S.477 57-0517 La Reina de Sabá

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OBRAS DEL MENSAJE

La Reina de Sabá

Saskatoon, Saskatchewan, CANADA

57-0517

1 Padre Celestial, te damos las gracias esta noche por el privilegio que tenemos de venir ante Tu presencia. Te damos las gracias por el Señor Jesús, Quien nos ha juntado y reunido aquí una vez más antes de la gran venida de Su presencia. Y pedimos que nos bendigas esta noche en este endeble esfuerzo que hacemos. Y estamos cumpliendo Tu comisión como nos lo has comisionado de ir por todo el mundo, hacer discípulos en todas las naciones, y señales seguirían a los creyentes.
Oramos que manifiestes Tu resurrección y Tu gran Palabra esta noche en nuestros medios. Perdona nuestros pecados, si hemos pecado, esta noche, Señor, como personas que se dan cuenta que no somos dignos aún de invocarte. Pero, por gracia Tú nos has redimido y te amamos por eso. Y una vez fuimos contados como extranjeros, alejados de Dios sin esperanza, sin vida, pero Cristo murió: el Justo por el injusto. Y por medio de la reconciliación de Su muerte, hemos sido hechos cercanos a Dios, de tal modo que somos llamados hijos e hijas de Dios.
Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser al final. Pero sabemos que tendremos un cuerpo semejante a Su propio cuerpo glorioso, pues le veremos tal como Él es. Y ante todo esto, Señor, mientras miramos a Ti esta noche, bendice nuestros esfuerzos y ayúdanos a manifestar Su amor a otros. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.
Pueden tomar asiento.

2 Es un gran privilegio estar aquí otra vez esta noche en presencia de esta compañía y en presencia del Dios vivo. Y es una… siempre es algo grandioso para nuestros corazones mientras hablamos de Su bendita presencia, y hablamos de Sus obras y lo que Él ha hecho por nosotros. Y estamos muy agradecidos con Él.
Ahora, esta es la segunda noche de nuestra reunión. Y el clima ha estado un poco en contra de nosotros. Y nosotros, sin tener patrocinio alguno… Hemos venido de forma independiente. Hemos venido por compañerismo, uno con el otro, mientras que la Sangre del Señor Jesús, el Hijo de Dios, nos limpia de toda injusticia. Abrimos una puerta para todos: para todo aquel que quiera. Pronto, me supongo que estaré navegando a través del mar en otra misión mundial—alrededor del mundo por mi quinta vez.

3 Y ha sido muy extraño aquí en nuestra patria, y la gente… Eso ciertamente ha alarmado mis emociones al ver, no hablando de un cierto grupo, o por el estilo, pero del público en general: de la frialdad y la indiferencia que está entrando en la iglesia, en el continente Norteamericano; en nuestro país, y también en Canadá.
Hace unos cuantos años yo vine aquí a Canadá, y tuve una reunión. El oropel estaba todo en las reuniones. Y la gente se reunía en lugares en donde los periódicos tenían reportes de personas conduciendo tanto como tres mil millas [4828 Km.] en taxi, sólo para estar en la presencia del derramamiento del Espíritu.
Esta noche, después de mucha publicidad, e intentando cooperar con todos, y mostrando el mismo espíritu que mostramos cuando recién vinimos, aun así es difícil lograr un grupito de gente para llenar una pequeña arena como esta. Entonces se pueden preguntar por qué es que los corazones de los ministros están alarmados.

4 En África, nuestra primera reunión fue más de cien mil. Y en una sola reunión, treinta mil paganos desnudos aceptaron a Cristo como Salvador.
En Bombay, India, se estimó en quinientos mil en las reuniones. No hay manera de reunirlos en un cierto lugar. Ellos no nos permitieron llevarla a cabo en las afueras de la ciudad porque una dama había estado ahí justo antes que yo, una mujer ministra, y ella tuvo…
Sin criticar a la dama, recuerden, porque tengo mi primera vez, a sabiendas en mi corazón, de alguna vez criticar a un siervo de Dios. Muchas veces podría estar en desacuerdo con sus comportamientos, o trato de hablarles, o tal vez alguna doctrina, algo parecido, que pudieran estar predicando, donde pudiera hablar con ellos que yo no entendí. Ellos pudieran estar bien en su doctrina. Los Luteranos, los Presbiterianos, y demás, yo sencillamente no entiendo por qué ellos no aceptan el evangelio completo. Yo no hablo de mis hermanos.
Y luego, en los rangos del Evangelio Completo, hay muchas doctrinas con las que yo podría no estar de acuerdo. Pero nunca trato de quitarle el compañerismo a ningún hermano en ninguna parte.
Pero, la dama había causado algunos problemas al ocasionar que dos hombres fueran asesinados —apuñalados a muerte en un motín. Y ellos me hicieron celebrar las reuniones dentro de la ciudad, y solo obtuve como dos noches. Y las tremendas multitudes, al grado que estaban sofocándose el uno al otro a muerte, acostados encima y amontonados en las calles y todo, al punto que tuve que irme.

5 El Hermano Tommy Osborn me dijo que mi ministerio, si yo fuera… que en Tokio, este verano próximo, que él esperaba al menos dos o tres millones de convertidos. El ministerio que el Señor me ha dado, pareciera pasársele por alto a la gente educada. Pero, en las tierras dónde ellos todavía… que no han sido enseñados, y ellos creen que Dios es real…
Nosotros lo aceptamos a Él como un… oh, una concepción mental. Ellos tienen que tener una realidad y cuando lo ven, eso queda concluido. Decenas de miles se aglomeran a Cristo en un llamado al altar.
En el mismo mensaje, el mismo esfuerzo que nosotros haríamos, quizá por, aquí, quizá dos mil personas, tres mil (lo que sea que haya aquí esta noche), donde quizá cinco o seis esta noche puede que vengan a Cristo. Cuando con ese mismo esfuerzo cruzando los mares traería cien mil a Cristo, ¿ven? Esa es la diferencia. Vean, el avivamiento se ha ido de nuestro país. Mejor es que lo enfrentemos.

6 Billy Graham estuvo en un desayuno hace unos meses, uno de los evangelistas más destacados del mundo, un personaje maravilloso, un gran hombre de Dios; yo tuve el privilegio de darle la mano. Nuestros caminos se han cruzado en muchos lugares. En Zúrich, Suiza, él terminó el sábado en la noche, yo empecé en el mismo lugar el domingo en la mañana. Para empezar… Yo no estaba ahí, mi avión nunca aterrizó a tiempo para que yo pudiera tomar un taxi y llegar a los predios, pero encendí la radio y pude escucharle.
Y muchas veces nuestros caminos se han cruzado, pero nunca llegamos a saludarlos hasta que estuvo en Louisville, Kentucky, al otro lado de mi ciudad de origen. Ahí le di la mano. Siempre es un privilegio para mí conocer a los hombres de Dios.
Lo oí esa mañana mientras él rastrillaba y cepillaba a esos ministros. Cómo él los reprendió en el Nombre del Señor, por medio de la Biblia. Y dijo: “Yo voy a una ciudad y trabajo duro, y trato lo mejor que puedo para traer personas a Cristo. Y cuando les dan una tarjeta de decisión”, dijo: “Ustedes ministros les escriben una carta, en vez de ir y darles un buen apretón de manos”. Dijo: “Y yo regreso un año después. Donde yo tuve miles de convertidos, no tengo ni diez”. ¿Cuál es el problema? Él dijo: “Es por causa de Uds. ministros”.
Yo me senté ahí, mi corazón se hinchaba y reducía. Sentí compasión por el hombre, aún no pasa de cuarenta y tantos años, se está volviendo canoso. Y yo sé que es duro, alejado de su familia. Me identifico con él. Un siervo de Cristo.
Pero pensé: “Hermano Graham, si tan solo supieras lo que haces. Pero, te estás quemando. Pero, estás recorriendo aguas que ya fueron recorridas. A través del país, de lugar a lugar, aunque tengas un gran avivamiento, miles vienen y aceptan a Cristo, y en un año, ninguno de ellos difícilmente—solo unos pocos y escasamente.

7 Recuerden, los llamados por Dios a salir son los elegidos. Él dijo que el reino es semejante a un hombre que salió y echó una red en el mar, y cuando él la subió tenía de toda clase ahí adentro. Él tenía cangrejos, tortugas de barro, pargos. Él tenía serpientes. Tenía lagartijas, sapos. Tenía peces carroñeros, y tenía peces de verdad. Lo único que los ministros están haciendo es pescando con la red del Evangelio. Lo que hayan sido, todos ellos fueron atrapados en la red del Evangelio. Pero, la naturaleza de él; déjelo allí un rato. Si él es un sapo saltará inmediatamente. Si él es una tortuga, no toma sino unos pocos minutos hasta que dice: “Bueno, no hay nada en esto de todas formas”. Se va de regreso directamente al agujero de barro. Un cangrejo de río dirá: “Bueno, les digo, parecía como que todo estaba bien, pero ya les digo, yo sencillamente no…”. Vean, él es un cangrejo para comenzar. Uno no puede hacerlo otra cosa.
Cristo nunca murió solo para hacer que la gente tuviera compasión. Cristo… Dios no maneja Su oficina así de suelta. Uds. no manejarían sus negocios así de sueltos. Cristo nunca vino del cielo diciendo: “Bueno, voy a morir y quizá tal vez la gente sentirá lástima de Mí y vendrá”. No, Señor. Cristo murió para llamar la elección: el cuerpo elegido desde antes de la fundación del mundo, y solamente a ellos.
Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere. Y todo el que a Mí viene, Yo le daré Vida Eterna y lo levantaré en el día postrero”. Ahí lo tienen, ¿ven? Cristo murió para salvar a aquellos a quienes Dios, por previo conocimiento, sabía que serían salvos. Y así que cuando…

8 ¡Es un cuadro lastimoso! Pero, ¿por qué pasa esto, amigos? Es porque esta condición tiene que llegar. Hay una bomba atómica preparada ahí para arreglar la diferencia. Eso es correcto. Dios no puede derramar su juicio sobre gente justa, y Su misericordia ha buscado y jalado y…
Diferentes tipos de evangelistas, los que tienen al Cristo resucitado con los milagros, aquellos con el intelectual. Él está llamando desde todos los ángulos para poder ser llamado justo. Porque le ha dado a cada hombre una oportunidad.
La radio, la televisión y todo detonando, los periódicos, evangelistas en las esquinas, y eso ha arrasado. Y continuamente nos volvemos más malvados y más malvados a cada hora.
“Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”. Simplemente es la hora. No hay nada que pueda pararlo. Toda la predicación que yo pudiera hacer, y toda la resurrección que Cristo pudiera mostrar, y todo, jamás lo detendrá; la Biblia lo dice. Pero aquí está por lo que somos responsables: Levantando la voz en contra de lo errado. Eso es correcto.
Yo jamás podría detener a las mujeres de usar ropitas vulgares. Es la naturaleza de ellas. Ellas ya lo han visto. El diablo lo presentó. Ellas fueron sujetas a eso. Yo jamás podría evitar que los hombres beban. Ciertamente que no. Yo jamás pudiera hacer espiritual a la iglesia. Toda la predicación que hiciera, eso jamás la haría espiritual. Pero habrá uno de vez en cuando que será un pez. Dios los quiere en el reino. Yo daré mi voz. Yo no sé quién es, pero yo lo predicaré. Y mientras yo lo predique, él oirá. Porque “Todo lo que el Padre Me ha dado vendrá a Mí.” Eso es correcto.
Y es por eso que yo estoy aquí. Estoy recorriendo todo otra vez. Espero tan pronto vuelva del extranjero recorrer completamente a Canadá otra vez. Yo quiero, en la generación con la que me levantaré, pararme ahí y decir: “No he rehuido de anunciarles todo el consejo de Dios tal como yo lo conocía”. Entonces la sangre de la gente no estará sobre mí. Y entonces si Dios ha enviado Su mensaje, y Él ha recorrido las ciudades y mostrado las maravillas y señales y todo lo demás, y luego la gente continúa en pecado, Uds. están más allá de toda esperanza.

9 Yo no digo esto con respecto a Canadá. He dicho muchas veces, si yo fuera un hombre joven, y ellos me permitieran, yo hiciera mi hogar en Canadá. Yo amo Canadá. Pero yo creo que nuestra pequeña nación aquí abajo de nosotros, aun la maternidad ha llegado a un lugar que está más allá de redención. No quiero decir que todas las madres allá no sean madres. No quiero decir que no haya gente buena. Pero los malvados lo han sobrepasado a un punto que si Cristo no viene pronto, no habrá ninguna carne salva para el rapto.
La hora está a la mano. Uds. han escapado de mucho de eso. Pero la televisión y la radio lo han difundido directamente aquí en su nación, y veo sus tiendas y cosas contaminándose y la gente está llegando a ser de la misma manera.
¡Oh, gente espiritual, levántense, despierten! La hora está a la mano.

10 Yo nunca vengo a predicar profecía. Oremos.
Bendito Padre, esta noche ahora mientras abrimos la Palabra, háblanos. Que sea conocido, Señor, que Tú eres Cristo el Hijo de Dios. Y sin importar que tan malvada sea la gente, solo es para cumplir Tu bendita Palabra. Y que los justos vean el Nombre del Señor como una torre fuerte, y que corran a Él y sean levantados. Oh, bendito Redentor, ayúdanos esta noche para entender a medida que nos adentramos en la Palabra. Permite que el Espíritu Santo tome las cosas de Dios y las entregue a cada corazón según nuestra necesidad. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

11 Deseo leer esta noche para una cita de la Escritura. Y mañana en la noche, si el Señor quiere, tengo un mensaje que vino a mi corazón en los últimos días en mi camino hasta aquí; estoy confiando que mañana, en mi habitación, el Señor me permitirá hablar sobre eso mañana en la noche. Confío que Él lo hará.
Esta noche, le pareció bien al Espíritu, que yo hable unas cuantas palabras sobre Mateo el capítulo 12 y el verso 42; sólo a manera de introducción. Y esta noche, yo haré algo en mis servicios esta noche, si el Señor quiere, por revelación. Vino a mí en Maine la semana pasada. Y esta es la primera vez que me someto para tratar de hacer estas cosas de la manera que yo fui instruido, a mi honesta y sincera creencia, por el Espíritu Santo que estuvo en mi habitación, hace como tres semanas, o no tanto.

12 Ahora, la lectura de la Escritura. Mateo 12:42:
Y la reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar.

13 Y ahora, yo quiero hablar sobre este gran caso. En el marco de la Escritura, esta noche, el Señor Jesús había estado reprendiendo a los Fariseos, porque ellos no se arrepentían. Y ellos vinieron a Él y le dijeron: “Maestro, deseamos ver de Ti señal”.
Y yo espero que mi congregación esta noche pueda entender claramente, que ellos ya habían recibido muchas señales, pero ellos no las creyeron. Si ellos… Jesús había dicho: “Si me hubieras conocido a Mí, hubieras conocido mi día”. Porque la Escritura claramente había hablado de la clase de señales que estarían siguiendo al Mesías.
Anoche hablamos sobre algunas de ellas: Cómo Felipe reconoció la señal de Mesías, y fue a Natanael. Y Natanael, siendo un miembro de la iglesia en ese día, tan pronto como esa gran señal extraordinaria fue hecha ante él (Si alguno puede recordar), fue porque Jesús dijo: “Antes que Felipe te llamara, te vi”.
Y Natanael dijo… rápidamente reconoció eso ser el Mesías. Y él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
Jesús dijo: “Porque te dije eso, crees. Cosas mayores que estas verás”.

14 Luego lo llevamos a Él al capítulo 4 y descubrimos allá a esa mujer de otra nación, ella vino. Oh, si tan sólo tuviéramos el tiempo para adentrarnos en eso para fijarnos que el primero que reconoció esa señal fue un Judío. El Evangelio fue primero al Judío. Y todos los Judíos representaron el remanente de los 144,000 que serán llamados en los últimos días; los cuales están retornando a Jerusalén ahora por los miles para recibir al Mesías en Su venida por Su novia.
Y la segunda vez que este milagro se realizó fue en una samaritana (una mujer, una desechada, un tipo de la iglesia Gentil—una desechada). Y ella dijo, después de una pequeña plática con Él… Él le pidió de beber y demás, entonces Él dijo: “Ve, llama a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”. Eso es verdad con la iglesia Gentil: Los llamados fuera, la raza mezclada.
Y Él dijo: “Bien has dicho, porque cinco maridos has tenido”.
Y tan rápido como Él le dijo que ella había tenido cinco maridos, ella rápidamente… Esos grandes ojos brillantes destellaron, y lo miraron, y dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Pues sabemos….”. Ahí lo tienen. “Nosotros, los Samaritanos, sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas”. Pero ella no podía entender quién era Él.
Él dijo: “Yo Soy, el que habla contigo”.
Ahora, si esa señal fue hecha ante los Judíos, y ante los Samaritanos, solo hay una clase que falta: Esa es la Gentil. Y el Cristo resucitado está obligado a obrar las mismas señales ante los Gentiles. ¿No le creerán a Él?

15 Ahora, estos Fariseos en nuestro texto esta noche dijeron: “Nosotros buscamos una señal”. Y quiero que se fijen en la señal que Él dijo. Es en una mala y adúltera… ¿Ven a la mujer Samaritana? Una generación mala y adúltera que busca una señal. “Y señal no les será dada, sino como Jonás…”.
(¿Está muy alto para Uds.? ¿Bajarían eso…? Creo que está solo un poco alto de volumen quizá, ¿Está mejor? Si lo está, levanten su mano si eso está mejor. ¿Estaba mejor de la otra manera? Levanten sus manos. Muy bien, súbanlo solo un poquito. ¿No es suficiente? Muy bien. Ahora, muévalo un poquito. ¿Qué tal? Bien. Bueno).
Jesús dijo que una generación mala y adúltera busca señales. Y la señal que sería dada a ellos sería igual a Jonás que estuvo en el vientre de la ballena por tres días y noches y salió. Esa señal sería dada. La señal de la resurrección sería la señal.

16 Y es hoy, el día en que vivimos, que se dice bastante sobre señales. Y hay mucho recelo sobre señales. Como notarán, no sólo yace en la iglesia, pero yace en las esferas del mundo científico, o el mundo profesional.
Por ejemplo, el doctor en medicina. El doctor en medicina dice: “Usted no necesita una operación. No vaya allá, porque él no es nada más que un carnicero”. Y el cirujano se volteará y dirá: “No tome esas píldoras de azúcar. Ud. necesita una operación”.
El osteopático dirá sobre el quiropráctico: “Él le romperá el cuello”. Y el quiropráctico le dirá al osteópata: “¿Qué beneficio tiene frotar el exterior?; usted tiene que llegar al interior”.
El predicador dirá: “Los Metodistas no tienen nada que ver con eso, nosotros los Bautistas lo tenemos”. El Pentecostal dice: “La Apostólica ni siquiera conoce la Biblia”, y viceversa. “Solo nuestros evangelistas tienen la Palabra. Ellos son los hombres dotados”.
Y los doctores dirán: “Los predicadores no deben practicar la sanidad Divina”. Y el predicador dirá. “El doctor ni siquiera está en el cuadro”.
Todo es para mostrar una cosa: Es el motivo equivocado. Y sabemos que cada uno de esas profesiones hace bien. Porque, hemos oído de personas que son ayudadas. Y si el corazón de la gente estuviera correcto, afianzaríamos brazos y corazones uno con el otro, y juntaríamos nuestros esfuerzos para tratar de ayudar a nuestro prójimo para hacer la jornada de la vida más placentera para él.

17 Pero es el dinero. Si la operación se lleva a cabo, el doctor puede quedar fuera de dar sus píldoras. Si es lo contrario, y a cada uno… Cada denominación piensa que si ellos dicen algo bueno acerca del evangelista de las otras denominaciones, que eso les dañará.
Oh, ¡es el motivo! Debemos tener la clase correcta de motivo, para tratar de ser… para ayudar a nuestro prójimo. Jesús dijo: “Si no amáis a vuestro hermano a quien has visto, ¿cómo podéis amar a Dios a quien no habéis visto?”.
Y yo creo que si uniéramos nuestros esfuerzos, y oramos y ayudamos e intentamos con todo lo que nos sea posible, nos haría la vida más placentera. Y Dios nos bendeciría más.
Ahora… Pero hallamos que esas cosas existen.

18 Y Jesús estaba reprendiendo a aquellas personas y trataba de condenarlos, lo cual Él sí los condenó. Y en muchos lugares donde Sus milagros sobresalientes fueron hechos, Él dijo: “Ay de ti, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida”. Y no hay ni siquiera un rastro de ella hoy en día.
Y cada ciudad que Él predijo que sería maldecida—cada una de ellas—está en ruinas hoy. Y las que Él bendijo todavía están en pie hoy. Sus palabras son infalibles. Son las palabras de Dios.
Luego Él se volteó y dijo: “¿Por qué no creyeron la señal que les fue dada?”. Ahora, Dios a través de todas las edades siempre ha tenido señales y dones para los hombres. En los días de Moisés, en los días de Noé, en cada generación, Él ha tenido hombres dotados que han hecho señales y maravillas entre la gente.
Ahora, si notan en los días de Moisés, de cómo ellos rechazaron oír a Moisés; porque ellos dijeron: “Bueno, ¿quién te ha hecho juez sobre nosotros?”. Y por su penalización de incredulidad, se les dio cuarenta años más de castigo—porque ellos no oirían a Moisés. Y después que ya habían visto señales y maravillas que habían sido hechas entre ellos, todos ellos excepto Josué y Caleb se les negó ver la tierra prometida, y todos murieron en el desierto.
Es algo terrible pensar en la incredulidad. Sus destinos eternos descansan sobre la fe de ustedes. Y sus acciones hablan tan fuerte que sus palabras no pueden ser oídas. Su actitud hacia las cosas de Dios…

19 Noten, Él hizo aquí una declaración muy impactante. Él dijo: “La reina del Sur (la cual era de Sabá), se levantará en esta generación… en el juicio con esta generación y la condenará. Porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón”.
Ahora, en aquel día Dios había escogido a un hombre por elección: Salomón. Y él siendo un rey, y con los dones, el pueblo lo aceptó, porque casi fueron obligados a hacerlo. Él era el rey.
En el tiempo de Moisés, ellos no quisieron aceptarlo. En el tiempo de Noé, el tiempo de Elías, ellos no quisieron aceptarlo. Y cuando Dios envía un don… Ahora, quiero que lo capten. Cuando Dios envía un don, Él vindicará ese don. Y si la gente lo recibe… Ellos tienen derecho a probarlo primero y examinarlo, como hizo Natanael, y la mujer junto al pozo, y diferentes lugares. Pero cuando se ha probado que es de parte de Dios, entonces si la gente lo rechaza, no queda nada más que caos.
Y si la gente lo recibe, eso será un jubileo dorado para ese pueblo, si ellos lo reciben. Pero eso depende de la gente; Dios hace su parte… [Espacio en blanco].

20 Entonces si Él envía el asunto, depende de las personas recibirlo o rechazarlo. Y cada uno, como un individuo—no por la postura de su iglesia, sino como un individuo. Eso no depende de si su iglesia lo acepta; es si Ud. lo acepta.
La salvación es una obra personal. Es una fe personal—no una iglesia de fe universal, pero una fe personal en el Señor Jesús. Sin importar si papá no lo cree, y si mamá no lo cree, es lo que Ud. cree.
Y fíjense, cuando ellos sí lo recibieron, entonces grandes señales y maravillas y jubileo irrumpieron. Pero cuando lo rechazaron, entonces oscuridad y densa oscuridad vino a la gente.
Y, oh, gente de estos últimos días, ¿no pueden ver por qué una densa oscuridad está cayendo sobre este país? El Evangelio de Cristo ha sido rechazado. Uds. no quieren creer eso, pero es un hecho conocido. Es la verdad. Es una lástima, pero es la verdad.
Y yo pienso que si ese es el caso, que cada uno de nosotros debería tomar inventario de nuestra propia experiencia y nuestra propia posición con Dios y ver cómo estamos ante Sus ojos.

21 No por alguna tradición, no por alguna emoción mental, sino por esa comunión estrecha y escondida. No por causa de nuestra concepción intelectual, de sus credos, o el credo de la iglesia, o aún por el conocimiento que tenemos de la Palabra. Porque, algunas personas conocen la Palabra muy bien, pero no conocen al Autor.
Moisés conocía la Palabra muy bien… pero ese bendito lugar escondido. Acaso no era ridículo ver a Moisés parado en la corte del rey con todas las celebridades, con los más finos para hablar; entrenados en toda la sabiduría de los egipcios e inteligentes; pero Dios tuvo que llevarlo detrás de la montaña por cuarenta años. La educación de Dios siempre está correcta. Dios educa a Su hombre.
Y recuerden, tan entrenado como un egipcio, un pastor de ovejas era una abominación. ¿Y no es extraño ver lo tonto que parecería a los corazones de esos con sabiduría; con los hombres con toda la gran inteligencia, con todos los grandes ejércitos de Egipto puestos a su mando de modo que él podía hacer lo que deseara; y apartarse de su educación, apartarse de su sabiduría mundana, apartarse de sus grandes asociados, e irse para atrás del desierto para convertirse en una abominación para la gente con la que alguna vez estuvo asociado?

22 Permítanme decir esto con reverencia. Si esta noche, cuando Dios llama a los hombres, muchas veces él tiene que apartarse de los rangos políticos, salir de los rangos sociales, y caminar directamente a un lugar, si fuera necesario, si sus asociados tuvieran que decir: “Él se ha vuelto loco”, o “Se ha convertido en un santo rodador”.
Pero es ese lugar secreto. Es ese sitio. Oh, que no se les pase por alto, mis leales amigos. Cada uno de Uds. que ha recibido a Cristo, con todas sus enseñanzas, sus finos pastores y sus grandes afiliaciones con sus iglesias (Lo cual está todo bien; no me malentiendan), pero Uds. están tratando de colocar eso antes de esto.
Pero ese ratito que Dios los aleja de todos sus asociados; los lleva hasta esa esquina. Los mete a un lugar, en un lugar secreto, donde esa sabiduría del mundo se vuelve tan insuficiente. Donde toda la educación que alguna vez tuvieron no significa nada. Dentro de esa presencia Divina, al punto que la codicia de los ojos llega a estar tan oscura que no pueden ver ya más. Hasta que el amor al dinero está desvanecido completamente de Uds. Y entonces Uds. se paran ahí a solas con Jehová Dios. Eso es lo que cuenta. Eso es lo que los hace olvidar lo que una vez conocieron.

23 A eso tuvo que llegar Moisés. Y qué cuadro tan hermoso: Dios revelándose Él mismo ahí en la zarza ardiente. Y Moisés conoció más de Dios en cinco minutos en la presencia de esa zarza ardiendo que lo que había aprendido en cuarenta años en Egipto. Ese es el lugar: Estar a solas con Dios.
Al día siguiente en su camino para liberar a Egipto… o, a Israel fuera de Egipto, con su esposa sentada sobre una mula con un niñito bajo cada brazo, y la barba larga moviéndose con el viento, y una vara en su mano, bajando por el camino gritando lo más fuerte que podía su voz.
Alguien dijo: “Moisés, ¿a dónde vas?”.
“Voy a Egipto para tomar control”.
La invasión de un solo hombre. Yendo en contra del más grande en número que había en todo el mundo. Los carruajes y los jinetes y los lanceros, y los arqueros de Egipto. Y un ancianito, arrugado de ochenta años, con una vara en su mano, y la barba blanca ondulando; descendiendo a Egipto para tomar control. Y la cuestión de ello fue que él lo hizo, porque él había estado a solas con Dios.
Eso es de lo que la iglesia necesita esta noche, no es algo fantástico, no alguna denominación nueva, sino estar a solas con Dios, donde todo el egoísmo, toda malicia, todo temor, toda incredulidad, simplemente se desvanece y Dios se vuelve preeminente. Ahí lo tienen. Eso es lo que hace diferente a una persona. Eso es lo que hizo diferente a Moisés. Eso es lo que lo hace diferente a usted.
Cuando él bajó en esa ocasión con una visión—no con su educación… Él pudo haber reunido a más personas con su educación que lo que podía con sus dones, pero Israel estaba listo entonces para recibirlo, y lo hicieron.
Ahora… ¿Y qué hicieron ellos? Fueron guiados hacia el desierto y guiados a través del Jordán a la tierra prometida. Qué cosa tan maravillosa.

24 Ahora, Jesús los estaba exhortando, y diciendo: “La Reina de Sabá, la Reina del Sur, vino de los fines de la tierra del mundo conocido para oír la sabiduría de Salomón”. Dios había dado un don, y ese don fue manifestado. Y cuando Dios da un don, Él lo manifiesta.
Y quizá, tal vez, se dio a conocer por todo el mundo en esos días, el don de Salomón. Las naciones comenzaron a enterarse de ello. Grandes cosas comenzaron a suceder. Y toda la gente de un solo corazón y unánime comenzaron a… “Sí, Señor, te damos las gracias, porque vemos que este don se hizo realidad. Y seguramente entonces, que Jehová sigue siendo para nosotros, si nos envía un don como ese”.
Así que, después que Israel estaba convencido, ellos jamás se separaron en una secta, sino que unánimes daban testimonio del don. Y entonces el mundo exterior comenzó a oír al respecto. Y todo aquel que pasaba por ahí.
Alguien testificó y dijo: “Oh, Jehová está con nosotros, pues Él nos ha dado un gran don en nuestro día. Y todos nos juntamos alrededor de él. Y somos más prósperos que nunca”. Y esa fue la edad de oro del Judío. “Oh, cómo nos ha bendecido Él físicamente, espiritualmente, y financieramente”. Él siempre lo hará si se reúnen a Su alrededor. Él es Dios.

25 Noten, y después de un tiempo, allá lejos en Sabá, las partes más remotas del mundo conocido, una reinita oyó este mensaje. Quizá todo el que pasaba por la región escuchó al respecto, vendría y diría: “¿Sabe qué? Hay un gran don en operación allá en Israel. Oh, es un don poderoso. Usted debería verlo”.
Y a medida que ella seguía escuchando uno tras otro testificando sin una falla en ello… “La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios. La fe es por el oír”.
Ahora, si uno decía: “Oh, es una cosa buena”, otro decía: “No hay nada al respecto”, entonces la gente queda toda confundida. Pero unánimes, todos ellos daban testimonio.
Todo el que pasaba por ahí le decía a ella: “Oh, hay un gran don allá. Debería verlo. Es maravilloso. Puede discernir. Oh, el Dios de ellos debe ser el único Dios grande”.
¿No es una lástima que nosotros los americanos no podamos testificar del único Dios verdadero? Pero en vez de eso, lo queremos hacer a Él un Metodista o Él no es Dios. Lo queremos hacer a Él un Pentecostal o Él no es Dios. Lo queremos hacer a Él un Apostólico o Él no es Dios.
¡Él es Dios independientemente de nuestro credo! Él es Dios porque Él es hallado Dios. Mas decimos: “No iremos a esa arena. Pues, nosotros no creemos en semejante cosa”.
Yo pienso que es tan bueno como lo que Felipe le dijo a Natanael cuando Natanael dijo: “¿Cómo podría salir algo bueno de un lugar como ese?”.
Él dijo: “Ven y ve”.
Esa es la mejor forma de convencerse. Lean las Escrituras. Averigüen. Vengan a ver por Uds. mismos. La Biblia dice: “Escudriñarlo todo y retened lo bueno”. Pruébenlo por la Biblia.

26 Ahora esta mujercita, ochocientos años antes que Natanael dijera esto, ella dijo: “Iré y veré por mí misma”. Esa es la manera. Esa es la idea. “Yo sigo escuchando. Sigo escuchando a la gente que pasa por mi reino y diciendo estas cosas. Debo ir y ver por mí misma”.
“Bienaventurados sois. Vosotros sois la sal de la tierra”, dijo Jesús. ¿Qué hace la sal? La sal produce sed. Y cuando Uds. están salados por Cristo, Dios crea una sed al mundo exterior. “Pero si la sal pierde su sabor, no sirve para nada sino para ser hollada por los hombres”.
“Bueno, no hay nada… Luego escucho que hay discusiones y escándalos entre ellos, seguramente no hay nada al respecto”. Sólo es hollada por los hombres. Pero con una unidad, todos proclamamos a la resurrección, y a Cristo.
“Y Yo si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí mismo”.

27 Fíjense, ahora, mientras vemos a la Reina: entusiasmada se empieza a levantar. ¿Qué fue eso? Dios estaba lidiando con ella. Ahora, ella era una pagana en Sabá. Ella era una pagana, una adoradora de ídolos. Pero había oído de un Dios viviente que podía producir algo ahora. No una declaración de credos, pero un Dios viviente que había dado un don para probar que Él era un Dios viviente. De modo que eso produjo una sed.
Y quiero que se fijen lo que esa mujercita tuvo que hacer para llegar a él. Ahora, si Uds. toman sus mapas, y lo trazan… ahora, ella no vino a través del desierto en un Cadillac con aire acondicionado. Ella tuvo que venir en camellos.
Ustedes saben, para llegar a Cristo no es un lecho cómodo de flores. No es solo ir y firmar su nombre en un libro y decir: “Bien, ahora soy miembro de la iglesia”. Usted. no viene de esa manera. Eso tiene un precio: eso es un corazón rendido a la voluntad de Dios.
A veces le cuesta sus amigos. Será así, si son amigos mundanos. Pero “El que no dejare a los suyos y me sigue no es digno de Mí”. Eso tiene un precio.

28 Entonces, ella se preparó. Y la jornada en camellos le tomó al menos tres meses para venir desde Sabá, a través del desierto abrasador, para averiguar si ese don estaba correcto o no. No es de extrañar que Jesús dijera que ella se levantará y condenará a esta generación. ¿Qué le hará a Saskatoon en el día del juicio?
Él dijo: “Ella vino de los fines de la tierra, tres meses sobre camellos, para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar”. Y ellos lo estaban condenando a Él.
Escuchen. Fíjense, ahora, no sólo eso, pero ella tenía que prepararse para otras cosas. Recuerden a los hijos de Ismael, los árabes, estaban en el desierto y eran ladrones. Y ella no sólo se preparó para venir a ver por sí misma, pero también se preparó para apoyarlo si estaba correcto. ¿Con qué actitud vinieron Uds.? Ella trajo camellos cargados, con oro y plata e incienso y mirra: especias de la realeza las cuales nunca se les han comparado en la tierra, las que ella tenía. Ella venía para convencerse primero, y si se convencía, entonces ella iba a apoyarlo con todo lo que tenía.
Nosotros no estamos dispuestos, difícilmente, a venir la segunda noche. Y cuando se trata de apoyar algo, ¡vaya! ni hablar. “Oh, yo no pudiera hacer eso”. ¿Entonces que será en nuestra generación?

29 Ahora, fíjense, Dios está obligado a enviar Su señal. De eso estaban ellos hablando. Dios está obligado a enviar Su señal y vindicarla. Y luego, Uds. están obligados a creerla. ¡Bendito sea el Señor Dios! Uds. están solemnemente obligados a creerla. Eso describe la naturaleza de Uds., si acaso es o no.
No quiero ser grosero, pero, hermano, la hora ha llegado cuando no podemos sentarnos más, tenemos que predicarlo. Y “La Palabra es más cortante que una espada de dos filos, y penetra hasta los tuétanos y discierne los pensamientos del corazón”. La Palabra.

30 Ella vino preparada. Y ahora miren que prueba tan dura… El diablo estaba poniendo toda clase de temores delante de ella. Los hijos de Ismael, los árabes, le robarán a uno. Ellos eran ladrones. Y el diablo diría: “Vas a caer en algún fanatismo. No lo hagas. Te meterás en algún error. Te robarán tu experiencia si lo intentas”. Esas son exactamente las mismas palabras del diablo hoy.
Pero la mujer estaba determinada. Ella sabía que si era verdaderamente la señal de Dios y el don de Dios, Dios estaba obligado a mostrárselo, pues ella anhelaba verlo. Ella fue de todas formas. Sin importar lo que alguien más dijera, lo que los eunucos dijeran, o lo que sus consejeros dijeran, ella tenía sus propios sentimientos personales de lo que quería averiguar.
Yo me pregunto qué harían sus consejeros. Me pregunto qué diría la gente en su iglesia si supieran que están sentados aquí esta noche. Pudieran criticarlos. Su nombre pudiera ser quitado del libro. Pero si Uds. están determinados a descubrir si es o no la verdad, Dios les bendiga.
Dios está obligado a mostrarles que Cristo se levantó de los muertos y está vivo esta noche. Y a Él no se le acepta por concepción mental; a Él se le acepta por un nuevo nacimiento, nacer de nuevo. Y Uds. llegan a ser una parte de Dios. “Yo les daré Vida Eterna.” Y esa palabra Vida Eterna viene de la palabra “Zoe”, que quiere decir la propia vida de Dios. Y Uds. no pueden perecer más de lo que Dios pudiera perecer, porque Él los ha aceptado y los ha adoptado en Su familia, y Uds. son una parte de Él.
Oh, ahí lo tienen. Eso hace la diferencia. ¿Cómo saben que lo son? “Entonces estas señales seguirán a los que creen”. Entonces pueden creer lo sobrenatural. Entonces pueden abrir sus ojos del entendimiento. Entonces pueden ver el Evangelio desplegándose alrededor de ustedes. Primero Uds. deben aceptarlo, luego Uds. son nacidos de nuevo. Entonces Uds. llegan a ser nuevas criaturas.

31 Así que, ella vino a través del desierto. Y a medida que se acercaba, su expectativa comenzó a crecer. El diablo dijo: “Ahora, ¿qué si no es así?”.
“Bueno”, dijo ella: “Al menos he hecho un esfuerzo. Si no veo una sola cosa, entonces haré esto a mis dioses de que hice un esfuerzo”. Pero si ella viene, y el don es verdadero, y es realmente de Dios, Dios está obligado a probarlo.
Entonces, ella entró a los patios de Salomón. Y cuando lo hizo ella subió y… Ahora, miren, ella jamás vino solo por una noche. Ella vino para quedarse hasta que terminara toda la reunión. Ella iba a verlo hasta el final. Ella se iba a quedar hasta que estuviera convencida. Trajo a sus doncellas y sus eunucos y todo lo necesario con ella, y su pequeña banda.
Y ella descargó en los patios del palacio, ahí. Ella descargó los camellos y cosas. Y dijo: “Ahora, iré y me sentaré en la reunión y observaré, y veré por mí misma si es de Dios. Entonces si lo es, yo lo voy a aceptar”.

32 Y ella observó a Salomón a medida que la gente era traída ante él. Y su gran espíritu de discernimiento fue probado al cien por ciento cada vez.
¡Aleluya! Yo sé que piensan que estoy fuera de mí. Tal vez lo estoy. Pero si es así, he perdido mis posesiones terrenales y mis tesoros terrenales y los he depositado arriba en el cielo en Cristo.
Y ella dijo: “Lo observaré.” Y a medida que ella parecía venir ante ese gran y poderoso don (no el hombre, él era sólo un hombre), pero ella observó ese don de Dios y ella lo vio, vez tras vez, a medida que obraba perfectamente. Y cuando se preparó para partir, ella vino a Salomón y dijo: “Todo lo que he escuchado ha sido correcto. Y más de lo que he escuchado es correcto”. Ahí lo tienen. “Todo es la verdad. Ahora, yo lo voy a apoyar”.
Y ella sacó la canela y las especias y los ricos tesoros, igual como Uds. lo harían cuando dicen: “Si es la verdad, yo lo quiero”. Entonces vierta cada tesoro que tiene. Todo su corazón, toda su alma, todo su amor, toda su devoción, todo su ser, todas sus canciones; todo lo que Uds. tengan, déselo a Cristo, si Él verdaderamente es el Hijo de Dios y se ha levantado de los muertos. Respáldenlo con todo lo que son. Respáldenlo hasta que se vuelvan bien salados. Hasta que la gente en su comunidad diga: “Si alguna vez hubo un cambio, está en esa persona ahí.” Ahí lo tienen.
“Si alguna vez me hago Cristiano quiero ser igual a ese hombre o mujer, porque ellos tienen amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, gentileza, paciencia, mansedumbre, y así sucesivamente. Los nueve frutos del Espíritu habitan en ellos. Ellos no son provocados con facilidad. No pueden hacer que se enojen con ustedes. Ellos no se enojarán. Ellos son tan amorosos que en su misma presencia sientes a Cristo”. Ahí lo tienen. Ahí lo tienen.
Eso es lo que la iglesia necesita. No porque pueden argumentar sus puntos de vista religiosos. Eso no significa nada. Es su vida lo que prueba lo que ustedes son.
Eso es lo que probó lo que Dios era cuando Él descendió. Fue Su gracia que probó que Él es el Dios de gracia que visitó a los hijos de Israel.

33 Pero fue Su santidad divina que requirió que Moisés se quitara sus sandalias. Porque los ocupantes de la casa de la que vino probaba que era un lugar santo.
Dios es santo. Y mostró que Su amor divino y gracia lo trajeron a Él a Su pueblo. Y mostró Su santidad al grado que Moisés tuvo que cubrir su rostro y quitarse sus zapatos para pararse en Su presencia. Ciertamente lo hace.
Su vida muestra lo que son por los frutos que producen. Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. No porque puedan argumentar puntos de vista religiosos. No porque pertenezcan a la mejor iglesia, o estén en la mejor posición en la iglesia, sean los mejores en la comunidad; pero lo que son por la vida, y solo eso.
Entonces un carácter como ese cuando esa mujer lo recibió y dijo: “Yo creo todo lo que he visto. Es verdadero. Y Dios es real”. Y ella lo aceptó. Entonces Jesús dijo sobre ella, cientos de años después, Él dijo: “Ella se levantará en el juicio y condenará esta generación. Porque ella vino con fe y observó con un corazón honesto y creyó. Y cuando ella se convenció, lo aceptó, siendo una pagana”.

34 “Y aquí Uds. hipócritas con su propia justicia que van a la iglesia”, dijo: “Ustedes se paran aquí y me llaman Belcebú”, y “Maestro deseamos ver de Ti señal”.
Dijo: “La señal les será dada a Uds. así como Jonás se levantó del vientre de la ballena, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra”.
Y ahora yo digo esto, amigos. Cuando Él estuvo aquí en la tierra, cuando estuvo aquí en la tierra, Él fue la señal más grande que jamás se haya traído a la tierra.
Estoy cerrando con esto, escuchen. Y ellos se rieron de Él cuando Él discernió sus pensamientos, y así sucesivamente, y dijeron que Él era un espiritista, un adivino, Belcebú, el jefe de los demonios.
Y Jesús dijo: “Ustedes dicen eso en contra el Hijo del Hombre, les será perdonado. Pero, cuando venga uno más grande, cuando el Espíritu Santo venga, y digan una palabra en contra de eso, jamás les será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”.
Así que me pregunto qué responderá esta generación en el día del juicio cuando la Reina de Sabá se pare ahí. Cuando los apóstoles se paren ahí, cuando todos los redimidos se paren ahí, y esta generación adúltera y amadora del pecado, que va a la iglesia, generación que busca placeres, se pare en la presencia de Dios y Él testifica de Su resurrección aquí antes del juicio, y Uds. tengan que pararse, ¿qué dirán Uds. entonces? Me pregunto. Mientras lo piensan, oremos.

35 Ahora, Padre Celestial, esta es Tu Palabra eterna. Y me doy cuenta que ya no soy un muchacho, pero tiene que… Los pocos años o días, o lo que sea que esté determinado para mí en Tu mente, deseo rendirlo todo a Ti. Esta noche, Dios santísimo, mientras me paro en Tu presencia, y suplico por mi propio ser y esta gente, ¿nos cubrirás con Tu sangre y quitarás nuestras iniquidades y nuestra incredulidad?
Y concédenos Padre, esta noche, favor y revelación para creer con todo nuestro corazón. Y permítenos a quienes hemos profesado por mucho tiempo, y pertenecemos a la iglesia, e intentando decir: “Bueno, yo pertenezco a tal iglesia” o “nosotros hemos gritado” o “hemos sido bautizados en cierta forma” o “hemos sido rociados”; “pertenecemos a la iglesia más grande”; “hemos hablado en lenguas”; o “hemos danzado en el Espíritu”, y todavía con esa clase de espíritu que no produce el fruto y amor de Cristo.
Oh, Dios, perdónanos de nuestras iniquidades. Y sé nuestro Juez esta noche, Señor. Y júzganos mientras nuestra fe se extiende hacia Ti y suplica por misericordia y confesando nuestros pecados. Y sabiendo que nosotros no pudiéramos pararnos en Tu presencia, pero sólo por la gracia de Dios, a través de Jesucristo.
Concede entonces, Padre, esta noche, que Tú nos des de Tu presencia, y Tu gracia, y perdona nuestros pecados en Tu presencia. Y ayúdanos y danos entendimiento. Y opera, Señor, a través de la manera humilde y pequeña en la que Tu siervo ha estado haciéndolo, conforme a Tu gracia para la gente.
Y siendo que la revelación me impactó hace unas semanas, de cómo orar por la gente, mientras en el continente Norteamericano, aquellos quienes no pudieron alcanzarlo por fe como lo hacen en otras tierras. Oro que me ayudes esta noche a entender, y que la gente lo entienda. Y recibe gloria, y sana al enfermo y salva al perdido. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo, y para Su gloria. Amén.

36 El Señor les bendiga, mi gente querida. Ahora, voy a pedirles algo solemne. Estoy emprendiendo algo aquí desde la plataforma esta noche lo cual nunca antes hice. Es una revelación que vino recientemente. Y ahora, mientras se desarrolla, hice una pequeña prueba anoche para ver si podría salir del discernimiento, mientras traía a la gente a la plataforma una por una. ¿Cuántos estuvieron aquí anoche que vieron y creyeron?
A través de toda la nación, si yo tuviera que morir esta noche, mi testimonio de Cristo es verdad. Lo primero es que el mundo Cristiano lo conoce. La Biblia lo enseña. La Biblia lo promete. Entonces el mundo Cristiano lo sabe. Y aquí mismo, parado humildemente, esa foto desconcertó a todo el mundo científico. Ellos lo saben.
Ahí está la foto del mismo Ángel de Dios que guió a los hijos de Israel: La Columna de Fuego. Y Su Presencia está aquí. No yo, sino Él. No era Moisés, pero era Cristo. Ahora depende de Uds. He colocado cada pedacito de eso en la Escritura. Ahora, le estoy pidiendo a Dios, esta noche…

37 Siempre ha sido una cosa extraña. Inclusive administrador tras administrador me renunció, por causa de… Ellos dicen: “Hermano Branham, la gente se va y no se ora por ellos”.
Yo dije: “Bueno, hermano. En las reuniones en el extranjero…”.
“Pero, oh, Hermano Branham, Ud. no está en el extranjero”.
Yo dije; “Páselos y yo oraré por ellos”.
“¿Hace Ud. eso?”.
Ellos dicen: “A mí no me dijeron nada”, ¿ven? No hay unción. “No se oró por mí”.
Y, oh, mi oficina estaba saturada. Me hizo desear irme al extranjero y quedarme hasta que Jesús venga.
Pero el otro día el Señor, por Su gracia, me dio una revelación. Intenté tomar a dos o tres aquí en la plataforma, oré por ellos. Yo dije: “Muy bien. Ahora el resto de ellos sólo oraré por ellos. Déjenlos que pasen y oraré por ellos”. Eso es lo que Él me dijo que hiciera. Pero nunca he podido hacerlo.
Cuando tengo discernimiento y capto a uno, a dos, entonces Eso está sobre mí, mejor es que simplemente me quede con ello. Pero Él me prometió… ¿Cuántos sabes que eso es la verdad? Ustedes me han visto intentarlo hora tras hora y fallar, porque cuando la unción impacta está ahí. Pero el otro día en Maine, con Leo y Gene, Él me prometió que yo podría hacerlo. Y es por eso que esta noche estoy parado solemnemente sobre lo que Él prometió.
Anoche, si se fijaron, después que el discernimiento terminó, algo me dijo: “Ahora estás fatigado. Debes irte”. Hasta que vinieron a sacarme. Entonces algo en mi corazón dijo: “Párate allí. Despide a esa congregación”. En unos pocos momentos había terminado, y yo estaba despidiendo a la congregación. Me fui sintiéndome bien en lugar de débil. Así que, el Señor me lo ha prometido y sé que Él lo hará.

38 Ahora, quiero saber cuántos en la reunión aquí esta noche no tienen una tarjeta de oración y quieren que se ore por ustedes, levanten sus manos. Quiero a esos que no tienen tarjetas de oración. Muy bien.
Ahora, deseo preguntarles algo. Jesucristo, la Biblia dice, es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso correcto? San Juan… o, eso fue Hebreos 13:8. En San Juan 14:7, Él dijo: “Él que en Mí cree, las obras que Yo hago él también las hará”.
Entonces en una ocasión una mujer se abrió paso a través de la multitud y tocó Su vestidura y se alejó y se sentó. La multitud estaba amontonándose. Él dijo: “¿Quién Me tocó?”.
Y aún Pedro le reprendió a Él. Dijo: “Pero, Señor, toda la multitud te está tocando”.
Él dijo: “Pero me debilité. Virtud salió de Mí”.
Fuerza salió del Hijo del Dios porque una mujer lo tocó. Luego la gente se pregunta por qué uno no se para ahí hora tras hora. Pues, uno no podría hacerlo. Ciertamente que no.

39 Ahora, no se callen, sino que miren la Escritura. Miren al Ángel que estaba en el estanque. El primero que se metía con fe, toda la virtud que el Ángel dejaba, tal vez, por dos meses antes que volviera de nuevo. En la otra estación, venía de nuevo. Luego nos preguntamos qué es. Es la gracia de Dios que me haya parado diez minutos, o cinco minutos, como un pecador salvo por gracia. Pero, es la bondad de Dios antes que la destrucción impacte a la nación. Es la bondad de Dios para la gente.
Ahora, le pido a Él esta noche, antes que traigamos a alguien a la plataforma, que envíe Su gran Ángel santo, el cual es el que da el discernimiento, entre la audiencia en cualquier lugar. Y que traiga a alguien que toque Su vestidura.
Y si Él estuvo aquí en la tierra y tocaron Su vestidura, y Él reconoció quién era y se volteó y dijo: “Alguien Me tocó”, ahora, Él no sabía quién había sido… o, quién lo hizo. Él dijo: “Alguien Me tocó.”
Pedro dijo: “Todos te están tocando, Señor”.
Él dijo: “Pero percibo que Me he debilitado.”
Y Él buscó alrededor. Él tenía discernimiento. ¿Cuántos creen eso? Seguro. Él tenía discernimiento. Y Él buscó alrededor hasta que de alguna forma, un secreto propio de Él, el Padre le mostró quién era la mujer.
Cuando Sus ojos se fijaron directamente en esa mujercita, ella no pudo esconderse más. Él supo quién era ella, lo que hizo, lo que había sucedido.
Él dijo: “Tu fe te ha salvado”.
Y aún después de haberlo negado, ella tenía miedo. Entonces ella vino y cayó a sus pies y dijo: “Sí, Señor”.
Él dijo: “Hija, ten buen ánimo. Tu fe te ha salvado”.
Te salvó—la misma palabra “sozo”. Cada vez, física o espiritualmente: la misma expiación, el mismo hombre, el mismo día. “Por Sus llagas fuimos nosotros curados. Él fue herido por nuestras rebeliones. Por sus llagas fuimos nosotros curados”. Lo mismo.

40 Ahora, la Biblia dice que: “Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades en este momento”. ¿Cuántos creen que esa es la verdad? Ahora mismo Él es un Sumo Sacerdote. Él está sentado a la diestra de la Majestad en el trono de Dios, haciendo intercesiones sobre nuestras confesiones. No sobre nuestra emoción mental, pero sobre nuestra verdadera confesión.
Ahora, si Él manifiesta Su presencia en esta audiencia esta noche… Y no conozco a una sola persona en esta audiencia, excepto al Hermano Sothmann, aquí, y la Hermana Sothmann, y su familia. El Hermano Norman, y la Hermana Norman. Y a ese grupito de gente como a tres hileras atrás—mi nuera, mi hijo. Esos son todos los que conozco. Y Uds. saben… ¿Cuántos hay aquí que saben que yo no los conozco, o nada sobre Uds.? Levanten su mano. No me interesa quién es Ud., levante su mano. Yo no sé nada sobre Uds. Ciertamente no lo sé.
Ahora si Cristo se levantó de los muertos, Él es más que capaz, y lo hará por medio de Su bendita Presencia…


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