S.460 57-0310E  A Él Oíd 

Tiempo de lectura: 43 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

A Él Oíd

Phoenix, Arizona, E.U.A.

57-0310E

1 Eso es muy amable de su parte, gracias. [La audiencia aplaude.] Yo digo esto: “Dios bendiga a todos.” Y muchas gracias. Espero regresar a Phoenix otra vez de inmediato. Ahora, inclinemos nuestras cabezas para orar.
Padre, Dios, estamos tan felices esta noche de saber que este grupo de personas nos ama, y nosotros los amamos; y todos juntos te amamos. Y es por razón de Tu amor que nos amamos uno al otro. Y que este amor sea amor imperecedero y nunca cese. Bendícelos, Padre. Dales lo mejor que hay en el reino. Y algún día cuando la vida termine para cada uno, nos reunamos en Tu casa. Y ahí, comer a Tu mesa de bienvenida; vivir juntos para siempre. Hasta entonces, mantennos saludables, felices, sirviéndote. Bendícenos esta noche; sana al enfermo en nuestros medios. Sé misericordioso con nosotros y perdona nuestros pecados, en el Nombre de Jesús oramos. Amén. Siéntense.

2 Difícilmente sé qué decir esta noche. Mi esposa me dijo esta tarde… prediqué tan duro que estaba casi listo para… mi garganta está sangrando y el pecho doliéndome por fuera. Ella dijo: “¿Qué te hace predicar tan duro?”
Dije: “Mira, tengo la compra de Cristo ante mí.” Yo dije: “Algo más grande que la sangre de Su propio Hijo, a la vista de Dios.” Uds. son la compra de la sangre de Su Hijo. Están comprados con Su sangre. Y me gusta poner todo lo que hay dentro de mí, por causa del amor de Cristo, y por Uds.

3 Y Uds. son tan buenos y amables conmigo. Y les agradezco, a cada uno, por su asistencia. Aunque quizás estén en desacuerdo conmigo sobre la enfermedad, orando por el enfermo y cosas diferentes, Uds. han venido aquí, de todas formas. Eso muestra que hay algo verdadero en Uds.
Yo amo… Phoenix ha tenido siempre un lugar en mi corazón. Y mi esposa y yo tenemos la intención, si el Señor quiere, uno de estos días, quizás en el otoño próximo, de vivir cerca de Phoenix aquí en alguna parte para este próximo invierno, si el Señor quiere. [La audiencia aplaude.] Gracias.

4 Y para los pastores, no venimos para comenzar una iglesia, para nada. Venimos en… Mientras estoy aquí, voy de iglesia a iglesia, a todas partes, y visito a todo mundo y oro por ellos. [La audiencia aplaude.] Gracias.
Y pienso que Phoenix es hermosa. Una vez cuando era muchacho, estuve aquí. Y viví aquí en la 16 y Henshaw Road. Cómo ha crecido Phoenix desde aquellos días. Recuerdo que solía tomar mi caballo y aguarlo (en Salt River [Río de Sal-Trad.]) aquí atrás, en la 16 y Henshaw, cerca del tabernáculo del Hermano Ballard. Y entonces Uds. estaban lejos en el desierto, mientras el caballo bebía, yo iba a nadar. Sólo piénsenlo, la 16 y Henshaw hace como veinticinco años.

5 Bueno, está todo edificado y yo he envejecido, así que, esta es una gran diferencia. Pero todavía puedo recordarlo. Recuerdo trabajar aquí afuera. Pudiera haber alguien aquí esta noche, solía estar afuera aquí cerca de Wickenburg, o de Circle R Ranch [Círculo ranchero-Trad.] No sé si lo recuerdan o no— .alguno de Uds. veteranos de aquí. Yo estaba acá afuera; recuerdo que el nombre del hombre era Dale, trabajé para Él en el Circle R Ranch—justo en medio de Glendale y Wickenburg. Recuerdo que solíamos ir, ya sea a Glendale o de regreso a Wickenburg.
Y en ese mismo tiempo (No lo sabía) pero uno de mis asociados estaba predicando en Wickenburg en ese tiempo. Entonces Él estaba en el ministerio, y sólo es un poco más viejo que yo; ese es Gordon Lindsay. Y Él estaba ahí. Recuerdo que en una ocasión tomé el día completo, y teníamos que irnos temprano una mañana y conducir por el camino tarde esa noche para llegar a Ajo—en una calle mala, como esa. Y fui el otro día a Glendale, y precisamente es una autopista sin problemas hasta allá. Me gustaría visitar Ajo otra vez. Espero estar en el valle aquí, si el Señor quiere, tan pronto como sea posible.

6 Nuestros hijitos…Tenemos un muchachito. Estaba hablando con él esta noche; ahora tiene veintidós meses de edad. Él sólo diría: “Papá y mamá, Todo bien” Eso es: “Todo se ha ido.”
Y así que, mi niñita tiene seis, entrando a la escuela, y yo, pequeñas…. La otra niñita tiene once. Pienso que eso es correcto, cariño, donde sea que ella esté, mi esposa. Está por aquí en alguna parte. Ella se esconde mí porque está asustada de que la voy a hacer que se pare. Hablando de una persona tímida, ella lo es. Pero no sólo es eso, sino que es una persona encantadora. Yo oraría ciertamente que toda persona, personas jóvenes aquí, cuando se casen, que sean tan felices con su esposa; y tan felices juntos como la señora Branham y yo somos viviendo juntos para el Señor Jesús, criando a nuestros hijos.

7 Y, yo la amo y simplemente… ella me ama, y así simplemente amamos al Señor juntos. Y sentimos que el Señor nos juntó, y espero que permanezcamos de esa manera mientras haya vida en nuestro cuerpo; y vivamos juntos en gloria algún día.
Quiero agradecerle a cada uno de Uds. por su asistencia. Quiero agradecerle a esta fina multitud de ministros que cooperaron. Uds. pueden ver sus nombres, yo pienso, por aquí en alguna parte. Y cómo apreciamos esa cooperación. Uds. han sido muy amables. Y quiero agradecer a cada uno de los ujieres; Uds. han hecho un trabajo maravilloso. Y a todos los músicos, la dama aquí que toca la música, y por cada uno de Uds.

8 Y luego por la ofrenda que me dieron—la ofrenda de amor. No vengo por eso, amigo. Deseo que fuera de modo que ni siquiera tuviera que tomar una. Y nunca permitimos que se presione en una reunión. Entiendo que todas las deudas fueron pagadas, y todo fue de maravilla. Les agradecemos por hacer eso. Fue su bondad. La ofrenda que me dan es una porción del sustento de su familia. Yo sé eso. Uds. son personas pobres. Desearía no tener que tomarlo. Pero, tengo tres hijos, un hogar; mis gastos rondan como cien dólares al día.
Ahora por supuesto eso no suena… eso suena bastante para mí. Pero eso sonaría muy poco para el Hermano Roberts o el Hermano Allen o alguno de esos hermanos que tienen grandes programas que tienen que tener montones de dinero. Y esa es la razón por la que no tengo que tener mucho dinero; yo no estoy bajo ningún gasto. No tengo programas de televisión. Simplemente no estoy… supongo que el Señor nunca me llamó para eso. Soy demasiado iletrado, lo primero. No estoy en ningún negocio, y no creo que pudiera cuidar de uno… como el Hermano Allen y el Hermano Roberts y muchos de esos otros quienes tienen esos grandes programas. Supongo que el Hermano Roberts tiene que tener alrededor de siete u ocho mil dólares al día para sufragar sus gastos.

9 Ahora si tuviera todo eso en mente. Yo sería peor de lo que soy ahora. No creo que pudiera descansar. Pero estoy muy contento de no tenerlo en mente. Yo puedo ir a una pequeña iglesita o (donde el Señor me quiera), le he predicado a (casi) muchos miles en una ocasión—ciento cincuenta mil y doscientos mil, y así. Cuando hago eso, el Señor siempre pone en el corazón de alguien más ayudar patrocinándome para ir a ultramar. Entonces cuando Él me quiere que vaya al pequeño, lo que llamamos Timbuktu [Región en la República de Malí, África, conocida en Español como Tombuctú—Trad.], sólo un lugarcito allá donde el… Yo prediqué hace un par de semanas en una iglesia que tenía treinta—treinta personas. El Hermano necesitaba ayuda; sentí que el Señor quería que fuera ahí, así que fui. Y eso es todo. Vean, no tengo que tener mucho, no se requiere de mucho para sufragarme. Así que, estoy muy agradecido con Uds. por ayudar.

10 Ahora, a lo mejor de mi conocimiento yo pongo cada centavo de eso para la gloria de Dios. Algún día, amigos, cuando nos encontremos en una mejor tierra, en la tierra de Dios, donde nunca seremos ancianos, ni nunca estaremos enfermos. Nunca oraremos más por el enfermo. Todo lo viejo cambiará a joven otra vez. ¿No será eso maravilloso?
Espero encontrarme a cada uno de Uds. y sentarnos y estrechar nuestras manos, hablar con Uds. mil años con cada uno, vean. Entonces no tendremos menos tiempo, que lo que teníamos en la primer hora que entramos. No habrá tiempo todo será eternidad entonces.

11 Yo oro que Él quien mantiene a la luna brillando, hace a las estrellas bonitas y brillantes para viajar por la noche, espero que Él vigile sobre Uds. y les proteja hasta que nos encontremos en ese lado. Dios les bendiga.
Era algo que tenía en mente, sí, agradecer a las personas por este auditorio, esta arena aquí. Quiero agradecerles, si alguno de ellos está presente, los custodios y demás, han sido muy finos. Esta ha sido como la segunda o tercera vez que he estado en este lugar, y quiero agradecerles ciertamente.

12 Entrando por la puerta hace unos momentos, fui presentado a un ministro, que no tenía extremidades. Pienso que la diabetes le hizo perder sus extremidades hace algún tiempo. Y él estaba en una pequeña silla de ruedas. Al pensar: estrechar la mano del hombre. Sin extremidades y sin embargo, cuando me arrodillé… o, me incliné e hice una pequeña oración por él, él levantó sus manos y alabó a Dios. Oh vaya, cuán maravilloso es eso. Que el Señor bendiga a ese hombre.
Y ahora, recuérdenme. ¿Cuántos orarán por mí? Estaré orando por Uds. Gracias, amigos. Dios les bendiga, a cada uno. Estaré orando por Uds.
Ahora, veo a algunos de mis amigos, los Indios, están sentados aquí atrás esta noche. ¿Son todos Uds. de los Apaches allá arriba, los Apaches? Tuve una maravillosa reunión allá arriba la última vez que estuve ahí. ¿Cuántos estuvieron allá para ver a esa pequeña princesa India recibir su vista? Creo que su papi estaba detrás de ella. Cómo fue que los doctores fueron allá para examinarla

13 Siempre hemos tenido un buen tiempo allá en la reservación, y quise venir esta vez. Estoy muy ronco, sé que no podía hablar afuera. Veo que entiende Inglés, ¿Verdad, dama? Dígale allá a los hermanos por mí; ¿Lo hará por mí ahora? dígales que no pude ir porque estaba muy ronco y muy cansado. Pero si nada más surge, iré; estaré abajo en el valle muy pronto, si el Señor quiere. Y subiré y tendré una reunión bien larga para todos Uds. allá arriba. Oro que Dios les bendiga.
Sé que todas las otras personas aquí, todos apreciamos a la gente India, ¿Verdad, amigo? A cada uno de ellos. Es su tierra en la que estamos viviendo. ¿Quién es el Americano? Aquel que Dios mismo puso aquí y le dio la tierra: El Indio, exactamente correcto. Una fe tan maravillosa, recuerdo la primera noche allá. Hermano Moore, podemos decir muchas cosas sobre eso, Hermano Brown. Así que, muchas gracias; Dios sea con Uds. ahora.

14 Ahora, quiero hablarles. en el servicio de clausura, sólo por unos momentos. Y queremos tratar de tener esa línea de oración tanto como pueda esta noche. Eso es, si llamamos a uno.
Y ahora recuerden, si puedo orar por Uds. alguna vez, llámenme. Si alguna vez desean un pañito de oración, envíenlo… sólo envíen por él; yo se los enviaré. Y ahora, cualquier cosa que pueda hacer para ayudarles—ser una bendición para Uds., ayudarles a resolver un problema, orar por Uds. —déjenme saber, sólo escríbanme. Todo es gratis. No se les escribirá de regreso o se les cobrará por nada, o… No tengo nada que vender o nada sino sólo… Tengo amor. Y quiero expresar eso con Uds. para el Señor Jesús.

15 En el capítulo 17 del libro de San Mateo, comenzando con el primer versículo, deseo leer una porción de esta noche, para mi pensamiento de clausura para este avivamiento.
Y mientras están volteando allí, si viene cualquier otro evangelista, cualquiera de los hermanos—el Hermano Roberts o el Hermano Hicks o el Hermano Allen, cualquiera del resto de ellos que venga por aquí—cuando los saluden, salúdenlos por mí. A cualquiera de los ministros, los amigos que quizás no estuvieron en la iglesia hoy…

16 Les digo lo que pienso, a menos que algo extraño pase esta noche; la gran cosa por la que estaba orando para que Dios hiciera, pienso que lo vi pasar esta tarde, cuando alrededor de cien a ciento cincuenta predicadores vinieron aquí con sus manos a Dios, de que resolverían sus diferencias y no se molestarían más. Ellos tuvieron compañerismo el uno al otro a través del valle de Phoenix. Preferiría ver eso hecho que ver cinco mil almas venir a Cristo. Si ellos se aferran a eso y se quedan con eso, eso ganará más de cinco mil almas para Cristo—Si sólo se quedan con eso.

17 Un hombre no puede hacerlo. Tenemos que hacerlo como hermanos unidos. Tenemos que hacerlo juntos. Y hermano, entre tanto que estemos divididos, jamás podemos hacerlo y agradar a Dios. Así que, oro que ese será el motivo de todos y cada uno: que todas las diferencias serán aclaradas, las diferencias denominacionales. Tener amor el uno por el otro.
… Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Él.
Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para Ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es Mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a Él oíd.
Y para un texto esta noche, quiero usar las últimas tres palabras, A Él Oíd.
Ahora, Jesús, cuando estaba aquí en la tierra, Él no iba sólo a la deriva. Él tenía una cosa por hacer, y eso era la voluntad de Dios quien lo envío. Y a todo lugar que iba, todo lo que hizo, tenía un significado, tenía un propósito, tenía un plan; un plan pre ordenado de Dios—todo lo que Él hizo.

18 Y si nosotros somos los hijos de Dios, nuestra vida está en las manos de Dios quien ordena nuestros pasos. Y, “los pasos del justo son ordenados por Dios.”
Jesús nunca fue a lugares o hizo algo a menos que tuviera un significado. Muchos hombres a través de las Edades han leído la misma Escritura, y ha inspirado a los hombres a través de la Edades.
Yo pudiera escribirles una carta, siendo mis amigos, Uds. apreciarían esa carta. No pasaría mucho hasta que esa carta ya no tenga sentido; se ha ido. Quizás cuando Uds. y yo hayamos terminado en la tierra, entonces sus hijos recogerán esa carta: “Pues, oh, es sólo una carta. Mi madre conoció a un predicador, mi papá conoció a un predicador por el nombre de Branham. Bueno, ellos se han ido.” Eso es todo. Porque sólo fue dirigida a Ud., y el significado de eso era poco.
Pero, no es así con la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es para toda la raza humana y es vida eterna. Y cada vez que la leen hay una bendición en ella. Y cada vez que Uds., cada edad cuando los hombres la leen, Uds. leen algo que no leyeron antes. Mi palabra es una palabra vacía, como un hombre. Pero esa Palabra tiene vida en ella. Es una… la Vida de Dios se encuentra en Su Palabra.

19 Y ahora, rápidamente (porque voy a hablar un poquito) quiero su atención.
Ahora si Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y subió en un monte alto… Ahora a veces Dios se reúne en grandes números de personas. Una vez se reunió con quinientos hermanos. Otra vez, se reunió con doce; luego se reunió con siete, luego con tres. Y una vez se encontró sólo con uno. Pero Él prometió que dónde estén dos o tres reunidos Él estaría en medio de ellos. Así que, tenemos esa bendita seguridad esta noche al saber que Cristo está en este edificio. Porque Él no puede retirar Su Palabra; Él tiene que permanecer con Su Palabra.

20 Ahora, cuando ellos subieron el monte… Y tres es un testimonio. En el Antiguo Testamento bajo la ley Judía, tres testimonios eran un testimonio. Podía ser confirmado con tres testimonios.
Y ahora, Dios subió a Cristo al monte—no sólo para llevarlo allá, pero Él fue por un propósito. Él iba a hacer algo. Y donde quiera que Cristo está, está ahí por un propósito. Y si Él está aquí esta noche, está aquí por un propósito.
Y cuando estaba allá arriba… Observen: Él tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan; eso era un testimonio. Y ellos representaban esperanza, fe y caridad. Esos son los tres testigos que tenemos en las esferas del Cristianismo de todos modos: esperanza, fe y caridad; eso es esperanza, fe y amor. Pedro representó fe; Jacobo, esperanza; y Juan, caridad. Y entonces, se fijaron mientras ellos estaban ahí (Dios está a punto de hacer algo), Él también tuvo a tres que bajaron del cielo: Moisés, Elías y Jesús. Hubo tres hombres de la tierra para atestiguar estos eventos. Hubo tres hombres del cielo para representar esto… o, para atestiguar este evento.

21 Ahora vigilen de cerca, porque no tengo mucha voz. Tres aquí sobre la tierra: Pedro, Jacobo, y Juan, de la tierra. Moisés, Elías y Jesús del cielo fueron testigos de este evento.
Ahora, mis hermanos teólogos, yo sé el verdadero significado (el significado) de esto fue la venida del Señor, el orden de la venida. Moisés y Elías aparecieron y luego miraron otra vez y vieron a Jesús solamente.
Pero esta noche, abordémoslo (por unos cuantos minutos) de otra manera, porque todas las escrituras se atan; no hay alternativa. Esa es la razón sobre algunas cosas que pudiera hablar que pudieran parecer extrañas para Uds. El Ángel del Señor que me habla, nunca me ha dicho nada sino lo que estaba vindicado en esta Escritura. Esa es la razón por la que sé que eso viene de Dios, vean.

22 Ahora, lo que pienso que Dios estaba haciendo aquí para el mundo también… Si volvemos al Antiguo Testamento sólo un poco para adquirir una pequeña escritura para sacar un tema aquí antes que cerremos, oh, que el Espíritu Santo lo afirme para nosotros, en el Antiguo Testamento, hay patrones, tipos y sombras; todo el Antiguo Testamento fue como una sombra del Nuevo Testamento. Y todo lo que estaba en ambos Testamentos es una sombra de este día.
Ahora, encontramos en el Antiguo Testamento, que cuando un niño nacía en una familia, encontramos que cuando nacía, él era un hijo. Cuando este muchacho nacía, era un hijo por nacimiento.
Pero antes que vayamos a eso, quiero hablarles de algo, de lo cual muchas personas me han preguntado, ¿Por qué Juan 14 está escrito de la manera que está? Eso dice así: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay.” ¿No se ve eso extraño: “En la casa de mi Padre? ¿Hay muchas moradas? [En Inglés se lee: ”Mansiones“, en la Biblia King James—Trad.] ¿Cómo puede haber una mansión en una casita?

23 Debió haber sido Moffatt, pienso que fue, o alguno de los traductores (Lo leí en alguna parte.), era más ridículo que eso. Decía: “En el edificio de Mi Padre hay muchos apartamentos.”—como si Ud. fuera a alquilar un apartamento.
Pero, en el original está escrito así: “En el reino de mi Padre hay muchos palacios.” Pero si Ud. se fijan la tradición de la Biblia fue llevada a Inglaterra, en los días del Rey Jacobo [King James-Trad.], cuando los traductores la tradujeron. Y lo que era, el reino era una casa, y el rey era un padre. Y todos sus delegados, sus súbditos en su dominio, eran sus hijos. Y haciéndolo de manera que la gente de Inglaterra entendiera, lo tradujeron de esa manera: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay.” Eso quiso decir: “En el reino de Mi Padre hay muchas mansiones.”

24 Ahora, en el tiempo Bíblico esa era la manera que fue, también. Un hombre poseía una gran porción de tierra, y en esta tierra él tenía muchos siervos contratados. Y ellos estaban dispersados, y ellos eran… Entonces cuando este hombre, siendo un negociante, manejando su granja o su lugar, su capital, su negocio… Cuando nacía un niño, ese niño era su hijo por nacimiento. Pero ese hijo todavía no era heredero de todo hasta que tuviera edad, y el padre probaba su carácter.
Ahora en el Antiguo Testamento, cuando este bebé varón nacía, el padre contrataba a un tutor o maestro, un instructor. Y para conseguir a este instructor, tutor… Muchos de Uds. conocen la carta a los Gálatas, Pablo escribiendo como… para nosotros. En esta, buscando a este tutor, el padre buscaba al mejor hombre que pudiera encontrar para el trabajo, porque estaba ciertamente interesado en su hijo. Y cualquier padre es de esa manera, ese es un verdadero padre. Ese es el amor de un padre para su hijo. Y este Padre iba y buscaba el mejor tutor que pudiera instruir a su hijo, y que criara a su hijo, educara a su hijo, y enseñara a su hijo a seguir las pisadas de su padre. Y este tutor traía reportes a su padre, de cómo el hijo estaba progresando.

25 Ahora, todo eso era un tipo de la iglesia hoy. Porque cuando Dios nos introdujo a Su reino por el bautismo del Espíritu Santo, y llegamos a ser hijo de Dios, Dios nos envió el mejor Tutor que había en todo el cielo: El Espíritu Santo. Él está para nutrir, para criar, para instruir y enseñar a la iglesia. Hermano, necesitamos la tutoría y la enseñanza del Espíritu Santo.
Ahora, si este niño se portaba bien o si se portaba mal, piensen de lo que el tutor haría cuando iba a la presencia del padre del niño y tener que traer un reporte de desobediencia. Cómo se debió haber ruborizado ese tutor en la presencia del padre. “Tu hijo no lo está haciendo bien. Oh, él es descarado, es entrometido, y no se comporta, no trata de escuchar, no trata de aprender, simplemente no se interesa.” Oh, cómo debió sentirse ese maestro al pararse y hablar al padre así.

26 A menudo me pregunto, hermano, hermana, yo espero… No digo esto para lastimar, pero lo digo para presentar algo ante Uds. Cómo piensan que debe estar el Espíritu Santo, al ir ante Dios para llevar nuestro carácter, como fastidiar, pelear, haciendo diferencias, separando la hermandad. Cómo piensan que debe ser cuando Él tiene que ir ante el Padre y decir: “Tu hijo no fue a la iglesia esta noche. Las campanas sonaron, pero se quedó en casa para ver la televisión.”
Cómo debió ser al decir: “Tus hijas que le diste al Espíritu Santo, oh, se están vistiendo tan inmoralmente, hasta que están causando que los hombres en las calles las codicien.” Cómo debe eso lastimar al Espíritu Santo al traer un reporte como ese. Cómo deber ser cuando Él va y dice: “Padre del hijo de Dios nuestro, cómo es que ellos tienen reuniones y no hacen esto y no hacen aquello. Cómo hablo a sus corazones, para darles crecimiento y nutrirlos por la Palabra, y no escuchan a eso.” Cómo debe sentirse el Espíritu Santo.

27 Qué es entonces, cuando el ministro viene a la ciudad, para predicar el Evangelio en la plenitud del poder de la resurrección, y la gente camina en la calle y pasa por ahí y se burla de la Palabra de Dios. Y el Espíritu Santo tiene que traer eso ante el Padre y dice: “Ellos incluso se mofan. No escuchan; son gente de cuello rígido. Son almidonados, son sabelotodo, no escuchan.” Y si el Espíritu Santo (Aquí está), si el Espíritu Santo nos enseña algo, será tomado de la Biblia.
Porque Él dijo: “Cuando el Espíritu Santo venga, Él os recordará las cosas que os he enseñado, y les mostrará cosas por venir.” Esa es la clase de Tutor que tenemos. El Espíritu Santo que revela y trae el libro de disciplina del Padre, y les revela cuál es el plan de Dios. Entonces, cuando cruzamos los límites y nos alejamos de eso con un cuello rígido, ¿Qué piensa el Espíritu Santo cuando se para ante el Padre, para reportar nuestro carácter a Él? ¿Pueden ver, hermano, hermana, por qué no estamos progresando cómo deberíamos? Es nuestro propio carácter lo que nos está despedazando. Ahora, somos hijos (no olviden eso); cuando Ud. nace de nuevo, Ud. es hijo de Dios. Somos hijos, pero hijos desobedientes.

28 Oh, deseo tener la voz y poder pararme aquí, y el tiempo, pudiéramos permanecer en eso durante horas: de la desobediencia de la iglesia de Dios, y el Espíritu Santo está trayendo esa Palabra de aquí para allá.
Ahora, ¿Qué si ese hijo ha hecho bien? Oh, cómo le gusta al Espíritu Santo traer su carácter. Cómo le gusta al maestro venir al padre y decir: “¿Es Ud. el padre de este muchacho?”
“Yo soy.”
“Muy bien, quiero decirle. Ese muchachito es uno de los niños más listos que he visto. Oh, a pesar que es joven, él sólo… bueno, de tal palo tal astilla. Eso es todo. Él le ama; es igualito a Ud. Él está al tanto de su negocio; él se para exactamente firme en lo Ud. dice. Pues él simplemente es… es igual a Ud.” Cómo le gusta decir eso al maestro.
¿Qué piensan Uds. que el padre piensa? Hincha su pecho: “¡Ese es mi muchacho!” Oh Dios, espero, espero que pueda ser lo suficientemente obediente hasta que el Padre esté agradado con lo que hice. Espero que Uds. sean lo suficientemente obedientes hasta agradar a Dios.

29 Entonces mientras eso avanza, y progresa, el tiempo pasa, después de un rato… Entonces cuando este hijo tiene la edad, si entonces ha sido obed…. Ahora, si él no es un hijo obediente, jamás tendrá algo más sino el ser un hijo.
Y, hermano, Pentecostés cumple cincuenta años en América este año. Me sorprende. Cincuenta años.
Cuando el hijo era desobediente, todavía era un hijo; era nacido un hijo. Pero el padre no podía poner su confianza en él. Asi que, jamás heredaba ninguna de las posesiones que el padre tenía (pero todavía era un hijo) porque no podía confiar en él. Pero si podía confiar en él, él tomaba a ese hijo y fijaba un cierto día. Y lo ponía en la calle. Lo vestía con una túnica brillante, una túnica bella; tenía una gran ceremonia, y el padre adoptaba a ese hijo propio en su familia. O de lo contrario, para Uds. maestros, es la colocación de un hijo, eso es de lo que estoy hablando. Ese hijo era colocado por medio de una ceremonia en posición, y después de esa ceremonia se decía: el nombre de ese muchacho en el cheque era tan bueno como el de su padre. Él fue posicionalmente colocado en posición.

30 Ahora, yo creo que la iglesia Pentecostal tiene todos los nueve dones operando en ella, pero está toda confundida. Si sólo pudiéramos aquietarnos, alejarnos de nuestras diferencias, y llegar a ser un gran cuerpo unido, Dios colocaría esos dones exactamente donde ellos pertenecen.
Entonces, Uds. ven milagros hechos, señales y maravillas hechas; ven dones, como el hablar en lenguas. Cómo lo mal empleamos: sólo a rienda suelta todo el tiempo. ¿Se dieron cuenta que eso está mal? Ciertamente lo está, pero colóquenlo es su lugar y dejen que sea usado exactamente de la manera que Dios pretendía que fuera, eso hará descender el poder y las bendiciones de Dios. Fuera de lugar, causará confusión, como Pablo dijo: “¿No estáis locos?” o algo así.

31 La sanidad es una cosa maravillosa. Pero si es mal empleada, colocada en la posición equivocada, entonces llega a ser un reproche. Es igual con todos los otros dones. Y eso es lo que, a través de esta semana, he estado tratando de decirles, mis queridos amigos. No es que yo he estado intentando de ser indiferente; son las cosas que yo sé, que estas grandes cosas no están colocadas posicionalmente donde deberían estar. Es probado a Uds. si todo estuviera operando perfectamente en armonía con Dios, este gran grupo Pentecostal sería una muy grande iglesia Pentecostal del Dios viviente. Eso es correcto. Pero de la manera que lo mal empleamos… Los dones están aquí. Pero, como dije la otra mañana: tenemos mucho del hablar en lenguas e interpretaciones.

32 Ahora observen, ese es el último y el menor de los dones. El primer don era sabiduría; el segundo don era conocimiento. ¿Y qué bien hace tener conocimiento si no tienen sabiduría para saber cómo cuidar de su conocimiento? ¿Qué bien hace hablar en lenguas si no tienen sabiduría para saber cuándo y cómo colocarlo? Lo mismo con la sanidad, con cualquiera de los otros dones.
Y esa es la razón por la que no escuchamos, es sólo… No lo estoy echando tanto sobre el laico; lo estoy echando sobre los predicadores. Es tan confuso con sus organizaciones. Si Ud. tiene una organización, eso está bien. Desearía que tuviéramos más organizaciones, y toda iglesia estuviera en su propia organización: estaría bien conmigo, con tal que la unidad de hermanos y el compañerismo, esté entre la gente en una muy grande burbuja de amor. ¿Ven dónde lo pasamos por alto?

33 Ahora, si somos hijos obedientes. Si nosotros en la Metodista, en la Bautista, en la Unidad, en los Unidos, en las Asambleas, la Iglesia de Dios, Nazarenos, Peregrinos de Santidad, si fuéramos hijos obedientes…. Cuando nuestros fundadores se levantaron, ellos tuvieron una revelación sobre algo y edificaron una organización alrededor de eso. Eso está todo bien; está bien, si Uds. edifican una organización y la terminan con una coma: “Creemos esto, más lo que Dios nos pueda mostrar.” Pero el problema, construimos nuestra organización y la terminamos con un punto: “Esto es eso, y eso es todo.” Entonces Dios no puede obrar, vean. Y entonces, haciendo eso, el diablo viene por ahí para darles cosas falsas. Lo que deberíamos hacer es un solo cuerpo de amor todos juntos, cada iglesia y las diferentes…
Bueno, yo tengo nueve hermanos. No hay ni uno que se parezca a mí o no hay ni un predicador en el grupo. Tengo un hermano junto a mí, muy grande, alto, cabello rubio, ojos azules, piel blanca. Pues, a él no le gustan las cosas que yo hago, nuestros apetitos no son los mismos, nuestros deseos no son los mismos, pero su padre es mi padre.

34 Así que, si un hombre no está de acuerdo con Ud. Sin embargo es un hermano Cristiano, ¿Qué diferencia hace? Si somos hijos verdaderos, nos amaremos uno al otro, abrazando el uno al otro, ayudando el uno al otro, parándonos juntos. Si uno de los hermanos se sale de la fila, entonces el grupo entero debe ir y decir: “Ahora espera un minuto hermano, (vean) ven aquí.” Vean, eso es lo que debemos hacer.
Ahora. Entonces, cuando ese hijo era adoptado… o, colocado posicionalmente en el reino, él era un coheredero. Él tenía tanta autoridad como la que tenía su padre. Él podía comprar, y liberar, hacer lo que él deseara, porque ya había sido reconocido, adoptado y colocado posicionalmente bajo la autoridad.

35 Ahora, Dios nunca hizo nada, nunca le pidió al hombre que hiciera algo, que Él mismo no haría. Él pronunciaba muerte sobre un hombre cuando éste pecaba. Dios descendió y tomó la muerte de un hombre sobre Sí mismo, y murió la muerte de un hombre pecador, para que Él pudiera redimirlo de regreso. Esa es la única manera que Él podía hacerlo. Dios en Espíritu, no puede sufrir. Dios se hizo carne a fin de sufrir. Para tomar la sentencia del pecado sobre Sí mismo.
Ahora, cuando Dios iba a adoptar a Su propio Hijo, tomó a tres testigos de la tierra: Pedro, Jacobo, y a Juan. Él trajo tres testigos del cielo, y Jesús se transfiguró delante de ellos. Y ahí se paró Él. Observen esta ceremonia. Y Él le hizo sombra y Sus vestidos brillaron como el sol. Él estaba colocando a Su Hijo, como en el Antiguo Testamento. Y Pedro se emocionó. Él es igual que yo y el resto de nosotros. Él dijo: “Señor, es bueno que estemos aquí. Aquí está Moisés parado, y aquí está de pie Elías, y aquí está Jesús.” Él dijo: “Hagamos tres enramadas aquí, hagamos tres denominaciones. Tengamos a todos esos que quieren guardar el sábado y no comen carne y guardan la ley… Hagamos una enramada para Moisés y dejemos que dirija su grupo.”

36 Y dijo, ahora…. Moisés representó la ley, y por la ley ninguna carne es salva. Uds. no pueden ser salvos por la ley. La ley sólo fue el maestro; y sólo señaló el pecado. La ley podía señalar el pecado, pero no tenía el remedio para el pecado. Moisés representó la ley.
Entonces, ¿Qué representó Elías? Elías representó la justicia de Dios. Elías fue la representación severa de la justicia de Dios. Él tuvo una revelación de Dios… una visión. Subió y se sentó sobre una colina, aquí el rey envía cincuenta hombres, se levanta y dice: “Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo y consúmate.” Desciende el fuego—la justicia de Dios. El transgresor debe morir en la presencia de ella.
El rey dijo: “Eso sólo debió haber sido un rayo que pasó. Enviaré otros cincuenta.”
Asi que, cuando los cincuenta suben el monte, Elías se levantó y dijo: “Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo y consúmate.” Y abajo viene el fuego y consumió a los otros cincuenta.

37 ¡Justicia! Oh, ¡No queremos justicia! ¿Se atreverían a decir que quieren la justicia? ¿Serían capaces de intentar ir al cielo en su propia observación de la ley y las cosas legalistas que Uds. hacen? Si todo eso estuviera bien, Cristo murió en vano. La ley no es un remedio; una ley es la lupa para mostrar el pecado. Es la que lo puede poner en prisión; es la ley. Pero no tiene redención en ella.
Vean entonces dónde estamos parados cuando Pedro habló eso: “Uno guarda la ley, y este hace esto, y el otro eso.” Oh, estoy muy contento que hay Alguien más al cual mirar. Cuando nos paramos en la esfera de la ley y lo legal, por todo eso, todos estamos condenados y toda carne está condenada por la ley. Y todos fuimos “nacidos en pecado, formados en iniquidad, venimos al mundo hablando mentiras,” sin una… sin siquiera una oportunidad, no la tenemos. ¿Cómo podríamos soportar la justicia de Dios?

38 Pero, oh, mi querido amigo precioso, voltee su cabeza y mire en esta dirección. Dios dijo, ahí parado, Él dijo: “Este es mi Hijo amado, a Él oíd.” Ahí está el remedio.
¡Eterna fuente carmesí!
¡Raudal de puro Amor!
Se lavará por siempre en Ti
El Pueblo del Señor.
Y cuando del sepulcro ya
Resucitado esté
Canción más noble y
dulce allá
En gloria entonaré
Jesús representó el amor de Dios. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito.” Moisés es la justicia… o, Su ley: Su lupa, Su cuerpo de oficiales para meterlo a Ud. en la cárcel porque Ud. pecó. Elías representó al que llamó fuego sobre Ud. cuando estaba en la cárcel. Esa es la justicia de Dios. Moisés lo metió en la cárcel, y Elías llamó fuego desde el cielo y lo quemó.
Pero Jesús fue el Redentor: el amor de Dios para Uds. Oh, Cristianos, ese es el Evangelio, ese es el poder de Dios, “A Él Oíd.” Moisés no puede salvarlos; Él puede. Moisés no puede sanarlos; Él puede. Elías, ninguno del resto de ellos puede hacer algo por Uds; Él puede. Moisés no puede levantarlos de la tumba, tampoco puede Elías, pero Jesús puede. Dios dijo: “A Él Oíd.” Él es el único. Lo que necesitamos hoy, hermano, hermana, es más del verdadero y genuino amor Cristiano desplegado entre los creyentes.

39 El mundo está buscando por algo hoy. Cuando su esposita les dijo que ella sería su cariño y su esposa, ella estaba buscando alguien que la amara. Y cuando Ud. se prometió a su esposo, él estaba buscando a alguien que cuando él llegara cansado y fatigado por trabajar todo el día, alguna esposita pusiera sus brazos alrededor de él y que le acariciara su cabello y le dijera cuánto lo ama.
Eso es lo que causa la separación en las familias: el descuido de amor. Eso es lo que causa la separación en las iglesias: el descuido de amor. Tenemos que tener amor.
Hace algún tiempo… Cómo saben, soy un cazador. Fui a los bosques del norte, normalmente cazo allá arriba. Y un año me familiarice con un hombre allá arriba, el cual era un buen hombre, pero un tipo de corazón cruel. Él era un buen cazador, un buen rastreador, pero era el tipo más brutal que he visto entre los animales salvajes. Él le disparaba a los pequeños cervatillos sólo para verlos caer. Y eso solía afectarme, donde era un guardabosques. Y todavía soy un conservacionista; no creo en matar las cositas, si la ley dice que Ud. puede tener uno, eso está bien.

40 Abraham se comió un becerro. Dios comió becerro con Él; eso está bien. Pero si la ley sólo permite uno, tome uno. Pero Burt tomaba como ocho o diez sólo para ser malo. Bueno, yo iba a él; decía: “Burt, ¿Qué te causa hacer eso?”
“ah,” decía: “Billy, sólo eres un corazón de gallina como el resto de los predicadores.”
Yo dije: “Burt, no es ser corazón de gallina; es el principio que involucra.”
“Oh,” dijo: “Así es con Uds. los predicadores.”
Y un año fui allá arriba, él se había hecho un pequeño silbato. Y sonaba exactamente como un pequeño bebé cervato llorando por su mamá. Y lo sopló para mí antes de irse del campamento, y yo dije: “Burt, tú no vas a usar eso.”
“Ah,” él dijo: “Vamos, despierta, predicador.”

41 Así que habíamos cazado varías horas, y no habíamos encontrado nada. Llegamos a un campito abierto, un clarito, y se agachó entre la nieve, sacó este pequeño silbato para soplarlo, me paré detrás de él. Y se agachó y sacó este pequeño silbato, y lloró con eso: hizo el sonido como un pequeño cervatillo llorando. Y cuando lo hizo, al cruzar el sendero, una gran madre gama (esa es la madre cierva) se levantó. Oh, me fijé que Burt inclinó su cabeza. La miré con esos grandes ojos café; oh ella era un animal hermoso. Esas grandes orejas, son tan bonitas, paradas así, ella miraba alrededor.
¿Qué era? Ella era una madre, eso es lo que era ella. Un bebé estaba llorando, ella era una madre, por su naturaleza ella era una madre. El bebé estaba llorando; ¿Dónde está? Ella salió, y cuando salió de los arbustos al claro, pude ver las grandes venas. No estaba a más de treinta o cuarenta yardas, y ese Burt era de puntería mortal. Lo vi quitar el seguro de ese rifle y arrastrar un proyectil dentro de la recámara… dentro del cañón. Me fijé en él mientras bajaba esos brazos fuertes, esa mira a través del corazón de esa gama.

42 Aquí viene ella saliendo, mirando; ella era una madre. Ella observaba cada paso. Un bebé en alguna parte estaba en problemas. Yo pensé: “Oh, Burt, seguramente no le vas a disparar a esa gama.” Y lo noté ajustando esa mano, volteé mi cabeza; no podía mirar eso. Y miré hacia atrás, y vi que la madre ciervo lo había ubicado. Cuando el chasquido del rifle bajó—el seguro—arrastró el proyectil en el cañón y lo aseguró. La madre gama oyó eso; ella volteó su gran cabeza, levantó esas orejas puntiagudas, vio al cazador; esa mira posando a través de su corazón. Sólo unos cuantos minutos y su corazón hubiera reventado por completo fuera de ella.
Pero ¿Se dio cuenta? No señor, había un bebé en problemas. Ella avanzó lentamente, con esas orejas y ojos observando a ese cazador, pero buscando a ese bebé. Ella no podía evitarlo, era una madre, esa era su naturaleza. Yo pensé: “Oh, Burt, no hagas eso.” Yo estaba parado de esta manera; pensé: “Dios, por favor no dejes que destruya esa madre. Él no necesita tanto a esa cierva.” Y yo estaba orando; estaba esperando en cualquier momento ser impactado cuando la gran explosión de ese 30.06 disparara.

43 Pero, noté que no oí el arma disparar, y cuando volví para mirar, el cañón del rifle hacía así. Él tiró el arma al suelo y se volteó, me agarró de la mano, y dijo: “Billy, he tenido suficiente de esto.” Él dijo: “Quiero saber sobre ese Jesús del que tanto sabes.”
Ahí, por la gracia de Dios, ese cazador de corazón cruel, después de ver ese despliegue de genuino amor verdadero, eso rompió el corazón del cazador. El amor que la madre gama estaba desplegando: ella no podía evitar eso; ella era una madre. Permítanme decirles, hermanos y hermanas, cuando la gente que pertenece a la iglesia del Dios vivo despliegue el verdadero amor Cristiano, eso conquistará más pecadores que todas las otras cosas que puedan poner juntas.
Eso es lo que Uds. necesitan. Sin importar lo que suceda, si Uds. no aman al Señor Jesús… Oh, Dios, sé misericordioso.

44 No hace mucho, un evangelista pasó a través del país, el Medio Oriente (hace cincuenta años), llamado Daniel Curry. Él tuvo un sueño una noche, de que él murió y subió al cielo. Y cuando estaba ahí en la presencia de Dios a la puerta, él dijo que hubo un hombre que salió a la puerta, y él dijo: “¿Quién es Ud.?”
Y él dijo: “Yo soy Daniel Curry. Soy un evangelista. He venido para poseer mis posesiones celestiales.”
Dijo: “Sólo un momento, señor Curry.” El portero del cielo entró, dijo: “Señor Curry, lo siento, su nombre no está en mis libros.”
“Oh,” él dijo: “Ud. debe estar equivocado.”
Dijo: “Veré otra vez.” Dijo: “No, señor Curry, su nombre no está aquí.”
“Oh,” él dijo: “Yo gané miles de almas para Cristo. Me paré por Cristo durante años. Seguramente, seguramente mi nombre está ahí.”
Él dijo: “Lo siento, señor, pero tendrá que apartarse de la puerta.” Él dijo: “A menos que quiera apelar su caso. Si quiere apelar su caso al gran trono blanco, Ud. puede hacerlo.”
“Bueno,” dijo: “No tengo otra opción.”
Así que, él dijo: “Muy bien, Ud. puede apelar ante el trono blanco. Esa es la ley.”

45 Y dijo que parecía que viajaba durante horas, sólo a través de espacio (él dijo) en su sueño. Y después de un rato se puso más y más iluminado, él se detenía más y más, hasta que finalmente, se detuvo justo en medio de esta gran luz. “No provenía de ningún lugar específico; todo era sólo luz (dijo) brillando miles de veces más brillante que el sol.”
Y cuando se detuvo, oyó una voz hablar desde esta luz y dijo: “Daniel Curry, ¿Quebrantaste Mis leyes cuando estabas en la tierra? ¿Alguna vez dijiste una mentira?”
Él dijo: “Yo pensaba que había sido un hombre honesto,” pero dijo: “en la presencia de esa luz, vi muchas cosas que dije que no estaban bien.”
Y, hermano, hermana, eso será lo mismo con Uds. Uds. pudieran ver todo bien aquí, pero en la presencia de esa luz…
Él dijo: “Daniel Curry, ¿Robaste alguna vez?”
Él dijo: “Yo pensé que seguramente nunca robé.” Él dijo: “Preparándome para decir: ´No, Señor.´” Y dijo: “Cuando comencé a decirlo, vinieron ante mí muchos tratos oscuros. En la presencia de esa luz, eso no estaba bien.”

46 Y Ud. pudiera ser capaz de apabullar su consciencia ahora, pero en la presencia del gran trono blanco de Dios más allá, oh, misericordia, hermano. Estoy satisfecho de que ninguno de nosotros tenga la más mínima idea de lo puro y santo que será.
Y él dijo: “No, Señor, Yo… Yo… Sí, dije mentiras.”
Y Él dijo: “Daniel Curry, para venir a Mí lugar, un hombre tiene que ser perfecto. En toda tu vida, Daniel Curry, ¿Fuiste perfecto?”
Él dijo: “No, Señor, no fui perfecto.”
Y dijo que él sólo estaba esperando esa gran sentencia que dice: “Apártate de Mí y…” Y cuando, él se estaba preparando para oír eso, (dijo) pareció como que cada hueso se salía de su lugar y no se podía sostener más.
Entonces dijo que oyó la voz más dulce que alguna vez hubo escuchado en toda su vida. Era más dulce que la voz de cualquier madre que alguna vez llamó a su hijo. Y dijo que cuando él se volteó, vio el rostro más dulce que jamás vio; no había rostro de madre que pudiera expresar semejante amor. Y dijo: “Era el Señor Jesús, y Él vino y puso Su mano alrededor de mí, y Él dijo: ´Padre, eso es verdad, Daniel Curry no fue perfecto en la tierra. Daniel Curry cometió muchos errores e hizo muchas cosas que estaban mal. Pero, ´ Él dijo: Padre, en la tierra Daniel Curry se paró por Mí. Ahora, aquí en el cielo, me voy a parar por Daniel Curry. Toma todo lo que esté contra Él y ponlo a Mí cuenta, Padre.´”

47 Hermano, hermana, esa es la voz que quiero oír. Quiero pararme por Jesús esta noche, que en aquel día (Yo sé que soy imperfecto.), pero quiero que Él diga: “Padre, William Branham se paró por Mí en la tierra; Yo me pararé por él aquí en el cielo.” Mientras pensamos de eso, amigo, e inclinamos nuestras cabezas, voy a pedirles que lo piensen seriamente: ¿Quién se parará por Ud., en ese día? ¿Lo hará su pastor, lo hará su sacerdote, lo hará su madre, lo hará su amigo? No puede haber ningún otro que se pare por Ud., excepto Jesús. ¿No se pararán por Él esta noche? Mientras lo pensamos.

48 Nuestro Padre, te agradecemos que dijiste: “Este es Mi Hijo amado, en quien tengo complacencia, o, me complace morar.” Las leyes han terminado, todas las voluntades propias y los autosacrificios y demás, se han desvanecido. Pero Jesús permanece para siempre. Y esta noche, pudiera haber hombres y mujeres aquí quienes nunca se han parado por el Señor Jesús. Ahora, habla a sus corazones, Padre, mientras oro. Y oro por cada uno aquí, que nunca se ha parado firme, en el cierre de este avivamiento esta noche, que ellos tomen esa decisión toda suficiente: convencidos en sus corazones que Jesús es su Salvador. Lo pedimos en Su nombre.
Y con nuestras cabezas inclinadas… Piensen de eso: ¿Quién se parará por Ud. amigo? Si Ud. muere esta noche, ¿Tiene a alguien allá que se pare por Ud.? Y francamente, no hay nadie que pueda pararse por Ud., excepto Jesús. Él es el único Mediador entre Dios y los hombres. Levantarían su mano a Él esta noche y dirían: “Señor Jesús, levanto a Ti mi mano. Por este medio quiero decir, que me pararé por Ti. Y en el cielo, cuando muera, quiero que Tú te pares por mí.” ¿Harán tanto así por Él? Levanten su mano. Dios les bendiga, o vaya, Dios les bendiga, por todo lugar, allá al fondo del piso aquí, hay muchas, muchas manos levantadas.

49 Arriba en los balcones a mi derecha, sí, veo sus manos arriba allí. Dios les bendiga. De regreso aquí, en esta esquina, en dirección al sur, sí, veo sus manos, Dios las ve, seguro. El balcón en la parte trasera, levantarían sus manos, digan: “Señor Dios, yo me paro por Ti ahora. Pon mi nombre en Tu libro que cuando mi alma llegue a Tu presencia, en la presencia del Trono Blanco de Dios, párate por mí, Señor” ¿Lo harán? “El que viene a Mí, no le echo fuera.” Ahora los balcones a la izquierda, (a mi izquierda) Dios les bendiga por ahí. Levanten su mano, eso es algo pequeño para hacer. Dios les bendiga, damitas, Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana; Dios le bendiga, hermano. Todo el lugar ahí, sí; “Yo me pararé por Jesús ahora.”

50 Mi pregunto ahora, con sus cabezas inclinadas, si harían un poco más que sólo eso. Me pregunto si se pondrían de pie para un ejemplo, como una prueba que quieren que Jesús se pare por Uds. Y cuando se paren, entonces voy a hacer una oración por Uds., mientras están de pie. No los voy a llamar al altar, sólo quiero que se paren donde están, y digan: “Yo me pararé por Él ahora, y quiero que Él se pare por mí en aquel día.” Pónganse de pie ahora, para orar. Por todo el lugar, balcones y en todo lugar, eso está bien, sólo permanezcan de pie para orar. Todos levanten su mano, pónganse de pie ahora, párense por el Señor Jesús.

51 Todos aquellos que no levantaron sus manos y quieren pararse por el Señor Jesús, pónganse de pie. Dios les bendiga; eso es correcto, por todas partes. No importa quien esté sentado a su lado… eso es lo que Ud. quiere hacer: Ud. quiere pararse junto a las personas que aún le critican, de modo que Ud. sepa… ellos sabrán que Ud. se está parando por Jesús. Mire alrededor, oh, vaya, vaya. Con sus cabezas inclinadas, todo el que está de pie ahora que quiere pararse por Cristo esta noche.
Me fijé entre los hombres bien vestidos y las mujeres bien vestidas, en el hombre con ropa de granja, algunos con ropa de vaquero, ellos están de pie. Ellos aman al Señor, ellos se están poniendo de pie. Esposo y esposa parados juntos aquí, niñitos, jovencitas, jóvenes, todos parados juntos.

52 Ahora nuestro bendito Padre celestial, por los frutos del Espíritu que han salido con el amor tierno de la paloma, y habló a estos corazones, ellos están convencidos que no se pudieran parar en su propia voluntad. Pero se han puesto de pie por Ti esta noche. Tú has dicho: “Él que se pare por Mí delante de los hombres y no se avergonzare, Yo me pararé por él en la presencia de Dios, y no me avergonzaré. Pero si se avergonzaren de Mí en la tierra, Yo me avergonzaré de ellos en el cielo.”
Pero, Dios, estos esta noche se han puesto de pie. Permite que el ángel del registro escriba cada nombre, pues ellos están parándose por Jesús esta noche, confesando sus pecados, y aceptándolo como su Salvador personal. Dios pon esos nombres en el libro de la vida del Cordero; sabemos que nunca pueden ser borrados, Porque: “Dios guarda en perfecta paz a aquel cuyo corazón persevera en Él.” Ahora te ruego que los bendigas ahora mientas te los presento, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

53 Quiero que miren y vean a todos los que están parados por todas partes a su alrededor, Uds. con sus vista levantada. Ahora, cuando esta gente se siente, denles la diestra de compañerismo por medio de estrechar su mano. Pueden sentarse, querido Cristiano—que acaba de llegar a ser Cristiano. Dé… Alguien cerca de ellos, estreche sus manos y díganles: “Dios les bendiga, Dios les bendiga, estoy muy contento de verlo hacer esto. Uds. es un conciudadano ahora del reino de Dios.”
Ahora, inmediatamente después del servicio de sanidad, les voy a pedir a cada uno de Uds., cuando los ministros se hagan cargo, quiero que vengan aquí y agradezcan a Dios, y orar personalmente, para agradecer a Dios por lo que ha hecho por Uds. Porque es: “Por gracia sois salvos por medio de la fe, no por obras (por la ley), para que nadie se gloríe.”

54 Ahora, ¿Cuántos le aman? Levantemos nuestras manos, oh: “Yo vivo por Él Quien por Mí.”
Vivo por Él, Él murió por mí.
Qué hermoso es, así vivir;
Vivo por Él, Él murió por mí.
Mi salvador y mi Dios.
Dios les bendiga; no olviden eso ahora. “Vivo por Él quien murió por mí.” Salgan ahora con una verdadera experiencia. No con algo diferente, pero una experiencia real del nuevo nacimiento, que puedan desplegar el amor de Cristo ante el mundo que es pecaminoso e indiferente, muriendo por un poquito de amor. Que el Señor les bendiga es mi oración.

55 Muy bien, tarjeta de oración “B´s” fue repartida hoy. Comencemos parando a la gente para la oración. B número-1, 2, 3, 4, 5. Traigan su… ¿Levantarían su mano si miran alrededor? B número-1. (¿Dijiste B? Quizás estas equ… ¿1 al 100, o 50 al 100? 1 al 100)
B-número-1 levanten su mano, ¿Lo harán? [Oh, lo siento.]Número-2, levante su mano rápido, B-número-2. Número-3, muy bien, 2, 3, 4, 5, ¿Quién tiene 5? B-5, levante su mano. [Vigile esto por mí, si desea, hermano.] Muy bien, 5, 6, 7, ¿Quién tiene B-número 7? [Mire alrededor ¿Él la tiene?] Muy bien, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15. ¿Ni uno de esos es su número, hermano? ¿Ni uno de esos es su número? [Verifique la tarjeta del hombre aquí y vea mientras pasa; él se me queda mirando muy sinceramente.] Oremos por estos ahora mientras estamos…

56 Padre celestial, bendice estos pañuelos, mientras los envío a la reunión. En el Nombre de Jesucristo, que Tu Espíritu se mueva sobre ellos. Concédelo, Padre, oro en el Nombre Jesús. Para la gloria de Dios lo pido. Amén. [¿Es esa chaqueta para orar por ella, Hermano Brown?]
Muy bien, todos, sean reverentes. Y vamos a orar. ¿Cuántos jamás han estado en una de mis reuniones? Veamos su mano. Sólo, oh, un buen número. Bien, amigo Cristiano, siempre ha sido mi motivo tratar de hacer que la gente crea, sin siquiera tocarlos. Yo quiero que ellos crean en la resurrección del Señor Jesús. Y quiero que ellos acepten a Cristo.

57 Ahora, creemos que Cristo murió y se levantó otra vez. ¿Creen eso? Yo creo que la Biblia enseña que: “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.” ¿Creen eso? entonces si Él es el mismo tiene que ser el mismo excepto el cuerpo físico. Ahora ese cuerpo, cuando venga, el tiempo no será más. ¿Cuántos saben eso? Sí, cuando Jesús viene en su cuerpo literal… Pero Él viene ahora en la forma del Espíritu Santo, y vive en Su iglesia. Él dijo que éramos los pámpanos y Él es la vid. Él se para entre nosotros en forma de Espíritu, y alimenta el don de la iglesia. ¿Cuántos saben eso? y Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros las haréis también.” ¿Lo dijo? ¿Qué hizo Él?
Él jamás reclamo ser un sanador, ¿Cuántos saben que Jesús nunca reclamó ser un sanador? Jesús dijo: “No soy Yo el hace las obras, es el Padre que mora en Mí, Él hace las obras.” Él dijo: “Nada hago si el Padre no lo muestra primero.” ¿Cuántos saben eso? correcto.

58 Pasó por un estanque donde había miles de personas yaciendo ciegas, paralíticos, y tullidos, nunca tocó a uno de ellos. ¿Qué si Él hiciera eso esta noche en Phoenix? Él sería criticado. Allá lo fue. Él encontró a un hombre yaciendo en un lecho, y dijo: “¿Quieres ser sano?”
Él dijo: “No tengo quien me meta en el estanque.” Él podía caminar, no estaba lisiado, ni ciego. Él tenía alguna clase de problema, quizás un problema de la próstata, o tubérculos. Estaba retardado; lo había tenido por treinta y ocho años, no iba a matarlo.
Así que, Él dijo: “No tengo quien me meta en el estanque; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.”
Él dijo: “Toma tu lecho, y vete a tu casa.” Observen, Él estaba mirando a Su alrededor hasta que encontró a ese hombre.

59 Ahora, los Judíos lo cuestionaron. Y Él dijo: “De cierto, de cierto os digo,” San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre.” ¿Es eso lo que dijo? San Juan 5:19, vean en su Biblia, Jesús nunca realizó un milagro sin que primero Dios le mostrara que hacer. O Él dijo algo que no estaba correcto, y entonces no era Dios. “De cierto, de cierto, (eso es absolutamente, absolutamente) os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo igualmente. Mi Padre hasta ahora trabaja, y Yo trabajo.” Es correcto.
Y queremos creer. Queremos tener fe. Queremos creer que Dios nos concederá estas cosas. Y si Él viene y presenta Su vida a nosotros aquí una vez más, de la misma manera que lo hizo cuando estuvo en la tierra, ¿Cuántos lo aceptarán entonces? Digan:“ Yo lo creo.” ¿Ahora qué es?

60 Por supuesto, Uds. han estado aquí conmigo por dos semanas ahora. No reclamo ser un predicador, me refiero (lo que quiero decir) un predicador teológico. Sólo amo hablar del Señor. Pero mi don es ver visiones. Nadie me impuso manos para eso. No creo que Uds. hacen eso. “Dones y llamamientos son sin arrepentimiento.”
Cuando nací, sólo un bebé, no más de tres minutos de nacido, esa luz se posó donde yo estaba. Mi familia era Católica; Uds. saben eso. Provengo de una familia Católica, Irlandesa. Ambos madre y padre, mi madre era (la línea de sangre se rompió allí.) mi madre era casi media India Cherokee. Eso es cierto, si vieran a mi madre cruzar esta plataforma, no la conocerían por sus rasgos Indios. Eso es exactamente correcto. Ella lo sabe; cualquiera que la conoce sabe que es verdad.

61 Pero su madre era India; su padre era Irlandés. Y ellos provienen de una familia Católica. Pero mi padre y mi madre no iban a ninguna iglesia en lo absoluto. Pero cuando nací allá en esa cabaña, ellos empujaron… (Ellos no tenían ventanas como las que Uds. tienen aquí, bonitas ventanas de vidrio, sólo una parecía una puertecita vieja.) Ellos la empujaron hacia atrás a las cinco de la mañana, y esa luz rodeó y se paró donde yo estaba.
Hermano, yo sé que Él es Dios, yo cometo mis errores, no es algo de mí, yo no pudiera hacer nada; Uds. saben eso. Pero ciertamente he dicho la verdad, y Dios ha vindicado a los millones, que es la verdad. Y ahora hay registros científicos que muestran que es la verdad, porque tomaron fotografías de eso en los Estados Unidos y países extranjeros, y los llevaron ante examinadores y de todo, y ellos dijeron que una luz sobrenatural se volvió natural y pegó en el lente. Amén. Eso es ciencia; está en Washington D.C. ellos llevaron la foto a George J. Lacy, el jefe del F.B.I. en huellas digitales y documentos. Eso es correcto. El mundo científico sabe que he dicho la verdad. La iglesia sabe que he dicho la verdad. Dios sabe que he dicho la verdad.

62 Ahora, si Uds. me creen, entonces recibirán lo que piden. Si pueden creer que Jesús murió y se levantó otra vez, y murió por sus pecados y enfermedad, acéptenlo, sólo en la base que Él lo hizo, Uds. pueden tener lo que piden. Dios se los dará. Que el Señor les bendiga ahora, mientras me dirijo a la audiencia…o, a la línea de enfermos.
No es necesario para Uds. estar aquí. Eso no tiene nada que ver con eso. Sólo estén atentos… ¿Cuántos no tienen tarjetas de oración y quieres ser sanos? Veamos su mano. Muy bien, sólo miren y crean. Tengan fe, vean si Dios no los llama.

63 La mujer que tocó su manto, ella se salió y se sentó. Y cuando lo hizo, Jesús dijo: “¿Quién me tocó?”
Pedro dijo: “Pues todos te están tocando.”
Él dijo: “Pero virtud salió de Mí, me debilité.” Él miró alrededor hasta que encontró a la mujer que lo tocó, y Él le dijo que tenía un flujo de sangre, que su fe la había salvado. Jesús nunca la tocó; ella lo tocó a Él. ¿Ven lo que digo? Cuando Jesús hacía algo, el Padre le mostraba primero qué hacer, pero la gente podía tocarlo y obtener remuneraciones por su fe en quien Él era. Así que hagan lo mismo, porque Él es el mismo esta noche y puede hacer lo mismo. Que el Señor les bendiga. Muy bien.

64 Veo que Ud. es un ujier. Eso es muy bueno, señor. Supongo que entre los dos nunca nos hemos encontrado antes. Supongo que somos extraños uno al otro. Ud. me dio la mano una vez. Quiero decir que no lo conozco. Pero hay alguien aquí quien lo conoce, además de sus amigos, o sus asociados, su gente o quien sea que esté aquí con Ud., o quien sea, su iglesia. Hay Uno que lo conoce, ese es Cristo. Y si Jesús es el mismo… (Digo esto por la audiencia que no ha estado aquí antes.)
Hubo un hombre que vino a Él una vez, y Él sabía de dónde era ese hombre. Y le dijo que él era un creyente, un Cristiano. Dijo, que era un sujeto llamado Felipe que fue y halló a un hombre llamado Natanael. Jesús le dijo que él era un creyente, y él no podía entender eso, porque le dijo que era un Cristiano, un creyente (lo que llamaríamos un Cristiano hoy). Y él dijo: “Rabí, ¿Cuándo me conociste?”
Él dijo: “Antes que Felipe te llamará, cuando estabas debajo la higuera, te vi.” Él reconoció a ese como el Hijo de Dios. Ahora, si Él se levantó de los muertos, está obligado por Su Palabra a hacer la misma cosa. ¿Es correcto eso, audiencia?

65 Ahora, aquí está un hombre… Cualquiera que quiera tomar mi lugar es bienvenido. Vean. No conozco al hombre, él sabe que no lo conozco, y Dios sabe que no lo conozco. Ahora, si el hombre está enfermo, yo no puedo sanarlo. No tengo nada con qué sanarlo. Pero estoy tratando de decirle que la sanidad viene de Dios. Sólo Dios sana. Los doctores no sanan. Ellos acomodan huesos y quitan tumores pero Dios hace la sanidad, porque la sanidad es creación—desarrollando células. Así que, el hombre no puede hacer eso; si él pudiera, pudiera hacer un hombre. Él solo mantiene el lugar limpio desinfectando, aleja los gérmenes de eso, mientras Dios une y construye los tejidos de nuevo. La sanidad es, exclusiva, con Dios. Así que, si cualquier hombre les dice que es un sanador, no les está diciendo la verdad. Sea quien sea, predicador o doctor, no hay ningún sanador sino Dios, admito que los doctores son maravillosos, son siervos de Dios, algunos de ellos son Cristianos leales, algunos no lo son. Encontramos lo mismo entre predicadores. Encuentro más doctores creyentes que predicadores creyentes, en sanidad divina. Muchas veces los doctores… pues los doctores vienen a mi casa, se sientan en la habitación, piden oración—grandes doctores de la nación. Ciertamente, ellos creen.

66 Ahora, este hombre y yo, somos probablemente, quizá nacimos muchas millas separados. Supongo que soy un poco mayor que él, pero nos estamos encontrando por primera vez aquí cara a cara de esta manera. Y él sabiendo y testificando por sí mismo, que no tengo idea por qué está ahí parado. Él es sólo un hombre. Ahora, si Dios me revela para qué está aquí el hombre, o algo que él haya hecho, o algo más de lo que él sabe que no sé nada, ¿Creerán? ¿Creen que se los da?
Ahora vean, Dios no tiene ninguna voz sobre la tierra sino las nuestras, ¿Cuántos saben eso? ni una mano sino las nuestras. Nosotros somos los pámpanos, Él es la vid, y Él sólo nos energiza, y producimos el fruto—la vid… o, los pámpanos.

67 Ahora, somos extraños, y no nos conocemos uno al otro. Pero si Dios me permite saber por lo que está Ud. orando, ahora sólo háblele a Dios sobre eso. Entonces Ud. va a creer que Dios le dará lo que le pide.
Mi hermano…Veo al hombre alejarse, lejos de mí; él realmente no es de Phoenix. Él está en una región diferente a esta región. Creo que me parece Montana, arriba en la región montañosa. Y él está buscando el bautismo del Espíritu Santo, y por eso quiere que imponga manos sobre él. Y además de eso, él está orando por alguien más. Es un hombre, y es un pariente suyo, él es un pariente político, es su cuñado, creo. Y tiene una condición de la piel por la que Ud. quiere que ore. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR.”

68 ¿Creen ahora? Uds. creen, ¿Todos Uds.? Entonces, Padre celestial, oro que honres la fe de esta gente, y les des eso que necesitan. Bendice a este hombre para lo sea que él necesite, en el nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, mi hermano, reciba lo que pidió; encuéntrelo de esa manera.
Ahora, eso es más debilitante que toda la predicación que he tenido esta semana. ¡Hmm!

69 Ahora, aquí está una mujer… Aquí está un hermoso cuadro de la Biblia otra vez. Aquí está una mujer de color y un hombre blanco. Ahí estaba una Samaritana hablando con Jesús—una mujer. Y Él dijo a la mujer: “Tráeme de beber… (o), dame de beber.”
Ella dijo: “Uds. Judíos no tienen tratos con los Samaritanos. Y no es costumbre para Uds., Un Judío, pedirle algo así a una Samaritana.”
Jesús dijo: “Pero si supieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber.” Él le dejó saber que no había diferencia en el color de la gente. Negro, blanco, moreno, amarillo, lo que pudiera ser, todos ellos son hijos de Dios de un árbol, Adán.

70 Ahora, aquí está una mujer de color y yo: otro cuadro de la Biblia. Yo no conozco a la mujer, nunca le he visto en mi vida, somos totales extraños. ¿Es eso correcto, dama? Pero Ud. tiene derecho al árbol de la vida. Y Ud. saben, una vez cuando Jesús iba subiendo la montaña, arrastrando esa cruenta cruz, alargando esas huellas de sangre, alguien de su gente la levantó y le ayudó a cargarla. Uds. saben, Él también lo sabe.
Ahora, si el Señor Jesús, hablando a la mujer Samaritana, le dijo dónde estaba su problema. Y ella dijo tan pronto como Él le dijo… Ahora, ella le dijo que no entendía cómo era esto, pero dijo: “Señor, me parece que eres un profeta.” Ella dijo: “Sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas, hará todas las cosas.” Pero ella no entendió quién era Él, así que pensó que Él era un profeta. Así que esa fue la señal del Mesías para el Judío. Esa fue la señal del Mesías para los Samaritanos. ¿Es eso correcto?
Bueno, sería el mismo Jesús que se levantó de los muertos, no sería… si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, ¿No sería esa la señal de Mesías para nosotros? ¿Si es el mismo? Ahora, que Él lo conceda a la mujer. No digo que lo hará, pero pudiera hacerlo.

71 La dama, por una cosa, la veo… ella es extremadamente nerviosa. Y por ser nerviosa, ha desarrollado algo malo en sus partes internas, lo cual está en su estómago. Ella tiene estómago ulcerado; es una úlcera péptica la cual es causada por el nerviosismo, hace que su comida se amargue y fermente, eructando y demás. Y ha estado en un hospital por tubérculos. Eso es correcto. Pero no tiene que ir ahora; se ha terminado. Su fe le ha sanado. [La audiencia aplaude.] Dios le bendiga, dama, y que Su gracia sea suficiente para Ud. Que el Señor añada Su bendición.

72 Ahora, Su actitud aquí es Su actitud para Ud. Sea reverente. No dude, crea.
Ahora, aquí se para una damita, supongo que esta es nuestra primera vez que nos vemos en la vida. Yo no la conozco, hasta donde sé. Ud. pudiera conocerme, pero yo no la conozco; somos extraños el uno al otro. Eso es correcto, levante su mano. Pero Dios la conoce, y si Ud.… ambos siendo, Ud. una mujer blanca, yo un hombre blanco. Ud. es una Cristiana, y Ud. está sufriendo con un tremendo nerviosismo, lo cual es, mucho, debido a la etapa de vida en la que está viviendo. Y acaba de tener un ataque al corazón. Y hay algo respecto a un hospital—Ud. ha estado en un hospital. Y Ud. representa algo aquí…Ud. conoce al Hermano Moore por algún medio. Y Ud. es originaria del Sur, de todos modos. Esa es exactamente la verdad. Ahora, vaya a casa; se ha terminado. Dios le bendiga; su fe lo hizo, dama.

73 Se supone que somos extraños uno al otro, hermana. Yo no la conozco y Ud. no me conoce. Si eso es verdad, ¿Levantaría su mano de modo que la gente sepa?

74 ¿Dama, Cree que Dios la sanará de ese problema de la espalda? Ahí mismo, la dama Hispana. Tiene problemas de la espina. Ud. lo tenía; no lo tiene ahora. Su fe la ha sanado. Quiero preguntarles… ¿La vieron levantarse? Ella está bien ahora. ¿Qué pasó? ¿A Quién tocó ella? La Biblia dice que Él es el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras debilidades. Ella tocó algo. Ud. puede tocar lo mismo, al Señor Jesús.
Tenga fe.

75 Observe damita. Yo no la conozco, pero Dios la conoce. Ud. está sufriendo con algo que está en su costado derecho, justo debajo de las costillas; es la vesícula biliar, con el hígado, la vesícula biliar, como cálculos biliares. Y Ud. tiene… Yo creo que viene de alguna otra parte, también. Aquí. Y ¿No ha estado en un hospital? Pero no la operaron, y eso fue en California, San Francisco. Eso es correcto. Y ahora que he captado su espíritu: Ud. voló hasta aquí, voló en un avión hasta aquí para que se ore por Ud. Se supone que deber regresar en un mes. Pero no pienso que tiene que hacerlo. Yo creo que su fe lo ha resuelto, dama, y estará bien. Oh Dios eterno, bendice a esta querida mujercita y sánala por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.

76 Sean reverentes. Yo no la conozco, por supuesto, señora. Pero Dios la conoce. Pero, si Dios me permite saber por lo que está aquí orando, ¿Le creerá?

77 Este muchacho, sentado ahí, tiene epilepsia. ¿Crees que el Señor Jesús te sana? ¿Lo crees? Si lo crees, amiguito, puedes irte a casa y ser sano, en el Nombre de Cristo. ¿Qué tocó él? Bendito sea el Señor Jesucristo.

78 Ud. está sufriendo, nerviosamente. Y luego en eso, le ha causado una condición estomacal ahí adentro, lo que causa ardor en su estómago. Es ácido. Sus nervios son tremendo lío, eso salta del páncreas—las secreciones de ácido—y le está quemando el estómago. Y Ud. está orando por alguien más, un amigo paralítico. Eso es correcto. Sanar, yo no puedo. Pero un don de Dios se hará manifiesto cada vez. Venga aquí. Oh bendito Jesús, yo bendigo a esta mujercita en el Nombre de Cristo, que ella reciba eso que ha pedido. Amén.

79 Ud. es Hispana, pero puede hablar un poco de Inglés. Eso es lo que supe, sólo un poquito. Pero Ud. será capaz de entenderlo porque la unción está sobre Ud. Yo soy su hermano, pero eso que está sobre Ud. es su Salvador. Ud. vino a mí para que ore por Ud. por una condición de ruptura. Y eso es el ombligo, está rasgado. Ud. no es de esta ciudad, Ud. es de una ciudad del Sur, Tucson. Ud. tiene allá una pequeña niña lisiada por la que quiere que ore. Oh Jesús, Tú Hijo de Dios, sé misericordioso y sánala. En el Nombre de Cristo. Amén.

80 Cáncer, cáncer de la piel, ¿Pero cree que Dios lo sanará? Si puede creer, puede ser sano. En el Nombre de Jesucristo que así sea. Amén. Tenga fe.
¿Cree que Dios le sanará de ese problema de seno? ¿Lo cree? Muy bien, entonces puede tener lo que pidió. Sólo levante su mano a Dios, sentada al final del pasillo. Muy bien, puede irse sana a casa.
Y esta dama tiene un problema asmático. Eso es correcto. Váyase sana a casa, también. El Señor Jesús le bendiga.
Podría paralizarle, esta artritis, y ponerlo en cama, o en una silla de ruedas. Pero si Ud. cree con todo su corazón, Dios puede quitar ese ácido de la sangre y hacerle estar bien. ¿Lo cree? Oh bendito Jesús, pido por la sanidad de mi hermano en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga ahora, no dude, vaya creyendo.

81 Ud. parece un hombre saludable, pero el corazón es algo que no muestra si está saludable o no. Pero Dios puede sanar eso. ¿Lo cree, con todo su corazón? Entonces venga aquí. Bendito Padre celestial, bendigo a este hombre en el Nombre de Jesús, para su sanidad. Amén. Dios le bendiga, señor. Crea ahora con todo su corazón.

82 ¿Cree que el Hijo de Dios puede sanarla de su problema femenino y también de esa artritis, y sanarla? ¿Cree eso? Entonces la Biblia dijo: “Estas señales seguirán a los que creen.” ¿Cree Ud. que yo le creo a Él? Entonces, “Estas señales seguirán a los que creen, pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán.” Entonces pido su sanidad en el Nombre de Jesucristo. Amén. Tenga fe.
¿No le gustaría comer otra vez como solía hacerlo? ¿Que ese viejo estómago esté bien? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Entonces vaya y reciba su sanidad en el nombre del Señor Jesús.
¿Está nervioso? El problema nervioso es lo que Ud. piensa: Ud. está siempre cruzando puentes antes de llegar a ello. En eso, ha creado una condición de ácido, lo cual le causa tener artritis. Eso es correcto. ¿Me cree ser el profeta de Dios? Entonces vaya y reciba su sanidad en el nombre del Señor Jesús.
¿Quiere comer otra vez, cómo solía hacerlo? Vaya y consígase una hamburguesa y coma en el Nombre del Señor Jesús.
[Un hombre comienza a hablar en lenguas.]

83 Amén. Si puedes creer, todas las cosas son posibles. ¿Lo cree, dama, mire hacia mí, con la alta presión de la sangre, sentada ahí. Lo cree? La fila está despejada, ahí está. Eso es con lo que Ud. sufre. Ahora, si me cree ser el profeta de Dios, ponga su mano sobre la otra dama sentada a su lado. Ahora, ¿Dama, quiere vencer esas venas varicosas? ¿Ser sana? Levante su mano si quiere. Muy bien, puede tener lo que ha pedido.

84 ¿Cree Ud.? Muy bien, dama, mire aquí sólo un momento. ¿Me cree ser Su siervo? ¿Con todo su corazón? Yo no pudiera sanarla porque no tengo nada con qué sanar, Aquel en Cuya presencia Ud. está puede sanarla. Ud. sufre con un problema—nerviosismo— y tiene una vértebra que le molesta, la cual es una vértebra dislocada. También tiene hemorroides. Eso es verdad. Y además de eso, Ud. quiere que ore por alguien más. Esa es su hija. Ella tiene problema de riñón, ella vive en California, y ella no es salva. Y Ud. tiene un hogar desintegrado. Eso es exactamente correcto. ¿Lo cree? Entonces vaya y reciba lo que pide, en el Nombre de Jesucristo.

85 ¿Creen Uds.? Oh Señor, ayuda nuestra incredulidad. Este es un momento crucial. Les amo con amor Cristiano. Les he dicho la verdad por la Palabra de Dios. Y Dios ha vindicado que es la verdad. Ahora aquí está la verdad perfectamente: Jesucristo ha sanado a cada uno de Uds. Cada uno de Uds. está curado, si pueden creerlo. ¿Qué más podría haber sido hecho? Pónganse de pie, y acéptenlo y sean sanos en el Nombre del Señor Jesucristo.


Mensaje extraido de Messagehub