S.476 57-0516  Quisiéramos ver a Jesús 

Tiempo de lectura: 50 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Quisiéramos Ver A Jesús

Saskatoon, Saskatchewan, CANADA

57-0516

1 Gracias hermano. Buenas tardes, amigos. Pueden tomar asiento. Es verdaderamente un gran privilegio estar aquí en Saskatoon esta noche una vez más. Mucha agua ha descendido por el rio desde la última vez que me paré en esta plataforma, o en una parecida hace como diez años, me supongo. Y siempre he estado anhelando la oportunidad de regresar nuevamente con este pueblo de la pradera aquí en la mitad de este maravilloso país, nación —Canadá—y por la gracia de Dios y la invitación del hermano Sothmann, mi buen amigo… Y no tuvimos mucho tiempo para organizar las reuniones, simplemente tuvimos que apurarnos para llegar aquí. Y le dije, no obstante, que no teníamos mucho tiempo para reunirnos con los ministros, y demás, con las diferentes iglesias, pero solo tendríamos la reunión y nos acercaríamos y tendríamos un pequeño compañerismo. Y por la gracia de Dios, aquí estamos.

2 El otoño pasado, estuve visitando Prince Albert, y tuvimos un tiempo de compañerismo maravilloso con el pueblo allí en la región de buena pesca. Por supuesto que no digo que Uds. no tengan buenos lugares de pesca aquí. Podrían tenerlos. Y así, tuvimos un día de compañerismo con los hermanos y fuimos al lago.
Y ahora, esta noche hemos venido a reunirnos con Uds. en el nombre del Señor Jesús. Ahora no vengo como un sanador, para curar sus enfermedades. Vengo como su hermano, para predicar el Evangelio. Y tengo un pequeño dicho, un pequeño lema, que es conocido internacionalmente: Vengo a orar por los hijos de Dios, los pacientes del doctor y mis amigos. Y para eso es que estamos aquí en esta noche: predicar el Evangelio y orar por los hijos de Dios, los pacientes del doctor y mis amigos. Y de seguro que Uds. lo son.
Ahora, se está tornando frio desde que hemos estado aquí, por una causa; eso ha decepcionado a muchos. Pero estoy seguro que para Uds. quienes pueden pararse por estos alrededores, bajo cero, esto es una cosa leve. El hermano Sothmann me dijo, creo, que llega a estar bajo cero aquí en la pradera. Y mi buen hermano, El hermano Baxter, quien estuvo conmigo al principio, esta es su ciudad natal. Y él me estuvo diciendo de cómo solía tornarse frio aquí en invierno. Y a mí me gusta el buen clima frio.

3 Ahora, otra cosa fue el cambio de horario. Billy me llamó no hace mucho y dijo: “papi, hay cambio de horario; una hora de diferencia, creo, entre la ciudad y aquí en el campo.” Así que hizo un poco de diferencia. Mañana por la noche, creo que comenzaremos solo un poco más tarde. ¿Piensa Ud. que estaría bien, hermano Sothmann? Y luego, para Uds. quienes están deseando tarjetas de oración. Venga y reciba su tarjeta de oración. ¿A qué hora va a comenzar el servicio, hermano Sothmann? A las ocho. Muy bien, estén aquí a las siete. Eso es esto…. que Uds. estarían…. ¿a las siete?
Ahora, tengo las nueve y cuarto ahora, que…. ese es el horario Demócrata, lo llamamos así en casa. Ese es el horario de Saskatoon. Lo llamamos en casa, el horario Demócrata, debido a que el Sr. Roosevelt fue quien hizo esto. Y nuestro país lo adoptó para que tuvieran… oh, jugaré golf hasta un poco más tarde, o algo así. Yo no sé lo que ellos están…. No veo porque ellos simplemente no lo dejaron de la forma como Dios lo hizo. ¿No creen que sería mejor? Dios hizo que el sol subiera, así que solo…. ellos acordaron algo al respecto de todas maneras. Y así que, comenzaremos de acuerdo al horario de aquí—el horario rápido, me supongo que es el horario rápido. A las ocho en punto. Eso es el horario rápido (Ese es el horario de verano.), a las siete en punto, entre siete y siete y cuarto después, algo, vengan y consigan sus tarjetas de oración, y así no se interferirá con el resto de la reunión. Y veré como salen las cosas donde tenemos servicios en las tardes para aquellos quienes vienen de fuera de la ciudad, para el resto de la semana.

4 Ahora, trataremos de dejarles salir tan pronto como sea posible. Orar por los enfermos y pedirles a los pecadores que acepten a Cristo: ese es el objetivo de estar aquí. Y no representamos a ninguna cierta iglesia o cierta denominación. Solo somos sus hermanos y trabajamos por todas las Iglesias del Dios viviente.
Y creo que hay una necesidad de sanidad esta noche, más que sanidad física. Creo que es una sanidad espiritual para el cuerpo más enfermo que conozco; el cuerpo de Jesucristo es el cuerpo más enfermo que conozco. Está tan resquebrajado en muchas diferentes denominaciones y facciones. Y así que estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo a través del Evangelio para sanar a ese cuerpo resquebrajado, para que todo el pueblo pueda juntarse con una gran unidad. No quiero decir que tienen que dejar sus iglesias y todos ellos hacer una organización. Permanezca en sus organizaciones. Eso no daña nada, pero sean hermanos mientras estén en sus organizaciones. Yo era un Bautista, como Uds. saben, y aun soy Bautista. Soy un Bautista Pentecostal ahora desde que recibí el Espíritu Santo.

5 Así, en Little Rock, Arkansas, una noche, oh, hace pocos años, en el auditorio Robinson, había un hermano anciano que había estado en muletas por años, y el Señor Jesús le sanó. Y al siguiente día, el recorrió la ciudad con un letrero sobre esas Viejas muletas diciendo: “A estas viejas amigas, no las necesitaré ya más.” Y así, esa noche él estaba sentado arriba en el balcón, y yo estaba predicando y él se levantó. Él estaba realmente entusiasmado. Él dijo: “un momento, hermano Branham.” Él dijo: “cuando le escuché predicar, creí que Ud. era un Nazareno.” Eso es lo que él era, un Nazareno. Él dijo: “creí que era un Nazareno.” Y luego dijo: “veo que la mayor parte de su congregación aquí es Pentecostal. Y ahora alguien aquí me acaba de decir que Ud. era un Bautista.” Él dijo: “no lo entiendo.”
“Oh,” le dije: “eso es fácil. Soy un Pentecostal Nazareno Bautista.” Tanto Pentecostal, como Nazareno y Bautista. Creo que eso es lo que deberíamos ser, ¿no les parece? Y solo regocijarnos en el Señor.

6 Ahora, Dios mediante, faltan pocos días para que tome otra viaje misionero alrededor del mundo. Partiendo de la costa Este y regresando al Oeste. Alrededor del mundo. Esta es cerca de la quinta vez desde que los he visto, por la Gracia de Dios. El buen Dios, en Su Misericordia, me ha permitido, llegar a mi segundo millón de almas ganadas para él, justo en nuestras campañas. Y estoy feliz por eso. Era un joven cuando estuve aquí la otra vez; soy un hombre viejo ahora. Así que, muchas cosas han sido hechas. He visto las bendiciones de Dios, como Él ha hecho grandes obras, y sanando a los enfermos, y salvando a los perdidos, y llamando de regreso a los descarriados, juntando a los hermanos y quitando sus diferencias. Yo amo estar en esa clase de reuniones. ¿Uds. no?, ahora—todos Uds. juntos— ¿no les gusta estar en una buena reunión de compañerismo?
Ahora, pensé que, esta noche, Dios mediante, sólo presentaría la reunión a Uds. por un ratito. Y Billy me dijo que había dado aquí unas pocas tarjetas de oración. Y queremos decir esto: que con la Gracia de Dios tenemos la intención de orar por cada persona que Uds. traigan. Correcto, cada persona.

7 Tuve una revelación el otro día. ¿Cuántos han estado en mis reuniones anteriormente? Muéstrenme sus manos. Bueno, eso es casi completamente el cien por ciento, amigos que han estado en mis reuniones. Estoy feliz de que estén aquí otra vez esta noche para estar con Uds. La cosa que ha habido en mis reuniones, es que no se ha orado por la gente. Tengo un ministerio muy raro y único que el Señor me ha dado por visiones, como todos Uds. saben. Y ha sido duro. No puedo….
Pero, el otro día, cuando el Sr. Mercier y el Sr. Goad aquí, mis muchachos de las cintas, estábamos en Maine, por allá en Moosehead Lake, Maine…. y yo venía de mi habitación… de la habitación de ellos hacia la mía. Y yo sé, si Ud. es Cristiano, entenderá lo que digo. El Señor estaba en la habitación. Noté, afuera, el viento soplando en el gran abedul y los siempre verdes, y parecía como si el viento entrara a la habitación, o como si yo saliera a donde estaba el viento. Y luego, de pronto, reconocí la Presencia de Dios. Allí se encontró conmigo y se reveló a mí y me alentó, y me dijo que Él me daría una manera para que pudiera usar mi ministerio en estos Estados Unidos y Canadá, y a través de Norte América.
Siempre ha sido muy difícil. En África, uno de los milagros sobrenaturales; por la India, pues, solo una vez, eso es todo lo que se necesita, y todo allí se levantará. No importa en qué condiciones ellos estén, ellos harán un esfuerzo. E irán al siguiente día solo creyendo que se pondrán bien de todas formas. Y Ud. no escucha más quejas. Pero en América, hemos sido enseñados el imponer de manos. Ahora, yo llamo esto América porque es América. Es Norte América, el continente. Así que nosotros… Aquí hemos sido enseñados en la imposición de manos, y a las personas se les tiene que hacer contacto personalmente o no lo obtienen correctamente.

8 Así que, El Señor me ha dado una revelación acerca de qué hacer. Ahora, esta será la primera vez que se ore por el pueblo de esta manera, comenzando mañana en la noche. Y confío en que el Señor bendecirá el esfuerzo que hagamos. Ahora, póngase al teléfono mañana y llame a alguien, y saque a los enfermos y afligidos, y especialmente los pecadores. Llame a sus amigos que son pecadores, y tráigalos a la reunión. Sobre todas las cosas, queremos ver a los pecadores ser salvos.
Y ahora, para Uds. pastores aquí en la plataforma, el hermano Rasmussen estaba aquí, él dijo…. me gustaría presentarlo, pero no tuve tiempo de reunirme con todos ahora. Lo hare un poco después. Ciertamente estoy feliz de que estén aquí. El Señor les bendiga.
Y ahora, antes que abramos la Palabra, inclinemos nuestras cabezas por un momento.

9 Nuestro amado, bendito Padre celestial, es verdaderamente con gran privilegio y gozo en nuestros corazones que nos acercamos a Ti esta tarde, en el nombre de Su amado Hijo, el más bondadoso. Y Te pedimos favor divino en esta tarde y las tardes siguientes en esta convención. Nos hemos reunido aquí con ningún otro propósito sino para glorificarte. Y pedimos humildemente, Señor, que perdones nuestros errores y nuestras fallas, para que Tu gran nombre sea magnificado en esta amada ciudad de Saskatoon.
Oramos por cada iglesia y por cada miembro, y por los hombres y mujeres pecadores en la calle, y por los lugares alrededor. No porque hayamos establecido esta reunión aquí, sino por causa de Tu presencia. Que venga un avivamiento a la manera antigua en cada iglesia. Concédelo Padre. Y que pueda brotar el verdadero amor Cristiano y hermandad entre el pueblo y todas las iglesias. Y que pueda haber un gran regocijo y una renovación aquí en la pradera. Concédelo, Padre.
Perdónanos nuestras fallas.
Y oramos en esta noche por nuestro amigo, Billy Graham, en Nueva York, que está golpeando con el martillo del Evangelio en esa gran cruzada en Nueva York. Arrastrando la red por las naciones por última vez antes que llegue el juicio divino. Y oramos que Le ayudes en una forma maravillosa. Que puedan venir muchas almas a Cristo esta noche a través de las naciones, porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

10 Ahora, no olviden que es a las siete en punto, horario de verano, mañana en la tarde, vengan por la tarjeta de oración. Y a las ocho en punto comenzará el servicio.
Ahora, a la manera de una pequeña plática. Y trataré de ser lo más breve posible. Pero como una conversación regular de rutina, para familiarizar a la gente con el ministerio, porque hubo probablemente un tercio de personas que no levantaron las manos y nunca han estado en unas de las reuniones anteriormente. Así que, ahora, como una plática de rutina sobre el Evangelio, y una pregunta para hacer. Entonces mañana en la noche cambiaremos el tema para otra línea de pensamiento.
Y quiero leer esta noche un texto muy familiar en mis campañas, que se encuentra en San Juan Capítulo 11(San Juan 12-Traductor) verso 30… o, (perdónenme.) el verso 20.
Había ciertos Griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta:
Estos pues se acercaron… a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.
Ahora, en Hebreos el capítulo 13 y el versículo ocho, quiero leer como texto. Es muy familiar. Lo sabemos de memoria. Dice:
Jesucristo es el mismo ayer,… hoy, y por los siglos.

11 Y ese ha sido mi tema a través de los años. Leí esa misma Escritura cuando estuve aquí antes. Y espero leerla hasta que la muerte me tome de esta tierra. Porque, solemnemente creo eso con todo mi corazón, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Él es llamado en la Biblia: “el Alfa y la Omega; El que era, el que es, y El que ha de venir.” Eso lo hace el mismo ayer, hoy, y por los siglos. “El que era, El que es, y El que ha de venir,” el mismo. El nunca cambia. Nosotros cambiamos; el tiempo cambia; pero Dios nunca cambia.
Estaba tomando mi comida hoy, o creo que Uds. le llaman almuerzo. Siempre se me pasa si lo llamo almuerzo y la llamo cena, porque suelo usar desayuno, comida y cena. Y si le llamo almuerzo, entonces siento que he dejado mi comida en alguna parte… mi cena en alguna parte en el camino. Así que, aunque Ud. no lo crea, estuve comiendo con un sacerdote católico hoy. Y estuvimos hablando acerca de… cuánto ha cambiado el tiempo en los pocos años que han pasado. ¡Oh, es notable!

12 Como ese mismo hombre que Dios Hizo en Génesis y le dio sus cinco sentidos, y como vivió por estos seis mil años sin haber cambiado casi. Y en los pasados cincuenta años ha progresado mil veces más de lo que era hace cincuenta años. Solo piénselo, no ha sido muy largo el tiempo desde que la única manera de enviar un mensaje era de labios a oídos, o por carta, un cartero. Y ahora las noticias se esparcen por el mundo en apenas dos minutos—completamente por todo el mundo. Oh, cómo cambian los tiempos. Pero oh, estoy tan feliz esta noche de que estemos sirviendo a un Dios incambiable. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y apenas puedo creer que alguien que haya escuchado ese maravilloso nombre del Señor Jesús, haya respirado sin que haya anhelado verle a él.
Ese era el deseo de estos griegos quienes vinieron a la fiesta a adorar. Ellos le dijeron a Felipe de Betsaida, “Señor, Quisiéramos ver a Jesús.” Ellos oyeron de Él. “La fe viene por el oír.” Ahora, hemos predicado el Evangelio por muchos años. Por cerca de dos mil años el Evangelio ha sido predicado. La fe viene por el oír. Pero esta solicitud de estos griegos: “queremos ver a Jesús. No, queremos escuchar Su Palabra, sino queremos verle a Él.”

13 Y ahora, mi pensamiento para Uds. es este: si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, ¿por qué no le podemos ver esta noche de la misma manera que le pudimos ver en ese entonces, si Él es el mismo? Ahora, Ud. dice, “Oh, bueno, Él ascendió, Él murió y se levantó nuevamente, y ascendió a las alturas.” Eso es verdad. Pero cuando ascendió a lo alto, La Biblia dice, “Llevo cautiva la cautividad y dio dones a los hombres.”
La Biblia también declara (Las propias palabras de Jesús) en el capítulo 14 de San Juan, en el versículo 7: “El que cree en Mí, las obras que yo hago él también las hará.” Y Él dice otra vez, “Todavía un poco, y el mundo no me verá más.” Esa es la palabra… el mundo, “el orden mundial.” “Pero, vosotros me veréis, porque yo….” (Y “Yo” es un pronombre personal.) “Estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Yo, Jesús, estaré con vosotros”; Él lo puso en un lugar, “y en vosotros, hasta el fin del mundo. Y [compare estas Escrituras.] Las obras que yo hago vosotros también las haréis. Más el resto de vosotros Me veréis, y el mundo lo ignorara.”

14 Ahora, Ellos encontraron fallas a Su ministerio aquí en la tierra, porque Él no se afilió con ningunas de sus organizaciones. Él se paró firme. Cuando la gente decía cosas malas contra Él, Él nunca abrió su boca. Él era una persona diferente. Y sin embargo, él nunca les reclamó ni argumentó con ellos. Él nunca se graduó en sus escuelas o colegios. Y Él trató con la gente común y pobre. En Lucas dice que la gente común le escuchaba de buena gana. La gente religiosa de ese día le desechó. Él nunca llamó la atención de la gente. Su audiencia fue más bien pequeña, en comparación a cuando la iglesia ortodoxa hacia algo. Ellos venían de decenas de miles a millones, me supongo. Era una rutina; era un acto religioso donde todos debían estar.
Pero los que venían a oír a Jesús eran aquellos que deseaban oírle. No era un asunto político. Eran aquellos que tenían hambre en sus corazones y querían ver a Dios. Y ese sería el tipo, creo, esta noche, a los que Él les estaba diciendo: “Pero vosotros me veréis.” (Habrá una clase de esos “vosotros”, “hasta el fin del mundo,” hasta que Jesús venga.)
(¿Les estoy dejando sordos con eso? Eso tiene un buen sonido. ¿Está muy alto? Si es así, levanten sus manos. Solo… está un poquito alto…. Gracias Leo o Gene.)

15 “Vosotros me veréis. [¿Está mejor? Muy bien.] Vosotros me veréis.” Ahora, si Cristo se levantó de los muertos, y se nos ha dado la invitación y la escritura que Él prometió, que Le veríamos, y que Él sería el mismo ayer, hoy, y por los siglos, entonces ¿desearían Uds. verle? ¿Lo desearían? ¿Levantarían sus manos? ¿Desearía eso cada cristiano? “Yo lo desearía, con mis manos alzadas, me gustaría verle a Él.”
Bueno, ahora, ¿cómo podemos verle? La manera en que podemos verle es por Sus obras. Ahora, Él no ha venido en una forma corporal aun, entre nosotros. Él está aquí en un cuerpo espiritual. ¿Creen Uds. eso? Un cuerpo espiritual llamado el Espíritu Santo. Él está en la forma del Espíritu Santo.
Y toda la fuente de bondad y misericordia y poder, y todas las cosas buenas del amor, Dios era el centro de esa fuente. Y entonces el Logos que salió de Dios, en el principio, vino a ser lo que llamaríamos una Teofanía, o un cuerpo sobrenatural. Dios no es simplemente como el aire, sino que Él está en un cuerpo. Moisés lo vio pasar y dijo que parecía la espalda de un hombre, y así de esa forma. Y entonces esa misma teofanía fue hecha carne y habitó entre nosotros. Y Le contemplamos, el unigénito del Padre, Cristo.

16 Ahora, Él dijo, “Vine de Dios y voy a Dios. Aun un poquito y el mundo no me verá más.” Entonces Él dijo que nosotros Le veríamos. Ahora, si estuviéramos buscándole, ¿qué clase de persona buscaríamos?
Oh, yo amo tomar la Palabra. Yo creo la Palabra. Esa es la verdad, siempre. La Palabra de Dios es la verdad. Yo creo que cada promesa de Dios es absolutamente la verdad. Y que la correcta actitud… actitud, (perdónenme)…. La actitud mental correcta hacia cualquier promesa de Dios, la traerá a cumplimiento. Correcto. Si Ud. puede mirar directo a la Palabra.
Ahora, hay muchas cosas que tal vez yo no podría traer a cumplimiento con mi fe. Pero no me pararía en el camino de alguien más quien tuviera la fe para hacerlo. Si no puedo ir a donde pueda derrumbar los muros de Jericó como lo hizo Josué, o tomar una pequeña caminata en la tarde como Enoc lo hizo e irme con Él, nunca me pararía en el camino de alguien más que pudiera hacerlo. Pero estoy agradecido de que tengo fe para creer que es verdad. Dios lo dijo. Eso lo hace verdadero. Es la Palabra Eterna de Dios.
Y nuestras almas descansan solemnemente en Su Palabra. Y la fe no puede estar basada en algún otro lugar. Toda teología e ismos hechos por el hombre son arenas movedizas. Y la fe no puede encontrar su lugar de reposo sobre las arenas cambiantes de la teología del hombre. Tiene que encontrar su solemne lugar en la inamovible roca de la Palabra del Dios Todopoderoso. Allí es donde se ancla, “Dios así lo dijo.” Eso lo concluye. Eso es por siempre la verdad.
Ahora, si Él dijo que era el mismo, y que el mundo no le vería más, no podemos entonces esperar, que el incrédulo alguna vez pueda atestiguarlo o conocerlo. Entonces si Él dijo, “Vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo, y aun en vosotros,” entonces sabemos que Dios tiene un remanente en alguna parte quienes Le van a ver, porque Él lo prometió.

17 Ahora note. ¿Qué miraríamos esta noche si pensáramos que Cristo estuviera en Saskatoon esta noche? ¿Qué clase de persona buscaríamos? ¿Buscaríamos una persona que fuese un gran educador orgulloso? No señor. ¿Buscaríamos una persona en una grande y alta catedral o sinagoga? No, señor. Si Él es el mismo, el no estaría allí. El sería rechazado allí así como lo fue, si Él es el mismo. ¿Buscaríamos una persona que hablara magnífico, con gran educación, con una gran escolaridad? Ciertamente que no, si Él es el mismo.
Allí es donde los traductores se confunden en la Biblia. Ellos tratan de traducirlo con alguna palabra del hebreo, grande y altas, cuando fue hablado con el lenguaje común de la calle. La gente común le oía de buena gana. Ellos no lo entendieron.
Como en el inglés, lo que llamamos inglés. De todos mis viajes, nunca necesité un intérprete tanto en mi vida, como lo hice en Inglaterra. Allí fue donde más lo necesité. Yo no podía entender eso, en lo absoluto. Muy abajo, Uds. saben cómo hablan los londinenses, la voz les suena aquí bien abajo en la garganta. Yo simplemente no pude… tuve que darme por vencido. No pude hablar en lo absoluto. Ellos dijeron, ¿De qué parte de Texas es Ud.?“, cuando escucharon mi forma de hablar.
Y yo llame a través de, Miami, Florida, a la ciudad de Nueva York, para orar por un hombre por teléfono. Y el pequeño operador en Miami no podía entender a ese pequeño Yankee, ni tampoco el pequeño Yankee entendía a ese Rebelde. Y tuvieron que ir a través de St. Louis y encontrar a alguien que les interpretara. ¡Aquí mismo en Estados Unidos! ¿Ven?, es la diferencia. El idioma varía.
Y así, de esa manera, Jesús hablaba el lenguaje común. Y así hablaría esta noche, de manera que la gente común le oiría. Note, entonces buscaríamos una persona de ese tipo.
Ahora recuerde, Está prometido que Cristo estará en Ud. Ahora veamos lo que Él hizo en Su vida; lo que fue Su ministerio. Y si podemos ver eso mismo repetirse, entonces sabremos que Él aún está vivo. Ahora notemos lo que Él hizo. Ahora, tenga cuidado (preste atención), porque haré algunas preguntas capciosas aquí.

18 Si Él estuviera aquí esta noche, parado en esta arena, y Ud. viniera a Él, como un hombre enfermo, ¿le sanaría Él? No, señor. Él no podría sanarle, porque Él ya hizo eso, ¿ve? Si Ud. es un pecador, ¿le salvaría Él esta noche? Si Ud. estuviera en la arena, y Él estuviera aquí con Ud., ¿le salvaría Él? No, señor. Él ya ha hecho eso, ¿ve? Sanidad y salvación es una obra consumada que fue culminada en el Calvario. El precio fue pagado en el Calvario. Estos poderes para perdonar pecados, o para sanar a la gente, no descansan en ningún individuo. Son fe en un plan consumado que Dios estableció desde la fundación del mundo. Así que, si la gente dice, “yo tengo el poder sanador,” Ud. sabe que eso está errado. Si Ud. va a un hombre, para confesar sus pecados, eso está errado. Ud. va a Dios para confesar sus pecados, y Ud. va a Dios para creer por su sanidad.
Ahora, los hombres si tienen dones. Eso es verdad; algunos son pastores, maestros, evangelistas, y profetas, y así por el estilo. Tenemos cinco diferentes dones que Dios ha ordenado para la iglesia, el cuerpo. Y, Dios trabaja a través de estos dones.

19 Ahora, vamos a ver que hizo Él. Vamos a seguir Su ministerio solo por unos momentos. Encontramos que, la primera cosa después que Juan le bautizó, el Espíritu Santo viniendo del cielo y descendiendo sobre Él y permaneciendo en Él. Juan dijo, “Sobre quien veas al Espíritu descendiendo y permaneciendo…. Él es el que bautiza con el Espíritu Santo.” Y ahora note, encontramos, inmediatamente después de Su tentación, Él fue directo a los negocios de Su Padre. ¿Cuáles eran los negocios? Predicar el Evangelio y sanar a los enfermos. En cualquier día, cualquier edad….
Ahora, me doy cuenta que estoy hablando con hombres inteligentes, y hombres quienes son teólogos. Pero le preguntaré esto, mi hermano. ¿Alguna vez ha leído Ud. en la historia, o en la Biblia, o en alguna parte, donde alguna vez hubo un avivamiento entre el pueblo sin que hubieran milagros y señales? En ninguna parte. Donde viene Dios, lo sobrenatural viene con Él, porque Él es sobrenatural. Y donde quiera….
Y le haré una pregunta más (tómelo de la Escritura, de donde Ud. desee, o de la historia.): ¿Ha visto Ud. en alguna ocasión, a Dios tomar una organización o una denominación y enviar un avivamiento a través de eso? No, señor. Los fundadores, después que murieron, el avivamiento terminó. Ciertamente. Dios, y los hombres de Dios, quienes han creído a Dios se han parado solos en convicción con Dios. Es verdad. Él nunca ha tenido un avivamiento en una organización. No estoy condenando las organizaciones; Ellas están bien. Pero solo estoy procurando decirles que Uds. no pueden reavivar una organización. Le corresponde a Dios bajar y hacerlo. Y Dios obra a través de individuos; no a través de grupos, sino de individuos.

20 Ahora, note cuidadosamente, ahora. Le encontramos en los negocios del Padre. Voy a hacer dos o tres pequeñas declaraciones antes de cerrar, y comenzar a orar por los enfermos. Ahora observe. La primera cosa, Le encontramos….
Volvámonos al gran libro antiguo de San Juan, justo de donde he estado leyendo esta noche. En el primer capítulo de San Juan, encontramos que Él estaba escogiendo a Sus discípulos. Y encontramos que había uno escogido que tenía el nombre de Felipe. Y Felipe, después que fue convertido, estaba entusiasmado. Y cualquier hombre, cuando encuentra a Jesús y es convertido, hay un entusiasmo. Oh, deseo que pudiera penetrar eso a muchos grandes hombres como Jack Schuller y Billy Graham, y esos evangelistas que Dios está usando. La gente que profesa venir, son muy almidonados; parecen solo decir, “bueno, sí, yo creo.” Y esa es una concepción intelectual. Pero, eso no funcionará.
Ud. tiene que nacer de nuevo. Y cuando Ud. nace, hay un entusiasmo que se levanta con ese nacimiento, y enciende el alma. Y echa todas las diferencias, y los ismos, y viene directo al Calvario y reconoce a Cristo, con amor ardiente y celo por los perdidos y el mundo caído.

21 Cuando un hombre es convertido, los ojos son colocados hacia el Calvario.
Si él es un poco nervioso, si no lo vigila, él se irá del lado del fanatismo. Si él es un poco escolar, él se irá del lado del orgullo. Pero justo en el medio del camino está el sano, sensible, nacido de nuevo, guiado por el Espíritu, la iglesia dotada del Dios viviente, yendo justo en el centro del camino a Cristo. Ese es el verdadero viniendo de ambos lados. Uno vino en una dirección, y el otro en otra, mostrando fanatismo o erudición y muy almidonado para humillarse. Saben más de la Palabra que lo que saben acerca del Autor.
Conocer la Palabra no es vida, sino conocerle a Él es vida. ¡Conocerle a Él! Ud. no tiene que ser un erudito; Ud. tiene que ser una persona sumisa. Y cuando Ud. se humille Ud. mismo a Cristo, Cristo está obligado a llenar esa vacante que Ud. ha derramado en el altar para El. Él está obligado a Su Palabra, a hacerlo, y Él no le fallará.

22 Y cuando Felipe fue convertido, inmediatamente el no pudo descansar hasta que encontró a sus amigos. Y mientras estuve en el Oriente, me fue señalado que hubo unas treinta millas donde él fue alrededor de la montaña, para encontrar a Natanael, su amigo, un muy buen creyente ortodoxo. Y muchos de Uds. lectores saben que cuando el encontró a Natanael, Natanael estaba debajo de un árbol, orando. Y Felipe le dijo, “Oh, ven, ve a quien hemos hallado: a Jesús de Nazaret, el hijo de José.”
Y entonces, el hombre, levantándose sobre sus pies (Natanael), dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”
Y pienso que él le dio la mejor respuesta que conozco que pudiera ser dada a la humanidad. Le dijo,: “Ven y ve.”
No te quedes aquí debajo del árbol criticando, sino que ven, ve por ti mismo. “¿Está cooperando nuestra iglesia?” Eso no importa. Ven, ve por ti mismo.
Y mientras que iban por los lados de las montañas, viniendo, a donde Jesús estaba orando por los enfermos…. ahora, obsérvelo. Y cuando Natanael vino a la línea con Felipe, Jesús miró alrededor para verle. Nunca antes había colocado sus ojos sobre él. Pero Él dijo, “He aquí, un Israelita en quien no hay engaño.” ¡Eso asombró tanto al hombre!

23 Ud. sabe, me inclino a creer que Felipe le hizo una clase de advertencia acerca de Él antes que llegaran allí. Le dijo, “ahora, si fueses llamado, bueno, no digas nada, porque Él lo dirá.”
“Oh, no lo creo.”
“bueno, ven, averígualo, pero ve con un Corazón honesto.”
Él dijo, “He aquí un Israelita en quien no hay engaño.”
Y eso le asombró tanto, que dijo: “¡Rabí! ¿De dónde me conoces?” si tenemos tiempo para estudiarlo. “¿Cuándo me conociste? Yo nunca Te he visto, y soy un poco mayor que tú. Y ¿Cuándo me viste, para saber que soy un hombre honesto y correcto? ¿Cómo supiste que era Judío? Yo pude haber sido Griego o de otra nacionalidad. ¿Cómo supiste que era un Israelita?”
Jesús le dijo, “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi.”
Ese era Jesús ayer. Si Él es el mismo ayer, y es el mismo hoy como lo fue ayer, Él está obligado a Su Palabra. Correcto.

24 Entonces, los ortodoxos parados alrededor, los miembros de iglesia, dijeron, “Este hombre es Belcebú. Porque Él es el líder de los adivinos.” Eso es lo que Belcebú era: el líder de los diablos. Ellos creían que era telepatía o algo parecido.
Y Jesús dijo, “Uds. hablan eso contra el Hijo del hombre, y les será perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo venga, y Uds. digan una palabra contra Su obra, eso nunca les será perdonado, ni en este mundo ni en el venidero.”
¿Captaron eso, iglesia? “eso nunca os será perdonado; una palabra contra eso.” ¿Lo interpretan? “Cuando el Espíritu Santo venga, y haga las mismas cosas.” Había una excusa entonces, porque Jesús no había sido glorificado, ni la sangre había sido derramada. Pero después que la sangre había sido derramada, y el pecado había sido pagado, el hombre quedó sin excusa. “Dios, una vez sobrepasó la ignorancia de los hombres pero en este día los ha llamado a todos al arrepentimiento.” Una palabra contraria, es imperdonable. Nunca le será perdonada, en este mundo, ni en el venidero: el pecado contra el Espíritu Santo.
¿Qué es pecado? ¿Cuál es el primer principio del pecado? ¿Qué es pecado? Ud. dirá fumar, beber. No Señor. Cometer adulterio, robar, mentir, apostar, asesinar, eso no es el pecado. Esos son atributos de la incredulidad, porque el que cree no es condenado. Solo hay dos facultades: incredulidad o fe. Y porque ellos no creen, ellos hacen estas cosas. Pero un hombre que es creyente, no lo hace, porque él es una nueva criatura en Cristo. Correcto. No tendremos tiempo de profundizar en muchas Escrituras más.

25 Pero ¿entiende Ud. lo que Jesús era ayer? ¿Reclamó Él ser un sanador? No, señor. ¿Qué proclamó? Él proclamó que estaba aquí en una misión. ¿Cuántos creen que esas son las Escrituras?, digan “Amén.” Él estaba aquí en la misión de hacer la voluntad de Dios en su edad, y lo hizo. Y Él dijo, “No soy yo quien hace las obras. Es mi Padre que mora en mí, el hace las obras.” Entonces si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, tiene que venir a través de lo sobrenatural. ¿Ve?
Cuando Él se encontró con la mujer que tocó Sus vestiduras unos días después de eso. Ella caminó entre la audiencia y tocó Sus vestiduras, diciendo en su corazón, “si tan solo le tocara…. Creo que Él es un hombre santo. Si puedo tocarlo, seré sanada de mi plaga.” Ella estaba sufriendo por muchos años, y los médicos no pudieron sanarla. Pero ella dijo en su corazón, “Si puedo tocarlo.” Y cuando Le tocó, todo el mundo Le apretujaba. Él iba en camino a resucitar una muchacha.
Y la mujercita Le tocó, y Jesús se volteó y dijo, “¿Quién me ha tocado?” Ahora, todos saben, que las prendas palestinas cuelgan sueltas. Y también tienen unas prendas debajo. Porque, al caminar, ese polvo se recogía bajo la túnica, y ellos tenían una prenda debajo, desde las rodillas hacia arriba, la cual es ajustada.

26 Y esta mujer, a través de esa prenda que colgaba suelta, mucho más suelta que mi abrigo, ella solo tocó su borde. Y todo el mundo rodeándole, para estrechar Sus manos y todo, ¿cómo lo sabría? Pero Él estaba dotado con poder. Dios estaba en Él. Y cuando la fe de la mujercita se aferró y Le tocó, ¿qué hizo Él? Él se volteó y dijo, “¿Quién me ha tocado?” Todos lo negaron; ella también lo hizo. Pero el miró hasta encontrarla, y dijo, “Tu fe te ha salvado” Ese era Jesús ayer.
Si Él es el mismo hoy, Él puede hacer lo mismo hoy. Ahora, Uds. amigos ministros podrían decir, “hermano Branham, ¿hay Escritura para eso?” Absolutamente. El Nuevo Testamento. El libro de Hebreos dice: “Él es el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras debilidades.” Y de la forma como Él respondió ayer, por el sentir de la debilidad de ella, Él puede responder hoy, si Él es el mismo hoy. Y ahora nos atrevemos a disputar con la Palabra de Dios y decir que Él no es el mismo. Él es el mismo.
Ahora, cerrando con este pensamiento, así podemos orar por los enfermos. ¿Qué es lo más esencial en Canadá esta noche, o en los Estados Unidos, o podría decir en el mundo, que una reunión donde Jesucristo esté presente para vindicar Su resurrección al pueblo? El mundo entero debería voltear la oreja para oír. Porque vea Ud. Mi amigo que estamos al final del camino. Ud. no tiene que ser un erudito, o un científico, ni tiene que ser un profeta, para saber que el fin está a la mano.

27 Su propia, y nuestra propia querida nación, ayer en Inglaterra, explotaron su primera bomba de hidrógeno. Y hoy hicieron el anuncio de que ya no utilizarían un satélite estadounidense; que ellos podrían manejar el suyo propio. Y pueden hacerlo.
¿Escucharon Uds. a nuestro amado presidente hablar la otra noche, cuando pidió ese gran presupuesto que le sería dado? Dijo: “Debemos hacer que el agresor sepa que estamos a la expectativa, que, si él comienza algo, será aniquilado también.” ¿Ve?, toma solo un disparo, y todo termina.
Y ¿puede Ud. mirar a través de Saskatoon, podría mirar el mundo, a través de las revistas, sintonizar su radio, y escuchar cosas mundanas de la radio y televisión? Nada más que acumulación de pecado disfrazado. Cuando, la gente quienes se sientan en los salones de baile toda la noche, los sábados por la noche, medio-borrachos, ¡predican el Evangelio los domingos por la mañana! Y todo esa vieja música sucia de ritmo mundano y rock-and-roll, y entonces ¿tratan de clasificar a esta gente como cristianos? Con razón el profeta dijo: “El tiempo viene cuando las mesas están llenas de vómito.”

28 Estamos en el fin. Y los juicios de Dios están a la mano, cuando el mundo entero puede ser aniquilado en dos o tres minutos. Correcto. Amigo pecador, piense en eso esta noche, y deje que penetre hasta el alma.
Y mi oración es que nuestro Bendito Padre Celestial, El Señor Jesús, venga esta noche a este pequeño grupo. Y si hay un pecador aquí, que Ud. se arrepienta de sus pecados, mi amigo. Porque Ud. oirá el Evangelio por última vez, uno de estos días o noches. Y podría ser esta. No sabemos qué.
Los grandes barcos están en los mares, con sus misiles apuntando unos contra el otro, solo esperando por la aniquilación. Los judíos están congregados allá en Israel. Ismael e Isaac están peleando el uno contra el otro. Todo lo que la Escritura dijo que sería cumplido está a la mano. El Evangelio ha sido predicado. Oh, sí. Cristo es vindicado. Los días de los gentiles han terminado. Estamos llegando al fin ahora mismo
Mire a Billy Graham anoche, esperando cerca de cien mil personas en su primera reunión, y terminando con dieciocho mil. Por supuesto que fue una multitud maravillosa. Mire el punto, como se está enfriando por todas partes.

29 Mire a la Iglesia, mire como se ha enfriado desde que estuve aquí en Saskatoon la vez pasada hace diez años. El entusiasmo, la cosa se ha ido apagando. La gente ha leído las revistas de historias de la vida real y cosas, y escuchado a Arthur Godfrey y Elvis Presley, hasta que han llegado a estar tan muertos en pecado. Correcto. Esa es exactamente la manera como es, el mundo terminándose. El pecado ha entrado y capturado al mundo. Pero nuestro Bendito Señor Jesús está parado con los brazos abiertos, para perdonar al pecador arrepentido esta noche, si tan solo Ud. cree. ¿Lo hará mientras oramos?
Con nuestras cabezas inclinadas, por favor.

30 Y mientras nuestras cabezas están inclinadas, Ud. aquí esta noche, que no conoce a Cristo en el Nuevo nacimiento; puede ser que se haya unido a alguna iglesia, puede ser que Ud. lo haya intentado, pero realmente nunca ha llegado a ser un Cristiano. ¿Levantaría simplemente su mano? diga, “Hermano Branham, recuérdeme, aún antes que la reunión comience. Ore por mí. Yo realmente quiero estar bien con Dios, cuando llegue mi hora de partir.” ¿Solo levantaría su mano? Diga: “Recuérdeme.” Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana. Y a Ud. hermana. Aquí, arriba en el balcón, ¿Levantaría alguien la mano? y diga: “solo recuérdeme, Hermano Branham, mientras ora.” El Señor les Bendiga. Y Dios le bendiga a Ud. aquí, señor. Y a Ud. aquí. Dios le bendiga aquí. En el balcón a la derecha, vi su mano allí, también. Correcto, ahora solo llévelo al Señor. Vi su mano, señor, afuera en el lado izquierdo de la línea. El Señor le Bendiga.
Ahora, oremos.

31 Nuestro amado, amoroso Salvador, mientras vemos la edad oscureciéndose; la luz de la civilización apagándose. La hora ha llegado. No pasará mucho tiempo, ahora, hasta que Te veamos venir por segunda vez, el cuerpo físico del visible Señor Jesús. Oh, ¡cómo las tribus de la tierra lamentarán en ese tiempo! Pero si no te han aceptado, entonces será muy tarde. “Vayan y compren aceite de los que venden.” Y mientras ellas iban, se encontraron en las tinieblas de afuera. Y estaban llorando y el lamento y crujir de dientes; el periodo de la gran tribulación.
Y Te pido, Padre, que Tú bendigas esta noche, y animes a los santos a través del camino. Estos hombres, mujeres caminantes, quienes han peleado muy duro la batalla, Te pedimos que les des ánimo. Y lo pecadores, ésta noche, que puedan llegar a estar avergonzados de sí mismos, y se arrepientan.
Y recuerda, Padre, a estos que levantaron sus manos en este momento. Te pido que los bendigas, Padre, y quita todo pecado e iniquidad de sus vidas. Y que sea esta la hora, cuando han levantado sus manos, que en sus corazones digan ese eterno “si,” y que realmente signifique eso y que lo crean. Y desde el mismo momento en que crean, puedan ser salvos. Ud. lo ha dicho. Podemos llorar en el altar toda la noche; podemos correr por los pasillos; pero hasta que creamos…. Ud. lo ha dicho tan solemnemente en Su Palabra, “El que oye mis Palabras y cree al que me envió, tiene vida para siempre, eterna. Y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.” Creyendo en el unigénito Hijo de Dios. Te pido, Padre, que ese sea el estado de cada uno quienes levantaron sus manos. Y muchos quienes no lo hicieron, que puedan tener la necesidad de hacerlo.

32 Ahora, He hablado detenidamente acerca de Ti. Y pido ahora que vengas a Tu pobre e inútil siervo, y que vindiques estas palabras, que Tú eres el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y Tú estás presente hoy, omnipresente, siempre, para manifestar Tu amor y cumplir Tu Palabra, que: “donde estuvieren dos o tres congregados en Mi nombre, estaré Yo en medio de ellos. Las Obras que Yo hago, vosotros también las haréis.” Permite que eso sea manifestado esta noche, Señor, no porque lo necesitemos, sino porque Tu Palabra lo ha prometido. Es Tu promesa. Cuando Tú viniste, no tenías necesidad de sanar al enfermo. Pero lo hiciste, para que se cumpliera la Palabra de Dios. Y esta noche, muchos dicen: “Oh, no necesitamos estas cosas.” Pero es para cumplimiento, porque dijiste que eras el mismo. Y Te pido que manifiestes Tu amor y poder esta noche; mientras me encomiendo a Ti y esta iglesia. En el Nombre de Jesús. Amén.

33 Ahora, el momento crucial ha llegado. Y no los retendremos mucho tiempo. Son las ocho y media, según el tiempo regular aquí, horario de verano. Eso lo haría…. estaríamos saliendo a las nueve en punto, en los próximos quince, veinte minutos. Pero ahora, se pudo haber puesto mucho tiempo en esa Palabra, sobre la que pondremos más tiempo, después.
Pero, esta noche les quisiera preguntar esto. Si nuestro bendito Salvador viniera a esta plataforma y ejecutara las mismísimas obras y cosas que hizo cuando estuvo aquí en la tierra, ¿prometerá solemnemente creer y hacer todo lo que Ud. pueda para ayudar a Su causa, y orar y buscar a los perdidos, y mientras Ud. viva? Si lo va a hacer, ¿levantaría su mano de manera que podamos encontrar favor con Él? Si Ud. lo va a hacer. Dios les Bendiga. Esos están muy bien.
Ahora, no importa con que iglesia Ud. está, eso no tiene nada que ver. Si Ud. es Presbiteriano, Bautista, del Pacto, Luterano, Pentecostal, Nazareno, Peregrino de Santidad; eso no importa. Solo si Ud. es un Cristiano, nacido de nuevo, aceptado por Dios.

34 Ahora, esta noche voy a orar por los enfermos, si Dios lo permite, en la forma regular. Porque quiero ir en esta parte de la Escritura, para darles a Uds. una base de que no estamos aquí para introducir cosas que no están en las Escrituras. Si Ud. me capta en cualquier momento, predicando algo, o alguna práctica, que no es “Así dice el Señor,” hágame el favor de notificármelo. Sí, señor. Porque el 6 de abril tendré cuarenta y ocho años de edad. Ahora, he tenido visiones desde que era solo un bebecito y nunca ha fallado ninguna.

35 Hace solo unos días, había un hombre quien había…era mi vecino; un testigo de Jehová. Su pequeño hijo había estado lisiado. Y él lo trajo a una reunión. Y el Espíritu Santo lo llamó, de la parte de atrás de la reunión, dos veces la distancia de esto aquí y le dijo quién era de dónde venía. Le dijo que estaba sanado. “Así dice el Señor.” Observe al Espíritu ahora. Estamos grabando cintas. Observe lo que el Espíritu dice. El Hermano Branham puede decir cualquier cosa, pero el Espíritu Santo siempre dirá la verdad, y Él se quedará con la Palabra. Y Ud. considérelo, vea si es correcto. Es “Así dice el Señor,” ¿Ve?

36 Ahora, y el hombre no sabía qué hacer. Y finalmente le dijo al pequeño niño, “Levántate, David.” Y el pequeño niño se levantó, perfectamente normal y sano.
Hoy le digo, “¿Cuál pierna era, David?”
Él dice, “Mamá, ¿Cuál era, la que estaba lisiada?” parálisis infantil; derecha, oh, las miles de cosas que han pasado.
Pero de todas maneras, su hermano vino el otro día. Estrictamente un testigo de Jehová. Y si hay testigos de Jehová aquí, no estoy hablando en contra de Ud. en absoluto. Pero a él le habían dicho que era del diablo. Y cuando su hermano vino, sucedió que yo estaba en la habitación, su… el padre de David se había mudado y compró una pequeña casa al lado de la mía. Y así que él trabajaba mucho conmigo en las reuniones, ahora, vendiendo libros. Él era un contratista, uno muy bueno, un contratista notable. Pero el dejó su trabajo para ir al trabajo del Señor. Y él viajaba de esa manera.
Y tan pronto como estuvimos en frente del hermano, el Espíritu Santo comenzó a decirle esta cosa errada que él estaba haciendo. Dijo, “Ud. está casado con una mujer alta, con cabello rubio. Ud. tiene dos hijos con ella; Ud. rompió el hogar de un hombre al buscarse esa mujer, y ahora Ud. está rompiendo el hogar de otro hombre, con una pelirroja. Ud. está viviendo con ella en adulterio.”
El casi se desmayó. Tomó aire. Nadie más en el mundo sabía eso solo él y la mujer. Dijo, “¿Quién le dijo eso a Ud.?”
Le dije, “El Dios Todopoderoso.”
Él dijo, “Ahora yo rindo mi vida al Dios Todopoderoso. Y esa es la verdad, Sr. Branham.”

37 Ahí lo tiene. Él fue y trajo a su anciano Papá. Su papá vino. Él era un lector, o como le llamen es—uno de los hombres grandes en los testigos de Jehová. Y el vino. Dijo: “Oh,” dijo, “le digo.” Dijo: “quiero ir de pesca con Ud. en la mañana.” Nunca lo había visto antes. Él dijo: “pero, le digo, que los testigos de Jehová dicen que Ud. es un falso profeta.”
Le dije, “Bueno, ellos tienen el derecho de decir lo que quieran” y dije, “pero, quiero saber lo que Dios tiene que decir al respecto.” Así que cuando comenzamos a viajar, tuve una visión. Dije, “Ahora, Sr. Wood, tengo Así dice el Señor.”
Él dijo: “¿a qué se refiere?”
Le dije, “Cada riachuelo que pasemos, por estas ciento sesenta millas de este lugar, estará cenagoso. Pero cuando lleguemos al lago, en Dale Hollow donde vamos a pescar, allí ese lago estará perfectamente azul. Y sucederá que…. no habré pescado ningún bagre en esa agua aún. Pero voy a pescar una gran cantidad de bagres, y Ud. solo va a pescar uno. El Sr. Woods va a pescar uno. Luego yo voy a pescar otro. No vi lo que era. Será un pez espectacular, pero será un pez pequeño. Eso es Así dice el Señor.” El miró a su hijo y le guiñó el ojo; y continuó.

38 Cada riachuelo que pasamos estaba justamente…. Habían venido tormentas, y estaban tan cenagosos como podían estarlo. Y cuando echamos un vistazo sobre la colina para ver Dale Hollow, estaba tan azul como podía ser. Bajamos allí y comenzamos a buscar para pescar: mojarras, y agallas azules, y róbalo, y así por el estilo; ninguno picó. Coloqué carnada para bagres y la arrojé, y pesqué un bagre grande, en solo uno momento. Pesqué dos en una sola cuerda, dos anzuelos. Uno peso cinco libras y el otro tres, ambos allí; y tenía una cuerda completa. El pescó uno entre ese día y esa noche. Y su hijo pescó uno pequeño, como así de largo. El otro hijo no pescó nada.
Y a la mañana siguiente, dije, “habrá otro pez. Ese será el último que pesquemos.” Y cuando lancé, atrapé lo que llamamos barriga-roja. No sé cómo los llaman Uds. aquí. Es algo en el orden del pez de agua dulce, una bremita. Y casi pesaba una libra. Uno de los más grandes que haya visto en mi vida. Y eso fue todo. Pescamos todo el resto de ese día y esa noche, hasta la media noche, sin que picara uno siquiera.

39 Dije, “Ahora, Sr. Woods, El Sr. Russell dijo que Cristo vendría en 1914. El colocó esa hora. A lo cual, Dios dijo, que ningún hombre conoce el día ni la hora. Pero él lo espiritualizó, y dijo que Él vino en Su oficio espiritual, para los ciento cuarenta y cuatro mil. Y Él vino en el día de Pentecostés, en ese oficio.” Y yo me adelanté y le di las diferentes profecías. Le dije: “ninguna de ellas es verdad. Ahora ¿Qué piensa Ud.?”
Él dijo, “Si un hombre puede ver los peces antes de que los pesque, yo creeré que Dios se lo dijo,” él dijo. Y allí el aceptó a Dios.
Ahora, un joven vino de África, estaba parado….Bueno, no tendremos tiempo de profundizar en eso tal vez, pero es parecido.

40 Ahora, no puedo hacer que ocurra. Dios lo sabe. Yo no lo controlo. No tengo control de eso, en absoluto. Justo en ese mismo momento, Él me mostró una visión parecida. Yo estaba orando por al menos unos ciento cincuenta o doscientos niños lisiados. Gente enferma. Pero Él hace como Él quiere. Él es Dios. No puedo decirle a Él lo que tiene que hacer. ¿Quién puede interpretar a Dios? Dios es Su propio intérprete. Nosotros solo hacemos lo que Él nos dice que hagamos. Ahora, por cuanto Él me prometió estas cosas, esa es la razón por la cual estoy parado aquí esta noche ante esta pequeña audiencia. Y me pare en África con cien mil y tantos, quinientos mil en India y en diferentes lugares. Y tomé el Corán en una mano, y la Biblia en la otra, y reté cada precepto que había, “Vengan, probemos quien es Dios.” ¿Ve? Eso es.
Ahora, amigos, o Él es esta noche, resucitado de los muertos, el mismo ayer, hoy y por los siglos, o la Biblia está erada y nosotros estamos en nuestros pecados. Y si Él ha resucitado de los muertos y se ha probado a Sí mismo, ser la vida, entonces Él merece todo lo que nosotros tengamos: todo nuestro amor, toda nuestra devoción, todo nuestro tiempo, aún lo que somos. [Porción no grabada en la cinta.] Entréguelo a Dios. ¿No creen Uds.? Y entonces nuestra religión….

41 Yo digo esto, hermanos. Yo estaba entretenido en Bombay, India, una tarde, por diecisiete religiones diferentes, cada una de ellas negando a Jesucristo. Pero esa noche en la reunión, delante de las decenas de miles, reté a cada una de estas religiones, en el nombre de Jesús, después que una visión vino a la plataforma. Dije, “Ahora entérense.” Y un hombre ciego recibió su vista, parado en la plataforma. Y no se podían contar.
Durban, Sudáfrica, un día en un llamado al altar, después de estar totalmente lisiado, un hombre sobre sus manos y pies, ni siquiera en su mente cabal, fue sanado. Yo los reté. Vi a treinta mil paganos radicales venir a Jesucristo a la vez. Los registraron: treinta mil paganos absolutamente radicales.
Estuve en un Club Kiwanis no hace mucho, hablando con el Dr. Davis, el que me ordenó en la Iglesia Bautista, quien dijo que me había convertido en un santo rodador. Le dije, “Dr. Davis, gastamos millones de dólares, enviando misioneros allá. Y ¿qué los encuentro haciendo? Entregando tratados. Lo que necesitamos es el Evangelio. Y lo que Ud. llama un santo rodador y por lo que Ud. dijo, que yo había perdido mi mente, ganó más almas para Cristo, en cinco minutos, y sin un centavo de dinero; que todo el esfuerzo que la iglesia bautista y el resto han hecho en ciento cincuenta años.” Absolutamente.
Hemos fallado el blanco. Jesús no dijo: “Vayan por todo el mundo y entreguen tratados.” Él dijo, “Prediquen el Evangelio.” Eso es: “demostración del poder de la resurrección de Cristo.” Ciertamente, hemos fallado. Él nunca dijo, “Construyan iglesias.” No tengo nada en contra de eso; Él nunca dijo, “Construyan escuelas.” Él dijo, “Prediquen el Evangelio.” Eso es lo que hemos fallado en hacer. Cristo está vivo. Él no está Muerto. Dios les Bendiga. Ahora.

42 Billy Paul, ¿Cuántas entregaste? ¿Cien? Cien. Uds. que recién… todos los que acaban de recibir una tarjeta de oración entonces. Correcto. Vamos a comenzar, entonces, comenzamos con…. No podemos alinearlos a todos de una vez, así que tomaremos pequeños grupos cada vez. Y tendremos tantos como podamos esta noche. Pero los tendremos todos; antes que el servicio termine… la semana termine. Dios mediante. Correcto, ¿Quién tiene?… vamos a comenzar por el número 1.
¿Quién tiene la número 1? La tarjeta de oración…. ¿Qué letra es? G, ¿G? correcto. Número 1. ¿Levantaría su mano, quien la tenga? Correcto, Señora, ¿Vendría Ud. para acá? Número 2. ¿Quién tiene la número 2, Levantaría su mano? Número 3, ¿Levantaría su mano? Correcto, por acá, Señora. Número 4, ¿Levantaría su mano? Correcto, Señora. Número 5, ¿Levantaría su mano? Correcto, Señora. ¿6? 7, número 7, ¿Levantaría su mano? Mire a….
¿El pequeñito tiene tarjeta de oración, señor? No tiene. Veo un par de sillas de ruedas. Mire a esa gente allí. Tal vez ellos no puedan ni siquiera levantar sus manos. Número 7 no está. Oh, lo siento. Número 7. Número ocho. ¿Quién tiene el 8? Mire a su vecino. Tal vez sea alguien sordo y no puede oír; tal vez no puedan levantar sus manos. ¿Tiene Ud. el 8? 9. Número 9, ¿Levantaría su?…. es esa señora en el…. Ud. tiene el número 9, ¿Es así señora? Correcto, ¿Vendría Ud. hasta aquí? entonces, número 9. Número 10, 11, 12, 13, 14, 15, ¿Quién era el número 15? Bueno, bueno, vamos a detenernos entonces con este, entonces, solo por unos pocos minutos. Busquen al número 15. Miren a sus alrededores, entonces. Estaremos comenzando por este. Si lo encuentran, colóquenlo en la línea de oración. Correcto.
Ahora, oremos por un momento.

43 Ahora, Padre Dios, Este es Tu servicio, y encomendamos todas las cosas a Ti. Y miramos a Ti, para que nos ayudes, Oh Dios. Tal vez este pequeño grupo aquí, ¿Cómo saber que no hay un evangelista sentado aquí que encenderá este país? ¿Cómo saber que no hay una madrecita aquí que podría llamar a una vecina mañana, y decir, “Verdaderamente Cristo se levantó de los muertos.”? Podría salvar la vida de un hombre o mujer muriendo allá en el hospital. No lo sé, Padre. Podría salvar a un alma. Son todas Tuyas. Yo encomiendo todas las cosas a Ti. Ayúdame, Dios, mientras me rindo a Ti y esta audiencia, también. Habla a través de mis labios, y escucha a través de sus oídos. Lo pido en el nombre de Jesús. Amén.
Muy bien. Ahora, veamos. Tenemos tantos…. Llamamos a…. Muy bien. Ahora, todo el mundo, solo sean verdaderamente reverentes, si quieren. Y pueden sentarse. Ahora, miren para acá por un momentito. ¿Cuántos no tienen tarjetas de oración, y quisieran que Cristo les sane, y creen que lo hará? Veamos sus manos levantadas. Todos Uds. que creen ahora, que Cristo les sanará, y no tienen tarjeta de oración; en cualquier lugar en nuestra audiencia.

44 Ahora, si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, y puede ser tocado por el sentir de nuestras debilidades, si…. ¿Cómo sabríamos que Ud. le tocó? ¿Cómo sabría qué Ud. le tocó? Ahora, si Ud. tiene la misma fe que tenía la mujer que tocó Sus vestiduras, ¿no puede mirar al cielo esta noche y tocarle? ¿No le respondería Él?
Él no tiene manos sino, las nuestras. Él no tiene ninguna voz en la tierra, sino las nuestras. ¿Cuántos saben eso? ¿Quieren decir que algunos de Uds. no saben eso? seguro, que si saben. ¿Qué habría dicho Él? “Yo soy la vid, vosotros los” (¿Qué?) “pámpanos.” La vid no lleva fruto. Ella energiza a los pámpanos. Los pámpanos llevan frutos. ¿Cuántos saben eso? San Juan 15. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos.” Eso hace…, mire. Nosotros colocamos nuestras manos sobre los enfermos. Él usa nuestros ojos para ver visiones. Él usa nuestros labios para hablar. Él nos usa para cargar el Evangelio, vea. Es dado a su iglesia. Y Él está en Su iglesia, manifestándose a Sí mismo. Y la gente puede verlo en la medida en que Él obra en su iglesia.
Ahora, mientras miro esta fila de personas, ¿Es Ud. un extraño para mí? Levante su mano si no le conozco. Solo levanten sus manos, todos a lo largo de la fila, en todas partes. Muy bien. ¿Cuántos allá afuera saben que no los conozco? Levanten sus manos. Uds. saben que no se nada acerca de Uds., o algo. Solo levante su mano, si Ud. quiere. Muy bien. Ahora, yo no sé nada en absoluto acerca de Uds. Pero hay una cosa segura: Cristo los conoce a cada uno de Uds. ¿Es correcto eso? Él conoce a cada uno de Uds.

45 Entonces si Uds. miran para acá y oran, y dicen, “Dios, Yo creo a Jesucristo. Yo creo. Aunque pueda ser que no lo entienda, pero esta noche voy a establecer mi fe para creerlo. Y voy a decir, Señor, voy a poner esto delante de Ti. Tú dijiste, ”Probadme,“ dijo Dios, ”Si no abriré las ventanas de los cielos“
Ahora, sea sincero, y no manufacturado, sino crea con su corazón. Y diga, “Ahora, yo no estoy en la línea de oración….” Ud. podría estar dentro de poco. Pero si Ud. no tiene una tarjeta de oración, diga, “Señor, permite que él voltee, y use su voz para hablarme, y creeré con todo mi corazón.” ¿Pondría Ud. ese reto ante Dios, y ver lo que Dios haría? Él lo hará, amigos, tan cierto como estoy parado aquí, porque Él prometió que lo haría. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Correcto.

46 Hermano Sothmann, si Ud. quiere. Ahora, si el pianista, si Ud. quiere, hermana, muy suavemente, “Solo creed.” Ahora, solo aquietémonos por un poquito. Cada uno permanezca en sus asientos donde están. Permanezcan muy quietos, y crean con todo su corazón ahora.
Ahora, solo imagine, viniendo de los corredores de la Gloria, bajando (¿a dónde?) a cumplir Su Palabra: “Donde estuvieran dos o tres congregados en Mi nombre, Yo estaré en medio de ellos.” Para cumplir esta Escritura, “Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos.” “Yo estaré….” “Yo,” pronombre personal, como he dicho, “estaré en medio de ellos. Ellos se pusieron de acuerdo, y pidan cualquier cosa en mi nombre, Yo lo haré.” Ahora, ¿no es eso maravilloso?

47 Ahora, aquí está una dama parada delante de mí, la cual es una total extraña. Yo nunca he visto a la mujer en mi vida; no la conozco. Y creo que ella no me conoce, a menos que sea a través de revistas o algo. Pero no nos conocemos. Si eso es correcto, levante su mano. Somos totalmente…. [La hermana habla con el Hermano Branham.] ¿Perdóneme? Ella estuvo en mi reunión, hace muchos años. ¿Fue en los Estados Unidos o en Canadá? En Canadá, en Winnipeg. Bueno, entonces eso fue hace como diez años, once. Sí. Correcto. Ud. era probablemente Ud. era muy joven entonces. Así, así que entonces no conozco a la mujer, nunca la había visto.
Ahora, la mujer puede ser una cristiana; o tal vez no. Ella podría estar enferma; o tal vez no. Ella podría estar allí solo para engañar; o tal vez no. Yo no sé. Así como El no sabría cómo Natanael dijo a Felipe… o Felipe… o, Natanael dijo Cristo, mejor dicho “¿Cuándo me conociste, Rabí?”
Ahora, esto lo establecería. Ahora, esta mujer, nunca la he visto en mi vida. Y ella me vio hace diez años, sentada en la reunión en Winnipeg. Si alguno estuvo allá, sabe lo que fue; estaba lleno hasta en las puertas y en todas partes…. con el Hermano Small, creo que fue, Frank Small, creo que…. Tal vez esté aquí esta noche, por lo que sé. El hermano, no lo he visto por años. Y aquí es nuestra vez… primera vez que nos encontramos en esta tierra. Pero Dios conoce a la mujer. Ahora, si el Señor…

48 Aquí está la perfecta escena de San Juan el capítulo cuatro, en su Biblia. Léalo cuando llegue a casa. Jesús tenía la necesidad de ir a Samaria. Y cuando Él se sentó en el pozo, y envío a Sus discípulos fuera, imagino una mujer hermosa, también venir al pozo. Y ella era samaritana, y ella fue a sacar agua. Ella comenzó su labor. Y Jesús le dijo, dijo, “Dame de beber.” ¿Cuántos saben eso? Y ¿Qué hizo Él entonces? El llevó una conversación con ella, para centrar esta conversación. Y le dijo, “Dame de beber.”
Ella dijo, “El pozo es hondo, y no tienes nada con qué sacarla. No es costumbre de Uds. judíos conversar así con samaritanos. No nos tratamos el uno al otro.”
El dijo, “pero si conocieras a Quién le estás hablando, tú me pedirías de beber, y Yo te daría agua que no tendrías que venir a buscar aquí.” ¿Qué estaba Él haciendo? Él estaba haciendo contacto con su espíritu. Él apenas vio a la mujer parada allí, así que Él le habló.
Y dijo, “El pozo es hondo, y no tienes con qué sacarla,” y así por el estilo. Finalmente, ellos llegaron a la conversación acerca de adorar en la montaña, y en Jerusalén.
Y Jesús le dijo, después de un rato, cuando encontró dónde estaba su problema. Él dijo, “Ve busca a tu marido y ven acá.”
Ella dijo, “no tengo marido.”
Él dijo, “Eso es correcto; has tenido cinco, y el que ahora tienes no es tu marido.” ¿Cuántos conocen esa Escritura? Ahora observe lo que la samaritana dijo.

49 Ahora, Voy a juntar dos Escrituras ahora. ¿Qué dijo Natanael tan pronto como Jesús le dijo dónde estaba, y que él era un hombre honesto? ¿Qué dijo él? “Rabí, Tu eres el Hijo de Dios. Tu eres el Rey de Israel.” ¿Cuántos saben que San Juan dice eso en el primer capítulo? Correcto. Eso fue lo que ese judío pensó cuando él vio aquella señal realizada; Jesús viéndole a él antes que viniera a la reunión.
Y luego cuando esta mujer samaritana vino a Jesús, Jesús le dijo… habló con ella un poco y le dijo dónde estaba su problema. Y ella dijo: “Señor, me parece que eres (¿Qué?) Profeta. Sabemos, nosotros los samaritanos, sabemos que cuando el Mesías venga…” (¿Creen Uds. que Jesús era el Mesías?) “Cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas. Él nos dirá todas las coas.” Pero ella no podía entender quién era Él.
Él dijo, “Yo soy que hablo contigo.”
Y sobre esto, ella dejó el cántaro y dijo: “Vengan, vean un hombre que me dijo las cosas que he hecho. ¿No es este el Mesías?”
Si esa fue la señal del Mesías en ese día, es la señal del Mesías hoy. ¿Cuántos creerían eso? Ahora, aquí está. Ahora, saque todos sus ismos denominacionales, y solo mire la verdad en la Palabra, si Él ha resucitado de los muertos.

50 Ahora, aquí están un hombre y una mujer, ambos estamos parados aquí, primera vez que nos encontramos. Ahora, solo para hablar con Ud. Señora, solo por un segundo, debido a que Ud. es la primera aquí. Y ahora, Ud. dijo que estuvo en mi reunión en Winnipeg. Bueno, eso está muy bien. Eso fue hace como diez años. La mujer es cristiana, exactamente, porque su espíritu es agradable. Ud. es una creyente; eso es correcto. Desde hace tiempo. Y no solo eso, sino que Ud. tiene un oficio en la iglesia. Ud. es la esposa de un predicador. Eso exactamente correcto. Y Ud. está sufriendo con… está en el pecho, el tumor en el seno. Correcto. Y Ud. no es de esta ciudad; ni de Winnipeg. Veo la costa oeste, y una gran ciudad donde hay un gran parque, cerca de Vancouver. Eso es lo que es. Eso es exactamente correcto. Ahora, ¿es esa la verdad? ¿Cree Ud. que Jesús la sana a Ud. ahora?
Dios Todopoderoso, en el nombre del Señor Jesucristo, yo bendigo esta mujer y pido por su sanidad en el nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le Bendiga, Ahora, hermana. No dude. Siga su camino y regocíjese, y sea feliz. Amén.

51 ¿Cree Ud.? Ahora, la única forma de que yo sepa lo que se dijo, es en la grabadora allí, ¿ve? Yo lo tomo de allí. Lo que haya sido dicho es la verdad. Muy bien. Ahora, sean verdaderamente reverentes, tan reverentes como puedan ser. Y ahora, observen esto. Crean con todo el corazón ahora. Solo miren, y crean que Él se levantó de los muertos.
Ahora, Ud. dice, “¿me sanará a mi ahora?” Él le ha sanado. Esta es la señal de que Él ya lo ha hecho. Está en el pasado. Ahora, el Señor sabe eso, si es la verdad o no. ahora, la Biblia dice que es la verdad.
Ahora Ud. mire para acá, y solo comience a creer, diciendo, “Señor, ahora creo con todo mi corazón.” Ahora, es….
Ud. es el siguiente hombre. [El hermano dice, “Yo soy el esposo de esa mujer. Puedo confirmar que todo eso fue la verdad.”] Ud. es el esposo de la mujer. [“Eso es correcto.”] Y Ud. puede dar fe que esa es la verdad. [“sí, soy el pastor de la costa oeste, en Port Moody.”] Sí, señor. [“el pueblo puede oírme. Justo como Ud. lo ha dicho. Soy un perfecto extraño para Ud. Y Ud. le dijo a mi esposa la verdad.”] ¿Pueden oír eso? Muy bien.

52 Ahora, mi amigo, Ud. está aquí, mi hermano; y Ud. está por algo, también. Ahora, quiera el Señor Jesús ayudarme a entender. Ahora, si fuese sanidad lo que Ud. necesita, estaría encantado de hacerlo si pudiera, pero no soy el sanador. Cristo es el sanador quien ya lo ha hecho. Y si es por problemas financieros, de Él son los millares de animales en los collados. Si es por asuntos domésticos, lo que sea que fuere, Él lo sabe y puede tomar cuidado de eso. Solo, yo no sé. Y Ud. sabe eso. Yo soy un extraño para Ud. Soy un extraño. Correcto. Quiera el Señor tener misericordia y me ayude.
Si, veo a la mujer parada a su lado. Correcto. Ella es su esposa. Y Ud. está aquí para que yo ore por Ud. Por algo malo en su hombro. Y eso fue causado por un accidente, una motocicleta, en la que Ud. tuvo un accidente. Y el hombro nunca volvió a su lugar correctamente, desde entonces. Está finalizado ahora, y Ud. puede continuar su camino, regocíjese, y sea sano. Dios le bendiga. Amén. Está concluido.

53 ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Ve cuán sencillo es? Solo tenga fe. Ahora, ¿Qué es? Yo nunca he visto a esta gente. No tengo nada que ver con su sanidad. Cristo les sanó. Creo que el hombre dijo algo acerca de Moody, o de la iglesia Moody, o algo. La iglesia Moody, ¿Es correcto? La iglesia de Port Moody. Correcto. El Señor les Bendiga.
Ahora, Muy bien. [Un hermano dice, “Hermano Branham, esta mujer, esta dama no puede subir las escaleras.”] Esta dama aquí, la siguiente. Muy bien, Ud. no tiene que subir aquí, señora. ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? ¿Cree Ud. que Jesucristo es el Hijo de Dios? Si Dios, (estando Ud. y yo parados a unos cuantos pies de distancia), me revela cuál es su problema…. Yo no podría sanarla. Pero su problema, eso depende de…. Dios puede hacerlo. Si Él puede revelarlo, Ud. aceptará su sanidad. ¿Lo hará Ud.? Muy bien, míreme, entonces, por un momento. Solo crea con todo su corazón, Que Jesucristo es el Hijo de Dios, y yo siendo Su profeta… o, Su siervo.
Ahora, si la audiencia puede escuchar mi voz todavía; veo a la mujer yéndose. Ella está muy nerviosa acerca de algo. Sus nervios están hechos pedazos. La veo entrar a un cuarto, un cuarto pequeño. Es un baño. Y allí se cayó sobre su pecho. Y se lastimó el pecho, hace como un año. Y ella nunca fue al Doctor para revisarlo. Ella ha confiado en Dios. Y esa es la verdad. ¿Es correcto, Señora? [La Hermana dice, “Si.”] Correcto. Vaya a su asiento y sea sana, entonces, en el nombre del Señor Jesucristo. Dios le Bendiga Ahora. No dude más, y siga su camino y sea sana. Amén.

54 ¿Cree Ud. con todo su corazón? Les pregunto a Uds. en la audiencia. Reto a su fe a mirar para acá y creer. Solo crean que Jesucristo ha resucitado de los muertos, y yo soy Su siervo parado aquí. No Él; yo solo soy Su siervo, Su testigo. Muy bien.
Señora, somos extraños el uno al otro. No la conozco.
Ahora, algo pasó en la audiencia. Alguien creyó, en alguna parte. Es una dama sentada, mirando sobre el hombro de otra dama, justo aquí. Ella sufre de dolores de cabeza. Una damita, de cabello negro. Ella estaba mirando para acá, orando. Ella dijo, “Señor, has que él me llame.” Ud. ha estado teniendo dolores de cabeza; tremendos dolores de cabeza. Eso es correcto. Levante su mano; Sentada justo aquí. Muy bien. Se ha terminado ahora. Puede continuar su camino y regocijarse, y sea sana, en el nombre de Jesús.
La dama sentada detrás de Ud. quien está como levantando sus manos porque tiene artritis, y ha estado esperando ser sanada de eso. Eso es correcto, ¿no es así, Señora? Correcto.
¿Ve?, Ud. no podría esconder su vida aunque tuviera que hacerlo. Ninguno de Uds. podría. Amén. Oh, estoy feliz de que Él haya resucitado de los muertos; Jesucristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos.

55 Ahora, Señora, Ud. no está aquí por Ud. misma. Es por su hijo. Y él está mentalmente…. Correcto, una condición mental. Lo veo pararse, caminar. Ud. cree, ¿Es así?, hermana, ¿que Dios sanará al joven? [La hermana dice: “Yo lo creo.”] Vamos a orar. Bendito Padre Celestial, oramos que el diablo deje al joven, y que el joven pueda ser sanado. Oh eterno, bendito Padre, lo pedimos en el nombre de Tu hijo, el Señor Jesucristo, quien murió, para hacer que estas cosas sean hechas realidad. Amén.
Dios le bendiga, mi hermana. Vaya y encuéntrelo, en la forma como Ud. ha creído.
Ahora, tengan fe. No duden. Solo crea con todo su corazón. Algo acontecerá entonces. Bueno, Ahora sean verdaderamente reverentes. Bendito sea el Señor Vamos a estar….cada uno sea reverente, verdaderamente reverente. Oremos ahora.

56 ¿Cómo está Ud. señora? ¿Es esta la siguiente dama en la línea? Me supongo, somos desconocidos el uno al otro. Nunca la he visto. ¡Oh, Su Bendita Presencia! ¿Cómo es que no tenemos que suponer nunca más? El cielo es real. Cristo es real. Él está vivo esta noche. Ahora, sean realmente reverentes. Miren y crean. Ahora, Señora, me supongo que esta es la primera vez que nos encontramos. Somos extraños el uno al otro. No la conozco, nunca la he visto. Hemos nacido, quizás, a millas de distancia y en distintos años. Apenas acabamos de encontrarnos por primera vez. Eso es correcto. Pero Dios la conoce. Si Dios me revela la razón por la que Ud. está aquí, ¿Le creerá Ud. con todo su corazón? ¿Hará la audiencia lo mismo, con todo su corazón?
Ud. está aquí por un crecimiento que está en su nariz. Por eso es por lo que Ud. quiere que yo ore. Eso es correcto. Ese crecimiento. Ahora, esa es la verdad. Ahora, por supuesto, el crecimiento es visible, pero es por eso por lo que la dama quiere que yo ore.

57 Ahora, mire. ¿Ve?, eso toma sus fuerzas, muchísimo. ¿Cuántos saben lo que las visiones les hace a Uds.?, ¿saben lo que la Biblia dice? Mi, es…. Una hizo que el Señor Jesús dijera que Él se debilitó, virtud salió de Él, ¿Qué creen Uds. que haría a un pecador como yo cuando pasa? Ahora, si Ud. solo…. mientras más le hablo a la mujer, más será dicho.
Tomemos a la Señora por un minuto. Ella es una señora de la tercera edad. Vamos a conversar, solo a conversar un poco con ella, y veamos lo que el Señor diría. Ahora, lo que sea que fue. ¿Qué fue?, el crecimiento en su nariz. Correcto. Ahora, Ud. solo mire para acá y crea con todo su corazón.

58 Sí, veo que regresó nuevamente. Parece que se mantienen regresando. Hay más de uno. No, regresa y entonces se va. Se cae y luego regresa en algún otro lugar. Ud. tiene uno ahora en su pecho. Correcto. Eso es la verdad. ¿Cree Ud. que el Señor la sanará de eso?
Ud. no es de este país, de esta ciudad. Ud. viene de algún otro lugar. Ud. viene del oeste, viniendo al este. Ud. es de Alberta. Edmonton, Alberta. Su nombre es Pearl. L-e-n-n-o-x, Lennox. Sra. Pearl Lennox, de Edmonton. Eso es correcto. Eso es exactamente la verdad. Su vida no se puede esconder. Ahora si Ud. se va, y cree con todo su corazón, Ud. sanará. ¿Lo cree? Entonces siga su camino y regocíjese. Y Dios le Bendiga, mi hermana, en el nombre de Jesús. Amén.

59 ¿Cree Ud.? ¿Cree Ud. que Dios puede sanar problemas cardiacos, y sentirse bien? Entonces vaya regocijándose, diciendo, “Gracias, Señor Jesús, por sanarme del problema cardiaco.” Correcto. Muy bien.
Difícilmente se levantó en la mañana, ¿verdad? Si Ud. cree con todo su corazón, eso le dejará, siga su camino, y sea sana. ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La hermana dice, “Yo creo.”] Correcto, vaya, regocíjese, y sea sana en el nombre de Jesús. La Biblia dice: “¡Si puedes creer!”
Ahora, sean verdaderamente reverentes. No se muevan, ¿Ven? Solo un momento y me iré, si Uds. se mantienen tranquilos por un momento. Vea, cada uno es un espíritu y cuando se mueven, eso interrumpe. Ud. Dice: “Hermano Branham, ¿es eso psicología?” si lo es, Cristo la usó. Él sacó a todos de la casa, para sanar a la hija de Jairo; y llevó a un hombre fuera de la ciudad, fuera de la multitud. ¿Cuántos saben que fue así? Y sean verdaderamente reverentes. Si están quietos, solo por un momento o dos. Correcto. Muy bien.
Cuando mencioné problemas cardiacos, hace unos minutos, hubo un sentir extraño (Uds. lo tuvieron) al mismo tiempo. Ahora, si Ud. va, Crea con todo su corazón, ya Ud. No tendrá que ser engañado con eso, y sea sano. Ud. cree con todo su corazón, sea sano. Muy bien.
Venga ahora, señora. Sin operación, Dios puede sacar un tumor, y sanarle completamente. ¿Cree Ud. que Él lo hará? [La hermana dice, “Si.”] Muy bien, si Ud. lo cree, el tumor se irá. ¿Levantará su mano, y dirá: “Yo acepto a Cristo Ahora.”? En el nombre de Jesús, que así sea. Amén. ¡Que el Señor lo conceda!
¿Le gustaría comer otra vez como solía? ¿Deshacerse de esa condición digestiva, úlcera en el estómago, y así, y ser… sano? ¿Le gustaría? ¿Sí? ¿Quiere Ud.? ¿Acepta a Cristo como Su sanador? Entonces siga su camino y sea sano, en el nombre de Jesús

60 Digamos: “¡Gloria al Señor!”
La insulina es una cosa buena para la diabetes, pero una transfusión del Calvario es mejor. ¿Cree Ud. que Dios le dará una transfusión esta noche? Muy bien. Siga su camino, y regocíjese y sea feliz, y Dios le bendiga.
Digamos, “¡Gloria al Señor!” todos.
Ahora, solo por un momento. Hay una señora, orando. Ella tiene el cabello oscuro, usa lentes. Ella está sentada justo en frente de mí, justo donde está esa señora… justo detrás de ella. Si Ud. puede creer por esa condición en su garganta, Jesucristo la sana. Si Ud. puede creer, Dios la sanará y la restituirá. ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Lo acepta con todo su corazón? Si es así, levante su mano, de esta manera, y diga: “¡Gloria al Señor!” La señora con su…. Correcto. Muy bien. Vaya y sea sana.
Digamos: “¡Gloria a Dios!”
¿Cree Ud. con todo su corazón, señora? ¿Qué si yo le digo que Ud. fue sanada, parada allí, lo creería? [La hermana dice, “Si.”] Ahora, siga su camino y regocíjese, y sea sana en el nombre del Señor Jesús.
Esas sensaciones de cansancio; avanzada la tarde, debilitándose, declaran solo una cosa. Pero ¿lo que fue la primera cosa de la que Cristo le sanó fue tuberculosis? Sea sana; ¿Cree Ud. que Cristo le restaurará, y sanará? Venga acá, solo un minuto.
Oh eterno Dios, Bendigo a esta mujer para su sanidad. Y que pueda ser sana, a través de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.
Dios le bendiga, señora. Tenga fe ahora, y vaya, creyendo.

61 ¿Vendría Ud., señora? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Ud. es una gran, pensadora profunda, y preocupada también. Siempre cruzando puentes antes de llegar, así por el estilo. Y pensando al respecto, y estudiándolo todo el tiempo, y planificando cosas que nunca suceden. Es por causa de ello que tiene problemas estomacales. Correcto. Ese es su problema, problemas digestivos. Correcto. Ahora vaya, y crea con todo su corazón, y deje de estudiarlo y razonarlo. El precio ya ha sido pagado, y Cristo le sanó. Vaya, créalo, y sea sana. Y coma su cena; siéntase bien. Dios le bendiga.
¿Cree Ud. con todo su corazón?
¿Qué de Ud. señora? ¿Cree Ud.? [La hermana dice, “Si, lo creo.”] La Biblia dice: “¡Si puedes creer!”
La dama joven sentada allí con el sombrero púrpura, mirando acá directo hacia mí, la que viene de regreso. Ud. tiene venas varicosas, ¿es así, señora? Y Ud. también, la veo teniendo dolores en sus piernas, tiene dolores en sus piernas. La segunda persona sentada, justo detrás allí. Correcto. Ud. tiene un problema rectal, lo cual es hemorroides, esa es la causa de su problema. Ud. tiene problemas dentales, con sus dientes también. Levántese, señora, para que la gente vea quien… No; justo aquí ella es, justo aquí. Muy bien, señora. Levante su mano otra vez. Correcto. La señora que se acaba de levantar. Allí es donde esa luz está colgando. Sí, la señora con su mano levantada. Muy bien. Vaya a casa y sea sana, si Ud. cree con todo su corazón. Amén.

62 Responda rápidamente, mientras estoy observando una luz. ¿Cuántos alguna vez han visto la foto de esa luz? Ellos ya la tienen en Wa…. ¿la han visto alguna vez? Tenemos alguna aquí. Supongo que los muchachos querrán entregarlas. Y está justo sobre Uds. ahora mismo. ¡Si tan solo pueden creer!
Ahora Ud. señora, ¿es Ud. la última en la fila? Correcto. ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La hermana dice, “Sí, lo creo.”] No la conozco, nunca la he visto. Cristo la conoce. ¿Cree Ud. que Él permitirá?…. si Él me dice la razón por la que Ud. está aquí, ¿creerá Ud. que es Él hablando a través de mí? Porque, Ud. sabe que no la conozco. ¿Lo creerá? ¿Creerá la audiencia con todo su corazón? Ahora, hay un doctor conectado a esto. Algo acerca de una operación. Ud. tuvo una operación, y la operación no le ha sanado completamente. Y Ud. ha regresado al doctor, y se han formado abscesos, alguna clase de…. es un absceso, crecimiento, y él quiere cortarlos. Esa es la verdad. ¿Es correcto? [“Sí, eso es correcto.”] Correcto. ¿Lo cree con todo su corazón? [“Sí, lo creo.”] Entonces vaya, y que Dios le sane, en el nombre de Jesús. Amén. [“Sí, creo.”]

63 ¿Lo está creyendo Ud.? ¿Qué piensa de eso?, sentado allá, este hombre justo detrás allí, un hombre como de la tercera edad sentado allí, con lentes puestos. Ud. está sufriendo de su garganta. Eso es extraño, ¿no es así? Su esposa está sentada a su lado. Esa es su esposa. Si le digo lo que está mal con su esposa, ¿creerá que soy el profeta de Dios? ¿Aceptará su sanidad? Su esposa no entiende lo que está mal con ella. Sus manos se adormecen, se entumecen. Correcto. Es poca circulación. Eso es todo. ¿Es eso correcto, señora? Levante su mano si eso es correcto. No se le adormecerán más, ahora. Ud. ha creído al Señor.
¿Cuántos creen con todo su corazón, por allá, que ahora mismo Jesucristo está en medio nuestro?
Ahora coloquen sus manos unos sobre los otros. Solo pongan sus manos unos sobre otros, mientras oramos. Con sus cabezas inclinadas, quiero preguntarles algo: ¿podría Ud. seguir dudando?
Sí, veo a una pequeña señora sentada por aquí, tenía problemas femeninos, sentada aquí. Ella creyó, cuando inclinó su cabeza. Eso es bueno, hermana. Se terminó ahora.
Ahora, si Ud. pudiera creer…. ¿Ve?, Él es perfecto. Él no falla. Ahora, el Resucitado Señor Jesús, quien es el mismo ayer, hoy y por los siglos, está aquí en este edificio ahora mismo. Él está justo donde Ud. está. Él les ama. Él quiere sanarlos. Ahora, si Uds. creen con todo su corazón, Dios oirá mi oración desde aquí exactamente; no solo escuchará mi oración, sino que Él escuchará su oración, su petición. Oren los unos por los otros, y mientras tienen sus manos unos sobre los otros.

64 Y yo sé, pueblo, Uds. son como yo mismo. Uds. son gente pobre. Uds. no tienen mucho de los bienes de este mundo. Pero hay una cosa que Uds. si tienen: Uds. tienen el privilegio, esta noche, de tener a Cristo de su lado. Y yo preferiría eso que todo el dinero que el mundo ha tenido o tendría alguna vez: saber que estoy parado aquí ahora en la Presencia del Señor Jesús, el Redentor, y que Su amorosa gracia nos ha alcanzado.
Él está aquí, parado aquí esta noche, haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, obrando a través de Ud. y de mí. Bueno, si Él obrara a través de mí y no de Ud. nunca funcionaría. Es su fe la que lo hace. Uds. pueblo aquí con sus tarjetas de oración, en la línea; Uds. allí sin tarjeta de oración; Uds. sentados en la audiencia; ¿Por qué?, es Jesucristo. Es su fe que lo está haciendo. No los conozco, nunca los he visto. Y su sanidad está ya realizada. Uds. ya están sanos. Cristo les sanó allá atrás. La única cosa que los detiene de que reciban su sanidad ahora mismo, es por causa de incredulidad. Oremos para que Dios la quite de Uds. ahora. No estoy orando por su sanidad; estoy orando para que su incredulidad les deje, de manera que Uds. la reciban.
Oremos.

65 Bendito Padre Celestial, Tú miras a esta reunión. Tú has visto estas manos levantarse, hace un rato, para salvación. Y ahora estas ocho o diez personas que levantaron sus manos, Ahora pueden regocijarse porque Jesús ha probado estar vivo. Y debido a que Él vive, la salvación de ellos es perfecta por medio de Él. “El que oye mis Palabras y cree al que me envió, tiene vida eterna; y nunca vendrá a condenación, sino que pasó de muerte a vida.” “El que come Mi carne y bebe Mi sangre, tiene vida eterna, y Yo le resucitaré en el día postrero,” dijo el Señor Jesús.
Y aquí están de pie esta noche, en esta audiencia, la presencia de Dios aquí. Aún en este puñado de gente en esta arena, pero aún Tú has venido de la Gloria, a manifestarte. Tú viniste a través de un océano tormentoso una noche, para sanar a un maniaco en Gadara, regresaste sin un avivamiento en ese país. Oh Dios, tu vendrás a cualquier hora y a cualquier lugar en que la gente Te llame. Tú fuiste a lo profundo del vientre de la ballena en el fondo del océano, para liberar a Jonás, cuando él se volteó y comenzó a orar. Tú fuiste al foso de los leones con Daniel; dentro del horno ardiente con los jóvenes hebreos. Tu estas en Saskatoon esta noche, en esta reunión, el mismo Jesús; el cuarto hombre en el horno ardiente; el Ángel que estaba con Daniel; el Espíritu de Dios con Jonás en el vientre de la Ballena. Tú estás aquí esta noche.

66 Tú estás mirando a estas manos mientras las tienen colocadas unos sobre los otros. Ellos son personas pobres de Canadá, Señor, quienes cosecharon y trabajaron y lucharon, y muchos de ellos golpeados y derribados por el diablo. Y pido en esta noche que el poder de Satán los deje libres. Reprendo a Satanás y sus logros. Lo reprendo, porque él no es más que un fanfarrón. Cristo murió en el Calvario, para librarnos de las cosas del mundo, y para sanar nuestras enfermedades. Y tomamos esa posición esta noche, por Su divina Presencia para probar que Él está aquí. Y que deje ir a esta gente. Y desde esta misma hora, que puedan ellos comenzar a recuperarse y mejorar; regresar a la reunión, testificando, dándole la gloria a Dios. Le decimos (al diablo) que se vaya, en el nombre de Jesucristo. Y que Dios reciba la Gloria. Amén.

67 Ahora, cada persona aquí, bajo el sonido de mi voz, que cree que Jesucristo los sana, levante su mano y diga, “¡Gloria al Señor!” Amén. Muy bien. ¿Se levantarán, entonces, por un momento? ¿Conocen esa antigua canción, “Toma el nombre de Jesús contigo?” ¿Cuántos conocen ese gran y antiguo himno, “toma el nombre de Jesús contigo”? Levante su mano. Vamos a cantarlo un par de veces, un par de estrofas. Todos juntos ahora.
Toma el nombre de Jesús contigo;
Hijo de tristezas y congojas;
Te alegrará y te dará comodidad,
Tómalo, do quiera que vayas.
Precioso nombre, ¡oh cuán dulce!
Esperanza de la tierra y gozo del cielo;
Precioso nombre, ¡oh cuán dulce!
Esperanza de la tierra y gozo del cielo.

68 Quiero hacerles una pregunta. ¿Cuántos bautistas hay aquí? Levanten sus manos, ¿eran bautistas? Levanten sus manos. Dios les Bendiga, Ud. y Ud. y Ud. Bien. ¿Cuántos metodistas? Levanten su mano. ¿Cuántos peregrinos de santidad? Levanten su mano. Bien. Nazarenos, levanten sus manos. Eso está bien. Pentecostales, levanten sus manos. Presbiterianos, levanten sus manos. Muy bien. Ahora mientras cantamos el segundo verso:
Al nombre de Jesús inclinándonos,
Cayendo postrados a sus pies;
Rey de reyes en el cielo le coronaremos,
Cuando nuestro viaje termine.
No dejen el edificio. Voltéese y estréchense las manos unos a otros ahora. Vamos, ahora.
Al nombre de Jesús incl…
(Voltéense ahora y estréchense sus manos.)
Cayendo postrados a sus pies;
Rey de reyes en el cielo le coronaremos,
Cuando nuestro viaje termine.
Precioso nombre, ¡oh cuán dulce!
Esperanza de la tierra y gozo del cielo.
Precioso nombre, ¡oh cuán dulce!
Esperanza de la tierra y gozo del cielo.

69 Oh, ¿no es esto maravilloso? ¿Cuántos aman las reuniones chapadas a la antigua? Veamos sus manos. Oh, ¿no es maravilloso? Seguro, lo es. Ahora, ¿Ve Ud. como, cuando ese Espíritu viene, ungiendo, luego se va? Es como un… como una ola viniendo, y Ud. está ungido; luego se va, de la misma manera. Solo cantando o algo, y se va, de una vez. Muy bien. Mientras inclinamos nuestras cabezas…
Recuerden mañana en la noche a las siete en punto, la hora de verano, que estén aquí a…. ¿Es correcto eso? Para entregar las tarjetas de oración. Ocho en punto, en el horario de verano, comenzaremos el servicio. ¡Dígale a alguien! Haga llamadas. Dígale a su pastor. Salgamos ahora.
Mientras inclinamos nuestras cabezas, le voy a pedir a mi buen amigo, el Reverendo Sr. Rasmussen, de Tacoma, Washington, si él quiere despedirnos con una oración. Dios le Bendiga, Hermano Rasmussen, mientras inclinamos nuestras cabezas. Muy bien.


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