S.433 56-1230  Jose Encontrandose Con Sus Hermanos 

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OBRAS DEL MENSAJE

José Encontrándose Con Sus Hermanos

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

56-1230

1 … con la suficiente voz para hablar un ratito, y llevo un tiempo con la garganta irritada, y esta mañana tengo un terrible resfriado. Pareciera que cada vez que vengo a este valle por alguna razón…
Ayer, estaba hablando con algunos de los hermanos cuando estábamos en la cima de la montaña Knobs en New Albany, y miramos hacia acá. Yo dije: “Precisamente esa es la razón”. Es simplemente una neblina que está sobre el lugar y como una mancha por toda la ciudad.
Y tan pronto entré a este vecindario, en cuanto llegué, comenzó (¿ven?) de nuevo, apenas en cuanto entro. Oh, tengo que tomar una tienda de campaña, y subir a alguna montaña en alguna parte y acampar. Porque somos peregrinos y extranjeros, de todos modos, ¿no es así? Buscando una ciudad cuyo Constructor y Hacedor es Dios. Eso es lo que amamos.

2 Ahora, tenemos algunos… antes del servicio en esta mañana… o, antes de la enseñanza de Escuela Dominical, tenemos la dedicación de bebés. Y mi hermano tiene uno que desea dedicar al Señor —mi hermano en la carne. Y tal vez el resto de las madres y padres que están aquí tienen a un pequeñito que dedicar.
Ahora, muchas veces en la Biblia… Y hemos tenido muchas divisiones en las iglesias por causa de las diferentes teorías y bautismos infantiles y así sucesivamente. Y ahora, aquellos que los toman y los rocían para un bautismo infantil, eso depende de la forma que Uds. quieran dedicarlos. Pero todo lleva a una cosa: una dedicación para el Señor.

3 Y ahora, porque un bebé está… con respecto a pecado, no tiene ninguno. Jesús murió para quitar los pecados del mundo, y el bebé no ha pecado. Solo es un pecador; nace en pecado. Pero, cuando Cristo murió en el Calvario, Él quitó el pecado del mundo, y un bebé no es responsable de ello hasta que llega a la edad de la responsabilidad.
Y cualquier bebito, no importa que tan pecadores son los padres, tan pronto él muere, se va directamente a los brazos de Cristo (¿ven?), porque Él pagó el precio. No importa si fue un bebé que nació en pecado, y por adulterio, y lo que haya sido, no hace ninguna diferencia en lo absoluto. El bebé está seguro en Cristo, porque Él murió para quitar los pecados del mundo.
Y, ahora cuando crece lo suficiente para cometer pecado personal, entonces se tiene que arrepentir de lo que ha hecho. Pero no tiene pecado personal hasta que es lo suficientemente mayor para cometer pecado, para saber diferenciar entre el bien y el mal.

4 Pero ahora, nosotros siempre tratamos de quedarnos lo más apegados a la Biblia en estas cosas tal como lo entendemos. Ahora, no hay Escritura en la Biblia sobre rociamiento de bebés. Lo único que encontramos… o de bautismo infantil en la Biblia de ninguna forma. El único lugar que encontramos, está escrito aquí en las Escrituras que ellos trajeron los niñitos a Jesús. Y Él los tomó en Sus brazos y los bendijo y dijo: “Dejad a los niños venid a Mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de los Cielos”.
Ahora, eso… Ahora, siendo que Él se ha ido con Dios y está sentado a la diestra hoy en Su cuerpo corporal en el trono de Dios… Y Él comisionó a Su iglesia para que fuera a todo el mundo y continuara las obras que Él empezó aquí cuando estuvo aquí en la tierra: eso es predicando el Evangelio, sanando a los enfermos, y dedicando a los niños, y así sucesivamente.

5 Por lo tanto, a los seres amados se les pide que traigan a sus pequeñitos al Señor colocándolos en los brazos del pastor. Y él los levanta por fe hacia Cristo y le pide a Cristo que los bendiga.
Y entonces, si Ud. tiene un pequeñito que no ha dedicado al Señor y lo quiere traer mientras nuestra hermana toca en el piano: “Traedlos”, y lo podemos cantar. ¿Cuántos se saben ese viejo canto: “Traedlos”? Eso está bien.
Ahora, el Sr. y la Sra. Henry Branham traerán a su pequeñito, y cualquiera del resto que tenga alguno que quiera traer, pues, tráiganlos en este momento para la dedicación. Muy bien.
Traedlos, traedlos,
Traedlos de los campos del pecado;
Traedlos, traedlos,
Traed a los pequeñitos a Jesús.

6 Les quiero mostrar a otro pequeño Branham. La pequeña Mary Ella Branham es la hija de mi hermano y su querida esposa, que han pasado esta mañana en la iglesia a ofrecer la vida de esta pequeñita de vuelta a Dios quien se las dio a ellos. Y ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento.
Nuestro bondadoso, Padre Celestial, parados delante de mí este día, está mi propio hermano en la carne y su novia, su esposa. Y Tú has bendecido tanto su hogar con esta pequeña Mary Ella para darles alegría en los días que están por delante de ellos. Te doy las gracias porque se acuerdan de dónde viene el bebé, y lo traen hoy a la iglesia para que pueda ser presentado de vuelta a Ti.
Y yo ahora te entrego el bebé a Ti, en brazos de fe y te pido que bendigas a la pequeña que estoy sosteniendo. Y que viva y crezca, y si Jesús tardare, que pueda ser Tú sierva para servir. Bendice a su padre y madre. Y Dios, concede que Tu Espíritu Santo los guíe por la jornada de la vida.
Y un día, cuando este peregrinar terrenal termine, que toda la gran familia se reúna en la gloria. Concédelo, Señor. Hasta ese tiempo, que esta niña crezca, y sea bendecida de Dios, que sea saludable y fuerte, y sea un ejemplo de mujer en las etapas de su vida. Y te daremos la gloria a Ti, porque te presentamos ahora el bebé a Ti en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén.
Yo se los entrego nuevamente. Dios les bendiga. El Señor les bendiga. Muy bien. . [La congregación entona el canto: “Preciosos Recuerdos”.]

7 Cómo alabamos a nuestro querido Señor por todos los pequeñitos. Ustedes saben, solo parece extraño cómo una vez estuvimos así de pequeñitos. Y hay algo con respecto a un bebé que es tan desinteresado, que perdona, y es amable. Aún nuestro Señor nos comparó con ellos y dijo: “Si no os volvéis y os hacéis como uno de estos pequeñitos”. Tan fácil.
Yo me fijo en mi pequeño José, cómo es que él está en la edad de agarrar todo, y la madre simplemente lo tiene que corregir, y él jala la lámpara o lo que sea, solo para escucharlo caer al piso. Y luego, si por casualidad la madre le da una nalgada o algo, él se sube en sus brazos y la abraza de esta manera.
Nosotros tenemos que perdonarnos unos a otros así como estos niñitos para entrar al Reino. Ahora, le damos las gracias a Dios por este bebé, la pequeña Mary Ella Branham. Y que pueda vivir, y crecer, y prosperar, y llegue a ser una sierva del Señor. Y que el hogar donde vaya a crecer sea un hogar Cristiano, para que pueda ser criada en la admonición de Cristo.

8 Y ahora, estamos… Gracias, Hermana Gerty. Y ahora, los pequeñitos han tomado su posición en el cuarto para las clases de escuela dominical, y el pastor ha dado los anuncios del lugar donde se llevarán a cabo los servicios de hoy y mañana… mañana en la noche.
Esta tarde ellos van… Hasta donde sé, no hay servicios abiertos, al menos que sea en alguna de las misioncitas en Louisville con las que estamos familiarizados, o el Hermano Durbin y muchos de ellos. Yo creo que tienen servicio el domingo por la tarde.
He recibido muchas llamadas. Mucha gente está en los tribunales y demás, por los que hay que orar, que están enfermos y necesitados. Mi siguiente servicio será en Cleveland, Tennessee, comenzando el próximo viernes en la noche: De viernes a domingo. Y luego, nos regresamos directamente a casa e iremos a South Bend, Indiana, por dos noches para la dedicación del templo, el Hermano R. E. S, Toms de Saskatoon, Saskatchewan.
Y después de allí, nos iremos a Sturgis, Michigan, para dos noches de servicio en Sturgis, Michigan. Y luego, iremos a Lima, Ohio, con la gente Bautista en el auditorio Memorial de Lima, Ohio. Eso comienza el veintitrés de enero hasta el veintisiete. Y luego, de allí, iremos a la Costa Oeste, entonces, a las grandes reuniones de California y Arizona. Estén orando por nosotros.

9 Mañana… Esta noche a las siete y media, serán los servicios evangelísticos aquí en el Tabernáculo, y todos están invitados. Y mañana por la noche, yo tengo que… Yo voy a hablar para el Hermano Cauble en su servicio de vigilia de media noche. Yo estaré… Mi parte comienza de nueve a nueve y media aproximadamente. Luego, regreso aquí al Tabernáculo donde ya se estarán llevando a cabo las reuniones con la visita de pastores y ministros, quienes estarán aquí para tener una parte en el servicio de mañana por la noche.
Si a todos Uds. les gusta escuchar a los pastores hablar y expresar sus maneras de decirles cómo comenzar el año nuevo, y qué hacer, pues, desde el punto de vista Escritural, pues, asegúrense de estar aquí mañana en la noche. Los servicios comienzan a las siete y media como siempre, a las siete y media.
Y vamos a continuar hasta media noche del domingo por la noche. Y luego… o, lunes por la noche, mejor dicho. Luego, después de las nueve, después de que yo termine con el Hermano Cauble, estaré inmediatamente de regreso aquí en el Tabernáculo para comenzar, y tal vez, quizás, terminar el sermón que deseo comenzar esta mañana.
Al parecer me toma mucho tiempo. Yo soy lento, Uds. saben, pero me gusta que tenga el fundamento correcto, así que no hay necesidad de esparcirlo por cualquier parte. Yo quiero que permanezca allí, que crezca, y prospere para el Señor.

10 Ahora, está un ministro aquí esta mañana, un ministro joven que se supone que está, yo supongo, en el Motel Belle Air. Estoy supuesto a verlo como a las dos o tres esta tarde. O, ¿ya llegó? Siendo que se me olvida el nombre del hermano. Él viene de Tennessee. Él fue sanado en una de mis reuniones de una espalda fracturada, y entró al ministerio. Este, el hermano está allí. Muy bien. Eso está bien. Viene siendo de… ¿Era de dos a tres, es así? Tres… tres, de tres a cuatro. Muy bien.
Y luego, hay otro ministro. No sé si él ya está aquí o no. Él es de muy arriba del Norte de Columbia Británica.

11 Un día cuando estaba tratando de abrocharle unas maletas a unos caballos, me imagino, o algo —yo tenía una barba así de larga, me encontraba en un viaje de cacería hace unos años— un hombre se acercó y dijo: “¿No es Ud. el Hermano Branham?”.
Conocí a una dama joven en la tienda, dijo que nunca había visto una muj… no había visto la ciudad, una ciudad grande. Y me imagino que ella se encontraba como a cuatrocientas o quinientas millas [643 o 804 Km. Trad.] de distancia de la ciudad, quizá más que eso. A cientos de millas de un camino pavimentado, en una pequeña ciudad llamada East Pines. Creo que hay una tienda allá.
Allá en aquella parte recóndita, entró caminando esta pareja, y van de camino a Cuba. Me pregunto si ellos están aquí esta mañana, son del Norte de Columbia Británica. Aquí mismo. Pues, bendito sea su corazón, hermano. Estamos contentos de tenerle a usted y a su esposa, misioneros que van de paso; me llamaron esta mañana desde el Motel Star. El Señor les bendiga. Yo sé que todos nuestros hermanos estarán felices de estrecharles las manos.
Y un hombre que me conocía por fotografía y me pudo reconocer con toda esa barba, tiene un buen discernimiento. Muy finos. Ellos fueron tan gallardos. En aquella parte a esa altura donde casi no hay gente, muy arriba en East Pines. Y sería difícil decir cuántas personas hay por toda esa región, pero ellos estaban allá como misioneros tratando de hacer algo para la gloria de Dios. Yo en verdad que los aprecio con todo mi corazón. Yo sé que a Uds. les gustaría estrechar sus manos y escuchar sobre esa región al Noroeste. Y ahora…

12 Entonces, creo que la mamá de la Sra. Roberson está muy enferma. Tengo que verla esta tarde. Y recordar orar por ella. Que sea…
Y luego, el Señor mediante, regresaré para acá a las siete y media esta noche. Pienso que los McSpaddens están allá atrás, siendo que vamos a ir a cenar con ellos alrededor de las seis en punto y nos dará tiempo para regresar. Y luego, queremos visitar a la Sra. Burns. ¿Está el Hermano Burns en esta mañana? ¿Está él aquí? Sí, no lo miré, Hermano Burns, sentado…
La Hermana Burns está muy, muy enferma. Y fui a verla la otra tarde. Y ella está muy enferma, y ella es un alma tan valiente. Y nosotros queremos que todos se aferren constantemente a Dios, porque —expresándolo de esta manera, sin saber quién estará aquí— pero se requerirá de un milagro de Dios para traer de nuevo a la Hermana Burns a la iglesia. Eso es cierto.
Cuando su querido esposo acababa de dejar el hospital allá en el hospital de veteranos con cáncer, condenado a morir, y Dios lo sanó. Y él está aquí de vuelta en la iglesia y con muy buena salud otra vez como es de esperarse en este tiempo. Y cuando Dios lo sanó del bazo agrandado por el cáncer a la misma cosa hace años y años.

13 Y yo recuerdo el preciso momento cuando el Hermano Wood que está sentado allí. Yo me encontraba en unas pequeñas vacaciones; estábamos en el bosque cazando ardillas. Y algo me dijo: “Regresa a casa”. Yo me fui a casa. Y, ¿por qué ir a Louisville? Nunca lo hubiera entendido.
Y el Hermano Wood, que había sido criado en Louisville, manejando por la cuadra equivocada dando vueltas y vueltas, tratando de recogerme. Y Dios me estaba manteniendo en una esquina, esperando que la Hermana Burns viniera a decirme. Y fue ella, esa mujer valiente, que vino a decirme que su esposo se estaba muriendo allá en el hospital, cuando fuimos para allá y oramos.
Y ella se hincó y tomó esa fotografía que el Señor se tomó de la Columna de Fuego. Todos Uds. la han visto, me supongo. La puso en el piso y ella dijo: “Querido Dios del cielo”, dijo ella: “Ayúdame a encontrar al Hermano Branham de inmediato. Tengo que hacerlo”.
Y ella dijo: Ángel de Dios, guíame a él“. Eso es lo que se requiere. Y ella se levantó y se fue a la ciudad a pagar la factura de los servicios públicos, y fue extrañamente conducida por otra esquina, y Dios me mandó del bosque a Louisville y me mantuvo en una esquina por media hora viendo al Hermano Wood dándole la vuelta a la esquina equivocada durante todo ese tiempo tratando de recogerme, ¿ven?
Ahora, sabemos que Dios conoce dónde yace Su pequeña hija. Y Él pudiera estar esperando que Ud. ore la oración de fe. Vamos a hacer todo lo que podamos.

14 Otra cosa que queremos decir esta mañana con no solo nuestro rostro inclinado, sino el corazón, a uno de los hombres más fieles que yo he… uno de ellos que yo haya conocido en mi vida es nuestro Hermano Higgenbotham. Nuestra querida hermana se ha ido con el Señor Jesús —un soldado valiente de Dios. Cuántas veces la vi a ella venir al altar.
Su deseo siempre fue el pasar por esta línea de oración donde el Espíritu Santo le podía decir cuál era su problema. Ella deseaba hacerlo. Y cuántas veces ella caminó por esta plataforma, tratando de ver si el discernimiento vendría.
Y en otras reuniones y en diferentes lugares ella lo intentó. Pero, simplemente no venía, por alguna razón. Y después, hace unas cuantas semanas, caminando allá por el hospital, cuando escuché que estaba enferma y la tarde estaba muy avanzada… Y cuando yo entré al hospital y me senté a su lado, allí el Espíritu Santo descendió y fue directamente a su vida pasada, y mencionó todo, y lo colocó exactamente donde estaba su problema.
Pero lo más raro fue, que la hermana Higgenbotham ni siquiera deseaba quedarse más tiempo aquí. Ella quería irse. Había algo llamándola. Ella respondió ese llamado el otro día de irse con Dios. Y siempre la recordaré. [Espacio en blanco en la cinta].

15 Con razón Ud. se siente mal al venir a la ciudad. Ha rechazado el Evangelio. Ese es el problema. Y ella está condenada. La inundación del ´37 no será nada cuando esto termine. Pero, sí, está condenada, absolutamente. Y es por eso que la escritura está en la pared.
Y ahora, es lamentable que sea nuestra la propiedad, las cosas de por aquí. Pero escuché que el otro día uno de nuestros hermanos recibió una multa por estacionarse aún allí a la orilla del lote de la iglesia. Es una desgracia. Yo voy a pagar la multa, si tan solo me hacen saber cuánto fue. Eso da pena. Sí, señor.
Bueno, yo pienso que si… Yo creo que todavía eso es de nosotros. Por lo menos, la escritura dice eso, estaciónense por acá. Y tal vez no los multarán por ese lado.
Pero, estoy contento de que nos dirigimos a un lugar donde no se conduce [Palabras no claras] dan multas. ¿Ustedes no? Eso es correcto. Maravilloso. Sí, efectivamente.

16 Ahora, solo voy a tratar de hablar un poquito durante esta mañana, porque tengo un resfriado, y estoy mormado; y quiero tomar un tema del Antiguo Testamento, y solo enseñar un rato, el Señor mediante. Y luego, tal vez mañana si regreso, el Señor mediante, regresar a tiempo y si no estoy muy cansado…
Oh, me viene a la mente, también. El Hermano Kelly sentado aquí y la Hermana Kelly vengan… Uds. vengan tan rápido como puedan después de la cena, porque esta tarde estoy muy acelerado con tantas cosas, Hermano Kelly. Recuerdo que la otra noche estando allá me habían llamado e iba saliendo cuando Uds. llegaron. Muy bien. [Una hermana le dice algo al Hermano Branham] Ahora, está bien, hermana.

17 Ahora, entonces oren por mí, y oren que mis decisiones del Señor sean… sean para Él, lo mejor que yo pueda. Ahora, queremos ir al libro antiguo… al último… o, al primer libro, Génesis 35. Y deseamos leer solo una porcioncita de las Escrituras del libro de Génesis. Y oramos que Dios añada abundantemente Sus bendiciones como plataforma de algo que deseamos enseñar.
Y ¿a cuántos les gusta la Escuela Dominical? Oh, eso es… ¿Cuántos saben en dónde se originó por primera vez? No veo ninguna mano. Es algo como… ¿Cuántos saben cómo se llamó al principio? ¿En dónde está mi esposa? Ella debería saber eso. Muy bien. Fue en… ¿Sí? [Alguien habla con el Hermano Branham.]
Otro misionero, Dios le bendiga. ¿Hermano qué? Hermano Neighbor. ¿En dónde está? ¿Podría levantar su mano, Hermano Neighbor? Dios le bendiga, hermano. ¿Es su esposa que está con usted? Eso está muy bien. Estamos contentos de tenerle con nosotros esta mañana y a su familia.

18 Usted sabe que está en la voluntad de Dios. Ud. tiene que estarlo cuando Ud. es un misionero, ¿ven? Porque la orden general es: “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. Un hombre que es un misionero…
Ahora, a mí no me interesa mucho… La palabra Misionera es muy buena, pero yo tengo una palabra mejor. Ud. es un apóstol, ¿ve? Eso es correcto. Ahora, ¿qué significa la palabra apóstol? “Uno que es enviado”. ¿Qué significa la palabra misionero? “Uno que es enviado”. Es la misma cosa.
Por lo tanto, misioneros, profetas, evangelistas, maestros, y pastores conforman la iglesia. ¿Es eso cierto? Apóstoles, los profetas son llamados. Así que, mientras Ud. sea un misionero o un apóstol, Ud. es uno que es enviado de Dios a una misión. Y Ud. siempre está correcto. Dios le bendiga es mi oración.

19 El Hermano y la Hermana Foss están de camino a los campos de Cuba, yendo desde las regiones congeladas del Norte a las junglas tropicales en el Sur. Pero este Evangelio tiene que ser predicado a todo el mundo. Amén. Qué cambio. ¿De dónde es usted, hermano? [El Hermano le responde al Hermano Branham]. Va para Israel.
Oh, me gustaría ver a Mabel que está sentada allá atrás. Yo llamaría a mi esposa y a Mabel para que les cantaran:
Ellos vienen del Este y del Oeste,
Ellos vienen de tierras lejanas,
Para festejar con nuestro Rey, para comer como huéspedes Suyos;
¡Cuán benditos estos peregrinos son!
Contemplando Su santa faz,
Radiante con amor divino;
Participantes benditos de Su gracia,
Como joyas en Su corona brillar.
¿Acaso no será maravilloso en aquel día? Amén. El Señor le bendiga en su viaje a Israel, y a Ud. hacia el lugar que se dirige es mi bendición para ustedes hermanos en esta mañana. Amén.

20 Ahora, antes de abrir la Biblia, nosotros sabemos que este es texto y Dios tiene un contexto escrito allí entre líneas, ¿ven? Por lo tanto, nosotros solo podemos leer el texto, y dejar que Dios nos dé el contexto. Entonces, inclinemos nuestros rostros para orar solo un momento.
Nuestro Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesús, oramos que Tú tomes estas palabras que leeremos ahora, y pártelas dentro de nuestros corazones, y permítenos venir suavemente, quietamente, humildemente, reverentemente a Tu presencia, y que el Espíritu Santo tome la Palabra de Dios y alimente cada corazón. Incluye el mío, ¿lo harás, Señor? Porque lo pido en el Nombre de Cristo. Amén.
Muy bien, leeremos solo un versículo o dos aquí, para poder obtener solo una pequeña base. Génesis es el capítulo de la simiente; sabemos eso. Muy bien. Vamos a comenzar con el versículo 15.
Y lo halló un hombre, andando él errante por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas?
José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dónde están apacentando.
Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán.
Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.
Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.

21 Y que el Señor conceda Sus bendiciones a Su Palabra. Ahora, para mí Génesis siempre es… ¿Les dije qué capítulo era? Es en Génesis, vi… Génesis 37, y comenzando con el versículo 15, para los que anotan. Ahora, creo que dije 35 hace un rato. Tengo dos hojas pegadas. Lo siento. Esta pequeña Biblia Scofield, y me es un poco difícil leerla, porque ya paso de los cuarenta, Uds. saben.
Y me dicen que debiera conseguirme unos lentes para leer. Yo fui y me hice un examen de la vista cuando llegué a tal punto que tenía que estar alejando mi Biblia de mí. Y el doctor me dice que dentro de poco mi brazo no será lo suficientemente largo como para alejarla más. Y tengo que conseguirme… Dijo que necesito unos lentes para leer.
Yo me revisé los ojos, y el resultado salió perfecto, diez-diez, en ese entonces. Pero, yo pudiera ver tan fácil un cabello tirado en el piso, pero no si lo acerco a mí. Él dijo: “Cuando usted llega a…”. Dijo: “¿Qué hace que se le ponga el cabello gris?”.
Yo dije: “No lo sé”.
Él dijo: “Es la edad”. Él dijo: “Eso es lo que pasa con los ojos de las personas cuando pasan de los cuarenta. Sus… en realidad su globo ocular se aplana”. Y uno simplemente tiene que asumirlo. Eso es todo.
Y yo solo lo he ido postergando. Bueno, no tengo tiempo para ir, pero un día lo haré y conseguiré unos lentes para leer cuando vaya a enseñar más. Pero ahora, yo solo leo un texto y continúo. Y esta es… Hace muchos años que conseguí esta, y tiene la letra extremadamente pequeña.

22 Ahora, en el Génesis… Génesis significa: “el principio, el capítulo de la simiente”. Y recuerden que todo lo que hay el día de hoy en realidad comenzó en Génesis. Fue el comienzo de todas las cosas. Fue el comienzo de la salvación. Fue el comienzo del pecado. Fue el comienzo de todas las sectas. Fue el comienzo de la iglesia verdadera. Fue el comienzo de la iglesia falsa. Fue el comienzo de la justicia. Fue el comienzo del engaño. Fue el comienzo de… Todas las cosas comenzaron en Génesis.
Desearía que pasáramos unos tres meses en esto, quedarnos en este mismo tema y simplemente cavar en él, amarrarlo con el Espíritu Santo con las cuerdas de Dios. Y simplemente envolverlo todo, y observar cómo cada palabra encaja perfectamente con el resto de las palabras: es algo tan hermoso.

23 La Palabra de Dios es tan inspiradora, no importa en qué edad, en qué tiempo. Cualquier hombre que alguna vez haya leído este texto a través de… Lleva escrita ahora muchos cientos, sí, casi los tres mil años o más. Y todo hombre que alguna vez haya leído este texto en cada edad se ha inspirado por Ella, cada versículo de la Escritura. No hay nada más que pudiera alguna vez tomar su lugar.
Un escrito que se haya escrito en el pasado: cuando se leyó en aquella edad, y con su propósito, eso lo concluyó. Yo pudiera escribirles una carta y decirle: “Mi querido, mi amado hermano, el día de hoy estuve en un cierto lugar e hice tal y tal en ese momento”. Eso va directamente hacia usted y eso allí termina.
Quizá como evidencia en un tribunal o algo, pudiera sacarse como evidencia contra mí o a mi favor, para probarme algo, o probar algo en contra de mí. Pero no sería el mensaje directo como lo sería cuando se le dio a usted.

24 Pero no es así con la Biblia. Es dada a toda la raza humana y para todos los tiempos y todas las edades, porque es una Palabra escrita de Dios, ¿ve? Sus Palabras no pueden fallar. Ellas nunca morirán, y mientras exista una eternidad para siempre, estas seguirán teniendo el mismo significado; porque una vez salieron de los labios de Dios, ¿ven? No pueden fallar.
Solo piensen en eso, qué tan eterna es la Palabra de Dios. Ellas son Vida. Ahora, ¿qué es una Palabra? Una palabra es un pensamiento que ha sido expresado. Y una vez que Dios piensa algo, es solo un pensamiento. Pero una vez que se expresa, jamás se altera o cambia. Tiene que permanecer para siempre. Porque la palabra de usted es tan buena como lo es usted. La Palabra de Dios es tan buena como Él es.

25 Su palabra es una parte de usted. Su promesa es simplemente tan buena como lo puede ser usted. Y la promesa de Dios es tan buena como Él puede ser. Ahora, siendo un mortal, usted puede hacer una promesa y tener que romperla, porque Ud. solo es un mortal. Yo solo soy un mortal. Pero Dios siendo inmortal, e infinito, y omnipotente, omnipresente, Él hace una afirmación, y Él conoce el final desde el principio. Y Él puede cumplirla.
Abraham llamó aquellas cosas que no eran como si fuesen, porque él estaba completamente persuadido que lo que Dios había prometido, Dios era capaz de llevar a cabo. Porque Él nunca hubiera hecho la promesa, al menos que Él supiera lo que iba a suceder. ¿Se dan cuenta entonces de cómo podemos nosotros descansar en Su Palabra?
No importa qué tan fuerte soplen las tormentas, ¿qué pudiera ser contrario a ello? Descanse solemnemente en la Palabra. Dios lo dijo, Quién vio al otro lado de la tormenta, ¿ven?

26 Entonces, si Ud. está enfermo, solo ancle su alma en el descanso celestial. Si Ud. está perplejo y afligido, recuerde, Él dijo: “Yo estaré con vosotros siempre, aún hasta el fin del mundo”. Y Él dijo: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. Por lo tanto, solo quédese allí mismo.
En una ocasión un hombre escribió… un poeta escribió: “Mi ancla se sostiene velo adentro”. ¿Qué es un velo? Es algo que se cierra de aquí hasta acá. Y el ancla está por dentro del velo. Ud. no ve lo que va a pasar. Pero Ud. sabe que hay algo que lo sujeta a usted que se sujeta de allá de arriba.

27 Y cuando el mar está tormentoso y soplando… ¿Alguna vez…? Me imagino, quizás algunos de Uds. nunca han tenido el privilegio de ver a un barco anclado. ¡Oh, vaya! Yo he estado en uno cuando avientan el ancla al mar de esa manera, al punto que la embarcación ni siquiera se va por encima de la ola. Atraviesa la ola. Pero, mientras que el ancla se sostenga, eso es todo lo que marca la diferencia. Ya sea que pasemos por encima, por abajo, le demos la vuelta, o la atravesemos, no importa. El ancla se sostiene.
De esa manera es cuando las tormentas de la vida comienzan a sacudirnos. Quizá tengamos que atravesarlas. Quizá tengamos que pasarlas por encima, por abajo, o rodearlas. Pero solo deje que el ancla se mantenga dentro del velo de lo invisible. Nosotros no sabemos exactamente en dónde está, pero sigue manteniéndose.
Es igual con el niño pequeño, Uds. saben, que tenía un cometa. Uds. han escuchado ese viejo proverbio, la historia. Le preguntaron: “¿Cómo sabes que tienes un cometa al final de eso?”.
Él dijo: “Todavía puedo sentir el tirón”. Así que, eso es. Si todavía podemos sentir el tirón, Dios está lidiando en nuestros corazones, entonces sabemos que nuestra ancla todavía se mantiene.

28 Yo creo que fue Benjamín Franklin quien atrapó el rayo en una botella, quien aprovechó la electricidad de los rayos. Algo dentro de él le habló y dijo: “Hay poder en eso”. Ese poder se puede aprovechar. Y si es tan poderoso como para caer en las calles, y partir las maderas, abrir el suelo; ¿qué podría hacer si alguna se encauzará? Eso alumbraría y destellaría y golpearía toda la tierra.
Y Benjamín Franklin, creo, pescando con su cometa con una llave al final del hilo y una botella en el piso. Y cuando él lo atrapó, él no sabía lo que tenía, pero empezó a gritar: “¡Lo tengo! ¡Lo tengo!”. No sabía qué era. Él no sabía lo que iba a hacer con eso. Pero, sabía que tenía algo.
Y de esa manera es con todo hombre que dice: “Nuestras esperanzas están edificadas solo en la justicia y Sangre de Jesús; cuando todo alrededor de mi alma ceda, entonces Él es toda mi esperanza y sostén. En Cristo la Roca sólida, me paro; todo otro terreno es arena movediza”. Una vez que ha nacido de nuevo, el Espíritu Santo toma su lugar en el corazón.

29 Algunas personas jóvenes o jóvenes o quizá analfabetos. No importa como sea, no hay nadie que lo pueda explicar. Así que, no se sienta mal porque usted es iletrado. Ud. no pudiera explicarlo. Nunca ha habido hombre todavía que lo pueda explicar. No importa qué tan listo o qué tan inteligente. Es el propio secreto de Dios.
Pero cuando esa Palabra cobra vida en su corazón y Ud. lo ve, usted grita: “¡Lo tengo!”. Ud. no sabe lo que va a hacer con Ello. Ud. no sabe lo que va a hacer con usted. Pero Ud. sabe que algo sucedió, y Ud. lo tiene.
Ahora, por lo tanto, en la Palabra; es hermoso. Ahora, esta mañana encaramos y tenemos bajo nuestra consideración, según mi opinión, uno de los textos más importantes del Antiguo Testamento: José (vamos a hablar sobre esto) Encontrándose Con Sus Hermanos.

30 Quizás hay cientos de maneras diferentes como pudiera el Espíritu Santo entrar en esto y desplegarlo en nuestras mentes y corazones. Por lo tanto, siendo que estaré varios días aquí, pudiéramos hablar un poquito esta mañana por causa de lo apretado de mi garganta. Y luego, quizá retomarlo de nuevo esta noche, si el pastor tiene algo en su corazón, y quizá continuarlo, y terminarlo el lunes en la noche, si es que Dios lo provee de esa manera.
Ahora, todos estamos bien familiarizados con las características del Antiguo Testamento, cómo es que todas las cosas antiguas fueron una sombra (Hebreos 11), una sombra de las cosas por venir. Qué hermoso es esto: Cómo es que Dios lo prefigura.
Y cuando sentimos esta sombra, como sucede, sabemos que hay algo más allá de aquí, que es Dios en Su omnipotencia en Su gran infinita mente, viendo que algo está por suceder; Él puede advertirlo. Él puede hacer que todo obre para bien, aún la ira del hombre, para que lo alabe a Él.

31 Aún alguien que lo trata mal a usted, como vamos a ver en un momentito más el Señor mediante, cómo los hermanos de José lo trataron mal, y él se dio la vuelta y tomó eso e hizo que lo alabara a Él. Así que, no tenemos nada de qué preocuparnos, absolutamente nada.
Como Dios a través de ese muchacho estaba prefigurando la primera venida del Señor Jesús, y la segunda venida del Señor Jesús, y lo obró todo en una vida que ni siquiera sabía lo que estaba pasando. Amén. ¿No les causa algo eso?
Al ver al pobre pequeño José… Pues, él no sabía lo que estaba sucediendo, el porqué todas estas cosas sucedían; pero era Dios obrando en todo, prefigurando, prefigurando las cosas que acontecerían.

32 Y luego, Ud. puede notar la Palabra, como usted la toma de aquí y lo lee en Génesis, lo lee a la mitad del libro, lo lee al final del libro, y cada palabra ensambla una con la otra de esa manera. Y fue escrita miles de años aparte por cientos de hombres diferentes, ¿ven?
Así que, por lo tanto, pueden ver, todo es Dios: uno no conocía al otro o sabía qué libro había escrito, o nada al respecto, en otro tiempo, en otra edad. Y podemos ver hoy que Dios está lidiando exactamente igual como Él lo hizo allá atrás.
Ahora solo vamos a… terminando el año nuevo con la sombra del viejo. Y cómo es que en el principio, cómo Dios vio que el pecado iba a tomar dominio sobre la tierra y sobre la gente; cómo el gran programa iba a ser pervertido, no arruinado, no recreado, sino solo pervertido.

33 Vean, Satanás no puede crear. Él solo puede pervertir. Todo lo que ustedes ven que está mal, esa es la justicia pervertida, ¿ven?
Ustedes ven a un viejo adivino en la calle, ese solo es un profeta pervertido, ¿ven? Ustedes ven cualquier cosa que es maligna, ven a un hombre viviendo infiel a sus votos con su esposa, esa es la justicia pervertida al mal, y viceversa. Ven a una mujer en la calle comportándose de la manera que lo hacen y llegando a ser de la manera que son, esas son damas pervertidas.

34 Yo pasé por Louisville el otro día, mi esposa y yo, y vi un anuncio en una ventana cuando salimos de comer de la Quinta Avenida. Y decía: “Mesa para damas”. Yo dije: “Ellos jamás tendrían un cliente”. No, una dama no entraría allí. Cuando ella entra allí, deja de ser una dama, ¿ven?
Por lo tanto, ellos nunca tendrían un cliente bajo ese anuncio. Las damas no van a esos lugares, Pero, vean, lo que entra allí son damas pervertidas, ¿ven? Muy bien.

35 Ahora, Dios, para hacer que todas las cosas le den a Él alabanza… Estamos celebrando la Navidad del nacimiento del Señor Jesús, lo cual no es exactamente Su cumpleaños. Su cumpleaños fue en abril, porque está tan frío en Judea o más frío en diciembre de lo que está aquí. Así que, nos damos cuenta que…
Ustedes vieron la fotografía el otro día, de los tanques allá y la nieve y cosas como esas en Judea. ¿Pudieran Uds. imaginarse a los pastores allá afuera en una colina con un clima como ese? Pero, no es el día de hoy, pero el día no importa mucho. Es la actitud que tenemos hacia el día que se ha designado.

36 Ahora, noten que tan pronto Dios vio la simiente de la mujer y cómo ellos lo han malinterpretado, y la justicia ha sido pervertida, Dios dio una promesa que a través de esa mujer vendría una simiente bendita. ¿Lo captaron? Habría una simiente.
Y tan pronto Satanás escuchó eso, quien se encontraba presente; tan pronto lo escuchó, él se propuso destruir esa simiente. Y él trató de hacerlo en José. Él lo ha intentado por toda la edad. Y él todavía está en contra de esa bendita simiente. Amén.
Yo quiero que se coloquen su gorro para pensar solo un minuto ahora. Pónganse su yelmo de salvación y escuchen ahora con atención; aquí está algo muy importante. Y Ud. puede estar en desacuerdo con ello. Está bien. Pero, si se fijaron, tan pronto hubo una concepción, porque Eva ya había vivido de manera injusta y había cometido pecado…

37 ¿De dónde vino eso? Eso está en Génesis. El hombre hoy en día está buscando el eslabón perdido entre el animal y el hombre. Esto es una revelación. La Biblia dice que la serpiente engañó a la mujer.
Hoy día, el hombre puede presentar la vida animal, y el animal más cercano que tienen a un ser humano es el chimpancé. Ellos pueden hacerlo fumar una pipa, pasearse en una bicicleta, que se ponga un sombrero, y saludar. Eso solo es como el “Ji-ja” para un caballo. Es sonido. Él no tiene alma. No puede pensar. Él solo se dirige por el sonido. Él no tiene un alma.
Entonces, ellos tienen el eslabón perdido entre eso, que nunca han sido capaces de encontrar. Y por seis mil años, han intentado sacarle un murmullo a un chimpancé y no pueden hacerlo. Nunca lo lograrán.

38 Pero nosotros sabemos que somos vida animal. Somos una vida vegetal sacada de la tierra. Como estaba diciendo el otro día en el funeral de nuestra querida hermana, somos un puñado de dieciséis elementos de la tierra de luz cósmica, y petróleo, y cosas que se juntaron. Nosotros estábamos aquí cuando Dios habló y dijo: “Que sea hecho”. Nuestros cuerpos lo estaban.
Pero Algo, una Mente Maestra desarrolló en nosotros lo que somos ahora, nos hizo con manos y brazos y así sucesivamente, no para destruirnos, sino para que nosotros pudiéramos vivir para siempre. El pecado causo la destrucción. Y Aquel que nos hizo sin nosotros tener idea de estar alguna vez aquí, Él nos hizo, y juntó estas cosas, y nos hizo lo que somos ahora; ¿no puede Él mucho más al darnos libre albedrío para aceptarlo, y por la misma palabra que nos creó, prometernos que Él nos resucitará de nuevo? Cuánto más pudo todo este petróleo juntarse, y los átomos, y así sucesivamente, por la Palabra de Dios.

39 Ahora, en el principio cuando Dios lo habló, y Satanás estaba parado allí y lo escuchó… Y la gente está tratando de encontrar este eslabón perdido. Yo les voy a decir por revelación, si lo quieren recibir, que la persona que falta entre el animal y el hombre es la serpiente, antes de que sus piernas le fueran quitadas.
La Biblia dice: “Él era el más astuto de todas las bestias (no de los reptiles), del campo”. Él fue el que engañó a la mujer con su hermosura. Y ella concibió, y al hacer eso y viendo que el pecado estaba llegando, Dios puso tal maldición sobre él al punto que la ciencia nunca encontrará ninguna relación entre esta serpiente que conocemos hoy y la raza humana.
Pero, allí tienen su caída, el ser degradado entre… que engancha con la vida animal. Allí lo tienen. Dios lo ha escondido de los sabios y entendidos, pero se lo revelará a niños que puedan aprender, ¿ven? Allí tienen su persona caída.
La serpiente, él fue traído de la manera más sutil, el más grande, el más hermoso, el más parecido a la raza humana. Y luego por esta cosa maligna que él le hizo a Eva, Él la degradó a un reptil para que se arrastrara sobre su pecho todos los días de su vida, y que el polvo fuera su comida.

40 Por lo tanto, la ciencia no puede llegar allá, y su árbol del conocimiento es derribado. Noten ahora, tan pronto la mujer vio que ella… Ahora, ella fue engañada. Ella no trajo pecado. Ella fue engañada. Ella pensaba que era correcto.
Pero: “Adán no fue engañado”, dice la Biblia. Él sabía que estaba errado. Y ella hizo que él hiciera la misma cosa que la bestia había hecho, y ella trajo a luz su primer hijo, en el cual todos los rasgos del diablo estaban en ese niño. Él era un asesino; era celoso. ¿Cómo podía venir de esa línea pura de Dios? Tenía que venir del maligno.
Y tan pronto como él hizo esto, entonces él… El diablo utilizó este instrumento. Ella trajo a luz a su segundo hijo el cual fue después de Adán, y en eso estaba Abel. Y luego rápidamente el diablo trató de destruir esa simiente justa. Y él se dio la vuelta y mató a Abel para comenzar, el cual era un tipo de Judas y Jesús. Lo mató en el altar, donde Judas mató a Jesús, lo traicionó por treinta piezas de plata y lo vendió. Muy bien.

41 Pero, noten, cuando él hizo eso, entonces Dios, un tipo de Cristo, ambos muerte y resurrección, Él levantó a Seth para tomar su lugar, ¿ven? Y el diablo siguió a Seth. Ahora, observen.
Antes de la destrucción antediluviana, había un largo linaje de hombres que vinieron a través de los hijos de Caín de la tierra de Nod, y ellos eran científicos: listos, inteligentes, hombres maravillosos. Ellos aún fundían metales. Construían casas. Eran una civilización maravillosa.
La Biblia sigue diciendo cómo es que ellos trabajaban con el cobre, cómo trabajaban con el metal. Pero este otro grupo era nómada. Pero ambos grupos eran religiosos. Caín era religioso. Abel era religioso. Y Dios trazó una línea diciendo quién estaba correcto. Caín era tan religioso como Abel. Los dos construyeron altares. Ambos creían en Dios. Ambos adoraban a Dios. Ambos trajeron presentes.

42 Ahora, observe las dos simientes: Una peleaba, el malo, tratando de destruir a la simiente justa. Y él trató de destruir a Abel. Él lo hizo. Pero, Dios levantó a Seth que tomó su lugar. Él pensó que tenía a Jesús en ese momento.
Miren a través de la edad en cualquier parte. Cada vez que él llega a un lugar, acorrala a esa simiente. Cuando él mató a uno y a otro, pensó que la tenía. Y finalmente, él se fue tras Juan el Bautista, finalmente le cortó la cabeza. Él pensó entonces que la tenía; pero se dio cuenta que estaba en este otro lado en Jesús. Él mató a todos los bebés. Y Moisés, él trató de matar a Moisés. Él intentó con todo lo que pudo para destruir esa simiente.
Y cuando él mató a Cristo en el Calvario, pero Dios lo resucitó al tercer día. Y entonces Él mandó el Espíritu Santo de nuevo para llamar a hijos e hijas a Dios. Y ese mismo maligno, esa simiente religiosa está persiguiendo todavía el día de hoy a esa simiente justa. ¿Lo ven? Ellos están tratando de destruir la rama justa de Dios.

43 Ahora, en ambos lados, si se fijan, comenzó en Génesis lo religioso. En ambos lados, uno de ellos de manera denominacional, de mente arrogante, y por el otro lado humilde, caminando en el Espíritu por revelación. ¿Cómo pudo saber Abel que fue un cordero en lugar de frutos del campo? Porque se le fue revelado por revelación Divina.
Jesús dijo lo mismo cuando Pedro confesó que Él era el Hijo de Dios. Él le dijo: “Carne y sangre no te reveló esto, pero Mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado a ti. Y sobre esta roca (La roca, no en Pedro, no en Jesús, pero sobre la revelación Divina) edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella”. ¿Lo captan? Es una revelación Divina.

44 Ahora observen, en cada época, ellos se encontraron cara a cara y combatieron. Miren cuando Moab estaba allá arriba en la colina e Israel estaba en el valle. E Israel solo pedía como un hermano caballeroso el pasar por su tierra, cuando iban a la tierra prometida, que Dios les había prometido, solo pidió un pequeño avivamiento en la iglesia de ellos. Solo pasar a través de su tierra y les prometieron aún pagar por la hierba que su ganado lamiera.
Y ellos pasarían por la carretera del rey, y las cosas que ellos harían al momento de cruzar por sus tierras… Y ellos lo harían correctamente. Pero, los celos…

45 Ahora, Moab, en la tierra de Moab no había infieles. Ellos estaban creyendo al mismo Dios que Israel creía, porque ellos eran los hijos de las hijas de Lot, las hijas de Lot que concibieron cuando Lot estaba borracho, de su propio padre. Y él se fue para allá y es de donde salieron los de Moab.
Y cuando salió su profeta, su maestro, loco por el dinero, y edificó los altares, siete altares exactamente el mismo número de altares que se requería allá abajo. Aquí está sentado Moab, la gran tierra denominacional toda arreglada y calculada. Y aquí estaba Israel, un pequeño santo-rodador como nómadas en tiendas de un lugar a otro.
Usted dice: “¿Un santo rodador?”. Claro que lo eran. Si son lo que hoy llaman santo-rodador. Cuando cruzaron el Mar Rojo, y Dios llevó a cabo un milagro delante de ellos, Miriam tomó el pandero y comenzó a golpear el pandero, y corrió por la ribera gritando, y saltando, y danzando en el Espíritu; y las hijas de Israel la siguieron, brincando, gritando, danzando en el Espíritu.
Y Moisés se quedó con sus manos en alto, tal vez cantando en una lengua que nadie más había escuchado antes, un canto que nadie podía entender. Él cantó para el Señor en el Espíritu. Si esos no son unos modernos santos-rodadores, entonces yo no sé en qué parte buscarlos.

46 Tuvieron señales y maravillas con ellos. Ahora, si Dios solamente tiene respeto por lo fundamental… Miren esto, Moab hablando escrituralmente era tan fundamentalista como lo era Israel. Él tenía todo lo que Israel tenía. Él tenía siete altares. Eso era lo que Dios requería. Israel tenía siete altares. Él tenía siete sacrificios limpios. Israel tenía siete sacrificios limpios. Allí están Caín y Abel otra vez, ¿ven?
Muy bien. Él ofreció siete bueyes. Él ofreció siete bueyes. Él ofreció siete carneros, hablando… creían que Cristo vendría. Él ofreció siete carneros, la misma cosa. Tan fundamental como podía ser fundamental.
Caín edificó un altar. Abel edificó un altar. Caín ofreció un sacrificio. Abel ofreció un sacrificio. Abel adoró; Caín adoró. Pero Dios vindicó, probó que Abel era Su elección. Dios probó aquí que Israel era Su elección, porque Israel tenía lo Sobrenatural en el campamento. Aunque, con todos sus errores, ellos tenían la Columna de Fuego que los seguía. Tenían una expiación para sanidad Divina y practicaban la sanidad Divina.

47 Una serpiente. Ellos tenían una roca herida. Tenían señales y maravillas en el campamento. Cuando Juan llegó, él era sobrenatural. Cuando Jesús llegó, era algo Sobrenatural. Y el enemigo por el lado fundamental siempre persigue lo sobrenatural. ¿Ven lo que él está tratando de hacer hoy en día? La misma cosa: “Borren lo de sanidad Divina, borren a estas personas. Ellos no son nada. Los dignatarios son una gran gente. Bórrenlos”. Hermano, no es nada más que la vid enredándose desde Génesis llegando a Apocalipsis.
Yo me voy del lado de los santos-rodadores. Que sea cualquier… Yo nunca he visto a un santo-rodador. Ese es un nombre que el diablo le puso a la iglesia de Dios cuando no pertenece allí. Ellos no son santos-rodadores, son hijos e hijas de Dios, mal entendidos por el mundo.

48 Ahora, José nació de su padre, y fue amado por su padre, y odiado por sus hermanos. Ahora, noten, un cuadro perfecto del Señor Jesús. Quiero que se fijen cómo Su vida simplemente se tipifica. En el Antiguo Testamento todo era un tipo de ahora. Miren atrás y vean el cuadro; allá está la sombra y ustedes ven lo que es el positivo.
Ahora noten, José siendo un tipo de Cristo, un tipo de la iglesia, tipo del Espíritu Santo… Él era un príncipe de la prosperidad, así como es Cristo, así como la iglesia hoy. Noten de nuevo, que cuando él nació, su padre lo amó, y le hizo una capa de muchos colores.
Ahora, solamente hay siete colores perfectos en todos los colores. Todo el resto se hace en base a estos. Y la capa, tal vez, tenía los siete diferentes colores, colores a rayas, en esta capa que el padre hizo. Si se fijan, tal vez, Jacob no entendió eso en aquel entonces. Pero eso significaba: “Prometió uno”.

49 Cuando Dios le dio a Noé la señal del arcoíris, los siete colores, era una promesa o un pacto. Dios había hecho un acto que Él ya no destruiría más al mundo con agua. Y el pacto de Dios también se pasó de Jacob a José. Abraham fue elección, e Isaac fue justificación, e Israel fue gracia, y José fue perfección. Ese fue el único que tenía los colores.
Vemos a Jesús sentado en el trono con los colores, un arcoíris alrededor de Él. En Apocalipsis 1 era el pacto de Dios con Su pueblo. Cristo… Aquí está. ¡Oh, cómo deseo que Uds. lo vean! Cristo es el pacto de Dios con Su pueblo; no las denominaciones, pero Cristo es el pacto de Dios.
Así como José fue odiado, también Cristo es odiado hoy en día. Ellos no quieren decir que odian a Cristo. Pero sus obras prueban lo que hacen. Están en contra de todo movimiento de Él. Hable de Su acción, Sus obras, Sus hechos maravillosos, pues seguro, tenemos a Satanás en el campamento, también, dando la batalla. Ciertamente.
Y ellos señalarán las palabras de Satanás. Pero, a mí no me importa lo que Satanás haga para tratar de confundir; la Palabra de Dios se para perfecta y Su promesa es perfecta. Yo nunca quiero tomar partido con ese grupo.

50 Noten, allí estaba Él, el pacto. Cristo se miraba como una piedra de jaspe y cornalina en Apocalipsis. Esa era la piedra del pecho… o, la piedra de nacimiento, mejor dicho, de Rubén a Benjamín. Ese era el reflejo de la cornalina y el jaspe a medida que reflejaban juntas bajo la luz de Dios, hizo el pacto alrededor de Cristo, el arcoíris. ¿Y de qué hablaba? De Rubén, el mayor; de Benjamín, el menor. Del primero al último, Él era Aquel que es, y que era, y que ha de venir; la raíz, el linaje de David; Él es la Estrella de la mañana. Él es desde la A hasta la Z, el Alpha y Omega, el reflejo de Dios desde el principio del tiempo hasta el fin del tiempo. Allí está Él, el pacto de Dios con Su pueblo.
Y todas estas otras cosas —José, David, todos los profetas— solo fue un reflejo (Amén), reflejando desde la verdadera simiente del Jardín del Edén, hasta el tiempo que Él vendrá por segunda vez en gloria a recibir a Su pueblo y Su iglesia. Allí está, es hermoso el contemplarlo.

51 José, sus hermanos fueron arrogantes con él. Ellos lo odiaron sin causa, porque él estaba inspirado sobrenaturalmente. ¿Lo captaron? Caín aborreció a Abel sin causa, por estar inspirado de manera sobrenatural.
Moab aborreció a Israel sin causa, porque ellos habían tenido sanidad Divina, señales, maravillas, y milagros; lo aborrecieron sin causa y no los dejaron pasar a través de…

52 [Espacio en blanco en la cinta]… “… tener la esposa de tu hermano”. Amén.
Ahora, mis queridos amigos, quiero traerles algo a su memoria y quiero que lo coloquen en su costado por debajo de la quinta costilla, en la tienda de ese compartimento llamado corazón. Nunca en ninguna edad o en ningún tiempo cuando Dios ha inspirado a un hombre, él nunca se ha ido por el lado religioso, de los así llamados religiosos, con la gente del mundo. Nunca se ha ido con las denominaciones. Siempre, se ha parado en contra y en contra de las denominaciones del día y en contra del orden religioso del día.
Muéstreme un profeta, muéstreme una sola vez a través de la Biblia donde algún hombre de Dios se haya adaptado con los así llamados movimientos religiosos de su día. Amén.

53 Aún Elías, después que se construyó la escuela de los profetas, pues, cuando él subió allá, ellos querían que él se fuera. Dijeron: “Es demasiado estrecho aquí”. ¿Lo ven?
Acab, y los líderes religiosos de su día… Elías mismo se separó al Monte Carmelo. Observen que Juan el Bautista él mismo se separó. Nunca ni siquiera fue a sus escuelas a aprender su teología. Pero Dios lo mandó al desierto para prepararlo para una obra.
El equipo de Caín nunca le ha podido colocar su chaqueta eclesiástica a un hombre de Dios. No le queda. Eso es correcto.

54 Noten, a través de las edades, y cuando llega Jesús, Él jamás consultó con alguno de los teólogos, sino que los llamó un montón de víboras o serpientes en la grama. Los discípulos jamás encajaron con ninguna de sus denominaciones. Ellos estaban al lado de Abel. José jamás encajó con ellos. Él fue odiado y rechazado por la misma razón que el resto de ellos, porque Dios estaba con él en una manera sobrenatural, y de una manera diferente a como Él estaba con el resto de ellos. Y ellos lo odiaron sin causa.
Caín odió a Abel sin causa. Los hermanos odiaron a José sin causa. Y hoy en día, el mundo denominacional, no importa qué tan grande sea… Yo me quito el sombrero y digo: “Gracias a Dios por ellos”. Pero en todas sus grandes enseñanzas, sus grandes iglesias, las grandes cosas, aún en todo ello, Dios llama a hombres fuera para que no tengan nada que ver con eso, porque ellos no encajan con lo sobrenatural.

55 Hoy en día hay un movimiento, y ellos odian ese movimiento sin causa. Yo escuché a un hombre decir el otro día, que por poco convertía mi sangre en agua, por aquí un hombre con la influencia, un gran predicador Bautista. Y andaba diciendo, que no era Escritural que alguien adorara a la virgen María. Qué tan cierto es eso. Eso es correcto
Él dijo que no había Escritura para adorar a alguien excepto a Cristo. Eso es correcto. Él dijo: “Dios estaba en Cristo, y en Él habitaba la plenitud de la Deidad de Dios”. Eso es correcto. Y después de toda esa enseñanza tan buena, maravillosa y Escritural, se dio la vuelta y dijo: “Nunca se ha hecho un solo milagro en el mundo”. Porque él es muy duro contra sanidad Divina, se dio la vuelta y dijo: “Nunca se ha hecho un solo milagro después de la muerte de Cristo. Nunca nadie ha resucitado después de la muerte de Cristo, porque Él fue el único que tuvo Vida Eterna”.
Pero, yo les digo, que Jesucristo, el Hijo de Dios, les dijo a Sus discípulos que fueran y predicaran el Evangelio, sanaran a los enfermos, resucitaran a los muertos, y limpiaran a los leprosos. Eso es lo que Jesús le dijo a Sus discípulos. ¿Cómo alguien puede llegar a ser tan religiosamente ciego? Se han vuelto de mente estrecha, por causa de las barreras denominaciones, y odian a sus hermanos sin causa. ¿Lo ven? ¡Muy estrechos, tan pequeños! Lo hacen por causa de su prestigio.

56 A un gran ministro de la región se le preguntó hoy el por qué él no recibió el bautismo del Espíritu Santo, después que fue presentado con otros hombres de su reputación, quienes habían recibido el bautismo del Espíritu Santo. Él dijo: “Eso lastimaría mi ministerio”.
Si Ud. me dice en cualquier momento… Eso lastimaría un ministerio individual, pero nunca lastimaría el ministerio de Jesucristo [Palabras no claras]. Eso promovería la causa del ministerio de Jesucristo.
Pero este señor… doctor dijo que nunca ha habido un hombre que haya resucitado de los muertos. Dijo: “Yo sé que hay un montón de santos-rodadores en el territorio hoy en día, que reclaman que ellos han visto al muerto resucitar y esa cosa. Pero nunca ha habido una prueba científica de alguna sanidad o de cualquier otra cosa”.

57 Ahora, miren, aquí está, mi hermano y hermana. Quiero que se fijen en esto con mucha atención. La razón por la que es así, es esta. Hoy en día los hombres… En los días del Señor Jesús, en los días del Testamento cuando los hombres creían en Dios, al escuchar que se había llevado a cabo un milagro; ellos no trataban de probarlo científicamente. Ellos lo aceptaban. Ellos simplemente lo creían, porque sabían que era Dios.
Pero hoy en día, el grupo infiel ha entrado en el movimiento religioso, y está tratando de probar las cosas científicamente. Y permítanme decir esto siendo que viene del cielo, yo creo, en mi corazón. Jamás llegará el momento en que se pueda probar, porque si Ud. pudiera probar a Dios, entonces Él ya no se aceptaría por fe. Es una prueba. Nosotros creemos en Dios y en Sus milagros, por fe llamamos aquellas cosas que no son como si fueran, porque Dios así lo dijo. No importa lo que sea.

58 Abraham no podía probar que las venas de leche de Sara no estaban secas. Él no podía probar que los tubos y demás llegarían a estar preñados. No podían probar nada de esto. Ellos no lo podían probar, quizás, con exámenes que la simiente estaba fértil; pero él lo creyó de todas maneras y rechazó cualquier cosa que era contraria a eso, y llamó aquellas cosas que no eran como si lo fueran, porque dentro del velo, la esperanza de Dios reposa en la Palabra de Dios, y llama aquellas cosas, científicas o no, la verdad porque Dios así lo dijo. Allí lo tienen.
Nosotros creemos; por fe lo recibimos. Pero si el hermano… No argumentando con él; yo no creo en eso. Pero si el hermano tan solo hubiera leído cómo Pablo fue apedreado, y los santos se quedaron a su lado y oraron hasta que la vida regresó en él. Cómo fue que Pablo predicó toda la noche una noche. Y un hombre se cayó de la azotea y se mató, un hombre joven. Y Pablo colocó su cuerpo sobre él, y el espíritu de vida regresó otra vez a él.

59 Cómo fue que Eliseo resucitó al bebé de la mujer después de haber estado muerto ochocientos años antes de la venida de Cristo. Hombres aún sin la bendición del Espíritu Santo hicieron milagros, cuando estos hombres con el Espíritu Santo tienen temor de atacar. ¡Vaya, vaya! ¡Qué pena! ¿Por qué? Es porque son arrogantes y odian a sus hermanos sin causa, igual como José fue odiado sin causa. ¿Lo ven? Él fue odiado, no porque él era digno de ser odiado, pero sin causa. Ellos no le creyeron. Él estaba viviendo en una esfera diferente.
Y yo digo esto ahora, puesto que nuestro tiempo se está acortando. Digo esto con sinceridad de corazón. Ellos odian hoy a la iglesia que tiene lo sobrenatural. Son celos. Es un celo mezquino. Y existe entre seres humanos. Los discípulos lo tenían. Ellos estaban tan avergonzados de sí mismos, porque diez días antes, Dios les había dado poder para sanar a los enfermos, y echar fuera demonios, y levantar a los muertos; y tenían un caso de un muchacho con epilepsia delante de ellos y fallaron.
Y cuando Jesús bajó de la montaña y sanó al muchacho, y ellos le preguntaron el porqué ellos no pudieron. Él no dijo: “Yo les quité Mi poder”. Él dijo: “Yo les doy poder”. Yo les muestro en dónde fue que Él se lo dio a la iglesia, pero Uds. no pueden mostrarme en dónde Él se los quitó, ¿ven?
¿En qué reposó Jesús Sus palabras solemnes? “Por causa de vuestra incredulidad”.

60 Y luego unos cuantos días después, ellos encontraron a un hombre que no estaba en su esfera eclesiástica. Él había escuchado a Jesús pronunciar estas cosas, y estaba haciendo el trabajo. Él estaba echando fuera demonios. Y Pedro y Juan vinieron a decirle que tenía que pertenecer a su grupo o no podría hacer esto. “Tienes que seguirnos y vincularte con nosotros. Nosotros somos la iglesia y tú tienes que hacer esto”. Él les hizo saber que atendieran su propio negocio. Él se la estaba pasando bastante bien sin tener que unirse a su organización.
Como los pequeños afeminados que tenemos hoy día, con pequeñas ideas inmaduras de niños, se regresaron y dijeron: “Lo encontramos, y él estaba echando fuera demonios”. ¿Y que era? Ellos tenían celos, porque él estaba haciendo algo que ellos no pudieron hacer. Se habían vuelto carnales. Sus ojos del entendimiento estaban como los de los hermanos de José, todavía no habían sido iluminados. Así que regresaron, y chismearon sobre él, y le dijeron a Jesús. Y Jesús dijo: “Déjenlo en paz. (Amén) Él está haciendo un buen trabajo. Él está haciendo lo que Yo les ordené a ustedes que hicieran, y ustedes fallaron en hacerlo”.

61 “Dios puede de estas piedras levantar hijos a Abraham”. Así que ahora, mi amado Metodista, y Bautista, y hermanos Presbiterianos, por cuanto Uds. creen que tiene que venir a través de su iglesia, Dios puede de estos santos-rodadores levantar piedras a Abraham. Eso es correcto. Él tendrá a alguien que va a hacer Su obra. Eso es correcto. Con todas sus fallas, y desatinos, y cuánto más que harán… También Israel hizo la misma cosa, pero esa simiente justa sigue avanzando. Estoy tan contento de poder decir que yo soy uno de ellos.
Por gracia de Dios el día de hoy, somos uno de esos. Estoy tan feliz por ello. ¿No lo está usted? Mi corazón se regocija al inicio de este año nuevo al saber que Dios a través de Su sublime gracia ha incluido mi nombre en el Libro de la Vida, para darme el entendimiento que estoy asociado entre Su pueblo quienes son unos desechados. Y con los discípulos, yo pudiera decir esto: Lo considero un privilegio el llevar el reproche de Su Nombre. Sí, señor. Estoy contento de ser uno de ellos.

62 Y ahora, vamos a comenzar aquí con José en el siguiente servicio que puede ser esta noche o el lunes en la noche, porque se nos agotó el tiempo. Pero, yo le amo a Él. ¿No le aman ustedes? Él es maravilloso.
Y estoy muy contento el día de hoy, de que puedo unir manos con esa larga cadena de los despreciados y rechazados y odiados por los eclesiásticos a través de la tierra, aquí están ellos. Ellos son inferiores. Eso es correcto. Los eclesiásticos, hablando del mundo educado y hablando socialmente, ellos están sobre ellos. Y estamos contentos de ser humildes, porque aquellos que se humillan a sí mismos, Dios vendrá un día por segunda vez en gloria a exaltar a Su iglesia. Hasta entonces, contendamos ardientemente por la fe que fue dada una vez a los santos. Oremos.
Ahora, con nuestros rostros inclinados, solo me pregunto si pudiera haber alguien aquí esta mañana, o muchos, espero, que todavía no han aceptado a este Cristo, y Sus grandes bendiciones, y Sus grandes poderes.
Y nos preguntamos este día, si Ud. se decidirá hoy, y dirá: “Señor Jesús, soy yo, y deseo ser Tu siervo, con todo mi corazón tomar el camino con los pocos despreciados del Señor. Puedo ver ahora, Señor, no es lo que el mundo hable de mí; es lo que Tu Biblia dice. No es lo que el mundo me llame. Ellos me odian así como lo hicieron con José. Me odian así como lo hicieron con Abel. Me odian así como lo hicieron con Juan. Me odian así como lo hicieron con Daniel. Me odian así como lo hicieron con Ezequiel, Zacarías. Me odian así como lo hicieron con Jesús. Me odian así como lo hicieron con los apóstoles, y con aquellos que te siguieron, me odian sin causa. Señor, yo oro por ellos”.

63 ¿Alguna vez ha recibido una experiencia como esa de que Ud. ha salido? Y nosotros somos un real sacerdocio, una nación santa, ofreciendo sacrificios espirituales a Dios: esto es, fruto de labios dándole a Él alabanza. ¿Podrían ponerse de pie en medio de un mundo turbulento? ¿Podrían pararse delante de su jefe? ¿Podrían pararse con humildad en su corazón, con amor en su corazón hacia los pecadores de este mundo, con la vida de Cristo en usted, y dar un testimonio y alabanza para la gloria de Dios?
Si Ud. no ha tenido esa experiencia, por qué no comenzar el mundo, la vida, y todo nuevo hoy levantando su mano a Él y diciendo: “Yo ahora, Señor, aceptó eso y quiero que Tú me des el bautismo del Espíritu”.

64 Ahora, nuestro Padre celestial, la iglesita se para esta mañana, sabemos, señalada, disparada. El enemigo la ha oprimido, le ha disparado flechas. Y oramos por sus almas pecaminosas, Señor. Ellos no saben que están cegados por el dios de este mundo. La iglesia, generalmente, por todo el mundo hoy día, el enemigo, la gente religiosa les ha disparado con toda flecha. Pero a pesar de todo eso, el gran avivamiento continúa.
Miles de hijos humildes, pobres hijos relegados han tropezado por estos lugares y visto Tu mano milagrosa, han sido llenos con el Espíritu Santo, y ellos ya no son más de este mundo; son peregrinos y extranjeros. A ellos no les interesa el mundo, pero están buscando una ciudad cuyo Constructor y Hacedor es Dios. Ellos han visto Tu poder sanador para sanar a los enfermos. Tus señales y maravillas serán traídas entre Tu pueblo. Grandes cosas suceden a pesar de los lugares donde lo condenan y tratan de mantenerlo aplastado. Tus siervos entran directamente y establecen un avivamiento, y ellos meten a los humildes en el Reino de Dios.

65 En nuestros medios esta mañana, tenemos el privilegio de tener a estos misioneros que estarán saliendo a otras tierras, uno de ellos va a Israel. Oh, Dios, eso es. Derrama de Tu Espíritu sobre él, Señor. Y que grandes cosas se logren y que provoque que aquellos judíos errantes regresen. Que ellos puedan recibir el Espíritu Santo así como sus padres lo hicieron en el principio.
Aquí está un hermano que va para Cuba, hacia aquellas islas. Tú dijiste: “Hasta los confines de la tierra”. Algo está jalando, tirando en el corazón de estos hermanos. Están dejando sus hogares, a sus amados, sin importarles los placeres y diversiones de este mundo, pero van hacia tierras estériles y lejanas bajo el opositor que está tratando de detener la obra. Así como el buey que trajo de nuevo la carreta con los mandamientos en ella y el arca del pacto, ellos dejaron a sus pequeñitos llorando, y se fueron bajando por el camino, cantando, bajando hasta la roca.

66 Te damos las gracias por cada ministro que vemos sentado atrás en nuestra congregación. El Hermano Juan, esta mañana, también, de Alemania, cómo es que fue criado en pobreza; jaló un pequeño vagón por toda la nación, predicando el Evangelio. Te damos las gracias por él. Y estos jóvenes y otros ministros que están sentados cerca y a todos los laicos… Cuando les pedí, Padre, creyendo que en un tiempo como este, que si un hombre o una mujer no tienen a Cristo en su corazón, hubieran levantado su mano, de seguro, viendo toda la prueba del Evangelio, que Tú eres el mismo y Tu iglesia es la misma.
Te doy las gracias por cada uno. Ruego que los bendigas y sanes sus cuerpos si están enfermos, y les concedas el deseo de sus corazones. Concede esto, Padre, lo pedimos en el Nombre de Jesús.

67 Y con nuestros rostros inclinados, solo meditemos unos cuantos minutos. Solo estén en oración, suavemente.
El primero que murió por este plan del Espíritu Santo,
Fue Juan el Bautista, pero murió como hombre;
Luego vino el Señor Jesús, lo crucificaron,
Él predicó que el Espíritu salvaría al hombre del pecado.
Apedrearon a Esteban, él predicó contra el pecado.
Los hizo enojar tanto, que su cabeza golpearon;
Pero en el Espíritu murió, entregando el espíritu,
Y fue a unirse con los otros, esa hueste dadora de vida.
Allí estaban Pedro, y Pablo, y Juan el divino,
Dieron sus vidas para que este Evangelio brillara;
Derramaron su sangre, como los profetas de antaño,
(Todavía persiguen a esa simiente)
Para que la verdadera Palabra de Dios fuera honestamente dicha.
Las almas bajo el altar, claman: “¿Hasta cuándo?”.
Para que el Señor castigue a todos los que han hecho mal;
Pero más derramarán la sangre de sus vidas,
Por este Evangelio del Espíritu Santo y Su río carmesí.
Sigue goteando con sangre, sí, está goteando con sangre.
Este Evangelio del Espíritu Santo está goteando con sangre.
La sangre de discípulos que murieron por la verdad,
Este Evangelio del Espíritu Santo está goteando con sangre.
[El Hermano Branham tararea].

68 ¡Oh, Dios! Ven, Señor Jesús. Moldéanos, ahora, mientras nos humillamos delante de Ti. Quita toda la indiferencia de nuestras vidas, sácalo de nuestros corazones. Mientras que la dulzura del Espíritu pareciera ponerle color a los ojos, Dios tomando Su Palabra ahora y regándola. Estamos tan felices de que Tú nos hayas incluido, Padre, para ser portadores del Evangelio.
Oramos por cada necesidad de la iglesia. Oramos por nuestro amado pastor. Oh, Dios, un siervo fiel, incansable, siempre preparado para salir. Habla a su corazón este día y déjale saber que hay una gran recompensa esperando allá para aquellos pastores fieles cuando se junten más allá en el otro lado con todos los redimidos. Bendice a otros pastores, y a los misioneros, y a los miembros del cuerpo de Cristo por todas partes.

69 Perdónanos de nuestros errores, Señor. Y ahora, si hay una necesidad en nuestros corazones, Señor, ¿no nos bendecirás Tú, mientras estás presente? Si hay enfermedad en nuestros medios, Señor, tal vez alguien que entró a la pequeña iglesia el día de hoy, y miraron allá lejos, y vieron el Calvario, vieron que era la Simiente verdadera, mientras que Satanás pensó que lo podía destruir con muerte… Pero Dios lo levantó de nuevo. Simplemente no pudo. Dios hizo una promesa, y Dios se queda con Su promesa. Y cada promesa es verdad.
Tú nos prometiste Vida Eterna, y nosotros la tenemos. La sentimos. Hay algo dentro de nosotros moviéndose que no podemos explicar. Oh, Dios, en medio del problema sentimos que algo se mantiene allá; solo se queda quieto. Las tormentas pueden golpear el mar; la barca pudiera mecer nuestra pequeña corteza. Tú abrirás camino por encima, por abajo, alrededor, o de alguna manera. Así que, nos estamos recargando justo en la Palabra, Señor.

70 Y yo oro ahora que si alguien está enfermo o necesitado, que este Espíritu que está en el edificio ahora mismo, se mueva con gran amor, diciendo: “Hijo Mío, este Soy Yo. Soy el Padre que te crió. Yo Soy Aquel que juntó los elementos de la tierra y te formó como eres. Satanás está tratando de entrar en Mi obra. Toma Mi promesa, hijo”
Esta oración de fe ofreceré, creyendo que Tú estás aquí. Permite que Tus manos, Señor, alcance cada corazón y que la enfermedad se aparte de estas personas. Yo reprendo al diablo, al diablo de opresión, al diablo del temor, al diablo de toda clase de enfermedades; Tú has dicho: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. En la unidad de esta iglesia y este Espíritu esta mañana, echamos fuera cada diablo de esta gente, que salgamos de aquí limpios por el sacrificio del Señor Jesús, mientras lo aceptamos humildemente.

71 Bendícenos en los ejercicios posteriores. Bendícenos en todo lo que hacemos. Ve con los ministros, y con los evangelistas, y con los misioneros a sus lugares, Señor. Concede que un día que nos podamos reunir a Tus pies. Entonces bajaremos nuestros trofeos. Dios, estarán de toda clase. Estará el hombre blanco, el hombre amarillo, el hombre negro. Y todos juntos diremos: “Señor, aquí los tienes”. Qué día de gran regocijo será ese.
Permítenos trabajar mientras es de día, porque la noche viene cuando ningún hombre podrá trabajar. Pedimos estas bendiciones en el amado Nombre del Hijo de Dios, Jesucristo. Amén.
Todo es posible, solo creed.
Solo creed, solo creed. (¿Qué viene siendo?)
Todo es posible, solo creed.
¿Cuántos tienen una necesidad y pueden creer ahora? Levanten su mano, digan: “Ahora, yo lo recibo”.
Ahora, yo lo recibo, ahora, yo lo recibo,
Todo es posible, ahora, yo lo recibo.
Ahora, yo lo recibo, ahora, yo lo recibo.
Todo es posible, ahora yo lo recibo.

72 Ahora, solo inclinemos nuestros rostros solo un momento ahora. Solo continúe, hermana, en el piano por favor. Oh, ¿están recibiendo? Ud. dice: “Hermano Branham, llevo un tiempo enfermo. Ha habido algo que pareciera que yo simplemente no lo puedo vencer. Han orado por mí individuos”. Eso es bueno, hermano, hermana. ¿Pero se ha puesto a pensar qué es? Es esa pequeña promesa que se le ha sido dada a usted. Todas las cosas son posibles para el que cree.
¿Por qué no echa eso en el Calvario esta mañana? Solo tomé la punta aquí, el Espíritu que se lo da. Échelo en el Calvario, y diga: “Mi ancla se sostiene allí. Ahora, yo lo recibo en este momento. Ahora todo ha terminado. No importa qué suceda en este momento; mi ancla se mantiene dentro del velo. Y yo recibo exactamente lo que he pedido. Yo sé que lo tengo. La Palabra de Dios así lo dice. Dios, te estoy mirando ahora”. Tal vez, Ud. tiene preocupaciones, problemas financieros, lo que sea. No importa qué sea, aviéntelo lejos contra el Calvario, porque todas las cosas… todas las cosas son posibles, solo creed.

73 Solo deje que penetre muy dulcemente. ¿No es maravilloso? Este es mi tiempo en el servicio. La Palabra ha sido sembrada, ¿ven? Ahora, Dios la está regando. ¿Qué no puede sentir esa consoladora y refrescante presencia de Dios, bajando, regándola? Dice: “Yo estoy aquí hijo, vengo con Mi Palabra. Yo honro Mi Palabra. Yo la cuido día y noche, y la estoy regando ahora en tu corazón. ¿Qué no me puedes simplemente tomar y creer en Mí? Porque todas las cosas (¿Qué?) son posibles, solo creed”.
¡Vaya, qué maravilloso, qué maravilloso! El solo remojarnos bien, solo sentir como viene bajando el agua sobre las semillas. ¿Qué es? La simiente justa, está siendo plantada en su corazón. Es la Palabra de Dios. Esa es la simiente, ese es el Espíritu Santo, la simiente que Dios prometió en el principio. Uds. son la simiente de Abraham al estar muertos en Cristo y toman de la simiente de Abraham, y son herederos de acuerdo a la promesa. El Espíritu Santo viene de la simiente de Abraham, lo cual los hace ser hijos e hijas de Dios.

74 Ahora, ese es el Espíritu Santo regando esa promesa que Ud. hizo hace rato para su sanidad, para su salvación, por una mejor caminata, para que se vaya de usted el temor, o lo que sea que esté necesitando, para ese viaje en las islas, para ese viaje allá en las tierras de Israel, en su iglesia, en su lugar, en donde sea, en su hogar. Ese es el Espíritu Santo diciendo: “Ese Soy Yo, Yo estoy contigo, continúa. Yo estoy guiando el camino. Tú solo sigue avanzando. Ese Soy Yo”.
Hay miel en la roca para ti;
Deja que la sangre cubra tus pecados,
Hay miel en la roca para ti.
(Pongámonos de pie)
Oh, vayan por las calles y veredas,
Predicad la Palabra…
Díganle a cada hermano caído,
Que hay miel en la roca para ti.
Oh, hay miel en la roca, mi hermano.
Hay miel en la roca para ti,
Deja que la sangre cubra tus pecados;
Porque hay miel en la roca para ti.

75 Ahora, miren, no quiero que se vayan todavía. Quiero que miren a alguien que esté parado a su lado, salúdenlo, diga: “Dios te bendiga, hermano, hermana”. Quien sea. Solo dense la vuelta. Este es un pequeño tabernáculo interdenominacional. Solamente vamos de viaje, un pueblo peculiar. Muy bien.

De Jesús el Nombre invoca,
Búscale con vivo afán;
Dulce hará tu amarga copa,
Tus pesares cesarán.
¡Suave Luz, (¡Precioso Nombre!)
… Manantial!
De esperanza, fe y amor,
Sumo bien, celestial,
Es Jesús el Salvador.
Ahora, todos miren para acá ahora. Vamos a:
Inclinados a Su Nombre,
Caer postrados a Sus pies,
Le coronaremos Rey de reyes,
Al terminar nuestra jornada.
¡Suave luz, (¡Precioso Nombre!)… Manantial!
De esperanza, fe y amor,
Sumo bien, celestial,
Es Jesús el Salvador.

76 Ahora, mientras inclinamos nuestros rostros al Señor Jesús. Ha sido un gran jubileo, una gran fiesta, una gran fiesta pentecostés en la Palabra, y las cosas de Dios, en Su Espíritu Santo. Queremos orar las bendiciones de Dios sobre nuestros hermanos misioneros, que estarán saliendo ahora al campo, y Dios los apresure. Les hacemos una promesa. Vamos a estar orando por ustedes, hermano y hermana, por sus esposas, y seres amados. Piensen en lo que esas esposas están pasando. Yo sé por mi propia esposa.
A los pastores, o al Hermano Jackson, y me imagino que el Hermano Beeler allá atrás y muchos otros de los pastores, a Teddy, estando aquí atrás como un ministro joven. Muchos otros que están aquí, solo oramos las bendiciones de Dios. Un hermano joven que está aquí de la Iglesia de Dios que iremos a ver esta tarde. Oramos bendiciones sobre él, un evangelista, creo que lo es, ¿no es así, hermano? ¿Cuál es su nombre? ¿Hermano Ward? Morgan, Hermano Morgan. Estamos muy contentos de tenerlos a todos aquí.

77 Y ahora, mientras inclinamos nuestros rostros ahora a Él y para mirarlo. Un hermanito humilde está parado en la parte de atrás del edificio. Él jala un pequeño vagón, según entiendo, a través de la nación. Muchos lo conocen como el profeta Juan. Nosotros por aquí le decimos Hermano Juan. Yo siempre le he tenido respeto al hombre, pero el otro día yo estaba allá arriba visitando unos amigos míos. Al Hermano y la Hermana Jimmy O´Neil allá en Sellersburg. Ese viene siendo el yerno del Hermano y la Hermana Greene. Ellos están aquí presentes esta mañana.
Y el Hermano Juan había estado en su hogar y me dijeron que era un verdadero caballero Cristiano. Y me contaron de su vida lo que él les había dicho, y cómo es que había atravesado grandes pruebas. Y él ha tenido un camino difícil. Y le vamos a pedir esta mañana si puede despedir esta congregación, y pedir las bendiciones de Dios sobre esta congregación. ¿Podría hacer eso por nosotros, Hermano Johnny? Mientras inclinamos nuestros rostros, y Hermano Juan, si nos despide en oración…


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