OBRAS DEL MENSAJE


Un Manto de Segunda Mano
Brooklyn, New York, E.U.A.
56-1206
1 Solo mantengámonos de pie por un momento. Nuestro Padre celestial te damos las gracias por el privilegio que tenemos de estar juntos reunidos una noche más de este lado la venida del Señor. Que vivamos y actuemos esta noche, y hagamos y aceptemos como si esta fuera la última noche, concédelo Señor.
Si hubiese alguien aquí que no te conoce en el perdón de los pecados, el Espíritu Santo no ha llenado sus vidas hasta este momento que esta sea la noche que ellos te reciban, concédelo, Señor.
Y también, cada persona enferma y afligida sea sana de sus enfermedades esta noche y que muestra Tu gran mano para sanar al enfermo y salvar al perdido. Concédelo, Señor, porque te lo pedimos en el nombre de Tu Hijo amado Jesús. Amén.
2 Pueden tomar asiento, estoy tan contento por el privilegio de volver a la iglesia en esta noche. Creo que una vez fue dicho: “Yo me alegre con los que me decían a la casa de Jehová iremos”. Y este es un privilegio y es raro para todos nosotros, de juntarnos para servir al Señor Jesús. Y ahora. Creo. El ingeniero de esto aquí puede… Espero que este hablando muy fuerte. ¿Pueden oírme bien? ¿No pueden ir por allá ¿Podría subirle solo un poquito más? Quien quiera que esté detrás del panel de control de ingeniería para estos micrófonos. Si pudieran.
Yo no hablo demasiado alto y supongo que a veces es difícil para escuchar. ¿Está mejor? ¿Pueden oír ahora mejor? Eso está bien. ¿Está bien arriba en el balcón? Eso está bien. Muy bien.
3 Ahora, nuestro amigo Mattsson-Boze estaba hablando esta tarde, y camino acá esta noche me dijeron que él había predicado un maravilloso mensaje, así que Uds. el pueblo que estaban aquí, tuvieron el privilegio de oír el mensaje, y entonces oramos confiando posiblemente mañana en la tarde estarán para oír su mensaje otra vez. Creo que sus servicios comienzan alrededor de las dos o tres en punto o algo así. Probablemente ya lo han anunciado.
José, como yo lo llamo, lo conozco de hace mucho tiempo, y yo sé que él vive lo que predica, eso es el asunto principal. Saben yo preferiría que me vivan un sermón a que me prediquen uno. Es muchísimo mejor vivirlo que predicarlo. Se requiere un genuino siervo de Dios para vivir un sermón, pero la mayoría de las personas que predican, aparte de mí, tal vez predique uno ocasionalmente.
4 Así que estamos confiando para que el Señor bendiga a todos en esta noche. Acabo de escuchar que el hermano Jack Coe todavía no está muy bien. Indudablemente oraré para que el Señor sane al hermano Jack Coe, creo que el hermano Jack como muchos de Uds. lo conocen (como luce hoy), pero cuando lo vi por primera vez, él era un jovencito muy delgadito. Y él…
Yo estaba en San Antonio Texas. Y él era el muchacho más curioso que alguna vez haya visto cuando él no podía entender los llamamientos y cosas de Dios. Entonces una noche afuera en la carretera, él dijo: “Quiero preguntarle algo”. Ellos me acaban de sacar de la plataforma, y por su puesto es cuando la unción se va, no esta tan mal mientras eso está ahí o cuando uno está fuera de ella. Pero es entre las veces que esta actúa. Cualquier conoce la Escritura sabe lo que significa.
5 Y el señor Kidson, y unos pocos hermanos me estaban sacando del lugar, y el hermano Jack dijo: “Diga, dígame cual es el problema aquí con esta mujer y le creeré”. ¿Ven?
Yo dije: “Señor, el Señor no obra de esa manera”. Yo dije: “Él no…”. Fue en una ocasión que dijeron: “Bájate de esa cruz, y te creeré”. Fue en una ocasión que se dijo: “Convierte estas piedras en pan, y te creeré”. En una ocasión colocaron un trapo sobre Su rostro y le golpearon en la cabeza, y dijeron: “Dinos quien te golpeo, y te creeremos”. Yo dije: “Dios no obra de esa manera”.
El dijo: “Señor, yo solo soy curioso”.
Yo dije: “Eso está bien. Mira, la mujer que tienes tiene un tumor por un costado”. Y yo dije: “Y el único problema que tienes es que eres solo un predicador curioso, Tú no entiendes esto, pero algún día estarás allá afuera en el campo predicando el Evangelio y orando por los enfermos”. Ese fue el comienzo del hermano Jack Coe, él salió de allí mismo.
6 Y en esta noche, él yace muy enfermo con el polio en sus pulmones. Y creo que él está muy muy mal. Y ahora, hermano Jack, yo le conozco en los campos extranjeros donde lidiamos con lepra y todo lo demás, y hermano Jack ha tenido que enfrentar muchas enfermedades y cosas. Y nadie verdaderamente puede, aparte de Dios, apreciar a un hombre que salga y frente todo tipo de cosas de esa manera.
Entonces, pienso que antes de comenzar el servicio, ¿inclinarían sus rostros para orar por el hermano Jack?
Nuestro Padre celestial, con nuestros corazones inclinados venimos ante Ti en esta noche, y aquí en Brooklyn esta amada iglesia está para ofrecer nuestro sincero agradecimiento a Ti por el hermano Jack Coe y por su ministerio, y por las cosas que él ha hecho para Ti en Tu nombre.
7 Y ahora Padre, él está parado al borde de la muerte. Oh, gran Espíritu Santo ¿Libertarás al hermano Jack? Hacemos la oración de fe lo mejor de nuestro conocimiento, y oramos para que manifiestes con Tu gran poder sanador.
Y Padre si es posible, te ruego que des una visión de lo que tengo que decirle al hermano Jack; saldría de inmediato.
Y te ruego que seas misericordioso con él y libres su vida, pensando en sus buenas obras y las cosas que él hizo para Tu reino, el orfanato para los niñitos pobres que no tienen papás ni mamás. Y oh, Dios si el enemigo se lo lleva. ¿Que acontecerá con esa escuela?
Dios, pensamos en su propia familia, la obra del Señor.
Ten misericordia del hermano Jack, oro ahora mismo para que el Espíritu Santo, saque y aleje ese polio y que sus pulmones comiencen a respirar y funcionar normalmente otra vez, concédelo Señor. Te ofrecemos humildemente esta oración, con toda la fe que tenemos, creyendo que Tú responderás. Porque te lo pedimos en el nombre de Jesús, quien dijo: “Pedid cualquier cosa al Padre en Mi nombre y será hecho”. Yo oro que la respuesta vendrá de esa manera para la gloria de Dios, en el nombre de Jesucristo. Amén.
8 Al retenerlos un poquito tarde anoche, trataré tal vez que sea más corto esta noche. Solo quiero leer un verso de la Escritura del Antiguo Testamento en segunda de Reyes y el capítulo y el 20… o, quiero decir el versículo 13.
Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán.
Y ahora, para un texto en esta noche, me gustaría usar este como un título, “Un Manto De Segunda Mano” y como subtítulo: “Parado en el Jordán”. Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra, al hacer eso, trae fe a la audiencia.
9 Supongo que es la misma audiencia que estuvo aquí anoche. Entonces, entendemos como acercarnos a Dios, como lo expliqué anoche, y como venir a Él y acerca de la operación y que Jesucristo que resucitó entre los muertos, y Él está vivo en esta noche, y Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
Y el tema de esta noche al saber que Uds. aquí tienen un buen pastor, un buen predicador, y sé que están acostumbrados a la predicación, y me siento muy pequeñito de al estar aquí detrás del pulpito donde el hermano Hutchinson ha ministrado, porque yo mismo, no soy un predicador, no lo soy, tengo una escasa educación. Y yo solo confío en el Señor por lo poco que puedo hacer por Él, pero lo que sé de la Palabra, me agrada hablarle a alguien más concerniente a esta y tener compañerismo alrededor de la bendita Palabra.
10 Ahora, en el día, el evento del que estamos hablando en esta noche… o inmediatamente después de la muerte de Acab y Ocozías había tomado su lugar y había obrado perversamente; y él se había caído de la ventana enrejada de su casa en Samaria y había maldecido y yacía muriendo.
Y entonces, él siendo un idolatra envió hombres de Samaria para consultar a Baal-Zebub y los poderes demoniacos que habría de salir de él o si sería capaz por medio de este gran dios al que llamaban Baalim o si eran capaces de recuperarlo de su condición.
Y allá en el camino los mensajeros que él había enviado, Dios, quien conoce todas las cosas, llamó a Su siervo Elías y dijo: “Ve y encuéntrate con ellos y pregúntales ¿Por qué está él haciendo esto? ¿No hay Dios en Israel?” Y cuando devolvió a los siervos de regreso en el camino… o cuando ellos regresaron, ellos le preguntaron a él “¿Por qué no fuiste a recibir el mensaje?”
Y él dijo: “Nos encontramos con un hombre y nos dijo, ”Así Dice El Señor“.
Y luego el rey preguntó “¿Qué tipo de hombre era él?” Él dijo: “Él era velludo y tenía un cinturón de cuero sobre sus lomos”. Y él supo que era Elías, el Tisbita.
11 Dios nunca ha estado sin un testigo verdadero sobre la tierra. Él siempre ha tenido un verdadero testigo en alguna parte; y Él lo ha tenido desde que comenzó el mundo. Y hoy en día, en alguna parte, hay un verdadero testigo de Dios. Entre todas las mil novecientas sesenta y nueve diferentes denominaciones, Dios tiene un verdadero testigo en alguna parte.
Ahora, en los días de la antigüedad Él ha tenido profetas. El mensaje vino por Dios en muchas veces y de muchas maneras habló a los padres por medio de los profetas, y en este último día nos ha hablado por medio de su Hijo Cristo Jesús. Y ahora, la Palabra vino por medio de los profetas. Hoy tenemos dones de profecía y también tenemos profetas.
12 Hay una enorme diferencia entre un don de profecía y un profeta. Un don de profecía es un don de la iglesia que opera y puede ser por una noche y otra noche y otra noche. Y antes que pueda ser recibido por la iglesia, tiene que ser juzgado por tres diferentes jueces, y luego tres testigos tienen que aceptarlo al ser la Palabra del Señor, luego se mantiene en el registro, y si no se cumple, entonces hay un espíritu malo entre la gente, y es por eso que pienso que se han utilizado mal los dones divinos de Dios.
En nuestro tabernáculo cuando yo primero… en nuestra iglesia Bautista, cuando yo recibí el bautismo del Espíritu y fui llamado al ministerio, procuramos buscar los dones espirituales de Dios. Y hacíamos venir a toda la gente con los dones, tal vez media hora antes que comenzara el servicio.
13 Los dones del Espíritu, uno podría hablar en una lengua desconocida y el otro dar la interpretación… Y no solo es citar la Escritura, porque Dios no usa la vana repetición, debe ser un mensaje directo a la iglesia, y luego entonces, si era para la iglesia, antes de ser recibido en la iglesia, tiene que haber al menos allí tres dones espirituales, eso es para llamar… los llamamos jueces para juzgar. Tres personas con el don de discernimiento, así lo llama la Biblia.
Y uno de ellos se levantaría y diría: “Es del Señor”. Y el otro se levantaría y diría: “Es del Señor”, bien, los dos rigen al primero, luego entonces el mensaje es tomado y llevado a mi escritorio. Y no podía ser algo como: “Jesús viene pronto”. Eso lo sabemos, y la otra cosa es que la Escritura lo declara.
14 Sería algo como esto: “Diga… ASÍ DICE EL SEÑOR, dígale al hermano Jones que salga de ese lugar donde él vive, porque está cerca de las vías del ferrocarril porque mañana a las dos en punto, allí va a acontecer un choque y su casa será destruida”. O, “Dígale al hermano Branham que esta noche alguien vendrá de cierto lugar que tiene cierta enfermedad, estará vestido de cierta manera. Y él irá a ellos; los traerán esta noche en una ambulancia. Y dígales que esta cosa que está en contra de ellos. Es ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Luego entonces, si el mensaje de ellos es escrito que el testigo atestiguó que fue el Espíritu Santo, es dejado en el pulpito, y luego cuando la iglesia se reúna, todos los dones han hecho su parte en la reunión, no hubo nada aconteciendo allí sino solo cantando la Palabra… o cantando los himnos.
15 Y entonces, cuando salí para hablar, ya que estaba en la habitación, ellos presionaron el botón, salió una luz roja. Estuve allí tal vez orando toda la tarde; salí con el mensaje del Señor en mi corazón.
Antes de entregar el mensaje en la plataforma. Las leí. Y proseguí con el mensaje… en coloqué estos mensajes sobre el pulpito. Las leí, luego seguí con el mensaje. Y luego después del mensaje, el llamado al altar.
Y si las cosas escritas allí se cumplen, damos gracias a Dios, y lo alabamos por eso. Si no se cumplen, tiene un tiempo de limpieza, porque hay un mal espíritu entre ellos porque Dios no dice mentiras. ¿Ven?
Y así es la forma que deben operar los dones, y luego, todo esto continua en nombre de los dones debería de ser sacados, y entonces, nadie quiere un mal espíritu en ellos para mentir y hacer esas señales, ellos quieren algo genuino; hay un Espíritu genuino. Ud. No tiene que tener aquella clase de espíritu. Dios tiene el Espíritu genuino para Ud. Entonces Ud. no quiere aquellas cosas que el diablo le daría.
16 Y si aquello estaba errado, entonces todos se arrepienten, oran y ayunan y van delante del Señor hasta que aquel espíritu salga de ellos, de todos ellos. Los testigos y todos, el que los discernió y así sucesivamente, todos ellos estaban errados, y luego tenemos el asunto limpio. Así es como deberían operar los dones en la iglesia. En mi opinión, así es como obró estupendamente en nuestro tabernáculo.
Y entonces, si tods esa obra en una iglesia Bautista, seguramente tiene que funcionar en una iglesia Pentecostal, sin duda tiene que ser así. Es entonces, es simplemente la sinceridad. Ud. debe respetar esos dones y darles sus lugares y demás donde deben estar.
La Biblia es nuestro plano, como deberían de operar y como deberían de estar juntos. Entonces, Ud. no tendrá problemas en ninguna parte. Todo se moverá exactamente en la voluntad del Señor. Si Él quiere que se diga alguna cosa, Él hablará y dará la interpretación de eso. Y lo concluirá, y acontecerá exactamente en el momento que Dios quiere que así sea.
17 Y oh, esas cosas maravillosas que hemos visto a nuestro Señor hacer en esas cosas. Pero se requiere una vida consagrada, una vida rendida, etc., y una iglesia purgada diariamente por la sangre del Señor Jesús y entonces sucederán las cosas.
Y hay una enorme diferencia entre el don de profecía y un profeta. El don de profecía actuará en uno luego el otro es para ser juzgado. Mas el profeta tiene la Palabra del Señor. Y un profeta es nacido profeta, ¿ven?
Jesucristo era el Hijo de Dios; Él fue la simiente de una mujer del jardín del Edén, que fue prometido ¿Creen eso?
Moisés nació profeta. Ellos lo reconocieron cuando él nació: un niño profeta, el emancipador de Israel.
Y Juan el Bautista, setecientos doce años antes de que él llegara a la tierra, él era la voz que clamaba en el desierto por medio del profeta Isaías.
Jeremías: Dios le dijo a Jeremías: “Antes que te formaras en el vientre de tu madre, te conocí, te santifiqué y te ordené profeta a la nación”. ¿Ven? Los dones y llamamientos son sin arrepentimiento.
Dios tiene, ¿ven? Oh, qué libro tan maravilloso. Pues, ese es el lugar del pastor cuidar de eso. Yo estoy aquí para predicar sanidad divina a Uds. Muy bien.
18 Pero, de todas maneras, en los días… Mientras Israel caminó delante de Dios y escuchó a los profetas, y mantuvo el asunto correcto, entonces Dios los oyó y los bendijo. Y Él hará lo mismo en la iglesia hoy, si la gente le tocara y le escuchara, y mantuviera las cosas rectas, y todo se moviera directamente en Cristo. Dios hará la misma cosa para la iglesia.
Ahora Dios tuvo su hombre y fue Elías el Tisbita. Y normalmente tuvo uno mayor en aquellos días, un profeta mayor, y otras veces tuvo profetas menores.
En los días de Elías, él sabía que se estaba alistando para su traslación. Dios se lo iba a llevar, así que él había bajado y llamado a Eliseo para que tomara su lugar. Y le había lanzado el manto a su alrededor y lo había llamado al ministerio bajo la inspiración del Espíritu Santo.
19 Y ahora, en aquellos días tenían una escuela a la que llamaban la escuela de profetas, y tenían (lo que hoy en día llamamos) un seminario. Ellos habían visto la gran obra que Dios estaba haciendo por medio de Elías, entonces pensaron en prepararlos en una escuela, y madurar a unos cuantos de ellos y fabricar a otros cuantos, por todo el país, como Elías.
Bueno eso es algo grandioso, pero eso nunca tuvo éxito ni tampoco funcionará hoy en día. Correcto. Se requiere que sea Dios el que haga el llamamiento, esa es la única falla que tiene eso allí. Dios tiene que hacer el llamado, si Dios no hace el llamado, entonces al profeta no le conviene ir; pero si Dios hace el llamado, Él honrará Su Palabra a donde quiera que vaya. Dios estará con él.
20 Ahora, hallamos que esta escuela de profetas, resultó ser. Imagino que todo profeta allí… Cuando Elías llegó, vimos que ellos no vivieron la clase de vida correcta, por eso dijeron: “Todo por aquí está demasiado correcto cuando Elías viene por aquí”. Me imagino que, si así fuera hoy en día harían que se deshicieran de sus programas de televisión, y todas esas revistas de viejas historias de amor y que dejarán de fumar y beber, y todas estas cosas, una limpieza.
Si hay algo que se necesita hoy, sería eso. Correcto. Toda persona que se queda en casa los miércoles en la noche del culto de oración para ver el programa “Yo amo a Lucy” o “Quien ama a Lucy” o lo que sea, esa persona necesita un arrepentimiento en el altar a la antigua. Eso es correcto. Y cualquier persona que le resta importancia a tales cosas que salen de Hollywood y que tiene como modelo y se junta con gente inmoral que están casados cinco y seis veces, y que andan de un sitio a otro, y continúan vistiéndose impíamente y haciendo esas cosas que tienen en ese lugar, ¿Y hace eso sus ejemplos?
21 Pues, Ud. tiene que mirar a Jesucristo. Ud. murió a esas cosas y está vivo en Cristo. Haga que Él sea el ejemplo para Ud.
Y es terrible ver la manera que esta nuestra gran nación se esté hundiendo y cayendo, y todos los programas, por poco, y en la radio y todo tipo de burla o chistes sucios o alguna clase de cosa rara y mugrosa que están diciendo.
Y toda esta música antigua que tienen, boogie-woogie y rock-and-roll, [Música movida con ritmo mundano Trad.] o como sea que la llamen, personas muy perversas como Presley, y Arthur Godfrey y aquellos que cuentan chistes sucios.
Y Uds. mastican todos los días eso en la radio, y luego vienen a la iglesia y esperan recibir bendición, ¿Cómo puede tirar agua estancada en un sitio y esperar que salgan cosas buenas de allí? Hay un cerdo en alguna parte del revolcadero o chiquero. Necesitamos un tiempo de limpieza. La iglesia necesita ser purgada con la sangre de Jesucristo, que pongas sus afectos en las cosas de arriba y en la venida del Señor.
22 Ahora, que la gente viva su vida. Que Dios tenga misericordia de ellos, no estoy quitándoles importancia ni nada, solo estoy presionar a la iglesia. Con razón no podemos tener avivamientos como deberíamos tenerlos. Con razón Billy Graham lloraba la otra noche al no poder ver avivamiento en este tiempo.
Hermano, ellos necesitan una limpieza completa desde el pulpito hasta el cuarto del conserje en las iglesias por todo el país, es lo que necesitamos, antes que el Espíritu Santo tome lugar. Dios es un Dios santo. Correcto. Y ahora, yo no creo que Ud. vaya al cielo con por su santidad, sino que Ud. va al cielo con la santidad de Él. Pero son las obras que Ud. hace que prueban lo que hay en Ud. Correcto. Ud. le ama a Él y Dios quiere que Ud. le ame a Él.
Si Ud. le ama a Él, Ud. le adorará y le amará a Él. Lo que está en su corazón, es allí donde Ud. ama, lo que ama. Donde está tu tesoro allí también estará tu corazón, es una cosa maravillosa.
23 Como le dije a mi esposa “Que eso… Es un caso de amor”. Ahora, cuando voy al extranjero, yo no digo: “Un momento Señora Branham, voy a poner una ley aquí ahora. Me voy al extranjero no tendrás otros maridos, y no vayas a coquetear con algún otro hombre”, y todas estas cosas.
Y cuando ella diga: “Ahora jovencito un momento, quiero darte algunas ordenes, no vayas a salir con otras mujeres mientras estés fuera y…”. Pues, eso ¿no sería una vida para vivir? Odiaría confiar en ella de esa manera.
Pero nosotros nos amamos el uno al otro. Cuando estoy listo para irme, nos arrodillamos en el piso y ofrecemos agradecimiento a Dios por el privilegio que tenemos de andar en el Evangelio y hacer la obra del Señor. Y le pido a Dios que bendiga a mis hijitos y a mi esposa y los cuide; nos levantamos y yo le doy un beso de despedida. Digo: “Adiós querida, te veo cuando regrese. Mantente orando por mí”. Ella dice; “Lo haré Billy, eso lo concluye”.
24 Bueno, si alguna vez… No me importa quien fuera. Si pues, y aunque yo pensara que pudiera salir con alguien y me saliera con la mía (yo sé que ella me perdonaría por eso), yo no lo haría. Ella me perdonaría, pero yo no la lastimaría.
Bueno, eso es solo amor humano, ¿cuánto más cuando Ud. ama al Señor Jesús? Ud. no tiene… Ud. no se quedará en casa para escuchar estas cosas. Ud. le ama a Él. Ud. no lo lastimaría a Él, pues, todo lo que Ud. quiere hacer es hacer algo para Él, porque Ud. le ama a Él. Aunque Ud. diga: “Él me perdonaría por eso”. Eso es correcto. Él puede perdonarle, pero si Ud. verdaderamente le ama a Él, Ud. no quiere hacerlo.
25 Tenemos demasiadas escuelas de profetas dejando pasar estas cosas, esa es la verdad. Quiero que Ud. observe a estos hombres. Cuando ellos estaban allá arriba, pues, Eliseo subió un día para verlos, y un muchacho salió para buscar… recoger algunos guisantes. Y él recogió algunas hierbas. Y él recogió una falda llena de calabazas silvestres y las cocinó.
Ahora, un muchacho que no sabe la diferencia entre calabazas silvestres y arvejas no se parece mucho a un profeta, pero él las echó en una olla y comenzó a cocinarlas.
Ellos cocinaban muy bien algo, y cuando comenzaron a comer, uno de ellos reconoció que él se estaba enfermando, y dijo: “Hay muerte en la olla”.
Ahora ¿qué hizo Eliseo? Ellos fueron hasta donde él, aquel el de la doble porción, entonces ellos se allegaron hasta él y querían saber qué hacer. Y él nunca dijo: “ahora deshazte de todo eso”. Él dijo: “No hagan eso”. Sino que él fue y consiguió un puñado de harina, y la lanzó en la olla, y dijo: “Ahora, coman todo lo que quieran, hay vida en eso”.
26 Ahora lo que hizo la diferencia fue la harina. Y la harina en la escuela era la ofrenda de harina que fue ofrecida al Señor, que estaba enterrada en cierta corteza espinosa. Y cada grano de harina tenía que ser enterrado igual. Y esa harina representaba a Cristo, el mismo de ayer, hoy y por siempre. Y cuando Él es arrojado a la muerte, siempre produce vida.
Lo que necesitamos es a Cristo en la olla donde tenemos comida venenosa. Correcto. Todo… no necesitamos de deshacernos de los Metodistas, Bautistas, Pentecostales; solo necesitamos un puñado… o un corazón lleno completamente con Cristo entre ellos, y todos esos programas rancios y esas cosas desaparecerán, y la muerte se torna en vida cuando Cristo es colocado adentro.
27 Los seminarios, las escuelas, las denominaciones, están bien; pero ellos necesitan a Cristo en ellos. Los miembros son gente fina; son seres humanos como Ud. y yo que aman comer y aman a sus familias, y aman a sí. Pero ellos lo que necesitan es a Cristo en sus vidas.
Ellos no necesitan una vara para medir. Cristo viene y entra; Él toma el lugar de esa vara.
Yo fui creado en un campo donde tenían mucha madera dura. Y en la temporada de invierno- la vieja maleza del roble siempre resiste su hoja todo el invierno, eso lo hace el roble, ahora cuando viene la temporada de la primavera, Ud. no tiene que salir y recoger todo… recoger todas las hojas viejas del roble para que las nuevas puedan salir. Lo único que Ud. tiene que hacer es esperar y dejar que la nueva vida surgirá, la hoja vieja se cae.
Eso es todo lo que necesitamos es a Cristo la vida nueva, y todas las cosas del mundo se tornan muertas para Ud. Solo se necesita a Cristo en la iglesia. Eso es lo que necesitamos hoy en día: más del Señor Jesús resucitado.
28 Ahora, fíjese, ahora la escuela, me puedo imaginar a cada uno de ellos allá, cada uno llevando su Biblia como lo había hecho Elías, Uds. saben, y cada uno usando su voz de la misma manera que Elías lo hacía. Es un gran día de la imitación otra vez. ¿No creen que es así?
Billy Graham solo estuvo en Louisville, les aseguro que cada programa que sale, todo el mundo dice: “El Señor le bendiga realmente bien”. Eso es solo humano, supongo. Tratar de hablar como Billy Graham y agarrar la Biblia como Billy Graham; o algún otro evangelista que viene a la ciudad. Así es como lo hacen. Eso es imitación, imitación carnal.
29 Y ahora aquí lo tienen, puede que duela un poquito, pero mi madre solía darme… fuimos criados tan pobres que teníamos que comer pan de maíz hecho de manteca… que salía de las pieles de la carne, donde cocinaban en una sartén, Uds. saben, y la hervían de allí se sacaba la manteca para hacer…
Y todos los sábados por la noche sabía que teníamos que tomar nuestra dosis de aceite de ricino, aún hoy en día yo no lo tolero. Y mamá solía decir… yo me cerraba la nariz y le decía: “Mamá eso me enferma. No lo tolero”, ella decía: “Si no te enferma no te hace ningún bien”.
Entonces tal vez así es la predicación del Evangelio, si no te estremece un poquito… Y me temo que hoy en día que muchos de nosotros que clamamos grandes cosas en Dios, son solo imitaciones carnales. En alguien más, la forma que ellos actúan, la manera como lo hacen, procuran poner alguna cosa en nosotros mismos y actuar de esa manera.
Cuando la cristiandad no es una mímica; es una vida. La cristiandad viene por un nacimiento cuando Ud. Es nacido de nuevo por el Espíritu de Dios y llega a ser una nueva criatura en Cristo Jesús. Las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas. Observen.
30 Y hallamos que todos decían: “Ahora, cuando Elías se vaya, les aseguro (Saben, yo soy el decano de la escuela) el manto vendrá sobre mí. Lo recibiré cuando Elías se vaya”.
Y el otro decía: “Pero recuerda, yo también soy profesor aquí. Yo soy el decano de Psicología, yo lo recibiré porque yo sé realmente como manipular a la gente”. Todos… Pero ¿saben lo que Dios hizo? Dios escogió a un muchachito del arado allá abajo. Solo para mostrar la diferencia.
Tal vez él no sabía el ABC tal vez no podía contar del uno al cien, pero Dios lo escogió a él. Algunas veces hay una gran diferencia entre escogencia del hombre y la escogencia de Dios.
31 En una ocasión ellos estaban escogiendo a un rey. Y cuando el profeta subió… Aunque el profeta tenía el cuerno de aceite para ungir a uno de los hijos de David, y trajeron al más grandote de seis pies [1.82 mts], Uds. saben. Dijeron: “La vestidura y la corona le quedaría bien a él”. Pero Dios lo rechazó, pero Dios escogió aquel pequeño jovencito delgadito allá en el pasado, la Biblia dice: “Un jovencito rubio con un abrigo de piel de oveja, con una honda en su mano, apacentando las ovejas de su padre”.
Mas Dios no miró lo externo; Dios mira lo interno, y algunas veces procuramos poner demasiada exageración e impresión en la apariencia externa, cuando Dios mira el corazón. Amén. ¡Oh vaya! Necesitamos eso hoy en día, en todas partes, en cada lugar, en todas partes, el mundo está corrompido ¿cómo puede Dios soportar eso?
32 Pero note, aquí salen ellos. Y Elías cuando pasaba, su tiempo estaba a punto de cumplirse para irse, él habló con Eliseo, vino hasta donde él estaba, y dijo: “Ahora quédate aquí, voy a subir a Gilgal”. Miren, él lo trató de desanimar.
Y muchas veces cuando hay una bendición justo adelante, el diablo procura lanzar todo lo que tiene para desanimarnos. Pasamos por duras experiencias y pruebas, pero Eliseo también siendo de mente espiritual, él sabía que tenía un propósito y no lo iba a dejar. Él dijo: “Vive Jehová, y vive tu alma que no te dejaré”. Me agrada eso, esa determinación.
¡Oh vaya! Tomamos una cosita de Dios y nos desanimamos en una hora, pero no fue así con Eliseo. Él miró más allá del tiempo, él sabía que estaba cerca, entonces se fue a otro lugar, y le dijo: “Quédate aquí, te ruego porque tengo un llamado del Señor en otro lugar, tu solo quédate aquí”. Pero no hubo un paso atrás de Eliseo, él tenía la revelación de lo que Dios iba hacer.
33 Entonces si alguien dice: “Solo quédate en casa esta noche y ve la televisión, está muy feo para salir”. No se preocupe, si Ud. sabe que el Señor Jesús viene, Ud. de todas maneras vas a la iglesia a pesar de cómo luzca el clima u otra cosa, Ud. se quedará justo allá porque estamos esperando que algo suceda en cualquier momento.
Cuando vemos a Moscú con los misiles guiados, que pudieran tomar la nación entera en una hora sin salir nunca de Moscú… Solo lanzan este cohete así nada más con las explosiones dentro de el. Y lo harían explotar a miles de millas guiados por medio de las estrellas y radar, y dejarlo caer justo en Manhattan, tres o cuatro de ellos de una sola vez. Habría… un hueco de quince millas [24 kms] por cada lado en el suelo con ciento setenta pies [51.8 mts] de profundidad. ¿Que haría Ud.?
O tal vez, dejaran caer cien o doscientos de estos al mismo tiempo en las ciudades principales, no habría nada en una hora, no habría más Estados Unidos, no más mundo, comenzaría una reacción en cadena para causar una aniquilación total, ¿Qué ocurriría? ¿A dónde correría Ud.? Suelen decir: “Consiga un refugio anti-bomba”. Eso dicen ahora, “Eso es absurdo”.
34 Pero tenemos un refugio anti-bomba. Amén. ¿Sabe de qué está hecho? De plumas: bajo Sus alas (Amén), para ser transportado, un refugio anti-bomba seguro. Amén.
¡Oh vaya! Como este profeta, él no estaba desanimado, él dijo: “No, vive Jehová y vive tu alma, me voy a quedar aquí contigo”. Entonces ellos se fueron a la escuela de profetas. Elías dijo: “Tu quédate aquí porque voy al Jordán”, él dijo: “Vive Jehová que no te dejaré”.
Bajaron hasta el Jordán y cruzaron, luego Eliseo se volteó y dijo a… o, Elías dijo: “Eliseo ¿Qué deseas? ¿Qué es lo buscas?” ¡Oh, vaya! Me agrada eso. ¿Qué es lo que buscas? ¿Qué deseas?
35 Ahora la Biblia dice: “Pedid en abundancia”. Absolutamente. Uds. saben, tenemos miedo de que vayamos a pedir demasiado a Dios. Pero nunca podrían pedirle demasiado a Dios. Imagínense a un pececito como de este tamaño, en el medio del océano diciendo: “Bueno mejor bebo de esta agua de a poquito, porque podría acabarse algún día”. Eso es absurdo.
¿Puede Ud. imaginarse a un ratoncito de este tamaño debajo de aquellos grandes graneros de Egipto diciendo: “Es mejor que me coma unos cuantos granos al día y ser muy moderado ahora, porque les aseguro, podría acabarse antes que termine el invierno, antes de que entre la nueva cosecha”? ¡Oh vaya!
Ahora agregue diez billones de veces a eso, y Ud. puede hallar cuan absurdo seria tratar de pensar que Ud. podría agotar las abundantes bendiciones de Dios para Ud. Pues, vaya, Él dijo: “Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido”. Y Eliseo iba a pedir abundantemente, él dijo: “Yo quiero una doble porción de tu espíritu sobre mí”. ¡Qué pregunta! ¡Qué deseo!
36 Ahora recuerde Eliseo y Elías eran un tipo de Cristo y la iglesia. Así como Elías fue tomado y lanzó de vuelta su manto para que Elíseo la usara, así mismo Cristo fue tomado y envió de vuelta Su manto.
Un día pidió la madre de dos de Sus discípulos, ella dijo: “Que mis dos hijos uno se siente a Tu diestra y el otro a Tu izquierda”. Él dijo: “¿Puedes beber la copa que yo bebo?”
Dijo: “Sí”.
Dijo: “¿Puedes ser bautizada con el bautismo con el que fui bautizado?”
Ella dijo: “Sí”.
Él dijo: “Tú puedes, y lo harás, pero el sentarse a la diestra o la izquierda, no es mío darlo”.
Entonces, así como Él fue bautizado con el Espíritu Santo y dijo: “Las cosas que yo hago, mayores que estas vosotros las haréis”, una doble porción del Espíritu de Cristo vino sobre la iglesia en Pentecostés, porque va a todo el mundo, una doble porción como la que estuvo en Elías.
37 Ahora, Eliseo quería conseguir una cosa; en su mente, en su corazón, había un profundo deseo. Y cuando hay un abismo que llama a otro abismo, hay un profundo deseo que responde a ese llamado. Antes de que haya una aleta en la parte de atrás de un pez, tenía que haber primero agua para que el nadara.
Antes que creciera un árbol sobre la tierra, primero tenía que haber una tierra para que el árbol creciera.
Antes de que hubiese un deseo en su corazón de tener más de Dios, tiene que haber más de Dios en algún lugar para responder a ese deseo.
38 Hace algún tiempo vi aquí un niño que se comía los borradores de los lápices, se comía los pedales de la bicicleta, y lo llevaron al laboratorio para examinarlo. Y en la clínica hallaron que, mejor dicho, hallaron que el cuerpecito del pequeñito necesitaba sulfuro. Bueno, si hay algo aquí adentro que clama por sulfuro, tiene que haber un sulfuro que responda a ese llamado.
Aquí lo tienen, es así. Antes que hubiese una creación, tenía que haber un Creador para crear la creación. Si Ud. en esta noche está deseando ser sanado por el Señor, tiene que haber una fuente abierta en alguna parte. Correcto. Si Ud. desea el bautismo del Espíritu Santo en su corazón, tiene que haber algo allá afuera creando ese deseo. Cuando un abismo llama a otro abismo, tiene que haber un abismo que responda a eso.
39 Y Eliseo, oh, él quería ese Espíritu. Y aunque él no tenía ninguna promesa sobre eso, pero él sabía que Elías estaba usando un manto. Y él sabía que tendría esa vestimenta puesta en él. Y puedo verlo parado sobre la colina donde estaban toda escuela, los doctores en divinidad, los PHD estaban retrocediendo, viendo lo que iba a ocurrir.
Pero Elías había tenido ese manto en él muchos años antes. Ahora, Elías tenía que crecer… Eliseo tenía que crecer para que le quedara ese manto. Hoy en día estamos procurando cortar ese manto para que se nos calce, y Dios tiene que cortarnos para que nos ajuste el manto, esa es la diferencia. Nosotros estamos haciendo lo contrario.
Ud. tiene que modificarse a sí mismo para que encontrarse con el Espíritu Santo de Dios. Dios no modificará Su Espíritu para cumplir sus deseos, ¿ven? Pero Ud. tiene que modificarse Ud. mismo. Entonces, Elíseo tuvo varios años para crecer y que le ajustara el manto. Entonces, él pensó que le quedaría muy bien, él iba camino a la colina.
40 Y Elías se dio la vuelta. La única cosa que él quería saber era, si él podía recibir esa promesa. Eso era todo lo que él quería. Y él dijo: “Ahora voy a pedirte… decirle cual es mi deseo. Quiero una doble porción de tu Espíritu que venga sobre mí, ¿Qué vas a decir?”
Elías, el profeta ungido, se volteó y dijo: “Cosa difícil has pedido, mas esto te será concedido con una condición”. Así es con el Espíritu Santo le es concedido a Ud. con condición, ¿ven? “Con condición que si Ud. cumplir con esa condición; es decir, si me puede ver cuando me vaya, tendrás lo que has pedido” eso era todo lo que Eliseo quería, era la promesa.
Si él sabía la promesa y las condiciones de la promesa, entonces él mantuvo vigilado a Elías. Me imagino a alguien decirle: “¿Para qué lo estas siguiendo?”
“No tengo tiempo de hablar contigo, lo estoy viendo directo a él”.
41 Y hoy en día, la promesa… Muchos de los que están aquí enfermos. Y la promesa es para Uds. “Si solo puedes creer”. Uds. tienen la promesa. La promesa está asentada aquí en la Biblia. La promesa es suya pero el problema de eso; Ud. deja que las escuelas de los profetas y todo lo demás lo llamen a Ud. de un lado a otro, diciéndole, desanimándole y diciendo: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa, está leyendo la mente, es telepatía mental”, y todas esas cosas, y Ud. escucha eso, y por eso que Ud. no recibe la promesa.
Me imagino a Eliseo siguiendo a Elías con los ojos fijos en él, él no iba a darse la vuelta para ver, ni mirar para atrás para decir: “Oigan amigos, ¿cómo creen lo que lo voy hacer?” Si hubiese sido así, Elías pudo haber sido llevado y él no habría recibido la promesa.
42 Cuando nos ponemos a un lado para mirar esto, y ver las condiciones, y mirar los síntomas… Oh, decimos: “ahora mira, oraron por mí anoche. Ud. sabe, mi mano no mejora”. Y nunca mejorará, de esta manera. No, señor. Ud. no mire los síntomas; Ud. mire a la promesa. Amén. La promesa es lo que es. Mire a quien hizo la promesa, fue Dios que hizo la promesa, es la Palabra de Dios en quien está la autoridad, fue Dios quien declaró la promesa, ese es Él.
Y Ud. mira a los síntomas. Los síntomas son uno de los más grandes impedimentos con los que Dios tiene que lidiar, son los síntomas. Y si hay algo errado es un hombre o una mujer que mira y dice: “No me siento mejor. Ahora, ellos oraron por mí anoche en la iglesia, y ellos creen en sanidad divina, pero en verdad que yo no me siento mejor”.
Ud. nunca se deje guiar por los sentimientos. Jesús nunca dijo: “¿Lo creíste?” Él dijo: “¿Lo crees?” ¿Ven? ¿Dónde se volteó todo? Es la fe suya en la promesa de Él que lo hace a Él obrar, al igual que Eliseo, él quería la promesa. Y si Elías hubiese dicho que la recibirá si mantenía los ojos en él. Él mantuvo los ojos en Él. Eso es todo. Amén.
43 Hubo un individuo en la Biblia que tuvo unos síntomas en una ocasión. Su nombre era Jonás. Hablando de síntomas, él los tuvo. Ahora, él era un descarriado. Esa es una palabra fuerte para que un Bautista la diga, pero yo creo que Ud. la puede decir. Entonces, él era un descarriado, Dios le dijo que se fuera Nínive, y él se fue a Tarsis, el camino más fácil.
Entonces, allá afuera se levantó una tormenta, un mar agitado por una tormenta. Y él tenía las manos atadas, sus pies atados, fue lanzado. Un gran pez vino y se lo tragó, se fue hasta el fondo del mar. Alimente sus peces y mire cuando ellos pasean por las aguas serenas hasta que hallan a su presa, y cuando se alimentan se van hasta abajo y reposan de su nadada en el fondo.
44 Esta gran ballena que se tragó a Jonás se fue hasta el fondo del mar estaba costada allí descansando. Ahora, Ud. habla de síntomas, aquel hombre los tuvo. En primer lugar, él era un descarriado, segundo, sus manos y pies estaban atados atrás, él estaba en un mar agitado por una tormenta, en el vientre de la ballena, en el fondo del mar. Y si él miraba por este lado, era vientre de ballena, y si miraba por este otro lado, era vientre de ballena, por todas partes por donde miraba era vientre de la ballena. Ud. habla de síntomas, él los tuvo. No hay nadie aquí en esta noche en esa condición.
Pero, ¿qué dijo él? Él dijo: “Ellos hablan vanidad y mentiras. Ni si quiera los miraré”. Pero él se dió vuelta en el vómito y las algas marinas alrededor de su cuello dentro del vientre la ballena, y él dijo: “Señor una vez más miraré hacia Tu santo templo”. No a los síntomas; al templo, ¿Por qué?
45 Cuando Salomón dedicó el templo, él oró y dijo: “Señor, si en alguna ocasión Tu pueblo estuviese en problema y mirare hacia este lugar santo y orare, Tú oirás desde los cielos”. Y Jonás negó todos aquellos síntomas y las llamó vanidades y mentiras porque él tenía fe en la oración de Salomón, quien dedicó el templo.
Y si Jonás pudo hacer eso en esas circunstancias, lo que nosotros tenemos que hacer es no mirar al templo de Salomón, sino al mismo cielo donde Jesús se sienta a la diestra de Dios con Su propia sangre para hacer intercesiones sobre nuestras confesiones. ¿Síntomas? indudablemente que no; las negamos, no hay tal cosa. Tomamos a Dios en Su Palabra, y fijamos nuestros ojos en la promesa y avanzamos.
Cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, el diablo procurará decir: “Tú no recibiste nada”. Bueno, eso es todo lo que él sabe al respecto, ¿ven? Entonces si Ud. se rinde ante el, Ud. lo pierde. Pero mantenga sus ojos en la promesa.
46 Puedo ver a Eliseo mientras sube a la colina, y a Elías en frente de él, marchando, él con sus ojos fijos en Elías. Alguien gritando de un lado, otros de la escuela de profetas dando voces al otro lado del Jordán, él solo fijó los ojos en él. Siguió avanzando.
Algunos de ellos decían: “Espera un momento; espera un momento aquí. Tú sabes yo soy el profesor tal y tal…”.
“No me importa quién sea Ud. yo tengo la promesa; y voy avanzando”.
Decían: “¿Sabes que?, el pastor…”.
“No me importa quién sea Ud. Yo tengo la mirada puesta en la promesa”.
Esa es la forma de recibirla, mantenga la vista en la promesa, quédese con ella, aférrese a ella. Correcto. No sea una medusa, un indeciso, un vacilante, un inestable, como un gusano dentro de un limón. Mas bien fije la mirada en la promesa. Así lo dijo Dios; eso lo arregla todo. Así lo afirmó Dios, eso se encarga de aquello hasta donde yo sé. Dios lo dijo, Él tiene que quedarse con Su Palabra, y Su Palabra es tan eterna como lo es Dios. Entonces él fijó la mirada en él.
47 Después de un corto tiempo, vino un sonido del cielo, como ocurrió en el día de Pentecostés, y fuego bajó como en el día de Pentecostés, y los separó, como lo hizo Cristo de los discípulos en Pentecostés.
Pero Elías se montó en su carruaje de fuego, halado por caballos de fuego, se alejó. Y mientras el joven profeta estaba parado allí, parado mirando hacia arriba, y diciendo a gran voz; “¡Padre mío, padre mío, carros de Israel y su gente de a caballos!”. De repente algo le cayó sobre él, le quedó perfectamente: el manto de Elías.
Así es hoy en día, hermano, cualquier hombre que mira hacia arriba y dice: “Señor Jesucristo el Hijo de Dios, Tú diste la promesa”. Sea sincero con eso y mire lo que se acopla a su alrededor. Le quedó perfectamente. ¿Qué hizo él? Se despojó de su propio manto y la rompió en pedazos. Programas de televisión y todas las cosas absurdas terminaron allí. Todas las cosas mundanas, las películas, las bebidas, vicio de cigarro, las apuestas del juego, las mentiras, los chistes sucios, todo culminó allí. Despedazó su propio manto y la tiró al suelo, dijo: “Estoy entrando en el ministerio”. Amén.
48 Eso es lo que necesitamos hoy en día, él se volteó y entonces volvió a mirar a los profetas. Amén. Eso es lo primero, obténgala de Él, obtenga la promesa, recíbala allá dentro en su corazón.
Luego él se volteó y dirigió la mirada… Él también estaba usando un manto de segunda mano, hermano. Pero él iba marchando de conquistador, orando detrás de él. Como se debió de haber sentido mientras él marchaba dirigiéndose hacia el Jordán, Dios ten misericordia, hermano.
En esta noche también vamos hacia el Jordán, tendremos que pararnos allá en el Jordán, también me alegra de llevar puesta un manto de segunda mano; no el manto de mi propia justicia (porque no me haría ningún bien), mas el manto de Su justicia. Yo estoy confiando en Él. Él la usó y me la envió de vuelta. Me alegro de tenerla.
49 Yo quiero envolverme en Su justicia. Yo sé que hay una gran sombra puesta delante de nosotros. Todos estamos llegando de esa manera en esta noche, amigos, cada vez que nuestros corazones palpitan, Ud. está más cerca de esa puerta a la que llaman muerte, uno de estos días va a dar su último latido, y Ud. va a entrar.
Me doy cuenta como Su siervo y evangelista, yo también tendré que pasar por eso, yo tendré que bajar, no importa cuanto haya predicado sobre eso, yo tendré que descender a eso. Pero cuando lo haga, yo no quiero entrar envuelto en mis propios trapos justos. Cuando sienta que mi último latido se acerca y yo esté entrando por esa puerta, yo quiero envolverme en el manto de Su justicia, sabiendo esto, que lo conozco a Él en el poder Su resurrección, y cuando Él llame de entre los muertos mi nombre será llamado. Ese es el asunto principal en mi vida en esta noche, es saber que lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, que Él vive y reina.
Que yo lo conozco a Él por el perdón de los pecados, por la obra Su Espíritu, moviéndose y actuando. Yo sé que es Él.
50 Y mientras Eliseo caminaba allá con el manto puesto, pero cuando llegó allí junto al rio (¿Lo notó?), él se quitó el manto. El manto estaba bien.
Y hermano, hoy en día mucha gente está procurando marchar hacia el Jordán usando un manto de segunda llamado Metodista, Bautistas, Presbiteriano comido por la polilla de la duda y con huecos en ella, y todo lo demás. Nunca intente cruzar el Jordán con eso, no funcionará, indudablemente que no. La polilla se lo come.
Tal vez funcionó para Juan Wesley, pudo ser buena en sus días, mas no intente ir tras los pensamientos de ser un Metodista, no intente usar el manto Bautista de Juan Smith, ni tampoco intente ponerse el manto Luterano de Martin Lutero, o la de un sacerdote Católico y sus mantos. No vaya tras la pentecostal, como lo llaman hoy en día.
Hermano, pero cuando Eliseo llegó allí, hallamos que él se quitó el manto de Elías. No es un tipo de manto, pero ¿qué hizo él? Él sabía que todos ellos lo estaban observando, él no podía confiar en el manto de Elías, sino que él dijo: “¿Dónde está el Dios de Elías?” Amén.
51 Recibimos Pentecostés, pero ¿dónde está el Dios de Pentecostés? ¿Dónde está el Jesucristo Pentecostal resucitado, Quien prueba a si mismo que está vivo en esta noche entre el pueblo? Oh, Ud. aclama Pentecostés en cada iglesia, Ud. lo aclama en los Metodistas, Bautistas, Presbiteriano, y en las llamadas Asambleas de Dios, y el resto de ellas. Pero ¿dónde está el Dios de Pentecostés? Eso es el siguiente asunto. Así que no confíe en el manto Pentecostal carcomido por la polilla y harapiento que Ud. lleva puesto solo por nombre. No funcionará.
Otros hombres pudieron haberla usado con una llamarada hace algunos años, pero hermano, eso no funcionará con Ud. pero eso toma al Dios de Pentecostés. Sí, señor.
52 Y él se paró en el Jordán. Aleluya. Y él se paró en el Jordán y dijo: “¿Dónde está el Dios de Elías?” Él sabía que estaba cerca. Entonces cuando él tomó el manto y lo arrojó entre las aguas, les aseguro, se abrieron de un lado a otro. Algunas veces me pregunto cuando los Pentecostales, y Bautistas, y Presbiterianos y demás se paren y vean al Señor Jesucristo resucitado moviéndose con gran poder, (quienes reclaman besar la copa de las bendiciones doradas de Dios), como pueden guardar su paz y vivir la clase de vida que llevan.
Y el Dios de Pentecostés se está moviendo entre el pueblo. Me pregunto amigos, lo que daremos cuenta en el día del juicio, me pregunto qué ocurrirá en aquel momento. Si Ud. solo se diera cuenta que Jesucristo aún vive y reina.
53 El manto de segunda mano, pero cuando Ud. llegue al Jordán Ud. tiene que tener al Dios de Pentecostés. Él quería al Dios de Elías. Si el siervo de Dios hace la obra de Dios, él tiene que tener el poder de Dios. Si Pentecostés lleva puesto el manto Pentecostal, tiene que tener el poder Pentecostal y el Dios de Pentecostés, o no le hará ningún bien.
Llámese Ud. Pentecostal si Ud. quiere, pero ¿dónde está el Dios de Pentecostés? Correcto. Sí, señor. ¿Dónde está aquel que apareció delante de ellos? ¿Quién fue aquel que descendió a Pablo aquella noche cuando estaba fuera de la barca y toda esperanza se había desvanecido? Pero todo se salvó. Y el Ángel del Señor vino y le dijo: “No temas Pablo, es necesario que compadezcas ante César; y he aquí, y te he dado a todos los que navegan contigo”.
Aquel pequeño judío salió de la cubierta allí con los brazos todos atados y encadenado con grilletes entre sus piernas, salió allá con las manos temblando y diciendo: “Tened buen ánimo”. Amén. “Porque el Ángel de Dios, a quien sirvo, se paró a mi lado anoche y dijo: No temáis Pablo. Y señores, yo creo a Dios; será como Él me lo dijo”. Sí, señor.
54 Lo que necesitamos no es Pentecostés, sino al Dios de Pentecostés. Ud. está llegando al Jordán, hombres y mujeres. Cada uno de Uds. está llegando al Jordán. No sé cuándo sea eso, tal vez sea antes de la luz del día para algunos de nosotros.
Pero les aseguro: Hay un tiempo venidero donde Ud. va a necesitar más que un viejo manto de algunas iglesias carcomido por la polilla. Ud. va a necesitar al Dios que le prendió fuego en los días primitivos. Ud. tendrá que tener la visión que ellos tuvieron en los días primitivos. Los que usaron esta.
Pero las nuevas escuelas que han venido, y la duda y supersticiones y teologías y cosas, han carcomido y dejado huecos, hasta que el asunto ya no está bueno del todo. Clamen por el Dios de Pentecostés, eso es que verdaderamente necesitamos hoy.
55 El siervo de Dios tiene que clamar a Dios, él tiene que depender de Dios, no de su iglesia, no de su manto, él tiene que depender de Dios, Dios le pide a él que haga lo imposible. Y con el fin de hacer lo imposible, él tiene que clamar a Dios para que ese poder de Dios lleve a cabo lo imposible. Si somos los siervos del Mesías, tenemos que tener el poder del Mesías.
Él nos prometió eso, “Yo soy la vid y vosotros los pámpanos. Yo doy energía a cada rama que trae fruto”. ¡Aleluya! Allí lo tienen, allí está. Sí, señor.
56 Y una de estas mañanas, tendré que llegar al rio. Y cuando lo haga… Probablemente todos los Branhams… Si vivo hasta envejecer, espero que si, con barba y cabello colgándome… Cuando llegue al final del camino, sabré que he hecho mi mejor esfuerzo, que he peleado mi última batalla, quiero quitarme el yelmo, y colocarlo junto a la ribera justo aquí en el Jordán golpeándolo contra un lado de este. Quiero dejar mi escudo, tomar la antigua espada de la fe, guardarla en la funda de la eternidad y exclamar: “Dios envía el bote de la vida; esta mañana voy a casa”.
Como dijo el poeta: “Él puede ver a Adam voltearse y mover a Eva y decir: Cariño despierta. Es aquí. Eva alcanzar y tocar de Set y decir: ”Cariño despierta. Él está aquí. Y Set tocar de Abraham y decir: Despierta Abraham, está aquí“. Una de estas mañanas, habrá un gran despertar, cuando el Jordán comience a palpitar la rivera. Yo quiero conocer al Dios que se abrió paso a través del Jordán, en vez de tener un manto carcomido.
57 Como hablaba no hace mucho concerniente a lo que aconteció en Suiza, hace como un año cuando estaba en Suiza allá en los grandes Alpes suizos, que había un nombre que solíamos conocer en la historia aquí; casi se ha olvidado. Uds. hombres y mujeres de mi edad, recuerdan cuando lo vimos en la escuela, la historia de Arnold Von Winkelried. ¡Qué hombre tan tremendo!
En los días cuando Suiza fue apartada y se fueron allá arriba, los pequeños países sin nada de mineral en las montañas, pero tenían pequeñas granjas. Todavía viven de esa manera, son un pueblo amoroso, dulce que aman al Señor, allá en aquella cima de la montaña.
58 Y luego cuando los ejércitos invadieron y entraron un día, todos los suizos se reunieron en un pequeño campo al pie de la montaña para proteger a sus hogares en la montaña. Y cuando los ejércitos invasores avanzaron en una forma masiva, un grupo bien entrenado, con lanzas, armadura… Y cada hombre, como una pared de piedra, avanzando de su lugar, entrando para destruir a los suizos, violando a sus mujeres, asesinando a sus nenes, tomando el control de sus hogares, llevándose todo lo que tenían.
Este pequeño ejército suizo se reunió allí sin nada con que pelear, solo con horquetas, y viejas guadañas de granjas, agarraron cualquier cosa para pelear, sin armadura, nada con que pelear, sino que se pararon indefensos, al lado de la montaña. ¿Que hicieron? Todos rodeados por este gran ejército avanzando como un gran muro: avanzando a paso fuerte.
59 Aquellos hombrecitos parados allá sin esperanza. Finalmente, la gran hora oscura y en la hora decisiva, Arnold Van Winkelried, dio un paso al frente y dijo: “Hombres de Suiza, en este día doy mi vida por Suiza. Este es el día que salvaré a Suiza”. Luego, él dijo: “Más allá de la montaña hay un pequeño hogar es una casita blanca, allí está mi amorosa esposa con mis hijos esperándome a que regrese, pero ya ellos no me verán más”. Dijo: “Porque en este día yo doy mi vida por Suiza”. Ellos dijeron: “¿Qué vas hacer, Arnold Von Winkelreid?” Él dijo: “Solo síganme y hagan lo mejor que puedan con lo que tengan”. ¿Qué hizo él? Él gritó y lanzó sus manos en el aire y soltó su arma y dijo: “Que se abra paso a la libertad”. Y él miró y halló la parte más profunda de las lanzas, y corrió hacia aquellas lanzas, gritando a todo pulmón, “Que se abra paso hacia la libertad”.
Y él agarró un puñado de esas lanzas y se las metió de lleno justo en su corazón mientras caía muriendo, y tal hazaña de heroísmo reunió al ejército, y estos hombres lo siguieron y pelearon con todo lo que tenían, e expulsaron de sus tierras al ejército, y desde entonces ellos han sido libres hasta hoy en día.
60 Pues, Ud. puede mencionar el nombre de él allá en Suiza, y las lágrimas, pequeñas cálidas lagrimas correrán por las mejillas de ellos a causa de ese héroe. Tal hazaña valiente de heroísmo muy pocas veces se ha visto en la tierra, como esa no hay muchas.
Es como algo que aconteció un día. Cuando la humanidad… Los hijos de Adam fueron devueltos al margen de enfermedades y aflicciones, y el pecado carcomiendo, comiéndoselos, y expulsándolos hacia el infierno como capataz; el diablo rompió todo lo que ellos habían intentado. Dios les envió profetas, ellos acabaron con los profetas. Dios les envió jueces y acabaron con los jueces, los reyes, todo, él acabó con todo… Él les envió la ley, ellos ni siquiera la cumplieron. Todo lo que se pudo hacer fue hecho, y la raza de Adam permaneció sin esperanza.
61 La enfermedad, padecimientos, aflicciones, el pecado, todo mantuvo bajo control a el pequeño grupo de Adam, y nadie pudo hacer nada al respecto. Ellos estaban sin esperanza, y el diablo con su gran ejercito marchando, bien equipado, fuerte, seres sobrenaturales. Aquí se paró un pequeño grupo con nada que pudieran hacer, entonces aconteció algo en el cielo, hubo uno que salió llamado Jesús, el precioso Hijo de Dios.
Él le dijo a los ángeles y a Sus hermanos: “Este día daré mi vida, yo salvaré la raza de Adam”. Él descendió, y llegó a ser carne y habitó entre nosotros.
Un día parado más allá del calvario, cuando Él vio la parte más gruesa que hay en la vida humana; la parte más oscura de las lanzas de la vida humana es la muerte. Toda persona le teme a la muerte.
Y cuando Jesús de Nazaret corrió contra todo demonio que había en el infierno, y capturó a la muerte allí en su propio pecho, y conquistó a la muerte, y envió al Espíritu Santo y dijo: “Toma esto y haz lo mejor que puedas para liberar al pueblo”.
62 Les aseguro: nosotros tenemos que pelear, tenemos el arma más poderosa, el diablo se burla de ella y dice: “No hay tal cosa”. Pero en esta noche tome y reciba al Espíritu Santo y derrote a todo diablo del pecado, enfermedad o lo que sea. Lo tenemos a Él en la carrera para que conquiste. Sí, y algún día el Gran Jefe Capitán vendrá y acabará el pecado, la enfermedad, y los lamentos. Esta conquistado.
Y nosotros los hombres tenemos el Espíritu en nuestra posesión, como el vino… los pámpanos en la vid con el Espíritu dando energía a la iglesia con el Espíritu Santo, y se nos ha ordenado de ir por todo el mundo y predicar el Evangelio, echar fuera demonios, y poner las manos sobre los enfermos y sanaran. “He aquí, Yo estoy con vosotros guiando al ejercito hasta el fin del mundo, y Yo me mostraré vivo, porque Yo seré el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Amén.
¿Lo creen, iglesia del Dios vivo? Si lo creen, aceptémoslo en esta noche con todo nuestro corazón y creamos con todo lo que está dentro de nosotros para creer a la justicia de Cristo. Oh cuanto escuchamos Su Palabra. La fe viene por el oír, el oír de la Palabra de Dios. Ahora oremos por un momento.
63 Nuestro Padre celestial, al ver en esta noche al Capitán de nuestra salvación, el Señor Jesús en todo Su esplendor y poder, ungió a Su iglesia y los envió a predicar el evangelio por todo el mundo. Dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: en Mi nombre echarán fuera demonios. Ellos harán estas grandes señales y maravillas, Yo estaré con ellos, me mostraré vivo, los creyentes me verán hasta el fin del mundo, y aun los incrédulos no me verán más”.
Y Padre, esa promesa que hiciste hoy es muy buena. Fijo mis ojos en esa promesa, como Elíseo mantuvo los ojos en Elías. Tú dijiste: “He aquí, Yo estoy siempre con vosotros, aun hasta el fin del mundo. Las cosas que Yo hago vosotros las haréis. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Y sé que esas promesas son verdaderas. Y en esta noche, recibimos nuestras esperanzas y fe centrada en eso. Tú dijiste que lo harías. Ahora, la teología y los textos escriturales se han enseñado a la gente a través de los años, pero es el tiempo del atardecer ahora. Ahora es el día de la restauración de todas las cosas.
64 Y te rogamos, Padre celestial que te manifiestes en esta noche aquí en la gran resurrección y poder con las bendiciones de la resurrección y que toda persona que te sepa y reconozca que eres Tú, Señor, que puedan poner sus esperanzas en la promesa, y vean que Tú les has prometido que resucitarías de entre los muertos, y así lo hiciste. Tú dijiste: “Yo vivo por siempre”, y lo estas. “Estaré con vosotros y aun en vosotros hasta el fin del mundo”. Y lo has hecho. Y Tú dijiste las obras que fueron hechas serian hechas otra vez hasta que Tú vinieras otra vez; lo es, y Tú eres el mismo en todo principio que alguna vez lo fuiste. Y te amamos por eso, Señor.
Y que esta iglesia aquí y estas personas en esta noche vean que Tú guardas Tu promesa, no solo que cumples Tu promesa que te has levantado y te encontraras con nosotros, sino que cumples Tu promesa de sanar al enfermo, de libertar a la gente de espíritus inmundos, de derramar el Espíritu Santo las personas que lo deseen. Y que cada promesa en la Biblia es verdadera. Es la simiente de Dios que ha sido sembrada en el corazón del ser humano y que lo crea por fe.
Concédelo Señor, en esta noche, que te manifestaras y cuando salgamos en esta noche aquí en esta noche podamos decir como aquellos caminantes de Emaús. “¿No ardían nuestros corazones? Porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
65 Yo creo a Dios, creo que Él es. Y aquellos que se allegan a Dios deben creer que Él existe y es galardonador de los que le buscan.
Ahora, para los recién llegados aquí, podría ser un poco extraño en una iglesia como esta. Puede… ellos puede que no adoren aquí y la gente alabando al Señor y diciendo estas cosas que hacen, actuando tal vez un poco peculiar para Uds. Pero amigo, si Ud. solo recibiera lo que ellos tienen, y se sentiría de la misma manera. Vaya la Biblia y véalo. ¿Ven?
66 Hoy es el día, como dije acerca de los profetas agarrando sus Biblias, y personificaciones. Es un gran día de personificaciones. Pinte sus escaleras de rojo y dese cuanta lo que hará su vecino la semana siguiente, él también se los pintará de rojo.
Use un sombrerito negro para ir a la iglesia y hallará que el vecino hará lo mismo, ellos también usaran un sombrero negro. Compre un traje nuevo que se vea bonito y verá que su vecino le preguntará en donde lo compró. Es una imitación. Ellos quieren versen iguales, quieren que cuadrar.
Y hermano, a mí no me importa si mis pantalones salen con mi abrigo o mi camisa o mi corbata. Yo quiero que mi experiencia cuadre con la Biblia de Dios. Ese es el tipo de combinación que la iglesia tiene que hacer. Eso es correcto. Mi Señor se levantó de entre los muertos, y Él está vivo en esta noche, y Él está aquí para bendecirle y ayudarle.
67 Y así la Biblia para mí. Es la verdad o es un error. Si es un error, no quiero nada que ver con ella. No, señor. Quiero que… Si es un error, no quiero nada que ver con eso. Si es la verdad estoy listo para morir por ella. Correcto. Que sea de una u otra manera, Dios apresure el día cuando los llamados cristianos profesen y sea cristianos, o que digan lo que son para comenzar. Prefiero ser un infiel que un hipócrita. Correcto.
Sea lo que Ud. es. Si Ud. le cree a Cristo, diga: “Sí” y no “Oh, yo creo esto, creo esto y yo…” Créalo todo o nada.
Es la Palabra de Dios o no es la Palabra de Dios. Si Dios no la escribió, entonces… Si parte de ella está errada, entonces la otra parte está errada. Correcto.
68 ¿Cuantos alguna vez oyeron de Morris Reedhead? ¿Alguien aquí? Pues, el presidente de la gran… Uno de los más fundamentales… Bueno, es las grandes misiones de Sudan, las más grandes de mundo. Él estaba parado después de un indio que había sido educado… (Solo antes de llamar a la línea de oración) él había estado parado. ¿Dije… hablé de eso aquí anoche, creo que fue así? ¿No es cierto?
Y Morris Reedhead es amigo mío ahora, él está predicando en el campo el Evangelio, el Evangelio completo. Y cuando él estaba… él dijo que este indio había sido bien educado, y era un joven fino, él vino para acá para estudiar, creo que era ingeniería eléctrica o algo así. Él recibió su educación, muy inteligente, un joven mahometano muy brillante.
69 Y cuando él comenzó a regresar y al cruzar el mar, el señor Reedhead le dijo a él. “Ahora hijo”, dijo: “Ya recibiste tu educación. Tú va a ser de gran ayuda en tu país”. Dijo: “Ahora ¿Por qué no te olvidas de ese viejo profeta muerto y aceptas a Jesucristo el resucitado y a llevas a Jesús como tu Salvador personal?”
Entonces, el mahometano se paró allí un momentito, él dijo: “Amable señor”, él dijo“ ¿Que podría hacer por mí Jesús de lo Mahoma ya ha hecho?” Él dijo: “Ahora, los dos escribieron libros, nosotros creemos en ellos. El Koran es nuestro, y el suyo es el que llaman la Biblia, Ud. cree en el suyo, y yo creo en el mío. Ambos prometen vida después de la muerte. Entonces, yo creo que Mahoma dijo la verdad, y Ud. cree que Jesús dijo la verdad. Entonces, ¿qué bien podría hacer Jesús aparte de Mahoma, que Mahoma no podría hacer?
“Pues”, él dijo: “Pues, lo primero es”, dijo: “Mire Mahoma está muero, y Jesús está vivo”, dijo: “Esa es la diferencia”.
Y el mahometano dijo: “Muy bien, señor. ¿Está Él vivo?” Dijo: “Me gustaría ver que Ud. lo pruebe”.
70 Entonces el Dr. Reedhead dijo: “Me di cuenta que no he conocido a un hombre de la noche a la mañana. Conocí a un hombre que sabía de lo que estaba hablando”.
El dijo: “¿Está Él vivo?” dijo: “No”, Él está muerto exactamente tan muerto como lo está Mahoma“, dijo: ”Él no está vivo“.
El dijo: “Pues, espere un momento”, dijo: “Sabemos que Él está vivo” dijo: “Porque lo sentimos a Él en nuestro corazón, y tenemos gozo de saber que Él viene otra vez”. Él dijo: “Ahora, espere un momento, señor Reedhead, la religión mahometana puede producir tanta psicología como como la religión cristiana”, dijo: “Sencillamente tenemos tanta felicidad como para gritar, al igual que tanto gozo, sabiendo que Mahoma vendrá algún día al igual que Ud. sabe que Jesús vendrá algún día. ¿Qué de eso?”. Esa es la verdad.
Dijo: “Ahora espere un momento”, y el señor Reedhead, dijo: “Ese chico… no era ningún tonto”.
71 Y él dijo: “Bien”, él dijo: “pero espere un momento”, el mahometano dijo al cristiano, él dijo: “Dr. Reedhead, amable señor”, él dijo: “no quiero burlarme de su religión. Yo respeto la religión de cada persona”. Pero él dijo: “Mire, Ud. señor Reedhead”, él dijo: “Mahoma solo prometió vida después de la muerte”, y dijo: “y en eso es que nosotros creemos”. Pero él dijo: “Su Jesús prometió a Uds. maestros, que Uds. harían las mismas cosas que Él hizo, si Él se levantaba de entre los muertos”. Dijo: “Ahora, nosotros estamos esperando ver que los maestros produzcan eso, y entonces creeremos que Él se levantó de entre os muertos. Hasta que no hagan eso, Él no se ha levantado de entre los muertos”.
Bueno él se paró por un momentito y dijo: “Bueno ¿lo que Ud. quiere decir algo así como sanar al enfermo?”
El dijo: “Sí, una cosa”.
El dijo: …el Señor Reedhead dijo: “Bueno ahora probablemente Ud. se está refiriendo al capítulo 16 de Marcos”. Él dijo: “Sí, Señor, ese es uno de ellos”.
72 Dijo él: “Bueno, Marcos 16”, dijo: “Ahora, el mejor erudito lo entiende”, dijo: “ahora el iletrado toma el resto de eso, pero”, dijo: “Sabemos que desde el verso 9 en adelante de Marcos 16, donde Él dice, ellos echaran fuera demonios, y hablaran lenguas y pondrán las manos sobre los enfermos y demás”, dijo: “Nos damos cuenta; nosotros los mejores eruditos sabemos que esa parte de la Biblia no está inspirada. Fue escrita por el Vaticano, y no está inspirada”.
Ud. sabe que Mahoma dijo, él dijo: “¿No es cierto? ¿qué clase de Biblia está Ud. leyendo?” dijo: “Todo el Koran está inspirado”.
Esa es la debilidad del Cristianismo (llamado así). Él dijo: “¿Que de Marcos 11, Cualquier cosa que vosotros deseareis? ¿Qué tal esto cuando Él dijo: ”Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis?“
El dijo: “Bueno, Él dijo: ”Las obras que Yo hago… bueno“, él dijo: ”Mire, predicamos el Evangelio a todo el mundo“. Dijo: ”Esas son las obras mayores“. Él dijo: ”Lo han hecho. Uds. han tenido dos mil años para probar que Él está vivo, y dos tercios del mundo nunca han escuchado el nombre de Él“. Dijo: ”Deje que Mahoma resucite de entre los muertos y todo el mundo lo sabrá en veinticuatro horas“.
73 Aja, Ud. habla de una derrota. Y el Dr. Reedhead dijo: “Señor Branham”, dijo: “le di una patada al polvo”.
Él dijo: “Ahora, señor, cuando Ud. pruebe que Él está vivo y me muestre a Él haciendo las obras con Sus maestros como Él prometió que haría, entonces yo le creeré a Ud. y los mahometanos le creerán a Ud.”. Y esa es la verdad.
Yo lo he visto la probado. Y sé que ellos lo harán. Eso es lo que el mundo quiere. América está toda pulida con tanta educación, ellos se levantan y oyen al señor, doctor, a los fulanos PHD y a todos los grandes, hablando de flores y demás cosas.
74 ¡Misericordia, Dios mío!
Lo que necesitamos es el Evangelio. Y el Evangelio es el poder y demostración del Espíritu Santo. Eso es lo que el mundo… hemos ido y edificado iglesias. Jesús nunca dijo: “Edifiquen una iglesia”. Muéstreme en la Escritura. Fuimos y edificamos escuelas. Él nunca dijo: “Edifiquen escuelas”. Nosotros edificamos hospitales. Él nunca dijo: “Edifiquen hospitales”. Aunque lo hemos hecho. Eso está bien. No tengo nada en contra de eso. Lo hemos hecho.
Más Él nunca dijo que hicieran eso. Hemos hecho las cosas que Él dijo… Las cosas que Él dijo que no hiciéramos, las hicimos. O las cosas que Él nos dijo que hiciéramos, hemos rechazado hacerlas.
Prediquemos y demostremos el poder del Evangelio.
Esa es la razón de porque los dos tercios del mundo nunca han oído de esto.
75 Y él… Señor Reedhead parado allí en la habitación, en mi propia habitación, él dijo: “Hermano Branham”, él dijo: “Yo he visto a los Pentecostales patear los muebles y romperlos, y cosas como esas…”. Pero él dijo: “Escuché que allá…”, dijo: “Yo tengo suficientes títulos con los que podría cubrir su pared”. Dijo: “Cuando yo era un muchachito como se siete años yo comencé a estudiar las Escrituras, yo rendí mi vida a Cristo”.
Dijo: “Pensé que cuando obtuviera mi profesión creí que en eso estaría Cristo”, dijo: “Obtuve mi profesión; y no fue así”, dijo: “Luego cuando fui ordenado, no fue así”, dijo: “Cuándo obtuve mi grado de LLDD, pensé que eso lo haría, obtuve todo tipo de título de grados honorarios que podría llenar toda su pared”. Pero dijo: “¿Dónde está Cristo en todo eso? ¿Los maestros han estado errado?”
Yo dije: “Yo no quiero decir que los maestros están errados, señor. Pero ellos han fallado en una cosa. La nota clave. Ellos han fallado en el principio básico. Cristo no está en los grados de universidad, DD o LD; Cristo está en el poder Su resurrección en el corazón de aquel que lo recibirá.
76 El dijo: “¿Señor Branham, podría yo recibir aquí mismo el Espíritu Santo?”
Yo dije: “Si Ud. reúne las condiciones de Dios”. Él dijo: “No importa lo que sea. Yo quiero conocer a Cristo”. Allí coloqué mis manos sobre él y oré allí en la habitación, y él cayó bajo el poder de Dios, y la mesa del café, se rompió el vidrio y el recibió el bautismo del Espíritu Santo, y hoy en día está en el campo predicando sanidad divina: El Dr. Morris Reedhead.
77 Cuando estuve en Chattanoga, Tennessee, a mi amigo Don Wells, la iglesia Bautista más grande en el sur, y él recibió el bautismo del Espíritu Santo, y como doscientas personas han recibido el bautismo del Espíritu Santo en esa iglesia Bautista.
Hace unas cuantas semanas cuando un decano Luterano de… un decano allá en la gran escuela vino y me criticó cuando yo dije que el demonio no podía sanar, y se burló de mí sobre la Palabra, cuando dije que un demonio no puede sanar.
El dijo: “Bueno yo solo le probaré que un demonio puede sanar”. Dijo: “Tenemos una mujer que vive en la ciudad que tiene un espíritu adivino”. Y dijo: “La gente va hasta donde ella y ella se hala los cabellos, y les corta las venas a ellos, saca sangre de ellas, camina hacia el rio y la lanza sobre sus hombros, ella regresa a la casa. Si ella… resulta que se da la vuelta y mira, si la enfermedad regresa a las personas, si lo hace ella la echa fuera”. Dijo: “Como el treinta por ciento de las personas se mejoran. Entonces Ud. dice que un demonio no puede sanar”, dijo: “Me avergüenzo de Ud. yo predicaba el Evangelio antes de que Ud. naciera”, él dijo: “Todavía le falta un poquito de años”. De todos mis cuarenta y siete… él dijo: Yo he predicado cincuenta años el Evangelio“
Yo dije: “Y entonces, yo estoy avergonzado de Ud. que no sabe más de la Escritura que eso”. Yo dije: “Sin duda que la mujer… la gente se mejoró; no por la bruja, eso no tiene nada que ver con el asunto”.
78 Hay gente en la tierra hoy en día que dice: “Yo recibí sanidad en mi mano. La siento, la siento, la siento”. Y todo esto es, tonterias. Es psicología.
Mas la pobre gente que se acerca… que vienen pensando que ellos se están acercando a Dios, y Dios tiene que honrar la fe; no me importa donde esté. Y ellos se acercan a Dios por medio de la bruja. Ellos creen que se están acercando a Dios, viniendo por ese medio. Dios tiene que honrar esa fe.
Esa es la razón por la que Él dijo: “En aquel día, muchos vendrán y dirán. ¿No echamos fuera demonios en Tu nombre?”. Y así por el estilo.
Y aquel hombre cuando oyó eso, él dijo: “Yo quiero que Ud. venga a mi universidad”. El Señor Boze es un testigo de eso, justo allí en Minneapolis, una universidad Luterana.
79 Fui hasta allá y mi manager fue conmigo, nos sentamos en aquel gran lugar de los escandinavos, estos estudiantes Luteranos.
El dijo: “Señor Branham, he observado sus reuniones, y pido perdón de cuando dije que Ud. era un adivino pulido”. Él dijo… Así fue como él me llamó, un adivino pulido, él dijo: “Le pido disculpa por eso, y quiero que me diga como puedo yo y esta escuela recibir el bautismo del Espíritu Santo”
Yo dije: “¿Qué va hacer la iglesia Luterana?”, y él dijo: “No me importa lo que diga la iglesia Luterana, yo quiero a Dios”.
Yo dije: “¿Y todos Ud. se sienten de la misma manera?”
Dijo: “Sí”.
Yo dije: “Muevan sus sillas hacia atrás de la mesa y pónganse alrededor de la pared y recuéstense contra la pared y comiencen a orar”. Yo fui y puse mis manos sobre ellos, y setenta y dos estudiantes Luteranos junto con el decano recibieron el bautismo del Espíritu Santo. Eso fue en Minneapolis, Minnesota. Correcto.
80 ¿Qué es? Los hombres y mujeres están hambrientos de Dios. El día está aquí. El Espíritu Santo está aquí. Jesús está aquí, se levantó de entre los muertos. No hable en contra de esto. Es una blasfemia, mas recíbalo a Él en esta noche. Él está aquí en esta noche. Yo creo a Cristo. ¿Y Ud. no? Sí, señor.
Hay un falso. Indudablemente, ¿Qué hace verdadero al real? Eso es porque hay un falso. Si hay un dólar falso, yo sé que tendría que haber un genuino del que salió. Entonces indudablemente el diablo hace una imitación, pero hay un genuino y verdadero bautismo del Espíritu Santo, un Señor Jesús genuino resucitado que es auténtico a Su Palabra, toda Palabra que Él dijo, Él es verdadero.
81 Ahora, estemos en una oración. Ahora amigos, una cosa más. Y luego, creo que mañana por la noche predicaré o haré una línea de oración, los estoy reteniendo hasta tarde, pero quiero preguntarles algo. ¿Cuantos estuvieron aquí en la reunión de anoche? Veamos las manos. ¿Y cuantos no estuvieron? Veamos las manos. ¡Oh vaya! Es solo… ¿Dónde estaban todos los que estaban aquí anoche?
Esto es lo que es, amigos. Escuchen. Solo un momento, si alguien les dice que es un sanador, esa persona está errada. Tendré que tomar un momento para explicarles esto a los recién llegados.
82 Escuchen, no hay ningún hombre que sea un sanador. Cristo es el Sanador, ¿ven? Y es solo nuestra fe en la obra de culminada de Cristo en el Calvario, es nuestra fe personal. La salvación y la sanidad y toda bendición redentiva fue incluida, y toda bendición en la redención fue todo lo que causó la caída. Todo lo que perdimos en la caída, fue restaurado en el Calvario.
¿Qué es la enfermedad? Atributo del pecado. Entonces Ud. no puede lidiar con el pecado sin lidiar con la enfermedad, porque la enfermedad vino después del pecado que era un atributo del pecado. Correcto. Ahora no diga que Dios enferma a la gente, porque Ud. cruza las preguntas como lo hicieron los Luteranos, ¿ven? Así que no haga eso.
83 Alguien dijo el otro día, un ministro hablando conmigo dijo: “Oh, es una bendición hermano Branham. Oh, yo he visto a las personas más pacientes postradas en sillas de ruedas”, y dijo: “Dios quiere que ellos estén enfermos”. Y Él permite que ellos estén enfermos, entonces Él puede mostrar sus bendiciones“.
Yo dije: “Entonces si eso es verdad, entonces Jesucristo derrotó el mero propósito de Dios cuando Él vino a la tierra. Él sanó a todo el que tuvo en contacto con Él, como…” [Palabras inciertas] Correcto.
Oh hermano, eso es demasiado delgado, ¿ven? Eso sencillamente no funciona.
Ud. sencillamente también podría enfrentar el hecho que Ud. no cree la Biblia y solo decir eso y eso es todo porque… o ya sea que tenga temor de dar un paso al frente y retar a Dios a Su promesa como lo hizo Elías. Eso es cierto.
84 Ahora, ¿Quién es Cristo? Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Y cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él no clamó ser un Sanador. ¿Verdad? No, Señor. Dijo: “No soy Yo sino el Padre que mora en Mí. Él hace la sanidad”. ¿Es eso correcto?
Y cuando Él se paró allá y ellos le argumentaron sobre el hombre de San Juan 5:19, (lo hablamos anoche), al recoger su lecho sobre su hombro, así como… Él le cuestionaron al respecto, y cuando Él fue con todos aquellos que estaban afligidos y sanó un hombre y se fue.
Él fue cuestionado. (Anoche explicamos todo eso).
Y de cómo Él sería cuestionado aquí.
Pero ¿Qué dijo Jesús? “De cierto, de cierto os digo que el Hijo no puede hacer nada (¿Es correcto eso?), sino lo que ver hacer al Padre, así mismo lo hace el Hijo”. ¿Cuántos lectores de la Biblia saben eso que es la verdad? Jesús dijo eso.
85 Ahora Jesús de acuerdo con Su propia Palabra, no hizo nada hasta que Él primero vio en visión al Padre hacerlo. ¿Es eso correcto? San Juan 5:19, “De cierto, de cierto (Eso es absolutamente, absolutamente), os digo que Yo mismo no hago nada; sino lo que veo al Padre hacer, y luego voy y hago lo que el Padre me muestra que haga. El Padre obra; Yo obro de allí en adelante”. Ahora, solo un momento, luego comenzaremos la línea de oración.
Cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó sanar a la gente, la única cosa a que Él hizo, Él vio y observó lo que el Padre le dijo. Y el Padre…
86 Un día Felipe fue y buscó a Natanael, treinta millas alrededor de la montaña [48 kms] y lo trajo de vuelta a donde estaba Jesús cuando Él estaba parado. Solo una cita…
Y cuando él regresó, Jesús miró y los vio a ellos, ellos debieron haber estado en la línea de oración o allá afuera en la audiencia, o donde sea. Y Jesús los miró y Él miró a Felipe… Natanael y Él dijo: “He aquí, un Israelita en quien no hay engaño”. Pues, eso lo dejó atónito. ¿Cómo sabía Él que era un Israelita, y como sabía que él era un creyente, un ortodoxo?
El dijo: ¿Cómo me conociste, Rabí?“
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas ayer en el árbol orando, Yo te vi”.
Ahora, ¿Qué dijo el Israelita? él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.
Jesús dijo: “Porque te dije eso, ¿Crees en mí? Mayores cosas que estas veréis”.
87 Ahora, ¿Qué cree el judío creyente? La gran iglesia que tenemos hoy en día, ellos dijeron: “Él es un adivino, Él es Belcebú”. ¿Es eso correcto? Y dijeron: “Eso es lo que Él es. Él es un adivino o Belcebú, Él lee la mente. Es telepatía mental”.
¿Qué les dijo Jesús? Él dijo: “Uds. dicen eso en contra de mí, y Yo los perdonaré; mas cuando venga el Espíritu Santo y haga la misma cosa, si hablan una palabra en contra, eso nunca les será perdonado en este siglo ni en el venidero”. Porque ellos dijeron que Él tenía un espíritu inmundo. (¿Es eso correcto?) Llamando a las obras de Dios un espíritu inmundo.
Ahora, Él dijo: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Ahora eso o es la verdad o es un error. Yo creo que Él se levantó de entre los muertos. Y si Él viene en esta noche y hace la misma cosa aquí entre Su pueblo y lo que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra entre grupos de personas como Uds. ¿Lo recibirán a Él? ¿Dirán: “Yo lo recibiré y le creeré, y crean que Él está vivo y me dará de lo que tengo necesidad”?
88 Ahora, es difícil después de hablar o predicar la manera como lo hice, no tenía intención de predicar tan largo solo resultó como lo hice. Entonces ahora, le pediremos a Dios que esté con nosotros, ahora, yo creo que los jóvenes, ellos dijeron que repartieron cien tarjetas, y anoche tomamos la primera parte, y esta noche comencemos con la segunda parte de las cien tarjetas, y nosotros …y mañana por la noche, comenzáremos en alguna otra parte, y así la siguiente noche, en algún otro lugar o a donde sea que vamos.
Ahora comencemos en esta noche con el numero cincuenta. Muy bien. Solo mire su tarjeta de oración y halle quien tiene la tarjeta número 50, ¿levantaría su mano alguien? Señora venga por acá. Cincuenta y uno. ¿Podría Ud. … [Cinta en blanco]
89 Hermano Branham, sométase al Espíritu Santo, solo ríndase así mismo. Ahora. No importa cuánto Él trató de obrar conmigo, Él tiene que obrar con Ud. también.
Si Ud. no se someterse a Él, entonces Él no puede obrar por medio de Ud. Es la fe suya, es la fe suya. Y si es sanado, será su propia fe personal en Cristo. No puede ser alguna sanidad que yo tenga, porque los hombres no son sanadores, ni siquiera un doctor es un sanador. No hay medicina que pueda sanar. Mañana les probaré eso a Uds.
Quiero que me traigan un doctor y diga que la medicina sana; muéstreme cuan jocoso él actúa. No hay medicina que cure un simple refriado fuerte.
Miles mueren cada año con resfriados fuertes. Nada los podrá curar… Cristo es el único Sanador. “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias”. Nunca lo hizo un hospital, nunca lo hizo la medicina, Dios lo hace todo.
Denle a este la medicina y lo matará, luego denle al otro la misma medicina y se mejorará, ambos con la misma enfermedad. El Señor es el Sanador.
90 Ahora, ¿es esta la paciente? ¿Es Ud. la Señora? Muy bien. Ud. solo venga por acá por un momento. Solo quiero ver primero la línea de oración, justo aquí. Ahora yo soy un desconocido para Uds. No un extraño en la forma de hermano y hermana, sino extraño para Uds. como seres humanos conociéndonos el uno al otro. No creo que haya aquí una persona en el edificio que yo conozca excepto por mi hermano sentado aquí, Gene, que está en la grabación de las cintas. Mi nuera que está allá y mi hijo, el hermano José, y al hermano Hudson, son los únicos que veo y conozco en toda la iglesia.
Ahora, Uds. no tienen que estar aquí en la plataforma para ser sanados, Ud. puede ser sanado justo allí donde Ud. está. A Ud. el Espíritu Santo no le tiene que ministrar aquí en la plataforma. Ud. puede hablar desde allá.
]
91 En una ocasión una mujer corrió en medio de la multitud y tocó Su manto. Regresó y se sentó, y lo negó, pero Jesús dijo: “Me debilité”. Él miró por todas partes hasta que la halló a ella. Y Él le dijo que era sana de su flujo de sangre. ¿Es correcto eso? seguro.
Ahora, ¿es Él el mismo? Si lo es, Él hará lo mismo hoy. Luego tenemos al Sumo Sacerdote que se puede tocar por el sentir de nuestras debilidades, entonces, Él le puede sanar en donde quiera que Ud. esté. Muy bien.
92 Ahora, la Señora que está parada aquí a mi lado es una desconocida, no la conozco. Ella no me conoce. Por lo tanto, sencillamente estamos parados aquí. Ella es una cristiana; yo soy un cristiano; por primera vez en la vida nos encontramos. Y aquí hay una vez más un cuadro de la escena de la Biblia en esta noche, una mujer en el pozo, ¿Cuantos alguna vez oyeron esa historia? Ahora, veamos si Jesús es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
El Padre le dijo a Él que subiera no… Él bajaba a Jericó, pero Él subió camino a Samaria. Y cuando Él se sentó allá arriba junto al pozo, una mujer salió que era samaritana, para buscar agua, y Él le dijo a ella: “Dame de beber”. ¿Me pregunto porque razón diría eso?
Ella dijo: “No es costumbre que los judíos le pidan tal cosa a los samaritanos, porque no nos tratamos con los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si supieras quien te está hablando, tú me pedirías de beber”. Él continuó hablando con ella, ¿Es eso cierto? Estableció una conversación. ¿Qué estaba Él haciendo?
Captando el espíritu de ella, luego Él halló cual fue era el problema de ella, ¿verdad? Él dijo: “Ve y busca tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”
Él dijo: “Eso es correcto, porque cinco has tenido, y el que tienes ahora no es tu marido”.
93 Ahora, ¿Qué dijo ella? Ahora, preste atención. ¿Qué dijo ella? ¿Para los recién llegados? Ella dijo: “Me parece que eres profeta”, ahora ella dijo: “Sabemos que cuando venga el Mesías, Él nos declarará estas cosas, pero, ¿quién eres Tú?
Él dijo: “Yo soy Él”.
Si para entonces esa fue la señal del Mesías, es la señal del Mesías para hoy, si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, ¿Es correcto eso?
Ahora aquí está la exactamente la misma escena, ahora aquí está parada una mujer. Dios me envió a Nueva York. Yo no sé. Él solo me envió para acá. Aquí arriba está una mujer en la plataforma, nunca la he visto, no sé nada de ella, ella está parada aquí.
94 Ahora, el Mesías puede por medio del don divino, descender y revelar a esta mujer el motivo porque el que está aquí y cuál era su problema, la misma cosa que Él hizo con aquella mujer, si Él lo hiciera, ¿aún seria para todos Uds. la señal del Mesías? ¿La creerían? Uds. que nunca la han visto, ¿Creerían? Levanten sus manos y digan: “Yo lo creo”.
Ahora, que la señora sea la juez. Ahora. Si Él la conoce a Ud. hermana, y Ud. sabe que yo no la conozco, ¿Cierto? No, soy un desconocido, si Él puede revelarle a Ud. su problema o porque está Ud. aquí… Yo no sé, Ud. sabe eso. Pero si Él puede revelarlo a través de mí… a mí el porque está Ud. aquí, ¿Creería que Ud. recibiría lo que pide? ¿Lo creería? Bien, que el Señor se lo conceda. Quiero que todos estén quietos. Estén muy quietos y sean muy reverentes.
95 Ahora solamente… la señora está consciente de lo que está ocurriendo. Si alguien… Hermano, ¿alguna ha mostrado Ud. aquí la fotografía del Ángel del Señor? Ellos la han visto. Muy bien. Eso mismo está aquí alrededor de ella, ¿ven? Esa Luz, avanza; la señora está viene a mi. (Si todavía me pueden oír), la señora se aleja de mí.
La veo a ella. Ella está sufriendo con una tremenda condición nerviosa, muy nerviosa, y ella tiene algo en sus manos, no es visible, sino que más bien está brotando como un sarpullido en la piel, eso la perturba a ella, y eso le causó la condición nerviosa. Es la verdad. ¿Es correcto, señora? Si eso es verdad levante su mano, si eso es correcto. Muy bien. Muy bien.
96 Ahora, ¿cree? Ahora observe, si hablara más con ella, se diría más de ella, pero me eso hace transpirar. Es tan debilitador. Es una visión, ahora la única forma de saber lo que anda mal con ella, es retroceder la cinta y hallar el problema (¿ven?) lo que Él le dijo a ella. Pero había algo.
Ahora solo hablemos con la mujer, para que pueda ver que hay algo diferente. Solo hablar con ella, tal vez Él me muestre algo más. Es solo para captar su espíritu, yo rindiéndome al Espíritu Santo, y Él parado entre nosotros dos, solo rindiéndome. Y Él me toma y solo usa mi voz para hablar.
97 Él dijo que Él pondría en la iglesia apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, y pastores, entonces no podemos este o el otro. Yo no soy un tremendo predicador, pero fui llamado. Nací para esto, toda mi vida, eso vino. Nunca ha fallado ni una vez, nunca fallará porque eso es de Dios.
Ahora la señora… parece que Él hablará con ella una vez más, por Su gracia. Ella se aleja de mí. Y la veo a ella otra vez, ella está caminando por el piso, parece muy nerviosa, y ella se está mirando las manos, hay algo en su mano que le está brotando, un sarpullido, y ella tiene un problema en la cabeza, le duele como… es un problema de sinusitis que tiene en su cabeza, y también tiene un problema en el estómago, es un tumor en su estómago, y esto fue causado por una caída, eso es exactamente correcto.
Ahora, ¿Me cree que soy siervo de Él, señora? [Palabras inciertas] Ahora, es Él. El que estaba en el pozo. Ahora. ¿Podría yo sanar a la mujer? Ciertamente que no. Yo podría orar por ella. Puedo orar. Pero no la puedo sanar. Ahora oremos por ella.
Padre celestial, cualquiera que sea la necesidad de esta mujer, si Satanás la tiene atada, nosotros, por medio del nombre de Jesucristo, tomo la iniciativa, y le pido a Él para que libere a esta mujer y sea echado fuera en el nombre de Jesucristo. Amén, ahora vaya regocijándose y sea feliz, señora. Muy bien, señora.
98 Ahora, eso debería concluirlo, eso debería concluirlo para que crean en el Señor Jesucristo. La Biblia dice: “Si solo puede…” Ud. dice: “Oh, eso es solo emocional”. Probablemente si Ud. fuera sanado de la misma cosa seria también un poco emocional, si Ud. solo se parara con un corazón abierto… Observe la expresión de sus rostros cuando ellos creen. No se pueden parar en esa Presencia sin conocerlo. ¿Ven? No soy yo, es Él.
Ahora, ella está agradeciendo a Dios. Ahora yo reto a toda persona en el nombre de Jesucristo que mire para acá, y crea con todo su corazón, y mire si Dios no lo llama a Él. ¿Ven? Quiero decir, ¿cuantos no tiene una tarjeta de oración y quieren ser sanos? Veamos las manos, por todas partes. Ven. Allí lo tienen. Pues, está en todas partes.
99 Ahora miren para acá Uds. los que no tienen tarjetas de oración, no tienen que estar en la línea de oración, Uds. solo crean; tengan fe.
Ahora la damita que está parada junto a mí es una desconocida. Nunca la he visto en mi vida hasta donde yo sé, ¿somos dos desconocidos? Lo somos, ahora si algo anda mal con Ud. Yo no lo sé, pero Dios si lo sabe, Él conoce… Él la conoció a Ud. desde antes de la fundación del mundo, Él sabe todo lo que ha tenido en su vida.
Él sabe porque está Ud. aquí.
Si Él solo me dijera lo que Ud. deseando de Él, ¿lo aceptaría y le creería? Si hay algo que… Podría ser algo financiero; podría ser algo domestico; podría ser… Yo no… podría ser enfermedad. Yo no lo sé, Él lo sabe. Ahora. El milagro es… Ahora si yo dijera: “Aquí hay un hombre lisiado en una silla de ruedas. Ud. miraría y dijera: ”Oh si, seguro. Yo veo eso“. Pero aquí parece que es una mujer saludable, ¿porque está ella aquí?
100 Tal vez ella sea una engañadora, si lo es, observe lo que acontece a ella, ¿ven? Miren, si fuera así, ¿ven? Observe lo que acontece.
¿Cuantos alguna vez han visto lo que le acontece a un engañador cuando viene a la plataforma? Sí, señor. Uno vino a la plataforma e intentó hechizarme una noche, un jovencito que se andaba por los campamentos del ejercito echando hechizos la gente, los hizo ladrar como un perro y demás, luego el Espíritu Santo se dio la vuelta y dijo: “Tú hijo del diablo”. Y justo allí quedó paralizado, eso hace como tres años, o cuatros años, y hasta el día de hoy está paralizado, ¿ven? Sí, señor.
No intente… No estamos jugando a la iglesia. Ud. está en la Presencia del Espíritu Santo. ¿Ven? No es el hombre, es Él. Tal vez no seamos educados y gente sencilla, pero para eso fue que Dios nos llamó a este ministerio para hacer esto. Y esta es Su obra de Él.
101 Ahora, la damita, ojalá pudiera ayudarla de alguna manera, hermana. Si pudiera y no lo haría, sería una persona insensible, Uds. saben eso. Pero yo quiero ver que el Señor haga algo bueno por Ud.
Ahora, si yo solo pudiera rendirme a mí mismo y al Espíritu Santo.
Yo digo: “Ahora que Ud. es una cristiana” porque su espíritu viene hacia mí. ¿Ven? Ahora. Ahora, que tengo su espíritu bajo mi control (¿ven?) Ud. no podría esconder su vida si lo tuviera que hacer (¿ven?) porque está delante de Dios.
102 Y yo veo que Ud. está… también está muy nerviosa, y Ud. tiene… su problema es… Ud. tiene problemas con su cabeza, el problema se encuentra en su cuello y en sus hombros y su espalda, eso fue causado por una caída que Ud. tuvo. Correcto. ¿No es cierto? Ahora, ¿cree con todo su corazón? ¿Cree que va a ser sanada y va a estar bien?
Venga adelante.
Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la vida Eterna, bendice esta mujer a quien bendigo en Tu nombre, y pido por su sanidad a través del nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, Dios le bendiga. Vaya, y que el Señor Jesús la bendiga y le de lo mejor de Su reino.
Ahora, sean reverentes. No… Solo sean muy reverentes. Crean con todo su corazón.
103 Jesús dijo: “Yo puedo, si podéis creer”. Pero primero Ud. tiene que creer.
Solo un momento. Si nuestro hermano de color allí diera un paso hacia atrás a un lado. Hay una visión avanzando justo allí. Exactamente allí. Es una dama que está orando, lo veo.
Sí, es un problema femenino y de nerviosismo… ¿Cree que Jesucristo la sana? Allí mismo. Ahora coloque su mano sobre la señora junto a Ud. Justo ahí, justo ahí. No, la dama junto a Ud. Eso es, ¿ven? No, la dama que tiene puesto el sombrero rojo, coloque su mano sobre la dama que está justo allí. Muy bien.
Ahora, Padre celestial en el nombre del Señor Jesús, pedimos por esta liberación. Te lo ruego Dios Todopoderoso que lo harás justo ahora, por medio de la gloria de Dios en el nombre de Jesús. Amén.
104 No pude ver sino solo a una mujer, pero esta mujer lucía joven, y la otra lucía mayor. No podía comprender en donde estaba, y estaba allí encima del hombre. Pude ver la visión. Es una damita que sentada al final.
Muy bien. Ahora puede ir a su lugar. Dios le bendiga, dama. Su pequeña y sencilla fe tocó las vestiduras de Él. ¿No estaba Ud. sentada allí orando por eso? Ud. estaba sentada orando por eso. ¿No es cierto? Si eso es correcto, levante… póngase de pie, si Ud. estaba orando por eso para que la gente sepa eso. ¿Ven?
¿Cómo podría yo saber que ella estaba orando por eso? Orando para que yo la llamará a Ud. Por eso fue que Él lo hizo. Amén.
Ahora, Ud. está sanada y puede ir a casa y estar bien. Amén. Dios le bendiga. ¿Que hizo eso? La mujer tocó Su vestidura. Ella no me tocó a mí. Ella lo tocó a Él. Él solo usó mi voz para responder. Nosotros somos los pámpanos. Él es la vid. Fue la de Él. Terminó. Él solo usó nuestra voz así como Él usa nuestros ojos y nuestras manos y demás.
105 Ahora, la señora que está aquí es una desconocida para mí. No la conozco. Nunca la he visto en mi vida, somos dos perfectos desconocidos. ¿Cierto? Eso es correcto. Ahora estoy contento que la hermana de color esté aquí parada porque hay mucha gente de color aquí en esta noche. Y Ud. puede ver que Dios no hace acepción de personas, nacionalidad, Él nos hizo a todos. Nuestros colores y cosas no tienen nada que ver con el asunto.
Él le dijo a la mujer en el pozo… Una vez más aquí hay un cuadro perfecto de la mujer en el pozo. Aquí está un hombre blanco y una mujer de color. ¿Ven? Exactamente como allá; un judío y una samaritana. Y hoy en el sur ellos tienen una segregación, como la tenían en aquel entonces, para aquel entonces tenían una segregación; los judíos y los samaritanos. Pero Jesús le hizo saber a ella que a Dios no le importaba su segregación. Dios, cuando ellos dialogaron… Todos los hombres deben adorarle a Él en Espíritu y en verdad.
106 Muy bien nosotros somos dos completamente desconocidos, los dos no nos conocemos, Dios nos conoce a los dos. Si Él me revelara el motivo porque está Ud. aquí, ¿Lo creería? ¿Lo creería todo los de color allá afuera con todo su corazón, si Dios hiciera esto a su hermana de color?
Muy bien. Que el Señor nos bendiga. Una vez más un contraste, dos personas con nacionalidades, ¿ven? Lo que quiero decir, ese es el mismo Señor que nos ama a los dos.
Su problema es en un costado. No es grande. Es un crecimiento, es un pequeño tumor de grasa que está en su costado derecho de su cintura. Correcto. En el momento que Ud. coloque su mano sobre el antes que yo hablara al respecto, que el Señor le conceda algo adicional para que la audiencia y la gente de color vea que es el Señor Jesús, ¿lo cree con todo su corazón?
Ud. no es de aquí, Ud. es de un lugar llamado Jamaica, en Nueva York. Y aquí, su nombre es Esther Lewinson. Correcto. ¿Es correcto eso? Ud. me cree que… Ud. dice Él conocía a Pedro y a los demás. ¿Cree que Él es el mismo Cristo? Muy bien, siga su camino hermana y el Señor Jesús la sana en el nombre de Jesús. Amén.
107 ¿Cree con todo su corazón? Ud. puede recibir lo que pida si solo puede creer.
La damita sentada allí alabando al Señor, hermana Ud. sufre de un problema y eso es… insomnio, nervios. Toma pastillas para dormir. ¿No es cierto? Muy bien. ¿Cree que el Señor Jesucristo la sanará? ¿Aceptará eso? Sentada allí orando y creyendo, levante su mano si eso es correcto. Muy bien. ¿Ven? Muy bien, vaya a casa y duerma esta noche, la envío en el nombre de Jesucristo. Amen.
Tenga fe en Dios. No dude. Sino que crea. Todo es posible para aquellos que creen. Jesús dijo: “Si solo puedes creer, todo es posible para aquellos que creen”. Pero primero deben creer.
108 Si Ud. cree, dama, esa hernia y ese problema de nervios saldrá de Ud. Si Ud. cree la que está allá sentada con el abrigo rojo detrás de Ud. Si Ud. cree con todo su corazón, Jesucristo la sanará.
Ud. dice: “Ud. está leyendo su mente”. No, señor. La fe de ella tocó al Señor Jesús. Correcto. Si solo puedes creer, las condiciones son, si solo puedes creer, eso no es para incrédulos, amén.
Ud. tiene la presión alta, ¿No es cierto? Pero si Ud. creyera con todo su corazón, Jesucristo le sana. La persona que está sentada junto a Ud. tiene problema en su pierna, la que está sentada allí tiene problema con su pierna, pero Jesucristo le sana si solo lo cree. Amén. Amén.
109 Él se mueve por aquí, ¡Oh cuan maravilloso! “Si solo puedes creer”, eso fue lo que Él dijo. ¿Cree Ud. señora? ¿Con todo su corazón? Señora, si Dios me revelara porque está Ud. aquí, ¿Creerá que yo soy Su siervo? Ahora esto fue lo que el Ángel… “Si solo haces que la gente te crea…”. No que me crea a mí como a Él, sino que le crea al que me ha enviado para ayudarle a Ud. Yo solo soy la voz de Él. ¿Ven? Yo solo soy su voz por medio de la visión, es como cuando Ud. está mirando alguna cosa que Ud. ve.
Ud. lo cree. Dios bendiga su corazón. Muy bien. Que el Señor le conceda su petición.
Ud. tiene una petición muy generosa, dama. Lo primero es, Ud. es nerviosa como lo está ahora. Lo siguiente es que Ud. está buscando algo. Ud. está buscando a Dios [“Sí”] Ud. quiere caminar más cerca con Dios. [“Sí”] Ud. quiere el bautismo del Espíritu Santo. [“Sí”] Eso es… Sí, y Ud. [La señora habla-Trad.] Pero Ud.… mire, [La Señora habla] Eso saldrá de Ud. y Ud. recibirá el Espíritu Santo.
110 Ahora mire, Eva estaba buscando una luz nueva cuando Satanás la engaño. Así que tenga cuidado, siga adelante; quiero orar por Ud. para que Dios le conceda el bautismo del Espíritu Santo y los deseos de su corazón. Venga acá
Señor Jesús, concédele la bendición a esta mujer y que ella reciba el Espíritu Santo. Incluso en su propia casa en esta noche, si es posible Señor, o aquí en la iglesia, te lo pido concédelo para que ella lo reciba en el nombre de Cristo. Amén. Ahora, vaya creyendo hermana. Él lo sabe. Él sabe eso. Él sabe que es lo que Ud. quiere o no me lo revelaría. Ahora Dios [La hermana habla con el hermano Branham-Trad.] Sí, hermana está bien. Sí. Sí, tal vez fue eso lo que Él hizo justo allí. Ven. Ud. estará bien. Solo vaya y crea a Dios; vaya creyendo con todo su corazón.
111 Venga pequeñito. Un niñito muy fino. Bien. Estoy seguro que somos dos desconocidos. Quiero preguntarte algo, hijo. Pareces ser un chico de aspecto fino. Ahora ¿no dijo Jesús: “Deja los niños venid a Mí porque de ellos es el reino de los cielos”? Un niño es un patrón del reino de Dios. Él dijo: “Dejad que vengan a Mí, no se los impidáis”.
112 Ahora, si Jesús estuviera aquí, y Ud. viniera a donde Él estaba… Ud. oyera que Él está en Brooklyn, y Ud. viene hacia Él, y Él viene hacia Ud. Ahora, Él lo sabría, ¿No es cierto? Él sabría qué es lo que Ud. [Cinta en blanco]… mucho tiempo para entrar aquí. Parece que cuando me volteo, es como la que la unción me baja. No quiero tratar de explicarla. Ud. no puede explicarla. No sé más al respecto de lo que Ud. sabe. Pero parece como que goteara a uno y a otro. Como a Él le gustaría llamarlo a Ud. mas si Ud. solo despedazara esa corteza de sombra de duda (¿Ve Ud.?), esa es la única cosa que lo está impidiendo en recibirlo. Ahora mira hacia Él.
Este amado jovencito que está parado aquí, él probablemente esté enfermo o algo. Yo no lo sé, él está parado aquí. Pero este pobre niñito… ahora que el Señor lo conceda. Y si así Él lo quiere, ¿Cuantos le harán a Él una promesa en esta noche?… si Dios… que el niño sea el juez.
Si Dios, si Él le hablara al niño y me declarara su vida o su futuro o lo que fuere…
Ahora si yo viniera y dijera: “Oh, el Señor dice que vas a sanar”. Bueno Ud. tendría el derecho de dudar. Pero cuando el Señor viene cerca y le dice: “La próxima semana Ud. va a estar mejor, y en dos semanas desde ahora en adelante Ud. va a estar bien”. Ud. tendría el derecho de dudar por eso. Pero cuando el Señor baja y le dice a Ud. lo que Ud. antes, Ud. sabe si eso es cierto o no. ¿Ven? Ud. sabe eso. Luego Él dice que va acontecer, Ud. lo puede creer porque es tan cierto como lo otro. Él es Dios.
113 Ahora. ¿Cuántos le dirán a Dios: “En esta noche me echaré de toda sombra de duda y creeré en Ti, si te revelas a este niñito y nos dejas ver que eres el mismo Señor Jesús resucitado con todo el poder, lo aceptaré”? Veamos las manos que se levantan hacia Dios. Uds. están haciendo una promesa. Muy bien. Sencillamente que el Señor Jesús lo conceda. Todos por allá en el balcón, cada uno de Uds.
Ahora, este niñito. Uds. saben cuan bueno… Lo veo parado aquí con su abrigo bien limpio. Y su corbatita, y sus pantaloncitos, ¿Saben a dónde va mi mente? Allá en los hogares nativos de África del sur, aquellos jovencitos tal vez nunca sean puesto ropa, no saben la diferencia entre la mano izquierda y la derecha. Ese es el motivo amigos, que yo dejo a la gente americana. Mi corazón arde por África.
114 Ellos salen allí… He visto a treinta mil paganos rudos con sus ídolos en sus manos aceptando a Jesucristo como su Salvador personal de una vez, el Señor nos ha dado un gran ministerio allá entre la gente de color. Voy a regresar.
Hace unas cuantas noches, una joven de color vino a la plataforma, y ella solo caminaba de esta manera. Y yo dije: “Señor si tan solo le concedieras el a esta joven su deseo…”, porque justo antes los había visto a ellos en los campos de África saludando con sus manos de esta manera, en una visión, y por eso no pude ver a la joven. Parece exactamente como un llamado al África y el Espíritu Santo descendió y le dijo a ella que había tenido un accidente automovilístico y había dañado severamente el nervio aquí en su cabeza, no podía oír o hablar o moverse de este lado.
Y yo dije: “Espíritu Santo, si hicieras una señal en esta en medio de esta masiva audiencia y le dieras a esta joven su perfecta estabilidad, haré los arreglos para volver a África”.
Y no acababa de decir eso cuando la joven soltó un grito y acomodó ambos brazos, y se fue perfectamente normal, tenía un daño severo que separaba eso, gritando “Madre, madre, madre. Oh que bueno”. Y así sucesivamente.
115 Y aquí en este momento está parado un jovencito, no sé nada de él, pero ahora, estas bajo la promesa de Dios, y mientras me rindo yo estoy bajo la promesa de Dios.
Ahora, hijo, solo quiero hablar contigo por un momento, no para hacerte… yo solo quiero ver que el Espíritu Santo sane a todos de una vez, Uds. saben a qué me refiero. Muy bien.
Ahora, el jovencito, solo te estoy mirando, como Pedro, Santiago y Juan… Pedro y Juan pasaban por una puerta llamada La Hermosa, en la Biblia, y le dijeron al paralítico, dijeron: “Míranos”. Eso no quiere decir que los mirara por qué ellos fueran algo, sino para prestara atención a lo que ellos tenían que decir. ¿Ven? “Míranos”.
Y Elías el profeta dijo: “Si no fuera porque respeto la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría”. Pero él dijo: “Tráiganme un tañedor”. Y el Espíritu vino…
116 [Cinta en blanco]… los músculos, él tiene problema con los músculos. Y él había estado en todas partes. Lo veo ir a donde el doctor, y los doctores ni siquiera saben cual es la causa o que es. Lo veo a él en el hospital, salir y entrar; de distintos hospitales. Hasta le hicieron una operación de eso, y no le hizo ningún bien. Es una maldición del diablo. Esa es la verdad; ¿No es cierto, hijo? Si eso es la verdad levanta tu mano a Dios.
Ahora, yo no lo puedo sanar a él. Pero Dios puede. Correcto.
Hay una sombra sobre el niño, ¿ven? Pero solo Dios lo puede hacer. Y Ud. en esta habitación, hay muchos aquí que tienen una sombra sobre ellos. Pero solo Dios puede quitar esa maldición. “En mi nombre echaran fuera demonios”. Jesucristo está aquí. ¿Lo creen? Entonces reciban todos y sea sanados. ¿Lo creerán, cada uno de Uds.?
Mientras oro por el jovencito, entonces Ud. ponga sus manos el uno sobre el otro, y veamos que el Espíritu Santo hará. En la línea de oración, en todas partes, ponga sus manos los unos con los otros. Venga aquí damita. Inclinen sus rostros en cada rincón, sean verdaderamente consagrados a Dios.
117 Oh, Padre celestial, el Autor de la vida, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones sobre este pueblo. Y Tú, te estas moviendo entre las personas en la línea de oración, allá en la audiencia, en todas partes. Y la gente reconoce que Tú estás aquí. Ellos saben que el hombre no puede hacer estas cosas, cuando se les ha predicado por la Biblia, que Jesús de Nazaret resucitó de entre los muertos y mostrándose que Él está vivo.
118 Aquí está parado un jovencito, parado aquí, un jovencito etíope. Y el diablo lo ha atado. Oh, Satán, tú te escondiste del doctor, pero no te puedes esconder de Dios. Te conjuro por el Dios vivo que salgas de él y te vayas del jovencito. Sal de él. Nosotros entramos en el nombre de Cristo, nos paramos como representantes de la muerte de Cristo y al vicario sufrimiento. Él está aquí, en resurrección. Y Él está en medio nuestro en esta noche.
Y tú sabes eso. Estás descubierto, y sal de esta audiencia, sal de estas personas, tú demonio, te conjuramos por medio de Jesucristo sal de estas personas y sal de ellos. En el nombre de Jesucristo.
Ahora. Cada uno que cree con todo su corazón, mantengan sus rostros inclinados, sus ojos cerrados. Repitan esto: “Señor Jesús, entra a mi corazón, quita toda sombra de duda, este viejo manto carcomido de duda, la echo fuera. Me envuelvo por la fe del Espíritu Santo. Yo soy simiente de Abraham. Llamo las cosas que no son como si fueran. Yo creo estoy sano. Confieso a Cristo”.
Satanás, sal de estas personas en el nombre de Jesucristo. Levántense; den gloria a Dios.
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