OBRAS DEL MENSAJE


La Hora Ha Llegado
Phoenix, Arizona, E.U.A.
51-0415E
1 Ella le había mandado recientemente uno de esos pañuelos a su hermana para su pequeño bebé que tenía un pie deforme. Y ella le dijo a la dama, dijo: “Amárrale el pañuelo a su pie, y el Señor lo va a sanar”.
Así que ella le dejó el pañuelo unas dos semanas, y se puso tan sucio. Y ella dijo: “Puedes lavarlo, y luego vuelve a colocarlo”.
Entonces ella lo hizo, y el pañuelo se puso… se fue envejeciendo y desgastando. Ella dijo: “Bueno, no hay ninguna diferencia en el pie del bebé”. Dijo: “Supongo que sería mejor quitarlo”.
Y ella dijo: “Oh, no hagas eso”. Dijo: “Si se despedaza, amárralo con cuerdas, y luego vuelve a atarlo”. Ella dijo: “Porque yo sé que se aliviará”. Ella había visto tantas cosas que se llevaron a cabo en las reuniones.
2 Y la mujer hizo eso, o… ella solo tenía unas cuantas tiras de ese pañuelo atadas al pie del bebé. Y una mañana, ella fue por el bebé, y el Señor había estado allí esa noche. Y el pie del bebé se enderezó.
Y ella trajo al bebé a la reunión para mostrar, y trajo las tiras que quedaron del pañuelo y ella tenía la foto del bebé del antes y como estaba entonces, cómo el pie del pequeño bebé estaba así de deforme, un bebé pequeño de unos ocho o diez meses de edad, y allí estaba el pie del pequeño bebé tan normal como cualquier otro.
Ahora, ¿qué si ella solo hubiera tirado el pañuelo y dicho…? Bueno, allí es donde perdemos las bendiciones. Tenemos miedo de esperar un poco en Dios. ¿Ven? ¿Ven? Uds. han escuchado eso: “Solo espera. De nuevo escuché ese susurro. Solo espera. No tardará mucho. Incluso ahora la mano del Padre está suplicando. Pronto con Jesús cantaremos la canción de la victoria”. Eso es correcto. Solo espere en Dios. Créalo, confiéselo, quédese con ello; y Dios lo traerá a cumplimiento para usted.
3 Lo cual… Estaría feliz de enviarles, escribirles, hacer cualquier cosa que yo pudiera. Y si alguna vez quieren que reciba una carta personal, solo escriban: “Personal”, y mi secretario ni siquiera la abrirá. Él esperará hasta que yo llegue a casa, o me la mandará a donde yo estoy. Cualquier cosa que yo pueda hacer para ayudarles, estaré encantado.
Ahora, si es algo relacionado a la noción religiosa, yo preferiría que se lo pregunten a su pastor, porque a mí no me gusta hacer eso, (¿ven?), porque estoy aquí orando por los enfermos. Y tomen a su pastor local y algo como eso. Si les puedo ayudar de otra forma, estaré encantado de hacerlo.
4 Ahora, creo que he abarcado todo lo que sé, de agradecerles a Uds., queridas personas por todo lo que han hecho. Y ahora, que Dios sea con ustedes.
Y solo quiero leer un poco de las Escrituras. Y después vamos a comenzar la línea de oración, y vamos a esperar que nuestro Padre celestial haga lo mucho más abundante, por encima de todo lo que podamos [Palabras no claras]. ¿Acaso no lo somos? Eso es lo que queremos que Él haga esta noche, que haga lo grandioso, las cosas que son imposibles de hacer, para que todas estas personas enfermas sean sanadas.
Y quiero que hagan esto por mí esta noche. Este es un tiempo intenso, con grandes expectativas. Y queridos amigos Cristianos, de todo corazón, yo lo he intentado lo más que he podido en esta reunión. He observado [Palabra no clara] hacia estas sillas de ruedas, noche tras noche. Solamente dos o tres de ellos han sido sanados. He observado.
Normalmente yo trato de llamar a alguien que no está en una silla de ruedas cuando estoy hablando acerca de sus enfermedades, porque cualquiera podría ver a la persona en una silla de ruedas y saber lo que está mal con ella. Ese no es un misterio. Pero cada vez que hablo con una persona por un ratito, luego los observo, yo veo cuál es su problema. Pero luego no sería correcto que yo dijera que ellos fueron sanados. Dios no me respetaría si no dijera la verdad. ¿Lo ve? Y ellos no serían sanados. Cuando yo los veo sanados, entonces lo digo.
5 Y quiero que todas las personas que están aquí sufriendo… Hay personas que están tendidas aquí en catres y camillas, probablemente con artritis, y todas torcidas o atadas a eso. Y algunas de ellas están aquí en sillas, y personas apoyándose en bastones, y muletas, por todo este lado. Quiero que Uds. hagan esto por mí esta noche: quiero que presten mucha atención a lo que voy a decir en unos minutos. Y luego quiero que acepten mi palabra y me crean. ¿Lo harán? Y solo…
No piensen que su caso es demasiado difícil. ¿Qué caso es difícil para nuestro Señor?
Cuando yo… Con mi Biblia aquí puedo testificar de tres personas que conozco que murieron y pasaron a la eternidad; algunos… uno de ellos incluso fue declarado muerto por el médico y se había ido, sus seres amados ya se habían juntado; y está vivo esta noche. ¿Ve? Está vivo.
Y casos de… Toman Uds. su cáncer. Tomen Uds. sus cánceres cuando se los comen, la carne acabada, y ellos han sido carcomidos. Y ellos están aquí esta noche.
6 Una dama vino no hace mucho, su muchacho es un exterminador en Texakana. Yo me encontraba en, creo que fue en Dallas donde estábamos llevando a cabo unas reuniones. Y ella vino por la línea, tenía su pañuelo arriba de esta manera. Y ella estaba tratando de agarrar mi saco. Era un… Estábamos teniendo lo que solíamos tener, una línea rápida. Ella estaba agarrando mi saco. Y ella…
Yo pensé que ella estaba llorando. La tomé de su mano. Y allí, un gran cáncer comenzó a golpear, al oír, hace la clase más graciosa de “thrrrr, thrrrr”. Y yo sostuve su mano. Dije: “Hermana, ¿sabía Ud. que tiene un cáncer?”.
Y ella bajó su pañuelo, y su nariz estaba carcomida. Y ella dijo: “Sí, señor. He sido tratada en Memphis, Tennessee”, dijo: “Durante mucho tiempo. Mis doctores me desahuciaron”, una joven de unos treinta y ocho, cuarenta años de edad, quizás un poco más de edad.
Y yo dije: “Bueno, eso… ¿Cree usted?”.
Y ella dijo: “Reverendo Branham…”. Ella misma era un pastor. Y ella dijo: “Yo he… Desde que escuché de sus reuniones”, dijo: “Siempre dije Si solo pudiera atraer su atención para que supiera que quiero que le pida a Dios que me sane, entonces yo sanaré.
Y yo dije: “Bendito sea tu corazón, hermana. Dios de seguro la recompensará por eso”.
7 Y una noche, aproximadamente dos o tres meses después de eso, aquí venía un joven corriendo por el edificio. Él dijo: “Hermano Branham”. Me preguntó si yo conocía a la dama que traía por el brazo.
Y yo dije: “No, creo que no la conozco”.
Era su joven madre. Y no solo fue sanada, ella tenía su nariz. Y así que ella dijo: “Cuando comenzó, simplemente [Palabras no claras] dejó de doler esa misma noche”. Y dijo que una mañana cuando ella se levantó y miró (traía una tela sobre eso) en el espejo… Pues, sus hijos estaban emocionados y todo. La carne estaba creciendo de nuevo. Y ella no solo tenía una nariz sanada, sino otra nariz que creció cuando aquella había sido carcomida.
Y ella fue a testificarle a su doctor. Ahora, escuchen esto. Ella fue a testificar, dijo: “¿Se acuerda de mí?”.
Dijo: “Sí, pero, ¿qué sucedió?”.
Dijo: “Bueno, cambié de doctor”. Y ella…
Él dijo: “Bueno, ¿qué doctor te está atendiendo ahora?”.
Y ella dijo: “Estoy atendiéndome con el Doctor Jesús”.
Y dijo… ¿Saben ahora lo que ese doctor le preguntó? Piense en esto. Él dijo: “Creo que no he escuchado de Él. ¿En dónde consulta Él? ¿Me podría…? ¿En dónde está consultando?”.
Ella dijo: “En la Gloria”. Eso es correcto.
8 Ahora, queridos amigos, esas cosas no se inventan. Les daré su nombre y dirección. Pueden escribir y ver a la mujer por Uds. mismos. Y oh, miles de casos.
Ahora, si solo un caso pudiera ser definitivamente probado ser una sanidad, eso probaría que Dios era un Sanador. ¿Es eso correcto? ¿Cuántos de los que están aquí han sido sanados por medio de sanidad Divina, veamos sus manos? Solo miren. Siendo que tenemos en derredor nuestro tan grande nube de testigos (¿Ven?), ahora vamos a creer en Él con todo nuestro corazón esta noche.
Y luego esta noche, quiero que Uds. hagan esto: que lo acepten a Él como su Sanador. Si Uds. están ciegos, lisiados, o tienen un problema cardíaco…
9 Ahora, la peor cosa que hay, la cosa más rápida, y una que mata más gente que cualquier otra cosa es el problema cardíaco. Lo segundo es el cáncer. Lo tercero es la tuberculosis. Y esos son los tres enemigos principales de la raza humana aquí en América.
Ahora, mire esto. Veo a personas aquí, madres ancianas recargándose en sus muletas. Los veo sentados en sillas de ruedas, y el pobre hombrecito aquí sentado completamente marchito. Y yo… Pues, él quiere levantarse y ser sanado. Veo a un papá anciano sentado allá arrastrado por la artritis. Y él está llorando ahora, mirándome. Él quiere ser sanado.
Pero esas personas pudieran vivir una vida ordinaria con sus aflicciones; sufren mucho hasta que la artritis llega a una cierta etapa, y luego ya no causa dolor. Todos los huesos se unen.
10 Ahora, pero, amigos, ellos viven quizá varios años. Pero un hombre con un problema cardíaco o un cáncer tienen que recibir ayuda inmediatamente o morirá ahora mismo. ¿Ven?
Y por tanto ahora, quiero que esta noche, siendo que Uds. han visto muchas cosas, quiero que estas personas en estas camillas, y sillas de ruedas, y en muletas y soportes; yo quiero que Uds.… Voy a orar a Dios para que nos dé una línea de oración en unos minutos más, y empezar a orar por los enfermos y afligidos. Y si su tarjeta de oración es llamada (Amén), cuando suban aquí a la plataforma, quiero que Uds. crean con todo su corazón que se van a levantar de esa silla, o camilla, o catre, lo que sea, y que bajen de esta plataforma y se vayan de aquí sanados. ¿Ven?
Ahora, yo no voy a… Yo no puedo decirles a Uds. si lo harán o no, pero yo únicamente puedo decir lo que Él me dice que diga. Y si Uds. harán lo que Él dice, entonces van a estar bien. Si Uds.… si le pido que se levante, Ud. levántese. No me interesa que tal mal esté Ud. paralizado, Ud. levántese. Solo haga su esfuerzo. Detenga… Comience y observe lo que sucede, ¿ven? Nunca he visto que falle. Y yo no le diré eso hasta que Él me lo diga.
11 Ahora, yo les pedí a Uds. gentes, la primera noche que yo vine aquí, que si estas señales no acontecían en las reuniones, las cosas en los corazones de la gente, cosas que ellos han olvidado por años, las enfermedades mostradas, y todo tan perfectamente, entonces Ud. diga que… si yo… si eso no sucedía, entonces Uds. podían decir que yo era un falso profeta. Pero si sucedía, yo dije: “Denle la gloria a Dios”. ¿Fue eso lo que dije?
Ahora, quiero preguntarles, ¿sucedió esto? Si ha sucedido, sea honesto, levanten sus manos si sucedió, si han visto esas cosas suceder. Gracias.
¿Cuántos aquí están por primera vez? Déjeme ver su mano. ¿Personas que están por primera vez? Solo mírelas, en su primera vez. Ahora, ¿cuántos de aquí testificarán a esa gente que está aquí, al levantar sus manos, de que esas cosas realmente sucedieron? Veamos sus manos. Ahora, Uds. que han venido por primera vez, mire. Ud. verá al discernimiento decirle a la gente lo que está errado, decirlas las cosas de su vida.
12 Ahora, a veces tengo que irme a prisa en eso, para obtener tres o cuatro o cinco cosas de la persona para que ellos sepan de nuevo. Si uno se queda allí y conversa, mientras uno está hablando, esa visión se seguirá moviendo. Y entonces Ud.…. cuando Eso se detiene, entonces si Ud. desea… comienza… comienza de nuevo, solo sigue hablando, Eso comenzará de nuevo. Yo no controlo eso.
Y ahora, yo mismo estoy testificando de eso, soy el más pequeño entre ustedes. Uds. escucharon “La Historia De Mi Vida” en esta tarde, y Uds. saben lo que he pasado, y soy el más pequeño entre ustedes. Pero estoy muy agradecido por la oportunidad de representar a mi Maestro ante Sus hijos. ¿Ven? Eso es cierto. Dios les bendiga.
Quiero leer algo de la Palabra ahora. Y entraremos al servicio en un momento. Quiero leer del capítulo 4 de San Mateo, comenzando con el versículo 23.
Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.
Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.
Ahora, solo para una charla breve me gustaría tomar esto como un texto. En el capítulo 17 de San Juan, versículo 1.
Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado;…
13 Inclinemos nuestros rostros. Nuestro Padre Celestial, solemnemente, reverentemente, inclinamos nuestros corazones a Ti solo para agradecerte por esta gran reunión en la que estamos ahora acercándonos al fin, y pedirte que traigas el clímax, el gran clímax y que muchos… no únicamente muchos, sino toda la gente quienes están sentados aquí presentes, enfermos, o poseídos con malos espíritus, que ellos puedan ser liberados en esta noche, y que Tú puedas recibir la gloria.
Padre, te doy las gracias por los ministros, mis hermanos que están sentados aquí conmigo en esta noche para poner su fe en esta línea de sanidad a medida que oro por los enfermos. Y ruego que Tu Espíritu, el Ángel de Dios, a Quien yo sirvo, que pueda venir en esta noche y vindicar Su gran Presencia que está aquí y a hacerlo un tiempo sobresaliente, para que la gente nunca más tenga temor, pero que separa que el gran Dios Sobrenatural del cielo está aquí entre la gente, y está ahora obrando entre Sus hijos, y que ellos puedan… Si ellos comienzan a hacer algo errado, que sepan que hay un ojo que todo lo ve que está observándolos; y si ellos hicieran algo correcto, sepan que hay un Padre Celestial observándolos que a cambio les dará una recompensa. Porque segamos lo que sembramos.
Ahora Señor, oro a Ti con todo mi corazón, alma y mente, que Tú harás que este servicio sea una gran bendición, y que pueda la gente entender estas pocas palabras. Yo oro que Tú circuncides los labios de Tu siervo y los oídos de Tu pueblo, para que yo pueda hablar la cosa correcta y que ellos puedan escuchar y creer. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
14 Ahora, vamos todos a, por solo un… en esta parte del servicio que sigue ahora, y la línea de oración, vamos a aquietarnos, y en todas partes afuera. Y les doy las gracias a Uds. jóvenes por su buena conducta o en la carpa.
Y ahora, aquí están sus mamás y papás. Y si ellos no son de Uds., son de alguien más que los aman así como Uds. aman a los suyos. Y ellos quieren ser sanados. Y estoy tratando de hacer todo lo que pueda para ayudarles a ser sanados. Y yo apreciaría cualquier cosa que Uds. harían por mi madre si ella estuviese enferma o en necesidad. Y yo sé que Uds. sienten lo mismo hacia mí.
15 Y ahora, todos presten mucha atención, lo más que puedan, y crean con todo su corazón. Ahora, yo no soy un orador, y no pretendo predicar. Eso es correcto. Pero yo solo quiero hablar unas cuantas palabras para que su fe no falle ahora.
Ahora, hablaremos solo por un momento acerca de los dones. Los dones de Dios siempre han estado en la tierra. Muchas veces Dios no pudo encontrar a alguien en quien colocarlos.
Pero escuchen atentamente. Dios nunca quita Su Espíritu de la tierra. Dios se llevará a Su hombre de la tierra pero nunca a Su Espíritu. ¿Sabían eso? El Espíritu que estaba sobre Elías vino sobre Eliseo. (¿Es eso cierto?) en una doble porción. Vino sobre Juan el Bautista, ¿cierto? Así que Dios nunca se lleva Su Espíritu, Él se lleva a su hombre.
Él se llevó a Su Hijo al cielo y envió de nuevo a Su Espíritu. Y Él prometió que estaría con nosotros para consolarnos hasta el fin del mundo.
16 Ahora, quiero que se fijen que Ese es el mismo Espíritu Santo que estuvo en los días de los apóstoles y está aquí ahora (tiempo presente), en esta reunión obrando entre la gente. Ahora, nos conviene darnos cuenta de esto: de que no es su hermano, yo. Es su Señor Jesús, Quien está aquí. Y todos nosotros somos Sus representantes. Ahora, sabemos que esa es la verdad. ¿Creen que eso es la verdad?
Ahora, de que Su Espíritu está aquí, y Él está tan deseoso, y puede obrar a través de la gente a medida que la gente lo deje a Él obrar. ¿Creen Uds. eso?
Ahora, hubo muchas cosas que Jesús mismo no podía obrar debido a la incredulidad. ¿Es eso correcto? Muchas cosas que Él no pudo hacer. No nos gusta pensar en eso, pero Él no pudo hacerlo debido a su incredulidad.
17 Ahora, la actitud mental correcta… ¿Todos Uds. aquí entienden lo que quiero decir cuando digo: “La actitud mental correcta”? Eso es… su actitud mental correcta hacia Dios o hacia la promesa Divina de Dios traerá cualquier promesa a cumplimiento.
Ahora, quizá Ud. no crea eso. Ud. dice: “Bueno, mi fe está débil”. Yo no lo confesaría. ¿Ve? No deje que el diablo sepa eso. Siempre diga: “Yo tengo buena fe, creo en Dios con todo mi corazón”. ¿Ve? No testifique nada del diablo.
Y cuando Ud. lo acepta a Él como su Sanador, nunca más vuelva a actuar como que Ud. está enfermo o paralítico. Crea que Ud. ha sido sanado. Tómelo en Su Palabra. Entonces todo queda concluido en Dios y no en usted. ¿Ve? Usted… Mientras Ud. tome a Dios en Su Palabra, entonces la Palabra producirá lo que prometió hacer. ¿Es eso cierto? Ahora, tenga fe, crea con todo su corazón.
18 Ahora, Jesús estaba aquí hablando, Él dijo: “Padre, el tiempo ha llegado”. Ahora, para todo hay tiempo. ¿Creen Uds. eso? Ud. siempre en cierta temporada y cosecha en cierta temporada. Y hay temporadas cuando el tiempo viene que es correcto para que las cosas sucedan. ¿Creen Ud. eso?
El tiempo llegó una vez para que Dios destruyera el mundo con agua. Y Él envió un hombre llamado Noé. Y Dios preparó al mundo para el juicio. Y Él llevo… El tiempo llegó para que Noé entrara al arca.
Miren. Noé no podía entrar al arca antes de que Dios estuviera listo para que él lo hiciera. Pero cuando la temporada llegó para que Noé fuera hacia el arca, Dios cerró la puerta detrás de Noé. ¿Es eso cierto? Todas las oportunidades para que alguien más entrara se habían acabado, porque Dios había cerrado la puerta.
Y viene un tiempo cuando Dios va a cerrar la puerta para cada uno de Uds. ¿Creen eso? Un hombre, ciertamente puede pecar más allá de su día de gracia. ¿Cree Ud. eso?
Si alguien… que se encargue de eso. Algunos ministros vayan allá y oren por ellos, por favor. Sáquenlos por allí al lado. Probablemente alguien se desmayó; está tan caluroso en el edificio. Y sáquenlos allá para que puedan orar con ellos, un par de los ministros.
19 Ahora, miren hacia acá, amigos. Esta es la Palabra de Dios, si están interesados en sanar, escuchen lo que estoy diciendo. ¿Ven? Escúchenme.
Satanás hizo que esa persona se enfermara, ciertamente, para atraer su atención y alejarlos de lo que estoy tratando de decirles. Ese es el negocio de él. Y yo estoy determinado en esta noche por la gracia de Dios, para ver la gran mano de Dios moviéndose aquí sin importar lo que acontezca. Y entonces yo… quiero que Uds. me escuchen, así que miren para acá. Denme toda su atención.
Y ahora, si tan solo creen y toman a Dios en Su Palabra.
20 Ahora, noten. Cuando llegó el tiempo para que Noé entrara al arca, las puertas se cerraron, pero ellas no se cerrarían hasta que el tiempo llegara. Eso puede…. Vino un tiempo una vez para que los hijos de Israel fueran liberados de la esclavitud Egipcia. Y cuando el tiempo de la promesa se acercó, se levantó un faraón que no conocía a José. ¿Por qué? El tiempo estaba allí. Ellos respetarían a Israel hasta ese tiempo. Pero el tiempo estaba allí para que ya no hubiera más respetos, para que Dios pudiera hacer llover Sus juicios sobre la gente. El tiempo había llegado.
En una ocasión, los hijos hebreos, cuando ellos fueron transportados hacia Babilonia… Escuchen. El tiempo llegó cuando ellos tenían que pararse por lo que era correcto. El rey había hecho una proclamación. Y él dijo que cualquiera que no se inclinara a esta imagen, debería ser arrojado al fuego ardiente.
El tiempo llegó para que Sadrac, Mesac, y Abed-nego mostraran sus colores, su fe en Dios. Así que ellos le dieron la espalda a la imagen. Ellos dijeron: “Nuestro Dios puede librarnos del horno ardiente. Sin embargo, no nos inclinaremos ante ninguna de sus imágenes”. Allí estaba. Era hora, la sazón estaba allí. Así que entonces el tiempo llegó cuando él iba a arrojarlos en el horno ardiente, sacarles esa religión quemándolos a ellos.
21 Eso es lo que el diablo trata de hacer todo el tiempo, quemarle con algo, hacer que Ud. esté más enfermo cuando se ha orado por Ud., hacerlo pensar que ha perdido su experiencia con Dios. Él le está mintiendo.
El tiempo viene cuando Ud. tiene que pararse en la Palabra de Dios. Párese solo. Pero cuando venga ese tiempo, párese. Tiene que haber un tiempo en que tenga que separarse a sí mismo entre sus sentimientos y su fe. Ese momento es en esta noche.
El tiempo llegó cuando esos jóvenes hebreos tuvieron que sellar su testimonio por un fuego ardiente. Puedo verlos esa mañana. Veamos eso inmediatamente, yo puedo verlos esa mañana. Había llegado un gran tiempo en Babilonia, el rey dijo: “Ahora, miren, tenemos aquí algunos fanáticos, y ellos nos están causando un pequeño problema con su religión. Así que construiremos aquí un horno de fuego, y lo calentaremos siete veces más que lo que jamás se haya calentado. Y los quemaremos y les sacaremos eso de ellos”.
22 ¿Podrían imaginarse quemando al Espíritu Santo para sacarlo de un hombre? No se puede hacer. Noten, puedo ver al rey sentarse sobre un trono. Su… el tiempo llegó. Ataron a esos jóvenes hebreos, los pusieron enfrente de la escalera y comenzaron a caminar hacia una plataforma donde ellos iban a caer hacia este gran horno. Puedo escuchar a Sadrac decirle a Mesac: “Oye, tú… ¿estás seguro que oraste bien?”.
A veces cuando Satanás enciende el calor, tenemos que detenernos y examinar: “Señor, ¿en verdad creo yo en Ti?”.
Puedo escuchar a Sadrac decir: “Sí, todo está bien orado ahora”.
El [Palabras no claras] dijo: “¿Quieres retractarse de eso, muchacho?”.
“No. Estamos dispuestos a sellar nuestro testimonio con nuestra propia vida. Estamos listos ahora”.
Puedo escuchar al rey Nabucodonosor decir: “Ahora, si se inclinan a la imagen, me retractaré”.
“No. Nosotros tomamos nuestro camino con los pocos despreciados del Señor. Voy a seguir adelante con ello”. El tiempo era para hacer decisiones, solo quedaban unos cuantos minutos.
23 Muchos de Uds. están aquí sentados en esta noche en esa misma condición. Problemas del corazón, atados en esas sillas, y sobre esas muletas y cosas. Solo quedan unos cuantos minutos en esta reunión. Hagan sus decisiones. El tiempo ha llegado para que Ud. haga eso. O usted va a creer lo que yo le he dicho que es la verdad y que Dios lo ha escrito en Su Biblia, o se irá en la misma condición. Pero el tiempo ha llegado.
Puedo escucharlo a él decir: “Muy bien. Acérquenlos”. El calor empezó a ponerse un poco peor.
No se preocupe, si Ud. le acepta a Él en esta noche como su Sanador, Satanás pondrá el calor sobre Ud. mañana. No se preocupe por eso. Sí señor.
Ellos comenzaron a acercarse un poco más, y puedo escucharlo a él decir: ¿Estás seguro que oraste bien?“.
“Sí”.
“Muy bien”.
Fueron subiendo los escalones hasta quedar solo uno más. Comenzaron a sentirse mareados, como al ir entrando. En unos minutos, puedo ver a esos guardias con sus lanzas listos para empujarlos al horno ardiente que estaba siete veces más caliente de lo que jamás había sido calentado.
24 Noten. Estamos dibujando un cuadro terriblemente oscuro aquí, volteemos nuestra cámara por este lado.
¡Oh, vaya! siempre cuando hay alguna cosa aconteciendo aquí, hay algo aconteciendo allá arriba. Siempre hay dos lados de eso. Ud. sabe. Cuando Satanás está en el trabajo, Jesús lo está también. A quien Ud. le ceda su fe, así es como se va. Désela a Cristo.
Miremos en esta dirección. Ud. sabe, puedo verlo a Él sentado allá arriba en Su Majestad, Sus vestiduras sacerdotales envueltas alrededor de Él mirando hacia abajo.
Veo venir a Su derecha a un gran Ángel, su nombre es Gabriel, un gran Arcángel. Él llega corriendo, saca su espada. Él dice: “Señor, ¿has mirado hacia Babilonia allá abajo? Tu gente se está parando por Ti allá abajo. La hora ha llegado para que ellos tomen su postura, y se están parando. Pero ese montón de gente allá los va a empujar dentro del horno ardiente. Y déjame a mí bajar allá. Yo limpiaré la cosa”.
Creo que él pudiera haberlo hecho. Sí señor. Él dijo que le daría a Sus Ángeles la facultad de encargarse de esto. Y yo creo que los Ángeles de Dios acampan alrededor de los que le temen.
25 Puedo escuchar al Ángel Gabriel decir: “Iré allí abajo y borraré a Babilonia del mapa si Tú me dejas ir allí, ¿los has considerado a ellos?”.
Puedo escuchar al Señor decir: “Sí, Gabriel, tú eres un Ángel maravilloso, tú me has obedecidos, y estás a Mi diestra desde el día en que te cree, pero no puedo dejarte ir. Sencillamente no puedo dejarte ir”.
Entonces veo venir por este otro lado a otro Ángel, Ud. sabe, Dios tiene Ángeles en el cielo a Sus órdenes. Puedo ver a otro Ángel venir, mírelo a él, se apresura. Él es llamado Ajenjo. Él se postra. Él tiene el control de todas las aguas.
Puedo escucharle decir: “Señor, allí en Babilonia Tus hijos han tomado una postura, y ellos los van a arrojar a un horno ardiente esta mañana. Ellos casi están allí. Y yo me he parado a Tu lado, junto a Ti desde que me creaste, yo tengo el control del agua. En la destrucción antediluviana, yo rompí las fuentes de lo profundo, yo arrasé sobre la tierra y destruí a todo el mundo con agua. Déjame bajar allí esta mañana. Yo la desapareceré de la faz de la tierra”. Yo creo que él podría haber hecho eso. ¿Ud. no?
Lo puedo escuchar a Él decir: “No puedo dejarte ir. Tú has sido un buen Ángel, pero no puedo dejarte ir”.
26 “¿Los has considerado a ellos?”.
“Sí. Toda la noche los he estado observando”. Hermano, Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí. Él lo está vigilando a usted. Él está viendo cuánta fe tiene usted, cuánta tiene usted, cuánta tiene usted. Él quiere ver qué tipo de postura va a tomar usted. La hora ha llegado. ¿Qué va a hacer usted?
Él dijo: “Los he observado durante toda la noche. Yo escuché cada oración que ellos oraron. Ustedes Ángeles han sido buenos Ángeles, pero no puedo dejarlos ir, porque Yo mismo voy a ir”. Amén.
Puedo verle a Él levantarse de Su silla, las ropas sacerdotales alrededor de Él, puedo verlo decir: “Ven aquí viento del Este, viento del Oeste, Norte y Sur”. Todo le obedece. Puedo escucharle: “Vengan aquí, esa gran trueno blanco allá a lo lejos donde está. Puedo verlo envolviéndose en Su trono, llegar allí. ¡Oh, vaya! Estirar la mano y agarrar ese relámpago zigzagueante, pasar junto al Árbol de la Vida y coger un pino.
“¿Qué es lo que pasa?”.
“Voy a ir a Babilonia esta mañana. Mis hijos han tomado una posición. Yo también voy a tomar una posición”.
27 ¡Vaya, vaya! En ese mismo momento, Sadrac, Mesac y Abed.-nego fueron hacia el horno ardiente llevando su fe, parándose en su posición final para el Señor, y en ese momento cuando entraron al fuego, había una cuarta Persona semejante al Hijo de Dios, que estaba parado allí abanicando esas brisas allí abajo.
¡Oh, vaya! Su ojo está sobre el gorrión. Si Él pudo recorrer todo el camino de la gloria hacia Babilonia por tres hijos, cuánto más Él vendrá a Phoenix en esta noche por todos aquellos quienes están aquí sentados atados. La hora ha llegado. Padre, la hora ha llegado.
La hora les ha llegado a ustedes. Van a tomar su decisión ahora.
28 La hora llegó para unos muchachos en una ocasión, unos cuatro de ellos estaban sentados a la entrada de la puerta. Los sirios habían rodeado a Samaria. Y ellos no sabían qué hacer. Ellos estaban cubiertos con lepra; no podían entrar. Estaban por fuera de la puerta. Dijeron: “¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos??”. Amén. ¿Para qué nos estamos aquí nosotros hasta que muramos?“.
En esta ciudad, hervían los hijos del uno del otro y se los comían. Ustedes se acuerdan del caso. Los sirios estaban acampados alrededor, provocando que ellos se murieran de hambre. Solamente había dos caminos. Ellos dijeron: “Si tratáremos de entrar en la ciudad, no hay nada que comer allí; y si nos quedamos aquí, de seguro moriremos”.
Muchos de Uds. están sentados en el mismo lugar en esta noche. Uds. fueron con el doctor y él ha hecho todo lo que podía hacer por Ud. Si Ud. regresa, él no puede hacer algo más, él ya se los dijo así. Así que, ¿por qué se queda allí hasta morir?
Ellos solo tenían una oportunidad. Si se iban al campamento del enemigo, si ellos los perdonaban, vivirían. Pero si los mataban, de todas maneras se iban a morir. Se iban a morir sentados allí. Así que estaban dispuestos a tomar la oportunidad. Nosotros lo llamaríamos un comité de hambre formado a prisa. Ellos llegaron a una decisión rápida.
29 Usted debe tenerlo de la misma manera esta noche, una decisión rápida ahora. Escoja este día a quién servirá. Tome a Dios en Su Palabra. La Palabra ha sido predicada, las señales han sido hechas, el Espíritu Santo está aquí, el tiempo… la hora ha llegado para que se tome una decisión entre la gente. ¿Qué más puede hacer Dios? Enviarlo con señales y maravillas, y discernimientos, probado científicamente, lo ha puesto en fotografía, enviado alrededor del mundo. Miles de miles están testificando. Otros están siendo sanados. ¿Qué de usted?
Ellos se levantaron en medio de la noche y comenzaron a ir hacia adelante, caminando por fe hacia el ejército de los Sirios. Y Dios honró su fe, y Él causó que viniera una gran tormenta en el desierto, un rugido, que hizo que todos los sirios corrieran alejándose. Ellos fueron y entraron allí. Tenían suficiente para comer, tenían vino, se pusieron felices, bueno, ellos no solo salvaron su propia vida, pero salvaron a toda la ciudad.
Hay un montón de gente enferma aquí con problemas de corazón, muchos con tuberculosis, y muchos que fueron atados en sillas. ¿Por qué no Uds. en esta noche…? ¿Por qué se quedan allí hasta morir? La hora ha llegado para que Ud. tome una decisión ahora. Dios no puede hacer más con respecto a eso, eso depende de usted. Ud. tiene que tomar una decisión. “¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?”.
30 Y mire, no se le está invitando para que vaya allá, y no tiene que ir al campamento del enemigo. Ud. viene a una Casa del Padre a donde Él está esperándole en esta noche. Él quiere que Ud. venga. Él envió a Su Hijo, Él murió, Él puso el depósito allí por su sanidad. Y la hora ha llegado para Ud. para que haga su decisión ahora. Amén. La hora ha llegado.
Hubo una mujercita que estaba allí sentada una vez con flujo de sangre durante muchos años. La sangre estaba fluyendo de ella y no se podía detener. Ella gastó todo lo que tenía en doctores, y no podían hacerle ningún bien. Ella dijo en su corazón. “Si únicamente pudiera ver a Ese Hombre y tocar el borde de Su vestidura, yo sanaré”.
31 La hora finalmente arribó. Ellos oyeron un ruido allí, un bote apenas había atracado. Y aquí vino una mujercita tratando de llegar a Él. ¿Qué era eso? La hora estaba allí; su oportunidad estaba allí. Y allí vino ella presionando a través de la multitud, esa vieja gente diciendo: “Regrésate. Ellos te sacarán del templo”. Ella presionó hacia adelante. No se detuvo por ninguno de ellos.
Algunos de ellos decían: “Los días de los milagros ya pasaron”. Eso no la detuvo. Ella presionó hacia adelante. La hora había llegado para que ella tocara. Eso era todo. Ella tenía que ir entre Sus pies, por donde quiera que ella pudiera pasar hasta que obtuviera el deseo de su corazón. Ella tocó el borde de Su vestidura. E inmediatamente (¡Amén!) el flujo de sangre se detuvo. La hora había llegado. Amén. La hora ha llegado.
Desearía que tuviéramos un poquito más de tiempo en eso, pero tenemos que detenernos ahora.
32 Miren. El tiempo ha llegado ahora cuando Ud. tiene que hacer una decisión. Yo pongo este reto a cualquiera para que acepte la Palabra de Dios, no importa lo que está mal con Ud., si Ud. arregla su corazón con Dios, y le promete a Dios que le servirá, y después tómelo a Él en Su Palabra. No le preste atención a los resultados tenga entonces, solo crea, y Dios lo llevará a cabo. “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Usted las tendrá si cree que las recibirá. ¿Ve lo que quiero decir? La hora ha llegado.
“Padre”, dijo Jesús: “La hora ha llegado… o el tiempo ha llegado”. El tiempo ha llegado cuando el mundo está lleno de burladores así como la Biblia dice que sería: “impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, intemperantes, crueles, y aborrecedores de lo bueno. El tiempo ha llegado. El tiempo ha llegado cuando señales deberían estar siguiendo a los creyentes. El tiempo para que la iglesia se mueva hacia adelante o regrese. Ud. tiene que hacer su decisión. ¿Es eso correcto? El tiempo ha llegado.
33 Y el tiempo ha llegado ahora para que este avivamiento llegue al cierre. Y querido hermano Cristiano, hermana, con todo el amor de mi corazón hacia ustedes, no sé cómo nuestro Señor Jesús pudiera hacer algo más para llevar su fe a un lugar donde puedan ser sanados. ¿Es eso correcto?
Recuerden, en los días de Su ministerio, Él pasó por cientos y cientos de personas, retorcidas, ciegas y de todo, y pasó al lado de ellos, porque no tenían fe para ser sanados. Dijo… Pasó junto al estanque de Betesda donde había grandes multitudes tendidas allí, lisiados, paralíticos, ciegos y curó a un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo, y pasó de largo al lado del grupo. ¿Es correcto? San Juan 5.
Y ellos lo cuestionaron. Él dijo: “Pues, no puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, se lo muestra al Hijo. El hijo puede hacer lo que el Padre ya ha hecho”.
Ahora, ¿qué sucede? La persona creyó. Ellos creyeron. Lo aceptaron. Y luego Dios le muestra la visión a Su Hijo, Su Hijo lo revela.
Y Él dijo: “Ahora, las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, y mayores, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Es eso correcto? Ahora, esas mismas señales y maravillas están aquí. Simplemente tenemos que terminar, porque se está haciendo tarde. Lamento haber estado tanto tiempo.
34 Ahora, miren, queridos amigos, otra vez esta noche la hora está aquí ahora. El tiempo ha llegado para una decisión. El tiempo ha llegado cuando tengo que llamar un número de personas.
Mi muchachito dijo. “Yo solo me llené los dos bolsillos con tarjetas, papi, y simplemente las repartí por todas partes”.
Muy bien. Quiero que todos estén listos ahora para ser sanados. Yo creo con todo mi corazón que Dios los va a ayudar.
Quiero que piense al respecto, dama, por ese bebé. ¿Cree con todo su corazón? Niñito, ¿crees tú, lo harás aquí? ¿Lo crees? ¿Qué de Ud. dama, cree con todo su corazón? ¿Y usted allí, cree? Sí cree; yo sé que sí. ¿Cree con todo su corazón? ¿Sí? Por ese lado, ¿creen con todo su corazón?
35 Ahora, miren. Uds. hagan esto; hagan… Este tiempo… Pablo dijo: “Síganme a mí como yo sigo a Cristo”.
Si el Espíritu de Dios, que vino a mí aquella noche y dijo que yo nací en este mundo para orar por la gente enferma. (¿Ve?), que yo iba a orar por la gente enferma por todo el mundo. (Estoy haciendo uno de los… una gira que prácticamente cubre el mundo ahora) Y Él me dijo, que yo iba a orar por la gente, no… No dijo nada más al respecto.
La Biblia dice: “Si ponen las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Jesús envió Su Palabra, y Él sanó a los enfermos de muchas maneras.
Después cuando yo cuestioné, le dije a Él que ellos no me creerían a mí, Él dijo: “Se te darán dos señales como al profeta Moisés se le fueron dadas dos señales”.
Ahora, eso no fue algo fácil para mí el decirlo, porque eso era… yo tenía que tomar a Ese Ángel en Su Palabra. Y yo lo tomé a Él en Su Palabra. Y Él lo ha confirmado de igual manera.
36 Y así como yo le amo a Uds. gente aquí, y desearía ver y saber que están cerca de nosotros, y que han venido para acá estando enfermos y tendidos aquí en estas… en Sunnyslopes, y alrededor tratando de deshacerse de tuberculosis y dolencias, cómo yo… Mi corazón se compadece de Uds., como es que yo quiero verlos sanos.
Ahora, por favor crean esta noche, si Jesucristo estuviera aquí, si Él estuviera aquí, y ofreciera oración por toda esta multitud, y todos Uds. creyeran de manera unánime, Dios sanaría a cada persona en el edificio. Él lo hará.
37 Ahora, voy a tener una línea de oración, llamar a unas personas y orar por ellas. Yo no sé, solo estoy tratando de hacer lo que el Señor me dice que haga en esta noche. Yo no sé cómo… [Palabras no claras].
¿Cuántos quieren que se ore por ustedes? Veamos sus manos. Hay muchos, muchos, cientos.
Ahora miren, queridos amigos, yo estoy… desearía bajar y tomar a cada uno de Uds., y traerlos a la plataforma y pararlos aquí. Yo entiendo que eso trae fe, ciertamente que sí, eso trae fe. Cuando a Ud. se le dicen sus problemas y demás, y a veces las cosas de su vida pasada, y las cosas que Ud. ha hecho. Eso lo hace. Pero así como Dios hace con estos aquí que han estado en la plataforma, Él tiene la misma actitud hacia Ud. allá abajo. ¿No creen Uds. eso?
Ahora, todos sean reverentes, ¿cuántos van a creerlo con todo su corazón? ¿Y estarán orando allí para que Dios los sane? Muy bien. Yo creo que Él lo hará ahora.
38 Inclinemos nuestros rostros. La hermana o hermano que esté tocando allí, quiero que toque “Quédate Conmigo”, ahora, por favor. Yo simplemente siento al Ángel del Señor que está ahora cerca.
Nuestro Padre Celestial. Te amamos en esta noche, querido Jesús, te amamos tanto. Tú primero nos amaste y te entregaste por nosotros. Y ahora en esta noche, aquí está la compra de Tu Sangre aquí ante mí, mucha pobre gente enferma y lisiada. Y yo sé Señor que si Tú no ayudas, habrá muchos de ellos que no estarán aquí en unos cuantos días. Ellos tendrán que pasar más allá del velo. Sálvalos Padre, ahora yo oro. Si ellos no son Cristianos, sálvalos, para que te los lleves al hogar en Gloria.
Y Padre, oro que de alguna manera, que mientras estoy ministrando por Tu Espíritu en esta noche a Tu pueblo, que ellos vean y crean con todos sus corazones, y que esta pueda ser una gran noche. Padre, oro por estos aquí que están atados en esas sillas y muletas, y camillas y catres. Y, Señor, esa gente que está muy enferma, Tú los conoces a cada uno de ellos. Dame favor delante de ellos, ¿lo harás, Señor? Que ellos simplemente puedan decir: “Bueno, yo… yo voy a… Yo voy a tomar su Palabra en esto”. Señor, yo estoy tratando de decirles que es Tu Palabra y no la mía. Permítelo Padre, que en esta noche estas grandes cosas puedan lograrse para la gloria de Tu Hijo, Jesucristo. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
39 Muy bien, ¿está Billy Paul aquí adentro? ¿Qué? ¿Qué…? ¿Cuántas repartiste? ¿Cien? ¿Cuál es la letra? Muy bien. Les diré lo que haremos, comencemos con la Z.
La “Z” fue la letra que me dieron hoy. Cada día tenemos tantos… entonces no llego a tantos, el Hermano Hall y ellos los traen al día siguiente y oran por todos ellos. Y entonces cada noche repartimos un nuevo grupo de tarjetas.
Si por favor, solo continúe tocando mientras estoy orando por los enfermos. Si, Ud. puede, hermana. A mí me encanta esa pieza, ¿y a Uds. no? “Quédate Conmigo”. Dios conceda que Él se quede con nosotros.
40 Ahora, los he llamado a Uds. aquí, allá afuera, por donde quiera que esté, yo quiero… ahora, si su tarjeta de oración es llamada, quiero que se forme. Y si no es así, hasta que sea llamada, solo mantenga su lugar y espere. Sea reverente. Y entonces solo manténgase orando y diga: “Dios, yo creo todo lo que ha sido dicho. Yo creo Tu Palabra. Yo creo eso con todo mi corazón. Yo creo que el Hermano Branham me dijo la verdad, y voy a creer que voy a ser sanado y que voy a estar bien ahora mismo”.
Y ahora, el resto de Uds. que están aquí, o allá afuera, recuerde ahora, permítanme hacer esto, porque es de ley que yo haga esto. Yo no soy responsable por los críticos, porque esas enfermedades pasan del uno al otro. Ud. sabe que…
¿Cuántos saben que eso es verdad? Que han estado en otros servicios y han visto… ellos pasan del uno al otro. Así que ahora recuerde, el cáncer o lo que pudiera ser, un epiléptico o algo así, al venir por la línea, es… si Ud. no es reverente, yo no seré responsable. Ud. pudiera traer al paciente a la plataforma pero si es un espíritu irreverente, ciertamente que no saldrá. Eso es correcto. Porque Él dijo: “Si logras que la gente te crea”, entonces yo tengo la autoridad de mi Padre celestial de pedir y creer que Él lo hará. Pero si la persona ha sido irreverente, yo no tengo autoridad, no tengo fe para eso en lo absoluto. ¿Ven? Es para aquellos que tienen reverencia. Así que…
¿Qué fue eso? ¿Podrían por favor orar por [Palabras no claras] ahora…?
41 ¿Estarán todos orando ahora? Comencemos aquí, comencemos con el número uno y al comenzar el número uno alinéese aquí, la tarjeta de oración número uno. Muy bien. Entonces la “Z” el número 2, número 3, número 4, 5, así sucesivamente, el número 6, número 7, número 8. ¿A cuántos puede colocar allí abajo, Hermano Sharrit? Aproximadamente diez o quince, fórmelos allí abajo en alguna parte.
Muy bien. Todos sean reverentes. Tomen primero a unos diez, para que no los tengan a todos… que tengan que estar parados mucho tiempo, porque rara vez pasamos de esos. Sí señor. Gracias hermano. Muy bien… [Palabras no claras] Billy, revisa todos estos aquí. Algunos de ellos son con dificultad para oír y cosas. Ve a lo largo de estos y ve si alguna de estas personas lisiados las tienen. Si las tienen, entonces recógelas donde sea que estén. De la Z-1 al 10 o 15, en algún lado por allí. Revísalas todas.
42 He estado aquí llamando durante dos o tres noches, y he estado queriendo ver a alguien levantarse aquí, y yo… Tal vez eso es egoísmo. Tal vez no debiera de hacer eso ahora, tal vez Dios me perdone… [Espacio en blanco en la cinta].
Sean muy reverentes, y estén respetando con todo su corazón ahora. Muy bien.
Ahora, alguno de… Si ellos tienen… ¿Coloqué a demasiados allí? Muy bien. Nosotros… Algunas veces nosotros… Es lento, y tienen que esperar solo un ratito.
Y esta noche, por supuesto, va a ser un poco extraño. Mis hermanos ministros sentados aquí en la plataforma, y yo estaré consciente de eso; ellos son hombres de Dios.
43 Pero Uds. se dan cuenta… Miren aquí, amigos, de este lado vienen espíritus, de este otro lado vienen espíritus, por aquí vienen espíritus, y por acá vienen espíritus. Es muy fácil enredarse. ¿No lo piensan así? Lo es. Aún tenemos…
Se fijaron, que en la noche, normalmente yo hago voltear al paciente por este lado para hablar con ellos. ¿Saben por qué es eso? Para darle la espalda a todos ustedes. ¿Ven? Eso es verdad.
Y yo quiero que ustedes… Mientras están aquí parados esta noche, estén orando. Por la línea de oración, quiero preguntarles a cada uno de ustedes si creen con todo su corazón que Dios los va a sanar. ¿Lo creen? ¿Con todo su corazón? Muy bien.
44 Siga adelante, hermano, Venga para acá, señor. Es… ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo, el Hijo de Dios… que Él murió para hacer de Ud. una persona sana? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo?
Muy bien. [Palabras no claras]. Tiene varias cosas mal en usted. Una de las cosas, sus ojos se están poniendo mal [Palabras no claras]. Lo que pasa, se están endureciendo. Los glóbulos oculares se están volviendo duros. El nervio del ojo se está volviendo duro. Eso es lo que lo está ocasionando ahora. Mientras yo… [Palabras no claras].
Ahora, ¿cree que si yo le pido a Él, mi hermano, que Él le concederá su petición? Pues, ¿cree Ud. eso?
Muy bien, vamos a inclinar nuestros rostros por todas partes. Querido Padre celestial, el Autor de la vida y Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones sobre el hombre y sánalo. Que él reciba sus bendiciones en este momento, baje de la plataforma y sea sanado, porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.
Muy bien, hermano. Vaya a casa [Palabras no claras].
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Ahora, todos con reverencia.
45 Ustedes hermanos estén orando, por favor. Lo hace un tanto… bastante difícil. No estoy tratando… estoy tan consciente, no… Como Uds. hermanos creen, Dios sabe, Uds. están creyendo. Pero vea, Uds. son seres humanos, tienen un espíritu, y ese espíritu se está moviendo en esa manera así. Es como… [Palabras no claras].
Muy bien dama, venga aquí ahora, quiero que mire para acá hermana. Quiero que Ud. me crea con todo su corazón. Es un poquito difícil, yo no puedo conseguir el ungimiento en la manera que debería de ser. ¿Ven? Y quiero que Ud. me crea.
Usted sabe, muchas veces nuestro Maestro… a veces Él tomaba a un hombre de la mano, y lo guiaba fuera de la multitud, y se iba fuera de la ciudad, permanecía allí y hablaba con él. ¿Recuerdan eso? ¿Ven?
En una ocasión había un montón de gente allí adentro, ellos estaban llorando, todos destrozados, confundidos. Y una niñita acababa de morir, la gente estaba toda confundida acerca de eso. Y Jesús sacó a todos de la casa y tomó al padre y a la madre con solo algunos hombres de Su compañía: Pedro, Jacob, y Juan, entró a la habitación, tomó a la niñita por la mano, llamó de vuelta su vida. ¿Se acuerdan de eso?
46 Bueno, entonces, ese don fue practicado por San Pedro cuando Dorcas murió. ¿Recuerdan eso? Las viudas estaban allí llorando porque ella había sido tan amable con ellas. Y Pedro entró y las vio todas destrozadas, él las sacó de la casa para que así pudieran encontrar lo que Dios quería hacer. ¿Ven?
Bueno, ahora, aquí está eso. Cientos de gentes están aquí sentadas esperando entrar a esa línea. Él las tiene… [Palabras no claras] ¿Ven? Eso lo hace difícil.
Solo estoy hablándole a Ud. así como el Maestro habló con la mujer junto al pozo. Ahora, somos desconocidos, ¿no es así, hermana? No nos conocemos el uno al otro. Somos desconocidos en la vida. Si hubiera alguna cosa que fuera conocida de su vida, eso tendría que venir a través de lo Sobrenatural. ¿Es eso cierto?
47 Yo creo que Ud. es una Cristiana, yo creo que Ud. es una mujer Cristiana y lo ha sido por un buen tiempo. Ud. está terriblemente nerviosa, es una de las cosas. Puesto que su nerviosismo es… el tipo de nerviosismo, un nerviosismo por preocupaciones. ¿Es eso correcto? Ud. es una persona terrible cuando toma los problemas de otras personas, aparte, ¿no es así? Ud. cruza unos puentes antes de llegar a ellos y lo invoca. ¿Es eso correcto? Ahora veo, eso siempre sucede antes… Algo que está bloqueando su vida allí, porque Ud. hizo planes y nunca acontecieron de esa manera. Ud. mete en su mente algo que va a acontecer y si eso no sucede, se va de esa manera. ¿No es así? Y Ud. está…
Ahora, eso se detuvo en mí solo un momento. Es un poco difícil. Ahora, todos estén en oración, por favor.
Ahora mire hacia acá, hermana, solo quiero hablar con Ud. (¿Ve?) solo para contactar su espíritu. Vi una visión que venía de una niña, de una niñita. Y yo… Eso solo… Yo tengo que decirlo a medida que Eso me está viniendo, (¿Lo ve?), o no lo capto. Ahora, solo sigan orando.
48 Usted está consciente de que Algo está aquí. ¿Es así? Ud. está consciente. Es el Espíritu del Señor. ¿Lo cree usted? Sí, señor. Veo Eso que regresa de nuevo ahora. Oh, sí. Ud. tiene algo… está en su… no, es su estómago, no es aquellos, eso que Ud…. Ud. tiene problemas del estómago. ¿Es eso cierto? Sí, señora. Veo que los alimentos y cosas que Ud. no puede digerir correctamente. ¿Es eso cierto? Es algo como… [Palabras no claras] eso causa que Ud. tenga como un espasmo en el estómago, regurgitación, acidez, y sus dientes se vuelven sensibles, porque tiene dolores de cabeza persistentes y cosas. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. ¿Es eso verdad, hermana? Eso no era yo hablando ahora. Eso era Algo más hablando. Ese es el Ángel del Señor.
¿Me cree como Su profeta? ¿Me obedecería como Su profeta? Vaya y coma todo lo que quiera, el problema de su estómago va a estar bien. Está ahora sanada, hermana. Dios le bendiga, hermana, y que el Señor le bendiga.
49 Siento otro problema de estómago o algo aquí moviéndose en algún lado, a la misma vez que ella fue sanada. Ahora, son esos espíritus simpatizando uno con el otro. Eso es cierto en esta manera. Yo puedo decirlo. Puedo ver los dos que se están cruzando. En algún lado se estaban cruzando. Ahora, todos sean muy reverentes, solo sean muy reverentes hasta que podamos verlo de nuevo.
¿Qué fue eso hermana? Dios le bendiga mi hermana… [Palabras no claras]. ¿No es Ud. una de estas esposas de ministros? ¿Acaso no la conocí el otro día? Eso es correcto. Muy bien, Ud. estaba creyendo por ella. Esa fue su fe, hermana, que se estaba vertiendo allí. Eso es correcto. Eso es correcto.
50 Muy bien hermana, venga para acá. Ahora hay una esposa de un ministro sentada allí. Mire, es la fe de ella, hermana, hermanos, ¿Lo entienden? Es su fe. Ud. créame. Solo créame esta vez.
Miren. Un ministro testificó en la reunión el otro día que Dios dijo: “Porque haré una obra, que aun cuando la hiciere un hombre, no la creeréis”.
Miren, estoy tratando de decir que no soy yo. Su fe es lo que opera eso. Sin fe, no hay nada. No pueden recibir nada. La gente que lo golpeó a Él en la cabeza con un palo, dijo: “Profetiza”, no había nada de virtud para ellos. ¿Ven? Es para aquellos que creen.
51 Ahora, Ud. es el paciente. Ahora, quiero que venga para acá solo un poquito, si puede. Quiero que se pare aquí, quiero que esté claro… solo aquiétese. Solo quiero contactarle… es un poquito difícil. Ud. no entiende lo que quiero decir. Ahora, Ud. está… somos desconocidos. Nunca la he visto, a sabiendas. No sé nada con respecto a usted. Y solo nos hemos encontrado aquí en este momento.
Ahora, el Espíritu Santo es muy tímido, usted sabe, muy tímido. Y yo debo encontrar favor con Él primero.
Ahora, hermanos, Uds. que están sentados aquí a mi derecha, ahora Uds. bajo… ¿pueden entender… sentir de lo que estoy hablando? Ahora, ese es el Ángel del Señor que viene a mí ahora.
52 Sí, desde hace mucho tiempo su salud no ha sido muy buena, ¿Es cierto, hermana? Por supuesto, así como la dama que acaba de pasar, Ud. está nerviosa, extremadamente nerviosa. Su vista no es muy buena, Ud. tiene miopía, ¿es así, hermana? Su vista, Ud. no ve muy bien. Lleva un tiempo de esa manera, ¿cierto? Y usted… ahora, yo solo… solo mire para acá.
¿Se acuerda Ud. cuando el Maestro estaba hablando con alguien? Y Él tuvo un contacto personal. Él despachó a Sus discípulos, y una dama salió al pozo. ¿Es eso correcto? ¿Se acuerdan de eso? Sí. Y Él le dijo una palabra a ella: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”. Él le dijo que no tenía. ¿No es así?
Usted es una creyente Cristiana. Y ha estado buscando a Dios para una caminata más cerca de Dios, además. Y la he visto orando. Sí, allí está. Ud. tiene un también un problema estomacal, ¿no es así? Eso es correcto. Vaya a casa. Dios le bendiga, y está sanada, mi querida hermana. Dios le bendiga.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Todos, muy reverentes. ¡Vaya! Amigos, Uds. saben la vida que tomo de un humano.
53 Muy bien, pase adelante, hermana. ¿Cómo está hermana? Por supuesto, yo puedo ver que Ud. está usando lentes, lo cual es… sin duda tiene algo mal en sus ojos. Pero yo solo quiero hablar con usted un ratito [Palabras no claras]. ¿Cree con todo su corazón? Sí, yo creo eso, hermana. Sí, señor. Ud. es una persona muy consciente. Yo creo eso. ¿Qué pensaría que es eso que Ud. siente esta vez? ¿Cree Ud. que es el Espíritu de Dios que…? ¿Cree que lo es? Es como una reverencia. ¿No es así, hermana?
Usted tiene complicaciones, muchas cosas están mal en usted. Por supuesto, esto es por su edad. Ud. ha tenido un problema antiguo que la ha afectado durante mucho tiempo. También tiene un problema estomacal.
Mensaje extraido de Messagehub
