S.429 56-1208  Abraham 

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OBRAS DEL MENSAJE

Abraham

Brooklyn, New York, E.U.A.

56-1208

1 Ahora permanezcan de pie solo un momento, e inclinaremos nuestros rostros para orar.
Nuestro Padre celestial, ese es nuestro testimonio esta noche: Creemos que Él vive. Y te damos las gracias por esta hermosa reunión en esta noche, sabiendo que el Señor Jesús ha venido a encontrarse con nosotros. Y oramos que Tus bendiciones reposen sobre nosotros esta tarde. Derrama esas bendiciones.
Y Padre, ante nosotros están estos pañuelos; se enviarán a los necesitados, a los enfermos, a los afligidos. Mientras Tu bendito Espíritu Santo está alrededor de este lugar, oramos que Tú mires hacia abajo y veas este [Palabras no claras] lugar, y que unjas cada uno de estos pañuelos con Tu bendita Presencia. Ve con los pañuelos al cuarto del enfermo. Y que ellos puedan ser liberados por causa de que estamos congregados esta noche. Concédelo, Señor. Danos un derramamiento de Tus bendiciones, una doble porción esta noche. Sana a cada enfermo y persona necesitada, y cuando salgamos esta noche de este edificio, que podamos decir como aquellos de Emaús: ¿No ardían nuestros corazones en nosotros, porque Él habló con nosotros?“. Concédelo, Padre. Te daremos toda la alabanza y la gloria, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amén.
Pueden tomar asiento. Que esta casa de Dios permanezca mucho tiempo. Ha sido un placer estar aquí esta semana. En el entendido que mañana vamos a entrar a la Academia de Música. Y tuvimos un tiempo maravilloso esta semana en el compañerismo de ustedes. Y Dios bendiga a toda la gente, al Hermano Hutchison presente, y que esta iglesita crezca y prospere en el Señor es mi oración.

2 Tuvimos un tiempo maravilloso de compañerismo esta mañana con los Hombres Cristianos de Negocios aquí en su encantadora ciudad. Un buen tiempo. Creo que ese fue el Capítulo de Nueva York, ¿no es así? Nueva York… El gran Capítulo de Nueva York. Y así que ciertamente disfrutamos la maravillosa bienvenida que nos dieron, y la presencia del Espíritu Santo ha sido maravillosa.
Una audiencia tan maravillosa a la cual hablarle. Anoche los retuve hasta tarde, porque Uds. se sientan tan amablemente y escuchan y toman las cosas del Señor; y por lo tanto estamos muy felices por eso y por ustedes en esta noche.
Ahora, vamos a ir a Su bendita Palabra, en el Libro de todos los libros, la Biblia, y en el libro de Romanos el capítulo 4 comenzando con el versículo 17. Deseo leer una porción de esta Escritura, y entrar directamente a la lectura de la Escritura; y mientras que la unción es tan buena en el edificio, tal vez hagamos también una (Gracias, señor) hagamos también una pequeña… Esta noche, el Señor pudiera venir y sanar a todos los enfermos mientras estamos hablando, y esperamos que así sea.

3 Recuerden, que basamos la sanidad Divina sobre la obra terminada de Cristo en el Calvario. Cada bendición redentiva reposa allí mismo en el Redentor, ¿Ven? Todo ha sido pagado, y no hay nada que Ud. tenga que hacer sino creerlo, aceptarlo como su propia propiedad personal.
Si me permiten decir esto mientras buscan Romanos 4: Todo Cristiano, cuando nace de nuevo, Dios le da una chequera para todo lo que Ud. necesite, con el Nombre de Jesús escrito en la parte de abajo de cada cheque. Es suyo. No tengan miedo de cambiarlo, porque el banco del Cielo lo va a honrar. Ciertamente fue un regalo que se compró con Sangre que Dios les da a Uds. gratuitamente.

4 Ahora, a Nueva York se le conoce por una cosa… muchas cosas, pero por una gran cosa: es conocida por sus excelentes manzanas que Uds. plantan aquí. Unas manzanas maravillosas que tiene Nueva York. Y recibí una invitación hoy para Elizabeth, y yo pensé que era Elizabethtown cuando la miré, y a Elizabethtown es a donde fui en mi primera gran cacería desde Elizabeth hasta Newland en los Adirondacks; y allá arriba tienen bonita fruta: manzanas.
Ahora, ¿sabían Uds., según lo entienden, que en ese arbolito de manzanas, cuando solo tiene la altura de tres octavos de pulgada, que toda manzana que habrá en ese árbol, las que Uds. recogerán de él, esos cientos de fanegas ya están allí dentro de él en ese momento? Si no lo están, ¿de dónde vinieron? ¿Cada hoja, los cientos de libras de hojas que ocupará ese arbolito están entonces dentro de él? ¿Sabían Uds. eso? ¿Cada flor ya se encuentra dentro de él, cada color está ya dentro del árbol? Todo lo que ese arbolito producirá durante su estancia aquí en la tierra se encuentra dentro de él cuando solo es una pequeña semilla como de este tamaño. Si no es así, ¿de dónde provienen?

5 Perdemos el valor de las cosas, muchas veces, al tratar de verlo en la manera material, ¿ven? ¿Qué es? Ese arbolito es colocado. Se coloca una semillita, y Ud. tiene que regarla, y ella tiene que beber, y tiene que beber más que su porción; y solo bebe, y entre más bebe, bebe hasta que echa ramas. Luego echa hojas. Luego echa flores. Luego echa manzanas. Solo sigue bebiendo y “echando”. Y de esa manera somos nosotros.
Nosotros estamos plantados en Cristo Jesús, la Fuente de Vida inagotable, y solo bebemos y “producimos”, beba. Todo lo que necesitamos cuando estamos llenos con el Espíritu Santo, cada sanidad, cada necesidad que tenemos en la jornada de la vida se nos es dado en ese momento. Todo es de su propiedad. Solo beba, eso es todo. Miren y vivan. Eso es correcto. Entonces Uds. ven fácilmente la resurrección, ¿la pueden ver?

6 Mi esposa dijo hace un tiempo (Yo estaba peinando los pocos cabellos que me quedan), ella dijo: “Billy, te estás quedando calvo”.
Yo dije: “Pero, querida, no he perdido ni un solo cabello”.
Ella dijo: “¿Cómo dices?”.
Le respondí: “Yo no he perdido ni uno de ellos”.
Ella dijo: “Bueno, dime en dónde están”.
Yo dije: “Bueno, te preguntaré algo. Y tú me respondes a mí, y yo te responderé. ¿En dónde estaban ellos antes de que yo los recibiera? Vinieron de alguna parte, y donde sea que hayan estado antes de que yo los recibiera, ellos están allí esperándome a que llegue a ellos”.
¿De qué está hecho su cuerpo? Potasa, calcio, un poquito de petróleo, luz cósmica, átomos. Bueno, Dios simplemente los juntó, y (¡Whew!) sopló en ellos y eso fue todo. Eso fue suficiente. Allí lo tienen (¿Ven?), y Ud. solo regresará a lo que era antes de que tuviera la forma que tiene ahora, así que la resurrección solo los está llamando. Y permítanme darles algo hermoso, a algunos de ustedes que están envejeciendo como yo, ¿ven?

7 ¿Sabían Uds., que cuando recién se casaron con su esposa, se acuerdan cómo se miraba, qué tan bonita? ¿Se acuerdan como se miraba papá? Una mañana Ud. se despertó y vio esos ojos hermosos de mamá y dijo: “Madre, hay una pequeña arruga que te está saliendo alrededor de los ojos”, ¿ven?
Ella dijo: “Sí, papá, he comenzado a notar uno o dos cabellos grises”. ¿Qué viene siendo? La muerte está entrando, ¿ven? Pero cuando ustedes caminaron hacia el altar, jovencitos de veinte años, pues ella era su querida y su novia. ¿Se acuerdan de cómo se miraban los dos? ¿Lo derecho que papá se paraba y ahora está encorvado? ¿Se da cuenta de cómo era mamá? Mírenla ahora, ¿ven? Pero entonces cuando se dibujó el cuadro, Dios dijo: “Eso es, allí mismo; de esa manera lo quería. Dijo: ”Ven, muerte, pero no puedes tomarlos hasta que Yo te lo diga“. Entonces la muerte comienza a entrar, y gradualmente Ud. empieza a morir. Pero en la resurrección todos los sordomudos no aparecerán en la resurrección. Es lo que Dios hizo.

8 Hace un tiempo le pregunté a un doctor. Le dije: “Doctor, ¿es verdad que cada vez que yo como renuevo mi vida?”.
Él dijo: “Eso es correcto. Ud. produce células de sangre”.
Le dije: “Cada vez que introduzco comida entonces yo renuevo mi vida”.
Él dijo: “Eso es correcto”.
Yo dije: “¿Por qué sucede que cuando tenía dieciséis años, cada vez que comía me ponía más grande y fuerte, y después que pasé como de los veinticinco años, entre más como, me vuelvo más viejo y débil? Pruébeme eso científicamente. Al verter agua en un vaso desde un recipiente, el vaso se empieza a llenar, y luego de repente, entre más vierte en él, más se vacía”.
Él dijo: “Bueno, eso no se pudiera explicar”.
Yo dije: “Sí, sí se puede. Es una cita que Dios hizo”. Eso es correcto. Ud. tendrá que morir y enfrentar el juicio. Pero verán, luego en la resurrección todo lo que la muerte le hizo a Ud. será quitado, y Ud. volverá a ser joven otra vez, ¿ven? Si Ud. tuvo cabello negro aquí en la tierra, Ud. tendrá cabello negro en la resurrección. Si Ud. tuvo cabello rubio, Ud. será rubio en la resurrección.

9 Miren, Dios… Mucha gente trata de hacer de Él una tienda departamental, pero no lo es. Dios es un Dios de variedad. Él tiene montañas altas y pequeñas colinas. Él tiene llanuras, ríos, montañas, espacios con hierba. Él tiene arboles pequeños, arboles grandes, flores blancas, flores azules, flores rojas. Él tiene… Él es de variedad y Su pueblo es de variedad; y Él hace todo a Su gusto. Miren la tierra. Uds. pueden ver lo que Dios ama, y así será en la resurrección. Oh, estoy tan contento por eso, ¿ustedes no? El pensar que un día le veremos tal y como es Él.
Alguien dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, ¿conoceremos… podré reconocer a mi madre?”.
“No solo reconocerá a su madre, sino que reconocerá a todas las madres. Ud. los va a conocer a todos”.
“Oh”, él dijo: “Ahora, eso es ridículo”.
“Oh, no, no. En el Monte de la Transfiguración, Pedro, Jacobo y Juan nunca habían visto a Moisés o a Elías, pero cuando estaban bajo esa inspiración, ellos los reconocieron tan pronto aparecieron; y nunca los habían visto”. ¿Es eso cierto? Pero nosotros nos conoceremos el uno al otro. No se preocupen por eso, Uds. lo sabrán. Bueno, no iba a hablar de eso, pero voy a leer algo de la Escritura.

10 Pero yo simplemente le amo a Él, ¿Uds. no? Y el amor es… Sencillamente te hace sentir con tanta libertad, y tan libre, sabiendo que no hay nada… Todos los temores y miedos se fueron, y todo ha concluido, y hemos recibido a Cristo y Él nos ha recibido a nosotros. Y tenemos la seguridad de la Vida Eterna, y de la resurrección y la gloria, y de vivir a través del Milenio, y de irnos con Él al nuevo mundo.
Y pues, no hay nada de qué preocuparse, pero debiéramos estar tan felices, simplemente cantando todo el día como los pájaros. Pero en lugar de eso, vamos caminando, Uds. saben, y con temores y dudas. Me pregunto qué piensa Dios de nosotros (¿ven?) algunas veces, y aparte de todo eso para hacer que la Biblia sea positiva, Él aparece aquí mismo, aún en esta pequeña iglesia, probándose a Sí mismo cada noche que está vivo, obrando entre nosotros de esta manera. ¡Qué cosa tan bonita!
Muy bien, ahora antes de irnos a la Palabra, vamos a hacer una oración.

11 Ahora, Padre celestial, este es Tu Libro, y sabemos que podemos hojear las páginas de un lado a otro. Podemos darle vuelta de una parte a otra, pero solo hay Uno que lo puede abrir. Juan el revelador lo vio una vez en la Isla de Patmos cuando tuvo la revelación del Señor, y él lloró porque no había hombre en el cielo o en la tierra digno de tomar el Libro, o de abrirlo, o de desatar sus sellos. Pero allí en medio estaba el Cordero, Uno que había sido inmolado desde la fundación de la tierra, y Él vino y lo tomó de la mano derecha de Aquel que estaba sentado sobre el Trono, y Él abrió y desató los sellos, porque Él era digno.
Oh, digno Cordero, ¿pudieras desatarlo esta noche para nosotros, y abrir sus sellos, y permitirnos ver por dentro, solo mirar más allá de la cortina del tiempo? Concédelo, Padre. Muévete en medio nuestro, perdona nuestros pecados, y sana nuestras enfermedades, y prepáranos para el servicio de Tu querido y amado Hijo mientras estamos aquí en la tierra. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.

12 En el versículo 17 y el capítulo 4 de Romanos:
(Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara.
Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
Plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;
Por lo cual también su fe le fue contada por justicia.
Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada,
Sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro,
El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.
Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a la Palabra, y en el primer versículo del capítulo 5, leemos:
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

13 Hablaremos esta noche de este tema tan importante, y trataremos de no retenerlos demasiado así tengamos que parar y continuar mañana por la noche para tener la oración, empezar la línea de oración. Anoche no tuvimos la línea de oración, pero el Señor nos dio aquí la victoria de todas maneras en Su bendita Presencia. Él nunca decepciona a nadie. No hay decepción en el Señor Jesucristo. Qué tan agradecidos debiéramos de estar por eso.
Ahora, escuchen atentamente. Para regresarnos un poco a retomar el antecedente… Me gusta regresarme y tomar el antecedente, para tener el fundamento de lo que estoy a punto de decir. Así que estamos hablando de Abraham. Y para poner el fundamento de Abraham, tenemos que regresarnos a Génesis como en el capítulo 12 y comenzar donde se mencionó a Abraham por primera vez.

14 Y Abraham era solo un hombre ordinario como usted y como yo, y no era un hombre extra bueno, ni la razón por la que Dios lo llamó, pero Dios llamó a Abraham por elección.
Ahora, si se fijan en el Antiguo Testamento, ustedes tienen un pastor aquí mucho más capaz que yo para explicarles estas cosas, pero Abraham es justificación… o, Abraham es elección, mejor dicho. Isaac es justificación, y Jacob es gracia, y José es perfección. No hay nada en contra de José en las Escrituras. Él era el tipo perfecto del Señor Jesús en todo aspecto.
Por lo tanto en Abraham es la elección. Dios llama al hombre por elección, por previo conocimiento. “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero. Y todo el que viene Yo le daré Vida Eterna y lo resucitaré en el día postrero”. Eso lo concluye. Estoy tan feliz de saber esto, amigos: Que la Cristiandad no tiene nada de negativo. Todo absolutamente es positivo. Un hombre que llega a ser hijo de Dios tiene un agarre positivo del Calvario, Y el Calvario toma de él positivamente con la seguridad del Dios Todopoderoso, porque juró por Sí mismo que Él lo levantaría en el día postrero, que se lo llevaría a la gloria. No hay un “si” o “entonces” o nada. Es algo que es positivo.

15 Ahora, Ud. pudiera estar mentalmente trabajado o emocionalmente trabajado y solo se imagina que es salvo, pero cuando su espíritu da testimonio con Su Espíritu, y su vida se compara con la Biblia de Dios, Ud. tiene una muy buena percepción de que todo está en paz. Eso es correcto, pero si no se compara con eso, entonces le conviene regresarse, ¿ven? Si Ud. no lo ama a Él con todo su corazón, y con toda su alma y con toda su mente, si el pecado no lo hace temblar al pensar en él, mejor es que Ud. se regrese ¿ven? y se asegure. No importa…
Usted pudiera haber danzado en el Espíritu. Ud. pudiera haber hablado en lenguas. Ud. pudiera haber puesto su nombre en cada libro de iglesia de esta ciudad. Ud. pudiera haber sido bautizado tres veces hacia enfrente, para atrás, o haber sido rociado. Eso no tiene nada que ver al respecto, en lo absoluto. Usted tiene que nacer de nuevo, ¿ven? Es algo que sucede, una regeneración, y Ud. se convierte en una nueva creación. Las cosas viejas pasaron, y todas las cosas son hechas nuevas. Ud. tiene una nueva manera de ver las cosas. Los pájaros cantan diferente. Los enemigos de Ud. que en un tiempo no podía soportar, Ud. los ama. Ud. en verdad los ama, y todo cambia. Entonces Ud. sabe que ha pasado de muerte a vida.

16 Ahora, no por guardar un código, no por guardar credos, no por hacer esto: no somos salvos por buenas obras, pero por Su gracia, Su misericordia. Ya fuimos comprados. El precio fue pagado. Nada que Ud. pueda hacer al respecto. Ud. puede salvarse tanto como el leopardo puede limpiarse las manchas. Por más que las lave y con todo el procedimiento solo hará que se abrillanten más. Sí, señor. Uds. nunca eligieron a Dios y nunca buscaron a Dios. Dios lo busca a Ud. Es contra la naturaleza humana.
¿Pudieran Uds. imaginarse diciéndole a un cerdo que está mal que beba porquería? Ciertamente que no. Si él pudiera hablar, le diría que atienda sus propios asuntos. Muy bien. Eso es correcto. Pero ahora, pero cuando se le cambia al cerdo esa naturaleza, ya no beberá más esa porquería (¿ven?), si obtiene una naturaleza de cordero. Pero tiene que ser algo que convierta al cerdo antes de que pueda alguna vez tener esa clase de actitud. Tiene que haber algo en el interior que lo cambie. No porque usted lo lavó y lo colocó en un lugar mejor para vivir; él todavía es un cerdo, ¿ven? Uds. le tienen que cambiar su naturaleza, y luego sus deseos cambiarán junto con su naturaleza. Ahora… o, su naturaleza cambiará sus deseos —un mejor lugar.

17 Ahora, Abraham era solo un hombre ordinario que vino junto con su padre. Tal vez su padre pudo haber sido un idólatra, porque ellos vinieron de Babilonia. Y al principio Babilonia era llamada: “La puerta al cielo”, y después fue llamada “confusión”, por causa de Nimrod. Y esto pudiera doler solo un poquito, pero ¿está bien? El cabello se ha ido, así que creo que lo diré.
¿Se fijaron que Nimrod fue el primer hombre en comenzar organizaciones? Eso es correcto. Y los primeros de este lado del Calvario fue la iglesia Católica, aún Babilonia continúa. Babilonia aparece al principio de la Biblia, a la mitad de la Biblia, y al final de la Biblia. Y cada culto y todo lo que tenemos hoy —si se fijan en la naturaleza de eso, y retrocedemos en la historia de “Las Dos Babilonias de Hislop”, y demás cosas en la antigüedad—y observamos cada una de esas semillas que fueron plantadas en el Génesis, porque Génesis es el principio. Es el libro de la simiente de la Biblia. Y observen a estos cultos de hoy en día la manera en la que se mueven y cómo actúan, y vayan directamente hasta Génesis y dense cuenta si no empezó de la misma manera; y ahora estamos en el tiempo de la cosecha (¿ven?) de todo.

18 Ahora, Abraham bajó a la tierra de Caldea a la ciudad de Ur para habitar allí, y probablemente ellos vivían una vida bastante buena en aquellos días. Él probablemente recogía moras para su desayuno, e iba entre los arbustos y mataba un animal a mediodía, y luego comía más moras en la noche, y por el estilo, les iba bastante bien.
Pero un día mientras Abraham caminaba alrededor a sus setenta y cinco años de edad… Y él se había casado con su media hermana, Sara, cuando apenas era una muchachita. Y ella tenía sesenta y cinco años. Ella tenía diez años menos que Abraham. Y Abraham caminaba alrededor. Dios llamó a Abraham por gracia, por elección. Él llamó a Abraham y lo escogió de entre todos los hombres del mundo. Dios llamó a Abraham, porque le quería dar a Abraham Su pacto.

19 Ahora, ¿Saben qué es un pacto? Y ahora queremos hablar sobre el pacto por solo unos pocos minutos. Dios hizo Su pacto con Adán, y Adán rompió Su pacto. Y cuando Dios hace un pacto con el hombre, el hombre siempre rompe el pacto con Dios. Así que Dios por previo conocimiento sabía que se tenía que preparar algo que salvara al hombre. Dios hizo este pacto con Abraham incondicionalmente.
Ahora, eso pudiera ser un poquito fuerte, pero Él lo hizo incondicional. Antes de que Abraham hiciera algo para merecerlo, Dios dijo: “Ya lo terminé. Nada, Abraham, no tienes nada que ver con esto. Yo ya lo hice. Vas a venir a Mí en tu vejez, y Yo ya te salvé. Y no solo te salvé a ti; voy a salvar a toda tu simiente después de ti”. No es si tú haces algo, si vas a hacer algo, o si no lo haces. “Yo ya lo hice”. Una obra finalizada. Dios ya lo hizo.

20 Dice Ud.: “Hermano Branham, ¿por qué está tocando esas cosas de noche?”. La razón es esta. Si Uds. logran en algún momento sacarle el miedo a la iglesia y dejan que se den cuenta quiénes son y lo que son posicionalmente, sanidad sería de los mensajes más fáciles a predicar, o cualquier cosa. Pero Uds. tienen miedo. Tienen miedo. No se dan cuenta que Uds. son hijos e hijas de Dios; y ahora, no que lo seremos. Nosotros somos hijos e hijas de Dios, no algo allá lejos en el futuro. Y no nos sentaremos en el futuro en lugares celestiales; ahora estamos sentados en lugares celestiales, ahora mismo. Y ahora somos los hijos e hijas de Dios. Aún no figura lo que hemos de ser al final, pero sabemos que le veremos a Él, porque tendremos un cuerpo semejante al de Él. Le veremos tal y como es Él.
Pero ahora nosotros somos hijos e hijas de Dios, y el pacto se hace con Abraham y con toda su simiente después de él. Ahora, noten. Ahora, Dios no le dijo a Abraham: “Si tú haces esto, o si haces aquello”. Él dijo: “Yo lo he hecho”. Así que el pacto entero es gracia y no por obras en lo absoluto.

21 Ahora, Ud. dice: “Eso tiene un terrible giro Calvinista, Hermano Branham”.
Eso es correcto. Lo tiene, y el Calvinismo está bien mientras permanezca fiel a la Biblia; pero cuando se va por la rama equivocada, entonces no sirve. El Armenianismo, santidad, es correcto mientras permanezca en la santidad de la Biblia, no la santidad suya sino Su santidad, ¿ven? No es mi santidad; yo no estoy dependiendo de mi santidad, no tengo ninguna, pero estoy confiando completamente en Su santidad, ¿ven? Es la de Aquel que lo hizo. No por mis obras, pero es en Su obra finalizada donde yo descanso con la seguridad de que fui recibido en el Amado y cuando el Amado fue recibido por Dios, Dios me recibió a mí en Cristo; eso lo concluye, ¿ven? No hay nada negativo, no “si” y “entonces”. Es una obra consumada.

22 Y ahora, cuando Dios llamó a Abraham, siendo él de setenta y cinco años, y Él dijo: “Sepárate de tu parentela”. Es extraño como cambiamos eso hoy. Dios llama a una separación. Nosotros hacemos el llamado a mezclas. Eso es correcto.
Cuando la gente está eligiendo a sus pastores, Uds. que hacen eso; oh, ellos quieren a un pequeño individuo escurridizo, Uds. saben, que beberá un trago social, y que no condena el fumar y otras de estas cosas. Un buen tipo que se mezclará con la multitud. Pero Dios quiere separadores. Dios llama a una total separación de las cosas del mundo. “Salid de en medio de ellos”, dice la Biblia: “y apartaos, dice el Señor, y Yo os recibiré”. Vean, no uno que mezcla; un separador. El Espíritu Santo habló: “Separadme a Pablo y a Bernabé para la obra”. Una separación. Dios segrega a Su pueblo, lo correcto de lo incorrecto.
Noten. Ahora, Abraham se tenía que separar y peregrinar por una tierra extraña la cual no conocía. ¿No es ese un hermoso cuadro del día de hoy? Cuando Dios lo llama a Ud. por elección a Su Amado, entonces inmediatamente Dios le dice a Ud. que se separe de ese viejo grupo, de los billares, de las fiestas de costura donde dicen chistes y se comportan de esa manera: una separación.

23 Y luego Él les pide que vayan entre gente extraña que Uds. solían pensar que era extraña. Ellos hablan una lengua extraña. Dios llama a Su pueblo sobre esas bases, y Abraham… El pacto le fue dado a Abraham y solo a través… a Abraham y a su simiente se le hizo la promesa. Recuerden eso. Solamente a Abraham y su simiente. Pues, Ud. dice: “Como gentiles somos excluidos”. Oh, no. Estando nosotros muertos en Cristo somos la simiente de Abraham y herederos conforme a la promesa, si tenemos la fe de Abraham.
Ahora, aquí está. Observen. Primeramente una separación de las cosas del mundo. Dios habla, y Ud. se mueve, y luego Él llama a habitar entre gente extraña. Ir a la iglesia con esa gente que canta y alaba al Señor. Hubo un tiempo en que Ud. inclinó la cabeza y se alejó, si estaba ante la presencia de su madre que lo estaba haciendo. Pero cuando Dios lo llama, Ud. se para con mamá y su rostro resplandece como el sol de la mañana y da alabanza.

24 Pues, muchas veces vi a una mujercita tan vergonzosa que no podía hablar con el agente de seguros que llegaba a la puerta, con su rostro inclinado, tan tímida. Una vez que recibió a Dios, se podía parar en medio de una iglesia y dar un testimonio que por poco sacaría las tejas del techo de la casa. Ella había estado en algún sitio. Algo había sucedido, ¿ven? Noten cómo Dios llama.
Luego Dios hace cosas de la manera más ridícula al ojo humano. ¿Alguna vez pensaron en eso? Cómo Dios toma las cosas necias para confundir a los sabios, cómo Él toma las cosas que Uds. dicen que son tontas, y les da todo un giro y confunde a los poderosos y sabios.
Miren, por ejemplo, Moisés, solo por un momento. (Esta fuera del tema, pero solo puedo hablar a medida que siento hacerlo).

25 Moisés había sido entrenado como hombre militar y se había criado en el conocimiento de los egipcios. El hijo de la hija de Faraón era un heredero al trono, y luego sabiendo él esto, aparte de eso, que él tenía un llamamiento Divino. Y cuando él trató de actuar conforme a su educación y en base a su habilidad, ¿qué sucedió? Él mató a un egipcio, miró para este lado y para este otro lado.
Ahora, un hombre de Dios no tiene que voltear a ver si alguien lo está mirando o no. Un hombre de Dios mira para este lado y para aquel lado; no para este lado y el otro lado, ¿ven? Así que, en ese momento Moisés cedió. Él se fue a liberar a los hijos de Israel, pero estaba fuera del programa de Dios. Y la iglesia es el instrumento de Dios en la tierra para liberar a los enfermos y afligidos, pero están fuera del programa por sus teologías caseras, y no de la Biblia y el Espíritu Santo.

26 Ahora, Moisés, después que Dios tuvo que darle cuarenta años más de enseñanza… ¡Ochenta años de edad! ¿Pudieran Uds. imaginarse lo ridículo que sería esto a la mente carnal? Aquí estaba Moisés en la presencia de la zarza ardiente, quedó mejor equipado en cinco minutos ante la Presencia de Dios, que los ochenta años de escuela que le dieron. Amén. Espero que eso no lastime, pero espero que penetre bien, ¿ven?
Cinco minutos en la Presencia de Dios le dio más conocimiento de Dios y lo equipó mejor, que los ochenta años de escolaridad. Hermano, no necesitamos mucha teología; hoy necesitamos rodillología. Eso es verdad. Cinco minutos en la Presencia de Dios en la zarza ardiente. Durante ochenta años lo eludió; cuarenta años corriendo en el desierto. Y en cinco minutos en la Presencia de Dios en la zarza ardiente quedó listo para salir. Allí lo tienen.

27 Y noten, aquí viene, un hombre anciano de ochenta años, con los bigotes hasta la línea del cinturón, con una vara en la mano, su esposa sentada a horcajadas sobre una mula con un niño a cada lado de la cadera, el viento soplando. “¿A dónde vas, Moisés?”.
“Voy para Egipto a tomar el control”, una invasión con un solo hombre. Pues, la mente carnal debió haber dicho: “Locura”. Egipto en ese entonces tenía al mundo entero arrasado con decenas de miles de jinetes y carruajes. Sería como un hombre diciendo: “Voy a ir a tomar el control de Rusia”, —más grande aún. Pero aquí va él. ¿Pueden imaginarse? Oh, aquí viene Moisés, con esos bracitos flacos, una vara torcida en su mano golpeando el suelo, arrastrando esta pequeña mula, y su esposa sentada allí con un niño a casa lado de la cadera, simplemente cantando alabanzas a Dios. Alguien dijo: “Moisés, ¿a dónde vas?”.
“Voy a Egipto a tomar el control”. ¿Por qué? Él no tenía miedo. Él no aprendió eso a través de alguna teología. Él no lo aprendió por leer algún libro, pero él había estado en la presencia de la zarza ardiente. Esa era la diferencia, y la cuestión fue, que él lo hizo. No lo que él dijo, pero él fue y lo hizo. Él descendió y tomó el control, y destruyó a Egipto, con la invasión de un solo hombre, pero él había estado en la Presencia de Dios.

28 Ahora, eso se miraba ridículo a la mente carnal. Pero cuando ellos quisieron agua, debió haber sido algo ridículo ir a una roca. Qué tal a un manantial, pero Dios dijo la roca, ¿ven? Dios toma las cosas necias para confundir a los sabios. Así que no piense hermano, que usted es muy grande y que sabe mucho. Quizás Ud. tenga que obtener bastante de eso para conocer a Cristo, ¿ven? Por lo tanto, mire a Moisés.
Y ahora, regresemos a Abraham. Dios le dijo a Abraham: “Ahora, tú eres un hombre anciano de setenta y cinco años de edad. Has vivido con tu esposa desde que ella era una muchachita, una muchachita, una niñita de dieciséis o dieciocho años, y ahora ella tiene sesenta y cinco (cuarenta, cincuenta, sesenta… como veinticinco años pasada la menopausia), pero te voy a dar un hijo a través de ella”.

29 Así como dije anoche, ¿pudieran Uds. imaginarse cuando Abraham fue con el doctor a hacer los preparativos para el nacimiento de su hijo a los setenta y cinco años y su esposa de sesenta y cinco años? Pues, este día querrían ponerlo en una clínica psiquiátrica, ¿ven? Pero él compró toda la ropa y lo que sea que le llevó al bebé. Pues, puedo escucharlos decir: “El pobrecito; está ahora envejeciendo, está un poco chiflado, ¿ven? Ud. solo observe eso”. La mente carnal piensa eso, pero ¿cuál era la diferencia? Abraham había estado en la presencia de Dios. Él tenía la revelación. Él tenía el pacto, y sabía que Dios lo guardaría.
En nuestra lectura aquí de esta noche, él, en la presencia de Dios, habló igual que Dios, y llamó aquellas cosas que no eran como si fuesen, porque estaba completamente persuadido que Dios era capaz de guardar aquello que él había dicho.

30 Y permítanme detenerme aquí solo un momento para… Esta encantadora audiencia en esta noche. Alguien me dijo: “Hermano Branham, ¿no tiene miedo de cometer un error en algún momento cuando está bajo ese discernimiento?”.
No, señor. ¿Por qué? Es para cumplir la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también haréis”. Y en la presencia de Dios, Dios hizo la promesa, y Dios está obligado a Su promesa. Y no importa qué tan ridículo se miraba que una mujer de sesenta y cinco años fuera a tener un bebé de un hombre de setenta y cinco años, y cómo los científicos y doctores debieron haber pensado que eso era imposible, pero Abraham lo creyó. Y no solo lo creyó, pero él se preparó para eso. Me gusta eso. Él actuó como si ya hubiera estado todo finalizado.
Cualquiera que alguna vez haya recibido algo de Dios, tomó a Dios por Su Palabra, y actuó como si todo estuviera absolutamente concluido, porque cuando… Aquí está: Porque cuando Dios habla la Palabra, ya está concluido. Eso es correcto. La Palabra de Dios es confirmada para siempre en el cielo. ¡Oh, vaya, me gusta eso! Ya está concluido; tan pronto sale de los labios de Dios, es una palabra, y tiene que materializarse.

31 Cuando la pequeña María venía… La virgen, cuando venía del manantial ese día con el caldero sobre su cabeza, o con el cántaro de agua. Quizás era lunes, el día para lavar, pero cuando el gran Ángel, Gabriel, se encontró con ella y le dijo: “Salve, María”. Que significa “detente”. “Bendita eres entre todas las mujeres, porque has hallado gracia delante de Dios”. Y Él le dijo que iba a tener un bebé, sin conocer varón.
Ahora, si usted… Unos cuantos meses después, Él se encontró con a un predicador de nombre Zacarías, y Él le dijo que iba a… Su esposa estaba envejeciendo (así que tal vez se estaba acercando a los cincuenta), y le dijo que él iba a tener un bebé por su esposa, y ese predicador lo dudó. Dijo: “¿Cómo pueden ser estas cosas? Mi esposa está anciana y así sucesivamente”. Después de haber estado orando por eso todo el tiempo, pero él lo cuestionó siendo que tenía muchos ejemplos: el de Ana en el templo, y también tenía el de Sara (de la cual estamos hablando), pero él falló en creerlo.

32 ¿Pero qué dijo María? Ella nunca lo cuestionó. Ella dijo: “He aquí la sierva del Señor. Hágase en mí conforme a tu palabra”. ¿Y qué fue lo que hizo ella? Ella nunca se esperó a estar positiva. Ella nunca espero… Uds. son una audiencia mixta, Uds. escuchan a su doctor, y yo soy su hermano, pero escuchen. Ella no se esperó hasta sentir vida o algo más que la asegurara. Mientras haya sido Dios quien lo dijo, eso era suficiente para que ella lo tuviera. Ella tomó a Dios por Su Palabra, y comenzó a testificar que iba a tener un bebé aún antes de tener una evidencia aparte de la Palabra de Dios. ¿Lo ven? Ella era simiente de Abraham. Tan pronto como Dios lo dice, y Ud. lo lee en la Biblia, lo toma a Él en Su Palabra, y empieza a darle gracias por ello.
Cuando el Espíritu Santo cayó sobre la gente en Pentecostés, ellos tomaron la Palabra de Dios. Él nunca dijo: “Uds. esperen allá arriba dos días, tres días, diez días”. Él dijo: “Uds. esperen hasta”, y ellos estaban allá arriba dándole gracias y alabándole por Su promesa cuando el Espíritu Santo descendió. Tómelo a Él por Su Palabra. Dele las gracias por ello. Si Ud. necesita sanidad, necesita liberación de cualquier cosa, recíbalo, créalo, tome Su Palabra, dele las gracias a Él por ello, y llame aquellas cosas que no son como si fueran —si son algo con la Palabra de Dios.

33 Ahora, ¿cómo es que esta mujer de sesenta y cinco años y este hombre de setenta y cinco años van a tener un bebé? Pero Dios así lo dijo. Y ellos hicieron los arreglos para eso. Ahora, Abraham falló igual como el ser humano. Ahora, si el pacto hubiese sido bajo condiciones aquí su… Lo primero que sucedió, fue que su padre le dio muchos problemas. Después su padre murió, y en lugar de separarse a sí mismo, se llevó a un gran grupo con él. De esa manera es como lo hacemos nosotros. Uds. saben a qué me refiero. Muy bien. No tendré que hablar de eso, porque yo creo que lo captaron. Muy bien.
¿Qué fue lo siguiente que sucedió? Allí estaba Lot. Cuando Dios dijo: “Sepárate de todos”, la caminata con Cristo es una caminata individual. Ud. camina, se para solo y solo con Dios. No es Ud. y el pastor; es Dios y usted solos. No es Ud. y el diácono. Algunas veces Ud. y su esposa, Ud. y su esposo; pero es Dios y Ud. solos. Ud. se para solo bajo sus convicciones. La salvación no es un asunto de iglesia; es un asunto individual.
La iglesia es un lugar donde nos reunimos bajo un terreno común y adoramos a Dios. Pero la salvación no es porque se unieron a la iglesia, es porque Uds. han creído en el Señor Jesucristo y lo aceptaron a Él como su Salvador personal; y luego Uds. tienen que hacer mucho más que eso, ahora. No es solo el creer de manera manufacturada.

34 Un buen Bautista amigo mío… Uds. saben que yo mismo soy Bautista, pero soy un Bautista que tiene el Espíritu Santo. Miren. Así que miren. Él me dijo, dijo: “Hermano Branham, Ud. está hablando del Espíritu Santo”. Él dijo: “Bueno, nosotros recibimos el Espíritu Santo cuando creemos”.
Yo dije: “Oh, no. Eso no es lo que Pablo dijo. Pablo dijo en Hechos 19: ¿Habéis recibido (hablando con gente Bautista, los convertidos de Apolos (sí, señor), el abogado convertido)…? Él dijo: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis? ”. Eso es correcto.
Pues, él dijo: “Hermano Branham, Abraham creyó en Dios, y le fue imputado a justicia. ¿Qué más pudiera hacer un hombre sino creer en Dios?”.
Yo dije: “Eso es todo lo que él puede hacer, pero Dios le dio el sello de la circuncisión en reconocimiento de su fe”.

35 Y Ud. dice que tiene fe, y Dios todavía no le ha dado el Espíritu Santo para sellarlo, y el Espíritu Santo es el sello de Dios. Efesios 4:30 dice: “No contristéis el Espíritu Santo de Dios con el cual estáis sellados hasta el día de vuestra redención”. Y si Ud. dice que cree y todavía no recibe el Espíritu Santo, entonces Dios no ha reconocido su fe. Pero Dios le dio a Abraham una señal en reconocimiento de su fe por circuncisión, y Él le da a Ud. una señal en reconocimiento por haber confesado su fe en Él —profesión de fe— cuando Él le da el bautismo del Espíritu Santo para sellarlo como una obra ya finalizada. ¿Por cuánto tiempo? Hasta el día de vuestra redención, no hasta el próximo avivamiento, sino hasta el día cuando Ud. será redimido de esta tierra. Amén.

36 Ya concluido… Un sello representa una obra concluida. El furgón está cargado y tiene puesto el sello: está completo; queda concluido. Está sujeto a su destino. ¡Ay de aquel que rompa el sello! Amén.
¡Oh, por alguna razón me siento muy religioso esta noche! En verdad. Noten. ¿En dónde está la Palabra? Vean, la Palabra trae vida, y Abraham… ¿Qué sucedió después? Lot… Se presentó un altercado, y después que Lot se separó… No tenemos tiempo. Miré el reloj que está allá, pero no tenemos tiempo de llegar a… Solo mencionaremos los puntos más relevantes ahora por un momento.

37 Noten. Entonces cuando los pastores de Abraham y los pastores de Lot comenzaron a discutir entre ellos, Lot ya se había descarriado en su corazón, y él se fue a Sodoma; y Uds. sabe cómo terminó. Pero Abraham tan pronto hizo lo que Dios le había dicho que hiciera de separarse de su parentela y todo… Ahora, Ud. dice: “¿Qué de Sara?”. Él y Sara son uno. Ud. y su esposa son uno, ¿ven? Pero ahora, y Sara estaba en el pacto junto con él, porque ella era su esposa.
Pero noten. Cuando él se separó de Lot y la esposa de Lot… Me imagino que la señora Lot quería pertenecer a todas las loterías y todo lo que pasaba en el país, ustedes saben. Así que ella era un obstáculo para él.
Y la Biblia dice: “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en el Señor Jesucristo, el autor y consumador de nuestra fe”.

38 Noten, luego cuando él se separó de Lot, ¿en qué forma se le volvió a aparecer Dios? Después que él se separó a sí mismo e hizo lo que Dios le dijo que hiciera, entonces Dios vino a él. Y cuando Dios le dice a Ud. que haga algo, es mejor que lo haga, o Ud. no lo volverá a ver a Él por un tiempo, ¿ven? Haga lo que Dios le dice que haga. Ese es el siguiente paso que usted debe dar, el obedecer a Dios.
Después cuando él mismo se separó de Lot, entonces Dios se le apareció y le dijo: “Abraham, hiciste una buena decisión. Le dijiste a Lot que decidiera”. Y Lot se fue hacia Sodoma, porque, oh, la gran diversión estaba allá abajo. ¡Oh, vaya! Ellos tenían toda clase de juegos y carreras y diversiones durante toda la noche, y un lugar para ver la televisión si hubiese habido tal cosa, y todo el… de todo, Uds. saben, lo tomaban con calma. Así es como a la gente le gusta irse con las aguas de menor resistencia, como si Uds. fueran a vivir aquí para siempre. Y no lo hará.

39 Y noten. Luego cuando él lo hizo, Abraham tomó la tierra pobre y estéril, pero cuando Dios se le apareció, Él le dijo: “Abraham, ponte de pie. Mira hacia el Este. Mira hacia el Oeste. Mira hacia el Norte y el Sur”. Dijo: “Cada pedacito de eso Yo te lo daré”. Dijo: “Ahora, Abraham, quiero que camines por la tierra”. ¡Amén! Discúlpenme por ser un poco impropio esta noche, pero “Camina por la tierra. Es tu posesión. Te pertenece”.
Cada persona que viene a Cristo, cada promesa en el Libro les pertenece. Caminen por ella. Averigüen si la sanidad les pertenece, si la salvación, o el bautismo del Espíritu Santo, o si Cristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Cuando Ud. posee algo y le pertenece, camine a través de ello. ¡Amén!. Hermano, me encanta. Investíguelo.

40 Ustedes saben, como una gran galería, donde hay de todo, ustedes saben, y es una gran galería de las bendiciones de Dios, y por un Espíritu somos todos bautizados en esta galería de las bendiciones de Dios. Yo recorreré el lugar y miraré esto. Eso es mío. Me daré la vuelta y miraré esto otro. Eso es mío. Miraré por aquí. Eso es mío. Miraré por acá. Eso es mío. Miraré por aquí. Eso es mío. Eso es correcto. Todo es mío. “Cada promesa en el Libro es mía, cada capítulo, cada versículo, cada línea. Estoy confiando en Su amor Divino. Cada promesa en el Libro es mía”. Me pertenece. Es de su propiedad, si usted lo hace. Cualquiera que lo haga. Dios lo prometió. [Alguien habla en lenguas y otro interpreta.] Amén.

41 Cada promesa es nuestra, ¿no es así? Cada don nos pertenece. Cristo me pertenece a mí. Yo le pertenezco a Cristo. Ud. le pertenece a Cristo y Cristo le pertenece a Ud. es una parte de Él. ¿Escucharon lo que él dijo? Cada promesa, todo lo que está en el Libro. Todo, muy bien. Dios haciendo la promesa. Él se la dio a Abraham. Él se la dio a su simiente. Sepárense. Caminen a solas con Dios y averigüen si eso es verdad o no. Dios hizo la promesa.
Ahora, y luego cuando él lo hizo, Él dijo: “Todo esto es tuyo”. Ahora, algunas veces les parece que está solo un poquito alto para Uds. Si Ud. está en su galería, y algo está en el estante de arriba, usted nunca… Ud. no sabe exactamente cómo… “Tal vez yo pudiera…”. Pues, consígase una escalera y suba. Mírelo; es suyo. Y la mejor escalera que yo conozco es la oración; eso es correcto. Súbase en ella. Solo siga orando. Dios, ¿prometiste Tú eso? Es Tu Biblia. ¿Es para mí? “Todo aquel que quiera, que venga”. ¡Amén! De repente se encontrará allá arriba mirándolo entonces. Dios hizo la promesa. Dios está obligado a Su promesa. ¡Amén! ¿Creen Uds. eso?

42 Ahora, una mirada más; un comentario. [Alguien habla en lenguas y alguien interpreta] Amén. Te damos las gracias Señor. Bendito sea… Amén. Ahora, si entendí bien la Palabra (¿ven?), este sería Dios hablando, ¿lo ven? Así que tal vez ahora Él quiera entonces que llame la línea de oración, terminaré mi sermón mañana por la noche (¿ven?) si Él lo hace. Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar.
Ahora, Padre celestial, nos preguntamos si quizás no estaba hablando bien, o qué fue, hablando de los Tuyos, pero aparentemente eso es algo que Tú interrumpiste. Por lo tanto, Señor, Tú prometiste la bendición de acuerdo a esa interpretación a la gente, y oramos ahora que en la manifestación de Tu amor y poder, ¿derramarás de Tus bendiciones sobre la gente? Y si es tiempo para la línea de oración entonces, hazlo saber, Señor, con un poderoso derramamiento de Tus bendiciones.
Y ahora, perdónanos si estamos equivocados. Oramos que la gracia nos haga sombra, y que estemos obrando en Tu divina providencia esta noche, que Tu poder y bendiciones estén sobre nosotros y nos guarde. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

43 Ahora, ¿cuántos están enfermos y necesitados esta noche? Veamos sus manos. ¿Cuántos están necesitados? Muy bien. Eso es maravilloso. Muy bien. Ahora, quiero decir algo antes de llamar la línea de oración. Miren, si Jesucristo ha resucitado de entre los muertos… ¿Cuántos creen que Él lo ha hecho? Muy bien.
¿Cuántos de ustedes nunca han estado antes en una de nuestras reuniones? Veamos sus manos. Son pocos esta noche. Muy bien. Uds. conocen el orden de la reunión. Ahora, mi afirmación es que ningún hombre puede sanar. Ni siquiera el doctor reclama sanar. Miren, yo he sido entrevistado. Uds. leen “Selecciones” hace como un año o más, fue hace un año en octubre o por esa fecha, sobre la sanidad del pequeño Donny Martin, los Hermanos Mayo se habían dado por vencido. Y lo trajeron a la plataforma en California, y allí la visión mostró que el niñito había sanado (¿ven?), y ellos publicaron un gran artículo al respecto, y yo estuve con los Hermanos Mayo para una entrevista. Muy bien.
Ellos dijeron: “Nosotros no reclamamos ser sanadores. Solo reclamamos asistir a la naturaleza. Solo hay un Sanador. Ese es Dios”.

44 Permítanme mostrarles lo sencillo que es. Observen. Por ejemplo, si esta noche me corto la mano. Voy a usar esta ilustración. Yo me corto la mano. Ahora, no hay medicina alguna en el mundo que pueda sanar esa cortada, ni una sola. Ahora, eso es verdad. Cualquier medicina que pueda curar la cortada de mi mano sanaría la cortada en mi saco. Sanaría la cortada en este escritorio, ¿ven? Sanaría la cortada en el piso. Pues, Ud. dice: “Hermano Branham, la medicina no fue hecha para sanar su saco, o su escritorio y por el estilo. Fue hecha para sanar su cuerpo”.
Muy bien. Ahora, yo me corto la mano, y caigo muerto. Ellos embalsaman mi cuerpo para que vea natural durante cincuenta años, y dejen que el doctor venga y me ponga una inyección de penicilina. Me ponga medicamentos de sulfa. Vierta tintura de mertiolato. La sutura, y si mi cuerpo, si no decayó en los cincuenta años, esa cortada estará exactamente igual como cuando se cortó. ¿Es eso correcto? Bueno ahora, si la medicina fue hecha para sanar el cuerpo humano, ¿por qué no lo sana?
Bueno, Ud. dice: “Hermano Branham, la vida ya salió de allí”.
Oh, eso es diferente, ¿no es así? Ud. dígame qué es la vida y yo le diré quién es Dios, ¿ven? ¿Ven? La medicinan solo mantiene limpio mientras Dios reconstruye el tejido. Él es el Creador. Ahora, la sanidad es una creación, y no hay nadie…

45 Y yo le quiero preguntar a algunos de ustedes, hermanos que están aquí que creen que Satanás puede sanar. Si Satanás puede sanar, entonces él es un creador. Tendría que serlo. ¿Y entonces qué es lo que obtienen? Satanás no puede crear. Él jamás ha creado algo. Él puede pervertir, pero no crear, ¿ven? Únicamente hay un Creador, y solo es Dios. Y cualquier tipo de sanidad no puede venir por el hombre o por algo más. Tiene que venir solamente por el Creador.
¿Qué pasaría si yo estuviera usando la manivela de mi Ford modelo T, y me quebrara el brazo? Y entro a prisa y digo: “Ey, doctor, sana rápidamente mi brazo. Está quebrado. Tengo que terminar de encender mi Ford”.
Pues, él diría: “Ud. necesita que le sanen otra cosa”.
Bueno, eso es cierto. Ahora el doctor… ¿Qué puede hacer él? Eso es lo que se debe hacer. Ir con él. Él colocaría mi brazo, colocaría de nuevo los huesos, lo pondría bajo rayos X y los vería. Le pondría una férula. No está sanado. No está más sanado que cuando entré. Él lo coloca y lo deja para que Dios lo sane. Dios es el único que lo puede hacer. “Yo soy Jehová que perdona todas tus iniquidades, que sana todas tus dolencias”. La sanidad le pertenece solamente a Dios, solo Él puede sanar. Él es el único Creador, y la única cosa que puede sanar.

46 Ahora, el doctor puede extraer un diente. ¿Quién detiene el sangrado? Un doctor puede cortar un apéndice. ¿Quién sana el hoyo donde él cortó? Él puede cortar un tumor, ¿pero quién sana la herida? Dios es el sanador. Él remueve el tumor, y Dios produce la sanidad, ¿ven? Dios es el único Sanador, jamás un hospital, jamás un doctor, jamás la medicina. Si un doctor le dice que él es el sanador, Ud. se pueden imaginar que él es un charlatán. Y cuando un predicador le dice que él es un sanador, él también es un charlatán. Eso es correcto, porque solamente hay un sanador. Ese es Dios, y eso es correcto —Dios.
Así que también está la necesidad de pensar en todo ese aceite que derraman así sea por galones, y Ud. reclama que es aceite divino, es un espíritu anticristo lidiando con Ud., porque ¿qué sucedió entonces con la sangre de Cristo si eso tiene algo que ver con ello? ¿Ven? Nada, en lo absoluto. Es algo fantástico, y el diablo en el mundo hoy, como Janes y Jambres resistieron a Moisés con tal… Eso no está en la Biblia. No hay tal cosa como esa. Si Dios hubiese querido que Ud. derramara aceite, Él lo hubiese hecho un pozo de aceite en Texas, o un árbol de olivo, o algo, pero Él lo hizo un ser humano para que predicara el Evangelio y para que le trajera a la gente el mensaje de salvación de la obra finalizada de Jesucristo. Amén. Eso pudiera ser fuerte, pero es la verdad. Yo prefiero ser honesto y decirles la verdad que tener que responder por ello en el día del juicio, por usted. Eso es correcto.

47 Ahora, la sanidad le pertenece solo a Dios. Es la obra terminada de Cristo en el Calvario. No olviden eso, iglesia, lo que sea que hagan. Y cada bendición que está en todo lo que Ud. perdió en la caída, Cristo se los redimió de nuevo en el Calvario. Todo fue consumado hace dos mil años. Toda persona que alguna vez ha sido sanada, toda persona que alguna vez ha sido salva, fue salva cuando Jesús murió en la cruz y concluyó la obra. Él exclamó al Padre: “Consumado es”: Todo ello, el plan completo de la salvación. Y ahora nosotros tenemos las arras de nuestra salvación.
Ahora, la sanidad Divina no está bajo las mismas bases que la salvación. La sanidad Divina fue incluida en la expiación verdaderamente. La antigua expiación tenía sanidad Divina, y la nueva es mucho mejor que la antigua. Entonces si es mejor, tiene que ser mejor en todos los aspectos, pero la sanidad Divina… La salvación del alma, Ud. llega a ser una nueva criatura —vida eterna. Ud. no tiene salud eterna con la sanidad, pero es un atributo. Son las arras de su resurrección. Si no hay sanidad Divina, entonces no hay resurrección, ¿ven? Pero ahora, ¿qué es? Es su propia fe personal en una obra que consumó Cristo en el Calvario.

48 Ahora, ¿qué hace Él? Para empezar es como lo estábamos haciendo hace unos minutos. Escuchar la Palabra; la fe viene por el oír y el oír, por la Palabra. Dios queriendo ser amable con usted. Él manda dones en la iglesia. Unos de ellos son los que escuchamos hace rato: el hablar en lenguas e interpretaciones. Dios manda sabiduría, conocimiento, dones de sanidad. Luego Él pone en la iglesia apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores. Todas esas cosas son para el perfeccionamiento del cuerpo de Cristo, para barrer todas las diferencias fuera de nosotros y cómo el Espíritu Santo…
Ustedes saben, la Biblia dice: Venid y comprad de Mí oro refinado en fuego“. En los días de antaño cuando solían probar el oro, ellos lo golpeaban. Y tomaban el oro y lo colocaban, y lo golpeaban, y golpeaban, y le daban vuelta, y lo golpeaban, y golpeaban, y golpeaban, hasta que toda la escoria saliera de él; toda la suciedad salía del oro. Y de la manera que el batidor de oro podía estar seguro: él podía ver su propio reflejo en él. Cada vez él lo golpeaba y golpeaba hasta que podía verse él mismo en el oro, él sabía que le había sacado a golpes la suciedad.
Y de esa manera lo hace el Espíritu Santo con la iglesia. Nos golpea hasta sacar toda la cosa, la indiferencia, la escoria, y cosas que no pertenecen dentro de nosotros para que Cristo se pueda reflejar en Su iglesia… oh, Él mismo se refleja en Su iglesia, porque la Biblia dice en Hebreos 13:8: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

49 Ahora, no debemos caminar en esto o ir a esto con una actitud poco entusiasta. Debemos ir con actitud totalmente rendida. Debemos venir a la iglesia y escuchar la Biblia, y si algo se saca de esta Biblia, créalo. Y si no sale de la Biblia, entonces depende de Ud. Pero la Biblia es el plan del fundamento de Dios. Es Su plan de redención. Es Su plan de sanidad. Es el plan de todo lo que Él tiene, está puesto aquí mismo; y la Biblia dice: “¡Ay de aquel que le añadiere o le quitare!”. Esto es. Yo creo la Palabra.
Y yo he estado en iglesias, y he observado cómo la gente, muchas veces, en iglesias… observo cómo se comporta el pastor. Y la iglesia se comportará de esa misma manera. Amigos, digo esto (no para hablar bruscamente), pero lo digo como siervo de Cristo para ser honesto con ustedes. Muchas veces ellos reciben el espíritu del uno y del otro en lugar del Espíritu Santo (¿ven?); y esa es la razón que cuando actúan… Los hace actuar de manera parecida.
Noten, esa es la razón por la que cuando vengo con Uds., yo no sé nada sino la Biblia. Quiero que Uds. tengan el Espíritu que está en la Biblia, lo cual es el Espíritu de Cristo; y esa es la razón por la que trato de quedarme en la Palabra y no tomo nada sino lo que está en la Palabra ( ¿ven?), y se lo traigo a la gente.

50 Ahora, Cristo está vivo esta noche. Si Él no está vivo, entonces la Biblia está equivocada y Uds. están perdidos; Uds. están en el mundo sin Dios, sin esperanza; y cuando mueren, están acabados.
Pero si Cristo está vivo esta noche, y Ud. cree en Él y Él ha aceptado su fe así como Ud. lo ha confesado en Él, entonces Ud. debiera ser la persona más feliz en todo el mundo, porque su salvación está pagada. Ud. está seguro en los brazos de Cristo, sellado. Ud. está muerto. Su vida está escondida con Cristo en Dios y sellada por el Espíritu Santo. ¿Cómo pudiera el diablo tocarlo a Ud. alguna vez? ¿Ven? Porque Ud. está muerto. Su vida está escondida con Cristo en Dios y sellada por el Espíritu Santo. Esa es la Escritura.
Ustedes están tan vinculados al cielo así como Cristo mismo se fue al cielo, y Uds. están libres de juicio. Cristo tomó su juicio, y Dios no pudiera juzgarlo otra vez. Él sería injusto al mandarlos al juicio. Él no sería veraz al mandarlo a Ud. al juicio, porque Él juzgó a Cristo en lugar suyo; y Él fue herido por nuestras rebeliones; y cuando Él juzgó a Cristo allí, Él nos dejó salir libres, porque Cristo tomó nuestro juicio.

51 Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mis palabras, y cree en el que Me ha enviado, tiene (tiempo presente) eternal, vida eterna, y no vendrá a juicio, pero ya ha pasado de muerte a vida”. Esa es la Escritura. Entonces Dios no pudiera ser justo y juzgarlo a Ud. Nosotros nunca nos pararemos en el tribunal de juicio. Yo ya me paré una vez, y me di cuenta qué tan culpable era, y pedí perdón, y Él me aceptó; y mi juicio se pagó en el Calvario, e igual con el de cada uno de Uds. No tenemos nada que temer. Todo está en Cristo. Cristo ha…
Para asegurarlo, Él sabía que la infidelidad, y la incredulidad, y los escépticos, y demás, se levantarían en los últimos días. Él era Dios. Él podía verlo con anticipación. Él conocía la mente de Dios a medida que Dios se lo revelaba. Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me lo muestra”. Todo lo que Cristo hizo, Él lo hizo por visión. Eso es correcto. Ningún milagro hizo Cristo en la tierra sin haber visto primero una visión de Dios. Él así lo dijo. Ahora, Él no andaba al azar haciendo esto, y aquello o lo otro. Uds. tienen el concepto equivocado de Él.

52 La Biblia dice…. Jesús mismo dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo”, ¿ven? “Yo no puedo hacer nada por Mí mismo, sino lo que veo hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente”. Ahora, ya sea que está correcto o incorrecto. En lo que a mí concierne está correcto. Es la Palabra de Dios, y eso lo concluye.
Observe Su vida, durante todo el tiempo, por todas partes. Siempre era el Padre mostrándoselo. Él obraba directamente en lo que el Padre le decía que hiciera. Él dijo: Ahora, estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más. Empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, hasta el fin del mundo. Y aún Yo estaré en vosotros hasta el fin del mundo“.

53 Cristo murió, sufriendo en la carne, fue sometido a muerte por nuestros pecados y enfermedades. Él ascendió a las alturas a la diestra del Padre, y el Espíritu que estaba en Él regresó a la iglesia, y Él fue el primer hijo de Dios y nosotros somos co-herederos con Él en el Reino, al ser adoptados hijos por Su adopción, y Su plan de salvación que Él nos presentó, y nos dio por Su gracia. Y esta noche somos parte de Dios y no podemos perecer así como Dios no puede perecer. Yo les daré… “El que oye Mis palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”.
Cualquier lector de la Biblia o erudito que quiera cuestionar eso, vea si en el original no dice allí “Sozo”. Eso es correcto. Sozo significa “La misma vida de Dios en usted”, y Ud. ya no puede perecer así como Dios no puede, y “Yo los resucitaré en el día postrero”. Dijo Jesús. Amén. Porque esa vida está en usted.

54 Hace un tiempo me encontraba sentado hablando con un viejo predicador metodista, un buen amigo mío de antaño, y estábamos hablando. Y salió el programa de la Hora Agrícola. El pequeño Club 4-H de Louisville Kentucky, estaban diciendo que ellos habían inventado una máquina que podía dar granos de maíz que se miraban tan perfectos, que podía producir la misma harina de maíz como el original. Hacía la misma clase de hojuela de maíz, y al sacar un puñado del saco que la máquina había producido y un puñado del saco que había crecido en el campo y al mezclarlos, uno no podía diferenciarlos. Tome Ud. uno de ellos y ábralo. Tienen la misma cantidad de humedad, la misma cantidad de calcio y la misma… Cada químico se encuentra allí dentro exactamente igual.
Ellos dicen: “Solamente hay una manera que Ud. puede diferenciarlos: entiérrelos. El grano que el hombre hizo no tiene un germen de vida por dentro y allí se quedará. El otro que Dios hizo tiene vida en él, y vivirá de nuevo”.
Yo dije: “Será mejor que me tome de la mano, predicador; que bien pudiera avergonzarlo aquí”.

55 Hay dos hombres que pueden ir a la iglesia y ambos actúan como Cristianos y así que esto… Ellos están juntos como diáconos en la mesa directiva, juntos como pastores en el púlpito, lo que Ud. diga, pero uno de ellos tiene vida, y el otro no. Y aquellos que tienen vida eterna se levantarán en la resurrección con el Señor Jesucristo, porque Cristo resucitó de los muertos, y Él está vivo esta noche entre nosotros y Él no está muerto.
Y nuestra religión de Jesucristo no es una vana filosofía sino una viviente, de compañerismo con el Espíritu Santo en tiempo presente, y Cristo está aquí esta noche en la iglesia, llevándolo a cabo, y haciéndolo, y ejerciendo presión y forma, y sanidad, y manifestándose a Sí mismo para probar que Él está vivo entre Su pueblo. ¡Aleluya! ¡Qué maravilloso! Oremos.

56 Padre celestial, ahora la Palabra… La fe viene por el oí, el oír, por la Palabra. Oramos esta noche que Tú te manifiestes y permite que esta audiencia, Señor… Un día tendremos que rendir cuentas en el día del juicio. Si tan solo vienes Tú esta noche y haces las mismas cosas que hiciste, entonces tendría que ser una persona poseída del demonio la que cerraría su corazón al Calvario, para alejarse diciendo que está errado.
Sería algo igual a los fariseos que se pararon en el día cuando vieron a Jesús llevar a cabo la obra, cuando le dijo a Felipe y a Natanael cuando llegaron, dónde había estado él antes, y ya le había dicho a Pedro unos minutos antes de eso que su nombre era Simón. Él era el hijo de Jonás. Y los fariseos le querían decir que Él era Belcebú. Y sabemos que nuestro Señor dijo: “Yo los perdono por eso, pero cuando venga el Espíritu Santo y lo lleve a cabo, nunca les será perdonado el hablar una palabra en contra”.

57 Y Padre Dios, oramos esta noche que Tú le des a las ovejas de Tu pan esta noche, el Pan de Vida. Estos que están aquí batallando en Boston, esta gran y fabulosa ciudad, donde el pecado se apiña por todos lados, redes ilegales, los hijos de las madres tirados por la calle borrachos, y cómo es que estas grandes iglesias con sus agujas en las torres, Señor, y fracasando. ¡Oh, Dios! Oh cómo arde en mi corazón cuando pienso en su fría y formal indiferencia, y cómo se mantienen tan rígidos y almidonados y le advierten a la gente en contra de venir a escuchar Tu mensaje y así sucesivamente.
Oh Dios, ruego que Tú enciendas un fuego en esta ciudad. Manda un avivamiento chapado a la antigua después que terminemos aquí, que barra de costa a costa, de orilla a orilla, que ellos sepan que Tú has resucitado de los muertos.
Alimenta a Tus ovejas hambrientas, Señor. Oh, cuántas de estas personas que están sentadas aquí esta noche, hombres ancianos que han predicado por años el Evangelio, que se pararon esperando el tiempo cuando Dios restauraría estas cosas. Cómo las mujeres se han sentado aquí. Han orado y leído su Biblia y la han gastado, como los han llamado con nombres —santo rodador, y todo tipo de nombres fanáticos — y cómo han sido sacudidos, pero todavía con un corazón que te mira a Ti.
Oh Cristo, manifiéstate Tú mismo a ellos esta noche. Déjales saber que su fe no es en vano, sino que Tú vives y ves cada movimiento y acción y conoces todas las cosas de su corazón. Concédelo, Señor.

58 Y cuando termine el servicio, que podamos inclinar nuestros rostros y darte la alabanza a Ti, y te adoremos, y nos preparemos lo más que podamos, para salir, y servirte, y para hacer todo lo que sabemos que está a nuestro alcance para hacer lo correcto. Permítenos esto esta noche, Padre, a través de Tu gracia y en la Sangre; lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Yo no sé por qué simplemente no puedo cerrar, tal parece, pero ahora, mis queridos amigos, ahora que el Señor Jesús les bendiga. Ahora, vamos a llamar una línea de oración para orar por los enfermos. Les he explicado claramente: yo no sano, y creo que nadie más puede. La única cosa que Uds. pueden hacer es aceptar lo que les he dicho.

59 Ahora, dice… La Biblia ha dicho (Ese no fue mi tema esta noche), pero Cristo está vivo. Si Ud. es simiente de Abraham, usted está destinado a reconocerlo. “Mis ovejas oyen Mi Voz”. Ciertamente. Jesús dijo eso y entonces cuando… Si Ud. es simiente de Abraham, Ud. reconocerá el Espíritu de Abraham, de Cristo, el cual vino a través de Abraham por la carne. Por lo tanto que el Señor le conceda esta noche que los ojos de su entendimiento sean abiertos. Y si Ud. está aquí esta noche como un miembro tibio de iglesia, yo no lo estoy criticando, señor, mi hermano. Yo creo que Ud. es un Cristiano si ha confesado a Cristo, solo que en un estado tibio.
Usted, mi hermana, no la estoy criticando, pero estoy tratando de decirle: Detenga esa pequeña manera, vieja y formal, que está viviendo. Venga a Cristo. Sea ungido y salga y haga algo para Él. No dejen sus iglesias. Sean un Cristiano verdadero y en fuego en su iglesia. Eso es. Dios se encargará del resto, lo hará por Uds.

60 Si Uds. simplemente lo aceptan…
Si Ud. es un pecador y nunca ha aceptado a Cristo, ¿no lo hará esta noche? Estoy diciendo esto, porque estoy tratando de hallar favor con Él, para que Él baje y lleve a cabo lo que estamos pidiendo, lo que le vamos a pedir que haga: que aparezca aquí en esta plataforma. No como (Oh, ¿Cómo lo podría llamar?) como un espectáculo en escena; nunca. Esa no es la actitud. Ese no es el espíritu con el que estoy hablando.
Estoy hablando de representar a Jesucristo ante un mundo moribundo para que puedan tener su fe centrada en Él , y así conocer que nuestra religión en Cristo y la Biblia no es un libro ficticio, o alguna… un libro como el Corán, o algún otro libro. Es un Libro vivo con un Cristo vivo. Es una iglesia viva. Dios conceda que Él lo haga.

61 Ahora, se me olvidó… Las tarjetas de oración. ¿Repartieron tarjetas de oración? Muy bien. ¿Cuántas? ¿Ciento… qué? ¿Cuál es la letra? “I”. Muy bien. Vamos a comenzar con el número 1, entonces. ¿Quién tiene la tarjeta número 1? Levante su mano rápidamente ahora. Vamos a llamar la línea de oración. 1, muy bien. “I”. Yo creo, ¿acaso alguien…? Muy bien. “I” número 1. Creo que repartieron otras letras, pero daremos inicio con la “I” entonces. “I” número 1. ¿Quién la tiene? Levante su mano. La dama en la parte de atrás. Venga para acá, dama. Número 2. ¿Podría levantar su mano?
Miren la de su vecino ahora mientras llamo el número. Tal vez ellos son sordos, y no pueden escuchar; o pudieran estar lisiados y no poder caminar. Así que, el número 1, número 2, levante su mano rápidamente por favor. La tarjeta de oración número 2, ¿podría levantar rápidamente su mano? ¿Usted la tiene, dama? La dama de color que está allá, ¿es la número 2? ¿Número 1, I-1? Ahora, no puede haber aquí dos I-1. Billy, mejor es que verifiques la tarjeta de la dama.

62 Muy bien. La número 2 entonces. ¿Quién tiene la número 2? ¿Levantó su mano? ¿Allá arriba en el balcón? ¿Ese niño? Muy bien, hijito, ven para acá. Número 3, ¿podrían levantar su mano muy arriba para que yo pueda verlos? Número 3, el hombre que está aquí. Muy bien. En la parte de allá, señor. ¿Número 4? ¿Levantaría su mano rápidamente? ¿La tiene usted, dama? ¿La número 5? Muy bien. Número 5, por aquí. ¿6? ¿7? ¿8? Levante su mano ¿8? La tarjeta de oración número 8, levante su mano, por favor. Muy bien. ¿9? Muy bien. ¿10? ¿11?
Solo levante su mano rápidamente. Los podemos traer para acá rápidamente, si Uds. son rápidos. Miren su tarjeta. Miren la tarjeta de su vecino. Miren alrededor y vean a alguien con una tarjeta en la mano. Mírenla. Miren al muchachito que está aquí. ¿Tiene él una tarjeta? Veo que él no puede caminar. ¿Tiene una tarjeta? ¿Ya fue llamada su tarjeta? Muy bien. Solo estén al pendiente de su tarjeta. Muy bien.
Número, creo que es el 7 o el 8; 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15. Permitan que esos se levanten y que vengan para acá. Vean si todos pueden hacerlo, porque si se les pasa por alto el número, eso no significa ningún otro propósito sino el de mantenerlos formados, mi querido amigo.

63 ¿Cuántos de los que están aquí no tienen tarjeta de oración y creen que Jesucristo los sanará? Veamos sus manos. Y Uds. crean en Él. En cualquier parte, no me interesa en dónde se encuentre. Solo créalo. Muy bien. Ahora, mientras están observando que la línea se forme. Creo que llame a 15. Muy bien. ¿El número 15 fue mi último número? Muy bien. Ahora, vean si ya llegaron, y luego haremos… Muy bien.
Miren. Si Jesucristo ha resucitado de los muertos, la Biblia dice en Hebreos 13:8, vamos a citarlo todos juntos: “Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos”.
Ahora, ¿cuál fue la señal en el Nuevo Testamento de que Él era Jesucristo, que fue predicho en el Antiguo Testamento, que se produjo, o se manifestó en el Nuevo Testamento? ¿Les gustaría saber? Muy bien. Vamos a tomar un par de ellos, solo por un ratito.

64 Cuando un judío lo encontró a Él, en la religión judía, un verdadero y real judío ortodoxo lo encontró a Él, reconoció que Él era el Hijo de Dios, el Rey de Israel. ¿Qué hizo Jesús para que él pudiera reconocer que Él era el Hijo de Dios? Él le dijo que él era un creyente, un hombre honesto, y le dijo que lo había visto orando debajo del árbol antes de que él llegara. ¿Cuántos saben que eso es verdad? ¿Y qué dijo el judío? “Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”. ¿Es eso cierto? Eso es lo que él dijo.
Pedro lo reconoció cuando llegó y Pedro dijo… Lo trajeron delante del Señor y Jesús dijo: “Tú nombre es Simón, y el nombre de tu padre es Jonás, pero”, dijo: “Te voy a poner otra vez un nombre. Te voy a llamar Petra”, lo cual significa “una pequeña piedra”. Me pregunto qué fue lo que pensó el apóstol.
“¿Cómo supo Él quién era yo, y cuál era mi nombre, y cuál era el nombre de mi papá?”.
Y cuando… Él sabía que este hebreo había venido rodeando la montaña, y él día antes, Jesús dijo: “Yo te vi debajo del árbol”. ¿Cómo pudo verlo a treinta millas por detrás de la montaña? Pero Él lo vio, y dijo: “Yo no puedo hacer nada excepto que el Padre me lo muestre primero. Lo que veo hacer al Padre, esto hago Yo igualmente”. Esa fue la señal del Mesías. ¿Es eso correcto?

65 ¿Es ese muchachito el primer paciente? Oh, es usted. Venga para acá un minuto. Aquí está otra ilustración. Aquí están parados un hombre y una mujer, esto para los que recién llegaron. Ahora, hubo una señal como esta, una vez en la Biblia. Estaba una mujer quien reconoció que Él era el Cristo, en la Biblia. Ella era una samaritana, y un día Jesús iba bajando a Jericó, pero el Padre le dijo: “Sube a Samaria”. Ahora, aquí está Jericó. Aquí está Jerusalén, y por acá está Samaria. Así que cuando iba a Jericó rodeó por este lado, subió aquí a Samaria, porque Él dijo que le era necesario. Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba.

66 Ahora, observen. Él se sienta junto al pozo, y despacha a sus discípulos. Eso quizá fue lo que la visión requería. ¿Podrían creer Uds. eso? Él no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba. Bueno, cuando la mujer… Cuando todo el resto se había ido, una mujer salió. Creemos que ella era una prostituta, una mujer de mala fama, era como el mediodía. Ella salió para sacar una jarra de agua, y cuando subió la jarra, cuando saco el agua… tal vez empezaba a colocarla en su cabeza, Jesús, un hombre hebreo de mediana edad, sentado a un lado, dijo: “Dame de beber”.
Bueno, ella miró alrededor y dijo: “No es costumbre que Uds. judíos le pidan a los samaritanos una cosa como esa. Nosotros no nos relacionamos unos con otros”.
Él dijo: “Pero si tú supieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber, y Yo te daría de un agua que no vienes aquí a sacarla”.
Y ella dijo: “Bueno, no tienes con qué sacarla”. Ella dijo: “Ahora, sabemos que nuestro padre, Jacob, cavó este pozo, y él nos lo dio, y su ganado bebió de él. ¿Y quieres decirme que Tú eres mayor que nuestro padre, Jacob?”. Ella dijo: “Nosotros adoramos en esta montaña y Uds. dicen que en Jerusalén”.

67 Y la conversación siguió un poco más, Él y ella platicando juntos. Y finalmente cuando Él captó su espíritu, Él dijo: “Ve, trae a tu marido y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Le dijo: “Eso es correcto. Cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tuyo, así que bien has dicho”. ¿Es eso lo que Él dijo? Ahora, observen lo que ella dijo.
Ella dijo: “Señor, paréceme que Tú eres un profeta”. Ahora, ¿cuál es el espíritu de un profeta? Lo que hablé anoche sobre el gran diamante con todas sus luces destellantes que provienen de él. Dios es el principal, y estos dones solo salen de Dios: profetas, maestros, evangelistas, solo son luces provenientes de Dios. “Yo percibo que Tú eres un profeta, porque Tú no me conocías. No podrías conocer cuál era mi problema, y ese es mi problema. Pero ahora nosotros sabemos que cuando el Mesías venga…”.
¿Creen que Jesús era el Mesías, Aquel que es el mismo de ayer, hoy y por los siglos? Pero observen a la mujer samaritana. Vean que el hebreo reconoció eso en Él.
Ella dijo: “Cuando venga el Mesías, Él nos dirá todas las cosas. Sabemos que Él hará estas cosas cuando venga, pero, ¿Tú quién eres?
Él dijo: “Yo soy Él, que habla contigo”.

68 Y ella dejó caer el cántaro y corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre”, ella dijo: “Que me ha dicho todas las cosas”. Ahora, Él no hizo eso. Él solo le dijo una cosa, pero si el Padre le hubiese mostrado más, Él le hubiera dicho más a ella; pero ella estaba tan emocionada. Eso lo emocionaría a usted. Y ella quiso contárselo a los hombres: “Vengan. Déjenme mostrarles algo. Aquí… aquí está un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. Venid. ¿No es acaso este el mismísimo Mesías?”.
En otras palabras: “Caballeros de esta ciudad, ¿no reconocen que esa es la señal del Mesías y Él está sentado aquí afuera en la entrada?”. Allí lo tienen, ¿ven? “Él está sentado allá afuera. Venid, ved”.
Y ellos salieron a averiguar. Él no les hizo algo parecido a ellos, sino Su plática. Él estaba correcto con la Escritura, y ellos supieron que Ése era el Mesías. Así que Él no hizo más milagros porque Él sabía que Felipe iría a ese lugar y les contaría del avivamiento después de Pentecostés, ¿ven? Por lo tanto Él dejó en paz el milagro hasta que Felipe llegara.

69 Ahora, noten. Ahora, si esa fue la señal… si esas fueron las obras y la señal del Mesías ayer, y si Él resucitó de los muertos, es la señal del Mesías esta noche, si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso correcto? Ahora, ¿cuántos creerán eso? ¿Levantarían sus manos si Uds. dicen que yo en realidad…? Por toda la iglesia, no importa quién sea Ud., ¿lo creerán? Muy bien.
Ahora, algunos no levantaron la mano, pero, por supuesto, de todas maneras no lo creerán, ¿ven? Por lo tanto si un Ángel se levantare… si un hombre se levantare de entre los muertos, dijo Jesús, y volviera, ellos de todas maneras no lo creerán. ¿Es eso cierto? Uds. solamente están cumpliendo la profecía, porque no importa si uno se levanta de entre los muertos, y si Él se levantó de los muertos, y en esta noche en esta iglesia, esa Escritura que Jesús dijo se cumple: “Aunque se levante uno de entre los muertos, ellos no lo creerán”. Y Él ha resucitado de los muertos y se prueba a Sí mismo que está aquí y todavía ustedes no lo creen.

70 Ahora, tengan fe y crean. Ahora, la dama, me imagino, para mí es una desconocida que nunca he visto en mi vida. Somos desconocidos, ¿lo somos, dama? Ahora, si eso es cierto, levante su mano. Yo nunca he visto a la dama en mi vida, que yo sepa. Dios conoce eso. No sé nada de ella, es una cuestión difícil. Le voy a pedir a la hermana si pudiera tocar: “Quédate Conmigo” suavemente, por favor.
Ahora, permítame decir esto. Me siento constreñido a decirlo. ¿Qué pasa cuando los espíritus inmundos salen de una persona? Tratan de buscar un lugar en donde entrar; y en los tiempos Bíblicos, ¿entraron en incredulidad? Claro que sí, y lo hemos visto suceder miles de veces.
Ahora, esta mujer que está parada aquí, yo no la conozco. Ella pudiera estar aquí como una engañadora. Si lo es, observen lo que le sucede; y si ella está aquí por enfermedad, ruego que Dios la sane. Si ella está aquí por finanzas, lo que pudiera ser, si es una mujer con una gran de duda, y si la van a embargar, yo oro para que Dios le dé el dinero. Si tiene un problema doméstico, oro para que Dios la ayude. Yo no sé. Solo Dios sabe.
Pero si ella está parada aquí, y si yo pudiera hacer algo por la dama y no lo hago, entonces ¿qué clase de persona sería siendo yo un ministro? No sería digno de ser llamado ministro. ¿Cree Ud. eso, dama? Pero yo no podría hacer nada por usted, dama.

71 Pero ahora, voy a cambiar este cuadro ahora. Solo vaya hasta los tiempos Bíblicos y diga… Ahora, como esa escena de la cual estaba hablando, de Cristo junto al pozo. Ahora yo no soy Cristo, y ella no es samaritana, pero otra vez es un hombre y una mujer que no se habían conocido antes.
Y ahora, si Él ha resucitado de entre los muertos, y hace las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, entonces Él la conocería a usted. Si es por enfermedad, Él sabría cuál es su enfermedad. Él se lo podría decir, pero el sanarla, Él no pudiera. Él ya lo hizo en el Calvario. Sería la fe de usted, y luego sería la fe personal de usted en Su resurrección, y en Sus beneficios del Calvario que son suyos, y Su resurrección para su justificación. ¿Cree Ud. eso? Sí lo cree.
Y si el Dios del cielo hace descender Su Espíritu… Y la única cosa que yo puedo hacer, dama, es solo rendirme a Él. Y Él es el que tiene que hablar, porque yo no sé nada de usted. Y si Él hablare y me dijere la razón por la que está usted aquí (ahora, usted sabe lo qué es), o algo parecido a lo que Él hizo en la Biblia, ¿creerá Ud. que es Él? Usted sabe… Y la audiencia, ¿lo creerá?
Ahora, aquí estamos, no en un cuarto oscuro. Estamos aquí delante de por lo menos mil personas. Y se ha llevado a cabo delante de quinientas mil personas. ¿Ven? Pero no en un cuarto oscuro, alguna brujería, murmurando, y adivinando. Es el Dios Todopoderoso. Él está permitiendo que estas bendiciones vengan a nosotros, ¿ven?

72 ¿Qué es un pronosticador? ¿Qué es un adivino? Es un espíritu pervertido, cuando el diablo toma a esa persona que pudo haber sido usado por Dios y lo pervierte para la obra del diablo. ¿Qué es pecado? Es la justicia pervertida, no es algo que el diablo haya creado, algo diferente. Es lo que Dios creó y el diablo lo pervirtió, ¿ven?
Ahora, confío que Él le ayudará, dama. Ahora, Ud. sabe que tendría que ser una especie de… Tendría que ser algo sobrenatural ¿verdad? Entonces cualquier cosa que sea determinará lo que usted reciba a partir de eso —la manera como usted lo aborde. Cuando la mujer fue con Elías a pedirle un bebé… Si hubiera llegado criticando, ella nunca hubiera recibido lo que pidió.

73 El soldado romano que le colocó un trapo a Jesús en la cabeza, y que lo golpeó, dijo: “Dinos quién te pegó”. El no recibió nada, ni siquiera una respuesta. Pero la mujer que tocó Su vestidura, ella obtuvo una respuesta, ¿verdad que sí? Era su manera de abordarlo (¿ven?), y es la manera como Ud. o como cualquier otro lo aborde; y es mi manera de abordarlo. Si digo dentro de mí que yo hice esto, estaría diciendo una mentira, ¿ven? Así que me acerco y le digo a Dios. Es Él que me permite hacer esto, y no es por mi causa. No, señor.
Yo mantengo mis reuniones pequeñas y me gusta mantenerlas así para no tener grandes reuniones y cosas. Yo no tengo radio, televisión. Solo lo dejo ir, ¿ven? Porque yo no quiero aparecer en el cuadro del mundo. Yo quiero ser el siervo de Dios para hablar lo que Él me diga que hable, ¿ven? Y decir lo que Él me diga, que diga, para que cuando yo llegue en aquel día, pueda escucharlo decir: “Bien hecho”. Eso es lo que yo quiero escuchar. Es por lo que vivo. Si no fuera por eso, yo no tendría a mis pequeños bebés y cosas sentados allá lejos esta noche y llorando por mí, ¿ven? Yo estaría allá con ellos. Estoy aquí para intentar ayudar a alguien, para la gloria de Dios.

74 Ahora, Ud. dice: “Hermano Branham, ¿qué está haciendo?”. Le estoy hablando igual como Cristo habló con la mujer y ahora si Cristo lo concede, que Él lo haga.
Puedo ver a la mujer, a medida que ella… Como dijo nuestro Maestro, Él lo vio debajo de un árbol. Ese fue Natanael, y yo puedo verla a ella parada llorando. Ella está sufriendo como con una condición muy nerviosa y su cabeza le molesta todo el tiempo. Eso es correcto, y fue una especie de shock que le provocó eso, pero yo la veo a usted llorando. Usted está… Oh, fue su… su esposo murió recientemente y se ha ido a casa. Eso es correcto.
Ud. no es de esta región. Ud. vino de otro estado. Ud. es del estado donde hay muchos árboles de madera dura. Es Pennsylvania. Eso es correcto. Dios le bendiga, mi hermana, y Dios les bendiga, mi audiencia creyente. Oremos.
Nuestro Padre Celestial, Daniel de antaño dijo: “Hay un Dios en el cielo que puede revelar los secretos del corazón”. Y en verdad no fue nadie más sino el Señor Jesús quien se paró en el horno ardiente con los hijos hebreos, que estuvo en el foso… una Luz estuvo allí. Y esos leones estaban asustados de esa Columna de Fuego, el Ángel del Señor. Y Tú eres una Luz hoy, trayéndole luz a Tu iglesia para que camine en ella.
Y oro, Padre, que Tú bendigas a esta mujer y le des el deseo de su corazón. Concédelo, Padre. Yo la bendigo a ella como Tu siervo y Tú has dicho: “Todo lo que atares en la tierra, será atado en el cielo”, y Dios, yo pido que el diablo sea atado y que ya no atormente más a esta mujer, y que ella pueda irse en paz en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, dama. Lo que sea que haya sido su deseo esta… Por supuesto yo tengo que buscar en la cinta para saber lo que fue. Vaya y crea que lo recibirá, y lo tendrá. ¿Lo creen? Muy bien. Sean reverentes.

75 Ahora, en la audiencia, ¿están creyendo, los que están allá orando? Un niño, una muchachito, en verdad que yo no lo conozco, y Ud. se mira como un buen muchachito a mi parecer. Con su cabello bien peinado, ojitos café, me recuerda a mi Billy cuando era pequeño. Este muchachito aquí, un querido niñito; Uds. saben que cuando Jesús de Nazaret tomó a los pequeñitos como este en sus brazos, y Él los bendijo y dijo: “Dejad a los niños venid a mí. No se lo impidáis, porque de los tales es el reino”.
Por lo tanto si Jesús… ¿Amas a Jesús, lo amas, hijito? Y si Él estuviera aquí esta noche y tuviera puesto este traje que Él me dio, Él haría… Yo creo que Él te bendeciría, si se lo pidieras, y Él te daría el deseo de tu corazón, yo creo.
Pero lo primero que Él te preguntaría, es si crees que Él era el Mesías, que murió por ti y resucitó. ¿No crees eso? Bueno ahora, Jesús subió al cielo —Su cuerpo, cuerpo corporal. Ese es el cuerpo en el cual Él vivió, y está todo cicatrizado y herido por nuestros pecados y por nuestras enfermedades, y está sentado en el trono de Dios; y el Espíritu que estaba sobre Él ha regresado a la tierra, y mora entre el pueblo. Y Jesús mandó aquí al Hermano Branham para ayudarte a creer en Él.

76 Ahora, si Jesús estuviera aquí, Él te pudiera decir cuál es tu problema, ¿pudiera Él hacerlo? Bueno, tú sabes que el Hermano Branham no te conoce, pero Jesús te conoce, porque tú dijiste que lo amabas a Él, y Él te ama a ti. Ahora, si Él me dijera el porqué estás aquí, ¿creerás que es Él, y lo amarás y creerás en Él con todo tu corazón?
Ahora, con este niñito inocente, de seguro la gente lo creerá, ¿lo harán? Ahora, esto, si Dios lo hace, debiera ser convincente para cada uno. Este niño, este niño inocente que está parado aquí. Yo no sé su motivo de estar aquí. Quizás él está aquí por alguien más. Yo no sé. Quizás es por algún tipo de problema que tiene en casa o algún… Yo no sé. No conozco su motivo de estar aquí, pero Dios conoce al niño.

77 Ahora, en verdad que yo odiaría el tener que pararme aquí como un engañador delante de este niño. Claro que sí; pero solo me paro aquí con el permiso de Dios para ayudar a este niñito a que ame al Señor Jesús y crea en Él. Y de seguro Uds. adultos debieran de creer. Pero Uds. saben, en un lugar de la Biblia dice allí que en el gran Milenio, a propósito de la inocencia, que como un niñito guiaremos a los animales por todo alrededor. Es tan sencillo como una pequeña fe. Ahora, el niñito no es como unos de esos críticos que lo confronta. Él solo abre su corazoncito. Esa es la razón por la que Jesús pudo entrar.
El muchachito está en una grave y seria condición. El problema del muchachito está en su oído. Eso es correcto, ¿no es así, hijito? Es su oído. Le supura, un oído con supuración, y veo que se están preparando para operarle eso de forma inmediata. Eso es correcto. La va a tener inmediatamente. Lo van a operar, y su mami, su madre, también está enferma. ¿No es así? Y ella tiene algo mal en la sangre, ¿no es así? Le está envenenando la sangre, algo similar a una gangrena en su sangre. El doctor está bastante conmocionado al respecto. Eso es correcto. Eso es correcto, ¿no es así, hijito?

78 Usted no es de aquí. Ud. no es de Brooklyn. Ud. es de un lugar que se llama Long Island. ¿Es eso cierto? Y Ud. vive como en un lugar que se llama Bayshore. Eso es correcto. Y su nombre, su primer nombre es José. ¿No es así? Su apellido es como… comienza con la “B” B-E-N-T. Así es como empieza la palabra. ¿No es así? ¿Cómo? B-E-T-T… ya veo. Se me escapa un momento. Se me pasó. Alguien entró en el edificio, y no pude captar cuál era su apellido. B… Cortt. Eso es correcto. Eso es correcto. ¿No es así? Eso es correcto. Amén. ¿Creen? Ahora, depende de Uds., amigos, si creen o no. Ven para acá, hijito.
Dios del cielo, ten misericordia de este niño. Disculpa toda la incredulidad, Señor, y permite que Tus misericordias descansen sobre este niño, y concede que este niño reciba exactamente por lo que ha venido, a medida que yo lo bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios te bendiga, cariño.

79 Ahora, tú sabes que el Hermano Branham no te conoce, pero lo que sea que haya sido dicho, está allí grabado. Eso fue verdad, ¿no es así? Si así fue, levanta tu manita de esta forma. Muy bien. Sigue tu camino regocijándote ahora y se feliz y conviértete en un muy buen hombre.
¿Están Uds. creyendo? ¿O se sentaran todavía en una densa oscuridad e incredulidad, viendo que el Mesías vive con Uds. esta noche, tratando de ayudarles, tratando de bendecirlos? Qué triste es. Qué tan densa es la incredulidad.

80 ¿Es este el hombre? ¿Cómo le va, señor? Me supongo que somos desconocidos el uno del otro. Somos desconocidos, Yo no lo conozco. Nunca lo he visto en mi vida, pero hay Alguien presente aquí quien sí lo conoce. Y si Él lo conoce, entonces Él podría, si Él me lo permite, ser capaz de ayudarle de algún modo, señor.
Yo no lo conozco a usted. Pero, si él me dice cuál es el motivo por el que Ud. se encuentra aquí frente a mí, ¿creerá y aceptará que es Cristo que está tratando de ayudarlo, permitiéndome a mí hacer esto por medio de un don Divino, el cual es ministrado por un Ángel del Señor? Sería… No sería contrario a la Escritura, ¿verdad? Estaría con la Escritura.
Usted es muy nervioso, ¿no es así, señor? Nervioso, y Ud. tiene unos ojos débiles por los que quiere que ore. ¿No es eso correcto? Ud. tiene ojos débiles. Y por cierto, Ud. es un predicador también, y le escuché decir algo como “gracias”. Ud. habla español o algo. Eso es correcto. Ud. es pastor en una iglesia. Eso es verdad, ¿no es así?
Ahora, ¿me cree? Aquí hay algo más. Ha estado en su corazón el deseo de conocerme desde hace tiempo. Eso es correcto. No estoy leyendo su mente, sino ese es su corazón. Eso es correcto. Bueno, estoy contento de conocerle. Dios en el cielo, concédele a mi hermano que está parado en Tu Presencia, nuestro Creador, el Mesías, el Dios al cual amamos. Oramos que Tú le des a nuestro hermano el deseo de su corazón y cumplas todo lo que él ha pedido en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, mi querido hermano. Dios le bendiga.

81 Tengan fe en Dios. No duden. Crean. Ahora, solo un momento. Sean tan reverentes como puedan serlo. La dama. Es otro cuadro otra vez como el cuadro de la Biblia. ¿Cree Ud. eso? Allí está una dama mirando hacia el cielo de aquel lado. Ella trae una pequeña flor, una cosita al lado de su sombrero, con un vestido que parece verde. Esa es usted que movió la cabeza de ese modo. Usted estaba orando y pidiéndole a Dios que yo me volteara y se lo dijera para que Ud. pudiera recibir ayuda. ¿No es eso cierto? Ud. tiene un problema en el costado. ¿No es así? Solo levante su mano ahora si eso es verdad. Ahora, ya se le ayudó. Su fe lo tocó a Él, no a mí. Yo no la conozco.
Los reto a que lo crean. Amén. En el Nombre del Señor Jesús solo créanlo y averigüen si es correcto o no. En cualquier parte, arriba en el balcón, donde quiera que Uds. se encuentren; solo tengan fe en Dios. ¡Oh, qué sensación! Ahora, no andamos por lo que sentimos, pero por Su Presencia. ¡Oh, cómo…! Simplemente se ve como si Ud. pide cualquier cosa, le será hecho. Solo tenga fe y sea reverente.

82 Y ahora usted, dama. Me imagino que somos desconocidos el uno del otro. Nunca antes nos hemos encontrado en la vida. Yo no sé nada de usted, y tal vez Ud. no sabe nada de mí, solo lo que Ud. ha leído y siendo un ministro. Pero Ud. está aquí con algún propósito; y si Ud. está aquí con un propósito; yo no sé cuál es.
Y, dama, yo tengo una madre en casa esta noche. Yo estaría con mi madre si es que no supiera que Dios me ha enviado hasta aquí a Nueva York, y ciertamente yo no quisiera venir aquí y luego decirle algo falso sobre mi persona, diciéndole que yo puedo hacer algo para ayudarla. Yo no haría eso, porque estaría mintiendo; pero si Dios me lo permite, yo pudiera hacer algo en Su Nombre que le ayudaría a creer en las obras ya terminadas de Cristo, y para que lo reciba. ¿Lo entiende? Confío que así sea, y que Dios le conceda su deseo.
Si Dios me permite saber lo que Ud. le quiere pedir a Dios, como fue en la oración, si Dios me permite saber, o tal vez decir lo que usted estaba orando, su oración. Lo que ha estado en su corazón… Piense Ud. en algo más si está pensando que es telepatía, ¿ve? Solo deje que Dios me diga qué fue lo que Ud. estaba orando. Permita que venga a través de la oración, y Ud. sabrá si eso fue lo que pidió o no. Que Él lo conceda, y eso de seguro le quitará la superstición al incrédulo.

83 Usted ha estado orando para que Dios le ayude en un caso severo de nerviosismo que ha estado presentando. Eso es correcto. Ud. ha orado por eso día y noche. Ud. también ha estado orando por un hijo, y ese hijo no está aquí. Él ni siquiera vive en esta ciudad, y ese hijo está sufriendo con una condición cardíaca. No solo eso, pero otra de las cosas por las que usted ha estado orando por él, él no es Cristiano, y eso es lo que está en su corazón.
Sin embargo, veo a otro muchacho con usted, y él es un niño como de unos diez años de edad, y él es un predicador. Y mire, uno de los deseos de su corazón —usted sea el juez— Ud. quiere que yo imponga las manos sobre el niño para que bendiga a ese niño y su ministerio. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Cree usted? Ahora, Ud. sea el juez. ¿Es eso verdad?
Ven para acá, hijito. El niñito tiene su cabello peinado hacia atrás, ¿no es así? Yo lo vi, un rostro suave de niño. Ven para acá, hijito. La oración de mamá va a ser contestada esta noche. Dios le bendiga, mi pequeño hermano.

84 Nuestro Padre celestial, impongo mis manos sobre este niño como Tu pequeño siervo, y tal vez un día yo tenga que partir si Jesús tardare, y yo oro que Tú bendigas a este niño. Es el deseo del corazón de su madre. Y oro para que Tú lo unjas. Que él nunca caiga en error, pero que pueda ser un ministro todos los días de su vida, para que predique el Evangelio y que gane almas para Ti.
Bendice a su querida madre y las otras cosas lo que sea que hayan sido que Tú revelaste esta noche de las cuales tenía ella necesidad. Y yo oro que Tú se las concedas, y con mi mano sobre el hijo y sobre la madre, oro que, en el Nombre de Cristo, que Tú les des el deseo de su corazón, en el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hijito, y recibe lo que has pedido, y Dios te bendiga; y Dios le bendiga, madre, y le dé el deseo de su corazón. Vayan felices, regocijándose. La promesa es suya. Amén. Dios le bendiga, querido. Si puedes creer, todas las cosas son posibles. Ahora, sean muy reverentes solo un momento, a medida que seguimos avanzando en la reunión.

85 Ahora, ¿cuántos conocen a la dama? ¿Hay alguien aquí que conozca a la mujer? Seguro. Muy bien. Uds. saben que yo no conozco a la dama. Pregúntenle a ella si alguna vez la conocí o algo. No sé nada de ella, pero lo que sea que fue, la única manera en la que pudiera yo saber es con la grabación que está aquí abajo. Es una visión. Es Cristo que les permite a todos ustedes saber que Él ha resucitado de los muertos. Esto no es alguna ficción. Es la verdad.
Ahora, aquí está una dama parada delante de mí, como en otro lugar donde el Señor a una mujer, y donde yo creo… ¿Estuvo un hombre en la línea esta noche? Cómo se le dijo a ese hombre. ¿Qué tipo de hombre era? ¿Fue un hombre el que estuvo en la línea esta noche? ¿Usted, señor? ¿Fue Ud. el hombre que estuvo en la línea de oración? Muy bien. Ahora, cuando el Señor le habló a usted, pues, Él lo conocía a usted igual como Él conoció a ese hombre honesto, sincero y religioso llamado Natanael. Y Él supo algo de Natanael, dónde había estado, o lo que Natanael había hecho, y Él conoce la misma cosa de usted. ¿Ven? Él puede revelarlo.

86 Ahora, aquí está una mujer. Él conoce a la mujer. Yo no conozco a la dama. Nunca la he conocido en mi vida. No hay manera de que yo la conozca. Pero ahora, si el Señor Jesús vuelve a hablar, ¿haría que la superstición y la duda se vayan de ustedes? Ahora, recuerde, Él está permitiendo esto. Esta es Su gracia hacia ustedes y hacia mí (¿Ven?), al permitir que opere un donde Divino. No soy yo. Yo no tengo nada que ver al respecto, solo es mi boca, es todo, y el que yo me rinda… mi voluntad rendida a la de Él. Eso es todo lo que es. Son ustedes los que lo están haciendo, no soy yo. Dios lo está permitiendo, pero Uds. lo están haciendo.
Ahora, yo no la conozco, nunca la he visto. Entonces si hay algo por lo que está usted aquí parada, Dios me lo puede revelar. ¿Puede Él hacerlo? Y si Él lo hace, ¿creería Ud. que viene —con Su consentimiento — para ayudarle? ¿Creerá el resto de la audiencia lo mismo? ¿Hay alguien que conozca a la dama? ¿Levantaría su mano cualquiera que la conozca? Sí, hay personas aquí que la conocen, por todo alrededor. Entonces juzguen ustedes si yo la conozco o si tengo alguna forma de conocerla. Ella solo es una dama que está parada aquí. Pero, ¿creen ustedes que Cristo la conoce?

87 Ahora, Cristo los ama a todos, y Él quiere que todos lo amen a Él, y esta es Su bondad para con vosotros, que Uds. lo puedan amar a Él, y creer en Él, y tener fe en Sus obras que finalizó para ustedes.
Ahora, sean muy reverentes. Sé que se está haciendo tarde, pero si toleran un poquito más, y dejan de estarse moviendo, yo lo apreciaría, ¿ven? Uds. son un espíritu. Si no lo fueran, estarían muertos, y su espíritu algunas veces cuando la incredulidad se torna muy densa, eso impide. Uds. se acuerdan de Jesucristo. Bueno, Ud. dice: “Hermano Branham, eso es psicología”. ¿Lo es? ¿Entonces por qué Cristo sacó al hombre de entre la multitud para sanarlo? ¿Entonces por qué Cristo sacó a todos los incrédulos de la casa antes de que pudiese resucitar a la hija de Jairo? Vean, los ojos son las puertas al alma, y cuando ustedes están mirando para acá, y clasificándolo de otra forma, así como yo sé que Uds. lo están haciendo —algunos— ¿ven? Entonces eso es un impedimento. Dios tenga misericordia de su incredulidad, ¿ven?

88 Ahora, pero, dama, como dije, estando parados aquí usted y yo, es por su bien. Cristo ignorará a los críticos para poder llegar a usted. Eso es correcto. Ud. cree eso. Ahora, yo no la conozco. Nunca la he visto. No conozco nada de usted, pero yo sé que hay una sombra en usted. Es algo maligno, y usted está muy nerviosa, molesta, y tiene preocupación en su mente, porque veo que la están operando. Creo que está aquí por este lado en el seno. Le están quitando un crecimiento, y no se llevo a cabo muy bien; pero, dama, Cristo conoce todo al respecto. Eso es verdad, ¿no es así? Solamente la quiero mirar de nuevo. Yo lo vi, y solo quiero ver. Ud. dice: “¿Mirarme a mí?”. Sí.
Elías le dijo a Josaphat y al rey, él dijo: “Si no tuviese respeto a la presencia de Josaphat, ni siquiera mirara a ti”, ¿ven? Y eso significa mirar para ver lo que él podía ver por él.

89 Cristo es el Sanador. Los doctores han fallado, pero Cristo es el Sanador, hermana. Usted es una mujercita con deseos. Con deseos en su corazón. Ud. quiere hacer lo correcto y vivir correctamente. Está en su corazón. Y recientemente dio a luz un bebé, pero está enfermedad la golpeó después que nació el bebé. Eso es correcto. Solo para que sepa que yo soy Su profeta: Ud. pertenece a una iglesia: La Bautista. Él también ama a los bautistas.
Ahora, ¿Cree Ud. que Sus palabras son verdad al decir: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán?”. ¿Haría un pacto para que, con usted y conmigo esta noche delante de Dios, para que Dios le perdone la vida? ¿Orará la audiencia conmigo por la dama? ¿Podría pasar para acá, querida hermana?

90 Nuestro bondadoso Padre celestial, mientras que esta querida madrecita se para aquí desesperadamente en necesidad, y ella se abrió paso a través de la oposición, pero ha venido esta noche pidiendo una bendición; y, oh Jesús, el Hijo de Dios, yo oro, con todo lo que sé, la oración de fe por nuestra hermana. Y que yo puedo oír muy pronto de ella diciendo que el enemigo se ha apartado de ella, y que está en vías de recuperación.
Tú, demonio, sí, te escapaste del cuchillo del doctor, pero no te puedes escapar del poder de Dios. Como el siervo de Dios, te ordeno en el Nombre de Jesucristo que dejes a la mujer y que salgas de ella, que ella sea sanada para la gloria de Dios. Esto lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Quiero que Ud. me escriba. Ahora, usted se va a poner más enferma en unos días más. Muy enferma, ¿ve? Si eso muere, su sistema sanguíneo tiene que purificar eso, y solo es un crecimiento muerto que queda allí. Se pondrá muy enferma, pero no pierda la fe. Quédese con ella. Escríbame como en unas dos o tres semanas. Dios le bendiga. Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”.

91 Ahora, mire. Aquí está una dama. Para que pueda sacar eso de su mente, y para que pueda saber que no es telepatía. Ponga su mano sobre la mía, dama. Solo a manera de… Muy bien. Yo no la conozco, ¿verdad? Estoy volteando para este otro lado. No estoy leyendo su mente. Si Dios me revela cuál es su problema, ¿lo aceptará, y creerá que Cristo la va a sanar? Si es verdad, usted lo sabrá. Ud. tiene un desorden femenino que Dios quiere… que Ud. quiere que Dios le sane. Tiene una secreción; es el baño; y Ud. sabe que eso es cierto, usted sabe que no había nadie allí más que usted y Dios, y es un desorden femenino.
Si eso es correcto, quite su mano de la mía y levántela. Vean, Uds. piensan que es telepatía. Uds. ni siquiera saben lo que es la telepatía, ¿ven? Muy bien, hermana. Su fe la ha salvado. Ahora, siga su camino y regocíjese. Amén.

92 ¿Creen allá entre la audiencia? Solo un minuto. Les quiero preguntar algo. Yo reto la fe de ustedes. Jesús fue tocado en una ocasión por una mujer, y la mujer que lo tocó, Él se dio la vuelta, y ella negó haberlo tocado, pero Él la conocía de todas maneras, y le dijo lo que había sucedido con ella. Ahora, la Biblia dice… Estoy tratando de hacer eso —si Dios lo permite— como en los días de la Biblia.
Ahora, la Biblia dice que Jesús es el mismo hoy. ¿Es eso cierto? Bueno, si Él es el mismo, Él es el mismo en principio, en poder, en todo lo que Él era. ¿Es eso correcto? Y podemos…
¿Dice la Biblia que Él es nuestro Sumo Sacerdote? ¿Es eso cierto? Y la Biblia dice que Él puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Es eso correcto? No entonces, ahora. Bueno, si Él ya pagó el precio (Ahora, observen. No dejen que la Biblia se contradiga a sí misma)… Si Él ya pagó el precio de la redención (recuerden) y la sanidad está completa (Ahora escuchen, académicos)… Si la sanidad quedó completa, y la Biblia dice que Él está sentado a la diestra de Dios el Padre haciendo intercesión en base a nuestra confesión, y Él se puede compadecer de nuestras enfermedades, ¿cómo nos podría Él ayudar? Ahora, resuelvan esa, ¿lo harán?
Si Él ya finalizó la obra, y Él puede compadecerse de nuestras enfermedades, ¿qué sucede? Es Su revelación la que regresa como acabamos de ver, probando que Él ha resucitado de los muertos. Miren y vivan. Crean a medida que vemos a la audiencia por todos lados. Quiten su incredulidad y sean reverentes. Solo sean reverentes.

93 Otra vez, ustedes que no tienen tarjetas de oración, levanten sus manos donde quiera que se encuentren. Le estoy pidiendo algo a Dios. Por todas partes… Bueno, será que… Creo que será por todas partes. Muy bien. Solo inclinen sus rostros, o solo oren. Miren hacia acá. Oren, lo que sea que quieran hacer, no importa. Yo no puedo… Se requiere de Él y de la fe suya. Su fe puede tocarlo. Esa es de la única manera que yo sé. No conozco ni una sola alma de las que están allá. Yo solo esperaré en Él mientras Uds. oran.
Sí, yo veo la Luz, la Columna de Fuego, como yo la llamo, que guió a los hijos de Israel, está sobre una dama con su mano levantada, con los efectos adversos de una operación. ¿Es eso cierto, dama? Sentada allá al final de la hilera. ¿Cree usted? A usted la operaron, ¿no es así? Y Ud. está sufriendo los efectos adversos. Si eso es cierto, levante su mano. Eso es correcto, dama. ¿Me cree que soy el siervo de Dios? ¿Lo cree?

94 ¿Qué de la dama de color que está sentada al lado suyo? ¿Puede ponerse de pie un minuto, dama, la dama de color que está sentada a un lado de ella? ¿Me cree que soy el siervo de Dios? Solo para contactar su espíritu (Vean); Ud. no tiene que estar aquí arriba. Para que puedan saber, que el llamado de la línea de oración, ya sea que Ud. esté aquí o allá no hace ninguna diferencia. ¿Quisiera terminar con ese problema intestinal y sanar? ¿Cree Ud. que Dios la sanará de ese problema intestinal que Ud. tiene? Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Pueden sentarse y crean en el Señor.
La dama a un lado de ella, ¿qué piensa usted, dama? ¿Puede Ud. tocar Su vestidura? Hay una dama blanca sentada al lado de ella. ¿Cree Ud. con todo el corazón? Dios sana la diabetes igual como sana cualquier cosa. ¿Cree Ud. eso? ¿Con todo su corazón? Muy bien, siéntese y reciba su sanidad.

95 ¿Qué de la dama sentada a un lado de ella? ¿Cree Ud. con todo el corazón? Levántese. Muy bien. ¿Me cree que soy el profeta de Dios, el siervo de Dios? Muy bien. Usted tiene sinusitis, problema en la cabeza, en su cabeza. Eso es correcto, ¿no es así? Siéntese; reciba su sanidad en el Nombre de Cristo. Le quiero preguntar algo. Su esposo que está sentado allí a su lado. ¿Cómo podía yo saber que él era su esposo? Pero los vi juntos en su casa. Póngase de pie, señor. ¿Quiere ser sanado? ¿Cree que Dios puede sanar ese problema cardíaco y que también sea sanado? Sí lo cree, levante sus manos. Eso es lo que usted tenía. Vaya a casa y sea sanado en el Nombre de Cristo. ¿Creen ustedes? ¿Creen que el Cristo resucitado está aquí?
Les voy a preguntar algo ahora mismo. Mi mente cambió a algo. Quiero saber ¿cuántos de los que están aquí son pecadores y quieren que Dios los salve? Es hora de que Ud. venga al altar. Usted descarriado, miembro frío y tibio de iglesia, su lugar es en el altar antes de que el juicio de Dios venga sobre usted. Les hago un llamado al altar. Todos ustedes que están fríos e indiferentes, y que no han sido capaces de conocer a Cristo, y los que no tienen el Espíritu Santo, y si Dios escucha mis oraciones y me señala aquí cosas, Él me las está señalando a mí y a usted esta noche de que Ud. tiene necesidad de Él, y Ud. sabe quién es usted. Por todo el edificio, si Dios escuchará mi oración para que se abran los ojos del ciego, y para que el sordo escuche y que el mudo hable, seguramente escuchará mi oración por la condición espiritual de ustedes.

96 Y ahora mientras inclinamos nuestros rostros un momento para orar. Le voy a pedir a cada persona que está aquí que desea estas cosas de Dios que suban y se coloquen frente a mí, para que yo pueda orar por ustedes, para poder señalarlos aquí en lugar de allá lejos entre la multitud. Se los estoy pidiendo en el Nombre de Cristo que lo hagan, mientras que toca nuestra hermana, si puede hacerlo por favor: “Casi Persuadido”, mientras inclinamos nuestros rostros.
Nuestro Padre celestial, el porqué quisiste que hiciera esto, yo no lo sé, pero algo, pudiera haber alguien aquí que se encuentra al final del camino. Yo sé que Tú nunca te equivocas. Tú siempre estás correcto. Y el Ángel del Señor parece hablar a mi corazón y dice: “Párate aquí. Yo te voy a dar la fuerza, y has tú este llamamiento al altar. Y no se lo encomiendes al pastor esta noche, pero tú has el llamado”.
Y Señor Jesús, estoy haciendo así como Tú me lo ordenaste. Y Tú conoces a cada uno de los que están aquí. Habla ahora a sus corazones, cuando saben que el resucitado Señor Jesús, Aquel ante el cual se pararán en el juicio, está aquí ahora mismo, y trae a cada pecador y a cada descarriado al altar.
Y que el miembro tibio de iglesia, y aquellos que tuvieron una confesión fría, y que reconocen que eres Tú el que está aquí, y no el hombre, no es Tu siervo; pero es el Dios del cielo que está aquí. El crítico, y todos, que puedan venir y arrepentirse ahora mismo, y que clamen por misericordia, mientras estamos orando, Padre. Concédelo en el Nombre de Cristo.

97 Con nuestros rostros inclinados, vamos a cantar un verso de “Casi Persuadido”. Que todo Cristiano esté orando. El resto de ustedes vayan pasando rápidamente, porque no soy yo el que está haciendo esto. Este es el Espíritu Santo, la obra de Él.
Casi persuadido (Yo clamo. (¿Necesita usted el…?)… Dios le bendiga. Eso es correcto. Ríndase ahora mismo en la línea…)
Casi persuadido, a recibir a Cristo; (solo inclínese allí donde está. Solo venga por el pasillo).
Ahora una alma que… (… Dios lidiando… Solo sigan abriéndose paso. Los vamos a esperar. Vengan. Uds. saben que están en necesidad).
Algún día más conveniente, A Ti clamaré.
Vengan, ¿lo harán? Cristianos, si están bien parados con Dios, con buen compañerismo, oren ahora. Ustedes jamás lo habían visto a Él hacer esto antes. El Espíritu Santo me detuvo. Algo dijo que había gente aquí que se perdería si yo no hacía el llamado al altar esta noche. Tal vez es Ud. mismo… La unción se me fue de repente y la del llamado al altar vino sobre mí. Es Dios. Pasen al altar.
No importa quién sea usted, Ud. está en la Presencia de Dios. Él les está hablando al corazón. Ahora, es Él quien está hablando. Él estaba hablando aquí hace un rato. Él está aquí con Uds. hablando ahora. Es Él.

98 Padre Dios, que ninguno falle. Esta puede ser la última vez que podrán tomar una decisión. Que ellos puedan venir, humildemente, dulcemente, a Cristo esta noche.
Cada santo de Dios esté desesperadamente en oración. Dios busca el destino eterno del alma, en este momento.
Venga. Venga. Todas las cosas están preparadas. Venga, todo aquel que quiera, que venga y beba del agua, de la Fuente de Vida, gratuitamente. Venga, miembro de iglesia, Venga, hombre de negocio. Venga, descarriado, venga al Señor. Venga, amigo pecador. Todo aquel que quiera, que venga.
Dios le bendiga, jovencito. Es lo que debería de hacer. Es Ud. el que apunté en el balcón. Me alegro de que Dios le haya hablado al corazón de manera tan definitiva que Ud. tuvo que pasar. Hay una bendición para usted esta noche, el resto…
Una vez más…
Caso persu… (Pasen ahora. Como un siervo del Señor, les pido que pasen).
Casi persuadido, para recibir a Cristo;
Pareciera que un alma dice: Vete, Espíritu, sigue Tu camino.
Algún día más conveniente, clamaré a Ti.
Hay muchos más que necesitan venir… ahora mismo. Su poder de resurrección está aquí, moviéndose entre la audiencia y diciéndole a la gente igual como Él lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Y luego Él se fue de mí. Él dijo: “Has tú el llamamiento al altar. Tanto así que tú…
Yo voy a llamarlos. Tú solo has la invitación“. Yo soy obediente a Él. Estoy haciendo la invitación; es Él hablándoles. Él está aquí mismo conmigo ahora. Él está allá con ustedes, llamándolos.
Una vez más. Muy bien, hermano. Una vez más. Todos oren ahora. Muy bien.
Casi persuadido… (Muy bien. Vengan inmedi…. Lo hará…?…)
Hoy;
Casi persuadido, no rechacen:
Jesús los invita a venir, los Ángeles se están acercando,
Oraciones se elevan de corazones tan queridos, oh errantes vengan.

99 Mientras que algo calmado, con calidad sagrada está en la iglesia ahora… Muy rara vez veo que pase eso. Justo en el cierre de esta reunión en la iglesia, y el Espíritu Santo se retiró de esa línea de oración. Este altar se ve repleto. Dios sabe lo que está haciendo. Es mejor… La obediencia es mejor que el sacrificio, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Dios está haciendo Su llamado, quizás este es el último llamado de alguien. ¿Cómo puedo yo saberlo? Aquí hay jovencitas, niños, ancianos canosos, blancos, cafés, de color, amarillos, toda diversa clase de gente inclinada alrededor de este altar con sus corazones sangrando ante Dios. Están convencidos que Cristo resucitó de entre los muertos y que el gran Juicio del Trono Blanco está delante de nosotros, en su presencia ahora. Confiesen sus pecados y les serán quitados y no le molestarán en el juicio.
Quiero que los ministros, por favor, especialmente en la iglesia, no importa a qué denominación pertenezcan, quiero que vengan a pararse alrededor de esta gente. Que los ministros se coloquen alrededor de ellos mientras hacemos una oración. Y yo creo que esta noche Dios va a hacer algo que Uds. jamás han visto. Maravilloso. Solo miren a los clérigos viniendo, podrían, que sea… oren junto con ellos.
Dios concede que cada uno de ellos sea salvo, llénalos con el Espíritu Santo: que las bendiciones de Dios reposen sobre ellos. Que puedan ser ungidos.

100 Ahora, ustedes sean muy reverentes mientras que el resto de ellos sigue viniendo. No se estén yendo. Si pueden, nos ayudará que se esperen solo un minuto. Prometí orar por estas personas. Yo guardo mi promesa. Y sé que Dios… que sucedería en la línea de oración. Él me dijo que hiciera esto.
Ahora mientras inclinamos nuestros rostros, cada Cristiano, los ministros y demás, párense alrededor ahora. Alma, ¿pasó porque Dios le ordenó que viniera? “El que a Mí viene no le echo fuera. Y les daré Vida Eterna y los resucitaré en el día postrero”. Esa es la promesa de Dios. El mismo Espíritu Santo que los llamó a pasar aquí, está aquí con Uds. ahora. Y cuando oremos, ustedes debieran de confesar todo lo malo que han hecho. Y si desean el Espíritu Santo, levanten su mano a Él y crean que Dios se los da.
Quiero que los pastores que están pasando, impongan manos sobre ellos. Y que Dios derrame Su Espíritu aquí como un viento recio y llene a cada persona que está aquí, y que un avivamiento chapado a la antigua estalle entre el pueblo…
Dios Todopoderoso, el Autor de la Vida, Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones sobre esta gente. Dios, ruego para que Tú despidas todo pecado, toda incredulidad, y permite que el Espíritu Santo entre a sus corazones ahora mismo y que excelentemente reine. Y que todo pecado sea remitido. Me paro en la brecha por la gente. Yo pido…


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