OBRAS DEL MENSAJE


Dios Cumple Su Palabra
Sturgis, Michigan, E.U.A.
57-0115
1 Tomen asiento. Estoy contento de estar aquí esta noche en el servicio del Rey. Hace años solíamos cantar un canto antiguo: “Estoy Contento En El Servicio del Rey”. ¿Recuerdan ese canto? ¿No era eso maravilloso? Contentos en el servicio del Rey. Cualquiera que está al servicio de este Rey del cual estamos hablando tiene que estar contento, ¿no es así?
Ahora, es un placer estar esta noche aquí en el pequeño tabernáculo. El Tabernáculo De La Gente: me gusta ese nombre, ese título. Es para la gente, toda la gente. Todos están bienvenidos. Me gustan esos título como “El Tabernáculo De La Gente, La Iglesia De La Puerta Abierta, Casa De Oración”, me gusta eso, hay algo al respecto, en lugar de decir que es la presbiteriana, o la bautista, o la católica, o alguna iglesia así.
Ahora bien, no quiero decir que esas iglesias no están bien, entiendan. Esos títulos están bien pero yo sólo estoy hablando acerca de mi propio sentir. Yo pienso que es un tabernáculo de la gente; “La Iglesia De La Puerta Abierta”, o “La Casa De Oración”. La Biblia dice: “Escrito está, la casa de Mi Padre será llamada casa de oración”. Y así que, ellos toman eso… Desde luego eso no la hace nada mejor o peor. Son simplemente nombres que ellos le ponen.
2 Alguien me estaba diciendo, dijo: “¿Qué piensa Ud. acerca de las diferentes denominaciones, y qué piensa que tienen estas personas, y qué tiene esta gente, y lo demás?” Déjenme decirles: era un decano del colegio luterano. Él me había escrito una carta; y Uds. hablan acerca de darme una buena enjabonada, él me dio una. Yo estaba en Minneapolis, y él dijo: “Yo conduje 15 millas anoche a través de una tormenta de nieve cegadora, pensando que iba a oír a un siervo del Señor, y lo que me encontré fue a un adivino pulido”. Y él dijo: “Y su teología es, oh, vaya…” Una carta de 22 páginas, y él realmente me dio una buena reprendida.
Y dijo: “La ocurrencia de un hombre que se para delante de la gente como Ud. lo hace y luego haciendo declaraciones como las que Ud. hizo anoche”.
Yo seguí leyendo, pensé: “Me pregunto qué fue lo que dije”. Pensé que iba a tener que llamar a algunos de ellos, para buscar la cinta y examinarla. Entonces él dijo… Esta es la razón por la que él me estaba reprendiendo. Él decía que yo dije que el diablo no podía sanar. Y él dijo: “Yo quiero que tú entiendas que con toda tu jactancia de veinticinco años de ministerio”, él dijo, “hijo, yo estaba predicando el Evangelio antes que tú nacieras”.
Ahora, bien, yo pensé: “Pues, eso está muy bien. Está bien”.
3 Y él dijo: “Y déjame decirte por qué sé yo que el diablo sí puede sanar”. Él dijo: “Yo vivo en una ciudad donde hay una mujer que es espiritista”. Uds. saben, ese es uno de los espíritus del diablo. Y dijo: “Gente viene a ella por sanidad”. Y lo que ella hace es que les arranca un poco de pelo de la cabeza, pincha un poco… (No, ella se arranca pelo de su cabeza, creo.) Y se pincha las venas y pone la sangre sobre el pelo, del brazo, va al río detrás de su casa y lo lanza por encima de su hombro. Y ella se regresa, y si ella es constreñida a tal grado que tiene que voltearse y mirar aquello, entonces la enfermedad permanece sobre la persona y regresa. Si ella no es constreñida, entonces ella le dice a la gente que ellos van a sanar.
Y dijo: “Nosotros hemos llevado la cuenta de eso”, y dijo: “Como un veinte por ciento de esos son sanidades”. Él dijo: “Y luego tú me quieres decir que tú te pararías allí y tienes la audacia de decir que el diablo no puede sanar”.
Bueno, yo pensé: “Ahora bien, eso está muy bien. ¿Ven? Todo el mundo tiene derecho a tener su propia opinión”. Y dije: “Yo tengo que contestar esta carta, una pequeña”. Me conseguí… La que yo estaba contestando iba a ser la pequeña. Yo no podía recordar todo aquello.
4 Así que me senté y le escribí, después de que me dijo que él pensaba que yo era un diablo (¿ven?), un adivino, lo cual sería un diablo, por supuesto. Entonces dije: “Apreciado hermano, fue un agrado recibir su carta. Siempre me agradan las críticas amistosas. Eso me ayuda”. Lo ayuda a uno si uno lo toma de esa manera. Sí, señor. Permita que alguien lo critique, pudiera haber cosas que corregir.
Yo dije: “Estoy muy contento en recibir su carta. Y Ud. sebe apreciarme o no me habría escrito”. Dije: “Y luego, otra cosa por la que yo lo admiro a Ud. es por sus cincuenta años de servicio por mi Señor”. Y dije: “Ciertamente yo respeto eso con sumo respeto”. Dije: “Y otra cosa”, dije, “Ud. ciertamente lo debe amar a Él, al comentar sobre las multitudes que llegan y escuchan mi teología. Ud. debe haber pensado algo del Señor y amarlo, porque Ud. no hubiera tratado de corregirme a mí (¿ven?), porque Ud. lo ama a Él; Ud. no quiere que Su obra se desvíe”. Entonces dije: “Ud. ciertamente debe amarme”.
5 Y dije: “Ahora, la primera cosa que voy a decirle a Ud.: yo lo perdono a Ud. por llamarme adivino”, dije, “porque… y un diablo. Porque recuerde, Jesús, cuando Él estaba haciendo esa mismísima cosa, dijo: Yo no puedo hacer nada excepto hacer lo que el Padre me dice, y al ver las visiones y diciéndole a la gente quiénes eran, y lo que sucedió, y demás; los fariseos dijeron que esas eran las obras del diablo. Que era un adivino, un beelzebub.
“Y ¿Ud. sabe qué les dijo Jesús? Él dijo: Uds. dicen eso de Mí, el Hijo del Hombre, y Yo los perdonaré: pero cuando el Espíritu Santo haya venido, y Uds. hablen en contra de Él, jamás les será perdonado entonces”. Yo dije: “¿Qué tal si yo estaba correcto? Sólo digamos qué si yo estuviera (¿ven?), entonces qué ha hecho Ud., ¿ve? Nunca sería perdonado en este mundo, ni en el mundo venidero, de acuerdo con las Escrituras las cuales no pueden mentir, ¿ve?” Ahora bien, esa es la blasfemia al Espíritu Santo. Es llamar las obras de Dios, un inmundo… por un espíritu inmundo. ¿Ven? Y así que…
6 Ahora, yo dije: “Sólo para corregirlo a Ud., hermano”, dije: “Yo quisiera preguntarle algo: Me sorprende que un decano luterano base su teología sobre alguna clase de experiencia”. Pues, dije: “En la iglesia bautista en el primer año de escuela nosotros aprendimos a basar todo en la Biblia”. Yo dije: “Toda nuestra teología debe provenir de la Biblia, y acá Ud. está procurando basar su teología sobre una experiencia”. Ahora bien, dije: “Para concluir el caso, Jesús dijo que satanás no puede echar fuera a satanás. Eso entonces lo concluye. Si Jesús dijo que satanás no puede sanar, entonces a mí no me importa lo que diría alguien más; eso lo concluye. Él no puede sanar; eso es todo”.
Y si Uds. se fijan en ello, él no puede, porque la única cosa que puede sanar es cuando está siendo hecho… cuando células nuevas se desarrollan y vuelven. Igual que si Ud. se corta la mano, el doctor no la puede sanar. Ciertamente que no. La medicina no la puede sanar. Se requiere a Dios para sanarla. Si Ud. se quiebra el brazo, el doctor no lo puede sanar. Él simplemente lo compone, y Dios lo sana. ¿Ven? Porque hay un solo Creador. Y si Ud. dice que satanás puede crear, oh, vaya, ¿adónde ha llegado Ud. entonces? Ud. lo tiene a él igual que Dios. ¿Ve? Y él es un dios entonces. Si él puede crear, él puede hacerse a sí mismo. ¿Ve? Pero él no puede. Él puede crearse a sí mismo si él pudiera. Pero él no puede crear; él sólo puede pervertir lo que Dios ha creado. Así que entonces él no puede sanar.
7 Y yo dije: “Pero mire, para contestar su… para darle a Ud. mi opinión de su… la respuesta a su pregunta por lo cual Ud. me estaba condenando”, yo dije: “Eso me hace recordar mucho las cosas que están sucediendo en el mundo hoy: fanáticos pentecostales”. Yo dije: “Ciertamente, yo creo que gente fue sanada. Yo creo que todo el que venga con esa actitud será sanado”. Y dije: “Pero no la bruja que está obrando la sanidad, así como no son estos individuos que dicen: Yo tengo sanidad en mis manos. Siéntela, siéntela. No, así no es. Ud. pudiera tocar la mano de ellos, pero Ud. no siente ninguna sanidad. Es una obra consumada. Ya está hecha. ¿Ve? Y todas estas otras cosas que ellos hacen…”
Yo dije: “Yo no creo que esos individuos alguna vez sanaron a nadie. Y no creo que la bruja alguna vez sanó a nadie. Pero lo que produce la sanidad es la fe del individuo, pensando que ellos se están acercando a Dios a través de la bruja. Y Dios tiene que honrar la fe, no importa donde esté. ¿Ve? Así que es la fe de ellos, pensando que se están acercando…”
8 Yo he visto paganos arrodillarse ante ídolos y obtener sanidad (¿ven?), seguro, sanidad divina de Dios a través del ídolo. Pero es la fe de ellos. Ellos creen que Dios está en el ídolo, y ellos tienen fe, y lo creen, y Dios tiene que reconocer esa fe, porque esas cosas están basadas sobre fe.
La sanidad no está basada sobre sus obras, o sus buenas acciones, o sobre su experiencia de cristianismo, y sobre la salvación de su alma; la sanidad… Yo he visto gente pasar por la línea que eran santos de renombre. Y bajar de la plataforma enfermos aún. He visto gente de mala fama pasar y ser sanada con ojos ciegos y todo. ¿Ven? Está basada sobre la fe suya, no sobre su religión, no sobre su experiencia. Es sobre fe.
9 Así que la última vez allá… Él me escribió una carta contestándome y dijo: “Sr. Branham, supe que Ud. va a volver a la convención internacional de los Hombres cristianos de Negocio, para hablar”. Dijo: “¿Pudiera tener unas pocas palabras con Ud.?” Yo lo referí con el director, y el director le dijo: “Está bien”. Así que cuando él llegó allí esa mañana, ahí estaba él. Así que fuimos al colegio, un lugar muy hermoso allí. Y cuando entramos, él tenía comida preparada para nosotros, o Uds. le dicen almuerzo aquí. Allá en el sur, si yo lo llamo almuerzo, me pierdo una comida. Y es desayuno, comida, y cena para mí. Yo sólo…
Así que esto fue hora de comida para nosotros. Y fuimos allá, y ellos tenían un gran, oh, un lugar muy hermoso, cientos de acres donde los estudiantes podían trabajar y lo demás, para pagar sus clases. Y él tenía setenta y tantos estudiantes sentados allí.
10 Y después que disfrutamos de nuestro almuerzo, él dijo: “Quiero hacerle una pregunta, Sr. Branham”.
Yo dije: “Sí, señor”. Y pensé: “Oh, vaya, aquí viene, un decano luterano”.
Él dijo: “Yo he estado donde los pentecostales, y los he visto patear los muebles y todo de esa manera. Pero yo quiero preguntarle a Ud.: ¿Hay algo en ello?”
Yo dije: “Sí, señor, así es”. Dije: “Es como un niñito, cuando él recibe un juguete, él simplemente se cae”. Y dije: “Como dijo Ezequiel, que había un valle lleno de huesos secos. Él dijo: ¿Vivirán éstos? Él respondió: Tú lo sabes. Entonces Él dijo: ”Profetízale a los huesos secos. Y cuando los huesos se unieron, hubo un traqueteo y una sacudida, mucho ruido. Pero luego cuando apareció la piel, o cuando la carne vino a ellos, no hubo mucho ruido. Él dijo: Ahora profetiza al Espíritu. ¿Ve? Yo pienso que eso es lo que está aconteciendo. ¿Ve?“ Así que dije: ”Yo los he visto hacer mucho ruido“. Dije: ”Yo pienso que los huesos se están uniendo“.
11 Y entonces él dijo: “Nosotros estamos hambrientos y sedientos por Dios”.
Yo dije: “Eso está bien”.
Dijo: “Y nosotros queremos que nos diga cómo recibir el bautismo del Espíritu Santo”. Dijo: “Mire”, dijo, “nosotros creemos que recibimos el Espíritu Santo cuando creemos”.
Y yo dije: “¿Alguna vez leyeron Hechos 19?”
Y él dijo: “Sí”.
Yo dije: “Bueno, habían unos bautistas muy finos allá que tenían un buen pastor, un buen predicador; su nombre era Apolos; él era un abogado convertido. Él estaba probando a Jesús el Cristo de la Biblia”. Yo dije: “Pablo pasó por allá en las regiones superiores de Éfeso, y encontró a ciertos discípulos, y les preguntó: ¿Han recibido Uds. el Espíritu Santo desde que creísteis? Ellos dijeron: Nosotros no sabemos si hay algún Espíritu Santo. ¿Ven? Entonces después que aquello fue hecho, y ellos fueron bautizados en el Nombre del Señor Jesús, Pablo puso sus manos sobre ellos, y entonces recibieron el Espíritu Santo”.
12 Él dijo: “Pero Abraham le creyó a Dios, hermano Branham, y le fue contado por justicia, por haber creído. ¿Qué más puede hacer un hombre sino creer?”
Yo dije: “Es todo lo que un hombre puede hacer”. Dije: “Ud. cree y acepta a Cristo como Salvador personal; esa es su fe. Pero recuerde, Dios le dio a Abraham el sello de la circuncisión como una confirmación de su fe”. Eso es correcto. Y dije: “Y eso fue el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento, cuando nosotros decimos que creemos, Dios nos da el bautismo del Espíritu Santo, el cual es un sello de confirmación. ¿Ve? Efesios 4:30 dice: No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de vuestra redención. ¿Ve? Es un sello de que Dios ha reconocido su fe. Pero si Él aún no le ha dado a Ud. el Espíritu Santo, Él nunca ha reconocido su fe. ¿Ve?”
13 Entonces él dijo: “Nosotros queremos el Espíritu Santo”.
Yo pensé: “¿Ud. es de un colegio luterano?” Dije: “¿Qué va a decir el pueblo luterano?”
Dijo: “A nosotros no nos importa lo que el pueblo luterano diga; nosotros queremos a Dios”.
Bueno, yo dije: “Maravilloso”. Dije: “¿Cuándo quieren Uds….?
Él dijo: “Ahora mismo”.
Yo dije: “Bueno, retiren sus platos y yo oraré”. Y les pedí a todos que se pusieran alrededor junto a la pared así, puse manos sobre ellos, y setenta y dos estudiantes luteranos recibieron el bautismo del Espíritu Santo. Ellos tienen señales y maravillas y sanidades aconteciendo en el colegio luterano allá en Minneapolis, Minnesota.
14 Oh, Él es maravilloso. No es sólo para Uds. gente pentecostal. Es para los luteranos, los bautistas, los presbiterianos. Todo aquel que quiera, es para todos. La única cosa que nosotros… El problema es que, yo pienso que nosotros necesitamos es controlarnos nosotros mismos, y dejar de esparcir y saltar, y respetar los dones de Dios y demás, y ponerlos en su lugar así, y permitir que el Espíritu Santo dirija la iglesia, y entonces esas otras personas empezarán a tener hambre y sed de ello. Pero entretanto que Uds. permitan que marche de manera suelta, y esté por acá, y aquél por allá, y sin ningún control, ellos piensan que es farfullar. Ellos enseñaron mejor que eso en la Biblia. No es estar en contra de los dones, es la manera tan suelta como Uds. los usan. Contra eso es que estamos.
Jesús dijo: “Uds. son la sal de la tierra”. Pero la sal solamente puede sazonar cuando hace contacto. Así que Uds. tienen que hacer un contacto. Y la vida suya es la mejor cosa para hacer contacto con alguien. Yo prefiero que Uds. me vivan un sermón a que me prediquen uno en cualquier momento. Y el resto del mundo igual.
15 Ahora bien, sólo por unos minutos… Mi esposa está en el edificio, y ella se quedó mirándome, y ella sabe que yo predico demasiado largo y causo que la gente se ponga de pie. Y yo de algún modo u otro no sé, hermano Jackson, yo sencillamente no sé cuando parar. Soy un glotón en el Espíritu, me supongo.
A mí nunca me gustó tratar de ir a trabajar por la mañana cuando trabajo duro y alguien me servía un platito de hojuelas de maíz, como así. Yo no puedo. Simplemente no podría prosperar. Yo trabajaba duro. Y tengo que comer algo: unos biscochos, y un poco de melaza de sorgo, y un trozo de carne de jamón, y yo simplemente me deleito un rato. Así es como me gusta comer, si voy a trabajar.
Y si yo voy a vivir para Dios, me gusta disfrutar de una buena comida de cuatro horas de vez en cuando (Uds. saben lo que quiero decir), simplemente salir directamente, y tomar la Biblia, y quedarme fijo con Ella. Nosotros los sureños allá estamos acostumbrados a eso, pero sabemos que Uds. los yanquis aquí en el norte son gente más culta. Y sabemos que…
16 Pero déjenme decirles, a mí ciertamente me gustaría vivir aquí en el norte. Eso es correcto. Yo verdaderamente amo esta región, es hermosa, y la nieve es bastante seca, uno la puede oír crujiendo debajo de las llantas cuando su carro va andando. Recuerdo que cuando yo era un muchachito nosotros solíamos tener nieve así allá en el sur de Indiana. Pero seguramente que el mundo debe estar un poquito fuera de su órbita ahora en alguna parte; no está funcionando exactamente bien. Y yo creo que está tan cerca a la venida del Señor Jesús que todo está al revés. La única cosa que debería estar recta y marchando rectamente es la iglesia del Dios viviente. Eso es correcto.
Inclinemos ahora nuestros rostros por un momento antes de que abordemos la Palabra ahora, mientras ponemos a un lado cada cosita, la pequeña reunión, y el pequeño (por decirlo así) un apretón de manos o algo. Ahora, vamos a acercarnos a Dios ahora.
17 Nuestro Padre Celestial, en el Nombre de Tu amado Hijo, venimos pidiendo esta petición, a quien dijo cuando Él estuvo aquí en la tierra: “Si algo pidiereis al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”. Ahora, estamos tan contentos por eso. Y Él dijo: “Cuando orares, creed que recibiréis lo que pides, y lo recibirás”. Y te doy gracias por esto, pues es una promesa de Dios. Y cada promesa en el Libro le pertenece a todo creyente. Así que te doy gracias por ello.
Y yo ruego esta noche, mientras he abierto las de este Libro sagrado llamado la Biblia… Solamente soy capaz físicamente de abrirlo, pero únicamente el Espíritu Santo puede interpretarlo a nosotros. Así que rogamos que Él venga en esta noche e interprete la Palabra y los significados que crearían fe primeramente para la salvación de almas, y luego para la sanidad de los cuerpos, y para traer gozo a los santos y establecerlos para que ellos puedan seguir adelante. Concede estas bendiciones, Padre, y el perdón de nuestros pecados, mientras lo pedimos, en el Nombre de Jesús. Amén.
18 La Palabra es una cosa tan maravillosa. Yo la amo. Y ahora, para anunciar lo que llamaríamos como texto, sólo por un ratito. Y luego leeremos un poco de la Escritura aquí para sacar un contexto. Voy a… Mi texto en esta noche es “Dios guarda Su Palabra”. Y deseo leer de San Juan el capítulo 12 y comenzando con el versículo 35.
Me gusta oírlos a todos volteando esas páginas y demás. Me gusta ver a un pueblo traer sus Biblias a la iglesia. Y quiero decir que… sólo… si yo leo Su Palabra… Ahora, mi palabra fallará porque yo soy un hombre. Pero si yo no obtuviera más nada del servicio en esta noche sino solamente leer esta Palabra juntos, seremos bendecidos; por cuanto nos alimentaremos tanto así de la Palabra de Dios. Sus Palabras nunca fallarán. Ellas no pueden fallar. Son Dios mismo. En el versículo 35:
Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.
Entretanto que tenéis la luz, creed en la luz; [Déjenme detenerme aquí sólo un momento, y citar eso otra vez]. Entretanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.
Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él.
Ahora, a medida que entro en el contexto de esto en unos momentos, Jesús había hecho muchos milagros tal como Él había visto al Padre mostrarle qué hacer. Vimos eso anoche, ¿verdad? Sólo lo que el Padre le decía a Él que hiciera. Ahora, el versículo 38.
Para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?
Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: [¿Se fijaron en eso? Ellos no podían creer, porque Isaías dijo, aproximadamente ochocientos años antes de esto]:
Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, y se conviertan, y yo los sane.
19 Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a esta Palabra. ¿Se fijaron aquí cuán extraño dice eso? Que estas personas no podían creer, porque Isaías el profeta así lo había dicho. ¿Lo captaron? Ahora, ¿saben Uds. que la Palabra de Dios una vez hablada, no puede ser retractada jamás? Y la Palabra de Dios es tan perfecta, que aquí Juan estaba tratando de explicarle al pueblo que Isaías había profetizado diciendo: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quien se ha revelado el brazo del Señor?” Isaías el capítulo 40.
Y él dijo: “Otra vez Isaías dice (¿ven?), ¿quién ha creído a nuestro anuncio?” ¿Quién lo creyó, acerca del Señor Jesús? ¿Quién lo aceptó?—el anuncio de que Él era el Mesías. Y luego él dijo otra vez por acá, Isaías dijo, que: “Él ha endurecido el corazón de ellos (¿ven?), cegó sus ojos, y endureció su corazón, para que no vieran con sus ojos, y entendieran con su corazón, y se convirtieren”. Ahora, porque Isaías dijo eso, había hablado eso como ochocientos años de antemano, eso tenía que cumplirse. ¿Ven cuán perfecta es la Palabra de Dios? No importaba cuánto ellos querían creer, no podían creer, porque Isaías dijo que ellos no podían. ¿Ven?
20 Ahora, ¿Uds. piensan que Isaías maldijo al pueblo de esa manera? No. Pero al ver una visión lo cual Dios ya sabía antes de la fundación del mundo por previo conocimiento, e Isaías miró y vio lo que venía, e Isaías reportó lo que Dios había dicho antes de la fundación del mundo. Porque esta Palabra aquí en esta noche es solamente lo que Dios dijo antes que el mundo fuera creado.
Y un profeta… y es un don de conocimiento. Muchas veces a un profeta se le refiere en la Biblia como un águila. Un águila puede subir más alto en el aire que cualquier otra ave, porque él está diseñado, él es un ave celestial. Él se remonta muy arriba. Él lo tiene todo para sí mismo. No hay otros pájaros alrededor de él. Y él sube muy alto. Y estando allá arriba, él puede ver a lo lejos. Y sus ojos de águila, inigualados por cualquier otro pájaro, nunca puede igualar su ojo. El halcón no tiene ni la más remota posibilidad, (¿ven?), con el águila, porque el águila puede ver muy lejos. Ahora bien, cuando Ud. está allá arriba y puede ver lejos, luego cuando Ud. baja otra vez, Ud. puede decir lo que hay delante de nosotros si estamos viajando en esa dirección.
21 Y Dios toma Sus águilas del Antiguo Testamento allí, y Él los levanta, y les permite ver de lejos, cosas que van a suceder. Luego cuando ellos bajan, pueden predecir lo que vieron. ¿Entienden ahora? Ellos son águilas. Y me supongo que muchos, algunos de Uds. eruditos aquí han leído las “Edades Tempranas” de Pemberman, y muchos de esos, y “El Predicador y la Oración”.
Una vez yo me preguntaba cuando estuve en el zoológico Cincinnati en Cincinnati, Ohio. Yo vi una escena que me impresionó. Siendo que yo soy amante de la naturaleza, amo los animales. Yo fui guarda de caza por años. Y amo la naturaleza, y me gusta estudiar las costumbres de los animales y todo, porque yo los amo. Ellos son la creación de Dios. Y nos los ha dado a nosotros.
22 Así que observando eso, y yo estaba estudiando al águila. Y vi una escena una vez que rompió mi corazón. Y era un águila que había sido enjaulada. Había sido capturada en alguna parte con una trampa. Y había sido metida en la jaula, pero no entendía por qué debía estar enjaulada. Y esa águila regresaba, y extendía esas grandes alas, y golpeaba contra esa jaula. Y las plumas volaban cuando ella batía esas grandes alas contra la jaula, a tal grado que caía hacia atrás. Y ella se levantaba, y sacudía su cabeza, y volaba otra vez. Caía de espaldas, y miraba hacia arriba, y sus ojos miraban alrededor. Allí estaba; ella estaba en una jaula. El hombre la había enjaulado. Una súper raza para ella, la había enjaulado. Y ella era un ave celestial. Y ella miraba a través de esas rejas y anhelaba remontarse con sus grandes y poderosas alas. ¿Ya que podía hacer con ellas? Ella miraba hacia los cielos. Era una escena triste ver a esa águila.
Pero he visto una escena más triste que esa cuando veo a los hijos de Dios enjaulados en denominaciones, y bajo barreras, e ismos, al punto que ellos saben que hay algo dentro de ellos que quisiera saltar. Ellos fueron hechos para ser hijos de Dios. Pero una súper persona, el diablo, los ha atado en semejantes lugares, que ellos simplemente mueven la cabeza y se preguntan: “Hay una fuente en alguna parte; oh, si yo pudiera llegar hasta ella”. Esa es la escena más triste que he visto alguna vez: hombres que fueron hechos para ser hijos de Dios, y sin embargo dejan que el diablo los aprisione por debajo de sus privilegios dados por Dios.
23 Satanás los ha atrapado y los puso en un lugar, y dijo: “Los días de los milagros pasaron. No existe tal cosa como sanidad Divina. Oh, esas cosas han pasado hace muchos años”. Esa es una escena triste, ver a un hombre en esa condición, cuando Dios lo hizo a Su propia imagen para que fuera tan libre como un hijo del Dios viviente remontándose al cielo, extendiendo sus alas y regocijándose y aleteando en las brisas.
Yo las he visto cuando ellas fijaban sus grandes alas así—no aletear alrededor—sólo fijar sus alas y navegar la corriente a medida ésta viene. El viento entraba, y ellas sabían cómo fijar sus alas y subir con él. Y ellas subían tan alto que… eran como un puntito negro allá en el cielo. ¿Ven? Ella no se forzaba. No estudiaba. Ella no iba de seminario en seminario, de iglesia en iglesia, o de misión a misión. Ella simplemente fijó sus alas y se movió con la corriente. A medida que ésta subía, ella subía con ella y siguió hasta salir.
24 Cómo los hombres en esta noche podrían simplemente tomar la Palabra de Dios, y no tratar de añadirle algo a Ella ni quitarle nada, sino sencillamente fijar su fe en las alas de Dios, en Su Palabra, simplemente navegar a medida que el Espíritu Santo lo eleva a Ud. por encima de todo este viejo “Chachara—chachara, de que los días de los milagros ya pasaron, y que no hay tal cosa como la sanidad Divina; que no hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo. Y que si Ud. se pone a estudiar eso se volverá loco”. Simplemente miren directo a la Palabra de Dios y váyanse volando en las alas de la fe. Uds. son las águilas de este día.
Dios guardando Su Palabra, y Jesús dijo que “Los cielos y la tierra pasarán, más Mi Palabra nunca fallará”. Ahora, eso lo concluye. Y ahora, al decir esto, yo sólo estoy trayendo esto a esta iglesita. Como hace unos momentos antes de que ellos vinieran a recogerme, yo le dije a mi esposa: “Yo creo que daría un testimonio de alguna experiencia”. Y pensé en eso. Y entonces el Espíritu Santo parecía decirme: “Dale a la iglesia esta pequeña advertencia. Pon esto de esta manera”. Así que quiero ser obediente.
25 Ahora, yo no tengo nada en contra de la creencia de nadie. ¿Ven? Nada en contra de ninguna iglesia denominacional ni nada, pero hay muchas cosas ocurriendo en la televisión y en la radio hoy, que no debería de ser. Y es este Obispo Sheen y aquellos en esos programas. Ahora, nada en contra de la católica. Si él desea ser un católico, eso es asunto de él. ¿Ven? Eso depende de él.
Pero cuando un hombre se para en el lugar sagrado de Dios y dice: “Intentar vivir conforme a la Biblia es como caminar a través de aguas lodosas, y si el… ¿Quién escribió la Biblia? Supongo que Dios quiso darles a Uds. una Biblia, y entonces Él escribió en papel, y se la entregó a unos ángeles, y ellos bajaron de los corredores del cielo y se la dieron a Uds.” Y dice que Ella no es más que un montón de epístolas que fueron escritas cuatrocientos años después de la muerte de los apóstoles, y que ellas no son auténticas y cosas así.
Uds. conocen la iglesia católica. Yo vengo de una familia católica. La iglesia católica no… Ellos aceptan la Biblia, cierto. Pero aquí está lo que ellos dicen: “Que Dios está en Su iglesia”. Independientemente de si la iglesia dice algo que es contrario a la Biblia, toman la palabra de la iglesia.
26 Ahora, yo tuve una discusión con un sacerdote en mi estudio recientemente. Y él dijo… Yo estaba hablando acerca de bautizar a una muchacha. Él me preguntó cómo la bauticé; “por inmersión en el Nombre del Señor Jesucristo”.
Él dijo: “La iglesia católica solía hacer eso”.
Yo dije: “¿Cuándo?”
Él dijo: “En los días primitivos”.
Yo dije: “¿Cuáles días primitivos?”
Él dijo: “Los días primitivos de la iglesia católica”.
Yo dije: “¿Qué tan primitiva era la iglesia católica?” Lo cual, yo tenía todas las historias sagradas allí, “El Libro De Los Mártires” de Foxe. Yo tenía “Las Edades Tempranas” de Pemberman. Yo tenía todos los escritos de Josefo y todos los otros historiadores allí mismo.
Y dije: “Yo quisiera preguntarle a Ud.: ¿Cuándo?”
Él dijo: “Bueno, el primer apóstol”.
Y yo dije: “¿Y Ud. dice que ellos eran católicos?”
Él dijo: “Ellos lo eran”.
Yo dije: “¿Es la iglesia católica una iglesia universal?”
Él dijo: “Sí”.
Yo dije: “La mismísima palabra católica significa universal, ¿no es así?”
Él dijo: “Así es”.
Bueno, dije yo: “¿Por qué es entonces que la enseñanza de la iglesia católica hoy en día es tan contraria a la Biblia?”
Él dijo: “Bueno, Ud. le cree a la Biblia. Nosotros le creemos a la iglesia”.
Bueno yo dije: “No hay manera en lo absoluto en que nosotros…”
Él dijo: “Bueno, Dios está en Su iglesia”.
Yo dije: “La Biblia dice que Dios está en Su Palabra”. Eso es correcto. Y también la Biblia dice al final del Libro: “Al que quitare algo de aquí o le añadiere algo, su parte le será quitada del Libro de la Vida”. Así que yo creo la Biblia infaliblemente. Yo creo que ella es la Palabra infalible de Dios. Yo creo que no se le debe añadir más, ni quitársele nada. Yo creo que eso es el plano de Dios para Su iglesia. Nosotros los edificadores hemos hecho un enredo de Ella; yo admitiré eso. Pero eso no tiene nada que ver con el plano. Aún permanece igual. Y es la Biblia de Dios, y yo creo que es… Dios está en Su Palabra. Y Dios es responsable a Su Palabra.
27 Ahora, para un pequeño contexto, iremos atrás para obtener un respaldo para las cosas que quiero decir. Y la razón por la cual yo siempre he procurado quedarme en la Biblia… Yo he entrado en iglesias muchas veces. Sólo para que Uds. capten un pequeño cuadro general. Y yo he entrado en iglesias, y uno observa esto. Uno entra en una iglesia y encontrará que normalmente de la manera en que el pastor actúa, esa es la manera en que la congregación actuará. ¿Ven? Yo creo que algunas veces ellos reciben el espíritu el uno del otro en vez del Espíritu Santo.
Bueno, eso es posible. Absolutamente. Tomen Uds. a una buena mujer y cásenla con un bueno para nada, o él llegará a ser un caballero o ella llegará a ser una buena para nada. ¿Ven? Uds. sencillamente toman el espíritu el uno del otro. Así es. Aves de un mismo plumaje se juntan. Y Ud. es un ser espíritu. Eso es lo que sucede…
28 Considerando la televisión como es hoy en día, con programas sin editar y con toda la vulgaridad y todo eso; Ud. le da rienda suelta a su hijo. La puerta es el ojo del alma… el ojo es la puerta del alma, mejor dicho. Ud. le permite eso a su hijo; y permite a estas muchachitas entrar al cine, o algo parecido, y allí observan a las mujeres de Hollywood con ocho y diez esposos, y allí haciendo el amor con algún hombre. Al día siguiente esa muchachita pondrá en práctica eso mismo. Y cuando aparece por allí algo fantástico, alguna tontería y con alguna falda escandalosa o algo por el estilo, y luego vea cómo las mujeres americanas comienzan a vestirse igual. Correcto. ¿Ven? Uds. captan cada…
De lo que Ud. se alimenta… Permítame entrar a su oficina, señor. Y Ud. me dice a mí que Ud. es un cristiano. Y permítame oírlo encender la radio cuando yo esté allí, y Ud. está escuchando alguna clase de música boogie—woogie, y permítame ver mujeres semidesnudas, fotografías de mujeres en la pared, a mí no me importa lo que Ud. diga, yo sé de qué se está alimentando su espíritu. Correcto. Así es. ¿Ven?, siempre.
29 Yo prefiero tener un hogar sencillo sin alfombra en el piso, y con una camita de hierro colocada allí, y un viejo vestidor en alguna parte, o lo que sea, y una mesita de cocina hecha de cajas con un letrero colgando en ella: “Dios bendiga nuestro hogar” que todos los hogares finos del mundo, sus fotografías de mujeres atractivas y tonterías que tienen hoy día, y una Biblia sobre la mesa en lugar de todas estas revistas de historias de amor y cosas tiradas por allí, de suciedad, e inmundicia, y codicia, y todo lo demás para sembrárselo a los niños. ¿Cómo pueden Uds. esperar que salga algo más sino un montón de incrédulos y agnósticos? Eso es cierto, amigos. Instruyan al niño en su camino, enséñenle en la Palabra de Dios.
Abraham Lincoln, hasta que él fue un adulto, tuvo dos libros: Uno de ellos era la Biblia, y el otro era el “Libro de los Mártires” de Foxe. Abraham Lincoln… y él estudiaba eso tan diligentemente, él leía; él se concentró en eso. Eso fue lo que desarrolló esa clase de persona que fue Abraham Lincoln.
30 Muéstreme lo que Ud. lee. Muéstreme lo que Ud. escucha. Déjeme escuchar las canciones que a Ud. más le gustan; yo le diré qué está en su alma alimentándose de ello. “Por sus frutos los conoceréis”. Eso es correcto.
Vayan a comer a uno de esos lugares, y tienen allí esa tontería ruidosa de la máquina tragamonedas. Yo he entrado muchas veces y le he pedido al hombre, si ya me había sentado para ordenar mi comida, antes de darme cuenta que esa cosa estaba en el lugar, yo iba y decía: “Señor, ¿cuántos discos toca esa cosa en una hora?” Él me decía. Yo le decía: “Aquí tiene, desenchufe esa cosa y yo le pagaré ahora mismo hasta que termine de comer. Yo quiero comer en decencia”. Y yo decía: “Yo desconectaré esa cosa, si Ud. simplemente… por favor mantenga esa cosa apagada mientras que yo trato de comer allá atrás, ¿quiere? Y yo le pagaré cada disco que pudieran tocar. Si tocan uno cada dos o tres minutos, yo se los pagaré todos (¿ve?), mientras yo esté aquí”. Oh, semejante tontería y todo eso.
31 Ahora, esa es la razón que América está toda carcomida hoy. Esa es la razón que los mismísimos cimientos están corroídos por debajo.
Ahora, tome Ud. gente que ha permitido que la gangrena se los coma de esa manera, ¿cómo puede uno alguna vez hablarles a tales personas de lo sobrenatural? Lo único que ellos oyen en la iglesia es alguna pequeña doxología, una u otra cosa, o algo acerca de quién será el próximo alcalde, y nunca referente a la Palabra de Dios. ¿Ven? Y si lo es, es en una forma suave, infantil, como una aspirina de niño para un adulto. ¿Ven? No alivia el dolor de un ser humano enfermo del corazón. Correcto. Se necesita de algo que sea la inyección de Dios. Amén. Eso estimula.
Uds. saben, Él fue llamado “El Lirio del Valle”. Y del lirio es que sacamos el opio. El opio proviene del lirio. Y déjeme decirle, si Ud. está enfermo del corazón, agotado y cansado del pecado, sólo deje que Dios le suministre el opio del lirio de los valles, y Ud. se dará cuenta que calmará todo dolor y todo afán; y hará que su corazón mire hacia el Calvario en respeto a Su Palabra y que la crea con todo su corazón. Correcto.
32 Ahora, como respaldo, vamos a ir en la Biblia allá a Primera de Reyes sólo por un momentito, en una condición mental, para dejar que nuestra mente vaya allá atrás a un cierto evento. Allí estaba el rey Acab del Antiguo Testamento. Lo cual, el rey Acab en su tiempo, es un cuadro hermoso del Nuevo Testamento. Y fíjense bien. Así como Acab se casó con Jezabel, una idólatra, e introdujo la idolatría en Egipto, fue un tipo en las siete dispensaciones del Antiguo Testamento, así como los siete candeleros del Nuevo Testamento.
En las edades del oscurantismo, los mil quinientos años de edades oscuras, el protestantismo se casó con el romanismo e introdujo idolatría en la iglesia exactamente de la misma manera. Miren bien en la Biblia y vean si no dice eso. Correcto. A través de esos mil quinientos años de edades oscuras, Uds. salieron con un bautismo falso, rociamiento, el nombre falso, todo lo demás falso. Y Dios dijo: “Tú tienes un poco de luz, y tienes un nombre, pero has negado el Mío”. ¿Ven? Así que eso es igual.
33 Y Acab, este israelita tibio, fronterizo, descarriado, oh, él pudiera haber estado circuncidado en la carne; él pudiera haber tenido su nombre en el libro en alguna parte como israelita. Pero en su corazón él pensaba más en esa pequeña Jezabel de cara pintada de lo que pensaba en el reino de Dios.
Y cuántos en esta noche, cuántos han vendido su primogenitura por las cosas del mundo y se apartaron de Dios. Quédense con la Palabra. Esa es la razón que al venir a una reunión… Hablando acerca de tomar el espíritu el uno del otro: Al venir a una reunión, nosotros queremos quedarnos con la Palabra. Quédese con la Palabra de manera que el espíritu de la Palabra esté sobre el pueblo, no el espíritu de algo fantástico, o de algún ministro, o algo así. En el día del juicio tendremos que dar cuenta por eso.
Cuando yo me pare allá en aquel día con la gente a quien le he predicado alrededor del mundo, yo quiero una sola cosa: que yo no proyecté nada de mí mismo, mis fantasías hacia esa gente, sino que yo me quedé con la Palabra de Dios. Así que esa cosa estará allí ante mí, y yo diré: “Dios, Tú fuiste el que la escribió”. ¿Ven? Esa es la clase de espíritu que uno quiere: algo que tomará la Palabra de Dios, y no un montón de fantasía, y un montón de teología hecha por el hombre. Quédense con la eterna Palabra de Dios.
34 Ahora, Elías, este gran y poderoso profeta había profetizado, y le dijo a Acab lo que le iba a suceder por haber matado a Nabot, cómo es que los perros lamerían su sangre y demás. Y él le dijo a Jezabel lo que le iba a suceder a ella. Entonces después de la partida de Elías…
Dios siempre, desde Génesis hasta Apocalipsis, Dios siempre ha tenido al menos un solo hombre sobre el cual Él pudo poner Su mano. Él nunca ha estado sin un testigo.
Y por allí vino un joven llamado Micaías, un pequeño profeta. Él era odiado por los demás. Y Acab tenía… Bueno, él pensaba que quizás la religión judía estaba bien. Ahora, así es como lo creen hoy. Ellos lo toman como algo que simplemente, bueno, sucede que es así. ¿Ven? Y van a la iglesia porque saben que es la cosa decente por hacer. Si eso es todo por lo cual Ud. va a la iglesia, Ud. es simplemente un hipócrita. Eso es todo. Ud. no va a la iglesia por… pensando que hacer eso es lo decente; Ud. va a la iglesia para adorar a Dios. Ud. va a encontrarse con Dios, para darle gracias a Él, y para alabarlo, y para adorarlo a Él. Es una casa de adoración. Ahora, eso es lo que necesitamos.
35 Y entonces Acab, él tenía un montón de profetas a quienes había instruido bien y los tenía allí con toda la mejor teología que tenían en esos días. Él los había enseñado. Y había muchos de ellos—cuatrocientos. Y él los tenía muy bien vestidos, y bien alimentados, y cuidados. De su reino él había engordado a esos hombres. Él dijo: “Ahora bien, espera un momento. Si alguna vez me meto en problemas, bueno tal vez, yo pudiera ir corriendo a buscar a mis pastores y ellos me consolarían en el camino”.
Entonces una vez, Josafat, el cual era hijo de un hombre justo, y él mismo era un hombre justo, él vino a visitar a Acab. Y allí es donde él cometió su error fatal.
Escuchen. El aceite y el agua no se mezclan. Y muchas veces, muchas vidas buenas han sido arruinadas completamente por sus amistades. Dime con quién andas y te diré quién eres. ¿Ven? Eso es correcto. Es un viejo proverbio, pero es la verdad. Júntese con gente que crea en Dios.
36 No deje que sus hijos… Si él se consigue en la calle a un pequeño Oswald por allí (él es un muchachito bueno), pero tenga cuidado quién es el pequeño Oswald. Averigüe quién es su papá, quién es su mamá. Ellos tal vez son aborrecedores del Evangelio. Ellos quizás le han inculcado todo eso al pequeño Oswald. Y si Ud. permite que su hijo o su hija se junte con gente así, cuando Ud. menos piense, él crecerá y llegará a ser como ese pequeño Oswald. Ahora, Uds. saben que esa es la verdad.
Vigilen sus amistades. Mantengan buenas compañías. No entre al salón de billar con ese muchacho sólo porque Ud. piensa que lo puede ganar para Cristo. Si Ud. no lo puede ganar para Cristo en la iglesia, o allí en su propia casa, o sentado en su carro, Ud. nunca lo hará en la sala de billar. Déjeme decirle, Ud. está en el terreno del diablo. Aléjese de allí. Correcto. Sepárese. Dios dijo: “Salid de ellos y apartaos”, dice Dios, “y entonces Yo los recibiré”. Dios está buscando alguien que tenga el valor de pararse firme. Dios siempre ha querido eso.
Y todo hombre de Dios que alguna vez se ha parado firme, desde Génesis hasta Apocalipsis. Y desde Apocalipsis hasta este tiempo moderno, ha estado en desacuerdo y se ha apartado de los sistemas eclesiásticos mundiales: Esas son las iglesias del mundo en su día.
37 Cualquiera de ellos, escudriñe a través de las Escrituras, y escudriñe a través de la historia, y dese cuenta. Martín Lutero, Juan Wesley, Calvino, Knox, Finney, Sankey, quien pudiera ser, sólo mírelos, cómo ellos salieron de entre esas cosas y se pararon solos en sus convicciones—los siervos de Dios.
Y algunas veces aun en su propia familia, Ud. tendrá que pararse solo. Algunas veces su mamá y papá no estarán de acuerdo con Ud. A veces la tía y el tío, a veces los miembros de su logia estarán en desacuerdo con Ud. Si la Palabra de Dios, si Ud. se está parando firme en eso, quédese allí aunque tenga que pararse solo en la Palabra de Dios. Porque todo hombre que alguna vez haya sido algo, se paró en la Palabra de Dios con su testimonio. Eso es correcto, porque es la única manera de alcanzar la meta.
38 Ahora, este hombre aquí, Josafat, vino, porque Acab lo invitó a venir. Y él mató bueyes y ovejas y tuvieron una tremenda comilona. Y muchas veces nos metemos en problemas en estas grandes lo que llamamos “comilonas”: estos grandes asuntos sociales donde ellos tienen sus fiestas, y todo su alboroto, y demás. Y cuando ellos hicieron esto, quizás Josafat se comió unos bistecs demás, y tomó unos cuantos vasos de ginebra, o lo que sea que ellos tenían allí para beber. Y Acab dijo: “Ahora, yo voy a subir a Ramot de Galaad, y quiero que tú vayas conmigo”.
Bueno, Josafat, bajo la influencia de todas esas cosas grandes y finas y el avi…
Así obra el diablo. Él le muestra a Ud. el lado brillante. Y esa clase de lado brillante, si no cuadra con la Palabra de Dios, es un espejismo. Uds. saben lo que es un espejismo: es algo que parece como que es; es una ilusión óptica. No está allí cuando Ud. llega allá. Uds. saben, van por la carretera y se ve como agua; pero cuando Ud. llega allí, no hay agua. Así hace el diablo con Uds. Él siempre está prometiendo algo más allá, más allá, mostrándole a Ud. algo brillante. Pero cuando Ud. llega allí, nunca es de esa manera.
Quédese con la Palabra y entonces estará en la línea. Ud. está en el plano de Dios. Quédese allí. Lo que Dios dice, no importa cómo se mire, Ud. no… Fe no es lo que Ud. ve; son cosas que Ud. no ve. Ud. confiesa las cosas que no ve. “Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de cosas que no se ven”.
39 Ahora, entonces fíjense, mientras todo esto acontecía, de repente, Josafat firmó una alianza y se unió con ese gran grupo de gente allí de Israel, cosa que no debió haber hecho. Él era un creyente. Y él dijo: “Ahora…” Pero él era lo suficientemente religioso, y tenía la suficiente justicia en él, que dijo: “Vale más que consultemos a Jehová antes de que subamos a Ramot de Galaad”.
Y él dijo: “Oh”, Acab dijo: “Bueno, claro. Sí, correcto. Probablemente debiéramos hacer eso”. Entonces dice: “Mira, ¿sabes una cosa? Yo tengo un montón de los mejores D.D aquí que tú hayas visto”. Dijo: “Déjame decirte: Nuestra iglesia no tiene mentecatos en ella. Nosotros somos de la mejor clase. Tenemos la mejor clase que existe. Pues, nosotros tenemos hombres allá que tienen sus títulos D. D, Ph. D., L.L D. Pues, tú deberías ver”.
Josafat dijo: “Bueno, traigámoslo aquí arriba”.
40 Entonces los reyes se subieron a los tronos en las puertas, y cuatrocientos profetas subieron. Y uno de los grandes llamado Sedequías, él se levantó, Uds. saben, y dijo: “Ahora, déjenme ver. Vamos a profetizar. Sí, ASÍ DICE EL SEÑOR, sube, el Señor está contigo”. ¿Ven? Pues, a ellos se les pagaba muy bien. Ellos no le estaban prestando nada de atención a la Palabra. Se les pagaba bien. Se les alimentaba bien. Ellos tenían vales de comida.
Y muchos hombres buenos hoy cometen un error allí. Hermano, yo prefiero acostarme sobre mi estómago, beber agua del río, y comer galletas de soda, y quedarme en la Palabra de Dios, y decir la verdad, que comer pollo frito tres veces al día y vivir en un palacio. Correcto. Es la verdad.
41 Aquí mismo en Dowagiac… Dowagiac no, sino Benton Harbor, Michigan, un anciano John Ryan (no el John, Uds. saben, con la barba larga, sino el de Fort Wayne) que sanado en las reuniones. Y ellos me llevaron allá; ese rabí… Y él dijo: “¿Cómo ese hombre (John), recibió la vista?”
Yo dije: “El Señor Jesucristo le dio su vista”.
Y el rabí me dijo; él dijo: “Ahora, o Él no era Jesús… O, Él pudiera haber sido Jesús, pero Él no era Cristo”. Y allí lo hablamos bien claro. Él dijo: “Oh, Uds. los gentiles no pueden cortar a Dios en tres pedazos y dánoslo a nosotros”. ¿Ven?
Y yo dije: “Bueno, nosotros no lo cortamos a Él en tres pedazos, señor”.
Él dijo: “Hay un solo Dios”.
Yo dije: “Eso es correcto. Correcto”.
42 Y entonces dijo… Él siguió hablando de esa manera. Él dijo: “Jesús era un ladrón”.
Y yo dije: “¿Un ladrón?”
Él dijo: “Sí, señor. Su Escritura, lo que Ud. llama el Nuevo Testamento, dice que Él pasó por los campos de maíz en el día de reposo, y robó maíz, y lo dio a Sus discípulos, ni siquiera era legal”. Dijo: “Ud. sabe eso”. Y dijo: “Ellos están tan confundidos”. Él dijo: “Él robó maíz y le dio a Sus discípulos y Él mismo comió. Eso lo hace a Él un ladrón a mi manera de verlo”.
Yo dije: “Espere un momento, rabí, estoy sorprendido de Ud. Su propia ley Levita dice que un hombre puede pasar por el campo y arrancar y comer lo que él desee, pero no llevarse nada en una bolsa”. Eso es correcto. Yo dije: “Debería darle vergüenza, que Ud. no conozca la Escritura mejor que eso”. Yo dije: “Él estaba absolutamente guardando la ley”. Eso es exactamente correcto.
43 Entonces yo dije: “¿De quién estaba hablando Isaías en Isaías 9:6 cuando él dijo, Un Hijo nos es nacido, un Niño nos es dado? ¿De quién estaba él hablando, del Mesías?”
“Sí, señor”.
Yo dije: “Cuando el Mesías venga, ¿qué va Él a Ser entonces? Un Niño nos es nacido”.
Él dijo: “Pues, el Mesías será un niño”.
“Ajá. Y Él nacerá de una virgen”.
“Sí, señor, pero no del que Ud. está hablando”.
Yo dije: “Ahora, yo sólo le estoy pidiendo que conteste mi pregunta”.
Y él prosiguió así, siguió hablando así. Yo dije: “Entonces ¿qué si el Mesías… qué relación va tener Él para con Dios? (¿Ven?) ¿Cuál será la diferencia entre el Mesías y Dios? ¿Qué relación tendrá Él con Dios?” Yo dije: “Hay sólo dos cosas por lo que vuestra ley lo condenó a Él, y es por quebrantar el día de reposo y por hacerse Dios”. Y dije: “Él era el Señor del día de reposo y Él era Dios”. Yo dije: “Dios estaba en Cristo reconciliando… Jehová Dios fue manifestado en carne en Su Hijo Jesucristo para quitar el pecado”. Al poco rato vi que eso le llamó la atención.
44 Él dijo: “Bueno, ¿qué de los ojos de este hombre, Ud. hizo eso?”
Yo dije: “No, señor. Jesucristo lo hizo”. Dije: “John está viendo, ¿no es así?”
Él dijo: “Sí, él ve”. Dijo: “Yo le he dado limosna muchas veces”.
Y yo dije: “Allí estaba él, ciego durante veinte años, un mendigo. Y aquí está él ahora, podía leer letra más pequeña que yo mismo”. Y dije: “Ahora, ¿qué de eso? Algo le dio a él si vista”. Dije: “Jesucristo lo hizo”.
Vi cuando él volteó su cabeza así, las lágrimas le bajaban por sus mejillas, así, por su gris… mejor dicho por su barba ya encaneciéndose, mientras él volteó su cabeza y se alejó así, caminando hacia un lado. Y yo dije: “Espere un momento, rabí”.
Él dijo: “Hasta luego”.
45 Y yo dije: “Un momento. Sea caballero conmigo. Quiero preguntarle algo. ¿Ud. cree que eso fue el Mesías?”
Él me miró; dijo: “Señor Branham, yo admitiré que Él era un buen hombre”. Bueno, allí mismo él se ahorcó. Solo. ¿Ven?
Y yo dije: “Ud. dice [palabras no claras]”
“Sí”.
Yo dije: “¿Qué de Su Palabra?”
Él dijo: “Él era un profeta”.
Yo dije: “Rabí, ¿Ud. cree que Él era el Hijo de Dios?” Yo dije: “En primer lugar, si Él es un hombre bueno, Ud. no pudiera creer que Él fuera un mentiroso. Y un profeta, Él no sería un mentiroso. Y Él dijo: Yo soy el Hijo de Dios. Ahora, Ud. se ha metido en problemas en alguna parte. Ud. dijo que Él era un hombre bueno y un profeta. Y Ud. tiene que admitir que Su Palabra era profecía, y Él dijo que era el Mesías Dios. Eso es correcto”. Yo dije: “Ahora, Ud. cree…”
Y él dijo: “Mire”. Miró hacia ese lugarcito allí en Benton Harbor, él dijo: “Si yo enseñara eso, yo estaría allá en aquella calle mendingando”. Desde luego él era un judío, Uds. saben, con dinero, como el que dijo: “¿Qué provecho hay en esto?”, cuando arrojaron a José en la cisterna. ¿Ven? “Bien. Vendámoslo y obtengamos algo de dinero de esto”.
Pero él tenía su nombre en todo aquel oro en aquella escuela. Yo dije: “Pero, rabí, yo preferiría estar allá recogiendo migajas de pan en el bote de la basura”. (Lo cual yo no tendría que hacerlo si yo le sirviera a Dios). Pero dije: “Yo preferiría hacer eso, que tener mi nombre en ese edificio allá, y en mi corazón saber que yo estaba mal delante de Dios. Yo preferiría hacerlo. La Palabra de Dios está primero”. Correcto.
46 Fíjense. Ahora, todos estos predicadores dijeron: “Pues, sube, rey. Pues sí, el Señor está contigo. Pues, tú has cuidado de nosotros. Tú has construido iglesias finas. Tú nos has hecho una gran denominación. Pues, sólo mira cómo hemos prosperado bajo tu dinero. Pues, seguramente el Señor está contigo, rey. Sube”.
Así son la gente hoy. Ellos miran su iglesia tan fina, sus predicadores bien instruidos y pulidos que ellos tienen a veces en el púlpito. Y él quizás sea un verdadero caballero. Él quizás sea un siervo de Dios. Él pudiera ser pulido y aun así ser un siervo de Dios. Yo no digo eso. Pero hay muchos de ellos en el otro lado, que son pulidos y niegan la Palabra de Dios. A ese es que yo me refiero, no al hermano real y genuino. No, señor. Es al otro lado. “Bueno, nosotros pertenecemos a una cierta y determinada iglesia, Rev. Branham. Por supuesto que nosotros no podemos cooperar en una campaña de sanidad, una u otra cosa, o en cosas así, porque, bueno, desde luego Ud. sabe, la… sí, el rey no permitirá eso”. El rey… Sí, señor, señor. El rey a cargo de su grupo no le daría el visto bueno. Él no lo aprobaría. Ud. sería un excomulgado si cooperara en esto.
47 Un hombre muy importante no hace mucho, dijo: “La única cosa que yo tengo…” El único hombre que yo he visto que tuvo la suficiente convicción como para pararse firme en lo que era la verdad fue Rufus Moseley. Correcto. Si alguno de Uds…. Uds. conocen a Rufus Moseley, de allá de Macon, Georgia, oh, una de las grandes escuelas fundamentalistas allá con miles de personas allí. Él dijo: “A mí no me interesa lo que Ud. diga; esto es de Dios”. Hermano, Dios sacudió esa región por allá también. Y lo que él hizo, él tenía convicciones como Martín Lutero. Él tenía convicciones como Juan Wesley. Y cualquier hombre que tiene convicción de la Palabra de Dios, no en alguna fantasía, sino en la Palabra de Dios, y que coloque la cosa en su tiempo… [Espacio en blanco en la cinta.]
48 Fíjense en lo que ocurrió. Después que todos esos profetas comenzaron a profetizar… Y, oh, hermano, aquí está la cosa. “Doctor Jones, ¿qué piensa Ud. al respecto?”
“Amén”.
“¿Hermano Levinski?”
“Eso es exactamente correcto. Así dice el Señor”.
“Pues bien, doctor, ¿qué piensa Ud. al respecto?”
“Sí, señor. Amén”.
“Pues, bien, yo soy el presidente, Sedequías, y tú eres el secretario, y tú eres el hombre principal, y tú eres el presbiteriano estatal, y tú eres el como se llame. Ahora, ¿qué decimos todos?” “Nosotros estaremos de acuerdo”.
Eso estaba muy bien, pero no era de acuerdo a la Palabra. Y Josafat era lo suficientemente espiritual para saber eso. Puedo ver a Acab acercarse y decir: “Ahora, ¿ves Josafat? Yo sé que tú estás un poquito del lado extraño (¿ve?), porque tú eres un poquito radical en tu religión. Pero aquí hay cientos de profetas parados aquí, los eruditos más finos en el país, diciendo: Nosotros vamos a ir. Ahora, ¿ves?, nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos”.
49 Josafat dijo: “Pero ¿no tienes uno más?”
¿Uno más? Bueno, nosotros somos la organización completa“, dijo, ”así que, ¿qué de eso? La organización entera dice que estamos bien. Todos los doctores y todos ellos dicen que estamos bien“.
“A mí me parece que leí donde el Señor… Acab, ¿acaso tienes otro?”
Él dijo: “Yo tengo a un santo rodador acá”, o algo así, lo que él fuera. Él era un desechado, renegado. Dijo: “Él es hijo de Imla; su nombre es Micaías”. Pero dijo: “Yo lo aborrezco”. Oh, seguro que sí. Dijo: “Él no quiere unirse a nuestro grupo”. Yo no lo culpo. Dijo: “Oh, vaya”, dijo, “él es radical. Y él nunca dice algo bueno de mí”. Ahora, eso allí revela el secreto. ¿Ven? ¿Pueden ver la razón por la que ellos dijeron eso? Dijo: “Él nunca dice nada con…” ¿Cómo podía él decir algo bueno de él? Bueno, o—o bueno de él, pues él para comenzar no era bueno. Dios lo había condenado y rechazado. Y ¿cómo va Ud. a bendecir lo que Dios ha maldito? O ¿cómo va Ud. a maldecir lo que Dios ha bendecido?
50 Otro falso profeta intentó hacer eso una vez, cuando él sacó a toda su gran denominación y los colocó allá arriba, fundamentales hasta lo sumo. Sí, señor. Siete altares, siete sacrificios, siete bueyes limpios, y los siete carneros, hablando de la Venida del Señor Jesús la primera vez. Y por allá estaba un montón de santos rodadores en el valle, llamado Israel. Ellos eran un grupito de interdenominacionales allá, habitando en tiendas. Y Moab era una gran región cercana, todas las celebridades paradas allí, y tan fundamental a más no poder. Pero él falló en ver la Roca herida y esa Columna de Fuego yendo delante de Israel. Eso es lo que él dijo. Él vio a ese Dios sobrenatural obrando en el júbilo de un rey en el campamento. Él falló en ver eso.
Yo me temo que el día de hoy muchas de nuestras grandes celebridades fallan en ver la mano de Dios moviéndose entre ese montón de radicales como ellos dicen. Sé que sí hay radicales y todo eso, pero yo tomaré mi camino junto con ellos. Yo tomaré mi elección con ellos allá, si tengo que tomar partido. Yo estaré allí mismo. Lewi Pethrus me dijo no hace mucho: “Yo los vi a ellos con ese comportamiento y todo, también, hermano Branham”. Pero dijo: “Yo fui con ellos para así traerlos de regreso”. Y él lo hizo.
51 Ahora, fíjense. Bueno, él dijo… Josafat dijo: “Yo quisiera verlo”.
“Muy bien. Nosotros ni siquiera le permitimos que se quede por aquí. No le permitimos tener ninguna de sus misiones o cosas así por esta región. Prohibimos eso hace tiempo. Hay que ir hasta Amón para buscarlo”. Muy bien, así que ellos enviaron… Dijo: “Vayan a buscar a ese fanático”. Y Uds. saben, toda la celebridad se puso alrededor de él y le dijo a ese hombre—el mensajero, el oficial—qué decirle.
Entonces el pequeño Micaías estaba sentado por allá, leyendo la Biblia o lo que fuera, guardó el pergamino y dijo: “Sí. Así es. Tengo una sensación extraña hoy, pero eso es lo que dice. Amén. Yo lo creo, Señor. A mí no me importa cuán extraño parezca. Yo lo creo, de todas maneras. Eso es correcto, Señor”.
“¿Qué dijiste tú? ¿Dónde lees el…?” Isaías profetizó, los profetas habían dicho tal y tal, él dijo: “Yo creo eso. Yo creo eso, Señor. Eso es correcto”.
52 Alguien tocó en la puerta. [El hermano Branham toca.] “Yo soy el guardaespaldas del rey”.
“Bueno, pase adelante”.
“¿Es Ud. Micaías?”
“Sí”.
“¿Es Ud. ese fanático del cual hablan?”
“Bueno, supongo que lo soy”.
“Pues, yo tengo una orden aquí para llevarlo a Ud. ante el rey”.
“Bueno, Ud. no tiene que esposarme; yo iré con Ud.”
“Mire, él quiere que Ud. profetice”.
“Oh, ¿de veras?”
“Ellos tuvieron una gran reunión allá”.
“Oh, ¿sí?”
“Sí, todos los profetas se reunieron, la denominación completa. Todos se reunieron. Oh, ellos están teniendo un tiempo maravilloso ahora”.
“¿Sí, verdad? ¿Qué hicieron ellos?”
“Oh, el rey… ¿sabes que Josafat vino a visitar a Acab?”
“(oh, ya veo de lo que el Señor está hablando). Oh, ¿así es?”
“Ajá. Sí”.
53 “¿Qué es lo que está haciendo Josafat allá con ese descarriado (¿ven?), ese fronterizo, ese debilucho, ese blandengue? ¿Qué está él haciendo allá?” Pensando en su corazón.
“Bueno, ¿qué hicieron ellos?”
“Pues, desde luego tú sabes que el rey ha hecho una gran denominación, ésa de la que tú fuiste expulsado”.
“Oh, sí. Sí, lo sé”.
“Pero tú sabes, Josafat, él proviene de un grupo más analfabeta allá. ¿Ves? Y él no sabe como sabe el rey Acab aquí. Tú sabes que el rey Acab es un hombre maravilloso”.
“Sí”.
“Y Josafat estuvo allá hace un rato, y el rey Acab quiere que él vaya a Ramot de Galaad allí para enfrentarse con el enemigo. Y todos los profetas estaban… Oh, la escuela entera salió, y todos ellos profetizaron, diciendo: Así dice el Señor, sube, el rey está contigo, y el Señor está contigo, y todo está contigo; así que tú seguramente debes ganar. Y ¿sabes qué? Es tan seguro que Sedequías se hizo dos cuernos grandes de hierro. Se los puso en la cabeza y corrió por la calle, gritando: Con éstos, con éstos acornearás a Siria, con estos cuernos”. Profetas de verdad, Uds. saben. Vaya, vaya. Ellos tienen de todo.
54 Eso es muy parecido a esta cosa de aceite y sangre saliendo de las manos; no hay Escritura para eso. Correcto. Tienen todas esas tonterías aconteciendo hoy en las filas pentecostales. Correcto. Mucho de eso no es Escritural, así que aléjese de ello. Allí está, acerca de toda esta cosa que dice: “Es la iglesia, es la iglesia, y no la Biblia”. Si eso no está en la Biblia, aléjese de ello. Es la Palabra.
Ahora, estos hombres se sentaron, y al poco rato se encontraron con un grupo, y ellos dijeron: “Ahora, fíjate en esto, Micaías, ¿tú quieres estar en la buena con este grupo? Si es así, tú debes decir lo mismo que el resto de ellos dicen. ¿Ve? Tú sólo di… profetiza y dile que suba y que todo va a estar bien. Sólo está de acuerdo con él, y te diré algo: Tú serás el presbítero estatal el próximo año (¿ves?), o tú serás algo así. Oh, él te pondrá en una buena posición si tú sólo dices la misma cosa que ellos dicen.
55 Micaías dijo: “Vive Jehová, que yo sólo diré lo que Él diga”. Amén. Oh, eso es lo que nosotros necesitamos. Eso es lo que América necesita. “Yo sólo diré lo que Dios diga, ni más ni menos”. Correcto.
Micaías sabía que Elías, el profeta de Dios, un profeta verdadero y genuino, había profetizado mal contra Acab, así que ¿cómo podría salir algo más de todo eso, sino mal? Entonces Micaías… Todos esos otros hombres tenían la minoría… mayoría, mejor dicho, pero Micaías tenía la Palabra. Así que eso es lo que marcaba la diferencia: la Palabra.
No importa cuán grande sea la gente, cuántos sean los comunistas, y cuánto de esto, y cuántos incrédulos, y los escépticos, y las grandes cosas hoy, y no importa cuán grande sean, es lo que Dios es. Es lo que la Palabra dice. Si ellos lo llaman a uno fanático, si lo llaman adivino, si lo llaman lo que ellos quieran, ¿eso qué importa? Ud. no les preste atención a esos hombres.
Si sus esperanzas están basadas en hombres, entonces Ud. está perdido para comenzar, por cuanto él es un fracaso, nació como un fracaso, y no puede ser más nada sino un fracaso. Pero: “Mi esperanza está basada en nada menos que la Sangre de Jesús con justicia; cuando todo a mi alrededor ceda, entonces Él es toda mi esperanza y sostén. En Cristo, la Roca sólida, me para; todos lo demás terrenos son arenas movedizas”, dijo Eddie Perronett en su canción. Correcto.
56 Noten. Y Micaías tenía la Palabra. Él sabía lo que esa Palabra decía. ¿Cómo podía él bendecir a ese hombre cuando el profeta de Dios tenía “así dice el Señor” y había maldecido a ese hombre? ¿Cómo podemos nosotros esperar bendiciones de cosas, de incrédulos y cosas donde Dios ha puesto Su maldición? ¿Cómo pueden hacerlo? Temor de hombres, temerosos que Uds. van a perder su posición, esto, aquello, o lo otro. ¿Cómo pueden Uds. hacerlo cuando Dios ha maldecido esa cosa? Pongan sus esperanzas en Cristo. Ponga su fe en Su Palabra. Párense allí, sin importar lo que se diga, sí o no. Quédese con la Palabra de Dios.
Ahora, ya para terminar, escuchen. Micaías llegó allí delante del rey. Y puedo imaginarme al rey, el rostro colorado, y este hombrecito de apariencia andrajosa llegó caminando allí, Uds. saben, mirando para todos lados, viendo a todos esos predicadores parados allí alrededor, los doctores en divinidad. Yo no pienso que él se sintió solo, porque Dios estaba con él. ¿Ven?
57 Llegó caminando allí. Puedo ver al rey, dijo: “¿Cómo estás Micaías?” Ese gran farsante, Uds. saben, porque Josafat…
Josafat dijo: “Hay algo acerca de ese individuo que me agrada. Yo no sé; él se ve como que está bastante bien en la línea. Ahora, yo veo que él no tiene mucha educación. Puede que él no conozca las grandes palabras y cómo pronunciarlas correctamente. Pero yo creo una sola cosa: ese individuo conoce a Dios. ¿Ven?”
Entonces él llega allí. Él dijo: “Micaías, ¿qué dirás tú? Ahora, tu palabra debe estar en armonía con el resto de ellos, y todos ellos dicen: Sube, Jehová está contigo, y tú prosperarás”
Él dijo: “Anda”. Dijo: “Sube pues. Si ellos dijeron eso, bueno anda”. ¿Ven? Y él dijo: “Oh, sube allá pues y serás prosperado. Me gustaría ver que lo hagas”.
Y Acab pensó: “Ahora, eso…” Es decir, él dijo: “Eso no suena muy bien de ese individuo. ¿Cómo pudiera él estar profetizando el mal, contra mí y venir aquí y decir eso?” Dijo: “Te lo exijo, pues siempre sé que tú me dices la verdad”.
Él dijo: “Te dije que subieras y que prosperarás”. Él dijo: “Pero yo vi a Israel esparcido como ovejas sin pastor: y el Señor dijo: Éstos no tienen pastor: que regresen a su propia casa en paz”.
Él dijo: “Te lo dije. Te lo dije. Te dije que ese santo rodador no diría nada sino el mal contra mí. Yo como que lo sabía. Yo lo sabía antes de que fuéramos”.
58 Ahora, ¿cuál era la diferencia? Uno… Oh, el país entero estaba reuniéndose junto con estos profetas, pero acá había un solo hombre. La razón por la que él sabía que estaba correcto, y él resultó estar en lo correcto; él estaba parado en el “Así dice el Señor”, de la promesa de Dios. Y él sabía que no importaba cuántos predicadores, cuántas denominaciones, o cuántos reyes, o cuántas otras cosas dijeran algo contrario a eso, la Palabra de Dios prevalecerá.
Aunque él se parara, tuviera que pararse solo con toda la nación contra él; pero él se paró solo en la Palabra de Dios, sabiendo que Dios cumpliría Su Palabra. Porque Elías le dijo a Acab, cuando él lo maldijo allí por el Señor, y dijo: “Los perros lamerán tu sangre, por causa de esa cosa mala que tú has hecho”. ¿Cómo podía ese hombre darse la vuelta y predecir bendiciones, cuando Dios puso una maldición allí por medio de un profeta genuino? Él sabía que nada podía suceder sino mal, así que él se quedó en la Palabra de Dios, y se paró solo ante la nación entera, con centenares de predicadores y doctores de divinidad a su alrededor, y todo lo demás, pero él se paró solo con Dios.
59 ¿Saben Uds. lo que hizo ese principal de los sacerdotes? Se acercó, y se quitó esos cuernos de su cabeza, y golpeó a Micaías directo en la boca. Eso mostró su religión, ¿no es cierto? Bueno, él simplemente hubiera haber tenido una quijada ensangrentada por unos cuantos minutos. Y él dijo: “¿Por dónde se fue el Espíritu de Dios, cuándo salió de mí para ir a ti?”
Él dijo: “Sólo espera hasta que estés sentado, escondiéndote en la jaula por allá, y tú sabrás por dónde se fue”, dijo Micaías.
Micaías dijo: “Yo vi a Israel dispersado”. Dijo: “Yo miré hacia los cielos, y vi el gran trono de Dios; y había ángeles parados a la derecha y a la izquierda de Dios. Y ellos estaban teniendo un concilio cuando vieron todo esto aconteciendo”. Mientras que ellos estaban llevando a cabo un concilio aquí abajo, perseguidores, y burladores, y mofadores, hay algo aconteciendo allá arriba también, Uds. saben. Sólo recuerden eso. Fijen su fe en eso.
60 Y entonces él dijo: “Yo los vi a todos ellos teniendo un concejo en el cielo, y ellos estaban yendo delante de Dios y tratando de encontrar alguna manera en que ellos pudieran llevar a Acab allí para cumplir”, desde luego, la palabra de Elías, el profeta. Elías lo habló bajo la inspiración; tenía que ser así. No había más nada que pudiera detenerlo. Así que él sabía que tenía que suceder.
Y dijo: “Yo vi un espíritu subir delante de Dios, y dijo, Yo iré, y entraré en todos aquellos predicadores y seré un espíritu de mentira, y haré que ellos profeticen una mentira. Y así es como sacaremos a Acab allí para cumplir la Palabra de Dios”. Porque Dios… Él permitió que ese espíritu maligno, que ese espíritu de mentira descendiera, y entrara en esos predicadores, y los ungiera, y profetizaran en el Nombre del Señor, una mentira.
Ud. dice: “Entonces, hermano Branham, ¿cómo pudiéramos nosotros saber si la profecía está correcta o no?” Alinéela con la Palabra. Esa es la manera de quedarse con ella. Si no es de acuerdo a esa Palabra, no lo crea.
61 Anoche yo les dije que este es el Urim Tumin de Dios. Si se levanta alguna clase de fantasía, ya sea en esta iglesita, o donde sea, pastor, quédese con la Palabra. No alimente a estas ovejas con algo que las vaya a matar. Quédese junto con la Palabra, pues está escrito: “No sólo de pan vivirá el hombre, mas de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Quédese con la Palabra. ¿Ven?
Ahora, Micaías sabía que él estaba correcto, por cuanto él estaba con la Palabra. Y aquellos sólo tenían una tremenda idea popular. ¿Qué sucedió? Ellos tomaron a Micaías, y lo golpearon en la boca, y lo llevaron allá, y lo metieron a la cárcel, y lo encerraron en la celda de más adentro, y lo alimentaron con pan y agua de angustia. Dijo: “Hasta que yo vuelva en paz…” dijo Acab. Acab…
Y Elías… O, Micaías dijo: “Si tú llegas a volver en paz, Dios no me ha hablado a mí”. Correcto. Porque su visión cuadraba con la Biblia.
62 Ahora, allí es donde yo me quiero quedar por un momento. Su visión cuadraba con la Biblia. Ahora, si estaba… Ahora, la visión de aquellos otros era contraria a la Biblia. Pero la de Micaías cuadraba con la Biblia, y Dios tenía que cumplir Su Palabra. ¿Lo captan?
63 Ahora, ¿qué le sucedió a Acab? A él lo mataron ese día, y los perros lamieron su sangre a medida que el sol descendía, de su carro allí en el estanque, antes de que ellos lo lavaran esa noche. Eso es cierto. Pues un solo hombre, quien tomó la Palabra de Dios, su visión se alineaba con la Palabra de Dios, y era perfecta, la verdad absoluta.
Y ahora, amigos, veamos esto ya para terminar: una visión debe alinearse con la Palabra de Dios. Un predicador debe alinearse con la Palabra de Dios. No importa lo que nosotros pensemos, y cuáles sean las emociones del país, la multitud, o lo que sea, nosotros debemos alinearnos con la Palabra de Dios. Y esa es la razón por la cual yo he defendido…
64 Al principio, cuando el Señor empezó a darme visiones siendo yo un niñito… Y Él comenzó a mostrarme esas visiones; mis clérigos me dijeron que eso era del diablo.
Pero una noche, fue hace más de diez años en Greens Mill, Indiana, donde yo estaba allí en el viejo campamento, y mi esposa sentada allí, allí mismo en estos momentos, quien vio cuando la visión me sobrevino esa tarde y yo me senté allí estando bajo eso, y dije: “Dios, yo no quiero estar poseído con un demonio”. Pues, ciertamente que no. Y le dije a ella que no sabía cuándo yo iba a regresar. Y salí para el lugar, para orar. Y esa noche por la gracia de Dios…
65 Como diez años antes de eso—como quince, diez o quince años antes de eso—siendo yo apenas un joven predicador bautista, no más que un muchacho, bautizando allá en el río, centenares de personas esa tarde, mi primer avivamiento; y esa Luz descendió del cielo y estuvo allí ante centenares de personas. Ellos se desmayaron y todo eso, hace años cuando yo estaba bautizando. Y una Voz habló desde allí y dijo que yo llevaría un Mensaje alrededor del mundo, lo cual daría inicio a un avivamiento así como en los días de Juan el bautista antes de la segunda Venida de Cristo. Yo no sabía completamente nada acerca de eso. Lo anoté y lo guardé. Ellos lo guardaron. Los periódicos y todo lo publicaron: “Luz mística aparece sobre un muchacho bautista local, pastor, mientras él estaba bautizando en agua”, y todo al respecto.
Y luego después de ese tiempo, cuando llegó la hora, el Señor Jesús envió nuevamente Su Ángel otra vez, y trató de decirme que esa noche cuando yo estaba allí orando: “Dios, no permitas que eso vuelva a sucederme otra vez. Tú sabes que yo no quiero estar poseído por el diablo, y Tú sabes que yo te amo. Y mis clérigos me dicen…” y allí vino el Ángel del Señor, y me dijo que aquello era Su obra, y que Él la había ordenado, y que barrería alrededor del mundo.
66 Y cuando yo fui al superintendente general, uno de los principales hombres bautistas, francamente, el que me bautizó, el Dr. Roy Davis, en el compañerismo bautista. Yo fui y le conté al respecto; y él dijo: “Billy, tú necesitas un descanso. Has tenido una pesadilla”.
Yo dije: “No aprecio eso. Renunciaré a la iglesia bautista ahora mismo”.
Dijo: “¿Me quieres decir con tu educación de séptimo grado, y que tú vas a viajar alrededor del mundo predicando el Evangelio y demás?”
Yo dije: “Eso es lo que Él dijo, y eso es lo que yo creo”.
Él dijo: “No tomes eso en serio, Billy. Yo pienso que si descansas unas cuantas noches te sentirás mejor”. Me salí.
67 Por la gracia de Dios, yo comencé. Y ahora, ¿qué ha sucedido? Los fuegos del avivamiento están ardiendo en cada colina alrededor del mundo. Cuando Goliat fue matado e Israel vio, ellos sacaron sus espadas. Eso es lo que ha sucedido. Hombres de visión, metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, pentecostal, cuánto más, cuando ellos vieron que Dios había derramado Su Espíritu en estos últimos días, que señales y maravillas estaban tomando lugar, y los huesos ya habían traqueteado, y sacudido, y volcado las sillas hasta que todos se unieron, y ahora ya hay piel de tejido en ellos, y ellos están parados como un gran ejército poderoso. Y hombres comenzaron a desenvainar sus espadas, y dicen: “Dios, si Goliat siendo el más grande puede ser inmolado, entonces nosotros también cortaremos”. Y ellos están cortando a diestra y siniestra, desde el este, desde el oeste, de norte a sur; y un gran avivamiento ha barrido alrededor del mundo.
Cuando dijeron: “No se puede hacer. No se puede hacer. No se puede hacer”, pero Dios lo hizo de todas maneras porque Él lo prometió.
Él dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis; mayores que esto (o más que esto) haréis; pues Yo voy a Mi Padre”. Cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó ser una persona grande. Él solamente reclamó ser el Hijo del Hombre cuando Él estuvo aquí. Él era el Hijo de Dios, sin embargo Él fue el Hijo del Hombre a través de María. Él fue el Hijo de Dios por medio de María. Él fue Dios mismo por el Espíritu. Dios en Cristo, el cielo y la tierra se reconciliaron, cuando el hombre terrenal, nacido de una mujer, y el Espíritu de Dios moró dentro de Él. Cuando el Cordero y la Paloma se juntaron, el cielo y la tierra se besaron (y eso es correcto) en ese gran día.
68 Y Él anduvo por doquier. Él no reclamó ser un sanador. Él reclamó que Él no era un sanador. Él dijo: “Yo sólo hago como el Padre me muestra que haga. Yo no puedo hacer nada de Mí mismo. Lo que veo al Padre haciendo, eso hace el Hijo igualmente”. Hombres se pararon delante de Él, desconocidos para Él; Él sabía quiénes eran ellos. Él los llamó a ellos por nombre. Él llamó a la gente por su nombre. ¿Lo hizo Él? ¿Es eso la Biblia? ¿Es la Biblia cuando Él dijo que Él no hacía nada a menos que el Padre le dijera? ¿Es eso la Escritura? San Juan 5:19, lean eso. Cada palabra es infalible. Cada cosa en la Biblia es la verdad.
Noten. Él no hacía nada, pero Él se quedaba justo con la Palabra. ¿Qué dijo Él? “Estas cosas acontecieron para que se cumpliera…” ¿Es correcto eso? Ellos no podían creer, porque Isaías lo había dicho. Jesús dijo que ellos trajeron a Él (Mateo 8), dice que ellos trajeron y pusieron delante de Él, todos los enfermos y afligidos y Él los sanó para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías: “Él tomó nuestras debilidades, y llevó nuestra enfermedad”, y lo demás. Todo lo que Él hizo fue para cumplir la Palabra de Dios.
69 Mi hermano y hermana, yo les digo a Uds. en esta noche, como su hermano en los lazos del compañerismo, como un ciudadano del Reino de Dios junto con Uds., aunque fuéremos pocos en número esta noche, y aunque seamos apenas un grupo pequeño, Dios nos bendecirá y nos ha bendecido y trajo Su gran Ser entre nosotros. “Dondequiera que estén dos o tres reunidos en Mi Nombre, Yo estaré en medio de ellos”. Eso es exactamente lo que Él dijo. “Cualquiera cosa sobre la que estuvieren de acuerdo y pidieren, ellos la recibirán”. Dios prometió eso.
Ahora, si eso es así, entonces la Palabra debe ser cumplida. Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Dijo Él eso? Esa Palabra debe ser cumplida. ¿Dijo Él: “Id por todo el mundo, y predicad el Evangelio a toda criatura?” Todo el mundo, el Evangelio, el poder del Espíritu Santo, demostraciones del poder del Espíritu Santo a toda criatura… Ud. dice: “¿Quiere eso decir eso?” ¿Cómo va Ud. a…? Lea el versículo que sigue entonces. “Estas señales seguirán a los que creen; en Mi Nombre echarán fuera demonios, y sanarán a los enfermos”, y las cosas que Él hizo.
70 ¿Cómo puede Ud. hacerlo solamente con la letra? La letra sola no lo hará, hasta que la Palabra caiga en un terreno para producir la Vida que está en la Palabra. Si Ud. sostiene un grano de trigo tan cariñosamente en su mano, Ud. nunca obtendrá una barba de trigo de él hasta que Ud. lo meta en la tierra y éste se pudra y produzca otra vida. Y a menos que Ud. muera a sí mismo, y a sus propias ideas, y a sus propias teologías, y se postre en Cristo, y sea bautizado en el Espíritu Santo, y se levante con la Palabra en su corazón… Y si algo parece venir a Ud. que sea contrario a la Palabra, no lo crea. Correcto. No importa cuál sea su sistema.
Así fue exactamente como los judíos fallaron en ver que Él era el Hijo de Dios desde el principio. Ellos tenían el cuadro todo dibujado, de cómo haría el Mesías, cómo Él vendría al templo, y dónde se sentaría, y todo al respecto. Pero cuando Jesús vino Él fue contrario a ello. En toda forma que ellos pensaron que Él iba a venir, Él fue contrario a ello. Y por eso fue que ellos dijeron: “Oh, esa no es la manera en que nosotros hemos sido enseñados”.
Pero Dios no tiene que hacer las cosas en la manera que Uds. han sido enseñados. Él lo hace de la manera en que Él dice que lo hará en la Biblia. Correcto. Sí. Esos profetas en nuestra lección de la Escritura esta noche, a ellos les había sido enseñados algo también. Pero la Biblia había dicho otra cosa, y Micaías se quedó con la Biblia.Ahora, mi opinión es esta: Nunca, nunca acepten nada, a menos que salga de la Biblia. ¿Ven? Este es el plano. Permitan que sea puesto en orden y en la Biblia.
71 Y Dios es el Omnipotente, el Omnipresente, el Dios infinito quien conoce todas las cosas, y ha predicho que en estos últimos días estas señales acontecerían. Las cosas que Él hizo serían hechas otra vez antes de la venida del Señor.
Él dijo que habría cosas falsas que se levantarían, y que ellos… ¿Cómo vamos nosotros a distinguirlas? Ahora, esa es una buena pregunta. ¿Cómo vamos a diferenciarlos el uno del otro? Vemos cosas aconteciendo por allí, decimos: “Sí, sólo mira por acá. Mira esto acá. Mira esto aquí. Mira esto allá. Mira aquí. Eso es correcto”. Oh, sí, hermano. Yo admitiré eso. Pero díganme una sola vez en que la verdadera Palabra de Dios haya fallado. Uds. tienen un montón de fantasía. Igual eran aquellos sacerdotes. ¿Entienden lo que quiero decir? Aquellos predicadores, profetas con esos cuernos acorneando de acá para allá: “Oh, ASÍ DICE EL SEÑOR, ASÍ DICE EL SEÑOR”. Pero no cuadraba con la Escritura. ¿Ven? Pero cuando está cuadrando absolutamente con la Escritura, eso tiene que cumplirse.
72 Y la hora está aquí, hermano, cuando: “De la manera en que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también ellos, hombres de mente reprobada, respecto a la verdad, los cuales fueron desde antes pre ordenados para esta condenación”, dice la Biblia. Ellos no podían creer. Y ellos no lo creerán. La Biblia dice que en este día en que estamos viviendo ahora, que hombres desde antes fueron ordenados para ser condenados, los cuales convirtieron la gracia de nuestro Dios en libertinaje. ¿Entienden lo que quiero decir? Judas capítulo 4… o mejor dicho, el versículo 4. Lean y vean si eso no es así.
Ahora, hombres que desde antes fueron pre ordenados para esta… ¿Cómo pueden ellos creer cuando la Biblia ya ha dicho que no pueden creer? ¿Cómo podemos nosotros detener toda esa tontería que está aconteciendo por todo el país? ¿Cómo podemos hacerlo cuando Dios dijo que así sería? Bueno, luego Uds. dicen: “¿Cuál está correcto y errado?” Como lo estaba Micaías, con la Biblia. Un verdadero Espíritu de Dios se moverá justo con la Palabra, pues Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
73 No cabe duda que hay gente enferma en este edificio esta noche. No hay una persona aquí que yo conozca excepto mi esposa e hija sentadas allí, y el hermano Gene, este hermano aquí, el hermano sentado justo allí. Creo que sí conozco a esta muchachita que está aquí, lo cual creo que ellas son sus hijas y este es su hijo, este… Y luego hubo alguien más junto al cual pasé hace unos minutos que yo… Oh, es… No estoy seguro, pero la dama sentada aquí, ¿no es esa su esposa? Ajá. Es su esposa. Muy bien. Eso lo concluye. ¿Cuántos aquí saben que yo no los conozco a Uds.? Veamos sus manos.
¿Cuántos aquí están enfermos y necesitan que Dios toque sus cuerpos para sanarlos? Veamos su mano. Levanten sus manos. No importa cuál sea su problema, levante su mano. Muy bien. Casi el sesenta por ciento de la pequeña audiencia aquí en esta noche… Luego quiero preguntarles algo: ¿Qué si Jesucristo estuviera parado aquí en esta noche, con este traje (como he dicho a menudo) que Él me dio? ¿Qué haría Él si Ud. estuviera enfermo y deseara ser sanado? ¿Qué haría Él al respecto? ¿Qué podría Él hacer al respecto? Únicamente habría una sola cosa que Él pudiera hacer, y es quedarse justo con la Palabra. ¿Es eso correcto? Quedarse justo con la Palabra.
74 ¿Qué dice la Palabra? “Habrá un hombre que se levantará el cual tendrá aceite en sus manos, y él frotará este aceite…” No, eso no es la Escritura. ¿Qué dice? “Habrá sumos obispos, y si hubiera alguna autoridad que decir, ellos serán los que digan…” Oh, no, no.
“Los que son hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios”. Muy bien. ¿Qué dirá acerca de la sanidad Divina? “Él fue herido por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Es una obra consumada.
¿Qué si alguien desea salvación? ¿Quién se le pudiera dar? ¿El papa? ¿El obispo? ¿El cardenal? No, señor. No, señor. El papa de Roma no tiene nada que ver con ello. El arzobispo de Canterbury no tiene nada que ver con eso. Ninguno del resto de ellos, no hay ninguno de ellos que pudiera tener nada que ver con eso. Es su propia fe individual, personal en una obra consumada de Cristo en el Calvario. Eso es la Biblia. Eso es lo que dice la Biblia.
75 “Si yo voy a una iglesia pentecostal, ¿seré salvo? ¿Si hago lo que hace la pentecostal?” No, señor. Ud. no será salvo. Ud. será un personificador y un hipócrita por hacerlo. Correcto. Sea salvo y haga lo que Dios le diga que haga, no trate de actuar como actúan los demás. Ud. haga lo que Dios le diga que haga. Y su experiencia debe cuadrar con la Biblia de Dios. Si no lo hace, entonces Ud. todavía está errado. No.
“Bueno, si yo soy presbiteriano, ¿tengo que unirme a la iglesia pentecostal?” No, señor. Ciertamente que no. Lo único que Ud. tiene que hacer es venir a Jesucristo y aceptarlo a Él como una obra consumada. Y entonces cuando su fe sea reconocida por Él, Él le dará a Ud. el bautismo del Espíritu Santo.
76 Aquí está la fórmula, si Ud. quiere conocerla. Muy bien. Cuando la primera iglesia fue inaugurada en el día de Pentecostés, todos ellos estaban gritando. Y Jesús les dijo, dijo: “No prediquen más; no hagan nada”. Pero Lucas 24:49 dice: “Esperad en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos con poder desde lo alto. Después de esto el Espíritu Santo (Hechos 1:8), después de esto el Espíritu Santo vendrá sobre vosotros: entonces me seréis testigos en Jerusalén, Judea, y Samaria, y en las partes más remotas del mundo”.
Ellos subieron allá, ¿para esperar cuánto tiempo, cuánto tiempo? ¿Dos días, cinco días? Hasta. ¿Qué sucedió? Ellos estaban todos en un lugar unánimes—unánimes. No estaban discutiendo: “Ahora, yo soy uno del Sanedrín. Yo soy un fariseo”. No, nunca vendrá sobre un grupo así, en lo más mínimo, nunca vino. Ellos simplemente estaban esperando. Eran hermanos y hermanas juntos, mujeres allí junto con ellos. Todos ellos estuvieron allí durante diez días, esperando, esperando, unánimes, leyendo la Biblia, quizás alguien se paraba y predicaba como yo lo acabo de hacer, diciendo: “Las bendiciones de Dios han sido prometidas. Ahora, Dios dijo que Él derramaría el Espíritu Santo. Joel dijo que Él lo haría. Y nosotros estamos esperando que la Palabra se cumpla”.
77 Oh, hermanos. ¿Están Uds. haciendo eso esta noche? Esperando que la Palabra se cumpla; ¡cómo pegó fuego eso en mi corazón! Esperando en el aposento alto… “Bueno, no sucedió ayer. Sucederá hoy. O si no sucede hoy, sucederá mañana. Nos quedaremos aquí mismo hasta que haya terminado. Vamos a esperar. Ahora, la Palabra así lo dijo, y cada porción de la Vida de Jesús fue cumplimiento de esa Palabra. Él nos dijo que esperáramos aquí antes que fuéramos a predicar el Evangelio, por todo el mundo, y que toda criatura en la tierra escuche el Evangelio. Y antes de salir, debíamos esperar aquí; debíamos recibir el bautismo del Espíritu Santo”.
Uno de ellos dijo: “Ahora, esperen un momento. Hay un pequeño pensamiento en mi mente. ¿Acaso no hemos caminado con Él tomados de la mano?
“Eso es correcto. Pero Él dijo: Todavía un poquito y el mundo no me verá más; no obstante Uds. me verán; porque Yo estaré con vosotros, y en vosotros. Ahora bien, eso es correcto. Él sí dijo eso. Entonces Él va estar dentro de nosotros. Sí, señor. Esa es la Palabra. Quedémonos con Ella. Eso lo concluye. Muy bien”.
78 Allí fueron ellos. Y de repente… Ahora, esta es la manera como nosotros lo tomamos. Miren, no como un chiste. Este no es lugar para chistear. Ha habido demasiado evangelismo de Hollywood hoy día, demasiado chistear y alboroto en el púlpito. Escuchen. Esta es una cosa sincera. Y noten, es una cosa sagrada. Noten.
¿Qué sucedió? Mientras escuchamos… Si lo tomáramos así como el día de hoy, ¿qué tal si estuviéramos tomando a la iglesia católica? Ahora, nosotros tendríamos que leer Hechos 2 así: “Y ellos estaban todos en un solo lugar y unánimes haciendo confesiones, y rezaban a los santos benditos”. Es una forma refinada de espiritismo, por supuesto, (¿ven Uds.?), porque no hay nada que pueda rezarle a los muertos sino el espiritismo. Correcto. Así que entonces: “Ellos le estaban rezando a los santos benditos. Los sacerdotes llegaron y les dieron la santa comunión (la santa Eucaristía, como se le llama en griego), y la gente sacaba la lengua y tomaba la santa Eucaristía, y ellos bebían el vino”. Ahora, así es como nosotros ingresamos, tomamos los derechos de la iglesia católica.
79 Ahora, no se rían los protestantes, porque la olla no le puede decir “negra” a la sartén. ¿Qué hacemos nosotros? Nos levantamos, y subimos a la plataforma, y tomamos la mano del predicador, y estrechamos manos con el predicador, y ellos ponen nuestro nombre en el libro de registro, hacemos una confesión, decimos: “Nosotros creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios”. Cada demonio en el infierno cree la misma cosa y lo confiesa públicamente. Eso es correcto. Ponen su nombre en el libro; así es como nosotros lo hacemos. ¿Por qué lo condeno yo? Porque no está alineado con la Palabra de Dios. Eso es correcto.
“Ellos estaban todos en un solo lugar y unánimes, y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio”. No un sacerdote acercándose, o un ministro acercándose, sino un estruendo como de un viento recio viniendo del cielo. “Y llenó toda la casa donde ellos estaban sentados”. Allí lo tienen. Allí está el bautismo del Espíritu Santo. Ellos comenzaron a gritar, y hablar con labios balbuceantes y en otras lenguas, a tal grado que hasta salieron corriendo gritando y haciendo bulla y actuando como…
La gente religiosa de aquel día dijo: “Estos hombres están ebrios, están todos llenos de mosto”, las mujeres y todos.
80 Y escuche, mi hermana, si Dios le requirió a la virgen María tener una experiencia así antes que ella entrara al cielo, ¿cómo va Ud. a entrar sin la misma cosa? La virgen María estaba con ellos. Medite en eso por un momento. Nos estamos alineando con la Palabra. Eso es exactamente correcto. ¿Verdad? Claro que sí.
Entonces cuando todo aquello se propagó, y ellos estaban hablando cada quien a… Este grupo tal vez eran italianos, y acá estaba otro hombre, aquí estaba un galileo hablando idioma italiano a este grupo de italianos, les estaba contando acerca de la resurrección. Ellos dijeron: “¿Por qué oímos en nuestra propia lengua, las grandes obras de Dios? ¿Cómo es que oímos a cada quien en nuestra propia lengua en que hemos nacido? ¿No son ellos galileos, y cómo es que les oímos en nuestro propio idioma?” Ellos dijeron: “Esto me deja perplejo”. Eran las grandes obras de Dios aconteciendo.
81 Ahora, no como en algunas de nuestras reuniones modernas: un montón de alboroto, donde no había nada que se entendiera, pero ellos los oían en su propio idioma en que habían nacido. ¿Ven? Noten, cada quien en su propio idioma en que había nacido… Ellos estaban escuchando. Dijeron: “¿No es esto maravilloso?” ¿Ven?
Y otros se burlaron y dijeron: “¡Já! Mírenlos. Ellos están tan borrachos que ni siquiera saben lo que hacen”. Ellos estaban tambaleándose y dando tumbos como gente borracha, bajo el fuerte impacto del poderoso Dios. La gran unción, lo cual en el griego significa “dinamita”, estaba en su alma, que había arrancado las raíces de carnalidad, y el Espíritu Santo se había instalado en sus corazones. Allí estaban. Y otros comenzaron a burlarse.
82 Pero Pedro, volviendo en sí un poquito, saltó sobre una tarima improvisada, lo que haya sido, y dijo: “Varones galileos, y Uds. que habitan en Jerusalén, esto os sea notorio. Y oíd mis palabras (escúchenme un momento. Denme una audiencia): estos no están borrachos como Uds. suponéis, siendo que es la hora tercia del día”. Las cantinas ni siquiera estaban abiertas todavía. ¿Ven? “Esta es apenas la hora tercia del día”. Él dijo: “Pero esto es aquello…” Amén. “Esto es aquello…” Si esto no s aquello, me quedaré con esto hasta que aquello venga. Dijo: “Eso fue lo dicho por el profeta Joel”.
¿Fue Pedro la clase correcta de predicador? Absolutamente. ¿Adónde acudió él, a alguna teología o alguna gran cosa u otra que algún hombre había inventado? No, señor. Él fue directo a la Palabra como lo hizo Micaías. “Esto fue lo dicho por el profeta Joel; Acontecerá en los días postreros, dice Dios, que derramaré Mi Espíritu sobre toda carne. Esto es aquello”, dijo él. Ahora, allí está el punto. Eso es. Esto es lo que Dios había hablado. Dios lo había dicho. Dios lo había confirmado. Y la gente se está riendo y burlando de ello.
83 Bueno, regresamos a ese lugar otra vez. Esta noche antes del [palabras no claras] del tiempo otra vez, cuando pendiendo allá en Moscú esta noche hay un cohete preparado allí con bombas colgando en él así, y en cualquier minuto ellos pueden dirigirlo a cualquier lugar de los Estados Unidos que ellos quieran, y sin nunca salir de Moscú. Tienen un cohete que dispara esa cosa. Ellos lo están conectando con las estrellas y con el radar. Y pueden dispararlo, y éste alcanzar tal vez mil millas, y otro cohete explotará, y lo dispararán sobre otras mil millas, pasando junto a las líneas en Finlandia donde los soldados rusos con una ametralladora sobre mí, aguantándome así, impidiéndome mirar adentro a través de una pequeña pared que fabricada así por cincuenta millas, y yo casi me asfixie allí con los guardias rusos.
Cuando fuimos allá, yo vi a esos rusos salir detrás de allí, y agarrar a esos finlandeses, y abrazarse unos con otros, y besarlos, esos verdaderos hermanos cristianos allá. Hermano, el cristianismo es la respuesta. Correcto. Ciertamente que lo es.
84 Y yendo a través de esos lugares. Y allí ellos pudieran ponerle un reloj a esa bomba y lanzarla a Chicago, y borrar a Sturgis completamente del mapa con esa misma cosa, y eso sin salir de Moscú. Todo eso está en las manos de hombres pecadores e impíos en esta noche. Correcto.
Y no hay necesidad de intentar escapar. De nada les va a servir a Uds. Una de esas bombas de hidrógeno, [palabras no claras] la dirección en ella, que ni tienen aquí en su vigilancia aérea y demás. Cuando esa bomba caiga, quince millas en cada dirección, la explosión hará un hueco en la tierra de ciento setenta y cinco pies de profundidad, por quince millas. Eso es treinta millas cuadradas, en cualquier dirección que caiga, una sola bomba. Luego se expandirá por millas y millas y millas más allá de eso, quebrando árboles, y destruyendo cosas, y simplemente reduciéndolas en polvo y volviéndolas nuevamente en luz cósmica. Eso es lo que está sucediendo.
85 Con razón la Biblia dice: “Acontecerá en los últimos días”. ¿Qué es? “Habrá señales arriba en el cielo (platillos voladores que ni aun el Pentágono ni nada sabe que es eso), cosas temerosas en los cielos, los corazones de los hombres desfalleciendo de temor, perplejidad del tiempo, angustia entre las naciones, el mar rugiendo (maremotos), terremotos en diversos lugares, y los hombres serán impetuosos, altivos, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, crueles, y aborrecedores de aquellos que son buenos”.
Ud. dice: “Esos son los comunistas”.
No, esos son predicadores; eso es gente religiosa: “Que tendrán apariencia de piedad, mas negarán la eficacia de ella: a los tales evita”. Apártense. Levantad vuestras cabezas; vuestra redención se acerca. Amén.
86 Hombres y mujeres, mis hermanos y hermanas, después de haber predicado el Evangelio prácticamente cinco veces alrededor del mundo, viendo cosas que ni siquiera es… sería bueno hablarles a Uds. al respecto… Pero yo sé que hay algo dentro de mí; yo no sé cuándo; más nadie lo sabe. Pero yo creo que la Venida del Señor está a la mano. Estamos cerca. Jesucristo se está encontrando en Sus grupos pequeños. “Yo estaré con vosotros. Yo confirmaré la Palabra”. Y esta noche la Biblia dice que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Si estamos aquí juntos, entonces Él tiene que estar aquí.
Y si Él aparece aquí en esta audiencia y hace las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, ¿tendrán todos Uds. un corazón lleno de fe y le prometerán a Él: “Yo me quedaré exactamente con Tu Palabra, Señor, y leeré directamente en Tu Palabra, y la seguiré?” ¿Lo harán, si Él lo hace? ¿Levantarán su mano, sin importar quién sea Ud., o lo que crea? Dios les bendiga. Oremos.
87 Ahora, Señor, es sólo unos cuantos momentos. Yo he hablado extensamente y por largo tiempo, pero sabiendo que no sé cuándo volveremos a encontrarnos de este lado del cielo. Tal vez hayan algunos aquí que habrán partido si yo regresare otra vez en unos cuantos meses. Yo no lo sé, Señor. Pero una sola cosa que yo quiero… [Espacio en blanco en la cinta.]
Si Ud. está enfermo y tiene… ¿Dice la Biblia…? Les daré una Escritura. ¿No dice la Biblia que Jesús es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión? ¿Lo dice Él, Hebreos 3? Muy bien. ¿Dice la Biblia en el Nuevo Testamento que nosotros podemos tocar a Jesús así como la mujer tocó Su manto? Simplemente tocó Su manto y se fue, se paró allí entre la multitud, y Jesús se volteó y dijo: “¿Quién me tocó?”
Ellos dijeron: “Pues, todos te han tocado”. Todos lo negaron. Pero Su gran discernimiento de espíritu fue directamente adonde ella estaba, y le dijo exactamente lo que estaba mal. ¿Sucedió eso? Ciertamente. ¿Dice la Biblia que Él es ahora el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades? ¿Es eso correcto?
88 ¿Cómo seríamos nosotros reconocidos entonces si Él ya ha hecho la obra? Yo hago la pregunta así como Él la hizo a los judíos en Su día. “¿Quién dicen Uds. que es Cristo?”
Dijeron: “El Hijo de Dios”.
Dijeron: “¿Por qué entonces David en el Espíritu lo llamó a Él Señor?” “Dijo el Señor a mi Señor, Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”
Entonces ¿cómo es, si Él ya ha terminado nuestras obras, las obras de gracia, que nuestra fe lo acepte a Él como sanador, puesto que Él ha comprado nuestra sanidad, cómo puede Él ser todavía un Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras enfermedades? Él tiene que hacer una salida. Y la única forma en que eso lo hizo, es basándolo en Hebreos 13:8 de que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
89 Y cuando Él se fue, Sus obras habían de ser continuadas en Su iglesia hasta que Él regresara. ¿Es correcto eso? Él dijo: “Nosotros somos la vid… Nosotros somos los pámpanos; Él s la Vid”. ¿Es correcto eso? San Juan capítulo 15: “Yo soy la Vid; vosotros sois los pámpanos”. Y cada pámpano que lleva fruto es podado, y arreglado, y limpiado para que lleve más. Y el pámpano que no lleve fruto es arrancado.
Ahora, los pámpanos son los que llevan el fruto, no la vid. Así que nosotros, la iglesia, somos dejados como los pámpanos. De modo que sus ojos y mis ojos son los únicos que Dios tiene en la tierra. Sus labios y mis labios son Su pámpano. Él le suministra la energía para que lleve fruto. Y nuestros oídos son Sus oídos. Nuestras manos para hacer el bien son Sus manos. Nuestros pies son Sus pies para llevarnos a la iglesia y para hacer lo bueno. “Benditos son los pies que traen… que llevan las buenas nuevas y todo lo demás”. Somos Su vid y Él simplemente derrama Su energía dentro de nosotros.
90 Ahora, hay cinco dones que han sido puestos en la iglesia: apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores. Esas son las ramas, y Dios derrama Su energía dentro de eso. Algunos de ellos para predicar, algunos de ellos para ser evangelistas, algunos para ser pastores, maestros, vidente. Y apóstoles son misioneros, cualquiera de los dos; ambos son iguales, la misma palabra.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, y está aquí en esta noche, entonces, ¿qué haría Él si estuviera parado aquí? Él lo miraría a Ud. y lo conocería. Él lo conocería a Ud. igual como conoció a Pedro, lo llamó por su nombre, y conoció a otros. Él sabría de qué Ud. tiene necesidad en su corazón, como lo hizo con la mujer en el pozo. Él le dijo a ella… Él le habló a ella por unos minutos hasta que encontró su problema, le dijo: “Ve y busca a tu marido”.
Ella dijo: “No no tengo marido”.
Dijo: “Has tenido cinco”.
Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres un profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas. (¿Es correcto eso? San Juan 4.) Pero ¿quién eres Tú?”
Dijo: “Yo Soy Él”.
Ella entró corriendo a la ciudad y dijo: “¿No será éste el Mesías? ¿No es esta la mismísima señal del Mesías?”
91 Felipe también dijo la misma cosa cuando él llevó a Natanael. Natanael, cuando él dijo… Pues, Él lo vio a él cuando estaba debajo del árbol, orando, el día anterior, treinta millas rodeando la montaña. ¿Cómo lo hizo Él? Pues, él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.
Pero ¿qué dijo la gran iglesia ortodoxa? “Ese es el diablo”.
Jesús dijo: “Uds. dicen eso en contra de Mi y será perdonado; pero cuando el Espíritu Santo haya venido y suministre energía, hablar una sola palabra en contra de eso, y jamás será perdonado en este siglo ni en el siglo venidero”. Allí lo tienen.
92 Ahora, humildemente les pido que se rindan. Les pido que nunca… Entiendan esto: Yo no soy un sanador. Y no hay ningún otro hombre que sea sanador. Les pido que rindan su espíritu totalmente a Dios, y miren hacia el cielo, y digan: “Dios Todopoderoso, yo estoy necesitado. Y te estoy pidiendo de alguna manera que yo pueda reconocer, para aumentar mi fe, que Tú aparezcas aquí y pruebes por medio de eso, por medio de las Escrituras, que Tú estás con nosotros, y haciendo la misma obra que Tú hiciste. Y simplemente háblame, y yo sabré si es cierto o no, porque yo sé”. Uds. lo sabrán. Su espíritu dará testimonio con Su Espíritu como hizo Josafat, cuando él vino a Micaías.
Ahora, oren. No estén escépticos. Si lo hacen, Él jamás hablará. Sean sinceros y crean, mientras yo soy sincero y creo. Y que el Señor añada Sus bendiciones.
93 Y hermanita que está en el piano, toque un pequeño canto si es tan amable. Uds. dicen: “¿Por qué el canto?”
Bueno, ¿por qué dijo Eliseo: “Traedme un tañedor?” Para traer el Espíritu de Dios sobre él. Dijo: “Si yo no respetara la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría”. Él dijo: “Pero sin embargo…” Él se alteró todo. Él estaba reprendiendo a Joram, el hijo de Acab. Y él dijo: “Si no fuera por la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría. Pero tráiganme un tañedor”. Él tenía que aquietarse. Cuando el tañedor tocó, el Espíritu vino sobre el profeta. ¿Es correcto eso?
Toque “Mora Conmigo”, por favor, suavemente, mientras que todos… Ahora, manténganse todos en sus asientos; manténganse reverentes delante de Dios; y recuerden, estamos en Su Presencia. Yo he hablado muy extenso. Ahora, una sola palabra de parte de Él hará más que todas las palabras que yo pudiera decir.
94 Y si Él regresa esta noche aquí… Y yo sé que Él está aquí por cuanto esa es Su Palabra; yo me quedo fijo con Ella. Si Él regresa y hace la misma cosa que Él hizo en el pozo, con la mujer, o con Felipe, o con cualquier otro lugar, si Él se voltea y hace la misma cosa, ¿lo reconocerán a Él cada uno de Uds., y entonces le creerán a Él, y saldrán…? ¿Sabrán Uds. que eso está allí mismo en la Palabra, no alguna cosa mítica que alguien más ha dicho, sino lo que Dios ha dicho, lo que dijeron Sus promesas, lo que ha dicho Su Palabra? Muy bien, hermana. Ahora, sean reverentes y simplemente estén en oración, sólo esperando.
Ahora, cuando hay una multitud de gente, muchas veces yo llamo líneas de oración de manera que la gente suba aquí y se ore por ella. Yo pudiera llamar a una sola persona. Pero Uds. son apenas un grupo pequeño. Algunas veces ante, quizás como en la India, quinientos mil, o en África quizás doscientos mil, y miles así… ¿ven? Yo… La pequeña línea de oración comienza hasta que viene la unción.
95 Es la fe de Uds. que trae esta visión. Es su fe. Jesús no dijo: “Yo no sabía nada al respecto”. Ella lo tocó a Él, y entonces Él lo reconoció. Ahora, Uds. tóquenlo a Él en esta noche y vean si Él los reconoce a Uds. Sólo oren. Simplemente oren.
Y Dios del cielo, sé misericordioso con nosotros. Por ahora, permanece con nosotros, Padre. Y yo he traído Tu Palabra tan humildemente como sé traerla, extensamente. Pablo predicó una vez toda la noche sobre el mismo Señor Jesús. Y un muchacho se cayó y se mató, y Pablo puso su cuerpo sobre él, y la vida volvió otra vez.
Y ahora, Señor Dios, rogamos que Tú aparezcas a nosotros en esta noche, para estas personas que te han aceptado a Ti, estas siete u ocho personas que levantaron sus manos. Rogamos que Tú les permitas ver ahora que no es algún credo muerto; no es algún buda, o algún Mahometano, o Sikh, o Jaini, o alguna otra religión; es una religión verdadera, la religión de Jesucristo, el Hijo de Dios, quien no está muerto, sino que está vivo esta noche en medio nuestro. Tú prometiste que te encontrarías con nosotros, Padre, y sabemos que Tú estás aquí.
96 Mientras permanecemos sentados en oración, si Ud. desea cerrar sus ojos, está bien. Si no desea, Ud. no tiene que hacerlo. Pero simplemente esté en oración. ¿Recuerdan el Ángel del Señor, la fotografía de Ello que está aquí en el libro, una fotografía muy mala, donde los científicos, y el F.B.I, y todos la han examinado; está exhibiéndose aquí en Washington DC, protegida por derechos de autor?
¿Pueden recordar haber visto esa fotografía? Si es así, digan: “Amén”. Ese Ángel del señor, esa luz que apareció allá en el río, que ha sido tomada por muchos fotógrafos del periódico… En Alemania hace unas cuantas semanas, ellos lo divulgaron por toda Alemania, cuando la gran cámara alemana la capturó descendiendo.
Esa Luz no está ni a los pies de donde yo estoy parado. Eso es exactamente correcto. ¿Qué es? Jesucristo. “¿Luz?” Sí. Cualquiera sabe que fue Jesucristo quien guió a los hijos de Israel en una Columna de Fuego, una Luz. Él dijo: “Yo vine de Dios y voy a Dios”. Y mientras que Él estuvo aquí en la tierra, Él era un hombre. Él se volvió y fue a Dios. Él apareció a María, apareció a Cleofas, hizo algo. Pero después que Él ascendió a Dios el Padre, Él se volvió Luz; y Pablo por el camino a Damasco lo vio a Él. Y Él era una gran Luz que derribó a Pablo, como el sol brillando. La gente que estaba parada allí cerca, no vio ninguna Luz. Ellos no pudieron verlo a Él.
97 Pero a medida que mi alma empieza a entrar en el otro mundo, esta otra esfera, entonces la Luz comienza a ver… Yo la veo moviéndose en el… mientras está delante de mí.
Y yo quiero que oren y crean. Mientras que Uds., ni importa cuán desconocidos sean Uds., yo no los conozco, pero Dios sí los conoce. Y yo quiero que crean. Ahora, yo no tengo manera alguna de conocerlos a Uds. Uds. saben eso. Pero Dios sí los conoce. Ahora, a medida que Uds. oran, yo sólo estoy observando para ver lo que Él dirá. Sólo toque Su manto como lo hizo aquella mujer, y tenga fe, y crea.
98 Aquí está Él, parado sobre una dama aquí mismo enfrente de mí, con un vestido azul puesto, sentada al lado de una mujer que tiene un vestido verde. Ella tiene un pañuelo azul claro en la mano. Ella usa lentes. Ella está orando a Dios. Y esta Luz está suspendida junto a ella, a medida que la veo abrirse. Y la mujer se aleja de mí, y la mujer está padeciendo de un problema de sinusitis. Eso es correcto, señora. Levante su mano y eso es así, para que la audiencia pueda ver. Muy bien.
Veo a otra persona que aparece junto a Ud. Es una persona anciana. Es una mujer, muy enferma. Veo una raya larga viniendo. Veo una muchachita en un… Oh, es su madre por la cual Ud. está orando en su oración. Y su madre está gravemente enferma. Y sus exámenes muestran que ella tiene diabetes y un cáncer también. Y Ud. teme por su madre. Y Ud. le está rogando a Dios en estos momentos que ayude a su madre. Eso es cierto.
99 Ahora, si eso es verdad, yo quiero que Ud. se ponga de pie sólo un momento, si esas palabras son verdad. Ahora, quiero que mire hacia acá. Yo no la conozco a Ud., ¿verdad? Nunca la había visto. Pero sea lo que haya sido dicho es cierto. ¿Es correcto eso? Yo no lo sabría en este momento, porque está en el disco. Ahora, lo mejor que puedo recordar, es que era por enfermedad. Y las lágrimas que Ud. se seca de sus ojos en ese pañuelo, póngalo sobre aquél que Ud. ama.
Ahora Padre Celestial, yo pido que Tú bendigas y concedas la petición de esta mujer. Su fe te ha tocado. En el Nombre de Jesús, lo pido. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta.]… puedes creer, todas las cosas son posibles, todas las cosas.
100 Ahora, desde que Ud. bajó su cabeza justo aquí atrás, Ud. está observando con mucha sinceridad y esperando, Ud. Ud. se mantuvo observándome para ver cuáles serían mis emociones. Yo soy un desconocido para Ud., ¿no es así? Pero Ud. sabe que hay Algo alrededor de Ud. que no es humano. Ud. está consciente de eso. Yo no la había visto a Ud. nunca en mi vida. Ud. es una desconocida. ¿Ud. cree que yo soy Su siervo? ¿Cree que yo le he dicho la verdad?
Ahora, vea, la manera en que Ud. se acerca a un Dios, es su actitud hacia Ello. Una vez cuando Jesús le estaba hablando a la gente, una mujer tocó Su manto; ella sintió virtud. Pero un soldado romano puso un trapo sobre Su cabeza, y lo golpeó a Él en la cabeza, y dijo: “Si Tú puedes ver visiones o profetizar, dime quién te golpeó”. Él no sintió nada de virtud. Es su actitud.
101 [Espacio en blanco en la cinta.]… esa pleuresía la dejaría. Eso es correcto, ¿no es así? Ud. tiene más fe de la que realmente pensó que tenía. Ahora, Ud. realmente sabe que Algo la está ungiendo en estos momentos. Cuando yo dije eso, eso sencillamente aumentó su fe. ¿No fue eso correcto? Ahora, Ud. me mira a mí como el profeta de Dios. Ud. no es de esta ciudad. Ud. no es de por aquí. Ud. vino de un lugar grande. Es Detroit. Correcto. Elisabeth es su nombre. Su apellido es Marshall.
¿Ud. cree en el Señor Jesús ahora, señora? ¿Ve cómo Él baja otra vez a Ud. si Ud. hace contacto con Su Espíritu? Eso no lo sana. Solamente le da un contacto de Su Espíritu. Ahora, háganla que dude. Algunos del resto de Uds. pudieran, pero ella no. Natanael tampoco dudó. La mujer tampoco dudó, sobre quien fue hecho el milagro. Tampoco dudó la mujer en el pozo.
102 Resultó que se movió hacia Ud., hermana, sentada allá en la esquina. ¿Ud. cree que el Señor sanaría ese problema de la espalda y dejaría que Ud. mejore, se recupere? Ud. está orando por eso, ¿no es así? Levante su mano si eso es cierto. Muy bien. Reciba lo que ha pedido. Que el Dios del cielo lo conceda a Ud., es mi oración sincera.
[Espacio en blanco en la cinta.]… la puerta, un hombre usando… No, no es. Es una mujer; está justo delante de él. Allí está ese Ángel del Señor, esa Luz, alrededor de la mujer. No tema, hermana. El Señor Jesús le sanará, le concederá el deseo de su corazón allí. Su nombre es Alicia, ¿no es así? Granger es su apellido. Tenga fe en Dios. No dude.
103 Hay un hombre joven sentado; él tiene puesto un abrigo rojo, o un suéter rojo. Él tiene su dedo sobre la boca. Él está orando por alguien que es querido para él. Es su padre. Él tiene cáncer. ¿Tú crees, jovencito, que Dios sanaría a tu papá? ¿Sí? ¿Estás consciente que Jesús…? ¿Cómo supe yo por qué estaba orando el hombre? [Espacio en blanco en la cinta.]
Mientras que la unción está sobre todos Uds., ¿Uds. quieren ser sanados? ¿Desean ser sanados? ¿Creen que yo soy Su siervo? Yo les digo a Uds. que Cristo está en medio nuestro. Pregúntele a estas personas; yo no las conocía. Ahora, se está abriendo sobre la…
104 [Espacio en blanco en la cinta.]… sobre los enfermos. Yo temo ir más lejos ahora, porque el Espíritu Santo parece decir: “Ora por ellos”. Mantenga su mano sobre su bebé aquí, señora. Muy bien. Estén en oración ahora, todos. Oh, mora conmigo.
Te estamos invitando a nuestra pequeña barca, Señor, a nuestra casita, no son muchos. La hemos maltratado tanto, Señor, pero Tú eres Dios. Y rogamos que Tú bendigas esta pequeña audiencia ahora mismo. Tú has bajado y probado Tu Palabra, que Tú te quedas con Tu Palabra. La Palabra nunca fallará. Tú dijiste: “Los cielos y la tierra pasarán, pero Mi Palabra jamás pasará”. Nada puede hacer que Tu Palabra falle… o, nunca pudiera hacerla fallar, mejor dicho. Hay una sola cosa que es imposible: Y es que Dios falle, porque la Biblia dice que Él no puede fallar.
Y Tú eres la Palabra. Tú, en el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra fue hecha carne, y habita entre nosotros en nuestros corazones, en nuestros seres. Cuando ellos pensaron que podían destruirlo al colocarlo en una tumba, clavando una lanza a través de Su corazón, pero vean al Espíritu de Dios haciendo una vía por medio de un Ángel, rodando la piedra, y…
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