OBRAS DEL MENSAJE


Señores, Quisiéramos Ver A Jesús
Cleveland, Tennessee, E.U.A.
57-0104
1 … llamado Cleveland, Tennessee. Y desde hace algún tiempo deseaba regresar a Tennessee, desde la última reunión que tuvimos en Chattanooga. Tuvimos un tiempo maravilloso allá. Y hemos esperado con gran expectativa regresar otra vez con los —con vosotros. Y Dios lo ha concedido, nuestro privilegio. Lo consideramos un gran privilegio el estar aquí en esta noche para este momentito que tenemos juntos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios.
Y hemos venido para serles de bendición a Uds., y sabemos que Uds. serán una bendición para nosotros. Y por sobre todo oramos que Dios, nuestro Padre, sea glorificado en nuestra reunión aquí todos juntos, porque ese es el propósito por el que hemos venido. No tenemos otra alternativa sino esa: es para tener compañerismo alrededor de la Palabra de Dios, y ver que pecadores sean salvos; y los descarriados puedan regresar otra vez a Dios; y ver que las personas sanen de sus enfermedades y dolencias. Todos estos privilegios nos son dados gratuitamente por el sufrimiento vicario y la gran expiación de Jesucristo en el Calvario. Y hemos venido a compartir estas bendiciones con Uds., y para tener compañerismo.
2 Y ahora hay… A mi izquierda hay oradores más capaces, sentados allí, de lo que yo soy. Yo no soy un gran orador, pero me gusta compartir las bendiciones que Dios me ha dado a mí con otros hermanos. Y veo a, creo, un hermano sentado aquí al final. Y he tratado… Él me hizo que lo llamara —o quería que yo le regresara la llamada. Yo lo intenté… Cook… Yo traté de encontrar ese pedacito de papel. Lo extravié: su número de teléfono. Yo le dije a la dama que es el 88888, a lo mejor que podía recordar. Y con eso, no pude llegar a ningún lado. Así que perdóneme; no fue mi intención hacer eso. Y yo perdí ese pedacito de papel. Yo debía llamarlo tan pronto como encontrara al Hermano Moore… Y no creo que el Hermano Moore haya venido hoy. Probablemente estará en la noche. El Hermano Jack Moore, uno de los administradores.
3 Y mire, hoy, tuve el privilegio de conocer a algunos de los oficiales de la ciudad. Si todos los oficiales de la ciudad son como esos que conocí, entonces Uds. tienen un grupo maravilloso en los comités y en la política y cosas por este lugar. Tuve el privilegio de conocer al rector de la escuela de aquí el día de hoy, un caballero muy fino, cuando andábamos viendo el lugar y probando la acústica. Y por todo en su conjunto es un privilegio estar aquí.
Mañana por la mañana, creo que hay un desayuno ministerial. Así que estamos… Si es la voluntad del Señor, creo que este es de ministros. Normalmente los Hombres Cristianos de Negocios, Hombres Cristianos de Negocios del Evangelio Completo… No creo que tengan un apartado en este lugar. Si lo tienen, no lo conozco. Creo que este será de ministros. Así que pienso que mañana por la mañana al hablarles a ellos yo compartiré solo unas cuantas de las experiencias que he tenido internacionalmente alrededor del mundo sirviendo al Señor Jesús, lo cual creo que será de mejor ayuda, porque los ministros, ellos —ellos saben— ellos mismos son ministros. Por lo tanto podemos simplemente compartir juntos nuestro —nuestro compañerismo alrededor de las cosas que el Señor ha hecho.
Y luego, pienso que el domingo voy a hablar en una iglesia de aquí de la ciudad. Y el domingo por la noche será nuestro servicio de clausura. Y el sábado en la noche, mañana en la noche, oración por los enfermos otra vez. Y oramos que —y confiamos que Uds. estarán orando mucho por nosotros.
4 Ahora, nosotros nunca hemos venido a visitarlos para representar alguna cierta denominación de iglesia. No hemos venido a —a representar un sanador en nosotros mismos; solo hemos venido a tener compañerismo. No hemos venido a hacer diferencias entre denominaciones; hemos venido a—no para rasgar sino para soldar aquello que ya ha sido rasgado. Para que podamos —no representamos ninguna iglesia. Y nosotros amamos a cada una de ellas. Y yo sé que aquí están las oficinas centrales de dos de esas grandes Iglesias de Dios, las cuales son conocidas internacionalmente. Yo he conocido sus hermanos alrededor del mundo, prácticamente, de estas finas iglesias. Y es muy… Eso hace que la ciudad de Uds. sea lo que es, el tener estas finas y grandes iglesias aquí alrededor y sus…?… [Espacio en blanco en la cinta].
Un poco de ayuda en el trayecto, con las cosas que a Uds. se les ha enseñado y habéis contendido por tanto tiempo, no para predicar una fe nueva, pero para contender eficazmente por aquello que ha sido predicado. Eso es todo lo que estamos tratando de hacer. Ahora, el Señor les bendiga.
5 Y ahora, para… En cada ocasión, yo trato de hacer esto en la primera noche, hacer una pequeña introducción; y no hablo por mucho tiempo; y oramos por los enfermos. Ahora, solo quiero explicar para que se pueda entender… Y creo que las grabadoras lo registraron, que al estar orando por los enfermos nosotros no venimos ahora para decir, que podemos sanar a alguien. Yo… yo ni pienso que eso sería Escritural por la manera en que yo veo la Biblia. Yo creo que la sanidad Divina, la práctica de la sanidad Divina, no es una práctica de tratar de sanar a alguien, pero es tratando de representar esa bendición que fue dada gratuitamente para todos en la —en el Calvario donde Jesús… Allí: “Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas hemos sido curados”.
Así que sanidad Divina es algo que está en tiempo pasado. Y yo he escuchado a personas decir que conocieron a hombres que reclamaban ser sanadores Divinos. Yo nunca he conocido a uno. Pero si hay tal cosa, o persona que reclama tal cosa, yo como que dudaría la palabra del hombre; porque sanidad Divina es algo que ya ha sido hecho; es una obra concluida; es un producto del Calvario. Es un producto por el que Jesús murió para darle a Ud. el privilegio de aceptarlo por medio de su propia fe individual en Él.
6 Y hemos tenido muchas cosas que nos damos cuenta… Y si están en una audiencia mixta como esta, hay toda clase de personas con diferentes ideas. Y sanidad Divina, muchas veces, ha sido falsamente representada. De la misma forma el Evangelio en toda manera posible ha sido falsamente representado. Y toda cosa verdadera ha sido malrepr… malamente representada.
Hallamos eso en las virtudes de la vida y en todas partes. Así que uno tiene que tomar el pro y el contra de—la ley del promedio. Uno tiene que tener el día para saber cómo —tener la noche, mejor dicho, para saber cómo apreciar el día. Uno tiene que tener la—la lluvia para apreciar la luz del sol. Uno tiene que tener el valle para apreciar la montaña.
7 Y el pecado es solo la justicia pervertida. Así que si Ud. no tuviera pecado, entonces Ud. nunca sabría como disfrutar la justicia. Si nunca hubiésemos sido pecadores, nunca hubiésemos conocido el gozo de la salvación. Por lo tanto, yo creo que cuando el Señor Jesús venga, y toda la gran familia de la tierra se reúna en los pabellones de la tierra, y canten la historia de redención: “Salvos por gracia”, yo creo que Ángeles se pararán con cabezas inclinadas, no sabiendo de lo que ellos están hablando. Ellos se pararán alrededor del círculo de la tierra con cabezas inclinadas, no sabiendo de lo que nosotros estamos hablando, porque ellos nunca han necesitado redención. Y nosotros sabemos lo que significa estar perdidos y ser hallados. Podemos apreciar la salvación, porque un tiempo estuvimos sin ella. Así que Ud. tiene que tener lo —lo malo para hacerle apreciar lo bueno.
Y yo pienso que de esa manera es con la sanidad Divina y el Evangelio de… De todas maneras, solo es… Uno tiene que tener la otra parte para apreciar lo real. Eso es solo lo que yo— yo creo.
8 Así que yo—yo estoy confiando con todo mi corazón que Dios nos permitirá que juntos olvidemos tanto nuestras diferencias y miremos directamente a la Biblia. Y yo creo que cada enseñanza debe salir de la Biblia. Y sé que Dios puede hacer cosas que no están escritas en la Biblia. Él puede hacer lo que Él quiera, porque Él es Dios. Pero yo siempre estoy un poquito temeroso de que pudiéramos salirnos en alguna especie de algo fantástico si nosotros —o alguna ilusión si no nos quedamos con la Biblia. Pero si está en la Biblia, yo creo que es la verdad, porque Dios así lo dijo: tenemos el ASÍ DICE EL SEÑOR.
9 He notado, muchas veces, que —que algunas veces pudiéramos tomar lo… Y sí pasa de esa manera; nos basamos sobre algo fantástico o algún pequeño fenómeno de algo, y salimos corriendo con ello. Pero si Ud. solo lo mantiene justo en la Biblia, entonces Ud. tiene ASÍ DICE EL SEÑOR, y Dios honrará Su Palabra. Mi palabra fallará. La palabra de Ud. fallará.
Y ninguna palabra de hombre es… Ningún hombre es mejor que su palabra. Si Ud. no puede… Si yo no pudiera tomar su palabra, yo —yo simplemente no le creo. Eso es todo. Y de esa manera yo creo en Dios: que esta Biblia es Su Palabra infalible. Si Él ha escrito esta Biblia por medio de —la envió por inspiración, ha sido escrita por varios hombres en varias edades y ni una sola palabra contradice a la otra, por toda Ella. Y Ella inspira. Yo puedo leer un texto aquí en esta noche, y lo haré en unos cuantos minutos, Dios mediante… Por miles de años los hombres han leído el mismo texto por cada edad, y es tan inspirador como en cada edad.
10 Ahora, yo pudiera escribirle a Ud. una carta y decirle: “Querido Hermano Tal y tal, fue un placer haberle conocido…”, y cómo yo le expresaría mis sentimientos hacia Ud., y eso estaría bien. Ud. apreciaría eso si fuera mi amigo. Pero a Ud. sería al único que eso le ayudaría. Y después de un tiempo, eso —eso se desplomaría completamente; no tendría más significado en lo absoluto, después de Ud. —la carta dejará de existir. Pero no la Biblia. Cada palabra es eterna.
Una vez que Dios dice algo, Él no puede retractarse; Él se tiene que quedar con eso. Y por los siglos de los siglos esa Palabra nunca, igual que un círculo —buscándole una esquina al círculo, no se puede. Por siempre es la verdad.
11 Ahora: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”. Ahora, ¿qué es la Palabra? La Palabra es un pensamiento expresado o hecho manifiesto. Entonces antes que Dios hiciera cualquier cosa, Él lo pensó. Y cuando Él trazó el plano en Su mente y luego lo expresó por la Palabra, Él jamás podría retractarse. Tenía que ser —ser por siempre de esa manera; no puede fallar; no puede cambiar, porque Dios es infinito. Él es omnipresente, omnipotente, e infinito. Si Él era —si Él es infinito, si no lo es, entonces Él no es Dios. Y si Él es infinito en el principio, antes que el mundo fuese formado, entonces Él sabía el fin desde el principio. Él conoció la —cada pulga, cada mosca, cada mosquito, cada persona. Todo lo que acontecería, Él sabía exactamente lo que era antes que comenzara el mundo. Él es infinito. Por lo tanto Él, siendo de esa manera, pudo predestinar o preordenar, aún para que la ira de Sus enemigos le alabe.
12 Él no quiere que nadie perezca, pero Él sabía por previo conocimiento que ellos perecerían. Por lo tanto, presten atención a la Palabra. La Biblia dice, hablando de Dios… Ahora escuchen, la Biblia dice que Cristo era el Cordero de Dios, inmolado desde antes de la fundación del mundo. ¿Dice la Biblia eso? Pues, escuchen ahora. Si Él fue inmolado desde antes de la funda… ¿Cómo lo fue, cuando Él solo fue inmolado cuatro mil años después que el mundo vino a existencia? Cuando Dios lo habló, fue la, una obra concluida cuando Dios lo habló. Y a la vista de Dios en los cielos, cuando Dios habló la Palabra antes de la fundación del mundo, viendo lo que Él tenía que hacer, Cristo en verdad fue inmolado cuando Dios lo habló. ¿Lo ven? Cuatro mil años después, fue manifestado. Qué infalible es esa Palabra. Dios la habla. Nuestra pequeña mente finita no puede entenderlo. Porque tenemos una mente finita, y Él es infinito. Pero cuando Él habla cualquier cosa, tiene que llegar a suceder. Aunque tardare, aunque continúe, sin embargo en el tiempo ordenado por Dios tiene que llegar a cumplimiento, porque Dios lo habló.
13 Y quizá esto les anime un poquito, a Uds. Cristianos. El poeta solía cantar el canto. Nosotros lo cantamos muchas veces en la iglesia Bautista: “Hay un nombre nuevo que se escribió esta noche en la gloria”, Uds. saben. Alguien escribió: “Oh, mi nombre fue escrito en el Libro de la Vida esta noche”. El poeta estuvo bien al decir eso, y ha guiado a muchas almas a Cristo, pero qué tan errado estuvo. La Biblia dice que nuestros nombres fueron escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. ¿Cuándo fue eso? Cuando el Cordero fue inmolado, cada persona que había de ser salva estuvo asociada con la muerte del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Esa es la única cosa que yo encuentro con la iglesia Cristiana de hoy; es un temor. Tiene miedo. Se echa para atrás. No puede comprender sus privilegios.
Estamos viviendo tan —debajo de— por debajo de los privilegios que Dios nos ha ordenado vivir. Ahora somos, no que seremos, pero ahora somos hijos e hijas de Dios [Espacio en blanco en la cinta]. Ahora. Y tratamos de colocarlo en alguna parte en el Milenio. Pero, ahora Ud. lo es.
14 El otro día estaba pensando, de cuando el Señor Jesús… Un hombre estaba hablando conmigo, y dijo: “Hermano Branham, no me gusta estar en desacuerdo con Ud., porque Ud. me agrada”. Él dijo: “Pero Ud. trata de poner la sanidad Divina y los poderes de sanidad en la iglesia para el día de hoy, cuando no es así”.
Yo dije: “Bueno mire, hermano, eso solo es de acuerdo a lo que la gente piensa, y por la manera en que ellos ven las cosas”. Yo dije: “Tal vez haremos esto. Yo le muestro en la Biblia donde Dios le dio a la iglesia poder para sanar a los enfermos, y levantar a los muertos, y limpiar a los leprosos, y echar fuera demonios. Yo le muestro en la Biblia donde Él dio ese poder. Ahora, Ud. muéstreme en la Biblia donde Él se lo quitó a la iglesia”. ¿Ven? No está allí. Él se lo dio, y una vez dado, Él no puede quitarlo; Él es Dios. Si Él hiciera…
El hombre dijo: “Pues, es tal privilegio para las personas sentarse en sillas de ruedas y sufrir y mostrar la bondad de Dios y demás, en sufrimiento…”.
Yo dije: “Entonces Cristo derrotó Su mero propósito cuando Él sanó a los enfermos en aquel entonces, si Dios toma placer en que la gente esté enferma, porque Él sanó a los enfermos siempre que entraba en contacto con ellos. Él sanó a los enfermos. Entonces si es la voluntad de Dios que las personas sufran, entonces, si Él lo hizo, Cristo derrotó Su propia voluntad cuando Él vino…”. ¡Oh, vaya, qué clase de Evangelio tendría Ud.! ¿Ven? Dios no maneja Su ofic… Ud. no manejaría su oficina de esa manera. Yo no lo haría con la mía, y Ud. no lo haría con la suya. ¿Qué de Dios manejando la Suya? ¿Ven?
Dios trabaja con un propósito: es para salvar, y para ser bueno, y para hacer todo lo que Él puede. Es Su placer el dar Sus bendiciones en abundancia a Su pueblo. Pero nosotros fallamos, no porque el poder no esté en la iglesia; porque el poder no está en la iglesia Pentecostal, la iglesia Metodista. Uds. Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, lo que Uds. sean, Uds. tienen el poder, pero no tienen la fe para mover ese poder.
15 Miren a estos discípulos en Mateo el capítulo 10. Je… Jesús les dio poder para sanar a los enfermos, aún para levantar a los muertos. Y entonces, como diez días después, los hallamos miserablemente derrotados. Tenían a un hombre con epilepsia y no podían echar fuera el demonio. Y Jesús les dijo: “Oh, generación sin fe, ¿hasta cuándo os he de sufrir? ¡Tráiganmelo!”. Y Él sanó al muchacho.
Y cuando Él sanó a este muchacho, ¿qué sucedió? Los discípulos vinieron, dijeron: “Bueno, ¿por qué nosotros no pudimos hacerlo?”.
Ahora Jesús nunca dijo: “Yo les quité Mi poder. Yo solo permití que lo tuvieran para esa sola misión en la que estaban”. Él nunca dijo eso. Él dijo: “Por causa de vuestra incredulidad”. Eso es correcto, no por causa de falta de poder, pero por falta de, incredulidad para operar el poder que Uds. tenían. Y si nosotros pudiéramos alguna vez entenderlo bien en la Palabra y hacer que la gente lo vea, operará por sí mismo, tan pronto la gente vea lo que es.
16 Ahora, noten, estos mismos discípulos… Y qué tan pequeña puede ser la gente, qué tan infantil pueden ser los adultos. En nuestras organizaciones, y en nuestras denominaciones, y en nuestras afiliaciones, y por el estilo, y nuestros credos, los finalizamos con un punto, cuando deberíamos finalizarlos con una coma. “Nosotros creemos esto más mucho más que Dios nos permita saber”. Pero si lo finalizamos con un punto, allí concluye. Eso es todo. “A nosotros no nos interesa lo que Dios quiere que conozcamos. Nosotros solo —esto es todo lo que queremos”. Y eso es lo que hicimos cuando cometimos un error.
17 Ahora, observen. Estos mismos discípulos, unos días después, se encontraron con un hombre que echaba fuera demonios. Él estaba haciendo el trabajo. Y así que ellos estaban muy celosos. Así que ellos… Él va para allá, y él dice: “Mira, ya sea que te unas a nuestras filas o no vuelvas a hacer eso más”. Y el hombre les hizo saber que él no tenía que unirse a la denominación de ellos, a sus filas. Él subió allá, y escuchó a Jesús diciendo: “Todo aquel que…”, así que él solo lo recibió y siguió adelante. Y él estaba haciendo el trabajo. Bueno, los discípulos dijeron: “Te lo prohibimos”. En otras palabras: “Te vamos a boicotear; vamos a hacer todo esto si tú no lo haces”.
Regresaron y le dijeron a Jesús al respecto, y Jesús dijo: “Ahora, no hagan eso”, dijo: “porque ninguno hay que haga milagro en Mi Nombre, que luego pueda decir mal de Mí. El que no está Conmigo, desparrama”. Así que allí lo tienen.
¿Pueden ver lo qué fue? Un pequeño celo por parte de esos discípulos. Estuvo eso en el hombre en aquel entonces; todavía está en el hombre hoy. Eso es correcto. Porque el hombre estaba haciendo el trabajo. Y muchas veces hallamos a personas que están haciendo el trabajo y no pertenecen a nuestras filas, entonces hacemos un alboroto con eso. Pero es el mismo elemento. Y estaba en la iglesia de los doce que caminó con Jesús, está destinado a estar en esta y en el resto de ellas. Eso es correcto.
Así que hermanos, estamos aquí para representar al Señor Jesucristo y Su resurrección, y oramos que Uds. tengan compañerismo alrededor de la Palabra con nosotros. Oremos solo por un momento.
18 Nuestro Divino Padre celestial, te damos las gracias a Ti por la —el Señor Jesucristo, por haberlo traído aquí a la tierra y haciendo de Él un —un ejemplo de lo que Tú esperas que el hombre sea. Y lo vemos a Él colgado de la cruz, sufriendo, abriendo un camino para todas estas cosas que ahora podemos apreciar y disfrutar. Y qué tan poco sabemos apreciarlas como un día lo haremos cuando el velo sea levantado.
Y lo vemos a Él tendido en la tumba, blanco y silente, embalsamado, con una espada Romana a través de Su corazón; marca de clavos en Su mano; la escupida de la burla en Su barba. Después vemos el poder de Dios manifestado a medida que lo vemos a Él resucitar de los muertos, parado en la tumba, toda aclamación, con una antorcha de esperanza en Su mano, la antorcha de poder. Lo vemos a Él gradualmente siendo llevado de la tierra, y dando Su comisión de ir por todo el mundo, a todo el mundo, y predicar el Evangelio a toda criatura. Y ahora, solo una tercera parte del mundo alguna vez ha escuchado el Evangelio: “A todo el mundo, a toda criatura, y estas señales seguirán a los que creen. Estas señales seguirán…”. Él dijo. Y estamos tan agradecidos en esta noche, de estar asociados con un grupo de hombres y mujeres que creen que eso es la Palabra infalible de Dios, y las ordenes generales, y la última comisión por parte de nuestro Señor; que trataremos de hacer reverentemente con todo nuestro corazón mientras Tú lo inspires.
19 Y ayúdanos, esta noche, a medida que entramos en esto tres días de compañerismo Contigo, y con Tú Palabra, y con estos hermanos. Y oramos que Tú expulses al enemigo del campamento. Quites toda duda. Que viejos resentimientos y cosas queden enterradas y sean eliminadas. Y que venga un avivamiento chapado a la antigua en esta bella ciudad, que está parada como un memorial por todo el mundo. Y que pueda venir un quebrantamiento, un desgarramiento, y un avivamiento chapado a la antigua que derretirá los corazones, e iglesias, a toda la gente en su conjunto hasta que el Señor Jesucristo sea magnificado ante todo el mundo. Concédelo, Señor.
Qué hermoso lugar, aquí arriba en estas colinas de Tennessee, para dar comienzo a un avivamiento chapado a la antigua para que recorra la nación. Concédelo, Señor.
Ahora, inspíranos. Unge los labios que hablan. Unge la Palabra; dale la vida que necesita, y que pueda caer en la clase correcta de terreno. Que sea recibida con gozo, que la gente que la reciba, salga y venda todas las cosas mundanas, todas las posesiones del diablo, compren esta gran Perla de gran precio, y allí, la atesoren en sus corazones, y vivan de aquí en adelante para el Señor Jesús. Que puedan, dentro de un año, recibir a sus hijos, nietos, y tataranietos del Evangelio.
Sana los enfermos Señor. Ten misericordia de aquellos que no pueden ser misericordiosos. Los doctores, Tus siervos, han renunciado a ellos para que mueran y ellos deben morir, al menos que Tú los ayudes, Señor. Y permite que algo sea dicho o hecho de alguna manera que les haga creer en Tu Hijo, el Señor Jesús, y sean sanados. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
20 Ahora, para abrir la Palabra a Uds. que les gusta leer y marcar las diferentes Escrituras que usamos… Y sé que no podemos mantener este auditorio abierto por mucho tiempo; es un auditorio de escuela. Y nosotros apreciamos la cortesía de esta escuela. Dios les bendiga abundantemente.
Y deseamos ir ahora, a San Juan el capítulo 12 y quiero comenzar como en el versículo 20, y leer solo un par de versículos, de esta forma, que si mis palabras jamás surten efecto, estas palabras lo harán; porque esta es la Palabra de Dios, y Su Palabra nunca falla. Y por lo tanto, si no logramos más que solo la lectura de la Palabra, será una bendición el estar aquí.
Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.
Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Bethsaida de Galilea y le rogaron, diciendo: Señores, quisiéramos ver a Jesús.
Ahora, que el Señor añada de Sus bendiciones a esta Palabra.
21 Ahora, esto fue justo después que —mucha gente había venido a la fiesta, porque Lázaro había resucitado de los muertos, y eso provocó una gran… [Espacio en blanco en la cinta]. Y la gente vino a ver a Lázaro, y vinieron a ver a Jesús también. Y ahora, yo creo que ese sería el deseo de todo corazón aquí, igual como esos griegos que vinieron, ellos habían escuchado la fama del Señor Jesús, así que querían verlo a Él. “Señores, quisiéramos ver a Jesús”.
Ahora, me pregunto ¿a cuántos de los que están aquí esta noche, les gustaría hacer la misma afirmación y quisieran ver a Jesús? Me gustaría solo ver que levanten sus manos, si quieren ver a Jesús. Todos nosotros queremos verlo a Él: yo quiero verlo; Uds. quieren verlo; y ese es el deseo del mundo Cristiano, es de verlo a Él. Ese era el deseo del mundo ortodoxo, de la iglesia judía cuando Jesús vino; ellos querían ver al Mesías; pero no le creyeron cuando Él fue manifestado. Y me pregunto, algunas veces, si acaso no es esa la misma manera en la que estamos nosotros ahora. Deseamos ver a Jesús, pero cuando Él aparece, pensamos que es otra cosa; lo rechazamos.
22 Los discípulos, una noche en un barco, en donde toda esperanza de poder ser salvos se había ido… El pequeño barco inundado estaba a punto de hundirse con cada subida de la ola. Y ellos vieron a Jesús que venía caminando sobre las aguas y tuvieron miedo de Él. La única esperanza que podían obtener tenía que venir de Jesús, y cuando Él apareció, le tuvieron miedo.
Y estoy casi seguro que en muchas partes del mundo esa es la actitud de la gente cuando lo ven a Él, y Él mismo se presenta ante ellos; le tienen miedo. Y quiero que noten; ellos pensaron que Él era un espíritu, como lo llamaríamos hoy en día, un espanto o algo, Uds. saben: fantasmas. Cuando ellos lo vieron a Él, no se dieron cuenta que era el verdadero Jesús.
Y cuando Jesús viene y se manifiesta a Sí mismo a la iglesia, Él era sobrenatural en Sus obras. Él dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, que me envió, entonces no me creáis. Pero si hago las obras de Mi Padre, si no me creéis, creed las obras. Pero si no hago las obras que…”. En otras palabras: “Si Yo no confirmo las Escrituras que fueron escritas de Mí, entonces no me creáis porque la Escritura tendrá que dar testimonio de Mí”.
23 Ahora, permítanme usar eso de manera secundaria, como respuesta para esta noche. Toda Escritura tiene un significado compuesto (las profecías, especialmente), tienen un significado compuesto o una respuesta compuesta. Por ejemplo: “De Nazaret llamé a… De Egipto llamé a mi Hijo”. Mateo 1. Pero nos damos cuenta, Él estaba llamando de la Escritura original para eso, fue cuando Él llamó a Israel fuera de Egipto: tenía un significado doble.
Y permítanme añadir esto esta noche, de la misma manera: cuando la Palabra de Dios se predica, entonces Dios está obligado con esa Palabra. Y si Él mismo no se manifiesta por medio de esa Palabra, Uds. tienen el derecho de dudarle a Él. Yo lo dudaría. O si Él hace una promesa y luego no cumple Su promesa, entonces eso no sería el —el Dios de la Creación. Estaríamos todos enredados en algo. Pero si Él cumple Su promesa, y luego si nosotros lo dudamos, entonces llegamos a ser pecadores.
24 Ahora, ¿qué es pecado? Ahora, pecado no es fumar, beber, cometer adulterio, maldecir, y por estilo. Eso no es pecado. El cometer adulterio no es pecado. Fumar cigarrillos y beber whisky no es pecado; esos son atributos de la incredulidad. La incredulidad es pecado. San Juan 3 dice: “El que no cree ya está condenado”. Solamente hay dos caminos. Uno de ellos es incredulidad y el otro es fe. Jesús dijo: “El que oye Mis palabras y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna”. No “esto, aquello, esto o aquello”, pero tiene Vida Eterna porque él cree. Y si Ud. cree, su vida produce el fruto de su creencia. Si Ud. dice que cree y su vida no produce el fruto, entonces por sus frutos son conocidos. Y el árbol de fruto de Dios, aquí producirá el fruto de Su Palabra. Si no lo hace entonces la Palabra está errada.
Si le dijera a Uds. que yo soy Cristiano y amo al Señor Jesús, y mañana Ud. me ve en la calle bebiendo y corriendo y haciendo cosas erradas, Ud. tiene el derecho de creer que yo —yo, que mi testimonio no estaba correcto. ¿Ven? Ahora, el fruto prueba lo que Ud. es.
25 Ahora, si Jesús… ¿Cuántos creen que Él ha resucitado de los muertos? Digan Amén. Muy bien. Esa es la fe de la iglesia Cristiana que Jesús ha resucitado de los muertos. Bueno, por la gracia de Dios, ha sido mi privilegio el viajar prácticamente a cada nación en el mundo, predicando el Evangelio: pequeña o grande. Ha sido mi privilegio estar llegando a mi segundo millón, guiándolos a Cristo. Ahora, me gustaría… Y viendo las diferentes religiones: Mahometanos y Buda, Sijes, Jaines, oh, todas las diferentes clases de religión…
Fui entretenido en la India una tarde por diecisiete religiones diferentes, cada una negaba el Cristianismo. Ahora todas esas religiones, con la cantidad que hay, no hay ni una sola de ellas que su fundador no esté muerto y enterrado, al menos que sea uno nuevo que acaba de surgir. Ellos están muertos y enterrados.
En la tumba de Mahoma está un caballo. Ha estado allí por un número extraño de casi dos mil años. Ellos cambian de guardias cada cuatro horas. Y un caballo blanco permanece en la tumba de Mahoma, esperando que él resucite un día, y cabalgue por todo el mundo, conquistando. Mahoma, el cual era un hijo también de Abraham, pero no a través de la mujer que era libre.
26 Ahora, noten esto. En todas las otras religiones, sus fundadores están muertos. Hubo solo Uno que dijo: “Tengo Poder para poner Mi vida y para volverla a tomar”, y ese fue Jesucristo. Ahora, si eso es verdad, entonces Él no está muerto. Entonces así como es el lema de mi campaña —el lema siempre ha sido: Hebreos 13:8: Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos… Ahora, si Cristo es el mismo, esa Escritura está correcta… No tenemos… Si dudamos esa Escritura, entonces nosotros dejamos de ser Cristianos; somos incrédulos. Si una palabra de la Biblia está errada, entonces toda Ella está errada. Tiene que estar perfecta porque un Dios infinito la escribió.
Ahora, si eso es Escritural, lo cual sabemos que es correcto, dice que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él tiene que ser el mismo en principio; Él tiene que ser el mismo en poder; Él tiene que ser el mismo en actitud; Él tiene que ser el mismísimo Jesús, o Él no ha resucitado de los muertos. Ahora, si la Biblia dice que Él es el mismo, entonces Él tiene que ser el mismo. Si la Biblia dice que Él es el mismo, y Él no es el mismo, entonces la Biblia está errada. Ahora, nosotros… con… Uds….
Creo en que todo tiene que estar, ya sea que es correcto o incorrecto. Uds. nunca han visto a un hombre borracho sobrio en su vida. No, señor. Uds. nunca han visto a un pájaro negro blanco. No, ya sea que es correcto o incorrecto. Y de esa manera yo creo la Palabra de Dios: o es correcta o incorrecta. Las promesas son verdad o no son verdad.
27 No hace mucho, y un hombre famoso se convirtió y recibió el Espíritu Santo en mi habitación. Él vino a mí con una historia tan desgarradora y me contó lo que había pasado: cómo es que fue totalmente derrotado por un mahometano. Morris Reedhead, el presidente de las Misiones Sudán, la más grande en el mundo… Él dijo: “Hermano Branham, un muchacho de la India vino y estaba… estaba…. Asistió a la escuela aquí en un gran y buen colegio”. Y yo pienso… No sé lo que estuvo aprendiendo. Pudo haber sido mecánica o algo. “Cuando iba de regreso, yo…”, él dijo: “Yo le dije: ”¿Por qué no denuncias a tu viejo profeta muerto y recibes al resucitado Señor Jesús?“.
Y dijo, el mahometano dijo: “Amable señor, ¿qué pudiera hacer tu Jesús resucitado, como lo llamas a Él, hacer por mí, más de lo que puede hacer mi profeta?”. Dijo: “Los dos escribieron libros: el tuyo, se llama Biblia, el mío llamado Corán”. Dijo: “Ambos prometieron vida después de la muerte y nosotros lo creemos”. Dijo: “¿Qué bien me puede hacer tu Jesús además de lo que mi Mahoma ha… puede hacer?”.
Bueno, el Dr. Reedhead le dijo, dijo: “Pues, él pudo… Mi Jesús ha resucitado de los muertos y tu ha… Mahoma todavía está en la tumba”.
Él, el mahometano dijo: “¿Lo hizo Él? Me gustaría ver que lo pruebes”.
“Oh”, él dijo: “Nosotros sabemos que Él ha resucitado de los muertos”.
Bueno, dijo: “Uds. han tenido dos mil años para probarlo”, y dijo: “Uno… Solo una tercera parte del mundo ha escuchado Su Nombre”. Él dijo: “Deja que Mahoma resucite de los muertos, en veinticuatro horas todo el mundo lo sabrá”. Y dijo: “Él va a resucitar uno de estos días y el mundo, en menos de veinticuatro horas, lo sabrá, porque él lo va a conquistar”. Él dijo: “Pero tu Jesús murió igual que mi Mahoma”, y dijo: “Ud. no lo puede probar”.
Y eso, el Dr. Reedhead dijo: “Ahora, espere un minuto. Nosotros podemos tener gozo, el Espíritu de Dios en nuestro corazón. Nos regocijamos porque sabemos que Jesús resucitó de los muertos”.
Él dijo: “Ahora, solo un momento, Sr. Reedhead. La religión mahometana puede producir tanta psicología así como lo puede hacer la Cristiana”. Dijo: “Nosotros estamos igual de felices, podemos gritar igual de alto, esperando que Mahoma regrese así como Uds. esperan que regrese Jesús”.
El Doctor Reedhead dijo: “Yo sabía que no me había encontrado con una persona que había salido de la noche a la mañana. Ese hombre sabía de lo que estaba hablando”.
28 Y, hermano, Jesús nunca nos comisionó para ir al mundo y construir iglesias, aunque ellas son buenas, y el hacer estas cosas, y lograr grandes organizaciones, y así sucesivamente. Él nunca nos dijo que hiciéramos eso. Su comisión fue: “Predicad el Evangelio”. Y el Evangelio no vino en palabra solamente, sino en poder y demostración del Espíritu Santo. “Estas señales seguirán a los que creen”. Y nosotros hemos hecho todo excepto lo que Él nos comisionó hacer. Es por eso que el mundo no lo ha escuchado, porque es la debilidad de la teología humana y no el poder de la resurrección de Cristo.
29 Y él dijo: “Sr. Reedhead”, dijo: “Permítame… Mahoma solo prometió vida después de la muerte. Su Jesús les prometió a Uds. creyentes que harían la misma cosa que Él hizo. Ahora, déjenos verlos a ustedes creyentes… Nosotros los mahometanos queremos…”. Los cuales ellos están a tres a uno con la Cristiandad, en números. Dijo: “Déjenos a nosotros los mahometanos verlos a Uds. Cristianos producir lo que su Maestro dijo, después nosotros creeremos que Él resucitó de los muertos”.
“Bueno”, él dijo: “ahora, me supongo que Ud. se está refiriendo a Marcos 16”.
Él dijo: “Esa es una de las Escrituras”. Él dijo: “Bueno, ahora”, dijo: “nosotros… la… la clase baja de personas, ellos como que resuenan sobre eso y lo dicen, pero nosotros que somos mejores eruditos sabemos que Marcos 16, a partir del versículo 9, no está inspirado”.
Él dijo: “Sr. Reedhead, ¿qué clase de Biblia está Ud. leyendo? Dijo: ”Todo el Corán está inspirado“.
¿Pueden verlo, la derrota? Tiene miedo. Ahora, aquí está. No quiero que lastime, pero quiero que baje a sus pulmones y corazón. ¿Ven? Tiene miedo de enfrentar el asunto. Tiene miedo de llamar correcta a la Palabra de Dios, y Uds. están tratando de sacarle la vuelta. “Todo el Corán está inspirado”. Pero entonces si una parte de la Biblia está inspirada, solo la parte que Ud. quiere que esté inspirada. Bueno, entonces, si no está inspirada completamente, entonces no es la Palabra de Dios. Y si la Biblia dice que Jesús resucitó de los muertos, yo creo que Jesús resucitó de los muertos. Eso lo concluye.
30 Ahora, no hace mucho tiempo en el Río Ohio donde yo vivo, está un muchachito que fue y le dijo a su mamá, él dijo: “Mamá, Dios es tan grande, ¿pudiera alguien verlo?”.
Ella dijo: “Pregúntale a la… a tu maestra de Escuela Dominical”.
Bueno, le preguntaron a la maestra, y la maestra dijo: “Pregúntale al pastor”.
El pastor dijo: “No, nadie puede ver a Dios”.
Él subió por el río a la isla, a unas seis millas [9.6 Km. Trad.] arriba de Jeffersonville. Un día venía bajando después de una tormenta, salió un arcoíris, y el viejo pescador iba jalando su barco. Él miró el arcoíris y comenzó a llorar: de barba blanco con lágrimas corriendo por sus mejillas. El pequeñito, muy entusiasmado corrió hacia adelante y cayó de rodillas; él dijo: “Señor, quiero hacerle una pregunta que nadie parece capaz de responderme. ¿Puede alguien ver a Dios?”.
El viejo pescador colocó los remos en su regazo, y tomó al muchachito, y dijo: “Dios bendiga tu corazón, querido. Todo lo que yo he visto durante estos últimos cuarenta años ha sido a Dios”. Uno lo tiene que meter a Él aquí en el interior para poder verlo en el exterior. Él tiene que habitar en el interior.
Jesús dijo: “Un poquito y el mundo no Me verá más. Empero vosotros Me veréis porque Yo (y Yo es un pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Entonces Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
31 Ahora, si vamos a ver a Jesús, y Él es omnipotente, omnipresente, Él tiene que estar en Cleveland esta noche, porque Él hizo esta promesa: “En donde estén dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios”. Ahora, si nos hemos reunido aquí esta noche en el Nombre de Cristo, ahora pueden Uds. por fe ver que Él viene saliendo de los corredores del Cielo, bajando para estar aquí. Si no es así, Su Palabra está equivocada. Y si está equivocada, su fe está equivocada; su esperanza está equivocada; Uds. están perdidos, y no hay nada para Uds.
Como dijo Longfellow:
No me digas en penosos números, que
¡La vida es solo un sueño vacío!
… y el alma que duerme está muerta.
Y las cosas no son como parecen.
¡La Vida es real! ¡Y la vida es seria!
Y la tumba no es su meta:
“Pues polvo eres, y al polvo volverás,
No fue hablado del alma.
Y todas las vidas de grandes hombres nos recuerdan
Que podemos hacer nuestras vidas sublimes,
Al partir dejar detrás de nosotros,
Huellas en las arenas del tiempo.
32 Hermano, las huellas son posesión. Hermanos ministros, no tengan miedo de poner hue… huellas donde Dios les ha dicho que vayan. Amén. Es posesión. Él le dijo a Josué: “Todo lo que pisare la planta de vuestro pie, es vuestro”. Amén. Nosotros no retrocedemos; tomamos lo que Dios dijo y esa es la verdad. No importa cuál sea la oposición, qué tan grande se vea, y qué tan dificultoso parezca, si Dios lo dijo, es suyo. Cuando Él se la dio a Josué, Él nunca dijo: “Voy a tomar a todos… todos los amalecitas, y filisteos, y te los voy a entregar”. Josué tenía que pelear por cada pulgada de tierra, pero Dios estaba con él. Y cada pulgada de tierra Ud. abarcará, hermano, para hacer huellas, Ud. se abrirá paso peleando. Pero tome la Espada del Espíritu, hermano, y siga avanzando. Huellas es posesión.
33 Si nosotros fuéramos esta noche, hasta la ciudad a buscar a Jesús, ¿qué tipo de persona buscaríamos? Yo solo quiero ver si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿Qué tipo de persona? ¿Acaso usted… buscaríamos por un tipo de persona que viste de una manera diferente al resto de los hombres? ¿Alguien, quizá con un gran turbante sobre la cabeza, y grandes batas largas flotando de Él, caminando por la calle? Si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él no estaría vestido de esa manera, porque Él se vestía como un hombre común; caminaba entre ellos, y no podían diferenciarlo de los demás. Eso es cierto.
¿Y buscaríamos a un hombre que usa grandes palabras elocuentes, que estudia todo el día para poder usar grandes palabras en su audiencia que no entiende lo que están diciendo? Ciertamente que no. Jesús hablaba en tal lenguaje común de la calle que hasta este día tiene a los traductores confundidos. Ellos no saben cómo tomarlo, porque las palabras que hablaban en la calle eran tan diferentes a sus altos clásicos, al punto que ahora los confunde.
34 Ustedes… Cuando… Donde yo más… donde yo necesité de un intérprete más que en cualquier parte, fue en Londres, Inglaterra. Cuando escuché a esos ingleses hablar, yo no sabía de qué estaban hablando. Y en una ocasión hice una llamada desde… desde Shreveport, Louisiana. Yo estaba llamando a la ciudad de Nueva York. Y justo aquí en América, ellos me tuvieron que conseguir a alguien de St. Louis, la pequeña operadora lo hizo; bueno, esa muchachita norteña no podía entender lo que esas sureñas estaban diciendo. Y esta pequeña Rebelde no podía entender lo que esa Yanqui estaba diciendo. Y tuvieron que conseguir a alguien que interpretara entre ellas, aquí mismo en los Estados Unidos. Así que Jesús usaba el lenguaje común. Su…
“Hermano Branham, yo pensé que Ud. no predicaba nada más que la Biblia”. Eso es correcto. La Biblia dice que los que eran del común del pueblo le oían de buena gana. Él hablaba de tal manera que le pudieran entender. ¿En dónde lo encontraríamos a Él, en las grandes y altas catedrales y grandes lugares de la ciudad? No, señor, no si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él vino a la gente común. Ellos lo rechazaron a Él en los grandes lugares culturales. Ellos tenían su propia clase. Y Él no encajaba con su programa. Espero que Él lo haga hoy. Pudiera ser que Él no lo haga. Pero él… yo no creo que Él lo haga. Él no lo hizo entonces, así que Él no lo hará ahora, si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
35 Por lo tanto, ¿qué buscaríamos? ¿Buscaríamos a un erudito que salió de algún seminario? No lo creo. Ellos le preguntaron dónde había obtenido Su escolaridad, o “¿De dónde obtuviste Tú, esta sabiduría? ¿De qué escuela saliste?”. No tenemos ningún registro que Él haya ido alguna vez a la escuela. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. La Biblia dice que Él era.
Ahora, si yo se los quiero presentar a Uds. en esa noche como su Salvador el cual Uds. conocen, solo hay una diferencia en Jesús esta noche, a como fue antes; viene siendo Su cuerpo corporal. Su cuerpo corporal está a la diestra de Dios. Su Espíritu está aquí haciendo la misma cosa que Él hizo. Así que ahora tenemos que encontrar esos tip… Tenemos que tipificar Su vida.
Ahora, tiene que haber alguien correcto y alguien equivocado. Simplemente ellos no pueden estar… Hay novecientos sesenta y nueve denominaciones diferentes de iglesias y tiene que haber alguien correcto y alguien equivocado con todo eso.
36 Ahora, rápidamente, tengo como diez minutos antes de empezar a orar por los enfermos, si es la voluntad de Dios. [Espacio en blanco en la cinta].
Ahora, quiero preguntarles algo. Solamente hay una manera de averiguar Quién es Él, cuál es Su apariencia, lo que Él hace, y todo con respecto a Él. La única manera en que pudiéramos hacerlo justamente, no es yendo a mi iglesia, la iglesia Bautista, y tomar un ejemplo, no es yendo a la iglesia de Uds., los Presbiterianos; o la de Ud., la Católica; o la de Ud., la Pentecostal; o la Iglesia de Dios; o las Asambleas de Dios. Eso no es; pero es ir de regreso a la Palabra de Dios y averiguar lo que Él era.
37 Veamos. Nosotros conocemos la historia de Navidad; eso está fresco en nosotros; la tuvimos la semana pasada o hace dos semanas. Ahora, tomémosle cuando Él… cuando Él entró en Su ministerio. Tan pronto como Él entró a Su ministerio, Juan el Bautista, quien fue el que lo presentó, siendo el profeta más grande de todas las edades, fue Juan el Bautista… Y Jesús así lo dijo, lo vindicó como el más grande. Más grande que Elías, más grande que cualquiera del resto de ellos, fue Juan, porque él presentó al Mesías. El resto de ellos profetizaron que Él venía, pero él dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo”. Él tuvo el privilegio de presentarle al mundo el Mesías Dios.
Y Juan lo reconoció a Él porque había una señal que lo seguía, lo sobrenatural. Y en cualquier parte en la Palabra de Dios donde Jesús aparece, o el Espíritu Santo aparece, lo sobrenatural está allí. Así que no podemos llevar a nuestra iglesia a credos teológicos muertos; tiene que ser el Espíritu del Dios viviente, moviéndose, probándose a Sí mismo. Vamos a entrar en ello el domingo o en algún momento, el Señor mediante.
38 Pero noten. Vamos a tomar Su vida. Ahora, para los que quieren leer la Biblia, para hacerlo… Tomemos entonces la Biblia. Vamos a comenzar estar noche. Yo lo citaré. Uds. síganme a medida que leen, si desean hacerlo, en San Juan el capítulo 1. Leímos en Juan, así que solo tomaremos San Juan el capítulo 1, tomen Mateo, Lucas, Marcos o cualquiera del resto de ellos, lo menciona. Tomemos San Juan.
Tan pronto como Él fue tentado por el diablo cuarenta días, y el diablo lo dejó por una pequeña temporada, Jesús comenzó Su ministerio.
39 Ahora, observemos qué tipo de ministerio. Les quiero preguntar: si encontramos el tipo de ministerio… Ahora, la Biblia nos enseña que Su cuerpo está en la gloria, sentado a la diestra de Dios en el trono de Dios. Pero también enseña, que el Espíritu Santo, el cual es el Espíritu de Dios, está aquí en la tierra, continuando Su obra, y Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. “Un poquito y el mundo (Eso es… la palb… cosmos, el orden mundial) no Me verá más, empero vosotros Me veréis”. Él prometió estar con nosotros, no solo en aquella edad, pero hasta el fin del mundo: el mismo de ayer. Y “Las cosas que Yo hago, vosotros también haréis”. ¿Eso eso correcto? “Más que estás haréis”. La versión King James nos da “mayores”, pero quien —la traducción correcta es “más”. Búsquenla y dense cuenta. “Más…”. Uno no pudiera hacer mayores: Él detuvo la naturaleza; resucitó a los muertos; y todo lo que se podía hacer. “Más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más; empero vosotros Me veréis. Vosotros me veréis”. ¿Por cuánto tiempo? Cada generación hasta el fin del mundo. ¡Oh, yo amo eso! esa es la Palabra de Dios. Es allí de donde se alimenta el Espíritu Santo, de allí mismo. Justo en la… “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
40 Y permítanme darles a Uds. personas que están enfermas algo aquí mismo. Jesús era… Pues, Él era Dios. Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo el mundo. Él no solo era un filósofo. Él no solo era un profeta. Él era Dios.
Una mujer me dijo no hace mucho tiempo. No es mi intención mencionar la religión de alguien. Uds. saben si yo… la iglesia: Ciencia Cristiana. Y ella me dijo: “Sr. Branham, Ud. pone demasiado énfasis en la Deidad de Jesucristo. Usted lo hace a Él un Dios”.
Le dije: “Él no solo era un Dios; Él era el Dios”
Ella dijo: “Oh, Sr. Branham, Él no era Divino”.
Yo dije: “Oh, sí lo era Él”.
Dijo: “Ud. alardea mucho de Él”.
Le respondí: “Yo no pudiera alardear lo suficiente de Él”.
Dijo: “Bueno, si yo se lo pruebo por la Biblia que Él no fue nada más que un hombre, solo un ejemplo, ¿lo creerá Ud.?”.
Yo dije: “Si la Biblia lo coloca de esa manera, yo creo la Biblia. Sí, porque es allí donde mis esperanzas están puestas en la Biblia”.
Y ella dijo: “Yo se lo probaré por la Biblia que Él no era Divino. La Biblia lo dice claramente que Él no era Divino”.
Yo dije: “Déjeme verlo”.
Ella dijo: “En San Juan el capítulo 11: Jesús, cuando iba a la tumba de Lázaro, la Biblia dice que Él lloró”.
Y yo le pregunté: “Bueno, ¿qué tiene que ver eso?”.
Ella respondió: “Bueno, eso prueba que Él no era Divino, porque Él no hubiese podido llorar si era Divino”.
Yo dije: “Eso está más diluido que la somb —caldo hecho con la sombra de una gallina que se murió de hambre”. Dije: “Eso no tiene nada que ver al respecto”. Dije: “Él era un Hombre, el Hijo de Dios en carne, pero en Espíritu Él era Deidad; Él era Dios”. Él era un Hombre, cuando iba a la tumba, llorando, pero cuando se paró allí y enderezó su pequeña figura… La Biblia dice que no había hermosura en Él para desearlo. Quizá no tan grande como decir… [Espacio en blanco en la cinta] arriba. Él dijo: “Lázaro, ven fuera”, y un hombre que había estado muerto por cuatro días se puso de pie y volvió a vivir, Ese era más que un hombre. Eso fue Deidad hablando a través de labios. Eso es correcto. Mmmm. Yo dije: “Es verdad. Él era un Hombre cuando bajó de la montaña, hambriento, buscando algo de comer en unos árboles allá, buscándose algo de comer. Cuando Él revisó el árbol buscando unos higos, y Él no pudo encontrar nada para comer, y Él era un Hombre cuando tuvo hambre. Pero cuando Él tomó cinco panecillos y dos pedazos de pescado y alimentó a cinco mil, Ese fue más que un Hombre hablando. Ese era un Hombre con hambre, pero Dios alimentando”. Eso es correcto.
41 “Él era un Hombre”. Cuando Él se acostó en la parte de atrás del barco aquella noche, cuando diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían, y los vientos soplaban, aullaban, el mástil se quebró, y los remos, el pequeño barco está inundado y ellos se están sumergiendo… El diablo estaba relampagueando y alumbrando encima de cada ola, y destellando sus ojos, y diciendo: “Yo lo tengo ahora”. Él era un Hombre acostado atrás en el barco cuando los vientos y las olas ni siquiera lo molestaron. Él era un Hombre acostado allí dormido, cansado como cualquier otro hombre. Pero cuando Él puso Su pie sobre la baranda del barco, y miró hacia arriba y dijo: “Sea la paz”, y los vientos y las olas le obedecieron, ese fue más que un Hombre. Eso era Deidad hablando desde Él.
Es verdad que Él era un Hombre cuando clamó en la cruz: “Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Él era un Hombre viviendo allá —colgado allá en la cruz, pero cuando Él resucitó en la mañana de Pascua, rompiendo el sello Romano, y abriendo la tumba, Él probó que era Dios.
Oh, el poeta dijo:
Viviendo, Él me amó;
Muriendo, Él me salvó;
Sepultado, Él llevó lejos mis pecados;
Resucitando, Él me justificó gratuitamente para siempre:
Un día Él viene: ¡Oh, día glorioso!
42 Ha emocionado los corazones de todo hombre, y mujer, y poeta, o cualquier otro que haya vivido desde ese tiempo, el saber que Él era más que un hombre. Él era un Hombre; Él era el Hombre-Dios. Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo el mundo.
Puedo verlo a Él a medida que comienza Su ministerio. Lo vamos a seguir por unos minutos. En Su ministerio Él comenzó sanando a los enfermos, orando por los enfermos, grandes señales comenzaron a seguirle. Ahora, escuchen detenidamente; me voy a pasar solo un poquito del tiempo. Uds. en verdad son una hermosa audiencia a la cual hablarles, todos llenos del Espíritu. ¿Qué pudiera suceder aquí esta noche? Oh…
43 Luego mientras lo vemos a Él como Hombre parado en carne humana, pero orando, y las señales comenzaron a seguirle. Hubo un hombre que se convirtió de nombre Felipe. Y tan pronto él fue salvo, quiso ir en busca de su amigo. Su nombre era Natanael. Esa es una buena señal que él fue salvo cuando Ud. le tiene que decir a alguien más. Y cualquiera que encuentra algo bueno le gusta contarle a alguien más al respecto.
Así que él le da la vuelta a la montaña varias millas, como un día de viaje, donde Natanael, un firme creyente judío, ortodoxo, recto como el cañón del rifle… Él rodea la colina en busca de él. Felipe estaba iba a —encontró a Natanael afuera en su jardín debajo de una higuera, o un árbol, orando. Así que él lo llamó y dijo: “Ven, ve a Quien hemos hallado: Jesús de Nazaret, el hijo de José”. Ahora presten atención. Escuchen. Después que terminó de orar, él se levantó, y él dijo: “Ahora, ¿puede salir algo bueno de un lugar como Nazaret?”.
Yo creo que Felipe le dio la mejor respuesta que se puede dar. Él dijo: “Ven y ve”. Esa es la mejor manera de comprenderlo. “Ven y ve”. No lo enfrente y critique. No de su opinión. Venga, vea por Ud. mismo. “Vente”, él dijo: “Vamos de regreso. Tú saca tu propia opinión”.
“Muy bien, yo voy a ir”. Y aquí va él rodeando la montaña.
44 Al día siguiente ellos llegaron a la línea de oración donde Jesús estaba; un día de viaje rodeando la montaña. Ahora, aquí está Jesús. Veámosle a Él ayer. Jesús estaba parado, orando por los enfermos. Quizá Natanael pudo haber venido por la línea de oración. Él pudo haber estado afuera en la audiencia. Él estaba en alguna parte. Pero la primera vez… Ahora, escuchen. La primera vez que Jesús puso Sus ojos en Natanael, Él dijo: “He aquí, un israelita en quien no hay engaño”. En otras palabras: “Allí está un buen hombre justo que es verdadero”. Sin engaño, él no es fraudulento; él es un hombre verdadero“.
Bueno, eso como que lo asombró. “¿Cómo supo Ud. que yo era un israelita?”. En primer lugar, él podría haber sido un griego; podría haber sido romano; podría haber sido alguien más. Y cuando de repente: “¿Cómo supo Ud. que yo era tan honesto y recto? ¿De dónde me conoces, Rabí? ¿Cómo supo Ud. eso?”.
Ahora, aquí estaban los judíos, parados alrededor. “Uh-huh”.
Aquí estaba el —aquí estaba Natanael parado allí. Escuchando, allí estaba Felipe escuchando. “¿De dónde me conoces, Rabí?”.
Jesús dijo: “Antes que Felipe te llamara, Yo te vi. (Treinta millas [48 km.] rodeando la montaña, ayer. Yo te vi debajo del árbol”. ¡Qué ojos! Él tenía que ser más que un hombre. “Yo te vi debajo del árbol. Antes de que vinieras a la iglesia estabas debajo de un árbol orando. Yo te vi”. ¿Qué efecto tuvo eso sobre este creyente ortodoxo recto como el cañón del rifle?
Él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”. Eso lo concluyó.
Jesús dijo: “Porque te dije eso, ¿crees?”. Seguro, esa era la señal del Mesías.
45 Ahora, ¿qué hará toda esa gente que pertenecía a esa gran clásica iglesia, los judíos? Ellos dijeron: “Este Hombre está haciendo eso por Belcebú”. Belcebú, ese era el jefe de los adivinos, el diablo. Y todos sabemos que los adivinos son del diablo. Así que él dijo: “Él es Belcebú, jefe de los adivinos”.
Ahora miren. El corazón verdadero reconoció la señal del Mesías: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Jesús dijo: “Porque he dicho esto, ¿Me crees? Cosas mayores que esta veréis”.
Pero el miembro de iglesia dijo: “Él es Belcebú”.
Jesús se dio la vuelta y dijo: “Uds. pueden decir eso en contra de Mí y Yo los perdonaré”. Pongan esto a manera que los niños lo entiendan. “Uds. dicen eso en contra de Mí, el Hijo del Hombre, Yo lo perdonaré. Pero cuando el Espíritu Santo venga y haga la misma cosa, el hablad una palabra en contra de eso nunca les será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”. Así que tengan cuidado. Nunca será perdonado, porque ellos dijeron que Él tenía un espíritu inmundo. ¿Pueden verlo? Ese es el principio.
46 Ahora observen, solo por un par de citas. Ese era Jesús ayer. Si Él es el mismo hoy, Él tendrá que ser el mismo. Ese fue Su ministerio ayer.
Sigámosle a Él desde San Juan. Aquí llega Pedro. Su nombre era Simón. Aquí está un gran, viejo, pescador de apariencia corpulenta, con un gran delantal grasiento de pescar puesto, llegó, se sentó al lado de un —del tronco o algo, lo escucha a Él predicar. Cuando él vino ante Jesús, Él dijo: “Pedro, tu nombre es Simón. El nombre de tu padre es Jonás”. ¿Cómo supo Él eso? “Tu nombre es Simón. El nombre de tu padre es Jonás, pero te voy a dar otro nombre: te llamaré pequeña piedra, de hoy en adelante; Pedro”.
Me puedo imaginar a Pedro decir: “Bueno, Señor, heme aquí”.
47 Noten. Lo vemos a Él otra vez. Sigámosle solo un poquito más lejos. Lo vemos a Él en el capítulo 4. Él sube a —Él baja a Jericó. Si alguno de Uds. alguna vez ha estado en Palestina, Jerusalén está en la colina; Jericó está en la montaña —o en el valle. Y Samaria queda por el otro lado. “Pero le era necesario…”. Ahora, quiero que capten ese punto allí. “Le era necesario pasar por Samaria”. ¿Por qué? Observemos ahora.
Ustedes saben la Biblia es una carta de amor. ¿Sabían Uds. eso? Mi esposa me escribirá una carta; ella dirá: “Querido Bill, yo… estoy aquí sentada esta noche…”. Yo estaré en el extranjero. “Estoy pensando en ti”, y así sucesivamente“. Eso es lo que ella está diciendo en papel, pero yo puedo leer entre líneas, porque yo la amo. Ella me ama a mí. Ud. ama al Señor; Ud. solo lee eso y simplemente sale a flote. Uds. saben, uno solo… Es una carta de amor que Él le escribió a Su iglesia. Ud. no puede entenderla. Él la ha escondido de los ojos de los sabios y entendidos y se lo ha revelado a niños tales que pueden aprender. ¿Ven? No son seminarios, y educación, y escolaridad; es estando enamorados del Señor.
48 Noten, aquí viene Él. Y ahora, Él fue a Samaria, y era como mediodía, así que Él envió a Sus discípulos a la ciudad a comprar unos víveres. Y mientras Él estaba allí, es parecido a una pequeña panorámica en el lugar, como esto, y habían crecido unas vides. Él estaba contra la pared, recargado. Oh, un… un judío, de aproximadamente treinta y tantos años de edad, pero aparentaba ser de cincuenta, dijeron. En San Juan 6 acaban ellos de declararle: dijeron: “Tú dices que has visto a Abraham y apenas tienes casi cincuenta años de edad”, de otra manera, pero Su trabajo le provocaba tal tensión en Él, era un Hombre joven que se miraba viejo.
Y Él se encuentra allí, recargado. Y una mujer de mala fama… No tenemos que entrar en eso; Uds. saben a qué me estoy refiriendo: una prostituta de la calle, según creemos que ella lo era aquí. Así que ella salió al pozo. Quizá ella había estado fuera toda la noche y se acababa de levantar; quizás… La verdad es que ella no podía venir allí mientras las vírgenes estaban viniendo. Había una —había una diferencia de segregación en aquel entonces, entre lo bueno y lo malo. Pero está todo mezclado el día de hoy.
49 Pero cuando llegaron al pozo para sacar agua, estando Jesús allí, y Él dijo: “Mujer, dame de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre que Uds. judíos nos pidan a nosotros samaritanos tal cosa. Entre nosotros no nos relacionamos”.
Él dijo: “Pero si tú supieras con Quien estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Dijo: “Yo te traería agu—te daría agua que tú no…”.
Ella dijo: “El pozo es profundo y no tienes con qué sacarla”. Y así continuó; la conversación se extendió. Ella dijo: “Nuestros padres adoraron… Y nuestro padre Jacob bebió de este pozo, y Tú dices… Nosotros adoramos en este monte y Uds. dicen que en Jerusalén”. Y la conversación siguió. ¿Qué estaba haciendo Jesús? Ahora, Uds. tendrán que tomar mi palabra en esto. Él estaba contactando su espíritu. El Padre lo había enviado para allá. Él no sabía por qué, pero Él estaba esperando. Así que cuando Él contactó, habló con la mujer… Ahora, escuchen con atención. Cuando Él estaba hablando con la mujer, Él encontró su problema. Dijo: “Ve, trae a tu marido”. Ese era su problema. ¿Es eso correcto? “Ve, trae a tu marido”. Él estaba hablando sobre Aguas de Vida, así que eso es lo que ella estaba necesitando. Dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Él dijo: “Eso es cierto. Tienes cinco. Y el que ahora tienes no es tu marido”.
50 Ahora, escuchen a la mujer. Ahora, ¿qué dijo Natanael cuando Jesús hizo eso con él? Dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Esa fue la actitud judía.
Ahora, ¿cuál es la actitud samaritana? Observen. Dijo: “Bien has dicho…”. Jesús hizo… dijo… “Bien has dicho: tú no tienes marido”.
Ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un Profeta”. Ahora, escuchen. “Nosotros (samaritanos), sabemos que cuando el Mesías venga Él nos dirá estas cosas. Él nos dirá todas las cosas”. Pero ella no sabía Quién era Él. Ella sabía que esa era la señal del Mesías, así que Él debía ser profeta del Mesías, porque sabía que cuando el Mesías viniera… Y ellos no habían tenido profetas por años, así que ella sabía que eso se miraba como la señal del Mesías. Ella dijo: “Se nos ha enseñado creer que el Mesías cuando Él venga, Él hará eso, pero ¿Quién eres Tú?”.
Él dijo: “Yo soy Él que habla contigo”. Amén. “Yo soy Él”.
A la ciudad se fue ella y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo… ¿no es Éste el mismísimo Mesías?”. Si ese era el Mesías entonces, que hizo eso, y Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él tiene que hacer la misma cosa hoy, si Él es el Mesías. ¿Eso eso correcto? Ahora, uno más.
51 Una mujercita, un día, tenía un flujo de sangre. Ella había ido con los doctores; hicieron todo lo que ellos podían hacer. Yo no estoy en contra de los doctores. Dios les bendiga, ellos son nuestros —son nuestros siervos; ellos son regalos para el público. Pero ninguna medicina sana. El doc. no les dice que su medicina sana. El doctor no puede sanar. Él no dice que es un sanador. Si lo dice, él [espacio en blanco en la cinta.] sanador… Uds. saben lo que quiero decir; sana-dor.
Así que si yo estuviera girando la manivela de mi Ford, y me fracturo mi brazo, y entro corriendo y digo: “Doctor, sanador, sana rápidamente mi brazo; tengo que ir a girar la manivela de mi Ford”, él sabrá que yo necesito sanidad mental. La única cosa que él puede hacer es colocar mi brazo. Bueno, yo digo: “¿Está sanado? ¿Puedo irme a casa y girar la manivela de mi carro?”.
“Oh, no”. Él solo coloca el brazo, dejándolo para que Dios lo sane. Salmos 103:3 dice: “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias”.
Qué si me corto mi mano, digo: “Me estoy desangrando, doc. Sane mi mano rápidamente, esa cortada”. Él no pudiera sanarla. Él puede cocerla y dejarla allí para que Dios la pueda sanar. Eso es todo. Él es el Señor… La medicina no desarrolla tejido. La medicina mantiene limpio mientras Dios hace —desarrolla tejido, de la misma manera como el jabón y el agua lo hace con su mano. Muy bien.
52 Ahora, noten. La Palabra no se contradice a Sí misma. La Palabra de Dios siempre corre perfectamente fluida a través de la Biblia. Ahora, esta afirmación entonces.
Esta pequeña mujer había hecho todo lo que ella podía hacer. Los doctores habían hecho todo lo que ellos podían hacer. Eran honestos y no podían ayudar a la mujer. Probablemente era un caso de menopausia, y ella había estado con eso por años. Ella tenía un flujo de sangre, y estaba delgada y frágil. Y ella dijo… Ella había oído de Él, y creyó que Él era un Hombre santo de Dios. Ahora, allí está. Es su manera de abordarlo. Ahora, escuchen. ¿Están listos? Es la manera como Uds. lo abordan; depende de lo que Uds. piensan al respecto.
La mujer tocó Su vestidura. Ahora, cualquiera sabe que el manto palestino cuelga libremente y hay un manto interior también en él. Y yo jamás sentiría si Ud. toca mi saco. Pero ellos tocaron Su vestidura y se regresaron, y él dijo: “¿Quién me tocó?”.
Pedro dijo: “Toda la multitud te está tocando”, lo reprendió a Él.
Él dijo: “¿Quién me tocó?”. Y todos lo negaron; ella lo negó; todos lo negaron. Pero Jesús dijo: “Yo me debilité”. Virtud salió de Él. Y Él miró alrededor. Voy a explicar eso en otro mensaje, lo que sucedió. Dijo: “Él miró alrededor [Espacio en blanco en la cinta] hasta que Él encontró donde un… estaba jalando. Y Él la encontró. Ah, Él la miró a ella; Él dijo: ”Hija, ten buen ánimo. Tú flujo de sangre ha terminado. Tu —tú fe te ha salvado“. No pudo esconderlo. Ella tocó la Fuente en alguna parte. ¿Puede esa Fuente abrirse esta noche? ”Hermano Branham, ¿puede Ud. tocarlo a Él esta noche?“.
“Sí, señor”.
“¿De la misma manera como ella lo hizo?”.
“Ciertamente”.
“¿Cómo lo puede hacer Ud.? ¿La Biblia lo dice así?”.
Sí, señor. Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades: un Sumo Sacerdote. Tóquelo a Él y dese cuenta. La sanidad de Uds. está completa, ya está terminada. Pero Él tendrá que tener otra manera para hacerles saber a Uds. que lo tocaron. Cuando Él venga a la reunión para vindicarse a Sí mismo, tóquelo una vez y averigüe si Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de sus debilidades.
Tóquelo a Él, y Él dirá: “Tu fe te ha salvado”.
53 Ahora, Él viene bajando en el capítulo 4 de San Juan. Él va… o el capitulo 5… Él baja al estanque llamado Betesda. Allí yace una gran numerosa multitud de cojos, secos, ciegos, debilitados (Ahora, escuchen con mucha atención; vamos a cerrar con esta observación), grandes muchedumbres, multitudes, cientos y cientos de personas todas amontonadas. Miren lo masivo que era de personas. Ahora, escuchen atentamente.
Ahora, ¿creen Uds. que Él estaba lleno de compasión? La Biblia dice que Él lo estaba, pero es diferente al tipo de compasión que nosotros llamamos compasión. Hay dos diferentes tipos de compasión. Una de ellas es la simpatía humana. La otra es una compasión piadosa. La compasión piadosa es el de hacer la voluntad de Dios. La simpatía humana avienta todo en un charco.
Mire. Es igual con las dos palabras griegas para “amor”. Una de ellas, la palabra griega significa amor por su esposa: filio, un amor filio. Eso significa amor que Ud. tiene por su esposa. Si un hombre la insulta, Ud. lo mataría por eso. Y luego hay otra palabra griega que se usa para el amor llamado “ágape”. Y esa palabra significa “amor Divino de Dios”. Y ese mismo amor puede motivar que un hombre ore por el alma perdida del hombre en lugar de matarlo. Tanto así es la diferencia que hay. Uno le hará matar a un hombre; el siguiente le hará orar por él. ¿Ven? ahora, es lo mismo con la simpatía humana: “Oh, Hermano Branham, no haga esto. Deje…”.
“Oye tú, sanador Divino, yo sé que el viejo Juan Jones se para en la calle; ha estado ciego por cuarenta años. Ve para allá, sánalo, y yo te voy a creer”. Eso es el diablo. Eso es correcto.
54 A Jesús, el diablo le pidió que hiciera un milagro cuando Él recién comenzó, dijo: “Si eres el Hijo de Dios, haz un milagro delante de mí”. Ahora, ese diablo no ha muerto. Y él aún entra en las iglesias, aún en predicadores.
“Ahora, haz un milagro delante de mí. Déjame verte hacer algo; yo te creeré, Tú sanador Divino. Tú gran obrador de milagros, si eres el Hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan; déjame verte. Creeré en Ti”.
Él se metió en los fariseos, dijeron: “Si eres el Hijo de Dios, desciende ahora de la cruz y creeremos en Ti”.
Un romano puso un trapo alrededor de sus ojos, y le pegó en la cabeza con un palo, y dijo: “Tú que profetizas, dinos quién te pegó. Profetiza ahora, Tú que profetizas”. Dios no hace payasadas para nadie. Él nunca abrió Su boca. No, Él nunca dijo una palabra. Él no sintió ninguna virtud. Pero la mujer que lo abordó a Él correctamente y tocó Su vestidura, ella recibió virtud. Ella obtuvo su deseo. Este otro tipo fue condenado; él se fue al infierno por eso, sin duda. ¿Cuál es la diferencia? Es su actitud, la clase de ambiente que Ud. crea alrededor de Ud. por su creencia o incredulidad. Así que aléjese de toda su superstición y cree a su alrededor un ambiente. Esa es la diferencia. Es el ambiente lo que marca la diferencia.
Una gallina se coloca sobre su huevo para empollarlo. Pero póngalo en una incubadora, bajo la misma condición tibia, empollará de todas maneras. Es el ambiente lo que hace la diferencia.
55 Ahora, Jesús baja a este estanque. Uno baja unos cuantos escalones para entrar. Y allí adentro, el agua se agitaba. Y de vez en cuando, un Ángel bajaba y la movía hacia atrás y hacía que el agua se agitara. Uds. que viven aquí cerca de este río saben lo que son las aguas agitadas, seguramente: la corriente yendo en una dirección, y —y olas viniendo de la otra. Y salía de estos grandes chorros, luego la ola se regresaba. Cualquiera que se metía primero, sanaba de cualquier enfermedad que tuviera, si es que tenían la fe para creerlo. Muchos lo criticaban, se burlaban de ello, pero la Biblia dice que era un Ángel. Y yo lo creo. Dios siempre abre un camino.
Jesús vino a este estanque y en el lugar yacía la gente que estaba coja, ciega, seca y debilitada. Eso es correcto, hermano. Esto es lo que dice la Biblia. Miren ese desastre: con artritis, ciegos, madres con bebés con hidrocefalia, todo tipo de aflicción. Y aquí viene el Hijo de Dios, solo unos cuantos días después que la mujer tocó Su vestidura, caminando por entre la muchedumbre. ¿En dónde está toda esa compasión? Nunca tocó a ninguno de ellos. Él miró alrededor hasta que encontró a un hombre acostado en un lecho.
Ahora, todos nosotros los sureños sabemos lo que es un lecho. Uno tiene que usar una palabra distinta allá arriba en el Norte, porque ellos no saben lo que es un lecho. Yo me crié en uno de ellos: un lecho.
Y Él miró alrededor hasta que encontró este lecho puesto allí, y un hombre acostado en él. Tal vez él tenía un problema de próstata. Él lo había tenido por treinta y ocho años. Estaba retardado, no le iba a hacer daño, no lo iba a matar. Y Jesús vino a ese hombre después de pasar a todos esos cojos, ciegos, secos y debilitados, y dijo: “¿Quieres ser sano?”. Ahora, esa es la Escritura: San Juan 5. Solo comience a leer. Dijo: “¿Quieres ser…?”. ¿Por qué no al hombre ciego “Quieres ser sano?”. ¿Por qué no al hombre lisiado: Quieres ser sano?“. Estoy llevando esto para llegar a un punto. Él sanó a los enfermos y afligidos, pero solo estoy haciendo esto para mostrarles porqué Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
56 Ahora, observen. Y cuando Él pasa al lado de este hombre, Él lo ve, dice: “¿Quieres ser sano?”.
Él dijo: “Señor, no tengo quien me meta en el agua, cuando alguien me puede ganar”. Dijo: “Entre tanto que yo voy, alguien se me adelanta”. Algunas personas con solo un dolor dental, y demás, podían ganarle a los que en verdad estaban gravemente afligidos.
Y Él dijo: “Toma tu cama y vete a tu casa”. Y el hombre levantó su cama, lo arrojó a su espalda, y se fue andando. Él fue cuestionado. Si Jesús pasara por esta ciudad hoy e hiciera el mismo acto, Él sería cuestionado otra vez. Pero el mundo conoce a los suyos. Ese era Jesús ayer. Ahora, obsérvenlo a Él.
Y cuando Él llega allá, en San Juan 5:19… Ahora, tomen el versículo 19 en su capítulo 5. Y Jesús bajo cuestionamiento, ¿qué dijo Él? Ahora, escuchen: “De cierto, de cierto (Eso es absolutamente, absolutamente), os digo, no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre; eso mismo hace el Hijo”. ¿Es eso correcto?
¿Cómo pudiera un hombre tener la audacia de llamarse a sí mismo sanador Divino cuando Jesucristo ni siquiera reclamó ser un sanador Divino? Él dijo: “No puedo hacer nada por Mí mismo”. Ahora, o eso es verdad o no es verdad. Él dijo: “Yo solo hago como el Padre Me muestra. Yo no hago nada de Mi propia voluntad, o nada Yo mismo. El Padre no lo imprime en Mí; Él Me muestra qué hacer”. ¿Es eso correcto? “Yo no hago nada…”. ¿Lo tienen, San Juan 5:19? “Yo no hago nada de Mí mismo, sino lo que veo al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente. El Padre obra, y Yo obro hasta ahora”. En otras palabras: “Yo lo actuó en el drama de lo que el Padre Me muestra hacer. Solo voy y lo hago”.
57 Miren a la tumba de Lázaro. “Padre, te doy gracias…”. ¿Por qué Él dejó la casa de Lázaro y se fue? Enviaron a algunos a pedirle que viniera. Él solo siguió su camino. Si su pastor hiciera eso, Ud. lo —Ud. lo expulsaría en la siguiente reunión de diáconos. Pero, vean, Él continuó. Y cuando… Él dijo que sabía que Dios le había dicho. Ahora, Jesús ya sea que dijo la verdad o Él no dijo la verdad. Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre le mostraba a Él primero qué hacer. Él lo miraba primero en visión, y el Padre se lo mostraba. Él no hacía otra cosa sino lo que el Padre le mostraba. Y el Padre le había mostrado cuando Él andaba lejos durante el cierto tiempo que estuvo fuera, Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero Yo voy a despertarlo. Me alegro por ustedes de no haber estado allí porque si Uds. me hubiesen pedido que orara por él, yo me estaría yendo en contra de la voluntad de Dios. Voy a ir a despertarlo. Él tiene que ser enterrado y permanecer allí cuatro días antes de que Yo pueda despertarlo”, en otras palabras. Él lo sabía. Y cuando Él se paró en la tumba, Él dijo: “Padre, te doy gracias porque ya Me has oído, pero lo dije por causa de la multitud que me rodea. ”¡Lázaro, ven fuera!“. Eso fue todo lo que era necesario. Él lo hizo por causa que el Padre le había mostrado qué hacer.
58 Ahora, aquí está, amigo. Jesús dijo (Ahora, escuchen atentamente; vamos a orar), “El que cree en Mí (San Juan, creo que como en el… el capítulo 14 y el versículo 7) El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también las hará. Más que estás hará, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso lo que Él dijo? “Estas señales seguirán a los que creen. Un poquito y el mundo (el mundo frío y formal, después que Su cuerpo físico había sido llevado), ellos no Me verán más. No importa qué pase, ellos no Me verán más. Empero vosotros Me veréis”. Ahora, habrá un “mundo” hasta que Él venga y habrá un “vosotros” hasta que Él venga. “Vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, Yo estaré en vosotros; Yo voy a estar haciendo la misma cosa que he hecho aquí en —cuando estuve en Mi propia carne. Yo estaré en la de ustedes haciendo la misma cosa hasta el fin del mundo”, entonces Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
59 Ahora, la Biblia dice que Dios ha puesto en la iglesia, primeramente apóstoles, o misioneros, para los dos es la misma palabra. Cómo es que las personas quisieron ser llamadas misioneros, yo no lo sé. Yo pienso que apóstol es mejor. Pero “apóstol” significa “uno enviado”. ¿Qué significa la palabra misionero? “uno enviado”. Apóstoles, profetas (Eso son videntes), evangelistas, pastores y maestros, cinco diferentes oficios que Dios ha puesto en la iglesia. Ud. no puede cortar una parte de ellos, y dejar el resto de ellos; Ud. los tiene que tomar a todos. Dios ha puesto en… Un pastor no es un evangelista, un evangelista no es un apóstol. Un apóstol no es un vidente, y así sucesivamente. Todo es para la edificación del cuerpo de Cristo.
Ahora, mi amigo, si Jesucristo viniera a la iglesia esta noche en este momento, y prueba y hace la misma cosa que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, ¿lo aceptaran todos Uds. como su —para que sea su Sanador, Salvador, o lo que Ud. necesite? ¿Podrían levantar sus manos a Él y decir: “Yo lo recibiré a Él?”. Esa es una afirmación amplia. Y es una que —una que le conviene saber de lo que está hablando antes de decirla.
60 Ahora, oremos por solo un momento. Padre celestial, pareciera que no hay lugar donde detenerse cuando comenzamos en Tú Palabra, con tan fina audiencia escuchando. Y oro ahora a Ti, amable Padre celestial, que Tú hables ahora. Tu siervo a hablado largo, y al parecer, la audiencia ha recibido la Palabra. Pero una palabra Tuya hará más que todo lo que yo pudiera decir en muchas vidas. Entonces así como yo he hablado de Ti, Padre, ruego que Tú confirmes esta Palabra. Pudiera ser un poco diferente a la antigua escuela de enseñanza, pero Tú nunca te has atado a ninguna escuela, porque Tú eres Dios. Y yo oro que Tú mismo te des a conocer esta noche y manifiestes Tu gran poder y Tu gran amor entre la gente.
Y cuando salgamos de aquí esta noche, que esta audiencia en su camino a casa, por las pequeñas calles de aquí, y a través de las colinas allá, y tal vez unos de ellos con una linterna encendida se estarán yendo a su casita, o con una lámpara de mano, que ellos igual como los de Emaús, esos discípulos que vinieron de Emaús, digan: ¿No ardían nuestros corazones en nosotros, mientras Él nos hablaba en el camino?“.
Y, Padre, sabemos que en ese día, en el día de la resurrección, esa gran primer Pascua, ellos ni se imaginaban que ese mismo Jesús que estaba —estando vivo con ellos por treinta y tres años y medio, estaba otra vez vivo, y Él caminaba con ellos. Pero cuando Él los metió en un cuarto solos, las puertas se cerraron detrás de ellos, Él hizo algo igual como Él lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra antes de Su crucifixión. Ningún hombre podía negarlo, porque Él era el Único Quien podía hacerlo. Y ellos reconocieron que era Él, porque Él lo hizo de la misma manera que lo hizo antes de Su crucifixión. Y probó que Él era el mismo.
Y ahora, Padre, que Tú puedas hacer las cosas esta noche aquí en esta iglesia, así como Tú las hiciste cuando estuviste aquí antes de Tu crucifixión, que esta pequeña audiencia pueda ver, y saber, y creer que Tú has resucitado de los muertos, y Tú amor es para ellos, y Tú quieres expresarte, y estás tratando de hacer que ellos tengan fe para creer en Tu obra finalizada. Lo pido, a medida que nos encomendamos a Ti, en el Nombre de Jesús. Amén.
61 [Espacio en blanco en la cinta] Dios dio al predicador, lo puso en su oficio… Ahora, hay unos predicadores hechos por el hombre; hay unos predicadores enviados por Dios. ¿Ven? Los predicadores hechos por el hombre salen por el dinero y cosas. Pero los predicadores enviados por Dios salen por las almas perdidas. ¿Ven? Y en eso consiste la veracidad de un corazón.
Ahora —ahora, Jesucristo ha resucitado de los muertos. Ahora, Él está —Él ha aparecido, y ha enviado un don que es una visión, Uds. —es para ver visiones. Y solo Su Espíritu lo lleva a cabo. No importa qué tanto, yo no tengo control sobre ello; no puedo hacer nada en lo absoluto. Es la fe personal de Uds. Tal vez mañana por la noche entraré en eso, donde Uds. verán que no soy yo, son Uds. que lo hacen.
Ahora, no podemos llamar a todos al mismo tiempo a la plataforma. Los tenemos que llamar y solo permitir que vengan unos a medida que podamos. Cada día repartimos tarjetas de oración para que los nuevos que van llegando puedan recibir una. Y llamamos de alguna parte de ellas cada noche, y traemos a unos aquí arriba para que estén orando, para que Uds. empiecen a orar allá. Pero observen al Señor sanando a diez en la audiencia y uno aquí. ¿Ven? Es su fe. No importa en donde Ud. se encuentre, Dios lo conoce; Él conoce —conoce la clase de fe que Ud. tiene. Él está obligado… Ud…. Él es un Sumo Sacerdote. No es el tocarme a mí, es tocándolo a Él. El tocarme a mí solo sería como tocar a su esposo, o —o a su hermana, su esposa, o quien fuese que Ud. estuviera tocando. ¿Lo ven? Solo sería… Pero el tocarlo a Él es Divino. Al tocarme a mí solo es a un hombre; tocarlo a Él… No importa si Ud. está aquí o no; sino si está aquí o no. ¿Ven? Es en su corazón. Ahora, crean.
62 Ahora, creo que el muchacho repartió unas tarjetas de oración. Pero se me olvida de donde… ¿Cuántas? ¿Del uno al cincuenta? Muy bien. Tarjeta de oración… ¿Qué letra fue esta noche? ¿T? Muy bien. Mi hijo repartió las tarjetas de oración esta tarde. Y él dice que repartió de la T-1 al 50. Ahora, no podemos ponerlos de pie a todos al mismo tiempo, porque tal vez hay alguien que lo tengan que traer para acá y por el estilo. Y solo los tenemos que llamar unos cuantos a la vez. Así que ahora, vamos a empezar esta noche con el número 1. Tal vez mañana comencemos del 20 o de algún lado. Comenzaremos de alguna parte. Pero comencemos del…
Obsérvenla bien… Es una tarjetita y tiene mi fotografía. Y luego por el otro lado, denle vuelta y tiene una “T” y un “1”. Y veamos quién tiene la T-1, ¿podría levantar su mano?… [Espacio en blanco en la cinta].
63 Todos sean muy reverentes; siéntense muy quietos ahora, y sean muy reverentes. Ahora, mantengan su mente en el Señor Jesús y estén en oración. “Permaneced en Mí”. Dios sabe que eso es lo que todos nosotros queremos. ¿Se dan cuenta, Cristianos, mi postura en esta noche? Si alguien puede tomar mi lugar aquí, es bienvenido. Pero aquí me encuentro, me imagino, ante mil personas. Yo no sé: un grupito. Pero yo me he parado así ante quinientas mil personas cuando un hombre ciego recibió su vista y decenas de miles vinieron a Cristo al mismo tiempo. ¿Ven?
Ahora, esta Biblia, yo he dicho que es la Palabra de Dios. Ahora, ya sea que es verdad o no es verdad. Me estoy basando esta noche en Hebreos 13:8, dice que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Las cosas que Él hizo entonces, Él las hace ahora, o la Biblia está equivocada, y yo soy hallado como un testigo falso. Si Él hace la misma cosa, luego Uds. lo descreen, bueno, eso es entre Uds. y Dios. Confió que Uds. no lo harán, pero que creerán y recibirán el mismo beneficio, puesto que Uds. son una gente encantadora.
64 Ahora, Padre, en Tus manos nos encomendamos, nuestro espíritu. Y me doy cuenta, Padre, que no interesa qué tanto puedas Tú ungir a Tu siervo, yo no pudiera hacer nada excepto que la audiencia también lo crea. Porque Tú fuiste a Tu propia ciudad, Tu propia ciudad, y él dijo: “Y Él no pudo hacer allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos”. Por lo tanto oro que Tú hagas que toda incredulidad se desvanezca esta noche y Te pruebes a Ti mismo vivo, el mismo Señor Jesús. Que ellos no miren a la persona iletrada que habla, pero que puedan ver a la Palabra de Dios la cual lo ha llamado y reclamado, y Dios ha prometido que lo haría. Y que ellos puedan decir, quizá como cuando Pedro pasó por la puerta llamada Hermosa, se dieron cuenta y sabían que él era un ignorante y sin letras, pero se dieron cuenta que Él había estado con Jesús. Y que sea eso esta noche.
Y que Tú hagas algo esta noche ahora, Señor. Las mismas cosas de las que hemos hablado, que Tú vengas y lleves a cabo la misma cosa, que la gente pueda saber que Tú has resucitado de los muertos y que estás aquí vivo, y nos amas y quieres que creamos en Ti. Y ahora, me someto a Ti, junto con la audiencia; en el Nombre de Jesús oramos que Tú recibas gloria del servicio. Amén.
65 Ahora, solo mantengan a sus niños a su lado. Solo hay una cosa que regularmente provoca problemas, es la epilepsia. Esa es la razón por la que mantenemos la plataforma lo más vacía posible. Ahora, sean muy reverentes. Ahora, nosotros no… Estamos —estamos en la iglesia: en la iglesia. Ahora, sean muy reverentes.
Yo solo quiero que pase por este lado, señor, solo un momento. Ahora, aquí en esta noche hay, me imagino, cientos de personas enfermas. Y claramente les he dicho que no hay hombre que pueda sanarlos. La sanidad de Uds. ya está hecha; Uds. lo tienen que aceptar. Pero Dios, a través de los dones de la predicación de la Palabra… Quizá venga un ministro, le explique la Palabra al punto que Ud. no necesitará nada más: eso lo concluye. Pero a través de otro don de ver…
Ahora, aquí está un hombre parado. ¿Me imagino que somos desconocidos el uno para el otro? No nos conocemos el uno al otro. Ahora, este hombre y yo somos de diferentes edades, nacimos millas aparte y años aparte, y jamás lo había conocido hasta este momento. Esta es la primera vez que nos encontramos. Yo nunca lo he visto. Él nunca me ha visto a mí, hasta donde yo sé. Él —Él se encuentra aquí por algún motivo. Yo no sé. No pudiera decirles. Pero él se mira lo suficiente saludable. Ahora, si yo dijera: “Allí está una mujer sentada en una silla de ruedas”. Cualquiera puede ver eso. ¿Ven? Yo diría: “Hay una mujer sentada aquí usando lentes, ella tiene mal los ojos”. Cualquiera puede ver eso, pero, ¿qué le sucede a este hombre aquí? Allí yace el milagro. ¿Ven?
66 Ahora, si Jesús ha resucitado de los muertos, Él conoce a este hombre. Él lo conoce desde que nació. Él lo conoce desde antes de nacer, sí, desde antes que el mundo comenzara. Él sabía que estaríamos parados aquí esta noche desde antes que el mundo comenzara. Él sabía que sería un testimonio para Uds. si Él lo hace tan… [Espacio en blanco en la cinta] mucho antes que el mundo comenzara.
Ahora, el hombre pudiera ser un incrédulo, él pudiera ser un ateo; pudiera ser un crítico. Si lo es, observen lo que sucede. ¿Ven? Ahora, si él es un Cristiano, observen lo que sucede. ¿Ven? Yo no lo conozco. Dios sí. Ahora, ¿ven la posición en la que me coloca? Primera vez que lo veo y que me encuentro con él…
67 Ahora, si Jesús fue resucitado de los muertos, y Él estuviera parado aquí esta noche con este traje puesto que Él me dio allá en África, y… Ahora, si este hombre estuviera enfermo y dice: “Señor, quiero que Tú me sanes”, ¿qué diría Jesús? “Yo ya lo hice, hijo Mío, que no sabes que Yo…”. Él no hace las cosas dos veces. Él solo puede hacerlo una vez. Él no puede hacer una expiación para sanidad, luego darse la vuelta y hacer otra expiación para ella. Él ya hizo la expiación y eso lo concluye. Pero él lo conocerá a Él, será algo igual como Él lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra antes que fuera crucificado, para hacerle saber que Él era Jesús. ¿Es eso correcto?
Ahora, si Él hace la misma cosa por este hombre así como Él lo hizo en el tiempo de la Biblia, ¿todos Uds. prometen que creerán en el Señor Jesús, cada uno de Uds.? ¿Alguien conoce al hombre allá entre la audiencia, personas que lo conozcan? Levanten sus manos si lo conocen. Eso está muy bien. Hay varios aquí que lo conocen. Ahora, Uds. saben…
Ahora, que el Señor me ayude es mi oración. Yo no digo que Él lo hará. Pero si Él lo hace, Él recibirá la gloria y la alabanza.
68 Ahora, señor, en la Biblia había una mujer quien vino al Señor Jesús en el pozo. Y Él habló con ella unos momentos hasta que Él encontró dónde estaba su problema, y luego Él —Él le dijo dónde estaba su problema y ella lo creyó.
Y había un hombre que vino a Él. Y Él le dijo donde había estado, aún le dijo cuál era su nombre, y le dijo todo con respecto a él. Y él creyó en el Señor porque Él le dijo, Él le había dicho antes de que él viniera, Él —Él lo vio debajo de un árbol orando. ¿Ven? Y eso fue realmente maravilloso por supuesto. Y este individuo sabía que solo Dios podía hacer eso. Eso sería Dios nuevamente, ¿no es así?
Ahora, Ud. sabe señor, que yo solo soy su hermano, por cuando yo percibo que Ud. es Cristiano. Ud. tiene un espíritu Cristiano. Así que Ud. es Cristiano, y Ud. está consciente de que algo está sucediendo. Es —es la Presencia del Espíritu Santo. ¿Ven? Eso es correcto. Eso es todo. Bueno, mientras él hombre está parado allí, si la audiencia puede todavía escucharme, el hombre se está retirando de mí. Y él está sombreado para muerte. El hombre tiene un cáncer. ¿Es eso verdad? ¿Eso es verdad? Levante su mano si eso es verdad.
Ahora, lo que sea que Él le dijo, ese no fui yo; ese fue Él. Ahora, vean, solo el estar hablando con él, entre más uno le habla, más será dicho. ¿Ven? Pero entonces eso solo me pone muy débil. ¿Ven? Simplemente se pone más y más débil todo el tiempo, porque es— es— es— él tocando. ¿Ven?
69 Ahora, solo platiquemos un ratito, siendo que Ud. es el primer hombre. Solo un momento para hablar ahora. Ahora, lo que sea que Él le dijo, eso fue verdad. Uds. saben, usted… Si Él puede decirle lo que fue… Ahora, si solo digo: “Ud. tiene la… Ud. va a ser sanado”. Bueno entonces, Ud. tiene el derecho de dudar eso, porque Ud. no sabe lo que depara el futuro. Pero si Él conoce lo que ha sido, entonces Ud. sabrá si es verdad o no. Y eso es correcto.
Sí, veo al hombre otra vez; él tiene una sombra de él, y es un —es cáncer. Entonces él—él tiene un tipo de problema en su casa. Es una mujer. Es su esposa, y le dio una embolia, y no puede hablar. Ella está aquí esta noche. Correcto. Ellos le llaman a Ud.: “Ben”, ¿no es así? Su apellido es Oliver, ¿no es así? ¿Cree Ud. que es el Señor Jesús? Algo está aquí como Ud. bien sabe. ¿Cree Ud. que…?
Nuestro Padre celestial, Tú has dicho: “Estas señales seguirán a los que creen: si sobre los enfermos ponen sus manos, ellos sanarán”. Esto lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. Sí. Dios le bendiga, señor. Vaya ahora. Así como ha creído, que le sea hecho así como lo ha creído. Ahora, Dios le bendiga, mi hermano. Eso está bien. ¿Ud. solo…? ¿Ven?
70 Ahora, todos tengan fe y crean. ¿Lo creen con todo el corazón? Ahora, sean muy reverentes ahora. Uds. están en la Presencia del Espíritu Santo. ¿Ven? Ahora, muy reverentes entonces. Uds. tienen que saber que esto viene de alguna parte Sobrenatural. Ahora, depende de Uds. lo que quieran que sea. Lo que sea que Uds. piensen al respecto, de allí es donde extraerán (¿Ven?) su opinión, la manera en la que lo aborden.
Ahora, aquí está un hombre. ¿Me imagino que somos…? … primeramente. Yo no lo conozco. Pero yo no lo conozco. No. Muy bien, señor. Entonces Ud. está por alguna causa, alguna razón. Yo no sé eso, señor. Ud. se da cuenta que yo no la conozco; no tengo la manera de saberlo, a excepción que me sea revelado o mostrado. Ahora, si Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Y yo soy Su siervo… Y yo percibo que —que Ud. tiene un espíritu Cristiano también, así que Ud. es un hombre y yo soy un hombre. Y aquí estamos. Ud. viene aquí por alguna razón, a Aquel que lo amó. Y yo solo me estoy sometiendo para ver lo que Él me dirá para decírselo a Ud. Él es maravilloso. Ud. está consciente de que algo está sucediendo. Justo entonces esa Luz… Vamos a tener la fotografía de eso aquí. Tiene derechos de autor en Washington, DC está con derechos de autor. Y eso lo golpeó justo entonces, porque entre Ud. y yo hay una Luz ahora. Eso es verdad.
Santos, Jesucristo está en forma de Luz. La audiencia debería saber eso. Cuando Pablo lo vio a Él camino a Damasco, Él era una gran Luz. Y esa era la misma Luz que guió a los hijos de Israel por el desierto: La Columna de Fuego.
71 Y Ud. es —Ud. No solo es un Cristiano; Ud. es un ministro. Puedo verlo en el púlpito. Y lo veo en una habitación, rogando o agonizando con respecto a algo. Por lo que Ud. está aquí, Ud. quiere ayuda espiritual y quiere que yo ore por usted, para que pueda recibir la ayuda espiritual. Y Ud. no es de esta ciudad. Ud. viene de otra ciudad, y esa ciudad está como en el Norte. Y es un lugar grande donde tienen súper autopistas. Es un gran lugar enorme parecido a… Es en Washington, DC. Es de allí de donde es Ud. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Y veo que aparece al lado suyo una persona de apariencia mayor. Es una mujer. Y la veo más joven, y ella lo está sosteniendo a Ud. Esa es su madre, y Ud. quiere que yo ore por ella, porque ella tiene un problema cardíaco. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. ¿Lo cree, señor? Gracias.
Nuestro bondadoso Padre celestial, el Señor Jesús resucitó de los muertos. Y ahora yo oro y bendigo a este hombre, en el Nombre de Cristo, el Hijo de Dios, que él reciba aquello por lo cual él ha creído; en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, mi querido amigo. Que Él añada Sus bendiciones. Tenga fe en Dios ahora.
72 Uds. los que están allá en la audiencia, solo crean con todo su corazón. Ahora, ¿cómo le va? Somos desconocidos el uno para el otro, ¿lo somos, señor? Nunca nos hemos visto antes, me supongo. Ud. me vio desde la audiencia pero nunca me ha conocido. Esta es la primera vez que nos encontramos.
Ahora, sean muy reverentes. Cada uno de nosotros somos un espíritu. Es nuestra propia… No podemos decir todo junto en una sola noche, lo que los demonios son, cómo actúan, y ellos también son espíritus. Lo vamos a abordar un poquito después. Sean muy reverentes. Algo pasó aquí [Espacio en blanco en la cinta] …aquí. Ahora. Solo sigan orando. Usted… Está allá en la audiencia. No va a hacer aquí arriba en la línea de oración, solo sigan orando. Algo está sucediendo. Solo fui consciente de eso a medida que lo sentí por el Espíritu Santo. Alguien lo tocó a Él justo entonces: al Sumo Sacerdote, no a mí. Solo respondió de este lado.
73 Ahora, el hombre, Ud. sabe que yo no lo conozco, y no sé nada con respecto a usted, pero Jesucristo lo conoce. Él lo conoce desde que Ud. nació. Pero yo veo que Ud. está sufriendo con una tremenda condición nerviosa, con una de esa clase que lo lastima, lo hace pensar profundamente, y siempre está planeando cosas a las que nunca llega. Eso es correcto. Nunca sucede de esa manera: siempre, como decimos, cruzando puentes antes de llegar a ellos; tomando las preocupaciones de los demás sobre Ud. mismo. Y aparte de eso, usted tiene un —un— un crecimiento en su pie, su crecimiento lo tiene en su pie.
Esa dama, sentada justo allí en la —es la segunda desde la última allí, aquí mismo con el pequeño saco blanco puesto, ella tiene un crecimiento en la espalda también. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Si es así, levante su mano entonces. Ud. también tiene un problema en la vejiga, ¿no es así? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ven? Uds. lo han tocado a Él con la compasión. Los dos están sanados ahora. Uds. están —los dos están sanados. Tengan fe en Dios. No lo duden. Solo crean con todo su corazón.
Aquellos… Lo que sucede, que esos espíritus se llamaron el uno al otro pidiendo ayuda. ¿Ven? Ud. puede un… Yo no puedo explicarlo. No hay manera de hacerlo, así que Ud. solo créalo. ¿Creen Uds.? ¿Con todo el corazón? Jesús dijo: “Si puedes —si puedes creer… si puedes creer…”.
74 ¿Cómo le va, dama? Ud. sufre con un problema nervioso también. Eso es correcto. Ud. también tiene un crecimiento. Tiene un problema en el cuello: es un tumor. Eso es correcto. Extraño, como el Espíritu Santo dirá la misma cosa que él hizo. Debe ser operado, o Dios tiene que sanar a uno. Yo no puedo sacarlo, pero Dios puede. ¿Cree Ud. eso? ¿Lo cree? Muy bien. Quiero que lo crea con todo el corazón. Si puedes creer… Tiene problema en la vejiga también, ¿no es así? ¿Cree que Dios la sanará? ¿Con todo su corazón? Uh-huh. Lo acabo de ver que sucedió. Solo tenga fe en Dios.
Damita, Ud. que está sentada al lado de ella, que se puso de pie hace unos minutos, si puedes creer… Tenga fe en Dios. ¿Cree Ud. que Dios la sana? Nuestro Padre celestial, pido en el Nombre de Jesús por su sanidad. Y que se vaya de ella; en el Nombre de Jesús oro. Amén. Ahora, regocíjese y sea feliz. Crea con todo el corazón, a este hombre que está aquí. Tenga fe en Dios. La Biblia dice: “Tenga fe en Dios”.
75 Es un problema femenino y un tumor, ¿no es así, dama, con el pequeño saco rojo puesto? Eso es correcto., ¿no es así? Él pensó que se iba a escapar con eso, pero no lo hizo. Uh-huh. Eso es correcto. Sostenga su mano en alto si eso es verdad allá. ¿Ven? Su fe lo tocó a Él. Amén. La dama a su lado tiene un problema en el pecho allí, ¿no es así? La dama sentada allí con un pañuelo en su boca, tiene problema en el pecho. Ud. es muy nerviosa también, ¿no es así? Eso es cierto, levante su mano, la dama allí. Dios le bendiga. Tenga fe en Dios. Crea. La Biblia dice: “Creed”.
¿Cómo le va, señor? El Señor Jesús es maravilloso. ¿Están creyendo? Ahora, no se estén moviendo. Solo sean muy reverentes. Solo un momento…
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