: ellos no tenían una tarjeta de oración. La única cosa que usted tiene que tener es fe. Ahora, si Dios me permite saber porqué está usted aquí, ¿lo aceptará? Si yo pudiera ayudarlo y no lo hiciera, yo sería un bruto. Pero yo soy su hermano. Yo soy su hermano Cristiano, un siervo del Señor Jesús. Por un don Divino yo pudiera ser capaz de ayudarle a tener fe para aceptar al Señor Jesús, para que le dé lo que usted quiere. Si Él me deja saber lo que usted quiere, entonces ¿aceptará lo que usted me va a pedir?
En primer lugar, usted me va a pedir que ore por usted por una condición nerviosa. Usted es muy nervioso. Eso es correcto. Pero Ud. tiene una gran carga. Correcto. ¿Cree Ud. que ella se pondrá bien? ¿Cree Ud. que Dios la restaurará de nuevo, la pondrá en su mente cabal y la restablecerá? Usted la trajo a casa, ¿no es así? De una institución, a su hija. Y ella está como una maniática, usted no puede hacer nada por ella. Tiene que regresarla. Esa es la condición en la que se encuentra en esta hora. Pero, ¿creerá usted, mi hermano? Si Ud. lo cree… si usted lo cree con todo su corazón, puede ir y encontrar a la niña como lo ha creído. ¿Lo hará?
Padre Celestial, oro que Tus bendiciones sean sobre esta petición. Concédelo, Señor Dios. Te pido solemnemente esta bendición, Señor, para Tu gloria; y en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, lo pido. Concédelo, Señor, Oh Dios, concédelo para Tu gloria. Amén.
Dios le bendiga, señor. Que encuentre tal como lo ha creído.

78 Usted levantó su mano muy en alto allá, dama, por todo este lado al final de la hilera. Ud. tiene artritis. Ud. tiene trae una corbatita. La vi tratando de levantarse de la cama, tiesa por la mañana. Dios la vio también, levante su mano. ¿Puede creer? Que el Señor Dios le bendiga, hermana.
Vi que la visión se pasó con la siguiente dama; ella está orando también. Ese problema rectal la dejará, dama, si cree en el Señor Jesús. ¿Lo hará?
La dama sentada al lado suyo tiene un problema de los pies. Eso es correcto, dama. ¿Creerá en el Señor Jesús también? Muy bien. Ponga su mano en la siguiente dama con problema cardíaco, la dama anciana con el sombrerito redondo. Y usted crea por ella, y después todas pueden sanar. ¿Lo cree usted? Hagamos una oración por ustedes.
Nuestro Padre Celestial, oramos que en el Nombre de Cristo que Tú sanes y restablezcas. Concédelo, Dios bendito y eterno, para Tu gloria. Y concede estas bendiciones sobre toda la audiencia. Yo oro que Tú concedas esto, Padre, Y que Tus bendiciones eternas reposen. En el Nombre de Jesucristo lo ruego. Amén.
Qué si solo le digo, hermana, que Dios le concedió su petición mientras estaba sentada allá. ¿Tomaría mi palabra para eso? Baje de la plataforma creyendo. Dios le bendiga.

79 Oh, ¿no es Él maravilloso? Dios es maravilloso. Él puede sanar a lo sumo, ¿no es así? Restablecer, sanar. Diabetes, cualquier cosa no hace ninguna diferencia para Él, ¿verdad? Él lo puede hacer. Y cuando el doctor opera y provoca algo y que no sana, tal como han estado sus pies durante todo este tiempo, Él la puede sanar. ¿Lo cree, hermana? [“Sí, lo creo”] Entonces vaya y reciba su sanidad en el Nombre del Señor Jesús. Amén. Tenga fe en Dios.
¿Cree usted? ¿Está creyendo toda la audiencia al Señor Jesús? ¿Cuántos de los que están allá están listos para creer en este momento? Él es hermoso, dulce, amable. Solo tenga fe.

80 ¿Qué de ustedes que están en las sillas de ruedas en aquel lado? ¿Qué piensan al respecto? ¿Lo creen ustedes? Miren para este lado y crean. En cualquier parte del edificio, arriba en la audiencia, por todas partes. Miren, vivan, crean. Miremos las sillas de ruedas por un minuto. Yo no pudiera sanarlos. Aunque ustedes no pueden esconderse. Su Espíritu está aquí.
Veo a una dama que tiene una sombra negra suspendida sobre ella. Una dama canosa sentada en una silla de ruedas. Ella tiene cáncer, muy grave. Eso está en los pulmones también. Ella está en una terrible condición. Y, dama, pero algo mayor que eso yo veo otra sombra negra siguiéndola. Ud. necesita a Jesús como su Salvador. Ud. nunca se ha convertido, y necesita a Cristo como su Salvador. ¿Lo acepta ahora como su Salvador? ¿Haría eso? Entonces levántese de esa silla de ruedas y tómela y salga empujándola por la puerta y vaya a casa y sea sanada [Palabras no claras] sus pecados le sean perdonados. Vaya en el Nombre del señor.
Mientras están de pie, ¿creerán al Señor Jesús? Levanten sus manos a Él, solo… Yo reto su fe.

81 Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, y Dador de todo don, yo vengo a Ti, Señor. Oh, Dios, ¿cómo puede la gente detenerse en incredulidad justo en este momento? Manda Tu Espíritu Santo, aviéntale a esta audiencia el bautismo del Espíritu Santo y que Él aliviane este edificio. Que Él ahora condene y aleje cada espíritu de duda, toda la oscuridad. Y que Satanás los suelte.
Señor, sé que Tú estás aquí, y la única cosa que está evitando que esta sea la noche más grande que ellos hayan visto es esa pequeña incredulidad colgando sobre ellos. Yo reto esa incredulidad. Yo la reto por la Palabra de Dios. Yo la reto por el Espíritu Santo. Yo la reto en el Nombre de Jesús. Sal de este edificio, deja a esta gente, en el Nombre de Jesús sal de ellos. Y que cada uno sea perfectamente sanado y se recupere, levantándose de esas camillas, sillas, y caminando en el Nombre del Señor Jesucristo y para Su gloria.


Mensaje extraido de Messagehub