S.445 57-0127A  La Personificación Del Cristianismo 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Personificación Del Cristianismo

Lima, Ohio, E.U.A.

57-0127A

1 Gracias, Hermano Vayle. Como siempre se sabe, es un privilegio estar sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús con Su pueblo. Y hoy tuve el gran privilegio de visitar la iglesia de nuestro hermano pastor, y tuvimos juntos un tiempo maravilloso de compañerismo, mientras estábamos sentados en el lugar celestial en la iglesia Bautista esta mañana.
Y luego un almuerzo con el Dr. Weirwile (simplemente no puedo decirlo bien) y sus hermanos y algunos más, un médico (dentista) y algunos grupos que almorzamos juntos hace unos momentos. Este ha sido ciertamente un día lleno de alegría, y confío en Dios que continuará así durante todo el día para todos nosotros, ya que nos hemos reunido de nuevo en Cristo para sentarnos en lugares celestiales con Él.

2 Y me tocó el privilegio de volver a hablarles esta tarde. Estoy un poco ronco, porque, bueno, tenía un pequeño resfrío que me dio, y es un tanto duro con nuestra sangre sureña, Uds. saben; está un poco frío aquí arriba, un poco más frío que en casa. Y luego al estar viajando tanto…
Una semana, ahora, semana… Dentro de otra semana o diez días, más o menos, si es la voluntad del Señor, estaré en Phoenix, Arizona, donde los niños andan descalzos, corriendo, luego hacia California y luego hacia la Costa Oeste de nuevo donde está… otra vez donde está helando. Y así es como los servicios evangelísticos funcionan, o la vida funciona, más bien, para un evangelista. Pero es un privilegio servir al Señor. Qué contento estoy.
Parece que alguien pudiera decir: “Hermano Branham, me imagino que toda su vida es una vida victoriosa”. Oh, es solo que Ud. no lo sabe todo. Oh, es una vida victoriosa, como usted sabe que es en Cristo. Oh, qué privilegio es para mí saber que Él me permite hablarle a Sus hijos y cómo es que logamos juntarnos y hablar, conversar y adorar. Eso es maravilloso. Pero hay cosas que van con eso que son muy duras, como dejar a la familia, por una parte. Tengo una familia hermosa, y un niño pequeño que cuando….

3 He estado casado dos veces. Mi primera esposa murió cuando mi niña tenía apenas ocho meses de edad, y el pequeño Billy tenía sólo dieciocho meses. Ella tenía veintidós años, creo, y yo tenía veintiséis años. Y yo la perdí, y ella… Les ruego que me perdonen, no quise decir eso. Nunca la perdí. Ella sólo subió, ella y la bebé juntas. Y me encargué de Billy por años, y luego cuando fue a la escuela, el Señor me dio una pequeña esposa encantadora, y estuvimos casados cuatro años y llegó una niña, Rebeca. Cuatro años más….
Estuve en Minneapolis una vez durante ese tiempo en una reunión (es a donde voy para mi siguiente reunión, después de aquí voy a Evansville, luego a Minneapolis, luego a Phoenix después de una breve parada en Louisiana)… Así que yo estaba allí, y estaba tomando la vida de José, leyendo solo de su vida. Y Uds. saben, Abraham (del cual prediqué esta mañana)… Abraham fue elección. Y Abraham engendró a Isaac, que es justificación. Isaac engendró a Jacob, que es gracia. Y Jacob engendró a José, que es perfección, no hay nada en contra de José. Y vi su vida tan maravillosa, y dije: “Oh, Dios, si…”.

4 Y yo soy una persona muy ingenua, como ya lo saben. Y entré a un cuarto pequeño, porque, bueno, Dios oirá su oración en cualquier parte, pero Él dijo: “Entra en tu cuarto secreto”, y oh, me imagino que tengo muchas cosas en mí que todavía no han madurado en todos estos cuarenta y siete años, así que entré en el pequeño armario y cerré la puerta. Y simplemente yo estaba llorando de gozo.
“Oh”, dije: “Estaré tan feliz un día cuando cruce para el Otro Lado para conocer a José y saludarlo, ver a Daniel y preguntarle cómo se sintió con esos leones alrededor de él y esa Columna de Fuego de luz que estuvo allí y mantuvo a esos leones alejados toda la noche. Ver a los jóvenes hebreos, cómo salieron del horno de fuego con el viento Pentecostal arremolinándose alrededor de ellos, las brisas manteniendo lejos…”. Yo dije: “Qué tiempo maravilloso”. Y yo dije: “Oh Dios, si alguna vez me das un hijo, lo llamaré José, un niño”. Y Billy era un muchacho de buen tamaño entonces, y luego… Uds. saben, mientras yo miraba, me metí en un… Bueno, no sé cómo llamarlo. No puedo explicar eso; yo no… Uds. no pueden explicar a Dios. Dios va más allá de la explicación.

5 Si hay alguien aquí que quiera abordarlo en lo que yo llamo la esfera científica, arriba en otra dimensión… Uno está en otro lugar, excepto que es real como esto, pero uno está en otro lugar, y uno es consciente de que está allá. Pero uno sabe que su voz está aquí, pero se está allá. Explicarlo, no puedo. Pero Algo dijo: “Vas a tener un hijo, y lo llamarás José”.
¡Oh, vaya! a partir de la reunión: “Voy a tener un niño llamado José”. Bueno, después de un tiempo supimos que íbamos a tener un bebé. Todos dijeron…. Y mi esposa (su gente y todos ellos) que tenía que nacer por cesárea. Y así que el médico dijo después de que Rebeca nació, dijo que eso debía quedar concluido, debido a unas condiciones, que ella no debía tener más hijos. Bueno, yo dije: “El buen Señor sabe todo al respecto”.

6 Y entonces supimos que íbamos a tener un bebé, así que nos preguntábamos al respecto. Y alguien dijo: “Ya viene José”.
Yo dije: “No lo sé”. Dije: “Pero vamos a tener un José”. Yo dije: “Tiendo a creer que lo es”.
Y cuando nació, era una niña. Oh, si acaso hablamos de burlarse de mí. Recibí cartas de todas partes: “Ups. Su visión mintió”. Nunca mintió. Yo dije: “José viene”.
Y así que cuando el doctor entregó a la niña, dijo: “Oh, señor Branham”, dijo: “Tan delgada”, dijo: “Deberíamos hacer algo al respecto”. Él dijo que no podían venir más hijos. Yo dije: “Oh, no. José viene”. Y así que parado allí….
Luego, después de un tiempo… continuó… Cuatro años pasaron. Alguien me dijo: “Bueno, esa es una sola vez que ha fracasado”.
Yo dije: “No. Recuerde que yo nunca dije que ese era José. Yo dije: José viene”.

7 Así que después de un tiempo supimos que íbamos a tener otro bebé; después de unos cuatro años más, íbamos a tener otro bebé. Bueno, yo dije: “Bueno, espero que este sea José”.
Entonces, después de un tiempo, pues ellos… Todos ellos dijeron: “¿Es este José?”.
Yo dije: “No lo sé. Pero José viene”.
Así que cuando llegamos a unos cuantos días antes de la cesárea y cosas que no puedo hablar ante una audiencia mixta… Pero se supone que entran para la operación antes de la fecha. Y había estado una señora que vive en la ciudad que… la pobrecita estaba toda confundida y pensaba que ella debía ser la líder espiritual de mi vida y que tenía que decirme a dónde ir y qué debía hacer. Simplemente lo rechacé categóricamente (vean), porque el Espíritu Santo hace eso.

8 Y entonces ella estaba repartiendo unas tarjetas y dijo: “Ahora, aquí es cuando ese Billy va a recibir lo suyo”, dijo: “Dios le va a quitar a Meda ahora”. Y lo tenía todo escrito y lo envió a través del país, Uds. saben. Y mi esposa siendo nerviosa de todos modos, oh, la pobrecita estaba casi muerta.
Y ella vino, dijo: “Oh, Bill, ¿escuchaste eso?”.
Yo dije: “Oh, eso no hace ninguna diferencia. Dios dijo que vamos a tener un bebé y eso queda concluido”. Así que nosotros…
Yo pudiera pensar, ya saben, y ella tan preocupada… Acababa de ir a un lugar; yo tengo un lugar secreto (Uds. han oído hablar de él), lejos donde entro en una cueva, escondido; el FBI no podría encontrarme. Así que regresé allí. Yo estaba allí orando, y el Señor me envió al frente de la… cuando Él me habla… Hay un tronco viejo justo al otro lado, camino a las colinas donde yo solía poner trampas cuando era un muchacho. Y allí Él me hizo saber que no debía preocuparme ni un poquito…
Y cuando me fui a casa, me estacioné en la casa del Hermano Wood (el hombre que está aquí, yo y la hermana), vi a la pobrecita salir por el patio trasero, su carita se veía gris e iba a vaciar una porquería al bote de la basura. Me acerqué a ella. Ella estaba llorando. Ella dijo: “Oh, Billy”, dijo: “Margie ni siquiera puede cuidarme”. Esa es la enfermera, la enfermera de la clínica Mayo, que sanó en mi reunión, pesando treinta y cinco libras [15.8 kg.], con cáncer, el primer caso. Y ella aparece en la clínica del cáncer en Louisville, como muerta (casi diez años). Está trabajando ahora como enfermera en el hospital.
Dijo: “Margie está en una emergencia, no me puede llevar”. Y dijo…. Ella la ama tanto.
Le dije: “Mira, querida, amamos a la hermana Margie, pero no dependemos de la hermana Margie; nosotros dependemos del Señor Jesús, ¿ve?”. Yo dije: “Nosotros amamos a la hermana Margie”. Y yo dije: “Quiero que tengas buen ánimo”.
Dijo: “¿Por qué?”.
Le dije: “¿Sabes en dónde he estado?”.
Ella dijo: “Tengo una idea”.
Yo dije: “Tengo Así dice el Señor”. Eso lo arregló, allí mismo.

9 Y al día siguiente nació el pequeño. Y cuando la enfermera vino… Todos éramos un grupo de padres; usted sabe, cómo caminan por la alfombra desgastándola, usted sabe. Así que, yo estaba con ellos. La enfermera regresó; ella dijo: “¿Reverendo Branham?”.
Y le dije: “Sí, señora”.
Ella dijo: “Le estoy mostrando un niño sano de 7 libras y 3 onzas [3.311 kg.]”.
Yo dije: “José, te tardaste bastante en llegar. ¡Pero sí que estoy contento de que estés aquí!”.
Dijo: “¿Por qué lo llamó José?”.
Le dije: “Ese es quién él es”.
Es tan difícil dejarlo, ya que acaba de aprender a caminar y gritar: “¿Dónde papá?”. Pero es un privilegio hacerlo para el Señor Jesús. Y sé que Uds. hombres, muchos de Uds. aquí, tienen situaciones así. Pero uno de estos días gloriosos, si soy fiel a mi Salvador, a Su mano que guía me asiré, Él nos guiará por el río. Eso es lo principal.

10 Ahora, tendrán que salir un poco temprano para que puedan ir a casa, y tener su almuerzo, y regresar. Y ellos estarán repartiendo las tarjetas de oración para esta noche. ¿Qué les pareció anoche? ¿Les gustó eso, hermanos?
Yo estaba muy agradecido por lo de anoche, primera vez que he tenido eso desde que… por años y años. ¿Cuántos han asistido a mis reuniones en otros lugares? Ustedes saben que eso es verdad. Y yo….
Este no es quien pienso que es, ¿verdad? [Palabras inciertas]. ¡Oh, vaya! ¿Está Jimmy aquí? Este hombre, el Hermano Green, su yerno y su esposa conducen un Ford, su otro yerno. Y me preguntaba si Jimmy estaba aquí, un buen chico Bautista, y ciertamente lo amo.

11 Y estamos tratando de salir un poco temprano para que los muchachos puedan regresar y repartir las tarjetas de oración para esta tarde. Y estamos con la expectativa de un gran derramamiento de Sus bendiciones esta noche.
Parado aquí anoche, cuando tuve la línea regular, sin lo otro (¿ven?), y sentí, puse mis manos encima de esas protuberancias y nódulos y cosas y solo sentí que algo pasó bajo su mano y miré hacia otro lado y no estaba ahí. Eso lo hace a uno sentirse feliz. Les digo; en verdad que sí. Me hace sentir querer volver y tener servicios de sanidad.
En esta antigua y bendita Biblia, la cual es una guía para la Vida Eterna, y en Ezequiel el capítulo 36, y vamos a leer sólo una línea del capítulo 36, el versículo 27. Y como texto quiero usar esta tarde: “La Personificación Del Cristianismo”. Y que el Señor añada Su bendición a Su Palabra mientras la leemos.
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu… y guardaréis mis preceptos, y los pongáis por obra.

12 Ahora, Ezequiel fue un profeta, y un profeta en la Biblia era considerado el águila. Ahora, el águila es un pájaro poderoso, y puede volar mucho más alto que cualquier otro pájaro, porque su hechura es diferente a la de otras aves. Él puede soportar la altitud a gran altura, y sube muy arriba en el aire. Y Dios comparó a Sus profetas con águilas. Ellos fueron hechos de esa manera. Ellos se levantarían en el Espíritu y subirían muy arriba a las alturas, y podían ver a lo lejos cosas que venían. Entonces, cuando bajaban, podían decir qué se estaba formando.
Y Ezequiel fue una de las águilas de Dios, que podía volar muy arriba y ver a cientos y cientos de años por venir. Uds. saben, entre más alto suban más lejos se puede ver. Y por tanto el águila tiene una vista muy aguda que va acorde a esa altitud; porque si no tuviera un buen ojo, de nada le serviría subir a lo alto; no pudiera ver muy lejos. Pero el ojo del águila es mucho mejor que el de un halcón en cualquier momento. Él puede ver más lejos que el halcón, sobrevolarlo de cualquier forma que quiera. Y está mucho más alto que el halcón.

13 Yo he estudiado la fauna y los pájaros. Y una vez estuve en Cincinnati aquí en el gran zoológico. Muchos de ustedes han estado allí. Y acababan de recibir un águila y la arrojaron a la jaula. Y ese pobre pájaro, sí que sentí lástima por él. Saltaba contra esos barrotes con todo lo que tenía. Se arrancó las plumas de la cabeza, se arrancó las plumas de las alas. Aleteaba lanzándose contra eso de esa manera, tratando de volar. Y golpeaba los barrotes y se caía hacia atrás, y se quedaba allí sobre su espalda. Esos ojos estarían buscando el cielo.
Y pensé: “Oh, qué cosa tan miserable es ese pobre pájaro. Pues él fue diseñado, hecho para ser un pájaro que vuela en el cielo. Y aquí estaba atrapado por el resto de su vida en una pequeña jaula”. Y el saber que puede mirar y ver las cosas y los lugares donde anhelaba estar, pero no podía salir de esta jaula.
Pensé: “Qué persona miserable… pájaro debe ser él”. Pensé: “Esa es una de las escenas más tristes que he visto”.

14 Pero luego, al darme la vuelta, vi una escena más triste. Y eso es, los hijos de Adán, que fueron hechos para ser los hijos de Dios, golpeándose los sesos, tratando de encontrar placeres para satisfacer en esta vida, y sabiendo que nacieron para ser hijos del Dios viviente; y simplemente se golpean a sí mismos hasta la muerte, corriendo aquí y corriendo allá, y disparándose unos a otros, apostando, hurtando y robándose unos a otros, cuando en realidad nacieron para ser hijos de Dios. Esa es la escena más triste que he visto, hombres aprisionados por el pecado.
Pero hay una cosa al respecto. Pudiera haber tal cosa como una persona de buen corazón que saque al águila de allí. Y estoy tan feliz de decirle a los hijos de Adán esta tarde, que existe una persona bondadosa que vino a los hijos de Adán, el Señor Jesús Quien dejará ir libres a todos los que lo quieran. Depende de ustedes.

15 Ahora, encontramos tanta gente tratando de personificar el Cristianismo. Cristianismo no significa unirse a una iglesia. El Cristianismo es una experiencia. Alguien me había dicho… Bueno, fue en Little Rock, Arkansas. Estábamos en el Auditorio Robinson Memorial, y la gente se había reunido y abarrotaba las calles, y el Señor estaba dando un gran avivamiento.
Y había un hermano que era un Nazareno, estaba en la plataforma, y él vendía lápices en la calle. Y tenía unas muletas que había usado por años. Se sostenía sobre sus muletas con su sombrero al lado y tenía lápices para vender, un pordiosero. Y cuando el Señor en Su divina providencia, sabiduría y gracia para con el hombre, mostró una visión, le dijo acerca de algo que había sucedido, y el hombre fue sanado instantáneamente. Y al día siguiente tenía un gran letrero en esas muletas caminando por la calle, de esta manera, cargándolo alrededor, mostrándolo a todo el mundo. “Estos viejos amigos solían sostenerme. Ahora, estoy apoyado en los brazos eternos del Señor Jesús”.
Y él estaba tan entusiasmado. Y cuando regresó al servicio esa noche, estaba sentado en el balcón, algo como aquello. Y lo mejor que recuerdo, tiene dos o quizás dos o tres balcones. Y de cualquier modo, yo estaba empezando a hablar como ahora, y él estaba tan entusiasmado, el pobre hermanito, al punto que se levantó y dijo: “Hermano Branham, quiero preguntarle algo”.
Le dije: “Sí, hermano”.
Él dijo: “Yo le oí predicando, y sencillamente supe que Ud. era un Nazareno”. Y él dijo: “Luego oí a alguien decir que Ud. era Bautista”. Y dijo: “Luego veo que todos los que lo rodean son Pentecostales”. Dijo: “Hermano Branham, ¿qué es Ud.?
Le dije: “Eso es fácil. Yo soy un Bautista Nazareno Pentecostal”. Yo dije: “Exactamente…”.

16 El Cristianismo es una vida. Pentecostés es…. Sé que lo han organizado —la palabra Pentecostés— y sólo se consolidaron con el nombre. Pero Pentecostés es una experiencia, no una denominación. Pentecostés pertenece con los Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, Nazarenos, todos ellos. Pentecostés es una experiencia.
Y parece ser que algunas personas tienen tanta dificultad tratando de vivir una vida Cristiana, cuando en realidad, no es eso, es….

17 Alguien dijo cuando yo salí de mi gran prueba aquella vez, después de haber perdido a mi esposa, mi bebé, y todo, dijo: “Hermano Branham, ¿mantuviste tu religión durante ese tiempo?”.
Yo dije: “No, señor, ella me mantuvo a mí durante ese tiempo”. Así que para eso es. Yo no puedo sostener a Cristo; Él me sostiene a mí. No es si yo me sostengo; es si Él se sostuvo. Y es un regalo para mí.
Y entonces cuando… viendo que a la gente se le hace esto tan difícil, tiene que haber algo mal en alguna parte. Ahora bien, si la religión Cristiana sólo consiste en una declaración de un credo, denominaciones o intelectuales, entonces no necesitamos nada más que un grupo muy inteligente de personas. Eso es todo lo que necesitamos, si la iglesia va a ser gobernada por un intelectual.
Ahora, el intelecto está bien. Ud. puede recibir la Palabra intelectualmente, pero deje que eso penetre hasta el corazón. Ahí es donde se comienzan a leer los resultados.

18 Ahora bien, si la intención de Dios para nosotros es que dirijamos Su iglesia por medio de denominaciones o credos, entonces lo único que necesitamos es la inteligencia de un hombre: entre más inteligente el hombre, mejor la iglesia. Pero ese no fue el programa de Dios. El programa de Dios consistía en que el Espíritu Santo dirigiera la iglesia. El Espíritu Santo fue dado para la iglesia. Y no podemos tener dos facultades dirigiendo la iglesia al mismo tiempo. Si el hombre la dirige, el Espíritu Santo sale. Si el Espíritu Santo la dirige, por lo general el hombre sale. Por lo tanto, es uno u otro.
Así que, debemos llegar a esta conclusión, que la intención de Dios es que el Espíritu Santo dirija la iglesia. Ahora bien, no me refiero a que sólo el Espíritu se levante y predique, porque el Espíritu Santo pone a las personas en la iglesia para ciertas cosas; pero quiero decir, si acaso el intelecto es todo lo que se requiere.

19 Observen, ahora Ezequiel está hablando; dijo que Él pondría un corazón nuevo (el mismo capítulo), quitaría el viejo corazón de piedra y Él les daría un espíritu nuevo. Y después pondría Su Espíritu en Uds.
Ahora bien, el corazón nuevo no significa “preparar el viejo”. No significa que la iglesia necesite un estiramiento facial. Significa que la iglesia necesita un nacimiento. La iglesia de Dios no necesita que le saquen brillo; necesita una conversión. Eso es correcto. Entonces el sólo tomar la iglesia vieja y sentarse, decir: “Bueno, ya les digo, vamos a cambiar la junta de diáconos. Cambiaremos de pastores”.
Eso no es lo que la iglesia necesita. Necesita el bautismo del Espíritu Santo. Necesita el poder del Dios vivo.
Un avivamiento no significa salir y conseguir nuevos miembros; un avivamiento significa reavivar lo que ya tienen.

20 Aquí no hace mucho tiempo, tuve una experiencia muy maravillosa en Chicago con respecto a eso. Estaba parado junto al gran Lago Michigan, y vi las olas que se lanzaban al aire, y la espuma volando, y oh, qué tiempo estaba teniendo, sacudiendo a los pequeños barcos. Y cuando lo miré, pensé: “¿De qué estás tan feliz? Tienes un avivamiento”. Pero pensé: “¿Sabes algo? Tú puedes estar saltando y comportándote de esa manera, pero no tienes una gota más de agua en ti que las que tienes cuando estás perfectamente en calma. Eso es correcto. Sólo la misma agua, sólo que tienes un avivamiento”.
Ahora, ¿qué requiere el avivamiento? Requiere que venga el viento, que empiece a soplar. Eso es lo que la iglesia necesita, es algo de ese viento que cayó en el día de Pentecostés, que baje y la reavive, no un nuevo Bautista, no un nuevo Metodista, sino un avivamiento en el Bautista y el Metodista. ¿Y qué hace ese golpeteo del agua allá? Es con un propósito. Eso saca toda la basura fuera del agua hacia la orilla. Eso es lo que hace un avivamiento, como que saca a golpes todas las diferencias de nosotros, si dejamos que el Espíritu Santo empiece a golpear. Y entonces nos hace tan diferentes, lo limpia, entonces hace que las aguas queden transparentes.
Ahora, Uds. no pueden tener solo un tiempo para pulir en la iglesia como avivamiento. Y confío que después de esta reunión, que habrá avivamientos en todas partes de la ciudad —en verdad— por todo el país. Creo que es tiempo de avivamiento. Y este gran avivamiento del cual estamos hablando tiene que venir del cielo. No puede venir por el hombre. No nació del hombre. Nace de Dios, y tiene que venir de Dios. Y no se puede poner este avivamiento en una vieja teología y mezclarlos. Jesús dijo eso en San Lucas: No se puede poner vino nuevo en odres viejos.

21 A menudo me preguntaba por qué se hizo ese comentario, por qué no se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Vine a darme cuenta que… Yo dije: “Mira, aquí tenemos una jarra de vidrio, o una botella. ¿Por qué no puedo poner vino nuevo en esas cosas? Ellos ponían vino viejo en eso”.
Pero descubrí que en los días cuando Jesús estaba hablando, las botellas no eran de vidrio. No tenían el vidrio soplado en aquellos días. Y estaban hechos de piel de animal. Y las pieles de los animales habían sido curtidas y cosidas, o atadas, y ponían el vino, el agua, los líquidos en una botella de cuero. Y luego, después de que el odre se vuelve tan viejo, hasta que—sin vino ni nada— se secaba. El aceite de la piel del animal desaparecía. Y entonces se ponía duro y rígido.

22 Y entonces veo lo que Jesús quiso decir; si Uds. ponen vino nuevo, vino sin fermentar, en un odre como ese, y ese vino nuevo tuviera vida en él, y entrara en proceso y fermentación, reventaría el odre. Y esa es la manera que Uds. toman el bautismo del Espíritu Santo y lo ponen en un cuero viejo de vaca, seco y formal; eso explotará, tan seguro como cualquier cosa. Ustedes simplemente no pueden tenerlo de esa manera.
Ustedes tratan de colocar el bautismo del Espíritu Santo con una vieja experiencia de alguna experiencia de iglesia que se secó hace mucho, eso explotará tan seguro como cualquier cosa. “Pero el vino nuevo”, dijo Jesús; “se echa en odres nuevos”. Los odres nuevos todavía tienen el aceite animal en las pieles, y es flexible. De esa manera tiene que ser la iglesia de Dios para un avivamiento: flexible.

23 Ustedes saben, pudieran poner el vino nuevo, que representa la Palabra, poner el vino nuevo en un odre viejo, y Uds. leen la Palabra y dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. El odre viejo hará: “Buuum! Explota: ”Yo no lo creo“.
El bautismo del Espíritu Santo es tan real hoy como siempre lo fue: “¡Buuum! yo no lo creo”.
¿Y qué hacen ustedes? Arruinan tanto el odre como el vino. Están echando perlas delante de los cerdos. Su mensaje se hizo pedazos, y nadie lo recibe, y sólo explotó y eso es todo al respecto. Pero consigan odres nuevos y pongan el vino nuevo del Espíritu Santo en ellos, y la Palabra dice que está obrando con vida en nuestros corazones y dice: “Jesucristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos”.
El vino dice: “Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos”.
El odre nuevo dice: “Amén”, se estira.
Dice: “Jesucristo fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, y por Su llaga fuimos nosotros curados, simplemente el mismo ayer, hoy y por los siglos”. El odre nuevo dice: “Amén”. Se expande con vida nueva. Ambos se conservan y preservan. Así que no pueden poner vino nuevo en odres viejos.
En el día de Pentecostés, Dios tenía ciento veinte odres nuevos Pentecostales, sentados con sus cuellos hacia arriba. Y cuando el Espíritu Santo cayó del cielo, llenó esos odres, y saltaron por todo el lugar, predicando el Evangelio al mundo conocido, declarando que Jesucristo era el mismo ayer, hoy y por los siglos. Noten eso.

24 Aquí hace algún tiempo tuve una experiencia. Yo estaba en los bosques del Norte, en la remota Columbia Británica. Y yo había llevado a cabo unas reuniones allá entre los indios y la gente de esa región. Y uno de los hombres que sabía que me encantaba tanto cazar, dijo: “Billy, ¿te gustaría hacer un viaje de cacería allá detrás de las montañas después de las reuniones?”.
Le dije: “Nada mejor”.
Así que conseguimos veintiún caballos, y empacamos, y estábamos a mil cien millas [1770 km.] de una carretera pavimentada y como a doscientos millas [321 km.] de terracería, con veintiún caballos, tras la caza de cabras de montaña.
Y recuerdo que un día… Me encanta el aire libre. Allí es donde uno encuentra a Dios. Si Ud. logra estar a solas en la naturaleza, puede verlo a Él. Y yo había estado rastreando a un viejo oso pardo. Yo no lo quería, porque no tenía suficiente dinero para comprar la etiqueta para sacarlo. Pero sólo quería mirarlo. Y lo perseguí de una colina a otra en mi pequeño caballo. Y yo estaba teniendo muchos problemas con este pequeño caballo; solo tenía tres años y estaba determinado a aventarme del caballo. Y por lo tanto, se detenía de vez en cuando y nada más para ver qué espectáculo podía hacer con eso. E íbamos así a través de los arbustos.

25 Y yo lo espoleaba al subir y subir sobre la colina. Y finalmente, quedé desorientado. Pensé: “Ahora, ¿para dónde está el Este y el Oeste?”. Así que pensé: “Ahora, espera. Tú no quieres estar confundido aquí arriba”. Porque uno puede ir por un largo trecho sin encontrar nada. Francamente, el cazador salía una vez al año al hielo, cuando bajaba por el río, llamado Río East Pines.
Entonces yo pensé: “Ahora, ¿por qué camino venía?”. Pensé: “Si subo una montaña más alta…”. Y había estado lloviendo, había una poca de niebla en el valle. Así que pensé: “Tal vez, quizá, puedo encontrar mi rumbo”.
Camino arriba encontré mi rumbo, pero vi que tenía que girar e ir por otro camino. Estaba haciéndose tarde. Y pensé: “Señor…”. Cabalgando por allí en mi caballo y alabando a Dios por estar solo, pensé: “Oh, es tan hermoso estar solo en el bosque”. Simplemente me encanta. Y es….

26 Las tormentas habían pasado, y la luna había salido después que el sol se había ocultado. Y la luna estaba brillando y había nubes blancas (lo que yo llamo cielos de mantequilla), como grandes grumos de nubes que cubrían. Y mientras seguía allí cabalgando… Me detuve. Algo pareció animarme a detenerme. Así que me detuve y até a mi caballo, porque estaba resoplando bastante. Me subí en un tronco y me senté.
Y miré hacia el cielo; dije: “Oh Señor Jehová, Tú eres tan grande y tan maravilloso. Cómo te amo”. Y comencé a oír un ruido extraño, muy agotador. Y era un ruido lúgubre, algo que les haría sentir (como diríamos, en la expresión de la calle) —algo espeluznante.
Y miré a mí alrededor, y estaba cerca un lugar que había arrasado el fuego. No sé si saben lo que es una quema o no. Es donde el fuego pasó años antes y quemó toda la corteza de los árboles, y ellos sólo están parados allí. Y cuando ese sol… o, la luna, más bien, sale por detrás de las nubes, y en esos postes blanqueados, esos árboles parados allí, parecían lápidas. Y el viento estaba soplando, mientras las nubes pasaban rápidamente, dejaban escapar un sonido triste: “¡Uuuuuuu!”.
Pensé: “Oh Dios, ¿por qué me pusiste en un lugar como este? Este es un lugar terrible para estar”. Y miré a mi alrededor, y todos los gemidos y lamentos que haya escuchado: “Usssuuusssuuu”. El viento sopla y los árboles se lamentan con el viento. Yo dije: “Señor, yo siempre supe que vivías en el bosque, y por qué me sentí atraído a detenerme en este lugar, porque esto parece un lugar terrible”.

27 Y mientras estaba sentado allí, hubo una Escritura que vino a mi mente. Y está en Joel. Dice así: “Lo que quedó del saltón comió el revoltón. Y la langosta comió lo que del revoltón había quedado”. Y así sigue, los diferentes insectos se han comido toda la vida del árbol. Y pensé: “Sí, eso es correcto. Y aquí estoy junto a esos árboles. Una vez fueron árboles grandes que estaban aquí. Y cuando los vientos soplaban en los días pasados, ellos jugueteaban de atrás para adelante y en su gran posición real; se movían majestuosamente a medida que los vientos soplaban en ellos. Pero oh, qué diferencia ahora”. Algo había sucedido. Oh, sí, todavía eran árboles. Eso es correcto. Pero algo había sucedido. La línea de la savia, la línea de la vida del árbol había sida quemada, quitada.
Y pensé: “Bueno, ¿qué significa esto?”. Y entonces comencé a pensar en los lugares donde he estado, y en la gente que había escuchado oponiéndose y diciendo que los días de milagros habían pasado. Y pensé: “Eso es correcto. Eso es igual a algunas de estas grandes iglesias con torres altas que se erigen con grandes nombres detrás de ellas, nombres históricos que: Una vez fuimos tal y tal; éramos tal y tal”. Pero la línea de la vida ha sido cortada.

28 Los denominacionales desde el tiempo de los inicios de la reforma y sus fundadores, un nuevo grupo de maestros entró y cortaron toda la vida auténtica del Espíritu Santo. Y ellos fueron hechos para mecerse con el viento recio como vino en el día de Pentecostés. Pero ahora, cuando Dios envía continuamente sus vientos, y ellos rugen, lo único que pueden hacer es lamentarse: “Los días de los milagros han pasado. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo. Todas estas cosas han pasado”.
¡Qué lugar tan escalofriante para estar! Y pensé: “Oh, no, no hay duda de que eran árboles; la historia detrás de ellos decía que eran árboles. Pero la vida se había ido de ellos.
Y eso es lo que pasa con nuestro Pentecostal, Presbiteriana, Metodista, Bautista, Nazarena, Peregrino de Santidad; los insectos de la denominación les sacaron la vida, y simplemente llegaron a ser una gran torre vieja y muerta. Lo que necesitamos es el golpe de un fuerte viento recio y una nueva línea de vida para recibirlo. Correcto.

29 ¡Oh, no me malinterpreten! No estoy condenando a la iglesia o a la organización; estoy condenando la ausencia de Cristo en estos lugares. Y lo que los hace lamentarse y gemir cuando Dios envía un avivamiento del Espíritu Santo al mundo, es debido a la falta de una vida flexible en ellos para recibirlo. El Espíritu Santo cayó en el día de Pentecostés, porque todo aquel que creyera lo recibiría.
Pedro dijo en Hechos 2:38: “Arrepentíos, y bautícese, cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Y si Dios sigue llamando, el Espíritu Santo sigue cayendo. Tiene que ser.

30 Entonces al estar allí sentado en asombro, mirando, pensé: “Bueno, ¿qué causó esto? ¿Qué despojó la vida? Lo que dejaron los Luteranos, los Metodistas lo comieron; lo que dejaron los Metodistas, los Bautistas lo comieron; lo que dejaron los Bautistas, los Nazarenos lo comieron; lo que los Nazarenos dejaron, el Pentecostal lo comió”. Y hermano, no tenemos nada sino sólo un nombre de iglesia. Pensé: “¿No es eso interesante? No es de extrañar que haya tanta personificación del Cristianismo. Nada más que un…”.
“Yo no voy a ir a ese edificio. No, yo no cooperaría con tal cosa”. La falta de la vida, eso es todo; no es la falta de una iglesia, es la falta de la vida.
Así que le dije a Dios en mi corazón; dije: “¿Por qué sigues enviando el viento entonces?”. Luego mi mente fue a las Escrituras, estaba demasiado oscuro para leer mi pequeño Testamento de bolsillo. Pero yo dije: “¿Por qué enviarías el viento?”. Y mi mente fue a las Escrituras, pero allí abajo Él dijo: “Yo restauraré, dice el Señor. Todo lo que comió la oruga, todo lo que comió la langosta, todo lo que comió el saltón; Yo restauraré”.

31 Y luego para mi sorpresa, mirando a las piñas caídas de estos árboles y sus diferentes semillas, abajo en el suelo, no muy altos, y no tan grandes, pero había algunos retoños subiendo, árboles nuevos creciendo. Y cuando el viento soplaba, ellos solo jugueteaban y se sacudían, y saltaban, y se estremecían, y así continuaban. Yo dije: “Si acaso no es ese un avivamiento chapado a la antigua, nunca he visto uno”. Esos son los hijos de Dios que simplemente se regocijan y se recrean en las bendiciones de Dios a medida que se derraman. Bueno, algo vino a mí, dijo: “Esos están verdes. Son jóvenes y verdes”. Yo prefiero ser joven, y verde, y ser flexible, tener algo de vida, que ser viejo, rígido, y muerto, y no tener nada. Así que por lo menos un pequeño incendio forestal, en lugar de no tener nada de fuego en absoluto.

32 Y a medida que los vientos soplaban, esos pequeños árboles retozaban y sólo tenía un gran avivamiento Pentecostal chapado a la antigua. Y pensé: “¿Por qué Tú haces eso entonces? ¿No crecerían igual si no tuvieras estos bautismos cayendo sobre ellos y estremeciéndolos? ¿Acaso no son árboles de todas maneras?
Pero algo me dijo en mi corazón: “Sí, pero cada vez que los estremezco, aflojo las raíces para que puedan crecer más profundamente”. Esa es la manera como tiene lugar un gran avivamiento en una ciudad.
Ahora, ¿qué son estos nuevos avivamientos Pentecostales? No son más que los productos del viejo árbol. Exactamente donde el viejo árbol murió, Dios tenía una manera de reproducir la vida. Al igual que cuando envejecemos y morimos, Dios levanta a alguien más por nosotros como el árbol, la semilla o cualquier otra cosa. Tomamos la misma Biblia que ellos leyeron.

33 Pues, algunos de ustedes Metodistas, vergüenza debería darles… Recién estuve leyendo algunas de las notas de John Wesley. Y cuando estuvo aquí con Asbury, y él estaba montando su caballo un día, y el caballo se cayó y se fracturó la pierna. Y Wesley se baja, y toma el aceite de su bolsillo, y unge a su caballo con aceite, y se monta en él, y se aleja cabalgando.
¿Por qué no pueden Uds. cooperar en un avivamiento de sanidad? Si Dios pudo sanar un caballo, seguramente podría sanar a un hombre. ¿Qué pasa? Sus jóvenes e insensatos maestros los han llenado de líquido para embalsar y esa es la razón por la que Uds. no pueden vivir. Eso es correcto.
¿Bautistas? John Smith lloró y oró por un avivamiento hasta que sus ojos se le cerraron, al punto que su esposa lo llevaba a la mesa para que tomara sus alimentos. ¿Qué le diría él a nuestra iglesia Bautista moderna si se levantara? ¿Qué diría John Smith al levantarse y mirar a los grupos de santidad? Cuando él predicó su último sermón a los ochenta y tantos años de edad, creo que fue. Lo cargaron hasta el púlpito, y no predicó sólo uno corto— cuatro horas. Y Uds. no pueden soportar veinte minutos. No hay vida para recibir el viento; eso es todo.
Y él dijo: “Me rompe el corazón ver a nuestras hijas Metodistas usando anillos de oro en los dedos”. ¿Qué diría ahora con un par de pantaloncitos cortos con blusas de tirantes puestos? Esa es la verdad. Y eso pudiera enfermar y hacer bien.

34 Cuando yo era un muchachito, no teníamos mucho para comer, allá en las montañas. Mamá solía conseguir cueros de carne de la tienda de comestibles y los ponía en una un gran sartén viejo para pan, y los hervía… o, los cocinaba, para sacarle la grasa para hacer el pan de maíz. Teníamos frijoles negros y pan de maíz. Uds. norteños no saben lo que es comer bien.
Así que nos daban eso… Y luego cada sábado por la noche teníamos una vieja bañera grande de madera, y la tetera puesta en la estufa. Y uno se bañaba, y solo se agregaba un poco más de agua, y el siguiente tomaba un baño, hasta que todos los niñitos tomaban su baño, y luego una dosis de aceite de ricino. Y yo me ponía tan enfermo con esa cosa; todavía ni puedo soportar olerlo. No quisiera que uno de mis hijos tuviera que tomar aceite de ricino.
Yo iba con mamá, y me apretaba la nariz, y lloraba. Yo decía: “Mamá, esta cosa me pone tan enfermo”.
Ella decía: “Pero si no te pone enfermo, no te hace ningún bien”.
Así que tal vez lo aplique a este mensaje. Tal vez haga que la gastronomía (espiritualmente hablando) se revuelva, sólo para hacerlos que oren para que regresen al lugar donde deberían de estar.

35 Sí, observen el orden de la Escritura. “Quitaré el viejo corazón de piedra, y os daré un corazón nuevo”. Ese es el primer orden. Algunos de ellos se detienen en ese primer orden. Apenas están empezando. Entonces Él dijo: “Yo os daré un espíritu nuevo”.
Allí es donde muchos de ustedes Pentecostales fallan. Uds. tenían que tener un espíritu nuevo. Oh, se sentían bien y se sentían de esa manera: “Oh, bueno, yo solo… Oh, me siento bien. Yo… yo… no podía tenerlo”. Bueno, Ud. acaba de empezar. Sólo se está preparando para recibir… Ud. apenas se está alineando. Él tuvo que darle un espíritu nuevo. Pues, Ud. no podía llevarse bien con su espíritu viejo. Entonces, ¿cómo podría llevarse bien con el Espíritu de Dios? Así que Él tuvo que darles un espíritu nuevo.

36 Ahora, fíjense en la Biblia. “Yo os daré… quitaré el viejo corazón de piedra y os daré un corazón de carne, un corazón tierno. Y luego os daré un espíritu nuevo. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu”.
Ahora observen. Su Espíritu era diferente del espíritu nuevo de Ud. Y muchas personas reciben el espíritu nuevo y ellos piensan que reciben el Espíritu Santo. Se sienten felices, y saltan alrededor, y quizás hagan algunas cosas religiosamente. Y piensan que recibieron el Espíritu Santo. Oh, no, el Espíritu Santo les hace actuar diferente. El Espíritu Santo les hace pensar diferente. El Espíritu Santo fue puesto justo en medio de su espíritu nuevo. Y su espíritu nuevo fue colocado justo en medio de su corazón nuevo. El corazón nuevo… El espíritu nuevo, en medio del corazón nuevo, y Dios dijo: “Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu”.
Ahora bien, el Espíritu de Dios se sienta justo en medio de su espíritu, su espíritu nuevo. Y entonces Uds. no tienen que salir y actuar como actúa la Sra. Jones y como el Sr. Jones lo hace. Solo hay algo en Uds.; solo tienen el amor de Dios tan profundo en Uds., al punto que Uds. lo viven. No son Uds.; es algo en Uds.

37 Muchas personas tratan de poner una cara Cristiana o una apariencia Cristiana en domingo. Y el lunes deberían de ver el tipo de cara que tienen. Pero ahora, eso es sólo personificación lo cual no es nada en el mundo, en mi libro, sino hipocresía. Exactamente.
Como el congresista Upshaw, todos Uds. saben, que fue sanado en mis reuniones después de haber estado lisiados durante sesenta y seis años. Él dijo: “Usted no puede ser algo que no es”.
Y eso es correcto. Sea lo que Ud. es. Dios conceda el día cuando la iglesia Cristiana sea lo que se supone que debe ser. Si Ud. es para Cristo, viva para Cristo; dé su todo por Cristo. Abra su corazón. No piensen en las cosas que están a su alrededor. Piensen en lo que Cristo es para Uds. y en Uds.

38 Ese nuevo espíritu en Uds., y el Espíritu Santo de Dios sentado en el centro de su espíritu nuevo, es como el resorte principal en un reloj famoso. Y a medida que el resorte en el reloj famoso empieza a marcar, hace que cada organismo del reloj funcione exactamente bien; es el resorte nuevo, el resorte principal. Y el resorte principal del Cristianismo es el bautismo del Espíritu Santo, no alguna teología hecha por el hombre, no alguna denominación; sino que es el bautismo del Espíritu Santo el que pone a cada órgano en esa iglesia a trabajar en orden. Algo está mal, hermanos. Eso es correcto.
Así como el Espíritu Santo se mueve, Él gobierna Su iglesia. Cada pequeño tictac es exactamente igual, y marca exactamente a tiempo con la Biblia. Todo marca bien alrededor de la Biblia; no importa lo que diga el teólogo; la Biblia lo dice. Marca en sincronía con eso, porque es el Espíritu Santo que escribió la Biblia, el que entra para marcar la Biblia en su vida, exactamente de la manera que está escrita. Oh, espero que lo vean. ¿Lo ven?

39 No porque se sienten mejor con un espíritu nuevo, no porque purificó su beber y esas cosas… —eso está bien— pero… No porque saltó, o gritó, o habló en lenguas, o se unió a la iglesia, o cualquier cosa religiosa que haya hecho; eso no tiene nada que ver con ello. Jesucristo dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. El fruto del Espíritu es amor, gozo, bondad, mansedumbre, paciencia, longanimidad, fe, templanza, todas estas buenas cualidades que el mundo espera ver en la iglesia Cristiana. Ellos pusieron el periscopio de Dios sobre los Bautistas, Metodistas, Pentecostales, Nazarenos y todos alrededor. Ellos están buscando eso.

40 Oh, dijo: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas; aunque pudiera ir y sanar a los enfermos o si trasladase los montes y demás, y no tengo amor para respaldar eso, nada soy”. El Espíritu Santo en Ud. marca el tictac de su vida, entonces el yugo se vuelve fácil. Oh, alguien dijo: “Hermano Branham, si tan solo pudiera vivir esa vida”.
Oh, usted no tiene que preocuparse por eso, hermano. De todos modos no es Ud. Es el Espíritu Santo en usted.“.
Pablo dijo: “La vida que ahora vivo, no la vivo yo, mas Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo…”. Recuerden, él una vez fue un hombre religioso. Ciertamente lo era, un erudito. Y él era un hombre que conocía todas las Escrituras. Y se sentó bajo Gamaliel, uno de los mejores maestros de la época. Quizá salió de uno de los mejores seminarios del día. Pero él dijo que tuvo que olvidar todo lo que sabía para encontrar a Cristo, el Espíritu Santo.

41 Entonces… Ustedes dicen: “Pero mi vecino me diría: Eres un santo rodador.”. Oh, ese nombre deshonroso que el diablo le ha clavado a la iglesia de Dios.
Yo he navegado los siete mares por la gracia de Dios y le he predicado casi al mundo. Y estoy en el segundo millón de almas conduciéndolas a Cristo por la gracia de Dios, y todavía no he visto un santo rodador. De todas las religiones del mundo, nunca he visto un santo rodador. Es sólo un nombre grosero que el diablo le puso al creyente. Dicen: “¿Un creyente? Yo soy un creyente”.
Lo averiguaremos. Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Compruébelo por la Palabra.

42 Ahora, fíjense, Uds. no pueden soportar la persecución. Ahora, escuchen, amigos, Uds. saben que no estoy aquí para reprenderlos. Estoy aquí para amarlos. Estoy aquí para decirles la verdad. Y creo que por eso el Espíritu Santo permite que estas cosas sucedan en las reuniones. Eso es un don Divino, pero eso no… Eso es sólo una vindicación de algo.
Escuchen, estoy aquí para ayudarlos, no para regañarlos o para burlarme de Uds. Yo no haría eso, para nada. Pero Uds. tienen que tener esta vida nueva. Y la razón por la que encuentran gente que viene al altar y han visto en la…. Tomaré mi propia iglesia, la iglesia Bautista. Ellos vienen y hacen su confesión y se bautizan, y en unas pocas semanas los ven en la misma vieja rutina.

43 Billy Graham, bien conocido, conocido mundialmente. Nuestros caminos se han cruzado muchas veces en el extranjero. Recientemente en Zúrich, Suiza, él terminó en el estadio el sábado por la tarde. Yo empecé el domingo por la mañana. Un milagro moderno del día, un hombre maravilloso, un verdadero Cristiano… Y yo amo al hombre y oro por él, porque no me parece que sea algún teólogo presumido que lo sabe todo, pero es realmente franco y directo en la Palabra, hasta donde se le permite predicar.
Ahora, me estoy fijando que en su trabajo… Y no hace mucho tuve el privilegio de hablar con él. Y yo estaba en una reunión donde lo escuché hacer una declaración más o menos como esto. Fue en el desayuno, donde fue, en Louisville, Kentucky, hace unos meses. Y algo acerca de… Él dijo: “La Biblia es el patrón de Dios”. Oh, cuán cierto. Él dijo: “Pero yo iré a una ciudad”. Y él dijo: “No hay nadie en el país que sepa mejor que yo, que no soy un predicador poderoso”. Él dijo: “Pero Dios me llamó para hacer este trabajo, y estoy tratando de hacerlo lo mejor que sé para Dios”. Maravilloso, Dios puede levantar a un hombre así, y él puede permanecer así de humilde.
Entonces dijo: “Pero yo entro allí y digo que hubo tantos convertidos, diez mil convertidos en estas reuniones de seis semanas”. Y dijo: “Yo regreso en uno o dos años, y no encuentro una décima de ellos”.

44 Oh, cómo me hubiera gustado poder decir algo. Pero el hombre está usando su vida para Dios. Él impacta a personas que jamás vendrían a él. Pero aquí está la razón… Lo encuentro en mi reunión. Oral Roberts los encuentra en sus reuniones. Y nosotros los encontraremos en todas partes.
Pero aquí es donde está. Ellos sólo se sugestionan mentalmente, y nunca se convierten. Nunca se convierten realmente en un creyente, sobre la base de la Palabra. Sólo hacen una confesión formal y fría, y eso es casi todo. Y llega la primera pequeña persecución y dicen: “John, ¿qué fue de los cigarros?”.
“¡Bueno, hmmm!”.
“Escuché que estuviste en la reunión de Billy Graham”.
“Bueno, esposa, no puedo soportarlo más. Tráeme mi John Ruskins [Marca de cigarros. Trad.]”. Eso es todo, ¿ven?
“Liddy, ¿qué pasó con ese maquillaje? Veo que te estás dejando crecer el cabello. Escuché que estabas en una de las campañas Branham”.
“Bueno, simplemente no puedo pertenecer a este club y vivir en paz. Voy a recuperar mis cosas y me untaré mi cara”. Adelante, hay una mujer en la Biblia que se pintó su rostro para encontrarse con los hombres, y Dios se la dio de comer a los perros. Correcto. Si quieren ser carne de perro para Dios, adelante.

45 Pero ahora sólo un minuto. Escuchen, quiero que escuchen algo. ¿Qué pasó? Ellos nunca fueron lo suficientemente lejos. Pudieran haber obtenido una nueva concepción de Cristo. Pero miren, cuando Uds. obtienen un corazón nuevo, un espíritu nuevo, y entonces Dios pone el Espíritu Santo, Su Espíritu, justo en su espíritu nuevo, la cruz se forra de plumas. Ya no raspa más.
Ellos pueden decir de Ud. lo que quieran; no le molestará a Ud. Pues, hermano, las cargas que el mundo echa sobre Ud., pues, Ud. parece ser tan fuerte en el Espíritu, cuando ese espíritu nuevo en Ud., y el Espíritu Santo marcan el tictac de su vida hacia el cielo y la Palabra de Dios. Pues, Ud. es como Sansón: Ud. levanta las puertas de bronce de Gaza y las carga hasta cierta colina llamada el Calvario, y ora por esa persona. Ciertamente. La cruz tiene alas. Simplemente se mueve con facilidad.

46 Y esa es la razón por la que sólo una pequeña ráfaga los manda a volar. Esa es la razón por la que recibimos a miles de miembros al año y el viento los manda a volar. La primera pequeña persecución, no pueden soportarlo. Llega a un lugar un poco difícil y eso les raspa y lo abandonan. Aún no lo han suavizado. Dios suaviza la cruz para Uds. “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí. Mi yugo es fácil”. Claro que lo es, si Ud. ha sido ensamblado en el mecanismo de Dios.
Su mecanismo ahora, no es escuchar alguna teología o algún discurso intelectual, sino recibir el bautismo del Espíritu Santo. Entonces comienza, el mecanismo comienza a moverlos, no son Uds. moviéndolo y diciendo: “Pues aquí está la forma como creo que debería ser”. Dios dijo que esta es la forma como debería de ser hasta que el Espíritu Santo que se mueve justo en la Palabra. Y Uds. solo avanzan junto con ello. Es tan fácil cuando hacen eso. “Os daré un corazón nuevo”.

47 Ahora, yugo fácil…. Dios le quería mostrar Su poder a los discípulos y al mundo. Así que cuando Cristo… Echemos un vistazo al poder de Dios que debería estar en la iglesia. Que, por un Espíritu somos todos bautizados en un solo cuerpo, y ese cuerpo es el cuerpo de Cristo. Independientemente de su denominación, es el cuerpo de Cristo por el bautismo del Espíritu Santo. ¿Creen eso? Es de la única manera que pueden serlo.
Dios le quiere mostrar al mundo la resurrección de Cristo. Allí yace Él en la tumba. Está en silencio; Su cuerpo está blanco como la tiza. Y en la mañana de Pascua lo oímos gritar: “Toda potestad me es entregada en las manos”. Todos se detuvieron, para escuchar. Y vemos la gravitación perdiendo su poder, mientras vemos entrando luz entre Sus pies y la tierra. ¿Por qué? Él es el centro de la gravitación. Y Él se eleva más y más. Es el poder de Dios levantándolo, para mostrarnos donde el Señor… [Palabras inciertas]. Éramos….
[Cinta en blanco]… como si Él no lo tuviera. Él apareció justo… Oh, qué cosa tan grandiosa es.

48 No hace yo me encontraba parado en Nashville, Tennessee, en un museo. Y estaba viendo diferentes cosas. Yo amo el arte. Dios está en el arte. Dios está en la música. Y yo estaba observando el arte, y vi a dos jóvenes parados allí, y estaban dando el análisis del valor del cuerpo de un hombre que pesaba ciento cincuenta libras [68 kg.]. ¿Saben cuánto vale? Ochenta y cuatro centavos. Correcto. Y como dije esta mañana: Ud. se pone un sombrero de veinticinco dólares en ochenta y cuatro centavos para protegerlo, un abrigo de piel de visón de quinientos dólares sobre ochenta y cuatro centavos para protegerlo. Seguro.
Oh, si vieran una araña en su sopa, Uds. condenarían ese restaurante y llegaría a la Cámara de Comercio, y lo escribirían en el periódico. Claro, Uds. están cuidando esos ochenta y cuatro centavos, pero dejan que el diablo meta cualquier cosa que él quiera por esa alma de ustedes que vale diez mil mundos.

49 Y con estos dos jóvenes que estaban allí mirando…. Uds. apenas tienen suficiente cal para rociar el nido de una gallina, y unas cuantas cosas; hay calcio en Uds. y por el estilo. Uno volteó a ver al otro y dijo: “John, ¿no valemos mucho, verdad?”.
Pensé que me pondría de pie; puse mi mano sobre él. Yo dije: “Pero jovencito, tienes un alma en ti que vale diez mil mundos, que Jesucristo murió para redimir”. Ciertamente.

50 Yo quedé sorprendido aquí en Illinois hace un tiempo, pasando por un pequeño lugar, y había un museo. Yo estaba recorriéndolo. Vi a un anciano de color; solo tenía un pequeño anillo de cabello. Él estaba caminando por este lugar, mirando alrededor. Y de pronto se detuvo; sus ojos volvieron a mirar, y comenzó a llorar. Lloró unos instantes. Entonces lo vi inclinar su rostro y ofrecer una oración. Lo miré un rato, pensé: “¿Qué conmocionó al anciano? Bueno, creo que lo averiguaré”.
Volvió a mirar y se enjugó los ojos. Es un anciano, muy anciano. Le dije: “¿Cómo está, tío?”.
Él volteó y dijo: “¿Cómo está?”.
Yo dije: “Soy un ministro del Evangelio, y me gustaría hacerle una pregunta. Lo vi orando. ¿Por qué estaba orando?”.
Dijo: “Venga aquí”. Me acerqué y miré. Dijo: “Mire allí”.
Le dije: “¿Qué es eso? Es una vestimenta”.
Él dijo: “Pero esa mancha allí es la sangre de Abraham Lincoln”. Él dijo: “Hombre blanco, todavía hay una marca alrededor de mi cintura aquí donde una vez estuvo un cinturón de esclavo”. Él dijo: “Esa sangre me quitó el cinturón de esclavo. ¿No le emocionaría a Ud.?”.
Si eso emocionaría a un hombre de color al quitarle un cinturón de esclavos, ¿qué le debería hacer la sangre de Jesucristo a un creyente? Cuando Uds. pueden pasar por el bar, la sala de juego y las cosas del mundo, y saber que son libres, su corazón está palpitando en línea con la Palabra de Dios, sabiendo que un día Uds.se irán a casa. ¿No emocionaría eso a cualquiera? Es una cosa emocionante.

51 A veces me asombro a medida que paso por la región del Sur. Oí de una historia que me contaron. En los días en que estaban comprando a esos esclavos, había un comprador que salía y compraba a esos hombres, exactamente igual como Uds. compran en un lote de carros usados hoy: seres humanos. Y él compraría algunos por aquí, y compraría a un montón por allá. De modo que pasó por una gran plantación donde había muchos esclavos. Y quería comprar todo un grupo de ellos.
Y se dio cuenta que había un joven que era diferente a los otros hombres. Ahora, ellos estaban lejos de casa. Yo les prediqué a ellos en África. Y sé que tienen sus criterios y demás. Los holandeses fueron y los agarraron, y lo trajeron para acá, y los vendieron como esclavos. Y estaban lejos de los hogares; estaban abatidos. Tenían muchas cosas, y el hogar, y sus seres amados. Nunca volverían a casa. Ellos eran esclavos. Estaban fuera de su país. Y ellos no tenían ánimo para trabajar ni nada, y tomaban látigos y los azotaban. Y ellos gritaban: “¡Sigan jalando!”.

52 Y un día, este comprador notó a un buen joven con su pecho salido, su cabeza erguida. Uds. no tenían que azotarlo. Él estaba alerta. Cada vez que había que hacer algo, él lo hacía.
Y este comprador de esclavos dijo: “Quiero comprarlo a él”.
Y el propietario dijo: “Él no está a la venta”.
Él dijo: “¿Qué lo hace estar tan animado?”. Dijo: “¿Es un jefe sobre el resto de ellos?”.
Dijo: “No, sólo es un esclavo”.
Dijo: “¿Lo alimentan mejor que a los demás?”.
Dijo: “No, él come en la galera con el resto de ellos”.
“Entonces ¿qué lo hace tan diferente y dispuesto? Su autoestima parece estar muy alta… su moral”. Dijo: “¿Qué lo hace tan diferente de los demás?”.
Dijo: “Yo mismo no lo sabía, hasta que descubrí recientemente que su padre es un rey en una tribu. Y aunque es un extranjero y está en otra tierra, sabe que su papá es un rey. Y él actúa y se comporta como el hijo de un rey”.

53 ¿Qué debería hacer un Cristiano entonces? Somos peregrinos y extranjeros, pero nuestro Padre es un Rey. ¿Cómo deberíamos actuar y vivir en este mundo presente? No como este mundo, no para seguir la corriente, y firmar una tarjeta: vamos a venir a la iglesia, y haremos nuestro mejor esfuerzo para hacer esto, y vamos a ir a la próxima reunión de oración. Hermano, hermana, debemos comportarnos como hijos e hijas de Dios. No debemos retroceder cuando el diablo trata de manchar la Palabra de Dios. Esa es la palabra de nuestro Padre. Vamos a pararnos por ella hasta que muramos. Sí señor. Compórtense.
A pesar de estar en otra tierra lejana, quizá en otra región, Uds. pudieran estar en otro país muy lejano, un extranjero. Pero no importa cuán lejos se encuentren, en cuántas dificultades estén, Dios todavía es su Padre. ¡Aleluya! ¿De dónde vinieron?

54 Allá atrás en el principio, cuando Dios envió el Logos, el cual era el Hijo de Dios desde el seno del Padre, la Biblia dice que Él comenzó a empollar sobre la tierra.
¿Qué es la palabra “empollar”? ¿Qué significa? Igual que el cuidado maternal, como la gallina, su nidada es llamada sus pollitos, su descendencia. Y el Espíritu Santo, como sucedió, con Sus brazos o Sus alas envolvían una tierra desolada, donde nunca había habido vida… Y cuando comenzó a empollar, las aguas comenzaron a separarse, y la tierra apareció. Su cuerpo yacía aquí entonces en la tierra. Ud. está hecho de dieciséis elementos de esta tierra. Su cuerpo estaba aquí entonces. Noten, si no fue así, ¿de dónde proviene? Usted vive por sustancia muerta.

55 Cuando usted come carne, la vaca murió. Si usted come pan, el trigo murió. Sólo se puede vivir por medio de sustancia muerta. Le pregunté al doctor esto recientemente. Le dije: “Doctor, ¿es cierto que cuando me alimento, renuevo mi vida?”.
Él dijo: “Eso es verdad”.
Yo le dije: “Entonces doctor, por qué es que cuando yo tenía dieciséis años, yo comía el mismo alimento que como ahora; me iba poniendo más grande y más fuerte, y mi vida se renovaba; y yo como ahora, y me estoy poniendo más viejo y más débil y encorvándome. Me demuestra científicamente que si aquí hay un recipiente y aquí hay una jarra de agua, y Ud. está vertiendo agua en ella, y se llena hasta cierto lugar, entonces entre más se vierte más disminuye. Sólo hay una respuesta: Dios lo ha designado”. La muerte entra cuando tienen entre veintidós y veinticinco años, el cabello gris comienza a aparecer, arrugas en la cara. Y Uds. están comiendo la misma comida, renovando su vida, pero se están muriendo. Dios lo tiene designado.

56 Escuchen ahora, para terminar. Me gustaría decir esto ahora contando con toda su atención. Oh, si tan solo pudieran captarlo. Fíjense, Uds. yacían allí en la tierra en el principio. Y este médico con el que estaba hablando era un incrédulo. Se estaba burlando de la sanidad Divina. Y le dije: “Doctor, le quiero preguntar algo”.
“Oh, el nacimiento virginal de ustedes y todas sus cosas”, él dijo.
Le dije: “Doctor, espere un momento. Si algo tiene que morir para que mi cuerpo mortal viva, doctor, ¿hay algo espiritual en mí todavía? Tiene que haber un alma ahí que me dé el conocimiento para saber entre el bien y el mal y cosas. Entonces si algo tuvo que morir para que este cuerpo pueda vivir, entonces algo tuvo que morir para que mi alma pudiera vivir”. Y lo miré. Él me miró de nuevo, asintió con la cabeza y se fue.

57 Entonces, cuando el Espíritu Santo comienza a empollar sobre la tierra… Miren, vamos a tomar un pequeño cuadro. Está desolado; está vacío. Observen lo que pasó. A medida que Él comienza a empollar, puedo notar que sube un poco de humedad, y por allí envolvió algunas de las vitaminas y elementos que van en la flor. Y la pequeña flor de Pascua apareció. ¿Qué lo hizo? ¿Conocimiento? No, el Espíritu Santo empollando.
Entonces apareció la hierba; ahí venía la vegetación. El Espíritu Santo seguía empollando. El Padre dijo: “Eso es maravilloso”. Y aquí vienen saliendo los árboles frutales. Luego a partir de eso los pájaros volaron del polvo. El Espíritu Santo siguió empollando, arrullando, haciendo el amor, revoloteando sobre la tierra. De allí vino la vida animal. Luego, después de un tiempo vino un hombre. El Espíritu Santo revoloteando desde la tierra… revoloteando sobre la tierra, Él formó a un hombre. De allí, (un subproducto) Él hizo una mujer.

58 Y esos novios, mientras caminaban juntos en el jardín del Edén, puedo oír a Eva decir: “Oh, el viento es terrible”.
Y lo oigo a él decir: “Paz, enmudece”. Y el viento se detuvo. Y puedo oírle decir: “Cariño…”. Mientras ella apoyaba su cabecita sobre su hombro y mientras andaban por allí para nunca enfermarse. Ella no tenía que tener ningún Max Factor para verse bonita. Ella sería así para siempre. Y con sus brazos alrededor del gran brazo de Adán, caminaban como novios por el jardín. Y después de un rato Leo el león dio un rugido. No había temor. Él dijo, “Ven aquí, Leo”. Y él le frotó la espalda. Cheetah la tigresa se acercó, la frotó a ella. Y ellos iban detrás de ellos como pequeños gatitos.
Y el sol comienza a ocultarse en el primer día… o, el sexto día, más bien. Y cuando empieza a ocultarse, Adán dice: “Cariño, tenemos que ir a la iglesia esta noche. Debemos subir a la catedral. ”Y mientras ellos atravesaban los grandes árboles y se arrodillaban, ese Logos “Dios” de luz suave y radiante, se movía entre los árboles. Escuchaban la tierna voz del Padre diciendo: “Hijos, ¿habéis disfrutado vuestra estancia en la tierra hoy?”. Y Él los besa en la mejilla, como sucedió, y los acuesta para dormir. El león, Él lo acuesta, y a Cheetah la tigresa. No hay daño, no hay peligro.

59 ¿No les encantaría hacer eso otra vez? ¿Y es posible? Sí, desde luego. Y si el Espíritu Santo incubó sus cuerpos desde la tierra sin que tuvieran idea de lo que iban a ser, o cualquier conocimiento de su venida, y pudo traerlos hasta donde están, y darles a elegir, ¿cuánto más le tomará al Espíritu Santo incubarlos sacándolos de la tierra, sin importar si su cuerpo se encuentra esparcido a los cuatro vientos de la tierra?
¿Qué los trajo en primer lugar? Polvo eres; el pecado entró, y tenemos que irnos, todavía estamos…. Dios nunca será derrotado. Él esperaba que esta tierra fuera habitada, así que Él simplemente hizo que las mujeres trajeran hijos. Él todavía vierte el calcio, y la potasa, y los elementos en ellos y los desarrolla. Luego los trae a un lugar y deja que Uds. puedan hacer una elección. Y si, sin elección, Dios me hizo un día un hombre joven, fuerte, sano y feliz, y el Espíritu Santo… No un dogma de un seminario teológico, frío, formal, sino el bendito Espíritu Santo, no el árbol de la ciencia, sino el Espíritu Santo (Miren, es el programa de Dios) comienza a cortejarme y hacerme el amor, y yo lo acepté. Y luego Él bajó a mi corazón y tomó Su lugar.

60 ¿Qué tan seguro estoy de que Él me levantará en los últimos días? Pues, Él lo prometió; y Él lo juró. Y la evidencia de ello está en mi corazón ahora mismo y en su corazón, que Él nos levantará en el día postrero. Entonces, ¿qué importa la vejez o cualquier otra cosa? Nada. Dios dio la promesa; el Espíritu Santo gobierna la iglesia. El Espíritu Santo los trajo aquí. La cosa entera está envuelta en el Espíritu Santo.
Ahora, cuando el Espíritu Santo los arrulla y dice: “Pecador, tú eres el regalo de amor de Dios. Quiero hacerte el amor”. ¿No lo harán? Por qué no abren su corazón y dicen: “Sí, Espíritu Santo, aquí estoy. Aquí estoy. Oh, no me importa lo que alguien diga. Espíritu Santo, yo te quiero a Ti. Yo te quiero a Ti. Tú eres al que estoy buscando. Tú eres el indicado”.

61 Entonces, cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, el diablo, y vuelve a su antiguo callejón de basura donde solía hacerles beber, y corretear, e inhalar, y dudar, y hacer alboroto, y alterarse con la Biblia, cuando regresa a su viejo callejón, ¿saben lo qué pasa? Dios envía Su gran excavadora del cielo y limpia el viejo callejón. Sí, señor, los viejos grilletes han desaparecido; los botes de basura se han ido; la basura se ha ido. Todo es empujado al mar del olvido, y Él lo ha aplanado.
Y Él edificó una gran casa, moderna y nueva. Y ha estado empollando allí, y hermosos lirios han crecido en el patio por aquí. La grama bonita está creciendo, y una carretera estupenda atraviesa por allí. ¿Qué? Hay una nueva persona que se ha mudado, no el viejo individuo que una vez estuvo allí, que le hacía fastidiar, maldecir, tratar mal a su vecino, ser denominacional, estrecho de mente, escéptico, infiel, con una religión a medias que les hacía enfermar. Pero Él los limpió. El Espíritu Santo está allí y empollando. A medida que el Espíritu Santo empolla, Él producirá amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, paciencia. Él va a decorar bien Su casa. Seguro, Él sacará de ustedes ese viejo callejón de basura, allí, y hará que sus viejas dudas y alborotos y demás… Él pondrá una autopista por allí, de modo que todas las cosas puedan transcurrir tranquilas para Uds. ¡Amén!
Oh, hermanos, lo que necesitamos hoy no es un nuevo alcalde de la ciudad, no es un policía nuevo en el cuerpo policiaco, no una nueva denominación, no un estiramiento facial en la iglesia, pero necesitamos un avivamiento de San Pablo chapado a la antigua y al Espíritu Santo de la Biblia de nuevo dentro de la iglesia. Los Metodistas, Bautistas, Pentecostales, y todos Uds., exactamente. Lo que necesitamos hoy, es a alguien con esta experiencia para ser un retador, alguien que conozca a Dios que pueda diferenciarse.

62 Aquí no hace mucho cuando estuve en Suiza… Escuchen atentamente mientras terminamos. Cuántos, y la mayoría de Uds. hombres de mi edad, mujeres, han leído la famosa historia de Arnold Von Winkelried. Muchos de Uds. lo recuerdan, el gran héroe Suizo. Oh, esas historias se olvidan fácilmente entre la gente. Su heroísmo nunca ha sido superado y rara vez igualado.
Un día cuando los Suizos se mudaron y tenían sus casitas y cosas en las montañas Suizas, y Cristianos que oraban, y cuando tenían sus casitas y todo muy bonito, un gran ejército invasor entró marchando. Los Suizos se juntaron al pie de las montañas con viejas rejas de arado, o ganchos, hoces y lo que sea que tuvieran para pelear. Ellos no eran guerreros. Sólo se juntaron con palos, y piedras, y lo que sea con lo que podían pelear para defender su nación.
Pero sus bebés y las madres… Donde esos soldados entraron y mataron a sus bebés, y violaron a las mujeres en las calles, y cuanto más, destrozaron sus casas y tomaron sus víveres… Y aquí venía un gran ejército, totalmente armado, bien entrenado: ¡Para pan, para pan, para pan! Grandes lanzas, bien entrenados, como un muro de ladrillos, entraron marchando a la pequeña Suiza.

63 Oh, se miraba muy oscuro. Y el pequeño ejército Suizo retrocedió a un pequeño rincón al pie de las montañas. Estaban totalmente derrotados. Miraban a este lado y al otro lado, y simplemente, oh, superados en número por miles. Y las herramientas con las que tenían que pelear, sus armas no eran nada comparables con esas enormes lanzas. Su protección no era nada, solo sus pechos al descubierto para ser exhibidos frente a esas lanzas que venían hacia ellos, cuando los otros estaban bien cubiertos con escudos.
Ellos no estaban entrenados; ellos no estaban entrenados mientras que el otro ejército estaba entrenado y cada paso de ellos al compás. Avanzando, avanzando, venía avanzando. Finalmente, algo se tenía que hacer. La pequeña economía de la nación Suiza estaba por llegar; todo estaba en juego.
Finalmente, un joven llamado Arnold Von Winkelried intervino, y dijo: “Hombres de Suiza, en este día entrego mi vida por Suiza”. Dijo: “Algo se tiene que hacer y yo lo haré”. Dijo: “Al otro lado de la montaña hay una casita blanca, donde una dulce esposa y tres niñitos esperan mi regreso, pero ellos nunca me volverán a ver; porque este día daré mi vida por Suiza”.
Y todos los hombres miraron sorprendidos y dijeron: “Arnold Von Winkelried, ¿qué harás por Suiza?”.
Él dijo: “Sólo síganme. Síganme y peleen lo mejor que puedan con lo que tienen”.

64 Y él tiró al suelo lo que tenía. Y extendió sus brazos hacia los cielos, y gritó lo más fuerte que pudo y dijo: “¡Abrid paso a la libertad! ¡Abrid paso a la libertad!”. Y a medida que corría hacia el ejército Suizo, miraba para encontrar donde estaba lo más grueso de las lanzas, y se arrojó justo a ese lugar con sus manos levantadas. Y cientos de lanzas afiladas se fueron directamente para cogerlo. Y cuando él llegó allí agarró un puñado de ellas, y las atrajo hacia su pecho, y cayó a su muerte. Tal despliegue de heroísmo puso en fuga a ese ejército. Ellos no supieron qué hacer, similar a David y Goliat.
Y esos soldados Suizos vieron lo que había pasado, y corrieron y con sus rejas de arado, y sus hoces, y sus rocas echaron a ese ejército completamente fuera de su nación. Y ellos han tenido paz desde entonces. No ha habido guerras en Suiza. Solo nombren a Arnold Von Winkelried en las montañas y observen las mejillas sonrojarse y las lágrimas caer. Ellos saben lo que costó su tierra de paz. Tal despliegue de heroísmo, pero oh, esa fue una cosa tan pequeña, hasta que un día pasó otra cosa.

65 Cuando la raza de Adán… Los hijos de Adán estaban arrinconados, muerte y enfermedad en todas partes, el pecado acumulándose; la ley había fallado; los profetas habían fallado; todo había fallado; ellos los habían rechazado, y estaban en tal lío. Las enfermedades y la ignorancia y demás los habían derrumbado a tal punto que ya no había esperanza. Y ahí se paró la raza de Adán temblando, estremeciéndose. Nada podía hacerse, el infierno estaba abriendo su seno para tragárselos. Y en la gloria Alguien dio un paso al frente: el Hijo de Dios. “Yo descenderé, Padre. Yo llegaré a ser uno de ellos. Yo descenderé”.
“¿Qué harás?”, dijeron los Ángeles.
“Observen”.
Un día parado allá entre los hijos de los hombres, Él miró a través del más grande temor que el hombre tenía, que era la muerte, y mientras Él levantaba sus brazos e iba al lugar llamado el Calvario, Él mismo se sumergió en la cosa más oscura que el hombre siempre temió, lo cual era la muerte, y la conquistó. Y cuando Él subió a las alturas, jamás envió una declaración de fe teológica; Él envió de nuevo el Espíritu Santo y dijo: “Tomen esto, y peleen con todo lo que tienen. Tomen esto y síganme a Mí. Como el Padre Me ha enviado, así Yo los envío a vosotros”. Y el Padre que lo envió, fue con Él y fue en Él. Y cuando Él nos envió a nosotros, Él fue con nosotros, en nosotros.

66 Hombres y mujeres, lo que necesitamos hoy no son nuestros nombres en un libro de iglesia, lo cual está perfectamente bien, pero necesitamos tomar esa arma poderosa del Espíritu Santo en nuestros corazones, que cambia nuestro ser interior, y nos hace nuevas criaturas, y abre un camino a través del mundo pecaminoso por la justicia y poder de la resurrección de Jesucristo.
Eso es lo que necesitamos. Eso es lo que la iglesia necesita, no un estiramiento facial o un montón de miembros nuevos, sino reavivar lo que tenemos, y ser llenos con el Espíritu Santo, y salir para combatir al enemigo, para orar por el enfermo, sanar al enfermo, echar fuera demonios. De gracia recibisteis, dad de gracia. Estas señales seguirán a los que creen. Cristo puso en la mano del hombre el arma más poderosa que jamás se le haya puesto a los seres humanos, el bautismo del Espíritu Santo: un corazón nuevo, un espíritu nuevo. “Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu”. Y entonces peleen con lo que está dentro de vosotros hasta que la muerte los libere. Oremos.

67 Con nuestros rostros inclinados, antes de hacer cualquier otro movimiento, me pregunto esto: hombres y mujeres, ¿están conscientes de que sólo hay una cosa que puede darles vida, y eso es el Espíritu Santo? ¿Se dan cuenta que es Él empollando sobre Uds.?
Cuando ese bebito partió y lo llevaron a la tumba, Uds. le acariciaron sus mejillas, Uds. dijeron: “Querido, mami se va a encontrar contigo; papi se va a encontrar contigo”. ¿Qué fue eso? Fue el Espíritu Santo empollando.

68 Cuando día a día, se arrodillan para hacer esa pequeña oración antes de ir a la cama y algo les dice que hicieron algo mal… Él es paciente, no queriendo que nadie se pierda. ¿Se dan cuenta que ese es el Espíritu Santo empollando?
Dicen ustedes: “Trataré de hacerlo mejor el próximo año. La próxima vez que tengan un avivamiento iré al altar. Quizá cuando tenga la oportunidad y mi trabajo esté terminado, tendré un rato para orar”. Oh, ¿hacen eso Uds.? El Espíritu Santo está empollando. Yo no los conozco; Dios sí.
Pero quiero que levanten sus manos a Cristo ahora mismo y que digan por medio de levantar sus manos: “Oh Cristo, ahora sé que Tu Espíritu Santo ha estado empollando sobre mí para llamarme a Tu servicio”. Oh, quizá no sea un predicador o un misionero. Tal vez solo es un miembro de iglesia en su iglesia. Pero el Espíritu Santo lo está llamando. Él quiere que Ud. tenga un testimonio para esa iglesia. ¿Levantarían su mano a Él ahora como señal de que está diciendo: “Dios, soy yo; ahora estoy respondiendo?”.
Dios les bendiga. ¡Oh, vaya! Arriba en el balcón; los que están allá arriba. Dios les bendiga allá atrás. Oh, eso es bueno.

69 Oh, Padre celestial, una reunión más aquí y el pequeño avivamiento habrá finalizado, hasta donde sabemos. Y cuando nos paramos noche tras noche y vemos al Espíritu Santo empollando, quitando las aflicciones de la gente, revelando los secretos de sus corazones, mostrando grandes obras poderosas y señales, nos damos cuenta de que estamos al final del camino. Tú dijiste: “Como fue en los días de Noé…”.
El mundo se había vuelto mecanizado, construyendo casas, hierro, metales y así sucesivamente, y luego de repente, de ese mundo frío, religioso, formal, se levantó un profeta, un Ángel apareció, las señales comenzaron a suceder y el mundo fue destruido.
Saliendo de Egipto cientos de años después, cuando la iglesia se había enfriado y sus ceremonias religiosas se habían vuelto tan frías, formales e indiferentes, era casi el tiempo de irse a casa, apareció un Ángel; un profeta nació; un mensaje fue dado; se hicieron señales y maravillas; lo sobrenatural vino a existencia, lo cual había estado muerto entre ellos durante años y ellos lo estaban negando. Eso fue al final del camino.

70 Y cuando se volvieron a enfriar justo antes de la venida del Señor Jesús, apareció un Ángel; nació un profeta; lo sobrenatural fue hecho; y el Hijo de Dios vino al mundo.
Padre, ahora se ha enfriado por todos estos años. Y aquí estamos de nuevo en el empalme del tiempo. El mundo frío y formal con sus chaquetas eclesiásticas. Los rituales formales; su iglesia uniéndose, y ellos se quedan rígidos. Pueden ver con sus propios ojos que lo sobrenatural se está llevando a cabo, ángeles están apareciendo, el mensaje está saliendo; las obras de Dios siendo manifestadas. Oh Dios, sacude cada corazón.
Y en este pequeño edificio esta tarde, donde sólo unos pocos se han reunido, ha habido docenas de manos que se han levantado. Ellos quieren esta rueda en medio de la rueda. Ellos quieren Tu Espíritu en sus vidas para que los gobierne y para que los haga nuevas criaturas, y los controle, y para darles su vida Cristiana y que viva dentro de ellos.

71 Y ruego, Padre celestial, con todo mi corazón, que envíes ahora el bautismo del Espíritu Santo. Que venga de la gloria como un viento recio y se pose en cada corazón. Y que el viejo espíritu de lobo los deje y que venga el gentil y apacible Espíritu de Cordero, y la paloma de paz se pose sobre ese Cordero como lo hizo en el Jordán aquel día. Pues son las dos únicas criaturas que pueden llevarse bien. Y nos damos cuenta que ese viejo y cruel espíritu de disputa del mundo, el Espíritu Santo nunca podría morar en un lugar como ese. Él toma su vuelo y se va. Y sabemos que habría sido lo mismo si ese Cordero hubiera actuado como un lobo. Pero tenía que ser un cordero.
Oh, Dios, hoy en Tu propio Ser creado, que el Espíritu Santo empolle ahora mismo a aquellas manos que se levantaron, y a los otros además de ellos, que cambiará su naturaleza a cordero, un espíritu nuevo, un corazón nuevo, y que la paloma venga y se asiente sobre su corazón, guíalos y dales Vida Eterna. Pido esta bendición por esta pequeña iglesia y este pueblo en el Nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesús. Amén.

72 ¿Lo aman? Sienten como si están recién restregados. Los he retenido un poco más. Son las cuatro y media. Y supongo que estarán repartiendo las tarjetas de oración alrededor de las seis y media, algo así: seis o seis y treinta.
Ahora, quiero que hagan esto, Uds. que han levantado sus manos y Uds. que debieron haberlo hecho. No les estoy diciendo que cambien sus iglesias. No, señor, no. Simplemente vayan a Cristo y vivan para Él con todo su corazón.
Vayan, díganle a su pastor, cuando el Espíritu Santo los haya llenado y díganle: “Pastor, voy a ser un miembro diferente de lo que he sido. Mi vida va a ser rica y real, porque en mí mora el Espíritu Santo”. Oh, cómo lo apreciará él. Y tal vez usted podría guiarlo a él a la misma experiencia si todavía no la tiene. ¿Quién sabe? Eso es lo que queremos.
El Señor les bendiga. Y Uds. son una audiencia encantadora para hablarles. Y oro que cada uno de Uds. sea lleno con el Espíritu Santo de Dios.
¿Cuántos creen que lo que dije es la verdad de que eso es lo que la iglesia necesita? Gracias. Y que el Señor les bendiga. Ahora, le voy a pedir a su pastor, el Hermano Vayle, si viene aquí y termina el servicio, mientras voy a orar y me preparo para el servicio de sanidad esta noche. Dios les bendiga, Dr. Vayle. [El Hermano Vayle le habla al Hermano Branham.]
Me supongo, antes del servicio de sanidad. El Hermano Vayle me estaba preguntado; ellos quieren algunas fotos. Esas fotos pueden tomarse a cualquier hora hasta que la inspiración llegue para la visión, porque la luz a la que miro… Es una luz.
¿Cuántos saben que ahora Jesucristo es una luz? Cualquiera que conoce la Biblia sabe eso. Ciertamente. Él fue un… A cualquier momento mientras predico y demás esta noche, estará perfectamente bien. El Señor les bendiga con toda la bondad del Cielo es mi oración.


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