S.465 57-0325  El Cordero Y La Paloma 

Tiempo de lectura: 51 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

El Cordero Y La Paloma

Oakland, California, E.U.A.

57-0325

1 Gracias. Mientras permanecemos de pie, hablemos con el Señor solo un momento.
Nuestro bondadoso Padre Celestial, te damos las gracias esta noche por la gracia de nuestro Señor Jesús que ha sido derramada abundantemente en nuestros corazones por el Espíritu Santo. Y como Tú nos redimiste cuando éramos indignos, indignos de ser redimidos. Y Padre, nos arrepentimos de todos nuestros pecados; porque sabemos que desde que fuimos redimidos, no tenemos nada… no tenemos la manera de mostrarte nuestra gratitud por habernos redimido del lugar al que nos dirigíamos. Pero por Tu sublime gracia nos has traído hasta aquí. Creemos que Tú nos sacarás adelante porque nos escogiste en Cristo desde antes de la fundación del mundo, para que pudiésemos ser un pueblo peculiar, una nación santa, un real sacerdocio, para ofrecer sacrificios espirituales, los frutos de nuestros labios dando alabanzas a Su Nombre.
Y rogamos, Dios, que Tú abras nuestros corazones esta noche. Envía el Espíritu Santo. Y que nosotros tengamos compañerismo alrededor de la Palabra de tal manera que cuando salgamos esta noche, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros, mientras Él nos hablaba por el camino?”. Sana a los enfermos; llama a los pecadores al arrepentimiento; trae de nuevo a los errantes, y te daremos alabanza. En el Nombre de Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Estoy muy contento de estar aquí otra vez esta noche en esta gran arena para adorar al Señor Jesús junto con Uds., quienes lo aman, y aman tener compañerismo alrededor de Su bendita Palabra. Este ha sido un gran día para mí. He tenido el privilegio de conocer algunos de los pastores y demás: al Dr. Canadá, por ejemplo, que conocí hoy, un hombre muy fino. Él me mostró su iglesia que es muy grande y bonita, y me alegré mucho de poder verla. Asimismo, me contó del compañerismo tan maravilloso que Uds. tienen aquí en este territorio del Golden Gate, y estamos contentos de saber eso. El Señor les bendiga ricamente, mis hermanos. Y que el Señor os haga tan buenos pastores sobre el rebaño que el Espíritu Santo os está guiando para alimentar y nutrir y traer en ese gran día.

3 Ustedes saben, yo creo que estas reuniones son para que cuando atrapamos al pecador… Uds. saben, Jesús encontró a un hombre, en una ocasión en una parábola, iba de camino a Jericó… o, de Jerusalén a Jericó. Se miraba que estaba descarriado. Estando él en la altura, iba bajando. Él era un descarriado. Y él se lo encontró en el camino, y un enemigo lo había golpeado y le había robado y lo había dejado medio muerto. Estaba vivo físicamente, muerto espiritualmente. Así que, los sacerdotes y los levitas, y demás, pasaron de largo; pero el buen Samaritano, como Jesús lo enseñó; vino, lo levantó, le echó aceite y vino, y se lo llevó al mesón.
Ahora, es allí a donde quiero llegar. Él se lo llevó al mesón y le dijo al mesonero: “Cuídamele”. Él le dio un par de centavos, o lo que haya sido, para pagar sus gastos y dijo: “Ahora, si llegase a necesitar más, solo atiéndelo; yo te lo pagaré cuando regrese”.
Ahora, ustedes pastores, Dios les da el Espíritu y la Palabra para que cuiden a estos heridos que han sido traídos. Si necesitan más, Él se encargará de eso cuando regrese. Por lo tanto, solo alimenten a esas ovejas.

4 Ayer en la tarde tuve uno de los momentos más emocionantes de mi vida, al ver todo el lugar aquí, de arriba abajo por los pasillos, lleno de personas buscando al Señor Jesús. Oh, fue una vista gloriosa. Cuando suceden ese tipo de cosas, simplemente emociona el corazón de un ministro, un creyente, al ver a la gente haciendo eso.

5 Ahora, nos queda una noche más. Creo que los muchachos me dijeron (Gene y Leo; ellos son los muchachos de las cintas), tienen las cintas de las reuniones, y si alguien las quiere, pues, ellos las tienen. Y tienen unos libros y unas cuantas fotografías. Y creo que dijeron que solo les quedan, quizá solo… probablemente esta sea la última noche de ellos. Así que, pueden obtener una si lo desean, conforme vayan saliendo.

6 Y ahora, mañana en la noche es el cierre. Y luego, escuché que el Hermano Erickson estará muy pronto en esta ciudad. Yo conocí al Hermano Erickson, un hermano muy fino. Yo ciertamente lo amo. Y desde luego confío que todos Uds. irán a escuchar al Hermano Erickson, cuando venga. El Hermano Valdez Jr., él se encuentra aquí al cruzar el agua, en la ciudad de San Francisco, en alguna clase de centro de avivamiento; tal vez alguno de los hermanos pueda anunciar su reunión. He tenido dos encuentros con el Hermano Valdez, un verdadero hermano Cristiano. Y estoy muy feliz de poder conocer hombres como estos. Y él está llevando a cabo reuniones; seguirán el resto de la semana. Y estoy seguro que les hará bien si pueden ir y ver al Hermano Valdez.
Y así que, yo oro por todos Uds. pastores y ovejeros. La palabra pastor significa: “Ovejero”. Y confío en Dios que les bendiga abundantemente, y que recorra un gran avivamiento por esta ciudad antes del tiempo del fin.

7 Ahora bien, deseo leer a manera Escritural esta noche, el Señor mediante, un pequeño texto aquí en la Biblia. Que el Señor nos dé el contexto a partir de ello. Se encuentra en San Juan el capítulo 1 y empezando con el versículo 29, inclusive leeremos hasta el 32. Ahora, escuchen con atención la lectura de la Palabra; porque Su Palabra no fallará, la mía sí, la de Él no fallará. Así que, si no reciben más que solo la lectura de la Palabra… ¿Cuántos leen la Palabra diariamente? Veamos sus manos. Oh, eso es maravilloso. Solo comiencen así y hagan el hábito de leer un capítulo cada noche antes de dormir, y un capítulo en la mañana antes de levantarse. Y oh, no tardará mucho tiempo cuando Uds. simplemente… Ustedes saben que el Espíritu Santo se alimenta de la Palabra de Dios, y es bueno para Uds. que lean.
Ahora comenzando con versículo 29, leemos así:
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.
Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.
También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

8 Creo que anoche… o, un día de la semana pasada, hice esta declaración: que no se supone que debamos producir el fruto sino llevar el fruto. Si tratamos de producir fruto, y nosotros… Si llevamos educación y llevamos teología, nosotros… Algunas veces llevamos cosas al tratar de llevar el fruto… o, producir el fruto, mejor dicho, producimos la cosa incorrecta.
Ahora, para producir cualquier cosa, se puede realizar de manera externa; pero para llevar algo, tiene que venir de la parte interna de Uds. Ahora, el árbol es conocido por su fruto. La vida en el árbol prueba lo que él es independientemente cómo se mire la corteza, o cómo se miren las ramas, o la forma en la que creció el árbol. Es el fruto lo que cuenta. Pudiera tener una corteza de sicomoro en él, y tener ramas parecidas al árbol de nuez, pero si produce manzanas, eso muestra que la savia —o la vida— en el árbol es una vida de árbol de manzana.

9 Y de esa manera es conocido el Cristiano, por el fruto que lleva; no por la manera que viste, qué tan intelectual sea, qué tan bien educado esté, a qué iglesia asista. Él es conocido por la vida que vive. Eso es lo que prueba lo que está en su interior.
Y cuando nos damos cuenta que… Muchas veces tratamos que la iglesia se vea bien por fuera. Intentamos vernos con una buena apariencia por fuera. Eso está bien. Algunas veces tratamos de gritar y actuar como el Cristiano de al lado, pues, yo no sabría decirles si eso está bien o no. Yo no creo que lo esté. Yo creo que en eso Ud. está personificando. Ud. debe ser solo lo que es en el interior. Es solo una cosa natural. Si Ud. mismo está tratando de actuar como algo, entonces se convierte en hipocresía. Jesús dijo: “¿Cómo pueden llamarme Señor y no hacen las cosas que Él les mandó hacer? Cómo pueden llamarme Señor, porque Señorío significa dueño de la propiedad”. Por lo tanto, si le llamamos a Él Señor, debemos hacer las cosas que Él nos dijo que hiciéramos.

10 Y ahora, estoy seguro que en esto hemos encontrado muchas imitaciones. Y un personificador, amigo… Una persona que personifica algo es la persona más miserable que yo haya conocido. ¿No es mucho mejor ser uno mismo? Como solía decir el congresista Upshaw: “No trate de ser algo que no es”. Bueno, eso está muy bien. No trate de ser algo que Ud. no es. Solo sea Ud. mismo. Y luego, si Ud. quiere ser un Cristiano, solo pídaselo a Cristo. Él le sacará su naturaleza vieja, le pondrá dentro una naturaleza nueva. Después Ud. no tendrá que personificar nada; es solo su vida normal la que está viviendo.
Y mientras Ud. tenga malicia, envidia, discordia, todas estas cosas del mundo, entonces Ud. sabe que Cristo no está allí. La Biblia dice: “Si amáis al mundo, o las cosas del mundo, entonces el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. ¿Ven? Porque la Vida de Dios no está en Uds. La vida que está allí adentro, solo produce lo que tiene en ella, solo sale lo que allí vive.

11 Y que feliz es el hombre… No trate de decir: “Yo soy Cristiano porque me uní a la iglesia”. Esa es una manera. “Yo soy Cristiano porque canto en el coro”. Eso es otra cosa. “Yo soy Cristiano porque predico el Evangelio”. Eso no lo hace a Ud. un Cristiano. “Yo soy Cristiano porque hablé en lenguas”. Eso no lo hace a Ud. un Cristiano. “Yo soy Cristiano porque dancé en el Espíritu”. Eso no lo hace a Ud. un Cristiano. “Yo soy Cristiano porque grité”. Eso no lo hace a Ud. un Cristiano. “Yo soy Cristiano porque dejé de fumar, dejé de beber”. Si Ud. lo hizo por su propia cuenta, todavía hay algo mal. Eso es correcto. Nosotros debemos de hacer las cosas desde adentro. Si hay algo dentro de nosotros que simplemente nos saca el mundo, entonces comienza a dar fruto de sí mismo.

12 Y ahora, el fruto del Espíritu no es uniéndose a la iglesia. El fruto del Espíritu no es fumando cigarrillos. El fruto del… Quiero decir, dejando de fumar cigarrillos. El fruto del Espíritu no es hablando en lenguas. El fruto del Espíritu no es el orar por los enfermos y que sean sanados. El fruto de Espíritu no es profetizar o predicar. Pero el fruto del Espíritu se encuentra en Gálatas 5:22. Amor, gozo, paz, bondad, longanimidad, fe, mansedumbre, templanza; ese es el fruto del Espíritu.

13 Ahora, no importa qué tanto Ud. predique, teniendo un mal genio, no le hace mucho bien el predicar, ¿ve? No importa qué tanto se una a la iglesia y trate de personificar, si es quejumbroso y desagradable con su vecino, Ud. nunca lo ganará para Cristo, ¿ve? Es el fruto del Espíritu. Como solía decirme mi esposa, las acciones hablan más fuerte que las palabras. Eso es cierto. Vívame un sermón en lugar de predicarme uno. Eso es algo bueno: vívame un sermón.

14 Ahora, este texto que tenemos aquí esta noche… Y voy a tratar de ser tan breve como sea posible. El texto que tenemos bajo consideración, yo creo que si prestamos atención, y si el Espíritu Santo lo revela, que la pregunta quedará resuelta de una vez por todas: la razón por la que no tenemos victoria como deberíamos de tener.

15 Ahora, nosotros sabemos que algo anda mal en la iglesia Cristiana. Ud. dice: “Hermano Branham, ¿por qué sigue martillando eso?”. Bueno, lo voy a seguir martillando hasta que se enderece.
Igual como dijo un evangelista… Él predicó una noche sobre arrepentimiento. La segunda noche predicó sobre arrepentimiento. Pasaron dos semanas y todavía seguía predicando sobre arrepentimiento. Unos de ellos se encontraron con él y le dijeron —los diáconos— le dijeron: “Pastor… o Evangelista, ¿tiene otro sermón aparte del sermón sobre el arrepentimiento?”.
Él dijo: “Oh, seguro. Pero dejen que todos ellos se arrepientan primero, y después predicaré sobre otra cosa”.
Por lo tanto, es de esa manera. Quitemos la llave o el barrote de la llanta para que podamos empezar a rodar. Y eso es lo que queremos hacer, es rodar como un camión grande para el Señor Jesús, todos juntos.

16 Y ahora, este capítulo 1 de San Juan, aquí está Juan el amado, cuando hizo esta declaración, él citó a Jesús en el bautismo; y a mi opinión, es una de las Escrituras más grandes y sobresalientes en toda la Biblia. Lo vamos a llamar: El Cordero Y La Paloma.
Y ahora, veamos primeramente la naturaleza del cordero. Pareciera que le agradó a Dios: Cuando Él representó a Su Hijo aquí en la tierra, Él fue representado por un animal, un cordero. Él fue llamado el Cordero de Dios. ¿Y me pregunto por qué fue representado como cordero? Y ahora cuando Dios quiso mostrarse a Sí mismo al mundo, Él vino en la forma de una paloma, un ave de los cielos.

17 Y ahora, el cordero… Queremos hablar sobre estas dos naturalezas, y estas dos bestias… o, pájaros… una bestia y un pájaro, y cómo es que Dios y Cristo fueron representados en estos dos seres.
Ahora. El Cordero fue el Cordero del sacrificio. Y la razón por la que en la Biblia Él fue llamado el Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo, es porque a Él se le dio ese título desde antes de la fundación del mundo cuando Él fue inmolado.

18 Ahora, toda la Biblia está establecida sobre revelación. Ahora, Ud. nunca conocerá la Biblia leyéndola solamente con un corazón frío. Ud. tiene que leer la Biblia en el Espíritu. Tiene que estar de humor para leerla. Tiene que amar el leerla. Y la Biblia está escrita de tal forma que los sabios y entendidos, los educados, no la puedan entender. Jesús le agradeció a Dios y dijo: “Te doy gracias, Padre, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y se lo revelaste a los niños, los cuales pueden aprender”. ¡Oh, estoy tan contento de eso! Ud. no tiene que ser alguien en este mundo para conocer a Dios. Ud. solo tiene que tener un corazón dispuesto y Dios empezará a lidiar con ese corazón dispuesto —si usted está dispuesto.

19 Ahora, observen esto solo un momento. En el principio… Si el ir a la iglesia es todo lo que Dios requiere, Dios hubiese sido injusto al condenar a Caín. Caín construyó un altar, lo cual la iglesia representa un altar; Caín construyó un altar igual como Abel construyó un altar. Y vino Caín e hizo un sacrificio igual como Abel hizo un sacrificio. En otras palabras, él se unió a la iglesia; entregó su sacrificio; y también adoró a Dios; él oró con sinceridad. Así que, si el pertenecer a la iglesia, hincarse en el altar, adorar a Dios, pagar sus deudas, ir a la iglesia, es todo lo que Dios requiere, entonces Caín era tan justo como lo era Abel, porque ambos muchachos hicieron las mismas cosas.

20 Ahora, ellos no tenían Biblias en aquellos días, así que de la única manera que podía saber Abel cómo adorar al Señor, tenía que venir por revelación. Le fue revelado a él de alguna manera porque los sacrificios de los dos muchachos eran absolutamente contrarios el uno al otro. Así que Dios le había revelado a Abel por revelación Divina que lo que podía quitar el pecado, era la sangre. El Cordero que había sido inmolado desde antes de la fundación del mundo… ¡Oh, vaya, esto es! Él ya había visto a Cristo por revelación, antes de la fundación del mundo cuando Cristo fue pronunciado que sería inmolado por los pecados del mundo. Abel por fe vio esa revelación. Le fue revelado a él. La Biblia entera está edificada sobre la revelación.

21 Cuando Jesús vino a Sus discípulos un día, y Él les dijo: “¿Quién dice la gente que soy Yo, el Hijo del hombre?”.
“Unos dicen que eres Juan: unos dicen, que eres Elías, y unos dicen, que eres un profeta”.
Él dijo: “Y ustedes: ¿quién dicen que soy Yo?”. No es lo que diga alguien más; es quién dicen Uds. que es Él.
Y Pedro, estando listo, dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Por años ese ha sido el viejo argumento entre las iglesias.
Ahora, el Vaticano Católico dice que ellos eran una roca, y así que Pedro era esa roca. Y la revelación fue para Pedro, así que Él edificó Su iglesia sobre Pedro. Eso está errado. La iglesia protestante dice que Él… La iglesia Católica está equivocada. La iglesia protestante dice que Él estaba hablando de Sí mismo: Él era la Roca, Cristo era la Roca sobre la cual toda la iglesia fue edificada. Tal vez ellos tengan razón.

22 Yo difiero solo un poquito, no para ser diferente; pero esto es lo que yo pienso que Él estaba queriendo decir. Porque Él dijo inmediatamente: “Bienaventurados eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos, te lo ha revelado. Y sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. ¿Cuál es entonces la roca sobre la cual está edificada? Es la revelación Divina de quién es Jesucristo. Sobre esa roca sólida Cristo edificó Su iglesia, y todas las puertas del infierno nunca prevalecerán contra ella.
Cuando esa revelación baja directamente del cielo que Cristo es su emancipador, cuando Él llega a ser su Salvador, su libertador, y eso se ancla en el corazón suyo, todos los diablos del infierno nunca lo harán que lo niegue. Eso es correcto. “Sobre esta roca edificaré Mi iglesia”.

23 Ahora, Abel lo vio y sacrificó un cordero. Era una revelación. Por toda la edad ha sido revelación, revelación; y esta noche es revelación. No una forma externa, no una declaración de credos, no un grupo de oraciones, no un rosario, pero una revelación directa que Dios le ha revelado a Ud. que Cristo es su Cordero Pascual; que Él llevó sus pecados y Uds. lo ha aceptado como ofrenda por el pecado en lugar de Ud. “Sobre está roca edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. ¿Lo pueden ver? La revelación.

24 Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado (tiempo pasado) ha pasado de muerte a vida”. ¿Lo captan? Cuando en realidad es revelado por Dios en el corazón que Jesús es el Hijo de Dios, y Ud. lo ha aceptado a Él como su Salvador, Ud. ha pasado de muerte a vida. Cristo así lo dijo. Eso lo concluye.

25 El cordero fue un sustituto. Un cordero tuvo que ser un sustituto. El cordero… Dios nos compara con ovejas. Y si Uds. saben algo de ovejas, ella es una criaturita muy rara.
Y yo quiero decirles algo a los pastores esta noche, y escúchenme. Si Uds. no saben la verdadera diferencia… Es difícil diferenciar entre el balido de una oveja y el balido de un chivo. El balar de ellos es casi igual. Y hay testimonios, lágrimas que se han llorado, hay personificaciones que salen no de un corazón verdadero. Es una personificación.

26 Usted dice: “Hermano Branham, ¿puede una persona hacer todas estas cosas y estar perdido?”. Sí, señor. Ciertamente. La Biblia… Ud. dice: “Yo me regocijé en el Espíritu”. Eso no tiene nada que ver con ello. No es Ud. regocijándose en el Espíritu, tampoco es el bautismo del Espíritu Santo que es derramado sobre la congregación. Es un nuevo nacimiento y un cambio de corazón que cambia al hombre de un ser moribundo a un hijo de Dios resucitado e inmortal, tomando Su lugar en la silla del corazón del creyente. Es un cambio de naturaleza.

27 ¿No es cierto que la Biblia dice: “La lluvia cae sobre justos e injustos, el sol brilla sobre justos e injustos?”. Tome usted un campo de trigo, y las pequeñas cabezas se estarán doblando; es una sequía. La vieja maleza, y el arbusto espinoso, y los zarzales, y todos los que están en el campo, tienen tanta sed como el trigo. Es una visión que yo vi en una ocasión. Y todos estaban necesitando la lluvia. Y cuando llegaron las lluvias, el pequeño trigo levantó su cabeza y se regocijó; y la maleza levantó su cabeza y se regocijó; la enredadera levantó su cabeza y se regocijó. Estaban todos tan orgullosos de obtener la lluvia igual como el resto de ellos. Pero, hermano, uno de ellos estaba llevando el fruto del trigo y los otros estaban llevando el fruto de algo más.

28 Y el Espíritu Santo cae en la reunión, y algunas veces el creyente y el incrédulo adora por el mismo Espíritu, pero el fruto del Espíritu prueba lo que Ud. es. No la reacción del Espíritu, no el hablar en lenguas, no el gritar (Eso va junto con ello, también, todo va junto con ello), pero al menos que el fruto del Espíritu dé testimonio con la Palabra de Dios, Ud. solo tiene una demostración externa.
Y nosotros hoy en día estamos dependiendo demasiado en las emociones y demostraciones externas, cuando se necesita de un nuevo nacimiento puro y genuino, una vida guiada por el Espíritu Santo para probar lo que Ud. es. Ahora, eso es correcto, mi querido hermano y hermana. Al menos que haya fruto… Y el fruto del Espíritu no son demostraciones externas, es una obra interior de gracia: amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, paciencia. Allí lo tienen.

29 Ahora, usted ya no escucha a los evangelistas predicando mucho de eso. Lo han dejado ir al azar en cualquier dirección. Pero yo soy simplemente del tipo chapado a la antigua que cree en una buena santidad chapada a la antigua. Yo lo creo. Ud. dice: “Esa es una palabra bastante grande para un Bautista”. Pero yo soy uno de esos bautistas que tiene el Espíritu Santo, que cree en una santidad verdadera y genuina del nuevo nacimiento. ¡Ciertamente! Yo creo que el árbol es conocido por su fruto.

30 Miren a este viejo corderito. Qué criaturita tan más maravillosa. Dios nos compara con las ovejas. Ahora, el cordero tiene que ser un cordero simple. En primer lugar, un cordero es simple por naturaleza.
Ahora, fijémonos en nosotros mismos por unos instantes. Un cordero es un cordero simple, pero no nosotros. Nosotros los sabemos todo; no se nos puede decir nada. Y nos hacemos llamar corderos. Oh, un cordero debe ser guiado. No tiene manera de dirigirse solo. ¿Alguna vez han visto a un cordero perdido? Cuando se pierde una oveja, ella está totalmente indefensa. No puede ayudarse a sí misma. Está perdida. Tiene que ser guiada. Y un verdadero y genuino Cristiano tiene que ser guiado. Él no tiene inteligencia propia para saber algo de Dios, él solo se guía por medio del Espíritu.

31 Y el verdadero pastor guía a la oveja. ¡Oh, hermano! Un verdadero pastor alimenta a la oveja con la clase correcta de comida, si es que él ama a la oveja. Y la comida de oveja… Ud. dice: “Hermano Branham, ¿cuál es?”. No es intelectual. No es el ir a la escuela y obtener una educación. Eso está bien, pero no es eso. El pastor alimenta a la oveja con comida de oveja. ¿Saben Uds. cuál es la comida de oveja? Es la Palabra de Dios. Eso es correcto. “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Esa es comida de oveja.
Ahora, noten, él no… Él simplemente no le dejará morir de hambre. Él le dará unas verdaderas vitaminas. Quizá él no tenga un buen cobertizo donde meterlo, pero lo alimentará con buena comida. Esa es la mejor parte. Déjeme decirle, yo preferiría tener una vieja choza y una buena comida completa, que estar en alguna parte y no recibir nada de comer sino toda clase de fina decoración con un gran techo costoso sobre él. A mí me gusta comer, y especialmente en la Palabra de Dios —en la mesa de Dios— con la predicación de la Palabra de Dios, de la experiencia del nuevo nacimiento chapada a la antigua. Ciertamente.

32 Necesitamos eso hermano. No iglesias nuevas, no edificios nuevos, no a pastores educados; necesitamos unos apacentadores de la Palabra. Quédense con la Palabra. Quédense con Ella. Es lo único. Nunca modifique ni un poquito de la Palabra. Quédese con Ella. Si la Palabra lo dice y lo declara desde Génesis hasta Apocalipsis, quédese con ello. Si no se confirma por toda la Biblia, aléjese de ello. Hay demasiado de lo verdadero para perder el tiempo con algo que Ud. no está seguro. Quédese con lo que es real. Correcto. Quédese con lo real.

33 Ahora, hallamos que este cordero es simple. Él tiene que ser guiado. Miren al Cordero de Dios. Ahora, aquí viene bajando la Paloma sobre el Cordero de Dios. Ahora, la paloma es el ave más mansa de todo el cielo. Un cordero es el animal más manso de toda la tierra. Uno de ellos es en la tierra, el otro es en los cielos. El cordero está atado a la tierra; no puede volar. Y la paloma vuela en los cielos. Uno de ellos era Cristo, (lo representaba); el otro representaba a Dios. Ahora, pueden ver que el cordero, él es un sustituto inocente. Él debe ser limpio, debe ser inocente para poder ser un sustituto. Ahora, la paloma también tiene que ser de la misma naturaleza del cordero, o no podrían habitar juntos.
Ahora esa es la razón, algunas veces, que nos enredamos y es porque tenemos una clase de naturaleza, queriendo que la Paloma more en nosotros.
Ahora, cuando esa Paloma bajó y se posó sobre el Cordero, ¿Qué si ese Cordero hubiera resoplado como lobo? ¿Saben lo que hubiera sucedido? ¡Esa Paloma hubiera levantado Su vuelo, inmediatamente! Por supuesto que lo hubiera hecho. Ella no se hubiera quedado sobre él. Tiene que ser la misma clase de naturaleza. Y si Ud. quiere ser Cristiano, Ud. tiene que ser un cordero. Y si Ud. va a ser un cordero, tiene que alejarse de sus propios pensamientos y solo dejar que el Espíritu Santo sea el que dirija. Ciertamente.

34 Ahora, una paloma. Una paloma no puede de ninguna manera… ¡Oh, quiero que lo vean! La paloma es la única ave que yo conozco que no tiene hiel. No puede digerir cualquier cosa; ella tiene una cierta dieta. Y esa paloma solo puede comer una cierta dieta. Si saliera a cenar con el cuervo o el zopilote, se moriría. Ella no lo soportaría. Y de esa manera es con el creyente. Toda la hiel de amargura es sacada de Ud., y Ud. ya no quiere las cosas del mundo. Uno no tiene que preocuparse de la paloma. Ud. no se la va a encontrar comiendo cosas muertas, porque ella no puede. Su naturaleza es diferente. Y cuando un hombre llega a ser Cristiano, su naturaleza es diferente. Su constitución es diferente. Todo el viejo deseo del mundo ha salido de él. Él se une con la paloma de Dios.

35 Cuando esta paloma bajó de los cielos —el ave más mansa de todos los cielos— vino al animal más manso de toda la tierra, cielos y tierra se besaron. Los cielos y la tierra se unieron. El hombre y Dios se reconciliaron en un solo cuerpo, el Señor Jesucristo. Ciertamente así fue. Era el Dios del cielo en la forma de paloma. El Hijo de Dios en la forma de cordero. Y la paloma descendió sobre el cordero y permaneció en Él. No solo descendió y se posó y luego se fue, sino que se quedó allí. Estaba satisfecha. Y el Cordero estaba satisfecho de tener a la paloma.
Mírenlo a Él siendo guiado por el Padre —no Su propia voluntad: la voluntad del Padre que lo había enviado. “No he venido para hacer Mi propia voluntad, sino la voluntad del que Me envió”.

36 Ahora, el cordero no puede conducirse a sí mismo. Pero, nosotros nos hacemos llamar los corderos de Dios, y queremos averiguar nuestro propio camino. “Voy a ver si puedo soportar esto o no”, ¿ven? Uds. están tratando de averiguarlo a su propia manera. Y tan pronto llega la paloma y se posa en Uds., y Uds. tratan de averiguarlo a su propia manera, y cómo van a hacer esto y cómo van a hacer esto otro, Dios ya no los puede guiar, así que la paloma simplemente levanta su vuelo.

37 Ahora, quiero que noten otra cosa. El Cordero era un cordero que estaba dispuesto a ser guiado. Estaba dispuesto. Y los corderos de Dios están dispuestos a ser guiados por el Espíritu de Dios. “Mis ovejas oyen Mi Voz; a un extraño no seguirán”. Ahora… es un Cordero que está dispuesto. Y otra cosa, era un Cordero abnegado. No tenía motivos egoístas. El Cordero estaba dispuesto a dar todo lo que tenía. Un corderito, uno lo puede llevar afuera, y él solo tiene una cosa que le pertenece, y esa es su lana. Uno puede aventar al pequeñito en la mesa y atarle las patas (Yo lo he hecho muchas veces), y rasurarle cada uno de los derechos que tiene, él se quedará quieto.
Pero, oh, qué diferente somos nosotros. ¡Oh, vaya! Usted trate de rasurarnos una vez. ¡Oh! Hermano, nos acaloramos y se los decimos, ¿no es así? Y luego se pregunta qué es lo que pasa con nosotros. Eso es correcto. Oh, un cordero es un cordero dispuesto.

38 Usted dice: “Ahora, Hermano Branham, ¿Qué quiere decir?”. Escuchen esto. Ud. dice: “Yo soy americano”. Algunas de Uds. mujeres dicen: “Yo soy americana. La semana pasada Ud. predicó de la manera que usamos nuestro maquillaje. Ud. predicó de la manera que usamos pantaloncitos cortos en la calle, y cosas. Yo soy un ciudadano americano. Tengo exactamente el derecho de hacer lo que yo quiera, siempre y cuando la ley lo tolere. Ellos venden eso en la tienda. Ese es mi privilegio americano”. Yo sé. Pero, hermana, si Ud. es un cordero de Dios, Ud. cederá sus derechos. Eso es correcto. Usted renunciará a ellos.
Ud. dice: “Bueno, si yo me quiero quedar en casa y ver ”Quién Ama A Susy“, o las cosas esas que hay para mirar, ese es mi propio privilegio americano”. Yo sé eso. ¡Pero si Ud. es un cordero, Ud. renunciará a eso porque no es alimento de oveja! Amén. Correcto.
Ud. dice: “Es americano… mi privilegio americano. Si yo quiero poner cerveza en mi hielera, y tomarme un buen vaso frío por la noche cuando llego a casa a cenar, ese es mi propio privilegio americano”. Yo lo sé, señor. Pero si Ud. es un cordero, Ud. renunciará a sus derechos para llegar a ser un Cristiano. Eso es exactamente correcto.

39 A mí no me sorprende ver a un cerdo hozando en un montón de estiércol —ni un poquito. Él es un cerdo, esa es su naturaleza. Yo no le gritaría a un pecador que este bebiendo cerveza y fumando cigarrillos. Pero cuando Ud. ve a un… y a una mujer pecadora afuera en la calle que se viste para atraer la atención de los hombres. Ahora, no me diga que no está tratando de atraer la atención de los hombres; sí lo está haciendo. Eso es cierto. Mejor sería que dijera la verdad. ¿A quién está tratando de atraer, entonces? ¿Por qué se está vistiendo de esa manera, entonces? Luego, Ud. llega a ser un espectáculo para el mundo. Eso es correcto. Correcto.
Bueno, Ud. dice: “Ese es mi privilegio. Y Ud. predicador, no tiene nada de…”. Sí, pero si Ud. es un cordero, renunciará a eso. La Biblia dice: “Que la mujer se vista con modestia, a medida que llegan a la santidad”. Eso es correcto.
Bueno, Ud. dice: “Si yo no me corto el cabello, me darán dolores de cabeza”. Entonces quíteselo todo; eso es lo que dice la Biblia “que se rape”. Ud. ya no tendrá dolor de cabeza si eso fuera. Eso es verdad.

40 Bueno, Ud. dice: “Ud. está quemando a las mujeres”. Sí, y también le voy a decir algo a los hombres. Cualquier hombre que deja que su esposa se comporte de esa manera, y que fume cigarrillos, y que se comporte de la manera que lo hace, eso muestra de qué está Ud. hecho. Esa es una cosita para el hombre. Dios le dio a Ud. el señorío sobre ella, ¿y qué está haciendo usted? Ella lo está gobernando a Ud., y eso muestra de qué está Ud. hecho. Verdad. Oh, hermano, con razón la iglesia de santidad se ha ido a los perros. Eso es correcto.

41 Ahora, si Ud. ve a un cerdo hozando en un montón de estiércol, Ud. no pensará nada, porque él es un cerdo. Pero déjeme decirle una cosa. Ud. nunca encontrará a un cordero viniendo y comiendo con él. Eso es correcto. Eso es correcto. Y Uds. saben que eso es verdad.
Y Uds. encuentran a un hombre que se dice llamar Cristiano, siendo indulgente con las cosas del mundo, contando chistes sucios, y escuchando a Arthur Godfrey, y demás con esa clase de cosas sucias en la radio, ¿y me quiere decir que es un Cristiano? Ud. está comportándose como cerdo en lugar de cordero. Eso es correcto. Llego a su casa y en las paredes carteles publicitarios, cuadros sucios, en su oficina sonando música del boogie-woogie, ¿y me quiere decir que es un Cristiano? Eso muestra lo que está en su interior. Sí, señor. Entonces, Ud. se pregunta el por qué no tenemos la victoria. Eso es correcto.

42 La otra noche fui a una reunión pentecostal y las mujeres estaban en la plataforma con aretes; parecía como si el diablo ya les hubiera puesto una montura y usado como estribo, yéndose de arriba abajo por todo el lugar. Danzando, parecería como si se hubiesen vaciado en el vestidito que traían, tan apretado que la piel quedaba por fuera. ¿Y me quiere decir que eso es Cristiandad? No de acuerdo a esta Biblia, no lo es. Eso es correcto. Ahora, Uds. saben que eso es correcto. Exactamente correcto. Algo ha sucedido.

43 Hace un tiempo, un hombre vino a mí… Conseguí a un hombre para que manejara mi camioneta hasta aquí, a California, también. Y espero que esa persona esté sentada aquí otra vez. En verdad yo… no para hacerme el listo. Si lo hago por eso, si lo digo de esa manera, yo debería estar aquí abajo arrepintiéndome. Pero solo lo estoy diciendo para que Uds. puedan ver lo que la Palabra de Dios dice al respecto. Yo contraté a un viejo pecador para que trajera mi camioneta hasta aquí con unos libros y cosas, y el hombre… Dio la casualidad que lo encontró fumando un cigarrillo detrás de la camioneta.
Él dijo: “Hermano Branham, ¿sabía Ud. que ese hombre fuma cigarrillos?
Yo dije: “Él es un pecador. Lo tuve que conseguir en minutos para que manejara hasta aquí.
Él dijo: “Bueno, déjeme decirle, nunca vuelva a hacer eso. Nuestra gente es una gente santa”.
Yo dije: “Lo sé, hermano”. Y yo dije: “Me voy a deshacer de él ahora mismo, tan pronto consiga a alguien más para que lleve mi camioneta”.
Él dijo: “Bueno, nunca vuelva a hacer eso”.
Le dije: “Lo sé”. Pero supe en ese momento que él estaba colando el mosquito y tragándose el camello. Eso es correcto.

44 Y esa misma tarde me fui a la carpa, y ese hombre estaba parado allá y él dijo: “Este es el representante de una cierta y cierta iglesia denominacional, a la cual yo pertenezco”.
Yo dije: “Qué tal”.
Él dijo: “Le quiero presentar a mi esposa”. Y aquí venía una… No me estoy burlando. Si lo estuviera, yo sería un hipócrita. Les estoy diciendo la verdad. Y la mujer vino caminando; yo nunca había visto tal cosa en mi vida. La mujer tenía suficiente de esa cosa azul debajo de los ojos, y esa cosa de pintalabios puesto, y un viejo vestidito pegado de atrás y enfrente y actuaba como… caminando…
Yo dije: “¿Me quiere decir que eso es su esposa, señor?”.
Él dijo: “Lo es”. Y yo dije… Él dijo: “Ella va a tocar el piano esta tarde”.
Yo pensé: “Oh, sí, ¿verdad?”.
Él dijo: “Ud. sabe…”.
Yo dije: “¿Es ella una santa [”Saint“. Trad.]?”.
Él dijo: “Sí, señor”.
Yo dije: “Hermano, no quiero lastimar sus sentimientos, pero ella más bien se ve como una santa que no lo es [”haint“ trad.]”. Yo dije… Eso es correcto. Hermano, es una vergüenza y una desgracia.

45 ¿Qué le ha sucedido a la iglesia? Luego uno se pregunta el por qué no podemos tener apoyo. Luego uno se pregunta el por qué no podemos tener cultos de oración chapados a la antigua de toda la noche. Uno se pregunta qué está mal. El Espíritu Santo levantó el vuelo. Eso es exactamente correcto. Es la verdad. Eso es correcto.

46 Usted dice: “Bueno, ese es mi privilegio americano”. Yo sé, pero, querida hermana y querido hermano, si Ud. es un cordero, Ud. renunciará a sus derechos (Eso es exactamente correcto) para llegar a ser un Cristiano. Eso es correcto.
Usted dice: “Bueno, Hermano Branham, si yo me visto de la manera que lo hacía mi mamá hace mucho tiempo y me visto como…”. Ud. no se tiene que vestir como lo hacía su mamá, solo vístase decente. Mírese como alguien. Eso es correcto. Bueno, Ud. dice: “Si yo hiciera eso, la gente me llamaría esto, aquello y lo otro”. Bueno, a mí no me importa lo que ellos me llamen. Yo preferiría que Dios me mirara, vestido para que los hombres… No para que el hombre lo vea, pero Dios lo mira a Ud. Dios conoce las intenciones.
Bueno, Ud. dice: “¿Hace alguna diferencia con la manera de vestir? Ciertamente que sí.

47 Y uno ve a estos hombrecitos afeminados de hoy con un mechón de pelo cortado por debajo del cuello de esa manera, y un par de patillas como las de Elvis Presley, y se paran y hacen toda esta cosa del boogie-woogie, y Uds. Cristianos tratan de personificar a un impostor como ese. Correcto. Correcto. Van caminando con un par de esta vieja ropita puesta, mirándose como un afeminado, y las mujeres allá afuera con un par de pantalones puestos. ¿Sabían que la Biblia dice que eso es una abominación a los ojos de Dios? Ciertamente lo es. Uds. saben que eso es verdad. Exactamente la verdad.
Bueno, escuchen. Uds. dicen: “Ahora, hermano, qué…”. Bueno, solo mire lo que ha sucedido. ¿Qué sucedió con las reuniones chapadas a la antigua que solían tener? ¿Qué pasó con esos cultos de oración? ¿Dónde están esos santos sinceros de antaño que lloraban y clamaban? ¿Dónde están esas reuniones de carpa que solían tener? Se acabaron. ¿Por qué? Ustedes empezaron a resoplar como lobos y actuando como Elvis Presley, y comportándose de esa manera, y la paloma levantó su vuelo y se fue inmediatamente. Esa es exactamente la verdad. Correcto.

48 Oh, hermano, yo sé que los hace enfermar. Pero mi mamá me solía decir cuando éramos niños… No teníamos mucho de comer. Mamá acostumbraba a hervir los cueros de la carne en un viejo… los hervía en un viejo sartén para hacer pan, y donde ella hacía el pan de maíz. Ella hacía esa vieja grasa la sacaba y la guardaba, y después hacía el pan de maíz; y comíamos frijoles negros y col fermentada y pan de maíz. Nos lo teníamos que comer tres veces al día, prácticamente. Y no era bueno para nuestra salud. Y nos brotaban pequeñas protuberancias por todo el cuerpo. Y cada sábado por la noche, yo sé que mamá nos hacía tomar aceite de ricino a cada uno de nosotros. Y yo no tolero oler esa cosa hasta el día de hoy. Y solía ir y apretaba mi nariz y yo le decía: “Mamá, simplemente me enferma tanto. No lo puedo soportar”.
Ella decía: “Cariño, si no te hace enfermar, entonces no te servirá de nada”. Por lo tanto, tal vez yo lo aplicaré al Evangelio esta noche. Si no desmorona completamente a su iglesia, y los hace enfermar un poquito, y que se sientan avergonzados, entonces no les servirá de nada. Lo que necesitamos hoy es una lavada del Evangelio chapada a la antigua. Exactamente. Sacando todo el mundo de la iglesia y colocando a Cristo otra vez en el trono del corazón.

49 Luego, el árbol es conocido por sus frutos. Producirá el fruto. Pero mientras podamos danzar en el Espíritu y correr en la plataforma y comportarnos como… Y luego salir a la calle y con el temperamento suficiente para pelear con una sierra eléctrica, y comportándose de esa manera, y discutiendo, y yendo por el vecindario, corriendo de arriba abajo, y relampagueando, y todo esta clase de cosas, nunca funcionará hasta que la preciosa paloma de Dios se establezca de nuevo en el corazón y le haga producir el fruto del Espíritu. Exactamente. El agua limpia y el agua estancada no salen de la misma cisterna. Por supuesto que no. El árbol es conocido por su fruto.
Ahora, este Cordero era un Cordero callado; mudo ante sus trasquiladores, no abrió Su boca.
Alguien pudiera decir: “Bueno, mira, Liddy. ¿Qué te sucedió? Pues, ya no actúas como solías hacerlo. ¿Te has convertido en una aleluya?”.
“¡Quiero hacerte saber ahora mismo! …. Déjame decirte…. ¡Aleluya! ¡Aleluya!”. Oh, oh, cuidado. Oh, oh, algo sucedió. Eso es correcto.

50 El Cordero de Dios es un Cordero callado. Cuando le hirieron a un lado del rostro, Él puso el otro lado. Cuando lo irritaron, Él no regresó el agravio. Eso es correcto. El siguió caminando atendiendo una sola cosa, eso era el negocio de Su Padre.
No meta sus narices en cada pequeña ordenanza de la iglesia. Solo siga así, masticando su chicle por la noche y diciendo: “Liddy, ¿qué sabes sobre… [Palabras no claras]?”.
“Déjame decirte, Juan, yo nunca… Yo quería ir a pescar el día de hoy y el predicador predicó la mitad del día”. Eso muestra la clase de espíritu que hay en usted. Eso es cierto. Ciertamente.
Oh, sí. Él es un cordero callado. Él come la Palabra de Dios. Él se queda exactamente con Ella. Él la ama.

51 Ustedes saben, me dicen que en la esfera física, que si Ud. solo está acostumbrado a comer un poquito, eso es todo lo que puede comer. Pero puede seguir comiendo más y más y más hasta que su estómago se hinche y se haga más y más grande. Déjenme decirles que lo que la iglesia necesita hoy es un jubileo gastronómico espiritual chapado a la antigua, es exactamente lo que necesitamos. Es comer de la Palabra de Dios hasta que nosotros… solo expulsemos todo el mundo, y excluyamos todo lo demás, y peguemos la Palabra de Dios allí y vivamos por Ella, y muramos por Ella.
El cordero. Seguro. Los corderos de Dios, ellos son corderos mansos, corderos dóciles. Ellos aman la comida de oveja y se quedan exactamente con la Palabra.

52 Ahora, se está haciendo tarde. Oh, tómense un minuto y solo imagínense lo otro que estoy por decir, ¿ven? Les quiero decir algo, hermanos. Lo que la iglesia necesita hoy es regresar.
Ud. dice: “Hermano Branham, ¿Cuál es el remedio? ¿Cuál es el remedio para hoy?”. El remedio es este: Usted sea solo un cordero, Dios todavía es la Paloma. Ahora, Él no se ha ido muy lejos. Solo voló sobre los… aquí afuera sobre un árbol, aquí adelantito de Uds. Él está deseando y esperando ver el momento cuando Uds. se rindan a sí mismos. Diga: “Oh, preciosa Paloma de Dios, ven de nuevo a mi corazón”.

53 Cuando usted se sienta, va a leer la Palabra, Ud. dice: “Oh, vaya. Se supone que debo leer un versículo el día de hoy. Vaya. Ya sé lo que haré: me voy a conseguir el versículo más corto. Oh, yo… Donde sea que la Biblia se abra, lo leeré (Y da la casualidad que se abre en el Salmo más largo), oh… Oh, vaya, solo voy a leer la mitad de él”, ¿ven? Allí lo tienen.
Pero, el cordero simplemente ama comer esa comida de oveja, solo se la come y le encanta. Se queda exactamente con Ella y mantiene su cabeza en ese abrevadero durante todo el día, comiendo. Ciertamente. Le encanta. Y está feliz de ser guiado por el Espíritu Santo, el Cristiano. Él es guiado por la paloma de Dios.

54 Hermano y hermana, permítame comentar esto ya para cerrar: el único remedio de regreso es… usted nunca… Ud. se lo puede predicar a la gente (yo lo he hecho por años), y la iglesia de la santidad, las mujeres continúan cortándose el cabello. Cada año les permiten a sus muchachitas usar estos viejos pantaloncitos cortos y cosas allá afuera en las calles. Y luego un muchacho les dice algo, las insulta; y Ud., papá, quieren meter al muchacho a la cárcel. Hermano, Uds. son los que necesitan ir, por dejarle a ella actuar de esa manera. Eso es muy cierto.
Y ella sale por aquí a la playa en algún sitio y se acuesta para broncearse, en algún patio, o en alguna parte usando esa ropa, con solo una toalla encima o algo, y alguien hace un comentario de ella, y Uds. piensan: “Oh, bueno, la encantadora muchachita solo quería su bronceado”.
Escuchen. Yo tengo dos niñas; todavía están pequeñas. Espero estar vivo para verlas convertidas en mujeres. Y si una de ellas alguna vez se extiende de esa manera, sí que recibirán una bronceada, pero será el Sr. Charles Branham, el hijo de mi padre, dándoles una bronceada con la madera de un barril. Y ellas en verdad tendrán también una que recordarán por mucho tiempo.

55 Lo que nosotros necesitamos… No es delincuencia juvenil; es delincuencia de los padres. Es porque los padres han sido negligentes. Y mucho de ello tiene que ver por la manera en que la iglesia nunca lo predicó. ¿Qué es lo que pasa, hermanos? Regresen al Evangelio; prediquen la santidad de antaño y métanla otra vez a la iglesia. Debemos tener un estándar.

56 No traten de… Un anciano predicador Metodista solía cantarnos un canto, diciendo: “Bajamos la guardia. Bajamos la guardia. Cedimos ante el pecado. Bajamos la guardia. Las ovejas se salieron, pero, ¿cómo entraron las cabras?”. Uds. bajaron la guardia. Ese es el problema. Ciertamente. Uds. aceptaron a cualquiera en la iglesia solo porque danzaba un poquito y hablaba, con sus manos hacia atrás, y gritaba un poquito.
Buenos, Ud. dice: “Yo los escuché hablando en lenguas”. Pudiera haber sido genuino, pero hasta que ese nacimiento entre allí y el Espíritu Santo descienda del cielo y tome su lugar allí para respaldar lo que ellos estuvieron gritando, hermano, déjeme decirle, todavía es una cabra. Eso es muy cierto. Probablemente lloró lágrimas de cocodrilo y dio un balido en el altar, o lo que haya sido; pero hasta que esa naturaleza cambie, es el mismo viejo animal apestoso. Exactamente. Ciertamente.
Lo que nosotros necesitamos es el amoroso Espíritu de Dios que desciende a nuestro corazón y nos vuelve dulces, nos vuelve apacibles, y nos hace un hijo, parecido a Cristo. Y eso es lo que queremos ser y cualquier cosa menos que eso, estamos perdidos. Piénsenlo, ¿lo harán? Mientras tenemos nuestros rostros inclinados solo por un momento y mientras el organista viene al órgano. Que el Señor les bendiga.

57 Quiero hacerles una pregunta. Tenemos tantas cosas carnales hoy (mientras están orando), tantas personificaciones carnales, cositas fantásticas y todo lo demás. Pues, hace unos cuantos días… hace unas semanas, mejor dicho, en Dallas, Texas, tenían a la gente parada en la calle. En realidad un ministro lo publicó en el periódico que los pequeños superhombres saldrían del cielo en platillos voladores, y que iban a bajar y probar que en su centro de avivamiento estaba el verdadero Espíritu Santo. Y él tenía a la gente parada en la calle esperando una cosa como esa. ¿Qué tanto se puede rebajar la Iglesia Cristiana para comer de un bote de basura? No hay tal cosa como esa en la Palabra de Dios. Las ovejas no le prestan atención a esas cosas. Claro que no. A mí no me importa si los platillos voladores vuelan por el edificio y todo lo demás, al menos que la paloma esté allí, hermano, no hay necesidad de tener algo más.

58 Ahora, si usted quisiera que la paloma de Dios viniera a su corazón esta noche… Ud. dice: “Hermano Branham, yo solía tener ese sentir. Solía ser que me gustaba mucho orar. Amaba el poder hablar del Señor, pero he llegado a un punto donde ya no quiero que me hablen al respecto. Oh, voy a la iglesia de vez en cuando porque yo no me quiero ir al infierno, pero yo…”. Pero Ud. sí que no se está esforzando mucho por mantenerse alejado de allí. Eso es correcto.
Ud. dice: “Yo quisiera volver a ser así”. Ahora, yo no… Esta noche les prediqué duro, y los reprendí, pero mire, hermano, es por su bien. Eso es cierto. Es por su bien. Es para ayudarles. Yo les amo.

59 Alguien —mi muchacho— me dijo la otra noche, que levantaron una pequeña ofrenda de amor para mí. Yo no quería eso. Pero ellos lo hicieron de todas maneras. Eso ayudará a criar a mis hijos. Yo tengo unos niños y parte de su… parte de su dinero comprará comida para mis hijos. Yo nunca pedí eso. Yo les dije que no lo hicieran, pero ellos lo hicieron de todas maneras. Por supuesto, yo lo necesito. Claro que sí. Estoy agradecido y Dios les bendiga. Pero ¿creen Uds. que me pudiera parar con un corazón verdadero y reprender a la gente después que ellos han sido así de buenos conmigo? No, mi querido hermano. Yo quiero vivir con ustedes en la eternidad. Hermana, quiero que Ud. esté bien con Dios. Es por eso que lo estoy diciendo. Esta es la razón por la que yo… Así como el papi de Uds. lo haría, estoy tratando de decirles las cosas que están correctas, las cosas de Dios.

60 Y ese espíritu manso y dócil que Ud. solía tener, Ud. no era tan temperamental y no tenía esas hojas de sierra eléctrica como ahora. El Espíritu Santo simplemente levantó su vuelo. Ud. se puso pantaloncitos cortos, el Espíritu Santo se fue volando. Ud. comenzó a fumar cigarrillos, el Espíritu Santo se fue volando. Ud. comenzó una pequeña secta en su iglesia, el Espíritu Santo se fue volando. Ud. se separó de su iglesia y se fue con alguna pequeña secta, el Espíritu Santo se fue volando. El Espíritu Santo no es el autor de la confusión. Es para unir al gran cuerpo de Cristo —un Espíritu, un propósito, en un acuerdo. Así fue como vino el Espíritu Santo en el día de Pentecostés.
Había ciento veinte personas allá arriba —fariseos, saduceos, y todo lo demás, pero unánimes. Y ellos eran humildes; eran corderos de Dios que fueron guiados al aposento alto, sin discutir, ni nada. Y de repente vinieron bajando del cielo las alas del Espíritu Santo y entraron en cada corazón. Oh, cómo ellos caminaron, vivieron, murieron en su testimonio. Cualquier cosa menos que eso, no funcionará.

61 Ahora, mientras estamos en oración… antes de orar, mejor dicho, me pregunto si habrá… ¿Cuántos de los que están aquí levantarán sus manos y dirán: “Hermano Branham, yo levanto mis manos delante de Dios? Yo sé que tengo… El Espíritu Santo no lidia conmigo como solía hacerlo. Yo solía tener la experiencia más dulce. Cuando recién fui salvo, déjeme decirle, yo amaba a todos. Pero, oh, pero yo le he prestado atención a este, y le he prestado atención a aquel otro. Yo escuché esto y yo escuché aquello, al punto que he llegado a ser… al punto que ya no sé lo que quiero. Estoy en una terrible confusión”. El estar así es horrible, apreciado.
Mi querido hermano, déjeme decirle algo. Dios lo ama y Él no quiere que Ud. esté confundido. Él quiere que conozca Su Voz. Y si Ud. quiere volver a tener ese dulce y humilde Espíritu otra vez…

62 Ud. dice: “¿Eso es todo, Hermano Branham?”. Permítame citar la Escritura. Él dijo: “Pasa por la ciudad, por en medio de la ciudad y pon una señal en la frente de los que gimen y claman por las abominaciones que se hacen en la ciudad”. Ese dulce Espíritu Santo, ese algo en el corazón humano que lo hace clamar con el amor de Dios para hacer la voluntad de Dios. No saltando de arribas abajo y gritando, no corriendo por todo el edificio, no hablando en lenguas, no orando por los enfermos, no profetizando, no interpretando. No estoy hablando de eso. Eso es algo externo. Pero algo en… Eso es bueno, eso es una parte del Espíritu, eso está bien. Pero si no hay algo allí adentro que lo ancle a Ud. con ello, entonces no le servirá de nada. Es la rueda de la que estaba hablando sin el eje puesto. Si eso no está anclado allá atrás en amor, hará más daño que bien.

63 Ahora, si Ud. en verdad quiere que Dios venga a su corazón, que lo haga dulce, manso, humilde, dócil; quiere que esa paloma regrese. Ella solo voló cerquita. Quiere regresar esta noche, hijitos. Ella quiere regresar. Seguro, ella quiere. Levantarían solo su mano a Él para decir: “Dios, acuérdate de mí”. Dios le bendiga. Eso es maravilloso. Simplemente docenas de manos por todas partes, seguro; Metodistas, Bautistas, Luteranos, Pentecostales, Nazarenos, Peregrinos de Santidad, seguro.
¿Qué de Uds. Nazarenos? Cómo solían ser tan dulces. Pero se pusieron diferentes. Tienen una raíz de amargura. Algo sucedió.
¿Qué les pasó a Uds. Pentecostales? Solían ser dulces, también. ¿Pero qué sucedió? “Gloria a Dios, ¡Aleluya! Yo lo tengo”. Pero se dieron cuenta que les hizo actuar diferente. Sus frutos dicen lo que Uds. son. Eso es correcto.

64 Y ahora miren lo que ha hecho la iglesia. Ya sea que se salieron con un montón de fanatismo; o se pusieron muy almidonados y tiesos y no reciben nada. Pero, hermano, hay un centro en el camino donde el verdadero y real Evangelio es predicado y la verdadera y real Biblia, señales y milagros están siguiendo; un dulce Espíritu Santo guía a la iglesia. Esa es la clase de iglesia a la cual asistir: una iglesia inteligente, predicando la Palabra, parándose en la Palabra, con un verdadero sermón del Evangelio completo, un verdadero Espíritu de Dios; todo en el Espíritu, todo decentemente, todo en orden, todo en amor. Esa es la clase de iglesia que queremos. ¿Cuántos quieren pertenecer a esa iglesia? Levanten sus manos. Pues, seguro, todos queremos. Bueno, Dios también nos quiere. ¿Qué hizo la diferencia? Simplemente comenzamos a ponernos un poquito arrogantes y diferentes en nuestras iglesias: La paloma tomó el vuelo.

65 Ahora, ¿Hay otro grupo aquí que no levantó sus manos, que quieran ser recordados ahora mismo? Oh, yo… Uds. notaron que me detuve muy rápido esta noche. Algo solo dijo: “Detente. Hay unas personas enfermas por las cuales orar”, ¿ven? Y quiero hacer un llamamiento al altar. ¿Pudiera haber alguien más? Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga allá arriba. Eso es bueno.
En los balcones que están aquí a mi izquierda. ¿Hay alguien más por ese lado? Dios le bendiga. Eso está bien. Dios ve su mano. Seguro que la ve. El balcón a mi derecha, yo veo sus manos allá arriba. Dios les bendiga. Ciertamente. Eso está bien. El Señor sea con Ud., y le bendiga.
Ahora, a la audiencia del piso de abajo, justo aquí en medio en la arena regular. ¿Podrían levantar sus manos otra vez? Diciendo: “Dios, ten misericordia de mí. Yo quiero esa clase de mansedumbre, ese Espíritu humilde”. Dios le bendiga.
Ahora, en el pequeño balcón que está a mi lado izquierdo, ¿podrían levantar sus manos? Dios les bendiga. Eso está bien. Dios le bendiga. En el balcón que está a mi lado derecho. Dios les bendiga. Eso es bueno. El Señor sea con Uds.

66 Ahora, vamos a orar. Mientras inclinamos nuestros rostros en oración, recuerden a esa paloma sentada allá afuera enfrente de Uds. Ella solo quiere regresar. “¿Cómo puedo hacerlo, Hermano Branham?”. Solo sea un cordero. Solo sea un cordero. Solo diga: “Dios, lamento haber hecho todo lo que hice. Esta noche yo estoy regresando. Voy a ser un cordero a partir de esta noche”.

67 Ahora, Padre Celestial, Tú ves sus manos, y estoy tan contento por esta ciudad de Oakland, al ver que la contaminación de las grandes cosas de las masas todavía no han llegado a esta ciudad, y unas de las cosas que suceden. O al menos, Señor, Tú todavía tienes hijos que están hambrientos y sedientos. Te doy las gracias por ellos. Y ruego que Tú los bendigas, Señor, abundantemente, y dales el deseo profundo de su corazón.
Muévete, Espíritu Santo, baja volando a cada uno de sus corazones ahora mismo. Y que allá en lo más profundo de sus almas, no una emoción externa, pero en lo profundo de sus almas, puedan sentir algo dulce y humilde sobre ellos calmándolos. Sabiendo que ese es Dios regresando, a medida que están cambiando esa vieja naturaleza que tenían y convirtiéndose en un cordero. El Espíritu Santo está entrando como una paloma para permanecer allí —quedarse allí. Y que a partir de esta hora, que ellos vivan una vida santa, humilde, vidas Cristianas. Que Tú los guíes de victoria en victoria hasta el día que hayas terminado con nosotros aquí en la tierra y después recíbenos en Gloria. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

68 Hay poder, poder, sin igual poder,
En Jesús, quién murió.
Hay poder, poder, sin igual poder,
En la Sangre que Él vertió.
¿Cuántos piensan que eso es verdad? Ciertamente que lo es. Quiero decir esto, amigos. He venido de la costa Este, de Boston, zigzagueando de un lado a otro por todo Estados Unidos. Y digo esto, no para hacerlos diferentes a otra ciudad, pero en este avivamiento he encontrado a la gente más hambrienta y sedienta que haya visto desde Nueva York a la costa Oeste. Exactamente la verdad. Yo creo que el Espíritu de Dios está listo, aquí en Oakland, para que un gran avivamiento recorra el país y tal vez… Eso es correcto. Eso es… en mi corazón eso es verdad. Yo creo que este es el grupo de personas más amables que haya conocido, en no sé qué tanto tiempo. Y prácticamente es el único lugar donde he hallado que hay un hambre real y genuina en los corazones.
Ahora, yo sé. Porque cuando la unción me golpea, simplemente es una gran explosión que estalla sobre toda esta audiencia. Y yo sé que Uds. están hambrientos. Dios bendiga sus corazones, hijitos. Yo espero que Dios los llene tanto con el amor Divino de Cristo al punto que ninguno de los ismos modernos y cosas puedan alguna vez separarlos del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Quédense con ello.

69 Dios les bendiga, pastores. Y tomen estas palabras de corrección. Nunca dejen que algo tome el lugar del amor en sus iglesias. Cuando lo hacen, allí termina, hermano. Si está edificada sobre cualquier otra cosa aparte del amor de Dios, tiene que fallar. Eso es cierto. Nosotros creemos en sanidad; creemos en milagros, creemos en señales, pero eso tiene muy poco que ver con ello. A menos que el Espíritu Santo este allí adentro para mantenerlo humilde, mantenerlo dulce, mantenerlo en la Biblia, entonces no les servirá de nada tenerlos. Eso es correcto.

70 Usted puede recoger manzanas, pero Ud. no tiene el árbol. La manzana es un producto del árbol. Eso es correcto. El tener una manzana no es tener el árbol. El árbol tiene la vida en él y solo sigue produciendo manzanas. ¿Entienden lo que quiero decir? Muy bien. Que el Señor les bendiga.

71 Les dije que los iba a dejar salir temprano y voy a fallar en hacer eso esta noche. Pero sé que me queda una noche más para predicarles y después voy a subir a Canadá. Y a mí simplemente me gusta hablar tanto con Uds. que detesto tener que dejar mi tema en la noche para marcharme. Ahora, no estoy diciendo eso por halagarlos. Si lo hiciera, sería un hipócrita y tendría que bajar al altar y arrepentirme de eso. Exactamente cierto. Se los estoy diciendo porque creo que es la verdad.

72 No veo esta noche al hombre, a un fino caballero. Él se encontró conmigo allá afuera, es uno de los ingenieros del micrófono. Él estrechó mi mano allá afuera. Él dijo: “Reverendo, he disfrutado trabajar con usted, manteniendo su voz y cosas”. Dijo: “Ud. está haciendo un trabajo maravilloso”. Dijo: “Manténgase así”.
Yo lo tomé de la mano y pensé: “Dios bendiga a ese hombre, y lo salve, y lo llene con el bautismo del Espíritu Santo”, ¿ven? Eso es sinceridad. Ruego para que Él lo haga. El Señor le bendiga.

73 Ahora, seamos muy humildes por los próximos minutos y oren ahora que el Señor pueda… Y yo estoy constantemente vigilando…
[Espacio en blanco en la cinta]… en… cuando lo tuve aquí en Oakland, y tomaba a la gente de la mano y me paraba allí y el Señor hacía… ¿Se acuerdan de eso? ¿Cuántos recuerdan que hay una profecía, que yo dije: “Cuando Él se encontró conmigo aquella noche, y Él me dijo: Si eres sincero y te mantienes humilde, llegará a suceder que conocerás los mismísimos secretos de sus corazones?. ¿Cuántos saben que eso fue dicho? ¿Ven? Aquí está de nuevo. Y, oh, estoy tan feliz.

74 Yo me acuerdo de esos días jubilosos que tuve aquí con Uds., en Oakland. Y creo que el hermano que patrocinó la reunión, uno está sentado aquí en la parte de atrás. Creo que eso es así. ¿Morris? Es… Morris, el Hermano Morris. ¿Cómo estás, Hermano Morris? Estoy muy feliz por ti, hermano. Nunca olvidaré los pequeños días cuando nos sentábamos en su escuela, donde Ud. y el Hermano Kidd y todos nosotros hablábamos de la Biblia y de la gracia de Dios. Y cómo fue que el Dr. Price profetizó de un gran movimiento. Y el Dr. Price se fue un día de la tierra. Wingglesworth se fue una noche. El Dr. Price la siguiente mañana. Y al siguiente día recibí la visita del Ángel del Señor para que yo saliera. Y hombres lo vieron venir con anticipación, vean, y aquí está ahora.

75 Ahora, nosotros sabemos que cuando el… Cuando Dios habla, Él hace cosas. Recuerdo que aquel muchachito predicador tenía el auditorio; y cambiamos de auditorio con él y nos fuimos al más grande… ¿Fue en este mismo lugar? ¿Fue en este mismo lugar? Creo que así fue. Y cómo el Señor nos bendijo. Nunca me olvidaré de Oakland. Y he estado en muchas partes lejanas, hermano; pero es el mismo Dios, el mismo Evangelio, el mismo amor, y todavía está en mi corazón esta noche como lo estuvo entonces. Yo le amo a Él con todo mi corazón.
Estoy envejeciendo ahora y un día mi labor aquí en la tierra terminará, y tengo que subir a casa y rendir cuentas en la puerta de entrada. Quiero que mi registro esté limpio en aquel día y decir: “La sangre de ningún hombre está sobre mí. Nunca he rehuido, sino que con amor piadoso he tratado de traer a la iglesia y mantenerla en la Biblia con el amor de Dios”.
Dios les bendiga ahora. Oraremos por algunos de los enfermos y después… No por algunos enfermos; oraremos por todos los enfermos. Por cada persona enferma cada noche, por todos. Que no se nos pase ninguno.

76 Muy bien. Billy, ¿repartiste tarjetas de oración, cariño? ¿Qué? ¿Las “O”, qué? “O”, del uno al cien. Muy bien. Comencemos con la O-1, entonces. Vean, del uno al cien. Miren su tarjeta, una cosita más pequeña que esto. Para los nuevos que tienen una “O” escrita. Y solo formemos a unos cuantos, ahora. Rápidamente.
¿Quién tiene el número 1? ¿Podrían pararse por aquí, o levantarse, o levantar su mano o algo? ¿Está seguro que repartió del uno al cien? ¿No hay alguien que tenga O-1? Muy bien. Vamos entonces a comenzar de otra parte. ¿Qué? Oh, lo lamento… lo lamento. Muy bien. Señora, pase para acá. O-número 2. Muy bien. Por este lado, señor, 3. Por aquí, 4. ¿Podrían levantar sus manos algo…? [Palabras no claras] 5, 6, 6 (¿dije el 6?) 7, 8, 9, 9. ¿Tiene Ud. la tarjeta de oración 9, señora? Ud. no obtuvo una tarjeta de oración. Ella no tiene que tener una. No, solo díganle que se quede allí sentada en alguna parte y que crea; tenga fe en Dios. Uds. no tienen que tener tarjeta de oración. Muy bien, 9, 10, 11, 11. ¿Tiene Ud. el 11? Es esa… ¿Tiene él el 11? 11. Muy bien. 11, 12. Muy bien. 12, 13, 14. Tarjeta de oración 14. O-14, 14, 15. ¿Tarjeta de oración O-15? ¿Podrían levantar su mano? ¿Qué no está aquí? Oh, lo siento. ¿Qué dijo? [El Hermano Branham habla con alguien en la plataforma]. Tengo unas… Ud. tiene unos pañuelos aquí… Voy a orar por ellos rápidamente, solo un minuto.

77 Ahora, estos son todos los… si no pueden mandar su pañuelo hasta aquí, pueden mandármelo. Yo estaré en casa en unos días más, solo por un día. Así que, pueden mandarlos, y yo oraré por ellos allá en casa.

78 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar.
Precioso Padre Celestial, a medida que veo que se acerca la noche del martes, me siento un poco triste por eso, Señor. Simplemente siento como que… Oh, Dios, manda a alguien más a esta ciudad rápidamente, Señor, y no permitas que este grupito se aparte. Oh, que el Espíritu Santo simplemente, a partir de esto, mande un avivamiento, Señor, que no se detenga, simplemente de día y de noche, y estén unidos los corazones de los predicadores. Y que pueda haber un avivamiento del sano y verdadero Evangelio del amor de Dios de regreso en cada iglesia y cada corazón. Concédelo, Padre.
Ahora, hay gente enferma que estos pañuelos están representando. Tal vez algún anciano pobre y ciego sentado en un cuartito oscuro esta noche con un bastón blanco en su mano. Él está esperando que regrese este pañuelo. Un pequeño bebé enfermo con una madre desesperada cuidándolo en el hospital, esperando que el pañuelo regrese. Tú los conoces a cada uno de ellos, Señor. Oh, Dios, ruego que mires hacia abajo y honres las palabras y las oraciones de Tu siervo. Y que a medida que estos pañuelos son bendecidos…
Hemos sido enseñados en la Biblia que en una ocasión Dios llamó a Israel fuera de Egipto hacia la tierra prometida. El Mar Rojo se interpuso en el camino de Israel, pero cuando Dios miró hacia abajo a través de la Columna de Fuego con ojos de ira, el mar se asustó y se amuralló y dejó pasar a Israel por el camino de Dios. Y cuando estos pañuelos sean puesto sobre los enfermos y afligidos, que Dios miré a través de la Sangre de Su propio Hijo, Jesús, y vea el memorial, y que la enfermedad retroceda y le dé a la persona la vía libre a la salud por la que Jesús murió. Yo reprendo toda enfermedad que estos pañuelos representarán; la oración de fe va junto con ellos. Y que ellos sean sanados en el Nombre de Jesucristo. Amén.

79 Oh, hay algo… Mi viejo corazón Irlandés simplemente burbujea con amor esta noche. ¿No sienten Uds. eso? Solo algo como, yo quisiera llorar un ratito. ¿Algunas veces se han sentido de esa manera? Me imagino que solo es (yo no sé), solo algo aquí adentro. Yo le amo a Él.

80 Ahora, vamos a ver cómo la… ¿Verán, hermanos, todos aquí? Muy bien. Ahora, quiero que me hagan solo un favor, si pueden. Solo siéntense muy reverentemente; quédense quietos, y luego solo esperen unos minutos. Estén en oración y vean lo que Dios hará.
Ahora, ¿cuántos en la audiencia no tienen tarjetas de oración; que quieren que el Señor Jesús los sane? Veamos sus manos. Muy bien. Ahora, Él lo hará. Él lo hará. Ahora, francamente, Él ya lo hizo. ¿Cuántos saben eso? Ahora. La única cosa que se requiere es solo que Uds…. ¿Cuántos están enfermos y son Cristianos, Cristianos nacidos de nuevo? Veamos sus manos, ¿Qué están enfermos y son Cristianos nacidos de nuevo?
Ahora, Dios les dio a Uds. dos alas. ¿Sabían eso? ¿Se acuerdan del sermón de la otra noche sobre las alas? Ahora, la única cosa que Uds. tienen que hacer con esas dos alas, cuando el Espíritu Santo manda el [El Hermano Branham sopla en el micrófono] solo súbase en ello. Levántese inmediatamente. Dios les dio esas dos alas para poder llevárselos. Por lo tanto, ahora, sean fieles y escuchen el Espíritu Santo.

81 Esta noche hay epilepsia en el lugar. Y mantengan a sus hijos cerca de Uds., ¿ven? porque esa es la cuestión. Muchos de Uds. han estado en mis reuniones y han visto lo que a veces sucede; se alejada de nosotros. Y así que ahora, sean muy reverentes y estén orando.
Ahora, recuerden, cuando esté orando por esta gente, no es solo mi oración. Todos Uds. oren al mismo tiempo, ¿ven? Estamos todos juntos. No estamos divididos. La oración de Uds. es igual o más que la mía, ¿ven? Todos somos uno. Quiero que los ministros se unan conmigo, oren. Todos Uds., los laicos, todos ustedes, únanse conmigo. Queremos ayudarle a alguien para que se ponga bien.
Ahora, quiero que mañana por la noche hagan algo por mí, por favor, algunos de vosotros ujieres. No dejen que los que están en catres y cosas se queden al lado. Póngalos aquí al frente de mí mañana por la noche, ¿podrían hacer eso?

82 Muy bien. Ahora. Vamos… ¿Es Ud. la dama por la que…? Muy bien, venga para acá. Cada persona es un espíritu. Cada uno de Uds. tiene un alma. Y cuando empiezan a creer, es en el canal de la fe. ¿Creen Uds. eso? Ciertamente. Y si llegan a estar unánimes, es cuando el Espíritu Santo simplemente entrará.
Ahora, si Uds. solo no… No tomaremos una emoción, ahora. Se requiere fe, amor. “Señor, yo te amo. Tú no puedes mentir porque eres Dios, y yo te amo”. El amor lo concluye. Cuando Ud. ama a su esposa con todo el corazón, con toda su alma, usted solo la ama, no hay nadie en el pueblo que le pueda hacer creer que ella no es una buena mujer. Es cierto, ¿ven? La misma cosa: Los chismosos le vendrán a decir que su esposo no le es fiel, cuando Ud. en verdad lo ama, confía en él. ¿Es eso correcto? El amor simplemente lo cubre. Eso es todo. Cuando Ud. ama a Dios, todos los temores se dispersan y Ud. solo dice: “Dios, Tú tienes razón. Y yo te amo, y estoy sanado, y solo me voy y lo tomo”. Eso es. Todo puede suceder espontáneamente, si Uds. tan solo lo creen.

83 Ahora, aquí está una dama. Y aquí está otra escena parecida a la escena de la Biblia. Ahora, la dama es una dama de color; yo soy un hombre blanco. Los dos venimos… Los dos somos de la raza de Adán. Solo porque ella fue criada en África y yo en Irlanda, eso no tiene nada que ver, ¿ven? Su gente es de África, la mía viene de Irlanda. Y eso… Su gente vino del África, la mía de Irlanda. Y eso… Dios fue junto conmigo al África y los sanó. Yo vi, quizás, oh, me imagino que unos treinta mil o cuarenta mil que sanaron en una sola oración. Eso es correcto. ¿No es así, Hermano Stadsklev? Eso es correcto. Correcto. Allí mismo, con los nativos africanos, ¿ven? Dios los ama. Ellos se sentaron allí, unos de ellos estando en el paganismo y, o sentados allí con lepra y mirando hacia arriba a través de los rizos de su cabello que les colgaban llenos de barro. Y ellos tienen tanto derecho de comer y vivir así como nosotros. Y con sus niñitos hambrientos igual de hambrientos como nuestros niñitos americanos con hambre.

84 Y no es justo, hermanos, y ustedes jóvenes… o solo estar colocando una iglesia aquí, y una iglesia allá, y una iglesia por aquí, y una iglesia allá, y el resto muriendo por la Palabra de Dios, y nosotros discutiendo y peleando unos con otros. Deberíamos estar uniendo esfuerzos y mandando misioneros a todo el mundo y predicando el Evangelio, porque Jesús viene. Eso es correcto.

85 Ahora, oremos, y solo sean reverentes, ahora. Ahora bien, esta dama aquí… No nos conocemos el uno al otro. Somos desconocidos, ¿no es así, dama? Yo nunca la he visto en mi vida, pero el Señor Jesús la conoce y Él me conoce a mí.
Ahora, mi tema es este: Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Si Él es el mismo, Él tiene que ser el mismo en poder, el mismo en principio; hacer las mismas obras de la misma manera. ¿Es eso cierto? ¿Acaso no dijo Él: “Yo no hago nada excepto el Padre me lo muestre primero”? ¿Dijo Él eso? Muy bien.

86 Y, ahora, Él le dijo a la mujer junto al pozo cuál era su problema. Él le dijo a Felipe, Él sabía… o, Natanael dónde había estado y lo que había hecho. Él supo el nombre de Pedro. Oh, y así sucesivamente. Esas son las cosas que Él hizo. Él nunca reclamó sanar. ¿Cuántos saben que Él nunca reclamó sanar? Él dijo: “No soy Yo el que hace la obra; es mi Padre que mora en mí. Yo no hago nada, hasta que el Padre me muestra qué hacer”. San Juan 5:19. Ahora, recuerden, las propias palabras de Jesús, de que Él nunca hizo un milagro sin que Dios le mostrara primero qué hacer. ¿Es eso cierto? Es lo que Él dijo.

87 Ahora, si Cristo estuviera parado aquí, el Señor Jesús, en un cuerpo corporal como el mío, usando este traje. Les quiero preguntar algo, ahora. Tengan cuidado ahora, al contestar. Si Cristo estuviera parado aquí en un cuerpo corporal como el mío, y esta mujer necesitara sanidad, y ella viniera a Él y dijera: “Señor, ¿me sanarás?”. Ahora, tengan cuidado. ¿Pudiera Él hacerlo? Él ya lo hizo. ¿No es así? ¿Cuántos saben que sanidad es una obra terminada?
Bueno, entonces, si Uds. han estado… Si Uds. tuvieran algo en la casa de empeño y fueran y lo redimieran, ¿pudiera ser redimido otra vez? Ya se encuentra fuera de la casa de empeño; Ud. solo tiene que reconocerlo. ¿Es eso correcto? Y de esa manera es… ¿Es de esa manera con la Salvación? “Él herido fue por nuestras rebeliones. Por Sus llagas fuimos nosotros curados”. ¿Es eso correcto? Entonces, ¿qué haría Cristo si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos? Él diría: “Yo ya los sané cuando morí por Uds. Fui llagado por Uds.”. Vean, es por eso que Uds. tienen su sanidad.
Pero, ahora, ¿qué pudiera hacer Él? Él pudiera decir lo que el Padre le diría sobre ella. ¿Es eso correcto? Si Él hace la misma cosa esta noche como Él lo hizo en aquel día, entonces Él es el mismo. ¿Es eso correcto? Ahora, oremos.

88 Ahora, dama (cualquiera que sea el ingeniero ahora, por favor), solo quiero hablar con Ud. así como nuestro Señor lo hizo con la mujer junto al pozo. Ahora, sabemos que en los últimos días va a haber un avivamiento sobrenatural que no va a ser de Dios. Sabemos eso. Pero de la manera que se nos ha sido dicho es por la Biblia (Eso es correcto) por la Biblia. Ahora, porque dice: “Muchos vendrán a Mí en aquel día diciendo: Señor, ¿qué no he hecho esto y aquello? Y Él les dirá: ”Apartaos de Mí“. ¿Ven? Eso es correcto. Ahora, tiene que ser absolutamente ”ASÍ DICE EL SEÑOR“.
Ahora, para cumplir las Escrituras… Jesús hace estas cosas para cumplir Sus Escrituras. Eso es lo que Él hizo cuando vino. Él sanó a la gente para que se cumpliera lo dicho por los profetas.

89 Ahora, si Él viniera e hiciera la misma cosa aquí esta noche, revela aquello por lo que Ud. quiere que yo ore, ¿le creerá a Él y aceptará que es una obra concluida? ¿Lo creerá Ud.? ¿Lo creerá la audiencia, si la mujer…? Solo para que puedan ver. Nosotros no creemos en jurar, pero solo para ver la sinceridad de ella.
Yo nunca he visto a la mujer en mi vida. ¿Somos desconocidos el uno para el otro, usted y yo? Si es así, solo levante su mano para que la gente pueda ver. Yo nunca la he visto a ella. No la conozco, en lo absoluto. Pero el Señor Jesús la conoce a Ud., y me conoce a mí.
Así que ahora, si Él hace Su obra, ruego que Él lo haga. Solo se le está pidiendo lo que Él… La dama está muy consciente de que algo está sucediendo porque es… Es la… Usted no puede verlo. Parece venir muy tenue, porque está en otro mundo.

90 Pablo vio esa Luz que le cegó sus ojos, Uds. saben, y ese era Cristo. Por lo tanto, Cristo estaba en la forma de Luz cuando Pablo lo vio. Es la misma Luz que guió a los hijos de Israel, la Columna de Fuego. Así que, cuando recibimos en nuestros ojos, podemos ver algo, algunas veces, quizá otros no puedan. Pero Ud. se da cuenta que algo está sucediendo. [La dama dice: “Amén”].
Ahora, veo a la dama parada a un lado de alguien; es un doctor o algo… Él está poniendo una inyección. Es una… Ud. no está aquí por Ud. misma; es por su bebé. Es por su bebé y el bebé tiene un… es una alergia lo que está mal con el bebé, que cuando come cualquier cosa se hincha. Eso es correcto. Y lo han inyectado, y el doctor ha hecho todo lo que puede, pero aún no le ha servido de nada; sigue hinchándose. Y Ud. quiere que se ore por alguien más, y es una mujer. Es una mujer predicadora y ella tiene cáncer. ¿Cree Ud.? [La dama dice: “Amén”].
Ahora, bendito Salvador, en el Nombre del Señor Jesús, que esto suceda. Maldita sea la enfermedad y cualquier cosa que está mal, que sea corregido por el gran Espíritu Santo. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, dama. Vaya y reciba lo que ha pedido.

91 Digamos: “¡Gloria al Señor!, todos. Ahora, solo… Fue muy extraño; yo no podía sentir la Presencia del Espíritu Santo. No podía sentirlo y, ahora… Quiero decir, de esa manera, era solo tan… Parecía como que yo quería traer a la gente alrededor del altar, o algo. Yo estaba tan… Pero ahora, es diferente, ahora, ¿ven? Bendito sea Dios por siempre.

92 ¿Cómo le va, señor? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Somos desconocidos el uno para el otro, pero Dios lo conoce; Él me conoce a mí.
Él acaba de sanar al hombre que está sentado allá con nerviosismo. Si él quiere… reclámelo, mi hermano, y vaya a casa. Bueno, puede recibir lo que ha pedido entonces.
Es para ese niño. Eso es correcto. Y ese niño ha tenido una operación o algo así, y está en su oído. Pero no ha sanado; solo sigue drenando. Eso es correcto. ¿Qué dice, Ozzie? ¿Piensa que es… que Dios le va a sanar? ¿Lo cree? ¿Hmm? Ozzie Johnson. Exactamente correcto. Ud. vive en la calle que se llama Juniper, 8404. Correcto. Castro Valley. Lleve el niño a casa; se va poner bien. No se preocupe. Dios le bendiga. Si puede creer.

93 ¿Cómo le va, señor? Somos desconocidos el uno para el otro. ¿Lo cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que Cristo está presente ahora? La predicación de la Palabra: Él lo ama porque es Su Palabra. Yo no lo conozco. Esta es la primera vez que nos encontramos. Pero si el Señor Dios, nuestro Padre Celestial, me deja saber por el Espíritu Santo lo que Ud. quiere que Dios haga, entonces lo aceptará como diciéndole Dios que Ud. lo tiene. ¿Eso eso verdad? ¿Lo creerá? Seguro. Su problema lo tiene en el estómago. Eso es correcto. Es una úlcera que sangra. A usted se la operaron, pero no sirvió de mucho. Quiere que yo ore por su esposa, también, ¿no es así? Ella tiene un problema femenino. Muy bien. Vaya a casa y reciba lo que ha pedido. Dios le bendiga. Si lo puede creer.

94 ¿Cómo le va, dama? Usted tiene algo mal en su costado, dolores en su costado. Ud. tiene un nódulo en su cuello. Verdad. Ud. quiere que ore por alguien más; es una sobrina. Ella tiene asma. Vaya a casa y encuéntrelo así. En el Nombre del Señor Jesús, que el Señor lo conceda.
Si Uds. creen. Si pueden creer. Dios es todo suficiente, si pueden creer.
¿Cómo le va, señor? Me supongo que somos desconocidos el uno para el otro. El Señor nos conoce a ambos. Ud. es un ministro. Tiene artritis. Algo está mal en sus oídos. Correcto. Everett Wayte. Ud. está orando por alguien más; es un hombre. Él no vive aquí. El vive en Dakota del Norte. Es su cuñado; él tiene cáncer. Vaya y encuéntrelo a la manera que lo ha creído, mi hermano. En el Nombre del Señor Jesucristo que así sea. Tenga fe.
Ahora, cuando yo le dije al hombre: “artritis”, Ud. tuvo una extraña sensación, porque eso es lo que Ud. tiene también. ¿Cree Ud. que Cristo puede sanarla? Oremos. Bendito Padre Celestial, recibe esta mujer para Tu gloria ahora, y sánala y restablécela por el amor de Cristo. Amén.

95 Venga, dama. ¿Quiere superar ese problema de señoras, problema femenino? ¿Cree que Dios la va a sanar? Ese Libro que Ud. toca tiene Vida Eterna, si lo puede creer. Tiene sanidad, también, para usted. ¿Lo cree? Y entonces, Padre Celestial, oro que Tú sanes a la mujer y la restablezcas. En el Nombre de Jesús lo ruego. Amén. Ahora, crea con todo su corazón y siga pasando.
Algunas veces le es difícil levantarse. Ud. tiene otro problema, dama, que la ha molestado por un tiempo. No estoy leyendo su mente, madre, pero la cosa principal que quiere que Dios le sane es la artritis porque la está molestando bastante. Ahora, mire, hay Algo aquí que la conoce a Ud. ¿Es eso cierto? Ud. sabe que no soy yo. ¿Cree Ud. que es el Hijo de Dios? Él le ama.
Entonces la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. ¿Es eso correcto? Entonces venga para acá solo un momento. Oremos. Bendito Padre Celestial, oro que Tú la sanes y que le permitas ir a casa y ser sana. En el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora, crea con todo su corazón.

96 ¿Vendrá, señora? ¿Cómo le va? Si Dios me hace saber de qué quiere sanar, ¿le creerá a Él, que Él lo hará? Entonces, la diabetes la dejará y Ud. estará sana. ¿Lo cree? ¿Le servirá a Él el resto de su vida?
Querido Padre Celestial, yo bendigo a esta mujer; oro que Tú la sanes, a medida que todos, en unidad, oramos en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, dama. Crea con todo su corazón.
Cientos mueren cada año con eso, señora; mueren rápidamente. Pero Dios puede sanar el problema del corazón solo… No es problema para Él hacerlo. ¿Cree que Él la va a sanar? Ahora, la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. Me estoy debilitando es la razón, solo estoy tratando de encontrar algo… Solo impondré las manos sobre Ud. y crea que Él lo hará. Bendito Padre Celestial, bendigo esta mujer. Y oro que Tú la sanes y la restablezcas. En el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya y sea sanada.

97 La condición nerviosa causa problema estomacal. ¿Pero cree Ud. que Dios la sanará? ¿Lo hará? Permítame su mano solo un minuto, madre. Oh, Dios, pongo mi mano sobre ella mientras… Sabemos que Tú estás aquí, Padre, y solo bendice a la mujer, en el Nombre de Jesús, por su sanidad. Amén.
Yo casi no puedo ver a la audiencia. Está simplemente… Uds. son un banco de fe allá, ahora. Lo que Dios podría hacer por Uds., en solo un momento.
¿Cree que Él la va a sanar, ahora, Ud. solo quite su… [Palabras no claras] y sanarla? ¿Cree Ud. que Él la va a sanar? Ya no tendrá que salir con un pequeño bastón blanco, cojeando. ¿Lo cree? [La dama dice: “Sí”.] Entonces recíbalo. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Muy bien. Tenga fe.

98 ¿Cree Ud. que Dios la va a sanar de ese problema de los riñones y que se pondrá bien, para que pueda irse a casa y ser sana? ¿Lo cree Ud.? Venga para acá permítame imponer manos sobre Ud. Bendito Padre, oro en el Nombre de Cristo que Tú sanes a la mujer, y que se restablezca. Por la causa de Cristo. Amén.
Muy bien. ¿Vendrá, dama? ¿Me cree que soy el siervo de Dios? ¿Me cree con todo el corazón que soy un siervo de Dios? Ud. tiene un problema estomacal, Ud. tiene artritis y quiere que Dios lo sane. ¿Es eso cierto? Entonces puede recibirlo. Oh, Jesús, Hijo de Dios, oro que Tú sanes a la mujer y la restablezcas. En el Nombre de Jesús. Amén. Tenga fe.

99 Venga, dama. ¿Cree Ud. dama, a medida que viene, con todo su corazón? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Sí lo cree. Una condición asmática. ¿Cree Ud. que Dios la sanará? Aquí hay algo que Ud. necesita más que cualquier otra cosa; Ud. necesita salvación, a Jesucristo. Ud. tiene un esposo enfermo, también, ¿no es así? Él tiene problema estomacal. Él tampoco es salvo. ¿Le entregará ahora su vida a Cristo? ¿Cree que Él es el Hijo de Dios? Vaya y dígale a su esposo que crea la misma cosa y ambos sean bautizados, y sus enfermedades y cosas y pecados se irán. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Entonces hágalo.
¿Acepta ahora a Cristo como su Salvador personal? Sí lo acepta. Venga para acá. Jesús de Nazaret, sus pecados le son perdonados. Ella está ahora lista para su sanidad. Dios concede que sea ahora mismo. En el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, dama.

100 Que pasen unos ministros, rápidamente. ¿Están creyendo? Dejen que la aud… ¿Es eso? Solo un minuto. Veamos por un minuto a esta línea de oración que está aquí. Manténganse quietos. Miren hacia acá. La reunión aún no termina. Cristo está aquí. Mi muchacho está aquí atrás y unos de ellos… Y sé que cuando ellos vienen y me tocan el lado, es hora de irme. Quiero ver esta audiencia por un minuto. Quiero que Uds. crean. Quiero que crean con todo el corazón.

101 Aquí está un hombre sentado por este lado, con lentes, sentado a un lado de la mujer de color; sentado aquí sufriendo con un problema cardíaco. Está rogando a Dios para que yo ore por él. Si eso es correcto, señor, quiero que levante su mano. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios lo sanará?
El que está sentado a su lado, el hombre que está al lado suyo, ¿me cree que soy el siervo de Dios, señor? ¿Es así? Tratando de superar el asma. Eso es correcto, ¿no es así?
Muy bien, el que está al lado de ella, ¿y usted? Dama, ¿qué piensa al respecto? ¿Cree Ud. que es la obra del Hijo de Dios? ¿Es así? Ud. quiere superar un problema femenino. Eso es correcto. Levante su mano. Muy bien, señor. La Biblia dice: “Para el que cree, todas las cosas son posibles”.

102 La damita a un lado de ella, ¿qué piensa usted? Ud. quiere superar un problema del estómago. Eso es correcto. Levante su mano, si eso es verdad. Muy bien. Crea. Si puedes creer.
La dama justo al lado de ella, ¿qué piensa al respecto, dama? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Ud. quiere superar las úlceras, ¿no es así, las úlceras de su estómago? Levante su mano si eso es verdad. Muy bien. Puede recibirlo.
¿Qué de Ud. dama, que miraba alrededor, justo al lado de ella, allí? ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Lo cree Ud.? ¿Quiere Ud. superar esa condición de la espalda? Sí, señor. Entonces puede tenerlo.
¿Qué de la dama a un lado de ella? ¿Lo cree Ud.? ¿Es así? ¿Quiere superar ese problema cardíaco? Entonces acéptelo.

103 Yo reto a cualquier aquí en el Nombre de Cristo a que lo crea. Yo los reto a que lo crean, mi hermano. Yo no soy un engañador. Yo soy su hermano, y Cristo es su Salvador y Su Sanador, aquí. ¿Lo creen? Entonces en el Nombre de Jesucristo, pónganse de pie y acepten su sanidad y la podrán tener, si le dan a Él la alabanza y la gloria, en el Nombre del Señor Jesucristo.


Mensaje extraido de Messagehub