OBRAS DEL MENSAJE


¿Por Qué Algunas Personas No Pueden Mantener La Victoria?
Oakland, California, E.U.A.
57-0324
1 … y estábamos discutiendo sobre mi partida, ya sea el martes en la noche o el miércoles en la mañana para llegar a Wichita, Kansas, el viernes. Les dije que no podía atravesar por el Norte a causa de la nieve. Y estábamos pensando, al escuchar que comenzó el canto: Solo Creed. Y yo volteé a verlo y dije: “Nación tras nación, lenguas y gente me ha llamado a la plataforma con ese canto desde hace diez años o más”. Y dije: “Si yo parto antes de la venida del Señor Jesús, se ha programado para que cuando ellos me estén bajando a la tierra, se pongan de pie y canten Solo Creed cuando vaya bajando a la tierra”. Dije: “Espero que si yo llegó a ir al cielo que ellos lo puedan estar cantando cuando yo llegue allá —aquellos que han partido”. Porque eso es lo que en verdad creo, en el Señor Jesús.
2 Ahora, los pañuelos y las cosas por las que se tiene que orar… Esa es una gran expresión de fe de la gente. Hay tantas cosas que pudiera decir que serían… La gran parte de mi ministerio, por poco, es mandando estos pañuelos y cosas porque me contacto con más personas. Se ha dicho muchas veces: “Hermano Branham, el Hermano Roberts o el Hermano Allen o alguno de los otros hombres habrán orado por quinientas personas mientras Ud. está pasando a tres o a cuatro”. Bueno, tal vez eso, sea verdad. Pero Uds. saben, ellos están haciendo lo que Dios les dijo que hicieran, y yo estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera. Por lo tanto, mi ministerio es un poquito diferente. Pero yo me pongo en contacto con muchas personas de esta manera, con los pañuelos y los sudarios y pequeñas telitas. Y pueden escribirme a casa, si las desean pedir. Solo: Jeffersonville, Indiana, Apdo. Postal 325; pero, con solo Jeffersonville, me llegarán. Así que, estamos contentos, y enviamos, oh, miles de ellas semanalmente, a todas partes del mundo. Y ha tenido un gran éxito en las personas que creen y que tienen fe en Dios para su sanidad.
3 Y ahora, vamos a orar por estos antes de salir esta tarde y Uds. podrán recogerlos. Pero si es el caso que Ud. no colocó uno aquí arriba, solo escríbanme a mi dirección. Les será enviado, absolutamente gratis. No se cobra por nada de lo que tenemos —por ninguna cosa. No se cobra por ningún servicio, no se cobra por nada. Tenemos unos libros. Los muchachos me dijeron hace unos minutos, solo queda media caja, para el lunes. No los vendemos en domingo. Y las fotografías, solo quedan unas poquitas, para el lunes o el martes. Y luego, nosotros se las compramos a los que las imprimen. Y nosotros las repartimos; bueno, nosotros las compramos a cuarenta centavos menos, las traemos… Las personas que no tienen dinero y que de todas maneras las quieren, se las damos de todas maneras. Dios hace que al final todo cuadre. Así que, nada tiene precio. Solo siéntanse libres a mandar pedir cualquier cosa; o algo en lo que les podamos ayudar para hacerles la vida un poco mejor, hacer que las pruebas les sean más fáciles, estoy aquí para hacer eso. Estoy aquí para hacerlo.
4 Desearía poder ir personalmente al hogar de cada uno de Uds. y hablar con Uds. un rato. Me gustaría hacer eso, pero no puedo hacerlo. Simplemente no puedo. Pero estoy seguro que Uds. entienden eso. Así que, hay una cosa que Uds. pueden hacer por mí, y es orar por mí. Por tanto, esa es la cosa que más necesito por sobre cualquier cosa que conozco, es la oración.
Me encuentro muy ronco. Y llevó tanto tiempo de continuo, como dije, ya son cuatro meses, casi sin una noche de descanso. Todo el tiempo sin parar, predicando, orando por los enfermos. Y ciertamente uno puede notar la diferencia después de predicar todo ese tiempo. Pueden imaginarse. Y luego los servicios de sanidad me son dos veces más difíciles en comparación con lo que es la predicación.
5 Por lo tanto, esta tarde, el Señor mediante, hemos escogido un pequeño texto para hablarle a la gente solo un rato. Y después, mañana el servicio de sanidad y así sucesivamente iniciaremos de nuevo. No sabemos lo que el Señor hará. Él pudiera simplemente bajar esta tarde y tendríamos el servicio de sanidad más grande que hayamos tenido. No lo sabemos. Él lo hace a Su manera. Nosotros solo tratamos de seguir Su dirección.
6 Y ahora, antes de abrir esta bendita Palabra, en la manera que… donde vamos a leer, hablemos solo con Él un poquito en oración mientras inclinamos nuestros rostros.
Nuestro bendito Padre celestial, te damos las gracias por el privilegio que tenemos de venir a esta hermosa y gran arena en esta tarde, un refugio sobre nuestras cabezas, y el congregarnos en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Y el saber que en esta terrible y oscura hora en la que estamos viviendo, al final de la edad, que todavía hay miles de personas quienes creen en Ti y que están esperando Tú pronta venida. Y sentimos en este día que esta es la elegida, la crema y nata, en Oakland, y se completan, los que están aquí reunidos en esta tarde. Ellos han venido con un propósito: el escuchar la Palabra de Dios y tener compañerismo alrededor de Ella.
7 Y humildemente oramos, nuestro Padre, que tomes este servicio en Tus propias manos, en Tu propio control, y recibas gloria para Ti mismo. Santifica la voz que hablará. Es realmente todo lo que es; es todo lo que tengo, Padre, pero te ha sido entregada. Y santifica los oídos que oirán, y que cada corazón lo reciba. Y que no lo considere como un mensaje de hombre, sino que sea como uno de Dios. Porque estamos escuchando y esperando escuchar todo lo que podamos; las instrucciones, para que podamos estar delante de Ti, santos y sin mancha en la hora que se aproxima con rapidez. Pedimos esta bendición en el Nombre de Cristo. Amén.
8 En el libro de Ezequiel, el capítulo 36 y el versículo 26, voy a leer una buena porción. [Alguien habla en lenguas y otra persona da la interpretación]. Amén. Gracias a Dios por esta palabra. Y siempre nos da ánimo. Solíamos cantar un canto: “Todos tomemos ánimo, porque no se nos ha dejado solos”. Eso es correcto. El Señor está aquí. Nosotros creemos eso.
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y… haré que andéis en mis estatutos, y … guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Ezequiel capítulo 36, y los versículos 26 al 27.
Ahora, deseamos hablar esta tarde de este gran y poderoso profeta Ezequiel, y su profecía. Y ahora, Uds. saben que la Biblia refiere a los profetas como las águilas de Dios.
9 Ahora bien, al estudiar la naturaleza, tal como lo he estado predicando, es por causa que fue mi primera Biblia, la que me guió a Cristo. Nosotros nunca tuvimos una Biblia en casa. Y yo tenía veintiún años, nunca vimos una Biblia, hasta donde yo sé, en nuestro hogar. No éramos religiosos en lo absoluto. Mis antepasados eran Católicos. Y ellos habían dejado la iglesia, se casaron fuera de la iglesia, y eso allí terminó. Y ellos no tenían ninguna religión en lo absoluto. Y luego, el Señor por Su gracia me tomó a mí. Y eso me hace amarlo a Él. Oh, nunca pudiera… Hay algo dentro de mí que se aferra: el amor de Dios.
Y ahora, al estudiar la naturaleza, vi en dónde estaba la gran sabiduría de Dios, que había de permitirme entender las cosas naturales de tal manera; sin tener una educación, pudiera ser capaz entonces de entender tal vez lo sobrenatural. Porque todas las cosas en lo sobrenatural… o, en lo natural tipifican las cosas en lo sobrenatural. No sé si pueden captar eso o no, pero es la verdad. Todo en la tierra está hecho de algo de arriba—y de tipos y demás; son sombras. Nuestra propia sombra aquí en esta tierra… Lo que somos ahora es solo un tipo de lo que seremos en esa gloriosa resurrección, cuando todo pecado y enfermedad y tristeza y muerte haya terminado.
10 Y el águila era un tipo del profeta. Ahora, el águila es un pájaro poderoso. Y uno de los cuadros más tristes que he visto en vida fue un día en el zoológico de Cincinnati. Mi hijo me estaba diciendo, hace unos momentos, que tienen uno igual aquí del otro lado del lago. Y alguna clase de lugarcito donde tienen unos animales, como un pequeño zoológico. Y yo ni siquiera quiero ver. Si hay algo que odio ver, es algo enjaulado. Y también odio ver a Cristianos enjaulados. Si Ud. le da a su pájaro canario toda la comida ortodoxa que pudiera darle, y luego lo mantiene en una jaula, ¿de qué le va a servir, el darle buena comida? ¿Fortificarle las alas, si no le da el espacio para volar? Por lo tanto, así creo que han estado los Cristianos: los han enjaulado. Debemos ser libres. Si estudiamos la Palabra y creemos en la Palabra, dennos el espacio. Por supuesto. Salgamos y empecemos a movernos; ejercitando nuestra fe.
11 Entonces me fijé en esta gran y poderosa ave —el águila. Y como es que tomaba sus grandes alas, y se golpeaba contra la jaula, y se caía hacia atrás, y volteaba a mirar el cielo. Y volvía a golpearse al punto que se le desprendían todas las plumas de sus alas, y tenía la cabeza golpeada, y se quedaba acostaba de espaldas. Cuando se golpeaba contra esas grandes barras y revoloteaba hacia atrás, miraba hacia arriba; y con sus ojos cansados, miraba los cielos, porque ella es un ave celestial. Puede volar más alto que cualquier ave que exista. Pues, el halcón no es un rival para ella en ningún sentido. No hay un ave en la tierra que pueda volar con el águila. Ella sube muy alto en el aire. Ningún otro pájaro lo soportaría; no están hechos para soportar esa altitud. Él moriría si subiera allá. El aire es poco denso, él no lo podría respirar; se moriría y caería a tierra. Pero el águila es un ave que ha sido hecha para volar en los cielos.
12 Ahora, si entienden lo que quiero decir esta tarde, tengo la intención de que sea una lección para el pueblo, tanto como el Señor me permita hablar. Pues verán, los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Nosotros tenemos necesidad del sinsonte. Necesitamos al reyezuelo. Necesitamos al resto de los otros pájaros y de las águilas. Pero el águila no puede evitarlo porque es un águila; Dios le hizo un águila. Y no hay necesidad de que otro pájaro trate de subir junto con ella, porque ellos simplemente no pueden ir así de lejos. Tampoco pudiera el águila ser rápida y abusada como el pequeño colibrí. Pero todo tiene su lugar. Y cada don de la iglesia tiene su lugar. Solo porque uno sea un águila y el otro sea otra cosa, y el otro sea otra cosa, todo está ayudando a bien en la gran economía de Dios —todo. Pero ahora, si el colibrí trata de ser un águila, él mismo se arruinaría. Y si el águila trata de ser un colibrí, él mismo se arruinaría, ¿ven? Y si la paloma trata de ser un cuervo, se moriría, ¿ven? Y el cuervo no puede ser una paloma. Por lo tanto, allí lo tienen. Nosotros simplemente somos diferentes, y Dios nos hizo de esta manera.
13 Pero el águila… Estamos hablando ahora de ella. Dios asemeja a Sus profetas con las águilas. Ahora, la razón por la que a Él le gusta eso, es porque entre más alto sube uno más lejos se puede ver. Si Ud. subiera tan alto por encima de la tierra, pudiera ver toda la tierra, porque es redonda. Entre más alto suba, más lejos podrá ver. Y Dios tenía a Sus profetas en el Antiguo Testamento: “Dios habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por Su Hijo, Jesucristo”. A medida que los profetas del Antiguo Testamento se elevaban en el Espíritu, muy alto, ellos podían ver bastante lejos y podían ver cosas que estaban por suceder. Dios los elevaba.
Y ahora, si el águila subiera tan alto así y su vista no estuviera de acuerdo con su capacidad de volar, entonces de nada le serviría volar a esa altura si al llegar allá quedará ciega. Pero su vista está hecha para equipararse con el resto de su cuerpo. Y cuando ella sube allá, mira, y puede mirar muy lejos.
14 Y el profeta del Antiguo Testamento se elevaba en el Espíritu, y subía muy alto, y podía ver cosas que estaban por suceder. Y Ezequiel fue una de las águilas de Dios —Su profeta. Y él subía tan alto, y podía ver muy lejos, e incluso vio hasta nuestra edad de ahora. Pudo ver tan lejos como a dos mil quinientos años de distancia, a medida que se elevaba en el Espíritu de Dios. Y él vio el día en el cual estamos viviendo, y es por eso que pudo escribirlo. Y podamos verlo a medida que llega a suceder. Lo que los profetas en la Biblia dijeron, cada palabra se cumplirá. Algunas veces nos es difícil creerlo, pero Dios lo hará de todas maneras, porque es Su Palabra; Y Él es toda sabiduría; Él es infinito; Él entiende; Él simplemente conoce lo que fue y lo que será. Por lo tanto, Él pudo predestinar para que todas las cosas le ayudaran a bien.
15 Ahora, el hombre está sobre la base del libre albedrío. Y Dios no podía tomar a un hombre y decir: “Ahora, voy a hacer que hagas esto. Te voy a hacer para que llegues a ser un hombre perdido. Te voy a hacer para que seas un hombre salvo”. Esa no sería la naturaleza de Dios. No. Él no quiere que nadie perezca, pero quiere que todos se arrepientan. Pero si Él fuera… Siendo infinito como Él es, sabía desde el principio quién perecería y quién no perecería, porque Él sabía cómo sería. Ahora, Él no quiere que sea de esa manera; Él quiere que todos regresen a Él, pero Él sabe quién lo hará y quién no. Así que, por lo tanto, Él pudo, por previo conocimiento, hacer que todo obre correctamente de acuerdo a Su plan. Oh, ¿no están felices por un Padre como ese?
16 Solo piensen en cada uno de ustedes que está aquí hoy que tiene su nombre en el Libro de la Vida del Cordero; Uds. nunca lo pusieron allí; y su predicador nunca lo puso allí; tampoco su iglesia lo puso allí; pero Dios lo puso allí. ¿Y cuándo lo hizo Dios? Está escrito con la Sangre del Cordero. ¿Cuántos creen eso? No hay suficiente removedor de tinta en el mundo, o lo que sea que es, que pueda sacarlo de allí. Miren. Dios puso el nombre de Ud. en el Libro de la Vida en la fundación del mundo, la Biblia lo dice. Simplemente no hay nada que… Ud. jamás tuvo algo que ver con ello; yo jamás tuve algo que ver con ello; Dios, Él mismo, lo hizo en la fundación del mundo cuando Él inmoló al Cordero. Él supo por previo conocimiento que Cristo estaría aquí y que sería llamado el Cordero de Dios, inmolado desde la fundación del mundo. “Y la bestia recibirá a todos los moradores de la tierra cuyos nombres no fueron escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde la fundación del mundo”.
17 Desearía que Uds. pentecostales pudieran ver eso. Esa es una de las cosas en la cuales están cortos. Eso es lo que les trae a ustedes temor y problema. Oh, Ud. dice: “Hermano Branham, tengo miedo de que usted se caiga fuera de borda con lo de seguridad eterna, y todo esto”. Oh, no, Ud. no tiene porqué preocuparse de eso; si Ud. mantiene su corazón en la Biblia, no pasará eso. Es correcto. Es la Palabra de Dios.
Y hombre dijo: “Bueno, yo soy salvo. Simplemente hago lo que yo…”. Yo siempre hago lo que quiero hacer. Y si sé que mis motivos están errados, entonces me conviene regresar al altar. Porque si Dios está en mí, entonces voy a querer hacer esas cosas que le agradan a Dios. Es la naturaleza de la persona que le hace hacer lo que hace. Esa es la naturaleza.
18 Y Dios, en el principio, conoció cada persona que estaría en la tierra, en el principio. Él conoció cada mosca, cada pulga, todo lo que habría de ser. Él es infinito y sabía todo. Así que, por lo tanto, hoy día, con nuestros nombres en el Libro de la Vida del Cordero, fueron puestos allí desde antes de la fundación del mundo.
Y el Evangelio que hay que predicar no viene siendo más que la red que saca todos los peces del lago, como dijo Jesús: “El Reino del Cielo es….”. Entonces Ud. dice: “¿De qué sirve entonces la predicación?”. El predicador tiene que desempeñar su parte. El Reino de los Cielos es semejante a uno que arroja la red y luego la saca. Ahora, hay tantos peces en ese lago y cuando se saqué el último, allí termina todo. Ahora bien, un predicador… él solo arroja la red; la saca. Y en esa gran red, la Biblia enseña, saca de todo. Trae consigo arañas de agua, ranas, serpientes, lagartos, tortuga acuática, renacuajos y peces. Ahora, no me toca a mí determinar… o, el juzgar: decir cuál es pez y cuáles son los renacuajos. Pero si tan solo los observa… si tan solo los observa, la naturaleza que está en ellos probará lo que son. Eso es correcto. Eso es exactamente correcto.
19 Observe cuando sale el mensaje del Evangelio. Muchos vendrán alrededor del altar. Seguro, la red los atrapó. En poco tiempo no serán más que un viejo… El hermano tortuga sacará su cabeza y dirá: “Para comenzar yo ni lo creí”. Él era una tortuga para comenzar, eso es todo. Y esa serpiente dirá: “Ud. sabe, simplemente hay algo en esa vieja cosa aleluya que no puedo soportar”. Una serpiente para comenzar. Eso es correcto. Y la vieja araña de agua comienza a dar brinquitos, regresándose. Era eso para comenzar. Cuando la red les cayó encima, eso es lo que eran. Exactamente correcto. Pero el pez era un pez cuando la red le cayó encima, también. Estamos echando la red por los peces. Dios es el que lo determina.
20 Si esta religión Cristiana ha de tomar su firme postura en base a la habilidad intelectual, entonces no necesitamos el Espíritu Santo. Eso es correcto. Si la fe Cristiana existe sobre la base de programas educacionales, en base a denominaciones, y demás, y en la construcción de grandes edificios, o lo que sea que están haciendo hoy, entonces nosotros no necesitamos que el Espíritu Santo dirija la iglesia de Dios. Eso es cierto. Entonces es lo mejor que podemos hacer, si es así, estamos en el programa correcto. Consigamos a cada persona que pueda comenzar una denominación, hagámoslo. Construyamos las iglesias más grandes que podamos tener. Y tengamos a los predicadores más inteligentes que podamos conseguir. Tengamos al hombre con la mejor licenciatura que podamos. Expulsemos a los pobres, y demás, a la calle, y consigamos a los que están mejor vestidos, y a la gente con la mejor posición mental que podamos conseguir. Lo mejor de los intelectuales. Si acaso ha de dirigirse la iglesia por intelectuales.
21 Pero, hermano, este gran, Espíritu nuevo del cual estamos hablando —esta gran, iglesia nueva que Ezequiel vio aquí— no debía ser dirigida por intelectuales. Debía ser dirigida por el Espíritu Santo. Y luego, si el Espíritu Santo debe dirigir a la iglesia, no necesitamos discutir tanto sobre denominaciones, y sobre los intelectuales; y quién puede decir un “Amén” más bonito, y viste mejor. No necesitamos eso.
Entonces, hagamos lo que Jesús dijo que hiciéramos: “Ve por los caminos y por los vallados, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos y cuantos más. Porque la Gran Cena se colocará un día de estos”. Necesitamos eso. Esa es la clase de religión que necesitamos.
22 Entonces, nos preguntamos cómo recibirlo. Ahora, nunca se nos ordenó que produjéramos fruto. No, señor, Dios nunca dijo en ninguna parte que produjéramos fruto. Debemos de llevar el fruto. Y hay una gran diferencia entre producir y llevar. Ahora, nosotros producimos educación. Producimos psicología. Producimos lo intelectual, la forma de afuera. Pero el producir el fruto, tiene que venir desde adentro, hacia afuera. Estamos tratando de untarlo por afuera. Pero la iglesia de Dios no se edifica de esa manera; sale desde adentro, hacia afuera. La manzana no sale por fuera del árbol; sale desde adentro, hacia afuera. La vida del árbol muestra lo que es. Y por el fruto que lleva es conocido. Y la iglesia es conocida el día de hoy… Por fuera tiene una experiencia intelectual de seminario, los mejores eruditos que hemos tenido. Y la iglesia tiene los púlpitos más débiles que alguna vez haya tenido, en cualquier edad. Correcto. Es porque estamos tratando de controlarla por el intelecto. Ese no es el programa de Dios. No fue esa la intención de Dios.
Ahora, mire. Ud. dice: “¿Qué podemos hacer, Hermano Branham? ¿Por qué es así?”. Les dije que esta tarde les iba hablar sobre: ¿Por qué La Gente No Puede Mantener La Victoria?
23 Ahora, noten. Ahora. La iglesia no necesita una pulida. No necesita una cirugía plástica. Necesita un nacimiento. Necesita una conversión. Algo tiene que suceder. No solo para fortalecer nuestras fronteras; no para traer nuevos miembros. Un avivamiento no es para obtener nuevos miembros. Un avivamiento es para reavivar lo que ya tenemos. Eso es lo que necesitamos urgentemente.
24 No hace mucho tiempo en Chicago, yo estaba parado en la orilla del gran Lago Michigan. Y me fijé como esas olas se agitaban y saltaban. Y pensé: “¡Oh, vaya! El lago tiene hoy un avivamiento”. Y yo me quedé allí; había alguien parado a mi lado.
Dijeron: “Dispénseme, ¿Hermano Branham?”.
Yo dije: “El lago tiene un avivamiento”.
“Pues”, él dijo: “¿Qué quiere decir con un avivamiento?”.
Le respondí: “Mire como se está agitando y saltando, las olas van de un lado a otro, y golpeándose unas con otras, simplemente salpicando.
Y él dijo: “Bueno, ¿Qué quiere decir, un avivamiento?”.
Dije: “Está teniendo un tiempo de regocijo”. Y yo dije: “Pero recuerde, no hay una gota más de agua en él, con todo lo que estuvo saltando, de la que tenía cuando estaba en calma”. Eso es correcto.
Miren, nuestro salto y grito y alabanza a Dios es maravillosa si aún podemos mantener la misma cantidad de agua cuando bajamos de nuevo a la tierra. Eso es correcto. La iglesia no está edificada sobre el regocijo y el borboteo de la danza, pero esta edificada sobre el bautismo del Espíritu Santo: El amor de Dios.
25 “Bueno”, usted dice: “¿Entonces de qué sirve un avivamiento?”. Si se fijan, cada vez que el mar tiene un avivamiento… o, el lago, (solo se revuelve de un lado a otro), es para aventar toda la basura que tiene. Después que el avivamiento termina, la basura se queda en la orilla. En un avivamiento se limpia a sí mismo. Y Dios sabe que la iglesia del Dios viviente necesita un avivamiento. Porque se necesita agitar mucha de su tontería sacándola así de ella. Eso es correcto.
¿Cómo se tiene un avivamiento? ¿Qué hace que el lago se agite? Es porque llega un viento. Eso es correcto. El viento baja del cielo y provoca un avivamiento. Eso es lo que hace a la iglesia. Cuando un día vino un estruendo del cielo, como de un viento recio que corría, un avivamiento Pentecostal estalló. Eso es lo que nosotros necesitamos el día de hoy, es otro viento recio y poderoso sobre la iglesia Pentecostal para sacar los pequeños ismos y pequeñas diferencias, para que el amor de Dios pueda tener la vía libre. Arrastre toda la basura a la orilla y limpie bien, y comencemos otra vez de nuevo.
26 En los tiempos Bíblicos, cuando solía existir el orfebre. Solían tomar el oro, antes de las fundiciones, y el orfebre golpeaba el oro. Lo volteaba y lo golpeaba y lo golpeaba, hasta que le sacaba a golpes toda la escoria. Y la forma que tenía de saber que lo había reducido a un oro realmente bueno —que le había sacado a golpes toda la pirita de hierro y el oro de los tontos— el orfebre podía ver su propia imagen reflejada en él. Entonces sabía que lo había limpiado. Escuchen hoy, mis queridos amigos, cuando el Espíritu Santo (el cual es el orfebre) golpee a la iglesia con el Evangelio hasta que el reflejo de Jesucristo brille en la iglesia, entonces ella será otra vez pura. Eso es correcto. Pero nosotros tenemos demasiada pirita de hierro, y cobre, y otras cosas todavía en nosotros. Deben ser sacados y solo el Orfebre puede hacerlo. Un avivamiento es lo que necesitamos.
27 Ahora bien, usted no puede traer un mensaje de este nuevo bautismo del Espíritu Santo en una iglesia seca, formal y codiciosa. Simplemente no puede hacerlo. Ahora, recuerden, yo les amo con todo mi corazón, y espero que Dios se los haga saber. Pero tengo un niñito en casa, que tiene dos años. Si lo viera haciendo mal y no lo corrigiera, yo no lo amaría. Eso es correcto. Y Uds. a sus hijos.
Y yo quiero decir esto, que nuestro gran movimiento de la iglesia del Dios vivo en esta nación ha llegado a dos tendencias: Una de ellas se está poniendo tiesa y formal e intelectual; y la otra se cayó fuera de borda por el otro lado. Eso es exactamente verdad, hermano. Eso es cierto. Se fue directamente hacia el lado del fanatismo. No hay un centro en el camino.
28 Yo hice ese comentario hace un tiempo y un buen amigo mío, Roy Weed, el presbítero estatal de Indiana, de las Asambleas de Dios, él dijo: “Escuché que alguien dijo que uno debería manejar por el centro del camino”. Él dijo: “Ud. sabe que esa no es una buena ética. Un hombre en el centro del camino sería atropellado”.
Yo me encontré con él; le dije: “Pero mire, mi querido hermano, Ud. piensa tanto en las cosas del mundo que esa es la única manera que Ud. puede juzgar las cosas, por la apariencia”.
Este es un camino unidireccional. No hay nadie que se esté regresando; usted está avanzando o se está saliendo del camino. Eso es correcto. Es de una u otra manera. Ud. se pondrá ya sea almidonado y formal, se saldrá del camino por este otro lado, o seguirá adelante con Cristo. Uno no se da la vuelta y se regresa; no hay retorno. Uno sigue adelante No hay ninguno de ellos que se esté regresando.
29 Ahora, note, amigo, necesitamos a un grupo nuevo de personas realmente consagradas. Eso es lo que necesitamos. Ahora, el mensaje hoy, tal vez hará… Si el presidente viniera a esta ciudad, él podría decir cinco palabras sobre algo: “Ustedes deberían destruir el lago de aquí”, y algo como eso, y ellos comenzarían a drenar ese lago porque el presidente así lo dijo. “Ellos deberían hacer un metro por aquí, o alguna otra cosa”. Ellos lo harían porque el presidente así lo dijo.
Pero, hermano, estamos leyendo hoy de un Libro que es más grande que cualquier palabra de un presidente. Es… Que nuestro presidente se encargue… Amo a nuestro presidente, creo que él es un hombre maravilloso. Él hace esa clase de cosas, de asuntos de interés nacional. Pero de lo que yo estoy hablando, no le estoy hablando a los funcionarios de la ciudad de cómo cuidar su ciudad; le estoy hablando a la iglesia de Dios por la Palabra de Dios. Aquí es donde tenemos que cambiar.
30 Ahora, uno casi no puede hacerle llegar el mensaje a la vieja forma de creer. Jesús habló de eso hace mucho tiempo en la Biblia. Dijo: “No se puede echar vino nuevo en botellas viejas”. A menudo me preguntaba qué significaba eso. ¿Qué quiso decir nuestro Señor cuando dijo: “Echar vino nuevo en botellas viejas?”. Bueno, yo siempre pensé: “¿Qué diferencia hace?”. Porque, hoy en día, solo tenemos botellas de vidrio. Y ya sea nueva o vieja, no hace ninguna diferencia. Pero cuando visité los países del Este, el Oriente, me di cuenta que las botellas de agua de aquellos días estaban hechas de pieles de animales. Y luego, cuando la piel del animal estaba fresca y una piel nueva… O, cuando envejecía y se ponía toda seca, al tomar el vino nuevo que no se ha fermentado y al llenarlo con ese vino nuevo, que no está fermentado, todavía tiene el germen de vida en él. Y cuando comenzaba a fermentar, pues, la vieja botella dura y rígida, pues, había una explosión. No podía mantenerlo y simplemente estallaba. Y el vino se perdía y la botella se perdía.
31 Ahora, de esa manera es hoy. Ud. no puede tomar este nuevo vino del nacimiento celestial Pentecostal y mezclarlo con un credo antiguo de algún tipo; de hábito determinado, empecinado. Pues, si lo hace, solo empiece a predicar algo sobre el bautismo del Espíritu Santo, sanidad Divina, y señales y maravillas, esa vieja piel tratará de estirarse y estallará: “Los días de los milagros ya pasaron. Ya no puedo soportarlo. Ni siquiera puedo quedarme para escuchar este sermón completo”. ¡Pum! Se va directo a la puerta. Eso es correcto. Ud. no puede hacerlo.
Pero para echar vino nuevo Pentecostal, Ud. tiene que tener botellas nuevas. Correcto. Y las botellas nuevas son pieles nuevas; todavía tienen aceite animal en ellas. Y esa piel nueva se estirará. Y cuando Ud. empieza a predicar el bautismo del Espíritu Santo, el amor de Dios, sanidad Divina, señales y maravillas, una piel nueva… Cuando la Biblia dice: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”, la nueva piel dirá: “Amén”. Eso es correcto. Se estirará. La piel vieja dirá: “El Dr. Jones, no lo enseña de esa manera”, ¿ven? Allí lo tienen. Esa es la diferencia. Lo que necesitamos hoy es un nuevo conjunto de odres Pentecostales (correcto) que prediquen un mensaje Pentecostal.
32 Miren, Pentecostés no está en su denominación, ahora. Pentecostés es una experiencia. No es una denominación. Pentecostés es lo que Ud. recibe. Eso es correcto. Es para el Metodista, el Bautista, el Luterano, el Católico; mucho más del Pentecostés, y algunas veces bastante más, que aquellos que se hacen llamar Pentecostés. Correcto. Es una experiencia, cuando Ud. la puede tomar. Oh, cuando esa nueva vida comienza a trabajar, y Ud. lee en la Biblia, que dice: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Entonces la piel nueva, a medida que esa vida comienza a entrar, se estira y dice: “¡Amén! Yo lo creo, Señor”.
33 Pero ahora, qué si Uds. se encuentran totalmente adoctrinados con todo este líquido para embalsamar que les han bombeado, entonces cuando Ud. menos se lo imagine, pues… Uds. saben, siempre he sentido pena por un hombre muerto. Yo me doy la vuelta por una de esas morgues y veo eso. Yo creo que el hombre está muerto cuando lo llevan a ese lugar, luego ellos le inyectan bastante líquido para asegurarse que permanezca muerto. Y de esa manera es con unas de estas iglesias hoy, en América. Para comenzar están muertos; y cuando entra allí, lo llenan de su viejo líquido intelectual para embalsamar para asegurarse que Ud. permanezca de esa manera.
¡Lo que necesitamos hoy es una resurrección del poder del Espíritu Santo Pentecostal chapado a la antigua! Eso es correcto. Necesitamos esos dolores de crecimiento para estirarnos y alcanzar al Señor. Oh, yo simplemente detesto estar incómodo (sí, señor) en un lugar donde uno no puede decir “Amén”, o usted… (El hermano Branham emite un gruñido] Oh, eso me altera los nervios, el hacer eso.
34 No hace mucho, allá en Kentucky, estaba una iglesita Metodista que en verdad tenía el Espíritu. Y una pareja joven se casó que era de esa iglesia y llevaron su carta a Louisville. Y los colocaron en una iglesia bien grande donde simplemente eran tan (oh, no sé), muy almidonada y ritualista.
Y un día esa mamita de Kentucky fue a visitar a su muchacho y a su nuera. Y, por supuesto, ellos solo iban a la iglesia de vez en cuando. Se quedaban en casa y miraban la televisión como lo hace el resto de ellos, que no van al culto de oración. Así como un Cristiano normal y nominal, como muchos hoy en América. Son los Metodistas, Bautistas, Pentecostales, y el resto, también. Es verdad. Exactamente correcto. Nos quedamos en casa para ver esto o lo otro, o para dar un paseíto; hace mucho calor para ir a la iglesia, o algo parecido. “No me siento muy bien”. Ud. se va a sentir peor que eso uno de estos días cuando sea condenado en el Tribunal del Juicio. Eso es correcto.
35 Y esta mamita anciana, Uds. saben, ella quería ir a la iglesia. Ella dijo: “Bueno, querido, ¿A qué iglesia asisten?”.
Bueno, dijeron: “Madre, nosotros vamos a la gran Iglesia Metodista Trinitaria que está aquí en la esquina”.
“Oh”, ella dijo: “Yo tengo que ir a la iglesia en la mañana”. Ella dijo: “Hoy es sábado y yo tengo que ir”.
Y entonces, cuando llegó el domingo por la mañana, llevaron a mamita a ese lugar, y su vestidito estaba hasta el cuello y sus mangas largas. Y cuando ella entró, los ujieres se cayeron para atrás como diciendo: “Bueno, ¿de dónde salió esto? ¿De qué tienda de antigüedades sacaste esto?”. Y ella entró, con su cabello peinado por detrás de su cabeza y su pequeño rostro tan liso como una cebolla pelada. Y ella caminó por allí y se sentó.
36 El ministro se paró con su saco frac de cola, Uds. saben, y su cuello redondo. Y él subió allá arriba y dijo: “Ahora”, él dijo: “Mi amada congregación, ahora vamos a entrar en la adoración”.
Y la damita dijo: “¡Muy bien, gloria!”. Todos voltearon a mirar, estiraron su cuello como un montón de gansos canadienses, y voltearon a ver lo qué había ocurrido. Se preguntaban qué pasaba.
Y el ministro dijo… [El Hermano Branham se aclara la garganta]. Él dijo: “Voy a intentarlo de nuevo”. Y él dijo: “Bueno, ahora”, dijo: “Ahora, damas y caballeros, este día creemos que Jesucristo es la gran Unidad en nuestro medio”.
Ella dijo: “Bien, ¡Gloria a Dios! ¡Amén!”. Y el muchacho se quedó sentado allí con la cabeza agachada, la muchacha con la cabeza agachada. Ellos no sabían lo que había ocurrido.
Y él dijo… El ujier vino y le dijo: “Señora, Ud. está interrumpiendo al ministro. Él no puede predicar así”.
37 Hay una gran diferencia entre él y yo. Si ellos no están gritando “Amén”, yo no puedo predicar. Eso es lo único que yo sé. No sé en dónde estoy parado. Ahora, creo que me gusta escuchar “Amén”, que significa: “Así sea”. La Palabra está haciendo impacto. Está bajando al corazón. Y, Uds. saben, yo solo me pregunto… Quizá ella no tenía… Su nombre quizá no era muy grande en esta tierra para que pudiera estar en la revista “¿Quién es quién?”, pero, me imagino que está escrito en el Libro de la Vida del Cordero. Yo prefiero tener el mío allí que en todas las revistas de “¿Quién es quién?”, que hay en el mundo. Correcto. Sí. Prefiero tenerlo en el Libro de la Vida del Cordero. Sí. Allí es donde hay que tenerlo.
38 Hace algún tiempo, yo estaba en el norte de Columbia Británica, y presencié una escena que me emocionó. Primero, había estado persiguiendo a caballo a un oso pardo. Y el viejo amigo estaba decidido a no dejarse fotografiar por mí. Pero yo pensé que sí podía hacerlo. Pero no podía acercarme lo suficiente. Y oh, con un caballo de unos tres años de edad, que acaban de domar, y él estaba haciendo todo lo posible por arrojarme. Y nos fuimos sobre las ramas, y yo tratando de dirigir a este oso. Y me desorienté. Yo pensé que no podía, pero así fue.
Así que, me desorienté y se me hizo de noche. Y me subí a una colina y empecé a mirar alrededor. Yo pensé: “¿Por dónde venía?”. Ahora, Uds. saben, uno no querrá desorientarse allá arriba, porque recorrería unas quinientas millas [804 Km. Trad.] sin camino y sin nada. Así que, yo dije: “Me pregunto por dónde…”. Y estaba como nublado, había estado con poca neblina, y esa es la razón por la que me tenía que acercar a mi viejo amigo para tomarle la foto. Y miré alrededor, pensé: “Bueno, estoy seguro que esta es la dirección correcta”. Y cabalgué por un rato y la neblina se disipó, salió la luna. Y pensé: “Bueno, puedo ver bastante bien el camino para seguir cabalgando. Si se pone difícil, prepararé un fuego y pasaré la noche”.
39 Así que entonces, después de avanzar un poco, y mi caballo se estaba portando muy bien. Y yo lo amarré, llegué a un lugar que el viento había despejado… o que se había quemado, mejor dicho. Y también el viento había derrumbado allí a los árboles, porque después que estos se queman, se les sale la vida, muchos de ellos caen unos sobre otros cuando soplan los vientos. Entonces yo me detuve allí; lo estaba dejando descansar. Y me bajé y me senté allí un ratito. Y había una especie de lo que yo llamo “cielos de crema”, como grandes nubes blancas, y la luna brillando a medida que avanzaba.
Y yo pensé: “Bueno, qué lugar para detenerse”. Y los vientos estaban soplando, habían soplado sobre la neblina. Y comencé a escuchar el ruido más triste que haya escuchado. Y pensé: “¿Qué es ese ruido?”. Y después de un rato lo volví a escuchar. “M-m-m-m”. Y yo pensé: “¡Qué lugar tan espeluznante!”. Y justo entonces, la luna salió y esos pinos grandes, viejos y muertos estaban parados allí. Y simplemente blanqueados. Y esa luna brillaba sobre ellos; parecían lápidas. Y fue el sonido más angustioso que haya escuchado. Y yo pensé: “Qué lugar para detenerme”. Bueno, pensé: “Señor, ¿quieres que me quede aquí?”.
40 Y yo tenía a mi pequeño caballo amarrado. Y me senté y comencé a meditar. Pensé: “Bueno, ¿qué provoca que esos viejos árboles se quejen de esa manera? Lo hace tan angustioso para cualquier persona que esté pasando por aquí”. Vaya, cualquier viajero sentiría miedo al pasar por aquí. Y me senté un ratito allí y observé este pequeño cuadro desarrollándose. Y después de un rato noté que venía soplando el viento otra vez, con gran ímpetu. Y esos árboles viejos solo se quejaban y gemían. Pensé: “Bueno, ¿qué significa esto?”. Y me vino a la mente un pequeño texto en Joel. “Lo que la langosta dejó la oruga se lo comió; lo que la oruga dejó el pulgón se lo comió”. Y todos estos pequeños insectos. Yo estaba pensando en eso; que cada uno de esos insectos es el mismo insecto; es solo un espíritu diferente. Sale como uno, y regresa como otro. La langosta, la oruga, el pulgón, todos son el mismo insecto. Y así que, solo que en diferentes etapas de su vida.
41 Y yo pensé: “Sí, eso es correcto. Bueno, entonces veo por qué el Señor me detuvo aquí”. Estos árboles grandes y viejos una vez fueron árboles de verdad. Y eso me recuerda unas de estas grandes iglesias almidonadas, ustedes saben. Se paran tan altas de esta manera. ¡Oh, vaya! Le ponen un capitel tan alto que se puede ver por toda la ciudad. Y qué cosa, casi tan muerta como el árbol. Oh, una vez fueron árboles, seguro. Una vez estuvieron llenos con el Espíritu allá atrás en la edad Luterana y Metodista, y así sucesivamente. Pero lo que la Luterana dejó, la Metodista se lo comió; lo que la Metodista dejó, la Bautista lo tomó; y lo que la Bautista dejó, la Pentecostal lo tomó. Oh, el pobre árbol está todo comido. Eso es casi todo lo que queda de ello.
42 Al principio, ese árbol, en aquel entonces la herencia de Dios la cual era Su Vid, Su Árbol, era una iglesia nueva. Ellos tenían compañerismo, amor. Tenían doctrina Bíblica. Tenían todo muy bien. Y entonces llegó un insecto para comer esto, y otro para comer esto otro, hasta convertirse en nada menos que un gran y viejo lugar vacío que se ve espeluznante. Eso es correcto.
Y luego, cada vez que el viento soplaba, solo gemían. Yo dije: “Eso es correcto. Cada vez que Dios repite la experiencia Pentecostal, la única cosa que estas grandes y viejas morgues pueden hacer es pararse allí y hacer: M-m-m-m los días de los milagros han pasado. M-m-m-m no hay tal cosa como eso”. Tan espeluznante como puede ser, intentando alejar a la gente de eso.
43 Pensé: “Bueno, entonces, ¿por qué envías el viento, Señor? ¿Por qué a pesar de eso lo sigues enviando? Ellos están acabados; terminados; ellos nunca lo recibirán. Igual como las viejas pieles de vaca que se secaron. No hay manera de intentar decirles algo, porque ellos nunca lo creerán. Están establecidos, y con callos, y se secaron, y eso es todo lo que queda. ”Bueno“, yo pensé: ”¿Entonces por qué envías el viento? Pero después me acordé de Job… Joel dijo: “Pero Yo restauraré, dice el Señor. Yo les devolveré todos los años que la oruga se comió, y lo que el pulgón se comió”.
Pensé: “¿Dónde será, Señor?”. Y me fijé, por debajo de estos árboles salía un montón de renuevos que: un montón de arbolitos. Estaban verdes, eso es verdad. La iglesia pudiera actuar un poquito verde. Pero, hermano, es flexible a los vientos de Dios cuando soplan. Cada vez que el viento soplaba, esos arbolitos solo se reían, y saltaban, y con gozo. ¡Qué cosa! Yo dije: “Si no es eso una reunión Pentecostal chapada a la antigua, entonces nunca he visto una”. Eso es correcto. Correcto. Ciertamente.
44 Oh, esos arbolitos, cuando sopla el viento, ellos son flexibles. No dicen: “Yo no puedo ir a esa reunión. Yo soy Presbiteriano. Pertenezco a las Asambleas. Oh, no voy a cooperar con eso en lo absoluto”. Uds. tiesos, almidonados, medio muertos… ¿Qué sucede? ¡Lo que necesitamos hoy es una restauración del Pentecostés genuino, la experiencia de un sacudimiento en las iglesias del Dios vivo! Yo pensé: “Señor, ¿lo harás?”.
Luego yo vi un montón de esos agua fiestas, según nos llaman, (Uds. saben) —aguas negras, excluidos, o como se diga. Pero Ud. dice: “Bueno, estaban verdes”. Quizá estén verdes, pero son flexibles al viento. Pueden ceder, pero entonces tienen vida en ellos, de todos modos. Eso es algo bueno.
Yo pensé: “¿Por qué los sacudes tan fuerte?”. Cada vez que se sacude un árbol las raíces se aflojan para que pueda crecer hacia abajo y tener así un mejor agarre. Y cada vez que abrimos nuestros corazones y dejamos que el Espíritu Santo entre en nosotros, sólo sacude las raíces para que podamos crecer hacia abajo y tener un mejor agarre en Cristo Jesús: anclado en la Roca que no puede fallar, arraigados y por fin seguros en el amor del Salvador.
45 Lo que la iglesia necesita hoy es abrirse y ponerse verde. No trate de ser… “Yo soy un Doctor con un Ph. D. Mi pastor es un…”. ¿Qué significa eso de todas maneras?“. ”D. D“. Usted dice… En la Biblia un D. D. significa ”Dumb Dog“. [Perro tonto. Trad.] Y no creo que haya cambiado mucho desde entonces. Eso es correcto. Hermano, no necesitamos D. Ds. Nosotros necesitamos una experiencia del Espíritu Santo en la iglesia del Dios viviente. Uds. saben que eso es la verdad. Necesitamos ponernos verdes, revivir. Si la vida le hace comportarse verde, entonces siga adelante y póngase verde. Eso es correcto.
La línea de vida no se ha cortado. Las orugas no han estado comiendo. Oh, hermano, uno de estos días Dios va a bajar con Su polvo para insectos; Él va a fumigar ese viejo tocón. Y va a crecer tan cierto como hay un mundo, ella lo va a hacer. ¡Sí, señor! Y Dios restaurará todos los años que la langosta y la oruga se comieron.
46 Ahora, en el día de Pentecostés tenían a ciento veinte odres nuevecitos. Eso es correcto. No de pieles de chivo, pero pieles de oveja; son las mejores. Sí, señor. Y ciento veinte botellas verdes se colocaron en el aposento alto, oh, con mucho estiramiento y dolores de crecimiento. Ellos tenían sus corazones abiertos para captar todo lo que Dios derramaría. Sí, señor. Hoy en día, decimos: “Voy a ir para allá, pero les diré algo, yo no creo. No me importa qué tanto él saque de la Biblia, yo nunca lo creeré”. Bueno, tú, piel vieja de vaca, piel de chivo. ¿Cuál es el problema, de todas maneras?
47 Necesitamos algo con lo cual trabajar. Antes que el Espíritu Santo pueda trabajar, Él tiene que tener algo con lo cual trabajar. Uds. saben que eso es cierto. ¡Oh, esta edad farisea en la que estamos viviendo! “Déjenme decirles, nunca permitiré que un tonto de séptimo grado me diga algo. Yo vengo de tal y tal; yo tengo mi educación de bachillerato”. Pero Ud. no tiene el suficiente sentido común para saber cómo controlarlo, quizá. Eso puede significar una gran diferencia, hermano. Les diré que Pablo tenía una educación también. Pero él dijo que había olvidado todo lo que alguna vez aprendió para así encontrar a Cristo.
El problema de esto, lo que la iglesia necesita hoy, tenemos que deshacernos de todo un montón de cosas para que podamos ser llenados de nuevo. Aquí estaban las ciento veinte botellas verdes sentadas allá arriba. Y de repente descendió el vino nuevo del cielo como un viento recio y poderoso. Llenó a esas botellitas verdes hasta que comenzaron a tener dolores de crecimiento y simplemente rebotaron por todo el país diciendo: “¡Esto es Aquello!”. Hermano, si esto no es Aquello, me voy a quedar con esto hasta que Aquello llegue. Eso es algo seguro.
48 Esta gran y maravillosa experiencia del Espíritu Santo de la resurrección de Jesucristo, Su persona, y Ser obrando en nosotros, a través de nosotros, por todo alrededor. Pero qué cosa es; qué cosa tan maravillosa es. Tiene vida en ella. La iglesia del Dios viviente está llena de vida. Es el vino sin fermentar. Todavía tiene el germen de bacterias por dentro que la está llenando, y haciéndola crecer, y empujando, y apretando. Eso es lo que Dios está haciendo: La experiencia de Cristo.
49 Siendo un guardabosque, solía caminar hasta un lugarcito donde pensaba que estaba el manantial más feliz que había visto en mi vida. Ese pequeño viejo manantial estaba simplemente burbujeando y saltando todo el tiempo. Entonces, un día cuando iba pasando, me senté allí. Dije: “Pequeño manantial, ¿qué te hace tan feliz? ¿Por qué siempre estás burbujeando y comportándote de esa manera?”. Yo dije: “¿Quizá sea porque los venados beben de ti?”.
Si él me hubiera podido responder, hubiera dicho: “No, Hermano Branham. Uhn-uh”.
Le diría: “Tal vez es porque los osos beben de ti, eso te hace feliz”.
Diría: “No, Hermano Branham, no es eso”.
Le diría: “Bueno, tal vez es porque yo bebo de ti”.
Respondería: “No. No es por eso”.
“Bueno, ¿qué te hace burbujear?
Si pudiera responder, diría: “Hermano Branham, no soy yo el que está burbujeando, es algo detrás de mí empujándome y haciéndome burbujear”. De esa manera es con cada hijo o hija de Dios que ha nacido de nuevo. No son sus emociones, es algo empujándolo a Ud., causándole ese burbujeo. Correcto. Verdad.
50 Sí. Eso es lo que necesitamos hoy, experiencias del nuevo nacimiento. Ahora, quiero que observen el orden que Ezequiel utilizó al traerlo. Él dijo: “Y os daré corazón nuevo, y os daré un espíritu nuevo, y pondré dentro de vosotros Mi Espíritu”. Quiero que observen; son tres cosas. Un corazón nuevo. “Y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra”. Es ese viejo y diferente corazón que Ud. tenía. “Y os daré espíritu nuevo”. Ahora, muchas veces (ha sido una terrible equivocación), la gente ha pensado algunas veces que ese espíritu nuevo era el Espíritu Santo. Pero no lo es, es un espíritu nuevo. Dios les da un nuevo… Pues, Uds. ni siquiera se podrían llevar bien consigo mismos con ese viejo espíritu. ¿Cómo podrían llevarse bien con el Espíritu Santo? Dios tiene que darles un espíritu nuevo para que puedan llevarse bien con Su Espíritu. Y algunas veces la gente… Ahora observen: Un corazón nuevo, un corazón de carne, para que lo puedan recibir; luego un espíritu nuevo en ese corazón; y después Yo pondré Mi Espíritu en eso. ¿Ven? Un corazón nuevo, un espíritu nuevo, y Mi Espíritu. Tres cosas de las que Él habló.
51 Ahora, muchas veces tratamos de hacer que la cosa solo diga: “Bueno, tan pronto Ud. recibe el espíritu nuevo, Ud. deja de robar, deja sus mentiras, y cosas como esa”. Ud. dice: “¡Oh, Aleluya, yo lo tengo!”. Y se da cuenta que la primera vez que alguien se cruza por su camino un poquito, oh, misericordia, qué diferencia. Seguro. Ud. se hincha como sapo comiendo perdigones. Pero déjeme decirle, hermano. Es por eso que Ud. nunca recibió el Espíritu de Dios. Eso es verdad. “Oh”, Ud. dice: “Él me pisó el dedo del pie; yo simplemente no lo voy a tolerar”. Muy bien. Eso muestra lo que tiene por dentro. Eso es verdad. “Y pondré dentro de vosotros un espíritu nuevo y pondré dentro de vosotros Mi Espíritu”.
Ahora, el corazón está en medio de las emociones del ser humano. Su corazón está en medio de usted. Eso es exactamente correcto. Por lo tanto, Dios pone un corazón nuevo en medio del viejo hombre, luego Él pone un espíritu nuevo en medio del nuevo cor… espíritu… el corazón, y pone Su Espíritu en medio del nuevo espíritu.
52 Ahora, todo es exactamente igual como el resorte principal en un reloj famoso. ¿Ven? Tienen un pequeño clic trabajando aquí, un pequeño clic trabajando por aquí. Son esas ruedas que están dando vuelta. Pero todo es controlado por el resorte principal. Ahora, pudiera tener…
El problema hoy en día, fue que dejamos el resorte principal, hermano. Nosotros mismos tratamos de hacernos Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, construimos grandes iglesias. Dicen: “Mire esto. Qué buen reloj tiene Ud. Mire qué buen eje tiene. Mire la carátula; pues tiene rubíes en él, tiene joyas en él”. ¡No vale ni un centavo si no marca bien la hora! Correcto.
Ese es el problema hoy. Tratamos de hacer Metodistas, y Bautistas, y Presbiterianos, y Pentecostales. Y tratamos de conseguir la iglesia más bonita, el mejor pastor, el hombre más listo, y todo lo demás. Y nuestra iglesia simplemente no marca la hora bien junto con la Biblia de Dios. Ese es el problema, ¿ven? Uds. dejaron por fuera Su Espíritu.
53 Acaso no dijo Jesús: “¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza de ángulo? Ciertamente. El resorte principal.
Ahora, cuando el resorte principal está en el reloj… Y este reloj automático; es Dios dándole cuerda al reloj. Y lo único que Ud. le hace a un reloj automático, la única manera como lo puede hacer, son sus emociones junto con el reloj lo que le da cuerda. Y sus emociones hacia la Palabra de Dios es lo que le da cuerda a Ud. junto con el Espíritu Santo, si está tomando la Palabra de Dios. Allí lo tiene, el reloj nuevo.
54 Ahora, Uds. saben, Ezequiel lo volvió a mirar. Este mismo profeta, él lo vio como una rueda en medio de la rueda, dando vueltas en el aire. Ahora, la rueda… Primero es el aro [El rin. Trad.]. La llanta, luego el aro, luego los rayos, y después el eje de la rueda.
Ahora, cuando Lutero comenzó, (“El justo por su fe vivirá” —justificación), él le puso la llanta alrededor. Sí, muy bien. Todavía no se miraba como una rueda. Muy bien. Después llegaron los Metodistas con santificación, pusieron la llanta en… el aro alrededor. Y luego vinieron los Pentecostales. Y ellos enseñaron santificación, Los Luteranos… Los Metodistas. Los Luteranos enseñaron justificación, lo cual era la llanta por fuera. Y luego el aro [El rin. Trad.] fueron los Metodistas con santificación. Y vinieron los Pentecostales, y ellos le colocaron un rayo: hablando en lenguas.
55 Bueno, déjeme decirle, hermano, no consiste solo en eso. Esa es la razón por la que estamos golpeando y brincando tanto en el camino. No hay un solo rayo colocado allí, pero hay nueve dones en esa iglesia, no solo uno. Lo otro está bien. La llanta está bien; el aro está bien. Los rayos están bien; pero como dijo el hombre de color que estaba comiendo sandía: “Hay más de ello”. Y eso es lo que quiero decir hoy. Hay más de ello. Hay nueve rayos espirituales en esta rueda. Y gira por la rueda en medio de la rueda, todos conectados al eje de la rueda. ¡Oh, me siento religioso! Claro que sí.
¡Sí, hermano! Lo bueno es que no importa qué estamos haciendo, cómo lo están haciendo, están dando golpes al aire porque Dios ya lo dijo: “Yo restauraré, dice el Señor”. Tiene que venir.
Ahora, desde el eje de la rueda es de donde todo gira. Y el resorte principal es de donde funciona todo el reloj. Ese resorte principal, lo hace funcionar de inmediato. Mantiene a cada persona exactamente bien.
56 Ahora, estos dones… Su don de lenguas: maravilloso; justificación por fe: maravilloso; santificación: muy bien; hablando en lenguas, maravilloso; interpretación, muy bien; mensajes de Dios: maravilloso; profecía: muy bien. Pero Hermano, si no tiene un eje en él, ¿de qué le va a servir? Se les van a cruzar sus rayos unos con otros. Se van a contrariar, van a discutir y pelear, se van a aislar, y van a morderse y desgarrarse unos a otros. Ese es el problema.
Necesitamos el resorte principal. ¿De qué nos sirve tener los resortitos pequeños, y los diminutos dispositivos aquí dentro, y los resortes de la cuerda, y las alarmas, y las carátulas, y las grandes manecillas, y todo esto, si no hay algo allí dentro que lo haga funcionar?
57 Yo creo que la iglesia Pentecostal tiene el bautismo del Espíritu Santo. Creo que el resto de Uds. también, que lo reclama. Creo que el hablar en lenguas de Uds. está correcto. Creo que la profecía de Uds. está correcta. Me iría con Uds., siendo un Bautista. Yo lo creo. Claro que sí. Pero aquí hay una cosa, hermano. No está manteniendo el tipo de hora exacta. Eso es lo que estoy tratando de decir. Por lo tanto, se requiere que el bautismo del Espíritu Santo entre en ese corazón humano para hacer que la cosa funcione bien.
El amor de Dios; Dios es amor. Y si cada uno de estos dones es colocado en medio del amor… Se volverá egoísta e indiferente, y se retirará, se aislará a sí mismo, se cruzará, y discutirá y se acalorará. Pero cuando se ancla justo en medio del amor, tendrá compañerismo en todas partes. Y eso es correcto. Eso es exactamente lo que necesitamos. La iglesia se está muriendo por amor, hermano.
58 Nuestros dones están bien. Nuestra denominación está bien. Nada en contra de ellos. Pero estamos centrando todas nuestras esperanzas en una denominación. Uds. están centrando todas sus esperanzas en dones. Y como Jesús dijo: “Muchos vendrán en aquel día y dirán: ”Señor, ¿no profetizamos en Tu Nombre, echamos fuera demonios en Tu Nombre, hicimos grandes obras?“.
Él dijo: “Yo les diré: Apartaos de Mí obradores de iniquidad. Yo nunca os conocí”.
Pablo dijo: “Si yo hablase lenguas humanas o angélicas, y no tengo amor, nada soy”. Aunque yo pudiese entender la Biblia; yo tengo un Ph.D.D doble L.D; [Grados de educación. Trad.] Yo entiendo todos los misterios de Dios y si no estoy metiendo ese eje de la rueda con amor, la cosa no marcará la hora. No funcionará, ¿ven? Simplemente no lo hará.
59 Así que, Doctor, yo no tengo… Ojalá tuviera un grado de doctorado. Alguien quería darme uno el otro día. Yo dije: “Soy demasiado inteligente para eso”. Sí, señor. Yo dije: “Yo solo… Estoy creciendo demasiado inteligente para ser doctor”. Yo dije: “Con mis palabras entrecortadas del sur de Kentucky hints, haints, totes, fetch, tarry”, como esas… [Gramática incorrecta. Trad.] La gente es muy inteligente. Yo no seré un hipócrita. Si yo tuviera un doctorado, estaría contento, pero no para tomar uno de esos términos. Prefiero ser lo que soy y servir al Señor. Seguro, ciertamente. Ser honesto con la gente y con Dios. Si Ud. no quiere ser honesto con la gente, no será honesto con Dios.
60 Necesitamos el amor de Dios; que controla todo el asunto. Ahora, su reloj está bien; su principal… todos sus resortes están bien. Todas sus pequeñas manecillas están bien; todos sus pequeños dones y todo está bien. Pero, hermano, volvamos a meter el Resorte Principal en él. ¡Oh, vaya! Eso es lo que hace que cada cosita…
Ahora, observe, cuando el resorte principal funciona, el Señor comienza a trabajar. ¿Saben lo que sucede? El Metodista dice: “Vengan, Bautistas, caminemos juntos”. Muy bien. “Vengan, Presbiterianos, Pentecostales, reunámonos todos y llevemos a cabo un verdadero avivamiento por toda la ciudad”. Allí lo tienen. Entonces los resortes comienzan a controlar. El Espíritu Santo se comienza a mover. Entonces los Bautistas no discutirán con Uds., por su hablar en lenguas, y tampoco Uds. se saldrán del orden con ello. Y los Presbiterianos, los Metodistas, los Luteranos, todos juntos, todos trabajarán en una gran unidad de la iglesia del Dios viviente. Y ella se mantendrá a la hora exacta con la Biblia. Absolutamente.
Oh, las señales del tiempo. Estamos viviendo en el día final. Ella tiene que mantenerse a la hora con esta Biblia. Esto es… Y Uds. saben que de vez en cuando, cuando ese reloj llega a ponerse solo un poquito seco, Dios le dará a Ud. una gota del aceite del cielo. Y Él simplemente lo aceitará y ella comenzará a caminar bien después de eso. Sí, señor. Si ustedes lo hacen.
61 Ahora, noten. Un corazón nuevo; un espíritu nuevo; y luego Yo pondré dentro de vosotros Mi Espíritu. Ahora bien, y: “Uds. guardarán todos Mis estatutos y todos Mis preceptos”. Cuando ese resorte principal comienza su tic-tac, cuando la piedra que fue rechazada, cuando el amor de Dios es traído de nuevo entre el pueblo de Dios, entonces van a ver a la iglesia de Dios teniendo todos compañerismo unos con otros sin ninguna fricción en lo absoluto.
Ahora, recuerden cuando los siervos dijeron en la Biblia: “Nuestro Señor tarda en venir”. Comenzaron a devorarse unos a otros y a morderse y a discutir y a enojarse. Y el Señor vino y los sorprendió de esa manera. Tenían lámparas pero sin aceite, ¿ven? Y cuando lo hicieron así, ellas fueron echadas afuera a las tinieblas.
Hermano, ¿por qué tomar un sustituto cuando lo genuino está aquí a la mano? ¿Por qué tomaría algo diferente cuando la cosa real está aquí a la mano?
Entonces, cuando Ud. hace trabajar ese resorte principal en su interior—Cristo, el amor de Dios, en su corazón, trabajando en su interior—entonces comenzará a expresar esta clase de tic-tac: Amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, paciencia, fe, misericordia. ¡Oh, vaya! Simplemente marcará el tic-tac junto con aquellos.
62 Después, ¿saben qué? El yugo con el que estáis unidos con Cristo ya no les irrita el cuello. No es una carga soportarlo. Entonces Ud. va como si todo tuviera plumas puestas. Es ligero. Las cargas son pocas. ¿Saben lo que Uds. hacen con eso? Cuando alguien se voltea y dice: “Oye, ¿Qué no eras tú el que estaba en esa reunión aleluya? Creo que te vi yendo para allá”. “Bueno, h-m-m-m, te diré…”. ¿Ven? Como que eso lo irrita un poquito porque el resorte principal no está funcionando. Eso es correcto. Pero cuando el resorte principal sí está funcionando… Cuando esa persona dice: “Yo escuché, Liddy, que te convertiste en una aleluya. Así que ya no te vas a unir a nuestra pequeña fiesta de cigarrillos”. Ahora, si Ud. no tiene ese resorte principal, dirá: “Juan, déjame contarte. Yo tiraría esos viejos cigarrillos. Lo sabía. Lo escuché en la radio, pero…”.
63 Yo escuché el otro día que habrá más gente en América que morirá este año por fumar cigarrillos, con cáncer en la garganta (causando el cáncer de garganta) en comparación con los que murieron en el transcurso de cuatro años en la última guerra mundial. Morirán más en los Estados Unidos que los que murieron en ambos lados. Uds. escucharon ayer ese programa radial donde hablaron del cáncer. Está absolutamente comprobado que fumar cigarrillos causa cáncer. Y cuánto más… ¿Por qué no lo dejan? ¿Cuál es el problema? La televisión y todo lo demás están llenos de boberías y todo tipo de cosas como esas, de suciedad. Es porque los buitres lo quieren. Eso es exactamente correcto. Exactamente. Ud. no le puede decir a un buitre de algo que está muerto, porque eso es todo lo que come. Eso es cierto. Cámbiele la naturaleza una vez. Él de seguro se mantendrá alejado de eso. Exactamente.
¡Oh, ustedes piensan que soy duro! No es mi intención ser duro, yo los amo. Pero, hermano, Uds. tienen que quebrarse antes de poder ser moldeados de nuevo. Eso es exactamente correcto. Tenemos que saber qué es la verdad. Yo les estoy citando la Escritura. Ciertamente.
64 Entonces ese viejo yugo con el que estaba unido con Cristo, si ese resorte principal está trabajando, el amor de Dios está fluyendo de su corazón. Y alguien dice: “Oye, escuché que te convertiste en un aleluya. Ya no bebes más; ya no fumas más”. “Eso es cierto, hermana. Oh, encontré el tesoro. Es tan dulce en mi corazón. Desearía poder contarte al respecto. Oh, simplemente le coloca plumas a toda la cruz. Simplemente lo hace…”.
¿Sabe lo que Ud. hace? Esas cargas que le son arrojadas, usted las lleva todas. Se asemeja a Sansón con las puertas de hierro de Gaza. Pues, él simplemente las cargó hasta una cierta colina y allí las bajó. Y cuando Ud. en verdad tiene el resorte principal trabajando en su corazón, el amor de Dios fluyendo hacia afuera, y ellos le llaman a Ud. cualquier nombre que ellos quieren, eso no les hará ni un poquito de bien, decir eso. Ud. lo cargará hasta una cierta colina llamada Calvario y allí lo bajará y orará por esa persona. Eso es correcto. Ud. no discutirá ni peleará con la gente con respecto a esto, aquello, o lo otro.
65 Pues, si Ud. llega a ser un verdadero hijo de Dios, pues las cosas viejas pasaron. Usted lleva el yugo, oh, es tal placer llevar el yugo de Cristo junto con Él. Sepan que juntos llevan el yugo como ciudadanos del reino del cielo, y son co-herederos con Él en el cielo. Es fácil.
Ahora, ¿Qué es lo qué hacemos cuando esto entra en nosotros? ¿Cuándo este amor entra? Creo que yo estaba predicando esto la otra noche sobre cómo el amor se proyecta, cómo es que las cargas parecen ligeras, cómo ese amor echa fuera el temor. No tendrá temor si tiene ese amor dentro de Ud. Y la Biblia dice que puede ser sanado, Ud. tomará a Dios en Su Palabra. No le tendrá temor a nada mientras el amor esté allí, haciendo que todas estas cosas se muevan. Si las cosas no van bien, eso no interesa; Ud. todavía tiene amor, ¿ven? Eso lo sostiene.
66 El apóstol nos quería mostrar el poder que viene por medio de este amor, este resorte principal. Miren a Jesús; él nos llevó al sepulcro. Miren a Jesús postrado allí. Su rostro estaba marcado, pálido con la muerte; toda la sangre de Su cuerpo fue derramada; Sus manos estaban horadadas con clavos y despedazadas; y Sus pies despedazados. Allí estaba acostado, frío, tres días de muerto. ¡Luego observen! De repente veo a un montón de soldados corriendo frenéticamente tropezándose el uno con el otro. ¿Qué es eso? Luego yo noto que el color le comienza a entrar a Sus labios. ¿Qué está haciendo Dios? Él está mostrado el poder de ese amor. Él lo resucitó. Aquí está Él parado en la tumba cantando: “¡Todo poder sea dado!”.
Obsérvenlo mientras Él sigue adelante. Unos días después cuando Él está juntando a Sus discípulos en la ribera, les está predicando. Y los últimos labios hermosos de Su trabajo; estaban trayendo palabras, y cayendo así: “Id por todo el mundo. Predicad el Evangelio a toda criatura. Estas señales seguirán a los que creen”.
67 Y a medida que Él comienza hablar, yo comienzo a ver la luz del día viniendo bajo Sus pies. ¿Qué sucede? Dios está mostrando Su poder, Él lo está levantando. ¿Qué es Él? Él está desafiando toda ley de la gravedad. Él está siendo levantado. ¿Por qué es así? Él es el Creador de la gravedad. Y aquí está Él. Él asciende, hasta que llega a las alturas. Y Él se sienta silenciosamente a los pies de la Majestad en las alturas. ¡Gloria a Dios! Allí está Él con todo el poder de los cielos y la tierra en Sus manos. Ni siquiera una pequeña ola del mar puede moverse en el océano sin Su permiso. Allí está Su poder. ¡Aleluya!
Y el poder de esa misma cosa está trabajando en nosotros, y haciéndonos nuevas criaturas en Cristo Jesús. Oh, hermano, de allí viene el poder a medida que nuestra fe baja nuestra fe, la cual es amor. Echa fuera todo temor que nosotros tenemos de pensar que Dios no cumplirá Su Palabra. Cuando yo vi eso, oh, el amor y la gracia es Cristo, luego lo trae directamente a nosotros. Ese poderoso poder de Dios comienza a trabajar en la iglesia: el amor que conquista. Déjeme decirle, el amor es la cosa más poderosa que hay en el mundo. No hay nada que pueda tomar su lugar: el amor.
68 Hace un tiempo, una muchachita se fue a la universidad y regresó acompañada de una muchachita con un perrito. Y cuando ella regresó, se estaba bajando del tren, y allí estaba su mamá parada. Y la muchachita que estaba con ella dijo: “¿Quién es esa vieja que se ve tan horrible y miserable?”.
Y la muchacha se avergonzó: “Oh”, ella dijo: “No lo sé”.
Y cuando ella se bajó del tren, la pequeña mamá corrió hacia ella y le dijo: “Querida, estoy tan feliz de verte…”. Dijo… Le dio la espalda.
Y el conductor estaba parado allí. Él dijo: “Mary, te voy a hacer una pregunta”. Dijo: “¿Cómo puedes volverte tan indiferente desde que te fuiste a la universidad? ¿Es eso lo que aprendes en tus intelectos?
69 Me temo que eso es lo que hemos aprendido en todo nuestro… sustituyendo intelecto en lugar del amor. Correcto. Dijo: “Mary, es la verdad”. Dijo: “Yo también soy un hombre viejo. Conozco el por qué tu mamá es fea hoy en día. La razón por la que tu mamá es fea; un día tú estabas en el piso de arriba y ella estaba colgando ropa en el patio trasero”. Y dijo: “Mientras ella estaba colgando la ropa en la parte de atrás, la casa empezó a quemarse y alguien corrió y le dijo. Y tú estabas en una pequeña habitación encerrada en las llamas. Todos gritaron: ”¡Quédate afuera, quédate afuera!“ Pero ella no se quedaría así. Ella se quitó el delantal, y entró a las llamas, y ella te agarró y te envolvió en su ropa. Y ella salió de allí, y estaba toda quemada y cicatrizada, y eso es lo que la hace fea hoy. Y la razón por la que tú eres bonita es porque ella es fea. Ella se volvió fea para que tú llegaras a ser bonita. ¿Y quieres decirme que te avergonzarías de tu propia madre?
70 Pienso hoy, hermano, cuando se requería de algo, no de un ser intelectual, pero se requirió del amor de Dios para mandar a Cristo a la cruz y morir allí en desgracia y vergüenza. ¿Y me quiere decir que la iglesia Pentecostal y cualquier otra iglesia rechazarían el amor verdadero de Dios? “No me avergüenzo del Evangelio de Jesucristo. Porque es poder de Dios para salvación”. Si Ud. prefiere decir: “Santo-rodador”. Déjenlo actuar de esa manera mientras yo tenga el amor de Dios en lo profundo de mi corazón. Ciertamente, no importa.
Oh, hermano, Dios dio el Espíritu Santo —el amor de Dios— para controlar la iglesia. No inteligencia, educación, pero amor. Los dones van en la iglesia, pero no controla la iglesia. El amor controla la iglesia. “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito”. Su amor lo constriñó a hacerlo. Y cuando un amor es constreñido, entonces la gracia soberana proyecta sobre su objetivo. Permítame decir esto otra vez: Cuando el amor Divino se proyecta, la gracia produce su objetivo. Cuando Dios amó de tal manera al mundo, la gracia soberana proyectó un Salvador para el mundo. Sí, efectivamente. Y cuando Ud. ama de tal manera a Dios, la gracia soberana le proyectará a usted el bautismo del Espíritu Santo para hacerlo vivir y amar, y ser un verdadero Cristiano.
71 Un día… Solo un pensamiento aquí. Hace muchos miles de años cuando esta tierra no era más que una gran erupción volcánica, no había ni una pizca de vida en él. Jamás había existido. Nada más que solo erupción volcánica. Dios, el gran Espíritu Santo, el Logos salió de Dios. Nosotros lo llamamos el Espíritu Santo. Y cuando salió de Dios, vino a la tierra.
Escuchen y permanezcan sentados solo un minuto (¿Lo harán, ahora?) mientras termino en solo un minuto. Y quiero que piensen sinceramente ahora. Si acaso se tiene que hacer por intelectuales (piensen), ¿Lo va a hacer su denominación? ¿Lo va a hacer su personalidad? O ¿Es el Espíritu Santo que lo va a hacer?
72 Les quiero preguntar algo. Cuando estaba este gran caos aquí, no había nada aquí, nada sino rocas desnudas. Era volcánico, se había enfriado. Y allí estaba ella. Y el Espíritu Santo llegó como una gallina a su nido, y comenzó a incubar sobre la tierra. Y ella empezó a empollar, o… La palabra empollar es un “Cu cu cuu , o hacer el amor, el cloquear como la gallina a sus pollitos” —su empollar. Cuando empieza a hablar: “Hágase esto. Hágase esto”. Yo puedo notar, que por toda la tierra no había nada más que nuestros cuerpos tendidos allí.
Se nos enseña que nuestros cuerpos provienen de la tierra. Estamos hechos de dieciséis elementos diferentes. Eso es petróleo, luz cósmica, y, oh, potasa, y calcio, y así sucesivamente. Dieciséis elementos diferentes. Ese es el cuerpo. ¿Cómo nos desarrollamos así? Ingerimos comida. Cada día cuando ingerimos comida, algo murió. Si Ud. come el día de hoy, algo tuvo que morir para que Ud. pudiera vivir. Cada vez, porque Ud. está viviendo, algo muere porque Ud. vive. Si Ud. come carne, una vaca murió. Si come carnero, la oveja murió. Si come pescado, el pez murió. Si come pan, el trigo murió. Si come papas, la papa murió. Si come frijoles, los frijoles murieron. Cualquier cosa que sea, es una vida. Y nosotros solamente podemos vivir por sustancia muerta.
73 Y ahora, escuche, mi hermano, le quiero hacer una pregunta. Si se requiere… si se requiere la muerte para hacer vida aquí, cuánto más tuvo que morir algo para que nosotros pudiéramos vivir otra vez, inmortal. Cuánto más lo hizo. No por la vía de predicadores inteligentes, no por un sacerdote Católico, no por un Rabí; pero se requirió la vida del Señor Jesucristo para darles vida. Ese es el Espíritu Santo para que podamos vivir otra vez. Cristo dijo: “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Quiero que piensen en ello. Noten. Algo tiene que morir para que usted viva diariamente. Algo tiene que morir para que Ud. viva eternamente. No su intelectualidad. Nada que Ud. pueda hacer al respecto, pero es aceptando la Vida Eterna que Dios dio.
74 Observe ahora al Espíritu Santo, a medida que está empollando. Oh, arrullando como una paloma. Aquí está arrullando sobre la tierra ahora. Cuando de repente, yo empiezo a notar que un poquito de petróleo se está juntando allá a lo lejos. ¿Qué es? Veamos. Petróleo, se junta un poco de calcio, algo de hierro. ¿Qué está sucediendo? Un hermoso y pequeño lirio de Pascua se levanta de la tierra. ¿Qué era? El Espíritu Santo empollando, arrullando. “Todos los que estáis trabajados”. El pequeño lirio, es…. El Padre voltea a ver y dice: “Eso es hermoso; solo sigue empollando”. Y después de un rato, sale el césped. Después de un rato, salen los árboles. Después de un rato, salieron volando pájaros del polvo, Después de un rato, salieron animales del polvo. ¿Luego qué sucedió? Salió un hombre. ¿Qué era? Empollando, el Espíritu Santo. No una iglesia, el Espíritu Santo.
Y aquí viene el hombre saliendo. Dios dice: “Él no se mira bien”. La mujer no está en la creación original; ella es un sub-producto del hombre. Por lo tanto, Dios coloca Sus cosas en la mesa de operación y toma una costilla de su costado y forma una pequeña amada. Y Eva y Adán salen caminando de allí abrazados. Y de repente, un gran viento sopla. Y Eva dice: “Oh, querido, ese viento”. Él dice: “Paz”. Y le obedece a él; él era un hijo de Dios. ¡Oh, Aleluya!
75 Oh, yo pudiera actuar como loco; no creo que lo esté. Pero mire, hermano, algo dentro de mí, cuando pienso en estas cosas. ¡Oh, vaya! Cuando pienso al respecto, ¿qué diferencia hace ahora la vejez? ¿Qué interesa ahora cualquier cosa?
Noten. En unos cuantos minutos, se escuchó un gran rugido. Ella no podía asustarse. ¿Quién era? Leo, el león. Él dijo: “Ven para acá, Leo”. Y él lo acarició como a un gatito. En eso llegó Chita, el tigre. Ellos sabían que por todo el… Oh, ellos contemplaron el gran Paraíso.
Después de un rato, el pequeño Adán dijo: “No es hora de encender un televisor, pero, querida, el sol está bajando. ”Es hora de que vayamos a la adoración.“. ¡Oh, Dios! ”Es hora de que vayamos a la adoración“. No: ”Vamos a ir a escuchar al Dr. Jones, y vamos a ir a escuchar a Bill Branham o a alguien más“. Pero: ”Vamos a ir a adorar“. Y allá arriba, no en un lugar con una gran torre y capitel, pero se fueron bajo los árboles.
Y en eso vino bajando una luz muy suave, el Logos, el Espíritu Santo, el Cristo, el Ungido bajó. Y Él dijo: “Hijos, ¿habéis disfrutado de vuestra estancia en la tierra en que el Señor vuestro Dios os ha puesto?”
“Sí, Padre, te damos toda la alabanza”.
Y Él desciende y los besa en la mejilla, y los acuesta para dormir después que ellos han orado.
76 Ustedes saben qué tan bello es entrar a su dormitorio por la noche… Yo lo hago con mi hijo pequeño, y me paro allí con el pequeño José y con mi esposa. Y le damos un beso en cada mejilla a medida que lo estamos acostando. Y yo digo: “Mamá, sabes que él tiene los ojos muy parecidos a los tuyos”.
Y ella dice: “Sí, y él me recuerda a ti, por la forma de su boca y demás”. Es el parecido de este santo matrimonio.
Y cuando Dios miró a Adán y Eva, y vio que se parecían a Él, porque ellos fueron hechos a Su imagen. Cómo los besó y cómo debe haberse sentido Su gran corazón.
77 No había nada que pudiera venir a dañarlos. El tigre se acostaba; Leo, el león, se acostaba. Nada dañaría. Y después vino el pecado, hermano. Echó a perder ese hermoso cuadro. Eva nunca hubiera necesitado de Max Factor para arreglar su rostro con cosméticos. No, señor. Era Dios, el mismísimo rubor de vida eterna en ella, la hacía hermosa. Ella nunca hubiera necesitado manicuras y todo lo demás que hacen hoy en día. El pecado los puso en esa condición.
Hermano, les estoy diciendo que cada hombre y mujer… ¿Por qué es que cuando comemos, renovamos nuestra vida? Y luego llegamos a ser… Yo le pregunté al doctor, dije: “Doctor, cada vez que como, ¿renuevo mi vida?”.
Él respondió: “Eso es correcto, Hermano Branham”.
Yo dije “¿Por qué es…? Yo como lo mismo que comía cuando tenía dieciséis años. Cuando tenía dieciséis años, comía, y crecía y me ponía mas fuerte todo el tiempo; yo como la misma comida y me pongo más viejo y más débil todo el tiempo. Dígame por qué es eso”. Yo dije: “Si estoy vaciando todo lo de una jarra a un vaso que está parado, y yo sé que no se derramará; lo estoy vaciando [Palabras no claras] entre más se llena. Explíquemelo científicamente”.
Él dijo: “Reverendo Branham, eso no se puede hacer”.
Yo dije: “Sí se puede, doctor. Discúlpeme, pero la Biblia así lo dice. Y de la manera que está establecido a los hombres”, y el hombre se va a encontrar con esa cita“. Pero, hermano, en la bendita resurrección cada arruga y cada marca de vejez será quitada. Esa es la marca del pecado, y todas estas [Palabras no claras]… de pecado serán quitadas. ¡Aleluya! Allí seremos jóvenes para siempre.
78 Mi esposa me dijo el otro día (yo me estaba peinando los pocos cabellos que me quedan), ella me dijo: “Billy, te estás quedando calvo”.
Yo dije: “Mi querida, no he perdido ni uno de ellos”.
Ella dijo: “¿Cómo es eso, querido?”.
Le dije: “No he perdido ni uno de ellos”.
Ella dijo: “¿en dónde están?”.
Le respondí: “Querida, permíteme hacerte una pregunta; contéstame a mí, luego yo te contestaré a ti”.
Ella dijo: “Muy bien, querido”.
Yo dije: “¿En qué parte estaban antes de que yo los tuviera? Estaban en alguna parte. En donde sea que estaban antes de tenerlos, allí están esperándome en la resurrección”. ¡Aleluya! Solo… Sí, hermano. Sí, hermano.
79 Ahora, mire. Le quiero preguntar algo. Si se necesitó del Espíritu Santo para empollarlo a usted y sacarlo de la tierra, y de la tierra usted ha salido, y aquí está usted ahora siendo una persona inteligente. Y ahora, si usted, sin tener opción, el Espíritu Santo lo hizo lo que Ud. es hoy, ¿entonces cuánto más puede Él Quien lo trajo de la tierra en primer lugar, resucitarlo en el día postrero, aunque su cuerpo esté esparcido del Este al Oeste?
Recuerde que su cuerpo estaba puesto aquí cuando el Espíritu Santo comenzó a empollar en primer lugar. Si acaso no lo hizo, ¿de dónde salió? Ud. es calcio, potasa, y luz cósmica, y petróleo; la vida aquí en la tierra. Dios lo junto todo. Y nadie más podía hacerlo. Ud. no puede tomar la potasa y el calcio y derramarlo todo junto y formar al hombre. Se necesita que el Espíritu de la vida de Dios entre al hombre para hacerlo lo que él es.
80 Mi amigo, no sea engañado. Dios no dirige Su iglesia con base en intelectuales. Es la incubación del Espíritu Santo tratando de decir: “¿Me amas? ¿Me crees?”. Y si Él me trajo, qué soy yo, sin tener yo alternativa, cuánto más Él me regresará mi vida con Vida Eterna en ella. Si yo le respondo a Él de la misma manera, empollando, digo: “Sí, Espíritu Santo, no me importa lo que el mundo diga. ¡Yo te amo! ¡Yo te amo! ¡Yo te amo!”. Cuánto más Él observará ese calcio y esa potasa en aquel gran día, Él le hablará otra vez a ese cuerpo de carne. Cada cabello en la cabeza, cada pequeña fuerza que estaba en mi cuerpo, cuando la vida inmortal regrese otra vez. Sí, hermano. Dios le dio al Espíritu Santo el trabajo de cuidar a la iglesia.
81 Miren. La Biblia dice: “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, camina por lugares secos. Cuando regresa, lo encuentra diferente”. Este es el problema. Cuando el espíritu inmundo regresa al viejo lugar…
Escuchen, ahora. Quizá me estoy extendiendo un poquito, pero todavía les queda tiempo suficiente. Escuchen. Les quiero preguntar algo. Uds. solían ir a bailes y presentaciones y se sentaban toda la noche. Escuchen. Esto es Vida Eterna.
82 La razón por la que Uds. tienen sus altas y bajas es: Cuando el espíritu inmundo sale, eso es lo más lejos que Ud. puede ir; Ud. obtiene un corazón nuevo o algo. Tiene una cara que mostrar. Tiene algo que se puede poner, alguna cosita por fuera. Y cuando él regresa, encuentra que Ud. todavía está viviendo en el callejón en una vieja casa de hojalata, con todo su temperamento y toda su indiferencia y todo el resto. Pero cuando el Espíritu Santo se muda allí dentro, Dios manda Su gran buldócer del cielo y Él voltea esa cosa al revés, la destruye, y lo aplana todo. Y Uds. saben, porque Él está allí, ya no quedan latas; ya no hay más odio; ya no hay más malicia allí. Y él se encuentra con una gran mansión donde el Espíritu Santo está viviendo. Y porque Él está allí, Su Presencia está allí, hace que crezcan hermosas flores por toda la terraza. Flores de amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, gentileza. Ya no es una pocilga; es un lugar donde el Espíritu Santo mora. ¡Aleluya!
Oh, tengo que detenerme, Hermano, siento que yo… Estoy a punto de ponerme bien para empezar ahora a predicar. Me siento bien. Eso es correcto.
83 Hermano, déjeme decirle algo. Lo que esta iglesia necesita hoy es regresar nuevamente al lugar verdadero de Dios, donde el Espíritu Santo puede tener control trayendo amor y compañerismo. Escuchen. El mundo necesita amor. Les voy contar. Solo un segundo, después cerraremos, el Señor mediante.
84 Yo soy cazador. Uds. saben que amo la naturaleza. Y solía subir a los bosques del Norte a cazar, hace años. Todavía voy de vez en cuando. Yo conocí a un buen amigo allá arriba, el hombre pudiera estar sentado en el edificio hoy, Burt Caul; un hombre maravilloso. Él era un buen cazador. Y me gustaba cazar con él porque era fuerte, resistente. Podíamos escalar aquellas montañas y otros lugares. El tenía buen ojo; observaba bien la caza. Y yo disfrutaba cazar con él. No era fácil hacer que se perdiera; uno no lo podía desorientar. Él conocía cada árbol y las marcas y cosas, y a dónde ir. Y en una ocasión cuando estábamos allá arriba, estábamos arriba… Él era un buen hombre, un buen cazador, pero una persona de corazón brutal. Oh, él era tan malo en su corazón. Y él mataba los pequeños cervatos simplemente por ser… solo por diversión, porque sabía que yo era predicador. Yo dije: “Burt, ¿no te avergüenzas de ti mismo por hacer eso?”.
“Aw”, él dijo: “Compórtate, predicador. Simplemente tienes un corazón de gallina”.
Le dije: “Burt, no hagas eso”.
Ahora, el Señor, si Él le permite tener un cervato, eso está bien. Eso es asunto suyo. Abraham fue y comió ternero y le dio a Dios para que comiera. Eso es correcto. Y está bien. Pero no solo matar un montón de ellos.
85 Y él simplemente era malo. Así que, un año cuando subí allá, él se había conseguido un silbato. Y él podía soplar ese pequeño silbato y lloraba igual como un bebé cervato. Yo nunca había escuchado algo así que lo personificara, o que lo imitara, en mi vida. Y le dije: “Burt, no vas a usar eso, ¿verdad?”.
Dijo: “Aw, sigue adelante, predicador”. Dijo: “Ese es el problema con los tipos como tú; eres demasiado corazón de gallina”.
Yo dije: “Burt, vergüenza te debería dar; no irás a hacer eso”.
Nos adentramos en el bosque y cazamos prácticamente medio día o más, no habíamos visto huellas ni nada. Y nos detuvimos. Había una pequeña área despejada. Y me di cuenta que él buscó en su bolsillo y sacó el pequeño silbato. Pensé: “Oh no, no irás a hacer eso”. Y él dejó sonar un pequeño grito, sonó igual como un pequeño bebé cervato que lloraba. Y de repente, atravesando el lugar, una gran y hermosa gama se levantó (es la madre venado). Ella se levantó, yo le vi esos grandes ojos, sus orejas con tanta gracia, esos ojos cafés. No estaba ni a treinta yardas [27 m. Trad.] de distancia de mí. Burt volteó a mirarme y se rió. Y yo pensé: “Oh, Burt, no hagas eso. No irás a hacer eso”.
86 Y yo la podía ver caminando por el lugar, con su cabeza levantada, un bonito animal. ¿Qué era? ¿Qué la hacía salir allá afuera? Algo en ella: el amor de madre; un bebé había llorado. Ella salió caminando al descubierto. Ella no lo hubiera hecho por nada del mundo, en otra circunstancia. ¿Pero qué era? La tensión en ella. Ella era una madre. No podía evitarlo. Un bebé estaba llorando y el instinto maternal en ella la había hecho salir. Ella intentaba encontrar a su bebé. Yo vi que Burt tomó el rifle y jaló la palanca para atrás, metió la bala en el cañón, lo niveló con su rifle. Oh, el tenía una puntería mortal. Pensé: “Oh, Dios, no dejes que lo haga”. Oh, hermano, esa madre desplegando ese amor de esa manera. ¿Cómo podía hacerlo? Y cuando la palanca hizo clic en el cerrojo bajó el rifle. Lo vi nivelando esa cruz, esa mira telescópica, atravesando directamente el corazón de esa madre. Yo sabía que en segundos le estallaría el corazón. “Oh, ¿cómo puedes hacerlo? ¿Cómo puede él hacer eso?”. Y pensé: “Oh, no quiero verlo”.
87 Después de un rato, solo en un segundo, la madre gama localizó al cazador. Ella se estremeció. Levantó su gran cabeza. ¿Acaso corrió? No. ¿Por qué? Había un bebé en problemas. Ella tenía que encontrar ese bebé. Aunque su corazón estallara, tenía que encontrar ese bebé. Estaba en problemas. ¿Por qué? No era algo que estuviera fingiendo, como la iglesia está tratando de hacerlo. Era algo en ella. Ella era una madre. Tenía que encontrar a su bebé. Ella comenzó a caminar, con los ojos fijos en aquel cazador. Y yo vi que ese cañón bajaba. Y pensé: “Oh, Dios”. Yo solo volteé mi cabeza unos minutos. No escuché el disparo del rifle. Pensé: “¿Qué sucede? Me pregunto qué pasa”. Me di la vuelta para mirar. Y cuando lo hice, vi que el cañón del rifle se movía de este modo.
Él se dio la vuelta y me miró. Arrojó el rifle en el suelo; me tomó de la mano. Él dijo: “Billy, he tenido suficiente. Ya no puedo soportarlo más”. Él dijo: “Billy, ora que Dios me dé un corazón Cristiano como el que tú tienes. Yo no quiero ser así”. Allí mismo en ese lugar yo guié a ese hombre de corazón frío a un Espíritu amoroso de Jesucristo. ¿Por qué? ¿Qué sucedió? ¿Qué sucedió? Porque es [Palabras no claras]… él lo miró. ¿Qué sucedió? Porque vio el despliegue de un amor verdadero y genuino.
Hermano, hermana, lo que la iglesia necesita hoy es el despliegue. No fingiendo, no una educación intelectual, pero un despliegue. Un despliegue del verdadero amor de Dios en nuestros corazones.
88 Inclinemos nuestros rostros mientras pensamos en las otras cosas. ¿Qué es? Tal vez Ud. ha sido un miembro de iglesia por mucho tiempo, pero, ¿tiene Ud. en realidad…?“. ¿Dice Ud.: ”Tengo que dejar de hacer eso“? ¿Tengo que hacer esto?”. ¿De esa manera opera Ud.? Eso es el intelecto. ¿Pero hay algo dentro de Ud.? ¿Hay algo dentro de Ud.? El verdadero amor de Dios en su corazón. Si no es así, ¿por qué no lo acepta hoy? ¿Por qué aceptaría un sustituto? ¿La única forma que tiene de saber que es Cristiano es porque va a la iglesia? ¿La única forma que tiene de saber que es Cristiano es porque ha gritado? ¿La única forma que tiene de saber que es Cristiano es porque ha hablado en lenguas? Yo creo en todas estas cosas, pero he visto brujas y magos hablar en lenguas. Todo lo que tiene para creer… Tal vez ha tenido aceite en sus manos, o un rostro ensangrentado, o algo parecido a eso que lo haría verse como Cristiano. ¿Eso es todo lo que tiene? Hermano, eres un miserable. Sí. Por qué no, tome Ud. lo que es real… ¿Por qué tomar un sustituto cuando el cielo Pentecostal está lleno de lo verdadero?
89 “Donde hay lenguas, estas se acabarán. Donde hay milagros, estos cesarán. Donde hay ciencia, esta fallará. Donde hay profecías, estas fallarán. Pero cuando lo que es perfecto (lo cual es amor) venga, perdurará para siempre”. Perdurará para siempre, el canto de los santos y de los ángeles. Los poetas no pueden escribir sobre ello. No hay forma de explicarlo.
90 Ahora, mientras Uds. lo están meditado: ¿En verdad quieren el amor real de Dios en sus corazones y no lo tienen? Ahora, sean honestos con Dios. Y como un siervo de Dios, los traigo ante la Presencia del Dios Todopoderoso en el Nombre de Jesucristo. Y si hay un pedacito en Uds. que es realmente sincero, oro que Dios lo pueda traer a flote esta tarde. ¿Se dan cuenta en realidad que les está haciendo falta esa experiencia? ¿Podrían levantar sus manos a Dios, y decir: “Dios, en el Nombre de Cristo, dame eso en mi corazón?”. Dios les bendiga. Eso es maravilloso. Oh, por todas partes.
“Quiero que el amor Cristiano se despliegue así como esa venado tenía el amor de madre para desplegar. Quiero que mi amor Cristiano se despliegue de tal manera que pueda ganar a otros. No mis emociones, pero mi amor Cristiano”.
¡Oh, amor de Dios, cuán rico y puro!
¡Tan fuerte y sin medida!
Para siempre permanecerá,
Canto de Santos y Ángeles.
91 ¿En verdad lo quieren? ¿Me han creído que soy el siervo de Dios? Si así es… No me interesa si Ud. está en el balcón o donde quiera que esté. No me mire a mí, hermano. No piensen que porque son las cuatro de la tarde, o un poquito más; no piensen en eso. Piensen en lo que es la eternidad. Si Uds. no tienen eso, y creen que Dios escucha mis oraciones para hacer que el lisiado camine, y que el ciego vea… Esa es solo una oración, eso es todo. Pero si Uds. me creen… Les ayudará y creerán que soy el siervo de Dios, y quieren esa clase de experiencia (me imagino que quizá doscientos manos o más se levantaron), quiero que vengan hasta acá y se paren aquí conmigo. Quiero estrecharles la mano y oren conmigo. Bajen ahora mientras cantamos: “Tal Como soy”, por favor. Muy bien.
Tal como soy, (oh, esa es la manera)
Sin más decir,
Pero esa Tu Sangre (bajen
del balcón [Palabras no claras])
……..limpio, descansado;
Porque yo prometí que creería,
¡Oh, Cordero de Dios, Heme aquí, aquí!
Tal como Soy, sin demorar,
Del mal queriéndome librar,
Tú solo puedes perdonar,
¡Oh, Cordero de Dios, Heme aquí, aquí!
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