S.436 57-0106  Jehová Jireh 

Tiempo de lectura: 57 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Jehová Jireh

Cleveland, Tennessee, E.U.A.

57-0106

1 En verdad es un privilegio estar aquí esta noche. Solo lamento que es la noche del cierre de nuestra pequeña reunión. Y ha sido uno de los momento más sobresalientes de mi vida, y no digo esto solo porque estoy parado aquí, porque no sería correcto. Simplemente pudiera decir que el Señor les bendiga, y continuar. Pero lo digo sinceramente, que esta ha sido una de las reunioncitas más agradables que he tenido en mi vida, en todo mi ministerio de las tantas veces que he ido al extranjero (cinco o seis veces) y en una gran parte del mundo, por gracia de Dios, he tenido el privilegio de ministrar. Y esta es una de las reunioncitas más agradables que alguna vez haya asistido. Le diré algo, amigo, Ud. podrá viajar alrededor del mundo, pero no encontrará a Sureños por ningún lado. Eso es cierto. Eso es cierto. Muy amables y siempre bondadosos.
Y les quiero extender a ellos, a este ministro, el Hermano Littlefield, y al Hermano Hall, y a los otros hermanos ministros, quienesquiera que sean, mis más profundas gracias de corazón y “Dios los bendiga” a ellos. Y al resto de los ministros que están aquí, Uds. hermanos, quienes están cooperando en la reunión, yo ciertamente les doy de mis bendiciones. Que sus ministerios crezcan, y que esto sea una gran cosa. Al hermano misionero, que se irá a las islas después de esto, Dios sea con Ud. Hermano y vaya con Ud., es mi oración.

2 Y ahora, a todos Uds. gente, que han hecho esto posible, les damos las gracias, a cada uno; con todo el corazón, les doy las gracias. Y luego quiero extender un saludo de mano y un agradecimiento a un hombre excelente, al director de esta escuela, un verdadero caballero, si alguna vez he conocido a uno, y le doy las gracias a Dios por un hombre así. Estoy agradecido con la mesa directiva, la mesa directiva de esta escuela, que nos ha dado el privilegio de estar aquí y de ministrar en esta escuela. Y ruego que cada alumno que viene a esta escuela sea salvo y lleno con el Espíritu Santo, junto con la mesa directiva. Y que un gran hogar esté en el cielo para cada uno de ellos al final de la larga jornada por la vida.
Y quiero darle las gracias al alcalde de la ciudad por su bondad, por la cooperación de la fuerza policiaca. Los he visto alrededor del lugar. Pude estrechar manos con uno de los jovencitos, muy caballeroso, en verdad. Y le doy las gracias a cada uno.
Y por toda su amabilidad, y al hotel que me facilitó una habitación, el Hotel Cherokee. Los moteles por todo el país, han donado tantos cuartos como han podido —gratuitamente— para la gente. Este es un lugar encantador para vivir. Ciertamente que lo es. Si el clima está malo, yo pudiera soportar cualquier clima con tal de asociarme con tales personas. Eso es correcto. No digo eso solo por estarlo diciendo. Lo digo con sinceridad de corazón. Un país es lo que la gente es. Ellos conforman el país en donde vivir. Y yo le doy las gracias de corazón a cada uno de Uds.

3 Me fue dicho por mi hijo, al entrar, y por el pastor, que ellos levantaron una ofrenda de amor para mí. Ahora, eso no era necesario. Francamente, yo le pedí al pastor cuando llegamos, que no lo hiciera; y que si lo hacía, que lo reenviara a su obra o a alguna fundación de esta ciudad. Yo no… Simplemente me mata el tener que aceptar dinero. Yo me he alejado de eso. Nunca he levantado una ofrenda en mi vida, por mí mismo.
Recuerdo que en la iglesia Bautista donde pastoreé por doce años sin un solo centavo. Y en una ocasión llegué a un punto… Yo soy un hombre pobre. Si yo hubiese tomado el dinero que me han ofrecido, sin levantar una ofrenda, que solo me han ofrecido, yo sería un multimillonario. Pero yo lo rechacé. Yo prefiero tener amigos que dinero. Yo amo a mis amigos. Y le estoy dando las gracias a Dios por ellos.

4 Ahora, estoy confiando que el Señor les bendiga. Ahora, el ministro no quiso aceptar eso… El Hermano Littlefield no quiso aceptarme eso. Él dijo: “Hermano Branham, Ud. tiene gastos. Y nosotros apreciamos eso, pero eso debe ser para usted”. Entonces yo lo acepté en el Nombre del Señor. Cuánto fue, yo no sé, aún. Les puedo decir en cuanto sepa. Y le dejaré saber al pastor cuando él cuente la ofrenda. Y yo les aseguro, de la mejor manera que sé, cada centavo se gastará en las cosas correctas, porque yo sé que viene de una parte del sustento diario de ustedes.
Ahora, yo tengo tres hijos, y una esposa, y una oficina que manejar, de donde mando miles de cartas mensualmente alrededor del mundo. Y mis gastos corren aproximadamente a cien dólares diarios, ya sea que yo esté en los servicios o no. Y ahora, he dicho que trataré… Yo no tengo programas en la radio o en la televisión, y demás cosas que cuestan mucho dinero. Yo lo he mantenido muy pequeño, para así poder visitar iglesias pequeñas; en cambio los hermanos que tienen grandes ministerios, no pudieran hacerlo. No se lo pueden permitir.

5 Después de la siguiente reunión, voy a ir a… voy ahora a… subo a la parte Norte de Indiana a West Bend… o a South Bend, Indiana, y de ahí me voy a Sturgis, Michigan, en un tabernáculo para llevar a cabo dos noches de reunión que tiene capacidad más o menos para treinta personas. Eso es correcto. Treinta personas. Mi siguiente reunión después de esa es con la gente Bautista en Lima, Ohio, en un auditorio con capacidad para varios miles. Después de eso, voy al Madison Square Gardens, en Phoenix. Y después de allí, voy a la Asociación Ministerial en California en el gran Auditorio de Oakland. Yo no sé qué tantos miles tiene de capacidad. Pero como pueden ver, si uno no tiene grandes emisoras, ni grandes programas, uno no tiene que tener demasiado. Y si Dios quiere que Ud. vaya a un lugar grande, Él suple el dinero. Así que esa es la manera como me gusta vivir, es solo por fe.

6 Y les doy las gracias, ricas bendiciones de Dios para todos ustedes. Es tan bueno… Yo no debiera de predicar esta noche, porque se está haciendo tarde, pero Uds. son una audiencia tan maravillosa, y cualquier ministro… Y no se necesita ser un gran predicador o yo no pudiera predicar, pero en una audiencia como esta donde Uds. están orando y apoyando la Palabra con sus oraciones, es fácil que predique cualquiera en un lugar como este. En verdad creo que Billy Paul pudiera predicar aquí. ¿En dónde estás, hijo? Ja ja ja. Y él es tan tímido, él mantiene su cabeza inclinada cuando está hablando conmigo, prácticamente. Pero yo creo que él lo pudiera hacer. Es muy fácil, porque es el Espíritu Santo.
El Hermano Hall, yo ciertamente lo aprecio y toda su amabilidad y oro que Dios lo bendiga. Este Hermano Hall, el evangelista que está aquí, yo creo, y él es un hermano maravilloso. Yo lo amo más a medida que lo voy conociendo. Y el Hermano Littlefield y al resto de los ministros, Dios sea con ustedes.

7 Ahora, inclinemos nuestros rostros y hablemos con el Autor de este Libro. Hay una cosa que yo digo: “Quizás yo no conozca muy bien el Libro, pero estoy contento de conocer al Autor”. Nuestro Padre celestial, a Ti te damos la gloria y la alabanza por dos cosas, por todo lo que has hecho y que nos has dejado ver. Te damos las gracias por todo lo que hemos escuchado, porque la fe viene por el oír. Cómo se alegró mi corazón cuando vi el sótano y toda esa gente allí, cada uno —madres sosteniendo a sus bebés, y gente anciana— y sentados alrededor en esta noche lluviosa, simplemente esperando a un ministro que les imponga las manos. Dios, eso conmueve mi corazón. Y sé que conmueve el Tuyo, porque el mío es de piedra y el Tuyo es un corazón de amor y Dios.
Aquí sobre el púlpito en esta noche está un pañuelo o dos que se enviará al enfermo y necesitado. Yo no sé a qué lugar se irán, Padre; Tú lo sabes. Y oro que Tú bendigas estos. Y hemos sido enseñados en la Biblia que un día cuando Israel iba en su camino por fe, viajando hacia la tierra prometida, porque era la promesa de Dios que Él los llevaría a esa tierra. Y ellos no sabían cómo iban a llegar allá; ellos solo salieron. Y tal como lo hace el enemigo, él los atrapó. Y allí estaban ellos: las montañas por un lado, el mar —Mar Muerto— al frente de ellos, el ejército de Faraón detrás de ellos. La naturaleza se estremecía por ellos. Una masacre ciertamente, pero ellos estaban caminando en la manera provista por Dios.
De repente, un escritor dijo que Dios miró hacia abajo a través de esa Columna de fuego. ¿Por qué? Su camino pasaba a través del Mar Rojo. Y el mar se asustó, y simplemente retrocedió, e Israel cruzó por tierra seca. Tú todavía eres Jehová Dios.

8 Y cuando estos pañuelos lleguen hasta las personas enfermas, oro que Dios no mire a través de la Columna de Fuego, sino a través de la Sangre de Su Hijo. Y que el enemigo —la enfermedad, la dolencia, la aflicción— se asuste con esta señal, porque se envía en el Nombre de Cristo. Y que él se quite del camino y que las personas enfermas crucen a la buena tierra de buena salud. La promesa de Dios es que sobre todas las cosas, prosperen en salud…
Dios, oro que Tú lo concedas. Y ahora, desenvuélvenos Tu Palabra, Señor, y da una gran fe en esta hora de presión y prueba. En el Nombre de Jesús lo ruego. Amén.

9 Ahora, a los pastores, quiero que sepan… Al hacer esta declaración, acabo de decir: “No tengo nada que vender, tampoco programas radiales, nada”. No es para conseguir la dirección de ustedes, porque ya de por sí me es difícil conseguir suficiente ayuda para contestar las cartas. Pero si Uds. desean un paño orado… Normalmente ellos las tienen apiladas.
Recientemente en México, llevé a cabo una de mis reuniones allá. ¿Cuántos escucharon de la reunión mexicana, donde el pequeño bebé resucitó después de haber muerto esa tarde a las dos y fue resucitado como a las nueve esa noche? Pues, los periódicos mexicanos y demás lo publicaron por todas partes, y esa noche, había gente… Había pilas así de alto de viejos sacos y sombreros. Cómo sabían a quienes le pertenecían, yo no lo sé. Los colocaron allí para que yo orara por ellos. Y Dios le dio a un hombre ciego su vista, y solo… Estuve allí tres noches, y hubo veinte mil que vinieron a Cristo al mismo tiempo. Yo dije: “Que no sean evangélicos, ni católicos, solo aquellos que nunca han venido, permitan que vengan ellos”. Y ellos estimaron veinte mil en un llamamiento al altar. Ahora, el Señor Jesús ama a la gente.

10 Y ahora, si Uds. quieren un paño de oración por el cual yo he orado, solo escríbanme a Jeffersonville, Apdo. Postal 325, o solo William Branham. Ahora, habrá un formato de una carta que irá junto con eso. Ahora, eso es correcto. Esa carta fue mimeografiada por una secretaria. Pero yo he orado por el paño de oración.
Si yo creo en algún hermano ministro y en su ministerio, y mi bebé estuviera enfermo, y yo tengo fe en el hombre, yo quisiera que él orara por el paño. Eso es cierto. Yo quisiera que él lo hiciera. Eso es cierto. Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti. Así que yo oro por ellos, por los paños de oración. Y les serán enviados —sin costo. No se cobra por nada, solo pídanlos y puede tener uno gratuitamente.

11 Ahora, en la bendita Biblia antigua la cual yo sé que es el Libro de Texto eterno de Dios, deseo leer solo una porción de la Escritura. Y voy a tratar de detenerme exactamente quince minutos antes de las nueve, si me es posible, para poder comenzar la línea de oración, avanzar tanto como podamos y luego… antes de despedirnos.
Y voy a decir esto antes de comenzar a predicar: Dios les bendiga a todos. Y si Él hace eso, eso es todo lo que Uds. necesitan. Les quiero pedir otra cosa, discúlpenme. Estoy preparándome para ir al extranjero, me imagino, que inmediatamente. El Sr. duPlessis y los demás llamaron el día de hoy para alistar la reunión del extranjero. Si yo voy, y Uds. escuchan que estoy en el extranjero, ¿orarán por mí? Gracias. Yo recordaré a un montón de santos Sureños de Dios orando por mí. Y yo lo necesito estando allá, puesto que cada brujo y todo lo demás se para a desafiarlo a uno, pero nuestro Dios siempre ha salido triunfante y cabalgado sobre el enemigo cada vez.

12 Ahora, en el libro de Génesis capítulo 22, deseo leer los versículos 7, 8 y 14, y luego empezar a hablar inmediatamente de las Escrituras, y luego iremos directamente y tendremos la línea de oración. Esto es para la fe de Uds. Ahora, la fe viene por el oír la Palabra de Dios. Eso es correcto. Ahora, es así, como elevamos nuestra fe. Ahora, la fe no se basa en las arenas movedizas de teologías de hombres, pero descansa sobre la Roca Eterna de la Palabra de Dios. Dios así lo dijo y eso lo concluye. E Isaac… Veamos. Creo que me fui al lugar equivocado. Sí.
Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?
Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

13 Ahora, que el Señor añada Su bendición. Y mi texto es Jehová-jireh. Ahora, Dios aparece en siete nombres compuestos de redención. Los ministros saben eso. Su primer nombre de redención es Jehová-jireh: “El Señor proveerá un sacrificio”. Su segundo nombre de redención es Jehová-rapha: “El Señor que te sana”. Y Él tiene… Señor, el escudo, el pavés, el Señor… En siete diferentes nombres compuestos de redención aparece Dios ante la raza humana. Y todos esos nombres de redención fueron traídos en Cristo Jesús a través de ese solo Nombre Eterno con el cual se nombran todos los cielos y la tierra con ese único Nombre.
Ahora, para nuestro contexto, estamos hablando de Isaac, el prometido, y de Abraham, el padre de naciones. A través de Isaac vino la bendita semilla que fue pronunciada en el Jardín del Edén… o, profetizada. Y a través de él vino el Señor Jesucristo. Ahora, yo sé que muchos de Uds. han estado esperando aquí ahora desde (según me fue dicho) desde muy temprano esta tarde, guardando su asiento. Y por eso, yo estaría mal si no les trajera a Uds. la Palabra de Dios en alguna medida.
Ahora, en el principio cuando Dios se encontró con Abraham… Ahora, ¿quién era Abraham? Ahora, yo quiero que… He escogido esta pequeña charla para que les quite el miedo. Hay solamente una cosa esta noche que puede evitar que cada persona aquí sea salva, llena con el Espíritu Santo, y que sea liberada de cada aflicción y enfermedad. Solamente hay una cosa; eso es que Uds. estén con miedo. Esa es la única cosa. Porque cada semilla producirá exactamente lo que prometió, si se planta en la tierra correcta.

14 Uds. gente, aquí en Tennessee son conocidos por sus manzanas, excelentes huertos de manzanas y huertos de duraznos, y alrededor de Georgia, y en diferentes lugares, la buena fruta que crece aquí en el Sur. Les quiero preguntar algo: ¿Sabían Uds. que cuando plantaron ese pequeño árbol de durazno de tan solo una pulgada y media de alto, cuando estaba así de alta, que cada fanega de duraznos que alguna vez usted recogerá de ella, que sus hijos recogerán de ella, y que sus nietos recogerán de ella, sabían Uds. que cada fanega de duraznos está dentro de él cuando solo es una cosita así de alta? Si no es así, ¿de dónde vino? ¿De dónde vienen esos duraznos? ¿Quién los mete en el árbol? ¿Cómo fue que llegaron allí?
Usted simplemente lo saca y lo planta, y luego lo riega, y él empieza a beber de la tierra. Y tiene que beber más que su porción. Y bebe y bebe, hasta que ya no puede beber más, y echa ramas. Y luego bebe más, echa unas hojas. Luego bebe más, y echa flores. Luego bebe más y echa duraznos. Luego bebe más de ellos y echa más duraznos. Sigue bebiendo y echando. ¿Ven lo que quiero decir?

15 Y ahora, de esa manera es la Cristiandad. Cuando un hombre, o una mujer, o un niño, nacen del Espíritu de Dios, entonces todo lo que Uds. necesitan en este mundo y en el mundo venidero, se les es dado cuando Uds. reciben el Espíritu Santo. Y Uds. están plantados en Cristo. Y según mi opinión con respecto a Cristo, Él es la Fuente de Vida inagotable. Y Uds. solo están plantados en Él, y beben, y beben, y producen, y beben, y producen, y beben, y producen. Porque todo lo que Uds. necesitan, está en Él. La única cosa que tienen que hacer, es ponerse sedientos y comenzar a beber. Y producirá exactamente lo que la semilla es. Si es una promesa, Dios lo prometió. Dios está obligado, y Él lo hará.

16 Produciendo, echando… Algo entra, tal como hablamos en el tabernáculo esta mañana: ese resorte principal en el centro del reloj que hace que cada movimiento dé el clic en la hora exacta. Y cuando el Espíritu Santo entra, hay algo que se mueve. Ud. no puede entender qué es. Es un Ser Sobrenatural dentro de Ud., moviéndose, controlando sus emociones, haciéndole gritar cuando en realidad usted siente correr. Pero Ud. gritará cuando no sabe lo que está haciendo. Alabará a Dios automáticamente. Hay algo que sucede. Es ese resorte principal, el resorte de la gracia de Dios en el centro de su corazón, controlándolo, haciéndolo huir del maligno, aceptar vida, alejarse de la duda, tener fe. El resorte principal lo hará derribar razonamientos, aceptar la Palabra de Dios. Es un mover, un tictac, dando vueltas y vueltas, y haciendo que cada emoción llegue a estar bajo el control de Dios. ¡Qué cosa tan maravillosa!
El Espíritu Santo empollando sobre usted, así como Él lo hizo sobre una tierra inhóspita un día, y salieron frutos de una tierra inhóspita. Cuando el Espíritu Santo juntó el calcio, la potasa, y la humedad, y cualquier textura que se necesitó para hacer las flores, y los frutos, y las bestias, y los animales, y la raza humana, el Espíritu Santo empolló en conexión con Dios, y estas cosas llegaron a suceder. Cuánto más hará sobre un hombre nacido de nuevo ahora, por su salud o cualquier cosa que él tenga necesidad, de la promesa eterna de Dios. Seguro, lo hace a uno emocionarse.

17 Cuando yo fui un guardabosque en Indiana durante siete años, solía llegar a un cierto manantial cuando salía a cazar. Y yo observaba ese viejo manantial, y decía: “Manantial, eres el manantial más feliz que he visto. Simplemente estás borboteando todo el tiempo”. Oh, era un agua muy buena. Se mantenía fresca todo el tiempo, porque borboteaba desde muy abajo en la tierra. Y mantenía toda la parte estancada alejada con el borboteo. Eso es algo bueno. Solo siga borboteando. Así que yo me senté allí un día para hablarle a este manantial, y le dije: “Sr. Manantial, ¿por qué estás tan feliz?”.
Si me hubiese podido responder, me hubiera dicho: “Hermano Branham, siempre estoy feliz”.
“Bueno”, yo diría: “¿Qué te hace borbotear? Quizás es porque los venados vienen de vez en cuando a tomar de ti”.
Él diría: “No”.
Yo diría: “Quizás es porque el oso bebe de ti”.
“No”.
“Bueno, quizás lo que te hace borbotear es porque sabes que cada año paso por aquí y yo mismo bebo de ti”.
“No”.
Yo diría: “Bueno, ¿qué es lo que te hace borbotear?”.
Él diría: “Hermano Branham, no soy yo borboteando. Es algo detrás de mí empujándome y haciéndome borbotear”.

18 Así que de esa manera es un hombre. Cuando él toma a Dios en su corazón, hay algo empujándolo, lo empuja hacia afuera. Lo hace a Ud. creer. ¿Por qué está Ud. aquí en esta noche? ¿Por curiosidad? Yo no creo que un hombre en su mente cabal vendría en una noche como esta solo por curiosidad. ¿Viene Ud. a mostrar su ropa? No, señor. Yo no creo que una persona haría eso, salir en una noche como esta y sentarse ocho horas en un tabernáculo como este, congestionado y abarrotado en una multitud desbordándose por todo el lugar. Uds. no lo harían por curiosidad o para mostrar sus ropas. Es porque algo en Uds. los está guiando a hacerlo. Eso es.
Si yo nunca hubiera leído la Biblia, yo todavía creería esta noche que hay sanidad Divina para Uds. David dijo: “Cuando un abismo llama a otro abismo, a la voz de Tus cascadas…”. En otras palabras, cuando un abismo está llamando… Ahora, escuchen, cuando el abismo está llamando, tiene que haber un abismo que responda a ese abismo. Por ejemplo, antes de que un pez tuviera una aleta en su espalda, primero tenía que haber agua para que él nadara, o no hubiera tenido una aleta. Antes de que hubiera un árbol que creciera en la tierra, primero tenía que haber tierra antes de que hubiera un árbol, o no hubiera un árbol para crecer en ella.

19 Hace un tiempo, leí en el periódico, donde un muchachito se comía los borradores de los lápices en la escuela. Su madre no sabía qué pensar. Así que, se dio cuenta, un día, que se sentó en el porche a comerse el pedal de la bicicleta. Era caucho. Ella lo llevó a la clínica para que lo examinaran. Y el doctor, después de un examen minucioso, él dijo: “Al muchachito le falta azufre”. Le hacía falta azufre a su cuerpo. Ahora, por lo tanto le tuvieron que dar unas inyecciones para eso.
Pero ahora mire, si hay algo aquí que está pidiendo azufre, primeramente tiene que haber azufre allá afuera al cual llamar, antes de que pudiera haber algo aquí que pidiera azufre. En otras palabras, esto es un… todo lo glorificado… Espero no haberlos enredado.
Miren. Antes de que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear esa creación. Y mientras que esté Ud. aquí esta noche para ser sanado por Dios, por sanidad Divina, tiene que haber una fuente abierta en alguna parte o Ud. nunca hubiera tenido ese deseo. Tiene que haber algo. Si hay algo llamando por sanidad de Dios, tiene que haber un Dios que le responda a eso. Eso es correcto.
Los indios, cuando los encontramos aquí, ellos se postraban y adoraban al sol. En África ellos adoraban ídolos. ¿Qué es? Hay algo. Ellos son seres humanos, y hay un llamado por Dios. Ahora, lo principal es hacerles ver a los indios quién es Dios, permitir que el hotentote conozca quién es Dios, y dejarles saber a Uds. qué es la sanidad. Eso es lo principal. Métanse al canal correcto y luego Uds. lo podrán hacer. Y Dios se los ha dado gratuitamente a cada uno de ustedes. Es de Uds. por una promesa Divina.

20 Ahora, Dios llamó a Abraham, no porque él era Abraham; Dios llamó a Abraham por elección. Abraham no era un buen hombre, no era mejor que alguien más. Él probablemente salió de un grupo de idólatras que venían de la torre de Babel donde ellos adoraban las raíces de la tierra, y tenían a una mujer allá, y ella tenía toda clase de artes curiosas que practicaba, si han leído alguna vez la historia. Y es allí donde la primera iglesia organizada comenzó y fue en Babilonia, por Nimrod: organizó todas las ciudades y ellos pagaban tributo y así sucesivamente a ese único lugar.
Ahora, el padre de Abraham lo trajo desde Babilonia, y ellos moraban en la ciudad de Ur en la tierra de Caldea. Y Abraham era solo un hombre ordinario como usted y yo, solo un hombre ordinario, pero Dios… ¡Oh, yo quiero que lo capten! Dios, por previo conocimiento llamó y eligió a Abraham. Él conocía su corazón. Él lo conocía desde antes de la fundación del mundo. Y Abraham solo encajó en el programa de Dios. Y la esposa de Abraham se llamaba Sarai la cual era su media hermana.

21 Ahora, cuando Abraham iba caminando por los campos un día (o donde sea que estaba), Dios llamó a Abraham. Él tenía setenta y cinco años, y Sarai era diez años menor, lo que la pone en sesenta y cinco años.
Ahora, cualquiera sabe que la mujer a los sesenta y cinco ya había pasado la menopausia por lo menos desde hacía unos quince años. Él se casó con ella cuando era solo una pequeña muchachita. Y ahora, ellos habían vivido como esposo y esposa, y Abraham siendo de setenta y cinco años, y Dios lo llamó y le dio Su pacto incondicionalmente.

22 El hombre siempre rompe su pacto con Dios. Cuando Dios hizo un pacto con Adán en el Jardín del Edén, él lo rompió. Cada vez, el hombre rompe su pacto. Le dio la ley, él la quebrantó. Pero Dios estaba determinado en salvar al hombre, así que Él hizo un pacto incondicional con Abraham. No: “Si haces esto”. Él dijo: “Yo ya lo hice”. Me gusta eso. No: “Si tú haces esto, si tú haces aquello…”. Yo sé que eso tiene un pequeño giro Calvinista, y yo soy un Calvinista mientras Calvino se quede en la Biblia. Pero cuando él se sale en seguridad eterna y en esas cosas oscuras por ese lado, entonces yo soy un Arminianista a partir de allí. Yo estoy con cualquier iglesia mientras Uds. se queden con la Biblia. Cuando Uds. se salen, eso me deja afuera. Pero los dos tienen un cuadro, pero ambos tienen Escritura, y ambos se fueron por las ramas y ellos mismos se colgaron (Eso es correcto) —los de la santidad y los Calvinistas.

23 Pero Dios llamó a Abraham, no porque él era un buen hombre; Él nunca tuvo nada de “Si acaso” en todo el asunto. Él dijo: “Yo te salvé, y salvé a tu simiente aparte de ti. Te he dado esta tierra, y vendrás a Mí en la vejez”. Hermano, eso lo concluye. Dios lo dijo. Abraham no tenía que hacer ni una sola cosa sino permanecer en el pacto. Eso es todo, quedarse solamente allí. Y si Dios lo salvó a Uds., la única cosa que Ud. tiene que hacer es solo permanecer en Su gracia. Eso es todo. Quédese allí mismo. No se tiene que preocupar sobre si el río va a crecer, o si la carreta se va a mecer, solo quédese en la gracia. Quédese en Cristo.
Ahora, Él se lo dio a él incondicionalmente. Y quiero que se fijen que Él dijo: “Por medio de ti, te haré padre de naciones”, y él no tenía hijos, y quizás él era estéril y su esposa también estéril. Ahora noten, año tras año ellos habían vivido juntos como una pareja joven y sin hijos, y aquí tiene setenta y cinco años y ella sesenta y cinco; y Él dijo: “Abraham, vas a tener un bebé por Sarai”.
Puedo ver a Abraham que va y le dice: “Sarai, ve a comprar un montón de pañales y prepara los alfileres, vamos a tener un bebé”. Pues, se pueden imaginar a un hombre de setenta y cinco años de edad yendo a la ciudad y diciendo: “Oye, doc., quiero hacer los preparativos ahora mismo. Mi esposa de solo sesenta y cinco años y yo de setenta y cinco años, vamos a tener un bebé”.
Pues, el doctor diría: “El anciano está perdiendo la mente”.

24 Pero Abraham, la Biblia dice, le creyó a Dios y consideró esas cosas que no eran, como si fueran. Él no tomó en consideración su propio cuerpo muerto o el vientre muerto de Sarai. Él simplemente nunca dudó en incredulidad, pero se fortaleció dando gloria a Dios, porque él estaba persuadido que Él, Quien había hecho la promesa era más que capaz de cumplir la promesa. Amén.
Y ahora, Ud. dice: “Oh, Hermano Branham, si yo pudiera ser tan solo como Abraham”. Espere un minuto. Muy bien. “Si yo pudiera tener simplemente el pacto como Abraham lo tuvo, incondicionalmente, oh, eso me quitaría todo el temor”. Espere un momento. Dios no solamente le dio a Abraham la promesa incondicionalmente, pero Él se la dio a Abraham y a su simiente de la misma manera: incondicionalmente. “Yo te he salvado y a tu simiente después de ti”.
Bueno, usted dice: “Yo soy un gentil, Hermano Branham”.
¡Espere un minuto! Nosotros estando muertos en Cristo llegamos a ser simiente de Abraham, entonces herederos de acuerdo a la promesa“.
Ud. dice: “Hermano Branham, yo en verdad me esforcé mucho para ser salvo”. No, Ud. nunca lo hizo. “Yo busqué a Dios”. No, usted nunca lo hizo. Dios lo buscó a usted.
“Ningún hombre puede venir a Mí, si mi Padre no le trajere primero. Y todo el que a Mí viene, Yo le daré Vida Eterna”. Eso pone al diablo “ansioso”, como decimos por acá en el Sur. La promesa de Dios, dada a Su pueblo.

25 Yo siempre he dicho: “Ustedes no saben quiénes son”. Ese hombre sentado a su lado es un hijo de Dios. Esa mujer sentada a su lado es Su hija. Y nosotros somos hijos e hijas de Dios, sentados juntos en lugares celestiales ahora mismo en Cristo Jesús, Él obrando con nosotros, confirmando la Palabra con señales siguiendo. No que lo haremos en el milenio; no necesitamos sanidad en el milenio. Ahora es cuando nosotros necesitamos sanidad. Ahora es cuando Dios es Jehová-jireh para proveer cualquier cosa que nosotros tenemos necesidad, porque somos la simiente de Abraham bajo el pacto, a través de la muerte, y sepultura, y resurrección de Jesucristo. ¡Amén! Eso haría gritar a un Bautista. Eso es correcto.
¡Piénsenlo! ¡Vaya! Yo en verdad me siento religioso cuando pienso en eso: salvo por la gracia de Dios, no por mi propia voluntad, pero por Su voluntad, no por mi propio deseo, pero Él cambió mi deseo. Mi mente estuvo una vez apartada de Dios, fue cambiado y traída a Dios. Yo no me pudiera esforzar para hacer eso, tal como el leopardo no puede quitarse las manchas lamiéndoselas. No señor. Se requirió que Dios hiciera eso. Se requirió que Dios lo trajera a Ud. hasta aquí en esta noche. Se requirió que Dios lo salvara a Ud. Y Dios está haciendo todo lo que puede para mostrarle a Ud. Su bondad. ¡Oh, yo espero que lo vean!

26 Ahora, yo lo puedo escuchar a él yendo y preparándose, dijo: “Ven, Sarai, vamos a tener un bebé”. ¿Saben algo? El primer mes él dijo: “¿Cómo te sientes, Sarai?”.
“No me siento diferente”.
“Oh”, él dijo: “¡Aleluya! Lo vamos a tener de todas maneras”. Segundo mes: “¿Cómo te sientes, Sarai?”.
“No me siento diferente”.
“¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener de todas maneras”. Pasó el primer año: “¿Qué al respecto, Sarai?”.
“No me siento diferente”.
“¡Gloria! Lo vamos a tener de todas maneras”. Pasaron diez años.“¿Cómo te sientes, Sarai?”.
“No me siento diferente”.
“¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener de todas maneras”.
“¿Por qué?”.
“Dios así lo dijo. Eso lo concluye”.

27 La Biblia dice que él se fortaleció todo el tiempo. Ahora, nosotros somos la simiente de Abraham. “Señor, ¿me vas a sanar esta noche? Yo te acepto como mi Sanador”. Bueno, Ud. sabe, después en la mañana: “Yo no me siento diferente. Tal vez yo nunca fui sanado”. Ud. es un pobre ejemplo de simiente de Abraham. Correcto. Abraham llamó aquellas cosas que eran como si no lo fueran, porque él tomó a Dios por Su Palabra. Y una simiente verdadera de Abraham hará la mismísima cosa, porque era el mismo Espíritu Santo. Correcto.
No importa cómo se mire, si es contrario a la Palabra de Dios, llámelo una mentira. Uds. se fijan en los síntomas. “Bueno, mi mano no ha mejorado. Yo lo tomé a Él como mi sanador, pero mi mano no ha mejorado”. Y nunca mejorará mientras Ud. esté viendo eso. No mire eso, ¡miren esto! Esto es lo que Ud. tiene que mirar. Si Ud. mira aquello, entonces su corazón está lejos de esto. Llame esto como si fue, y tome esto como si fuera. ¡Dios así lo dijo! ¡Amén! Cuando Dios lo dice, eso lo concluye por la eternidad. Dios así lo dijo. Quédese con ello.

28 Ahora, llamando esas cosas que no eran como si lo fueran, y él creyó en Dios. Él dijo que Dios era capaz de cumplir Su promesa, así que se quedó con ello. Y Dios dijo: “Ahora, Abraham, siendo que has llegado a ser Mi siervo, quiero que te separes de tu gente, de tu parentela, de toda esa incredulidad”. Ud. sabe, algunas veces cuando oran por nosotros, es bueno hacer eso. El vivir en un ambiente de incredulidad ciertamente que le hará mucho daño. Dios llama a separadores.
¿Saben una cosa? La iglesia Cristiana ha llegado a un punto que cuando eligen a su pastor, tiene que ser un hombrecito con una gran corbata de moño, el pelo bien rizado, y oler casi como un turón, con perfume, y porque Uds. creen que se mira bien y puede pararse en el púlpito y decir: “A…mén”, muy bonito, le llaman Uds. su pastor. El problema es, la iglesia Cristiana hoy en día, ¡tenemos demasiada imitación de evangelismo de Hollywood! ¡Exactamente! ¡A mí me gusta una religión chapada a la antigua, sincera, tan azul como el cielo, que limpia matando el pecado, que santifica, purifica y lo hace a uno santo! Eso es correcto. Eso es lo que necesitamos. Ellos solían reírse de lo anticuado, del predicador que hablaba del fuego y azufre del infierno. Dios, mándanos más y sácanos mucho de este evangelismo de Hollywood. Ahora, eso no es leche descremada, pero les hará bien.

29 Mi mamá, cuando yo era un muchachito, crecimos muy pobres, ella solía hervir unos cueros con carne en una pequeño sartencito para hacer pan y tomaba de esa grasa y la untaba en el pan de maíz, nos hacía un poco de pan de maíz. Lo comíamos tres veces al día, con un pequeño pan de maíz, unos frijoles negros, era casi todo con lo que nos alimentábamos, melaza de sorgo. Y Uds. Sureños saben lo que es eso.
Así que, recuerdo que cada domingo por la noche tomábamos una gran tina antigua de cedro. El primero recibía un buen baño. El que seguía con un poco de agua añadida. Y luego, a cada uno nos daba una dosis de aceite de ricino. El comer comida como esa, uno simplemente tiene que hacerlo. Yo me enfermaba tanto con esa cosa. Yo comenzaba a tomarla y me tenía que tapar la nariz, y le decía: “Mamá, me hace enfermar tanto”.
Ella dijo: “Si no te enferma, entonces no te hará ningún provecho”.
Y de esa manera es con la predicación del Evangelio: si no lo enferma un poquito y bien, entonces no le hará ningún provecho. Correcto. El Evangelio, lo necesitamos chapado a la antigua, otra vez esa religión sincera. Un avivamiento al estilo Peter Cartright y del anciano San Pablo, y la predicación del Espíritu Santo de la Biblia predicado de nuevo a la iglesia (Correcto), una limpieza desde el púlpito hasta el conserje en el sótano. Uds. saben que esa es la verdad.

30 Entonces noten, Abraham tomó a Dios en Su Palabra y llamó esas cosas que eran contrarias a la Palabra de Dios como si no lo fueran. Alguien dijo: Ahora mire, Abraham, estás aquí de cien años de edad y Sarai de noventa. Tú sabes que su vientre está muerto. Sabes que tus fuerzas se han ido“.
Él dijo: “No me hablen. Dios dijo que yo lo iba a tener, y eso lo concluye”. Amén. Me gusta eso. Eso coloca al diablo de vuelta al infierno a donde pertenece. Eso coloca a Dios aquí al frente marchando hacia adelante. La simiente de Abraham, estando muertos en Cristo…
(Ya se me acabó el tiempo. Esa cosa… Algo está mal. Quizá soy yo).

31 Pero Uds. saben, la simiente de Abraham cree en Dios. Hay algo en ellos. Un hombre dice que él no cree en lo sobrenatural, él no cree en el Espíritu Santo, no cree en sanidad Divina, ¿cómo pudiese creer excepto hubiera algo allí dentro con lo cual creer? Cuando él nazca de nuevo, lo creerá, porque él es un hijo de Dios: el Creador Quien creó todas las cosas e hizo el mundo por Su propia Palabra. La misma tierra en la que Ud. está sentado en esta noche no viene siendo nada más en el mundo sino la Palabra manifestada de Dios.
Dios dijo: “Sea así”. Y fue así. Él creyó Su propia Palabra. Toda cosa material vino de lo sobrenatural. Dios habló el mundo a existencia. Si Él no lo hizo, ¿de dónde obtuvo el material para hacerlo? Él lo hizo, porque es Su Palabra. Él lo habló y dijo: “Sea así”. Y fue así. Y cuando Dios dice cualquier cosa, si Ud. lo acepta y se aferra a ella…
Los cronistas nos dicen que el mundo tiene millones de años. No hace ninguna diferencia qué tan viejo sea; Él lo pudo haber hablado en dos minutos o dos millones de años. Eso encaja en Su programa; pero Él lo hizo. ¡Oh, yo amo eso! A mí me gusta simplemente meterle eso a Satanás por la garganta para dejarle ver que es la Palabra de Dios. ¡Dios así lo dijo! ¡Eso lo concluye!

32 Abraham dijo… Dios dijo: “Sepárate tú mismo, Abraham”. Tal como dije, Dios llama a separadores; nosotros llamamos a mezcladores.
Una cierta iglesia en la que estuve no hace mucho, estaban levantando el voto para elegir su pastor. Y dijeron: “Ahora, no lo podemos elegir a él, porque él es un viejo loco. Queremos a alguien que vaya a nadar con nosotros, con las muchachas y los muchachos juntos, que pueda tomar un pequeño trago social, que nos deje tener bailes en el sótano”. ¡Huh! Uds. solo… No sé qué decirles. Uds. sí que están en una terrible condición.
Miren, algunas veces la elección de Uds. no es la elección de Dios. En una ocasión Dios iba a elegir un rey para que tomara el lugar de Saúl porque se había descarriado. Y así que Él le dijo al profeta: “Sube con los hijos de Isaí. Yo he elegido a uno”.
Así que Isaí dijo: “Oh, eso es maravilloso”. Él sale, trae a su hijo grande y alto, siete pies de alto (2.13 m.) un hombrecito parado allí con una tinaja de aceite en su mano. Él dijo: “Ahora, este hombre se verá hermoso con esa corona en su cabeza. Fíjense cómo esas túnicas largas se le mirarán. ¿Acaso no se ve de todas maneras como un rey cuando camina?”.
“Ese es él. Tráiganlo para acá”. Así que el profeta dijo: “Solo le vamos a vaciar el aceite a él”.
Pero al hacerlo, Dios dijo: “Yo lo he rechazado”.
Él trajo al siguiente, un tipo grande y fuerte. Dios dijo: “Yo lo he rechazado”.
“Bueno, esos son los muchachos más grandes que tengo. Bueno, son los únicos en los cuales se les miraría bien la corona en su cabeza. Son los únicos que se paran lo suficiente erguidos para caminar como un rey”.
Dios dijo: “Yo los he rechazado”.
Bueno, él trajo a seis de ellos. Pudo haber dicho: “¿No tienes algún otro?”.
“Oh, sí. Yo tengo un pequeñito travieso aquí atrás pastoreando unas ovejas, pero estoy seguro que él no se mirará bien como rey”.
Dijo: “Ve y tráelo aquí y déjame verlo”.
Y tan pronto como el pequeño David vestido con un pequeño saco de piel de oveja, una pequeña onda en su mano, entró, con esos pasitos, hombros encorvados, quizá un muchachito de apariencia flaca, el Espíritu Santo dijo: “¡Ese es Mi hombre!”. Él sabía lo que estaba en el interior de él. El hombre mira el exterior; Dios mira en el corazón.

33 Así que, no importa lo que diga el mundo exterior, Abraham llamó aquellas cosas que no eran como si fueran, porque Dios así lo dijo, y él mismo se separó. Él nunca fue bendecido. Dios no lo visitó hasta que él mismo se separó, aún de Lot. Lot vino, empezó a discutir, a quejarse del pasto de la tierra. Abraham dijo: “Mira al Este o al Oeste, al Norte o al Sur; elige un camino, y yo tomaré el otro”. (Ese es un espíritu Cristiano). “Yo tomaré el peor lugar si tiene que ser así. Adelante. Nosotros somos hermanos. No discutiremos. Tú quieres pertenecer a las Asambleas, yo perteneceré a la otra. Así que, simplemente lo dejaremos pasar. Seremos hermanos”. Yo simplemente me siento extremadamente bien esta noche, por alguna razón. Muy bien. ¡Observen!
Luego, Lot tomó el camino fácil y Abraham tomó el camino difícil. “Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor”. Eso es lo que dijo el poeta. Eso es lo que nosotros queremos decir.

34 Ahora, escuchen atentamente, por favor, solo por un momento. Noten, a medida que ellos salían, después que él se separó de Lot, Dios se le apareció a Abraham. Y si Ud. quiere que Él se le aparezca a usted, sepárese de sus compañeros incrédulos. Salga de esas fiestas de costura, donde dicen chistes sucios, y por el estilo. Aléjese de esa cosa. Asóciese con gente que cree igual a usted, que los aman a ustedes, que aman al Señor. Eso es correcto. Sepárese usted mismo.
Después cuando él mismo se separó, Dios dijo: “Abraham, mira al Este, al Oeste, al Norte, al Sur. Todo esto es tuyo. Yo te lo doy”. Dijo: “Camina por la tierra. Mira lo que te gusta de ella”.
Eso es bueno. Me gusta eso. Cuando yo me separé de toda clase de diferentes “ismos” y aquello otro: “Los días de los milagros ya pasaron”, el Espíritu Santo dijo: “¿Sabes algo? Cada promesa en el Libro es tuya. Solo escudríñala completamente y ve lo que tú tienes”. Amén.

35 Usted sabe, es como una gran galería comercial. Uds. saben, nosotros somos bautizados en esta gran galería comercial. Si todo me pertenece, yo pasaría por el lugar y jalaría este cajón y vería lo que tiene adentro. Me pertenece, es mío. Me iría a… Miro esto, miro este corredor, por este lado, probaría las cosas que están en esta banca. Me gusta mirar alrededor y ver lo que tengo. [Espacio en blanco en la cinta]… y de vez en cuando. Y si algo me parece que está un poco alto, yo simplemente tomaría una escalera y me subiría allá, revisaría la cosa, vería lo qué es, me asomaría por cada grieta y rincón; me pertenece.
Y de esa manera es Ud. cuando se convierte en Cristiano. ¡Cada promesa en el Libro es suya! ¡Revisen cada hoja; vean las cosas buenas que Dios tiene para ustedes! No se queden con la papa fría y esperando; tengan un completo jubileo gastronómico. Dios lo tiene aquí para usted. Amén. ¡Aférrese a ello! ¡Dios así lo dijo! ¡Eso lo concluye!

36 Abraham miró toda la tierra. Le pertenecía a él. Y luego llegó a ser de cien años. Vaya, parecía que toda esperanza se había ido, aunque, no para Abraham. Puedo escuchar a unos de ellos decir: “Uh-huh. Miren al anciano”. Abraham no escucharía eso. Él creyó a Dios de todas maneras.
Y Dios lo llamó, y Él dijo: “Abraham, Yo soy El Shaddai. Yo soy el Todopoderoso”. Ahora, la palabra El Shaddai viene de la palabra “con pecho”, significa como “la mujer, el pecho”. “Yo soy El Shaddai”, el Dios con pechos, Dios con dos pechos, como la mujer. ¿Qué hace la mujer con los pechos? El niño que está enfermo amamanta el pecho. Y cuando lo hace, el pequeñito pudiera estar débil; pudiera estar enfermo; pero él se apoya en el pecho de su madre y amamanta la vida de ella a través del pecho, él mismo se amamanta la vida y se fortalece a través del pecho de la madre.

37 Y noten, de esa manera fue Dios con Abraham, dijo: “Abraham, tú eres un hombre viejo. Tienes cien años de edad, pero Yo soy el que tiene pechos. Solo tómalo. Recuéstate allí. Quédate con eso. Yo soy tu Creador. Yo soy el Dios con pechos”. No pecho, pero con pechos: salvación y sanidad, ambos. Amén.
“Él herido fue por nuestras rebeliones. Por Sus llagas, nosotros fuimos curados”. Y Él todavía es El Shaddai, el Dios con pechos que perdona toda nuestra iniquidad, que sana todas nuestras dolencias. Y esos pechos son el Nuevo y el Antiguo Testamento. Tome uno de ellos. Aférrese a la promesa eterna de Dios y amamante de la Palabra de Dios para su salud física y espiritual.
El Dios con pechos… Y no solo eso, pero la palabra significa “El que satisface”. El bebito, mientras está amamantando, él no solo está recibiendo fuerza; pero está satisfecho cuando está amamantando. Deja de estar inquieto. Deja de enojarse, de quejarse. Él solo se apoya en el pecho de la madre, y solo cierra sus ojos, y dice: “Me estoy poniendo más grande y mejor todo el tiempo”. No más llanto…

38 Y de esa manera se pone usted una vez que se toma de la promesa de Dios. Ud. comienza a amamantar su fuerza de esa promesa. “Cada día, me estoy poniendo mejor y mejor. ¡Gloria a Dios!”. Pero Uds. que no son de la simiente de Abraham, pues, se van a fijar en sus síntomas. “Oh, mira esto, no he mejorado”.
Ustedes saben, un hombre que tuvo un buen caso de síntomas fue Jonás. Si alguna vez ha existido un hombre con el derecho de tener síntomas, ese fue Jonás. Uds. saben, él estaba descarriado, y tenía sus manos amarradas detrás de él, sus pies amarrados en un mar tormentoso, y lo arrojaron, y una ballena se lo tragó y se fue al fondo del mar. Ahora, cualquier pez que come va y descansa sus aletas en el fondo del océano… o, en… Alimenten sus peces dorados y obsérvenlos irse al fondo y descansar sus… [Palabras no claras].

39 Ahora, él se comió al predicador en un mar tormentoso, cuando el barco estaba por hundirse, y él se fue al fondo, este gran pez, y se acostó en el fondo del mar, a muchas brazas de profundidad, recostado allí descansando sus aletas. Y Jonás estaba descarriado, con las manos y los pies amarrados, y en el vientre de una ballena, cubierto de vomito, con algas marinas alrededor de su cuello en el fondo del océano. Hermano, no hay nadie aquí que esté en tan mala condición.
¿Pero qué fue lo que dijo Jonás? Por todas partes que él miraba, había síntomas. Él miraba para este lado, era el vientre de la ballena. Vientre de ballena por este lado. Vientre de ballena por aquel lado. Por todas partes que miraba era vientre de ballena. ¿Saben qué dijo él? “Todas son vanidades mentirosas. ¡Me rehúso a mirarlas! Él dijo: ”Una vez más miraré hacia Tu santo templo, Señor“.
Porque él sabía que cuando Salomón dedicó ese templo, él dijo: “Señor, si Tu pueblo estuviere en problemas en cualquier lugar, y oraré, y mirare hacia este templo, entonces oye desde el Cielo”. Y él creyó la oración de Salomón. Y si Jonás bajo esas condiciones, con esa clase de síntomas, podía mirar a un templo terrenal, donde un hombre terrenal que después se descarrió, y que podía creer y ser liberado de estar bajo esos síntomas y rehusó verlos, ¿cuánto más debiera de hacerlo usted, que está lleno con el Espíritu Santo? No miré hacia su templo terrenal, pero al cielo donde Jesús está sentado a la diestra de Dios con Su propia vestidura ensangrentada haciendo intercesión en base a la confesión suya. Y miles están siendo sanados por todas partes. Yo me rehúso a ver cualquier cosa contraria a la Palabra de Dios. “Dios así lo dijo; eso lo concluye. Yo soy simiente de Abraham y heredero de todas las cosas”. ¡Oh, vaya!
Bajen eso, no al intelecto, pero bájenlo a su corazón una vez y observen lo que el diablo hace. Uds. verán su luz roja atravesando la colina. Eso es correcto. Él no soporta eso.

40 Ahora, quiero que noten; Él dijo: “Yo soy El Shaddai”.
¡Qué hermoso!
Él dijo: “Señor, ¿cómo vas a hacer esto?”.
(No puedo llegar a mi texto, finalizarlo, porque la próxima vez que venga, voy a terminar esto. Es muy tarde).
Dijo: “Señor, dime cómo vas a hacer esto”.
Dijo: “Sal aquí, Abraham. Te voy a mostrar lo que voy a hacer. Te voy a mostrar justo aquí lo que Yo voy a hacer”. Él dijo: “Apártame una becerra de tres años, y una oveja de tres años, y así sucesivamente. Y tráelas aquí afuera y mátalas”. Y Abraham fue y tomó la becerra, y el carnero, y la becerra, y partiólas por la mitad. Y él tomo una tórtola y un palomino. Ojalá tuviéramos tiempo para entrar en eso. Cualquiera que lee la Biblia sabe que las tórtolas representaban la sanidad. Dios cortó en sus dispensaciones, las partió, pero no en sanidad, nunca.

41 Noten, Él siempre tuvo una manera para sanar. Aún cuando tenían a los jueces, y ellos tuvieron toda clase de dispensaciones, pero Dios continuamente sanaba. Pero él partió la bestia, las tres bestias, pero él no separó a la tórtola o el palomino. Y él los puso allí. Él les espantaba los pájaros. Ahora, observen cómo Dios le dijo lo que Él iba a hacer.
Ahora, a la caída del sol, Él dijo: “Ahora, Abraham…”. Un gran sueño sobrecogió a Abraham. Ahora, ¿Qué fue eso? “Abraham, tú no tienes nada que ver con esto. Esto lo estoy haciendo Yo. Yo voy a hacer esto, porque tú no lo vas a guardar. Así que Yo lo voy a hacer de todas maneras. Abraham, te voy a sacar del cuadro. Te vas a quedar dormido”.
Y Abraham se quedó dormido. Y luego la primera cosa que vio fue el pavor de la oscuridad. ¿Qué significa eso? Eso significa muerte. Le pertenece a cada pecador. Cada persona tiene que encarar la muerte. Una horrible oscuridad cayó sobre él. “Aunque ande en valle de sombras de muerte”. La siguiente cosa que vio fue un horno humeando. ¿Qué era eso? El infierno. Cada pecador se irá para allá, cada alma no arrepentida se irá para allá —el infierno. Y después una pequeña lucecita blanca. Y observen. Pasó por entre cada uno de esos pedazos, de un lado a otro. Dijo: “Abraham, eso es lo que Yo voy a hacer. De esa manera lo voy a hacer”. ¿Qué estaba haciendo Él? Él estaba haciendo Su pacto con Abraham.

42 Ahora, en América, cuando nosotros hacemos un pacto, ¿qué hacemos? Vamos, comemos un poquito en la mesa, y Ud. se levanta, y dice: ¿Lo vas a hacer, muchacho?“.
“Sí”.
“Salúdeme”. Allí lo tienen. Eso es un pacto. Se estrechan la mano al hacerlo. De esa manera nosotros los americanos hacemos pactos.
¿Qué hacen en Japón cuando ellos hacen un pacto? Ellos van y lo discuten juntos, después toman una pequeña tinaja con sal, y se echan una pizca de sal el uno al otro. Ese es un pacto en Japón. ¿Entonces cómo era un pacto en el Oriente en el tiempo de Abraham? Ellos iban y mataban una bestia, y tomaban esta bestia y la partían, y se ponían en medio de la bestia y escribían su pacto, lo que harían. Y luego tomaban este pedazo de papel y lo partían. Un hombre tomaba un pedazo y el otro tomaba el otro pedazo. Ellos levantaban sus manos al cielo y juraban que si rompían este pacto, entonces que sus cuerpos fueran como esta bestia muerta. Así es como Dios juró a Abraham que Él guardaría este pacto.

43 Ahora noten, cuando se juntaban, estos dos pedazos tenían que encajar perfectamente para que ese pacto quedara confirmado. Tenía que ser el mismo pedazo de papel. Tenía que ser… Lo que sea que era, con piel encima, se rompía y tenía que encajar exactamente igual.
Ahora, ¿De qué habló Dios allí? Oh, Uds. ya no seguirán dudando si ven esto. Quitará toda duda de Uds. Era Dios mostrando a través de la simiente de Abraham lo que Él le iba a hacer al mundo. Un poquito después, Él regresó a Abraham y a Sarai de vuelta a un hombre y a una mujer joven, mostró lo que Él va a hacer con todos nosotros.
Papá, Ud. pudiera estar anciano, y madre, Ud. pudiera estar anciana, pero yo les daré la promesa sacada de la Palabra de Dios, en la resurrección Uds. volverán a ser jóvenes. Y les daré la promesa de la Palabra de Dios, Uds. jamás serán un Ángel. Uds. van a ser humanos. Dios lo hizo a Ud. un humano, no para destruirlo, sino para levantarlo. El pecado hizo la destrucción, pero la vida los hace a Uds. eternos. Uds. jamás serán un Ángel. Si Dios hubiese querido que Ud. fuera un Ángel, lo hubiese hecho un Ángel. Él los quería como un hombre y una mujer, así que Él los hizo así.

44 ¿Se acuerdan cuándo caminaron con mamá hasta el altar y qué tan bonita ella se miraba, cómo se miraba papá con su cabello liso peinado hacia atrás? Una mañana Ud. despertó, y los ojos bonitos de mamá tenían una arruga debajo de ellos. Papá, a Ud. le empezaban a salir canas. ¿Qué es lo que pasa? Después de unos veinticinco años la muerte empezó a entrar, llevándoselo gradualmente. Eso es lo que ha hecho la muerte. Un día se lo va a llevar. Pero no puede retenerlo. Y en la resurrección todo lo que la muerte hizo será quitado, y Ud. saldrá como un hombre nuevo, joven, hermoso, y como una hermosa mujer joven. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”, sacado de la Palabra de Dios.
Esa es la simiente de Abraham que se va a reunir en la faz de la tierra; no Ángeles o espíritus volando por el aire, pero hombres y mujeres, comiendo, bebiendo así como lo hicieron aquí, sin pecado, sin muerte, sin vejez o cualquier cosa. Uds. no se dan cuenta qué hermosa promesa Dios ha hecho.

45 Así que Él tomó a Su hijo, lo hizo en forma de carne pecaminosa y lo llevó al Calvario. (Escuchen con atención ahora). Lo llevó a Él al Calvario y allí Dios escribió Su pacto con la raza humana. Oh, hermano, véalo. Él se llevó al Señor Jesús, el Emancipador de esta proclamación, y Él lo llevó al Calvario, y lo partió. Él se llevó el cuerpo al cielo, lo sentó en el trono y mandó para abajo la otra parte, la cual era el Espíritu Santo. Y ese mismo Espíritu Santo está aquí en la tierra, formando el cuerpo de Cristo. Y ese mismo Espíritu Santo está aquí en la tierra, formando el cuerpo de Cristo. Y en la resurrección, tendrá que ser el mismo genuino Espíritu Santo que cayó en el día de Pentecostés, que estaba en Cristo Jesús tendrá que estar en la iglesia para que entre en ese pacto, y luego Uds. son simiente de Abraham y ¡son herederos de todas las cosas! ¡Amén! Dios juró que Él lo haría. Él prometió que Él lo haría. Él dio el pacto que Él lo haría. Él resucitó a Cristo de los muertos para probar que Él lo haría. Él mandó el Espíritu Santo para continuar la misma obra que Jesús hizo cuando Él estuvo en la tierra para probarle a Uds. que nosotros no tenemos nada de que temer.
No interesa si algo es contrario a eso, es una mentira. La Palabra de Dios es una verdad eterna. Aférrese a Ella. Apóyese en Ella. Quédese con Ella. Es Vida. Créala con todo su corazón.

46 Escuche, amigo pecador, ¿alguna vez ha aceptado eso? Ojalá tuviera dos horas para quedarme en esto. Es demasiado corto. Pero mire, ¿alguna vez lo ha aceptado? Si no lo ha hecho, ahora es el tiempo para hacerlo. Si Ud. no puede, de ninguna manera podrá Ud. entrar en el Reino de Dios con una experiencia rasgada diferente, por unirse a alguna iglesia, alguna logia a la que pertenezca. Es bueno pertenecer a una logia, es bueno pertenecer a una iglesia. Yo no tengo nada en contra de eso. Tal vez por los meritos de su educación pudiera… Eso es bueno. Eso está bien. Tal vez por los meritos de su mamá. Eso está bien. Pero Ud. mismo tiene que tener este pacto con Dios para encajar perfectamente con esa misma experiencia. Ud. tiene que estar en el pacto de Dios.

47 Para terminar, hace un tiempo —hace cuarenta, cincuenta años— había un gran evangelista que cruzó la parte central por el Este del país, un hombre famoso. Su nombre era Daniel Curry. Quizás han leído de él. Una noche, él tuvo un sueño, y soñó que había muerto, y se había ido al cielo. Y cuando llegó a la entrada, el portero salió y dijo: “¿Quién se acerca a esta puerta?”.
Y él dijo: “Yo, Daniel Curry, se acerca a esta puerta. Soy un evangelista, y me estoy acercando a esta puerta. Yo he ganado muchas almas para el Señor Jesús, y me estoy acercando a esta puerta porque tengo mi recompensa eterna en el cielo”.
Y el portero dijo: “Solo un momento, Sr. Curry”. Él va y busca por todo el Libro. Él regresa; dice: “Sr. Curry, lamento informarle, pero su nombre no está aquí. No lo puedo dejar pasar”.
“Oh”, él dice: “Tiene que estar Ud. equivocado, señor. Mire de nuevo”.
Él lo hizo. Dijo: “Lo lamento, pero no puede entrar”, él dijo: “porque su nombre no está aquí”. Él dijo: “La única cosa que Ud. puede hacer ahora, si lo desea, Ud. puede apelar su caso, si lo desea hacer, al gran Juicio del Trono Blanco”.
“Oh”, él dijo: “Si mi nombre no está allí, no tengo alternativa. Debo apelar mi caso al Juicio del Trono Blanco”.

48 Así que dijo que él empezó a moverse por el espacio. Él continuó y continuó. Dijo que empezó a ponerse más iluminado, más iluminado y más iluminado. Después de un rato, se puso tan iluminado, al punto que no estaba iluminando desde un cierto lugar, pero simplemente una gran luz, millones de veces más brillante que el sol. Y dijo que él empezó a ir más y más lento. Después de un rato, se detuvo. Y él escuchó una gran Voz que resonó desde algún lugar de las eternidades, dijo: “Daniel Curry”, Él dijo: “¿Alguna vez mentiste cuando estuviste en la tierra?”.
Y él dijo: “Yo estaba a punto de decir: No, mi Señor, pero dijo que en Presencia de esa Luz, yo vi que había muchas cosas que yo mal representé”.
Dijo: “Daniel Curry, ¿Alguna robaste mientras estuviste en la tierra?”.
Él dijo: “Yo me estaba preparando para decir: No, Señor, yo he sido un hombre honesto, un evangelista, pero”, él dijo: “En Presencia de esa Luz yo pensé en muchos tratos dudosos que había llevado a cabo”.

49 Hermano, quizás Ud. no piense mucho ahora al respecto, pero en la Presencia de esa Luz… Vaya a ver… Un montón de cosas que… Ud. piensa: “Pero yo pertenezco a la iglesia, predicador. Eso es suficiente”. Pero en la Presencia de esa Luz, Ud. va a necesitar más que eso. Lo necesitará.
Él dijo: “Daniel Curry, ¿fuiste perfecto cuando estuviste en la tierra?”. Y dijo: “Yo dije: No, Señor. Yo no fui perfecto”. Y dijo: “Hubo un silencio. Y yo estaba preparándome para escuchar un gran estallido”. Él dijo: “Mis huesos se estaban descoyuntando, de esa manera. Ahora, yo voy a escuchar ese gran estallido: Apartaos de Mí Presencia, porque solo perfección puede entrar aquí. Apartaos al fuego eterno el cual ha sido preparado para el diablo y sus ángeles”. Dijo: “Mientras esperaba escuchar eso”, él dijo: “Escuché la Voz más dulce que alguna vez haya escuchado. Ninguna madre pudiera hablar como esa Voz”. Y dijo: “Yo me di la vuelta para ver”. Dijo: “Yo vi el rostro más dulce que cualquier rostro de madre, jamás había visto tal”, él dijo: “que se pudiera comparar con ese rostro. Y Él se acercó a mí, puso sus brazos alrededor de mí, y dijo: ”Padre, no, Daniel Curry no fue perfecto en la tierra, pero en la tierra, él se paró por Mí. Ahora en el cielo, Yo me pararé por él“.

50 Me pregunto quién se parará por usted. Oremos mientras pensamos en ello. Piénselo bien. ¿Quién se parará por usted? Padre Celestial, en este momento solemne, yo le concedo a esta pequeña audiencia que ha esperado y escuchado, y ha estado en la lluvia, habiendo permanecido sentados en sus sillas por largas horas, permite que cada uno en este momento piense en esto: “¿Quién se parará por mí? ¿Por quién me estoy parando yo?”. Y Padre, mientras este momento solemne recorre nuestros seres, sabiendo que todos tendremos que pararnos allá… “. Está determinado que el hombre muera una vez y después el juicio”. Oh, cómo deseo que Él se pare en mi lugar. Y tal vez yo tendré que pararme allí antes del amanecer, y no sabemos quiénes de los que están aquí tendrán que pararse antes del amanecer, pero hay una cosa que sabemos, todos nos pararemos dentro de muy poco tiempo. Y permite que este Espíritu del Espíritu Santo toque cada corazón en este momento de profunda sinceridad mientras nos inclinamos en Tu Presencia.
Y ahora con nuestros rostros inclinados y nuestros corazones inclinados en oración, no tenemos espacio alrededor de aquí para un llamamiento al altar, para traerlos, pero Uds. no necesariamente necesitan eso. La única cosa que Ud. tiene que reconocer, es que Ud. es un pecador y que necesita a Cristo. Y si Ud. reconoce eso en esta noche, amigo, y Ud. quiere que Él se pare por usted, ¿se pararán Uds. por Él en esta noche? Porque Él dijo en Su Palabra: “El que escucha Mi Palabra y cree en Él que Me envió, tiene Vida Eterna”.

51 Me pregunto mientras estamos orando, cada Cristiano, ¿pueden los pecadores que están aquí levantar su mano a Dios, no a mí…? Mientras cada ojo está cerrado, deje que el Espíritu Santo y yo mismo observemos esto. ¿Podrían levantar sus manos y decir: “Dios, al levantar mi mano, quiero decir que yo me pararé por Ti esta noche, estoy tomando mi postura en este mismo momento?”. ¿Cuántas manos veré levantadas en este momento? Dios les bendiga. Dios les bendiga.
Arriba en el balcón, alguien que esté allá arriba diciendo: “Hermano Branham, yo… yo no soy Cristiano. Yo voy a la iglesia, pero me doy cuenta que yo no soy un Cristiano. En verdad, cuando llega el momento para pararme por Cristo, yo no tengo esa gracia, esa audacia para hacerlo. Yo solo me doy la vuelta. Cuando ellos dicen chistes yo no trato de corregirlos, esas cosas vulgares que dicen en la oficina y que los vecinos dicen cuando están en sus pequeñas fiestas, y por el estilo. Yo…yo… yo no soy… yo no soy un Cristiano, Hermano Branham. Y Dios sabe eso, y yo voy a levantar mi mano en esta noche, y voy a decir: Dios, ten misericordia de mí. Yo seré un Cristiano. Y voy tomar mi postura esta noche, y yo quiero que Tú te pares por mí en la hora de mi muerte, cuando cruce el río”.

52 ¿Podría levantar su mano, alguien más? Solo levántela ahora. Dios le bendiga. ¿Alguien más? “Yo ahora acepto a Cristo, y yo sé que Él me aceptará a mí, si yo tan solo me paro valientemente en este momento, y con la gracia de Dios, yo le cumpliré mi promesa a Él”. ¿Alguien más? Mientras levanta su mano: “Ahora yo lo voy a hacer”….
Muy bien. Oremos ahora por aquellos que levantaron su mano. Padre Dios, te los encomiendo, y oro que Tú lo hagas, en esta hora… Yo sé que Tú lo has hecho. Tu Palabra no puede fallar. Tú dijiste: “Ninguno puede venir, excepto que Mi Padre los trajere, y todos los que vienen, Yo les daré Vida Eterna”. Tú prometiste que los resucitarías en el día postrero. Cuando este cuerpo se destruya y vuelva a los elementos de la tierra, Tú los juntarás un día en un hombre joven y una mujer joven. Y allí el Espíritu inmortal será soplado a sus narices, y ellos vivirán con mamá y papá, y con los santos en las alturas, y viviremos juntos para siempre. Concédelo, Señor. Oro en el Nombre de Jesús. Amén.
El Señor les bendiga a medida que toman su postura. Dios los vio. Él conoce el corazón suyo.

53 Solo un poquito tarde. Yo siempre ando un poquito retrasado. Pero ahora, me fui largo, aún con nervios, hablé y nunca llegué a mi texto. Yo simplemente tomo mucho tiempo, me supongo. Y me es muy difícil orar por los enfermos después de hacer eso, porque el predicar es con una unción, pero el ver visiones es otra unción. La predicación trae gozo. Las visiones sacan la fuerza. Eso solo son Uds. haciéndolo. Pero, ¿cuántos de los que están aquí nunca han estado antes en una de mis reuniones? Veamos su mano. Vaya, ¿pueden mirar eso?
Muy bien, ahora vamos a llamar la línea de oración juntos. Pero antes de eso, quiero solo un momento con la gente. Ahora, yo no reclamo ser un sanador. Yo no creo que haya alguien en el mundo que sea un sanador, ya sea un ministro, evangelista, o un doctor, o un quiropráctico, lo que pudiera ser; no es un sanador. Dios es el único sanador. La Clínica Hermanos Mayo dicen que ellos no son sanadores. Ellos asisten a la naturaleza, colocan un hueso, suturan heridas, quitan partes malas, pero Dios es el sanador. Dios es el único sanador.

54 Jesucristo nunca reclamó ser un sanador. Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras. Es Mi Padre que mora en Mí. Él hace las obras”.
¿Creen Uds. eso? Muy bien. Ahora, les quiero preguntar algo entonces. Ahora, ¿qué es sanidad? Sanidad (escuchen con atención) es la fe personal de Uds. en una obra terminada en el Calvario por el Señor Jesucristo; lo que Dios hizo por medio de Él en el Calvario compró la salvación y la sanidad de Uds. Los hombres y las mujeres que levantaron su mano hace unos minutos para ser salvos, ellos no fueron salvos en ese momento. Ellos fueron salvos hace mil novecientos años en el Calvario. Ellos solo lo aceptaron entonces como un regalo de Dios.

55 Yo solía ser un hombre ciego. No podía ver porque el astigmatismo golpeó mi cabeza. Yo caminaba con unos lentes grandes; tenían que conducirme. Pero ahora, puedo leer las letras del periódico a cinco pies (1.5 m.) de distancia. ¿Qué es? Solo la gracia de Dios. Yo acepté a Jesús como mi sanador. Fui rechazado por doctores porque me quedaban tres minutos de vida hace muchos años. Dijeron que moriría —le dijeron a mi padre— en tres minutos. El Señor Jesús se me apareció. Yo lo acepté a Él como mi sanador, siendo un muchacho pecador, sin saber; y hoy, después de muchos años, estoy perfectamente saludable hasta donde sé a mis cuarenta y siete años de edad. Ahora, es por causa de Su gracia. Él murió por eso y yo lo acepté. Es mi propiedad personal. Es la propiedad personal de ustedes.
Ahora, ¿Creen que la Biblia dice que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos? Hebreos 13:8. ¿Dice la Biblia que Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades? Si Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, yo les quiero preguntar algo. Y ayer, ¿acaso dijo que Él sanaba a las personas? No. Él dijo: “Yo solo hago como Mi Padre me lo muestra”. San Juan 5:19. Esto es para los nuevos. “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo”.

56 Cuando Él pasó a través de miles de lisiados, cojos, ciegos, secos que estaban en el estanque de Betesda, había multitudes. Y se me enseña de acuerdo al diccionario griego de que se necesita por los menos a dos mil para hacer una multitud. Así que había multitudes allí de lisiados, cojos, ciegos, y paralíticos esperando el mover del agua… Jesús al pasar por entre todas esas personas, nunca tocó a ninguno, y se fue hacia un hombre que estaba sobre un pequeño lecho, que tal vez tenía, oh, un problema de próstata o estaba tuberculoso (lo tenía retardado) y dijo: “¿Quieres ser sano?”. Dejó al resto de ellos, sanó solamente a uno y se fue.
Cuando ellos lo cuestionaron a Él, dijo: “Yo no hago nada de Mí Mismo”. ¿Cuántos saben que la Biblia dice eso? Él dijo: “Lo que veo hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente”. ¿Dijo Él eso?

57 Felipe vino a Él en una ocasión y fue salvo, y fue y encontró a Natanael debajo de un árbol. Llevo dos noches citando esto. Yo no sé porque regresé a eso. Podríamos seguir escudriñando las Escrituras, hay tantos lugares. Uds. lectores de la Biblia saben eso. Pero cuando llegó a la presencia de Jesús… Aquí parece haber una nota clave. Cuando él llegó a la presencia de Jesús, Jesús dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol”. Eso queda a treinta millas (48 Km.) de distancia rodeando la montaña. ¿Cómo pudo Él verlo a treinta millas por el otro lado de la montaña?
¿Qué fue lo que dijo este hombre? “Tú eres el Hijo de Dios”. Esa fue una actitud judía. Me refiero al verdadero judío. “Tú eres el Rey de Israel”.
Él dijo: “Porque te dije esto, ¿crees?”. Dijo: “Cosas mayores que estas veréis”.

58 Muchas veces Él le dijo a las personas quiénes eran cuando vinieron a Él. Él sabía en dónde estaba un pez, que tenía una moneda en su boca. Él sabía en dónde estaban dos mulas atadas, donde se juntaban dos caminos. Muchas cosas a medida que el Padre se las mostraba… Una mujer tocó Su vestidura, y fue y se sentó, o se quedó parada, o como sea que ella estaba. Jesús dijo: “¿Quién Me tocó?”.
Pedro dijo: “Todos ellos te están tocando”.
Él dijo: “Pero Yo sentí que Mi fuerza salió de Mí —virtud”. Y Él miró alrededor, y encontró a la mujer, y le dijo sobre su flujo de sangre. Y Él dijo: “Tú fe te ha salvado. Yo no lo hice. No vi visión. Pero tu fe te ha salvado”. ¿Es eso correcto? “¡Tu fe!”. Y ella cayó postrada a Sus pies y lo confesó todo.

59 Ahora, ella lo tocó a Él. ¿Creen Uds. que podrían tocarlo a Él en esta noche? Si Jesús es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, Él tiene que tener una manera para que puedan tocarlo. Y la Biblia dice que Él es un Sumo Sacerdote —Hebreos. Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Él puede ser tocado por nuestras enfermedades, no que “Él lo fue”; “¡Él es!”.Uds. pueden tocarlo de la misma manera.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, Él es el mismo en principio, el mismo en poder, el mismo en actitud; Él es el mismo Jesús o esta Biblia está equivocada, y yo soy un falso testigo, y estos ministros son falsos testigos, y el testimonio suyo es falso.

60 Hay cientos de religiones. Y el Hermano Cook que está sentado aquí… Gracias por su libro, Hermano Cook. Lo estaba viendo hace un rato. Me lo enviaron a mi habitación. Treinta Y Siete Años En La India. Él les puede contar sobre cientos de religiones falsas que hay, que niegan a Cristo. Pero solamente hay una de ellas y esa es la religión de Jesucristo que puede probar que Él está vivo, no por psicología, no por emoción. Nosotros aplaudimos y gritamos, y también los mahometanos lo hacen, de la misma forma lo hacen los budistas.
Los mahometanos mismos se manejan de manera tan frenética, al punto que pueden tomar astillas y encajárselas entre sus dedos, y ni siquiera lo sienten. Toman una lanza en la fiesta de los profetas, la pasan por su nariz, y a través de sus cabezas de esta manera, y la vuelven a sacar… Toman una lanza…
Estando parado allá en Lausanne, Suiza, y tomó una lanza… o, una espada y se la atravesó de esta manera, y tenían a un doctor allí para examinarlo, y le vació agua en esta punta y pasó hasta la otra punta y la jaló de nuevo a través de su corazón sin sangrar una gota; frenético, todo trabajado. Es cierto. Pero no pueden sanar. No pueden quitar el pecado. No pueden probar la resurrección. Pueden probar la psicología, pero no la resurrección.

61 Así que hay toda clase de ismos. Pero hay una sola genuina religión Cristiana, y Jesucristo es el Autor de esa fe, y Él murió, y resucitó, y Él dijo: “Las cosas, las obras que Yo hago vosotros también las haréis; más que estas haréis (Yo sé que la versión King James dice: mayores, pero fíjense y vean si acaso no es ”más“) —más que esto (porque Él estaría en la iglesia por todo lugar)… Más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más. Empero vosotros Me veréis. Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo. Id a todo el mundo y demostrad el poder del Espíritu Santo a toda criatura. Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Qué tan lejos? A todo el mundo. ¿A cuántos? A cada criatura. Dos tercios del mundo ni siquiera conocen el Nombre de Jesús esta noche. El Evangelio todavía está vigente, y lo estará hasta que Cristo venga. Luego el Espíritu, el contrato, será levantado junto con el cuerpo, y los redimidos por la Sangre se unirán en esposo y esposa, como Rey y reina, se sentará en el trono de David y gobernará la tierra.

62 Ahora, si eso es correcto, y si Jesús viene a esta plataforma y en esta gente, y produce la misma clase de vida y hace las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, ¿lo aceptará Ud. para sus necesidades? ¿Levantarían sus manos a Él? Diga: “Yo lo aceptaré para mi necesidad”. Muy bien. El Señor les bendiga.
Ahora: “Hermano Branham, ¿tiene miedo de hacer esa clase de declaración?”. No, señor. Él lo prometió, y es Su promesa. No importa lo que sea contrario a ello, yo digo que es una mentira. Dios así lo dijo. Eso lo concluye. Es un regalo. Y Él, al rendirse Ud. mismo al Espíritu de Dios…
Dios es el mismo. Jesús es el mismo. Él obra igual. Él vive igual. Él actúa igual. Él actúa en Ud. tal como lo haría si Él estuviera aquí en la tierra. ¿Y qué fue lo que Él dijo? “Vosotros sois la vid”. ¿Es eso correcto? Solo quería ver si yo los podía atrapar en eso. ¿Vosotros sois qué? Los pámpanos. “Yo soy la Vid”.

63 Ahora, la vid no es la que produce los frutos, ¿verdad? ¿A quién le estaba Él hablando? A la iglesia. “Yo soy la Vid. Vosotros sois los pámpanos”. El pámpano es energizado por la vida de la vid; por lo tanto Jesús no tiene más labios en la tierra en esta noche sino los de Uds. y los míos. Él no tiene más ojos sino los de Uds. y los míos. Él no tiene más manos sino las de Uds. y las mías. Él nos energiza, y nosotros producimos Su Vida, y Él la trae a través de nosotros. Ya sea predicando el Evangelio por labios, ya sea viendo una visión con los ojos, lo que pudiera ser, imponiendo las manos sobre los enfermos, lo que sea, es Cristo obrando a través de los pámpanos en Su iglesia, cada oficio literalmente es electrificado por Su Presencia.
¿No es eso maravilloso? Aquí estamos. Ahora, ya sea que les he dicho una verdad o mentira. Si yo dije una mentira… Dios no tendrá nada que ver con una mentira. Uds. saben eso. Si yo he dicho la verdad, entonces Dios está obligado a vindicar que es la verdad.

64 Oremos. Ahora, Padre celestial, oro que Tú me ayudes y ayudes a esta audiencia. No importa qué tanto pueda yo creer; ellos tienen que creer también, porque es su fe la que hace operar Tu presencia, y obtienen de Ti todo lo que ellos desean. Tú fuiste a Tu propio país, en plenitud, sin medida, la plenitud de la Deidad corporalmente, y los hombres y las mujeres no te creyeron. Ellos dijeron: “Pues, Él no tiene educación. ¿De dónde obtuvo Él su escolaridad? ¿De dónde salió? Pues, ¿de dónde obtuvo su sabiduría? ¿Acaso no está su papá con nosotros, el carpintero, y su madre, y sus hermanos, y sus hermanas? ¿Acaso no están todos ellos aquí?”. Y la Biblia dice: “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos”. Y Tú eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Dios quítanos todo incredulidad de nosotros, y permítenos someternos al Espíritu Santo, y que tengamos un gran clímax en esta reunión, que cada persona enferma y afligida pueda ser sanada. Dios, concédelo en el Nombre de Cristo. Amén.

65 Ahora, llamaremos la línea de oración, Dios mediante. Tendremos que apurarnos. Pero no se pongan nerviosos, porque es solo molesta a todos. Estén quietos. ¿A partir de dónde estaremos llamando en la línea de oración? Uds. tienen las tarjetas. Muy bien. ¿Qué es? Muy bien. Bueno, vamos a empezar de todas maneras. Empezaremos con el número 1. ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? Vamos a formarnos rápidamente. Digamos, ¿repartieron la número 1? Muy bien. Muy bien, queremos las ´E´. Muy bien. ¿La E? ¿Cuál fue?
¿Es su tarjeta la E, hermana, E-1? F-1. Muy bien. F-2, levanten su mano rápidamente, rápidamente. F-2, ¿podría usted… 2? ¿3? ¿4? [Espacio en blanco en la cinta].

66 Uno de ellos es fundamental y el otro es un Pentecostal. Los que están fundamentalmente posicionados saben lo que son en Cristo, pero ellos no tienen fe. Los Pentecostales recibieron el Espíritu Santo y tienen bastante fe, pero no saben quiénes son. Si pudiera en algún momento juntarlos… Es como un hombre que tiene dinero en el banco, pero él no sabe cómo firmar un cheque. El otro puede firmar un cheque pero no tiene dinero en el banco. Por lo tanto, si alguna vez uno puede juntarlos, la fe fundamental y la gente Pentecostal, o la fe Pentecostal con la gente fundamental, el milenio se establecería. La iglesia se pondría de pie. Dios obtendría gloria, ¿ven?
Ahora, el don de profecía tiene que ser juzgado por jueces antes de que pueda ser anunciado en la iglesia. Pudiera estar en éste esta noche, en aquel mañana en la noche, en aquel la siguiente noche, en aquel… Es un don en la iglesia. Pero un profeta nace desde el vientre de su madre como profeta. La Biblia dice que Juan el Bautista, siendo un profeta, setecientos doce años antes de que naciera Isaías lo vio y dijo: “Él es la voz de uno que clama en el desierto”. ¿Es eso correcto? Moisés nació profeta, él no tuvo alternativa.

67 Yo creo que fue Zacarías, la Biblia dice que Dios le dijo: “Antes de que te formaras en el vientre de tu madre, te conocí y te santifiqué, y te ordené como profeta a las naciones”. ¿Ven? “Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por Su Hijo, Jesucristo”. Entonces, es un don que viene a la iglesia, nosotros profetizamos, el hablar en lenguas, interpretación de lenguas, la imposición de manos sobre los enfermos.
Desearía tener el tiempo para contarles los milagros que he visto que se han llevado a cabo: Gente, pequeños miembros laicos van e imponen las manos sobre los enfermos, y ellos son sanados, donde el Espíritu los golpea y les advierte para que vayan a hacer algo. Ellos obedecen.

68 Ahora, seamos muy reverentes. Hijito, por favor, ¿puedes tocar: “Solo Creed”, solo un momento? Hay algo con respecto a ese canto. Yo lo he escuchado cantar prácticamente en cada idioma que hay bajo el cielo, donde miles de paganos que tenían guerras unos con otros se juntaron y cantaron: “Solo Creed”. “Solo Creed”, fue escrito por mi amigo, Paul Rader, quién se ha ido al cielo. En su muerte tan gallarda en California, cuando el pequeño Instituto Bíblico Moody mandó un cuarteto al lugar para que cantara, y cuando ellos cantaban: “Más Cerca Mi Dios De Ti”. ¿Cuántos conocieron alguna vez a Paul Rader, que hayan escuchado de él? Seguro. Él tenía sentido del humor.
A propósito, su amigo también, F. F. Bosworth pudiera continuar en esta reunión o Tommy Osborn. Si acaso ellos llegan, recíbanlos en Cristo. Son unos verdaderos, verdaderos hermanos. El pastor ha estado diciendo, ha estado preguntando si quizás él pudiera contactarlos para que puedan venir y continuar aquí.

69 Ahora escuchen. Cuando Pablo se estaba muriendo, él dijo: “¿Quién se está muriendo? ¿Ustedes o yo? Levanten esas persianas y canten algunos de esos cantos enérgicos del Evangelio”. Así que cuando empezaron a cantar, Pablo dijo: “¿En dónde está Lucas?”. Lucas y Pablo se quedaron juntos así como Billy Paul, mi muchacho, y yo. Ellos andaban juntos. Eran hermanos. Llamaron a Lucas. Lucas estaba en el cuarto de enseguida. Él no quería ver morir a su hermano. Así que dijo: “¿En dónde estás, Lucas?”. Lucas vino, y tomó la mano de Pablo. Pablo dijo: “Lucas, hemos recorrido un largo camino juntos, hermano. Pero piénsalo: En cinco minutos a partir de ahora yo estaré parado en la Presencia de Jesucristo, vestido en Su justicia”, y apretó la mano de Lucas y fue a encontrarse con Dios.
Permítanme irme de esa manera. Eso es correcto. Permítanme irme de esa manera cuando mis días penosos se terminen.
Pablo escribió el canto cuando yo estaba llevando a cabo una gran reunión en Ft. Wayne, donde él escribió el canto en ese cuarto. Yo no podía dejar de llorar cuando lo vi entrar. Me parece que estoy viendo a Pablo. Un día yo lo volveré a ver.

70 Muy bien. Solo Creed, todas las cosas son posibles. Veamos ahora descendiendo del cielo; a través de los corredores que viene el Señor Jesús. Yo he hablado por Él. Yo he cerrado el Libro. Ahora es el momento para que Él hable. Si Él vindica que lo que yo he dicho es la verdad, y Ud. lo descree, entonces Ud. es un pecador. Recuerde. “Ve y”, ¿Ya no qué? ¿Qué es pecado? Incredulidad. Ve y no descreas más o una cosa peor vendrá sobre ti. Así que no descrean. Solo creed.
Por causa del tiempo, vamos a apurarnos y que la gente empiece a venir. La dama parada aquí es una desconocida para mí hasta donde yo sé. Somos desconocidos el uno al otro. Yo no la conozco, pero estoy contento que el primero sea una mujer en esta noche. Me gustaría dar un pequeño cuadro Bíblico. ¿Cuántos… [Espacio en blanco en la cinta]… institución esta noche. No estamos jugando a la iglesia, amigos. Es la iglesia. Dios tenga misericordia. Estamos al final del camino. Estas son las señales del tiempo del fin. Ahora, que el Dios del cielo nos ayude esta noche para que Ud. pueda quedar sin excusa en el día del Juicio. Y Dios sabe que esto solamente se hace, si acaso Él lo hace. Yo no tengo forma de decir que Él lo hará, pero si Él reacciona Su Vida de nuevo esta noche aquí mismo, para que Uds. estén sin excusa, y Uds. que lo aman a Él se regocijarán y estarán felices porque la religión de Uds. esta correcta y el Cristo de Uds. ha resucitado de los muertos. El Señor bendiga.

71 Ahora, dama, yo… Quien sea que esté en el micrófono, si probablemente puede subirlo, el ingeniero, solo un poquito, porque si la unción que me está golpeando en este momento, si acaso… Yo no sé qué tan alto hablo, porque es en otro mundo. Ahora, si yo digo: “Mujer, Ud. está enferma”. Eso pudiera ser correcto. Eso sería adivinando. “Y Ud. va a ser sanada”. Ud. solo tendrá que adivinar eso. Eso es algo que yo le digo que acontecerá, Ud. no tiene manera de saber. ¿Pero qué si yo le digo algo que ya pasó? Entonces Ud. sabrá si es verdad o no.
Ahora, cuando el Señor Jesús vino a una persona… ¿Cree Ud., dama, que Él ha resucitado de los muertos? ¿Y cree Ud. que Él es el mismo en cada actitud y en todo lo que Él siempre ha sido? Y si Él esta noche… Ud. está parada allí con algo por lo que ha venido. Y Ud. sabe, yo no sé. Pero si Él me revela aquello por lo que está Ud. aquí, igual como Él le dijo a la mujer cuál era su problema. Si Él me dice en dónde está su problema, Ud. sabrá si es la verdad o no. Y si Él hace eso, ¿lo aceptará y creerá entonces, sabiendo que su hermano no tiene manera de saber esas cosas? Ud. tendrá que saber si es sobrenatural. Así que será la actitud de usted, cómo lo juzgue usted.

72 Usted se da cuenta de que algo está sucediendo, porque entre la dama y yo está una Luz moviéndose de un lado a otro. Es porque yo sigo hablando, la razón por la que no se asienta sobre ella. Pero yo nunca he visto a la mujer. Yo no la conozco.
Algo sucedió. Yo simplemente no sé lo que fue. Yo no creo que haya sido el Ángel, porque fue una luz. Pero si alguien disparó una cámara, no lo haga. ¿Ven? Este Ángel es una Luz. Estoy tratando de observarla. Y me sacó bruscamente de la visión entonces, ¿ven? No hagan eso. Yo sé que no fue su intención, pero (¿ven?) pueden tomar fotos antes de esto, pero no ahora, ¿ven? Se ha ido de la mujer, ¿ven? Yo estaba hablando con ella y… Ella se estaba apartando de mí, y luego una luz alumbró, y yo pensé que el Ángel se había ido a la audiencia. Y luego volví a mirar, y era un bulbo. Así que, por favor ahora. Sean muy reverentes.

73 Hablemos otra vez. ¿Qué estoy haciendo? Estoy tratando de hacer la misma cosa que Jesús hizo cuando Él habló con la mujer. Él dijo: “Mujer, dame de beber”. ¿Me pregunto por qué dijo Él eso? ¿Por qué despachó a Sus discípulos? El Padre lo había mandado para allá. Y Él despachó a sus discípulos. ¿Por qué contactó Él el espíritu de la mujer? Él dijo: “Mujer, dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que Uds. judíos le pidan a los samaritanos tal cosa. No tenemos trato”. Había segregación, igual como los de color y los blancos de hoy en día.
¿Pero qué fue lo que Él dijo? “Si tú supieras con quien estás hablando, tú Me pedirías a Mí de beber”.
“Pues”, ella dijo: “El pozo es profundo, y Tú no tienes nada con qué sacarla. Y nuestro padre Jacob lo cavó y bebió de él y Uds. dicen que en esta montaña en Jerusalén…”. La conversación siguió. ¿Qué estaba haciendo Él?
Había un hombre lleno con el Espíritu de Dios. Había una mujer con necesidad de Dios. Él estaba contactando su espíritu para conocer su necesidad, y eso es exactamente lo que estoy haciendo ahora.

74 Ahora, si Ud. va a creer, hará… Uds., Ud. mismo es quien lo controla, yo no. Yo solo estoy tratando de que Ud. centre su pensamiento en Cristo. Y si Dios hace esto, ¿todos Uds. creerán, lo harán con todo el corazón? Que Él lo conceda.
Veo que la mujer está llegando de otra parte. Ella no es de esta ciudad. Ella es de fuera de la ciudad. Y ella está hablando sobre algo. Y eso es sobre su… Es un crecimiento, y ese crecimiento está en el seno. Eso es verdad. Y Ud. tiene miedo que sea cáncer. Ud. oró para que Dios le permitiera entrar hoy en esta línea. Y a propósito, su esposo tiene algo que ver… Él es un predicador. Eso es correcto. Y el nombre de Ud. es como B-r-e-n-n-e-n, Brennen o algo como eso. Eso es correcto. Ahora, ¿cree Ud.? ¿Lo acepta a Él con todo su corazón? Ahora, venga para acá.
Nuestro Padre celestial, en el Nombre de Tu Hijo el Señor Jesús, sabiendo que esta mujer tiene una sombra de muerte, yo oro que Tú concederás esta noche que esta vieja cosa diabólica que la está molestando… Oh, tú, diablo, estás derrotado. Tú estás expuesto. Sal de la mujer. Te lo ordeno, por el Dios viviente que te apartes de ella. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya, y no dude. Es libre de usted, ahora. No dude.

75 ¿Cómo está usted? Bueno, usted y yo somos desconocidos también, me supongo, uno del otro. Yo no lo conozco. Pero Alguien aquí lo conoce a Ud., y Él es el Señor Jesús. Yo soy Su siervo. Yo percibo que Ud. es un Cristiano. Ud. es un Cristiano, porque su espíritu resulta tan… El Espíritu Santo aquí parece estar dando la bienvenida como mi hermano. Ud. es un Cristiano. Y Ud. viene a mí por algo, por ayuda. Y si yo pudiera hacerlo, lo haría. Pero yo solo soy su hermano, un don de Dios para Uds., y yo solo me rindo, y el Espíritu Santo pudiera ayudarle, si Ud. me cree.
Yo veo que Ud. es extremadamente nervioso. Ud. está preocupado de algo. Déjeme decirle; es por una condición espiritual. Ud. quiere que Dios lo levante. Eso es correcto, hermano. Y hay otra cosa, para que lo sepa. Ud. tiene problemas con sus pies, y es pie de atleta. Eso es correcto. Y Ud. es predicador. Eso es correcto. Eso es “ASI DICE EL SEÑOR”. Ahora, ¿cree usted? Venga para acá.
Querido Dios y Padre, bendigo a este hombre en el Nombre del Señor Jesucristo, y pido que Tú lo sanes. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.

76 Damita, sentada allí con su mano levantada de esta manera en la segunda hilera, justo allá atrás, Ud. está orando por un levantamiento espiritual también. ¿Es eso correcto? Es una condición espiritual. Ud. se da cuenta de que algo está sucediendo allá, ¿no es así? Pareciera, audiencia, que Uds. pudieran ver eso. ¿Qué no pueden ver esa Luz que vino, un color verde esmeralda suspendida justo allí sobre la dama? Allí está. Ella esta orándole a Dios para que le ayude y le dé ayuda espiritual, porque ella está buscando tal de Dios. Eso es verdad. Solo crea. Levante su mano, dama, a Dios, muy arriba. ¿Pudiera tomar esa misma mano e imponerla sobre la dama que está a su lado quien tiene artritis y quiere ser sanada?
Todo ha terminado, hermana. Para que pueda saber, la dama sentada al lado de ella, ¿cree Ud. dama? Ud. está orando por ese niñito. Sí. Levántese solo un minuto. Hay un muchacho sentado aquí mirando para acá que también está orando, y su espíritu está entrando. La dama con el sombrero blanco, sí. Quiero verla. Póngase de pie. Mire hacia acá por solo un momento. ¿Me cree que soy Su profeta? Si Dios me revela qué esta Ud. orando, ¿lo aceptará? Bueno, su problema estomacal terminará entonces. ¿Cree Ud. con todo su corazón que Jesús la sanará y que hará las cosas que Ud. ha pedido? Si lo cree con todo su corazón, levante su mano. Con todo su corazón, Ud. lo cree. Ahora, inclinen sus rostros.
Nuestro Padre Celestial, oro que en el Nombre de Cristo, Tú le des a ella el deseo más profundo de su corazón mientras condenamos al diablo en el Nombre de Jesucristo. Amén. El Señor les bendiga. Ahora, tengan fe.

77 Usted, dama, ¿cree Ud. con todo su corazón? Yo soy un desconocido para usted. Simplemente viene de todas partes. Ahora, sean muy reverentes y estén todos orando solo un momento. Todos Uds. son humanos. Todos Uds. tienen espíritus, y todos están presionando ahora, ¿ven? Y las visiones ahora están viniendo de todos lados. Es difícil agarrarlas.
Quiero hablar con Ud., dama, solo un momento. Míreme. Fíjese en mí. Me refiero igual como en la Escritura. Pedro y Juan pasaron por la puerta llamada Hermosa, dijeron: “Míranos”. Eso no significaba que los mirara para… solo para llamar la atención… Ud. tiene problemas en sus piernas. Eso es correcto. Ahora, siendo que he tomado su espíritu bajo el control del Espíritu Santo, hay algo más en su corazón. Eso no la dejó satisfecha. Veo una especie de, como un… es agua, grandes olas moviéndose. Es un… es el océano. Ud. está interesada en algo… Es alguien que está en ultramar, y es un hijo. Y ese hijo está en Italia, y ese hijo tiene un problema estomacal y está supuesto a someterse a una operación inmediatamente, y el muchacho es un pecador, y Ud. quiere oración para su alma: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Cree usted?
Querido Padre celestial, en el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús, yo impongo manos sobre la mujer y pido que ella reciba lo que ha pedido, en el Nombre de Cristo. Amén. Vaya, no le dude a Él, dama. Hay una Luz alrededor de Ud. ahora donde había oscuridad. Puede recibir lo que ha pedido. ¿Creen Uds.? Tengan fe en Dios. No duden. Amén.

78 Él dijo: “Si puedes creer”. Muy bien, jovencito. ¿Cree Ud. en Dios? ¿Cree Ud. que Jesucristo el Hijo de Dios, que Él ha resucitado de los muertos? ¿Cree que la obra que ahora Ud. está viendo acontecer, cree Ud. que viene de Dios? ¿Me cree que soy Su siervo? ¿Cree que la Palabra que yo prediqué es la verdad? Entonces yo puedo ayudarle, si Ud. cree eso. Porque Él lo prometió.
Usted está sufriendo de una condición nerviosa. Ud. lo ha tenido desde que era un niño, desde que era un niñito en la escuela. Usted se asustó bastante en una ocasión cuando venía de… Fue un perro o algo que se le atravesó por el camino. De eso hace muchos años. Eso es correcto. Al leer sus libros en la escuela, Ud. se los acercaba mucho porque tiene miopía. Ud. lee muy de cerca. Ud. debería empujarlos hacia atrás. Su maestro se los ha empujado para atrás. Eso sucedió hace muchos años. También, Ud. tiene a alguien aquí en el edificio en quien está interesado. Es su mamá. ¿Cree Ud. que Dios me dirá lo que está mal con ella? ¿Lo aceptará? Ella tiene un problema de asma. Correcto. ¿Me cree que soy Su profeta, ahora? Ud. está orando por su esposa también, ¿no es así, hijo? ¿Cree que Dios me dirá cuál es el problema de ella? Ella tiene algo mal en sus dedos. Se tornan amarillos e hinchados en las puntas, y las uñas se le caen. Eso es correcto, ¿no es así? Ahora, ¿cree Ud.? Entonces vaya y reciba conforme lo ha creído; de la misma manera en el Nombre de Cristo.

79 ¿Cómo está usted? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Yo no la conozco dama. Ud. se da cuenta de eso, pero Dios la conoce. Él conoce todo sobre usted. Ud. está parada por alguien más. Es su hija. Ella tiene un horrible problema femenino. La veo yendo al hospital y saliendo, pero escucho al doctor decir que la tienen que operar de nuevo. Eso es correcto. No crea Ud. eso. ¿Acepta en este momento a Cristo como el sanador? Venga, mientras usted se para en lugar de ella.
Oh, Cristo de Dios, yo condeno al diablo y pido que esta mujer reciba su bendición que ha pedido en el Nombre de Cristo. Amén.
Tenga fe en Dios.

80 ¿Cómo le va, señor? Yo no lo conozco, pero hay Alguien que sí lo conoce. Ese es Dios.
Arriba en el balcón en la hilera del centro, sentado allá atrás, señor, con el problema del estómago, ¿cree que Dios lo sanará, y se pondrá bien? El hombre con la camisa blanca, con una corbata que se ve azul, de cabeza canosa, sentado allá con un problema estomacal, orando, tiene acidez en el estómago, con úlcera, levante su mano, señor. Allí lo tiene. Ud. está sanado. Jesucristo lo sana. Amén.
¿Creen Uds.? Tengan fe en Dios.
Ha estado trabajando duro, ¿no es así? Se intoxicó con eso, intoxicación por cemento, Sr. G. H. Whitner. Regrese a casa; eso lo va a dejar, señor. Su fe lo ha sanado. Amén. Dios le bendiga, hermano.
Dama, ¿cree usted? Ud. lo tocó a él, la damita con el vestido rojo. Ud. Estaba orando, ¿no es así, hermana? Sí. Ahora, allí está Él. Él está parado a su lado. Ud. está sufriendo con un problema de damas, un problema femenino. Eso es correcto. Por cierto, Ud. es un ministro, una mujer predicadora. Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de Alabama. Por cierto, Ud. tiene una hermana por la que está orando. Ella no está aquí, pero ella está allá, y tiene epilepsia. La veo que cae con el espíritu. Eso es verdad. Tenga fe, dama, y crea en Dios, y puede recibir lo que ha pedido. Amén.

81 ¿Creen ustedes? Si puedes creer, todas las cosas son posibles.
Usted también es de fuera de la ciudad, ¿pero cree usted? Ud. está asustada, ¿no es así? Usted está por convertirse en mamá, y la razón por la que está asustada, usted tiene una ruptura; y tiene miedo de que el bebé pueda estar bien o no. Me pregunto si no dudará, Sra. Hoffman —Huffler, entonces puede ser sanada. ¿Lo cree Ud.? ¿Cómo sabe Él su nombre y quién es usted? ¿Lo cree con todo su corazón? Muy bien, Sra. Huffler, puede irse a casa y dar a luz al bebé en paz.
Dios Todopoderoso, yo bendigo a la mujer en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Cree que Dios sanará esa condición de sangre, que le quitará esa diabetes y podrá ser sanada? ¿Lo cree con todo su corazón? Entonces siga su camino, crea con todo su corazón, y sea sanada.

82 Usted es joven para tener artritis y cosas, pero Dios puede sanarla. ¿Lo cree con todo su corazón? Entonces, vaya y crea con todo su corazón, sea sanada. Venga para acá; quiero imponer mis manos sobre usted a medida que pasa.
Jesús de Nazaret, sana a la mujer, lo ruego. Amén. Tenga fe en Dios.
La enfermedad de Ud. mata a muchos cientos, pero Dios puede sanarle el problema cardíaco y restablecerle. ¿Lo cree Ud.? Hay muchos allá afuera sufriendo con la misma cosa.
Allí en la hilera de enfrente… No, no es para usted; usted está parado por un amigo. Ellos viven en Georgia. Tiene problema cardíaco. Si lo puede creer con todo el corazón, Ud. puede ser sanado también.
El hombre con la camisa roja mirándome, usted está orando, ¿no es así, señor? Ud. quiere ser sanado, ¿no es así? Ud. es un predicador del Evangelio, y está sufriendo con un problema nervioso; y Ud. solo le estaba orando a Dios: “Dios, permite que él me hable”. Si eso es cierto, levante su mano, reverendo. Ud. ha recibido su sanidad; vaya en paz.
De la misma manera Ud., hermana, no dude nada, pero crea con todo su corazón.
Ud. necesita sangre. Ud. está anémica; su sangre, está pasando delante de mí, es delgada. Pero, ¿cree Ud. que Ud. y yo podemos ir al Calvario y obtener una transfusión de sangre por medio del Señor Jesús?
Padre Celestial, yo oro, a Ti, que Tú sanes a la mujer…


Mensaje extraido de Messagehub