OBRAS DEL MENSAJE


El Ángel Del Señor
Phoenix, Arizona, E.U.A.
51-0414
1 Los enemigos están tratando de robarle a los hijos de Dios los privilegios que Dios les ha dado de sanidad Divina, salvación, y así sucesivamente. Él les puso espantapájaros. Y yo… Algunos de ellos están colocados en los árboles, y algunos en los postes de telégrafos, y algunos incluso están colocados en un poste de la cerca justo al lado de la parcela.
Y yo pensé: “Los tienes justo aquí, frente a mí, por alguna razón”. Pensé: “Bueno, eso es como… como las reuniones”. Algunos se paran a lo lejos; están muertos de miedo. Ni siquiera vendrán a la reunión. Y el otro se acerca lo suficiente para pararse justo en la parcela.
Pero para mi sorpresa, colocados justo en el brazo de ese espantapájaros están dos grandes cuervos, solo comiendo lo que el otro no quiere. Y el resto de ellos volando alrededor chirriando y chillando.
2 Ahora, yo dije: “Solo voy a preguntar en mi mente: ¿Por qué no bajas del árbol y comes también? ¿No tienes hambre?”. Sencillamente muriéndose de hambre. De esa manera es con la gente, solo está muriéndose de hambre.
Usted dice: “Bueno, pues…”.
Yo dije: “¿Por qué no bajas del árbol?”.
Si él pudiera hablar, diría: “Bueno, ahora, mira esto. Mira el viejo espantapájaros”. Bueno, tendrían que admitir que en verdad hay fresas allí adentro.
Ahora, usted dice: “¿Hay fresas?”.
Sí, hay fresas. La helada no las mató a todas. Pero gracias a Dios esa helada no mató la santidad, y el mover del Espíritu Santo. Ahora… Tuvimos unos pedacitos que se congelaron, pero lo superamos. Amén. Solo un susto de vez en cuando…
3 Muy bien. Me encanta, ¿a Uds. no? Noten. Y estos otros estaban tan cerca de la parte de arriba, al punto que lo estaban viendo directamente desde arriba y sin duda aun podían oler las fresas. Pero yo dije: “¿Por qué no entras tú?”.
“Bueno, mira el espantapájaros”.
Bueno, yo dije: “Mira, sentados sobre el espantapájaros, están sentados allá comiendo tanto como pueden, y con los ojos tan brillantes como podrían estarlo, y vuelan sobre el espantapájaros, se colocan allí y comen fresas”. Bueno, hermano, ninguna condenación hay para los que están en la parcela. Algo es seguro. Ellos no estaban condenados; estaban sentados allí comiendo lo más rápido que podían
Y yo dije, cualquiera que está en Cristo Jesús no tiene condenación, ni miedo. Las cosas viejas mundanas de miedo y duda pasaron. Y Uds. solo están allí sentados con sus corazones abiertos comiendo lo más rápido que pueden. Bueno, ¿sabe algo? Un viejo espantapájaros es a veces una campanada para la cena a los que creen, un boleto de comida. Sí, señor. Uno comienza a ver algo como eso…
4 Ahora, Dios está en Su pueblo, siempre ha sido un Dios que obra milagros. En todas las edades cuando han tenido avivamientos irrumpiendo, tuvieron sanidades: Martín Lutero, Juan Wesley, Sankey, Moody, oh, otros que puede mencionar.
Juan Wesley… Yo me paré cerca del santuario no hace mucho, que está construido de él allí, allá en Inglaterra, donde él estaba predicando la sanidad Divina y soltaron un zorro, y un montón de perros y dispersaron a su audiencia. John Wesley se dio la vuelta y apuntó con el dedo a la cara de ese hombre, y dijo: “El sol no se pondrá sobre ti tres veces sin que me mandes a buscar para orar por ti”.
Y mientras se ocultaba el sol esa tarde, el hombre murió con calambres en el estómago. Y Wesley nunca llegó a él.
Y cuando Wesley estuvo aquí en América, en su libro de texto, o su librito, cuaderno, él iba a orar por una mujer cabalgando su caballo, y él… el caballo se tropezó, y cayó, y se quebró la pierna. Y Juan Wesley fue a su bolsillo y tomó una botella de aceite, dijo: “Dios Todopoderoso, Tú hiciste el cuerpo de este caballo igual que el mío. Yo tengo necesidad de estar allá”, ungió al caballo con aceite, y se fue cabalgando. Ahora, esa es la propia palabra de Wesley. Hoy ellos quieren quitar eso de la iglesia, por poco. Hermano, solo nos hemos alejado. Hemos tenido unos espantapájaros, pero póngase detrás de eso.
5 Ahora, el diablo está tratando de mantenerlo alejado de Dios. Y tenemos que tener un dólar falso… Si tenemos un dólar falso, más bien, tenemos que tener un dólar real para poder sacarlo de allí. Cuando uno se baja del barco en la India, uno encuentra a hindúes allá afuera, viejos hipócritas tratando de acostarse sobre clavos para payasearle un poco a los turistas. Pero en alguna parte escondida hay unos hindúes genuinos que en verdad se cortan a sí mismos, y caminan sobre el fuego, y todo, haciendo un sacrificio. Algunos de ellos no han bajado sus manos en veinte años, hasta que sus uñas casi crecieron hacia el dorso de sus manos, clamando por la paz de su alma.
Son gente muy sacrificada. Pero están en la adoración equivocada, por supuesto. Pero algunos salen y hacen payasadas. Tenemos esas cosas.
6 Alguien me preguntó no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, si ese Espíritu Santo es tan grandioso”, dijo: “he visto gente que estuvo en las reuniones, y gritó, y alabó a Dios, lágrimas corriendo por sus mejillas; y ellos saldrían y harían cosas… como pecadores, y van a lugares pecaminosos, y viven en pecado”. Dijo: “¿Era ese el Espíritu Santo haciendo que esa gente gritara?”.
Yo dije: “Sí”.
Dijo: “Oh, ¿quiere decir que el Espíritu Santo caería sobre una persona como esa?”.
Yo dije: “Sí”.
Jesús dijo: “El sembrador salió a sembrar su semilla. Y un enemigo vino detrás de él y sembró cizaña. Y el padre de familia dijo: ¿Quieres, pues, que vayamos y arranquemos la cizaña?”. Dijeron: “Si lo haces, arrancarás el trigo. Dejadlas crecer juntas. Y en aquel día, mandaré a los Ángeles, y ellos juntarán la cizaña y la quemarán y el trigo será llevado al granero”.
Hebreos 6 dice que es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, (partícipes del Espíritu Santo en un llamado celestial), y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y el mundo… los poderes del siglo venidero; y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y tienen por inmunda la sangre del pacto en la cual fueron santificados. Porque… (Escuchen atentamente ahora). Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, la prepara. Pero la que produce espinos y abrojos será quemada.
7 Noten. En este mismo campo de trigo que fue sembrado, hay cardos, enredaderas, malas hierbas, de todo, creciendo junto con el trigo. Y cuando está la sequía, la enredadera tiene tanta sed de agua como el trigo. El agua es enviada para el trigo. Pero la enredadera se alegra tanto de recibir el agua como el trigo. Y por sus frutos los conoceréis.
En la reunión el Espíritu Santo cae sobre el edificio. Pero aquellos que viven piadosamente en Cristo Jesús son la gente que será llevada al granero. Y la cizaña —no es de nosotros el juzgar— será quemada en el fin. ¿Entienden lo que quiero decir?
Entonces no juzgue a una persona porque gritan, o porque pudieran alabar a Dios. Júzguela por la vida que viven. Y si ellos no están viviendo la clase correcta de vida, no los rechace; ore por ellos. Esa es la manera de hacerlo. Y conviértala de ortiga a un tallo de trigo. Amén.
8 Ahora, la actitud de las personas… Algunas personas deciden que cuando vienen a la reunión, que vienen a buscar algo para criticar. Bueno ahora, Satanás se asegurará de mostrarle eso. Si usted viene determinado que va a encontrar algo bueno, Dios se lo mostrará. Ahora, es su actitud, querido Cristiano.
Y noten. Ahora, cuando Natanael, él como que estuvo resuelto que al llegar, él quería ver si podía salir algo bueno de Nazaret.
Y Jesús vio que él venía, y Él sabía que era un hombre justo, un buen hombre. Y Él dijo… Jesús le dijo a él, dijo: “He aquí un israelita, en verdad, en quien no hay engaño”.
Y entonces, en otras palabras, si yo dijera que él estaba viniendo aquí en la línea de oración, un hombre, yo diría: “Pues he aquí, un Cristiano, un buen hombre veraz”.
“Pues”, él dijo: “¿cómo supo Él algo de mí?”.
Él dijo: “Antes que Natanael fuera por ti… o que Felipe te trajera, estabas debajo del árbol”.
Y observe. Rápidamente, él no lo juzgó a Él como si fuera un espiritista. No lo juzgó a Él como si fuera algo errado. Él dijo: “Tú, Rabí (Maestro), Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Ahora, él se convirtió en un seguidor de Jesús.
9 La mujer que tocó el borde de Su vestidura obtuvo la bendición que ella pidió. Él sintió que salió virtud. Pero cuando esos hombres que sabían que Él era profeta (como la mujer junto al poso supo que Él era un profeta), pusieron un trapo alrededor de Sus ojos, y lo golpearon en la cabeza con una caña, y decían: “Ahora, si Tú eres un profeta, dinos quién te pegó”. Ellos no sintieron virtud alguna, ¿cierto? Fue por la manera que Ud. lo aborda.
Y cuando usted viene al Espíritu Santo, si está buscando a alguien que está haciendo payasadas con Eso, nunca sentirán virtud. Pero si tan solo sacan eso de su mente, deja atrás al espantapájaros, y dice: “Señor Jesús, es mi corazón. Yo estoy viniendo. ¿Qué quieres Tú que yo haga?”, recibirá aquello por lo que vino. Eso es correcto. Porque: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. ¿Es eso correcto? Amén.
¡Oh, le amamos a Él! ¡Qué maravilloso es Él!
10 Y ahora, en defensa… Como alguna gente ha comentado que lo único que pudiera ser esto sería espiritismo… Ahora, hermano, está bien lo que Ud. diga de mí. Pero tenga cuidado con lo que dice de Dios. Bueno, tal vez, ¿qué pasaría si Ud. estuviera equivocado? Si Ud. está equivocado, podría cruzar la línea de separación, que no le sería perdonado en este mundo ni en el venidero. ¿Sabía Ud. eso? Jesús dijo: “Cualquiera que hablare una palabra en contra del Espíritu Santo, nunca le será perdonado en este mundo ni en el venidero”. ¿Es esa Su Palabra? Tan esencial como todo aquel que es nacido del Espíritu de Dios… Excepto que el hombre nazca del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino.
Todas esas son Escrituras. Y es por eso que debemos dejar que nuestro sí sea sí y nuestro no, no, y vigilar lo que estamos haciendo. Tengan cuidado.
11 Ahora, simplemente estoy tratando de hablar de este Ángel del Señor. Yo no adoro a ese Ángel. Y Dios, que nos está escuchando ahora mismo… ¿Creen Uds. que Él nos está escuchando ahora mismo? Él es mi Juez, que yo nunca…
Para comenzar, quiero decir esto: Yo creo que si yo aun hiciera el intento, el Ángel mismo me corregiría. Porque verdaderamente creo que ha sido enviado de Dios.
Ahora, puede ser que Ud. no esté tan convencido para creer eso como yo, por razón de que yo he hablado con Él, y lo conozco. Y si hubiera cincuenta de ellos parados aquí ahora mismo, yo lo podría distinguir de los demás. Para comenzar conocería Su voz; y también reconocería Su apariencia de los demás. Él es un Hombre, igual que yo, y tiene apariencia humana igual como Ud. o yo. Parece ser un Hombre como de treinta años, diría yo, un Hombre fuerte, con las manos cruzadas.
Me doy cuenta de que hay ángeles falsos. Pero todo espíritu que no es de Dios y que no confiesa que Jesús ha venido en la carne, tal procede del espíritu errado. Correcto. Yo sé que ha habido ángeles falsos. Pero cuando testifican de Dios, y prueban ser de Dios, entonces a esos creemos.
12 Ahora, los Ángeles siempre han sido espíritus ministradores que han sido enviados a la Iglesia. ¿Correcto? A través de toda la edad apostólica, o edad apostólica, tenían Ángeles ministradores que acompañaban a los apóstoles, los discípulos. ¿Es correcto? Y casi siempre, se les aparecían en forma de Luz. ¿Correcto? Una Luz brilló sobre Pablo (¿Es eso cierto?), y lo cegó.
Pedro estaba en la prisión, y entró una Luz, el Ángel del Señor, y le habló. Muchas instancias en las Escrituras se refieren a ellos como Luz. Aun la Columna de Fuego que seguía a los israelitas: La Columna de Fuego. Y este…
Cualquier maestro de la Biblia sabe que el Ángel que guiaba a Israel era el Ángel del Pacto (¿correcto?), el cual era Cristo. Amén.
13 Noten. Ahora, como Jesús, o el Cristo… Moisés sufrió la pérdida de su… del trono que hubiera tenido en Egipto, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de Egipto. Él escogió seguir una Columna de Fuego (Un Ángel de Dios se le apareció en una zarza ardiente), más bien, que ser el rey de Egipto.
Ahora, Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso verdad? Y si Él se le apareció a Moisés en forma de una Columna de Fuego que guiaba a los israelitas… Así como Él los guió en lo natural, también podría Él guiar a Su iglesia en lo espiritual hoy.
Ellos iban de camino a la tierra prometida. ¿Correcto? Nosotros vamos de camino a la tierra prometida. ¿Es correcto? “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay. Si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros y vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo”.
Noten. Ahora, Dios en la Columna de Fuego los guió… Y entonces cuando Él estuvo aquí en la tierra, Jesús, Él dijo: “Yo Soy el Yo Soy. Yo Soy el Yo Soy”. Lo cual eso era el Yo Soy que habló con Moisés en la zarza…
Y ahora, Él dice: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, y mayor que esto; porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso verdad? Ahora, cuando Jesús estuvo aquí, y la gente vino a Él, no profesó ser capaz de sanar a nadie. ¿Es correcto? Él dijo: “Yo no puedo hacer nada… El Hijo no hace nada de Sí Mismo. Sino lo que ve hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente; porque el Padre ama al Hijo y le muestra las cosas que hace”. ¿Es correcto? San Juan 5. Ahora vean, Él dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mi Mismo”, no recibiendo el crédito.
14 La carne no puede glorificarse, o gloriarse en la presencia de Dios. Todo viene de lo sobrenatural. Ahora, Él dijo: “Lo que Yo hago, es lo que veo a Mi Padre haciendo”. ¿Es eso verdad? Bueno, entonces, cuando Natanael vino a Él, el Padre le había mostrado a Jesús, parado allí, lo que Natanael estaba haciendo antes que Felipe lo encontrara. ¿Es correcto? Amén.
“Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Es correcto? “Cosas mayores que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”, más de ellas.
Ahora, el mismo Espíritu… No porque yo estoy aquí. Bueno, yo no tengo más que ver con eso que alguien allá en la audiencia. Es porque Él está aquí. Cristo está aquí, el Espíritu Santo, el Ángel de Dios. Y yo soy simplemente un portavoz de Él. Y Moisés fue solo un portavoz de Él. Y Jesús fue un portavoz de Dios. Y Él murió para redimirnos a los pecadores, para que el programa de Dios se llevara a cabo a lo largo de la edad a través de la iglesia. Y los ministros que están consagrados a Dios, se convierten en canales por donde Dios puede hablar, predicar el Evangelio, sanar a los enfermos, mostrar señales y prodigios.
15 Y nosotros hemos vivido a lo largo del tiempo de la predicación, y enseñanza, y así sucesivamente. Y hemos llegado a un lugar ahora donde la iglesia está tan destrozada, hasta que Dios está trayendo de nuevo lo sobrenatural para servir a un pueblo.
Ahora, el hombre puede venir y reclamar cualquier cosa. Miren, un hombre puede decir lo que desee. Pero que él diga eso es una cosa, y que Dios lo confirme es otra cosa. Y luego, cuando Dios confirma que es la verdad, entonces nosotros deberíamos creerlo, ¿no es así? Amén.
Ahora, eso es tan claro como yo sé expresarlo. Entonces cuando Ud. escucha a alguien decir que el Hermano Branham era un espiritista, Uds. díganles que eso es errado. Yo soy un Cristiano. Soy salvo por la gracia de Jesucristo, por Su Sangre expiatoria en el Calvario. Y díganme cuándo han visto a un espiritista sanando a los enfermos y haciendo…
Usted dice: “Bueno, Hermano Branham, se parece mucho a eso”.
Seguro. En aquel entonces eso se parecía mucho a cuando Jesús estuvo aquí. Y lo llamaron a Él un espiritista.
Qué de la ocasión cuando… Isaí perdió unas mulas y mandó a sus hijos a buscarlas. Y ellos dijeron: “Si tuviéramos dinero, iríamos a ver al vidente, Samuel, y él nos diría en dónde están las mulas”. Suena bastante raro, ¿no es así? ¿Cierto? Y se encontraron…
Samuel, se encontró con él en la calle y dijo: “Regresa a casa, porque las mulas ya se fueron a casa. Yo voy a casa contigo”.
16 Vean, gente, hace mucho tiempo debieron haber venido a Dios y haberse establecido, saber dónde estaban parados. La Biblia dice que en estos últimos días que habrá hambre, no solo de pan, sino de oír la Palabra de Dios. Y los hombres irían del Este, Oeste, Norte y Sur tratando de encontrarlo, y no lo encontrarían.
Será mejor que sean sellados en el reino de Dios por el Espíritu Santo, mientras tienen la oportunidad. Se habla de un tiempo confuso; ya viene, cuando la Biblia dice: “Sería tan parecido que engañaría a los mismos elegidos, si fuera posible”. ¿Es correcto?
17 Ahora, otra pregunta que quiero aclarar. Alguien dijo: “No significa que Ud. es un Cristiano porque sana a los enfermos, o echa fuera…”. Eso es verdad. Es correcto.
Él dijo: “Muchos vendrán a Mí y dirán: Señor, Señor, ¿no echamos fuera demonios en Tu Nombre, y en Tu Nombre hicimos muchos milagros?”.
Jesús… Ahora, escuchen. Jesús dijo: “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad. Yo nunca os conocí”.
Ahora, esta gente reclama que lo hicieron. Pero no lo hicieron. Correcto. Porque Él dijo: “Yo nunca os conocí”. Ellos solo reclamaron haberlo hecho.
¿Cómo pueden escribirme un cheque sin que yo lo sepa? No. ¿Entienden lo que quiero decir? Yo verifiqué con el banco.
18 Jesús dijo: “Muchos vendrán y dirán: Señor, acaso yo no he…”.
Él dijo: “Yo nunca os conocí”. No, ustedes nunca… ¿ven?
Muchos confesarán y dirán: “Yo he echado fuera demonios en Tu Nombre, y en Tu Nombre profeticé”, predicadores y así sucesivamente, y todo.
Él va a decir: “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad. Nunca os conocí”. Algunas personas pudieron haber salido y haber tenido alguna clase de idea carnal, haber tratado de hacerse popular, o haber recibido una gran educación, o podrían haber dicho algunas palabras bonitas y hacer algo de dinero con ello. Jesús dijo: “Hacedores de iniquidad, ni siquiera os conocí”. Y la iniquidad es algo que Uds. saben que debieran de hacer y no lo hacen. Es correcto.
Y todo hombre sabe que él tiene que nacer de nuevo del Espíritu de Dios. Usted tiene que recibir el Espíritu Santo. El rechazarlo es igual que rechazar a Jehová del Antiguo Testamento, haberlo rechazado en aquel día, o a Jesús en Su día: El mismo castigo o peor si rechaza el Espíritu Santo. Y no se piensa muy bien al respecto. Se habla al respecto.
19 Y todos los que viven piadosamente en Cristo Jesús sufrirán persecución. El diablo siempre ha perseguido a la iglesia del Dios viviente. ¿Es correcto? Y siempre ha tenido un nombre negro. Jesús nació en este mundo con un nombre negro, como hijo ilegitimo. ¿Sabían eso? Supuestamente nació como un hijo fuera del santo matrimonio. Jesús tenía colgando eso sobre Él. Pero en Su corazón sabía que Él era el Hijo de Dios. Eso es correcto.
Y hombres y mujeres, Uds. saben en dónde están parados esta noche. Y solo hay una Persona más que lo sabe; es Dios que sabe en dónde están ustedes parados. Así que si su corazón está bien con Dios. Realmente vivan para Él. Sean fieles a Él. Ámenlo a Él tanto que Él… todo lo demás se vuelve secundario. Y entonces Uds. amarán al Señor con todo su corazón, con toda su fuerza, con toda su alma, con todo lo que pueden. Dios los guiará a Uds. entonces. “Los pasos del justo son ordenados por Jehová”.
20 Ahora, estas cosas que ustedes ven que se están llevando a cabo, yo creo que… leyendo estas Escrituras y así sucesivamente en esta Biblia, cómo es que muchas veces… El Hermano Pathrus, me imagino que les dijo sobre la resurrección del niñito, o algo por el estilo (yo solo fui allá al lado de la carretera para orar otra vez en mi carro, tratando de reaccionar un poquito, para poder entrar al servicio) de las cosas que sucederían.
Estando allá en Laponia donde ni siquiera podía hablar una palabra y la mitad de los finlandeses o suecos no podían. Y allí el Espíritu Santo se asentaría y le diría a la gente cosas. Estaban unánimes, todos suplicando a Dios, y simplemente grandes señales y maravillas. No había fricción.
En ocasiones usted entra en una rutina al punto que no hay un marco correcto para el hombre. ¿Es eso correcto? Usted solo llega a un punto en el que inconscientemente no está creyendo cuando usted no quiere hacer eso, ¿ven? Lo que hay que hacer es dejarlo todo y creer con todo el corazón.
Ahora, yo creo que en… esa noche, yo pudiera decir esto… Afuera dije que lo haría mañana en la noche.
21 Ahora, cuando vinimos aquí a esta… a su ciudad hace aproximadamente cinco, hace cuatro años, allí dones de sanidad estaban obrando solo al tomar la mano de la persona. Y si Dios permite un caso de cáncer esta noche, se lo quiero mostrar a mis hermanos ministros, el efecto que eso literalmente produce en el cuerpo humano. Nada que yo tenga en mí mismo, es el latido de ese poder demoníaco empujándome. Eso no significa nada. Yo le tomo a usted la mano y solo se la muestro, está casi hinchada su tamaño, y se pone blanca, unas cosas grandes blancas correrán encima de ella, de esa manera, al sostener la mano de la persona. Ahora, lo que ocasiona eso. No sabría decírselos. Mi mano se entume.
Eso no tiene nada que ver con la sanidad Divina, no tiene poder en lo absoluto para sanar. Es solo una reacción. Cuando mi cuerpo se unge con el Espíritu, ese es el germen de la enfermedad allí que está reaccionando. Ahora, yo puedo bajar aquí y tomar a un lisiado, y no funcionará en lo absoluto (¿Ven?), porque no hay un germen activo de enfermedad allí. Si lo hay allí, me lo haría saber.
22 Ahora, y yo dije entonces, Dios me prometió que si yo era fiel con eso, llegaría a acontecer que yo sería capaz de decirle a la gente lo que ellos habían hecho en su vida, y de… ¿Es correcto? Y muchos de ustedes de Phoenix saben que eso es verdad. Oh, aquí está, exactamente.
Ahora, la Biblia dice que si hubiera alguno… algo por el estilo allí sobre un espiritual o profeta entre vosotros, y lo que él dice acontece, entonces escuchadlo. ¿Es correcto? “Porque Yo estoy… Si no acontece, entonces no lo crean, porque Yo no he hablado”. ¿Ven?
Ahora, lo que estoy tratando de decirles, que Dios está aquí. Él ha confirmado cosas que yo he dicho. Eso es verdad. Él ha hecho eso. Y yo creo que Él continuará haciéndolo.
23 Y esta noche cuando llamemos a esta gente a la plataforma y oremos, quiero que cada persona que está aquí que… esta noche, que me ayude. Y si yo puedo… Ahora, cuando estoy hablando con la persona…
Ahora, miren esto qué afirmación hice. ¿Cuántos están aquí por primera vez? Veamos sus manos, los que han llegado por primera vez… [Palabras inciertas]. Cada noche hay un grupo que viene por primera vez, tal vez unos cien o ciento cincuenta: oh, más que eso, tal vez doscientos o trescientos. Buenos, eso es cuando… Estamos felices de tenerlos.
Y ahora, quiero que se fijen. Ahora, aquí hay gente sentada aquí, y yo no sé… Dios en el cielo sabe que yo no sé ni una cosa de ustedes. Yo no sé. Hay… Parece que ellos están…
Vi a uno, dos, tres, cuatro… cuatro o cinco tarjetas de oración aquí mismo. Tal vez están unos sentados allá por todas partes. Ustedes que tienen las tarjetas de oración. En ella, encontrarán un número. Y ese número solo será… solo será llamada aquí con la finalidad de mantener la fila, yo diría: “Bueno ahora, vamos a orar por unos esta noche, todos por los que se va a orar, pónganse de pie”. Ustedes saben qué comienza.
24 Y hemos tratado toda manera en el mundo para mandar… Solíamos mandarles las tarjetas de oración a los ministros. Y el primer ministro que entraba con toda su gente, nos duraba toda la semana. Nos tomaba como cinco noches pasar a todos los de él. Y luego si él no le daba a alguien una tarjeta de oración, se la daba a uno de afuera, entonces su congregación se molestaba con él por eso.
Y luego decíamos que iríamos a una reunión de oración, y todos los que llegaban allí primero eran los primeros en ser servidos. Repartíamos las tarjetas de oración y solo seguíamos adelante hasta que pasábamos a todo el grupo. Entonces la gente llegaba en vuelos, gastando su dinero, y cosas como esas, estaban entrando, quizá para pasar solo un día y tener que regresarse inmediatamente. Bueno, no había razón para venir si no podían llegar el primer día. Las tarjetas de oración ya estaban repartidas. Y con eso era suficiente para el resto de la reunión.
Así que luego ellos… Me di cuenta que de la única manera que yo sabía cómo hacerlo era de venir y repartir las tarjetas de oración diariamente. Y todos tenían tanta oportunidad como el otro. Eso lo hace parejo para, quizá, la gente aquí. El ministro no es responsable. Nadie es responsable. Yo mismo no lo soy. Se las doy a mi hermano, y él las reparte, o alguien, o mi muchachito en esta ocasión. Y yo pensé, de seguro, la gente respetaría al muchacho por repartir las tarjetas de oración. Y él las repartía. Y nadie en el mundo… Una vez yo vine aquí a la plataforma…
25 Yo solía tener a un niño pequeño que se levantaba y contaba. Y donde él se detenía, allí yo haría que… Llegó al punto que la gente pondría a sus pequeñitos enfrente para que ellos pudieran contar. Eso era… no pensaría que lo harían. Pero lo harían de todos modos.
Así que la única cosa que yo sabía hacer era de venir aquí a la plataforma, y decir: “Dios, ¿dónde debo empezar la línea de oración?”. Y comenzar de allí mismo. Luego algunas veces nos detenemos, como anoche…
26 Y por cierto, anoche yo llamaba a alguien, un cierto número. No sé. Yo estaba llamando por todo el lugar, solo uno aquí y allá, de donde sea que me viniera en mente, lo llamaría.
Y cuando llegué a casa, alguien le había dado al muchachito una carta, o alguien. Estaba colocada en la mesa cuando entré a la casa. Y una mujer decía: “Yo lo he seguido lo más que he podido, Hermano Branham. Y lo que sigue es el suicidio”. Y ella describió su caso.
Y mi muchachito, y el Hermano Sharrit y demás, dijeron: “Hermano Branham, esa es la misma mujer que vino a la plataforma anoche”, y describió las mismas cosas, estando ella en la plataforma. Y la mujer fue sanada en la última noche de la reunión, estando allí.
Cómo Dios tenía ese número allá en la audiencia. Él solo lo llamó, solo lo escogió, de esa manera, y detuvo el caso de suicidio. ¿Ven cómo es? Dios es tan maravilloso. Solo crea en Él con todo su corazón. Él hará que suceda.
Ahora, Dios confirmará Su Palabra con señales y maravillas siguiendo Eso. Todos nosotros lo creemos. Creemos eso con todo nuestro corazón. Y ahora, Él está aquí y puede hacer todas las cosas.
27 Hermano Hall, ¿qué hora es? Me imagino que estoy bastante tarde. Sí, muy bien. No he tenido oportunidad de decir cómo aprecio al Hermano Hall. Simplemente he estado hablando mucho. He hablado más en este reunión de lo que lo he hecho en decenas de reuniones desde… antes de allí.
Solo hay algo sobre Phoenix que amo. Yo no sé. Y es solo algo en mi corazón que baja… Desde que era un niñito sentado en la escuela, solía leer de Arizona, cómo siempre anhelé ir a Arizona. Y cuando llego aquí, simplemente me emocionó mucho.
Y esta mañana en ese grupo ministerial, al ver ese maravilloso compañerismo, mi corazón simplemente simpatizó con esos hermanos. Y ahora, todos Uds. cooperando juntos y tienen esta gran iglesia aquí.
28 El Hermano Hall ha hecho un trabajo maravilloso. Yo conocí al Hermano Hall hace un tiempo. Ha sido un hermano del alma para mí. Y déjenme decirles; he estado con el Hermano Hall mucho tiempo. Y creo que el Hermano Hall vive exactamente lo que habla. Y eso es correcto. Un buen hombre, un hombre Cristiano…
El Hermano Lindsay ha regresado a la “Voz De La Sanidad”. Él tiene muchos suscriptores y cosas. Él tiene que estar allá. Tal vez el Hermano Hall y yo estaremos juntos el resto del verano, hasta cuando me encuentre con el Hermano Baxter, otro buen caballero Cristiano, el Hermano Baxter. Dentro de poco iremos juntos al África.
Ahora, Dios les bendiga a todos. Y vamos a tener nuestra línea de oración ahora. Primeramente, vamos a inclinar nuestros rostros para solo una palabra de oración. Todos en profunda y sincera…
Y perdónenme por hablar tanto y tomar de su tiempo. Quiero orar por tantos como pueda pasar por la línea esta noche. Cuando me quedo hablando mucho tiempo con una persona, Él sigue diciéndome lo que está mal con ellos, y qué es esto, y qué es aquello. Tan pronto como puedo ver la primera pizca de fe, los despido, solo para que puedan seguir adelante y recuperarse.
29 Oh, Padre, Tú estás aquí. Te amamos. Esta mañana en el compañerismo al ver que vino un joven, que sacó de una cajita sus lentes, que él tuvo que poner en sus ojos para ver. Yo no sé, pero él se sintió aquí adentro. Yo lo llamé la otra anoche en la audiencia. Siendo que llevaba mucho tiempo con esa condición, sus ojos volviéndose ciegos. Y ahora, él está cargando esos párpados artificiales o lentes en su bolsillo. Y a través del poder del Espíritu Santo viendo a través de esos ojos, cómo te damos las gracias, Señor.
Escuchando a los que decían: “Yo estuve enfermo. La diabetes me estaba matando. Y ahora, estoy sanado”.
Escuchando todos estos grandes testimonios que están llegando de la reunión. Te damos las gracias, Señor. Te damos las gracias por el maravilloso compañerismo.
30 Y ahora, que el Espíritu Santo se reúna aquí. Y querido Dios, ahora yo he hablado durante mucho tiempo. Muchos han hablado; la gente está cansada. Ellos han estado sentados. Pero te doy gracias por ellos. Ellos no están agotados. Todavía están esperando verte a Ti. Ellos te aman. Han creído en Ti incluso antes de ver cualquier movimiento Tuyo. Y ahora, Tú estás comenzando a revelarte más de cerca. Y después de un rato, te veremos aparecer. Tú mismo te revelaste en Tu Palabra hace años a nuestros padres. En estos últimos días, ha estado bajando por el Espíritu Santo, y ahora, llegando a una manifestación de sanidad en lo sobrenatural. El siguiente paso será: Jesús aparecerá. Y cómo te damos las gracias, Señor.
Y ahora, que toda esta pobre gente enferma que está aquí esta noche crea de manera unánime, y que cada uno de ellos sea sanado, Señor. Tú sabes quién vendrá a la plataforma. Tú sabes cuántas de esas tarjetas están allá, y qué enfermedad es, y cuánto tiempo va a vivir la gente. Tal vez haya algunos que deban tener fe ahora mismo, o mañana pudiera ser demasiado tarde.
Ahora, Padre, en ese grupo, Tú llama a Tu pueblo. Dales la fe para ser sanados. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.
31 Muy bien. Muchas gracias por toda su bondad, y si yo les pido que inclinen sus rostros… Solo miré sobre la audiencia. Y aun los que están parados afuera, la gente tenía sus rostros inclinados. Con razón Dios está obrando a través de Uds. como lo está haciendo, porque Uds. tienen un gran respeto. Yo creo, no porque yo he estado aquí, sino porque nos juntamos, yo creo que Dios nos bendijo. ¿No lo creen Uds. así? Que sea… Hizo que mi corazón se sintiera feliz y con gozo.
Ahora, hay un grupo de tarjetas de oración allá en la audiencia. ¿En dónde está Billy? ¿Cuántas repartiste hoy? ¿Cien? Esas son cincuenta más de las que hemos estado repartiendo. Muy bien. Tal vez podemos llamar… Solo déjenme pararme esta noche todo el tiempo que pueda.
Y ahora, justo entonces, sentí al Espíritu del Señor bajar en mí en ese momento. Justo entonces Él me tocó. Es correcto. Dios, Quien es mi Juez, Él está parado aquí ahora, en este momento, bajó arremolinando sobre mí justo entonces. Siento Eso ahora. Y mis manos están comenzando a entumirse, sintiéndome extraño. Mis labios se ponen gruesos. A veces ustedes notarán que me froto la cara. Se siente que mis labios están gruesos. Es solo…
32 Y si yo no hablo mucho tiempo con la persona, puedo pasar a más. Pero si empiezo a hablar… Ustedes han notado eso, ¿no es así? Entre más habla uno con la persona, más comienza Eso a mostrar cosas. Y a veces yo los llevo a casa, en mi casa o en algún sitio, los siento, a solas, y me pongo a hablar. El Espíritu Santo simplemente hablará una hora a lo largo de la línea.
Esa es la razón que en las reuniones ellos mantienen mi estancia en secreto, porque cuando llegan a… Y eso simplemente me debilita rápidamente. Y cuando yo llego a la reunión, estoy desgastado. ¿Ven? Esa es la razón por la que tratamos de…
Mientras yo pueda vivir, queremos compartir Eso en todas partes para que todos puedan verlo y comiencen a alabar a Dios y creer en Él.
Muy bien, hijito. ¿Así que repartiste del 1 al 100? Vamos con los primeros… ¿Qué? “Q”. Q-1 al 100. Bueno, vamos a comenzar… ¿Dónde comenzamos la última vez? Parece que comenzamos en el 1 aquí anoche; 1, creo que comenzamos con el 1. Bueno, vamos a comenzar con el 25 esta noche. Vamos a comenzar con el 25 al 35: Q-25 al 35. Y miren sus tarjetas ahora.
33 Y si no pueden levantarse, solo mantenga su tarjeta. Cuando vea… Si su número es el veintiocho y ve que pasan tres, entonces levante su tarjeta (¿Ven?), y dígale a los ujieres. Ellos irán por usted y lo colocarán en la línea, en cualquier parte.
Ahora, este es el ministerio, hermanos. Eso es para hacer fe. Es un poder. Yo no diría un don de sanidad Divina, lo cual es. Cualquiera que tiene fe en sanidad tiene el don de sanidad. ¿Ven? Cualquiera que cree en sanidad Divina y cree en la oración por los enfermos, ese es un don.
Pero ahora, el sanar a alguien, no, yo no puedo. La única cosa que seré capaz de hacer, sería saber lo que está mal con Ud., o saber por qué no puede ser sanado.
Ahora, recuerde esto. Escuche atentamente. Recuerde esto, que “Q”… ¿Cuál fue llamada? 25. Q-25 al 35 primero. Q-25 al 35. Miren su tarjeta.
34 Un hermano hispano debiera decirlo para que ellos puedan entender. Alguien que hable español, diga: “Q-25 al 35”, por favor. ¿Alguien aquí habla español? Venga aquí, hermano. Estoy seguro que yo no pudiera decir eso a menos que el Señor me lo estuviera diciendo. Muy bien. [El hermano hace el anuncio]. Gracias, hermano.
Muy bien. Q-25 al 35 primero. Ahora, tan pronto como podamos terminar con esos, si Uds. tienen una fe buena, aquellos que están viniendo en la línea, entonces yo… llamaremos otro número, o ya sea solo empezar y empezar a escoger números por todas partes.
Y quiero que vean, mi querido hermano, hermana, que el subir aquí, no importa. Yo no digo: “Bueno, deje que la Sra. John Doe, o este por aquí, venga”. Eso no hace ninguna diferencia para mí. Yo tengo el… Yo no sé de dónde empezar y qué hacer. Yo solo se lo estoy dejando a Dios. Y la única cosa que Eso hará es ayudarles a elevar su fe.
35 Ustedes podrían venir aquí y quedarse en esta plataforma, y yo pudiera orar por ustedes hasta mañana en la noche a esta misma hora, y nunca tendría el menor efecto en ustedes hasta que crean que Dios escuchó mi oración. ¿Es correcto?
Pero no pueden venir aquí y pararse aquí sin que yo sepa lo que está mal con ustedes. Eso es correcto. Sí, señor. Y las cosas que les está provocando, sus pecados, y las cosas que Uds. han hecho. Ciertamente yo les diré eso. Ese es un don que Dios me dio, ¿ven? Esa es mi posesión que Dios me dio.
Pero ahora, lo otro, Jesucristo ya hizo eso por ustedes. Nadie puede hacerlo, porque Él ya lo hizo. Nosotros creemos en cosas proféticas, ¿no es así? Todos creemos eso.
36 Y ahora, todos sean reverentes. ¿Es ese tu primer paciente, Billy? Muy bien. Pasen al hombre. Muy bien.
Hermano Sharrit, usted solo observe. Y si hay algunos de ellos algo enfermizos, póngales una silla para que puedan sentarse. Muy bien. Está bien.
Ahora, estoy seguro que todos ustedes… ¿Cuántos aman a Dios? Veamos sus manos. Muy bien. Ahora, ustedes ámenle a Él. Y yo… Por Su gracia, confío que Él dejará que este humilde siervo haga bajar Su presencia a todos ustedes ahora, ¿ven? Eso es lo que oro para que Dios haga.
Ahora, aquí está delante de mí un hermano hispano o indio, tal vez un hermano mexicano. Y hay algo mal con él. Yo no sé. No puedo decírselos. Y yo tendré que averiguarlo. Luego si él cree, bueno entonces, él será sanado. Si él no cree, no podría ser sanado si Jesús estuviera parado aquí y usando mi traje, parado aquí mismo, él no podría ser sanado. Él tendría que creer. Yo no veo qué más podría Él hacer ahora de lo que Él está haciendo.
37 Ahora, todos sean muy reverentes. Sean tan reverentes como puedan y escuchen atentamente. Y yo trataré de pasar a tantos como… por supuesto, si empieza a detenerme o jalarme, y están muchas personas con una fe a medias, entonces empieza a irse y dice otra cosa, y otra cosa, y otra cosa. Luego de repente, eso me desagarra.
Y ellos están parados en todas partes, observándome. Porque anoche fue un tanto difícil. Y yo estoy dando mi vida por ustedes, pueblo. Ustedes entienden.
Venga, señor [Palabras inciertas]. Sí. Percibo que Ud. es un hombre Cristiano. Usted cree en Dios. Yo creo eso, mi hermano. ¿No es eso extraño, cómo eso lo hace sentir estando parado aquí? Sí, señor.
38 Ahora, yo estaba leyendo hace un rato, en la Escritura donde Natanael vino a Jesús. Y Jesús, cuando lo vio que venía, lo llamó un creyente también. Ahora, cuando Ud. venía, era posible que no hubiera sido un creyente. Yo lo habría sabido. Pero yo sabía que Ud. era un creyente. Yo digo que Ud. es un Cristiano. Eso es algo como el mismo Espíritu. ¿Es correcto?
Ahora veremos qué me revelará nuestro Padre celestial. Usted sabe que Él está aquí. Usted tiene una sensación. Sabe que hay algo diferente. ¿No es así, señor? Levante la mano para que la gente hispana pueda ver. Hay algo cerca.
Ahora, nosotros somos desconocidos aquí, hermano. Nunca nos hemos encontrado en la vida, nunca antes nos encontramos. Pero, hermano, yo veo su problema. Usted tiene reumatismo, ¿no es así? Sí, señor. Sí lo tenía. Está libre de eso ahora. Jesucristo lo ha sanado. Levante sus pies de arriba abajo de esta manera. Usted está sanado, mi hermano. Puede irse y sea de buen ánimo… [Palabras inciertas]. Gracias, hermano.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
39 Algunos de los hermanos hispanos pónganse alrededor de él y denle gracias a Dios. Y está maravillosamente…
Ahora, ¿cómo vi eso? El hombre tiene ataques, y su mano lastimada. Lo vi yendo detrás de una casa, frotándose sus brazos primero, sentado atrás, o recargado con una silla. Si alguno de sus seres queridos está aquí, que puedan saber que él está sentado de esa manera. Y luego vi en un momento, él estaba tratando de levantarse de esa una cama. Y casi no podía levantarse de la cama. Y le estaba doliendo.
¿Alguien aquí conoce al hombre? Levante sus manos si alguien conoce al hombre, alguien que conozca al hombre. ¿Sabe que eso es lo que está mal con él? ¿Es eso correcto, hermano? Allí está su testigo allá. Puede ver que… ¿Ven? Amén. Ahora, esa es una visión que se vio. ¿Entienden lo que quiero decir? Ahora, todos sean reverentes.
Ahora, ¿es esa la misma clase de Espíritu que estaba sobre nuestro Maestro? Él le dijo, dijo: “Antes que vinieras, te vi cuando estabas debajo del árbol”. Yo lo vi cuando él se estaba levantando de la cama, y cuando estaba detrás de la casa. ¿Ven? Muy bien. Allí está, el mismo Espíritu Santo. ¿No es Él maravilloso?
40 Muy bien. Ahora, traigan al hombre aquí. ¿Cómo le va, hermano? Usted es un creyente. Sí, es un ministro además, ¿no es así? Y su ojo es lo que lo está molestando. ¿No es así, hermano? Vaya, y Dios le bendiga, mi hermano.
Padre Celestial, bendice a mi querido hermano, y dale su vista normal otra vez. Su corazón está lleno de amor por Ti. Y yo lo bendigo en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”, todos. ¡Qué maravilloso es nuestro Maestro!
Muy bien, tráiganla. ¿Cómo le va? ¿Habla Ud. inglés? ¿Un poco? Muy bien. ¿Es Ud. india? Eso pensé. ¿Es Ud. apache? Yo quiero venir, visitar a su gente de nuevo. ¿Estuvo Ud. allá cuando yo estuve en la Reservación, en San Carlos? ¿Sí estaba? Yo le tengo un gran respeto al pueblo indio. Yo los amo. Y Dios les ama a ustedes.
¿Y somos desconocidos usted y yo? Pero usted ha estado enferma durante un tiempo, ¿no es así? Sí, señora. Usted tiene un desorden femenino (¿Es eso cierto?), y un problema cardíaco. Muchas veces, siente molestias. Cuando se acuesta, el corazón le molesta más. La veo tratando de tomar aire. ¿Es correcto? Usted está sanada, mi hermana. Jesucristo la sana.
Padre Celestial, bendecimos a nuestra querida hermana, ahora, que ella sea un gran testimonio entre su querida gente en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana, querida. Ahora vaya y sea sanada. Amén.
41 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Muy bien. Todos con reverencia. Oh, Dios, si hay indios apache aquí, he recibido su telegrama de San Carlos. Y quizá tenga que salir muy temprano la mañana del lunes para ir a casa por mi esposa, para regresar a California para el verano. Si yo no voy, quiero tener dos o tres días en la Reservación con ustedes. Y si voy, tal vez pueda tomar por lo menos un día en mi camino de regreso para detenerme y ver a los indios en la Reservación en San Carlos. Si el misionero está aquí, trataré de regresar inmediatamente para estar con ustedes, gente querida.
En algún momento, si ustedes desean que yo lo haga, me gustaría venir y estar con su pastor asociado allá durante un rato, solo para estar con ustedes, para ayudarles durante un tiempo.
No me gusta ver que la gente sea rechazada. No, señor. Yo creo que le debemos mucho a los indios. Amén. Dios los bendiga. Todavía no he visto a uno pasar por la línea que no haya sido sanado. Es correcto. Ellos y los hispanos, humildes, muy humildes, ellos creen lo que uno les dice. Y eso es lo que se requiere.
42 Muy bien, Billy, trae al… ¿Cómo le va, señor? Bueno, tan pronto se acercó, cuando Ud. estaba sentado allá, estaba pensando: “Bueno, este es el tiempo que he esperado para estar aquí”. ¿Es eso cierto? Y cuando Ud. estaba allí, una sensación muy extraña vino sobre usted mientras estaba sentado en la silla. ¿Es correcto? Fue entonces cuando su problema cardíaco se fue de usted, hermano. Puede irse directamente a casa ahora y agradecerle al Señor.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor Jesús!”.
Muy bien. Ahora, usted se va a poner bien, hermano. Solo siga adelante. Crea que la bendición de Dios está sobre usted. Tenga fe. Solo alábelo a Él. Olvide todo al respecto. Solo siga adelante. La promesa es suya ahora. Es suya. Dios lo ha prometido en Su Libro, lo prometió a través de Su profeta… o siervo. ¿Es correcto? Amén. Recuerde, crea.
43 ¿Cómo está? ¿Habla inglés? Mire… [Palabras inciertas]. ¿Puede acercarse un poco más a mí? ¿Ama al Señor? Yo creo que sí, hermana. ¿No le gustaría ser un testimonio allá arriba en la Reservación de su sanidad, cuando regrese? ¿Estuvo allá la última vez que yo estuve en San Carlos? ¿Se acuerda de la dama? ¿Qué yo quería que me diera ese bebé de ojos negros? Ella dijo: “No”. Ella no quiso darme su pequeño bebé. Era bonito, el pequeño bebé.
Usted lleva un tiempo enferma, de años atrás. Empezó poniéndose nerviosa al principio, teniendo sensaciones raras, preocupada, sensaciones extrañas. Luego de repente, comenzó a escupir, algo en su boca; su estómago comenzó a doler. Y ahora, Ud. está enferma del estómago. Eso es correcto. Usted tiene una úlcera péptica en su estómago, causado por el nerviosismo debido a la menopausia, el cambio de vida.
Permítame tomar su mano. El Señor Jesús le ama. Y Él murió para que Ud. pueda estar bien. Él me mandó a mí como Su profeta para decirle lo que es verdad. ¿Cree que es verdad? Voy a orar y pedirle a Él. Usted vaya a casa y puede comer lo que quiera sin ningún problema.
Dios Todopoderoso, ten misericordia de esta querida mujer, parada aquí verdaderamente con una fe real. Y Tú estás parado aquí mostrándome una visión sobre lo que ella ha hecho. Y te ruego, Padre celestial, que concedas Tus bendiciones sobre ella mientras yo la bendigo en Tu Nombre. Que ella se vaya a casa. Que esta condición la deje, ella sea una mujer sana para que testifique de Tu gloria. Pido que esta enfermedad se vaya de ella en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Siga su camino, coma ahora. Usted está bien.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”, todos. ¡Oh, vaya!
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