OBRAS DEL MENSAJE


Exhortación de Sanidad Divina
Los Angeles, California, E.U.A.
51-0501
1 [El Hermano Hall habla y presenta al Hermano Branham] Dios les bendiga. Buenas noches amigos. Estoy muy feliz de volver a California esta noche con Uds. otra vez. Muchas gracias. [La congregación aplaude. Gracias muy amables, y que Dios les bendiga. Aprecio eso.
Y esta vez fue una gran lucha regresar, no el hecho de regresar a Uds., pero en estas circunstancias, fue muy difícil para mí entrar, pero quería vivir fiel a mi promesa que les había hecho.
Habiendo otra reunión en la ciudad, la reunión del Sr. Freeman, y yo no sabía nada de eso. Y me pidieron que cancelara esta reunión por eso. Y después de que les prometí que volvería, no podía hacer eso; espero que no lastime al Hermano Freeman [Palabras inaudibles] [La congregación aplaude. Un hermano hace una declaración sobre la reunión]. No, no, no fue así. Era….
2 Creo que alguien es… Sé cuál es el lugar antes que llegue aquí; es mi lugar de nacimiento, ¿cierto? Bueno, Dios le bendiga, hermana. ¿Es Ud. la misma dama que dibujó el otro? ¿La misma? Trae… ¿Cuál es su nombre? [La hermana dice: “Lujack”]. Lujack, estará hermoso en mi habitación. Muchas gracias. Muchas gracias hermana. Dios bendiga a nuestra hermana. Es de mi lugar de nacimiento, ella lo pintó. Amén. Ella lo pintó. Oh vaya.
Hace cuarenta y dos años, el sexto día de abril, ahí es donde Dios me dio mi vida en esta tierra, comenzando en ese lugar, en esta pequeña cabaña aquí cerca de Burkesville, Kentucky. Y probablemente ella haya sacado la foto del libro y la haya pintado. Y ciertamente aprecio a alguien así. Muchas gracias hermana. Dios le bendiga. Y que Dios le tenga un palacio para vivir cuando cruce el río al otro lado, hermana, es mi oración. Me llevaré esta a casa, y siempre será un tesoro para mí mientras viva. Recordaré que este memorial vino de aquí. Dios le bendiga, hermana.
3 [Un hermano le habla al Hermano Branham]. ¿Quiere una de esas fotos también? Ese es el— Sr. Upshaw el congresista que fue sanado.
Ahora, esto está en lienzo, y aguanta el paso del tiempo. Y ella me dio una la última vez que estuve aquí de la Biblia y la hora. Y lo tengo colgado en mi habitación donde todos los enfermos que me visitan vienen a verlo así. Y ciertamente lo aprecio mucho. Espero que tenga que llevar eso a mi casa y mostrarlo allí y decir que viene de California.
4 Bueno, este es el comienzo de otra reunión, y confío en que será incluso una reunión mayor que la otra debido a Su gloria. Y estoy tan feliz de estar aquí con Uds. de nuevo esta noche. Uds. se ganaron un lugar en mi corazón para siempre. Muchas gracias por su gentileza.
Y ahora, no deseamos estar duplicando una reunión aquí. Y estaba hablando de la reunión del Hermano Freeman. Nunca he conocido al Hermano Freeman, sin duda un verdadero caballero Cristiano. Y yo no sabía nada de su próxima reunión. Y acabo de recibir una carta hace unos días, justo antes- el día antes de empezar aquí, algo acerca de preguntarnos si podríamos cancelar esta reunión.
Me senté, y lo medité. Y pensé: “Bueno, les prometí a esas personas que volvería. Y si es solo… Si solo paso unos días, cumpliré mi promesa a quienes me han cumplido su promesa”.. Y aprecio su lealtad.
5 Y que Dios bendiga a nuestro Hermano Freeman, que le dé una gran reunión mientras esté en la ciudad. Y yo sé que él está allá contra muchos por tener una carpa y demás. Y haré todo lo que pueda para ayudar su reunión, porque amo al hermano y a todos nuestros hermanos que están predicando el Evangelio y tratando de ayudar a alguien a que esté mejor de salud o a que su alma esté bien con Dios. No hay nada mejor que eso, tratar de ayudar a alguien.
Y confiamos en que esto— que nuestra reunión no interferirá en nada con el Hermano Freeman. Y ahora estamos comenzando nuestros servicios regulares esta noche. Y estamos—simplemente no tenemos un tiempo establecido. Vamos a seguir hasta donde podamos.
6 Tengo que ir a Grants Pass y luego regresar a otra parte de California. Y luego nos dirigimos a Des Moines, Iowa, Sioux Falls, y de allí a Cleve, Toledo, y luego a Erie. Y luego sigo a Billy Graham en Memphis, y luego de allí a Shreveport, luego a Rhodesia del Sur [Actual Zimbabue-Trad.], África, luego a la India, y de regreso a Jerusalén, y luego regreso a casa para Navidad, si el buen Señor lo quiere.
No lo sé; Él puede estar aquí antes de ese tiempo. Y yo… Todos queremos reunirnos allá arriba (¿Cierto?), arriba en el aire cuando subamos para encontrarnos con Él en gloria. Y ese es el gran evento que todos estamos buscando, ¿no es así? Y Uds. están… Eso es cuando todos nos reunamos y tengamos tanto tiempo, que… Tendremos toda la eternidad. Estamos en el tiempo ahora, pero pronto entraremos en la eternidad y luego se acabará el espacio-tiempo.
7 Ahora, la mayoría de Uds. estuvieron en la otra reunión, supongo, y confío en que entienden el funcionamiento de la manera que tengo para orar por la gente. [Un hermano dice: “Muchos nuevos, Hermano Branham”]. Muchas personas nuevas… Eso es… ¿Cuántas personas que nunca han estado en mis reuniones antes, veamos sus manos? Oh vaya. Eso está bien.
Gracias por venir esta noche, y confío en que nuestro Padre Celestial les hará bien mientras estén aquí, que Él haga algo por Uds. para que lo amen un poco más que lo que lo aman ahora. Y confío en que Él hará eso, y mi oración y petición es que lo haga, bueno, estoy seguro de que obtendrán una bendición.
Ahora, muchos de Uds. han asistido a servicios de sanidad, y muchos de nuestros hermanos tienen diferentes maneras de celebrarlas, y esa es la manera, quizás, el Señor les ha dicho que lo hagan. Y tengo que conducirla de la manera en que el Señor me ha dicho que lo haga. ¿Lo ven? Y yo soy….
8 Acabo de tener una hermosa reunión en Phoenix hace unas tres semanas, y pasé por ahí ayer, anteayer, y estuve en una de las iglesias que, mientras pasaba, y vaya, la gente todavía está siendo sanada.
Y había llegado una dama que tenía un gran bocio en la garganta, y había recibido dos o tres tarjetas de oración, pero nunca había entrado en esa reunión, en la línea de oración para que se orara por ella. Y pero ella sólo estaba creyendo de todos modos. Y una mañana ella se había levantado y estaba haciendo algo… Ahora, la dama puede estar presente hasta donde sé, eso fue… Y ella sintió que algo fresco la atravesaba, ella dijo, y el bocio había desaparecido. No hubo más de eso, y es…
9 Yo sé esto, queridos amigos Cristianos, que es un hecho notorio que Dios es nuestro Sanador, y que no hay nada que un hombre pueda hacer. Y ahora, puede haber algunos de Uds. aquí de diferentes iglesias que no son iglesias del Evangelio completo. Tal vez algunos de Uds. sean de iglesias que quizás no practican la sanidad Divina. Si es así, me gustaría decirles estas palabras, que no pretendemos tener ningún poder para sanar a nadie, y nadie tiene poder para sanar a nadie. ¿Ven?
La sanidad ya está comprada en el Calvario. Lo único que tratamos de hacer es dirigir a las personas hacia sus bendiciones redentoras. ¿Ven? Jesús nos redimió de nuestra enfermedad cuando murió, y nos redimió de nuestros pecados cuando murió. Y es… La obra está completa. Lo que tenemos que hacer es aceptarlo.
10 Ahora, sabemos que muchos hermanos tienen diferentes maneras. La forma principal de sanidad Divina es predicar la Palabra, para que la gente pueda escuchar. La fe viene por el oír y el oír la Palabra. Y ellos predican la sanidad Divina y lo demuestran por las Escrituras que Jesucristo murió por nuestra enfermedad cuando murió por nuestros pecados. Y eso es verdad. Creo que eso es indiscutible para los estudiosos de la Biblia, que Jesús, cuando vino a destruir las obras del diablo, Él— esa enfermedad es directamente la obra del diablo. Eso….
No podemos poner las cosas malas sobre nuestro Padre Celestial, porque la maldad no puede salir del bien. Tiene que… El bien viene del bien. Y Dios es todo bueno. No hay nada malo en nuestro Padre Celestial. Y Él es todo bueno y Satanás es el enemigo.
11 Ahora, algunas veces, admitiré esto, que nuestro Padre Celestial a veces nos castiga con una enfermedad, permitiendo que Satanás lo haga, para probarnos a veces— para— para traernos de regreso. Si nos apartamos del Camino, entonces nuestro Padre Celestial podría permitir que nos suceda algo que nos traiga de vuelta. Pero solo será para bien. ¿Ven? El castigo de nuestro Padre no es agradable por un tiempo, pero finalmente produce… Todas las cosas obran para bien de aquellos que aman al Señor. Y si yo estuviera lejos de Dios y apartado de la voluntad de nuestro Padre Celestial, pues, si Dios solo quisiera… Que Él pueda hacer algo por mí y ayudarme a regresar, pues, yo apreciaría a nuestro Padre Celestial, ¿Y Uds. no?
12 Ahora, esta, siendo la primera noche, solo quiero hablar un poco con Uds. hasta que nos encontremos principalmente en el… [Espacio en blanco en la cinta]… también en nuestras iglesias, eso lo sabemos. Y luego, en la sanidad Divina, la gente del Evangelio completo, oh, he visto a muchos de ellos, ya que esta es una iglesia del Evangelio completo… Muchas veces, supongo, que no soy un juez, pero muchas veces la gente tal vez actúa como si acabaran de recibir el Espíritu Santo, cuando realmente no lo han obtenido, porque su vida no lo demuestra. ¿Lo ven? Eso… simplemente no está allí. Y pueden gritar como el resto de ellos, y pueden hacer demostraciones como el resto de ellos, pero si no viven la vida para respaldar eso, entonces no está bien. ¿Lo ven? Eso lo prueba.
13 Y alguien no hace mucho me hacía esa pregunta. “Hermano Branham, ¿realmente cree que están gritando bajo la inspiración del Espíritu Santo?”
Yo dije: “Sí”.
Ud. diría: “Bueno, ¿cómo podría el Espíritu Santo caer sobre ellos, si eso— y hacerlos gritar si no es la bendición de Dios?”
Bien, creo que Jesús, en Hebreos el capítulo 6, dijo que la lluvia viene a menudo sobre la tierra para prepararla, para bendecirla y demás. Pero en el campo el sembrador salió y sembró semillas y esas eran buenas semillas, pero un enemigo sembró abrojos y espinas y demás tras él, y cuando vino la lluvia sobre el campo de trigo, pues, eso riega los abrojos y las espinas de igual manera que riega el resto de ellas. Eso es correcto. Es la misma unción del Espíritu Santo.
A veces los pecadores se ponen felices y se sienten libres, pero eso todavía no significa que sean salvos. Uds. tienen que nacer de nuevo para ser salvos.
14 Ahora, cuando la… Ahora, Jesús dijo que las dejasen crecer juntas y en aquel día, mientras Él hablaba aquí en Hebreos 6, esas son las espinas y cardos las cuales estaban en el campo de trigo que serán juntadas y quemadas. (¿Ven?), para el juicio. Pero el fruto, por supuesto, por nuestro fruto somos conocidos, la manera que vivimos.
Y ahora, lo mismo es por medio de la sanidad Divina. Ahora, muchos hermanos o— tienen una forma en que probablemente pongan las manos sobre los enfermos, o los he visto sacudirlos, y algunos de ellos los toman en sus manos y ellos caen al suelo, y ellos—y diferentes maneras como esa. No lo sé. No puedo decir. Que Dios obre de maneras misteriosas, al realizar sus maravillas, y que Dios esté obrando, siempre y cuando la gente esté siendo sanada y se les señale a Jesucristo. Amén. ¿Ven?
Ahora, aquí hace poco, vi que un hermano estaba zapateando fuerte el pie tratando de hacer salir a un demonio. Ahora, yo no creo que uno pueda asustarlo. No creo que pueda. No, él… Cuando… No creo que nosotros… Lo que tenemos que hacer, si puedo lograr que la audiencia vea esto ahora, eso es… Ser sano es tan bueno y sólido según la fe en Dios que produce la sanidad. ¿Ven? Y primero Uds. deben estar edificados sobre la Palabra de Dios, porque cuando lleguen las tormentas, eso nunca se moverá de allí. Se quedará allí.
15 Si Uds. saben que Jesucristo enseñó primero la sanidad Divina y le da una promulgación a Su iglesia para que la practique hasta que Él regrese, entonces Uds. verán que eso es. Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen. ¿Por qué? ”Si ponen sus manos sobre los enfermos, ellos sanarán“.
Ahora, esas son Sus últimas palabras. Fue llevado al cielo. “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”. Y el Evangelio nunca viene solo en Palabra, sino a través del poder y las demostraciones del Espíritu Santo. ¿Lo ven? Entonces, es para demostrar el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas, cada uno de nosotros, ahora, actuando sobre nuestra fe en Dios para la sanidad Divina. Así pues… Y otras cosas, bendiciones redentoras…
Así que ahora, todo lo que se hace es que la gente crea en el reporte de Dios y que lo crean.
16 Ahora, yo creo que si Uds., queridas personas tienen paciencia conmigo en esto solo por un momento, que cuando nuestro Maestro, cuando el demonio de—de Gadara allí, cuando salió, este demonio— demoníaco salió y lo vio, Él….. No hubo ninguna demostración. Este demonio lo conocía a Él. Dijo: “Sabemos quién eres, el Santo de Dios. (¿Ven?) ¿Por qué vienes a atormentarnos antes de tiempo?” Reconocieron esa fe firme que Él tenía, como la virtud saliendo de Él. ¿Ven?
Y la mujer tocó el borde de Su manto; Él sintió la virtud saliendo de Él. Ahora, vean, es de fe tan sana y sólida como pueda ser, mirar al Señor Jesús y creerlo con todo su corazón, aceptar su sanidad y sanar. ¿Ven?
17 Ahora, me doy cuenta que cuando una persona está sana… Oh, los he visto gritar y alabar al Señor. Yo también lo hice, cuando fui sanado. Ciertamente sigo gritando y alabando al Señor por eso, porque realmente significó mucho para mí. Y ahora, quiero que todos Uds. hagan eso. Cuando Dios los sane, estén felices, testifiquen y alaben al Señor por ello. Solo manténganse en el… Y una cosa es dejar de temer. Oh, el… Cuando Jesús resucitó de entre los muertos, dijo: “No temáis. Yo he vencido”. ¿Ven? Es….
18 Todo es “no temáis”; prepárense ahora cuando sean llamados aquí o cuando estén en las líneas de oración allá afuera… Todo eso es la línea de la oración. Y cuando estén allí sentados, solo prepárense para recibir. Sólo estén listos. Y justo cuando sientan que su fe es apropiada o no— lo suficiente para recibirla, digan: “Gracias, Señor”. Y eso lo resuelve. Eso es todo. Eso… Uds. lo recibieron.
¿No creen que pueden ser salvos— sin llegar a un altar? Es rutina venir al altar, pero no tienen que venir. Uds. pueden ser salvos porque creen. Uds. pueden ser sanados porque creen. ¿Ven?
19 Y recuerden, que ningún hombre tiene ningún poder para sanar a nadie. Y no importa cuánto crean que la virtud sale de sus manos y brazos o lo que sea. No es eso, porque Jesús ya lo ha hecho. Cuando murió en el Calvario, los redimió de su enfermedad. Correcto. Y Uds. tienen que aceptarlo. Es una fe que tienen en eso que produce la sanidad. Ahora, eso es indiscutible también, porque tenemos miles de veces, miles de evidencias para demostrar que el cojo, el ciego, paralítico y de todo…
Miren sentado aquí al senador, el Sr. Upshaw, esta noche parado aquí quien fue un lisiado por todos estos años, sesenta y seis años. Mírenlo esta noche (¿ven?), subir como un niño pequeño, tan lleno de alegría que corrió y me estrechó las manos y me abrazó cuando entré. Bueno, él era todo… Ahora, esa es la prueba para una cosa, ¿no es así? Y otros que han estado ciegos y muertos y mudos…
Ahora, sabemos que las bendiciones redentoras incluían la sanidad Divina, entonces creámoslas con todos nuestros corazones.
20 Ahora, la manera en que la bendición viene a través de esto… El Ángel del Señor, y cuyo siervo soy, cuando fui un muchachito nacido en esa pequeña cabaña de troncos hace cuarenta y dos años, el seis de abril, según el condado de Kentucky… Ese es el… No tienen… No había médicos, así que ellos sólo… Bueno… El año en que el viejo raigón de árbol fue arrancado de la colina, ese es el año en que nací. Mi hermano nació al tiempo de recoger el tomate, si saben cuándo fue eso. Pues… Y así eran las cuentas, y… Es horrible decir eso, pero es cierto. Y… Pero así fue. Así que supongo que estoy en algún lugar por ahí.
Entonces, en ese tiempo… De la única manera en que puedo decirlo justamente, que Dios nos ha enviado a algunos de nosotros al mundo, algunos para ser maestros y algunas cosas diferentes. ¿No lo creen? Y algunos de nosotros somos músicos y cosas diferentes.
21 Y mi venida al mundo con el propósito, que acabo de descubrir recientemente en los últimos cinco años, fue para orar por las personas enfermas. Ahora, Él me dijo eso cuando me envió… Un Ser sobrenatural… Dios en el cielo es mi Padre y Él dará testimonio de lo que digo si es la verdad. Dios siempre hará eso. Él dará testimonio de la verdad.
Ahora, yo pudiera venir aquí y decirles que Dios está en una cierta- cierta cosa. Bueno, cualquier hombre puede decir lo que quiera. Pero ahora, pues que un hombre diga algo es una cosa, y pero que Dios lo verifique, es algo diferente. Eso es completamente diferente.
22 Y ahora, yo… Lo único que Él me dijo, que si yo oraba por los enfermos y los hacía creerme, que fuera sincero cuando orase, para que no haya ninguna enfermedad que resista delante de mi oración. Ahora, eso es verdad.
Ahora, eso no significa que mi oración tenga algo que ver con eso; es la fe de la gente. Él siempre ha tenido un objeto en algún lugar para que la gente lo mire o algo… Miren, la serpiente de bronce… ¿Por qué tendría Él esa serpiente de bronce allí, como algunas [Palabras inaudibles]. El agua en el estanque de Betesda, ¿para qué era esa agua? ¿Pues no había virtud en ello? Era solo algo para que la gente hiciera, al entrar.
23 Jesús fue y escupió en un poco de barro e hizo una pequeña pasta y lo puso en los ojos de un hombre. Él no tenía que hacer eso. ¿Creen Uds. eso?
Él [Palabras inaudibles] los oídos de otro hombre y escupió y tocó su lengua. Y Él tenía… Él no tenía que hacer eso. Fue para un símbolo. ¿Es eso correcto?
Se suponía que Naamán debía sumergirse siete veces en el Jordán. Pues, él no tenía que hacer eso. Era solo un símbolo que el profeta le dio para que hiciera, algo que hacer. Y Dios nos envía a algunos de nosotros a hacer ciertas cosas. Y luego vemos que Dios ha probado a esa persona lo que dijo que iba a hacer, y entonces Dios testifica lo que la persona testificó. Eso lo hace verdad, y entonces lo creemos y sanamos. ¿Ven lo que quiero decir? Y se suponía que yo debía orar por la gente enferma.
24 Y me daba cuenta, cuando solo era un joven predicador Bautista, pues, vaya, la gente venía a nuestra congregación; orábamos por ellos; ellos sanaban. Ahora, yo no sabía nada sobre ningún don de sanidades y demás. Y fui al hospital, y yo solía ir allí, y cuando la enfermera me veía entrar, decía: “Bueno, Uds. ahora se pondrán bien. Aquí viene el predicador a orar por Uds.”.
Bueno, yo no sabía nada acerca de la sanidad Divina, pero cuando Él se encontró conmigo y me dijo que había nacido para hacer eso, todavía me cuestionaba acerca de salir y encontrarme con el público, digamos, de esta manera. Y luego me dijo… Yo dije: “Señor, ellos no me creerán, porque,” dije: “no tengo educación y no estoy calificado para— para hacer eso”.
Y Él dijo: “Yo estaré contigo”.
25 Ahora, Él era un hombre. Ahora, Él… ¿Cuántos han escuchado la historia de esto? ¿Cuántos no han escuchado la historia de eso? Veamos. Y bueno, fue el… Sólo brevemente para aquellos rápidamente…
Allí, cuando nací en esta pequeña cabaña, de la cual el autor de este libro tiene el libro allá atrás en el escritorio, todo ha sido analizado por medio de críticos y todo antes de que pudiéramos publicarlo, etc. Esa mañana, cuando nací allí, en esta pequeña cabaña, Él… Una Luz blanca, del tamaño de una, oh, supongo que es como una sartén o un poco más grande como, oh, algo que imagino de esa forma, bajó sobre la cama aproximadamente un minuto después de que la partera me había puesto en los brazos de mi madre. Y la pequeña ventana vieja allí, como pueden ver, no hay vidrio. Simplemente empujan la ventana hacia afuera y— como una pequeña puerta vieja. Y allí entró… En una pequeña y vieja cama en el rincón, un colchón de paja y una almohada de hojas de maíz… Y la gente de la región montañosa no sabía qué era, qué sucedió. Todos empezaron a llorar.
26 Más tarde, cuando tenía unos tres años, recuerdo haber escuchado una Voz que me hablaba y me decía que viviría cerca de una ciudad llamada New Albany, y yo vivo a tres millas [4.82 Km-Trad.] de New Albany. He vivido allí toda mi vida. Y yo estaba viviendo en Kentucky entonces. Esto era doscientas millas [321.86 Km-Trad.] más al Norte.
Y entonces, a los siete años, mientras estaba cargando agua en un pequeño cubo de melaza, pues, hubo una Voz que salió de un arbusto en un torbellino y me dijo que nunca bebiera ni fumara ni contaminara mi cuerpo de ninguna manera; que habría una obra para mí cuando tuviera mayor edad.
Entonces Él comenzó inmediatamente a moverse sobre mí después de eso; me mostraba cosas que iban a suceder.
27 Fui criado en un hogar que era pecador. Mi padre y mi madre, su gente antes de ellos eran Católicos. Y mi padre y mi madre se casaron fuera de la iglesia, y no tenían ninguna religión en lo absoluto. Y nunca estuve en la iglesia hasta que fui un hombre joven, de unos veinte años, veinticinco. Es horrible decir eso, pero por toda la vida no fumé, ni bebí ni nada. Y Eso siempre se encontraba conmigo y me decía diferentes cosas que iban a pasar.
Luego, cuando me convertí en un ministro, eso empeoró. Y entonces recibí el Espíritu Santo, eso simplemente continuó. Y luego, más tarde, pues, Él se encontró conmigo, y era un Hombre. Yo estaba sentado en [Palabras inaudibles] de una habitación en una pequeña cabaña donde solía cazar, y yo estaba orando. Y vi la Luz entrar en la habitación. Apareció visible. La tienen en fotos allá atrás, que se tomaron, y que están científicamente probadas y todo eso… Ha pasado por la crítica y todo. Luego la metieron en el asunto del gobierno, y la revisaron y demás. Y cuando esto viene…
28 Viene en las reuniones, muchas veces mientras tenemos las reuniones, como ésta aquí ahora mismo. Y así, esta vez, cuando vino, acababa de ver una luz brillando en el suelo, y Eso vino cruzando por el suelo caminando hacia mí, un Hombre de unas doscientas libras, vestido con una túnica blanca, tenía el pelo oscuro en Su hombro, una clase de Hombre muy agradable, y yo no podía moverme; sólo estaba temblando así. Y el….
Yo oí Su voz, oh, desde que era un niño, pero nunca había visto nada más que un Torbellino y algo diferente—y como una Columna de Fuego. Y ahora, cuando llegó bastante cerca de mí, el Hombre, entonces cuando habló, dijo: “No temas”.
Yo supe que era el Mismo Hombre, la misma Voz que me hablaba desde que yo era un niño. Y dijo: “Soy enviado desde la Presencia de Dios Todopoderoso para decirte que tu nacimiento y vida peculiares han sido para indicar que debes orar por las personas enfermas para llevar esto a todo el mundo”. Y dijo: “Si eres sincero cuando ores, y haces que la gente te crea, nada se interpondrá ante tu oración. Para esta causa naciste”.
29 Ahora, yo sólo puedo ser honesto. ¿Lo ven? Eso es lo que siempre he tratado de ser: honesto y— con mi gente, con la gente de Dios, con mis amigos.
Y yo dije: “Bueno, Señor, yo nací y crecí en una familia pobre”. Y dije: “No tengo educación y yo… yo… no podría ir”.
Él dijo: “Yo estaré contigo”.
Y yo dije: “Oh, yo soy… Ellos no me creerán”.
Dijo: “Como al profeta Moisés se le dieron dos señales para vindicar su ministerio (Él lo había enviado a Israel, Uds. saben, para liberar a Israel)”, Dijo: “así se te darán dos señales”. Dijo: “Una de ellas será, que tomarás a la gente de la mano, sin saber nada de lo que está mal con ellos, y les dirás lo que está mal”. Dijo: “Entonces, si eres— si eres reverente,” y dijo: “sucederá más tarde que sabrás el secreto de su corazón”. Y Él dijo: “Si dudas esto…”
30 Si yo enviara el Espíritu que nuestro Maestro dijo que estaba sobre Él, que estaría sobre Su pueblo. ¿Ven, ven? Y cuando le dijo a Felipe, cuando vino a Natanael, dijo: “Te vi…”
Dijo: “¿Cuándo me conociste?”
Él dijo: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”. ¿Ven, ven?
Le dijo entonces a la mujer en el pozo de Samaria, una mujer samariana— más bien samaritana. Él dijo: “Ve trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Él dijo: “Haz tenido cinco”.
Ahora, Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. (¿Ven?) Mayores que estas haréis (o más), porque Yo voy a Mi Padre”.
31 Así es como nuestro hermano Senador aquí fue sanado. Cuando yo estaba aquí parado, mirándolo por encima de la audiencia, vi un montón descender y justo allí, como en dirección de ese reloj, me supongo, es el Norte. Justo aquí, vi un montón y vi a un hombre allí, y vi a las personas que lo aplaudían. Lo vi con un gran collar puesto. Vi a un hombre joven caer en un pajar o algo así y lastimarse la espalda, comenzar a hablar con mi… Y allá fue Eso. Y miré hacia abajo, y hallé al hombre. Él estaba sentado atrás en la audiencia en una silla de ruedas, pero no lo entendí bien. No lo vi sano. No dije nada al respecto.
Ya mientras estaba aquí, vi a dos personas sanadas aquí en la reunión esta noche (eso es correcto), aquí ahora mismo. Oh, yo sé que están sanos en este momento. Correcto. Y es… me di cuenta.
Y entonces, cuando bajaba de la plataforma, se lo comenté a mi administrador, el Sr. Baxter, y eso fue—el cual estaba gestionando las reuniones en ese tiempo. Y el… Cuando salí, entonces vi al Sr. Upshaw sano y feliz. Y le dije a… lo vi allí. Y aquí está él. Él está bien.
32 Y solo puedo ver… Ahora, la primera vez… ¿Cuántos recuerdan antes, cuando esa parte de la-operación del Espíritu de Dios que viene sobre mí, Su humilde siervo? Recuerdan cuando un don, podía mostrar a la gente por medio de— tomar mi mano y saber qué era… ¿Recuerdan esa parte? ¿Recuerdan cuando me oyeron decir que el otro vendría? ¿Recuerdan eso? Y ha venido, ¿no es así? Eso es.
Ahora, recuerden, está yendo más lejos que eso, vean. Está subiendo todo el tiempo. Ahora, Uds…. Ahora, esas cosas…
Ahora, la gente puede venir a la plataforma. Yo solo puedo orar por ellos. Habría toda clase de enfermedades.
Ahora, es posible, y será… Ahora, recuerden esto. Esto es lo único que puedo decir; Dios dijo en Hebreos 11: 2, Dios testificando de Su don. ¿Creen eso? Dios testifica.
33 Ahora, la persona puede venir a la plataforma, y si tengo una buena oportunidad y no hay demasiados jalones, por lo general puedo comenzar… Y yo no uso mis propios pensamientos o mi mente en nada. Uno les dirá lo que está mal con ellos. Quizás si la fe no está bien, les dirá de la enfermedad que tienen, y tal vez lo que hicieron en la vida que la causó— la razón por la que no pueden sanar. Pero ahora, para la sanidad, ella solo viene a través de nuestro Señor Jesucristo. ¿Saben eso? Ahora, eso es todo lo que yo puedo hacer, amigo.
34 Ahora, este es el… ¿Y sabían que Jesús nuestro Maestro nunca afirmó ser un sanador divino? ¿Sabían eso? Ahora, observen lo que Jesús dijo… Ahora, solo vamos a… Ahora, si alguno de Uds. pudiera irse y decir: “Bueno, no sé qué clase de— eso es o qué es”.
Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo…” Cuando los Judíos le estaban interrogando, cuando sanó a un hombre y dejó un gran montón de tullidos en el estanque de Betesda, Él dijo: “Nada hace el Hijo de Sí Mismo, sino lo que ve hacer al Padre, eso hace el Hijo juntamente”. ¿Es eso correcto?
35 Y ahora, si oran allá y creen con todo su corazón que lo que les dije es la verdad, y Jesús murió para sanarles, y Uds. lo creen con todo su corazón, entonces Dios los sanará donde estén en su asiento. Entonces Él me lo revelará y me hará saber lo que tenían, lo que les sucedió y lo que será. ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, eso es… Ahora, eso… ¿No es eso precioso de Él?
Ahora, no es… Es solo la idea de que lo único que… Yo predije diferentes cosas que Él hizo que llegaron a cumplirse. Y muchos de Uds. lo han leído en libros y demás incluso sobre personas… Dos o tres casos ahora tenemos constancia de que estaban absolutamente muertos y habían partido de esta vida.
Y yo estaba con una señora el otro día en Phoenix, Arizona, la señora Hattie Waldrop en su… Ella había muerto de cáncer de corazón y del hígado. Y él… Y su médico estaba allí y dijo: “Sólo quiero estrechar su mano”. Y él tenía…
Ella estaba muerta, había estado yaciendo muerta en la línea de oración, cubierta. Y ella… Eso fue hace tres años o más; ella está tan bien y normal como pudiera estar.
36 Lo único que pude ver fue una visión, ver lo que sucedió, y ahí está; y sólo lo representé. Es solo un drama para mí. Yo sólo actúo lo que Él me muestra que haga. ¿Entienden ahora?
Así que no soy yo; es nuestro Padre Celestial simplemente mostrándome lo que—y en ese canal donde Él me ha colocado. Yo uso eso a lo mejor de mi conocimiento para ayudar a Su pueblo, pensando que algún día, cuando llegue al final de este viaje, yo pudiera, si Jesús tarda, espero poder servir a Su pueblo hasta que sea un anciano. Y lo haré con toda la reverencia que conozco de mi corazón hacia Él.
37 Y recuerden, amigos, Uds. son… Yo los amo, y debo ser honesto con Uds., porque… tengo un niño aquí, el pequeño Billy. Es… Está aquí en la plataforma o aquí abajo, en alguna parte. Lo tengo conmigo. Si quieren amar a alguien, si es entre yo o él, ámenlo a él, ¿Ven? Ese es mi muchacho. Y si nuestro Padre Celestial quiere que ame a alguien entre Él o Uds., yo los amo a Uds. Uds. son Sus hijos. ¿Ven?
¿No preferirían que alguien amara a sus hijos antes que amarlos a Uds. en cualquier momento? Bien, nuestro Padre Celestial, ¿qué de Él? Si siendo carnales sabemos cómo hacer cosas buenas para nuestros hijos… ¿Ven? Y yo los amo, y estoy aquí para ayudarles.
38 Y ahora, cuando Él me colocó en este canal de este don profético, lo que pudiera ser, no lo sé, soy… La Biblia está abierta aquí delante de mí; yo no sé cómo llamarlo en las Escrituras. El Hermano Hall y ellos hablan mucho sobre eso, pero— sobre eso siendo un don profético. Pero allí yo trato de… Cuando Él lo coloca sobre mí, trato de glorificar a nuestro Padre Celestial. Y Él… Cualquier cosa que pueda hacer para ayudar a Su pueblo, eso es lo que hago, y que Dios los bendiga.
39 Y la mayoría de mi gente, muchos de ellos han sido personas de larga vida. Por ejemplo, mi abuela Branham vivió hasta los ciento diez años. Mi abuelo Branham vivió hasta los noventa y tantos años, el abuelo Harvey, por parte de mi madre, vivió en sus noventa años, pero mi abuela, ella, murió fiel, a los treinta y seis, treinta y ocho años. Mi padre murió temprano, cincuenta y dos, de un ataque al corazón.
Y la mayoría de la gente de mi madre, a la que me parezco, es… Cuando envejecen, bien ancianos, generalmente tienen una parálisis, se sacuden mucho. Recuerdo al abuelo, él siempre temblaba constantemente todo el tiempo, especialmente cuando se emocionaba un poco. Y si vivo así de bastante, puede que yo también. No lo sé.
Este cuerpo se desgasta como se desgasta un automóvil. Pero si es así, y llego al final de mi camino; y puedo mirar hacia atrás y pensar en la reunión aquí en California y en diferentes lugares cuando era un hombre más joven, pensar en toda esta gente… Y sé entonces que se acerca a mí y me estoy preparando para partir. Y parado como un hombre viejo, canoso… El cabello que tengo será blanco, de hombros encorvados, y un bastón en mi mano temblando, y siento las olas de la muerte que viniendo sobre mi alma, yo quiero servir a Su pueblo y servirle a Él así ahora, que cuando llegue ese momento, levantaré mis manos y dejaré caer mi bastón; yo creo que Él vendrá y se reunirá conmigo entonces, para llevarme a una tierra mejor.
40 Ahora, oren por mí como yo oro por Uds.; Dios les bendiga mientras leemos solo una Palabra de la Escritura, y luego inclinemos nuestras cabezas, y tendremos una oración y entraremos directamente al servicio.
En el Libro de Mateo comenzando con el versículo 23 del capítulo 4…
Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el Evangelio del Reino y sanando toda enfermedad… y toda dolencia en el pueblo.
Y se difundió Su fama por toda Siria; y le trajeron a todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos, y paralíticos; y los sanó.
[Un hermano en la audiencia grita en voz alta].
Y le siguió mucha gente de Galilea, y de… y de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.
41 Ahora, ¿podemos inclinar nuestras cabezas? Muy bien. Si nuestro hermano ha aceptado su sanidad, está bien. Dios lo bendiga.
Nuestro Padre Celestial, te damos gracias porque eres un Jesús amoroso como en Tu pueblo esta noche haciéndolos como Tú eres, haciéndolos un cuerpo. Y si este tabernáculo terrestre se deshiciere, ya tenemos uno esperando, formado en el cielo esperando, solo salir de este viejo y destrozado edificio en el que vivimos aquí y entrar en uno nuevo.
Pero, nuestro Padre, la razón por la que estamos aquí esta noche en estos servicios al ver estos edificios y tabernáculos en los que tenemos nuestra morada ahora, algunos de ellos están muy plagados de enfermedades que Satanás ha puesto. Y aquí estamos hablando de Ti, el gran Sanador Divino.
Y, Padre, oro esta noche para que liberes de todas sus enfermedades a todos los que están en el edificio esta noche. Y mientras vienes, bajando de la gloria a este pequeño edificio aquí esta noche, vienen miles y miles de seres Angelicales allí esta noche que están delante de Ti, y prometiste que dondequiera que estuvieran dos o tres reunidos, Tú estarías en medio de ellos. Qué maravilloso es pensar que el Señor Jesús está aquí con nosotros esta noche, y que nos concede cualquier cosa que deseemos.
42 Y, Padre, mi deseo es esta noche, personalmente, que te magnifiques a Ti Mismo delante de la gente en este día para hacerles saber que Tu Espíritu, que Tu Palabra, que Tu promesa… Oh, Maestro, Tu promesa… Está escrito en la Escritura que sanaste a la gente, para que se cumpliera lo que dijo el profeta. Tú hiciste estas cosas para que eso se cumpliera. Y, oh Señor Dios del Cielo, estas cosas que hacemos esta noche para que se cumpla lo que dijo nuestro Maestro: “Estas cosas que Yo hago”, Dijo: “Vosotros también lo haréis”.
El conocía los corazones de las personas. Él sabía lo que estaba mal con ellos. Y Su Espíritu está aquí. Él sanó a la gente. Y, Padre, esta es la noche para cumplir lo que dijo nuestro Maestro: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Sobre los enfermos pondrán las manos y ellos sanarán”.
Y concede, Señor, que enviarás esta noche, Tu gran Ángel Divino, Tu Espíritu Sanador; tal vez sea el mismo Ángel que estuvo en el estanque de Betesda; no sabemos. Yo no lo conozco, Padre de esa manera, Su nombre. Tal vez sea el mismo Ángel que siguió a los hijos de Israel, que los guió, más bien, en una señal de una Columna de Fuego. Tal vez es ese el mismo Pilar de Fuego que estamos viendo. Quizás esté aquí esta noche. Confío en que Él estará y mostrará grandes señales y maravillas. Y que venga una conmoción entre la gente rápidamente, porque nos damos cuenta, Señor, de que solo tenemos unos días para estar aquí.
43 Dios, bendice a nuestro Hermano Freeman. Señor, tú ves cómo estos… Yo no sé cómo sucedió esto de esta manera, pero Tú lo sabes. Y te pido Dios que lo bendigas esta noche y le des un gran servicio allá. Y que muchas de esas personas allí sean sanadas esta noche, que los cojos caminen, que los ciegos vean, que los sordos oigan, que los mudos hablen, oh, que la gente se salve. Y concédelo, Señor, que haya gran conmoción allí en esa carpa esta noche, y que muchos cientos de personas sean sanadas y salvas.
Y, Padre, concede que sea igual aquí en este pequeño grupo, para Tu gloria, esta noche, que Tú recibas la gloria, y que todas estas personas de la ciudad aquí puedan saber que Tú eres el Señor Jesús sanando, y salvando, y viniendo pronto. Creemos que el final está aquí cerca. Cuando vemos las señales apareciendo, sabemos que estás cerca de Tu viaje de regreso aquí.
Dios, bendícenos esta noche y envía a Tu Ángel para discernir estos espíritus y expulsarlos de la gente, por el Nombre de Tu Hijo Jesucristo, te lo pedimos. Amén.
44 Dios los bendiga a todos, y que les añada Sus tiernas misericordias. Comencemos nuestra línea de oración por la derecha aquí. Y llamemos al primer grupo y… Qué… ¿Dónde…? ¿De qué números empezaste, 50 o desde el 1? [El hermano responde: “1”]. 1, comencemos por 1 y tomemos los primeros diez aquí. ¿Cuál es su letra del… S, S-1 a 10, póngase de pie primero, y luego, tal vez si terminamos, pues, tendremos algunos más en unos momentos.
45 Y ahora, Ud. que está sentado cerca… [Espacio en blanco en la cinta]. Si no me cree, no… Ahora, no quiero decir créame. Eso… no quiero decir eso con eso; solo… soy el menor entre todos Uds. Yo soy su hermano y no soy digno de ser llamado su hermano. Eso es correcto. Y no digo eso para ser humilde. Lo digo desde mi corazón. ¿Ven?
Yo aprendí esto, amigos, que Dios sabe cuál es su corazón. ¿Ven? Y si uno no habla desde su corazón, entonces es un hipócrita. ¿Es eso es correcto? Y lo digo en serio.
Algunos… Yo miro por aquí y veo a los ancianos que han tenido el Espíritu Santo durante años y lucharon allá atrás cuando era difícil. Y yo aquí parado, mucho más joven que Uds. y solo… Y, vaya, cuando tenían que pararse en la esquina de la calle, tal vez cuatro o cinco los escuchaban y algunas de nuestras reuniones llegaban hasta treinta y cinco y cuarenta mil. ¿Ven? Bueno, vaya, nosotros solo pondremos— correremos la carretera que Uds. ya han pavimentado para nosotros. ¿Ven? No somos dignos de ser llamados sus hermanos.
Pero ahora oren por nosotros. Y mientras creen, teniendo fe en Dios, pidiéndole a Dios que los ayude y demás, Dios se los concederá. ¿Creen eso?
46 Ahora, permitan— yo he… A veces tengo que esperar un poco. Ahora, a continuación… Todos Uds. entienden que ésta siendo la primera noche, voy acercar estos micrófonos un poco, porque al hablar con la gente a veces no lo captan… Y ahora…
Ahora, al final del servicio, podemos… No tenemos un tiempo definido. Puede que estemos aquí tres noches; tal vez estemos cinco noches; pueden ser ocho o diez noches por lo que sé. No lo sé. Eso depende de cómo se mueva el Espíritu Santo. Y si… Eso es correcto: “Sólo creed” muy lentamente. Y Uds. oren por nosotros ahora y Dios les concederá sus sanidades y demás.
47 Y acabo de ver al Hermano Shrew grabando. ¿Es eso cierto, Hermano Banks? Bien. Yo solo… Si yo… Y cuando el Espíritu del Señor está sobre mí, es muy sensible, cualquier cosa pequeña que Uds…. Oh, es muy sensible. ¿Cuántos se dan cuenta de eso? Solo muy sensible, si algo se mueve contrario o…
¿Estuvieron Uds. alguna vez orando tan sinceramente en algún lugar y alguien entró en la habitación o cerró la puerta? ¿Ven? Ahora, así es como desciende esta Unción. Siento que se está moviendo desde aquí y allá y por aquí. Esa es la razón por la que les pido que dejen la plataforma allí para poder tener al menos un lado, porque es difícil… Tal vez aquí se sienta una persona con un cáncer y eso está llegando, solo “Whheww”. Y aquí está uno parado aquí tal vez con problemas de corazón, y entonces están los dos golpeándome y… ¿Ven? ¿Pueden ver lo que quiero decir?
Pero le agradezco a Dios desde lo más profundo de mi corazón con mi Biblia sobre mi corazón, y ni una sola vez en cinco años ha fallado ser la verdad sólida en la plataforma: ni una vez. Y traeré a alguien a testificar aquí en el edificio que ha estado en mis reuniones una y otra vez. Nunca ha fallado ser exactamente la verdad. Correcto. Y luego, si el paciente no tiene buena fe, bueno, tal vez tome un poco de tiempo edificarlos. Uds. tendrán que decirles algo más y hacer que hablen.
48 Ahora, oremos de nuevo solo por un momento, si lo desean, porque he estado hablando y eso se vuelve un poco extraño para mí.
Ahora, querido Jesús, ahora estamos aquí y te hemos pedido, y he explicado todo lo que sé y se está haciendo un poco tarde; no queremos cansar a la gente. Pero ahora, Padre, he tratado con todo mi corazón hacerles saber que Tú estás aquí y que estás dispuesto a sanar a cada uno. Ahora, les he dicho que Tú enviaste a Tu humilde siervo para animarlos a creer en Tu Hijo Jesús. Y por medio de las señales y maravillas que Tú me has dado para obrar es para su ánimo y la vindicación de que has enviado a Tu humilde siervo para orar por sus enfermedades y aflicciones, y ellos la vencerán.
Ahora, Padre, he hecho todo lo que sé. Y ahora, te lo entrego todo a Ti para un gran servicio esta próxima— esta semana. Concédelo, Señor, a partir de esta noche. Que muchas de las personas en la audiencia solo crean con todo su corazón cuando vean la evidencia del gran Ángel de Dios, el cual sé que está ahora en la plataforma. Y que ahora se mueva hacia Tu humilde siervo, unge mi cuerpo humano para que Jesús se manifieste ante la gente. Escucha mi oración, Padre, porque lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
49 [Un hermano le habla al Hermano Branham]. Muy bien. Oh, hermano mío, ¿le cree a Él con todo su corazón? Ud. arrodillado aquí. Dios seguramente tomará cuidado de esto para Ud. Ahora, ¿cree que Él oirá mi oración?
Nuestro Padre celestial, mientras nuestro hermano viene arrodillado a la plataforma ahora, él está terriblemente atormentado, y él quiere ser un verdadero Cristiano, un verdadero hombre. Dios, sé misericordioso con él, te lo ruego. Este poder del enemigo lo está llevando a estas cosas que… eso no está bien… Pero Tú estás aquí, Padre Celestial, y te pido que lo sanes, y que desde esta noche esté bien.
Satanás, tú que ataste al hombre todos estos años y le causaste estas angustias y problemas, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, deja al hombre. Sal de él.
Dios le bendiga hermano. Váyase libre ahora. [El hermano sigue hablando]. [Palabras inaudibles]. Amén. Hermano, yo sé esas cosas. Puede irse a casa y ser [Palabras inaudibles]. De nada, mi hermano [Palabras inaudibles] liberación ahora si cree [palabras inaudibles]. Ajá [palabras inaudibles] en su camino ahora, y crea para siempre, y sea sano, mi hermano. Dios le bendiga. Sí… [El hermano le pregunta si puede decir algunas palabras de testimonio].
50 Él sólo quería hablar una palabra. El hombre ha estado en una condición horrible. Y, por supuesto, estaba demasiado bajo aquí para que Uds. escucharan lo que estaba pasando, pero el hombre ha estado en una condición terrible desde que era un niñito de unos siete años. Y él ha tenido… simplemente no pudo… Ha estado ayunando y orando por esto esta noche, y fue advertido. Y de modo que vino, y Dios lo ha entregado. Él dijo: “¿Pudiera sólo decir una palabra de…? [El hermano testifica a la congregación].
Dios le bendiga mi hermano. ¡Qué maravilloso es nuestro Señor! ¿No es maravilloso? Si Uds. creyeran. Él acaba de ser revelado aquí al hermano al decirle de cuándo era un niño, qué había hecho y todo al respecto allí. No fue… Él lo trajo directamente al micrófono. Es… Él es maravilloso, ¿Cierto? Amén. Y….
Ahora, si Dios sabe lo que ha sido su vida, Él sabe lo que será en su vida. ¿Es eso correcto? Ahora, sólo vaya creyendo; eso es todo.
Muy bien, traiga a la dama aquí si quiere.
Creo que deberíamos decir: “Gracias al Señor”. ¿Cierto? Digan: “Alabado sea el Señor”. [“Alabado el Señor”].
Ahora, hermano y hermana, no estamos apurados, Uds. saben. Simplemente hay todas estas cosas… Eso significa mucho para ese hombre, desde que él era un niño, ha sido de esa manera y el Señor lo ha liberado.
51 Ahora, ¿qué tal, mi hermana querida? ¿Cree Ud. con todo su corazón también? Nuestro Señor está siempre cerca para sanar a los necesitados y enfermos. Ahora, hermana, había… Nuestro Maestro una vez, Él estaba hablando con un hombre. O quizás, pensemos, Él tenía una línea de oración en algún lugar, estaba orando por los enfermos. Y hubo un hombre que se le acercó y Él dijo: “He aquí, un Israelita en el que no hay engaño”. Le dijo lo que había estado haciendo y demás, y dijo…
Él dijo: “¿Cómo sabías que yo era un creyente?” Un Cristiano, Ud. sabe, como lo llamaríamos ahora.
Él dijo: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te conocí”.
Y en ese momento dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. ¿No es así?
Y él le creyó con todo su corazón. ¿Y cree Ud. así con todo su corazón? Crea con todo… ¿Cree que lo que estoy hablando es de nuestro precioso Señor Jesús, Quien le ama y quiere sanarle? ¿Es eso correcto? Bien… Y cree Ud. que Él sabe lo que ha sido en su vida antes, ¿Lo sabe? Y Él sabe en este momento qué está mal con Ud., ahora mismo. Y Él sabe lo que será en lo por venir. ¿No es así?
52 Bueno, ahora mismo creo que Ud. está en armonía en este momento, porque tan pronto como dije eso, vi algo que sucedió y vi lo que estaba mal con Ud. Ud. sufre con un tumor, ¿verdad? ¿No es así? ¿Quiere deshacerse del tumor? Venga, venga aquí un momento. Dios le bendiga.
Nuestro Padre Celestial, esta pobre hermana está tan necesitada. Y te ruego que seas misericordioso con ella ahora, y la bendigo en el Nombre de Tu Hijo Jesús, para que este tumor la deje, Señor. Y, oh Padre, sé misericordioso en esta hora. Y que otros sanen de un tumor en este mismo momento en la audiencia. Concédelo, Señor. Y que el Espíritu que está aquí en la plataforma ahora, del que ambos estamos conscientes de que está ungiendo aquí en este momento… Oramos para que le permitas que la bendiga mientras yo— como un— Tu siervo, le ministre a ella las bendiciones de Dios al imponer mis manos sobre ella lo cual fue ordenado de nuestro Señor Jesús. Y le digo a este tumor: deja a la mujer en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya, sea sana ahora. Sí, es [Palabras inaudibles]. Ud. allá atrás. Vaya y crea con todo su corazón.
53 Muy bien, digamos: “Alabado sea el Señor,” todos. Ahora, ahora, búsquenlo. Él está aquí. Ahora, Él solo se revelará a los que le creen.
Cuántos… Uds. aquí en California bendecidos con un gran observatorio aquí, el planetario, donde se ven las estrellas. Creo que pueden verse ciento veinte millones de años de luz a través de ese cristal, uno de los más grandes del mundo. Ellos tenían esos, no ese tipo, sino que tenían planetarios y demás, y astrónomos en los días de Jesús.
Pero había una Estrella que pasaba por la tierra. Y tres hombres siguieron esa Estrella, y nadie más la vio, excepto ellos, porque la estaban buscando. Estaban buscando que la Estrella de Jacob se levantara. ¿Ven? Estaban en el país donde Balaam, el profeta, había hablado de que esta Estrella de Jacob se levantaría. Ahora, búsquenla. Créanle con todo su corazón. Muy bien, eso es…
54 Eso es… ¿Es ese el paciente? ¿Es ese el paciente, hijo? Muy bien, suba, señora.
Ahora, sean todos muy reverentes, solo tan reverentes como puedan. Uds. no tienen que inclinar sus cabezas para orar. Uds… Sólo quiero que… Cuando les pida que inclinen sus cabezas… A veces, un espíritu se pone muy obstinado, y ellos simplemente no quieren salir para nada. Y ese es el momento en que uno tiene que tener una autoridad. ¿Creen en eso? ¿Ven?
Ahora, hay ocasiones en que la fe de una persona se manifestará, pero tal vez no tengan suficiente fe y simplemente se esté moviendo allí, y hay un demonio tratando de sostenerse, tal vez un poco de incredulidad allí, simplemente un poco escéptico, a veces uno tiene que ordenarle a salir. ¿Ven? Y si uno hace eso, entonces están enojados. Ahí es cuando van de uno a otro. Y cuando salen… Uds. saben que Jesús les dijo a los demonios: “Sal fuera”.
Y ellos dijeron: “Permítenos entrar en esos cerdos”.
Vean, un demonio está indefenso si no está en un cuerpo en alguna parte. ¿Ven? Él es solo un espíritu en el mundo hasta que está en un cuerpo, y entonces puede atormentarnos.
55 Ahora, nuestra hermana que viene aquí, la dama, ha venido al frente para ser sanada. Ahora, cada uno sea tan reverente, y tanto… Esto es lo que quiero que hagan cuando digo: “Sean reverentes”. Sólo siéntense y digan: “Yo creo eso con todo mi corazón”. Digan: “Señor, creo que estás ahí en la plataforma, y que vas a ayudar a nuestro Hermano Branham ahora mismo. Y él sabrá todo sobre esa mujer, y él podrá hacer una oración que sanará a la pobrecita”. Eso es lo que quiero decir con ser reverentes.
Solo piensen. ¿Y si esa fuera su hermana, su esposa, su madre o alguien? ¿Ven, ven? Uds. querrían que sanasen, ¿cierto? Y uno hace con los demás como quieren… que hagan con Uds. (¿ven?), Si Uds. estuvieran aquí arriba.
56 Ahora, querida hermana, sólo acérquese. Y solo quiero hablarle un momento. Y hago eso de hablar con la persona simplemente para contactar con su espíritu. ¿Lo ve? Se da cuenta de que estamos tratando con seres espirituales. ¿Cierto? Es un ser espiritual. ¿Ven? Ud. y yo somos carne humana. Fue nacida en este mundo. Y ahora, Ud. está… Dentro de Ud. hay un espíritu. Y dentro de mí hay un espíritu. Bien, ahora, si el espíritu de la enfermedad o algo ha venido sobre Ud…. Y entonces… Ahora, no sé qué es eso. Yo sé que Ud. es una dama parada allí, y yo no sé nada acerca de la parte interior.
Ahora, lo único que sé es cuando este Espíritu de Dios viene aquí y Él habla aquí a lo que está dentro de Ud. ¿Ve? Ahora, una persona… Si yo puedo contactar su espíritu humano (¿Ve?), A mí mismo, eso nos da un—lo pone a Ud. en el lugar— contactar. Eso es correcto.
57 Igual que Jesús, Él habló con la mujer un rato. Él dijo: “Ve, tráeme de beber”.
Ella dijo: “Bueno, no es costumbre que los Judíos nos pidan a los Samaritanos”.
Él dijo: “Pero, si supieras con Quién estás hablando (¿ve?), me pedirías a Mí. (¿Ve?) Y Yo te daría agua (¿Ve?) que no vienes aquí a sacar”. Ahora, eso es lo mismo. ¿Ve? Ahora yo….
Ud. es consciente de que ahora está pasando algo, ¿verdad? Ud. sabe eso… Ud. sabe que está pasando algo, una sensación extraña en su ser interior. ¿Es correcto? Ahora, lo que es, es ese don en movimiento. ¿Ve? No es mi don: el don de Dios. ¿Ve? Su don, yo no soy eso. Sólo soy….
Si Ud. ve la foto allá atrás, también puede ver mi foto, pero no soy Eso; Es una persona aparte. Pero soy solo una— como la serpiente de bronce. ¿Ve lo que quiero decir? ¿Ve? Solo… Ud. sólo está mirando en esta dirección, y yo solo… ¿Ve? Ahora, ahí, eso es. Esa es la idea.
58 Ud. está sufriendo, ¿verdad, hermana? Ud. tiene problemas de riñón, ¿verdad? Eso es correcto. Un problema de riñón. También es muy nerviosa, ¿verdad, hermana? [La hermana dice: “Creo que un poco, pero no tanto como pensé que estaría. Alabado sea el Señor”]. Sí, lo es. Sí, señor, eso es. ¿Ve? Quiero decir, no pretendo… Lo que quiero decir, solo un poco… Ud. es una pensadora profunda, esa clase de nerviosismo, siempre pensando antes de tiempo también. Correcto. Muy bien, hermana, venga aquí un minuto.
Ahora, inclinen su cabeza. Querido y misericordioso Padre, oro para que seas misericordioso con nuestra hermana esta noche, mientras la bendigo ahora por su sanidad. Satanás, tú que la ataste, en el Nombre de Jesucristo, deja a la mujer. Sal de ella.
Ahora, ¿hará lo que le digo? Siga su camino y ya no piense más en su problema renal. La va a dejar. Ahora, le digo lo que… Ahora, Ud. puede tener síntomas por al menos, oh, ocho o diez días, el ardor y demás, y la debilidad, pero eso ahora se quitará, y Ud. estará muy bien. Vaya y que Dios le bendiga. Amén.
59 Digamos: “Alabado sea el Señor,” todos. ¿Ven, ven? Muy bien. Gracias Padre.
Ahora, querida hermana, quiero que mire en esta dirección, y sólo crea con todo su corazón. Y ¿Lo hará, verdad? Ud. cree. Ud. quiere estar bien. Percibo que Ud. es una creyente, una buena creyente. Ud. no es muy… Ud. es una creyente profunda. Se aferra a lo que tiene. Estaba orando hace un rato, ¿verdad? [Palabras inaudibles]. ¿No estaba feliz cuando obtuvo esa tarjeta esta tarde o esta noche? Y ahora, Ud. pensó: “Me libraré de mi problema cardíaco ahora”. ¿No es así? Ahora, puede seguir su camino. Ud. está sana.
Digamos: “Alabado sea Dios”.
Todos tan reverentes como… Esforzándose mucho, ¿verdad, papá? Pobre anciano tendido aquí en un catre orando… Veo a una mujer tendida allí intentando mirarme directamente, sólo intentando… Ahora siga orando. Tenga fe y crea. Muy bien.
60 Pase adelante, señora. ¿Ud. cree, verdad, hermana? ¿Cree con todo su corazón? ¿Y no es Él maravilloso? Eso es cuando ellos están… A veces nos encontramos en tal condición, Ud. sabe, o enfermedad, y todo, y entonces Dios nos acompaña y nos sana, y nos permite sanar y nos perdona la vida un poco más. Así es como Él lo hace y Él es tan precioso con nosotros. ¿No es así? Ud. tuvo una sensación extraña en ese momento, ¿cierto? [Palabras inaudibles] entonces. Y ahora, señora… Ahora, solo [palabras inaudibles]. Su problema de corazón se terminó, hermana. Puedes seguir su camino.
Digamos: “Alabanzas a Dios”.
Ahora, digamos que creen (¿ves?), sin siquiera haber orado por Uds. Ella está sana. Dios la sanó allí mismo, la sanó [palabras inaudibles].
Ahora, Ud. pudiera decir: “Hermano Branham, ¿cómo sabe que ella fue sanada?”
Me puse muy débil. ¿Lo ve? Yo sé cuándo— cuando eso salió ella se puso… Ahora, solo tengan fe y crean con todo su corazón. ¿Le aman?
Ahora, esto es maravilloso comenzar la primera noche y verlo tan rico aquí ahora. Es solo que… Cualquier cosa puede pasar. Y… Ahora, si Uds. son realmente reverentes…
61 ¿Cómo le va hermana? Acabo de estar observando a una dama que está cargando a un bebito. Yo estaba tratando de hallar qué estaba mal con él. ¿Lo ve?
Ahora, sólo crean. Solamente no teman. Tengan fe en Dios y crean. Ahora, querida hermana, Ud. es consciente del hecho de que Ud. ha dado un testimonio al subir a esta plataforma aquí. Ahora, ha venido a esta plataforma ante este grupo de personas aquí como testigo de que cree en la sanidad Divina. ¿No es correcto? Y yo le he dicho que no tengo forma de hacer contacto con Ud. solo por el espíritu. Eso… Eso tendrá que ser— venir a través del Señor Jesús y Su misericordia. Y si alguna vez es sanada o cualquier cosa es alguna vez conocida de Ud. por mí, tendrá que ser a través de Él. Ud. sabe eso. Sí, señora. Sí, señora.
Parece tener muy buen espíritu, hermana. Oh, sí, señora, ha tenido muchos problemas, ¿verdad? Y ahora está sufriendo con un cáncer. ¿No es así? Venga aquí un momento conmigo.
62 El Todopoderoso, que está aquí como— mi testigo sabe que este Ser sobrenatural del que hablo, y mi Biblia está aquí delante de mí, este Ser sobrenatural, testi— en el testimonio de mí del que tendré que responder delante de todos Uds. gente y Dios en aquel Día por estas palabras que digo… El Ser sobrenatural que me habló dijo eso, hablando de orar por los enfermos, Él especificó una enfermedad. Él dijo que ni siquiera al cáncer se resistiría ante la oración. Ha habido más cánceres sanados que cualquier otra cosa. Ahora, yo no diría eso, amigo, a menos que fuera… Oh, vaya, ciertamente tendría que ser.
63 Ahora, madre, yo simplemente no tengo manera… Acabo de ver su sufrimiento, y he visto lo que estaba haciendo. Y vino delante de mí. Ahora, voy a pedirle a Dios que la bendiga y que le permita ser sana. Y Ud. le dará a Él alabanzas, y nunca más podrá decir… Y Ud. le dará alabanzas por el resto de su vida, ¿lo hará, hermana?
Jesús de Nazaret, bendice a nuestra querida hermana. Tú dijiste: “Lo que atares en la tierra, Yo lo ataré en el cielo. Lo que desates en la tierra, Yo lo desataré en el cielo”. Ahora, Tú lo prometiste, Padre. “Y estas señales seguirán a los que creen”.
Y ahora, al imponer mi mano sobre la mano de esta querida anciana madre, que está atada aquí por un demonio que le quitará su vida en las próximas semanas, pero te ruego que seas misericordioso, Señor.
Y ahora, en el Nombre de Jesucristo, libera a la mujer de esta cosa terrible llamada cáncer. Sal de la mujer en el Nombre de Jesucristo. Vaya feliz, creyéndole a Él, alabando al Señor.
Digamos: “Alabado sea el Señor”, cada uno. Ahora [palabras inaudibles].
64 Ahora, observen. Ahora, sólo un momento. Algo sucedió justo en ese momento. Ahora, otro espíritu de cáncer… Ahora, todos sean muy reverentes. Ahora, veamos dónde estaba. Sean muy reverentes. Hay alguien que estaba sufriendo de un cáncer en ese momento… Sentí que volvió a golpear.
Mire en esta dirección otra vez, madre, Ud. aquí parada. No, creo que aún está— tal vez está todavía en Ud. Venga aquí sólo un minuto. Solo… No, señora, no está. No está. Quédese ahí sólo un minuto. Es en esta dirección aquí. Ahora, quédese ahí justo un momento. Veamos.
Mire en esta dirección, señor. Ud. en la camilla. Permita… Míreme aquí arriba hacia mí. Aquí está. Solo un momento ahora. Todos reverentes. ¿Me ha creído, señor? ¿Cree que soy el siervo de Dios, que soy Su profeta, que me envió aquí por Ud.? Ud. está sufriendo de un cáncer: el cáncer. Creo que es cáncer en la sangre. ¿No es leucemia o algo así en su sangre, verdad? Y está en su sangre. Es leucemia. Correcto. Ud. está todo… Ud. es… Ya veo… Está hinchado dentro de las glándulas internas, el bazo, y a través de los riñones y el estómago. ¿No es así? Oh. Todos reverentes. ¿Alguien conoce al hombre en el edificio? ¿Lo conoce alguien? ¿Es eso verdad? Si es… Si eso es verdad, ¿es verdad? Puedo decir que hay algo que se mueve… Sí. Oh sí. Ellos lo saben todo… Eso está bien. Solo sean… Solo quédese donde está. Eso está bien. Solo quiero… lo he visto. Le dejó… Ahora, sea muy reverente, mi hermano. Solo voy a pedir… Lo veo allí mismo… Ellos… El… Puede irse y por ahora, hermana.
65 Pensé que el cáncer había vuelto otra vez. Y lo que era, era este hombre aquí orando. ¿Lo ven? Cuando el cáncer soltó a esta mujer, golpeó a ese hombre allí. ¿Ven? Ellos están en afinidad unos con otros.
¿Entienden lo que quiero decir? ¿Ahora, ven? Son espíritus gemelos. Uds. saben a lo que me refiero. Las palomas se quedan con las palomas. Los carroñeros…. ¿ven? Es como buitres, Uds. saben; están juntos Es…. Y así es como este espíritu gemelo, ese cáncer. El cáncer es un demonio. Es un diablo. Eso es lo que… Ahora, sean muy reverentes, y crean con todo su corazón. Muy bien.
66 Madre Ud. está tratando de orar, ¿verdad, madre? Ahora, solo tenga fe para el… La veo bajar por allí. Creo que el bebé va a estar bien. Ahora, sólo sea reverente. Ahora, solo…. Todos… Ahora, no se emocione. ¿Ve? Eso me emociona un poco, pero no se emocione porque yo me emocione. Porque yo… Ud. ve a lo que me enfrento aquí. Estoy trabajando bajo tensión. Él vendrá sobre mí y hará: “Whheww” así. Entonces Ud. tiene que vigilar cuando se lo diga, solo lo siento golpeando por todas partes. Ud. tiene que tener cuidado. Entonces, a veces, se sacudirá aquí y entonces algunos por aquí… Estoy tratando de tomarme mi tiempo como pueda. Muy bien. ¿Ve?
67 [Espacio en blanco en la cinta]… una sensación extraña, pero no es nada para estar fatigado, pero es una especie de temor, sagrado. Ahora, esa es la unción que siento. ¿Lo ven? Está sobre mí ahora.
Eso… Si hay algo malo con Ud…. Si cree que ese es el Ángel del Señor, Dios me revelará cuál es su problema y entonces Ud. se pondrá bien. Y si Él oye.
¿Cree Ud. que es el Ángel del Señor? ¿Tienes… está nerviosa por una cosa, verdad, muy nerviosa? Veo eso.
¿No tiene algo malo en su oreja o algo así como…? Es en su derecha… Creo que es su oreja derecha, ¿no es así? ¿No es su derecha… Eso es su… dígame, Ud. es… señora? [La hermana le habla al Hermano Branham]. La que… la derecha, vi eso allí.
68 Vaya, ¿no trabaja Ud. en una especie de asunto telefónico o algo así? ¿Es eso correcto? La vi allí con eso… Vi uno de— esa cosa sobre su oreja así y me preguntaba si… Sí. Simplemente no vi ninguna trompeta en su oído, pero pude ver en la visión, algunos… Oh, unos auriculares. Bueno, oh… yo… Ud. toma telegramas. Vi que era algo así cuando vi que la cosa sobresalía. Venga acá, hermana.
Dios misericordioso, bendice a nuestra querida hermana ahora. Ruego para que estés cerca de ella y que Tu Espíritu venga sobre ella ahora mismo y la bendiga. Sabiendo que hay un gran Ser sobrenatural aquí en la plataforma entre ella y yo aquí, como hermanos y hermanas en el Señor Jesús, y oro, Dios, para que su fe en Él lo crea, que Tu siervo haya testificado de lo que es verdad. Y no hay forma de que ella pueda dudar más, ya que he hablado de que es de Tu parte, y ella ha sido testigo al sentir y decirle incluso las cosas de su vida. Entonces la bendigo, querido Dios.
Y, Satanás, tú que le hiciste daño, déjala en el Nombre de Jesucristo. Sal de la mujer. Ahora, mire en esta dirección. Oh sí, hermana, está bien. Dios le bendiga, hermana. Ud. está… Ud. ha estado buscando por un más profundo y cercano caminar con Dios también. ¿Es eso correcto? Ud. va a tener eso también. Dios le bendiga, hermana.
Ahora, digamos: “Alabado el Señor”.
¿No es Él maravilloso, magnífico? Él conoce todo. No hay nada que Él no sepa. Y Él es el Testigo.
69 Ahora, si me dan unos minutos más para llegar al menos los que están en la línea de oración allí, entonces los despido en un momento.
¿Traería a la dama, por favor? Ahora, todos solo sean reverentes por unos momentos. Y Uds. ahí afuera en la audiencia oren, abajo por este pasillo, arriba por todo el derredor ahora.
Dios le bendiga hermano.
Ahora, podría… Es… Sólo quiero que… Ud. se ve muy saludable, jovencita. Pero, por supuesto, hay algo mal o Ud. no estaría aquí. Ud. está un poco nerviosa. Sí. Por supuesto, eso solo es poco de emoción ahora, porque es para Ud. algo muy sagrado, ¿no es así? Ud. lo consideró de esa manera. ¿No es eso cierto? Y Ud. lo ha respetado, ¿verdad, hermana? Y Ud. tenía eso en su mente antes de venir aquí. ¿No es eso cierto? Y por cuanto Ud. ha creído eso, Dios le va a permitir vencer esa diabetes y Ud. sanará. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana mía. Ahora, puede irse y que el Señor Jesús va a [Palabras inaudibles] y le sanará.
Y digamos: “Alabadas sean a nuestro Señor Jesús”. ¿No es Él maravilloso?
70 Ahora, algunos de Uds. aquí, en estas camillas o catres o… Sólo un momento. Ud. en el catre, señora, mire en esta dirección. ¿Ve? ¿Cree con todo su corazón? Ahora, yo no puedo sanarle. Yo no la conozco. Nunca la he visto en mi vida hasta donde sé. Pero nuestro Padre Celestial lo sabe todo acerca de Ud. Y Él dará a conocer Sus secretos a Su siervo según desee. ¿Cree Ud. eso? Y… Sí, Ud. debe creerle a Dios o no podrá vivir mucho más. Ud. es consciente de eso, ¿verdad, hermana? Tiene un problema grave de corazón. ¿No es así? ¿Por qué no acepta su sanidad y se pone de pie en el Nombre del Señor Jesucristo?
Digamos: “Alabado sea Dios”.
Todos reverentes ahora. Crean con todo su corazón. Ahora, ella [palabras inaudibles] acepte su sanidad. Digamos: “Gracias al Señor”.
Algunos de los ujieres saquen la camilla del camino para que ella [palabras inaudibles.]
71 Señor, ¿por qué no aceptan su sanidad? Digamos: “Alabado sea Dios”.
Ahora, todos solo un momento. Ahora, cuál es el… Tiene una… su mano sobre alguien. ¿Qué es eso, un niñito? Envíelo arriba un minuto.
Mira en esta dirección, joven. Es esa su… La señora me dio la foto hace unos momentos. ¿No eres tú? Yo… Ahora, eres tú hasta donde sé, pero vi tu mano sobre ese niño allí. Estás interesado en él de alguna manera. Mira esto un… Oh, sí. No puedo decir que pasará o que no. El sufrimiento de ese niño con una, creo que es asma, ¿no es así o algo así? ¿No es así? Le cuesta mucho dormir. ¿No es así? ¿No es así?
Oh, Padre Celestial, bendigo a este pequeño ahora mismo, para que lo sanes y hagas de esta la mejor noche de su vida, Señor. Que le quites esto y que él se recupere y se ponga del todo bien y sea sano y un joven sano, en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo, lo pido. Amén.
Ahora, mira en esta dirección. Oh, Dios tiene [Palabras inaudibles] o quiere mostrarlo a los seres queridos. Muy bien. El bebé va a superar eso, cariñito, esta hermanita. Eso está bien. Va a estar… El bebé se pondrá bien.
72 Ahora, no teman. Miren todos en esta dirección. Aquí, de nuevo en esta sección, de nuevo en esta dirección, miren y crean ahora con todo su corazón.
Estoy viendo a estas personas lisiadas. Veo artritis y cosas. Estoy… Y hay una señora sentada aquí que yo… Ella estuvo aquí en la otra reunión, yo creo; no estoy seguro. La señora aquí, es una mujer muy religiosa y una buena dama. Y confío en que este será el momento de su sanidad, mi querida hermana.
Ud. pertenece a la iglesia. ¿No es así? Tenga fe. Ahora, alguien sin tarjetas o alguno sin una tarjeta de oración, vea en esta dirección. De modo que pueden ver a la mujer con artritis aquí sentada, con un problema cardíaco, hinchazón y demás.
73 Ahora, mire en esta dirección desde lejos. ¿Cree Ud. allí con todo su corazón?
Sólo un momento. El pequeño bebé allí… Un momento. Una niña pequeña allí con su azul… No, solo está un poco detrás de ella. Creo que es una dama de color sentada allí. Creo que ella es la que está tirando así. O… ¿Está Ud. orando, señora, allí? Creo que era la madre del niño allí… No puedo separarlos, solo… Levántese. Quiero que la dama de color se pare allí. Sí.
Ud. también está sufriendo, ¿verdad, hermana? Tiene problemas estomacales [palabras inaudibles] en el estómago, ¿no es así? Puede irse y comer lo que quiera.
Pongámonos de pie y oremos, entonces, si desean. Padre misericordioso, te damos gracias por [palabras inaudibles] En el Nombre de Jesús, oro para que sanes a todos en Presencia Divina.
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